Group Title: Revista teosofica
Title: Revista teosófica
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Title: Revista teosófica
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Theosophical Society (Madras, India) -- Seccíon Cubana ( publisher )
Publisher: Sección Cubana de la Sociedad Teosofíca
Place of Publication: Habana etc.
Frequency: bimonthly (irregular)[june, 1936-apr. 1938, sept./oct. 1942-1954]
monthly (irregular)[ former feb. 1917-may, 1936, july, 1938-aug. 1942.]
bimonthly
completely irregular
 Subjects
Subject: Theosophy -- Periodicals   ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1923-1939
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Havana
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began in 1917?; ceased publication with July 1956.
Numbering Peculiarities: Publication suspended, June, 1933-Feb. 1934.
Issuing Body: Organo oficial de la Seccíon Cubana de la Sociedad Teosofíca, <1923-1939>
General Note: Description based on: Año 7, no. 1 (15 de enero de 1923) = 2a epoca.
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Bibliographic ID: UF00073921
Volume ID: VID00004
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002944312
oclc - 50336367
notis - APH5965

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REVISTA TEOSOFICA
Organo de la Seccin Cubana de la Sociedad Teosfica
FUNDADA EN 1905
Director: RAFAEL DE ALBEAR Administrador: GUILLERMO ORDOEZ
Direccin y Admn.: Oquendo 14, altos. Apartado 365. Habana.
PERMANENT
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Advertimos a nuestros lectores, para evitar errors y confusiones, siempre
desagradables, que la nica, legitima y verdadera Sociedad Teosfica, que
fu fundada en 1875 por Helena Petrowna Bl.vatskv y Ienry Steel 01-
coott, tiene su Cuartel General en Adyar. (India Inglesa,) y que esta Sec-
cin Cubana que forma parte de ella, tiene sus Oficinas en la Habana,
Oquendo 14, altos, no teniendo relacin ni conexin con cualquiera otra
Sociedad que emple trminos relcionados co,, la teosofa, o diga que
profesa sus doctrinas.

AO VII--No. 4.-15 DE ABRIL DE 1923.-2a. EPOCA.


VUESTRO MUNDO Y EL NUESTRO

Por la Dra. Annie Besant.

(Traducido por E. Flix. M. S. T.)
IIablando del Nirvana. el seor Buddha indic que si no hubie-
ia sido por lo increado, lo intangible, lo creado y lo tangible no
existira. Lo grande que el Nirvana es, es considerado por mu-
chos, que naturalmente, lo ignoran, como una especie de nada en
1f que today conciencia se pierde, en la que el ser human, como
parte eterna del Eterno Dios, pierde algo de lo que ha ganado du-
rante las largas etapas de su peregrinacin, en los cuerpos que to-
dos llevamos. Esa. idea es una contradiccin absolute, de la ver-
lad, y de ello son testigos todos los que saben algo de esa mara-
;'".I conciencia que todo lo abarca y que puede unir lo que pa-
J''ee ser contradictorio, y de lo que puede hablarse con negacio-
'es o paradojas ms bien que en ineligible lenguaje human;
(lne existed y es la base de todo lo existente. Y esa gran verdad es
'I..r' t etapa tras etapa hacia abajo, pues invisible es el padre
1'0 lo visible. En otras palabras, lo spiritual es el padre an de
ai material ms inferior, y podemos, por tanto, pensar en dos gran-
des imundos, los mundos que aqu abajo son invisibles para la vi-
"s11 humana ordinaria, y los mundos de la manifestacin fsica
'l'nsa; cada uno tiene su lugar, su papel, y los confines de lo visi-
Sle y los de lo invisible estn siempre cambiando, en lo que se re-
i''re al ser human. Al desarrollarse gradualmente la vista del








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individuo, se hace visible lo que antes era invisible. Y as, al am-
pliarse la vision, el conocimiento y el pensamiento del hombre
taibin se amplan, y lo visible se extiende y gradualmente ejer-
ce una inir ms y ms grande sobre la vida humana sepa-
rada. Y cuando-he citado la frase tomada dc "El Mundo Ocul-
to". usada por uno de los grades Instructores de la Humanidad
,en contestacin a una pregunta hecha por alguien para quien era
hc\-vo el pensamiento de la Sabidura Antigua-vino la contesta-
cin de esos labios sempre compasivos y tiernos para con las debi-
lidades humans, pero austeros en la declaracin de la inviolable
ley. la contestacin fu que si ese hombre deseaba ser un discpu-
lo, entonces "Debis venir de vuestro mundo al nuestro". He to-
mado estas )pocas palabras como tesis para mis dos conferencias en
(ste 47" Aniversario, y os expondr claramente mis motives pari
hacerlo as .
El mundo est cambiando con maravillosa rapidez. Mirando
hacia el mundo que todos podemos ver, sus cambios son tan rpi-
dos que casi parece como si el mundo de hoy fuese completamente
diferente del mundo de ayer, y toma cuerpo en nosotros la idea
de que el mundo del maiana ser muy diferente del mundo de
hoy. Estos cambios externos son producidos por grandes fuerzas
naturals que opera (n la misma tierra, por grades cambios de
los ngulos de la vision de los millares de individuos que pueblan
la tierra. (omo estis viendo esos rpidos y maravillosos cambios
tener lugar, es necesario que sepis algo ms de esas fuerzas i-
ternas de las que dependent todos los cambios externos, de ese
mindo que puede decirse que es el Nirvana (de nuestro mundo, de
donde vienen todas las grades fuerzas que guan y dirijeni la
evolucin.
Era usual y necesario en los primeros das de la Sociedad, que
se hiieisc una proclamacin definida por H. P. Blavatsky de sil
c(noeimiento director, y por el Cor. H. S. Oleott, del conocimienii
principalmente derivado del de ella y tambin de su propia expe-
iieia i personal. {Tna d(e las grades declaraciones fundamenia-
les t'n la de la continuada existencia de los grades Sabios y San-
los del pasado, quienes, aunque ya fuera de la vision humana, son
todava los grades Poderes que actan en nuestra Tierra. To-
das las religions, por supuesto, han admitido la existencia de pi-
der rec'onocimienlo hla contribuido en gran part a separarlos del mun-
lo corriente de los hombres. Las antiguas tradiciones del primi-
liro cristianismo os dirn que aquellos de quienes hablan como
Sanios han pasado a un estado dle conciencia en el que los gritos
hmianos pueden llegarles, y Ellos, a su vez, pueden enviar ayu-
da a los espritus an encarnados en nuestra tierra. Conforme lii
ido progresando la ciencia modern, ha ido relegndose el mun-
do de los series vivientes que ya no se encuentran entire nosotros.
La gente cree en l con l los labios cuando son religiosos, pero s5-
Jo ionmparativamente unos cuantos permiten que influya en sus








TEOSOFICA


vidas. Esto es as especialmente en el Oeste, donde la Ciencia ha
.ilcanzado sus ms grandes triunfos. La ciencia ha hecho progre-
.sis tan maravillosos, ha descubierto tan asombrosos poderes de
la Naturaleza, hasta ahora ocultos, que ha deslumbrado la vision
humana.
Esos progress continuaron, hasta que tomaron un nuevo
sesgo un la ltima guerra, ein la que la Ciencia se divorci com-
pletamente de su verdadero lugar como servidora y auxiliadora
de la Religin. Durante los primeros das de la Sociedad Teos-
fica. Mr. Sinneet hizo una urgente peticin al gran Sabio que era
su Maestro, suplicndole le diera algunas pruebas cientficas de
;i verdad de las enseanzas teosficas, y caso de no hacerlo, po-
dra, quizs, hacerle algunas indicaciones a los grades hombres
i iti,.. de su poca que permitiesen a la Ciencia avanzar ms
pidamenite. La respuesta del i.. l-iro fu: "No ayudaremos
Jnnea a la ciencia modern hasta que la conciencia moral del hom-
1,s'e se haa desarrollado". Podis ver en seguida cmo estas pa-
labras han sido i.-l;f.-., por los sucesos de la guerra, cmo la
'iencia dej de ser un gran auxilio para el hombre, para conver-
lirse en el ims terrible destructor.
Encontramos en los primeros tiempos de la Sociedad Teosfi-
.;a una gran discusin acerca de Aquellos que eran llamados Her-
imanos Mayores, su nombre favorite, pues Ellos sienten la frater-
nidad mis de lo que piensan de la enorme diferencia entire Ellos
y nosotros. Ellos, no solamente ven la Unidad, sino que la viven,
y conocindola, todos nosotros somos para. Ellos una familiar, sien-
do Ellos solamente los Hermanos Mayores de la gran familiar hu-
mana. Esa discusin tom un curso curioso, y muchos no estu-
vieron conformes con que se hablase demasiado en el mundo eter-
(ol de esta gran verdad salvadora, y se opusieron tambin a que
-\ie. Blavatsky emplease fuerzas ocultas. Al principio, por su-
oiesto, ereyeron en sus fenmenos, y, por supuesto, de igual ma-
ra nIempezaron despus a no career en ellos. Esto es inevitable y
este es el peligro de los fenmenos. Mucho de aquellos que tuvie-
ron el privilegio de ver los fenmenos de H. P. B. permanecieron
liies, siquiera a ella, hasta que desencarn.
(La conferencista se refiri despus a las dificultades con los
'oulombs, euando se intent desacreditar tod o relacionado con
os fenmenos, y dijo:)
El resullado le esto fu un cambio en la poltica de la Socie-
'1rl. un cambio en la. poltica iniciado en los mundos superiores
Pri' los Maestros. No deseaban imponerse a quienes no lo desea-
hin. No queran convertirse en dogmas en un nuevo tipo de re-
]i'i6n. As pues, dijeron a H. P. B.:
'No guiaremos ni dirigiremos ms a la Sociedad Teosfica".
1o' alejada de la India, y a pesar de todos sus deseos por volver,
innca regres. Ella acostumbraba a decirme durante el ltimo
alio de su existencia fsica: "Quizs usted y yo volvamos a la In-
dia juntos". Por supuesto, me hubiera alegrado de volver con








REVISTA


ella, pero desencarn por haberla llamado su Maestro al hogar.
La Sociedad continue haciendo progress externos, y mientras
tanto -la enseanza internal se iba esparciendo gradualmente. Qui-
zs recordaris que durante los primeros tiempos de mis confe-
rencias aqu-el ao que viene harn treinta que las estoy dan-
do- habl de las grades iniciaciones e indiqu cmo podais en-
contrar algo acerca de ellas en muchos de los libros sagrados-es-
pecialmente en los libros sagrados indos y buddhitas-, hallndo-
se tambin alusiones diseminadas en todas las grades Escrituras
del mundo. El conocimiento de estas cosas no desapareci, por
tanto, totalmente. Gradualmente los verdaderos Misterios fueron
conservndose, no porque los Grandes Seres deseasen mantener-
los apartados de la humanidad, sino porque no se encontraban
discpulos dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para pasar
esas Iniciaciones. "Debis venir de vuestro mundo al nuestro".
Ningn ser human puede saltar repentinamente la gran co-
rriente que separa ese mundo superior de ste. Muchas vidas hay
que emplear en cruzarla. Se dice que son siete vidas el prome-
dio de tiempo transcurrido, segn los cmputos humans, entire
la primer y la segunda de esas grandes Iniciaciones. Depende
del hombre, del Ego; pero hay muchas leyes que obedecer. Quien
haya hecho dao a otro puede de vida en vida llegar a ser gr;-
dualmente muy evolucionado, tan evolucionado que podra alcan-
zar la Iniciacin en su vida actual. Sin embargo, tiene que pagar
su deuda a quien hace tiempo dal, y esto puede implicar la ver-
genza en el mundo inferior. Esto podr pareceros muy extrao.
pero la gran Jerarqua consider las cosas en conjunto y no sepa-
radamente. El sacrificio puede tambin ser voluntario, como oci-
rri con H. P. B., quien era un gran Iniciado y fu escogido para
un difcil trabajo. Tuvo que sacrificar rango, dinero, comodida-
des, el honor mismo, a fin de que la Sociedad pudiera sobrevi-
vir. Ella no sacrifice en contra de sus deseos, sino que fu lleva-
da a las ms bajas profundidades de la aparente deshonra, por
su propia voluntad, para que la Sociedad pudiera vivir. Multi-
tud de personas dejaron la Sociedad, pero ella no se preocupo
much por ello, diciendo meramente que volveran algn da.
(La conferencista habl, al terminar, de la Unidad de la Vi-
da, y como la vibracin simptica que hace sentir la verdadern
Unidad de la vida, poda ser despertada en el mundo inferior. Al
da siguiente, continuando el mismo tema, dijo en parte:)
Os dije ayer que la Iniciacin significaba una gran expansion
de conciencia. Hay cuatro grandes Iniciaciones que precedent 1
la quinta, que es la que hace un Jivanmukta o un hombre que, c(
el primitive sentido cristiano de la palabra, ha sido "salvado".
Los antiguos escritores cristianos queran significar con esa pa-
labra que el hombre haba llegado a una etapa en la cual estr
ms all de la rueda de los nacimientos y muertes, tiene poder so-
bre la vida y la muerte, y es libertado de los lazos obligatorios
con la material. Un Jivan-mukta no se hall libre de toda relacin







TEOSOFICA


con la material. Por su propia eleccin, tiene un cuerpo fsico, pe-
ro el cuerpo toma, despus de esa Iniciacin, cierta majestad,
cierta perfeccin y belleza que lo hacen un Ser notable en cual-
quier parte, por su expresin de gran dignidad, dulzura y fuer-
za indiscriptibles.
Es la. expansion de la conciencia la que cambia la actitud ha-
cia la vida, la que hace que se alcance un punto de vista distinto,
ina mantra diferente de considerar las cosas, un cambio de moti-
vo y de juicio y, por consiguiente, un cambio tambin en determi-
nadas acciones en el mundo externo, que uno se siente obligado a
ieclarar que lo exponen a muchsimas malas interpretaciones.
Si deseis alcanzar una meta ms elevada que os conduzca a
un mundo superior, tiene entonces vuestra conduct que ajustar-
se ea esa nuta, y tenis que prepararos para ello durante muchos
aos, antes de que tengis la aptitud suficiente para permitiros
pasar a ese mundo. Una manera de conseguirlo es por medio del
servicio. l)bis estar al tanto de las oportunidades de servir a
todos los que necesitan servicios y ayuda. Otra cosa que tenis que
comprender es que estis tratando de convertiros en un salvador
lel mundo, y esto cambiar vuestra actitud hacia todos los que
hayan actuado erroneamente. Si servs as de acuerdo con vues-
tla capacidad, con vuestra devocin para servir despus de mu-
'lIos aos, de muchas vidas, de largas luchas, llega la ltima pruc-
a ; que os admitir entire el nmero de los Espritus libertados cu-
-y vida toda est consagrada a servir a la humanidad, cuyo ni-
(o pensamiento es elevar a la humanidad ms cerca de la seme-
j.zanza divina, y son Esos los que reverenciamos como Maestros. Si
los f... ..i,,,, por servir para elevar a la humanidad en algn
,la lejano, alcanzaremos la meta y pasaremos el portal que libe-
ra y nos conduce a un sendero de ms amplio conocimiento, de
mayor powder, de ms grades responsabilidades, que actualmente
srlo podemos vislumbrar como una esplndida posibilidad, pero
(ii(e la Ley nos asegiura que est en nuestro powder alcanzar en de-
T'iiitiva.



Historia de la Sociedad Teosfica

Por C. Jinarajadasa. Vice P. S. T.
(Traducido por Matilde de la Villesbret. M. S. T.)
Voy a hablaros esta noche de la historic de la Sociedad Teos-
Sicea. Probablemente ustedes todos, forman parte de ella, ms qui-
/zs muchos de entire vosotros no estn al corriente de los sucesos
notables de su existencia.
Yo no creo que sea indispensable leer "La Historia autntica
dI' la Sociedad Teosfica", y conocer todos los incidents del pa-








REVISTA


sado, pues tantos ideals arrojan hoy su luz sobre nuestro movi-
miento que bajo su actual forma podis darle vuestra plena coope-
racin. Sin embargo, esta Sociedad a la cual pertenecis, tiene
tras ella una historic muy interesante, cuyo conocimiento os ayu-
dar a veces a comprender los sucesos presents.
Como ustedes saben, la Sociedad ha sido fundada en 1875, pe-
ro preciso nos es remontarnos anteriormente a la fecha efectiva
de su fundacin para comprender cul fu su causa. Debemos la.
fundacin de la Sociedad Teosfica principalmente a Mme. Bla-
vatsky, pues sus instructors ocultos le dieron la orden de organi-
zar en el mundo exterior un cuerpo que pudiese le nuevo hacer
pblico algo de los antiguos misterios. H. P. B.-por lo que ha-
ba intentado hacer en otros lados-haba adquirido en cierto sen-
tido, el derecho de fundar un tal movimiento.
Como Gran Primer Ministro del Emperador Akbar, en la In-
dia, ella lo anim a formula prcticamente una religion mundial.
la Religion )ivina como se la llamaba. Y jos anales suministran
muchos datos sobre los liil.... ideals sustentados por Akbar
cuanc[o l trat de fundar la primer Sociedad Teosfica, hacii
el ao de 1500 a 1600.
Desgraciadamente esta tentative no obtuvo resultado por ha-
ber sido asesinado el Primer :\i.-i 1... Mas ya vis ah que IH.
P. B. bajo los rasgos del Primer Ministro, haba adquirido i1,_,
nos buenos informed en lo que concierne el lanzamiento de un nmo-
vimiento religioso mundial.
Luego, ms tarde, en la. vida que ella viviv en la poca de la
revolucin francesa, ella realize un gran trabajo, especialmente
con la ayudia de los cuerpos masnicos de aquel tiempo, en vista
lde evitar las calamidades que se prevean nc la revolucin fran-
cepa.
lna gran tentative fu hehla para actuar sobre los ms razo-
inable entire los nobhls y las classes cultas, para animarlos a em-
prender una obra de reconstruccin que hubiera echo intil la
revolicin.
Sin ecmbairgo, la tentativa se malogr, y el Karma (de la Fran-
cia se precipit bajo la forma terrible que conocemos. Otra vez
mas en dlichas circunstancias, HI. P. B. adquiri por sus esfuerzos
el dereclho de hacer los ms grandes servicios.
Cuando ella entr en su ltima encarnacin fu de nuevo pnes-
ta rpidamnente en contact con los grades instructors que hii-
bia a conocido. Muy joven, pas various alos en el Thibet, reel-
lhi(ndo de ellos su instruccin, y aunque no se diese ella cuenta en
esa poca, sufriendo la preparacin que iba a li, r i para mo
gran trabajo.
I)espus (le haber dejado el Thibet y de haber regresado il
mundo exterior supo que ella deba de cierta manera preparar (i
movimiento por el cual los antiguos misterios podran ser dados (d
nuevo al mundo. Hizo una tentative en el Cairo. Haba all cii
aquella poca. hacia 1870, en la colonia europea "y centre los r;i-







TEOSOFICA


bes cultos, ciertas personas que se interesaban en las cosas ocul-
las, y ella pens powder crear all el centro de la gran organizacin.
Esta tentative fu estril. II. P. B. se fu pues a Pars, buscando
darse cuenta de la march con que lla podra ejecutar la tarea
que le haba sido i ..-tul,., Pues, es preciso recorder que no se
le haba dado detalle alguno sobre lo que ella tena que hacer; sa-
ba solamente que era preciso fundar las slidas bases de una or-
ganizacin p'r la cual la luz de los antiguos misterios pudiese ser
esparcida una vez mas.
Entonces, mientras ella esperaba en Pars, recibi de repe'tie
la orden de su mismo Mlaestro de marcharse a Amrica, a New
York. Por qu razn particular deba ella ir all? No lo saba,
pero era una caracterstica de H1. P. B. de ponerse en seguida a
la obra en cuanto reciba la ms piquea indicacin del 'd I. -:.'0o:
si hubiera sido necesario el pulverizar una montaa que le obstru-
(y 1 el camuino, lo hubiera hecho, para ejecutar la orden del Ma.es-
lo. Pas pues por Londres, y de all a Liverpool, y all sobrevi-
no un acontecimiento muy particular de su vida.
11. P. B. estaba dotada de una gran fuerza de carcter, labi
vijiado imucho, conoca un gran nmero de lenguas extranjeras.
. era de noble estirpe; en una palabra, era imponente. Divina-
ninte adaptada on no import qu sociedad, era tambin una pia-
nislti maravillosa. Por decirlo as, estaba dotada de much vigor,
ry cando estaba en un saln, all nadie poda ignorar una dama
lan notable. Y, a pesar de esta fortaleza, ella posea un gran fon-
o de t ternura que no le gustaba ensear. No quera que se la com-
r'endiese bajo ese aspect, y yo pienso que una de sus caracte-
slicas er la l de ser ms ltien sarcstica con respect a los senti-
mientos y la ternura en general; no era que ella careciese de ellos,
siiio por el contrario porque los pnisa, y saba que el mauifestar-
los n el c arcter da lugar a menudo a; una falsa interpretacin.
En Liverpool haba ya tornado pasajt de primer class, para
N-\\ York, cuando al llegar al muelie para embarcar, se fij en
imna mujer.' con dos nios, que lloraba amargamente. Este espec-
lo '1 llam su alencin, y guiada po,' su corazn-lun gran coca-
S/'ni it verdad--pregunt qu sucedil, y supo que un agente sin
itei'i;idez, haba vendido a la pobre imujer un ticket falsifieado.
Ella haba pagado cor todor el dinero que posei ese ticket de
!;i'ij para Amrica, y resulil e.a que era falso. 11. P. B3. nunea
1vto muchlo dinero; durante toda su vida estuvo casi censtante-
iiintc, sin linero, pues su generosidad nunca se desmenita. Ella
i)ti n0l sin cesar. caridades annirmas, y le suceda hallarse sin un
2entavo.
Estaba justamente en ese caso al irse esta vez a Amrica. Pen-
piie-c que la nica manera, para ella de ayudar a esa mujer era,
m'*itihiar ese billete de primera clase por un billete de tercera, pa-
;'e la mujer, los nios y ella misma. As lo hizo, y viajando como
migrantt. fu como 1eg a Nueva York.
(reo que conoca all dos o tres personas con quienes haba te-







REVISTA


nido correspondencia durante algn tiempo, ella tuvo que luchar
para ganarse el pan; creo que tuvo que hacer flores artificiales o
algo por el estilo. Luego, encontr trabajo en un peridico. Ella
tena un estilo brillante, escriba bien, y se distingua especial-
mente en los studios de caracteres.
En aquella poca el movimiento espiritista estaba en su apogeo
en Amrica y despertaba un poderoso inters en la masa del p-
blico. H. P. Blavatsky que conoca el lado oculto del espiritismo,
saba evidentemente que los que llaman muertos pueden volver,
pero saba tambin que a veces aquellos que volvan no eran las
personas que ellos pretendan ser, sino que eran imitaciones.
Ella saba que la base fundamental, la base oculta del espiri-
tismo, era verdad, y se daba cuenta de que poda reforzarla con el
fin de luchar contra el materialismo, objeto que era su nota do-
minante.
Al principiar, le era preciso derribar el materialismo de la
ciencia, y ella estaba decidida a emplear todas las armas que pu-
diese encontrar. As vi en el espiritismo una de esas armas, y se
consagr en cuerpo y alma a la defense de los mediums. Fu unm
cosa bien curiosa. A veces los mediums eran simuladores y eran
cogidos en i,,.iit,.- delito de engao; pero poniendo a un lado.
estos casos individuals, volvi ella ms de una vez a su ayuda pa-
ra defender las ideas fundamentals del espiritismo. Hay en la
biblioteca de Adyar un libro que contiene recortes de algunos ar-
tculos escritos por ella en esa poca.
Fu en aquel moment cuando el New Yor Herald, uno de los
principals peridicos americanos, encarg al Coronel Olcott ir a
un cierto lugar done se presentaban grandes fenmenos, para que
los estudiara.
El coronel Olcott era un hombre de Leyes, pero cuando lia
guerra estall entire el Norte y el Sur, l fu agregado al depal-
tamento de poltica, y se fu a los Estados del Sur, donde por po-
co lo ahorcan como espa. Creo que no debi su salvacin sino 1i
su calidad de francmasn, de la cual pudo hacer alarde en el mo-
mento crtico.
1El estaba, relacionado con todas las personas notables de Nueva
York, perteneca al Lotus Club, del cual por ejemplo, Mark Twail
fu miembro, y haba recibido del Ministro de la Guerra el ttulo
de Coronel en recompensa de sus servicios en el departamento po-
ltico. Fu pues delegado por el New York Herald para ir a c(-
sa de los Eddy e informar por escrito sobre lo que all pasaba.
En la "Historia autntica de la Sociedad Teosfica" encoo-
traris una descripcin complete de lo que sucedi entonces, coimn
encontr all a Mine. Blavatsky, y cmo se hicieron desde lucg'o
camaradas.
Por otra part H. P. Blavastky, despus de haber desembiu-
cado en Amrica por las rdenes de su Maestro, saba que le r'!'
necesario encontrar un hombre, con el cual ella trabajara, p)ero
ignoraba quin era ese hombre.






TEOSOFICA


En casa de los Eddy vi ella en seguida que ese hombre era
el Coronel Olcott.
Fu de una manera muy curiosa como Mme. Blavatsky atra-
jo al Coronel Olcott al ocultismo. Los fenmenos espiritas que se
producan en la casa de los Eddy eran verdaderos, mas se not
que despus de la llegada de \ii' Blavatsky, toda clase de esp-
ritus extraos aparecieron, en vez y lugar de los espritus acos-
tumbrados, que eran de Pieles Rojas.
A veces apareca un Trtaro con todo su aparato guerrero, u
otros personajes tan raros como ste.
Mas despus II. P. B. explic al Coronel Olcott que si las apa-
riciones de Pieles Rojas eran realcs (es decir, que eran de verda-
nes. En una palabra, ella quera demostrar que se pueden crear
former de pensamiento que se asemejan a los espritus de los di-
funtos, y llev as al Coronel Olcott a reconocer que detrs del
espiritismo, se hallaba un gran problema oculto y un mundo oculto.
Por lo que concierne a los espiritistas que H. P. B. encontr
durante los primeros aos de su estada en Amrica, ella trat de
iii,'rlos pasar del espiritismo al ocultismo, de hacerles dejar los
'spritus-guas velados tras las manifestaciones y a darse cuenta
(e la existencia de un mundo ms vasto de verdad spiritual. Los
cspritus-guas venan a materializarse y decan: "Somos muy fe-
lices y estamos muy satisfechos, en cuanto a ustedes, queridos
asistentes, condzcanse bien".
He aqu lo que ellos decan y lo que repiten an en el da de
hoy H. P. B. quera hacer ir a sus amigos ms lejos, hacerles
comprender que detrs del espiritismo hay una va ancha que con-
haia sido instituido el movimiento esprita. pues esto muestra un
tanto la otra faz del gran movimiento teosfico.
(Co ntina).


NUEVA LOGIA
Tenemos el gusto de dar la bienvenid a auna nueva logia que
"e hia fundado en la ciudad (le Santa Clara, Cuba. Con fecha 10
del corriente se le ha expedido la corresponidiente Carta Consti-
ittiva, siendo su Presidente el Dr. Antoln Garca Alvarez y Se-
cretario el Dr. Roberto L. Verdaguer. Las direcciones postales
aiparecen en el directorio de esta Revista.
Cont verdadera alegra y sinceridad, enviamos nuesira muy
nltidta felicitacin a los hermanos que la han fundado, contn-
dose entire ellos algunos antiguos miembros que, con su constan-
cia y amor a nuestros ideales, han llegado a cristalizar la obra de
fundar la primera logia en esa ciudad. El nombre que le han
asignado, AMOR, es precursor del progress y efectividad que ha
de tener.







REVISTA


Los Maestros y sus mtodos de

instruccin

De la obra "Frutos colectados de las Enseanzas Ocultas'
Por A. P. Sinnett
Traducido por J. M. Lamy. M. S. T.
(Finlaliza).
Ciertos miembros de la Gran Logia Blanca en un plano muy al-
to, estn dedicados al progress del mundo en lo relative a la cien-
cia, la literature y el arte. El "Maestro" cientfico, (sera ms
apropiado otra designacin ms elevada), es el canal por el cual
fluyen naturalmente todos los nuevos descubrimientos e invencio-
nes de naturaleza dignificada. El inspira el descubrimiento en el
moment oportuno. En todo el program Divino estn marcados
para ser diseminados en el plano fsico en perodos definidos.
grandes grupos de conocimientos naturales, y nunca se permit
que el descubrimiento sobrepase esas limitaciones Divinas. Pue-
de sorprenderlos, pues el Maestro A (llammosle as), como aut-
matas o telfonos. El observe el mvil o giro de sus investigacio-
nes, y puede, ciertamente, apresurarlas; y luego implanta en
una mente receptive una idea nueva en esa lnea de investigacin.
Eso no disminuye en modo alguno el mrito del descubridor en-
carnado, pues no habra apresado la inspiracin si no hubiese de-
sarrollado la capacidad de su Ego hasta el grado requerido de
perfeccin.
Conozco menos el modo de opera de los Maestros artsticos, v
no intentar describirlo. Lo que aqu he lanzado no es ms que
un esquema imperfecto de los concepts que ihe podido former de
los Maestros y su obra, durante los treinta y tantos aos que lh
estado en contact con ellos, y nunca ms ntimamente que ahora.
Per lo l ms que podemos hacer en este plano de consciencia es
obtener una ligera idea de algunas de las caractersticas de la vi-
da de la Logia Blanca. En sus ms elevados aspects el mero c'-
rebro fsico no puede concebir sus condiciones.
Si el nico propsito que tuvieron presented los Maestros cuan-
do principiaron a darnos "instrucci6n" en ciertos misterios ocul-
tos, fu instruirnos en el sentido literal de la palabra, su mtod,
hubiera sido indudablemente abierto a la crtica. Ellos no no,
trazan lecciones para que las aprendamos; simplemente nos indi-
can una disposicin a contestar preguntas siempre que estas 1n
traten de averiguar aquellos informed que a Ellos les est prol-
bido revelar. Si nosotros nos imaginamos ese sistema adoptado eni
las escuelas del plano fsico en que un muechaeo ansioso de apren-
der la aritmtica y que el maestro le preguntara Qu desea us-
ted saber?" y el chiquillo ignorant en absolute por dnde del'






TEOSOFICA


empezar, dijese: "He visto una marca rara en los libros de arit-
mtica; parece una V con una lnea en un extremo, qu signifi-
ca?" El Maestro respondera: "Ese es el-signo de la raiz cuadra-
da, y significa el nmero que multiplicado por s mismo dar la
cifra que usted ve". El muchacho dejar esa informacin para
el future; pero desconocedor hasta entonces de lo que es la mul-
tiplicacin, no ser ms sabio con eso.
Sin ser una caricature burda de los hechos, ese es el modo co-
io nosotros obtuvimos la instruccin que por ltimo condujo a la.
publicacin del "Budhismo Esotrico". Debo aclarar que al de-
cir "nosotros", me refera a un amigo que ins tarde abandon el
movimiento Teosfico.
En frente de los hechos, volverse para atrs parece realmente
absurd. Nos sentamos como en ntimo contact con la, sabidura
y conocimientos int, n, .... casi, y nos sumergimos en algunos de los
probllemas ms estupendos de la evolucin humana. Cmo se
origin la humanidad?" (Obtuvimos un indicio de la existencia
de otros mundos adems de ste). "Qu otros mundos?" (Con-
,cgmnimos un indicio de la. cadena planetaria). Hicimos innume-
rables preguntas sobre eso. Queramos saber cmo se llegaba a
Maestro, pero poca li;. ,. ;.. alcanzamos en ese sentido. Y as
sueCsivamente. Realmente que, al volver la vista para atrs, me
sorprendo td no haber hecho un jigote peor de lo que aparece en
las enseanzas que se consignan en mis primitivos libros. Por
tqii ocurri todo eso?
En primer lugar, hay el hbito establecido en el mundo ocul-
1o, segn parece, de definir la enseianza como una respuesta, a la
'nvestigacin. Nuestro mtodo es tan diferente, porque general-
mente hay que esparcir la instruccin centre discpulos poco dis-
puestos a recibirla. En el mundo oculto no hay pupilos de esa cla-
ve, y se implant el conocimiento ims i1 .. i... ni.. cuando con ello
se : .... 1.1.- a un desco definido de adquirirlo.
En segundo lugar, el propsito de los Maestros al hacer el gran
'exprimento Teosfico, no fu poner al mundo en posesin de los
conocimientos ocultos, sino de entrenar a aquellos que demostra-
!,ha preparacin, al desarrollar aspiracin apropiada de ser como
los Maestros moralmente, en cuanto fuese possible, de modo de po-
dli ascender el sendero del progress spiritual. Haba que dlescar-
1;i algunos vislumbres de los goes i'nte!ectalcs ocasionados por
e'^ progress, o de lo contrario estaba destinado el experiment a
Sfr"iasar. Al principio fu para los Maestros un empeo muy deli-
rado al tener que decidir el lmite del conocimiento a que se po-
!a llegar; y cmo suprimir con resolucin fire aquellos que pu-
diruan ser mal empleados. Mi propio Jefe amado, que entire otros
diiho cunto senta mi desencanto cada vez que tena que reli-
.i1a la respuesta de alguna de mis preguntas. Lleg el momenlo en
lue el motivo para esas repulsas fu much menos forzoso. Ese
cambio es la causa por que durante los ltimos diez o veinte afios





REVISTA


he, podido divulgar las enseanzas originals, (o lo que pasaba
por tales), mas ampliamente, dando por resultado, muy curioso
por cierto, que muchos estudiantes de Teosofa, escudriando en
los primeros libros, y especialmente en la Doctrina Secreta, se atie-
nen a las impresiones derivadas de aquellos, y se resienten ante la
idea de que se amplen sus enseanzas, o que quizs se corrijan en
algunos casos.
No importaba realmente al principio, que se tuvieran nociones
correctas o incorrectas sobre cadenas planetarias, manvntaras, ra-
zas raiz, y sus perodos; de naturaleza elemental o de la condicin
del mundo en las primitivas rondas. Era important de que tu-
viesen siquiera una idea algo clara del modo en que la Jerarqua
Divina, representada para nosotros por nuestros Hermanos Ma-
yores, a quienes llamamos Maestros ahora, siempre cuidaban del
mundo y de su bienestar, y tendan sus manos a los aspirantes me-
recedores y ansiosos o capaces de llegar a aspirar a unirse a esa
esplndida fraternidad.
Por qu ese primer libro, "El Budhismo Esotrico", inici el
movimiento Teosfico en el mundo occidental, como fu en reali-
dad. Porque hizo pensar en los Maestros, y les di oportunidad
de ocuparse del mundo hacindoles derramar su beneficiosa in-
fluencia sobre l. Una profunda verdad oculta se eseonde tras esl
idea. Nadie obtiene noticia personal direct ni gua de los Maes-
tros, mientras no los busque conscientemente, en la primer ins-
tancia. Y no puede hacerlo hasta que sepa algo sobre ellos que
gue sus pensamientos. Ese libro primitive di a muchsimos uiie
indicacin de Su existencia y les hizo pensar en los Maestros, si-
quiera vagamente, dndoles a Ellos su oportunidad. As pudieron
verter influencias sobre aquellos que pensaban en Ellos.
Pocos de nosotros tienen, an al present, algn concept ani-
que imperfecto, de lo que es el pensamiento como fuerza. Los pen-
samientos que se precipitan avanzando y retrocediendo entire los
lectures de los primeros libros hicieron surgir a la Sociedad Teo-
sfica. Largo tiempo transcurri hasta que los Poderes Superio-
res se convencieron que podra durar. Muchas personas se imagi-
nan que fu fundada en 1875. Revisad el primer tomo de "Isis
sin Velo" (p. 12 de la Introduccin), y reconsidered esa impre-
sin. No fii sino cerca de diez aos ms tarde cuando la Sociedad
empez a excitar un inters real en el mundo occidental, y toda-
va transcurrieron otros diez aos aproximadamente, antes de
arraigarse con suficiente firmeza para que los Maestros pudiesen
considerarla como un hecho realizado. En el interval entire los
principios de los ochenta y de los noventa, atraves tales vicisitu-
des que por poco sueumbe; pero pudo sobrevivir, quedando su vi-
da asegurada.
Entonces se presentaron ciertas restricciones terrible en ini
camino, que al fin se disiparon. Seguramente que los Maestros no
podan descubrir siquiera al mundo en general lo que se conoce
con el nombre de secrets de la iniciacin, pero en lo que respee-







TEOSOFICA


ta al simple conocimiento de la Ley Natural, el curso de la evolu-
cin humana, las condiciones de otros mundos y sus relaciones con
el nuestro, los detalles de los esquemas superfsicos en lo relative
al renacimiento, las experiencias despus de la muerte, el progre-
so en el sendero, y otros, fueron accesibles a nuestras investiga-
ciones, lo que di por resultado la enorme expansion de nuestros
conocimientos expuestos en escritos que algunos de nosotros he-
mos podido producer durante estos ltimos doce aos.
Una gran parte de enseanzas importantes hubo durante la l-
tima etapa del perodo crtico antes de que las restricciones antes
citadas desaparecieran completamente. A partir de 1885 hasta
1902 fueron aos muy notables en lo referente a instrucciones de
]os \ i ..Iros. La primitive Logia de Londres tuvo durante esos
aos bastantes estudiantes fervorosos y capaces, y entire ellos Mr.
Leadbeater y Mrs. Besant, habiendo tenido yo la ventaja de estar
en contact con mi propio Maestro por un canal apropiado. La
larga series de "London Lodge Transactions" que apareci duran-
te aquellos aos, demostrar a los que quieren investigar, que fue-
ron las guas colocadas en el camino que condujo al estado de co-
nocimiento teosfico al terminar el perodo que ellas cubrieron.
Todo lo que contenan ha sido absorbido desde entonces por la li-
teratura teosfica. Solo pueden tener inters ahora para aquellos
que quieran trazar la historic de nuestras enseanzas. Las nuevas
series de "Loldon Lodge Transactions" comenzadas en 1913 es-
tn fundadas en otras bases. Se refieren a las correcciones y adi-
ciones a la enseanza primitive, obtenidas muy recientemente.
Este ligero esquema de la historic de nuestra educacin teos-
fica, quizs ayude a hacer inteligibles algunas dificultades. Pocos
son los estudiantes que pueden star en contact constant con ca-
da fragmento de la informacin teosfica que pueda imprimrise. y
aunque algunos de nosotros estn sutilmente interesados en la
Ciencia Oculta, es decir, en el conocimiento de la naturaleza su-
perfsica y el mecanismo maravilloso de sus leyes, ese inters lo
sienten todos con la misma intensidad. En mi opinion, los Maes-
tros sern los ltimos que deseen que los miembros de la Sociedad-
('I general hagan de esto el objeto principal de sus aspiraciones.
Y sin embargo, no puede llegar a alcanzar sin apreciar debida-
mente el gran Plan Divino del cual formamos part nosotros.
Es deseable que todos asimilen todo lo que convenientemente
puedan de la magnfica Ciencia Oculta que explica cul es nues-
trO lugar en Natura y las posibilidades de nuestro future desarro-
]lo. Las impresiones extensas, vagas, sobre estos asuntos, son su-
ficientes, sin embargo, para dar color y sentido, por as decirlo, a
los esfuerzos que todos podemos hacer para elevarnos hasta las en-
seanzas morales o ticas en el plano del Maestro, cuya compren-
sin no hace excedernos, por muy humilde que estimemos que sea
nuestra capacidad intellectual.
(En el nmero pr6ximo empezaremos a publicar el interesante capitulo de la misma
obra, titulado: "Expansin del conocimiento Teosfico")






REVISTA


Apuntes sobre la Teosofia en Persia

I
La literature de ningn pas, con excepcin de la .India, ofre-
ve para el estudiante de Teosofa tanto inters como la de Persia:
Por el devoto misticismo que, estudiada en conjunto, de ella trans-
pira; por los rasgos firmes de Ocultismo que en ella se advierte;
por la solemn magestad ideolgica en sus grades pensadores;
por la elegant simbologa de que estn esmaltados los ms de sus
libros ...
Lo poco que hasta nosotros ha podido llegar ofrece esos fasci-
nadores caracteres. No en balde eruditos de todos los tiempos y
de todos los pases han hurgado en sus ricas canteras, todos ellos
precedidos por el estico Anquetil Duperrn, (ya que la obra dr
sus antecesores, sin ser despreciable, no es tan meritoria como la
suya). Pues no se miente cuando se afirma que los orientalistas eu-
ropeos anteriores a l quisieron descifrar siempre, sin obtenerlo,
los textos persas, estudindolos a la luz de la ideografa china, con
el anhelo de encontrar en la etimologa la coetaneidad de los or-
genes. ora divagaban en disquisiciones de Historia y de tradiciin.
Con estos datos de antemano, no es ,d extrafiar que tan pro-
fundo secret guardaran en torno a las ideas religiosas de los ado-
radores del fuego sagrado. Por otra part, acaso deseonocieran la
transeendente misin que trajo al munido la Persia. A este respec-
to dice la augusta Presidente de la Sociedad Teosfica, que la pa-
labra (ue tenan los persas la consigna de traer al mundo, era PU-
REZA, conio era RELIGION la del antigno Egipto y DHARMA
la de la India serena y mayesttica.
No obstante la ind(iseutible grandeza de un pueblo cuyo lenm
es la PITREZA, lo cierto es que los escritores desconocieron su im-
lpoiancia siempre. en Occidente, desde el punto de vista de la pro-
iduecion ideoligiea, ya que en el siglo XVIII la Europa solamei-
te c(noia lde Persia los relatos de Herodoto, Jenofonte y el auto
de lits Vidos piraollas. En cuanto a Zoroastro. las nociones que de
61 se tenan eran una amalgama de misterio y de magiaa, interpre-
ladis estas dos labras ( al aen su aspect ms tosco, bajo la frula (l
la supersticin que sustitua las creencias religiosas entonces; p'-
ro ignorando del todo las inslituciones sociales y polticas del grand
pueblo. Y no deja de ser curioso reconocer que liaba en Europai
nmulilitd die docunmelonos que pudieron labr'i servido para fuente
ilustraliv i l que resultaban intiles del todo, por la carencia de
slaves piar; interpreter las escrituras persas, as como de granil-
licai. compalrada.
MAls bien conmo hecho curioso, es coherent mencionar sin an-
lisis la polmica que hubo de suscitarse entire Anquetil Duperrn
y Jones, en la que, como siempre que la personalidad se sobrepone.
l; vanidad se hace ostensible y desvirta las mejores iniciativas.







TEOSOFICA


los ms plausibles arrests. No se trat de descubrir algo nuevo
para ensear a los hombres, sin ulterior propsito; sino captar un
transitorio honor que haba de ser diseutido entire Inglaterra y
Francia, las dos patrias de los dos polemistas. Es natural, no obs-
tante, que de la polmica surgiera alguna ventaja; fu ella el es-
elarecimiento de los textos persas trados por Diupcrrn, y que fue-
ron comentados por Burnouf.
II
El origen de la Persia, desde el punto d vista profano, no pue-
de interpretarse sino a la luz parpadeante de la .i.lo.d,;_ i. Verdad
es, tambin, que la verdad, la verdad de la Historia, se mezcla a
ratos con smbolos cuya interpretacin no es difcil para los estu-
diantes de Ocultismo. Veamos.
Muchos siglos antes de nuestra era, los arios que ocupaban las
montafas del Asia Central se dividieron en dos enormes ncelos,
dirigindose unos hacia el valle del Indo y los otros hacia la me-
.,ta que se extiende entire el mar Caspio y el golfo Prsico. Estos,
'.j1' su residencia en el Irn (pas de la luz) frontero del
Tourin (pas de las tinieblas), habitado por belicosos nmadas.
aon los que siempre vivieron en luchas tremendas, que duraron
millares de aos. He aqu el tema de las epopeyas nacionales.
Sore este canev, en el siglo X de la Era de Cristo, el poeta
Firdousi bord el Shach Nameh (El Libro de los Reyes), que ha
eido comparado a la Ilada, de Hoomero.
Los persas, no conformes eon estas guerras, quisieron aduear-
se, primero del Asia, y del resto del mundo despus, bajo la ins-
piracin de sus caudillos, denominados Reyes de Reyes; los que
arechan al 1 'i..I de sus ejreitos, arrastrando tras de s a los
ven\idos hacia las rutas del Oriente. Entonces, al dirigirse a Oe-
cidente, se eneuentran con los griegos, que les infligen las derrotas
die aratn y de Platea.
III
Esta demasiado rpida resea histrica no sirve ms que para
ba(er conocer la tesis del libro de Firdonsi.
La dinasta original de los persas se atribuye a Kaioumors, le-
genar(io personajes bai J1,. del cielo para luchar contra las po-
1tenc(as dainas de los di:;. Sd hijo Siameck, primero. y su nie to
lounschang, despus, continan estas luihas hasta qne este ltimo
'ncuenltra la manera de abrir el paso a la civilizacin, descubrien-
) el hlierro y su I,. canalizando los ros y curtiend las pie-
les lara hacer ropa.
El sucesor de ste, Tahmouras, enseia a esquilar los rebaios.
aboIiar la lana y domar los animals salva jes. Le sucede Djems-
hid, que crea las eastas, organize la sociedad, institute las eyes.
"imIlsa las ciencias; pero pierde el juicio. Entonces Zohak. hijo
'I mn i rabe, al conquistar el Irn, le hace prisionero, y ordena
mO'. con una sierra, le trocen el cuerpo. Este ltimo domina por
ia tirana y el crime, hasta qne Fericdon le cerca el palacio, don-
de muere con las manos clavadas, suspenso de una roca.







REVISTA


Feridoun impone el orden en la monarqua, dando a la patria
su delantal de herrero, como estandarte y como smbolo, que poco
tiempo despus fu desgarrado, bajo el nepotism que ste intro-
dujo. Sus aos postreros fueron de dolor, habiendo asistido al ase-
sinato de Ivedj,-exquisito y noble-, por Tour,-maldito y cruel
-, y a la consecuencia natural de sus odios que abrieron el paso
del poder al nieto de Ivedj, Minonteheer, el que le sucedi en el
trono.
Bajo el reinado de Feridoun se supone que naci Zoroastro, el
que trajo a los hombres la fe y les mostr la Ley.
Los hechos posteriores no reflejan datos precisos al propsito
(le este trabajo, por lo que es convenient cerrar aqu este pargra-
fo y empezar a hurgar en el subsuelo.
IV
Descubrmonos con el mayor respeto antes de penetrar en el
sagrado recinto; que ni un solo pensamiento profano invada nues-
tras mentes, antes de admirar el dulce Avesta.
El Avesta es para los persas, como los Vedas para los indios;
no slo el libro sagrado, sino la fuente original de toda las mani-
festaciones de la vida. A uno y a otro, no en balde, se les atribuye
el mismo origen. En uno y en otro se encuentra el mismo amor a
la Naturaleza, el mismo respeto hacia los altos Seres, el mismo
conscience anhelo religioso, la misma vehemencia en la purifica-
cin, la misma sinceridad, la misma inspiracin, el mismo amor
sublime en todos los actos, en todos los momentos...
El Avesta es la liturgia de los antiguos parsis. La palabra Aves-
ta significa, a nuestro modesto entender, lo mismo que Dharma. Ha
sido algunas veces nombrado Zend-Avesta; pero la filologa con-
tempornea demuestra el error, today vez que Zend es el idioma en
que fu escrito, palabra que tambin quiere decir comentario. Hay
cierta similitud en este caso con la palabra Korn.
El Avesta se subdivide en infinidad de parties, de las cuales-
an incompletas-se conoce: El Vispered, El Khorda Avesta, El
Vendidad, Los Yashts, El Yasna.
El Vendidad es-digmoslo as-el Dharma eclesistico de los
antiguos persas. En otros trminos: es el Mazdeismo, la religion
de los bactrianos. Sus fundamentos consistent en la lucha de Or-
muzd-el Bien-, contra Ahrimn-el Mal.-El Bien es secunda-
do por seis genios superiores y diez inferiores en tanto el Mal es
apoyado por seis demonios.
El texto, dividido en fargards, es la narracin de la fundacin
de las ms importantes ciudades persas, y su conjunto la descrip-
cin de la obra de Ahura-Mazda el Creador de "todo lo que es
bueno y de todo lo que contiene el principio de la vida".
El Khorda-Avesta se compone de las oraciones dirigidas a lia
Luna y al Sol, a las divinidades acuticas y, en primer orden, al
fuego. De stas, las ms dignas de respeto son las "nyayish", (al
Sol), el "kushitinirang" (a la Luna) y las sacerdotales ceremo-
nias del "afringhans".






TEOSOFICA


Los "Yashts" son las invocaciones a las distintas divinidades
del ao, en las que se advierte ligeros principios de astrologa.
El "Yasna" resume las invocaciones a los Devas de la tierra
y el aire, las que eran cantadas en las ceremonies de los sacrifi-
cios. Entre los captulos de que se compone figuran los Gha- thas,
tque son la parte ms important del Mazdeismo.
El "Vispered" es la continuacin del "Yasna".
Lgicamente, el solo intent de hacer ligeras deducciones de
las simblicas enseanzas que emerge de las distintas parties de
que se compone el Avesta, require todo un volume de no peque-
flas proporciones, por lo que es discreto ir tan slo mencionando
un detalle hegemnico en cada una, ya que estos apuntes no tie-
nen otro propsito que el de despertar el anhelo de beber, en la
copa del conocimiento, el lquido puro de esta fuente.
Empecemos por el "Vendidad"; pero no por "La Creacin
del Universo", que nos recuerda inmortales palabras de H. P. B.,
sino por la ''Tentacin de Zarathustra", en la que hay frases co-
mo stas:
"Angra Mainjus envi al demonio Buti para que matara a Za-
rathustra.
Zarathustra enton el himno al Seor, y el demonio hubo de
huir informando a Angra Mainjus de que no poda hacer morir al
gran santo".
"Zarathustra invoca a los dioses poderosos, brillantes, buenos,
pros y magnficos, y todos los demonios confundidos por las pa-
lliaras lde Zarathustra corrieron en tropel en todos sentidos, gi-
miendo y gritando hasta precipitarse todos en el fondo del mun-
do de las tinieblas".
En el "Khorda Avesta" nos encontramos fargmentos como s-
le. en una de sus oraciones al Sol:
"La dicha sea en quien te implora con el leo ardiendo en la
mano. i Ojal goces con el humo oloroso del sacrificio! Ojal ardas
siemlpre en esta mansion para iluminarla y hacerla prspera has-
ti la hora del nuevo mundo!"
Teniendo en cuenta ahora que el "Vispered" es la continua-
ci n del "Yasma", al efecto de estos apuntes podemos pasarlos
p]r alto y ocuparnos de lo ms interesante, los "Yashts".
Veamos su aspect oculto:
"Ahura-Mazda ha formado al hombre de cinco elements: el
'tlerpo, part material; la vida, element ligado al viento; el al-
mea, element que, en el cuerpo, con el segundo de los sentidos,
<,ye, ve y conoce; la forma, que est en la esfera del Sol, y el fro-
har (que aparece ante Ahura-Mazda. Estos elements estn crea-
dos y reunidos de tal manera, que cuando el hombre muere bajo la
iaccin del demonio, el cuerpo vuelve a la tierra, la vida al aire,
la forma al Sol v el alma se une al Frohar, de modo que el alma
nr puede perecer".
La modern Teosofa nos habla de estos mismos principios,
aunque dndoles otros nombres. Vemoslo:






108 REVISTA

Bhuddismo Esotrico:
1.-Cuerpo fsico. 5..-Alma intellectual.
2.--Vitalidad. 6.-Alma spiritual.
3.-Cuerpo astral. 7.-Espritu.
4.-Alma animal.
A estos enerpos en snscrito y en egipcio se les denomina as:
Snscrito. Egipcio.-
1.-Prakriti. 1.-Chat.
2.-Ling'asarira. 2.-Bas (1) y Nif (2).
3.-Kamarupa. 3.-Ka.
4.-.Jiva. 4.-Ab.
5.-Manas. 5.-Ba.
6.-Buddhi. 6.-Chaib.
7.-Atina. 7.-Chu.
llagamos ahora un sucinto anlisis.
Para los antiguos persas, el cuerpo fsico, el Prakriti, el Chat,
-igual que para el author del Budhismo Esotrico-es un cuerpo
en s, enteramente independiente de la vitalidad, que se llama Ji-
va en snscrito y Ab en egipcio; para.ellos la vida estaba ligada al
viento.
Para ellos la forma era lo mismo que para nosotros es el cuer-
po astral, (Lingasarira en snscrito), si le damos una interpreta-
cin oculta sus concepts, ya que "la forma", "que est en la
esfera del Sol", nos hace pensar en el acto en la fuente original
de. done emana el cuerpo astral del hombre.
Ahora bien: para los antiguos persas, el alma parece que era lo
mismo que Sinnet llam Alma animal, con las peculiaridades del
Manas inferior, pues el atributo del conocimiento que en el Aves-
ta se le adscribe, ofrece los rasgos de un simbolismo. La confusion
parece manifestarse en el atributo final, pues para los "';i. -. de
Zoroastro" el `i .. inferior se une al Manas superior, al verifi-
carse en Kamaloka la disgregacin de los principios. Ellos expli-
caban de esa forma sus ideas, ya que el poemia dice que el alma se
une al frohar, y el frohar "aparece ante Ahura-Mazda".
El Frohar podemos interpretarlo teosficamente en el moment
actual, como la Triada Superior--Atma.-B,,..l1,n.1.. i .
Establecicnd(o una concatenacin de ideas, podemos compren-
der ms claramente la constitucin septenaria en el fragments
glosado.
En la religion de los persas, el sacerdocio era hereditario. y el
hijo del sacerdote sufra la iniciacin a los sitet" aflos. A los
"catorce" deba ser purificado por medio de ciertas prcticas.
Para los estudiantes de Teosofa, tiene un exceptional interns
est iniciaein,a los site aos. del hijo del sacerdote, puesto qlu
a esa misma edad tiene lugar en el cuerpo fsico otra funcin tqu
guard una direct relacin con la iniciacin persa.


(1) (oraz6n. (2) Aliento..







TEOSOFICA


Naturalmente que la evolucin del ego encauzado por este rayo
ha de estar prestigiada de sublimes atributos. Su sola presencia
en cualquier lugar ha de ser una bendicin.
Las ceremonies que tenan lugar, al cumplir los catorce aos
el sacerdote, eran de purificacin, por medio del fuego, de la reci-
tacin de algunos fragments del Avesta, de various actos de sacri-
ficio, etc. Entonces reciba la consagracin.
Las ceremonies tenan lugar en el Templo del fuego.
Y ahora, pasemos a ocuparnos de los poetas...
Jos del C. Velasco M. S. T.
NOTA: Para datos ms concluyentes, sobre este particular,
el lector debe hojear La Persia Literaria, edicin de Luis Mi-
eiband, sin fecha de impresin.

LEYENDO EL PREFACIO
Leyendo el prefacio de "'El
Husped Ignorado" de Mauri-
cio Maeterlinck.
.! hace este prefacio o advertencia de su libro la impresin dc
,!ne el autor teme decir con franqueza su verdadero pensamiento
tiPerea de sus creencias o convicciones respect del ocultismo, el
espiritismo y doctrinas similares. Si se atreve a tratar en serio el
. ;i,,;.i,.. dbese al ejemplo de sabios como Lodge, Podmore,
\yers, Wallace y Crooks. Su temor es de perder e e el concept
te las gentes comnme il faut y de los sabios escpticos, que a su vez
no estudian estos problems ."porque no son cientficos".
El ocultismo en bancarrota! Llama ocultismo a esa miscelnea
ab!ortiva de charlatanera y fraud, de psiquismo e ingenio de que
s1 haice uso en los juegos de saln o en los crculos galantes. Los
Vtivinadores y quirominticos, los aslrlogos y eartomnticos no
soi ocultistas. El ocultismo es y quedar siendo oculto. Los frag-
iMelnos de sabidura que va revelando poco a poco cesan de ser
Ocultos desde el instant en que se autoriza su publicidad y entrant
il c e dominion (le lo qiue solemos llamar "descubrimientos moder-
nos". Solo el ocultisla reconoce al ocultista! Por lo dems el
p'sil ismo es una provincia reducida y mal comlprenliida del ocul-
tismino.
'Cul es ese milagroso powder de los misterios que alraen y que
iseucen las ms esclarecidas mentes de la humanidad? Los aili-
Oios misterios! Los templos de iniciacin! Las pruebas! Los gra-
(du! I)e todo ello se habla. y se discute. Pero se continue ignoran-
io ique esa atraccin es una potencia viviente, recndita c invio-
lable, pero present en cada da y cada noche de la vida del pla-
nOita Los misterios existen. Los viejos temples se hallan tan ji-
venes y bellos como en los ms antiguos das de la humanidad.
R. Breilcs .Icsie.
San Jos, Costa Rica, 2 de Agosto lde 1917.






REVISTA


Nuestras relaciones con los reinos inferiores

Por C. W. Leadbeater.
(Por la traduccin J. M. Lamy M. S. T.)
LOS ANIMALS DOMESTICOS.
Tenemos una responsabilidad que no debe olvidarse, con los
animals que atraemos heia nosotros. Puede ser ella de dos cla-
ses, o ms bien, de dos grados. Un agricultor en el curso de sus
negocios tiene que emplear un gran nmero de animals que
pueden describirse como semi-domsticos. Su deber para con
ellos claro est que es el de alimentarlos bien y tener el mayor
cuidado de conservarlos en perfect salud. Puede preferir a uno
de ellos alguna vez, pero en general, su relacin es solo en la tota-
lidad, y como estn todava bastante lejos de la posibilidad de
individualizarse, no es probable que su influencia sobre ellos pue-
da ir lejos, ni pasar "de ser general. Su relacin con ellos es, pues,
puramente como negocio, aunque los trate con tanto cuidado
como si fuesen series humans.
Es totalmente distinto el caso si se trata de animals doms-
ticos que viven en la casa con nosotros y que estn en ntimo
contact. Nadie est obligado a mantener un perr o un gato,
pero si lo hace, incurre en una responsabilidad much mayor
con aquel animal que la que tiene un agricultor con cualquiera
de los que forman su rebao. Sera egoismo imperdonable con-
servar ese animal solo por gusto o para su satisfaccin personal.
sin preocuparse de su evolucin.
El animal domstico es realmente algo as como un nio pe-
queo, con la diferencia de que ste es ya un ego y tiene que ser
ayudado para controlar sus nuevos vehculos, mientras que el
animal todava no lo es y hay que ayudrsele para que llegue a
serlo.
El process de la individualizacin de un animal ha sido ya
descrito con frecuencia. Puede encontrarse anotado en "Un Li-
bro de texto de Teosofa", "La Vida internal "El Hombre visi-
ble e invisible", y "El Credo Cristiano". Una lectura de lo que
all est escrito mostrar en seguida cuales son nuestros deberes
hacia ellos. Nosotros debemos tratar e desarrollar sus afectos y
su inteligencia, siendo el principal factor en ambos casos la sim-
pata que por ellos sentimos.
En "La Vida internal tomo II, he escrito con considerable
amplitud, sobre las equivocaciones que frecuentemente sufren
los hombres en su trato con los animals domsticos. Todas esas
equivocaciones se deben a la actitud egosta que observan con el
animal, tratando de emplearlo para satisfacer nuestras propias
malas pasiones; como, por ejemplo, cuando se entrena un perro
para la caza inclinndole a causar much ms dao que el que
hicieron sus antepasados como bestias salvajes en las selvas; por-







TEOSOFICA


que stas solo matan por alimentarse, impelidas por el hambre:
mientras que al perro se le ensea a matar por el gusto de matar,
y por ello se le degrada en la escala de la evolucin, en vez de
hacerle progresar.
Entre las dos categoras, de animals realmente domsticos y
animals de hacienda, podemos colocar el caballo, por estar en
ms ntima relacin individual con el que lo monta que el ani-
imal que trabaja en la hacienda, y al mismo tiempo, sin embargo,
est lejos de poseer la inteligencia del perro o del gato. Debe
tratrsele con inteligencia y sobre todo con invariable bondosi-
dad. El jinete debe recorder siempre que el caballo no existe so-
lamente para servirle, sino que tiene su evolucin propia y que
su deber es impulsarla. No hay error en utilizarlo para ayudarle
a l, porque su asociacin puede desarrollar su afecto e inteligen-
cia; pero debe tratarlo siempre como si fuera con un criado hu-
mano, y no olvidar su inters mientras le hace servir el suyo
propio.
PAJAROS.
Un -estudiante del lado oculto de la vida no puede impetrar
la prctica de encarcelar en jaulas a los pjaros. La complete
libertad y la idea de grades espacios abiertos ampliamente son
la esencia verdadera de la vida de un pjaro, y su tristeza es in-
tensa y de lo ms pattica al verse aprisionado. Esto se nota
siempre especialmente en aquellos pjaros que son nativos del
pas, y deben ser libertados de seguro todos ellos inmediatamente.
Los pjaros extranjeros, que pueden vivir alegremente solo en
otros climas, se hallan en distinta condicin. Ellos tambin pa-
san casi todo el tiempo rememorando las esplndidas escenas
tropicales, y al anhelar su hogar del que han sido arrancados,
deben ser devueltos a la mayor brevedad possible. La falta est
en aquellos que los atraparon, compartindola los que luego los
mantienen press, solo por el beneficio que pueda reportarles.
Vn estudiante que impensadamente adquiri ya esos pjaros, di-
fcilmente podr hacer otra cosa que cuidarlos, a menos de que
pueda devolverlos a su pas nativo; pero s podra proveerles de
jaulas ms grades y dejarlos salir para que vuelen dentro de la
habitacin con la mayor frecuencia, y no comprando ms criatu-
ras de esa clase para no contribuir con ello a estimular tan ne-
fando trfico.
La nica relacin til y racional que podemos establecer con
los pjaros es la que existe algunas veces en ciertos lugares del
c:ampo, donde se les pone algn alimento en un lugar determina-
do para que vayan a tomarlo all libremente, sin aprisionarlos.
Si alguien desea tener un pjaro, habr de hacerlo precisamente
(como hara con un gato, proveerle de alimento abundante y de
una residencia que l prefiera, pero dejndolo absolutamente li-
bre de ir adonde lo desee. La dificultad de esto consiste en que
la inteligencia del pjaro est much menos desarrollada que la







REVISTA


del gato, y ser ms difcil hacerle comprender las condiciones
de la media. El plan mejor es no ocuparse de los pjaros foras-
teros, sino de tratar de hacer amistad con los pjaros silvestres
de las cercanas.
No es la individualizacin una posibilidad por no estarse desa-
rrollando el pjaro a nuestro nivel; euando aleanza su mayor
evoluci'i pasa directamente a uno de los rdenes superiors do
espritus de la naturaleza. Sin embargo, la benevolencia demos-
trada a los pjaros ocasiona la gratitude y el afecto en ellos y les
ayvuda a progresar en su evolucin.
PLANTS.
Otra direccin en la cual podemos ejercer gran influencia, si
queremos, es en las plants de nuestros jardines. Las plants,
como los animals, estn siempre dispuestas a responder al cui-
dado amable e inteligente, y son afectadas claramente no solo
pi, lo que hacemos materialmente por ellas, sino por nuestros
sentimientos hcia las mismas. Cualquiera que posea vista astral
-e dar cuenta de que las flores se deleitan y agradecen el senti-
miento de admiracin. El sentimiento de los vegetables difiere
casi en el grado como en la clase de los del animal o del ser hu-
mano. y sostienen una especie de relacin con el animal como las
de esl e con el ser humllano.
El animal es menos complejo en sus emociones que el ser hu-
iinno. pero es susceptible del afeeto y del odio, del. miedo y del
oriul!o, le los celos o del rubor. Algunos animals tambin pa-
recen poseer cierto sentido de humorismo, al extreme de gustar-
les darse chascos unos a otros, y se molestan much cuando se les
hace aparecer ridculos o se burlan de ellos. Nada hay que de-
nilesire q(ie esas emoeiones estn en menor proporein en el ani-
m;!l quIe en nosotros; pero s podemos decir que el animal tiene
menos emociones y menos complejas, as como que sus mtodos de
expsarlas son ms limitados.
Si descendemos al reino vegetal hallamos que ste apenas
tiee ploder de expresin; pero cometeramos una grave equivoca-
ci>n il suponer que no tienen sentinliecntos (que expresar. La emo-
cin on el reino vegetal es much menos compleja aii que en el
uiinal,. y en ..1.. ii n. es ams vaga, una especie de sentimiento
instintivo ciego. Su principal ia niW. I ..i u cvica es le hecho
bico conocido de lo afortunado que son algunos siempre con las
plants, al revs de otros que no lo son, aunque adopted las mis-
Smas medidas fsicas. Esta diferencia existed en todas parties, pero
ei la India se ha notado ms especialmente, y se describe a ciertos
individuos como poseedores de buenas manos, habindoseles reco-
nocido como que cuanta plant cultiven crecer seguramente,
aunque lo hagan en condiciones desfavorables. Cuando esta in-
:1 i., es universal en el reino vegetal no es por el gusto indi-
vidual, sino por ciertas caractersticas de la persona y ciertas
cualidades en sus vehculos astral y etrico generalnente atrae-








TEOSOFICA 113

livos, lo mismo que hay otros con quienes los perros simpatizan
(iu seguida y otros que sin gran esfuerzo pueden domar a los is
recalcitrantes caballos.
Mlas, las plants tambin son susceptibles de simpata indivi-
dual, y cuando llegan a conocernos bien, les agrada vernos o
ims bien sentirnos cerca. Una persona que derrame sobre sus
i. un torrente de admiracin y afecto, evoca en ellas un sen-
limiento de placer, prinmero, un agrado general l recibir la admi-
raciin, que puede considerarse como una especie de grmen de
r'gullo, y segundo, un sentimiento de gusto ante la presencia
le la persona que admiral, que ail mismio tiempo es el germien de
aior y gratitude. Las plants son tambin susceptibles de enojo
y disgust, aunque exteriormente tienen muclia dificultad en de-
imosrarlo.
Un oeultista que tenga un jardn har un punto de mira el
cuidado ms perfect del mismo, todava ms, se har. amigo de
las :! de los rboles y arbustos, e ir algunas veces a visi-
larlos y darles a cada uno su galardn debido le admiracin, y
as, al satisfacer a esos organismos inferiores, se ver rodealo
Ipr un tinue sentimiento de afecto.
Podr decirse que el sentimiento de un vegetal apenas ser lo
ni...ni. n.... '. fuerte para que valga la pena de tomlarse en
lienta. Es cierto que la influencia ejercida por l sobre nn ser
1nnianio es menor que la producida por el sentimiento de un ani-
iial; pero esas iniii n.-.i, existen, y aunque el de una plant no
sea important, el de cientos de ellas principia a ser un factor
reconocible; y si nosotros deseamos que las condiciones sean lo
Mnejor possible, no debemos despreciar a nuestros hermanos menos
desarrollados de los reinos inferiores. Y eso an desde el punto
de vista puramente egosta; pero el ocultista ha de pensar natu-
ralmente primero en el efecto que, produzca sobre la plant.
('ando formamos un jardn acumulamos en nuestro derredor
m various miembros del reino vegetal para nuestra propia satis-
fa'ciin: pero al mismo tiempo, nos suministr ua i oportinidad
de ayudarlos en su evolucin, que no debe descuidarse. Las plan-
ita difieren much en su poder de recibir y responder a las iii-
4I 1 u i i. humanas. UTn rbol grande, por ejemplo, con su lento
'1ecirniiijno y larga vida, es capaz dle former una atraecin mu-
(lo mayor que cualquiera otra cosa de menos duracin. Tn Ar-
Ml' semejante llega a tener una personalidad propia decidida-
UIeite, y puede temporalmente exteriorizar esa personalidad al-
a(nas veces, de tal modo que un clarividente puede verla. En
'sos casos toima exteriormente una forma humana por un momMen-
lo, coimo he referido en "La Vida internal tomo II. Aquellos
<'Ia qu reino vegetal que la que generalmente se supone, deben leer un
libiro delicioso titulado "La Sagacidad y la Moralidad de las
Plantss, por J. E. Taylor.
(Continuar.)







REVISTA


La Religin del Servicio Social

Por C. Jinarajadasa, M. A.
(Vice-Presidente de la Sociedad Teosfica.)

(Traducido por E. Flix M. S. T.)

Uno de los sntomas ms notorious en el mundo hoy da, es
el creciente nmero de trabajadores sociales en todos los pases.
En teora, cada religion debera, por supuesto, producer un gran
nmero de trabajadores sociales; pero en la prctica, las reli-
giones han dirigido ltimamente las mentes de los hombres hacia
el problema de la salvacin individual y no hacia la salvacin
de la comunidad.
Hay en el mundo actualmente miles de hombres y mujeres
para quienes tiene poca importancia el llamamiento de la salvacin
individual, mientras que cualquier apelacin para el servicio
social, despierta su entusiasmo. Este hecho fu notado recien-
temente por el Arzobispo de York, en Inglaterra, cuando, al
dirigirse al Congreso Eclesitico de -Sheffield en Octubre pa-
sado, dijo: "Los hombres desean, como nunca lo han deseado,
una verdadera religin-y la esperan. No la encuentran en las
Iglesias-y ese es el mal. Para exponer el asunto claramente, la
religion atrae, y la iglesia repele... Este es el distintivo de
multitudes de hombres y :n.ii .. que buscan sinceramente una
verdadera religion yN que se preocupan menos por la salvacin
.individual que por la salvacin de la vida coming a los hombres.
No aceptarn ningn Evangelio que no les ayude en ese sentido.
Sei apartarn de toda Iglesia que se ocupe principalmente de sus
propios intereses como institucin".
Esta situacin, que el Arzobispo describe como caracters-
tica de la Cristianidad. existed en todas las religions. Cada una
de las religions del mundo sigue hoy su antigua rutina, insis-
tiendo principalmente en la doctrine de la salvacin individual.
y haciendo today clase de esfuerzos por fortalecerse como insti-
tucin. Pero mientras as lo hacen, innumerables males socia-
les florecen en la comunidad, y no es extrao encontrar en las
proximidades de los templos, mezquitas e iglesias, barrios pavo-
rosos done las enfermedades abundant. y donde los hombres
viven con perpetual mala salud. Por lo tanto, como consecuen-
cia de ello, muchos de nosotros, aunque devotos a nuestras res-
pectivas religions, encontramos la necesidad de crear una nue-
va religion propia, para satisfacer una parte de nuestra natu-
raleza que encuentra poca satisfaccin en la religion donde na-
cimos. Esta religion adicional tan necesaria para todos nos-
otros, es la religion del servicio social.








TEOSOFICA


El servicio social es la principal caracterstica de la religion,
ya que present un ideal viviente que est siempre ante la cons-
cieneia del trabajador. Le hace ver su relacin, como unidad,
con la comunidad, que es el todo. Consiguientemente, en todas
sus ambiciones y aspiraciones, tiene una norma por la cual guiar-
se. .'il,. tras que el problema del hombre, segn la teologa, es,
en pocas palabras, "ponerse a bien con Dios", el problema del
da es ms bien "ponerse a bien con los hombres". Tan pro-
fundamente inspirador es este nuevo Evangelio del servicio so-
cial, que no slo exterioriza lo que de mejor hay en el indivi-
lduo, sino que tambin pone en accin lo que de mejor hay en
loda la humanidad como colectividad. Pues el que actualmente
est consagrado al servicio social, salta por encima (de las barre-
ras de razas y castas y saluda gozoso a sus ".ni";' ..*: que sir-
ven en todos los pases y creencias.
SPor qu es que algunos de nosotros encuentran tan profun-
ia inspiracin ei los esfuerzos que estamos haciendo por ser-
\ir a nuestros semejantes? Creo que una de las razones es que
eslamos llegando lentamente a darnos cuenta de que en la na-
turaleza humana hay maravillosas capacidades de inspiracin,
en las que no habamos soado antes. Estamos comenzando a
darnos cuenta -poco a poco, algunos ms rpidamente que otros,
de que en nuestros semejantes se encuentra reflejalo algo (le la
divinidad hacia la que nuestros corazones se sienten atrados.
Sce nos hla enseado durante tan largo tiempo, por medio de la
ortodoxia, a visualizar a Dios como existente en algn cielo o
reino spiritual apartado de las condiciones terrenales, que no
sc nos ha ocurrido-pensar en El como present en nuestros asun-
tos diaries, y enseando Su Rostro a travs del rostro de nues-
tros semejantes. Pero hay un velo que est lentamente desco-
tr'indose ante nuestros ojos, y estamos comenzando a ver que
los fines espirituales que aspiramos alcanzar, son inseparables
del descublrimiento de la naturaleza divina en todos aquellos que
se encuentran a nuestro alrededor en nuestra vida diaria. Afor-
tiinamente, nosotros los trabajadores sociales no disentimos acer-
ta Je los fundamentos de nuestros ideales de servicio, y as tra-
hajadores que screen en Dios y trabajadores que no screen en
Iios, trabajan unidos, en el servicio comn a la humanida.d. Pe-
Ir a nosotros personalmente lo que nos une en una banda comn
de servicio, es que intuitivamente estamos empezando a darnos
Clenta de la Divinidad latente en el hombre y a deleitarse en sus
revelaciones.
Esta nueva religion del mundo es un gran evangelio qtue
llevar a today la hbumanidad a trabajar unida en la realizacin
dle tn 'lropsito comn; pero antes de que el mundo pueda sei
'arreglado, cada uno dle nosotros debe arreglar el lpenueo mundo
en que vive. No debemos incurrir en el error griandes ideals de servicio, mientras estamos ciegos a las peque-
as oportunidades de servir que tenemos a manio. A menudo








REVISTA


*criticamos a una municipalidad por ,descuidar su deber de mai
tener limpia la ciudad, mientras permitimos que estn obstruidos
los desagiies de nuestras casas, o que nuestro patio est insali-
bre, y una pequea atencin a esa parte del servicio social por
lo menos mantendran limpios nuestros desages y nuestros pa-
tios, aunque nuestros vecinos lo hagan o no.
No debemos tampoco cometer la equivocacin de pensar que
el servicio social est limitado a servir al hombre. Para m todo
servicio es siempre servir a Dios, y se le debe servir donde quie-
ra que se :i..i!i.-. F,. por consiguiente, no debemos olvidar que
la vida de Dios se manifiesta tambin en los animals, y que
una part esencial del servicio social es la abolicin de today
forma de crueldad con los animals.
Todas las forms de servir a Dios estn entrelazadas y reac-
cionan unas sobre otras. Il iii...; ms trabajamos opor servir a
l..s animals, ms fcil encontraremos servir a nuestros seie-
inutes. De igual manera, mientras ms podamos servir a los
hombres, ms plenamente podremos servir a Dios.
Un hermoso aspect de nuestra religion suplementaria, es
ique nunca nos abandona, sino que alimenita en todo moment
nuestra naturaleza con las riquezas de una gran imagina.cin.
Unos cuantos minutes de meditacin cada da sobre lo que nece-
sita hacerse inmediatamente, present en seguida a la mente di-
-ersas forms de trabajo. Si, para algunos de nosotros. Dios
parece que est muy lejano en estos das, mientras que el hom-
bre nos parece muy cerca, estimo que Dios desea llegar a nos-
otros ms rpidamente por Su Inmanencia como hombre, y me-
nos en Su Transcendencia como Divinidad Absoluta.
Cuando hayamos descubierto por nosotros mismos, (pue iues-
tro socials", nuestro vecino no es ms que Dios mismo, el
servicio social deja de ser un evangelio recibido de otros y lqu
profesamos como credo, para convertirse en la verdadera expre-
sin .e nuestra naturaleza internal, que es inseparable de la trans-
cendente naturaleza de Dios.


EL MATRIMONIO,
como fu, como es y como debiera ser

Por Annie Besant.
(Traducido por Esther de la Pea. ,. S. T.)
El reconocimiento de los derechos humans puede decirse que
es de crecimiento modern, y an as, solo se entiende imperfecta-
mncite. La libertad se consideraia como un privilegio conferido,
en vez de un derecho inherent; se lan demandado los derechos
de las classes con frecuencia, el derecho de mandar, el derecho de
imponer contribuciones, el derecho de castigar, y todo esto ha si-







TEOSOFICA


do activado y defendido por medio de la fuerza; pero stos no son
derechos, sino injusticias presentadas como derechos legales.
Jean Jacques Rosseau di una nota nueva cuando dijo: Los
hombres nacen libres. El ser libre por virtud de nacimiento era
ni pensamiento nuevo, al ser proclamado como una herencia uni-
versal, y esta doctrine de Jean Jaeques Rosseau resplandeci so-
lbe el mundo como la salida del sol en un da g-loroso, un da de
libertad humana. sin restricciones para las classes.
En 1789 la doctrine (de "Los Derechos del Hombre" recibi su
primer sancin europea por mediacin de la ley,; en agosto del
mismo ao la Asamblea Nacional de Francia circul la proclama
siguiente: "Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en
derechos El objeto de la agrupacin poltica es la conserva-
cin de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Es-
tos derechos son: la libertad, la propiedad, la proteccin y la re-
sistencia a la tirania". Durante las edades salvajes y semi-civili-
zadas estos derechos imprescriptibles ni se soaba (que existiesen;
la fuerza bruta era rey; el poder era el inico derecho, y el brazo
fuerte era el nico argument cuya lgica reciba reconocimien-
to general. En las tribes guerreras una igualdad bastante just
una tribu monadica se convierte en una comunidad agrcola, cuan-
do el hbito de cargar las armas deja de ser universal, cuando la
riqueza empieza a n aumula se y I;l aldea o poblacil ofrecen am-
po para el pillaje, entonces la fuerza se convierte en un terror y
ina possible defense. Los dbiles obedecen algn vecino, poderoso
i'n part, porque no pueden resistir; y en part porque desean por
muedio de la sumisin conseguii una proteccin fuerte contra sus
enemigos. Se someten a las exigencias de uno, para escudarse con-
tra la tirana d(e los muchos; y ceden part de su libertad natural
para preservarse de ser esclavizados. C'on muclha lentitud apreln
dln ims fuerza que la unin (le unos cuantos aislados tiranos podero-
os, y gradualmente la ey va tomando el puesto de la voluntad
ilisp6tica; gradualmente el sentimiento del respeto que uno se de-
be a s mismo, de la independencia, del amor, de la libertad, au-
menta, hasta que por fin. el hombre exige la libertad como quien
puie un derecho, y le niega la autoridad a cualquiera de mandar
Si su consentimiento.
"Los Derechos del Ilombre" es una aceptada doctrine, pero
I -1 .1.. 1 i nrt, ello solo comprende los derechos del hombre,
en e eexclusivo sentido de la palabra. Son derechos sexuales y no
ihumanos, y hasta que no lleguen a ser derechos humans, la socie-
dad no descansar sobre una base segura, por ser just. Las muje-
res, lo mismo que el hombre. "nacen y permanecen libres e igna-
les en derechos", las mujeres, lo mismo que los hombres, tienen
derechos naturales e imiprescriptibles; para las ni,., lo miismo
iqe para los hombres. "estos derechos son: la libertad, la propie-
dad, la proteccin, y la resistencia a la tirana".
Solo el crime debiera privarlas de estos derechos, del mismo









REVISTA


modo que el hombre se ve privado de ellos por el crime; el ne-
garle estos derechos a la mujer es una de dos: el negrselos a la
humanidad; o el negar que las mujeres forman parte de la hu-
manidad.
Si se niegan los derechos de la mujer, los derechos del hombre
no tienen base lgica, ningn reclamo a ser respetados; entonces
la tirana cesa de ser un crime, la esclavitud no es un escndalo,
o "todos los series humans tienen iguales derechos o ninguno tie-
ne alguno".
Naturalmente, a las mujeres en estado salvaje le corresponda
el destino de los series dbiles fsicamente, no tan slo porque por
lo general ellas son de una talla ms pequea, y menos musculo-
sas que sus compaeros varones, sino tambin porque el criar y
amamantar criaturas agota sus recursos fsicos, estando el hom-
bre exento de sto. De all proviene el por qu ella ha sufrido
"la fuerza del ms fuerte" an en mayor grado que el hombre, y
al ser excluida de la vida poltica ha perdido el reclamo que el
hombre ha buscado para s; mientras l buscaba la libertad para
s, no ha aflojado las cadenas de ella; y mientras venca sus pro-
pios tiranos, ha mantenido su tirana personal en el hogar. Esto
no se ha efectuado, por lo general, con deliberada intencin; ms
bien es una reliquia de un sistema viejo, que en lo que concierne
a los hombres slo ha ido desapareciendo con much lentitud. La
seora Mills dice: "'Que aquellos que fuesen fsicamente ms d-
biles debiesen ser declarados legalmente inferiores". Esto est en
conformdiad con el modo en el cual ha sido gobernado el mundo.
Hasta hace poco, la regla de la fuerza fsica era la ley general en
los asuntos humans. Se ve a tr'avs de la historic que las nacio-
nes, las razas o las classes, que se han encontrado ms fuertes bien
en msculos, en riquezas o en disciplina military, han conquistador
o mantenido bajo sujecin a los dems. Unicamente desde el ea-
lumniado siglo diez y ocho, entire las naciones ms adelantadas se
descarta la ley de la espada como indigna. Las guerras de con-
lquista slo han cesado desde que empezaron las revoluciones de-
mocrticas. El mundo es muy joven y slo a empezado a desha-
cerse de la injusticia. Solo ahora se est librando de la esclavi-
tud del negro. Solo ahora se est librando del despotismo monr-
quico. Solo ahora se est librando de la nobleza feudal hereditaria.
Solo ahora se est librando de las inutilidades que se encuentran
en el campo de la religion. Solo se empieza a tratar a algunos
hombres como ciudadanos, except a los ricos y una part favore-
cida de la clase media. Puede asombrarnos de que a las mujeres
todava no se les haya concedido ese tanto? ("Emancipacin de la
Mujer". Seora Mills. En "Discusiones y Disertaciones", por J.
S. Mills, vol. II, pgina 42).
Con excepciones de poca importancia, la diferencia en todos
los derechos civiles, entire el hombre y la mujer est limitada a las
mujeres casadas: v. g. la mujer en relacin con el hombre. La mu-
jer soltera de todas edades, sufre pocas desventajas; es el matri







TEOSOFICA


iionio que trae consigo el peso de la injusticia y de la degrada-
cin legal.
En los tiempos salvajes el matrimonio era cuestin de fuerza,
fraude o compra. La mujer era una mercanca, de la cual sacaban
provecho sus parientes varones, siendo prisionera de guerra, el
despojo del conquistador, o eran robadas de su hogar paterno, En
lodos los casos, ms sin embargo, a la vez que se tomaba posesin
de ella, se converta en propiedad del hombre que se casara* con
ella y el esposo era su "amo" y "seor". En los libros antiguos he-
breos-considerados todava sagrados por los judos y los cristia-
nos-se estima a la esposa como propiedad del esposo. El hombre
puede venderr su hija para que sea sierva", v. g.: una concubi-
na, como puede comprobarse con el siguiente versculo: (Exodo
21-7) y "Jacob sirvi siete aos por cada una de sus esposas, Leah
y Raquel"; sus otras dos esposas le haban sido cedidas como por
regalo, y ms bien eran concubinas que esposas reconocidas, sien-
do los l.i js de stas considerados como hijos de sus amas.
Y despus de la destruccin de Benjamn segn se relata en
-tueces XX era convenido que los sobrevivientes debieran poseerse
de las mu.jeres y las esposas por la fuerza y por fraide. "Estad
alerta: y he aqu que cuando salieren las hijas de Silo a bailar en
coros, entonces salid de las vias, y cojed cada cual su mujer".
(-ileces XX 20-23). "Y lo hicieron as los hijos de Benjamn, lle-
vandose mujeres, segn el nmero de ellos, de entire las danzan-
les que arrebataron". (Jueces XX 21-23).
El mismo plan adoptado por los romanos en sus primeros das
cuando necesitaron esposas. Rmulo invite el pueblo de las sabi-
ias y le las poblaciones cercanas a presenciar unos juegos pbli-
.Os, y en medio de la fiesta, se abalanzaron los romanos y se lle-
varon todas las doncellas casaderas de que pudieron apoderarse.
("Ilistoria de Roma", por Liddell, pgina 20). Estos ejemplos
p>dieran refutarse por legendarios pero son imnigenes files de la
m~in1era ruda en que se enamoraba en los tiempos primitivos. En-
1i'( algunas naciones brbaras el conseguirse una novia es an mas
ru"lo: el novio se precipita dentro de la casa del padre, derriba
n la joven, levanta su cuerpo insencible, se lo tira sobre las espal-
das y corre por su vida; la juventud del pueblo lo persigue, tirn-
dole piedras, palos, etc., y tiene que ganarse la esposa a dura fuer-
zi y ligereza. En algunas tribus sto solo es una ceremonial de
tattrimonoio, una reliquia de cuando el pleito era uno de veras, y
'ontre nosoltros, hoy en da, la costumbre de tirarle al novio y a la
novia una chinela proviene de cuando nuestros antepasados, ha-
C' miles de aos, tiraban proyectiles ms pesados con la intencin
'd eausear ldao. Entre muchas naciones semi-brbaras todava se
C'ompran las esposas; en algunos lugares del Africa el pretendien-
1i' paga por su novia con cierto nmero de vacas; en otros luga-
r as hacen el canje por dinero o efectos. El punto en que debemos
fijarnos es que la esposa literalmente es cogida o comprada a la
fuleIza; lla no queda en libertad de escoger a su marido; no se








REVISTA


entrega a l; es un mueble, pasando de manos ld su actual amo-
o sea su padre-a las del nuevo amo, su marido, a cambio de cier-
to dinero en efectivo, o el equivalent de ese dinero, por consi-
guiente, ella se convierte en propiedad del hombre que ha paga-
do por ella.
En un artculo admirable que se public en el Westminster
Review, de Abril 1876, se encuentra el siguiente pasaje extraor-
dinario: "Como dijo Aristleles hace tanto tiempo, entire los sal-
vajes, las lmujercs y las eselavas tienen el mismo rango. Se com-
pran las mujeres principalmente para que sean esclavas, para que
bagan los trabajos penosos, y para que trabajen para sus amos.
sus funciones (le esposa s es uestin secundaria y de menos impor-
lancia. Es ms correct al hablar de los pueblos polgamos decir
que sus esclavas son sus esposas que el decir que sus esposas son
sus esclavas. Son compradas como esclavas, trabajan como escla-
vas y viven como esclavas. Se dice que la historic de las naciones
incultas represent siempre sus mujeres en un estado de esclavi-
tud miserable, del cual emerjen con much lentitud segn avan-
za la civilizacin. En (1 Canad se coloca en la choza de los recin
casados, una correa, una cazuela y un mazo de lefia, para indicar
que en lo adelante ser su deber el llevar las cargas, preparar el
alimento, y buscar la leia para el marido. En Circasia, son las
mujeres las que aran el terreno y lo abonan, y en parties de la Chi-
na ellas van tras del arado. Una esposa mora, cultiva la tierra,
siembra y recoJe la cosecha; y una esposa rabe cuida del caballo
de su amo: le da de comer, lo limpia y lo ensilla. A la verdad que
0l inlico el q(ue se ocupa iuna esposa bedluina no es otria cosa q(i:
oceinar y trabajar y desempelar todos los quehaceres relaciona-
dos con la vida en las tiendas de campaa. Como resultado genea-
lgico del powder absoluto del salvaje sobre sus eselavas, tenemos
los derechos marciales (ue se ejercen sobre la mujer en nuestros
das. Se (neuenran trazas de ello (la compra) en la siguiente
costumbre -de la antigua ley inglesa: "La imijer en la puerta (Ie
la iglesia era entregada por su padre o pariente ms cercano a
las manos de su esposo, y l depositaba oro o plata sobre el libro.
cmio si la hubiese comprado". Est costumbre todava se concer-
va en el ritual de la iglesia; el cura pregunta: Quin hace entre-
,g de esta umujer para ser asada a este hombre? y cuando el hom-
bre le d el anillo al cura. l se lo da con dinero; el cura le de-
vuelve el anfllo pero no as el dinero. Esto viene a ser una reli(lii'
de los leiiilpos en que las nmujeres se compraban literalmente.

(C'ontii n).


En el prximo nmero, empezaremos la publicacin de "La
historic de Sensa", una interpretacin del Idilio del Loto Blanco,
por Mabell Collins, tralducida por el Dr. Arturo Villaln. M. S. T.




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