• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 En la atalaya
 Si...
 Reajustemonos
 La sabiduria antigua
 La sociedad teosofica y la iglesia...
 El instructor mundial con la sociedad...
 Para llenar un huego
 La atlantida
 La justicia de la ley
 Karma yoga






Group Title: Revista teosofica
Title: Revista teosófica
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00073921/00033
 Material Information
Title: Revista teosófica
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Theosophical Society (Madras, India) -- Seccíon Cubana ( publisher )
Publisher: Sección Cubana de la Sociedad Teosofíca
Place of Publication: Habana etc.
Frequency: bimonthly (irregular)[june, 1936-apr. 1938, sept./oct. 1942-1954]
monthly (irregular)[ former feb. 1917-may, 1936, july, 1938-aug. 1942.]
bimonthly
completely irregular
 Subjects
Subject: Theosophy -- Periodicals   ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1923-1939
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Havana
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began in 1917?; ceased publication with July 1956.
Numbering Peculiarities: Publication suspended, June, 1933-Feb. 1934.
Issuing Body: Organo oficial de la Seccíon Cubana de la Sociedad Teosofíca, <1923-1939>
General Note: Description based on: Año 7, no. 1 (15 de enero de 1923) = 2a epoca.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00073921
Volume ID: VID00033
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002944312
oclc - 50336367
notis - APH5965

Table of Contents
    En la atalaya
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    Si...
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    Reajustemonos
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    La sabiduria antigua
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    La sociedad teosofica y la iglesia catolica liberal
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    El instructor mundial con la sociedad teosofica y las tres actividades
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    Para llenar un huego
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    La atlantida
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    La justicia de la ley
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    Karma yoga
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Full Text



Revista Teosfica Cubana
PUBLICATION MENSUAL FUNDADA EN 1906
OREGANO OFFICIAL DE LA SOCIEDAD TEOSOFICA DE CUBA
Director: Administrador:
LEONARDO AUSUCUA. MIGUEL A. TRUJILLO.
Direccin y Admn.: 27 de Noviembre (Jovellar) No. 8.-Apartado 365
Acogida a la franquicia y registrada como correspondencia de segunda lase
en la Oficina de Correos de la Habana.
Precio de suscripcin: $2.00 al afo. Nmero suelto: $ 0.20
AO XIII, No. 9. SEPTIEMBRE DE 1929. 2- EPOCA


Es indudable que aquellos que ocupan altos puestos en el
Gobierno de un pas y en sus esferas sociales, pueden, con su
ejemplo e iniciativas, hacer much por el bien de su patria.
Son ellos los que, orientando la opinion pblica y con me-
didas acertadas, pueden en poco tiempo transformar radical-
mente las condiciones que imperen, llevando al pueblo a un ele-
vado nivel moral y spiritual.
No es slo la prosperidad material la que contribute a la
felicidad de una nacin.
Aun cuando indiscutiblemente el bienestar fsico, determi-
nado por alojamiento y alimento adecuados, as como por re-
cursos suficientes para las necesidades de la vida, permiten al
espritu, libre de inquietudes y angustias producidas por la pe-
nuria, elevar su vista hacia lo alto, son en ltimo extremo los
nobles sentimientos y las aspiraciones elevadas los que real-
mente dignifican al hombre y le proporcionan la verdadera fe-
licidad internal.
Es por eso que today loable iniciativa debe ser estimulada
y ensalzada, sobre todo si dimana de las classes dirigentes; y es
por eso que con motivo de un simptico rasgo de la hija del





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Honorable Presidente de la Repblica tuve el gusto de dirigirle
la siguiente carta:
"Agosto 9, 1929.
General Gerardo Machado,
Honorable Presidente de la Repblica,
Present.

Honorable seor:

En nombre de la Sociedad Teosfica de Cuba me complazco
en dirigirle estas lneas para rogarle haga llegar hasta su dis-
tinguida hija nuestra sincera felicitacin por el simptico acto
realizado, con motivo del cumpleaos de su hijita, dando una
fiesta a un nmero de nios pobres de esta capital.
Noble ejemplo este de amor hacia los humildes, hacia aque-
llos que slo tienen las amarguras de la pobreza; y que al ser
dado por quien tan elevado puesto ocupa en la sociedad cubana,
habr sin duda de servir de orientacin para todos los que su
buen destino ha colocado en las cumbres del poder y la fortune,
proporcionndoles tantas oportunidades de llevar alivio a los
hogares menesterosos y la alegra a los corazones de los que
permanecen olvidados.
Respetuosamente de Vd.,
E. A. Flix,
President Nacional."
En contestacin a ella recib la siguiente comunicacin:

REPUBLICAN DE CUBA
Secretaria de la Presidencia
Habana, agosto 19, 1929.
Seor E. A. Flix,
President Nacional de la Sociedad Teosfica de Cuba,
Apartado N" 365,
Ciudad.
Sefor:
Por encargo del Honorable Seor Presidente de la Bep-
blica, me complazco en acusar a usted recibo de la atenta carta
que con fecha 9 del corriente le ha dirigido, envindole por su
conduct a su hija Angela Elvira, la felicitacin de esa Institu-


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cin por el acto llevado a cabo con motivo del cumpleaos de su
hijita.
El Jefe de Estado me ordena asimismo, dar a usted y por
su conduct a los dems miembros de la Sociedad Teosfica de
Cuba, las ms expresivas gracias por su atencin.
De usted, atentamente,
Dr. Teobaldo Rosell,
Jefe de Despacho.

Tambin quiero referirme a otro asunto que demuestra las
tendencies espirituales, cada da ms acentuadas, del Honora-
ble Presidente de la Repblica.
SEl Dr. Dmaso Pasalodos, president de la empresa edito-
ra "Editorial Estrella, S. A.", obsequi al General Machado con
un ejemplar de una de las ltimas obras de J. Krishnamurti,
publicada por dicha empresa, titulada La Vida es la Meta.
Y he aqu la carta recibida por el Dr. Pasalodos, del Hono-
rable Presidente:


EL PRESIDENT DE LA REPUBLICAN
Particular.
Habana, agosto 13 de 1929.
Dr. Dmaso Pasalodos,
Habana.
Estimado amigo:
He tenido el gusto de recibir el folleto La Vida es
la Meta, por J. Krishnamurti, publicado por la Edito-
rial Estrella, S. A., y quiero expresarle lo much que
he agradecido su atencin de darme a conocer este
interesante mensaje que he ledo intensamente com-
placido, y el cual yo estimo ha de ser muy beneficioso
al pueblo de Cuba por los principios de alta moral que
encierra.
Sinceramente felicito a la "Editorial Estrella",
por su iniciativa de dar publicidad a estos bellos pen-
samientos.
Le reitero las gracias y quedo suyo afectsimo
amigo,
(Fdo.) Gerardo Machado.


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Cuando los que rigen los destinos de un pas no se preocu-
pan tan slo de asegurarle su bienestar econmico, sino que
tambin se esfuerzan por su mejoramiento spiritual, puede
afirmarse, sin vacilacin alguna, que ese pas habr de ocupar,
en fecha no lejana, lugar prominent en el consorcio de las
naciones.
No es la extension territorial de un Estado, ni el nmero de
sus habitantes, ni slo sus riquezas, lo que constituyen su ver-
dadera grandeza, de la misma manera que no es la estatura de
un individuo, ni la cuanta de su fortune, lo que lo elevan en
el concept de sus semejantes.
Hay algo interno en el hombre y en los pueblos que es lo
que da la verdadera media de su grandeza: la nobleza de senti-
mientos, la altura de miras, la rectitud de principios, la inte-
ligente comprensin de la Vida y de los semejantes, son los ver-
daderos factors que hacen que las naciones, como los indivi-
duos, se eleven sobre el medio en que acten y merezcan la dis-
tincin y el aprecio de los dems.
MR. JINARAJADASA
Cuando esta Revista est circulando, se encontrar entire
nosotros un husped ilustre, Mr. C. Jinarajadasa, en una de
las etapas finales de su extenso recorrido por toda la Amrica
latina.
En ese viaje ha ido de triunfo en triunfo. En todos los
pases que ha visitado, ha despertado en el pblico enorme en-
tusiasmo. Sus auditorios han batido records. No slo su vasta
cultural, que le permit abordar con suficiencia de maestro los
ms vitales problems de la vida, sino tambin el notable mag-
netismo personal que de l irradia, han cautivado invariable-
mente a sus oyentes.
Pudiendo considerrsele un verdadero filsofo y un cien-
tfico notable, a la par que un gran pedagogo de los que cultivan
no slo la mente sino tambin el espritu, y que ha venido mar-
cando nuevos derroteros en los asuntos educacionales, ha mere-
cido las ms altas distinciones de educadores, gobernantes e in-
telectuales en todas las ciudades que ha visitado.
Y es que en Mr. Jinarajadasa no debemos ver a uno de
tantos conferenciantes que van de pas en pas exponiendo sus
ideas. Hay en l algo ms. Representa una feliz combinacin
de dos grandes cultures: la cultural oriental y la cultural occi-
dental.


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Del Oriente, cuna verdadera de nuestra actual civilizacin,
tiene las exquisiteces del mstico, del filsofo profundo, del ver-
dadero iluminado. Nos present ese elevado concept de la
vida y de los hombres, del Universo todo, caracterstico de la
filosofa oriental, que tan amplias avenidas abre a la inteligen-
cia y al espritu, y que tanto ayuda a elevarnos por encima del
estrecho concept del grosero materialismo.
Del Occidente tiene, como muy pocos occidentales, ese sen-
tido prctico de las cosas, ese conocimiento minucioso de las
ciencias fsicas, esa mente analtica y observadora, caracters-
tica de nuestra civilizacin.
Y a esa afortunada unin de dos grandes civilizaciones,
une un maravilloso temperament artstico que le permit im-
primir a todo el conjunto la gracia y la armona y presentar
al mundo su caudal inagotable de conocimientos, engalanado
con las bellezas del verdadero arte.
Nuestro pas, que algunos han llamado la Atenas america-
na, no quedar, sin duda, atrs al exponerle la notable prepara-
cin de nuestro pueblo para comprender y similar las cosas
cientficas y espirituales.
Por otra parte, el deseo de nuestros gobernantes de patro-
cinar todo aquello que en el orden cultural venga a dar nuevos
derroteros en la educacin de nuestra juventud, as como a ele-
var el nivel moral y spiritual de nuestros conciudadanos, que
tanto contribute a la, grandeza de las naciones, permit asegu-
rar de antemano que el recorrido de Mr. Jinarajadasa por esta
Isla habr de quedar en su memorial como uno de los ms gra-
tos de los que ha realizado por toda la Amrica latina.
En nombre de los tesofos de Cuba doy la ms cordial bien-
venida a tan ilustre husped.
EL PELIGRO DE LAS ORGANIZACIONES
Un gran pensador, Emerson, dijo una vez que "las insti-
tuciones son las sombras de los hombres".
Difcilmente puede reumirse en forma mejor que l lo hi-
ciera, lo que las organizaciones son.
Si analizamos las families, vemos que cada una de ellas son
la sombra, el reflejo del conjunto de sus components. Un ho-
gar result ms o menos grato segn sean los que lo habiten.
De igual modo las ciudades son el reflejo de los que en ella
moran. La belleza de sus edificios, la limpieza de sus callse,
el espritu cvico, la mayor o menor altura de miras de sus pe-


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ridicos, la mayor o menor honradez de sus gobernantes, la
buena o mala impresin que produzca en los que las visiten, no
son ms que el product de lo que individualmente sean sus
moradores.
As tambin el lugar que una nacin ocupe en el mundo, el
mayor o menor respeto que inspire, el concept ms o menos
elevado que de ella se tenga, depend del conjunto de sus ha-
bitantes.
Lo -mismo ocurre con las organizaciones y colectividades
de toda ndole. Son lo que sus components las hacen ser.
Una sociedad cualquiera no es ms que el reflejo de lo que
la mayora de sus miembros son. Estos pueden hacerla buena
o mala, til o perjudicial, sin prestigio o prestigiosa, tolerante
o intolerante, dogmtica o liberal, de tendencies altruistas o de
tendencies mezquinas, personalista o idealista.
Las organizaciones en s mismas no son malas; son tan slo
meros instruments. Son sus miembros los que las hacen malas.
El esfuerzo aunado y cooperative es provechoso; pero cuando
se dirige a un fin impersonal y no se centraliza en las persona-
lidades de los que lo llevan a cabo.
Lo que ocurre es que se organize una sociedad para llevar
a cabo un fin determinado. Al principio todo march bien,
porque sus miembros mantienen en primer trmino al ideal y
en segundo trmino a la sociedad. Durante este perodo, la or-
ganizacin no es un fin, sino un medio para llegar a un fin.
Pero paulatinamente se va invirtiendo el orden de los fac-
tores. Ya los miembros van teniendo menos present el fin, el
ideal, para prestarle mayor atencin al medio, la sociedad. Y
el ideal va as paulatinamente pasando a la penumbra, se va
esfumando en la conciencia y se va destacando ms y ms la or-
ganizacin, sta se agiganta y crece, hasta que llega un instant
en que lo secundario se convierte en primordial, en que el ins-
trumento ahoga la vida y sta, aprisionada por la forma, no
encuentra ya expresin y ya no puede verse sino a travs de la
forma, perdiendo as su pureza y su belleza.
Cuando una organizacin as deforma un ideal, cuando as
aprisiona la vida, cuando as la fosiliza con el dogma, no tiene
ms remedio que ser destruida para que libre el ideal, que es
su vida, pueda sin trabas ni limitaciones llegar a las mentes y
a los corazones de los hombres.


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EL CONGRESS DE CHICAGO
No habiendo sido possible al que subscribe asistir al Congre-
so de Chicago, ha sido designado para representar a nuestra So-
ciedad Nacional el iDr. C. C. Saavedra.
Oportunamente daremos a conocer las noticias que se reci-
ban de dicho acto que, a juicio del que subscribe, es el ms
trascendental que ha celebrado la Sociedad Teosfica desde su
fundacin.
Las condiciones del mundo han venido cambiando rpida-
mente, principalmente como resultado de la guerra mundial, y
especialmente desde que han comenzado a difundirse las ense-
anzas de Krishnamurti, que han hecho que ese cambio haya
venido realizndose en las conciencias de muchos con progre-
sin geomtrica.
Nuestra Sociedad se enfrenta con el important problema
de adaptarse a las nuevas condiciones, que no pueden en for-
ma alguna ignorarse. Se ha operado en las conciencias de gran
nmero de sus miembros una verdadera revolucin de ideas
como resultado de las mencionadas enseanzas de Krishna-
murti. La mente y la conciencia colectiva de nuestra Sociedad
han experimentado un profundo cambio.
Escribimos estas notas el 22 de agosto. El Congreso em-
pezar el 24. No sabemos cules sern los acuerdos que en el
mismo se tomarn, ni qu orientaciones se darn a la Sociedad;
pero en la opinion del que subscribe, si en ese Congreso no se
abordan directamente las circunstancias actuales y se trata de
llegar a un reajuste armnico, no habr realmente llenado su
cometido. Si esa reunin se limita a ser una mera Convencin
en la que se den cuenta de actividades y trabajos, habr dejado
de llenar su verdadera finalidad.
La organizacin que hasta ahora ha tenido nuestra Socie-
dad ha sido, sin duda, muy til hasta el present; pero no creo
que sea la ms adecuada en medio de las corrientes de pensa-
miento actuales. Por elstica que haya sido, necesita mayor
elasticidad aun. Las corrientes de vida, para encontrar fcil
expresin, deben tener la menor cantidad possible de limita-
ciones.
Un cambio de poltica, o un cambio de organizacin, o una
nueva forma de vida, seran, sin duda, muy saludables para el
movimiento teosfico en el mundo entero. Ignorar esta ley es
ignorar la Vida, e ignorar la Vida conduce al estancamiento
o a la muerte.


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KRISI-NAMURTI Y LOS MAESTROS

En un nmero anterior hablbamos de los Maestros y de
Krishnamurti, y decamos que los que por las enseanzas de
este ltimo desechaban a los primeros, no hacan ms que cam-
biar de Maestro al seguir a Krishnamurti.
Permtasenos hacer un poco ms clara nuestra idea.
En nuestro concept, todo ser human necesita un ideal,
una meta que lo sostenga a travs de la vida.
Este ideal puede ser uno de los Maestros de Sabidura,
puede ser Krishnaji, o pueden ser simplemente las enseanzas
que den. Puede ser, incluso, una virtud cualquiera: la nobleza,
la pureza, la rectitud, etc. Puede ser la naturaleza, en la que
el artist trata de encontrar su inspiracin; puede ser la vida
que todo lo anima, en la que el filsofo o el bilogo tratan de
encontrar la razn de la existencia.
En otras palabras: el hombre puede estar guiado por un
ideal abstract, o por un ideal concrete; pero necesita siempre
tener ante s una meta que alcanzar, y es por medio de los es-
fuerzos por llegar a ella, que va paulatinamente educiendo sus
facultades internal y llegando a la perfeccin. Cualquiera que
sea ese ideal, constitute para el hombre el Maestro que lo gua
y ensea.
Y como dice Krishnaji: el fin ltimo que todo ser persigue
es la Felicidad. Tanto la busca y cree encontrala el ladrn que
se apropia de bienes ajenos, creyendo que con ellos alcanzar la
dicha, como el filntropo que dona sus riquezas para obras pia-
dosas. Tanto la busca el criminal que mata a otro creyendo
que al desahogar su clera o su venganza va a lograr la satis-
faccin, como el que altruistamente ofrenda su vida por salvar
la de un semejante. Tanto la persigue el que da rienda suelta
a sus vicios y pasiones, como el que sigue una vida dechado de
virtudes.
Por eso se dice que son tantos los casinos para llegar a
Dios, como hombres existen sobre la faz de la tierra. El que
es bueno para uno, no lo es para otro. Lo que uno consider
una virtud, otro lo tacha de vicio. En una misma situacin,
unos actan elevadamente, otros egostamente. Es impossible
marcar la misma ruta para todos.






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LA "INDIGESTION" DEL MENSAJE
Es curioso observer la distinta reaccin que en cada per-
sona produce el Mensaje de Krishnamurti.
Pero lo que ms me ha llamado la atencin es oir a algunos
hermanos decir, al referirse a otros hermanos, que se les ha
indigestado el Mensaje, simplemente por haber actuado en una
u otra forma comd resultado del mismo.
Creo que es aventurado hacer tal afirmacin. Cmo po-
demos saber que a otros se les ha indigestado y que nosotros
lo estamos digiriendo y asimilando a la perfeccin ?
Precisamente una de las principles fases de ese Mensaje
es la liberacin de trabas y convencionalismos, el vivir la Ver-
dad segn la entendamos, armonizar nuestra actuacin externa
con nuestras convicciones internal.
Si creemos una cosa y practicamos lo contrario, hay o hi-
pocresa o limitaciones.
Si, por ejemplo, un sacerdote de la Iglesia Catlica Libe-
ral, despus de estudiar las palabras de Krishnamurti, entiende
que no debe seguir oficiando, no creo debiera ser criticado por-
que abandon el sacerdocio, y creo que no habra motivos para
decir que se le ha indigestado el Mensaje.
Tan digno de respeto debiera ser el que acta en esa for-
ma, como el que contina oficiando. Ambos tienen derecho a
vivir la vida y la verdad tal como la entiendan.
Ms aun: parece, sin duda, superior el que deja el sacerdo-
cio siguiendo sus convicciones, que aquel que contina ejercin-
dolo en contra de ellas.
Una de las principles virtudes es ser sinceros con nosotros
mismos. Es preferible presentarnos al mundo con nuestros
propios defects, que aparentar virtudes que no tenemos.
En el reino de la Verdad es aventurado tener patente de
exclusividad. La, Verdad es una; pero result tan distinta
como hombres hay. Cada hombre tiene un concept de ella
segn hayan sido sus propias experiencias, su propia vida. Y
como cada ser human pasa por distintas experiencias y son
distintas sus vidas, distinto ha de ser el concept que tenga de
la Verdad y de las cosas.
Pretender que otros vivan la Vida tal como nosotros vivi-
mos la nuestra, es imponer el dogmatismo, es entronizar la
autoridad, es limitarles la comprensin de esa vida a nuestra
propia comprensin. Y pudiera ocurrir que aquellos a quienes








tratamos de hacer ver la Verdad con nuestros propios ojos,
tengan una vision ms grande y un concept ms elevado de ella
que nosotros mismos.
Vivamos, pues, nuestra propia vida; pero dejemos a los
dems vivir la suya.

LOS CAMBIOS DE CONCIENCIA

A media que evolucionamos va cambiando nuestra con-
ciencia y, por tanto, nuestro concept de la Vida.
Si echamos una mirada retrospective en nuestra propia
vida, veremos los cambios que se han operado en nuestra con-
ciencia.
Cuando nios, tenamos un determinado concept de las
cosas. A media que crecamos, dcada tras dcada, se iban
operando cambios radicales. El concept que de la Vida te-
namos formado en la niez, era distinto al que tenamos en
la juventud; al alcanzar madurez haba cambiado nuevamente.
Si analizamos nuestra vida pasada, pudiramos ver que de
cinco en cinco aos nuestra conciencia ha ido cambiando, y con
ella nuestra nocin de la Vida. La veramos como una larga
pelcula desarrollndose ante la mirada del alma, con cambian-
tes cuadros, con personajes distintos, con paisajes diferentes,
con emociones diversas, con pensamientos contradictorios, con
mutables anhelos y aspiraciones.
De la misma manera, de aqu a cinco aos, tal vez maana
mismo, pensaremos distinto a como pensamos hoy. Y el nuevo
concept que tengamos ser a su vez substituido ms tarde por
otro, de acuerdo con nuestras experiencias, que se suceden una
tras otra con vertiginosa rapidez.
Y por esto es por lo que result vano aferrarnos a nuestras
convicciones de hoy. Lo que para nosotros result ahora una
verdad indubitable, maana puede parecernos craso error; y de
igual manera podemos ver maana la sabidura en lo que con-
sideramos hoy un yerro.
As se evoluciona. La evolucin es vida, cambio, renova-
cin. Y en esa renovacin constant va aquilatando el alma
experiencias que van a traerle la sabidura.
Todo en el Universo evoluciona. Aun el mismo Logos, el
mismo Dios, est sujeto a esta ley evolutiva. El Logos de hoy
no es el mismo Logos que cuando comenz la manifestacin.


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REVISTA TEOSFICA CUBANA


Cuando la manifestacin termine, ser un Logos distinto al
de hoy.
SLa accin de esta ley es la que vemos en las enseanzas de
Krishnaji. El Krishnaji de 1911, el Krishnaji de "A los Pies
del Maestro", era un Krishnaji distinto al Krishnaji de 1920;
ste a su vez era distinto al de 1927; y el del hoy es distinto al
de entonces.
Por eso vemos esas distintas fases y esas mutaciones en
sus enseanzas, de la misma manera que hoy pensamos a la in-
versa de cmo pensbamos hace 10, 20, 30 aos.
Y las enseanzas de Krishnaji de aqu a cinco aos, sern
tal vez distintas a las enseanzas de hoy. Hace 10 aos tena
una conciencia como B; hoy tiene una conciencia como C; ma-
ana tendr una conciencia como D.
Y si nos apegamos a sus enseanzas de hoy, las encontra-
remos en conflict con las del maana, de la misma manera
que encontramos las de hoy en conflict con las de ayer.
Con nuestra mente siempre abierta a toda nueva manifes-
tacin de la Verdad, es slo como podremos evitar el estanca-
miento y la fosilizacin mental. Aprendiendo a comprender la
Verdad, de quienquiera que venga y en cualquier instant que
nos llegue, es como evitarnos las dudas que desconciertan, para
sustituirla por las dudas que nos estimulan a una mejor y ms
amplia comprensin de la Vida.
NUEVA LOGIA
Ha quedado constituida en la ciudad de Santo Domingo,
Repblica Dominicana, una nueva Logia, "Alcione", teniendo
por president a la seora Esperanza Hopgood, y de secretariat
a la seora Floripez Mieses, viuda de Carbonell.
Tienen ya en perspective un buen nmero de miembros ms,
que sin duda ingresarn en breve, y todo parece indicar que sea
pronto una de las Logias ms tiles dentro de nuestra Sociedad.
Mis congratulaciones a los hermanos, y mis mejores deseos
por el xito de su empresa.
TRANSFERENCIA DE LOGIAS Y MIEMBROS
Despus de la correspondiente solicitud, que ha sido apro-
bada por la president de la S. T., y con la confirmacin del que
subscribe, de acuerdo con las Reglas Generales de la Sociedad,
han quedado transferidos a la S. T. de Puerto Rico las Logias y


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miembros que hasta ahora pertenecan a la de Cuba, enclavadas
en la vecina Repblica Dominicana.
La mayor facilidad de comunicaciones y, por tanto, un in-
tercambio ms frecuente de ideas y actividades, ha hecho acon-
sejable esta fransferencia, que sin duda alguna habr de redun-
dar en provecho de nuestros hermanos dominicanos.
Al dar ofcialmente la noticia de su traslado, deseo expre-
sarles mis sinceros votos porque el paso dado result altamente
beneficioso para la difusin de nuestros ideales en su pas.
E. A. FLIX.



LA LLEGADA DE MR. C. JINARAJADASA

El jueves 5 de septiembre, a las 7 de la maana, llegar a
la Habana, procedente de Progreso, Mjico, Mr. C. Jinarajadasa.
El barco "Havana" atracar a los muelles de la Ward Line,
Compostela y Desamparados.
Se alojar en la residencia del Dr. Dmaso Pasalodos, calle
Flores, Jess del Monte.
Durante su estancia en la Habana, que durar 8 das, pro-
nunciar cinco conferencias. Una de ellas, "Yoga verdadero y
alsoo, ser patrocinada por la Asociacin Hispano-Cubana de
Cultura, y tendr lugar el domingo 8 a las 10.30 (le la maana,
en el teatro Mart.
Las otras cuatro conferencias se titulan:
"Nuevas teoras sobre educacin."
"Dioses encadenados."
"El idealismo de la Teosofa."
"Las enseanzas de Krishnamurti."
Estas conferencias tendrn lugar en el local de la Academia
de Artes y Letras, Acosta y Compostela (Antiguo Colegio de
Beln).
La primer estar especialmente dedicada al Magisterio de
la Habana.
Ya en prensa nuestra Revista, nos llega el program de
conferencias del Dr. Jinarajadasa, en esta capital. Sern como
sigue:
Jueves 5 de septiembre, 9 p. m.-Presentacin por el doc-


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7:93

* 4f$


Dr. C. JINARAJADASA

Notable conferenciante que llegar el da 5 del actual y nos ofrecer
interesantes conferencias en todas las ciudades de la Repblica, en
les lugares y das que se indican en el itinerario que publicamos.







RiEvISTA TEOSFICA CUBANA


PG. 503


tor Santiago Argiiello, catedrtico de la Universidad Nacional.
-Conferencia: Nuevos Ideales de la Educacin.
Sbado 7 de septiembre, 9 p. m.-Conferencia: Dioses En-
cadenados.
Martes 10 de septiembre, 9 p. m.-Conferencia: Los ideals
de la Teosofia.
Jueves 12 de septiembre, 9 p.m.-Conferencia: Las ense-
fanzas de Krishnlaimurti.

EL ITINERARIO DE SUS VISITS A DISTINTAS CIUDADES DE
LA ISLA, ES COMO SIGUE:

Salida Llegada


Lunes 9.-S. Habana 7:05 a. m.
Lunes 9.-S. U. de Reyes 4:43 p. m.
Mircoles 11.-S. Habana 8:00 a. m.
Mircoles 11.-S. Matanzas 5:00 p. m.
Viernes 13.-S. Habana. 1:25 p. m.
Domingo 15.-S. Sta. Clara 4:00 p. m.
Martes 17.-S. Cienfuegos 3:00 p. m.
Mircoles 18.-S. Sta Clara 6:00 a. in.
Jueves 19.-S. Morn 12:50 p. m.
Viernes 20.-S. C. de Avila 9:30 a. nm.
Viernes 20.-S. Mart 1:45 p. m.
Sbado 21.-S. V. Tunas 12:45 p. m.
Sbado 21.-S. Mart 2:35 p. m.
Domingo 22.-S. Bayamo 1:20 p. mi.
Lunes 23.-S. Manzanillo 2:55 p. m.
Lunes 23.-S. Bayamo 4:30 p. m.
Mircoles 25.-S. Palma 2:12 p. m.
Mircoles 25.-S. San Luis 3:05 p. m.
Jueves 26.-S. Guantnamo 6:50 a. nm.
Jueves 26.-S. San Luis 10:35 a. nm.
Sbado 28.-S. Stgo. Cuba 8:00 a. m.


L1. Unin de Reyes .
Ll. Habana . ..
Ll. Matanzas . ...
L1. Habana . .
Ll. Santa Clara . .
Ll. Cienfuegos . .
L1. Santa Clara . .
LI. Morn ... . ..
LI Ciego de Avila .
Ll. Mart . .
Ll. Victoria de las Tunas
LI. Mart . .
Ll. Bayamo . .
Ll. Manzanillo . .
Ll. Bayao . .
L1. Palma Soriano . .
Ll. San Luis . .
Ll. Guantnamo . .
LI. San Luis . .
LI. Santiago de Cuba .
L1 San Juan, Puerto Rico


1929


9:53 a. .
7:49 p. m.
10:00 a. m,
7:00 p. m.


9:15
6:24
5:31
10:50
1:50
1:45
3:07
2:25
6:00
2:55


p. m.
p. n.
p. a.
a. m.
p. m.
p. m.
p.m.
p.m.
p. nI.
p. m.
10. aif.


4:25 p. m.
6:43 p. m.
2:45 p. m.
6:05 p. m.
9:50 a. m.
11:40 a. m.
4:00 p. m.


0~'














SI.....

Si puedes estar firme cuando en tu derredor
Todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza;
Si cuando dudan todos, fas en tu valor
Y al mismo tiempo sabes excusar su flaqueza;

Si puedes esperar y a tu afn poner brida,
A blanco de mentiras esgrimir la verdad,
O siendo odiado, al odio no dejarle cabida
Y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad;

Si sueas, pero el sueo no se vuelve tu rey;
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores;
Si el Triunfo y el Desastre no te imponen su ley
Y los tratas lo mismo, como a dos impostores;

Si puedes soportar que tu frase sincera
Sea trampa de necios en boca de malvados,
O mirar hecha trizas tu adorada quimera
Y tornar a forjarla con tiles mellados;

Si todas tus ganancias poniendo en un montn
Las arriesgas osado en un golpe de azar,
Y las pierdes, y luego con bravo corazn
Sin hablar de tus prdidas vuelves a comenzar;

Si puedes mantener en la ruda pelea
Alerta el pensamiento y el msculo tirante,
Para emplearlos cuando en ti todo flaquea
Menos la Voluntad, que te dice: "Adelante";

Si entire la turba das a la virtud abrigo;
Si marchando con Reyes del orgullo has triunfado;
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo;
Si eres bueno con todos, pero no demasiado,

~ si puedes llenar los preciosos minutes
Con sesenta segundos de combat bravo,
Tuya es la Tierra y sus muy codiciados frutos,
Y lo que ms importa, sers Hombre, hijo mio.












REAJUSTEMONOS


E aventuro a career que ha llegado la hora de que todos
los miembros de la Sociedad Teosfica reconozcan la
situacin de su gran Sociedad y se dispongan a hacer
los reajustes necesarios para hacerle frente a los
cambios dQ la poca y mantener supremos los fines
esenciales para cuya realizacin la Sociedad Teos-
fica fu creada por los Hermanos Mayores de nuestra raza.
Pues, qu es lo que nosotros defendemos sobre todas las
cosas? La fraternidad; el establecimiento y sostenimiento de
un centro universal de confraternidad que sobrepase toda dife-
rencia de credo, casta, sexo, color, religion, no para ignorarlas
sino para suavizarlas en un compaerismo de igualdad y liber-
tad. Defendemos la fraternidad diaria, la fraternidad en las
pequeeces de la vida cotidiana, la benevolencia y la buena vo-
luntad diligentes, el mutuo respeto en todas las cosas, la tole-
rancia y la buena comprensin. O para ser ms esplcitos, de-
fendemos la delicadeza, real y sincere para con todo el mundo, y
muy especialmente hacia nuestros compaeros de la Sociedad
Teosfica, en quienes la gentileza, sencilla y sincera, debiera ser
la caracterstica predominante, mirados desde un punto de vista
del mundo exterior.
To esto lo encontraremos expresado en el Primer Objeto de
la Sociedad Teosfica, mientras que en el Segundo y Tercer Ob-
jetos, se despeja el camino para un ms adecuado cumplimiento
del Primero. Bajo los auspicios del Segundo Objeto, aprende-
mos a comprender que no tenemos en verdad ningn fundamento
slido para hacer de la religion o de la filosofa el repugnante
eampo de batalla que existe desde milenios de aos. Aprende-
mos la unidad esencial de todas las religiones y de todas las filo-
sofas para continuar azuzando la una contra la otra. Em-
pezamos a comprender la necia ignorancia de tales actividades.
Del Tercer Objeto aprendemos, o debiramos aprender, la es-
plndida leccin de la humildad. Aprendemos a darnos cuenta








de lo poco que sabemos, y cun infinito es el conocimiento que
aguarda nuestra comprensin; que microscpico el fragment
con el cual nos ponemos en contact, y cuan poca es nuestra com-
prensin aun de lo poco que nos creemos saber.
De esta manera, el Segundo y Tercer Objetivos han sido
ideados para fortalecer el Primero. Son designados para hacer
que la eficaz prctica de la fraternidad sea ms fcil y ms
universal. Y aun ms, para atraer a las filas de la Sociedad a
aquellas personas que en solicitud de dichos principios en el
mundo externo, llegan a la lgica conclusion que ellos nos ense-
an:-el hecho positive y predominante de la Unidad de toda
Vida-, para as ayudar al estudiante a transmutar sus cono-
cimientos y su sabidura en una verdadera apoteosis final.
EVIDENTES SEALES DE VIDA
Pero ir tras la Verdad-y acatar estos Tres Objetivos, es,
segn yo firmemente creo, investigar la Verdad por un sendero
bastante directo-inevitablemente que nos ha de traer la luz por
distintos medios y en muchas dierecciones. Nos trae la propia
iluminacin y la creciente comprensin del propsito de la Vida.
Enriquece la diversidad al mismo tiempo que se profundiza ms
en los principios de la Unidad. Estimula a un grado superlati-
vo la propia expresin y ayuda al individuo a intensificar su
propia individualidad, mientras que de un modo simultneo y no
en menor proporcin, intensifica la universalidad. Incita de un
modo admirable el poder del hombre a volverse infinitamente
much ms natural, aun cuando no por ello deje de aprovechar-
se en la incesante y gloriosa realizacin de la identidad esencial
de su propia Vida con la Vida que aparece fuera de l.
Por estas razones la Sociedad Teosfica ha sido para mu-
chos de sus miembros algo as como un terreno propicio que lo
empuja, un estmulo vigoroso para la intensificacin de su pro-
pio desarrollo y de su propia expresin. Con ella han surgido
movimientos que sirven para ampliar el sentimiento de la indi-
vidualidad y la universalidad ya realizadas; que sirven para
actuar de canales y formas para el advenimiento al mundo ex-
terno de una nueva vida, como hemos aprendido a concebirla. Yo
no he de llamar a estos movimientos, actividades secundarias ni
aun siquiera hijas de la Sociedad Madre, aun cuando la Socie-
dad Teosfica sea en realidad la madre spiritual de todas ellas.
Ellas son como las manifestaciones externas y visible de las
transformaciones que el ser miembro de la Sociedad Teosfica


RE~VISTlA TwosFICA CUBANA


SEPTIEMISRE:


PIG. 506








dan lugar en toda aquella persona que tenga el honor de perte-
necer a ella. Ellas sirven para justificar la Sociedad Teosfica;
para demostrar que la Sociedad est active y cumple la labor
para la cual surgi a la existencia. Demuestran que bajo la in-
fluencia de la Sociedad Teosfica, la gente comienza a vivir y
no a vegetar, a revelarse de un modo ms enrgico y no a vivir
como simples autmatas sin propsito o fin determinado. Como
ejemplos podremos citar a la Co-Masonera que ha surgido con
el fin de satisfacer el ms amplio concept de la vida en ciertas
direcciones que han llegado a alcanzar de nuestros miembros;
la Iglesia Catlica Liberal y la Hindu Bharata Samaj que han
surgido para expresar las modificaciones del entendimiento re-
ligioso llevadas a cabo en la mente de algunos de nuestros miem-
bros; la Orden de la Estrella, que surge para explicar y trans-
mitir una verdad incontrastable a los ojos abiertos de algunos
de nuestros miembros; las enseanzas de Karma y Reencarna-
cin, la existencia de los Maestros, y de ciertos Senderos de la
evolucin; todo esto son cosas ya familiares a muchsimos de
nuestros miembros, las cuales influyen prcticamente en la vida
cotidiana de todos ellos, y quiz si constituya la verdadera de-
finicin de la Teosofa que ellos conocen y entienden.
LA INVESTIGATION DE LA VERDAD
Mas yo deso afirmar con todo el nfasis de que soy capaz,
de que todos y cada uno de estos movimientos con sus muchas
verdades que encarnan y expresan, son nacidos del espritu
Tosfico, engendrados por la emocin despertada en el corazn
de sus respectivos devotos por el espritu del Primer Objeto de
la Sociedad Teosfica. En algunas personas este espritu obra
de cierto modo, diferentes en otras; pero es el despertar a la
verdad supreme de la Unidad de Vida y de su imagen reflejada
en la Fraternidad Universal, lo que mueve e impulsa a estas va-
rias y divergentes manifestaciones. Por tanto, digo, que la So-
ciedad Teosfica y todo lo que ella represent y significa, es la
que ha hecho possible estos movimientos, o, al menos, es la que
los ha hecho posibles much antes de que debieran existir. La
Sociedad Teosfica. ha despertado el corazn de sus miembros
y de este estmulo en la cuerda sensible del corazn surge un
mayor y ms rpido progress por la hermosa Senda que nos
conduce a la Verdad.
Todo miembro de la Sociedad Teosfica que a la vez sepa
ser un verdadero Tesofo, dar, por consiguiente, la bienvenida


REVISTA TEOSFICA CUBANA


Pa. 507


1929






REVISTA TEOSFICA CUBANA


a estos movimientos, y aun a esa exclusive devocin fantica
que inevitablemente engendran en aquellas personas que, quiz,
por vez primera se sientan expuestas a sus influjos, o que se
vean como aturdidas por un esplendor jams soado, y tengan
necesidad de consumer su fanatismo a la deslumbrante Luz que
ahora perciben sus ojos hasta hace poco vendados. Toda expre-
sin de Verdad es til; toda devocin por la Verdad es estima-
ble, siempre y cuando aquellos que la expresen y sean sus de-
votos, la conozcan y estn convencidos de poseer la Verdad,
aun cuando desde un punto de mira ms amplio no conozcan
todo cuanto ellos crean saber, y se encuentren ms lejos de la
Verdad de lo que en realidad se creen. Toda expresin de Ver-
dad y toda devocin por la Verdad son apreciables, aun cuando
desde un punto de vista mayor estn plagadas de actividades
errneas. Mejor es la verdad mal servida, mal expresada, que
no ofrecer algn homenaje activo hacia la Verdad. Mejor es la
actividad que el estancamiento. Mejor es la vida que la muerte.
Mejoi es la movilidad que la inercia.
Yo me encuentro preparado para poder sonrer con tole-
rancia y entendimiento-y no hago uso de estas palabras en un
espritu de presuncin como he de demostrar en un momento-
acerca de todas esas manifestaciones de alegria y xtasis que
son inevitable en la gloriosa bsqueda de la Verdad y a la cual
todo miembro de la Sociedad Teosfica se ve dedicado. Estoy
preparado para saber apreciar en toda su plenitud esa emocin
viva, estremecedora, que absorbe a todo explorador de la Ver-
dad-quiz de un modo exclusivo-cuando ha hecho algn des-
cubrimiento. Estoy preparado para orle decir que nada im-
porta a excepcin de aquello que se ha revelado ante l. Es ms,
estoy an preparado para ver su intolerante devocin hacia el
objeto de su corazn. Estoy preparado para la impaciencia de
aquellos que ven otros objetivos o que no ven el suyo propio.
Estoy preparado para or su afirmacin de que han encontrado
la clave, el elixir de la Vida, y que no existe otra clave ni otro
elixir. Todas estas cosas sern para muchos, como lo han sido
para m, inevitable concomitancias de aventuras tras la Ver-
dad. Yo no creo que podemos lograr alcanzar la Sabidura del
Poder, o el Poder de la Sabidura, a no ser mediante lo que a
veces llamamos de un modo diferente el fanatismo; mediante
ese punto de vista nico que a veces se hace por dems extremo.
Yo puedo tambin llegar a comprender el abandon de la Madre


PG. 508


SEPTIEMBRE








por el amor de la amistad reciente, o de una antigua revelacin
cediendo su lugar a otra nueva revelacin.
EL ESPIRITI DE LA FRATERNIDAD
Pero yo creo que la lealtad y el claro entendimiento del Pri-
mer Objeto de la Sociedad Teosfica demand de cada uno de
nosotros el ms rpido y possible reconocimiento de ese espritu
de fanatismo sin persecucin, un fanatismo lo bastante amplio
para regocijarnos en el fanatismo de los dems, aun cuando
este ltimo tomase un rumbo y modos de expresin que nos
pareciera la anttesis de nuestro propio fanatismo evocando la
verdad. Yo creo que no tan slo debemos vivir y dejar vivir:
es preciso tambin ayudar a vivir. Debemos vivir hasta el ma-
yor lmite de que somos capaces; pero ayudar a los dems a al-
canzar su propio lmite, y no el nuestro, necesariamente. Po-
demos llegar a absorbernos en tal o cual cosa; pero debemos
crecer lo suficiente, como nuestros Mayores, hasta poder llegar
a regocijarnos en la abstraccin de los dems por su propia
causa de regocijo; y si fusemos en verdad grandes, hasta les
ayudaramos a un mejor sacrificio ante su altar, sin que con ello
faltsemos ni un pice en el servicio de lo nuestro. Y aun cuan-
do fusemos devotos del mismo altar, no habramos de reco-
nocer que hay algunos que son ms eficaces y se sienten ms
felices que otros sirviendo ya bien de tal o cual lado, o al centre,
de la Epstola o de los Evangelios? O es que no podemos re-
conocer que la verdad, a la cual bien pudiramos llamar por un
nombre comn, la ven algunos por este o aquel ngulo, y, por
consiguiente necesita ser interpretada a la manera propia de
cada uno ?
Por supuesto que yo doy por sentado que todos nosotros
somos miembros de la Sociedad Teosfica. No puedo suponer
que mis frases sean tan solo aplicables a aquellas personas que
son miembros de tal o cual organizacin, que no en poco debe
su vida a la Sociedad Teosfica, y que no pertenezcan a la So-
ciedad misma. Estos, es de presumir, procurarn vivir dentro
de los ideales expresados en la organizacin a la cual pertene-
cen, y no habrn de modificar su vida a la luz de las implica-
ciones que como miembros de la Sociedad Teosfica su susciten.
De ningn modo podremos ignorar aquellas personas-y ojal
que stas vayan en aumento-que hayan encontrado en el seno
de tal o cual organizacin como las que hemos anteriormente
mencionado, el sendero supremo que los saque de las tinieblas a


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REVISTA TEOSFICA CUBANA


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REVISTA TEOSFICA CUBANA


la luz. Muy por el contrario, dirijo estas reflexiones a aquellas
personas que a la vez son miembros de la Sociedad Teosfica y
de uno o ms de dichos movimientos, los cuales han estado en
ms o menos grado asociados a la Sociedad, en el sentido de que
a su comienzo la mayora de sus miembros eran miembros de la.
Sociedad Teosfica, y por esta razn el espritu de la Sociedad
ha engendrado estos movimientos en las angustias de su naci-
miento y en las de su infancia.
LA FUENTE DEL CONOCIMIENTO
A tales personas les digo que a pesar de lo much que po-
damos "saber" (y encierro esta palabra entire comillas, pues
el studio del Segundo y Tercer Objetos de la Sociedad hace
que la usemos con la mayor precaucin possible ) que no debemos
emplear nuestro "conocimiento" como un garrote que obligue
a los dems a recibir un "conocimiento" que nosotros nos su-
ponemos poseer. De todos modos, el conocimiento no se im-
pone, aun tratndose de esa variedad inspida del conocimiento
que es a lo sumo lo que mayora de nosotros puede poseer. El
conocimiento crece de adentro; no hay otra fuente de origen. Y
el verdadero valor de nuestro propio "conocimiento" consiste
no menos en su poder de dar pbulo a otros "conocimientos" en
aquellas personas que nos rodean, como en el poder de inspirar-
nos y al mismo tiempo hacer que otros puedan caer bajo el
mismo hechizo con que hemos sido encantados. El verdadero
conocimiento, aquel que no se encierra entire comillas, suponien-
do que podamos ponernos en contact con dicho conocimiento,
tiene que ser universal y aplicable a empleos especiales. Si yo soy
miembro de la Iglesia Catlica Liberal, y soy miembro de co-
razn, debo ser capaz de ayudar a aquellas personas que son
miembros de la Orden de la Estrella o de cualquiera otra orga-
nizacin semejante, a que puedan llegar a convertirse en me-
jores y ms capacitados miembros dedicados al servicio de los
ideales que encarnan dichos movimientos. La Verdad es slo
una, cualquiera que sea la forma en que vaya envuelta. El an-
tagonismo, la persecucin, la hostilidad, la intolerancia, todo
esto nace de querer indentificar la forma con la vida, de tomar
la forma por la vida, errneamente. Mientras mayor sea nues-
tro homenaje a la vida, ms y ms va desapareciendo nuestro
antagonismo y ms libres nos volvemos, no obstante lo much
,que podamos hacer uso de las formas, que deben concretarse


SEPTIEMBRE


PG. 510





REVISTA TEOSFICA CUBANA


ms o menos al aspect particular de la vida que nos concierna.
Emplear una forma es hacer de ella un canal para la vida.
Abusamos de una forma cuando la identificamos con la vida.
He dicho ya anteriormente que puedo sonrerme con buen
entendimiento y con tolerancia del fanatismo, no en un espritu
de arrogancia o presuncin, sino con ese espritu de comunidad
en las exxperiencias personales adquiridas acerca del lugar que
le corresponde al fanatismo en evolucin, aun en el desenvol-
vimiento de aquellos que se encuentran lo ms avanzados en este
nuestro mundo externo. Veo el lugar, valor y propsito, que le
corresponde. Pero hay una cosa muy important que todo ver-
dadero Tesofo debiera hacer; y es, proteger la Sociedad contra
el ms leve fracaso en la labor que tiene que desempear, en el
mensaje que represent, en mantener de par en par y en abso-
luta libertad los umbrales de la fraternidad para que por ellos
puedan pasar todo el que crea en la existencia de la Fraternidad
Universal y sepa que sta debe triunfar en sus corazones y en
el de cuantas personas se encuentren a su alrededor. Debe pro-
curar que la Sociedad Teosfica permanezca abierta a todo
aquel en cuyo corazn se alienate un franco deseo de fraternidad,
y se encuentre preparado para respetar a los dems como l qui-
siera que lo respeten.
DEBEMOS SER LIBRES
Debemos procurar que la Sociedad Teosfica nunca cese de
darle la bienvenida en su seno a todo aquel cuya faz se encuen-
tre mirando hacia la fraternidad; no importa cules sean o no
sean sus creencias particulares. No debe haber ortodoxia en
la 'Sociedad Teosfica, ni Artculos de Fe, ni dogmas, ni. castas
o credos Teosficos, que algunos miembros rotulan con etique-
tas de "verdadera Teosofa" para distinguirla de la Teosofa
de otra gente. La Sociedad Teosfica nos exige, y as nos he-
mos comprometido, tener para con todo el mundo fraternidad,
bondad, comprensin, respeto. El Segundo y Tercer Objetos
hacen hincapi en la necesidad del studio para llegar a adquirir
el conocimiento de la Ciencia de la Vida, que es la Teosofa.
Pero si un miembro de la Sociedad Teosfica declarase que ta-
les o cuales doctrinas, credos o enseanzas constituyen la Teo-
sofa, o son la verdadera Teosofa, sin aadir las palabras muy
asenciales "para m", ese miembro se arroga una autoridad
que no tiene ni puede tener, y yo aadira a esto que posee un
conocimiento cuya declaracin en s constitute una negacin.


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REVISTA TEOSFICA CUBANA


Debemos ser libres en el seno de la Sociedad Teosfica, feliz-
mente libres para career lo que nos plaza, laborar por aquello
que nos guste, mantener lo que sea de nuestro agrado, vestir
como querramos, y asociarnos muy contents y en cabal fra-
ternidad con los dems compaeros concedindoles a ellos el
ejercicio de esta misma libertad. Aprendemos a regocijarnos
en apasionadas diferencias de opinions, y solamente lo anti-
fraternal har que un miembro sea indigno del honor de perte-
necer a la Sociedad y lo expone, de consiguiente, al mal karma
de ser retirado del verdadero Registro de Oro de la Sociedad.
PUERTAS DE PAR EN PAR
Yo sostengo enfticamente que las puertas de la Sociedad
Teosfica deben mantenerse abiertas de par en par para to-
das aquellas personas que sepan contestar al clarn -de la fra-
ternidad. En cualquier tiempo la virtud de un ideal vislum-
brado por cierto nmero de miembros pudiera hacer que la
Sociedad apareciera como comprometida con dicho ideal. La
mayora de los miembros pueden prestar su adhesin a cual-
quier movimiento cuyos principios respondan a su intuicin,
como, por ejemplo, a la Iglesia Catlica Liberal, la Orden de la
Estrella, la Co-Masonera; algunos encontrarn en estos u otros
movimientos una va de escape a la mayor cantidad de su ener-
ga y devocin, pero no quiera Dios que ellos, de un modo im-
plcito, y much menos explcito, den pbulo a la idea de que el
ser miembro de tal o cual movimiento implique que la Teosofa
o la Sociedad Teosfica mantienen de hecho tales ideales, sino
quiz de nombre, en sustancia, aun cuando no los manifieste.
Toda clase de consideraciones han trado a las filas de la So-
ciedad los muchos miles de miembros que en ella existen. Tal
o cual cosa os habr atrado a ustedes o a m; pero no haba en
el fondo de todos nosotros esa fuerte reaccin hacia la idea de
la fraternidad y el principio de su declaracin? Dejad que la
Sociedad Teosfica present su faz al mundo de manera que
el saludo de enhorabuena a la fraternidad sea la apelacin su-
prema de todas sus apelaciones. Que esta llamada sobresalga
por sobre todas las dems. Que el clamor de la fraternidad
sea cada vez ms fuerte como nico modo de aumentar en vigor
con el ejemplo de nuestra gozosa buena voluntad entire todos
nosotros, completamente serenos, y tranquilos por las activi-
dades del rpido crecimiento de otras individualidades. De


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SEPTIEMIBB








todos modos, digamos, si queremos, que fu la Teosofa, o nues-
tro ingreso en la Sociedad Teosfica, la que nos ha guiado a
sta o aquella verdad, a tal o cual esplendor, pero aadiendo
tambin que sabemos que hay otras personas que de idntica
manera han llegado a alcanzar un esplendor semejante, y que
en el corazn de todas estas cosas- se encuentra la Fraternidad
Universal. Inmolemos individualmente sobre el altar de nues-
tras simpatas, pero sacrifiquemos unidos todos sobre el altar
de la fraternidad. Que el pendn de la Unidad de Vida ondule
por sobre toda otra bandera, y sea el primero que se destaque a
la vista de todo aquel que vaya en pos de la felicidad y de la
verdad. Tenemos que defender la Sociedad Teosfica y man-
tenerla abierta para todo el mundo, y nunca permitir cerrar
una puerta de entrada a travs de la cual un solo individuo pida
ingreso en nombre de la fraternidad. No hay puerta superior
a otra, ni ms Teosfica, ni ms verdadera que otra. Todas
abren igualmente al aldabonazo de la fraternidad. La verdad
es cosa que concierne al individuo: la fraternidad concierne a
la Sociedad; as tambin como el incitar a los individuos a que
busquen la verdad mediante la fraternidad. No titubeo en nada
al decir que a pesar de lo much que pudiramos estar preocu-
pados como simples individuos en la pesquisa de nuestras pro-
pias avenidas personales en pos de la verdad, estamos muy sen-
siblemente faltando a nuestro deber tanto hacia nosotros mis-
mos como al mundo en general, y sobre todo a la Sociedad Teo-
sfica,y a su labor de adelantamiento en el mundo externo, si
no nos aprovechamos de todas las oportunidades posibles de ele-
var a nuestra Sociedad por sobre todos los peligros de confun-
dirla con aquellos senderos especiales que pudiramos estar
recorriendo nosotros, de modo que fuese nuestra lealtad por el
ideal y estuvisemos siempre dispuestos a declarar que todos los
caminos son senderos que conducen al compaerismo de la So-
ciedad Teosfica, puesto que son senderos de fraternidad y no
de disgregacin o mala voluntad. La Sociedad Teosfica se
vindica en sus innumerables divergencias de opinions diferen-
tes y de actividades que se resume en fraternidad y vida, aun
cuando todas estas manifestaciones sean mltiples y estn se-
paradas por la forma externa de la expresin.
EL RESPETO A LOS DEMAS
Pasemos a otra cosa. Acaso nuestra calidad de miembros
de la Sociedad Teosfica no implica que debiramos aprender


REVISTA TEOS6FICA CUBANA


PAG. 513


1929








a simpatizar con todo aquello que sea fuente de inspiracin y
de alegra para nuestros hermanos todos, y muy especialmente
para con nuestros compaeros tesofos? Es que no hemos de
compenetrarnos con ellos en su espritu de inspiracin y rego-
cijo por muy poco que sea lo que nos afecte la fuente de su
gloriosa vida? No seremos, por ventura, capaces, aun siendo
til para nosotros, en participar hasta cierto punto en activida-
des que no podemos compartir, pero que vemos que ellas son
objeto de supreme transcendencia para nuestros amigos? No
podemos hacer algo, al menos en nombre de la unidad, por muy
grandes que sean las desemejanzas que aparentemente nos pa-
rezcan estar en polos opuestos?
Puede ser que las enseanzas de Krishnaji no me llamen
la atencin; que las enseanas y ceremonial de la Iglesia Cat-
lica Liberal o de la Co-Masonera nada digan en m, pues no es
cuestin de que "debo" o "tengo" por necesidad que career en
esas cosas. Si esto fuera as, quin sera el capacitado para
revelarlo? "Debo" o "tengo" yo que career en la existencia
de los Maestros, en las enseanzas de Karma y Reencarnacin,
en H. P. B. o en la Dra. Besant, en Krishnamurti, o en las in-
vestigaciones del obispo Leadbeater? No existe ningn "debo"
o "tengo" acerca de estas cosas. Pero se me ocurre preguntar:
existe este "debo" o "tengo" con atencin al debido respeto,
un respeto sincero y sin reserves, que debiramos guardar por
aquellas cosas en las cuales otros tienen cifrada su devocin de
todo corazn y que les sirven para alentarlos a una mayor ex-
presin de la Divinidad? Yo creo que la Sociedad Teosfica
algo dice acerca de si "debemos" o "tenemos" que hacerlo as
en nombre y en obsequio de la fraternidad.
LA INQUIETUD CONSTRUCTIVE
Segn avanza el tiempo, el espritu de la Teosofa se vuel-
ve intensamente vibrant. Su mensaje de fraternidad cientfi-
ca se extiende ms y ms por sobre los mbitos de la tierra,
resultando que los miembros de la Sociedad se hacen ms aler-
tas a la Verdad en la media que la comprenden, mientras que
el mundo externo gana en receptividad y todo movimiento de
confraternidad aumenta en inspiracin y poder. En algunos
modos hay hoy, quiz, much ms diversidad, ms individuali-
,dad que hace veinte aos, aunque para contrapesar esto exist
una percepcin ms sutil de la unidad fundamental y profunda
de today Vida. Me atrevera a decir que ms Verdad se hall


PG. 514


REVIST.k TrsOSj;.,icA CuBAx.,,


SEPTIEMBRE,







hoy expuesta a nuestra vista que la, que ha habido por muchos
siglos, y de consiguiente existe mayor tranquilidad, puesto que
la satisfaccin propia que siente la ignorancia se encuetra alte-
rada en su apacible inercia por los escudriiiantes y perturba-
,dores rayos de una ms intense y penetrante luz. Esta inquie-
tud tan altamente deseable no es menos manifiesta en la So-
ciedad Teosfica como en el mundo externo; as es que se oye
hablar bastante de la confusion en la mente y en el corazn dc
los miembros como consecuencia do la actuacin de nuevas fuer-
zas operando en nuestro ambiente. Pero slo hay un peligro
en esto: de que nos conduzca a la antifraternidad, al orgullo, a
ese sentimiento de superioridad y de creernos en la exclusive
posesin de la complete verdad, la nica y genuina revelacin.
Esta confusion es una esplndida realizacin. La intranquili-
dad es una potencia, llena de contingencies constructivas. Pero
la confusion y la intranquilidad dan como resultantes una de las
tres cosas siguientes: deprimen, encallecen o suavizan. Cul
de estas tres ocurren en la Sociedad Teosfica? Si todo ello
nos enternece y nos conduce a un ms profundo entendimiento,
entonces s que, a la verdad, ser para nosotros una bendicin;
pero si nos deprime o nos vuelve menos sensibles, entonces s
que ponen en peligro la evolucionante vida de la fraternidad
en el corazn de aquellos que sufren la inclemencia de la inquie-
tud y el desasosiego, en vez de utilizar su maravilloso poder de
liberacin. Somos perturbados para inmenso provecho nuestro
en cuanto tales perturbaciones nos acercan ms a un mayor e
ntimo contact de compaierismo con nuestros hermanos. Somos
turbados para entrar en un mayor equilibrio. Pero si la depre-
si6n sobreviene, o aadimos el orgullo y el falso sentimiento de
separatividad de no ser como los dems, de creernos ms favo-
recidos, ms exaltados, entonces nuestra turbacin tomar un
curso hacia abajo en. vez de hacia arriba, y nos haremos insen-
sibles en vez de ablandarnos en nuestros sentimientos.

LA ETERNA META
A tan notable aumento en la diversidad de la verdad tiene
que sobrevenirle un ms profundo espritu de confraternidad,
una ms ntima camaradera y una ms comprensiva tolerancia.
Es la Sociedad Teosfica ms poderosa ahora por la ms am-
plia vision de la Teosofa que nos confront? Nos volvemos
ms inclusivos, o somos exclusivistas como el resto de la huma-


REVISTA TEosFicAIC CUBANA


PAG. 515







nidad, dividindonos en sectas y pandillas partidaristas? O es
que no comprendemos que la Teosofa es infinitamente much
ms amplia que sus tan diversas y crecientes interpretaciones?
Reverenciamos-de un modo fantico, si queris-nuestra: i-
sin particular de la Verdad y respetamos la vision de los de-
ms en iguales condiciones que quisiramos ver respetada la
nuestra? Nos regocijamos en el fanatismo de los otros cual
gozamos con el nuestro? Por supuesto que es verdad que el
fanatismo tiende, por lo general, hacia el exclusivismo y el an-
tagonismo, pero no puede la Teosofa ensearnos un fanatis-
mo de orden ms elevado que proteja en su inexorable camino
hacia la meta ese espritu de fraternidad que es la verdadera
Meta Inmortal de entire todas las metas?
Tenemos, pues, que reajustarnos considerablemente y por
entire todas esas diversidades que se nos amontonan encima, a
esa gran Meta Inmortal, sin que la perdamos ni un solo instant
de vista y siempre ponindola de manifiesto en nuestra propia
individualidad, en nuestro propio fanatismo, insistiendo siem-
pre en ella por sobre todas las cosas, y sin dejarla en lo ms
mnimo de la mano hasta hacerla el factor predominante de la
vida y la labor de la Sociedad Teosfica.

GEORGE S. ARUNDALE.
(Traducido especialmente para nuestra Revista de "The Australian Theo-
sophist" de junio de 1929, por el Dr. Jos Luis Canto.)


SEPTIEMiBRE


PiG. 516


REVIsTA TEOSUFICA CUBANA









LA SABIDURIA ANTIGUA

O debemos desdear la antigua sabidura. En ella est
condensado todo; porque el pasado no es tan absurdo
como muchos suponen. Al contrario, es admirable,
es sublime.
La antigedad se enter de muchas cosas que nos-
otros ni siquiera pretendemos averiguar, o que las con-
sideramos ridculas vanidades. Mas a stas, precisamente,
debemos la ciencia que nos orgullece. Aquellos alquimistas,
aquellos astrlogos, aquellos magos se han transformado en
nuestros qumicos, en nuestros astrnomos, en nuestros sabios.
Los filsofos de la antigedad admitan la teora de las
nebulosas. Anaximenes sostuvo en el siglo Iv, a. d. J., la teo-
ra de la evolucin, diciendo que los animals descendan de los
primeros reptiles aparecidos en la. tierra, y que el hombre des-
cenda de los animals, segn enseaban los caldeos antes del
diluvio.
Los pitagricos afirmaban la analoga de la tierra con los de-
ms cuerpos celestes.
Los antiguos afirmaban que las plants tienen sexo como
los animals.
Tambin enseaban que las notas musicales estn sujetas a
nmero, en dependencia de la tension de la cuerda vibrant.
Que las leyes matemticas rigen el universe entero, y aun
suponan que del nmero se originaban las diferencias cualita-
tivas.
Negaban la aniquilacin de la material y sostenan que se
transformaba en diversidad de aspects.
Leucipo y Demcrito de Abdera-el discpulo de los magos-
enseaban que el movimiento de los tomos y esferas, ha existido
desde la eternidad.
Hicetas, Herclides, Ecphantus, Pitgoras y todos sus dis-
cpulos, enseaban la rotacin de la tierra.
Agriyabhata de la India, Aristarco, Seleuco y Arqumedes
calcularon la revolucin del planet tan cientficamente como lo
hacen los astrnomos hoy da.
La doctrine de la rotacin de la tierra era enseada por
Iicetas el pitagrico, probablemente 500 aos antes de nuestra





REVISTA TEOSFICA CUBANA


Era. Tambin la enseaba su discpulo Ecphantus y Herclides,
discpulo de Platn.
La inmovilidad del sol y la rotacin orbital de la tierra,
fueron expuestas por Aristarco de Samos en 281 antes de nues-
tra, Era, por Selenco de Selencia a orillas del Tigris.
Se dice tambin que Arqumedes en una obra titulada "Ha-
mintes" inculcaba la teora heliocntrica.
La forma esfrica de la tierra fu claramente enseada por
Aristteles, quien apelaba a la prueba de la figure de la som-
bra de la tierra sobre la luna en los eclipses. La misma idea
fu defendida por Plinio.
Estas investigaciones parecen haber estado perdidas para
el conocimiento durante ms de un miller de aos. (Datos to-
mados de "La Doctrina Secreta".)
Lo ms significativo es el simbolismo de la antigua sabidu-
ra, en particular las pruebas a que sometan a los iniciados en
los sagrados misterios. Qu profundamente interpretaron los
antiguos la Naturaleza! Cmo se fijaron en sus ms ntimos
detalles!
Comprendieron que toda elevada aspiracin exige comprobar
un perseverante deseo de conseguirla. El amor, la salud, el co-
nocimiento, la gloria: alcanzar cualquiera de ellas, require una
voluntad inquebrantable que nos aferre al ideal.
Escudriando all en lo ms recndito de los actuales cono-
cimientos, preguntamos para nuestros adentros: Sabemos mu-
cho, algo, gran cosa?-Poco, muy poco, respondemos. Nos en-
contramos, al parecer, al principio de la jornada.
Si abstraemos la imaginacin por un instant y contempla-
mos el inmenso panorama de la vida, percibiremos que nuestra
existencia se desliza en medio de un mundo enigmtico, en el cual
los acontecimientos, con los cuales estamos familiarizados, no
podemos explicarnos a donde nos conducen.
Somos cual un barco que march a un lugar determinado,
Nosotros en el bajel de la vida llegamos a un punto irremisible-
mente: a la muerte. Al arribar slo podramos referir los su-
cesos y mirar. Mas nada sabremos en concrete, qu motiv nues-
tro viaje.
Deseosos de abarcar el conjunto, decimos: que la humani-
dad, en su peregrinacin a travs de la Vida, es conducida ha-
cia un excelso progress moral que la pondr en condiciones de
conocer el Gran Misterio.
EUGENIO LEANTE:r


PG. 518


SEPTIEMBEI1














LA SOCIEDAD TEOSOFICA Y LA IGLESIA
CATOLICA LIBERAL

DEJLARACIONES DE LA DRA. BESANT EN "TTHE THEOSOPHIST'",
DE AGOSTO, 1929

"Hay un asunto acerca del cual creo mi deber hablar, y lo
hago ahora, antes de que regrese Krishnaji, porque no deseo que
El sea criticado por una resolucin que es el resultado de mi
propia observacin durante mi visit al Continente as como
tambin durante mi estancia en Inglaterra.
"Creo que la Sociedad Teosfica se est mezclando much
a los ojos del pblico con la Iglesia Catlica Liberal, forma del
Cristianismo que ha eliminado las creencias que haban creci-
do al rededor de la religion, y que tiene una bella liturgia, libre
de todo temor y muy inspiradora.
"Pero de la misma manera que la Sociedad fu primera-
mente considerada como Budhismo esotrico, y despus tendi
en la India a llegar a estar demasiado aliada con el Hindusmo,
as tambin en Europa est actualmente identificada con el Cris-
tianismo.
"Es natural que muchos miembros en Europa sean cristia-
nos o librepensadores, pero as llegando a estar tan identificada
excluye a los que sin ser destas no son cristianos ortodoxos.
"Hablando de m misma, mientras la Iglesia Catlica Libe-
ral fu dbil, cre que deba ayudarla como una presentacin
reformada del, cristianismo, como en la India haba ayudado al
hindusmo reformado, asistiendo a su Templo en Adyar.
"Pero la Teosofa es la Madre de todas las Creencias, y el
tesofo el servidor de todas ellas. Puede utilizar, si sabe ha-
cerlo, el ceremonial de cualquier religion, as como el masnico,
como canales de fuerzas espirituales, vertindolas para benefi-
ciar un rea much ms extensa de lo que de otra manera podra
alcanzarse. El Ocultista usa as todas las ceremonies, como
aparatos para las fuerzas espirituales. No est ligado a ningu-
no y ninguno le es necesario.






REVISTA TEOSFICA CUBANA


"Una ceremonia en la que el que la emplea no vierte vida,
es de poca utilidad. Cada religion tiene sus ceremonies; la Ma-
sonera tiene sus ceremonies; el Ocultismo tiene sus ceremo-
nias. La Teosofa, la Sabidura Divina, es el Padre de todas,
y no pertenece exclusivamente a ninguna. Ninguna forma es-
pecial debe ser identificada con ella; todas toman vida de ella.
"Es por esto que la Sociedad Teosfica no tiene ms credo
que el de la Fraternidad Universal. Es el camino, abierto para
todos, que conduce a los Maestros de Sabidura, el antiguo es-
trecho sendero que conduce a Sus Pies. Por encima de ella,
como por encima de todas las religiones, se encuentra el Ins-
tructor del Mundo. Todos los caminos son Suyos. Todos los
canales religiosos son canales para Su poder. Tienden a dete-
riorarse con el tiempo, debido a la ignorancia de los que Le
siguen, y a la tendencia de tantos a defender de los canales en
vez de defender de Su fuerza, que fluye a travs de ellos.
"Debido al peligro de la identificacin de la Teosofa con la
Iglesia Catlica Liberal, no estoy actualmente asistiendo a sus
servicios."


SEPTIEMBRE


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EL INSTRUCTOR MUNDIAL CON LA SOCIEDAD
TEOSOFICA Y LAS TRES ACTIVIDADES

POR C. W. LEADBEATER

A llegada de la Navidad no puede menos que recor-
darnos el segundo advenimiento del Seor; que su
iglesia ha estado durante tan largo tiempo esperan-
do. Advenimiento que muchos de nosotros creemos
ha tenido ya lugar por sus manifestaciones a travs
del cuerpo fsico de Mr. Krishnamurti.
El ser miembro de la Sociedad Teosfica, no implica la
aceptacin de dogma alguno, a menos que llamemos dogma a
la creencia en la fraternidad de la humanidad. Por tanto, no
podemos decir que todos los miembros reconocen a Krishnaji,
pero un gran nmero de nosotros s lo reconoce. Aun muchos
de aquellos que lo consideran como representante del Instruc-
tor del Mundo, no parecen comprender la actuacin de su tra-
bajo y debido a esta falta de comprensin no estn obteniendo
de sus manifestaciones el beneficio que podran obtener. Creo
firmemente que es nuestro deber tratar de comprender, pues,
sin duda alguna, hacemos su labor ms difcil y menos efectiva
si la envolvemos en la nube de una falta de comprensin.
Estamos envueltos en una gran niebla de supersticiones
populares y es difcil escapar de los errors que las mismas pro-
ducen. A menudo aceptamos una nueva idea como razonable,
pero no nos preocupamos de todo lo que realmente implica.
Debemos darnos cuenta de que el mundo est evolucionando
co.nstantemente y que el Cristo es un elevado Oficial que est a
cargo de las religiones y que viene por s mismo (o enva a uno
de sus discpulos) como instructor, cuando El cree que esa vi-
sita podr ayudar a dicha evolucin. Todas las grandes reli-
giones han emanado de la misma fuente central: el Instructor
del Mundo y el departamento que El preside son los que las han
dado al mundo, aunque, por supuesto, El no es responsible de








las modificaciones introducidas por los creyentes individualmen-
te. Los hombres han deformado y corrompido las enseanzas
originalmente dadas por El, y si nos tomamos el trabajo de
hacer un studio comparative de las religiones, podemos ver que
todas son fundamentalmente expresiones de la misma Verdad
Eterna.
Desgraciadamente hemos heredado much de la ignorancia
del perodo por el que atraves la Europa, llamado del obscu-
rantismo; y en lo que respect a los asuntos religiosos, muchas
personas no se han esforzado an por salir de ese perodo.
Comprendemos que el practicar la llamada ciencia de la poca
medioeval, sera ridculo. Sabemos much ms actualmente:
sabemos que si viviramos de acuerdo con la higiene de la edad
media, estaramos expuestos a los azotes de terrible epidemias,
pero muchas personas no se han dado cuenta aun de que la reli-
gin de dicha poca era igualmente defectuosa. Nuestros ante-
cesores medioevales no comprendieron el cristianismo; lo to-
maron en su aspect ms limitado y fantico, cuando pudo ser
objeto de una interpretacin ms amplia, til y tolerante en
todos sentidos, y es esta, precisamente, la interpretacin que
estamos tratando de presentar al mundo en la actualidad.
Las verdades de la religion son verdades eternas. Pueden
ser deformadas, pueden ser mal presentadas, y ciertamente lo
han sido, pero la base fundamental de todas ellas es una Ver-
dad Eterna que no puede ser cambiada, aun cuando es suscep-
tible de una ms complete expresin, pudiendo ser expuesta en
una nueva forma ms de acuerdo con el espritu modern; pero-
los hechos primordiales son los mismos. No quiero decir que
debemos career en ningn nombre particular, ni en ninguna ce-
remonia determinada, pero s en los hechos realmente bsicos
de que para poder progresar el hombre debe ser bueno, debe
vivir una vida noble, pura y elevada, debe practicar las verda-
des que todas las religiones en el mundo, sin excepcin, le re-
comiendan, a saber: la Caridad, la Nobleza, el Dominio Propio,
la Templanza, la Paciencia y el Amor.
Cualquiera que sea el aspect de la Verdad que el Instrue
tor del Mundo crea convenient hacer resaltar, podemos tener
la seguridad de que nunca contradecir estas verdades funda-
mentales y cuando nos encontremos apartndonos de ellas y vol-
vindonos poco caritativos y fraternales y dados a la censura,
podemos estar igualmente seguros de que no le estamos: s-


Pi. 522


REVISTA T~osFICA CUBANA


SEPTIEMBRE







guiendo. Cada uno de nosotros tiene absolute derecho de se-
guir el sendero que mejor le parezca, pero no tiene derecho a
condenar o despreciar a otro hermano que quiera seguir un
camino distinto.
Conforme deca cuando escriba en otra ocasin sobre este
mismo asunto, existe siempre para el hombre resuelto la posi-
bilidad de abandonar el camino ancho, fcil, en espiral, de la
lenta evolucin corriente y entrar en el camino ms corto, pero
ms escabroso, que conduce directamente a la cima de la mon-
taa; pero este "sendero estrecho" es double; y quizs pudi-
ramos ms bien decir que hay dos senderos gemelos, que es el
del ocultista y el del mstico.
Es evidence que recientemente se le ha dado un nuevo im-
pulso a cada uno de estos dos senderos. Hace pocos aos, el
Instructor del Mundo, en el curso de la labor inherente a su
alto cargo, hizo a nuestra gran Presidenta una recomendacin
definida: que tres nuevas classes de trabajos debieran ser aa-
didas a nuestras actividades teosficas. Que debiramos pre-
sentar al mundo un ejemplo de (1) lo que una Iglesia Cristiana
pudiera hacer en los servicios, el ritual y la doctrine; (2) lo que
una Logia Masnica, debidamente dirigida, pudiera hacer para
sus miembros y para, el mundo; (3) cmo la educacin de los
nios y jvenes pudiera ser ms til y ventajosamente llevada
a cabo. Por supuesto, no era de esperar que cada miembro
tomara parte en cada una de estas actividades, sino que sola-
mente cada uno de ellos trabajase en una u otra, de acuerdo
con sus capacidades y oportunidades y que mostrsemos una
actitud amistosa hacia todos.
Lo que el' seor Maitreya dijo en una ocasin, ha sido ya
ampliamente justificado. Se ha hecho un gran bien por con-
ducto de estos canales y su influencia, al igual que la Sociedad
Teosfica, est aumetando. Estas nuevas classes de trabajo no
estaban en forma alguna destinadas a reemplazar el antiguo
deber de ensear la Teosofa al mundo; ese deber perdura evi-
dentemente y nos incumbe a todos, mientras exista una persona
cuyo horizonte no est iluminado por el conocimiento de la ver-
dad; pero nos ofrece nuevas oportunidades de utilizar nuestras
energas en direcciones en que anteriormente no se pensaba,
por las cuales grandes corrientes de fuerzas espirituales pue-
den. ser tradas y vertidas sobre el mundo.
Al combinar los detalles de estas nuevas actividades sur-


REVIsTAl TE

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1929





REVISTA TEOSFICA CUBANA


gieron muchas preguntas y el Boddhisatva amablemente nos
alent para que se las sometiramos, a fin de aconsejarnos en
distintos asuntos, lo cual fu naturalmente aceptado con el ma-
yor agrado. Debe entenderse que estos consejos fueron dados
en su hermosa residencia en Los Himalayas, estando El en el
cuerpo fsico maravilloso y sin igual que El usa y nosotros, los
que tenamos el honor de visitarle, estbamos algunas veces en
el Mayavirupa, pero ms frecuentemente en el cuerpo causal.
Cualquiera que fuese el nivel de conciencia en que estuvise-
mos, El nos atenda con un poder y suficiencia much ms all
de lo que hubiese sido possible en el plano fsico. Por mara-
villosa y amable que fuese su condescendencia al darnos esta
ayuda, es claramente parte de lo que pudiramos llamar su
labor corriente como Instructor del Mundo, de su constant
esfuerzo por alentar las reforms o progress en cualquiera
de las religiones de las que a menudo nos ha hablado como de
"mis muchas creencias". Se recordar que posteriormente ins-
pir--principalmente por conduct del mismo Krishnaji-un
movimiento similar de reform en la religion Hindu, combinan-
de una especie de ceremonia en la que el pblico podaN tomar
parte important, y por la cual no slo eran grandemente be-
neficiados aquellos que estaban presents, sino que tambin se
efectuaba un esplndido desbordamiento de fuerza spiritual
sobre toda la comunidad, como ocurre en los servicios cristia-
nos. Indudablemente, la organizacin de la Iglesia Catlica Li-
beral, de dicho ceremonial Hindu y de la Co-Masonera, han
dado un impulso inmenso al desarrollo oculto de este tipo de
actividad que amplia el ceremonial y utiliza las fuerzas de la
naturaleza.
Con su conocimiento y aprobacin, otra actividad muy til
y necesaria ha sido desde entonces presentada a nosotros por
nuestra Presidente, por instrucciones directs de ese alto ofi-
cial de la Gran Jerarqua: lo que llamamos la Madre del Mundo.
Se nos invita a cooperar en un grandioso esfuerzo para ayudar
al pensamiento del mundo en un asunto de tan vital importan-
cia como el de la espiritualizacin de la idea de la maternidad,
a fin de que puedan suministrase cuerpos adecuados para Egos
adelantados, que esperan tomar parte en el desarrollo de una
nueva y ms noble sub-raza.
Ahora, como parte de este paso de advance en la evolucin
y especialmente con objeto de ayudar al desenvolvimiento de


PG. 524


SEPTIEMBRE






REVISTA TEOSFICA CUBANA


las cualidades necesarias para la nueva sub-raza, se nos est
presentando en otro aspect distinto, como un hombre entire los
hombres, tomando un cuerpo humnao como los nuestros (excep-
to que ha sido especialmente preparado para ello) a travs del
cual, por supuesto, a pesar de su estupenda energa, no puede
mostrar ni una milsima parte de su verdadero poder y de su
gloria; sin embargo, en este cuerpo puede moverse entire los
hombres en el mundo, como no podra hacerlo en su propio
vehculo, ms glorioso, y puede establecer contacts que de otra
manera no seran posibles.
Se manifiesta en el mundo externo en esta forma, a inter-
valos irregulares, habiendo sido su ltima visit la encarnacin
que se efectu en la Palestina, en la que ocup el cuerpo de
Jess. En cada una de esas ocasiones tiene un mensaje que
dar, algo especial que hacer resaltar, y esta vez est empleando
todas sus energas en dar un impulso a la otra lnea de desarro-
llo, a la mstica.
Seguramente es just que cada una de dichas lneas tenga
su turno, que se ayude a ambos tipos y no solo a uno.
Algunos de nuestros hermanos parecen haber pensado que
el Instructor del Mundo al manifestarse en esa forma, debiera
inmediatamente hacerse cargo de las organizaciones que lti-
mamente ha formado y, por lo menos, llevar a cabo por medio
de ellas la mayor parte de su trabajo, pero con respect a esta
esperanza, se nos presentan inmediatamente a la mente dos con-
sideraciones: 1P, que ha estado ya vertiendo sus bendiciones a
travs de la Iglesia Catlica Liberal, en la forma ms amplia
y maravillosa, como lo saben todos los que han trabajado en
ella, y esa maravillosa irradiacin contina an con igual re-
fulgencia. Lo mismo ocurre, sin duda, con el movimiento pa-
ralelo del ceremonial Hind mencionado. En segundo lugar,
Spodra al hacer esa visit trayendo un mensaje especial para
todo el mundo, trabajar por otras? Seguramente que si lo hi-
ciera, en seguida se limitara la universalidad de ese mensaje
y lo convertira meramente en sectario.
Sea lo que fuese, El no ha decidido en esta manifestacin
fsica prestar atencin particular a ninguno de estos movimien-
tos y podemos estar muy seguros de que El sabe lo que est
haciendo mejor de lo que nosotros pudiramos indicarle... No
obstante, El no ha retirado, en forma alguna, su influencia en


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1929








ninguna de dichas lneas de actividad y las est empleando,
todas en su plenitud.
Debemos, pues, abandonar una labor que El nos ha con-
fiado, que El ya ha bendecido tan abundantemente, porque haya
iniciado una actividad distinta para ayudar a otra clase?
Mr. Jinarajadasa nos ha explicado que: "Cuando El inicia un
impulso, est destinado a agrupar un nuevo tipo de trabaja-
dores. Hay siempre diversos tipos de colaboradores inactivos
en la humanidad y deben ser despertados y congregados. Nue-
vos grupos de trabajadores deben ser organizados y as cada
impulso religioso produce el efecto de hacer merger de la hu-
manidad un tipo de obrero con una clase de labor particular,
que antes no exista". Es evidence que la Orden de la Estrella,
por ejemplo, est destinada a traer una nueva clase de trabaja-
dores, no slo de tesofos, y en realidad est hacindolo as.
Seguramente que es bueno que demos a este nuevo y poderoso
impulso cualquier auxilio que podamos, pero no debemos prete-
rir el trabajo que estamos ya realizando y que en muchos sen-
tidos nos hemos preparado especialmente para llevar a cabo.
Supe el otro da, por ejemplo, de un sacerdote que renun-
ci a su cargo y labor, en la Iglesia, para consagrarse entera-
mente a dar conferencias por la Estrella. No le recrimino por
haber hecho lo que l senta que era su deber, si l sinti un im-
pulso interno tan fuerte que le hiciese comprender que esa fuese
la labor de su vida; pero creo que ese paso fu mal aconsejado
e innecesario, pues no hay nada incompatible entire los dos tipos
de labor.
Afortunadamente, aunque un sacerdote renuncie a su car-
go, l no puede desprenderse del poder sacerdotal que el Cristo
le ha dado, ni puede romper el estrecho lazo con su divino Maes-
tro, formado en la ceremonia de su ordenacin; estas cualidades
especiales perdurarn en l y le fortalecern y ayudarn en
cualquiera buena labor que l pueda emprender. Sin embargo,
parece una lstima que uno que haya aceptado voluntariamente
"la dulce pero pesada carga del sacerdocio", no emplee el tre-
mendo y peculiar poder que l cofiere para el fin a que estaba
destinado. No puede un sacerdote trabajar por la Estrella lo
mismo que cualquiera otra persona? No podra aplicarse a
esto tambin lo que dijo su Maestro, el Cristo, a los fariseos:
"Esas cosas debirais haber hecho y no haber dejado sin ha-
cer"? Tambin no debiera tal vez olvidarse que hay entire nos-


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REVISTA TEOSFICA CUBANA


SEPTIEMBBE








otros (y probablemente muchas otras personas que no nos son
fsicamente conocidas) que han alcanzado esta liberacin y fe-
licidad, antes del advenimiento del Instructor del Mundo; sin
embargo, esas personas continan realizando sin interrupcin
la labor altruista que se les haba previamente encomendado.
Recordar que el Instructor del Mundo nos est abriendo ante
nosotros una nueva lnea de progress, un nuevo medio de avan-
ce, y nos insta con todo su maravilloso poder y poesa a apro-
vecharnos de lo que El y su predecessor han estado prodigando
desde el principio. En Judea El dijo: "el Reino de los cielos
se encuentra dentro de vosotros"; y 500 aos antes de esto, el
seor Buda haba dicho: "dentro de vosotros debis buscar la
liberacin. Cada hombre construye su propia prisin". Existe
realmente contradiccin entire las nuevas enseanzas y las an-
tiguas ?
Tengamos cuidado de no crear dificultades donde no exis-
ten, y si hay diferencias aparentes, tratemos de no exagerarlas.
Permitidme, por lo menos, presentaros el siguiente testimonio
personal: En mi visit a la India, hace un ao, he visto muchas
veces a Krishnaji, he hablado con l larga e ntimamente y he
odo todos los discursos que l pronunci en Adyar. Ni en esos
discursos ni en las conversaciones privadas habl desdeosa-
mente de las tres classes de actividad que nos recomendara el
Bodhisattva. No habl mal de nadie, no atac a nadie, siempre
daba la impresin de que su misin no era destruir sino cons-
truir. No interferir con ninguna religion existente, sino sim-
plemente predicar a todos la liberacin y la felicidad. No con-
den las ceremonies aun cuando aperciba el peligro de que los
hombres pusiesen en ellas su confianza. Existe en esto, por su-
puesto, un peligro real para el ignorante, que ha sido sealado
una y otra vez por instructors anteriores.
El confiar slo en las ceremonies sera una triste equivoca-
cin, pero esto no altera el hecho de que puedan tener su utili-
dad y que por conduct de ellas podemos adquirir la enorme
ventaja de la cooperacin del reino anglico. Sin duda el em-
pleo inteligente del ceremonial es uno de los mtodos especial-
mente apropiados y recomendados para el sptimo Rayo, que
est actualmente predominando en el mundo. Nuestra Presi-
dente nos ha dicho que empleando las ceremonies como un cien-
tiico emplea las maquinarias a fin de dominar las fuerzas de
la Naturaleza, las empleamos en forma constructive, porque uti-


REVISTA TEosFIC CUBNA


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lizamos todos los medios para dar uno mejor a los hurfanos
de la humanidad.
Recordamos las nobles palabras que a peticin del Instruc-
tor ella pronunciara en Omen, palabras que segn ella me dijo
despus, fueron directamente sugeridas por su propio Maestro:
"Intento permanecer ligado al mundo hasta que toda mi raza
pase los Portales delante de m; por tanto, empleo todo el po-
der que poseo para ayudar a la humanidad e intent continuar
hacindolo. No debo transmitir el Mensaje en una forma que
puedan comprenderlo aquellos que no lo perciben en su forma
direct? No debo darles muletas a aquellos que no pueden ca-
minar, a fin de que puedan, por lo menos, dar un paso? Si Krish-
naji dijo: "Cualquiera que sea el sendero por el que el hombre
venga a m, en ese sendero lo recibo; pues todos los senderos
por los cuales vienen de todas parties son mos". Si mi propia
liberacin consiste en dejar a los hombres en donde estn, hehuso
esa liberacin hasta el moment en que todos hayan pasado los
Portales del Reino de la Felicidad. Pero no es as: el estar li-
bre es estar ms ocupado trabajando para el mundo, es recibir
nuevos poderes para iluminarles, tener nuevas posibilidades para
ayudar a los hombres y esas posibilidades son numerosas...
Recorramos nuestro sendero sabiendo que nosotros tambin es-
tamos realizando la labor del Instructor... En lo que respeo-
ta a m, yo escojo este sendero, no abandon la Tosofa, doy la
bienvenida al dulce Mensaje del Seor. No digo que los dems
deben hacer lo que yo hago; creo en la libertad del pensamiento;
la he proclamado toda mi vida".
Podramos bien seguir su ejemplo, pues, recordmoslo, la
que nos dice esto ha estado por muchos aos libre de todas las
trabas, corrientes del deseo y de los prejuicios. Hermanos, slo
hay una Verdad, aunque tenga muchas facetas y haya muchas
manifestaciones de ella. Cuando comparemos estas manifesta-
ciones, no critiquemos, no cometamos la tontera de tratar de
ponernos frente a otros o encontrar diferencias entire ellas:
sino ms bien asumir la noble actitud de esforzarnos por sin-
tetizar, por comprender la armona entire ellas, resumirlas to-
das y aprovecharlas lo mejor possible. Este es seguramente el
Sendero de la Sabidura y ojal que sta sea nuestra actitud
mental, cuando la celebracin de las primeras navidades nos re-
cuerde el segundo Advenimiento que se verifica hoy da,


RFvisTA TFosFicA CUBANA


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SEPTIEMBRE














PARA LLENAR UN HUECO


N poco de desconcierto que se advierte en Cuba, en
el seno de la Sociedad Teosfica, a propsito, del
Mensaje, no es ms que la repercusin de lo que
est acaeciendo en todas parties.
El Mensaje result tremendamente viril, dentro
de su ntida sencillez, para que su influencia no rom-
pa los diques y, como hemos visto, llegue hasta Maya. Acaso
haga vibrar un poco ms aun las pieles.

Cuando las circunstancias de la Vida nos permiten calibrar
la influencia ostensible de la Teosofa en aquellos sectors que
menos sensibles parecan a sus vibraciones, es cuando podemos
colegir hasta donde abarcar su radio de accin, en el nuestro
y en los plans ms stiles, cuando cada miembro se disponga a
cumplir con su deber.

La literature va a perder su intil sensiblera vulgar ma-
nifestada en forma sin belleza, para transmutarse en viviente
verdad que hierve y demuele. La filosofa va a convertirse en
altruismo que pone en todas las manos el arma que mata al
dolor. La ciencia no va a tener otra misin que revelar a Dios:
al travs de todas las formas. El arte va a servir para que con
l, como con la varilla de Moiss en la arena calcinada del de-
sierto, brote fecundo el manantial del Amor, en este caso de
todos los corazones. Y la vida va a ser, para muchos, como un
bosque eternamente florido en el que siempre estn cantando
los clarines.
Y esto no es fantasia; no; va a acontecer en breve.
*
Hay dos clases-por lo menos-de miembros en nuestro
seno: los cmodos; es decir: los que esperan que todo lo hagan








los dems y solo aparecen en los moments culminantes, y los
otros, los que hacen las cosas que es necesario hacer, sin pensar
en la comodidad fsica de la bestia en que cabalgamos. Para
los primeros, todo es difcil; tanto, que el ideal es para ellos
algo que pertenece a un segundo trmino; para los segundos, las
dificultades son como un acicate; tanto, que el ideal es para
ellos incesante capturar de motivos penosos.
Los que estn del lado all de las cosas, miran, confrontan
labores, observan, alanizan y... tal vez hagan algo ms.

Si las enseanzas que ahora se nos dan cran races en las
almas rijosas, si la enrgica rebelda se empotra en las concien-
cias cvicas, si la luz de esa lgica superior se adueara de al-
gunas almas, hasta el extremo de convertirse en reflector que
ilumine del todo las sendas, se puede afirmar rotundamente que
"aqu va a pasar algo".

Estamos viviendo no tan solo das, sino hasta minutes de
maravilla, de portentos, de milagros. Pero no olvidemos que
todo pasa; y cuando "esto" haya pasado, qu vamos a hacer?
S, porque es necesario estar preparados. i No es cosa de juego!
Jos DEL C. VELASCO.


PAo. 530


RFiVISTA TEIOSFICA CUBjANA


SEPTIEMBRE













LA ATLANTIDA


(Dedicado al hermano Dmaso Pasalodos y Febles)

ENIA a mi alcance various libros y relatos sobre la exis-
tencia y desaparicin de este misterioso continent.
Figuraban en los ltimos, lo que menciona Platn: de
lo que el filsofo y legislator griego Soln le haba
odo a los sacerdotes egipcios de Sais-seiscientos
aos antes de Jesucristo-, de que segn las antiguas
tradiciones egipcias, en que allende las columns de Hrcules,
esto es ms all del estrecho de Gibraltar, exista un pueblo
poderoso situado en una isla nombrada Atlntida.
Rele algo de la relacin-fantstica hasta cierto punto-,
de Julio Verne, que nosotros hoy podemos apreciar, que siendo
un sensitive, reciba algn auxilio de las regions etreas.
Por estas lneas que siguen, de su interesante novela Vein-
te mil leguas de viaje submarine, se ver la razn de mi aserto
anterior:
"All, en efecto, apareca a mi vista una ciudad arruinada,
con sus techos hundidos, sus templos derruidos, sus arcos dis-
locados, las columnatas cadas en tierra, donde aun podan re-
conocerse las slidas proporciones de una especie de arquitec-
tura toscana. Ms lejos algunos restos de un acueducto gigan-
tesco; aqu la cimentada elevacin de una acrpolis con las
formas flotantes de un Partenn; all vestigios de malecones,
como si algn antiguo puerto hubiera abrigado en otro tiempo
en las costas de un Ocano desaparecido, los buques mercantes
y los triremes de guerra; todava much ms all, largas l-
neas de murallas derribadas, anchas calls desiertas, toda una
Pompeya escondida bajo las aguas, que el capitn Nemo resu-
citaba. ante mis ojos. Dnde estbamos? En qu sitio me
hallaba? Quera saberlo a today costa; quera hablar; quera
arrancar la esfera de cobre que aprisionaba mi cabeza.
El capitn Nemo entonces vino hacia m, me detuvo con








un ademn, recogi un pedazo de greda, avanz hacia una roca
de basalto negro, y traz esta sola palabra: Atlntida.
Qu rayo de luz cruz por mi imaginacin! La Atln-
tida! La antigua Merpide de Teopompo; la Atlntida de Pla-
tn; ese continent negado por Orgenes, Porfirio y Humbold,
que consideraban su desaparicin como leyenda imaginaria;
admitido por Plinio, Amiano Marcelino y otros, lo tena yo
all ante mis ojos, con los irrecusables testimonios de su ca-
tstrofe. Estaba pues, contemplando aquella region sumer-
gida, que haba existido fuera de Europa, Asia y de Africa,
ms all de las columns de Hrcules, donde viva aquel po-
deroso pueblo de los atlantes, contra el cual se hicieron las
primeras guerras de la antigua Grecia. Ante la indomable re-
sistencia de los helenos tuvieron que retirarse. Transcurrie-
ron los siglos; sobrevino un cataclismo, inundaciones y terre-
motos. Una noche y un da bastaron para destruir esa Atln-
tida, cuyas ms altas cimas, Madera, las Azores, Canarias y
las islas de Cabo Verde se descubren todava.
Tales eran los recuerdos histricos que la inscripcin del
capitn Nemo haca palpitar en mi mente. As pues, con-
ducido por el ms extrao destino, hollaba con mis pies una
de las montaas de aquel continent; tocaba con mi mano
aquellas ruinas, mil veces seculares, y contemporneas de las
pocas geolgicas. Caminaba por donde haban caminado los
contemporneos del primer hombre; destrozaba bajo mis pe-
sadas suelas aquellos esqueletos de animals de los tiempos
fabulosos, que los rboles, ahora mineralizados, cubrieron en
otro tiempo con su sombra."
Por ltimo, lo que escribi el Prncipe de Mnaco Alber-
to I, a bordo del barco Princesse Alice II, en sus sondeos por
el ocano Atlntico. Ved la introduccin esta:
"Hay, en el fondo del mar, llanuras inmensas que separan
"los continents i Venid! Yo las conozco por haber hecho
"en ellas una labor que deja escapar lentamente, como la con-
"fesin secret de las edades, la explicacin de los misterios
"enterrados desde el origen de los sres; por haber conducido
"all mi pensamiento durante las meditaciones que preparan
"para los viajes cientficos, y durante mi carrera de navegan-
"te. Es una necrpolis inmensa, en que los restos de los series
mariness se mezclan con los cuerpos terrestres que los ros
"han recibido de los continents, con los que el azar de las mi-
"graciones a travs del espacio ha detenido en su camino, con


PG. 532


REVISTA TEosUFICA CUBANA


SEPTIEMBRft







"los que el genio del hombre esparce en todos los puntos del
"globo; cuando unos y otros han terminado en la muerte sus
"amores y sus luchas."
;Despus de ledas esas notas me qued pensando lo poco
que valemos comparados con esos excelsos sres, los Maestros,
que ya han liquidado sus existencias, y permanecen sin em-
bargo ayudando a la humanidad.
No son nada la gloria y los honors del mundo, logrados
con inmenso esfuerzo, y a veces hasta con detrimento de nues-
tra salud fsica y moral, se desvanecen como column de humo
que la fuerza del viento esparce por doquier, al paso que el
mortal dichoso que consigue ponerse en contact ntimo con los
Maestros, recibe un conocimiento que le permit remontarse
hasta las causes en vez de hallarse limitado, como le pasa al
hombre ordinario, al mundo de los efectos; y entonces co-
mienza a vivir una vida much ms amplia y firme que le hace
apto para distinguir entire lo que es real y lo que es ilusorio,
entire aquello que no puede perderse y lo que debemos perder
sin remedio alguno.
Cuando termin de filosofar a mi manera, abr al azar la
"Historia de los Atlantes" de Scott Elliot, y le lo que sigue
por tercera vez, pero con un inters que despus he compren-
dido la causa.
He aqu lo ledo por m en esa noche memorable:
"Pasando ahora del reino animal al vegetal, se observa
que la mayor parte de la flora del perodo mioceno de Euro-
pa-que se encuentra principalmente en los yacimientos fsi-
les de Suiza-existe al present en Amrica y algunas species
en Africa; pero el hecho notable, a propsito de Amrica, es
que mientras se halla dicha flora en gran proporcin en los
Estados orientales, faltan muchas species en las costas del
Pacfico. Esto parece mostrar que entraron en aquel conti-
nente por el lado del Atlntico.
Pero el mayor problema de todos es el del pltano. El
professor Kuntz, eminente botnico alemn, pregunta: Cmo
pudo llegar a Amrica esta plant, originaria de comarcas tro-
picales de Asia y Africa, y que no resisted un viaje al travs de
la zona templada? Segn l mismo indica, es una plant sin
semillas que no puede propagarse por seccin, ni tiene tubrcu-
los que puedan transportarse fcilmente. Su raz es arbrea.
Para trasladar esta plant se necesita un cuidado especial, y
adems no puede resistir una larga travesa. La nica expli-


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REVISTA TEosFicA CuBANA


Pa. 533








cacin que se le ocurre a este naturalista para dar razn de la
presencia del pltano en Amrica, es suponer que fu llevado
all por el hombre civilizado en un tiempo en que las regionss
polares gozaban de clima tropical." Ms adelante aade:
"'Una plant cultivada que no tiene semillas, debe de haber
estado bajo la accin del cultivo durante perodo muy largo...
lo ms natural es inferir que estas plants fueron cultivadas
.desde el principio del perodo diluviano." Porqu-podra pre-
guntrsele-no ha de llevarnos ms atrs esta hiptesis, a
tiempos aun ms remotos? Y dnde hallaremos civilizaciones
a propsito para el cultivo de la plant, o el clima y circuns-
tancias requeridas para su transport, a no ser que suponga-
mos que hubo en alguna poca un lazo de unin entire el anti-
guo y el nuevo continent? El professor Wallace, en su inte-
resante obra Island Life, as como otros escritores en muchas
obras importantes, han emitido ingeniosas hiptesis para
explicar la identidad de la flora y de la fauna en territories
imuy apartados unos de otros, y el transport de las species al
travs del ocano; pero sus razones no son convincentes y fa-
llan en diversos puntos.
Es cosa bien sabida que el trigo, tal cual lo conocemos, no
ha existido jams en verdadero estado silvestre, ni hay prue-
ba, alguna por donde rastrear su descendencia de species f-
siles. Cinco variedades de trigo se cultivaban ya en Europa
en la Edad de Piedra, una de las cuales, encontradas en las mo-
radas lacustres, se conoce por trigo de Egipto; de lo cual de-
duce Darwin, que los habitantes de los lagos, o sostenan tr-
fico aun con algn pueblo meridional o procedan originaria-
mente del sur como como colonizadores; y concluye que el trigo,
la cebada y la avena, vienen de diversas species ya extinguidas,
o tan enteramente distintas de aquellas, que no permiten su
identificacin por lo que dice: "El hombre debe haber cultiva-
do los cereales desde un perodo enormemente remoto." Las
regions donde existan species extintas florecieron y la civi-
lizacin bajo la cual fueron cultivados por una seleccin inte-
ligente nos la suministra el continent perdido, cuyos emigran-
tes las llevaron a Oriente y Occidente.
En un Imperio de las condiciones del Tolteca, era natural
que la agriculture fuese objeto de una grande atencin. No
slo se instrua a los labradores en escuelas especiales, sino
que haba colegios para preparar a personas idneas, a fin de


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REVISTA TEOSE'ICA CUBANA


SEPTIEMBRE '





REVISTA TEOSFICA CUBANA


que se dedicasen luego a los ensayos de cruzamientos de plan-
tas y animals.
Como los lectores de las obras teosficas saben muy bien,
el trigo no realize su evolucin en este planet. Fu un don
del Man, que lo trajo de otro globo ajeno a nuestra cadena
planetaria. Pero la avena y algunos otros cereales son resul-
tado del cruzamiento del trigo con plants indigenas de la tie-
rra. Los experiments que llevaron a este resultado fueron
obra de las escuelas de Agricultura de la Atlntida, dirigidas,
por supuesto por inteligencias superiores. Pero el caso ms
notable del perfeccionamiento de la Agricultura atlante fu la
evolucin del pltano banano. En su estado salvaje primi-
tivo era como un meln alargado, con muy poca pulpa y lleno
de pipas, de igual modo que aquel fruto.
Se necesitaron muchos siglos (acaso miles de aos) de
seleccin y eliminacin continue, para llegar a la plant sin
semillas que al present conocemos."
Despus de ledas las anteriores lneas, me acost y me
qued meditando lo que significaba esa labor inmensa, gigan-
tesca a no dudarlo, hecha por Iniciados de la Atlntida para
dejarnos otro sustento ms a los muchos que nos dejaban.
Meditaba intensamente en ese ltimo pasaje en que Scott Elliot
dice que el pltano era antes "como un meln alargado"; y
me venan a la mente confusos pensamientos sobre la actuacin
de estos sres sobrehumanos ...........................

mas de pronto sent como un torbellino inmenso que me arras-
traba y perd la accin de percibir.
Cuando volv en m me encontraba en una ciudad descono-
cida y construida casi toda con columnitas y torrecitas o mina-
retes. Sus calls eran bastante anchas y estaban arqueadas,
por lo que la ciudad tomaba el aspect de un inmenso tonel.
Los habitantes (las formas astrales ms bien), eran como del
double del alto de nuestra humanidad actual, siendo su desa-
rrollo proporcional por lo que daba la sensacin de gigantes,
y su tipo muy parecido al del egipcio antiguo.
Segu caminando, o mejor dicho, me llevaban, pero sin
darme cuenta de cmo avanzaba casi por el aire, pues obser-
v que no mova los pies. Entr en un edificio de una suntuo-
sidad maravillosa; los que parecan sirvientes iban vestidos de
blanco y con mangas cortas, como si fueran ayudantes de labo-
ratorios qumicos.


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PIG. 535






REVISTA TEOSFICA CUBANA


En seguida, al avanzar ms, me encontr con un Sr, que
por su noble figure y por la majestad que irradiaba de todo
su cuerpo, me di la sensacin que deba de ser uno de los
jefes de aquella casa en que me hallaba.
Entonces dicho jefe, en un lenguaje desconocido para m,
pronunci unos sonidos raros, como dirigindose a alguno de-
trs de mi. Inmediatamente sent entonces la sensacin de mi
cuerpo en el suelo, que hasta ese moment no lo haba sentido,
y pude tambin doblar la cabeza, y tuve tiempo de ver que ya
se retiraban con alguna presteza y tambin por el aire, dos
sres con sus cuerpos todo azul, de un azul marino intenso, que-
dando encantado de tan rara vision.
-Esos que tanto te han llamado la atencin-djome el
Sr que yo reconoca como algo superior-, son Devas y cons-
tituyen una jerarqua al servicio de este palacio de la Agri-
cultura en que ests en estos moments de paso. Y para que
sepas soy el encargado de los trabajos de seleccin en el reino
vegetal.
-i Oh Maestro! Mi naturaleza se siente tan confortada
aqu y a vuestro lado, que de buenas ganas me ofrezco como
humilde aprendiz, para que me instruyis si me consideris
digno de ello.
-No, no es possible por ahora, entiendes? quizs ms
adelante puedas permanecer ms tiempo que el de siete horas
que hoy vas a estar. Todo depend de que te mantengas fir-
me en esa idealidad y sigas limpio de corazn antes de em-
prender la jornada, y sobre todo, no te olvides de pensar,
cuando actues, que si lo que haces, lo aprueba. tu instructor.
Con ese pensamiento constant te auguro el triunfo. Y en apo-
yo de esta razn, ests aqu, porque investigabas mentalmente
y con tanta fortaleza sobre el trabajo de la seleccin del pl-
tano, que fu como una llamada a la ley del conocimiento que
nos rige. Adems, tus tendencies investigadoras y el ansia de
conocimientos para ayudar al progress de esa pobre huma-
nidad que evoluciona tan lentamente, es lo que me ha hecho
traerte hasta aqu y darte unas migajas que te confortarn
basstante. De estas cosas espirituales, procura hablarle al
humilde y al acongojado, qie con gran frecuencia se encuentran
dotados con una forma de sabidura que no se halla entire las
otras y opuestas classes sociales. Tampoco descuides darle la
prueba al que tu observes que tiene verdadera hambre espi-
ritual.


Po. 536


SEPTIEMBsE







Durante unos segundos permeneci el Maestro cmo fijo
en una idea y continue despus:
-Ms ignorancia que sabidura es la caracterstica de la
present humanidad; oye y fjate, t que vives en la misterio-
sa, tierra donde los hombres de la Cuarta Raza fundaron sus
escuelas primero y luego el reino de las selecciones en las di-
versas ramas de la Agricultura. Profundos conocedores de
la vida en las distintas vidas tomaron su esencia oculta, y du-
rante generaciones sin cuento llevaron a cabo las grandes l-
neas de la mente, de una mente Grande, para preparar a una
future humanidad sus futuros sustentos sacados de los vastos
tipos de la naturaleza: es obra de Dioses, y as fu; fueron
Dioses vuestros primeros preparadores; por medio del con-
tinuo conocimiento de la vida y de la forma se modific una
planta que es la base del sustento y regalo del la mayor parte
de la poblacin del globo. Hasta su nombre botnico es casi
un smbolo: la Musa Paradisiaca, el Banano, el Pltano. Es
inmenso el trabajo de los modernos botnicos para encontrar
el origen de esta plant, pero se perdieron en las sombras de
intiles hiptesis, y solamente la Historia Antigua, ms an-
tigua que el continent Europeo, es la que ha arrojado una luz
'vvida sobre esta material.
Qued un moment en suspenso, y dijo:
-Era el pltano, antes del cambio, una plant racimosa
en forma de enredadera, con numerosos frutos alargados de un
verde claro, pulposo y lleno de tubrculos huecos de la peri-
feria, al centro. Este tipo de plant, escogido para dar por
seleccin a los hombres del porvenir sustento, su evolucin se-
guir a la evolucin humana, y durante cinco ciclos, diversos
procedimientos e ingertaciones; seleccin de nuevos tipos, in-
gertos a la luz artificial morada, preparacin de una tierra
extica, utilizando a los elementales del tipo consciente (gno-
mos) para esta evolucin, seleccin de nuevos tipos, y en esta
terrible lucha de la mente divina humanizada fu poco a poco
formndose perpendicular esa plant, se recogieron sus brc-
teas atrofindolas y cambiando su leoso en substancia hueca
y carnosa. Su fruto se encogi y fueron fecundados en grupos
numerosos, luego en pocos grupos, hasta que un solo pie pro-
dujo un manojo de frutos, pero sin condiciones de alimentacin.
Trabajo inmenso, talent sobrehumano, misteriosa condicin
de los hombres de esa raza, fueron haciendo desaparecer bajo
la luz violeta y neurograna los huecos de su periferia y fija-


REVISTA TFOSFICA CuBANA


PAG. 537






REVISTA TEOSFICA CUBANA


ron en su centro por medio de mixormias (1), sus semillas; que
por medio del cultivo, primero de su tronco y luego de su raz
carnosa, concluyeron ese tipo con tanta perfeccin que hicieron
numerosas variedades en forma, tamao, color y gusto, desde
el monstruoso antillano hasta el delicado sudamericano dtil.
Volvi a quedar el Maestro en suspenso, un moment, y
continue:
-Slo aqu en esta antigua porcin de la Atlntida se-
cundaria, fu el lugar escogido para su cultivo, y esta porcin
abarcaba las tierras que hoy ocupan las Antillas Grande y Me-
nores, pero solo dos porciones fueron las dedicadas a este
cultivo, amuralladas para defenderlas de la invasion de los di-
versos tipos de rumiantes y felinos. Esta muralla encerraba
en su recinto las tierras comprendidas hoy por Cuba, Puerto
Rico y Santo Domingo, pero en la parte montaosa de Cuba
y Santo Domingo, fu donde se hizo la seleccin y cultivo, y
por esa razn no hay en estos territories ni felinos ni ofidios
venenosos; y es casi impossible encontrar los vestigios de esa
antigua y maravillosa civilizacin agricultora, pues a gran pro-
fundidad de su superficie se encuentran las sepultadas ciuda-
des, y solo restos de los antiguos cultos existen en su part
occidental; si exploran estas regions vern cuantas misterio-
sas confidencias encontrarn.
Al terminar el Maestro quedamos en silencio, pero por mi
parte era un especie de arrobamiento indescriptible. Pasado
un rato pregunte:
-Decidme, mi querido Maestro, si no es imprudencia ma,
y no hay responsabilidad para vos, si yo puedo conocer cmo
utilizaron, los Iniciados de la Atlntida, a los elementales de
la tierra, esas entidades subhumanas, en la formacin de esa
tierra extica que se prepare para. verificar la transformacin?
-La responsabilidad que yo contraigo objet-a quien ya
llamar desde ahora a mi Instructor-es inmensa, pues quedo
ligado a ti en lo que te ensee. Mas, por otra parte, no es por
tu personalidad esta que evoluciona ahora, por lo que yo me
aventuro a poder ensearte algo de lo que en el curso natural
de la evolucin, deba, tal vez, permanecer desconocido para
(1) Mixormia: pertenciente al tipo de las talofitas, clase de los hongos, fa-
milia de los Melancnicos, cuyas species presentan estroma diseordial, con fila-
mentos apretados; conidiforos rectos, delgados y tabicados, con los conidios dis-
puestos en cabezuela, hialinos o coloreados y envueltos en una substancia gelatino-
sa. Se conocen dos species, que habitan sobre las hojas muertas en la Amrica del
Norte. (Vase el tomo XII, del Diccionario Enciclopdico. Nota del autor.)


PG. 538


SEP.TEMBRE





1929 REVISTA TEOSFICA CUBANA


ti; pero una deuda contigo de ayuda spiritual que me prestas-
te en la Atlntida, por un lado; y por la otra, conocedor de
tu lnea firme en tu anterior existencia, es por lo que, al borde
del Karma, te repito, puedo aventurarme algo.
Despus de una pausa, y sonrindose dijo:
-La actuacin de los elementales de la tierra del grupo
consciente-del caso que te interesa-se limitaron simplemente
a construir diminutas celdillas, a manera de moldes, y despus
vino, sobre esas celdillas, el trabajo complementario superior
de los Iniciados.
-En tu pas-en el cual est tu cuerpo seguro de no ser
interrumpido, lo que originara tu inmediata separacin del
mismo-por sus condiciones de no tener fronteras, y por haber
servido su tierra para un sustento a la humanidad, ser feliz
y servir para congregarse fraternalmente los dems miembros
de las otras repblicas americanas hermanas.
Y hasta que no se te diga que vengas hacia nosotros, qu-
date al lado de esa humanidad, y trabaja de manera ms al-
truista en favor de su progress y adelanto. En esto descansa
la causa de la satisfaccin verdadera de los Maestros. Sigue
al impulso de derribar cada uno de los obstculos y pasa por
encima de los subterfugios, que resultan armnicos nicamente
para la personalidad que vibra, y lnzate en busca del estrecho
sendero, slo acompaado por tu intuicin director. Procura
ir eliminando esas vibraciones que proceden de cualidades mor-
tales y que afectan al cuerpo solamente. Y con tu mental des-
truye esa intranquilidad en que te sumen profundamente cre-
yendo que el espritu, que es Atma, queda afectado por otras
oleadas del oc6ano de material. No eches a un lado los tres obs-
tculos para que recibas la iluminacin: el miedo a dejar el cuer-
po, la pasin y el egosmo. El ser que ha anulado estos tres
impedimentos, se encuentra a la mitad de los renacimientos, pues
va aflojando las amarras que lo encadenan. Las almas jvenes
se contentan con ligeros deseos; las grandes poseen voluntades
y fortalezas.
Hasta que nos volvamos a ver, mi pequeo investigador-
me dijo mi Instructor-y despert tratando de recorder lo me-
jor possible toda la escena pasada, y comprobando que, en efecto,
haba permanecido siete horas que sern inolvidables.
JORGE O'BOURKE.
Junio, de 1929.


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LA JUSTICIA DE LA LEY


MA chispa divina en el hombre es de la naturaleza del
Padre, pues somos emanaciones de El; surge del se-
gundo Plano o Mundo de nuestro Sistema, llamado
Mondico, y se manifiesta como Espritu triple en
el inmediato inferior llamado mundo spiritual, que
es el tercero de los siete mundos o grados de material
en que est dividido nuestro Sistema Solar. Este Espritu
tiene tres aspects; como Espritu, que se manifiesta en el
mundo anterior citado; como Intuicin, que se manifiesta en
el cuarto mundo, llamado intuicional, y como Inteligencia, que
se manifiesta en el mundo mental, que es el quinto mundo.
Esta Inteligencia, que se manifiesta en la parte superior del
mundo mental, correspond al Alma humana, y utiliza como
vehculo al Cuerpo Causal, llamado mente abstract o razn
pura; pues en la subdivision inferior del mundo mental la
parte manifestada de la Inteligencia lo hace a travs de la
mente concrete o intelecto, que es el vehculo que comnmente
ejercitamos. Las pasiones y emociones, que se manifiestan
en nuestro cuerpo emotional, correspondent al mundo emocio-
nal o astral, que es el sexto mundo, y el cuerpo fsico corres-
ponde al mundo fsico, que es el sptimo mundo, el ms infe-
rior, el de grado de material ms denso. El Espritu, la In-
tuicin y la Inteligencia forman el Ego, que viene a ser la in-
dividualidad, el verdadero hombre. En cambio el intelecto,
el cuerpo emotional y el cuerpo fsico, los tres vehculos infe-
riores de conciencia utilizados por el Alma humana, forman
nuestra personalidad, y lo que es mortal y transitorio..
Pues bien, la chispa divina, que es el hombre, al manifes-
tarse o reflejarse en los mundos inferiores forma parte del
plan de sacrificio del Logos, cuya inmersin en la material es
de por s, para el Espritu, un sacrificio. De aqu que la eta-
pa evolutiva que recorre el hombre sobre la tierra sea de do-






1929 1REVISTA TEOS6FICA CUBANA FAG. 541

lor, de sufrimiento y de limitaciones. Podra la humanidad,
como los devas, comenzar su evolucin por el mundo emocio-
nal y no por el mundo fsico como lo hacemos; pero parece
que el Logos lo dispuso as, para que en contact con los otros
reinos de la naturaleza, que evolucionan conjuntamente con
nosotros en este mundo fsico, los ayudramos denodadamen-
te en su ascensin evolutiva. Nuestra negligencia en la ayu-
da, nuestra falta de amor y armona, nuestro egosmo y hasta
nuestro odio para con los llamados "hermanos menores", a
quienes tenemos el deber de ayudar, es causa, en gran parte,
de nuestros sufrimientos. Podramos comenzar nuestra evo-
lucin en el mundo emotional, para dicha nuestra; pero en-
tonces haramos menos dichosos a los otros reinos de la na-
turaleza al faltarles nuestra ayuda, y la evolucin de ellos se-
ra ms lenta; y como la humanidad no es un eslabn aislado
en nuestro Sistema, sino que es el sptimo reino de los mani-
festados en este mundo fsico, tiene que cooperar con el plan
del Logos en este bajo mundo.
:Imaginaos viviendo en el mundo emotional o astral, sin
la pesantez dd un cuerpo fsico, sin las limitaciones de un ce-
rebro fsico, sin enfermedades, sin preocupaciones por el sus-
tento nuestro y de nuestras families, sin tener que trabajar
para vestirnos y pagarle al casero; pudiendo viajar a volun-
tad, con suma rapidez, sin gastos y sin riesgos.
El apego de los hombres a la vida fsica, en sus primeras
etapas evolutivas, constitute una garanta de su propia evo-
lucin. Y para aquellos hombres un poco ms evolucionados,
sin apego a la vida fsica y con algn conocimiento de la ven-
tajosa vida que se hace en el mundo emotional, resultara sta
una tentacin irresistible y el suicidio un medio rpido y efi-
caz para libertarse de las limitaciones terrenales; pero para
contrarrestar esta tendencia, este verdadero azote contra la
norma evolutiva establecida, la Ley ha fijado un contn, y deL
cual los hombres tienen conocimiento, al que se le puede lla-
mar infierno y que lo constitute el sptimo submundo del
mundo emotional, en cuyo lugar despiertan conscientemente
los series ms degradados y criminals del gnero human, des-
pus de morir su cuerpo fsico; lugar de verdadero sufri-
miento, ms tormentoso aun para aquellos ms evolucionados,
y a cuyo lugar van a parar los suicides, repitiendo, una y otra
vez, el acto que puso fin a la vida de su cuerpo fsico, y as,


_I_






REVISTA TEOSFICA CUBA3NA


y en ese sitio, hasta que llegue el tiempo que habra de ser el
de su muerte normal sobre la tierra. Una espantosa pesa-
dilla!
Si el suicide cree que poniendo fin a la vida de su cuerpo
fsico se liberta de sus sufrimientos en este valle de luchas, est
completamente equivocado; lo que hace, con su acto cobarde,
es agravar su situacin; no tan slo desde el punto de vista
del sufrimiento, sino de la evolucin de su Alma.
Esto lo saben aquellos para quienes la tierra guard poca
seduccin, pero que trabajan denodadamente en favor de la
Ley de Amor. Para los que conocen y son egostas, este sub-
mundo result un dique contra el suicidio.
Para aquellos que se suicidaron en aras de un ideal, equi-
vocados hasta cierto punto, pero en el fondo generoso y heroi-
co, para esos la conciencia no despierta en el sub-mundo y se
mantienen como dormidos hasta que llegue el tiempo de pasar
a los sub-mundos ms superiores.
La Ley no castiga, se castiga uno mismo. El hombre goza
de libre albedro; pero sus acciones produce reacciones .se-
mejantes que actan sobre l.
Debemos, pues, ajustarnos al plan del Logos, al Seor que
rige nuestro Sistema, y vivir en armona con Su Ley que es
sabia y just.
JUA C.vUZ BusTILLO.


PAG. 542


SEPTIEMBRE











KARMA YOGA

POR
SWAMI VIVEKANANDA

(Continuacin)

V
NOS AYUDAMOS A NOSOTROS MISMOS, NO AL MUNDO
Nuestro deber con los otros significa ayudarlos, hacer bien
al mundo. Por qu hemos de hacer bien al mundo? Aparente-
mente ayudamos al mundo, en realidad nos ayudamos a nos-
otros mismos.
Debemos siempre tratar de ayudar al mundo, este ha de ser
el motivo principal que nos impulse, pero cuando lo analicemos
detenidamente, hallaremos que el mundo no necesita nuestro
auxilio. No se ha hecho este mundo para que vosotros o yo ven-
gamos a ayudarlo.
Le una vez un sermn en el cual se deca: "Todo este her-
moso mundo es muy bueno, porque nos da la oportunidad de
auxiliar a otros". En apariencia la idea es muy hermosa, pero
en otro sentido es una blasfemia. No es una blasfemia decir
que el mundo necesita de nuestro auxilio? No podemos negar
que hay en l much miseria. Salir y ayudar a los dems, es
ciertamente, el ms noble impulso que podemos tener, pero, a
la larga, descubriremos que estamos ayudndonos a nosotros
mismos.
Cuando muchacho, posea yo unos ratoncillos blancos. Los
guardaba en ina cajita y les puse en cada salida una pequea
rueda. Cuando los ratones queran salir las ruedas giraban y
giraban, los animalillos no podan ir a ninguna parte. As
es el mundo y el auxilio que le prestamos. El nico auxilio
positive, es que hacemos ejercicio en la tarea! y ejercicio salu-
dable. Este mundo, en verdad, ni es bueno, ni es malo. Cada
hombre se crea un mundo para s mismo.
El mundo para cada uno es como puede comprenderlo.
C6mo lo comprendera, pensando en l, uno que haya nacido







ciego? Para l sera o blando o duro, o fro o caliente. No so-
mos otra cosa que una masa de felicidad o de miseria, y esto lo
hemos visto centenares de veces. Por regla general, los jve-
nes son optimistas y los viejos, pesimistas. Los jvenes tienen
toda la vida ante, s y los viejos se quejan de que sus das han
pasado. Miles de deseos, que no pueden cumplir, luchan en sus
cerebros y la vida les parece que ha terminado para ellos. J-
venes y viejos, son, sin embargo, absurdos. Esta vida ni es
buena, ni es mala. Lo es segn la diferente situacin mental
con que la contemplamos.
El hombre ms inteligente, dir, por tanto, lo mismo: el
mundo ni es bueno, ni es malo. Es como el fuego. Cuando
nos calienta en el invierno, "qu fuego tan hermoso!" Cuan-
do nos quema, lo llenamos de improperios. Sin embargo, el fue-
go en s ni es malo, ni es bueno. Segn lo usamos nos produce
el sentimiento del bien o del mal. Pues lo mismo es el mundo.
El mundo es perfect. Se entiende por perfeccin lo que
est perfectamente adaptado para llenar sus fines. Todos po-
demos estar seguros de que el mundo continuar sin necesidad
de nuestro auxilio...
Sin embargo, forzoso es que hagamos el bien. Es el impul-
so ms grande que podemos tener, sabiendo como sabemos, que
es un privilegio altsimo el de ayudar a los otros. No os paris
con arrogancia, como sobre un pedestal, y metiendo la mano en
el bolsillo para sacar cinco centavos, digis: "toma, pobre hom-
bre". Pero agradeced que aquel pobre hombre est all, para
que dndole podis ayudaros a vosotros mismos. No es el
que recibe el bendito, sino el donante. Agradeced que se os
haya permitido ejercer vuestra benevolencia y merced por el
mundo y de ese modo haceros puros y perfectos. Qu mejor
obra que esta! Fabricar un hospital, abrir caminos, erigir asi-
los piadosos! Podemos organizer una obra de beneficencia,
recoger dos o tres millones de duros, fabricar con un milln
un hospital, con el otro dar! bailes y beber champagne, con el
tercero permitir que los empleados se roben una mitad y la
otra mitad llegue, finalmente, a los pobres. Pero qu vale
todo eso? Un viento poderoso puede todo derribarlo en cinco
minutes. Una erupcin volcnica puede hacer polvo nuestros
caminos y hospitals y edificios y ciudades enteras.
Abandonemos, pues, toda esa necia palabrera de hacer
bien al mundo. El mundo no est esperando por nuestro au-


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xilio, aunque debamos trabajar e incesantemente hacer el bien,
porque esto es ayudarnos a nosotros mismos. He ah el nico
sendero de la perfeccin. Ningn pordiosero nos ha debido
jams un centavo. Nosotros a l le debemos, porque nos ha
permitido ejercitar nuestros poderes de compasin y caridad.
Es un error pensar que hemos hecho o podemos hacer bien' al
mundo, o que hemos ayudado a esta o la otra persona, Es,
repito una, necia idea y todas las ideas necias causan dao y
dolor. Creemos que ayudamos a alguien y esperamos que nos
d las gracias y porque no lo hace, nos sentimos desgraciados.
Por qu esperar ninguna recompensa? Si realmente no estu-
viramos identificados con nuestra obra escaparamos al dolor
de toda esa vana esperanza y podramos, realmente, hacer bien
en el mundo. Nunca el dolor y la miseria pueden venir sobre el
que trabaja sin esperar compensacin. Y este mundo continuar
eternamente con todos sus infortunios y sus dolores.
Haba un pobre hombre que necesitaba dinero y alguien le
dijo que si echaba mano de un duende o algn otro espritu, po-
dra obligar a ste a traerle dinero o lo que quisiera. Y el pobre
hombre, se desesperaba por encontrar un duende.
Sali, pues, a buscar quien le diera el modo de hallarlo y
tropez con un sabio de extraordinarios poderes mgicos, a quien
pidi su auxilio. El sabio le pregunt para qu deseaba un
duende y el hombre hubo de contestarle de esta manera: "Seor,
quiero un duende para que trabaje por m. Buscadme uno, os
lo suplico. Ved que much lo deseo". Pero el sabio le respon-
di: "No te angusties, no pidas eso y vuelve a tu casa."
Al da siguiente, volvi el hombre a donde estaba el sabio,
gimiendo y gritando. "Dadme un duende, deca. Necesito un
duende para que me ayude". Al fin, disgustado el sabio le dijo:
"Toma este talismn, repite esta palabra mgica y vendr a
verte un duende, que har todo lo que le mandes. Pero ten
cuidado: los duendes son series terrible y han de tenerse ocu-
pados continuamente. Si dejaras de darle trabajo te quitara
la vida". El hombre contest muy alegre: "Eso es fcil, se-
or. Descuide usted que lo tendr bien ocupado mientras
exista.'
Y con esto se fu al bosque, y despus de largas repeticiones
de la palabra mgica, se le apareci un gran duende con dientes
enormes y le dijo: "Yo soy un espritu. Tu magia me ha do-
minado. Pero tienes que tenerme ocupado constantemente. En


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el moment en que te detengas en darme ocupacin, te matar."
El hombre le dijo con indiferencia: "Hazme un palacio". "Ya
est", replic el duende. Y as era en efecto. "Treme di-
nero" aadi el hombre. "Toma". "Ms". "Toma. Echa
abajo este bosque y fabric una ciudad en su lugar". "Ya
est". El hombre se aterroriz entonces. "Nada ms puedo
darle que hacer,-pens-, todo lo hace en un abrir y cerrar de
ojos."
"Dame algo que hacer o te como", grit el duende. El
pobre hombre, no encontrndole ms ocupacin, corri aterrori-
zado y perseguido por el duende. Bn su carrera desesperada
lleg a buscar refugio en el sabio. Oh seor, seor, proteged-
me!" balbuceaba lleno de miedo. "Qu pasa?" pregunt el
sabio. "Seor, que ya no tengo ms trabajo que dar al duende
y ste me quiere comer". Y en aquel mismo instant, lleg el
duende furioso, gritando: "voy a comerte, voy a comerte". Un
temblor convulsivo se apoder del desgraciado y entonces el
sabio se compadeci y le dijo: "Ves ese perro con el rabo en-
roscado? Saca tu espada, crtale el rabo y dselo al duende
para que lo enderece". Cort el hombre el rabo, y diselo al.
duende con la orden sugerida por el sabio, pero cada vez que
el duende enderezaba el rabo y lo soltaba, ste se volva a en-
roscar. Una y otra vez trat en vano de acabar la area y sin
poderlo conseguir, pas das y das trabajando angustiosamen-
te. Al fin, rendido de fatiga exclam: "Nunca he sufrido tanto.
Soy un veteran y viejo duende, pero jams me he visto en tal
apuro. Hagamos una transaccin. Relvame de este trabajo y
dejar que conserves cuanto te he dado, prometindote dejarte
en paz". Naturalmente, el hombre acept el trato lleno de ale-
gra.
Pues este mundo como el rabo de aquel perro. iiuchos han
querido estirarlo durante siglos, pero siempre se ha vuelto a
enroscar. Cmo puede ser de otra manera? Uno debe apren-
der, ante todo, a trabajar sin identificarse, y entonces no ser
intransigente y fantico. Los intransigentes nunca pueden tra-
bajar bien. Si no hubiera intolerancia y fanatismo en el mundo,
este progresara ms porque es una vulgar idea la de career
que la intolerancia puede hacer progresar al gnero human.
Por el contrario, es un element de atraso, creador de odio y de
ira, que hace a los hombres combatir los unos contra los otros
y aniquilar sus mutuas simpatas. Lo que nosotros pensamos





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y creemos es lo mejor en el mundo. Lo contrario, no tiene im-
portancia. As sienten los fanticos. Vosotros recorded siem-
pre el rabo del perro cada vez que sintis esa inclinacin. No
tenis necesidad de privaros del sueo para que el mundo se
reform. El seguir igual. Pero cuando vosotros hayis evi-
tado, en vosotros mismos, la intransigencia y la intolerancia,
entonces podris trabajar bien. El hombre bien equilibrado, el
hombre tranquilo, de buen juicio y nervios fros, el hombre lleno
de simpata y de amor, es el que hace buenas obras. El intran-
sigente carece de verdadero amor en el alma.

VI
NO IDNXTIFICARSE EN LA ABNEGACIN ABSOLUTA
Justamente como cada accin que emana de nosotros vuel-
ve a nosotros, nuestros actos pueden influir en los dems y en
nosotros los suyos. Quizs todos habis observado el hecho de
que cuando las personas realizan malos actos, cada vez se hacen
peores, y cuando los hacen buenos, cada vez son mejores y ms
fuertes. Esto no puede explicarse de otro modo sino que po-
demos influir y reaccionar unos sobre otros. Para tomar un
ejemplo de la ciencia fsica, cuando, realize cualquier acto, mi
mente, vibra de cierto modo. Todas las mentes, en circunstan-
cias similares, tendrn la tendencia de ser afectadas por aque-
llas vibraciones. Si se colocan en un cuarto various instruments
de msica, todos habris observado, que cuando se toca una
nota en uno de ellos, los dems tienen la tendencia a vibrar la
misma nota. As pues, siguiendo este ejemplo, si los instru-
mentos tienen todos la misma tension, sern igualmente afec-
tados por el mismo impulso. Pues todas las mentes que tienen
la misma tension, sern afectadas por el mismo pensainiento.
Desde luego que la distancia har variar esto, pero la ten-
dencia, de la mente, ser la misma. Suponed que yo estoy come-
tiendo un acto malo. Mi mente se hallar en un cierto grado
de tension y todas las mentes en el universe, que se hallan en las
mismas circunstancias, pueden ser afectadas por la ma. Del
propio modo, cuando hago una buena accin, mi mente se coloca
en otro estado, y todas las otras, a tono con la ma, pueden ser
afectadas por m. El grado en que esto ocurra, depender, na-
turalmente, del grado de la tension.
Agotando ms el ejemplo, es possible que, as como las on-






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das de luz pueden viajar millones de aos antes de llegar a un
objeto con el cual vibren al unsono, nuestra atmsfera est lle-
na. de esas pulsaciones mentales, buenas o malas, que esperan un
moment oportuno. Cada pensamiento proyectado por cada
cerebro, sale vibrando, por decirlo as, hasta que halla un obje-
to. Cualquier mente, dispuesta, a recibir una de esas vibracio-
nes, ser inmediatamente afectada. Y por tanto, cuando un
hombre hace una mala accin, coloca su mente en cierto tono
que recoge todas las ondas anlogas que hay en la atmsfera
luchando por alcanzarle.
Por esta razn, el hombre malo, cada vez es peor. Sus ac-
tos se intensifican. Y el caso es igual con el que realize bue-
nas obras, que se entrega a todas las buenas vibraciones de la
atmsfera e intensifica sus actos. Corremos, por consiguiente,
un double peligro, haciendo el mal. En primer trmino, nos abri-
mos a todas las malas influencias que nos rodean y, luego, crea-
mos, tambin, las nuestras que pueden afectar a otros. Es po-
sible que nuestras malas acciones,-como en el caso de la luz-,
afecten a otros de aqu a centenares de aos. Al hacer mal nos
daamos y daamos a los dems. Al hacer bien nos beneficia-
mos junto con los otros. Como todas las fuerzas humans, el
bien y el mal, se fortifican del exterior.
Segn el Karma Yoga, la accin que uno ejecuta no puede
destriuirse hasta que no haya dado fruto. Ningn poder en la
Naturaleza, puede impedir sus resultados. Si hago mal, forzoso
es que sufra por ello: nada en el mundo podr libertarme. Si
hago bien, forzoso es, igualmente, que los resultados sean bue-
nos. Toda causa-quin lo puede evitar?-ha de tener sus
efectos.
Ahora viene un punto muy serio y delicado en el Karma
Yoga; que estas acciones nuestras, ya buenas, ya malas, estn
relacionadas entire s ntimamente. No podemos trazar una 11-
nea de demarcacin y decir este acto es enteramente bueno y
este otro enteramente malo. No hay acto que, a la vez, no pro-
duzca resultados buenos y malos. Para tomar el ejemplo ms
cercano: yo os hablo y algunos de vosotros, tal vez creis que
estoy, por mi doctrine, haciendo un bien. Al mismo tiempo, es
possible que yo est matando millares de microbios en la atms-
fera. Luego estoy hacindole dao a algo. Cuando nos toca
muy de cerca y el acto afecta a los que conocemos, sabemos y
decimos que es bueno si los efectos a nuestro alcance son buenos


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tambin. Vosotros, diris-en este caso- que mi discurso es
excelente, pero los microbios no diran lo mismo. Vosotros no
vis los microbios, pero si os vis los unos a los otros. Y el
efecto de mis palabras en vosotros es claro, pero no as en los
microbios. Lo mismo descubriremos, a la inversa, en nuestros
malos actos. Algn bien hacen siempre: "Aquel que en el acto
bueno ve que hay algo malo-dice un pensamiento snscrito-,
y que en medio del acto malo descubre algn bien, ese ha lle-
gado a conocer el secret del trabajo."
Pero qu se deduce de esto? Que por much que lo inten-
temos no puede haber ninguna accin perfectamente pura, ni
perfectamente impura, tomando la fuerza o la impureza en el
sentido de dao o nq dao. No podemos respirar o vivir sin
hacer dao y cada partcula de alimento que comemos se quita
de la boca de otro. Nuestras vidas se forman de otras muchas
vidas. Pueden ser hombres, o animals, o pequeos microbios:
alguien siempre tiene que ser sacrificado. Y siendo esto un
hecho, surje, naturalmente, que la perfeccin nunca pueda al-
canzarse por el trabajo. Trabajaremos toda una eternidad, y
no saldremos nunca de este punto.. Trabajaremos y trabajare-
mos sin llegar jams al fin.
Vemos que la gran mayora de las gentes en todos los pa-
ses, cree que llegar un tiempo en que este mundo ser perfect,
en que no habr enfermedad, ni muerte, ni desgracia, ni maldad.
Bella idea es esta y excelente motivo de buena conduct para
los ignorantes, pero si pensamos un instant encontraremos des-
de el primer golpe de vista, que no puede ser as. Cmo a de
ser, si vemos que el bien y el mal son el anverso y el reverso
de una misma medalla? &Qu quiere decir perfeccin? Vida
perfect son trminos contradictorios. La vida en s misma, es
un estado de continue lucha entire nosotros y todo lo que es
externo. En cada instant luchamos con la naturaleza exterior
y cuando somos derrotados tenemos que abandonar la vida.
Por el alimento combatimos sin tregua. Si falta, es la muerte.
La vida no es un efecto simple, sino compuesto. Esta lucha do-
ble entire algo interno y el mundo externo, es lo que llamamos
vida. Y cuando la lucha, con todos sus males inherentes, cesa,
la vida cesa tambin.
La ideal felicidad es el trmino del combat, pero cmo
ha de terminar sin la muerte? Antes de que hayamos alcanzado
todos una milsima parte de esa paz soada, la tierra misma se


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habr enfriado y no existir la humanidad. El milenio ideal no
puede existir, por tanto, en este mundo ni tampoco en ninguna
otra parte. Pero cada acto de caridad, cada pensamiento de
ternura, cada accin benfica, cada buena accin, en una pala-
bra, nos quita algo de nuestros pequeos series y nos hace pen-
sar menos en nosotros mismos y, por tanto, es bueno. Aqu.en-
contramos que el Gnani, o el Bhakta o el Krma, todos llegan a
un msimo punto. El ms alto ideal es la eterna y absolute
abnegacin, en la que no existe el "Yo" sino todo es "T",
y.consciente, o inconscientemente, a eso conduce el KarmaYoga.
Es la base de toda moral. Podis hacerla extensive a los hom-
bres, a los animals o a los ngeles, pero es la nica idea funda-
mental, el gran principio que corre al travs de todos los sis-
temas ticos.
Encontraris varias classes de hombres en el mundo. Pri-
mero existen los hombres-dioses, eternamente abnegados por el
bien de los dems, aun con el sacrificio de sus propias existen-
cias. Estos son los grandes. Si hubiera cien de esos hombres
en cada pas, ningn pueblo sera desgraciado. Despus vienen
los hombres buenos, aquellos que hacen bien a los otros mien-
tras no les produzca dao a ellos y hay una tercera clase, com-
puesta de los que para hacerse el bien a s mismos, hacen el
dao a los dems. Se dice que hay una cuarta clase, que daa
a los otros por el placer del dao. En un polo de la existencia,
colocaremos, pues, a aquellos que hacen el bien por el bien mis-
mo: en el otro los que Jiacen el mal por el mal mismo. Nada
ganan con ello, pero responded a su propia naturaleza. Y as
vemos, que quien se sacrifice por el bien de los otros, el que
tiene la mayor abnegacin, es el hombre ms grande.
Hay dos palabras snscritas que es preciso explicar aqu-
Una es "Pravritti", o sea "gira hacia", la otra es "Nivritti"
o sea "girar desde".
Girar hacia represent lo que llamamos el mundo, el "yo
soy mo", aquellos que aumentan ese "mo" por la riqueza, la
propiedad, el poder, el nombre, la fama, queriendo siempre acu-
mularlo todo en su centro y ese centro es el "yo". El Pravritti
es la natural tendencia de todo ser human: apoderarse de todas
las cosas, donde quiera que estn y almacenarlas en un solo pun-
to: en su propia, dulce y amada persona.
Cuando un hombre comienza a perder este sentimiento,
cuando aparece Nivritti, "girar desde", salir, dar, entonces


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comienzan la moral y la religion. Ambos, "Pravritti" y "Ni-
vritti", son trabajos, pero el uno es malo y el otro es bueno. El
"Nivritti" hemos dicho que es la base de toda moral y reli-
gin, y su perfeccin verdadera es la abenegacin absolute, el
sacrificio de la mente, del cuerpo, de todo, por otro ser cual-
quiera. Cuando un hombre llega a ese estado alcanza el ms
alto punto en el Karma Yoga. Y he aqu el resultado mejor de
las buenas obras. Si un hombre no ha estudiado la filosofa,
si no cree siquiera en Dios, si nunca ha orado, ni siquiera una
vez en su vida, pero, en cambio, por la sola fuerza de sus buenas
acciones ha llegado al punto mismo en que el hombre religioso
llega por las plegarias y el filsofo por la sabidura, veris que
todos se encuentran, que todos son iguales, y que ese punto no
es otro que la abnegacin.
Por much que difieran los sistemas filosficos y morales,
toda la humanidad admira y reverencia al hombre dispuesto a
sacrificarse por los dems. Aqu desaparecen los credos, las
doctrinas; aun los hombres opuestos a toda religion y hasta
a toda moral, se asombran y llenan de respeto ante esos actos
sublimes de sacrificio personal absolute. No habis visto an
al Cristiano ms intolerante, cuando lee "La Luz de Asia" de
Sir Edwin Arnold, reverenciar a Buddha, que no predict nin-
gn Dios, sino simplemente el sacrificio personal (1).
La nica cosa que el intolerante ignora es que su propio fin
y objeto en la vida es ese mismo.
El religioso, conservando en su alma la idea constant de
Dios y una atmsfera de bien, llega a la misma conclusion:
"Hgase, Seor, tu voluntad" y nada guard para s. He ah
la abnegacin. El filsofo, con su sabidura, llega a ver que su
propio yo es ilusorio y fcilmente lo abandon. He ah, tam-
bin, la abnegacin. As todos los senderos de Karma, del
Bhakti y del Gnani, se encuentran en ese punto y esto es lo
que han querido decir todos los grades predicadores de los
tiempos antiguos, cuando enseaban que -Dios no es el mundo.
Hay una cosa que es el mundo y otra cosa que es Dios; y esto
es muy verdadero, porque lo que se quiere decir con la pala-
bra mundo es egosmo. El desinters, por el contrario, es Dios.
(1) La Luz del Asia (The Light of Asia) es un bello poemni inglls que re-
fiere en versos de arte mayor la vida de Budha. Es una de las obras ms hermosas
de la literature inglesa contempornea y la que, tal vez, ha contribuido ms en
Inglaterra a difundir el respect y la admiracin por las obras intelectuales de
la-India, la Tierra conquistada y, por consiguiente, inferior a juicio de los homt-
bres vulgares. (Hay varias traducciones al espaol.)





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TUno puede vivir sobre un trono, en un palacio de oro y ser per-
fectamente desinteresado. Ese vivir en Dios. Otro puede
vivir en una choza, cubrirse de harapos, carecer de todo, y, sil
embargo, si es egosta, vivir sumergido en el mundo.
Para volver a uno de nuestros temas anteriores, hemos
dicho que no podemos hacer el bien sin hacer el' mal y el mal
sin hacer algn bien. Sabiendo sto, cmo trabajaremos? La
solucin se encuentra en el Guita: la teora de la no identifica-
cin, la de no apegarse a nada,. Aprended que estis entera-
mente separados del mundo; que estis en el mundo, pero que
cuanto hacis no es para vosotros mismos. Cualquier acto que
realicis para vosotros mismos, ha de produciros un efecto. Si
es bueno, bueno; si malo, malo; pero cualquier accin que no
hagis por vuestra propia conveniencia, en nada puede afec-
taros. Si un hombre mata de ese modo al mundo entero y en
la lucha perece, ni mata, ni ser matado, si sabe que su accin
no es en absolute para s. El Karma Yoga os ensea, por tanto,
no: abandonis el mundo, sino que vivis en el mundo, que lo
tomis como es, ms no para gozar. El placer no ha de ser el
objetivo. Ante todo, matad en vosotros mismos el deseo, y lue-
go considered a todo el mundo igual que vosotros mismos.
"El hombre antiguo ha de morir." Este hombre antiguo
es la idea egosta, de que todo el mundo se ha hecho para nues-
tro placer. Hay quienes nos ensean que los animals fueron
creados para que los matramos y comiramos, y que este uni-
verso se fabric para el placer del hombre. Pero eso es una
locura. Un tigre podra, tambin decir: "Para m fu creado
el hombre" y exclamar: "Oh, Seor, que infames son esos
hombres que no vienen y se nos entregan para ser devorados.
Mira Seor, como faltan a tu ley!" Si el mundo se ha creado
para nosotros, nosotros, tambin, hemos sido creados para el
mundo. La idea de que el mundo existe para nuestro placer,
es lo que precisamente nos degrada. Este mundo no es para
nuestra conveniencia; otros millones ocupan su lugar. Justa-
mente como es el mundo para nosotros, somos nosotros para
el 'mundo.
Para trabajar, pues, hay que abandonar primero la idea
de identificarse. Luego no entrar en la batahola y confusion
de la lucha; manteneos apart, como meros testigos, y seguid
trabajando. Un sabio ha dicho: "mirad a vuestros hijos como
los mirara una buena nodriza". Una nodriza tomar a vuestro;


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nio, lo lactear, jugar con l y lo tratar tan dulcemente como
si fuera suyo propio. Pero tan pronto como la despidis, se ir
de la casa con su equipaje, lo olvidar todo y no le producir,
como nodriza professional, el dolor ms mnimo, dejar a vuestro
nio y encargarse de otro. Sed vosotros iguales. Sois la no-
driza, y si creis en Dios, considered que vuestros propios hijos
le pertenecen. La mayor debilidad, la mayor humildad, se pre-
senta amenudo como el mayor bien y la mayor fuerza.
Vanidad grande es la de career que otros dependent de nos-
otros y que podemos hacer bien a nadie. Este. orgullo es la ma-
dre de todos nuestros apegamientos, de todas nuestras identifi-
caciones y de l vienen nuestros dolores. Tenemos que acostum-
brarnos a la idea de que nadie depend de nosotros. Ningn po-
bre depend de nuestra caridad; ningn alma de nuestra bon-
dad; nadie de nuestro auxilio. Todos son auxiliados y todos los
seran si millones de nosotros no existiramos. El curso de la
Naturaleza no se detendr por vosotros ni por m. Unicamente
es nuestro, bendito privilegio de que a vosotros y a m se nos
permit, en forma de caridad, de auxilio a los dems series, edu-
carnos a nosotros mismos. Esta es una leccin que debe apren-
derse al travs de nuestras existencias y cuando lo hayamos he-
cho, nunca seremos desgraciados. Entonces s podremos ir a
todas parties y mezclarnos en todos los tumultos. En este mis-
mo ao altgunos amigos nuestros pueden haber fallecido. Es-
pera acaso el mundo por ellos? Se ha detenido su corriente?
No; sigue igual. iSeguid, tambin, vosotros, arrancad de vuestra
mente la idea de que tennis que hacer algo por el mundo: ste
nada require de vosotros. Y cuando hayis educado a vues-
tros nervios y vuestros msculos en esta idea, ya no habr en
vosotros ninguna reaccin dolorosa. Cuando deis algo a un
hombre sin esperar nada-ni siquiera la gratitud-, no habar
reaccin sobre vosotros de ninguna clase, porque nada esper-
bais, ni penssteis que tenais el menor derecho a esperarlo.
Tenis lo que l mereca. Su propio Karma le di lo que de-
seaba y el Karma vuestro os hizo meramente ejecutores. Por
qu sentir orgullo de haber dado algo? Sois como el mensa-
jero que trajo las monedas. Por su Karma el mundo mereca
esa accin. Dnde est el motivo de enorgullecerse? Nada
hay muy grande, en verdad, en lo que dis al mundo.
Cuando hayis obtenido el sentimiento de la no-identifica-
cin, no habr trabajo bueno ni malo para vosotros. El egos-


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mo solo es el que hace la diferencia entire el bien y el mal. Es
algo difcil de entender, ciertamente, pero llegaris a compren-
derlo en tiempo para que nada en el universe pueda tener powder
sobre vosotros si no queris admitirlo. Nada puede influir so-
bre el Ser del hombre, hasta que ese Ser se esclavice, y obedezca
los mandates externos. As, no identificndoos, negis a todo
el mundo el poder de influir sobre vosotros. Fcil es decir que
nada tiene el derecho de afectaros si no queris permitirlo,.
pero en qu se conoce el hombre que a nada permit dominion
sobre s, que ni es feliz ni es desgraciado cuando influye en l
el mundo externo? La seal que distingue a ese hombre es que
su mente no cambia en la buena como en la mala fortune, per-
manece siempre el mismo.
Hubo en un tiempo un sabio ilustre llamado Vyasa, author
de la filosofa Vedanta, hombre santo (1). Su padre haba lu-
chado por la perfeccin y fracas. Lo mismo su abuelo. Tam-
poco l-Vyasa-, pudo tener un xito absolute. Pero su hijo,
Shuka, naci perfect. El ense a su hijo y despus de ense-
arlo, lo envi a la Corte del Rey Janaka. Porque haba un
gran Rey que se llamaba Janaka Videha, significando esta l-
tima palabra "fuera del cuerpo". Aunque Rey, Janaka :.-
ba olvidado, con efecto, que era un cuerpo; viva siempre en
espritu.
Al saber el Rey que el hijo de Vyasa vena a recibir sus
lecciones, hizo algunos preparativos para recibirlo y cuando
el muchacho se present en el palacio, los guardias-avisados
ya-, no le hicieron caso alguno. Le indicaron solo un lugar
para sentarse y all estuvo tres das y tres noches, sin que na-
die le hablara, sin que nadie siquiera le preguntara su nombre.
Era el hijo de un gran sabio; su padre era venerado en todo el
pas, y l mismo era ya una persona de gran respetabilidad y
prestigio. Sin embargo, los groseros y vulgares guardias del
palacio, no le prestaron la menor atencin como si fuera el
ser ms abyecto .
Sbitamente, los Ministros del Rey, y los altos dignatarios,
llegaron y le hicieron grandes honors. Lo condujeron con las
seales ms respetuosas a las habitaciones ms esplndidas. Le
dieron los baos mas fragantes y los vestidos ms ricos. Y du-
(1) Vyasa, es precisamente, a quien se atribuye la redaccin del Bhagavad
Guita, aunque es difcil probarlo, .dada la remota antigedad del poema y loa
escasos datos que existen de la vida de aquel a quien algunos suponen un per-
sonaje imaginario.
(Terminar en el prximo nmnero4.


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