Group Title: Revista teosofica
Title: Revista teosófica
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 Material Information
Title: Revista teosófica
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Theosophical Society (Madras, India) -- Seccíon Cubana ( publisher )
Publisher: Sección Cubana de la Sociedad Teosofíca
Place of Publication: Habana etc.
Frequency: bimonthly (irregular)[june, 1936-apr. 1938, sept./oct. 1942-1954]
monthly (irregular)[ former feb. 1917-may, 1936, july, 1938-aug. 1942.]
bimonthly
completely irregular
 Subjects
Subject: Theosophy -- Periodicals   ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1923-1939
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Havana
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began in 1917?; ceased publication with July 1956.
Numbering Peculiarities: Publication suspended, June, 1933-Feb. 1934.
Issuing Body: Organo oficial de la Seccíon Cubana de la Sociedad Teosofíca, <1923-1939>
General Note: Description based on: Año 7, no. 1 (15 de enero de 1923) = 2a epoca.
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Bibliographic ID: UF00073921
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002944312
oclc - 50336367
notis - APH5965

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REVISTA TEOSOFICA
Organo de la Seccin Cubana de la Sociedad Teosfica
FUNDADA EN 1905
Director: RAFAEL DE ALBEAR Administrador: GUILLERMO ORDOEZ
Direccin y Admn.: Oquendo 14, altos. Apartado 365. Habana.

PERMANENT
La Sociedad Teosfica es responsible solamente de los documents oficiales
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Advertimos a nuestros lectores, para evitar errors y confusiones, siempre
desagradables, que la nica, legtima y verdadera Sociedad Teosfica, que
fu fundada en 1875 por Helena Petrowna Blavatsky y Henry Steel 01-
coott, tiene su Cuartel General en Adyar. (India Inglesa,) y que esta Sec-
cin Cubana que forma parte de ella, tiene sus Oficinas en la Habana,
Oquendo 14, altos, no teniendo relacin ni conexin con cualquiera otra
Sociedad que emple trminos relacionados co la teosofa, o diga que
profesa sus doctrinas.

AO VII.-No. 8.-15 DE AGOSTO DE 1923.-2a. EPOCA.



La Labor de la Sociedad Teosfica

Por Ernest Wood.


Permitidme que llame la atencin de todos los que estn in-
leresados en las condiciones presents y futuras de la Sociedad
Teosfica. hacia ciertos incidents insignificantes relacionados con
la fundacin.
M3adama Blavatsky fu enviada a los EE. UU. de Amrica por
u Maestro para buscar a un hombre apellidado Olcott, quien ha-
bria de ayudarla a hacer cierto trabajo que El quera que lla hi-
ciese para el mundo.
Fu, pues, a ese pas y sc encontr con este hombre, quien pro-
bo ser buen cooperador en la lucha durante toda su vida, y que
Ir.l i,, siempre con lealtad. Ese hombre posea las virtudes admi-
nistrativas y sociales que se requeran para el desarrollo de una
Soieledad como la nuestra, designada para llevar a cabo la labor
del Maestro en el Mundo. Madama. Blavatsky, la gran mensa-
jera de los Maestros, muri en 1891, dejando como sucesora, en
su Escuela Interna, a, la seora Annie Besant. El coronel Olcott
"'mri en 1907 en Aydar, habiendo sido hasta el fin de su vida,






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president de la Sociedad Teosfica. Estos fueron los dos funda-
dores de la Sociedad, ms casi todos ellos se separaron al pal-
par las dificultades del principio; pero aquellos dos fueron ver-
daderamente sus padres sealados por los Hermanos Mayores
y fueron el origen y la fuente de su labor y de sus caracters-
ticas.
Trabajaron juntos en la obra "Isis Sin Velo", en Nueva
York y puede leerse en "Historia Autntica de la S. T.", cun
direct fu la influencia de los Maestros en aquel trabajo. Un
poco ms tarde, cuando los dos libros estuvieron terminados,
cooperaron con un esplndido impulso que contena muchas cosas
originales, en los trabajos del seor Sinnett, en las experien-
cias efectuadas por l y que produjeron los famosos libros "El
Mundo Oculto", "Buddhismo Esotrico" y "El desarrollo del
Alma".
He aqu tres impulsos positivos de los primeros das de nues-
tro movimiento teosfico en el mundo:-el desarrollo y gua de
Madama Blavatsky por su Maestro durante algunos aos; la
unin con el Coronel Olcott para organizer de manera defini-
tiva el trabajo teosfico; y la enseanza dada al seor Sinnett
un poco ms tarde.
Posteriormente sali a luz la ms grande obra de Madama
Blavatsky: "La Doctrina Secreta".
Los informed dados al seor Sinnett en la famosa series de
cartas que se le enviaron en forma fenomnica por los Maestros,
y la informacin ms complete an, dada en "La Doctrina Se-
creta", esbozan una idea de los lejanos alcances de la evolucin
humana guiada en todas sus principles fases de desarrollo por
una Jerarqua de Bermanos Mayores que a su vez no son otra
cosas que servidores de la gran ley de la Evolucin.
Se nos habla de las razas de los hombres y de cmo se suce-
den, en un ordenado desarrollo de la conciencia, sobre la tierra;
y particularmente interesante para su studio, entire esas razas,
son la cuarta, quinta y sexta; es decir, la que acaba de pasar,
la que est present en el mundo ahora y la que est por desa-
rrollarse; y se nos ensea as mismo cmo los Mans (Directo-
res) y Maestros, Buddhas y Boddhisattvas, de tiempo en tiempo
seleccionan deliberadamente los egos que necesitan para former
las razas y subrazas. Para hacer este trabajo es para lo que fue
creada la Sociedad Teosfica por sus fieles servidores, Blavatsky
y Olcott, y la labor actual de la Sociedad Teosfica no difiere
del trabajo que tuvo cuando fu fundada.
La Socieldad T.eosfica tiene actualmente dos grandes depar-
tamentos de trabajo: "el trabajo interno de la Sociedad", que
consist en la preparacin de sus miembros para la encarnacin
en los principios de la sexta raza; y el trabajo externo de la
Sociedad que consiste en la propaganda y otros impulses que







TEOSOFICA


tienen por objeto conducir la Quinta Raza al pinculo de su
gloria.
En adicin a stos, existen un tercer trabajo que se relacio-
na con los individuos en particular; es, .por decirlo as, una in-
cubadora para los que quieren llegar a ser aprendices y disc-
pulos de los Maestros a fin de llegar a desempear el variado
trabajo que Ellos desempean en el mundo. Examinemos estas
distin:tas ramas de trabajo una por una.
Todo el mundo est en libertad de estudiar Teosofa y
de hacer uso de sus enseanzas sin convertirse en un miembro de
la Sociedad Teosfica, pero los que son miembros y asisten a las
reunions de las Logias con regularidad, reciben, por este con-
ducto, una enseanza que no se obtiene fcilmente en otra par-
te y stos se estn preparando aunque llos no se den cuenta, para
reencarnar luego en la Sexta raza. Muchos de ellos, ya son, en
realidad hombres de la Sexta Raza, ocupando cuerpos de la
Quinta.
Vamos a ex:plicar cmo es esto, haciendo un studio de la So-
ciedad Teosfica. en lo que difiere de toda otra Sociedad.
Sabemos algo acerca de los siete tipos fundamentals de hom-
bre el gobernante, el filntropo, el filsofo, el mago, el cien-
r ..., el devoto, el artist y vemos que estos series se reu-
nen conforme a sus tipos en muchas sociedades pequeas que
son como otras tantas ruedas en el mecanismo de relojera de
la civilizacin.
Los hombres de ciencia se reunen y forman sus sociedades
siguiendo su creencia de confiar en el mundo eterno y en la men-
te del hombre dedicado a la verdad; los devotos se reunen y
forman sus iglesias, siguiendo su creencia ide confiar en Dios y
en el corazn de los hombres guiados por el amor; los artists
ven en la belleza y en la naturaleza de las cosas la estabilidad de
lo divino, y se reunen para estimular su inspiracin por la be-
lleza; los filntropos tambin forman sus sociedades; en suma,
los hombres de los diferentes tipos se agrupan y idan a su aso-
ciaein el colorido que es el distintivo de su sociedad.
Pero la Sociedad Teosfica contiene tipos de todas classes que
se estrechan por su sentido de Unidad; el instinto de la sexta
raza que los liberta de la esclavitud hacia un ideal exclusivista,
que los hara pensar en que la ciencia, la devocin, la belleza, la
verdad o la bondad, la inspiracin o la compresin sean el fun-
damnento nico possible de la felicidad y la perfeccin de la hu-
Inanidad. Los tesofos creen que esta felicidad y perfecciona-
lniento son posibles en la complete cooperacin y unin orgnica
de todos estos ideals. (Madama Blavatsky declar la igualdad
de los principios en la conciencia). Sin embargo, cada miembro
"'' ra. en su propio tipo y lo avala; de esto nadie puede
escapar: y en la Sociedad Teosfica tenemos fanticos de todas
classes, el fantico por la metafsica, el fantico ipor el arte, el






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fantico cientfico, el devoto; en fin, fanticos de toda especie, y
de todos ellos necesita la Sociedad si quiere seguir siendo como
hasta aqu, un ncleo de la fraternidad humana, sin distincin
de temperaments o principios indivilduales.
Estamos tratando de aprender el uso de la palabra "Tole-
rancia" y no con el viejo "aunque "X" no sea de mi misma cla-
se, hay que tolerarlo", o bien: "Estos artists son curiosos y
poco tratables, pero indudablemente son necesarios para el pro-
greso". No, tolerancia es ms que sto, es un duplo poder que
nos d a la vez confianza y humilda'd con respect a las habili-
dades de nuestro prjimo. Cuando este sentimiento sea un hecho
entire nosotros, ya no volveremos a saber que haya conflicts en-
tre la razn y la devocin, cosa que es un dbil e indigno reto-
fio de las grandes luchas entire la ciencia y la religion. Para
destruir y aniquilar este conflict naci en el mundo la Teosofa.
La cuerda que atar de nuevo a los humans con Dios debe
ser tejida ipor ]os miembros de la Sociedad Teosfica en sus
propias personas y su fuerza no consistir en que lado a lado se
pongan siete madejas sin que las siete deben de estar ntima-
mente entrelazadas de manera que nunca se vea en una u otra for-
ma ms que el servicio de las dems. Y esto debe traducirse, en la
conciencia de cada uno, en una profunda humildad.
Podemos decirnos: "S, soy un filsofo, pero cmo carez-
co de fervor devoto de mi hermano". "S, soy un ingeniero ar-
quitecto; construir una iglesia para mi hermano el devoto, (por
ms que mi corazn est seco a la inspiracin direct de su ado-
racin) y Dios'le permitir orar por m".
Tal debe ser la actitud de los verdaderos teosofistas; del
miembro verdadero de la Sociedad Teosfica, y los que no pue-
dan desarrollar esta actituid, se v que con ruido o sin l, pron-
tamente se separan de lla.
Esta es la actitud que desarroll Madama Blavatsky, es la
en que persevere el coronel Olcott y que ha sido llevada a la
prctica hasta el present por la seora Besant.
He observado gradualmente desarrollarse este sentimiento
en nuestras logias durante los ltimos veinte aos; en imuchas
de ellas existe ahora ms amor mtuo del que hace aos exista.
En los principios de la Sociedad uno de los Hermanos Mayo-
res, habl de los "millones laborantes" de la humanidad, y de
cunto interesaba a los Maestros que la Sociedad trabajara por
llos en el mundo. Esto marca el trabajo externo ide la Sociedad
y de sus miembros; el dar gradualmente a la Quinta Raza lo que
la har poner sus esplndidos poderes mentales conquistadors,
al servicio de todos sus miembros ( y al mundo por medio de
llos), y comprenidiendo la solidaridad de los hombres y el va-
lor fundamental de la cooperacin, basado no sobre la similitud
y propia represin sino sobre la mtua ayuda de los individuos







TEOSOFICA


fuertes. La cualidad instintiva de la Sexta Raza ser la de coo-
peracin que es un sentimiento intuitivo de la unidad de todos
los hombres; la Quinta Raza tocar este sentimiento, y de ese
tocamiento brotar la sexta subraza que har que la' Quinta Ra-
za tocar este sentimiento, y de ese tocamiento brotar la sexta
subraza que har que la Quinta Raza llegue a su ms alta gloria
por las adquisiciones mentales que esta Raza pueda dar a la hu-
manidad, cuando se usen en la forma sabia y llena de amor que
tendr ms tarde.
La fe en el Amor (expresin prctica de la fraternidad de los
hombres), ser entonces aumentada con la fe en la Verdad (que
es la expresin cientfica de la quinta subraza); el mundo recom-
pensar nuestro amor, como ha recompensado nuestra verdad,
con una unidad orgnica que exprese el poder del amor, de la
misma manera que nuestras mquinas de produccin ( y de des-
truccin) expresan, en nuestras vidas prcticas, el powder de la
verdad.
El future habr de construirse sobre un sentimiento intui-
cional para el cual est constantemente contribuyendo nuestra
actividad teosfica con su fraternidad y su conocimiento. Este
sentimiento ya puede observarse en cierta media en las comuni-
dades pequeas. En una ciudad pequea, por ejemplo, tenemos
muchas profesiones.
Est el doctor, el abogado, el ingeniero, el poeta, el maestro,
el comerciante y si cada uno de llos cumple bien con los debe-
res de su profesin, es amado y respetado por today la comuni-
dad. Y si hemos de hablar bien del mdico y 'de su presencia
benfica para la comunidad, en realidad nos causara asombro
que alguno dijese: -- "No, ese hombre no sirve de nada, pues
no puede construir un puente ni escribir una ipoesa".
Seguramente que nadie le exigira que lo hiciese, es raro que
haya un hombre que se dedique a curar enfermos y a construir
Puentes y el sentido comn de los buenos sentimientos nos ha-
ce conservar la armona de la vida en una pequea comunidad.
Extendamos la idea a toda la humanidad, a las diferentes na-
ciones de la tierra.
Se valan las cosas por lo que son, sin hacker caso de lo que
no son, de otra manera nos pasaramos la vida en lamentarnos de
(iue el cuerpo human no tuviera alas u ojos por detrs. Una
encarnacin en el Japn os hara much ms artists; el nacer
en Alemania os dara mayor cantidad 'de paciencia; en Francia,
imyor vivacidad; en los Estados Unidos, dara ms ansia para
usar de todo nuevo conocimiento; en la India nos liara ms

Sabemos que las naciones de la tierra son otras tantas classes
de una gran escuela y en cada una de llas se aprende alguna
cosa especial. La desconfianza, la sospecha, la estpida e igno-







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rate propia estima, el deseo de seguridad permanent y magni-
ficacin ide la pequea personalidad de un individuo, o de una
nacin, d por resultado la guerra.en todas sus formas.
Deber la. mente ser dominada por la excitacin astral
durante toda una vida, o por la amante intuicin buddhica del
hombre"? tal es la pregunta que debe resolver la Sociedad
Teosfica, respuesta que el mundo aguarda.
Debemos cultivar el espritu de crtica, pero la crtica del
juicio puro no la que trata, por medio de frases y ipalabras fuer-
tes, de excitar los escrpulos hipcritas de la naturaleza astral.
Mtodos de ataque que hacen que hasta los de corazn puro ten-
gan que recurrir a las mismas armas para su idefensa, de la mis-
ma manera que los Aliados se vieron obligados a usar de los
gases asfixiantes en las exigencias de la guerra munidial.
iAy de aquel hombre que ataque con los gases venenosos de
las palabras apasionadas! Ay de aquel, si por su insistencia
obliga a los dems a emprender la guerra con esos gases vene-
nosos y rebaja as el nivel de los humans contacts!
Hay muchos tesofos en el mundo que no son, miembros de
la Sociedad Teosfica original. Yo juzgo que sera un acto sa-
bio y t .......; .. si ellos, por su part, se unieran a la Sociedad
T ..-..t,. .i lhe los Maestros fundaron por la mediacin de H.
P. B. y de I. S. O., y que tomaron parte en su trabajo externo
e interno. De tiemipo on tiempo algunos se han separado y for-
mado otras socie'dlades, que llevan o no la palabra, "i t..-.. "
de tiempo en tiempo se ha lanzado la idea de que algo debiera
hacerse para reunir estos rebaos con el cuerpo original del
gran movimiento.
No hay necesidad, puesto que la Sociedad Teosfica esta
abierta a todos los que desean unirse a lla; pero aqullos no
puelen de manera anticonstitucional usurpar la .I.in:ui-t! '. 1.
de los asuntos prcticos de la Sociedad. Aquellos que tratan de
hacer esto vale ms que se queden fuera, porque ya sea que se
llamen a s mismos tesofos o no, puede decirse con -..1"1
que no son de los que han de ir luego a la Sexta Raza. La In-
tuicin debe enseiarnos lo siguiente: "El instinto de la Sexta
Raza no permit que a nadie se le excluya del crculo de alor.
no permit al discpulo que se yerga y combat en ninguna oca-
sin a menos que antes ipueda decir: "Amo a mi enemigo con
todo mi corazn" como lo dijo Arjuna en los tiempos arcaicos .

Ernesto WOOD.


(De El Mxico Teosfico).







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El Secretario General en Matanzas


El da 5 del corriente el Sr. Albear, Secretario General de esta
Seccin, fu a la ciudad de Matanzas, acompaado del Sr. Gui-
llermo Ordoiez, miembro del Consejo Seccional, con objeto de
visitar a los miembros de la logia "Dharma", de esa ciudad, as
como a los de la Orden de la Estrella de Oriente.
Llegados a las 9 y 40 A. M., fueron recibidos en la estacin por
un grupo de miembros de ambas colectividades, constituido por
las Sras. Sofa Hernndez, Mara Josefa del Real y Luisa Bel-
tran de Fernndez, y Srs. Luis E. Fernndez, Antonio Llorens,
Fructuoso Fernndez y Pedro Samada, quienes acompaaron a
los viajeros hasta la casa de ]os Srs. Hernndez, donde tiene su
local la logia "Dharma".
Fraternalmente invitados por los esposos Beltran-Fernndez,
almorzaron en casa de estos hermanos, y despus, con ellos y
otros miembros, efectuaron una rpida excursion por los alrede-
dores de la ciudad, pudiendo admirar las bellezas naturales que
la rodean, como son el conocido valle del Yumuri, Monserrate,
la Cumbre,, etc. Regresaron al local de la logia, en la que se en-
contraban tambin los Srs. Rafael Hernndez, Abelardo Ortego,
Jos M. Ripoll. y la Sra. Rosario Castell de Beltran. Aunque
escaseaba el tiempo, pues era necesario regresar a la Habana
por la tarde, hubo el suficiente para celebrar una pequea se-
sin de instrucciones para la logia y para la Orden, sealando al-
gunos puntos esenciales para el progress de ambas colectividades
Y para la mejor efectividad de los trabajos sociales y de propa-
ganda. Aparte de la sesin, en el transcurso de la visit, lo mis-
mo el Sr. Albear que el Sr. Ordoez, tuvieron la oportunidad de
hacer indicaciones y dar consejos adecuados.
Al terminal les fu repartido a los presents folletos de pro-
paganda, y las obras de Attilio Bruschetti, Ciencia Prctica de
la Vida, Angel Femenino, Cuan seis Madre y el Catecismo de
la Obrera.
Aunque no fu possible a muchos hermanos de Matanzas acu-
dir al llamamiento del Secretario General, no obstante, se pu-
do apreciar el buen espritu devocional, la constancia y el pro-
posito de trabajar que anima a muchos hermanos, lo que fu
eausa de gran alegra para los visitantes, quienes, al regresar,
;' .I sus ms fervientes votos por el progress de todos sus
*'.. ,, de esa ciudad, as como de esas colectividades, y que-
dando sinceramente agradecidos de las muchas atenciones y prue-
bas de fraternidad que les fueron prodigadas.







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EL MAS GRANDE DE LOS DONES

POR C. W. LEADBEATER


Hay bien pocos, fuera de los que pertenecen al Crculo Inter-
no que rodean a los Maestros, que comprendan lo que en reali-
dad es el Amor.
Lo que en el mundo se toma por amor, no es sino un dbil
reflejo de esta verdadera virtud. Este amor que conocemos to-
dos en mayor o menos escala, es acaparador y egosta; es una
mezcla de today clase de deseos y de otras emociones como los
celos y el orgullo. Esto, como podemos comprender ahora, no es
el verdadero amor y es necesario que sepamos lo que en reali-
dad es aqul.
No caigamos en el error, como lo hacen losi principiantes en
los studios teosficos, de career que nosotros, que buscamos como
entrar en el Sendero, no debemos tener emociones. En verdad
debemos tenerlas, pero s teniendo cuidado de no sentir sino
aquellas que nosotros mismo queramos sentir. No debemos per-
mitir que nuestro cuerpo astral vibre en libertad respondiendo a
influencias que nos puedan hacer perder nuestro equilibrio; esto
nos sera extremadamente perjudicial.
Pero ,decir que no debemos sentir ninguna emocin, sera que-
rer hacer de nosotros monstruos en vez de hombres; pudiera ser
que un sistema parecido, nos transformara en gigantes intelec-
tuales, pero nos hara tambin incapaces de sentir simpata Y
por lo tanto incapaces de colaborar en la obra de los, Maestros.
Veamos los grabados de la obra "El hombre Visible e Invisi-
ble" y podremos constatar que el cuerpo astral del salvaje, lo
mismo que el del hombre ordinario, son ejemplos -de lo que el
cuerpo astral no debe ser; en ellos se v que ste se forma sus
propias emociones, algunas detestables y que alejan al Ego de
su senda. librndose as de su 'control.
Si estudiamos el cuerpo astral del hombre desarrollado, ve-
remos que refleja extraordinariamente su cuerpo mental, lo que
quiere decir que tiene emociones profundas y bellas, no sintien-
do sino .lo que quiere experimentar.
El cuerpo astral viene a ser la refleccin del cuerpo mental, es
el servidor en vez de ser el seor, y, el cuerpo astral, como el
fuego y otras muchas, otras cosas, es un excelente servidor pero
un amo insioportable. Desde el moment en que a este cuerpo
astral prmitimos ejercer su dominion, todo lo destruye; pero este
veh.culo es necesario para nuestra obra y, cuando lo dominianos
nos sirve para alcanzar muchas cosas que nos sera impossible o0-








TEOSOFICA


tener sin su concurso porque, no olvidemos, el cuerpo astral co-
rresponde al cuerpo buddhico del que es. una reflexin. Pero,
como el vehculo buddhico no est an desarrollado en nosotros,
no es sino por medio del cuerpo astral que nos ponemos en rela-
cin con el plano buddhico y no por medio de la mente.
Por medio del plano mental nos comunicamos con el Ego; la
mente inferior se pone en contact con la superior; pero es por
medio de las emociones que nos ponemos en comunicaein con el
vehcalo elevado. Es necesario por lo tanto sentir emociones, pe-
ro es necesario dominarlas. firmemente, asegurarse que ellas son
de buena ley y permitir que slo aquellas buenas, tengan influen-
cia sobre nosotros.
As pasa con el Amor, -del que la nota fundamental, como lo
dijo Cristo, es la necesidad de olvidarnos, a nosotros mismos en
aquello que amamos. La cosa no debera ser muy difcil, pero
lo es, sin embargo. Numerosos son los que parecen incapaces de
hacerlo, y, no obstante, si este sentimiento es bastante poderoso,
el resultado debe producirse. Acordmonos que esta cuestin e.s
de aquellas que se nos plantear a cada uno de nosotros en el
porvenir.
Cuando el Seor venga, Su Evangelio ser el Evangelio del
amor. A El mismo se le conoce como el Seor del Amor, de Com-
pasin, de Benevolencia; es uno de los signos distintivos que de-
ber surgir de Sus enseanzas, como lo dice el nuevo libro del
hermano T;,.i., i..1 .., All est expuesto todo esto muy clara-
mente y tengamos present que este hermano est ntimamente
ligado al Instructor del Mundo y en comunicacin ntima con
El. He aqu lo que dice:
"HIay un poder que crea la fuerza, este powder es el amor; se
expand bajo muchas forms en el corazn human, pero a cada
aparicin lleva consigo la fuerza; fuerza para transformer la
crueldad en sacrificio; el deseo en adoracin, el orgullo en de-
vocin. Ved lo que hace el Amor. Es la primera Verdad que, vo-
sotros y yo, ensearemos en su nombre.
Hay un poder que renueva todas las cosas, que es la Belleza,
que es la Alegra. Amad y contemplaris la Belleza; adorad y se-
ris uno con ella; servid y seris su elegido para la salud de
vuestros hermanos. Es esta la segunda Verdad que, vosotros y
.vo, ensearemos en su nombre".
Estas palabras no slo son bellas como hemos podido apre-
ciarlas, sino que adems son profundamente verdaderas; ellas
indican exactamente lo que es menester hacer si queremos :parti-
cipar del porvenir que se abre ante nosotros.
Todos nuestros pensamientos, todos nuestros mtodos y to-
das nuestras ideas, pertenecen al pasado-me refiero por supues-
to a las ideas que nos vienen naturalmente-es necesario por lo
tanto que aprendanios a vivir en y para el porvenir que el Seor








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crear cuando El venga, y el Amor es la nota fundamental de ese
porvenir.
No es una nueva ensefianza la que dar cuando El venga nue-
vamente a la tierra; ya la di en anterior ocasin como Shri
Krishna.; despus como Cristo y, Su discpulo San Juan, siguien-
do su ejemplo, la sigui dando; todos estos grades Seres insis-
.ten fuertemente en ello.
San Pablo ha dado una de las ms bellas definiciones del Amor,
en el dcimo tercio captulo de su primera Epstola a los Corin-
tios. Nada mejor se puede hacer que tomar este captulo y leerlo.
a fin de darse cuenta hasta qu punto de nuestras concepciones
del Amor, concuerdan con las del Gran Apstol e Iniciado. Vea-
mos lo que dice: "El Amor es paciente y lleno de bondad" lo que
quiere decir que soporta todo por amor a quien ama; no conside-
ra nada como pena, enojo o dificultad que pueda ser causada por
aquel a quien se ama.
En otra parte dice: "El se resigna a todo, cree todo, espera
todo". Es as que por aquel a quien se ama se soporta todo, sea
lo que venga. De l se cree todo; todas las acciones, las ms nlo-
bles y bellas, as como se espera de l las cosas ms grades y ms
gloriosas. Es as como se entrega enteramente y nicamente al
objeto de isa amor, sin pensar jams en s mismo. Agrega en otra
part San Pablo: "El Amor no es envidioso", no pide por lo
tanto nada en retorno, se olvida de s mismo para no pensar si-
no en el que se ama.
Esta concepcin es bellsima, todo el mundo as lo reconocer,
pero temo que muchas personas del mundo exterior no crean que
sea practicable; pensarn sin duda que es un consejo que raya en
la perfeccin, .que es una utopa; el mundo exterior dir que na-
die puede pensar asi.
Oigamos los que tratamos de elevarnos. Hagmonos dignos
de poder penetrar en el Arcano Interno y una vez dentro, vere-
mos que hay quienes piensan y sienten de esta manera. Recono-
ceremos que el Amor a nuestros Maestros es un amor parecido a
aquello y, cuando lleguemos a la Conciencia del mismo Seor de
Amor, veremos que El ama, Su mundo exactamente de esa ma-
nera, no pensando jams en lo que el mundo pueda pensar de El
sino que buscando siempre nuevos medios de venir en su ayuda.
Podr, parecer esto maravilloso, sublime, pero es as; los hom-
bres pueden, si quieren, elevarse hasta esas alturas y muchos soni
los que han llegado hasta all; por consiguiente, todos nosotros
podemos tambin alcanzar esas alturas vertiginosas.
No digo que podamos hacer esto de golpe, que sea possible que
dejemos a un lado todas nuestras costumbres en un moment:
nos podremos deshacer aparentemente de ellas, pero volverain
aparecer muchas veces porque hemos creado dentro de nosotros
un mal impulso, hemos creado surcos rutinarios en los cuales







TEOSOFICA


nuestros pensamientos estn acostumbrados a moverse y no es
fcil dejar todo esto de un moment a otro.
No es cosa sencilla conseguir transformarse puesto que todos
estos hbitos no son de esta sola existencia; han existido desde
miles de aos y un hbito que se tiene desde hace veinte mil aos
toma tambin largo tiempo para ser cambiado. Es urgente, no
obstante que se haga, es necesario ponerse a la tarea sin tardan-
za. Cuando ms pronto comencis, mejor ser.
Esta actitud la tendris ahora mismo, si el amor es: bastante
fuerte en vosotros. Habis oido hablar de todas las acciones ma-
ravillosas que han sido llevadas a cabo por aquellos que aman
verdaderamente, por una madre para con sus hijos, por un ma-
rido por su esposa, o viceversa. Sabis que hay ejemplos subli-
mes de heroismo que parecen sobrehumanos; pero, despus de
todo los que efectan estas acciones son hombres como nosotros
y si son capaces de hacerlas nosotro.s lo seremos tambin. Se tra-
ta slo de librarse de viejas cadenas y de tratar de comprender
y esto no es tan difcil como aquello. Todo lo que dice San Pablo
de glorioso, de bello, todo eso se encuentra ya en el corazn de
cada hombre que ama verdaderamente .profundamelite. ,Hay
que olvidarse enteramente de s mismo, no se puede -pensar sino
en el objeto de Su amor y entonces el resto viene Solo. Todas
las otras calificaciones de las que habla San Pablo, vienen na-
turalmente si el amor es espontneo y puro. Intil es decir que
en nuestro nivel actual no podemos sentirlo; lo podremos y lo
necesitamos.
Si contino mis charlas regulars llegara a hablaros de las
cualidades requeridas para la Iniciacin; de todas stas la ms
grande es el Amor, porque ella comprende todas las otras. San
Pablo terminal su captulo diciendo: "Ms, ved, estas tres cosas
quedan, la f, la esperanza y la caridad", y esto es todo el Nue-
vo Testamento. El Antiguo, hablo de aquel del precedent Ins-
tructor del Mundo, era el Evangelio de la Sabidura. "Si se pu-
diera hacer desaparecer la ignorancia deca, si el hombre pu-
diera saber y comprender, el mal sera pronto abolido". Es per-
fecta y absolutamente cierto; pero tal como se present hoy da,
es igualmente cierto porque el da que los hombres vivan como
hermanos, en que comprendan que el amor es el ms imperioso
de los sentimientos y que hayan rechazado sus sorpresas y sus
1.' 1' ,1 de comprensin, su dureza y estupidez, el mundo ente-
ro ser diferente. Cuando los hombres hayan aprendido a tener
confianza, que vivan codo a codo conforme al sentido comn, en
vez de ser retenidos por la ley que impide hacer esto a aquello,
la grand Ley del Seor ser para todos los hombres un freno su-
ficiente.


(Continuar.)








REVISTA


Expansion de los Conocimientos Teosficos

De la obra "Frutos colectados de las Enseanzas Ocultas"
Por A. P. Sinnett
(Traducido por J. M. Lamy, M. S. T.)
(Continuacin.)
III. -EL MUNDO ASTRAL
iPodr embarazar al pensamiento en alguna manera la idea
geogrfica adaptada a Is condiciones astrales? Hay espacios va-
cos que correspondan a los grandes ocanos? Ciertamente que no.
Los espacios ocenicos tienen sus ajustes convenientes. Nuestro
astral britnico se extiende hasta la mitad del Atlntico, e indu-
dablemente toca al astral americano, (por ms que no recuerdo ha-
berlo oido decir como un hecho cierto), pero es de todos modos una
gran extension.
Para aquellos que comprenden la importancia, as como las po-
sibilidades de obtener un concept mental definido y grfico de
la naturaleza superfsica, esta geografa del mundo astral es sig-
nificativa en extremo, porque ayuda a hacer harmonica y sosega-
da esta complicada region para las grande multitudes. Habr pa-
ra todos nosotros en el future un tiempo en que la nacionalidad
quede absorbida en algn atributo superior de conciencia ms ele-
vada; pero todo progress es gradual. Ese es el primer principio
que hay que distinguir al estudiar la vida astral. Todos los espi-
ritualistas lo reconocen, as como los que deducen o derivan cono-
cimientos superfsicos por otras vas.
Durante algn tiempo los que se marchan, permanecen en el
astral exactamente igual que aqu, y especialmente se consideran
de la misma nacionalidad que tenan en la Tierra. Si todas las na-
ciones del mundo se confundiesen en el astral, no se mostraran
las leyes y designios de la naturaleza tan harmnicas y acordes co-
mo son, en ese aspect simtrico de que tan poderosamente dan tes-
timonio al observador inteligente. Ese es el encanto peculiar de
las ltimas enseanzas i'. ..;. I.. Permite fcilmente a los que
realmente comprenden el movimiento Teosfico, tener la satisfac-
cin de apreciar que no se dedican meramente a estimular la as-
piracin spiritual, sino tambin a empearse en la magnfica
obra de crear una ciencia spiritual verdadera.

IV. EL FUTURE INFINITO
Como be tratado de demostrar al referirme a los fenmenos
del plano, astral, es possible obtener conocimientos definidos clara-
mente con relacin a algunos aspects del future superfsico que







TEOSOFICA 223

aguarda a la humanidad. El mundo venidero inmediato puede lle-
gar a ser tan grficamente previsto durante nuestra permanencia
en este, que su importancia podemos apreciarla de una manera
que raramente se obtiene bajo la influencia del simple pensamien-
te religioso, pues ste slo puede engendrar una emocin muy her-
mosa de reverencia respect a la vida future, pero no con esa con-
fianza absolute que engendra el conocimiento especfico.
Tomad un caso imaginario de las condiciones posibles de la vi-
(la ordinaria, como ilustracin. Suponed un joven al que un ami-
go le dice al emprender un negocio o una profesin: "Mejor ha-
ras con irte a Amrica". El joven no lo niega, pero persiste en
pensar que le puede ir bastante bien quedndose, de suerte que no
participa de la idea de su amigo. Suponed que le ofrecen un des-
tino o una oportunidad favorable en Amrica y firm un contra-
to para marchar all el prximo ao. No es natural que se inte-
rese profundamente en las condiciones residenciales de Amrica?
Desde luego, que leer libros sobre aquel pas, hablar vidamen-
te con viajeros que hayan estado all, y procurar surtirse de ropa
y otras cosas apropiadas al clima que ya sabe que ha de ser su fu-
turo hogar. No por ello descuidar su labor ordinaria, porque sa-
be que de su eficiencia all depender en gran parte su bienestar
en la nueva vida; pero mirar su trabajo corriente con un ojo
puesto en el porvenir, atendindolo ms celosamente, como tra-
tando de perfeccionarse, pero al mismo tiempo con cierto despego
que lo harn relativamente indiferente a sus resultados inme-
diatos.
Ser este caso aplicable a aquellos que estn destinados o no
a emigrar al plano astral en un porvenir no muy distant?
Es verdad que la mayora de las personas no pretend adqui-
rir informed por adelantado respect a las condiciones que all
existen, porque no screen verdicos esos informes. Las confusas su-
gestiones de las doctrinas religiosas han dejado todos los detalles
en la obscuridad. El Espiritualismo incurri en descrdito de va-
rios modos, y la importancia de su revelacin principal fu im-
perfectamente comprendida por la crtica mundial en general. Pe-
ro ahora tenemos una revelacin ms amplia que nos ha sido tras-
mitida por la Teosofa. La historic del movimiento desde 1880 in-
forma sus credenciales. La vision del future se va aclarando en
muchas direcciones. Esa seccin que abarca la vida en el plano
astral est iluminada por una gran riqueza de conocimientos. Pa-
ra todos los que aprecian esto, ese conocimiento esparce much
luz en el sendero que estn actualmente hollando en la vida fsi-
ca corriente, y con un poder dilatado de escudriar el porvenir,
estamos principiando ya a interesarnos en los problems de ese fu-
turo infinito que se extiende much ms all del radio de la ex-
periencia astral y de la reencarnacin fsica.
La sensacin que experimentamos al obrar as es muy distinta
de aquella que regular la investigacin de las condiciones astrales.







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La condicin final de nuestra humanidad cuando la historic de
este mundo est complete ser interesante slo a los pensadores
que puedan imaginarse esos estados de conciencia que trasciendan
ms all de una vida personal y que se contentan con descartar
las limitaciones que actualmente engendran el sentido de la indi-
vidualidad. Y si observamos un mundo ms all de sus limita-
ciones, nos parece que nos perdemos de vista a nosotros mismos.
As sucede que la contemplacin del porvenir infinito no es a pri-
mera vista compatible con un inters en nosotros mismos. Pero a
pesar de ello, se dignifica el pensamiento, an ese mismo que se
refiere a nosotros mismos, pues sabemos que nunca se quebrar
la continuidad de nuestra consciencia individual. Si nos trasla-
damos de repente al estado en que nos encontraremos dentro de
diez millones de aos, por ejemplo, nos veramos tan diferentes
que no nos reconoceramos. El salto equivaldra a la aniquilacin
de nuestra personalidad present. Pero el cambio gradual evitara
ese resultado desgraciado. As, podemos realmente argiir sobre
los problems del infinito con serenidad sin caer en el error de
proyectar nuestras limitaciones personales en ese infinito.
l poema de Campbell, que en ciertos respects es hermoso,
"El Ultimo Hombre", es una ilustracin jocosa de este error. "Yo
vi el ltimo molde human, que la muerte de la Creacin contem-
plara, como Adn vi su primavera". Es indudable que "El mis-
mo Sol ha de fenecer", pero no acontecer hasta que la Vida del
Sol, incluyndonos a nosotros sea transferida a otro vehculo; y
ya sabemos lo suficiente para prever el cambio, puesto que sabe-
mos que nuestro Sol es uno de los muchos que constituyen un Cos-
mos estupendo cuyo centro es la famosa estrella Sirio. Podemos
aplicar la regla: "igual que arriba es abajo", a ese estado de co-
sas. Los planets de nuestro sistema solar engendran sus humani-
dades, las que una vez alcanzada la perfeccin pasan a las Jerar-
quas Divinas.
Las Jerarquas reunidas de cada sistema solar en el Cosmos Si-
rio deben necesariamente tener su destino correspondiente en un
plano ms elevado. Cuanto a nosotros, los planets estn eslabo-
nados de aeuerdo con un plan comprensivo que provee para todos
la 1~ -. ... final.
Es indudable que los sistemas solares del Cosmos han de estar
eslabonados entire s de uii modo algo similar, y ya conocemos al-
go sobre sus destinos que demuestra esta analoga con la idea en
que se basa la sucesin manvntaras en cada cadena. planeta-
ria de nuestro sistema. Un sol que est manifestndose en el pla-
no fsico ahora, ha estado en otro manvntara anterior en un pla-
no superfsico, y volver a estar en algn arco misterioso de evo-
lucin en otro plano. Me abstengo de decir en el plano Astral o
L..iii .... porque estos trminos en referencia al Cosmos deben
significar algo muy distinto en ese sistema solar.
A travs de esos cambios enormes se mantendr la eontinui-







.TEOSOFICA


dad de cada consciencia individual en lo concerniente a ellos. Por
muy abrumador que sea a la mente el carcter de estos process
colosales de cambios, podemos contemplarlos ya con gran admira-
cin, as como en otra escala menor podemos contemplar el esplen-
dor de una cordillera de montaas baadas por los esplendorosos
colors de una puesta de sol. La belleza natural y grandeza de es-
ta ltima tiene un efecto de elevacin en las emociones; y lo mis-
mo ser la influencia mental de intentar contemplar con el pensa-
miento lo infinito de la evolucin spiritual. Parece tan pequea
nuestra Humanidad en comparacin, si es possible pensar en esto,
il revelrsenos, aunque sea parcialmente, la magnificencia estu-
penda del Cosmos, que en un sentido sera mejor hasta olvidarla.
La verdad descansa en algunas frases paradjicas sobre los resul-
tados obtenidos por la prdida de lo que por el moment parece
que es todo; pero las paradojas pueden ser sugestivas y engao-
sas. i Si solamente por la capacidad que tenemos para admirar, es-
tamos ya identificados con las glorias del infinito, esa region a la
que eternamente pertenecemos, pues a ella estamos unidos por la-
zos que nunca pueden romperse!




La Sociedad Teosfica como

organizacin oculta (1)


Por Irving S. Cooper.

(Traducido por Edelmiro Flix M. S. T.)

Durante siglos la India ha sido la tierra de preparacin pa-
ra los egos escogidos. Cuando un hombre se estaba aproximando
al Sendero, esa antigua senda que lia existido por tanto tiempo,
era puesto en un cuerpo human en la India, y preparado, dn-
dosele all el beneficio no slo de una profunda filosofa, sino
tambin de la Supervisin personal del Gur que saba y que
po'da llevarle adelante. Durante los ltimos uno o dos siglos,
Elit,,1.. y muy recientemente Amrica, han sido consideradas
como campo prometedor o lugar de studio para aquellos que
lhan alcanzado un verdadero adelanto interno. En la Europa de
hace cuatro siglos era sumamente difcil encontrar las condicio-
nes aldecuadas. Los instructors eran pocos y estaban distantes

(1) Informe del (iscurso en la Convencin a los miembros de la S. T.
No ha si o revisado.






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unos de otros. Los verdaderos ocultistas nacan all en muy ra-
ras ocasiones. La civilizacin no estaba en una alta etapa de de-
sarrollo. Era ruda, spera, faltndole en muchos sentidos dos
refinamientos que hoy da tenemos. En la poca del Renacimien-
to, hubo una inmensa conmocin cuando almas viejas vinieron
con sus experiencias en Grecia y en otras civilizaciones, a traer
su mensaje de belleza y las maravillas idel color y de la forma;
pero el Ocultismo era una cosa casi desconocida, mayormente li-
mitada a las organizaciones secrets y a unas cuantas personas
determinadas que saban, que no eran fcil de encontrar. Du-
rante los ltimos siglos, sin embargo, se ha operado un marca-
do cambio en lo que ipuede llamarse el adelanto general de la
civilizacin occidental. La e'ucacin ha progresado a grande
pasos. Se han adquirido nuevos conocimientos. La actitud
cientfica de la mente ha revolucionado prcticamente today la
civilizacin occidental. En algunos sentidos-en lo que podran
llamar el desarrollo del intelecto inferior, del pensamiento con-
creto, de la mente analtica,- es probable que la civilizacin oc-
cidental haya sobrepasado a la oriental, pero en algunas otras
cosas fundamentals se encuentra todava rezagada. Debido a
estas condiciones tenemos, por as decirlo, que resumir en nues-
tra comprensin de la vida y sus problems, lo mejor y ms re-
finado en ambas actitudes hacia la vida: la orientacin y la oc-
cidental. Con la civilizacin actual prcticamente toda la fuer-
za de la educacin se basa en el ejercicio de la mente. Las emo-
ciones se tocan hasta cierto punto nada ms, ipero no profunda-
mente. La labor de la Fraternidad T.eosfica en lo que se refiere
a la Educacin, es llamar la atencin hacia ciertos hechos olvi-
dados en la educacin, indicar que los nios estn siendo desa-
rrollados slo parcialmente, que la verdadera alma internal -
la que da valor a la vida- es dejada casi sin despertar, demos-
trar cmo las ms elevadas y nobles emociones que cambian a
las personas y las hacen ser dignas, se dejan sin tocar, dorii-
tan'do, sin poder para moldear la vida humana. Sim embargo, la
verdadera educacin est llegando a ser conocida. Aqu y all
se encuentran algunos genios que aman a los nios y cuya t!, ,
fica vision internal es lo bastante profunda para darles la en-
seanza adecuada. Y es as cmo en nuestra civilizacin occi-
dental las condiciones estn poco a poco llegando a ser adecua-
,das para la educacin de los egos evolucionados.
La Iniciacin, de la que hablamos tan f'i. ~.il .i., es la
meta final de la evolucin humana. Es la etapa estupenda que
hay que alcanzar y, como otros oradores han dicho, debis hacer
un llamamiento a todas las energas de que dispongis, si queris
alcanzarla. No puede ganarse por slo desearola vagamente;
no pue'i e alcanzarse solamente por el studio, sino que tennis
que apelar a todos los poderes que tengis en vuestra mente y en
vuestro corazn, a la habilidad de vuestras manos, a vuestra vo-







TEOSOFICA


luntad, a todo lo que poseis, y ponerlo a contribucin en este
magno esfuerzo. Debis, en otras palabras, ser almas grandes,
no pequeas y mezquinas personalidades, preguntndoos siem-
pre lo que. la gente pensar de vosotros, preocupadas siempre
por opinions personales. Debemos ser gran'des y liberals y
cualquier escuela que pueda traernos esa latitude de criterio, ese
splendor de concepts, esa amplitud de vision intellectual, y que
pueda reunir todos los poderes que poseamos y dirigirlos activa-
mente a travs de nosotros hasta que nos lancemos a servir al
mundo, nos permitir escalar las alturas; no otra.
Ahora bien, sta nuestra Sociedad tiene por objeto, segn
creo, suiplementar la educacin cientfica en ciertos sentidos.
Id a cualquiera de nuestras universidades. Podras oir a un hom-
bre de verdadera espiritualidad? Etica, arte, servicio social,
msica, el desarrollo intellectual llevado hasta el lmite. Id a
cualquier centro de cultural, a cualquiera de nuestros Colegios
y encontraris que estn slo parcialmente despiertos a las ver-
daderas necesidades de los series humans. Estn aprendiendo
lentamente. Nuestros teosofistas estn haciendo algo en ese
sentido, pero es un problema munidial grande, tremendo, y esta
civilizacin occidental no podr ser nunca poderosa hasta que
aprenda que hay una parte internal y otra externa; que hay es-
pritu y forma; la vida y su vehculo externo. Ahora bien, nues-
tra civilizacin ha estado en gran parte marchando en la direc-
cin de las formas exteriores, de los vehculos, de lo externo.
Esto ha sido absolutamente necesario. Los mismos informes que
hemos odo hoy, demuestran cuan magnificamente esta Seccin
se ha puesto a la altura de las oportunidades en ese sentido. Ha
hecho algo grande, y sentimos gran admiracin por vuestro
genuio, vuestra eficiencia, vuestra organizacin, al conseguir ha-
cerlo. Esto era ...,. 1.i I,.-1 t,. imperative. Pero es slo un as-
pecto del asunto. Eso no hace que una organizacin teosfica
sea realmente oculta. Tenemos que considerar el aspect del al-
ma primero. Debemos examiner las necesidades de este conti-
nente, y ver qu es lo que ms necesita la civilizacin occiden-
tal. Esto es lo que nuestra Sociedad debera hacer. De qu
manera? Debe ofrecer a las almas evolucionadas que dado este
gran paso, la instruccin, el despertar moral, la actividad de
las fuerzas espirituales internal que necesitan. En todas estas
grades ciudades y diseminadas por todo el pas hay literalmente
cientos de grades almas que slo esperan el toque de la lla-
ma que les dar el fuego de la inspiracin, la voluntad para ser-
vir. Hablando con el Obispo Leabeater le preguntaba por qu
era que tan pocas personas de este continent han realmente lle-
gado a las alturas de la Iniciacin. Por qu tan pocos? Slo
1no, dos o tres, aqu y all. Me dijo que hablan muchos prepa-
rados para ella, especialmente entire los nios, pero que tienen
que recibir nayruda especial. Debe ayudrseles lo bastante para








REVISTA


permitir que las almas que se encuentran detrs de las jvenes
personalidades puedan alcanzar el dominio y direccin de sus
cuerpos fsicos que ahora tienen. Hay algunos nios entire nos-
otros-algunos tambin en cuerpo ms viejos-que son grades
almas. Podis comprenderlo tpor la amplitud de sus mentes;
por su dulzura, combinada con su firmeza; por el poder que tie-
nen de servir al mundo, algunas veces en lneas generals, el
arte, las ciencias, otras en el servicio altruista de la humanidad,
no limitado a un slo plano. Pero los que se estn aproximan-
do a los portales de la Iniciacin son grades series, no peIueios,
y podis siempre saber quienes no estn cerca de ella por el
hecho de que en algunas crisis se muestran mezquinos, entrega-
dos a la murmuracin, diciendo cosas contra algn otro. Todo
esto es por naturaleza ageno al verdadero desarrollo interno del
alma. El ocultista debe ser grande. Si queris saber si os estis
aproximando a la entrada, ved si sois grandes en vuestras rela-
ciones humans, en todo trato con vuestros semejantes, en vues-
tra actitud hacia todo lo que contribuya al bien del mundo.
Esta Sociedad nuestra necesita claramente el espritu de har-
mona para estimular a las almas que estn listas, y en la medi-
da que llenemos este requisito estamos viviendo y llevando a ca-
bo nuestra funcin como organizacin oculta. Tenemos dos gran-
des lneas de trabajo, y la Iprimera es darle una filosofa adecua-
da al mundo. Aquellos de vosotros que han estudiado bastante
profundamente las filosofas del mundo, os dis cuenta de que la
T.eosofa se aproxima ms a la verdad, que es la ms sublime fi-
losofa que este mundo ha visto, magnfica, gran'diosa, inspiran-
do y guiando a aquellos que la comprenden, aunque sea parcial-
mente, para vivir noblemente y ser extensamente tiles. Ese es
un esplndido trabajo, y podra indicar un hombre o mujer aqu
y all cuya vida entera est consagrada al gran esfuerzo de es-
parcir la Teosofa por el mundo. Magnfica, necesaria, pero esto
no es bastante. En una organizacin oculta debe haber, no s-
lo la atmsfera ide amistad, de verdadera fraternidad, sino tanm-
bin la bendicin de la Gran Logia Blanca. Debe haber algo de
la presencia de los Maestros, y, hermanos mos, deseo decir con
todo el poder que posea: En vuestro esplndido esfuerzo 'por or-
ganizar logias adecuadas a este magnfico trabajo que se est
haciendo; en vuestros esfuerzos por hacer esta Seccin fuerte
y poderosa, no olvidis la atmsfera spiritual que debis te-
ner en vuestras Logias. Y sto debe conseguirse, no hablando
volublemente acerca de ello, sino viviendo cada uno una vida
de servicio, de sacrificio, dando abundantemente los tesoros in-
ternos y la hermosa espiritualidad. Traed a vuestras logias, as co-
mio a vuestros hogares, todo lo que sea delicado, puro y bueno.
y utilizando como debe utilizarse todo lo dems -ayudando a la
nacin. No os resintis cuando se os hagan cargos injustos. NO
perdis tiempo en querellas, sino idad al mundo hambriendo las







TEOSOFICA


verdades que la Teosofa present. Esto es lo que se necesita,
y esto es lo que debemos hacer. Hermanos mos, para llegar a
ser fuertes como Seccin unida, cada uno de nosotros debe lu-
char fervientemente por .vivir una vida de utilidad y de espiri-
tualidad que haga possible el reconocimiento de la divinidad en
el corazn de todos nuestros hermanos -no slo de los que se
encuentran en las alturas, sino tambin de aquellos que puede
ser estn esperando en el valle o cayendo en el lodo a nuestro
alrededor. Estos son tambin nuestros hermanos, y ser espiritua-
les implica el ver en ellos la luz de la vida y el fuego de Dios.
No debemos mirar meramente hacia, los grades como la doctor
Besant, sino tambin hacia el hermano que est a nuestro lado
para levantarle y seguir, pues slo de esta manera podremos
ser tiles en la gran peregrinacin. En esta labor nuestras lo-
gias deben tener cierta atmsfera que a tantas falta por comple-
to. Esta tarde se habl del asunto de las sesiones reservadas. A
algunos de vosotros habl del asunto de las sesiones reservadas.
A algunos de vosotros esto les pareci exclusive y egosta. No lo
es. Pues por me dio de las sesiones reservadas, en las que se reu-
nen aquellos que probablemente tienen alguna intuicin inter-
na de la existencia de los Maestros y del trabajo que tenemos
que hacer, puede conseguirse un ligero toque de la maravillosa at-
:-'-. '-, de la Logia Blanca; puede flotar como el perfume de
un macizo de flores, y cambiar las mentes y los corazones de los
presentse, elevndolos un poco ms. Y en una verdadera sesin
'le Logia, done los miembros comprenden, donde existe el es-
pritu del propio sacrificio, puedo deciros que cuando alguno
que tenga ese desarrollo interno, ya sea nio o adulto, est en
ella, conoce instantneamente que all se encuentra su hogar es-
piritual. Debemos hacer hogares espirituales para los que
buscan el Sendero ms elevado. Debemos ofrecer asilo y refugio
a. los que anhelan ser discpulos de los Maestros. Debemos ha-
cer possible que esa Gran Jeerarqua de Santos derrame su amor
y bendicin sobre el mundo. Lo estamos haciendo? Los edifi-
cios solos no ipueden hacerlo. Podris tener los salones ms her-
mosos, pero si en el corazn de los miembros slo hay el de-
seo de las cosas exteriores, vuestras logias sern cascarones va-
cos. Hasta que vivis vuestra T.eosofa, hasta que la hagis par-
te de vuestra vida, hasta que ningn sacrificio sea demasiado
grande, no podis esperar que Aquellos cuyas vidas mismas son
sacrificio, cuyos pensamientos estn inundados de compasin,
cuyos deseos estn dirigidos a servir, puedan derramar Su fuer-
za y Su espiritualidad a travs de vosotros. Nosotros, como
miembros, tenemos nuestra parte asignada en nuestras vidas in-
dividuales. Todos nuestros trabajos que hacer donde quiera que
vayamos. Es esparcir ese toque de los Maestros, -llevar algo de
Su belleza y poder a cada saln de sesiones, hacer que los que
nos rodeen vibren ms intensamente a esas divinas verdades.







230 REVISTA

Oh, este mundo tiene tantos dolores, tanta miseria e ignorancia
que debemos llevarle la luz, toda la luz que podamos, en todos
sentidos que podamos descubrir, no en u!o slo, sino en todas
direcciones, y no slo 1por un canal, sino por todo canal que po-
damos construir, hasta que Su amor, como el agua que corre y
busca toda salida que pueda encontrar, se ederrame por todas
parties del mundo. As pues, este glorioso mensaje de la Teoso-
fa debe esparcirse por todos los conducts que pueda, por to-
da religion, por toda iglesia, por toda sociedad, por toda gran
organizacin altruista. Si no lo hacemos, no somos auxiliares
buenos y sensatos para los Maestros. No somos adecuados custo-
dios de estas verdades. Y si no nos ponemos a la altura de nues-
tras oiportunidades y posibilidarles espirituales, si no hacemos
de esa Seccin algo glorioso, no a los ojos de los hombres que
no entienden sino a los ojos de los Maestros que ven y saben, si no
limpiamos nuestros propios corazones y los hacemos templos
puros y refinados, llevamos la consagracin a nuestras logias, las
ayudamos con nuestros pensamientos y las llenamos de gracia
y belleza; si no hacemos nuestra Seccin dulce y apacible, fuerte
y hermosa, y nuestro servicio excelente, llevando a todo el sa-
crificio, el gozo, la tranquilidad del corazn y la paz, no esta-
mos haciendo la tarea asignada. Si procediramos as, hermanos
mos, no habra peligro en el dinero y en los edificios, no habra
peligro en las posesiones. Pero si pensamos slo en los edificios,
slo en el dinero, slo en salones atrayentes, les fallaremos a los
Maestros en esta hora de necesidad. Son Ellos los que pueden
darnos todas estas cosas. Sin este espritu, la vida es un casca-
rn vaco. Buscar, pues, el espritu, y todas las dems cosas ven-
drn por aadidura. Tratad de vivir siempre como si estuviseis
en la presencia del Maestro, y todas las dems cosas vendrn.
Como Sociedad, habremos hecho, por as decirlo, un sendero
para el Salvador del .[,ii.l.. Ese es nuestro trabajo, nuestro de-
ber, nuestro gozo y, si somos lo bastante sensatos, puede ser
tambin nuestro privilegio.



No sintis envidia del mayor poder de servicio que haya en
vuestro hermano: antes bien, regocijaos de que exista esa capa-
cidad superior que ayudari a aquellos a quienes vuestra debilidad
no puede alcanzar.
G. S. Arundale.



n_ -.- S -






TEOSOFICA


LAS PIRAMIDES Y STONEHENGE

Frutos colectados de las enseanzas ocultas
Por A. P. Sinnett
Traducido por J. M. Lamy. M. S. T.
Independientemente del conocimiento que concierne al progre-
so spiritual de la humanidad, con el que est relacionado la
Teosofa de un modo especial, pueden adquirir los estudiantes
algunas veces muchos informes que no podran obtener por
otros medios, en la referente a la historic externa general del
incldo que nos rodea. Las investigaciones literarias en estas
materials muy pronto llegan a su lmite. Al inquirir sobre el
remoto pasado quedan paralizadas por falta de antecedentes es-
critos; y lo mejor que pueden hacer es suplirlos por medio de
interpretaciones de algunas inscripciones grabadas en piedras.
Con ese auxilio se ha logrado llegar a lo que Mr. Samuel Laing
denomina "Orgenes Humanos", unos cinco mil aos antes de
la Era Cristiana. Pero pruebas palmarias no menos ciertas que
las de los Jeroglficos egipcios, nos demuestran que el hombre
exista en la tierra en tiempos pretritos, que la geologa no ha
podido estimar con exactitud, pero que se extienden ciertamen-
te a millones de aos. En este sentido nos vemos confrontados
con un problema que, en sus ms amplios aspects, solo admite
los hiptesis alternatives, a saber: o que durante esos millones
de aos existi en la tierra un estado salvaje sin pasar del pe-
rodo en que usaba implementos brbaros de piedra como los
que se han hallado con sus restos fsiles; o que alcanz civili-
zaciones primitivas en perodos remotsimos, cuyos vestigios 'his-
tricos regulars se han perdido.
Comparando estos dos aspects y discurriendo simplemente
sobre la base de la evidencia que cada cual est igualmente ca-
lificado para apreciar, se puede llegar a sostener la creencia en
las civilizaciones prehistricas. El testimonio de los monumen-
tos y de los papiros en Egipto, ya traducidos, alcanza a un pe-
rodo de unos cinco mil aos antes de Cristo. Pero en esa fecha
nlos encontramos en presencia de la civilizacin egipcia en una
poca relativamente modern de su magnificencia, o sea la co-
rrespondiente a la. Dcima octava Dinasta. Segn el admirable
egiptlogo alemn, Brugsch Bey, el primer rey de la primer
dinasta mencionada por Manethon, o sea, Menes, alter el curso
del Nilo construyendo un enorme dique, con el fin de facilitar
la fundacin de Memnphis. Fu adems legislator, y se dice que
aument la pompa y las extravagancias de la monarqua, mos-
trndose con ello no solamente como un gobernante civilizado,
sino com no uno que haba ya contraido alguno de los vicious de la







REVISTA


civilizacin, lo cual es indicacin segura de que perteneca a una
era decadente ms bien que a una ascendente en el progress de
su pas.
Pero, ciertamente, a la gente le ha dado por pensar que era
l un personaje primitive, meramente porque encabeza la list
de los reyes de Manethon, al menos segn la lista que se ha con-
servado accidentalmente por las anotaciones de algunos escrito-
res clsicos, pues la obra original de 3l.,m.r:thu se esfum pro-
bablemente en el incendio de la Biblioteca de Alejandra. Se
sabe por otros escritores que Manethon hablaba de pocas egip-
cias muy anteriores a la de las treinta dinastas; y aunque no
hubiera sido as, retratada dbilmente la situacin como la que
prevaleca en la poca de Menes, basta para demostrar que de-
ba haber sido el aumento de un progress social que se exten-
da a un pasado anterior de edades casi inconmensurables. Quin-
ce y no cinco milenios antes de Cristo han de tomarse en cuen-
ta, de acuerdo con algunos de los modernos egiptlogos que se
ocupan en traducir los papiros,-si es que deseamos imprimir en
nuestra mente la ascencin de la civilizacin egipcia.
Volviendo ahora a otra modern investigacin, hemos de re-
conocer que se ha acumulado en nuestras manos, por grades,
una masa de testimonios en apoyo de la clsica leyenda concer-
niente al perdido continent de la Atlntida. Gran cantidad de
informes suministraron los sacerdotes egipcios a Soln, el ante-
pasado de Platn, sobre ese asunto cuando l los visit. Du-
rante largo tiempo la escuela modern se inclinaba a conside-
rarlo como una fbula, no se sabe por qu, ya que el curso reco-
nocido del cambio en la corteza de la tierra, demuestra la cer-
teza de que la mayor parte de lo que es hoy tierra seca fu antes
el lecho del ocano, y vice-versa.
Hay una probalidad a prior sin embargo, de que esa fabu-
losa Atlntida debe haber existido alguna vez necesariamente: y
hay de ello abundantes pruebas ahora, derivadas de los reconoci-
mientos ,del lecho del Atlntico en los ltimos aos, que demues-
tran que el sitio asignado a la Atlntida fu ese, donde grandes
masas formaron la superficie de la tierra durante su anterior con-
figuracin.
Adems la arqueologa comparada present idnticos simbo-
lismos prehistricos en los restos de Mxico y Centro Amrica
por una parte y los de Egipto y Siria por la otra, lo cual indi-
ca un origen comn que la Atlntida suministr exactamente.
Un explorador perseverante de Mxico y Yucatn, el doctor
Le Plongeon, ha logrado descifrar el carcter de las inscripcio-
nes antiguas mexicanas, y hasta tradujo un manuscristo anti-
qusimo que se salv del vandalism de Corts y de los monjes
que lo acompaaban. Esto ha venido a confirmar integramente
los datos existentes sobre la catstrofe final que sumergi el l-
timo resto de la Atlntida diez a doce mil aos ha.






TEOSOFICA


Este asunto de la Atlntida es sumamente important, y
solo me refiero por el moment al razonamiento eslabonado en
que se funda su existencia real en los tiempos pasados. Un ex-
men minucioso de las pruebas meramente exotricas sera empre-
sa demasiado grande en si misma, y por el moment tengo otro
propsito ante mi. Mas, todos los estudiantes teosficos, y hasta
los que leen superficialmente los libros teosficos, se darn cuen-
ta de que las enseanzas que conciernen a los orgenes de la
raza humana que se han dado al mundo en conexin con 1 a inau-
guracin del movimiento teosfico encajan perfectamente con
esa creencia en la existencia pretrita del continent Atlante, que,
como he demostrado, se va abriendo paso hasta en el mundo ex-
terior que nada tiene que ver con la teosofa.
La 'humanidad, de acuerdo con todas las autoridades teos-
ficas, va evolucianando a travs de una series de grandes razas
races, de las cuales fu la Atlante la que nos procedi. No ade-
lanto yo esta manifestacin como concluyente, puesto que el ca-
rcter de la enseanza teosfica en cuanto concierne a sus expo-
nentes realmente calificados-es opuesto al principio de la afirma-
cin ex-cathedra. El mtodo regular de instruccin adoptado
por los maestros de ciencias ocultas es el de mostrar al estu-
diante como sus propias ii.,.,il..l interiores dormidas pueden
despertarse y fructificar descubriendo la verdad, ya sea utilizan-
do los planes de la naturaleza y la consciencia superior a la nues-
tra, o ya aprovechando los perodos de la historic del mundo
muy anteriores al nuestro. Hasta que el discpulo est suficien-
temente adelantado pra tener la facultad de aplicar sus percep-
ciones propias directs a los asuntos que desee investigar, casi
est desalentado de aceptar las manifestaciones de otros ms
adelantados que l. Pero, al mismo tiempo, debemos tomar un
curso intermedio entire la. actividad de servilismo mental y la
de una incredulidad mezquina. Para el estudiante teosfico ra-
zonable que ha encontrado base substantial para confiar en el
conocimiento y la buena fe de los Maestros ocultos, de quienes
nuestra enseanza teosfica corriente ha sido recibida, las mani-
Fi.-. .,,,,.r, referentes a materials tales como el carcter y lu-
gar de la raza, Atlante en la naturaleza, tendrn much peso.
En verdad, yo poda adelantarme para explicar por qu al-
gunos estudiantes de Teosofa vienen en todo caso a observer
hechos concernientes a la Atlntida, y la luz que puede lanzar-
se por las investigaciones ocultas sobre la historic remota de
Egipto como procedente de algo que est mas cerca de ellos que
el conocimienlo de sis maestros superiores.
Se ha puesto en manos de los estudiantes teosficos suficien-
temente adelantados para hacer uso de l, un instrument de in-
vestigacin que pone al alcance de su percepcin direct, gran
parte de la antigua historic de la tierra. Es esta la facultad de
ver realmente, con un sentido interno adaptado al process, esta-







REVISTA


dos anteriores y condiciones de algn lugar u objeto con el que
puede estar en contact el vidente o clarividente.
Hay muchas personas hoy da tan mal informadas respect
a los ms interesantes adelantos de la ciencia, que no creen en
la clarividencia en absolute. Para los que sabemos algo, eso es
como negar el clculo diferencial, lo cual es lo ms absurd, cuan-
do estamos en presencia de hechos y experiencias registrados y
anotados.
Puede ser que haya un clarividente entire mil personas, o
entire diez mil, si queris; pero son tan numerosos que son sufi-
cientes para que se reconozca la realidad de su capacidad con
tanta certeza, como se reconoce la capacidad de algunas men-
talidades humans para comprender las matemticas superiores.
La clarividencia tiene muchas variedades y ramificaciones,
pero lo que me interest por el moment, ha sido denominada,
quizs impropiamente, Psicometra, por los escritores modernos.
Es bastante comn en su ms simple manifestacin. Yo he tro-
pezado con bastantes personas, aparte de los que tienen algu-
na prctica ocultista, que pueden tener impresiones referentes
al que ha escrito una carta, sin mirarla ni leerla, con sola tocar-
la o ponrsela en la frente, y hasta delineando con certeza su apa-
riencia y su carcter. Pero, esto depend de hechos materials
que tienen suma importancia en sus ms amplias manifestacio-
nes. La psicometra de las cartas est sometida a la ley bajo la
cual se hace impossible la misma relacin que el experiment de
frotar lacre con el fin de atraer pedacitos de papel tiene con
toda la ciencia de la electricidad.
Iay un medio en la naturaleza en el cual se retrata, por as
decirlo, todo cuanto ha ocurrido jams en la tierra, que queda all
conservado para siempre, y al que se d el nombre de Akasha en
la literature orientalista oculta. Los ocultistas europeos medioe-
vales dicen lo mismo cuando hablan de la luz astral. Esa luz as-
tral tiene un record para aquellos que pueden percibirla, e inter-
pretarla, que empequeece a ms no poder el valor de todos los
documents escritos que contiene el mundo, para propsitos his-
tricos.
Se requieren facultades psquicas semejantes a las de un
adepto, educado adems con. precision cientfica, y de un carc-
ter altamente spiritual, para poder explorer completamente la
luz astral. Esas facultades correspondent a los ms elevados
maestros teosficos, y se debe en parte a su ejercicio el conoci-
miento que poseen del pasado remoto del mundo. Y digo "en
parte", porque, en verdad, los records escritos que poseen los
ms elevados iniciados ocultistas les han sido dados por una l-
nea de predecesores, por ms que sus facultades propias les per-
mitan comprobarlos en cualquier moment.
(Continuar),






TEOSOFICA


HISTORIC DE SENSA


Una Interpretacin del Idilio del Loto Blanco.
Por Mabel Collins.
(Traducido por el Dr. Arturo Villaln. M. S. T.)

(Continuacin).
El contina diciendo que los que practican el Hatha Yoga (que
es el esfuerzo para desarrollar el alma por medio de los ejercicios
fsicos-psquicos, tales como "la postura" y "la regulacin del
aliento"), creen que en el trance esttico, conocido por Samadhi,
el alma puede alcanzar esta floor de mil ptalos y "obtener un vis-
lunbre del sol spirituall. Pero esto require un ms profundo
y difcil esfuerzo, y no es el resultado de la concentracin o el
trance solamente, pues es alcanzado a travs del sushumna (el
sendero de los Kabalistas); lo cual require much fsico y ps-
quico conocimiento a la par que un gran esfuerzo. El sendero
del Hatha Yoga existe para aquellos que estn tan sumergidos
en el materialismo, que es necesario para ellos empezar por ad-
quirir el control del cuerpo antes de tender al control del prin-
cipio pensante por medio de la meditacin. -lay muchos que
practical el Hatha Yoga en nuestros das; pero infortunadamente
hay falta de li;- ,.-;.;.i: para estudiar profundamente, as como
tambin para obtener la enseanza total de la fuente original.
Los bocados y migajas que se encuentran en esta prctica, tales
como la "postura" y "el aliento", parcialmente comprendidos,
constituyen un gran peligro para aquellos que los prueban. La
"concentracin" sin el debido entendimiento y la debida pre-
paracin es el mayor peligro de todos. El estudiante de Hatha
Yoga que est determinado a alcanzar xito por este mtodo, in-
vertir veinte aos en la conquista de su cuerpo antes de con-
quistar algo ms. El Yoga Patanjali comienza por el control de
la mente y el principio pensante, dando por admitido el hecho de
que el cuerpo est en sujecin. Pero es admitido por los antiguos
escritores que la instantnea iluminacin es possible por medio de
la institucin. Y en Sensa nosotros observamos que si el alma
ha buseado la sabidura por la fastidiosa va. del Hatha Yoga o
por el elevado mtodo del Yoga Patanjali, lo cierto del caso es
que ha dejado detrs todo esto en el pasado. El es apto para la
absolute, f, luego l es un investigator de la Verdad Absoluta y,
merced a la gua de su propia intuicin, l es capaz de levantar-
se as mismo en un relmpago de iluminacin ante las sagradas
aguas del estanque, por medio del despertado rgano de percep-
cin de su forma spiritual, y, en un moment de supreme ale-
gra, contemplar la Sabidura.







REVISTA


Y ahora llegamos al punto en que se hace necesaria la inten-
sa y vital enseanza de Luz en el Sendero. El ltimo extreme de
la tragedia del alma, que es su profunda degradacin, puede ser
innecesario para el nefito que ha aprendido a "matar la ambi-
cin". Pero Sensa no ha aprendido esta leccin. La ambicin es
el incentive del esfuerzo para el hombre ordinario; es aquello
que lo conduce hasta ponerlo en el sendero. Pues llegar a ser un
ocultista es la ms elevada ambicin del hombre. Y Sensa, que
est sobre el sendero, que es apto para la instantanea ilumina-
cin, no ha aprendido que l debe dominar las cualidades de la
naturaleza humana antes de que l pueda libremente entrar en
el ejercicio de su naturaleza superior. Por tanto, en vez de con-
trolar la ambicin l es dominado por ella. El oscuro semblante
de los instintos innominados ejercen presin sobre l; ellos son
las criaturas e instruments de la ambicin. Y la intuicin es de
intil uso ahora para Sensa. Seboua grita: "T la has visto.
T eres un maestro de los hombres"; y sin embargo, l es condu-
cido por los instintos de la naturaleza inferior que le colocan in-
mediatamente bajo la esclavitud de la ambicin.
Esta es una profunda leccin dura de aprender para el nefi-
to. El no conoce que hasta que haya aprendido, no podr ensear.
Un relmpago de sabidura es bastante para hacerle pensar que
l es un maestro de hombres; y su intuicin lo lleva a l al desam-
paro. A causa de la falta del conocimiento, l cae bajo esta pri-
mera gran tentacin, convirtindose en instrument de su propia
ambicin. En todas las edades hay series que, habiendo alcanzado
algo, no van ms lejos, porque son completamente dominados
por la ambicin, la cual se iapodera de ellos a tal extremo, que
nunca ms vuelven a ver la Dama del Loto. Y ahora empieza
la batalla. E, o no ste el destino de Sensa,?
No era slo la ambicin la que haba tentado lo bastante a
apoderarse y poseer aquella alma que ltimamente contempla-
ra lo Supremo; de aqu que no solo el elevado sacerdote dirige a
Sensa cuando l viene a su presencia desde el jardn, ni acta
solamente, pues, tan pronto como l ha contemplado la extraa
faz del alma iluminada, va en busca de su gran aliado, su her-
mano, como l llama a Kamen Baka. Este elevado sacerdote es-
t claramente indicado por el movimiento de la historic como la
personificacin del deseo human.
Todas las cualidades inferiores de la naturaleza del hombre
surgeon ahora a la actTvidad, ansiosas y determinadas a obtener
el predominio sobre la ms elevada naturaleza y usar aquel su-
premo don de percepcin para su propia gratificacin. En al-
gunas naturalezas, la frialdad y la falta de piedad reclaman de la
ambicin el poder y la supremaca suficiente para lograr este
efecto; pero esta alma, cuya historic nosotros vamos examinando,
es elevadamente evolucionada y tan llena de amor hacia la belle-
za r la hermosura del placer, que el sacerdote que personifica el
dese. es llamado para ser consultado por Agmad. A travs de






TEOSOFICA


toda la lucha Agmad sostiene la posicin del gobernador entire
los sacerdotes; y Kamen Baka, aunque llamado por su hermano,
es dominado por Agmad. Esta alma elevadamente evolucionada
est ambiciosa de deseo; no busca ninguna gratificacin comn
o superficial. Los instintos inferiores personificados en el ms
joven sacerdote esperan por Sensa para refrescarlo y tenerlo lis-
to tanto como sea possible para el supremo y decidido esfuerzo.
Pues Kamen Baka ha aconsejado que, de este modo, el vidente
sera de una vez llevado directamente hacia la misma presencia
de la Diosa del Deseo. A causa de ello, l desenvuelve su propia
y direct inspiracin que consider como su vida. El mismo Ag-
mad consiente en ser guiado por este consejo y deja descansar
el alma de Sensa. De este descanso despierta para encontrarse
en la ms espantosa oscuridad, rodeado por un tropel de series
animados solamente por el deseo y ansiosos de usar su inaprecia-
ble don para sus propios fines. La totalidad de su misteriosa y
altamente compleja naturaleza est demandando vidas y grati-
ficacin, y este voraz gento silencioso en su pasin toma el nio
en su poder y lo compele a aproximarse a la puerta: del ms in-
terno santuario de su ser, el oscuro y tremendo Santuario de los
santuarios. El crculo de sacerdotes que rodean su lecho cuando
l despert, se mantiene cerrado a su alrededor, y as l se mueve
al mandate de Agmad e impotente sigue su camino. i\s' no so-
lamente cierran este crculo los que estn a su alrededor, sino tam.
bin otros muchos y en todas direcciones, tan lejos como alcan-
zaba su vista, envuelto por un gento inmenso. No es esta la ver-
dadera pintura del despertamiento de la virilidad masculina y fe-
menina ? El conjunto de series surge agitado como una tempes-
tad, reclamando de la corta vida humana todo lo que ella tiene
que dar, la pequea chispa de la divinidad en su centro es lle-
vada a un lado y otro. Y el horizonte es apenas perceptible por
la turbulencia y crecimiento de todas estas extraas cualidades
que forman la estructura del ser human. Sensa, entrando en el
Santuario Interno, percibe un dbil reflejo del muundo exterior
que ha dejado,-parecindole semejante a la faz de un viejo ami-
go. Aprisionado en el microcosmos, contempla por un instant
delante del macrocosmos que l penetra en la ms profunda oscuri-
dad de la tumba dentro de la cual ha descendido. El no est con-
quistado todava; l es an el alma inmaculada, y la primer vis-
ta del ondulante fuego del deseo lo deja sobresaltado y miserable;
y cuando l ve su actual forma se llena de horror. El deseo lo
manda entrar solo en el Santuario; pero l no puede ni quiere
hacerlo. Entonces, en su clera, ella le revela su faz y l tiem-
bla con repugnancia y temor, cayendo una vez ms en la incons-
ciencia.
(Continuar)


Vea el anuncio de obras teosficas, en la segunda pgina.







REVISTA


EL MATRIMONIO,

como fu, como es y como debiera ser

Por Annie Besant.
(Traducido por Esther de la Pea. M. S. T.)

(Continuacin.)
El Sr. Jessel (M;i., e of the Rolls) al secundar el proyecto de
ley durante un discurso muy enrgico y apasionado, dijo: "La
ley existent es una reliquia de la esclavitud, y ahora se le pide
a la Casa que d fin a los ltimos vestigios de la esclavitud en In-
glaterra. Al considerar lo que significa la ndole de la ley, no po-
demos negar que a nadie se le puede quitar el poder de la disposi-
cin a no ser que se presented pruebas que muestren su incapaci-
dad de ejercer ese poder; y no es ineligible determinar sobre qu
principio se ha de considerar ineapacitada una mujer para con-
traer contratos, inmediatamente despus que, con la sancin de la
ley, ella ha firmado el contrato de ms importancia que pueda con-
cebirse. Las leyes antiguas de la esclavitud han sido originarias de
la ley comn que trata sobre este sujeto. La ley roman prili-
tiva consideraba la posicin de la esposa igual a la de una hija que
no posee propiedad, y que pudiera ser vendida como esclava, segn
fuere la voluntad del padre.
Cuando la ley roman se volvi a la de gente civilizada, la po-
sicin de la. mujer qued enteramente cambiada. Los alemanes an-
tiguos, de quienes original nuestras leyes, ponan a la esposa en el
poder de su esposo, en el mismo sentido en que lo haca la antigua
ley romana. Ella se converta en esclava de l. La ley de esclavi-
tud romana o inglesa,-porque en otros tiempos en Inglaterra tu-
vimos esclavos y leyes para esclavas-al amo del esclavo le daban
dos derechos importantes: el de azotarlo y el de aprisionarlo.
Un esclavo no poda tener propiedad y no poda hacer contratos
a menos que fuera ventajoso para su amo; y el amo poda presen-
tar un reclamo por injuries sufridas por el esclavo, siendo en cam-
bio la nica responsabilidad del amo para con el esclavo el no per-
mitir que ste muriese de hambre. Bajo la ley inglesa, sta es exac-
tamente la posicin de la esposa : el esposo tiene el derecho de azo-
tar y aprisionarla, como podrn ver los que lean el captulo escri-
to por Blackstone que trata de las relaciones entire esposo y espo-
sa. Ella no puede poseer propiedades, ella no puede hacer un con-
trato, a no ser como agent de l; y solo l puede entablar un re-
clamo si ella es injuriada o sufre daos personales; mientras que
las nicas obligaciones del esposo para con ella, es pagarle sus ne-







TEOSOFICA


cesidades. Es de asombrarse que una ley fundada en semejantes
principios haya sobrevivido hasta el siglo diez y nueve.
Citar aqu un debate que. tuvo lugar algn tiempo despus,
durante la segunda lectura de la Ley de Enmienda del Acta de
las Propiedades de la Mujer Casada (1870); explicando el se-
or Hinde Palmer lo que era la ley comn, que al casarse "toda
la propiedad personal de la mujer inmediatamente pasaba al
powder de su esposo y quedaba completamente a su disposicin.
Al contraer matrimonio, la mujer perda toda su propiedad. En
el ao 1868, el seor Lowe, Canciller de la Tesorera, dijo:-
Mustrenme qu crime hay en el matrimonio para que se le
castigue lo mismo como si fuese traicin, a saber: confiscacin
de bienes, porque esa es la verdad.- Tambin el seor Mill, al
hablar sobre este asunto, dijo que la mayor parte de los habi-
tantes de este pas estaban en la situacin anmala de habr-
seles impuesto injustamente el castigo que slo merecen los cri-
minales; la confiscacin de bienes.
Algunos cambios grades y beneficiosos fueron efectuados
por las Actas del ao 1870 y 1873, aunque queda much por ha-
cer todava. Por el Acta de 1870 quedaron protegidos los sala-
rios y sueldos de las mujeres casadas; se les capacitaba para de-
positar dinero en los bancos de ahorros a nombre propio, podrn
tener propiedad en los Fondos Pblicos y que les sean pagados
los dividends; podrn poseer acciones o principal sin incurrir
nc responsabilidades; podrn poseer propiedad en sociedad con
otras personas; el dinero que reciba una mujer casada por ser
lo1 persona ms allegada a un intestado o por testamento o escri-
Tura se convertir en propiedad de ella, si no excede la canti-
(]ad de 200 libras esterlinas; los alquileres o ganancias de una
propiedad heredada por una mujer casada sern de ella; una
mujer casada podr sacar seguro de vida para ella o para su
marido; podr, bajo ciertas circunstancias entablar una deman-
da de accin en su propio nombre; a las mujeres casadas se
les hace responsables de la manutencin del esposo e hijos. El
Acta del 1873 se relaciona por complete con el cobro de deudas
contradas por la mujer antes de su matrimonio. Se ver que
ecsas Actas son inadecuadas para colocar a la mujer casada en
ur,a posicin just respect a su propiedad; pero representan un
P]so ms, adelante. Las Actas slo son aplicables a las muje-
rps que se han casado despus de pasadas las leyes.
Una gran omisin en ellas tendr que remediarse sin dilacin,
tanto por el bien de la mujer casada como por el bien de sus
(icreedores: toda vez que al present, una mujer casada, segn
lus circunstancias puede entablar una reclamacin, sin que exis-
ta la manera legal de demandarla a ella sin tener que incluir al
esposo. En una magnfica carta escrita .por la seora Ursula






REVISTA


Bright y publicada en el "Times", Marzo 14 de 1878, ella hace
alusin a "la obscuridad e incertidumbre de la ley" en las si-
guientes observaciones: El efecto de esa obscuridad sobre el
crdito de respetables mujeres casadas que ganan su pan y el
de sus hijos, en un empleo o negocio sostenido por separado del
esposo; la inconveniencia y el riesgo para los acreedores es gran-
de; pero el perjuicio hecho a las esposas honradas es an ma-
yor. Se ven al frente de grandes desventajas en el mercado del
trabajo y del negocio. Por ejemplo: una mujer casada al frente
de una pequea tienda, puede entablar una demand por deudas
que le deban, pero a ella no se le puede demandar. Si no se en-
cuentra el esposo se deduce que podr .dificultarse para ella el
conseguir crdito.
Es ms, con que seguridad puede el dueo del trabajo com-
prometer los servicios de una mujer casada? Ella puede aban-
donar en el taller su i! l..,io sin terminal con solo una hora (le
aviso, y su patrn no tiene manera de hacer que ella cumpla su
contrato, porque una mujer casada no puede hacer un contrato
que legalmente sea vlido. No cabe duda que semejante condi-
cin en la ley tiene que influir como una restriccin a la capa-
cidad de mantenerse ella y su familiar.
El estado de embrollo en que se encuentra la present ley
es casi inconcebible. An ahora la :! ...i, no tiene que pagar
deudas contradas antes del matrimonio con los sueldos ganados
despus del matrimonio. Por ejemplo: si una artist o mujer li-
terata se casase cargada de deudas y sin propiedades si ella des-
pus del matrimonio ganare 1000 10,000 al ao con su profe-
sin, estas ganancias no podrn ser cojidas para pagar las deu-
das contraidas antes del matrimonio.


Notas Bibliogrficas

El Crisol
Bajo este patronmico nos visit una elegant publicacin men-
sual de artes y letras, que se edita en la capital de la repblica
Oriental del Uruguay.
Es un artstico mensuario que har las delicias de sus lecto-
res. Gracias.

Jos Ingenieros y el porvenir de la filosofa.
Este ttulo un poco ampuloso exorna un libro argentino que
llega a nosotros, en el que, como su ttulo denota, se estudia una
personalidad del Plata.
Su autor, Julio Endara, nos enva un ejemplar del que estas
lneas acusan recibo. Atentamente.




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