Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba.
Title: Diario de sesiones del Congreso de la República de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la República de Cuba
Physical Description: v. : ; 33 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Senado
Publisher: Rambla y Bouza
Place of Publication: Habana
 Subjects
Subject: Legislation -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began with: Vol. 1, 1902.
General Note: Description based on: 2. Legislatura vol. 2, no. 1 (abr. 6 de 1907); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072699
Volume ID: VID00684
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001844861
oclc - 30331556
notis - AJR9135
lccn - sn 94026346

Full Text









M I l-t E


DEL

CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA


PRIMERA LEGISLATURE.

VOL. HABANA, 3 DE JULIO DE 1906; N? XXVIII.


S ENADO


Vigesimaquinta sesion ordinaria.-Agosto 6 de 1902.


A las tries horas y veinte y cinco minutes de la caci6n de'las lists correspondientes, y el efectivo,
tarde y bajo la Presidencia del Sr. Luis Est6vez y imported de esta series, habrA de estar A disposici6n del
Romero, comienza la sesi6n. Ejecutivo en todo el mes de Enero, con el fin de pro-
SR. PRKSIDENTE: (Luis ESTEVEZ Y ROMERO): Se ceder al pago A que se destina.
abre la sesi6n. El Sr. Official deactas se servirA dar De Vd. con la mAs distinguida consideracion.-Pe-
lectura A la de ]a sesi6n anterior. layo Garcia, Presidente.--Alfredo Betancourt, Secre-
(Se lee el acta). I tario.--Antonio Gonzalo Perez, Secretario.
Q T).P Ii UL E.) dj Ub


R. RESIDENT IS V Y EZ Y OIERo): UPI apUu a
el acta? (Senales afirmativas) Queda aprobada el acta.
El Sr. Secretario pasara A dar cuenta con la orden
del dia.
SR. SILVA Secretario (Lee):
((Habana, agosto 19 de 1902.

Sr. President del Senado.
Sefior:

Tengo el honor de participarle en cumplimiento de
lo que previene el Articulo 12 de la Ley de Relacio-
nes entire la CAmara de Representantes y el Senado,
que en sesi6n celebrada con fecha de hoy ha sido pre-
sentada la siguiente Proposici6n:
"A LA 'CiMARA:
"Se autoriza al Ejecutivo para la contrataci6n de
un Emprestito de treinta y cinco millones de pesos al
tipo minimo de emisi6n del 90% de su valor nominal
6 interns mAximo del 5% annual, amortizable en cua-
renta aflos.
"Este Empr4stito constara de dos series de cinco
y treinta millones respectivamente.
"La primer series podrA emitirse inmediatamente,
y su imported se destinarA A auxilios A la Agricultura
en general, conform A las bases que acuerde el Con-
greso, y al pago de cualquiera otra atenci6n national
de carActer urgente. A juicio del Ejecutivo.
'..La- segunda series se destinarA al pago de los ha-
beres del disuelto Ej6rcito Libertador, previa rectifi-


SR. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (Es'rivEZ Y RoMERo): Tiene la pa-
labra el senior Sanguily.
SR. SANGUILY: Es piblico y notorio que desdehace
mAs de cuatro semanas el Senado ha estado ocupAn-
dose de este asunto sobre el cual la Camara de Repre-
sentantes inform haber aceptado un proyecto de
Ley; y tengo entendido que con fecha 28 del pasado
en que se aprob6 la Ley de Relaciones de ambas
Cuerpos, se comunic6 por la Secretaria del Senado A
.la CAmara de Representantes estar pendiente de con-
sideraci6n y studio por parte del Senado un proyec-
to de Ley que ayer ha sido aprobado. Por tanto, por
el articulo doce de la Ley de Relaciones no ha podido
la CAmara de Representantes en realidad haber en-
viado la comunicaci6n que acaba de leerse y nosotros
nos amparamos del articulo trece, A fin de que
se le comunique lo que haya lugar y A tenor de lo
que dispone el articulo diez y ocho de la Ley de Re-
laciones.
SR. PRESIDENT (ESTIVEZ Y ROMERo): Se pone A
votaci6n la proposici6n del senior Sanguily. (Efectfia-
se la votaci6n y es aprobada).
Sn. Secretario (SILVA): Comunicaci6n de la CAmara
de Representantes. (Lee):
Habana, Julio 28 de 1902.
Sr. Presidpnte del Senado.
Sefor:
Tengo el honor de participarle A los efectos que
preceptia el.Art. 18 de la Ley de Relaciones entire el
Senado y la CAmara de Represehtantes, que en sesi6n


_ __ __
-__111111____1_111_1_---


Am


SISIU11ES






2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--SENADO


ordinaria celebrada el 21 de Mayo iltimo, ha'sido
aprobada la signiente Ley:
Articulo 1? Se declare dia de duelo national, en
conmemoracion de los patriots muertos en las gue-
rias que ha sostenido Cuba por su independencia, el
19 de Mayo de cada afio, aniversario de la muerte de
Jos6 Marti.
Art 2? El Congreso no celebrara sesi6n ese dia, en
homenaje A la solemnidad del mismo.
Art. 3? En dicho dia so colocaran las banderas na-
cionales 6 media asta; seran enlutados los edificios
phblicos; y se cerrar6 los teatros y est blecimientos.
Respetuosamente de Vd. -Pelayo Garcia, Presi-
dente.

SR. SANGUILY: Reproduzco todas las razones que
habia expuesto respect al caso anterior, con objeto
de que se aplique, segfn disposici6n que espero haga
la Presidencia a este otro caso.
SR. PRESIDENT (ESTEVEZ Y ROMERO): 4Estk de
acuerdo el Senado? (Sehales afirmativas).
SR. Frias: Pido que pase a las Secciones. (Asi se
acuerda).
SR. Secretario (SII.VA): Comunicaci6n de la Cama-
ra de Representantes. (Lee):
Habana, julio 26 de 1902.
Sr. President del Senado.
Senior:
Tengo el honor de participarle que en sesi6n ordi-
naria celebrada por esta CAmara el dia 16 del que
cursa ha sido aprobada la siguiente Ley:
"I. Se deroga la Orden nfimero 81 de 18 de Marzo
de 1902 en tanto en cuanto autoriza A los Ingenieros
de titulos extranjeros A ejercer libremente su profe-
si6n, servir cargos pfblicos y desempeflar conisiones
oficiales, mediante presentaci6n de dichos titulos
universitarios al Secretario de Instrucci6n Plblica.
II. Quedan subsistentes las autorizaciones conce-
didas para ejercer libremente su profesi6n a los Inge-
nieros expresados en la Orden nfimero 81, asi como
las concedidas posteriormente por la Secretaria de
Instrucci6n I'6blica, en virtud de la misma Orden.
"III. Conforme con la Orden nfmero 90 de 23 de
Junio y de 1899 y las modificaciones introducidas por
la Secretaria de Instrucci6n Pfiblica en 5 de Diciemn-
bre de 1900, los Ingenieros que tengan titulos expe-
didos por Universidades 6 Escuelas extranjeras, serAn
admitidos a su incorporaci6n en la Universidad de la
Habana, siempre que dichos titulos reunan los requi-
sitos que determinan las expresadas dioposiciones de
23 de junior de 1899 y 5 de Diciembre de 1900.
"IV. Los ejercicios para la incorporaci6n del titu-
lo en la Escuela de Ingenieros y en la de Agronomia,
seran los mismos establecidos para la Escuela de
Ciencias en las disposiciones mencionadas.
"V. Se concede un plazo de-seis meses, desde la
publicaci6n de esta Ley en la Gaceta, para que los cu-
banos que poseen titulos de Ingenieros, expedidos por
Escuelas extranjeras de reconocida fama, puedan ser
autorizados para ejercer libremente su profesi6n sin
necesidad de exAmen, mediante la presentaci6n de
dicho titulo, debidamente legalizado al Secretario de
Instrucci6n Pfblica".
Muy atentamente de Vd. -Pelayo Garcia, Presiden-
te.- Alfredo Betancourt, Secvetario.-Antonio Gonzalo
Perez, Secretario.

SR. Secretario (SILVA): DictSmeii de la Comisi6n
sobre el Mensaje de 6 del corriente mes. (Lee);


"AL SENADO
La Comisi6n encargada de dictaminar acerca de la
recomendaci6n hecha por el Presidente de la Repi-
blica en su Mensaje del dia 9 del corriente mes, tiene
el gusto de informer al Senado en el sentido de que
debe atenderse desde luego a lo que alli se indica y
pide.
Se recomienda al Congreso que conceda un credito
de cuatrocientos veinte y cinco pesos veinte y tres
centavos (425-23) con que la Repfblica de Cuba debe
contribuir, como cuota correspondiente al afio fiscal
que comenz6 el dia 19 de este mes de Julio, A los
gastos corrientes de la "Uni6n Internacional de las
Repfblicanas Americanas".
Segftn se expone en el Mensaje, las conferencias
que han de celebrarse este aflo por dicha Aeociaci6n,
versarIn sobre producci6n y consume del caf6, adua-
nas y asuntos sanitarios. La Convenci6n Sanitaria
convocada y que debe reunirse en Washington, el dia
15 de Octubre pr6ximo, se ocupar( de la manera de
asegurar, en lo possible, mediante el mftuo auxilio
de las corporaciones sanitarias de las diferentes Re-
pfiblicas de Am6rica, un acuerdo en material de cua-
rentenas y mejoramiento de salubridad de los puertos
de mar, deliberando lo conducente para impedir que
se introduzcan 6 desarrollen en ellos enfermedades
epid6micas, 6 combatirlas si se hubiesen presentado.
Estas noticias indican suficientemente el carActer
de la Instituci6n de que se trata y dan conocer los
fines que persigue, quedando asi demostrada su im-
portancia y la conveniencia de que Cuba resuelva in-
gresar en ella sin p6rdida de tiempo.
La Oficina Internacional de esa Instituci6fi se sos-
.tiene con las contribuciones de las Repdblicas Ameri-
canas que la constituyen determine ndose la cuota de
cada una por su poblaci6n, a raz6n de $270-37 anua-
les por cada mill6n de habitantee, comenzando el aflo
fiscal el 1? de Julio. Si la Repfiblica de Cuba ingre-
sara en ella, el abono de su cuota proporcional seria
interpretado-con arreglo A sus Estatutos-como se-
fial de adhesi6n A la Uni6n Internacional; hecho con
el cual vendria A former part de ]a misma. La cuota
contributiva que le corresponde asciende 4 la suma de
cuatrocientos veinte y cinco pesos veinte y trees cen-
tavos (425-23) calculada sobre los 1,572.797 habitan-
tes que, con arreglo al iltimo censo official, publicado
en el afio 1899, forma su poblaci6n.
En m6rito de lo expuesto, la comisi6n propone al
Senado acuerde la siguiente resoluci6n:
"Visto el Mensaje del Presidente de la Republica
"del dia 9 del corriente mes.
"Se concede un cr6dito de cuatrocientos veinte y
"cinco pesos veinte y tres centavos ($425-23) como
"cuota correspondiente al afio fiscal de 19 de Julio de
"1902 a 30 de Junio de 1903, con que la Repiblica de
"Cuba debe contribuir a los gastos de la Uni6n Inter-
"nacional de las Repfiblicas Americanas".
El Senado no obstante acordarA lo que estime pro-
cedente.-TomAs A. Recio.-N. Estrada Mora.--Fe-
derico Rey.- Domingo M6ndez Capote".
SR. Frias: Propongo que el Senado acuerde discu-
tir inmediatamente el dictAmen de la Comisi6n. (Asi
se acuerda).
SR. PRESIEENTE (ESTIVRZ Y ROMERO): Se abre dis-
cusi6n sobre ese dictamen.
SR. Frias: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (ESTiVEZ Y ROMERO): La tiene el
sefior Frias.
SR. Frias: En ese Mensaje se hace referencia a de-
terminadas conferencias 6 reunions que est4n pr6xi-







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--SENADO 3


mas A celebrarse. Creo que habla de determinadas
reuniones 6 reunion que debe tener lugar en plazo no
breve, y si vamos a resolver ingresar 6 no en la Aso-
ciaci6n de que se trata, yo creo que seria oportuno
que los gastos que esa representaci6n lleva consigo,
fueran previstos tambi6n ahora por nosotros; y desde
el moment en que autoricemos el crdito que el
Ejecutivo pide como cuota de entrada, seria oportnno
tambi6n sefialar el credito para satisfacer los gastos
que esta representaci6n deba llevar consigo.
SR. DoLz: Pido la palabra.
SR. PItESIDENTE (ESTEVEZ Y ROMERO): La tiene el
senior Dolz.
Sn. Dolz: La Comisi6n habla de aino fiscal, empe-
zando en 1 de julio do un aflo y cerrando on 30 de
junis del otro. Yo deseo que la Comisi6n me informed
por que ha aceptado la determinaci6n del aflo fiscal
de julio A junior, porque con arreglo al art. 68 de la
Constituci6n, los Presupuestos han de presentarse
antes del 15 de noviembre, parece que con el objeto
de que sean aprobados por el Congreso en lo que rest
del afio. De lo que se deduce que con arreglo A este
inciso, el ailo fiscal guard armonia con el afio na-
tural.
Yo deseo que me diga la Comisi6n por que ha adop-
tado el aio fiscal partiendo de julio 19 y terminAndo-
lo en 30 de junio siguiente, apartindose de un inciso
del art. 68 de nuestra Constituci6n.
Sn. Recio: Pido la palabra para contestar al senor
Dolz.
Sn. PRESIDENT (ESTEVEZ Y ROMERO): La tiene el
senor Recio.
Sn. Recio: Desde luego, la Constituci6n no deter-
mina de un modo claro que el aiio econ6mico nuestro
ha de ser del primero de julio al 30 de junio; pero de
todas maneras, el dictamen de la Comisi6n se puede
adaptar A cualquiera que sea la 4poca que se fije para
comenzar los ailos econ6micos nuestros, porque en-
tonces esa cautidad, que ha sido pedida con arreglo A
las costumbres de los ailos econ6micos americanos,
que empiezan el primero de julio, esa cantidad, si
nosotros pusidramos otro primero de mes para el co-
mienzo de nuestros' aRios econ6micos, tendriamos que
seis meses de nuestro acuerdo serian para un presu-
puesto y seis meses para el otro, y en el total del aflo
seria la misma cantidad. Creo que he dejado compla-
cido al senior Dolz en la pregunta que me ha hecho.
SR. PRESIDENTS (ESTEVEZ Y RoMERo): ,EstA con-
forme el seiior Dolz con las explicaciones que ha reci-
bido del senor Recio?
Sn. Dolz: Si, senor.
SR. PREAIDENTE (ESTEVEZ YROMEKo): ,Seaprueba,
pues, el dictamen de la Comisi6n? (Seilales afirmativas).
(El Secretario senior Silva, lee una petici6n del senior
Morda Delgado).
SR. SIL[VA: Esto no es de carActer pfiblico, esto debe
discutirse en privado.
Sn. Morfa Delgado: Es una petici6n que hago al
senior Presidente.
(El Secretario senor Silva, lee el siguiente Proyecto de
Ley del senor Cabello).

AL SENADO

El Senador que suscribe propone el siguiente pro-
yecto de Ley.
Articulo 19 Se autoriza alEjecutivo para que, sin
desitender las obligaciones del Estado, aplique al
auxilio de los cultivadores de cafia y A otras atencio-
nes de la agriculture en general y de la industrial
pecuaria, las cantidades que estime necesarias de los


sobrantes que existen y que puedan existir en las ar-
cas del Tesoro.
Art. 29 Se autoriza igualmente al Ejecutivo para
que desde luego se aumerite en proporci6n los dere-
chos que a su entrada en las Aduanas de la Reptbli-
ca pagan los articulos y mercaderias que se enumeran
en el cuadro siguiente, con expresi6n de sus tipos
maximos.
3? El Ejecutivo podra en virtud de esta Ley y sin
perjuicio de lo prescrito on la Ley relative al empr6s-
tito destinado a este objeto, que en ninguna forma se
censiderara modificada ni restringuida, facilitar a los
cultivadores de cania que lo soliciten, las cantidades
A que se refiere el articulo 19 y el aument, que en la
recaudaci6n de las Aduanas tendra lugar on virtud
de la autorizaci6n contenida en el articulo 2?
Art. 4? El Ejecutivo podrA entregar A dichos cul-
tivadores de carla que lo soliciten y que a si juicio
deban recibirlo, en calidad de pr6stamo, hasta la su-
ma de 50 centavos de pesos, por cada cien (100) arro-
bas de cana de su propiedad que hubieren molido en
la zafra de 1901 A 1902, y cuyas cepas conserven en
buenas condiciones para la molienda de 1902 A 1903.
Art. 5? Ese prestamo se hara en las proporciones
6 plazos que fije el Gobierno; debera invertirse en el
cultivo de la caila, y se entendera reembolsable en
los tres plazos iguales en los dias 15 de Febrero, Mar-
zo y Abril de 1803, con el iiiter6s del 6 por 100 annual.
Art. 6 El mencionado pr6stamo tendra las garan-
tias que las Leyes civiles le concedan, y para su reem-
bolso podra utilizarse el procedimiento vigente para
el cobro de las contribuciones.
Art. 7? El Ejecutivo dictarA las 6rdenes, decretos
y Reglamentos que fueren necesarios para la ejecuci6n
de esta Ley.
Sal6n de Sesiones, Agosto 4 de 1902.-Adolfo Ca-
bello.

SR. GoNZAI.EZ BELTRAN: Yo le preguntaria al se-
flor Cabello qu6 es lo que se propone con ese Proyecto
de Ley. Aqui tenemos un Empr6stito que hemos dis-
cutido y aprobado ayer y ampliamente trata todos
estos asuntos.
Sr. SAaNGUrLY: Pido la palabra para una cuesti6n
de orden. Yo creo que ha sido una equivocaci6n de la
Secretaria; ese papel debia haber venido aqui aver;
pero se habra traspapelado, y por error habra venido
esta tarde.
SR. SILVA: Para hacer una rectificaci6n. Antes de
dar lecture A este Proyecto, lo consult con el senior
Cabello, -y 41 insisti6 en que se leyera. Por eso le he
dada lectura.
SP. ESTRADA Y MORA: En cumplimiento de lo que
dispone el Reglamento, pido que pase a las secciones
y que no se discuta ahora.
SR. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (ESTEVEZ Y RoMERO): La tiene el
sellor Sanguily:
SR. SANGUILY: No estoy de conformidad; no debe
pasar A las secciones, porque es un asunto que ya
hemos resuelto. Comprende ese Proyecto todos y cada
uno de los puntos decididos por el Senado en lo que
ayer se aprob6, al'extremo de que cuatro de sus
articulos son copia exacta de otros correspondientes
al Empr6stito aprobado ayer.
SR. ESTADAA Y MoRA: Conste que Pi he pedido que
pase el Proyecto A las secciones, ha sido precisamente
para evitar que aqui se discutiese acerca de su oportu-
nidad. Yo creo que es inoportuno, y si el Senado
acuerda lo contrario, es decir, que no pase a las sec-
clones, pido, desde luego, la palabra, para cuando se







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO


discuta, A fin de oponerme A que se convierta en ley.
.RSSR. PRESIDENT (EST]VEZ Y ROMERo: ,Acuerda el
Senado que no pase A las secciones y que desde luego
3e eatre en material? ( A cordado).
SR. PRESIDENT (ESTI;VEZ Y ROMERO): Tiene......
SR. ESTBADA Y MORA: Me opongo A que el Senado
tome en consideraci6n este Proyecto de Ley, ademks
de las razones expuestas por el senior Sanguily, por-
que esta es una cuesti6n completamente determinada,
porque ese Proyecto result inconstisucional..'....
Sn. Morfia Delgado: (iiiterrumpibndole) Pido la pa-
labra para una cuesti6n de 6rden. Si como dijo antes
el senior Sanguily, no debe pasarse A discutir ese Pro-
yecto, creo que lo que procede es rechazarlo.
SR. SANGUILY: Creo que tiene raz6n el senior Morfia
Delgado. El fnico punto que cabe en este moment
discutir por el Senado es acerca de si es el mismo
punto que hemos discutido y aprobado ayer. Si es asi;
yo declare que el Senado debe rechazarlo de piano,
porque es lo que procede.
Sn. Cabello: Seilor Presidente, retire mi moci6n.
SR. Secretario (SILVA): (Lee el siguiente Mensaje del
Ejecutivo recomendando la continuaci6n de las obras del
Malec6n).

AL CONGRESS:
Con el fin de dar ocupaci6n A una part del gran
nfumero de jornaleros que actualmente se encuentra
ocioso careciendo de los medios para tender A las
mas apremiantes necesidades de la vida y el de con-
tribuir al mismo tiempo al mejoramiento de las con-
diciones sanitarias de esta ciudad, el Poder Ejecutivo
tiene el honor de recomendar A la consideraci6n del
Congress la conveniencia de que se destine la canti-
dad de quince mil pesos ($ 15,000 00) mensuales, pa-
ra continuar los interrumpidos trabajos del Malec6n,
hasta tanto se aprueben los Presupuestos generals
del Estado.
S61o con girar una visit al litoral de San LAzaro
desde la parte en que esta paralizada hoy la obra del
Malec6n. y la bacteria de la Reina, puede verse que
las casas limitrofes A dicho litoral desaguan sus mate-
rias fecales y aguas sucias sobre las rocas dela playa,
formando dep6sitos mas 6 menos extensos.
Las lluvias y el sol ponen en ferinentaci6n las alu i
didas materials inmundas, con grave perjuicio de los
vecinos, los cuales no solo se infectan, sino que A su
vez extienden lt infecci6ii por el resto de la ciudad.
Las lluvias arrastran adem6s A los baflos pr6ximos,
part de esas basuras y excretas.
Concedido el cr6dito A que antes se hace menci6n,
es evidence que se conseguirian tres fines muy impor-
tantes:
1 Mejorar notablemente las condiciones sanitarias
de la ciudad, hermoseAndola y proporcionando A sus
habitantes mayor lugar de esparcimiento.
29 Dar trabajo A un nfmero de obreros que hoy se
encuentra sin medios de tender A su subsistencia.
30 Impedir que el olaje arrastre la cantidad de
piedras y tierras depositadas en aquel lugar, con el
fin de ir rellenndndlo, haciendo asi intiles los traba-
jos y gastos para el acarreo de dichos materials.
Habana, Agosto 5 de 1902.
T. ESTRADA. PALMA.

SR. SANGUILY: Pido la palabra para suplicar al Se-
nado que desde luego delibere acerca de este Mensaje
porque lo consider de gran importancia y de suma
trascendencia. (Acordado).
>SaR Frias: Pido la palabra en contra.


SR. PRESIDENT (EST&VEZ Y RoaMEno): Tiene la pa-
labra el senior Frias.
SR. Frias: Hasta ahora, A virtud del regimen en
que la Isla ha vivido, realmente se ha dado un espec-
tAculo de confusion entire las atribuciones de los mu-
nicipios y aquellas que al Estado correspondent.
Atenciones, servicios que eran pura y simplemente
municipales, corrian A cargo del Estado. Facultades
que correspondian a los Ayuntamientos eran ejercita-
dos en los poderes centrales; pero ese estado debe
pasar, si no ha pasado ya, y es hora de normalizar la
situaci6n que A cada cual correspond.e en sus cargos
y que cada cual cargue con su obligaci6n, de la mis-
ma nmanera que se le reconoce sus derechos. B:ace
poco, reconociendo la necesidad de hacer esto,
el Estado comenz6 por suprimir las cantidades con
que contribuia A satisfacer determinadas obligaciones.
No estA muy lejos la fecha en que se ha dictado
una 6rden en la cual se ha suspendido por el Estado
la continuaci6n de los servicios de saneamiento en el
interior de la Isla, y sin tener en cuenta que esos
Ayuntamientos eran much mAs pobres que el Ayun-
tamiento de la., Habana, se les ha privado de
esos recursos y se han echado sobre los presupuestos
municipales esas atenciones que no son de embelleci-
miento, que no se encaminan A proporcionar distrac-
ci6n y esparcimiento al Animo, sino que tienden di-
recta 6 inmediatamente A conservar la salud pf-
blica; y cuando esas cargas se dejan A los Ayunta-
mientos del interior no parece just que deba qaitAr-
sele al Ayuntamiento de la Habana la carga que re-
presenta la terminaci6n del Malec6n.
Estimo que es una necesidad el concluir ese paseo
entiendo que envuelve una obligaci6n sanitaria el
hacer today esa obra que el Mensaje del Ejecutivo in-
dica; creo que es un borr6n sobre nuestra historic y
hasta una vergiienza para nuestra Repliblica el que
esa obra no se realize y siga en el estado en que so
encuentra, existiendo en la Habana un Ayuntamiento
que debe cuidarla, y creo tambi4n que es injiusto
que los fondos del Estado, que los fondos nacio-
nales sean dedicados A esa clase de empefios.
Dice el Mensaje que uno de los objetos que se bus-
can con la realizaci6n de esa obra es dar trabajo A los
obreros que lo necesitan, y si eso es asi y es necesario
que A, ello se atienda, bfsquese la soluci6n en la cons-
trucci6n de caminos que tanta falta nos hacen, ati4n-
dase de esta manera A esa necesidad, que si en ]a
Habana se experiment, es mAs grande, es mas pro-
funda en el resto de la Isla.
Los obreros de la Habana tienen multitud de fabri-
cas 6 industries donde powder library la subsisteacia,
recurso que no tienen los del interior de la Isla, cuyas
necesidades se irAn acrecentando A media que termi-
nen las faenas agricolas. Ayfidese tambi6n 6 soc6rrase
al obrero de esas poblaciones, pero no mediante obras
que si tienen alguna utilidad deben ser hechas por los
ayuntamientos, sobre todo tratAndoso de obras como
el Malec6n de la Habana, que no es otra cosa que un
lugar de placer 6 esparcimiento, cuando hay obras de
verdadera utilidad que el Estado no se cuida de reali-
zar.
Entiendo yo que todos los que administran y ejer-
cen determinada autoridad en un punto, son los
llamados A subvenir A sus necesidades. A ellos, en
efecto, correspond tender los menesteres de sus res-
pectivas localidades; y mientras el Ayuntamiento de
la Habana exista, A su presupuesto corresponde la
asignaci6n de esa partida. Si dicho Ayuntamiento no
-puede atenderlas, que entregue su administraci6n al






DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 5


Poder Ejecutivo, y entonces y s6lo entonces, los fon-
dos nacionales contribnirAn A estas obras. Mientras
tanto, la continuaci6n del Malec6n sera una carga
municipal y al Municipio corresponde.
Propongo. por lo tanto, que se declare no haber
lugar al cr6dito pedido, haciendo consistir esta nega-
tiva en que es obligaci6n del Municipio el realizar
dicha obia y que por la Secretaria de Gobernaci6n 6
por la de Obras Pfiblicas se le comunique al Ayunta-
miento de la Habana la obligaci6n que tiene de ter-
minarla.
Sn. Morfia Delgado: Pido la palabra A favor del
Mensaje, seflor Presidente.
Sa. PRESIDENT (ESTEVEZ Y ROMERO): Tiene la pa-
labra el senior Morfia Delgado.
Sn. Morfia Delgado: Lamento, sefiores Senadores,
tener que contradecir las ideas que ha expuesto tan
brillantemente nuestro querido compaiero el sefor
Frias, pero lamentaria much mas oponerme a la
media que propone el Ejecutivo en el Mensaje que
estamos discutiendo.
Y digo esto, porque creo quo debemos dar nuestra
aprobaci6n A la realizaci6n de todas aquellas obras
que den trabajo a tantos hombres como lo necesitan,
sean dichas obras de la clase que fueren. Y aqui, en
la Habana principalmente, no porque sea la Habana,
sino porque es el centro donde estA hoy c ncentrada
una gran part de los habitantes de la Isla, cualquiera
obra que se haga ha de ser m.s bien national que
local.
Hubiera sido quiza mejor que esa autorizaci6n se
hubiese pedido para hacer un nuevo camino cualquie-
ra que pusiese en mas inmediata comunicaci6n a al-
gunas de nuestras provincias, ciertamente; pero asi
no ha sido, y por consiguiente, ya que la continua-
ci6n del Malec6n es lo que se le ha ocurrido al Ejecu-
tivo, acaso por las razones que acabo de exponer, por
ser la Habana en la actualidad el centro donde estkn
reunidos numerosos elements trabajadores de la Isla,
creo que debe concederse la autorizaci6n que se pide,
porque la estimo por complete convenient, necesa-
ria, imprescindible.
Hay mis de dos horas que andan.grandes grupos de
obreros cubanos recorriendo en manifestaci6n las
calls de la Habana, pidiendo trabajo. 4C6mo no
tender necesidad tan apremiante?
Yo no creo que si se accede A esta autorizaci6n, se
va a coartar el derecho de conservar las garantias
que tienen las provincial para gozar la autonomia que
les concede la Constituci6n. Nadie absolutamente,
mis celoso defensor de la autonomia de las Provincias
que yo; pero en este caso estoy tan dispuesto A apro-
bar las obras del Malec6n como lo estaria mafiana, a
solicitar y pedir autorizaci6n para continuar el cami-
mo, por ejemplo, de Caonao a Manicaragua, lo cual
convendria perfectamentea la provincia que tengo el
honor de representar, y que en estos moments lo
necesita, todos lo sabemos; pero no porque lo necesi-
ten alli tanto como aqui, ha de ser obstaculo para
que empecemos por aqui.
No creo que esto deba mirarse desde un punto de
vista regional que seria estrecho; porque desde nues-
tro puesto no debemos considerar las cosas con crite-
terio tan limitado.
Hay mis. So invoca ahi, en ese Mensaje, una nece-
sidad de higiene, una necesidad sanitaria; y aunque
el sefilr Frias dijo, y con much raz6n, al principio,
que el Ejecutivo habia dado orden de retirar los
auxilios que se daban .los Municipios, tambi6n es
cierto que despu6s acudieron municipios como el de
Matanzas y otros, y se les han dado auxilios. (El se-


iior Fris: Tres Municipios). Luego pueden ser mas:
porque, de todos modos, si hubiera un Municipio que
no pudiera cumplir las obligaciones que la conserva-
ci6n de la salubridad le impone, el Estado tendria
que ir A cumplir esas obligaeiones sanitarias, que de
otra manera nos pondrian en grave compromise con
el Gobierno de los Estados Unidos.
Entiendo. pues, que es do accederse a lo que solici-
ta el Ejecutivo, y que dcbe declararse este asunto
cuesti6n preferente de salud pfblica.
SR. Recio: Pido la palabra en contra.
SR. PRESIDENT (EsTrVEZ Y ROMERo): La tiene el
senior Recio.
Sn. Recio: Sefior Presidente: habia pedido unos
datos que acaban de llegar, para poder hablar con
m~s conocimiento de la cuesti6n que en estos momen-
tos se debate. Yo habia pedido el estado que tengo
en la mano, sfilores, para demostrar que, del modo
que ese Mensaje vine al Senado, yo no debo califi-
carlo; pero si debo llamar la atenci6n.
En 61 se pide un cr6dito, que ha de consumirse in-
definidamente, fijindose ]a cuota mensual do $15.000,
que al afio important $180.000; eso aparte de la suma
de $1.200,000 anuales que se destinan para las aten-
ciones sanitarias de la Habana, mientras que al resto
de la Isla, para las mismas atenciones, s6lo se desti-
nan $400,000. Y esto ocurre al cabo de tres afios y
medio, en que la intervenci6n ha estado dedicando a,
mejorar las condiciones sanitarias de la Habana, las
tres cuartas parties de la suma destinada a cubrir esas
atenciones en today la Isla.
Se pretext quo es necesario votar ese cr6dito, por-
que asi lo exigen las condiciones sanitarias de la Ha-
bana y porque asi lo impone nuestra Constituci6n.
Aqui esta la estadistica del Jefe de Sanidad, y en ella
aparece que, sin esos gastos sanitarios que se nos
impenen, el estado sanitario ha mejorado en la Haba-
na, desde el afio de 1890 al 1902, bajando de 48 por
mil A 23 por mil. iPocas poblaciones del mundo, tan
populosas como la Habana, estAn en esas condiciones!
Y si eso se ha conseguido sin ese Malec6n; y si eso so
ha conseguido sin ese otro proyecto enorme, que es el
de pavimentaci6n y alcantarillado de la Habana,
,por qu6 precipitarnos en estos moments en adelan-
tar 6 dar del Tesoro Nacional, al Poder Ejecutivo,
quince mil pesos mensuales para atenciones. sanita-
rias, y no darlos tambi6n para atenciones, por el mis-
mo concept, al resto de la Isla?
En la mafiana de hoy, en uni6n de otros sefiores
Representantes de la Provincia camagiieyana, he es-
tado A ver al soflor Presidente de la Repfiblica y le
hemos dado it conocer un telegram official de Puerto
Principe en el que se nos dice que dos mil hombres
vagan por aquellas calls pidiendo trabajo.
Yo estoy completamente seguro de que todos los
sefores Senadores, representantes de las provincias,
aqui presents, han de convenir en que los mismos
motives que hay aqui para dar trabajo, lo hay allh en
las otras provincias. No estAn aqui, senior Morfa, to-
dos los trabajadores de la Isla de Cuba.
SR. Morfia Delgado: Aqui hay una minima part
de cada provincial.
Sn. Recio: Y si aqui se da trabajo, sera motive para
que vengan todos 6 esta capital a pedirlo.
Sn. Mlorfia Delgado: Aqui hay una parte de cada
provincia, una part pequefiisima.
SR. Recio: En algunas provincial se han suspendi-
do los trabajos de agriculture, y en mi provincia se
han suspendido los trabajos del Ferrocarril Central y
se han suspendido tambi6n los trabajos de Obras Ph-
blicas. Unase A esto que, segfn mis noticias, en el







6 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO


pr6ximo presupuesto se snprimen, casi absolutamente,
todos los gastos para Obras pfiblicas en la Isla de Cuba.
Pues si se suprimen todos esos gastos para hacer econo-
mias en favor de determinado fin, ,por qu6 aqui se au-
mentan hoy, y se aumentan de un modo extraordinario,
cuando sabemos que tambi6n se aumentan en el Pre-
supuesto que se vA A discutir? Por consiguiente, yo
pido que ese Mensaje se reserve para cuando vengan
los presupuestos generals de la naci6n.
SR. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (EST]VEZ Y ROMERo): La tiene
el Sr. Sanguily.
Sa. SANGUILY: El fnico argument qne se ha pre
sentado en contra de los que sostienen que debemos
inmediatamente votar en favor del proyecto, conteni-
do en el Mensaje que se ha presentado por el Ejecuti-
vo y que en esta sesi6n se ha leido, es un argument
exclusivamente provincial, no es an argument just
ni rational ni cubano y es, ademas, un argument
falso, porque, por ejemplo, el senior Recio decia que
el Ejeeutivo pide la continuaci6n de las obras del
"malec6n" para tender a cuatrocientos obreros que
carecen de trabajo, mientras que en el Camagiiey, por
un telegram que han recibido los sefnores Senadores
de esa Provincia, han sabid, que dos mil hombres so
encuentran en las peores condiciones econ6micas po-
sibles y piden tambi6n trabajo, y en el Camagiiey, yo
le digo al senior Recio, hay cuatro mil hombres em-
pleados, 6 los ha habido hasta hace poco; cuatro mil
hombres empleados en las obras del Ferrocarril Cen-
tral, que ha sido para esa Provincia y otras una for-
tuna de la que los proletarios de la Habana no han
podido disfrutar ni aprovecharse.
Por otra parte, el senior Frias, que se levanta en
contra de este Proyecto, en nombre de su provincia,
ha pedido aqui no se qu6 autorizaci6n para el dragado
de Cienfuegos, que de seguro no aprovecha 4 la Ha-
bana; de modo, que en nombre de cada localidad se
quiere impedir una cosa que es obligatoria, porque lo
exigen las condiciones en que so encuentran los
obreros y, ademas, sobre todo, el art. 5? de la Ley
Platt; porque por el art. 59 de la Enmienda Platt es
precise continuar las obras que los americanos habian
comenzado en el period de la intervenci6n para rea-
lizar el saneamiento de la ciudad de la Habana y pre-
venir que no decayeran, como no han decaido, segfin
lo acaba de demostrar el sef~or Recio con cifras, todas
las obras que se hubieran comenzado durante la in-
tervenci6n, y ha probado tambi6n el senior Recio que
la administraci6n ha sido todo lo cuidadosa possible
para evitar que decayeran.
Pero qu6 Ise cree quo no hay razones en ese Mensaje
suficientemente p.derosas para que nosotros nos de-
cidamos A apoyar lo que en 61 se present, lo que en
61 se pretend? jNo existen razones de orden sanita-
rio? &Cree el senior Recio y los sefiores Senadores que
si continuaran en el punto y modo en que so encuen-
tran no habrian de subir las cifras de la mortalidad?
Y nosotros habriamos de compromoternos en el orden
international y ser amos responsables con la Enmien-
da Platt 4 los americanos; como que precisamente es
la ciudad a donde vienen constantemente de todos los
paises, se ha establecido la comnnicaci6n constant
cn ellos, a donde es natural que vengan todos, 4 la
Capital, donde pneden ver la capacidad de nuestro
Gobierno, log cuidados de la Administraci6n, la
atenci6n y la lealtad con que cumplimos la pres-
cripci6n obligatoria, para nosotros, de la enmien-
da citada. 4AN d6nde vienen los americanos? 4A
qu4 otro punto de la Isla van los americanos en el


nfmero en que vienen aqui, con la facilidad que hay
para que vengan?
Y en este concept eso, naturalmente, ,no es-una
amenaza para la ciudad, para la salud piblica? Como
la Habana.es precisamente uno de los puntos mAs
amenazados cuando se propaga una epidemia como la
fiebre amarilla, no son esas las razones mAs fundadas
para evitarla, para que dejemos incumplido el ar-
ticulo 5? de la Enmienda Platt, para que compro-
metamos el prestigio de nuestra Administraci6n y
esto por nuestra libertad, por amor propio.
Por otra part, aqui no estan solo pidiendo recur-
sos y pidiendo trabajo individuos nacidos en la Ha-
bana, sino, como decia muy bien el sefior Moirfa, de
todas las provincias de la Isla. Aqui estoy viendo
Jefes de la Revolucibn 6 individuos de las Provincias
que de seguro no han venido solos: cada uno de ellos
ha traido A alguien consigo. La Capital consta de
gentes que vienen de todas parties y si hemos concedi-
do auxilio a los agricultores' y al Ej6rcito, 4por qu6
al proletario de la ciudad de la Habana so lo vamo3 A
negar?
Por otra part tambi6n, en todos los paises del mundo
hay cierto orgullo en levantar las condiciones mas 6 me-
nos sanitarias y hasta est6ticas de la capital. Todlos los
parisienses 6 franceses tienen orgullo en las condicio-
nes superiors que como ciudad ofrece al mundo Pa-
ris. Todos los espafioles tienen satisfacci6n en quo
los.Ayuntamientos de Madrid, y de Barcelona, que
es otra gran ciudad, se ocupen de embellecerlas.
Los mismos americanos estan pensando un plan ex-
traordinario de renovaci6n total de su capital, y
nosotros ,vamos A ser tan mezquinos que le negue-
mos a la nuestra lo que necesita? que vamos a gravar al
Ayuntamiento cuando el Ayuntamiento tieno una
obra colosal que emprender? 4no ha habido una lucha
resistiendo el Ayuntamiento el hacer un emprYstito
que puede ser ruinoso y lo es en el fondo, para la
obra del alcantarillado?
GPor qu6 raz6n negar una cantidad que despu6s de
todo viene A favorecer al cubano, porque cubanos son
los que estan ahora bajo las ventanas del Presidente, co-
mo cubanos son los agricultores, como cubanos son los
del Ej6rcito? No veo, pues, raz6n alguna para que
no se continue una obra que estamos obligados a conti-
nuar por un ap6ndice constitutional, tanto mns cuanto
por nuestro descuido se amenazase la salud pfblica de
uu modo tal, que sea contraria a nuestra conveniencia,
, nuestro decoro y al decoro mismo de la Repflblica;
porque seria lastimoso que el Ministro de los Estados
Unidos dirigiera una comunicaci6n al Presidente re-
cordAndole el incumplimiento y el abandon de los
preceptos que estan establecidos, uno de los cuales se
refiere A este asunto.
Y por lo demas, esta es una ciudad populosa, una
cindad donde hay un nfmero excesivo de gentes po-
bres que no pueden acudir A los bafios, no pueden
ir A la playa A bafiarse, y nosotros vamos A preparar-
les con esa obra grandes beneficios y expansion a orillas
del mar; porque no solo es mayor la cantidad de pobres
que hay en la Habana, sino que la poblaci6n local de la
misma viene a ser como las d, s terceras parties de la
poblaci6n total de la Isla de Cuba. Por consiguiente,
ese dinero se ha de emplear en beneficio de un fnimero
considerable de cubanos mientras que hace poco he-
mos votado cantidades de dinero que solo van a favo-
recer A un nfmero, que si se contara, seria efectiva-
mente muy escaso, de habitantes de las otras provincial.
Sa. Frias: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefor Frias.
SR. Frias: Ninguno de los qae han combatido el







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 7


Mensaje, ha dicho media palabra contra el Malec6n.
Somos los primeros en reconocer la bondad, la nece-
sidad de dicha obra. Lo que hemos combatido es quo
esa obra se haga con fondos del Estado; lo que hemos
combatido eaque esa obra sea, una carga national;
lo que heinos combatido es que despu6s de haberse
invertido muchos millones on la Habana, sin haberse
gastado un solo centavo en muchas poblaciones de la
Isla, en nombre del sa; amiento y de la higiene, se
pida esa cantidad para la Habana cuando en el inte-
rior se sienten necesidades grandisimas a las cuales
se cree que el Estado no debe subvenir.
Porque no es contra la fiebre amarilla contra lo
que nosotros vamos A obrar, continuando la obra del
Malec6n. Yo no entiendo de Medicina, pero he oido
decir hace poco al doctor Silva, nuestro compafiero,
que la fiebre amarilla es importada en Cuba, que su
desarrollo no depend de que el Malcc6n est6 en esas
6 en aquellas condiciones, ni de que las playas est6n
mas 6 menos sucias; todo lo mAs que podria suceder
es que eso diera origen A otras enfermedades que
afecten A los habitantes de la poblacl6n y ese mismo
mal se experiment de igual modo en el interior de la
Isla que entire los que viven aqui.
Asi, pines, entiendo que, reconociendo la necesidad,
la conveniencia y la utilidad de que el Malec6n se
realize, la que cabe es que el Ejecutivo haga que se
realice por el Ayuntamiento de la Hahana. Este
Ayuntamiento no es el mis rico de la Isla de
Cuba? Y iqu obras pfiblicas tiene a su cuidado?
4En qu6 cosas invierte sus ingresos, que puedan re-
dundar en beneficio de la municipalidad que adminis-
tra? Absolutamedte en nada, y mientras tanto su
presupuesto lo consume en personal sin dedicar un
solo centavo a ese objeto. Y esta seria a manera de
hacer que estos ingresos que pagan los habitantes de
esta municipalidad pudieran invertirse en obras fitiles
y focundas.
Y antes de concluir, voy A contestar 6 una pequefia
indicaci6n del senior Sanguily que debem agradecerle,
porque presta fuerte argamento en favor de los
que combatimos este Mensaje: el puerto de Cienfue-
gos, el segundo de la Isla, se encuentra en condicio-
nes tan malas, 6 pesar de sus bondades naturales,
que exige desde hace much tiempo un complete dra-
gado; y mientras esa necesidad exist, sin ayuda del
Estado, sin acudir que el Tesoro national satisfaga
el costo de esas obras; cuando hay ingresos propios
que no pueden aplicarse mas que A esas obras porque
son ingresos producidos por impuestos especiales que
se pagan en aquella Aduana, y cuando ya hay canti-
tidad bastante para que se comiencen esas obras,
mientras ese dinero que se dedica a tal fin se encuen-
tra en las Arcas del Tesoro 6 se ha dispuesto de 1l,
el puerto de Cienfuegos no se draga ni lleva trazas de
dragarse. De ahi, puede ver el sefor Sanguily c6mo en
Ia provincial que represent, cuando hay impuestos
especialmente dedicados a esas obras, y cuando hay
en el Tesoro fondos que no pueden aplicarse A otra
cosa, esas obras sin embargo no se realizan y de los
fondos del Tesoro Nacional, de los fondos de today la
Isla, que no pueden emplearse sino en beneficio de
todos los habitantes, se va A sacar una cantidad cre-
cida en beneficio exclusive de la Habana. Asi, pues,
estimo que no cabe hacer esa excepci6n. Pero como
existe la necesidad de llevar A cabo esos traba.jos, in-
sisto eih que deben ser heches, no por el Estado sino
por el Ayuntamiento.
En todas las Provincias, la situaci6n de las classes
obreras es, por lo menos, tan mala como en la Haba-
na. De Puerto Principe ha recibido el senior Recio


un telegram en que le avisan que los pobres estan
en muy malas condiciones por la suspension de los
trabajos pfiblicos. En la provincial de Santa Clara,
igualmente se ha suspendido la construcci6n de la ca-
rretera que conduce de Trinidad al Condado, por no
haberse acudido A aplicar la cantidad necesaria para
continuarla; lo mismo pasa con un" tramo que falta
de Manicaragua a Caunao y los obreros, unos han sido
despedidos y otros estAn pr6ximos a serlo, sin que
e,.cuentren siqniera la manera de conseguir el diario
sustento; y en el mismo caso que esas carreteras, se
encuentra la de Calbariin i Remedios. Son obras ya
comenzadas que la Intervenci6n babia considerado
c6mo indispensables, para que los products de esas
localidades tuvieran salida; y en lugar de acudir a
terminal las obras comenzadas, verdaderamente ne-
cesarias desde todos los puntos de vista imaginable,
se nos pide autorizaci6n para terminal las obras del
Malec6n de la Habana que, como antes .decia, son y
deben ser de character municipal. Que el Ejecutivo
pues, obligue al Ayuntamiento a concluirlas.
Sn. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDE 'TE: La tiene el seilor Sanguily.
SR. StNGUIi.Y: Sefores Senadores: en estos momen-
tos han venido i avisarme que en la puerta hay 2.000
hombres qne estan pidiendo trabajo (el seflor Cisne-
ros: Eso es una comedian De manera quo aqui se
estA haciendo una comedia; de manera que cuando se
present por el Ejecutivo un Mensaje y acuden al
mismo tiempo 2 000 homrbes pidiendo trabajo, se
hace una comedian, y cuando se reunen 200 hombres
para que se pague al Ej6rcito no se hace nada? La
necesidad de este auxilio es perentorio, de la misma
manera que ha sido perentorio el acudir a auxiliar a
los que viven del azucar y de la agriculture, como de
acudir A los que piden el pago del Ejercito.
El senior Frias decia que no se oponia a la .consig-
naci6n de cierta cantidad pedida por el Ejecutivo con
tal de que no se hiciera como gasto national, porque
esto era un gasto propio del Ayuntamiento de la
tHabana, no un gasto propio del Gobierno Nacional.
Todas las obras de saneamiento han de hacerse por
el Gobierno Nacional, segfu el nfmero 5? del ap6ndi-
ce constitutional. Decia yo. seflor Presidente, que
el senadoi senior Frias, al suponer que era un gasto
del Ayuntamiento y no del Estado el que el Ejecutivo
exigia para las obras seialadas en su monsaje; cometia
un error, porque todos los gastos de saneamiento son
gastos nacionales, a tenor del N 5 del ap6ndice cons-
titucional; y 6ste reclamado por el Ejecutivo es in
gasto de saneamiento.
La raz6n de que conviene la 'fijaci6n de esa canti-
dad, con motive de haber muchas individuos de nues-
tra poblaci6n que por ese motivo tendrian trabajo, es
una raz6n secundaria en el Mensaje del Ejecutivo,
que primero se dotiene A enumerar todas las funestas
consecuencias desde el punto de vista sanitario que
traeria aparejado el no coutinuar las obras del Male-
con. Por otra parte, tan eierto es esto, tan fundado
es esto, cuanto que nuestro litoral, el litoral de nues-
tra bahia y de las costas inmediatas es el mAs propio
para el desarrollo de la fiebre amarilla; pero el litoral
de San LAzaro es el mas propio para desenvolver to-
dos los g6rmenes que produce las fiebres palfdicas y
tifoideas. Donde quiera que haya aguas estancadas
al sol, se produce los g6rmenes 6 las larvas del mos-
quito, del mosquito conductor del "virus" de la fie-
bre amarilla, lo mismo que del mosquito conductor del
"virus" de las demas fiebres de character palfdico que,
como su nombre indica, provienen de las aguas es-
tancadas y de los detritus que se original donde quie-








8 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENAADO


ra que se forme una capa de agua. De manera que
las razones que el Presidente expone en su Menjaje
tienen un double fin y produce un double efecto: deci-
dirnos porque estamos obligados A cuidar de la salud
pfiblica y decidirnos porque estamos obligados por el
apendice constitutional que para nosotros es hoy un
deber moral y mariana lo serA international.
,CuAl es la raz6n que pueda hacer que un individuo
de la Habana no apoye el que A los proletarios se les
atienda como se ha tratado de tender A todos los de
la Isla de Cuba, aunque sean de otras proviacias? Pero
en todas parties, vuelvo A repetir, se ha tenido buen
cuidado en tender las obras pfblicas de la Capital,
y las obras publicas en nuestra capital tienen en estos
mementos una gran importancia; los americanos que
estAn en continue movimiento y comunicaci6n con
nosotros lo hacen principalmente por el puerto de la
Habana, y el puerto de la Habana, la ciudad de la
Habana es la residencia de todos los representantes
de los paises que han reconocido 6 la Repfblica de
Cuba; aqui estAn el Ministro de los Estados Unidos, el
Ministro de Francia y el de Inglaterra y, en una
palabra los de todos los paises que han do estar en rela-
ci6n con la naci6n de Cuba; y es natural que nosotros
tengamos no solo la obligaci6n de poner en condi-
ciones de belleza y sanidad nuestra capitalidad sino
hasta el orgullo de ello No comprendo, pues, la resis-
tencia al plan del Ejecutivo, que tiene tres fines: el de
sanear la capital, el de embellecerla y el de cumplir
un precepto constitutional 6 international al mismo
tiempo de dar pan A tantos obreros, como ahora mis-
mo lo estAn pidiendo. Por consiguiente, yo me atre-
vo a suplicar al Senado que haga, como tantas veces
ha hecho, y como estA en su naturaleza hacer, que se
coloque por encima de toda sugesti6n mas 6 menos
estrecha de partidos y today exitaci6n mas 6 menos
equivocada de provincias para que acuerde de confor-
midad con lo que el poder Ejecutivo pide.
Sn. Recio: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene el seflor Recio.
Sn. Recio: Me es altamente sensible, sefiores Sena-
dores, que ese Mensaje haya venido A romper la ar.
monia admirable que ofrecia este Senado, y de la que
di6 pruebas elocuentisimas, que han aplaudido todos
los peri6dicos y personas sensatas, en la sesi6n del
sAbado. Aqui no habia nacionales ni republicans;
aqui no habia habaneros ni provinciales; aqui no ha-
bia sino prop6sitos sinceros, que hasta ahora se han
realizado completamente, de posponer cada uno sus
exclusivismos en favor del conjunto que nos ha acre-
ditdo de correctos y moderados. Hasta hoy cada uno
ha subordinado su opinion personal A la opini6n de
los demAs, buscando todos el predominio de una
opinion general grata y por tanto acceptable para todos.
En esas buenas, y yo creo que plausibles condicio-
nes, viene ese Mensaje A ser la manzana de la discor-
dia que, rompiendo aquella armonia, nos divide por
raz6n de nuestra signficaci6n provincial, y viene en
condiciones tan injustificadas que no nos es possible
dejar de arrostrar las consecuencias de nuestra divi-
si6n para sostener los fueros de ]a equidad y de la
justicia. Ese Mensaje no se justifica ademAs por
ninguno de los dos motives que el documento,expresa,
ni lo justifican razones de saneamiento ni tampoco
las necesidades de los obreros de la Habana.
Segfn la estadistica sanitaria, en esta ciudad no ha
habido un solo caso de fiebre amarilla en los dos afios
fltimos, y ello se realiz6 sin ese Malec6n y sin otra
multitude de obras de embellecimiento que han costado
muchos millones al Tesoro Nacional; aquel mayor
saneamiento de la Habana se debe A causes individua-


les y cosmicas mas complejas, que yo no debo eitrar A
discutir aqui, bastAndome solo recorder que segun
esos mismos americanos, la fiebre amarilla no se pro-
duce ni por putrefacciones orginicas ni por contact
con enfermos de ese mal, ni por dormir entire ropas,
v6mitos y deyecciones de esos pacientes, y si s6lo por
el intermedio del mosquito. Y si ello es. asi, cO6mo el
Malec6n puede inflir en contra de aquel mal? ,No
exige condiciones, individual la una y del metlio la
otra para que sea efectiva la infecci6n? 4No comprue-
ban mis afirmaciones los hechos anteriores A la paz?
Entonces, el crecido nfmero de individuos aptos para
contraer la enfermedad y el vivir hacidados en mon-
t6n los soldados espafoles eran las condiciones indivi-
duales y las cosmiaas principles que explicaban las
numerosas infecciones del tifus amarillo que en aque-
lla 6poca registrAbamos. Hoy, cambiados esos dos
elements y combatidos en su origen los casos aisla-
dos que se presented, es como hemos llegado A la com-
pleta yugulaci6n de aquel mar que ha dejado de ser
el temor de los extrangeros que ya visitan confiados
nuestras playas, hasta hace poco tildadas de inhospi.
talarias. No es, pues, el Malec6n lo que nos ha de
guardar de la fiebre amarilla, es la higiene general
individual y la higiene pfblica la que ha de garantir-
nos y la que ha hecho de la Habana una capital nota-
blemente-sana. Por filtimo, si para prevenir la fiebre
amarilla se necesita de las obras del Malec6u, ,por qu6
no ejecutar obras analogas en las demAs capitals de
la Isla que tan distaites estAn de de las condicio-
nes en que hoy se encuentra la Habana, antes de gas-
tar los 15 mil pesos que nos pide el Ejecutivo en ese
Mensaje? No, sefiores Senadores; esas obras, sanita-
riamente, son del todo innecesarias. PruBbalo esta
estadistica que tengo aqui.
Por otra part, este cuadro de gastos del mes de
Julio demuestra que en 61 se gastaron por saneamien-
to en toda la Isla la suma de 123 mil pesos, en nfme-
ros redondos, de los que las tres parties se han gasta-
do en la Habana en dicho mes, y seguirAn gastando
en 6ste y en lo sucesivo, A lo que so unen un mill6n
doscientos mil pesos que por el mismo concept se
consignan en el presupuesto del Ejecutivo, para el
ejercicio venidero; y todavia A esassumas se le quiere
afiadir 15 mil pesos mensuales, al mismo tiempo que
se han suspendido subvenciones para saneamientos
en la mayor parte de las poblaciones de la IslL, en
otras se ha disminuido en mas de la mitad las consig-
naciones que venian dandose, y en todas se proyecta
la suspension complete en primero de Enero pr6ximo.
Es decir, que el saneamiento tan decantado 6 no es
tal saneamiento 6 es s6o1 necesario en la Habana.
Yo no puedo, sefores Senadores, aceptar ni los fun-
damentos ni tampoco el Mensaje del Ejecutivo, y con
harto pesar me veo forzado A negar mi voto A ese
proyecto.
Sn. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene el senior Sanguily.
SR. SANGUILY: He pedido la palabra para suplicar
a la Presidencia que exija del Senador senior Recio la
aclaraci6n de un punto que no ha explicado muy
bien, y que implica una acusaci6n de alguno de los
sefnores Senadores que, segin dice, estAn en conniven-
cia con el Ejecutivo.
Sn. Recio: Pido la palabra.
St PRESIDENTE: La tiene el senior Recio.
Sn. Recio: Para rogar al sefnor Sanguily que expli-
que lo que acaba de decir, puesto que yo no he dicho
que esos hombres que estAn allA abajo han sido lla-
mados por nadie; fnicamente yo decia que ahi abajo






DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 9


se encontraban dos mil hombres pidiendo trabajo y
sobre ese hecho llamaba la atenci6n del Senado.
SR. SANGUILY: YO quiero que el senior Recio expli-
*que qu6 es lo que quiere decir que "61 llamaba ]a
.atenci6n del Senado acerca de ese hecho" cuando se
discutia ese mensaje.
SR. Recio: Yo quise decir que si antes dijo el sefior
Sanguily que ahi abajo habian dos mil hombres, y
*supongo que el nilmero lo dijo sin precisarlo... (El
senor Sanguily, interrumpiendo: Lo he dicho porque
:se me ha trailo por un mensajero la noticia que alli
abajo habia dos mil hombres pidiendo pan). Pues
bien: yo al oir decir eso al senior Sanguily llam6 la
atenci6n del Senado sobre el hecho de que coincidiera
la discusi6n de ese asunto con la presencia ahi abajo
de esos dos mil hombres.
SR. SANGUILY. No estoysatisfecho.
(El senior Tamayo pronuncia algunas palabras que
no se oyen claramente).
Sa. SANGUILY: Yo suplicaria al senior Tamayo que
hablara en alta voz.
Sn. Tamayo: Entiendo que el senior Recio ha ex-
plicado perfectamente su pensamiento,
SR. PRESIDENTE: Se da por terminado el incident.
SR. SANGUILY: Si la Presidencia asi lo desea, d6se
por terminado; pero enti6ndawe que yo no he quedado
satisfecho, ni con las explicaciones del uno ni con las
del otro.
SR. Dolz: Pido la palabra.
SR PRESIDENTE: La tiene el senior Dolz.
SR. Dolz: Por temor de que el Senado vaya a co-
meter la equivocaci6n, sefiores Senadores, depronun-
ciarse en contra del Mensaje del Ejecutivo mAxime
despu6s de este pequefio incident que puede obligar
A algunos sefiores Senadores a ser mAs exigentes en
las opinions que venian sustentando, tengo necesi-
dad de forzar algfo tanto la defense de ese Mensaje,
por mas que, a mi juicio, ha sido bestante defendido
por lo que han dicho los seilores Moria Delgado y
Sanguily.
Si no fuera exacto como ha dicho el senior Sanguily
que las obras sanitarias corrcsponden al Estado, si
fnera por el contrario exacto lo que afirmaba el seflor
Frias que las obras sanitarias de la ciudad de la Ha-
bana incumbian al Ayuntamiento, afin asi, afin con
ese supuesto, todavia no resultarian s6lidos y decisi-
vos los arguments del senior Frias en contra de ese
Mensaje, y ellos son, entire los aducidos, los que tienen
moyor apariencia de fuerza; y no lo serian porque
para que los arguments del senior Frias tuvieran so-
lidez bastante, seria precise que estuvi6ramos vivien-
do dentro de una realidad que no existe, serial precise
que se hubiera votado una Ley Municipal y que se
hubiera hecho la distribuci6n adecuada de los servi-
cios correspondientes al Estado, la Provincla y el
Municipio; que se hubiera marcado la line divisoria
entire las atenciones del Estado, la Provincia y el
Municipio. Pero como eso no existe, el sellor Friis
habla de cosas que habrAn de realizarse, pero que no
se han realizado, y por tanto, frente A las afirmacio-
nes del senior Frias estA la realidad abrumadora de
que hay hambre en esos trabajadores que estin a las
puertas del Senado, de la misma manera que hay
hambre tambi6n entire los demis trabajadores que
estAn repartidos por las demas provincial de la Isla,
y es necesario remediar ese mal; y el Presidente de
la Repfiblica, prescindiendo del ideal del senior Frias
de que estas obras de saneamiento correspondent al
Municipio y no al Estado, quiere tender a esa nece-
sidad, quiere remediar el mal por medio de ese Men-
saje, y atiende a 61 recomendando las obras del Male-


c6n de la Habana, como pudiera haber atiendido re-
comendando cualquiera otra clase de obras.
Seguramente ha escogido las obras del.Malec6n de
la Habana, por tres razones decisivas. La primer,
porque es necesario que el remedio sea inmediato, es
necesarioque inmediatamente se de trabajo A eaos
obreros y era indispensable escoger una obra cuyo
presupuesto fuera conocido y cuyos pianos estuvieran
hechos.
La segunda, porque es un hecho indiscutible que en
los paises que sufren crisis, como las que sufre este
pais, se aglomeren grandes mazas de obreros en la
Capital, porque alli es done van todos los necesita-
dos A buscar trabajo. Y la tercera, porque se rela-
cionan esas obras con los servicios sanitarios y. porque
la higiene en la Isla, para que sea eficaz, para que
surta los efectos que debe surtir ante los extranjeros,
claro es que debe ser atendida de un modo preferente
en la Capital, porque los extranjeros vienen principal-
mente A ella.
Por estas tires consideraciones naturales es por lo
que se ha fijado el Ejecutivo en las obras del Malec6n
de la Habana; pero no discutamos, sefiores Senadores,
respect de si tales obras son 6 no necesarias desde
el punto de vista del embellecimiento de la poblaci6n
6 bajo el punto de vista de la higiene, porque hay
otro aspect en la cuesti6n de que voy a ocuparme y
que es el motive que principalmente me oblig6 & pedir
la palabra.
;.Qu6 significa ese Mensaje del Ejecutivo? En Cuba,
al modo que en todos los Paises, lo que significa este
Mensaje es una political del Ejecutivo; ese Mensaje
significa que hay dos medioi para realizar las obras
pflblicas. El primero, cuando las obras son realmente
necesarias, cuando se siente la necesidad de la carre-
tera 6 del puente; y hay otro medio de realizar esas
obras: cuando sin necesitarse, sin sentirse la necesidad
de las mismas, se realizan con el fin indirecto de dar
trabajo A los obreros.
Al recomendar el senior Presidente de la Reptfblica
la consinuacion de las obras del Malec6n, no se ha
fijado realmente en las condiciones sanitarias de
aqu61, ni se necesitan esas obras para cmbellecer la
Capital; se ha fijado en la necesidad palpitante de dar
de comer A los obreros sin trabajo: ese es el fin que so
propone el Ejecutivo. De manera, que el senior Pre-
sidente, que es quien gobierna el Pais, que es quien
tiene ltresponsabilidad del Gobierno, que es el quo
sabe y conoce los modos de que se ha de valer para
que su Gobierno sea beneficioso, ha estimado que,
dadala necesidad de remediar el hambre que se sien-
teo en la clase obrera, hay que emprender obras pfbli-
cas, para aliviar la situaci6n des-sperada de nuestros
obreros. Y ante esa political, de la cual 61 es el mis
responsible; si nosotros, ante esa political, que 61 esti-
ma salvadora para Cuba, nos oponemos, si el Congre-
so contraria esa political negAndole la autorizacibn
que pide, no haremoi otra cosa, que contrariar la bue-
na march del Gobierno: esa y no otra es la significa-
ci n importantisima que tendriala negative A ese Men-
saje: es decir, significaria la condenaci6n de esa
political del Ejecutivo; le hariamos dar un paso atrAs,
sentariamos el precedent de que no puedan venir de
aqui en adelante otros Mensajes analogos; mientras
que si por el contrario, nosotros concedemos al Ejecn-
tivo la autorizaci6n que pide, tras de este mensaje
podrAn venir otros y otros conteniendo modidas sal-
vadoras para los obreros de provincial. Ha dicho el
senior Frias que se necesitan tales 6 cuales obras en la
suya; se ha dicho tambi6n por el senor Recio que
en su provincial hay muchos hambrientos por falta de







10 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO
~ ~ -- -- '--


trabajo: 'pues el Sr. Frias y el Sr. Recio, el dia que
demos un voto negative i ese Mensaje no vendran
nunca otros.pidiendo la continuaci6n de las obras A
que se referia el senior Frias en su provincial, ni con
medidas que diesen trabajo A los obreros camagiieya-
nos. (El senior Frias: Han negado auxilios para las
provincias). Pero si este voto es un voto favorable
& ese Mensaje, si -e ratifica por el Congreso esa poli-
tica salvadora del Presidente, autorizindolo para
continuar las obras consabidas, vendrAn, no lo dud6is
sefiores Senadores, las obras A que se referian mis
distinguidos compafieros los sefiores Frias y Recio, y
se habrAn realizado los deseos que ellos mismos estan
agustando al nace'.
SR. Recio: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene el senior Recio.
Sn. Recio: No quiero, sefiores Senadores, que ni
por un moment se crea que yo en caso alguno Ilegue
a ser partidario de centralizaci6n de ninguna clase en
la polit:ca cubana: por principio y por temperamen-
to, soy enamorado ferviente de la idea federal. He
transigido aqui y transijo con todo lo que sea descen-
tralizador, porque entiendo que es lo que mAs se acer-
ca 6 la forma de Gobierno que quiero para mi pais.
No es possible, por tanto, que yo fuera ahora a de-
fender una obra piblica en la Habana, pretendiendo
que se fuera A reconcentrar en la Habana today la
savia de la Rppfiblica. Conforme se ha empezado por
la obra del Malec6n, se podia haber empezado por otra
clase de obras, en otra provincia cualquiera, un cami-
no, por ejemplo, y en tal caso tendria ese proyecto,
como lo tiene la obra que se pretend, todo mi apoyo,
y si 6 esta se lo doy es porque entiendo que no se trata,
solo de una obra pfblica, sino tambi6n de una soluci6n
econ6mica que dari pan A numerosos proletarios.
No, sefiores Senadores; no hacer caso de si estan
aqui abajo 6 si estan al doblar de la esquina mA. 6
menos nuimero de hombres; lo que en mi pesa, no es
tal cosa. Aunque ellos no hubieran salido esta maila-
na y estuvieran recorriendo las calls en demostra-
ci6n de hambre y casi de desesperaci6n, yo sabria
que en la Habana se encuentra much gente que no
sabe si podi A almorzar, ni menos, si podrA comer.
Con esas obras so va A prestar auxilio A inlividuos
que no son especialmente habaheros, ni camagiieya-
nos, ni de Santiago de Cuba, sino de todas las pro-
vincias. De ahi, el aumento de nuestra poblaci6n.
La falta de recursos, existence en otras parties de la
Isla, es la causa de que yo vea hoy por las calls de
la Habana a personas que recuerdo haber visto en
otras provincial.
Cuando hace various dias se hablaba de los presu-
puestos y un senior Senador decia que habia poca can-
tidad asignada para Obras Pdblicas, lo primero que
me ocurri6 fu6 r ecordar una carta recientemente reci-
bida de Santa Clara. en la que se me recomendaba que
ejerciera today mi influencia con amigos y compafieros
para que se incluyera mayor cantidad en ese aparta-
do en ese ramo, a fin de satisfacer las necesidades
de los obreros de todas las provincial. Como por al-
guna parte habia de empezarse, ahora se empieza por
la Habana; 4pero es que creen los sefiores Senadores
que si se niegan las obras, si se niega su continuaci6n
aqui en la Habana, so podrA conseguir quo se comien-
cen en Pinar del Rio 6 Santa Clara y que si se auto-
rizan aqui no habran de realizarse en otras provincias
de la Isla? No lo crean los sefiores Senadores.
Asi decia yo al senior Frias: empi6cense hoy por el
Malec6n y mafiata se seguirAn por el camino de Ma-
nicaragua y despu6s por Renedios y asi sucesivamen-
te se efectuaran obras en toda la Isla. Sobre todo


hay que entender que no ser5 nunca possible dedicar
el dinero de la naci6n a una sola provincia, sine q(ue
se ha de compartir y se compartira entire todas.
Cuando haga falta una obra pfblica en la Habana, se
atenderA lo mismo que cuando haga falta en Matan-
zas, 6 en cualquier otra part. Alli ird el dinero
de la naci6n, no a embelb ceri, sino a dar protecci6n a
todas, que todas igualmente tienen el derecho d(
vivir y crecer con los ingresos de la Republica. Yo.
invite, pues, a los sefiores Senadores A que depongan
today actitud contraria al Mensnje, sin hacer hincapi6
en la cuantia del cr6dito que en 61 se pile, porque eso
no quiere decir que se concedan 15 pesos para los.
gastos del Malec6n; no hemos de dedicar todos los di-
neros de la Isla A embellecer er litoral de la Habana,
eso sera cuesti6n de algunos meses, sera cuesti6n de
tiempo; pero por eso no debe fijarse cantidad alguna
para e.a construcci6n hasta que venga, precisanente-
como acaba de dec;r un compafiero, la discusi6n del
Presupuesto, el cual dirA, en defiiitiva, si ese trabajo-
debe continuarse
SR. PitESIDEVTE: Sefiores Senadores: Ha terminado-
la hon a Reglamentaria y yo pregunt6 si se prorroga.
hasta que se termine este particular.
(Es acordada la pr6rroga).
Sn: Cabello: Pido la palabra.
Sn. PRESID8DNTE: La tiene el Sefior Cabello.
Sn. Cabello: Yo que estoy en continue contactso
con la gran familiar proletaria, me atrevo A asegurar
que ningfn obrero es culpable ni puede obedecer A.
sugestiones, ya del Ejecutivo, ya de los sefiores Sena-
dores, para venir al Senado 4 hacer la mAs minima,
presi6n sobre nuestras deliberaciones. Entre los obre-
ros existe tal solidaridad, que pnedo decir que esos
que en la actualidad piden, no lo hacen s6lo para ellos,
sino para tndos los de la Isla, en harmonica con la f6r-
mula mas fecunda y gloriosa del altruismo.
Yo creo por tanto que debemos adoptar medidas en-
caminadas A dar de comer a todos los necesitados.
Justamente, antes de venir aqui, ha ido uina Comisi6n
del Camagiley A hablar con el Sr. President de la Re-
piblica, encaminada A enterarle de que en el Cama-
giiey hay una porci6n de individuos que se mueren de
hambre. No se puede tender A ellos y se puede aten-
der A otras cosas .....
Por consiguiente, yo entiendo que se debe devolver
el Mensaje al Presidente, para que, tanto atienda a
los pueblos de por aqui, come A los pueblos del filtimo
rinc6n de la Isla, y que los trabajos que se hagan seau
los de imperiosa necesidad.
SR. ESTE.ADA MORn: Pido la palabra.
SR. PKESIDENTE: La tiene el Sr. Estrada Mora.
SR. ESTRADA AMORA: Me habia propuesto defender
el Mensaje del Ejecutivo, que acaba de leerse; pero
despu6s de las poderosas razones expuestas por los
Sres. Sanguily y Dolz, en defense. del mismo, renun-
cio a la palabra para no alargar mAs este debate, ni
cansar mas la atenci6n de mis compafieros con la re-
petici6n de arguments expuestos ya elocuentemente
por los citados sefiores.
Estamos obligados a continuar las obras del Male-
c6n, porqne ellas no son do simple ornato, sine de sa-
neamiento, today vez que con arreglo A informes tecni-
cos que tuvo 4 la vista el Gobiet-no Interventor, qued&
plenamente demostrado que un gran nfmero de en-
fermedades de la poblaci6n de la Habana se desarro-
llaba por consecuencia de las malas condiciones higi6-
nicas del litoral de la bahia hasta la desembocadutra
del rio Almendares. Pido, pues, que resolvamos in-
mediatamente la solieituddel Ejecutivo, autorizndo-
le para continuar las obras del Malec6n.







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 11


SR. Bravo Correoso: Pido la palabra.
SR. President (ZAYAS): La tiene el Sr. Bravo.
SR. Bravo Correoso: Lamento, sefiores Senadores,
que este interesantisimo debate, que estaba en via de
concluir, haya de prolongarse por mi intervenci6n en
el mismo. Yo bien quisiera evitarlo, y muy 6, mi pesar
uso de la palabra en esta tarde; pero las manifesta-
clones que ha hecho nuestro distinguido compafiero
el senior Dolz, de que la votaci6n contraria h las reco-
mendaciones del Ejecutivo era precisamente contra-
riar la political del Presideute de la Repfiblica, exijen'
de mi part algunas aclaraciones, por lo mismo que
disiento algo del Mensaje que asaba de leerse y ha
sido origen del debate; y sin que yo entienda por ello
que contrario aquella political; porque yo he sido uno
de los muchos, aunque modestamente, que han coope-
rado A la eleeci6n del senior Estrada Palma para la
pririera magistratura do nuestra Repfihlica, porque
jo estoy ocupando este puesto en virtue del mandate
de mis electores orden6ndome que secunde la political,
que a todos nos era pr6viamente conocida del actual
Ejecutivo. Y si en esa political entra como una de las
Eoluciones del problema social facilitar trabajo A los
obreros cubanos, yo exito al Sr. Dolz para que con-
juntamente presentemos en esta misma sesi6i un pro-
yecto de ley por el cual se autorice al Ejecutivo A in-
vertir, no una reducida cantidad, sino mayor suma,
A ser possible, un mill6n de pesos, para que sin dilaci6n
y simultAneamente, en el territorio de la Repfiblica,
se emprendan obras pfblicas de. necesidad y conve-
nieicia general, en la cual trabajasen esos miles de
obreros que indistintamente demandan medios de sub-
sistencia para la vida. Esa seria )a mayor y mAs elo-
cuente demostiaci6n de adhesi6n y conformidad 6 la
political del Ejecntivo.
En este moment no se dispute ni podri discutirse
si convene 6 no a los intereses de la 'Repfblica, el
embellecimiento de su Capital, que ese nadie aqui po-
dra hegarle y yo me suscribo al Sr. Sanguily que ale.
gaba la conveniencia de ese embellecimiento. De
cuanto se ha dicho esta tarde deduco que la dispari-
dad de opinions estA en que no so deben acometer
obras de embellecimiento en estos instantes-que se-
gfn algunos Senadores es asunto de la incumbencia de
los Municipios-mientras nuestro Tesoro no est4 del
todo desahogado para el acometimiento de esas obras,
-que Ilegada esa ocasi6n yo tambitn suscribiria, como
el Sr. Estrada Mora, el proyecto de ley que aqui se
presentara recabando del Congreso la autorizaci6n ne-
cesaria para que, por cuenta del Estado, se continfen
las obras interrumpidas del Malec6n, que despu6s de
todo, es una magnifica manifcstaci6n del Arte y de la
Est6tica.
Es otra la cuesti6n. Se trata por el Ejecutivo de
solicitar del Congreso la autorizaci6n para invertir
fondos que estima necesarios en obras de saneamiento;
y en ese concept, afirmaba el seflor Sanguily que to-
das las obras de saneamiento debe cuidarlas el Estado
como comprendidas en el ap6ndice constitutional que,
conmo part de nuestra ley fundamental, debe tenerse
present, afn cuando no guste al senior Cisneros que
se mencione. No obstante, el Ejecutivo, en uno de sus
Consejos de Secretarios, recientemente ha resnelto
que el servicio de Sanidad pasara 6 los Ayuntamien-
tos de de el present mes como atenci6n pura y exclu-
sivamente municipal, except el de la capital que
continfla sufragindose por cuenta del Estado; acueldo
que ha provocado las protests de los Ayuntamiento",
al extreme de que el Gobierno acuda en auxilio de
esos Municipios que se ven imposibilitados de tender
al servicio deSanidad.


Y yo preguuto al Senado: dsi dentro del precept
constitutional el Gobierno de Cuba debe ejecutar y
hasta donda fuere necesario ampliar los planes ya pro-
yectados por el Gobierno americano durante el period
de intervenci6n, para la higienizaci6n y saneamiento
de las poblaciones, cabe que el Senado niegue al Eje-
cutivo los recursos que 6ste necesite para el cumpli-
miento de esa obligaci6n? En manera alguna. Pero una
cosa es el servicio de Sanidad y otra el embellecimien-
to de las poblaciones, y si, como opinaban los sefiores
Recio y Cisneros, puede llenarse aquel servicio sin
necesidad de continuar la costosisima obra conocida
por el Malec6n, no hay inconvenient de ninguna
clase en que aprobemnos esta tarde y concedamos la
autorizaci6n que demand el Ejecutivo en la cuantia
que se necesite para el saneamiento y desinfecci6n
del litoral de San LAzaro.
Por otra parte, yo no podria dar A con'ciencia mi
voto, como es mi obligaci6n hacerlo, afti prescindien-
to de toda recomendac.6n del Ejecutivo; yo no podria.
dar en estos moments, sepito, mi voto autorizando
un servicio cuyo coste, ascendencia 6 cuantia, siquie-
ra aproximadaineilte, no conozco, today vez que ei el
Mensaje no se indica., y el Ejeentivo tenia derecho A
disponer de los fondos de la Repfiblica hasta la termi-
,na.:iu de las obras, eualqluiera que fuese su cost,
mientras una ley del Congreso no fijara el cese del
cridito 6 la limitaci6n del mismo.
Ha poco sostenia el seflor Sanguily, en su elocuente
disucrso, que la obra del Malec6n, ol1j.'to de esta dis-
cusi6n, es una de las exigidas y recomeindadas por el
Gobierno americano conio c6mprendidas en el api6n-
dice de nuestra Constituci6n. En ello pidece tri et-ror
nuestir distifiguido conipailero. Y el seilo' Sanguily
que tiene tan biiena memoria, que recuerda tan tAcil-
mente subesos, afti de 6poca remotisima., no puied6
olvidar un hecho muy recierite, coetAneo cori la cris-
tituci6n de la Repfiblica: el traspaso de ]a Isla potl ls
americatnos al actual Presidente senior Estrada Palma.
Pues bien, en el Mensaje 6 document que precedi6 6
la entrega se hizo constar por el Gobie'no interventor
que los proyectos ya trazados para la higienizaoi6n de
las ciudades de la Isla, comprendidas en el articulo
quinto del'Ap6ndice 6 la Constituci6n, oi.an elprf:yeo
to para el alcantarillado y pavimentaci6n de Ia Haba-E
na, cnya contrata fu6 adjudicada por la municipalidadi
A, una compaiia extranjera, y los proyectos de. alcan-
tarillado y abastecimiento de aguas de Santiago de-
Cuba, A mAs del reglamento de cualientena.
,Qud inconvenient hay para el Senado en autoriza:-
al Ejecutivo para que realice las obras que el sanea-e
miento de las poblaciones exija? Nadie aqui 16 coni-
batiria: todos votariamos ese cr6dito en absoluita
conformidad. La necesidad imperiosa de dar phn A
nuestros trabajadores, es otro argument aducido en
favor de la votaci6n del Mensaje. Aqui se ha hab'ado
esta tarde de miles de hombres que estAn a las puertas
del Senado pidiendo trabajo, que han de alcanzarlo
mediante la aquiescencia a la solicitud del Ejecutivo.
4Es que votando en sentido favorable queda.resuelto
ese problema que tanto nos preocupa? El Ejecutivo
ya dice en su Mensaje que continuando las obras in-
terrumpidas del Malec6n, encontraran trabajo cua-
trocientos obreros, y iqu4 haremos con los otros mil
seiscientos que abajo esperan nuestia decision?
Sn. Feria: No pasan de cien.
SR. Bravo Correoso: Yo no prolongar6 mas este
debate al cual he venido, como dije al comienzo de'mi
discurso, por la necesidad de aclarar en que estaba do
acuerdo v en que otra parte disentia de la solicited
del Ejecutivo, sin que por eso contrariar a la political







12 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--SENADO


seguida por 6ste. Y puesto que todos estamos de acuer-
do en anoptar resoluciones que tiendan A salvar la
horrible sitnacion de nuestros obreros, nuevamentein-
vito al Sr. Dolz, para que tenga la satisfacci6n de la
iniciativa, y redacte un proyecto de ley autorizando
al Ejecutivo A disponer de la suma de quinientos 6
setecientos mil pesos con destino A la continuaci6n,
simultaneamente, de las obras pfiblicas iniciadas en
las diversas cindades de la Isla.
SR. Dolz: Pido la palabra.
SR. Peesidente (ZAYAs) : Tiene la palabra el senor
Dolz.
SR. Dolz: Sefiores Senadores: Hablo esta vez con
mas esperanzas que la otra de que sea aprobado este
Mensaje del Ejecntivo y por eso creo queo no tendr6
que esforzarme para acabar de levar el convencimien-
to al animo de los sefores Senadores. Y hablo mks es-
peranzado porqne despuns del discurse elocuentisimo
del seflor Bravo Correoso y del tambi6n no menos elo-
cuente del senior Cabello, creo que estamos en camino
de aprobar el Men-aje del Ejecutivo.
El senior Cabello estaba dispuesto A aprobar algo
parecido A ese Mensaje en tanto que en vez de referir-
se A una obra pfiblica de la ciudad de la Habana, con-
tenga una obra pfiblica en cada una de las Provincias
de la Isla; es decir, que si el Ejecutivo en vez de pro-
poner una obra pfiblica exclusivamente en la Habana,
propusiera una para cada Provincia, el senior Cabello
habria dado su aprobaci6n al Mensaje, mirando la
question desde el punto de vista exclusivamente na-
cional. Y el sefor Bravo decia: si ese Mensaje no se
limitara A recomendar la continuaci6n de las obras del
Malec6n de la Habana, sino que contuvierarecomen-
daci6n para otras obras en toda la Isla, incluyendo
tambien acaso el Malec6n de la Habana, por valor de
$1.000,000, estaria tambi6n dispuesto 4 votar favo-
rablemente el Mensaje.
Pues bien, se5ores Senadores,4cukl serA el camino
que conduzca mis facilmente a los deseos de los sefio-
res Bravo y Cabello? 4Cual el camino que conduzca
mas facilmente a conseguir obras pfblicas en cada una
de las Provincias? ,SerA el camino que condtzca a eso
negar esta autorizaci6n, coartando esa pblitica del
President, ahogando su iniciativa en ese sentido?
,Ese sera el camino mas cierto para llegar a los deseos
de los sefiores Bravo y Cabello, 6 sera el camino mas
cierto, aprobar ese Mensaje, y pedir despu6s mas
:obras para el resto de la Isla? Aprobando ese Mensaje,
es indudable que verAn sus deseos satisfechos esos se-
flores; pero cortando esa political del Presidente, es
seguro que IlenarAn de obstAculos el camino que ellos
desean.
Por consiguiente, yo ruego a los sefiores Cabello y
Bravo que para poder lograr los deseos de todos y los
prop6sitos que ellos tienen, que voten ese Mensaje; y
yo me asocio con much gusto al Sr. Bravo y al sefior
Frias, para proponer con ellos proyectos de leyes que
tiendan A la realizaci6n de obras pfiblicas en toda la
Isla, favoreciendo tambi6n de esa. manera los deseos
del Sr. Cabello. De ma.nera que yo les ruego para rea-
lizar unalob a iqui en arnonia, que llo me complazcan
votando ese Mensaje, que seguramente no serA el fil-
timo que contenga recomendaciones andlogas en favor
de las Provincias; y de esa manera, arm6nicamente,
habremos resuelto este particular. No s6 si Ilegaremos
A un acuerdo desde el punto de vista en que estAn co-
locados los sefiores Bravo, Frias y demks Senadores
que se han opuesto al Mensaje, porque no s6 si habrA
elements suficientes para invertir esa cantidad,; pero
de todas suertes, yo acompaiaria al senior Bravo en


aumentar la cantidad que el Ejecutivo pide en ese
sentido..
Ademas, sefiores Senadores, el sefor Presidente de
la Repfiblica ha procedido en este caso con verdadero
juicio. Se han asombrado los sefiores Cabello y Bravo
de que se pida esa autorizaci6n para continuar las
obras del Malec6n. Parece que el Ejecutivo comienza
esa protecci6n de los obreros por los de la capital, y
esto no es exacto. Hace various dias que venimos dis-
cutiendo aqui un empr6stito de cuatro millones de
pesos para favorecer a la Agricultura, pero 4, qui6n
va A favorecer sino A los obreros del interior? En ese
emprestito los Senadores por Pinar del Rio, pidieron
que se hiciera menci6n del tabaco para protege A los
obreros de esa proviicia. Do manera, que en dias an-
teriores a 6ste, han sido protegido. los obreros de fue-
ra de la Habana; y ahora los obreros de la Habana,
procedentes en gran nfimero del EjBrcito Libertador,
que no siembran cafla ni tabaco, tienen hambre, por-
que no encuenttran donde trabajar, y A fin deauxiliar-
]es pide el Ejecptivo antorizaci6n para seguir las obras
del Malec6n de la Habana. De suerte que se ha segui-
do un orden, protegiendo primero A los necesitados
de otras provincias y despu6s a los de esta ciudad.
Es injusto, por tanto, que se nos exija para votar ese
Mensaje, que nosotros votemos a la vez obras para
las provincias, puesto que ya he demostrado que A los
obreros del interior se les atendi6 antes que A los de
aqui; y asi como los Senadores por la Habana votaron
ese Empr6stito, que favorecia a las classes obreras de
las otras provincias, a4 los demAs Senadores deben
votar para estas obras destinadas a favorecer los obre-
ros de la Habana.
No se trata, seilores Senadores, de una obra mera-
mente de lujo; tritase de un paseo que, come el Pra-
do y los parques, constituyen en todas las capitals
un beneficio, no p.ra los ricos, sino para todos y muy
singularmente para los pobres, que no tienen elemen-
tos para divertirse de otro modo.
Se arguye que estas obras no van a favorecer mAs
que A cuatrccientos obreros, y que hay dos mil, seghn
se dice, pidiendo trabajo. iDonosa manera de favore-
cerles seria que porque no se pueda dai trabajo A los
dos mil, no se le dB tampoco a los cuatrocientos!
Por consiguiente, yo suplico 4 los sefiores Senadores,
a quienes especialmente me he referido y A los otros
sefiores Senadores, que terminen este debate, autori-
zando al Ejecutivo para ese cr6dito, segfn lo pide en
el Mensaje, lo cual no es impedir que se pueda reali-
zar; al contrario, se contribute A que se realicen los
deseos de los sefiores Cabello y Bravo.
SR. Frias: Pido la palabra.
SR. President (ZAYAS) : Tiene la palabra el sefnor
Frias.
SR. Frias: Yo voy A proponer al Senado, haciendo
una pequefia adici6n y otra modificaci6i A lo indicado
por el Sr. Bravo, algo que tal vez pudiera beneficiary
las tendencies de todos; poro para eso necesito co-
menzar por lo ultimo y combatir algo de lo que el se-
flor Dolz ha manifestado y que rompe por complete
nuestros prop6sitos de transacci6n.
El sofior Dolz pide, A nombre de esos auxilios que
pudieran darse al resto de la Isla, que se vdte primero
ese Mensaje; y yo estimo que si nosotros vamos a ir
resolviendo una A una las distintas obras que puedan
hacerse, nuestra tarea seria impossible, acudiriamos
tarde al socorro de.los que necesitan, y no habriamos
respondido a la necesidad que justifica este debate, y
ademis, las exigencias de cada. localidad vendrian au-








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 13


mentando a media que se fueran concediendo una y
otra obra y seria impossible llegar al final; mientras
que si nosotros votamos una cantidad determinada
para que de una manera equitativa y proporcional se
reparta entire todas las regions de la Isla, habremos
respondido A las exigencias de cada una de esas loca-
lidades, habremos partido de un punto de vista fijo y
equitativo en la distribuci6n de los auxilios que el
Estado debe dar a todos los cubanos por ignal 6igual-
mente acudir de una manera moment6nea 6 inmediata
al auxilio de las classes trabajadoras cubanas.
Ademas, decia el senior Dolz que esas obras que se
piden por el Poder Ejecutivo eran ]a just correspon-
dencia A lo que habiamos votado en auxilio de los
otros obreros de la Isla, y yo entiendo que 6sto no es
exactamente completar la idea, tal como la ha ex-
puesto el seflor Dolz; pnrque aquello viene A contri-
buir al auxilio de las poblaciones rurales necesitadas,
pero de la misma manera que ayuda A la de la Haba-
na; porque lo mismo hay hacendados, colonos y sem-
bradores de tabaco en Pinar del Rio que los hay
en esta Provincia. Pero es, seifores Senadores,
que este auxilio se dedica solamente A los obreros de
aqui, y lo mismo deben percibir auxilio los obreros
del interior, porque se hallan tan necesitados, 6 qui-
zas mi6s, que los de la capital. Yo entiendo, pues, que
aqui podemos responder A los prop6sitos del Ejecuti-
vo, votando medio mill6n de pesos para que 61 los
reparta en today la Isla en obras pfiblicas de necesi-
dad; y 6 la vez, como pudiera ser necesario responder
con a!gin ingreso nuevo a ese desembolso, que aque-
llos que cobran del Estado, de la Provincia 6 del Mu-
nicipio algfn sueldo, alguna cantidad, contribuyan a
pagar esas obras piblicas, y votemos un impuesto de
tanto por ciento sobre sueldos, proporcionalmente,
para acudir al socorro de los obreros de la Isla.
SR. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. President (ZAYAS) : La tiene el Sr. Sanguily.
SR. SANUIILY: Sefiores Senadores: deseando coad-
yuvar A los prop6sitos dos veces manifestado por
nuestro distinguido compafiero el seflor Dolz, de que
los demas se pusieran de acuerdo 6 fin de dar inme-
diata solucibn al problema suscitado aqui por el Men-
saje del Ejecutivo, es por lo que molestar6, aunque
muy brevemente, la a.tenci6n del Senado.
El President de la Repfiblica nos ha enviado
un Mensaje en el que propone la continuaci6n de las
obras interrumpidas del Malec6n de la Habana, fun-
dandose en dos classes de razones: una, de orden eco-
n6mico; otra, de orden social; esta fltima, la necesi-
dad de acudir en auxilio del obrero sin trabajo y
amenazado de hambre; aquella, el peligro que corre
la salud pfiblica por las p6simas condiciones sanita-
rias en que se halla el tramo del litoral de nuestra
bahia.
Por eso las obras del lMalec6n tienen en si mismas
un aspect muy secundario, pero que no dejan de me-
recor aqui y en todas parties, tratAndose de obras im-
portantes de la capital y por las necesidades que crea
esa circunstancia, altisima consideraci6n.
Tienen tambi6n otro car6cter 6 virtud del cual no
es possible, si la political no nos perturba, dejar de es-
tar de acuerdo nosotros con el Poder Ejecutivo, favo-
reciendo sus planes. Los desagiies de las casas de un
lado muy extenso de la ciudad, que va de Este &
Oeste, mirando al Norte, y ocupando toda la orilla
del mar, deberAn por medio de tuberias penetrar en
el mar A gran distancia de la costa, para que los de-
tritus que por ellas se derraman, puedan perdese lle-
vados por las olas A grandisima distancia, A fin de no
perjudicar la salud pftJlica; mas, por el contrario,


cuando la bajamar, quedan por complete desaguados
muy en la orilla y expuestos a la acci6n del sol, pro-
duciendo fermentos que luego pueden ser llevados
por el viento del Norte a las mismas casas y al rest
de la poblaci6n, con lo que sobrevendrian males muy
considerable, por lo que esa situaci6n seria una ame-
naza permanent para la salud pfiblica.
De ahi que la Intervenci6n iniciara esas obras, que
no pudo concluir; de ahi que esas obras del Malec6n,
conform al articulo quinto del Ap6ndice constitucio-
nal, sean para el Gobierno que ha sucedido a la Inter-
venci6n, y en concept de muchos, de una evidence
necesidad y un compromise absolutamente obligatorio.
Pero el Presidente de la Repftblica, al presenter
este Mensaje, no solo quiere atend'r A una necesidad
de esta poblaci6n, la mAs grande de la Isla, sino que
ha querido cumplir con un deber; con un deber como
gobernante y como gobernante constitutional.
Se dice tambi6n que no es possible acceder A los de-
seos del Presidente, porque el Presidente s6lo acude
ai beneficiary 6 los necesitados con una media parcial;
porque s61o acude a favorecer a una porci6n y nada
mAs que A una porci6n de los necesitados de la Isla,
A los que estin en la Habana, cua'ndo en otras pro-
vincias levantan el grito miles de hombres que tienen
hambre, y por eso se han ofrecido, como soluci6n de
este conflict, dos proyectos m6s 6 menos vagos, inde-
terminados 6 irrealizables: el proyecto del senior Frias
y otro analogo del seiior Bravo Correoso.
El primer inconvenient que para mi tienen esos
proyectos de los seflores Bravo y Frias, es que no son
el proyecto del Poder Ejecutivo; el proyecto del Po-
der E3ecutivo ya esta hecho; no require sino que le
digamos que no 6 que le digamos que si; los otros dos
requieren, por lo pronto, definirlos, luego estudiarlos
y despues discutirlos; tarea sumamente dilatada, que
puede parecerle muy bien 6 algfn senior Senador, me-
jor dicho, a los sefiores Senadores que los propusieron,
pero de seguro no ha de parecer muy bien A los que
esperan, A los mismos que tienen hambre.
Y, por otra part, es de notar, sefiores Senadores,
que hay dos modos de oponerse a cualquier obra; bien
declarAndolo francamente 6 bien presentAndole obs-
tAculos; y lo finico que siento es que un Senador por
la Habana es quien se haya opuesto A esas obras que
exigen las especiales condiciones de la Habana..........
porque, que se opusieran los otros Senadores, me ha-
bria parecido inmotivado, pero tan natural, que me
hubiera sorprendido que lo contrario resultase. Y la
verdad es que ni el uno ni los otros han tenido raz6n,
como muy bien decia el senior Dolz hace poco, y como
recordaba aqui en voz baja un compaflero, pues que
ayer han votado cuatro millones para braceros del
campo, que han votado para dentro de seis meses
treinta y cinco millones para muchos hombres, que
no son mAs que braceros, pero que viven en todas las
provincial de la Isla, y nada m6s natural, por consi-
guiente, que votemos aqui recursos para braceros de
la Habana, que hasta ahora por nadie habian sido
favorecidos; y cuando esta es la primer vez que en
su nombre se pretend aqui alzar la voz, aunque con
tan mala suerte que se contesta-4sab6is con qu6 se
contest, aparte los obstcculos y dificultades que mAs
6 menos se presentan?) Se contest lanzando aqui una
sugesti6n que francamente me ha sorprendido de las
personas series que se han permitido hacerla, de que
tantos individuos que estaban aqui, debajo de estos
balcones, haciendo un acto absolutamente libre y sin
ninguna amenaza, y que pertenecian A la clase
obrera, no hacian mas que obedecer A las indicacio-
nes, acaso, del propio Gobierno; y yo me permit de-







14 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO


circles 4 los que de esta manera procuraron expresars(
sin declararlo, sin embargo, ni afin en la forma qu(
yo acabo de hacerlo, que no es ese el proceder propi(
de un Senador; que la Constituci6n nos da recurso,
bastantes para acusar al Poder Ejecutivo cuando e
Poder Ejecutivo haya faltado; que no debe ser la ini
piradora de nuestra conduct la suspic cia, y meno,
la suspicacia injusta 6 interesada, que por lo mismc
puede resultar inicua. No hay raz6n alguna, no ha3
motivo alguno de sospecha para que aqui so insinfe
que lo que ha pasado, es decir, que la presencia d(
esos obreros, debajo de estos balcones, en los momen-
tos en qun se dispute este Mensaje, sea obra del Eje
cutivo; y porque no es esa la obra del Presidente de la
Repfiblica estoy yo aqui defendiendo la otra obra del
President. No es tampoco porque haya estado aqui
abajo una muchedumbre, que al fin y al cabo apenas
si se ha dejado sentir, ha de argiiirse desfavorable-
mente al proyecto recomendado.
Aqui no se trata de amenaza ni de presi6n alguna;
aqui no se trata mAs que de un acto just del Senadc
accediendo A lo que pide el Ejecutivo; porque por lc
menos yo antes de acceder a ninguna imposici6n re-
nunciaria 4 mi puesto. Porque no hay ning6n motive
tampoco para que nadie se figure que semejante acci6n
pueda tener eficacia tratandose de nosotros; y no ha
de considerarse muy hibil quien entienda que ha po-
dido descender tanto un Presidente que asi se vale de
medio tan ridicule.
SR. Recio: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENTK: La tiene el Sr. Recio.
Sn. Recio: Sres. Senadores: Yo creo que me he
distinguido siempre, en las pocas veces en que he usa-
do de la palabra en este Senado, lo propio que en todas
las discusione4 que he sostenido fuera de 61, por dos
cosas esencialisimas: primer, por deponer siempre,
absolatamente siempre, mis opinions personales cuan-
do lie visto que la mayoria ha sido contraria a ellas,
y lo he hecho en todas las cuestiones, aun en aquellas
que me interesaban muy personalmente; y segunda,
en no obstrucionar los debates ni aparecer oposicio-
nista sistemitico.
Yo, sefiores Senadores, vengo aqui con una proce-
dencia y una significaci6n political que me desliga en
absolute del Poder Ejecutivo, y he aprovechado cuan-
tas circunstancias se me han presentado para decir
que esa, signiicaci6n y esa procedencia las dej6 alli
para venir aqui 4 ayudar y cooperar con mis compa-
fieros en sus empefios por el engrandecimiento de la
patria, porque entiendo que asi es como se hace y se
consolida la Repfiblica y se le levanta la personalidad
de Cuba. No he venido pues, A hacer oposici6n mas 6
menos sistemAtica & nadic ni a nada y much menos
al President de la Repfiblica, que es quien rige los
destines de nuestra nacionalidad.
Yo en nada acuso al Ejecutivo. Si he aludido 4 los
cuatrocientos hombres 6 los dos mil 6 cuatro mil 6
cualquier otro nfimero, ha sido porque ya otros sefiores
Senadores los habian citado. Yo no s6 qui6n trajo A
esos hombres, ni & qu6 han venido. Yo si llam6 la
atenci6n al Senado de que ahi abajo habia cuatrocien-
tos, dos mil 6 cuatro mil hombres y dije eso temeroso
de que pudiera repetirse en toda la Isla, en las otras
provincias, donde acudirian tambi6n los obreros A las
autoridades de alli en demand de trabajo, de que es-
taban necesitados. Yo no se cuantos eran, A qu4 venian
ni qu6 se proponian; yo habl6' en t6sis general, refi-
liendome A los obreros; y necesito, me importa hacer
constar que yo no soy contrario a ellos; que acaso sea
mi mayor orgullo el voto de los obreros, que es el
que me ha traido A este sitio. En mi provincia, por


e motives politicos, y por otras razones, nos dividimos
e y yo vine aqui por el voto de los que trabajan, y yo no
Spuedo ser, en ningfln caso, contrario A los obreros,
s porque yo soy tambi6n un obrero que ha vivido de su
I trabajo personal. Si yo me he opuesto al Proyecto del
- Ejecutivo, es porque entiendo que so agrava mas la
s situaci6n y, ademAs, porque nos viene h desunir A nos-
otros que siempre, hasta ahora, hemos estado unidos.
Yo, y esto lo digo ingenuamente para mi satisfac-
Sci6n, no acostumbro nunca ir de soslayo contra ningu-
Sna instituci6n y menos contra una que me interest
tanto como la de que se trata. Yo no he querido decir
Sque el Presidente haya traido los obreros aqui, y por
otrd parte, no creo que nadie, ni yo tampoco, se deje
I influir porque los obreros se encuentren alli abajo.
SPor consiguiente, mis palabras no significant, en ma-
nera alguna, oposici6n sistematica 4 los problems
Sactuales: lo que yo pido y he pedido siempre es mayor
equidad en el reparto del Presupuesto. Y antes de
Sconcluir, permitaseme recoger una especie del senior
Estrada y Mora.
Ha dicho tan distinguido compafiero, que en
Cuba no existed lo que pudi6ramos Ilamar la perso-
Snalidad de las provincias. Yo le recuerdo al Sr. Es-
trada Mora que los Cuerpos Nacionales, los Adminis-
trativos y el Legislativo proceden de las Provincias, y
que aqui, de 24 Senadores, 20 no somos de la Ha-
Sbana. Y por consiguiente si se tratara de repartir el
tesoro national, si se practicara la liquidaci6n, no so-
ria esta provincia la provincial mas beneficiada.
SR. Bravo Correoso: Pido la palabra.
Sa. PRsBIDMNTE: La tiene el Sr. Bravo Correoso.
SR. Bravo Correoso: Brevisimasseran las palabras,
selres Senadores, que he de pronunciar por via de
rectificaci6n. El senior Sanguily ha califlcado de vaga
6 indeterminada la form que yo indicaba al Senado
para que votaramos unanimemente la recomendaci6n
que hacia el Ejecutivo. Y no hay tal vaguedad 6 inde-
terminaci6n en lo que yo expuse, porque me limitaba
*4 invitar al sefior'Dolz a que tomara la iniciativa, ya
que todos los que ocupamos asiento en esta Alta Ca-
mara estamos identificados con el Gobierno, inclusive
el sefior Recio, desde el moment en que fu6 electo
Senador, y de ese modo, votandose un cr6dito, una
cantidad determinada; el Ejecutivo podria aplicarla A
distintas obras de utilidad piblica, que en estos mo-
mentos desc nocemos los Senadores, pero no el Ejecu-
tivo puesto que en ia Secretaria de Obras Pfblicas
existen los antecedentes de todos esos servicios y obras
que fueron comenzados por el Gobierno americano y
que en la actualidad se hallan interrumpidos.
Asi armonizarian los prop6sitos de nuestro Gobier-
no y la necesidad de tender al problema obrero faci-
litando trabajo A esos millares de compatriotas nece-
sitados en las distintas poblaciones de la Isla. Se va a
votar un servicio que en el tecnicismo presupuestal
pudiera calificarse de evaluativo, aun cuando por el
Ejecutivo no se haya indicado, siquiera aproximada-
mente, el costo de la obra 6 servicio. Ese service aun
avaluado, no se limit; y por lo tanto el Gobierno,
votada la obra, irA disponiendo de los fondos de la Re-
phblica, a raz6n de quince mil pesos mensuales, hasta
que termine la obra 6 el servicio votado por el Con-
greso. Y ese acuerdo del Congreso, esa ley que se vote
obligar4 al Gobierno a consignar en los futures presu-
puestos de la Secretaria de Obras Piblicas, como par-
tida ya votada, el costo avaluado de las obras del
Malec6n.
Acaba de informArseme por un compafero que esa
obra esti avaluada en un mill6n de pesos; y si esto es
exacto, tengamos la franqueza y la sinceridad de con-







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 15


fesarlo, de que mientras el porvenir econbmico de la
Repfiblica, mientras nuestro Tesoro no est6 desahoga-
do, no se podrAn iniciar, aun mas, no podran conti-
nuarse en la Isla las obras pilblicas principiadas, porque
el cr6dito aplicable A esos servicios quedarA absorvido,
en si mayor p rte, por la costosisima olra del Male-
c6n. Y si esas obras interrumpidas ahora, no se con-
tinuan, entonces les sera applicable el mismo argument
que hoy se a(duce en favor del Malec6n, esto es, el
tiempo que todo lo modifica y destruye, barrera tam-
bien con today clase de trabajo verificado en aquellas
obras.
El asunto A mi juicio estA suficientamente discutido;
todos venimos de acuerdo en dar al Ejecutivo autori-
zaci6n para que se coniiinien las obras pfblicas. Pro-
cede, pues, que so present el proyecto de ley que
sintetice la discusi6n habida esta tarde.
Sn. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PRESIDEsTrE: La tiene el Sr. Sanguily.
Sn. SANGUILY: Sres. Senadores: el otro diaen nom-
b:e do una provincial, con enfasis, con exigencia, con
energia, se pedia aqui que de los cuatro millones que
ibamos a repartir en auxilio de los agricultores de
cafia, un mill6n se destinase al auxilio de los cultiva-
dores de tabaco. Ahora acaba el Sr. Bravo Correoso
de recordarnos dos obras iniciadas por el Poder Inter-
ventor en Santiago de Cuba, con el dinero de toda la
Isla. Tambien hemos acordado el pago al Ej6rcito cu-
bano, es decir, a miles de hombres esparcidos por
todas nuestras provincias. El Camagiiey asimismo ha
tenido su part, porque hemos votado una ley que fa-
vorece ]a introducci6n del ganado, esto es, que favo-
rece la industrial A que se dedica principalmente aque-
1 a region de la Isla. Lo finico que no ha sido atendi do
hasta ahora, porque acaso no ha pedido nada, ha sido
Sla provincial do la Habana. No soy Senador por la
Habana, pero en vista de que la han desertado los su-
yes, tengo que hablar A su favor. (El Sr. Cabello:
Yo no soy Sirnador por la Habana, soy Senador de to-
da la Repiblica).
No hablo tampoco en nombre de la ciudad, que har-
to derecho tendria, hablo en nombre de la salud pf-
blica, que es hablar de todos y para todos; pero sobre
todo hablo en favor de nuestro pueblo.
Porque si los camagiieyanos no tionen vacas, hay
que dArselas; porque si los pinarefios dicen que hay no
se qu6 inconvenient para el cultivo de su tabaco, es
precise que el Senado los favorezca cu alguna manera;
porque si Santiago de Cuba, que tiene sus presunsio-
nes de capitalidad, emprendt. obras que el Poder
Interventor consider necesarias, hay que darle todo
el dinero que pida. La Habana es la finica que no
tiene ningfn titulo para pedir, y cuando clama por
algo fitil, convenient 6 necesario, las otras provincial
so levantan para ofrecerle algun obsticulo 6 para opo-
ner una negative rotunda. Esto es lo que ha pasado
aqui esta tarde, y ello demuestra que la cordialidad
que aqui se declare es falsa, que, como gatos monte-
ses, estan emboscados los sentimientos provinciales
dispuestos A saltar en jauria y devorar A quien les dis-
pute lo que creen sus presas.exclusivas. Pero a todos
vosotros, como A todos los que vienen de las provin-
cias. os encanta la Habana. .... y precisamente para
todos ellos, porque la Habana es muy hospitalaria,
proverbialmente hospitalaria, queremos que se conti-
nfie el Malec6n, Vosotros, acostumbrados a la vidat
campesina, al aire libre, no es possible que no esteis
expuestos enfermedades sin nfmero en una ciudad
tan populosa como esta. Necesitamos que tengais un
paseo donde por las tardes respiteis el aire puro del
Smar, y no tengais por las noches la nostalgia del cielo


estrellado; y porque ademas necesitamos que todos
los sefiores Senadores y Iepresentantes de provincial
se mantengan en la mhs cabal y perfccta salud, A fin
de que no haya obstaculos en la soluci6n de los pro-
blemas que A ellos y a nosotros nos esttu confiados.
Pero necesitamos tambi6n tener A la Habana en
condiciones que nos honre A todos los cubanos; como
todo el mundo procura tener la sala de su casa de tal
manera que las. visits no se figure que vive en la
casa gente descnidada y sin arte ni limpieza; asi, pues
que la Habana es la sala de nuestra casa, dondo
recibimos A los Representantes extranjeros, debemos
niantenerla A ]a altura de la civilizaci6n; pero la Ha-
bana es tambi&n la ciudad por donde se hace el intimo
y frecuente trato con extranjeros que nos visitan y vi-
gilan al mismo tiempo el cumplimiento de la disposi-
ci6n 5'Y de la enmienda Platt; como que la Habana, por
sus condiciones especiales, puede ser el centro donde
so desarrolle y menace las costas de Cuba y la costa
Sur de los Estados Unidos, la fiebre amari)la. Yo
comprendo que a la gene de provincial, que no estA
acostumbrada stos gastos, les parezean gastosde
lujo; pero es menester que seatemperen A vivir en una
ciudad de las condiciones de la Habana; es monester,
pues, que se pongan en ai'monia con el medio en que
viven. Pudiera decir que la obra llegue hasta el Almenda-
res: mientras un Senador de provincia hacia esta ir6-
nica observaci6n, o!ro Senador de provincial asentia
con un gesto; pero jquidn ha pretendido que llegue
hasta sus iltimcs limits? No pretendemos sino que
llegue A ciertos limits naturales. El Ejecutivo pide,
es verdad, una suma mensual, sin sefialar un t6rmino:
y ,no cabria, sefiores Senadores, una transacci6n ra-
cional, seilalanlo un limited A los meses en que de esa
suma ha de disponer el Ejecutivo? 4Por que no pode-
imns seialar el t6rmino de seis meses siquiera? iPor
que no haceemos un acto de justicia y de concordia vo-
tando todos el Mensaje del Presidente con la enmienda
de que disponga de las cantidades que ha solicitado,
s6lo durante seis meses? iAh! Si procedeis de esta
manera, yo no dir6 que habeis resistido hasta ahora po'
envidia de provincia, sine que habeis procedido asi
porque sois cubanos y sentis y procurais tender 1 s
necesidades todas, de un extreme i otto de vuestro
pais, y que lo mismo os afecta, el grito del cubano que
en Oriented pide pan, que el grito del cubano que al pie
de los balcones del Senado pide traba.jo.
SR. Frias: Pido la palabra para una cuesti6n de
orden.
SR. PRKSIDENTE: La tiene el Sr. Frias.
Sn. Frias: Yo quiero saber que va A votarse. Aqui
se ha leido un Mensaje sobre el cual debe recaer una
votaci6n; y yo quiero saber lo quo proponen los seflo-
res que apoyami ese Mensaje, porque tengo el prop6si-
to de presenter una enmienda A esa proposici6n.
Sn. Recio: Puesto que se habla de transacci6n,
puede muy bien ser que la tengamos; de' ma-
nera que el Presidente decidira si vamos A hacer
todos proposiciones 6 si seguimos discutiendo, porque
yo veo que aqui se hacen proposiones y se abandon
el debate.
SK. PRESIDENTE: 4Estima el Scnado que con diez
minutes de receso so tendrA bastante para harmonizar
todas las opinions que aqui se han sustentado?
SSR. Recio: Yo no los solicit, Sr. President.
Sit. PDESIDENTE: Pero la Presidencia estima oportu-
no este receso. ,Estima el Senado que seran bastante
diez minutes para ponerse de acuerdo.
(Senales de aprobaci6n. Se acuerda).
SR. PRESIDENTS (Dolz): Continfia la sesi6n.







16 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO


Si. ESTRADA MORA: Pido la palabra para una alu-
si6n personal.
SR. PRESIDETER: La tiene el Sr. Estrada Mora.
Sa. ESTRADA MoRA: He pedido la palabra para re-
coger una alusi6n que el Sr. Sanguily ha echo a los
Senadores de la provincial de la IIabana, calificandolos
de desertores. A mi me importa, por mi carActer de
Senador por dicha provincial, decir que si me he le-
vtntado en esta sesi6n para defender el Mensaje del
Ejecutivo ha sido en atenci6n a las poderosas razones
aducidas p(r los sefiores Sanguily y Dolz en pr6 del
mismo, manifestando que por no cansar la atenci6n
del Senado, las hacia mias. De aqui resulta que el
finico desertor do la provincial de la Habana es el se.
fior Cabello.
&Sr. Cabello: Pido la palabra para una alusi6n,
Sr. President.
SR. PRESIDENTEr La tiene el Sr. Cabello.
Sn. Cabello: Yo he sido elegido por la provincia de
Ia JIabana; pero desde el moment en que tom6 asien-
to en este Senado, no soy otra cosa que Senador de la
Repfiblica. No soy por tanto desertor; simplemente
creo cumplir con mi deber y 6 ese criterio ajusto mis
actos, cono los he ajustado siempre. Yo soy Senador
por la Repfiblica de Cuba, y-no por la provincial de la
Habana.
SR. RESIDENTE: El Sr. Secretario va a dar lecture a
una moci6n, relacionadada con los debates que han te-
nido efecto.
Sn. SECRErAR[o (FRIAs) (Leyendo):
PROYECTO DE LEY.


Se deroga la Orden Civil n? 14 de 19 do
1899 del Gobierno Militar de la Habana.
Agosto, 6 de 1902.-Jos6 Antonio Frias.


Agosto de


Se autoriza al Poder Ejecutivo para emplear en las
obras interrumpidas del Malec6n de la Habana, la
suma de quince mil pesos ($15,000) mensuales du-
rante seis meses.
Sal6n de Sesiones, 6 de agosto de 1902.-Manuel
Sanguily.-Gonzalez Beltran.- Carlos I. Parraga.-
Antonio Bravo.

ENMIENDA AL MENSAJE

Se outor:za al Ejecutivo para disponer de la suma
de seiscientos mil pesos oro americano para la inme-
diata realizaci6n de obras pfiblicas en today la Isla.
19 La distribuci6n de dicha suma se hara propor-
cionalmente entire las seis provincias y las obras se-
ran aquellas que el Ejccutivo determine.
29 Para auxiliar al Tesoro, por motive del gasto
que autoriza el articulo anterior, se establece un im-
puesto do 2=50, 3=100, 5=200, 7= mAs sobre los
sueldos y subvenciones pagados con fondos del Muni-
cipio, la Provincia 6 el Estado.
3 El Ejecutivo dictara los decretos y 6rdones que
scan necesarios para el cumplimiento de esta Ley.
Sal6n de Sesiones, 6 de agosto de 1902. -Jos6 An-
tanio Frias.--Salvador Cisneros;-Francisco Carrillo.
Sn. ESTRADA MORA: Pido la palabra.
SR. RESIDENTE: Yo iba a itdicar que como toda es-
ta material ha sido objeto del debate, lo mejor sera. po:
ner a votaci6n la enmienda del Sr. Frias.
Sn. SANGUILY: Votaci6n nominal.
Sn. Recio: Yo desco saber qu6 es lo que so va a
votar.
Sn. PRESI)ENTE: La enmienda del Sr. Frias.
SR. ESTRADA MORA: Pido la palabra, si se me pue-


de conceder, para pedir al Senado que no se tome en
consideraci6n la enmienda del Sr. Frias, porque en-
tiendo que no es enmienda......
SR. Frias: Pido la palabra. para una cuesti6n de
orden.
Sn .PRESIDENTE: Latiene el Sr. Frias.
SR. Frias: A la presidencia correspond resolve
esa cuesti6n; la Presidencia ha torado ya su resolu-
ci6n en cuanto que ha puesto a votaci6n la enmienda;
de modo que entiendo que no cabe discusi6n alguna.
Hay una resoluci6n de la Presidencia, que es furzoso
acatar, porque a ella es A quien corresponde resolve.
SR. PRESIDENTE: A juicio de la Presidencia, tiene
much raz6n el Sr. Frias. La Presidencia ya habia
sentado su criterio al ponerla A votaci6n.
SR. ESTRAEA MORA: De modo que la Presidencia
entiende que eso es una enmienda?
Sn. PRESIDENTE: Proceda el Sr. Secretario 6 tomar
la votaci6n.
SR. Cabello: Suplico al Sr. President me diga qu6
es lo que se va a votar.
SR. SECRETARIO (FRIAS) (Lee su enmienda).
Sn. SANGUILY: Contando con la amabilidad de la
Presidencia me permit Ilamar su atenci6n acerca de
que eso que acaba de leerse no es una enmienda.
Sn. PRESIDENTE: Entonces tendra que ponerse a
discusi6n ese particular y tendremos dos discusiones
sobre la material.
SR. SANGUILY: Yo lo siento much, pero me parece
que esto es la organizaci6n de todo un plan de Hacien-
da, que no correspond a un plan politico y de obras
pfblicas muy distinto de aquel sobre el cual se ha lle-
gado A una transacci6n por el Senado.
SR. Frias: No ha habido transacci6n, Sr. Sangnily;
y la prueba es que hay una moci6n en contra de eso.
Sn. Cabello: Sr. President: Yo recuerdo perfecta-
mente que una vez en este mismo Senado, en una
cuesti6n semejante, tom6se el acuerdo, mejor dicho, se
reconoci6 que la Presidencia, finicamente, podia cali-
ficar si tenia el criterio de enmienda, y yo no com-
prendo que lo que nosotros reconocimos como un
derecho en el Sr. Est6vez, se lo hemos de negar al se-
flor Frias.
SR. SANGUILY: Yo no he heclho otra cosa que llamar
la atenci6n del Sr. President acerca de esta circans-
tancia legal.
SR. PRESIDENTE: A juicio del Sr. President, es una
emienda la presentada. (Efectuada la votaci6n, ful de-
sechada por 10 votos contra 8).
SR. Betancourt (A): Pido la palabra para explicar
mi voto.
SR. BrWvo Correoso: Sin perjuicio de que desde lue-
go yo tome en consideracion el fondo de la enmienda;
he votado que no porque tratandose de la creaci6n de
impuestos y servicios, creo yo que muy pronto tendra
el Senado la oporturiidad, cuando vengan los Presu-
puestos que ha de remitir el Ejecutivo con arreglo A
la Constituci6n, de tratar ese asunto.
SR. PRESIDENTE: He va A proceder a la votaci6n de
la moci6n, en votaci6n nominal. El Secretario senior
Frias le dara lecture.
Se efectia la votaci6n nominal en esta forma:
Sr. A. Betancourt si, explicando su voto; Sr. Bravo,
si; Sr. Tamayo, no; Sr. Roldan, si; Sr. Rey, no; senor
Cisneros, no, explicando su voto; Sr. Cabello, si; ex-
plicando su voto; Sr. Recio, no; Sr. Estrada Mora, si;
Sr. Carrillo, si; Sr. Monteagudo, si; Sr. Lazo, si; se-
for Gonzalez Beltran, si; Sr. Sanguily, si; Sr. Dolz,
si; Sr. Parraga, si; Sr. Morta, si: Sr. Frias, no, expli-
cando su voto; Sr. Silva, no. Total 13 en favor y 6 en
contra.







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 17
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SR. PRESIDENTE: Queda aprobada lamoci6n. El se-
fior A. Betancourt tiene la palabra para explicar su
voto.
Sa. Betancourt (A) : Yo siempre dar6 mi voto pa-
ra que el Ejecutivo pueda llevar A efecto una buena
obra. Si dije con fuerza que si, es porque creo que si
esto se airueba, sera no solo un beneficio para muchos
obreros de la Habana sino tambi6n para muchos del
resto de la Isla.. Y he votado que si ahora, porque en-
tiendo quo ya que no se puede favorecer A los obreros
de toda la Isla, se favorecen, al menos, los de la
Habana. Y explico mi voto, A fin de que se vea que no
estA en contradicci6n con el que acabo de emitir.
SR. Cisneros: Pido la palabra para explicar mi voto.
SR. PRESIDENTE: La tiene el Sr. Cisneros.
Sn. Cisneros: Me he visto obligado A votar en con-
tra del Mensajo, no porque en modo alguno me opon-
ga A que se emprendan obras quo sobre ser un bien
para todos, facility trabajo A los obreros, sino porque
tales obras no se extienden como debieran A toda la
Isla. Esto seria lo equitativo y lo prudent.
Sn. Cabello: Pido la la palabra para explicar mi
voto.
SR. PRESIDENTE: La tiene el Sr. Cabello para expli-
car su voto.
SR. Cabello: He votado que si, por las mismas ra-
zones que ha expuesto el Sr. A. Betancourt: porque
despuBs de la discusi6n que hemos sostenido, en todo
se ha expuesto, por modo incuestionable, la necesidad
que tienen todas las provincial de que sean igualmen-
te atendidas. Confio, pues, en que el Ejecutivo, como
decia el Sr. Dolz, mandara en breve un Monsaje, ins-
pirado en ese fecundo y noble menester.
Sn. Frias: Pido la palabra para explicar mi voto.
SR. PPRESIDENTE: La tiene para ese fin el Sr. Frias.
SR. Frias: Para hacer constar que mi voto negative
A la obra del Malec6n, no envuelve en absolute la idea
de que en lo mas minimo negase al obrero necesitado
los medios de library su subsistencia; pero entiendo que
es tanta la necesidad en el rest de la Isla como la que
hay en la Habana; y entiendo que A favor de ]a Haba-
na y Santiago de Cuba, por ejemplo, ha habido una
preferencia manifiesta dedicando gran parte del tesoro
national, y que esas cantidades si bien han dado re-
sultado A la construcci6n de obras nuevas de embelle-
cimiento y a la realizaci6n de obras de. saneamiento,
envuelve un principio de injusticia: porque ha, privado
A los demAs obreros de la Isla de recibir anxilios; y por
este criterio de justicia, de que se reparta en iguales
proporciones dichos beneficios, entendia que en estos
moments en que A nombre de la economic se dejen
de barrier las calls de las poblaciones del interior, no
era possible destinar los fondos del Estado para el em-
bellecimiento de la capital.
SR. Cabello: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene el Sr. Cabello.
Sn. Cabello: Yo acudo A la benevolencia del Senado
y del Sr. President para que se de lecture A una co-
municaci6n muy corta y muy sencilla que he tenido
el honor de presenter.
SR. PRESIDENTE: El debate ha concluido con la mo-
ci6n aprobada. Si los sefiores Senadores acuerdan pro-
longar la sesi6n, podrA ser complacido el Sr. Cabello.
Varias voces: Que se haga.
Sn. Frias: Nada mAs que la lectura?
SR. Cabello: La lecture y lo que el Senado tenga A
bien acordar: se trata de la Ley de Imprenta.
Sa. Frias: Lee la moci6n del Sr. Cabello.
SR. ESTRADA MORA: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Estrada
Mora.


SR. ESTRADA MORA: Soy miembro de esa Comision;
y como en la moci6n del Sr. Cabello no se indican
quienes son los seilores Senadores que no se estimaban
autorizados por sus Secciones para discutir ese Proyec-
to de Ley, me import hacer constar que como Dele-
gado de la Secci6n Primera he concurrido con el senior
Cabello A la discusi6n de ese Proyecto de Ley, presen-
tandole enmiendas que el Sr. Cabello ha aceptado.
Por tanto, la alusi6n que contiene la moci6n del senior
Cabello, no se refiere A mi.
Sa. Moriia Delgado: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Morfia Del-
gedo.
Sn. Moria Delgado: Miembro de esa Comisi6n de-
claro que nada me cohibe para tratar el asunto; pero
A la vez declare que no he concurrido A las reuniones
en que se discuti6 la ponencia del Sr. Cabello. Esa po-
nencia la conozco, porque la recibi ayer tarde, aun
cuando, segun me dicen, ya la ban publicado algunos
peri6dicos.
SR. GONZALEZ BELTRAN: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENTE: La tiene el Sr. GonzAlez BeltrAn.
SR. GONZALEZ BELTRAN: Fui designado por ]a Sec-
ci6n Tercera para intervenir en la derogaci6n de la
Ley i orden military que dejaba sin efecto el articulo
25 de la Constituci6n. Mi Secci6n acord6 que ya se
habia terminado mi autorizaci6n desde el moment en
que lo que se trataba de hacer era una Ley de Impren-
ta general y no resolve el caso concrete de la deroga-
ci6n de dicha orden.
SHago constar ademis que por eso he redactado con
el Sr. Cabello esa enmienda y pediria tambi6n al Se-
nado que, dado lo avanzado de la hora y el poco nA-
mero de Senadores, se dejara la moci6n del Sr. Cabe-
llo sobre la mesa fin de discutirla en la primera
sesi6n.
Sn. Cabello: Yo debo hacer constar que esa comu-
nicaci6n la he pasado A la Presidencia del Senado des-
pu6s de dArsela A conocer A todos los miembros de la
Comisi6n.
Si. SANGEILY: Pido ]a palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene el Sr. Sanguily.
SR, SANGUILY: Dos aspects ha torado el asunto
que ha originado esta comunicaci6n del Sr. Cabello.
A virtue de quejas de algin cindadano debiamos ha-
her resuelto que una orden military que so decia estar
vigente y que contrariaba a ]a Constituci6n se anulara
6 no. Luego, no s6 c6mo, apareci6 la tendencia de pre-
sentar al Senado, en vez de aquella soluci6n, un pro-
yecto de Ley de Imprenta.
En mi concept, se ha desfigurado el caso y preten-
do de la bondad del Sr. President que someta A la
consideraci6n del Senado lo siguiente. para que esta
misma noche lo resuelva: Puesto que no era nuestra
obligaci6n ims que resolver el caso concrete presenta-
do por la queja de un ciudadano, A cuyo juicio una
orden military que se decia estar vigente violaba los
derechos que la Constituci6n concede, debemos ir k la
resoluci6n de tal asunto que parece echado en el olvi-
do, desde el moment en que se nos present ahora
algo que, por la lentitud de todas classes con que ha-
bremos de resolverlo, nos ha creado una situaci6n
normal. Debe el Senado, pues, resolver la queja 6 la
cuesti6n que suscita la queja de aquel ciudadano, an-
tes que nada porque ello afecta nuestro decoro.
Sn. Cabello: Para satisfacer los deseos del Sr. San-
guily, no tengo inconvenient en dividir mi proyecto
de Ley en dos portes: una para que inmediatamente
se resuelva la situaci6n aludida por el Sr. Sanguily,
sin demora alguna, y otra para la Ley de Imprenta.
En las Secciones se estim6 lo contrario, y los comisio-







18 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO


nados se encontraron con instrucciones para hacer una
Ley de Imprenta y eso es lo que se ha traido.
SI. SANGUILY: Pido la palabra.
SR. PIRESIDENTE: La tiene el Sr. Sanguily.
SK. SANGU1Li: Tan solo por la pretensi6n que acabo
de exponer, en cuanto que habia un compromise con--
traido en sesi6n puiblica por el Senado con su Presi-
dencia, ide que se resolviese el caso consultado; de es-
to hace lo menos 8 6 9 semanas; y ahora, en vez de
cumplir ]a obligaci6n contraida voluntaria y exportO-
neamente consigo mismo, se nos anuncia que, en su
lugar so va a discutir aqui una Ley de Imprenta.
Como estp no es el caso, come esto es una violaci6n de
aquel compromise, y contrario A la naturaleza de la
queja que produjo el compromise y i la situaci6n de
los que lo han expuerto, yo hago al Senado esta pre-
gunta: ,Debemos resolve el primer punt, 6 debemos
abandonarlo faltando a nuestros compiomisos, para
seguir una gula tan completamente divers?
SR. ESTRADA Y MORA: Pido la palabra.
Si. PRrSIDEN TE: La tiene el Sr. Estrada y Mora.
SK. ESTRADA Y MORA: Como Delegado de la Secci6n
Primera, hago coiistar que las comunicaciones que yo
he recibido han side para que me owupase con los de-
mas miembros de la Comisi6n nombrada, en discutir
la conveniencia de ]a derogaci6n de una Orden del
Gobierno de la Intervenci6n que impide a un ciuda-
dano ejercer un derecho reconocido por el articulo 25
de la Constituci6n; y al mismo tiempo formula un
proyecto de Ley de Imprenta que regule esos actos.
Las comunicaciones se han recibido muy tarde por los
miembros de la Comisi6n; no se de qui6n es la culpa
La Comisi6n ha venido reuniendose con los sefiore
Morfia, Beltran y Cabello.
Despu6s de conocer ese proyecto, lo he estimado
necesario, porque los miembros de la Comisi6n esta-
ban comprometidos A hacer algunas enmiendas al pro-
yecto del Sr. Cabello, enmiendas que babria terminado
hoy mismo, si no hubiera habido sesi6n pfiblica. Pero
ya que se trata de un asunto de verdadera gravedad
6 importancia, puesto que hay una Orden Militar que se
opone a un derecho otorgado por el art. 25 de la Consti-
tuci6n, ,por qu6 noacordamos rosotros mismos ladero-
gaci6n de esta orden? iQu6inconveniente hay? ,Acaso
existen 6rdenes dictadas para un solo individuo? No?
Pues entouces que se entienda derogada inmediata-
mente esa orden, y se entienda asimismo que todos
los ciudadanos de ]a Repfiblica de Cuba pueden ejer-
cer libremente el derecho que les da el art. 25 de la
Constituci6n, y se declara vigente le Ley de Imprenta.
Sn. Iorfia Delgado: Es una equivocaci6n del senor
Estrada y Mora career que hemos celebrado reuniones
tres individuos de la Comisi6n. No, Sr. Estrada, no
hemos celebrado reuni6n ninguna. El Sr. Cabello y yo
hemos hablado particularmente del asunto, come ha-
cen todos los sefiores Senadores, y yo no he tenido una
sola conversaci6n con el senor Beltran. Hubo me-
mentos que buscamos al cuarto miembro de la Comi-
si6n, conociendo solamente 6 dos de ellos, y al tercero
que era yo, sin saber que ese otro miembro era el se-
fior Beltran. Nosotros no hemos celebrado ninguna
reuni6n; el Sr. Cabello tenia ideas que me expnnia y
estabamos acordes los dos en los mismos principios:
que se debia derogar la orden esa que A mi juicio,
ha tiempo que debia estarlo, y former una Ley de
Imprenta para lo sucesivo. Yo entendi esto siempre.
Ahora de lo que sejtrata, come ha dicho el Sr. San-
guily, es de resolver una consult. Yo creo qne lo que
simplemente debemos hacer es derogar esa orden que
se opone al cumplimiento de ]a Constituci6n, y nada
mAs.


SR. SANGUILY: No ha sido consult; aqui Fe ha pre-
sentado en forma de Proyecto de Ley.
Sn. Morfa Delgado: Perfetament,; pero me pare-
ci6 haber oido que teniamos que evacuar una consult.
Sn. Frias: Sr. President, para mayor claridad voy
a leer el Proyecto de Ldey. Lee:

AL SENADO

El Senador que suscribe hla redactado, como ponen-
te, el adjunto Proyecto de Ley; pero no todos los
miembros de la Comisi6n se consideran autorizados
por sus respectivas Secciones para discutirlo y apro-
barlo 6 modificarlo. En este concept me permit su-
plicar al Senado se sirva acordar loq ue estime opor-
tune.
Sal6n de Sesiones, agosto 6 de 1902.--Adolfo Cabello.

"PROYECTO DE LEY.

Articulo 19 Ninguna persona podr, ser privada de
emitir libremente su pensamiento escrito, por medio
de la imprenta 6 por cualquier otro procedimiento,
sin perjuicio de las responsabilidades que imponga el
C6digo Penal vigente y las demas eyes que dicten los
poderes legalmente constitnidos, cuando por algunos
de aquellos medios se atente contra la honra de las
personas, el orden social 6 la tranquilidad piblica.
Art. 2? Las Leyes que disminuyan, restrinjan 6
adulteren el ejercicio del derecho que garantiza el ar-
ticulo anterior, se entenderAn derogadas aunque ex-
presamente no lo determine esta Ley.
Art. 3? La publicaci6n de cualquier impreso, no
exigira mis requisites que el llevar pi6 de imprenta;
y respect A los peri6dicos se consignara ademAs en
cada nimero el nombre, apellidos y domicilio del Di-
rector; 6 si no 1o tuviere, iguales datos respect al
Editor, Empresario 6 propietario.
Art. 49 Todo peri6dico estia obligado 6 insertar las
aclaraciones y rectificaciones que les scan dirigidas
por cualquier Autoridad, Corporaci6n 6 particular que
se creyese ofendido por alguna publicaci6n hecha
en el mismo 6 i quienes se hubieran atribuido hechos
falsos 6 desfigurados.
El escrito de aclaraci6n 6 rectificaci6n se insertar,
en el primer n-fmero que se publique, en plans y co-
lumnas iguales yccon el mismo tipo de letra A los en
que se public el articulo 6 suelto que lo motive;
siendo gratuita la inserci6n, siempre que no exceda
del duplo de lines de 6ste, pagando el exceso el co-
municante al precio ordinario que tenga establecido
el peri6dico.
El comunicado debera en todo case circunscribirse'
al objeto de la aclaraci6n 6 rectificaci6n.
Art. 5 No existen delitos de imprenta. Los que se
cometan por medio de la imprenta, fotografia, graba-
do it otro medio mecanico de publicaci6n, seran cas-
tigados con arreglo a las prescripciones del C6digo
Penal de Cuba de 23 de Mayo de 1879, con las modi-
ficaciones del Real Decreto de 20 de Julio de 1882.
Art. 6? Para los efectos que el C6digo Penal sefia-
la, seran considerados como clandestinos:
1 Todo impreso que no Hleve el pi6 de imprenta
6 que lo lleve supuesto.
29 Todo peri6dico que no consigne en cada ndimero
el nombre, apellidos y domicilio del Director 6 si no
lo tuviere, iguales datos respect al Editor 6 empre-
sario.
Art. 7? Los delitos y faltas cometidos por medio
de la imprenta 6 por cualquier otro procedimiento de
publicidad, no podran ser castigados sine por los Tri-







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-SENADO 19


bunales de Justicia, legalmente constituidos, sin que
en ningfn caso y por ningfin motivo puedan conocer
de estos delitos los Jueces Correccionnles; debiendo
entenderse por lo tanto que no podra ap'icarse, y se
entenderA derogada respect a los delitos cometidos
por medio de la imprenta 6 por cualquier otro proce-
dimiento de publicidad, la Orden nfimero 213 de 25
de Mayo de 1900.
Art. 8 Tampoco podrAn imponerse penas por los
Alcaldes Municipales, Gobernadores de Provincias ni
ninguna Autoridad que no pertenezca al orden judi-
cial, absteni6ndose los Alcaldes Municipales, Gober-
nadores de Provincias y demks Autoridades no Ju-
diciales de impedir 6 estorbar la libre emisi6n del
pensamiento por medio de la imprenta y de procedi-
mientos analogos afin cuando existan 6rdenes y reso-
luciones en coutrario que no procerlan de los Tribu-
nales de Justicia, legitimamente constituidos.
Art. 9? Quedan derogadas la Ley de imprenta


dictada para las Islas de Cuba y Puerto Rico en 11 de
Noviembre de 1896, la Orden del Gobernador Militar
del 10 de Junio de 1899 y todas las demas Leyes, De-
cretos, Ordenes y Reglamentos que se opongan al
cumplimiento de esta Ley.
Palacio del Senado, Agosto 5 de 1902.

SR. ESTRADA Y MORA: Suplico a la Presidencia que
conceda un pequefio receso para ponernos de acuerdo.
SR. PRESIDENTE: Se concede un receso de cinco mi-
nutos.
(Receso de cinco miiutos).
SR. PRESIDENTE: Continfia la sesi6n. Se procede A
la votaci6n.
SR. SANG:ILY: Pido votaci6n nominal.
(Efectuada esta, fug aprobada por zuianimidad).
SB. PRESIDENTE: Queda aprobada la moci6n. Se le-
vanta la sesi6n. Para la pr6xima, se citarA a domicilio.
(Eran las 7 y cuarto).


PME7.T*h E RaM.-A v SOU2\-oaB1SPO 3




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