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 Front Matter
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 El ejemplo del presidente
 Table of Contents
 Despues de Hatillo Palma: lo nuevo...
 Los Guloyas: patrimonio de...
 ¿Incendios premonitorios?
 Estados Unidos y Amercia Latina:...
 Informe especial, nuevo TLC: apertura...
 Cervantes: teatro y narrativa
 Dylan y Caitlin: cronica de una...
 Una vision integral de la...
 Sociedad civil: cinco usos de un...
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Title: Global
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00073407/00008
 Material Information
Title: Global la revista de la Fundación Global Democracia y Desarrollo
Alternate Title: Revista global
Physical Description: v. : ill. ; 30 cm.
Language: Spanish
Creator: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Publisher: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Place of Publication: Santo Domingo D.N. República Dominicana
Publication Date: 2004-
 Subjects
Subject: Economic development -- Political aspects -- Periodicals -- Dominican Republic   ( lcsh )
Globilization -- Periodicals   ( lcsh )
Democracy -- Periodicals   ( lcsh )
Spatial Coverage: Dominican Republic
 Notes
Dates or Sequential Designation: Vol. 1, no. 1 (abr. 2004)-
General Note: Title from cover.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00073407
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 56356483
lccn - 2004699533

Table of Contents
    Front Matter
        Front Matter
    Front Cover
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        Front Cover 2
    El ejemplo del presidente
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    Table of Contents
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    Despues de Hatillo Palma: lo nuevo y lo viejo en la immigracion Haitiana
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    Los Guloyas: patrimonio de la humanidad
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    ¿Incendios premonitorios?
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    Estados Unidos y Amercia Latina: una nueva era
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    Informe especial, nuevo TLC: apertura de negociaciones con Canada
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    Cervantes: teatro y narrativa
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    Dylan y Caitlin: cronica de una historia de amor
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    Una vision integral de la descentralizacion
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    Sociedad civil: cinco usos de un concepto
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Full Text





FUNGLODE
FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIAY DESARROLLO



Santo Domingo, D.N.
22 de Febrero del 2007





Erich Kesse
George A. Smathers Libraries
PO BOX 117001
Gainesville, FL 32611-7001
USA


Estimado Sefior Kesse:

Por medio de la present, queremos extenderles nuestros saludos, al tiempo que hacemos
legar la colecci6n de los primeros catorce n6meros de nuestra Revista Global,
publicaci6n editada por FUNGLODE, de naturaleza multidisciplinaria, que canaliza las
reflexiones de la entidad y de la sociedad, buscando elevar la calidad del debate.

Es nuestro interns que la Revista Global sea parte de su acervo documental y disponerla
al servicio de la comunidad national e intemacional.

Reiterando nuestros sentimientos de estima y consideraci6n,

Atentamente,



Aida E. Montero Morales
Director, Centro de Documentaci6n & Gesti6n del Conocimiento
Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo
Calle Capit6n Eugenio de Marchena, No. 26, La Esperilla
Santo Domingo, Rep6blica Dominicana
Email address: a.montero(,funglode.org
Website: www.funglode.org











Calle Capitan Eugenio de Marchena #26.
La Esperilla, Sto. Dgo., Rep. Dominicana
T: 809-685-9966 F: 809-685-9926
www.funglode.org


















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EL EJEMPLO DEL PRESIDENT

La postura adoptada por el president de la Repiblica, doctor Leonel Fernandez, ante el injusto e
injustificable repudio de que fue victim en su mas reciente viaje a Haiti, ahorr6 a este pais y a la
Rep0blica Dominicana grandes dificultades en sus ambitos interns, insular e 'nterna.:ion.: l
Cuando frente a esos acontecimientos funestos decide abandonar la vecina naciOn y no asistir a la
concurrida recepci6n que lo esperaba en la embajada dominicana, frustra los aviesos designios de una
minoria haitiana de continuar promoviendo el odio entire ambos pueblos, en un scenario tan propicio
para tal fin como hubiese sido la sede de nuestra representaci6n diplombtica.
Cuando le pide al Partido de la Liberacion Dominicana que suspend la nm.anifi,.td'i:ri masiva con que
lo recibirfa para desagraviarlo ante los sucesos de Puerto Principe, desestimula las posibilidades de
represalias contra los haitianos que estan trabajando o estudiando de este lado de la frontera.
Antes que buscar apoyo y gloria en una embajada repleta de politicos haitianos -s6lo de candidates
presidenciales a las elecciones de enero habia 14- y de todo el cuerpo diplomitico radicado en Haiti, y
antes que recibir los merecidos vivas de sus correligionarios y compatriotas, prefiri6 practicar maneras
de pacificar los animos exaltados de las parties oeste y este de la isla de La Hispaniola.
El comportamiento de demOcrata educado en la cultural de la paz que mostro antes esos hechos fue
confirmado cuando, Ilegando al pais, el doctor Fernandez descargO a las autoridades haitianas de toda
responsabilidad en los acontecimientos del 12 de diciembre, reiter6 sus deseos de que el process
electoral en ese pais resultara para bien de los intereses mas genuinos de Haiti y de la Rep:blica
Dominicana, y volvi6 a decir que el tratamiento del Gobierno dominicano a la inmigracion haitiana, en
todas sus facetas, estar6n siempre dentro del mas estricto respeto a los derechos humans.
Las posiciones de hecho y de palabra del president Fernandez son los mejores antidotos contra
los venenosos discursos que de uno y otro lado de la frontera alientan resentimientos, odios y
enfrentamientos violentos, y que no dejan lugar a las posibilidades reales de que haya curaciOn,
reconciliaci6n y avenencia pacificas entire ambas naciones y sus pueblos.
Los grupos neo-nacionalistas anti-dominicanos que existen en Haiti y los grupos neo-nacionalistas
anti-haitianos que existen en la RepOblica Dominicana, grupos que solo piensan y actOan apoyados
en ese pasado tragico y complejo que las relaciones entire sus dos naciones forjaron (o que sus
ide6logos construyeron) y que no advierten que el present -dados los avances progresivos de toda la
humanidad- les permit actuary razonar de otra manera, deben ser reconvertidos o aislados por el tipo
de pensamiento y de acciones que puso en practica el president Leonel Fernandez en la mini "crisis"
que se produjo en su viaje a Haiti.
Hay que entender que solo en el present, con las ideas y hechos propios del present, es possible
rectificar y reconciliarse con el pasado.

Carlos Dore Cabral















CONTENIDO

CONTENIDO


4- Despues de Hatillo Palma. Lo nuevo
y lo viejo en la inmigracion haitiana
Carlos Dore Cabral Los tragicos sucesos de F ri:h. Palma
produjeron una reactivacion del tema de la inmigracion
de ciudadanos haitianos al pais, planteando nuevos (y
replanteando viejos) elements de la cuestion. Dos factors
unifican esos aspects puestos sobre el tapete por el
asesinato de una dominicana a manes de varies haitianos
en mayo pasado: a) su naturaleza ideological -que oculta
interests economics, sociales, ;._dliri..,. y .,iir.o 1 y b) su
condicion de obstaculos casi infranqueables en la busqueda
de soluciones adecuadas y modernas a la presencia haitiana
en la Republica Dominicana.

12- Los Guloyas, patrimonio de la humanidad
Carlos Hernandez Soto En noviembre pasado el Teatro
Cocolo Danzante de San Pedro de Macoris, conocido come
"Los Guloyas", fue proclamado por la LI! '.1IO Obra Maestra
del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. En 2001 ya
habia side proclamada come tal la Cofradia del Espiritu Santo
de los Congos de Villa Mella. Somos, pues, uno de los pocos
paises que cuentan con dos expresiones culturales declaradas
patrimonio cultural inmaterial, hecho que supone un gran
reconocimiento a nuestra diversidad y riqueza cultural.

16- lncendios premonitorios?
Sully Saneaux Los jovenes de los suburbios de las nr i- ,li:,
ciudades de Francia tomaron en noviembre pasado la portada
de los periodicos del mundo por la cantidad de automoviles
que incendiaban cada noche. Este fenomeno, que comenzo en
los aios ochenta y responded a la insatisfaccion de sectors
marginados, no debe confundirse con la violencia que general
grupos terrorists. Para algunos sociologos franceses, existed
un problema structural en la sociedad francesa ligado a
la discriminacion y la difi:ultr.1 de insertarse en el mundo
laboral.


22- Estados Unidos y America Latina:
una nueva era
Abraham Lowenthal Las relaciones entire Estados Unidos
y America Latina tienen hoy poco que ver con la seguridad y
la geopolftica y menos aun con la ideologia, al menos en un
obvio sentido ,.ii rii-: i Las preocupaciones norteamericanas
con respect a America Latina se refieren, por un lado, al
comercio, las finanzas, la energia y otros recursos, y, por el
otro, al manejo de problems comunes come el terrorism, el
trafico de li-,j y de armas, la protection de la salud public
y el medio ambiente, y la inmigracion.

Informe Especial
Nuevo TLC: apertura de negociaciones
con Canada
Eduardo J. Tejera La Republica Dominicana solicit
formalmente en noviembre la apertura de negociaciones
con Canada para la puesta en march de un Tratado de Libre
Comercio, dentro de la estrategia commercial y economic que
esta desarrollando el Gobierno con la region de America del
Norte. Canada celebrara en enero elecciones para escoger
un nuevo Gobierno Federal con el que nuestro pais debe
prepare para negociar.

34- Cervantes: teatro y narrative
Jose Luis Alonso de Santos Este texto abre el debate
sobre el valor y la oportunidad del teatro de Cervantes hoy
y las grandes diferencias existentes entire su narrative y su
obra teatral. Sin decir que no deba ser representado o que
carezca de valores eticos, est6ticos o de '-ii'rl i -it su trabajo
para las tablas tiene unas limitaciones que no le permiten
situarse a la altura de su gran obra narrative ni a la de los
gi .de:l autores dramaticos de la epoca come Lope de Vega,
Calderon de la Barca o Tirso de Molina.


2 GLOBAL
























42- Dylan y Caitlin: cr6nica de una historic
de amor
Frank Baez Rosario La relacion entire ei poeta, escritor
de cuentos y ,ll :Irla.iln ,i gales Dylan Thomas y su esposa,
Caitlin Macnamara, se circunscribe a la tradicion de las
,ii i,,k relaciones amorosas de todos los tiempos. Pudiera
decirse que son deudores sentimentales de E'i: : tl Barrett
y Robert Browning o, mas bien, de l eaidea romantic de
intensidad absolute.

50- Una vision integral
de la descentralizacion
Maria Ines Hernandez de Padr6n Uno de los components
esenciales de la reform del Estado es la descentralizacion, la
cual va a permitir reorganizar el poder 1i1ri,-itHi e institutional,
pero, sobre todo, procurar un fortalecimiento de la *
democracia para general un Estado mas eficiente y fortalecer
la gobernabilidad democratic. La descentralizacion debe ^ M I
ser vista de una manera integral, en tres dimensions que
se relacionan en un process complejo: autonomia local,
participation y desarrollo local.

58- Sociedad civil: cinco usos de un concept
Esther Hernandez Medina Una panor6mica de los
principles usos del concept "sociedad civil" en America .
Latina. Cinco grandes interpretaciones y una seleccion de
autores de cada corriente: la position gramsciana de entender .
la sociedad civil en oposici on al Estado; la possible -.li 11 I i I
de Polanyi en enfatizar la action de la sociedad civil para S
n:,I :ob,,.i d del mercado; la version eclectica de autores como e
Philip Oxhorn que ven la sociedad civil en oposicion tanto al
Estado como al mercado; la interpretacion de sociedad civil
como espacio de las redess de asociacion"; y la vision de
Habermas como espacio para acoger la "esfera publica.

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Despues de Hatillo Palma

LO NUEVO Y LO VIEJO EN LA INMIGRACION HAITIANA

Carlos Dore Cabral

Los tragicos sucesos de Hatillo Palma produjeron una reactivacidn del tema de la inmigracidn de ciudadanos
haitianos al pais, planteando nuevos -y replanteando viejos- elements de la cuesti6n. Dos factors unifican
esos aspects puestos sobre el tapete por el asesinato de una dominicana a manos de various haitianos en
mayo pasado: a) su naturaleza ideologica -que oculta intereses economicos, sociales, politicos y culturales-
y b) su condici6n de obstaculos casi infranqueables en la b6squeda de soluciones adecuadas y modernas a
la presencia haitiana en la Republica Dominicana.


Ilustraciones: Adela Dore


U na de las novedades surgidas directamente de los
sucesos que se produjeron en Hatillo Palma en
mayo pasado' es la acci6n de los grupos neo-na-
cionalistas anti-haitianos2 que se proponian -quizas por
primera vez- organizer y movilizar con un discurso pil-
blico a la poblaci6n dominicana en contra de la presencia
haitiana.
Algunos de sus lideres, hacienda provecho de la just
indignaci6n que habian provocado en los pobladores na-
tivos de Hatillo Palma los hechos mencionados, comenza-
ron a trasladarse a esa localidad fronteriza para realizar
mitines en los que analizaban y denunciaban a la inmi-
graci6n haitiana como totalmente dafiina para el pais y
para su poblaci6n, concluyendo, como es habitual, con
que ella pone en peligro la existencia misma de la naci6n;
mitines que la prensa escrita, radial y televisiva se encar-
gaba, tal vez precisamente por su novedad, de difundir a
todo el pais.
No basta con decir lo anterior acerca de la naturaleza
de ese discurso; hay que ir mas alli y entrar en las lines


que definen sus claves argumentativas, para darse cuenta
de que la ideologia anti-haitiana despues de Hatillo Palma
comienza a renovarse. Para decirlo brevemente, ya el flujo
poblacional de oeste a este de la isla de Santo Domingo
no solamente es, como antes se postulaba, el mayor pe-
ligro que acecha a la naci6n y a sus pobladores. No. En
este moment, para los nuevos doctrinarios del combat
contra Haiti y a los haitianos, es una realidad destructive
que somete al pais; y no s6lo porque poco a poco corroe
-como ellos dicen- el medio ambiente, la salud, la cultu-
ra, los sistemas de trabajo agricola, el uso de la mano de
obra y el presupuesto national dominicanos, sino porque,
ademas, ha logrado imponerse y someter a las poblacio-
nes nativas de diferentes localidades.
He aqui una muestra de c6mo se expresa ese nuevo
discurso ideol6gico:
"...que una nifia de nueve meses fue violada por unos
haitianos, que las mujeres dominicanas tienen que perma-
necer encerradas despues de las seis, en arrest domicilia-
rio, y vivir como si los haitianos hubieran implantado un















toque de queda. Los haitianos mantienen su predominio
en las grandes fincas y plantaciones. Los viernes se dis-
tribuyen mas de dos millones de pesos; mientras los do-
minicanos permanecen serenos viviendo su miseria y su
desempleo en silencio; lo haitianos se pasean arrogantes,
bulliciosos por el pueblo".3

lProceso de inversion?
Los que hemos realizado studios sobre las condiciones de
vida y de trabajo de los haitianos en el pais y los que es-
tin familiarizados con esos studios o con esas condicio-
nes, podemos pensar, leyendo ese texto, que, en ese piano,
se ha producido un process de inversion de la realidad;
que la posici6n de sometidos y explotados que antes ocu-
paban los miembros de la migraci6n haitiana frente a los
nativos de la Republica Dominicana, ahora la ocupan los
dominicanos frente a los inmigrantes haitianos.
Y los extranjeros que lean el precitado texto sin tener
ninguna otra informaci6n sobre la presencia haitiana en
la Republica Dominicana pueden pensar que se trata de
una situaci6n en la cual Haiti (o sus inmigrantes) tienen el
control del Estado dominicano, de sus estructuras admi-
nistrativas y represivas.
La verdad es que en la construcci6n de la nueva ideo-
logia aludida se generalizan y se presentan como de ca-
rActer permanent hechos criminals de los inmigrantes
que realmente han tenido lugar, pero no en el ambito de
todas las zonas en que hay presencia haitiana, ni sistema-
ticamente, sino de manera esporadica y en lugares deter-
minados.
La experiencia migratoria acumulada por la humani-
dad prueba que hechos semejantes han sucedido en todos
los process de desplazamientos humans de unos pai-
ses a otros (dominicanos emigrantes se han visto envuel-
tos en casos de ese tipo) y, ademas, sucesos similares son
tambien llevados a cabo por dominicanos contra domini-
canos; basta con leer las paginas rojas (y a veces las pri-
meras paginas) de los peri6dicos del pais para comprobar
esta afirmacidn.
Es decir, que los hechos tragicos en que han partici-
pado haitianos en los iltimos tiempos no son exclusivos
de este process migratorio ni son exclusivos de los ciuda-
danos de Haiti, como podria entenderse por la manera en
que los neo-nacionalistas los enfocan y por las propuestas
que hacen para combatirlos.
La historic de las migraciones ensefia tambien que el
tratamiento modern y civilizado que hay que darle a esas


situaciones deleznables no tiene que ver con el antiguo
dictamen biblico de "ojo por ojo y diente por diente", su-
perado hace ya siglos por los mismos creyentes, sino con
la Constituci6n y las leyes de cada pais que contemplan
las formas especificas en que deben castigarse y corregirse
esos comportamientos, tanto en los casos de nacionales
como de extranjeros.

Arengas
Los doctrinarios del neo-nacionalismo anti-haitiano, sin
embargo, plantean el tratamiento de estas dificultades
-que exageran al maximo- mediante el enfrentamiento
director de los inmigrantes haitianos por la poblaci6n na-
cional.
Con sus puntos de vista, expuestos en tirminos de
arengas, instigan a la violencia y fomentan el odio entire
los ciudadanos de Haiti y de la Republica Dominicana. Un
ejemplo de c6mo se expone este otro element del nuevo
discurso ideol6gico contrario a la inmigraci6n haitiana es
el siguiente:
"Hatillo Palma dio plazo a los haitianos para que
abandonaran el pueblo... i Sin derramar una sola gota de
sangre haitiana! iSin quemar una sola casa!... Se le peg6
fuego, eso si, a una montafia de colchonetas mugrientas,
ahitas de chinches, que eran una amenaza sanitaria, para
evitar que las carrofias volvieran al nido. Porque el pueblo
esta cansado del terror, del abuso, del abandon de las
autoridades, de la desesperaci6n. Porque en el pais la ley
no la pueden decidir los ilegales".
La 16gica de quienes asi hablan no propugna una re-
gularizaci6n de la inmigraci6n haitiana al pais, ni siquie-
ra un control de esta, sino que propone que se le ponga
fin. Esta es otra novedad posterior a Hatillo Palma. Hasta
ahora, los neo-nacionalistas habian defendido -en todos
los escenarios donde esto se discute- preceptos constitu-
cionales y leyes dirigidas al control de la presencia hai-
tiana, pero aceptando 6sta como una realidad con la que
hay que convivir. Actualmente, como ya se ha dicho y
validado, sus consideraciones y sus llamados van dirigi-
dos a irradiar a los inmigrantes haitianos del perimetro
national.
Lo peor es que esa nueva postura no se limita a una
simple cuesti6n te6rica y conceptual acerca de un aspect
de la problemAtica dominico-haitiana. No. Ella conlleva
-eso ha sido dicho e incluso puesto en practica- acciones
directs, algunas violentas y hasta definitivas, para que
los inmigrantes del pais vecino salgan de aqui.


6 GLOBAL













































En el pirrafo citado anteriormente se dice: "Hatillo
Palma dio plazo para que los haitianos abandonaran el
pueblo". Es impossible que Hatillo Palma, como entidad,
diera ese plazo. Ese plazo -si es verdad que se dio y no es
el resultado de la imaginaci6n de quien escribi6 la frase-,
lo dio s61o una parte de su poblaci6n, como se demostrarA
mas adelante. Y dar plazos, mas cuando se exige aban-
donar un lugar, significa que si al cumplirse no ha sido
satisfecha la petici6n, se procede por via de hechos. En
este caso especifico, frente a las acciones criminals lleva-
das a cabo por inmigrantes haitianos en Hatillo Palma y
en otras localidades (y, en consonancia, con los llamados
neo-nacionalistas), se han producido, de parte de domi-
nicanos, acciones tambien criminals contra ciudadanos
haitianos, como son las del Distrito Nacional y, mis re-
cientemente, las de Villa Trina en Moca y Pont6n en La
Vega.
No s6 si los promotores intelectuales de esos hechos y
quienes los Ilevan a cabo se percatan de que con sus ideas
y sus actos estan reivindicando los pogroms5 -condenados
por toda la humanidad progresista-, utilizados sobre todo
contra la poblaci6n judia en las parties Este y Central de
Europa, y tampoco st si se dan cuenta de que es basando-
se en esos criterios y en esas acciones que algunas publi-
caciones extranjeras han dicho, en referencia al conflict


migratorio dominico-haitiano, que en los pronunciamien-
tos y actos de los dominicanos se advierte cierta intenci6n
de "limpieza ktnica".6 Asimismo, ignore si no recuerdan
que ya en el pais se cometi6 un genocidio7 precisamente
contra inmigrantes haitianos en 1937, y que los argumen-
tos utilizados entonces por la dictadura de Rafael L. Truji-
1lo son semejantes, algunos iguales, a los que se usan hoy
para justificar los planteamientos y las pricticas contra la
misma poblaci6n.

Gran peligro
Asi las cosas, los nuevos elements de la ideologia neo-
nacionalista anti-haitiana encierran un gran peligro para
la naci6n dominicana. Su difusi6n y puesta en practice
coloca a la Patria de Duarte, Sanchez y Mella en el redu-
cido numero de paises pre-modernos que no obedece a los
grandes avances alcanzados por la humanidad en sus re-
laciones, recogidos en multiples documents de las Nacio-
nes Unidas, sino que prefiere resolver sus desavenencias
internal y con el exterior apelando a la violencia.
Eso s6lo seria suficiente para que el Estado, las organi-
zaciones de la sociedad civil y cada uno de los ciudadanos
dominicanos, se ocuparan de buscar y encontrar solucio-
nes a los conflicts alrededor de la presencia haitiana en
el pais por vias adecuadas y modernas. Pero esa ocupa-















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ci6n en solucionar esas dificultades debe ser urgente, por-
que no se trata s6lo de eso, es que, ademis, esas nuevas
ideas (y su practice) pueden meter al pais en grandes pro-
blemas en el ambito national, en el ambito insular y en el
ambito international.
Parece que se entiende perfectamente que un enfoque
que plantee la liquidaci6n de la inmigraci6n haitiana y sus
posibles consecuencias provoque dificultades insulares, o
sea, con Haiti, e internacionales, es decir, con los estados,
con las organizaciones estatales multinacionales y con
grupos civiles que han apoyado a los haitianos que, legal
o ilegalmente, resident en el pais, en sus enfrentamientos
con las autoridades o con segments de la poblaci6n do-
minicana. Lo que no se entiende con s61o enunciarse es
que por esas mismas razones surjan conflicts nacionales,
o sea, entire diferentes grupos locales. En este caso no es
que se puedan producer tales conflicts, sino que ya se
han producido, a prop6sito mismo de los acontecimientos
que se inician con el caso de Hatillo Palma.
Voy a explicar este caso aparte. Lo que sucede es que
en todos los paises receptores de inmigrantes -y estas son
las constantes generals de este fen6meno en todo el pla-
neta- hay grupos nacionales que propician su presencia.
Estos sectors pro inmigraci6n suelen ser normalmente los
grupos de empresarios que utilizan su mano de obra y los
grupos eclesiales y de la sociedad civil que se ocupan de
luchar en defense de los derechos humans y, en general,
en contra de las diferentes manifestaciones de la pobreza
y de la exclusion social.
Aunque ambos sectors defienden y hasta facilitan -a
veces en contra de las leyes mismas de sus paises- las in-


migraciones laborales, estan movidos por prop6sitos muy
diferentes, casi contrarios.
Mientas los patrons lo hacen porque la fuerza de tra-
bajo inmigrante, por sus caracteristicas especiales, con-
tribuye a aumentar la rentabilidad de sus negocios, los
grupos civiles y religiosos buscan que los extranjeros que
trabajan y resident en otros paises disfruten de las mismas
condiciones de vida y de trabajo que los nacionales. Esos
son los grupos sociales que juegan ese papel en el pais y
esos son sus objetivos diferenciales.
Aparentemente no es necesario argumentar ni docu-
mentar los conflicts habidos entire, por un lado, sectors
de la Iglesia Cat6lica y grupos de la sociedad civil, y, por
el otro, los partidarios de las ideas neo-nacionalistas ex-
plicadas.
La prensa diaria de los iltimos meses da cuenta de esa
profunda desavenencia entire sectors nacionales. Igual
sucede con los empleadores de haitianos y los neo-nacio-
nalistas, s6lo que en la expresi6n de las diferencias entire
ellos, las dos parties son menos estruendosas. Pero la ac-
titud de los empresarios frente a la situaci6n creada en
Hatillo Palma qued6 muy clara cuando se presentaron en
la filtima de las famosas reuniones organizadas y dirigi-
das por los neo-nacionalistas y plantearon la necesidad de
que se terminara con el acoso contra los haitianos, pues
la carencia de esa fuerza de trabajo les estaba provocando
grandes perdidas; ahi se terminaron esos encuentros.
(Es por esa actitud de los empresarios de esa zona y
de algunas de sus ONG que dije antes, por lo que no pue-
de asegurarse que toda la poblaci6n de Hatillo Palma dio
un plazo a los haitianos para que abandonaran su suelo.


8 GLOBAL















Hubo un sector que, por el contrario, se opuso a esa peti-
ci6n y reclam6 su presencia en esa zona.)

Modificar la realidad
Mi oposici6n al nuevo discurso anti-haitiano y a la puesta
en practice de las soluciones violentas que estimula no
significa que sea partidario del status quo existente en
el piano de la inmigraci6n haitiana. Todo lo contrario.
Coincido con los neo-nacionalistas en que hay que mo-
dificar la realidad actual de esa inmigraci6n. Pero tengo
diferencias radicales con ellos en la forma y en el sentido
en que hay que producer esos cambios; aqui entramos en
elements viejos de la cuesti6n migratoria, reactualizados
despues de Hatillo Palma.
La formula para dar inicio al process que solu-
cione la larga lista de querellas alrededor de la presencia
haitiana es bien conocida, porque es la que se ha utiliza-
do y se utiliza en aquellos paises donde las dificultades
migratorias se han reducido al minimo y porque ha sido
propuesta antes e incluso en determinados moments se
han dado pequefios pasos con buen pie en ese camino.
Pero nunca se ha planteado ni siquiera la elaboraci6n de
un plan general del Estado destinado a la reparaci6n sis-
tematica y continue de cada una de los problems que el
pais y su poblaci6n confrontan por ese lado, como se ha
hecho, por ejemplo, con el caso de la violencia y el cri-
men que azota a las poblaciones urbanas, sobre todo en
sus localidades mas deprimidas. Esa formula es la regula-
rizaci6n de la inmigracidn.
Pero regularizaci6n de la inmigraci6n no signi-
fica simplemente la elaboraci6n de una ley adecuada y
modern y de un reglamento de aplicaci6n de esa ley. Se
precisa que, consecuentemente, con esas disposiciones se
provoquen cambios institucionales que las hagan possible
y se emprenda una labor de reform (o eliminaci6n) de las
practices consuetudinarias en ese terreno, que todo sugie-
re que no sera ni facil ni rapida.
Es que no se puede pensar en regularizaci6n si no se
sincera o transparent el uso de la mano de obra haitia-
na y se somete a las normas internacionales y nacionales
que rigen el trabajo human en el pais. Esto implica, por
ejemplo, que cada patron que necesite de esa fuerza de
trabajo especial tiene que requerirla con cantidad y con
tiempo y si se le concede tiene que cumplir con todos los
requisitos de contrataci6n, en cuanto a salaries, seguridad
medica y social y demas beneficios laborales que otorga
el C6digo de Trabajo Dominicano.


Otro ejemplo: la regularizaci6n seria una ilusi6n sin
un process de reingenieria de la frontera, y no solo fisico,
sino tambi6n human.
Igual, la brega por regularizar el present de la pre-
sencia haitiana precisaria de remediar el pasado. No hay
que olvidar que los desplazamientos humans del oeste al
este de la isla de Santo Domingo, la migracion laboral, se
iniciaron aparentemente en la segunda d6cada del siglo
pasado -la documentaci6n al respect data de 1919- y
s6lo ese tiempo ha creado muchas situaciones complejas
a normalizar en areas sociales y emocionales tan impor-
tantes y delicadas como la residencia permanent y la na-
cionalidad.
El process de regularizaci6n pensado no como normas,
sino como una gran reform de una estructura socioeco-
n6mica y politico-cultural tan significativa como es la mi-
graci6n es el camino mas seguro hasta para la reducci6n
sistematica de la presencia haitiana en el pais:
1) Mientras mas organizado y sometido a las normas
sea el process de ingreso de extranjeros al pais, mas difi-
cil serd la entrada y permanencia de ilegales; uno de los
factors que facility la presencia incontrolada de indocu-
mentados haitianos es el desorden en la situaci6n actual,
la falta de normas claras al respect y el incumplimiento
de las existentes.
2) El hecho de que los empresarios tengan que cumplir,
en el caso de los haitianos, con las normas establecidas en
el pais para el trabajo human puede ser un desestimulan-
te para su uso, ya que al final seria lo mismo que emplea-
ran dominicanos, e incluso, esa situaci6n puede conducir
a una tecnificaci6n que reduzca la necesidad de fuerza de
trabajo; y es que los patrons dominicanos prefieren al
trabajador haitiano no porque les guste mas, sino porque
es una mano de obra especial que pueden pagar mas ba-
rata, que carece de los beneficios socio-econ6micos que
las leyes conceden a los trabajadores, que es sumisa e im-
posibilitada, por razones de soberania, de organizarse y
luchar por sus intereses.
Estas son s6lo lines generals de una propuesta de
soluci6n hecha para animar el debate y ayudar a la toma
de decisions al respect. Toma de decisions que no pue-
de esperar much. Mientras mas tiempo pase sin que el
Estado trabaje decididamente y de acuerdo a un plan a
median y a largo plazo, mas se complicara la situacidn
migratoria y mas dificiles y complejos serAn los proble-
mas nacionales, insulares e internacionales producidos
por ella.












































Otro viejo element de la cuesti6n dominico-haitia-
na que se ha revitalizado despu6s de Hatillo Palma es la
descalificacidn como dominicanos, por parte de los neo-
nacionalistas, de todo aquel que plantee propuestas di-
ferentes a ellos. Es lo mismo que se ha dicho siempre,
pero esta vez se hace tal enfasis que se puede decir que
ese component de su ideologia es una especie de "terror
patri6tico", asi como Mattelart calific6 de "terror econ6-
mico" la ideologia que en America Latina se oponia a la
reform agraria de la decada de los setenta. Esta es una
muestra:
"Sepanlo todos aquellos que, ahora, quieren anular
nuestra independencia de Haiti obtenida en 1844. Por mas
dialecticas que empleen para despojar al dominicano de
su territorio, por mis esfuerzos que hagan para echarnos
encima como un perverse maleficio todas las desgracias
del pueblo haitiano, por mas maniobras que realicen para
poner al Gobierno y al pais al servicio de extranjeros in-
documentados con los que tenemos ninguna obligaci6n,
para arrancarnos los mecanismos de supervivencia en
nuestro propio pais, ientiendalo bien! que el grito de Hati-
1lo Palma, la llamada del 9 de mayo, es la serial definitive
del despertar de los dominicanos".'
Pese a esas falsas acusaciones insistird en la critical a la
postura ideol6gica y a las propuestas de los neo-naciona-
listas. Ellas no garantizan una soluci6n adecuada y mo-
derna a la presencia haitiana en la Republica Dominicana


y, por el contrario, s6lo conducirian a la naci6n y a sus
habitantes a mayores problems de los que ahora tienen.
AiIn la pertenencia -en este caso la condici6n de domini-
cano- no es una cuesti6n de palabras, sino de praxis. Asi
que es la cotidianidad la que dice y la historic la que dird.


Santo Domingo, 9 de diciembre de 2005


Carlos Dore Cabral es secretario de Estado, director de la Di-
reccihn de Informaci6n, Analisis y Programaci6n de la Presidencia
(DIAPE). Licenciado en sociologia, es especialista en studios po-
liticos, sociologia de las migraciones y process de urbanizaci6n.
Ha sido durante 15 anos professor universitario, ha hecho aportes
de interns sobre la cuesti6n rural en la Repiblica Dominicana y ha
escrito various libros, entire los que destacan The Urban Caribbean:
Transition to the New Global Economy y Problemas sociologicos de
fin de siglo.

Notas
SEste fue un crime repudiable y aparatoso en el cual se intent
segar la vida no s61o de la madre de familiar, sino tambi6n la de
sus hijos, -que se salvaron gracias a la intervenci6n de los ve-
cinos-, y la de su esposo, al que Ilegaron a cortarle la lengua y
quien salv6 la vida de manera milagrosa.
SLos neo-nacionalistas no son estrictamente una asociaci6n po-
litica o civica, sino un grupo de individuos, entire ellos intelec-
tuales, juristas, politicos, comunicadores sociales y miembros de
organizaciones civicas, unificados alrededor de la idea de que
el peligro principal que tiene el pais frente a si es la cercania de
Haiti y el process migratorio de los ciudadanos de ese pais hacia
el nuestro.
3 Nifiez, Manuel, "Por alla, por Hatillo Palma", Listin Diario, 1
dejunio de 2005.
Ibidem.
Este termino se usa en studios de involuciones hist6ricas
para hacer referencias a los process en los cuales ciudadanos
de otros paises, usualmente judios, que residian en otros pai-
ses, normalmente de Europa del Este y Central, eran linchados,
quemados, asesinados y despojados de sus derechos sin cometer
ningun delito y sin que mediara ningdn juicio o condena.
6 Es un tirmino utilizado en las guerras de exterminio que se
han producido en los tiltimos tiempos entire nacionalidades o
Estados de paises de Europa del Este.
7 Se define ese termino como exterminio o eliminaci6n sistema-
tica de un grupo social por motives raciales, politicos o religio-
sos.
8 Ntifez, Manuel, Ibidem.


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Los loyas
PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD
Carlos Hernandez Soto
En noviembre pasado el Teatro Cocolo Dair.rinte de San Pedro de Macoris, conocido
como "Los Guloyas", fue proclamado por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e
Inmaterial de la Humanidad. En 2001 ya habia sido proclamada como tal la Cofradia del
Espiritu Santo de los Congos de Villa Mella. Somos, pues, uno de los pocos paises que
cuenta.n con dos expresiones culturales declaradas patrimonio cultural inmaterial, hecho
que supoinre un gran reconocimiento a nuestra diversidad y riqueza cultural.















e las 43 obras proclamadas en 2005 como obras
maestras del patrimonio cultural inmaterial de la
humanidad, tres pertenecen a America Latina y el
Caribe: la Samba de Roda del Reconcavo de Bahia (Brasil),
el Espacio Cultural de Palenque de San Basilio (Colombia)
y el Teatro Cocolo Danzante de San Pedro de Macoris (Re-
piublica Dominicana). Con las de este afio, ya son 17 las
manifestaciones proclamadas en esta region. AdemAs de
las mencionadas, figuran: la lengua, danzas y misica de
los Garifuna en Belice y Honduras; el patrimonio oral, las
expresiones orales y grAficas de los Wajapi en Brasil; las
manifestaciones culturales del Pueblo Zdpara en Peru y
Ecuador; la tumba francesa de la Caridad de Oriente en
Cuba; la cosmovisi6n andina de los Kallawaya en Bolivia;
el carnaval de Barranquilla en Colombia; el carnaval de
Oruro en Bolivia; las tradiciones de los Marrons de Moo-
re Town en Jamaica; las fiestas indigenas dedicadas a los
muertos en Mixico; la tradici6n del Boyeo y las carretas
en Costa Rica; el Ballet Rabinal Achi en Guatemala; el Arte
Textil de Taquile en Peni y el Giiegiiense en Nicaragua.
El Teatro Cocolo Danzante de San Pedro de Macoris
fue propuesto a la UNESCO en diciembre de 2004 para
fines de proclamaci6n. La propuesta fue elaborada por el
Museo del Hombre Dominicano en representaci6n de la
Secretaria de Estado de Cultura y remitida a la UNESCO a
trav6s de la embajadora ante ese organismo, Laura Faxas.
En el transcurso del afio 2005 recibimos retroalimentaci6n
de la Secci6n de Patrimonio Inmaterial de la UNESCO
y, como consecuencia de ello, el proyecto inicial recibi6
algunas modificaciones incluyendo las del video docu-
mental elaborado como parte del expediente. Hecho esto,
aguardamos pacientemente el veredicto del jurado, que se
produjo el 25 de noviembre pasado.
Los Guloyas son un grupo de actors danzantes y ml-
sicos que representan obras de teatro asociadas al folklore
ingles medieval y a elements culturales de origen africa-
no. Sus ancestros procedian de las pequefias islas anglo-
parlantes: St. Kitts-Nevis, Anegada, Antigua, Dominica,
Monserrate, Tortola, St. Vincent y otras. Estos inmigran-
tes llegaron a la Repuiblica Dominicana a trabajar como
obreros y tecnicos en la industrial azucarera a finales del
siglo XIX y principios del XX, en moments en que esta
industrial sufria un fuerte colapso en las islas britinicas
del Caribe y, en cambio, experimentaba un gran auge en
la region Este del pais.
Al llegar a la Repuiblica Dominicana, a estos inmigran-
tes se les endilg6, despectivamente, el mote de cocolos.


Este nombre, sin embargo, es hoy motivo de orgullo. Y
es que los cocolos han hecho grandes aportes a la cultural
dominicana. Se les reconocen contribuciones importantes
en los aspects religioso, educativo, de asociacionismo,
gremial y sindical, culinario, deportivo y, de forma rele-
vante, teatral y musical.

Religion y educacion
En lo religioso, fundaron iglesias reformadas bien arrai-
gadas en la region Este: la episcopal, la moraviana, la
metodista africana y otras. En el rengl6n educativo esta-
blecieron sus propias escuelas en tres modalidades: parro-
quiales o escuelas de misidn, escuelas privadas y de hogar,
donde las classes se impartian en ingles con libros propios.

Sus dramas de combat son reminiscencias de las tradiciones medievales
de '.1jii -n i: cultivadas en las islas britanicas del Caribe y traidas a la
Republica Dominicana. Foto: Pedro Jaime Fernandez.



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Las tradiciones cocolas incluyen tambien Christmas carolings, string or scratch band, niega business y masquerades en el period navideno y de aio
nuevo. Foto: Pedro Jaime Fernandez.


Era una escuela con educaci6n de corte religioso, un tanto
rigida y de estricta discipline, que utilizaba el teatro como
recurso pedag6gico. Seguia las tradiciones acadbmicas del
Caribe ingles. Se hicieron famosos algunos educadores de
los primeros tiempos, tales como George Hodge, Edward
Jones, Selvin Lucas, Caines Thomas y Falkner.
Desde finales del siglo XIX los cocolos desarrollaron el
asociacionismo con la fundaci6n de sociedades benevolas
que se caracterizaban por la ayuda mutua y el cumpli-
miento de funciones culturales. Entre estas se destacaban
la Young Man and Women Trial, la Excelsis Benevolent,
la Energetic Benevolent, la Eton Benevolent, la Melodra-
ma Benevolent y la All-Seen Benevolent.
Asimismo, los cocolos fundaron logias, como la Expe-
rience Lodge, con ceremonies en ingles; establecieron los
primeros gremios y sindicatos del pais; organizaron las
primeras huelgas y paros; y estuvieron conectados con el
movimiento politico de Marcus Garvey denominado Back
to Africa Movement, conocido como la United Negro Im-
provement Association (UNIA).


En el aspect gastron6mico, la comida cocola es bien
conocida, con plates como yaniqueque, domplin, fungi
y calal6. En lo deportivo, las energetic associations te-
nian entire sus prop6sitos desarrollar el deported. Hoy son
bien conocidas figures deportivas del beisbol como Milton
Semper, Rico Carthy, Alfredo Grifin, Chico Conton, Ricar-
do Joseph y Jorge Bell que salieron de esa cantera.
Los cocolos sobresalen, sobre todo, por sus contribu-
ciones culturales en el teatro, la danza y la musica. Sus
dramas de combat son reminiscencias de las tradiciones
medievales de Inglaterra, cultivadas en las islas britanicas
del Caribe y traidas a la Repiblica Dominicana, adonde
llegaron mezcladas con elements africanos aportados por
los esclavos y sus descendientes, que trabajaban en las
plantaciones azucareras de la colonia.
Los origenes britanicos de estas representaciones pue-
den observarse, por ejemplo, en la obra de Richard Jo-
hnson, Seven Champions of Christendom, publicada en
1596. Los temas medievales fueron adaptados a las exi-
gencias political del siglo XVIII y XIX, tal como la pieza


14 GLOBAL















































La propuesta presentada a la UNESCO contiene un plan de acci6n para la
salvaguardia, preservaci6n y promocion de la tradicien del Teatro Cocolo
Danzante. Foto: Pedro Jaime Fernandez.

teatral denominada The Bull, sobre los vanos esfuerzos
de resurrecci6n de un doctor campestre, y otras conocidas
como David and Goilath, Moko-Jombies, Giant Despair y
Mommies o Momises.

El nombre de Guloyas
Actualmente la pieza mds representada es, sin duda, Wild
Indians, que es posiblemente una transformaci6n de la
pieza Cowboys and Indians, todavia representrada en St.
Kitts-Nevis, que contiene ahora una especie de sintesis de
las demis piezas. David and Goliath, la pieza mas afa-
mada, es la que da nombre a los Guloyas. En efecto, este
nombre proviene precisamente de Goliath, pronunciado en
ingles "Golaiat" y transformado por el pueblo en "Guloya".
En esta pieza es caracteristico el grito: "Goliath (Guloya)
is dead", Guloya esta muerto o Guloya se muri6.
Pero las tradiciones cocolas no se limitan a las repre-
sentaciones teatrales danzadas. Incluyen tambien Christ-
mas carolings (canciones de Navidad), string or scratch


band, niega business y masquerades en el period navi-
defio y de ailo nuevo, tal como ocurria y ocurre, en par-
te, en las islas inglesas caribefias. De estas tradiciones es
muy singular el niega business, que algunos interpretan
como "cosas de negros" o "cosas de nagos". Mediante esta
tradici6n se ejercia un control social sobre el comporta-
miento de los individuos. Se hacia una junta para analizar
el comportamiento de la gente durante el afio. Se iba a la
casa de un fulano y, desde fuera, se le cantaban las cosas
mal hechas por l1; por ejemplo, el que habia sido infield
a su pareja. El individuo, para librarse del grupo, ofrecia
rapidamente de beber para que siguiera hacia otra casa.

Un plan
La propuesta presentada a la UNESCO contiene un plan de
acci6n para la salvaguardia, preservaci6n y promoci6n de
la tradici6n del Teatro Cocolo Danzante. Incluye talleres
para la conservaci6n de la memorial social del grupo; la
recuperaci6n de las piezas teatrales; la ensefianza a nifios,
j6venes y adults de la misica y la danza; elaboraci6n
de los instruments musicales y de los trajes del Teatro
Danzante; fomento de la artesania ligada a esta expresi6n
cultural; producci6n de materials educativos sobre esta
expresi6n cultural; documentaci6n sobre ella; elaboraci6n
de videos documentales y discos compactos musicales y
celebraci6n de un festival annual con participaci6n de Los
Guloyas y de artists que se inspiran en su musica y dan-
za. El plan de acci6n supone el establecimiento de una
escuela mAs formal del Teatro Cocolo Danzante.
La proclamaci6n de la Cofradia del Espiritu Santo de
los Congos de Villa Mella y del Teatro Cocolo Danzante
de San Pedro de Macoris como Obras Maestras del Patri-
monio Oral e Intangible de la Humanidad, ademis de un
honor para la Repdblica Dominicana, es un reto que com-
pele a la realizaci6n de esfuerzos para la preservaci6n,
conservaci6n y desarrollo de estas y otras expresiones
culturales, que revelan la gran diversidad de la cultural
dominicana.

Carlos Hernandez Soto es director del Museo del Hombre Do-
minicano. Licenciado en Antropologia en la Universidad Autonoma
de Santo Domingo y diplomado en Filosofia y en Pedagogia por la
Pontificia Universidad Salesiana de Roma, tiene un postgrado en
educacibn en el Instituto Lumen Vitae de Bruselas, B61gica, afiliado
a la Universidad de Lovaina y es autor de varies libros y miembro
fundador del Centro para la Investigacian y Acci6n Social en el Ca-
ribe (CIASCA).












LINCENDIOS PREMONITORIOS?
Sully Saneaux

Los jovenes de los suburbios de las grandes ciudades de Francia tomaron en noviembre pasado la
portada de los periodicos del mundo por la cantidad de automoviles que 'n, iiri:labbar cada noche. Este
fenomeno, que c :,-,eni en los afos ochenta y responded a la insatisfaccion de sectors marginados, no
debe confundirse con la violencia que general grupos terrorists. Para algunos socidlogos franceses,
existe un lpruilnia structural en la sociedad francesa, ligado a la discriminacion y la dificultad de
in r ti ,:.e en el mundo 'a.iiorl.



Fotos: Efe















E n octubre pasado, los j6venes de los suburbios' de
las grandes ciudades de Francia incendiaron mas
autom6viles de los que usualmente incendian como
medio de protest. El fen6meno no es realmente nuevo y
su origen se situa en los afios ochenta, determinado por
las mismas causes que "en los primeros siete meses de
2005, habian provocado el incendio de 21,900 vehiculos"2
en distintos centros urbanos franceses.
Es precisamente en esa decada de los ochenta cuan-
do surge en esos suburbios la "generaci6n de los beurs"3,
nombre con el son conocidos esos j6venes franceses de
ambos sexos, con su propia identidad cultural, muy di-
ferente a la de sus progenitores llegados de Africa ma-
grebina (el Magreb incluye a Argelia, Marruecos, Tinez,
Libia y Mauritania; la emigracidn hacia Francia proviene
fundamentalmente de los tres primeros), pero tambien a la
de los j6venes franceses de souche (pura cepa).
Como el 70/% de los inmigrantes (identificados en
general con Africa del Norte) vive en esos suburbios, la
tentaci6n de practicamente anunciar que la jlJ habia
Ilegado finalmente al coraz6n de Europa era muy grande
y muchos no pudieron resistirla. De hecho, el componen-
te 6tnico de muchos de esos suburbios no dejaba much
espacio para otras suputaciones, condicionada como esta
la opinion piblica despues del 11 de septiembre de 2001
a relacionar violencia con el Islam, sin querer considerar
que "el Islam esti en la modernidad y no enteramente en-
cerrado en un pasado premoderno".4

Sacrosanto republican
Un argument politicamente muy atractivo es el de atri-
buir toda esa tension interetnica, que segin la mayoria
de los indicadores no esta tan extendida como los incen-
dios de autom6viles podrian indicar, al racismo de los
franceses" o, visto desde la otra acera, a la amenaza que
representaria una supuesta "quinta column" musulmana
establecida en Europa. De ambas cosas debe haber algo,
porque lo del racism no es s6lo leyenda, si se sabe que
de los cinco millones de personas de origen arabe, ni si-
quiera una es parte del parlamento, sin hablar ya de nin-
grn alcalde. Todo bajo el sacrosanto valor republican,
heredado de la Revoluci6n, de que "todos son iguales ante
la ley" y, en consecuencia, no se debe diferenciar a nadie
por su color o religion. En cuanto a lo de una "quinta co-
lumna", tampoco es pura fantasia: Europa ha sido victim
de ataques terrorists y de numerosos intentos fallidos de
factura musulmana.


No obstante, debe hacerse una clara diferencia en-
tre esa violencia de los barrios populares europeos, que
responded a la insatisfacci6n de sectors marginados que
conviven con una tan cercana pero lejana opulencia, y la
que general grupos terrorists que consideran que nadie
debe ser ajeno a los dramas que sacuden al Oriente Me-
dio, porque son de responsabilidad comun. En el primer
caso, como en Francia, se trata de un fen6meno encua-
drado en la violencia juvenile -aunque por razones de otro
tipo- que concierne en buena media a j6venes de origen
arabe, pero que no es mas que uno de los "sintomas de
un orden social que encuentra dificultades para mante-
ner su cohesi6n".5 En otros paises de Europa, esos j6venes
violentos expresan su inconformidad de otra manera, a
menudo peor pues incluye agresiones fisicas, como en el
caso de los skinhead.

Otros ingredients
Seguin varias estimaciones, en toda Europa viven unos 20
millones de musulmanes entiree los cuales hay 3.5 millones
de turcos, o sea, musulmanes pero no arabes). La mayor
parte esta concentrada en Francia, son sobre todo de ori-
gen norteafricano y representan el 10%/ de su poblaci6n;
en Holanda algo mis del 6%; entire el 3 y el 4% en Alema-
nia, Suecia y Belgica; cerca del 30/% en Gran Bretafia y ape-
nas entire el 1 y el 2% de la poblaci6n de Italia y Espafa.
Sin menoscabo de la importancia que tiene el elemen-
to 6tnico-racial en esta crisis, hay que ponderar otros in-
gredientes que le quitan su caracter 6nico a lo ocurrido
en Francia. Asi, Angelina Peralva llama la atenci6n acer-
ca del "discurso antijuvenil que se escucha, que puede ir
muy lejos, llegando a caer en los prejuicios raciales".6 Eso
obliga, naturalmente, a considerar algunas variables que
si son propias de Francia.
En primer lugar, debe recordarse que hasta 1962 una
franja magrebina era parte del imperio colonial frances de
Africa. En los estamentos dirigentes de todos los paises
involucrados, tanto de Francia como de los norteafrica-
nos, persisten elements de la tension generada por las
luchas independentistas por un lado y la oposici6n tenaz
a ceder esas posesiones por el otro.
La primera ola migratoria proveniente de Africa del
Norte hacia Francia comienza en el period inmediata-
mente anterior a la proclamaci6n de las independencias,
cuando huyen de alli tanto los denominados pied noirs,
descendientes de colonos franceses, como los harkis, tam-
biWn franceses, pero de origen drabe. Como luego en cierta













































Unos jovenes gritan consignas a favor de la paz en el Monumento a la Paz frente a la torre Eiffel en Paris, durante un acto de protest contra
los disturbios. Pagina anterior: Bomberos franceses extinguiendo las llamas de un coche incendiado en Lille, al norte de Francia, en noviembre pasado.


forma ocurriria en Estados Unidos con los veterans de la
guerra de Vietnam, la sociedad francesa culpabiliz6 a esos
recien llegados por no haber evitado la situaci6n que les
llev6 a emigrar, es decir, las luchas por la independencia,
sin tomar en consideraci6n que ellos habian sido meros
instruments de una political trazada y mantenida desde
la metr6poli.
Un posterior y mis important flujo migratorio, de
otras caracteristicas, se produjo a principios de los afios
sesenta, cuando en Francia (y otros paises ricos de Eu-
ropa) habia escasez de mano de obra y una baja tasa de
desempleo. Los naturales reagrupamientos familiares, que
no fueron concedidos facilmente en ninguno de los paises
europeos, dieron una masiva consistencia a la presencia
inmigrante.
Ya la segunda y tercera generaciones son parte inte-
gral de esas sociedades, incluida la francesa. Y aunque,
como dice Jaime Riera, "el 90% de los descendientes de
aquellos norteafricanos llegados en los '50 a Europa, ha
abandonado la religion de sus padres persiguiendo el sue-
ifo de la sociedad de consume occidental y laica",7 toda-
via hay quien conserve los viejos reflejos de considerar a
los norteafricanos como "sfibditos".


En segundo lugar, y estrechamente asociado con lo
anterior, estd la cuesti6n de considerar -a la luz de la
inestabilidad political en el Medio Oriente y sus expresio-
nes de violencia, traumAticas para las nuevas generacio-
nes de europeos que no vivieron las dos terrible guerras
mundiales del siglo XX- que la misma es una expresi6n
cultural, que puede manifestarse en cualquier context,
como por ejemplo, Europa. Pese a que en ese continent
se han producido efectivamente acciones terrorists, algu-
nos studios sugieren que las inclinaciones extremists,
como en el caso de otros grupos, afectan solamente a una
muy reducida minoria de la poblaci6n musulmana. For
razones obvias.
En general, los j6venes de origen magrebi de menos
de 35 afios nacieron en el pais donde viven ahora, que
puede ser Francia, Alemania o Suecia. Fueron educados
en escuelas locales junto con sus pares de otro origen. En
el caso que nos ocupa, hablan el francis como los "otros"
franceses y comparten los mismos gustos. Valga un ejem-
plo: los programs de la famosa cadena televisiva Arabe
Al Jazira llegan a los hogares franceses -y en general eu-
ropeos-, pero muy poco a los j6venes musulmanes locales,
por la sencilla raz6n de que muy pocos de ellos hablan


18 GLOBAL












































Vehiculos quemados en el suburbio de Paris de :I.'I,, Sous-Bois, en octubre.


arabe. Si bien se sienten 16gicamente solidarios de los pa-
lestinos, Europa, que en sentido general simpatiza con esa
causa, no es el terreno ideal para expresar protests mAs
alla de las que comfinmente tienen lugar y que gozan de
gran aceptaci6n entire los europeos no musulmanes.

Problematica social
Por esta via llegamos a un tercer punto, el de la problemA-
tica social en general, sin relaci6n direct con la cuesti6n
etnico-racial. Para algunos soci6logos franceses existe un
problema structural del que sufre la sociedad francesa
desde principios de los afios ochenta, que es cuando se
desencadena de manera sistemAtica la violencia suburba-
na. Segdn Sauvadet, este problema consiste en "la insta-
laci6n del desempleo structural, el reforzamiento de la
segregaci6n urbana, la despolitizaci6n y la desindicaliza-
cidn"':
Los HLM de los suburbios o "banlieu", que son com-
plejos habitacionales para personas de modestos recursos,
no fueron construidos para los inmigrantes, sino para las
families trabajadoras y de clase media francesas y se de-
sarrollaron masivamente despues de la Segunda Guerra
Mundial, ya que el grueso de la infraestructura francesa


habia sido destruido durante la gran conflagraci6n. Los
inmigrantes empobrecidos fueron tambi&n los herederos
naturales de esas viviendas que ya en los afios ochen-
ta eran desertadas por los franceses. Asi se desarroll6 ese
movimiento de segregaci6n, que comprende a los inmi-
grantes y trabajadores pobres concentrados en los HLM.
En efecto, el desempleo "puede llegar hasta el 40% en
ciertos suburbios, lo que crea todos los ingredients para
una situaci6n explosive".9 Este fen6meno se ve agravado
por una sefialada discriminaci6n que afecta, sobre todo, a
los varones j6venes. De acuerdo con un informed del Ins-
tituto Montaigne, "las j6venes tienen mds posibilidades
de conseguir empleo, pero muchas de las solicitudes que
hacen los j6venes terminan en la basura sin ser leidas".''
Para los medios de prensa muy ligados al mundo del
capital, como es el caso del Dow Jones (de la Bolsa de
Nueva York), "el mayor problema [...] es que la clase mar-
ginada de Francia es consecuencia de la estructura de
la economic francesa, en la cual el estado aporta casi la
mitad del product interno bruto y una cuarta parte de
la contrataci6n"," con la consecuente tendencia a la ina-
movilidad del empleo. The Economist suscribe tal vision,
cuando afirma que "los empleos a tiempo complete estan











































El primer ministry de Francia, Dominique de Villepin, saluda a un habitante del suburbio parisino de Aulnay-sous-Bois, en noviembre pasado.


tan protegidos por la ley, que los empleadores prefieren
no crear muchos y, en su lugar, optan por trabajadores
temporales".'2
El modelo que "favorece" a quienes tienen un empleo
16gicamente no estimula a quienes no lo tienen (10% en
Francia, pero, como dijimos antes, hasta 40% en los su-
burbios) a adherirse a las organizaciones sindicales, cuya
funci6n, tal como la perciben muchos j6venes, es la de
preservar "privilegios", por lo demas, cada vez mas ame-
nazados por las presiones del patronato y la acelerada
desindustrializaci6n en curso. Por eso, el peso especifico
que tradicionalmente tenian las organizaciones sindicales
sobre la vida political en Francia se ha ido reduciendo a
una minima expresi6n. Y, en consecuencia, se ha debi-
litado el papel que hist6ricamente jugaban en el seno de
las comunidades inmigrantes. "Mientras que las segundas
generaciones anteriores encontraron a los partidos de iz-
quierda, los descendientes de inmigrantes de hoy no estan
en las fibricas, ni en los sindicatos, ni en los partidos
obreros [...]':"

A regaihadientes
A partir de ese tipo de premises, esa gran cantidad de
j6venes de los suburbios, y ya en ese caso no necesaria-
mente musulmanes, se ven confrontados a un mundo


que les ofrece muy poco y a regafadientes. Ese mundo
es controlado por los adults, que tienen los empleos, los
relatives privilegios y poca disposici6n para compartirlos
con la generaci6n emergente. Asi, cuando esos j6venes
recurren a medidas extremes, como pueden ser en el con-
texto frances la quema de vehiculos, estan expresando su
protest contra todo lo que represent ese mundo que no
les abre las puertas, "el adversario es el mundo de las ins-
tituciones y del poder -se puede incluso decir, como lo
hacen muchos j6venes- de los adults o del dinero, que
viene siendo lo mismo".14
La generaci6n del 68 tenia intensas motivaciones poli-
ticas, sostenidas sobre la base de un poderoso movimiento
socialist, con una vasta representaci6n estatal y con ins-
piradoras epopeyas (Cuba, Vietnam, China). Esos models
extinguieron sus llamas en las postrimerias del siglo XX.
Con todas sus debilidades, esas referencias dieron marco
a una active y positive participaci6n political. Hoy no es
el caso y, como sabemos, el protagonismo corresponde al
Medio Oriente y sus problems, incluyendo en ciertos ca-
sos la entronizaci6n del terrorism como forma supreme
de confrontaci6n.
En cualquier caso, lo que ha ocurrido en Francia y
ocurre, pero de manera diferente, en distintos puntos del
planet, es una prueba de que la violencia ha dejado de


20 GLOBAL











































El problema de la vivienda de tipo social se recrudeci6 en agosto, con
dos incendios sucesivos en edificios vetustos e insalubres de Paris, que
causaron la muerte de 24 inmigrantes africanos, en su mayor part nihos.
En la imagen, una mujer asiste a una manifestaci6n en frente de uno de
los apartamentos que ardieron.

ser patrimonio de alguna instancia, "las sociedades y los
individuos toman su revancha sobre el estado en el area
de la violencia...".'5 Y, por supuesto, el surgimiento de cri-
sis no esperadas (seglin parece) en las metropolis, deri-
vadas del movimiento migratoio del Sur hacia el Norte,
contribuy6 a crear bolsones de tension a los cuales se res-
pondi6 con mayor o menor 4xito. Se han sefialado como
exitosas las experiencias de Estados Unidos, Alemania o
Suecia en el process de integraci6n, que algunos soci6lo-
gos prefieren denominar incorporaci6n, "que suena mas
neutral que integraci6n o asimilaci6n, ya que ambas su-
gieren la desaparici6n de las diferencias".16
Hasta ahora, ninguno de los models existentes en Eu-
ropa ha sido totalmente exitoso. Ni el britinico con su
reconocimiento de las identidades culturales, ni el frances
con su obligada asimilaci6n. Los extremists tipo Bin La-
den no interesan necesariamente a j6venes que, en resumi-
das cuentas, son europeos. Unicamente la poca aceptaci6n
que reciben de sus compatriotas les lanza a la rebeldia. Si
las sociedades europeas, llmense francesa u otra, no les
otorgan el espacio que corresponde a los europeos musul-
manes, entonces si podra tener sentido para ellos buscarlo


a trav6s de la inmersi6n en sus raices originales, que no
nacieron en Europa y mal se acomodan a ella.


Sully Saneaux es ministry consejero de la Delegaci6n Dominica-
na ante la ONU. Es columnist del semanario La Voz Hispana, de
Connecticut, y ocasionalmente describe para el peri6dico Hoy. Ha
trabajado como profesora de ciencias sociales en Santo Domingo
y Nueva York. Estudio Relaciones Internacionales en la Universidad
de Nueva York.


Notas
'Es interesante destacar la diferencia de concept cuando se ha-
bla de suburbio. En Estados Unidos, vivir en un suburbio implica
generalmente ascenso social. En Francia, el termino se aplica
a los proyectos de viviendas disefados para trabajadore, que a
menudo bordean la marginalidad.
SThe Economist Global Agenda, "An underclass rebellion", 11 de
noviembre de 2005.
3 El termino beur proviene de la palabra drabe, modificada de
acuerdo a las reglas del argot popular frances verlan, que cam-
bia el orden de las letras de atras hacia adelante, introduciendo,
ademas, algunos cambios euf6nicos.
I Liberation, "Les Francais pieges par leur moi national", Alain
Touraine, 8 de noviembre de 2005 .
5 Peralva, Angelina, "Violence de banlieu et politisation juve-
nile", Cultures et ..il', l.i.. France, 2005.
6 Peralva, Angelina, Ibid.
7 La Nacidn, "No son inmigrantes", por Riera, Jaime, Chile, 15 de
noviembre de 2005.
8 Sauvadet, Thomas, "Processus de ghettoisation et mode de so-
cialisation", Magazine Paris 8, mayo de 2005, No. 8, pig. 10-11.
' Helene Jaccomard, "French Against French: The Uneasy Incor-
poration of Beurs into French Society", Mots Pluriels, Vol. 1, No.
2, 1997.
10 The Economist Global Agenda, "An underclass rebellion", 11
de noviembre de 2005.
" Review Et Outlook, Dow Jones Reprint, noviembre de 2005.
12 The Economist Global Agenda, "An underclass rebellion", 11
de noviembre de 2005.
3 Olivier Masclet, "Une generation de militants sacrifice", Le
Monde Diplomatique, enero de 2004.
'4 Peralva, Angelina, "Violence de banlieu et politisation juve-
nile", Cultures et conflicts, Francia, 2005.
" Badie, Bertrand y Smouts, Marie-Claude, Le retournement du
monde, Paris, Dalloz, 1995.
'" Hargreaves, Alec, II ,II;. ,in; ... race and ir. ; i in Contem-
porary France, London, Rutdlege, 1995.









I Estados Unidos

y America Latina

IIBUllBH!r^D


Abraham Lowenthal
Las relaciones entire Estados Unidos y America Latina tienen hoy poco que ver con la seguridad
y la geopolitica y menos a6n con la ideologia, al menos en un obvio sentido politico. Las
preocupaciones norteamericanas con respect a America Latina se refieren, por un lado, al
comercio, las finanzas, la energia y otros recursos, y, por el otro, al manejo de problems
comunes como el terrorism, el trafico de drogas y de armas, la proteccidn de la salud pIblica y
el medio ambiente y la inmigracion. Es important que reconozcamos estas nuevas realidades
y reflexionemos sobre cuestiones de orden practice.





I- M i


NOCHOICEFORIHB
In


-
















e me ha pedido hacer algunas reflexiones acerca
del estado de las relaciones entire Estados Unidos y
America Latina. Dados mis antecedentes aqui, voy
a comenzar por destacar algunos de los cambios y conti-
nuidades importantes en esas relaciones durante los flti-
mos cuarenta afios.
A mediados de los afios sesenta, las relaciones intera-
mericanas se caracterizaron por la pretensionn hegem6-
nica", o sea, la idea de que Estados Unidos era, y tenia el
derecho de ser, el poder incuestionable en el hemisferio
occidental, insistiendo en la solidaridad -para no decir la
sumisi6n- political, ideol6gica, diplomAtica y econ6mica
en toda la region.
Durante esos afios, Estados Unidos utilize el poderio
military de los marines y de la 82 Divisi6n Aerotranspor-
tada; la participaci6n clandestine de la CIA; la consejeria
y tutela de los agregados militares; la ayuda para el de-
sarrollo -y, a veces, la imposici6n de la AID-; las cuo-
tas azucareras y otras formas de influencia econ6mica;
el activismo diplomatico del Departamento de Estado;
fondos y asesoramiento a partidos politicos; patroci-
nio pdiblico e information proveniente de la Agencia de
Informaci6n de Estados Unidos (USIA); muchos instru-
mentos, cualquier que fuese necesario y sin importar su
alcance, con tal de garantizar que partidos y lideres pro
norteamericanos fuesen dominantes en America Latina
y el Caribe.
En los afios cincuenta, la CIA orquest6 el derroca-
miento de Jacobo Arbenz en Guatemala. En los sesenta se
produjo la invasion de Bahia de Cochinos y otros inten-
tos para derrocar a Fidel Castro. Igualmente, el respaldo
norteamericano a quienes complotaban contra Trujillo,
demostraciones de fuerzas navales, promesas de ayuda
econ6mica, amenazas de retirarla y esfuerzos diplomiti-
cos a favor del Consejo de Estado y la realizaci6n de las
primeras elecciones libres en este pais. Tambien, finan-
ciamiento clandestine masivo para garantizar en Chile la
elecci6n de Eduardo Frei y la derrota de Salvador Allende,
sin dejar de lado el activismo intervencionista en nume-
rosos paises.
En los afios setenta se realizaron esfuerzos organiza-
dos para evitar que tomara posesi6n de su cargo el even-
tualmente electo president Allende y, una vez que esto
se produjo, se hizo lo possible para que fracasara. Fueron
muchos los ejemplos de la conduct intervencionista nor-
teamericana, que cubri6 tanto a Argentina, Brasil y Uru-
guay, como a Bolivia, Guyana y Venezuela.


En ese period, lo prevaleciente era la rivalidad de la
Guerra Fria entire Estados Unidos y la Uni6n Sovi6tica,
y esto motivaba a Washington a realizar extraordinarios
esfuerzos para mantener a America Latina en su linea. Lo
que ocurri6 aqui en abril de 1965 y las semanas y meses
siguientes era parte de una political global latinoamericana
de Estados Unidos, aplicada en Brasil, Bolivia, Argentina,
Chile, Perd, Venezuela, Ecuador, Colombia, America Cen-
tral y el Caribe (la Republica Dominicana y Haiti), siendo
la excepci6n parcial Mexico, donde se aplicaba una va-
riante distinta, dada la cooperaci6n con el PRI que garan-
tizaba estabilidad.

Climax
Esa tendencia marcadamente intervencionista de los Esta-
dos Unidos en America Latina y el Caribe tuvo su climax
hace cuarenta afios, pero no termin6 ni rapida ni facil-
mente. La misma sirvi6 de context al papel jugado en
Chile en los afos setenta y luego al enfoque hacia Am-
rica Central y el Caribe de la administraci6n Reagan en
los ochenta, en Nicaragua, El Salvador, Granada y otros
lugares.
Esta actitud persisti6 incluso cuando comenz6 a debi-
litarse la Guerra Fria y cuando los cambios en la geopoli-
tica y las tecnologias militares debilitaron la importancia
del Canal de Panama y las vias maritimas de comunica-
ci6n. En los aflos ochenta no era ficil determinar por que
el liderazgo norteamericano consideraba todavia impor-
tante mantener un fuerte control sobre Granada, El Sal-
vador y Nicaragua, pero el caso es que Washington seguia
implementando political altamente intervencionistas.
En mi opinion, estas actitudes no estaban condicio-
nadas, como ellos decian, tanto por consideraciones de
"seguridad national" como por razones de "inseguridad
national", es decir, un impulse psico-politico: el temor de
perder el control de lo que antes Estados Unidos controla-
ba y consideraba l6gico controlar. Esto reflejaba la inercia
de la transferencia de actitudes y political formadas en
otra era, ya no apropiadas -si es que alguna vez lo fue-
ron-.
Un punto neuralgico para sucesivas administraciones
norteamericanas era Fidel Castro en Cuba, a apenas 90
millas de la Florida, que desafiaba a Estados Unidos y se
mantenia fuera de su 6rbita en t6rminos econ6micos, po-
liticos, culturales y en lo que se refiere a seguridad y re-
laciones internacionales. Cuba era una preocupacion por
varias razones, pero sobre todo porque desafiaba la su-














premacia norteamericana en las Americas. El simbolismo
de Cuba, much mas que una amenaza real, convertia a
ese pais en problema permanent. La determinaci6n de
Washington de no permitir "una segunda Cuba" fue uno
de los puntos cardinals de la political de Estados Unidos
y sirvi6 de marco al enfoque norteamericano de Santo
Domingo en los afos sesenta.
En contrast con lo que eran las relaciones entire Esta-
dos Unidos y America Latina al moment de la invasion
norteamericana a la Republica Dominicana en 1965, de-
mos un rapido vistazo a la situaci6n contemporinea.

10 observaciones
Y para ello, propongo 10 observaciones acerca de las rela-
ciones contemporineas en el hemisferio occidental.
1. El element central en las relaciones interamerica-
nas sigue siendo la enorme desigualdad de poder entire
Estados Unidos y cada uno de los paises de las Americas.
Persiste un notable desequilibrio en cuanto al poder mili-
tar, econ6mico, tecnol6gico e institutional. Estados Unidos
es much mas important para cada pais latinoamericano
que ninguno de 6stos lo es para Estados Unidos.
Muchas cuestiones que son de vital importancia para
America Latina -ya sean reglas comerciales, financieras
o de gerencia- son deter-


minadas por protagonistas
o consideraciones externas,
provenientes frecuentemen-
te de Estados Unidos, pero
tambien de Europa y Asia.
Politicas que son decisivas
para el future latinoamerica-


mayor atenci6n" a America Latina caen en el vacio y la
inica esperanza es mejorar la calidad del ligero interest
por el continent, no esperar que aumente much.
2. En su trato con America Latina, Estados Unidos
nunca fue ese actor coherente, unitario y racional que a
menudo se describe en los paises del Sur, pero su pluralis-
mo se ha acentuado en los iltimos afos. Los intereses de
los variados components de la sociedad norteamericana
son dispersos y a menudo contradictorios. Las political
norteamericanas que afectan a America Latina estin de-
terminadas por la interacci6n de influencias provenien-
tes de regions, grupos y sectors diferentes: los negocios
y los sindicatos; cultivadores, trabajadores agricolas y
consumidores; organizaciones de inmigrantes y cabilde-
ros anti-inmigrantes; organizaciones 6tnicas y diAsporas;
gente de iglesias de variadas convicciones, fundaciones,
centros de pensamiento (think tanks) y prensa; organi-
zaciones criminals y policia, asi como grupos formados
para la promoci6n de los derechos humans, de la mujer,
la protecci6n del ambiente y la preservaci6n de la salud
piiblica.
En el difuso y permeable process politico norteameri-
cano hay muchos actors importantes que tienen acceso a
quienes elaboran political. Esa caracteristica hace que la
political norteameri-


En su trato con Amirica Latina, Estados cana sea relativamen-
te influenciable, pero
Unidos nunca fue ese actor coherent, dificil de coordinar

unitario y racional que a menudo se des- o controlar, incluso

cribe en los pauses del Sur, pero su plura- cuando se hacen es-
fuerzos concertados
lismo se ha acentuado en los Oltimos aios. en un sentido deter-


no son generalmente forjadas
en otros lugares y su impact en America Latina es mis
residual que intencional. En numerosas cuestiones, los la-
tinoamericanos siguen siendo muy vulnerable frente a
acontecimientos, tendencies y decisions de caracter ex6-
geno. Esto queda ilustrado incluso en el caso de los pai-
ses mas grandes del continent, por el impact que sobre
Brasil tuvo la crisis financiera rusa de mediados de los
noventa.
Vistas asi las cosas, es dificil exagerar en torno a la
cantidad de cuestiones y relaciones que compiten con
America Latina para llamar la atenci6n de quienes formu-
lan political en Estados Unidos. Lo cierto es que America
Latina apenas les preocupa y eso no cambiard. Los fre-
cuentes llamados a esos especialistas para que "presten


minado, lo que no es
muy frecuente, ni lo serd, dado que Estados Unidos esta
involucrado en demasiadas cuestiones.
3. Ha crecido la relative importancia de los actors
privados en lo que se refiere a las relaciones interamerica-
nas -corporaciones, sindicatos, centros de pensamientos,
la prensa y las ONG, incluyendo las etnicas, comunitarias
y religiosas-, mientras que se ha reducido el alcance e
influencia de los gobiernos nacionales, incluyendo el nor-
teamericano.
En la prActica, en America Latina hoy son much
mas importantes Microsoft y Walmart que los marines
norteamericanos. Tienen much mayor preponderancia
American Airlines y United Airlines que la 82 Division
Aerotransportada. Asimismo, es mayor la influencia de la


24 GLOBAL















CNN y la Bloomberg Wire que la Voz de Estados Uni- ren enormemente unos de otros. Asi, las diferencias son
dos de Am&rica. La compafia de seguros AIG es mis sig- tan marcadas entire Argentina y Haiti, Pern y Panama o la
nificativa que la AID y, en numerosas circunstancias, la Republica Dominicana y Chile, como lo son entire Suecia
organizaci6n Human Rights Watch es mis poderosa que y Turquia o Australia e Indonesia.
el Pentdgono, aunque este filtimo haya recuperado diti- Pero esas duraderas diferencias siguen creciendo, par-
mamente gran parte de su peso. Moody's a menudo tie- ticularmente en cuatro dimensions: por la naturaleza y
ne mayor influencia que la CIA; y el
Foro Econ6mico de Davos, que es una America Latina apenas les preocupa y eso no cambiar .
organizaci6n privada, es mas trascen- La Onica esperanza es mejorar la calidad del ligero inte-
dente que la OEA. Esta es la realidad,
de la que rara vez se habla, pero no res por el continent, no esperar que aumente much.


por ello menos cierta. Contribuye a
hacer mas important el impact de Estados Unidos sobre
muchos de los paises de Am&rica Latina y el Caribe, pero
es mas dificil de controlar o dirigir.
4. A su vez, en lo que se refiere a la indudable y per-
manente influencia de los gobiernos, ha cambiado signi-
ficativamente en las iltimas d6cadas el poder relative de
los diferentes components que, dentro del aparato gu-
bernamental norteamericano, se ocupa de las relaciones
interamericanas. Asi, para Am&rica Latina -o por lo me-
nos para ciertos paises-, hoy, el secretario del Tesoro y el
president del Banco Federal de Reservas son much mas
importantes que el secretario de Estado o eljefe de la CIA.
Tambien es muy important el representante del presiden-
te para cuestiones comerciales. Tienen much mayor peso
los gobernadores de California, Texas o La Florida que
muchos funcionarios de Washington. A menudo es ma-
yor la relevancia de los jefes de las agencies de Seguridad
Nacional, de combat contra las drogas o representantes
federales de la Justicia, que la del subsecretario de Estado
para Asuntos Interamericanos.
Para la mayoria de los paises latinoamericanos, el Con-
greso norteamericano, en numerosos casos, es al menos
tan important como la Casa Blanca -a veces mis-, ya
que esta instituci6n es mas permeable a la diversidad de
impulses colectivos que el Poder Ejecutivo. Para un pais
latinoamericano como la Repuiblica Dominicana, obtener
resultados mas favorables del process politico norteameri-
cano es obviamente un gran reto. Se dice que en los afios
cincuenta, el embajador boliviano en Estados Unidos pudo
influir la political norteamericana hacia su pais mientras
jugaba golf con el president Eisenhower. La funci6n del
embajador de Bolivia o de la Repiblica Dominicana hoy
es muchisimo mas complicada.
5. La region tambien necesita cierta desagregaci6n.
Los paises de America Latina y el Caribe, es obvio, difie-


el grado de interdependencia econ6mica y demogrifica
con Estados Unidos; el nivel en el cual algunos paises han
integrado sus economies a la competencia international y
la forma en que se relacionan con la economic mundial;
la capacidad relative de sus instituciones political estata-
les, y la solidez de sus normas y practices democriticas.
En este moment, la creciente diferenciaci6n a lo largo
de esas cuatro dimensions hace que el termino "America
Latina" sea de dudosa utilidad. Probablemente es tan es-
clarecedor como confuso. En realidad, ya Estados Unidos
no adopta ni aplica una politicala latinoamericana" comin
para toda la region.
6. Para comprender las relaciones interamericanas en
la actualidad se deben, por lo menos, distinguir cinco
grandes regions: Mexico, America Central, las islas del
Caribe, las naciones del Mercosur y los paises andinos.
M6xico, America Central y el Caribe juntos -en gran
media estas son tres regions separadas- constituyen
s6lo un tercio de la poblaci6n total de America Latina y
el Caribe (LAC), pero alli se concentran casi la mitad de
las inversiones norteamericanas en la region, mis de un
70%o de los negocios interamericanos, cerca de un 60% de
la presencia de la banca norteamericana en la region y
casi un 85%/ de la inmigraci6n latinoamericana a Estados
Unidos.
Las naciones del Mercosur constituyen el 45% de la
poblaci6n de LAC, cerca del 60% del PIB de LAC, mis
del 40% (y la tendencia es a aumentar) de las inversiones
norteamericanas y considerablemente menos del 10% de
la inmigracidn latinoamericana a Estados Unidos. Las per-
turbadas naciones de la region Andina representan casi
el 22% de la poblaci6n latinoamericana, exactamente el
13% del PIB, cerca del 10% de las inversiones norteameri-
canas, menos del 15% de los negocios entire Estados Uni-
dos y America Latina, pero casi toda la cocaine y heroina















Cifras de America Latina en su relaci6n con Estados Unidos


0% 10% 20%/ 30% 40%o
I 1 I I 1


Negocios centre EEUU y AL
Inmigraci6n de AL en EEUU
Inversiones de EEUU en AL
Poblacidn
PIB
SMexico, America Central y el Caribe
Mercosur
Region Andina


50% 60% 70% 80%o 90% 100%
I I I I I


I


importada en Estados Unidos, aunque, por cierto, much
de este trafico pasa por Mexico o los paises del Caribe.
Las diferencias entire los paises de la region en su re-
laci6n con Estados Unidos tienden a ser mayores con el
tiempo. Por ejemplo, aquellos paises de America Latina y
el Caribe, en la region de la cuenca del Caribe y la cos-
ta norte de Suramerica, que en 1980 enviaban a Estados
Unidos el 40%/ de sus exportaciones, hoy exportan mas
hacia ese mismo destino. Los paises de America Latina
que enviaron menos del 30% de sus exportaciones a Es-
tados Unidos en 1980, hoy generalmente exportan menos
hacia ese destino.
Por supuesto, la explicaci6n principal es la geogrAfica,
es decir, la proximidad. Pero la geografia es una constant
y la proximidad ya no deberia ser tan significativa, dados
los avances de la tecnologia. Las political -la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe, el Acuerdo de Libre Comercio
de Norteamerica, y ahora el Area de Libre Comercio de
America Central y Reptblica Dominicana- han venido re-
forzando un modelo marcadamente divers de relaciones
con los Estados Unidos. Los paises de la Cuenca del Caribe
por un lado y el Cono Sur por otro se estin desplazando
de manera muy distinta en cuanto a Estados Unidos se
refiere, y el arco andino de crisis sigue por otro sendero,
tambien diferente.
7. La naturaleza y la dinamica de las relaciones de
Estados Unidos con Mexico, America Central y el Caribe
deviene aun mas excepcional. Estados Unidos tiene una
mas aplastante influencia econ6mica, cultural y political
en toda su frontera, debido por un lado a la inmigraci6n
y, por el otro, a una mejora impresionante de las redes de
comunicaci6n y transport. De la misma manera, las cre-
cientes didsporas mexicana, centroamericana y caribefia
estin cambiando de manera irreversible el perfil de las


relaciones entire Estados Unidos y sus vecinos mas cerca-
nos.
Politicos, estrategas de negocios, los que hacen anun-
cios comerciales, banqueros, industriales, sindicalistas,
educadores, policies y personal medico, todos saben que
son porosas y hasta ilusorias las fronteras entire Estados
Unidos y sus vecinos mas cercanos. Es dificil definir la
frontera funcional entire la America Latina y la America
anglo, pero con toda seguridad esta situada al norte de
San Diego en el oeste y en Miami al este.
Las remesas enviadas por las diasporas son vitales para
las economies de Mexico y muchas naciones de America
Central y el Caribe. En Mexico, las remesas alcanzaron
la suma de 16,000 millones de d6lares en 2004 y dentro
de poco llegaran a los 20,000 millones anuales, casi tan-
to como las inversiones directs. En America Central y
la Repiblica Dominicana, las remesas sobrepasan como
fuente de capital el monto de inversiones extranjeras y la
ayuda econ6mica.
Las contribuciones a las campafas political y los vo-
tos de las diasporas son esenciales para la political local en
esos paises, al mismo tiempo que se constitute en factor
creciente en la political norteamericana la participaci6n
electoral de los inmigrantes naturalizados.
Pandillas juveniles y lideres criminals que se cria-
ron en Estados Unidos causan estragos en sus paises de
origen, en numerosos casos, luego de ser deportados. Las
pandillas hispanas son un element central en Los Ange-
les y otras ciudades norteamericanas.
En los pr6ximos 25 afos, las naciones del Caribe y
America Central, incluyendo la Repiblica Dominicana,
quedaran aun mas absorbidas dentro de la 6rbita norte-
americana, tanto por las tendencies subyacentes como por
political como el acuerdo DR-CAFTA. Utilizaran el d6lar


26 GLOBAL















como su moneda informal, y en muchos casos como la
official; enviaran el grueso de sus exportaciones a Estados
Unidos, dependiendo en gran media del turismo, inver-
siones, importaciones y tecnologias norteamericanas; ab-
sorbiendo la cultural popular y la moda norteamericanas,
pero tambien influyendo sobre la cultural popular de la
metr6poli; formando jugadores de beisbol y de bisquet
para las ligas mayores norteamericanas y, quizAs, crean-
do sus propios equipos en estas ligas. Seguirdn enviando
emigrantes hacia el norte y muchos aceptaran como re-
sidentes a un creciente numero de jubilados norteame-
ricanos. Ciudadanos y redes transnacionales creceran en
importancia en toda la region. Todas esas tendencies sin
duda que incluirin a Cuba, mas temprano que tarde.
8. Las cuestiones que se derivan directamente de la
excepcional y creciente interpenetraci6n mutua entire Es-
tados Unidos y sus vecinos mas cercanos -inmigraci6n,
narc6ticos, trnfico de armas, lavado de dinero, respuesta
a los huracanes y otros desastres naturales, protecci6n del
medio ambiente y la salud pfiblica, aplicaci6n de las leyes
y administraci6n de la frontera- plantean desafios com-
plejos.
Estas cuestiones "intermesticas" -mezcla de internacio-
nal y domestica- son de dificil manejo. El process politico
democritico, tanto en Estados Unidos como en los pai-
ses vecinos, impulsa la elaboraci6n de political en ambos
lados en direcciones que a menudo son diametralmente
opuestas a lo necesario para garantizar la cooperaci6n in-
ternacional exigida para resolver, o al menos lidiar, con
problems que trascienden las fronteras. Un ejemplo es el
process de "certificaci6n" con relaci6n a las drogas.
Este dilema -que las political mas atractivas para el
piiblico local a menudo tienden a interferir con la nece-
saria cooperaci6n internacional- no puede ser superado
facilmente y no esta limitado a Estados Unidos. La ten-
dencia a endosar la responsabilidad sobre el otro lado
de la frontera cuando hay dificultades y a revindicar la
"soberania", incluso cuando esto obviamente esta ausen-
te en terminos practices, es reciproca e interactive. Esta
dinimica probablemente se intensificard en los pr6ximos
afos, precisamente en el marco de las mas intimas rela-
ciones interamericanas, es decir, entire Estados Unidos y
sus vecinos mas cercanos.
9. Sin embargo, result ir6nico que la celebraci6n
de cumbres en las relaciones interamericanas florece en
una epoca en que las political de alcance regional tienen
menos sentido. Debido a las crecientes diferencias entire


Intereses de Estados Unidos con America Latina


HOY


HACE 40 ANOS

Seguridad
Geopolitica
Ideologia


los paises de America Latina y el Caribe -y especialmen-
te por la acelerada y funcional integraci6n econ6mica y
demografica de Mexico, America Central y el Caribe con
Estados Unidos- las cumbres de todos los paises de las
Americas estan condenadas a quedarse en el insignifican-
te nivel de las exhortaciones y a limitarse a cuestiones de
segundo y tercer orden.
Estos encuentros peri6dicos obligan a dirigentes im-
portantes del Gobierno norteamericano a prestar atenci6n,
aunque sea por corto tiempo, a las relaciones interameri-
canas. Pueden tambien ser fitiles para el establecimien-
to de relaciones y formas de comunicaci6n que podrian
servir en el future, ademas de brindar un buen scenario
para las fotos de todos los participants. Pero fuera de
eso, lo mas probable es que no produzcan gran cosa. Esto
no debe confundirse con los esfuerzos series para resolver
cuestiones importantes.
10. Comparado con lo que era hace 40 afios, o de he-
cho, con el siglo pasado, los puntos principles de las
relaciones entire Estados Unidos y America Latina tienen
poco que ver con la seguridad y la geopolitica y menos
ain con la ideologia, al menos en un obvio sentido poli-
tico. Las cuestiones de seguridad, geopolitica e ideologia,
inscritas en un context de competencia mundial, tendian
a involucrar a Estados Unidos generalmente en un sentido
regional, pero hoy las agendas son much mas especificas
y locales.
Las preocupaciones norteamericanas con America La-
tina hoy tienen sobre todo que ver, por un lado, con co-

































mercio, finanzas, energia y otros recursos, y, por el otro,
con el manejo de problems comunes que no pueden ser
resueltos por un pais actuando solo, como medidas anti-
terroristas, contra el trafico de drogas y de armas, protec-
ci6n de la salud ptiblica y el medio ambiente y el manejo
de la inmigraci6n.
Con relaci6n a todas estas cuestiones transnacionales o
"intermesticas", los elements de cooperaci6n y conflict
se combinan en las Americas de forma compleja y no ne-
cesariamente se correspondent con los marcos nacionales.
En nuestros dias, para lidiar con las cuestiones de mayor
importancia en las relaciones entire America Latina y Es-
tados Unidos se requieren coaliciones nacionales, transna-
cionales y multilaterales.

Modelo diferente
Estos diez telegrAficos puntos, simplificados en aras de la
concision, se agregan a un modelo de las relaciones in-
teramericanas muy diferente al vivido aqui en los afios
sesenta, setenta u ochenta.
A veces, para estar seguros, el modelo se asemeja su-
perficialmente o tiene reminiscencias, como cuando Esta-
dos Unidos sustituye terrorismm" por "comunismo" como
un prisma distorsionador a travis del cual percibir y tratar
otras cuestiones, tales como las drogas o la inmigraci6n.
Igualmente cuando miembros del Congreso norteame-
ricano hablan amenazadoramente de un eje "Castro-
Chavez-Lula" o de una supuesta amenaza china sobre las
Americas. Pero esas similitudes superficiales son solo eso,
porque vivimos una 6poca nueva y diferente.
Ya la preocupaci6n principal de Estados Unidos no es
mantener a la izquierda latinoamericana fuera del poder
y estar dispuestos incluso a intervenir militarmente para


M.-M I


28 GLOBAL


evitar que tomen el poder o lo mantengan. Es duro ima-
ginarse al Washington de los afios sesenta acomodandose
a lideres politicos como Lula en Brasil, Ricardo Lagos en
Chile, Tabare Vazquez en Uruguay o Leonel Fernandez en
este pais, aunque todos ellos son los herederos director
de los partidos y lideres contra los cuales Estados Unidos
intervino en esos afos. Y si bien Estados Unidos no es
que acepte a Hugo Chavez en Venezuela, lo mas extraor-
dinario son los aparentes limits para poder intervenir en
contra de 1l.
En segundo lugar, a diferencia de los afios sesenta, Es-
tados Unidos ya no puede contar con la solidaridad pa-
namericana bajo su liderazgo, cuando se trata de buena
parte de las cuestiones del Area international. Esto queda
perfectamente ilustrado con el papel jugado por Chile y
Mexico durante los debates de las Naciones Unidas antes
de la invasion norteamericana a Irak. Y no es el 1inico
caso. En otras cuestiones de gran importancia -subsidios
agricolas, propiedad intellectual y otros asuntos comer-
ciales, que van desde el algod6n, las flores y el jugo de
naranja hasta los aviones de pasajeros y los products en
acero- los tratos de Estados Unidos con las grandes na-
ciones latinoamericanas, especialmente Brasil, han sido
hasta de rivalidad, no de aliados automaticos o de clients
fieles.

Esporadico compromise
Tampoco puede Estados Unidos tratar a las naciones de
la Cuenca del Caribe con su hist6rica actitud de espora-
dico compromise, ignorandolas la mayor parte del tiem-
po pero interviniendolas cuando piensa que sus intereses
estaban amenazados. Afios atris yo llamaba a esta his-
t6rica political norteamericana la doctrinea Hallmark", lo
que significa que Estados Unidos ocasionalmente se pre-
ocupaba de manera tal del Caribe y America Central que
entonces les enviaban "lo mejor de todo" (en este caso
los marines), de la misma manera que uno piensa poco
en alguna persona a la que un buen dia envia una tarjeta
Hallmark.
Robert Pastor, un astuto analista de las relaciones en-
tre Estados Unidos y el Caribe, describe ese ciclo como
un "remolino", explicando que Estados Unidos a veces se
veia metido en el remolino caribefio, pero generalmente
se mantenia del lado de afuera.
Hoy, sin embargo, este pais esta necesariamente vin-
culado a sus vecinos de la cuenca del Caribe, unas veces
mas que otras, en numerosas cuestiones que se despren-














den de la creciente interdependencia alimentada por las
migraciones.
Es important que reconozcamos estas nuevas reali-
dades y que los sabios de la Reptublica Dominicana y de
otros lugares de la cuenca del Caribe, asi como de Mexico,
piensen creativamente que significa la creciente integra-
ci6n funcional de Mexico, America Central y el Caribe
con Estados Unidos.

Cuestiones de orden practice
No hablo de complejas teorias sobre la definici6n de lo
que es naci6n e identidad, o del significado de sobera-
nia y ciudadania, aunque sean fascinantes cuestiones que
preocupan a muchos de mis colegas acad6micos.
Mas bien me refiero a cuestiones de orden practice
como las que siguen:
zC6mo podemos garantizar que los hijos de los inmi-
grantes indocumentados se beneficiaran de la adecua-
da inversi6n en su educaci6n, que va desde el jardin
de infancia a la universidad y el postgrado, lo que no
les beneficia s61o a ellos sino a la nueva comunidad,
que necesita una fuerza de trabajo y una ciudadania
educada y capaz?
ZC6mo pueden las autoridades profesionales de Estados
Unidos, estados de la uni6n americana y las comuni-
dades locales trabajar efectivamente con sus contra-
partes de Mexico, America Central y el Caribe para que
mejore la seguridad humana de los ciudadanos y sean
protegidos los derechos de todos, en lugar de compli-
carle el trabajo a los demas, exacerbar la inseguridad
personal y pisotear los derechos individuals, tal como
tan a menudo ocurre actualmente?
zQue tipo especial de arreglos, infraestructura y ser-
vicios deben ser considerados para facilitar el retire
de jubilados norteamericanos en paises vecinos, lo que
redundaria en beneficio tanto para ellos como para los
paises receptores?
ZQue se puede hacer para mejorar la representaci6n
de las personas transnacionales que viajan de un lado
a otro, entire sus paises de origen y Estados Unidos y
actdian en sus centros de trabajo, vecindarios y la so-
ciedad civil de ambos paises, sin poder participar muy
active y eficazmente en la political de ninguno de los
dos paises?
De manera mas general, Zque tipo de integraci6n fun-
cional se require en terminos de vision, de political,
instituciones, recursos y modos de gobernar?


* ZC6mo seran afectados estos process integracionistas
por nuevos cambios en la economic global y en las
formas y models de producci6n?
ZC6mo afectaran a instituciones que fueron disefiadas
para una era y unas preocupaciones diferentes?
ZC6mo pueden los vecinos cercanos de Estados Unidos
proteger las ventajas competitivas que se desprenden
de esa cercania y de la interpenetraci6n de un mundo
globalizado, sin perder mayor control de sus destinos?
ZC6mo esa creciente integraci6n funcional con Esta-
dos Unidos afectara sus relaciones con Europa y Asia,
dado el papel que juegan estas regions en la econo-
mia mundial?
iQue papel pueden y deben jugar las diasporas? ZC6mo
pueden ser movilizadas en su condici6n de recurso y
puente, tal como trata de hacerlo este pais bajo la ini-
ciativa del president Fernandez, sin dejar de consi-
derar el nuevo compromise que asumen por vivir en
Estados Unidos?
En este context tambien es important incorporar
nuevas formas de pensar sobre el future de la mayor de
las islas caribefias, Cuba. ZC6mo nos afectara a todos la
reintegraci6n de Cuba a relaciones normales con los otros
paises de la region, y cual sera y debera ser el papel de la
diaspora cubana en ese process?
La gente ha estado hablando durante decadas acerca
de la "normalizaci6n" de las relaciones entire Cuba y Esta-
dos Unidos y otros paises de la region, pero "normaliza-
ci6n" con seguridad no puede significar volver al modelo
anterior a la revoluci6n cubana. ZCual sera el papel de
Cuba despues de Castro? Igualmente quizas sea tambien el
moment de reflexionar sobre el tema de Puerto Rico y su
status en un context regional cambiante.

*Este texto fue leido durante la conferencia "Estados Unidos y
America Latina: una nueva era" pronunciada en Funglode en
noviembre pasado.

Abraham F. Lowenthal es professor de Relaciones Internacionales
en la University of Southern California y president em6rito del Pa-
cific Council on International Policy. Estableci6 y condujo el Didlogo
Interamericano y el Programa Latinoamericano en el Woodrow Wil-
son Center. Ha publicado numerosos libros y ensayos. Su primer
libro, La intervencion dominicana, analiza los acontecimientos de
1965. Lowenthal vivi6 en Santiago de los Caballeros entire 1964 y
1966, enviado por la Fundaci6n Ford para ayudar a la Asociaci6n
para el Desarrollo.






Las palabras









Historia y perfiles


del bolero dominicano

J. R. Lantigua


La presentaci6n, en diciembre pasado, del libro El bolero
de la Colecci6n Cultural Verizon constitute, sin duda, uno
de los acontecimientos editoriales mas esperados por los
lectores especializados de la Republica Dominicana.
Desde 1998, la firma de telecomunicaciones edita
anualmente un libro de colecci6n donde se unen tres fac-
tores distintivos: la trascendencia del tema seleccionado,
los escritores escogidos para esa tarea -todos de la elite
intellectual dominicana-, y el singular disefio, que otorga
una categoria muy especial a la obra.
Hasta el moment, la Colecci6n Cultural Verizon ha
producido ocho volumenes que circulan como regalo de
fin de afo entire los clients de esa empresa y sus rela-
cionados, el sector intellectual, bibliotecas y entidades del
pais y del exterior. Para permitir que los lectores intere-
sados puedan adquirir estos libros se public la Colecci6n
Popular Verizon, cuyos ejemplares se entregan en su tota-
lidad a instituciones de beneficencia o entidades de labor
cultural, a fin de que los recursos que se obtengan con la
venta beneficien sus programs de servicio.
Los libros publicados en esta colecci6n han sido los
siguientes:
Santo Domingo, elogio y memorial de la ciudad, de
Marcio Veloz Maggiolo, Andres L. Mateo y Jose Chez
Checo (1998).
El siglo XX dominicano. Economia. Political. Pen-
samiento y literature, de Frank Moya Pons, Mu-Kien A.
Sang, Juan Daniel Balcacer y Soledad Alvarez (1999).
La telefonia. Presencia y desarrollo en la Repuiblica
Dominicana, de Jose Chez Checo (2000).
1844-2000. Arte Dominicano. Puina. Dibujo. Grd-
fica y mural, de Jeannette Miller y Maria Ugarte (2001).
1844-2000. Arte Dominicano. Escultura. Instalacio-
nes. Medios no tradicionales y arte vitral, de Jeannette
Miller y Maria Ugarte (2002).
El merengue, miisica y baile de la Reptblica Domini-
cana, de Catana Perez de Cuello y Rafael Solano (2003).
El bdisbol en Reptblica Dominicana. Crdnica de una
pasidn, de Orlando Inoa y H6ctor J. Cruz (2004).


En diciembre pasado se present el octavo volume de
esta colecci6n: El bolero. Visiones y perfiles de una pasion
dominicana, de la autoria de Marcio Veloz Maggiolo, Pe-
dro Delgado Malag6n y Jose del Castillo.
La obra complete la labor de investigaci6n y proyec-
ci6n de la misica dominicana iniciada con la publicaci6n
en 2003 del libro sobre el merengue ya mencionado. Aho-
ra se suma a este prop6sito este formidable compendio
de apreciaciones hist6ricas, cronol6gicas y, zpor qu6 no?,
sentimentales y emotivas sobre el bolero, un genero de-
sarrollado en la Rep6blica Dominicana con la misma pa-
si6n y la misma intensidad que en Cuba, M6xico o Puerto
Rico.
La Repiblica Dominicana ha seguido el mismo "traji-
nar de deseo y pasi6n" de Roberto Cantoral, Alvaro Ca-
rrillo, C6sar Portillo de la Luz o Armando Manzanero, por
mencionar s61o cuatro grandes nombres del bolero conti-
nental.
El bolero dominicano ha hecho un recorrido vigoroso
que, como se sefiala en el pr6logo de esta obra, "ha herido
las epocas con su queja de amor y ha traspasado las d6ca-
das con su discurso votivo de ilusi6n y abandono.
"El paraiso sofado de Manuel Sanchez Acosta -y ci-
tamos de nuevo al prologuista-, la mdgica urdimbre del
amor que la letra de Bullumba Landestoy describe, el
trajin de un juglar incesante que a media voz design la
vocaci6n sempiterna del amor como Juan Lockward, la
saga romantica de Luis Kalaff, el peregrinaje de amor de
Bienvenido Brens, las vocales que inspiran la genialidad
de Mario de Jesus, el delirante embeleso de Manuel Tron-
coso, la maestria clasica del bolero de Rafael Solano, son
moments hist6ricos de la trayectoria de la canci6n domi-
nicana y el aporte vitalizante a la historic toda del bolero
continental".
Esto permit asegurar que los boleristas dominicanos
-algunos de los cuales han logrado que sus piezas hayan
sido interpretadas por grandes vocalistas del mundo- de-
ben figurar al lado de los mejores compositores del genero
de Cuba, Puerto Rico o Mexico.


30 GLOBAL
















Este libro busca dejar sentada esta premisa, abarcando
la historic y los perfiles del bolero dominicano, su inser-
ci6n en la producci6n boleristica del continent, su firme
presencia en el alma dominicana, su trajinar de pasi6n in-
contenible, la misma pasi6n con la que lo han disfrutado,
bailado y sentido los dominicanos durante ddcadas.
El libro patentiza estos haberes, pero al mismo tiempo
se concentra en los inter-
pretes, aquellos que dan
vida al texto. Se afirma
que el bolero es letra y
m6sica, escritura y voz. Y
por eso, junto a los gran-
des compositores, hay
que instalar en la historic
a los grandes interpretes:
Marcelino PlAcido, Rafael
Col6n, Elenita Santos,
Armando Recio, Julito
Deschamps, Lucia Felix,
Camboy Estevez, Lope
Balaguer, Frank Cruz, Al-
berto Beltran y otros mu-
chos.
El bolero, que es un
ritmo fundamentalmente
urban, hizo su entrada
en el alma caribefla como
vivencia citadina, porque
"la vida capitalina, me-
tropolitana -diversificada,
independiente, de mayor
desenvoltura en las cos-
tumbres; a veces nocturna y bohemia, por lo tanto- le
fue confiriendo intensidad afectiva, madurez artistic, li-
bertad moral" (Nistor Leal, Boleros, la canci6n romantic
del Caribe, 1930-1960, Grijalbo, Venezuela, 1992). Es por
esa raz6n que, a partir de los afios cuarenta, el bolero se
constituy6 en un suceso de primer orden en La Habana,
Ciudad M6xico, Buenos Aires, Caracas, San Juan de Puer-
to Rico, Bogota y Santo Domingo.
La obra que comentamos cuenta la historic del bolero
que se construy6 y se proyect6 desde Santo Domingo. Lo
escriben, a tres voces, el reconocido escritor Marcio Veloz
Maggiolo, seguramente el principal novelist dominicano
de nuestro tiempo y un expert conocedor del tema; Pe-
dro Delgado Malag6n, un reputado professional de la inge-


nieria que, al mismo tiempo, es musico y cultiva el bolero
como gustador y seguidor apasionado de este g6nero; y el
soci6logo Jose del Castillo, conocido en los corrillos de la
bohemia intellectual capitalina como una verdadera enci-
clopedia ambulante sobre el discurrir del bolero en todos
los paises del area y, obviamente, del bolero dominicano.
Entre los tres construyen una obra inica en su g6nero
en la bibliografia domini-
cana. Si el libro sobre el
merengue, de Catana Pdrez
de Cuello y Rafael Solano,
estableci6 sin duda algu-
na un antes y un despues
en torno al tratamiento
del tema -derrumbando
viejos mitos y precisan-
do detalles obviados por
investigadores anterio-
res-, este sobre el bolero
es un aporte fundamental,
pues se han escrito otros
muchos libros sobre el
merengue, pero sobre el
bolero dominicano, salvo
ensayos y articulos suel-
tos, es el primero que se
I conoce.
Todo esto, a pesar de
que el bolero dominicano
es de much calidad en
texto y melodia. Por eso,
la trascendencia de este
libro y su valor para la bi-
bliografia dominicana y para la bibliografia del continent
americano, pues de esta manera ya la Repitblica Domini-
cana tiene su historic del bolero, uniendose de esta forma
a la gran cantidad de libros publicados sobre el genero en
Cuba, Mexico, Puerto Rico, Venezuela y otros paises.
La obra se divide en tres parties: "Ecosistema del bolero
dominicano", de Marcio Veloz Maggiolo; "Hitos del bolero
dominicano: una vision apasionada", de Pedro Delgado
Malag6n, y "Perfiles del bolero dominicano", de Jos6 del
Castillo.


El bolero. Visiones y perfiles de una pasidn donminicana. Marcio
Veloz Maggiolo et al. Colecci6n Cultural Verizon. Volumen VIII,
2005, 511 paginas.







N. 11
Primavera 2005


QUORUM
REVISTA IBEROAMERICANA UNIVERSIDAD DE ALCALA
PRIMAVERA 2005 14 4


Las nuevas relaciones Espafa-Amlrica Latina
JOSe LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO
President del Gobierno de Espafia
FRANCISCO CARRION MENA, MANUEL GUEDAN, RAFAEL ESTRELLA,
ALFREDO ARAHUETES, AURORA GARCIA DOMONTE,
GUSTAVO DE ARISTEGUI, CELESTINO DEL ARENAL, JOAN PRATS

Corolarios arquitectdnicos
JOSt ANTONIO HERNANDEZ LATAS

Actualidad
JOAQUIN ESTEFANIA La Agenda del Desarrollo de Barceloii
ARTURO VALENZUELA Estados Unidos y cl hcmisferio occidental:
hacia un compromise efectivo

Didlogo de la lengua
Mano a mano entire BLANCA BERASATEGUI Y JORGE EDWARDS

Otros temas
JORGE EDUARDO BENAVIDES Violencia political y narrative
en el Perd de los afios ochenta
FERNANDO VICARIO Cultura y economfa en el sigio XXI


7:
ct


~44


44


u

II





Informe especial


NUEVO TLC
APERTURA DE NEGOCIACIONES
CON CANADA


Eduardo J. Tejera







Informe especial







En noviembre pasado, La Republica Dominicana solicit
formalmente la apertura de negociaciones con Canada para la
puesta en march de un Tratado de Libre Comercio, dentro de
la estrategia commercial y econ6mica que esta desarrollando el
Gobierno con la region de Am6rica del Norte. El pr6ximo 23
de enero, Canada celebrara elecciones para escoger un nuevo
Gobierno Federal con el que nuestro pais debera negociar
de forma ventajosa, para to cual nuestros representantes y
el sector privado deberan prepararse, estudiar y definir una
buena estrategia.


La political commercial exterior del gobierno del president Leonel Fer-
nandez ha sido la de impulsar La apertura y de insertar at pais en la co-
rriente de movimientos de integraci6n commercial con Las regions vecinas
y los socios de mayor intercambio de bienes y servicios. En el period
1996-2000, en su primer gobierno, impuls6 la integraci6n con Centroame-
rica y Caricom y dio los primeros pasos para comenzar conversaciones con
Estados Unidos en busca de un Tratado de Libre Comercio, bilateral o a
trav6s de La uni6n con los centroamericanos.
El Gobierno pasado realize y concluy6 estas negociaciones y firm el
DR-CAFTA, el cual ha sido ratificado recientemente por el Congreso Na-
cional dominicano. Este process ha demostrado la colaboraci6n entire los
distintos partidos politicos con representaci6n en el Congreso, en algunos
temas y reforms de alto interns national. Ha sido un process democrati-
co de todos los partidos y la comunidad empresarial y civil. El DR-CAFTA
entrara en vigencia el 1 de enero de 2006.
Recientemente, el president de la Republica en conversaci6n con el
primer ministry de Canada, sehor Paul Martin, en et marco de la Cumbre
de Presidentes en Mar de Plata, planted et deseo de comenzar a negociar
un TLC bilateral. En cumplimiento de esta political, pocos dias despu6s,
el 18 de noviembre, en un oficio firmado por el canciller de la Republica,
Carlos Morales Troncoso, el Gobierno dominicano solicit ante el ministry
de Relaciones Exteriores de Canada la apertura de negociaciones de un
Tratado de Libre Comercio bilateral. El suscrito, en su calidad de emba-
jador dominicano ante Canada deposit oficialmente la solicitud, tanto at
ministry de Relaciones Exteriores, como at ministry de Comercio Interna-
cional.
En Canada, el Gobierno minoritario del partido Liberal sufri6 a finales
de noviembre una derrota parlamentaria con un voto de no-confianza,
to que ha forzado a crear un nuevo Gobierno Federal. Canada esta en
medio de una campaha electoral para escoger a todos los miembros del
Parlamento federal y at nuevo primer ministry el 23 de enero. Debido a La
















alta institucionalidad del Gobierno canadiense, estos cambios de gobierno
afectan muy poco la political commercial de esta naci6n.
Sin embargo, habra que esperar hasta que surja un nuevo gabinete que
retome Las riendas de la administraci6n piblica y continue con la agenda
national canadiense. El equipo negociador dominicano y el sector privado
deben aprovechar este interregno para prepararse, estudiar y definir su
estrategia negociadora. Puede que el pr6ximo gobierno tome la decision
de seguir con un TLC bilateral con nuestro pais o desee que se negocie
en bloque con los centroamericanos, aunque, claro esta, en igualdad de
condiciones, no en forma adherida como sucedi6 con Estados Unidos. La
solicitud de negociaci6n presentada por el gobierno en noviembre va en-
caminada precisamente a asegurarse una posici6n negociadora ventajosa
o igual que las demas naciones centroamericanas que ya estaban en ese
process.

Relaciones abii-e Canada y la .' iyh Bica oinunicina
Comercio. En terminos comerciales, hacia finales del ano 2004 La Repu-
blica Dominicana represent para Canada uno de los principles merca-
dos en la region del Caribe y Centroamerica. En 2003, las exportaciones
canadienses hacia el pais ascendieron a la suma aproximada de 71.6
millones de d6lares, las cuales son principalmente products de papel,
pescado, cereales, vegetables, autopartes y equipos electricos. Por otra
parte, hay transacciones comerciales no registradas por Canada, ya que
provienen de empresas comerciales de capital canadiense establecidas
en Estados Unidos, con equipos de telecomunicaciones y helic6pteros,
entire otros.
De la misma manera, nuestras exportaciones hacia Canada ascendie-
ron a una suma aproximada de 94.8 millones de d6lares, comercializando
principalmente equipos electricos, cacao, equipos cientificos, prendas de
vestir, textiles, products farmaceuticos, frutas y products de tabaco,
entire otros. No obstante, esta cifra pudiera aumentar sensiblemente con
un Tratado de Libre Comercio entire los dos paises y con una political co-
mercial y de promoci6n mas definida de parte de la Republica Dominica-
na. En el future prevemos que las exportaciones dominicanas aumentaran
tanto a las zonas urbanas como rurales, ya que se podran aprovechar mu-
cho mas las oportunidades que brindan los largos inviernos canadienses,
6poca en La cual no se pueden producer products agricolas.
Inversi6n extranjera. En La actualidad, Canada es el segundo pais con
La mayor inversi6n extranjera hist6rica en La Republica Dominicana, con
un total de 2.6 billones de d6lares. Esta compuesta por variados sectors,
tales como bancario, telecomunicaciones, turismo, mineria y textiles.
Existen ya acuerdos que incentivan la inversion extranjera canadiense
en la Republica Dominicana, entire ellos el Acuerdo de Doble Tributaci6n.
Ademas, ya se han iniciado las negociaciones para un Tratado de Protec-
















ci6n a la Inversi6n Extranjera, lo cual mejorara aun mas el clima para los
actuates y potenciates inversionistas canadienses.
En adici6n a DR-CAFTA, la incursion de la Republica Dominicana en
un Tratado de Libre Comercio con Canada marcaria por primera vez una
vision global enfocada hacia la region entera de Norteam6rica, ya que
indirectamente incluye tambi6n a Mexico. Esta nueva vision determinara
un cambio positive en La political exterior de la Republica Dominicana y
servira para diversificar nuestro comercio exterior.
Sector financiero. La inversi6n canadiense en el sector financiero do-
minicano data del aho 1920, cuando el Banco de Nueva Escocia, hoy Sco-
tiabank, abri6 sus puertas en el pais. Igualmente, durante mas de 50 aios
estuvo present el Royal Bank of Canada, de s6lida reputaci6n en nuestro
territorio. Actualmente, el Scotiabank se mantiene en process de expan-
si6n y cuenta con mas de 1,000 empleados y 54 sucursales.
La posibilidad de un TLC, unido a nuestra Ley Monetaria y Financiera
y la Ley de Inversi6n Extranjera -ambas modernas piezas legislativas-,
abre las oportunidades para atraer nuevas inversiones en este sector en
diferentes ramas, ya sean bancos, empresas aseguradoras y reasegura-
doras o bolsa de valores, s6to por mencionar algunas, ya sean instalan-
do nuevas empresas en el pais o realizando joint ventures con empresas
locales e internacionales ya establecidas. AL pais le conviene una mayor
presencia de la banca international para aumentar La competencia y las
posibilidades financieras del client.
Mineria. Sin lugar a dudas, Canada ha jugado un important papel en
La explotaci6n de los vastos recursos mineros del pais, con La participaci6n
de la empresa Falconbridge que export ferroniquel. La tendencia parece
continuar, lo cual se hace evidence con la reciente inserci6n de la empresa
Placer Dome, que realizara una inversi6n de 1.3 billones de d6lares, que
incluye una plant electrica de 300 megavatios. Placer Dome exportara oro
y plata de la antigua minera Rosario Dominicana con una nueva tecnologia.
Mientras 6sta se convertira en la mayor inversi6n extranjera en la Repu-
blica Dominicana hasta el moment, otras importantes compamias reali-
zan actualmente exploraciones de diferentes minerates.
El future del sector minero de la Republica Dominicana dependera en
gran parte de los intereses de las empresas, tanto locales como extran-
jeras, en obtener concesiones para la explotaci6n de los yacimientos, de
que se mantenga la seguridad juridica de nuestras eyes y del buen clima
que existe para atraer nuevas inversiones extranjeras. Como lider en este
sector, Canada posee Las cualidades apropiadas para contribuir a impulsar
el desarrollo de este important sector productive.
Telecomunicaciones. Tradicionalmente, las empresas canadienses han
sido lideres en el area de telecomunicaciones, tanto en Norteamerica
como el plano international. La inversion canadiense estuvo present en
el sector de telecomunicaciones dominicano en la telef6nica Codetel a
















traves de las acciones de GTE, empresa pionera que coloc6 at pais a la
vanguardia de los servicios telef6nicos en el continent. Codetel-GTE fue
vendida a Verizon, de Estados Unidos. Hoy, La participaci6n esta concen-
trada en la venta de equipos de telefonia, principalmente de La empresa
Nortel. No obstante, existe todavia un gran future en La instalaci6n de
nuevas empresas telef6nicas de cables, celulares y centros de lRamadas
internacionales.
Turismo. Siendo el turismo una de Las principles fuentes de ingre-
sos de La Repiblica Dominicana, el numero de visitantes provenientes de
Canada ha ido aumentando en los ultimos tiempos. El pasado ano este
numero lleg6 a aproximadamente 500,000 visitantes -lo cual marc un
record- y sigue en aumento.
Ademas de visitantes, Canada represent un potential important en
cuanto a inversion en el sector turistico, ya que cuenta con grandes ope-
radoras de turismo, lineas areas de charter, asi como con varias de las
cadenas hoteleras mas reconocidas del sector. El turismo de invierno de
Canada crece cada aio. Sin embargo, hay que mejorar el entorno de los
polos turisticos, La sanidad y la infraestructura.
Infraestructura. En La actualidad, un gran numero de empresas cana-
dienses de ingenieria tienen una participaci6n active en medianos y gran-
des proyectos de hidroelectricas, lineas de transmisi6n y subestaciones,
acueductos, puertos, carreteras, viviendas y aeropuertos internacionales.
En su mayoria, promueven el desarrollo social y econ6mico de Las regio-
nes rurales y tienen una gran incidencia en el empleo.
Nuevas areas. Ademas de Las areas productivas tradicionales, Canada
ha obtenido en los 6utimos anos un liderazgo en diferentes areas que in-
dudablemente resultarian innovadoras en la Republica Dominicana. Entre
ellas cabe destacar los sectors de energia y tecnologia.
La industrial de energia, tanto de petr6leo como de gas natural, ha
tenido gran auge en Canada, especialmente en la provincia de Alberta.
Hoy en dia, dicha provincia alberga grandes dep6sitos de petr6Leo y gas
natural, que estan entire los mayores del mundo. Estos recursos natura-
Les le dan a este pais mas oportunidades para seguir creciendo entire Las
grandes potencias econ6micas mundiales.
Canada es indiscutiblemente lider en el sector de tecnologia, en el
cual se destaca en various sub-sectores tales como alta tecnologia, tec-
nologia de la informaci6n y comunicaci6n, biotecnologia y otras aplica-
ciones. Ante el rico panorama que la Republica Dominicana present en
este sector, la participaci6n de Canada podra ser de much beneficio. De
hecho, ya se ha empezado una labor para atraer inversionistas del area
de tecnologia a diferentes lugares del pais, entire los cuales se encuentra
el Parque Cibernetico de Santo Domingo.
Cooperaci6n international. En los iltimos anos, La Agencia Canadien-
se de Cooperaci6n Internacional (CIDA) ha estado directamente involucra-














da en diversos programs de ayuda at pais, bien a traves de donaciones o
de ayuda reembolsable. Ademas, a traves de su program de Cooperaci6n
Industrial, asiste a empresas canadienses preparando y financiando estu-
dios de factibilidad para proyectos de inversi6n. Igualmente estan dispo-
nibles con recursos la Export Development Canada (EDC) y La Canadian
Commercial Corporation (CCC), ambas una gran oportunidad de servicios y
cr6ditos para el empresariado national.

7 r .- ,ti'lr,;.
Las perspectives econ6micas, comerciales y educacionales son muy favo-
rables en el caso de que se negocie un TLC equilibrado con Canada, que
proteja el interns national y a la vez ayude a continuar el process de
integraci6n hemisferica.
Por primera vez se tendria una political econ6mica hacia Am6rica del
Norte en su conjunto, que abarcaria Estados Unidos, Canada, y, por la
via del NAFTA, Mexico, una situaci6n que Le abre grandes posibilidades at
pais. Canada es una de las mas pujantes economies del mundo, la de ma-
yor solidez y crecimiento dentro del G-7. Tiene baja inflaci6n, siete ahos
de superavit de las finanzas publicas, un modern sistema de seguridad
social y un fuerte y sostenido crecimiento econ6mico. Seria un excelente
mercado para la Repiblica Dominicana y un aliado en el esfuerzo por
nuestro desarrollo econ6mico con equidad social. Un TLC bien negociado
sera un complement del TLC con Estados Unidos.
Canada podra aumentar sus inversiones en La Republica Dominicana en
various nuevos campos: el financiero, el petrolero, gas natural, pesquero,
construcci6n de infraestructura de agua, electricidad y forest, y en el
desarrollo de industries de alta tecnologia e informatica.
En la educaci6n podria contribuir a fortalecer la ensenanza primaria y
secundaria y fomentar los community college que tanto 6xito han tenido.
Por su lado, el empresariado dominicano tendria grandes posibilidades de
ampliar sus ventas en el mercado canadiense, lograr asociaciones conjun-
tas de inversiones y fomentar aun mas el turismo y La hoteleria.
La Comisi6n Nacional Negociadora, La Cancilleria y el equipo econ6-
mico, en alianza con el sector privado, tienen que comenzar a crear las
comisiones de trabajo sectoriales y estudiar Las listas de products, las
opciones y las categories arancelarias.
En este caso, no existiria un conflict en el area azucarera, tampoco
en products agricolas y en Las zonas francas. Sin embargo, es probable
que Canada insist en temas como la mano de obra, el medio ambiente,
La justicia y la transparencia y la buena gobernabilidad public y privada.
Estas areas son de gran interest en la agenda national canadiense.
Desde hace various anos, Canada negocia un TLC con Centroamerica,
pero el process avanza lento, por diferentes causes. Este pais tiene un
TLC bilateral con Costa Rica y Chile, y ha anunciado que el modelo del















Convenio con Costa Rica seria el convenient a utilizar tanto con Centro-
america como con La Republica Dominicana (esta en Internet at alcance
del interesado).
Finalmente, creemos que el gobierno del doctor Fernandez ha dado
un gran paso at solicitar la apertura de negociaciones. Ahora habra que
esperar a que se realicen las elecciones generates del 23 de enero y surja
un nuevo primer ministry, gabinete y parlamento, que trace y ratifique la
nueva political de comercio exterior a seguir.
Para la Rep6blica Dominicana significa otro paso mas en la consolida-
ci6n de una political de integraci6n con sus vecinos y sus socios comercia-
les y politicos mas cercanos. Es un paso hacia un hemisferio mas integrado
e interdependiente. Los Convenios de TLC tambien ayudan a fortalecer
las instituciones nacionales y La democracia, ya que se establecen reglas
generates regionates e internacionales uniforms para todos, compatibles
con los lineamientos de la Organizaci6n Mundial del Comercio (OMC).

13 de diciembre de 2005
Ottawa, Canada

Eduardo J. Tejera es economist, embajador de la Republica Dominicana
en Canada.











































FUNGLODE

FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIAY DESARROLLO


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Centro de Dnac^ y Ga del C


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El Teatro de Cervantes

Jose Luis Alonso de Santos

Este texto abre el debate sobre el valor y la oportunidad del teatro de Cervantes a los ojos
del espectador de hoy y sobre las grandes diferencias existentes entire su narrative y su obra
teatral. Sin decir que no deba ser representado o que carezca de valores 6ticos, estiticos o
de lenguaje, su trabajo para las tablas tiene unas limitaciones que no le permiten situarse
a la altura de su gran obra narrative ni a la de los grandes autores dramaticos de la 6poca
como Lope de Vega, Calderon de la Barca o Tirso de Molina.


Ilustraciones: Yoel Bordas


ara hablar de Cervantes y hacer un juicio sobre la
validez de su obra hoy, voy a tratar de ser a la vez
L- su fiscal y su abogado defensor. Tomare sucesiva-
mente cada una de las dos parties en el debate y analiza-
re alguno de los elements que permiten situarse en una
u otra posici6n. Me gusta el debate y el enfrentamiento
como forma de studio, heredado sin duda de mi forma-
ci6n teatral, donde si no hay conflict y problema a resol-
ver el piLblico se aburre y no avanza la acci6n.
Si hablamos de Cervantes en un sentido general, me
gusta, claro esta. Soy un apasionado defensor del genial
escritor, tanto de su persona como de su obra, y me es
ficil unirme al coro official de nuestra cultural que valo-
ra y apoya a nuestro mas inmortal escritor de todos los
tiempos. Tengo, desde joven, su Quijote como libro de ca-
becera que he leido docenas de veces y me se de memorial
muchas de sus citas y parties enteras de sus capitulos.
Soy, ademas, un admirador de la filosofia que impreg-
na la mayor parte de su obra, ese canto que Cervantes
hace, sin ningun tipo de resignaci6n, a la figure del per-
dedor, con esa sensaci6n que emana de sus palabras de
"victoria en la derrota":
"Bien podran los encantadores quitarme la ventura
-nos dice una y otra vez en su Quijote-, pero el esfuerzo
y el animo sera impossible "


El caballero jams cede en su busqueda de justicia ni
de su ideal amoroso, le ocurra lo que le ocurra y fracase
las veces que fracase. Aunque la realidad se empefie en
marcarle los limits del entorno que le ha tocado vivir
a su rica fantasia. Toda una joya psicol6gica en la for-
maci6n de una personalidad humanistica que ojala todos
tuvieramos como horizonte vital, asi como otros valores
suyos como son la busqueda de la verdad, la sencillez, la
Ilaneza y la discreci6n. Seguidor de los autores latinos nos
deja Cervantes en su Quijote, ademis de la mayor obra
literaria de todos los tiempos en letras castellanas, un ma-
nual sobre la existencia personal tan important o mas
que los de Marco Aurelio, Seneca, San Agustin, Montaig-
ne, Emerson... y demas maestros de la toma de conciencia
sobre el vivir personal.

La eSCritUIa .:.i i,.,'I, -.
Otra de las cosas que mas admiro en Cervantes es su idea
deljardin del espiritu como relaci6n entire escritores y lec-
tores, que me parece apasionante y certera. Yo la uso y
cito en mis classes y en mis intervenciones pdblicas cuan-
do me preguntan sobre el sentido y finalidad de mi traba-
jo de escritor:
"Mi intent ha sido -dice Cervantes en el pr6logo de
sus Novelas ejemplares (1613)- poner en la plaza de nues-

















A \I W'i

A llbrY~'I~ ~l


tra republica una mesa de trucks donde cada uno pueda
llegar a entretenerse sin dafio del alma ni del cuerpo [...]
Horas hay de recreaci6n en que el afligido espiritu des-
canse. Para ese efecto se plantan las alamedas, se buscan
las fuentes, se allanan las cuestas y se cultivan con curio-
sidad losjardines."
Esta definici6n me ha guiado en mi horizonte de es-
critor muchas veces a lo largo de mi vida. Cuando era
joven queria, como es 16gico, cambiar el mundo, y lo m6s
rapidamente possible, y a ese destino tan ambicioso iban
dirigidas mis obras. Las afios -y las canas- hicieron que
mi intent se fuera reduciendo de tamafio, y hace tiempo
que escribo intentando ser s61o, a la manera cervantina,
unjardinero del espiritu.
Cervantes establece muchas veces en su obra un para-
lelismo entire el trabajo de los escritores y el de los jardi-
neros (y tambi&n el de las gentes del teatro), ya que unos
cultivan los jardines de la tierra para que se recreen los
paseantes, y otros cultivan los jardines del espiritu con
su escritura (o sus representaciones), con el mismo fin.
Veamos otro de sus textos al respect, en El licenciado
Vidriera, hablando esta vez de los c6micos:
"Los c6micos [...] son necesarios en la rep6blica como
lo son las flores, las alamedas [...] y las cosas que hones-
tamente recrean."


Afiadamos a este planteamiento su ir6nica y agridulce
mirada sobre el mundo, la caridad constant que muestra
por sus criaturas de ficci6n, la gracia y soltura del dialogo
de sus personajes y sus intentos de ruptura con los gustos
establecidos. Y, por encima de todo lo anterior, que nues-
tro escritor intent defender siempre el derecho human
al fracaso, el mas alto derecho human que tal vez pueda
existir, subtexto general de El Quijote de la primera a la
iltima linea, a la vez que defiende una 6tica de la bondad
en un mundo malvado. Altas palabras, alta filosofia, altos
principios. Como vemos, tenemos muchas razones para
ser defensores de Cervantes y su obra.

Los p Erias de su teatro
Y, sin embargo -llega el moment de ejercer de acusa-
dor en este juicio-, he de reconocer que no me acaba de
convencer su teatro, si puedo decirlo sin despertar una
respuesta agresiva de quien me escuche. Mi opinion no
la hago como professor o critic de literature, sino como
hombre de teatro que conoce, en su prActica diaria, las re-
glas y limits de la escena. Seguramente no tendre dema-
siada raz6n en estos juicios negatives y sera s61o cuesti6n
de gustos, tan subjetivos siempre, pero adn asi me atrevo
a entrar aqui en este debate sobre el valor y la oportuni-
dad del teatro de Cervantes a los ojos del espectador de


36 GLOBAL


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hoy y sobre las diferencias existentes entire la narrative y
el teatro, que tanto afectaron a nuestro autor.
No estoy tratando de decir que no se deba representar
su teatro, ni que carezca de valores 6ticos, est6ticos o de
lenguaje. Estoy diciendo que tanto en su conjunto, como
obra por obra tiene, para mi, unas limitaciones que no le
permiten situarse a parecido nivel que su gran obra narra-
tiva, ni a la de los grandes autores dramiticos de su epoca
como Lope, Calder6n o Tirso.
Cervantes era un amante apasionado del teatro y le
dedic6 improbos y denodados esfuerzos sin buen resulta-
do de putblico y critical. No obstante, hubo dos etapas muy
diferenciadas en su obra en cuanto a resultados esc6nicos,
como 41 mismo nos dice en su pr6logo al lector en Ocho
comedies y ocho entremeses nuevos nunca representados
(1615):
"Se vieron en los teatros de Madrid -dice refiri6ndo-
se a su primera epoca como dramaturgo- representar Los
tratos de Argel, La destruccidn de Numancia y La bata-
lla naval -esta iltima


es una obra perdida-;
donde me atrevi a re-
ducir las comedies a
tres jornadas, de cin-


co que tenian; mostr6, s fr
o, por mejor decir, fui n USO m S firme
el primero que repre-
sentase las imaginaciones y los pensamientos escondidos
del alma, sacando figures morales al teatro, con general
y gustoso aplauso de los oyentes; compuse en ese tiempo
hasta veinte comedies o treinta, que todas ellas se recita-
ron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra
cosa arrojadiza; corrieron su carrera sin silbos, gritas ni
barahiindas. Tuve otras cosas en que ocuparme; dej6 la
pluma y las comedies, y entr6 luego el monstruo de na-
turaleza, el gran Lope de Vega, y alzose con la monarquia
c6mica. Avasall6 y puso debajo de su jurisdicci6n a todos
los farsantes [...]"
Y aqui nos empieza a hablar de la segunda parte de su
vida de dramaturge, tan llena de sufrimiento y desenga-
fos:
"Algunos afios ha que volvi yo a mi antigua ociosidad,
y pensando que adn duraban los siglos donde corrian mis
alabanzas, volvi a componer algunas comedies; pero no
halle pajaros en los nidos de antafo; quiero decir que no
halle autor [empresario] que me las pidiese, puesto que
sabian que las tenia, y asi las arrincone en un cofre y las


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consagr6 y condene al perpetuo silencio. En esta saz6n me
dijo un librero que 1l me las comprara si un autor de ti-
tulo no le hubiera dicho que de mi prosa se podia esperar
much, pero que del verso nada; y si va a decir verdad,
cierto que me dio pesadumbre el oirlo y dije entire mi: '0
yo me he mudado en otro, o los tiempos se han mejorado
much; sucediendo siempre al revs, pues siempre se ala-
ban los pasados tiempos'. Tome a pasar los ojos por mis
comedies y por algunos entremeses mios que con ellas
estaba arrinconados, y vi no ser tan malas ni tan malos
que no mereciesen salir de las tinieblas [...]"
Hasta aqui esta larga cita que nos habla de las dificiles
relaciones de Cervantes con el teatro. Esta baja estimaci6n
dur6 much tiempo, pues hasta bien entrado este siglo no
hay una valoraci6n critical positive, en parte, de su teatro,
a pesar del amor que siempre le profes6, y sus repetidos
intentos por alcanzar honor y fama en ese arte que, recor-
demos, era arte principal social en aquella epoca. Veamos
lo que nos dice por boca de don Quijote, al encontrase
este con la compafiia


de Angulo el Malo, que
van representando por
los pueblos el auto sa-
cramental Las Cortes


Se. de la Muerte:
director en la acci6n. "Andad con Dios,
buena gente, y haced
vuestra fiesta, y mirad si mandris algo en que pueda seros
de provecho que lo hare con buen Animo y buen talante,
porque desde muchacho fui aficionado a la caritula y en
mi mocedad se me iban los ojos tras la farandula" (Qui-
jote, II, 11).
Hay otras muchas referencias en el Quijote hacia el
teatro, atacando a Lope y defendiendo sus gustos clisicos,
o hablandonos de su amor y pasi6n hacia este arte:
"Los c6micos son gente alegre y de placer [...] todos
los amparan, ayudan y estiman [...]"
"Ninguna comparaci6n hay que mis al vivo nos re-
presente lo que somos y lo que habemos de ser como la
comedia y los comediantes [...]"

Diilc-uiades de sus obras
Aunque es evidence que sus obras merecen salir de esas
tinieblas a que su autor hace alusi6n en el pr6logo citado
anteriormente, creo que no acert6 a incorporar en ellas los
principles valores de su prosa, y que, ademas, eljuego de
perspectives diferentes y la ambigiledad que enriquece sus


El juego de perspectives diferentes y la am-

bigOedad que enriquece sus narraciones en-

torpece su accion dram tica, que precisa de


I













































narraciones entorpece su acci6n dramatica, que precisa de
un pulso mas firme y director en la acci6n.
"Eso que a ti te parece bacia de barbero, me parece a
mi el yelmo de Mambrino, y a otro le parecerA otra cosa
-dice el Quijote a Sancho-."
Ese juego de perspectives es uno de los elements ca-
racteristicos de su Quijote. Otro, el cumulo de digresiones
presents en su genial obra. Los dos son elements de la
narrative que perjudican claramente la teatralidad. Esa
tendencia cervantina a romper la acci6n principal con li-
neas paralelas enriquece su narrative y empobrece su obra
dramatica, ya que la dispersa y rompe su unidad.
Lo mismo sucede con su verso, que no tiene la energia,
la fuerza ni la belleza de su prosa. Y lo mas discutible,
tal vez, de su teatro sea esa bisqueda de "la verdad" ci-
tada por el autor como meta supreme del arte escenico.
Veamos su famosa definici6n del teatro rechazando los
convencionalismos y las formulas de Lope de Vega y sus
seguidores, y defendiendo las teorias de Marco Tulio Ci-
cer6n, del teatro como espejo de costumbres y bisqueda
de verdad:
"Segun le parece a Tulio, [el teatro ha de ser] espejo
de la vida humana, ejemplo de costumbres e imagen de la
verdad" (Quijote, I, XLVIII).


iPor que Ilamar "verdad" a los valores de la tradici6n
est6tica de un moment hist6rico determinado? En su
Quijote toma de todas las fuentes que ama y en las que
estA formado y no le preocupa romper moldes anteriores.
Utiliza, podriamos decir, materials antiguos para escribir
una obra modern. Toma de los autores latinos, ya que
conoce bien la cultural greco-latina, de la Biblia, de Garci-
laso, del romancero, de lo culto y lo popular.
En teatro se empefia en seguir las normas clasicas de
los autores latinos y consider que Lope y sus seguidores,
al alejarse de ellas, rompen la "verdad". Para 6l, siguiendo
a Cicer6n, el teatro ha de ser un espejo de la vida y no
un arte conventional e hist6rico (como es para Lope de
Vega).
Por ello las obras cervantinas no tienen un desenlace
teatral apropiado, no terminan ni bien ni mal, porque al
pretender ser un espejo de la vida (tal como Cervantes
entendia este concept) y no ajustarse a las convenciones
sobre los finales que marcan las costumbres y la justi-
cia poktica de cada epoca, estos finales se diluyen de una
forma tan casual como sucede en la vida misma, donde
no suele haber una sintesis de acontecimientos sino una
cadena de hechos mas o menos casuales.
El se defiende de lo que le parece una injusticia. Son
famosas a este respect sus palabras en El Quijote (I, 48)
en las que realize una fuerte critical del teatro de Lope
aplaudido por el puiblico del moment, que va en contra
de la tradici6n aristotdlica y de las normas clisicas he-
redadas del teatro grecolatino. Una y otra vez arremete
contra el teatro lopesco, ya que lo consider repleto de
inverosimilitudes, disparates y necedades.
En una de sus obras, Pedro de Urdemalas, se burla por
ello abiertamente de "la nueva comedia" de Lope. El pro-
tagonista invita al puiblico a asistir a una representaci6n
(de una obra de Cervantes, por supuesto) en la que no se
encontrarin todos estos disparates:
"Mafiana, en el teatro, se hard una,
donde por poco precio veran todos
desde principio al fin toda la traza,
y veran que no acaba en casamiento,
cosa comin y vista cien mil veces,
ni que pari6 la dama estajornada,
y en otra tiene el nifo ya sus barbas,
y es valiente y feroz, y mata y hiende,
y venga de sus padres cierta injuria,
y al fin viene a ser rey de un cierto reino
que no hay cosmografia que le muestre..."


38 GLOBAL















Cervantes carga, como vemos, contra las convencio-
nes y modas esc6nicas de la nueva comedia, pero al final
no le queda mas remedio que someterse a los dictados de
la formula imperante y, no sin dificultad, intent adap-
tarse a ella en la media que se lo permiten su formaci6n


escritura dramatica, con ese complejo mundo de relacio-
nes con el public.
La dificultad era mayor que un simple cambio de cinco
a tres actos, o romper en parte la unidad de tiempo. Esta-
ba situada dentro de la propia personalidad de escritor de


y sus prejuicios clasicistas. De
esta forma no consigue asumir lo
esencial del teatro de Lope, sino
s6lo la parte mas superficial con
algunos cambios estructurales
menores.
En su comedia religiosa el
Rufidn dichoso da el autor el
testimonio y la justificaci6n de
su cambio y la nueva formulaci6n


Cervantes era un amante apa-

sionado del teatro, arte al que

dedico improbos y denodados

esfuerzos sin conseguir buen

resultado de pOblico y critica.


del teatro cervanti


no, que es una incorporaci6n de algunas de las conven-
ciones reinantes. Sus personajes simb6licos Comedia y
Curiosidad hablan acerca de esa nueva linea est6tica. Y
lo hacen atendiendo a un intent de "perfeccionamiento
de las artes", como el lo llama. Dice la Comedia en esta
obra:
"Los tiempos mudan las cosas
y perfeccionan las artes,
y afiadir a lo inventado
no es dificultad notable.
Buena fui pasados tiempos,
y en estos, si los mirares,
no soy mala, aunque desdigo
de aquellos preceptos graves
que me dieron y dejaron
en sus obras admirables
Seneca, Terencio y Plauto,
y otros griegos que td sabes.
He dejado parte dellos
y he tambien guardado parte
porque lo quiere asi el uso,
que no se sujeta al arte..."

Z"El uso que no se sujeta al arte"? JEl uso escenico
de la practice teatral esta enfrentado con el arte para
Cervantes? JEl arte son las reglas clasicas del pasado y
trasgredirlas para crear un lenguaje comunicativo con el
piublico es deteriorarlas? Como vemos, detras de las dolo-
rosas renuncias de Cervantes laten cuestiones importantes
del enfrentamiento entire la tradici6n y la modernidad que
hay siempre en un creador. Contradicci6n que va a mar-
car en los autores una mayor o menor capacidad para la


Cervantes, de su formaci6n y sus
convicciones, y tambien en sus
obsesiones. Veamos las palabras
del mismo Cervantes en su Qui-
jote, hablando del lugar de donde
salen las palabras de los escrito-
res:
"La pluma es la lengua del
alma; cuales fueran los concep-


tos que en ella se engendraron, tales seran sus escritos"
(2a.16).
Cada escritor intent conectar, al escribir, con el lugar
donde esta situado su manantial secret. De alli surgiran
sus temas, a la vez que sus motivaciones para la creaci6n
de sus obras.
Cervantes tuvo la fortune de toparse de pronto con
el gran tema de su vida a los 58 afios: la historic de un
hidalgo que, en su locura, superpone la realidad de su fic-
ci6n a la realidad objetiva. A partir de ello va creando la
personalidad de su genial personaje en su intent de con-
seguir la victoria personal desde la derrota exterior en su
enfrentamiento con el mundo. Ese gran tema le permit
canalizar su sensibilidad, su formaci6n, sus fantasmas in-
teriores, su historic personal, su lenguaje y sus obsesiones
mas rec6nditas.
La pregunta a formular es si llega a conseguir lo mis-
mo con su teatro. Pienso que solamente en dos de sus
producciones: el entremes El retablo de las maravillas y
una parte de La destruccidn de Numancia. Podemos pen-
sar que las dificultades que ha tenido siempre el teatro
de Cervantes se deben a ese enfrentarse a los elementales
gustos del vulgo, que premia lo facil y castiga lo mejor, y
en su intent de enaltecer y elevar la dignidad y calidad
del teatro espaiol en todos los sentidos, tanto en sus con-
tenidos de valores como en sus perfecciones estilisticas,
en lo que choc6 con las convenciones y gustos elementa-
les del piblico.
Si tomamos la postura contraria podemos pensar que
las lines anteriores son t6picos culturales expuestos
siempre que un creador no tiene 6xito frente al piblico
(pensemos, por ejemplo, muchos afios antes, en el mundo
latino el caso de Terencio frente a Plauto). Para los cri-














ticos y estudiosos es sie
la masa. Los gustos de I
el que realize posteriorrr
co en su escondido e in
que esa misma masa
es la que, a veces, ha
valorado y aplau-
dido grandes obras
de la humanidad.
Dejarse Ilevar por el
rpsllltadn exitnsn de


mpre una tentaci6n separarse de tos y estar el poeta que la compuso a la puerta del teatro
a mayoria son sospechosos para recibiendo parabienes de todos."
iente el studio del hecho artisti- Tal vez lo que pas6 fue que Cervantes, en esos afios
dividual rinc6n intellectual. Claro de desconectarse del teatro se desconect6 tambidn de la
evoluci6n natural
En Cervantes, al contrario, se produce zonas del mismo; y no

estaticas y parties narrativas y descriptivas. Su s6lo en cuanto a
los gustos de aquel
teatro se detiene a veces en detalles nimios de piblico, sino en
Ina vida.~ d srII nnr.nnains flienra r la trama la forma de repre-


algo para hacer una COn aspects banales
valoraci6n positive
es desde luego arriesgado, pero no lo es menos presentar
el fracaso como carta de categoria estitica.
Cervantes conoce, pues, en vida, las dos caras de la
moneda: 6xito y aceptaci6n en la narrative, fracaso y
decepci6n en el teatro. Las mismas armas que le hacen
triunfar en uno le derrotan en otro. Deja abiertos asi mu-
chos interrogantes sobre las diferencias entire narrative y
drama, entire la lengua para ser leida en la intimidad, o
para ser escuchada -o, mejor, interpretada por actores-
ante un grupo social de espectadores.

El p6blico
Al tener dificultades para la puesta en escena de sus obras,
Cervantes ataca el teatro y los gustos del pbilico de su
tiempo: "Las comedies se han hecho mercaderia vendible",
nos dice en su Quijote y propone a continuaci6n estable-
cer una especie de censura de calidad: "[...] Que hubiese
en la Corte una persona inteligente y discreta que exami-
nase todas las comedies antes que se representasen".
Deseo, como vemos, un tanto desesperado y frustrado,
que no se llev6 a cabo, afortunadamente, porque si la ti-
rania del pdblico o del mercado, como se decia entonces
y ahora, es un tanto injusta y caprichosa, no lo es menos
la de los mandarines culturales que en cada 4poca mar-
can lo que para ellos son las reglas del buen gusto y la
calidad.
"Puesto que es mejor ser loado por los pocos sabios
que loado por muchos necios, no quiero sujetarme al con-
fuso juicio del desvanecido vulgo -nos dice, un tanto do-
lorido, el autor-."
Pero en otro moment de su obra (Adjunta al Parnaso,
105), leemos:
"Es cosa de grandisimo gusto y de no menos impor-
tancia ver salir much gente de la comedia, todos conten-


es ntar de los ac-


y laterales de la accion. stores, entire otros
aspects. Cuando
se queja de que los autores (empresarios) no le quieren
representar sus obras hay, sin duda, una queja oculta en
sus lines, much mas amarga y contundente. Esos em-
presarios eran actors, los protagonistas normalmente de
las compafias, y no quieren representar sus obras tal vez
porque no les gustan. No se ajustan a sus formas mds mo-
dernas de interpretaci6n y de representaci6n.
La historic del teatro no es s6lo la historic de los au-
tores y sus textos, sino la de un conjunto de creadores
que se interrelacionan en su comunicaci6n con el plblico,
entire los que esti el autor. Cervantes trata en sus obras de
establecer con el espectador la misma relaci6n que con un
lector individual, lo que crea dificultades a su comunica-
ci6n teatral y a su recepci6n con el espectador como gru-
po. En las obras de Lope, por ejemplo, todo se subordina a
una acci6n continue y dinimica que establece rdpidamen-
te una comunicaci6n con el puiblico como entidad social.
En Cervantes, al contrario, se produce zonas estaticas
y parties narrativas y descriptivas. Su teatro se detiene a ve-
ces en detalles nimios de las vidas de sus personajes, fuera
de la trama, con aspects banales y laterales de la acci6n.

Este texto fue leido durante la conferencia "Cervantes: narrative
y teatralidad" pronunciada en FUNGLODE en noviembre pasado.

Jose Luis Alonso de Santos inicid su carrera teatral en 1964 en
various grupos independientes. Ha sido director de la Real Escue-
la Superior de Arte Dramatico de Madrid, catedratico de escritura
dramatica y director de la Compafia Nacional de Teatro Clasico. Es
author de mas de una veintena de obras estrenadas con gran exito
de critical y public; ha realizado la version de medio centenar de
obras de autores clasicos; y ha escrito guiones de cine, series de
television, narrative infantil y novelas. Ha sido galardonado con los
mas importantes premios teatrales de Esparia.


40 GLOBAL


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3 FOREIGN AFFAIRS

EN ESPAGOL


Foreign Affairs present trabajos originales y articulos publicados en nomeros recientes de la ver-
si6n inglesa, traducidos al espaiol. En menos de dos anos, la revista esta reconocida como un nuevo
e influyente foro international por toda Latinoamerica y Espania.
Nacida en diciembre de 2000, Foreign Affairs es una plataforma que da espacio al debate en
America Latina y que fomenta el dialogo ibero e interamericano con el mundo globalizado. Sin pri-
I- ,i:, un enfoque coyuntural o noticioso sino de largo alcance, esta tribune sirve para reflexionar
sobre la proyecci6n de America Latina hacia el mundo y la vision que este tiene de ella.

FUNGLODE


Distribuidor exclusive en la RepOblica Dominicana























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gg I ylan dijo que me amaba la primera vez que nos
conocimos, y aunque yo habia hecho el amor an-
S teriormente, eso era algo que ningun hombre me
habia dicho".' Con esta frase empieza el formidable libro
Caitlin: Life with Dylan Thomas, editado por George Tre-
mlet a partir de unas grabaciones hechas a Caitlin Thomas
en los afios ochenta.
A traves de una series de mon6logos, Caitlin narra las
virtudes y defects de uno de los romances mas t6rridos y
comentados de la primera mitad del siglo pasado.
No hay tapujos, todo lo contrario. Caitlin cuenta todo
y esta dispuesta a contar mas cada vez que George Tre-
mlet se lo pide. Y la verdad es que George Tremlet es un
excelente entrevistador y editor.
A poco de empezar las grabaciones, Caitlin confie-
sa con total franqueza que nunca tuvo un orgasmo con
Dylan. Sosteniendo una taza de te, rememora una y otra
vez los moments mas dulces y los mis tormentosos con
su pareja, sin dejar en ningun moment de ironizar.
La relaci6n entire Dylan Thomas -considerado por al-
gunos el poeta lirico mas grande del siglo XX en lengua
inglesa- y Caitlin Macnamara se circunscribe a la tradi-
ci6n de las grandes relaciones amorosas de todos los tiem-
pos, y se pudiera decir que son deudores sentimentales de
Elizabeth Barret Browing y Robert Browning. 0 mas bien,
de la idea romintica de intensidad absolute.

Amor eterno
Se conocen en 1936 en un bar donde se juran amor eter-
no. Dylan tiene apoyada la cabeza en las piernas de Cait-
lin y la mira a los ojos. Dylan Marlais Thomas apenas ha
publicado un libro de poemas titulado 18 Poems y Caitlin
es bailarina y amante de un sujeto llamado August John.
Dylan pelea en


ardiente. Las infidelidades se repiten continuamente. Las
deudas crecen. Caitlin se quiere comprar un vestido azul,
pero no hay dinero.
Dylan se emborracha en las noches y describe en las ma-
fianas con resaca. Se murmura, entire amigos de la pareja,
que Caitlin lo encierra en un cobertizo para que escriba y
no salga a los bares a emborracharse. Ella lo desmiente.
Se publican sus libros en Londres y en Estados Unidos.
El mapa del amor, El mundo que respiro, Retrato del ar-
tista cachorro. Viajan a Gales. Retornan a Londres. Nace
Aeronwy Bryn Thomas mientras Londres es bombardea-
da por los nazis. Caitlin se deleita con su hija. Dylan no
asiste a la boda de su mejor amigo, Vernon Watkins. Es el
padrino.

Italia y el tercer hijo
Se public Muerte y entradas que, segin Caitlin, es lo me-
jor de Dylan. El escritor recibe una beca para Italia y se
quedan un tiempo en Rapallo, Florencia y Elba. Caitlin
tiene un amante en Elba. Dylan se aburre porque no en-
tiende nada de italiano. Nace el tercer hijo, Colm Caran
Hart Thomas. Dylan tampoco asiste a este parto. Colm tie-
ne los mismos rizos que tenia Dylan cuando niflo.
Dylan es invitado a los Estados Unidos a recitar su
poesia. Caitlin tiene dos abortos. Del segundo dice: "Fui
a una direcci6n en Londres donde habia dos doctors y
una enfermera que estaban a cargo de una clinic pri-
vada. Hice todos los arreglos yo misma y llev4 el dinero.
(No era tan complicado preparar un aborto en esos dias,
suponiendo que fueras discreta y pudieras pagarlo). Na-
turalmente, Dylan evit6 todas esas dificultades. El habia
viajado conmigo desde Gales y me acompafi6 hasta la cli-
nica, pero no se atrevi6 a entrar; se fue al bar en el lado
opuesto de la aveni-


diversas ocasiones Desde Estados Unidos, Dylan describe a Caitlin las da y no s6 que pas6
con John hasta que cartas mas apasionadas y a rosas que se ha- con 61 despuds de
Caitlin lo abando- eso"."2 Desde Esta-
na y se muda con yan escrito jams. Caitlin no cree en esas cartas. dos Unidos, Dylan
Dylan. Se casan el describe a Caitlin las
11 de julio de 1937. Dylan no ha cumplido los 23 afios cartas mas apasionadas y amorosas que se hayan escrito
todavia. Caitlin es un afio mayor. Tambidn es del mis- jams. Caitlin no cree en esas cartas. Las deudas crecen.
mo tamaflo, aunque Dylan, acomplejado con su estatura, Dylan gasta todo el dinero bebiendo e invitando a beber
siempre repetiria que era dos pulgadas mayor que ella. a los amigos. Caitlin le es infiel a Dylan. Dylan le es infield
En 1939 nace su primer hijo, Llewelyn Edouard Thomas. a Caitlin. Caitlin golpea la cabeza de Dylan contra el piso.
Caitlin tiene un parto que dura unos dos dias. Dylan no Viajan juntos a Estados Unidos. El padre de Dylan muere.
asiste. Lo mas seguro estaba en un bar borracho. Caitlin La hermana de Dylan muere en Bombay. Dylan viaja por
asegura que se halla con una muchacha llamada Joey La tercera vez a Estados Unidos.


44 GLOBAL

















































Dylan y Caitlin, reci6n casados en 1937. Jeff Towns/Dylans Bookstore, gentileza del Dylan Thomas Centre.


Dylan tiene una amante llamada Lizz Reitell. Caitlin
se enfurece. Dylan vuelve a Londres, donde aparece por
primera y iinica vez en la television leyendo uno de sus
cuentos. Hace su iiltimo viaje a Estados Unidos.

White Horse Tavern
Acabe de leer el libro de Caitlin sentado en el White Horse
Tavern. Era la segunda vez que estaba en el bar. El White
Horse Tavern es el bar que Dylan frecuentaba cuando es-
taba en Nueva York y se encuentra ubicado en el 567 de
la Hudson Avenue en direcci6n este al Greenwich Village.
Caitlin decia que su esposo lo frecuentaba porque era el
bar que mis se asemejaba a un pub de Londres.
El White Horse Tavern tiene un sal6n dedicado al poe-
ta con las paredes repletas de afiches, fotos, places e imi-
genes de una sefiora con el pelo encanecido y los ojos
azules que ni las camareras ni yo tenemos idea de quin
se trata.
La camarera que me atendi6, al observarme fotografiando
las paredes, se acerc6 y sonriendo me asegur6 que a ella


tambien le encantaba Dylan. Habl6 de La Habana, don-
de habia nacido. Habl6 de los turistas de todas parties del
mundo que visitan el bar y que brindan con cerveza para
recorder al poeta. Habl6 de una obra de teatro en que
participo, basada en la vida del poeta gales, que le impre-
sion6 tanto que a las pocas semanas se dirigi6 al White
Horse Tavern en busca de empleo. A la semana estaba
contratada. La obra se llama Dylan y trata de los dias pre-
vios a su muerte y de su relaci6n en esos dias con Caitlin
y con su amante norteamericana, Lizz Reitel.
iC6mo fueron esos dias previous? Dylan se encontraba en
su cuarta gira por Estados Unidos. Sus tres primeros via-
jes lo habian hecho famoso en las universidades y en los
ambientes literarios de ese pais, ya que dondequiera que
se presentara a recitar, centenares de personas abarrota-
ban el lugar y quedaban hipnotizadas escuchando la po-
tente voz del poeta. En el anterior viaje habia empezado
un romance con Lizz Reitel, la asistente de John Brinnin,
el catedratico universitario que invit6 al poeta a Estados
Unidos y quien posteriormente escribiria el libro Dylan




































Thomas in America: An Intimate Journal. Lizz Reitell era
la encargada de supervisor la puesta en escena de la obra
Bajo el bosque de leche, que Dylan escribia y reescribia
desde mediados de 1952.
No obstante, Dylan seguia jurandole amor incondicio-
nal a Caitlin a traves de apasionadas cartas que ella leia
con incredulidad. En el pasaje de una carta enviada a Cai-
tlin durante su primer viaje, Dylan describe: "Caitlin. S61o
escribir tu nombre asi. No tengo que decir Mi querida, Mi
amor, Mi dulce, aunque si murmuro esas palabras todo el
dia y la noche. Caitlin. Y todas las palabras estan en esa
unica palabra. Caitlin, Caitlin, y puedo ver tus ojos azules
y tu pelo dorado y tu sonrisa lenta y tu voz lejana. Tu voz
lejana que ahora dice en mi oido las palabras de tu ultima
carta, y gracias, querida, por el amor que me enviaste. Te
amo. Nunca lo olvides, ni por un solo moment del lar-
go, lento, triste dia de Laugharne, nunca lo olvides en tus
entrafias, en tu matriz, en tus huesos, en nuestra cama de
noche. Te amo. Sobre este continent llevo tu amor den-
tro de mi, tu amor va conmigo en el avi6n, dentro de las
habitaciones de los hotels donde momentineamente abro
mis maletas -medio llenas, como siempre, de camisas su-
cias- y recuesto mi cabeza y no duermo hasta el amane-
cer porque puedo oir tu coraz6n latiendo junto a mi, tu
voz diciendo mi nombre y nuestro amor sobre el sonido
del trafico nocturno, sobre el ne6n brillando, profundo en
mi soledad, mi amor".'
Dylan se pasaba los dias en Nueva York bebiendo,
asistiendo a fiestas y musicales y pensando en la muer-
te. Iba al White Horse Tavern en la tarde y salia casi de
madrugada acompafiado cada vez por una mujer distinta.


En esos dias estaba viviendo en el Hotel Chelsea, que se
encuentra a varias cuadras del bar. El recorrido bien lo
podia hacer tomando la Septima Avenida hasta la calle 11
en que descendia unas cuadras para encontrarse de frente
con el pub. Dylan estaba desgastado fisica y mentalmente,
y sus amigos de juerga le recomendaban que fuera a ver
un psicoanalista.
Lizz Reitel no soportaba mAs sus excentricidades, que
iban desde beber irresponsablemente hasta fingir que 1l
era un double de Dylan Thomas cuando la gente lo recono-
cia en las calls o en las fiestas. Queria romper la relaci6n.
Lo mismo pensaba Caitlin, en Laugharne, durante cami-
natas en las que reflexionaba sobre su future y el de sus
hijos sin Dylan.
El 3 de noviembre de 1953 estos panoramas empe-
zarian a afianzarse. Dylan comenz6 el dia firmando un


46 GLOBAL


OF 9\A




Uk L~














contrato que le ofrecia mil d6lares semanales por conti-
nuar con su gira de recitales. Aunque se trataba de una
excelente noticia y seria el final de sus penurias econ6-
micas, Dylan estaba depresivo. Esa tarde, Lizz Reitel se
sent con el poeta, quien lloraba -mencionando entire
sollozos a su esposa- la miserable existencia que llevaba
y el intense deseo que tenia de morir. En la habitaci6n
del hotel balbuceaba:
"Yo quiero ir al jar- Acabe de leer el libro
din del Eden a mo- White Horse Tavern. Era
rir... para estar por
siempre inconsciente. ba en el bar. El White H
Ti sabes que yo ado- Dylan frecuentaba cuan
ro a mi hijito... yo no
puedo soportar el pensamiento de que no lo voy a ver
nuevamente. Pobrecito mocoso, 1e no se lo merece. El no
se merece mi blsqueda de la muerte. Realmente quiero
morir".4
Refiri6ndose a Caitlin, dijo: "No tienes idea de cuin
hermosa es. Hay una iluminaci6n en ella... que brilla".'
Despu6s, Dylan durmi6 hasta las dos de la maflana, se
levant y le dijo a Lizz Reitel que iba a salir a tomar un
trago. Dos horas y medias mas tarde Dylan retorna. Cami-
na hasta el centro del cuarto y dice: "Me bebi 18 whiskies
seguidos. Creo que es el record'.6 Ambos se levantan al
mediodia y se dirigen al White Horse Tavern donde un
Dylan pAlido se toma s6lo dos cervezas, dado que le es
initil beber por el fuerte malestar que siente; Lizz Rei-
tel decide retornar al hotel Chelsea, desde donde llama al
doctor Feltenstein.
Este le inyecta ACTH y lo medical. Despues, Dylan em-
pieza a sufrir delirium tremens. Tiene alucinaciones. Ve
abstracciones, rectAngulos, cuadrados y circulos. Empieza
a gritar. Lizz Reitel, despues de observer c6mo el rostro de
Dylan se pone azul, llama una ambulancia que lo lleva al
St. Vincent Hospital.

Una reliquia
Si uno camina por la calle 11 desde el White Horse Tavern
se ha de encontrar con dicho hospital. Es un hospital anti-
guo que ha sido remodelado en mas de una ocasi6n y que
yace como una reliquia, entire dos avenidas bien transita-
das y repletas de tiendas y caf6s. Camine y rodee el hos-
pital con la esperanza de encontrar una placa que dijera
que Dylan estuvo interno ahi, pero por mAs que busque
no encontre nada y me aleji y permaneci observando el
hospital largos minutes desde el otro lado de la calle.


d


0I

di


Dylan Thomas dur6 cuatro dias en estado de coma alli
dentro. El 5 de noviembre Caitlin arrib6 a Nueva York,
despu6s de haber recibido un telegrama de John Malcom
Brinnin en que se le anunciaba que su esposo se encon-
traba terriblemente enfermo. "Brininn me encontr6 en el
hospital St. Vincent; desde entonces he leido su reclamo
de que yo lo salude diciendole, 'Zesta el jodido hombre
vivo o muerto?',
e Caitlin sentado en el aunque yo no re-

a segunda vez que esta- cuerdo haberle dicho
eso. Cuando llegue
rse Tavern es el bar que al hospital, recuerdo

o estaba en Nueva York. encontrarme a mi
misma rodeada de
un mont6n de personas. Luego alguien me empuj6 hacia
delante, diciendo, 'Seflora Dylan Thomas... por aqui, por
favor'. De repente, todo parecia mas urgente; estaba sien-
do empujada frente a todo el mundo, sin sentir emociones
conscientes, solamente intentando hacer lo que yo sentia
que tenia que hacer. Estaba todavia un poquito marea-
da, o medio borracha, probablemente. El hospital estaba
completamente Ileno y podia escuchar mis propios pasos
mientras era conducida por las escaleras al piso donde
estaba Dylan. Llegue a un corredor, repleto de gente -20
o 30 personas-. No sabia qui6nes eran o de d6nde habian
venido, pero me di cuenta que todos estaban mirando a
traves de un cristal al final del corredor de la habitaci6n
donde Dylan yacia; se habia convertido en una especie
de espectaculo. Alli estaban todos, asomandose al cris-
tal, sin decir una palabra. Estas personas habian estado
ahi various dias y noches, jurando que eran sus amigos,
aunque yo dificilmente llegaba a reconocerlos. Nadie me
habia preparado para esto; hasta ese moment no tenia
idea de cuin enfermo estaba. A Rose Slivka le dije que no
podia ir conmigo mientras una enfermera me Ilevaba al
interior de la habitaci6n donde yacia Dylan, y entonces lo
vi sujeto bajo las sabanas con lo que parecia una tienda
de oxigeno a un lado. Estaba respirando, pero yo no podia
ver la manera en que lo hacia. De hecho, todo lo que yo
podia ver eran sus manos, descansando a ambos lados.
Todo parecia el triste final. El se veia en paz, pero bien
alejado. No habia un sentimiento personal entire nosotros
porque 61 estaba bien muerto, y esa era la primera vez que
me daba cuenta. Esa era la parte terrible, darme cuenta
de inmediato. No sabia que hacer. Hable con el, pero no
respondia, y me senti tan avergonzada con todas esas per-
sonas observAndome a trav6s del cristal; me senti como si















































yo estuviera sobre un scenario. Ellos seguramente se es-
taban preguntando que demonios iba a hacer. Me sent en
la cama y empec6 a enrollar un cigarrillo, pero mis manos
temblaban, y no pude: el tabaco se desparramaba en el
piso, y pens6, 'Dios mio, esto no es lo que debiera ha-
cer' Pens6 que tenia que hacer algunos gestos de afecto a
Dylan porque alli estaban todos ellos, mirando hacia a mi
a trav6s del cristal. Empec6 a tratar de acercarmele; queria
darle un abrazo, por lo que rod6 hacia l6. La enfermera se
acerc6 estrepitosamente y me hal6. 'Lo vas a ahogar', dijo,
y luego yo vi sus pequefias manos nuevamente. Tom6 una.
No era una escena dramAtica en ning6n sentido porque
yo no sabia c6mo actuar, y yo estaba bastante preocupada
por c6mo mi comportamiento debia ser y no ser. No sabia
si ellos podrian ver cuan borracha estaba (probablemente
si podian). Me puse arriba de il porque queria que sintiera
mi cuerpo y calentarlo un poquito, pero obviamente era la
peor cosa que podia hacer. Al rato dej6 el cuarto. Afuera
en el corredor vi nuevamente a esas personas, y fue ahi
donde de repente me golpe6. Empec6 a chocar mi cabeza
.contra el cristal, tan fuerte como podia, y entonces ellos
me arrastraron, creo. Despu6s de eso yo tenia la extrafia
impresi6n de que estaba dentro de uno de esos corredores
donde habia un mont6n de barras de hierro suspendidas


del techo rodeando las camas, y empec6 a colgar de ellas,
saltando de una a otra, viajando alrededor de la habita-
ci6n. Cuando iba bajando las escaleras vi una figure de
Cristo, enorme y de madera, de aproximadamente cuatro
pies de alto, pegada en la pared, y la arranqu6 de d6nde
estaba colgada, la arroj6 al suelo e intent destruirla, pen-
sando 'Dios mio. Lo he amado tanto (queria decir Cristo,
no Dylan) y esto es lo que El me ha hecho a mi'. Por
supuesto, despues de un rato de eso, el hombrecito con
el traje blanco se acerc6, y me pusieron una camisa de
fuerza, terriblemente apretada, de una manera tan cruel
que apenas podia respirar. Luego me llevaron al manico-
mio de Belleveu, donde fui dejada toda la noche, con la
camisa de fuerza apretada y recostada en una cama. Me
estaba muriendo de sed y pedia agua, s61o agua, algun
liquid frio despues de todos esos tragos que habia to-
mado. Ellos no se percataban. Pensaba que estaba siendo
castigada porque me habia portado tan mal con el cruci-
fijo. Finalmente me quitaron la camisa de fuerza y Rose
vino con su esposo y pidieron que se me permitiera dejar
el manicomio, pero no me dejaron ir inmediatamente: me
dijeron que tenia que permanecer ahi unos cuantos dias.
Al dia siguiente yo estaba sentada en el dormitorio de mi
pequefio manicomio blanco de turn cuando un hombre


48 GLOBAL




































apareci6 a la puerta y dijo que me queria ver. Dijo: 'Dylan
ha muerto'. Al principio, yo no dije una palabra porque
sabia que Dylan habia estado bien muerto cuando lo vi,
y me di cuenta entonces, sin que nadie me dijera, que
no habia esperanzas. Y ahora, aqui estaba este horrendo
hombrecito, obviamente aguardando que empezara a vol-
verme histerica: no queria darle la satisfacci6n. Asi que se
march, y yo volvi a golpear mi cabeza en la blancas y
limpias paredes del manicomio".7

Fotografia
En la portada del libro Caitlin: Life With Dylan Thomas
hay una fotografia de Dylan y Caitlin sentados en el bar
del hotel Brown en Laugharne. Dylan mira hacia la ca-
mara mientras Caitlin esta observando hacia un punto in-
discernible para nosotros. En esa foto la pareja es joven y
estan reci6n casados, y de alguna manera se ven relucien-
tes. A mi me parece que es la foto mas representative de
su matrimonio.
En el libro hay una imagen de 1957 en la que aparece
Caitlin enfrente de la anterior, que esta enmarcada en la
pared del bar del hotel Brown. Caitlin ha envejecido, esta
vestida de negro, mirando hacia otro punto que es impo-
sible discernir, pero al contrario que en la otra foto, su
mirada transluce tristeza y dolor. Caitlin acaba de publi-
car su libro Leftover Life to Kill sobre el vacio que dej6 en
ella la muerte de Dylan. Durante esos dias ha sobrevivi-
do a various intentos de suicidio y se ha transformado en
una alcoh6lica empedernida. Con los afios, pasara de un
centro de alcoh6licos an6nimos a otro. A finales de los
setenta, se recupera y se instala en Sicilia con un nuevo
esposo y con un hijo que tuvo a los 49 afios de edad.


Muere en 1994 a la edad de 83
afios. Caitlin nunca olvidaria a
Dylan. Al final de Caitlin: Life
With Dylan Thomas dice:
"Yo estoy pendiente de Dy-
lan constantemente. Pienso en
su cabeza y en sus manos; esa
Ses la imagen que tengo dia tras
dia. Cada vez que me siento
deprimida la tengo mas viva.
Sus pequefias y estrechas ma-
nos eran blancas y con dedos
largos, como las manos de los
artists deben ser, mientras las
mias, en contrast, son cuadra-
das, rojas y toscas, heredadas de mi padre. Las suyas eran
blancas, cosas initiles que nunca hicieron un trabajo que
no fuera sostener un lapiz. Eso fue lo que mis me golpe6
cuando muri6. Cuando lo vi en el hospital en Nueva York,
esos dos pequefios peces se salieron de las sabanas de su
cama. Su cara estaba cubierta con los tubos de la ma-
quina de oxigeno, y todo lo que podia ver eran esas dos
pequefias manos. Cuando lo traje de vuelta a Laugharne y
lo vi por ultima vez en su atadd en el Pelican, alli estaban
ellas nuevamente. Esas dos manitas. Eso es lo que mas
siento dentro de mi piel. Ellas parecen completamente
inmtiles, y aun asi ellas dicen tanto."8

Frank Bhez Rosario es poeta, narrador y psicologo. Ha publicado
dos libros: Jarr6n y otros poemas y Lola, ademas de una series de
cuentos, poemas, ensayos y traducciones tanto, en revistas nacio-
nales como internacionales. Cuenta con un postgrado en ;11. 11:o de
encuestas en la Universidad de Chicago, Illinois, y actualmente tra-
baja en el area de la investigation social.

Referencias
Caitlin Thomas with George Tremlett, Caitlin: Life with Dylan
Thomas, New York: Henry Holt, 1987, pag. 5.
Ibid., pag. 189.
SIbid., pag. 101.
John Malcolm Brinnin, Dylan Thomas in America, London,
Dent, 1956, pag. 232.
Ibid., pag. 233.
SIbid., pag. 238.
7 Caitlin Thomas with George Tremlett, Caitlin: Life with Dylan
Thomas, New York, Henry Holt, 1987, pag. 240.
1 Ibid., pag. 280.













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UNA VISION INTEGRAL

DE LA DESCENTRALIZACION


I------ --~L I III

Maria Ines Hernandez de Padron
Uno de los components esenciales de la reform del Estado es la descentralizacidn, la
cual va a permitir reorganizar el poder politico e institutional, pero, sobre todo, procurar
un fortalecimiento de la democracia para general un Estado mas eficiente y fortalecer la
gobernabilidad democratic. La descentralizaci6n debe ser vista de una manera integral, en
tres dimensions que se relacionan en un process complejo: autonomia local, participacidn y
desarrollo local.

Ilustraciones: Carlos Reyes


D esde hace mas de dos d6cadas los paises latinoa-
mericanos atraviesan una crisis generalizada,
identificada como una crisis del estado naci6n, la
cual se nutre del process de globalizaci6n de la economic
y de la cultural. Una de las soluciones planteadas son los
de cambios en el Estado y sus instituciones. Es desde esta
perspective que en la decada de los noventa se va a pro-
mover en America Latina la reform del Estado.
Por su parte, la globalizaci6n y las reestructuraciones,
que se vienen dando en el scenario international estan
implicando cambios en los paradigmas de gesti6n del Es-
tado en sus distintos niveles, que exigen eficiencia y pro-


ductividad, particularmente de aquellas political ptblicas
dirigidas al ambito de lo social.
Estos cambios generados tanto por las tendencies
mundiales como por la crisis de las economies nacionales
latinoamericanas y caribefias se correspondent hoy dia con
los process de modernizaci6n de los aparatos productivos
y de los sistemas politicos. En America Latina, los paises
han avanzado con ritmos y estrategias distintas generan-
do respuestas -aunque insuficientes- a la crisis planteada.
Sin embargo, muchos paises de la region tienen en comun
el haber perfilado e interiorizado un process de reform
del Estado. En este sentido, los lineamientos fundamenta-















les de la reform han consistido en promover la democra-
tizaci6n del Estado y de la sociedad, asi como la eficiencia
y eficacia del el sector public y la reorganizaci6n de las
relaciones entire el sector pdblico y el privado.'
Actualmente existe en America Latina un cierto con-
senso en torno a la idea de que la reform del Estado es
un factor de cambio. Se trata, como sefiala Blanco (1999),
no s6lo de un cambio administrative y tecnico sino de
un cambio politico e institutional, el cual debe general
nuevas relaciones sociales que permitan ir superando las
viejas formas prevalecientes, caracterizadas por el cliente-
lismo, el paternalismo, el centralismo, la burocracia parti-
dista en el Estado y las instituciones.
La reform debe ser vista realmente como un factor de
cambio para que pueda convertirse en una acci6n eficaz
frente a la crisis econ6mica, political y social que vive la
mayoria de los paises de la region.
En este marco, uno de los components esenciales es la
descentralizaci6n, la cual va a permitir reorganizar el po-
der politico e institutional, pero, sobre todo, procurar un
fortalecimiento de la democracia para general un Estado
mas eficiente y para crear una mejor situaci6n en cuanto
a gobernabilidad democritica se refiere. Hoy es aceptada
la idea de que el estado central debe redistribuir poder,
funciones y recursos que han sido hist6ricamente contro-
lados por el gobierno central y entregarlos a los distintos
gobiernos y comunidades locales.
Este process, ademas de su caracter democratizador,
debe general una mayor eficacia y eficiencia, particular-
mente en la prestaci6n de los servicios pdblicos y sociales
dirigidos a mejorar la calidad de vida de la poblaci6n.

Un process complejo
La descentralizaci6n debe ser vista de una manera in-
tegral, en la cual sus distintas dimensions se integran,
complementan y relacionan en un process complejo. Esto
significa que el process de descentralizaci6n no es au-
tomitico, ni much menos de evoluci6n lineal, ya que
estarf marcado por las condiciones particulares de cada
pais. Con esta premisa analizamos metodol6gicamente
tres de las grandes dimensions que hoy dan cuenta de
esta macro-tendencia de la descentralizaci6n: descentrali-
zaci6n-autonomia local; descentralizaci6n-participaci6n;
descentralizaci6n-desarrollo local.
Dieter Nohlen sefiala que a partir de los afios ochen-
ta aparece y se produce en America Latina una conexi6n
entire la problematica de naturaleza institutional y la so-


cioecon6mica y el desarrollo regional y local.2 Por primera
vez son tratados de manera mis articulada los temas rela-
tivos a la reform politico-administrativa del territorio y
las posibilidades del desarrollo local. Simultaneamente, la
descentralizaci6n aparece ligada a la participaci6n demo-
cratica, orientada a la profundizaci6n de la relaci6n Es-
tado y sociedad civil. La articulaci6n de estos temas va a
permitir superar los anAlisis segmentados en los que cada
discipline aborda una dimension del problema.
Esta vision integral permit avanzar en tan compleja
problematica. Sin embargo, el tema puede crear confusion
si no se mantiene la especificidad de cada una de las di-
mensiones, por lo que debe ir acompafiado de un rigor
conceptual para evitar que el debate se site simultanea-
mente y en forma confusa en various niveles. De alli que
algunos studios plantean en sus reflexiones una cierta
metodologia que permit mirar las distintas dimensions,
y la diferenciaci6n de algunos concepts.

Primera dimension: descentralizacion
y autonomia local
La historic de los paises de America Latina ha estado
signada por las pugnas entire centralistas y descentrali-
zadores. Esta confrontaci6n sufri6 una fuerte influencia
de los postulados del pensamiento liberal del siglo XIX;
ambas tendencies se apoyaron en el pensamiento liberal
de la epoca. Para M. Ternavasio (citado por Arocena), el
liberalism se express a travis de dos registros diferentes:
uno, el que plantea el centralismo basado en un orden
de funciones racionalmente restringidas y monopoliza-
das por el estado naci6n, para convertirse en garante de
las libertades y derechos individuals. Y otro, el Ilamado
liberalism contractualista, inspirado en una concepci6n
descentralizadora que parte del supuesto de que la demo-
cracia solo es possible en unidades territoriales de pequefia
escala.
El conflict se resolverd a favor del primero. "El estado
modern que se construye a partir de la independencia
adopta casi podriamos decir inevitablemente un modelo
fuertemente centralizado".4 El Estado se identifica con la
ciudad-capital, desde la cual se intent unificar el territo-
rio. Desde la vision centralista o unitaria, "lo local" es per-
cibido como una amenaza a la construcci6n del Estado.
A lo largo de la historic contemporanea de los paises
latinoamericanos, el centralismo se fue imponiendo en la
practice, a pesar de que algunas constituciones se procla-
men como repdblica federal, como el caso venezolano.5


52 GLOBAL






































En la d6cada de los ochenta, con la llamada crisis de
la deuda y de los process de democratizacion, en algunos
paises de la region el centralismo de Estado es sometido
de nuevo a several critics. Y hacia finales del siglo XX
ya se evidencia un amplio consenso para poner en march
el process de descentralizaci6n, process que se promueve
desde los distintos sectors sociales, desde quienes se apo-
yan en los postulados neoliberales y que plantean la con-
formaci6n de un Estado minimo, hasta las organizaciones
populares que ven en la descentralizaci6n la posibilidad
de ampliar su representaci6n political y social en las nue-
vas instancias de poder.
Esto nos coloca frente a la primera dimension del pro-
blema: lo concerniente a las autonomias locales; al orde-
namiento del territorio y a lo politico-administrativo de la
descentralizaci6n. Esta dimension plantea e impulsa una
reestructuraci6n del estado central, tanto en su estructura
como en sus funciones, asi como en sus expresiones es-
paciales y territoriales, que implica otorgar a los poderes
locales, estatales, provinciales y municipales cierta auto-
nomia political orientada a la generaci6n de instituciones
piIblicas propias y especificas en los respectivos niveles.
Cuando se evalla esta primera dimension, nos damos
cuenta de que ella responded a las condiciones sociopoli-
ticas y socioculturales de determinado pais o naci6n. La
autonomia local se va a interrogar sobre que niveles te-
rritoriales descentralizar, c6mo organizer y vincular los
mismos con el gobierno central, cual sera el grado de au-
tonomia political y administrative que debe corresponder
a cada uno de los niveles, y, en consecuencia, que tipo de


competencias y atribuciones deberin asumir los gobiernos
locales.
Esto iltimo constitute uno de los aspects decisivos
de la descentralizaci6n: es el esquema de competencias
y atribuciones que tienen los niveles subnacionales y los
que conserve el nivel national. Los nuevos arreglos insti-
tucionales implican el surgimiento de organizaciones, de
nuevas relaciones de poder, de nuevos valores y de nue-
vas practices administrativas.6

Segunda dimension: descentralizacion
y participation
Los process de democratizaci6n que tienen lugar a partir
de los afios ochenta en muchos paises de America Lati-
na pusieron en relieve la problemitica de la participaci6n
ciudadana en los sistemas de decision que se van cons-
truyendo. Estos process de reconstrucci6n democratic
suponen una mayor proximidad entire las instancias de
decision y el ciudadano. Hoy podemos ver en America
Latina la existencia de una sociedad civil que deman-
da una mayor participaci6n en los asuntos pdblicos, no
s6lo en aquellos que conciernen a la vida cotidiana de
la gente comuin, sino tambien a los que tienen que ver
con la political misma. Se trata de ampliar y profundizar
la democracia, aspiraci6n esta que se propone impulsar
la participaci6n ciudadana: una creciente autenticidad de
la representaci6n popular; la difusi6n de los m6todos de-
mocraticos en las instituciones y organizaciones; trans-
parencia, responsabilidad y capacidad de respuesta de los
dirigentes; eficacia en la conducci6n; y honradez en el























WM- ,i'''

..........


I' I I-ITi


manejo de los recursos piiblicos, son algunos de los obje-
tivos mas destacados por la sociedad.7
En este sentido, la descentralizaci6n debe orientarse
hacia el fortalecimiento de la democracia a travys de la
creaci6n de nuevos espacios de representaci6n, asi como
la construcci6n de mecanismos de participaci6n que
permitan revalorizar la vida local. La descentralizaci6n
aparece como instrument id6neo para recoger esas de-
mandas e impulsar metodos y acciones en consonancia
con tales requerimientos.
La descentralizaci6n-participaci6n permit que las ins-
tituciones est6n en una situaci6n de mayor proximidad
con el ciudadano, crea las bases para que se ejerza mayor
fiscalizaci6n y control de los representantes, genera una
presi6n para la elecci6n popular de 6stos en todos los ni-
veles, y obliga a las instituciones del Estado a readaptarse
a las nuevas condiciones: mayor y mas intense exposici6n
frente a los ciudadanos y sus organizaciones y los medios
de comunicaci6n social. "La descentralizaci6n potencia
este process y abre canales de interlocuci6n entire el Es-
tado y la sociedad que no existian: el Estado se hace "po-
roso" y crea condiciones de circulaci6n mas permanentes
con el resto de la sociedad".8


La descentralizaci6n abre una oportunidad para pro-
mover una amplia participaci6n de la sociedad civil en el
control y fiscalizaci6n de la gesti6n pfiblica, en particular
de los servicios ligados a las condiciones de vida de las
comunidades. El Estado se coloca al "alcance de la mano"
en la media en la que unidades politico-administrativas
menores enmarcan la actividad ciudadana. La participa-
ci6n no es un process automitico: require valores, en-
trenamientos y oportunidades, de cuya presencia se deriva
una transformaci6n del sector puiblico mas orientada ha-
cia las demands que realizan los ciudadanos.
La participaci6n ciudadana tambi6n induce una trans-
formaci6n del funcionario puiblico en general y del geren-
te puiblico de alto nivel, en particular. "La participaci6n
no es s6lo de los ciudadanos que acuden al mostrador,
sino la de los funcionarios que estAn detrAs de 6ste. Tam-
bien los funcionarios se ven obligados a participar en una
gesti6n de la cual depend la evaluacidn que sobre ellos
se haga".9
En America Latina la participaci6n ciudadana ha teni-
do un mayor desarrollo en el terreno politico. Esta asocia-
da tanto a la necesidad de ampliar la democracia como a
justificar su inexistencia, es decir, hay una clara asocia-


54 GLOBAL


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ci6n entire participaci6n ciudadana y las necesidades de la
democracia.10 Sin embargo, existe la tendencia a desplazar
la participaci6n ciudadana al terreno econ6mico, tenden-
cia promovida por el movimiento neoliberal en casi todos
los paises de la region.
La participaci6n en este caso esta vinculada con la
estrategia de "achicamiento del Estado" por la via del
desplazamiento de funciones desde aquel hacia la esfera
privada. Esta es otra dimension que, en funci6n del ana-
lisis, es necesario deslindar a fin de evitar ambigiiedades
y confusiones.
Destacamos la existencia de dificultades inherentes al
concept de participaci6n, no s6lo porque no hay una re-
laci6n univoca con el poder politico,
sino porque el vocablo participaci6n Este process
puede estar referido tanto a las re- debe genera
laciones con el poder en general,
como a ambitos del poder sectorial, mente en la
espacial o funcional. Estos ambitos les dirigidos
especificos sefialan que existen dife-
rentes modalidades de participaci6n: ciudadana, political,
social o comunitaria. Como sefiala Cunill, "esto hace pen--
sar en una concepci6n amplia de la participaci6n ciuda-
dana como un medio de socializaci6n de la political y por
esta via devolver funciones a los sujetos sociales, asi la
perspective para clasificar las modalidades de participa-
ci6n pueden enriquecerse"."
La dimension descentralizaci6n-participaci6n se ubica
fundamentalmente en el ambito de lo politico; toca pro-
blemas cruciales vinculados con la creaci6n de nuevos
espacios de representaci6n en las instancias del gobierno
local y la construcci6n de una sociedad civil organizada
con capacidad de acci6n en la toma de decisions.
Esta segunda dimension alude a uno de los problems
centrales de la descentralizaci6n y la democracia, que tie-
ne que ver con la articulaci6n entire el Estado y la socie-
dad civil. Dicha dimension debe responder a los problems
de la representaci6n, la apertura de nuevos espacios poli-
ticos y a los medios y modalidades de la participaci6n.

Descentralizacion y desarrollo local
Uno de los elements que esta present en la nueva vi-
si6n sobre la descentralizaci6n es su vinculaci6n con el
desarrollo. Esto implica darle enfasis tanto a las inicia-
tivas como a las condiciones locales para conseguir un
desarrollo econ6mico sostenido. Hoy se reconoce tambien
que el buen funcionamiento de un gobierno local es un


factor que favorece el desarrollo. La fortaleza de la admi-
nistraci6n local se consider hoy esencial para el desarro-
1lo econ6mico-regional, puesto que demand autonomia
y capacidad para tomar decisions en el mismo medio al
que va a afectar.'2 Por otra parte, la descentralizaci6n po-
litico-administrativa es considerada como una condici6n
necesaria para el desarrollo de iniciativas locales:
"Las reforms del sistema politico-administrativo te-
rritorial se orientan generalmente a lograr una estructura
descentralizada. Se tiende a conceder grades de autonomia
suficiente, en los distintos niveles territoriales, como para
que puedan transformarse en administradores eficientes
de sus propios recursos. Esas propuestas descentralizado-

;o, ademis de su caracter democratizador,

r una mayor eficacia y eficiencia, particular-

prestaciOn de los servicios pOblicos y socia-

a mejorar la calidad de vida de la poblacion.

ras buscan crear sistemas alternatives a las burocracias
centralizadas, partiendo del principio de la necesidad de
liberar la capacidad creadora de las sociedades locales.""
Esta afirmaci6n nos Ileva a plantear el debate sobre la
viabilidad de los process de desarrollo local y regional.
ZPueden existir iniciativas locales capaces de tener im-
pacto sobre los process de desarrollo, superando lo que
seria una simple reproducci6n de las condicionantes ma-
croestructurales a las que esta sometida la sociedad local?
En la hip6tesis de la viabilidad de estas iniciativas, los
process de desarrollo estarian mostrando una dimension
especifica, que no puede reducirse a un simple efecto de
reproducci6n de los determinantes globales.
Realmente habria, en este caso, un aporte al desarrollo
de naturaleza local o regional o, dicho de otra manera:
habria acciones locales con un impact real sobre los pro-
cesos de desarrollo.
En America Latina el debate sobre el desarrollo local
a partir de la segunda mitad de los ochenta plantea nue-
vos enfoques calificados como "end6genos" y considera-
dos como una via alternative a los efectos de la political
de ajuste de los noventa. Estos enfoques -sefiala Horacio
Capel- hacen 6nfasis en el caracter casi inm6vil de los
factors esenciales del desarrollo regional, tales como la
infraestructura fisica, la habilidad de la fuerza de traba-
jo, la estructura sectorial de la economic local, el cono-
cimiento tecnico y organizativo local, las economies de













urbanizaci6n, y las estructuras sociales y organizativas
locales, entire otros.
Al mismo tiempo que insisted en la importancia de
las condiciones locales, estos enfoques tambien llaman la
atenci6n sobre la necesidad, via estrategias de desarrollo,
de atacar los obstaculos, como son la baja capacidad em-
prendedora e innovadora, la escasez de conocimientos es-
pecificos y la baja internacionalizaci6n de las economies
locales menos desarrolladas.
Como en las dimensions anteriores, la relaci6n que se
establece entire el process de descentralizaci6n y el desa-
rrollo local muestra una particular complejidad, interro-
gandose sobre la nueva naturaleza del desarrollo y sus
vinculaciones entire desarrollo global, national y local.
En una nueva estrategia de desarrollo, la descentra-
lizaci6n es decisive para replantear el estado naci6n, asi
como para mejorar la competitividad de los sistemas pro-
ductivos, ya que el crecimiento subnacional es una condi-
ci6n basica para la sostenibilidad del desarrollo (BID).


Liderazgo
Mas alli de la controversial que atafie a las anteriores di-
mensiones, las reforms del Estado estAn implicando cam-
bios en el sistema politico administrative orientados a
lograr una estructura descentralizada. Dicho process debe
conceder grades de autonomia suficiente en los distintos
niveles territoriales como para que puedan transformarse
en administradores eficientes de sus propios recursos.
Sin embargo, la descentralizaci6n political y adminis-
trativa es necesaria pero no suficiente para el logro de
la descentralizaci6n del sistema. Tambien es necesaria la
existencia de gobiernos locales con liderazgo dispuestos a
recibir las transferencias y las nuevas competencias asig-
nadas, pero, sobre todo, la presencia de una sociedad ci-
vil rica en iniciativas y capaz de emprender e innovar en
cuanto al desarrollo local y regional se refiere.
Como bien lo sefiala Arocena: "Sera necesario articu-
lar las reforms politico-administrativas generadas en el
centroo', con las acciones originadas en la periferia. En
este sentido, la existencia de actors locales capaces de
iniciativa es condici6n para el exito de las political des-
centralizadoras". 4
For iltimo, lo que debemos destacar admitiendo las
particularidades de los process de descentralizaci6n en
cada uno de los paises de America Latina son los cam-
bios en el rol del Estado con los consecuentes traspasos de
funciones y tareas a unidades territoriales que han dado


lugar a la reconstrucci6n y construcci6n de nuevos espa-
cios politicos identificados con el gobierno local.


Maria Ines Hernandez de Padr6n es sociologa; realize studios
de doctorado en el Instituto de Alto Estudios Latinoamericanos de la
Universidad de la Sorbona, Paris, una maestria en la Universidad de
los Andes, Venezuela, en administration public regional y urbana y
un curso de especializaci6n del BID en :li:i,:, de political sociales.
Ha realizado proyectos de investigation en el area de sociologia
urbana. Es profesora titular e investigadora de la Universidad de los
Andes, Venezuela.


Notas
' CLAD, Experiencias innovadoras en material de Reforma del Es-
tado: la descentralizacion politico-administrativa, (1995-1996).
2 Nohlen, Dieter, Descentralizaci6n, Politica y Consolidaci6n De-
mocrdtica. Europa y America Latina. Editorial Nueva Sociedad,
Caracas, 1991.
Vease los trabajos de Jose Arocena, "Algunas dimensions del
concept de descentralizaci6n", en Nueva Sociedad, Caracas,
1991; Sergio Boiser, "La descentralizaci6n un tema difuso y con-
fuso", Ibid.; Nohlen, "La descentralizaci6n, Politica y Consolida-
ci6n democratic: Europa y America del sur", Ibid..
I Jordi Borja, Descentralizacidn y Participacidn Ciudadana, Insti-
tuto de Estudios de Administraci6n Local, Madrid, 1987.
SBrewer-Carias. "La descentralizaci6n Politica y el Regimen de
los Estados en la Federaci6n Venezolana", en Juridica, revista
del colegio de abogados del estado de MWrida, Venezuela, 1979.
6 Joan Prats, "Por unos Legislativos al servicio de la consoli-
daci6n democritica, la eficiencia econ6mica y equidad social",
PNUD, 1999.
7 Blanco Carlos, "La descentralizaci6n. Un process de transfor-
maci6n integral. En Gobernabilidad Democritica en America La-
tina y el Caribe", PNUD, 1999.
SBlanco Carlos, Ibid., pig. 152.
SBlanco Carlos, Ibid., pag. 156.
,o Cunill, Nuria, "Participaci6n Ciudadana. Dilema y Perspecti-
va para la Democratizaci6n de los Estados Latinoamericanos",
CLAD, Caracas, 1991.
" Cunill, Nuria, Ibid., prg. 61.
2 Capel Horacio, Las Cosmdpolis y la Cuidad, Colecci6n La estre-
Ila polar-41, Ediciones del Serbal, Barcelona, Espafia, 2003.
" Arocena, Josi, El desarrollo Local. Un desafid contemporineo.
Nueva Sociedad, Caracas, 1995.
4 Arocena, Jos6, "Algunas dimensions del concept de descen-
tralizaci6n" en Descentralizacidn political y consolidacidn demo-
crdtica. Nueva sociedad, Caracas, 1991, pag. 21.


56 GLOBAL








CLAVESDELUNDO



* Las propuestas mas innovadoras


* Los analysis mas profundos


* Los temas de hoy



En la pigina que Funglode public en el peri6dico Hoy

Los trabajos de un extenso y cualificado grupo de colaboradores
que proceden de las mas diversas areas del conocimiento
Y en la web:www.funglode.org/clavesdelmundo


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Sociedad civil
CINCO USOS DE UN CONCEPT
Esther Hernandez Medina
Este trabajo present una panoramica de los principles usos del concept "sociedad civil" en
Amirica Latina. Se presentan cinco grandes interpretaciones y una seleccidn de autores de cada
corriente: la posicidn gramsciana de entender la sociedad civil en oposici6n al Estado; la possible
influencia de Polanyi en enfatizar la acci6n de la sociedad civil para protegerse del mercado;
la version eclbctica de autores como Philip Oxhorn que ven la sociedad civil en oposici6n tanto
al Estado como al mercado; la interpretaci6n de sociedad civil como espacio de las redess de
asociaci6n"; y la vision de Habermas como espacio para acoger la "esfera pOblica"


Ilustraciones: Kilia Llano


58 GLOBAL














Este articulo tiene por objetivo presentar un acerca-
miento esquemitico a la documentation actual so-
bre el concept de sociedad civil en el context de
las ciencias sociales sobre y desde America Latina. La idea
es identificar algunas de las grandes propuestas te6ricas
presentadas en los dltimos 15 afos, con particular 6nfasis
en los trabajos publicados en Estados Unidos.1
Cabe destacar que este texto no abarca los origenes
del concept de sociedad civil como tal (lo cual implicaria
rastrear mas de dos siglos de contribuciones en el Ambito
de la filosofia political y las ciencias sociales) sino, mas
bien, una clasificaci6n inicial de las modalidades princi-
pales en que el concept ha sido utilizado despuds de su
Ilamado "rescate" y uso como buque insignia; particular-
mente en el context de los process de democratizaci6n
vividos en Latinoamerica y Europa del Este a partir de los
afios setenta y ochenta (Gellner, 1996).
El resurgimiento del concept constitute en si mismo
un indicador crucial. La expresi6n "sociedad civil" no s6lo
se ha convertido en referencia obligada para acaddmicos,
hacedores de political, organizaciones sociales y ciuda-
danos y ciudadanas comunes sino que, ademds, ha sido
reapropiada de maneras muy diversas e incluso con obje-
tivos contrapuestos. Es por ello que un ejercicio inicial de
clasificaci6n de las grandes propuestas te6ricas que han
influido en el debate sobre este concept puede ser de uti-
lidad para mejorar nuestra comprensi6n del rol de lo que
hoy Ilamamos "sociedad civil" en el context del fortale-
cimiento de las fragiles democracies en las que vivimos.
La selecci6n se basa en tres criterios: a) la inclusion
de concepts desarrollados inicamente por soci6logos;
por tanto, este trabajo no incluye nociones propuestas por
otros actors influyentes en la region; b) la meta de se-
leccionar autores y autoras cuyas ideas son, hasta cierto
punto, representatives de la perspective te6rica en cues-
ti6n y c) la decision de restringir esta selecci6n a concep-
tos de sociedad civil a escala national (por tanto, dejando
fuera las nociones de sociedad civil global y regional).

1. Sociedad civil versus el Estado
Osorio (1994/1999) plantea que la aparici6n de la idea
de sociedad civil como un concept popular en Ameri-
ca Latina tuvo lugar sobre la base del "descubrimiento"
de Gramsci en la region. Dicha influencia se materialize
en funci6n de dos factors: a) la necesidad sentida en la
izquierda latinoamericana de encontrar una nueva base
te6rica para evaluar la derrota representada por el surgi-


miento de los regimenes militares de finales de los sesenta
y principios de los setenta y (b) la influencia indirecta de
process similares de reconceptualizaci6n en Europa, in-
cluyendo el cuestionamiento creciente del socialismo y la
aparici6n del "eurocomunismo" como nueva plataforma
political.
En este context es en el que hay que entender la rela-
tivamente rApida popularizaci6n del concept gramsciano
de sociedad civil en oposici6n al Estado. De hecho, Osorio
plantea que el rol de la sociedad civil fue concebido, fun-
damentalmente, como la funci6n de establecer una "linea
de demarcaci6n" para separar el resto de la sociedad de la
estructura estatal (Osorio, 1994/1997: 803).
Evelina Dagnino, por ejemplo, sigue los pasos de Gra-
msci al definir la sociedad civil como un espacio de lucha
por la hegemonia. Tomando como punto de partida la in-
clusi6n de factors culturales por parte de Gramsci en el
seno de la tradici6n marxista, Dagnino analiza la lucha de
diversos movimientos sociales en Brasil y destaca que es-
tos no compiten s6lo por recursos materials sino tambien
por el derecho a definir quienes serAn parte del process
democratizador y quienes no. Los movimientos sociales
brasilefios no s6lo desafiaron el regimen military sino que
tambidn lograron expandir los terminos de su inclusion
(material y simb6lica) reapropiando la idea de derechos
ciudadanos y ampliando el concept de ciudadania en ge-
neral. Este enfasis en "el derecho a tener derechos" permi-
te a Dagnino ir mds alli de las interpretaciones anteriores
de Gramsci y empezar a construir una perspective mas
abierta en la que la sociedad civil se convierte en un actor
crucial por derecho propio (Dagnino, 1998: 50).
Esta perspective ha sido criticada debido a que enfati-
za demasiado la dimension political de lo social sin tomar
en cuenta estructuras political mas tradicionales como los
partidos politicos. Houtzager (2003) es uno de los auto-
res que mas ha criticado esta vertiente que 6l denomina
"policentrismo radical". A su juicio, este tipo de analisis
incurre en los errors siguientes: 1) minimizar el rol ju-
gado por las organizaciones political en la creaci6n de la
sociedad civil; 2) ignorar la importancia de los partidos
politicos en articular y representar las diferencias entire
los actors comprometidos con el process de democrati-
zaci6n; y 3) ocultar el hecho de que la sociedad political
es el espacio donde los actors colectivos y los individuos
"compiten por el derecho de ejercer control sobre el poder
public y el aparato estatal" (Stepan, citado por Houtza-
ger, 2003: 9).














En otras palabras, gran parte de la literature sobre so-
ciedad civil (especialmente la perteneciente a esta vertien-
te) supone que la relaci6n entire el Estado y la sociedad
civil es un juego de suma cero. Para Houtzager, esta vision
es err6nea y constitute un "callej6n sin salida te6rico".

2. Sociedad civil versus el mercado
Diversas interpretaciones del concept de sociedad civil
dan por sentado que 6sta constitute un "espacio" definido
por su autonomia frente al poder coercitivo del Estado y
tambien del mercado. Adn cuando este articulo se limita
a versions recientes de este concept, es precise desta-
car que interpretaciones mas antiguas si incluian la esfera
econ6mica de la sociedad. Este es el caso de pensadores
como Adams Ferguson y Adam Smith al igual que Hegel
y Marx (Dore Cabral, 1999, Spencer, 2003).2 Sin embargo,
la obra del historiador econ6mico Karl Polanyi represent
una evaluaci6n mas sistemitica de la relaci6n entire la so-
ciedad civil y el mercado.
En su obra La gran transformacidn, Polanyi estudia la
revoluci6n industrial y argument que el surgimiento del
model capitalist constitute un moment de ruptura con
sistemas socio-econ6micos anteriores porque, por primera
vez en la historic, el mercado no funciona supeditado al
rest de la sociedad. Por el contrario, el mercado preci-
sa de una "sociedad active" para su funcionamiento pero
tambien amenaza con colonizarla y, por tanto, la primera
reacciona protegi6ndose via la creaci6n de sistemas di-


es su llamado a reconocer que el mercado ha dejado de
ser un espacio para el mero intercambio de bienes y se ha
transformado en parte de un conjunto mas complejo de
interacciones socio-culturales.
Aunque la contribuci6n de Canclini no parece estar tan
intimamente vinculada a la idea de sociedad civil como
las otras perspectives incluidas en este articulo, puede ser
iitil para general nuevas ideas sobre la relaci6n entire 6sta
y el mercado. Por otro lado, su evaluaci6n tambien sugie-
re importantes preguntas tales como: aes possible pensar
en otros tipos de ciudadania y formas de fortalecer la so-
ciedad civil que no esten necesariamente permeadas por
las relaciones de mercado?, Zque ocurriria si las estrate-
gias para reubicar el mercado en el seno de la sociedad no
funcionan?, Ztendriamos una sociedad civil conformada
6nicamente por consumidoras y consumidores?

3. Sociedad civil versus
el mercado y el Estado
Philip Oxhorn en cierta forma combine las dos perspec-
tivas anteriores al definir la sociedad civil a partir de su
oposici6n en relaci6n tanto con el mercado como con el
Estado. El primero condiciona el potential de la sociedad
civil al crear intereses comunes que pueden fomentar el
surgimiento de actors colectivos importantes y al afectar
el access a recursos al igual que la capacidad de general
acciones colectivas; por ejemplo, las dificultades que en-
frentan los trabajadores del sector informal en compara-


versos de protecci6n social en los
paises mas desarrollados, parti-
cularmente a principios del siglo
XX.
El antrop6logo mexicano Nes-
tor Garcia Canclini ofrece una
perspective provocadora en este
sentido al analizar c6mo los cam-
bios en los patrons de consu-
mo impactan las posibilidades y
formas de ejercer la ciudadania


Un element a destacar es

la existencia de un creciente

nivel de insatisfaccidn con las

"posiciones idealistas" sobre

el concept y rol de la socie-

dad civil entire los acadimicos

que trabajan en Latinoamerica.


ci6n con los del sector formal de
la economic (Oxhorn, 2003). De
manera similar, el author conside-
ra que la exclusion generada por
los models econ6micos impues-
tos por los regimenes autoritarios
constituy6 uno de los factors
fundamentals en la rearticula-
ci6n de la sociedad civil en va-
rios paises de la region (Oxhorn,
1995a).


(Canclini, 1995). De acuerdo con
Canclini, la expansion global de los mercados ha conver-
tido a los "consumidores del siglo XXI" en "ciudadanos
del siglo XVIII" (Canclini, 1995: 13). Ciertamente, Can-
clini no ve este process como un callej6n de salida y, de
hecho, propone opciones para articular el consume con
un model mas critic de ciudadania. Sin embargo, el as-
pecto mas relevant de su propuesta para nuestros fines


A diferencia de Dagnin -quien
enfatiza c6mo los grupos populares transformaron el dis-
curso dominant en la sociedad brasilefia usando un dis-
curso basado en derechos-, Oxhorn presta mis atenci6n al
rol jugado por las "relaciones de poder" entire la sociedad
civil y otros actors presents tanto en el Estado como en
la esfera productive. A su juicio, dichas relaciones gene-
raron una sociedad civil d6bil en el context latinoameri-


60 GLOBAL







































cano. Mas ain, lo que el denomina como la "resurrecci6n
de la sociedad civil" toma lugar como un requisite de los
process de democratizaci6n en la region. Sin embargo,
una vez iniciada dicha reactivaci6n, los process de de-
mocratizaci6n no necesariamente contribuyen a fortalecer
o a hacer la sociedad civil mas democratic. De hecho,
se ha verificado una creciente desmovilizaci6n de actors
clave de la sociedad civil en Am6rica Latina, incluyendo a
los sectors populares.
La conclusion de Oxhorn podria lucir mas pesimista
que la mayoria de las perspectives sobre la noci6n y po-
tencialidades de la sociedad civil en la region. A pesar de
ello, su perspective ofrece una dosis de realismo necesaria
en este debate. Su analisis tambi6n es similar a la vision
de Houtzager y ambos enfatizan la necesidad de entender
la sociedad civil en el marco de su relaci6n con los par-
tidos politicos; particularmente en el caso de los sectors
populares. Una de las preguntas pendientes seria: .cua-
les son entonces los incentives que pueden inducir a los
partidos politicos a tener una relaci6n permanent y pro-
ductiva con la sociedad civil cuando los actors sociales
que pueden desafiar a dichos partidos se encuentran tan
desmovilizados?

4. Sociedad civil como redess de asociacion"
Otra vertiente important de la literature sobre sociedad
civil en America Latina parece estar inspirada en la obra
de Durkheim y su interns en lo que el denominaba la "so-
lidaridad mecinica" (basada en la similitud entire las y
los integrantes de una sociedad poco diferenciada) versus


la "solidaridad organica" (basada en la creaci6n de con-
sensos en una sociedad con components especializados
como los 6rganos del cuerpo humano.
El concept de solidaridad organica parece permear la
obra de Doug Chalmers y sus colegas via el tipo ideal de
redess asociativas" o redess de asociaci6n". Estas consti-
tuyen "estructuras no jerarquicas formadas a traves de las
decisions de multiples actors reunidos para dar forma a
la political public" (Chalmers et al, 1997: 567).3 Los au-
tores plantean que las redess asociativas" parecen estar
desplazando a las estructuras tradicionales en la region:
el clientelismo, el populismo, el corporativismo y la mo-
vilizaci6n de masas. De manera similar a Houtzager y
Oxhorn, Chalmers y otros autores centran su interest en
conceptualizar los mecanismos de vinculaci6n entire la so-
ciedad civil y la sociedad political mas que en definir la
primera de manera aislada de la segunda.
Sin embargo, esta perspective te6rica se distingue por
destacar el potential de conexi6n dentro de la sociedad.
Chalmers y sus colegas exploran los factors que mantie-
nen los vinculos entire la sociedad civil y el estado en una
manera que nos recuerda el analisis de Durkheim sobre
los factors que mantienen al individuo vinculado al rest
de la sociedad. Los autores concluyen que el process de
recomposici6n de dichos vinculos responded al potential
de asociaci6n liberado por los cambios recientes en la re-
gi6n.
Dichos cambios incluyen: a) la creciente dispersi6n de
las actividades de toma de decisions; b) el impact de los
sistemas modernos de comunicaci6n al abaratar los costs





dades como parametros de una sociedad civil consolidada
y democratic. zC6mo entonces podriamos operativizar
este concept de sociedad civil para poder aprovechar su
potential analitico? A mi juicio, parte de este potential
consiste en que esta teoria ofrece una manera novedosa
de estudiar la relaci6n entire la sociedad civil y la sociedad
political de la region al igual que entire la primera y otros
actors.

5. Sociedad civil como "esfera public"
Pablo Mella sostiene que la corriente seguidora de Haber-
mas se desarroll6, por lo menos en sus inicios, bajo la in-
fluencia del trabajo de Cohen y Arato en Estados Unidos.
Ambos autores conciben la sociedad civil como una red
de actors fuera del Ambito estatal que participan acti-
vamente debatiendo temas de caricter piblico. Al mismo
tiempo, Cohen y Arato proponen una vision tripartitaa"
de sociedad. Desde su punto de vista, el Estado, el mer-
cado y la sociedad civil son los pilares fundamentals de
las sociedades contemporaneas. Por tanto, analizar las
interacciones entire estos tres sectors puede contribuir a
mejorar nuestra comprensi6n de la naturaleza de diversos
process sociales (Mella, 1998).
Mella toma como ejemplo dos articulos representatives
de esta vertiente en los afos noventa: el primero por el


tambidn intent responder a algunas de las cri-
ticas mas importantes hechas a dicha teoria. Por ejemplo,
Avritzer pareceria responder a parte de las critics exter-
nadas por la fil6sofa estadounidense Nancy Fraser.
En primer lugar, Fraser (1992) recalca la necesidad de
prestar atenci6n a las desigualdades sociales mis alld del
ideal de la "esfera piiblica burguesa" de Habermas. Avrit-
zer, en efecto, estudia el accionar de grupos generalmen-
te considerados marginados especialmente en el caso del
presupuesto participation de Porto Alegre.
Fraser tambi6n plantea la existencia de piblicos "mdl-
tiples" pasando por aquellos desarrollados por grupos su-
bordinados en cada sociedad y enfatiza que muchos de
estos piblicos si incluyen (o pueden incluir) process de
toma de decisions (a diferencia del caracter exclusiva-
mente deliberative del publico habermasiano).
Los casos analizados por Avritzer tambi6n son con-
gruentes con las caracteristicas planteadas por Fraser. Ha-
bria que ver c6mo el marco analitico desarrollado por el
autor puede ser utilizado para analizar espacios de delibe-
raci6n donde participan grupos que enfrentan formas mas
profundas de discriminaci6n, por ejemplo, discriminaci6n
racial, de genero o por orientacidn sexual.5
Tambien es necesario evitar el riesgo de caer en un
razonamiento de tipo circular6 via la exploraci6n mis sis-
temitica de lo que ocurre en ambos lados de este vinculo.


62 GLOBAL


para la interacci6n entire los actors politicos; c) un cam- brasilefio Valmor Schiochet y el segundo por el academico
bio positive en la percepci6n de las 6lites sobre el "peli- mexicano Alberto Olvera junto con el polit6logo brasileio
gro" de la movilizaci6n de las masas; d) los efectos de la Leonardo Avritzer. Mella concluye que el primero incurre
internacionalizaci6n de muchas Areas de political piblica en el error comin de aplicar acriticamente el concept de
en la region y e) el process de aprendizaje basado en los "esfera piblica" al context latinoamericano. Por el con-
fracasos anteriores de las instituciones political (Chalmers trario, Olvera y Avritzer critical el hecho de que la teoria
et al, 1997). de Habermas no toma en cuenta la especificidad de la tra-
Es interesante destacar que los autores dejan el modelo yectoria hist6rica latinoamericana.
lo suficientemente flexible como para ser aplicado a dife- Sin embargo, a juicio de Mella, los autores continian
rentes contextos en Am6rica Latina. Sin embargo, dicha usando la capacidad de razonamiento (y deliberaci6n)
flexibilidad puede socavar la utilidad del concept. Por como un parAmetro causal en su propuesta, sin explicar
ejemplo, dado que estas redes conectan diferentes actors c6mo dicha capacidad se desarrolla y difunde en la so-
a traves de "vinculos interpersonales, de prensa y/o orga- ciedad dados los precedentes autoritarios enfatizados por
nizacionales" y de una manera "no jerarquica", ya no es ellos mismos en su critical.
possible observer a organizaciones especificas y sus activi- Leonardo Avritzer ha continuado desarrollando esta li-
nea de trabajo a traves de su concept de "pu-
Es precise estudiar y comparar estas interpreta- blicos participativos",4 precisamente con el fin

cones al igual que las asimetrias de poder que deadaptarla "esfera pblica" de Habermas a la
realidad latinoamericana. La propuesta de Avri-
ellas reflejan entire actors involucrados en los tzer (2002) es interesante porque toma como

Drocesos de democratizaci6n due nos interesan. punto de partida la teoria de Haberlas, pero
















0 sea, volviendo a Houtzager, prestando mas atencidn a
las condiciones en las cuales los partidos politicos (tales
como el PT en Brasil y parcialmente el PAN y el PRD en
Mexico) pueden sacrificar ganancias concretas en el corto
plazo para involucrarse en process democratizadores de
largo plazo.

A modo de conclusion
Nuestra exploraci6n sugiere que ya contamos con varias
perspectives te6ricas interesantes para utilizar el concept
de sociedad civil en el context de America Latina. Aqui
me permit ofrecer algunas ideas para continuar esta ex-
ploraci6n.
Primero, la documentaci6n sobre el concept de socie-
dad civil en America Latina enfrenta el mismo problema
que tiene en otros lugares. 0 sea, el hecho de que la popu-
laridad creciente del concept ha disminuido su utilidad
analitica. Casi todos los trabajos incluidos en la present
selecci6n se refieren a este desafio.
De hecho, algunos autores como Houtzager simple-
mente han decidido dejar de usar el concept. Otros auto-
res, como Pablo Mella (1998), advierten sobre el riesgo de
que el uso extendido del concept sea confundido con un
"falso consenso politico".
De acuerdo con esta perspective, el hecho de que la
mayor parte de la documentaci6n sobre cambio social y
movimientos populares en la region ha sido replanteada
como documentaci6n sobre "sociedad civil" despues de
1990 puede llevarnos a pensar que estamos hablando de
los mismos fen6menos.
Por el contrario, Mella plantea que hay un serio pro-
blema en no sacar a la luz el sesgo implicito existente
en las teorias sobre democratizaci6n en la region, ya que
suponen el surgimiento de la llamada sociedad civil en
Latinoamerica como uno de los indicadores de la evolu-
ci6n de nuestros paises hacia el modelo de la sociedad
modernna.
Otro hecho destacado en las critics del uso indiscrimi-
nado del concept de sociedad civil se refiere al riesgo de
pasar de un rompecabezas te6rico al siguiente sin abordar
las series dificultades conceptuales presents en ambos.
De acuerdo con Cancilini (1995), el primer rompeca-
bezas seria el de conceptualizar el rol de "lo popular" en
la region. En otras palabras, hemos pasado a utilizar un
nuevo concept totalizante (el de sociedad civil) sin real-
mente resolver los problems implicitos en ambos con-
ceptos. Mas alin, dado que diferentes actors utilizan el


nuevo concept sobre la base de diferentes interpretacio-
nes, sociedad civil realmente se convierte en una "comu-
nidad imaginada" a la Anderson7 en vez de una categoria
analitica.
Desde mi perspective, critics como 6stas son impor-
tantes y legitimas pero tambien es necesario reconocer
que la diversidad de interpretaciones del concept de so-
ciedad civil constitute un indicador en si mismo. 0 sea,
es precise estudiar y comparar dichas interpretaciones al
igual que las asimetrias de poder que ellas reflejan entire
actors involucrados en los process de democratizaci6n
que nos interesan (por ejemplo, la asimetria entire organis-
mos internacionales y actors nacionales). En las palabras
de Dagnino, existe la necesidad de abordar "la lucha por
el poder de interpreter" el concept como tal.















Un segundo element a destacar es la existencia de
un creciente nivel de insatisfacci6n con las "posiciones
idealistas" sobre el concept y rol de la sociedad civil
entire los academicos que trabajan en Latinoamerica. Por
ejemplo, un grupo important de estudiosos ha destacado
la necesidad de evitar la tentaci6n de visualizar la socie-
dad civil como el Ambito de todo lo bueno en el context
de los process de democratizaci6n en la region (Alva-
rez, Dagnino y Escobar, 1998). For el contrario, se precisa
analizar tambien las relaciones de poder dentro de la so-
ciedad civil.
Igualmente, se precisa problematizar las propuestas
te6ricas importadas de otros lugares para evitar la repro-
ducci6n acritica de models forAneos. La idea es, por el
contrario, tomar dichas propuestas como puntos de par-
tida para "fomentar modernidades alternatives" en la
region (Calder6n citado en Alvarez, Dagnino y Escobar,
1998: 9).
De acuerdo con Fernando Calder6n, este es precisa-
mente el desafio planteado por algunos movimientos so-
ciales en America Latina: c6mo entrar y transformar el
proyecto modernizador sin abandonar nuestras diversas
identidades.
Finalmente, es important enfatizar el "carActer re-
lacional" de las propuestas incluidas en esta selecci6n.
Incluso las perspectives que van mas alli de definir la
sociedad civil en oposici6n a otros ambitos subrayan la
interacci6n entire la sociedad civil y otros sectors.
A mi juicio, lo que podria hacer falta entonces es: a)
repensar estas relaciones de una manera mas dinimica y
b) encontrar nuevos modos de conectar los aprendizajes
derivados de la recuperaci6n de lo cultural como un eje
analitico central con la necesidad de recuperar el andlisis
de los actors mis tradicionales (por ejemplo, los partidos
politicos). Como planteara Houtzager, los dltimos juegan
un rol much mas important en relaci6n con la sociedad
civil de lo que generalmente estamos dispuestos a asumir.
Lo anterior significa que incluso las propuestas te6-
ricas mas ambiciosas sobre la llamada sociedad civil en
America Latina pueden enriquecerse significativamente
al incluir el rol de la sociedad political en el andlisis, al
igual que las condiciones bajo las cuales la misma tiende
a abrirse mas a conexiones con la sociedad civil. Tambien
necesitamos investigar en mayor profundidad las contra-
dicciones internal y las asimetrias de poder dentro de am-
bos sectors, y la forma en que las restricciones impuestas
por las cultures political predominantes interactian con


diferentes niveles de autonomia y movilizaci6n de los ac-
tores sociales de la region.

Esther Hernandez Medina es egresada de la maestria de Socio-
logia de la Universidad de Brown (2005), Politica Publica de la Uni-
versidad de Harvard (2003) y Genero y Desarrollo en INTEC (1995).
Ha desempefado cargos gerenciales y de consultoria en diversas
instituciones del sector pOblico. Obtuvo el premio a la Mejor Te-
sis del aho 2005 del Departamento de Sociologia de Brown, done
actualmente cursa studios de doctorado por su tesis Tensioning
Democracy: Participatory Budgeting in the Global City of Sko Paulo.


Notas
'Aunque este cuerpo te6rico incluye tanto academicos estado-
unidenses como latinoamericanos, este enfasis en la documen-
taci6n en ingles necesariamente constitute una limitaci6n que
planteo desde el inicio, dado que este articulo es parte de un
proyecto a mas largo plazo. Mi objetivo es continuar afinando la
selecci6n aqui presentada prestando mds atenci6n a las contri-
buciones mis recientes presentadas en Latinoamirica y Espafia.
Comentarios y sugerencias en este sentido pueden ser enviados
a esther@brown.edu.
2 Tambien result de interns que Gramsci fue precisamente uno
de los primeros en definir el concept de sociedad civil supe-
rando esa vision traditional. Dore Cabral plantea que Gramsci
amplia y modifica la noci6n de sociedad civil de Hegel combi-
nindola con elements de la tradici6n marxista. Gramsci ubic6
la sociedad civil deliberadamente en la "superestructura", y de
esa manera influy6 nuevas generaciones de pensadores al anali-
zar la sociedad civil alejada de la esfera productive (Dore Cabral,
1999).
3 A pesar de que, a primera vista, este concept luce similar al de
la sociedad civil como "esfera pLblica" (secci6n siguiente) exis-
ten, por lo menos, dos diferencias importantes: a) la formulaci6n
original del concept de Habermas no incluye la dimension de
toma de decisions que es crucial para Chalmers et al y b) las
redes asociativas implican altos niveles de flexibilidad y cambio
en periods de tiempo relativamente cortos, condiciones que no
son indispensables o siquiera necesarias en la esfera pdblica de
Habermas.
4 Los "pLblicos participativos" son fundamentalmente canales
regulars de comunicaci6n y trabajo conjunto entire la sociedad
civil y la sociedad political. Los casos analizados por Avritzer son
el presupuesto participativo de Slo Paulo, Brasil, y el caso de la
observaci6n electoral para las elecciones del afio 2000 en Mexi-
co. Ambos casos cuentan con las cuatro condiciones de los "pu-
blicos participativos" definidos por Avritzer: 1) la formaci6n de


64 GLOBAL

















mecanismos piblicos de deliberaci6n presencial; 2) el hecho de
que los movimientos sociales introduced temas problematicos en
la agenda pfblica y/o proponen practices alternatives para re-
mediarlos; 3) el criteria de que el espacio tiene la prerrogativa de
monitorear la implementaci6n de sus decisions y 4) el criteria
de que se desarrollan formats institucionales para abordar los
temas problematicos propuestos por los movimientos sociales.
5 Este fue el objetivo de mi tesis de maestria sobre el presupuesto
participation de Sao Paulo. Estudiar los mecanismos desarrolla-
dos en ese process para enfrentar los altos niveles de desigual-
dad existentes en dicha ciudad evidenci6 para mi la necesidad
de ampliar el model Habermas/Avritzer en este sentido. Ver
HernAndez-Medina, Esther, 'Tensioning Democracy': Participa-
tory Budgeting in the Global City of Sdo Paulo. MA Thesis De-
partment of Sociology, Brown University, mayo de 2005.
6 0 sea, la idea de que los pdblicos participativos constituyen
un mecanismo de conexi6n entire la sociedad civil y la sociedad
political, pero que una de las condiciones para su surgimiento ya
implica la existencia de dicho vinculo.
7 Benedict Anderson define la naci6n como una "comunidad
political imaginada". La naci6n existe como tal porque sus inte-
grantes la imaginan como una entidad con caracteristicas pro-
pias (ver Anderson, Benedict. Imagined Communities: Reflections
on the Origin and Spread of Nationalism. 1983).


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