Group Title: Revista teosofica
Title: Revista teosófica
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 Material Information
Title: Revista teosófica
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Theosophical Society (Madras, India) -- Seccíon Cubana ( publisher )
Publisher: Sección Cubana de la Sociedad Teosofíca
Place of Publication: Habana etc.
Frequency: bimonthly (irregular)[june, 1936-apr. 1938, sept./oct. 1942-1954]
monthly (irregular)[ former feb. 1917-may, 1936, july, 1938-aug. 1942.]
bimonthly
completely irregular
 Subjects
Subject: Theosophy -- Periodicals   ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1923-1939
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Havana
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began in 1917?; ceased publication with July 1956.
Numbering Peculiarities: Publication suspended, June, 1933-Feb. 1934.
Issuing Body: Organo oficial de la Seccíon Cubana de la Sociedad Teosofíca, <1923-1939>
General Note: Description based on: Año 7, no. 1 (15 de enero de 1923) = 2a epoca.
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Bibliographic ID: UF00073921
Volume ID: VID00005
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002944312
oclc - 50336367
notis - APH5965

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REVISTA TEOSOFICA
Organo de la Seccin Cubana de la Sociedad Teosfica
FUNDADA EN 1905
Director: RAFAEL DE ALBEAR Administrador: GUILLERMO ORDOEZ
Direccin y Admn.: Oquendo 14, altos. Apartado 365. Habana.

PERMANENT
La Sociedad Teosfica es responsible solamente de los documents oficiales
insertados en la Revista Teosfica. La Secretara General es responsible
de los artculos no firmados; de los artculos firmados con el nomrbe o
iniciales son responsables sus autores o en su defecto sus traductores.
Advertimos a nuestros lectores, para evitar errors y confusiones, siempre
desagradables, que la nica, legtima y verdadera Sociedad Teosfica, que
fu fundada en 1875 por Helena Petrowna Blavatsky y Henry Steel 01-
coott, tiene su Cuartel General en Adyar. (India Inglesa,) y que esta Sec-
cin Cubana que forma parte de ella, tiene sus Oficinas en la Habana,
Oquendo 14, altos, no teniendo relacin ni conexin con cualquiera otra
Sociedad que emple trminos relacionados co- la teosofa, o diga que
profesa sus doctrinas.

AO VII.-No. 5.-15 DE MAYO DE 1923.-2a. EPOCA.





)* Seccin Oficial



Debiendo efectuarse la 19 Convencin Anual el da 19 *de Ju-
lio prximo, a la 1. p. m. en el local, de sta Secretara General,
he remitido con fecha 15 de Abril. ltimo las boletas correspon-
dientes a cada logia para la designacin de Delegados a dicho
acto.
Como tambin correspond efectuar elecciones para el cargo
de Secretario General durante el trienio 1923-1926, he remitido
igualmente a cada logia hoja duplicada para que se efecte di-
cha eleccin, y devuelvan una de esas hoja, con el resultado, a
esta Secretara General.
Todos los documents debern enviarse con la suficiente anti-
lpciin para que sean recibidos antes del 20 de Junio prximo.

Rafael de Albear,
Seer. Gral. y Pres. del C. S.








REVISTA


Historia de la Sociedad Teosfica


Por O. Jinarajadasa. Vice P. S. T.

(Traducido por Matilde de la Villesbret. M. S. T.)

(Finaliza.)

Hace poco ms o menos un siglo u 80 aos, que ya se poda
claramente vislumbrar en qu direccin la ciencia modern iba a
lanzar toda la vida intellectual del mundo, esto es, al excepticismo
y al materialismo. La cosa era poco deseable.
Luego pues, existe en la Amrica central, en el Yucatn, un
grupo de ocultistas que perpetan una de las antiguas Logias ocul-
tas de la Atlntida. Sus miembros son, la mayor parte, de anti-
gua descendencia y viven como reclusos. Algunos de estos estu-
diantes de lo oculto (ellos dependent todos de la gran Jerarqua
que gobierna el mundo) quisieron hacer valer su influencia sobre
el mundo occidental, con el fin de que los individuos deseosos de
tender al testimonio de los sentidos pudiesen romper las mallas
del materialismo, y he aqu como se proponan ellos llegar a este
resultado.
Se dijeron : "Nosotros podemos cojer un cierto nmero de di-
funtos y detenerlos temporalmente en el plano astral, en vez de
hacerlos pasar al mundo celeste. Algunos de esos difuntos, como
nuestros Pieles-Rojas, permanecen en el plano astral, 'diez, quince
o veinte alos. Les despertaremos a las posibilidades ofrecidas por
el uso de las fuerzas del plano astral.
HIaremos de ellos guias y los ejercitaremos en dar pruebas con
fenmenos psquicos.
Logias ocultas de la Atlntida. Sus miembros son, la mayor
part, 'de antigua descendencia y viven como reclusos. Algunos
de estos estudiantes de lo oculto (ellos dependent todos de la
grand Jerarqua que gobierna al mundo) quisieron hacer valer sN
influencia sobre el mundo occidental, con el fin de que los in-
dividuos deseosos ,de tender al testimonio de los sentidos, pudie-
sen romper las mallas del materialism, y he aqu como se 'pro-
ponan llegar a este resultado.
Estos estudiantes saban, que las almas que son indebidamen-
le detenidas en su estadia en el plano astral. quelan expuestas a
ciertos peligros; ms ellos tambin consideraban, que la suma cd
bien que un alma as, poda hacer, como espritu-gua para ayu-
dar al mundo, compensara anchamente todo el mal que de esto









TEOSOFICA


podra resultar. Ellos dispusieron las cosas, en various lugares de
Amrica, para el brote del espiritismo, y vosotros sabis que en
la historic de los comienzos del espiritismo, los Pieles-Rojas han
representado un papel preponderante.
Todo eso formaba parte de un movimiento general que tena
por objeto, actuar sobre el mundo occidental con el propsito de
hacer fracasar el materialismo. Cuando H. P. B. se apareci en
Amrica en medio de esta combinacin, no estoy seguro de que
ella conociese ese lado de la funcin que se iba a representar; pe-
ro ella saba que el espiritismo era un movimiento considerable
y poda ser transformado en un movimiento intellectual podero-
so. Fu en esto que los espiritistas desmerecieron de su confian-
za. Prefirieron espritus devotos, aficionados a los salinos, a aque-
llos que hubiesen dado verdaderas enseanzas. La idea primor-
dial era, que despus que un cierto nmero de fenmenos psqui-
cos hubiesen sido dados, se ira ms all, hasta llegar a la fase de
los crculos privados, done pudiesen darse instrucciones defi-
nidas sobre el ocultismo.
II. P. B. se ocup al principio de espiritismo, porque ella
esperaba hacer de l la gran base del trabajo que debr cumplir,
en el mundo. Su espera fu vana, pero debo recordaros que en los
primeros aos de su trabajo, ella fu el ms sincero abogado y
defensor de lo mejor que haba en el espiritismo, y no fu sino
desesperando de sacar nada de l, que ella, se volvi para tra-
bajar en otro direccin.
En esa poca pues, conoci ella al Coronel Olcott, y cuando
"- .-I a Nueva York, escribiendo siempre sus artculos, reuni
en torno de si today clase 'de gente que fascinaba con su brillante
conversacin.
Yo vi a H. P. B., tires o cuatro veces durante el ltimo ao de
si vida; siendo yo entonces un niio. no me daba ucunta de todo
el encanto de su conversacin. Pero los que la han odo, la llama-
ban el interlocutor ms brillante que se poda, encontrar, per-
fcltalmente duea de valiosas rplicas, de manera que oirla dis-
ictir era asistir a un duelo intellectual donde se cruzaban las es-
padas arrojando chispas.
Alrededor de H. P. B. se reunieron numerosas personas, y
aii uralhnte el Coronel Olcott lleg a ser uno de los ntimos en
'se pequeo crculo, done se descutan to.o gnero de asuntos
1de la tierra y del cielo.
Un da, el 7 de Septiembre, uno de los miembros del crculo
(no me acuerdo ahora su nombre) emiti ciertas ideas sobre las
bases ocultas de la Gran Pirmide de Egipto, y los asistentes muy
"'','' :1 ', por ese tema semi-oculto dijeron: "Formemos una
Sociedad para examiner y estudiar esas cosas'. Ellos redacta-
r'o, pues, ese 7 de Septiembre, un proyecto de Asociacin. Este
'royeeto ha. sido impreso en uno de nuestros folletos teosficos,
.' eneontraris entire los firmantes various eminentes espiritistas.


123








REVISTA


Haba el Coronel Oleott, Mme. Blavatsky, luego M. W. G. Yud-
ge, que desempeo ms tarde.un papel en medio de ellos.
Haba tambin un Ingls, M. C. C. Massey, abogado, quien
aquella misma noche 'deba marcharse a Londres; pero que firm
antes el document. Esto sucedi el 7 de Septiembre, y bajo cier-
to aspect esa es la fecha de la fundacin de la Sociedad Teos-
fica, ms un Comit fu designado ese da para establecer sus
estatutos.
Este, se reuni dos veces, y el 17 de noviembre tuvo lugar una
asamblea official done se presentaron los estatutos definitivos,
y donde el Presidente, electo, dirigi su mensaje de inauguracin.
nil Coronel Olcott consideraba el 17 de noviembre como el
aniversario del nacimiento de la Sociedad Teosfica, porque el
mensaje de inauguracin haba sido dado ese da, ms de hecho
habamos nacido el 7 de Septiembre.
Pasaron algunos aos durante los cuales nada de sobresalien-
te sucedi, Mme. Blavatsky escriba: "Isis sin velo".
Ella fue muy ayndada por el Coronel Olcott y tambin lpor
M. W. G. Yudge que siendo abogado, poda organizer para ella
,diversas reuniones. Podis leer el primer tomo de la Historia
autntica de la Sociedad Teosfica para tener una, idea de los f-
nmenos extraos que se producan y, sobre todo, de la manera
de escribir de H. P. B., pues ella posea ciertos poderes hiperf-
sicos. A veces, como lo dice el Coronel Ocott, escriba, al pare-
cer, copiando de algo que no estaba all, como si un libro se en-
contrase delante de ella..
Otras veces el Coronel la, interpelaba familiarmente llamn-
dola "old horse", y al mirarla se aperciba que si tena delante de
l el cuerpo de H. P. B. era otra persona que lo miraba, con ojos
ms bien severos y asombrados, y se daba cuenta de que no erai
esa, H. P. B., la "old horse". que estaba entonces escribiendo
aquel pasaje en particular.
C. Jinarajadasa.
Noviembre de 1922.



LA FIESTA DEL LOTO BLANCO


Como es costumbre todos los aos, en la noche del da 8 de
Mayo del present nos reunimos en local de la Sociedad Teos-
fica, en la Habana, los teosofistas, al objeto de conmemorar, e"
la Fiesta del Loto, el 32 aniversario de la desencarnacin de la
ilustre Helena Petrona Blavatsky.
El acto, muy concurrido, sirvi para unir mas, si ello es po-
sible, a los miembros de la gran Sociedad que ya extiende :us








TEOSOFICA


ramas por todo el mundo civilizado, despertando en este da en
lodos los corazones' sentimientos de intense gratitud y en todas
las mentes pensamientos de conscience veneracin. Como que to-
dos los -..-'. r.. del mundo recordamos en este da, con un
amor imperecedero, a la excelsa desaparecida.
El program que al efecto se haba combinado pudo desen-
volverse en todas sus parties, teniendo lugar as una fieslaa de
cultural de arte muy del agrado de todos los- que en ella par-
licipamos.
Abri la velada el. Secretario General, seor Rafael de Al-
liear, explicando los motivos de la misma y recordando a Ma-
dama Blavatsky, al Coronel Olcott, como fundadores de la
Sociedad, a Jos M.ara M!ass, que fu el primer Secretario Ge-
iPranl de la Seccin Cubana, a Miguel Muoz, fundador de la
primer logia; y despus, a los hermanos cados en la jornada
durante el ao, que son: Jos Ballesta, Luisa Capetillo, Ramn
Rojas Proenza, Jos Coto, A. Rodrguez Len, Isaac M. Astudi-
11o, Celestino Daz, Adolfo Batard, Arturo Ygaravidez, Casiano
(Garca Reus, Juan E. Prieto, Toms G. Orarites, Calixto Alfaro,
\I. Aguilar, Vicente Cataldo, Isabel Soto y Gustavo J, Len.
Despus el cuarteto de cuerdas que dirige el seor Lpez eje-
cut, con verdadera brillantez, el Himno dedicado a la Sociedad
Teosfica por el mismo, siendo justamente aplaudido al ter-
minar.
A este siguieron los her'mnaos Velasco y Bas, leyendo poe-
sas originales.
Despus el cuarteto referido ejecut la bonita pieza Inteime-
zzo armnico nmero 95, la que fu muy aplaudida.
Una vez concluida la ejecucin de esta pieza, el hermano Jo-
s Atanasio Valds di lectura al captulo XII del Bhagavad-
Gita, sucedindole nel hermano Alfredo Sotolongo, el que pro-
nilici un bonito discurso, apologtico de MI, 1,,I Blavatsky,
iue fu muy aplaudido por todos.
Sucedi al orador, la ejecucin, por el antes referido cuar-
lelo, de la pieza Intermezzo de Caballera Rusticana, que cau-
s el mejor efecto, por su delicada ejecucin.
(Cuando los lti'mos aplausos con. que fu premiada esta labor
so extinguieron, el hermano Guillermo Ordez ley el libro
VIII de la Luz del Asia, volviendo los artists a deleitarnos con
una sentimental Meditacin de Thais, que fu premiada con lar-
gas paliradas.
Entonces se recibi dos telegramas, uno de la logia Unidad,
'e Banes. y otro del hermano Farias, de Ciego de Avila, en-
viando ambos saludos fraternales.
En ete moment se levant a hacer uso de la palabra nue-
vamente el hermano Rafael de Albear, dando las gracias a to-
dos los que prestaron su cooperacin en distintas formas, es-
pecialhente a los artists, y recomendando a todos la utilidad








REVISTA


de vivir los ideales que predicara la venerada Helena Petrona
Blavatsky.
La concurrencia fu, despus obsequiada con helados y
dulces, inicindose el desfile.
Al terminar, fuimos obsequiados con un folleto conmemo-
rativo, ilustrado con los retratos de nuestros jefes de la fiesta,
tributo de la logia Maitreya de Ciego de Avila, el que lleva por
ttulo Helena Petrona Blavatsky: Su obra y sus sucesores.
Al retirarnos, todos llevamos en el alma un grato recuerdo
de la ,. .r., del Loto y un vehement anhelo de ser cada vex
ms ....... vehculos de las ideas sublimes de la gran dama.


Nuestras relaciones con los reinos inferiores

Por C. W. Leadbeater.

(Por la traduccin J. M. Lamy M. S. T.)

(Finaliza).
ESPIRITUS DE LA NATURALEZA.

Esta asombrosa evolucin ha sido descrita en un captulo an-
terior, aunque desde el punto de vista de su efecto sobre nosotros,
ms bien que el de nosotros sobre ellos. Aqu debemos considerar
el otro lado de esa relacin, la influencia que podamos ejercer so-
bre los espritus de la naturaleza de nuestra cercana, y la amis-
tad que podamos hacer con ellos. Muchas de sus tribus son tai
bellas y tan interesantes que su conocimiento recompensara la
labor, y nosotros podemos auxiliarlos a desarrollar su intelecto Y
su afecto, hacindoles much bien. Aquellos que poseen cuerpos
etricos tienen el poder de hacerse fsicamente visible a discre-
cin, de tal modo que los hombres que logran ganar su amistad
pueden ser recompensados con verlos hasta con su vista ordina-
ria. Hay tambin la probabilidad de ser ayudados por esos duen-
des a obtener destellos de clarividencia temporal para poder ver-
los de esa manera.
Un duende o trasgo tiene muchos puntos de semejanza con un
animal silvestre, y el mtodo de hacerse amigo de ellos es mai.y
parecido al que adoptaramos si tratsemos de domesticar ''ii
ros o ciervos. Es tmido y desconfiado con los hombre; clmo
puede dominarse esa desconfianza? El que desee estudiar de mo-
mento los hbitos de un pjaro se dirige a cazarlo comunmente-
se esconde y se queda completamente quieto, con la esperanza de
que el pjaro no lo vea y que, caso de verlo, se confe al ver su
absolute quietud. La vista etrita de un espritu de la naturale-
za penetra paredes y espesuras, por lo que es intil pretender








TEOSOFICA


evadir su observacin; y esa quietud tan important en este caso,
no es la del cuerpo fsico sino la del astral. Le desagradan las
emanaciones ftidas fsicas del corriente de los hombres, de car-
ne, de tabaco, de alcohol y de la falta de limpieza ; y por lo tanto,
el que desee atraer su amistad ha de estar libre de todo eso.
T.ambin le disgustan las tormentas de pasin e impureza; as es
que el que lo procure debe librarse de todos los sentimientos ba-
jos y egostas, tales como codicia, coraje, celos, avaricia, lujuria
o depresin.
Puestas en orden estas calificaciones negatives, puede hacer-
se algo positive para atraer a un visitante tan esquivo? Puede
atraerse a los animals con frecuencia ofrecindoles alimento,
pero como un trasgo no come, en este caso no es apropiada esa
aagaza. El estudiante puede ponerse en condiciones de esas que
sabe que l disfruta. El afecto generoso o la devocin, o cual-
quiera de esos sentimientos elevados que se produce perenne-
mente y sin agitaciones extremes, crean una atmsfera en la que
el espritu de la naturaleza, se baa con deleite.
El hombre, el verdadero hombre, que descansa un rato en un
lugar agradable y solitario, en un rbol quizs, o al lado de un
arroyo o de una cascada, y se entrega a esos pensamientos su-
geridos ya, es muy probable que note la presencia de algo ex-
trao y fascinador, que no le es familiar ni human tampoco;
y tal vez, si la fortune le es propicia, puede ser que vea y hasta
sienta, cundo aquella arisca y rstica criatura se va. acostum-
brando a su ambiente, y gradualmente aprende a confiarse de l
y hasta agradarle su compaa. Pero si el estudiante recuerda
que para el espritu de la naturaleza esta es una aventura pare-
cida a la que sera para un ratn hacerse amigo de un gato, o
para un hombre tratar de establecer relaciones con un tigre en
la selva, aprender a ejercitar una paciencia sin lmite, y no es-
perar resultados inmediatos.
Casi todos los espritus de la naturaleza se deleitan con la
m'usica, y algunos son otraidos por ciertas melodas especialmen-
te. Si el experimentador result ser un flautista o toca otro ins-
1irumento fcilmente portable, puede acrecentar sus probabilida-
des de xito si lo toca. (!onoc iun duende en Italia que tanto se
fascinaba al oir tocar al piano cierta pieza determinada, que
al)>iadonaba su residencia habitual en el campo y se presentaba
ell la sala para deleitarse con ella y bailar a su su, o ms bien, a
haiiirse en sus ondas armnicas y mecerse a su comps. Pero
nmieai lo haca si haba ms de dos o tres personas en la habita-
('i,n. y eso. cuando va le eran conocidas y tena confianza en
ellas.
He visto ms de una vez a un pastor en Sicilia sentado en un
lugar solitario en la colina, y tocando en su double flauta seme-
Jlante a la que los griegos atribuyen al Dios Pan, rodeado de una
cohorte de hadas que hacan cabriolas en su derredor, y (le lo que








REVISTA


probablemente l era inconsciente, por ms que sin duda, su de-
leite reaccionaba sobre l y le haca tocar con mayor gusto. Al-
gunas veces los campesinos ven a los espritus de la naturaleza,
y muchos casos pueden hallarse en la obra de Wentz "Creencia
en las Hadas en los Pases Clticos."

AMBIENTE INANIMADO.
Nosotros estamos ejerciendo constantemente una influence
an en aquello que consideramos nuestro ambiente inanimado;
y sin embargo, no es todo l tanto como pensamos. Todos sabe-
mos que la Vida Divina existe en el reino mineral lo mismo que
en los otros superiores; y debe pensarse correctamente que, en ese
sentido, las rocas, las piedras, los minerales, estn vivos. Pero.
ciertos objetos tienen una vida ms active y especial, siendo de
gran inters si studio.
Para explicar esto, hemos de referirnos por un moment a
una analoga familiar. Sabemos cmo la vida de la esencia ele-
mental del cuerpo astral se concentra en una especie de persona-
lidad, que nosotros denominamos el elemental-deseo, y existe co-
mo un ser separado con deseos y aversiones propias definidas,
con poder suficiente para causar gran efecto en el curso de la
vida de un hombre cuyo vehculo informa o anima. Sabemos
que la consciencia similar que anima las clulas del cuerpo fsico,
incluyendo su parte etrica naturalmente, se manifiesta en cier-
tos movimientos instintivos. De un modo anlogo a esto, la cons-
ciencia que anima las molculas de ciertos minerales se combi-
narn en un todo temporal cuando esas molculas se suelden y
tomen una forma definitive; y especialmente cuando esa forma
demand la presencia y atencin del hombre como una mquina-
UN BARCO.
El ejemplo ms perfect de lo que quiero decir es un barco,
pues en l encontramos una estructura formada de un nmero
enorme de parties components y comunmente de substancias di-
ferentes. La historieta de Kipling de "El Barco que se hall a s
mismo", no es una mera ficcin, ya que encierra en ella una ver-
dad real e important. Cuando el barco est construido no es
consciente al principio de su unidad, por ser un simple agregado
de various entes separados. Pero con el tiempo llega a ser u11
unidad de consciencia esa totalidad y se da cuenta de su exis-
tencia, por muy vaga y confusa que sea su percepcin, en com-
paracin con la nuestra. Y esa consciencia tiene lo que difcil-
mente podemos describir como no sea por sentimiento, por imu
distinto que sea comparado con lo que denominamos as usual-
mente. A semejante semi-entidad confusa puede gustarle muna
persona ms que otra ciertamente, y eso ocurre con frecuencia.
de suerte que una persona puede hacer con ella lo que otra i10
puede. Esto de ningn modo modifica el otro hecho de ser al-








TEOSOFICA


gunos hombres mejores mariners que otros, y que con un poco
de prctica pueden obtener de un barco todo lo que pueda con-
seguirse de l.
Asimismo, hay hombres que son magnficos jinetes, que pue-
den establecer casi en seguida una inteligencia amistosa con
cualquier caballo; pero aparte de esto, un caballo puede llegar
a tener tal atraccin hcia una persona, que comprenda sus de-
seos ms pronto que un extrao.
Lo mismo ocurre con esa an ms vaga consciencia de un
barco. No deseo que alguien suponga que yo trate de sugerir
por este trmino algo que sea comparable en precision o corres-
pondencia en el hombre; pero hay ciertamente, algo, por muy
vago e inseguro que sea, que no podemos definir con otra pa-
labra.
MAQUINAS
Lo mismo acontece con una mquina ferrocarrilera, un carro-
motor o una bicicleta. En cuanto al manejador o el que la mon-
ta se acostumbra a su mquina y aprende a conocer con exacti-
tud lo que har, y a acomodarse a sus pequeas maas, la m-
quina a su vez, se acostumbra a su manejador y le presta mejor
servicio que a otro que le sea extrao. Asimismo debe ser cierto
con otras maquinarias, por ms que no he podido observarlas
personalmente.
Aparte de la influencia adquirida por un individuo sobre la
consciencia combinada de una mquina, la mera combinacin en
s misma produce un efecto sobre las molculas de la substancia
de que est compuesta. As como el hierro que ha formado par-
te de una mquina, y que ha experimentado lo que esta exal-
tacin de la consciencia es para l, puede suponerse respect a
otra cosa ms evolucionada que el hierro, y que no haya sido en-
pleada en la edificacin de un sistema contenido en s mismo. El
hia llegado a ser capaz de responder a vibraciones adicionales y
ms complicadas, lo que para. un mineral es evolucin. Est ya
ns despierto que otra clase de hierro. Esta cualidad de mayor
vitalidad sera fcilmente visible a un clarividente que hubiese
aprendido sus indicaciones, pero yo no s de ningn mtodo
por el cual pueda observarse fsicamente.
La facultad adicional de la rplica no es siempre de la misma
'lase, y pueden surgir variaciones por distintas vas. El hierro
forjado, por ejemplo, es much ms vivo que el fundido, y este
resultado es producido por los frecuentes golpes que recibe, en
e' process de su elaboracin. Lo mismo puede observarse en
mayor escala en una herradura de caballo, no solo por haber
'ido forjado, sino por haber estado sujeto a los golpes constan-
les del camino mientras era usada por el caballo. Este largo y
continuado process ]a ha despertado en cierto modo que' la hace
repulsiva a algunos de los tipos ms inferiores y malignos de








REVISTA


las entidades astrales y etricas; y es la razn de la antigua su-
persticin existente respect a la suerte que acompaa a su po-
sesor y a que rechaza al mal cuando est colgada en la puerta.
Otro punto interesante relative a esta curiosa consciencia
mixta es que despus de cierto tiempo se cansa, como se ha ob-
servado con frecuencia por aquellos que se ocupan de maquina-
ria. Al cabo de algn tiempo una mquina, aunque est en per-
fecto orden, llega en ponerse en condicin de no trabajar debi
damente, y su accin se debilita. Parece impossible a veces que
algo pueda salvarla, mas si se le deja tranquila un corto tiempo,
recobra su tono y vuelve a trabajar como antes.
Los metales demuestran plenamente que estn sujetos tambii
al cansancio. Una pluma de acero araa y describe mal algunas
veces cuando ha sido usada continuamente por varias horas, pe-
ro si el que la emplea conoce algo la naturaleza, en vez de
arrojarla por inservible, la pone a un lado, puede suceder que al
da siguiente est mejor que antes de usarse. Un barbero en-
cuentra que su navaja rehusa tomar un buen filo, y compren-
diendo que est cansada, la deja descansar, y algunos das des-
pus esa misma navaja est en magnficas condiciones, con tan
buen filo como antes.
Las mquinas ferrocarrileras necesitan descanso, como se sa-
be, y despus de haber trabajado algu tiempo se les deja. en-
friar lo suficiente; por lo que se ve que la mquina con igual
regularidad que los sres humans, debe tener su descanso. Ve-
mos pues, que la fatiga es una de las condiciones posibles en el
reino mineral y que los metales pueden sentirla como los hoim-
bres en sus cuerpos fsicos. (Vase la obra del Profesor J. C.
Bcse, "Response in the Living and Non-living". Es un hecho
positive que solo en el mundo fsico es done se sienten la fa-
tiga y el cansancio.
BARCOS INFORTUNADOS.
Uno de los casos curiosos de la intervencin del lado oculto
en los asuntos ordinarios de la. vida se demuestra por la expe
riencia de los hombres prcticos relacionados con ellos, de que
hay barcos y mquinas conocidos como desventurados, por oeu-
rrirles accidents repetidos, sin que sean causados por ninguna
negligencia visible. Es natural que haya mquinas mejor cons-
truidas que otras, como hay hombres ms cuidadosos que otros:
pero no me refiero yo ahora a esos casos en que entire en ellos
ninguno de esos factors. Es en algunos casos en que dos barcos
o dos mquinas son precisamente similares, y los hombres que los
manejan son de igual capacidad, y siempre muestra uno niis
suerte que el otro, o tropieza con menos accidents, mientra'
que el otro los sufre perpetuamente sin ninguna razn aparente.
No hay la menor duda de que esto es as, y ello ofrece un
problema interesante al estudiante de ocultismo. Estoy incli-








TEOSOFICA


nado a pensar que hay various motivos que algunas veces entren
en juego para producer esos resultados.
En uno de esos casos parece que fu causado por el odio in-
tenso alimentado por todos los tripulantes contra el primer ca-
pitn del navo, que parece que fu un tirano de la peor especie.
Un gran nmero de tripulantes maldeca continuamente al ca-
pitn, al barco y a todo lo que con ellos se relacionaba, con toda
la energa de que disponan, y ese estado de sus sentimientos
produjo el mal resultado de sufrir desastre tras desastre. En la
fecha que fu retirado aquel capitn, ya el buque haba adquiri-
do una reputacin definitive de su infortunio, de tal manera, que
las sucesivas tripulaciones seguan acumulando sobre l forms
(le pensamiento en el mismo sentido, lo que justifica la conti-
nuada series de desgracias que siguieron repitindose.
Creo que en otros casos se han producido resultados pareci-
dos por la antipata sentida contra el constructor del barco. Ten-
go mis dudas acerca de que esa fuerza maligna sea suficiente
realmente para causar un grave infortunio. Pero en la vida (le
cada buque hay muchas ocasiones en que un accident se evita
justamente por la vigilancia y la prontitud, en que la simple de-
mora de un moment o falta de cuidado -erii, suficiente a preci-
pitar una catstrofe. Esa masa de formas de pensamiento que
lie descrito, ser suficiente para causar esa falta momentnea de
vigilancia o esa duda momentnea; siendo ella la lnea ms di-
fcil para que obrase su malignidad.

PIEDRA EMPLEADA EN LAS EDIFICACIONES.

Al hablar de nuestras casas be mencionado ya el efecto que
estamos produciendo constantemente sobre los muros que nos
rodean y los artculos del ajuar de nuestros cuartos. Se des-
prende de esto que la piedra, que ha servido para nuestras cons-
trucciones no se encuentra en las mismas condiciones que la que
todava no ha salido de la cantera. Ha sido penetrada probable-
imente durante muchos aos por influencias de cierta clase, y
ello significa que siempre despus es susceptible de responder a
'sas influencias ms fcilmente que la piedra que no ha sido
isada.
Nosotros, por consiguiente, estamos ayudando a la evolucin
!il reino mineral cuando empleamos esos materials para nuestras
i 111.. ,,, -. Ya hemos explicado cmo reaccionan sobre nosotros
las distintas influencias que en ellas ejercemos; del mismo modo
q11, la iglesia irradia devocin y la prisin tristeza, as cada casa
'n la parte comerciar de una ciudad irradia ansiedad y esfuerzo,
unido con demasiada frecuencia al fastidio y la desesperacin.
Hay casos en que el conocimiento de estos hechos puede ser til.en
I)s asuntos ms prosicos de la vida fsica.







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MAREO.
Sabemos, por ejemplo, que muchas damas sensibles se ven aco-
metidas por las angustias del mareo apenas se embarcan, aunque
el mar est perfectamente tranquilo y no haya la menor excuse
para esa sensacin. Es indudable que ello se debe parcialmente a
la auto-sugestin, pero en la mayora de los casos viene del exte-
rior. Muchos camarotes estn tan impregnados de esta sugestin
que se require una fuerza mental considerable para resistirla, al
que venga a ocuparlo nuevamente. As pues, no es solo la consi-
deracin fsica del aire puro lo que hace deseable para todo aquel
que sea susceptible de sufrir de ese mal, el subir a la cubierta to-
do lo ms que sea possible.
C. W. Leadbeater.
Por la traduccin: J. M. Lamy, M. S. T.


Expansion de los Conocimientos Teosficos

De la obra "Frutos colectados de las Enseanzas Ocultas"

Por A. P. Sinnett
(Traducido por J. M. Lamy, M. S. T.)
Antes que todo me propongo tratar del gran misterio 'de la
Consciencia, que a primera vista parece ser el ms insondable de
los que tenemos que estudiar; luego exponer ms detalladamen-
te de lo que ha sido possible hasta ahora, la condicin real pre-
sente de la vida humana en la cadena planetaria a que pertene-
cemos; y tercero, demostrar como nuestra comprensin de la re-
gin inmediatamente en contact con la vida fsica, aunque ms
all de sus lmites, el mundo astral, se ha desarrollado tan exten-
samente, cosa que nunca creamos poder alcanzar, cuando hlac
treinta y cinco aos los studios Teosficos se encaminaban prin-
cipalmente hacia otros horizontes ms amplios.
La Naturaleza de la Consciencia
Todos los estudiantes iel fisiologa reconocen que la Conscicil
eia es un misterio que no intentan explicar. Nosotros podemos
delinear las actividades de la vida pasada por los msculos y los
nervios, posteriores al cerebro; pero de dnde vino el impulso
original en obediencia ,del cual pone el cerebro a trabajar los wr-
vios sobre los msculos?
Ese es el punto que se deja de contestar considerndolo como'
un misterio que -est fuera del alcance de la comprensin humana.
Tampoco he de intentar yo aclarar el misterio en la forma que








TEOSOFICA


podemos realizar algunas veces al tratar de los fenmenos pura-
mente fsicos. Debemos contentarnos con tratar de la Conscieneia
como del Principio Divino fundamental 'de toda manifestacin.
Pero la idea luminosa que deseo expresar es que, la Consciencia
Divina, por si misma; es idntica en su naturaleza, a toda cons-
ciencia que podamos conocer; que en una palabra, solo hay una
clase de consciencia en toda la creacin, la consciencia de Dios,
que obra por conduct de vehculos de variada capacidad. Limi-
tada como creemos que es nuestra consciencia, es idntica en su
naturaleza, a la Divinidad Infinita, como lo es en otro sentido, a
la del animal y hasta a la de la vida vegetal. Aquello que pue-
de pensarse que es de valor eficiente -de la consciencia depend
del vehculo en que opera.
Son ciertamente muy limitados estos en el cuerpo de un car-
nero, pero sumamente amplios al parecer, en el de un ser huma-
no inteligente. Pero si rebajamos nuestro pensamiento por de-
bajo del nivel del carnero, o por el. contrario nos elevamos ima-
ginativamente por encima del de un ser human, veremos que el
vehculo de consciencia en todos los easos determinea la extension
a que puede llegar la misma consciencia sobre lo infinito del co-
nocimiento.
Cuando Darwin principi a exponer su teora de la evolucin;
algunos de nosotros estuvimos inclinados a considerarlo equivo-
cado, por suponer que se limitaba a los vehculos solamente, des-
conociendo la evolucin concurrente de la capacidad intellectual y
spiritual. Sin darse cuenta plenamente, quizs de la magnitude
de su propia empresa, abrazaba tanto lo fsico como lo superf-
sico en sus process evolutivos en su vision de la naturaleza. Aun-
que estudiando profundamente puede comprenderse el process,
apesar de sus obscuros principios, es possible aclararlo mejor si
confirmamos nuestra atencin al -desarrollo de la consciencia en
el ser human. Cul es la ley que provee el mejoramiento gra-
dual del vehculo a media que va pasando el tiempo? Contestan-
do esa pregunta en una frase breve, susceptible de ampliarla de-
talladamente, diremos que la ley es que cuando la consciencia se
esfuerza hasta lo sumo en un vehculo -determinado, o dicho en
otras palabras, hace el mejor uso del vehculo en que se encuentra
Cn un moment determinado, la ley, que es realmente una part
del gran conjunto de leyes krmicas, procede a suministrar a ese
volumen de consciencia, a ese Ego, un vehculo mejor para su
prxima manifestacin fsica.
Voy a transcribir unos versos de Tennyson, cuya poesa, segn
vamos apreciando, est saturada de conocimientos ocultistas.
Escribe en un fragmento que se hall en el penltimo de los to-
mos publicados de sus obras:
"El Seor alquil la casa de un bruto al alma de un hombre:








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y ste dijo: "Soy acaso tu deudor?". El seor: "Todava, pe-
ro limpiala lo ms que puedas, y te dar entonces otra mejor".
En estas lneas compactas tenemos la idea total que deseo ex-
presar si no completamente clara, al menos como una indicacin.
"Lmpiala lo ms que puedas", significa desde luego, haz el
mejor uso y establece un derecho krmico en una localidad o
vehculo mejorado. Nunca vemos el sistema laborando mientras
estudiamos los principios de la Reencarnacin que obran, desde
luego, como la mayora de los process de la naturaleza, en lo que
parece a primer vista una costumbre absurd. El amante de la
miisica hace el mejor uso de sus facultades musicales en la vida
cuando ese deseo lo domina al principio, y mientras descuida qui-
zs otras oportunidades de mejoramiento, alcanza en su prxi-
ma existencia un vehculo mejor adaptado a la expresin del pen-
samiento musical. Lo mismo ocurre en otras lneas de la activi-
dad humana. El que ama la ciencia fsica va adquiriendo mayor
capacidad en las vidas sucesivas para comprender las leyes de
naturaleza fsica cada vez is. El filntropo, sin saberlo, est
infiltrando sus tomos permanentes con un deseo cada vez mayor
de beneficiary a sus prjimos. Puede discernirse ese principio in-
variable hasta a los menores desenvolvimientos de la capacidad
intellectual, al studio de las matemticas o de la filologa. Nadie
puede limpiar en una sola vida todas las habitaciones de su casa,
segn la metfora de Tennyson; pero por grados, se ver que to-
dos han ocupado su atencin a su turno, con el resultado final ae
haber adquirido el Ego un vehculo perfeccionado de consciencia
superior a las necesidades de la vida corriente, pasando a los ran-
gos de aquellos que conocemos como los Maestros -de Sabidura.
Como un rayo de luz solar ilumina un pasaje antes obscureci-
do por la sombra, esta simple idea parece aclarar todas esas va-
gas regions especulativas que conciernen a los process a que nos
referimos comunmente con el trmino confuso "evolucin". Y con
esta luz as esparcida en todo el asunto, empezamos a darle apa-
riencia cientfica a una vasta extension de especulaciones confiu-
sas englobadas a veces en la frase "Inmanencia de Dios en la
Naturaleza". La imaginacin, desde luego, se dilata y esparce va-
gamente haca el problema supremo: "GCul es la naturaleza del
vehculo dentro del cual labor la Consciencia Divina"? Y c(i
esa direccin es intil que aspiremos, al present por lo menos.
Pero aprecindolo plenamente, la interpretacin actual de la
consciencia da unidad y .:_!i] i,..rl a todo el designio de la. crea-
cin a partir de la manifestacin mineral a travs de la vida or-
ganizada hasta las infinitudes superiores. Se ver que est acor-
de con todaas las grades ileas que ha tratado de estudiar el pen-
samiento Teosfico. Una frase breve que me he aficionado a re-
petir con frecuencia tiene su significado en este principio qci'
he tratado de definir: "Todo lo que es. ha sido o ser human








TEOSOFICA


A primer vista parece que el valor de la frase reside en la pro-
mesa que expresa de que todas las criaturas humans pueden as-
pirar a pensar en las posibilidades que les esperan de alcanzar el
infinito absolute de una existencia glorificada; y as es, pero tam-
bin present por as decirlo, una faz cientfica sobre tan mag-
nfico prospect, ajustndose a todas las ideas que se nos han en-
seado a laborar en lo concerniente a lo que el progress depen-
de -del esfuerzo individual. Nadie es elevado a un plano de exis-
tencia superior al que pueda encontrarse en un moment dado,
por ningn Poder exterior de si mismo. Qu sea auxiliado por
la. sugestin? Desde luego que todos podemos agradecer esa ayu-
da; ninguno de nosotros puede eximirse de ella; pero la sugestin
debe ser en todo caso una indicacin para el esfuerzo individual.
El verdadero progress ha de ser product de la. voluntad y el
esfuerzo individual, el esfuerzo por hacer el uso mximo de las
oportunidades de la vida; o en otras palabras, del vehculo en
que est operando la consciencia en aquel moment.
Dificilmente ninguno de los confusos pensamientos a que se
entregaba la anticuada psicologa, permanecer nublado por la
vaguedad, cuando- el principio a que me refiero, le de su forma
definitive.
Voy a aventurar una ilustracin sutil de esta idea. Algunos
pensadores que ms bien resienten que aspiran al conocimiento
claramente definido de lo concerniente al aspect spiritual de su
propia naturaleza, se sienten satisfechos con considerar a Cristo
como un estado de conciencia. "El despertamiento 'del Cristo .que
est en nosotros", o alguna otra vaga interpretacin de esta idea,
les es preferible a otro conocimiento especfico respect a los pla-
nos de la Jerarqua Divina en los que que hallamos definitivamen-
te manifestndose un Ser del cual emana realmente el Principio
del eCristo. Apegados como estn muchos pensadores a las ne-
bulosidades del misticismo, les parece que al reconocer a seme-
jante Ser, esa idea se degradara; y sin embargo, con el conoci-
miento referente a la Jerarqua Divina que ha estado en posesin
de la Teosofa casi desde el principio, sabemos que hay un Ser
especial en cierto 'plano, dentro de la Jerarqua Divina del Siste-
ma Solar, a quien podemos buscar en definitive, como manantial
conscience (le today influencia spiritual. Este conocimiento claro,
lejos de rebajar la aspiracin en cada Ego individual a compren-
der la espiritualidad, es precisamente tan superior al estado de
animo que satisface al mstico, como un paisaje iluminado por
la brillantez del sol es superior a la sombra sugestin de una obs-
curidad parcial.
Indudablemente en todas las investigaciones o enseanzas que
se relacionan con los misterios de la verdad spiritual, se ha-
11ai todava algunos que van aclarndose por grados, dilatndo-
se ms all hasta el Infinito. Pero mientras ms se ampla nuestro
(cnoeimiento, vamos comprendiendo mejor que esas nebulosida-








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des del pensamiento, fluctuantes a media que contemplamos ha-
cia arriba; vaguedades de expresin al intentar traducir en pa-
labras nuestra aspiracin, son meramente dbiles a falta de ma-
yor conocimiento. Tan d.-t ,i;l.is y preciosos como han llegado a
ser nuestros conocimientos respect a los simples fenmenos de
la qumica, tan definidos y precisos a una compresin superior de-
ben llegar a ser las condiciones ide la vida spiritual finalmente,
aunque para el cerebro human ordinario han de permanecer in-
comprensibles durante largo tiempo. No hay valor inherente en
la nebulosidad del pensamiento. Lo que nosotros. todos debemos
aspirar al estudiar cualquiera de los misterios considerados has-
ta aqu por el trmino vago "ocultismo", es claridad y precision
de entendimiento. La verdad, si pudiramos nosotros compren-
derla, es tan clara y precisa como cualquiera de esas verdades
ms simples de la naturaleza que estn a nuestro alcance, y el
empeo nuestro, no es el de continuar tratando las investigacio-
nes espirituales como algo demasiado sagrado para ser tomado
por la forma o el perfil. No puede haber verdad spiritual tan
exaltada e incomprensible por el moment para nosotros, que no
tenga un perfil tan claro y una forma mental tan definida para
la consciencia que opera en vehculos apropiados, como ya tienen
para nosotros mismos las ms simples relaciones de las molculas
fsicas.
(Continuar)


EL EXITO

El desarrollo propio y el camino del Poder
En qu consistent las leyes del desarrollo de las facultades del
alma? Adhirindonos a qu principio podemos alcanzar con ellas
xito complete ?
Nada absolutamente puede crecer sin uso, sin actividad. La
inaccin original la atrofia.
En esto consiste la ley natural de la economa. Por otra parte
el ejercicio desarrolla el poder. P:ara acrecentar el tamao y la
fuerza de los msculos necesitamos usarlos. Esto es tan real tra-
tndose de las facultades mentales y morales como tratndose
del cuerpo fsico.
La nica manera de hacer agudo y poderoso el cerebro con-
siste en ejercitarlo por medio del hbito de pensar a menudo de
una manera original. Una de las formas en que se pueden de-
sarrollar los poderes del alma consiste en dejar libre accin a las
ms elevadas aspiraciones de que seamos capaces y en hacerlo de
un modo sistemtico ms bien que de una manera espordica.
Nos desarrollamos hasta llegar a ser como las cosas en que pen-
samos.








TEOSOFICA


Y esta ley lo mismo funciona al revs que al derecho, es tan real
cuando se trata de pensar inconvenientes como cuando ocurre el
caso contrario. Olvidar las cosas elevadas, dejarse absorver de
un modo absolute por los negocios materials es ahogar, es repri-
mir el alma, dar lugar a la atrofia del espritu.
Volviendo nuestra atencin hacia la naturaleza podemos en-
contrar muchas pruebas convincentes de lo que decimos. El pa-
rsito ya se trate de plants o animals constitute una evidencia
viviente de que rehusarse a utilizar una facultad o descuidar su
uso equivale a condenarse a ser privado de ella. La cscuta, dice
Drummond, tiene races como las otras plants, pero cuanldo lo-
gra conectar con alguna sus discos de succin que le permiten
recibir alimento de otra plant, sus races perecen. Las pierde
en cuanto deja de usarlas.
El mismo autor se refiere tambin a la jaiba solitaria como una
ilustracin de ese gran hecho natural de que la no utilizacin de
una facultad significa prdida o atrofia y de que ELUDIR DES-
'ONSABILIDADES ES EL CAMINO QUE CONDUCE A LA
DI)GENERACION.
La jaiba solitaria fu equipada en un principio con un casco
o una cubierta fuerte y con tan buenos medios de locomocin co-
mo todas las jaibas; pero en lugar de hacer valientemente la du-
ra vida de todos los dems crustaceos adquiri el mal hbito de
establecer su residencia dentro de los cascos abandonados por
otros moluscos, lo cual le signific una vida fcil e indolente; pe-
ro naturalmente, tuvo que "pagar el precio" de toda evasin, de
todo "desentendimiento", de today falta al cumplimiento de nues-
tra misin o dce nuestro deber.
Lleg un tiempo en que perdi cuatro piernas, en tanto la cor-
teza que cubra la parte vital de su cuerpo degener en una satil
membrane que prcticamente la deja desamparada o expuesta a
todos los rigores de la intemperie cuando es arrojada de su pos-
tizo hogar.
Y este es el inevitable resultado de todo cuanto signifique es-
quivar responsabilidades. Es possible que temporalmente parezca
no acaba por mirarse que en realidad no se ha tratado mnis que de
una prdida enorme. As es como la naturaleza castiga con la
alti.., 1ia inaccin. Todo cuanto no es usado acaba finalmente por
dejar de ser. Ms claro: apala, inricccin. inutilid id signiifcan
siempre degeneracin, y, por otra part: aspiracin y actividad
-,,;1;. ,,l crecimiento. desarrollo, powder.
Puede deeirse, pues, que nos desenvolvemos fsica, mental y
norialmente por la actividad. por el ejercicio (le los rganos o de
las facultades que deseamos poseer. No podemos desarrollar de
01ra manera. Cuando se comprende esta gran ley natural mira-
1mos sin dificultad en qu consist que la vida se halle tan llena de
conrtratiempos. ;En qu consiste liue todo el mundo visible pa-







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rezca destinado a mantenernos trabajando de continue tanto f-
sica como mentalmente, desafiando a todas horas nuestra fertili-
dad en recursos, nuestra capacidad para inventor expedientes
encaminados a mejorar nuestras condiciones fsicas, sociales y
polticas, probando constantemente nuestro valor? Es la manera
de desarrollarnos. Es el precio del progress.
El universe entero no es ms que una escuela educadora de
la inteligencia que se desenvuelve, un vasto gimnasio para el de-
sarrollo de la fibra moral. Nos hacemos mentalmente listos jugan-
do al juego de la vida. Oponemos nuestro valor contra adversi-
dades y adquirimos intrepidez; nuestro optimism contra los sin-
sabores y aprendemos jovialidad. Excitamos nuestra paciencia
contra los frascos y ganamos persistencia. Por la oposicin de
los dems caemos desde el pinculo de la ambicin y aprendemos a
tolerar a las gentes. Descendemos de las cumbres de la vanidad
y el orgullo y aprendemos a ser modestos y humildes. Padecemos
dolores y angustias y aprendemos simpata para los que sufren.
Y nicamente por medio de tales experiencias podemos crecer
hasta llegar a lo perfect. Unicamente en una atmsfera adapta-
da de tal manera para nuestro desarrollo spiritual podemos de-
senvolver los poderes latentes dentro de nosotros.
Tal es el Universo en que nos encontramos y no hay manera
de escapar de l. Nadie puede aludir la vida ni an el insensa-
to que, cuando las dificultades aparecen abrumadoras delante de
41, en un monento dado, trata de esquivarlas por el suicidio. El
hombre no puede morir.
Unicamente puede escoger como habr de vivir. Desampara-
do puede lanzarse al mundo sufriendo de todas las dolencias y
males que a tantos hacen desdichados o.puede decidirse por el
mtodo de la evolucin consciente, nica capaz de hacer la vida
verdaderamente afortunada. Podemos ser, por tanto, los sufrien-
tes esclavos de la naturaleza o los felices seores de sus leyes.
Ahora bien, todos los poderes atesorados por cualquier se'r
human, sea cual fuere el grado de exaltacin del lugar que ocu-
pe en la evolucin o la sublimidad de sus poderes espirituales, se
encuentran latentes en todas las gentes y por lo mismo, pueden.
a su debido tiempo, ser desarrollados'y puestos en actividad. N-
turalmente que no existe ninguna receta mgica por medio de la
cual el ignorant pudiera volverse sabio de un moment a otro
o en cuya virtud un hombre brutal pudiera ser transformado, a
la hora que sequisiera, en santo. Puede ser que en eiertos casos
se haga menester largusimos perodos de vida o de vidas palr
realizar transformaciones de tal magnitude, pero cuando un in-
dividuo alcanza en su evolucin el punto en donde comienza a
comprender el objeto de la vida y a desenvolver la voluntad a fin
de poner de all en adelante sus energas en cooperacin con lit
naturaleza, su ascensin hacia la sabidura y el powder, .,-1 t.i,, *'
te podr ser muy rpida. Pero esta transformacin que equivale








TEOSOFICA


a salir desde la. ms obscura ignorancia hasta la ms grande ilu-
minacin, desde el ms complete desamparo dentro de las "garras
(le las circunstancias'.' hasta el poder sobre la naturaleza, debe
ser realizada por sus propios esfuerzos, por que se trata de un
progress de evolucin se trata de obligar a lo latente a que se
convierta en lo activo.
Es preciso, por eso, que nos decidamos a tomar de la mano.a
nuestro yo mismo para un preciso y sistemtico desarrollo perso-
nal. Ningn otro ser puede desempear ese trabajo para noso-
tros. Ciertas cualidades morales necesitan ser adquiridas antes
de que pueda haber iluminacin y sabidura genuinas y tales cua-
lidades o virtudes tienen que ser desarrolladas por medio o de
acuerdo con las leyes bajo las cuales todo crecimiento se realize.
Tan impossible es adquirir una cualidad moral por medio de la
lectura de un libro que able de sus conveniencias como desa-
rrollar fuerza muscular limitndose a presenciar las exhibicio-
nes de un grupo de atletas. Para conseguir fuerza muscular es
precise tomar parte en las actividades fsicas que la produce.
Hay que vivir la vida atltica. Para alcanzar powder spiritual
y supremacia es menester vivir la vida spiritual. No existe otro
camino. Lo primero tiene que hacerse es averiguar cules son las
cualidades mentales y morales esenciales, y cul la manera de
llegar a ellas y despus lo que procede es dedicarse enrgicamente
a adquirirlas.
La primer cosa que hace falta es comprender el hecho de
que el cuerpo fsico no constitute el "yo", el hombre, sino que
inicamente es el vehculo o instrument por medio del cual el
"yo.' se manifiesta en el mundo visible.
Tan instrument vuestro como la mano o como la pluma es
el cuerpo. Es una cosa de la cual el "ego" se sirve, y un concep-
to claro de ese hecho un sentimiento de que tal es la realidad
conmstituye el primer paso hacia ese hecho, un sentimiento de que
tal es la realidad constitute el primer paso hacia ese control ab-
soluto del cuerpo material que coloca la base del xito en el sen-
dero de la evolucin consciente. Cuando sentimos que al mane-
jar el cuerpo fsico nos hallamos controlando algo que no somos
nosotros, hemos comenzado a marchar perfectamente bien por
el verdadero camino.
Ahora bien, hay tres cosas que una persona debe poseer para.
tener xito en la empresa del propio desarrollo. Si la carece de
estas tres condiciones sus pregresos seguramente sern insigni-
ficantes; pero afortunadamente cualquiera cualidad de que carez-
camos puede ser desenvuelta y quien no posea estas tres condi-
ciones debe aplicarse, ante todo, a crearlas. Se trata de un deseo
ardiente, de una voluntad de hierro y de una inteligencia des-
pierta. alert.
El deseo constitute la fuerza motora de la naturaleza, la fuer-
za propulsora que empuja hacia adelante a todas las cosas en su
evolucin. Es el deseo lo que estimula la accin..







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El deseo conduce al animal hacia las actividades que desarro-
llan su cuerpo fsico y aguzan su inteligencia.
Si careciera de deseos descansara inerte y perecera; pero el
deseo de alimento, de bebida, de asociacin con sus semejantes
le impelen a obrar y los resultados son la evolucin de su fuerza,
habilidad e inteligencia en proporcin a la intensidad de sus de-
seos. Por satisfacer estos deseos aceptar batallas sin importar-
le nada la magnitude que puedan tener las ventajas de las fuerzas
superiores que se alcen en contra suya y sin vacilar arriesgar
su vida misma en el combat.
El deseo no solamente induce a la actividad que desarrolla la
fuerza fsica y la belleza, sino que adems tiene mejores efectos.
El hambre no solamente compele al animal a buscar alimento,
sino tambin a incitar su astucia en contra de la de su botn. Es-
tirado hacia adelante por el deseo logra desarrollar entire otras
cualidades, fortaleza, valor, paciencia, resistencia, inteligencia.
El deseo juega el mismo papel respect del hombre en el ms
alto grado de evolucin en que ste se encuentra. Lo estimula
a, la accin; y, siempre, a media que su actividad satisface el
deseo original, uno nuevo sustituye al antiguo que empuja al
hombre de nuevo a la lucha.
Ya sea que los deseos sean de riqueza, de fama o de poder, el
resultado es el mismo: cuando un deso es satisfecto, otro ms
grande ocupa su lugar y estimula al ambicioso para nuevos esfuer-
zos. Consigue siempre el premio que cree ha de contener satisfac-
cin complete nicamente para averiguar que, mientras lo perse-
gua, sus deseos fueron creciendo ms con el resultado de que la
meta aparezca siempre distant. As somos aparentemente de-
cepcionados o timados de continue por la naturaleza hasta que
al fin acabamos por despertar a la idea o el conocimiento de este
hecho: que todos los objetos de deseo, joyas, palacios, riquezas,
poder etc., no son ms que vanidades, cosas vacas y que el ver-
dadero premio de todos nuestros esfuerzos para conseguir su po-
sesin no consiste de ninguna manera en tales objetos, sino en los
nuevos poderes o en las facultades nuevas que hemos desarro-
llado mientras tratbamos de conquistarlos, poderes que no po-
seamos antes y que jams hubiramos llegado a desarrollar a
no ser movidos por esa gran fuerza propulsora de la naturaleza
- el deseo. El hombre que consigue acumular una fortune du-
rante largos aos de esfuerzo persistent encaminado a organizer
y desenvolver una empresa commercial, mediante un cuidadoso pro-
yectar y un hondo meditar, puede ser que se crea compensado con
la contemplacin y el usufructo de esa fortune durante el corto
tiempo en que esa riqueza tarde en pasar a sus herederos; pero
la verdad es que, por grande que haya sido esa fortune, no vale
absolutamente nada si la comparamos con los nuevos poderes que
inconscientemente fueron desarrollados mientras se trataba de
conseguirla, poderes que indudablemente han de ser conservados








TEOSOFICA


ya, para siempre, por el hombre para-que los ponga en uso duran-
te todo el resto de su existencia.
El deseo juega, por tanto,en la evolucin humana, un impor-
tantsimo papel. Despierta, estimula, empuja. El deseo es para
el hombre lo que el viento para la vela, lo que el vapor para la
locomotora. Sin embargo, en un gran libro ha sido escrito esto:
"Mata el deseo", y en algn otro se lee: "No resistas al mal".
En otros postulados tan exaltados como esos podremos encontrar
verdades de grandsimo valor para "discpulos", para iniciados,
para series de gran evolucin; pero de gran peligro porque po-
dran llevarlo a confusiones o a malas interpretaciones para
el hombre atrasado, para el individuo que an tiene todas sus
facultades en estado latente, si ste se propusiera apegarse a ellos
pie de la letra. Quiz para el trmino medio de los humans aque-
llo de "mata el deseo" deba interpretarse as: "Trasmuta el de-
seo" porque en realidad sin deseos el hombre se encontrara en
condiciones peligrossimas, en estado de muerte, en una situa-
cin dentro de la cual el progress, cualquier otro paso hacia ade.
late, resultara de todo punto impossible. En cambio, si trasmu-
tamos los bajos deseos en otros ms altos nos movemos de una
manera segura hacia adelante, hacia arriba tambin, y sin aban-
donar en modo alguno esa gran fuente de energas que nos em-
puja de continue a la accin y consiguiente a la experimentacin,
al conocimiento, al progress.
Trasmutar el deseo, reemplazar de continue lo bajo con lo a.-
to, en realidad puede decirse que es matar el deseo; pero es ma-
tarlo por medio del lento pero seguro process evolutivo. En
cuanto a extinguirlo desde luego y en absolute es sencillamente
impossible en tanto que la sustitucin puede realizar maravillas.
Suponed, por ejemplo, que se trata de un joven aficionado al jue-
go y que sus padres se hallan sumamente preocupados por eso. Lo
vulgar y lo tonto consistira en predicarle sobre el tema de que
el juego es un pecado o rogarle con lgrimas en los ojos que se
junte nicamente con jvenes de buenas inclinaciones; pero el
hecho es que el joven jugador no tiene el menor inters en la vida
qu e le proponent sus padres y que a l se le antoja que eso no es
vida.
Sera mejor estudiar el caso con ms detenimiento. Por qu
juega el muchacho?
Porque desea dinero y busca excitacin. Necesita moverse en
una atmsfera de vida intense y actividad. Muy bien. Estos de-
seos estn perfectamente bien en s mismos. No hay necesidad de
aniquilarlos. No es cuerdo argir que l no desea lo indicado.
Demasiado claro result que desea dinero y excitacin, pues si
Juega es precisamente por eso. Habra que decirle: "T deseas
dinero y una vida llena de turbulencia y excitacin. Magnfico,
todo ello puedes adquirirlo de una manera mejor y conservando
adems el respeto de tus amigos. Dedcate a la poltica. Se tra-







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ta de un campo done puede caber today la energa, la actividad
y la intensidad de vida que anhelas y en el cual campo no falta
el element del azar que encuentras atractivo".
Claro es que tambin existen ciertos deseos de calidad inferior
que deben ser desechados de la manera ms direct y enrgica
que pueda concebirse, y cuando uno verdaderamente desea liber-
tarse de algn vicio o de alguna debilidad y se dedica de un mo-
do inteligente y esforzado a combatirlos,, la liberacin no result
tan difcil como pudiera suponerse a juzgar por la complete ti-
rania que la mayor parte de los vicios ejercen.
Existe un process por medio del cual cualquiera de nosotros
pude libertarse, con slo que queramos tomarnos la molestia de
ponerlo en prctica. Este mtodo puede aplicarse a cualquier
deseo del cual ansiemos desprendernos. Tomemos como ejemplo
a una persona que tratar de libertarse para siempre de un gran
deseo de tomar estimulantes alcohlicos.
Por lo regular un hombre vicioso trata de cerrar los ojos a
!s vergenza y olvidarla, prometindose ser mas fuerte cuando
la tentacin le asalte de nuevo; pero precisamente en aquel poner
a un lado el asunto, en aquel arrojarlo de la mente, consiste que
su debilidad se perpete. Instintivamente huye de alimentar el
pensamiento que haba de ayudarle a salvarse. Pone a un lado
el desagradable asunto y cuando el deseo interno se hace sentir
de nuevo lo encuentra tan desamparado como siempre.
Ahora bien, el camino de su liberacin consiste en volver su
mente de una manera resuelta hacia un examen de toda la cues-
tin. Necesita mirar a la cara los hechos por humillantes que
sean y llamar en su auxilio a la imaginacin la cual debe pintarle
su porvenir, en el caso de que no logre triunfar en la. lucha con-
tra de sus deseos; debe hacerse notar que a media que se hace
ms viejo su situacin se hace peor. Debe mirarse a s mismo co-
mo un borrachn desamparado y repugnante, de mente y de cuer-
po dbil y, en general, debe representarse a cada instant todas
las consecuencias que sus vicios tendrn para l en el caso que
no consiga libertarse de ellos. El cuadro de sus miserias actua-
les y fluturas necesariamente tendr que despertar en l una gran
repulsin para la causa de todas ellas y si persiste en pensar to-
dos los das en l, evidentemente que antes de un mes encontra-
r que sus deseos de alcohol habrn disminuido considerable-
mente.
Y esto es verdad respect de cualquier otro deseo que nos
eselavice. El deseo de estimulantes alcohlicos nicamente nos
sirve para ilustrar el caso con un ejemplo de lo que debe hacer-
se; pero cualquiera que trate de libertarse de la naturaleza de sus
deseos no debe caer en el error que consist en llegar a despertar
un sentimiento de intense hospitalidad para la cosa de la cual
trate (de escapar; porque el odio tambin significa una ligadura,
algo que nos amarra tan fuertemente como el amor a la cosa odia-








TEOSOFICA


da. Debe procurar nicamente alcanzar un sentimiento de in-
diferencia complete. Debe pensar en sus vicios, ms bien que con
franca hostilidad con ligera repugnancia, o repulsin; y si hace
aquello todos los das procurando vivir de continue sobre la idea
de todas las conveniencias que tendr para l la liberacin en-
contrar indudablemente que los lazos que le atan a sus vicious se
aflojan y que sus deseos debilitan.
L. W. Rogers.
(Ie la Revista Vi-Dharma.)


HISTORIC. DE SENSA
Una Interpretacin del Idilio del Loto Blanco.
Por Mabel Collins.
(Traducido por el Dr. Arturo Villaln. M. S. T.)

UNA TRIPLE NARRACION
1.-Una I-istoria (le Magia Negra en el Antiguo Egipto.
2.-Las Iniciaciones de ni Hierofante Egiocio.
3.-La Tr i.; .. y Apoteosis del Alna Humana.
CAPITULO I
La historic de Sensa, como se ha dicho con maravilloso y ms-
tico arte, contiene .en s misma tres narraciones separadas y, sin
embargo, inseparables y unidas en su verdadera naturaleza y
esencia, como las tres hojitas que forman la hoja trifoliada de
cierta especie de trbol. Dichas narraciones no pueden ser sepa-
radas; pero s pueden ser consideradas separadamente, puesto
que cada una de ellas contiene algo vital que apela al testimonio
de ese testigo de mayor excepcin que constitute la parte ms
profunda de la naturaleza humana dentro de nosotros mismos.
Ningn estudiante de ocultismo que haya ledo una vez este Idi-
lio y haya penetrado dentro de cualquiera parte de si mstico
velo, puede olvidarlo o sentirse separado de l; porque es el re-
lato de su propia historic, la tragedia y ltima apoteosis de su
propia alma, siendo, por tanto, una parte esencial de s mismo.
Yo soy capaz de escribir sobre el Idilio como un crtico o es-
tudiante, ms no como su autor en ningn sentido; porque yo
simpilemente lo escrib sobre el papel en lenguaje human, como
diclo a m en el lenguaje mstico y universal, cuando mi perso-
nlalidad estuvo en estado de trance, conocido de los ocultistas del
sur de la India bajo la denominacin de swapna,-oscuramente
traducido al ingls de las palabras recibidas en estado de cla-
rividencia sonmbulica. En 1878 yo estuve muy ocupada en
copiar trabajos literarios que guardaba constantemente en mi
mesa de escribir, y desde la ventana del cuart en que yo traba-








REVISTA


jaba vi la Aguja de C'! i:p.rn conducida sobre el ro y puesta
encima del terrapln. Una procesin de grades sacerdotes egip-
cios empez, poco a poco, a llegar a mi cuarto subiendo la esca-
lera, entrando por la puerta y colocndose de pie alrededor de
mi mesa. Yo pens, al principio, que era la aparicin de formas
astrales conectadas con la Aguja. Pero como estos misteriosos
visitantes continuaron hasta terminar en un gran esfuerzo, es
evidence que si ellos fueron forms astrales, debieron ser anima-
les y dirigidas por los egos a los cuales ellos pertenecieron, cons-
tituyendo verdaderamente los "Kas" o formas astrales de cier-
tos sacerdotes del antiguo Egipto. Es sabido como un hecho que
los religiosos egipcios entendan que el "Ka" o forma astral de
una persona que haba vivido una vida spiritual poda ser usa-
do por el ego de aquella persona para grades propsitos, si cui-
dadosamente era preservado y protegido. Tambin ha sido de-
clarado que el "Ka" o forma astral existe para servir el prop-
sito de completar alguna informacin a su ego en el Devachan,
con respect a sucesos del plano fsico. Parece ser que esto ocu-
rri en el present caso, y cuando el tiempo estuvo maduro, el
ego vino al lugar donde sus trabajos haban sido realizados, y
despertaron a mi ego dentro de mi misma para recibir el mensaje
que yo escrib en el papel sobre mi mesa, cesando el curso del
pensamiento en mi cerebro hasta que dicho mensaje fu termina-
do; as fu la historic trasmitida, intacta y perfect, desde la
ms elevada concienciahasta la inferior. El "Ka" de los antiguos
cgipcios es la forma astral de los Teosofistas, el spook o fantas-
ma. de los espiritistas y, en general de todos los tiempos y pases.
Dicho "Ka" era considerado por los egipcios como lazo terrenal
no iluminado e ignorant, que retiene los ms bajos deseos fsi-
cos del hombre. Ellos perseguan un objeto al mantenerlo apri-
sionado en la tumba del cuerpo, proveyndole all de diversiones
y placeres para impedir que vagaran por otras regions y qui-
zs buscaran las gratificaciones menos deseables. Ellos tenan un
ritual elaborado, por medio del cual lo mantenan all en vez de
permitir que fuera a desintegrarse en el plano astral. Esto era
liehio. por que ellos sostenan que el eao en su elevada reein
podra, en lo future, necesitar sus servicios sobre la tierra, y,
ei ese caso, venir a buscarlo; y ellos crean que de vez en cuan-
do esto ocurra. De consiguiente, el conocimiento de la Magia
por los sacerdotes y los misterios acerca del ms all de la muer-
te eran considerados bastante poderosos para mantener una co-
nexin apesar de los siglos. Las formas de los sacerdotes que vi-
nieron a mi cuarto y se situaron alrededor de mi mesa, antes de
que el Idilio de Loto Blanco fuera escrito, no fueron vistas por
otros; pues se requera una clarividencia despierta (jagrat) pare
percibirlas; bien es verdad que ellos eran espritus, es decir, pura
y simplemente las sombras o fantasmas de la muerte; pero no
dudo de que el ego de un gran Adepto tomara a su cargo la tarea
de escribir el Idilio, siendo ms que probable que en el moment
en que el trabajo'di comienzo formalmente, yo fuera sumergida








TEOSOFICA


en la ms elevada conciencia, y cada una de estas formas astra-
les fuera ocupada por su verdadero ego o forma spiritual.
Estos sacerdotes no fueron aquellos que aparecen como per-
sonajes en el libro; es necesario declarar esto para evitar cual-
quier confusion: Los sacerdotes que dieron la historic de Sensa
al mundo, fueron representantes de la gran religion spiritual,
(aquellos "magos blancos" que desde los tiempos prehistricos
vienen actuando en una forma -definida sobre el hombre y ayu-
dando a su evolucin).
Los sacerdotes que figuran en la historic de Sensa, represen-
tan aquellos que fueron hechiceros o trabajadores de "magia
negra ".
Debe ser recordado aqu que Magia es una palabra de dig-
nidad y espiritualidad, procedente del antiguo idioma Zend. Ella
significa simplemente los poderes y prcticas de los sabios o ma-
gos. El Profesor Wallis Budge dice: "La creencia en la magia,
usando esta palabra en su mejor sentido, es ms antigua en Egip-
to que la creencia de Dios". "La magia egipcia data de aque-
llos tiempos pr-dinsticos y prehistricos en que los habitantes
de Egipto crean que el aire y el cielo fueron poblados por innu-
merables series, visible e invisibles, los cuales guiaban, frater-
nal o antifraternalmente, a la tierra, al mundo y al hombre".
"El indica que la magia conocida en otros- pases ha sido desen-
traiada de las magias blanca y negra del antiguo Egipto, y aade
'es impossible decir cuantas creencias y sistemas religiosos de
otras naciones fueron influenciados por ellas; pero no hay nin-
guna duda de que ciertas visions e ideas religiosas de muchas
sectas paganas y cristianas debieron ser copiadas directamente
de ellas".
Este es el glorioso lado del pasado que muestra como lo ms
elevado que hay en nosotros y lo mejor que noosotros conoceios
tiene su origen y raiz en el prehistrico y misterioso pasado del
Egipto.
Una grande, oscura y tenebrosa sombra surge desde la misma
antigua fuente, y la luz y la oscuridad batallaron incesantemen-
te y brillaron desde entonces en el mundo y en la propia natu-
raleza de cada hombre.
El Profesor Wallis Budge dice: "Para aquel que era versado
en las enseanzas contenidas en los libros de "la double casa de
vida" el future era tambien conocido como el pasado, y ni el
tiempo, ni la distancia podan limitar las operaciones de su po-
'ler; los misterios de la vida y de la muerte quedaron des.ubier-
tos delante de l. Ahora bien, si tales visions concernientes al
powder de los magos fueron mantenidas por la gente educada del
antiguo Egipto, no tenemos porque maravillarnos de que las
creencias y supersticiones del ms degradado carcter florecieran
lozanas y exuberantes entire los labriegos y classes trabajadoras
de aquel pas. Para satisfacer las necesidades religiosas de tal
Pueblo, los magos y, en los ltimos tiempos, los sacerdotes tuvie-
ron necesidad de proveerle de espectculos pblicos y ceremonies








REVISTA


que apelaban principalmente a los sentidos; esta magia degener
en hechicera, demonologa y brujera, y aquellos que intervi-
nieron en ellas fueron considerados como asociados del diablito,
sirvientes' de ]os poderes de las tinieblas y adoradores del arte
negro. He aqu el ambiente en el cual la historia.de Sensa tiene
lugar y cual verdadera y vvida es la narracin hecha de aquel ino-
cente nefito sumergido en la batalla entire los poderes del bien
y del mal. Suba Rao, el entendido Brahmn Teosofista, dice del
Idilio: Est verdaderamente retratada la f y el clero Egipcio
cuando la religion ha empezado ya a caer de su antigua pureza y
a degenerar dentro de un sistema de adoracin Tntrica, conta-
minado y manchado por la magia negra, inexcrupulosamente usa-
da con egoistas e inmorales propsitos".
Si nosotros ante todo leemos el Idilio en su artistica forma,
como una historic del antiguo Egipto realizada en uno de sus
grandes tempos, (ahora convertido en ruinas y enterrado bajo el
polvo de las edades), nosotros vemos al joven muchacho nacido
de padres labradores, como un labriego sacado de su familiar pa-
ra entrar en su sagrada y oculta vida sacerdotal a manera de un
novicio. El es inocente, inejercitado, sencillo; l es, dominado por
el terror ante esa vocacin abierta para l y ante la magestad y
dignidad de los sacerdotes. Para ellos l es simplemente un igno-
rante muchacho del campo, quien tendr bastante trabajo que
hacer y para el cual es l adecuado. Ellos no piensan nada de l,
y Agmad, "el gran sacerdote de la oscura diosa" el director del
grupo de magos negros, no sospecha cuan profunda es la impre-
sin causada en el sensitive muchacho por su presencia y perso-
nalidad. Su dorada barba, su exquisite tnica blanca, bordada
con msticos dibujos de oro, el encanto que le acompaaba llen
a Sensa de nuevas emociones inexplicables y desconcertadoras.
(Continuar).


Otro Medio de Propaganda
La radio-telefona ha venido a failitarnos un nuevo camino
para hacer conocer la Teosofa y nuestra S. T. Pori gestiones de
un hermano, la Estacin transmisora 2. B. Y., situada en esta ciu-
dad en la calle 25 entire 2 y Paseo, N? 349, ha inscripto en su
program de los martes 1por la noche, el Himno dedicado a la S.
T., por el seor Adolfo Lpez, y a la vez que se hace oir, se dan,
por otro hermano, breves datos sobre Teosofa, sobre la S. T. y
nuestra Seccin. La primera audicin tuvo lugar el martes 1:
del corriente, y, en lo sucesivo, como decimos antes, se repetir to-
dos los martes. Al dar esta noticia, lo hacemos no solo para que
aquellos que deseen escuchar el himno tengan la oportunidad
de ellos, sino tambin para que quienes tengan facilidades para
bacerlo. tomen la idea y traten de efectuar esa propaganda, por
el mismo sistema.








TEOSOFICA


EL MATRIMONIO,
como fu. como es y como debiera ser

Por Annie Besant.
(Traducido por Esther de la Pea. M. S. T.)

(Continuacin.)
En las antiguas leyes romanas, la mujer casada no tena dere-
chos personales; ella simplemente era la esclava-jefe en la casa de
su marido, completamente sujeta a su seor en toda cosa. A la
vez que los romanos se iban civilizando estas imposiciones fueron
modificndose poco a poco. Es important el acordarse de estos
hechos, porque stos han dado origen a nuestras leyes matrimo-
niales, y nuestras leyes ms corrientes provienen de ellas.
Antes de pasar a tratar inmediatamente sobre las leyes matri-
moniales inglesas, debemos fijarnos en otro punto, cul es, la in-
fluencia que sobre ellas ejerce el cristianismo eclesistico. El vie-
jo testamento se expresa sancionando la poligami a-excepto en el
caso de los obispos y los diconos-el cristianismo esclesistico por
Jo -. ii.-i:i 1 ha estado a favor de la monogamia; y al mismo tiempo,
tanto el Nuevo Testamento como la iglesia, han insistido en la in-
ferioridad del sexo femenino. "Porque el hombre es cabeza de la
mujer" (Efesios v. 23). "Mujeres, estad sujetas a vuestros mari-
(dos" (Col. II-18). "Vuestras mujeres estn en sujecin" (Cor.
XIV-34). "De igual manera, vosotras, mujeres, estad sujetas a
vuestros propios maridos. As como Sara obedeca a Abraham,
llamndole seor suyo, cuya hija sois vosotras, si hacis bien"
(Pedro 3-1-6). La ley comn de Inglaterra est de acuerdo con
'sta enseanza oriental antigua, y consider al hombre superior a
la mujer, los varones siendo preferidos a las hembras, o como lo
expresan nuestros legisladores: "Los de sangre ms digna sern
preferidos". ("Comentarios sobre las leyes de Inglaterra", J.
Stephen, 7a. edicin, Vol. I, pgina 402). El sistema feudal hizo
mnucha por supuesto, en perpetuar la dependencia de la mujer,
s.indo de sumo inters para el amo absolute que sus terrenos des-
'endiesen a los herederos varones; en esas edades incultas, en que
las guerras y contiendas civiles eran casi perpetuas, era inevita-
ble, que el sexo de mayor cuerpo y tejidos ms fuertes tuviese la
v(ntaja: la lstima es que los caballeros ingleses de hoy da, estn
'onfornies en permitir que la ley permanezca sin alterar, cuando
Toda la faz de la sociedad ha cambiado.
Pasemos ahora a las desventajas impuestas a la mujer con el
llatrimonio.
En el famoso libro escrito por Blackstone, titulado "Comenta-
iios sobre las leyes de Inglaterra", dice: que el primero de los








REVISTA


"derechos absolutos que posee todo ingls", es 'el disfrute legal
y continue de su vida, ss extremidades, su cuerpo, su salud, y su
reputacin". (9a. edicin, libro I, pgina 129). El segundo dere-
cho es la libertad personal, y el autor dice: "el encerrar en modo
alguno a una persona es encarcelacin. De suerte que el retener
a un hombre contra su voluntad en una casa particular... es una
encarcelacin" (Ybid 138). La tercera es la propiedad, "el cual
consta del uso libre y a su antojo, de todas sus adquisiciones, sin
estar sujetas a disminucin ni cambio a no ser por las leyes del
pas". (Ybid 138).
Un derecho inferior necesario para el cumplimiento de las de-
ms, es "el de apelar a las cortes de justicia para la reparacin
de las injuries". Proceder a mostraros que la mujer casada est
privada de estos derechos por el mero hecho de su matrimonio.
En primer lugar, al casarse una mujer pierde su existencia le-
gal; la ley no la reconoce, a excepcin de algunos casos en que se
muestra conciente de su existencia a fin de castigarla por algn
crime o por mala conduct. Blackstone dice:
..."y ninguna legislature subsiguiente ha modificado su die-
tunm en manera alguna".
"Al casarse, el esposo y la esposa son una persona delante la
ley; es decir: la existencia legal o el ser de la esposa queda en
suspenso durante el matrimonio, o al menos, se incorpora o se con-
solidiza al de su esposo bajo cuya ala, proteccin, o abrigo, ella
hace todo, y por consiguiente se le llama a eso una feme covert .
"El esposo y la esposa son una persona por la ley", (Comyn's
Digest, 5 edicin, Vol. II. p. 208) y de ah result que en la ley
"no hay escritura de traspaso alguna por medio del cual el es-
poso pudiera darle bienes a su esposa", que "un esposo no pue-
de llevar a efecto pacto ni contrato con su esposa" aunque sea
para el provecho de ella, y que cualquier contrato hecho coil
ella antes del matrimonio en cuanto al dinero que ella disfrutarn
para, su uso personal, se vuelve nulo tan pronto ella se casa. To-
dos los contratos en beneficio de la esposa han de .-riti:...--'
por mediacin de otra persona, o el esposo tiene que pactar con
otro hombre o mujer soltera, quien har las veces de curador de
su esposa. Este es el error fundamental del cual profienen los de-
nis: El esposo y la esposa son una persona- y esa persona es el
esposo". El cuerpo de la esposa, su reputacin ya no le perte-
necen. Ella no 'puede conseguir ninguna satisfaccin legal po'
una afrenta porque la ley no la reconoce a menos que sea a pe-
ticin hecha. por el esposo.
En algunos casos la legislature ms modern se da cuenta (le
ella para protejerla de su esposo, y si esta proteccin es separar-
la de l. la deja por complete a la merced del mundo.
Dentro de la ley criminal resultant various casos curiosos por
la suposicin de que el esposo y la esposa son una sola persona.
A excepeiii de unos ejemplos especiales, ellos no estn compe-








TEOSOFICA


tentes para prestar declaracin en pro o en contra el uno del otro
en casos criminals! Si el esposo de una mujer es uno de va-
rios acusados juntamente, la mujer no puede prestar declara-
cin a favor o en contra de ninguno de ellos. Cuando la esposa
de un cmplice es la nica persona que confirm lo declarado
por su esposo, sto no tiene valor, porque segn la ley, es requi-
sito que est confirmado. En el caso de Rex vs. Neal (C. T. p.
16,) el Juez Park dijo: La ratificacin hecha por la esposa en
estie aso no es ratificacin ninguna. Hay que aceptar a la es-
posa y al cmplice como si fuesen uno en este asunto. Los pri-
sioneros debern ser absueltos. Sin embargo, ellos podrn ser
!I ll. i.l... separadamente por la prosecucin o por la defense pa-
ra servir de testigos a fin de que uno al otro se contradiga.
C(uando la esposa ha sufrido maltrato de obra a manos de su
esposo, se le permit a ella declarar en contra de l, y en de-
iiandas de divorcio se aceptan como testigos lo mismo al espo-
so que a la esposa. Una esposa que le prende fuego a la casa de
su esposo puede evadir el ser castigada, como el casa de Rex
\s. March.
March y su esposa haban vivido separados por espacio de
dos aos; y antes del acto. cuando ella pidio por la vela con que
lo efeetti, ella dijo que era para incendiary la casa de su esposo,
i ""'|i quera quemarlo a l vivo. Sobre el juicio reservado que
se verific de la cuestin, si era ofensa dentro de la ley, que una
esposa incendiary la casa dle su esposo con el propsito de ha-
cerle dao personal, el fallo result negative, creyendo los ins-
ruidos jueces. (que para constituir la oftnsa. era esencial que
hllibiese intenciin de perjudicar o defraudar alguna tercera per-
sonlla, lno a una persona identificada con ella misma. (Ybid p. 899.)
-a identificacin con el ser amado podr ser muy deleitoso en
teoa. pero elanido en la prctica result ser quemado a anto-
j. segiuramente que el ms entusiasta de "los dos siendo uno'
.lhe sentir punzadas de duda.
La identidad del esposo y la esposa es con frecuencia poco
'.nitiijoso para el esposo, porque ese modo l se vuelve respon-
-;i>ll hasta cierto punto (le las faltas (le su esposa. "Por pala-
iris c;1,di umnsas pronunciadas por su esposa, libelo publicado
l'r' (ll1i solar, transgresin, asalto, acometimiento", demandado
S!a ofeinsa se efectiuare con o sin su sancin o conocimiento...
Y today vez que la accin est basada en un agravio cometido
]or la esposa, en ningn modo altera la necesidad de inmiscuir
il esposo, el hecho que los dos hayan vivido separados, ni an
(que estn divorciados a mensa et thoro, o que la esposa est vi-
riendo n adulterio". (Common Law Practice 2` edicin, p. 156)
;-Muy agradable posicin para un hombre cuya esposa lo haya
iabandoiado. el ser trado por fuerza, a la corte de justicia por
motivo de algn delito cometido por ella, el cual l ignore has-
tii eneontrase citado a prestar declaracin! Muchas injusticia








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surge de esta idea absurda de que dos son uno; a veces perjudi-
ca y en otras ocasiones proteje a la mujer casada, y con fre-
cuencia ampara a los que le han hecho injusticia; si es que per-
judica o ampara, es igualmente vicioso. Es injusta, y la injus-
ticia es un mal para la. comunidad, y al destruir la razn y el
acierto de la ley, mina la reverencia que se siente por ella, por
ser la proteccin de la sociedad.
Pasemos ahora a "los derechos de todo ingls" segn Bla-
ekstone, y veamos cuales derechos la ley comn le concede a
una inglesa casada. Una mujer casada no est protejida por la
ley en "el disfrute continue" de sus "extremidades", su "cuer-
po" o su "reputacin". Por el contrario; si a una esposa se e,
lastima su persona o su propiedad, ella no puede haeer deman-
da de accin por reparacin sin la concurrencia de su esposo
y a nombre de l lo mismo que en el de ella. (Blackstone p.443.1
Si en un accident de ferrocarril a una seora se le part una
pierna ,no puede hacerle ningn reclamo a la compaa del fe-
rrocarril; ella no es una persona, lastimada; a los ojos de li
ley, ella es un pedazo de propiedad lastimada y la compensacin
hay que drsela a su dueo. Si ella es asaltada y maltratada.
ella no puede citar a su asaltador; su amo sufre los perjuicios y
la inconveniencia por el asalto a su ama de casa, y es necesario
la. intervencin de l para powder conseguir reparacin. Si se ha-
bla mal de ella, no puede proteger su buen nombre por no estar
capacitada por si sola a enta.blar una demand de accin. A la
verdad, ni es necesario para el asunto que aparezca su nombre:
"el esposo, slo puede entablar una demand por faltarle la so-
ciedad de su esposa, porfel dao que ella hla .;i!i., o por detri-
mento a su reputacin. (Comnyn's Dijest.) La siguiente curio-
sa declaracin6 de la ley respect a este tema se lee en "Comen-
tarios" escrito por Broom. Las injuries a que est, sujeta unai
persona, considerado esposo, y que son reconocidas en una cor-
te de ley comn, son principalmente tres: 1 rapto o el llevarse
la esposa de un hombre; 2 el darl le golpes a ella; 3 causarle a
ella algn (lao personal debido a negligencia u otra cauisa. Res-
pecto a lo primero, -rapto, o el llevrsela sto podr ser consi-
derado como uno de dos, fraude y persuacin, o 1pr la fuerza:
aunque la ley en ambos casos supone fuerza y violencia, por 110
tener la esposa el poder de consentir, y a consecuencia de eso.
concede un recurso por virtud de traspaso; y el esposo tanibil
tiene el derecho de exigir daos y perjuicios en accin de deman-
da en el caso contra los que persuadiesen a la esposa a que vivi
separada de l sin una causa justificada. Las injuries segunda
y tercera, las constitute el darle de golpes a la esposa de un
hombre, o en modo alguno maltratarla; o el causarle dao a ella
debido a negligencia.
(Contnuar.)




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