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HIDE
 Front Matter
 Front Cover
 El cambio de las cosas
 Table of Contents
 Un nuevo modelo exportador y de...
 Entrevista a Luis Sepulveda
 Los recursos naturales y sus...
 Una aproximacion al poder
 Identidades hibridas en la musica...
 Un esbozo de las caracteristicas...
 Clio, laptop y el nuevo histor...
 Cultura: derecho humano fundam...
 Informe especial: la lucha incesante...
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Title: Global
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00073407/00002
 Material Information
Title: Global la revista de la Fundación Global Democracia y Desarrollo
Alternate Title: Revista global
Physical Description: v. : ill. ; 30 cm.
Language: Spanish
Creator: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Publisher: Fundación Global Democracia y Desarrollo
Place of Publication: Santo Domingo D.N. República Dominicana
Publication Date: 2004-
 Subjects
Subject: Economic development -- Political aspects -- Periodicals -- Dominican Republic   ( lcsh )
Globilization -- Periodicals   ( lcsh )
Democracy -- Periodicals   ( lcsh )
Spatial Coverage: Dominican Republic
 Notes
Dates or Sequential Designation: Vol. 1, no. 1 (abr. 2004)-
General Note: Title from cover.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00073407
Volume ID: VID00002
Source Institution: FUNGLODE
Holding Location: FUNGLODE
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 56356483
lccn - 2004699533

Table of Contents
    Front Matter
        A 1
    Front Cover
        A 2
    El cambio de las cosas
        A 3
    Table of Contents
        A 4
        A 5
    Un nuevo modelo exportador y de desarrollo economico
        A 6
        A 7
        A 8
        A 9
        A 10
        A 11
        A 12
        A 13
    Entrevista a Luis Sepulveda
        A 14
        A 15
        A 16
        A 17
    Los recursos naturales y sus conflictos
        A 18
        A 19
        A 20
        A 21
        A 22
        A 23
        A 24
        A 25
    Una aproximacion al poder
        A 26
        A 27
        A 28
        A 29
        A 30
        A 31
        A 32
        A 33
        A 34
        A 35
    Identidades hibridas en la musica popular contemporanea
        A 36
        A 37
        A 38
        A 39
        A 40
        A 41
        A 42
        A 43
    Un esbozo de las caracteristicas fundacionales del estado Dominicano
        A 44
        A 45
        A 46
        A 47
        A 48
        A 49
        A 50
        A 51
        A 52
        A 53
    Clio, laptop y el nuevo historicismo
        A 54
        A 55
        A 56
        A 57
        A 58
        A 59
    Cultura: derecho humano fundamental
        A 60
        A 61
        A 62
        A 63
        A 64
        A 65
        A 66
        A 67
        A 68
        A 69
        A 70
    Informe especial: la lucha incesante por perfeccionar la democracia
        B 1
        B 2
        B 3
        B 4
        B 5
        B 6
        B 7
        B 8
        B 9
        B 10
        B 11
        B 12
    Back Cover
        B 13
Full Text





FUNGLODE
FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIAY DESARROLLO



Santo Domingo, D.N.
22 de Febrero del 2007





Erich Kesse
George A. Smathers Libraries
PO BOX 117001
Gainesville, FL 32611-7001
USA


Estimado Sefior Kesse:

Por medio de la present, queremos extenderles nuestros saludos, al tiempo que hacemos
legar la colecci6n de los primeros catorce n6meros de nuestra Revista Global,
publicaci6n editada por FUNGLODE, de naturaleza multidisciplinaria, que canaliza las
reflexiones de la entidad y de la sociedad, buscando elevar la calidad del debate.

Es nuestro interns que la Revista Global sea parte de su acervo documental y disponerla
al servicio de la comunidad national e intemacional.

Reiterando nuestros sentimientos de estima y consideraci6n,

Atentamente,



Aida E. Montero Morales
Director, Centro de Documentaci6n & Gesti6n del Conocimiento
Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo
Calle Capit6n Eugenio de Marchena, No. 26, La Esperilla
Santo Domingo, Rep6blica Dominicana
Email address: a.montero(,funglode.org
Website: www.funglode.org











Calle Capitan Eugenio de Marchena #26.
La Esperilla, Sto. Dgo., Rep. Dominicana
T: 809-685-9966 F: 809-685-9926
www.funglode.org




^M^^^^^M^^^^^^^





ENFASIS



El cambio de las cosas

La vinculaci6n entire los contenidos de este nimero de Global es una amplia y he-
terogenea mirada al cambio de las cosas. Desde las fuentes "no-tradicionales" de
empleo hasta la expresi6n de lo popular a traves de la musica, la Republica
Dominicana esta expuesta -de distintas maneras- a las transformaciones que
sellan al mundo. Este process pasa por la gesti6n de los conflicts, por las formas
y los contenidos del Estado, por la ampliacidn de la democracia, por el acceso a la
cultural, por las formas literarias y por el entendimiento conceptual y real del poder.
Y estas mutaciones no se encuentran todas en el mismo nivel ni se desenvuelven
armoniosamente. Unas estan en march, como los manejos de las tensions
sociales; otras son causes de diferencias sociales fuertes, como los intentos de
cambios en el aparato estatal; y las hay cuyas necesidades apenas se plantean,
como los esfuerzos por crear condiciones para la generaci6n de nuevos nichos
que alberguen mano de obra. La exposici6n constant y generalizada al cambio
que hoy se vive en esta parte de la isla result de la integraci6n decidida y cons-
ciente a una globalizacion que obliga o impone adecuaciones. Estas ultimas se
combinan a su vez con las que devienen de la evoluci6n internal del pais. En las
paginas que siguen se describe y explica una. muestra de ellas y,en algunos casos,
sus autores emiten juicios de valores y asumen posturas. Global no es sl6o un
recipient para que dichas transformaciones sean conocidas,sino que las alienta y
las propicia con intencidn, con una intenci6n que persigue que sus realizaciones
contribuyan al desarrollo econ6mico, social y politico, y a que su poblacidn sea
menos pobre, mejor educada y mas integrada socialmente.


Carlos Dore Cabral




















6-UN NUEVO MODELO EXPORTADOR
Y DE DESARROLLO ECONOMIC
Por Eddy Martfnez
El viejo modelo economic desarrollado en los jlrii,.,
20 anos en la Republica Dominicana,que se sustenta en
los sectors de zonas francas industriales, la industrial
exportadora y el turismo, estj obsolete. Es el moment
de dar paso a un sistema que aproveche las tendencies
mundiales basadas en el desarrollo de las tecnologfas
emergentes y el conocimiento.

14-ENTREVISTA A LUIS SEPOLVEDA
Por Kenny Cabrera
GLOBALentrevista en exclusive al escritor chileno en su
casa, en Asturias, Espaia, donde reside desde hace siete
anos. El autor de Un viejo que leia novelas de amor y
Mundo del fin delmundo habla de la segunda pelicula
que rodara -el pr6ximo aio-,de Pinochet,de Allende,de
suenos y de batallas perdidas,entre otras cosas.

18-LOS RECURSOS NATURALES Y SUS
CONFLICTS.
Por Manuel Serrano
El uso de los recursos naturales es, cada vez mis, una
fuente de conflictos.Los cambios en la economic y en la
cultural y la forma de manejar unos medios que hasta
hace poco se consideraban dones inagotables provocan
el aumento las tensions. La mezcla de intereses que
confluyen en este terreno Ilevan a una la necesidad de
contar con herramientas adecuadas para su manejo.

26-UNA APROXIMACION AL PODER
Por David Alvarez Ma rtin
En el studio del cambio es done surge todo intent de
.- plh:.j:Ii:o i sobre el poder.Si no i. Tii:. jn transformacio-
nes, no tendria sentido hablar de este. El texto busca apro-
ximarme al fen6meno del poder en cuanto eje explicativo
de toda ir.nr ifi:rn i1j:inri en la realidad de lo social.


Informe especial
LA LUCHA INCESANTE POR
PERFECCIONAR LA DEMOCRACIA
GLOBAL public el resume del informed del PNUD La
democracia en America Latina: hacia una democrada de
ciudadanas y ciudadanos, cuyo prop6sito es evaluar la
democracia en la region no s6lo como regimen electoral,
sino como una "democracia de ciudadanos". Una gran
iniciativa del organismo de Naciones Unidas en el cami-
no de entender el desarrollo como un process que des-
borda las variables y realidades econ6micas e incluso las
sociales, para comenzar a considerar tambien las politi-
cas. (Con introducci6n de Carlos Dore Cabral).

36-IDENTIDADES HIBRIDAS EN LA
MOSICA POPULAR CONTEMPORANEA
Por Bernarda Jorge
En muchos parses de America Latina, un numero cre-
ciente de musicos y productores del imbito popular estin
embarcados en un process de renovaci6n creative me-
diante diferentes estrategias expresivas y de mercado,que
van desde la reinvenci6n de tradiciones musicales aut6c-
tonas hasta las mezclas de -:.il, y formas de la musica
electr6nica de la mis diverse procedencia.
:'ohlifei ji los estilos "sin fronteras",las "misicas del mun-
do" y las fusiones de generous locales e internacionales,
"ii :.i.,-,,nd,::.i o creando "identidades hibridas".


4 GLOBAL









L v


44-UN ESBOZO DE LAS CARACTERIS-
TICAS FUNDACIONALES DEL ESTADO
DOMINICANO
Por Leopoldo Artiles
El articulo tiene por objeto dilucidar la naturaleza y la 16-
gica de los orfgenes y la evoluci6n del Estado dominica-
no en el siglo XIX, mediante un esbozo de su desarrollo
hist6rico, hasta Ilegar a identificar los cambios que sufre
hacia fines de ese period, que anuncian el dilatado y
contradictorio process de modernizaci6n del siglo XX,
que aOn -en el siglo XXI- no culmina.

58-CLIO, LAPTOP Y EL NUEVO
HISTORICISMO
PorRuben Lamarche
La historic y la ficci6n, dos ireas tradicionalmente in-
compatibles, se erro.jlirni-r,.jia en la academia y en el
Ir:ii r, tli; :rii : editorial, en la investigaci6n y la herme-
neutica, para instituir la utopia literaria que antes era
anatema: Ia ficci6n hist6rica.

64- CULTURAL: DERECHO HUMAN
FUNDAMENTAL
Por Luis O. Brea Franco
La cultural es la actividad humana que fundamental el
ejercicio de las 'il-i ra .l; y que proporciona una dimen-
si6n constituyente al desarrollo human integral, pues
otorga la ':.oIblilhidll de entender cuil es la propia situa-
ci6n y cuiles son las posibilidades y oportunidades que
tenemos de alcanzar los suenos de il,,:,,1.jJ y powder
cambiar el mundo de acuerdo con ellos.


Reit Globa











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Kilia ILan







Aid E. Monter*41 4








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Hoy, mas que nunca, la Re-
publica Dominicana requie-
re de un nuevo impulso en I
sus actividades productivas
generadoras de riqueza para
garantizar el crecimiento eco-
n6mico y el desarrollo en el
corto, median y largo plazo. El
viejo modelo de los ultimos 20
aios, que se sustenta en los sec-
tores de zonas francas industriales,
el sector exportador national y el turismo,
debe dar paso a un sistema que aproveche las
tendencies de la economic mundial basadas en
el desarrollo de las tecnologias emergentes
y el conocimiento.


6 GLOBAL




































coNOMAlCO


D@ ~VUEVO mtOQO


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f~C w* *'*


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Durante la decada de los 90, la Repuiblica Dominicana re-
gistr6 uno de los mayores indices de crecimiento econ6mi-
co de toda la region de America Latina y el Caribe'. El im-
presionante incremento sostenido de la dicada de los 90
cre6 grandes expectativas sobre el future del pais: era uno
de los casos mas exitosos y, junto con Chile y Costa Rica,
constituia un modelo de obligada referencia en nuestra re-
gi6n. Actualmente, sin embargo, transit por medio de una
several crisis econ6mica, incluyendo una drastica reducci6n
del valor de la moneda, lo que ha determinado un fuerte
deterioro en la calidad de vida y un aumento en los nive-
les de incertidumbre de la poblaci6n. La gente esta preo-
cupada por soluciones ante el problema fundamental que
confront hoy: la falta de nuevas oportunidades de empleo
productive y generaci6n de ingresos para una poblaci6n
creciente que se incorpora a las actividades econ6micas.
El pais necesita aumentar y diversificar su base ex-
portadora y mejorar los niveles de atracci6n de inver-
si6n extranjera direct, asi como estimular la inversi6n
dom6stica privada, con miras a enfrentar el cr6nico dd-
ficit en su balanza commercial y la balanza de pagos, fre-
nar la devaluaci6n de la moneda, el decrecimiento eco-
n6mico y el desproporcionado aumento de la deuda ex-
terna, y, sobre todo, reducir los niveles de desempleo. En
especial, la Reptblica Dominicana require enfrentar
exitosamente los desafios que confrontan algunos de los
sectors que han sostenido el ciclo econ6mico durante
los iltimos 20 afios, particularmente las zonas francas
industriales, el sector exportador national y el turismo,
dando paso a un modelo que tome provecho de las ten-
dencias de la economic mundial, basado en el desarro-
1lo de las tecnologias emergentes y el conocimiento.

Un model mas adecuado
En el caso de las zonas francas, el modelo inicial apoya-
do en la fabricaci6n de products de consume masivo,
principalmente de prendas textiles, que absorbe la ma-
yor parte de la mano de obra total que genera el sector,
ya no result el mis adecuado para general nuevos
puestos de trabajo y mayor cantidad de divisas. De he-
cho, la cantidad de empleos director generados por el
sector de las zonas francas se ha reducido en los iltimos
aflos, bajando del nivel maximo de 195,262, alcanzado
en el afio 2000, a unos 175,000 en 2003.
A pesar de su importancia en la estructura de ex-
portaciones del pais (alrededor de un 50% de las ex-
portaciones de zonas francas), las exportaciones de
ropa confeccionada y textiles2 hacia el mercado nor-
teamericano muestra signos de estancamiento y, en


En este scenario, se hace
obligatoria la b squeda de
nuevas alternatives que pue-
dan general, conjuntamente
con los sectors ya tradicio-
nales, mayores flujos de in-
version y de exportacibn de
bienes y servicios, asi como
de nuevas fuentes generadoras
de empleos de calidad
algunos renglones, retroceso, especialmente si el
andlisis se hace sobre la base del comportamiento re-
lativo de la industrial en otros paises competidores
que vienen ganando terreno rfpidamente.
Asi, por ejemplo, las exportaciones de ropa fabricada
en la Repiblica Dominicana y dirigidas hacia el merca-
do de Estados Unidos, medidas en volume (M2) crecie-
ron en un anemico 2.02% en 2003 con relaci6n al afio
anterior, y decrecieron en un 2.1%/ cuando se miden en
terminos del valor en d61ares3. Este comportamiento re-
fleja una significativa p6rdida de competitividad, ya
que muestra un crecimiento muy por debajo del que tu-
vo el total del mercado, que fue de un 10.28%/, e infe-
rior al crecimiento exhibido por casi la totalidad del
resto de economies de la region del Caribe y Centroa-
m6rica. Igualmente, el comportamiento de las exporta-
ciones de articulos textiles palidece al ser comparado con
otro formidable competitor: China. La irrupci6n en el
mercado intemacional de este pais, que se ha convertido
en una de las principles fuentes suplidoras de products
manufacturados del mundo, ya ha causado significativas
desviaciones del comercio y de la inversi6n de muchos
paises que, al igual que la Reptiblica Dominicana, tradi-
cionalmente habian venido suministrando prendas de
vestir y otros products manufacturados hacia Estados
Unidos La p6rdida de competitividad se observa al ana-
lizar la participaci6n de la Repfiblica Dominicana en di-
cho mercado, pasando de un 3.01% en 2002 a un 2.75%
en 2003 del total importado por los Estados Unidos.
En adici6n, otros competidores, tanto en el ambito re-
gional como extra-regional, han venido erosionando la
base competitive que mantuvo el pais durante un buen
trecho en los afios 80 y 90.
Por otro lado, se ha visto mermar la generaci6n de in-
gresos en moneda fuerte a partir de las exportaciones de
los commodities tradicionales, tales como cafe, cacao,
azicar y tabaco, que se ven afectados por los vaivenes de
precious intemacionales y la demand mundial. Mientras


8 GLOBAL















Exportaciones de la Republica Dominicana en millones de d6lares
1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Valor Valor Valor Valor Valor Valor Valor Valor Valor Valor
TOTAL GENERAL 2,048.1 2,542.9 2,393.6 3,272.3 3,824.8 3,838.6 4,113.4 3,624.0 3,751.9 4,060.3
Nacionales 626.2 778.2 772.5 958.2 764.6 638.2 762.1 685.7 851.1 878.4
Tradicionales 266.3 275.8 297.5 33.7 301.8 144.9 137.1 130.8 153.4 166.4
Minerales 201.5 289.1 254.4 247.0 142.9 146.3 239.8 146.3 160.8 205.3
No tradicionales 158.4 193.4 220.0 377.3 319.8 346.6 385.2 408.6 536.9 506.7
Fuente: Banco Central de la Repdblica Dominicana y Centro de Inversi6n y Exportaciones (CEI-RD)


en el period 1994-1998 la Republica Dominicana ingre-
s6 un promedio annual de US$295 millones por concept
de las exportaciones de products tradicionales, s6lo lo-
gr6 acumular US$146.8 millones en promedio annual du-
rante el siguiente quinquenio, 1999-2003. Asimismo, a
pesar del sostenido aumento que han registrado, se obser-
van series limitaciones en la capacidad de oferta exporta-
dora en el caso de los llamados products no tradiciona-
les, los cuales confrontan una creciente competencia de
los paises asiaticos y de otros paises latinoamericanos.
Las exportaciones de 2003 sumaron US$878.4 millones,
que represent un aumento de solamente un 3.2% con res-
pecto a 2002, y US$80 millones menos que el total exporta-
do en el afio 1997. Igualmente, no deja de ser preocupante
el hecho de que otros sectors de la economic dominicana
que han demostrado gran dinamismo, como es el caso del
turismo, tambi&n confrontan series retos, entire los que se
encuentran factors como la emergencia de nuevos com-
petidores y una mayor diversidad de opciones de produc-
tos turisticos en la region del Caribe y Centroamerica, in-
cluyendo el surgimiento de una fuerte industrial de turis-
mo masivo de sol y playa en Cuba y Canciln-M6xico, el
turismo ecol6gico en Costa Rica y Colombia, o el turismo
de cruceros en Puerto Rico y Jamaica.
Asi, no obstante el ligero aumento en la cantidad de tu-
ristas en 2003, cuando se estima que arrib6 al pais la
cantidad de 3.28 millones de turistas (lo que significa un
incremento de un 13.9 o/0), la realidad indica que apenas
recuperamos terreno perdido durante la crisis provocada
por la recesi6n intemacional y los actos de terrorism del
11-S5. Los ingresos de divisas lograron un nivel record de
US$3,110.4 millones (una subida de un 8.4 %/ por encima
de los ingresos en 2000). A pesar de los innegables avan-
ces del sector, se hace evidence el desafio que tiene el pais
de posicionarse en un rango competitive mAs alto, es de-
cir, como un destino de mayor valor a trav6s de una
mayor diversificaci6n de los segments de mercado, el
mejoramiento de la infraestructura de soporte y la coor-
dinaci6n interinstitucional, de la educaci6n del personal


local y la sostenibilidad del medio ambiente.
En resume, la capacidad de generaci6n de divisas y de
nuevos empleos de la economic dominicana esta siendo
afectada por una creciente competencia international, la
erosi6n de los programs de acceso preferencial en el
mercado norteamericano, la caida de los precious interna-
cionales y la reducci6n de la demand, asi como en ge-
neral, por la p6rdida de competitividad en los renglones
de exportaci6n mas importantes. En este scenario, se
hace obligatoria la busqueda de nuevas alternatives que
puedan general, conjuntamente con los sectors ya tra-
dicionales, mayores flujos de inversi6n y de exportaci6n
de bienes y servicios, asi como de nuevas fuentes gene-
radoras de empleos de calidad para satisfacer la crecien-
te demand de la poblaci6n.

La transicidn hacia una nueva economic
En cierto modo, la situaci6n por la que atraviesa el pais
es similar a la que se present hace varias decadas, en
los afios 70, cuando la economic dominicana se vio
afectada por la crisis de un modelo exportador basado
en products agricolas tradicionales, que en ese enton-
ces representaban casi un 70% de nuestros ingresos de
divisas. El pais encontr6 una important salida por via
de la creaci6n de empleos y la exportaci6n de products
de manufacture ligera en las zonas francas, tales como
las prendas de vestir, calzados, joyas, cigarros y compo-
nentes electr6nicos, asi como por las exportaciones de
servicios de turismo. Hoy dia, estos dos pilares de la eco-
nomia dominicana constituyen cerca de un 20% del PIB
del pais. En realidad, la naci6n se benefici6 en gran me-
dida al aprovechar la tendencia de la economic mundial
que propulsaba los inicios del process de globalizaci6n
y que transform la industrial de manufacture, al permi-
tir la fragmentaci6n del process productive en varias
etapas, y la conformaci6n de un sistema de producci6n
mundial integrado. Bajo esta division international del
trabajo, las diferentes components de un product se
fabrican en distintas parties del mundo, permitiendo que














los process mas intensivos en el uso del factor laboral
sean "exportados" hacia otros paises donde los costs de
la mano de obra son menores. Por otro lado, el turismo
surgia tambi6n con una dramAtica fuerza en la media
en que aumentaban los ingresos de la poblaci6n en los
paises desarrollados y mejoraban notablemente las tec-
nologias de transport de pasajeros.
La Republica Dominicana pudo igualmente aprovechar
esta tendencia, convirti6ndose en uno de los principles
centros de atracci6n y crecimiento turistico de toda la re-
gi6n. Sin embargo, tal y como vimos anteriormente, estos
sectors confrontan grandes retos con miras a continuar
el ritmo de expansion que sostuvieron en el pasado, y por
lo tanto, presionan al liderazgo politico y econ6mico na-
cional a identificar nuevas oportunidades que aseguren la
creaci6n de nuevos empleos y la generaci6n de moneda
fuerte para impulsar el desarrollo econ6mico del pais.

Una nueva oportunidad
El process de globalizaci6n, incluyendo su impact so-
bre la educaci6n y el desarrollo de las tecnologias de la
informaci6n y las telecomunicaciones, abre nuevas
oportunidades para los paises en desarrollo. La Republi-
ca Dominicana tiene la ocasi6n de aprovechar estas
nuevas tendencies de la economic mundial7 y crear mi-
les de nuevos empleos de mayor valor agregado, sobre
todo en lo que respect a la promoci6n del desarrollo y
atracci6n de empresas relacionadas con la exportaci6n
de servicios, tales como operaciones de centros de lla-
madas (call/contact centers) y empresas de process de
negocios (BPOs)8, para ofrecer servicios de atenci6n al
client, gesti6n de cobros, manejo de consultas y tele-
mercadeo international, servicios de digitaci6n, servi-
cios administrativos, contabilidad, financieros (servicios
de back-office) y muchos otros.
En general, las operaciones de call centers y BPOs tien-
den a ser intensivas en el uso del factor mano de obra,
constituyendo aproximadamente dos terceras parties en
la estructura de costs operacionales. Debido al advance
de las telecomunicaciones, estos servicios se pueden
trasladar a paises donde pueden ser realizados con igual
o mayor eficiencia y menores costs. De la misma for-
ma, su exportaci6n podria expandirse para incluir labo-
res mas sofisticadas relacionadas con el desarrollo de
programs informaticos o software y otras operaciones
basadas en IT. Recientemente, muchos process que re-
quieren una mayor capacidad analitica, como la ad-
ministraci6n de complejos sistemas de informaci6n
gerencial, departamentos contables completes, mesas


El pais debe prepararse para
la ejecucibn de una estrate-
gia, cuya meta es la creaci6n
de entire 30,000 y 40,000 nue-
vos empleos director de alto
valor agregado en los proximos
cuatro aios y el aumento sus-
tancial de las exportaciones.

de ayuda t&cnica o help desks, entire otros, han em-
pezado a migrar a otros paises. Aqui, esta tendencia
ha venido tomando lugar, pues ya varias empresas de
este tipo han localizado sus operaciones en algunos
de nuestros parques de zonas francas y en zonas ur-
banas de nuestras principles ciudades, generando
various miles de empleos. Ahora bien, el pais deberi
competir con otros de la region, tales como Mexico,
Costa Rica, Panama, El Salvador y Jamaica, asi como
con los principles protagonistas a nivel mundial,
como son la India9, Filipinas e Irlanda.
Actualmente se registra una marcada tendencia en las
grandes empresas multinacionales hacia la contrataci6n
de proveedores externos para realizar numerosas opera-
ciones consideradas no esenciales o actividades produc-
tivas no centrales para el negocio. Muchos de ellos se
encuentran localizados fuera del pais de la empresa que
original el contrato, permitiendo la creaci6n de empleos
en economies perif6ricas menos desarrolladas. Para pai-
ses como la Repdblica Dominicana, esto represent una
gran oportunidad de obtener una parte de los empleos
que, de todas maneras, saldran de los paises desarrolla-
dos a otras localizaciones alrededor del mundolo
Cuantos de estos empleos obtendremos dependera, en
gran media, de lo que decidamos hacer.

Los beneficios
El mercado international, a traves de la actual ten-
dencia conocida como outsourcing de servicios, ha
abierto una envidiable oportunidad para que la Re-
publica Dominicana d6 un gran paso hacia delante y
enfrente exitosamente los problems econ6micos
descritos anteriormente. Despuds de haber disfrutado
ya de varias decadas de una relative estabilidad ma-
croecon6mica y sociopolitica y contando con una de
las mejores infraestructuras de telecomunicaciones
de America Latina, la Repdblica Dominicana posee
una buena base competitive y cumple con muchos de


10 GLOBAL












Cantidad de empleos a ser trasladados fuera de EUA
Tipo de trabajo 2005
Administraci6n 37,477
Negocios 61,252
Computadora 108,991
Arquitectura 32,302
Ciencias Salud 3,677
Legal 14,220
Arte,diseno 5,576
Ventas 29,064
Oficina 295,034
Total 587,592
Fuente: Forrester


los requerimientos para establecer operaciones de
outsourcing. Aprovechar esta ventanilla que se abre
al pais significaria, entire otros beneficios:

* Crear decenas de miles de empleos en actividades al-
tamente dinamicas en la economic mundial, orientadas
a la exportaci6n en un period relativamente corto.
* Crear empleos de mayor valor agregado, y por en-
de, aumentar significativamente los niveles de expor-
taci6n y general mayores flujos de divisas internacio-
nales y un efecto multiplicador del ingreso positive.
* La oportunidad de insertarse rapidamente en los merca-
dos intemacionales a traves de la atracci6n de las grandes
empresas multinacionales que demandan estos servicios.
* La posibilidad, de crear nuevas empresas de inversi6n
local yjoint-ventures con empresas extranjeras que per-
mitan a los empresarios nacionales reorientar y diversi-
ficar su actual base de generaci6n de renta del capital.
* Una forma de que para que la Repuiblica Dominica-
na se convierta en un centro regional de exportaci6n
de products basados en las nuevas tecnologias y ser-
vicios de telecomunicaciones.
* La oportunidad para que mejore sustancialmente su siste-
ma educativo y se coloque al frente de los paises de la region
impulsando las actividades basadas en el conocimiento.

Las limitaciones y retos
La Reptiblica Dominicana confront various retos im-
portantes para aprovechar al mAximo estas tendencies
globales, particularmente en lo que tiene que ver con
la capacitaci6n de la fuerza laborall2. India, Filipinas,
Irlanda e Israel, por s6lo mencionar algunas, han po-
dido enfrentar exitosamente este problema y avanzan
ripidamente en la consecuci6n del desarrollo econ6-
mico. Para aprovechar al maximo y potenciar las ven-
tajas que ofrece el pais requerira realizar grandes es-
fuerzos en la educaci6n y capacitaci6n de los recursos
humans necesarios para lograr la transformaci6n.


Los principles factors que toman en cuenta las em-
presas para instalar sus operaciones en una localiza-
ci6n son: la ubicaci6n geogrifica; tamafio del mercado;
costs laborales; compatibilidad cultural; incentives del
gobierno; infraestructura tecnol6gica; riesgo geopolitico;
tasas de rotaci6n del personal; y capacidad multilingile.
En general, la Reptblica Dominicana se encuentra muy bien
posicionada en la mayoria de los requerimientos en la ma-
triz competitive, sobre todo en lo referente a la excelente in-
fraestructura de las telecomunicaciones con que se cuenta,
impulsada por el ambiente competitive en el que actian las
diversas empresas proveedoras de servicios. Sin embargo, y
a pesar de tener una gran afinidad cultural con los Estados
Unidos, donde resident mas de un mill6n de dominicanos y
sus descendientes, nuestro factor de mayor fragilidad viene
dado por la falta de recursos humans bilingiies y tecnicos.
Las dificultades que estan ya oponiendo las empresas reci6n
instaladas y otras en process de instalaci6n para obtener el
personal cualificado hace palpable esta debilidad.
En tal sentido, sugerimos la ejecuci6n de una "Estra-
tegia para el aceleramiento del desarrollo econ6mico y
tecnol6gico en la Republica Dominicana", cuya meta es
la creaci6n de entire 30,000 y 40,000 nuevos empleos
director de mayor valor agregado en los pr6ximos 4
afios y el aumento de las exportaciones a unos US$600-
1,000 millones anuales. La base de dicha estrategia re-
side en el cierre de lo que consideramos constituyen
las tres grandes brechas del siglo XXI en nuestro pais,
y que serin, en adelante, los principles determinan-
tes de las diferencias sociales entire nuestros j6venes:

* La brecha digital
* La brecha del idioma
* La brecha metodol6gica del aprendizaje
A nuestro entender, en los pr6ximos afios, las mayores
fuentes de desigualdad social vendran dadas por el acce-
so o no al conocimiento y a las tecnologias de la infor-
13
macion La posibilidad de obtener un mejor empleo de-


2910
117,835
161,722
276,954
83,237
14,478
34,673
13,846
97,321
791,034
1,591,101


2015
288,281
348,028
472,632
184,347
36,770
74,642
29,639
226,564
1,659,310
3,320,213


--~-


~


-------





















pendera cada vez mas de la capacidad del candidate para
dominar ciertas destrezas tecnicas e idiomas, combinado
con lo que algunos denominan la capacidad analitica-
simb6lica14. Hoy dia, no solamente el conocimiento tecni-
co y el acceso o no a las computadoras marca una desi-
gualdad, sino tambien el conocimiento de otros idiomas,
particularmente el dominio del ingles, suponiendo desde
luego un dominio del propio idioma espahol. La capaci-
dad para hablar y redactar da una ventaja inmediata,
abriendo numerosas oportunidades de, no tan s61o obte-
ner un empleo, sino de conseguir mayores ingresos.
De hecho, en el mercado laboral actual de nuestro pais
podemos observer que un joven graduado de la escuela
secundaria con dominio del ingles, puede obtener un
mejor empleo que un joven recien graduado de la uni-
15
versidad sin este atributo Se sugiere, por tanto, un
plan para establecer un programa national de educa-
ci6n bilingiie", basado en la ensefianza de ingles inten-
sivo como segundo idioma y cursos de inmersi6n en las
escuelas publicas, disefiado para capacitar a nuestros
estudiantes en las escuelas, liceos, institutes y universi-
dades. Dicho proyecto debe contemplar inicialmente el
entrenamiento de los profesores y la aplicaci6n de un
program piloto que abarque por lo menos unos
100,000 estudiantes de secundaria de las principles
ciudades del pais. Al mismo tiempo, el gobierno debe-
ra propulsar la capacitaci6n del idioma ingles en las
16
universidades mediante algunas medidas que permi-
tan una gran transformaci6n social a partir del empleo
mejor remunerado las actividades de exportaci6n de
servicios referidos anteriormente.
El otro factor que influye cada vez mas en establecer
quien sale mas beneficiado en el mercado laboral, tiene
que ver con el "enfoque metodol6gico del aprendizaje",
particularmente la forma como el estudiante adquiere
los conocimientos fundamentals. Existe una marcada
diferencia entire los estudiantes que aprenden a memori-
zar datos e informaciones y a estudiar de los "dictados"
del professor, por ejemplo, y aquellos que aprenden a
analizar, utilizar y resolver problems con los datos e in-
formaciones. En adici6n a lograr mejorar el acceso de
los j6venes al conocimiento tecnico, la educaci6n en
idiomas y la capacidad analitica de los estudiantes, la
estrategia para acelerar el desarrollo econ6mico, re-


quiere lograr otros objetivos relacionados, tales como:
* Revisar los aspects de infraestructura, legales e ins-
titucionales que todavia limitan la conectividad, el uso
de los servicios de telefonia y el acceso a las tecnologias
emergentes, asi como aquellos factors que impactan ne-
gativamente sobre los costs y competitividad del sector
de las telecomunicaciones, sobre todo, el costo de acce-
so a Internet y a los servicios interacionales.
* Desarrollar un plan para la atracci6n de empresas e
impulsar el desarrollo de empresas nacionales de esta in-
dustria, incluyendo el establecimiento de diversos cen-
tros de incubadoras de negocios para emprendedores y
centros de I+D, en alianza con las universidades y em-
presarios nacionales y extranjeros.
* Ejecutar un program de entrenamiento para ejecuti-
vos, gerentes y supervisors, que prepare los futures di-
rigentes a nivel empresarial que impulsarAn la creaci6n,
instalaci6n y crecimiento de empresas que utilicen in-
tensivamente estos recursos humans.
* Revisar el marco legal e institutional de las zonas fran-
cas para incorporar incentives y estimulos para promover
la construcci6n de parques tecnol6gicos y edificios flexi-
bles en diferentes ciudades del pais. Tambien proponemos
la creaci6n de un fondo de financiamiento similar al que
impuls6 el crecimiento de las zonas francas con el progra-
ma del Banco Mundial y el gobierno dominicano a traves
del Banco Central en los afos 80.
En conclusion, entendemos que la puesta en march de la
"nueva revoluci6n educativa", que aborde de manera fron-
tal y decidida las tres principles fuentes de desigualdad y
solucione estos factors medulares, podria significar la sa-
lida de la pobreza de miles de dominicanos. Asi, el pais
tendra la oportunidad de dar otro gran salto, como ocurri6
a principios de los 70 con las zonas francas industriales y
el turismo, en la promoci6n del desarrollo econ6mico.


Eddy Martinez es director del Centro de Estudo.s de enca y Tecnologia
Ie Funtlode y pres'id nte d e 1 Iirma ;Expansion C Dominii cana,
SA. iEn perodo 1997- fun;l como director ej;cutiv o undaCdo de
la paaa ln de la i version Etraijera manien
fure )J i r Fjeciulo de b Asociaion Dominicana de oas Flancas

) 1... .o 0 10 . blca de Croa, a v


12 GLOBAL





















































Referencias
1 De hechoalgunos autores destacan que la Republica Dominicana constitute un caso excepcional de exi-
to al comparar las experiencias de crecimiento economic, sobre todo si se toma como referencia el ultimo
tercio del siglo XX,durante la cual el pais sostuvo una tasa de crecimiento promedio de un 5.4% en el perio-
do 1961-1999.Ver Joaquin Vial, Los desaffos de los exportadoresdezonas francas en Republica Dominicana,
Cambridge,Junio 2002. Document deTrabajo. La Iniciativa Dominicana.Proyecto entire Harvard University y
FUNGLODE.Igualmente,se destaca el desarrollo de la capacidad productive al convertirse el pais en un caso
exitoso como centro regional de exportacidn de manufacturas.Ver Mortimore, Michael,CEPAL, 1995.
2 Las exportaciones de products textiles se concentran en algunos renglones especificos, tales
como los pantalones de hombre y de mujer, camisetas y brassieres, casi en su totalidad dirigidas
al mercado norteamericano.
3 Esta diferencia entire la tasa de crecimiento del valor exportado y el volume exportado impli-
ca un sesgo hacia actividades de produccidn de menor valor agregado que disminuyen los mar-
genes de beneficio para los fabricantes.
4 Aproximadamente un 95% de las exportaciones de manufactures de zonas francas se dirige hacia el
mercado de Estados Unidos. Otros mercados de menor incidencia son la Unidn Europea y America Latina.
5 La cantidad de visitantes en 2003 super en un 10% el nivel alcanzado en 2000.
6 Otros destinos del area, incluyendo Puerto Rico, Aruba, Barbados y Mexico, general un mayor valor
agregado por visitante y por habitacidn.
7 Por ejemplo, un studio reciente realizado por Deloitte consultando a los 100 principles ban-
cos del mundo, indicaba que estos van a contratar o enviar al exterior (offshore outsourcing)
aproximadamente unos US$356 mil millones de dolares en los pr6ximos anos, buscando redu-
cir el 15% de sus costs operacionales. Por otro lado, la firma Forrester estim6 que alrededor de
3.3 millones de empleos serin "exportados" de Estados Unidos en los proximos 10 aios, prin-
cipalmente a la India y Filipinas, asi como a otros pauses, incluyendo las opciones mis cercanas
nearshoree) bajo la modalidad de outsourcing.
8 Se refiere a los Ilamados servicios de businessprocess outsourcing (BPO).
9 La India export por encima de los US$13 mil millones en servicios relacionados con la industrial de
IT en el ano 2003,y emple6 mis de un mill6n de personas.
10 Este tema ha suscitado un gran debate en Estados Unidos debido al impact de que mu-


chos Ilaman "exportacion de empleos", al punto de que los principles candidates a la presi-
dencia, George Bush y John Kerry, han hecho referencias al mismo, y various legisladores han
propuesto la imposicion de barreras para restringir la salida de empleos. Afortunadamente, el
president de la Reserva Federal, Alan Greenspan, defini6 la tendencia como algo positiveo, a
la larga, para los propios Estados Unidos".
11 El salario initial minimo en las empresas de este tipo ya instaladas en el pais es de entire
RD$1,500 y US$3,600 anuales, muy superior al salario de inicio en operaciones de ensamblaje de
unos US$1,100 anuales. Otras funciones mis sofisticadas elevarian los salaries significativamente,
aumentando el valor agregado exportado a niveles muy superiores. Visto como un sector indivi-
dual, las exportaciones en este renglon podrian competir y hasta superar el monto de las exporta-
clones nacionales totales en pocos anos.
12 Con excepcidn de Bluefields, .-,- in q j i-r i ,,,, 1,, I ,,,r. ...... -,1, .
te bilingOes es muy limitada. PRO-REPOBLICA DOMINICANA ha iniciado la elaboracidn de un censo pa-
ra determinar la cantidad aproximada de personal con domino del idioma, asi como la identificacidn
de las instituciones involucradas en la capacitacion del idioma ingles.
13 Para un anJlisis de la situaci6n en el pais, ver La Republica Dominicana:preparacin para elmundo
interconectado, elaborado por I ....i, I ii iT, .-1 1. ,,, Tecnologias de Informaci6n del Centro
para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard y la Fundacidn Global Democracia y Desa-
rrollo (FUNGLODE),2003.
14 Para mo s detalles sobre las habilidades in 11 11r. ., 1 .. .. .. e,.,, l
capitalismodelsigloXXI,Robert B. Reich,1991.
15 Igualmente,el acceso a Internet y el conocimiento de computadoras por si solo no garantiza un pro-
vecho pleno de estas nuevas habilidades debido al sesgo a favor del idioma singles de las informaciones,
datos,cursos,conocimientos e investigaciones publicadas en la web.
16 Algunas ideas para reforzar el dominio del singles en las universidades podrian incluir,
por ejemplo, la de elevar los requerimientos y hacer obligatorio el dominio del ingles pa-
ra graduacion examenn TOEFL) en las universidades y subsidiary a los profesores en las
universidades que se acojan al program, asi como gestionar la supeditacion de ciertos
incentives al logro de metas relacionadas con el program.





Luis Sepulveda:
"Escupirla a Pinochet;
no se merece ni una palabra ni un insult


14 GLOBAL












Luis Sepulveda, 55 afios, es un incesante viajero con el
mar a cuestas. A los 16 afios se embarc6 en un ballenero
y de la experiencia naci6 la novela Mundo defin de mun-
do (Tusquets, 1995), una de sus obras mAs populares. El
escritor chileno, amante de la naturaleza y miembro acti-
vo de Greenpeace, vive en Gij6n -una ciudad con puerto,
al norte de Espafia- desde hace siete afios. Pero Sepilve-
da vive cerca del mar no s61o por su condici6n de aven-


turero: Asturias le conquist6 desde el principio por la "tra-
dicional militancia obrera de los mineros y la arraigada re-
sistencia de sus habitantes durante la Guerra Civil". Y es que
el autor de Un viejo que leia novelas de amor, Patagonia Ex-
press o Nombre de torero, nunca abandon su talante iz-
quierdista. Miembro del GAP -grupo de amigos personales
de la escolta del ex president Salvador Allende-, se exili6
de Chile en 1977. De camino hacia Europa deambul6 unos
ainos por Am6rica Latina: en Ecuador se uni6 a la Brigada
International Sim6n Bolivar, y a principios de 1979 parti6
a Nicaragua para participar en las batallas sandinistas. El ex
guerrillero en Centroam6rica vive hoy en una amplio cha-
let con piscina rodeado de jardines, junto a su esposa y
compafiera de batalla, la poetisa chilena Carmen Yanez. Su
rostro, surcado por los afios de trotamundos, devela la inco-
modidad de ser entrevistado just un sabado soleado, de
esos que no abundan por Asturias. Sepulveda no mira a los
ojos de su interlocutor, pero sus facciones y sus largos silen-
cios reflejan el dolor de acudir al pasado, sobre todo a los
tres afios en que fue prisionero durante la dictadura chilena.
iPor qu6 deja un escritor de escribir? En algunas entrevis-
tas usted ha dicho que se retirarA en cinco afios.
No, no, no. Eso es algo que sacaron de context. Lo que
dije es que estaba cansado y queria tomarme cinco afios
sabiticos. Dedicarme a leer y a hacer otras cosas.
LYa ha empezado esos afios sabaticos?
No, ahora estoy trabajando mas que nunca. El afio que
viene quiero rodar una nueva pelicula y estoy termina-
do una novela, que tengo que entregar este afio.
iC6mo se puede compaginar tantas cosas: el cine, la es-
critura, su militancia active en el Foro Social...?
Con discipline. Uno tiene que ser disciplinado. La
gente tiende a career que los escritores trabajan
cuando estin inspirados.


Era muy amigo de Cortazar, eno?
Si. Compartimos los ultimos cuatro afos de su vida. Pa-
ra mi, Julio fue un tipo vital y su escritura es extraordi-
naria. Descubri que queria ser escritor despu6s de leer
dos libros: Rayuela (Julio Cortizar) y Cien ahos de sole-
dad (Gabriel Garcia MArquez).
RaYirl,i es una novela experimental y used siempre ha
criticado la escritura experimental.


Rechazo el experimentalismo de los que no son capaces
de contar una historic. Rayuela es una gran novela; tie-
ne lo experimental, ese sentido lidico que le dio Corti-
zar en la literature. Pero al mismo tiempoes de una pro-
fundidad literaria extraordinaria. Si eso es el experi-
mentalismo, yo estoy de acuerdo.
Me imagine que si. El era un expert enjazz. Es que Ra-
yuela tiene muchas claves. Si uno la lee con la atenci6n
de escritor va a descubrir que la estructura es totalmen-
te de Balzac. Al mismo tiempo es un compendio de tra-
dici6n literaria latinoamericana, esta present desde
Horacio Quiroga a Maximiliano Fernandez, los grandes
maestros. Cortazar insistia en que el ritmo estaba dado
en el fantasma de Charlie Parker.
.Sobre qu6 trata su pr6xima pelicula?
Es una version de la novela Hot line. A partir de una ex-
periencia muy bonita que fue hacer mi primera pelicula,
Nowhere, hemos formado una especie de cooperative in-
formal de amigos para seguir haciendo proyectos de ci-
ne. Los actors de Hot line saldran de Nowhere. El calen-
dario esti programado para rodar en julio del pr6ximo
afio, en el sur de Chile y en Montevideo.
Pero Nowhere tiene muchos actors de diferentes nacio-
nalidades y acentos, y la historic de Hot line narra situa-
ciones de personajes chilenos.
Esa variedad recuerda que es cine, que es mentira, que
es una ilusi6n, que es ficci6n lo que estis contando. Me
gusta much experimentar con eso, con la diversidad de
las formas de decir las cosas.
Hot line tiene un final muy abrupto.
Queria escribir de la manera del viejo follet6n, nunca
lo habia hecho y me puse a leer a los grandes folleti-
nistas del siglo XIX. Me gustaba ese final abrupto por-











que es una historic que no concluye. Es una victoria
bastante amarga del personaje. Es como la vida misma,
como la historic de Chile, nadie sabe qu6 diablos es lo
que va a pasar despu6s.
Ha sufrido duras critics como escritor de parte de sus
colegas y compatriotas.
El problema esta en una cierta oficialidad que no acep-
ta que triunfes como escritor. No soy un vanidoso, pero
no tengo ninguna inhibici6n en reconocer que los escri-
tores mis populares de Chile somos Isabel Allende y yo,
los m6s leidos. Algunos colegas no te perdonan que ten-
gas lectores. Hay algunos que consideran la literature
como un asunto de triunfo social.
Pero usted ha tenido suerte, es el latinoamericano mas
vendido despu6s de Gabriel Garcia Marquez.
La suerte no tiene nada que ver. He trabajado much.
Salid hacia el exilio en el aio 77, Zqu6 sinti6 la prime-
ra vez que volvi6 a su tierra?
Queria volver simplemente para decir: ya no soy un exilia-
do. Y la verdad es que lo que senti, lo que encontr6, fue un
enorme inventario de p6rdidas. Fue muy duro. Descubri que
el pais al que queria volver era el pais de mi memorial.
LAtn cree en aquella frase del ultimo discurso de Allen-
de de que las calls chilenas se volveran a llenar de
hombres libres y socialists?
Si, porque en Chile existe una democracia que no es tal.
La mayoria de los ciudadanos estan marginados de
cualquier participacidn social. En las ultimas elecciones
presidenciales vot6 el 46 por ciento de la gente. El 64
por ciento no quiso participar en esa farsa. Alli hay al-
go que se esti moviendo. El Foro Social se esta desfi-
lando muy lentamente, y debe de ser asi: una alternati-
va political cuyo resultado final sea un proyecto de pais,
de integraci6n, de normalidad civica y ciudadana.
LConfia en que finalmente se llegue a juzgar al general
Augusto Pinochet?
Por razones de humanidad es impossible. Tiene ya mis de
80 alos. La mayoria de los chilenos lo que quieren es
que el Estado pida disculpas ante las victims y que las
Fuerzas Armadas se sometan a la voluntad de los civiles;
y que digan d6nde estan los que desaparecieron, porque
lo saben perfectamente. Lo saben. Y eso va a cerrar las
heridas y va a significar un enorme paso hacia adelante.
iHla estado alguna vez frente a Pinochet?
No. Lo intent. Le pedi una entrevista, pero no me la
concedi6. Queria arrinconarlo para saber qu6 se le pasa
por la cabeza. Trabajaba entonces con una revista ale-
mana y andibamos dos periodistas; pedimos la entre-
vista y Pinochet vet6 mi nombre.
.Que le diria?
No se... [silencio] Lo que siento es un desprecio muy


grande. Siempre he pensado que le escupiria, parodian-
do a Boris Vian, que escribi6 esa gran novela EscupirW
sobre nuestras tumbas. No se merece ni una palabra,
ninguin insulto.
ZConoci6 muy de cerca a Allende?
Si. El se preocupaba por mis cosas, por lo que estaba
escribiendo. Cuando supo que Carmen y yo habiamos
tenido un niiio, me pregunt6 si tenia pediatra; 61 era
pediatra. Creo que era la antitesis de Fidel Castro en
Latinoam6rica: evitaba cualquier exceso de protago-
nismo. Segfin la derecha, Allende quiso hacer de Chi-
le un pais comunista; pero muy al contrario, 61 despre-
ciaba profundamente a los paises comunistas, a los
que llamaba campos de trabajos forzados.
ZQu6 hizo durante el golpe de Estado?
Estaba encargado de la defense de una plant de agua
potable en Santiago. Estaba a unos 30 kil6metros del
centro. A esa plant la habian intentado dinamitar va-
rias veces las fuerzas fascistas del movimiento Patria y
Libertad, que entonces dirigia Pablo Rodriguez, quien
ahora encabeza la defense de Pinochet. Eramos un gru-
po de 12 que defendiamos aquello. Recibimos las ins-
trucciones de permanecer defiendo ese lugar. Luego nos
acercamos a los cordones industriales, que eran una es-
pecie de circulo, donde pensamos que se iba a mantener
activamente la resistencia hasta llegar a un empate con
la fuerza military. Pero esto nunca fue asi porque ellos te-
nian las armas y nosotros no. Cumpli mi tarea como mi-
litante participando en los primeros dias de la resisten-
cia. Una mariana, estando con los mapuches, los cerros
amanecieron llenos de uniformados. No valia la pena
intentar ninguna resistencia ahi. Habia que entregarse.
Pas6 un periplo muy largo en various lugares hasta que
termin6 en la carcel, donde estuve casi tres afios. [El si-
lencio se hace sonoro y Luis necesita un tiempo para
proseguir, mientras viaja a trav6s de su memorial
.Nunca llegaron las armas que prometi6 el partido?
No existian esas armas. Habia dos cajas, tal vez, de fu-
siles. En el frenesi politico algunos dirigentes se empie-
zan a career sus propias ilusiones y las dan por ciertas.
Eso nos pas6. No pensibamos en un choque frontal, en
una guerra civil. La pesadilla del 36 en Espafia estaba
muy viva en Allende y la queria evitar a toda costa.
Usted ha padecido la crudeza de una dictadura san-
grienta. ZNo le parece que la pena de muerte en Cuba
silencia a la oposici6n con la misma crueldad que hizo
Pinochet en Chile?
La pena de muerte es un crime de Estado en cualquier
lugar y es una de mis grandes critics a la revoluci6n cu-
bana. No puede existir un Gobiemo sin oposici6n. Pero
no firmo ningun manifesto contra Cuba, sobre todo si se


16 GLOBAL












hace en Miami o si nace de intelectuales franceses que no
tienen la reputa idea de que es Cuba. Confio en que tras
la muerte de Fidel venga una nueva generaci6n que lle-
vard la isla a la transici6n que los cubanos se merecen.
Es muy optimista despues de haber participado en tan-
tas batallas p6rdidas en Latinoamerica.
Nuestra historic es una historic de batallas p6rdidas. El
paradigma del gran hombre de batallas perdidas fue Si-
m6n Bolivar, y qu6 batallas mas hermosas que las perdi6
todas. Desde hace 200 afios los latinoamericanos hemos
empezado con el esfuerzo de afianzar una identidad. No
es grave que en 200 afios no lo hemos conseguido. Los
europeos recien estin perfilando una identidad despues
de 500 afios. Hasta ahora todos los intentos politicos y
revolucionarios han tenido como norte consolidar esa
identidad latinoamericana. Aunque han sido combatidos
y aplastados, ese process continue. En las il1timas reunio-
nes de Puerto Alegre -Brasil- no ves repetirse los mismo
discursos de izquierda de los afios 60 y 70. Los latinoa-
mericanos ya hemos conseguido algo, una certeza; la cer-
teza de que las cosas van a cambiar, no sabemos cuando.
Seguiremos de derrota en derrota hasta la victoria final.
les y la idea de una identidad comiin en Latinoamerica?
iVenezuela?
Por ejemplo.
Si, claro. Lo que signific6 la caida del Muro de Berlin,
que era la gran referencia para muchos movimientos de
la izquierda latinoamericana, gener6 un vacio de refe-
rencias political e ideol6gicas. Ese vacio se esta llenan-
do ahora con propuestas que son muy interesantes, que
nacen de los movimientos antiglobalizaci6n.
iLo que sale de Puerto Alegre es la izquierda de hoy?
La izquierda de los afios 60 y 70 no fue capaz de enten-
der que esa propuesta hegem6nica centralizada, que
proponia la economic marxista, no funciona. El bienes-
tar o va aparejado con un nivel de desarrollo de las li-
bertades o no existe tal bienestar. Esa izquierda marxis-
ta se qued6 sin referente y sin la capacidad de formular
ideas propias porque nunca las tuvo. Existe una izquier-
da alternative desde hace much tiempo, pero que ain
no consigue articularse.
Pero esa izquierda que naci6 en Puerto Alegre no es un
referente para la gran geografia latinoamericana.
No es un referente de masas para lo que es Latinoam&-
rica, evidentemente que no. Le puedo decir que en la
Reptiblica Dominicana se conoce muy poco las referen-
cias del Foro Social. Un desconocimiento que se extien-
de a muchos paises mis, como Ecuador, Perd, etcetera...
La verdad es que no s6 como se esta articulando en la Re-
piiblica Dominicana. La dltima vez que estuve alli fue ha-


ce cinco afios para la Feria del Libro. Hablando con mi-
litantes de la izquierda dominicana me dejaban helado al
ver que todavia habia personas que eran pro-chinas, por
ejemplo. O que te seguian defendiendo algunas ideas que
eran absolutamente descabelladas, como la lucha arma-
da. Me imagine que algun dia los buenos tiempos llega-
ran. La gente de la cultural son los embajadores que van
llevando el germen a cada uno de sus respectivos paises.
Usted, que es tan critic con Estados Unidos, Zqui
opina de la acusaci6n del candidate democratic
Kerry al president Bush sobre que este ultimo no mi-
ra a America Latina?
Me gustaria decir que la mirada de los Estados Unidos
nos beneficia en algo, pero hist6ricamente siempre nos
ha perjudicado. Creo que Bush va a ganar las eleccio-
nes, que se va a inventar cualquier cosa. Son capaces de
hacer un atentado en los mismos Estados Unidos. Esa
opinion a favor de la guerra que siempre tienen, ese pa-
panatismo norteamericano. Si hay una naci6n de imbe-
ciles en el mundo son ellos, capaces de career en la pa-
tria hasta el extreme de la histeria.
El escritor mexicano Carlos Fuentes es mis optimista y
piensa que los norteamericanos votan con el bolsillo y
que por ello George Bush no volvera a ganar.
Si, es possible que voten con el bolsillo. Pero votan mas
que nada por la banderita con las estrellitas en la mano.
No hay que olvidarse que Bush ni siquiera gan6 las elec-
ciones, que tuvieron tres meses contado votos hasta que
su propio hermano decide, en el Estado que dirige, que s6-
lo valen los que estan a favor de los republicans. Basta-
ron los atentados de las Torres Gemelas para que este ti-
po ganara popularidad.
ZConfesaria un gran suefio?
Es un suefio social. Ver convertidos a los paises que
quiero en naciones civilizadas y seguras. Incluso a Chi-
le que es, entire comillas, el pais mas desarrollado de
America Latina. En Europa dicen que Chile tiene una
economic saneada. Pero la deuda internal mas grande de
America Latina es la chilena. Es tan grande como la que
tiene Estados Unidos.
Sea mas egoista, confiese un sueho menos social y mas
individual.
QuizAs lo unico que le pido a la vida es que no me de-
je sobrevivir a mis hijos; que sean mis hijos lo que me
sobrevivan a mi.

Kenny Cabrera es licenciada en Comunicacion Social, mencion I i. ,i.-,r
la Universidad Catdlica Santo -,,i ,,.,, I! trabajado como redactora en el perid-
dico El Siglo, el semanario Rumbo y el Listin Diario, diario donde ademas fue por
dos anos corresponsal en Espana.Actualmente realize en Madrid un doctorado en
la Universidad Complutense y el Master en ,I del peri6dico El Pais y la
Universidad Aut6noma de Madrid.



























.. .-. ., .. k ... .
El uso de los recursbsh iurT es es,
cada vez mas, una fuente de conflicts. Los cambios
Sen la economi:a de muchos pIis esy ee la cltura de- las
comunidades 1 a frina 6de- n odios
que hasta hace poco se. consiideriban. dones Iinagotables
provocan el aumento de las tensionss. La mezcla .de', :
intereses y components que confluyen en este terreno.
llevan a una imperiosa necesidad de contar con
S.. herramientas adecuadas para .u manejo.

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Desde siempre el uso de los recursos naturales ha sido
una fuente de conflicts. Con el paso del tiempo, el ni-
vel de conflictividad se ha ido incrementando en la mis-
ma media en que estos recursos se han ido agotando.
En America Latina, las dificultades que genera el uso de
los recursos naturales ocupan cada vez un espacio ma-
yor en la sociedad; no s61o por la frecuencia con la que
6stos se produce, sino tambi6n por los niveles de vio-
lencia con los que se expresan. Este escalamiento estd
relacionado con diferentes factors como el agotamien-
to de los recursos, los cambios en la economic de mu-
chos paises y en la cultural de las comunidades y la for-
ma de manejar unos medios que hasta hace poco se
consideraban dones inagotables. Las tensions provoca-
das por el control de las areas turisticas es de los ejem-
plos mas evidentes; lo mismo se puede decir de zonas
en donde se produce el cambio de ganaderia de libre
pastoreo a ganaderia de alambrada.
Tradicionalmente, los conflicts de caracter ambiental se
han manejado como cuestiones de caracter t6cnico o le-
gal; no obstante, generalmente obedecen a situaciones
mis complejas que se expresan en varias dimensions: la
biofisica, la humana, la econ6mica, la social y la institu-
cional. Con frecuencia se tiende a considerar que los con-
flictos ambientales son el sintoma social de un problema en
el entomo natural. Sin embargo, como los problems natu-
rales tienen tambi6n causes sociales y econ6micas, igual-
mente muchos de ellos pueden verse como sintomas natu-
rales de un conflict social y econ6mico. Esto es asi, debi-
do a que los conflicts son el reflejo de problems que se
expresan en la conjunci6n del sistema natural y el sistema
socio-econ6mico. Existe la tendencia a asumir la palabra
conflict en su connotaci6n negative, en la media en que
ella expresa una patologia de tipo social.

El manejo
Y, efectivamente, tal es la realidad cuando no se dispone
de los mecanismos adecuados para manejar y resolver las
diferencias que a corto, median y largo plazo se presen-
tan en relaci6n con los recursos naturales. Pero el con-
flicto es algo mas: es la manifestaci6n mas visible de un
problema de adaptaci6n de los sistemas socio-ambienta-
les que rigen el manejo de los ecosistemas por los grupos
humans. De ello se puede colegir, por tanto, que estas
dificultades con frecuencia son necesarias, ya que s6lo
cuando ocurren es cuando la sociedad puede percatarse
de la necesidad de regular nuestro comportamiento.
Debido a la multiplicidad de intereses y components
que confluyen en los conflicts ambientales, cada vez


se va afianzando la necesidad de contar con herra-
mientas adecuadas para su manejo. Conviene aclarar
que no todos los conflicts necesitan de la interven-
ci6n de agents externos, ya que, la mayoria de las ve-
ces, 6stos se resuelven mediante mecanismos de dialo-
go y concertaci6n, sin que otros actors sociales se den
por enterados. ZEn qu6 condiciones, por tanto, se hace
mas propicia la mediaci6n de un agent externo?
* Cuando se esta ante una situaci6n nueva.
* Cuando se carece de mecanismos de reglamenta-
ci6n para el manejo de un recurso o dicha reglamen-
taci6n no se corresponde con lo que la situaci6n de-
manda.
* Cuando en el conflict esta implicada una multi-
plicidad de actors.
* Cuando los niveles del conflict pueden degenerar
en violencia.
* Cuando las consecuencias del conflict pueden
afectar a otros grupos o individuos ajenos a 6l.

Un an lisis preliminary
Antes de adentrarnos en los elements mas complejos
de cualquier conflict, es necesario que hagamos un
analisis preliminary del mismo (diagn6stico), lo cual
permit conocer la relaci6n entire los actors, los re-
cursos naturales y su entorno. El doctor Frans Geilfus,
en su libro Guia metodol6gica para el manejo de con-
flictos ambientales, resalta cinco aspects que deben
considerarse en este analisis:
* Los intereses. Aunque en su evoluci6n, el conflic-
to pueda derivar hacia el ambito de lo social, lo eco-
n6mico y hasta lo politico, en su origen, siempre en-
contraremos una dispute de intereses por el acceso a
un recurso o servicio.
* Los usuarios involucrados. Cada recurso o servi-
cio es utilizado por una series de usuarios actorses,
que ejercen una demand sobre el recurso y pueden
tener un determinado impact sobre el ambiente.
* Los sistemas de gesti6n. Los usuarios se relacionan
entire si a trav6s de sus relaciones sociales, econ6micas
e institucionales, y tambi6n a trav6s de su impact so-
bre el recurso. El concept de sistema de gesti6n sirve
para delimitar el ambito de las interacciones que se van
a analizar.
* Los efectos de los problems ambientales.
Estos crean entire los usuarios la percepci6n de ser
afectados en sus intereses y derechos. Esta percep-
ci6n es un punto de partida fundamental de los con-
flictos, por lo que un usuario de recursos o servicios
puede verse afectado de muchas maneras.


20 GLOBAL













* Los factors y agents causantes. Son vistos como
responsables de los efectos. (No se desarrolla un conflic-
to si los afectados no identifican a los que consideran
como responsables).
Debido a que no existe un process ideal para al ma-
nejo de los conflicts, es necesario considerar mds de
una estrategia al moment de abordarlos: la preven-
ci6n, la negociaci6n, la mediaci6n, el arbitraje, la
coercion y la confrontaci6n constructive. Esta iltima
se aplica cuando los problems no tienen una solu-
ci6n a corto o median plazo; se reconoce que el
conflict va a subsistir y se tratan de aplicar process
permanentes que sirvan para mitigar su escalamiento.
La selecci6n de una estrategia de manejo esta deter-
minada, basicamente, por el grado de desarrollo del
conflict; la disposici6n de los actors a comunicarse;
la existencia de procedimientos aplicables al caso, y las
opciones identificables para solucionar el conflict.

El process de negociaci6n
La negociaci6n es la etapa final de un process de reso-
luci6n de conflicts; es el resultado de la disposici6n de
los diferentes actors a buscar una salida a sus diferencias.
Una adecuada negociaci6n trata de considerar tanto el
manejo de los conflicts existentes como su prevenci6n.
Por eso, en la etapa de planificaci6n de los proyectos se
incluyen las consultas pfiblicas.
Cuando existen mecanismos operatives de concerta-
ci6n, la negociaci6n puede realizarse sin la intervenci6n
externa; pero cuando esos mecanismos no existen, lo re-
comendable es la participaci6n de un facilitador exter-
no, el cual supone un apoyo t6cnico y metodol6gico a
los actors en la preparaci6n de un ambiente adecuado
para una negociaci6n fructifera. El aporte principal de
un mediador externo consiste en aspects tales como
una clara identificaci6n de los actors, percepciones y
malos entendidos y el establecimiento de una agenda
acceptable para todos y de procedimientos adecuados
(conviene aclarar que en un process de negociaci6n las
percepciones son tan reales como la realidad misma).
Como hemos apuntado, cuando a los actors se les difi-
culta el ponerse de acuerdo en la bisqueda de una solu-
ci6n, lo correct es recurrir a un agent externo que les
ayude a preparar las condiciones para un adecuado pro-
ceso de negociaci6n, teniendo muy claro que, de ninguna
manera, se trata de una sustituci6n. En su tarea, el facili-
tador debe tener la capacidad para involucrar a todos los
actors en el process, y un conocimiento amplio del pro-
blema que ha generado el conflict. Aunque la neutrali-


ioio: Fernando laizjida.
dad es una premisa, en condiciones de fuertes desequili-
brios de poder, no parece una condici6n deseable y a veces
ni siquiera es factible, pues las parties en desventaja dificil-
mente aceptarian una negociaci6n en tales condiciones.

En la RepOblica Dominicana
En la Repdblica Dominicana desde los afios 70 se re-
gistran fuertes disputes por el acceso a los recursos.
La lucha por la tierra ha sido causa de grandes con-
frontaciones sociales. La muerte de la lider campesina
Florinda Soriano (Mami Ting6) es la expresi6n de
hasta d6nde puede llegar el nivel de enfrentamiento
por el derecho a manejar determinados recursos.
En el seno de muchas comunidades eran frecuentes
las pugnas por el access a las aguas de riego, pero
han ido disminuyendo en la media en que se han
estado elaborando reglamentaciones cada vez mas
especificas. Otro problema que se registra con cierta
frecuencia es el que se produce entire los pescadores
dominicanos y los de otras islas -Cuba y Bahamas,
principalmente- por el espacio maritime. Con la crea-
ci6n de las de Areas protegidas, la resistencia a los desa-
lojos o las limitaciones a las actividades de las comuni-














dades residents, se han gene- Tradicionalmente, los conflicts ambientales
rado frecuentes y violentas se han manejado como cuestiones de character
confrontaciones. Dos casos tt cnico o legal; no obstante, generalmente
emblematicos son el del Par-
que Nacional de Los Haitises e obedecen a situaciones m s complejas
Isla Saona; conflicts origina- que se expresan en varias dimensions:
dos por la resistencia natural la biofisica, la humana, la econbmica,la
de los pobladores a ser desalo- Social y la instituci onal.
jados de su habitat, sin que el
Estado haya creado unas condiciones semejantes en el han dado, o que aun se mantienen a lo largo de toda
lugar hacia donde son desplazados. nuestra geografia, y que casi siempre se manejaron de
Pero no siempre la confrontaci6n se da entire el Esta- manera inadecuada, generando series confrontaciones
do y las comunidades, sino que se puede producer te- entire usuarios y autoridades.
niendo como actors enfrentados a los diversos usua-
rios del recurso, como el caso de las luchas que por La capaci dad insti tucional
mas de 10 afos mantienen los pescadores de Sanchez. Existe la tendencia a considerar la soluci6n de los con-
La abrupta legada de numerosas families desalojadas flictos a partir de su component tecnico o, en otros ca-
de los Haitises, sin ninguna posibilidad de general in- sos, apelando a la conciencia ciudadana frente a los re-
gresos a no ser a trav6s de la actividad de la pesca en cursos naturales. Esta vision desconoce la necesidad de un
la Bahia de Samani, multiplic6 la cantidad de pesca- ejercicio descentralizado y participation de la gesti6n am-
dores, disminuyendo, l6gicamente, el volume de pro- biental, de manera que las decisions puedan ser legitima-
ducci6n individual. Tal disminuci6n ha llevado a mu- das por las organizaciones y reglamentaciones de nivel
chos de ellos al uso de instruments inadecuados, local. Este camino, si bien nos puede dar la impresi6n de
afectando seriamente el recurso. Ante este panorama, ser mas largo, es mas seguro en las soluciones y, lo que es
los pescadores mas antiguos sintieron la amenaza de mas important, propicia las acciones preventivas.
los reci6n llegados, y desde entonces la lucha entire Por supuesto que semejante manera de proceder supo-
ellos no ha cesado. A pesar de los intentos del orga- ne una adecuada calidad de las instituciones responsa-
nismo estatal correspondiente por crear una cierta re- bles del manejo de los recursos naturales, lo cual impli-
glamentaci6n, esto no ha dado resultado, y la violen- ca contar con personal suficientemente capacitado en
cia ha ocasionado muertos y heridos. estas metodologias, pero mas que todo, dispuesto a
En meses pasados, en el municipio de Jarabacoa se es- abandonar las viejas concepciones de la gesti6n centra-
cenific6 una fuerte oposici6n a la construcci6n de una lizadora y vertical. El doctor Geilfus parte de cinco pre-
presa. La comunidad alegaba que esa construcci6n dis- misas para el 6xito de process de descentralizaci6n: 1)
minuia sensiblemente el caudal del Rio Yaque del Norte, el compromise real por parte de todos los actors, em-
lo cual generaba un impact negative, no s6lo desde el pezando por las instituciones reguladoras; 2) una defi-
punto de vista meramente ambiental, sino tambi6n eco- nici6n clara de responsabilidades y funciones de todos
n6mico. Por supuesto que los empresarios turisticos del los actors en su escala respective de manejo; 3) una
municipio estuvieron a la vanguardia de esa resistencia. autonomia real de los niveles basicos para desarrollar
La reacci6n de las autoridades fue considerar a los mu- los instruments y procedimientos mas adecuados para
nicipes como opuestos al progress y tildarlos de "mala- sus necesidades, dentro de marcos reguladores claros y
gradecidos". Era evidence que no entendian el problema. reconocidos; 4) capacidad de monitoreo y control por
Asi como los casos descritos, se pueden mencionar mu- parte de las agencies reguladoras para poder asumir su
chos otros: el del Parque Nacional del Este; la oposici6n papel normativo de forma adecuada; 5) un sistema efi-
de la comunidad de Blanco a la explotaci6n de una mi- caz y abierto para el manejo de la informaci6n. Lo que se
na de oro en la cuenca media del Rio Yuna; el de los ga- propone no es un desentendimiento del Estado. Por el
naderos de libre pastoreo en Oviedo, o el de los pesca- contrario, lo que se necesita es que las instituciones gu-
dores de la Laguna de Miches. Se trata de casos que se bemamentales puedan concentrarse en su papel regulador


22 GLOBAL






































y de monitoreo con el fin de que sean mis eficientes y
buscar nuevas formas de participaci6n. En la Repiiblica
Dominicana existen experiencias de manejo de recursos
naturales por parte de organizaciones no gubemamentales
que puede decirse que han sido exitosas: La Reserva Cien-
tifica de Ebano Verde, en La Vega, a cargo de la Fundaci6n
Progressio, y la de Loma Quita Espuela, en la provincial
Duarte, bajo la responsabilidad de la fundaci6n Loma Qui-
ta Espuela. Igualmente se tiene el caso de la Empresa
Agroforestal de Zambrana, en Sanchez Ramirez, que ope-
ra bajo la responsabilidad de lideres campesinos. Estos ca-
sos se han dado con niveles muy bajos de conflict (si es
que ha habido alguno), por lo que seria interesante ver si
constituyen un modelo reproducible en otras areas. Tam-
bien se pueden ensayar otras experiencias; lo important
es no cerrarse a una gama de posibilidades que podrian re-
sultar altamente beneficiosas. Por otra parte, es necesario
resaltar que los cambios que se vienen operando en el am-
bito international afectan a las relaciones que se dan en-
tre los usuarios y los recursos naturales y obligan, por tan-
to, a incluir este aspect en las nuevas estrategias.

Compromi sos
En la media en que el fen6meno de la globalizaci6n
se va afianzando, los paises se ven en la necesidad de
asumir compromises, y se hacen signatarios de acuer-
dos y regulaciones internacionales que les obligan a
readecuar sus legislaciones. Junto a esto, estan las po-
liticas de apertura y captaci6n de inversiones que con


frecuencia chocan con normas o aspiraciones de mane-
jos de los recursos. Ejemplo de ello son los enfrenta-
mientos que se produce por las inversiones en el area
turistica y en la mineria. A manera de conclusion, en-
tendemos como una necesidad que las instituciones res-
ponsables del manejo de los recursos naturales asuman
una vision mis amplia del concept de gesti6n, impul-
sando political de descentralizaci6n y participaci6n que
hagan mas eficaces las acciones dirigidas a normar las
relaciones entire recursos y usuarios. Los frecuentes
conflicts por el acceso a los recursos, la complejidad de
esos conflicts y las presiones que se produce ante la
nueva realidad international, demandan de recursos
humans capaces de manejar esas nuevas realidades y
de instituciones dispuestas a construir otros models,
diferentes a los que hemos tenido hasta ahora, que po-
sibiliten un correct manejo de los conflicts e incluso
su prevenci6n. Los conflicts ambientales son proble-
mas sociales que bien manejados nos dan la oportuni-
dad de producer las readecuaciones en la relaci6n usua-
rios-recursos que beneficien a ambas parties, y, por tan-
to, nos Ileven a un manejo sustentable de los ultimos.

Manuel Serrano es agronomo, con 20 anos de experiencia de trabajo en
el area de los recursos naturales. Fue director del -..,i .i, I de Investiga-
cion Agroforestal de la i- i Local de la organizaci6n Medio Ambiente
y ,i i;i l, y luego Director de la misma.Tambien fue Iii in Ejecutivo
del Plan I 1', i Verde y actualmente es consultor externo del Centro
de Estudios Urbanos y -,, ll:!. ((.t ,,de la PUCMM.







Las palabras



















LIteratura domlnlcana
en los Estados Unidos


FLUND /CI0ulu bl.,I
Nueva ClIE.RLL


Biblioteca Cultural


y otras ediciones Por .R.Lantigua

La Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo pone en
circulaci6n los tres primeros volumenes de la colecci6n
Biblioteca Cultural, ampliando asi su ya nutrida linea
editorial, que comprende mds de 20 titulos sobre distin-
tos t6picos. La Biblioteca Cultural complete el esfuerzo
del Centro de Estudios de la Cultura de Funglode, area
destinada a fomentar los studios culturales en la Repd-
blica Dominicana, en procura de consolidar estrategias
de desarrollo en el sector cultural, a fin de que la cultu-
ra se constituya en un factor relevant en los process
de modernizaci6n de la sociedad dominicana. Como
parte de este esfuerzo se realizaron el aflo pasado pane-
les, conferencias, talleres y seminaries de analisis y eva-
luaci6n del tema cultural. Fue el caso del tema de las in-
dustrias culturales, abordado por primera vez en el pla-
no pdblico en nuestro pais. Las exposiciones presenta-
das en tres de esos panels son los que se recogen para
iniciar la nueva colecci6n Biblioteca Cultural.

Industries culturales. Retos para el desarrollo cultural.
Primer volume de esta series, que recoge las ponencias
presentadas por cuatro reconocidos agents culturales en el


seminario sobre el mismo tema. Comprende las exposicio-
nes de Carlos Santos (Nocidn de desarrollo y political pa-
ra las industries culturales dominicanas); Etzel Baez (Me-
dios electr6nicos e industrial cultural. Las cuentas domini-
canas); Sulamita Puig de Gonzalez (Cultura, turismo y ar-
tesania); Bolivar Troncoso (Los nuevos paradigmas del tu-
rismo y su vinculaci6n con lo cultural); y la ponencia cen-
tral del especialista venezolano Carlos E. Guzman Cirde-
nas (La cultural suma: Politicas culturales y economic de la
cultural El tema sobre las industries culturales es hoy pie-
za destacable en todos los foros que analizan el fen6meno
cultural en el mundo. Los expositores dominicanos, con-
gregados en este volume, analizan la importancia de la
industrial cultural, tanto en sus implicaciones como ente
de desarrollo y como agent econ6mico de vital impor-
tancia en el crecimiento y auge de la oferta cultural, co-
mo en sus aplicaciones practices en areas como el turis-
mo, la artesania o los medios audiovisuales. La presencia
en este grupo del conocido acadimico Guzman Cardenas,
con una important bibliografia sobre el tema, permit
enriquecer auin mas el conocimiento sobre el rol de la in-
dustria cultural en el desarrollo general del pais.


24 GLOBAL
















Industries culturales. Retos para el desarrollo cultural.
Carlos Santos et al. Fundacidn Global Democracia y
Desarrollo, colecci6n Biblioteca Cultural. Impresi6n:
Editora Corripio, 2004 / 124 pp.

Identidad y proyecto de nacidn. Este libro recoge igual-
mente las exposiciones que sobre el mismo tema fueran
presentadas en el panel celebrado en Funglode en octubre
de 2003. Tema sobre el que permanece abierto un debate de
ideas contrapuestas en el piano intellectual y academic,
que constitute empero una de las apuestas intelectuales
mds relevantes de nuestros dias, por sus alcances y por la
urgencia de unir esfuerzos en pos de una identificaci6n de
los atributos y aspiraciones de los colectivos nacionales,
para establecer la estabilidad, progress, bienestar y desa-
rrollo cultural de sus integrantes. Las exposiciones estuvie-
ron a cargo de Josefina Zaiter (Identidad national en la so-
ciedad dominicana); Federico Henriquez Gratereaux (Iden-
tidad resistente y mutante); Le6n David ("Divagaciones en
torno a la identidad, el multiculturalism y la literature); y
el catedratico espafiol de la Universidad Complutense Ma-
nuel Maceiras Fafian (Identidad y proyecto de nacidn). El
coordinator de este panel, el catedratico de la Pontificia
Universidad Cat6lica Madre y Maestra, David Alvarez Mar-
tin, describe el pr6logo de la obra.
Identidad y Proyecto de Naci6n. Josefina Zditer et al.
Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo, colecci6n Bi-
blioteca Cultural. Editora Corripio, 2004 / 156 pp.

Literature dominicana en Estados Unidos. El aporte de
los intelectuales dominicanos de la diaspora a la cons-
trucci6n de la historic de la literature national, es sin-
gularmente valioso. La trayectoria de ese aporte, que se
remonta a los inicios mismos del siglo XX y llega has-
ta nuestros dias con una constant y trascendente pro-
ducci6n bibliogrffica, fue evaluada con much objeti-
vidad en un seminario realizado en Funglode en enero
de 2004. Las exposiciones de este seminario se recogen
en este libro. El catedratico de York College, Franklin
Guti6rrez, principal expositor, analiza, bajo el mismo ti-
tulo del event, el desarrollo hist6rico de la diaspora in-
telectual y la important presencia de los dominicanos
radicados en Estados Unidos, principalmente en Nueva
York, en la estructuraci6n de la historic de la escritura
literaria del pais. Los expositores fueron la poeta Maria-
nela Medrano (La diaspora como experiencia escritural);
Pedro Antonio Valdez (Writing in New York), y H6ctor


Amarante (La novela dominicana en Nueva York).
Literature Dominicana en Estados Unidos. Historia y
proyecci6n de la diaspora intellectual. Franklin Gutirrez
et al. Fundaci6n Global Democracia y Desarrollo, colec-
cidn Biblioteca Cultural. Editora Corripio, 2004 / 112 pp.

Otras ediciones importantes
Las zonas francas en el siglo XXI. Se public este impor-
tante studio acad6mico sobre el rol de las zonas francas
en el present siglo, elaborado por una joven y capacita-
da especialista en Relaciones Intemacionales y Comercio
Exterior, Maria Elizabeth Rodriguez, quien es gerente de
Proyectos de Funglode y coordinadora del Task Force
Nueva York-Repuiblica Dominicana. Rodriguez introduce
su studio con una breve historic de las zonas francas en
la RepTiblica Dominicana, dedicando el grueso de la obra
a la evaluaci6n de las relaciones de estas industries con la
economic local, al future de estas zonas, los efectos de los
acuerdos preferenciales sobre el nivel competitive, y las
estrategias para incentivar la competitividad. La obra se
complete con un cuadro de conclusions y recomendacio-
nes y ap6ndices que incluyen referencias y textos de nor-
mas legales sobre el tema. A juicio del economist Frede-
ric Emam-Zad6 Gerardino, que prologa la obra, este libro
"debe ser leido por toda persona que quiera producer y ex-
portar, ya sea desde adentro o desde afuera de una zona
franca dominicana, ya sea un bien o un servicio lo que
quiera exportar, pues es un punto de referencia necesario
para poder ver el bosque desde una perspective integral,
desinteresada y por ende muy objetiva. Por eso tambi6n es
una lectura necesaria para todos aquellos que trabajan o
invierten para exportar. Su 6xito bien podria defender de
su apreciaci6n de este libro".
Las zonas francas en el siglo XXI. Opciones estrategicas
para competir globalmente. Maria Elizabeth Rodriguez. Pr6-
logo: Frederic-Emam-Zade Gerardino. Fundaci6n Global
Democracia y Desarrollo. Editora Corripio: 2004 / 175 pp.

Repdblica Dominicana: Estrategia Nacional de Desarrollo
y Competitividad. Incluye temas sobre competitividad,
zonas industriales de exportaci6n, turismo, pequefia y
median empresa, educaci6n y political econ6mica. Pr6-
logo del reputado economist norteamericano Jeffrey
D. Sachs, director del Instituto de la Tierra de la Univer-
sidad de Columbia.
Joaquin Vial et al. Fundaci6n Global Democracia y Desa-
rrollo. Editora Corripio: 2004 / 292 pp.




























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26 GLOBAL


LCION



Por David Alvarez Martin


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En el studio del cambio es done surge todo intent de ex-
plicaci6n sobre el powder. Si no existieran transformaciones,
no tendria sentido hablar de powder, ni siquiera seria possible
pensar, ni much menos redactar este articulo. E1 powder como
fenomeno se nos hace present en la actualidad de un camboi
algunos consideran incluso en su virtualidad- debido a que es
la fuente de toda transformacion.













Estos arguments no buscan defender las tesis deter-
ministas sobre dicha cuesti6n, ni buscar el indetermi-
nismo en el otro extreme, sino aproximarme al fen6me-
no del poder en cuanto eje explicativo de toda transfor-
maci6n en la realidad de lo social, evaluando en cada
postura la posibilidad de explicar dicho fen6meno.
Existe desde Parmenides y Herdclito la dispute acerca de
la naturaleza del movimiento. Muchos historiadores de la
filosofia, con Animo mas pedag6gico que filos6fico, radi-
calizaron su interpretaci6n de los fragments de ambos
autores y los convirtieron en paradigma de posturas anta-
g6nicas. Parmenides afirma la permanencia estdtica como
el ser iltimo de todo, mientras Herdclito defiende el fluir,
la transformaci6n, como explicaci6n de la naturaleza de
todas las cosas. Que uno u otro no fuera tan exagerado en
su tesis, no es prop6sito analizar ahora, pero si es relevan-
te destacar que el problema permanencia/cambio esta en
las raices mis hondas de nuestro pensar occidental.
Si lo verdadero no tiene filiaci6n con el movimiento -se-
gin Parmenides- result una tarea initial investigar acerca
de la naturaleza de las transformaciones; andariamos per-
siguiendo espejismos. Pero toda la experiencia humana mi-
lita en contra de la descalificaci6n de las transformaciones.
Todas las formas de vida que nos rodean, el entorno de los
elements no-vivientes, el cosmos hasta la magnitude que
lo conocemos, la estructura intima de la material, nuestra
evoluci6n individual como especie, y hasta nuestro sistema
cultural/cognoscitivo, es impossible de explicar sin las trans-
formaciones, los cambios o las modificaciones.
Se puede recuperar armoniosamente la dicotomia Parm&-
nides/Heraclito mediante el sencillo argument de que la
posibilidad de comprender una transformaci6n require
necesariamente de alguin factor permanent que vincule
los dos estadios del cambio de una realidad. Si no existie-
ra alguin factor permanent, seria incognoscible el fen6me-
no del cambio y los dos moments mas inmediatos y sim-
ples de toda transformaci6n de una realidad se nos presen-
tarian como dos fen6menos absolutamente diferentes e in-
dependientes uno del otro. Por supuesto, esta manera de
plantear el problema es tipica del quehacer filos6fico y ha
sido criticada por autores mis afines a las propuestas cien-
tificas (Popper, Pag. 44). Las mis relevantes corrientes
ideol6gicas que sirvieron de apoyo a los grandes sistemas
politicos que fraccionaron el mundo desde la Segunda Gue-
rra Mundial hasta la caida del Muro de Berlin se encontra-
ban huerfanas de una explicaci6n sobre lo que es el poder.
El marxismo, con su bien articulada y ampliamente divul-
gada filosofia, "no dispone propiamente de una teoria del
poder, (sin embargo) subyace en 61 una concepci6n del mis-
mo, que lo entiende como la explotaci6n de una clase por


otra articulada en tomo al Estado. Este ultimo no seria,
pues, mas que un instrument de la dominaci6n de clase."
(Colom, p. 81) De las distorsiones del planteamiento mar-
xista son los arguments popperianos la piedra de toque.
Del otro lado de ese mundo bipolar, entire quienes conside-
raban y defendian la democracia como el horizonte politi-
co mis elevado, coincidian "en entender el poder como el
'a posteriori' de un process de competencia y selecci6n en-
tre grupos del que se destilarin unos estratos superiores (eli-
tes) desmarcados por los demis estratos en virtud de su su-
perior cualificaci6n." (Colom, p. 81)
Las preguntas acerca de por qu6 se daba dicha competen-
cia y su punto de partida, usualmente descansaban en axio-
mas como la desigualdad natural o la famosa manoo invi-
sible" de Adam Smith. Ambos fueron sistemas que en la
practice ganaron, conservaron y usaron el poder a niveles
nunca imaginados por la humanidad. El riesgo de destruir
el planet con las bombas nucleares que ambas potencias
acumularon, se convirti6 en el paradigma del poder casi
absolute. Cuestionar la irracionalidad de esa competencia
por el poder ha conducido a profundos analisis sobre la
6tica del ejercicio del poder, pero suponiendo de entrada
una concepci6n de lo que es el poder que no se formula
explicitamente, lo que nos permit preguntamos de forma
legitima: iTenemos una explicaci6n de lo que es el poder?

Bases inseguras
Existen concepts tan extendidos en su uso que pare-
cen evadir la pregunta sobre su significado. Son utiliza-
dos profusamente para explicar gran cantidad de enti-
dades y process que, cuestionar el sentido en que los
usamos, conllevaria quitar una piedra fundacional en la
column del conocimiento; sin embargo, es preferible
poner en cuesti6n todo un orden explicativo sobre una
parte important de la realidad, que defenderlo sobre
bases inseguras. Esto ocurre con el t6rmino poder. Hu-
me -referido por Ferrater Mora- sefiala: "En realidad no
hay ninguna parte de la material que nos descubra por
sus cualidades sensibles alguna fuerza o energia o que
nos dU fundamento para imaginar que podria producer
algo o ser seguida por algfin otro objeto que nosotros
mismos pudieramos denominar efecto"'
En la actualidad, Barry Barnes consider que "el poder
es una de esas cosas cuya existencia, como la gravedad
o la electricidad, s61o se nos manifiestan a travys de sus
efectos, por lo que siempre ha sido much mas ficil des-
cribir sus consecuencias que identificar su naturaleza y
su fundamento. De hecho, no esti del todo claro que
tenga sentido referirse a la to) del poder". (1990, p. 11) Y es que para el ser huma-


28 GLOBAL













no la necesidad de comprender la naturaleza de una
realidad determinada no siempre es la meta en su rela-
ci6n con dicho ente; si en la interacci6n con un fen6-
meno se obtiene un gran beneficio versus un perjuicio
minimo o nulo, se consider satisfecha la curiosidad por
la cuesti6n en funci6n de la operatividad del mismo.
Es el caso de la electricidad en la naturaleza y parece
que lo es del poder en las ciencias sociales. Es precise se-
fialar que el prop6sito de la obra de Barnes se circunscri-
be al poder en la sociedad, lo cual delimita la gravedad
del problema, pero, como veremos adelante, las dificulta-
des provienen incluso del uso del concept poder en la
naturaleza y su possible conexi6n con el orden social. An-
drew Paul Ushenko (1946, ix) esta tan convencido de la
ausencia de una reflexi6n rigurosa sobre el tema -al me-
nos hasta el moment de la publicaci6n de su obra- que
no tiene reparo en afirmar que "la filosofia del poder no
ha sido escrita todavia", como oraci6n de apertura al pre-
facio de su libro Power and Events.
Las declaraciones sobre la ausencia de una teoria expli-
cita del poder Ilueven en los textos, incluso al comentar es-
cuelas o autores en especial, como afirma Colom en su ar-
ticulo Los contornos del poder: "Ninguna de las citadas co-
rrientes (se refiere al funcionalismo y el marxismo) han Ile-
gado a elaborar en un sentido estricto una teoria del po-
der." (Colom, p. 81). De la bibliografia presentada en ese ar-
ticulo, s61o Guardini en su obra El poder afronta la tarea
con gran optimism y determinaci6n. Incluso ubica el te-
ma con el mismo rango que tuvo la antropologia en la an-
tigiiedad, la teodicea en el medioevo o la ciencia en la mo-
demidad. Todo problema relacionado con el poder tiene
relevancia y posibilidad. Relevancia porque es important
para muchos autores destacados y posibilidad porque es un
area donde prevalecen mas las dudas que las respuestas.
Su ubicaci6n como problema en el centro de la experien-
cia social, aunado con lo nebuloso de su compresi6n, obli-
ga no s6lo a sistematizar la bibliografia existente, sino
tambien a estructurar una buena argumentaci6n.

Defi niciones
El diccionario de Filosofia de Ferrater Mora no tiene un
articulo dedicado al concept poder iDato curioso! Donde
aparece la palabra poder en dicho diccionario nos remite
al concept de 'potencia'. Siguiendo a Ferrater Mora, el
origen de 'potencia' esti en filiaci6n direct con 'acto' y
se encuentra en Arist6teles. Potencia es, en griego, (dina-
mis, y en t6rminos aristotelicos apunta en dos direcciones
"...segin una, la potencia es el poder que tiene una cosa
de producer un cambio en otra cosa. Seg6n otra, la poten-
cia es la potencialidad resident en una cosa de pasar a


otro estado." (Ferrater, Pag. 2863) En la metafisica aristo-
telica la segunda definici6n tiene mayor relevancia por-
que ayuda a comprender las transformaciones de cual-
quier realidad en funci6n de una naturaleza internal (po-
tencia) que le permit pasar a otro estado distinto del an-
terior (acto), sin que implique otra realidad absolutamen-
te diferente. En tal nivel es acceptable equiparar potencia
con poder, tanto en cuanto puede un ente afectar a otro,
o puede transformarse en si mismo. Continuando con Fe-
rrater Mora, la escolastica distingue entire 'potencia 16gica'
(o potencia objetiva) y potencia -a secas- (o potencia real).
La primera es la simple posibilidad de la existencia de algo
en cuanto no result impossible con el orden ideal y la se-
gunda en cuanto una realidad puede alcanzar realidades o
perfecciones determinadas. En relaci6n al tema del poder,
recuperamos una distinci6n del articulo del diccionario que
estamos comentando. La potencia o potencia real puede ex-
presarse en cuanto active y pasiva. Activa "cuando se refie-
re a la operaci6n por la cual el acto se realize" y pasiva
"cuando se refiere al complement del ser por el cual este
es actuado". (Ferrater, Pag. 2864). En este caso la voluntad
humana es una potencia real active y ese es uno de los ele-
mentos mas important en la discusi6n present sobre el
poder en Ciencia Sociales, que diferencia entire el origen del
poder como aspect personal, volitivo, y el poder en cuan-
to estructuras sociales ajenas a la voluntad individual.
En la discusi6n en torno a si es active o pasiva la poten-
cia se bifurcan neoplat6nicos y aristotelicos. Los aristot&-
licos tienden hacia la perspective pasiva en cuanto los en-
tes son pasibles de recibir modificaciones; en cambio, los
neoplat6nicos apuntan a diversos grades de actividad de
la potencia hasta llegar a la misma divinidad en cuanto
ser subsistente en si mismo. Esto plantea en terminos es-
colasticos -todavia en este simple nivel de diccionario- el
mismo problema que encuentramos en la discusi6n ac-
tual: en que grado podemos hablar de un poder no refe-
rido a elements ajenos al individuo que es capaz de
transformar su entorno. Ademas, nos coloca en el dilema
inicial Parmenides/Heraclito de si la verdad radica en la
estaticidad o es dinamica, en funci6n de lo cual las trans-
formaciones (y el poder que las genera) serian una imper-
fecci6n del ser de las cosas, su plenitud o alg6n grado en-
tre ambos extremes. Tal como lo expresa Ferrater en una
oraci6n sin desperdicios: "En el primer caso (el cambio co-
mo imperfecci6n), el ser se define por el ; en el segun-
do (el acto como actividad), hay que suponer que el
expresa s6lo una de las formas posibles, y no ciertamen-
te la mas real y complete del ser". (Pag. 2864)
Con Leibniz, ya en la filosofia modern, se aleja la de-
finici6n de potencia del aspect pasivo; se le interpreta











como posibilidad de cambio y se le define en funci6n de si
"es acci6n en un sujeto y pasi6n en el otro" (Ferrater, Pag.
2864). El primero es active y denominado 'facultad' y el se-
gundo pasivo y llamado 'capacidad' Por la via de lo que
Leibniz denomina facultad, Ilegamos a la denominaci6n de
potencia en cuanto fuerza, y en otros autores modernos al
tratamiento de potencia como equivalent a poder y capa-
cidad. En Descartes, potencia esta referida a un poder sufi-
ciente o potencia dispuesta a la acci6n. Y, segun parece, en
toda la filosofia modema, tanto racionalistas, como empiris-
tas, marcharon por el mismo sendero. "Potencia, poder y ca-
pacidad son entendidos cada vez mas en sentido (...) La noci6n de poder (power) de Locke a Hamilton envuel-
ve casi siempre la idea de una actividad." (Ferrater, Pag.
2865). Locke y Hume entendieron dos acepciones para fuer-
za o potencia: o lo capaz de hacer algo, realizar una acci6n,
o lo capaz de recibir una modificaci6n, un cambio. De algu-
na manera se repite todo lo que venimos siguiendo en tor-
no al problema. Hamilton relaciona la modema distinci6n
con dos t6rminos clasicos: el poder active o facultad corres-
ponde con la dinamis poietik6 o potential active y el poder
pasivo o capacidad es dinamis patetik6 o potential passiva.

Una fuerza
Resumiendo las posturas contemporaneas, Ferrater sefiala
que potencia esta indisolublemente vinculada a la noci6n de
una fuerza. Y concluye examinando la postura de Zubiri que
vincula el tema de la potencia a la realidad de lo pasado y
en consecuencia se intuye que puede general un fertil esce-
nario para confrontarlo con la critical popperiana al histori-
cismo. En la sintesis que sobre el concept de poder en Zu-
biri ofrece Ferrater Mora, se destaca que el pasado sobrevi-
ve como posibilitando el present y el present a su vez es
la posibilidad del future, de lo que podemos hacer. "Pero, a
la vez, esta potencia que es el poder hacer no sera solo lo
que el hombre posee en su naturaleza y despliega, sino que
sera dada asimismo por el modo de ofrecerse las cosas, es
decir, por la situaci6n concrete en que se encuentra el hom-
bre." (Ferrater, pag. 2866) y "por eso la historic en tanto que
producci6n de actos y de las propias posibilidades que con-
dicionan su realidad es un do, la potencia, el poder, en el fen6meno socio-hist6rico, in-
cluye tanto la posibilidad del hacer, como el hecho de lo que
se hace. No tengo ninguna evidencia significativa para dife-
renciar el concept de potencia (tal como hoy se usa) del
concept de poder y en consecuencia es razonable su filia-
ci6n con la dinamis aristotelica. Mas es evidence que existe
la posibilidad de diferenciar lo que es poder en la naturale-
za, de lo que es en la experiencia humana.
El tema del poder en el Diccionario de Borja tiene tres
grandes articulos: poder constituyente, poder econ6mi-


co y poder politico. El uiltimo lo revisaremos detenida-
mente, luego de una breve referencia a los dos prime-
ros. Por extension temAtica consultamos el articulo so-
bre political en este diccionario y el de Ferrater Mora,
ademas de los articulos relacionados en la Enciclopedia
de las Ciencias Sociales, y sus planteamientos se filtran
en 6sta y otras secciones de este articulo.
El poder constituyente, en tnrminos de la formaci6n y
existencia de una naci6n, es "la supreme facultad del
pueblo sobre si mismo para darse un ordenamiento juri-
dico y una organizaci6n political (Borja, Pig. 757). Se
diferencia de lo que se denomina poderes constituidos,
en cuanto estos iltimos se legitiman, en su origen y per-
manencia, del poder constituyente. Dicha formulaci6n se
fundamental en la convicci6n de que la democracia es el
sistema que debe prevalecer y que cualquier autoridad
de facto carece de legitimidad. Respecto al tema del po-
der, esta formulaci6n de la cuesti6n es a posteriori un se-
rio discernimiento del concept del poder, pero, como lo
plantea Barnes, al igual que la electricidad, no espera-
mos la clarificaci6n conceptual de un fen6meno para su
aplicaci6n. Y result obvio que, sin un espacio democri-
tico, el studio del poder siempre resultaria peligroso pa-
ra los intereses de quienes lo detentan, mientras que en
una sociedad abierta, hasta el cuestionamiento del poder
por parte de la sociedad en su conjunto se garantiza pre-
cisamente por su naturaleza.
La ubicaci6n del tema del poder econ6mico en el con-
texto de esta investigaci6n es, al igual que el poder cons-
tituyente, a posteriori; tiene la ventaja de que, empirica-
mente hablando, es de las formas de poder mas eviden-
tes al sentido comiun. La apropiaci6n desigual de los bie-
nes en todas las formas hist6ricas de sociedades humans
ha destacado el poder de aquellos que poseen mayor ri-
queza y su capacidad de marcar el rumbo de las princi-
pales decisions political. En los models de economic de
mercado, tanto en democracia, como en dictaduras, es
significativa la cuota de poder que poseen los grandes
duefos de capitals. En el pasado (y el present) el poder
econ6mico ha sido la causa de guerras y violencia estruc-
tural, pero el desarrollo de las democracies modemas y la
busqueda de un orden international basado en el consen-
so3, busca reducir la importancia del poder del capital en
la march de las sociedades y el mundo. Pero sin una
comprensi6n de la naturaleza del poder, la esperanza de
un mundo donde el capital no sea quien dicte las reglas
dejuego, siempre sera mas una cuesti6n de buenas inten-
ciones que una postura rational. En el articulo dedicado
al poder politico, Borja propone en un pdrrafo un conjunto
bien articulado de propuestas y definiciones de lo que es el
poder. "Diversas explicaciones se han dado a trav6s del


30 GLOBAL

































































































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tiempo para el fen6meno del poder. Se lo atribuy6 a la vo-
luntad de los dioses en las comunidades primitivas. Despu6s
vinieron las explicaciones metafisicas. Mas tarde el contrac-
tualismo, en sus ramas autoritaria y democratic formula
una interpretaci6n humana y no divina del poder. Los se-
guidores de la escuela estructuralista, por su parte, sostuvie-
ron que el poder no se dirige por las voluntades de agents
individuals sino que responded a sistemas socioecon6micos
consolidados en los cuales los individuos figuran s61o como
oficiantes de comportamientos, por lo que son intercambia-
bles y remplazables, sin que ello afecte la esencia, la natu-
raleza y el origen del poder." (Borja, Pag. 760)
Suponemos que en esta explicaci6n de la evoluci6n de la
compresi6n del poder, tal como el mismo autor lo plantea
al final, se tiene claridad sobre lo que es "la esencia, la na-
turaleza y el origen del poder". Si no se tiene tal compren-
si6n, no podemos establecer que al referimos al poder en
sociedades primitivas, estamos hablando de lo mismo
cuando lo hacemos al hablar de sociedades contempord-
neas. Esta linea argumentative de Borja refuerza la con-
vicci6n de que se tiende a describir el fen6meno del poder
por su efectividad en la march de los hechos hist6ricos y
sociales, ocultando la cuesti6n por la esencia del poder.
El poder politico, en el analisis de Borja, tiene un carac-
ter totalizante y en consecuencia es mds eficaz que el pres-
tigio, la fama, la riqueza, los conocimientos o la fuerza fi-
sica, fuentes reconocidas de poder. Pero lo que es el poder
encuentra en el texto de Borja la siguiente definici6n: "To-
do se resume y explica en funci6n de su anhelo (del ser
human) de dominio, desde el sacerdocio de las antiguas
y modernas religiones cuyos miembros asumieron en
nombre de los dioses autoridad sobre los hombres, hasta el
poder por antonomasia que es el poder politico, pasando
por la acumulaci6n de riqueza o el acopio de conocimien-
tos que son otras formas de poder." (Borja, Pig. 760)
Es el anhelo de dominio, sin importar las fuentes o mo-
tivaciones, lo que definiria el poder en tnnrminos sociales.
El poder no superaria la condici6n de pulsi6n natural en
el ser human que sufre modificaciones acorde a la arti-
culaci6n cultural y su sofisticaci6n civilizatoria. Entre el
hacha de piedra que emplea el cacique taino para obligar
a uno de sus subditos a obedecerle y el contrato laboral
que libremente firman empleadores y trabajadores, la di-
ferencia es de forma, no de fondo.
La obediencia, total o parcial, como respuesta al impul-
so de dominio de unos sobre otros, puede originarse en
factors tan sutiles como la persuasion y el convenci-
miento, incluso la coacci6n fisica direct. Las motivacio-
nes para someter a su voluntad a los otros pueden ser tan
negatives como la expoliaci6n en un extreme o el nece-


sario gobierno para el bienestar de todos. Todas las co-
rrientes de pensamiento reconocen la necesidad del poder
en funci6n del ordenamiento de la sociedad, en diversos
grades y formas. Se destacan como excepci6n los anar-
quistas, quienes rechazan, en sus formas mas radicales,
toda forma de poder de unos sobre otros. (Borja, Pag. 761)

SegOn Barnes
Barry Barnes aborda el problema del poder desde la so-
ciologia del conocimiento, pero nos ofrece un primer ca-
pitulo de su obra que se esfuerza por conceptual el poder
mas all de su discipline. Desde el sentido comuin "el po-
der es tratado como una entidad o atributo que puede te-
ner toda clase de cosas, process o agentss" (Barnes, Pag.
19) Plantas y animals, mAquinas y fen6menos de la na-
turaleza, individuos y organizaciones; se les adjudica po-
der en cuanto sufren transformaciones o las provocan en
otras entidades. El autor enfatiza tres formas en que acos-
tumbramos a decir que las personas tienen poder. Por su
contextura fisica (salud y miisculos fuertes), su personali-
dad (encanto, carisma) y por la posici6n que ocupa (cuan-
do el poder deriva en el individuo por su posici6n en el
entramado social). En la ciencia natural el poder viene
definido por la capacidad de un ente de realizar un tra-
bajo; en el orden social intuitivamente se entiende co-
mo la capacidad que tiene un individuo o various de con-
seguir una determinada cantidad de bienes en un tiem-
po determinado. Pero el poder no se agota en los resul-
tados o comportamientos, a lo sumo serian sus efectos.
Por eso se enfatiza mas la cuesti6n de la fuente de di-
cho poder que sus efectos. (Barnes, Pigs. 21-23)
En procura de una definici6n de poder, Barnes cita a We-
4
ber, Dahl y Wrong4, y los resume de esta manera. "Lo que
hacen estas definiciones es sefialamos a un individuo, a
una relaci6n social en la que 6ste participa, y luego al
efecto del poder que 6ste ejerce, siendo ese efecto la sumi-
si6n del otro en la relaci6n de que se trate." (Barnes, Pags.
25-26) Pero con gran agudeza el autor destaca un yerro
comiin a las tres definiciones: "Se nos lleva asi al punto
en el que se nos dice que reside el poder y entonces, en el
tltimo moment, se nos hace mirar hacia otro lado, es de-
cir, hacia sus consecuencias. Lo que produce esas conse-
cuencias: eso es el poder." (Barnes, Pag. 26)
En resume, el intent de esos autores es brindarnos una
respuesta functional, mas acorde con la metodologia de las
ciencias naturales que con la filosofia. Por otra parte, tien-
den los tres hacia una explicaci6n individualista del ejer-
cicio del poder que desconoce factors estructurales. En
ese caso, como contramodelo, Barnes hace referencia a
Poulantzas y su concepci6n del poder -en la tradici6n


32 GLOBAL













marxista- como 5
realizar sus intereses objetivos especificos .
Barnes explore varias concepciones del poder y nos
brinda en el capitulo 3 de su libro una "redefinici6n" cu-
riosa y sencilla de lo que 61 entiende por el poder y su
distribuci6n en la sociedad. Afirma que "el poder social
es la capacidad para la acci6n existente en una sociedad
y, por ello, es identificable predominantemente aunque
no totalmente como aquel que es rutinariamente possible
en ella. El poder social es poseido por aquellos con dis-
creci6n en la direcci6n de la acci6n social y, por ello,
predominantemente por aquellos con discreci6n en el
uso de las rutinas. Podemos imaginar una rutina como
un potential o capacidad que se puede Ilevar a la prAc-
tica o no, dirigirse hacia tal o cual direcci6n, combinar-
se con otras rutinas o mantenerse aparte, a discreci6n
del agent que la control. Tal agent posee poder so-
cial." (Barnes, Pig. 87) De mano de tal andlisis volvemos
a un interesante ejercicio descriptive del fen6meno, pe-
ro se nos escapa la soluci6n hacia el problema de la na-
turaleza del poder. No obstante, es indudable que entire
los agents que consideramos poseen poder y la socie-
dad donde estdn insertos, ha de existir un piano o arti-
culaci6n que permit efectivamente la concreci6n o po-
sibilidad de concreci6n de eso que llamamos poder.
Tomar partido a favor de posturas voluntaristas e indivi-
duales por un lado o en defense de concepciones estruc-
turales donde el poder le es conferido al individuo por el
rol que ocupa, por otro; ambos extremes, corren el riesgo
de desconectarse del otro extreme de la ecuaci6n que
siempre nos permit identificar un hecho como fuente de
poder. La acci6n del individuo (por si mismo o como "re-
presentaci6n") y el context social donde se da la posibi-
lidad de ejercer esa acci6n y que conduzca a los resulta-
dos esperados. Esta articulaci6n no es asi de sencilla; por
lo tanto quiero presentar un par de ejercicios acerca de las
condiciones necesarias para entender el problema del po-
der en terminos individuals y estructurales. No son los
inicos, ni necesariamente los mejores, pero ayudan a pro-
fundizar en los criterios que deben acompafiar a la pre-
gunta por el poder para que deje de ser una simple des-
cripci6n y pueda dar cuenta de su naturaleza.

Recursos metodol6gicos
En un articulo publicado por Francisco Colom en los Su-
plementos de Anthropos se brindan dos recursos metodo-
16gicos significativos. Uno, elaborado por J. Elster para
establecer los criterios para que un analisis del poder real-
mente pueda articularse como teoria y dos, una clasifica-
ci6n de las fuentes de poder en terminos estructurales ela-


borado por Hradil, como critical a las explicaciones indivi-
dualistas. Ambos se complementan mutuamente en la
pugna entire ambos polos del debate. De acuerdo con el
esquema epistemol6gico presentado por J. Elster (Colom,
pig. 81), todo andlisis del poder que aspire a gozar del sta-
tus de cinco cuestiones fundamentals. "En primer lugar, ha de
distinguir suficientemente entire las nociones de poder y
causalidad." Cuesti6n harto compleja porque usualmente
las definiciones de poder en sociedad se definen a partir de
consecuencias que se remiten a causes. Esto obliga a tor-
nar la vista hacia el estagirita. El poder explicado al mar-
gen de una causa llevaria a definirlo con independencia de
sus consecuencias. Pero entonces nos enfrentamos con el
problema de c6mo explicar la naturaleza de algo como el
poder que desde su primera aproximaci6n se nos brinda
como efecto. Continua Colom citando a Elster: "En segun-
do lugar, ha de admitir proposiciones contra facticas sobre
un transcurso hipot6tico de los hechos acaecidos en unas
condiciones distintas." Este argument eliminaria efectiva-
mente la causalidad explicativa y delimitaria la busqueda
a la esencia del tema, pero vinculado con una forma espe-
cifica de entender lo que es conocimiento cientifico. Por
esa via hemos de profundizar en la concepci6n cientifica
de Popper y c6mo Elster la interpreta y aplica.
"En tercer lugar -continua Colom citando a Elster- de-
be ser capaz de diferenciar el poder potential frente a la
impotencia, en situaciones de inacci6n, es decir, ha de
concederle a la noci6n de poder o bien un caracter de
potencialidad o bien una realidad manifiesta." Paso 16-
gico una vez hemos puesto en par6ntesis la tesis causa-
lista y que nos llevaria, en terminos popperianos, a bus-
car una explicaci6n esencialista. Pero el asunto es mu-
cho mis complejo; Elster tiene una extensa bibliografia
sobre diversos problems relacionados con poder, espe-
cialmente en cuestiones de ciencias sociales, afin en va-
rios aspects Popper y a la vez critic. "En cuarto lugar
ha de escoger igualmente entire una concepci6n del po-
der en terminos de inversi6n (tendente al incremento)."
Es el iiltimo punto y retoma el problema entire poder co-
mo acci6n del individuo y estructura social: "Debe ser
capaz de vincular la idea del poder individual a la del
poder en el conjunto de la sociedad." Respecto a las te-
sis del poder como fen6meno structural, Stefan Hradil
sefiala cuatro elements: la configuraci6n structural de
determinados sistemas organizativos (burocracia, apara-
tos represivos, etcetera); normas sociales constitutivas de
pautas aceptadas en institucionalizados de comporta-
miento; aspects concretos de la estructura social, en
particular la distribuci6n de recursos materials y socio-







































culturales, y determinadas leyes o 16gicas de desarrollo.
En la obra de Guardini se encuentra una de las explica-
ciones mas sencilla y directs de lo que es el poder. Su
validez sera cuesti6n de analisis, pero su claridad es cau-
tivante. Establece de entrada una diferencia tajante en-
tre lo que denomina energia y lo que es propiamente po-
der. "Un element natural tiene -o es- , pero no
poder. La energia se convierte en poder tan s6lo cuando
hay una conciencia que la conoce, cuando hay una ca-
pacidad de decision que dispone de ella y la dirige a
unos fines precisos." (Guardini, Pag. 21)

Transformar la energia
Son los elements conciencia y voluntad los que trans-
forman la energia en poder. Por tanto la filiaci6n del
poder es la energia, en cuanto fen6meno de la natura-
leza, de la cual el ser human es parte, y cuando lo hu-
mano la canaliza en cuanto la comprende y la dirige,
podemos Ilamarla poder. Indudablemente, reconoce el
autor, ha sido considerada muchas veces la energia de
la naturaleza como poder, en cuanto se supone es diri-
gida por alguna deidad. Pero esa interpretaci6n es tipi-
camente mitica, e incluso esta present en la literature
actual y hasta en ciencias como la Psicologia -afirma
Guardini- donde entidades primitivas son transforma-
das en concepts y pretenden explicar fuerzas que su-
puestamente condicionan la voluntad humana. Respec-
to a las referencias de que la moral o las ideas tienen po-
der, la postura del autor de El poder decanta la cuesti6n


con firmeza y asevera: "El poder es la facultad de mover
la realidad, y la idea no es capaz por si misma de hacer tal
cosa. Unicamente lo puede -convirti6ndose entonces en
poder- cuando la vida concrete del hombre la asume,
cuando se mezcla con sus instintos y sentimientos, con las
tendencies de su desarrollo y las tensions de sus estados
interiores, con las intenciones de su obra y las tareas de su
trabajo." (Guardini, Pags. 22-23) En resume, el poder se
define exclusivamente en funci6n de una energia real que
puede cambiar las cosas y una conciencia en el seno de di-
chas fuerzas que las oriented, les brinde unos fines. Esta ex-
plicaci6n impone una cuesti6n: aCual es la naturaleza de
dicha conciencia y voluntad? Para Guardini, es evidence
que su origen esta en lo que llamamos espiritu y que ne-
cesariamente es independiente de la naturaleza. Por esa via
es much el terreno que hay que andar.
El sentido del poder viene de varias fuentes. En primer
lugar, en cuanto energia posee la causalidad y la finali-
dad; primero, por ser siempre un efecto, y segundo -si-
guiendo a Guardini- por la relaci6n parte-todo. Pero es
la iniciativa lo propio del poder, su sentido singular. "No
existe, pues, poder alguno que tenga ya de antemano un
sentido o valor. El poder s6lo se define cuando el hom-
bre cobra conciencia de l1, decide sobre l6, lo transfor-
ma en una acci6n, todo lo cual significa que debe ser
responsible de tal poder." (Guardini, Pag. 25) Es, por
tanto, el acto volitivo lo que le confiere al poder sentido
y criterio para su valoraci6n, no la energia que aprove-
cha o su forma. De la energia nadie es responsible; es la


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llamada necesidad natural. Pero del poder siempre hay
que responder. (Guardini, Pag. 25) La propuesta hasta
este punto se inscribe en lo que hemos considerado co-
mo explicaciones individualistas del poder, pero frente a
las tesis que postulan que el poder en gran parte de sus
expresiones result an6nimo, o dicho en t6rminos actua-
les, como un fen6meno structural, Guardini responded:
"La progresiva estatificaci6n de los acontecimientos so-
ciales, econ6micos y t&cnicos, asi como las teorias mate-
rialistas que interpretan la historic como un process ne-
cesario, significant, desde nuestra perspective, el ensayo
de suprimir el caracter de la responsabilidad, y de desli-
gar el poder de la persona, convirtiendo su ejercicio en un
fen6meno natural." (Guardini, Pags. 26-27)
Cuando el poder deja de obedecer a la responsabilidad
personal y no es guiado por la libertad de quien se respon-
sabilidad por el ejercicio del poder; cuando la organizaci6n
del mismo se articula para evitar responsabilidades, enton-
ces, seglin Guardini, el poder se vuelve demoniaco. Los in-
dividuos pasan a ser irresponsables y aparenta el poder pa-
sar a trav6s de ellos. De esa manera el poder es percibido
como una realidad aut6noma a la voluntad de los indivi-
duos. El poder emana de algo y no de alguien. "Su mane-
ra de obrar es sentida como algo necesario, y el individuo
se somete a ella. Se la siente como algo inaprensible, y
aparece por tanto, como un misterio, al cual se dirigen, en
forma pervertida, aquellos sentimientos que el hombre de-
be experimentar ante el destiny y ante Dios." (Guardini,
Pigs. 29-30) Todas las acciones del ser human estin vin-
culadas con el poder y una de ellas en particular es el cono-
cimiento, tal como sefiala Guardini. "El conocimiento signi-
fica la penetraci6n intuitiva e intelectiva de lo que es, pero
el que conoce experiment en ella la fuerza que produce es-
ta penetraci6n. El que conoce experiment c6mo se <(apode-
ra de la verdad, y esto se transform a su vez en el senti-
miento de < plicaciones de este argument se encuentran en la tesis le-
vinasiana sobre la forma del conocimiento de la naturaleza
y su extension al conocimiento de las otras personas, pero
tal derrotero no corresponde al present articulo. No obstan-
te, destacamos que el fen6meno del poder tiene en las es-
tructuras fundamentals del process cognoscitivo de todo
ser human y de la modernidad signada por Descartes, una
de sus posibles explicaciones, segiln una personal lectura de
Levinas. Para concluir, el autor enfatiza que "La conciencia
del poder tiene un caracter completamente universal, onto-
16gico. Es una expresi6n inmediata de la existencia, y esta
expresi6n puede adoptar un caracter positive o negative,
verdadero o aparente, just o injusto." (Guardini, Pig. 34)
Es un t6pico que se impone en la reflexi6n filos6fica y que


amerita trascender en su analisis los esquemas eticos y po-
liticos a que estamos acostumbrados, no para pretender una
definici6n ajena al juicio moral o la responsabilidad del ac-
cionar social, sino para precisamente encontrar su funda-
mento y saber de lo que estamos hablando.

Una provocacion
Esta aproximaci6n a la cuesti6n del poder no alcanza una
soluci6n; queda en una provocaci6n. Relaciona firme-
mente acci6n con poder y diferencia con meridiana clari-
dad la aproximaci6n del concept de poder en las ciencias
naturales de su comprensi6n en las ciencias sociales. Sin
develar la naturaleza del poder en el caso de las ciencias
sociales, result questionable formular una 6tica o una po-
litica. A su vez, sin una precision de los limits y alcances
de la libertad, no es possible ubicar la naturaleza del poder
entire las posibilidades del individuo y la impronta de lo
social. Es por tanto la investigaci6n sobre el poder una
pieza clave -quizis "la" pieza clave- entire lo dado y el de-
ber ser, lo individual y lo social.
-
Sii... Jorge. [a esenci del dr y l p( c on/lico politico. \An;lo-lia
Filosofica 13(1) 1999 Pigs. 109-138.
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drid, 1992 (4ta reimpresion de la ecdicion. 197 3).

1 Citado por Ferrater Mora, Pig. 2865, de la obra de Hume En-
quiry, VIII, 1.
2 Citado por Ferrater Mora, Pag. 2866, de la obra de Xavier Zubiri,
Grecia y la pervivencia del pasado filosfico, 1942, Paig. 408.
3 El reciente conflict en torno a Irak y Corea del Norte, generando
posturas dispares entire Estados Unidos, Naciones Unidas y gran par-
te de Europa, es un buen ejemplo sol)re el tema.
4 Poder es la probabilidad de que un actor en uin relacidn social
estl en condiciones de imponer su voluniad a pesar de la resisten-
cia e independientemente del iundamento sobre el que se base esla
probabilidad (Weber). A tiene poder sobre B en la media que con-
sigue que este haga algo que, de otro modo, no haria (Dall). Poder
es la capacidad de algunas personas para producer deelos queridos
y previslos en otras (Wrong).
5 Poulantzas, Political Power and Social Classes, cilado por Barnes.

David Alva rez Martfn es licenciado en Fi,, : i, por la Pontificia
Universidad Catolica Madre y Maestra (PUC ': ', i i,,, graduados en
:il.,, i jen Loyola University of Chicago. Maestria en Administracion de
Empresas por la PUCMM.Candidato a Doctor en F. i n por la
Universidad Com plutense de 'i .i' i [ I. .1: ,,.,,: Sofia y f11 ',11:ii
'i ,i,..,, de la PUCMM y articulista del periodico El Caribe








BFT JTI


En muchos paises


de America Latina,


un numero creciente de


musicos jovenes y productores del ambito popular estan em-
barcados en un process de renovacion creative mediante di-
ferentes estrategias expresivas y de mercado, que van desde
la reinvencion de tradiciones musicales autOctonas hasta las
mezclas de estilos y formas de la musica electr6nica de la
mas diverse procedencia. Proliferan los estilos "sin fron-
teras", las "musicas del mundo" y las fusiones de generos
locales e internacionales, "mestizandose" o creando "identi-
dades hibridas".


36 GLOBAL




-41 TRRIAS










































En el pasado, el sincretismo que se produjo en Am6rica
Latina como product del enfrentamiento entire las cultu-
ras del Nuevo y del Viejo Mundo, fue la fuente de su ri-
queza cultural, de sus multiples expresiones y manifesta-
ciones. Pero, en los tiempos actuales, Zc6mo debe enten-
derse la hibridaci6n o fusi6n de estilos prohijada por la
globalizaci6n?, Zestamos ante un fen6meno similar o di-
ferente?, Lqu6 esta pasando con las identidades locales
ante los efectos perturbadores de estos impulses globales?
Muchas son las reflexiones que ha provocado el process
de globalizaci6n. Desde la d6cada pasada hasta los mo-
mentos presents, un buen nimero de instituciones, de
music6logos y experts de la comunicaci6n, las ciencias
sociales y la political cultural han otorgado un gran inte-
res al studio de sus efectos en la misica. Este articulo
quiere destacar y comentar various aspects del debate, con
algunas referencias a experiencias regionales y locales.

Al compis de la global izaci6n
La misica popular contemporanea esta "tocando" en el
compas que determine la globalizaci6n. En nuestros tiem-
pos, crear musica es sin6nimo de mezclar, fusionar, rein-
ventar c6digos, salvar las barreras entire lo acad6mico y lo
popular. Parafraseando al investigator mejicano Jose Mi-
guel Candela, en su articulo Misica y globalizaci6n: "Ha-
blar de musica hoy es ocuparse de las mezclas". La globa-


lizaci6n es un concept polis6mico, ambiguo, equivoco y
parad6jico en sus raices y efectos. Contradictorio en su re-
t6rica y sus consecuencias, no cabe duda de que ha au-
mentado las diferencias y las exclusiones en los process
sociales, econ6micos y tecnol6gicos. Se han profundizado
las desigualdades en el acceso a los repertorios culturales
globalizados y locales (Gandarias). Son evidentes los peli-
gros de un "pensamiento finico", la subordinaci6n de mer-
cados y de formas culturales. Lo cultural se ha tornado en
campo de tension donde se enfrentan el advance de la
'mundializaci6n' y las identidades nacionales. Los concep-
tos tradicionales de identidad, pueblo y naci6n se encuen-
tran seriamente amenazados por la integraci6n electr6nica
y el mercado. En este punto, se tiende a recorder que el
process de internacionalizaci6n no es nuevo, es un proce-
so de siglos. Junto a la transnacionalizaci6n de los proce-
sos econ6micos y politicos, las modalidades del intercam-
bio commercial fueron avanzando tambi6n a lo largo de di-
ferentes periods hist6ricos acompafadas de cambios cul-
turales y secuelas de interdependencia no reciproca, com-
pulsiva y desequilibrada entire pueblos y territories. De la
misma manera, la mezcla de estilos, las reinterpretaciones
de las influencias, etcetera, no son fen6menos novedosos.
La pureza no es precisamente la caracteristica de los g6ne-
ros que se configuraron como emblematicos de la miisica
popular del continent. Los remanentes ancestrales, los


38 GLOBAL











































pr6stamos y las recomposiciones de elements de cultures
musicales afines han sido la constant en la trayectoria his-
t6rica de la muisica popular de America Latina y el Caribe.
Asi emergieron en un process de siglos nuestras mtisicas
sincr6ticas. Sin embargo, los fen6menos contemporineos
son diferentes tanto en cantidad como en calidad por la re-
voluci6n tecnol6gica expresada en el mundo de las compu-
tadoras, la autopista informatica y la television satelital.

La nota diferente
Es en el sector de los medios masivos de comunicaci6n,
'mundializados' a partir de los satelites, donde las repercu-
siones de la revoluci6n tecnol6gica se manifiestan con ma-
yor intensidad. Las nuevas tecnologias necesitan de una co-
munidad de elements culturales compartidos, de identida-
des y c6digos comunes (sistemas de significaci6n, saberes,
competencias, sentidos). A esos fines estan destinados los
products culturales globales de todo tipo.
El sector audiovisual cinee, television, video) es el apoyo
fundamental de la mundializacion cultural a nivel macro-
social. Los mass-media crean nuevos espacios, penetran o
se apoderan de otros que tradicionalmente pertenecian a
la familiar, la educaci6n, la lectura, la escucha de musica,
etcetera. Muchas tribunas internacionales no vacilan al
condenar la naturaleza distractil y de dudosa calidad de
sus products; la distorsi6n que hacen de la realidad de


numerosos process que recogen y difunden; la tendencia
a fomentar falsos valores y encaminar al consumismo. De
las bisquedas de sistemas de signos globales, de la ten-
si6n entire lo global y lo local, de las asimetrias y plurali-
dades, del comportamiento de las identidades locales
frente a las novedades que se le ofrecen, surgeon nuevos
significados y sentidos, se abren paso los products cul-
turales hijos de la hibridaci6n. Los flujos migratorios im-
pactan las practices culturales de los pueblos receptores y
de los inmigrantes determinando que numerosas expre-
siones identitarias sobrevivan fuera de sus territories ori-
ginales, en muchos casos mezcladas o transformadas.

Las cultures vienen y van
For definici6n las cultures son dinamicas: se conser-
van, transmiten y transforman. Las manifestaciones del
campo artistic y literario, los modos de vida, las cos-
tumbres, los sistemas de valores, las tradiciones, las
creencias y demas components de la cultural, evolu-
cionan en funci6n de su propia dinamica y de los in-
tercambios e interacciones con otras cultures. La cul-
tura es cambiante por la interacci6n comunicativa que
se produce hacia el interior de cualquier comunidad de
vida, entendida como una comunidad de sentidos por-
que provee los instruments necesarios para que los se-
res humans le otorguen sentido a su entorno.











































Pensar la cultural con criterio de interacci6n facility la
comunicaci6n intercultural: Ileva a considerar sus di-
versas manifestaciones en su dinimica, descartando je-
rarquias, comprendi6ndolas desde si mismas, aceptan-
do la pluriculturalidad, el mestizaje y la hibridaci6n.
"Hay que aceptar el hecho de que la realidad cultural
es, en sus origenes y en la actualidad, pluricultural"
(Rodrigo). Defender lo que les es propio, pero tambien
establecer vinculos y abrirse a otras realidades, es la
paradoja existencial de las cultures. De ahi los proce-
sos permanentes de contact, comunicaci6n e interac-
ci6n entire las cultures del planet. En el pasado, en to-
da la geografia latinoamericana y caribefia se produjo
un intense process de intercambios, prestamos y mez-
clas entire los diferentes grupos 6tnicos y culturales. Un
"ir y venir" de modalidades expresivas de extraordina-
ria vitalidad y riqueza. En los foros internacionales se
alerta permanentemente acerca de la amenaza que re-
presenta la globalizaci6n para las identidades cultura-
les. Hablamos de identidad como aquello que distingue
culturalmente a una persona, grupo social o national,
que refleja un sentimiento, un reconocimiento colecti-
vo en torno a unos determinados valores, usos y cos-
tumbres, creencias compartidas. La identidad, como ha
reconocido la Unesco, es "un pasado comun, un pre-


senate vivido en conjunto que funda, a su vez, la posi-
bilidad de un future comin". De acuerdo al organismo
international, se configura fundamentalmente a partir
de elements hist6ricos, 6tnicos, lingtiisticos, politicos
y psicol6gicos que constituyen el "n6cleo viviente de
una cultural Defender y preservar las identidades es
uno de los grandes temas del discurso cultural contem-
poraneo y de los retos de la political y la acci6n cultu-
ral. Las innovaciones tecnol6gicas que impactan el cre-
cimiento econ6mico en su totalidad determinan los
adelantos de todo tipo en el campo de la misica, espe-
cialmente en la industrial musical, su sector mis dina-
mico y floreciente. En los process de producci6n y en
los products de la industrial fonografica las novedades
e innovaciones se suceden a vertiginosa velocidad, pro-
vocando de manera inmediata y a largo plazo cambios
trascendentales. Se ha visualizado que la irrupci6n de
Internet en la distribuci6n de la mfsica puede llegar a
"transformar la estructura del mercado, haciendo desa-
parecer las tiendas de miusica y cambiar radicalmente el
format en que se vende..."(Zuleta y Jaramillo). Pero
ahi no se detienen los cambios. Tenemos un nuevo per-
sonaje: el productor, que sin ser compositor, ni int6rpre-
te, ni arreglista, toma las riendas del process creative.
Ademis de seleccionar el repertorio, los acompafiantes,


40 GLOBAL











































orquestar la promoci6n, definir la imagen, etcetera,
tambien se ocupard de la formaci6n de "sus" artists.

Al ritmo de la fusion
Un ndmero creciente de nuestros artists bachateros y mu-
sicos de otros g6neros han hecho de la fusion el principal de
sus procedimientos o medios creativos. "He tomado algunos
detalles de g&neros como el country, el blues y el reggae...A-
demas, he incluido algiun merengue tipico, pero a base de
guitarra", explicaba el bachatero dominicano Zacarias
Ferreira en una entrevista. Destacaba ademas que en sus tra-
bajos dominant las fusiones de merengues y de baladas pop.
Por su parte, el lider del grupo Ilegales declare recientemen-
te que "los creadores criollos no pueden estar de espaldas a
lo que acontece en el mercado" y que en su iltima produc-
ci6n ha recurrido al reggae, al merengue, al hip hop, a la
cumbia, la bachata y la balada.
En el ambito regional, la cristalizaci6n de lo nuevo puede
ilustrarse con los nombres de algunos musicos que han lo-
grado popularizar su obra sin dejarse avasallar por la md-
sica electr6nica de baile. Siguiendo a Diego Fischerman -
mulsico, escritor y uno de los critics musicales mis impor-
tantes de America Latina-, en su articulo "El poder y la len-
gua", se puede mencionar al brasilefto Egberto Gismonti,
miisico que ha hecho studios rigurosos en su pais y tam-


biMn en Paris, que toca piano y guitarra, y tiene muchos
aflos mezclando muisica europea sinf6nica y dodecaf6nica,
con la de Cartola, Nelso Cavaquinho y Villa-Lobos, con el
jazz, el rock y con la computadora. Gismonti "lleva las ca-
racteristicas polirritmicas del choro o el frevo hasta sus ex-
tremos, trabaja con una gran libertad elements que perte-
necen a las tradiciones populares brasilefias pero no las vio-
lenta. Incluso, en el ambito de las escalas, se limita al tipo
de melodies y de armonias que existen en esas mdsicas tra-
dicionales". Puede decirse entonces que, en la apuesta por la
renovaci6n, hay much mas que fusiones y aires de jazz,
aunque esjusto decir que el jazz siempre ha sido uno de los
mejores aliados en las oleadas innovadoras en el mundo de
la mdsica. Nuevas vias expresivas llegan tambien por la via
del performance a base de imigenes, musica electr6nica,
acistica o sonidos vocales. Hay muisicos que centran su in-
teres en el sonido. Otros en las improvisaciones en la line
del jazz de vanguardia, la animaci6n, la llamada poesia so-
nora y puestas al dia de la canci6n social.

"!Qu6 triste suena la lluvia...!"
No es possible pasar por alto los puntos de contact de las
actuales corrientes renovadoras con la "nueva canci6n" que,
como se recordard, fue uno de los frutos del movimiento
musical que en los afos 70 estremeci6 los paises industria-










































lizados y catapult un ola mundial de conjuntos y artists
j6venes, desembocando en Espafia y America Latina en la
Ilamada canci6n de autor o canci6n social, que resalt6 las
contradicciones del modelo social y la protest de las masas.
Por esos tiempos, como una suerte de replica del fen6meno
rock, habian comenzado a formarse en nuestro pais los lla-
mados conjuntos de la "nueva ola". Algunos de sus miem-
bros nutrieron los primeros grupos de la nueva canci6n que
irrumpe a principios de la siguiente d6cada. Los cantautores
chilenos, argentinos, venezolanos y cubanos influyeron en el
perfil de los grupos locales y en su repertorio, que lleg6 a in-
corporar elements provenientes del jazz, el rock y el blues,
pero tambien aut6ctonos; no s61o en cuanto al instrumental,
sino tambien a ritmos y estructuras musicales, entire otros
elements. El mensaje de la nueva canci6n, aunque proyec-
tado particularmente hacia la juventud, se dirigi6 a todos los
sectors -protesta contra una sociedad desigual e injusta y
contra los valores tradicionales- y estableci6 una ruptura en
el panorama de la canci6n dominicana, al ir mas alli de la
temitica romintica y sentimental de la canci6n-bolero y la
balada-rock "suave y romantica" "(...) muy americanizada,
pero mas larga, mas dimensional...", como sefialara en su
moment el maestro Rafael Solano. Los festivales de Amu-
caba (1968-1972) fueron catalizadores de los nuevos talen-
tos de la muisica popular y de un tipo de canci6n con voca-
ci6n artistic, sin el horizonte de la pista de baile, con mayor


intensidad temitica, elaboraci6n musical y riqueza de los
medios acompafiantes. La nueva canci6n fue la cispide de
ese period renovador y auspicioso de nuestra musica popu-
lar en el context de un modelo social en el cual lo urban
adquiria mayor relevancia y la interpenetraci6n cultural a ni-
vel continental y universal ya sesgaba las intenciones y
practices creativas y artisticas locales. Las preferencias por el
rock de parte de la juventud musical se han mantenido a lo
largo de los afios. Existen alrededor de 20 bandas con mis
de cinco afios de trabajo y mas de 40 con menos de cinco,
sin contar las inactivas o las que "el viento se llev6'" Los roc-
keros locales han organizando su segundo festival y algunos
incursionan en otros paises. Por los titulos de algunas pro-
ducciones se observa que han incorporado un vocabulario
agresivo y muy director, entire otros elements propios y sim-
b6licos del rock intemacional. Hoy muchos rockeros poseen
una formaci6n musical que les ayuda a desenvolverse en lo
tecnico y lo creative con mayor pericia y que obviamente re-
percute en la calidad de sus producciones. Es interesante sa-
ber que son solidarios entire si y conservan el gusto y el pla-
cer de tocar y cantar "por amor al arte".

CODA
Muchas naciones estan perturbadas ante los process que
enfrentan de reconfiguraci6n y renovaci6n de sus c6digos
culturales. Estos process tambien tocan a los contingen-


42 GLOBAL












































tes humans que la emigraci6n econ6mica o political, los
conflicts belicos o el turismo desplazan por doquier. La
globalizaci6n ha colocado a la humanidad bajo el signo de
las redefiniciones, del surgimiento de nuevos actors y li-
derazgos, de la reasunci6n de lo propio como reacci6n a
las amenazas a las identidades locales. Los desafios de la
globalizaci6n tecno-cultural no pueden impedir que se
aprovechen las oportunidades de los extraordinarios avan-
ces de la comunicaci6n electr6nica de que disponemos; de
promover la integraci6n de los principles agents de los
process de creaci6n, interpretaci6n, difusi6n, producci6n,
formaci6n musical, etcetera, para la toma de decisions
que impulsen el desarrollo equilibrado y arm6nico del sec-
tor; de las posibilidades de construcci6n de un pensamien-
to critic que promueve el intercambio en ferias, festivales,
encuentros y foros internacionales; los beneficios de las
alianzas intemacionales, intergubernamentales y civiles
con relaci6n a los bienes culturales. La convocatoria es a
promover la creatividad cultural y artistic, el respeto a la
diversidad, la potencialidad de comunicaci6n, de expresi6n
y de integraci6n de los actors sociales capaces de impul-
sar la recomposici6n social y cultural del mundo actual.

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Bernarda Jorge esn liJ. ,i, i.: yeducadora musical.Tiene experiencia en
la docencia universitaria,direcci6n de instituciones musicales,asesoria,coor-
dinaci6n y gerencia de programs academicos,eventos .I i': .I. y proyectos
de interest socio-educativo-cultural. Ha escrito ensayo., I Y I I.r i y nume-
rosos i i1 I 1, para periddicos,revistas y publicaciones internacionales. Ha pu-
',ii. .' I, i. siguientes libros:La m sica dominicana.SiglosXIX yXX,Educaci6n
musical en el preescolar (1990) y El canto de tradition oral de '1I 1I, l Do-
minicana.Es miembro del Centro de Estudios de la CGi' ii de Funglode.







Las

caracteristicas

fundacionales del

estado

Por LeopoldoArtiles dom inicano
El articulo tiene por objeto dilucidar
la naturaleza y la o1gica de los origenes y la
evoluci6n del Estado dominicano en el siglo XIX.
La hipbtesis es que esa instituci6n se comienza
a construir como una estructura political de caracter pa-
trimonialista, clientelista y autoritaria, con
liderazgos de tipo traditional y caudillista. El texto
hace un esbozo de su desarrollo histbrico, hasta llegar a
identificar los cambios que sufre el Estado
hacia fines del period, que anuncian el dilatado y con-
tradictorio process de modernizacidn del siglo XX, que
ain -en el siglo XXI-no culmina.


44 GLOBAL






























































Ko F .
47 ;


:Icnesornadas p idna niCid )'Cdia nican[












































El Estado dominicano en sus origenes parece respon-
der principalmente al prop6sito de construir un orden
possible que nunca complete con 6xito. De ahi que el pa-
triota Pedro Francisco Bon6 se haya expresado con tan-
ta crudeza y pesimismo sobre el horizonte de la naci6n
dominicana; y esto, 16gicamente, puede decirse con sus
propias palabras sobre el estado (en su forma de estado
naci6n): "...la sociedad dominicana fue organizada para
el despotismo, que los acontecimientos posteriores han
acabado de pulir dicha forma, y que tendremos, mal que
nos pese, rebeliones y mas rebeliones; dictaduras y mas
dictaduras; porque ademds de ser el remedio universal
al que han apelado pueblos y gobiernos en las horas su-
premas de su existencia, los nuestros no se prestan pa-
ra otro. Debe agregarse que las classes que dirigen unas
han perdido el prestigio para la forma republican; y las
otras no han podido aun adquirir las cualidades que
afirmen definitivamente el que les pertenece; falta,
pues, unidad, homogeneidad en el impulse social y, por
tanto, resultados provechosos" (Bon6, 1980: 228; 1881).
Esta contundente declaraci6n de Bon6 en su ensayo
Apuntes sobre las classes trabajadoras dominicanas, pu-
blicado por primera vez en 1881, nos ilumina tanto co-
mo nos intriga, al reflexionar sobre la estructura del es-


tado dominicano en su moment de arranque, la segun-
da mitad del siglo XIX. En primer lugar, afirmar que la
sociedad dominicana fue organizada para el despotismo,
en este context, implica reconocer la inexistencia de
una sociedad civil suficientemente organizada, facil pre-
sa de guerras civiles y caudillos, y la fragilidad de la
forma estatal, lo que trae como consecuencia la inviabi-
lidad de la democracia tal y como se proyectaba en al-
gunas de las constituciones liberals durante este perio-
do. Desde entonces, emergeria un problema que conti-
nda hasta hoy: la dificultad de estructurar un Estado de
Derecho con contenido constitutional, marcada por la
existencia de constituciones de texto liberal democrdti-
co que se encuentran muy alejadas de las practices de
los sujetos civiles y estatales.
Con respect a esta fuerte no-correspondencia entire
texto constitutional y realidad social, cabe destacar que
no s61o el borrador de texto constitutional escrito por
Duarte contuvo principios netamente liberals y demo-
cruticos, como fueron: 1) la ley como fundamento de la
autoridad; 2) la seguridad juridica contra la arbitrarie-
dad en el uso del poder de Estado; 3) la concepci6n an-
tioligarquica del poder; y 4) un gobierno electo, popu-
lar, limitado y con poderes separados, con sus respecti-


46 GLOBAL












Buenaventura BAez replante6,en diciembre del 1843,su
plan separatist al Cdnsul frances en Puerto Principe,



4f-


1 .,






rirl


vas ramas ejecutiva, judicial, legislative y municipal
(Espinal, 2001:61-62), sino que incluso constituciones
como la de San Crist6bal que al final se impusieron,
marginando a Duarte y a sus correligionarios de su pro-
ceso de escritura, ostentaban "...los principios y valores
del constitucionalismo liberal-democritico en linea con
el pensamiento de Duarte" (Ibid., p.64).

Privado y public: una pobre
distinct 6n
El caso es que en la Repdiblica Dominicana, desde la inde-
pendencia de 1844, principios como el de la separaci6n de
poderes, la garantia de los derechos individuals y ain la
mis elemental distinci6n entire lo public y lo privado,
que fundaria la separaci6n, relaci6n y distinci6n entire Es-
tado y sociedad en las naciones que lograron plasmar el
Estado modemo, asi como la normalizaci6n de las relacio-
nes de representaci6n political, no lograron un grado sig-
nificativo de concreci6n en la sociedad dominicana. El
dato de la pobre distinci6n entire lo privado y lo pufblico
se destaca en el comportamiento observado por los gober-
nantes dominicanos a la hora de tomar decisions de in-
teres privado cargindolas al Estado y viceversa. Viene a
cuento el caso del dictador Ulises Heureaux, Lilis, con res-
pecto a su manejo de las finanzas del Estado: "...la sepa-
raci6n entire los medios privados del Presidente y las fi-
nanzas estatales, era vaga, fluida y con frecuencia inexis-
tente. En una carta a su entonces prestamista y agent en
San Tomis, Jacobo Pereyra, Heureaux salta con facilidad


del plural (Gobierno) al singular (privado): '...Estamos, me-
jor dicho, estoy un poco estrecho de dinero y se gasta mu-
cho estos dias de elecciones... podria yo conseguir un em-
pr6stito particular... por $10,000, pagadero en seis meses
y bajo mi responsabilidad?'. Pero tambien se utilizaba esa
posibilidad en sentido contrario. En el 87 comunica a otro
financiero extranjero, John Wanamaker, de Philadelphia,
que una deuda personal 'ha sido incorporada en la cuen-
ta del Gobiemo' Un pristamo hecho por el mismo Wana-
maker mas tarde en ese ahio, y que debia ser amortizado
por los derechos de exportaci6n de San Pedro de Macoris
y Azua, es considerado sin embargo 'un negocio mis bien
de amigo a amigo que de Gobiemo" (Hoetink, 1997:140-
141).
En este context, no sorprende encontrar al president
Lilis asumiendo "personalmente desde 1897 los presu-
puestos de diversas comunes como el Seybo, Azua, Ba-
rahona; y huelga decir que, en 1899, cuando el pais fue
plagado por graves sequias y una crisis econ6mica y
cuando se temia, y con raz6n, por la existencia del r&-
gimen, la falta de separaci6n entire las esferas econ6mi-
ca, privada y publica se convirti6 en una necesidad vi-
tal de los funcionarios politicos: Heureaux reparti6 en-
tonces $6,000 oro a algunos comerciantes para comprar
en Estados Unidos articulos de primera necesidad para
venderlos con un maximo de 10 por ciento de ganan-
cia; ofreci6 en venta 1,000 becerros para estabilizar el
precio de la came..." (Ibid., p.142)
Esta caracteristica del dictador la encontramos no s6lo














S,, I. I. i ,,, ., ,il., j (1844-1861)


b lK*


en los gobernantes dominicanos del siglo XIX, la encon-
traremos sobredimensionada en el caso del dictador Ra-
fael Molina Trujillo, en el siglo XX, si bien cabe la ob-
servaci6n de que el regimen dictatorial de 6ste dista mu-
cho en terminos de su organizaci6n formal (muy preca-
ria en los casos de las dictaduras de Heureaux, BAez y
Santana), complejidad y control del Estado (encarnado
en 61) sobre la sociedad y la economic dominicanas.
La reiteraci6n de esta caracteristica se encuentra inti-
mamente ligada (y en este aspect el caso dominicano
manifiesta semejanzas con otros casos latinoamerica-
nos) a la imposibilidad de transformar la violencia pro-
pia de los process de acumulaci6n originaria en el es-
tablecimiento del imperio de la ley, pero no de la ley
personalizada en el caudillo, sino de la ley que emana
de la voluntad general y que se sostiene en el principio
de la igualdad abstract (es decir, igualdad de todos ciu-
dadanos ante la ley como norma legitima de conviven-
cia) y que, por ende, se acata con el consentimiento de
todos. Estamos hablando del "Estado de Derecho"'. De
ahi que se reitere el poder personalizado, como pivote
del ejercicio de la coacci6n direct, con su vocaci6n


irreprimible de privatizar lo puiblico, privatizar por en-
de la political misma: "A la hora de la independencia de
Haiti (1804) y de la Repiublica Dominicana (1844) el po-
der es una propiedad de quien lo ejerce y la propiedad
del poder no es solamente privatizar la esfera political,
sino que este derecho de disponer de los hombres y de
las cosas es regido por una voluntad que serviliza y que
no encuentra limits infranqueables en la ley. Seculari-
zaci6n del Estado, pero privatizaci6n de la political. Un
impulse a la igualaci6n al eliminar aspects de la suje-
ci6n personal, mas una negaci6n del sujeto libre en fun-
ci6n de la servidumbre political. Pugna entire la ley que
quiere abrirse paso y el mandate del d6spota como vo-
luntad supreme del poder." (Brea, 1983:69)

El protagonismo military
Las condiciones de este poder personalizado y desp6ti-
co, que calificaremos como autoridad patrimonial, no
s6lo siguiendo la definici6n de Max Weber, sino tam-
bien el consenso entire estudiosos del pais a este respec-
to, se reprodujeron por via de esfuerzos centralizadores
realizados con el protagonismo military. Estos iltimos


48 GLOBAL








































esfuerzos siempre tuvieron el limited fijado por la escasa
integraci6n territorial y regional que daba lugar a la
constituci6n de liderazgos caudillistas locales que nego-
ciaban su poder, cuando no se oponian al caudillo esta-
tal, con el poder central. Es indiscutible el papel jugado
como condici6n de esta situaci6n por la heterogenea es-
tructura econ6mica del pais, signada, por un lado, por
la creciente penetraci6n del capital commercial y finan-
ciero international, con el cual el Estado se vincul6 por
via de frecuentes empr6stitos; por otro lado, por la pe-
netraci6n de capitals en la industrial del azicar en el
sur y en el este del pais, que conlleva una fuerte y do-
lorosa reconfiguraci6n de la propiedad territorial que
despoj6 de sus tierras a multitud de campesinos y, por
tiltimo, la economic del tabaco en el Cibao que sostenia
a una masa campesina de pequefios y medianos propie-
tarios vinculados al mercado international.
El Estado devino asi fundamentalmente en una estruc-
tura de coerci6n que, sin embargo, encontr6 series limi-
tes para ejercer el monopolio legitimo de la violencia,
desplegando unas estructuras administrativas d6biles,
reducidas a un precario aparato military fiscal. La pre-
cariedad del aparato military se manifestaba en su carAc-
ter "mercantil", pues a tono con el carActer patrimonial
del Estado dominicano en este period, los ranges mili-
tares se distribuian no atendiendo a los meritos adqui-
ridos en la carrera military (la cual no existi6 a pesar de
los esfuerzos esporAdicos que se hicieron para organizer
el Ej6rcito y la Marina), sino por la lealtad mostrada por


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los sujetos a los caudillos regionales o al president en


los suetntra los haitianos caudillos regionales o al president en
los nualteros rangos a los que se habia distinguido militar-n en
el pais2. En estas circunstancias, un alto rango military se
lograba usualmente por la lealtad a un caudillo y la
compra del mismo. Esto producia una poblaci6n super-
numeraria de "militares" de alto rango: "Ya en la lucha
contra los haitianos y los espafioles se habian prodiga-
do altos ranges a los que se habia distinguido militar-
mente, pero en los 15 a 20 afios siguientes se produjo
una enorme inflaci6n del cuerpo de 'oficiales'. Como ob-
servaba Gautier friamente en 1870: 'El continue estado
de guerra que ha afligido a este pais por muchos afios
ha causado la creaci6n de un nimero excesivo de ofi-
ciales que no pertenecen a ningiin cuerpo especifico,
pero que prestan servicios a la cabeza de nuestra mili-
cia en casos extraordinarios.
No pudiendo la Repiblica darles ninguna otra recom-
pensa, les ha concedido sus grades o ranges'. El carac-
ter de 'mercado' de la organizaci6n military fue observa-
do claramente por la Comisi6n Norteamericana de In-
vestigaci6n en ese mismo aio: '(Los hombres ambicio-
sos de alcanzar supremacia en la Repiiblica) han recibi-
do titulos militares otorgados por los jefes de diversos
gobiernos o revoluciones, dependiendo el grado de ca-
da uno principalmente del nuimero de partidarios que
pudiera traerle al lider cuya causa habia abrazado. En la
anarquia producida por esta suerte, cada vecindad ha
mostrado una tendencia a agruparse alrededor de sus
hombres mas osados o capaces. La uni6n que asi empe-
z6 en la guerra, continue en la paz, y como las institu-
ciones political son dhbiles, frecuentemente esa uni6n
se vuelve mis fuerte que la ley o los habitos politicos..."
(Hoetink, 1997:166-167).
La misma fragilidad que se advertia en el sector military del
Estado, se advertia en la administraci6n civil. En una suer-
te de duplicaci6n de la borrosa frontera entire lo piblico y


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lo privado en los niveles de la administraci6n por debajo
del president de la Repuiblica, no era infrecuente que 6ste
iltimo esperara que los empleados publicos cargaran con
el coste de los gastos puiblicos del puesto con la garantia
del reembolso." (Ibid., p.143) A esto se afiadia la existen-
cia de "... bonificaciones a favor de los recursos privados de
los empleados; en el raro caso de que el empleado sacrifi-
cara este derecho, esto aparecia en el peri6dico: 'El Sr. Te-
sorero Municipal de Santiago ha renunciado generosa-
mente en favor de la comin el 4 por ciento que le corres-
ponde sobre el ultimo emprestito municipal. Que asciende
a $600 pesos mejicanos"'. (Ibid.) Como podemos obser-
var, en la forma de Estado dominicano de entonces (evi-
dentemente aqui hemos dejado de lado la pregunta so-
bre si habia un "real" estado o no en la segunda mitad
del siglo XIX, porque para ello tendriamos que circuns-
cribimos a una teoria mas normativa que sociol6gica),
estabamos en el extreme opuesto a lo que supondria la
existencia de una burocracia racional modern.

Con otros poderes
Otro aspect a considerar es el de la relaci6n del Ejecuti-
vo con otros poderes, como el judicial y el legislative. En
lo que respect a este iltimo, fue proverbial la manera co-
mo el dictador Pedro Santana, en su primer Gobiemo, lo-
gr6 mediante presi6n political y military que la Asamblea
Constituyente, que habia ideado un texto constitutional de
rasgos muy liberals, modificara el mismo para satisfacer
sus ambiciones centralizadoras: "...orden6 a parte de sus
tropas que rodearan el lugar donde la Asamblea esta sesio-
nando y le requiri6 a esta que adoptara una constituci6n
que permitiera que el poder military fuera el titular official
del poder politico. Su argument consistia en que la cons-
tituci6n preparada por la Asamblea Constituyente no le
permitiria gobernar efectivamente en el context de una
guerra en curso con Haiti". (Espinal, 2001:65).


50 GLOBAL

















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Mas adelante seria Ulises Heureaux quien usaria el Con-
greso para sus fines reeleccionistas y dictatoriales (Ibid.,
p.88n). Este tipo de subordinaci6n del poder legislative
al poder ejecutivo continuaria siendo una caracteristica
del Estado dominicano hasta bien entrado el siglo XX.
Algo parecido, aunque con menor intensidad, ocurria con
la relaci6n entire poder ejecutivo y poderjudicial3. Un caso
revelador fue la intervenci6n direct de Heureaux en la
Corte Suprema en el notable process Espaillat, que involu-
craba a miembros de esa important familiar de Santiago,
por sospechas de cometer un atentado contra el gobemador
Miguel A. Pichardo (Hoetink, Ob. cit., p.184). Se debe notar,
sin embargo, que en las instancias superiores de Justicia los
presidents tendian a actuar con mayor prudencia, no tanto
asi en los organismos judiciales de mis bajo nivel, donde,
por ejemplo, la ingerencia de Heureaux era muy frecuente,
pues intervenia "en favor de un general amigo, de un juez
de Instrucci6n amigo que era culpable de maltrata, etcetera;
a veces por su intervenci6n se ponia en libertad a un prisio-
nero y se le daba enseguida un empleo; tambien intervenia
cuando le parecia demasiado fuerte un castigo o una 'pa-
tente' para un amigo pobre..." (Ibid., p.185).

Una forma premoderna
En este punto, una evaluaci6n del Estado dominicano en
sus principios desde la segunda mitad del siglo XIX, nos
Ileva a concluir que se corresponde con una forma "pre-
modema" de organizaci6n estatal, sin burocracia organi-
zada, con fuerzas armadas irregulares y sujetas a una par-
ticular 16gica de mercado de prebendas, a pesar de los in-


tentos hechos para profesionalizarlas, con pobre balance
entire los poderes nominalmente independientes que lo
conforman, y con un poder ejecutivo dominant sobre el
resto de los poderes. A su vez, se manifest como un esta-
do incapaz de nacionalizar y ordenarjuridicamente el pais
de manera significativa, mostrindose como una estructu-
ra patrimonialista de autoridad. Esto no significa, sin em-


52 GLOBAL


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bargo, que no se hayan registrado esfuerzos, tendencies y
fen6menos que generaron cambios en la forma estatal del
siglo XIX, que quedarian como una base de la construc-
ci6n posterior de lo que llamaremos el "estado modemo"
dominicano. La misma existencia de proyectos constitu-
cionales orientados al establecimiento de un estado liberal,
aunque sin much 6xito en terminos de realizaci6n, por lo
menos constituy6 un punto de referencia para el future. La
estructura administrative, aunque frfgil, que se constituy6
en tiempos de Lilis Heureaux, por lo menos inici6 en la so-
ciedad dominicana un tipo de aprendizaje en el terreno de
la funci6n de gobemar. Y como sefialamos anteriormente,
aunque el ejercito y los demds cuerpos armados no pudie-
ron ser establecidos en forma professional, hubo esfuerzos
significativos orientados hacia ese prop6sito que, por lo
menos, indicaban la conciencia de instaurar un cuerpo mi-
litar a tono con la construcci6n de un estado. Ciertamen-
te, el siglo XIX estuvo marcado por el caudillismo y el
clientelismo, pero inclusive esos aspects cambiaron en el
period de la dictadura de Lilis, pues "...se logr6 la integra-
ci6n de caudillos regionales a trav6s de su cooptaci6n a
cambio de beneficios, o de su exclusion. A trav6s de la re-
presi6n y la cooptaci6n, la Dictadura de Lilis impuls6 la
centralizaci6n del poder politico, vertebrando la 'forma-
ci6n de una coalici6n de lideres regionales para llegar al
poder y sentar las bases para la integraci6n national' y
transformando el clientelismo de conglomerado (de base
regional) en el de tipo piramidal (patrimonialismo)" (Ovie-
do, 1986:70, cit. de Cross Beras, 1984).
Este examen del Estado dominicano a partir de la inde-
pendencia del 1844, nos leva a observer que principios
elementales del Estado modemo que ya se estaban estable-
ciendo en otras naciones, como la separaci6n de poderes,
la garantia de los derechos individuals y la distinci6n en-
tre lo piiblico y lo privado, no lograron en ningdn momen-
to concretarse en la sociedad dominicana. Es decir, la for-
ma de Estado era "premoderna", con una estructura patri-
monialista de autoridad, incapaz de nacionalizar y ordenar
juridicamente el pais. Sin embargo, se perciben esfuerzos
y tendencies que llegaron a provocar cambios importantes
en la forma estatal y que sirvieron como asiento para la
posterior edificaci6n del "estado modero" dominicano.

Referencias
1 Estosjuicios se fundamental en la lectura del texto de Ramonina
Brea, Ensayo sobre la formaci6n del estado capitalist en la
Repdiblica Dominicana y Haiti (1983), al cual nos seguiremos cifien-
do en otros puntos de la exposici6n. Citemos de paso directamente
el texto para que el lector pueda juzgar la pertinencia de mi lec-
tura del mismo: "Quedaria por traer a colaci6n que la political como
actividad profana ha sido vinculada desde Maquiavelo a la instau-
raci6n de un orden. En la sociedad modema este orden se define por


el reino de la ley. Aqui el principio de obediencia se present unido
indisolublemente al principio de igualdad. La ley, forma que adquiere
la voluntad general, como 'manifestaci6n de voluntad, de consen-
timiento no toma real significaci6n sino es con relaci6n al principio
de igualdad, y el consentimiento podrA suponerse adquirido desde el
moment que es respetado, en su forma, el juego de la igualdad'
Ahora bien, esta igualdad es a la vez fuente de la obediencia a la
norma abstract. Puesto que la ley es la forma por excelencia que
adopta la voluntad general, una vez establecida por la convenci6n o
el consentimiento hay que subordinarse a ella en tanto que voluntad
de todos, al mismo tiempo que se integra la legitimidad esfumando
el poder ('cada cual obedece a todos, ninguno obedece a nadie'). Por
consiguiente, ino encierra la ley el principio de igualdad abstract y
formal indisolublemente ligado a la subordinaci6n a la norma gener-
al que funda precisamente al Estado...?" (p.56).
2 "...Pero mientras en el period 1844-1861, cuando el pais era ame-
nazado y atacado por un enemigo extemo, el aparato military bajo
direcci6n del president caudillo Santana tenia las caracteristicas de
una organizaci6n national, con una jerarquia dominada desde arri-
ba que logr6 subordinar a la autoridad central y a la idea national
las lealtades de pequefos grupos que seguramente se manifestaron,
lo que ocurri6 en el period despues de 1865 (y hasta en el regimen
de Heureaux) fue una reestructuraci6n pasiva, que le dio al sector
military las caracteristicas de mercado en sentido sociol6gico; el
Ejercito se disgreg6 en pequefios grupos que, haciendose competen-
cia, ofrecian sus servicios en el mercado politico. El fendmeno
curioso del 'general' criollo se puso entonces mas que nunca en
relieve" (Hoetink, 1997:166).
3 Al parecer, durante el siglo XIX, aunque eran muy precarios los
mecanismos del sistema legal para brindar los process debidos de
ley, y la independencia del poder judicial era muy limitada, los
presidents experimentaban a veces algunas limitaciones que deriv-
aban del no complete dominion de las autoridades locales, de ahi que
un dictador como Lilis no las tenia todas consigo en el process de
designaci6n de losjueces (Hoetink, ob. cit., p.186-187).

Bibliografia
Brea, Ramonina, Ensa yo sobre laI jfoaciiin del sItado capitalista ci,
la Reptiblica Dominicana y Haiti. Editor Taller. Sainto Domingo.
D.N., Repiblica Dorninicana, 1983. Cross Beras, Julio, Socicdad y dc-
sarrollo en Recpiblica Dominicana 184-I 1899. Intcc, 1984. l[spinal,
Flavio, Constitucionalismo y process politicos iin hi Repaiblica 1)o-
minicana. PUCMM, Repbllic;a Dominicana, 2001.
Hoetink, Harry, El pueblo dominiicaio 1850-1900. Ap1untes pr); su
sociologia historic. Ediciones Libreria .ai Trinilari;a. Rep'fillica Do-
minicana, 1997. Oviedo, Jos6, La tradiciii aultoritaria. Investigaci6t
realizada para el Instituto Tecnologico de Sanlo )Domiingo (INTIC),
1986 (Mimeo). Webcr, Max, Economfa y sociedad. Fondo de Ciilm-
ra Econ6mica. Mexico, 1977.

Leopoldo Artiles es socidlogo por la UNPHU (1978), maestria en
CienciasSociales,Flacso-Mexico (1982),y doctorado por la Universidad de
Minnesota (2002).Ha publicado sobre temas de educaci6n,comunicaci6n
y jrn.jli., del Jil.ui:, i, i,:,l,:j. li empresariales y politicas,y movimientos
sociales.Ha enseiado sobre resoluci6n de critifli,: y mediacidn.Es profe-
sor de la Escuela de Sociologia de la Universidad Aut6noma de Santo
Domingo e investigator del Centro Poveda.


















LAP TOp
0: A
GAc0u


f/U*EVO


" Que


es la historic


si no mas


que una fibula con la que todos


estin de acuerdo?"


Napole6n Bonaparte


Por: Ruben Lamarche
La historic y la ficci6n, dos ;,c.as tradicionalmente incompati-
bles, se retroalimentanr en la academia y en el mercantilismo
editorial, en la investigaci6n y la hermeneutica, para instituir la
utopia litcvr'ia que antes era anatema: la ficci6n hi.;t6rica.


54 GLOBAL






























































ZQue pasaria si madre ficci6n, peleada con Clio, la
diosa de la historic, en su rotundo y medalaganario
afan de fabular verdades, o bien tefiirlas a medias con
dejo de insignificant desparpajo, hiciera acopio de to-
das sus facultades pecadoras para lanzar en nuestras
caras miles de afios de historic convertidos en banal es-
peculaci6n, en un mont6n de mentiras inventadas por
artesanos inteligentes que, como la madre de Luis Bu-
fiuel, perdieron la memorial? La memorial colectiva,
aquella que supuestamente no olvida, perderia su cau-


ce desembocando irremisiblemente en un ca6tico ma-
remagnum de indiferencia, "como lgrimas en la llu-
via." ZQue pasaria si descubrieramos que Flavio Josefo
no era mAs que un adicto a las sustancias alucin6ge-
nas, las cuales consumia con capacidad industrial para
luego consumer sus invenciones adornndolas con la
maliciosa cinta de la verdad hecha ficci6n? Y si dij6-
ramos que Arnold Toynbee no fue mAs que un perdi-
guero que sufria de blenorragia; que todo lo que escri-
bi6 no fueron mAs que miseras especulaciones que lan-















Hoy por hoy, Clio maneja una PC,
y sentada en el estrado de los
hechos, se dedica a registrar
(tomando en cuenta los
intereses mediaticos, por
supuesto) los hechos
histOricos con cierto
histrionismo novelesco, dramatic
y falseado por la industrial de
la literature.

zaba en irrefrenable torbellino verti6ndolas en los cuen-
cos vacios que eran las cabezas de maravillados yj6ve-
nes estudiantes? Thomas Carlyle se atrevi6 una vez a
sugerir lo que sucederia si descubri6ramos que la histo-
ria no es mas que la invenci6n ap6crifa de personajes
inteligentes. Por supuesto, nadie le escuch6 en los esta-
mentos de la academia, aunque su meditaci6n apunta-
ba hacia la veracidad objetiva de la ficci6n enmarcada
en un context hist6rico. Ese fue su quehacer el de
Carlyle por afios y afios. La fama recogida por los cir-
cunspectos nombres de los Oxford, Yale, Harvard...1os
George Bancroft, Francis Parker y Henry Adams -y mas
ahora, cuando la nueva teoria del historicismo y sus fa-
cultades critics hacen acopio de todas las buenas cua-
lidades del conocimiento y la erudici6n, despreciando
con much todas las bonhomias del consumidor de los
paperbacks- descansa bajo la nube de la duda. Sus emi-
siones operatives, los libros de texto, llegan a su c6nit
con ediciones de lujo de las obras maestras de la litera-
tura americana, editadas por un grupo de critics y aca-
d6micos de los Estados Unidos, hombres prestigiosos que
no tienen otra cosa que hacer mas que armar la bara-
hunda acad6mica en contra de los Henry Miller, Upton
Sinclair, Sinclair Lewis, y otros ap6statas que osaron una
vez ir mas alla, escribiendo centenares de piginas de iro-
nia, en Babbit, Mientras agonizo, Luz de agosto, los tr6-
picos infernales y orgiasticos del vago de New York, el
Sonido y la furia del borracho perpetuo mantenido has-
ta el 6xito por madre y hermana, entire otras muchas...

Una farsa
Para muchos, la ficci6n es una farsa, una representa-
ci6n incomplete y abreviada de la historic que, aunque


leida con aires de ensofiadora delectaci6n, no trascien-
de mAs que de su propio marco psicol6gico, preconce-
bido y manejado medalaganariamente por el escritor.
Ya no es asi. Hoy por hoy, Clio maneja una PC, y sen-
tada en el estrado de los hechos, se dedica a registrar
(tomando en cuenta los intereses mediaticos, por su-
puesto) los hechos hist6ricos con cierto histrionismo
novelesco, dramatico y falseado por la industrial de la
literature. Aunque muchos han negado la idea de que
si existe un cardcter hist6rico de la literature, es un he-
cho comprobado el que la literature, con los monstruo-
sos adornos del autor, puede servir a modo de retrato
retocado, (Zquizds por Photoshop?) de la vida misma de
sus personajes. La tolerancia de los historiadores cien-
tificos hacia los escritores que encontraban en la histo-
ria novelada la respuesta a sus alucinaciones existen-
ciales no tard6 much en ser suplantada (conjuntamen-
te con la desaparici6n de los primeros) por una oleada
de creadores que enmarcaban sus ficciones en relatos
famosos, profundizando a ciegas en la personalidad de
personajes como Napole6n o Abraham Lincoln, sir-
viendo como estimulo a la nueva dimension hist6rica
que, con una imaginaci6n remozada, suponia nuevas
vertientes y cuestionantes para la vieja escuela, desem-
bocando en lo que hoy llamamos el nuevo historicis-
mo, protagonizado por Alan Greenblatt, y su grupo de
seguidores acad6micos en los Estados Unidos.
Tarry Lindquist, en "De por que y c6mo ensefio ficcidn
hist6rica", afirma que la misma "ayuda a iluminar pe-
riodos de tiempo, ayuda a integrar un curriculo acad6-
mico y enriquece los studios sociales. La misma incre-
menta considerablemente la curiosidad del estudiante,
nivela el campo de batalla, martilla los detalles de la
vida cotidiana que anteriormente eran parte de un con-
texto no considerado y apuntala el discurso y los as-
pectos lingilisticos de la 6poca..." Las reglas de la her-
meneutica aparecen, en la historic contada de forma
llana, limitada a la simple narraci6n de los hechos, de
parte del historiador (considerando que muchos histo-
riadores han sido pobres narradores), como un rol al
que la misma se supedita voluntariamente: la historic
es context, digamos, de un texto sagrado, y nada mas.
En la ficci6n hist6rica, pretexto, texto y context se
entremezclan, si bien con el objetivo de crear arte y
por lo tanto ocasionar disfrute tambien con la inten-
ci6n de traer luces sobre esos espacios nebulosos don-
de el historiador ya no tiene fuerza. Lindquist continia


56 GLOBAL































diciendo que la ficci6n hist6rica "promueve multiples
perspectives", element determinante para la vida de
un estudiante. "La ficci6n hist6rica introduce al estu-
diante a la vida de personajes que tienen distintos pun-
tos de vista, ofreciendo ejemplos de c6mo lidiaron con
sus problemas... la naturaleza interpretativa de la his-
toria nos demuestra c6mo cualquier autor o autores
ponen en perspective determinada situaci6n". C.S. Wal-
ton, en La voz de Leningrado: historic de un asedio,
echa una mirada a las vidas de los ciudadanos rusos
atrapados en la ciudad durante la Segunda Guerra
Mundial. Tolstoi describe, con quirurgica y visceral vi-
veza, similar a la descripci6n de Claude Sim6n en sus
Georgicas (en las cuales aborda tres grandes conflicts
bilicos sin mencionar un nombre propio de personajes
o figures hist6ricas), just y como lo hace James Jones
en La delgada linea roja, Norman Mailer en "The Na-
ked and The Dead", Susan Sontag y Margaret Attwood,
en muchos otros libros. El tapiz de Gundrun, de Joan
Schweighardt, es otro texto interesante: dos histories
entrelazadas, una que narra la buisqueda de Gundrun
de gente que le ayude a exterminar a Atila el Huno...
tambien Medico de cuerpos y almas, de Taylor Cald-
well; Robert Harris con su Pompeya, y una infinidad de
escritores que buscan las claves para dilucidar las ve-
leidades del present, mirando, como sugiriera Kierke-
gaard, con los ojos puestos en el future.
Sir Walter Scott alcanz6 el c6nit de la historic nove-
lada con Ivanhoe, en el siglo XIX. Los historiadores
modernos se encontraban absortos en el trabajo de in-
vestigaci6n sobre estas 6pocas, y no fue hasta los afios
50 cuando consideraron seriamente los trabajos de es-
critores que habian atravesado impunemente la barre-
ra de la ficci6n y la historic, fundiendo maliciosamen-


IfrFE\


te los planteamientos de ambas para ir mas alli del
simple relato informative. Rend Francois de Chateau-
briand escribi6 Memorias de ultratumba, sobre la vida
de Napole6n (hoy una de las obras maestras de la lite-
ratura universal). Otro de estos casos es el de Gore Vi-
dal, cuando public Lincoln: una novela, ganandose el
desprecio de historiadores porque, segun dijeron, su re-
trato del president no habia sido mAs que una burda
representaci6n, vulgar por lo demas, pretenciosa farsa
que pretendia dar la impresi6n de que Abraham Lin-
coln habia sido un hombre ambicioso, tosco, ordinario.
Sin embargo, del Lincoln de Gore Vidal a El general
en su laberinto de Garcia Marquez hay un largo trecho,
y no se ha progresado much entire las luchas de los es-
critores en contra de la prosapia acad6mica que lucha,
legitimamente, por mantener un status quo que ha pre-
valecido por encima de toda subjetividad vulgar y po-
pular, por los siglos de los siglos. zQu6 le queda, enton-
ces, a Nikos Kazantzakis con La ultima tentaci6n de
Cristo? &Que hay para Saramago con El evangelio se-
gin Jesucristo? zQu6 les queda a todo un grupo de es-
critores que, desde los tiempos de Rabelais (qui6n mis
que l6 se ha reinventado la historic, pretendiendo ha-
cer verdad de una narraci6n fantastica), ha sido inven-
tada y reinventada una y otra vez?

Torbellino estilistico
La literature de los Estados Unidos, precisamente por su
narrative estructurada que parte de la noci6n psicol6-
gica organizada dentro de un marco investigative y
te6rico que se presta para cualquier manejo... o bien
para cualquier tipo de emisi6n enjundiosa de un juicio
ponderado, ha sido manejada a travis de decadas de
aflos para lograr organizer hist6ricamente, en el ambi-














II IJI I I II I Ii i40
~ m


"Los novelistas poseen
sensibilidad hist6rica
y el poder de recon-
struir un espacio en el
pasado y habitarlo,
identificarse con &l de
un modo casi visceral,
sentirlo hasta los hue-
sos y extraer su esen-
cia". Las verdades de
la ficcidn hist6rica.


to de ficci6n, todos los acontecimientos que han sacu-
dido la historic de este pais.
Escritores como Doctorow no se limitan al aconteci-
miento, traduciendo los hechos en un depurado torbe-
llino estilistico y creative. Por aquel entonces, Vidal
arguy6 que la historic no se le puede dejar a los his-
toriadores. El hecho es que, como no existen nexos
objetivos entire los tiempos, el escritor esta mejor do-
tado, por su talent de inventive y narrative, para res-
cribir la historic, empezando por esos puntos flacos
que tienen esas aburridas narraciones que Emil Lud-
wig transform con su periodismo apasionado, erudi-
to, descriptive, detallista. En el afo 1988, Don DeLillo
escandaliza a la academia con Libra, una narraci6n
sobre la muerte de John F. Kennedy.
De DeLillo dijeron que era un vandalo, incivilizado y
malicioso escritor que habia tergiversado la verdadera
historic, supuestamente reconstruyendo detalles de la
vida de Lee Harvey Oswald en cuanto se quedaba sin
documents. Personalmente, yo creo que Delillo se di-
virti6 increiblemente escribiendo Libra, mientras que
los historiadores (ahi le va esa a William Manchester,
autor del libro mas aburrido sobre los Kennedy) lanza-
ban "ayes" al cielo pidiendo clemencia.
A pesar de que los historiadores lucharon durante
afios por poner amarras a la imaginaci6n de los escri-
tores, lo unico que ha resultado de la pugna es el relie-
ve de la ambigiledad, lo siniestramente incierto, y las
creencias fijas de la existencia humana. Lo mismo, en-
tonces, sucedi6 con William Styron y Las confesiones
de Nat Turner, de 1967, libro que caus6 gran revuelo
en la comunidad negra de los Estados Unidos, con Rag-
time (Houdini, J.P. Morgan, Henry Ford, Emma Gold-


man) y "The World's Fair", de E. L. Doctorow; o con El
factor de la hierba borracha, de John Barth, donde se
reflexiona seriamente sobre la verdadera definici6n de
historic, tomando como marco principal a un persona-
je del siglo XVIII; o La hoguera public, de Robert Coo-
ver, un divertido relato sobre Richard Nixon y sus es-
pias acusados; y los apocalipticos relates de Norman
Mailer y Thomas Pynchon sobre la sociedad norteame-
ricana, en todas sus etapas... Porque, como dijo Carlos
Fuentes, "La literature es lo que la historic esconde, ol-
vida o mutila". La cabala del Tio Tom, de Harriet Bee-
cher Stowe (1853); La jungla, de Upton Sinclair (1906);
Las uvas de la ira, de John Steinbeck (1939), entire
otros, no son, para muchos, libros confiables en cuan-
to al tratamiento de la veracidad hist6rica, aunque si en
la concepci6n sencillamente artistic de su estructura.
Sin embargo, como es el caso de Edward Bellamy
cuando escribi6 El duque de Stockbridge, fue elogiado
por historiadores por el alto grado de veracidad con
que trat6 el tema. Margaret Mitchell, con Lo que el
viento se llev6, sembr6 en terreno para muchos
escritores muerto. Shakespeare, en Hamlet, habl6 a
tono personal sobre conflicts hist6ricos y los proyec-
t6, en c6digo teatral, a nivel universal. Nathaniel Hawt-
horne era uno que, segun las cartas de su hermana, se
interesaba muy poco por la historic, aunque si por los
hechos de la cotidianidad, y sin embargo los abord6 a
modo de context o tel6n de fondo de manera rele-
vante, mas que otros que toman la historic como pre-
texto. Otros escritores como William Faulkner, Robert
Penn Warren, Eudora Welty, Katherine Ann Porter, y
Allen Tate, sofiaron con disfrutar aquello que Henry Ja-
mes llam6 "una conciencia peculiarmente hist6rica".


58 GLOBAL













et Mitchell,Thomas Pynchon


Es decir, una especie de estado de gracia en el que, co-
mo angeles, y conociendo profundamente la historic de
las regions sobre las cuales iban a escribir, podian ma-
nejar antojadizamente la forma y el contenido de lo
que escribian. Volvemos a mencionar a Shakespeare
con Hamlet; y seguimos con John Updike con sus Me-
morias de la administracidn Ford; a Caleb Carr con El
soldado del diablo; Terenci Moix con su erudici6n no-
velada sobre Egipto; Bulwer Lytton (un clAsico) con sus
cr6nicas sobre los Ultimos dias de Pompeya.

Tour de force
El "tour de force" de Stephen Crane sucedi6 con La
roja insignia del valor. Crane nunca vio una batalla y,
al igual que Ambrose Bierce, sentia mAs bien repulsion
por la guerra, aunque su libro esta cargado de un can-
doroso sarcasmo en su planteamiento Dios-guerra-
hombre. Lo mismo sucedi6 con John W. DeForest,
cuando public La conversion de Miss Rabeenle: de la
secesidn a la lealtad, opinando luego que para 61 la
guerra civil no era mAs que un espectAculo, que no
odiaba a los rebeldes ni a los patriots, que veia aque-
lla matanza con repugnancia. Y luego el problema de
Parkman y James Fenimore Cooper, cuando el primero
le adjudicaba errors hist6ricos en sus libros pero, lue-
go, admiti6 haberse enriquecido bastante con la vida
retratada en sus Leatherstocking Tales.
ZQue decir, entonces, sobre las controversial entire
academicos y artists, sobre la real finalidad de la ve-
racidad hist6rica en las novelas de ficci6n? Los escrito-
res siempre han escrito sus propias histories, siempre
han personalizado lo que los circunda, egoistamente,
por supuesto. La trascendencia de la historic ficciona-


0Qu6 decir, entonces,
sobre las controversial
entire academicos y
artists, sobre la real
finalidad de la
veracidad hist6rica en las
novelas de ficcibn?
Los escritores siempre han
escrito sus propias histories,
siempre han personalizado
lo que los circunda,
egoistamente, por supuesto.
lizada es que humaniza, con la vividez del imaginador,
al personaje; lo minimize a su mis baja expresi6n, ha-
ciendo possible una aprehensi6n direct, para que luego
ascienda delante de nosotros, en toda su gloria y es-
plendor, como un verdadero ser human, abriendo es-
pacios infinitos en la imaginaci6n. El eterno "what if'
del fabulador. Y que pasa si? Despues de todo, hay que
bajar al infiernos para ascender a la gloria. Despu6s de
todo, "en la casa de la historic, muchas moradas hay."

Ruben Lamarche estudi6 Mercadeo en APEC. Comenz6 a ejercer el pe-
riodismo en los periddicos El Sol y El Nuevo Diario. Despues escribi6 colum-
nas de cine en el Listfn Diario. Ha sido editor del peri6dico en ingles de ne-
gocios y turismo Hispaniola Business, editor ejecutivo de la revista Mercado
y editor en jefe de Sports-10. Actualmente es editor de la revista Tipo Ma-
gazine, ademas de colaborar como guionista en various proyectos.















EL


A LA


DERECHO


CULTURAL:


DERECHO HUMAN

Luis0.BreaFranco FUN DAME NTAL


La Declaraci6n de los Derechos Huma-
nos constitute la vision de un nuevo
orden de cooper ciOn international y
es el embrion de un proyecto consti-
tucional human universal. El texto
describe el origen y el sentido de
los derechos, y el desarrollo de los
derechos econOmicos, sociales y cul -
turales, para -dentro de estos- dis-
tinguir el derecho a la cultural del
derecho a la educaci6n. Concluye se-
halando a la cultural como la activi-
dad humana que fundamental el ejerci-
cio de las libertades y que propor-
ciona una dimension constituyente al
desarrollo human integral, pues
otorga la posibilidad de entender
cucl es la propia situacidn y cuales
son las posibilidades y oportunida-
des que tenemos de alcanzar los sue-
hos de felicidad y poder cambiar el
mundo de acuerdo con ellos.


El 10 de diciembre de 1948 fue aprobada por la Terce-
ra Asamblea General de las Naciones Unidas la resoluci6n
217-A, iii, que proclama la Declaraci6n Universal de De-
rechos Humanos. La Declaraci6n se present "como ideal
coming por el que todos los pueblos y naciones deben es-
forzarse, a fin de que tanto los individuos como las insti-
tuciones, inspirandose constantemente en ella, promue-
van, mediante la ensefianza y la educaci6n, el respeto a
estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas pro-
gresivas de caricter national e interacional, su recono-
cimiento y aplicaci6n universales y efectivos, tanto entire
los pueblos de los Estados Miembros como entire los de los
territories colocados bajo su jurisdicci6n". En el inicio del
texto se formula siete consideraciones con las cuales se
intent delimitar el terreno sobre el cual se ha de levantar
el edificio de los Derechos Humanos.
Se insisted alli que para alcanzar el reconocimiento y el
ejercicio mundial de tales derechos, la comunidad inter-
nacional debe dirigir sus esfuerzos a fin de que sea reco-
nocida por todos la dignidad intrinseca y la capacidad de
tener derechos iguales e inalienables, a todos los miem-
bros de la familiar humana; se sostiene, ademis, que los
Derechos Humanos deben de estar protegidos por el esta-
blecimiento de un regimen de derecho en el interior de las
naciones, el cual debe proyectarse tambien a las relacio-
nes intemacionales; se establece, finalmente, que, para
garantizar el ejercicio de tales derechos fundamentals, se


60 GLOBAL









































hace imprescindible la instauraci6n de un program de
desarrollo universal que promueva el progress social y
eleve la calidad de vida, objetivo que deberia de alcanzar-
se desde un amplio marco de respeto a todas las liberta-
des, capacidades y posibilidades humans.
Tales consideraciones significant que, desde el primer
moment, para los redactores del document, la conquis-
ta de los derechos se concibi6 esencialmente vinculada
con el planteamiento y el despliegue de un program de
crecimiento human integral de alcance mundial que per-
mitiera a la humanidad como un todo avanzar hacia for-
mas de vida y de convivencia mAs plenas, construidas en
un mundo en el que debia imperar la paz, la justicia, la
equidad, el progress social y el pleno desarrollo human
integral. Tambien se desprenden del predmbulo dos ca-
racteristicas novedosas que la Declaraci6n incorpora fren-
te a otras de su tipo formuladas en el pasado.
La primera es que, en ella, se establece como Ambito de
verificaci6n del cumplimiento de los derechos, no s6lo el
orden etico, y eljuridico-constitucional, que determine que
la jurisdicci6n national, despues de la ratificaci6n de la
Declaraci6n por los Estados Miembros, debe garantizar su
cumplimiento, sino que instaura una nueva instancia, esta
vez de orden intemacional, para verificar el reconoci-
miento, y la garantia que se ofrece, en general, a los series
humans, de cualquier Estado en el ejercicio de los dere-
chos que fundamental. Establece, igualmente, en este mis-


mo context, algo que constitute una novedad absolute en
ese moment, esto es, la necesidad de constituir un nuevo
orden de cooperaci6n interacional, en los ambitos politi-
co, econ6mico, social, cultural y cientifico, como funda-
mento para poder avanzar en la edificaci6n del sistema de
los Derechos Humanos que la Declaraci6n proclama. La se-
gunda caracteristica que la distingue de todas las interpre-
taciones anteriores de los Derechos Humanos, es que, si
bien en el plano de los postulados propone que el conteni-
do de los derechos deriva de una necesidad objetiva, intrin-
seca e inherentes a la dignidad humana; esto es, que los de-
rechos vienen concebidos como dotados de una carga de
realidad inalienable; sin embargo, tales contenidos no vie-
nen considerados como dados inmediatamente, como si se
tratara de objetos naturales con los que podriamos encon-
tramos colocados en medio de algun camino.
La Declaraci6n postula, ante todo -y este es el as-
pecto de mayor innovaci6n- la posibilidad de poner
en march un process de construcci6n de los dere-
chos; se propone erigir, sobre los fundamentos ideol6-
gicos sobre los que establece la vigencia de los dere-
chos humans, un proyecto de vida, un proyecto que
constituiria una possible forma de convivencia para la
humanidad en su conjunto.
Luce que la Declaraci6n adelanta, y se propone como
objetivo, ser el comienzo de un proyecto constitutional
human universal, cuya finalidad seria la de constituir















una nueva humanidad centrada en si misma, mediante el
reconocimiento y la edificaci6n de los Derechos Humanos.
Tal proyecto se asume como "la inspiraci6n mAs elevada
del hombre", como en la Declaraci6n misma se sefiala.
Es en tal context significativo donde se pretend edi-
ficar "el temple de los Derechos Humanos", con una vi-
gencia universal, del cual la proclamaci6n de la Declara-
ci6n constitute, como he dicho, la primera piedra. En di-
ciembre de 1948, moments previous a que fuera sometido
a votaci6n el proyecto de Resoluci6n, tom6 la palabra, pa-
ra explicar a los miembros de la Asamblea General los al-
cances y la estructura del document, el representante de
Francia, Rene Cassin, quien fue uno de los principles re-
dactores. Ahora, para situar los alcances y el contenido
de la Declaraci6n en un marco general, y poder indicar,
brevemente, la coherente articulaci6n de sus parties sus-
tantivas, utilizamos la metafora del temple que fue esbo-
zada por el jurista frances en su ponderaci6n ante los de-
legados de las naciones miembros.
La Declaraci6n est, constituida, tal como fue concebi-
da en aquellos moments, por cuatro columns o direc-
ciones de derechos. Primero, se recogen y consagran los
derechos inherentes a la persona: a la vida; a la libertad;
a la seguridad; a la igualdad de consideraci6n ante la ley;
a la integridad fisica y spiritual.
Luego, se asumen los derechos que correspondent al
individuo en sus relaciones con los grupos sociales de que
forma parte: el derecho a la intimidad; al matrimonio; la
libertad de movimiento dentro de su pais y en el extran-
jero; derecho a una nacionalidad; a la propiedad; el dere-
cho de creencias o libertad religiosa. Posteriormente, se
recogen los derechos politicos tales como la libertad de
pensamiento y de reuni6n; el de elegir y ser elegido; el
importantisimo derecho de tener acceso al gobiemo y a
los servicios que debe brindar a las personas la adminis-
traci6n public.
El cuarto orden corresponde a los derechos que se ejer-
cen en el campo econ6mico, social y cultural, es decir, los
derechos que se derivan de las relaciones de trabajo y pro-
ducci6n, y de los process de convivencia social, tales co-
mo el derecho al trabajo y a una just compensaci6n; el
derecho a former sindicatos; a la seguridad social; a la
educaci6n; al descanso, y el derecho a la cultural.
Finalmente, Rend Cassin recalc6 a los delegados que to-
do ello encontraba su remate, o para decirlo con sus pala-
bras, "constituia el frontispicio del temple" erigido sobre
los cuatro pilares que hemos, apenas, indicado, en el dere-
cho a un orden social e interacional que pudiera realizar-
se plenamente mediante una convivencia en paz, equidad


y libertad entire las naciones. La intervenci6n del jurista
frances pone en evidencia curl habia sido el origen cerca-
no de la Declaraci6n Universal de Derechos Humanos.
En efecto, el 6 de enero de 1941, el president de
Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, en un mensaje di-
rigido al Congreso de su pais, en el cual intentaba trazar
el esbozo de una "nueva sociedad mundial que habria de
surgir" al terminar la devastadora guerra que azotaba el
planet en aquellos moments, deline6 el gran proyecto
de un nuevo orden mundial, sefialando como condici6n
esencial para ello, que por parte de todas las naciones y
todos los series humans, se reconocieran y garantizaran
cuatro libertades, que calific6 de fundamentals. Tales
eran la libertad de palabra y pensamiento; la de creencias;
la libertad del miedo, que hoy nosotros denominariamos
como el derecho a la paz y, la libertad de la necesidad, de-
rechos estos fltimos que hoy reconocemos como los de-
rechos econ6micos, sociales y culturales, entire los que
destacan los derechos a la educaci6n y a la cultural. Hoy
sabemos, por sus consecuencias, que las palabras del gran
estadista estadounidense no cayeron en el vacio.
Sin embargo, debemos sefialar que a pesar de esta pro-
funda influencia, los debates en el seno de la Asamblea
no fueron ficiles. En 1948, el planet se encontraba ya di-
vidido en dos bloques hegem6nicos, el bloque AtlAntico
liderado por Estados Unidos y Europa, y el bloque socia-
lista, capitaneado por la entonces pujante URSS. Naciones
Unidas reflejaba en su seno -no podia ser de otra mane-
ra- la division del mundo en bloques contrapuestos. Pre-
cisamente, en esos afios, la Guerra Fria iniciaba sus esca-
ramuzas. Los paises miembros de la ONU eran por aquel
entonces 58. De ellos, 14 eran pro-occidentales; 20 lati-
noamericanos; seis socialists; cuatro eran africanos, y 14
asiaticos. En esa 6poca hist6rica los paises en vias de de-
sarrollo apoyaban al bloque occidental, por lo que el gran
choque que se libr6 en el c6nclave fue entire las democra-
cias capitalistas y el conjunto de naciones guiadas por los
principios del socialismo de corte marxista-leninista.
Las naciones occidentales, en el curso de los debates,
impusieron el peso de su liderazgo en la defense de los de-
rechos civiles y politicos, presents en su tradici6n hist6ri-
ca y constitutional, e insistieron que tal era el contenido
de los derechos que se habian de proclamar y defender.
S61o ante la negative de los paises socialists y la insis-
tencia del bloque de paises latinoamericanos se aprobaron
los derechos econ6micos, sociales y culturales, llamados
tambien derechos de segunda generaci6n. Este particular
enfoque de los Derechos Humanos se centrari, en adelan-
te, en el andlisis de estos ultimos derechos, especificamen-


62 GLOBAL















te en el contenido y extension del derecho a la cultural.
A diferencia de los derechos civiles y politicos que im-
plican para garantizar su cumplimiento y respeto que el
Estado se abstenga de obrar, en el sentido que se compro-
meta a no violarlos mediante la acci6n pilblica, los dere-
chos econ6micos, sociales y culturales son derechos pro-
gramiticos de implantaci6n progresiva. Esto quiere decir,
que si bien hay disposiciones de inmediata aplicaci6n, co-
mo puede ser el respeto al derecho a former sindicatos, o
el derecho a disfrutar de la libertad indispensable para po-
der crear, su cumplimiento depend fundamentalmente de


enunciamos los derechos culturales: a la educaci6n, es-
to es, a la instrucci6n universal y gratuita; el derecho a
tener acceso y a participar en la vida cultural de la pro-
pia comunidad; el derecho a gozar de los resultados y
facilidades que otorga a la humanidad el desarrollo cien-
tifico y tecnol6gico; a beneficiarse de la protecci6n de
los intereses morales y materials derivados de la pro-
ducci6n cientifica, tecnol6gica y de la creaci6n literaria
y artistic de que se sea autor.
Antes de seguir adelante quisiera registrar aqui que la
comunidad international, liderada por Naciones Unidas,


la utilizaci6n, por parte
del Estado, de los recur- Si os humans tenemos el derecho a l a cul tura como
sos disponibles y de que
pueda efectuar los cam- exigencia intrinseca de la dignidad de la persona, el
bios estructurales e insti- Estado esta en el deber, desde una posicibn de respon-
tucionales que especifi-
camente se necesiten pa- sabi i dad etica, juridi co-constitucional, social e
ra facilitar su cumpli- international, de asumir la garantia de su ejercicio.
miento, respeto y garan-


tia. Dicho en otras palabras, el respeto y la garantia de su
cumplimiento conlleva un compromise y un accionar
proactive, explicit, por parte del Estado; supone que el
Estado asuma la obligaci6n de hacer, de realizar acciones
especificas: la necesidad de formular y aplicar coherentes
political puiblicas para garantizar el respeto de tales dere-
chos; implica la obligaci6n de que el Estado impulse la
creaci6n de determinadas condiciones sociales, juridicas,
institucionales, administrativas y humans, y que, al mis-
mo tiempo, destine los recursos necesarios para que los
servicios educativos, sanitarios, culturales, de seguridad
social, laborales, etcetera puedan brindarse con 6ptima
calidad a toda la poblaci6n por igual.
Frente a tales derechos, el cometido del Estado radi-
ca en el imperative deber de dedicar, dentro de sus po-
sibilidades econ6micas y financieras, los recursos nece-
sarios para satisfacerlos. La inversi6n que realize el Es-
tado para facilitar el ejercicio de tales derechos se co-
noce como gasto pitblico social. Mas, cabria preguntar-
nos ahora, para situarnos mejor en este tema: ZCuales
son, concretamente, tales derechos?
Entre los primeros -los econ6micos y sociales- po-
driamos citar el derecho al trabajo y a su libre elecci6n;
el derecho a condiciones laborales justas; el derecho a la
huelga; a former e integrar sindicatos; a la seguridad so-
cial; el derecho al descanso y al ocio; a former una fa-
milia y a contar con protecci6n para ella; el derecho a
un nivel de vida adecuado, y el derecho a gozar del mas
alto nivel de salud fisica y mental. En segundo lugar,


con la finalidad de crear las "condiciones que permitan
a cada persona gozar de sus derechos econ6micos, socia-
les y culturales, tanto como de sus derechos civiles y po-
liticos", aprob6, el 16 de diciembre de 1966, durante el
transcurso de la vig6simo primera Asamblea General, la
resoluci6n 2200-A. Esta resoluci6n viene conocida como
el Pacto Internacional sobre los Derechos Econ6micos,
Sociales y Culturales. Entr6 en vigor el 3 de enero de
1976, de acuerdo a lo estipulado por su articulo 27, que
se refiere a los mecanismos de su ratificaci6n por los Es-
tados Miembros. Nuestro pais ratific6 este pacto median-
te Resoluci6n del Senado de la Republica, No. 701, de fe-
cha 14 de noviembre de 1977 -recogida en la Gaceta
Official, No. 9455, del 17 diciembre del 1977. En conse-
cuencia, lo estipulado en este document constitute
norma vinculante tanto para los gobiernos que pudieran
dirigir el Estado como para todos los ciudadanos e ins-
tituciones de la Reptblica Dominicana.
Debemos ahora distinguir entire los derechos culturales
propiamente dichos y el derecho a la educaci6n. Este il-
timo se habia venido caracterizando claramente en los
ainos posteriores a la adopci6n de la Declaraci6n; por ello,
si estudiamos el Pacto detenidamente, podremos apreciar
que ya al moment de su redacci6n se manejaba un am-
plio catalog de principios de political educativas, y se
habian definido los postulados esenciales para el funcio-
namiento de la educaci6n en todas sus vertientes y nive-
les. A diferencia del derecho referido, el derecho a la cultu-
ra en sus delimitaciones fundamentals, aun se encontraba












en process de definici6n a la fecha en que fue redactado el
Pacto. Por ello, es necesario distinguir, cuando se habla del
derecho a la cultural, en primer lugar, un sentido amplio,
que comprende el derecho a la instrucci6n y a la educaci6n,
y, en segundo t6rmino, aparece otro ambito, mis estrecho,
que constitute el nucleo del derecho a la cultural conside-
rado en sentido estricto. No puedo, sin embargo, dejar de
sefialar aqui, que el ejercicio del derecho a la cultural se fun-
damenta en el ejercicio del derecho a la educaci6n. El acce-
so a la cultural no es possible sino mediante un refuerzo bi-
sico del derecho a la instrucci6n. Empero, el derecho a la
cultural desborda y trasciende, en lo esencial, el derecho a
la educaci6n. El Pacto Intemacional se refiere expresamen-
te a los derechos culturales en el articulo 15:
1. Los Estados Partes en el present Pacto reconocen el
derecho de toda persona a:
a) Participar en la vida cultural;
b) Gozar de los beneficios del progress cientifico y de
sus aplicaciones;
c) Beneficiarse de la protecci6n de los intereses morales
y materials que le correspondan por raz6n de las produc-
ciones cientificas, literarias o artisticas de que sea autora.
2. Entre las medidas que los Estados Partes en el pre-
sente Pacto deberin adoptar para asegurar el pleno ejer-
cicio de este derecho, figurarin las necesarias para la con-
servaci6n, el desarrollo y la difusi6n de la ciencia y de la
cultural.
3. Los Estados Partes en el present Pacto se compro-
meten a respetar la indispensable libertad para la investi-
gaci6n cientifica y para la actividad creadora.
4. Los Estados Partes en el present Pacto reconocen los
beneficios que derivan del fomento y desarrollo de la coo-
peraci6n y de las relaciones intemacionales en cuestiones
cientificas y culturales.
Si tomamos en consideraci6n lo aqui expresado, y re-
tomamos, igualmente, el contenido del 27 de la Declara-
ci6n, result lo que podriamos definir como el nicleo
esencial del derecho a la cultural.
1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremen-
te en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las ar-
tes y a participar en el progress cientifico y en los bene-
ficios que de 61 resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protecci6n de los in-
tereses morales y materials que le correspondan por ra-
z6n de las producciones cientificas, literarias o artisticas
de que sea autora. Ahora, podriamos intentar resumir el
principio basico del derecho a la cultural diciendo que
6ste consiste en el derecho que asiste a cada ser huma-
no de tener acceso al saber y a los conocimientos tras-
cendiendo el ambito estrecho de los process de educa-


ci6n o instrucci6n formal; es el derecho de tener la
oportunidad de poder desarrollar sus capacidades de
disfrutar de los products de las artes y de las letras de
todos los pueblos, y, fundamentalmente, los del suyo
propio, y los de su comunidad; es el derecho que permi-
te acceder, conocer y asumir los valores, simbolos, tra-
diciones, contenidos espirituales, maneras de ser y sen-
tir de la comunidad a la que pertenece, y con la cual se
identifica; es el derecho esencial a poseer una identidad
cultural; y tener, asimismo, el derecho a acceder y a dis-
frutar de los beneficios del conocimiento cientifico y
tecnol6gico, y los beneficios de los frutos de su propia
actividad creadora.En esta delimitaci6n del derecho a
la cultural resaltan las relaciones de mutua dependen-
cia de los aspects de orden pasivo, es decir, el mo-
mento del disfrute, y el moment active, esto es, par-
ticipar en el process creador y recreador de la cultural
en general, y en la recreaci6n de los valores y simbo-
los de la propia identidad mediante el ejercicio de una
actividad creadora de nuevos referentes simb6licos.

Ser creador
Este derecho, en efecto, no se limita a garantizar unica-
mente el acceso y el disfrute a los bienes y servicios cultu-
rales que otros puedan crear, sino que conlleva, esencial-
mente, la posibilidad de otorgar a cada ser human, segiin
sus capacidades y vocaci6n, la oportunidad de transfor-
marse en creador, mediante la potenciaci6n de sus capaci-
dades creativas, de modo que pueda aportar su propia con-
tribuci6n al desarrollo del saber, al patrimonio spiritual de
la humanidad y a la creaci6n de obras de arte, de nuevas
formas, y de nuevos simbolos, en el ambito de la propia
cultural; y que pueda, igualmente, asumir y recrear, actuan-
do en consonancia con el conjunto de su comunidad, los
usos y valores caracteristicos, las tradiciones, y todo el pa-
trimonio viviente de su propia comunidad.
Mas alli de la aceptaci6n universal del derecho a la
cultural como derecho human fundamental desde la De-
claraci6n Universal de Derechos Humanos y de su in-
serci6n en la praxis de las relaciones intemacionales a
traves de la adopci6n y puesta en ejecuci6n del Pacto In-
temacional sobre los Derechos Econ6micos, Sociales y
Culturales, ratificado por nuestro pais, como he sefia-
lado. Todos nosotros como dominicanos estamos tam-
bien comprometidos con su cumplimiento pues, ade-
mis, nuestra constituci6n vigente lo asume, explici-
tamente, como un derecho a garantizar, en el articulo
8, ordinal 16, segundo parrafo, donde leemos:
"El Estado procurara la mis amplia difusi6n de la cien-
cia y la cultural facilitando de manera adecuada que todas


64 GLOBAL






























































las personas se beneficien del progress cientifico y mo-
ral". Tambien, en el articulo 101, de nuestra Carta Mag-
na, se consagra que: "Toda riqueza artistic e hist6rica
del pais, sea quien fuere su duefio, formarA parte del pa-
trimonio cultural de la Naci6n y estarA bajo la salva-
guarda del Estado y la ley establecerA cuanto sea opor-
tuno para su conservaci6n y defense". Todo ello otorga
al derecho a la cultural la misma relevanciajuridica y so-
cial que los fundamentals derechos a la libertad de ex-
presi6n, a la educaci6n, al trabajo o a la salud.


Hacemos ahora un par6ntesis para indicar que en los
iltimos aflos, a partir del ejercicio constitutional 1996-
2000, el Poder Ejecutivo, presidido por Leonel Fernndez
Reyna, se abri6, en el pais, un amplio process de discu-
si6n con miras a formular los objetivos y clarificar las me-
tas que permitieran planteamos una redefinici6n de la
funci6n del Estado y el papel que deben jugar las grandes
mayorias nacionales en la determinaci6n de las priorida-
des de la political cultural del Estado y para dilucidar el
papel de la cultural en la delimitaci6n de las metas del de-













sarrollo national. El gobiemo de Femrndez apuntaba a la
formulaci6n de un plan coherente de desarrollo cultural
que permitiera responder con previsi6n a las necesidades
de los ciudadanos y de las comunidades para garantizar
el ejercicio de los derechos culturales, el apoyo a la crea-
tividad y a los creadores; garantizar, igualmente, un flujo
constant de recursos para la edificaci6n, remozamiento y
mantenimiento de infraestructuras e instituciones cultura-
les; asi como la formaci6n y capacitaci6n de personal pa-


tivo y eficiente. El Congreso Nacional aprob6 el proyecto
de ley de la Secretaria de Estado de Cultura, y el presiden-
te Femrndez, la promulg6, el 28 de junio del afio 2000.
En tal instrument legal se asientan las bases del recono-
cimiento y garantia del derecho a la cultural como derecho
human fundamental, y establece explicitamente, que "los
recursos pilblicos invertidos en actividades culturales ten-
drin el caricter de gasto puiblico social".
Lamentablemente, la gesti6n politico-administrativa


posterior, que debi6 poner en
La cultural no tiene solo que ver con personas e march lo establecido en la

individualidades creadoras sino que, en si nueva egislacin, creando as
estructuras del Sistema Nacio-
misma, es un poderoso factor de cohesion social. nal de Cultura, se perdi6 en
los laberintos de una practice
ra la gesti6n institutional. Todo ello, ademas, se sustenta- administrative sumamente burocratizada, perdiendo de
ba en la convicci6n de que tales intervenciones nos pon- vista lo esencial del mandate legislative, sin lograr distin-
drian en mejores condiciones de afrontar los retos que nos guir entire lo que es capital y lo puramente accesorio en el
imponen los agresivos process de mundializaci6n en nuevo instrument. En consecuencia, puso en march una
curso, en nuestro tiempo. Como punto de partida de ta- practice administrative que privilegia el sentido pasivo de
les perspectives de political cultural se llev6 a cabo un pro- la cultural, el espectaculo, sin lograr visualizar la necesi-
ceso de reflexi6n, que abarc6 a todos los ambitos de la so- dad de trabajar intensamente con las comunidades, apo-
ciedad, centrada en torno a definir los criterios para for- derindolas efectivamente para garantizar por medio de la
mular, impulsar y ejecutar una agenda comfin en lo rela- participaci6n y descentralizaci6n el ejercicio del derecho a
tivo al ambito cultural, la que deberia reflejar la diversi- la cultural en nuestro pais.
dad, la riqueza y pluralidad de posiciones que caracteri- Si los humans tenemos el derecho a la cultural como
zan a la cultural en si misma. exigencia intrinseca de la dignidad de la persona, el Estado
En tales consultas se lleg6 a un punto concordante: era esti en el deber, desde una posici6n de responsabilidad 6ti-
necesario trabajar para definir una estrategia para trans- ca, juridico-constitucional, social e international, de asumir
former la political cultural gubernamental centralizada en la garantia de su ejercicio proporcionando, en la media de
la capital, elitista y burocratizada que ha prevalecido des- sus posibilidades, los medios adecuados para la active par-
de la fundaci6n de nuestra naci6n. ticipaci6n de los ciudadanos en la vida cultural de su co-
Desde tales parimetros se procedi6 a crear el Consejo munidad, y en la de la naci6n. Y es, desde tal exigencia fun-
Presidencial de Cultura, mediante decreto 82-97 del Poder damental de respetar sus responsabilidades constituciona-
Ejecutivo, como manifestaci6n de una fire voluntad po- les, juridicas y 6ticas, de donde derivaria, para el Estado, la
litica de tender a las justas aspiraciones de los dominica- necesidad de articular political culturales que tengan como
nos en torno a la necesidad de reformar el sector estatal primer objetivo garantizar el respeto y el ejercicio de tales
de la cultural, de suerte que el Estado pueda garantizar, derechos con miras a fortalecer en los ciudadanos la capa-
efectivamente, con mayor eficiencia, calidad y equidad, el cidad de acceder, disfrutar y recrear su propia cultural y, a
derecho inalienable que asiste a cada ciudadano a partici- trav6s de ella, abrirse a los valores y posibilidades que nos
par en la propia cultural. Para cumplir con tales aspiracio- ofrece la cultural universal, fortaleciendo, ademas con ello,
nes y objetivos se elabor6 un Proyecto de Ley para la el sentimiento de pertenencia a una comunidad rica en va-
creaci6n de un organismo administrative, coordinator de lores, simbolos, tradiciones, formas y contenidos vitales
la political cultural del Estado -la Secretaria de Estado de propios, en la cual, tenemos la posibilidad de encontramos
Cultura- concebido y dirigido fundamentalmente a la autenticamente como nosotros mismos.
puesta en march de la estructura basica de una nueva or- Ahora, antes de cerrar, estimo necesario dejar clara-
ganizaci6n de las instituciones culturales mediante la mente delimitado en el entendimiento del lector lo que
creaci6n del Sistema Nacional de Cultura; un sistema, que generalmente entendemos bajo el t6rmino: cultural. Esta
se visualizaba en su centro, como es la cultural misma, palabra comenz6 a utilizarse para designer process rela-
desburocratizado, descentralizado, democratic, participa- cionados con el cuidado de los cultivos agricolas y con la


66 GLOBAL













crianza de animals; y, por extension, se llam6 cultural a
los process de cuidado y cultivo de las capacidades es-
pirituales humans. En el siglo XVIII, acab6 utilizdndose
para designer la configuraci6n de los modos de vida ca-
racteristicos de los pueblos, para distinguirlos de la Altaa
cultural" o civilizaci6n. Hoy, gracias a los ingentes esfuer-
zos que ha venido realizando la UNESCO desde hace va-
rios decenios, contamos con una caracterizaci6n del ter-
mino ampliamente aceptada. Asi, la cultural vendria a ser
"el conjunto de rasgos distintivos espirituales, materials,
intelectuales, y emocionales que caracterizan a los gru-
pos humans y que comprende, mas alla de las letras y
las artes, los modos de vida y de convivencia, los dere-
chos humans, los sistemas de valores y simbolos, tradi-
.clones y creencias, que vienen asumidos posteriormente
por la conciencia colectiva como propios".
Como se puede percibir de tal determinaci6n, la cultu-
ra no tiene s6lo que ver con personas e individualidades
creadoras sino que, en si misma, es un poderoso factor de
cohesion social. Es, en la cultural y en sus contextos, don-
de se produce toda referencia a la identidad de una comu-
nidad consigo misma, y es, desde ella, de donde nacen y
arraigan todas las direcciones del accionar human. La
cultural asi entendida es "una compleja trama de relacio-
nes y creencias, valores y motivaciones", y constitute la
atm6sfera vital de todo grupo human. For ello, la inte-
lecci6n del hecho cultural, no puede reducirse hoy al es-
trecho ambito de las, denominadas, Bellas Artes, o reser-
varse al ambito de los artists y a los escenarios, o a los
meros process de animaci6n sociocultural. La cultural
comprende tales aspects, pero es algo mas que todo ello.
Hoy se aspira a que todos los series humans podamos
alcanzar una mejor calidad de vida, pues de lo que se tra-
ta en los process de desarrollo no es s61o de ofrecer una
mayor cantidad de bienes, sino de contribuir a que seamos,
efectivamente, mejores y mas plenos series humans, ca-
paces de desplegar una vida mas rica de posibilidades de
realizaci6n humana, una vida mas digna y segura, y esto,
s6lo la cultural nos lo puede proporcionar, puesto que en
ella encontramos una actividad humana que viene apre-
ciada y considerada como valiosa en si y por si misma.
La cultural es la actividad humana que fundamental y for-
talece el ejercicio de las libertades. En ella se configura la
oportunidad real de las diversas opciones que cada ser hu-
mano tiene para decidir la clase de vida que quiere Ilevar y
lo que hemos de valorar. La cultural proporciona una di-
mensi6n constituyente para plantear el desarrollo hu-
mano integral, pues no podemos concebirlo si no se le
otorga a las personas la posibilidad de entender cual es
su verdadera situaci6n en el mundo y cuales son las po-


sibilidades y oportunidades que tiene como ser human
para alcanzar sus suefios de felicidad y poder cambiar
el mundo de acuerdo con ellos. La cultural ofrece a los
humans la posibilidad de cultivar su creatividad, y nos
permit asumir una identidad a partir de la asunci6n de
valores, tradiciones y formas de vida propias de la co-
munidad en que se crece y a la que se debe servir.
Por ello, Javier P6rez de Cuellar, ex secretario General de
las Naciones Unidas y president de la Comisi6n Mundial
sobre Cultura y Desarrollo, planteaba en el informed de di-
cha Comisi6n, en 1996, titulado Nuestra Diversidad Crea-
tiva, algo que me luce fundamentalmente valido hoy dia:
"En un mundo en rapida transformaci6n, el problema ca-
pital de los individuos y las comunidades consiste en pro-
mover el cambio en condiciones de equidad y adaptarse a
61 sin negar los elements valiosos de sus tradiciones".
Y agregaba que los instruments de que disponemos
para afrontar con 6xito este desafio, consistent en "...am-
pliar nuestros conocimientos, descubrir el mundo en su
imponente diversidad y permitir a cada individuo vivir
una vida digna, sin perder su identidad, su sentido de per-
tenencia a su comunidad ni renegar de su patrimonio".
Concluimos, volviendo la mirada a don Pedro Henri-
quez Urefia, uno de los grandes humanistas de nuestra
America mestiza, quien a pesar de haber tenido que vi-
vir la mayor parte de su vida como hubsped trashuman-
te de pueblos hermanos, como hoy ocurre a tantos do-
minicanos y dominicanas que deben de vivir en tierras
extranjeras, siempre se mostr6 orgulloso de su origen, de
su nacionalidad y de la cultural en que naci6.
Don Pedro, rememorando, sin duda, palabras del
Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, que aprendi6
en la predica y el ejemplo de sus padres, nos ha en-
sefiado que "el ideal de justicia esti antes que el ideal
de cultural: es superior el hombre apasionado de jus-
ticia al que s6lo aspira a su propia perfecci6n intelec-
tual". Y, en efecto, decimos nosotros, el reconoci-
miento y la garantia de los derechos culturales a los
dominicanos y dominicanas constitute un acto de
justicia que todos debemos otorgar y reclamar.


Luis Brea es doctor en Filosofia,por la Universidad de Florencia (Italia),con
studios especializados en Economia y Finanzas y en Ciencias Politicas. Es
miembro e investigator de la Academia de Ciencias de la Repjblica
Dominicana (ACRD) y del Senado -Consejo Direc:iiv: de la Iriinri.jiiinjl
Association of Philosophers (iAP). Ha publicado los siguientes ihbl,
Antologia delPensamiento Helenico (1982); Compendio de legislacidn cultur-
alde la Repdblica Dominicana (1999); Preludios a la posmodernidad Ensayos
Filosdficos (2001); Clavespara una lecture de Nietzsche (2003).








globales

Por Aida E. Montero M.


El poder del petr6leo:
la political y el mercado
del crudo
Oystein Noreng
Buenos Aires, El Ateneo, 2003, 319 p.

El petr6leo ha transformado al mundo y
sigue siendo el recurso mas important de
nuestra era. Ha creado la riqueza de mil-
lones de personas desde Venezuela hasta
Noruega, pasando por el Golfo Pirsico- y
el future de ellas depend de su destino.
Tambien su interns geopolitico es funda-
mental: a partir de este libro entenderemos
la urgencia por controlar el crudo y el gas
de parte de los paises importadores, las
nuevas bases y alianzas militares de los
Estados Unidos con ex reptiblicas sovikti-
cas, y por que George W. Bush, en el pico
de su popularidad, en marzo de 2003,
dirigi6 el ataque contra Irak ante la mira-
da at6nita de la opinion piblica mundial.
La obra provee una analisis exhaustive
tanto de la dependencia mundial del crudo
de Medio Oriente como del modo peligroso
en que se desarrollan la political y la
economic en un juego infernal, mientras
los productores y los consumidores luchan
entire si a expenses de los intereses del otro.
Oystein Noreng coloca a la Organizaci6n
de Paises Exportadores de Petr6leo (OPEP)
en su mas amplio context mundial y
examine en detalle la manera en que la
oscilaci6n de los precious afecta todos los
niveles de la economic mundial, desde el
equilibrio del comercio international hasta
los indices de inflaci6n.


SDemocracia con

desigualdad?



Carlo Binetti y Jesfis Maestro editorse)
Washington, Banco Interamericano de
Desarrollo, 2004, 368p.

La obra es el primer resultado visible de la
recien creada Red Eurolatinoamericana de
Gobemabilidad para el Desarrollo, que in-
tegra a un conjunto de centros europeos de
reconocido prestigio en la investigaci6n de
la realidad political e institutional latinoa-
mericana, y que ha sido promovida por el
Banco Interamericano de Desarrollo. Esta
red, cofundada por el Instituto Intemacio-
nal de Goberabilidad de Catalufia, la Uni-
versidad de Oxford y el Instituto de Estu-
dios Iberoamericanos de Hamburgo, nace
con la aspiraci6n de crear una vision y una
aportaci6n europea al analisis de los desa-
fios y las oportunidades que vive la region
latinoamericana. ZDemocracia con desi-
gualdad? tiene su origen en una conferen-
cia organizada por el Instituto Interacio-
nal de Gobemabilidad de Catalufia en no-
viembre de 2003, con apoyo de la Genera-
litat de Catalunya y la Oficina Especial en
Europa del Banco Interamericano de Desa-
rrollo. Reflexiona en tomo a tres temas cla-
ves de nuestros dias: la democracia, la go-
bernabilidad y el bienestar. Los bajos nive-
les de cohesi6n social que predominan en
America Latina convierten a estos temas en
retos fundamentals para el desarrollo y en
components prioritarios de las agendas
ptblicas nacionales e intemacionales.


68 GLOBAL


FI'
=;;l&"f~;






























































































































. .


























Historia de la Musica
Pola Suarez Urtubey
Buenos Aires, Claridad, 2004. 445p.


The Business of
Software
What Every Manager, Programmer, and
Entrepreneur Must Know to Thrive and
Survive in Good Times and Bad
Michael A. Cusumano.
New York, Simon Et Schuster, 2004. 334p.


FACTOR
Protect Yourself
-AND PROFIT-
from the Coming
Energy Crisis
STEPHEN LEEB
md IX)N.NA I.EEB

The Oil Factor
How Oil Controls the Economy
and Your Financial Future
Donna Leeb, Stephen Leeb
New York, Warner Business Books, 2004. 218p.


Smart Questions
Learn to Ask the Right Questions for
Powerful Results
Gerald Nadler, William Chandon. New
Jersey : Jossey Bass, 2004. 176 p.


The Price of
Government
Getting the Results We Need in an Age of
Permanent Fiscal Crisis David Osborne,
Peter Hutchinson. New York, 2004. 370 p

La cultural es capital
Entre la creaci6n y el negocio. Economia
y cultural en el Uruguay
Luis Stolovich ... {et al.}
Uruguay, Editorial Fin de Siglo, 2002, 368 p.

Hacia una nueva
estrategia international
El desafio de Nestor Kirchner
Buenos Aires, Grupo Editorial Norma,
2004, 216p.


* Estos libros se encuentran en la biblioteca del Centro de Documentaci6n y Gesti6n del Conocimiento de Funglode.


70 GLOBAL




Informe


Program


Naciones Unidas
para el Hacia una


especial :


nesumen


Desarrollo (PNUD)


democracia
de
ciudadanos y
ciudadanas


las Amirica


Latina











La lucha incesante por


perfeccionar la democracia
Introducci6n de Carlos Dore Cabral


Desde que existe el sistema
politico que dio origen at con-
cepto democracia, se discu-
ten sus significados e inten-
ciones y se brega por mejorar
su funcionamiento y conse-
cuencias. Y parece que sera
eterno ese afan de los series
humans por desenvolver su
vida political en sistemas cada
vez mas libres y justos.
La democracia no es un re-
gimen que nace terminado o
perfect, sino que se va
constituyendo sobre la mar-
cha. Es un process y no li-
neal; en 6e se expresan altas y
bajas, dictadas por el estado
de las contradicciones exis-
tentes en las sociedades en
que esta vigente. Pero, ade-
mas, los series humans -o at
menos una parte de ellos-,
cuando lidian con cosas terre-
nales, no se conforman y
siempre aspiran y luchan por
algo mejor. Tanto es asi, que
el prop6sito central del Infor-
me del PNUD -aqui resumido-
, que es conducir las socieda-
des latinoamericanas hacia
una democracia de ciudada-
nos, formaba parte de las in-
quietudes de quienes vivian y
analizaban ese regimen de vi-
da piblica, desde su 6poca (y


condici6n) clasica. Asimis-
mo, La esencia electoral de la
democracia actual en Am6ri-
ca Latina, que revela el Infor-
me, es una conclusion ya es-
tablecida por estudiosos con-
temporaneos del tema (Sar-
tori, 1988: 139-150.) En cuan-
to a los elements conceptua-
les, a la naturaleza y La l6gica
de la democracia, el Informe
dice muy pocas cosas que no
se hayan dicho antes.
No es esa tampoco su inten-
ci6n principal; ni La del PNUD
como instituci6n, ni La de sus
autores en particular. D6nde
reside entonces la importan-
cia que con toda raz6n se le


ha dado a ese
mas bien, acci6n
en La sub-regi6n


document,
o program,
latinoameri-


cana y en todos los demas he-
misferios? En que es una gran
iniciativa del PNUD en el ca-
mino de entender el desarro-
Llo como un process que des-
borda las variables y realida-
des econ6micas e incluso las
sociales, para comenzar a
considerar tambi6n Las politi-
cas. El PNUD es una institu-
ci6n que ha sido siempre im-
portante, pero que durante
much tiempo se dedic6 a
analizar el desarrollo como


resultado de process econ6-
micos y que desde hace pocos
afios comenz6 a incorporar
variables y realidades sociales
muy significativas para la
comprensi6n integral del fe-
n6meno que to ocupa, con sus
studios de desarrollo huma-
no, pero sin ir much mas alla
en cuanto a los analisis de los
elements politicos, que ha-
ria mas profunda y much
mas global su vision.
Con este estudio-propues-
ta, expuesto a manera de In-
forme, este organismo de Las
Naciones Unidas coloca la
political en el centro de los
debates acerca de la forma
en que las sociedades lati-
noamericanas (y de otras zo-
nas del mundo) pueden satir
del atraso y de la pobreza y
comenzar a transitar el de-
sarrollo. Y to hace con los
mismos procedimientos a
que nos tiene acostumbra-
dos en sus otros studios.
Realiza una gran investiga-
ci6n de campo y de gabine-
te, tanto de caracter cuan-
titativa, como cualitativa;
aplica una encuesta sobre el
estado de la democracia en
18 paises de Am6rica Lati-
na, con mas de 18,000 ca-


2 INFORMED ESPECIAL









"(...) desde la vieja democracia ateniense sabemos que no puede
haber ciudadania efectiva sin un minimo econ6mico garantizado:
La miseria sin remedio ni esperanza convierte a las democracies
en parodia y a los ciudadanos en esclavos o marionetas"

Fernando Savater, 2000:23


sos; Lleva a cabo entrevistas
(y otros tipos de tecnicas
cualitativas) a testigos privi-
legiados del process demo-
cratico del subcontinente; y
reine para su analisis y para
La elaboraci6n de sus con-
clusiones a los mas destaca-
dos especialistas del tema.
O sea, que con el Informe
del PNUD, no es s6lo que ese
organismo introduce la politi-
ca en La comprensi6n del de-
sarrollo y con ello present at
mundo una vision mas amplia
de ese fen6meno, sino que
tambi6n comienza a realizar
studios politicos comparati-
vos mas profundos y fiables,
desde la 6ptica de ese fen6-
meno que atahe a todo el
planet, LLamado desarrollo y,
como siempre, los pone a dis-
posici6n de todas Las naciones
y habitantes de la tierra.
Ademas, la publicaci6n ini-
cia una etapa en La cual
ocuparse de la democracia
deja de ser s6lo labor de or-
ganizaciones political y civi-
cas, de academicos y estu-
diosos en general, que nor-
malmente se ventila en ca-
da pais por separado, y que
encuentra escenarios inter-
nacionales 'nicamente en


los moments de crisis agu-
das; para pasar a ser una
cuesti6n que mantendra la
atenci6n de todas las nacio-
nes que forman parte de la
ONU, mediante studios y
evaluaciones comparativos
regionales y mundiales y La
realizaci6n de programs
para su mejoramiento, des-
de la 6ptica del desarrollo
de los paises atrasados.
En fin, que los efectos be-
neficos que los studios y
programs econ6micos y so-
ciales de las Naciones Uni-
das hayan tenido sobre el
planet, probablemente se
amplien con este tipo de
proyectos. Junto a los efec-
tos positives que sobre el
PNUD y las sociedades de los
paises que to componen tie-
ne el Informe, esta tambien
su contenido en si mismo,
que es de una gran calidad,
dados Las copiosas informa-
ciones que ofrece sobre el
comportamiento de la de-
mocracia en America Lati-
na, como por el manejo es-
tadistico y conceptual que
se hace de Las mismas. Su
lectura permit acercarse a
Los criterios mas modernos
sobre el sistema de decisio-


nes piblicas originado en
Atenas; ver c6mo se desen-
vuelve en 18 de los paises
de la subregi6n, que son una
muestra suficiente de toda
ella; y comparar to que su-
cede en cada uno de esos
paises con el conjunto de
todos ellos. Y todo eso es de
una gran ayuda para pensar
en como mejorarla y actuar
en consecuencia.
La revista Global public
este resume confiando en
que el mismo contribuira a
Los esfuerzos que aun tienen
que hacerse en La Repiblica
Dominicana y en toda Ame-
rica Latina para que se pue-
da disfrutar de una demo-
cracia de ciudadanos, donde
los derechos politicos, civi-
cos y econ6micos de todos
est6n garantizados por
igual, sin distinci6n de in-
gresos econ6micos, de pres-
tigio social, de creencias re-
ligiosas, de posturas politi-
cas, de sexo o de etnia.
Referencias
1988 Sartori, Giovanni, Teoria de la de-
mocracia (1. El debate contemporA-
neo), Alianza editorial: Madrid
2000 Savater, Fernando, "De las cultu-
ras a la civilizaci6n", en Salvador Giner
(coord.), La cultural de la democracia:
el future, Ariel: Barcelona







Informe


El present informed sobre La de-
mocracia en America Latina: ha-
cia una democracia de ciudada-
nas y ciudadanos se enmarca en
la estrategia del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarro-
11o (PNUD) dirigida a fortalecer la
goberabilidad democritica y el
desarrollo human. Elaborado
por el Proyecto sobre el Desarro-
11o de la Democracia en America
Latina (PRODDAL), es un primer
insumo de un process de mAs lar-
go aliento de analisis y didlogo
social. Su prop6sito es evaluar la
democracia en America Latina,
no s6lo como regimen electoral,
sino como una democracia de ciu-
dadanos. A partir de este enfo-
que se identifican logros, limits
y desaffos y se plantea una agen-
da de reforms para fortalecer el
desarrollo de la democracia en la
region. Aunque 140 pauses del
mundo viven hoy bajo regimenes
democr.ticos, hecho valorado
como un gran logro, s61o en 82
existe una democracia plena'. En
efecto, muchos gobiernos elegi-
dos democrAticamente tienden a
sostener su autoridad con m6to-
dos no democrAticos, por ejem-
plo, modificando las constitucio-
nes nacionales en su favor e inter-
viniendo en los process electora-
les y/o restando independencia a
los poderes Legislativo y Judicial.
Estos hechos demuestran que la
democracia no se reduce al acto
electoral sino que require de efi-


La democracia no se reduce at acto electoral
sino que require de eficiencia, transparencia y
equidad en [as instituciones piblicas, asi como de
una cultural que acepte [a legitimidad


de la oposici6n political y
los derechos de todos.

ciencia, transparencia y equidad
en las instituciones piblicas, asi
como de una cultural que acepte la
legitimidad de la oposici6n politi-
ca y reconozca y abogue por los
derechos de todos. Paralelamente
a lo anterior, en muchos casos, la
creciente frustraci6n por la falta
de oportunidades y por los altos
niveles de desigualdad, pobreza
y exclusion social, se expresa en
malestar, p6rdida de confianza
en el sistema politico, acciones
radicalizadas y crisis de gober-
nabilidad, hechos que ponen en
riesgo la estabilidad del propio
regimen democrdtico.
Como sostiene el Informe sobre
Desarrollo Humano 2002, la de-
mocracia no s61o es un valor en si
mismo sino un medio necesario
para el desarrollo. Para el PNUD,
la gobernabilidad democratica es
un element central del desarro-
1lo human, porque a traves de la
political, y no s61o de la economfa,
es possible general condiciones
mas equitativas y aumentar las
opciones de las personas. En la
media en que la democracia ha-
ce possible el didlogo que incluye a
los diferentes grupos sociales, y


reconozca y abogue por



en tanto las instituciones piblicas
se fortalezcan y sean mis eficien-
tes, sera possible lograr los Objeti-
vos de Desarrollo del Milenio, so-
bre todo en lo tocante a reducir la
pobreza. En este sentido, la de-
mocracia es el marco propicio pa-
ra abrir espacios de participaci6n
political y social, en especial para
quienes mas sufren: los pobres y
las minorfas etnicas y culturales.
Esta contribuci6n se organize al-
rededor de tres preguntas: Zcudl
es el estado de la democracia en
Am6rica Latina?, Zcuiles son las
percepciones y cuin fuerte es el
apoyo de lideres y ciudadanos a
la democracia?, Zcuiles serfan los
principles temas para un debate
orientado a lograr un mayor
advance en la democracia de ciu-
dadanos? Se ha procurado res-
ponderlas a lo largo de las seccio-
nes en las que esti estructurado el
Informe. En la primera secci6n se
precisa la base conceptual utiliza-
da en el studio y se contextualiza
el desarrollo de la democracia en
una region con altos niveles de
pobreza y desigualdad. En la se-
gunda secci6n se analizan los da-
tos obtenidos a trav6s de diversos


4 INFORMED ESPECIAL














instruments empiricos aplica-
dos: indicadores e indices de las
ciudadanfas political, civil y social;
una encuesta de opinion respon-
dida por 18.643 ciudadanos de los
18 pauses, y una ronda de consul-
tas a 231 lideres sobre los retos de
la democracia en America Latina.
La tercera secci6n busca ampliar
la agenda p6blica sobre el desa-
rrollo de la democracia, centrada
en la crisis de la political, las refor-
mas estatales y estructurales de la
economia y el impact de la glo-
balizaci6n en la region.

La democracia y la
idea de democracia
en America Latina
Los 18 pauses de America Latina
considerados en este Informe
cumplen hoy los requisitos fun-
damentales del regimen demo-
cratico; de ellos, s61o tres vivian
en democracia hace 25 afios. Sin
embargo, al tiempo que las lati-
noamericanas y los latinoameri-
canos consolidan sus derechos
politicos, se enfrentan a altos ni-
veles de pobreza y a la desigual-
dad mis alta del mundo. Asi, se
plantea que existen fuertes tensio-
nes entire la expansion de la de-
mocracia y la economic, la bis-
queda de la equidad y la supera-
ci6n de la pobreza. El Informe va-
lora los principles avances de la
democracia como regimen politico
en America Latina e identifica a la
desigualdad y la pobreza como


sus principles deficiencies. Plan-
tea, ademis, la urgencia de una
political generadora de poder de-
mocratico, cuyo objetivo sea la ciu-
dadania integral.
iQue debemos entender por
"ciudadania integral"? Como ha-
brd inferido el lector, 6sta abarca
un espacio sustancialmente ma-
yor que el del mero regimen poli-
tico y sus reglas institucionales.
Hablar de ciudadania integral es
considerar que el ciudadano de
hoy debe acceder armoniosa-
mente a sus derechos civicos, so-
ciales, econ6micos y culturales, y
que todos ellos conforman un
conjunto indivisible y articulado.
El present studio asume y resal-
ta, como elements importantes
para el analisis, las marcadas dife-
rencias entire los pauses de la re-
gi6n, pero tambien plantea que en
material de democracia hay pro-
blemas regionales comunes y di-
versidad national en las respues-
tas. A partir de los fundamentos
te6ricos, se argument que la de-
mocracia:
SSupone una idea del ser hu-
mano y de la construcci6n de la
ciudadania
Es una forma de organizaci6n
del poder que implica la exis-
tencia y buen funcionamiento
del Estado.
* Implica una ciudadania inte-
gral, esto es, el pleno reconoci-
miento de la ciudadania political,
la civil y la social


Es una experiencia hist6rica
particular en la region, que debe
ser entendida y evaluada en su
especificidad
Tiene en el regimen electoral
un element fundamental, pero
no se reduce a las elecciones.

Balance de la
ciudadania integral
Para medir los avances en ciuda-
dania political se utilize el Indice
de Democracia Electoral (IDE)
que, aunque mide s61o un aspec-
to del sistema politico, correspon-
de a la dimension o condici6n mi-
nima para que pueda hablarse de
democracia. Los datos muestran
que en la region existen hoy "de-
mocracias electorales". MAs pun-
tualmente, ellos indican que:
En todos los pauses se reconoce
el derecho universal al voto.
SA pesar de algunos proble-
mas, en general las elecciones
nacionales fueron limpias entire
1990 y 20022.
En ese mismo period se die-
ron restricciones importantes a la
libertad electoral en 10 de 70 elec-
ciones nacionales, pero la tenden-
cia general fue positive.
Se avanz6 en la cuesti6n de que
las elecciones sean un medio de
acceso a cargos pdblicos: el tras-
paso del mando presidential se
convirti6 en una prictica comuin,
aunque en algunos casos se haya
dado en medio de complejas cri-
sis constitucionales. Sin embargo,














Cual es el estado de la democracia en America
Latina?, cuales son Las percepciones y cuan fuerte
es el apoyo de lideres y ciudadanos a la
democracia?, .cuales serian los principles temas
para un debate orientado a lograr un mayor advance
en la democracia de ciudadanos? Se abre un perio-
do de transformaci6n tanto en los contenidos de la
democracia cuanto en sus vinculaciones con la
economic y La dinamica social, en un context glob-
at tambien de cambio, de concentraci6n de riqueza
y de internacionalizaci6n creciente de la political.


los datos tambi6n muestran que
la participaci6n electoral es irre-
gular -en algunos pauses present
niveles muy bajos- y que existen
barreras de entrada para nuevos
actors a la competencia electoral.
Un logro important es la apertu-
ra de espacios politicos para las
mujeres a trav6s de cupos o cuo-
tas en las listas de los partidos.
Empero, la representaci6n de
pueblos originarios y afrodescen-
dientes en el Parlamento es, en
general, ain muy reducida. Asi-
mismo, los partidos politicos co-
mo agents de representaci6n
atraviesan una crisis several, que
se expresa en el hecho de que la
gente desconffa de ellos porque
los percibe como distantes, como
un actor ajeno y profesionalizado
que no encarna un proyecto de
future compartido. En cuanto a
los mecanismos de control politi-
co mAs alli de las elecciones, el
Poder Ejecutivo mantiene una in-


terferencia important en la Corte
Suprema de various pauses, aun-
que hubo logros en las reforms
constitucionales para fortalecer la
independencia y profesionaliza-
ci6n del Poder Judicial. Asimis-
mo, en los iltimos afios se crearon
organismos especializados como
contralorias, fiscalias y defenso-
rfas del pueblo. Sin embargo, la
insuficiencia de recursos y, en al-
gunos casos, la escasa autonomia
del Poder Ejecutivo limitan la efi-
cacia de estos entes. Finalmente,
un logro important a destacar es
la menor influencia o gravitaci6n
political de las Fuerzas Armadas
en casi todos los pauses. Por consi-
guiente, aunque se avanz6 en re-
laci6n al funcionamiento electoral
y hubo logros en t6rminos institu-
cionales, persisten series defi-
ciencias respect del control
que podrian ejercer los ciuda-
danos de la acci6n estatal. Los
partidos politicos enfrentan un


moment de alta desconfianza
como agents de representa-
ci6n, lo cual es un desaffo clave
para el desarrollo democritico.
Asi, la representaci6n de amplios
grupos poblacionales es, en gene-
ral, baja, y la asistencia a las ur-
nas, irregular. Con respect a la
ciudadania civil, se registran lo-
gros importantes en material de le-
gislaci6n, pero preocupa la escasa
capacidad de los estados para ga-
rantizar estos derechos en la
practice. La mayoria de los pauses
ratific6 los principles tratados
intemacionales y avanz6 en la
normativa national tocante a la
igualdad legal y la protecci6n
contra la discriminaci6n, asi co-
mo en los derechos de la mujer.
Tambien se avanz6 en la defen-
sa de los derechos laborales y de
los nifios. Aunque existe un re-
zago en la ratificaci6n de la Con-
venci6n sobre los pueblos indi-
genas, varias Constituciones re-
conocieron estos derechos.
No ocurri6 lo mismo con los tra-
tados internacionales ni, en espe-
cial, con la vigencia del derecho a
la vida, la integridad fisica y la se-
guridad. No se registry el descen-
so esperado en este tipo de viola-
ciones de los derechos humans,
aunque ya no son cometidas des-
de la cispide estatal, sino mis
bien por fuerzas paraestatales que
el Estado no ha sido capaz de con-
trolar. A pesar de los avances nor-
mativos, la no discriminaci6n adin


6 INFORMED ESPECIAL














no estd suficientemente garanti-
zada, ya que se mantienen fuertes
desigualdades en el trato a perso-
nas pertenecientes a distintos gru-
pos, las leyes que protegen a los
nifios en el trabajo son frecuente-
mente desobedecidas, y los traba-
jadores han visto disminuir su
protecci6n social. Un logro en el
Ambito laboral, empero, es la ten-
dencia al aumento en la equidad
de genero. En relaci6n con los sis-
temas de administraci6n de justi-
cia se observa que la carencia de
recursos econ6micos y humans
los hace fragiles. Asimismo, un te-
ma preocupante es el de la pobla-
ci6n carcelaria, pues los derechos
de los reos son escasamente res-
petados, al punto de que mAs de
la mitad de los press carece de
condena. En cuanto a la libertad
de prensa, el Informe detecta que
America Latina ain enfrenta fa-
llas importantes. Los avances en
cuanto al derecho a la informa-
ci6n son mas alentadores, ya que
el acceso a las fuentes pidblicas de
datos es legalmente reconocido
en la mayorfa de los pauses.
En sfntesis, aunque mejor6 la si-
tuaci6n de los derechos humans
en comparaci6n con el period
no democratic, y se ratificaron
convenciones internacionales re-
lativas a los derechos civiles e in-
cluso se generaron normativas
nacionales en este sentido, los
datos muestran debilidades, he-
cho que deberia ser una serial de


alerta. El progress en relaci6n al
respeto del derecho a la vida, la
integridad fisica, la seguridad y
la no discriminaci6n ha sido irre-
gular y en algunos casos insufi-
ciente. Por otra parte, las tenden-
cias halladas en relaci6n con la
ciudadania social son realmente
preocupantes y constituyen el
principal desaffo de las democra-
cias latinoamericanas, porque,
ademas, los grupos mis exclui-
dos del ejercicio pleno de la ciu-
dadania social son los mismos
que sufren carencias en las otras
dimensions de la ciudadania.
Los problems centrales en este
piano son la pobreza y la desi-
gualdad, que no permiten que los
individuos se expresen como ciu-
dadanos con plenos derechos y de
manera igualitaria en el ambito
piblico, y erosionan la inclusion
social. Los indicadores muestran
que todos los pauses de la region
son mis desiguales que el prome-
dio mundial. En 15 de los 18 paf-
ses estudiados, mas del 25 por
ciento de la poblaci6n vive bajo la
Ifnea de pobreza y en siete de
ellos mis de la mitad de la pobla-
ci6n vive en esas condiciones;
ello, incluso, aunque en 11 de los
pauses considerados la pobreza
disminuy6 y en 15 aument6 el
PIB per capital entire 1991 y 2002.
No obstante, cabe destacar algu-
nos avances en t6rminos de salud
(la desnutrici6n infantil disminu-
y6 en 13 de los 18 pauses, se redu-


jo la mortalidad infantil y se incre-
ment6 la expectativa de vida) y
de educaci6n (la tasa de analfabe-
tismo baj6 en todos los pauses y
aument6 el nivel de escolariza-
ci6n, pero la calidad educativa en
general es baja). Un tema central
es el desempleo, pues el trabajo es
un mecanismo clave de inclusi6n
social y del mismo ejercicio de la
ciudadania, que tiene un compo-
nente econ6mico.
El alza en los indices de desocu-
paci6n durante la decada de 1990
es, por ende, una de las mAs gran-
des carencias de las democracies
latinoamericanas. Es mas: la pro-
tecci6n social de los trabajadores
disminuy6 y aument6 el empleo
informal, en general de baja cali-
dad y escasa utilidad social, e in-
suficiente para general una inte-
graci6n social que garantice un
minimo de bienestar. En sfntesis,
el desarrollo de la democracia de-
pende de que se ample de mane-
ra decidida la ciudadania social,
sobre todo a partir de la lucha
contra la pobreza y la desigual-
dad y de la creaci6n de empleo de
buena calidad. S61o si se reduce la
desigualdad se podrd disminuir
la pobreza sosteniblemente y me-
jorar las posibilidades de creci-
miento econ6mico.


Percepciones y apoyo
de lideres y ciudadanos
Pese a los avances, incluso en
condiciones muy precarias, debe














reconocerse que tanto en el piano
de la evoluci6n democratica co-
mo en el de la dinimica econ6-
mica y social, la region vive un
moment de cambio, que en mu-
chos casos asume las caracteristi-
cas de una crisis generalizada.
Por consiguiente, se abre un pe-
riodo de transformaci6n tanto en
los contenidos de la democracia
cuanto en sus vinculaciones con
la economfa y la dinamica social,
en un context global tambien de
cambio, de concentraci6n de ri-
queza y de internacionalizaci6n
creciente de la political. La cues-
ti6n es que 6sta, como se consta-
ta en varias parties del Informe,



t.;,. os de o-..OO
Aina la ;,n ,-i. Cient^,,


tiene importantes limits y esta
en crisis.
Dicha crisis se expresa en el di-
vorcio entire los problems que
los ciudadanos reclaman resol-
ver y la capacidad de la political
para enfrentarlos. La political
tiende a perder contenido por la
disminuci6n de soberanfa inte-
rior del Estado, atribuible a:
Q El desequilibrio en la relaci6n
entire political y mercado. y La
presencia de un orden interna-
cional que limita la capacidad de
los Estados para actuar con razo-
nable autonomfa.
@ La complejizaci6n de las socie-


dades que los sistemas de repre-
sentaci6n no pueden procesar.
En este sentido, los lideres lati-
noamericanos consultados coin-
ciden en varias cuestiones al for-
mular su diagn6stico sobre la de-
mocracia. For un lado, valoran la
democratizaci6n durante la lti-
ma decada y el hecho de que, al
menos en el plano formal, los
pauses de la region cumplen con
los requisitos minimos de la de-
mocracia. Perciben, ademis, que
aumentaron la participaci6n y
los controls al ejercicio del po-
der y que disminuyeron las ame-
nazas a la democracia como regi-
men, junto a los clasicos riesgos

av.' e:.,^ k[cradCO: ,
*.I. d L. Icraca ,i Amreric?



de insubordinaci6n military.
For otro lado, detectan proble-
mas en relaci6n con los partidos
politicos y los poderes facticos.
En cuanto a los primeros, una de
las dificultades centrales perci-
bidas es que no logran canalizar
plenamente las demands de la
ciudadania. Asimismo, la rela-
ci6n entire partidos y organiza-
ciones de la sociedad civil suele
ser conflictiva. Para los lideres
consultados, la soluci6n a estas
dificultades esta dentro de la poli-
tica a traves del fortalecimiento
de los partidos. En cuanto a los
poderes ficticos (sobre todo el


sector econ6mico y financiero y
los medios de comunicaci6n), son
percibidos como factors que con-
dicionan la capacidad de los go-
biemos para dar respuestas a la
ciudadanfa. Entre las tensions
con otros poderes facticos, existe
preocupaci6n por la p6rdida de
autonomia gubernamental res-
pecto de Estados Unidos y los or-
ganismos multilaterales, asi como
coincidencia en la amenaza que
represent el narcotrifico. Por su
parte, la encuesta de opinion pui-
blica realizada para el Informe
muestra una tension entire la op-
ci6n por el desarrollo econ6mico
y la democracia. Los datos obte-
nidos indican que:
0 La preferencia de los ciudada-
nos por la democracia es relati-
vamente baja.
SGran parte de las latinoameri-
canas y los latinoamericanos va-
lora el desarrollo por encima de la
democracia e incluso le quitarfa
su apoyo a un gobierno democra-
tico si 6ste fuera incapaz de resol-
ver sus problems econ6micos.
@ Las personas no dem6cratas
pertenecen en general a grupos
con menor educaci6n, cuya so-
cializaci6n se dio fundamental-
mente en periodos autoritarios,
tienen bajas expectativas de mo-
vilidad social y una gran descon-
fianza en las instituciones demo-
criticas y los politicos. 0 Aun-
que los dem6cratas se distribu-
yen en variados grupos sociales,


8 INFORMED ESPECIAL














en los pauses con menores niveles
de desigualdad los ciudadanos
tienden a apoyar mis la demo-
cracia. Sin embargo, estas perso-
nas no se expresan a trav6s de las
organizaciones political. A partir
de los datos de la encuesta, con el
objetivo de proporcionar una es-
timaci6n del grado de respaldo
ciudadano a la democracia, se
elabor6 el fndice de Apoyo a la
Democracia (IAD), que ofrece
una vision sintetica sobre el apo-
yo y la possible vulnerabilidad de
las democracies latinoamerica-
nas. En conclusion, la informa-
ci6n empirica encontrada, los re-
sultados de la encuesta de opi-
ni6n ptiblica y las opinions de
diversos lideres politicos regis-
tradas en el Informe coinciden
tanto en la necesidad de recono-
cer que la region vive un mo-
mento de inflexi6n y crisis, co-
mo en la de valorizar el sentido
de la political, es decir, su capaci-
dad de crear opciones para pro-
mover nuevos proyectos colecti-
vos viables. En el coraz6n de tal
confluencia esti instalado el for-
talecimiento de la ciudadania.

Elementos para una
agenda
El Informe plantea que el punto
de partida para fortalecer la de-
mocracia pasa por revalorizar el
contenido y la relevancia de la
political, argument que las solu-
ciones a los problems y desafios


de la democracia tendrian que
buscarse dentro y no fuera de las
instituciones democriticas, y en-
cuentra que debe recuperarse un
papel constructive de la political
como ordenadora de las decisio-
nes de la sociedad. En este senti-
do, continia la linea argumenta-
tiva sobre la que viene insistien-
do el PNUD. Como sostiene su
Administrador, Mark Malloch
Brown, en el prefacio del Informe
sobre Desarrollo Humano 20023:


civil active y, sobre todo, promue-
van un amplio debate sobre el Es-
tado, la economia y la globaliza-
ci6n. La agenda que propone el
Informe apunta a la expansion de
la ciudadanfa. Para hacerla soste-
nible es fundamental desarrollar
una political que encame opciones,
agrupe voluntades y cree poder
democritico. Urge proseguir con
la reform de las instituciones;
empero, estas iniciativas necesitan
de un hilo que robustezca la parti-


Hay q pt 'unf r:i2 ta o la gobern. bii.'idad
mc.ic, iicica, entendida como el fortalecimiento
instit.ucio';al de. c. ,igimen, como, ..obre todo,
[a c.! l. Ira poliiic.-, c:'.' sJupo cnsrf-uir espacios de
::. rtic .' "! eqiitativa ~ rindnsip -me :
de ;q','.,cs mAs :.:: ..:-ravorecidos en [as :.,ecLd, Jc.
latinoam.'ric.i nas.


"[...] la political es tan important
para el 6xito del desarrollo como
la economfa. La reducci6n soste-
nible de la pobreza require que
haya un crecimiento equitativo,
pero tambien require que los
pobres tengan poder politico. La
mejor manera de conseguirlo de
forma coherente con los objeti-
vos del desarrollo human es eri-
gir formas firmes y profundas de
gobernabilidad democrntica en
todos los niveles de la sociedad".
La revalorizaci6n de la political
pasa por aplicar medidas que pro-
muevan una institucionalidad le-
gitima, fortalezcan una sociedad


cipaci6n ciudadana. S61o esta po-
drA hacer mas legitimas y eficien-
tes tales reforms. En este sentido,
un aspect institutional clave son
las reforms electorales que ase-
guren un mejor balance entire go-
bemabilidad y representaci6n. Si
bien experimentaron importantes
cambios, los sistemas de partidos
tienden a ser instrumentales u
operatives, mientras que lo que
necesitan es fortalecerse para am-
pliar la eficacia, la transparencia y
la responsabilidad.
Esta es, a juicio del Informe, la
mejor manera de reafirmar el rol
indispensable de representaci6n















de la sociedad que ellos expresan.
En tal sentido, los partidos po-
liticos tendrian que compren-
der mejor los cambios en las so-
ciedades contemporAneas, pro-
poner nuevos proyectos de so-
ciedad y promover debates pfi-
blicos. Existe una important
relaci6n entire la ciudadanfa y
las organizaciones de la socie-
dad civil. Ellas son sujetos re-
levantes en la construcci6n
democratic, en el control de
la gesti6n gubernamental y
en el desarrollo del pluralis-
mo. Resulta fundamental
promover estrategias de for-
talecimiento de la sociedad
civil y de su articulaci6n con
el Estado y los partidos poli-
ticos. El Informe aboga por
formas alternatives de repre-
sentaci6n que, sin reemplazar
a las tradicionales, las com-
plementen y fortalezcan.
Una propuesta central es
construir una nueva legitimi-
dad del Estado, ya que no
existirfa una democracia sos-
tenible sin un Estado capaz de
promover y garantizar el ejer-
cicio ciudadano. con Estados
debiles y minimos s61o puede
aspirarse a conservar demo-
cracia electorales. La demo-
cracia de ciudadanas y ciuda-
danos require de una estata-
lidad que asegure la universa-
lidad de los derechos. Por eso,


el Informe invita a debatir so-
bre la necesidad de un Estado
capaz de conducir el rumbo
general de la sociedad, proce-
sar los conflicts conforme a
reglas democriticas, garanti-
zar eficazmente el funciona-
miento del sistema legal, pre-
servar la seguridad juridica,
regular los mercados, estable-
cer equilibrios macroecon6-
micos, fortalecer sistemas de
protecci6n social basados en
los principios de universali-
dad, y asumir la preeminencia
de la democracia como princi-
pio de organizaci6n social. La
reform del Estado tendria que
orientarse a resolver la pregun-
ta sobre qu6 tipo de naci6n as-
pira a construir una determina-
da sociedad. Lo que se propone
aqui, entonces, es un Estado en
funci6n de la ciudadania. Otro
tema central a debatir es el de
las posibilidades de una econo-
mfa congruente con la demo-
cracia, es decir, una economfa
que promueva la diversidad
para fortalecer las opciones
ciudadanas. En esta perspecti-
va, el debate sobre la diversi-
dad de formas de organizaci6n
del mercado debe ingresar en
la agenda de discusi6n p6bli-
ca. La discusi6n sobre el futu-
ro de la democracia no puede
ignorar las opciones econ6mi-
cas. La economia es clave por-


que de ella depend el desplie-
gue de la ciudadania social. En
la perspective del Informe, el
Estado y el mercado son sus-
ceptibles de ser combinados de
diversas maneras, resultando
de ahi una variedad de formas
que pueden adaptarse en fun-
ci6n del desarrollo human. El
tipo de economfa debe estar en
el centro del debate pdblico y
no ser relegado a una mera
cuesti6n tkcnica. En breve, los
avances en la democracia y en
establecer normas macroeco-
n6micas claras y legitimas de-
ben ser vistos como comple-
mentarios. El Informe propone
ampliar el debate sobre el pro-
ceso de globalizaci6n. Es peli-
groso, se advierte, caer en una
suerte de fatalismo frente a es-
te fen6meno; al contrario, es
precise discutir acerca de su
impact real sobre la sobera-
nia interior de los Estados y
acerca de las mejores estrate-
gias para fortalecer a las na-
ciones latinoamericanas en el
espacio de la aldea global. Jus-
tamente la political es la fuerza
que puede construir espacios
aut6nomos.


Metodologia del Informe
Para llevar a cabo este Informe,
el PRODDAL cont6 con el aus-
picio de la Direcci6n de Am6ri-
ca Latina y el Caribe del PNUD


10 INFORMED ESPECIAL















y con la colaboraci6n de desta-
cados intelectuales y acad6mi-
cos, asi como de ex presidents
y otras muchas personalidades
de la region. El studio abarc6
18 pauses (Argentina, Bolivia,
Brasil, Chile, Colombia, Costa
Rica, Ecuador, El Salvador, Gua-
temala, Honduras, Mexico, Ni-
caragua, PanamA, Paraguay, Pe-
r6, Repiblica Dominicana, Uru-
guay y Venezuela)4. El marco
conceptual fue ampliamente
consultado y orient6 la b6sque-
da de informaci6n empirica, la
cual include:
* Una encuesta de opinion de
alcance regional (en colabora-
ci6n con Latinobar6metro).
* La elaboraci6n de indicadores
sobre el estado de la democracia.
* Entrevistas a lideres e intelec-
tuales de America Latina.
Para la elaboraci6n del Informe
se parti6 de un analisis concep-
tual e hist6rico de las democra-
cias latinoamericanas, a partir
de una amplia revision biblio-
grafica de los multiples studios
nacionales. Ademas, se realiza-
ron talleres de discusi6n de los
distintos components del pro-
yecto, se solicitaron opinions y
escritos a acad6micos y persona-
lidades political sobre distintas
facetas del desarrollo de la de-
mocracia en la region. El Infor-
me no pretend evaluar los go-
biernos o los pauses ni elaborar


alguna suerte de ranking nacio-
nal de la democracia; su interest
es identificar los grandes retos y
promover una discusi6n amplia
en torno a ellos. Asimismo, se
reconoce la dificultad de abor-
dar los dilemas de la democra-
cia, pues ella esta influenciada
por multiples factors (politi-
cos, econ6micos y sociales, na-
cionales e internacionales), al-
gunos de los cuales o no fueron
tratados o lo fueron de manera
muy preliminary. Ademas del
Informe como tal, se han pre-
parado para difusi6n masiva
otros products complementa-
rios, a saber:
* Un libro con los articulos ela-
borados por politicos y acad6-
micos destacados que aportan
"ideas y posiciones para un de-
bate sobre el desarrollo de la de-
mocracia en America Latina".
* Un compendio estadistico
que redne informaci6n, hasta
ahora dispersa, en cuanto a de-
mocracia y ciudadanfa integral
en los pauses de America Latina,
junto con los indices construidos
para este Informe y los resulta-
dos de la encuesta de opinion.
* Los materials que alimentan
el marco conceptual del Proyecto
y su manera de entender la de-
mocracia, junto con opinions
critics de distinguidos analistas.
* Los resultados de la ronda de
consultas a dirigentes latinoa-


mericanos. Para concluir, el In-
forme muestra que, aunque
muy valiosos, los avances lo-
grados en terminos de desarro-
1lo de la democracia en Ameri-
ca Latina no son suficientes.
Hay que profundizar tanto la
gobernabilidad democrAtica,
entendida como el fortaleci-
miento institutional del r6gi-
men, como, sobre todo, la cul-
tura political, que supone cons-
truir espacios de participaci6n
equitativa principalmente de
aquellos mas desfavorecidos
en las sociedades latinoameri-
canas. Para ello se necesita vo-
luntad political, dirigentes
comprometidos con sus pauses
y con la region, y ciudadanas y
ciudadanos decididos a con-
frontar los problems y desa-
ffos para vivir cada vez con
mas y mejor democracia.

1 PNUD 2002, Informe sobre
Desarrollo Humano 2002, Ma-
drid, Mundi-Prensa.
2 La informaci6n contenida en
el Informe utiliza, en general,
datos actualizados hasta el 2002.
3 PNUD 2002, op. cit.
4 Estos pauses tienen regimenes
democraticos, en su mayoria
establecidos a traves de proce-
sos de transici6n desarrollados
durante los iltimos 25 afios, y
sus gobiernos aceptaron incor-
porarse al PRODDAL.






















FUNDACION GLOBAL
DEMOCRACIA Y DESARROLLO


12 INFORMED ESPECIAL






























































































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