Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba.
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 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la República de Cuba
Physical Description: v. : ; 33 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Senado
Publisher: Rambla y Bouza
Place of Publication: Habana
 Subjects
Subject: Legislation -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: Began with: Vol. 1, 1902.
General Note: Description based on: 2. Legislatura vol. 2, no. 1 (abr. 6 de 1907); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072699
Volume ID: VID00318
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001844861
oclc - 30331556
notis - AJR9135
lccn - sn 94026346

Full Text









'I" '] ?



DEL


SESIONNES


SENADO


REPUBLICAN


DE CUBA
1


VOL. XXVI HABANA, OTUBRE 22 DE 1914 NUM. 44


VIGESIMASEXTA LEGISLATURE
(ULTIMA SESSION)


CuadragBsimacuarta


Sesi6n.-Octubre


20 de 1914


Presidencia del Sr. 'Eugenio Sanchez Agramonte
Secretaries: Sres. Gonzalo Perez Andre y Julian Godinez

SUMARIO
Se acuerda enviar un mensaje de condolencia al Gobierno de la Repiiblica de Colom-
bia por la muerte del Senador Sr. Rafael Uribe.-Comunicaci6n de la Asociaci6n
de Empleados del Estado.--royecto de Ley de Defensa Nacional. Debate en-
tre los Sres. Maza y Artola, Dolz, Bustamante y Gonzalo PBrez.


A las cuatro menos diez, bajo la Presidencia del
Sr. Eugenio SAnchez Agramonte, actuando de Se-
cretarios los Sres. Gonzalo P6rez Andre y Juliaif
Godinez y presents los Sres. Senadores que siguen.
se abre la Sesi6n:
Ajuria.
Alberdi.
Bustamante.
Berenguer.
Coronado.
Cullar.
Carnot.
Diaz Vega.
Dolz.
Figueroa.
Garcia Osuna.
Goicoechea.
Gonzalo P6rez.
Lazo.
Llaneras.
Maza y Artola.
Morales.
Regiieiferos.
Suarez.


SR. PRESIDENT (SANCHIEZ AGRAMONTE): Aunque
esta es una Sesi6n Permanente, la Presidencia estima
que debe leerse parte del Acta: la correspondiente
i la filtima Sesi6n, y asi se harL.
(El Oficial, Sr. Vega, la lee).
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): JSeO
aprueba el Acta?
(Se iales afirmativas).
Queda aprobada.
Antes de entrar en los asuntos de la Orden del
Dia me permit indicar al Senado que hay sobre la
Mesa various asuntos, entire ellos un mensaje de con-
Sdolencia del Sr. Coronado, con relaci6n al Sr. Uri-
be, Senador de la Reptiblica de Colombia, que aca-
ba de morir. I Esta conforme el Senado en que se lea
el mensaje de condolencia?
(Seiales afirmativas).
Acordado.
(El Oficial, Sr. Mufoz, leyendo):
AL SENADO:
En la Repfiblica de Colombia siempre hubo simpa-
tizadores ardientes de la independencia de Cuba, y


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UIANHNkio I UE








1MDIARIO DE SESIONES DEL SENADO 1


muchos de ellos ayudaron prActicamente A los revo-
lucionarios cubanos, ya por medio de colectas cuyo
product era destinado A los revolucionarios en ar-
mas, ya relacionado con elements de aquel pais A
nuestros compatriotas allA emigrados, como Rafael
Maria MerchAn, Francisco Javier Cisneros y otros.
Entre esos ardientes simpatizadores contabase en
primer line el Senador y General de la Repfiblica
de Colombia, Sr. Rafael Uribe Uribe, amigo de Ma-
ceo, de Estrada Palma y de no pocas significadas
figures revolucionarias, quien segfin los telegramas
publicados el dia 18 del corriente por toda la pren-
sa de la Habana, fu6 victim de un ataque A hacha-
zos por algunos postulantes fracasados, y muri6 A
consecuencia de las tremendas heridas que le infirie-
ron.
Miembro de la Alta Camara y figure prominent
de su pais-hermano del nuestro--, el General Uri-
be era un politico de ideas avanzadas, orador vigo-
roso y escritor y periodista culto y valiente; su
muerte violent y premature es un duelo para la
her6ica tierra colombiana y produce hondo pesar en
los pechos cubanos; porque el General Uribe, cuan-
do los libertadores de Cuba luchaban por la inde-
pendencia nuestra, pidi6 al Congreso de Colombia
que los reconociese como beligerantes 6 que, de no
hacerlo asi, contrita volviese A someterse al poder de
Espafia, puesto que no reconocia en nuestros patrio-
tas el mismo derecho invocado por los colombianos
para apelar A las armas en demand de las liberta-
des que el Gobierno espafiol les negaba.
Tan noble conduct le hace merecedor de nuestro
agradecimiento como cubanos, fuera de la conside-
raci6n que como Senadores tenemos para la memo-
ria del General Uribe. A juicio del Senador suscri-
biente, bastan esos altos titulos para que el Senado
de Cuba, A quien tengo el honor de proponerlo asi,
adopted la siguiente
RESOLUTION:

El Senado de Cuba, en atenci6n A los altos m6ri-
tos del General y Senador de la Repiblica de Co-
lombia, Sr. Rafael Uribe 'Uribe, y a las fervientes
simpatias que siempre demostr6 por la causa de la
independencia cubana, acuerda expresar al- Senado
colombiano el testimonio de su pena por la muerte
violent y premature de aquel noble hijo de tan no-
ble y her6ica naci6n de AmBrica.
Palacio del Senado, Habana, 20 de Octubre de
1914.-M. M. Coronado.-Ricardo Dolz.-J. J. Ma-
za y Artola.-M. de Ajuria.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): 4 EstA
de acuerdo el Senado en que se pase esta Resolu-
ei6n ?
(Seiiales afirmativas).
Aprobado por unanimidad.

(El Oficial, Sr. Muiioz, leyendo):

Habana, Octubre 19 de 1914.

Sr. President del Honorable Senado.

Seiior:

La Asociaci6n de Empleados del Estado, con
cuya presidencia me honro, en nombre y representa-
ci6n de los servidores de la Administraci6n Pfibli-


ca, sabedora de que pende s61o de la decision de ese
Alto Cuerpo de su ilustrada Presidencia la aproba-
ci6n del conjunto de disposiciones denominado Ley
de Defense Econ6mica, y que se encaminan A
proveer al Gobierno de medios adecuados para solu-
cionar la dificil situaci6n econmiica que amenaza el
credi o de la Repfiblica, acord6 en Junta extraor-
naria de la tarde del sAbado 17, dirigirse A ese Ho-
norable Cuerpo Colegislador rogAndole, con el ma(-
yor respeto y encarecimiento, que preste su valiosa
cooperali6n al Gobierno y al pais, calmando la le-
gitima ansiedad que A uno y otro embargo en los
actuales molmentos.
No pretend esta Colectividad, respectable senior,
mostrar A un Cuerpo al que sobran sabiduria y pa-
triotismo, como lo es, indudablemente, ese que Ud. tan
dignamente preside, el camino que en tan angustio-
sa siluaci6n le corresponde seguir; mas se permit
acudir A 1l torque si como ciudadanos de la Repfi-
blica que son los miembros de esta Asociaci6n estin
natuialmente interesados en la soluci6n de los difi-
ciles problemnas que i la misma afectan, como em-
pleados del Estado, estAn pendientes de ello porque
compelido el Gobierno por la falta de recursos ha
manifestado el prop6sito de restringir en determina-
da proporci6n los pagos de sueldos en efectivo, lo
que vendria A agravar aun mis de lo que ya lo esta
la situaci6n de los funcionarios y empleados que
prestando verdaderos servicios A la Administraci6n
pfiblica, escasamente logran, por causes sobradamen-
te conocidas. llenar Ampliamente sus necesidades
econ6micas.
IIe aqui, pues, respectable senior, los motives que
impulsan A esta Colectividad A elevar hasta esa Ho-
norable Corporaci6n su rendido y respetuoso ruego,
de que preste al Gobierno, en tan dificil trance, la
cooperaci6n que de su patriotism y cultural cabe es-
perar.
De Ud. con la mas respetuosa consideraci6n.-
M. Fonseca, Presidente.- Manuel Ci',;i:i. Secre-
tario.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Entera-
dos.
Se pone A discusi6n el Proyecto de Ley proceden-
te de la CAmara de Representantes, denominado Ley
de Defense Nacional.
SR. MAZA Y ARTOLA: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Ma"a y Artola.
SR. MAzA Y ARTOLA: Sean mis primeras frases de
gratitud para los Sres. Senadores en general, y par-
ticularmente para el Sr. SAnchez Bustamante, que
me prest6 el decisive concurso de su gran elocuencia,
por el acto de cortesia que tuvieron A bien realizar
conmigo al comienzo de esta Sesi6n Permanente, ha-
ce tres dias, de conceder el receso por mi solicitado
para permitirme estudiar mejor este Proyecto de Ley
llamado, no se por quA, de "Defensa Econ6mica",
que nos ha remitido la otra CAmara, aprobado por
ella.
Ojala que ese studio hubiera cambiado las im-
presiones que en mi dej6 semejante Proyecto cuan-
do sali6 del seno de la Comisi6n Especial, 'por las
noticias que la. prensa facility al pfiblico de sus
acuerdos, porque no tendria entonces que causar es-
ta molestia al Senado, pero desgraciadamente para
los Sres. Senadores y para cuantos mAs se dispon-
gan pacientemente A oirme, ha sucedido' todo lo con-
trario, pues queriendo encontrarlo bueno, con el







I DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 3


prolijo examen que de 61 he hecho, s6lo he conseguido
sentirme mis obligado a combatirlo.
Ahora 'bien, antes de cumplir este deber quie-
ro referirme al incident ocurrido la otra tar-
de en este recinto, que tanta polvareda por alhi
ha levantado, sirviendo de pretexto A todos esos
ataques que en estos dias no pocos peri6dicos
de diversos matices han dirigido ora a mi, ora
al Doctor Dolz, ora a ambos. Refi6rome, Sres.
Senadores, a la interrupci6n que hube de hacer a
ese ilustre compafiero cuando fundamentaba su Pro-
posicion Incidental de constituci6n del Senado en
* Sesi6n Permanente. RecuBrdese que en un moment
de obscure pesimismo hubo de declarar que aqui, en
este pais, ya no habia discipline, ni Partidos, ni Je-
fes, por lo que en tal punto exclami: "Ni Gobier-
no", y que entonces concluy6 el Dr. Dolz asintien-
do: "Si, ni Gobierno y agregando: Ni Repfiblica".
Creo que estoy en el deber de dar, la primera vez
que despu6s nos volvemos a reunir, las pertinentes
explicaciones acerca del alcance de mi interrupci6n,
como creo tambi6n que los Sres. Senadores, si no es-
tin precisamente obligados A oirlas, por lo menos no
-deben tomar A mal que yo las quiera dar, porque
cuando algunas palabras aqui dichas por cualquier
Senador son, dentro 6 fuera, mal interpretadas, y eso
pudiera desviar el curso de la opinion pilblica en
perjuicio del que las haya pronunciado 6 del presti-
gio de este Alto Cuerpo, parece como que estamos
comprometidos A dar de ellas una complete satisfac-
ci6n a nuestros representados acerca de nuestra con-
ducta, y ningfn lugar mas adecuado que el propio
recinto en que se han pronunciado, y ninguna opor-
tunidad mejor que aquella en que reanudamos nues-
tras tareas.
No s6, a punto cierto, cuAl seria el verdadero sen-
tido que quiso darle nuestro querido 6 ilustre com-
paiiero el Sr. Dolz, a aquel arranque oratorio. Pe-
ro partiendo de los antecedentes que 61 exponia,
teniendo como base de nuestra inteligencia sobre el
valor de esas palabras lo que 61 antes habia dicho,
pareci6me que me hacia intencionadamente una gra-
ve imputaci6n, porque despu6s de afirmar que en la
Comisi6n Especial nombrada para dictaminar sobre
los distintos particulares que despu6s han integrado
la ,Ley de Defensa Econ6mica, estaban representa-
dos todos los partidos politicos por sus respectivos
leaders, y de extrafiarse que no obstante haber
aprobado todos alli el Proyeeto por unanimidad, asi
como mostrado su conformidad con esa aprobaci6n
casi todos los Representantes de los diversos partidos
en la CAimara al dar sus votos en favor de la Ley, hu-
biera quien se opusiese A ella, recuerdo que poco
mis 6 menos dijo: "Si aqui existieran verdaderos
Partidos, nadie se opondria A esta Ley, todos la aca-
tarian". g A qui'6n pudo ha'berse referido sino a mi,
que era el finico que habia anunciado su oposici6n?
iNo era 16gico entonces pensar que tam bi6n A mi iban
dirigidas aquellas palabras tan pesimistas que 6
poeo se le fueron, y que unas y otras envolvian con-
tra mi este mal disimulado cargo: el de indisciplina-
do? Como venia siguiendo el hilo de su pensamien-
to, el curso de sns ideas, al propio tiempo que es-
taba sintiendo la injusticia de la imputaci6n poi
qu6 l;a de considerarse raro que al mismo lugar que
en su imaginaci6n debia ocupar yo entonces, saltara
rhpidamente A la mia el Gobierno y de ella actor
continue A mis labios, con la interrupci6n que nc
pude contener?
SNo sB qu6 raz6n podia tener el Sr. Dolz para esa


6 de alguna otra m'anera, tacharmle de indisciplinado.
El Sr. Dolz es un dem6crata bien acreditado. El
Sr. Dolz tiene much experiencia political, pues no es
ahora la primera vez que 61 milita en un Partido. El
Sr. Dolz ha militado en otros Partidos de la Repi-
blica, y sabe de qu6 manera proceden los Partidos,
oe6rm se tom an los acuerdos de los Partidos y c6mo
se tienen que tomar esos acuerdos para que obli-
guen a todos sus afiiliados.
iY no saben tanto 61 como todos los dem6s con-
servadores que se sientan en esta Alta Camara, co-
mo nuestros propios adversaries politicos, que nin-
guna Asamblea del Partido Conservador, ninguna
de sus Directivas legitimas se ha reunido para
considerar esta cuesti6n, por lo que no hay un
acuerdo de ese Partido que obligue sobre ella. a sus
afiliados y por tanto a los que como yo ostentan su
representaci6n en esta Camara?
Que un grupo de conservadores y liberals mis 6
menos significados, se reuna en Comisi6n designada
por los Cuerpos Colegisladores para estudiar deter-
minadas cuestiones y ofrecer 6 sus compafieros f6r-
mulas de resoluci6n de las mismas, no quiere decir
que todos los demis afiliados A los partidos politicos
*a que los miembros de esa Comisi6n pertenezean es-
ten obligados a pasar por sus opinions, 6 bajar la
eabeza afite ellas, A no discutirlas siquiera.
Yo no he sido convocado, lo declare aqui en voz
bien alta para que me oigan, no solamente los Sres.
SenaJores, sino el pais entero; yo no he sido convo-
cado A ninguna junta de mi partido para tratar de
estas cuestiones, ni he sido notificado por ninguno
de mis Jefes respect i la orientaci6n que yo debia
seguir en ellas; y si en el seno de la Comisi6n Espe-
cial nombrada por el Senado y por la Camara, com-
puesta de Senadores y Representantes de todos los
Partidos, hubo complete libertad de acci6n en eada
uno para proponer, discutir, aprobar 6 impugnar,
ya esas formulas que al fin nos han propuesto, ya
cualesquiera otras de las que alli se propusieron y
fueron rechazadas, por qu6 debemos estar impedi-
dos los demis conservadores y liberals que no per-
tenecimos a esa Comisi6n de hacer lo mismo que ellos,
de poder aquilatar el valor de los acuerdos que
alli se adoptaron, discutirlos, y hasta oponernos 6
los que no consideremos ajustados 6 las convenien-
cias generals, ni a los credos de nuestros respecti-
vos partidos? Ni a6n la circunstancia de venir estas
formulas aceptadas por los conservadores todos de
la C(ainara de Representantes, puede privarme del
derecho a ponerlas en tela de juicio, A hacer mis ob-
servaciones acerca de ellas, A emitir las opinions
que me sugieran, como ellos alli las emitieron, y por
eso fu6 enmendado el dictamen. Esto seria el colmo
de la desigualdad y hasta de la coacci6n, no estaria-
mos en un pais libre, no regiria aqui una Constitu-
ei6n democrAtica, no estarian los partidos organiza-
dos en forma apropiada para cumplir los fines que
en este sistema representative les estAn encomenda-
dos.
Dentro de mi Partido no ha habido nadie mis dis-
ciplinado que yo; no he dejado de cumplir uno solo
- de sus acuerdos que a mi pudiera obligarme; he si-
do un fervoroso devoto de su program y de su pla-
taforma. Traigo siempre conmigo el folleto en que
Sestin publicados, me acompafia 6 todos aquellos ac-
tos politicos que tengo que realizar, por si la memo-
ria me fuera infield en un moment dado y me asal-
tara alguna duda sobre el sentido de alguna de sus
, reglas 6 clAusulas, con objeto de mantenerme siem-









4 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


pre encerrado en sus moldes, aunque esos moldes
algunas veces los encuentre demasiado estrechos. En
cambio no podemos decir lo mismo de todos los de-
mis Sres. Senadores que se sientan en esta Alta:
Camara.
Aqui hubo un dia que algo se me parece A 6ste,
porque yo sentia A mi alrededor el mismo frio glacial
que siento esta tarde. Me eneontraba casi tan solo co-
mo hoy, pero me acompafiaba aquel dia una carta del
Jefe de mi Partido, en que me daba instrucciones so-
bre la manera c6mo debia proceder frente A uno de
los mis graves problems que se han tratado en este
Periodo Congresional; y nada menos que el Sr. Pre-
sidente del Senado, mi querido 6 ilustre amigo, el
Sr. Sanchez Agramonte, baj6 desde su elevado si-
tial, casi con el finico objeto de declarar, con gran
asombro de todos nosotros, que 61 no reconocia la
jefatura del Sr. Cosine de la Torriente; y, sin em-
bargo, el Sr. SAnchez Agramonte concurri6 con su
voto A la elecci6n un6nime por nuestra Junta Na-
cional del Sr. Cosmne de la Torriente. En aquel mo-
mento de ofuscaci6n no lo recordaba siquiera. C6-
mo nadie lanz6, por esa causa contra 61 anatema Eal-
guno?
Y ahora, porque en la referida Comisi6n se encon-
traba otro compafiero nuestro muy prominent 6
ilustre tambi6n, amigo particular mio, A quien yo
tengo grandisima estimaci6n, el Sr. Goicoechea, que A
titulo de Vicepresidente del Partido Conservador es
boy su Presidente interino, el Sr. Dolz me llamaba
al orden.para que yo siguiera las orientaciones por
61 aeeptadas en el seno de aquella Comisi6n; olvida-
ba A su vez el Sr. Dolz que el Jefe nato del Partido
Conservador, el ilustre Vicepresidente de nuestra
Reptiblica, no solo no ha manifestado su conformidad
con tales orientaciones, sino que segfin se ha ido de-
sengafiando nuestro Pais con la conduct de nuestro
actual Gobierno, se ha ido aislando de 61 hasta ha-
cerlo completamente, inica forma que ha encon-
trado de discreta protest contra lo que se esta ha-
ciendo y contra la torcida direcci6n que estan lle-
vando las cosas; y el otro Jefe nato de nuestro
partido, el que hasta haee poco fu6 Presidente
ilustre de la CAmara de Representantes, porque
al atreverse A hacer alguna objeci6n A esa mis-
m;a Ley de Defensa. Econ6mica, hu'bo de comen-
tarse de mala manera su actitud, por elements
gubernamentales, no volvi6 mas A la Camara, ni
concurri6 con su voto A la resoluci6n definitive de
ese asunto, A la votaci6n del resto de la Ley de De-
fensa Econ6mica, con lo que evidentemente ha que-
rido significar su protest, si no A toda, A una parte
de dicha Ley.
Tenemos, pues, que ninguno de los dos genuinos
Jefes del Partido Conservador ha manifestado su
conformidad con la Ley de Defensa Econ6mica;
antes al contrario, uno de ellos no la ha encontrado
bien. Y en cuanto al Jefe actual, al efectivo, aunque
61 haya presentado su renuncia, pero que no Ie he-
mos admitido todavia, el Sr. Cosme de la Torriente,
todos sabemos por qu6 motivo estA aislado y no quie-
re seguir ejerciendo su alto cargo: por discrepancies
precisamente con el actual Gobierno. Es de suponer-
se lo que pensarA de esta Ley.
Qu6 de extrafio tiene que yo, Secretario General
del Partido Conservador, est6 mAs bien identificado
con esos Jefes mios que con otros conservadores y
que obligado por la vida mAs active que en la politi-
ca tengo que seguir, y dado mi temperament y la
consecuencia A que me obligan mis anteriores cam-


pailas, mi actitud sea mis definida y concrete y mi
oposici6n se manifieste de una manera mAs sensible ?
Por filtimo-para no seguir tratando mis de este
particular, liacia el que estoy llamando demasiado la
atenci6n de los Sre. Senadores-yo he presentado
desde hace dos 6 tres meses y no s6 c6mo algfin con-
servador puede ignorarlo, la renuncia de mi cargo de
Secretario General del Partido; no se me ha querido
admitir, mejor dicho, no se ha querido tratar de
ella, y los Jefes mismos del Partido Conservador me

han suplicado que la deje sobre la Mesa hasta des-
pu6s del primero de Noviembre, y dadas las razonesO
que me han expuesto y el respeto que me inspiran
he tenido que acceder a sus ruegos. A Por qu6 se md
echa, entonces, en cara, que siendo yo el Secretario
General del Partido Conservador Nacional me atre-
vo A ponerme ,enfrente de las orientaciones de la
mayor parte de los congresistas conservadores, por-"
que no otra cosa puede decirse, ya que el Partido no
ha sefialado orientaci6n de ninguna clase?
Eso en quien lo hace s6lo significa que no va a
nuestras Asanbleas, que no es conservador mAs que
in nomine, que no estA enterado de las cosas del
Partido Conservador, que no es verdadero conser-
vador.
Porque yo he anunciado, Sres. Senadores, mi opo-
sici6n A esta Ley, i cuantas amenazas han llovido so-
bre mi! i Cuantas asechanzas! Se ha llegado, y esto
interest hasta cierto punto al Senado, porque toea
A su prestigio y a su independencia, se ha lle-
gado, Sres. Senadores, hasta A echarme, para que
me provoquen, A matones de oficio, que todos cono-
cemos en esta sociedad, que no han podido medrar en
ella ni alcanzar ciertas posiciones, sino por su mato-
nismo, conociendo mi dignidad y en lo que tengo mi
honor, a fin de envolverme en un lance que me impi-
diese 6 me estorbase venir aqui A cumplir este sa-
grado deber de oponerme A una Ley, que consider
perjudicial al interns pfiblico,' y no ajustada A la
plataforma ni al program del Partido Conservador.
IHeme aqui, no obstante; lie logrado saltair por
encima de todos los obstaculos y he podido venir A
cumplir con mi deber, pese A los Sres. Senadores'
quienes estoy molestando, para quienes estoy siendo
una fastidiosa carga esta tarde, principalmente por
mi falta de clocuencia y por mi incapacidad para ex-
poner con acierto, con amenidad, mis ideas sobre la
material, y pese tambi6n A cuantos no se por qu6,
siendo el mio un voto tan aislado y por ende perdi-
do, tanto hall temido que viniera A sostenerlo.
Pero me he alejado algo de la explicaci6n que em-
pecc A dar de mi interrupci6n al Sr. Dolz y voy A
cerrar termininndola esta digresi6n.
Estaba bien claro, bien demostrado que el Sr.
Dolz me hacia una imputaci6n, me echaba en cara
una supuesta indisciplina, y en ese orden de ideas,
segfin antes indiqu6, se me present el Gobierno como
miejor colocado que yo en la situaci6n en que me
queria 61 colocar y dije: "Ni Gobierno". Lejos de
encontrar impropia el Dr. Dolz la locuci6n, ya ex-
pres6 que hubo de ratificarla repitiendo: "ni Go-
bierno", y hasta agreg6: "ni Repfiblica", con tanta
sorpresa para nosotros y tanta alarma de la prensa.
Tenia yo 6 no tenia raz6n?
Desprendi6ndome del m6vil que me gui6 al pro-
nunciarla ~proferi alguna blasfemia?
Sres. Senadores: Todo Gobierno se caracteriza
por cierto control, cierto dominio mAs 6 menos di-
recto, mAs 6 menos complete, mas 6 menos efectivo,.
del centro sobre la periferia. En el organismo huma.








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 5


no el cerebro gobierna el sistema nervioso, en el
mundo sideral, del sol emana la fuerza que sostiene
cada sisterma, planetario; en el mundo social la vida y
el orden no se pueden sostener sin que real y positi-
vamente haya uno de sus individuos quc ejerza y dis-
ponga de cierta autoridad sobre los demAs, pero en
el hombre la facultad necesaria, imprescindible,-pa-
ra mantener las riendas de cualquier Gobierno, es
la voluntad.
Un ciudadano puede tener gran mentalidad, pue-
de tener sentimientos exquisitos, grandisimas vir-
tudes, pero si en 61 falta la voluntad, el caricter, ni
siquiera podrA tener el gobierno de si. Sera un bu-
que que siempre andar' al garete y con 61 su fami-
lia. su dependencia y todo cuanto alcance su radio
de acci6n.
Reconozco en el Sr. President de la Repiiblica
dotes extraordinarias de nobleza, de caballerosidad,
de patriotism, prendas bellisimas, honradez acriso-
lada, buen comportamiento con sus amigos, con su
familiar, con sus hijos, con su esposa, cuantas virtu-
des piiblicas y privadas pueden atesorar el alma de
un hombre, en 61 se vinculan; pero, desgraciadamen-
te, todos ya lo sabemos, no es un secret para nadie,
brilla alli, por su ausencia, la voluntad. Con cuanto
desencanto ha llegado a todas parties tan triste des-
cubrimiento! Quiere demasiado A sus amigos. En vez
de tener un control sobre ellos, ellos lo tienen sobre
Bl. Y tan pronto este control lo ejerce uno, como lo
ejercen otros. De ahi que sus actos tengan como ca-
racteristica la incoherencia.
Asi es como se explica que el ilustre General Me-
nocal habiendo pensado, habiendo deseado regenerar
a su pueblo, habiendo ido animado de tan hermosos
ideales A la Presidencia, como el de reeducarlo, hacer-
lo tomar una nueva- senda de moralidad, de virtud,
de honradez, lo que finicamente hasta ahora ha
logrado haya sido corromperlo mas. La corrup-
ci6n de la anterior Administraci6n habia dejado
ciertos remansos; hasta esos remansos ha llegado la
corrupcion de la Administraci6n actual. Por culpa
*de 61? N6. Su pensamiento siempre anda mas ele-
vado, por mas nobles derroteros, y con mejores
orientaciones &pero para que, si no le acompafia la
volunta.-l El pens6 tambi6n, tuvo el prop6sito firme
de establecer grandes economics en nuestros presn-
puestos, en nuestros gastos pilblicos, y lo demues-
tran los primeros actos de su Gobierno; pero en vez
de economizar ha despilfarrado mas que el Gobierno
anterior. El desharajuste y el desorden en los gastos
puiblicos y en los ingresos es much mis escandalo-
so. Desviado en la acci6n de esas dos grandes lines,
de esas paralelas de la orientaci6n que su pensamien-
to se propuso seguir en su Gobierno, todos los planes
que en 61 prometi6 desenvolver le han fracasado,
por falta de perseverancia en sus esfuerzos, por fal-
ta de firmeza de voluntad, por no tener caracter.
Ai en Durafiona, 6 aqui en la Plaza de Arinas, hay,
pues, un ciudadano honrado, digno, caballeroso, pa-
triota; pero no hay un Jefe de Estado. En Cuba
no hay Presidente! Luego tampoco hay Gobierno, ya
qne este radica en ]a Presidencia.
He aqui lisa y llanamente el verdadero sentido de
mi Interrupci6n. Querian saberlo los Sres. Senado-
res y cuantos peri6dicos, que por haber creido adi-
vinarlo, tanto me han motejado? Pues ya lo saben.
Sigan ahora mhotej6ndome. Al menos lo haran con
mas conocimiento de causa. Y he ahi donde puede
star el secret de que se sustraiga a la discipline


de su Partido quien'en cambio parece pensar que
los conservadores todos deben someterse a la suya.
Es lo que le aconsejan aquellos de sus amigos,
que no tienen mis guia que su conveniencia. El pri-
mero que ha sido desamorado para con los suyos ha
sido 61, el primero que ha desconocido y negado a
sus correligionarios, el primero que se ha apartado
de la senda trazada con su propia concurrencia du-
rante las pasadas elecciones, cuando haciamos la pro-
paganda electoral y presenthbamos nuestro progra-
ma. nuestra plataforma al pueblo y le ofreciamos
las lines de conduct que ibamos 6 seguir, ya que
arrastrado por malos consejos viene siguiendo la li-
nea diametralmente opuesta, sin que de nada sirvan
las quejas y lamentaciones de los defraudados en
sus esperanzas. Quiero ahora que me digan los Sres.
Senpdores, entire las orientaciones de esos malos
amigos del Sr. President de la Repiiblica, por muy
alta qne sea' su autoridad, por -muchas que sean
sus virtudes, de las que yo sigo siendo admirador,
y las trazadas por mi Partido, que 'todavia se
mantiene enhiesto, no obstante cuanto se ha he-
cho por disolverlo, por desmembrarlo, por destro-
zarlo, por desmoronarlo, insertas en su program y
en su plataforma, que se alzan inc61umes por enci-
ma de todas las defecciones y claudicaciones, ya que
el Partido no las ha rectificado, ni cabria que las
rectifieara sin destruir su propia esencia, sin perder
su seriedad, cuAl debe ser la linea de conduct que
a mi me corresponde seguir? Sigan la trazada por
los amigos del Sr. President de la Repfiblica todos
los conservadores que la estimen mks ajustada a la
realidad; que yo seguir6 siermpre la trazadfa de ante-
mano por mi Partido, que fu6 quien me di6 esta alta
investidura, porque habiendo desde hace tiempo
abrazado su programna, al manifestar mi conformi-
dad con su plataforma y aceptar el cargo de Sena-
dor, me comprometi solemnemente 6 cumplir uno y
otra, al menos, mientras yo ostente mi elevada re-
presentaci6n, que tanto me enaltece y de cuyo honor
s6lo asi puedo hacerme digno.
La Ley llamada de Defensa Econ6mica, todos
bien ya la conocen. Es un mosaico, una taracea. Las
materials que alli se han hilvanado son bien hete-
rogeneas, y todas no responded a la denominaci6n
pomposa de Defensa Econ6mica; algunas no tienen
nada que ver absolutamente con nuestra defense
econ6mica y otras merecerian mejor ser calificadas
de ofensa econ6mica.
En, cinco titulos esta distribuida. Solamente un
artist, artist de nacimiento, artist por su patria,
artist por su temperament, pudo realizar el pro-
digio de hermanar y distribuir todas esas materials
tan complejas en various titulos y capitulos y a cada
uno darle una denominaci6n m6s 6 menos apropiada.
Refi6ronme al ilustre Pionente de la Comisi6n,
nacido en Ttalia, la patria del Arte, pero hijo adop-
tivo nuestro, para honor nuestro, por lo que ayud6 a
nuestro pais 6 hacerse independiente y por su cul-
tura, su inteligencia y otras altas dotes que le ador-
nan, las cuales han hecho de 61 una de las mas pre-
ciadas joyas con que cuenta nuestra sociedad, y no
tengo empacho en decirlo, aunque sea un adversa-
rio politico mio. Era natural que en una Ley que
se titulaba de Defensa Econ6mica, dedicara el pri-
mer titulo A las medidas de economic que debian
introducirse en la Administraci6n: por ahi empie-
za. El otro titulo se refiere 6 los recursos que pue-,
den obtenerse para mejorar la situaci6n econ6mica;
el otro a los medios director 6 indirectos-aqui esta
*


*








6 DIARIO DE SESIONES )DEL SENADO


la esencia del Arte-en esta palabra habilidosa "in-
directos", A los "medios indirectos de aliviar. la cri-
sis econ6mica". El otro titulo se dedica al auxilio A
los obreros; el;otro contiene disposiciones generals y
el filtimo una disposici6n adicional.
I Responded esta Ley A las necesidades actuales?
SResponde 6 las promesas que el Partido Conser-
vador, que la Conjunci6n Patri6tica, bajo la Jefa-
tura del ilustre General Menocal, hizo al pueblo de
Cuba en las anteriores elecciones y por cuyos ofre-
cimientos alcanz6 el Poder? Estas son las dos pre-
guntas que todo conservador digno, consecuente y de
conciencia recta debe hacerse, al echarse A las manos
esta Ley, antes de decidirse 6 darle su voto.
Sres. Senadores: La crisis que estA atravesando
la Repfiblica de Cuba en el orden economic, no se
debe principalmente a la guerra europea. Nuestra
crisis venia desde hace much tiempo sinti6ndose con
caracteres bien alarmantes por cierto.' Encontramos
los conservadores, 6 mejor dicho, la Conjunci6n Pa-
triitica, para hablar con mas propiedad, al tomar el
General Menocal posesi6n del Poder, encontramos al
pais en un lamentable estado econ6mico. Lo venia es-
tando desde antes; lo denunciAbamos A diario los
conservadores desde la oposici6n, y por eso fu6 que
pedimos el Poder, ofreciendo f6rmnulas de salvaci6n,
formulas que decisivamente habian de conjurar esa
crisis, en las que crey6 ing6nuamente el pueblo de
Cuba.
4 Cuales fueron las formulas que les ofrecimos te-
niendo en cuenta las causes de semejante crisis? Re-
cuerdese que fueron dos fundamentals: grandes
economics en los gastos pfiblicos y moralidad riguro-
sa en la Administraci6n. Sabiamos que de una par-
te la inmoralidad extendida por los distintos depar-
tamentos habia entronizado el desbarajuste y lleva-
do al consume de todos nuestros ingresos presents
y futures sustray6ndolos de sus naturales fines; y
que de otra un exceso de gastos, completamente in-
necesario, constituia una inmensa carga abrumadora
para la Naci6n.
Contra tal desastrosa situaci6n entendimos que no
cabian otros recursos y por eso los ofrecimos. Y el Ge-
neral Menocal, al ocupar el Poder-hay que recono-
cerlo-se present consecuente con ese Programa
pues anunci6 algunas medidas radicals que dijo- se
proponia implantar para lograr ambos objetivos.
Ahi estan s'us primeros M..-n,.j: en uno de ellos,
que nos mand6 a los seis dias de haber torado po-
sesi6n, v6ase lo que nos decia: (Leyendo):
"Ante la dificil situaci6n de la Hacienda Pfibli-
ca, claramente revelada en recientes Mensajes de
mi digno antecesor, y confirmada por cuantos datos
he podido allegar, consider de mi deber recomen-
dar, con vivo interns al Congreso, la inmediata adop-
ci6n de importantes economics en el Presupuesto
de gastos sometido A su examen y decision.
Aun despues de discutido y aprobado, seria muy
convenient al pfiblico servicio que osta obra de sa-
na rectificaci6n se prosiga, por medio de los opor-
tunos P3)yectos de Ley, con no interrumpido celo,
hasfa Ilegar A una prudent cifra, en armonia con
las verdaderas necesidades pfiblicas y con 'las legi-
timas aspiraciones del contribuyente. La reform
arancelaria no puede intentarse en la forma que los
intereses del pais demandan, si no se castiga con
mano firm el presupuesto de gagtos".
Tales eran sus palabras recien exaltado A la Pre-
sidencia. Se transparent toda la bondad de su alma
A trav6s de estas lines; en ellas palpitan todavia


todos sus buenos deseos, se exterioriza una gran su-
ma de los nobles esfuerzos que habia ofrecido poner
al servicio del bien comfin. Este es aquel celebre
Mensaje enl que nos proponia que le suprimieramos
los veinte y cinco mil pesos de sus gastos secrets;
el primer rayo de la esperada luz que cay6 sobre el
pais despu6s del cambio de Gobierno, bien fugaz por
cierto, porque detras de ese Mensaje vino pronto otro
que no solamente lo desvirtuaha, sino lo escarnecia,
ya que por 61 si bien se insistia en que se derogara
la Ley que habia concedido al Presidente de la Re-
pfiblica los veinte y cinco mil pesos de gastos se-
cretos, se pedia al propio tiempo el aumento A se-
tenta y cinco mil de los gastos secrets de la
Secretaria de Gobernaci6n, que s6lo fijaba tambiEn,
on veinte y cinco mil el filtimo Proyecto de Presu-
puestos, con lo que por un lado se disminuia por el
otro dos veces se aumentaba.
Asi en realidad no habia tal economic de veinte
y cineo mil pesos sino precisamente todo lo contra-
rio, un aumento de esa misma cantidad para el pro-
pio objeto, porque igual daba que los tales'gastos
secrets aparecieran a cargo de la Secretaria de Go-
bernaci6n, como que aparecieran directamente A
cargo de la Presidencia de la Repfiblica. Siempre
quedaban A disposici6n del Ejecutivo.
SY sobre la moralidad administrative? No hubo
mAs que un solo gesto que confortara nuestro Animo
y nos hiciera career que se iba A cumplir a ese res-
pecto lo que se habia ofrecido: el cclebre Decreto
suspendiendo los efectos de la Ley del Dragado. Y
fu6 una dedada de miel. Todos sabemos los esfuerzos
que desde A poeo de haberse dictado ese Decreto,
hasta hoy, se han venido haciendo por deshacer lo
andado en este camino, y porque no s6lo se indemni-
ce por el Estado A los misrmos que tan inicuamente
lo defraudaron, sino que casi se restablezca el ante-
rior dragado.
SNo hace unos dias que se ha hecho un contrato,
segin anuncian los peri6dicos, con Mr. Dady, sobre
el dragado de la bahia de la Habana, sin previa su-
basta ni autorizaci6n del Congreso, por un precio
mayor que el que el propio Mr. Dady tenia conveni-
do con la ilegitima Compafiia de los Puertos de
Cuba?
Abandonado el camino de aquellas finicas rectifi-
caciones es indudable que se ha empezado a bajar
por una pendiente que cada vez se present mAs in-
clinada y que amenaza arrastrarnos rApidamente
a un precipicio. &Qu6 ha podido aumentar A esta
gravedad la guerra europea?
La guerra europea, Sres. Senadores, ha afectado
al mundo entero. Lo ha dicho Webb, el gran econo-
mista ingles: "es un terremoto econ6mico". bPero
puede decirse que Cuba ha alcanzado mAs que
a otro pais, 6 tanto como al que mAs el terremoto?
De ninguna manera.
La guerra europea habri podido ser de moment
un factor que haya traido alguna mayor gravedad
a nuestros males; pero con la perspective para mu-
chos de que esos males se trocarhn muy pronto en
grandes bienes, por los magnificos precious que se es-
pera ha de obtener en las sucesivas zafras el azficar.
Ese puede ser, Sres. Senadores, el mayor de los
errors en que nos encontremos. La idea de que
dentro de seis meses, de que dentro de un afio va-
mos nosotros ; mejorar notablemente nuestra situa-
ci6n econ6mica, nos hace mirar el present con cier-
to desprecio; nos lleva a enajenar lo poco que nos
queda en la conquista de lo que vamos A obtener en








SI)DIAR1 DE SESIONES DEL SENADO 7


el future; y eso, Sres. Senadores, es muy peligroso,
muy arriesgado. El mundo entero se encuentra fren-
te A un problema de extraordinaria gravedad, mu-
cho mis grave porque no se puede prever en la
forma en que va A resolverse; las consecuencias de
la guerra europea no se pueden calcular: lo mismo
pueden ser favorables A la Repfiblica de Cuba que
muy perjudiciales. Nuestra metr6poli mercantil es
la Repfiblica Norte Americana; la perturbaci6n
que en los negpcios de aquella gran naci6n esta tra-
yendo la guerra europea, puede tomar proporciones
tan colosales, que el terremoto alli sea donde ten-
ga mAs graves consecuencias, el lugar de este hemis-
ferio, donde se manifieste con mas intensidad; y
dependiendo, como dependemos nosotros, casi exclu-
sivamente de aquel mercado, es muy 16gico pensar
que los males que alli acaezcan se reflejarAn en el
nuestro.
Esto no es necesario ser un economist para pen-
sarlo, basta tener sentido comiin y razonar con la
mAs vulgar 16gica. Entonces 1 qu6 es lo que aconseja la
prudencia, una previsi6n discreta? Pues lo que acon-
seja es reducir todo cuanto sea, possible nuestros gas-
tos. La im.ica defense econ6mica por consiguiente
que el pais necesita, es introducir grandes, profun-
das, intensas economies en el presupuesto de egresos.
Como ven, Sres. Senadores, al ilustre General Me-
nocal se le present en su Gobierno otra oportuni-
dad, sino tan brillante como la primer, casi tan pro-
picia, para cumplir en este extreme la plataforma
del Partido Conservador Nacional 6 de la Conjun-
ci6n Patri6tica.
Present6sele la primer, como todos bien sabemos,
cuando tom6 posesi6n de su alto cargo, en aquellos
moments en que .goando de un prestigio incon-
iensurable, dentro y fuera del pais, hasta el punto
de que todos los suyos le seguian con fe ciega y
sus mismos adversaries lo veian con gran respeto,
porque reconocian en 6l altas dotes de honradez, de
caballerosidad, de patriotism y de civismo, pudo
haberlo vuelto todo al revss. j Quien entonces hubie-
ra osado ponerle el menor obstAculo A su obra de re-
generaci6n de nuestra sociedad, de reconstrucci6n de
nuestra hacienda pfiblica ? Quien, en esos primeros
moments hubiera osado, ni aun su amigo de mAs
confianza, pedirle uno *de esos empleos que por el vul-
go se ridiculizan con los grAficos motes de "botellas".
y "garrafones"? Quien hubiera osado cometer se-
mejante sacrilegio? Habrian temido que el General
Menocal los hubiera puesto inmediatamente A enor-
me ,distancia, que no hubiera sufrido tamafia ofensa.
Pero i c6mo se fueron desenvolviendo las cosas, que
no solamente se atrevieron los nuestros A pedirselos
sino que 6l y los suyos, A aquellos que no querian de
ninguna manera caer en ese peea.do, mancharse con
semejante mistificaci6n de sus doctrinas, despues se
los han ofrecido, y hasta se los han obligado a acep-
tar para asegurarse su adhesi6n incondicional!
Desperdiciada tan ciegamente aquella oportuni-
dad, ahora el destiny le depara esta otra, Sres. Se-
nadores, para cumplir su program de rectificaci6n,
al menos en el extreme de implantar un radical sis-
tema de economies, que seria una insensatez despre-
ciar tambien; porque noseido como esta el pais cu-
bano de ]a necesidad de una reform profunda de
nuestra hacienda, conocedor de que esta crisis eco-
n6mica es muy grave y puede tomar mayores pro-
porciones, es de suponerse, es 16gico pensar que, aun-
que con alguna mayor resistencia que al principio
de este period presidential, la ha de tolerar mejor


de lo que la hubiera tolerado hace seis meses y
de lo que acaso la toleraria dentro de otros seis.
Este es, por consiguiente, un moment hist6rico,
apropiado, para poner en plant el sistema que tan-
to preconizo como salvador el Partido Conservador
y que el propio General Menocal ofreci6 espontanea
y solemnemente A nuestro pueblo. No se trata ya,
Sres. Senadores, de palabras dichas, sino de pala-
bras escritas. El General Menocal, en un manifiesto
dirigido al pais y publicado en la edici6n del peri6-
dico "El Dia" de 4 de Agosto de 1912, empezaba
con estas palabras: (Leyendo):

"El program del Partido Conservador contiene
formulas definidas y concretas para la resoluci6n de
nuestros problems econ6micos. Y A sus principios
y doctrinas habr6 de ajustar mAs mis actos de go-
bierno en mi empefio por mejorar los servicios pfi-
blicos, si el voto de la mayoria de mis conciudada-
nos me confiere el honor inmerecido de elegirme pa-
ra ocupar la Presidencia de la Repiblica; pero en
un orden mas personal, cimpleme expresar mi mo-
do peculiar de considerar algunos de aquellos pro-
blemas, indicando cuAles han .de ocupar preferente-
mente mi atenci6n y cuAl ha de ser mi criterio en
la resoluci6n de los mismos".
Decia mAs adelante: (Leyendo):

"Es indispensable reformer fundamentalmente el
Araneel A fin de abaratar la vida, sumamente cara
para los mAs necesitados, negociando al mismo tiem-
po una ampliaci6n favorable del Tratado de Recipro-
cidad Comercial con los Estados Unidos que A ello
hahria de contribuir eficazmente; pero no es posi-
ble intentar esta obra, ya indispensable por muchos
motives, sin realizar una razonable reducci6n de los
gastos pfiblicos, cuyo crecimiento ha sido constan-
te, y sin que se prove a la reconstituci6n de nues-
tro sistema tributario, de modo que se abran otras
fuentes de ingreso para el Erario y se repartan con
mas equidad las cargas piblicas".

Agregaba luego: (Leyendo):

"En este mismo orden de ideas han de dirigirse
las gestiones de mi administraci6n, A normalizar la
vida economic del Estado procurando que todos
los gastos pfiblicos se incluyan en los presupuestos,
para cuya formaci6n habremos de inspirarnos en el
criterio de no dejar indotado ningun servicio, pero
sin consentir, por ningfin concept, consignaciones
que no respondan A servicios necesarios y efectivos
de la Naci6n.
"Mientras no se adopten estas medidas, sera inu-
til aspirar-ya el pais ha podido convencerse de
ello muy dolorosamente- A la economic y justifica-
ci6n de los gastos, i la moderaci6n de los impues-
tos, al orden y exactitud de la contabilidad, A la fis-
calizaci6n efectiva de la misma y de los servicios
pliblicos, que deben ser severamente reorganizados".

Y terminaba, Sres. Senadores, con estas frases,
con estos renglones, que debieran estar esculpidos
con letras de oro en el frontispicio del Palacio Pre-
sidencial: (Leyendo):

"La Administraci6n Pfiblica ha de ser y ha de
aparecer honrada. Sera la norma de mi gobierno el
estricto cumplimiento del deber; y, dentro de los li-








8 'DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


mites que las leyes sefialan A todos habr6 de exi-
girselo".

Esto decia el General Menocal cuando reclamaba
los votos del pueblo cubano para 61. Estos fueron
los cantos de sirena que hizo resonar en los oidos
del pobre pueblo cubano, y que no s6lo se han des-
conocido, se han olvidado despuBs, sino se han ve-
nido vulnerando y ahora ademAs se quieren escar-
necer hasta la saciedad, porque esa Ley que se pre-
tende hacer pasar aqui, aprobada ya por la Camara
de Representantes, es la mAs grotesea burla de ellos.
Pero no son s6lo esas promesas personales las es-
carnecidas, sino las doctrinas del Partido Conserva-
dor, con las que estaba de acuerdo el General Meno-
cal como bien claro lo dijo al principio de dicho ma-
nifiesto. Lease si no el Programa de ese Partido y
particularmente su artfculo 12 apartado E: (Le-
yendo) :

"Debe atenderse preferentemente A la reducci6n
de los Presupuestos 'del Estado descargandolos del
peso de atenciones extrafias y del de una excesiva
burocracia, y refundiendo en los Presupuestos Fijos
y en los anuales todos los intereses y egresos co-
rrespondientes A su, solventaci6n".

Y ademrs, los ofrecimientos contenidos en la Pla-
taforma de la Conjunci6n Patri6tica, pues el Dr.
Enrique Jose Varona, Presidente del Partido Con-
servador, cuando se llev.6 A cabo esa Conjunci6n,
por medio de un manifesto hubo de anunciarla al
pais y para reclamarle sus votos hizo alli estas ter-
mihantes declaraciones A nombre de ambos partidos
y con el beneplAcito 6 conformidad de sus mAs legiti-
mAs representaciones. (Leyendo):
"Tiene por objeto esta Conjunci6n Patri6tica, y
asi lo consigna el Acta de su acuerdo, "el triunfo
de aquellas tendencies political y candidates que
mejor encarnen el respeto A la libre emisi6n del su-
fragio popular, d la m6s pura moral administrative
y d la mayor economic en los gastos, sin lo cual, en
la grave crisis que viene atravesando la Repfiblica
Cubana, seria grandemente dificil el mantenimiento
de su personalidad como Naci6n libre y soberana".

Y conclula diciendo: (Leyendo):
"Sobre todas las aspiraciones particulares, por
respetables que sean 6 puedan llegar A ser, .lzase
ya, como insignia capital para todos, la candidatura
al frente de la cual figure el patriota eselarecido en
quien cifra Cuba sus mejores esperanzas. Porque
ella no represent solamente las formulas de un pro-
grama, sino el principio de vida emanado de un al-
to y profundo concept de las necesidades naciona-
les, convencidos como estamos, de que como ha dicho
un ilustre pensador: "Resistir no s61o el mal, sino
al principio del mal, no s6lo al desorden, sino a las
pasiones y A las ideas que engendran el desorden, es
]a misi6n esencial, es el primer deber de todo Go-
bierno".
Ah! Estas saludables mAximas e6mo se han olvi-
dado en tan corto tiempo! i En solo aio y medio que
hace que fuo exaltado al Poder el General Menocal!
iY, porque yo he osado conserve r:ne fiel A ellas,.
porque me atrevo A recordarlas, soy un indiscipli-
nado, soy el mAs malo, el mAs irdigno de los con-
servadores!


SQu6 es lo que hace esa Ley de Defensa Econ6-
mica? 1 Pone mano decidida sobre los gastos pfibli-
cos para establecer en ellos las economies necesa-
rias? Sres. Senadores, es irrisorio que se llame al
primer titulo de esta Ley "De las medidas para in-
troducir economics". tEn que consistent esas econo-
mias? (Leyendo): '"En reducir a un treinta y tres
por ciento los creditos para material consignados en
el presupuesto vigente A partir de la publicaci6n de
esta Ley". Pero agregandose: (Leyendo): "En los
casos en que para el buen servicio sea impossible el
cumplimiento del anterior precepto, el Presidente
de la Repfiblica dictara el oportuno Decreto justi-
ficando la imposibilidad aludida y exceptuando de
dicha rebaja el cr6dito para material de que se tra-
te, para lo cual se le faculta por esta Ley".
Asi lo que una mano hace la otra lo deshace. Lo
que el Congreso, con el mejor deseo, quiere hacer,
no lo hara sin duda alguna, el Sr. President de la
Repfiblica, porque sus malos amigos que son los que
lo inspiran, estAn interesados en aesi todas las con-
tratas y no permitiran, Sres. Senadores, que' se cer-
cene un solo centavo del respective material. & Cabe
acaso suponer que el Sr. President de la. Repfiblica
va A tener abora el valor que no tuvo antes, de sus-
traerse A sus mal6ficas influencias? No cabe esperar-
lo. j Qui6n no sabe que los paniaguados y hasta al-
gunos parientes del Sr. President de la Repfiblica
estan comprometidos en casi todas las subastas de
obras y de suministros de material? Eso tampoco
es un secret "para nadie; y qui6n puede pensar
que las han obtenido licitamente; que ellos, que
no eran hombres de negoeios establecidos con ca-
sa abierta, han podido dar los efectos y hacer las
obras en mejores condiciones que los comerciantes
y profesionales establecidos decade muy antiguo,
que montados bajo un pie de economies que lh ex-
periencia 7. el cr6dito les perii,'ten, estAn en mejo-
res condiciones para resistir la competencia? Es
16gico pensar entonces que quienes les han dado esas
ventajas van despu6s A quitArselas?
i He aqui otra esperanza que habria tambidn de
defraudarse necesariamente! El Congreso creera que
vota una gran economic y qu6 lejos esta de ella! Es
necesario no tener experiencia de la vida, ser un in-
genuo como lo fu6 nuestro pueblo, dandole sus votos
gA la Conjunci6n, para career que esto envuelve econo-
mia alguna. i No mis ingenuidad, basta la sufrida!
i No caigamos en otras nuevas! No seamos inocen-
.tes y no aprobemos eso! Vamos A aprobar otra cosa
mejor; vamos A introducir verdaderas economies.
Sres. Senadores, el que tiene la autoridad, el que
manda, es el primero que debe dar el ejemplo. No-
sotros tenemos aqui gastos superfluos, gastos de lujo
en el Senado y en la CAmara de Representantes.
Empecemos por suprimirlos. Tenemos gastos de re-
presentaci6n los Senadores y Representantes. Dero-
guemos la Ley que nos di6 esos gastos de represen-
taci6n. Eso seria haeer algo efectivo que acogeria
muy bien el pais en estos moments de crisis, y no
lo engafiemos eon lirismos.
Vamos a ser 16gicos, dignos y al mismo tiempo
pr6cticos. Vamos A derogar esa Ley. Vivian antes
de ella bien los Senadores y Representantes Con
trescientos pesos mensuales; sin embargo, creyeron
que necesitaban cien pesos mas para gastos de re-
nresentaci6n, es decir, para vivir con mAs decoro.
Pase que se permitieran ese lujo en tiempos nor-
males, pero ahora que estamos atravesando una cri-
sis tremenda no debemos. suprimirlos 6 por lo me-








I' DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


,nos suspender los efectos de la Ley que los autoriz6,'
inientras persistan las actuales cir unstancias?
SEsas deben de ser nuestras prim eras medidas de
economic. Despucs debemos suprimirle al Sr. Presi-
-ente de la Repiblica de verdad y de una vez, los
veinticinco mil pesos de sus gastos secrets; ya el Se-
nado derog6 la Ley que los estableci6. Ahora pode-
mnos insistir sobre el particular, ya que tratamos de
un plan de economics, 6'incluirlo en este Proyecto,
sin temor de lque eso vaya A contrariar al Sr. Presi-
dente de la Republica, pues 61 no quiere esos veinti-
cinco iail pesos, por lo nenos no los queria en 26 de
* Mayo de 1913.
No creo que el Sr. President en este punto haya
variado de parecer. (Leyendo): "Tengo por innece-
saria esa asignaci6n", decia en su Mensaje de esa fe-
cha, "expuesta por su misma indole i injustificados
dispendios 6 impropia de un regimen democrhtico de
publicidad y libre discusi6n que no puede compagi-
narse con la arbitraria inversion de sumnas tan con-
siderables, exentas de toda fiscalizaci6n y compro-
baciin".
iQu6 hermoso! i Cunta poesia, Sres. Senado-
res!! (Risas).
SiSeguirA en este punto poeta el Sr. President de
la Repuibica? Sin duda que si, tengo de ello la cer-
tidumbre, su alma se mantiene pura, cristalina. tan
virgen de toda mancha como cuando naci6, transpa-
rente! Son sus amigos, sus malos amigos, esos, los que
tienen la culpa de todo lo que le ocurre, porque 61 ca-
rece de today fuerza moral para resistirlos, porque 61
los quiere demasiado, porque es todo afecto; lo mis-
mo que 61 se lo tenia tan grande a su patria euando
por ella lo expuso todo, como se lo tiene a su esposa,
A sus hijos, A su familiar, asi tan entrafiable es el que
le tiene a sus amigos que ante ellos siente anulada
su voluntad. b C6mo no habia de decirle al Sr. Dolz
one aqui no habia Gobierno? Cuando al Jefe de un
Estado le falta la voluntad nb hay Jefe de Estado
mAs lue en el nombre. Y en la Repfiblica donde el
President es nominal, no hay Gobierno. De eso es
del lo que m6s adolece Cuba en estos moments, de
ln ausencia de un verdadero Gobierno. Excuisenme
los Sres. Senadores que tanto me lamented de ello.
Y volvamos Ai aquel po6tico document. El Sr.
President de ]a Repiblica cuando repudiaba esos
veinte y cinco mil pesos, todavia nos dijo algo mis
interesante que merece recordarse. (Leyendo):

"Para la guard del orden pfiblico y otros fines
de caricter politico dispone el Ejecutivo Nacional
de medios suficientes-sin necesidad de sustraerlos 6
los preceptos de la Constituci6n del Estado, ni al
juicio del Congreso y de la pfiblica opinion".

No puede justificarse mejor lo innecesario de esos
gastos secrets y, de consiguiente, la economic que
propongo con su definitive supresi6n.
Estos eran los buenos principios, las buenas doe-
trinas que el Sr. President de la Repfiblica habia
behido, que en 61 se habian infiltrado, de las cue es-
taba saturado recien salido de nuestro hogar. del ho-
rar Conservador, donde un Presidente como el Dr.
"Varona. nuro. inmaculado y Vicepresidcntes co-
mo los Sres. Lanuza, Goicoechea y tantos otros de
pura cepa habian sostenido sinceramente. de bue-
na fe. con el meior deseo. De esas doctrinas esta-
ba todavia saturado el Primer Magistrado de la Na-
ci6n cuando escribia estos. renglones. jNo se habian
aduefiado completamente de 61 todavia esos malos


amigos. que luego han logrado torcerle el curso de
tan sanas ideas, de tan nobles sentimientos, y de tan
buenos prop6sitos.
Despu6s, i&qu6 otras economics estan aconsejadas
que abordemos? La supresi6n de toda plaza que no
est6 realnente servida, de toda plaza que obligue A
Ia Hacienda Piblica al pago y no se trabaje. Son
inuchas, Sres. Senadores, no las hay s61o en Lote-
rias. las hay en otros Departamentos; estamos infes-
tados de "botellas" por todas parties. Los buenos de-
sees del Sr. Secretario de Sanidad de sanearlo todo,

no han logrado desinfectarnos de esa plaga, peor,
mil veces peor que la peste bub6nica. Para eso se-
-ia necesario empezar por arrancar de raiz el antro
donde esta la madriguera, en donde se cultivan sus
g6rmenes y en donde han alcanzado mayor desarro-
11o: el Departamento de Loteria.
Pero ya que no hay valor para hacerlo, 6 ya que
es necesario ese Impuesto, por la falta de otros in-
gresos, 6 porque el pueblo, 6 una gran parte de. 61
lo quiere, destin6moslo A mejores fines. En todos los
praises el product del vicio se dedica i una de estas
dos cosas: 6 a enjugar las lAgrimas y dulcificar la
miseria de los desgraciados, es decir, A obras ben6fi-
cas do todas closes, 6 A la difusi6n de la ensefianza,
que es tambi6n una obra de misericordia, finicas
inaneras de cohonestar con la santidad del fin la im-
pureza del origen.
Mas si tampoco queremos dedicar a esos fines el
product de la Loteria, vamos a dedicarlo a cual-
quiera otro, pero a concluir con esas plazas, que co.
mo yo dije en un Proyecto de Ley que tengo aqui
presentado, constituyen un bald6n national. Se ob-
tendria, Sres. Senadores, con ello, una economic de
cerca de dos millones de pesos. Me atrevo a compro-
barlo corn dates irrefutables. Mientras que con el
Proyeeto de Ley que impugno, la economic es insig-
nificante y queda la mayor parte de esas plazas.
Tambi6n deben de sacarse a pfiblica subasta las
colecturias que cada una de las cuales produce, al
decir de los agents de su explotaci6n que pro-
ponen y negocian los cargaremes en plaza, unos
ciento cineuenta pesos mensuales, un sorteo con
otro. Tendriamos asi disponibles un mill6n tres-
cientos cuarenta mil pesos mas; pero pongamos
solo un mill6n redondo. Con los otros dos millo-
nes tendriamos por estos dos. concepts tres mi-
Ilones de pesos de economies. En lugar de esas pla-
zas ,cuales son las que se pretenden suprimir por
este Proyeeto de Ley, Sres. Senadores? Las de nue-
va creaci6n en el iiltimo presupuesto! I Y sabeis esas
olazas por quienes estan servidas? Pues por los me.-
jores empleados de la administraci6n. Casi todas son
plazas que se han creado en algunas oficinas para
.tender mejor sus servicios, porque ese aumento esta-
ha .justificado; y para premier los m6ritos 'de los me-
jores y mins antiguos empleados se han provisto en
ellos las de mayor categoria; y no pocas se han crea-
do en sustituciOn de otras. Resulta asi que esas pla-
zas las disfrutan hoy, al menos en muchos casos,
aqueillos que RnAs :aetivos y eficaces servicios vie-
nen prestando A la Administraci6n. Y acerea de es-
to punto no se establece mAs que una cortapisa en
el final de la Ley: (Leyendo): "Se deja al Presi-
dente de la Replfiblica libertad para sostener en sus
puestos a los que estime convenientes". i Siempre el
mismo juego, dejando que lo que una mano haga la
otra pneda deshacerlo, que no otra cosa significa que
qlueden al arbitrio del Presidente de la Repfiblica es-
tas economics y sus perjuicios 6 beneficios, es decir,








10 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


al de sus amigos y paniaguados, que podrAn hacer
saltar de esas plazas A los que no les convengan 6
combinaciones para dejarlos, quizAs A cambio de que
favors. Asi los que tengan por padrinos A esos ami-
gos y paniaguados del Sr. President serAn los fini-
cos que se sostendrin en sus puestos, y en cambio se-
rAn suprimidas las plazas que sirvan los desgracia-
dos que ellos no apadrinen y que acaso sean precisa-
mente los mis dignos y los mAs litiles. Es just
eso, cuando se dejan tantas plazas que se pagan
sin servirse?
Pues tales son las economics que establece es-
ta Ley. Podeis votarlas, Sres. Senadores; pero
conste que cometer6is la mAs enorme de las injusti-
cias. Permitireis que se -deje sin pan A la fami-
lia del honrado trabajador, para seguir fomentan-
do la vagancia.
Los que de vosotros creeis en la otra vida, en las
sanciones de otra vida, tened la seguridad, si vo-
tais esta Ley. que s61o por eso merecereis ir A los
profundos infiernos A expiar tan tremenda falta.
Sr. President: Creo que no se me negarA un re-
ceso de cinco minutes para continuar. Yo no trato
de obstruccionar; voy A concluir esta misma tarde,
lo prometo al Sr. President; pero estoy un poco
agitado y pido al Senado (no lo hago tanto por mi
como por los demAs Sres. Senadores que estarin
tambi6n cansados de oirme) un receso de various mi-
nutos.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : ~Est
de acuerdo el Senado en conceder un pequefio re-
ceso ?
(Sef ales afirmativas).
Acordado.

(Transcurre el receso).

SR. PRESIDENT (SANCIIEZ AGRAMONTE): Termi-
nado el receso, puede continuar en el uso de la pa-
labra el Sr. Maza y Artola.
SR. MAZA Y ARTOLA: Otra economic, Sres. Senado-
res, que no se menciona en el Proyecto de Ley de
Defense Econ6nica, se podia introducir de no poca
importancia, en el Presupuesto General de Gastos
de la Naci6n.
Aunque no lo autorice en la mayor parte de los
casos de una manera clara y especifica Ley alguna,
todos sabemos que A un gran nfmero de empleados
piblicos se les concede el derecho de usar autom6-
viler. Menos mal si solo fuera un jus utendi. Es que
ha degenerado en un escandaloso jus abutendi. Se
gasta en la alimentaci6n y conservaci6n de Astos au-
tomOviles y reposici6n de sus piezas, el double, cuan-
do o el triple de lo que debe gastarse; y A eso se
puede principalmente atribuir el que se hayan de-
dicado con profusion A los negocios con ellos relacio-
nados, tantos comerciantes de esta capital.
Vemos hasta en las sastrerias expuestos para su
venta, gomas y otros accesorios de tal artefacto, lo
que indica que ese giro produce tanto 6 mAs que el
propio; y no deben estar destinados A particulars
en su mayor part, porque nuestra riqueza privada,
no permit A tantas families el uso de esos c6modos
y modernos vehiculos. como los que diariamente rue-
dan deslumbrantes por nuestras calls y paseos..
Escudrifiando un poco nos encontrariamos con
que esos comerciantes, que no son del giro especial
de autom6viles y que sin embargo se dedican A im-
portar sus gomas y demAs accesorios, son los que
mAs clientele tienen entire los empleados pfiblicos.


Dios sabe A lo que tal coincidencia se deba, pero no
deja de ser muy significativa.
l)e todas maneras, sealo 6 no, es un hecho eviden-
te que en la bagatela de alimentar y conservar auto-
m6viles se gastan enormes cantidades por el Tesoro
Piiblico. Cuando los conservadores hacian la campa-
fia de oposici6n contra el Gobierno del General G6-
mez, la cantilena obligada en todos los meetings era.
fustigar el constant y excesivo abuso del autom6vil,
por parte de los empleados pfiblicos, en todos los to-
nos. Empezaron por tenerles cierto santo temor los
nuestros cuando ocuparon el Poder; pero poco A po-
co lo fueron perdiendo y tomandoles tanto gusto, que
hoy puede decirse que corren mas autom6viles los
empleados conservadores que antes los empleados li-
berales, y que gasta mAs en autom6viles la actual
Administraci6n que gastaba la tan fustigada por
eso del General G6mez. Esta es una de las corrup-
ciones A que antes aludia, que lejos de haber corre-
gido el ilustre General Menocal tan s61o ha logrado
que tomara mas cuerpo.
Si nosotros suprimieramos todos esos autom6viles
que estan A cargo de empleados que no los necesi-
tan, habria una gran economic en los gastos. He he-
cho un clculo aproximado y creo que podria ile-
gar hasta cuatrocientos mil pesos al afio.
Dejindoles solamente autom6viles A aquellos que
real y efectivamente les hagan constantemente falta
para prestar sus servicios, pues los que no tienen
que utilizarlos sino de-tarde en tarde pueden enton-
ces alquilarlos, y para ello puede fijarse una m6dica
consignaci6n, podriamos realizar muchos en pfiblica
subasta y obtener asi una no despreciable suma de
dinero que permitiera aliviar, por el moment, de
una manera bastante sensible la crisis de nuestra
Hacienda. A no menos de medio mill6n de pesos po-
dria llegar este auxilio, dado el precio que han cos-
tado esos autom6viles y el que todavia valen mu-
chos de ellos.
Hie aqui cerca de otro mill6n de pesos, entire una
y otra cosa, de algo que parece una frusleria, que
podemos unir. ; los tres millones anteriores de las
colecturias y de la supresi6n de empleados que es-
tan cobrando sin prestar servicios. Son ya cuatro
millones; mAs los ciento cuarenta y dos mil ochocien-
tos pesos A que ascienden nuestros gastos de repre-
sentaci6n, y los veinte y cinco mil pesos de los se-
cretos del Presidente de la Repiiblica, aproxima-
damente serian unos cuatro millones doscientos mil
pesos de auxilios y economies.
Todavfa a esto podriamos agregar algo: Los de-
rechos de mejoras de puertos de la recaudaci6n del
present afio econ6mico, de los cuales, que sepamos,
no se ha dispuesto todavia, por lo menos en la co-
municaci6n que nos ha remitido por conduct del
Sr. President de la Repiblica el Sr. Secretario de
Hacienda, de la que se di6 lectura el otro dia, no
se llega a hacer esa declaraci6n; y si se hubieran
destinado A algin otro objeto ajeno al suyo como
los del afio econ6mico anterior, habran sido los de
lo meses corrientes, pero no los sucesivos que toda-
via no se han recaudado; pues esos podrian desti-
narse tambi6n 6 fondo de reserve para aliviar, si-
quiera sea transitoriamente, el dBficit que se sure
en estos momentos, segfn se dice, por la guerra eu-
'opea, aun cuando estA demostrado que antes de
haber estallado, 6 sea durante el primer mes del
afo actual econ6mico habia ya disminuido medio mi-
116n la recaudaci6n de nuestras Aduanas, compara-
da con la del mismo mes del afio anterior, circuns-







1DIAR[O DE SESIONES DEL SENADO 11


tancia que ya yo hube de prever, al discutirse el uil-
timo Proyecto de Presupuestos.
Tendriamos asi nada menos que cinco millones y
medio de pesos de economies.
Si hemos de career al Sr. Secretario de Hacienda,
*dada su reciente nota presentada al Consejo de Se-
cretarios, la merma probable que tendremos por
nuestra crisis, durante el resto del actual. ejercicio,
serA de cuatro millones ochocientos sesenta y cinco
mil ciento noventa y nueve pesos.
Muy cerca estariamos entonces de cubrir semejan-
to deficit, prescindiendo de los derechos de mejo-
ras de puertos; para ello no nos faltarian mas que
doscientos y pico de mil pesos, y esos, Sres. Se-
nadores, ya los tenemos. Este mes viene recaudAndo-
se casi tanto como en el mismo mes del afio anterior;
e.; casi seguro que no habra deficit, y si lo hay, se-
rnl menor del que se habia calculado, y probable-
m.ante asi seguirA sucediendo en los meses sucesivos:
luego ese deficit de cerca de cinco millones de pesos,
calculado por el Sr. Secretario de Hacienda en un
moment de alarm, puede ser un deficit fantastico,
la realidad acaso no respond A 61; pero aunque
respondiera, ya con el aumento que hemos tenido
este mes. segin declaraci6n del propio Sr. Secreta-
rio de Hacienda, que asi se lo ha comunicado A la
prensa en una nota publicada en el Heraldo de Ciu-
ba que tengo a la vista, ya con eso hay para cubrir
esa diferencia de doscientos y pico de mil pesos.
j Qu6 necesidad tenemos entonces de hacer un em-
pr6stito? Este es el primer capitulo del titulo sub-
siguiente, que se refiere A los recursos para arbitrar
fondos, de la celebre Ley tan mal llamada de De-
fensa Econ6mica.
Los Sres. Senadores, familiarizados con las cues-
tiones de Hacienda, (y aqui quien mas, quien me-
nos, ya lo esta, porque al cabo de algunos afios de
star examinando aprobando 6 modificando Proyec-
tos de Presupuestos y otras leyes financieras, no hay
quien no tenga un conocimiento mas 6 menos cien-
tifico 6 prActico de casi todas esas cuestiones) ; los
Sres. Senadores, familiarizados con ellas, al fijar-
se en el articulo finico del capitulo primero, del
titulo segundb de esta Ley, no dudo que con es-
piritu inquisitive y receroso se habrin pregunta-
do: 1 Esto que se autoriza hacer al Sr. Presiden-
te de la Repfiblica, acaso no es un verdadero em-
pr6stito. Pues A la mayor parte de los Sres. Se-
nadores, creyindolos sin duda unos ignorantes, se
]e ha dicho que esto no es un empr6stito, sino una
deuda flotante 6 interior.
Sres. Senadores: En Hacienda pfiblica se conoce
con el nombre generico de empr6stito el acto de
fontraerse deudas, cualesquiera que sean, y se clasi:
fican precisamente en dos grandes grupos con estas
denominiaciones: Deuda flotante, 6 de Administra-
ci6n 6 de Tesoreria, y Deuda consolidada 6-de Ha-
cienda. ; Es esto una deuda flotante 6 una deuda
(onsolidada? A fuerza de mquererla disfrazar se le
ha hecho perder su fisonomia caracteristica, pero
que su contrataci6n constituirA un verdadero em-
pristito, de eso no queda duda de ninguna clase,
asi como qcue bajo esa apariencia de deuda flotante
,e ha pretendido ocultar una deuda consolidada. Y
si esto no fuera exacto bien podemos presumir, pro-
fetizar, que serA una deuda que ha de parar en conso-
lidada. Sin llegar A ser una verdadera deuda flotan-
te la que se contrajo con la expedici6n de los c6lebres
pagarks "Morgan", par6 en el famoso emprestito
"Morgan". Y lo dicen todos los hacendistas: rara es


la deuda flotante que no para en una deuda consoli-
dada. Esto en t6rminos generals que dado nuestro
carActer y el estado de nuestra Hacienda, entire no-
sotros, podemos asegurarlo. Cuando se tengan que
recoger estos bonos, si continfan el despilfarro y el
desbarajuste entronizados en nuestra administra-
ci6n, 4 qui6n duda que vendra aqui un nuevo Mensa-
je pidi6ndonos autorizaci6n para contratar otro em-
prestito, y no de cinco millones, sino tal vez de
otros diez millones?
Ahora bien, si esto que se va A contraer es un
empr6stito, porque ninguna duda de ello puede ca-
her, cualquiera que sea el nombre que A la deuda se
le de y el disfraz con que quiera presentArsela, ~reu-
ne las condiciones establecidas por nuestra Constitu-
ci6n? En primer lugar, Sres. Senadores, no se esta-
blece una renta, un ingreso especial del Tesoro que
ha de garantizarlo, y esto ademas de ser inconstitu-
cional, es un gravisimo peligro, porque estos bonos
lo mismo pueden ir A parar a manos de cubanos 6
de espafioles que de cualquiera otra clase de extran-
jeros, americanos, por ejemplo, 6 franceses 6 ingle-
ses, y no estando especialmente garantizados co-
mo los bonos de los anteriores empr6stitos, corremos
el riesgo de que tengan muy pronto una gran depre-
ciaci6n, si no nacen ya con ella, como es factible, en
desprestigio de la Repfblica de Cuba, todavia mayor
de aquel en que hemos caido, porque fuera de aqui
todo al que se le propongan estos bonos lo primero
que harA serA preguntar con qu6 estan garantiza-
dos, porque los bonos de todos los emprestitos que
circulan por el mundo y que se cotizan en las Bol-
sas, han de estar precisamente garantizados con al-
guna renta especial 6 cualesquiera bienes, para que
ellos se entiendan avalorados. Y al ver que no los
garantiza nada especial los rechazarAn 6 los cotiza-
ran A un infimo valor. Vamos pues, A hacer una
emisi6n de bonos de cinco millones de pesos que
no solamente no se ajusta A nuestra Constituci6n,
sino que los expone A que sufra su valor una gran
depreciacion afin en nuestro propio mercado, pero
con toda seguridad en los extranjeros, A donde pue-
den ir A parar y de fijo se levarAn.
La Constituci6n es bien clara; le dA facultades
al Congress en su inciso tercero, articulo 59, para
acordar emprestitos, pero con la obligaci6n de votar
al mismo tienipo los ingresos permanentes necesarios
para pagar los intereses y amortizaci6n.
Cuando nosotros votamos el anterior emprestito,
recuerdese que hubo dudas entire nosotros inismos,
entire los amigos del Gobierno, entire los Secretarios
del Despacho, y hasta en el propio Sr. President de
la Repfiblica, sobre si al aprobarlo habriamos cometi-
do el error de no votar al propio tiempo de modo
bien especifico, los ingresos permanentes necesarios
para el pago de sus intereses y amortizaci6n; y, sin
embargo, habiamos votado una autorizaci6n al Sr.
President de ]a Repfiblica para que ofreciera y die-
ra las garantias que estimara convenientes de nues-
tras rentas ptiblicas disponibles. Y, efectivamente
asi lo hizo; tengo aqui sobre la mesa la copia de la
es-ritura en que se llev6 A cabo la contrataci6n de
em. empr6stito y las garantias que se dieron consis-
tieron en un diez por ciento de las.rentas de nues-
tras Aduanas. s6lo gravadas entonces con el quince
por ciento del precedent empr6stito de diez y seis
millones y medio. De modo, que esos bonos estAn ga-
rantizados, y, por consiguiente, ajustados A este pre-
cepto de la Constituciin. i Por qu6 tambien para es-
tos otros que por valor de cinco millones de pesos se







12 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


quieren ahora emitir, no se autoriza al Sr. Presiden-
te de la Repfiblica a dar alguna garantia? Sin esa
autorizaci6n el Sr. President de la Repfiblica no po-
drI dar ninguna y por tan grave omisi6n, semejante
emprst'ifo, dados los misnmos precedents que hemos
sentado, sera nulo, y la Ley que lo autorice, evi-
dentemente inconstitucional.
Pero es que hay m6s; nosotros tenemos un ap6n-
dice en la Constituci6n, que mal que nos pese tene-
mos que'morderlo y cumplirlo; y ese ap6ndice esta-
blece en su articulo segundo: (Leyendo): "Que el
Gobierno de Cuba no asumirA 6 contraerh ninguna
deuda pfiblica para el pago de cuyos intereses y
amortizaci6n definitive, despues de cubiertos los
gastos corrientes del Gobierno, resulten inadecuados
los ingresos ordinarios".
V6ase, Sres. Senadores, que aqui no se habla de
empr6stitos; de modo que aunque creamos que lol
nuevos bonos que ahora se quieren emitir no consti-
tuyan un empr6stito, sino s61o una simple deuda de
Tesoreria, lo que ya esta explicado cuhn err6neo es,
siempre vendria A estar comprendida en el articulo
segundo de la Enmienda Platt, que forma parte de
nuestra Constituei6n y que, ademAs, esti in8erta en
un Tratado permanent con los Estados Unidos. j Se
ha cumplido este otro requisite? Nadie osara con-
testarme afirmativamente, porque esta Ley viene
despu6s de la declaraci6n hecha por nuestro Gobier-
no, urbi et orbe, de que no habia con qu6 pagar las
necesidades mas apremiantes del Estado y que es-
casamente podria abonarse A los empleados este
mes y los sucesivos una parte de sus haberes en efec-
tivo, pues por el resto habrian de dArseles certifica-
dos 6 abonar6s que se pagarian cuando hubiere fon-
dos que lo permitieran, con lo que bien se ha puesto
de manifiesto, por propia confesi6n de quienes tienen
hartos motives para saberlo y la autoridad necesaria
para decirlo, que no tenemos sobrantes en el presu-
puesto despu6s de cubiertos nuestros gastos, sino
que nos faltan recursos hasta para cubrir los ordi-
narios mis apremiantes.
iY sin embargo, se nos exige que con un menos-
precio extraordinario de esta Ley international 6 ais
que tan obligados estamos, autoricemos al Ejecutivo
para que emita tales bonos! & Es que se ha puesto A
los Sres. Senadores en el secret de que los Estados
Unidos consienten esa emisi6n? Ah!.Aunque asi se
haya dicho a algunos, me resisto a creerlo, porque es
inverosimil que el Ejecutivo de los Estados Unidos
se atreva a dar tal autorizaci6n en un caso como es-
te, en que es bien claro y evidence que se infringe
ese precepto de Legislaci6n Internacional, dada la
grave responsabilidad en que incurriria, no ya s61o
ante los dem6s pueblos, sino frente al suyo, si arries-
gandose por esa autorizaci6n algfin ciudadano ame-
ricano A adquirir esos bonos en la creelrcia de que
estaban emitidos con todas las condiciones legales,
un Tribunal de Cuba 6 de los propios Estados Uni-
dos declarara que no las reunia, pues es necesario
que sepan los Sres. Senadores que para ello lo mis-
mo tendria jurisdicci6n un Tribunal cubano que un
Tribunal Norteamericano. Acaso no se atreviera A
hacerlo un Tribunal cubano, pero un Tribunal de
los Estados Unidos de fijo que lo haria, dada la ver-
dadera independencia que alli tiene el Poder Judi-
cial: y entonces ien qu6 posici6n tan desairada cue-
daria la Repfiblica de Cuba! iNo seria ya el colino
de su descredito A la faz del mundo entero? Pues no
se detongan los Sres. Senadores ante estas reflexiones
y aprebn esa Ley con todos sus defects, sin t.u-


miendas esta tarde. iOjal6 no tengamos algfin dia
que deplorarlo!
Sres. Senadores, estamos -en banearrota por la
declaraci6n hecha a todos los vientos por nuestro
propio Ejecutivo y no encontramos mis medio de
salir de nuestra banearrota que cpntrayendo nuevas
deudas.
Pues mientras nosotros le estemos dando autori-
zaciones al Ejecutivo para contraer nuevas deudas
estarA usando de esas autorizaciones y no pensarA
nunca en reducir prudentemente nuestros gastos,
lnica soluei6n de todos nuestros conflicts econ6mi-
cos. Culando una familiar compuesta de muchas per-
sonas inayores de edad, se ha acostumbrado a. vivir
de rentas importantes, de una manera desahogada,
sin privarse de nada, es mauy dificil que su jefe lo-
gre introducir, cuando por precarias contingencies
disminuyen las rentas, aquellas econdmias que la
prudencia demand, mientras haya quien facility A
la familiar todo el dinero necesario para seguir sos-
teniendo el tren en que vive, con la esperanza de
mejores ticmpos venideros.
Cuando se establecen las economies es cuando ya
faltan prestamistas codiciosos 6 ben6volos que faci-
liten dinero. Entonces es cuando finicamente coisi-
gue el jefe de la familiar imponerse a todos los suyos
para que toleren la reducci6n de sus gastos, para que
se resignen A privarse de sus placeres 6 de algunas
de sus comodidades; y en este caso debemos colocar
nosotros al Ejecutivo, pues mientras le estemos dan-
do autorizaciones para que tome dinero A pr6stamo,
para que levante fondos, como es muy duro en el
que administra star escaso de ellos y tener que ha-
cerle frente A muchas obligaciones, sin recursos con
(qu satisfacerlas al contado, y como la reducci6n de
gastos levanta protests que mortifican, mientras
le estemos dando recursos, le parecerAn inagotables
al Ejecutivo y seguirh sosteniendo este tren fastuoso
con que esti montada la Repiblica de Cuba, antes
que decidirse A economizar un 'centimo en nuestros
gastos.
Es necesario estar ya frente 6 la adversidad, 6
sentirla muy cerca, y estar seguro de que si uno no
le hace frente y la desafia con las armas apropiadas,
ella, ac'albar por arrollarnos, es necesario encontrarse
ya en tan dilficil situation, cuando no se tiend la
energia de carAeter necesaria, para decidirse cual-
ouier hombre, respect de su familiar, 6 eualquier
Gobierno respect de su pueblo, A vivir con mis re-
ducci6n en sus gastos, con mis modestia, con menos
lujo y A resignarse A la privaci6n de todos los gas-
tos y satisfacciones que hasta entonces se ha podido
dar. Si, desengafi6monos, ante la falta de energia del
Jefe de nuestro Gobierno, nosotros no podemos re-
mediar de una manera definitive el mal estado de
nuestra Hacienda pfiblica, mientras no lo pongamos
en el caso precise de establecer las economics nece-
sarias.
El otro capitilo del titulo segundo establece un
aumento en los impuestos sobre Dereclhos Reales pa-
ra arbitrary recursos. Inter6same hacer constar que
soy opuesto al aumento de nuestros impuestos y mu-
cho mas al establecimiento de otros nuevos para ali-
viar la dificil situaci6n present; nosotros no nos
encontramos en el caso de todos los dem6s paises qlfe
tienen alguna relaci6n, y casi todos la tienen, con
las naciones beligerantes de Europa.
Casi todos estos paises, los Estados Unidos. por
ejemplo, tienen un presupuesto de gastos en el que
tinicamente figuran aquellas partidas mAs 6 menos








DIAIO DE SESSIONS EL SENA13
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 13


necesarias, pero con toda seguridad ninguna desti-
nada a objetos tan ffitiles, tan lujosos, tan incon-
venientes 6 tan inmorales, como las que recargan
ese mismo presupuesto entire nosotros.
Es natural que si alli, asi como todos los servicios
estin dotados, no hay ninguna dotaci6n de servicios
que en realidad no se preste 6 de obra que nose rea-
lice 6 de material que no se utilice, se tuviere que
pensar forzosamente en nuevos impuestos transito-
rios para enjugar los deficits que se vayan ocasio-
nando por la dismninuci6n de los ingresos, a conse-
* .cuencia de la violent paralizaci6n del trifico, oca-
siolnaa por la guerra europea.
Pero una naci6n como Cuba, cuyo presupuesto es
tan exorbitante en comparaci6n con sus necesidades,
en donde hay tantas partidas de gastos initiles, su-
p6rfluas 6 inmorales, no creo que sea el medio mis
adecuado, el mejor pensado, el mas acertado para
resolver la crisis financiera que ha producido la gue-
rra europea y las otras concausas internal que
nos venian desde antes azotando, aumentar los im-
puestos, ya bastante excesivos, con el riesgo de que
despues se queden para siempre, sino castigar los
capitulos de gastos.
Cuba no esta en condiciones de sufrir mis im-
puestos. Dicho sea esto en t6sis general, pero de ser
necesario aumentar alguno de los establecidos, nin-
guno menos oneroso, sinceramente lo declare, como
el escogido. Es de aquellos que se pagan con menos
amargura, con menos sacrificio, en la oportunidad
que menos se siente. Al que hereda no le import
inucho, sobre todo si no tiene relaciones muy inti-
mas con el de cujuts, que es como los abogados lla-
mamos a aquel de cuya sucesi6n se trata, no le re-
sulta muy gravoso pagarle al Estado una parte mas
6 menos insignificant de la riqueza, que por ajenos
esfuerzos, la suerte 6 la desgracia, le hubiere depara-
do. Pero no es la mejor manera de aumentarlo la
que se emplea en el Proyecto de Ley que tratamos.
En primer lugar, los bienes que se heredan entire
si los c6nyuges deben estar equiparados a los que
entire si se heredan los ascendientes y descendientes,
es decir, exentos de derechos. La solidaridad del ma-
trimonio asi lo exige. No se debe imponer ese .sa-
crifieio a una pobre viuda, que cuando vivia su es-
poso disfrutaba con i1 la renta de ambos y ademns,
lo que su esposo ganaba, cuando tal vez ella con sus
economies y la felicidad 6 tranquilidad que Ilevaba
ai su hogar era una colaboradora de su fortune, y en
eso se fund nuestra instituci6n de gananciales, y
de impon6rsele alguno es demasiado injusto que se
le exija pagar tanto como el dos por ciento de su
herencia, ya que no se le equipara A los hijos y i
los ascendientes. En la Argentina, donde hay una
Ley de impuestos sobre la sucesi6n, muy racional,
muy equitativa y, al mismo tiempo, nmy de acuerdo
con las corrientes del socialismo que alli tan impe-
tuoso se viene manifestando en estos filtimos tiem-
pos, se equipara A este efecto al c6nyuge con el as-
cendiente y el descendiente. Por qut no nos hemos
inspirado en ese ejemplo?
Y el misnio ejemplo debe de seguirse en lo que se
refiere i las pequefias fortunes; como alli, no debe
*pagar nada la sucesi6n entire parientes cercanos
cuando no pasa de $500 lo que se transmit; y, en
cambio, cuando pasa de esta cantidad, progresiva-
Smente debe aumentarse el impuesto; porque no es
rational que tribute el mismo tanto por ciento el que
hereda de un pariente lejano quinientos mil pesos
que el que hereda solamente mil pesos.

*


Conmo yo, si la totalidad de este Proyecto de Ley
se aprueba, no voy A presentarle enmiendas al ar-
ticulado, porque lo consideraria inftil dado el pro-
p6sito que ese voto significaria de aprobar integra
la Ley, ne veo obligado A exponer,,aunque somera-
mente, mis cnlninantes puntos de vista, aunque al-
guna vez tenga que descender A ciertos detalles, res-
pecto de sus diversas materials, para que los Sres.
Senadores puedan considerar lo err6neo de todos y
cada uno de los particulares contenidos en esta Ley
titulada de Defensa Econ6mica.
Asi c6lmo no he de llamir la atenci6n hacia el ar-
ticulo que il final de este capitulo figure, por el cual
se liace completaniente ineficaz el recurso que se pre-
tende darle A nuestra Hacienda con el Proyecto 6
aumento de ese impuesto? (Leyendo):
"Se le da autorizaei6n al Ejecutivo para pbnerlo
en vigor despu6s del primero de Enero de 1915,
siempre que lo consider necesario y s6lo en el ca-
so de que la recaudaci6n de las Aduanas de la Re-
pfiblica no hubieran aleanzado en esa fecha, su
normalidad, lo que' se apreciarA comparando la re-
caudaci6n de los afios anteriores".
Este no es recurso con que se pueda contar fija-
mente; es un impuesto en el cual el element alea-
torio' es un gran factor, el preponderante; no se
puede saber fijamente lo que ha de producer duran-
t. cierto period de tiempo, porque. es necesario con-
tar con la calidad, en lo que se refiere f su fortune,
de las personas que fallecen; y puede muy bien su-
ceder que en un aflo no mueran mAs que pobres, 6
personas que no tengan apenas fortune y que no de-
jen miss que c6nyuges 6 hermanos, en cuyo caso el
rendinmiento seria insignificant; 6 puede suceder,
por el contrario, que mueran ricos, que dejen here-
deros lejanos, y entonces el impuesto ha de producer
de una manera fabulosa. Con un impuesto tan alea-
torio c6mo vamos 6 pensar que se pueda en un mo-
mento dado enjugar un deficit producido por la
merma de un ingreso de nuestras aduanas, cuando
no s6lo ese deficit tendri una realidad bien tangible
sino sus perjudiciales efectos habrian de sentirse in-
mediatamente? No es pues el aumento de este im-
puesto el recurso mas adecuado al prop6sito que se
persigue.
Vienen despues, Sres. Senadores, las medidas que
ian de contribuir, direct 6 indirectamente, A mejo-
rar nuestra actual situaci6n econ6mica, y aparece
en primer lugar la autorizaci6n al Banco Territo-
rial para elevar al nmximumn del ocho por ciento el
interns de los prestamos hipotecarios que realize,
siemipre que las cedulas por 61 eemitidas devenguen
el interns del seis por ciento.
No me opongo A que se le d6 al Banco esta, auto-
rizaci6n, por m6s que si no fu6 prevista ni reserva-
da cuando se sac6 a subasta su concesi6n, y creo que
no lo fu6, parece que despuBs no debe darse, porque
es una evidence '. ilt.ii que podia haber influido en
su adjudicaci6n y acaso rompa sus moldes legales,
pero dada la crisis exceptional que atravesamos, no
tendria inconvenience en que se diera, siempre que se
agregara que la autorizaci6n tiene un carActer tempo-
ral, por ejemplo, que no dura mas que por dos afios,
prorrogable A otros dos mls si la situaci6n actual per-
sistiera, porque no seria just dejarle esta autoriza-.
ci6n al Baneo por tiempo indefinido hasta cuando no
se necesitase ese sacrificio; porque es sin duda un sa-
e'rificio imponerles a los que necesitan dinero, dada
la naturaleza de un Banco como 6ste, que paguen el
interns del 8 por 100, cuando s6lo se autoriz6 al








14 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


Banco para prestar al 7 por 100, dada la necesidad
que se quiso llenar con esta instituci6n que no fu6
otra sino abrir una fuente de recursos poco gravosa
para auxilio del terrateniente.
Viene ahora el capitulo segundo del precepto que
trata de la unificaci6n del Ejercito y la Guardia Ru-
ral, y naturalmente, nos asalta ane 61 esta pregunta:
Z Que relaci6n tiene semejante media con la defen-
sa econ6mica? ~Que ventajas nos va A traer en el
orden econ6mico?' Porque yo he leido atentamente
los tres articulos que se refieren i esta reorganiza-
ei6n de nuestras fuerzas armadas, y en ninguno de
ellos se le exige al Presidente de la Repfiblica esta-
blecer reducci6n de sus presupuestos de 'gastos. Pa-
rece l6gico a primera vista, es verdad, que la refun-
dici6n debe traer econonias, pero bien presto se ve
que el articulo tercero, lo impide, porque dice: (Le-
yendo): "Si por consecuencia de esta reorganiza-
ci6n quedasen Jefes fi Oficiales sin plazas determi-
nadas dentro de la misma, se consideraran en active
servicio y serAn destinados a prestarlos donde el
Ejecutivo lo consider convenient, conservando, tan-
to aquellos como los que queden ocupando dichas
plazas, su antigiiedad respective en el escalafOn ju-
dicial". No puede estarse mIs lejos del prop6sito de
introducir economic alguna, porque la finica que
podria hacerse consistiria en la amortizaci6n de esas
plazas, de aquellas que quedaran valcantes por con-
secuencia de la refundici6n de ambos Cuerpos ar-
Inados, y esas ya se ve que se mandan a continuar
sirvi6ndose. Al contrario, Sres. Senadores, con es-
te Proyecto se abriga el deliberado prop6sito de
aumentar los gastos pfiblicos, porque si hemos de
career al Sr. President de la Repfblica, cuando des-
pu6s de convocar al Congreso A Sesi6n extraordina-
ria nos mand6 su Mensaje de 8 de Octubre de 1913,
pidi6ndonos entire otras cosas la reorganizaci6n de
las Fuerzas Armadas a base de una refundici6n, su
objeto es darles mayor extension y oeupaci6n. Por
si se hubiese olvidado voy a recorder lo que en 61 A
tal respect nos decia: (Leyendo): "Ademas de la
autorizaci6n que solicito del Congreso para la con-
trataci6n del empr6stito de $15.000,000.00 con des-
tino especial y determinado a los objetos que dejo
expresados, he incluido tambi6n en la convocatoria,
]a recomendaci6n de que el Honorable Congreso se
sirva discutir y aprobar una complete reorganiza-
ei6n de las Fuerzas Armadas de la Repfiblica, a fin
de que se alcance una mayor homogeneidad y movili-
dad en ellas, dotandolas de los elements necesarios
para el servicio de seguridad interno de policia ru-
ral que estan llamadas A prestar y distribuy6ndolas
permanentemnnte por todo el territorio de la Repfi-
blica, de modo que las provincias est6n igualmente
asistidas y amparadas extendi6ndose A todas las ven-
tajas que se derivan de la estancia de fuerzas orga-
nizadas no s6lo desde el punto de vista de la segu-
ridad y vigilancia, sino tambien en lo econ6mico,
como lo prueba la general protest que se levanta
en las distintas localidades cuando por conveniencia
del servicio se retiran las fuerzas que las guarne-
cen".
Despues de esta lecture,. quiero que me digan los
Sres. Senadores, si ]a refundici6n puede tener otro
objeto y si con este plan, preconcebido desde hace
tiempo por el Sr. President de la Repuiblica, es com-
patible la introducci6n de la menor economic en los
gastos de mantenimiento y conservaci6n de las Fuer-
zas Armadas! No, con ello s6lo puede tenderse A
aumentarlos much mis. Como se ve, esta es una


media que podri tener otras ventajas, pero que no
va, ni direct ni indirectamente, A aliviar nuestra si-
tuaci6n econ6mica, y que no merece por tanto figu-
rar eri la Ley que discutimos.
Pero, ademas, Sres. Senadores, tiene este Proyee-
to de refundici6n otra gravedad. Esti muy reciente
aun el dia en que nosotros con much entusiasmo y
con la mejor voluntad y la m6s acendrada fe en el
Ejecutivo, discutimos y votamos aqui una Ley de
retire military. Todos saben el mal uso que se hizo de
la autorizaci6n que en ella dimos. Todos estan bien
enterados. de cuantas extralimitaciones 6 injusticias,,
y de cuantos excess al amparo 6 con el pretex-
to de esta autorizacion se realizaron, hasta el pun-
to de dejarse, si he de career en mis informacio-
nes, las cajas del Ej6rcito y de la Rural, exahustas
y por algfin tiempo impedidas de tender a esos re-
tiros; y no fueron favorecidos principalmente sino
los ahijados de los amigos y paniaguados del Sr.
President de la Repfiblica. Eso es lo que ahora se
quiere hacer de nuevo? jPara eso se van A reorga-
nizar las Fuerzas Armadas? Seria muy grave, de
una gravedad extraordinaria. Nuestros institutes
armados no tienen por objeto defendernos de nin-
guna invasion extranjera. S61o pueden tener estos
dos fines: uno esencialmente policiaco, el de vigilar
por la seguridad ptiblica en la paz, y otro guerrero,
en el caso de una alteraci6n del orden, pero en este
caso sus adversaries s61o podrian ser otros cubanos.
Consid6rese lo peligroso que seria tener descontentos
a los miembros de esos institutes por medidas injus-
tas que contra ellos se adoptaran y particularmente
a los Jefes y Oficiales. Ya se les disgust bastante
con la aplicaci6n de la Ley del Retiro. Ellos co-
mo buenos patriots, disciplinados, han mordido el
cordobfn; pero acaso no se hayan borrado las
huellas de esos disgustos, porqute los homnbres 10
perdonan todo en la vida menos las injusticias.
A eso no se doblega uno nunca, no se conform
jams nadie; y aqu6l que se consideraba con un
derecho que fu6 olvidado y hasta escarnecido por
privilegios concedidos A favor de quienes no te-
nian ninguno, 6 menos que el suyo, se habrA
mostrado sumiso y obediente, porque asi se lo ha
exigido su situaci6n, pero acaso arin guard sus
resentimientos. Si ahora se les vuelve a disgustar
pretiri6ndolos de nuevo, 6 se disgust A otros mis
para favorecer a6 intimos y paniaguados de los Se-
cretarios del Despacho 6 de los amigos del Sr. Pre-
sidente, ah! Sres. Senadores, el descontento cundirk
inAs en el Ej6rcito y el dia que nosotros lo necesite-
rnos, que lo necesite el Gobierno para hacerle frente
a cualquier facciOn que desgraciadamente se alce-y
ojala que eso no suceda nunca-quizis no encuentre
en todos la misma discipline, quizAs en algunos ese
sentimiento de indignaci6n reprimido salga 6. la
superficie y se desborde, porque no vamos A ser no-
sotros el finico pais en donde eso no ha sucedido, en
donde eso no puede suceder. Se han dado y se dan
en casi todos los paises aun en tiempos de paz las
insubordinaciones del Ej6rcito y hasta los pronun-
ciamientos, que pueden agravar extraordinariamente
una situaci6n, acaso sencillisima, de alteraci6n del
orden, que fAcilmente sea dable dominar y que, sirp
embargo, la venga A complicar gravemente el des-
contento reinante entire los encargados de reprimirla.
Yo s6 que muchos no se atrever6n a tanto; conoz-
co el patriotism y la discipline, sobre todo de los
Jefes y Oficiales de nuestro Ej6rcito; mas vale, sin
embargo, no exponernos al peligro de que caigan








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 15


en esa tentaci6n. Pero hay ademAs en esta cuesti6n
una series de problems, en los cuales no voy &
entrar porque tendria que ser muy prolijo y abu-
saria extraordinariamente de. la paciencia de los
que me escuchan, no siendo por cierto el de me-
nor cuantia, el de menor gravedad, aquel que se
refiere a la equiparaci6n de los soldados con los
rurales, A los efectos de la vigilancia de nuestros
campos,'porque para ser policia rural se necesitan
determinadas condiciones que no se exijen en los
individuos del Ej6rcito, y por eso puede haber en
el Ej6rcito hombres de no muy puros antecedentes
que ningfn gran perjuicio causan, mientras que en
la Rural tienen forzosamente que ser todos sus com-
ponentes personas escogidas; y esa confusion de un
Cuerpo con otro para prestar servicios en el Ej6rci-
to los rurales, y vice versa., puede trader consecuen-
cias funestas para el orden, para la seguridad y
para la vigilancia pfiblicas.
Por filtimo, se autoriza tambi6n al Ejecutivo para
que la Marina Nacional se incorpore al Ej6rcito y
quede bajo la jefatura de la Secretaria de Gober-
naci6n. Este fu6 un anhelo del Ejecutivo desde ha-
cc algfin tiempo, mejor dicho, del Sr. Secretario de
Gobernaci6n, que le. parece que son pocas las fuer-
zas que tiene a sus 6rdenes y aun quiere tener mu-
chas mAs.
Nuestra Marina debe poseer un caricter exclusiva-
mente de policia de aduana. Nosotros no la necesi-
tamos para otra cosa por ahora, ni debemos abrigar
la pretension de emplearla en otro objeto; y con esta
media adquiere el caracter de armada, lo que cons-
tituye una pretension irrisoria, porque nuestra Ma-
rina, para los fines A que se dedica, estA bien, no ha-
ce mal papel, llena sus fines; pero destinada a ese
nuevo objeto, adquiriendo ese nuevo caracter si re-
sulta ridicule, y acaso no cumpla tan bien los fines
para que fu6 creada y para lo que fipicamente la
necesitamos.
Ya nosotros votamos aqui en el Senado una Ley
que estaba precisamente en contra de ese. deseo del
Ejecutivo; y ahora, sin que esa Ley haya sido pasa-
da en la otra C6mara, nos viene de alli transforma-
da, confundida con otros preceptos, lue no ti'enen
relaci6n de ninguna clase con ella, esta cuesti6n, que
dilucidada ya por nosotros, no es una nueva cues-
ti6n; no s6lo, pues, se opone su conocimiento i la
Ley de Relaciones, sino que la aprobaci6n de esta
parte del Proyecto que discutimos va A ser una
revision de nuestro acuerdo anterior sobre la misma
material, con infracci6n manifiesta de nuestros pre-
ceptos reglamentarios, que establecen para ello otro
p'... -.iii.-iii,. muy distinto al que estamos siguiendo.
Pero parece que esta tarde estamos aqui dispuestos a
cometer las mayors enormidades, sin el menor es-
crfipulo, porque de alli, de Durafiona, viene una or-
den estrecha, perentoria, conminatoria, y si esa or-
den no se cumple, va A desplomarse el firmamento,
va A desapareeer el Congreso, 6 nos van A disolver
como si estuvi6ramos en pleno regimen parlamenta-
rio, 6 en alguno de esos desgraciados 'paises de la
Am6rica latina donde no existed la democracia ni la
libertad mas que en el papel, y el Presidente de la
Pepfiblica, sin otra inspiraci6n que la de sus conse-
jeros privados, es el Arbitro de todos, desde el mis
humilde de los ciudadanos hasta los mis altos Re-
presentantes del pueblo.
Otra de las medidas que se estiman convenientes.
para aliviar la actual crisis es la acuiiaci6n de nues-
tra moneda national. He aqui una material por la


que he sentido siempre grandes simpatias, y si no
present aqui ningfin Proyecto de Ley sobre ella fu6
porque euando iba A hacerlo supe que en la otra
Caimara, un compaiiero muy prestigioso, Represen-
tante por Oriente, el Sr. Alberto Sanchez se habia
adelantado con la presentaci6n de uno bastante com-
pleto per cierto. Sin embargo, no ha much que el
Sr. Berenguer ha presentado en este Alto Cuerpo,
otro Proyeeto de Ley sobre el propio asunto, que
por los m6ritos que tambi6n tiene no debo dejar de

mencionar.
Hace tiempo que debiamos tener nuestra moneda
national L qui6n lo duda? Pero no es este un proble-
ma para venirnos asi, involucrado entire otros mu-
chos tan heterog6neos entire si, i cual mis comple-
jo y tan lejos todos de la peculiar naturaleza de es-
te; menos para tenerlo que resolver como se quiere,
de golpe y porrazo, sin siquiera pasarlo antes a una
Comiisi6n que estudiara sus diversos aspectos y nos
obligara A meditar sore ellos. No, este es un proble-
ma que require ser considerado aisladamente con
un poco de mis reflexi6n, con un poco de mas cui-
dado, con un poeo de nis examen, y entonces, acaso
podria ser resuelto llenando los saludables fines que
debemos todos .perseguir con semejante media. No
que, por el contrario, la acufiaci6n de la moneda na-
cional hecha como se propone en esta Ley, amenaza
traer hondas perturbaciones, no lo digo yo solo,
otras personas mejor preparadas que yo lo han di-
cho, y especialmente un Senador much mAs com-
petente 6 ilustrado que yo, el Sr. Bustamante.
En Cuba vienen, desde tiempo inmemorial, cele-
brandose contratos de todas classes A base de oro es-
pafiol; por eso, acaso, el Gobierno de los Estados
Unidos, ni en su primer, ni en su segunda interven-
ci6n, se atrevi6 a establecer entire nosotros como ini-
ca moneda circulante, la americana, a pesar de ha-
berla fijado como official. Dej6 al lado de ella la es-
pafiola, con un gran sentido practice, para no ha-
cerse responsible de las grandes perturbaciones A
que hubiera dado lugar de haber adoptado una con-
traria media, sin las debidas precauciones. iPor
ventura se han tomado ya? g no nos encontramos to-
davia en la misma situaci6n 6 afin mas desfavora-
ble? CC6mo nos atreyemos entonces a adoptarla sin
disposici6n alguna de carActer transitorio adecuada,
pero al mismo tiempo bien meditada, que neutralice
6 aminore sus peligros?
Esas obligaciones que de tiempo inmemorial se
vienen contrayendo A base de oro, algunas de ellas
tienen un character casi perp6tuo, como los censos;
y hay otras que sin ser perpetuas han de irse cum-
nliendo sucesivamente en largos plazos. De manera
que durante algunos afios, vamos a tener aqui ven-
cimientos de obligaciones a base de oro espafol,
cuando esta moneda va A quedar reducida por el
Proyeeto A mera mercancia y no se sabe el valor
que alcanzarA en el future, ni c6mo se podri adqui-
rir a tales vencimientos.
g Y come se pagan esas obligaciones entonees? Eso
no lo ha previsto la Ley y semejante omisi6n ya
basta para desacreditarla. Pero no es ese su finico
ni mis grave defecto. Tiene otros muchos. El Sr.
Bustamante acaso los explique mas detalladamente
y de fijo con mas acierto que yo. A 41 pues, dejo esa
tarea.
Como otra de las medidas que direct 6 indirecta-
mentI han de aliviar la crisis financiera que atrave-
sI .ios. se r roponen las primas y los seguros A favor
del labaco. Yo, en principio, no rechazo ninguna de








16 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


las dos. pero una y otra las creo bastante ineficaces.
Me parece que van A ser sacrificios est6riles y que
no redundaran en beneficio de las classes A quienes
con ella se quiere favorecer, ni facilitarAn nada la
realizaci6n de este product.
Todos sabeinos, al menos los que vivimos hace al-
grin tiempo en este pais, que la progresiva crisis que
viene sufriendo nuestro tabaco, obedece A una series
de concausas. No vamos A analizarlas; pero los que
conocemos su naturaleza, arraigo y solidaridad, po-
demos asegurar que no se conjuran, no se neutrali-
zan, ni siquiera cabria disminuir en algo sus efectos,
con tales medidas. La de la prima, present en la
practice no pocos inconvenientes para aplicarla de-
bidamente; no se prevent muchos casos que pueden
ocurrir por lo que se le dA el derecho al Ejecutivo
de reglamentar todo aquello que se omite, cuando,
dado su character sustancial, no puede ser material de
Reglamento. AdemAs, la forma, el modo y la propor-
ei6n en que se otorga la prima, no pueden ser mas
deficientes 6 impropios.
Y la del seguro, casi'raya en lo irrisorio, porque,
es muy dificil que haya buques que se arriesguen A
la navegaci6n por lugares de verdadero peligro, s61o
porque est6n aseguradas las mercancias de esa clase
que porte, proeedentes de Cuba, que acaso sean las
de menos importancia, si no estAn aseguradas las de-
mas y el propio buque, para cuyos seguros no se au-
toriza tambi6n al Ejecutivo. Y si el buque no va ea
navegar por lugares de peligro I qu6 alicientes para
la exportaci6n del tabaco ha de tener su seguro ma-
ritime contra la guerra ? Bien pudiera considerarse
pues, como una media sobre el papel, que en la
prActica va A fracasar, 6 no va A tener resultado al-
guno, por lo cual no debe merecernos la menor con-
sideraci6n: lo mismo di que se deje en el Proyecto
como que se quite, no vale la pena legislar sobre
ello.
Y llegamos al "Auxilio A los Obreros sin Tra-
bajo".
Nosotros, Sres. Senadores, no esearmentamos, me-
recemos que los hombres de este Ejecutivo nos si-
gan tratando como vienen haci6ndolo desde su exal-
taqi6n al Gobierno. Nosotros votamos aqui no ha
much un cr6dito con la mejor buena fe, con objeto
de auxiliar en sus gastos A los obreros cubanos que
habian convocado un Congreso para esta capital, y
ya sabemos que en 61 no estuvieron realmente repre-
sentados todos nuestros verdaderos obreros y que si
en 61 aparentemente se emple6 ese dinero, todo: no
fue mas que un pretext para fomentar un partido
politico, que el Sr. Secretario de Justicia de acuerdo
con otro personaje prominent del pais, habia pla-
neado. El banquet final con que se despidi6 A los
congresistas, cuyo costo se hizo probablemente A cargo
de los fondos que vot6 el Senado, mis bien vino A
servir de fiesta conmemorativa de la inauguraci6n
de ese partido. Y semejante agrupaci6n no se .ha
creado en bien de los intereses pilblicos, ni de la
clase obrera, ya que no ha nacido espontaneamente,
de una necesidad sentida, de una corriente vigo-
rosa de la opinion, que es como deben nacer los
partidos, sine al amparo official y para servir los
intereses oficiales, por lo menos de un Seeretario
de Despacho; y ya se sabe que refiri6ndonos A ese
Secretario de Despacho nos referimos tambien al
cong6nere, al que lo llev6 alli, al que lo inspire, de
quien no es mAs que un subordinado, como bien
sabemos, y ya todos habrAn adivinado que aludo al
Sr. Secretario de Gobernaci6n.


&Y le vamos a dar ahora quinientos mil pesos al
Ejecutivo, en visperas de elecciones, para los obre-
ros sin trabajo, y somos tan inocentes, tan cAndidos,
que creemos que eso se va A distribuir, conform A
nuestros buenos deseos, sin falsearlos en lo mis mi-
nimio, entire los que verdaderamente lo necesitan ? No-
sotros cometemos una grave falta haciendo semejan-
te cosa, porque con lo que realize el Ejecutivo en
cumplimiento de la expresada Ley de auxilio al
Congress Obrero, nosotros hemos debido perder nues
tra eonfianza, por lo menos en ese 'Secretario del
Despacho que hizo la distribuci6n 6 A quien se en-
earg6 de la distribuci6n y entrcga de aquel dinero,
a la inspiraci6n del cual debi6se el Mensaje, que nos
mand6 el Ejecutivo solicitando ese cr6dito.
~Debenos ahora career que este dinero se va a
repartir realmente entire los indigentes? Eso seria
el comno de la candidez! iY en visperas de eleccio-
nes! iN6, se tratarh en primer lugar de robustecer
con esos recursos el Partido Democratico Social y se
auxiliarA A algunos obreros, pero acaso A eondici6n
de que se inscriban en este Partido y voten su can-
didatura en las provincias donde la hayan presenta-
do y les hubiere sido admitida. Y si fu6 peligroso
crear ficticiamente un Partido politico much mas
lo ha de ser robustecerlo artificialmente, porque en
vez de ser un colaborador de buena fe en la obra
del Gobierno, en lugar de llenar los fines de la mo-
derna democracia y ser un factor eficiente de nues-
tro sistema representative, puede ser una remora
para. el desarrollo de nuestras instituciones. Ade-
mAs, un partido que nace en la sospechosa forma
que este naei6, cuando conforme A nuestra Ley Elec-
lo:al es necesario que reuna ciertos requisitos para
adquirir representaci6n official, es un partido que as-
pira de una inanera natural 6 artificial A obtaner esos
requisitos y eses no se obtienen sino Ilevando A las
urnas votos, que para conseguir acaso sea necesario
catequizarlos 6 fabricarlos con dinero. Repito pues,
que siempre serA peligroso dados los antecedentes re-
cordados, pero lo es much mas en visperas de
eleeciones, poner medio mjll6n de pesos en manos del
Gobierno, para auxiliary A nuestros obreros sin traba-
jo, con un tan Amplio voto de confianza como el que
se le dA por esta Ley. Hubiera sido mas eficaz y
mAs prudent confiar el reparto A una Junta com-
puesta de los Presidentes de los diversos gremios
de obreros en donde los haya necesitados, bajo la
presidencia de una persona de honorabilidad in-
di.ii. ll,- de nuestro propio Gobierno sobre la
que no haya recaido la sombra de la menor sos-
pecha, como, por ejemplo, el Secretario de la Pre-
sidencia Sr. Montoro, 6 el mismo Sr. President
de la Repfiblica de cuya honorabilidad personal
nadie duda; y asi entonces estaria mejor garan-
tizada la buena y acertada distribuci6n de ese me-
dio mill6n de pesos. Pero aqui no se quiere que se
presented enmiendas algunas a este Proyeeto, las cua-
les, se me ha dicho, de piano serian rechazadas, pues
la Ley ha de salir tal como ha venido de la Camara,
sin una tilde ims ni menos, porque se teme que si
vuelve alli con alguna enmienda, se ahogue 6 cueste
much trabajo, 6 no s6 qu6 otra cosa, conseguir que
se apruebe con nuestra modificaci6n. *
Con cualesquiera que sean los errors transcen-
dentales que tenga esta Ley, ha de salir pues de
aqui esta tarde. Esa es la consigna contra la cual se
estrellan mis esfuerzos.
No se crea, sin embargo, que tal convicci6n dismi-
nuye mis brios en lo mas minimo, porque al propio








DIARIO DE SES1ONES DEL SENADO 17


tiempo s6 que oponi6ndome a ella cumplo aqui un
sagrado deber. Yo vine al Senado espontdneamente
designado por mi partido; no fui designado por el
General Menocal; no soy Senador cunero. Yo fui
electo por la Asamblea de mi partido -dos veces, y la
filtima contra los deseos del propio General Meno-
'cal. Soy, por consiguiente, Senador de la Repfiblica
por la votuntad lib6rrima de mi partido primero y
del pueblo despu6s, sin presi6n de nadie, de ningfin
personaje; no le debo mi acta A ningfin hombre del
Gobierno y por eso acaso sea yo el que mas se sienta
0 obligado de todos los Congresistas conservadores A
ser consecuente con los ideales de su partido y el
que con mas fuerza moral se encuentre para resistir
Slash imposiciones 6 a los halagos del Gobierno.
Con un plan complete de economies en los gastos,
serio, discreto, .pero enirgico y decidido, no seria
necesaria ninguna de estas miedidas; pero es indu-
dable que no podrian ser bastante eficaces si parale-
lamente no se establecen medidas. moralizadoras.
Nuestra administraci6n pfiblica, desgraciadamente,
como antes.dije, no s6lo sigue tan corrompida en la
mayor parte de sus departamentos. como lo estaba
en el period presidential anterior, sino que lo esta
mis, quizAs much mas, en algunos de ellos.
DDe quB serviria la adopci6n de ciertas medidas
econ6micas, aunque aligeraran el presupuesto de
gastos de cuatro 6 cinco millones de pesos, y pare-
ciera que se enjugaba asi el deficit probable del ac-
tual ejercicio econ6mico, por lo menos, el calculado
por el Sr. Secretario de Hacienda? Al cerrarse el
ejercicio tal vez no se encontrarian. Son imprescindi-
bles las medidas moralizadoras, porque no s6lo hay
muchos capitulos de egresos que estan exagerados,
que no correspondent a la realidad y muchas parti-
das de gastos que evidentemente no son necesarios,
sino que no pocos servicios y obras, al parecer justi-
ficados, a que ptras partidas se refieren, se prestan
y hacen indebidamente, sobre todo, en lo que con-
cierne & las obras y d los suministros, se cometen
multitud de fraudes y concusiones.
No crean los Sres. Senadores que se saca a subas-
ta la mayor 6 menor ventaja para el Estado de la
ejecuci6n de tales obras y cuales suministros de ma-
terial. No. Lo que se saca 6 subasta es la mayor 6
menor ventaja que ha de recibir subrepticiamente el
empleado de la administraci6n encargado de la su-
basta. Esto sucede por lo comiin. Con lo que no nie-
go que se den algunos casos de excepciones hon-
rosas, a los que no me refiero.
Estoy en contact por mi profesi6n con muchos
comerciantes de los que acostumbran concurrir a
esas subastas y constantemente se quejan de que se
las llevan aquellos que mis ventajas-para hablar
con mas claridad, que mis margen, pues es asi co-
mo se llama esa diferencia-que mas margen ofrecen
a los encargados de las subastas, a los que las ins-
peccionan, A aquellos a cuyo cargo estin por las fun-
ciones que desempefian.
Con una represi6n de esa enorme inmoralidad que
se compete en casi todos los departamentos, se obten-
dria una gran ventaja para el Estado. El material,
del Presupuesto annual segfin el Secretario de Ha-
cienda, distribuido en todos los departamentos as-
ciende a $8.283,561.75. Podemos asegurar que hay
una cuarta parte de ese material que se paga
con margen. Eso lo sabe todo el mundo menos el
Sr. President de la Repfiblica; y se emplea, sin
embargo,. la Policia Secreta en vigilar si se ponen
6 no en contact con nosotros los Congresistas, al-
/


gunos Jefes y Oficiales del, Ej6rcito, para evitar
asi que nos enteremos de los perjuicios que les
puede causar esta Ley. No seria mejor que .se
empleara esa Policia Secreta en averiguar estas otras
cosas de verdadera gravedad? Con el gran lujo
de policia de que dispone el Gobierno, si quisiera, sa-
bria muy pronto d6nde se cometian esas inmoralida-
des, qui6nes las cometian y la ascendencia de los
fraudes.
Pero hay otra escandalosa inmoralidad, con la
que tambi6n viene sufriendo el Estado un gran per-
juicio, que no debo pasar por alto. La que se est6.
cometiendo en el Departamento de recaudaci6n de
los impuestos especiales del empristito de los treinta
y cinco millones de pesos. Esa recaudaci6n disminu-
ye notablemente desde hace tiempo, desde much
antes de haber estallado la guerra europea; no se la
podemos achacar pues, a la guerra europea.
Es desde hace mis de un afio que se viene notan-
do la merma de ese ingreso; y en vano toda nuestra
prensa ha clamado al unisono contra ella achacan-
dola a una tremenda inmoralidad. El Sr. Presiden-
te de la Repiiblica no se ha decidido a tomar medi-
das de ninguna clase, ni se ha atrevido siquiera a
cambiar el personal, porque sus Jefes le merecen
toda su confianza. Acaso porque pertenecen al grupo
de sus amigos intimos y paniaguados.
No aseguro, no me atrevo a asegurar aqui que
sean directamente culpables; a nadie acuso nunca
sin pruebas; pero cuando se compete en cualquier de-
partamento un fraude es elemental cambiar de Je-
fes, porque una de dos, 6 los Jefes tienen parte en
la inmoralidad 6 *son unos imbeciles, unos ineptos,
que no se percatan de esas inmoralidades, de qui6-
nes y c6mo las cometen, y ya por ineptitud, ya por
complicidad, se deben de cambiar, se deben de sus-
tituir por otros, para ver si con los nuevos hay ma-
yor rendimiento.
Eso no se ha intentado siquiera, y sin embargo,
por el Ejecutivo se nos pone A menudo la ceniza
en la frente A nosotros, los Congresistas, por cual-
quier acto que realizamos, por ejemplo, porque no
aprobamos las Leyes necesarias para encauzar, para
normalizar, segfin 61, la adlministraci6n pfblica,
cuando para velar por el prestigio de esa Adminis-
traci6n, para depurar sus inmioralidades en sn pro-
pia casa, no necesita el Ejecutivo autorizaci6n nues-
tra de ninguna clase.
-Tengo la seguridad, Sres. Senadores, de que de-
puradas las inmoralidades que alli se estin come-
tiendo, ese ingreso aumentaria considerablemente, y
no s6lo con ello salvariamos el prestigio de la Repfi-
blica, tan seriamente en peligro ante las demas Na-
ciones, puesto que con 61 garantizamos la renta de
nuestra m6s important deuda consolidada exterior,
cuyos titulos,'en gran parte, estin en manos de ex-
tranjeros, sino que tambi6n conseguiriamos algfin so-
brante que podria ayudarnos 6 enjugar deficits co-
mo este que ahora necesitamos enjugar y se quiere
hacer con medidas tan inadecuadas.
Voy por fin A concluir, Sres. Senadores, voy a li-
berarlos ya de la abrumadora carga que me he
permitido esta tarde, abusando de la buena voluntad
de todos, echarles encima, tanto mis deplorable,
cuante que, como no se me ha podido oeultar, en
la practice ha de ser est6ril:.pero tengo la digni-
dad, el prestigio del cargo de Senador, con que tan-
to me honro, en alta estima, y creyendo que lo que
aqui se va a aprobar 6 se quiere aprobar hoy, ha de
ser altamente perjudicial A los intereses nacionales, *








18 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


me he visto obligado A alzar mi desautorizada voz
en este recinto, en la forma que lo he hecho. Qui-
zAs en algunos moments haya estado apasionado,
quizAs en otros equivocado, de fijo en la mayor par-
te de ellos 6 en todos destituido de elocuencia; pero
nadie me podr6 negar que han inspirado mis pala-
bras los mejores deseos, la mayor buena fe, que las
han animado sentimientos de justicia y la profunda
convieci6n de que al par que tenia raz6n decia la
verdad, y por filtimo, que. no he dejado de mov6rme
dentro de una 6rbita de consecuencia con los ideales
de mi partido, a los cuales ni un instant he perdido
de vista, por lo que he tenido que lamentar y termi-
nar6 lamentando, que nuestro Gobierno y acaso la
mayoria de este Congreso, cuyos components in-
tegraron la Conjunci6n Patri6tica, tanto se quie-
ran apartar de las promesas solemnes que hicimos
al pais cubano, de hacer desde el Poder una Ad-
ministraci6n econ6mica y honrada, una Administra-
ci6n que asi le diera mas seriedad y prestigio que la
anterior A la Repfiblica Cubana.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Algin
otro Sr..Senador desea intervenir en el debate?
SR. DOLz: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Dolz.
SR. DOLz: Sres. Senadores: Ciertamente que las
exigencias de este debate Legislativo no son tantas
que me obligaran A todo trance a usar de la palabra
para contestar el elocuente discurso del Senador que
por largo tiempo acaba de deleitarnos dirigi&ndonos
la palabra. No es, pues, mi discurso una exigencia
del debate desde el moment en que estamos en la
discusi6n de la totalidad de una Ley, y el discurso
de mi querido amigo el Sr. Maza y Artola, no ha
discutido la totalidad de la Ley;. desde el moment
en que el discurso de tan distinguido Senador se ha
dividido en dos parties, una 6 hacer critical political
de los partidos existentes h rato, y A ratos del Go-
bierno, y otra, a examiner y critical el artieulado
de la Ley. Y ni una ni otra cosa es la que en este
moment debatimos. No es lo primero, porque 6sta
no es una Camara Parlamentaria, en que se puedan
traer discusiones de car'cter politico general, ni
much menos en que se puedan dirigir censuras al
Gobierno, que no tiene en esta C6mara representan-
te autorizado para llevar la voz y defenderlo de los
cargos injustos que se le dirigieran; y, por otra par-
te, la discusi6n del articulado es cosa propia cuando
se discute articulo por articulo y no englobadamen-
te como !o ha hecho mi querido amigo el Sr. Maza
y Artola.
SR. MAZA Y ARTOLA: Porque no lo voy a hacer
despu6s, Sr. Dolz.
SR. DOLZ: Entonces me felicito, porque al fin y
al cabo habremos logrado una ventaja: la de que
no hablemos mis sobre una Ley que tanto se hace
esperar.
SR. MAZA Y ARTOLA: Eso es lo que le conviene a
los amigos del Sr. Dolz.
SR. DOLz: Pero de todas maneras, A pesar de que
por mi carActer no me gusta molestar 6 los Sres. Se-
nadores con un discurso, y mas dada la naturaleza
de esta Sesi6n Permanente y ]a hora avanzada de la
misma, me propongo contestar alguna de las mani-
festaciones, si no todas, de las hechas por el Sr. Ma-
za y Artola.
Ha pasado tanto tiempo desde que comenz6 A ex-
poner sus ideas, que acaso hayan escapade de la me-


moria de algunos Sres. Senadores las primeras ma-
nifestaciones que debo contestar.
El Sr. Maza y Artola contestaba dando una pfi-
blica explicaci6n de aquella interrupci6n que me hi-
ciera cuando yo, haciendo un anAlisis de este Pro-
yecto de Ley y de como 61 se habia formado, mani-
festaba que no habia partidos ni habia jefes, y el,
Sr. Maza y Artola me interrumpi6: "ni Gobierno";
y yo asenti diciendo: "ni Gobierno, ni REpiblica".
No hubiera procurado nunca explicar esas pala-
bras por mi pronunciadas; no lo cieo absolutamen-
te necesario; la prensa ha hecho el juicio que ha
estimado convenient, y A mi nunca me molestan los
juicios de la prensa, ya sean favorables 6 adversos
a lo que yo en este Senado sostenga. No creo indis-
pensable tener que explicar palabras, cuando yo go-
zo aqui de la finica inmunidad que a mi me gusta
de la Constituci6n: de la inmunidad de la emisi6n
de mis ideas. Pero ya que el Sr. Maza y Artola ex-
plic6 su interrupci6n, yo debo manifestar a los Sres.
Senadores c6mo se formaron aquellas frases en mi
mente, y c6mo rApidamente las produje..
Yo explicaba c6mo aquel Proyeeto de Ley se ha-
bia formado: el Senado primero nombr6 una Comi-
si6n de su seno, a la cual le di6 el voto, entire otros,
el Sr. Maza y Artola, para que indicara al propio
Cuerpo las medidas necesarias a fin de conjurar la
crisis producida por la guerra europea. Semejante
decision en un Cuerpo Legislativo, es ya de grave
trascendencia. Cuando un Cuerpo Legislativo aban-
dona la propia y personal iniciativa de sus miembros
y nombra una Comisi6n de su seno, indica la grave-
dad, la importancia y la urgencia de la material con-
fiada en forma tan extraordinaria a la decision de
alguno de sus compafieros; elige, naturalmente, para
empresa tan Ardua y necesaria A los que cree a veces
1)s mejores, a los mas aptos, y que tienen mis auto-
ridad y representaci6n en los grupos politicos que
so sicutan en la Cimara. Igual actitud observ6 la
C6mara de Representantes. Em representaci6n, esas
dos Comisiones de ambos Cuerpos Legislativos, se
reunen, casi solemnemente, en una sola Comisi6n, y
alli laboran y alli trabajan desinteresada y patri6-
ticaramnte, abandonando cada uno sus intransigen-
cias y puntos de miras personales, llegando A una
oba. colectiva, national y patri6tica, cual es la f6r-
mula del Proyecto de Ley que aquella Comisi6n for-
mulara. Con esa autoridad de ]a referida Comisi6n,
6 la autoridad que le daban las personas que la for-
maban, decia yo que ese Proyecto de'Ley en ningfin
pals, ni en ninguna Naci6n en que se supiera lo que
era political, jefes y leaders de los partidos, se discu-
tia, como se esta discutiendo, ese Proyecto de Ley,
cual si fuere el mas vulgar, el menos autorizado de
los P.royectos de Ley que se han presentado en la
C6mara. Y ante estas manifestaciones, ante mi que-
ja de que esa situaci6n indicaba que no habia parti-
dos, jefes ni leaders, el Sr. Maza y Artola interrum-
pi6 diciendo: "ni Gobierno ni Repfiblica". Porque
Gobierno es el conjunto arm6nico, porque Gobierno
es el equilibrio stable, de manera que las altas fun-
ciones de la autoridad est6n en intima y arm6nica
relaci6n con los organismos Legislativos y con los
partidos politicos de la Naci6n, representantes de la
opinion. ....
SR. MIAZA Y ARTOLA: Eso es la Naci6n, Sr. Dolz.
SR. DOLZ: Alli donde no hay partidos politicos,
ni discipline, donde los partidos politicos est6n des-
trozados como lo estAn los nuestros, alli donde el
Congress no busca armonia con el Ejecutivo, alli no

\
.*








*_ _DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


puede haber gobierno; habrA lo que nosotros tene-
mos: un elevado Gobernante, un hombre ilustre co
mo el General Menocal, que trata de gobernar bier
sin poderlo lograr porque no se le presta debido con-
curso. Asi queda explicada mi frase.....
SR. MAZA Y ARTOLA: Por su debilidad de cardcter,
porque no tiene fuerza de voluntad alguna. (El Pre-
sidente agita la campanilla).
SR. DOLZ: Si el Sr. Maza y Artola me va a se-
guir interrumpiendo,.lo siento por los que me escu-
chan, porque tendr6 que cansarlos demasiado.
* SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONT) : Sr. Maza
y Artola: Ea Presidencia no puede consentir esas
interrupciones.
SR. MAzA Y ARTOLA: Lo que va a hacerse es una
enormidad.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Sr. Maza
y Artola.....
SR. DOLz: Con esto tambi6n queda explicado que
yo no habia aludido a mi querido amigo y compaie-
ro, al hablar de rebeldias 6 indisciplinas. En la fra-
se "no hay partidos, no hay discipline, no hay je-
fes, no hay politicos", no habia aludido al Sr. Ma-
za y Artola, porque sisolamente tuvi6ramos la indis-
ciplina 6 la rebeldia del Sr. Maza y Ar'tola, con to-
do ser muy respectable el Sr. Maza y Artola, no sig-
nificaria nada en la corriente general de la Naci6n,
ni A los pfiblicos intereses importaria una rebeldia
personal. No me he referido al Sr. Maza y Artola;
me he referido a una indisciplina general, a una re-
beldia latente, a algo pfiblico, a algo colectivo, no a
algo personal, que no tendria importancia ni reso-
nancia en este' caso.
Pero el Sr. Maza y Artola, queriendo explicar su
personal indisciplina-la cual realmente no impor-
ta al problema, porquc de lo que se trataba era de
una colectividad indisciplinada, de un sintoma gene-
ral de indisciplina, no de un sintoma personal de
rebeldia-decia que el Partido Conservador no ha-
bia torado acuerdo alguno respect de esa Ley de
Defense Econ6mica.
SR. MAZA Y ARTOLA: Los organisms del Partido
no.....
SR. DOLz: Existe una guerra europea, que produ-
ce una .crisis en el pais y como consecuencia de esa
guerra se merman las entradas de aduana, que es lo
finico con que contamos. Se reune el Comit6 Ejecuti-
vo del Partido Conservador todos los martes y alli
se habla de esta Ley de Defensa Econ6mica, hecha
por una Comisi6n Mixta del Congreso, y el Comit6
Ejecutivo del Partido Conservador aun no ha for-
mulado opinion, aun no conoce este particular, aun
no sabe qu6 debe hacerse frente A esa crisis econ6-
mica.
No ha podido star m6s duro esta tarde con ese
Comit6 Ejecutivo su propio Secretario el Sr. Maza
y Artola!
SR. MAZA Y ARTOLA: Porque nunca va el Sr. Dolz
a proponerle esas cosas.....
SR. DOLz: De manera que cuando no voy no sabe
cumplir con su deber?
SR. MAZA Y ARTOLA: El inico que cumple con su
deber es el Sr. Dolz!
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : (Agitan-
do la campanilla): Suplico al Sr. Maza y Artola
que no interrumpa al orador en el uso de la palabra.
SR. MIAZA Y ARToLA: El me ha preguntado y yo le
he contestado. (Risas).
SR. DOLZ: Bueno, acep.to la interrupci6n, pero no
es asi.

*- /


Es que el Comit6 del Partido Conservador sabe
Sque tratindose de una crisis econ6mica como la que
atraviesa el pais, cuyo remedio ha sido recomendado
Sport el Sr. President de la Rephiblica, nombrado por
ese Partido Conservador, que era de credo conser-
Svador, hubiera sido ridicule y vano recomendar a
sus afiliados que vinieran a las Camaras para con-
jurar ese conflict, a defender la Ley de Defensa
SEcon6mica. Eso hubiera sido un ridicule del Comit6
SEjecutivo; y no.lo ha hecho porque era innecesario,
porque ellos sabian que no necesitaban tal acuerdo
Srespecto a una medida recomendada en moments
graves por el Primer Magistrado de la Naci6n electo
por este propio partido y cuando el Presidente de
la Repfiblica se inspiraba en el propio program y
en el propio credo del Partido Conservador.
Para justificar tambi6n su rebeldia personal que-
ria presentarme a mi como rebelde porque no segui
las inspiraciones de cierta carta que 61 mismo dijo
era una carta particular del Sr. Torriente dirigida
al Sr. Maza y Artola, a la que di6 lectura en una
Sesi6n del Senado.
Basta saber que era una carta particular ...
SR. MAzA Y ARTOLA: No era particular.
Sn. Doz: Basta saber que era una carta particu-
lar del Jefe del Partido para comprender que no
era un acuerdo del Partido Conservador.
Y no diria sobre esto una palabra m6s, si no fuera
porque el Sr. Maza y Artola atac6 al Sr. President
del Senado, y quien ocupa ese puesto no puede de-
fenderse, y yo tengo el deber de hacerlo.
Nosotros, en ese particular, comprendimos que el
Jefe del Partido Conservador estaba siguiendo en
aquella cuesti6n del dragado una actuaci6n pura-
mente personal; que no realize una actuaci6n de
partido, no cit6 A su Comit6 Ejecutivo ni cambi6
impresiones con los compafieros del Senado; obr6
absolutamente de una manera personal, y por eso
fu6 que el Sr. President del Senado dijo que bajo
ese aspect, actuando como persona y no como Pre-
sidente del partido, no podia prestarle acatamiento;
y, en cuanto A mi, demostr6 en aquel discurso, como
recordar6n los Sres. Senadores, que el Sr. Torriente
y yo al fin y al cabo veniamos A estar de acuerdo.
Ahi est6n las cuartillas taquigrAficas, que podemos
pedir y que demostraran la mAs perfect conformi-
dad entire las ideas del Jefe del Partido Conserva-
d,r y las que yo personalmente tenia.
No voy i seguir, en esta parte del discurso del
Sr. Maza y Artola, todas las acusaciones que hizo
para demostrar que 61 estaba con el verdadero Par-
tido Conservador, y que los que no estuvieran con
61-los que estaban con el Gobierno-no lo estaban.
Y no voy 6 seguir al Sr. Maza y Artola en sus
afirmaciones de que los Sres. Varona, Lanuza, To-
rriente y el propio Sr. Maza y Artola estan re-
traidos 6 disgustados porque no estan conformes con
el Gobierno, y no lo voy a seguir en estas disiden-
cias, porque no quiero aportar caudal justificativo
tan grande a mi frase de que aqui no hay partidos,
ni jefes politicos, porque, Sres. Senadores, un parti-
do de Gobierno en que sus miembros representati-
vos no estan conformes con el Gobierno; un partido
de Gobierno que hace oposici6n al Gobierno, no pue-
de ser partido de Gobierno, y como no puede ser
tampoco de oposici6n, seria un partido nulo, seria
un partido cero, seria un partido inexistente: no ha-
bria partido; por lo menos, no habria Partido Con-
servador.
SR. MAzA Y ARTOLA: Lo qie no hay es Gobierno.


_--=-------~---L~L----~~~~ ~ ----~~i I --


19









20 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


SR. DOLZ: Es el caso mas original: un partido de
gobierno contra el gobierno. Discurro bajo la hip6-
tesis del Sr. Maza.
SQu6 seria el Partido Conservador? Un fantasma,
un fen6meno, una aberraci6n political. Y la manera
de atacar al Gobierno es la de siempre: el Presiden-
te es una persona honorable, honradisimo, ilustre,
un gran patriota, jah! pero la camarilla que le ro-
dea, los hombres que lo aconsejan! Asi fu6 como
se sac6 de ese palaeio al Sr. Tomas Estrada Palma.
Don TomAs era bueno, santo, virtuoso, pero eran
malos los que aconsejaban A Estrada Palma. El mis-
mo camino, ya yo lo conozco de sobra, es el que
pretend seguirse con el General Menocal; y es,
Sres. Senadores, otra cosa muy distinta. Es que no
nos acostumbramos A respetar A los Presidentes cu-
banos, es que sentimos la nostalgia de los gobernan-
tes extranjeros, es que sentimos aun en esta Repfi-
blica joven el peso de la colonia espafiola, es que
mAs respetamos A un interventor americano que A
eualquier figure cubana, por gloriosa que sea, que
sentemos en la Presidencia. Ese es el secret, ahi es-
tA todo. Por eso los americanos, cuando eligen Presi-
dente, todos pasan A la galeria de hombres ilustres;
es muy curioso que todos los americanos, elevados
A la Presidencia de la Repfiblica, sean hombres no-
tables. No; es que los ciudadanos los elevan; y no-
sotros, al contrario, A todos los cubanos que eleva-
mos A ese cargo, lo mismo A Don Tomas, que al Ge-
neral Jose Miguel G6mez, que al General Menocal,
cualquiera que sea, lo denigramos, lo empequefiece-
mos, los hacemos caer de la estimaci6n en que los
tengan los demas cubanos. i Ah! Sr. Maza, y Artola,
no hay Repfiblica!
SR. BUSTAMANTE: Pido la palabra para una Cues-
ti6n Incidental.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAIMONTE) : La tiene
el Sr. Bustamante.
SR. BUSTAMANTE: Aunque estamos oyendo A nues-
tro compafiero el Sr. Dolz, como oimos antes al Sr.
Maza y Artola, con el deleite que produce las gran-
des oraciones parlamentarias, parece que el cansan-
cio material y la necesidad de ciertas ateneiones
ineludibles imponen al Senado un pequefio receso.
En consecuencia, me atreveria a solicitar de nues-
tros compafieros que acordAramos ese receso, de dos
horas por lo menos, para continuar esta noche A
las nueve la Sesi6n Permanente.
SR. DOLZ: Yo desearia que se me permitiera ter-
minar un filtimo parrafo, relative A la parte politi-
ca del Sr. Maza y Artola, dejando para luego el
ocuparme del discurso del Sr. Maza y Artola en la
parte que se ha referido A la Ley de Defensa Epo-
n6mica.
Sn. BUSTAMANTE: Con much gusto.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : S Est
conforme el Senado con lo propuesto por el Sr.
Bustamante, de que se concede un receso de dos ho-
ras ?
(Sei ales afirmativas).
Conforme.
Puede continuar el Sr. Dolz en el uso de la pala-
bra.
SR. DoLz: Para que se yea la injusticia con que
aqui se ataca al Sr. President de la Repiblica. No
voy A defender al Presidente de la Republica, por-
que Aste no es un Regimen Parlamentario; pero
para que se vea la injusticia con que se -ataca al
President de la Repfiblica, hablar6 de lo siguiente:
Se ha hablado, en son ir6nico, de los $25,000 pa-


ra gastos secrets, cuya petici6n hizo en 'los prime-
ros dias al Congreso para que se suprimieran; y
despu6s se ha echado en cara al General Menoeal
los presupuestos enormes, en contra de las econo-
mias por 61 preconizadas. Se ha echado en cara al
General Menocal la inmoralidad de la Renta de
Loteria, la existencia de las "botellas". gNo estA un
Mensaje, en este propio Senado, del General Meno-
cal, pidiendo la supresi6n de la Renta de Loteria,
6 la modificaci6n substantial de la misma? 4 Qu ha
hecho el Congreso Cubano? Por quA dirigir dardos
contra el Presidente. de la Repfiblica y.no contra la 0
inercia de nosotros mismos? h C6mo se puede echar
en cara al Presidente de la Repfiblica la Renta de
Loteria, si ha pedido al Senado y h la CAmara que
supriman esa Renta 6 la modifiquen substancialmen-
te? No se hable ni una palabra de "botellas" cuando
en'este particular se dirijan al Sr. President de la
Repfiblica!
SR. MAzA Y ARTOLA: No estA autorizado para con-
ceder "botellas".
SR. DOLZ: Parece que basta con pedirselas!
SR. MAZA V ARTOLA: i Nunca le he pedido nin-
guna!
Sn. DOLZ: Se habla de presupuestos enormes! Pe-
ro A c6mo se puede olvidar la Constituci6n, y la tra-
mitaci6n de este particular? Presupuestos enormes
hechos por el General Menocal! Falta de economics
del General A1, 1.. dl! Pero si el General Menocal no
manda A las CAmaras mAs que un Proyecto de Pre-
supuestos, que las CAmaras tienen el derecho de dis-
minuir. Por qu6 no lo hemos disminuido? Pregun-
t6monos A nosotros mismos y no dirijamos cargos
contra el Presidente de la Repfiblica.
Pero, ya digo, parece torneo agradable en esta
clase de repliblicas hablar mal del Presidente de la
Repfiblica. Parece algo grato, algo que ha de des-
pertar simpatias. Por esto dije una vez, y lo repito
ahora, despu6s del transcurso de algunos afios que
aqui result lo contrario de otros paises. En otros
paises cuando un Senador ha pasado una tarde, co-
mo esta que hemos pasado nosotros (en mi concept
completamente desaprovechada) buscando medidas
convenientes para los intereses del pais y se retire
algo cansado A su casa, y se sienta entire su mujer
y sus hijos, dice: "vengo fatigado, pero he hecho
algo fitil A mi pais". Pero entire nosotros; no. Des-
pues que nos retiramos, cansados, A nuestra casa,
podremos decir: "He pasado la tarde en improbo
trabajo, pero he tenido el gusto de decir p.estes con-
tra el Sr. President de la Repfblica".
He terminado.
SR. PRESIDENT (SANCIIEZ AGRAMONTE) : Esta de
acuerdo el Senado en suspender la Sesi6n hasta las
nueve de la noehe?
(.-'. 7,I, ? afirmativas).
Acordado.
Queda declarado el receso.
(Eran las sitee.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se rea-
nuda la Sesi6n Permanente. EstA en el uso de la
palabra el Sr. Dolz.
(Eran las nueve).

SR. DOLz: Voy A molestar por breves moments
vuestra atenci6n continuando mi interrumpido dis-
curso.
En la segunda parte del suyo, muy elocuente, el
distinguido Senador por la Habana dirigia sus dar-

*








9 DIARIO DE SESIONES DEL SEIvADO 21


dos no ya contra el Gobierno, sino cayendo en un te-
rreno mis propio de esta Camara, contra la Ley que
discutimos. Por algunos moments, bien breves por
cierto, estuvo dentro del terreno propio del debate
discutiando la totalidad del Proyecto de Ley que
ha venido de la Cimara de Representantes: era
aquel en que decia que esta Ley comprendia muy
diversas materials, muchas de las cuales, A su jui-
cio, no tnnian relaci6n con la defense econ6mica,
que era el nombre que pomposamente se habia da.
do al Proyecto de Ley.
Voy a contestar esta parte del discurso del Sr.
SMaza y Artola referente a la totalidad de dicho
Proyecto de Ley. Basta leer los enunciados de los
titulos en que este Proyecto ha sido dividido para
comprender que todos arm6nicamente conducen 6
la defense econ6mica de que se trata:
"De las medidas para introducir economias.-
Economias en el Personal de la Administraci6n".
ParEceme que encuadra perfectamente dentro de una
Ley de Defensa Econ6mica este particular de las
economics.
"Economias en el Departamento de Loteria".
Por la misma razon son perfectamente arm6nicas
con los prop6sitos del Proyecto, las disposiciones
que A esta material se refieren.
"De las medidas para arbitrar fondos.-Emisi6n
de Bonos del Tesoro". Cualesquiera que scan los
efectos que esta emisi6n pueda tener y que discu-
tiendo el articulado habrian entonces de discutirse,
es indudable que para conjurar una crisis econ6mi-
ca es adecuado buscar fondos de alguna manera, y
ello se trata de conseguir con la emisi6n de estos
Bonos.
"Tmpuesto sobre Derechos Reales 6 Fiscales y
sobre la Transmisi6n de Bienes". Por la misma ra-
zon, cualquiera que sea la aseendencia que estos
impuestos den, ellos contribuirin en parte a conju-
rar la crisis econ6mica.
"Medidas que ban de contribuir direct 6 indi-
rectamente a mejorar la situaci6n econ6mica.-Tn-
tereses de los pr6stamos del Banco Hipotecario".
En una crisis econ6mica el dinero, naturalmente, se
none receloso y busca un mayor interns; y si se han
de facilitar los prestamos que esta instituci6n da, el
aumento del interns en esos pr6stamos hara que pue-
da facilitarlos, que est6 en condiciones de realizar-
los; y ello, acaso, de manera indirecta, puede con-
jurar la crisis econ6mica.
"Reorganizaci6n del Ej6rcito y Guardia Rural".
Decia el Sr. Maza y Artola que esto no tenia rela-
ei6n ninguna con el Proyecto de Ley de Defensa
Economica. entendiendo que para que lo fuera era
.necesario one se hiciese alguna disminuci6n en los
gastos del Ejercito.
Parece que para el Sr. Maza y Artola todo aque-
llo que no signifioue una economic de pesos no es
una media oue tienda a conjurar una crisis eco-
n6mica; y es lo cierto que aunque hubiera que gas-
tar algo, no ya obtener una disminuci6n, sino gas-
tar algo en la reorganizaci6n del Ej6rcito, ello ten-
deria a facilitar las condiciones econ6micas del pais,
popiue una mejor organizaci6n de los Cuerpos Ar-
mados, una mejor distribuci6n de estas fuerzas,
una mayor vigilancia de los components del Ej6r-
cito en el cuidado de la propiedad. tiende A dar es-
tabilidad a esa propiedad. tiende A llevar al animo
de los vecinos la tranauilidad, tiende A asegurar el
bienestar econ6mico. Estas son las medidas indi-


rectas, los sostitutive-que dicen los italianos--que,
sin ser unas medidas directs de economic, accio-
nan de tal suerte que vienen A afianzar la propiedad,
a dar tranquilidad a la vida del ciudadano, facili-
tando la soluci6n de la crisis econ6mica del pais.
"Acufiaci6n de moneda national". Tiene una in-
tima relaci6n con la crisis econ6mica. Uno de los
malestares mis sentido en este period es la caren-
cia de dinero metalico. Por circunstancias que seria
largo enumerar, es lo cierto que el oro y la plata-
lo hemos podido observer en la gran subida del va-
lor de este metal-se encarecen y ausentan en gran
parte del pais. Facilitar una moneda cubana de oro
y plata que pueda servir para transacciones con-
tractuales es contribuir A facilitar soluci6n a esa
crisis epon6mica producida por la guerra europea;
es un gran alivio, un bien, acaso el mas grande que
se puede hacer al pais, para hacer desaparecer el
malestar que en estos mementos nos agobia.
"Seguros maritimos para los dafios causados con
motive de la guerra". Basta enumerar el titulo pa-
ra comprender su importancia. Qu6 cosa mas di-
recta para la defense de esos dafios que procurar
este seguro maritime?
"Auxilio a los obreros sin trabajo". A consecuen-
cia de la crisis tabacalera las fAbricas de tabacos
han tenido que despedir A los obreros, estos se en-
cuentran en una situaci6n desgraciada, y acudir en
su auxilio y en su socorro es evitar los males produ-
cidos por ]a referida crisis.
He aqui los distintos apartados 6 diversas ma-
terias, como se ha visto, todas arm6nicas y condu-
centes a conjurar la crisis actual, de que trata este
Proyecto de Ley. De manera acertada y met6dica,
nue no se debe al arte italiano, segfn afirmaci6n del
Sr. Maza y Artola, porque esta clasifieaci6n y esta
denominaci6n y esta division de la Ley en capitu-
los y sus membretes, so debe al Ponente que nombr6
Ia Comisi6n para la redacci6n de la Ley: al Sr.
SAnchez de Fuentes.
Result precisamente que esta Ley no tiene nada
de personal. La Ponen'cia del Sr. Ferrara no lo fu6
en realidad, poraue e1 recogi6 lo que ya estaba en
la Comisi6n del Senado. Se discuti6 con gran desin-
teres v patriotism, y casi todos los Senadores que
formaban aauella Comisi6n Mixta se fueron des-
prendiendo de sus principios personales, de sus cri-
terios particulares y hasta de sus ideales en material
de sistepmas de impuestos 6 sistemas tributaries para
contribuir 6 una obra comfin; no es, pues, la obra
del Sr. Ferrara ni la obra del Sr. Sanchez de Fuen-
tes, ni la de nadie, sino la obra de la Comisi6n; es
un product arm6nico, de todos, es una obra per-
fectamente colectiva.
Despu6s entr6 el Sr. Maza y Artola i discutir el
articulado de la Ley. Aun cuando se apartara en
esos moments del terreno propio del debate, pues-
to que se discutia la totalidad, celebro que haya sido
asi, porque eso nos permit en un solo discurso tra-
tar todos los puntos de vista, y despu6s dedicarnos
a la votaciOn del articulado.
El Sr. Maza y Artola no encuentra absolutamen-
te nada bueno en el Proyecto de Ley que fu6 obra
de la Comisi6n Mixta y mis tarde de la CAmara de
Representantes. Es cosa realmente original que la
obra de una Comisi6n Mixta en que estaban cere-
bros tan eselarecidos como los de los Sres. Ferrara,
Cortina, Goicoechea, Gonzalo P6rez, Snchez de
Fuentes, SuArez y hasta el del propio Sr. Presiden-
te del Senado, no haya producido nada que sea acep-


5;
*- *!







22 DRIO DE SESSIONS DEL ENADO
22 DIABIO DE SESIONES DEL SENADO


table al criteria del Sr. Maza y Artola. Ni un solo
moment acert6 aquella Comisi6n Mixta en la obra
que le estaba encomendada! Todo, absolutamente
todo cuanto hizo es rechazable, es inaceptable; esto
pone de relieve la exajeraci6n de la critical del Sr.
Maza y Artola. Es absolutamente impossible que esa
Comisi6n Mixta no haya acertado siquiera una vez
,en tantas materials que ha tratado.
No puedo seguir al Sr. Maza y Artola en toda
su larga impugnaci6n porque no quiero molestar
much tiempo la atenci6n de los Sres. Senadores,
pero se ha de ver c6mo en algunos casos es comple-
tamente injusta y apasionada la critical que el Sr.
Maza y Artola ha hecho a algunos apartados del
Proyecto de Ley que se dispute.
Se trataba de las economics, y habiamos propues-
to, como una de tantas economies, la supresi6n de
todas las plazas creadas en el nuevo presupuesto,
con el objeto de reducir los gastos de la Naci6n. En
este punto, cuando ese particular se discuti6 en el
seno de la Comisi6n, yo logr6 sacar triunfante una
Enmienda, que despubs result derrotada en la Ca-
mara de Representantes por otra Enmienda poco
pensada del Sr. GonzAlez Lanuza; pero que mAs tar-
de result a su vez triunfante en una disposici6n
transitoria. Mi 'Enmienda fu6 la de que se supri-
mieran las plazas de nueva creaci6n del presupues-
to corriente, no ser que el Presidente de la Re-
pfiblica estimara convenient al buen servicio la
continuaci6n de esos empleados 6 de algunos de esos
empleados". Esta Ley tiene muy poco mio; pero
esa es una de las Enmiendas mias que fu6 aceptada
por la Comisi6n. Al Sr. Maza y Artola no le gusta-
ba; el Sr. Maza y Artola decia que eso era hacer y
deshacer, tejer y destejer. Pues voy A justificar an-
te los Sres. Senadores, la bondad de la Enmienda
que yo logr6 sacar triunfante en cl seno de la Co-
misi6n Mixta y por ende de la disposici6n transi-
toria que despues vino a suplir el defecto de la En-
mienda del Sr. Lanuza.
SA la sombra del nuevo presupuesto se habian
creado multiples plazas, que han sido conferidas 6
empleados cubanos que est6n desde el primero de
Julio disfrutando de esos haberes y sosteniendo con
ellos sus respectivos hogares; se trataba de conju-
rar una crisis econ6mica en el pais, se trataba de
tomar medidas que llevaran la tranquilidad al seno
de los cubanos, A la agrupaci6n de los cubanos, y
me opuse desde el primer moment A que A virtud
de medidas para conjurar una crisis econ6mica, a
virtud de medidas para evitar males A los cubanos,
se comenzara por inferior un mal grave y director a
una gran cantidad de cubanos que estaban disfru-
tando 'legitimamente sus sueldos por haber sido
aprobado el nuevo presupuesto; me pareci6 un equi-
vocado camino.
Cuando tratAbamos de imponer un impuesto, pro-
testaban aquellas cases sobre las cuales recaia el
impuesto; y si esas classes no querian contribuir con
un tanto por ciento de sus utilidades, c6mo no
iban A protester esos empleados, cuando querian
que esos empleados lo dieran todo, que contribuye-
ran no con un tanto por ciento, sino con la totali-
dad de sus haberes A conjurar la crisis cubana? Hu-
biera sido mas rational en ese caso, haber puesto
un descuento gradual y proporcional en los sueldos
de todos los empleados, porque cuando hay una
crisis en el pais, cada uno contribute proporcional-
mente a conjurar esa crisis, y no era natural que
ellos contribuyeran con la integridad de sus entra-


das, con todos sus ingresos a conjurar esa crisis.
Parece que el Sr. Maza y Artola queria que se lan-
zara A la calle, dejdndolos cesantes, A centenares de
cubanos para' que pasaran miseria, para, que pasa-
ran hambre en sus hogares. *
Sn. MAZA Y ARTOLA: Es todo lo contrario!
Sn. DOLZ: i Entonces qu6 queria el Sr. Maza y Ar-
tola? porque no lo he comprendido.
Sn. MAZA Y ARTOLA: Est muy sofistito el Sr.
Dolz.
Sn. DOLZ: Ha criticado el Proyecto de Ley, por-
que dice que en el pais han de establecerse econo-
mias, y se va A facultar al Presidente de la Rep6bli-
ca para no aplicar esas cesantias. Si esto ha pareci-
do mal al Sr. Maza y Artola, parece que lo bueno
para el Sr. Maza y Artola es que se supriman esas
plazas, y que no se d6 al Sr. President esa facul-
tad.
Sn. MAZA Y ARTOLA: Todo lo contrario; ha com-
prendido mal el Sr. Dolz. Habia salido el Sr. Dolz
del sal6n eh esos moments y no oy6 todo mi razo-
namiento; yo se lo explicar6 en. la rectificaci6n.
Sn. DOLZ: Asi lo entendi yo. A mi se me ocurri6
pensar en esos moments, y por ello hice fuerza en
esa Enmienda, en algo que habia leido respect A
una material que parece ajcna al caso, pero que, al
fin y al cabo, el argument result aplicable. Cuando
se discutia en Francia acerca de los motives de la
detenci6n 6 prisi6n de los procesados, hubo un di-
putado frances que defendi6 calurosamente la pri-
si6n provisional, diciendo que ella era un auxilio
que se prestaba al mismo procesado, porque llevAn-
dolo A la cArcel se ie sustraia de las iras y ataques
de sus conciudadanos. Y un gran procesalista, el
professor Alberto Loustaunan, decia: "Bonita ma-
nera de protege a los ciudadanos, agarrAndolos por
el cuello y encerrandolos en una prisi6n". Y cuan-
do se proponia la supresi6n de estas plazas sin la
enmienda por mi dictada, decia yo: "Bonita mane-
ra de conjurar la crisis, lanzando A la calle cente-
nares de cubanos A morirse de hambre". Es, pues,
claro, que en esta parte la Ley ha estado acertada.
Esas medidas, esas economics, se tomarin sin es-
cAndalo, sin grandes perjucios para esos cubanos,
respet6ndolos en sus puestos, haciendo que no sien-
tan la crisis porque todos atravesamos.
Otra de las medidas de economic era la supresi6n
del treinta y ires por ciento de los gastos de mate-
rial. Yo no se y por eso no comprendo, A que po-
dria referirse el Sr. Maza y Artola. Racionalmente
no se que puedan hacerse en una Naci6n mis que
dos classes de economics: personal y material. La de
personal ya he demostrado que era impossible ha-
cerse sin ese aditamento; y a la del material habia
que ponerle el mismo aditamento. Se supreme el 33-
por ciento de los gastos del material, y yo afiadi:
"Salvo que el Presidente de la Reptfblica no lo es-
time conveniente.
El Sr. Maza y Artola imp'ugnaba tambi6n este
particular; queria que se suprimiese el treinta y
tres por ciento' de material, sin facultar al Presi-
dente de la Repfiblica para no disminuirlo en caso
de que se estimase necesario.
Para que se vea lo injusto de este ataque, botta
tener en cuenta solamente este hecho: entire el ma-
terial consignado en el presupuesto esti el pienso
para los caballos del Ej4rcito. (Risas).
SR. MAZA Y AKTOLA: Haberlo exceptuado!
SR. DOLZ: El Sr. Maza y Artola queria que se su-
primiera el treinta y tres por ciento, es decir, que


0








DIARIO DE SESIO:


se redujera el pienso de los caballos al sesenta y seis
por ciento. (Risas).
Sn. MAZA Y ARTOLA: No, Sr. Dolz, yo no quiero
eso.
SR. DOLZ: Como este ejemplo hay muchos casos
en que es impossible la reducci6n del material.
Por eso en un pais en que no haya hostilidad con
el Ejecuivo, en un pais en que se tenga confianza
en la honorabilidad del Presidente de la Repfiblica,
lo mns honrado es votar esta Ley como esta en el
Proyecto de la Camara de Representantes, como sa-
* li'6del seno de la Comisi6n Mixta, haciendo econo-
* mins pero descansando en la buena fe del Sr. Pre-
sidente de la Repiblica, para que esto no cause per-
juicio y disminuya ese material cuando ello sea po-
sible.
Y asi seguia el Sr. Maza y Artola impugnando
uno por uno todos los particulares del Proyecto de
Ley. Los, derechos de herencia tambi6n eran malos;
habia que votar en contra solamente por la conside-
raci6n de que, a juicio del Sr. Maza y Artola los
c6nyuges debian equipararse a los ascendientes por-
que, habia una naci6n que asi lo hacia. Ese es el jui-
cio personal del Sr. Maza y Artola; pero eso no
puede ser un defecto sustancial, no es possible que
sea un defecto sustancial que en estos derechos rea-
les no hayan sido equiparados con los descendientes
cuando el c6nyuge no esta equiparado por el pro-
pio C6digo Civil en el derecho hereditario.
SR. MAZA Y ARTOLA: Por eso s6lo no, Sr. Dolz.
SR. DOLz: Este fu6 el argument principal en la
material y A 61 tengo que contestar.
SR. MAZA Y ARTOLA: Expuse otras razones.
SR. DOLZ: Respecto a todos los demas particula-
res, porque no voy a seguir refutAndolos y much
menos cuando el Sr. Maza y Artola entiende que no
ha dicho lo que me ha parecido entenderle que 61
encontraba mal, seguia el mismo camino. Las primas
eran ineficaces; el auxilio A los obreros era malo
porque se habia formado un Partido Obrero.....
SR. MAzA Y ARTOLA: Peligroso!
SR. DOLz: Por estas propias consideraciones, que
no guardian relaci6n intima, iba rechazando uno por
uno todos los apartados de esa Ley.
El aumento de los intereses del Banco Hipoteca-
rio porque el Banco tenia la concesi6n por el site
por ciento y porque no so sefialaban un tiempo
provisional para esa disminuci6n. El Banco Te-
rritorial Hipotecario no tiene una concesi6n, para
el interns. La concesi6n concedida al Banco radica
fundamentalmente en facultarlo para emitir c6du-
las con el seis por ciento de interns. Esa es la con-
cesi6n; esa es la base de la concesi6n; y por eso se
Sacept6 en la Comisi6n Mixta el aumento del interns
al ocho por ciento, en tanto no se cambiara lo que
es basico en el Banco Hipotecario, el seis por ciento
de la cedula. Si se hubiera autorizado el aumento
delos intereses de la cedula entonces se hubiera fal-
seado la concesi6n del Banco Hipoteeario; y ade-
mas, el que no se haya determinado tiempo no es
un obstAculo, porque el Congreso tiene la facultad
en cualquier moment de derogar esta Ley.
Ademns en estos moments en que el dinero se
enFarece, en que hay dificultades econ6micas, el di-
nero sube de precio en su interns y quedarAn muy
satisfechos los mismos que van a obtener esos pres-
tamos si logran que el Banco les haga la operaci6n
aunque se suba un tanto ese interns. Asi habremos
hecho algo en beneficio de los que acudan al Banco
en busca de dinero sin haber variado las bases fun-
/1


NES DEL SENADO 23

damentales de la concesi6n del Banco Territorial.
SQu6 puede pasar? Que no sea esto cierto? bQue
el dinero no suba en su interns? Que se encuentre
en plaza al siete por ciento? Pues si el particular
presta al siete nadie darA el ocho al Banco. No veo
que haya aqui ningfin defect sustancial, A no ser
basado en una critical apasionada, en el deseo de no
aceptar nada de lo recomendado por la Comisi6n y
la C6mara....
SR. MAZA Y ARTOLA: Lo aceptaba en lo fundamen-
tal ....
SR. DOLZ: Porque todas y cada una de las dispo-
sicioncs de la Ley, fueron objeto de impugnaci6n.
Milagro que no llev6 su impugn'aci6n hasta el Ail-
timo articulo, hasta aquel que dice: "Esta Ley em-
pezarh a regir desde su publicaci6n en la Gaceta".
(Risas). Es lo finico que ha dejado del Proyeeto de
Ley de la Camara de Representantes.
Sn.' MAZA Y ARTOLA: Algo tenia que dejarle al
Sr. Dolz.
SR. DOLZ: Pues bien, ya estaba aniquilada la Ley,
obra impersonal y colectiva de la Comisi6n Mixta;
ya estaba derruida, hecho pedazos el Proyecto de
Ley de la Ctmara de Representantes; ya habia el
Sr. Maza y Artola conseguido lo que es tan facil;
destruir y desbaratar. Ahora tenia el Sr. Maza y
Artola que dar soluciones y edificar.....
SR. MAzA Y ARTOLA: Y di soluciones, vaya si las
di!
SR. DoLz: Ahora viene el edificio del Sr. Maza y
Artola. He tenido la escrupulosidad de copiarlo. La
construcci6n del Sr. Maza y Artola para solucionar
la crisis, product de la guerra europea, es la si-
guiente: A, B, C, y D. (Risas). Cuatro apartados.
"A": Supresi6n de los gastos de representaci6n:
cantidad insignificante.....
Si. MAAZA Y ARTOLA: Ciento cuarenta mil pesos.
Sn. DOLZ: Efectismo, porque no se va a conseguir
la supresi6n de los gastos de representaci6n.....
SR. MAZA Y ARTOLA: Por mi si, y por el Sr. Dolz
tambien.
Sr. DOLZ: j Por mi? Si soy catedritico.y no cobro
m:is que una part insignificante de mi sueldo como
Senador, y aunque suprimieran los gastos de repre-
sentaci6n A mi no me lo podrian suprimir!
Pero no son cantidades apreciables frente A una
crisis, los gastos de representaci6n del Poder Legis-
laivo. ......
SR. MAZA Y ARTOLA: iPero debemos empezar dan-
do el ejemplo!
Sn. DOLZ : No es cuesti6n de ejemplo, es cuesti6n
de solucionar la crisis.
Sn. MAZA Y ARTOLA: Algo se hace con eso.
SR. DOLZ: "B": Supresi6n de los gastos secrets
del Presidente de la Repfiblica: veinticinco mil pe-
sos. Para la crisis econ6mica veinticinco mil pesos.
"C": Supresi6n de las llamadas "botellas", que
se disnminuyen algfin tanto en el Proyecto de Ley.
SR. MAZA Y ARTOLA: No tanto como debian serlo.
SR. DOLZ: Esa es la finica partida, en cierto mo-
do, de alguna regular ascendencia, y, en mi concep-
to, algfin tanto efectista; porque es muy dificil la
supresi6n de esta material en absolute.
"D": Los autom6viles. jQuitando los\autom6vi-
les se conjura la crisis econ6mica!
Se v6, Sres. Senadores.....
Sn. MAZA Y ARTOLA: Y las colecturias ....
Sn. DOLZ: Bueno, las colecturias entran en las
"botellas". (Risas).
See ve que no valia tan grande esfuerzo ni tan ma-







D I I


DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


24


ravillosa peroraci6n como la del Sr. Maza y Artola,
para llegar A producer un parto tan pobre y una
criatura tan d6bil......
SR. MAZA Y ARTOLA: Cuatro millones.....
SR. DOLZ: Para conjurar una crisis eso es nada.
SEse es el secret que ha averiguado el Sr. Maza
y Artola frente A la obra de la Comisi6n? Real-
mente nos sorprendemos los miembros de la Comi-
sion.
SR. MAZA Y ARTOLA: Y Ia moralidad administra-
tiva se le qued6 en el tintero al Sr. Dolz.
SR. DOLZ: La moralidad administrative no s6 que
economies produce. (Risas).
SR. MUAZA Y ARTOLA: Oh! Mfuchas.
SR. DOLZ: En una palabra, Sres. Senadores, y se
lo digo al Sr. Maza y Artola con carifio, con el ca-
rifio que siempre le he profesado; soy mayor que 61,
somos intimos amigos, hemos cambiado constante-
mente impresiones; lo quiero entrafiablemente, le
reconozco grandes condiciones, deseo aconsejarlo por
su beneficio, por su bien; y lo digo con sinceridad,
sin deseo de molestarlo; el discurso y la actitud del
Sr. Maza y Artola han puesto de relieve las tres ca-
racteristicas de la raza latina, no de los cubanos
(por qu6~hemos de decir de los cubanos), de la raza
latina: primera, censura agria, cruel y dura contra
las autoridades del pais, no contra autoridades ex-
f tranjeras, sino contra las del pais, contra los cuba-
nos que tienen mando, que tienen autoridad; toda
la raza latina se revuelve contra el que tiene auto-
ridad, para pisotear el principio de autoridad y de-
nigrar 6 la autoridad national, A ser cruel, duro en
el ataque contra el cubano. Segunda, earacteristica
de la raza cubana y de la raza latina: derribar, des-
truir, acabar con el Proyecto de Ley. Tercera: no
saber construir, capaces para derribar, incapaces
para producer.
SRealmente, el Sr. Maza y Artola debe reflexionar,
y debe rectificar. Es necesario que nos vayamos acos-
tumbrando si es que queremos sostener una repi-
blica con prestigio, A respetar i las autoridades cu-
banas; es necesario que nos vayamos acostumbrando
A ver con respeto y consideraci6n, cualquiera que
sea, al Presidente de la Repfiblica; es necesario que
desde esta tribune, que no es la de ninglin meeting
Dolitico, sino la. elevada tribune de un Senador de
la Repfiblica, no se pronuncien nunca frases crue-
les y duras contra el Jefe de la Naci6n, si es que
6ueremos Naci6n con prestigio y Repiblica con bri-
llo. Yo no cuento en mi haber de Senador ningin
discurso violent contra ningfin Presidente de la Re-
pfiblica, jamAs lo pronunciare, y sin embargo, cuen-
to en mi haber de Senador un acto de violencia con-
tra un Gobernante Americano. Cuando el Goberna-
dor Wood llam6 A los Congresistas A su Palacio,
ofreci6ndoles cerca de una mesa dulces y champag-
ne para notificarles nue el Gobierno de los Estados
Unidos habia acordado.....
SR. 'MAZA v ARTOLA: Era el Gobernador Magoon.
SR. DOLZ: Es verdad, Magoon. Cuando lam6 a los
Conaresistas para notificarles la supresi6n de ]a
Tmitad del Congreso, yo le volvi la esDalda y lo dej.
en el uso de la palabra, en pleno sal6n Presidencial.
Si hubiera sido una autoridad cubana habria pro-
cedido con respeto y consideraci6n, afin cuando hu-
biera estimado dura 6 injusta su decision. Es ne-
Scesario, pues, que nos acostumbremos A respetar A
:nuestras .ropias autoridades si queremos unia Repfi-
blica stable y segura.
En cuanto A derribar, por qu6 ese empefio en


derribarlo todo? Por qu6 ese empefio en destruir
toda la obra de la Comisi6n Mixta? L Es queesa
Comisi6n Mixta estaba compuesta de ignorantes 6
de malvados? Porque es much casualidad que tan-
tos cerebros cstudiando la crisis econ6mica y las me-
didas que eran necesarias para solucionarla no acer-
taran ni siquiera una sola vez, cuando hasta de un
miembro de la escala zool6gica se cuenta que toc6
la flauta por casualidad; nosotros ni si yiera por
casualidad la tocamos en la Ley de Defensa Eco-
n6mica.
Es esa una manera exajerada de tratar a compa-
fieros, de tratar la obra patri6tica de esa Comisi6n
Mixta; es un afin de denigrar, de derruir, de 'de-
rribar, que realmente habri de perjudicar en el cur-
so del tiempo a mi distinguido compafiero. En cam-
bio, A la hora de construir, poca cosa, nada, nada
inis que cuatro cosas realmente elementales.
SR. MAZA Y ARTOLA: Son mas.....
SR. DOLZ: Cuatro 6 seis: todas elementales. El Sr.
Maza y Artola no ha presentado ningfin edificio
digno de elogio frente ,1la obra de la Comisi6n: ha
presentado algo pequefio, algo demasiado modesto,
algo que no justificaba tan gran esfuerzo de p'ero-
raci6n.
Sn. MAZA Y ARTOLA: El necesario.
Sn. DOLZ: Pero no quiero cansar por mis tiem-
po A los Sres. Senadores. Se ve, pues, que el discur-
so del Sr. Maza y Artola ha sido apasionado. Le
voy, sin embargo, i indicar c6mo procedi, yo que
tengo algunos afios mis y alguna mis experiencia.
Yo era decidido partidario del establecimiento de
impuestos. Me parecia que la crisis porque atrave-
saba el pais, habia de solucionarla estableeiendo im-
puestos. jPor qu ? Discuti este particular con el
Sr. Ferrara. El Sr. Ferrara me decia que yo queria
retroceder i los tiempos de los monarcas absolutos,
que cuando estaba esquilmada la hacienda pfiblica
imponian grandes impuestos A los 'sfibditos; pero le
hice ver al Sr. Ferrara que su ejemplo no era apli-
cable entire nosotros. TratAbamos de conjurar una
crisis que no era national, que no era del pais, que
no era internal. Cuba no estA atravesando ninguna
crisis internal, el pais no tiene motive alguno para
atravesar crisis; Cuba esta pr6spera y floreciente;
atravesamos una consecuencia, que deberiamos ha-
her previsto, de un mal sistema tributario, que des-
cansa fnicamente en los impuestos indirectos; y un
pais, por pr6spero, por floreciente que sea, que s6lo
viva de los impuestos indirectos, esta expuesto, como
lo esta Cuba en estos moments, a no poder tender
a sus necesidades or cualquier accident exterior
que no depend del propio pais, y que merme sus
entradas. Si tenemos present que el pais esti pr6s-
pero y floreciente, que tenemos una crisis acciden-
tal debida a causes exteriores, esa lecci6n debia en-
sefiarnos A prevenirnos contra los impuestos indi-
rectos. Yo decia que era la cosa mis natural aprove-
char esta ocasi6n para imponer impuestos que caen
sobre un pais pr6spero y floreciente, aue nos lleva-
ran a cambiar el sistema tributario indirecto por el
sistema tributario director, y propuse el impuesto
sobre el azficar, el impuesto sobre las minas, el im-
puesto sobre maderas, el impuesto del timbre, el4im-
nuesto A los ferrocarriles. Ninguno de esos particu-
lares fu6 aceptado por la Comisi6n, 6 mejor dicho,
se acept6 solamente el del azficar, que luego lo re-
ehaz6 la Cimara. Y es, Sres. Senadores, que los
males de nuestro pais son muy grandes. A esa.gene-
ral indisciplina, A ese sentimiento de 'rebeldia colitra


_ I~ I








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 25


las autoridades cubanas, a ese deseo de derribar todo
lo existente, a esa gran capacidad para destruir, hay
que agregar, Sres. Senadores, bastante falta de. pa-
triotismo en los grandes elements. que integran la
Naci6n Cubana.
En otros paises, ante las crisis de esta naturaleza
se anticipan los grandes elements productores y
ofrecei su concurso. Entre nosotros cuando. se tra-
taba dA imponer un impuesto al azficar protestaban
los hacendados; cuando se trataba de imponer un
impuesto A los ferrocarriles protestaban las Compa-
nias; cuando se trataba de inponer un impuesto a
las maderas protestaban los exportadores, y cuando
6 las minas, los mineros. Y es que esta es una Re-
piblica en la que todo el mundo esta presto para re-
cibir, pero nadie quiere contribuir a los gastos de
la Naci6n. ~Qu6 cosa mis adecuada que todos esos
elements contribuyeran a solucionar la crisis; qu6
cosa mas racional que haber dictado una Ley de De-
fensa Econ6mica creando esos impuestos, siquiera
como ensayo de la tributaci6n indirecta? Eso es lo
que me habia prometido, esa era mi idea; mejor di-
.cho, esa Ley. no es mia, esa Ley no tiene mio m6s
due aquel aditamento previsor para evitar la ruina
de algunos empleados cubanos y para impedir la
atrocidad de mermar hasta el pienso de los caballos
del Ejercito.
De los incisos de esa Ley de ensayo de los impues-
tos director por norma para propender al cambio de
tributaci6n national y estar a salvo de otras crisis,
ninguno se acept6. Ent6nces por qu la defiendo?
Porque no tengo el empefio del Sr. Maza y Artola
de sacar a todo trance triunfante mi criterio perso-
nal, porque la obra colectiva es impersonal, porque,
al fin y al cabo, acepto la opinion de otros, y como
la mayoria crey6 convenient esta Ley y rechazar la
de los impuestos, aqui estoy yo defendiendo esta Ley
que no es la mia, que es product de la iniciativa
de otros compafieros y para lo cual he depuesto mi
amor propio.
Suplico al Sr. Maza y Artola que deponga en este
easo su amor propio, muy justificado, porque 1l tie-
ne grandes condiciones de actividad y de inteligen-
cia, y es just que defienda su propio criterio; pero
que no haga obstrucci6n a esta Ley; que rinda su
voto en uni6n de los otros Sres. Senadores, A la
obra ajena qile, al fin y al cabo, una de las mds
bellas cualidades del hombre es la modestia.
SR. BUSTAMANTE: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Bustamante.
SR. BUSTAMANTE: Tenia el prop6sito, Sres. Sena-
dores. de no intervenir en la discusi6n de la totali-
dad de esta Ley, primero porque come es una espe-
cie- de Ley universal, que habla de todo, no tiene to-
talidad, y desnu6s poroue come estoy conforme con
buena narte de sus disposiciones, me parecia mas
adecuado y mas prudent discutir sus articulos,
aquellos articulos respect de los cuales habria de
formular objecciones.
ComDrendi, sin embargo. que si en la discusi6n
del articulado nos ibamos a trabar en una series de
debates, proloncabamos hasta el cansancio, si el can-
gancio no ha Ilegado ya, la atenci6n del Senado;
eomDrendi. ademas, que si yo no hablaba mAs que
de los articulos quc no me gustan. dejaba en silen-
cio los aplausos, las alabanzas y los elogios que a
todas luces merece alguna parte del Proyecto.
Aqui, en efecfo, se han marcado dos criterios: un
conservador pesimista, el Sr. Maza y Artola, ha en-

I


contrado mala la Ley desde la primera hasta la iil-
tima palabra; y un conservador optimist, el Sr.
Dolz, ha encontrado buena la Ley desde la iltima
hasta la primera palabra. Falta el tercer termino,
alguien que no presume, por ahora, de conservador,
ni de optimist, ni de pesimista; pero que quiere
colocarse en la realidad y decir a sus compafieros
por qu6 y e6mo hay en esa Ley algo de plausible,
hay algo de peligroso y hay.algo que no debiera fi-
gurar en ella. Es una explicaci6n anticipada del vo-
to que voy A dar, si es necesario, respect de los ar-
ticulos, despues de votar en pro de la totalidad.
1,Por qu6 ha surgido esa Ley? Porque hay en
Cuba una gran crisis econ6mica, y porque esa cri-
sis economic, decia con su habitual habilidad y con
elocuencia extraordinaria nuestro compafiero el Sr.
Dolz, no viene de Cuba, que es un pais pr6spero, si-
no de la guerra europea, que por solidaridad inter-
nacional todos nos afecta.
Estoy enteramente de acuerdo con la primera
afirmaci6n. En Cuba hay una crisis relative, y si no-
sotros tomamos las oporfunas medidas fiscales, que
no estamos tomando con esta Ley, quizAs pasajera;
pero esa crisis no viene finica y exclusivamente de la
guerra europea. La guerra sorprendi6 A Cuba en
esta situaci6n: de sus dos principals products, el
azficar habia salido casi totalmente de manes cu.
banas; so, habia vendido al extranjero, porque la
6poca de la zafra habia pasado, y se habia vendido
en condiciones, desde el punto de vista del precio,
desastrosas; ya que s6lo alguno que otro afortunado
mortal hizo con el alza un buen negocio; y se sabe
que el provecho individual,'-aislado, no redunda in-
inediatamente en beneficio coming; de ahi que la gue-
rra europea no trajera bien alguno inmediato a Cu-
ba, sino un relative bien y future, si esa alza del
precio se mantiene.
Otro product principal nuestro, el tabaco, que
venia atravesand'o una crisis penosisima, por una
Sserie de circunstancias, no estaba en manos de los
comerciantes, ni en manos de los alnacenistas; esta-
ba en el camno, donde habia que irlo A buscar y no
se habia ido a buscar todavia, y donde su precio, re-
partido entire pobres- cultivadores y entire comercian-
tes pequefios, habia de volver por ese conduct A los
grandes comerciantes y A los bancos. Alli, respect
de ese product, se cort6 la cadena econ6mica, por-
que se dificult6 su venta y su salida; y aqui, respec-
to del otro product no surgi6 la ventaja econ6mica,
porque no estAbamos ya en condiciones de aprove-
char el precio de la guerra. Eso trajo, inmediata-
mente, una agravaci6n de la crisis que de tiempo
atrfs venia mantenida respect del azucar mismo,
por lo bajo de los precious, que solo en un pais de
tanta vitalidad econ6mica come Cuba no se hubiera
manifestado antes y con mayor intensidad. Noso-
tros salimos de la guerra de 1895 con el pais ani-
quilado y destrozado, y sin recursos materials y sin
apoyo official reconstruimos el pais: pasamos mara-
villosamente desde una producci6n de azficar peque-
fia a una producci6n enormci y buscando recursos
en todos los paises del mundo, hicimos algo que no
se ha hecho con tanta rapidez y con 6xito tan bri-
llante en ninguna region de la tierra. Era precise
fque el Estado ayudara al pais, y el Estado ha hecho
todo lo possible per prolongar la crisis del pais. No
hay mAs que un medio per el cual el Estado puede
ayudar a la producci6n del pais, y es suprimiendo







.26DIAIO E SEIONE DE ENADO
26 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


gastos inftiles y evitando agravaciones de impucs-
tos. (iMuy bien!)
Y nosotros, desde un presupuesto de trece 6 ca.
torce millones, hemos pasado, en un period de ca-
torce afios, a un presupuesto de cuarenta millones;
es decir, hemos hecho todo lo possible por aprove-
char en beneficio de elements absolutamente impro-
ductivos y h ocasiones perjudiciales para-la riqueza
pfiblica, todo lo que iba representando ese desenvol-
vimiento econ6mico del pais.
Hemos creado, ademas, deudas, qcue en gran par-
te, una porque es extranjera se va fuera, otra por-
que puede cotizarse mejor en otros mercados, se va
fuera tambi6n; y hemos hecho asi, que esos impues-
tos destinados a pagar el interns y amortizaci6n de
las deudas pfiblicas, se eleven cada afio que pase una
suma considerable, que la balanza mercantil arroja-
ba en nuestro favor, agravando la crisis econ6mica
y dificultando el desenvolvimiento de la riqueza pfi-
blica y privada.
Nosotros hemos cometido, ademis, el error de au-
mentar constantemente los impuestos. Apenas hay
aflo en que no hayamos creado un impuesto nuevo;
casi todos, destinados A dificultar la circulaci6n de
la riqueza y el movimiento del comercio, hasta el
punto de que realmente asombra que, a despecho
de nuestros errors, algunos de ellos sefialados por
S mi, desde 6poca anterior en este Senado, el pais ha-.
ya tenido la vitalidad econ6mica, la fuerza de resis-
tencia, el gallardo poder de levantarse y continuar
levant6ndose, como h despecho de todos estos erro-
res se levantarA todavia.
Ah! Sres. Senadores, si esta Ley hubiera creado
impuestos, habria caido, como decia perfectamente
el Sr. Ferrara, segrfn refiere el Sr. Dolz, en un gra.
ve error y hubiera hecho un grave dafio al pais.
Uno de los aplausos que tengo que tributarle, es
haber dejado A un lado esos impuestos a las minas,
A los hacendados, A los ferrocarriles, a quienes fue-
re, porque ya impuestos tenemos demasiados.
El azficar, se dice, va A subir; subi6 como la es-
puma, y.despu6s como la espuma empez6 A bajar;
va a valer much, y es natural que esos hacendados
que van a cobrar tanto en la zafra pr6xima, le de-
jen algo al Estado que, por lo visto, es un socio co-
manditario de todo el que hace un buen negocio.
(Risas).
gC6mo estAn los hacendados? Cualquiera que se
pasee por los Registros de la Propiedad sabe que no
hay una finca en Cuba que no tenga deudas y deu-
das hipotecarias crecidisimas, y que no se haya fo-
mentado con dinero ajeno, que no se ha podido pa-
gar. Si Cuba tiene la suerte de hacer dos 6 tres za-
fras a precious remuneradores, apenas conseguira ni-
velarse y apenas lograra que sea de los hacendados
]a propiedad cubana. En esas condiciones es just que
el Estado se interponga y les diga: "eh! tengo que
tomar algo de eso para que el pais no se nivele, para
que el pais no se defienda, para que cuando pase es-
ta buena racha el pais no est6 en condiciones de re-
sistir otra vez las crisis, los malos tiempos con que
ha tropezado en largos afios la industrial azucarera".
Seria un error capital echar sobre ella un impuesto
de cualquier clase que forzosamente seria un im-.
puesto para todo el pais; porque no hay que olvidar
que el pais cubano enter, hasta el iltimo bur6crata
que cobra un sueldo, lo recibe del que trabaja la ca-
fia y hace el azficar en los ingenios.
No hay que olvidar que nosotros no nos damos
cuenta de que ahi esta toda la base de'nuestra pros-


peridad econ6mica y de nuestra defense social, y
que atacando a esa prosperidad econ6mica 6 impi-
diendo lo que le da hasta ahora cierta condici6n de
resistencia, nos. colocariamos en la misma position
del que pensara viendo estas luces que alumbran el
sal6n, que la luz viene de ahi, sin darse cuedta de
que la luz viene de muy lejos, desde el luga4 don-
de se produce. Todo lo que en Cuba da luz, srge de
esa producci6n y si nosotros la atacamos en 4u fuen-
te, Cuba atravesarh graves crisis econ6micas, 6 en
realidad so quedara econ6micamente A obscuras.
La guerra, que le ha dado al pais la esperanza de
esos precious y que tal vez en otro orden le ha hecho
un dailo para lo future, ha producido, indudable-
mente, lo que hasta ahora no veniamos notando, y
en eso tiene plena raz6n el Sr. Dolz, que ha puesto
al servicio de esa idea todo su talent extraordina-
rio, ha producido la crisis del Estado cubano.
Hasta ahora las rentas pfiblicas producian m6s
cada vez, y las rentas de aduanas parecian llamadas
a1 un aumento desusado. Surgi6 la guerra y vino in-
mediatamente una baja en los ingresos del Estado;
el Estado sinti6 inmediatamente la crisis de la.
guerra. 1,Por qu6? Porque la guerra interrumpi6
en seguida el trafico maritime del mundo, y como
Cuba es una isla, del trafico maritime vive; como
Cuba export dos products 6 import casi todos
los deoms, suspendido el trafico maritime, ces6 nece-
sariamente la importaci6n.
No he logrado saber todavia, y creo que no.sabe
esa Comisi6n Mixta, qu6 articulos bajaron, A qu6 se
debe la disminuci6n de nuestros ingresos, aunque
eso hubiera dado luz extraordinaria en nuestro de-
bate; pero el hecho es que disminuyeron y el pais
se encontr6, desde ese punto de vista, frente una si-
tuaci6n dificil para los recursos de su erario, y que
por la falta de reserves mct6licas ha sido neeesario
pensar en seguida en medios extraordinarios para
hacer frente A la situaci6n.
El Senado logr6 una vez ordenar en la. Ley de
Presupuestos que el Estado tuviera como primer
reserve un mill6n de pesos, que nos proponiamos au-
mentar cada afio en igual suma; y no se habia ter-
minado el afio cuando ya por: Leyes del Congreso
se habia dispucsto de esa reserve. Ahora la reserve
ha hecho falta, como ha hecho falta en otras ocasio-
nes y como harA falta en lo future, y el future nos
va 6 cojer probablemente come ahora, completamen-
te desprevenidos para cualquiera otra crisis.
Ante esta situaci6n, el Estado necesit6 defenders
econ6micamente y, por un fen6meno muy natural,
pens6 en seguida en defender 6 otros, A algunos que
lo necesitaban como los obreros sin trabajo, y 6 otros
que no lo necesitaban como veremos despu6s, crean-
do asi con ese 1acto de codos, entire todos los favo-
recidos por la Ley, un peso extraordinario en su fa-
vor, que, indudablemente, influye en nuestros deba-
tes hasta el extreme de tenernos constituidos en
Sesi6n Permanente a horas desusadas.
SC6mo se organizaron alrededor de la Ley esos
intereses y cuiles fueron las medidas en que se pen-
s6? Ante todo, en bajar de alguna manera los gas-
tos pfiblicos. No habia con qub pagarlos y era lo 16-
gico que disminuyeran; eran tan grandes, habian cl-
cido de una manera tan extraordinaria, que pareci6
natural buscar ahi lugar adecuado para que el Esta-
do enjugara su deficitt; pero cuando se habla de reba-
jar los gastos pfiblicos, asi en abstract, todo el
mundo esti conforme, y en cuanto se tocaun los gas-
tos pfiblicos surge una series de protests. Podria de-








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 27


cirse que cada cual votaria para que se rebajasen
los gastos pfiblicos que no le afectan; pero como to-
dos los afectados por esas rebajas votan en contra,
no hay manera de ponerse de acuerdo sobre qu6
gasto piblicos se han de rebajar.
Al in la Cohstituci6n hall una formula: supri-
mir tlas las plazas de nueva creaci6n del nuevo
prestuptesto. Es un criterio como otro cualquiera;
pero no~s6 todavia cuales son las plazas de nueva
creaci6n de ese presupuesto, ni 6 cuanto asciende la
rebaja. El Senado se empei6, por obra de la Co-
S misi6n de Presupuestos, en depurar la Ley de todos
Sesos aumentos no justificados, y debieion quedar
muy pocas plazas en esas condiciones.
SLa Comisi6n ha hecho el clculoo? El Congreso
sabe qu6 v6 a rebajar? Cuantos pesos salen de ahi?
SDe qu6 modo se alivia la situaci6n econ6mica? Lo
ignore; y era natural, para former juicio de la im-
portancia de esa economic, que el dato hubiera ve-
nido en la Ley para darnos cuenta de sus ventajas,
.porque pudiera suceder que estuviaramos discutien-
do sobre la conveniencia de reponer A los empleados
que ocupan esas plazas, antiguos 6 nuevos, del ser-
vicio de la Administraci6n pfiblica, y que, por el
hecho de ser muy pocas las plazas, y, ademas, por-
que en otra parte de esta Ley,-que tiene muchas
sorpresas-se dice que el Presidente de la Repiblica
podr6 dejar de esas plazas todas las que estime ne-
cesarias para el buen servicio, resultara, en definiti-
va, que con esas economics no habiamos hecho abso-
lutamente nada.
Sin embargo, bueno es economizar; aunque de ha-
her /venido aqui los datos correspondientes hubiera
parecido m6s 16gico decir que si todos los gastos del
personal de la Repfiblica, incluyendo.el Congreso,
important tantos miles de pesos, y la rebaja que se
va 6 hacer, en dafio de todos esos empleados en pla-
zas de nueva creaci6n-y yo acompafio en este pun-
to en sus naturales y justos sentimientos de piedad
al Sr. Dolz-importan tantos miles de pesos, tal
vez repartiendo esos cuantos pesos de esos desgracia-
dos sobre los que cae, por consecuencia de la crisis
econ6mica, la e6lera del Congreso, entire los millones
de pesos del presupuesto general, no hubiera salido
ni siquiera al uno por eiento, y con perder el uno 6
el medio por eiento, del Congreso en adelante, na-
die pierde much.
El segundo 'capitulo de la Ley,-y a pesar de mi
observaci6n voy A votar por el primero, porque al
fin es el camino que el Congreso debe seguir siem-
pre, el de ayudar al Gobierno-el segundo capitulo,
digo, de este Proyecto de Ley, no merece de mi par-
te mas que aplausos, celebraciones y elogios. Es un
articulo que tiene el valor, que a mi me parecia im-
posible, de atacar. la Renta de Loteria y los gastos
de Loteria.
Donde se ha hablado tanto de estas cosas hay que
decir muy alto que el Congreso cubano, frente a
esta situaci6n, teniendo fijados por una Ley en el
doce por ciento los gastos de Loteria, los rebaje al
ocho por ciento por esta otra Ley. No es que me sien-
ta satisfecho con esto; tengo en material de Loteria
un criterio radical, que puse ya de relieve en otros
COngresos, en votaciones efectuadas aqui; pero en-
tre que se disponga del 12 por 100 para todo
eso que la gente se ha empefiado en decir que se
hace con la Renta de Loteria, y que yo, afortunada-
mente, no s6 si. se hace 6 no, prefiero que 6 eso se
destine el.ocho por eiento en vez de destinar el do-
c4, porque con el ocho saldrAn menos inmoralida-

/


des que con el doce; y cuando no puedo cortar to-
das esas inmoralidades de .raiz, al menos me confor-
mo con que se reduzcan en una tercera part. En
tal sentido, la supresi6n de esa cifra de gastos mere-
ce mis aplausos, y tendra mi voto.
Otro articulo de esa misma secci6n merece tambien
today clase de aplausos y hace honor al Congreso. Y
ya ven los Sres. Maza y Artola y Dolz c6mo estoy, en
cierto modo, en el termino medio, sin cesurar todo
ni aplaudirlo todo, sino explicando por qu6 aplaudo
y celebro unas cosas, y por qu6 no puedo sumarme
a otras.
En ese articulo, reproduce este Congreso una dis-
posici6n por la que hemos luchado infitilmente en
opocas anteriores. El Congreso ha votado Leyes de
presupuesto disponiendo que los gastos y los ingre-
sos de Loteria, que hoy no tienen comprobaci6n ni
investigaci6n de ninguna clase, se llevaran al pre-
supuesto, de modo que el pais supiera c6mo y por
qu6 se gasta lo que sale de esa cifra; y el Congreso
jams ha podido conseguir que se cumplan. Ahora,
que el Congreso se encuentra frente A esta crisis, ha
adoptado una formula suavemente diplom6tica, que
es en cierto modo un "Bill de Indemnidad" para
los que antes no lo hicieron; pero que a la vez man-
tione su derecho y afirma su poder: ha escrito un
articulo dici6ndole al Poder Ejecutivo: "Reorgani-
za comb quieras, dentro de esa cifra, la Loteria, pero
no te olvides que en los pr6ximos presupuestos tie-
nes que incluir la plantilla". 'Asi dulcenente, sin
parecer que lo dice, sin herir ni lastimar a nadie,
el Congress vuelve por sus prerrogativas y por la
necesidad de diafanizar los gastos de la Administra-
ci6n pfiblica, y le da una amplia autorizaci6n al
Poder Ejecutivo para que subsane estos errors y
para que el pais sepa cuAnto se gasta y c6mo se gas-
ta de la Renta de Loterias. C6mo yo, que amo la
diafanidad en la administraci6n, no he de celebrar
la habilidad diplomitica con que la Comisi6n Mix-
ta ha llevado ese precepto 6 Ley?
Despues habla el Proyecto de los medios para ar-
bitrar fondos y de una emisi6n de lIonos, sobre la
que tengo mis dudas de orden legal. El Senado va a
permitirme que las calle. Por qu6? Porque esa Ley
est6 ya aprobada por la C6mara de Representantes
V aqui se va a aprobar en esta Sesi6n Permanente.
Por ese articulo de la Ley van a salir 6 la circula-
ci6n, no se en qu6 forma, cinco millones de pesos
con el crEdito y el nombre de la Repfiblica de Cuba.
No ouiero que cuando dentro de una semana, 6 de
dos 6 de tres el Jefe del Poder Ejecutivo, 6 la per-
sona encargada de estas cosas, se encuentre en la'
necesidad de discutir el precio en plaza de esos bo-
nos 6 la posibilidad de colocarlos de tal 6 cual ma-
nera, una duda legal aue ya hayan lanzado al pais
desde este sitio sirva de base para que los que ha-
yan de tomar los bonos rebajen de su precio de
emisi6n un uno, un dos, un cinco 6 un diez por cien-
to; de tal suerte, que antes de salir 6 la plaza pfibli-
ca resulten, en cierto modo, desconceptuados y per-
judicado el Estado Cubano por mi intervenci6n 6
mis palabras.
Lo finico que debo decir es que hay interpretacio-
nes legales dentro de las que puede hacerse esa emi-
si6n tal como se ha hecho y que el Estado Cubano
no debe padecer ni padeccr6 seguramente merma al-
guna en su derecho y en la apreciaci6n, 6 el valor de
esos bonos por duda alguna que, pueda referirse A
la legitimidad de su emisi6n.
Despues trae la Ley el inico impuesto que en


*








28 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO I


ella figure, hay dos, ese impuesto claro-y por eso
le llano el finico-y otro impuesto disimulado que
es la clave de la Ley y de que hablaremos despu6s.
Ahora me refiero al impuesto sobre las herencias.
No me preocupa much, porque el Presidente de la
Repiblica puede 6 no implantarlo, segfin las exigen-
cias del Tesoro y la recaudaci6n de las aduanas en
Enero; y yo deseo hoy algo que seria patri6tico:
que todos los cubanos nos empefiaramos en el mes
de Diciembre en pedir al extranjero todo lo que ha-
biamos de consumer en el pr6ximo afio para que la
recaudaci6n de aduanas en Enero fuera tan alta que
no permitiera al Poder Ejecutivo establecer ese im-
puesto. i Por que? Primero, porque es un impuesto
m6s, y de impuestos estamos hartos, ya no podemos
soportarlos, y despu6s, porque es un impuesto, desde
el punto de vista patri6tico, en realidad peligroso
para nosotros.
En Tnglaterra, en,Francia, ese impuesto se esta-
blece y se recarga, y el Estado realize tal vez una
obra de buena distribuci6n de la riqueza tomando
de los ricos que -nueren una porci6n de su haber
con la que beneficial A los que han menester de re-
cursos econ6micos: nivela socialmente las diferen-
cias de riquezas cuando llega la hora de la muerte.
En Cuba, la situaci6n es completamente distinta.
Cuba esta dividida en dos classes de propietarios: las
corporaciones extranjeras, grandes, poderosas, ricas,
oue tienen industries importantes, ingenios y pro-
piedades t6rritoriales; y la familiar cubana, azotada
por todas las tempestades de nuestras guerras y
por todas las desdichas de nuestras revoluciones
economics, que dificil y penosamente mantiene un
haber modesto. Cual debe ser, en estas condiciones.
nuestro criterio eeon6mico y nuestra misi6n social?
SCuando necesitamos un inrhuesto se lo vamos A
pedir a la, familiar cubana? Debemos debilitar A la
familiar cubana que es la que en la muerte transmi-
te los bienes frente a las Corporaciones extranjeras
que como sociedades an6niiias no mueren nunca?
Y si hemos de colocar frente a.frente, a la hora
de los immuestos unos y otros intereses, 1 debemos y
nodemos acordarnos de esos intereses modestos de
Pomnatriotas nuestros para saearles algo a la hora
(d su muerte en dafio de su familiar y en provecho
del Estado? Debilitar asi el.porvenir econ6mico de
Ia familiar cubana vodemos decir que constitute una
Lev de Defensa Econ6mica? He aqui, aparte de
otras razones, por qu6 no puedo dar mi voto a ese
impuesto y por qu6 lo veo con cierta pena incluido
en esta Ley.
SHay otro articulo que aumenta hasta el ocho por
ciento el interns oue por sus or6stamos puede co-
brar el Banco Territorial de Cuba. He de decir muy
nooo de ese articulo, s6lo al objeto de explicar p'or
quA raeones no le voy A dar mi voto.
PTl BEnco Territorial se fund en Cuba con este
obieto. Los intereses del dinero son en estos paises
n*uevos. con much riqueza, pero con poco numera-
rio. relativamente altos, y en los paises viejos, en
los raises europeos, con grandes reserves metAlicas,
sumamente bajos porque el dinero abunda. Los pai-
sPs nuevos. con riclueza natural, pero sin numerario.
lienen nne' recurrir A instituciones econ6micas para
etraor A ellos. eon el aliciente del interns grande, el
di-nro (ne sobra en esos paises de interns corto.
Tnq dle esas instituciones son los Bancos Hipote-
Carr;o. FPuncionan asi: emiten alli,' donde el interns
es bnio, cedulas hipotecarias al interns normal de
aquellos mercados, para que ese dinero que por las


c6dulas hipotecarias reciben, se coloque en estos pai-
ses A un interns mAs alto; y la diferencia de interns
represent la ventaja de los accionistas y el cobro
de los gastos de la operaci6n. Es un fen6meno eco-
n6mico sencillisimo, muy conocido en todo el mundo
y muyl bien descrito en todas parties. f
Ahora, sin que sepamos por qu6, ese tipo d inte-
ris al Banco Hipoteeario concedido A cambio el pri-
vilegio de emitir las e6dulas hipotecarias In otra
garantia que la general de lastotalidad de sus pres-
tamos, se aumenta en un uno por ciento. Cutl es
la raz6n? Que con ese aumento del uno por ciento
se va A conseguir dinero para colocar c6dulas hipo- f
tecarias. Es extraordinariamente curioso que no ha-
bi6ndose podido conseguir ese dinero en tiempo de
paz, s61o con el au'mento del uno por ciento de inte-
res se vaya 6 obtener en tiempo de guerra; es ex-
traordinariamente curioso que cuando el Estado Cu-
bano en esa Ley de Defensa Econ6mica, ha tenido
que renunciar A la emisi6n de una deuda exterior,
porque no estan los mereados ei codiciones de colo-
car deudas, pueda una instituci6n particular reali-
zar el milagro que no ha podido realizar el Estado
Cubano; es curioso que se piense en obtener dinero
mediante una ventaja del uno por ciento en los mo-
mentos en que los miercados del dinero estAn en gue-
rra y no hay paz sino en naciones que no tienen re-
servas metalicas, y que por lo tanto no pueden pres-
tar.
Pase, sin embargo, el articulo porque por ahora
no va A servir de nada, pero pase al menos con mi
voto en contra, porque tal como esta redactado va A
vivir, para cuando sirva de algo, en dafio de los in-
tereses del pais.
Y ni una palabra de la reorganizaci6n del Ej6rci-
to v de la Guiardia Rural, primero, porque yo tengo
la desgracia, 6 la suerte, de ser lo menos military po-
sible: desDuis, porque yo no entiendo de eso y na-
die debe hablar de lo que no sabe; y, por uiltimo,
norque la defense del orden y la guard de los inte-
reses sociales por medio de la fuerza pfiblica, corres-
ponde al Jefe del Poder Ejecutivo, en quien yo ten-
go absolute confianza personal, y cuando 61 pide y
quiere. medios A ese fin, nosotros sin regatear debe-
mos darselos. De .1 es la responsabilidad, y de 61
debe ser la iniciativa de las medidas que para cu-
brir esa responsabilidad se adopten.
Quedan, antes de hablar dB la moneda national, las
primas de exportaci6n para el tabaco, el seguro ma-
ritimo y el auxilio a los obreros sin trabaio. Voy A
votar las primas de exportaci6n para el tabaco. Voy
a votarlas porque no son una cosa obligatoria sino
ura facultad one se da al Sr. President de la Re-
pfiblica: vov A votarlas, A pesar de que no he com-
prendido ciertos articulos d.el Proyecto de Ley, y A
Desar de que en conceder primas de un cinco por
ciento ad valoren veo peligros extraordinarios en
material como el tabaco, en que es tan dificil preci-
sar el valor de la rama sin una gran pericia prAc-
tica.
.Voy A votar tambi6n esa prima para el seguro
maritiino rspecto A dafios causados con motivo de
la guerra, que convierte al Estado Cubano en ase-
gurador. sin precisar hasta au6 punto lleva su rs-
nonsabilidad, y ame, sin duda, por un descuido de
la Ley es imperative y no potestativa para el Pre-
sidente de la Repfiblica como sucede con las primas
de exportaci6n.
Voy A votar los auxilios para los obrerqs sin tra-
bajo, A pesar de que me parecen, "tal como estAn e-:


*'
A. 0









SDIARIO. DE SESIONES DEL SENADO 29


critos en la Ley, como me parecen esos seguros y
esas pyimas de exportaci6n-y perd6nenme los Sres.
de la Comnisi6n Mixta-una especie de burla al pais.
SPor qu6? Porque se ha deslizado en esta Ley, he-
cha uy deprisa, un articulo con cuya explicaci6n
no a erto. Vamos a dar seguros maritimos, primas
de ex ortaci6n, quinientos mil pesos a los obreros,
otra s\ie de cosas. &Y con que las vamos a dar?
El articulo primero del titulo quinto nos dice:
"Todos los gastos que demand esta Ley seran to-
mados de los ingresos que en la misma se consig-
S nan", y no se consigna ningfin ingreso, mas que el
problemdtico de las herencias. (Risas).....
He aqui una cosa extraordinariamente curiosa...
SR. MAZA Y ARTOLA: Sera lo de la moneda.
SR. BIUSTAMANTE: Iremos luego A la moneda, que
esta en otra Ley y que, por consiguiente, no es in-
greso de esta. Ya yo habia previsto la observacion y
la dificultad. Todo esto lo vamos a pagar con los
ingresos de .una Ley que no hay ningfin ingreso,
mas que uno que no se estableeerh si afortunadamen-
te suben los ingresos de aduanas; y voy a pedir en
Diciembre todo lo que pueda al extranjero para que,
por mi parte, no se establezca.
Eso se pagar6 fuera de los ingresos de esta Ley
con el possible superavit de los distintos capitulos
del presupuesto vigente. Los autores del Proyecto,
que manejan perfectamente el idioma, no se atre-
vieron h decir "con el probable superavit", porque
era una Ley en que emitian cinco. millones de pesos
en bonos para cubrir el deficit; pero buscando una
palabra que ingeniosamente salvara la dificultad, di-
jeron: "con el possible superivit". Y con la espe-
ranza de ese possible, tienen que ir viviendo, hasta
que existan, los exportadores de tabaco, los embar-
cadores de esa mercancia y los obreros necesitados.
Si, hay algo m6s en otra Ley; y ese algo m6s es la
acufiaci6n de la moneda. Esta Ley dice en uno de
sus articulos que se acufiar6 moneda, segfin dispon-
ga otra Ley que viene aqui, Ley independiente y
separada, y cuyos ihgresos por lo tanto, no pueden
servir para pagar las atenciones de esta. Se va h
acufiar moneda, necesidad imperiosa del pais, que
debe tener en la moneda su escudo y su simbolo na-
cional; necesidad imperiosa del pais, para quien la
moneda propia debe ser una serial de la soberania;
necesidad imperiosa del pais,, que es hora de que
acabe con esa industrial improductiva del cambio de
moneda, que esta pesando desastrosamente sobre la
circulaci6n, de afios atrAs.
*No s6 si el moment de acufiar moneda es el mo-
mento de una crisis econ6mica, salvo que la acuiia-
ci6n de la moneda se reduzca, como se va A reducir
prActicamente en esta Ley 6 una acufiaci6n de mo-
neda de plata: de aqui no va a salir inmediata y di-
rectamente mas que la acufiaci6n de la moneda de
plata.
Sn. MAZA Y ARTOLA: Que produce cinco millones
de pesos.
SR. BUSTAMANTE: &Y saben por qu6 los Sres. Se-
nadores? Lo esti diciendo el Sr. Maza y Artola:
porque es el medio de aumentar los ingresos del Te-
so:) con una suma crecida.
SSn. MAZA Y ARTOLA: Esos son los ingresos que se
constituyen por la Ley.
SR. BUSTAMANTE: No, porque eso es de una Ley
posterior.
SR. MAZA Y ARTOLA: Se menciona la Ley.
SR. BtiSTAMANTE: Se indica, se menciona y no se
fijan los ingresos de la moneda en ella. Si los ingre-


sos de la moneda son los que se piensa, a cambio de
los gastos de la acufiaci6n, iran sobre ellos gastos de
la recogida de la plata y del vell6n circulante y
con todas las complicaciones econ6micas que natu-
ralmente se produce en un negocio de esta indole.
Esa acufiacion de la moneda me preocupa un po-
co por motives de orden econ6mico y practice,
que voy a exponer brevemente al Senado, cuya aten-
ci6n estoy cansando extraordinariamente.
Me preocupa, porque Cuba se ha defendido siem-
pre, en una series de crisis econ6micas, con el patr6n
oro, y no se si el patron oro sale bien librado de las
disposiciones practices de esta Ley. Nosotros sostu-
vimos el patron oro contra Espafia, que tenia el pa-
tr6n plata; y lo sostuvimos gracias al apoyo del
mercado norteamericano, en'pleno period espafiol,
y hasta en los moments en que no habia modus
vivendi con los Estados Unidos. Nosotros sostuvimos
el patron oro en moments de crisis en que pas6 por
dificultades extraordinarias. Y recuerdo que hace
quince 6 veinte afios, tuve ocasi6n de dar una con-
ferencia, en uno de nuestros centros, explicando las
razones por las cuales debiamos defender y defen-
dimos el patr6n oro sobre todo. Nosotros defendimos
el patron oro en una parte de la Isla, a cambio de
extraordinarias ventajas, aun tratindose de moneda
extranjera, y nos mantuvimos independientes econ6-
micamente de los Estados Unidos, que, por consi-
guiente, no envolvieron a Cuba en la gran crisis
monetaria de 1907. Ahora estamos en peligro de per-
der el patr6n oro; vanos a hacer una gran emisi6n
de plata, una emisi6n de doce millones de pesos, y
nos podemos encontrar muy pronto con una moneda
de plata que no tenga reserve metAlica en oro para
defenderla y facilitar los cambios; con una moneda
de plaia que no va a tener el oro nacioual suficien-
te; con una moneda de plata que no va h encontrar-
se con otra circulaci6n que el billete americano, a
ocasiones frecuentes tambi6n, certificado- de plata.
Y la situaci6n en el pais no va a ser facil, ni el de-
senvolvimiento de nuestros negocios seguro, si tene-
mos por toda circulaei6n esa plata national y la
plata americana frente al billete plata americano.
Por otra parte, la Ley se ha decidido a hacer al-
go repentinamente, que nadie se habia atrevido A
hacer hasta ahora en Cuba, despu6s de un serio
studio sobre nuestro problema monetario. Se ha
atrevido a declarar que. desde que se publique en
la Gaccta la Ley, toda la mpneda extranjera circu-
lante en Cuba, except la moneda americana, que-
da reducida a la condici6n de una mercancia.
Desde el dia en que esa Ley salga en la Gaceta,
la plata espailola, el oro frances y el oro espaliol, no
son monedas no son mas que mercancias, excepto
para los contratos celebrados con anterioridad". Y
sin duda la Comisi6n crey6 que con esto habia re-
suelto el problema; pero el problema quedaba in-
tacto, porque cuando se haya celebrado .con ante-
rioridad un contrato y se le ileve al que lo celebr6
moneda espafiola, cufnto vale cada una de esas mo-
nedas espafiolas? iVale lo que represent en su
pais de origen 6 vale el precio artificial que desde
los tiempos de la antigua moneda espafiola, para
mantener el oro en las Indias le di6 Espafia aqui?
Por ese premio sobrenad6 siempre la moneda espa-
la despu6s de la Independencia, impidiendo la inva-
si6n de la moneda americana. Y ese premio desapa-
rece ahora, legalmente sin que puedan conservarlo
m6s que los banqueros-los comerciantes de la mo-
neda-que parece que se inclinan, segin mis noti-


* a








30 'DIARIO DE SESIONES DEL SENADOI


cias, A mantener esa moneda en circulaci6n como
mercancia, con el sobreprecio que le daba nuestra
Legislaci6n antigua y que hoy deroga esa Ley; y h
virtud de ello van a lograr una de estas dos cosas:
6 que siga circulando esa moneda extrafia para las
transacciones diaries de la vida y pase con la mone-
da national lo que pasa con la moneda americana,
que no es mas que ]a moneda official, 6 que se la lle-
ven sobre las corrientes mercantiles si el Gobierno
no se ve precisado A recogerla a Dios sabe que tipo,
al tipo que quieran los tenedores de la mercancia.
Corremos de todas maneras con eso el peligro del
encarecimiento inmediato de la vida, y el peligro de
una gran escasez de oro y de moneda fraccionaria
de plata, respect de cuyo valor no se yo que se ha-
ya torado acuerdb alguno y que pueda desaparecer
ripidamente yendo a buscar A su pais el medio de
mantener'su valor nominal mientras no tengamos el
tiempo suficiente para hacer esa emisi6n de plata,
que parece para el Estado un cuantioso recurso fis-
cal.
No quiero continuar haciendo sobre esta material
observaci6n alguna, y he de limitarme ahora A cier-
tas consideraciones generals que despertaba en mi
el valiente, el en6rgico discurso de nuestro companie-
ro el Sr. Maza y Artola. Quizas 61, desde el punto de
vista del partido A que pertenece, tenia derecho A ha-
cer ciertas afirmaciones que yo por ejemplo, no po-
dria hacer. Nosotros en Cuba no estamos en condi-
ciones anAlogas A las que atraviesan otros pueblos de
la tierra, cuya situaci6n es perfectamente stable.
Aqui tuvimos cuatro afios de Gobierno liberal, salu-
dado con verdadero entusiasmo cuando surgi6 por
todas las classes del pais, y desaparecido A los cuatro
afios por voluntad de una mayoria mas 6 menos legi-
tinta, pero de la que formaban parte elements im-
portantes del pais sin cuyo apoyo no puede subsistir
Gobierno alghno. Esos elements importantes desde
los mis ipopulares hasta los mis altos, trajeron al
Poder A los conservadores como babian traido con su
apoyo y con su aplauso cuatro *aios antes al Partido
Liberal; y entire esos elements se.esta produciendo
un estado de opinion, justificado 6 no-A los amigos
del Gobierno toca juzgarlo-muy parecido A ese es-
tado de opinion que ri tl i.il.,!i las palabras del Sr.
Maza y Artola.
El Sr. Maza y Artola podra tener raz6n 6 estar
completamente equivocado; pero basta darse un pa-
seo por nuestros circulos de todas classes para encon-
rar una 6 varias personas que piensan en ese par-
ticular lo mismo que el Sr. Maza y Artola. Y eso
sucede en moments en que frente A esta situaci6n
gubernamental, el pais no tiene ninguna esperanza
s6lida y fire, porque la finica esperanza s6lida y
firme que puede tener un pais cuando entiende que
no le satisface el Gobierno que esta en el Poder,
es un partido de oposici6n unido, alto, serio, disci-
plinado, con bandera, con program y con solucio-
nes; y yo no quiero preguntar A mis amigos ni a mis
enemigos si nosotros tenemos un partido de oposi-
ci6n unido, alto, serio, disciplinado, con bandera,
con program y con soluciones, formado contra el
Poder y para el Poder.
Eso constitute en la opinion una grave crisis. En
estos dias y en este mes he-oido, con pena extraor-
dinaria, deslizarse temerosa, mas en la intenci6n que
en las palabras de algunas personas, para esa si-
tuaci6n de descontento pfiblico, la peor, la mas tris-
te, la mas censurable, la mas dolorosa de las solu-
ciones; y nosotros necesitamos, los conservadores y


los liberals, proceder de tal manera en nuestras
relaciones como partido, y en nuestros actos de opo-
sici6n 6 de Gobierno, que esa idea no pase e\ Cuba
por la mente de nadie, ni ese prop6sito suicide se
albergue en corazones cubanos.
4 Qu import para eso? Que de nosotros, l que
estamos frente al Gobierno, en cierto modf, por
raz6n de compromise 6 de ideales politicos, o sur-
ja nunca oposici6n que debilite fundame almen-
te los resorts del Poder, que mafiana pueden ser
nuestros, en condiciones que pongan en peligro los
mis altos de los ideales cubanos, y que el Gobierno
de hoy, como el de maiana, fortalezca su situaci6n
y su conduct de tal manera que en la march del
Gobierno y en la obra del Congreso, encuentren to-
dos respeto A los altos ideales de la Administraci6n,
honradez pfiblica, cumplimiento leal de las Leyes
de modo que no se ataque ningfin inter6s particular,
garantia para lodos los derechos y salvaci6n para
tbdos los intereses.
Sacrificando pequefieces sobre tales 6 cuales opi-
niones, 6 detalles sobre tales 6 cuales articulos, se-
fialando los males, expresando los inconvenientes,
dejando A cada cual la responsabilidad de sus actos,
ayudemos todos A salvar esta situaci6n econ6mica
dificil, y poniendo de nuestra parte el esfuerzo po-
sible, si no podemos presentar frente a esa soluci6n
del Gobierno otra soluci6n que no hemos presentado
todavia, sum6mosnos A ella, con mas 6 menos gusto,
en la seguridad de que haciendo esta obra comfin
fortalecemos la vida del Gobierno, y fortaleciendo
la vida del Gobierno fortalecemos la vida de la
Naci6n y el sentimiento national pfiblico, y realiza-
mos una obra patri6tica A la que yo invito, con ver-
dadero amor A mis compafieros del Senado. (Muy
bien).
SR, REGUEIFEROS: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (S1NCHEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Regiieiferos.
Sn. REGUEIFEROS: Muy breves moments, Sres. Se-
nadores. Se podrA negar, acaso, que hemos tenido
un buen dia parlamentario, despuBs de los brillan-
tes discursos que aqui se han pronunciado?
Bajo ningfin concept; ha sido un buen dia par-.
lamentario, y debe alegrarse el Gobierno de nuestra
Repfiblica que haya tenido lugar en esta forma la
discusi6n de la Ley de Defensa Econ6mica.
Aqui ha estado representada la palabra en nues-
tra tribune en todo el esplendor de su soberania: lo
ha estado con ]a voz professional del sacerdote del
derecho, el Sr. Dolz; tambi6n dentro de su lib6rrimo,
sano y santo criterio: la autorizada del Sr. Maza y
Artola, y alli, junto A la elocuencia y A la voz doc-
ta, tambien las primicias, las galas de esa verbosi-
dad tan fecunda en ensefianzas, para gloria de ]a cA-
tedra, para gloria de la tribune parlamentaria, del
Sr. Bustamante.
El mis modesto entire todos vosotros, el menos ca-
pacitado, el menos autorizado, no viene A sostener
su Voto Particular, porque mi dignisimo,compafiero
el Sr. Dolz lo ha calificado muy bien: eran observa-
ciones dentro de aquel criterio mio, sano, honrado,
puro, que yo crei que debia desenvolver en el seno
de esa Comisi6n. Y yo acept6, Sres. Senadores, coir
todo respeto, con todo carifio, con todo amor esta re-
presentacion; y asi fui, tan honrado y tan elevado
por el Senado, ante mis dignos compafieros de la
Comisi6n Mixta, con solo el valor y la virtud de mis
convicciones; y tuve estimulo para mi obra: el es-.
timulo del maestro. Estimb en aquellos moments,








DIARIO DE SESIONES DEL AENADO 31


como 61 estim6 en su Voto Particular, que no es
Voto Particular, y por eso acepto su denominaci6n,
que lo ue cabia ahi era hacer observaciones dentro
cae este punto de vista de Cuba, patentizadas con
las cnferencias nuestras, dentro cde este punto de
vista con6mico, dentro de esa realidad nuestra, en-
tre el ~echo que venia siendo anteriormente cono-
cido y quel otro que se produjo circunstancialmen-
te por is condiciones especiales de la guerra euro-
pea.
Y efectivamente, Sres. Senadores, este acto mio
no significa esta noche obstrucci6n de ninguna cla-
se, sino el cumplimiento de un deber, el respeto a
mis ideas, por que he llegado d esas ideas en el seno
de la Comisi6n Mlixta, y tengo que venir a decirle
al Senado por qu6 y d quB debo el sustentarlas.
Estimaba el Sr. Dolz, despu6s de rendir el home-
naje debido, tribute de consagraei6n propia, a la
Ponencia del Sr. Ferrara, que todo aquello que alli
se proponia era impossible de realizar, porque sig-
nificaba por sus propias condiciones, por su propia
extension, por sus propios m6ritos, una series de de-
bates de tal naturaleza, de tal trascendencia, de tal
intensidad, que iba d ser ineficaz la realizaci6n de
la obra. Inspirado yo en el maestro cuando nos reu-
nimos en el seno de la Comisi6n Mixta, deponia en
aquel moment breve y rApido de la discusi6n lo que
tenia que deponer dentro de mis propias opinions:
A esto oponia una negaci6n, a esto otro una afirma-
ci6n; A aquello, un respeto a los propios fueros de
mi vida parlamentaria, a aquellos fueros mios y de
aquellos otros, una consecuencia logica de mis prin-
cipios, para que, de esta manera, ante la propia Co-
misi6n se viera resplapdeciente de sinceridad y bue-
na fe la obra que estaba realizando. Y asi pude for-
mular aquello que formulM, y que llam6 observaeio-
nes, dentro de lo que yo creia que pudiera ser Voto
Particular; y asi pude venir aqui esta noche, como
he venido, para repetirlo ante vosotros; pero dis-
crepando del parecer respect a nuestra misi6n, del
dignisimo compafiero Sr. Dolz, en nuestras funcio-
nes.
Yo me figure que aquella obra nuestra no era
obra de omnisciencia, que aquella obra nuestra te-
nia que- pasar por el tamiz del Parlamento, de la
Camara de Representantes y del Senado; y por mu-
cho que fuere el honor que a nosotros se nos habia
confiado y conferido, veniamos aqui ante nuestros
compafieros, explicarles nuestra obra, A oir sus
arguments, a que de la discusi6n brotara lo que
brotar debiera, para que de esta manera resultara
arm6nico el conjunto de la obra dentro de los pro-
p6sitos del Sr. President de la Repfiblica, dentro
de los hermosos prop6sitos del Congreso y de la
Prensa, expresados en estar crisis econ6mica que
atravesamos.
Pero ha resultado completamente lo contrario.
Parece, Sres. Senadores, que nuestro tiempo es li-
mitado, que ]a obra hay que hacerla dentro de aquel
plazo indispensable, porque de otra manera fracasa-
ria; y ya lo ha visto el Senado. Sin embargo de la
Sesi6n Permanente, sin embargo del poco tiempo
que tenemos y que de seguro de las doce no ha de
pdsar sin que est6 aprobado todo esto, yo quiero clue
me diga el Senado con today ingenuidad, si no ha
sido esta tarde una tarde-de enseianza honrosa, una
tarde de studio, una tarde digna de un Parlamento
como cualquiera de los otros Parlamentos europeos,
ppr la calidad de los oradores que han intervenido
ates en este debate, y si no es mejor, Sres. Senado-
l


res poder decir nosotros que esta Ley se hubiese
aprobado, como acaba de aprobarse en los Estados
unidos. (Lcyendo): "Washington, Octubre 17.-En
la Sesi6n celebrada hoy por la Alta Camara ameri-
cana, qued6 aprobada por 34 votos contra 22, la
Ley por la cual se autoriza al Poder Ejecutivo pa-
ra que proceda A crear los impuestos de guerra ne-
cesarios a afrontar el deficit producido en los ingre-
sos adua:neros con motive del gran conflict europeo".
La aprobaci6n de este Proyecto de Ley di6 lugar
a muy vivas y extensas discusiones, pues los Sena-
dores de los Estados del Sur querian presentar una
Enmienda favorable para los algodoneros, prop6si-
to 6ste que no prosper.
En las Enmiendas a que antes se hace referencia,
se pretendid otorgar una subvenci6n A los elements
decicados a la explotaci6n del algod6n, a fin de que
puedan hacer frente A la grave crisis porque 'est6n
atravesando.
"La Enmienda de los Senadores del Sur, fu6
puesta 6 votaci6n, siendo rechazada por 40 votos en
contra y 21 a favor".
Y casi es preferible para nosotros que estas cosas
se diluciden asi y que no se interpreted nunca la in-
tenci6n sana del Legislador en la obra que realice
en un sentido obstrucionista cuando en su Animo
no estA realizar semejante acci6n.
Yo, Sres. Senadores, estableci mis puntos de vis-
ta, los enumer6 y pedi al mismo Senado que repar-
tiera copias de mi Voto Particular para que llegara
a conocimiento de todos mis compaieros. No tengo
que hacer enumeraci6n en todos sus detalles para
no ser prolijo; lo finico que tengo que decir es que
a la hora de la votaci6n, lo har6 en los distintos
asuntos en consonancia con ese Voto Particular mio.
IHe puesto, dentro de aquella obra que realizaba,
discrepando en ello, lo cual es un atrevimiento, del
parecer de mi ilustre compafiero el Sr. Bustamante
acerca de la teoria de esos impuestos. Yo proponia
dentro de aquellas soluciones en que aceptAbamos
lo propuesto por la Comisi6n y lo indicado por el
Sr. President de la Repfiblica, en la que, con per-
miso del Sr. Bustamante no estaba para nada indi-
cada ]a reorganizaci6n de las Fuerzas Armadas, se-
grin el Mensaje que tengo a la vista; proponia la
resoluciOn de un Proyecto de Ley del Sr. Cu6llar
sobre impuestos en los pasajes de ferrocarril y ma-
ritimos; pero no aceptando la totalidad de su cri-
terio y proponiendome que el Senado aceptara al-
gunas modificaciones, como, por ejemplo, la de no
gravar el pasaje de tercera sino el de primera, para
de esta manera hacer algo que cupiese dentro del
pensamiento del Sr. President de la Reptiblica, den-
tro del pensamiento manifestado por la prensa, por
las corporaciones y por el pais en general para lle-
gar A la consecuci6n de nuestro objeto; y, ademAs
iba a una cosa que recomendaba, que se ha tratado
aqui esta noche, a la reform de la Ley de exacci6n
de los impuestos, no ya tanto por la critical hecha
contra ella por distintas Corporaciones Econ6micas
do la Repfblica, sino porque tal como vamos no que-
pa duda al Senado que la industrial lieorera en nues-
tra Reptiblica tiende a desaparecer.
Yo no acusar6 a funcionario alguno porque esa
no es aqui mi misi6n, pero si digo que el sistema es
defectuoso y que dentro de la Ley del Impuesto
existen medios para subsanar esas deficiencies. A eso
pensaba ilegar despu6s de un amplio debate; pero
ya dentro de lo que tuve el honor de oiroponer, ya
que despu6s de esta diseusi6n se ve de una manera








32 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO /


clara y evident la intenci6n sana y el prop6sito
de nosotros, cual es el motivo critic de nuestra
oposici6n, tengo el deber de manifestar al Senado
que al presentarlo lo estim6 honrado, pero como mi
Voto Particular esti en contra de esa opinion, sola-
mente he querido hacer present estas manifestacio-
nes en el seno de la Representaci6n Nacional.
SR. MAzA Y ARTOLA: Pido la palabra para rectifi-
car.
SR. PRESIDENT (SANCHIEZ AGRAMONTE) : Tiene la
palabra el Sr. Maza y Artola.
SR. MAZA y ARTOLA: Voy d rectificar, aunque muy
brevemente, pues lo he. ofrecido y no puedo dejar
de hacerlo.
Pero mi rectificaci6n se limitarA al discurso del
Sr. Dolz, que es el finico Senador que ha impugna-
do 6 pretendido impugnar mis objeciones.
Para el Sr. Bustamante no tengo mas que moti-
vos de profundo agradecimiento, tanto por las fra-
ses en 'cierto modo lisonjeras que me ha dirigido,
como por la autoridad que ha dado A mis palabras
al declarar sinceramente que son el eco de una opi-
ni6n .muy extendida en el pais, que 61 ha oldo mani-
festarse en presencia suya A menudo.
Y a lo dicho por el Sr. Regiieiferos, como ha sos-
tenido su punto de vista, que ya todos conociamos
aqui, de la manera elocuente con que sabe hacerlo,
y coincidimos en no estar conformes con el Proyeeto
S de. Ley de Defensa, nada debo afiadirle, A pesar de
discrepar de su criterio en algunos puntos.
El turno que consumi6 el Sr. Dolz tiene, como el
mio, segfin dijo, dos parties; la que 61 mismo calific6
de political y la que dedic6 A dar su opinion sobre
la Ley que estdbamos discutiendo.
Pero todos notarian, como yo, que hubo una dife-
rencia muy profunda entire el tono adoptado por el
Sr. Dolz durante su perora'ci6n political, y el que
adopt despu6s, cuando discurria sobre ese Proyecto
de Ley. El primero, no cabe negarlo, fu6 muy
apasionado, el segundo, bastante sereno. El secret
de esa diferencia g qui6n va 6 averiguarlo ? Acaso es-
te en la comida intermedia! (Risas). De todos modos
el Sr. Dolz no tuvo raz6n alguna para mostrarse
en la primera parte de su discurso tan duro y cruel
conmigo, llegAndome hasta a llamar repetidas veces
"rebelde".
~Rebelde? Este epiteto no es la primera vez que
se me dirige por uno de los intimos del General Me-
nocal. Rebelde yo, que me he mantenido siempre
dentro del credo del Partido Conservador, dentro
de su Programa y dentro de sus proclamas, dentro
de los manifiestos y dentro de la plataforma electo-
ral de la "Conjunci6n Patri6tica"? LRebelde yo,
que siempre aqui he venido sosteniendo al pie de la
letra las lines y siguiendo sin vacilaciones las
orientaciones de tal plataforina, de tal program, de
tales manifiestos y de tales proclamas?
Lo sabe bien el Sr. Dolz, hasta contra 61 mismo
muchas veces, y no poeas con rigor inflexible. No, de
todo se me podri tildar menos. de "rebelde" a mi
Partido; pero para el Sr. Dolz mi rebeldia debe con-
sistir en no ser adicto incondicional al Sr. Presiden-
te de la Repiblica, 6 al Gobierno, como 61. Es una
manera de pensar la suya completamente distinta a
.a mia, su punto de vista diametralmente opuesto,
nuestras opinions icontrarias. A su entender el cen-
tro del Partido Conservador, su eje fundamental, el
cimiento en que descansa, su piedra angular, es el
Sr. President de la Repfiblica. No es la primer
vez que lo dice aqui, ya lo dijo otra vez con motivo


de otro debate parecido a este, con motivo del de-
bate sobre la Ley del Dragado, que 61 se, haia dis-
tinguido siempre por su adhesi6n incondici al al
Primer Magistrado de la Naci6n, cuando habia he-
cho political 6 habia militado en algfiri partidol que
fu6 adicto incondicional al Sr. Tomas Estrad Pal-
ma hasta que ces6 en el Gobierno de Cuba que
ahora lo era al General Menocal, y lo seguir sien-
do hasta que dejara de ser Presidente de 1 Repfi-
blica.
Para el Sr. Dolz, el Partido Conservador, sus
principios, su program, su plataforma, sus ofreci-
mientos al pueblo, todo est6 vinculado en el Pri-
mer Magistrado de la Naci6n, es decir, en otro hom-
bre como 61. Pues para mi, es todo lo contrario. Yo
fui adicto tambi6n a don Tombs Estrada Palma, co-
laborador de su political; hice en favor de los prin-
cipios adriinistrativos que 61 sustentaba todo cuan-
to pude en la C6mara de Representantes, pero el
Sr. Dolz sabe que yo, como 61-parece extrafio que
lo haya olvidado-no estuve conforme con los fil-
timos actos politicos que por las inspiraciones de
algunos de sus Consejeros realize, para desgracia de
todos, el propio D. Tomas Estrada Palma. No he
seguido nunca a hombres, sino a ideales. Milit6 pri-
mero en el Partido Republicano, despu6s en el Par-
tido Moderado, y luego. he venido A military en el
Partido Conservador, porque encontr6 los principios,
doctrinas y procedimientos inscritos en las banderas
de esos Partidos, que como sabe el Sr. Dolz, son casi
los mismos, conformes con mi temperament y ma-
nera de pensar y me he encontrado tan identificado
con unos y otros que han venido A former parte de
mis sentimientos. Los hombres para mi han sido
accesorios, por muy ilustres, por muy grandes, por
muy patriots, por muy esclarecidos que ellos ha-
yan sido. Han tenido y siguen teniendo muchos de
ellos, como el propio Sr. Dolz, todo mi respeto y
hasta mi admiraci6n, pero al lado de los principios
y de' las doctrinas los he considerado secundarios,
porque los hombres van y vienen, suben y caen,
mientras los buenos principios y las sanas doctrinas,
como las leyes naturales, permanecen a trav6s de to-
dos los cambios de la vida.
Despubs de todo el Sr. Dolz con esa manera de
pensar y sentir es 16gico. El Sr. Dolz vino al Par-
tido Conservador en visperas de las filtimas elec-
ciones, cuando ya era candidate 6 iba 6 serlo el
General Menocal; no estuvo abrazado 6 la bandera
del Partido Conservador desde su nacimiento; no
luch6 bajo ella desde la oposici6n que hizo ese Par-
tido contra el Gobierno Liberal; no podia, por con-
siguiente, estar muy identificado con sus ideales y
con sus doctrinas; no podia ni puede sentir por
ella lo que he sentido y siento yo, que siempre estu-
ve defendi6ndola, y que si al principio no lo hice
mAs que por simpatia, al cabo he tenido que to-
marle un amor entrafiable. Esta filtima campafia
presidential fu6 la que hizo salir al Sr. Dolz de su
retraimiento voluntario, pues vanos fueron los em-
pefios 'que antes muchos pusimos con tal objeto, y h
su adhesion al ilustre General Menocal, A su amis-
tad intima con 61, A sus buenas relaciones con los
antiguos amigos de 61, debe principalmente el Act%
de Senador, que lo tiene sentado en este Alto Cuer-
po, para tanto honor nuestro. Pero yo no le debo mi
Acta al General Menoeal, se la debo exclusivamente
al Partido Conservador, quien me eligi6 primero en
una Asamblea con otro, candidate a Swnador, :v
cuando fu6 precise renunciar A uno de esos candid









SDIARIO DE SESIONES DEL SENADO 33


datos por n estros comnpromisos con la Conjunci61
Patri6tica, sa misma Asamblea hizo la correspon
diente seli ci6n en favor mio, me eligi6 de nuev(
por una imnensa mayoria de votos, A pesar del pa
recer y los esfuerzos en contrario de alguno,
amigos in nos del General Menocal. Quizas por es
ta manera omo cada uno de nosotros hemos venid(
al Cont'eso es por lo que tenemos estos distinto,
puntos de vista; pero por eso A nadie debe extrailai
que yo siga abrazado a los principios del Partid(
% ,Conservador, mientras para el Sr. Dolz esos princi
pilos y las ofertas heehas al pueblo de Cuba en Ih
tiltima campafia electoral, por cuyas ofertas nos die-
ron definitivamente sus votos A 61 y A mi, le sean
secundarias, accesorias, al lado de la excelsa perso
na del General Menocal.
Asi y todo yo respeto su opinion, c6mo no he
de respetarla? Al hombre que obra en la vida poi
los estimulos de la gratitud y de la consecuencia
.personal nadie podrA tacharlo de indigno. Pero al
que desde un puesto representative obra A su vez
por los estimulos de la consecuencia con los princi-
pios y las doctrinal del Partido, A quien le debe su
representaci6n, y se consider obligado A obrar siem-
pre de acuerdo con las promesas que para conquis-
tar el Poder hizo A su pueblo, como las que le hici-
mos al nuestro en la anterior campafia electoral, yo
creo que tambi6n debe merecer respeto, afin de los
que mis se aparten de sus ideas, pero de ningin
modo mereee que se le trate con epitetos tan duros,
como los que me ha dirigido por ello el Sr. iDolz.
Y dejemos A la opinion piblica resolver cual de
los dos es el rebelde, si lo es 61 6 lo soy yo; quizAs
no lo sea ninguno de los dos, porque su punto de
vista sea tan respectable como el mio; pero de todas
maneras habra de resaltar el hecho tan indiscutible
como lamentable, de que en estos instantes haya cier-
ta discrepancia de pareceres entire los amigos del
General Menocal y los conservadores mas puros,
acerca de la manera de ver las cosas, en lo que se
refiere A los procedimlientos gubernamentales. Cree-
mos algunos que el General Menocal, 6 sus amigos,
no se adaptan a las lines de conduct que el Parti-
do Conservador habia trazado, que 61 mismo se
traz6 voluntariamente cuando abraz6 la bandera
del Partido Conservador y las hizo suyas por consi-
derarlas entonces las mis saludables, mientras los
amigos del General Menocal creen que los procedi-
mientos seguidos por 61 hoy son los que mas se ajus-
tan A las necesidades y conveniencias pfiblicas. i Oja-
1A estas discrepancies lleguen A tener una soluci6n
satisfactoria! Yo, por mi parte, con las manifesta-
ciones political que he hecho esta tarde, he estado
muy lejos de abrigar el prop6sito de ahondar 6 ha-
cer mayores esas discrepancies; todo lo contrario:
quisiera que mis palabras, aunque amargas, porque
amargas tienen que ser, al menos para algunos ami-
gos del General Menocal, llegaran A sus oidos, no
como una diatriba, no como duros cargos, no como
aceradas ofensas, sino .como fraternales quejas, co-
mo carifiosa advertencia, como desinteresado con-
sejo de un correligionario, que quisiera ver marehar
al GoBierno por la mejor senda, por la que los
hombres que todavia estAn al frente de nuestro Par-
tido, de coman acuerdo con 61 trazaron, antes de
ocupar su altisimo puesto, pues ese y no otro es mi
mayor anhelo. El dia que el General Menocal y has-
ta suipropioss amigos, hoy extraviados, esten dis--
puestA A volver A tomar esa senda, ah! entonces
ver' qu6 diferente soy con ellos, veran de cuAn


1 distinta manera me comporto, con qu6 fidelidad
- estar6 al lado de ellos, con qu6 decision .y entu-
o siasmo habr de ayudarles A cumplir el progra-
- ma del Partido Conservador y la plataforma de la
3 Conjunci6n Patri6tica; no tendran un defensor mis
- fire, ni mas energico, ni mis esforzado que yo. He
) ahi mi mayor deseo y el papel que preferiria desem-
s peiiar en la political de mi pais, que no he perdido
la esperanza de llegar A d,., lai,,r todavia. Me va A
Sperdonar el Sr. Dolz que asi concluya mi rectificaci6n,
- porque la hora es muy avanzada. En cuanto A
las dem6s que le prometi haeer, le ruego que se re-
- mita A las cuartillas taquigrAficas y las lea. De nin-
guna mejor manera se podrA convencer de los erro-
Sres que ha padecido, al atribuirme cosas que no he
dicho. Huelga pues, que yo repita mis palabras. Y
ademas, eso seria abusar hasta la saciedad de la
bondad de nuestros compafieros.
SR. DoiL: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (SbNCIJEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Dolz.
Sn. DOLz: Muy breve ha de ser mi rectificaci6n,,
Sres. Senadores. Asi como- el Sr. Maza y Artola de-
cia que no tenia que rectificar ni al Sr., Bustamante
ni al Sr. Regiieiferos, sino finicamente A mi, yo po-
dria decir que no tengo que rectificar ni al Sr. Re-
giieiferos que ha hablado en tesis general y acad-.
mica, ni al Sr. Maza y Artola, acaso mi rectificaci6n
si dispusiera de mis tiempo, se referiria fnicamente
a-mi querido compafiero el Sr. Bustamante.
Estoy conform con el Sr. Maza y Artola: mi mi-
sion en political hasta ahora y sobre todo en este
Senado, ha sido robustecer la autoridad del Sr. Pre-
sidente de la Repfiblica, tanto del Primer Magistra-
do Sr. TomAs Estrada Palma comb del actual Pre-
sidente que rige los destinos de la Naci6n.
IHe creido una misi6n beneficiosa para el pais en
Repfiblicas como ]a nuestra que han venido A la vi-
da tras largas revoluciones, robustecer el principio
de autoridad, y me ha parecido indispensable para
ello fortalecer siempre al Ejecutivo, y he sido y se-
r6 fire en esta misi6n, estando conform, por tanto,
con lo que el Sr. Maza y Artola me atribuye.
Esto indicarA al Sr. Maza y Artola que en mi el
sostener y robustecer ahora la autoridad del Irustre
General que rige los destinos de la Naci6n, no res-
ponde A ningfin agradecimiento de caracter perso-
nal, porque lo hago ahora con el mismo calor y la
misma sinceridad con que lo hacia antes con el Sr.
Tomfis Estrada Palma.
Decia el Sr. Maza y Artola que esto dependia se-
guramente de que yo estaba mis unido A la persona
del General Menocal que al Partido Conservador
porque vine A 1 cuando st enarbol6 la candidatura
del General Menocal. No estoy unido al General Me-
nocal, pero ; que es el Partido Conservador? El Par-
tido Conservador, es decir, la fuerza de ese Partido
Conservador es la del antiguo Partido Moderado; y
quitando este element del Partido Conservador so-
lo quedan cuatro grupos sin fuerza de ninguna es-
pecie. No estoy yo unido al Partido Conservador
cuando fui un jefe del Partido Moderado? &Qub son
las fuerzas conservadoras sin esas del Partido Mo-
derado? Cuales son las huestes que obtuvieron el
triunfo sino las que llevamos siempre A la victoria?
El Sr.'Maza y Artola no puede ser mas conserva-
dor que yo, porque no puede ser mAs moderado que
yo, y el Partido Conservador tiene en su esencia,
en su savia y en su vida, la savia del Partido Mo-
derado. Y A eso, Sres. Senadores, debo mi elecci6n









34 D1ARIO DE SESIONES DEL SENADO !


por la provincia de Camagiley; mi. elecci6n por la
provincia de Camagiiey se debe A que los elemen-
tos moderados,-principalmente el eminent cuba-
no Sr. Mainuel Ram6n Silva,-estaban retraidos en
'aquella lucha electoral, y A virtud de mi candidatu-
ra, es decir, de la candidatura de un moderado, el
Sr. Silva ofreci6 su concurso en la "lucha electoral
si se proclamaba mi candidatura para Senador por
aquella provincia. Aceptada esa candidatura, luch6
denodadamente y obtuve el triuifo en la provincia
de Camagiiey. Por suerte que es una candidatura
legitima adquirida por el respeto que supe inspirar
desde el cargo de Jefe del Partido Moderado.
No tengo, pues, motive alguno de agradecimiento
personal. Solicits los votos de la provincia de Cama-
giiey por mis antecedentes politicos, con el mismo
derecho y con la misma legitimidad que seguramen-:
te, fundados en derechos politicos anteriores, solici-
tara el Sr. Maza y Artola los votos de la provincia'
de la Habana.
I QuB he de rectificar del Sr. Maza y Artola si
e*stamos perfectamerite de acuerdo, si estamos con-
formes? Yo tendr6 que rectificar. despues al Sr.
Bustamante, porque no abrigo los pocos temores que
6l abriga respect A algunos aspects del Proyecto
de Ley que seguramente esta noche vamos A apro-
bar. No soy el autor de esa Ley de Defensa, como ya
he dicho anteriormente; pero despubs de oir al Sr.
Bustamante, que mAs han sido los elogios que los
ataques que ha hecho A esa Ley, dadas las imperfee-
ciones de todas las obras humans, A mi me parece
buena obra Legislativa. Si no hay malo nada mns
que lo que ha dicho el Sr. Bustamante, Sres. Sena-
dores, podreis, conscientes y tranquilos, darle vues-
tros votos.
El temor referente A que la plata no tenga ei.
cierto m;odo garantizado su valor, yo no lo creo
grave desde el monmento en que se necesitan pa-
ra las transacciones con~erciales en nuestra Repfi-
blica de ocho A doce millones de pesos en moneda
fraccionaria. Cuando haya esos ocho, diez 6 doce mi-
llones de pesos en moneda fraccionaria, valga mas 6
menos, la necesidad de utilizarla para las transac-
ciones comerciales harA que esa moneda se defienda
sola; adquiere, con la necesidad de utilizarla, un va-
lor indispensable. Qu6 peligro puede correr esa mo-
neda ? Si aqui la necesita.nos forzosamente para las
constantes transacciones de la vida.
El peligro que 61 sefialaba respect a que desde la
promulgaci6n de la Ley se estime como mercancia la
moneda hoy corriente, es, realmente, un defecto tc-
nico de la Ley. En mi concept, lo que debe dispo-
ner la Ley es que desde el moment en que est6 en
eirculaci6n la moneda cubana, fuese considerada co-
mo mercancia la otra moneda. Desde luego, que al
regir la Ley desde la publicaci6n en la Gaceta, des-
de ese moment hasta el moment en que salga A la
circulaci6n la moneda cubana, va A haber un plazo
en que legal y t6cnicamente no hay moneda, sino una
mercancia; pero estos peligros de la moneda son mis
lecnicos que reales, porque lo mismo que no habrA
otra moneda, la moneda calificada de mercancia por
la Ley nadie en realidad le darA en las transaccio-
nes comerciales el valor de mercancia, sino el valor
de moneda, porque las cosas se imponen, y aunque
la Ley lo diga, ella continuarA teniendo el valor de
moneda. Es un defecto ticnico, te6rico de la Ley, no
es un defecto prActico.
Pero, ademas, la funci6n del Poder Ejecutivo no
es una funci6n meramente mecAnica. El Poder Eje-


,utivo tiene la alta misi6n de propender al cum-
plimiento de la Ley, y la potestad rc amentaria,
4ue no es una potestad insustancial; y c no quiera
-lue el espiritu de la Ley esta latente en le las mo-
nedas hoy circulantes en Cuba dejen de ner valor
de moneda y se conviertan en mereanci e al ser sus-
Lituidas por la moneda cubana, en tant la moneda
-ubana no est6 en circulaci6n, el PocBr Bjecutivo
puede dar un Decreto conservAndole el valor; todo
allo scri contribuir A la Ley 6 propender al prop6si-
to de ella. De manera que est6 seguro que el Poder.
Ejecutivo evitarA los perjuicios sefialados por el Sr
Bustamante.
La part mis important del discurso del Sr. Bus-
tamante, y sobre la cual podiamos discutir largo ra-
1o, es acerca de su enemiga respect a la tributa-
ci6n direct. Esta'es una contienda abierta y eterna
centre distintos partidarios. El parece absolutamente
decidido A favor de la tributaci6n indirecta; yo soy
partidario de la tributaci6n direct. Par6ceme que
una naci6n no existe realmente, no esta defendida
contra todos los peligros en tanto no tiene una tri-
butaci6n internal de sus-propios ciudadanos; par6ce-
me que mientras uha naci6n vive de la importaci6n,
que mientras una naci6n vive de las mercancias que
vienen del extranjero, estA sujeta A sufrir, como es-
tamos sufriendo en estos moments, todos los tras-
tornos del extranjero. Y yo decia que no habia opor-
tunidad mins propicia que esta para ir ensayando en
Cuba la tributaci6n direct. Yo disiento del Sr. Bus-
tamante, pues, en 'el sistema de tributaci6n; y la-
mento que este moment no se haya aprovechado
para poner pequefios tributes, que siendo muy pe-
quefios los que empecemos A poner sobre las made-
ras, las minas, etc., se pudieran pagar sin dificultad,
a fin de ir ensayando una tributacion direct, que
en su dia pudiera sernos muy ftil.
Decia el Sr. Bustamante que yo he sido defensor
del impuesto sobre el azficar. He sido defensor del
impuesto sobre el azicar, porque no estamos tampo-
co en estos moments estableciendo en tiempos nor-
males una tributaci6n para el pais; hay que colocar-
se en la realidad de las cosas para prociirar el buen
acierto. Aqui estamos tratando de solucionar una
crisiss producida por la guerra europea; esa guerra
ouropea nos causa un dafio, ce6mo conjurarlo? Pues
es muy 16gico con este razonamiento: esa guerra eu-
ropea produce un beneficio al azficar. Por qu6 no
vienen los que sc benefician con 61 A contribuir en
algo A conjurar el perjuicio? aPor qu6 no contribu-
yen en algo los que gozan del beneficio ? No es s61o
un principio 16gico, sino un principio juridico. El
Sr. Bustamante sabe que en derecho cuando se pro- '
duce dailo y con ese dafio se causa un beneficio, vie-
nen a indemnizar al perjuidicado, no todo el mundo,
sino precisamente los que gozaron del beneficio reci-
bido: pues si con la guerra europea se produce un
dafio en nuestros ingresos aduaneros, si con la gue-
rra europea se produce un dafio en el pais, y A la
par de ese mismo dafio de la guerra europea, se pro-
duce un beneficio A los hacendados, es 16gico que los
hacendados vengan con una parte proporcional a
conjurar el dafio causado. Por eso disiento ev cuan-
to al tribute sobre el azficar.
El Sr. Bustamante, para censurarlo y criticarlo,
decia que al poner un tribute A los hacendados,
se imponia un tribute A todo el pais, porque era al-
go asi como la luz que vemos en este sal6n, p ro que
venia de lejos. Pues ese no seria un impedime to pa-
ra la tributaci6n direct, sino un beneficio; e~n to







DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 35;


un impuesto mas se generaliza, esta mas justificado.
Por eso, si ]fbria de hacer rectificaciones que no
tengo tiemn para ello, seria sobre la defense de la
tributaci6ifdirecta, y especialmente de la tributa-
ci6n sobrrel azficar.
S'Pero v el Sr. Maza y Artola c6mo disintiendo
de este pA ticular, c6mo no siendo esta Ley reflejo
de mis op iones; he venido A prestarle mi concurso
y mi apoy j Por qu ? Porque es opinion ajena, la
opinion de Tompafieros respetables, y yo subordino
mi opinion A la de mis compafieros.
SR. BUSTAMANTE: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene
el Sr. Bustamante.
SR. BUSTAMANTE: Para una rectificaci6n brevisi-
ma. En realidad, como decia perfectamente el Sr.
Dolz, la carestia no envuelve mAs que un proble-
ma thcnico, aunque pudiera ser de consecuencias
prActicas. Es muy eierto que quien obtiene un bene-
ficio debe pagar los riesgos, pero aqui la situaci6n
se planted en condiciones enteramente distintas: el
Estado Cubano es una gran Casa de Beneficencia,
que tiene un sinnimero de empleados infitiles y que
al decir de los conservadores del grupo del Sr. Maza
y Artola, tiene un gran nfimero de empleados que
cobran y no trabajan y que la fantasia cubana ha
bautizado con cierto nombre pintoresco muy poco
parlamentario. En estas condiciones, se les dice A los
hacendados, 6 se .es ha querido decir: "Necesitamos
mis dinero para el Estado Cubano". jPara qu6?
LPara satisfacer una necesidad.real del Estado Cu-
bano? i D6nde esta? Para seguir manteniendo em-
pleados que cobren y no trabajen? 4 Para seguir te-
niendo en las oficinas empleados infitiles; para crear
servicios administrativos que no hacen falta? Nadie
tiene derecho A pedirle al pais cubano un centavo
frente A esa situaci6n, que constitute un abu'so. Por
otra part, el probleina de los impuestos director 6
indirectos, que es en todas parties un problema te6-
rico, aqui result de extraordinaria trascendencia
practice. Nosotros necesitamos subordinar nuestro
sistema politico, nuestro sistema administrative y
nuestro sistema fiscal, A conservar y fortalecer la
independencia.
Cada vez que alguno en Cuba ha querido tocar los
impuestos y sustituir los de aduana por los director,
he pensado que los impuestos de aduana defienden
la independeneia cubana. Por qu6? Porque aqui, el
dia que alguien levante una bandera contraria A la
independencia y piense en la anexi6n A algfin veci-
rio poderoso, se encontraria con esa dificultad: que
en el instant en que se realice, las aduanas no se-
rAn un ingreso local, sino de otro Estado y ha-
bria que echar sobre el pais una nube de impuestos
para soportar las cargas pfiblicas. Cada uno de esos
impuestos que se creara ahora, favorece A esa ban-
dera, cada uno de esos impuestos director A que yo
me opongo ahora, no defiende la bandera cubana y
sea cual fuere en el orden te6rico la discusi6n que
podamos tener sobre los impuestos director 6 indi-
rectos en nombre de todas las doctrinas, no hay nin-
guna doctrine que me persuade si hace vacilar un
tarito esa bandera A cuya sombra vivimos.
SR. DOLZ: Pido la palabra.
RK. PPFSI 'DNTE (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene el
Sr. Dolz.
SR. DOLZ: Las palabras del Sr. Bustamante me
obligan A pronunciar algunas muy breves. Desde el
moment en que se consider al Estado Cubano como
a extrafit A nosotros mismos, no vamos por buen



"


camino en la solidez y en la estabilidad de la Repfi-
blica. El Estado Cubano somos nosotros mismos. Es
neccsario que nos acostumbremos todos los elemen-
tos que integran la sociedad cubana A hacer sa-
crificios por ese Estado, que no es algo ajeno al pais
cubano. Cualquier esfuerzo por el Estado Cubano,
debemos hacerlo y esta bien hecho.
SEs que los hacendados no pueden sufrir un im-
puesto sobre el azfcar, porque ese impuesto va A
un Estado que no debe ser algo extraiio, para pa-
gar empleados que no trabajan?
Por eso sostenia los impuestos director. Pues
Squien paga principalhente los impuestos indirec-
tos? El pueblo cubano, el pueblo pequefio, el pue-
blo pobre. De manera que el pobre pueblo cubano,
ese si puede dar derecho A que se graven los articu-
los de primera necesidad para mantener empleados
que no trabajan; pero los hacendados no pueden
hacer el sacrificio que hace el modesto pueblo cu-
bano.
SPor qu- no cambiamos esos impuestos indirectos
que gravan A las classes mAs menesterosas y que cai-
gan sobre los hacendados para que sostengan y pa-
guen A esos empleados que hoy esta pagando el po-
'bre pueblo cubano?
SR. BUSTAMANTE: Que los supriman!
SR. DOLZ: Pero, Sres. Senadores, si en eso consist
que se mantenga la bandera cubana, si la bandera
cubana no la quieren sostener los ricos con los tri-
butos de sus grades entradas, si es necesario conti-
nuar con el sistema indirecto, bien estA; pero que la
bandera no quede en manos de las classes ricas sino
en manos del pobre pueblo cubano.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Termina-
da la discusi6n del Proyecto de Ley, se va A someter
a votaci6n.
SR. GONZALO PAREZ: Pido Votaci6n Nominal.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se ha
pedido Votaci6n Nominal.
Los que esten conformes con la totalidad del Pro-
yeoto. diran que si.
(El Oficial, Sr. Muiioz, toma la votacion. Dijeron
que si, los Sres.: Ajurtia, Alberdi, Berenguer, Car-
not, Coronado, Cucllar, Diaz Vega, Dolz, Figueroa,
Garcia Osuna, Godinez, Goicoechea, Lazo, Llaneras,
Morales, Go)zalo Pcrez, Perez Andre, Sdnchez Agra-
monte, Bustanlante y Sudrez. Dijeron que no, los
Srcs.: Maza y Artola y Regileiferos).
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Han con-
testado afirmativamente veinte Sres. Senadores, y
dos que no. Queda aprobada la totalidad del Pro-
vecto de Ley.
SR. GONZALO PEREZ: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) :La tiene el
Sr. Gonzalo Perez.
SR. GONZALO PEREZ: He pedido la palabra para
explicar mi voto porque no he creido oportuno, da-
do lo avanzado de la hora y la discusi6n brillantisi-
ma sostenida sobre ese Proyecto de Ley, contribuir
con mu discurso mis, cansad:o y pobre, como mio, a
aumentar el cansancio que se revela en la fisonomia
de cuantos nos escuchan, pero he estimado necesario
explicar mi voto, porque en la filtima Sesi6n anun-
ciA Enmiendas, que present, y que voy A retirar, y
quiero que todo el mundo-sepa por qu6 las retire.
Yo fui miembro de esa Comisi6n, no Comisi6n Mix-
ta, y si Comisi6n Conjunta, porque coincidieron las
dos Comisiones nombradas separadamente, por las
dos ramas de nuestro Congreso y alli acordaimos;
modificando nuestros particulares criterios, un Pro-







36 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO I


yecto de Ley, que no es el que ha venido aprobado
por la CAmara de Representantes.
El que aqui se discute es un Proyecto de Ley com-
pletamente distinto al acordado por la Comisi6n, pues
de aquel se han excluido los asuntos mAs principa-
les, aquellos recomendados con mAs interns por el
Jefe del Estado, y que la Comisi6n Mixta estim6
inas necesarios para conjurar la crisis econ6mica; y
yo que estoy de acuerdo en contribuir con mi voto y
con mi esfuerzo A cuantas medidas entienda necesa-
rias el Jefe del Estado para conjurar la crisis, para
hacer possible la march ordenada de nuestra admi-
nistraci6n; la estabilidad de nuestras instituciones,
para mantener el prestigio de nuestro Congreso y
de nuestro Ejecutivo, el brillo de nuestra bandera,
que no se sostienen con impuestos director 6 indi-
rectos, sino con la fe y el patriotism de los cubanos,
rio puedo menos, sin embargo, que manifestar por
Smedio de esas Enmiendas, las modificaciones que es-
tini'aba necesario introducir.
Pero el Sr. President de la Repfiblica me hizo el
honor de llamarme en el dia de ayer, con el cual
sostuve una larga conversaci6n sobre el particular,
v de!,o decir A cuantos me oyen que el Sr. Presiden-
it de la Repfiblica encuentra en ese Proyecto de
Ley los mismos errors y deficiencies que nosotros,
autorizAndome, y 61 mismo me autoriz6, para mani-
festar al Senado, que en lo que de 61 depend den-
tro de sus facultades constitucionales, procurara en-
mendar esos errors por medio de Decretos, 6 reco-.
mendando al Congreso las aclaraciones que convie-
ne hacer porque es su prop6sito que la Ley dU los
resultados satisfactorios que el pais espera. Asegu-
rAndome que si nos pedia A todos que la votasemos
integra, era por la situaci6n especial en que nos
oncontrAbamos, porque en visperas de una elecci6n,
]a Camara hermana no podria reunirse hasta muy
avanzado el meso de'Noviembre y conocer de nues-
tras enmiendas, con grave dafio para la cosa pfbli-
ca. El Sr. President entiende,. como entiendo yo,
que para salvar lo bueno de la Ley hay que apro-
b arla en su totalidad, retirando las Enmiendas pre-
sentadas A fin de no hacer impossible su pronta apli-
caci6n como lo reclama la opinion pfiblica, la pren-
sa y el pais todo, no s6 si con raz6n, porque ve en
esa Ley una especie de panacea para nuestros males.
Entre mis Enmiendas, figuraba una al articulo
segundo, que trata de los empleados, con el fin de
dejar ese articulo tal y como fu6 aprobado por la
Comisi6n, la cual lo tom6 de una Proposici6n de
Ley presentada por el que habla, redactada en esta
forma: (Leyendo): "Articulo 2.-Se suprimen del
vigente Presupuesto, las plazas y servicios de nueva
creaci6n, no autorizadas por una Ley especial, si no
estuvieren cubiertas 6 establecidas, funcionando nor-
malmente'.
Y la redactaba de esa manera porque yo, que he
sido uno de los que mas han luchado, al discutirse
la Ley de Presupuestos, por hacer las mayors eco-
nomias, no creo just que se trate ahora de supri-
mir empleados; porque el empleado es un trabaja-
dor como otro cualquiera, y no debe ser lanzado de
su destiny en moments como los actuales para ob-
tener una ridicule economic; pues no es 16gico que
al mismo tiempo que obtenemos recursos para darles
pan A families de obreros, lancemos A la miseria A
families cubanas que libran modestamente, con suel-
dos tambien modestos, su subsistencia en destinos
del Estado. Y el Sr. President de la Repfiblica me


I'


ha asegurado; y me ha autorizado p ra que asi lo
manifieste, que 6l procurarA, en virtu de las facul-
tades que esta misma Ley le concede, q ni un solo
empleado sufra las consecuencias de est crisis per-
diendo su puesto, que debe 6 A su compe cia, 6 a
sus conocimientos 6 A su nombramiento; ero que
de todos modos contribute A la vida del i~tado, de'
la Naci6n,'y sostiene A su familiar con el feldo que
le produce su destiny. Aquellos que hae dias han
venido A mi bufete en comisiones de diWntos mati-
ces politicos A pedirme que los defendiera, pueden
estar satisfechos: el Sr. President de la Repfiblica
es el primero que entiende que seria una injusticia0
y una iniquidad que para darles pan a unos se log
quitaran A otros.
La segunda Enmienda se referia' las primas al
tabaco. En material de primas A la producci6n he
manifestado mi manera de pensar varias veces en el
Senado; y entiendo que tal como esta redactada la
Ley pueden cometerse muchas injusticias y fraudes
en la material. En el Proyecto de Ley se dice que se
concederAn diez pesos por miller de tabaco elabora-
do que se export al extranjero, sin determinar el
valor, calidad, ni clase, ni el lugar A que va desti-
nado. Y pudiera darse el caso, que no se darA, por-
que tengo fe en la honradez y en el patriotism del
Sr. President de la Repfiblica, que mediante una
confabulaci6n se exportase tabaco torcido cuyo valor
no supere al imported de la prima, realizindose un
fraude al Tesoro, y lo mismo pasaria con el cinco
por ciento ad valorem del tabaco en rama, que se
establece tarbien e 'la Ley.
Todo el mundo sabe que en las provincias de San-
ta Clara y Oriente, se cosecha gran cantidad de ta-
baco que se escoge y export directamente al extran-
jero, sin que pase por los almacenes de esta ciu-
dad; y -en la forma en que esta redactada esa Ley,
si no se rectifica por medio del Reglamento, resulta-
ria que de ese beneficio no participarian los exporta-
dores, sino en tanto en cuanto la exportaci6n se hi-
ciera por los almacenistas establecidos aqui. A este
respect, el Sr. President de la Repfiblica me auto-
riz6 para manifestar que al dictarse el Reglamento
tendria en'cuenta estas observaciones.
La otra Enmienda era sobre el impuesto A la fa-
bricaci6n de azfcar, impuesto que no gravaria la
fuente de la riqueza, sino el exceso de las ganan-
cias, y de un modo circunstancial.
Todos los Iratadistas de Economia Politica sostie-
nen que, cuando por un accident 6 un hecho que no
depend de la voluntad ni del esfuerzo de una clase
6 *de una industrial, el precio 6 las ganancias se ele-
van much, y, otras en cambio, sufren depreciaci6n,
es deber del Estado gravar el exceso de la ganancia
para favorecer A los que necesitan el auxilio del Es-
tado, pues la misi6n de 6ste es velar por el equilibrio
y el bienestar general; porque el Estado no es un
individuo ni un grupo de individuos, sino la repre-
sentaci6n de todos, organizados para vivir una vida
ordenada y libre, y de acuerdo con la justicia y el
iderecho. Yo soy partidario de que se busquen otros im-
puestos para equilibrar nuestros presupuestos. Los
impuestos actuales estan expuestos A grandes fluc-
'uaciones, que pueden ocasionar, en un moment
dado, un verdadero desequilibrio en nuestra hacin-
ia; y ese desequilibrio traeria el desequilibrio poli-
tico y este entrafiaria un grave peligro para nues-
tras Instituciones. Debemos, pues, ir pensando en la
miodificaci6n de los impuestos, para .que descanse en
bases estables la hacienda de nuestra *Repfiblia;


c









DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


ddndole .'e ese modo cimientos duraderos A nues-
tros i les, a nuestros principios y d nuestra pro-
pia i ependencia. (Muy bien, muy bien).
sf. Per en cambio, hay otras Leyes en ese Proyec-
to, cuye implantaci6n inmediata seria de inestimable
benefici para el pais, y de gran ventaja para todos,
aunque I) fuera mfs que para calmar la ansiedad
que todo el mundo siente, a ese respeto, y como no-
sotros los cAngresistas liberals nos hemos propuesto,
y lo venimos cumpliendo, prestarle nuestra coopera-
ci6n desinteresada y patri6tica al Jefe del Estado,
para todo lo que J'edunde en beneficio de la Admi-
nistraci6n pfiblica; >iUesto que una buena y ordena-
da Administraci6n favrece al pais y nuestro cr6di-
to como pueblo soberanou 6 independiente, vamos h
votar ese Proyecto de Le3y tal domo ha venido de la
CAmara y lo desea el Ejeclativo.
Dicho esto, y sin entrar en detalles, ni emitir
opinion sobre otros particulares, por las mismas ra-
zones patri6ticas que enunciaba el Sr. Bustamante,
queda explicado el porqu6 he retirado mis Enmien-
das, y demostrado, una vez mas, que los liberals no
apelan al obstruccionismo, en asuntos de esta natu-
raleza, pues antes que liberals son cubanos, y cuba-
nos que sienten con ardor el verdadero patriotism,
capaces de sacrificar bandera 6 ideales de partido,
para salvar la bandera y los ideales de la patria.
(iMuy bien, muy bien!)
SR. PRESIDENT (SiNCHEz AGRAMONTE) : Lase el
capitulo primero. Se va h leer el articulado, proce-
di6ndose despu6s a su votaci6n.

(El Oficial, Sr. Muioz, comienza 6 leer el articulo
primero del Proyecto de Ley).

SR. MAZA Y ARTOLA: Sr. President: Ise va6 vo-
tar por capitulos 6 por articulos?
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Salvo la
opinion en contra del Senado y cuando no haya En-
miendas, la votaci6n sera sobre cada capitulo com-
pleto.
(El Oficial, Sr. Muiioz, leyendo):

CAPITULO PRIMERO.
Articulo 1-Se reduce en un treinta y tres poi
ciento los cr6ditos para material consignados en el
presupuesto vigente a partir de la publicaci6n de es-
ta Ley. En los casos en que para el buen servicio
sea impossible el cumplimiento del anterior precepto,
el President de la Repfiblica dictar6 el oportuno
Decreto justizeando la imposibilidad aludida y ex-
ceptuando de dicha rebaja el cr6dito para material
de que se trate, para lo cual se le faculta por esta
Ley.
Artculo 2?-Todas las plazas de nueva creaci6n
incluidas en el presupuesto vigente sin que las haya
autorizado previamente una Ley, quedarfn amorti-
zadas.
Articulo 3?-Todas las plazas que no hubiesen si-
do creadas por una Ley Especial, sino por virtud de
Dpreto 6 por aprobaci6n en los sucesivos presupues-
tos, al quedar vacantes por fallecimiento, renuncia,
ascenso, 6 cualquier otro motive, serdn amortizadas
salvo el caso de que por Decreto Presidencial se de-
clare indispensable la plaza A que el mismo se re-
fie a.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
iscusi6n el capitulo primero.

4 .


(Silencio).
A votaei6n.
SR. MAZA Y ARTOLA: Voto en contra de los dos
primeros articulos y d favor del tercero.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Esti
puesto A votaci6n el capitulo primero. Se aprueba?
(Setales afirmativas).
Aprobado, haciendo constar el voto del Sr. Maza
y Artola en contra de los dos primeros articulos.

(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo):

CAPITULO SEGUNDO.

Economias en el Departamento de Loteria.'

Articulo 1-Los gastos de personal y material
del Departamento de Loteria, no podran .exceder
del ocho por ciento de las entradas y deberan apli-
carse por dozavas parties.
Articulo 2?-Mientras no sea remitido al Conge-
so, de conformidad con las disposiciones vigentes, el
presupuesto del Departamento de Loteria, al enviar-
se los Presupuestos Generales de la Naci6n corres-
pondientes al ejercicio econ6mico de 1915 a 1916, el
President de la Repfiblica fijard por medio de De-
creto la plantilla total del personal de este servi-
cio, incluyendo el numero maximo de empleados
temporeros que puedan ser nombrados.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se pone
A discusi6n.
SR. MAZA Y ARTOLA: Voy d votar estos dos articu-
los por la misma raz6n del Sr. Bustamante, porque
del mal el menos.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
a votaci6n este capitulo. ISe aprueba?
(Senales afirmativas).
Aprobado sin voto en contra.

(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo):

TITULO SEGUNDO.

CAPITULO PRIMERO.

Articulo fnico.-Se autoriza al Ejecutivo Nacio-
nal para que emita bonos del Tesoro hasta la canti-
dad de cinco millones de pesos, con el interns del
6 por 100 annual que deberan ser pagados precisa-
mente en los afios econ6micos de 1915 a 1916, 1916
f 1917 y 1917 a 1918 por terceras parties; y podran
ser dados en garantia de toda obligaci6n contraida
con el Estado y servir como fianzas pfiblicas y como
dep6sitos del Estado, la Provincia y el Municipio.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se pone
A discusi6n.
SR. MAZA Y ARTOLA: Pido la palabra.
'SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : La tiene el
Sr. Maza y Artola.
Sn. MAZA Y ARTOLA: Desearia saber si este articu-
lo fu6 votado por las dos terceras parties de los
miembros de la Camara de Representantes.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ- AGRAMONTE) : No tengo
antecedente alguno sobre este punto. S61o s& lo pu-
blicado por la prensa, que decia que esa votaci6n
fu6 por cincuenta y cinco Sres. Representantes.
SR. MAZA Y ARTOLA: Entonces, no tuvieron las
dos terceras parties.


-









38 DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


Nosotros debemos hacer una Votaci6n Nominal
sobre este articulo para que conste el nimero exac-
to de los Sres. Senadores y no incurrir en ese mis-
mo error.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se va A
votar nominalmente este articulo. Los Sres. Senado-
res que lo aprueben, dirAn que si.

(El Oficial, Sr. Muioz, toma la votacion. Dijeron
que si los Sres. Ajuria, Alberdi, Carnot, Coronado,
Cugllar, Diaz Vega, Dolz, Figueroa Godinez Garcia
Osuna, Goicoechea, Lazo, Llaneras, Morales, Gon-
zalo Perez, Perez Andre y Sdnchez Agramonte. Di-
jeron que no, los Sres.: Maza y Artola y Regiieife-
ros).

SR. PRESIDENT (SINCHEZ AGRAMONTE): Diez y
siete Senadores que si y dos que no. Ha sido apro-
bado el articulo por mAs de las dos terceras parties.

(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo):

CAIIT ULO SEGUNDO.

lIupvestos sobre Derechos Reales

Ariiculo 1.--El articulo 12 del Reglamento para
la administration y realizaci6n del impuesto sobre
Derechos Reales 6 Fiscales y Trasmisi6n de Bienes,
modificado por la Orden de 19 de Abril de 1899 se en-
tenderA redactado como sigue:
Articulo 12.-Las herencias, sustituciones, dona-
ciones "Mortiscausa", legados 6 mejoras de toda
clase de bienes 6 Derechos Reales, pagarAn segfin el
grado de parentesco entire el causante y sus herede-
ros, donantes y legatarios, con estricta sujeci6n A
los tipos siguientes:
Primero.-Conyuges, 2 por 100.
Segun'do.-Colaterales de segundo grado, 3 por
100.
Tercero.-Colaterales de tercer grado, 4 por 100.
Cuarto.-Idem de cuarto idem, 5 por 100.
Quinto.-Colaterales de quinto grado, 6 por 100.
Sexto.-Idem de sexto idem, 7 por 100.
S6ptimo.-Extraiios, 9 por 100.
Octavo.-En favor del alma, 10 por 100.
Articulo 28-Los impuestos sobre Derechos Reales
6 Fiscales A que se refiere el articulo anterior, co-
menzarAn A hacerse efectivos cuando la muerte del
eausante ocurra despu6s del 1 de 1915, siempre que
el Ejecutivo lo consider necesario y s6lo en el caso
que la recaudaci6n de las aduanas de la Repfiblica
no hubiere alcanzado en esa fecha, si normalidad, lo
que se apreciarA comparando la recaudaci6n que se
obtenga con la de ,afios anteriores.

SR, PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
a discusi6n.
SR. MAZA Y ARTOLA: Voto en contra.
SR. REGiJEIFEROS: Y yo tambi6n por las razones
expuestas.
SR. PRPSIDENTE (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
A votaci6n.
SSe aprueba?
(Seiales afirmativas).
Aprobado, con el voto en contra de los Sres. Ma-
za y Artola y Regiieiferos.


(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo): ",

TITULO TERCERO.

CAPITULO PRIMERO.

Intereses de los pristamos del Banco Hip ecario.

Articulo finico.-Se autoriza al Banuco-Territorial
de Cuba para elevar al mAximo del 8 por 100 el in-
teres de los prestamos hipotecarios qe realice, siem-
pre que mientras las cedulas por 6~i/emitidas, deven-
guen el interns del 6 por 1.00,quedando en esta
parte modificada la Ley de 20 '1de Julio de 1910 que
cre6 dicho Banco. /

SR. PRESIDENT (SANCH Z AGaAMONTE): Se pone
A discusi6n.
(Silencio).
A votaci6n.
&Se aprueba?
(Seiales afirmativas).
Aprobado.

(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo):

CAPITULO SEGUNDO.

Reorganizacidn del Ejercito y Guardia Rural.

Articulo 1l-Se autoriza al Ejecutivo para unir
en un solo Cuerpo, los dos existentes, refundiendo
las funciones de los Cuarteles Generales y modifi-
candolas en el sentido que requiera la unificaci6n;
asi como para mpodificar, por una sola vez, la double
organizaci6n actual para que respond A las finali-
dades de esta Ley.
Articulo 2-Asimismo se autoriza al Ejecutivo
para distribuir, por una sola vez las Fuerzas de la
Repfiblica en las tres Armas existentes; y por lo
tanto, podrA alterar los gastos consignados en el ac-
tual presupuesto para la Guardia Rural y el Ej6r-
cito, pero sin aumentar el nfimero total de alistados,
de Oficiales y Jefes.
Articulo 39-Si por consecuencia de esta reorga-
nizaci6n quedasen Jefes fi Oficiales sin plazas deter-
minadas dentro de la misma, se considerarAn en ac-
tivo servicio y seran destinados A prestarlos donde
el Ejecutivo lo consider convenient, conservando
tanto aquellos como los que queden ocupando di-
chas plazas su antigiiedad respective en el escalaf6n
general.
Articulo 4?-Asimismo se dispone por la present
Ley, que la Marina Nacional, con todas sus depeh-
dencias, pase a la Secretaria de Gobernaci6n, siendo
regida por las Leyes, Decretos y Ordenes de las
Fuerzas de tierra, dependiendo directamente del Se-
cretario de Gobernaci6n.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
A discusi6n.
SR. MAZA Y ARTOLA: Voto en contra.
SR. REGUEIFEROS: Yo tambien.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se pone
A votaci6n.
I Se aprueba?
(Seiales afinrativas).
Aprobado con el voto en contra de los Sres. M
y Artola y Regiieiferos.








DIARIO DE SESIONES DEL SENADO


(El tV ial. Sr. Muioz, leyendo):

CAPITULO TERCERO.
S Acuiaci6n -de moneda national.
S'ti, n finico.-Se acuerda la acufiaci6n de una
111, 1:" national cuyo derecho exclusive sera del
E.,"o. -,bre la base de patron oro, debiendo ser
oI'.j- ,I.- una Ley Especial la unidad monetaria,
(l.II.. ii- oncdas, peso de las mismas y cuantos mAs
particul~res se refieran A la acufiaci6n, emisi6n y
circulaci6n de dicha moneda, asi como A las disposi-
ciones que debei regular las relacidnes de las distin-
tas classes de monedas entire si.
SR. PRESIDENT _(SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
A discusi6n.
(Silencio).
A votaci6n.
SSe- aprueba?
(Seiales afirmativas).
Queda aprobado.
(El Oficial, Sr. Munoz, leyendo):

CAPITULO CUARTO.
Primas de exportacidn para el -tabaco.
Articulo 19-Se autoriza al Ejecutivo para conce-
der una prima de diez pesos, moneda official, para
cada miller de tabaco elaborado que una fAbrica es-
tablecida envie directamente al extranjero.
Articulo 29-Asimismo se autoriza al Ejecutivo
para conceder una prima de un cinco por ciento ad
valorem para la exportci6n del tabaco en rama en-
viado al extranjero por los almacenistas establecidos
en la Naci6n.
Articulo 3-Las autoridades aduaneras darAn
los certificados de exportaci6n haciendo constar pa-
ra los products comprendidos en el articulo segun-
do de este capitulo, los informes periciales y las co-
tizaciones de los precious de la plaza y cuantos mis
pormenores estime necesarios el Secretario de Ha-
cienda.
Articulo 49-A los diez dias de haberse presenta-
do el certificado de exportaci6n, la Tesoreria del
Banco que preste servicios de depositario y que tu-
viese fondos para ello, pagarn, previa la liquidaci6n,
las sumas concedidas por virtlid de esta Ley.
Articulo 5--Las primas de que trata el present
capitulo estarAn en vigor seis meses, pero el Ejecu-
tivo podrA renovarlas por dos periods de seis me-
ses cada uno, si al expirar el primero, y en su caso
el segundo, permaneciesen las mismas causes.
SR. PRESIDENTE (SANCHEz AGRAMONTE): Se pone
A discusi6n.
(Silencio).
A votaci6n.
;Se s~rueba?
(Schales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial, Sr. Muioz, leyendo):


* CAPITULO QUINTO.
Seguros maritimos para los daios causados con
motivo de la guerra.
Articulo: 19-Todo exportador de tabaco en rama
:elabordfo p6drA obtener una p6liza de seguro ma-


ritimo contra los dafios que pudiera sufrir la mer-
cancia por causes directs .de la guerra, A la pre-
sentaci6n en las oficinas de Aduanas de los docu-
mentos de embarques, y sin pago de ningfin genero.
Articulo 29-El Estado garantiza el tabaco envia-
do al extranjero contra los daiios director de la gue-
rra por su valor real, menos el 25 por 100. Los fun-
cionarios de Aduanas especificarin este valor en las
p6lizas de seguros.
Articulo 39-El Ejecutivo redactara el Reglamen-
lo oportuno para la emisi6n de las p6lizas, la com-
probaci6n del dafio y la forma dde la indemnizaci6n 6
pago de las mismas.
Este servicio comenzara A prestarse A los diez
dias de publicado en la Gaceta Oficial dicho Regla-
mento.

SR. PRESIDENT (SANCIEZ. AGRAMONTE): Se pone
A discusi6n.
(Silencio).
A votaci6n.
SSe aprueba?
(Se ales afirmativas).
Aprobado.

(El Oficial, Sr. Muwoz, leyendo):

TITULO CUARTO

Auxilio d los obreros sin trabajo.

CAPITULO UNICO.

Articulo finico.-El Ejecutivo podrA adoptar
cuantas medidas de auxilio estime convenientes pa-
ra aliviar la crisis economic porque atraviesa wna
gran mayoria de obreros y cultivadores de tabaco, a
cuyo fin podrA emplear hasta la suma de $500,000.00
moneda official, en habilitaci6n de Asilos, raciones,
orfanatrofios, albergue 'de mujeres desvalidas y
"ualquier otro medio que consider necesario.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): Se pone
A discusi6n.
(Silencio).
A votaci6n.
i Se aprueba?
(Seiales afirmativas).
Aprobado.

(El .Oficial, Sr. Mjtioz, leyendo):

TITULO QUINTO.

Disposiciones comunes 4 los capitulos precedents.

CAPITULO UNICO.


Articulo 19-Todos los gastos que demand esta
Ley seran tomados de los ingresos que en la misma
se consignan y del possible superavit de los distin-
tos capitulos del presupuesto vigente.
Articulo 2-El Ejecutivo debera enviar al
greso en cada Legislatura, relaci6n de los gasto
tuviere que satisfacer por virtud de esta Ley
pia pormenorivada de la documentaci6n rela
iplicaci6n de la misma.


SR. PRESIDENT (SANCT
A discusi6n. _
(Silencio).


1








40 DIARIO DE'SESIO:

A votaci6n.
i Se aprueba ?
(N, 1ii,, afirmativas).
Aprobado.

(El Oficial, Sr. .lI,,',:, leyendo):

TITULO SEXTO.

CAPITULO UNICO.

Disposici6n Transitoria.

Articulo finico.-No obstante lo dispuesto en el
articulo segundo, Capitulo primero, del Titulo pri-
mero de esta Ley, queda facultado el Presidente de
la Repfiblica para poner en vigor alguna 6 algunas
de las plazas 6 iquo dieho piecepto se contrae, siem-
pre qbe A su juicio recomiende esa media las ne-
cesidades de la Administraci6n pfiblica.

SR. PRESIDENT (SINCHEZ AGRAMONTE) : Se pone
a disclsion.
(Silencio).
A votaci6n.
Se aprueba ?
(Seiales if,'riiar, ).
Aprobado.
(El Oficial, Sr. Mulnoe, leyendo):

Proyecto de Ley sobre acunacion *de moaeda national
redactado de acuerdo con lo dispuesto en el
Capitulo tercero, Tiltlo tercero del
Proyecto de Ley.

Articulo I.-Se dispone la acufiaci6n de la mone-
da national cuyo derecho exclusive es del Estado.
Tendra por base 6 patron el oro y por unidad el
peso, que pesarA 1,6718 gramos, con 1,5040 de fino.
Articulo .Il.-Se acufiaran monedas de oro, plata
y niquel, de las siguientes denominaciones:
.(a) ,De oro: piezas de. $20, $10, $5, $4, $2 y $1.
(b De plata: piezas de un peso, dos quintas par-
tes de un peso, una quinta part de un peso y una
d6cima parte de un peso.
(e) De niquol: piezas de cinco cent6simias parties
de un peso, de dos cent6simas parties de un peso y
de una cent6sima parte de un peso.
Articulo III.-La acufipci6n de oro serA ilimlitada.
La de plata no -podra exceder de doce millones de
pes's. La de niquel serA determinada por el Ejecuti-
vo National.
Articulo IV.-La ley de la moneda serA la si-
guiente:
(a) Monedas de oro: 900(1,000 de metal fino. y
1|1,000 de tolerancia, tanto en .la ley como en el
peso.
:(b) Monedas' de plata: 90011,000 de metal fino
y 211,000 de tolerancia para ia ley y 311,000 para el
peso.
e) foned'as de niquel: doscientas cincuerita par-
de:niquel y seiscientas eincuenta parties de cobre.
culo V.-Las'monoedas de oro tendrAn fuerza
oria ilimitada. Las de plata, para cada pago,
An el una proporei6n del oeho por cierito
que tenga que pagarse y liberarA to-
ciones que no excedan de diez
narias de niquel tendrAn
2d que no exceda


NES DEL SENADO
-- --' -----4-

Articulo VI.-Las monedas de plata de e n cen-
tavos pesaran yeintiseis gramos site mil dowientos
noventa y cinco diez mil6simos; las de dos *"ntas
parties de un,peso, pesarAn diez gramos;. las d un
quinto de peso, cinco gramos y las de un d6cimo e
peso, dos gramos quinientas mil6simas; las de ni hel
de cinco cent6simas de peso, cinco gramos; y lad de
una y dos centesimas parties de un peso, dos yime-
dio y tres y medio gramos respectivamente.
Articulo VII.-Cada moneda llevara impreso su
valor, peso, ley, afio de su acufiaci6n y la "inscrip-
ci6n "Repfiblica de Cuba". Las de oro, ademAs, ten-
dran, en el anverso, la efigie de Marti y en el re-
verso, el Escudo de la Repfiblica. Las de plata y
niquel levaran en el reverse el Escudo de la Repfi-
blica y en el anverso una estrella de cinco puntas.
SLas monedas de oro de cinco, diez y veinte pe-
sos, tendrAn la misma forma, peso y valor de la
moneda de los Estados Unidos de Am6rica, y las. de
cuatro, dos y un peso se adaptarAn en cuanto- a su
forma y peso A las anteriores.
Articulo VIIIT.-Las acufiaciones de moneda que
se hagan en lo sucesivo se ajustaran A las prescrip-
ciones establecidas en esta Ley, en cuanto a su peso,
ley y valor.
Articulo IX.-Las monedas gastadas que hubie-
ren entrado en las areas del Tesoro, se retirarAn de
la circulaci6n y serAn fundidas para destinarlas A
una nueva acufiaci6n.
Articulo X.-La moneda national y la de los Es-
tados Unidos de America, seran las finicas que ten-
d'rn curso legal para el pago de las obligaciones
contraidas dstando en vigor la present Ley; pero se
admitiran los pagos que se, hagan en monedas ex-
tranjeras, cuando asi se hubiese pactado por los con-
tratantes.
A, ,; !l;,i de'la moneda.
Articulo XI.-Se autoriza al Ejecutivo para con-
tratar, mediante subasta pfiblica, con las institucio-
nes banearias domiciliadas en la Repfiblica, la acu-
fiaci6n de la. moneda objeto de esta Ley, siendo-por
cuenta de la instituci6n adjudicataria de dicha su-
basta, todos los gastos que originen la compra-de
los metales, su transport y entrega a la casa de
moneda de los Estados Unidos; el abono de los gas-
tos que origine la acufiaci6n y el transport y entre-
ga de las monedas acufiadas en la- Tesoreria General
de la Repfiblica.
Articulo XII.-E1 Ejecutivo .debera reintegrar a
la entidad con: quien hubiere contratado, las- canti-
dades que A esta correspond percibir en la siguien-
te forma:
(a) Dentro de los'dos dias siguientes A la entre-
ga de cada partida de' moneda acufiada, el valor del
metal que se hubiere empleado en dicha acufiaci6n.
(b) Dentro de los treinta dias siguieiotes A la
presentaci6n de las cuentas que han de acompafiarse
A' las respectivas entregas de monedAs acufiadas, el
imported de los demAs gastos incluyendo ta comisi6n
que se haya de satisfacer. Los gastos que origin la
aeufiacion de la moneda, asi como los de seguro,
transport, flete y cuiantos mis sean necesarios, has-
ta su entrega en la Tesoreria Nacional, deberan jus,
tificarse con los oportunos comprobantes. El reinte-
gro de estas eanlidades se hara por-la Tesoreria Ge-
neral con la propia moneda'acufiada.
Articulo XIII.-E1. Ejecutivo practicara cerca del
Gobieri' 'de los Estaleos -Unidos de- Aniri6ica -
gestiones iecesarias A -fin de qiue la acufiact6ii lde


AL


00








DIAR10 DE SESIONES DEL SENADO 41


monefl national se verifique en. la casa de moneda
de lha Repfiblica.
ticulo XIV.-SerAn de cuenta del Tdsoro de la
R fiblica los gastos de la acufiaci6n y demAs que
or ine este servicio y se abonarAn con las utilida-
de. que se obtengan de dicha acuniacion.
2ticulo XV.-La entidad con quien el Estado
cont te la auciiaci6n de la moneda queda aniori-
za da :
(a) *Para gestionar y Ilevar A cabo los actos
eontratos relacionados con la acnuiaei6n de la mnone-
da antorizada por esta Ley.
(b) Para realizar la compra de' etales destina-
dos A dicha acufiaci6n.
(c) Para contratar el costo de la acufiaci6n y la
entrega de dicha moneda en la Tesoreria Nacional,
incluyendo en dicho costo los gastos de transport,
seguro y cuantos mis fueren necesarios.
Articulo XVI.-Por el Ejecutivo se abonarA una
comisi6n no mayor de medio por ciento, del valor
nominal de la moneda que se aeufiare, incluyendo en
dicho tanto por ciento todos los gastos de subasta y
cuantos se origiiasen hasta la entrega de la moneda.
Articulo XVII.-La moneda extranjera que este
en circulaci6n, excepei6n hecha de la de los Estados
Unidos de America, dejara de tener fuerza libera-
toria; pero podrA circular como mercancia sin per-
juicio de los contratos en los que se pacte el pago
en estas species, teniendo en cuenta en los actos
contractuales la voluntad de los cont'atantes que
debe ser aceptada como la Ley del contrato.
Articulo XVIII.-El Ejecutivo Nacional queda
autorizado para impedir la exportaci6n de la mo-
neda metAlica national cuando lo estime convenient.
Articulo XIX.-Todas las prescripciones de ca-


rActer penal que se relacionen con la moneda, se
aplicarin ai la que se crea por esta Ley.

Sn. PRESIDENT (SNCIIEZ AGRAMONTE) : Se pone
i diseusi6n todo el Prbyecto, pues no se ha presen-
tado ninguna Enmienda.
SR. MAZA Y ARTOLA: Voto en contra.
SR. REGiEIFEROS: Y yo tambi6n.
SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE): A vota-
ci6n el Proyecto de Ley.
Se aprueba ?
(Sehales afirmativas).
Aprobado, con el voto en contra de los Sres. Maza
y Artola y Regiieiferos.

(El Oficial, Sr. 1Muloz, leycndo):

DISPOSICION FINAL.

Articulo 1"-Quedan derogadas todas las Leyes.
Decretos, Reglamentos y Ordcnes que se opongan
al cumplimiento de la present Ley.
Articulo 29-Esta Ley empezari A regir dAsde su
publicaciOn en la Gaceta Oficial de la Repfiblica.

SR. PRESIDENT (SANCHEZ AGRAMONTE) : Se pone
i discusi6n la Disposici6n final.
(Silen cio).
A votaci6n.
i Se aprueba?
(Sefiales afirmativas).
Aprobada. Y queda aprobado el Proyecto de Ley
le Defense Econ6mica.
Se levanta la Sesi6n.
(Eran .las doce).


imp. R'ambla, Bouza y C.1, Obispo 33 y 35, Habana.


I




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