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 El neoliberalismo cuestionado
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 Representaciones modernas de la...
 Nuevas ideas sobre desarrollo economico:...
 La carta de la dolarizacion
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 Arte del caribe: centro y...
 La edicion y el mundo en dearr...
 Dos puertas y tres trivium
 Chicago: ciudad y poesia






Title: Global
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00073407/00006
 Material Information
Title: Global la revista de la Fundación Global Democracia y Desarrollo
Alternate Title: Revista global
Physical Description: v. : ill. ; 30 cm.
Language: Spanish
Creator: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Publisher: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Place of Publication: Santo Domingo D.N. República Dominicana
Publication Date: 2004-
 Subjects
Subject: Economic development -- Political aspects -- Periodicals -- Dominican Republic   ( lcsh )
Globilization -- Periodicals   ( lcsh )
Democracy -- Periodicals   ( lcsh )
Spatial Coverage: Dominican Republic
 Notes
Dates or Sequential Designation: Vol. 1, no. 1 (abr. 2004)-
General Note: Title from cover.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00073407
Volume ID: VID00006
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 56356483
lccn - 2004699533

Table of Contents
    Copyright
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    Front Cover
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    El neoliberalismo cuestionado
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    Representaciones modernas de la dominicanidad: la mirada del afuera
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    Nuevas ideas sobre desarrollo economico: el estado al acecho
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    La carta de la dolarizacion
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    Informe especial: agenda para America Latina
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    Ganar-ganar en la alianza turismo-cultura
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    Arte del caribe: centro y periferia
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    La edicion y el mundo en dearrollo
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    Dos puertas y tres trivium
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    Chicago: ciudad y poesia
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FUNGLODE
FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIAY DESARROLLO



Santo Domingo, D.N.
22 de Febrero del 2007





Erich Kesse
George A. Smathers Libraries
PO BOX 117001
Gainesville, FL 32611-7001
USA


Estimado Sefior Kesse:

Por medio de la present, queremos extenderles nuestros saludos, al tiempo que hacemos
legar la colecci6n de los primeros catorce n6meros de nuestra Revista Global,
publicaci6n editada por FUNGLODE, de naturaleza multidisciplinaria, que canaliza las
reflexiones de la entidad y de la sociedad, buscando elevar la calidad del debate.

Es nuestro interns que la Revista Global sea parte de su acervo documental y disponerla
al servicio de la comunidad national e intemacional.

Reiterando nuestros sentimientos de estima y consideraci6n,

Atentamente,



Aida E. Montero Morales
Director, Centro de Documentaci6n & Gesti6n del Conocimiento
Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo
Calle Capit6n Eugenio de Marchena, No. 26, La Esperilla
Santo Domingo, Rep6blica Dominicana
Email address: a.montero(,funglode.org
Website: www.funglode.org











Calle Capitan Eugenio de Marchena #26.
La Esperilla, Sto. Dgo., Rep. Dominicana
T: 809-685-9966 F: 809-685-9926
www.funglode.org



















LA REVISTA DE LA FUNDACION GLOBAL DEMOCRACIA Y DESARROLLO VOLUME 2 N 6 JULIO/SEPTIEMBRE 2005


Dominicanidad:

la mirada del afuera
Miguel D. Mena


~~_ ~_ ~__~


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enfasis




EL NEOLIBERALISMO CUESTIONADO

Es un hecho sin discusi6n entire cientificos sociales y entire dirigentes y activists politicos el fracaso
del program neoliberal para el desarrollo economic, social, politico y cultural ofrecido (e impuesto)
al mundo por el "Consenso de Washington".
Los principles gestores y defensores del contenido de ese "consenso", incluyendo a John Williamson,
quien asi lo bautiz6, aceptan hoy dia que 6ste no previo la significacion de las instituciones en el
desenvolvimiento de la economic y que no dio el mas minimo valor a la political social.
"Era una agenda incomplete" es la formula que ellos, sus autores y promotores, utilizan para
autocriticarse por los pesimos resultados de las reforms empaquetadas en la capital de los Estados
Unidos de America. Con esa expresion tratan de velar, de reducir a lo menos, las consecuencias de
su "error", error que no es solo de imprevisidn intellectual, academic o tecnica, y que ha afectado
tremendamente las vidas de miles y miles de personas.
Asi tratan de embozar que las reforms de mercado han producido series dificultades socioeconomicas
y political y que bajo ellas se han destapado las asi Ilamadas "patologias globales", con las cuales la
huli.ini.iil:. tiene que bregar si quiere que su future sea mejor que su present.
Es muy dificil negar que esas reforms han producido el pobre desempeio economic y el deterioro
dictibuti'.o exhibidos en las 0ltimas decadas por la mayoria de los pauses perifericos, pues esas
realidades estin validadas por datos provenientes de organizaciones internacionales, como la CEPAL
y el PNUD, y por instituciones financieras mundiales y regionales, como el Banco Mundial, el Banco
Interamericano de Desarrollo y el mismo Fondo Monetario Internacional.
Es bajo la puesta en march de las reforms recomendadas por el "Consenso de Washington" cuando
surgeon importantes movimientos sociales que en mas de un pais de America Latina y del resto
de la ,ieriferia mundial han puesto a tambalear la asi Ilamada gobernabilidad democritica. Y ese
mismo manto fue el que cubrid la conversion en globales de aberraciones como el narcotrafico, el
armamentismo, la corrupci6n y la violencia y la delincuencia ciudadanas.
El cuestionamiento al neoliberalismo se organize y emite studios, declaraciones, en fin, propuestas
que en muchos casos coliden con las que levanta esa ideologia. Asi hay que pensar de las difetentrte
cumbres organizadas por las Naciones Unidas, de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, del
"Consenso de Barcelona" y de los esfuerzos de cinco aios de studios y debates de los ex presidents
latinoamericanos y caribehos que concluyeron recientemente en Cartagena de Indias.
Este fracaso del liberalism en su version postmoderna, no solo afecta a las propuestas concretas que
se concertaron en la capital estadounidense, sino tambien a todo el edificio ideol6gico que lo constitute
y cuyo version actual mis conocida (y ahora mas erritica) son las obras de Francis Fukuyama.
Y esta situacion, como era de esperar, ha dado de nuevo fuerza a propuestas o a parte de ellas que
tuvieron vigencia en el pasado. Se vuelve a hablar del Estado y de la conveniencia de su intervenci6n
en la economia para evitar situaciones de desigualdades sociales tan anti-eticas como las que se
viven.
En realidad, una mirada profunda a las Oltimas decadas permit afirmar que el tema entire Estado y
economic no es si aquel debe o no intervenir en esta, sino en que sentido debe intervenir, entendiendose
esto como a que sectors (y c6mo) debe favorecer su intervenci6n.
Y, finalmente, de todo esta costosa historic para la humanidad iniciada en Washington, se desprenden
dos viejas (y muy sabias) verdades de la filosofia political universal: que no existe una sola via para el
desarrollo de las naciones y que son los ciudadanos los que ostentan el derecho a escoger los sistemas
econ6micos y sociales que prefieren.
Ojal6 en el futulr: estas dos sentencias no vuelvan a olvidarse.

Carlos Dore Cabral

























4- Representaciones modernas de la
dominicanidad: la mirada del afuera
Por Miguel D. Mena ldentidad o identificaci6n?
Comienza el siglo XXI y advertimos que la realidad desborda
las conceptualizaciones sobre lo dominicano. Entre la
interpretacion y la realidad no hay fluidez. El tema de la
dominicanidad es incesante. LEs tambien un trabajo de
Sisifo? jEs possible, necesario, establecer los limits de
nuestra nacionalidad?


14- Nuevas ideas sobre desarrollo econ6mico:
el Estado al acecho
Por Jose Luis De Ram6n Hoy en dia esta surgiendo
una nueva corriente de "pensamiento dominant" como
reacci6n al pensamiento liberal encarnado en el "Consenso
de Washington", sobre lo que se debe hacer (y evitar) para
encauzar al mundo pobre hacia el desarrollo. Del laissez fair
que hasta ahora propugnaba un intromisi6n minima de los
gobiernos, las ideas dominantes parecen apostar ahora por
la intervenci6n estatal y por hacer political econ6mica "a la
mediaa.


22- La carta de la dolarizacion
Por Victor A. Canto Un breve repaso a la historic
econ6mica dominicana, desde el inicio de la Rep0blica en
1844, indica que el pais ha experimentado con todas las
opciones monetarias hoy vigentes en los circulos economicos
nacionales e internacionales y demuestra que una
dolarizaci6n gradual, a un ritmo determinado por la propia
economic, es la opcion mis valida para controlar la inflaci6n
e imponer una discipline fiscal.


Informe especial
Agenda Global para America Latina
Global public la declaraci6n final de los ex presidents
latinoamericanos y caribenos, que despues de cinco aos de
una intense labor de studios y de debates lograron concertar
en un solo document, titulado "Agenda global para America
Latina", un program comun de esfuerzos a realizar en pro del
mejoramiento socioecon6mico y politico de esta sub-regi6n.
Introducci6n de Carlos Dore Cabral.


34- Ganar-ganar en la alianza turismo-cultura
Por Melvin Pefia La creaci6n y desarrollo de industries
culturales, jalonadas por el turismo, apuntan hacia una
diferenciacion y posicionamiento del destiny y la marca
Rep0blica Dominicana frente a la comin oferta caribeha de
arena, sol y agua. En una relaci6n ganar-ganar de ambos
sectors, la cultural agrega valor y diversificaci6n al product
turistico national, mientras que el turismo constitute un
escaparate invaluable para promocionar la exportaci6n de
nuestros rubros culturales.


40- Arte del Caribe: centro y periferia
Por Marianne de Tolentino Los iltimos 50 aios de
expresibn plastic en el Caribe muestran un arte mestizo,
una alianza entire tradici6n y modernidad, entire las artes
visuals del centro y de la periferia. Alcanzar la paradoja
de un arte a la vez ancestral y actual, reinventando, esta
en el temperament, las convicciones y el oficio del artist
caribeho.


2 GLOBAL
























50- La edici6n y el mundo en desarrollo
Por Rafael Martinez Ales El mundo de la edici6n
atraviesa un moment de profundas transformaciones.
En los pauses en desarrollo, los editors, amenazados con
sucumbir a los dictados de la hegemonia de unos pocos,
deben encontrar models propios que sean compatibles con
la presi6n globalizadora de hoy. La edicion independiente,
cuyo crecimiento deberia ser especialmente estimulado
por political publicas, es la gran apuesta de los pauses
pequenos para hacerse un hueco y neutralizar las tendencies
avasalladoras de los grandes operadores multinacionales.


58- Dos puertas y tres trivium
Por Juan Mubarak El urbanismo y la arquitectura, su
representaci6n, su lectura, han cambiado de escala, y su
16gica obedece mas a un estructuraci6n de fuerzas dentro
de una sensibilidad tactil relacionada con el sentido de la
materialidad y la capacidad de articularse a su medio. El
articulo nos introduce dentro del pensamiento contemporaneo
a partir de una vision escalar del espacio y tres ideas que se
construyen a traves de un hilo conductor: la relacion existente
entire la tecnologia y la comunicacion.


66- Chicago: ciudad y poesia
Por Frank Baez Chicago es la ciudad donde nacieron figures
como Ernest Hemingway, Philip K. Dick o Frank Lloyd Wright;
es la ciudad del jazz, del edificio mas alto del mundo y del
viento. Pero tambien es una metr6poli que por decadas ha
influido en generaciones de lectores a trav6s de sus revistas y
sus poetas. En Chicago, edificios, gente y versos se entretejen
en un mosaico en movimiento que se hace poema.








Representaciones

modernas

de la dominicanidad


LA MIRADA DEL AFUERA


Por Miguel D. Mena


Lldentidad o identificaci6n? Comienza el siglo XXI y adveitimos que la realidad
desborda las conceptualizaciones sobre lo dominicano. Entre la interpretation y
la realidad no hay fluidez. El tema de la dominicanidad es incesante. JEs tambien
un trabajo de Sisifo? ,Es possible, necesario, establecer los limites de nuestra
nacionalidad?


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Estamos frente a lo "dominicano", lo corporizamos
cuando se menciona gente ganando premios via
satelite, pero no sabemos ir mAs alli del asom-
bro, de los toques de gozo nacionalistas, de los recono-
cimientos que siempre haran nuestras muy honorables
cdmaras de diputados y senadores por tanta bandera en
alto. Pero tambien hay otros rostros en un pais esencial-
mente urban, con una capital desbordada, una economic
dependiente de los ausentes, con corrientes migratorias
yuxtaponiendo un deseo spectacular sobre una realidad
maravillosa. Tenemos un merengue y una bachata acele-
rando y unificando los oidos de todo un continent, tras-
cendiendo fronteras e instaldndose en un gusto universal.
Las dos grandes escuelas de interpretaci6n que campearon
durante el siglo XX dieron sus frutos, pero ahora hay que


renovar la cose-
cha. El positivis-
mo y el marxismo
nos propusieron
nociones racio-
nales, acompa-


tuarse correctamente tendria que considerar los process
de globalizaci6n.
La dominicanidad no existe como esencia, forma, es-
tructura, objeto dado. Es un concept que suscribe a un
territorio, a un tiempo. Es un acuerdo por el cual nos ubi-
camos en una cartografia cultural, hist6rica.
Lo modemo de la dominicanidad fue asumir lo haitia-
no. Nuestra postmodernidad descansa en el dominicano
extra-insular, aquel que se apega a un paisaje hace tiem-
po dejado, pero el que todavia constitute un scenario
esencial del imaginario.
Nuestra vida republicada se ha movido entire dos pla-
nos esenciales: el de la defense y el de la proyecci6n de lo
national. Lo modern y lo postmoderno no son process
consecutivos ni excluyentes, sino paradigmas que servi-


ran para precisar
La dominicanidad no existe como esencia, forma, es- moments de ex-

tructura, objeto dado. Es un concept que suscribe a presividad, pero
no objetos ya
un territorio, a un tiempo. Es un acuerdo por el cual garantizados. La

nos ubicamos en una cartoqraffa cultural, historica. dominicanidad


sadas dentro de
un orden, una direcci6n, una raz6n iltima, a la manera
hegeliana. Desde los personajes de El montero (1856), de
Pedro Francisco Bon6 (1828-1906), hasta Yo soy la sal-
sa, en el happening del artist multimediatico Rail Recio
(1965), las figures que nos han representado han conteni-
do elements de ruralidad, violencia, miseria, esperanza,
insularidad y "desinsularidad". Vemos y no vemos la isla.
Somos y seremos los primeros y los primados del Nuevo
Mundo. Lo dominicano parece siempre estar en carrera y
a la carrera.
El tema de la dominicanidad es incesante. JEs tambien
un trabajo de Sisifo? LEs possible, necesario, establecer los
limits de nuestra nacionalidad?
Somos sintesis, products de una fuerza que no siem-
pre ha tenido su gravedad aqui, dentro de la isla. Nuestra
bandera, ino es de por si una respuesta a la haitiana, que,
a su vez, fue una traducci6n de los valores emancipadores
de la Revoluci6n Francesa de 1789?
Nuestras figures mds emblemAticas en este primer de-
cenio del siglo XXI, Zno estan braceando entire un domi-
nican-spanglish y el reconocimiento del solar que una vez
fue el de sus padres?
La imagen de FMlix Sanchez recibiendo los laureles del
oro en las Olimpiadas de Atenas en el afio 2004 fue la co-
ronaci6n de una nueva dominicanidad, que para concep-


siempre sera por-
tdtil, transferible, eligible, si es que se la conceptiia en su
cotidianidad.
Desde la Era de Trujillo hasta los gobiernos de Joa-
quin Balaguer, el concept de patria se reducia a nues-
tros 44,000 kil6metros cuadrados. Desde los afios 80 hasta
ahora, el peso progresivo y apabullante de la comunidad
dominicana en el extranjero ha variado el espectro de
nuestras fuentes de identidad. Lo modern del trujillato
fue precisar el concept de frontera dentro de una practi-
ca de poder estatal. Lo postmoderno que nos timbra desde
los 80 es la ampliaci6n de la noci6n de limited, de frontera
national, de dialogo con los process de globalizaci6n, de
"palabros" con un orden que necesita respuestas locales.
La pregunta sobre la dominicanidad se hace cada vez
mds acuciante. ZNo es sintoma de una duda, de una an-
gustia por cierta indefinici6n, el deseo de un punto de re-
poso? Toda identidad national se cristaliza en el contrast
con el otro.
La dominicanidad es el uiltimo estrato dentro de las
identidades multiples que nos arropan. Antes de ser domi-
nicano, se es caribefio, caribefio hispano-hablante, latino,
hispano. El reflejo de los espejos podria elevarse hasta la
enesima potencia, dependiendo de quien y qud aparezca
o se establezca como interlocutor. Es una tarjeta que sirve
para diferenciarse. Esto se reafirma si en el imaginario po-


6 GLOBAL

















pular lo local comienza a estar vinculado con las figures
de fuerza, poder, sensualidad, creatividad, consistencia,
como si lo "dominicano" s6lo fuese consistent en la me-
dida en que se adscribe a cierto heroismo.
El dominicano se ha quedado en la superficie de una
de estas identidades multiples. Reci6n ahora nos estamos
pensando en un context caribefo, a pesar de los intentos
de Juan Bosch con su monumental obra De Cristdbal Co-
ldn a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial (1970).
La dominicanidad pierde uno de sus puntales por exce-
lencia. Ya el castellano no es nuestra dnica lengua. iC6mo
es possible que la avanzada del imaginario dominicano se
este expresando desde los afios 90 en ingles?
eHay una "verdadera dominicanidad"? Si seguimos el
modelo spinoziano, entonces tendria que haber, para que
haya una "verdadera" dominicanidad, una "falsa".
Este imaginario popular, estas construcciones de la
identidad en el sentido comin, estan bastante alejadas de
lo que la intelligentsia local a veces concibe como la do-
minicanidad. iQu6 une al campesino liniero, al animador
turistico de Cabarete o Punta Cana, y a la joven que detris


de la barra de un bar madrilefio se reconoce como domi-
nicana? iQu6 noci6n de patria tendrin los campesinos de
Manabao y los venduteros de Jimani? Nada ficil es armar
este cuadro de lo que nos unifica si antes de la bdsqueda
ya tenemos una respuesta, una "esencia" por localizar.
Hay que superar esa imagen de la identidad national
como postre o pasatiempo. En los hechos ese es el legado
del trujillismo, una herencia a pensar y a asumir con la
vocaci6n de volcarlo en uno mas abierto.
Hay que situar la plurivalencia de la dominicanidad,
pero tambien hay que subrayar la pertinencia del ser, de
ese sujeto que a veces s6lo tendrd la sangre y una parte
del rostro para desenvolverse por ahi, en este mundo don-
de hay un pais, muchos paises, infinidad de patrias por
constituir.


La nacion muticultura
La dominicanidad necesita nuevas definiciones en el si-
glo XXI, a partir de los process de globalizaci6n y la
necesidad de desarrollo, democracia y justicia social. Pa-
rad6jicamente, gracias a la publicidad, el espectaculo y la


Las figures que han representado la dominicanidad han contenido elements de ruralidad, violencia, miseria, esperanza, insularidad y "desinsularidad".


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*.- i -
*n e'=


-~~ S .
-7.. I









































Lo dominicano es sintesis, product de una fuerza clue no siempre ha tenido su gravedad aqul, dentro de la isla.


compactaci6n de las migraciones dominicanas, entire otros
factors, caimos en la cuenta de la multiculturalidad del
dominicano. Para darnos cuenta de eso hemos tenido que
sufrir nuevamente los males de la insularidad: todo viene
de fuera.
La dominicanidad que install el trujillato, hasta ahora
la dominant, nos cre6 bajo supuestos inamovibles. Era-
mos blancos, cat6licos, con una misi6n cuasi-divina por
cumplir frente al resto del mundo. Cruzar la frontera y
pensarse fuera de la isla era -y es, en muchisimos ca-
sos- sintoma de desafecci6n national, cuando no de trai-
ci6n. Hay temas -como el de la double nacionalidad- que
reciben contradictorias lectures.
Mientras los mas de 700,000 dominicanos que viven
legalmente en los Estados Unidos disfrutan de las ventajas
de tener el apreciado pasaporte "azul", la prensa creo tre-
mendo escandalo hace unos dos afios cuando se corri6 la
voz de que el pelotero Sammy Sosa queria nacionalizarse
como estadounidense.
Los caminos para desentrafiar esa maleza "trujillonea-
na" de la dominicanidad no han sido faciles. A la volun-
tad de studios de antrop6logos, soci6logos, politdlogos,
le sigui6 el azar de la historic.
Triunfan nuestros beisbolistas en la meca norteameri-
cana, vienen los acuciosos de sus universidades a deter-
minar por qu6 desde el Ingenio Consuelo en San Pedro
de Macoris surgeon mas estrellas para el Big Show que de


toda la Florida. El merengue y la bachata trascienden los
circulos migratorios y ya esta puesta la atenci6n sobre la
presencia africana en nosotros.
Desde fuera se va destacando el aporte de los cocolos
en la zona de San Pedro de Macoris. Se observa tambien
a los descendientes de esclavos que no pudieron ir a co-
laborar en la fundaci6n de Liberia, como era la utopia
norteamericana de principios del siglo XIX, y que contri-
buyeron a levantar Samama.
Vienen investigadores del Smithsonian a finales de los
afios 70 a estudiar la relaci6n entire el ga-ga dominicano y
el ra-ra haitiano, mostrando sus confluencias. La negritud
es la otra piel, el otro piso, el lado del rostro que no vemos.
A principio de los 70 los haitianos eran todavia masa
trabajadora para los campos azucareros. Treinta afios des-
pues, cuando los ingenios apagaron sus moliendas, parte
de estos trabajadores se reubicaron en la recolecci6n del
cafe y del cacao.
Y mientras tanto, como es natural en toda migraci6n
humana, fue surgiendo una segunda generaci6n que, sin
gozar de ninguna prerrogativa juridica, es part todavia
de ese limbo al que la condena la indefinici6n de nuestra
propia Constituci6n.
Mientras tanto, ano son ellos parte de la dominicanidad,
como lo fueron en su tiempo y en la actualidad, los
descendientes de esclavos norteamericanos que recalaron
en Samana y los cocolos de San Pedro de Macoris? ZNo


8 GLOBAL














es el relative bienestar del que goza actualmente la
Repiblica Dominicana fruto del sudor y el esfuerzo de
estos negros provenientes de todos los puntos cardinals
del Caribe? Hay una dominicanidad que esti saliendo a
flote. En verdad no es nueva. Desde la primera mirada
conquistador ha estado ahi, lanzando sus Ilamaradas
lacerantes, estableciendo gracias a la intolerancia.
A pesar de todas las proclamas patrioteras que se arro-
pan con auras tricolores y brindis de champafia, hay una
dominicanidad que se nos revela en la ligereza del decir.
Al dominicano no hay que aguarle su dominicanidad,
pero amor no quita conocimiento. Tambien hay otra, la
famosa cara de la moneda, que no se puede dejar de per-
cibir cuando echamos una mirada a nuestra historic.
Si nos acercamos a los que transcribieron, pensaron o
imaginaron la misma, los hallazgos conduciran a grandes
sorpresas. Nos habremos dado cuenta que la gran litera-
tura dominicana, la que va de Galvan a Cestero, de Bosch
a Del Cabral, que vira por los poetas sorprendidos, estalla
con los cristales de Del Risco y se queda en alguna foto
sepia de las que le gustarian a Veloz Maggiolo, esta cons-
tituida por un saber que nos sitda desde un principio de
fuerza, de voluntad, de querer ser otra cosa que lo hereda-
do hist6ricamente.
Algunos -pienso en Henriquez Gratereaux, quien a su
vez lo tom6 de J. R. L6pez-, hablarian del "pesimismo do-
minicano". Otros -y recuerdo al querido Jimenes Grull6n-,
hablarian de "arritmias hist6ricas", o de simple "atraso", si
pienso en el Bosch de Crisis de la Democracia.
Esta es la dominicanidad que desde la insula han es-
tado viendo, con pasiones de monjes budistas, nuestros
pensadores modernos, aquellos que han sacado a flote
la importancia de los sectors marginales (Isis Duarte),
la ubicaci6n de nuestra historic bajo los influjos del ca-
pitalismo norteamericano (Wilfredo Lozano), la impor-
tancia de la industrial azucarera (Frank Baez Evertz), la
cuesti6n del mestizaje y del racism (Ruben Silie), el pa-
pel de las migraciones y los desarrollos urbanos (Carlos
Dore Cabral), la formaci6n del Estado (Ramonina Brea),
los alcances de la Segunda Repdblica (Walter Cordero), el
autoritatismo en Trujillo y Balaguer (Jose Israel Cuello),
los alcances de la modernidad (Jose Oviedo), o el papel
de la sociedad civil (Pedro Catrain), para s6lo mencionar
a algunos de mis viejos profesores, colegas y amigos de la
Universidad Aut6noma de Santo Domingo.
En Europa el diilogo continma. Los dominicanistas ya
se estan convirtiendo en parte de la vida academic.


La alemana Frauke Gewecke, quizis la gran especia-
lista y promotora de nuestra literature en la lengua de
Goethe -ha dirigido la edici6n del primer libro de cuen-
tos dominicanos asi como cuentos de Bosch-, ha dado
a conocer su Der Wille zur Nation. Nationsbildung und
Entwiirfe nationaler Identitit in der Dominikanischen Re-
publik, que traducimos como La voluntad de ser nacidn.
La formacidn national y las propuestas de identidad na-
cional en Ia Reptiblica Dominicana.
A traves de cinco capitulos se va realizando una con-
cisa y original interpretaci6n de lo dominicano a partir de
una exposici6n paralela de la historic y sus producciones
discursivas.

Factor de juego
En el primero se consideran los afios que van del Descubri-
miento hasta la Restauraci6n de 1865. Destaca la manera
en que la colonia espafiola de Santo Domingo fue practi-
camente olvidada por la metr6poli en los siglos de miseria
colonial -los XVII y XVIII-, para luego ser utilizada como
factor de juego en las contradicciones franco-hispanicas.
Aunque la idea no es nueva, ya que s6lo hay que repa-
sar los textos de Frank Moya Pons al respect, su aporte
consiste en revelar la manera en que sobre esta historic
se construye un discurso literario que se piensa en otra
historic, una donde lo important es resaltar lo hispinico
frente a la "cuesti6n haitiana".
En el segundo capitulo, que Ilega hasta la muerte de
Ulises Heureaux en 1899, se pregunta por la manera en
que la idea de lo national se debati6 desde una vision que
se cuestionaba alrededor de los derechos territoriales que
definian al Estado, hasta una en el sentido de una comu-
nidad vital y solidaria. Pedro Francisco Bon6 y Gregorio
Luper6n aparecen como las figures fundamentals. Del
segundo subraya la manera en que lo national se asienta
como conciencia en la manera en que se tiene conciencia
de un pasado, por necesidad, heroico.
Para Bon6, hay un hecho fundable de lo dominicano,
lo multiracial. A ello se le agrega su precepto del pais
dentro de un destiny, iniciandose asi las pasiones fara6-
nicas que con Trujillo alcanzaron su cenit y que todavia
encienden pasiones.
En una carta de Bon6 a Luper6n, fechada el dia 30
de diciembre de 1887, la idea esta claramente expresada:
"...y la Isla de Santo Domingo creo esta llamada a ser el
nucleo, el modelo del engrandecimiento y personalidad de
ella en este Hemisferio" (p. 73).
















Los dos capitulos finales de este libro siguen por la
misma direcci6n: lo dominicano se asienta sobre un des-
conocimiento de los elements de su realidad, lo que
equivaldria a la formaci6n de una segunda realidad o una
'subrealidad'. A partir del concept de "pesimismo domini-
cano", que la ambigua figure de Jose Ram6n L6pez puso
de moda con su La alimentacidn y las razas, se establece
lo que Gewecke denomina una "patog6nesis de la naci6n
y nacionalidad dominicanas'.
Luego, a trav6s de las novelas hist6ricas de Federico
Garcia Godoy, se conceptua la manera en que la imagina-
ci6n literaria estuvo permeada por una obsesi6n por fijar
los elements hispanizantes en la constituci6n de nuestra
identidad.
Esto culminaria durante la Era de Trujillo, en la obra
de Pefia Batlle y su discipulo, el doctor Joaquin Balaguer.
El ultimo capitulo de La voluntad de ser nacidn, que va
de 1961 a 1995, se plantea la manera en que las fractures
alrededor de la vieja identidad del dominicano se enfren-
tan a las nociones de progress.
Escalera para Electra, de Aida Cartagena Portalatin,
De abril en adelante, de M. Veloz Maggiolo, y Curriculum
(el sindrome de la visa), de Efraim Castillo, le sirven como
punto de apoyo para establecer la disoluci6n de las iden-
tidades familiares y nacionales, el fracaso de milenarismos
politicos y las actitudes reactivas frente a la realidad.
En funci6n del desengafio y las frustraciones, estos
literatos considerarian la constituci6n de lo national en
negative. La naci6n no seria una comunidad comunica-
cional ni la "identidad national", como diria Gewecke al
final de su studio, "no seria presentada como un funda-
mentado principio de desarrollo hist6rico-cultural".
El pais dominicano se queda asi, en el aire. Motivo
mas que valedero para seguirlo pensando.

Lectura desde Estados Unidos
Pagina en blanco o pantalla, pais, historic o identidad:
para comenzar a, ver siempre hay que escoger un prisma.
Si hay un simbolo modern que puede ser el contrapunto
de las embarcaciones, ese puede ser el del gallo.
Desde el ultimo decenio del siglo XIX, desde los bolos
y coludos hasta el gallo colorado del Partido Reformista
-o colorao-, ahi esta ese simbolo, signo, objeto, cuerpo,
movidndose, movi6ndonos.
Un texto del antrop6logo Clifford Geertz sobre la pelea
de gallos en las islas de Bali ha servido de motivaci6n
para el titulo de una obra basica sobre las relaciones do-


minico-haitianas. Su autora es la periodista norteamerica-
na Michele Wucker (1969), conocida por su colaboraci6n
en Listin USA. Su titulo es Why the Cocks Figth. Domi-
nican, Haitians, an the Struggle for Hispaniola (Hill and
Wang, New York, 1999), que traduciriamos como ZPor que
pelea el gallo? La lucha de dominicanos y haitianos por la
Isla la Espafiola.
Es curioso observer c6mo esta obra practicamente ha
pasado desapercibida para la intelligentsia dominicana.
Tal vez se deba a que esti escrita en ingl6s; o al alcan-
ce de sus verdades. Escrita en una prosa bastante suelta,
grafica y compact en sus aseveraciones, a veces se tiene
la impresi6n de estar frente a un libro de viajes, no muy
lejos de los litorales de Bruce Chatwin.
El mundo de la isla comienza en el Coliseo Gallistico
Alberto Bonetti Burgos, en Manoguayabo. Todo lo insu-
lar coincide frente a esos gallos que se matan unos entire
otros, como la mafia. De repente aparecen en esas lines
el doctor Angel Contreras, president del Coliseo, famo-
so cardi6logo. Mas adelante aparece el politico Federico
Quique Antin Batlle, gallero de primera linea, recordando
c6mo su primer gallo fue un regalo de Modesto Diaz, uno
de los que atentaron contra la vida de Trujillo.

Comparando
Del trazo pintoresco, de la anecdota familiar o hist6rica,
Wucker se lanza a la historic propiamente dicha, expli-
cando los origenes de la isla y las dos naciones dentro del
p6quer colonial. Mas que la historic en si, se esta buscan-
do lo comparative. De ahi ese ir y venir entire los grande
actors -Trujillo, Balaguer, la Iglesia Cat6lica- y el rest,
que no por ser mas menudo es mas pequefio en importan-
cia: desde la happening de Silvano Lora en el rio Ozama
tratando de detener la celebraci6n del V Centenario, hasta
el ritmo envolvente de Juan Luis Guerra.
iPor que el gallo pelea? se va estructurando dentro de
un ritornello expresado en un letrero del Pequefio Haiti,
en los predios del Mercado Modelo: "Abajo Haiti! Fuera
los haitianos!", que continia en la cotidianidad de la calle
Del Monte y Tejada.
Los latidos son los mismos aunque los escenarios va-
yan cambiando. La pobreza haitiana se despereza en Santo
Domingo; las miserias dominicanas se trasladan a Nueva
York. Todo es un ir y venir. Los dominicanos nos enorgu-
llecemos de que haya un conceal dominicano -Guillermo
Linares-, mientras en nuestro pais no hay ninguln alcalde
pedaneo con apellido del otro lado de la isla.


10 GLOBAL












































Antes de ser dominicano, se es caribeiio, caribeno hispano-hablante, latino, hispano.


El capitulo titulado "Accross the water" comienza con
un poema de Chiqui Vicioso, "Nueva York 1987", donde
aquel cosmos es el lado oscuro, agreste del solar native.
Todos los espacios estdn signados por esa b6squeda de
otros espacios, como si los lugares nunca pudieran ser
consistentes, como si las islas fuesen zonas de despegue y
todo fuese una isla.
Hasta ahora no he encontrado un texto donde se des-
criba de manera tan puntual el devenir dominicano de los
afios 90 como se hace en la obraWhy The Cocks Figth.
Tal vez el subtitulo le quede grande a este libro, porque
al final la relaci6n entire los haitianos y los dominicanos
result desequilibrada.
Si bien destaca bien documentada y vivencialmente la
realidad dominicana y su double moral, del lado haitiano
no hace el mismo 6nfasis. Mds que un puente para com-
prender ambas realidades, el pasajero parece quedarse va-
rado en esta parte nuestra de la isla. La manera en que se
nos ignora del otro lado, el hecho de que no haya una
voluntad de comprensi6n mds efectiva en Haiti para
asumir nuestras histories -como la tenemos de este
lado, al menos en parte significativa de nuestra intelli-
gentsia-, no es destacada de manera suficiente.
Al final de la obra hay un valioso glosario de domi-
nicanismos y haitianismos, aparte de una documentada


bibliografia. Por que pelea el gallo? concluye con los
mismo personajes del principio. Ant6n Batlle ganara la
pelea de gallos pero perdera las elecciones, las luces se
apagardn en Palave, en Haiti y en Nueva York. Tal vez por
su situaci6n colonial, por el peso del bilingilismo y por
la capacidad de didlogo con los studios culturales rea-
lizados en los Estados Unidos y en Europa, han sido los
puertorriquefios los mds dados a sacarle filo a esta agua
de la multiculturalidad.
Tengo enfrente a Juan Otero Garabis (1962) y su obra
Naci6n y ritmo: "descargas" desde el Caribe (Ediciones
Callej6n, San Juan de Puerto Rico, 2000). La obra comien-
za analizando "la construcci6n discursiva de los imagina-
rios nacionales caribefos en textos literarios y musicales"
(p. 40).
Una bacteria conceptual lo acompafia: desde Mijail Ba-
jtin hasta Angel Rama, pasando por algunos clAsicos del
pensamiento caribeho: Fernando Ortiz y su concepci6n
de "transculturaci6n", Antonio Pedrarias y su vision de la
"insularidad", y Pedro Henriquez Urefia y su distinci6n en
torno al arte popular y el vulgar.
Garabis explica que su trabajo es una combinaci6n de
sociologia, musicologia, etnomusicologia y nuevo histo-
ricismo. "La Guaracha..." de Sanchez y la m6sica de El
Gran Combo y de Willie Col6n le sirven para determinar















La dominicanidad es el Wltimo estrato dentro de las identi- seiala: "A pesar de que la can-
ci6n afirma que los dominica-
dades multiples que nos arropan. Antes de ser dominicano, nos son 'una raza encendida /

se es caribeho, caribeho hispano-hablante, latino, hispano. negra, blanca y taina', el titulo
del disco destaca la identidad
lo que es "escribir en puertorriquefio". En una mesa redne taina sobre las demas". Y agrega: "En una sociedad en
la obra de Jose Lezama Lima, aquella consigna de "hacer la que la identificaci6n con la cultural taina represent el
lo impossible" del Che y las canciones de Silvio Rodriguez: racism que elude la presencia africana y haitiana, titular
ahi esta Cuba, su Revoluci6n, y el tratamiento de "lo posi- un disco -y grabar dos canciones en lengua taina- Arei-
ble" y lo infinite. Para el caso dominicano, Garabis opera to puede ser interpretado como un intent de revivir el
con su escalpelo sobre Sdlo ceniza hallards. Bolero (1981), mito de Enriquillo que por largo tiempo fue la principal
de Pedro Verges, y la trayectoria musical de Juan Luis sefia de identidad dominicana en negaci6n de la africa-
Guerra. nia" (pp. 271-272).
En la obra de Garabis se ha producido una buena sin- Sobre el videoclip de Viene a pedir mi mano, se pre-
tesis de los studios respect a la cultural popular. Este gunta: "iQuien viene a pedir la mano de quien? ZQuienes
autor reconstruye la manera en que bajo el trujillato se son los protagonistas del video? LLos bailarines de gagA?
conforma una identidad national mediante la implanta- zLos que representan la pareja de j6venes? ZJuan Luis
ci6n del merengue. Guerra y 4:40? ZPor que se situa la escena folkl6rica si-
Tras la caida de Trujillo en 1961, la concepci6n de "lu- multaneamente en un museo de la capital y en San Pedro
cha sonora"-planteada por otra parte por el musico Luis de Macoris? LSe quiere decir que la cultural de Macoris es
Dias- le permit situar la importancia de los afos 60 y el pieza de museo, cultural muerta? ZSe quiere resaltar esa
future ascenso de la bachata. contradicci6n que sitia la herencia africana como ele-
Merengue y bolero son sonoridades, por lo tanto, par- mento del pasado y no como algo vivo? Ademas, la pareja
ticulares formas de asunci6n del espacio, de la territoria- de protagonistas es marcadamente 'india clara', por lo que
lizaci6n de los cuerpos, de exposici6n del deseo. Frente al el video se mantiene dentro de una est6tica traditional a
concept casi epico del merengue, el bolero opera como pesar de resaltar la cultural africana" (pp. 269-270). Los
conciencia trfgica, pero tambidn como vuelta a la inti- iconos tambien tienen su reverse.
midad. La lectura de la sociedad dominicana en este mo- Y para finalizar, una iltima cita, tal vez la manera de
mento fundacional que le sigue a la muerte de Trujillo acabar englobandonos, entrando y saliendo por este labe-
puede hacerse en "bolero", como lo hace Pedro Verges en rinto de nuestra piel: "A pesar de que (Willie) Col6n, (Juan
su Sdlo cenizas. Despues del afio 1965, el pais comenzara Luis) Guerra y (Silvio) Rodriguez desarrollan estrategias
a leerse en bachata. similares a los literatos Luis Rafael Sanchez y Pedro
Aqui viene la gran novedad de este libro para el pfibli- Verges, la distinci6n permit observer que unos se sitdan
co dominicano. Aunque hay una series de datos que se le en la cultural que reproducira y difundira "mecanicamen-
escapan -como el hecho de que el primero en integrar la te" la industriala cultural", y los otros, a pesar de que sus
bachata a lo cult haya sido Luis Terror Dias, sin cuya obra producciones literarias tambien son reproducidas mecani-
tal vez no sea possible el fen6meno Juan Luis Guerra-, es camente, se situian en el antiguo pedestal de la literature,
ejemplar la manera en que se decodifica el edificio -por en la ciudad letrada" (p. 25).
no decir instituci6n y todo lo monumental que ello con- La ciudad letrada caribefia esta encontrando su tinta.
tiene- que ya es Guerra. Ya estamos esperando las descargas que continuarAn.


Frente a la "bachata rosa" del primero se present la
"bachata roja", en palabras de la cantabte Sonia Silvestre:
tras la "denuncia tierna" de Guerra se esconde un con-
junto de contradicciones en torno a lo popular y lo racial
dominicano. Para Garabis, el intent de Guerra tiene los
mismos alcances que el "Enriquillo" de Manuel de Jesis
Galvan. Al referirse a la canci6n "El costo de la vida",


Miguel D. Mena realize studios de Sociologia en la Universidad
Aut6noma de Santo Domingo y doctorado en la Universidad Libre
de Berlin. Ha estudiado la problematica urbana dominicana, asi
como sus alternatives modernas y postmodernas. Actualmente es
consejero, encargado de Asuntos Culturales en la Embajada de
Republica Dominicana en Alemania.


12 GLOBAL






N. 11
Primavera 2005 ,U6 RUM
REVISTA IBEROAMERICANA UNIVERSIDAD DE ALCALA
PRIMAVERA 2005 14


*r-,
Las nuevas relaciones Espaa-America Latina
JOSl LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO
President del Gobierno de Espafla
FRANCISCO CARRION MENA, MANUEL GUEDAN, RAFAEL ESTRELLA,
ALFREDO ARAHUETES, AURORA GARCIA DOMONTE,
GUSTAVO DE ARISTEGUI, CELESTINO DEL ARENAL, JOAN PRATS ctH

Corolarios arquitectdnicos
JOSe ANTONIO HERNANDEZ LATAS

Actualidad
JOAQUIN ESTEFANIA La Agenda del Desarrollo de Barcelona
ARTURO VALENZUELA Estados Unidos y el hemisferio occidental:
hacia un compromise efectivo

Didlogo de la lengua 0
Mano a mano encre BLANCA BERASATEGUI Y JORGE EDWARDS

Otros temas id ,W
JORGE EDUARDO BENAVIDES Violencia political y narrative e H.
en el Peri de los afios ochenta -r. es
FERNANDO VICARIO Cultura y economic en el siglo xxI ..18
Co .Cumprirnentor y reitir a: Serviio de Publicaciones Antiguo Coalgio Mayor de San Idelonso Plaza de San Diego, s/n.
S* *28801 Alcala de Henores. Madrid. Espaia T: (34) 91 885 40 66. F- (34) 91 88541 26 suscripcin.publicaolala.e!
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Nirmero suelto: 14 Suscripci6n anuoal: Espaa 42 Europa (correo ordinario) 634 (cofreo o6reo) 744 Amnica (correo aoreo) 95S


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e esta cuajando en el mundo -con muy timida
oposici6n- una nueva corriente de "pensamien-
to dominant" que surge, interesantemente, como
respuesta desde distintos sectors del espectro intellectual
ante el pensamiento liberal encarnado en el "Consenso de
Washington" formulado y bautizado por John Williamson
y transformado en eslogan y sin6nimo hasta nuestros dias
(segin Pedro Pablo Kuczynsky, injustamente), por laissez
faire: gobierno minimo y desprecio por todas las variables
econ6micas y sociales, except el crecimiento del PIB.
La nueva corriente de "pensamiento dominant" parece
recuperar muchos de los elements centrales de las ideas
vigentes en las decadas de los afios 60 y 70, actualizando
la agenda, por supuesto, con los problems afiadidos en el
transcurso de estos 40 afios.
Para empezar, y, aunque sea quitarle algo de la aureo-
la de misterio a la ciencia econ6mica, particularmente al
area del desarrollo, es interesante analizar c6mo se crean,
destruyen y recuperan las ideas dominantes.
En economic, como en tantas otras ciencias sociales,
cada moment tiene ideas dominantes que, sin llegar a ser
un paradigma, son por lo menos la "ortodoxia" o cuerpo
de conocimientos generalmente aceptado por (casi) today
la comunidad cientifica.
De repente, algo inesperado pasa. Una political reco-
mendada contiene un efecto secundario particularmente
dafiino. O la evaluaci6n ex post de la aplicaci6n de politi-
cas ortodoxas deriva en la falta de resultados tangibles.
Se concluye que la ortodoxia es inexacta, incomplete,
incluso incorrect, por mas elegant que la teoria pueda
parecer. Es el moment en el que, humildemente, se tiene
que recorder que la ciencia esti basada en process de
prueba y error, algo olvidado con soberbia mientras la or-
todoxia parecia funcionar.
Entonces se inicia un febril process de bisqueda de un
nuevo "pensamiento dominant' La caracteristica princi-
pal de estos process es el desorden, la cacofonia de ideas,
una torre de babel ideol6gica donde compiten la defense
a ultranza de la vieja ortodoxia (que propone que s6lo
necesitaria ser "afinada"), hasta ideas radicales y, por qu6
no, incluso excentricas.
Esta etapa de furor intellectual se agota en la media
en que una nueva informaci6n e investigaciones arrojan
luz sobre la realidad. Paulatinamente, se produce un pro-
ceso, casi siempre liderado por unos pocos intelectuales
carismaticos, en el que la cacofonia cede, un nuevo "pen-
samiento dominant" se recompone y la ciencia queda en


estado de paz; hasta el prdximo event inesperado o hasta
cuando se concluya que la nueva ortodoxia tampoco pro-
duce los resultados esperados.

La etapa estructuralista
Tardiamente, a partir de los afios 50, los economists em-
pezaron a interesarse por el retraso econ6mico del mundo
pobre, entendi6ndolo como un mal solucionable. En algtin
moment, el termino "desarrollo" entr6 en el idioma de la
economic.
Estos economists que se enfrentaban a la realidad del
mundo pobre habian aprendido de la vision clasica que el
ajuste econ6mico, te6ricamente, es suave: el mecanismo
de informaci6n de los precious logra nuevos equilibrios via
sustituci6n de products e insumos y via la movilidad de
factors. El crecimiento era funci6n de la acumulaci6n de
capital y las ventajas comparativas.
En el mundo "rico", la gran crisis de 1929, la publica-
ci6n de "La teoria General" de J. M. Keynes, el New Deal
de Rooselvelt, el "Plan Marshall" para la reconstrucci6n
de Europa tras la II Guerra Mundial, mas la existencia,
con aceptables tasas de crecimiento, de la economic cen-
tralizada en la URSS, iban a transformar para siempre la
manera en c6mo se apreciaria el mecanismo automatic
de ajuste y el rol del Estado, tanto en la teoria econ6mica
como en la praxis.
En el mundo pobre, los economists del desarrollo
encontraron, ademds, que los ajustes econ6micos estan
limitados por rigideces, bajas elasticidades de oferta y de-
manda y otras caracteristicas provenientes de la "estruc-
tura" de estos paises.
Persuadidos de que era possible obtener algo mds que
"un crecimiento espontaneo" y con el objetivo de eliminar
estas restricciones estructurales, los proponents del desa-
rrollo plantearon y disefiaron political intervencionistas,
conscientemente dirigidas a circunvalar las leyes del mer-
cado. La nueva vision incluia:
La importancia de la intervencion del estado en la
economic como necesidad para catalizar la inversi6n
y expandir la demand internal, desde la adopci6n de
models pro-keynesianos, hasta models de planifica-
ci6n central.
La desconfianza en el comercio international (otro
puntal del crecimiento en la vision clisica), por la baja
elasticidad observada de los precious de los products
de exportaci6n y una preocupaci6n creciente por el de-
terioro de los terminos de intercambio; y, consecuen-


16 GLOBAL


















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temente, la necesidad de concentrar las economies en
la sustituci6n de importaciones, principalmente via la
protecci6n arancelaria de la industrial y la agriculture.
La necesidad de contar con ahorro externo (mejor en
forma de ayuda que en inversion fordnea), para provo-
car "masa critical" y lanzar a las economies a crecer a
mayor velocidad.
Y lo que es mas relevant y subyacente en los otros
aspects sefialados, la gran desconfianza en el merca-
do para determinar precious "correctos".
Los resultados reforzaban las ideas: America Latina,
de 1950 a 1980 tuvo un record impresionante. En este
period, la tasa de crecimiento per capital fue de un 2.7%
annual.

La "venganza" de Smith
Hacia el final de los afios 70, las political inspiradas en
estos preceptos empezaron a mostrar consecuencias muy
negatives. Se acab6 el crecimiento y en la decada de los
80, acertadamente llamada "la d6cada perdida", el ingreso
per capital decreci6 en un 8.3%/ annual.
La propuesta de un gobierno fuerte para catalizar el
desarrollo y eliminar rigideces se materialize, tristemen-
te, en un gobierno grande, institucionalmente d6bil y tan
corrupt como siempre. La intenci6n de estimular la de-
manda provoc6 enormes deficit fiscales, cuya expresi6n
mis triste fue la hiperinflaci6n y una deuda pdblica sin
precedentes.
Este fracaso, asociado al exito de las economies asia-
ticas (que en los afos 80 mostraron un crecimiento del
ingreso per capital superior a un 5% annual apostando por
la promoci6n de exportaciones como su principal estra-
tegia de desarrollo, y con ello, en apariencia, validando
el presupuesto de las ventajas comparativas, Ilevaron a
un resurgir del pensamiento clasico al final de los 70 y
durante la decada de los 80.
Las critics a los controls gubernamentales fueron en
aumento; las distorsiones de los precious debian ser eli-
minadas. El mercado, la asignaci6n libre de los precious
y el 6nfasis en los incentives de los agents econdmicos
debian ser centrales en el funcionamiento de la economic.
Habia que dejar paso a la liberalizaci6n del comercio y
abandonar las estrategias "hacia adentro". La inflaci6n de-
bia ceder ante process de estabilizaci6n. Ser pobre, para
estos pensadores que se autodenominaron "neo-clasicos",
era consecuencia de malas political econ6micas.Adam
Smith fue desempolvado y empez6 a ser ampliamente ci-


tado en articulos y conferencias; la obra de Milton Fried-
man se convirti6 en un 4xito editorial y Anne Krueger
lleg6 a sefalar: "Una vez se reconoce que los individuos
responded a incentives y que los fallos del mercado son
el resultado de incentives inapropiados y no de la falta de
respuesta (del mercado), (el desarrollo) desaparece en gran
media como campo de studioo.
Las nuevas political propuestas para America Latina
eran, sin embargo, poco mas que referencias a la teoria
clasica. Hacia falta, por tanto, un prontuario de recetas
de aplicaci6n general que condensara esta filosofia y la
convirtiera en political. En 1989, John Williamson resumi6
en un articulo lo que, en su opinion, para las instituciones
que tienen ingerencia en la maquinaria econ6mica plane-
taria, eran las principles reforms necesarias para retor-
nar al crecimiento de America Latina.
El "consenso" se convirti6 en una marca de reconoci-
miento universal, un "eslogan" usado a diestra y siniestra
independientemente de su intenci6n original e incluso de
su contenido.


18 GLOBAL
















El articulo de Williamson planteaba, para su aplica-
ci6n en Latinoamerica, el siguiente decilogo, como hoja
de ruta al crecimiento econ6mico y la estabilidad:
1. Discipline presupuestaria.
2. Cambios en las prioridades del gasto pdblico (de
areas menos productivas a sanidad, educaci6n e in-
fraestructuras).
3. Reforma fiscal encaminada a buscar bases imponi-
bles amplias y tipos marginales moderados.
4. Liberalizaci6n financiera, especialmente de los tipos
de interns.
5. Bisqueda y mantenimiento de tipos de cambio com-
petitivos.
6. Liberalizaci6n commercial.
7. Apertura a la entrada de inversiones extranjeras di-
rectas.
8. Privatizaciones.
9. Desregulaci6n.
10. Garantia de los derechos de propiedad.
Mirandolo con una mente abierta, dificilmente se pue-
de argumentar en contra de un mend tan simple y tan
falto de apellidos. Pero este recetario no funcion6 en la
prictica.

Evaluacion
Asi como la "decada perdida" de los afios 80 enterr6 a los
estructuralistas, el nuevo modelo se hunde ante los resul-
tados econ6micos de la decada del 90.
Tras 10 aflos de reformsas, es cierto que la hiperinfla-
ci6n ha sido erradicada. Pero la de los noventa fue para
America Latina otra decada decepcionante, de bajo creci-
miento tanto del product como del empleo y con crisis
financieras cada vez mis frecuentes. Ademas, la inversi6n
sigue estando por debajo de la de los afios 70 y, aunque
la pobreza disminuy6 en el primer lustro, desde 1997 ha
venido aumentado de nuevo. Y los resultados en los pri-
meros afios del nuevo milenio no estan siendo mejores.
Las critics al Consenso de Washington pueden ser
clasificadas en tres. En primer lugar, en su concepci6n por
suponer una economic international neutra al process de
desarrollo: increiblemente, el Consenso de Washington ig-
nor6 la globalizaci6n y no incluy6 political para enfrentar
las consecuencias de la misma.
En segundo, como recetario, menos por lo que contie-
ne que por lo que deja afuera. El mismo Williamson ha
sefialado que "el Consenso de Washington peca mas de
omisi6n que de obra". Por iltimo, en su aplicaci6n practi-


ca, menos por su racionalidad que por lo radical o incom-
pleto de la ejecuci6n.
En el afio 2003, Williamson y otros 14 economists,
evaluando la realidad de America Latina una decada des-
pubs de su famoso articulo, sefiala que el camino correct
es "completar, corregir y complementary las reformss; en
otras palabras, reformar las reforms.
Pero para el nuevo pensamiento dominant, el que
una economic planificada como la de China sea la que
pueda, dentro del mundo en desarrollo, mostrar el record
de crecimiento mis spectacular y perdurable; o el que
las causes de las crisis financieras mundiales puedan tan
obviamente ser atribuidas a las recetas del Fondo Moneta-
rio Internacional, hace que el pensamiento conventional
deba ser cuestionado de raiz.

Barcelona 2004
En septiembre de 2004 se reunieron en Barcelona, Espana,
los principles economists del desarrollo. Sus conclusio-
nes, c6mo no, fueron presunci6n de future ortodoxia. Si
bien este no es todavia el pensamiento dominant, la fal-
ta de oposici6n intellectual, la actitud de apoyo recibida
de la mayoria de la comunidad professional y del Banco
Mundial y la retirada ideol'gica en la que aparenta en-
contrarse el FMI, permit declarar este pensamiento como
pr6xima ortodoxia.
No obstante, apreciaron el rol de estabilidad macroeco-
ndmica, criticaron seriamente la recurrencia y la severidad
de las crisis financieras, el poco exito de las reforms, y la
persistencia de desigualdades de bienes y de renta en los
paises en desarrollo.
Hubo consenso, resumido en siete "lecciones" o priori-
dades, que describimos en forma muy resumida:
1. La calidad institutional, mas una orientaci6n del
mercado con un equilibrio apropiado entire el mer-
cado y el Estado, y una atenci6n a la distribuci6n de
la renta, estan en la raiz de estrategias exitosas del
desarrollo.
2. Se necesitan political financieras, monetarias y fisca-
les prudentes. Las grandes deudas (publicas y priva-
das) y los bancos mal regulados son series obstaculos
para el desarrollo.
3. No hay un solo sistema de political que se pueda
garantizar para instigar a un crecimiento sostenido.
Los paises deberian tener libertad para experimentar,
lo que no es lo mismo que un acercamiento al de-
sarrollo del tipo "cualquier cosa marcha. Tampoco
















esta libertad se deberia utilizar para disfrazar politi-
cas proteccionistas que simplemente transfieren las
rentas a poderosos grupos politicos.
4. Las negociaciones comerciales multilaterales debe-
rian proceder de una manera que promueva el desa-
rrollo. El proteccionismo agricola y del sector textil
en paises desarrollados represent un obstaculo im-
portante a la participaci6n de paises en vias de desa-
rrollo en la economic global. Pero muchos de Astos
tambien limitan su crecimiento potential con politi-
cas comerciales inadecuadas (proteccionismo).
5. Los arreglos financieros internacionales no estan
funcionando bien. Las reforms del sistema finan-
ciero international deben ser una prioridad para los
paises ricos y pobres.
6. Los actuales arreglos internacionales se ocupan de
movimientos del capital y del trabajo asimitricamen-
te. Generalmente, se trata a la movilidad del capital
como algo a ser alentado. Esto mismo no es verdad
si nos vamos a la movilidad de trabajo internacio-
nal. Pero las razones de la equidad y de la eficacia
obligan a tener en cuenta una mayor migraci6n in-
ternacional. Hay que mejorar los derechos de los mi-
grantes.
7. El empeoramiento del ambiente y sus exterioridades
negatives necesitan abordarse con political de desa-
rrollo sostenibles tanto a escala national como global.
Las conclusions de Barcelona en buena part recogen
las recomendaciones del Consenso de Washington, espe-
cialmente en la version autocritica: el manejo prudent de
la deuda, de la political fiscal o la monetaria, son identi-
cas; otras muy parecidas. Otros puntos son, sin embargo,
muy dispares y novedosos.
Hay tres elements que es important destacar. En
primer lugar, se abandon el "recetario" por un abanico
amplio (y potencialmente valido) de posibilidades. Tras
analizar el &xito econ6mico de paises como China e India,
por ejemplo, no puede menos que expresarse que hay mas
de una via hacia el desarrollo, pero nos deja huerfanos de
modelo de desarrollo a los "otros paises".
La inexistencia de un recetario causa desaz6n. Afin
con un prontuario de reforms universalmente aceptadas,
unas en ejecuci6n y otras en espera, nuestros paises son
incapaces de romper inercias. Todos hablan de regular
bien, pero el status quo se permit hasta las crisis mas da-
flinas y costosas; se habla de invertir en capital human,
pero nadie actfa. Imaginemos por un segundo que pasard


una vez que estas proposiciones pierdan el cariz de dog-
ma de fe: ac6mo leeran en la practice nuestros gobiernos
estas recomendaciones de que "los paises deberian tener
libertad para experimentar"?
En segundo lugar, se le da mayor preponderancia al
rol del Estado. El enfasis en corregir con urgencia las des-
igualdades justifica la intervenci6n selective del Estado.
Tambien lo justifica la propuesta de adoptar models sui
generis, especialmente tras el 6xito de China, economic ni
planificada ni de mercado.
Preocupa esta proposici6n. Siempre ha estado en el
centro de la discusi6n d6nde y cuando es te6rica y practi-
camente justificable la intervenci6n estatal. Generalmen-
te, entire gente sensata, la diferencia esta, mds que en las
Areas de intervenci6n, en las magnitudes de la misma. Lo
que para uno es intervenci6n selective para otro puede
ser intervencionismo irracional. Y en nuestros paises, en
este tema, la tendencia es a pecar por exceso mas que por
defecto.
Si cuando el paradigma era que el Estado sacara las
manos de la economic, a este se le hacia muy dificil dejar
de intervenir, pese a carecer de la autoridad moral que
brinda el pensamiento dominant, ahora que las ideas do-
minantes parecen acompafiar la intervenci6n estatal, el
peligro de un desborde es much mayor.
Igualmente, si al mundo subdesarrollado, con niveles
tan reducidos de institucionalidad, se le impregna de la
idea de que es correct hacer political econ6mica "a la me-
dida", experimentar, con intervenci6n selective del Estado,
tqud experiment no serd tratado desde los gobiernos?
En tercer lugar, la nueva perspective parece quitarle la
responsabilidad y la capacidad de actuar a los paises po-
bres, transfiriendo esta responsabilidad a los paises ricos.
Asusta la tentaci6n implicita al conformismo que esconde
esta proposici6n. La asignaci6n de una cuota important
de culpa por el subdesarrollo al proteccionismo, financia-
miento y control de la migraci6n, saca de sus manos el
destino de los paises pobres, poni6ndolo en las del G7 y
los organismos multilaterales de financiamiento. El con-
suelo es que, por lo menos, estamos protestando.
Pareceria que la agenda de los paises pobres se "limi-
ta" a encontrar una identidad econ6mica, lograr institu-
cionalidad, vivir en el mercado con intervenci6n selective
del Estado, distribuir la renta (que en el sentido amplio se
entiende implica educaci6n y salud para todos), mantener
political macroecon6micas prudentes, proteger el ambien-
te... y esperar que se apiaden de nosotros los paises ricos.


20 GLOBAL























































Estos retos en si serian suficientes. Afiadamos que un
reto tremendo va a ser defender con buena ciencia econ6-
mica las iniciativas que se permiten y validan dentro del
nuevo pensamiento dominant. Soluciones a la pobreza
via intervenci6n del Estado y con las proposiciones eco-
n6micas de los afios 60 y 70 (basadas en desconfiar de los
mecanismos de formaci6n de los precious y en tratar de
elegir los resultados del ajuste macroecon6mico) acechan
de nuevo a nuestros paises, en movimientos intelectuales
y bajo teorias que ain no se han manifestado, pero que
pronto, anticipamos, se autodenominaran "neo-estructu-
ralistas". Aqui puede haber espacio para much bien, pero
tambien el peligro para much mal.
Podemos terminar con optimism porque entendemos
que, manejadas con cuidado, estas son proposiciones so-
bre el desarrollo que pueden ayudar si hacemos buena
ciencia y buena political econ6mica y desnudamos tem-


prano las proposiciones absurdas y los fuegos artificiales
intelectuales. En palabras de los autores de la declara-
ci6n de Barcelona: "Los ciudadanos de paises en vias de
desarrollo saben concienzudamente que el desarrollo es
una trayectoria larga y ardua. Si sus lideres se embarcan
hacia ese punto, y si los paises ricos ayudan a refor-
mar los arreglos internacionales que obstaculizan mds
que facilitan esta trayectoria, todavia hay motivo para
la esperanza".

Jose Luis De Ram6n es economist, egresado de INTEC (1979),
con un postgrado en Negocios de la misma universidad y cursos de
especializaci6n en Cornell University y la Universidad de Chicago.
Es el socio principal de Grant Thornton Republica Dominicana,
donde ademas dirige la practice de finanzas corporativas. Tambien
es miembro del Consejo de Asesores Econ6micos del Poder Ejecu-
tivo (CAPE) y autor del libro Volver a crecer









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.6.' 6' .6' .66. 6 6.6. 6
















La historic dominicana contiene la clave respect a
la political monetaria apropiada para el pais. Ana-
lizando nuestro pasado podemos identificar que
tipo de political funcion6, y, si tenemos suerte, lograremos
entender las razones que obligaron al pais a abandonar
dicha practice en perjuicio de su bienestar econ6mico a
largo plazo. Para saber ad6nde vamos es important saber
de d6nde venimos. Nuestro pasado monetario contiene la
soluci6n a la actual situaci6n del pais.
La historic monetaria dominicana empieza en 1844.
A raiz de la Independencia, el Gobierno emiti6 el peso
dominicano, que, originalmente, circulaba a la par con
las monedas espafiola y mexicana. Lamentablemente, las
leyes de entonces no especificaron ning6n mecanismo de
convertibilidad que impusiera una discipline monetaria
para controlar de forma automatica la emisi6n de dinero
inorganico. La falta de regulaciones institucionales y el
deseo miope de los gobiernos de turno de aumentar el
gasto public, a falta de recaudaciones fiscales, tuvo que
ser financiado con excesivas emisiones monetarias inor-
ganicas o mediante el endeudamiento externo.
Los abuses de emisiones ocasionaron una depreciaci6n
sistemitica del peso dominicano que lo llevaron de su pa-
ridad official de uno a uno, a mediados del siglo XIX, a
50 pesos por d6lar.
En 1863 el Gobierno elimin6 toda posibilidad de res-
paldar la moneda dominicana con reserves interacionales
(oro o moneda extranjera) y autoriz6 al Banco de la Na-
ci6n para imprimir papel moneda sin respaldo alguno. Asi
naci6 la 6poca del fiat standard y se elimin6 toda disposi-
ci6n que limitara los excess de emisiones inorganicas. El
resultado del nuevo sistema monetario era predecible: las
emisiones inorganicas aumentaron, se aceler6 la inflaci6n
y, finalmente, su espiral desemboc6 en una hiperinflaci6n.
Estos acontecimientos quedaron grabados en la memorial
de nuestros antepasados. Recuerdo en mi juventud que
mis abuelos usaban la expresi6n: "Eso vale menos que las
papeletas de Lilis". Ademas de las emisiones inorganicas,
los excess del gasto pdblico tambi6n produjeron el en-
deudamiento extemo.

Trauma
El trauma de la hiperinflaci6n fue tan fuerte que en 1903
el Congress aboli6 el peso dominicano y adopt el d6lar
norteamericano como moneda de curso legal. Esta dolari-
zaci6n elimin6 uno de los mecanismos de financiamiento
del gasto piblico, pero dej6 intacto el del endeudamien-


to externo. Repito que estos gobiernos eran miopes y no
tomaban en consideraci6n el impact que tendria su po-
litica de gastos en las generaciones futuras, pues s6lo se
interesaban en su bienestar momentaneo. No es dificil su-
poner que el process de endeudamiento continue y pode-
mos precisar que se aceler6. Tampoco sorprende que a los
pocos afios de la dolarizaci6n, el pais enfrentara una crisis
de deuda externa, situaci6n que pudo evitarse si el gasto
piblico hubiese sido conmensurado con las recaudaciones
fiscales.
Despu6s, Estados Unidos ocup6 el pais y tom6 el con-
trol de las aduanas. Para quienes no lo recuerden, hace-
mos notar que en esa 6poca la Rep6blica Dominicana ni
siquiera tenia un impuesto sobre el ingreso personal. La
political fiscal estadounidense fue maximizar la recauda-
ci6n de fondos, en su mayoria a trav6s de impuestos indi-
rectos. Los norteamericanos permitieron el libre comercio
sin ning6n impedimento. Recuerdo que mis abuelos men-
cionaban que encargaban articulos de los Estados Unidos
a trav6s de los catalogos de tiendas como Montgomery
Ward y Sears.
La dolarizaci6n de la economic dominicana trajo 6po-
cas de bonanza. El derroche y la opulencia de la llamada
Danza de los Millones es un claro ejemplo. El famoso rei-
nado de Amanda Forteza, que tanto se mencionaba en mi
infancia en mi pueblo natal, San Pedro de Macoris, marc6
la 6poca de oro de la abundancia durante la dolarizaci6n.
Pero no siempre fueron moments de bienestar econ6-
mico. Tambi6n se dieron malos tiempos, como ocurri6 con
la depresi6n econ6mica de los afios 30.
Con la ocupaci6n, la Reptiblica vivi6 real y efectiva-
mente una economic pequefia y abierta, sujeta a las vi-
cisitudes de la economic mundial. Con la dolarizaci6n
nosotros importamos la political monetaria norteamerica-
na y, por ende, en este period la inflaci6n fue moderada,
al igual que en Estados Unidos. La economic dominicana
era como un bote en el oc6ano, que subia y bajaba con la
marea de la economic norteamericana. Tanto la Danza de
los Millones de los afios 20, como la depresi6n de los afios
30, fueron fen6menos ex6genos al pais; ambos se origi-
naron en Estados Unidos.
Otra consecuencia de la ocupaci6n norteamericana,
quizds no intencionada, fue el ascenso al poder de Rafael
Leonidas Trujillo. Aunque tal vez al principio el Departa-
mento de Estado norteamericano lo considerara un aliado,
su llegada produjo cambios en la naci6n. El dictador tuvo
todas las facilidades para desplazar a los norteamericanos


24 GLOBAL


















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. 14
























































y apropiarse de una gran parte de los beneficios que 8stos
recibian. Su ascenso marc6 el principio del fin de mas de
40 aflos de dolarizaci6n dominicana.

Banco Central
En el aflo 1947 se funda el Banco Central de la Repdiblica
Dominicana. Durante un period de transici6n se anun-
cia que los d6lares en circulaci6n han de ser cambiados
por pesos dominicanos a la tasa official de uno por uno.
A pesar de que no se le llam6 asi, inicialmente el Banco
Central funcion6 como un currency board, es decir, que
por cada peso que imprimi6 y que circul6 en la economic,
tenia un dolar de reserve.
Para Trujillo, el currency board fue el negocio del siglo:
hizo que el pueblo le entregara sus d6lares a cambio de la
nueva moneda que no le cost casi nada imprimir. Los
gobiernos, a trav6s de legislaciones o regulaciones ban-


carias, tienen la habilidad de aumentar el costo de tran-
sacci6n con moneda extranjera. La pueden hacer illegal o
pueden requerir que las operaciones legales sean con mo-
neda national, entire otras cosas. A travys de legislaciones
y regulaciones el gobierno induce a que los intercambios
internos se hagan con la moneda official y confiere una
ventaja a la moneda national en el mercado local.
En la media que aumente las regulaciones, el Banco
Central puede reducir la proporci6n de reserves intema-
cionales que respaldan su moneda. Es decir, el gobierno
puede financial parte del gasto piblico con parte de las
reserves internacionales. En la media que las reserves
interacionales se reduce, el sistema monetario domini-
cano evoluciona a un simple fiat standard con tipo de
cambio fijo.
La experiencia de otros paises y la teoria econ6mica
nos han ensefiado que estos sistemas son susceptibles,


26 GLOBAL
















finalmente, de sufrir ataques Puesto que no hay forma de monetizar el deficit, se reduce
especulativos, los cuales son
inevitable. La excepci6n la las imposiciones y controls de capitals para manejar las
ofrece algo que ya mencio- divisas del Banco Central o el tipo de cambio, lo que permit
namos anteriormente: el uso
de controls de capitals, las utilizar en forma eficiente los recursos econ6micos del pals.


restricciones de cambios y de importaciones, entire otros,
reduce artificialmente la demand de reserves interna-
cionales y aumentan tambien en forma artificial la de-
manda de circulante interno.
Ademis, en la media que las reserves internaciona-
les no son suficientes para cubrir las necesidades de la
economic, parte de la demand no satisfecha a traves
del mercado official es enviada al mercado extraoficial, el
mercado paralelo.
Y asi empez6 un nuevo experiment monetario en el
pais: la tasa flotante del mercado paralelo, cuyo valor se
determine a traves de la oferta y la demand.
Las restricciones monetarias influyeron notablemente
en el mercado. En la media en que escaseaban las divi-
sas, el Gobierno aumentaba las restricciones cambiarias y
enviaba mis renglones econ6micos al mercado paralelo,
que recibia, gradualmente, una mayor cantidad de divisas.
Este process culmin6 con una moneda completamente
flotante.
Con esta experiencia, los dominicanos aprendimos que
a largo plazo nuestra moneda s61o estaba fluctuando en
una direcci6n y cada vez valia menos. Esto significa que
en la media en que la demand del peso sea artificial,
como resultado de imposiciones legales, cualquier libe-
ralizaci6n de estas restricciones la reduce y aumenta la
demand del d6lar.
El resultado de la liberalizaci6n es la depreciaci6n del
peso y un aumento de la inflaci6n dominicana. Esto pro-
duce un circulo vicioso de regulaciones al cambio de mo-
neda, a las importaciones y exportaciones, cuyo origen
sigue siendo la causa de la mayoria de los males econ6-
micos: un gasto pfiblico que esta por encima de las recau-
daciones fiscales.
Por suerte, la prActica del mercado paralelo impuso al-
grin asomo de discipline fiscal, restringi6 en parte el gasto
pfiblico y, en consecuencia, redujo la emisi6n monetaria
y el endeudamiento ptblico de nuestros gobiernos. Por
esta raz6n la RepAblica no sufri6 las hiperinflaciones de
los paises del Cono Sur durante la famosa decada perdi-
da. Ningfin sistema monetario ha sido permanent. Ain
cuando hayan durado varias dicadas, a la corta o a la


larga, todos han fracasado por alguna u otra raz6n. Como
dice el refran: "No hay mal que dure cien afios ni cuerpo
que lo resista". En otras palabras, cada sistema monetario
conlleva un mecanismo de autodestrucci6n y, si 6ste no se
control, finalmente culmina en una crisis econ6mica.
Las experiencias de los distintos episodios revelan algo
interesante. Primero, ninguno de los sistemas elimina la
existencia de errors en la implementaci6n de la political
econ6mica. En la mayoria de los casos el exceso del gasto
pfblico que supera a las recaudaciones es la causa del
endeudamiento piblico y de los aumentos de emisiones
monetarias. Esto indica que el gasto pfiblico es la clave
para solucionar la recurrencia de las crisis monetarias y
cambiarias.
Nuestra recorrido por la historic monetaria de la Re-
piblica Dominicana terminal donde empez6, con un fiat
standard. Lamentablemente, este arreglo monetario no
impone ninguna discipline al gasto ptblico, el cual es
financiado parcialmente con excess de emisiones mo-
netarias o bien a traves de la deuda externa. El impact
cumulative del financiamiento del gasto ptblico produce
una depreciaci6n de la moneda y un aumento de la infla-
ci6n, para finalmente desembocar en una crisis monetaria
y una intervenci6n foranea en nuestra economic. Nuestro
primer experiment caus6 la abolici6n del peso y la ocu-
paci6n norteamericana.
La segunda experiencia se esti escribiendo hoy en la
historic, pero es innegable que luego de las negociacio-
nes con el FMI este organismo es el que condiciona la
political fiscal y monetaria dominicana. En ambas expe-
riencias uno se pregunta si las crisis y la intervenci6n
fordnea son coincidencias o consecuencias de la organi-
zaci6n del sistema monetario. Nosotros nos inclinamos
por la segunda interpretaci6n. La falta de discipline fiscal
forz6 a los gobiernos dominicanos a imprimir una mayor
cantidad de dinero de lo que requeria la economic para
su funcionamiento normal y no inflacionario. La gran
diferencia entire los distintos sistemas monetarios es el
resultado inflacionario. La historic muestra que los perio-
dos con un tipo de cambio fijo produce mayor estabili-
dad econ6mica en cuanto a la inflaci6n se refiere. Puesto








































que no hay forma de monetizar el deficit, se reduce las
imposiciones y controls de capitals para manejar las
divisas del Banco Central o el tipo de cambio, lo que per-
mite utilizar en forma eficiente los recursos econdmicos
del pais.
Otro beneficio de la dolarizaci6n es que crea un siste-
ma de mayor transparencia y tal vez una mejor discipline
fiscal. El argument en favor de la dolarizaci6n es simple
y es s6lido. Sin embargo, la adopci6n del ddlar como mo-
neda official no es una panacea para todos los problems
econ6micos del pais.
S61o hay que observer el ejemplo de naciones como
Panama, que aun cuando no tienen banco central han
padecido periods de adversidad political y econ6mica.
Lo que nadie puede negar es que durante tales episodios,
a pesar de sus problems politicos y econ6micos, Pana-
ma ha registrado la inflaci6n mas baja de toda America
Latina.
El gran error de los proponents de la dolarizaci6n es
promoter mis de lo que 6sta puede producer en terminos
de beneficios a la economic dominicana. Al igual que la
experiencia panamefia, la dolarizaci6n s6lo producira una
inflaci6n moderada.
En la media en que se elimine la emisi6n de inorga-
nicos y no haya controls de capitals ni de cambios, la
dolarizaci6n afiadira algo de discipline fiscal y dara dina-
mismo a nuestra economic.
Entre los principles arguments en contra de la do-
larizaci6n, se afirma que no tenemos recursos suficientes


para implementarla, que no disponemos de las reserves
suficientes para comprar y recoger todos los pesos en cir-
culaci6n. Si bien es cierto, no es la iunica opci6n para do-
larizar. Yo creo en una dolarizaci6n gradual, a un ritmo
determinado por la propia economic.
Mi propuesta es la siguiente: autorizar que los bancos
dominicanos operen cuentas corrientes en d6lares. Yo no
soy abogado, pero mi interpretaci6n del articulo 40 de la
Ley monetaria es que existe una legislaci6n que permit
estos dep6sitos.
Lo unico que se require es una disposici6n de la Jun-
ta Monetaria que autorice a los bancos para aceptar de-
p6sitos de cuentas corrientes en d6lares. Si el gobierno
quiere ayudar, veriamos con agrado que se comprometa a
no imprimir inorgAnicos. Esto ultimo no es necesario para
el process de dolarizaci6n que prevemos. Lo que si reque-
rimos es transparencia y flexibilidad.
En la media en que el gobierno realice estas acciones,
veremos el reverse de la famosa ley de Gresham: la "mo-
neda buena" desplazara a la mala. Es algo asi como un
juego de sillas musicales y quien siempre se quedard sin
silla seri el gobierno. Tarde o temprano, todo el mundo
tratara de pagar sus obligaciones al gobierno en pesos, y
si 6ste no hace emisiones inorganicas, finalmente el circu-
lante en pesos dejara de existir.
Otro argument en contra de nuestra propuesta de do-
larizar es que la escasez del circulante en pesos podria
causar problems, pero no creo que sea asi. Supongamos
que no hay circulante; uno se pregunta si los hotels y
las zonas francas del pais, que general sus ventas ma-
yormente en d6lares, dejarian de trabajar porque no hay
pesos.
Pienso que no, lo que harian estos negocios seria abrir
cuentas de cheques en d6lares y entonces pagarian a sus
empleados en esa moneda. Los empleados harian lo mis-
mo, abririan cuentas en d6lares y pagarian en d6lares sus
gastos en los negocios dominicanos, colmados, supermer-
cados, servicios y demAs. El process es sencillo: la dolari-
zaci6n ocurrira de manera natural al ritmo que lo requiera
la economic.

Victor A. Canto es president de La Jolla Economics, firma de con-
sultoria econ6mica de La Jolla, California. Fue president de A.B.
Laffer-V. A. Canto and Associates y professor permanent de la Uni-
versity of Southern California (USC). Es egresado del Instituto Tec-
nol6gico de Massachussets (MIT) y de la Universidad de Chicago,
donde obtuvo su grado Ph. D. en Economia.


28 GLOBAL







Las palabras








Del hundimiento

del Tercer Reich a la biografia

del ap6stol cubano

Por J. R. Lantigua


La oferta bibliografica se mantiene en constant movi-
miento en el mundo, pese a los vaticinios de que el libro,
en su concepci6n traditional, iniciara un process de des-
aparici6n paulatina para dar paso al format electr6nico.
Este pron6stico, en el que algunos "profetas informiti-
cos" insisted desde hace unos pocos afios, no parece estar
cumpliendose.
Por el contrario: en vez de decrecer, la producci6n de
libros sigue en aumento, y el lector traditional, incluso
el potential, continia acudiendo al "mitodo" conocido:
la lectura sobre el papel que permit, entire otras muchas
"virtudes", las imprescindibles anotaciones al margen y
la posesi6n de ese bien incalculable que es el libro en los
anaqueles de las bibliotecas personales.
Hasta ahora, s6lo unos pocos utilizan el libro electr6-
nico y, aunque no se tienen cifras a mano, es de suponer
que, si se trata de lectores permanentes, no ocasionales,
regresen con rapidez, y avidez, al m6todo traditional de
lectura. De cualquier modo, es muy pobre adn la oferta de
lectura en este sistema.
Todavia mis. Se sabe de las experiencias nada agrada-
bles, en terminos econdmicos, de reconocidos escritores y
de reputadas editoriales con el libro electr6nico, proyecto
que debieron abandonar ante la falta de interns mostra-
da por los lectures en esta modalidad que seguira siendo
una posibilidad remota de disfrutar de los beneficios de
la lectura.
Mientras esto ocurre, pues, la oferta bibliografica sigue
en constant crecimiento. S61oo en Espafa el pasado aflo,
segin nos comunicara el Director General del Libro, Ar-
chivos y Bibliotecas, salieron al mercado 70,000 nuevos
titulos. En proporciones diferentes, pero igualmente signi-
ficativas, lo mismo viene ocurriendo en Alemania, Estados
Unidos o Mexico.
Global present en esta edici6n una propuesta de lec-
tura diverse, con cinco interesantes obras que permiten a
nuestros lectores conocer los valores y la trascendencia
del libro como mecanismo de cultural invaluable, siempre
active, rico y provechoso.


El hundimiento: Hitler y el final del Tercer Reich, de
Joachim Fest. Antes de que Ilegue por estos lares la pe-
licula que se ha producido sobre este libro, haga el lector
uso del mismo para que conozca c6mo su autor hace un
transito vigoroso y tenso sobre los dias finales de Adolf
Hitler y su camarilla en el bunker donde vio llegar la con-
clusi6n de su aventura political y military. "Hitler sabia des-
de hacia tiempo que la guerra estaba perdida", advierte el
autor al iniciar su descripcidn novelada de aquella historic
trigica que llev6 a un pais a su hundimiento moral, poli-













tico y human. A casi diez metros bajo tierra, sigui6 di-
rigiendo estrategias imposibles, intentando ganar guerras
ya perdidas, conducir ejercitos diezmados y trabar batalles
que nunca tendrian lugar. Este libro narra la historic de
los 15 dias finales del terrible dictador que habia asegu-
rado que antes de su hundimiento se Ilevaria por delante
a todo el mundo. Una historic estremecedora y a la vez
fascinante, contada con esplendente vivacidad narrative
y con magistral objetividad. En el ocaso del Tercer Reich,
y casi del mundo, el lector tendra la seguridad, como afir-
ma Fest, de que ningiin detentador del poder lleg6 nunca
tan lejos en el camino de retroceso de todo pensamiento
civilizatorio.
Galaxia Gutenberg, Circulo de Lectores, Barcelona, 2003, tercera
edici6n. 217 pp. Ilustrado. (Existen otras ediciones en el mercado).

El powder politico en los dramas de Shakespeare, de Fe-
derico Trillo-Figueroa. Las relaciones de poder exigen un
conocimiento exhaustive y precise para poder determinar
sus variables y apreciar su importancia permanent. Este
fue uno de los grandes logros de William Shakespeare,
el genial dramaturge ingl4s que supo captar los diversos
matices del poder politico reflejando en sus dramas las
dimensions del fen6meno.


En este soberbio ensayo, Federico Trillo-Figue-
roa desmenuza esos matices, examinando paso a paso
los vericuetos del poder segun la norma evaluadora de
Shakespeare. El tejido de la trama de relaciones drama-
ticas del poder que conducen al conflict trigico. El po-
der como recurso dramitico, hist6rico y antropol6gico.
El poder y el derecho en los dramas hist6ricos. El origen
y la legitimidad del poder. El deber de obediencia y el
derecho de resistencia. La ignorancia y la ambici6n como
causes de las rebeliones. Concluyendo con un studio so-
bre la antropologia del poder en las tragedies que abarca
temas tan especializados como el poder y lo misterico,
crime y poder, poder y locura, la mujer y el poder, la
6tica del poder en los dramas shakespereanos y la psico-
patologia del tirano. Una obra densa, de intense evalua-
ci6n fenomenol6gica del poder y sus caminos multiples,
que constitute una lectura imprescindible para lectores
disciplinados, sobre todo si son asiduos al studio de las
ciencias sociales. Una investigaci6n portentosa que se
dirige por diferentes vertientes metodol6gicas: la critical
literaria, la antropologia political, la sociologia juridica y
la critical structural.
Espasa, Espafia, 1999. 434 pp.

Ultimo inventario antes de liquidaci6n, de Frideric Beig-
beder. El lector que gusta conocer las impresiones critics
sobre libros fundamentals de nuestro tiempo encontra-
rd en esta obra un manjar insuperable. Las resefias agiles
de los 50 mejores libros del siglo XX, escogidos por los
6,000 lectores que contestaron una encuesta realizada con
los auspicios de Le Monde y la famosa tienda francesa
FNAC. Beigbeder ley6 estos 50 libros y se decidi6 a "en-
frentarlos" con arm6nica destreza de lector y critic. Se
enamora de ellos y les enrostra falsias y poses. Los trata
con amor, pero igualmente les echa en cara sus defects.
Humoriza sus pasajes memorables y sacude al lector con
sus conclusions personales. El libro es inteligente, conci-
so, divertido, novedoso. El espectro es amplio, como debe
suponerse. De la Nadja, de Breton, a La confusion de los
sentimientos, de Stefan Zweig; de El gran Gatsby, de Fitz-
gerald, a La montafia mdgica, de Thomas Mann; de la tal
vez hoy el insufrible Buenos dias, tristeza, de Francoise
Sagan, a La cantante calva, de Ionesco; de Cien afios de
soledad, de Garcia Mdrquez, a El extranjero, de Camus.
Un trabajo critic singular que nos permit conocer en un
libro la lectura de 50. No debe perderse.
Anagrama, Barcelona, 2002. 213 pp.


30 GLOBAL











































Entre las lines, entire las vidas, de Juan Garcia Ponce.
Este escritor yucateco ha sido tal vez poco abordado por
los lectores dominicanos y latinoamericanos, a pesar de la
importancia de su obra, que le permiti6 obtener el Premio
de Literature Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, en
2001. En esta obra, Garcia Ponce acomete la tarea de des-
brozar los caminos de las influencias fundamentals en
la labor literaria de muchos escritores que, como 61 mis-
mo, bebieron en esas fuentes. Su trabajo lo asume a modo
biogrifico, con pinceladas muy propias que abren canales
a una lectura agradable y sugerente. De cada autor selec-
cionado, el ensayista recoge aspects distintivos con los
que construye su entramado narrative. Un paseo sensible
y, a su vez, cilido por las obras de Proust, Mann, Joyce,
Faulkner, Nabokov, Beckett, Camus y Capote. Los retratos
de sus vidas literarias desde una mirada critical donde se
aunan la calidad y capacidad de enfoque con la empatia
entrafiable.
Oceano, M6xico, 2001. 190 pp.

Marti, El Apostol, de Jorge Mafach. Los historiadores
dominicanos recuerdan con frecuencia un cl6ebre cru-
ce de cartas entire este gran intellectual cubano y uno de
los mas prominentes intelectuales dominicanos de todos
los tiempos, Manuel Arturo Pefia Batlle. Empero, tal vez
pocos lectores nuestros conozcan a fondo, aparte de esas


hist6ricas misivas, la obra important de Mafiach, poco di-
fundida entire nosotros. Mafiach fue un polemista famoso,
con una obra periodistica y critical de much resonancia
en su tiempo. Muri6 en 1961 y, desde entonces, sus libros
dejaron de publicarse en Cuba. Gabriela Mistral lo califica
de pertenecer "a la mejor orden de caballeria literaria" del
Caribe. Y afirma en algun lugar lo siguiente: "En las no-
bles personas que llamamos Alfonso Reyes, Sanin Cano,
Vaz Ferreira, Henriquez Urefia, Jorge Mafiach, van subien-
do para bien nuestro los jalones de un nuevo clasicismo
latinoamericano".
Esta obra suya forja un perfil novedoso e inteligente
sobre el ap6stol cubano y es considerada su obra mayor.
Todo buen cubano, tambidn lo ha recordado la Mistral,
tiene que ser un escudero de Marti. Mafiach lo es de la
mejor marca. Su obra es una vibrant andadura por toda
la vida del ap6stol, desde sus origenes hasta La Guerra
Chiquita, desde La Repz~blica hasta Dos Rios. Este libro,
que se conociera poco tiempo despues de la muerte de
Mafiach, se public por primera vez en Cuba y lleg6 a
Santo Domingo en los dias de la reci6n pasada Feria In-
ternacional del Libro. Es una oportunidad para conocer a
Marti desde otra dimension y desde otra vision, y desde
luego, de conocer mejor a Mafiach, el historiador, el ensa-
yista, el martiano.
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2001. 257 pp.










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Informe especial


AGENDA GLOBAL
PARA AMERICA LATINA


Introducci6n por Carlos Dore Cabral






Introduccion








LA ACCION DE LOS EX PRESIDENTS



El document que se public a continuaci6n es La declaraci6n final de los ex pre-
sidentes latinoamericanos y caribehos, que despu6s de cinco ahos de una intense
labor de studios y de debates lograron concertar en un solo document titulado
"Agenda global para America Latina" un program comun de esfuerzos a realizar
en pro del mejoramiento socioecon6mico y politico de esta sub-regi6n.
La raz6n principal que llev6 a estos antiguos mandatarios a iniciar ese quin-
quenio de intense y extensa labor politico-intelectual fue que las primeras eva-
luaciones de Las reforms aconsejadas por los espacios politicos desde donde se
promueve e impulsa (y tambien se impone) la globalizaci6n -a partir del triste-
mente famoso Consenso de Washington-, mas que darle soluci6n a sus dificulta-
des, las agravaron.
Y fueron cuatro los temas seleccionados por ellos de manera consensuada
para emprender ese trabajo: en lo politico, La gobernabilidad; en to social, la
equidad; en to econ6mico, la competitividad; y en to cultural, la identidad. Pu-
dieron ser otros los escogidos, pero en este cuarteto se muestra que el paraiso
prometido por los epigonos de la globalizaci6n a aquellos que obedecieran a sus
dictamenes devino en una especie de infierno, at menos en el sub-continente
latinoamericano y caribeno.
La democracia, cuya universalizaci6n y fortalecimiento se daban por descon-
tados en un sistema neoliberal (esa es la marca registrada de la receta globali-
zadora), en realidad ha exhibido dificultades y debilidades. Este sistema, antes
que asegurar la gobernabilidad political, La ha puesto en peligro en una amplia
franja de esta zona.
En los paises de este lado del mundo -que no fue en todos- que hubo creci-
miento, con la sola excepci6n de Chile, este fen6meno macroecon6mico estuvo
acompanado de una expansion absolute de las desigualdades sociales y -si no
absolute en todos ellos, por to menos relativa- de la pobreza.
Si algo se ha comprobado es que Las reforms aconsejadas por el polo que
gobierna la march de la globalizaci6n es que se realizan en un mundo desigual,
to cual provoca asimetrias en las relaciones de los naciones que participan en
ese process.
Lo mas destacado es que los paises perifericos (Wallestein, 1974), llamados
tambien en "vias de desarrollo", quedan completamente a merced de los paises
centrales (Ibidem), conocidos asimismo como "desarrollados". Esto sin hablar
de las diferencias atinentes a to sociocultural y de la negaci6n del principio de
igualdad de condiciones en la competitividad de que habla el neoliberalismo
globalizador.
Otro de los problems de los paises de America Latina de cara a la globali-
zaci6n es que su extraordinaria diversidad socio-cultural dificulta una identidad
comin que les permit actuar de manera conjunta en los process de negocia-
ci6n y acci6n que implica la globalizaci6n. La recomendaci6n de la Agenda Glo-
bal para America Latina es actuar de manera comun, respetando la diversidad
y apelando at concept (y realidad) del multiculturalism. El esfuerzo de los ex



















presidents -plasmado no s6lo en La declaraci6n final transcript mas adelante y
en la agenda global aprobada por ellos, sino en multiples documents sobre es-
tos cuatro temas elaborados por experts y que sirvieron de base a las reuniones
celebradas en cada uno de estos cinco anos- no es una negaci6n de la globaliza-
ci6n. Por el contrario, se reconoce que su surgimiento es parte de un process de
desarrollo tecnico-cientifico y econ6mico impossible de negar o de obviar. Lo que
esta iniciativa persigue simplemente es que las reforms que se aplican para
adecuar el mundo socioecon6mico y politico de hoy a la nueva realidad sea me-
nos desfavorable y mas convenient a las necesidades de progress econ6mico,
igualdad social y libertad political del sub-continente.
Esfuerzo 6ste que tiene meritos que es precise establecer aqui. Primero, es-
tos cinco aios de studios, reuniones, debates entire los ex presidents hablan
de un tipo de antiguo mandatario latinoamericano y caribeho diferente de los
que se gastaba la sub-regi6n hace algunas decadas. La mayoria de estos ultimos,
una vez terminados sus periods de gobierno, se limitaban a disfrutar de los
beneficios que implicaba haber pasado por la primera magistratura del Estado y
s6lo aparecian, las mas de Las veces subrepticiamente, en moments de crisis y
no siempre en defense de las mejores causes de los paises y de los poblaciones.
Mientras, los participants de los process actuales estan expresando at menos
una preocupaci6n por el destino de los paises que antes presidieron y de toda la
region (aunque no siempre se coincide con ellos) y, ademas, to hacen de forma
transparent.
Segundo, como se puede entender facitmente, esta discusi6n no se da entire
personas que coinciden absolutamente en to referente a la forma de enfrentar
las dificultades del sub-continente, y no s6oo porque tienen o pueden tener con-
cepciones diferentes, sino tambien porque se desenvuelven en realidades tam-
bien distintas, to cual sugiere que los studios y debates estuvieron precedidos
de un process de busqueda de consenso que implicaba poner de lado y no tocar
las diferencias y centrarse exclusivamente en las cosas que los unen. Lo que,
como es sabido, no es facil de lograr hoy en dia ni siquiera entire representantes
de un mismo pais; que no decir de quienes representan a toda la sub-regi6n.
Estas reuniones de ex presidents que en principio terminan con la decla-
raci6n final reproducida mas adelante y con la elaboraci6n de la agenda men-
cionada, se iniciaron en 2001 en la ciudad de Cartagena y concluyeron en esta
misma ciudad los dias 20 y 21 de junio de este afo. En este process se realiza-
ron reuniones en Ciudad de Mexico y en Santiago de Chile en 2002, en Lima y en
Ciudad de Mexico en 2003, y en Buenos Aires y Alcala de Henares en 2004.
Estos encuentros fueron convocados por la Corporaci6n Andina de Fomento
(CAF), La Comisi6n Econ6mica para America Latina (CEPAL), la Fundaci6n Ortega
y Gasset de Espaia y la Corporaci6n Escenarios de Colombia.
Los ex-presidentes que participaron en ese proyecto son los siguientes (por
orden alfabetico): Alvaro Arzu, de Guatemala; Armando Calder6n Sol, de El Sal-
vador; Carlos Lemos Simonds, de Colombia; Carlos Roberto Reyna Idiaquez, de














Honduras; Eduardo Frei Ruiz-Tagle, de Chile; Ernesto P6rez Balladares, de Panama;
Ernesto Samper Pizano, de Colombia; Felipe Gonzalez, de Espaha; Gonzalo
Sanchez de Lozada, de Bolivia; Gustavo Noboa Bejarano, de Ecuador; Jaime Paz
Zamora, de Bolivia; Juan Carlos Wasmosy, de Paraguay; Julio Maria Sanguinetti
Coirolo, de Uruguay; Leonel Fernandez Reyna, de la Republica Dominicana; Luis
Alberto Lacalle de Herrera, de Uruguay; Marco Vinicio Cerezo, de Guatemala;
Mario Soares, de Portugal; Miguel Angel Rodriguez, de Costa Rica; Miguel de la
Madrid, de Mexico; Osvaldo H-urtado Larrea, de Ecuador; Patricio Aylwin Az6car,
de Chile; Rafael Angel Calder6n, de Costa Rica; Raul Alfonsin, de la Rep6blica
Argentina; Rodrigo Borja Ceballos, de Ecuador; y Valentin Paniagua, de Per6.







Informe especial






Declaracion de los ex presidents latinoamericanos sobre
las necesidades de una agenda global para America Latina

La globalizaci6n es un process social e hist6rico impulsado por diversos factors
tecnol6gicos, econ6micos y politicos. El problema no es la globalizaci6n en si
misma, sino la globalizaci6n sin reglas o con reglas asim6tricas que favorecen a
unos pocos paises y a pequenas minorias en el resto.
Desde hace algunos anos, Am6rica Latina ha venido siendo "globalizada" de
manera pasiva y desordenada, como sucedi6 en los aios 90 con La aplicaci6n de
Las reforms del denominado Consenso de Washington, que abri6 sus economies
de manera brusca y con altos costs sociales.
A pesar de los positives avances en material de democratizacion y ordena-
miento macroecon6mico, las reforms del Consenso, como se ha demostrado
recientemente, profundizaron las tensions y contradicciones regionales y am-
pliaron las secuelares brechas de equidad institutional latinoamericanas. Esta
degradaci6n social, sumada a la fragilidad institutional para evitarla, ha servido
de caldo de cultivo para la acci6n y presencia de movimientos sociales que pre-
tenden desconocer, por vias de hecho, La legitimidad institutional resultante de
process democraticos y constitucionales.
En La raiz de esta situaci6n de desestabilizaci6n se encuentran tambi6n las
injusticias resultantes de la aplicaci6n de un modelo de mercado que privilegi6
La estabilidad sobre el crecimiento y la equidad, generando todo tipo de con-
flictos que, sumados a la presencia en la region de patologias globales como el
narcotrafico, el terrorism, el armamentismo y la corrupci6n y enfrentados a la
propia incapacidad de los sistemas politicos -gobiernos, partidos, elites dirigen-
tes- para manejar dichas coyunturas, han producido un clima de perturbaci6n
social que hoy atenta contra los logros conseguidos, at finalizar el siglo XX, en
material de gobernabilidad democratic.
Frente a esta crisis multidimensional ta region debe desarrollar una agenda
global concentrada en la satisfacci6n de cuatro retos: asegurarse su gobernabili-
dad en to politico; mejorar sus condiciones de competitividad en to econ6mico;
avanzar en La reducci6n de la exclusion social y recuperar su propia identidad.
No es una tarea facil.
Somos conscientes de que el debilitamiento de los partidos politicos, La ac-
titud rentistica de muchos empresarios, La rigidez de los organisms multilate-
rales de cr6dito convertidos en parte del problema y no de la soluci6n de Las
dificultades econ6micas que enfrentan algunas economies del area, y la falta, en
general, de un proyecto de region por parte de Las cases dirigentes regionales,
dificultan La tarea de poner en march una political de inserci6n active como la
que demand la nueva vision global contenida en la agenda que presentamos.

Multilaterismo y regionalismo abierto
El multilaterismo constitute el mejor camino para alcanzar los grandes objetivos
de la igualdad, La paz, el desarrollo, la democracia, los derechos humans y el
desarrollo sostenible, que deben convertirse en el referente etico de la nueva
agenda. Para conseguirlo, la region debe lograr que se escuche su voz en el pro-
ceso que actualmente se surte para reformar el sistema de Naciones Unidas.














La reform deberia reactivar el decaido subsistema social de Naciones
Unidas, democratizar el capital y los process de decision de los organisms
econ6micos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y La Orga-
nizaci6n Mundial del Comercio, asegurar una mayor participaci6n de la sociedad
civil en todas sus instancias, ampliar el Consejo de Seguridad con La presencia
de nuevos paises de ingreso medio que hoy actian como lideres regionales, y
eliminar o reglamentar el derecho de veto en el Consejo para reducir su radio
de acci6n a casos excepcionales donde realmente se encuentre comprometida
ta paz mundial.
Asi mismo, se debe revalorizar el papel de la Asamblea General como maxi-
mo 6rgano decisorio del sistema, entregando at ECOSOC la responsabilidad de
fijar political conducentes a la provision de bienes publicos globales como salud,
educaci6n, vivienda y formas de participaci6n comunitaria tal y como, en buena
hora, to establecen las Metas Sociales del Milenio, ya fijadas.
Forma parte de esta nueva estrategia global la necesidad de que la region
asuma el regionalismo abierto como la estrategia bandera de su relacionamiento
commercial. Que los process actuates de integraci6n, como el de la Comunidad
Andina, el MERCOSUR, La Comunidad Centroamericana y el denominado Tratado
de Libre Comercio de la Americas, esten avanzando simulttneamente no sola-
mente no es incompatible, sino que es deseable a la luz de estas nuevas exigen-
cias multilaterates.
En contravia de los deseos expresados con ocasi6n de su Lanzamiento en
Miami, la forma como se esta negociando el tratado de Libre Comercio de Las
Americas y los propios contenidos de la negociaci6n, se han convertido en fuen-
te de contradicci6n y distanciamiento de los paises de la region entire si y de los
Estados Unidos.
El problema radica en que el Tratado de Libre Comercio es un acuerdo que va
mas allt del comercio de bienes y servicios, y afecta a cuestiones tales como La
propiedad intelectual, La prestaci6n de servicios publicos y Le resta soberania a
los paises, reduciendo los grades de libertad de los gobiernos para formular sus
political publicas.
En cambio, no incluye temas fundamentals como La eliminaci6n de subsidies
agricolas, que hoy constituyen la tercera parte de la renta de los agricultores
norteamericanos; la posibilidad de regular los flujos de capitales especulativos
cuya presencia intempestiva proveniente de Asia gener6 en Mexico y Brasil las
primeras crisis financieras globales en la region.
Tampoco se ha trabajado en acuerdos que faciliten una mayor circulaci6n de
trabajadores o aquellos que, en el polemico campo de propiedad intellectual,
podrian asegurarnos el aprovechamiento de la biodiversidad y del conocimiento
traditional latinoamericano. De otra parte, la negociaci6n practicamente bi-
lateral del Tratado -en muchos casos como consecuencia de la actitud egoista
de algunos paises- ha impedido la consolidaci6n de aspiraciones sub-regionales,
como la sudamericana, cuya negociaci6n en bloque hubiera arrojado resultados
much mas positives que la "negociaci6n at detail" en que estamos.
Complemento indispensable de esta apertura global es el desarrollo de una
agenda internal que prepare la region para asumir el reto global del cambio,
La cual debe contener, entire otras, reforms relacionadas con nuevos sistemas













de innovaci6n para el desarrollo y aprovechamiento de nuevas tecnologias; una
nueva arquitectura financiera apoyada en organisms regionales de credit, sis-
temas comerciales de multibanca y el disefio de nuevos canales y campafias
para recoger el esquivo ahorro interno; reforms educativas para capacitar 100
millones de j6venes en ocupaciones y profesiones necesarias para hacer compe-
titivos a los paises de la region, asi como nuevas condiciones para construir, en
condiciones de sustentabilidad ambiental, carreteras, puertos, redes de teleco-
municaciones y servicios.
Por ultimo, tambi6n son necesarias inversiones en material de equipamiento
tecnol6gico e informatico y, en fin, en todos aquellos campos que se necesitan
para que la region pueda competir internacionalmente a partir de la apertura
de sus mercados.

Seguridad hemisferica
El replanteamiento del concept de seguridad hemisf6rica constitute otro de
los pilares de la Agenda Global. Lejos de los tiempos de la Guerra Fria, cuando
las amenazas de seguridad provenian del exterior de la region, la cual se ve
hoy confrontada por unas patologias resultantes de una globalizaci6n por cuyos
canales abiertos no solamente circulan bienes y servicios legitimos sino tambien
drogas, armas y precursores quimicos.
Precisamente, fen6menos como el del narcotrafico, el terrorism, el arma-
mentismo y La corrupci6n s6lo pueden ser abordados a trav6s de una politi-
ca hemisf6rica de seguridad basada en la cooperaci6n que permit una acci6n
coordinada, oportuna y eficaz de los organisms de seguridad de los diferen-
tes paises. Principios e iniciativas como el de la corresponsabilidad en La lucha
contra el narcotrafico, la eliminaci6n de los denominados paraisos fiscales, la
elaboraci6n de "Listas negras" para empresas multinacionales que participen en
actos de corrupci6n como los acontecimientos en Costa Rica y la modernizaci6n
de las fuerzas armadas, de inteligencia y political de seguridad hemisf6rica, que
lLeve a una zona de paz en la cual se apliquen los principios americanos de re-
soluci6n de conflicts, se reitere la condici6n de espacio libre de armas nuclea-
res y de destrucci6n masiva, y se conforme un sistema de defense mediante la
cooperaci6n.
Esta claro, ademAs, que la political externa Latinoamerica no puede quedar
reducida a las prioridades derivadas del mantenimiento del orden p6blico re-
gional. Otros temas -en cuya priorizaci6n puede tener un papel crucial la reac-
tivaci6n del dialogo politico con Europa- como la preservaci6n de los derechos
humans, la sostenibilidad ambiental, la equidad de g6nero, La soluci6n political
de los conflicts o La preservaci6n de la democracia, forman parte de este nuevo
catalogo de prop6sitos globales que hoy apoyamos. La OEA puede cumplir un
papel fundamental en el inaplazable prop6sito de enriquecer y democratizar
nuestra agenda de prioridades externas.

Nuevo paradigma
La legitimidad de las acciones anteriores esta en estrecha concordancia con
La posibilidad de definir una nuevo paradigma de desarrollo que reemplace el
que imper6 en la region al terminar el siglo. Esta claro que el modelo de finales














de siglo XX fracas en La media en que no pudo general mayores niveles de
crecimiento, superiores a los del viejo modelo de sustituci6n de importaciones
y que tampoco contribuy6 a superar la secular brecha de inequidad regional. El
supuesto circulo virtuoso pregonado por los organismos multilaterales de credit
durante los ahos 80 y 90, segOn el cual la liberaci6n de la economic Llevaria
a unos mayores niveles de crecimiento y 6stos a unas mejores condiciones de
equidad que redundarian, a su turno, en un fortalecimiento de la democracia,
no funcion6.
Y asi como debe descartarse el regreso at viejo modelo proteccionista, tam-
poco es possible pensar que los nuevos desafios puedan enfrentarse con una sola
e inmodificable receta, aplicada a rajatabla para todos los paises, pasando por
encima de sus dimensions econ6micas, sus caracteristicas sociales, sus particu-
Laridades hist6ricas y su densidad institutional.
El nuevo paradigma debe estar centrado en el crecimiento del mercado in-
terno, un aumento significativo de la inversion y el ahorro, La recuperaci6n de
los components nacionales de la competitividad propios de cada economic, asi
como una mas active y coordinada participaci6n del sector privado.
Las political macroecon6micas deben ser reorientadas de forma que no pro-
fundicen los ciclos recesivos o de bonanza propios de la inestabilidad econ6mica
regional y se minimicen sus respectivos costs sociales. Los bancos centrales,
por su parte, no pueden reducir su campo de acci6n a contener la inflaci6n con
prescindencia de otras variables; el crecimiento, el empleo y la exclusion social
deben de former parte de sus preocupaciones fundamentals. La reducci6n de
los niveles de exclusion que hoy caracterizan a la region como la mas injusta
del planet debe ser un prop6sito central de political piblicas. La construcci6n
de una agenda social ha quedado pendiente en las ultimas decadas en materials
como La cobertura de la salud, La calidad de la educaci6n, asi como una justicia
pronta y oportuna para todos. Es igualmente importante.preservar el papel del
Estado como productor de bienes publicos tales como la seguridad, La justicia,
el medio ambiente, la ciencia, la innovaci6n y La capacitaci6n y, en la misma
media, es imprescindible que el Estado act6e como animador del desarrollo
impulsando el despliegue y La consolidaci6n de la iniciativa privada. Las fron-
teras rigidas que en el pasado diferenciaban e inclusive enfrentaban at sector
public con el sector privado estan siendo superadas; hoy dia, la empresa global
es una tarea conjunta de estados y empresarios nacionales.

Gobernabilidad democratic
La crisis de gobernabilidad por la que actualmente atraviesa America Latina tie-
ne una direct relaci6n con La de sus sistemas politicos y, mas concretamente,
con La de sus partidos. Concentrados en La apropiaci6n patrimonial del esta-
do a traves de practices clientelistas, debilitados por el poder presidencialista,
sustituidos en sus funciones de representaci6n de los intereses ciudadanos por
medios de comunicaci6n y organizaciones no gubernamentales, los partidos lati-
noamericanos han venido perdiendo espacio como interlocutores democraticos.
La reconstituci6n de una red institutional de gobernabilidad interest por ello
y seriamente a las posibilidades de preservar los logros en material democratic
conseguidos en las dos ultimas d6cadas. Esta tarea comienza por la recupera-















ci6n de los partidos y su fortalecimiento como actors politicos claves y deberia
incluir la posibilidad de recrear algunas formas de gobernabilidad propias de
sistemas parlamentarios, como la convocatoria anticipada de elecciones, el voto
de censura calificado o el funcionamiento legislative a partir del concept de
bancadas. Se trata, en sintesis, de encontrar salidas institucionales a las crisis
que hoy se estan gestando en various paises latinoamericanos de manera tumul-
tuaria y desafiante.
Para hacer realidad estos puntos cruciales de la agenda global se require
La construcci6n de una nueva vision que nos permit empezar a elaborar, entire
otros, un nuevo proyecto de region. Acostumbrados a "pensar en nosotros mis-
mos desde fuera" no hemos tenido tiempo para evaluar el profundo impact
cultural producido en La region por el advance mediatico e informatico de la
globalizaci6n hasta el punto tal que podriamos decir que Am6rica Latina se en-
cuentra hoy integrada mediaticamente y fragmentada socialmente.
Apoyada en una lengua comin favorecida por su condici6n de fragua 6tnica
que Le permit conciliar, a trav6s del mestizaje, las diferencias de razas y apo-
yada en el valor del concept de solidaridad que la caracteriza desde 6pocas
prehispAnicas, Am6rica Latina tiene que avanzar en la defense del multicultu-
ralismo como escudo de la protecci6n de su diversidad cultural frente at advance
avasallante del cosmopolitismo mediatico.
Este reto to debe asumir a trav6s de la construcci6n de una sociedad del co-
nocimiento que la conecte a la red que hoy sirve de column vertebral a todos
los process globales, dividiendo el mundo entire "conectados y desconectados".
La bioquimica, La ingenieria gen6tica y el desarrollo informatico no deben ni
pueden ser areas reservadas para los paises de alto desarrollo. Como titulares
de las dos terceras parties de la biodiversidad del mundo, tenemos much que
aportar en estos campos, raz6n por la cual se hace necesario un esfuerzo im-
portante de los paises de la region para impulsarlos.
La Agenda Global que presentamos es una puerta de entrada a la globaliza-
ci6n para que la crucen, con audacia, las nuevas generaciones latinoamericanas
que son, en ultima instancia, las unicas depositarias de ese valioso tesoro del
future que es el cambio.

V Encuentro de Ex Presidentes Iberoamericanos
Cartagena de Indias, Colombia, 22 de junior de 2005.








































FUNGLODE
FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIA Y DESARROLLO


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GANAR-GANAR EN LA ALIANZA

turismo -cultura


Por Melvin Pefia
La creaci6n y desarrollo de industries culturales, jalonadas por el turismo, apuntan hacia
una diferenciacidn y posicionamiento del destiny y la marca Rep0blica D:rminifaii. frente
a la comin oferta caribeha de arena, sol y agua. En una relacion ganar-ganar de ambos
sectors, la cultural agrega valor y diversificaci6n al product turistico national, mientras
que el turismo constitute un escaparate invaluable para promocionar la exportaci6n de
nuestros rubros culturales.














a industrial turistica dominicana ha empezado a dar
y consolidar pasos que avistan una diversificaci6n
del product turistico, desarrollando segments
como el turismo de golf, el turismo residential y pequefios
hotels pensados para atraer parejas y a los amantes del
ecoturismo, el windsurf, el rafting y el kiteboating. Incluso
ya se esta hablando de incursionar en el turismo de bu-
ceo, especificamente en Bayahibe, zona que el afio pasado
consigui6 la primera certificaci6n international Bandera
Azul para una playa dominicana.
Seriamos muy optimistas, sin embargo, si interpreta-
ramos estos proyectos puntuales del sector privado como
parte de una estrategia national dirigida a diversificar
nuestro product turistico; lo mismo que seriamos muy
mezquinos si no reconocieramos otras iniciativas puntua-
les de las nuevas autoridades, tendentes a configurar una
oferta complementaria que, a partir de nuestros valores
culturales, enriquezca y diferencie el destiny Repiblica
Dominicana frente a otros caribefios con los cuales com-
partimos atractivos comunes.
Son iniciativas relevantes, dentro de este context, la
creaci6n reciente de la Oficina de Cultura y Turismo en la
Secretaria de Estado de Cultura; los planes para desarro-
llar una Estrategia marca-pais a traves del Consejo Na-
cional de Competitividad, y los proyecto "Mares Unidos"
y "Expomundo Cultural Puerto Plata 2005" impulsados
por la Cancilleria de la Repiblica junto a los hoteleros de
Puerto Plata, con miras a convertir a esta provincia en un
destiny hist6rico y cultural del Caribe.
De igual manera merecen ser citados la puesta en mar-
cha de la Ruta Ecoturistica y Cultural de Monte Plata, por
parte del ministerio de Cultura; el program de animaci6n
cultural "Santo Domingo de Fiesta", de Turismo, Cultura y
la Asociaci6n de Hoteles de la capital, y el anuncio de la
Secretaria de Turismo de que pr6ximamente construira un
museo de artesania en Santiago y emprendera el rescate
de su area monumental para convertirla en una plaza tu-
ristica, hist6rica y cultural.
Quisieramos pensar que se trata de una estrategia
official concertada entire las distintas dependencias que
conforman el denominado Gabinete Turistico, con el pro-
p6sito de concretar la anhelada oferta complementaria
que permitira atraer segments mas sofisticados, con ma-
yor poder de consume que las masas seducidas por los
bajos precious de los paraisos "todo incluido".
Una encuesta reciente realizada entire los exclusivos
lectores de la revista norteamericana Smithsonian Ma-


gazine -un segment conformado por dos millones de
suscriptores de ingresos altos y con educaci6n superior-
concluy6 que, despues de las playas, la principal raz6n
para visitar el Caribe es la disponibilidad de experiencias
culturales.
Un 89%/ de los 1,500 lectores encuestados sefial6 que
tomaria excursions en los destinos elegidos; un 71% vi-
sitaria pueblos fuera de los enclaves turisticos principles;
un 650/o visitaria museos y galerias de arte, y un 54% par-
ticiparia en ferias y festivales locales.
Ademas, el studio sefiala que un 93% de los encues-
tados visit sitios hist6ricos cuando vuela hasta el Caribe;
un 84% investiga todo lo que puede sobre su destiny an-
tes de viajar; un 830/o averigua sobre la cultural e historic
mediante el encuentro con personas del lugar, visitando
los principles sitios de atracci6n y participando de ex-
periencias que son particulares del destiny; un 760/% toma
en cuenta el legado cultural y las oportunidades culturales
cuando planifica el viaje; y, finalmente, un 53%/ estd dis-
puesto a pagar mas por las nuevas experiencias.
Es decir, existe un potential muy atractivo y practica-
mente virgen en el aprovechamiento del capital cultural
de la Repuiblica Dominicana, que puede ser de tanto be-
neficio para la industrial turistica como para la industrial
cultural, pues al tiempo que la cultural national agregaria
valor a nuestra oferta turistica, el turismo ofreceria a la
cultural dominicana una vitrina para su exhibici6n y
exportaci6n.
El valor que la cultural esta en capacidad de agregar al
turismo no s6lo facility una diferenciaci6n y mejor posi-
cionamiento, sino que haria a este sector menos vulnera-
ble a la competencia de precious y menos dependiente de
la estacionalidad y de las piruetas de la moneda national,
como lo demuestra la encuesta de Smithsonian Magazine.
La conversion de los recursos patrimoniales en pro-
ductos turistico-culturales, como parte de la estrategia
official de la gesti6n turistica y cultural, incorporaria a la
comunidad como otro gran beneficiario del turismo, y, en
consecuencia, otro mas de sus promotores y defensores. A
la vez, el reconocimiento de la cultural como ente gene-
rador de beneficios econ6micos contribuiria a revalorizar
y reafirmar la identidad cultural national y el sentido de
pertenencia de los dominicanos.
Concretamente, de la misma manera en que el auge del
turismo ha servido para jalonar otras industries naciona-
les, como la agropecuaria, igualmente puede convertirse
en el generoso aliado que contribuya a hacer de la cultural


36 GLOBAL









































dominicana un rubro rentable, conform al prop6sito ex-
presado por las actuales autoridades de la Secretaria de
Estado de Cultura desde el principio de su gesti6n.
El portfolio cultural dominicano incluye una amplia
variedad de rubros exportables con vocaci6n turistica,
pero que, a diferencia del merengue, la bachata, el b6isbol
y la proverbial alegria y hospitalidad de los dominicanos,
permanecen escondidos ante los ojos del mundo.
El contenido de este portfolio cultural se empieza a
fraguar con los primeros habitantes de esta isla, cuyo le-
gado cultural logr6 sobrevivir al rApido exterminio de los
tainos por parte de los colonizadores. S61o en las cuevas
milenarias distribuidas por distintos puntos del pais se en-
cuentran cientos de pictografias y petroglifos que son un
tesoro invaluable de arte rupestre, por no hablar del en-
canto aventurero que tienen las citadas cuevas per se para
los amantes del ecoturismo o el geoturismo. Incluyamos
tambien en la herencia indigena los aportes a la lengua,
a la cotidianidad y a la gastronomia, entire otros aspects,
con suficientes elements para conformar concepts crea-
tivos en torno al legado aborigen.
La herencia hispanica, por supuesto, es otro gran
atractivo hist6rico y cultural, que tiene su expresi6n mas
tangible, en t6rminos de promoci6n turistica, en la Ciudad
Colonial y otras multiples primacias americanas, ademis
de toda la historic "mercadeable" que se puede tejer en
torno al encuentro de cultures que supuso la coloniza-
ci6n. (Cuenta el argentino Roberto Occhipinti, especialista
en temas de marca-pais, que cada 12 de octubre el mundo
pone sus ojos en la Repiblica Dominicana, en ocasi6n de
la celebracidn del Descubrimiento de America o Dia de la


Raza. Sin embargo, nuestro pais no hace nada por capita-
lizar esta oportunidad promocional, a pesar de que lograr
minute y medio en el canal de television CNN es una ex-
posici6n que "no tiene precio"). Finalmente, la herencia
africana, expresada a trav6s de la gastronomia, la muisica
y las creencias magico-religiosas, complete un tapiz de
gran potential para la atracci6n turistica, especialmente
expresiones musicales como el baile de palos, los congos,
el gagi, los guloyas, los atabales, etcetera.

Potencial invaluable
Lamentablemente, la Repdblica Dominicana se resisted a
pensar en este activeo" desde el punto de vista del apro-
vechamiento turistico. Mientras tanto, sus competidores,
estimulados por el 6xito de la Ruta Maya, estin actual-
mente conformando una "Ruta de la diaspora africana en
el Caribe", con miras a atraer al consumidor afro-ameri-
cano. Bermuda ha tomado la iniciativa, Curagao tiene ya
su museo, Belice investiga sus raices africanas, y ni hablar
de las ex colonies inglesas y francesas, cuya negritud ha
sido siempre motivo de gran orgullo.
Las artes plasticas y las artesanias constituyen otro
de nuestros rubros culturales con un potential invalua-
ble, como lo demuestra la excelente aceptaci6n que ha
tenido el Centro Le6n -que ha llegado a impresionar has-
ta a los directives del Louvre- y el hecho de que various
de los maestros nacionales gocen de reconocimiento y
aprecio en el extranjero, incluso, a veces mas que en su
propio pais. Datos del Banco Central correspondientes al
afio 2002, registran que el gasto de los turistas en compra
de regalos (artesanias importadas, ropas, souvenirs, ciga-


38 GLOBAL
















rros, ron y otros products) ascendi6 a 8.5% del total de
los ingresos por turismo, segdin refiere Sulamita Puig de
Gonzalez en su trabajo Industrias culturales: retos para
el desarrollo cultural (Varios autores, Colecci6n Biblioteca
Cultural, Funglode, Repuiblica Dominicana, 2004).
"Es decir, US$197 millones, monto mayor al generado
por cafe y cacao. La artesania tiene un amplio campo para
desarrollarse, sobre todo si se toma en consideraci6n que
un 80% de la artesania vendida en el mercado local es ex-
tranjera. Ademis de la distorsi6n cultural que represent,
esto significa tambien que estamos financiando el merca-
do de otros paises". Los cuadros haitianos que se venden
en el Malec6n de Santo Domingo y en las cercanias de los
resorts constituyen el mejor ejemplo de estos sefialamien-
tos de la subsecretaria de Cultura.
Por otro lado, el inusual dinamismo que ha tenido en
los ultimos meses la producci6n cinematografica y audio-
visual en Repuiblica Dominicana ha generado expectativas
firmes de que nuestro pais cuenta con una gran oportu-
nidad para desarrollar una industrial cinematografica que,
ademAs de producer resultados "contantes y sonantes", se-
ria un excelente escaparate para promocionar el destino
Repiiblica Dominicana.
En este sentido, figure en la agenda de la Secretaria de
Estado de Cultura la presentaci6n de un proyecto de Ley
de Incentive a la Industria Cinematografica y las Artes
Visuales, asi como la creacion del Instituto del Cine y la
Television. Ya los primeros pasos han sido dados para la
concreci6n de esta empresa, con la designacidn de los cri-
ticos de cine Arturo Rodriguez y Filix Manuel Lora como
director y subdirector, respectivamente, de la Direcci6n
Nacional de Cine.

Las industries culturales
Tanto Rodriguez y Lora, como el secretario de Cultura,
Jose Rafael Lantigua, han demostrado sobrada capacidad
para hacer de la cultural un rubro econ6micamente renta-
ble y para mercadear acertadamente el trabajo creative e
intellectual, como lo demuestran las exitosas experiencias
de la Muestra de Cine de Santo Domingo, organizada por
los primeros, y la Feria Internacional del Libro de la Repu-
blica Dominicana, rescatada, revitalizada y reposicionada
bajo la direcci6n del actual ministry de Cultura.
Esta capacidad organizativa y de ejecuci6n para gene-
rar autosuficiencia y rentabilidad econ6mica a partir de
la gesti6n cultural es 1o que hace creible el cumplimiento
de la agenda cultural para el cuatrienio 2004-2008, diri-


gida fundamentalmente a fomentar las Ilamadas "indus-
trias culturales". De lograrse la ejecuci6n de esta agenda
cultural, el destiny turistico y la marca-pais "Republica
Dominicana" serian grandemente enriquecidos con la
creaci6n de nuevos espacios como el Museo del Beisbol,
el Museo del Carnaval, el Museo Maria Montis y el Mu-
seo de la Dictadura. Otros proyectos de esta agenda que
estan lamados a impactar positivamente al sector son la
celebraci6n de las Semanas de la Cultura Dominicana en
distintas ciudades del mundo; un program de apoyo a la
artesania, y un proyecto de murales urbanos pintados por
los principles artists dominicanos.
Pero al margen de lo que esta por hacerse, existe ya un
conjunto de actividades que s6lo habria que promocionar
internacionalmente de mejor forma, el Festival de Jazz de
la Costa Norte y el Festival Musical de Santo Domingo,
los cuales podrian ser mercadeados a trav6s de concesio-
nes comerciales o mediante alianzas estrategicas con en-
tidades internacionales de promoci6n, como ha ocurrido
exitosamente con el St. Lucia Jazz Festival y el Black En-
tertainment Television.
En fin, que ideas no faltan y desde ya hay una can-
tidad de actividades casi infinita en las cuales turismo y
cultural pueden crear una alianza altamente provechosa
para ambas industries y para los dos ministerios impli-
cados, con la participaci6n del sector privado, ya sea en
calidad de patrocinador, o de sujeto active o creative de
acciones concertadas que tiendan a hacer de la Repiblica
Dominicana un destiny caribeio much mas interesante,
diferenciado, diversificado y atractivo.

Melvin Pefia es i I ',,, .V periodista y docente universitario.
Profesor de Comunicaciones 'i0i ii de '' i ,I y Relaciones
POblicas en la Maestria de Mercadeo de la PL" !' i. actualmnente
es vicepresidente de Relaciones Poblicas del Grupo I I. Ha ejerci-
do como consultor de comunicaciones de i ', erente de Co-
municaciones Corporativas del Banco Popular, editor de La Hevista
Economic del Listin Diario, editor economic del diario El Caiibe y
sub-editor del Departamento de Revistas del Lislin Diario.



















Arte del Caribe
CENTRO Y PERIFERIA PorMariannedeTolentino
Los iltimos 50 ahos de expresi6n plastic
en el Caribe muestran un arte mestizo,
una alianza entire tradici6n y modernidad,
entire las artes visuales del centro y de la
periferia. Alcanzar la paradoja de un arte a
la vez ancestral y actual, reinventando, est6
en el temperament, las convicciones y el
oficio del artist caribeho.


A la derecha, Escudo de Familia, Melquiades Rosario, Puerto Rico, 2002.

























































ror

















p71













































Congo, Ramon Oviedo, Rep0blica Dominicana, 1995.


H ace solo unos cuantos afos, si alguien pregun-
taba acerca de las artes visuales en el Caribe -a
excepci6n de muy escasos datos sobre Cuba y
Puerto Rico-, el silencio era la respuesta. Los unicos po-
seedores de datos culturales sobre la region eran historia-
dores, antrop6logos y arque6logos, pero las informaciones
se circunscribian al period precolombino, a la arquitec-
tura, a la misica, la danza, la cultural popular y la he-
rencia africana, sin abordar la creaci6n plastica. Razones
sobraban para ese desconocimiento.
Respecto al arte dominicano modern y contemporA-
neo, en acelerado crecimiento, existia una vaga y equi-
vocada noci6n de parentesco con los patrons formales
haitianos. Esa mutua y reciproca ignorancia empez6 a
reducirse en los afos 60 ante el incremento de las comu-
nicaciones regionales; en el caso dominicano, especifica-
mente despues de la muerte de Trujillo; luego, en forma
mais decidida en los aflos 70 y 80, y como un compromise
necesario a partir de los 90.
Siguiendo por la cuenca de las Antillas Mayores, he-
mos de mencionar los contacts con Puerto Rico y con
Cuba. La Bienal del Grabado Latinoamericano y el Caribe
de San Juan ha jugado al respect un important papel


institutional. Asi mismo, Casa de las Americas y el Centro
Wifredo Lam, en La Habana, con su Bienal Latinoameri-
cana, demostraron un interns calido y correspondido por
la region. Estos tres factors de caracter institutional ini-
ciaron un acercamiento multilateral, con un criterio de
selectividad en la escena artistic intra-caribefa.
Indudablemente, la Bienal de Pintura del Caribe y
Centroamerica, con cinco ediciones celebradas a partir de
1992 en Santo Domingo -y la pr6xima a celebrarse en
2006- ha sido el gran encuentro que revela a la Repiiblica
Dominicana el florecimiento del arte caribeio en su mas
de 20 territories isleflos, y, a la vez, la pujanza artistic
dominicana -obras, artists, museos, galerias, critica- a
sus vecinos de la cuenca. Finalmente, se descubre una ri-
queza plastica compartida entire paises de la region sin
importar las diferencias creadas a partir de sus anteceden-
tes coloniales disimiles.
Exposiciones como Carib Art, en Curazao, Indigo, en
Guadalupe, Caribbean Visions, en los Estados Unidos, Ca-
ribe insular: exclusion, fragmentacidn, paraiso, en Espa-
fia, y otros events, aparte de las colectivas e individuals
privadas en aumento, han fortalecido un movimiento ar-
tistico inter-caribefio. Debemos mencionar que, fuera del


42 GLCIAL















continent americano, se celebr6 en Paris, a principios del
1992, la primera muestra que pretendi6 abarcar todo el
Caribe, sentando un precedent, y que, en 1994, una se-
lecci6n de Carib Art viaj6 a la UNESCO, aunque sin obte-
ner los resultados promocionales esperados.
Se debe puntualizar que, a pesar de poseer rasgos
igualmente comunes, este discurso no abarca los paises de
"tierra firme" bafiados por el mar Caribe -como Mexico,
Venezuela o Colombia-, demasiado extensos y complejos
para esta comunicaci6n. Aunque enfaticemos el Caribe de
habla hispana, este articulo abarca el archipidlago en ge-
neral -aumentado por Belice, las Guyanas y Suriname- y,
por supuesto, a la vecina Repiblica de Haiti.

Arte local
Ciertamente, a todas las islas del Caribe viajaron artists
europeos, profesionales y aficionados, unos de paso, otros
estableci6ndose y modificando a menudo su vision occi-
dental, pero fue -en definitiva- en el Caribe hispano don-
de se inaugur6 un arte local, tanto por sus autores como

Uncertain Future, Kenneth Lawrence, Santa Lucia, 1999.


por sus temas, emparentado con la academia y los estilos
de Europa, fundamentalmente a partir del siglo XIX y de-
cisivamente desde los inicios del XX.
A pesar de que puede observarse una evoluci6n similar
entire los paises del Caribe de habla hispana, a diferencia
de Cuba y Puerto Rico, que desde finales del siglo XVIII
y durante el siglo XIX tuvieron maestros e iniciaron mo-
vimientos artisticos, en Santo Domingo los primeros pin-
tores importantes surgieron posteriormente. La situaci6n
empez6 a cambiar hacia los aios 20 -epoca significativa
para un despunte del arte latinoamericano en general- y
despues de 1940, cuando la impronta de la modernidad se
precis6. A partir de ese moment, Puerto Rico evolucio-
n6 mis lentamente hasta mediados de siglo; Cuba, por su
lado, desde los afios 30 demuestra una tendencia hacia
lo universal y luego hacia la abstracci6n, mientras que la
llegada a la Repdblica Dominicana de inmigrantes euro-
peos dio un fuerte impulse a la modernidad.
A pesar de sus diferencias, en los tres paises existe la
consciencia de que la identidad vernacula ha de trasmu-

Ciudad, Jane Girigori, Curazao, 1997.




























Gros Morne, Raymond Medelice, Martinico, 1999.


tarse y transitar por nuevos caminos estilisticos. Si no un
arte contemporAneo, fue la mentalidad contemporanea de
un arte en constant renovaci6n la que empez6 a surgir
entonces, a mediados de la decada de los 40.

Historia, geografia y cambios
Sobrecoge comprobar que, en ambitos politicos, adminis-
trativos, sociales y lingilisticos tan distintos -a las cuatro
lenguas oficiales hay que agregar 15 idiomas y dialectos
creoles- existen fechas y decadas claves en comdn. De la
misma forma se observan coincidencias en la aceleraci6n
de los cambios. Los acontecimientos politicos precipitan el
compromise creciente con un arte en mutaci6n: la Revo-
luci6n y el socialismo en Cuba, la muerte de Trujillo y la
lucha por la democracia en la Repuiblica Dominicana, el
status de Estado Libre Asociado en Puerto Rico.
Los afios 60 son un period clave donde los artists
del Caribe hispanohablante investigan mis y buscan len-
guajes figurativos ajenos a la complacencia y la superfi-
cialidad.
Si se traslada la mirada a los principles paises an-
gloparlantes, mas lentos en la ruptura de la tradici6n y
definiciones plisticas y renuentes a la pintura mas que
a la escultura, vemos que las inquietudes de las decades
de los afios 30 y 40 van a solidificarse despues de los
60 en torno a la independencia political del Reino Unido,
en dos direcciones: primero, la preocupaci6n sincera por
Ilevar el arte al pueblo, y, segundo, una politizaci6n de la
imagen que incluye la exaltacidn de las raices africanas y
el proclamado rechazo de las influencias de las potencias
coloniales.
En ese orden, Jamaica, Barbados y Trinidad han tenido
un liderazgo que sigue adelante, aunque seria injusto des-
conocer el aporte de los paises mas pequefios. En pocas
palabras, el fendmeno evolutivo de la plastica es bastante


similar en toda la cuenca caribefia, en aquella d6cada de
los aflos 60, pero con sus particularidades etnoantropol6-
gicas, sociales y political, segin las islas.
Si nos desplazamos hacia el Caribe franc6fono, en la
Repuiblica de Haiti, Guadalupe y Martinica se observa que
los afios 40, asi como los 60, fueron decisivos para for-
talecer la identidad cultural y fertilizer la producci6n ar-
tistica. Particularmente respect a las vivencias plisticas
guadalupefias y martiniquefias, la Segunda Guerra Mun-
dial funge de period catalizador.
En ese moment, se establecen centros locales de for-
maci6n artistic, y en la decada de los 60, nacen movi-
mientos por una pintura "criolla" fundamentada en el
orgullo de la negritud, y una actitud de resistencia po-
litica ante la presencia y la escuela francesas. En Haiti,
el Centro de Arte de Puerto Principe, creado en el afio
1944, el Foyer (traducci6n aproximada: hogar) de las Artes
Plasticas y galerias que, por los 60, buscan complementary
el reputado art naif como una expresi6n profundamente
haitiana, pero modern.
Igual observaci6n se impone en el Caribe holandes,
Curagao y Aruba, donde el arte modern empieza a tener
adeptos en los afios 30 y comienza la creaci6n de escuelas
de arte y museos, logrando asi afianzamiento tecnico y su
expresi6n propia antes del medio siglo. En la aspiraci6n
por encontrar un sello native, dos corrientes se marcan:
una mas vernicula, otra mas international y modern.
En el continent sur, pero asimilada al Caribe, Suriname,
naci6n desde 1955, rica en herencias, etnias y cultures,
tambidn marca un desarrollo decidido.
De la misma manera ha sucedido en la Repiblica
Dominicana, donde la pintura de la segunda ciudad en
importancia, Santiago, esta mis aferrada al lar natal,
mientras que la de Santo Domingo se encuentra mis per-
meada por las tendencies forineas, las europeas en un
principio y, ya a partir de los atios 70, las norteamericanas
y latinoamericanas, que llegaron a traves del muralismo y
sus grandes personalidades, esencialmente Tamayo, Lam,
Torres-Garcia y Matta.
Los filtimos 20 afios del siglo XX y el tercer mile-
nio incipiente se han caracterizado por la complejidad
anterior, que fomenta una diversidad bienvenida en los
discursos graficos (ilos mas postergados!), pict6ricos y es-
cult6ricos del area, al mismo tiempo que una firme toma
de consciencia aproxima el moment para la definici6n de
una est6tica antillana. El tiempo del mutuo conocimiento,
de una verdadera fraternidad caribefia en el arte, ha lle-


44 GLOBAL







































Landscape of an aftermath, John Cox, Bahamas,1999.


gado y siempre esperamos que ese florecimiento creative
alcance el reconocimiento fuera del continent americano.
En las 30 islas aledafias -si nos referimos a las principles
en superficie-, el apego a la identidad se manifiesta en el
sincretismo de distintos credos religiosos, la importancia
del element racial -predominando el negro y el mulato-,
fruto de las distintas migraciones.
En la epoca contempordnea, las mitologias persona-
les y colectivas -nuevas y viejas- van torndndose una
constant, dotada de infinitas variaciones temiticas y es-
tilisticas, con la fantasia mas desbocada o controlada. Se
puede afirmar que cuatro generaciones en plena actividad
interpretan las tradiciones rurales y urbanas, desmitifican
las instituciones o los personajes, tanto como se rebelan
en contra de la tecnologia, el consume, las imposiciones
culturales inconsultas.
Un compromise nuevo denuncia, en un enfoque mis
regional e international, los males de la globalizacidn, la
depredaci6n de la naturaleza, las desventuras de los in-
migrantes y la tragedia del SIDA -que ha hecho estragos
entire los artists del Caribe-. La pintura sigue siendo la
categoria mayoritaria, pero, en lo tridimensional, la insta-
laci6n ha emprendido un desarrollo particular, no s6lo en
la Repdblica Dominicana, Cuba y Puerto Rico, sino tam-
biWn en Trinidad -proyectos ecol6gicos entire islas vecinas
como el proyecto Big River-, Barbados y Martinica.
En las Antillas holandesas -incluyendo las mas pe-
quefiitas- esta evoluci6n se puede comprobar tambien: lo


demostr6 la exposici6n Identidad, ayer, hoy y manana, en
1999. A partir de esas multiples fuentes de inspiraci6n,
que se trasladan del mundo exterior al mundo interior,
las composiciones vibrantes de ritmos, de sustancia, de
colors, ejercen efectos verdaderamente encantadores, in-
tegrando lo sagrado y lo profano, la vida y la muerte, las
figures antropom6rficas y zoom6rficas, mediante signos
y simbolos que conservan su misterio. La simbiosis entire
arte, espiritu y tierra, que llega a lo concrete en textures y
mezclas arenosas, puede considerarse un fen6meno colec-
tivo en todo el Caribe.

Una fiesta
En la pldstica de las Pequefas y Grandes Antillas, iguales
formas, temas y trascendencias han florecido. En todas las
islas, lo que acentuamos como mestizaje racial y legado
afro-antillano no desprovisto de connotaciones political,
se ha metaforizado en formulaciones puramente plasticas
que combinan, alternan y fusionan la organicidad y la
construcci6n, estallan en una fiesta sensorial y privilegian
el sincretismo de las creencias.
Sin problems, la cultural popular se alia con lenguajes
contemporaneos internacionales. Alcanzar la paradoja de
un arte a la vez ancestral y actual, apropiandose y rein-
ventando, esti en el temperament, las convicciones y el
oficio del artist caribefo provenga el de Aruba, Baha-
mas, Barbados, Belice, Cuba, Curazao, Dominica, Grenada,
Guadalupe, Guyana, Haiti, Islas Virgenes, Jamaica, Mar-















tinica, Puerto Rico, Santa Lucia, Suriname, Trinidad o la
Republica Dominicana. El eclecticism y una gran libertad
ante las "modas" y las "bogas", que no se rechazan pero
se adaptan, se observan criticamente, se "criollizan". Esa
mezcla de absorci6n y reconversi6n parte de un intent,
es mas, de un prop6sito de definici6n regional. El postmo-
dernismo se practice desde hace dicadas en el Caribe, sin
alardes critics, desde la arquitectura hasta la pintura.
La ppoca actual es particularmente propicia para una
integraci6n de la plastica insular dentro de un contex-
to continental y universal. Los canones fijos, las normas
precisas, las "recetas" imperativas de antafio han desapa-
recido, cediendo ante la fantasia (casi) suelta del creador.
Y esa evoluci6n/revoluci6n permanent conviene a la
personalidad de los artists caribefios, estimulados y re-
ceptivos, siempre que respeten sus fuentes y antecedentes
culturales.
No deja de existir, entire los menos informados, el pre-
juicio de que un arte puramente intuitive domina el arte
caribefio, aun en la actualidad. Esa corriente, vigente, res-
petable y encantadora cuando es autentica, es reputada
por su fuerza en Haiti, pero no sobrepasa, aun en el arte
haitiano, la importancia de una de las expresiones visua-
les practicadas y creadores conceptuosos como Edouard
Duval-Carrie y Mario Benjamin, de importancia en el arte
contemporaneo international.
Cuando se estudia hist6ricamente el arte de la region,
se ve que, dentro de la tolerancia ideol6gica que carac-
teriza el Caribe en muchos aspects, no hay exclusiones
estilisticas, y que la critical -ino nos inhibamos en men-
cionarla!- suele contribuir a esa amplitud expresiva. Sin
embargo, un movimiento especifico no ha cesado en con-
tinuidad y expansion, desde los afios 50, y por tanto en el
arte contemporaneo, es el expresionismo.

Expresionismo caribefio
El expresionismo caribeflo, a partir de su perfil original
europeo, significa exuberancia, efusi6n, rebeldia, impul-
sos liberados, o sea, una formulaci6n acorde con el tem-
peramento y el sentir del artist antillano. En nuestros
expresionistas de ayer, la "nueva imagen" de hoy y pro-
bablemente la de mafiana, reina nuevamente el "mestiza-
je", combinandose con realism y surrealismo, alternando
y sumando la abstracci6n y la figuraci6n, seguin las op-
ciones individuals.
Ahora bien, como precursor de un "expresionismo an-
tillano", dramatic, visionario, sumergido en las entrafas


de la tierra, hay que sefialar a un dominicano, ejemplo
tipico de mestizaje e inmigrante por su origen, el pintor
Paul Giudicelli. Durante su adultez, Giudicelli jams pudo
salir al exterior por razones political. Lo guiaron la pasi6n
encerrada y un trabajo insaciable. De no morir a destiem-
po, hubiera incidido ain mas en el desarrollo de la plasti-
ca national y probablemente de la caribeia.
El expresionismo fue verdaderamente un modo de
"afirmaci6n" de la identidad, principalmente en el aspect
formal y la factura, que ha sabido evitar la estereotipia y
la repetici6n, defects frecuentes en muchos neoexpresio-
nistas europeos y latinoamericanos.
En ese expresionismo tipificante, las generaciones
del 80 y del 90 continuaron y demostraron una fuerza
pujante, que sigue la tradici6n del mestizaje estilistico y
tematico, que exterioriza sus ansias en la pintura y las
instalaciones, sin que olvidemos la grafica. Algunos son
exitosamente polivalentes en su trabajo. Mas ain, es cada
vez mas raro que un artist antillano se limited a un solo


Sin titulo, Ramon Oviedo, ::,Ililii. j Dominicana, 2001.


46 GLOBAL















lenguaje visual. Concursos, bienales y exposiciones, fo-
calizadas en las Antillas, organizadas dentro o fuera de
ellas, que hemos enumerado parcialmente, han permitido
comprobarlo. Su est6tica se convierte en una lengua re-
ferencial que absorbe tanto las tradiciones orales como
la continuidad de los valores antropol6gicos, sociales y
geograficos.
En sintesis, el expresionismo, desprovisto de tables
e imposiciones impregna las Antillas holandesas -hecho
ciertamente vinculado a la impronta de Holanda en los
studios y la practice del arte-, permea un sector impor-
tante del arte angl6fono -en particular Jamaica y Bar-
bados-, llega a los franc6fonos -a pesar de que Francia
no es un pais donde predomina el expresionismo-, Gua-
dalupe, Martinica, Haiti aun, y, por supuesto, florece en
el Caribe hispanohablante: en Santo Domingo, en 1950;
en Puerto Rico, en 1960; en Cuba, una decada despues,
como una manifestaci6n a la vez ideol6gica y estetica de
estremecimiento.


Sin titulo, Frank Loussaint, Haiti, 1999.

7r-.-ige


Los primeros ecos que nos Ilegaron del tercer milenio,
como las obras sobre papel de la exposici6n Entre lines
y las propuestas en multimedia para la IV y V Bienal del
Caribe -a finales de 2001 y 2003, respectivamente- con-
firman la simbiosis isla/caribe/mundo y pueden conside-
rarse como "contempordneos", segun la calificaci6n de la
critical de arte occidental.
Ahora bien, el artist caribefo, presionado por ciertos
curadores y la informaci6n international, debe cuidarse
de no perder su identidad y no adoptar formulas interna-
cionales, cuando no tenga dominio suficiente de su tecno-
logia y nuevos medios.
Si ellos pintan o dibujan, el graffiti, la mancha, la linea
convulsionada, el trazo versatil, el color suelto instrumen-
tan sus signos, generalmente organizados en una buena
composici6n. Si ellos montan instalaciones, la imagen e
imaginaci6n se pasea, entire desechos y reciclajes, obje-
tos perecederos o durables, aportes graficos, fotogrdficos
y pict6ricos, construcciones blandas o duras, tecnoarte -si
esta a su alcance- y tradici6n. El video ha aumentando su
frecuencia y su calidad, particularmente en la Repiblica
Dominicana. Estos nuevos rebeldes que asumen compro-
misos renovados de forma y de fondo, que van encon-
trando una causa, sobrepasan las fronteras islefias y sus
respectivos sistemas politico-administrativos para decla-
rarse "hijos del Caribe'.
El acabado final conforma estructuras s6lidas en lo fi-
sico y lo ideol6gico, casi siempre refiri6ndonos a la histo-
ria, al entorno, a la condici6n humana del caribefio y sus
avatares, sin olvidar la magia, un ingredient de todos los
dias. Lo pudimos observer en La fortaleza del arte con-
tempordneo, estupenda colectiva de instalaciones celebra-
da en Puerto Plata que, para nuestra sorpresa, interest a
un public masivo.

Conclusion
Este breve studio ha intentado sobrevolar analiticamente
la region del Caribe, insistiendo en los lltimos 50 afos de
expresi6n plastica, mostrando en nuestro "arte mestizo"
la alianza entire tradici6n y modernidad, entire las artes
visuales del centro y de la periferia.
La V Bienal del Caribe, celebrada el afo antepasado
en Santo Domingo, confirm una simbiosis de la cual los
caribefos se enorgullecen. Esperamos que su creaci6n vi-
sual, tan rica y diferente, un dia dejara de ser mal conoci-
da, cuando no marginada en el exterior. Haremos nuestra,
a manera de conclusion, la propuesta de un destacado









































Middle Passage, Earl Etienne, Dominica, 2000.
Sin tftulo, Ryan Oduber, Araba, 2002.
critic de Guadalupe, Jocelyn Valton, que nos parece pro-
poner una vision adecuada del arte antillano: "Expresar
su vision del punto de vista de su cultural sin quedar pre-
so del regionalismo, desarrollar una vision singular, en-
contrar una escritura que puede ser descifrada por una
mayoria sin caer en la difusi6n y el olvido de las luchas
a emprender todavia, hallar un lugar en el mercado in-
ternacional sin someterse a sus dictimenes, querer el re-
conocimiento de su trabajo sin esperarlo de modo servil,
asumir la posici6n de mediador entire las cultures, como
un aprendiz de brujo que introduce en su campo cultural
ideas y formas nuevas, nuevos concepts, nuevas tecni-
cas. iFermentos de revoluci6n, tal vez! En fin, mantener la
fe en sus valores, preservando al mismo tiempo un espiri-
tu de apertura propio de la region caribefia".

Marianne de Tolentino es director del Centro Cultural Cariforo
de la Republica Dominicana y editor de Cariforum, ademis de
miembro ejecutivo de la Asociaci6n Internacional de Criticos de
Arte. Ha formado parte del equipo de planificaci6n y curaduria de
las Bienales del Caribe y Centromerica en el Museo de Arte Mod-
erno y ha organizado varias exposiciones relacionadas con arte ca-
ribeio. Es miembro del Comit6 Organizador de la Bienal Nacional
de Artes Visuales y del Consejo Directivo del Jardin Botanico Na-
cional. Ha publicado el libro infantil Mi primer museo.


48 GLOBAL








CLAVESDLLMUNDO

* Las propuestas mas innovadoras

* Los analisis mas profundos

* Los temas de hoy


En la pagina que Funglode public en el peri6dico Hoy
Los trabajos de un extenso y cualificado grupo de colaboradores
que proceden de las mas diversas areas del conocimiento
Y en la web: www.funglode.org/clavesdelmundo


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La


edicion


Y EL MUNDO EN DESARROLLO


Por Rafael Martinez Ales
El mundo de la edici6n atraviesa un moment de profundas transformaciones. En los
pauses en desarrollo, los editors, amenazados con sucumbir frente los dictados de la
hegemonia de unos pocos, deben encontrar models propios que sean compatibles
con la presi6n globalizadora de hoy. La edici6n independiente, cuyo crecimiento
deberfa ser especialmente estimulado por political publicas, es la gran apuesta de
los paises pequenos para hacerse un hueco y neutralizar las tendencies avasalladoras
de los grandes operadores multinacionales.





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Los grandes grupos consiguen compensar la debilidad structural del sector con la diversidad financiera y de actividades. Foto: Pedro Jaime Fernindez.


ay un primer punto de partida: a partir de los
afios 70 es cuando el largo ciclo de la edici6n
traditional empieza a mostrar sefiales de cambio
profundo, cuando empieza la aceleraci6n de los movi-
mientos de concentraci6n. Entonces, la tecnologia apenas
formaba parte de las creencias de una industrial dema-
siado acostumbrada a mirarse el ombligo. Sus primeras
manifestaciones habian sido profetizadas al introducirse
el concept del "fin de la galaxia Gutenberg" y durante el
Congress Internacional de Editores de Mexico, en 1984,
cuando el president de Sony present el CD Rom.
Hasta 1993, en el gigantesco centro de la edici6n que
represent Frankfurt, no aparece un espacio dedicado al
mundo de la edici6n electr6nica, digital o numerica. Hi-
cieron falta nada menos que 30 largos afios para que esta
realidad hoy tan familiar fuera invitada a la mesa de la
cultural escrita.
Mientras tanto, un termino iba ganando terreno hasta
adquirir un protagonismo decisive: "las industries de la
comunicaci6n", para las que la escritura fue ocupando un
segundo lugar detras de la imagen y del sonido. Inquieta-
ba oir hablar cada vez mas de productss editoriales", en
lugar de libros, y de industriess de contenidos" en lugar
de editors. Y todos pudimos seguir un process imparable
sembrado de errors estrategicos y de adquisiciones, fu-
siones y reventas. Europa del Sur, Africa y gran parte de
Asia, asi como Latinoamerica, eran entonces una especie


de reserve con un crecimiento escasamente significati-
vo. Al mismo tiempo, se observaban con escepticismo no
exento de desprecio o incredulidad las primeras operacio-
nes importantes protagonizadas por Maxwell en el Reino
Unido, Wolters-Samson (despu&s Wolters-Kluver) en los
Paises Bajos, de Hachette y Presses de la Cite en Francia,
al compas de movimientos de semejante signo en Estados
Unidos.
Los grandes grupos consiguen, en el conjunto, com-
pensar la debilidad structural del sector con la diverse
y mas favorable estructura financiera de ciertas activida-
des diferentes, lo que permit contemplar el porvenir con
mas serenidad y reforzar su capacidad editorial mediante
el crecimiento externo, o sea, mediante la absorci6n de
sellos y empresas editoriales, principalmente en el campo
de los libros de referencia, cientificos y tecnicos.
Lo que estaba ocurriendo era trascendental, pero no
estamos seguro de que, como tantas veces ocurre, fuera
suficientemente estimado en su valor y en su profundi-
dad hasta que much mis adelante, cuando comienza a
sacrificarse el llamado capital simb6lico de las editoriales
y se dramatiza la dialectica entire financieros y creadores,
se empieza a analizar el problema, pero con mis carga
emotional que rigor.
Los components del consume del ocio y de los frutos
o servicios culturales son los que se estaban modificando.
La edici6n de aquellos afios empieza a enfrentarse con


52 GLOBAL














perplejidad manifiesta a un public nuevo que es menos
respetuoso con la escritura y mas exigente de informa-
ciones actualizadas: la multiplicaci6n de "6ltimos titulos
aparecidos" es la unica respuesta y esconde la disminu-
ci6n de las tiradas. El libro pierde su misterio.
/Qu6 habran visto estos extraios series que cultivan
las finanzas, se pensaba entonces, en unos tipos tan raros
como los editors, tan neur6ticos e il6gicos como impre-
visibles, para desear asimilarlos, ocupar su reducido habi-
tat y sustituirlos? Esta era entonces la gran pregunta que
se respondia con mas ironia que rigor. En el Frankfurt de
aquellos afios, la tipologia editorial se enriqueci6 con una
nueva clasificaci6n: los editors compradores y los que
estan en venta.

Segunda fase
Pero el mundo de la edici6n se habia hecho particular-
mente grande y la segunda fase de las concentraciones,
caracterizadas por afectar a todas las tipologias y por es-
tar protagonizadas por fuerzas que eran externas a la edi-
ci6n traditional, empez6 a transformar profundamente las
practices, subordinindolas a las exigencias comerciales.
La naturaleza de estos cambios, desde entonces, s61o
ha variado en intensidad y el mercado se hizo cada vez
mas present, con tal fuerza que ha venido generando
consecuencias irreversibles, perturbando o dificultando la
edici6n en los paises menos desarrollados. Esta segunda
fase de la concentraci6n represent para esta actividad
una suerte de combat desesperado en el que, visible y
rapidamente, parece que se esta perdiendo la batalla del
pluralismo y de la calidad. eQu6 papel podian jugar unas
industries editoriales localizadas en paises no alineados
con los grandes conglomerados empresariales con voca-
ci6n de constituirse en poderes sin control democratic
ni estatal?
En el marco general, en el piano econ6mico la res-
puesta mis frecuente ha sido la integraci6n regional. Los
bloques regionales se complementan en el piano interna-
cional por los nuevos tratados de comercio basados en la
doctrine de la libre circulaci6n de mercancias y capitals
que, si bien fueron inspirados por los grandes paises in-
dustrializados, encuentran ahora la horma de su zapato
en la toma de conciencia de los paises en desarrollo.
En el ambito de las industries culturales, la hegemonia
ejercida y reforzada en las decadas precedentes por los
majors o los holdings ha generado un fen6meno nuevo
caracterizado por un creciente movimiento de productores


.-V





Hoy, la internalizaci6n basada en la lengua com0n es bastante debil.

independientes que cada vez reclaman su espacio en la
industrial cinematografica, discogrifica y editorial y ven
en la future convenci6n sobre diversidad cultural que ne-
gocia la UNESCO, un important apoyo a sus tesis y a su
propia supervivencia.
Agrupaciones independientes, entire las que destacan
cada vez mas los editors, estin consolidindose en mu-
chos paises y comienzan a despuntar a nivel international
como una fuerza con la que se habra que contar de ahora
en adelante. El fen6meno es contagioso y los poderes pd-
blicos deben cuidarse much para no quedarse al margen,
incluso aquellos que no contaban con s6lidas infraestruc-
turas propias o que se habian debilitado.
En este andlisis "macro", en el ambito de la edici6n
el horizonte es incierto pero la esperanza es un parame-
tro valido y recomendable. Imputar todo cambio y toda
evoluci6n regresiva al fatalismo de la existencia de unas
fuerzas econ6micas irresistible -la globalizaci6n o los
oligopolios nacionales- es s6lo relativamente vilido, por-
que el campo editorial es suficientemente aut6nomo (es
decir, capaz de adaptar, segin su 16gica, cualquier cir-
cunstancia externa econ6mica o political) como para que
las estrategias editoriales encuentren su acomodo.
Gran parte de los paises latinoamericanos pertene-
cen al mundo en desarrollo. Nuestra internacionalizaci6n
basada en la lengua com6n es bastante d6bil frente a la
firmeza arrogante de las naciones o de los grandes con-











































Mis de 100,000 editors principles componen el sector international.

glomerados empresariales que se sienten garantes de la
denominaci6n commercial y de la supervivencia de una tra-
dici6n imperialista de caracter universal.
En el mundo de la edici6n international, compues-
to por mis de 10,000 editors principles, el Sur es d&-
bil. Para algunos grandes operadores, ni siquiera existe.
En los 180,000 m2 del gran escaparate representado por
Frankfurt, parecemos representar una cultural periferica.
Compramos 10 veces mas derechos de lo que vendemos.
El problema central de nuestra reflexi6n es, pues, aje-
no al area de nuestra lengua, puesto que nuestro papel
todavia, en el piano industrial y econ6mico, no es de-
terminante. El analisis de las relaciones de poder y de
concentraci6n dentro de este microcosmos, calificado asi
en tdrminos relatives, tiene la importancia que cada uno
le quiera dar segdn estemos delimitandolo en un deter-
minado encuadre temporal o hist6rico; los problems de
fondo de la edici6n, independiente de los conglomerados
que estan surgiendo, son parecidos a ambos lados del
oceano. Sus variantes tienen much que ver con algo que
podriamos Ilamar coyuntura econ6mica y estabilidad de-
mocratica. Los ciclos han cambiado su centro de gravedad
muchas veces.
Como editor he aprendido a considerar el Ambito de la
lengua espafiola como el terreno de juego neutral done


se ha venido descubriendo, lentamente, una industrial edi-
torial Ilena de contradicciones y complicidades.
La actividad editorial en lengua espafola se ha venido
sustentando en polos que han cambiado constantemente
de emplazamiento por razones mas de indole cultural o
political que por circunstancias econ6micas. La historic re-
ciente de la edici6n durante una gran parte del siglo se ha
movido a impulses de acciones voluntaristas, de militan-
cia cultural y no ha convocado capitals, ni ha desperta-
do el interns de los inversionistas. Mexico, Buenos Aires,
Santiago de Chile, Caracas, Bogota, Madrid, Barcelona...
han gozado ciclicamente de moments de esplendor edi-
torial y de decadencia segin la coincidencia de vientos
favorables y del desarrollo de movimientos intelectuales
de alta cualificaci6n.
A partir de los afios 70, se introduce un lenguaje dife-
rente de cierto contenido econ6mico. Digamos que se em-
piezan a manejar incipientes estadisticas. Y lo que 6stas
nos cuentan es que se produce un desarrollo exponencial
en terminos, pues, relatives, con tasas de crecimiento irre-
gulares que general desequilibrios.
La edici6n espafiola crece del orden de un 20% acu-
mulativo annual, en gran parte en perjuicio de la edici6n
en la region de Latinoamericana. Luego se suceden las
crisis locales: Argentina en 1973, Peri en 1974, Mixico
tambien en 1974, Venezuela en 1975 y poco a poco, con
recuperaciones puntuales y desastres localizados, llega-
mos al fondo del problema en 1983, que afect6 a la casi
totalidad de los paises latinoamericanos y es cuando se
pusieron en march nuevas estrategias que configuraron
nuestro present.
Desde Espafia, la incipiente industrial del libro surgida
a mediados de los afios 60 fue acompafiada de la idea de
la competitividad y la de considerar Latinoamerica sola-
mente como un mercado comprador mal abastecido y de
dificil acceso por su distancia. En los moments mas altos
de este process, America lleg6 a representar un 33% del
mercado de los libros que se producian en Espafia, tras
forzar un panorama que era bien diferente.
El signo de los intercambios y su estructura cuanti-
tativa y cualitativa ha cambiado y contimia cambiando.
La filosofia indiscriminadamente exportadora y en cierto
modo avasalladora que preside la d4cada de los afios 70
hace crisis en los 80 y se enfrent6 cargada de problems,
pero construida sobre la implantaci6n local; un process
que empieza por ser un maquillaje y terminal por cobrar
carta de naturaleza.


54 GLOBAL














Se desarrollan filiales -algunas existentes desde prin- Argentina, por ejemplo, ve el peligro en su actividad lite-
cipios de siglo- y se perfecciona el modelo con el apo- raria y al tiempo que su universidad pierde su autonomia
yo al desarrollo de industries locales. La competencia se hist6rica y se orienta hacia la venta de servicios deman-
racionaliza y se progress en la reciproca eliminaci6n de dados por el mercado, los editors agitan la bandera de la
barreras arancelarias, fiscales o de cualquier otro tipo. El profesionalizaci6n y de la internacionalizaci6n.
marco general tambien ha ido cambiando La industrial editorial dominicana se ha dejado arre-
simultaneamente. Primero esta la idea de
que ningin pais del area idiomatica es ca- batar o ha descuidado elements que cualquier


paz de producer toda la edici6n que pide su desarrollo
creciente demand de conocimientos; luego
el process se autoestimula y ya la edici6n espafola toma
la iniciativa de convertirse en plataforma de lanzamiento
de la propia creaci6n latinoamericana.
Se beneficia indudablemente del boom literario en un
moment en que la creaci6n en Espafia no atraviesa un
period especialmente brillante y la industrial editorial de-
tenta derechos de autor estrategicos para la demand de la
sociedad latinoamericana. Esta circunstancia favorece la
nueva implantaci6n ya iniciada en un area en la que hay
un exceso de demografia y una carencia de tecnologia.
Pero el crecimiento de estos intercambios, en los que
la actividad exportadora reduce su peso en terminos re-
lativos, no se produjo tambien en terminos cualitativos.
Como ocurre y ha ocurrido en tantos otros models, el
mercado que ya empieza a condicionar el propio creci-
miento de la industrial editorial en Espafia, juega su papel
de censor en el ambito de su propia actividad exportadora
o productora de ediciones en los diversos paises latinoa-
mericanos.
Nuestra funci6n de agents culturales, como viene
ocurriendo en todas parties, no supo defenders de la ten-
dencia banalizadora dominant en todas las estructuras
editoriales que se hacen grandes.

En Espafia
En Espafia se importa el fen6meno de la concentraci6n
empresarial y tambien exportamos esta nueva tendencia
creando pequefios o medianos grupos que en algunos
paises pueden desequilibrar el ecosistema local. Paralela-
mente, se exportan las dificultades que nuestras propias
empresas independientes sufren en Espafia. Ambas cosas
parece que lamentablemente coincide.
Pero el process tambien coincide con otros que no
deberiamos ignorar: durante esta iiltima decada, muchas
editoriales latinoamericanas propiamente dichas pare-
cen career que su existencia depend en gran media de
su vinculaci6n al mundo de la edici6n international. En


possible deberia empezar por recuperar.

De forma general, la tarea de los editors se aleja cada
vez mis de proyectos intelectuales locales y se alinea con
las tensions del mercado international del libro. Abando-
nan en cierto modo sus responsabilidades editoriales y la
industrial espafiola toma la delantera y se present como
broker international de los editors latinoamericanos.
Grupos espafioles como Santillana, S.M., Oceano, Edi-
ciones B y Planeta, junto con otros cuyo capital ya no es
espafiol (Plaza y Janes, Grijalbo, Anaya) refuerzan su pre-
sencia en Mexico, Argentina, Chile y Colombia y podrian
estar fagocitando las industries editoriales locales. Desde
1997, ademis, Espafia se ha lanzado sobre el mercado po-
tencialmente gigantesco de Brasil, adelantandose a otras
iniciativas de paises vecinos, de forma que hoy puede ha-
blarse de una nueva estructura del mundo de la edici6n
latinoamericana con una plural pero poderosa presencia
de los grupos editoriales espafioles.

La lengua comun
En general, para hacerjusticia, la inversion espafiola en el
ambito de la edici6n en America es bastante stable: los
editors espafioles invierten para quedarse y se quedan a
pesar de las dificultades locales que asumen como propias.
Las procedentes de otros paises -inversi6n norteamericana
o alemana, como Groliers o Circulo de Lectores-, constan-
temente desinvierten y fluctian, estin y no estan. Y ahora
quieren volver de otra manera, al olor de la bonanza.
La representaci6n todavia no ha concluido. El process
es reciente y tendri todavia muchas derivaciones, porque
la propia evoluci6n de la industrial espafola es incierta.
Mas grupos espafioles pueden pasar a manos de otros
conglomerados internacionales y de esta forma, propia-
mente, ya no podria hablarse, mas que de forma excep-
cional o residual, de una determinada nacionalidad de las
inversiones que controlan los nuevos conglomerados edi-
toriales. Parad6jicamente, cualquier buena o gran editorial
latinoamericana podrA ser alemana o anglosajona a traves















de este perverse mecanismo que utiliza a Espafia como
instituci6n interpuesta.

Ejemplos
Ejemplos no faltan. Y para encontrarlos no tenemos que
irnos muy lejos. La industrial editorial dominicana se ha
dejado arrebatar o ha descuidado elements que cualquier
desarrollo possible deberia empezar por recuperar, sin caer
en manos de las modas que otras industries imponen y
sin contribuir a la banalizaci6n. Ensayos, relates y poe-
sia de alta calidad no reciben el adecuado respaldo de la
industrial propia ni el apoyo de los medios de comunica-
ci6n. Poetas como Pedro Mir, Manuel Cabral y narradores
como Marcio Veloz Maggiolo, por ejemplo, son dificiles
de encontrar en las librerias dominicanas y su proyecci6n
no esta -ni en la ensefianza, ni en la actividad exportado-
ra- a la altura que les corresponde y, como consecuencia,
salvo que otra industrial ajena los descubra y los promue-
va, debilita la credibilidad creadora de un pais y limita las
posibilidades de salir de su bajo perfil international.
Los paises en desarrollo deben combinar la autocritica
con el esfuerzo por defender su diversidad.
Menci6n aparte merece el entorno tecnol6gico y sus
particulares implicaciones para el mundo del libro. Gra-
cias al impresionante desarrollo de las tecnologias, que
hoy concitan todos los esfuerzos de creatividad e innova-
ci6n, todos nosotros somos ciudadanos interconectados.
Las terminales m6viles constituyen un terreno predilecto
para una gran variedad de motors de bisqueda y no es
possible pensar en la edici6n sin dedicarles un pequeio
recuadro.
No podemos imaginar la edici6n del future y el papel
que en ella podrinjugar los paises en desarrollo sin tomar
en cuenta las espectaculares iniciativas que nos ofrecen:
Google esta preparando su biblioteca virtual, universal y
enciclopedica (15 millones de libros) y esta operaci6n pa-
rece que estara disponible en el relativamente corto pla-
zo de diez afios; la International Children Digital Library
(ICDL) promueve, desde hace ya dos afos, una colecci6n
digital de libros infantiles en todo el mundo, accessible
gratuitamente en linea; Google Scholar propone a estu-
diantes e investigadores la consult gratuita en linea de
publicaciones universitarias, articulos cientificos, tesis,
informes de investigaci6n, etcetera.
Y estos no son mas que unos pocos ejemplos. La his-
toria de la edici6n traditional no va a repetirse y el future
permanece abierto, inquietante, accessible, para socieda-


des desarrolladas o en desarrollo. Pero conviene tener en
cuenta lo que ha cambiado el mundo de la comunicaci6n
y no perder de vista la realidad. En la mayor parte de los
paises en desarrollo, los puestos de acceso a Internet, ade-
mas, crecen mis deprisa que los hAbitos de compra o el
numero de usuarios de bibliotecas.

La edicion independiente
AD6nde esta, pues, la edici6n independiente en este mo-
mento y en este Ambito latinoamericano? No podemos
responder que donde siempre estuvo, porque esto seria
radicalmente falso, pero tampoco es possible ir mas alli de
aventurarnos a reflexionar donde creemos que esta, qu6
significa y cuales son sus retos. La informaci6n disponi-
ble sobre la edici6n independiente es muy escasa. Desde
mi punto de vista lo es tanto en Espafia como en todos y
cada uno de los paises latinoamericanos.
Cuando comenz6 este largo ciclo de la edici6n que
ahora esta en plena transformaci6n, ningdn editor tenia
que adjetivar su actividad editor. PrActicamente, toda
empresa editorial era independiente. Es nuevo, verda-
deramente nuevo y constitute una originalidad hoy ser
independiente. Y en muchos casos es tan heroico como
necesario.
Cuando los editors se reunian en seminaries, ferias
o congress, normalmente se hablaba de libros; ahora se
hacen pron6sticos, se comentan las fusiones o adquisi-
ciones mas recientes y ya apenas se habla de libros. La
creatividad se ha refugiado en los Ambitos perif6ricos de
la industrial en casa de editors medianos o pequefios in-
dependientes a los que la calidad no les da miedo.
La edici6n independiente tiene, en general, un enorme
interns y la regeneraci6n de esta actividad -a la vez cul-
tural y econ6mica- constitute la salida de toda sociedad
en desarrollo, pues podria afirmarse que es la depositaria
de la calidad.
La amenaza al desarrollo editorial propio no procede
de la formaci6n de grupos espafloles, sino genericamente
de la formaci6n de grupos y no son precisamente los es-
pafoles los peores.
La linica estrategia possible es la de defender, como
editors, solidarios con otros editors independientes de
otros paises, las propias sefias de identidad. Es necesario
situarse en el campo de la oferta de libros y seguir de
cerca la evoluci6n de la demand. Bajo la perspective en
la que seriamente creo, de que la oferta crea la demand,
hay que posicionarse activamente contra los valores de la


56 GLOBAL












































El editor laado independent debe contribuir a luchar contra a censure del mercado y neutralizer a os grades operaradores
El editor Ilamado independiente debe contribuir a luchar contra la censura del mercado y neutralizar a los grandes operaradores.


Ilamada nueva economic, cuyo poder puede pero no debe
ahogar las convicciones que constituyen la fuerza reno-
vadora del tejido editorial; hay que pedir la colaboraci6n
puiblica local o international para intervenir y modificar
algunas de sus modernas perversiones.
El editor llamado independiente -que no es el que
solamente acaba de nacer y s61o es capaz de un corto
vuelo- debe contribuir a luchar contra la censura del mer-
cado y defender sus propios valores ante los de los lecto-
res, pues el piiblico no es la inica instancia cuyos gustos
hay que tender, cuando a menudo son vulgares o lamen-
tables. Abandonar el campo de la oferta es contribuir a
la banalizaci6n de la cultural; es aceptar pasivamente la
ideologia del mercado.
Esta figure es la gran apuesta de los paises pequefios
para hacerse un hueco y neutralizar las tendencies ava-
salladoras de los grandes operadores multinacionales. La
edici6n independiente debe ser tenida en cuenta cada vez
mas y su crecimiento debe ser especialmente estimulado
por las political piiblicas. Ademas, constitute la mejor he-
rramienta para apoyar el desarrollo de las industries edi-
toriales locales.
En el caso de la Repiblica Dominicana, ademas, como
pais en desarrollo que goza de una lengua de amplia y
creciente difusi6n, siempre se podra aprovechar esta


ventaja adicional con la que luchar contra las barreras
de cualquier tipo. Al mismo tiempo conviene no perder
de vista que la diversidad cultural es hoy el campo de
batalla de la cultural y constitute, en el Ambito editorial,
un terreno neutro a los efectos de diferenciar economies
desarrolladas y no desarrolladas. El horizonte esta abierto
de nuevo.
No hay razones objetivas para dejarse Ilevar por el
miedo al future, ni olvidar que si la incertidumbre result
inc6moda, es tambi6n el terreno mejor abonado para la
innovaci6n. Y la capacidad de innovaci6n no es una cua-
lidad inherente a los paises desarrollados.

*Este articulo es un resume de una conferencia pronunciada
en el Paraninfo de la Facultad de Humanidades (Escuela de Le-
tras) de la Universidad Aut6noma de Santo Domingo, en abril
de 2005.

Rafael Martinez Ales es editor desde 1967 y en la actualidad
ejerce como consultor editorial. Fue director-gerente de "Cuadernos
para el Dialogo", secretario general del Gremio de Editores de Ma-
drid, director del Instituto Nacional del Libro Espanol (INLE), director
de Planificacion del area de Ediciones Generales del Grupo Anaya y
director General de Alianza Editorial. Ha dirigido various cursos de for-
macion y fue representante de Espana en el Consejo del CERLALC.





























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J s un asunto de territorio". Es la frase con que el ar-
quitecto Didier Dominique iniciara a modo de afir-
maci6n su conferencia magistral "El future de la
citedra", dentro del marco del IV seminario Erwin Walter
Palm de Arquitectura y Urbanismo de America Latina y el
Caribe del afio 2001. El desarrollo de la economic siempre
se ha fundamentado sobre la base de la "comunicaci6n",
la cual propicia el intercambio; las condiciones gracias a
las cuales se construye la plataforma para su funciona-
miento estan ligadas al desarrollo tecnol6gico del mundo.
El soporte tecnol6gico ha tenido un profundo impac-
to en la lectura de las ciudades de hoy y su vision de
future. Actualmente, la movilidad constitute una de las
cadenas de expansion econ6mica mas importantes -nos
referimos a las fuerzas que se desarrollan a partir de la
economia- y es uno de los arguments principles de la
contemporaneidad -la diaspora dominicana y su presen-
cia en t&rminos de su soporte-. Todo esto lo entendemos
como el transport de un tiempo al mismo otro tiempo, en
donde, en muchas ocasiones, lo an6nimo y la ausencia se
apoderan del espacio: nos referimos a la noci6n espacial
que posee la singularidad cultural de cada individuo.
Los nuevos paradigmas (lo electr6nico: la web, la fibra
6ptica, la teenologia laser, la realidad virtual...) han tenido
un fuerte impact sobre el sujeto actual. Esto puede vi-


sualizarse comparando la relaci6n entire la fotografia y el
fax (nuevas formas de impresi6n; lo digital). Lo electr6ni-
co se define con relaci6n a la "media" y la "simulaci6n";'
la "media" produce ambigiiedad, ilevindonos a plantear e
interpreter lo que es o lo que podria ser. La tecnologia ha
traido consigo nuevas formas de representaci6n, nuevos
parametros de desarrollo del entendimiento en la manera
de representar el pensamiento.
"La economic contemporinea es una economic de la
desterritorializaci6n o de la virtualizaci6n. El principal
sector de la actividad mundial en volume de negocios,
recordemoslo, es el turismo: viajes, hotels, restaurantes...
La humanidad nunca antes habia destinado tantos recur-
sos a no estar ahi, a comer, dormir, vivir fuera de la casa
y alejarse de su domicilio. Si al volume de negocios del
turismo propiamente dicho se le afiade el de las industries
que fabrican vehiculos coaches camiones, trenes, barcos,
aviones), los carburantes para los vehiculos y las infra-
estructuras (rutas, aeropuertos), se concluye que casi la
mitad de la actividad econ6mica mundial estd al servicio
del transport. El comercio y la distribuci6n, por su parte,
hacen viajar los signos y las cosas. Los medios de comu-
nicaci6n electr6nica y digital no sustituyen el transport
fisico, muy por el contrario; comunicaci6n y transport,
como ya lo hemos destacado anteriormente, forman parte


60 GLOBAL














de la misma ola de virtualizaci6n general. En cuanto al
poderoso sector de la salud -medicina y farmacia-, tal
como hemos dicho, virtualizan los cuerpos".
La imagen, gran protagonista de la contemporanei-
dad, es el principal mecanismo de promoci6n, de venta:
el edificio es una imagen publicitaria, es el event mismo,
el acontecimiento. La imagen es contenedora del germen
de la manipulaci6n: la imagen perverse de la publicidad.
Esto entremezcla los valores hoy en crisis, que tambien se
convierten en simulacros: "Prohibi que hubiera imagenes
en los temples porque la divinidad que anima la naturale-
za no puede ser representada. Precisamente si puede serlo,
pero, Zque va a ser de ella si se la divulga en iconos? Su
desesperaci6n metafisica nacia de la sospecha de que las
imagenes no ocultan absolutamente nada, en suma, que
no eran en modo alguno imagenes, sino simulacros per-
fectos... desaparici6n virtual de Dios... y la manipulaci6n
mundana y spectacular de las conciencias... Disneylandia
es un modelo perfect de todos los 6rdenes de simulacros
entremezclados. En principio es un juego de ilusiones y
de fantasmas: los pirates, la frontera, el mundo future.
Suele creerse que este mundo imaginario es la causa del
exito de Disneylandia, pero lo que atrae a las multitudes
es, sin duda y sobre todo, el microcosmos social, el goce
religioso, en miniature, de la America real, la perfect es-
cenificaci6n de los propios placeres y contrariedades. Dis-
neylandia se present como imaginaria con la finalidad de
hacer career que el resto es real, mientras que cuanto la ro-
dea, Los Angeles, America entera, no es ya real, sino per-
teneciente al orden de lo hiperreal y de la simulaci6n".3
El Caribe y America Latina poseen condiciones tales
de adaptabilidad y una fuerte lectura de lo colectivo que
nos inserta dentro de esta otra lectura de lo ambiguo y de
lo contemporaneo: la superficie (goce del color; lo verde)


I- -1


que se genera a partir del campo de la cosecha del arroz
posee el mismo impact en t6rmino del trabajo que la
imagen de un triciclo cargando algo muy pesado en plena
via pdblica. Aqui la diferencia viene a estar expresada,
por un lado, en una imagen que contiene la proyeccion
del colectivo, de lo comunitario, de la region (como fuer-
zas latentes) y, por otro, en otra que proyecta la existencia
de la individualidad.

Primer trivium
Territorio Vision de lo incorporeo
Domi[nacidn] sobrefronteras y la perversidad de la linea: nue-
vos territorios-las Antillas.
"Desde que me case de buscar, encuentro. Desde que un riento
se me opuso, navego con todos los vientos".
F. Nietzsche, La Gaya Ciencia.
Entendemos esta cita como la esencia que impulsa a la
humanidad a dar respuestas, a dirigir y a concretizar sus
pasiones, pensamientos y determinaciones dentro del es-
pacio y el tiempo que nos toca vivir.
Vivimos en la era de la ausencia, del vacio como
element simb6lico en la composici6n. La velocidad
hace al mundo visible cada dia mas borroso. Desaparece
la diferencia entire paisaje y mapa; desaparece lo real
mediante la simulaci6n. No hay referencias claras,
desaparece el territorio, se hace todo.
La fragmentaci6n, condici6n inicial de las Antillas,
en constitute en unos de los arguments fundamentals
del paisaje antillano; evidencia, contradictoriamente, la
articulaci6n y desarticulaci6n de la region, potenciando el
sincretismo cultural y revelando su propia fragilidad. De
ahi su fuerza y.sus precariedades.
Esto lo vinculamos a la idea de naci6n. Primero, a
traves del sentido de pertenencia desarrollado por un
conjunto de habitantes dentro y fuera de un territorio
dado; segundo, asociAndola a la idea de igualdad ktnica
de pueblo.
Nuestra frontera, la de Haiti, se concretiza a traves
de dos mecanismos importantes que adquieren su
sustancialidad por medio de la p6rdida de las raices del
sujeto como cuerpo social. El primer mecanismo es el
Gobierno y su alegoria ideol6gica, el nacionalismo, que
funciona como un punto de suturaa" de la totalidad social;
el punto que sutura naturaleza/cultura y naturaleza/
simbolo. El segundo funciona como un mecanismo que
se construye como un nuevo sujeto aterrador al cual
se le atribuyen todas las condiciones y circunstancias,
































estructurando una interconexi6n que oculta la inversion
formal de la realidad, cuyo objetivo principal es crear una
ilusi6n 6ptica (por su concreci6n) que explica y aclara
un relate coherente, convirti6ndose en una trama que
justifica los acontecimientos. Es el punto referente stable
detrAs del flujo de las apariencias ocultas.
La representaci6n del territorio se inclina mas hacia
la interpretaci6n del "mapa", entendi6ndolo como un
instrument en si mismo, imagen y reflejo del territorio,
en donde 6ste pasa, en su calidad de interpretado, a un
segundo plano.
Entender el concept de territorio actual -de frontera,
borde, limite- es un asunto de dominio, poder y control,
principalmente, en donde cada lado es mas el otro en
la media que se aproxima, que se acerca -se hace mas
borroso- se desterritorializa la linea hasta llegar a la
unicidad.

Segundo trivium
Las ciudades-El espacio estriado... nuevos espacios
[Multiples pulsiones que concentran la tension]
Actualmente, la arquitectura pasa por un moment que
podriamos calificar de "dulce". EstA de moda. Cada pais
y cada ciudad cuenta, a escala international, con su
arquitecto "estrella", que tras un gran event -exposiciones
universales, juegos olimpicos o simplemente a partir de
proyectos urbanos especificos- imprime una imagen
singular dentro del concept de "marca ciudad" o city
brand.
Por la via de este concept, los actors locales pue-
den crear una estrategia coherente, diferenciada, capaz
de convertirse en ventajas competitivas que permitan la
diferenciaci6n con otras ciudades. Esto obliga a definir
los atributos racionales y emocionales de forma clara, de


manera que resulten dnicos, que puedan ser percibidos y
sostenidos en el tiempo4 como un product important del
mercado actual, como parte de la ciudad.
La ciudad y la arquitectura no han perdido su rol tradi-
cional, pero han asumido otros roles: ya no son el tel6n de
fondo del event, sino que constituyen el event mismo.
Los grandes protagonistas dentro de esta vision son los
centros hist6ricos: a traves y a partir de ellos se gesticula
y estructuran las ciudades, y se han constituido en punto
de apoyo del nuevo mercado.
Los centros hist6ricos poseen la condici6n de acumu-
lar presi6n, desde su formaci6n (tiempo) hasta su madu-
rez (espacios de encuentro que se superponen por capas
con un funcionamiento multidireccional: turismo, coti-
dianidad, rutas nocturnas). Su process es una catarsis de
tensions que marcan y constituyen su textura, sensible
y profunda (por su capacidad de conectarse en todos los
sentidos), de manera que poseen una gran capacidad de
reacci6n, aunque de una gran fragilidad capilar (por la
cultural ambiental que producen.
Aqui, el cuidado y el asombro son aspects deter-
minantes de sus habitantes. Esta realidad se hace mis
evidence en su multiple cotidianidad (mapas-rutas-ca-
minos-bordes-periferias: entendiendo el tiempo como un
element articulador entire ellos) y en la concentraci6n de
puntos o referentes (simb6licos) a partir de los cuales se
formula y se estructuran sus espacios (lo que subyace: de-
seo-poder-cultura-contracultura).
Es la conjuncidn de todos estos factors lo que hace a
los centros hist6ricos (ciudad consolidada-mdltiples em-
plazamientos con memorial) lugares apetecibles. En el caso
de Santo Domingo, la Ciudad Colonial ha experimentado
los ajustes y cambios en el tiempo, su capacidad de adap-
tabilidad (capacidad de cambio-rol-c6digos) la han hecho


62 GLOBAL



































Imagen 5


permanent y cada vez mis contemporanea (sus potencia-
lidades, sus oportunidades).
Entendemos su espacialidad contenida a partir de la
combinatoria de las sutilezas de su conformacion morfo-
16gica combinada: un plateau aterrazado, recorridos que
se pliegan, caminos fuera de ejes, sus rupturas y encuen-
tros con el mar... Aqui los bordes (periferia) adquieren una
connotaci6n especial, en donde la tension es mas fuerte,
se agudiza, se comprime y solapa a la ciudad. Estos, a
modo de conectores urbanos, no s61o expanden la ciudad,
sino que concentran la presi6n hacia la Zonaa", muchas
veces polarizando esta concentraci6n, provocando una es-
pecie de implosi6n en cadena que vincula y le da actual-
mente su sentido espacial.
Los centros hist6ricos, desde su formaci6n -a partir de
su condici6n inicial y de la espesura del tiempo acumu-
lado-, se han constituido como centros permanentes y de
trinsito al mismo tiempo que sorprenden y se construyen
con la cotidianidad.

Tercer trivium
[H]abitar-interior / exterior-adaptabilidad...
Una exploracidn hacia lo cotidiano
En su moment, el fuego se constituy6, dentro de la evo-
luci6n de la humanidad, no s6lo en un lugar protegido
y el primer referente profundamente simb6lico y comu-
nitario, sino en el centro del universe. Habitar es tema
ineludible de la arquitectura, no s6lo por una cuesti6n
de supervivencia, en donde lo fisico intervene de mane-
ra determinante, sino en lo referente a los aspects exis-


El constructor de caminos

Debe existir tnl c1amino por lodi se cruce
de un dia hacia otts dias sin necesitar del
tieimipo: estas fueron las ltiimas palabras
de mi abuelo antes de desaparecer en el ca-
lor de un dia de mai,'i.
A diferencia de los otros ifidtleios en las
lomas de Puerto Plata, a mi abuelo no le
obsesionaba la lil'ia o la sequoia, la abun-
aiic'ia o la es e ec ,e ls aepla. tacio'tes. Su
rcerl/Lera'7 olsesii. eran los caminos. Y no
tomarlos por asalto para descubrir su i,( o
su p'riaiilpio, ni siquiera seguir sus itayec-
torias en un rililp con una pluma de pavo.
Era mcis bien constriiirlo-, hacer caminos
doade a jiiajiii scr human se le hubiese
ocurrido que pudiera construirse un cami-
Ni. Para esto reducia sus herramientas a
un pico, un machete iastiado por la vejez, y
un pedazo de pledia de amolar.
Salia todas las mafianas bajo la protesta
de los nietos y de los hijos solteros que ain
ptiiiuiieciait en la casa: "que papd ya us-
ted estd muy viejo para eso", "que abuelo
ya la finca estd Ileno de caminos'" Hasta
que lograba amarrar dos trozos de batata y
unas lonjas de queso en un pafuelo anti-
guo, y salir, tlerdicidose en la leiania.
"Debe e.Crisl-' wi camtii, o por donde se cruce
de un dia hacia otros dias sin necesitar el
riiieipo", dijo esa raiiiaia ntieiras desapa-
recia tras los racimos de lloviznas blanca.
El abuelo no volvi6 mds.
Atin mamd dice que muri6 un dia de mayo.
Yo creo que el 'i'e. Que 6I estd alld, en la
mafrana, quizds abriendo, con sus rasticas
herramientas, otro camino hacia el future.

Jos6 Acosta
De este lado del cielo9





































Imagen 6


tenciales del ser human. Habitar, sus implicaciones, estA
vinculado a un "asunto de territorio", a otra escala, aun-
que con las mismas implicaciones de dominio y proyec-
ci6n de la existencia humana; a un "asunto de resistencia"
(la cueva como la matriz del alma) alli el hombre atesora
sus ultimas fuerzas, las que la intimidad genera y resguar-
da, convirtiendolas en algo ancestral, continuidad de su
existencia. Desde alli nuestro espacio-tiempo (la cultural)
se convierte en algo universal, atribuyendonos la capaci-
dad de desterritorilizarnos.
La sociedad, hoy, se caracteriza principalmente por su
condici6n de cambio, su celeridad, su capacidad de vir-
tualizaci6n, en donde la red de vinculos simb6licos se
constituyen a trav6s de la "media". La tecnologia se ha
encargado de construir una sociedad en processo": la vir-
tualizaci6n puede definirse como el movimiento inverso a
la actualizaci6n, la transformaci6n de una realidad en un
conjunto de posibles...5
Actualmente, el sentido del espacio-tiempo viene a ser
expresado fundamentalmente por la tecnologia -era de la
ausencia-. Le sigue al arte de la supervivencia, el arte ir6-
nico de la desaparici6n.6 El cellular, Internet, la realidad
virtual, los nuevos espacios, las nuevas velocidades, los
hipertextos, los 'hipercuerpos' (los implants y las pr6tesis
enturbian las fronteras entire lo mineral y lo vivo), son
nociones que nos revelan las nuevas sociedades, nos Ile-
van a otras dimensions: limits, bordes, estar de un lado
y del otro. Como intermedio, como "espacios intermedios"
(pagar un libro con una tarjeta de cr6dito). "Pero, Zc6mo


es ese espacio de tension entire nuestros propios limits,
entire un limited y el otro, entire una escala del limited y
otro, entire mi cuerpo y el otro cuerpo... que fluye y qud se
condensa?".7
El monitor es la virtualizaci6n de la inteligencia, es
hoy centro del mundo (poteau-mitan en tdrminos simb6-
licos)8, es el objeto que estructura en gran media la co-
tidianidad, el vinculo comunitario y la constituci6n del
sujeto.E1 hecho de [h]abitar implica una noci6n que se
relaciona tanto con el transcurso del tiempo como con su
duraci6n. Entendemos lo virtual o la virtualizaci6n como
un aspect desarrollado a partir de la proyecci6n y fun-
cionamiento de este tiempo-espacio.
Aqui, el tiempo se asume a partir de su constituci6n
mas pequeia: el instant (impulso electr6nico). La estruc-
turaci6n y construcci6n de la experiencia espacial de lo
cotidiano se acentua a partir de la experiencia de ciertos
moments, impulses, puntos de inflexi6n en donde el es-
pacio se desdobla (pliegue) y asume una noci6n dinamica,
diverse y multiple. La fotografia (el cine) evidencia estos
cambio. Primero el retrato estitico (la pose como repre-
sentante del tiempo), la cdmara instamatic, el "auto-foco",
la cdmara automatica, y la era digital. La noci6n de espa-
cio es complete y continue, lo frontal y lateral se unifican
al todo.
Interior o exterior, interior y exterior, interior-exterior,
interior/exterior... aqui el entendimiento del espacio viene
dado por la fracture del texto mismo (virtualizaci6n del
texto y del inter-medio), arrugamos el texto; las permu-


64 GLOBAL








































Imagen 7


taciones son inagotables, de ahi que surja el limited como
volume, material y energia al mismo tiempo (intermedio),
limits que sabemos que no son de la misma naturale-
za, los producidos por los mecanismos del control y la
economic mundial, y los producidos por el deseo, por la
necesidad...
Mapas, cartografia, el espacio, dependent del espacio-
tiempo, de moments, instantes que bajo las condicio-
nes actuales, de velocidad -celeridad- se hacen borrosos.
Habitar es secuencia: "La mente contemporanea tiende a
querer cambiar lo preestablecido en un period mis cor-
to", "adaptaci6n", es el nuevo termino para habitar estos
espacios de hoy.
Habitar, hoy, es opacidad, pliegue, refugio y resisten-
cia. Como la cultural actual, es una noci6n en process.


Juan Mubarak es arquitecto, graduado en la Universidad Nacio-
nal Pedro Henriquez Urefa, con un master en Arquitectura Tropical
Caribefa de la misma universidad. Ha compartido su labor profe-
sional con la docencia desde el aiio 1988. Premio Bienal de Artes
Visuales de Santo Domingo en 1993 y Premio Bienal de Arquitec-
tura de Santo Domingo en 1994, ha participado en exposiciones
internacionales y nacionales.


Notas
I Entendiendo por "media" tanto los medios de comunicaci6n
masivos como la "media" tecnol6gica que los soporta.
2Levy, Pierre, ,Que es virtualizacidn?. Buenos Aires, Paidds,
1998.


3 Baudrillard, Jean, Cultura y Simulacro. Barcelona, Kair6s,
1987; p. 30.
4 Cabrera, Jonathan, "Marca Ciudad: ser local, regional y glo-
bal", Aqui Santo Domingo. Abril-junio 2005.
5 Levy, Pierre, Ibidem.
6 Baudrillard, Jean, Les strategies fatales, Paris, 1983.
7 Shaney Pefia, "Des-limitaci6n", tesis UNPHU; asesor, Juan
Mubarak.
8 Poste que sostiene el techo del peristilo (cobertizo abierto o ce-
rrado para ceremonies y reuniones vudii), que tiene caricter sa-
grado, eje de las ceremonies, centro mistico y ritual considerado
como el punto medio del cielo en su ctspide y como centro del
inferno en su base. Citado por Deive, Carlos Esteban en Vodu y
magia en Santo Domingo, Santo Domingo, Taller, 1988.
9 Acosta, Jose, Poesia Junta, del poemario "De este lado del cie-
lo", Sistema Nacional de Talleres Literarios y Jose Acosta. Dirigi-
da por Jos6 Bobadilla, Santo Domingo, 2000.


Imagenes
1. Esquizofrenia, Amelia Cabral Diaz.
2 y 3. Una propuesta para habitar, Yuri Leonardo Cabrera.
4. Anteproyecto residencia familiar Dalbin/Acosta, Ciudad Mode-
lo. Arq. Juan Mubarak; colaboraci6n Arq. Yuri Leonardo.
5. Propuesta de Desarrollo Urbano: Ciudad Intermedia,Costa
Blanca, Boca Chica. Juan Mubarak, Alexis Cordones y Amin
Abel, Mauricio Dominguez (en la etapa inicial). Asesores: Mario
Corea, Omar Rancier y Crist6bal Valdez.
6 y 7. Ideas Urbanas para Santo Domingo, Juan Mubarak, Ruben
Hernandez, Ram6n Peguero y Alexis Cordones.




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CHICAGO

CIUDAD Y POESIA


Por Frank Baez
Chic.at o e::I la I aciuLdad duinde nialierlon figuiir r o:ti : l I E i- tr H Iiiig\.vay, Philip [ K. [ii:l. r Frint
Lo)ydt W right' es la ciudad del' jazz, del edifilco i: d'i alto del iInundolili d ,el vient'- le Perto ta bli, enll te,
I.ia rretI il:)ol que per d .cadaI ha i iflLliid:, i en genrlelaciO:c ie. de le toIeI tlavies de u :. revitas
y sus poetas En Chicag:i,. edifi i,:i tgente j ve'i o :. .. ,e ertt eteijeii enu i n'lo:.i: :1 e in imov'. iinento
CqLie se lihal:e poenida

V.____________________


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IIIZF~d~-A-~Ci


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Ezra Pound, fotografiado por Bill Brandt en 1928.


Puede decirse que la Poesia en Chicago nace en
1912 con la publicaci6n del primer nimero de la
revista Poetry: A Magazine of Verse. iQue ocurria
en la literature norteamericana de entonces? No much.
Por no decir que no ocurria nada. Y no peco cuando digo
esto, ya que incluso los mejores poetas y escritores norte-
americanos se encontraban en Europa en una especie'de
exilio sentimental.
La editor de la revista, la poeta Harriet Monroe, sabia
eso y estaba religiosamente interesada en transformar el
panorama literario y artistic del pais, asi como en di-
fundir los trabajos de poetas vanguardistas europeos y de
otras localidades del planet. Entre las primeras cosas que
hizo Monroe fue escribirle incansablemente a Ezra Pound,
que era uno de esos poetas que se hallaban fuera.
Se dice que las mejores cartas de Pound se encuentran
entire la correspondencia que mantuvo con la editor y
que la mayoria de estas guardian una relaci6n direct o
indirecta con la revista Poetry. Ademas de colaborar en
sus poemas y ofrecerle sabios consejos, Pound se convirti6
en el enlace o el relacionador piblico de los demas poetas
que se agruparian durante el period de la Primer Guerra
Mundial bajo el nombre de The Imagists y que publicaron
con regularidad en la revista; entire ellos T. S. Eliot, que
public por primera vez en la revista su memorable Love


song of Alfred J. Prufrock. The Imagists fue un nombre
acufiado por el critic T. E. Hulme y por una series de poe-
tas, basado en uno de los postulados del movimiento que
explicaba que la imagen debe prevalecer sobre las ideas y
la ret6rica.
Con el paso de los afios, la revista se convertiria en
el 6rgano de difusi6n de este important movimiento li-
terario: public sus manifiestos y los poemas de William
Carlos Williams, Amy Lowell, Edgar Lee Master, Vachel
Lindsday, Hilda Doolittle, Wallace Stevens, Marianne Mo-
ore y Robert Frost, ademAs de trabajos de poetas de otras
latitudes como el irlandes William Butler Yeats y el hindu
Rabindranath Tagore. Tambien poemas de Rupert Brooke
(considerado por la critical como el poeta mas apuesto de
todos los tiempos).
Varios de los poemas de Carl Sandburg que poste-
riormente aparecerian en el volume titulado Chicago,
de 1916, tambien fueron publicados en la revista. Sand-
burg naci6 en un pueblito de Illinois llamado Galesburg y
desde joven mantuvo una estrecha relaci6n con Chicago,
escribiendo continuamente sobre ella, principalmente tex-
tos acerca de la problematica social y poemas que pueden
verse como profecias de lo que es la ciudad hoy y de lo
que seguramente sera mariana.
La traducci6n que he hecho y que aparece abajo es del
texto introductorio del libro Chicago. En este poema se
describe la ciudad de una manera tan vasta y perfect que
pareciera que el poeta escribi6 desde un helic6ptero.

Chicago'
Carnicero para el mundo,
Fabricante de herramientas, Acumulador de trigo,
Niho que juegas con rieles y repartes la mercancia de la
naci6n,
Tormentoso, erizado, problemdtico,
Ciudad de los Enormes hombros,
Me dicen que eres malvado y yo les creo, porque yo he
visto tus mujeres maquilladas bajo las Idmparas de gas
seducir a los j6venes granjeros.
Y me dicen que eres terrible y yo respond: si, es cierto,
yo he visto el hombre armado matar y salir libre a matar
de nuevo.
Y me dicen que eres brutal y mi repuesta es: en los
rostros de mujeres y niiios yo he visto las marcas del
hambre cruel.
Y despues de responderles, entonces vuelvo nuevamente
hacia esos quienes se burlan de esta, mi ciudad, y les


68 GLOBAL














devuelvo su burla y les digo:
Vengan y mu6strenme otra ciudad con la cabeza en alto
cantando tan orgullosa de estar viva y ajada y de ser
fuerte y hdbil.
Lanzando magneticas maldiciones desde los empleos que
se amontonan uno a uno, he ahi un alto y osado luchador
viviendo sobre las ciudades pequefras y blandas,
Furioso como un perro salivando en espera de acci6n,
hdbil como un salvaje arrinconado contra la naturaleza,
Sin cabeza,
Palada tras palada,
Destruyendo,
Disefando,
Construyendo, destrozando, reconstruyendo,
Bajo la humareda, polvo sobre su boca, riendose con
dientes blancos,
Bajo la terrible carga del destiny riendose, como un
muchacho se rie,
Riendose hasta como se rie un' ignorante luchador que
nunca ha perdido una batalla,
Y alardeando y riendose porque bajo su mufieca estd el
pulso, y bajo sus costillas el corazdn de la gente,
iRiendose!
Riendose con la tormentosa, erizada, problemdtica risa
de lajuventud, medio desnudo, sudando, orgulloso de ser
Carnicero para el mundo, Fabricante de herramientas,
Acumulador de trigo,
Nifio quejuega con rieles y reparte la mercancia de la
nacion.

En uno de los primeros editoriales de Poetry: A Maga-
zine of Verse (junio, 1912) Harriet Monroe, quien muri6
en 1936 de un ataque cardiac mientras subia las ruinas
de Machu Picchu, escribi6: "La political de puertas abiertas
sera llevada a cabo por esta revista. Ojala que los grandes
poetas que estamos buscando nunca las encuentren cerra-
das, o con cerrojos, ante su vasto genio! Con este fin los
editors esperan mantenerse alejados de cualquier alianza
con classes o escuelas. Sus deseos son imprimir los mejores
versos en ingles que se estan escribiendo hoy dia, no im-
porta de d6nde vengan, quien lo escriba, o bajo que teoria
artistic estan escritos. La revista promete que nunca limi-
tara sus comentarios editoriales a un tipo de opinion".2
En los afios 50 la revista fue dirigida por el poeta Karl
Shapiro. Julio Cortazar se quejaba de que Shapiro era
apenas conocido en los paises de habla hispana y clama-
ba por alguien que se dignara traducir sus poemas. Hace


Abbie Hoffman a su regreso a Chicago. Fotografia de Jack Lenahan Chi-
cago Sun-Times.

unas semanas estaba leyendo Scratchings, a study of the
making, que el poeta escribi6 como una especie de auto-
biografia y en el que recuerda, entire millares de cosas, su
estadia en Chicago durante el period en que era editor de
la revista y todas las vicisitudes que ese trabajo implicaba
y que iban desde buscar nuevas oficinas a entablar alian-
zas estrategicas con millonarios capaces de subsidiary la
revista. Shapiro consideraba Poetry: A Magazine of Verse
(Poesia: Revista de Versos), como su favorite oximoron,
aunque despu&s se hartaria y lo cambiaria por Poetry a
pocos meses de instalarse como editor.
La revista Poetry continue publicandose hoy en dia
y, aunque no mantiene su status vanguardista, se sigue
considerando de suma importancia en los medios acad6-
micos y literarios internacionales. Meses atras se realize
un encuentro de editoriales y revistas al que asisti y don-
de pude observer este clisico just al lado de una revista
casera de temAtica punk y de otras mas editadas por en-
tusiastas poetas.
Como contraparte de la revista, a principios de los
aiios 70 un grupo de poetas de la ciudad de Chicago fun-
d6 el Poetry Center. Allen Ginsberg y William Burroug-
hs hicieron la primera lectura, que llen6 completamente
el auditorio del Museum of Contemporary Art y que dio
a conocer la nueva organizaci6n que se encargaria en
adelante de difundir las lectures y promover events y
concursos relacionados con la poesia y el arte en general.
Durante los siguientes afios, poetas de primera, segunda y
tercera categoria visitarian el centro.
Pero Ginsberg y Burroughs no son exclusivamente co-
nocidos en Chicago por esto, sino tambidn por hallarse
involucrados en el movimiento Yippie, movimiento que















seria acusado de esparcir el caos durante la convenci6n
dem6crata celebrada en esa ciudad a mediados de 1968.
El movimiento Yippie, cuyas siglas se refieren a una ex-
presi6n de alegria y al mismo tiempo significant algo asi
como Partido Internacional de la Juventud, era liderado
por Abbie Hoffman y Jerri Rubin. Hace unos dias me top6
con un libro de Abbie Hoffman en una libreria. Su titulo
era Roba este libro.
La idea de los Yippies era presentar un festival de mu-
sica, de poesia, de teatro y de protest pacifica. Pero al
alcalde de la ciudad, Richard Daley, el event le parecia
peligroso para la convenci6n e impuso un veto y alert
a la policia para que inspeccionara todo el process. Sin
embargo, a finales de agosto de 1968, estudiantes y acti-
vistas opuestos a la guerra de Vietnam empezaron a Ilegar
a la ciudad.

Yippies
El 24 de agosto de 1968 empezaron las confrontaciones
entire la policia y los yippies. En Lincoln Park, el poeta
Allen Ginsberg habia propuesto una forma diferente de
protest que consistia en entonar largos o-m. Caminaba
entire la multitud, se acercaba hasta donde estaban los po-
licias con escudos antimotines o se sentaba con las pier-
nas cruzadas rodeado de los demis yippies sin dejar de
repetir los o-m infinitos. Dias previous a la manifestaci6n
habia circulado un boletin que contenia lo siguiente:
"Boletin de la contrasefia magica. Jujitsu fisico. En
caso de histeria, la mdgica contrasefia es o-m, al igual que
o-h-m, que corta de un tajo las emergentes ilusiones. Pro-
nunciar o-m desde la mitad del cuerpo, diafragma o plexo
solar. Diez personas murmurando o-m pueden calmar a
uno. Cientos de personas murmurando o-m pueden regular
el metabolismo de miles. Mil cuerpos uniformados o des-
nudos vibrando en o-m pueden inmovilizar el centro de la
ciudad de Chicago llena de temerosos humans. Firmado
Allen Ginsberg, Ed Sanders. El o-m sera practicado en la
playa durante las ceremonies del alba con Allen y Ed."3
Sin embargo, en algun moment de la noche, se in-
terrumpieron los o-m y empezaron los ataques. Motines.
Bombas Lacrim6genas. Pedradas. Cristales de carros ajenos


Norman A. Porter, el poeta asesino.


ya que la policia rodeaba el parque y lo observaba todo
de una manera amenazante. En la noche, hubo un nuevo
enfrentamiento entire la policia y los yippies. Se arrojaron
bombas lacrim6genas. Se rompieron cristales de carros y
ventanas. Golpearon a los yippies con macanas mientras,
en alguna parte, uno de los organizadores gritaba con un
megAfono: "Peleen contra los cerdos".
Al dia siguiente ocurri6 lo mismo, y el 27 de agosto
una multitud de 4,000 personas se reuni6 en el Chicago
Coliseum a escuchar a Allen Ginsberg, William Burroughs,
Jean Genet, Timothy Leary, Arlo Guthrie, Norman Mailer
y Phils Olch, entire otros. El 28 de agosto Abbie Hoffman
fue arrestado. Los disturbios continuaron por semanas,
entire vandalism y bombas lacrim6genas, pero a media
que los dias pasaban los militants yippies empezaron a
retornar a casa.
Durante el juicio realizado a Hoffman, Ginsberg asisti6
como testigo. Estas fueron algunas de sus respuestas:4
"Yo fui con un mont6n de escritores al no cumpleafios
del president Jhonson en el Coliseum."
"El escritor Frances, Jean Genet, poeta y novelist. El
novelist americano, William Sedward Burroughs. El no-
velista Terry Souther, que escribi6 Doctor Strangelove. Y
yo. Todos escritores."
"Habia una gran multitud alineada en los alrededores
del parque y otra mAs ligera afuera del parque, casi en la
carretera, y habia una enorme multitud moviendose hacia


despedazados. El 25 de r r
agosto se suponia que Diez personas murmurando o-m pueden calmer a uno. Cientos
el festival debia empe- de personas pueden regular el metabolismo de miles. Mil cuer-

zar, pero solamente la pos uniformados o desnudos vibrando en o-m pueden inmovilizar
banda MC5 toc6 y no
durante much tiempo, el centro de la ciudad de Chicago Ilena de temerosos humanss.


70 GLOBAL















el centro. Todos nosotros nos moviamos hacia el centro, cuelas, poetas con las uhas sucias, poetas plomeros, poetas
y en el centro del parque habia un grupo de ministros y de ascendencia africana y latinoamericana que trabajaban
rabinos que habian elevado una gran cruz de casi 10 pies en las fdbricas de Chicago y que de noche escribian con
de alto en el medio del circulo de gente que estaba senta- las botas puestas y sin quitarse los uniforms.
da alrededor, quieta, escuchando a los ministros conducir En los Slam Poetry una persona se subia a un escena-
la ceremonia." rio improvisado y empezaba a leer un poema gesticulando
"Todo el mundo estaba sentado alrededor de la cruz, mientras las meseras pasaban con bandejas de cerveza, el
que estaba en el centro de cientos de personas, personas humo de cigarrillo se alzaba de los ceniceros y el public
alrededor del gran centro que se aproximaban a la cruz. que abarrotaba el bar dejaba de beber o seguia bebiendo,
Todo el mundo estaba cantando We shall Overcome y pero asentia, siempre asentia y seguia el ritmo de los ver-
Onward Christian Soldiers, creo. Eran himnos ya viejos. sos taconeando con los zapatos como si se hallaran en es-
Yo estaba sentado con mis amigos en un pequefio mon- tado de hipnosis. Entonces esta persona se iba a sentar y
ticulo entire la multitud que tenia la cruz en el centro. Y subia otra y luego otra y asi hasta que daban las cinco de
en el otro lado, habia un mont6n de luces deslumbrantes la mafiana, en que habia que declarar el ganador a traves
elevindose cientos de pies mds alld del terreno. El minis- de aplausos y silbidos.
tro levant6 la cruz y la tom6 hacia el borde de la multi- La mdxima representante de los Slams Poetry es Pa-
tud y la puso abajo y de cara a las luces deslumbrantes tricia Smith, que se ha mantenido invicta y que, si no me
donde los policies equivoco, decidi6 retirar-
estaban conglomera- Los, famosos y polkmicos recitals de poesia se y ahora se encuentra
dos. En otras palabras, en los bares de la parte oeste de Chicago se viviendo en Boston. En
ellos confrontaron a un poema llamado Pala-
la policia con la cruz denominaron luego, a media que el event bras escribi6: "Era diver-
de Cristo". "Despu5s, empezaba a causar controversial, Slam Poetry. tido la forma en que las


no se, pas6 un corto
period de tiempo, y hubo una explosion de humo y de
bombas lacrim6genas alrededor de la cruz, y la cruz es-
taba envuelta con bombas lacrimogenas, y la gente que
estaba cargando la cruz estaba cubierta por el humo de
las bombas lacrimogenas que empez6 lentamente a cubrir
la multitud."
"Yo me volvi y Burroughs dijo: 'han bombardeado la
cruz de Cristo'."
"Tome la mano de Burroughs y tom6 la mano de Terry
Southern, y nos pusimos de espalda a la cruz que estaba
cubierta con gas entire las luces deslumbrantes, las luces
de la policia que estaban brillando a trav6s de las bombas
lacrimdgenas en la cruz, y caminamos lentamente fuera
del parque."
Por esa 6poca comenzaria una tendencia que en los
afios 80 alcanzaria su climax y que se pudo mantener
hasta entrados los 90, aunque con el inicio del milenio
empezaria a descender vertiginosamente y a convertirse
en un vulgar negocio. Se trata de recitales de poesia en
los bares de la parte oeste de Chicago que se denominaron
luego, a media que el event empezaba a causar con-
troversia, Slam Poetry. Mucha de esta poesia era escrita y
leida por poetas que manejaban los autobuses de las es-


palabras volaban desde
mis labios sin detenerse". Ahora hablemos del poeta ase-
sino. Hace pocos meses apareci6 en las primeras plans de
los peri6dicos la noticia de un asesino al que desde hacia
afios el FBI venia rastredndole la pista y que se halla-
ba viviendo en Chicago con otra identidad y como poeta.
Se trata de Norman A. Porter, quien habia adoptado el
pseud6nimo de J. J. Jameson. La historic de Norman A.
Porter, alias J. J. Jameson, alias el poeta asesino, recuerda
un thriller de los afios 50 o 70. A los 21 afios Norman A.
Porter decide asaltar una tienda. Antes de marcharse con
todo el dinero, aniquila al joven dependiente dispardndo-
le a sangre fria en la cabeza. Al poco tiempo, la policia
lo arrest. Mientras espera juicio, logra escapar junto a
otro convict y en el intermedio asesinan a un official de
la policia. Nuevamente es atrapado y condenado por do-
ble asesinato a cadena perpetua, pero en 1975 el entonces
gobernador de Massachussets, Michael Dukakis, promulga
una ley donde se le descarga de uno de los asesinatos.
Durante los 26 afios que dura en prisi6n, Porter lee a
poetas como William Butler Yeats, describe poesia, edita
un peri6dico, estudia una carrera universitaria por corres-
pondencia y colabora con una estaci6n de radio. En 1985,
al ser trasladado a una circel de minima seguridad, Nor-




















































Abbie Hoffman.


man A. Porter huye, aunque esta vez sin asesinar a na-
die. Lleva una vida de fugitive. Se muda a Chicago donde
empieza a relacionarse con los poetas de la ciudad y a
former parte de events en contra de la guerra, la vio-
lencia y la injusticia. Incluso se hace voluntario de una
iglesia. Public poemas en revistas y un volume titulado
Lady Rutherfurd's Cauliflower. Se le conoce en el ambien-
te literario por su reputaci6n de poeta maldito, de grosero,
por golpear las mesas de los bares con un pufio, despa-
rramando las cervezas y voceando indiscriminadamente
durante los recitales de poesia: "Lee de una vez por todas
el maldito poema".
Cuenta histories en la que era soldado durante la gue-
rra de Vietnam, de las vidas que salv6 y los bombardeos
que detuvo. Vive en apartamentos que no paga. Siempre
anda sin dinero. Cuando la policia finalmente lo atrapa,
no pone ningun tipo de resistencia y tranquilamente dice:
"Fueron unos 20 afos muy buenos".


La poesia siempre estA en movimiento. La poesia se
transform, se autodestruye y renace constantemente. Pu-
dieramos comparar los pisimos poemas a las edificaciones
que se derriban para construir nuevos edificios y los bue-
nos poemas a los edificios llamados a perdurar. Chicago
es las Sears Towers, consideradas las mas empinadas del
planet; y de los edificios disefiados por Louis Sullivan
y Frank Lloyd Wright; del lago Michigan (que durante el
invierno se congela y sus olas se quedan petrificadas dan-
do la sensaci6n de que contemplas una postal); de Oprah
Winfrey y del Millenium Park a las seis de la tarde. Chica-
go es jazz, Al Capone, John Dillinger y Baby face Nelson.
Pero tambidn es el poeta asesino esposado y escoltado por
dos policies.
Chicago trata sobre las preocupaciones de la editor
Harriet Monroe por cambiar el panorama literario de los
Estados Unidos, del poeta plomero de rodillas que lee sus
poemas entire sollozos en un bar mal iluminado. Trata de
las descripciones industriales de los poemas de Carl Sand-
burg, de los Hare Krishna que cant6 Allen Ginsberg cuando
asisti6 de testigo a la corte de Chicago y de ahi a los versos
que debe estar escribiendo una muchacha de 14 afos, en
este mismo instant, encerrada en su habitaci6n. Esto il-
timo te lleva mas alto que cualquier ascensor de cualquier
edificio. Esto trasciende el Apocalipsis. Esto es lo que que-
da cuando cae el ultimo edificio y Chicago se convierte en
un recuerdo, en una parte de la mente, en un poema.

Frank Baez Rosario es poeta, narrator y psic6logo. Ha publicado
dos libros: Jarrdn y otros poemas y Lola, ademas de una series de
cuentos, poemas, ensayosytraduccionestanto en revistas nacionales
como internacionales. Trabaja en el area de la investigaci6n social
y actualmente reside en Chicago, donde realize un postgrado en
Diseho de Encuestas en la Universidad de Illinois.

Notas
SCarl Sandburg, Chicago poems. New York, H. Holt and Com-
pany, 1916, p. 6-7.
2 Poetry magazine, "A gallery of voices: an exhibition from the
Harriet Monroe Modem", Poetry Collection, the Joseph Regenstein
Library, the University of Chicago, May-October 1980. P, 24.
University of Chicago Library, 1980.
3 Chicago trial testimony, Allen Ginsberg. P 20. San Francisco.
City Lights, [1975].
4 Ibidem, P, 42 -43.
1 Patricia Smith, Big towns, Big talk. Cambridge, Mass.: Zoland
Books, 1992, p. 52.


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Sachs, 2004.


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Las zonas francas en el Siglo XXI:
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Iberoam6rlca, 2002.


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