Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba.
Title: Diario de sesiones del Congreso de la República de Cuba
ALL VOLUMES CITATION PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072699/00359
 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la República de Cuba
Physical Description: v. : ; 33 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Senado
Publisher: Rambla y Bouza
Place of Publication: Habana
 Subjects
Subject: Legislation -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began with: Vol. 1, 1902.
General Note: Description based on: 2. Legislatura vol. 2, no. 1 (abr. 6 de 1907); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072699
Volume ID: VID00359
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001844861
oclc - 30331556
notis - AJR9135
lccn - sn 94026346

Full Text









DIARIO DE SESSIONS

DEL

SENADO


REPUBLICAN


DE CUBA


S -- -
VOL. XXX HABANA NUM. 4

TRIGESIMA LEGISLATURE


Cuarta


Sesi6n.-Abril 12


de 1916.


Presidencia del Sr. Eugenio Sanchez Agramonte.
Secretarios: Sres. Julian Godinez y Vidal Morales.

SUMARIO
Comunicaciones Oficiales.-Dictamen de la Comisi6n de Obras Pfiblicas sobre el Pro-
yecto de Ley referente a que el Estado cargue a su cuenta el resto que result por
las obras de construcci6n del Acueducto y Al.cantarillado de Cienfuegos.-
Dictamen de la Comisi6n de Hacienda y Presupuestos sobre la Proposici6n de
Ley que modifica el articulo 172 de la Ley Organica del Poder Judicial. Queda
sobre la Mesa.-Dictamen de la Comis i6n de Asuntos Militares sobre la Proposi-
ci6n de Ley que concede pension a la Sra-. Florinda P6rez. Queda sobre la Me-
sa.-Continfia la discusi6n de la Pro posici6n de Ley que trata de la distribuci6n
de las Colecturias.-Discurso del Sr. Guevara. Queda sobre la Mesa.-Proposi-
ci6n de Ley concediendo un cr6dito de cien mil pesos para socorros y auxilios de
cubanos mutilados a consecuencia de servicios prestados durante la guerra de
independencia.


A las cinco menos cuarto, bajo la Presidencia del
Sr. Eugenio SAnchez Agramonte, actuando de Secre-
tarios los Sres. JuliAn Godinez y Vidal Morales y
presents los Sres. Senadores que siguen, se abre la
Sesi6n:
Alberdi.
Berenguer.
Bustamante.
Betancourt.
Carnot.
Cuellar.
Figueroa.
Guevara.
Garcia Osuna.
Lazo.


Llaneras.
Maza y Artola.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se va a
leer el Acta de la Sesi6n anterior.
(El Oficial de Actas, la lee).
RS. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : ~Se
aprueba el Acta que acaba de leerse?
(Seiiales afirmativas).
Queda aprobada.
Comunicaciones Oficiales.
(El Oficial de Secretaria, leyendo)):








2 DIARIO. DE SESIONES DEL SENADO


Gibara, marzo 28 de 1916.

Sr. President del Senado.

Habana.

Sefior:

La Camara Mtunicipal de esta Villa, ha tomado
el acuerdo de adherirse al del Ayuntamiento de Jaru-
co, solicitando del Congreso de la Naci6n, se modifi-
que el articulo 55 de la Ley Orginica de los Munici-
pios en el sentido de que los Concejales disfruten de
anAlogos beneficios que otros funcionarios de origen
elective.
Y cumpliendo lo acordado, h6nrome en comunicar-
lo a usted.
De Vd. respetuosamente,

R. Padiera.
Alcalde Municipal.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Enterados.

(El Oficial de Secretaria, leyendo) :

Gibara, febrero 23 de 1916.

Sr. President del Senado.

Habana.

Sefior:

La Camara Municipal de esta Villa, en sesi6n cele-
brada el dia once del actual, ante la necesidad impe-
riosa existente de clausurar el actual Cementerio ya
que su tamafio no permit utilizarlo mis y su situa-
ci6n es completamente contraria a las prescripciones
de la higiene y como media demandada a la vez por
la Sanidad con urgencia; acord6 solicitar del Congre-
so de la Repfiblica, un credito de diez mil pesos para
la construcci6n de un nuevo Cementerio, ya que la
situaci6n econ6mica del Municipio no permit hacker
frente a esa obra.
Y al cumplimentar el expresado acuerdo, h6nrome
en suplicar a Vd. se sirva recabar del Cuerpo legis-
lador que tan dignamente preside, la. concesi6n del
mencionado credito.
De Vd. con todo respeto,

Manuel Calderdn,
Alcalde Municipal, P. S.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Enterados.

(El Oficial de Secretaria, leyendo):

Enerucijada, marzo 25 de 1916.

Sr. President del Senado.

Habana.

Seiod:

El Ayuntamiento de 6sta, en su primera sesi6n or-
dinaria del primer period de este afio, celebrada en 7


de febrero pr6ximo pasado y aprobada en 11 del mis-
mo, adopt el acuer4o que dice:
"S6ptimo: Leido el escrito de'22 de enero pasado
del Sr. Alcalde Municipal de Jatibonico, conteiitivo de
acuerdos de aquel Consistorio, invitando a los dem6s
de-la Repfiblica para que se adhieran y adopten acuer-
do interesando de la Camara de Representantes vote
Leyes que amparen las classes proletarias asi como pe-
dir al Congreso imparta su aprobaci6n al lroyectq de
Ley del Representante Dr. Rogelio Diaz Pardo, exi-
miendo a los Municipios, de contribuir con el diez poi
ciento para gastos de Sanidad. .Este Consistorio se
adhere en todas sus parties a dichos acuerdos, rogando
al Ejecutivo haga llegar al Sr. President de la CA-
mara de Representantes sus deseos en que tanto una
Ley como la otra sean aprobadas."
Y en cumplimiento de lo dispuesto tengo el honor
de remitirle el preinserto acuerdo.
De Vd. respetuosamente,

A. Garcia,
Alcalde Municipal.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Enterados.

(El Oficial de Secretaria, leyendo):

Cardenas, marzo 27 de 1916.

Sr. President del Senado.

Habana.

Sefior:

Para su conocimiento y efectos, que estime pro-
cedentes, tengo el honor de remitirle adjunto, copia
certificada del acuerdo nfimero seis, adoptado por el
Ayuntamiento de esta Ciudad, en Sesi6n celebrada,
la noche del catorce del actual; por el cual acuerdo,
se adhiere dicho Ayuntamiento, al adoptado por la
Cimara Municipal de San Antonio de los Bafios, res-
pecto a solicitar de los Cuerpos Colegisladores, dicten
leyes que dispongan la reglamentaci6n de la Escuela
Privada en Cuba.
Muy atentamente de Vd.,

C. Farguet,
Alcalde Municipal.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Enterados.
HIabi6ndose terminado la lectura de las Coluni-
caciones Oficiales, y antes de entrar en la Orden del
Dia, debo advertir que, segin Acuerdo del Senado,
existen sobre la Mesa dos Proposiciones de Ley: una,
con relaci6n a los haberes de dos meses que se dan a los
familiares de catedraticos fallecidos, y la otra, del
Sr. Ajuria, relative a la Ley sobre entrada libre de
carros de ferrocarril en Cuba. Como no esthn presen-
tes el Sr. Ajuria, autor de esta Ley, ni el Sr. Dolz,
deben quedar sobre la Mesa. Estan de acuerdo los
Sres. Senadores?

(Se iales afirmativas).

Acordado.


Lectura de Dicthmenes.









DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 3

(El Oficial de Secretaria, leyendo): nejara la calumnia contra mi por el mks encopetado
y por el mis humilde, y se propalaran falsas versio-
COMISI6N DE OBRAS PJBLICAS nes sobre las causes de mi proceder.
Primeramente, el Ayuntamiento de Cienfuegos
AL SENADO: me dirigi6 una comunicaci6n de fecha 8 de abril de
1915, trasladAndome por conduct de su Presidente el
La Comisi6n de Obras Pfiblicas, en Sesi6n celebrada acuerdo torado por la Corporaci6n del dia 29 de
el dia de la fecha, adopt el acuerdo de aprobar la marzo de gicho afio, oponi6ndose a que el Senado
adjunta Ponencia emitida por el Senador Sr. Figue- aprobase el Proyecto de Ley de la Cfmara, y recla-
roa, sobre el Proyecto de Ley procedente de la Cimara mando que se gestionase el cumplimiento de la Ley del
de Representantes, referente a que el Estado cargari Congreso que autoriza al Ejecutivo para entregar las
a su cuenta y redimira totalmente a la ciudad de Cien- obras del Acueducto, -etc., al Ayuntamiento de Cien-
fuegos del resto que result adeudarle su Municipio fuegos para su administraci6n y el pago del resto de
por las obras para la construcci6n de un.sistema de la deuda con el Estado. Respetando ante todo la vo-
Acueducto y Alcantarillado de la poblaci6n, etc. luntad de un Cuerpo deliberate, la mas alta y gc-
Palacio del Senado, Habana, abril 10 de 1916.- nuina representaci6n local, he dejado, sefiores de la
Vto. Bno.: Leopoldo Fipueroa, Presidente.-Manuel Comisi6n, diez meses en suspense esta Ponencia, es-
Lazo, Secretario. perando que aquella Corporaci6n ejercitase ante los
Tribunales de Justicia los derechos que tenia por vir-
A LA COMISI6N DE OBRAS PiTBLICAS tud de la Ley anterior votada por el Congreso, y he
procedido asi afn a riesgo de sufrir acusaciones injus-
El Senador que suscribe, nombrado Ponente, tiene tificadas. No queria que en ningfin tiempo, por una
el honor de informer acerca del Proyecto de Ley, pro- resoluci6n rApida, pudiera llegar un dia en que aquel
cedente de'la Camara de Representantes, por el que organism arguyera que yo no habia oido su petici6n
se propone que 61el Estado cargue a su cuenta, redi- antes de llevar a su aprobaci6n esta Ley que .en defi-
miendo totalmente a la ciudad de Cienfuegos, el resto nitiva vendrk a anular la anterior reclamada por 6l;
que result adeudar el Municipio da la misma por y he querido ver si los Concejales del mismo obtenian
obras para construcci6n dde acueducto, alcantarillado ante el tribunal competent, el derecho que podian
y pavimentaci6n, etc., etc. ejercitar. Mas los he observado perder lastimosamen-
Pero antes de concretar este informed, Sres. de, la te el tiempo en quejas ineficaces,,sin seguir el linico
Comisi6n, permitaseme relatar y comentar brevemen- amino abierto para la defense de intereses lastimados,
te algunos hechos a que ha dado lugar este Proyecto seg~in ellos, por este Proyecto de Ley; he visto afin a
de Ley en la ciudad de Cienfuegos. algunos de aquellos concejales firmantes de la peti-
Tan pronto se me confiri6 el honor de redactar esta cion. formando luego part de Comisiones de obreros
Ponencia, comenc6 a recibir mensajqs y comunicacio- vcnidas a pedir ante ustedes la aprobaci6n del Pro-
nes de dicha poblaci6n, unos, como el del Ayunta- vecto de Ley; y asi, pues, ante la incapacidad mani-
miento, opodrindose a que este Cuerpo Colegislador fiesta para reclamar sus derechos .en largos meses de-
aprobase el Proyecto de Ley.de la Camara. y otros, mostrada por el Ayuntamiento de Cienfuegos, y por
pidiendo, a la inversa, su aprobaci6n inmediata. De fin ante esta conduct de algunos Concejales, me veo
este ultimo carceter son las comunicaciones de una obligado y animado a tomar una decision sin tender
Asamblea Liberal presidida. por el Sr. Andres Pereira, mas en cuenta el acuerdo municipal de 29 de marzo
y de la CAmara de Comercio, el Centro de Propieta- de 1915.
rios Urbanos, y los Gremios de Obreros y Trabajado- Pasar6 ahora a considerar, sefiores de la Comisi6n,
res de aquel Termino Municipal. a grandes rasgos para no cansarlos, las distintas opi-
Ante esas variadas expresiones del knimo piblico, niones contrarias al acuerdo municipal. No me do-
resolvi esperar, y asi he dejado durante mis de diez tendr6 sino de moment en el voto de censura que por
meses. a la opinion en libertad, sin perturbarme los mi demora me dirigi6 hace tiempo el Sr. Pereira a
juicios aventurados que se emitieran acerca de mi con- nombre de una Asamblea Liberal que preside, voto A1
ducta, hasta considerar llegado el moment de expo- que no presto much tenci6n, considerando en primer
ner ante esta Comisi6n los motives que me han hecho termino que los Concejales del mismo matiz politico
arrostrar situaci6n tan dificil y pesada. Estimo que. no compartian esa opinion, pues figuraban entire los
como ha dicho hace pocos dias el ilustre Presidente firmantes del acuerdo municipal a que antes me he
Wilson, el hombre pfiblico esta obligado a observar referido. Otra cosa sucede con los actos -de la Camara
con calma los arrebatos de la opinion, y a actuar luego de Comercio, el Centro de Propietarios, y los Gremios
de fire y con sujeci6n a los principios y al bien gc- de Industrias Rodadas, Estibadores, Braceros, Alba-
neral. Por otra parte, creia y creo que la sociedad de files, Carpinteros, etc., que todos pedian la. aprobaci6n
Cienfuegos debia considerarme como .un miembro sa- de este Proyecto de Ley. Sus opinions han hecho pro-
no de ella misma, teniendo en cuenta mi actuaci6n fund efecto en mi animo.
pi0blica de siempre, consagrada en dificiles circun"- Como saben los sefiores de la Comisi6n, la CAmara
tancias muchas veces, al bien de la colectividad donde de Comercio se compone de los elements mas adinc-
he vivido y crecido, done he constituido una familiar rados de la ciudad de Cienfuegos. Claro es que se debe
y radican casi todos mis intereses, y sabiendo que tanto oir siempre, corto lo hacemos nosotros, a personas ta-
mis mavores como yo hemos puesto al servicio de ella les. que representan el capital, cuando vienen con su
vida y fortune, unas veces en el secret de la conspi- voz a cooperar al engrandecimierito del'pueblo donde
raci6n y otras veces en plena lucha por la indepen- muchos ban pasado los mejores afios de su vida y
dencia y las libertades patrias, siempre defendiendc, done la Diosa Fortuna les ha sonreido otorgandoles
los intereses de Cienfuegos con mayor carifio y solici- 6pimo frutos en premio de sus desvelos y afanes. Es
tud que la propia vida. Esa creencia firme me ha hecho nrenda de buenas intenciones la voz de la Camara de
pasar por alto el hecho de que por mi demora se ma- Comercio de Cienfuegos, sin que le quite much va-









4 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
--


lor a sus palabras el pensamiento de que los miembros.
-de ella pudieron, con .su potencia econ6mica, prestar
un positive beneficio a la ciudad acudiendo al Ayu, -
tamiento enhora oportuna a mostrar que ellos, entree
los que hay algunos millonarios, estaban dispuestos a
cooperar al arreglo y pavimentaci6n de las calls ofre-
ciendo el dinero suficiente para esas obras, y pidiendo.
pongamos por caso, el 5% de interns sobNe el capital
adelantado, con la garantia del mismo acueducto de
Cienfuegos o de otras rentas municipals, obteniendo
asimismo la intersecci6n en las obras que se realiza-
ran, a fin de poder fiscalizar el empleo del dinero
avanzdo. Pero en nuestro pais ya sabemos lue esta
idea es un suefio. Ricos y pobres hallan mis c6modo
dejarlo todo a la accin 'del Estado, sin perjuicio do
disponernos a la censura cuando de un modo u otro
Sse realize la obra solicitada. Y en Cienfuegos tene-
mos la:desgracia de que suelen malograrse los rasgos
generosos que -en beneficio general tienen las pel-
sonas enriquecidas en aquella hermosa ciudad. Yo
quiero recorder dos casos en este moment. Hubo alli,
muchos aiios ha, un gran senior del oro: Don Tomis
Terry, quien al morir dej6 una suma considerable
para la construcci6n de un Teatro con cuyos produc-
tos habria de sostenerse una Escuela de Artes y Ofi-
cios para la educaci6n gratuita de los j6venes cien-
fuegueros. Estos eran, si mal no recuerdo, los deseos
del Sr. Terry. Sus herederos llevaron a cabo la cons-
trucci6n .del Teatro, que es uno de los mejores de
Am6rica; pero no ha llegado a mi noticia que se haya
creado la Escuela de Artes y Oficios que hiciera gra-
ta en corazones agradecidos la memorial del inolvi-
dable Don TomAs Terry. Tanbibn no hace muchos
aflos falleci6 en Cienfuegos otro rico senior: Don Ni-
colas Acea de los Rios, y en testamento ,dispuso que
se dedicara m6s de un mill6n de pesos de su fortune
a la creaci6n de una Escuela y Asilo para nifios po-
bres. La sefiora viuda de Acea demor6 el cumpli-
miento del legado, y todos creimos que ella., anciana
y sin deseendencia, queria acrecentar el legado y al
morir donar la inmensa fortune a la ciudad de Cien-
fuegos. Pero al dejar este mundo .destin6 todo su
dinero a la erecci6n de un mausoleo extraordinario
en la ciudad de Brooklyn, EE. UU., para guardar
los restos de ella, de su esposo y de un hijo difunto.
Diriase que quiso en la muerte olvidar su pasado y,
su pobre cuna bajo la pomposidad'y en el seno de
estrafia tierra. Y en cuaito al legado de Don Nico-
lAs Aeea todavia ,los sefiores albaceas no creen llege.-
da la hora de dare cumplimiento.
Tambidn he tenido en cuenta al desarrollar esta
Ponerin.ia las instancias de los sefiores propietarios
liiu anios de Cienfuegos; en cuya actitud no se me
oeith,' siin embargo, que existed el just anhelo do
eso's 0 emel ntos valiosos y avisados, de que sus pro-
piedades adquieran de cualquier modo y cuanto an-
tes mnay-'r \vlI- r y rendimiento.
'Pern lo que mis fuerte impresi6n ha producido en
mi Animo impulsandome a una decision es el deseo
e'ii'pio del -Proyecto de Ley manifestado por los
gremlos de Obreros y Trabajadores, que sin reparos
politicos ni de interests, ban acudido a los poderes
piblicos solicitando la aprobaci6n de la Ley y la
ejecuci6n de ]as obras en proyecto. Todos han com-
partido esa actitud, incluso los obreros de la indus-
tria rodada, quienes deben- de saber que dentro de
pocos afios, con la aprobaei6n de esta Ley, tendrin
que desaparecer la mayor part de los vehiculos que
boy pululan por las calls cienfuegueras, y en es-


special los actuales carretones de tipo romano, pues
la pavimentaci6n mqderna estk refida con ese sistc-
ma de tracci6n, siendo sustituidos por los autos y ca-
miones pequefios y grandes. Los coaches habrAn de
rebajar sus tariffs de mode ruinoso para duefios y
conductores, como sucede aqui en la Habana. Tam-
biWn tengo el presentimiento de que a la larga el
pueblo en general tendrk que sufrir el aumento de
los alquileres, dado que la compafia coneesionaria,
cualquiera que sea, no perdonark medio de aplicar
en toda su integridad las actuales tarifas que asi es
timo elevadas y onerosas.
A la vez que la consideraci6n de los diversos mo-
vimientos de opinion a que 'aludi al principio de
este trabajo, sefiores de la Comisi6n, me detenia el
deseo de haeer viable el decidido prop6sito de efec-
tuar algunas reforms en este Proyecto de Ley. Que-
ria que en la Ley se consignara la creation de un
mercado en Cienfuegos con tods los adelantos moder-
nos para que desapareciera el vetusto de hoy que no
parece propio de una Repuiblica adelantada sino de
Marruecos. Queria que se obligara al concesionario a
que en.un pelrodo no mentor de einco afios crease un
Parque, en Iugar que el Ayuntamiento- designaria,
donde los ninos tuvieran expansion saludable y cul-
tivaran los sports, a fin de producer generaciones
fuertes y saints para beneficio de las instituciones y
ventura de la ciudad. Pens6 asimismo que despues de
los primeros quince afios se obligara al concesionario
a reducir las tarifas a la mitad, porque es bueno ha-
cei constar de nuevo que las .actuales no se han apli-
cado afin integramente por el Estado.
Otras varias reforms pensaba introducir al iu-
formar acerca.de este Proyeeto de Ley, pero
Considerando que en el. largo espacio de tiempo
transcurrido desde la aprobaci6n de la Ley anterior.
el Estado no ha querido entregarle el Acueducto al
Ayuntamiento, no teniendo 6ste medios h6biles para
realizar la composici6n'y pavimentaci6n de las clles
de Cienfuegos;
Considerando que el Honorable Presidente de ]a
Repfiblica ha pedido muchas veces (ue se apruebe
estp Proyecto de Ley, prometiendo subsanar sus de-
fectos al hacer el pliego de condiciones para el rema-
te de la obra. con lo que probablemente se verin
cumplidas algunas reforms proyectadas;
Considerando que los concesionarios estarAn obh-
gados a conservar las calls y el acueducto en per-
fecto estado hasta el fin de la concesi6n, dotando a!
segundo de un modern filtro que resguardarA a la
poblaci6n contra la fiebre tifodea;
Considerando que la sociedad de Cienfuegos exige
que con toda rapidez se apruebe este Proyecto de Ley,
Vengo a rogarle a la Comisi6n que informed favora-
blemente el Proyecto de Ley de la Cgmara tal come
estA redactado.
La Comisi6n, no obstante, resolverd lo que estime
mis convenient.
Leopoldo Figueroa.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Enterados.

(El Oficial de Secretaria, leyendo):

CoMISI6N DE HACIENDA Y .PRESUPUESTOS
AL SENADO:
La Comisi6n de Hacienda y Presupuestos, en sesion
celebrada hoy, adoptt..el acuerda de recomendar al










DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 5


Senado la aprobaci6n de la Proposici6n de Ley pro-
sentada por los Sres. Bustamante, Dolz y Ajuria, re-
lativa a modificar el Articulo 272 de la Ley Organica
del Poder Judicial.
Palacio del Senado, Habana, 5 de junio de 1916.-
Vto. Bno.: A. G. Osuna, Presidente.-M. F. Guevara,
Secretario.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Es pri-
mera lectuna. Quelda sobre la Mesa.

(El Oficial de Secretaria, leyendo):

COMISI6N DE ASUNTOS MILITARES

AL SENADO:

La Comisi6n de Asuntos Militares, en sesi6n cele-
brada el dia de la fecha, ha discutido la Proposici6n
de Ley por la cual se concede una pension de mil dos-
cientos pesos anuales, a la Sra. Florinda P6rez Fer-
nandez, viuda del patriota Jose Azcuy y Miranda, y
despues de examinados los documents que se acom-
parian referentes a un certificado del Ayuntamiento
de Santiago de las Vegas, donde se hace constar su
condici6n de pobreza, un certificado del Archivo Na-
cional del Ej6rcito Libertador, donde se'manifiestan
los servicios prestados a la Revoluci6n por el senior
Jos6 Azcuy y Miranda, donde sirvi6 con el grado de
Coronel, una certificaci6n donde se hace constar el
matrimonio de la Sra. Perez Fernandez con el senior
Jos6 Azcuy y Miranda, y una certificaci6n del Juz-
gado Municipal de Santiago de las Vegas, donde apa-
rece la defunci6n del citado Jos6 Azcuy y Miranda-
habi6ndose acordado rebajar esta pension a la canti-
dad de novecientos pesos anuales por entender la Co-
misi6n excesiva la cantidad que se pide en dicha Pro-
posici6n de Ley, teniendo en cuenta que a otros de
iguales meritos se les ha rebajado, recomendindola
al Senado redactada en la siguiente forma:

PROPOSICI6N DE LEY

Articulo I.--Se concede a la sefiora Florinda P&rez
Fernandez, viuda del patriota Jos6 Azcuy y Miranda,
una pension annual de novecientos pesos, pagadera por
mensualidades vencidas.
-Caso de que ocurriera la muerte de la sefiora Flo-
rinda Perez FernAndez, viuda de Azcuy, durante la
solteria de sus hijas nombradas Evangelina y Clara
Azcuy y Perez, pasarA a estas, por parties iguales, la
pension concedida por el phrrafo anterior, la cual dis-
frutarin mientras no contraigan matrimonio.
Articulo II.-Esta pension se abonarA en el actual
ejercicio econ6mico, con cargo a los sobrantes del Te-
soro no afectos a otras obligaciones y se incluirA en
la Ley de Presupuestos de 1916-1917 y en las suce-
sivas.
Articulo III.-La pension que por esta Ley se con-
cede quedarh sujeta en cuanto a cuantia y condicio-
nes a las reglas de toda ley general de pensions que
en lo adelante pueda regir en la Rpfiblica.
Articulo IV.-Esta Ley empezard a regir desde su
publicaci6n en la Gaceta Oficial de la Repiblica.
Palacio del Senado, Habana, marzo 8 de 1916.-
Vto. Bno.: M. Llaneras, Presidente.-Gonzalo Perez,
Secretario.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Es pri-


mera lectura. Queda sobre la Mesa. Pasemos a la Or-
den del Dia.
Como continfla la ausencia del Sr. Regiieiferos que,
segin tengo entendido, esta enfermo en Oriente, creo
que no debe tratarse del primer asunto que figura en
la Orden del Dia, sino pasar al segundo, que trata de
la nueva distribuci6n de las colecturias. Qued6 en el
uso de la palabra el Sr. Guevara, que la tenia solici-
tada en la filtima Sesi6n. Tiene la palabra el senior
Guevara.
SR. GUEVARA: Sr. President y Sres. Senadores: En
la Sesi6n del viernes iltimo, despubs de oir el elocuen-
te discurso de mi distinguido amigo y conmpafiero cl
Sr. Maza y Artola, hube de solicitar la palabra para
rebatir aquellos arguments que yo entendia no de-
bian dejarse en pie un solo instant. Por circunstan-
cias de todos conocidas no se prorrog6 aquella Sesi6n,
y como el sAbado hube de salir para Oriente, invitado
por el Ayuntamiento de Holguin para los grande
iestejos que alli se habian de celebrar, no pude asistir,
por falta material de tiempo, a la Sesi6n de anteayer.
de regresado hoy por la mariana, y aqui estoy en mi
puesto de honor, deseoso de corresponder, una vez mb,
al Sr. Maza y Artola, reconociendo que en la filtima
Sesi6n se condujo, en cuanto toca a sus relaciones con
el Senado, de la manera m6s perfectamente correct
y cordial.
Los puntos de .discrepancia entire el Sr. Maza y Ar-
tola y yo, en la cuesti6n que se debate, son verdadera-
mente fundamentals y parten del distinto concept
que de la loteria tenemos 61 y yo.
El Sr. Maza y Artola esta enamorado de grande
ideales, y les consagra toda su actividad y todo su ta-
lento, y luiere que todas las cosas se desenvuelvan en
la vida real de la misma manera que en la soledad de
su gabinete las concibe, las comprende, las siente y las
desea ver ejecutadas. Este es un gran defecto desde
el punto de vista de la realidad, porque generalmente
todos aquellos hombres que piensan desde una altura
elevada, sin ponerse en contact con el modo de ser de
c'ada uno y de cada pueblo, generalmente se equivo-
can al juzgar por los hechos externos.
La loteria para el Sr. Maza y Artola es una cosa
muy mala; para mi es una cosa excelente. Por quA?
Porque, es claro, que si se me dijera que sin la pasi6n
del juego seria mas virtuosa la humanidad, desde lue-
go, suscribiria esa opinion con much gusto; pero por-
que nos parezca nefanda, no por eso dejara de sub-
sistir el juego; y lo mismo que se juega en los momen-
tos actuales se jugard en los siglos venideros.
Cuando veo una de esas cosas de la que no puede
prescindirse porque son inherentes a la naturaleza hu-
mana-y por ello tienen que adolecer de todas las im-
perfecciones obras de esta naturaleza,-lo finico que
procuro es hacerlas lo menos malas possible en su des-
erivolvimento, es decir, busco lo que pudieramos Ilamar
la "normalidaid del vicio".
Por ejemplo, la loteria actual podrA tener grades
males, por aquello de que es juego; pero ah! sefiores
Senadores, es un gran beneficio, bien mirada, desde el
punto de vista de lo que pasaba anteriormente, cuando
no teniamos loteria: que se jugaba extraordinaria-
mente a la loteria lo mismo que hoy, con una agra-
vante: que se iban seis millones de pesos todos los
afios del pais y que boy se quedan entire nosotros, y
enttre nosotros se distribuyen y entire n'csotros cireulan.
De suerte que todas aquellas cosas que sucedian' en-
tonces, que dieron lugar a gravisimos males, han des-
aparecido totalmente; proscripta la loteria por las Le-









6' DIARIO DE 8ESIONES DEL SENADO


yes de nuestro pais, se daban aquellos casos conocidos
de que se vendieran billetes de loterias extranjeras y
billetes falsos de esas mismas loterias; lo cual era una
estafa de la que no podia quejarse nadie, porque no
aimparaba la Ley, ni al que compraba, ni al que ven-
dia, porque ambos incurrian en una misma penali-
dad, y, por lo tanto, habia que devorar en silencio
la burla de que se habia sido objeto. Casos de esta
clase se han repetido extraordinariamente; las emi-
siones de loterias extranjeras -en nuestro pais ha des-
aparecido completamente, y hoy, I qu6 pasa ? Que
juega a la loteria aquel que voluntariamente quiere
jugar, y que hay mAs o menos deseos de billetes se-
gfin sea mayor o menor el numero de aficionados a
la loteria; y cuando llega la zafra, como hay un ni-
mero inmenso de trabajadores espafioles en el campo
que esthn acostumbrados a jugar a la loteria desde
la hifiez y la conocen en su pais, entonces, natural-
mente, la demand de billetes es extraordinaria, y
se' cumple la conocida Ley econ6mica: que la oferta
y la demand determinan o justifican los precious.
Por tanto, podri ser, desde el punto de vista filo-
s6fico, desde el punto de vista social o moral en que
quiera considerarla el Sr. Maza y Artola, muy per-
judicial la loteria; seria un ideal que no existiese; tal
vez tenga raz6n el Sr. Maza y Artola; pero s6 que,
amparado o no el vicio, se jugaba extraordinaria-
mente en Cuba.
Estoy conforme con que se regule la loteria, por-
que con ello se han quitado muchas desvergiienzas
que antes habia, y se ha logrado obtener de un vicio
que tiene naturalmente este pais arraigado, la cos-
tumbre de jugar, un resultado beneficioso, para las
areas pfiblicas, en detrimento de los jugadores? No,
porque esos jugarian de cualquier manera; pero si
en beneficio de la colectivid'ad en general y con mu-
chisimas ventaj4s positivas, como lo sefialaba el sefioi
Berenguer, cuando trataba de que aplicar el impor-
te de los premios caducados a ciertas obras, que buerna
falta le hacen a nuestro pais.
Ahora bien, mi distinguido compafiero el Sr. Maza
y Artola, que tiene sensibilidad exquisite y gran faci-
lidad para decir todo aquello que quizas crea conve-
niente decir, recoge todo lo que a su lado llega, se hace
eco de aquellos intereses que se I' aproximan preci-
samente para mover su voluntad, excithndola y ha.
ci6ndole ciertas consideraciones, que pesan en su fni-
mo, sin que en muchos casos se d6 cabal cuenta, por
el inismo arranque novilisimo que le guia, de los m6-
viles que puedan tener aquellos que se le acercan para
hacerle ciertas y determinadas indicaciones. Asi, por
ejemplo, a una cosa que tiene su nombre propio, legi-
timo y correct, se le ha dado una denominaci6n ver-
daderamente. sorprendente, que ni esta de acuerdo con
la gramdtica ni con la 16gica, y asi de lo que debirai-
mos llamar temporeros de loteria, ha venido esta see-
ci6n de "botellas". No s6 qui6n ha sido el inventor,
pero tengo la seguridad que ni 6l mismo se explica lo
qile significa. 1 Por que a una cosa que es perfecta-
mente licita, porque' esta amparada por la Ley, se le
ha de denominar "botella" y presentarla como una
destnoralizaci6n y una desvergiienza? Porque aqui
hay una Ley de Loteria que autoriza hasta determi-
nado tanto por ciento, y el Sr. Maza y Artola, que
combati6 la Ley de Defensa Econ6mica en ocasi6n en
que yo no me encontraba present, pero que luego he
tenido el gusto, a' pesar de lo extraordinariamente
largo que fu el trabajo, de leer su discurso, Vabe que
se dej6 en un tres por ciento el tipo acordado para


personal; y el Ejecutivo se encuentra con que tiene
un nueve por ciento que le ha dejado, la Ley de De-
fensa Econ6mica para distribuirlo en personal. Eso es
lo que distribute el Ejecutivo, aquello que esta den-
tro de la Ley, sin que en lo absolute rebase la esfera de
acci6n que le marca esa Ley.
Ahora bien, I esos temporeros de loteria responded
a una necesidad sentida? Indudablemente que si. Y
digo, si dentro de la Ley se degenvuelve 6sto, si no es
mas que un personal temporero, que se tiene ahi como
se puede tener en otros Departamentos si, por ejem-
plo, hubiese margen para ello, como ocurre en todos
los paises del mundo, no es para que nos escandalice-
mos y pongamos el grito en el cielo. Lo que hay es
que muchos quieren vivir de eso que llama "botellas"
el Sr. Maza y Artola, y por lo visto, tienen aspiracio-
nes muy modestas; porque, por lo demas, no se con-
cibe que haya nadie que tenga su actividad encauzada
en cualquier sentido, que pretend obtener eso, cuan-
do sumamente miserable tiene, que ser la vida de aque-
llos que lo utilizan. Se concibe que un obrero quiera
dejar su trabajo para, sin esfuerzo, tener una de esas
"botellas" de setenta y cinco u ochenta pesos; pero
no se puede pensar que alguien que dedique su activi-
dad medianamente encauzada en cualquier manifes-
taci6n de la actividad, vaya a contentarse con treinta
o cuarenta pesos, que es el maximum que se puede
obtener.
Todo eso, francamente, son cosas que se dicen para,
producer efecto, para que luego las vista con el ropaje
de su elocuencia el Sr. Maza y Artola, y exponga a la
conciencia piblica lo que no tiene importancia de nin-
guna clase.
Los puestos de temporeros de loteria-por lo que yo
conozco, y conozco bastante el desenvolvimiento-son,
podemos decir, pa'ra auxiliar a determinados indivi-
duos, en atenci6n a sus actividades y servicios pres-
tados politicamente a su partido, y que no pueden
obtener puestos en la administraci6n pfiblica, senci-
llamente porque la administraci6n pfiblica no puede
cobijar absolutamente a todos aquellos que quisieran
vivir de ella. Este es el hecho real y positive, y no
basta venir con convencionalismos y subrayar el pr!-
blema ,sino decir las cosas como son: nuestras activi-
dades political se desenvuelven en la esperanza de ob-
tener algfin puesto pihblico. Aqui ha pasado-el perio-
do de los grandes ideales; aqui donde hemos llegado
al estado de cosas present, donde la bandera no s6lo
ondea en los edificios pfiblicos, sino en el coraz6n y
en el sentir de todos los cubanos, donde ha cesado ya
la lucha por la libertad, no hay problems del mafia-
na en ese terreno. Aqui no hay diferencias de par-
tido por cuestiones de principios. Lease el program
del partido liberal, ojiese el program del partido con-,
servador, y no habrA nadie que, sentkndose en los ban-
cos de enfrente, no pueda pasar a los nuestros; yo
ocupo un puesto entire los conservadores y puedo ocu-
par uno entire los liberals, sin que por eso claudique
de ninguno de mis principios.
Por lo tanto, I quB es lo que hay aqui ? Pues senci-
lamente el desenvolvimiento natural de un pueblo
pobre, que da sus primeros pasos, que tiene ciertas an-
gustias, que hay necesid.ad de fortalecerlo, que hay
necesidad de estimularlo y que cuando no se le pueda
estimular en una forma se hace auxilikndolo decoro-
samente en otra; porque lo que si seria inconcebible
es que aquello que autoriza la Ley en vez de distri-
buirse de la manera en que pueda prodcleir grande
bienes-y yo conozen ipfinidad de casos en que esos








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 7


nombramientos de temporeros son beneficiosos-fue-
ron a parar al bolsillo de alguien que no debia benefi-
ciarse con ellos; eso si no tiene justificaci6n.
S6 que de todas las cosas malas cuando hay buen
deseo se puede obtener provecho, y de muchas cosas
buenas no se obtiene ninguno cuando'la aplicaci6n de
la actividad no va encaminada en un sentido practice
que haga viable cosas que se siente y se piensan bien,
pero que tropiezan con dificultades en la practice
Tengo en mi un ejemplo, que no olvidar6 nunca. Des-
de que cursa en las aulas universitarias de la Cen-
tral de Madrid, como yo, francamente, no he sido vir-
tuoso como lo es el Sr. Maza y Artola-y conste que
tengo gran admiraci6n por los que son virtuosos- -
muchas veces en vez de cumplir con aquello que debia
ser mi obligaci6n, la asistencia al .aula, y consagrarle
mi actividad hacia aquello a que me dedicaba, me
marchaba a "hacer novillos", como vulgarmente se
dice eri Madrid, y a asistir a ciertos lugares no muy
en consonancia con las virtudes. Y sabia que el Go-
bernador Civil de la provincia de Madrid era un hom-
bre que, a querer, podia hacerse grandemente pode-
roso, en el sentido econ6mico, porque habia dos ren-
--glones, la higiene y el juego, que libremente tribu-
taban en la forma que queria el Gobernador Civil de
la provincia, y que daban cantidades verdaderamente
fabulosas.
El problema de la "higiene" ya hemos visto como
lo ha tratado el gobierno del General Menocal, echan-
do abajo la zona de tolerancia que, realmente, es algo
que no debe subsistir en ninguna parte; ya sabiamos
c6mo se calificaba esa zona de tolerancia, que era un
bald6n para el pais, pues de la misma manera se ex-
plotaba en otra 6poca el juego, que no estaba regla-
mentado, y van comprendiendo los paises civilizados
que es preferible reglamentarlo-ya que no se puede
acabar completamente con 61-con objeto de que no
cause ninguna desgracia mayor. Entonees tambien
habia la costumbre de que cualquiera, llamindose
agent de la autoridad, explotaba el vicio en la forma
que tuviera por convenient. Y hubo grandes debates
en el Congreso Espafiol, donde habia jugadores, como,
por ejemplo, el c6lebre Conde Xiquena, que era un
jugador empedernido, y sin embargo, cuando fu6 Go-
bernador de Madrid logr6 terminar con el juego, y
fu6 la finica vez en que no se jugaba; logrAndolo un
hombre que poseia una gran fortune y que la dej6
sobre el tapete verde; es decir, que un jugador em-
pedernido fu6 el que puso coto a aquello que se cali-
ficaba de desvergiienza social.
Hubo un Gobernador de Madrid, que despu6s ha
dejado nombre imperecedero, D. Alberto Aguilerap
Velazco, que dijo: "Aqui tribute la higiene, aqui tri-
buta el juego. Ambas cosas no pueden extirparse; son
males que han de seguir. Pues vamos a obtener un
resultado positive." Y quB hizo? Dedicar a la cari-
dad aquello que era el product del vicio, dando por
resultado lo que hoy se llama "Asilo de Santa Cris-
tina", donde se le levant una estatua, Asilo que, si-
tuado en los alrededores de la Moneloa y en uno de
sus lugares mks frondosos, van a admirarlo todos los
turistas que por Madrid circulan. Y. I qu6 es aquello ?
Aquello es el product de la caridad, de la caridad
de un hombre digno, de un hombre honrado, de un
hombre generoso que de una miseria social ha obtenido
grades ventajas para el desenvolvimiento de la nifiez
desvalida y de los ancianos desamparados.
Vea, pues, el Sr. Maza y Artola c6mo de cosa tan
mala se pudo hacer una cosa buena. Y conste que


exagero la nota porque hoy, mi espiritu se encuentre
confortado despu6s de ese hermoso especthculo que
he visto en la ciudad de Holguin, donde se ha vivido
una vida completamente distinta de la de la capital,
alli donde los elocuentes tribunos Sanguily, Zayas y
Betancourt Manduley, cada uno en un sitio diferente
y en mAomentos distintos han producido tres grandes
oraciones de esas que levantan el espiritu y confortan
el fnimo; y porque aqui mismo, no hace much, nues-
tro elocuente amigo el Sr. Bustamante, terciando con
la brillantez insuperable que le caracteriza en el de-
bate del Jurado, nos hacia elevar el pensamiento y
tener confianza y esperanza en el progress de Cuba.
Porque, Sres. Senadores, esas notas pesimistas no
nos deben alarmar, no hay que compararnos con otros
pueblos; porque bien decia el Sr. Bustamante que no
hay una repfiblica en todo el continent americano que
se vaya desenvolviendo con. el progress, con el ade-
lanto, con el entusiasmo y con la rapidez con que se
esti desenvolviendo nuestra modern Repuiblica. Y
a qu6 es debido eso? Pura y simplemente a que las
cosas no son tales, como se pintan aqui. Esas notas son
completamente exdgeradas, en que a veces un hombre
tan patriota, tan talentoso y tan bien intencionado
como el Sr. Maza y Artola, puede incurrir, por oir
ciertos rumors. Es algo que lamento precisamente por
el gran respeto que siempre me ha merecido, y porquc
reconozco el talent del Sr. Maza y Artola y sus em-
pefios en defense de todo aquello que estima just.
Hace tempo, en una tarde memorable para el senior
Maza y Artola, veia yo cierto grupo que se aproximaba
a 61, y si me hubiera propuesto hacer el papel de agua-
fiestas habria dicho al Sr. Maza y Artola: Mire usted,
mi querido compafiero, 6ste y 6ste que usted ve, aqui
que charlan tanto, son cesantes temporeros de loteria,
que estfn completamente indignados porque no los
nan repuesto todavia. Podria sefialarlos con nombres
y apellido, porque los conozco perfectamente, no s6lo
yo, sino algunos compafieros del Senado, parte de loq
cuales los cuentan como correligionarios entusiastas.
, QuB es eso ? Pues pura y simplemente lo que dijo el
Sr. Maza y Artola: que todo el mundo quiere tomar
participaci6n en el festin de los destinos pfiblicos, y
no hay para todos. Y por qu6 no hay para todos?
Pues precisamente mi querido Sr. Maza y Artola, por
algo que pone muy ,alto la personalidad del Presidente
de la Repiblica. Que los empleados liberals se marn-
tengan en aquellos puestos donde estin amparados.
por una Ley, eso es cosa que no honra a nadie, porque
el cumplimiento de una Ley es algo obligatorio: no
es mas que aquello que debe hacerse. Pero i ah! ya que
el'Sr. Maza y Artola es tan curioso, vaya a los cen-
tros administrativos, ojee las listas del personal tem-
porero y yea en que proporci6n estin los conserva-
dores y liberals: alli no se habla de '.'botellas", alli
se habla de personal temporero, que es su verdadera
denominaci6n. Recuerdo que en una ocasi6n que en,
loteria hubo alguien que di6 la orden de que se incor-
poraran los temporeros, materialmente no se podia
andar por aquellas oficinas, porque era tal el nfimero
de ellos que no habia donde colocarlos. Eso no era
en nuestra administraci6n. Resultaba que no podian
estar alli porque no cabian, y ademis porque no tenian
ocupaci6n que darles.
Si el General Menocal no fuera tan bondadoso como
es, que todo aquel que llega a pedirle un auxilio so
lo da, no se podrian facilitar esos auxilios en forma
generosa y altruista, para el desenvolvimiento de la
educaci6n popular, porque se ayuda a uno que esta








8 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


estudiando, hombre moral y laborioso; a un plancha-
dor, que no abandon su taller, pero que pide auxilio
para un hijd suyo a fin de que pueda terminar su
carrera; y a otro modesto ebanista, que tampoco su
profesi6n le permit desenvolverse para terminar l.a
educaci6n de su hijo. En ese caso estAn muchisimos:
algin anciano que materialmente no tiene medics de
buscar la subsistencia, acude a pedir un modestisimo
auxilio, llamemosle asi, dentro de aquel margen. Ese
auyilio, Sr. Maza y Artola, asi dado, no es una ma-
nera de administrar mal ni dilapidar los intereses del
pais: eso es devolver al pueblo lo que del pueblo viene;
porque la loteria es un tribute que el pueblo da es-
pontaneamente, y esto en vez de ser censurable, es
digno de loa. Lo censurable seria que todo eso no tu-
viera esa distribuci6n y pudi6ramos' imaginar una
forma que no me atrevo a calificar.
Es mAs, sintikndose alarmado el Sr. Maza y Artola,
nos decia aqui el otro dia que en Cuba "no habia tri-
bunales de justicia, que no habia seguridad personal,
que aqui no podria pasar absolutamente nada porque
tod'o lo tenia minado el Poder Ejecutivo con la corrup-
tora "botella" y, en efecto, nos citaba hasta casos de
jornadas electorales donde la "botella", seguin 61, ha-
bia actuado de manera extraordinaria; y yo lo oia
con el gusto de siempre, y pensaba: "; Cuhn distant
de la realidad vive el Sr. Maza y Artola!" Ejemplos
tenemos en las elecciones pasadas: es pfiblico y no-
torio que en la provincia de Pinar del Rio se auxilia.
ron dos candidates liberals de una manera extraor-
dinaria y que se les facility cuantos medios tuvo el
Ejecutivo para que pudieran obtener el triunfo, y.
en efecto, ninguno de los candidates ha llegado a sen-
tarse en la Camara de Representantes. Nada menos
que en una provincia como Camagiiey surge un her-
mano del propio Sr. President de la Repfiblica, que
aspiraba a ser compafiero de nosotros, y es de suponer,
scglin ese criterio, que no le faltaran medios ni le es-
casearan elements con que luchar;_y, sin embargo,
aquel hermano del Sr..Presidente de la Repfiblica no
esta aqui entire nosotros y esta su contrincante el se-
fior Alcides Betancourt, que no poseia ninguno de esos
medios, ni ninguno de esos otros que se ponen a con-
tribuci6n, en su favor.
Hace poco, reunida la Asamblea Nacional del Par-
tido Conservador para postular al Presidente para el
pr6ximo cuatrenio, quB sucedi6 ? No lo sabe el senior
Maza y Artola? No sabe quienes componian aquel
nicleo inmenso que, respetando la figure del General
Menocal, no obstante entendian que no era convenient
la reelecci6n? Pues habia entire ellos diez y siete fun-
cionarios piiblicos, los cuales ahi estan, y no hay uno
solo que diga que sobre 61 se hizo presi6n, ni arin si-
quiera una indicaci6n para que emitiera el voto en
determinado sentido. I Quienes decidieron la elceci6n
Precisamente esos que se llaman autoridades en la
intelectualidad, que tienen posici6n desahogada, ban-
queros, ricos y poderosos, que no necesitan de "bote-
llas", sobre los que no puede recaer esa sospecha:
ellos decidieron la reelecci6n a favor del General Me
nocal.
Vea, pues, el Sr. Maza y Artola que hasta ahora,
por lo menos, no se ha sentido eso que 1 llama "in-
fluencia o acci6n perniciosa" de la "botella". Me en-
cuentro en la vida p-iblica y no he visto sus defects;
no tropiezo con ello; y es natural que no se yea, por-
que el General Menocal no puede prestarse a que tras
un auxilio de esa indole se vejase a aquel que lo reci-
biere; en primer lugar, porque creo que el caricter


general del pais, debemos conocerlo todos: nosotros
podremos hacer un servicio a uno o a veinte cubanos
en el sentido de que le prestemos nuestro apoyo y
nuestra cooperaci6n, bien porque nosotros lo veamos
inucho en la vida pfiblica, bien porque nos compadez-
eamos de su situaci6n; pero si a cambio de eso hay
algo que haga sonrojar, algo que lo humille, ese no
acepta dadivas por insignificantes que sean, porque
casualmente por su altivez se ha distinguido siempre
eI pueblo de Cuba. Aqui lo que hay, Sr. Maza y Ar-
tola, en las altas cimas de la administraci6n, es un
nombre personalmente honradisimo, ineapaz de lucrar
con la cosa'pdblica, que esta muy por encima, no de
cosas que el Sr. Maza y Artola dijera, pero si de cosas
que se aprovechan, dhndoles una proporci6n.inusitada
y completamente refiida con la realidad. El Presidente
Je la Repiiblica administra los fondos del Tesoro den-
tro de la Ley, y esas fluctuaciones de las cuales habla-
ba el Sr. Maza y Artola con much raz6n el otro dia,
de que el personal temporero unas veces subsistia y
.otras no, depend de qile, naturalmente, como hay un
margen dentro de la Ley, en determinados periods
se extralimitaa los encargados de distribuirlo, y natu-
ralmente, tiene que venir un period de reposo para
que se normalice la situaci6n. No obedece ello a un
capricho, por el cual el Sr.X. se ha quedado sin ese
auxilio, o el otro no puede continuar sus studios, o la
pobre viuda ya no puede llevar un pedazo de pan' a
su hogar, es todo lo contrario: es el deseo de querer
servir a tanta gente, a politicos y a no politicos; pero
los politicos, eon perfect derecho, puesto que si lu-
chan y se sacrifican y se esfuerzan para ayudar a los
demms, just (s que cuando los demas esta~ en la al-
tura no se prescinda de ellos, porque realmente todo
el que se proponga ser ingrato e indiferente con sus
amigos, ese no puede prosperar en la vida piublica de
nuestro pais, porque esos amigos le vuelven la espalda.
Eso no tiene nada.de pecaminoso. El'hombre que pone
su voluntad y su trabajo y su esfuerzo en el sentido
que tenga por convenient, es natural que aspire, den-
tro de los medios racionales, a que se le auxilie de al-
guna manera, a que se le ayude, a que se le aliente, a
que no se le desdefie. Esto yo no se si es bueno o malo,
mi querido compafiero Sr. Maza y Artola, no gusto d.
adjetitos ni voy a colocar epitetos ni a favor ni en
contra. Este es el hecho, tal como se produce, tal como
se da constantemente en la vida diaria. Puede haber
algfin caso como el que sefialaba el Sr. Maza y Artola,
diciendo que lo habia presenciado; desde el moment
en que el Sr. Maza y Artola dice, como cualquiera
otro de mis compafieros, '"sto lo he presenciado yo'',
" sto lo he observado yo, eso para mi es articulo de fe.
Lo finico que lamento es que el Sr. Maza y Artola no
hubiese acudido en aquel moment a quien debi6
acudir para exponerle lo que sucedia, con toda la fuer-
za de su prestigio.
No puede tampoeo buscarse una generalizaci6n, .por-
que hay temporeros en determina.dos Departamentos
que cobran dentro de un capitulo perfectamente le-
gal; ya esto se ha generalizado, se ha extendido y en
otros Departamentos que no tienen ese mismo margen
tambi6n se da el mismo caso y se produce la desver-
guienza que sefialaba el Sr. Maza y Artola de que en
una cuadrilla donde aparecian doce trabajadores tra-
bajaban solamente seis, y al preguntarles a los obre-
ros por qu6 era eso, contestaron que era porque lcs
jefes no tiabajaban. Esto no puedo ponerlo en duda,
puede haber alglin caso de que el Sr. Mhza y Artola
tenga conocimiento, de que alguien, que no necesita









DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 9


un auxilio, lo tenga; pero precisamente esas excep-
ciones sirven siempre papa confirmar la regla general.
Eso es lo que conozco, lo que esta a mi alcance, I(
que he palpado; porque suelo informarme, no para
exponerlas, porque como no tengo las condiciones del
Sr. Maza y Artola ni el gran deseo de exponer aquellas
cosas en una forma en que, como pensadas y sentidas
por mi, serian defectuosamente dichas, a mis de que
mi falta de autoridad para ello no me permitiria decir
bien aquellas cosas de que tuviera conocimiento; pero
si las puedo poner al alcance de todas aquellas perso-
nos que tuvieran noticias de aquellos rumors, que, se-
gun entiendo, no esten en consonancia ni con el deseo
ni con el desenvolvimiento general de hechos de esta
naturaleza.
Digo esto, en descargo de aquellas cosas que decir
el Sr. Maza y Artola, de que aqui no habia seguridad
pfiblica, de que aqui, los ciudadanos, desaparecian sin
saber c6mo y- hasta que era inductor el Gobierno; y
mas dijo el Sr. Maza y Artola: que los tribunales de
justicia no hacen aqui justicia por estas y otras razo-
nes.-Dejo eso apart, porque es una apreciaci6n, muy
respectable, del Sr. Maza y Artola, aunque a mi enten-
der equivocada, porque no s6 que aqui pase nada de
eso, y veo que vivimos con el mis amplio regimen de
libertad; que el General Menocal, verdaderamente
equilibrado y extraordinariamente liberal, ha visto on
el seno de su Gobierno c6mo le ha disputado la alta
magistratura del pais uno de .sus propios secretarios
y no s61o no ha procedido mal contra el secretario,
sino que no ha tenido un gesto ni un ademAn para
mortificarlo, al contrario, lo ha colmado de todo gS-
nero de cortesias; y todos nosotros sabemos o debemos
saberlo de que manera este period presidential ha
venido distribuyendo los destinos pfiblicos, inspirado
el General Menocal -en su convencimiento de que 61
es un Presidente para todos los cubanos y no exclu-
sivamente para la rama del partido que esti en el
poder; cosa que en determinados moments nos ha laa.-
timado. Porque sea bueno o malo el pecado, declare
que lo he cometido; me he quejado en determinado.
moments porque veia que para ciertos cargos se hacia.
mis caso, en puestos"adminstrativos, de liberals, qne
de los propios miembros del partido. Esto prueba la
manera con que ha gobernado y se ha desenvuelto et
Gobierno del General Menocal; y un gobierno que
procede de esta manera, no puede tildArsele de tirani-
co, cuando sus actos estin poniendo de relieve que el
General Menocal es un hombre completamente ecuini-
me, perfectamente equilibrado y que no distingue er-
tre conservadores y liberals, para que unos y otros,
dentro de los medios, legales, todos disfruten de los
aproveehamientos de la cosa pfiblica, de lo que esta
muy necesitado el pueblo cubano.
Otro punto voy a tener el honor de refutar al senior
Maza y Artola, relacionado con su Proyecto de Ley
sobre la loteria, para que vea que son razones funda-
mentales las que tengo para oponerme a su Proyeeto
de Ley. Cuando se estableci6 la loteria lucharon dos
tendencies en el Congreso: una, que tuve el honor de
personificar en la Chmara, y otra que personific6 en el
Senado el Sr. Morfia Delgado. Yo era partidario de
que las colecturias se distribuyeran pura y simple-
mente entire aquellos hombres de capital que quisieran
arriesgar su dinero en ese negocio y que fueran una
garantia para el Estado. El criterio del Sr. Morfia
Delgado era que ho se debia hacer eso, que eso no do-
bia servir para que unos cuantos caballeros adiner.-
dos se enriquecieran; eino que debia ser el inedio de


que llegara al pueblo en la mejor forma y alcanzara
el beneficio a todos. En la primitive Ley, como record
darfn los Sres. Senadores, hacia falta diez mil pesos de
fianza -en metklico, no se decia en valores, sino en
metAlico, para garantizar al collector, etc., etc. Ha ve-
nid6 el desenvolvimiento, y el Sr. Maza y Artola, que-
riendo dar una nota simpktica, y dAndola, induda.ble-
mente, desde su punto de vista, que es el de halagar
ciertos sentimientos, cosa sumamente agradable, aboga
por otra forma; pero desde el punto de vista de velar
por los intereses de la Renta, es perjudicial. Le dirira
al Sr. Maza y Artola que respect a la reducci6n del
personal temporero, en eso de ninguna manera podre-
mos estar de acuerdo, porque estaria de acuerdo con
el Sr. Maza y Artola en reducir el personal temporero
de este departamento el dia en que hubiere un Ejecn-
tivo respect al cual se me probara, que o1, personal-
mente, lucraba con esos fondos; pero mientras hubiese
un Ejecutivo honorable, digno, que no lucrara con
ellos, sino que finica y exclusivamente los empleara
para ciertos fines de caridad, nombrando a gentes ne-
cesitadas, como se que se esta haciendo, desde ese mo-
mento no seria yo quien censurara o encontrase mal
las atribuciones del Ejecutiv.o. Nosotros aqui delibera-
mos, dictamos Leyes; pero fuera del contact politico
que tenemos, no estamos obligados, como esta el Eje-
cutivo, a responder a las necesidades del pais, ni a
aquello que las exigencias demandan y a los miles que
vienen a pedir y a solicitar todo del Gobierno.
En cuanto a peticiones, yo, por ejemplo. he visto
en una Secretaria de Despacho, han pasado por mi
vista, mil cuatrocientas cartas solicitando estos servi-
cios, desde los mis encopetados, en todos los 6rdenes,
hasta los mAs modestos; y cuando eso se produce s6lo
en un departamento del Estado, y con determinado
personal, discurra el Sr. Maza y Artola a que nfimero
no ascenderh en todos los demas, a donde acudirhn los
que por todos los medios traten de obtener alguna ven-
taja, no para ellos, sino para prestar algfin servicio a
determinada persona que lo necesita, solamente para
auxiliarla en alguna de sus necesidades. Mientras haya
un Ejecutivo serio, yo no me prestar6 jams, aunque
fuese liberal su Presidente. a dar mi voto para que se
mermen sus atribuciones. Y si asi lo haria siendo un
President liberal, c6mo quiere el Sr. Maza y Artola
que tratdndose del General Menocal, por el cual he
luchado, a quien admiro y aprecio en todo lo que vale
y estimo extraordinariamente, vaya yo a concurrir
para darle un voto de censura, diciendole: "Tui eres
un dilapidador de los fondos pfiblicos; tu, que no in-
terpretas la Ley, no es possible que sigas administran-
do eso, y yo, Congreso, te mermo esas facultades y,
por consiguiente, hemos terminado." Eso no lo haria
con un Presidente liberal, si fuese honorable, y much
menos lo hare con un Presidente que ha contribuido
mi partido a Ilevarlo a la alta cima del Estado.
En cuanto a otro punto, tiene un grave defecto el
Proyecto del Sr. Maza y Artola, por lo impracticable
de esa distribuci6n de las colectur.as en tales o cuales
condiciones. Yo le diria al Sr. Maza y Artola: Y
cuando Vd. haya distribuido las colecturias asi, en ee-
neral, quienes son los que van a la Renta a pagar los
billetes?" No para personas que est6n en la indigen-
cia, para personas medianamente acomodadas, bastan-
te bien acomodadas, seria un problema que fueran
ellas a extraer directamente los billetes de la Rent,
porque, acaso, no dispusieran de los medios adecuados
v porque la Renta no esta para que le digan: "Dame
los billetes que ya te los pagar6 cuando mejore de










10 _li DIRT DE- SESION. DEL SEN.i D


posici6n", sino que es necesario pagarlos al extraerlos;
no basta la sola presentaci6n del "cargareme", segfun
los llama el Sr. Maza y Artola; hay oque qbonarlos y
para abonarlos es necesario dinero y el que no tiene
dinero no puede ir a sacar los billetes por muchas co-
lecturias que tenga y por muchas facilidades quie se
le den. Y entonces, qu6 pasaria? Que la Renta, que
viene rindiendo resultados postivos para el Erario des-
de que gobierna 1a administration actual, no se con-
servaria, la Renta vendria abajo. iMejor!, dir el.
Sr. Maza y Artola; pero no dir6 yo lo mismo, al con-
trario: Volverian los tiempos pasados y se jugaria de
nuevo clandestinamente a la loteria y se reproducirian
todos los abusos que en otra 6poca se produjeron coimo
una consecuencia 16gica de star prohibido el juego de
lqteria; porque aqui lo hemos visto; aqui se sabe eu
qu6 forma se jugaba a los gallos en la 4poca del venoe-
rable Don Tomis Estrada Palma, en la cual estaban
prohibidos. No soy aficionado a la rifia de gallos, a las
lidias, como -dicen ahora, a las peleas de gallos, como
se deeia antes y lo he dicho siempre; pero las he visto
algunas veces, y puedo asegurir al Sr. Maza y Artola
que desde que la Ley las ha saneionado, se ve much
seriedad en ellas y tambi6n puedo asegurarle-y ese
es un dato que podria hacerse extensive a esta cues-
ti6r--que ha dism'inuido la afici6n por las peleas, de
gallons desde el moment que se legalizaron. Cuando
estaban prohibidas, cuando se cometia un pecado, en-
tonces-habia mas deseo de pelear gallos que einla ac-
tualidad.
Recuerdo escenas pasando por aquellos montes de
Oriented, donde a quinientos u ochocientos metros apar-
tados del camino real y buscando los recovecbs mis
intrincados de la manigua, se estaban peleando gallons,
lo que esta'ba prohibido, porque no se podia jugar. Y
se que-desde que se autorizaron las peleas, desde que'
pe reglamentaron, desde que fueron amparadas por' la
Ley y no hubo peligro en jugarlos, tenga la seguridad
el' Sr. Maza y Artola de -que ha disminuido notable-
mente el ndmero de sus aficionados. .
La loteria es una cuesti6n voluntaria, y hay perso-
nas, como el Sr. Maza y Artola, segfin 61 mismo decla-
ra, que no juegan. jamfs a la loteria, ni consienten
que nadie de su familiar juegue, y que si alguna vez
han jugado es porque alguien le ha regalado el bille-
te y que le parecia un acto de descortesia no acep-
tarlo. Pero le digo, por el contrario al Sr. Maza y
Artola que desde que yo estaba en.los Escolapios de
Guanabacoa constantemente jugaba a la loteria. Y
sabe lo que me pas6 cuando, ya hombre, volvi otra vez
a mi pais y vi el desenvolvimiento de la Repiblica ?
Que no me cabia en 1a cabeza, porque eso de la moral
es un estado realmente que, se produce mks por la
fuerza de la costumbre; no me entraba que aquello
que tenia por licito en mi juventud fuera una-cosa
delictuosa e inmoral, cuando se habia venido realizan-
do constantemente sin detrimento de la conciencia y
sin protest de nadie. Y, francamente, esto es lo que Ie
pasa a los demis. Hoy sigo jugando a la loteria, y me
alegro de que est6 permitida, porque no falto a la
Ley; que si se prohibiera la loteria seguiria jugando
en la forma que pudiera, porque por eso mismo nr
habria de adquirir naturaleza distinta a la que tengo.
Por otra part, esos tres millones seiscientos mil
pesos, buena falta nos hacen en los ingresos, y esta
es raz6n de gran peso; nadie podrk negarmelo.
Fijense en este otro punto; que trataba el Sr. Maza
y Artola: Aqui hay el.intermediario, que, nathral-
mente, trata de ac.aear. alguna utilidad a su dinero;


porque, deipu6s de todo, si la Renta produce o no,
eso para 61 no debe ser un: problema primordial; el
problema para 61 debe ser que su dinero, relacionado
con ese negocio, le produzea un tanto por cidnto. Pero
vienen los de "segunda mano", aquellos que quieren
ganar al "detail", y se da el siguiente easo, que el
Sr. Maza y, Artola no lo sabe porque no juega, pero
yo, que juego, si lo s6: que despu6s que ha terminado
la zafra y se venden los billetes por esos que llamamos
,spgeculado es de los billetes, que los ban torado con
ta prima del tres por ciento que da la Ley, como la
noblaci6n de Cuba, la inmensa mayoria no es la que
juega a la loteria, porque generalmente el guajiro no
es aficionado a ella, sino precisamente los trabajadores
eApafioles, esos trescientos o cuatrocientos mil hombres
-on los que juegan constantemente, tan pronto desapa-
recen esos trabajadores espafoles, pues naturalmente
la delimada baja y, por consiguiente, la oferta se re-
;iente. 1 Y qu6 pasa entonces ? Que cuando voy a com-
prar el billete a ese intermediario, que se lo ban dado
con el tres o cinco por ciento de rebaja, me lo rebaja
a mi? no lo crea el Sr. Maza y Artola. Si puede me lo
vende a veinte y cineo,-veinte y seis o veinte y-siete:
no me dice: "t6melo a peseta, porque yo voy ganando
el margen que da la Ley. Y, es natural: si el Sr. Ma-
za y Artola me dijera mafiana, vamos a hacer una
Ley con el objeto de suprimir las colecturias, resulta-
ria una cosa: que yo, y todo el que juegue, cuando
comprara un billete pagaria una cantidad enorme.
?,Eso, a quin beneficiaria Al intermediario, que no
.hace mas que comprar quando le conviene y vender
cuando es bien remunerado su esfuerzo, y con .esto Pl
Renta se 'perjudicaria porque si en la actualidad la
Renta vende todo cuanto produce, lo mismo en fas bue-
nas que en las malas focas, en el otro caso, la recau-
daci6n de loteria, en vez de.ser de tres millones seis-
cientds mil pesos, es probable que no fiere mas que
de trescientos o cuatroeientos mil pesos. & Qu6 gran
ventaja se habria obtenido? No veo absolutamente nin-
guna. Poroue hay que ver, recorriendo por ahi la
Isla, la series de personas que viven de la loteria, unos
,como intermediaries, otios como colectores. En cuanto
' los intermediarios, realmente"en algunos casos no
esta muy justificada su existencia, porque cuando se
ve a un hombre de cierta edad, a un anciano, o a un
invalido, vendiendo billetes, se le compra y hasta ye
le da mas, porque es digno de la ceonmiseraci6n pibli-
ca; pero cuando se ven hombres dedicados a la venta
ie billetes que por su fortaleza pudieran star dedica-
dos a otra cosa, no encuentro nunca justificada la ra-
z6n del intermediario, porque creo que esa es una for-
ma de la vagancia; y esos son, pre6isamente, los que
desean obtener mayors rendimj~ntos sobre aquellos
que habitualmente obtienen con sus ocupaciones; esos
son los que quieren obtener mayor lucro, no quieren
hacer nada y ganar much. La mujer que no puede
consagrarse a ciertas labores, los hombres ancianos,
"on los que deben dedicarse a la venta de billetes. Los
nifios, nunca. Eso deberia star prohibido por la Ley,
ifara que en ningin moment y, sobre todo, a las horas
d clase, se les vea vendiendo billetes; sobre eso si.de-
biera legislarse. Pero prescindir del'ingreso de la Ren-
tade Loteria, como habla el Proyecto. de Ley del
Sr. Maza y Artola o 'distribuir todas 'as colecturias de
la ReDuiblica en tal forma que precisamente por la in-
dole de los que ]as recibieran no tendrian manera de
haeerlas efectivas, ni siquiera de sacar los billetes.
porque careceria de dinero para ello, eso serial lo mis-
mo que no obtener beneficio para aquellos que quie-


DIARIO Dt~ SESION-PS DEL SEXADOO


10








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 11

ren.beneficiar agotando indirectamente una fuente de que tengamos la lealtad de estrecharnos la mano, y
ingresos para la Naci6n, como es la Renta de Loteria. que sea verdad que nos la estrechamos con afecto, el
Asi es seneillamente, Sr. Maza y Artola, como yo (tia que aprendamos a no seguir "'engaiando al Capi-
veo este asunto. & No lo veo bien ? & Lo veo mal? i Quien tan General", ese dia habremos dado un gran paso de
lo sabe, Sr. Maza y Artola! advance en el sentido de la consolidaci6n de nuestra
DespuBs de todo, en el desenvolvimiento de, las ins- tierra. Porque me admiro de que hombres, que los con-
tituciones aprenden much las generaciones que vie- cidero amigos por el frato social, ei cuanto se separan
nen; los que estamos dentro de un medio no solemos unos de otros les oigo decir cosas que no se dicen del
ver todo el problema, y hasta de ese mismo gran movi- mayor de los enemigos. Y eso, sefiores, es una farsa de
miento que est6 tomando nuestro pais no nos damos .la que debemos despojarnos; debemos ser sinceros, y
cuenta precisamente por estar girando dentro de li cuando no sintamos admiraci6n.por un hombre, calle-
6obita en que se estfn desenvolviendo todos estos acon- mos; pero no empleemos la maledicencia, que es lo
tecimientos. Asi, pues, creame el Sr. Maza y Artola, 'inico que se esgrime desde Maisi a San Antonio, sefia-
que no existe el deseo de contrariarlo, ni de hacerle lando a to-do el mundo, lo mismo al mis inmaculado
la oposici6n, sino de mantener la Renta porque la que al menos honorable. No soy, en esto, de los que me
creemos convenient; el de hacer justicia a quien ho- iefiendo po.r mi, y no ahora, que voy siendo viejo,
nor merece, porque se conduce escrupulosameAte y desgraciadamente para mi, sino siempre, he tenido por
dignamente y no es acreedor a ninguna censura; de- norma obrar como debieran hacerlo todos, satisfacien-
seo s6lo restablecer los hechos y la virtualidad de los do mi conciencia, no buscando jams el aplauso ni so-
mismos. Y no trato de hacer comparaciones, no es mi licithindolo de nadie para que me aliente en ninguna
*Lnimo tal cosa, pero si es bueno que al Sr. Maza y empresa, porque auado entiendo que debo hacer un'a-
Artola, que tantas cosas le dicen, se le manifieste que cosa, tengo acometividad y arrests para lograr aquello
cuando habia ochocientas colecturias, se repartian cua- .que crea bueno, y desprecio profundamente los ladri-
tro billetes y medio a cada una, y hoy, que hay mil (les que a mi paso se escuchen. Hago siempre lo que
trescientas, se distribuyen todos los billetes entire ellas, creo que debo hacer, y contra los que me puedan ca-
y no tocan ni a cuatro billetes. Esos son datos que lumniar sin conocerme, apelo, para que 'juzguen mis
;deben darle al Sr. Maza y Artola para que pueda apre- hechos, a aquellos que me conocen y me tratan.
ciar la.pulcritud de una administraci6n. SR. MAZA Y ARTcLA: Tengo que rectificar al senior
Siento, como conservador, que el Sr. Maza y Artola Guevara, y como va a dar la hora reglamentaria, creo
sea el llamado constantemente a dar la nota extraor- que podriamos suspender la Sesi6n, a menos que el
dinariamente aguda, que sirve puramente de regocijo 6enado estU dispuesto a oirme para dejar vbtado este
al campo liberal. Aqui, en el Senado, lo ve el senior asunto.
Maza'y Artola, 61 es el encargado de hacer la oposi- SR. PRESIDENTE (SANCHEZ AGRAMONTE) : El sefnor
ci6n; no necesitan los liberales-decir absolutamente Maza y Artola pide que se suspend la discusi6n de
nada, porque much mks de lo que ellos pudieran decir este asunto hasta la pr6xima Sesi6n, continuindlose
y pensar, lo piensa y dice en alta voz mi distinguido la discusi6n de la Orden del Dia. &Lo aprueba asi el
compafiero y correligionario. Senado?
No hace pocas horas circulaba en un tren de aqui
al extreme Oriente, y en aquel tren se hablaba del (Sehales afirmativas).
Sr. Maza y Artola, haciendo justicia, desde luego, a Aprobado.
su talent y a sus condiciones; pero habria dado algo
p0rque el Sr. Maza y Artola hubiese ido en el depar- Corresponde la discusi6n del asunto siguiente de la
tamento mio, donde a merced del viento favorable, Orden del Dia.
me llegaba por la ventanilla, todo lo que se hablaba
en el departamento del lado. Con qu6 regocijo se (El Oficial de Secretaria, leyendo):
comentaba ciertas actitudes del Sr. MVaza Artola, di- !L SENADO:
ciendose que les hacia perfectamente el juego, que si-
guieran las cosas asi, que asi iban bien! Por lo demfs, Por vez primera se ofrece a la consideraci6n del
ya sea en esta Ley o en eualquiera otra que present, )ueblo cubano el caso de que el Sr. President de la
tenga la seguridad el Sr. Maza y Artola de que lo depfiblica, en Mensaje tan sincere como generoso, soli-
finico que he de pedirle es que al presentarla y defen- 'ite del Congreso, a la mayor brevedad possible, un
derla, no lo haga en una forma que pueda herir aque- nredito de cien mil pesos, que debera ser incluido
llo que nosotros estimamos en much; porque no digo inualmente en los Presupuestos Generales del Estado,
yo tratandose del Sr. Maza y Artola, sino do hombres Iaon el fin de socorrer a gran nimero de compatriots
muchisimo m6s modestos que yo, siempre oigo a todo rnutilados y dqsvalidos que se sacrificaron por la li-
el'mundo con verdadero !nter6s; respeto la opinion Jertad e independencia de la patria y que se encuen-
de todo el mundo. Estoy firmemente convencido de *:ran imposibilitados de obtener el sustento necesario
que la mejor intenci6n es la que.preside las acciones )ara la vida.
del Sr. Maza y Artola; goy el primero en proclamarlo Esa iniciativa del primer Magistrado de la Repfi-
aqui, y lo proclamo y lo digo en todas parties; porque 'lica ha de encontrar seguramente acogida favorable
si no lo pensara, si creyera que el Sr. Maza y Artola nitre todas las classes que integran la sociedad cubana.
era un mal intencionado, se lo diria; no me dedicaria Nada mks just, nada mks levantado, nada mas
a hacerlo como otros muchos-no de este Senado-a noble que socorrer abiertamente, con el conocimiento
sus espaldas y en ciertos corrillos; tenga la seguridad de todos, a los que,sacrificaron en el sagrado empeii
de que le ditia aqui lo mismo que- fuera; porque crec, de constituir nuestra nacionalidad, fruto inapreciable
Sres. Senadores, que es necesario que nos vayamos '4ue ha recogido todo el pueblo cubano.
corrigiendo de algunos defects, y el gran defectq de Y cntendiendo que el Congreso tiene la obligaci6n
nuestro pueblo en general, es finica y exclusivamente. de corresponder a la iniciativa feliz del Ejecutivo Na-
el de la malediceAcia. El dia que lo corrijamos; el dia cional en asunto tan patri6tico, el Senador que sus-








12 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


cribe somete a la consideraci6n del Senado, la si-
guiente
PROPOSICI6N DE LEY
Articulo 1-Se incluirk en los Presupuestos Gene-
rales del Estado un credito annual de cien mil pesos
para auxilio y socorro de cubanos mutilados y des-
validos a consecuencia de servicios prestados, durante
la campafia, en el Ej6rcito Libertador.
Articulo 29-Se autoriza al Ejecutivo Nacional para
que dicte las 6rdenes necesarias a fin de que el cr6dito
concedido por el articulo anterior sea distribuido equi-
tativamente.
Articulo 39-Esta Ley empezari a regir desde su
publicaci6n en la Gaceta Oficial de la Repiiblica.
Palacio del Senado, Habana, 26 de noviembre de
1915.-A. G. Osuna.-Leopoldo Figueroa--E. Sdn-
chez Agramonte.


SR. MAZA Y ARTOLA: Sr. President: Se habia acor-
dado que esTe asunto se discutiera despubs de caer re-
soluci6n en el anterior Proyeeto que estibamos dis-
cutiendo.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Tiene ra-
z6n el Sr. Maza y Artola.
SR. FIGUEROA: Sr. President: creo que no hay
quorum.
SR. BERENGUER: Pido que se pase list.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : No es ne-
cesario pasarla. La Presidencia acaba de comprobat
que s6lo hay once Sres. Senadores.

Se levant la Sesi6n.

(Er'an las seis).


Imp Rambla, Bouza y Ca., PI y Margall 33 y 85.--Babana.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs