Group Title: Revista teosofica
Title: Revista teosófica
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 Material Information
Title: Revista teosófica
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Theosophical Society (Madras, India) -- Seccíon Cubana ( publisher )
Publisher: Sección Cubana de la Sociedad Teosofíca
Place of Publication: Habana etc.
Frequency: bimonthly (irregular)[june, 1936-apr. 1938, sept./oct. 1942-1954]
monthly (irregular)[ former feb. 1917-may, 1936, july, 1938-aug. 1942.]
bimonthly
completely irregular
 Subjects
Subject: Theosophy -- Periodicals   ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1923-1939
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Havana
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began in 1917?; ceased publication with July 1956.
Numbering Peculiarities: Publication suspended, June, 1933-Feb. 1934.
Issuing Body: Organo oficial de la Seccíon Cubana de la Sociedad Teosofíca, <1923-1939>
General Note: Description based on: Año 7, no. 1 (15 de enero de 1923) = 2a epoca.
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Bibliographic ID: UF00073921
Volume ID: VID00002
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002944312
oclc - 50336367
notis - APH5965

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RELVISTA TEO5OFICA
Organo de la Seccin Cubana de la Sociedad Teosfica
FUNDADA EN 1905
Director: RAFAEL DE ALBEAR Administrador: GUILLERMO ORDOEZ
Direccin y Admn.: Oquendo 14, altos. Apartado 365. Habana.
PERMANENT
La Sociedad Teosfiea es responsible solamente de los documents oficiales
insertados en la Revista Teosfica. La Secretara General es responsible
de los artculos no firmados; de los artculos firmados con el nomnrbe o
iniciales son responsables sus autores o en su defecto sus traductores.
SAdvertimos a nuestros lectores, para evitar errors y confusiones, siempre
desagradables, que la nica, legtima y verdadera Sociedad Teosfica, que
Sfu fundada en 1875 por Helena Petrowna Blavatsky y Henry Steel 01-
coott, tiene su Cuartel General en Adyar. (India Inglesa,) y que esta Sec-
cin Cubana que forma parte de ella, tiene sus Oficinas en la Habana,
Oquendo 14, altos, no teniendo relacin ni conexin con cualquiera otra
Sociedad que emple trminos relacionados coi, la teosofa, o diga que
profesa sus doctrinas.

AO VII-No. 2.-15 DE FEBRERO DE 1923.-2a. EPOCA.


Carta Trimestral del Vice-Presidente

(Traducido por E. Flix M. S, T.)
No puedo daros noticias directs de la Presidente, pues es-
cribo sta desde Australia; pero corresponsales indos me dicen
que, desde su regreso de Australia, ha presidido tres Conferen-
cias Teosficas una en Chidambaram, otra en Bellary y otra en
SKurnoll. Est tan ocupada como siempre en el campo poltico.
:: Ha dado adems una conferencia sobre Shelley, el gran poeta
*: Ingls, la que, segn me informant atrajo un gran auditorio en
Madras. Cuenta hoy 75 aos.
Durante mi permanencia en Australia, se ha agregado otro
brillante captulo al trabajo basta ahora realizado sobre "Qu-
Smica Oculta". En el trabajo hecho por ]a Presidente y el Obis-
po Leadbeater por medio de la investigacin clarividente, slo
se investigaron y describieron los elements qumicos de la Ta-
bla Peridica". El nuevo trabajo trata sobre los "compuestos
qumicos", compuestos del Oxgeno con el Hidrgeno el Hidr-
geno con el Nitrgeno, etc. IHan sido examinados treinta y seis
Scompuestos, incluyendo miembros de la "Serie-Cadena" como el
Alcohol y el Cloroformo y la "Serie-Anillo", como la Benzina
y la Naftalina. Pero el trabajo sobre Estreo-Qumica Oculta
encontrar pocos lectores, y los numerosos diagramas harn la
obra costosa, siendo difcilmente possible que las Casas Editoras
STeosficas puedan invertir su limitado capital en una obra emi-
T nentemente tcnica. Si pudiese encontrar donantes que garan-





REVISTA


tizasen el costo de la publicacin-que temo no sea menos de
cuatrocientas o quinientas libras esterlinas, pues se necesitarn
por lo menos doscientos ejemplares para obsequiarlos a las bi-
bliotecas cientficas y a hombres de ciencia-podra hacerse una
edicin de "Qumica Oculta" cuatro veces mayor que la que
ahora est en circulacin. Mi profundo inters en Qumica Ocul-
ta es de naturaleza tica, si se me permit el trmino; pues sien-
o el tema principal de nuestras enseanzas '".I Plan ce Dios,
que es la Evolucin", ese Plan est revelado de manera inten-
samente fascinadora en la formacin de los elements y sus com-
puestos. Creo adems que las investigaciones clarividentes de
la Qumica, llevarn a los cientficos al descubrimiento de ese
powder r universal"' que transformar la civilizacin, y deseo
vivamente que nosotros como Teosofistas, contribuyamos a la
llegada de esa fase de la Edad de Oro.
Ahora que la S. T. ha llegado al final de su ltima "crisis",
quizs no est fuera de lugar decir algo acerca de las crisis
en general. Podemos ser excelentes estudiantes de Teosofa pe-
ro eso no impide que seamos como el resto dp nuestros semejan-
tes en algunas de sus limitaciones. He pasado por varias crisis
y en uno de esos trastornos, el de 1906, fu expulsado de la S.
T. Este fu uno de los resultados de la nublada vision de la
mayora. de los miembros americanos en aquella crisis. No se
hizo cargo alguno contra mi que me incapacitase para permane-
cer en la S. T., except que rehusaba doblegarme ante la deci-
sin de un Comit Ejecutivo e insista en que se distinguiera en-
tre el Obispo Leadbeater como trabajador teosfico y ciertas
ideas suyas acerca de asuntos sexuales que personalmente te-
na, pero que no haba proclamado nunca como Teosofa. A pe-
ticin de la Dra. Annie Besant, que no era entonces Presidente,
el Consejo General de la S. T. investig mi expulsion y a su de-
bido tiempo se me volvi a dar ingreso en la S. T. Menciono es-
te incident para demostrar cun poco equilibrados pueden llegar
a estar en ocasiones los teosofistas.
La mayora de estas crisis de la S. T. manifiestan sus fases
(le rencor y de encarnizamiento en gran part, porque los miem-
bros se imaginan que el trastorno local de una Seccin compren-
de a la Sociedad en el mundo entero, con sus 36 Sociedades Na-
cionales, y proclaman que "la S. T. est en peligro" y hacer
circular por todas las Secciones los detalles de sus disputes lo-
cales. No necesito pormenorizar lo que ha estado ocurriendo
ltimamente. Todo esto surge mayormente por falta de una cla-
ra vision de la misin de la S. T. Nuestra Sociedad existe por
que la Humanidad la necesita, y crecer porque la especie hu-
mana se beneficia con su desarrollo. Nada de lo que vosotros,
hagis, o que haga yo o el ms prominent servidor de la S. T.
podr nunca impedir el crecimiento fundamental de la S. T.;
pues aquellos que no son ya tiles a la Sociedad "se retiran"






TEOSOFICA


y aquellos que la Sociedad necesita se encuentran "en las fi-
las" hasta el fin de sus das. Hay un Karma de la Sociedad tan
definido como el Karma de un individuo, pues la S. T. es, como
describi un gran Maestro en 1881, "la piedra angular, los ci-
mientos de las futuras religiones de la humanidad", y el ms
fuerte de nosotros no puede hacer fracasar lo que los Guardia-
nes de la Humanidad han decretado como necesario para la. es-
pecie humana.
Lo que llamamos Teosofa es slo una parte de la ms vasta
Sabidura que alcanzarn generaciones venideras. Nuestro de-
Sber es velar porque lo que es hoy Teosofa para nosotros, sea
verdaderamente un ncleo inmutable de la Verdad Divina, y no
meramente especulaciones sobre o dogmas de pasadas generacio-
nes. La mayor parte de nosotros no estamos dispuestos a ana-
lizar constantemente si nuestras creencias son realmente la Sa-
bidura Divina o simplemente una tradicin en la que confiamos
ciegamente. Estamos prontos a proclamar que "la Teosofa di-
ce" sin estar completamente seguros de que lo que decimos es
Teosofa y no una tradicin que aceptamos sin analizar.
La fuerza ms grande para forjar el destino de los hombres
,es la Teosofa; pero aunque tenemos actualmente algunas ver-
dades de la Teosofa firmemente arraigadas porque han sido
desde hace largo tiempo descubiertas, estamos aun en busca.
de otras ms. La Teosofa es un conjunto siempre creciente de co-
nocimientos, fundados, en hechos que han de ser descubiertos,
generaciones tras generaciones. Nuestro supremo deber hacia
la Humanidad es impedir cualquier limitacin del descubrimien-
to de la verdad. El valor de la S. T. para el mundo hoy da
no estriba solamente en lo que proclama, sino tambin en lo
que no proclama. En ciertos grades problemss (como el pro-
blema sexual por ejemplo) nosotros los Teosofistas estamos to-
dava en la obscuridad, porque no tenemos todos los hechos ne-
cesarios de los cuales deducir la verdad. No insistamos, por lo
tanto, slo porque tengamos fuertes convicciones acerca de al-
gn asunto, en que nuestros puntos de vista particulares son
STeosofa, pues una ligera investigacin demostrara cun pocos
son los hechos cientficamente establecidos en que podamos ba-
sar conviccin alguna. El Teosofista ansa ms y ms verdad, y
Sest siempre listo a desechar lo que crea para aceptar un con-
cepto de la vida ms en harmona con los hechos, y, por lo tan-
to, ms just para sus semejantes. El valor de la Teosofa est
en su falta de dogmatismo y en mantener la puerta abierta a
todo nuevo descubrimiento.
Una verdad, y slo una, estamos comprometidos como So-
ciedad, y es la Fraternidad Universal. Todas las dems verda-
des de la Teosofa, pueden ser puestas en duda por cualquier
miembro de la Sociedad. Cuando lo sean, es tonto decir que "la
:S. T. est en peligro". La mayor libertad possible debe exis-





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tir en la S. T. para sus miembros en sus investigaciones de la
verdad y en la forma de servir a sus compaeros. Los teosofis-
tas deben estar en perfect libertad para iniciar cualquier mo-
vimiento religioso, educativo, artsttico, poltico, social o cient-
fico que deseen, siempre que la Fraternidad no sea negada en
la aplicacin prctica de la Teosofa por los miembros a di-
chas lneas de actividad.
Pues mientras ms aplicamos la Teosofa a cambiar ]as ins-
tituciones humans conducindolas hacia el ideal de la perfec-
cin, ms descubrimos de Teosofa. La Teosofa no es un credo
meramente intellectual, sino un Poder que se encuentra en el
corazn mismo del Espritu Divino que hay en el hombre. Al
darnos cuenta de ello, podremos todos trabajar juntos, toleran-
tes con los temperaments de los otros y no infringiendo esa
neutralidad que es esencial para la S. T. como organizacin in-
ternacional no sectaria.
El trabajo en Australia va progresando firmemente. Du-
rante los seis ltimos meses he estado dando conferencias en las
principles ciudades de este vasto continent. Las disputes en-
tre los miembros de la numerosa Logia de Sidney han sido re-
sueltas por aquellos miembros que confiaron en la direccin de
la President dejando la Logia "Sydney" y formando una nue-
va Logia, con trescientos miembros y sacrificaron valiosos de-
rechos a una gran propiedad a fin de constituir una Logia har-
mnica entire ellos mismos. Estoy seguro de que el movimiento
teosfi-co en Australia no slo se ha beneficiado con la for-
macin de la nueva Logia, sino que progresar rpidamente
como resultado de los cambios iniciados por la Presidente duran-
te su corta visit a este pas.
Mi prxima carta ser desde Adyar, done estar en Diciembre.
C. Jinarajadasa.
Adelaida, Australia, Octubre 1922.


NUEVA LOGIA

Ha sido fundada en Cienfuegos, por miembros sueltos y de la
logia Sofa, una nueva logia con la denominacin de ZARATRUS-
TA, expidindosele su Carta Constitutiva con fecha 28 de Enero
ltimo.
Es su Presidente el seor Felipe Artiles y Machado, y su Se-
cretario el seor Luis Torralbas y Leyva, cuyas direcciones apare-
cen en el directorio de esta. Revista.
Muy cordiales felicitaciones enviamos a nuestros hermanos,
fundadores de ese nuevo ncleo de fraternidad universal, que in-
dudablemente afianzar y desarrollar nuestro primer objeto, tra-
Dajando as en bien de la humanidad.








TEOSOFICA


CARTA ABIERTA A MR. WADIA
de
J. Krishnamurti, miembro del Consejo General
de la S. T. y J. Nityananda.

(Traducido por E. Flix M. S. T.)
Krotona, Hollywood, California.

Octubre, 1Q de 1922

Mi querido Wadia:
Con bastante sentimiento le el folleto que usted bondadosa-
mente nos envi, exponiendo los motivos de su renuncia de la So-
ciedad Teosfica, de la que la Doctora Annie Besant es la Pre-
sidente. Es una lstima que un trabajador tan entusiasta como
usted haya dado un paso tan deplorable, y es ms lstima an que
usted haya hecho circular ese poco meditado folleto, que nos pa-
rece expone conclusions basadas en concepts completamente
equivocados, aunque, usted afirma, con gran nfasis, que son el
resultado de veinte aos de honrado y maduro pensar.
Indudablemente la Sociedad Teosfica ha perdido un traba-
jador valiente y perseverante, y nosotros los que intentamos con-
sagrar nuestras vidas a esa Sociedad, sentiremos la ausencia de
vuestra compaa, aunque-y es casi innecesario decirlo-nues-
tra amistad ser siempre la misma. 1il,, .l..- son los amigos sin-
ceros que usted ha dejado detrs en el movimiento que usted ha
estado tan avido de condenar, y estamos seguros de que ellos la-
imentarn con nosotros su retirada de nuestro medio. Todo el
trabajo edificador que usted ha hecho en la Sociedad Teosfica,
ser un recuerdo feliz del valer de usted. En esta Sociedad, tan
llena de renunciacin y de propia abnegacin, done casi todos
estn incesantemente luchando por alcanzar la iluminacin, que
sentimos nuestra Sociedad est preeminentemente capacitada pa-
ra dar, pocos han sido favorecidos con los privilegios que el
Karma ha puesto en el camino de used. De aqu que nuestro
pesar sea an mayor.
El tono de su folleto nos convince de que usted ha escogido
definitiv5amente un sendero completamente diferente del que no-
sotros intentamos seguir, y al contestar a sus acusaciones, no nos
mueve el deseo de entrar en una controversial con usted perso-
nalmente o con aquellos que creen que su deber es atacar a la
Sociedad Teosfica, que est tan llena de generosa indulgencia.
Dos son las razones para entrar en esta discusin: primera:









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que prevalece en algunos crculos la impresin grotesca en su
equivocacin, humorstica en su fit., de imaginacin, de que no-
sotros dos simpatizamos profundamente, de alguna manera, con
las ideas que usted ha expresado recientemente en pblico, y que
parece haber estado diseutiendo privadamente con sus amigos
desde hace algn tiempo. La aparicin de su folleto nos da la
oportunidad de presenter nuestro verdadero punto de vista. Se-
gunda: que 1, naturalmente en esta Sociedad algunos miem-
bros que estn an pesando los pros y los contras, y el leer nica-
mente su folleto les dara un solo aspect del asunto, y esto pue-
de inclinarlos a la formacin de prejuicios-entre ellos; habr mu-
chos que i1,.f ..i..-'n esta Sociedad y queremos contarnos en-
tre ellos. Adems, la decision de algunos estar afectada por sus
impulsos y no desearamos dejar a usted todo el campo de in-
fluencia.
Usted ve, mi querido Wadia, que somos completamente fran-
cos: -No dejaremos que lo que consideramos un falso juicio de
usted tenga una libre mi- ii,.i-i.
Al leer su folleto, nos llaman la atencin cuatro puntos. Los
mencionaremos primero brevemente y despus los trataremos en
detalle.
1. Su extraordinaria y rotunda afirmacin de que la Socie-
dad Teosfica es actualmente desleal a la 'i.. .... 1,.
2. La persistent iif. .,. i en todo su folleto de que H.
P. B. fu, es y ser siempre, la nica fuente cierta e ;,, 1;1i.1. de
toda sabidura teosfiea, y que sus libros son los nicos exponen-
tes verdaderos de la. Teosofa.
3. Debemos .,,f ,' cndidamente, no sin sentimiento, que
nos sorprendi mueho la manera en que ousted, sin vacilar, da por
concedido, y lo proclama al mundo, que su propio juicio es abso-
lutamente incapaz de error, y que sus inferencias y deduccio-
nes son concluyentes, pue.to que estn basadas en la propia pe-
netracin de used.
4. Convencido de su propia sinceridad, usted desgraciada-
mente se hace cargo de difamar la sinceridad, honradez y capaci-
dad intellectual de todos aquellos que han rehusado llegar a las
mismas conclusions que used. Adems de sto, ha hecho usted
graves insinuaciones contra lo- actuales directors de la Socie-
dad Teosfica, especialmente respect a la probidad de su carac-
ter como Instructores.
Podemos conceder que los primeros dos puntos sean el resu'
tado de un verdadero entusiasmo, "celo, si no es demasiad
sabio"; pero tranquila y arrogantemente indicar que todos 1
que sean tan poco afortunados que no estn de acuerdo con 1
ted, son nicamente "nios en el valle, jugando con movie
sombras y tomndolas por realidades, sin ver su naturaleza -
soria", nos parece ser la actitud de uno de esos "nios en el
lHe", ms bien que la de quien "en la serena y elevada cima d








TEOSOFICA


i,.ait:;i.i" tiene "sus pies sobre las eternas nieves de la pura ra-
zn"
Analicemos estos puntos detalladamente.
1. La Sociedad Teosfica es desleal a la Teosofa.- Qu
quiere usted decir exactamente con esta frase? Por sus posterio-
res manifestaciones, la inferencia natural es que los directors
del actual pensamiento teosfico, jefes entire los cuales estn la
President de la Sociedad Teosfica y el Muy Reverendo Chiar-
les W. Leadbeater, han promulgado .-ii,-l i;:...- contrarias a las
de H. P. B. Desde el moment en que l no ocupa cargo official
dentro de la Sociedad Teosfica, el Obispo Leabeater se encuen-
tra en la misma categora que cualquiera de nosotros. Cualquie-
na influencia que sus enseanzas puedan haber ejercido, es de-
bida completamente a ese valor intrnseco que usted tan vehe-
mentemente reconoce en las de H. P. B. Su argument, pues, debe
ser que la Doctora Besant, oficialmente, y el Obispo Leadbeater,
extraoficialmente, han apartado a la Sociedad Teosfica de las en-
seanzas de H. P. B., y en una de sus manifestaciones usted
sugiere que esto ha sido hecho inteneionalmente y hasta con con-
siderable engao. Esta frase ia que nos referimos es la siguiente:
"Es necesario ver la cadena de sucesos forjada; pues cada suce-
so en s mismo parece inocuo y, en ciertos casos, hasta assume una
sutil forma de correct Teosofa. Cuando se eslabonan los sub-
siguientes sucesos con toda su verdadera importancia e interno
; ii'~~; .. .,1. la deslealtad al program original, a que se refiri
Madame Blavatsky, aparece clara e inequvoca".
Tenemos que sus manifestaciones en relacin con esto, estn
1i ,, I;, a ser tomadas en sentido errneo. Hay dos interpreta.
clones posibles de sus acusaciones: primer: que la "Teosofa
no es un sistema de pensamiento que evoluciona", y que todo es-
te sistema est contenido en las obras y en las enseanzas de Ma-
dame Blavatsky, ni necesitando ni mayor ampliacin, ni ms ex-
posicin, ni ms expansion, ni ms detallado desenvolvimiento.
Segunda : que "este sistema de pensamiento, segn fu expuesto
por IH P. B., no fu en s mismo complete y es susceptible de ma-
yor desarrollo; pero que la Doctora Besant y el Obispo Leadbea-
ter no han sido ni son capaces de ampliar y de extender este
sistema por medio de la investigacin independiente habindo-
se alejado grandemente del program original".
Examinemos ahora desapasionadamente estas dos posibles ex-
plicaciones de sus 'Wil .-... ,. Nos es impossible conocer cul
de las dos toma usted en consideracin; puede ser que sea slo
una u otra. "La Teosofa no es un sistema de pensamiento que
evoluciona." Eso es loque usted dice: Nos parece que la Teoso-
fa da, para decirlo brevemente, una explicacin de la causa y el
por qu del universe, a fin de que podamos, si lo deseamos, vi-
vir en consoniancia con las leyes de la evolucin, y no en perjudi-
cial ignorancia. Si used quiere decir que en la conciencia del







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Parabrahman, "la Teosofa no es un sistema de pensamientos que
evoluciona", encontrar seguramente un slido y casi unnime
apoyo; pero si usted expone la idea de que las obras de H. P. B..
equivalent a la conciencia del Parabrahman indicaramos, con to-
da humildad, que la afirmacin sera ms bien exagerada, an
tratndose de tan gran ser como H. P. B. especialmente si vie-
ne de quien encuentra tan fcil ver en los dems una "ausencia
de todo sentido de proporcin, de inteligencia iluminada y de
cabal racionalidad". Estamos seguros de que usted no intent.
presentar seriamente esta extravagant proposicin.
Pasemos ahora a la segunda interpretacin, la de que la Dra..
Besant y el Obispo Leadbeater, han sido y son capaces de am-
pliar y extender este sistema de pensamiento. No es nuestra in-
tencin tomar y refutar punto por punto sus arguments, sino
que intentamos slo tratar de los principios fundamentals. Pa-
ra su afirmacin de que la Doctora Besant y el Obispo Leadbeater
son incapaces realmente de extender y ampliar las doctrinas le-
gadas por H. P. B., habr muchos miles que sostendrn lo con-
trario, y sera cndido declarar que son todos ignorantes y no
honrados intelectualmente o que son sencillamente ciegos se-
cuaces. Segn esto quin debe juzgar? Despus de todo, se,
trata de la adjuracin de uno contra la afirmacin de muchos.
No sostenemos ciertamente que las mayoras tienen siempre la
razn; pero toca a cada uno decidir por s mismo. Ni usted, mi
querido Wadia, ni nosotros, deseamos hacer que la gente acepte
ciegamente nuestras creencias; encontrarn, como ya han encon-
trado, verdades en las enseanzas de todos nuestros directors.
Usted confina la verdad a un director, mientras que nosotros, coni
otros muchos, hemos encontrado verdades tambin entire sus gran-
des sucesores, y esto despus de diligente reflexin.
Todos andamos por terrenos inexplorados cuando discutimos,
la capacidad spiritual, y usted se ha encargado de emitir jui-
cio, pues ha condenado la direccin de la Doctora Besant y del
Obispo Leadbeater. Ha expuesto ciertas razones en apoyo de su
juicio, que used sin duda consider irrefutables. Pero durante
la vida de Miadame Blavastky, personas tan "inteligentes" como
usted, han apelado a los mismos arguments para tratar de demos-
trar que era una charlatana. Los mandates de los Maestros "men_
sajes, rdenes e instrucciones", fueron dados con la misma fre-
cuencia que hoy da, probablemente ms a menudo. Sin duda si
hubisemos vivido en aquellos das afortunados, la terrible H.
P. B. nos hubiese sometido a mayores pruebas,-pues usted pare-
ce considerarlas como pruebas-ya que haba muchos Wadias pu-
blicando folletos tendientes todos a demostrar su propia rectitud,
la exactitud de su propio juicio, y tratando de probar cmo ella,
se haba apartado del "impulso original". Ahora que esa gran
damna ha muerto, used amablemente se adelanta, abrindose pa-
so hacia el frente con los codos, y declara qus used "acepta a HI.











TEOSOFICA


P. B. como el Mensajero de la Gran Logia, por el mrito intrn-
seco, el valor y la verdad de su Mensaje". Mi querido Wadia,
no puede ser possible que haya algunos lo bastante sensatos en su
propia generacin, que no esperen a que el mensaje sea santifi-
cado por la muerte del Mensajero? Hay muchos miles de perso-
nas hoy da, en el mundo entero, que estn dispuestos a hacer las
mismas aseveraciones acerca de la Doctora Besant y del Obispo
Leadbeater que usted hace sobre H. P. B.; pero, usted se con-
sidera en situacin de condenarlas como desgraciadamente ig-
norantes, o como no honradas intelectualmente-dicho claramen-
te, como farsantes. Es sta al actitud de quien ha estado en "la
cima de la montaa" y que nos ha visto a nosotros, pobres nios,
"jugando en el valle"?
Usted declara despus que "los nobles ideales de la tica teo.
sfica son explotados y arrastrados y arrastrados por el lado del
psiquismo y de la inmoralidad". Despus de veinte aios, que us-
ted dice ha empleado en trabajar en y para nuestra Sociedad,
debemos tomar sta pasmosa frase como su respetada opinion
acerca de los resultados del trabajo hecho en el tiempo que la
Doctora Besant ha desempeado su cargo? La Doctora Besant
ha trabajado durante ms de treinta aos por la regeneracin
moral y poltica del pas de usted, que es tambin el nuestro; su
vida toda ha sido consagrada al servicio de la humanidad, y
stos son los trminos con que usted aclama sus sacrificios! Sen-
timos infinita tristeza por haber usted llegado a escribir tan des-
cabelladas afirmaciones. Pues le ruego recorder que esas mis-
mas palabras, que used desgraciadamente ha escrito, han sido
esgrimidas con igual irresponsabilidad, contra la porta-luz Ma-
dame Blavatsky. La pasin del moment nos arrastra a extra-
vagantes desatinos, que deploramos amargamente aos despus.
Quin de entire nosotros se atrevera a lanzar piedras a todos o
a algunos de los que han luchado tan noblemente, a algunos de
los que han proporcionado tanta felicidad a miles de personas, y
que han sufrido tanto por lo que estaban convencidos de que era
la verdad? Su renuncia de la Sociedad Teosfica la sentirn mu-
chos; pero su folleto ser motivo de mayor pesadumbre an.
2. Trataremos ahora del segundo punto, a saber: que H. P.
B. es la nica fuente de la verdadera Teosofa. De nuevo decla-
ramos que no podemos career que used intent exponer esta idea
en toda su seriedad. Es este espritu, nos parece, el que ha sido
la causa, a travs de las edades, de guerras religiosas, encarniza-
das persecuciones, crueles y fanticas inquisiciones, y es este cn-
cer el que lenta, pero seguramente, envenena la pureza original
de todas las religiones. "Mi Dios es el nico Dios, y todos los de-
ms Dioses no son ms que malignos Bhuts", es el grito de gue-
rra de los ignorantes y los ciegos. Es un sacrilegio explotar el
nombre de ella en una causa semejante. Una de las cosas esen-
ciales de la Teosofa, nos parece, es que debemos reconocer la










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verdad donde quiera que est, y quienquiera que la ensee, y en:
cualquier religion que se encuentre; pues
Gurdate de los prejuicios! La luz es buena, sea cual
sea la lmpara donde brille. Una rosa es bella, sea cual sea
el jardn donde florezca. Una estrella tiene el mismo fulgor,
ya brille en Oriente o en Occidente".
Este ha sido pues, su studio sincero y entusiasta durante vein-
te aos: que la luz de la verdad viene por una sola ventana; o,.
por lo menos, as nos parece a los que diferimos a usted. No pue-
de usted darse cuenta de que todas las cosas bellas y ciertas que
usted dice de H. P. B. encuentran eco en nuestros corazones, no
slo por lo que a ella se refiere, sino tambin por sus grandes su-
cesores, que han "laborado en el campo de la Antigua Ermita"?'
En el porvenir, cuando nuestros actuales instructors hayan de-
saparecido, el mismo espritu de fanatismo lanzar el grito de:
"Volvamos a Besant", "el Hrcules spiritual de corazn de len,
y ojo de guila", "seguid la lnea recta de los maestros de A. B."
y cuando se pregunte por qu hay que "volver a Besant", segura-
mente se responder: "Si no volvemos a A. B., vayamos hacia
A. B.; lo que nos interest son las ensefianzas de A. B. y el sagra-
do deber de los teosofistas es no desechar las doctrinas de sus:
libros". Usted, que es tan ferviente en destruir lo que consider
que son d... i[.-. fanatismos, ciegas extravagancias de los que bus-
can otro sendero que el de usted, es el primero en salir triunfal-
mente con su propia sacerdotisa, modelada con su propia imagi-
nacin, en una sociedad dogmtica, a estilo de iglesia de su pro-
pia formacin. Es tan fcil encontrar citas adecuadas y perti-
nentes en los libros para vindicar las propias teoras de uno, es-
pecialmente cuando los autores mismos son incapaces de expli-
car su verdadero significado! Creemos que fu Talleyrand quien
dijo que si se le daba una carta de un ciudadano inocente, encon-
trara en ella lo bastante para colgar al desgraciado escritor. Se-
guramente que no sera tarea difcil llenar estas pginas con ci-
tas de libros de H. P. B. piara demostrar que usted mismo, mi
querido Wadia, es uno de aquellos contra quienes debemos pre-
cavernos. Realmente usted mismo nos ha suministrado conve-
nientemente el siguiente extract: "Las advertencias de H. P.
B. sobre los falsos profetas de Teosofa y sus monstruosas exa-
geraciones y tontos proyectos e imposturas"; tambin "no per-
mitis que ningn hombre cree un papado en vez de Teosofa"...
"nadie que pertenezca a la Sociedad Teosfica debera considerar-
se ms que, a lo sumo, un discpulo-y-maestro que no tiene
derecho a dogmatizar". Y usted quisiera que todos nosotros
aceptsemos a H. P. B. como a nuestra Papa, y a usted como su
nico intrprete? Como dijo un amigo nuestro: "por mi parte, la
tirana de un libro es ms cruel y ms pesada que la tirana de-
de un individuo, porque es menos elstica y porque con ella no
hay apelacin. Y tan pronto como se utilizan los textos para ata-










TEOSOFICA


car a un oponente, me parece que su inspiracin spiritual ha
desaparecido". Todas las difamaciones que usted desgraciada-
mente ha credo convenient lanzar sobre la Sociedad Teosfica,
las insinuaciones contra nuestros actuales directors, y las into-
lerantes reflexiones que usted ha hecho contra aquellos miembros
de la Sociedad Teosfica que, ejerciendo su derecho de pensar
libremente, han llegado a tener concepts de la Teosofa distin-
tos a los de usted, se-apoyan en citas de H. P. B., interpretadas
por usted mismo. Este espritu de dura falta de f en aquellos
que han sido sus amigos, compaeros y colaboradores dufante ca-
si veinte aos, es una de las muchas tragedies que parecen ser
necesarias para asegurar el xito de nuestro movimiento.
3. Nuestro tercer punto lo hemos tratado brevemente y ex-
tendernos en l, sera una infraccin de las reglas de amistad y
cortesia.
4. Trataremos ahora del ltimo punto, que llama la atencin
hacia la rotunda declaracin de usted, de que "la Sociedad Teo-
sfica no es ya una Sociedad de personas que buscan la sabidu-
ra, sino una organizacin done los muchos screen en los pocos y
donde el seguir a stos ciegamente ha llegado a prevalecer; que
tiene de un lado manifestaciones incomprobables y del otro extra-
vagante incredulidad; donde tenemos falsas nociones de la devo-
cin y la lealtad, creencias en falsas doctrinas y el culto a las
personalidades".
Estos son algunos de los extravagantes reproches que usted
poco amablemente esgrime contra nosotros y que, a su vez, sir-
ven como armas contra los directors que nos han coducido a "la
fangosa corriente que aplaca nuestra sed al mismo tiempo que
nos envenena".
Aparentemente usted se opone resueltamente a las actuales
tendencies de la Sociedad, porque usted dice que se ha apartado
del camino que los maestros deseaban tomarse. Usted se basa
para decir eso en la interpretacin de usted de las enseanzas de
Madame Blavtsky; y aquellos que empleando tanta inteligenci co-
mo usted siguen sus propias interpretaciones, y que han llegado
sinceramente a -creencias contrarias a las suyas. son todos conde-
nados por usted, como "nios que toman las sombras como reali-
dades" y condena tambin los products de su inteligencia e in-
tuicin, considerndolos como "supersticiones y falsas doctrinas".
Usted est dispuesto a reconocer inteligencia y sincero deseo de
adquirir conocimientos en aquellos que llegan a las mismas con-
clusiones que usted: a stos les da la bienvenida como verdade-
ros hermanos teosofistas; pero, si prefiriesen seguir a cualquier
otro intrprete, el desprecio de usted por su inteligencia, y hasta
por su honradez, no conoce lmites. No son entonces "investiga.
does de la Sabidura", sino crdulos nios. Esto nos parece sel
el mismo espritu de intolerancia que predict a todos los no cre-
yentes eterna condenacin. Innumerables miembros de la Socic-










REVISTA


dad Teosfica, estn luchando sinceramente por adquirir la sa-
bidura divina, y en su sendero estn dispuestos aceptar ayuda
de todos los que se la presten. No constitute esto una Sociedad
de "personas que buscan la Sabidura"? Si esto no basta, cul
es su concept de "uno que busca la sabidura"? Un catlico
dogmtico, un mahometano fantico y un Hindu intolerante, de-
clara a cada uno decididamente que un verdadero investigator
slo puede encontrarse en su propia religion, y que fuera de su
religion, no puede haber sabidura, y cada uno de ellos sealarn
el purgatorio que aguarda al infield.
Usted, mi querido Wada, a su vez nos asegura que estamos
navegando hacia un bancoo de arena del pensamiento, donde
quedaremos como carcasa embarrancada". Por qu esta terrible
profeca? Porque hemos encontrado la verdad donde usted no
puede encontrarla; porque creemos en cosas de las que usted arro-
gantemente se mofa; porque nuestro intelecto nos ha sealado
un camino distinto del de usted; porque aceptamos y damos la
bienvenida como verdaderos Mensajeros, no solamente a Mada-
me Blavastky, sino tambin ia la Doctora Besant y al Obispo Lea.
beater; porque aceptamos la interpretacin de quienes han sido
discpulos personales de, y preparados por, H. P. B., en vez de la.
vuestra; por "la iluminacin que su mensaje trae y la inspira-
cin a que da origen"; porque las enseanzas dadas desde la
muerte de H. P. B., tienen "la abrumadora evidencia de su vali-
dez"; porque "su consistencia es complete"; porque "hemos ana-
lizado con reverencia y humildad, usando lo mejor de nuestra
capacidad intellectual la calidad de estas enseanzas; porque
"recorremos sin vacilaciones el sendero hacia nuestra meta, y
porque nosotros tambin hemos vislumbrado la vision".
Usted observa adems, que la Sociedad es ahora "una organi-
cion done los muchos creen en los pocos y done seguir a stos
ciegamente ha llegado a prevalecer". Esta obtusa afirmacin nos
parece ms bien una objecin ftil, porque en cualquiera escuela
todos los que creen que merece la pena estar en ella, deben nece-
sariamente seguir la direccin del instructor que han escogido; en
otras-palabras, en ella los muchos creen en los pocos. Esto es tan
evidence que no necesitamos insistir sobre este punto. Pero su
principal reparo parece ser que deba haber en los pocos la misma
creencia que usted tiene; y puesto que usted mismo no cree en
"esos pocos", usted est convencido de que la creencia de los otros
en "esos pocos" es slo seguirlos ciegamente. Esto nos parece ms
bien un ejemplo de la actitud intolerante y dogmtica que usted
adopta en todo su folleto hacia los miembros de la Sociedad que
ha dejado.
Nosotros mismos hemos odo, innumerables veces a la Doctora
Besant y al Obispo Leadbeater, declarar en pblico y en privado
que es su intencin que se amplen y expliquen por medio de la in-
vestigacin independiente, las enseanzas primeramente dadas







TEOSOFICA


por Madame Blavatsky. Hemos odo, innumerables veces a la
Doetora Besant y al Obispo Leadbeater en reuniones pblicas y
privadas, reiterar, con gran nfasis, que los resultados de sus in-
vestigaciones clarividentes deben ser examinados y pesados, que
sus enseanzas no deben ser aceptadas ciegamente y que aquellos
que deseen seguirles deben usar su propio juicio independien-
te en todas las cosas. Naturalmente, como ocurre en todo movi-
miento de esta clase, hay sin duda algunos para quienes la de-
vocin que no pregunta, es el sendero de la iluminacin; y puesto
que usted ha vivido durante algn tiempo en la India, usted por
supuesto entender qu papel tan noble y glorioso los Bhaktas han
desempefiado, y todava desempean, en el Hinduismo. Usted nos
conoce a los dos lo bastante y hemos discutido el asunto tan a me-
nudo, que usted sabe bien que la aceptacin ciega no es nuestra
lnea de evolucin, aunque no condenamos a los que toman un sen-
dero completamente diferente. Sin embargo, las conclusions a
que hemos llegado, son diametralmente opuestas a las de us-
ted. Esperamos que usted no pensar que presumimos demasiado
cuando le decimos que hemos ejercitado tanta inteligencia y hon-
radez de propsito como usted sostiene ha hecho. Hay miles de
personas que estn tambin exactamente en la misma situacin
nuestra.
Usted dice tambin que tenemos "manifestaciones incompro-
bables de un lado, y extravagant credulidad del otro". oQuie-
re usted decirnos, mi querido Wadia, que usted personalmente ha
comprobado y experimentado todas las manifestaciones que H. P.
B. ha hecho en sus libros? Estamos seguros de que usted no pue-
de posiblemente hacer esta sobrehumana afirmacin; lo que us-
ted sin duda quiere decir, es que ciertas experiencias personales
le han dado pruebas de que Madame Blavatsky era digna, de su
confianza. Todas aquellas otras manifestaciones de H. P. B. que
used personalmente no ha tenido la capacidad para comprobar,
usted no las condena como "incomprobables manifestaciones",
indignas de su atencin, sino que adoptar ms bien la ac-
titud del estudiante que escucha, con profunda atencin y res-
pecto las enseanzas de quien ha demostrado su sabidura par-
cialmente, y usted considerara un deber honroso esperar hasta
que pueda personalmente establecer su exactitud, antes de po-
der condenarlas justamente. En sus conferencias, hemos odo a
usted extenderse sobre detalles que no son ciertamente de su ex-
periencia personal. Sin embargo, desde el moment que used ha
puesto una fe tan absolute en su instructor, usted da por conce-
dida la verdad de algunas de sus enseanzas. Esta nos parece ser
una de las inteligencias elementales que deben existir entire el
instructor y el discpulo, ya. sea en espiritualidad qumica, mate-
mticas o cualquiera otra ciencia. Esta actitud cuerda e inteli-
gente nos parece que prevalece entire los ms profundos y, por
consigniente, ms tiles, estudiantes de nuestra criticada so-
ciedad. Su extravagant conclusion de que esta actitud no exis-







REVISTA


te entire nosotros, no puede ser lanzada a la cabeza de los miem-
bros; pero la consideramos como el ipse dixit del investigator que
emprende su bsqueda con opinions preconcebidas,-"el defecto,
querido Bruto", no est en la Sociedad Teosfica.
Este razonamiento nos parece que se aplica con igual fuerza a
muchas de sus imputaciones contra la Sociedad Teosfica, pero
hay una indicacin que no podemos dejar pasar sin comentarios.
En su carta-renuncia a la Presidente y al Consejo General de
la Sociedad Teosfica, usted expresa su opinion que "los nobles
ideales de la tica teosfica son explotados y arrastrados por
el lodo del psiquismo y de la inmoralidad". Aun desde el co-
mienzo de la Sociedad, esta forma particular de calumnia ha sido
el arma favorite do casi todos los que han pretendido ser los ni-cos
verdaderos "defensores de la fe". En su afn por daar a la
Sociedad Teoffica, usted quizs ha olvidado que nuestra Socie-
dad no ha visto nunca das tan apacibles de psiquismo como cuan-
do nuestro Jefe era la gran Blavatsky.
Estamos completamente seguros de que todos aquellos que
rivalizaban entire si por lanzarle el lodo a ella, no afectaron en
forma alguna el esplendor de su Mensaje. Estamos tambin com-
pletamente seguros de que ms frecuentemente le divertan que
le molestaban esos groseros ataques, y mentes lascivas se entre-
gaban al juego favorite de tratar de encontrar en su moral un
blanco para sus bajos ataques. Estas acometidas contra su ca-
rcter no han disminuido en manera alguna la gratitud y el res-
pecto que los miembros del mundo entero sienten por ella, ni
se ha empaado en grado apreciable el brillo de su Mensaje. Aho-
ra que ha muerto, todos los que tienen agravios contra la So-
ciedad Teosfica, encuentran en su nombre un arma til con que
atacar a sus oponentes.
Su intenso deseo de poner en evidencia a la Sociedad Teos-
fica, lo ha llevado a former esta escandalosa trama acerca del
"lodo de la inmoralidad": Es tan completamente falsa, que es di-
fiil comprender qu fin pueda perseguirse con esta manifesta-
cin. Trata usted de dar la idea de que han habido individuos
inmoraics? Si ste es el caso se atrevera alguien a afirmar que
los ideals de una religion o secta sean "arrastrados por el lodo
de la inmoralidad", porque algunos que profesen esa religion o
secta hayan sido inmorales? Si un hermano dbil cae en su sen-
dero hacia la verdad es por ello menos sagrado ese sendero?
Seguramente se trata de una confusion de personalidades con
principios. Sentimos verdaderamente que usted se haya dejado
agregar al nmero de aquellos cuya pasin por la calumnia pa
rece ser ms fuerte que su deseo por la verdad.
No sera tarea difcil encontrar arguments meramente inte-
lectuales para refutar cada uno de los cargos que con tanta fa-
cilidad used hace contra la Sociedad Teosfica, sus jefes y sus
miembros; probablemente si nosotros mismos nos dedicaramos a







TEOSOFICA


ello, podramos encontrar innumerables imperfecciones en nues-
tra Sociedad. Ninguno de nosotros es tan confiado o tan obsti-
nadamente ciego, que no pueda ver las limitaciones y defects de
nuestra Sociedad y somos tan entusiastas en nuestro deseo de
descubrir nuestros puntos dbiles como cualquier crtico con fi-
nes meramente destructivos. Nos parece que para ser un verda-
dero y sincero teosofista, uno debe darle la bienvenida a toda cr-
tica y amistosa y edificante, que est basada en un sentimiento
real de fraternidad y de amor hacia la Sociedad. En el pasado,
nosotros mismos nos hemos entregado a la crtica vana e irrespon-
sable que, aunque con algn fondo de verdad, no mejoraba el
asunto sobre el cual emitamos nuestro juicio, ni desarrollaba la
verdadera vision internal en nosotros. En verdad, la principal
funcin de esta forma de crtica es estimular nuestra vanidad y
mantenernos en nuestra presuncin.
En nuestra Sociedad nunca ha faltado la crtica y tenemos gran-
des esperanzas de que nunca faltar; cada Juan, Pedro o Toms
que consider tiene sus agravios, basados en alguna dificultad
personal o en alguna otra causa de pesadumbre igualmente pue-
ril, cree que es su solemne y sagrado deber apresurarse a im-
primirla, y a desahogar en virulento lenguaje su vanidad lasti-
mada. Otro hecho digno de atencin es que no se ha conocido
nunca que estos detractors carezcan de un motivo grande y noble
para su torrente de injuries. En verdad estn invariablemente
"parados en la elevada y serena cima de la montaa, con sus pis
sobre las eternas nieves de la pura razn", mientras que aquellos
que son desgraciadamente ultrajados estn tambin invariable-
mnente "jugando como nios con caracoles vacos en el valle de la
ilusin". Aunque nuestras exigentes facultades crticas no sean en
manera alguna inferiores a las de ousted, nosotros, por nuestra
parte, deseamos permanecer fieles a esta criticada Sociedad, aun-
que muchos la hayan abandonado para unirse a otras que a su vez
recibirn, sin duda, su temida desaprobacin. Sinceramente espe-
ramos, y queremos recalcar esto especialmente, que la Sociedad
dar siempre la bienvenida a la crtica bien intencionada, noble y
afectuosa; pero deseamos indicar que todo deseo intense y ver-
dadero de aceptar la crtica, se debilita y muere cuando la cen-
sura es hecha en forma spera y apasionada. Ha sido una sor-
presa para nosotros que aquellos que han sido tan asiduos en el
studio de las doctrinas teosficas, al oir por vez primera un le-
ve rumor de perturbacin, hayan olvidado practicar lo que tan
afanosamente han aprendido. Es una lstima que todos aquellos
que rompen sus lanzas tratando de perjudicar a nuestra Socie-
dad, pierdan toda idea de proporcin y de sano juicio; al volver-
se contra la Sociedad Tesofica, parecen haberse incapacitado
para ejercitar el sentido comn corriente, el cual, en casi todos
los casos, resolvera la dificultad que ellos mismos han creado.
Muchos de los trastornos, tanto graves como triviales, creemos
que han tenido su origen en alguna afrenta, prevencin o prejui-








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cio personales, o en las sensibilidades de algunos, que han sido
inconscientemente heridas o ignoradas. Habiendo sido as per-
sonalmente lastimados, comienzan a reunir material con que man-
tener iabierta esa herida, y pensando constantemente en sus ofen-
sas llegan, con su imaginacin, a former una montaa de lo que
era una colina. Estamos seguros de que el process de esta acu-
mulacin gradual es en la mayora de los casos enteramente in-
consciente; pero conforme pasa el tiempo, el asunto meramente
personal se convierte para ellos en una cuestin de principios, que
afectan a los mismos cimientos de la Sociedad Teosfica, y enton-
ces estn convencidos de que es su deber hacer proslitos, promul-
gar sus agravios, y publicar innumerables folletos. La herida que
pudo haberse curado con un poco de determinacin para juzgar
impersonalmente, ha llegado a abrirse tan seriamente, que lle-
ga a ser casi incurable. Entonces viene un instant en que las
antiguas amistades, gratitud, reverencia y la cualidad ms esen-
cial, la benevolencia, se olvidan por complete, pues ha llegado
el moment, seguramente algo tarde, de desplegar el estandarte
de las impersonalidades en que sus actos dudosos debe ser excu-
sados, pues han descubierto que slo ellos estn luchando por La
verdad. Sigue entonces la secesin triunfal y el repentino y vocin-
glero descubrimiento del nico movimiento donde uno puede sin
peligro buscar la verdad. Finalmente, cansados de la dispute, la
crtica y la propia glorificacin, nos consagramos a la obra de
indicar al mundo falto de iluminacin, cunto ms feliz sera con
slo seguir el sendero de "la verdadera T.eosofa", ponindonos
como ejemplo a nosotros, que todava no hemos aprendido a tra-
tar como hermanos a nuestros compaeros teosofistas.
Estamos sin duda, familiarizados con los nobles ideales enun-
ciados al final de su folleto, pues, no hemos odo casi las mismas
palabras de labios de nuestra maravillosa Presidente, que ha
reiterado innumerables veces esos esplndidos sentimientos? Pe-
ro an aqu los prejuicios del autor echan a perder los nobles
sentimientos expresados. Esperamos que usted nos perdonar
si decimos que consideramos todo el folleto como una mezcla de
semi-verdades y de prejuicios, y esto constitute nuestra opinion,
el mayor peligro para aquellos que no conocen todos los hechos.
Todos sus amigos sentirn que usted se haya entregado a in-
sinuaciones contra la verdadera sucesora de H. P. B., la Doctora
Besant, y que usted no haya percibido la evidence sabidura de ha-
ber expuesto francamente su caso; pero quizs usted puede consi-
derar que esto sera una presentacin de meras personalidades.
Aunque usted no ha mencionado una sola vez los nombres de la.
Dra. Besant y del Obispo Leadbeater en todo su folleto denuncia-
torio, sin embargo, todas las detracciones contra el present esta-
do de la Sociedad Teosfica se reflejan innegablemente sobre
nuestra gran Presidente y hay muchas alusiones, claras para todo
Teosofista, dirigidas contra el Obispo Leadbeater. Ni una sola










TEOSOFICA


vez ha mencionado usted francamente los nombres de las perso-
nas contra las cuales el ataque est dirigido; pero quizs este fo-
lleto sea el precursor de ataques ms director.
Usted ha hecho algunas manifestaciones acerca de la E. E.,
olvidando, sin duda, la sagrada promesa que usted hiciera. Sien-
do una promesa religiosa podemos difcilmente career que un Hin-
du la haya quebrantado. Sin embargo, la prueba escrita, testimo-
nio innegable del incumplimiento de ese compromise de honor,
estamos seguros traer intensos remordimientos por haberse de-
jado traicionar por una conduct tan pasmosa.
Quizs usted no tome en cuenta nuestra indicacin de que en
su prximo folleto, mi querido Wadia, sera mejor para usted
no emplear otra vez la muy poco afortunada frase: "yo dejo
la Sociedad Teosfica en inters de la Teosofa", que es segura-
mente una expresin desafortunada.
Hemos contestado sus manifestaciones, no con la vana espe-
ranza de convencerle, ni con ningn espritu de venganza, ni con
el fin de exponer nuestras teoras para contrarrestar las de us-
ted, ni con ideas de controversial, sino para que pueda usted es-
tar completamente persuadido de que hay un punto de vista
opuesto al de usted, igualmente sincero, igualmente bien equili-
brado, y que es igualmente el resultado de diligencia intellectual
sincera y honrada. Hay siempre, naturalmente, muchos aspects
de un mismo asunto; pero lo que ms necesita el mundo hoy da en
todos los departamentos de la vida y del pensamiento, es un es-
pritu unificador, pues la acentuacin del instinto de separati-
vidad es la responsible del present caos, tan lleno de desespera-
cin. Tommonos a nosotros mismos como ejemplo. Los tres
tenemos la misma idea en lo que respect a la meta a alcanzar
por cada uno de nosotros; hasta ahora hemos pasado los estrechos
lmites de la intolerancia religiosa; sin embargo, cuando llega-
mos la los medios que hay que emplear, el sendero que deba se-
guirse hacia esa meta, vemos entonces cuan poco nos hemos li-
bertado de la devastadora influencia de la intolerancia. Por qu
perdemos tanto tiempo y las pocas energas de que disponemos,
en discutir sobre cul es el sendero que debemos seguir, cuando
cada uno de nosotros necesita cada tomo de energa para alcan-
zar algn sendero? Reservemos nuestra dbiles fuerzas para la
area realmente abrumadora que tenemos ante nosotros, la de es-
calar las escarpadas cumbres. Cmo sabemos que, despus de
todo, nuestros dos senderos podrn no unirse despus de la curva
o que no se unirn hasta el amargo fin? No podemos esperar pa-
ra criticarnos unos a otros, hasta que hayamos llegado a las al-
turas del Parabrahman?
La Teosofa es la "piedra angular" de todas las religiones;
y creemos que nuestra Sociedad es lo bastante tolerant para dar
albergue y abrigo a los reformadores de todas las religiones. Ca-
da reformador teosofista aplicar la teosofa a su propia religion










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de acuerdo con su inspiracin; esto sin duda dar por resultado
algn movimiento prctico, y suponemos que todos esos movi-
mientos encontrarn la oposicin de todos los miembros intole-
rantes de la Sociedad. Es uno de nuestros ms vivos deseos ver
que en la India se inicie un movimiento que aclare y simplifique
el Hinduismo a la luz de la Teosofa; tericamente, esto encontra-
r poco oposicin, mientras este deseo no descienda del plano
mental; pero cuando una organizacin active comience a for-
marse y a encontrar entusiastas sostenedores, el Hindu ortodoxo
se unir el teosofista intolerant en el esfuerzo para aplastar esa
reform. En la Sociedad se elevar el grito de que la Sociedad
Teosfica est siendo Brahmanizada, que la Teosofa est siendo
explotada en favor del HIinduismo y tambin se oirn otras que-
jas con las cuales estamos ahora familiarizndonos. La Teosofa,
como usted dice, es la "Causa de nuestra Madre Patria", como es
la causa de todo pas. Esta frase, que usted ha empleado, nos ha-
ce esperar que usted nos dar su tolerante ayuda en la India cuan-
do llegue el moment de aplicar la Teosofa al Hinduismo.
Su accin al dejar la Sociedad Teosfica, puede, en nuestra
opinion, compararse a la de un hijo que criado con cuidado, aban-
dona a su madre por alguna desavenencia trivial, que l ensegui-
da presentar gustoso al mundo como un serio rompimiento. Es-
peramos confiadamente el da de la feliz reconciliacin, y depen-
de enteramente del hijo el que la misma tenga lugar.
Quedamos, siempre sus sinceros amigos,

J. Krishnamurti.
J. Nityananda.




Primer Congreso Nacional de Mujeres


La Federacin Nacional de Asociaciones Femeninas de Cuba
ha acordado celebrar un Congreso Nacional de Mujeres, que
tendr lugar en la Habana en los primeros .das de Abril pr-
ximo.
La logia Annie Besant ha recibido una corts invitacin para
ese acto y para designer una Congresista que en l la represent
y desarrolle un tema, y correspondiendo con gratitude a tal de-
ferencia, la mencionada logia ha designado como congresista a
nuestra hermana la seiora Matilde de la Villesbret, la que desa-
rrollar un tema adecuado desde nuestros puntos de vista.









TEOSOFICA


MENSAJE DE LOS MAESTROS

A los miembros de la Sociedad Teosfica, trasmitido
por el Coronel Olcott tres semanas antes
de su muerte, el 20 de Enero de 1907.

"Que los que creen que Nosotros existimos, que estamos de-
trs del movimiento teosfico y tambin que continuaremos em-
pleando este movimiento como agent para elevar a la humani-
dad,-que saben que Nosotros a veces estamos obligados a ser-
virnos, para Nuestra obra, de instruments imperfeetos, a falta
(de instruments perfectos;-Cesad en estas agitaciones y en es-
tas discordias,-cesad de perturbar la Unidad de la Fraternidad
y de debilitar as su fuerza; trabajad juntos en armona a fin de
capacitaros para llegar a ser para Nosotros instruments tiles
para ayudar Nuestra obra en vez de obstaculizarla. Colocados
detras del movimiento teosfico Nosotros a veces somos impo-
tentes para prevenir los obstculos y las perturbaciones que de-
ben inevitablemente suscitarse a consecuencia del Karm-a indi-
vidual; pero vosotros podis ayundarnos muchos rehusando tomar
part en esas discordias y viviendo lealmentc el ms alto ideal
possible de la Teosofa. Si algn suceso parece ser injusto, tened,
confianza en la Ley, que jams deja de ajustar las cosas. Cesad
de arrojaros en querellas y de tomar part en discusiones, y per-
maneced unidos en el amor fraternal. Puesto que formis part
del gran Yo Universal, no es contra vosotros mismos contra
quien luchis? Los( pecados de vuestro hermano no son vuestros
propios pecados? iPaz! i i Tened f en Nosotros!!




17 de Febrero, "Da de Adyar"

Recordamos a nuestros hermanos que el prximo da 17 de
Febrero es el propuesto por Mlme. de Manziarly y aprobado por
Mrs. Besant para conmemorar tres fechas notables, que son: la
muerte de Giondano Buno (17 de Febrero de 1600), el nacimiento
de Mr. Leadbeater (17 de Febrero de 1847) y el fallecimiento del
Coronel Olcott (17 de Febrero de 1907.) La fiesta o sesin ex-
traordinaria que se celebre lleva el nombre de "Da de Adyar".










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Nuestras visits a este Mundo


De la obra "Frutos colectados de las Enseanzas Ocultas"

Por A. P. Sinnett

Traduccin por J. M. Lamy. M. S. T.

(Finaliza).

Antes de examiner el mtodo o los mtodos, pues son various,
por medio de los cuales se realizan las reencarnaciones, echemos
una ojeada a la necesidad esotrica para el process.
Los Telogos, al confundir por complete a Dios y la Natura-
leza, es decir,-al Poder Divino Supremo y el mecanismo de la
manifestacin,-han enseado al pueblo a pensar en la vida te-
rrenal y sus condiciones con desdn, (si pueden), y a contemplar
un porvenir eterno de himnos, alas e instruments musicales in-
feriores, con tanto ardor como permitan las circunstancias. Pero
otros conocimientos ms amplios nos permiten hacernos cargo
de que la vida terrenal est en la misma relacin con el future
spiritual, que,-durante esta vida,-los negocios o la labor de
un hombre estn con los placeres que le esperan tras el xito.
Los lentos process al principio de la evolucin preparan al
Ego para obrar en la vida terrenal. Luego tiene que hacerlo, y
obtener el resultado. Pocos Egos alcanzarn xito en la primera
prueba. La naturaleza es muy paciente, y ofrece repetidas opor-
tunidades para probar de nuevo, o sean, muchas encarnaciones
con perodos de descanso entire cada una de ellas. Solamente aqu
pueden ellos operar. Los pensadores poco escrupulosos imagi-
nan vagamente que el progress spiritual, sin proveer ningn
esfuerzo para ello, se alcanzar de algn modo en los plans es-
pirituales despus que se han descartado con menosprecio los
obstculos de la existencia fsica. En este plano eso sera como
la idea que un hombre de negocios podra tener de la vida, si
supusiese que le iban a llover las rentas por si solas, pasndose
todo el tiempo entire el lujo y las comodidades de su hogar, sin
ocuparse de ir a su oficina. Las consecuencias no se produce si
no se acumulan las causes que las original. Esta verdad tan sim-
ple es la que gobierna el progress spiritual al igual que los pro-
cesos manifactureros. La madera no se convierte espontneamen-
te en sillas y mesas. El alma humana debe ser moldeada antes de
ocupar su lugar,-como puede hacerlo si todo march bien,
en la Jerarqua Divina; pero al revs de la madera, tiene dentro
de s el poder de darse forma a s misma, y ningn carpintero







TEOSOFICA


xterno puede realizar el cometido; empresa larga y a veces te-
liosa que solo puede llegar a concluir con xito en el obrador. En
tn lenguaje ms cientfico, la vida fi..ii: es la condicin en que
todos principiamos la labor de educarnos a nosotros mismos as-
cendiendo a los plans Divinos, labor estupenda cuyos escalones
tienen sus comienzos propios. Nosotros principiamos la jornada
ascensora en una vida o en otra. Hacemos algn progress que
ilumina el perodo superfsico de descanso y fruicin, y si per-
severamos ascendemos ms en la prxima ocasin. Nadie hace
ms que lo que hace el progress en una vida terrenal. Si se pro-
pone uno caminar desde el extremo de la Tierra hasta el norte
de Escocia, en un solo da no puede recorrer toda la distancia,
pero si march todos los das eventualmente llegar. Pero si so-
lo se le permitiera hacer todo el recorrido en un solo da, no lo
hara. Esta comparacin es perfectamente slida. Si solo se nos
concediera una vida, jams l-L.i.','ii.-.. a la cspide de nuestro
destino possible. Hay ciertamente various aspects de progress con
la rigidz aparente de la anterior afirmacin, sobre la necesidad
de alcanzarlo laborando aqu en la Tierra. En ciertas escalas de
*i .... debemos estar en contact con plans, superfsicos; pero
la aspiracin de ponernos en contact con ellos, ha de haber co-
menzado aqu en primera instancia. La importancia de la vida
fsica y sus oportunidades no puede as encarecerse, su frecuen-
te renovacin es de absolute necesidad, profundamente encaja-
da, por as decirlo, en el program Divino de la evolucin hu-
mana,
Los mtodos por los cuales se realizan las reencarnaciones
varan ampliamente, segn el estado de desarrollo de cada Ego.
Para unos cuantos, relativamente, muy distantes, entran en jue-
go ciertas combinaciones.
Tratando primero de la enorme mayora que include a las
razas civilizadas y salvajes, el curso del renacimiento segua, no
por leyes ;..._,i., inherentes a la material, sino por Seres de un ni-
vel inmensamente alto de d,;'.ln!.Ld Divina, conocidos por los
estudiantes ocultistas como Seores del Karma. Segn lo que
sabemos, su jurisdiccin colectiva se extiende sobre todo el Uni-
verso. Con respect a este mundo tenemos noticia de cuatro de
esos Seres, cada uno de los cuales naturalmente, *l.-'s:'l" a una
inmensa jerarqua de agents. Uno se dedica especialmente a las
razas salvajes; otro a las que les siguen en el rango de civiliza-
cin; otro a la culta minora, con esos presents problems kr-
micos de intrincada profundidad que son tan usuales entire las
mayoras menos evolucionadas. El cuarto se ocupa del Karma de
las naciones, asunto ste de gran importancia pero que no nece-
sitamos tratar por el moment.
El salvaje ms atrasado tiene potencialidades que han de de-
sarrollarse finalmente hasta lo infinito; pero hasta que su Ego
llegue a estar en condiciones de encarnar en las razas civiliza-
das, le servir lo mismo cualquiera oportunidad para renovar la







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vida en su misma raza o en otra semejante. Su Yo spiritual ms
elevado es simplemente un grmen. La identidad de sus perso-
nalidades en cada vida salvaje solo puede trazarse por la vision
ms perspicz de la clarividencia exaltada. Como un process na-
tural, se comprender mejor el mtodo de hacer regresar a un
Ego a la vida fsica, teniendo en cuenta el -grado de su civiliza-
cin. En ese nivel cada Ego ha progresado algo desarrollando un
Yo superior en el plano de la consciencia spiritual.
La personalidad en la vida ha desarrollado capacidades men-
tales, amores, amistades y parentescos que lo elevan a un perodo
de vida prolongado e interesante en el plano Astral despus de la
muerte fsica. Este perodo puede durar siglos; pero como re-
sultante de causes finitas que llegan a un fin. Los amores y las
amistades no se concluyen, sino simplemente se funden en la
consciencia spiritual en preparacin para renovarse en un nuevo
acto en el plano fsico del gran drama de la vida. Pero cuando
cada Ego ha sido asignado a una encarnacin nueva y apropiada
por el discernimiento Divino del Seor del Karma, observemos
lo que ocurre.
Un tomo d emateria, difcil de concebir por lo mnimo,-un
tomo de cada plano en que puede funcionar las consciencia hu-
mana,-se adhiere a cada personalidad despus de la muerte. Los
estudiantes de ocultismo conocen esto bien. Esos tomos se de-
nominan los "tomos permanentes". Pasan hacia lo alto du-
rante el largo perodo inter-encarnado, y se alojan ltimamente
en el Yo Superior.
Cuando se ha ordenado un nuevo nacimiento, se proyectan
haca abajo a travs de los plans interpuestos, y el tomo fsico
permanent se aloja en la nueva madre. Acaso parece esto un es-
labn muy dbil con la ltima vida terrenal del Ego de referen-
cia. Si queremos comprender la ciencia superfsica, tenemos que
abandonar el hbito de prestarle importancia a la magnitude. Un
simple tomo puede poner en contact a una personalidad nueva
con todos los acontecimientos de la vida en que fu identificada un
miller de aos antes. Pero no necesitamos sumergirnos en una
discusin sobre los misterios relacionados con la memorial de la Na-
turaleza.
Si volvemos ahora al caso de un Ego correspondiente a la mi-
nora culta de las razas civilizadas, el Yo Superior, hipotticamen-
te, est ms plenamente desarrollado. Algo ms que en el otro
caso se adhere a los tomos permanentes, resultando que el tomo
permanent astral reune en su derredor,-o se lo suministran los
Agentes del Karma,-un vehculo temporal de consciencia as-
tral, que fortalece el contact del cuerpo del nuevo nio con la
ltima personalidad del Ego. Pero no se vaya alguien a imagi-
nar que el nuevo cuerpo se convierte repentinamente en un
vehculo de consciencia del Ego. Durante los siete primeros aos
de su vida, la consciencia del infante no toma del astral que pre-
side, ningn rayo de luz ni an de su capacidad razonada para el








TEOSOFICA


ensmiento y la emocin. Ni tampoco durante es,,s site prime-
cos ,'.,. hace otra cosa ms que realizar,-siempre bajo gua,-
ciertos process preliminares de crecimiento. Solamente cuando
ha transcurrido otro perodo septenario es cuando el nio a los
catorce, empieza a ser, en su naturaleza astral, la personalidad
de su vida anterior de nuevo, y no hasta despus de haber trans-
currido otro perodo septenario, adquiere la mentalidad de su
ltima vida. 1.i:.,. .-. es cuando ha reencarnado el Ego, a ex-
cepcin de lo que queda del Yo Superior en los ms elevados pla-
nos espirituales. Recorded que estamos tratando del caso de una
eintidad tan adelantada para haber desenvuelto necesariamente
una cuenta complicada con Karma al travs de muchas vidas an-
tcriores. Hay ,,n 1 ... buenas y malas en espera para operar. Las
capacidades de varias classes necesitan expresin. Puede no ser
possible para los Poderes directors encontrar una encarnacin
en la que puedan obrar simultneamente todas esas 1i,. .i- Otras
vidas sucesivas rodeadas de circunstancias muy diferentes pue-
den requerirse para realizar el intrincado problema totalmente.
Pero los grades Poderes de la Naturaleza son muy pacientes, y
licanen tiempo ilimitado a su disposicin. Debe hacerse un gran
esiiuema de todos esos recursos cuando, adems de las intrinca-
das necesidades del karma individual de un E: .. adelantado, hay
que proveer para sus lazos amorosos y sus relaciones hostiles con
otres Egos. Ms, la manera como li ,.,-mecanismo active de
la Voluntad Divina,-exhibe un poder de combinarlo todo con to-
do l demis, es para un pensador que observe el ms deslumbra-
dlor de sus maravillosos atributos.
Los fenmenos familiares hereditarios ilustran estas ltimas
manifestaciones. Cuando un nio al crecer demuestra caracte-
rsticas semejanzas con sus padres o antepasados, se supone al-
gunas veces la idea de ser mental, moral y 1i~. ,i, ,t. product
de la ,arentela, un alma nueva; y en realidad, los Poderes que
a'ian su encarnacin lo han pueso en una familiar cuya herencia
fsica le provee de un cuerpo i .,.'! de dar expresin a sus ca-
racteristicas individuals. Han podido combinar aquella pro-
visin con un destino vital en el que pueda realizarse debida-
mente su Karma.
Vamos ahora a considerar las condiciones peculiares que afee-
tan las reencarnacin de aquellos ya bastante adelantados en
aquel sendero de progress spiritual normal, que conduce a la
iniciacin en plans de la Jerarqua Divina a que se refieren los
estudiantes ocultistas al hablar de "Los Maestros" de Sabidura
y Poder.
Al llegar a cierto escaln de ese progress, al Discpulo, en ple-
no contact en plans superiores con su propio .M ..\iio parti-
cular, le es i, iiti.., por los Seores del Karma, salir en cierto
sentido, de sus manos, y ser guiado por el mismo M.., ro en su
prxima encarnacin. Hipotticamente en ese caso, no ha sido
-'''' "- i ii i'i agotamiento de las fuerzas suministradas para








REVISTA


largos trminos de descanso venturoso en los plans Astral y
Mansico. El Discipulo ansa adelantarse a esas ventures espiri-
tuales con tal de llegar, para regresar ms pronto al estado tra-
bajoso de la existencia fsica. El Maestro encuentra una oportu-
nidad apropiada para su renacimiento en una familiar cuyas cir-
cunstancias le sern adaptables completamente; le provee con-
forme a su herencia fsica, de un cerebro acondicionado a expre-
sar su adelanto intellectual o artstico, comprometindole al mis-
mo tiempo en ciertas condiciones favorables para un progress
mayor spiritual. Y el Discpulo es consultado definitivamente
para que escoja. Probablemente se tomarn en consideracin
dos o tres posibles encarnaciones; y en esos casos, podemos estar
seguros de que el Discpulo no se guiar en la seleccin por lo
que considerara un simple observador mundano como perspec-
tiva relativamente atractiva ofrecida por tales alternatives. El
lujo, an el confort no se consideran importantes en la vida fsica
desde el punto de vista en que se sita el Discpulo, en consult
con su Maestro. La cuestin est en cul ser la vida que se
calcule ms convenient para promover un progress spiritual
real? Se sabe de casos en que se han preferido encarnaciones
humildes y laboriosas a otras cmodas y de posicin social muy
superior.
El mtodo de reencarnar en esos casos, seguir la rutina co-
rriente en un sentido. Los tomos permanentes sern guiados a
su destino en la madre y en el nio creciente; pero la antigua
personalidad est complete en absolute siempre, en el plano As-
tral, observando y hasta quizs influenciando hasta cierto lmite
a los padres en el tratamiento del nio, quien probablemente mos-
trar cualidades psquicas no comunes, por ms que esto por va-
rias razones, no sea cuestin de certidumbre.
Eventualmente, por la fecha en que el nio ha alcanzado la
edad de catorce aos o algo mas y se ha desarrollado un nuevo
cuerpo astral identificado aparentemente con el nuevo cuerpo
fsico, el Astral de su anterior personalidad ser descartado y
empezar plenamente la nueva vida, aunque no le sern inculca-
dos sino ms tarde, los atributos intelectuiile del Ego.
Los prodigious infantiles no son ei ..,!.1. de las encarnaciones
peculiares que se acaban de describir, necesariamente ni-aun
probables. Cuando se iin irti, -1t 1, facultades musicales sorpren-
dentes a edades excesivamente tempranas, pueden considerarse
como impaciencias del Ego musical por expresarse nuevamente en
el plano fsico.-Los prodigios aritmtiecs pueden ser debidos a
una capacidad no usual en el nuevo cerebro por atraer la cons-
ciencia astral. Pero el studio de esos fenmenos excepcionales
aparta el (-fui i.:,' por comprender la labor normal de las leyes
que regular los problems suficientemente intrincados de la reen-
carnacin ordinaria.
La importancia de comprender estas leyes, en cuanto sea po-
sible, no puede desestimarse. Descansan en la raiz de todo el





TEOSOFICA


diagrama de la evolucin humana. Forjar teoras del origen y el
destino human sin tomarlas en consideracin sera igual que tra-
tar de explicar el desarrollo corporal sin comprender la circula-
cin de la sangre; forjar la ciencia qumica sin incluir el ox-
geno en el catlogo de los elementsos; explicar la luz y el so-
nido sin contemplar la idea de la. vibracin. A media que el
mundo va adelantando, no podr la Religin seguir sin compren-
der algo de la ciencia spiritual esencial al mantenimiento perma-
nente de la emocin spiritual de la religion como una fuerza
operatoria sobre la conduct. Sin el sistema del renacimiento, no
tendra razn de ser el mundo fsico. Si pudiera alcanzarse la
beatitud spiritual lo mismo, sin ms contact con esta clase de
vida, por el salvaje atrasado, el criminal civilizado y el filn-
tropo altruista, no hubiera valido la pena que brillara el Sol o
girase la Tierra. El ocultist.a sabe que el mundo fisico es el
"climax" de la ingenuidad creadora. En los plans elevados de
la consciencia se conocen los propsitos Divinos. En los inferio-
res-solo en un sentido-se comprenden. Gradualmente se va
haciendo la comprensin ms complete, y la misma Tierra com-
partir el progress de la humanidad que ella sostiene. Los eones
as como la humanidad contemplarn los resultados de ese pro-
greso. Separar de su herencia negndolo solo en la. imaginacin,
felizmente,-ya que no puede serlo en la realidad,-el derecho a
mantenerse en contact con ella, es desatinar al extremo de con-
vertir en disparate todo el esquema Divino,-en un modo,-ade-
ms, que incidentalmente defraudara a los ms altos plans de
conocimiento de los Egos perfeeeionados que estn esperando en
confianza en el plano de manifestacin fsica-el hogar que ali-
menta nuestros "yos" todava imperfectos, aquellos que han sido
educados con xito estn continuamente desarrollndose, siendo
mnenos necesario que se les gue. Pero aquellos que apenas han
sabido aprovecharse de eso van jil,- i.-, continuamente. La fa-
milia humana es grande, por ms que colectivamente solo sea
un simple episodio en la manifestacin Divina. Pero ese episo-
dio es suficientemente elaborado y variado para absorber nuestra
atencin, y pocos aspects suyos tienen ms valor que aquellos
que tienen relacin con el principio fundamental que rige sus al-
ternativas de actividad y descanso, que opera en la Naturaleza
por vas innumerables, en invierno y verano, durante el da y la
noche, despierto y dormido, y en nuestro contact constantemen-
te renovado con el mundo fsico al descender nosotros de las re-
giones de consciencia ms refinadas, para emprender nuestra la-
bor estupenda de entrenar la naturaleza huimaa hacia lo Di-
vino.
FIN

NOTA.-En el prximo nmero principiar otro captulo de
la misma obra, titulado: "Los Maestros y Sus Mtodos de Ins-
truccin".





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La Ciencia Mdica ante la Teosofia


(Conferencia leda en la Rama "Arundhati" de Santiago,
Chile, el 10 de Mayo de 1922.

Arturo Ossandn de la PEA.
(Continuacin)
El Dr. Grasset ha descrito en el fondo del cerebro un princi-
pio superior psquico, que l denomina el Ya responsible, la Vo-
luntad consciente, etc., localizndole en la corteza cerebral del
lbulo prefrontal; exactamente en done colocan los sabios hin-
ds la glndula pituitaria en la cual radica el grmen divino de
la Vida; la molcula de ese ocano de Prana solar, que es el
substratum eterno en que reside el fuego sagrado bajado de las
alturas.
Luego, nos detalla Grasset un sistema auxiliar sensorio en
forma de un polgono sexagonal, en cuyo bside est la concien-
cia superior; cada uno de cuyos seis rayos verticales determinan
una dinmica particular para la recepcin internal de la onda
vibratoria auditiva, de la visual, de la tctil, de la kntiea, o sea
de los movimientos musculares en general, tde la palabra y de
la escritura.
Naturalmente estos canales o sectors poligonales se influen-
cian y compenetran recprocamente, pero sin que le sea lcito
a alguno de ellos absorber totalmente el funcionarismo de los
demas.
A la accin conjunta de estas fuerzas las llama nuestro autor
el sub-conciente, y las dota de facultades propias que pueden o
no obrar aisladamente, y sin subordinacin al centro psquico
superior.
Muy bien; los estudiantes del Ocultismo Oriental nos congra-
tulamos con estas concordancias de la modern Ciencia mdica
que vienen a corroborar todo cuanto nuestra ilustre Maestra, la
genial Elena Petrowna Blavatsky, en su Doctrina Secreta ha
vaticinado sobre esta eclosin actual del saber arcaico; ya que
todo esto nos servir de punto de apoyo para afirmar otras ver-
dades cientficas que los sabios occidentales tachan todava de
inverosmiles, porque no se remontan a la causa misma origina-
ria de tales efectos en accin.
En comprobante de los expuesto, vamos a estudiar la
Polaridad de las fuerzas constructivas de la Naturaleza.
No cabe explicar dentro del lmite restringido de esta confe-
rencia cmo y .por qu se produce en el Prana terrestre una duali-





TEOSOFICA


dad de la Energa Inteligente, predecesora de las manifestaciones
dinmicas de esa misma fuerza sutil.
Basta decir que la Tierra misma no es otra cosa que un enor-
me globo imantado, que atrae y rechaza alternadamente las co-
rrientes ondulatorias emanadas del Sol y de la Luna, cuerpo ce-
leste, este ltimo, que ejerce sobre nuestro planet un tutelaje
del todo paternal.
La energa solar represent para la Tierra y para todo cuan-
to en ella habitat o yace, la fuerza positive de esta polaridad in-
terplanetaria, cuyo vehculo de trasmisin es el Eter csmico; y
los efluvios lunares, la fuerza negative de estas emisiones electro-
magnticas, que se suceden alternativamente cada da y cada
noche del ao terrestre, saturando los series y las cosas con su
vaho misterioso.
Rama Prasad da sobre esta dualidad del Prana solar y de su
product inmediato, el Prana terrestre, pormenores tan intere-
santes cuanto convincentes.
Todos los antignos iniciados en la Sabidura de Oriente, des-
eriben con lujo de detalles tan trascendental postulado cientfico.
La misma Biblia, en su sentido esotrico, hace clara alusin a
esta dualidad del soplo generador ,de la Vida, llamando OD, la
corriente de calor, que alimenta el sistema nervisio del hombre;
y OB, la corriente fra, emanada de la Luna, que es la alimenta-
dora del aparato circulatorio y de los vasos sanguneos.
La fuerza OD es principalmente absorbida .por el cerebro y la
ml:nla espinal; y su misin es renovar las clulas de que estn
compuestos ambos; y la fuerza OB, se dirige rectamente al co-
razn, e impulsa la regularidad functional de las arteries, venas
y los vasos-motores sanguneos; con su bscula de contraccin o
dilatacin en perpetuo ritmo vibratorio, como remedo fiel del
fenmeno del flujo y del reflujo; podramos exclamar: de la ss-
tole y de la distole, 'del Oceano de Prana que baa cuanto exis-
te, desde los micro-organismos de las primeras concreciones pro-
ticas, hasta las formas ms corpulentas de la fauna terrestre.
Nada hay ms atrayente que el studio de este funcionarismo
ordenado de la esencia prnica terrestre en la economa fisiol-
gica nuestra. Bajo el control superior del Eter, las fuerzas lu-
nisolares, atradas por el Tattva Prithiv, o respiratorio, pene-
tran ror las fosas nasales, o la boca distribuidas en dos fraccio-
nes, enviindoselas por el aparato bronquial a los pulmones de-
recho e izquierdo, en done se separan y ejecutan un maravillo-
so recorrido, hasta llegar a sus centros respectivos; la fuerza
solar positive se dirige zizaqueando por los 31 nervios pares del
sistema mdulo-espinal hasta alojarse en la mdula gris del ce-
rebro; y la fuerza lunar negative, toma los 31 nervios impares
y va a su centro de accin: el corazn; circulando ambas con
una simetra sorprendente, complementndose y ayudndose pa-
ra mantenerse en equilibrio mientras terminal su recorrido, y
son expedidas nuevamente al exterior para. desde all recomen-






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zar su labor sin cansarse jams; sin aprovecharse de su trabajo,
pudiendo decirse de ella, lo que el buen Luerecio de las abejas:
"Sic vos non vobis mellificat, apes".
Y no menos estupendo es observer cmo impulsan el dinamis-
mo del corazn, penetrando en cruz en sus cuatro cmaras, today
vez que mientras la corriente solar baa el ventricular derecho
y el auricular inferior, la energa lunar, toma posesin de las
restantes y vice-versa, en un orden tan estupendo que el hace
al observador prorrumpir en una exclamacin de asombro al ad-
vertir tal cmulo de maravillas.
Ahora bien, tenedr present, distinguidos seores que solamen-
te cuando causes extraas alteran este equilibrio prodigioso
del Prana vital, y una de las corrientes de su eterna polaridad se
sobrepone a su contraparte, y la arroja de su camino, o entorpe-
ce su march, es cuando pueden aparecer las enfermedades y
dolencias que suelen aquejar a esta construccin admirable: al
cuerpo lhumano.
Si la corriente solar prevalece, las fiebres, las meningitis, las
.f.-.... ;,, ..,- pulmonares hacen su obra 1,: f-t:', si la corriente lu-
nar se impone a su contraparte, los reumas, las degeneraciones
cardacas o sexuales, todo el cortejo de males derivados de un
enfriamiento de la mdula spinal, afligirn el cuerpo denso, y
concluirn con su vitalidad.
La ciencia mdica reconoce, en parte, estas verdades axiom-
ticas del arcasmo oriental, pues los facultativos toman muy en
cuenta las fases de la luna y su influencia sobre los series, espe-
cialmente sobre el sexo femenino, para diagnosticar sobre al-
gunas dolencias, y tratarlas conforme a los mtodos en uso, y no
son pocos los cirujanos que se abstienen de operar sobre un pa-
ciente si el satlite se halla en su cuarto creciente, o el menguan-
te, que soportan con mayor intensidad esas depresiones trmicas
del cielo lunar, y no he de terminar este acpite, sin pediros que
tengis muy present este postulado de la ciencia hind sobre
las corrientes de fro y de calor que simultnea y constantemen-
te recorren el cuerpo de todos los series orgnicos, racionales o
no; porque l ser la piedra angular sobre que levantar mis
conclusions finales.
Tras esto, pasaremos a examiner cmo y en dndle funcionan
los ChaLkrs, es a saber, crculos o discos dinmicos colocados en
el cuerpo human como otros tantos distribuidores automticos
de Prana, para vigilar localmente su debida insuflacin o absor-
cin y asimilacin posterior por aquellas zonas del organismo so-
metidas particularmente a su actuacin.
Estos Chakrs, en nmero de siete, president funciones pri-
mordiales en cada .persona, y aun cuando la discrecin me impide
mencionarlos todos, puedo citar los principles que se hallan:
uno, en las glndulas tiroides; otro, en la region denominada
plexo solar: un tercero, en el abdomen; etc., y tienen correspon-
dencia con otros centros menores que en snscrito se llaman Nadis,









TEOSOFICA


es a saber: tubos o vasos y se aplican indistintamente al nervo-
sismo simptico, o al aparato circulatorio de la sangre.
A lo largo de la column vertebral hay colocados no menos
de 101 de estos Nadis,, secundarios que, en conjunto con los
Chacks, constituyen como una constelacin de soles infinitesi-
males colocados en el cuerpo human, cuya misin es recibir la
energa prnica y almacenarla en tales o cuales sectors vitales
de funcionamiento indispensable para cada ser.
De este modo se mantiene y prolong la insuflacin tttvica
en los sensorios del organismo, y la mquina humana se mueve
y anda, con esa potencialidad sorprendente que es el pasmo de
los histlogos y anatomistas.
Ahora cabra preguntarse cules son las fuentes inmanentes
de renovacin de este Prana solar que genera el Prana terrestre
para que ste, a su turn, lleve la energa dual constructora de
los cuerpos orgnicos hasta sus recnditos repliegues.
En buena cuenta, tenemos derecho a inquirir cul es el dep-
sito inagotable de Vida que desde el espacio invisible llega a
nosotros en oleadas de tomos impalpables, engendradores de
los protesmos vivos.
No parezca presuntuosa la respuesta que vamos aavanzar, a
la luz que arroja la gran Ley de la Analoga para resolver el
teorema inquietante de la vida. csmica y la vida humana.
Los "Trutis" de los brahmanes y el ritmo vibratorio de
Berthelot.
Es un hecho admitido hoy unnimemente por ;l ciencia m-
iijea que los cuerpos vivientes son constituidos por la aglomera-
Coin o mejor dicho conglomeracin de billones y billones de cor-
psculos qumicos, infinitesimalmente diminiitos, toda vez que
perni formarse una idea de su pequeez bastar expersar que se
precisan 458 glbulos rojos sanguneos para llenar un milme-
lro cbico de tal element.
( l .l,,i Bernard logr encontrar la clave de este misterio bio-
logio. y pudo aislar la clula viva yacente en los organisms
ni;i.:ados, y estudiar su nacimiento, crecimiento, alimenitacin,
I" i y muerte.
C'ntidades fabulosas de estas clulas penetran diariamente
i'n luestros cuerpos densos, independientemente de nuestra vo-
]untad y labran nuestra osamenta; fabrican nuestros imsculos,
tegumentos y tejidos fibrinosos; elaboran los nervios, y segre-
g'iu la linfa y la sangre de nuestras arteries y venas.
Este es un postulado ya fire, y para su mayor comprobacin
exleruimental, el gran qumico Berthelot, muerto en hora pre-
oiitura e infausta para la ciencia, hizo experiments sugestivos.
Copio aqu lo que public al respect un diario local: "En
"1912, por medio de los rayos ultra-violeta, Daniel Berthelot ob-
"tuvo products absolutamente idnticos a los de la fermenta-









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"cin orgnica. Coloc materials albuminoides en un recipient
"de cristal de roca, el cual fu sometido a la accin de los ra-
"yos ultra-violeta; y al caibo de cierto tiempo comprob que se
"haba producido una transformacin anloga, a la de la dias-
"tasis. De ah se i,,,, que, al parecer, la fermentacin consis-
"te en la transmisi n de cierto peculiar ritmo vibratorio y an-
"loga al de la material orgnica; por consiguiente, es entera-
"mente possible que cada uno de los series infinitamente peque-
"fos pertenecientes a la series biolgica emita vibraciones del
"gnero ultravioleta.
Este experiment modern es la ms esplndida confirmacin
de la verdad cientfica sostenida por la Doctrina Secreta, sobre
la existencia de los Trutis, en los Pranas solar, terrestre y bu-
mano.
Los ocanos, puede decirse, sin orillas, del Firana solar, estn
formados por masas y masas inconmensurables e incntables de
corpsculos infinitamente diminutos, imponderables e invisible
que bajo la accin constant de los rayos ultra-lumnicos ema-
nados por el Eter Universal, csmico, vibrant y emiten, a su
turno, ra iaciones energticas, bajo el impulso vibratorio del
Ritmo Prepotente que es la llave del misterio cosmogensico.
Estos Trutis solares general, por este process vibratorio, fer-
mentaciones menos extra-sutiles, que determinan la, aparicin
de diferenciaciones de la material csmica sometida a su influjo;
y de aqu nacen los Trutis terrestres; y luego, por el mismo m-
todo genitor, las .clulas de los cuerpos vivos que pueblan el
planet. Podemos, pues, proclamar los estudiantes de Teosofa
la incontestable magnificencia, de la Ley de Hermes al establecer
que as "como es rriba, as es abajo"; las mismas clusulas ab-
solutas del powder que iif.i n,, la existencia de los soles y los pla-
netas, inform la vida del hombre o del infusorio.
Y para afirmar mayormente la sublimidad de las enseianzas
orientales y su prioridad en los descubrimientos que hoy redes-
cubren algunos sabios contemporneos, cabra citar el hecho de
que ya en el siglo XII, aquel fuerte genio que se llam el Barn
Teofrasto Bombast von Hohenheim. o sea el nclito "Paracelso"'
haba verificado experiencias que lo constituyen en maestro de
(laudio Bernard y de Daniel Berthelot; pues, exponiendo un
caldo de aldehi.do frmico a la accin de los rayos solares, pudo
general millones de colonies de coloides, esos nfimos series ru-
dimentarios precursors (le los protistos unicelulares que s.e trans-
forman luego en los amibos y dems individuos de la familiar de
los protozoarios, y una vez lanzado por este camino, fabric,
esta es la expresin! clulas vivas y cre un homnculo o mu-
eco orgnico, que tena movimientos automticos como los se-
res vivientes. i i Loor eterno a tan excelso arquetipo de la Sabi-
dura de otras edades!!


(Continuar.)




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