<%BANNER%>
HIDE
 Front Matter
 Main
 Indice alfabetico de las disposiciones...
 Primer apendice: Tomo 1
 Segundo apendice: Tomo 1
 Apendice al primer tomo de 1902:...
 Apendice al primer tomo de 1902:...
 Apendice al primer tomo de 1902:...


DLOC UFLAC








986 COLECCliN LEGISLATIVE

so todo el tiempo de su cesantia por el acuerdo del
Ayuntamiento, y no fu6 asi, pues desde Diciembre de
mil ochocientos noventa y seis, qued6 en esa a virtud
de lo ordenado por el Gobierno Civil, suspendiendo
los efectos del acuerdo citado, pero disponiendo que
no obstante, no ocupara Quiflones el destino hasta que
terminara el expediente, como consta de los documen-
tos de fojas ciento cuarenta y cinco A ciento cincuenta
y nueve, designados para el error alegado. Tambi6n
se cometi6 error de derecho al desconocer la fuerza
probatoria de esos documents pfblicos, con infracci6n
del articulo mil doscientos diez y ocho del C6digo Ci-
vil y nimero segundo del quinientos setenta y site
de la Ley de Enjuiciamiento.-Octava: Infracci6n de
los articulos veinte, veinte y uno, veinte y dos, y
veinte y tres del Real Decreto de veinte y tres de Sep-
tiembre de mil ochocientos ochenta y;ocho, al distarse
la sentencia condenatoria basada en una resoluci6n
illegal de la Autoridad Administrativa como es la del
Gobierno Civil y Regional facultando al Alcalde de
Giiines para que declarara responsabilidades de su
antecesor y Concejales, con motivo de la cesantia de
Quifiones, porque no estando notificada A Pumarada
en debida forma esa resoluci6n administrative, no
Ipuede tener caricter de firm, que de hecho le da el
fallo recurrido.- Decimo octavo.- Resultando: que
admitido el recurso se ha sustanciado en este Supremo
Tribunal, celcbr'Andose la vista pfblica del mismo el
dia once del actual, con asistencia de los Letrados de-
fensores de las parties personadas sosteniendo el de la
recurrent 6 impugriando el do Quifiones los motives
del. recurso.-Siendo Ponente el Magistrado Angel C.
Betancourt.--Primero.-Considerando: que para que
sea aplicable el articulo mil novecientos dos del C6di-
go Civil, es neccsario que el dafio cuya indemnizaci6n
6 reparaci6n sc pide haya sido producido por un acto
6 una omisi6n, culpable 6 negligent de la persona
contra quien se reclame, debiendo existir entire la di-
cha acci6n f omisi6n y el perjuicio una verdadera re-
laci6n de causa A efecto. Segundo.-Considerando:
que condenAndose en la sentencia recurrida al demah-
dado Pumarada 6 pagar al demandante los sueldos
que dej6 de percibir durante el tiempo que estuvo sus-
penso de su destiny por virtud de haber sido separado
de el por acuerdo del Ayuntamiento de Guines, fun.









PRIMER API.NDICE


dandose en que tal acuerdo, como illegal debi6 haber
sido suspendido por dicho Pumarada que ejercia las
funciones de Alcalde, se atribuye a esa omisi6n el ca-
ricter de una negligencia en el cumplimiento de un
deber, y que di6 lugar al daflo cuya indemnizaci6n
demand el actor.--Tercero.-Considerando: que con-
forme al articulo ciento sesenta y siete de la Ley Mu-
nicipal el Alcalde esta obligado t suspender los acuer-
dos del Ayuntamiento cuando recaigan en asuntos
que no sean de la competencia do aqullos, 6 por de-
lincuencia; y conform al articulo ciento sesenta y
ocho cuando con dichos acuerdos hubiere de resultar
perjuicio a los derechos civiles de un tercero, s6lo pro-
cedera la suspension si el interesado lo solicitare re-
clamando al mismo tiempo del acuerdo.-Cuarto.-
Considerando: que al condenar a Pumarada la Sala
sentenciadora, haciendolo responsible del dailo causa-
sado al demandante, por no haber suspendido el
acuerdo, cuando de la sentencia no result que el di-
cho demandante le hubiera pedido tal suspension, ha
incurrido en error de derecho aplicando el articulo
mil novecientos dos del C6digo Civil, obligando a in-
demnizar un dailo, no producido por culpa ni negli-
gencia del condenado, ya que no teniendo 6ste la
obligaci6n de suspender por si el acuerdo, sino 6 ins-
tancia de parte, afin en el caso que la falta de suspen-
si6n por si sola hubiera causado el perjuicio, 6ste no
es imputable al Alcalde.- Quinto.- Considerando:
que habi6ndose cometido en la sentencia la infracci6n
alegada en el primer motive del recurso siendo 6sta
bastante i producer la casaci6n del fallo, es innecesa-
rio entrar en el examen de los otros motivos.-Falla-
mos: que debemos declarar y declaramos con lugar el
recurso de casaci6n interpuesto por Eduardo Pumara-
da y Alonso contra la sentencia de la Sala de lo Civil
de la Audiencia de la IIabana, dictada en ocho de
Abril fltimo en el juicio al principio referido, y en su
conwecuencia casamos y anulamos dicha sentencia sin
especial condenaci6n de costas, Devu6lvase A dicha
Audiencia los autos elevados y comuniquesele por me-
dio de certificaci6n esta sentencia y la que a continua-
ci6n so dictarA, y publiquense ambas en la GACETA DE
LA HABANA y en la Colecci6n A cargo de la Secretaria
de Justicia, a cuyo efecto se librarian las correspon-
dientes copies certificadas, Asi por esta nuestra sen-









988 COLRCCc6N LEGISLATIVE

tencia lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Ra-
fael Cruz P6rez.-Angel C. Betancourt.-Octavio Gi-
berga.-Luis Gast6n.-Ambrosio R. Morales.-Segun-
da Sentencia.-En la ciudad de la Habana, a treinta
y uno de Julio de mil novecientos uno: la Sala de lo
Civil del Tribunal Supremo en el juicio declarativo de
mayor cuantia, seguido por Constantino Quifiones y
Baiios, empleado, vecino de Giiines, representado y
defendido en este Tribunal por Bernardo Cotofio y el
Ldo. Carlos Elcid, contra Eduardo Pumarada y Alon-
so, Jos6 Buela y Cortes, Severo Irurita y Erice, An-
tonio Ricalde Pascua y Ram6n Rivero y Alonso, do
los cuales s6lo ha comparecido en este Tribunal el pri-
mero, representado y defelidido por Esteban de la Te-
jera y el Ldo. Alberto Barrena, juicio seguido en co-
bro de pesos y que pende ante esta Sala en virtud de
recurso de casaci6n admitido al citado Pumarada.-
Primero.-Resultando: que por la sentencia de esta
fecha, que precede, ha sido casada y anulada la sen-
tencia dictada por la Sala de lo Civil de la Audiencia
de la Habana con fecha ocho de Abril iltimo, en el
present juicio.-Aceptando los Resultandos de la sen-
tencia dictada por el Juez de primer instancia de
Giiines en cinco de Julio del aifo pr6ximo pasado.-
Siendo Ponente el Magistrado Angel C. Betancourt.-
Aceptando los fundamentos contenidos en los Consi-
derandos primero y segundo.-Primero.-Consideran-
do: an cuanto 5 la responsabilidad en que segin el
actor en su replica, ha incurrido Pumarada, por no
haber como Alcalde suspendido'el acuerdo municipal,
que A tal suspension no venia obligado, conforme al
filtimo parrafo del articulo ciento sesenta y ocho do la
Ley Municipal, sino cuando se lo pidiera la part in-,
teresada por tratarse de acuerdo perjudicial 6 sus de-
rechos civiles, y no habi6ndose hecho tal petici6n, el
Alcalde al no suspender el acuerdo, finico fundamento
de la especial responsabilidad que se le exige, no ha
obrado con culpa ni con negligencia, ni en su conse-
cuencia es responsible de la cantidad que el deman-
dante le reclama, por sueldos dejados de percibir
mientras estuvo suspense de su empleo; afin en el caso
tampoco justificado en autos de que, fuese tal falta do
suspension del acuerdo municipal la determinant de
la no percepci6n de dichos sueldos.-Segundo.- -Con-
siderando: que on este pleito, A juicio de la Sala, las









PRIMER APENDICE


parties no han procedido con temeridad y mala fe.-
Fallamos: que debemos declarar y declaramos no ha-
ber lugar a la demand interpuesta por Constantino
Quifiones y Baflos contra Eduardo Pumarada y com-
partes, a quienes absolvemos de dicha demand sin
especial condenaci6n de costas. En lo conform con-
firmamos, y cuanto no lo este, revocamos la sentencia
do primera instancia. Asi por esta nuestra sentencia
lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Rafael
Cruz P6rez.-Angel C. Betancourt.-Octavio Giberga.
-Luis Gast6n.-Ambrosio R. Morales.-Publicaci6n.
-Leidas y publicadas fueron las anteriores senteli-
cias por el Magistrado Ponente Afigel C. Betancourt,
en 4udiencia p(blica en este dia. Lo certifico. Ha-
bana, nueve de Agosto de mil novecientos uno.-Ar-
mando Riva.
Y para que se publique on la GACETA DE LA HA-
BANA, expido la present. Habana veinte y echo de
Agosto de mil novecientos uno.-El Secretario, Ar-
mando Riva.
(Gaceta 28 noviombre.)

Ldo. Armando Riva y Iernandez, Secretario de las
-Salas de lo Civil y de lo Contencioso-administra-
tivo del Tribunal Supremo de la Isla de Cuba.
Certifico: por la present, que la sentencia nfime-
ro treinta y cuatro. del afio mil novecientos uno, dic-
tada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en
el recurso que luego se expresar', y que consta en el
libro Registro correspondiente, dice asi:-En la ciu-
dad de la Habana, a site de Agosto de mil novecientos
uno en los autos del abintestato de Florentina Nava-
rro y Miranda seguidos en el Juzgado de primera ins-
tancia del Distrito Sur de esta ciudad y en la Sala de
lo Civil de la Audiencia de la misma, pendientes ante
este Supremo Tribunal por virtud del recurso de casa-
ci6n por infracci6n de ley interpuesto por el represen-
tante de Sinforiano Bodega, como legitimo consorte de
Francisca Martinez, ocupada en los asuntos domnsti-
cos y vecilla de esta capital,. contra el auto dictado por
la referida Sala delo Civil confirmatido el del Juez de
primer instancia que declare sin lugar la reposici6n
del auto que dispuso el remate de dos casas, solicitado
por Francisco Oves y Alvarez, uno de los interesados









990 COLECCI6N LEGISLATIVE

en el juicio.-Primero.--Resultando: que en el auto
recurrido se aceptan como hechos los contenidos en el
dictado por el Juez de primer instancia en los Resul-
tandos que literalmente se transcriben:-"Segundo.-
"Resultando: que por consecuencia del present juicio
"de abintestato se decret6 la ocupaci6n de sus bienes,
"que s6lo consistent en las casas calle de Lealtad cien-
"to setenta y dos y Neptuno ciento setenta y nueve de
"esta ciudad, fojas diez y nueve y veinte y tres vuelto.
"Tercero.---Resultando:*que hecha la declaraci6n de
"herederos por auto firm, so acomod6 el juicio A los
"trAmite del de testamentaria practicando el inven-
"tario de los bienes que consistent en los descritos y
"convocindose A los interasados A junta para el nom-
"bramiento de administrator, contador y perito, que
"tuvo efecto, fojas ciento diez y nueve, ciento veinte
"y cinco y su vuelto.---Cuarto.--- Resultando: que
"practicado el avaldo de los bieries, la representaci6n
"de don Francisco Oves por no prestarse A c6moda
divisionn, solicit se procediera a sacarlas A pfblica
"subasta, fojas ciento cuarenta y tres, A cuya preten-
"'si6n se opuso el Procurador Granados A nombre de
"don Sinforiano Bodega, dictandose en su virtud el
"auto de site del corriente, en el que por los fun-
"damentos que so consignan apoyados en el articu-
"lo mil sesenta y dos del C6digo Civil, accede a lo so-
"licitado por don Francisco Oves, mdndando sacar
"A pfblica subasta las casas ocupadas,sefialando dia y
horaa para el acto.---Quinto.---Resultando: que la re-
'presentaci6n do don Sinforiano Bodega por el escrito
"de trece del corriente presentado en la misma fecha,
"establece recurso de reposici6n contra el indicado
"auto expresado que el articulo mil sesenta y dos del
"C6digo Civil en que se funda, no es de aplicaci6n al
"caso por estar olocado en el capitulo de la partici6n
"de herencia y A ese period no se ha Ilegado y porque
"ademAs son del caso facil division: que al abintestato
"nuncapodrian corresponder mas que la mitad de
"cada una ellas toda vez que fueron adquiridas cons-
"tante el matrimonio do dofia Florentina Navarro con
"don Luis MartinezA cada uno correspondia la mitad:
"que A esto sc agrega. que hay un tercero con titulo
"legitimo, dejando A la consideraci6n del Juzgado si
"cabe disponer la venta en pfblica subasta de las casas
"en su totalidad sin antes veneer en juicio A ese mis-








PRIMER APANDICE


"mo tercero; y que se efectuara el remate como se
"otorgaria la escritura a favor del rematador de dos
"casas que no pertenecen en su totalidad A esa nisma
'-herencia y que ain cuando hubiesen pertenecido a
"ellas dos terceras parties correspondent al un tercero
"con titulo legal inscrito; y concluy6 solicitando se
"deja sin efecto el mencionado auto declarando no
"haber lugar A decretar la venta en pdiblica subasta.
"--Sexto.---Resultando: que contra esa sentencia in-
"terpuso recurso de casaci6n el representante de Sin-
"foriano Bodega como legitimo consorte de Francisca
"Martinez, autorizado por el phrrafo primero del ar-
"ticulo mil seiscientos noventa de la Ley de Enjuicia-
"miento Civil y sefialando como infringidas las leyes
"siguientes:---Primero: El articulomil sesenta y uno
"del C6digo Civil, por violaci6n, por cuanto la resolu-
"ci6n interpelada al autorizar que se prescinda en la
"divisoria de bienes de Florentina Navarro de hacerse
"lotes y adjudicarse A cada uno de los herederos cosas
"de la misma naturaleza, calidad 6 especie y al dispo-
"ner el remate de los bienes sin llegar a la partici6n,
"infringe dicho articulo.---Segundo.---El articulo mil
"sesentay dos del mismo C6digo, por interpretaci6n
"err6nea 6 aplicaci6n indebida, porque no son indivi-
''dibles, las casas que componen el acerbo hereditario,
"puesto que son mas de uno, y porque no habiendo
"llegado el juicio al period de la partici6n, result
prematurea la subasta ordenada.---Tercero: El ar-
"ticulo mil setenta y seis de la Ley de Enjuiciamiento
"to Civil, por no lnaberse aun practicado y presentado
"las operaciones divisorias por los contadores, puesto
"que despues de la presentaci6n de esas operaciones
"es cuando debe solicitarsn el remate de las cosas in-
"divisibles, today vez que entonces es cuando puede
"estimarse que alguna merezca tal calificativo; y---
"Cuarto: El articulo mil ochenta y site de la misma
"Ley, tambien por violaci6n, porque sin el juicio de-
"clarativo correspondiente de oposici6n i la cuenta se
"da por terminado el juicio de abintestato con el re-
"mate de todos' los bienes."---Septimo: Resultando:
que admitido el recurso y personado ante este Tribu-
nal la recurrente y Antonio Oves y Alvarez, se desig-
n6 para la vista el dia primero del actual, en el cual
tuvo efecto, con asistencia de los abogados de ambas
parties, que sostuvieron sus respectivas pretensiones,









COLECCI6N LEGISLATIVE


recomendando el de Oves y Alvarez, en ese acto, centre
otras alegaciones, que el auto recurrido no tenia el
concept de definitivo.---Siendo Ponente el Magistrado
Jos6 M. Garcia Montes.---Primero.---Considerando:
que habiendo alegado la part no recurrente en'el acto
de la vista que el auto recurrido no tiene el concept
de definite, es precise apreciar esa alegaci6n antes
de entrar en el examen del recurso interpuesto, dado
el character prcvio y fundamental de la referida alega-
ci6n.---Segando:---Contiderando: que el auto dictado
en un juicio de abintestato ordenando la subasta de
los bienes sujetos al mismo no tiene el concept de de-
finitivo, porque l6jos de poner t6rmino al juicio, ha-
ciendo impossible su continuaci6n, positivamente tien-
de a ponerlo en movimiento mediante li realizaci6n
de los bienes, facilitando de ese modo la liquidaci6n y
division del caudal hereditario.---Tercero.---Censide-
rando: que cuando ]a resoluci6n dictada no es definiti-
va ni tiene ese concept es improcedente la admisi6n
del recurso, sin que la circunstancia de haber sido
crr6neamente admitido por la Sala sentenciadora y no
haberse impugnado durante el period de instrucci6n,
impida que sea descstimado en definitive A causa de
ineficacia consiguiente a todo recurso improcedcnte
segLn ]a ley.---Se declare no haber lugar al recurso de
easaci6n interpuesto por el reprcsentante de Francisco
Martinez con las costas A cargo de la misma.---Con
devolucin6 de las actuaciones elevadas comuniquese a
la Audiencia de la HIabana por medioo de la oportuna
certificaci6n: publiquese en la GACETA DE LA HABANA
6 inssrtese en la Colecoi6n L cargo de la Secretaria de
Justicia, librindose al efecto las copias necesarias.---
Asi por esta nuestra sentencia lo pronunciamos, man-
danios y firmamos.---Rafael Cruz P6rez.---Angel C.
Betancourt.---Octavio Giberga.--Jos M.. Garcia Mon-
tes.---Francisco Noval y Marti.---Publicaci6n.---Leida
y publicada fu6 la anterior sentencia por el Magistra-
do Ponente Jos6 M. Garcia Mcntes, en audiencia pf-
blica de este dia.---Lo certifico.---Habana, nueve de
Agosto de mil novecientos uno.---Y para su publica-
ci6n en la GACETA DE LA HABANA expido la present.
---Habana, veinte y siete de Agosto de mil novecientos
uno.---El Secretario, Armando Riva.
(Gaceta 28 noviembre.)









PRIMER APENDICE 993

Lcdo. Armando Riva y HernAndez, Secretario de las
Salas de lo Civil y de lo Contencioso-Administra-
tivo del Tribunal Supremo de-la Isla de Cuba.
Certifico: por la present, que la sentencia nAme-
ro treinta y cinco del afio de mil novecientos uno, dic-
tada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en
el recurso de casaci6n que luego se expresara, y que
consta en el Libro Registro correspondiente, dice asi.
-En la ciudad de la Habana a siete de Agosto de mi-
novecientos uno, visto el recurso de casaci6n por in-
fracci6n de ley procedente de la Audiencia de la Ha-
bana 6 interpuesto por la demandante en el juicio del
clarativo de mayor cuantia seguido por Maria Oliva,
viuda de Raspand, resident en Francia, contra Anto
nio, Isidro y Fulgencia Camus y Carulla, vecino el
primero de Punta Brava y los dos Wltimos de esta ca-
pital, sobre nulidad de una escritura.-Primero Resul-
tando: que en la sentencia recurrida, dictada por la
Sala de lo Civil de la Audiencia de la Habana en
veinte y uno de Marzo fltimo se aceptaron los Resul-
tandos de la pronunciada por el Juez de primer ins-
tancia del Distrito Este de esta Capital en veinte y
nueve de Noviembre del afno pr6ximo pasado, centre
los cuales se encuentran los seis que A continuaci6n sc
transcriben.-Segundo Resultando: que el Procurador
Victoriano de la Llama, por su escrito de fojas cator-
ce, a nombre y con poder de Maria Oliva viuda de
Raspand, interpuso juicio civil declarativo de mayor
cuantia contra Antonio, Isidro y Fulgencia Camus y
Carulla, consorte esta uiltima de Francisco Anton y
San Jos6, y todos propietarios, mayors de edad y ve-
cinos de esta ciudad, en solicitud de que se declare lo
siguinte.-Primero.-La nulidad de todo lo pactado
en la escritura pfblica titulada Liquidaci6n, division
y adjudicaci6n de bienes y que fud otorgada sin la
intervenci6n de su poderdante, bajo el ntimero mil
ciento treinta y tres, en diez y ocho de Junio de mil
ochocientos noventa v cuatro ante el Notario de esta
ciuead Francisco de Castro y Flaquer.-Segundo.-
La nulidad de todas las inscripciones que por conse-
cuenciade tal escritura se hayan realizado en losRegis-
tros de la Propiedad y de cuantos actos y diligencias se
hubieran practicado A virtud de lo estipulado en la es-
critura consabida y tercero.-Que aidn cuando no fue-
ran, como en realidad lo son, nulas todas las conven-
ciones contenidas en la escritura expresada, tendrian
TOMO I.-ler. APrNDICE.-125









COLECCI6N LEGISLATIVE


que rescindirse por causa de lesi6n, cuya demand
fund6 en los siguientes hechos.-Primero.-El dia
veinte de Agosto de mil ochocientos noventa y dos,
falleci6 en esta capital, Isidro Oliva v Rigata, natural
de Francia, ciudadano espafiol, casado, propietario y
de sesenta aflos de edad.-Segundo.-Dicho senior Oli-
va y Rigata, muri6 bajo testamento que otorg6 ante
el Notario de esta ciudad, Francisco de Castro y Fla-
quer, bajo el n(imero mil ciento ochenta y seis y con
fecha veinte y uno de Julio del propio afio mil ocho-
cientos noventa y dos. En ese testamento el referido
Sr. Oliva, despues de consignar que era hijo legitimo
de Agustin y Teresa, ya difuntos, declare que era ca-
sado con Cayetana Carulla y Jane, de cuyo matrimo-
nio habia tenido una hija lamada Ernestina, que fa-
lleci6 en estado de solteria, no reconociendo ninguna
otra sucesi6n: que ni el declarante ni su esposa habian
aportado bienes de ninguna clase al matrimonio, por
lo que eran gananciales todos los que existian y que
sus bienes constaban en sus libros y papeles; agregan-
do en las clAusulas quinta y sexta de ese propio testa-
mento, lo que copiado literalmente dice asi.-"Quinto.
Instituye por su inica y universal heredera de todos
los bienes que le correspondan, A su legitima esposa
Cayetana Carulla y Jane en calidad de usufructuaria
con la obligaci6n de entregar i su hermano Francis-
co Oliva y Rigata la tercera parte del product li-
quido en renta de los bienes que le deja en usufructo
y tanto los indicados bienes bienes como los que com-
ponen la viudedad legal de su esposa pasaran en ple-
na propiedad, al fallecimiento de suexpresada esposa,
A su hermano Francisco Oliva y Rigata: y si este mu
riere antes que aquella los expresados bienes pasaran
plena propiedad y por iguales parties f su hermana
menor Maria y a su otro hermano Salvador Oliva y
Rigata.-Sextc.--Nombra albacea, contador tenedor
partidor administrator de todos sus bienes i su arnigo
el Lcdo. Francisco de la Cerra y Dieppa, con releva-
ci6n de fianza y pr6rroga del afio de albaceazgo por
el tiempo que necesite."--Tercero.--El dia diez y ocho
de Julio de mil ochocientos noventa y cuatro, bajo el
nilmero mil ciento treinta y. tres de orden y ante el
precitado Notario Francisco de Castro y Flaquer, Ca-
yetana Carulla y Jane, y el Lcdo. Francisco de lo Ce-
rra y Dieppa y Francisco Oliva y Rigato, prescin-
diendo en absolute de las demAs personas que pudie-









PRRLNeR APND1ICE 995

ran resultar interesadas en la herencia del aludido
Isidro Oliva y Rigato; procedieron a inventariar los
bienes correspondientes a dicha herencia: aceptaron
como indiscutible la tasacion que de tales bienes diz
que hiciera Jose de Vega y Flores pariente muy pr6-
ximo del referido Lcdo. Cerra, fijaron como bajas las
que creyeron convenient y declararon por filtimo que
importando el capital liquid del finado ciento noven-
ta y seis mil ciento doce pesos noventa y cuatro cen-
tavos, correspondian a la viuda Cayetana Carulla y
Jane en plena propiedad, por sus gananciales, noven-
ta y ocho mil cincuenta y seis pesos cuarenta y site
centavos; y d la misma sefiora en usufructo otros no-
venta y ocho mil cincuenta y seis pesos cuarenta y
siete centavos; los cuales al fallecimiento de ella ha-
bian de pasar en plena propiedad a Francisco Oliva y
Rigato; y si 6ste muriese como muri6 antes que la re-
petida sefiora Carulla a Maria y d Salvador Oliva y
Rigato por iguales partes.-Cuarto.--En esa misma
escritura que vengo relacionando, la propia seflora
Carulla y Jan6 y los mencionados seflores Francisco
de la Cerra y Dieppa y Francisco Oliva y Rigato prac-
ticaron una division de los bienes hereditarios; por la
cual se adjudicaban a la repetida Cayetana Carulla,
en plena propiedad y por raz6n de sus gananciales los
bienes siguientes: la casa nfimero ciento uno de la ca-
lle del Prado en esta ciudad, avaluada en cuarenta
mil setecientos ochenta y un pesos setenta y seis cen-
tavos: la casa marcada con el niumero diez y seis del
Paseo de Tac6n en esta ciudad avaluada en cinco mil
novecientos cincuenta y dos pesos: la casa marcada
con el nimero cuatrocientos once de la Calzada del
Monte en esta ciudad, avaluada en dos mil setecientos
veinte y tres pesos sesenta y seis centavos; la casa
marcada con el nuimero cuatrocientos trece de la mis-
ma calle de Principe Alfonso 6 Calzada del Monte,
avaluada en cuatro mil novecientos ochenta y siete
pesos cuarenta y nueve centavos; la casa nuimero dos
de la calle de Omoa en esta ciudad avaluada en dos
mil cuatrocientos ochenta y site pesos treinta y cua-
tro centavos; la tercera parte de las casas marcadas
con los ndmeros sesenta y cinco y ciento sesenta y
siete de la Calzada de Puentes Grandes, avaluada la
primera en ciento cincuenta pesos y la segunda en
doscientos cincuenta pesos. Un cr6dito contra Baldo-
mero Puig y garantizado con primera hipoteca de un










COLeCCI6N LECliLATIVA


potrero nombrado rPetronita) compuesto de doce ca-
ballerias do tierra situado en el termino Municipal del
Guayabal partido judicial de Guanajay: dicho cr6dito
importaba cinco mil setecientos once pesos veinte y
cuatro centavos: una comandita de ocho mil ciento
cuarenta y nueve pesos cinco centavos en la Sociedad
de Omnibus nes del Banco Espafiol de la Isla de Cuba que tasaron
en ocho mil trescientos cincuenta pesos 6 sea al tipo
de ochenta y tres y medio por ciento valor; diez y sie-
te acciones de lo's Ferrocarriles Unidos de la IIabana
que tasaron en dos mil ochocientos veinte y dos pesos,
6 sea al tipo de ochenta y tres por ciento valor: nueve
mil quinientos sesenta y ocho pesos veinte centavos
que en efectivo estaban depositados en el Banco Es-
pafol de la Isla de Cuba; los muebles de la casa que
habitaban los esposos Oliva, los cuales muebles se ta-
saron en dos mil trescientos cincuenta y seis pesos; y
unos terrenos compuestos de diez y nueve mil tres-
cientos cuarenta y tres varas y situados en el barrio
de Omoa de esta capital, que avaluaron en tres mil
setecientos sesenta y site pesos, es decir, casi A diez
centavos la vara. Al mismo tiempo se adjudicaron A
la sefiora Carulla y Jane en usufructo y para que pa-
saran despues A los demAs herederos instituidos, uno
de los cuales es mi representada, los siguientes bienes:
la colonia Ernestina, compuesta de veinte y dos ca-
ballerias de tierra y situada en el partido judicial de
Bejucal evaluada en sesenta y cuatro mil novecientos
ochenta y tres pesos setenta y tres centavos: el sitio
y situado en el mismo pfrtido de Bejucal, tasado en
nueve mil setecientos pesos sesenta y cinco centavos;
las siembras del cafetal San Miguel que tenia en
arrendrmiento el seflor Oliva, y que fueron aprove-
chadas uinicamente por la usnfructuaria, tasadas en
diez mil novecientos pesos; un cr6dito de seis mil
seiscientos pesos contra Antonio Gonzalez L6pez;
otro cr6dito de ocho mil ochocientos pesos contra
Emeterio Zorrilla, otro credito de ocho mil nove-
cientos cincuenta y ocho pesos nueve centavos con-
tra el Gobierno Espafiol procedente en la remonta
de Artilleria del Ejdrcito y una p6liza de seguro
de cuatro mil cuatrocientos setenta pesos que ha-
brA de cobrarse al fallecimiento de Sebastidn So-
tomayor y de su consorte. Quinto. Tanto los










KPRIMR APeNDlIC 997

muebles como los inmuebles y hasta las acciones
que se adjudicaron en plena propiedad a Cayetana
Carulla y Jane tenfan un valor much mayor que el
que se les fij6 en la escrituraprecitada. Sexto. A los
que resultaran ser herederos de la otra mitad de los
bienes dejados por Isidro Oliva y Rigato, se les asign6
ft sus espaldas, por sesenta y cuatro mil novecientos
ochenta y tres pesos sesenta y tres centavos, la finca
ta mil pesos; por diez mil novecientos cincuenta pesos
sesenta y cinco centavos el sitio' Ernestina,, que no
valia mAs seis mil pesos: por diez mil novecientos pe-
sos unas siembras, de que habia de aprovecharse iini-
camente la usufructuaria, y por su imported integro,
tres cr6ditos notoriamente incobrables, uno de seis
mil seiscientos pesos contra Antonio GonzAlez L6pez.
otro de ocho mil ochocientos pesos contra Emeterio
Zorrilla; y otro de ocho mil novecientos cincuenta y
ocho pesos nueve centavoscontra el Gobierno Espafiol;
y por tltimo una p6liza de cuatro mil cuatrocientos
setenta pesos realizable al fallecimiento de Sebastian
Sotomayor y su consorte Adelaida Gispert. S6ptimo.
La primera copia que marcada con el nimero dos
acompafio del mencionado document pdblico otorga-
do ante el Notario Francisco de Castro y Flaquer, ba-
jo el nfimero mil ciento treinta y tres en diez y ocho
de Junio de mil ochocieptos noventa y cuatro, justifi-
ca los hechos que dejo relacionados; y ademAs que
tal document, previo el pago de los derechos fiscales
correspondientcs, fue inscrito en los Registros de la
Propiedad de esta ciudad, de Guanabacoa, de Bejucal
y de Guanajay. Octavo. Las certificaciones que mar-
cadas con los nimeros tres y cuatro present, acredi-
tan que Francisco Oliva y Rigato falleci6 en esta capi-
tal el dia siete de Diciembre de mil ochocientos noven-
ta y ocho; y que Cayetana Carulla y Jane muri6 tam-
bian en esta ciudad el dia dos de Septiembre de mil
ochocientos noventa y nueve. Noveno. Son presun-
tos herederos de la referida Cayetana Carulla y Jane
y como tal vienen realizando actos de administraci6n
respect A la herencia de de dicha sefiora sus sobrinos
Antonio, Isidro y Fulgencia Camus y Carulla. Deci-
mo: El document que marcado con el nfimero.cinco
tambidn acompaflo, demuestra que mi client ha in-
tentado sin (xito la conciliaci6n. Y despu6s de citar
los fundamentos de derecho que se consignan en dicho










COLECCI6N LeGIsLATIVA


escrito, concluy6 suplicando que teniendo por presen-
tados los documents mencionados y que marcados
con los nuimeros uno, dos, tres, cuatro y cinco acom-
pafiaba, se le tuviera en juicio corno Procurador de
Maria Oliva y Rigato viuda de Raspand, ordenando
se entendieran con l los trAmites que ocurieran: ha-
ber por establecido el present juicio civil declarative
de mayor cuantia contra Antonio, Isidro y Fulgencia
Camus y Carulla; disponiendo que se tramite dicho
juicio en la forma legal correspondiente y recibi6ndo-
le en su oportunidad a prueba si fuere necesario; y
en definitive dictar sentencia declarando lo siguiente:
La nulidad de todo lo pactado en la escritura pdblica
titulada aLiquidaci6n, division y adjudicaci6n de bie-
nes y que fue'otorgada sin la intervenci6n de su po-
derdante bajo el nimero mil ciento treinta y tres en
dieciocho de Junio del afio mil ochccientos noventa y
cuatro ante el Notario de esta ciudad Francisco de
Castro y Flaquer. La nulidad de todas las inscripcio-
nes que por consecuencia de tal escritura se hayan
realizado en los Registros de la Propiedad y de cuan-
to actos y diligencias se hubieren practicado A virtud
de lo estipulado en la escritura consabida. Y que aun
curndo no fueran como en realidad lo son nulas todas
las convenciones contenidas en la escritura expresa-
da, tendrian que rescindirse por causa de lesi6n, con-
denando por filtimo A los demandados si se opusieren
A su demand, al pago de todas las costas que se ori-
ginen con motive del pleito. Y por otrosi, solicit6 de
contormidad con lo dispuesto en el articulo cuarenta
y dos de la Ley Hipotecaria la anotaci6n preventive
de esta demand en los respectivos Registros de la
Propiedad.-Tercero. Resultando: que con dicha de-
manda se acompaf6 por el Procurador Victoriano de
la Llama, ademas del testimonio de poder, certifica-
ci6n expedida por el Juez Municipal de Guadalupe, de
la inscripci6n de la defunci6n de Francisco Oliva y
Rigato, ocurrida en esta ciudad el dia ocho de Diciem-
bre de mil ochocientos noventa y ocho: otra certifica-
ci6n expedida por el propio funcionario de la inscrip-
ci6n de la defunci6n de Cayetana Carulla y Jane, ocu-
rrida el dia dos de Septiembre de mil ochocientos no-
venta y nueve: otra certificaci6n expedida por el Se-
cretario del Juzgado Municipal de Bel6n, expresiva de
haberse intentado la conciliaci6n sin efecto: Otra cer-
tificaci6n expedida por el Secretario de la Comisi6n









PRIMER APLNDICE 999

Especial de Evaluaci6n de esta ciadad expedida en
veinte de Enero pr6ximo pasado expresiva de que ]a
casa Prado ciento uno estA amillarada al namero cinco
mil quinientos noventa y cuatro, a nombre de la sefio-
ra Cayetana Carulla y Jane, la que consta con el va--
lor en venta de cincuenta mil pesos. Las de Principe
Alfonso ntimeros cuatrocientos once y cuatrocientos
trece con el valor de cinco mil y seis mil pesos respec-
tivamente y la de Paseo de Tac6n sin nimero no figu-
ra su valor en venta y si con la renta liquid de mil
cincuenta pesos.-Cuarto. Resultando: que tambien
se acompafi6 por el Procurador Llama, testimonio de
la escritura de division, liquidaci6n y adjudicaci6n de
bienes dejados por Isidro Oliva y Rigata, otorgada en
dieciocho de Junio de mil octocientos noventa y cua-
tro, ante el Notario Francisco de Castro y Flaquer,
por Cayetana Carulla y Jane, como viuda y heredera
de Isidro Oliva y Rigata; el Lcdo. Francisco de la Ce-
rra y Dieppa, como contador y partidor de bienes
quedados al fallecimiento del expresado Isidro Oliva;
y Francisco Oliva y Rigata, en cuya escritura despues
de insertar el testament que en veintiuno de Julio de
mil ochocientos noventa y dos, ante el propio Notario
Castro otorg6 el repetido Oliva, declarando ser casa-
do con Cayetana Carulla y Jane, de cuyo matrimonio
hubieron una hija llamada Ernestina que falleci6 en
estado de solteria, no reconociendo ninguna otra suce-
si6n; no haber aportado, ni su esposa, bienes de ningu-
na case al matrimonio, por lo que eran gananciales
todos los que existian, los que constaban de sus libros
y papeles: instituy6 por su inica y universal herede-
ra de todos los bienes que le correspondian A su legiti-
ma espoea Cayetana Carulla yJan6, en calidadde usu-
fructuaria, con la obligaci6n de entregar A su herma-
no Francisco Oliva y Rigata la tercera parte del prp-
ducto liquid en renta de los bienes que le dejaba en
usufructo y tanto los indicados bienes como los que
componen la viudedad legal de su esposa, pasarian en
plena propiedad al fallecimiento de su expresada es-
posa A su hermano Francisco Oliva y Rigata, y si 6ste
muriese antes de aqu6lla, los expresados bienes pasa-
rian en plena propiedad y por iguales parties A su her-
mana meoor Maria v a su hermano Salvador Oliva y
Rigata. Nombr6 albacea, contador, tenedor, partidor
administrator de todos sus bienes A su amigo el Licen-
ciado Francisco de la Cerra y Dieppa con relevaci6n









1000 COLECCI6N LEGISLATIVE

de fianza y pr6rrogadelafiode albaceazgo por el tiem-
po que necesite; consignaron dichos otorgantes, que
despu6s de examinado detenidamente dicho testamen-
to, inventario, avaliio y demas antecedentes, asi co-
mo los documents pertenecientes al caudal heredita-
rio indispensable para la formaci6n de la cuenta a que
se contrae dicho documentoy oido A los interesados en
varias conferencias, se habia establecido para mayor
claridad los supuestos que alli se consignan : se inser-
ta el inventario de los bienes dejados por Isidro Oliva
ascendentes segin tasaci6n del perito Jos6 de Vega y
Flores, rt doscientos veinte mil doscientos noventa y
tres pesos cuarenta y seis centavos, de los que deduci-
das las bajas del Cuerpo General de bienes, important
tesveinticuatromriicientoochenta pesos cincuenta v dos
centavos, en la que se comprenden dieciseis mil tres-
cientos cincuenta y seis pesos que reconoce como cen-
so el potrero Ernestina, quedan ciento noventa y
seis mil ciento doce pesos noventa y cuatro centavos;
de los cuales correspondent A la viuda por su mitad
de gananciales, noventa y ocho mil cincuenta y seis
pesos cuarenta y site centavos; y a la misma como
usufructuaria legal y testamentaria, los otros noventa
y ocho mil cincuenta y seis pesos cuarenta y siete cen-
tavos; adjudicAndosele en pago de su mitad de ganan-
ciales la casa calle del Prado hov Condes de Casa Mo-
rd nimero ciento uno en cuarenta mil setecientos
ochenta y un pesos setenta y seis centavos. La casa
Paseo de Tac6n nimero dieciseis, en cinco mil nove-
cientos cincuenta ydos pesos. La casa Principe Alfonso
nAmero cuatrocientos once, en dos mil setecientos vein-
titrds pesos setenta y seis centavos. La casa Principe
Alfonso cuatrocientos trece, en cuatro mil novecientos
ochenta y siete pesos cuarenta y nueve centavos; La
casa calle de Omoa nimero dos, en dos mil cuatro-
cientos ochenta y siete pesos treinta y cuatro centavos.
La tercera parte de la casa Calzada de Puentes Gran-
des namero sesenta y ci.co en ciento cincuenta pesos.
La tercera parte de la casa Calzada de Puentes Gran-
des nrimero ciento sesenta y siete, en doscientos cin-
cuenta pesos. La hipoteca de Baldomero Puig en
cinco mil setecientos once pesosvetnticuatro centavos.
La comandita de la sociedad Omnibus ,La Uni6n en
ocho mil ciento cuarenta y nueve pesos cinco cen-
tavos. Las veinte acciones del Banco Espafiol de
la Isla de Cuba, en ocho mil trescientos cincuen-









PRIMER APENDICE


ta pesos. Las diez y site acciones del Banco
del Comercio y Ferrocarriles Unidos de la Haba-
bana, en dos mil ochocientos veinte ydos pesos.-
El dep6sito efectivo en el Banco Espaiol de la Isla
de Cuba, nueve mil quinientos sesenta y ocho pesos
veinte centavos.-Los muebles y semovientes de la
casa Condes de Casa More nAirero ciento uno en dos
mil trescientos cincuenta y seis pesos.-Los terrenos
yermos de Omoa, en tres mil setecientos sesenta y
siete pesos setenta y tres centavos.-Y en pago de la
otra mitad como usufructuaria, se le adjudic6 la co-
lonia ErnestinaD con todo lo en ella existente, en
cuarenta y ocho mil seiscientos veinte y site pesos
setenta y tres centavos.-El sitio Ernestina, en nueve
mil setecientos pesos sesenta y cinco centavos.-Las
siembras del cafetal cientos pesos.-El cr6dito contra Antonio GonzAlez
L6pez en seis mil seiscientos pesos.-El credito contra
Emeterio Zorrilla en ocho mil ochocientos' pesos.-La
p6liza de Seguros de vida del sefior SebastiAn Soto-
mayor en cuatro mil cuatrocientos setenta pesos.-Y
el cr6dito contra el Estado, procedente de la remonta
de Artilleria del Ejercito espafiol, en ocho mil nove-
cientos cincuenta y ocho pesos nueve centavos; .cuya
escritura previo el pago de los derechos fiscales fu6
inscrita en los Registros de la Propiedad de esta
ciudad, Guanabacoa, Bejucal y Guanajay.-Quinto
Resultando: que tenido por parte el Procurador Vic-
toriano de la Llama a nombre de Maria Oliva viuda
de Raspand y admitida la demand y dispuesta su
anotaci6n en los respectivos Registros de la Pro-
piedad y conferido traslado A los demandados, se per-
son6 en nombre de dstos el Procurador Manuel Fer-
nAndez de la Reguera, quien contestandola por su
escrito del folio ciento, expuso que contra la acci6n
deducida por la sefora Mario Oliva, tenia que alegar
las excepciones perentorias de falta de acci6n y de
prescripci6n; y ademas la dilatoria de falta de per-
sonalidad en los demandados por no tener el caracter
con que se les demand; cuya excepci6n dilatoria, si
bien no produce el efecto de suspender el curso de la
demand, porque no la propuso dentro del tdrmino
sefalado en el articulo quinientos treinta y cuatro de
la Ley de Enjuiciamiento Civil, habrA de tenerse en
consideraci6n al dictarse sentencia en este pleito; y
fund6 su contestacin en los siguientes hechos:-Pri-
TOMo 1.-ler. AP1iNDICK.-12I










1002 COLECCI6N LEGISLATIVE

mero: Acepto los hechos marcados con los nuimeros
uno, dos, ocho y diez de la demand y niego los demtls
en cuanto ellos se opongan 6 modifiquen los que paso
a exponer.-Segundo: El dia diez y ocho de Jnnio de
mil ochocientos noventa y cuatro y ante el Notario de
esta ciudad Francisco de Castro y Flaquer, compare-
cieron la sefiora Cayetana Carulla y Jane, en su
character de viuda y Inica heredera de Isidro Oliva y
Rigata; el Lcdo. Francisco de la Cerra y Dieppa
como Albacea, Contador y Partidor de los bienes
quedados al fallecimiento del expresado senior Isidro
Oliva; y el senior Francisco Oliva y Rigata al efecto
de otorgar escritura de aceptaci6n de herencia, liqui-
daci6n, division y adjudicaci6n de bienus quedados al
fallecimiento del citado Isidro Oliva.-Tercero: Pre-
vio examen del testamento bajo el cual falleci6 Isidro
Oliva, asi conio de los demAs antecedentes y documen-
tos pertenecientes al caudal hereditario, procedi6 el
Contador y Partidor nombrado por el testador a prac-
ticar la cuenta base de la escritura que al efecto fue
otorgada en la fecha antes referida y por ante el No-
tario citado, en cuya escritura se inserta el testamen-
to del expresado don Isidro, que contiene entire otras
las siguientes clAusulas que dicen asi:-Quinto: Ins-
tituye por su uinica y universal heredera de todos los
bienes que le correspondan, A su legitima esposa Ca-
yetana Carulla y Jaue en calidad de usufructuaria,
con la obligaci6n de entregar A su hermano Francisco
Oliva y Rigata la tercera parte del product liquid
en renta de los bienes que le deja en usufructo, y tanto
los indicados bienes como los que componen la viude-
dad legal de su esposa "pasarAn en propiedad al falle-
"cimiento de su expresada esposa A su hermano Fran-
"Oliva y Rigata; y si 6ste muriese antes que aqudlla,
"los expresados bienes pasarin en plena propiedad y
"por iguales parties A su hermana menor Maria y A su
"hermano Salvador Oliva y Rigata.-Sexto. Nombra
"albacea, contador,-tenedor, partidor administrator
"de todos sus bienes A su amigo el Lcdo. Francisco
"de la Cerra y Dieppa coni relevaci6n de fianza y pr6-
"rroga del aflo de albaceazgo por el tiempo que ne-
"cesite."-Cuarto: En cumplimiento del cargo que el
testador contiri6 al senior Cerra y Dieppa y lo que
orden6 6ste en la clAusula s6ptima de su filtima y final
voluntad, inventari6 el sefor Cerra los bienes queda-
hos al fallecimiento de aquel, los cqales fueron tasa-









PklkLR Al'NDtCE 160

dos por el perito Jos6 de Vega y Flores, al objeto de
proceder como procedi6 A la liquidaci6n. division y
adjudicaci6n del caudal.-Quinto: El perito Jos6 de
Vega y Flores di6 A los bienes del testador el valor
que realmente tenfan al practicar el avalio.-Sexto:
Constituyeron bajas en el Cuerpo general de bienes
las imposiciones que reconocen algunos de los inmue-
bles; los gastos de ordenrci6n de Altima voluntad, en-
tierro y funeral y las deudas que tenia el finado a su
fallecimiento, ascendentes dichas bajas a la suma de
veinte y cuatro mil ciento ochenta pesos cincuenta y
dos centavos en oro, que deducida del cuerpo general
de bienes result un capital liquid de ciento noventa
y seis mil ciento doce pesos noventa y cuatro centa-
vos; de cuya suma correspondi6 la mitad A la viuda
del testador por su parte de gananciales y la otra
mitad como heredero usufructuaria legal y testamen-
taria.-Septimo: A la viuda se le adjudicaron en pago
de sus gananciales la casa Prado ciento uno, por el
valor liquid de cuarenta y ocho mil setecientos
ochenta y un pesos setenta y seis centavos.-La casa
Paseo de Tac6u numero diez y seis, por cinco mil no-
vecientos cincuenta y dos pesos; la casa Principe Al-
fonso ndmero cuatrocientos once por valor de dos mil
setecientos veinte y tres pesos sesenta y seis cen-
tavos; la casa Principe Alfonso cuatrocientos trece,
por cuatro mil novecientos ochenta y siete pesos cua-
renta y nueve centavos; la casa calle de Omoa nfime-
ro dos, por dos mil cuatrocientos ochenta y site
pesos treinta y cuatro centavos; la tercera parte de la
casa calzada de Puentes Grandes nfimero sesenta y
cinco, por ciento cincuenta pesos; la tercera parte de
la casa calzada de Puentes Grandes nimero ciento
sesenta y siete, por doscientos cincuenta pesos.-La
hipoteca de Baldomero Puig por cinco mil setecientos
once pesos veinte y cuatro centavos; la comandita de
la Sociedad Omnibus ,La Uni6n, por ocho mil ciento
cuarenta y nueve pesos cinco centavos; las veinte
acciones del Banco Espafol por ocho mil trescientos
cincuenta pesos; las diez y site acciones del Banco
del Comercio y Ferrocarriles Unidos de la Habana,
por dos mil ochocientos veinte y dos pesos; el efectivo
que existia en el Banco Espafiol nueve mil quinientos
sesenta y ocho pesos veinte centavos; los muebles y
semovientes de la casa Prado ciento uno por dos mil
trescientos cincuenta y seis pesos y los terrenos yer-









16L1?CCi6N LEGiSLATiVA


mos de Omoa por tres mil setecientos sesenta y siete
pesos setenta y tres centavos que hacen un total de
noventa y ocho mil cincuenta y seis pesos cuarenta y
siete centavos 6 sea la mitad del capital liquido.-
Octavo: A la expresada viuda del testador se le ad-
judicaron ademAs en pago de la otra mitad del capital,
como heredera usufructuaria, los siguientes bienes:
]a colonia iErnestinas con todo lo existente en ella
por el valor lquido de cuarenta y ocho mil seiscientos
veinte y siete pesos setenta y tres centavos y no por
el de sesenta y cuatro mil novecientos ochenta y tres
pesos setenta y tres centavos como se dice en el hecho
sexto de la demand; el sitio mil setecientos pesos sesenta y cinco centavos y no
por diez mil novecientos cincuenta pesos sesenta y
cinco centavos como se afirma de contrario; las siem-
bras del cafetal eMiguel, por diez mil novecientos
pesos; el credito contra Antonio Gonzdlez L6pez por
seis mil seiscientos pesos; el cr6dito contra Emeterio
Zorrilla por ocho mil ochocientos pesos; la p6liza del
segura de vida del senior Sotomayor por cuatro mil
cuatrocientos setenta pesos y el cr6dito contra el Es-
tado por la remonta de Artilleria del Ej6rcito espafiol
por ocho mil novecientos cincuenta y ocho pesos nue-
ve centavos que hacen un total de noventa y ocho mil
cincuenta y seis pesos cuarenta y siete centavos en
oro.-Noveno: Al otorgarse la citada escritura de diez
y ocho de Junio de mil ochocientos noventa y cuatro
como consecuencia de las operaciones divisorias prac-
ticadas por el contador y partidor nombrado por el
testador y que sirvieron de base para otorgar aqu6lla
no intervinieron ni Maria ni Salvador Oliva y Rigata
porque no eran eoherederos ni colegatarios; pues tan
solo tenian un derecho expectante A los bienes dejados
en usufructo a la sefiora Cayetana Carulla, y cuyo de-
recho, remote 6 incierto, dependia de un acontecimien-
to, cual era que ocurriera el fallecimiento de Francisco
Oliva antes que el de la sefiora Carulla; y que no se
habfa realizado cuando se otorg6 la escritura expresa-
da de aceptaci6n de herencia.-D6cimo: como conse-
cuencia de lo ordenado por el testador en la clAusula
quinta de su testamento, bajo el cual falleci6 intervi-
nieron en el otorgamiento de la citada escritura para
su aceptaci6n; la sefiora Cayetana Carulla como inica
heredera y el sefor Francisco Oliva por ser legatario
de la tercera parte del product liquid en renta de


1064










I'fttlEI APNSDtCk


los bienes dejados en usufructo a dicha seflora, y
A cuyo senior habia de pasar estos bienes en pro-
piedad, ocurrido que fuera el fallecimiento de la Caru-
lla.-Decimo primero: En la nartici6n A que se con-
trae la escritura de diez y ocho de Junio de mil ocho-
cientos noventa y cuatro no existe lesi6n y much
menos que exceda de la'cuarta part atendido el valor
que tenian los bienes al ser acjudicados.-D6cimo se-
gundo: En esa partici6n nada se asign6 ni tenia que
asignarse A los que ain no tenian ningin derecho pa-
ra intervenir en csa operaci6n.-Decimo tercero: Des-
de la fecha en que se practice la partici6n cuya nuli-
dad y rescisi6n rec'ama alternativamente la parte ac-
tora hasta el dia veinte y uno de Diciembre del aflo
pr6ximo pasado, en que demand en conciliaci6n A
mis representados, han transcurrido cinco afios y seis
meses, 6 sea aflo y medio mAs del trmnino que la Ley
sefiala para que dentro de 61 pueda ejercitarse la ac-
ci6n rescisoria por causa de lesi6n, asi como la de nu-
lidad.-D6cimo cuarto: Los actos realizados por mi
.mandante Antonio Camus acerca de la herencia dejada
por la sefiora Carulla han sido con el carActer de Ad-
ministrador judicial del intestado de la sefiora Caye-
tana Carulla v no como heredero de la misma.-D6ci-
mo quinto: El juicio de abintestado de la seflora Ca-
rulla se encuentra en el tramite A que se refiere el
articuio novecientos ochenta y tres de la Ley de En-
juiciamiento Civil, y no habidndose, afn, dictado auto
por el cual se declare A mis mandantes inicos herede-
ros de la expresada seflora, no tienen mientras tanto,
personalidad como tales para ejercitar en juicio, ni
fuera de 1l, ninguna acci6n que pueda afectar los de-
rechos que tenia la persona de cuya sucesi6n se trata.
-D6cimo sexto: La sefiora Maria Oliva litiga con te-
meridad. Y despuds de citar los fundamentos de de-
recho que se consignan en dicho escrito, termin6 su-
plicando se tuviera por contestada y negada la deman-
da en tiempo oportuno y en definitive dictar sentencia
declarando con lugar las excepciones alegadas, y en
su consecuencia sin lugar la demand con las costas
del juicio A cargo de la actora; y por otrosi hizo la
manifestaci6n de que sus mandantes se reservaban
ejercitar sus derechos y acciones contra la parte acto-
ra en el caso de que les ocasionare perjuicios, la ano-
taci6n que ha solicitado de su demand en los Regis-
tros de la Propiedad.-Sexto Resultando: que el actor










1006 dOLidCCi6 LiiGiLATiVA

evacuando el tramite de repica por su escrito del folio
ciento nueve, reprodujo los hechos de su demand y
neg6 los consignados en la contestaci6n except el
marcado con el nimero s6ptimo si bien no aceptaba
que los bienes alli citados representaran la mitad del
capital. Segundo: Antonio, Isidro y Fulgencia Ca-
mus y Caruila no solo otorgaron como presuntos he-
rederos de Cayetana Carulla el poder con que los re-
presenta en este juicio el Procurador Fernmndez de la
Reguera, sino que desde el fallecimiento de esa seflo-
ra, vienen colocando los products de los bienes que
constituyen la herencia y hasta disponiendo de algunos
de tales bienes. Tercero: Los propios seflores Camus
y Carulla tambien como presuntos herederos de Ca-
yetana Carulla otorgaron un poder de administraci6n
ante el Notario Francisco de Castro en once de Sep-
tiembre de mil ochocientos noventa y nueve y bajo el
nimero mil noventa y siete de orden; y termin6 supli-
cando se resolviera como tenia solicitado en su de-
manda y que se recibiera 6sta a prueba.--Sptimo Re-
sultando: que el demandado por su escrito de fojas
ciento setenta y dos, evacuando el tramite de diplica
fij6 como hechos. Primero: Reprodujo todos los de
la contestaci6n. Segundo: La seflora viuda de Ras-
pand ante de la fecha del acta de conciliaci6n que pro-
puso A los hermanos Camus y Carulla para entrar en
este juicio, jams reclam6 nada, ni A la sefora Caru-
Ila ni a aquellos; y solicit se fallara este pleito segfin
tenia solicitado; y por otrosi manifest no oponerse A
que este juicio se recibiera A prueba.--Octavo Resul-
tando: que dicha sentencia de segunda instancia con-
firm6, por sus mismos fundamentos la de primera, en
la cual se declararon sin Ivgar las excepciones de los
demandados y al mismo tiempo tambien sin lugar las
acciones de nulidad y rescisorias por lesi6n ejercitada
por la actor, absolviendo !a aquellos de la demand.
-Noveno Resultando: que contra la referida senten-
cia de segundo instancia se interpuso el present re-
curso fundado en los casos primero y s6ptimo del ar-
ticulo mil seiscientos noventa de la Ley de Enjuicia-
miento Civil, alegando los siguientes motives. Pri-
mero: Al declarar la Sala sentenciadora sin lugar la
acci6n de nulidad aceptando por tanto la validez y efi-
cacia de-lo convenido y consignado en la escritura de
liquidaci6n, division y adjudicaci6n de bienes, de dicz
y ocho de Junio de mil ochocientos noventa y cuatro,









PRIMER APANDICE


otorgada sin la intervenci6n de la recurrente, infringe
el articulo mil doscientos cincuenta y siete del C6digo
Civil, porque se pretend que las estipulaciones con-
signadas en dicha escritura surta efectos, contra la
dicha recurrente, que no/la otorg6, ni ha mostrado ja-
mis su conformidad con ella. Segundo: Al hacer la
declaraci6n antes dicha, se infringe tambien el articu-
lo mil doscientos sesenta y uno del C6digo, pues acep-
tandose que Maria Oliva viuda de Raspand, es here-
dera de Isidro Oliva, se concede validez y eficacia a lo
estipulado en escritura de liquidaci6n y division de los
bienes quedados al fallecimiento de aquel, sin que la
dicha heredera hava intervenido en ese document.
Tercero: Infracci6n del articulo mil ochenta y uno del
mismo C6digo, segfn el cual es nula la partici6n he-
cha con uno a quien se creia heredero sin serlo, por
cuanto a la citada escritura de liquidaci6n, division y
adjudicaci6n concurri6, y en ella intervino Francisco
Oliva y Rigata, cuya instituci6n de heredero estaba
sujeta a la condici6n de que habia de sobrevivir a Ca-
yetana Carulla, y no habi6ndose cumplido la condi-
ci6n por haber ya muerto aqudl, no tuvo nunca tal ca-
racter de heredero. Cuarto: Al admitirse la eficacia
de unas operaciones particionales realizadas antes de
que se cumpliera la condici6n suspensiva impuesta al
heredero, se infringe el articulo ochocientos uno del
C6digo, que dispone que si el heredero fuere instituido
bajo condici6n suspensiva los bienes se pondrAn en ad-
niinistraci6n hasta que la condici6n se cumpla 6 hava
certeza de que no podrd cumplirse. Quinto: Infrac-
ci6n del articulo mil sesenta y uno del C6digo, pues
se acepta la validez de unas particiones en que no se
guard la possible igualdad ni se adjudican a cada in-
teresado cosas de la misma naturaleza, calidad 6 es-
pecie. En efecto en la dicha escritura de partici6n se
adjudicaron A Cayetana Carulla, todo el efectivo, to-
das las acciones de Bancos y de Ferrocarriles, todas
las casas situadas en los mejores sitios de la Habana
y a los hermanos Oliva todas las fincas rfisticas y to-
dos los cr6ditos de impossible realizaci6n, por tratarse
de deudores de reconocida insolvencia. Sexta: Inter-
pretaci6n err6nea del articulo mil cincuenta y siete
del C6digo Civil, al entender la Sala sentenciadora que
la demandante como los demas herederos de Isidro
Oliva tienen que estar y pasar por las particiones he-
chas en la escritura de diez y ocho de J)nio de mil









COLECCI6N LEGISLATIVE


ochocientos noventa y cuatro, por haber verificado
dichas particiones el contador nombrado por el testa-
dor, y que la validez de dichas particiones no estriba
en el consentimiento de los interesados sino en la dis-
posici6n contenida en dicho articulo, lo cual es un
error porque en el articulo citado no se consigna, co-
mo en el mil cincuenta y seis, que los herederos esta-
ran obligados a aceptar las particiones hechas por el
testador en cuanto no perjudiquen a su legitima, sino
que se limita A consignar que el testador puede enco-
mendar la simple facultad de hacer las particiones a
cualquier persona, que no sea heredero y por consi.
guiente a lo tinico que obliga dicho articulo es a acep-
tar el contador nombrado. Septimo: Infracci6n del
articulo mil noventa y uno del C6digo Civil, en el
concept de que al aceptar la Sala sentenciadora la
validez de la escritura, repetidamente citada, compe-
le a la recurrente a aceptar las obligaciones que de
dicha escritura resultan a los herederos de Isidro Oli-
va, y segin el articulo antes invocado los contratos
solo tienen fuerza entire las parties contratantes y la
dicha recurrente no concurri6 a esa escritura. Octa-
vo: Al declarar la Sala sin lugar la acci6n rescisoria
establecida ha infringido el articulo mil setenta y cua.
tro del C6digo por cuanto los bienes adjudicados a1 los
herederos de Oliva por su haber de noventa y ocho
mil cincuenta y seis pesos cuarenta y siete centavos
no llegaban al valor de cincuenta mil pesos y en cam-
bio los adjudicados A la sefiora Carulla en pago de
igual cantidad excedian de esa suma y aunque la Sala
ha considerado que no existia tal lesi6n en este recur-
so se demuestra que al hacer tal apreciaci6n ha incu-
rrido en errors de hecho y de derecho. Noveno:
Error de derecho en la apreciaci6n de la ptueba con
infracci6n de los articulos mil doscientos diez y seis y
mil doscientos diez y ocho del C6digo Civil, por haber
prescindido la Sala de la certificacion expedida por el
Secretario de la Comisi6n Especial de Evaluaci6n y
Amillaramiento, que se present con el escrito de de-
manda y cuya autenticidad no ha sido negada, y en
la cual existen datos que debieron apreciarse respect
a la lesi6n. D6cimo: Al apreciar la Sala sentenciado-
ra las pruebas relacionadas con la lesi6n ha incurrido
tambien en error de derecho, pues ha interpretado
equivocadamente los articulos mil setenta y dos y mil
doscientos noventa y cuatro del C6digo Civil, dando lu-


1008










PRIMER APENDICF


gar al caso de casaci6n nimero septimo del articulo
mil seiscientos noventa; pues el articulo mil setentidos
es de aplicarse cuando se haya adjudicado A determi-
nado heredero un cr6dito incobrable, pero no cuando
se haya asignado A un solo interesado todos los crldi-
tos contra deudores de reconocida insolvencia como
ha sucedido en este caso, en el cual el recurso que
concede el articulo mil setenta y dos, si se trata de un
gran nimero de creditos no repara el perjuicio causa-
do al adjudicatario y por consiguiente no es possible
aplicar entonces el articulo mil doscientos noventa y
cuatro; y la Sala ha infringido esos articulos interpre-
tandolos err6neamente, al prescindlr, apreciando la
prueba, del valor de los cr6ditos adjudicados, para
determinar la cuantia de la lesiOn --Dcimo primero:
Errores de hechos al apreciar la prueba con relaci6n
A la lesi6n consistent en afirmar en el d6cimo Consi-
derando que la finca Ernestina fu6 evaluada en cua-
renta y ocho mil seiscientos veinte y siete pesos y no
en sesenta y cuatro mil novecientos ochenta y tres que
indica la demand, cuyo iltimo precio result de la
propia escritura de liquidaci6n y division que se de-
signa para evidenciar el error, el cual result de ha-
berse tornado como precio de avaluo el que era de
adjudicaci6n en pago para lo cual solo se cargaron los
cuarenta y ocho mil seiscientos veinte y siete pesos
porque los herederos tenian que reconocer diez y seis
mil doscientos cincuenta y seis pesos setenta y tres
centavos de una imposici6n que grava la finca.-Tam-
bien se compete error de hecho al consignar en el no-
veno Considerando, que respect a los terrenos de
Omoa no es possible determinar su valor total, que fijan
los testigos A raz6n de cincuenta centavos el metro,
por ignorarse la media de los terrenos, y como en la
citada escritura consta el nimero exacto de metros
que miden dichos terrenos, no es impossible como afir-
ma la senteneia conocer su valor.-Decimo Resultan-
do: que admitido el recurso y abierta su sustanciaci6n
en este Supremo Tribunal, el recurrente, en el trAmite
oportuno adicion6 los motives siguientes:-Primero:-
Al aceptar la Sala la validez de la escritura citada de
diez y ocho de Junio de mil ochocientos noventa y
cuatro, ha violado la doctrine legal consignada en
sentencia del Tribunal Supremo de Espafia de veinte
y cinco de Octubre de mil ochocientos noventa y ocho,
segfin la cual "solo puede estimarse eficaz el contrato
TOMO I.-ler. APANDICF.-127









1010 COLECCI6N LEGISLATIVE

"sobre partici6n de bienes hereditarios, cuando los in-
"teresados prestan su conformidad y se obligan & estar
"y.pasar por ella requiriEndose por tanto para que es-
"ta estipulaci6n exista el concurso simultaneo de la
"voluntad y consentimiento de los contratantes en to-
"das las operaciones divisorias", puesto que dicha es-
critura se otorg6 sin la concurrencia de la recurrente.
-Segunda: Al prescindir la Sala sentenciadora del
valor de los crCditos adjudicados la sucesi6n de O i-
va, interpretando crr6neamente los articulos mil se-
tenta y dos y mil doscientos noventa y cuatro del C6-
digo segin queda expuesto en el motive decimo del
recurso, que se da en el present por reproducido, ha
dado lugar la Sala, ademans de la causa en ese motive
expresado en la comprendida en el nAmero primero
del articulo mil seiscientos noventa.-Decimo primero
Resultando: que la vista pfblica de este recurso se
celebr6 el dia veinte y seis de Julio 'prdximo pasado
con asistencia de los Letrados defensores de las par-
tes, sosteniendo el de la recurrent d impugnando el
contrario los motives del recurso.-Siendo Ponente el
Magistrado Angel C. Betancourt.-Primero Conside-
rando: que para que se declare la casaci6n de una
sentencia es cncesario tender A lo resuelto en la mis-
ma, con relaci6n A las cuestiones planteadas por las
parties durante dc juicio y la forma en que aquellas
han sido sostenidas, para con verdadero conocimiento
del caso del pleito poder estimar las eyes que debie-
ron ser aplicadas en el fall y por consiguiente cuales
han sido infringidas, y el concept en que se haya co-
metido la infracci6n.-Segundo Considerando: que en
este juicio se demand la nulidad de la escritura de li-
quidaci6n division y adjudicaci6n de bienes quedados
al fallecimiento de Isidro Oliva y Rigata otorgada en
diez y ocho de Junio de mil ochocientos noventa y
cuatro, por el Contador nombrado por el testador, la
viuda de 6ste y Francisco Oliva, interesado en la he-
rencia, alegAndose como causa de esa nulidad la falta
de intervenci6n en dicha escritura de la demandante,
hoy recurrente, Maria Oliva, viuda de Raspand como
interesada tambi6n en la herencia, y para que proceda
la casaci6n de la sentencia que declar6 sin lugar la
nulidad reclamada, es necesario que la recurrente de-
muestre el derecho que tenia A intervenir en dicha es-
critura, cuya nulidad sostiene, por haberse otorgado
sin su concurrencia, citando al efecto las leyes que tal









PRIlMER APENDICE


derecho le reconocian, las cuales, en su caso, hubieran
sido las desconocidas 6 infringidas por el fallo, negan-
do la nulidad, dado los terminos de la cuesti6n litigio-
sa; no siendo adecuados A la misma, los preceptos le-
gales citados, prescindiendo de aquellos, que se refie-
ren A las personas A quienes afectan un contrato, los
requisitos necesarios para que este exist y la fuerza
que tienen sus estipulaciones.-Tercero Cocsiderando:
que por las razones expuestas en el parrafo anterior el
fallo no infringe el articulo mil doscientcs cincuenta y
siete ni el ntmero primero del mil doscientos sesenta
uno ni el mil noventa y uno del C6digo Civil, porque
en el pleito no se ha tratado directamente del efecto
que ha de producer un contrato respect de personas
que en 61 no intervinieron, ni puede sostenerse que en
el document redarguido de nulo no concurri6 el con-
sentimiento de los contratantes, sino que se alega que
falt6 el de una parte que al mismo tiempo debi6 con-
currir, sin haberse demostrado en el recurso el dere-
cho A esa concurrencia, pues no basta como el recu-
rrente alega que en un considerando se le reconozca
que era heredero de Isidro Oliva, para que tal dere-
cho quede reconocido, porque aparte de que las apre-
ciaciones contenidas en los Considerandos, para refu-
tar los arguments de los litigantes, no crean ni
reconocen derechos. que expresamente no se consig-
nen en el fallo 6 determinen este de un modo funda-
mental y director, el caracter de heredera de la recu-
rrente no ha sido discutido en el pleito, sino su derecho
A intervenir en la escritura, por virtud de la forma en
que el testador la llam6 A participar de la herencia, y
por consiguiente son imorocedentes los motives pri-
mero y segundo y septimo del recurso.-Cuarto Con.
siderando: que al invocar la recurrente en el tercer
motive del recurso la infracci6n del articulo mil ochen-
ta y uno, del C6digo Civil, por no haberse declarado
la nulidad de la escritura citada, no obstante haber
concurrido A su otorgamiento Francisco Oliva y Ri-
gata, que A juicio de la recurrente, no lleg6 A ser he-
redero de Isidro Oliva, pues que su instituci6n estaba
sujeta A una condici6n que no se cumpli6; aparte de
que en la escritura no se afirma que el Francisco con-
curriese como tal heredero. y 6ste tenia, otro interest
en la herencia, no sujeto A ningin termino 6 condici6n
cual era la participaci6n en el usufructo, es lo cierto
que dicha alegaci6n contradice no solo otros motives









1012 COLECCI6N LEGISLATIVE

del recurso, sino la misma cuesti6n fundamental plan-
teada por la demandante, al reclamar la nulidad, pues
en ella sostiene que entire su derecho y el de Francis
co Oliva habia complete identidad, siendo, como A su
juicio era la misma, la condici6n impuesta A ambos
para llegar A heredar y por tanto no descans6 la cues-
ti6n contravertida en la intervenci6n viciosa de quien
no debiese ser parte en la escritura, sino, como se ha
dicho antes, en la ausencia de quien, sosteniendo que
tenia el mismo derecho que uno de los que intervinie-
ron, no intervino, lo cual hace incompatible el funda-
mento del motivo con el del fallo que por medio de la
casacidn se pretend alcanzar, evidenciAndose de este
modo la inaplicaci6n al caso del pleito del precepto
legal que como infringido se cita en dicho motivo el
cual debe ser desestimado.-Quinto Considerando:
que lo dispuesto en el articulo ochocientos uno del
C6digo Civil para el caso en que el heredero fuese
instituido bajo condici6n suspensiva, no puede tener
aplicaci6n al present juicio, pues la sefiora Carulla
fu6 instituida heredera universal usufructuaria, sin
condici6n suspensiva alguna y por tanto tenia derecho
A entrar en la posesi6n de la herencia en los t6rminos
que le habia sido dejado, sin que obste A ello que el
testador hubiese dispuesto a quienes habian de pasar
los bienes despues de los dias de la usufructuaria,
pues en este caso no es el articulo ochocientos uno del
C6digo el que debe aplicarse, sino otros preceptos le-
gales, puesto que aquel se refiere claramente A situa-
ci6n distinta 6 sea aquella en que la herencia no se
trasmite solo por la muerte del testador, sino que que-
da pendiente del cumplimiento de la condici6n, no
existiendo durante ese tiempo, quien, propiamente
tenga derecho A disfrutarla; y por tanto la Sala sen-
tenciadora no ha cometido la infracci6n que se le atri-
buye en el cuarto motivo del recurso.-Sexto Consi-
derando: en cuanto al sexto motivo del recurso, que
ain prescindiendo de que la escritura cuya nulidad se
reclama no es propiamente una partici6n de herencia,
sino la liquidaci6n del caudal relicto al fallecimiento
de Francisco Oliva y la adjudicaci6n A la viuda de
parte de los bienes en pago de su mitad de gananciales
por virtud de la disoluci6n de la sociedad conyugal y
la otra porci6n A titulo de heredero finica y universal
usufructuaria del haber correspondiente al difunto, la
sentencia no incurre en la interpretaci6n err6nea del









PRIMER APeNotC 1013

articulo mil cincuenta y siete del C6digo Civil invoca-
do en dicho motive, en el concept de que los herede-
ros, cuando el testador hace uso de la facultad que di-
cho articulo les concede solo estan obligados ,i acep-
tar al contador nombrado, pero que ellos han de con-
currir a las particiones, pues la recta inteligencia de
dicho articulo, teniendo en cuenta lo dispuesto en el
mil cincuenta y seis y mil cincuenta y nueve del mis-
mo Cuerpo legal, es que al hacer uso el testador de
esa facultad concede al partidor la comisi6n de hacer
cuanto a 61 le era licito en mateira de particiones y
obrando el comisario en virtud de esta delegaci6n, las
operaciones que practique no necesitan para su vali-
dez el concurso de la voluntad de los herederos, ni
pueden ser impugnados por otros motives que aque-
llos por los cuales serian impugnables las que realiza-
ra el testador comitente, 6 sea el de perjudicar las le-
gitimas, segfln el articulo mil cincuenta y seis, 6 cuan-
do contravengan lo que el mismo testador hubiese
dispuesto en virtud del principio de derecho reconoci-
do en el C6digo, de que la voluntad del testador es ley
de la herencia, a diferencia de lo que acontece cuando,
bien por virtud del articulo mil cincuenta y nueve, 6
por convenio de los interesados, la partici6n la realice
persona por ellos nombrada, pues en este caso de ellos
y no del testador recibe aqulla el mandate y esti
obligada d dar cuenta de su ejecuci6n 6 los que se lo
confirieron; siendo por las razones dichas improceden-
te el citado sexto motive del recurso, como asimismo
el primero de la ampliaci6n, en el que se invoca la doc-
trina legal consignada en sentencia del Tribunal Su-
premo de Espafa de veinticinco de Octubre de mil
ochocientos noventa y ocho, inaplicable al caso, porque
en el resuelto por dicha sentencia no se trataba de
particiones realizadas por contador nombrado por el
testador, pues aparte de otras diferencias esenciales
entire uno y otro caso, aquel tuvo lugar en una suce-
si6n intestada.-Septimo Considerando: que en el mis-
mo supuesto consignado en el pArrafo anterior, y en
el cual descansa el motive, de tratarse de una parti-
ci6n de herencia, no ha podido cometerse la infracci6n
alegada en el quinto motive del recurso, porque, me-
diante la circunstancia de que en este caso se trata de
un partidor nombrado por el testador, conforme a la
doctrine consignada en el Considerando precedent
las operaciones que Cste realize no pueden ser impug-









COLECCI6N LEGISLATIVE


nadas'con relaci6n a la clase de bienes que se adjudi-
quen, si sobre este particular no hay disposici6n del
testador y en lo demas result cumplida su voluntad,
puesto que la adjudicaci6n de cosas de la misma natu-
raleza y calidad la prescribe la ley como medio para
llegar A una possible igualdad en las partidiones, que
es el precepto fundamental de dicho articulo mil se-
senta y uno, solo cuando el partidor por los medios
que emplee no obtenga ese fin en la niedida dis-
puesta por el testador, es licito combatir la partici6n,
no para obtener su nulidad sino su rescisi6n, sujetdn-
dose en cuanto A la procedencia de 6sta A los precep-
tos del C6digo con relaci6n al dafio sufrido, capaz de
dar lugar A aquella; de donde se deduce que para tal
impugnaci6n ha de atenderse no A la calidad, sino al
valor de las cosas adjudicadas, como tambidn parece
lo entiende el recurrente, quien al razonar el motive
alega que le han sido adjudicados crdditos de imposi-
ble realizaci6n, 6 lo que es lo mismo sin valor, por to-
do lo :ual la Sala sentenciadora al no declarar la nuli-
dad solicitada por la demandante, no ha infringido el
articulo mil sesenta y uno del C6digo en el concept
que se alega en el citado quinto motive del recurso.-
Octavo Considerando: en cuanto al error de derecho
en la apreciaci6n de la prueba, que se alega en el no-
,veno motive del recurso, que dicho error no se ha co-
metido por la Sala al no tener en cuenta, para compu-
tar el valor de unos inmuebles, lo que respect A este
particular result de la certificaci6n del Amillaramien-
to, a que se alude en el motive, porque la Sala no ha
negado el caracter de ptiblico A dicho document, sino
que se ha limitaJo A no tomar en consideraci6n parti-
culares en el contenidos, inadecuados para justificar el
hecho que con dicho document se quiso probar, pues
la certificaci6n antes dicha, no justifira otra cosa que
la inscripci6n en el Registro correspondiente del in-
mueble A que se contrae con los requisitos que exigen
los Reglamentos administrativos, y cuando mas, res-
pecto al valor de las fincas, el que en venta y en renta
le diera el que las inscribi6, pero no es suficiente para
probar el valor real y exacto de los repetidos inmue-
bles inscriptos, en dpoca dada, que era el objeto que
la demandante se propuso al presentarla y por consi-
guiente la Sala no dAndole eficacia para esto no ha
infringido los articulos mil doscientos diez y.seis y mil
doscientos diez y ocho del C6digo en el concept invo-









PRIMER APkND1CE


cado en el recurso.-Noveno Considerando: que los
preceptos legales que no se refieran al valor, fuerza y
eficacia de los medios de prueba no pueden ser infrin-
gidos al estimar aquellos y por consiguiente cuando se
invoca para autorizar un motivo de casaci6n la causa
septima del articulo mil seiscientos noventa y se alega
un error de derecho con infracci6n de leyes no regu-
ladoras de la prueba no solo se compete una verdadera
incongruencia entire el precepto autorizante y el que
se dice infringido, sino que en realidad la infracci6n
no ha podido cometerse, como acontece en el decimo
motivo de este recurso en el cual se afirma que se ha
cometido error en la apreciaci6n de las pruebas, sin
determinar ninguna, con infracci6n del articulo mil se-
tenta v dos del C6digo que se refiere a los efectos que
produce segfin los casos la adjudicaci6n de un cr6dito
como cobrable y el mil doscientos noventa y cuatro
que ordena que la acci6n rescisoria es subsidiaria,
particulares ambos completamente ajenos A la prueba
y por consiguiente no es de estimarse dicho motivo.-
Decimo Considerando: en cuanto a los errors de he-
cho en la apreciaci6n de la prueba alegados en el un-
decimo motivo del recurso que para que un error de
esta clase produzca la casaci6n de la sentencia es pre-
ciso que recaiga sobre particulares de tal modo impor-
tantes que subsistiefido el error sea impossible sostener
el fall, peronocuandosetratede meras equivocaciones
que en nada afecten a 6ste; y al hecho de haberse di-
cho en el d6cimo Considerando de la sentencia que la
colonia 'Ernestina, fue valuada en cuarenta y ocho
mil seiscientos veintisiete pesos, precio por el cual se
di6 en pago de su haber A los herederos, y no en se-
senta y cuatro mil novecientos ochenta y tres pesos
setenta y tres centavos que es el valor que tiene en la
escritura, esa equivocaci6n en nada altera el fallo,
porqae los diez y seis mil doscientos sesenta y cinco
pesos setenta y tres centavos de diferencia constituian
un gravamen de dicha finca, que esa cantidad fuW baja
del capital al hacerse la liquidaci6n, que es el concep-
to expresado en el d6cimo Considerando, no obstante
usar la palabra "evaluada;" y en esa suma no le fu6
computado su valor en pago del haber de los herede-
ros; y en cuanto al valor dado A los terrenos de Omoa,
porque la Sala no se limit A no aceptar el valor dado
por los demandantes por no poderse precisar su ex-
tensi6n, sino porque apreciando la prueba testifical en-
tendiO que esta no era bastante a justificar el valor de









1016 COLECCION LEGISLATIVE

dichos terrenos en la fecha de la adjudicaci6n; no sien-
do por tanto procedente el referido motive und6cimo.
-D6cimo primero Considerando: que el motive octa-
vo del recurso, en que se invoca la infracci6n del ar-
ticulo mil setenta y cuatro del C6digo Civil, descansa
en un supuesto de hecho contrario al establecido por la
Sala, 6 sea que las cosas adjudicadas A la sucesi6n te-
nian un valor inferior al haber de 6sta y las adjudica-
das A la viuda un valor superior, puesto queen la sen-
tencia se dice que tal diferencia no se ha justificado,
sin que hayan prosperado los motives tendentes A des-
truir esa apreciaci6n por lo cual debe desestimarse el
motivo.- Decimo segundo Considerando: que tampoco
es de estimarse el segundo motivo de los de la amplia-
ci6n, porque dicho motivo descansa en un verdadero
supuesto no reconocido en la sentencia 6 sea que los
cr6ditos adjudicados A los herederos de Oliva son in-
cobrables por ser contra deudores de reconocida insol-
vencia, particular de hecho que la Sala ha declarado
no haber probado la demandante y por consiguiente
carece de base dicho motivo.-D6cimo tercero Consi
derando: que siendo improcedentes todos los motives
alegados precede declarar sin lugar el recurso y en
cumplimiento del articulo XLde la Orden noventa y
dos de mil ochocientos noventa y nueve condenar en
costas al recurrentc.-Fallamos que debemes dec:arar
y declaramos no. haber lugar al recurso de casaci6n
interpuesto por Maria Oliva viuda de Raspand contra
la sentencia dictada por la Sala de lo Civil de la Au-
diencia de la Habana en veintiuno de Marzo filtimo en
el juicio al principio referido, con las costas A cargo
de la recurrente. Devuelvanse A dicha Audiencia los
autos elevados y comuniquesele, por medio de certifi-
caci6n esta sentencia, la cual se publicarA en la GA-
CETA DE LA HABANA y en la Colecci6n A cargo de la
Secretaria ne Justicia, librndose al efecto las copias
necesarias.-Asi por esta nuestra sentencia lo pronun-
mos, mandamos y firmamos.-Rafael Cruz Perez.-
Angel C. Betancourt.-Octavio Giberga.-Jos6 M.
Garcia Montes.-Francisco Noval y Marti.-Publica-
ci6n.-Leida y pubicada fu6 la anterior sentencia por
el Magistrado Ponente Angel C. Betancourt en audien-
cia pdblica de este dia.-Habana, veinte de Agosto de
milnovecientos uno.-P. S. Silverio Castro, Secretario.
Y para su publicaci6n en la GACETA DE LA HABA-
NA expido la present. Habana, tres de Septiembre de
mil novecientos uno.-El Secretario, Armando Riva.
(Gacata 28 noviembre.)








PRECIOUS DE SUSCRIPCION, POR ADELANTADO

EN MONEDA AMVERICANA


EN LA HABANA
Sem estre ........................... 2-75
EN EL INTERIOR
Sem estre ........................... ,, 3-30

EN EL EXTRANJERO
Sem estre ........................... 4-25




AD7VE RTE NC IA

Para ser suscriptor de la COLECCI6N LEGISLATIVA en las poblg
ciones no expresadas mis abajo, es necesario remitir esta casa
con el aviso, el imported de la suscripci6n, no atendi6ndose las 6r -
nes que no viniesen en esa forma.

AG-ENTES:
Ram6n Garcia Alonso................... Pinar del Rio.
( Matanzas y demAs Ayun-
A. Carreflo Hermanos..................... tamientos de la Provincia,
no citados.
Manuel Villal6n ........ ................. Cienfuegos.
Longinos Bujons........................ Cardenas.
Fernandez Ribas y Ca..................... Trinidad.
L6pez y Compafnia......................... Caibari6n.
Carlos FernAndez ................ ....... Col6n.
Guti6rrez Hermanos.... ................... Santiago de Cuba.
Jos6 Santelices............................ Puerto Principe.
Salustiano GonzAlez..................... Manzanillo.
Juan Echemendia......................... Sagua la Grande.
Julio S. Montero y C .................... Santa Clara.

Se ruega a los Sres, abonados que cuando cambien de
domicilio lo participen a esta Administraci6n, pues asi evitararl
obrdidas de cuadernos.





I'








PREC10S DE SUSCR1PCION, POR ADELANTADO

EN IVONEDA AMERICANA,


EN LA HABANA~...,
SeMrcstre2


Semcstre ........................... ,, 3-30

EN EL EXTRANJERO
Scm estre ........................... 4-25




AD VERTELNCIA

Para ser suscriptor de la COLECCION LEGISLATIVA en las pobla
ciones no expresadas nAis abajo,- es necesario remitir A esta. easa
con el aviso, el importe de Ia suscripci6n, no atendi6ndose las 6rde-
nes que no viniesen en esa forma.

AG-EITSTES:
Ram6n Garcia Alonso................... Pinar del-Rio.
Matanzas y demAs Ayun-
A. Carrefio Hermanos.............. tarmientos de la Provincia,
no citados.
Manuel Villal6n........ ......... Cienfuegos.
Longinos Bujons............... ....... CArdenas.
FernAndez Ribas y C .................... Trinidad.
L6pez y Compafiia...................... Caibari6n.
Carlos Fernandez.......................... Col6n.
GutiBrrez IHermanos..................... Santiago de Cuba.
Jos6 Santelices............................ Puerto Principe.
Salustiano GonzAlez...................... Manzanillo.
Juan Echemendia....................... Sagua la Grande.
Julio S. Montero y C................. Santa Clara.

Se ruega a los Sres. abonados que cuando cambien de
domicilio lo participen & esta Administraci6n, pues asi evitarah
oerdidas de cuadernos.




Colección legislativa de la isla de Cuba
ALL VOLUMES CITATION SEARCH THUMBNAILS DOWNLOADS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072610/00003
 Material Information
Title: Colección legislativa de la isla de Cuba
Uniform Title: Laws, etc
Spine title: Colección legislativa military occupation
Colección de órdenes militares
Physical Description: v. : ; 20-24 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba
Publisher: Establecimiento Tipográfico
Place of Publication: Habana
Creation Date: 1902
Frequency: annual
regular
 Subjects
Subjects / Keywords: Law -- Cuba   ( lcsh )
Delegated legislation -- Cuba   ( lcsh )
Genre: legislation   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Dates or Sequential Designation: Ceased publication in 1902?
General Note: "Recopilación de todas las disposiciones publicadas en la Gaceta de La Habana."
General Note: Description based on: año 1900.
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 09816341
lccn - 87654546
System ID: UF00072610:00003
 Related Items
Succeeded by: Colección legislativa

Downloads

This item has the following downloads:

( BRIDGECACHE )

( BRIDGECACHET )


Table of Contents
    Front Matter
        Front Matter
    Main
        Page 1
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
        Page 30
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
        Page 39
        Page 40
        Page 41
        Page 42
        Page 43
        Page 44
        Page 45
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
        Page 52
        Page 53
        Page 54
        Page 55
        Page 56
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
        Page 61
        Page 62
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
        Page 67
        Page 68
        Page 69
        Page 70
        Page 71
        Page 72
        Page 73
        Page 74
        Page 75
        Page 76
        Page 77
        Page 78
        Page 79
        Page 80
        Page 81
        Page 82
        Page 83
        Page 84
        Page 85
        Page 86
        Page 87
        Page 88
        Page 89
        Page 90
        Page 91
        Page 92
        Page 93
        Page 94
        Page 95
        Page 96
        Page 97
        Page 98
        Page 99
        Page 100
        Page 101
        Page 102
        Page 103
        Page 104
        Page 105
        Page 106
        Page 107
        Page 108
        Page 109
        Page 110
        Page 111
        Page 112
        Page 113
        Page 114
        Page 115
        Page 116
        Page 117
        Page 118
        Page 119
        Page 120
        Page 121
        Page 122
        Page 123
        Page 124
        Page 125
        Page 126
        Page 127
        Page 128
        Page 129
        Page 130
        Page 131
        Page 132
        Page 133
        Page 134
        Page 135
        Page 136
        Page 137
        Page 138
        Page 139
        Page 140
        Page 141
        Page 142
        Page 143
        Page 144
        Page 145
        Page 146
        Page 147
        Page 148
        Page 149
        Page 150
        Page 151
        Page 152
        Page 153
        Page 154
        Page 155
        Page 156
        Page 157
        Page 158
        Page 159
        Page 160
        Page 161
        Page 162
        Page 163
        Page 164
        Page 165
        Page 166
        Page 167
        Page 168
        Page 169
        Page 170
        Page 171
        Page 172
        Page 173
        Page 174
        Page 175
        Page 176
        Page 177
        Page 178
        Page 179
        Page 180
        Page 181
        Page 182
        Page 183
        Page 184
        Page 185
        Page 186
        Page 187
        Page 188
        Page 189
        Page 190
        Page 191
        Page 192
        Page 193
        Page 194
        Page 195
        Page 196
        Page 197
        Page 198
        Page 199
        Page 200
        Page 201
        Page 202
        Page 203
        Page 204
        Page 205
        Page 206
        Page 207
        Page 208
        Page 209
        Page 210
        Page 211
        Page 212
        Page 213
        Page 214
        Page 215
        Page 216
        Page 217
        Page 218
        Page 219
        Page 220
        Page 221
        Page 222
        Page 223
        Page 224
        Page 225
        Page 226
        Page 227
        Page 228
        Page 229
        Page 230
        Page 231
        Page 232
        Page 233
        Page 234
        Page 235
        Page 236
        Page 237
        Page 238
        Page 239
        Page 240
        Page 241
        Page 242
        Page 243
        Page 244
        Page 245
        Page 246
        Page 247
        Page 248
        Page 249
        Page 250
        Page 251
        Page 252
        Page 253
        Page 254
        Page 255
        Page 256
        Page 257
        Page 258
        Page 259
        Page 260
        Page 261
        Page 262
        Page 263
        Page 264
        Page 265
        Page 266
        Page 267
        Page 268
        Page 269
        Page 270
        Page 271
        Page 272
        Page 273
        Page 274
        Page 275
        Page 276
        Page 277
        Page 278
        Page 279
        Page 280
        Page 281
        Page 282
        Page 283
        Page 284
        Page 285
        Page 286
        Page 287
        Page 288
        Page 289
        Page 290
        Page 291
        Page 292
        Page 293
        Page 294
        Page 295
        Page 296
        Page 297
        Page 298
        Page 299
        Page 300
        Page 301
        Page 302
        Page 303
        Page 304
        Page 305
        Page 306
        Page 307
        Page 308
        Page 309
        Page 310
        Page 311
        Page 312
        Page 313
        Page 314
        Page 315
        Page 316
        Page 317
        Page 318
        Page 319
        Page 320
        Page 321
        Page 322
        Page 323
        Page 324
        Page 325
        Page 326
        Page 327
        Page 328
        Page 329
        Page 330
        Page 331
        Page 332
        Page 333
        Page 334
        Page 335
        Page 336
        Page 337
        Page 338
        Page 339
        Page 340
        Page 341
        Page 342
        Page 343
        Page 344
        Page 345
        Page 346
        Page 347
        Page 348
        Page 349
        Page 350
        Page 351
        Page 352
        Page 353
        Page 354
        Page 355
        Page 356
        Page 357
        Page 358
        Page 359
        Page 360
        Page 361
        Page 362
        Page 363
        Page 364
        Page 365
        Page 366
        Page 367
        Page 368
        Page 369
        Page 370
        Page 371
        Page 372
        Page 373
        Page 374
        Page 375
        Page 376
        Page 377
        Page 378
        Page 379
        Page 380
        Page 381
        Page 382
        Page 383
        Page 384
        Page 385
        Page 386
        Page 387
        Page 388
        Page 389
        Page 390
        Page 391
        Page 392
        Page 393
        Page 394
        Page 395
        Page 396
        Page 397
        Page 398
        Page 399
        Page 400
        Page 401
        Page 402
        Page 403
        Page 404
        Page 405
        Page 406
        Page 407
        Page 408
        Page 409
        Page 410
        Page 411
        Page 412
        Page 413
        Page 414
        Page 415
        Page 416
        Page 417
        Page 418
        Page 419
        Page 420
        Page 421
        Page 422
        Page 423
        Page 424
        Page 425
        Page 426
        Page 427
        Page 428
        Page 429
        Page 430
        Page 431
        Page 432
        Page 433
        Page 434
        Page 435
        Page 436
        Page 437
        Page 438
        Page 439
        Page 440
        Page 441
        Page 442
        Page 443
        Page 444
        Page 445
        Page 446
        Page 447
        Page 448
        Page 449
        Page 450
        Page 451
        Page 452
        Page 453
        Page 454
        Page 455
        Page 456
        Page 457
        Page 458
        Page 459
        Page 460
        Page 461
        Page 462
        Page 463
        Page 464
        Page 465
        Page 466
        Page 467
        Page 468
        Page 469
        Page 470
        Page 471
        Page 472
        Page 473
        Page 474
        Page 475
        Page 476
        Page 477
        Page 478
        Page 479
        Page 480
        Page 481
        Page 482
        Page 483
        Page 484
        Page 485
        Page 486
        Page 487
        Page 488
        Page 489
        Page 490
        Page 491
        Page 492
        Page 493
        Page 494
        Page 495
        Page 496
        Page 497
        Page 498
        Page 499
        Page 500
        Page 501
        Page 502
        Page 503
        Page 504
        Page 505
        Page 506
        Page 507
        Page 508
        Page 509
        Page 510
        Page 511
        Page 512
        Page 513
        Page 514
        Page 515
        Page 516
        Page 517
        Page 518
        Page 519
        Page 520
        Page 521
        Page 522
        Page 523
        Page 524
        Page 525
        Page 526
        Page 527
        Page 528
        Page 529
        Page 530
        Page 531
        Page 532
        Page 533
        Page 534
        Page 535
        Page 536
        Page 537
        Page 538
        Page 539
        Page 540
        Page 541
        Page 542
        Page 543
        Page 544
        Page 545
        Page 546
        Page 547
        Page 548
        Page 549
        Page 550
        Page 551
        Page 552
        Page 553
        Page 554
        Page 555
        Page 556
        Page 557
        Page 558
        Page 559
        Page 560
        Page 561
        Page 562
        Page 563
        Page 564
        Page 565
        Page 566
        Page 567
        Page 568
        Page 569
        Page 570
        Page 571
        Page 572
        Page 573
        Page 574
        Page 575
        Page 576
        Page 577
        Page 578
        Page 579
        Page 580
        Page 581
        Page 582
        Page 583
        Page 584
        Page 585
        Page 586
        Page 587
        Page 588
        Page 589
        Page 590
        Page 591
        Page 592
        Page 593
        Page 594
        Page 595
        Page 596
        Page 597
        Page 598
        Page 599
        Page 600
        Page 601
        Page 602
        Page 603
        Page 604
        Page 605
        Page 606
        Page 607
        Page 608
        Page 609
        Page 610
        Page 611
        Page 612
        Page 613
        Page 614
        Page 615
        Page 616
        Page 617
        Page 618
        Page 619
        Page 620
        Page 621
        Page 622
        Page 623
        Page 624
        Page 625
        Page 626
        Page 627
        Page 628
        Page 629
        Page 630
        Page 631
        Page 632
        Page 633
        Page 634
        Page 635
        Page 636
        Page 637
        Page 638
        Page 639
        Page 640
        Page 641
        Page 642
        Page 643
        Page 644
        Page 645
        Page 646
        Page 647
        Page 648
        Page 649
        Page 650
        Page 651
        Page 652
        Page 653
        Page 654
        Page 655
        Page 656
        Page 657
        Page 658
        Page 659
        Page 660
        Page 661
        Page 662
        Page 663
        Page 664
        Page 665
        Page 666
        Page 667
        Page 668
        Page 669
        Page 670
        Page 671
        Page 672
        Page 673
        Page 674
        Page 675
        Page 676
        Page 677
        Page 678
        Page 679
        Page 680
        Page 681
        Page 682
        Page 683
        Page 684
        Page 685
        Page 686
        Page 687
        Page 688
        Page 689
        Page 690
        Page 691
        Page 692
        Page 693
        Page 694
        Page 695
        Page 696
        Page 697
        Page 698
        Page 699
        Page 700
        Page 701
        Page 702
        Page 703
        Page 704
        Page 705
        Page 706
        Page 707
        Page 708
        Page 709
        Page 710
        Page 711
        Page 712
        Page 713
        Page 714
        Page 715
        Page 716
        Page 717
        Page 718
        Page 719
        Page 720
        Page 721
        Page 722
        Page 723
        Page 724
        Page 725
        Page 726
        Page 727
        Page 728
        Page 729
        Page 730
    Indice alfabetico de las disposiciones comprendidas en la Primera parte de este Tomo
        Indice 1
        Indice 2
        Indice 3
        Indice 4
        Indice 5
        Indice 6
        Indice 7
        Indice 8
        Indice 9
        Indice 10
        Indice 11
    Primer apendice: Tomo 1
        Apendice 1-1
        Apendice 1-2
        Apendice 1-3
        Apendice 1-4
        Apendice 1-5
        Apendice 1-6
        Apendice 1-7
        Apendice 1-8
        Apendice 1-9
        Apendice 1-10
        Apendice 1-11
        Apendice 1-12
        Apendice 1-13
        Apendice 1-14
        Apendice 1-15
        Apendice 1-16
        Apendice 1-17
        Apendice 1-18
        Apendice 1-19
        Apendice 1-20
        Apendice 1-21
        Apendice 1-22
        Apendice 1-23
        Apendice 1-24
        Apendice 1-25
        Apendice 1-26
        Apendice 1-27
        Apendice 1-28
        Apendice 1-29
        Apendice 1-30
        Apendice 1-31
        Apendice 1-32
        Apendice 1-33
        Apendice 1-34
        Apendice 1-35
        Apendice 1-36
        Apendice 1-37
        Apendice 1-38
        Apendice 1-39
        Apendice 1-40
        Apendice 1-41
        Apendice 1-42
        Apendice 1-43
        Apendice 1-44
        Apendice 1-45
        Apendice 1-46
        Apendice 1-47
        Apendice 1-48
        Apendice 1-49
        Apendice 1-50
        Apendice 1-51
        Apendice 1-52
        Apendice 1-53
        Apendice 1-54
        Apendice 1-55
        Apendice 1-56
        Apendice 1-57
        Apendice 1-58
        Apendice 1-59
        Apendice 1-60
        Apendice 1-61
        Apendice 1-62
        Apendice 1-63
        Apendice 1-64
        Apendice 1-65
        Apendice 1-66
        Apendice 1-67
        Apendice 1-68
        Apendice 1-69
        Apendice 1-70
        Apendice 1-71
        Apendice 1-72
        Apendice 1-73
        Apendice 1-74
        Apendice 1-75
        Apendice 1-76
        Apendice 1-77
        Apendice 1-78
        Apendice 1-79
        Apendice 1-80
        Apendice 1-81
        Apendice 1-82
        Apendice 1-83
        Apendice 1-84
        Apendice 1-85
        Apendice 1-86
        Apendice 1-87
        Apendice 1-88
        Apendice 1-89
        Apendice 1-90
        Apendice 1-91
        Apendice 1-92
        Apendice 1-93
        Apendice 1-94
        Apendice 1-95
        Apendice 1-96
        Apendice 1-97
        Apendice 1-98
        Apendice 1-99
        Apendice 1-100
        Apendice 1-101
        Apendice 1-102
        Apendice 1-103
        Apendice 1-104
        Apendice 1-105
        Apendice 1-106
        Apendice 1-107
        Apendice 1-108
        Apendice 1-109
        Apendice 1-110
        Apendice 1-111
        Apendice 1-112
        Apendice 1-113
        Apendice 1-114
        Apendice 1-115
        Apendice 1-116
        Apendice 1-117
        Apendice 1-118
        Apendice 1-119
        Apendice 1-120
        Apendice 1-121
        Apendice 1-122
        Apendice 1-123
        Apendice 1-124
        Apendice 1-125
        Apendice 1-126
        Apendice 1-127
        Apendice 1-128
        Apendice 1-129
        Apendice 1-130
        Apendice 1-131
        Apendice 1-132
        Apendice 1-133
        Apendice 1-134
        Apendice 1-135
        Apendice 1-136
        Apendice 1-137
        Apendice 1-138
        Apendice 1-139
        Apendice 1-140
        Apendice 1-141
        Apendice 1-142
        Apendice 1-143
        Apendice 1-144
        Apendice 1-145
        Apendice 1-146
        Apendice 1-147
        Apendice 1-148
        Apendice 1-149
        Apendice 1-150
        Apendice 1-151
        Apendice 1-152
        Apendice 1-153
        Apendice 1-154
        Apendice 1-155
        Apendice 1-156
        Apendice 1-157
        Apendice 1-158
        Apendice 1-159
        Apendice 1-160
        Apendice 1-161
        Apendice 1-162
        Apendice 1-163
        Apendice 1-164
        Apendice 1-165
        Apendice 1-166
        Apendice 1-167
        Apendice 1-168
        Apendice 1-169
        Apendice 1-170
        Apendice 1-171
        Apendice 1-172
        Apendice 1-173
        Apendice 1-174
        Apendice 1-175
        Apendice 1-176
        Apendice 1-177
        Apendice 1-178
        Apendice 1-179
        Apendice 1-180
        Apendice 1-181
        Apendice 1-182
        Apendice 1-183
        Apendice 1-184
        Apendice 1-185
        Apendice 1-186
        Apendice 1-187
        Apendice 1-188
        Apendice 1-189
        Apendice 1-190
        Apendice 1-191
        Apendice 1-192
        Apendice 1-193
        Apendice 1-194
        Apendice 1-195
        Apendice 1-196
        Apendice 1-197
        Apendice 1-198
        Apendice 1-199
        Apendice 1-200
        Apendice 1-201
        Apendice 1-202
        Apendice 1-203
        Apendice 1-204
        Apendice 1-205
        Apendice 1-206
        Apendice 1-207
        Apendice 1-208
        Apendice 1-209
        Apendice 1-210
        Apendice 1-211
        Apendice 1-212
        Apendice 1-213
        Apendice 1-214
        Apendice 1-215
        Apendice 1-216
        Apendice 1-217
        Apendice 1-218
        Apendice 1-219
        Apendice 1-220
        Apendice 1-221
        Apendice 1-222
        Apendice 1-223
        Apendice 1-224
        Apendice 1-225
        Apendice 1-226
        Apendice 1-227
        Apendice 1-228
        Apendice 1-229
        Apendice 1-230
        Apendice 1-231
        Apendice 1-232
        Apendice 1-233
        Apendice 1-234
        Apendice 1-235
        Apendice 1-236
        Apendice 1-237
        Apendice 1-238
        Apendice 1-239
        Apendice 1-240
        Apendice 1-241
        Apendice 1-242
        Apendice 1-243
        Apendice 1-244
        Apendice 1-245
        Apendice 1-246
        Apendice 1-247
        Apendice 1-248
        Apendice 1-249
        Apendice 1-250
        Apendice 1-251
        Apendice 1-252
        Apendice 1-253
        Apendice 1-254
        Apendice 1-255
        Apendice 1-256
        Apendice 1-257
        Apendice 1-258
        Apendice 1-259
        Apendice 1-260
        Apendice 1-261
        Apendice 1-262
        Apendice 1-263
        Apendice 1-264
        Apendice 1-265
        Apendice 1-266
        Apendice 1-267
        Apendice 1-268
        Apendice 1-269
        Apendice 1-270
        Apendice 1-271
        Apendice 1-272
        Apendice 1-273
        Apendice 1-274
        Apendice 1-275
        Apendice 1-276
        Apendice 1-277
        Apendice 1-278
        Apendice 1-279
        Apendice 1-280
        Apendice 1-281
        Apendice 1-282
        Apendice 1-283
        Apendice 1-284
        Apendice 1-285
        Apendice 1-286
        Apendice 1-287
        Apendice 1-288
        Apendice 1-289
        Apendice 1-290
        Apendice 1-291
        Apendice 1-292
        Apendice 1-293
        Apendice 1-294
        Apendice 1-295
        Apendice 1-296
        Apendice 1-297
        Apendice 1-298
        Apendice 1-299
        Apendice 1-300
        Apendice 1-301
        Apendice 1-302
        Apendice 1-303
        Apendice 1-304
        Apendice 1-305
        Apendice 1-306
        Apendice 1-307
        Apendice 1-308
        Apendice 1-309
        Apendice 1-310
        Apendice 1-311
        Apendice 1-312
        Apendice 1-313
        Apendice 1-314
        Apendice 1-315
        Apendice 1-316
        Apendice 1-317
        Apendice 1-318
        Apendice 1-319
        Apendice 1-320
        Apendice 1-321
        Apendice 1-322
        Apendice 1-323
        Apendice 1-324
        Apendice 1-325
        Apendice 1-326
        Apendice 1-327
        Apendice 1-328
        Apendice 1-329
        Apendice 1-330
        Apendice 1-331
        Apendice 1-332
        Apendice 1-333
        Apendice 1-334
        Apendice 1-335
        Apendice 1-336
        Apendice 1-337
        Apendice 1-338
        Apendice 1-339
        Apendice 1-340
        Apendice 1-341
        Apendice 1-342
        Apendice 1-343
        Apendice 1-344
        Apendice 1-345
        Apendice 1-346
        Apendice 1-347
        Apendice 1-348
        Apendice 1-349
        Apendice 1-350
        Apendice 1-351
        Apendice 1-352
        Apendice 1-353
        Apendice 1-354
        Apendice 1-355
        Apendice 1-356
        Apendice 1-357
        Apendice 1-358
        Apendice 1-359
        Apendice 1-360
        Apendice 1-361
        Apendice 1-362
        Apendice 1-363
        Apendice 1-364
        Apendice 1-365
        Apendice 1-366
        Apendice 1-367
        Apendice 1-368
        Apendice 1-369
        Apendice 1-370
        Apendice 1-371
        Apendice 1-372
        Apendice 1-373
        Apendice 1-374
        Apendice 1-375
        Apendice 1-376
        Apendice 1-377
        Apendice 1-378
        Apendice 1-379
        Apendice 1-380
        Apendice 1-381
        Apendice 1-382
        Apendice 1-383
        Apendice 1-384
        Apendice 1-385
        Apendice 1-386
        Apendice 1-387
        Apendice 1-388
        Apendice 1-389
        Apendice 1-390
        Apendice 1-391
        Apendice 1-392
        Apendice 1-393
        Apendice 1-394
        Apendice 1-395
        Apendice 1-396
        Apendice 1-397
        Apendice 1-398
        Apendice 1-399
        Apendice 1-400
        Apendice 1-401
        Apendice 1-402
        Apendice 1-403
        Apendice 1-404
        Apendice 1-405
        Apendice 1-406
        Apendice 1-407
        Apendice 1-408
        Apendice 1-409
        Apendice 1-410
        Apendice 1-411
        Apendice 1-412
        Apendice 1-413
        Apendice 1-414
        Apendice 1-415
        Apendice 1-416
        Apendice 1-417
        Apendice 1-418
        Apendice 1-419
        Apendice 1-420
        Apendice 1-421
        Apendice 1-422
        Apendice 1-423
        Apendice 1-424
        Apendice 1-425
        Apendice 1-426
        Apendice 1-427
        Apendice 1-428
        Apendice 1-429
        Apendice 1-430
        Apendice 1-431
        Apendice 1-432
        Apendice 1-433
        Apendice 1-434
        Apendice 1-435
        Apendice 1-436
        Apendice 1-437
        Apendice 1-438
        Apendice 1-439
        Apendice 1-440
        Apendice 1-441
        Apendice 1-442
        Apendice 1-443
        Apendice 1-444
        Apendice 1-445
        Apendice 1-446
        Apendice 1-447
        Apendice 1-448
        Apendice 1-449
        Apendice 1-450
        Apendice 1-451
        Apendice 1-452
        Apendice 1-453
        Apendice 1-454
        Apendice 1-455
        Apendice 1-456
        Apendice 1-457
        Apendice 1-458
        Apendice 1-459
        Apendice 1-460
        Apendice 1-461
        Apendice 1-462
        Apendice 1-463
        Apendice 1-464
        Apendice 1-465
        Apendice 1-466
        Apendice 1-467
        Apendice 1-468
        Apendice 1-469
        Apendice 1-470
        Apendice 1-471
        Apendice 1-472
        Apendice 1-473
        Apendice 1-474
        Apendice 1-475
        Apendice 1-476
        Apendice 1-477
        Apendice 1-478
        Apendice 1-479
        Apendice 1-480
        Apendice 1-481
        Apendice 1-482
        Apendice 1-483
        Apendice 1-484
        Apendice 1-485
        Apendice 1-486
        Apendice 1-487
        Apendice 1-488
        Apendice 1-489
        Apendice 1-490
        Apendice 1-491
        Apendice 1-492
        Apendice 1-493
        Apendice 1-494
        Apendice 1-495
        Apendice 1-496
        Apendice 1-497
        Apendice 1-498
        Apendice 1-499
        Apendice 1-500
        Apendice 1-501
        Apendice 1-502
        Apendice 1-503
        Apendice 1-504
        Apendice 1-505
        Apendice 1-506
        Apendice 1-507
        Apendice 1-508
        Apendice 1-509
        Apendice 1-510
        Apendice 1-511
        Apendice 1-512
        Apendice 1-513
        Apendice 1-514
        Apendice 1-515
        Apendice 1-516
        Apendice 1-517
        Apendice 1-518
        Apendice 1-519
        Apendice 1-520
        Apendice 1-521
        Apendice 1-522
        Apendice 1-523
        Apendice 1-524
        Apendice 1-525
        Apendice 1-526
        Apendice 1-527
        Apendice 1-528
        Apendice 1-529
        Apendice 1-530
        Apendice 1-531
        Apendice 1-532
        Apendice 1-533
        Apendice 1-534
        Apendice 1-535
        Apendice 1-536
        Apendice 1-537
        Apendice 1-538
        Apendice 1-539
        Apendice 1-540
        Apendice 1-541
        Apendice 1-542
        Apendice 1-543
        Apendice 1-544
        Apendice 1-545
        Apendice 1-546
        Apendice 1-547
        Apendice 1-548
        Apendice 1-549
        Apendice 1-550
        Apendice 1-551
        Apendice 1-552
        Apendice 1-553
        Apendice 1-554
        Apendice 1-555
        Apendice 1-556
        Apendice 1-557
        Apendice 1-558
        Apendice 1-559
        Apendice 1-560
        Apendice 1-561
        Apendice 1-562
        Apendice 1-563
        Apendice 1-564
        Apendice 1-565
        Apendice 1-566
        Apendice 1-567
        Apendice 1-568
        Apendice 1-569
        Apendice 1-570
        Apendice 1-571
        Apendice 1-572
        Apendice 1-573
        Apendice 1-574
        Apendice 1-575
        Apendice 1-576
        Apendice 1-577
        Apendice 1-578
        Apendice 1-579
        Apendice 1-580
        Apendice 1-581
        Apendice 1-582
        Apendice 1-583
        Apendice 1-584
        Apendice 1-585
        Apendice 1-586
        Apendice 1-587
        Apendice 1-588
        Apendice 1-589
        Apendice 1-590
        Apendice 1-591
        Apendice 1-592
        Apendice 1-593
        Apendice 1-594
        Apendice 1-595
        Apendice 1-596
        Apendice 1-597
        Apendice 1-598
        Apendice 1-599
        Apendice 1-600
        Apendice 1-601
        Apendice 1-602
        Apendice 1-603
        Apendice 1-604
        Apendice 1-605
        Apendice 1-606
        Apendice 1-607
        Apendice 1-608
        Apendice 1-609
        Apendice 1-610
        Apendice 1-611
        Apendice 1-612
        Apendice 1-613
        Apendice 1-614
        Apendice 1-615
        Apendice 1-616
        Apendice 1-617
        Apendice 1-618
        Apendice 1-619
        Apendice 1-620
        Apendice 1-621
        Apendice 1-622
        Apendice 1-623
        Apendice 1-624
        Apendice 1-625
        Apendice 1-626
        Apendice 1-627
        Apendice 1-628
        Apendice 1-629
        Apendice 1-630
        Apendice 1-631
        Apendice 1-632
        Apendice 1-633
        Apendice 1-634
        Apendice 1-635
        Apendice 1-636
        Apendice 1-637
        Apendice 1-638
        Apendice 1-639
        Apendice 1-640
        Apendice 1-641
        Apendice 1-642
        Apendice 1-643
        Apendice 1-644
        Apendice 1-645
        Apendice 1-646
        Apendice 1-647
        Apendice 1-648
        Apendice 1-649
        Apendice 1-650
        Apendice 1-651
        Apendice 1-652
        Apendice 1-653
        Apendice 1-654
        Apendice 1-655
        Apendice 1-656
        Apendice 1-657
        Apendice 1-658
        Apendice 1-659
        Apendice 1-660
        Apendice 1-661
        Apendice 1-662
        Apendice 1-663
        Apendice 1-664
        Apendice 1-665
        Apendice 1-666
        Apendice 1-667
        Apendice 1-668
        Apendice 1-669
        Apendice 1-670
        Apendice 1-671
        Apendice 1-672
        Apendice 1-673
        Apendice 1-674
        Apendice 1-675
        Apendice 1-676
        Apendice 1-677
        Apendice 1-678
        Apendice 1-679
        Apendice 1-680
        Apendice 1-681
        Apendice 1-682
        Apendice 1-683
        Apendice 1-684
        Apendice 1-685
        Apendice 1-686
        Apendice 1-687
        Apendice 1-688
        Apendice 1-689
        Apendice 1-690
        Apendice 1-691
        Apendice 1-692
        Apendice 1-693
        Apendice 1-694
        Apendice 1-695
        Apendice 1-696
        Apendice 1-697
        Apendice 1-698
        Apendice 1-699
        Apendice 1-700
        Apendice 1-701
        Apendice 1-702
        Apendice 1-703
        Apendice 1-704
        Apendice 1-705
        Apendice 1-706
        Apendice 1-707
        Apendice 1-708
        Apendice 1-709
        Apendice 1-710
        Apendice 1-711
        Apendice 1-712
        Apendice 1-713
        Apendice 1-714
        Apendice 1-715
        Apendice 1-716
        Apendice 1-717
        Apendice 1-718
        Apendice 1-719
        Apendice 1-720
        Apendice 1-721
        Apendice 1-722
        Apendice 1-723
        Apendice 1-724
        Apendice 1-725
        Apendice 1-726
        Apendice 1-727
        Apendice 1-728
        Apendice 1-729
        Apendice 1-730
        Apendice 1-731
        Apendice 1-732
        Apendice 1-733
        Apendice 1-734
        Apendice 1-735
        Apendice 1-736
        Apendice 1-737
        Apendice 1-738
        Apendice 1-739
        Apendice 1-740
        Apendice 1-741
    Segundo apendice: Tomo 1
        Apendice 2-1
        Apendice 2-2
        Apendice 2-3
        Apendice 2-4
        Apendice 2-5
        Apendice 2-6
        Apendice 2-7
        Apendice 2-8
        Apendice 2-9
        Apendice 2-10
        Apendice 2-11
        Apendice 2-12
        Apendice 2-13
        Apendice 2-14
        Apendice 2-15
        Apendice 2-16
        Apendice 2-17
    Apendice al primer tomo de 1902: Tomo 1 del apendice
        Apendice 1
        Apendice 2
        Apendice 3
        Apendice 4
        Apendice 5
        Apendice 6
        Apendice 7
        Apendice 8
        Apendice 9
        Apendice 10
        Apendice 11
        Apendice 12
        Apendice 13
        Apendice 14
        Apendice 15
        Apendice 16
        Apendice 17
        Apendice 18
        Apendice 19
        Apendice 20
        Apendice 21
        Apendice 22
        Apendice 23
        Apendice 24
        Apendice 25
        Apendice 26
        Apendice 27
        Apendice 28
        Apendice 29
        Apendice 30
        Apendice 31
        Apendice 32
        Apendice 33
        Apendice 34
        Apendice 35
        Apendice 36
        Apendice 37
        Apendice 38
        Apendice 39
        Apendice 40
        Apendice 41
        Apendice 42
        Apendice 43
        Apendice 44
        Apendice 45
        Apendice 46
        Apendice 47
        Apendice 48
        Apendice 49
        Apendice 50
        Apendice 51
        Apendice 52
        Apendice 53
        Apendice 54
        Apendice 55
        Apendice 56
        Apendice 57
        Apendice 58
        Apendice 59
        Apendice 60
        Apendice 61
        Apendice 62
        Apendice 63
        Apendice 64
        Apendice 65
        Apendice 66
        Apendice 67
        Apendice 68
        Apendice 69
        Apendice 70
        Apendice 71
        Apendice 72
        Apendice 73
        Apendice 74
        Apendice 75
        Apendice 76
        Apendice 77
        Apendice 78
        Apendice 79
        Apendice 80
        Apendice 81
        Apendice 82
        Apendice 83
        Apendice 84
        Apendice 85
        Apendice 86
        Apendice 87
        Apendice 88
        Apendice 89
        Apendice 90
        Apendice 91
        Apendice 92
        Apendice 93
        Apendice 94
        Apendice 95
        Apendice 96
        Apendice 97
        Apendice 98
        Apendice 99
        Apendice 100
        Apendice 101
        Apendice 102
        Apendice 103
        Apendice 104
        Apendice 105
        Apendice 106
        Apendice 107
        Apendice 108
        Apendice 109
        Apendice 110
        Apendice 111
        Apendice 112
        Apendice 113
        Apendice 114
        Apendice 115
        Apendice 116
        Apendice 117
        Apendice 118
        Apendice 119
        Apendice 120
        Apendice 121
        Apendice 122
        Apendice 123
        Apendice 124
        Apendice 125
        Apendice 126
        Apendice 127
        Apendice 128
        Apendice 129
        Apendice 130
        Apendice 131
        Apendice 132
        Apendice 133
        Apendice 134
        Apendice 135
        Apendice 136
        Apendice 137
        Apendice 138
        Apendice 139
        Apendice 140
        Apendice 141
        Apendice 142
        Apendice 143
        Apendice 144
        Apendice 145
        Apendice 146
        Apendice 147
        Apendice 148
        Apendice 149
        Apendice 150
        Apendice 151
        Apendice 152
        Apendice 153
        Apendice 154
        Apendice 155
        Apendice 156
        Apendice 157
        Apendice 158
        Apendice 159
        Apendice 160
        Apendice 161
        Apendice 162
        Apendice 163
        Apendice 164
        Apendice 165
        Apendice 166
        Apendice 167
        Apendice 168
        Apendice 169
        Apendice 170
        Apendice 171
        Apendice 172
        Apendice 173
        Apendice 174
        Apendice 175
        Apendice 176
        Apendice 177
        Apendice 178
        Apendice 179
        Apendice 180
        Apendice 181
        Apendice 182
        Apendice 183
        Apendice 184
        Apendice 185
        Apendice 186
        Apendice 187
        Apendice 188
        Apendice 189
        Apendice 190
        Apendice 191
        Apendice 192
        Apendice 193
        Apendice 194
        Apendice 195
        Apendice 196
        Apendice 197
        Apendice 198
        Apendice 199
        Apendice 200
        Apendice 201
        Apendice 202
        Apendice 203
        Apendice 204
        Apendice 205
        Apendice 206
        Apendice 207
        Apendice 208
        Apendice 209
        Apendice 210
        Apendice 211
        Apendice 212
        Apendice 213
        Apendice 214
        Apendice 215
        Apendice 216
        Apendice 217
        Apendice 218
        Apendice 219
        Apendice 220
        Apendice 221
        Apendice 222
        Apendice 223
        Apendice 224
        Apendice 225
        Apendice 226
        Apendice 227
        Apendice 228
        Apendice 229
        Apendice 230
        Apendice 231
        Apendice 232
        Apendice 233
        Apendice 234
        Apendice 235
        Apendice 236
        Apendice 237
        Apendice 238
        Apendice 239
        Apendice 240
        Apendice 241
        Apendice 242
        Apendice 243
        Apendice 244
        Apendice 245
        Apendice 246
        Apendice 247
        Apendice 248
        Apendice 249
        Apendice 250
        Apendice 251
        Apendice 252
        Apendice 253
        Apendice 254
        Apendice 255
        Apendice 256
        Apendice 257
        Apendice 258
        Apendice 259
        Apendice 260
        Apendice 261
        Apendice 262
        Apendice 263
        Apendice 264
        Apendice 265
        Apendice 266
        Apendice 267
        Apendice 268
        Apendice 269
        Apendice 270
        Apendice 271
        Apendice 272
        Apendice 273
        Apendice 274
        Apendice 275
        Apendice 276
        Apendice 277
        Apendice 278
        Apendice 279
        Apendice 280
        Apendice 281
        Apendice 282
        Apendice 283
        Apendice 284
        Apendice 285
        Apendice 286
        Apendice 287
        Apendice 288
        Apendice 289
        Apendice 290
        Apendice 291
        Apendice 292
        Apendice 293
        Apendice 294
        Apendice 295
        Apendice 296
        Apendice 297
        Apendice 298
        Apendice 299
        Apendice 300
        Apendice 301
        Apendice 302
        Apendice 303
        Apendice 304
        Apendice 305
        Apendice 306
        Apendice 307
        Apendice 308
        Apendice 309
        Apendice 310
        Apendice 311
        Apendice 312
        Apendice 313
        Apendice 314
        Apendice 315
        Apendice 316
        Apendice 317
        Apendice 318
        Apendice 319
        Apendice 320
        Apendice 321
        Apendice 322
        Apendice 323
        Apendice 324
        Apendice 325
        Apendice 326
        Apendice 327
        Apendice 328
        Apendice 329
        Apendice 330
        Apendice 331
        Apendice 332
        Apendice 333
        Apendice 334
        Apendice 335
        Apendice 336
        Apendice 337
        Apendice 338
        Apendice 339
        Apendice 340
        Apendice 341
        Apendice 342
        Apendice 343
        Apendice 344
        Apendice 345
        Apendice 346
        Apendice 347
        Apendice 348
        Apendice 349
        Apendice 350
        Apendice 351
        Apendice 352
        Apendice 353
        Apendice 354
        Apendice 355
        Apendice 356
        Apendice 357
        Apendice 358
        Apendice 359
        Apendice 360
        Apendice 361
        Apendice 362
        Apendice 363
        Apendice 364
        Apendice 365
        Apendice 366
        Apendice 367
        Apendice 368
        Apendice 369
        Apendice 370
        Apendice 371
        Apendice 372
        Apendice 373
        Apendice 374
        Apendice 375
        Apendice 376
        Apendice 377
        Apendice 378
        Apendice 379
        Apendice 380
        Apendice 381
        Apendice 382
        Apendice 383
        Apendice 384
        Apendice 385
        Apendice 386
        Apendice 387
        Apendice 388
        Apendice 389
        Apendice 390
        Apendice 391
        Apendice 392
        Apendice 393
        Apendice 394
        Apendice 395
        Apendice 396
        Apendice 397
        Apendice 398
        Apendice 399
        Apendice 400
        Apendice 401
        Apendice 402
        Apendice 403
        Apendice 404
        Apendice 405
        Apendice 406
        Apendice 407
        Apendice 408
        Apendice 409
        Apendice 410
        Apendice 411
        Apendice 412
        Apendice 413
        Apendice 414
        Apendice 415
        Apendice 416
        Apendice 417
        Apendice 418
        Apendice 419
        Apendice 420
        Apendice 421
        Apendice 422
        Apendice 423
        Apendice 424
        Apendice 425
        Apendice 426
        Apendice 427
        Apendice 428
        Apendice 429
        Apendice 430
        Apendice 431
        Apendice 432
        Apendice 433
        Apendice 434
        Apendice 435
        Apendice 436
        Apendice 437
        Apendice 438
        Apendice 439
        Apendice 440
        Apendice 441
        Apendice 442
        Apendice 443
        Apendice 444
        Apendice 445
        Apendice 446
        Apendice 447
        Apendice 448
        Apendice 449
        Apendice 450
        Apendice 451
        Apendice 452
        Apendice 453
        Apendice 454
        Apendice 455
        Apendice 456
        Apendice 457
        Apendice 458
        Apendice 459
        Apendice 460
        Apendice 461
        Apendice 462
        Apendice 463
        Apendice 464
        Apendice 465
        Apendice 466
        Apendice 467
        Apendice 468
        Apendice 469
        Apendice 470
        Apendice 471
        Apendice 472
        Apendice 473
        Apendice 474
        Apendice 475
        Apendice 476
        Apendice 477
        Apendice 478
        Apendice 479
        Apendice 480
        Apendice 481
        Apendice 482
        Apendice 483
        Apendice 484
        Apendice 485
        Apendice 486
        Apendice 487
        Apendice 488
        Apendice 489
        Apendice 490
        Apendice 491
        Apendice 492
        Apendice 493
        Apendice 494
        Apendice 495
        Apendice 496
        Apendice 497
        Apendice 498
        Apendice 499
        Apendice 500
        Apendice 501
        Apendice 502
        Apendice 503
        Apendice 504
        Apendice 505
        Apendice 506
        Apendice 507
        Apendice 508
        Apendice 509
        Apendice 510
        Apendice 511
        Apendice 512
        Apendice 513
        Apendice 514
        Apendice 515
        Apendice 516
        Apendice 517
        Apendice 518
        Apendice 519
        Apendice 520
        Apendice 521
        Apendice 522
        Apendice 523
        Apendice 524
        Apendice 525
        Apendice 526
        Apendice 527
        Apendice 528
        Apendice 529
        Apendice 530
        Apendice 531
        Apendice 532
        Apendice 533
        Apendice 534
        Apendice 535
        Apendice 536
        Apendice 537
        Apendice 538
        Apendice 539
        Apendice 540
        Apendice 541
        Apendice 542
        Apendice 543
        Apendice 544
        Apendice 545
        Apendice 546
        Apendice 547
        Apendice 548
        Apendice 549
        Apendice 550
        Apendice 551
        Apendice 552
        Apendice 553
        Apendice 554
        Apendice 555
        Apendice 556
        Apendice 557
        Apendice 558
        Apendice 559
        Apendice 560
        Apendice 561
        Apendice 562
        Apendice 563
        Apendice 564
        Apendice 565
        Apendice 566
        Apendice 567
        Apendice 568
        Apendice 569
        Apendice 570
        Apendice 571
        Apendice 572
        Apendice 573
        Apendice 574
        Apendice 575
        Apendice 576
        Apendice 577
        Apendice 578
        Apendice 579
        Apendice 580
        Apendice 581
        Apendice 582
        Apendice 583
        Apendice 584
        Apendice 585
        Apendice 586
        Apendice 587
        Apendice 588
        Apendice 589
        Apendice 590
        Apendice 591
        Apendice 592
        Apendice 593
        Apendice 594
        Apendice 595
        Apendice 596
        Apendice 597
        Apendice 598
        Apendice 599
        Apendice 600
        Apendice 601
        Apendice 602
        Apendice 603
        Apendice 604
        Apendice 605
        Apendice 606
        Apendice 607
        Apendice 608
        Apendice 609
        Apendice 610
        Apendice 611
        Apendice 612
        Apendice 613
        Apendice 614
        Apendice 615
        Apendice 616
        Apendice 617
        Apendice 618
        Apendice 619
        Apendice 620
        Apendice 621
        Apendice 622
        Apendice 623
        Apendice 624
        Apendice 625
        Apendice 626
        Apendice 627
        Apendice 628
        Apendice 629
        Apendice 630
        Apendice 631
        Apendice 632
        Apendice 633
        Apendice 634
        Apendice 635
        Apendice 636
        Apendice 637
        Apendice 638
        Apendice 639
        Apendice 640
        Apendice 641
        Apendice 642
        Apendice 643
        Apendice 644
        Apendice 645
        Apendice 646
        Apendice 647
        Apendice 648
        Apendice 649
        Apendice 650
        Apendice 651
        Apendice 652
        Apendice 653
    Apendice al primer tomo de 1902: Tomo 2 del apendice
        Apendice 653-1
        Apendice 653-2
        Apendice 654
        Apendice 655
        Apendice 656
        Apendice 657
        Apendice 658
        Apendice 659
        Apendice 660
        Apendice 661
        Apendice 662
        Apendice 663
        Apendice 664
        Apendice 665
        Apendice 666
        Apendice 667
        Apendice 668
        Apendice 669
        Apendice 670
        Apendice 671
        Apendice 672
        Apendice 673
        Apendice 674
        Apendice 675
        Apendice 676
        Apendice 677
        Apendice 678
        Apendice 679
        Apendice 680
        Apendice 681
        Apendice 682
        Apendice 683
        Apendice 684
        Apendice 685
        Apendice 686
        Apendice 687
        Apendice 688
        Apendice 689
        Apendice 690
        Apendice 691
        Apendice 692
        Apendice 693
        Apendice 694
        Apendice 695
        Apendice 696
        Apendice 697
        Apendice 698
        Apendice 699
        Apendice 700
        Apendice 701
        Apendice 702
        Apendice 703
        Apendice 704
        Apendice 705
        Apendice 706
        Apendice 707
        Apendice 708
        Apendice 709
        Apendice 710
        Apendice 711
        Apendice 712
        Apendice 713
        Apendice 714
        Apendice 715
        Apendice 716
        Apendice 717
        Apendice 718
        Apendice 719
        Apendice 720
        Apendice 721
        Apendice 722
        Apendice 723
        Apendice 724
        Apendice 725
        Apendice 726
        Apendice 727
        Apendice 728
        Apendice 729
        Apendice 730
        Apendice 731
        Apendice 732
        Apendice 733
        Apendice 734
        Apendice 735
        Apendice 736
        Apendice 737
        Apendice 738
        Apendice 739
        Apendice 740
        Apendice 741
        Apendice 742
        Apendice 743
        Apendice 744
        Apendice 745
        Apendice 746
        Apendice 747
        Apendice 748
        Apendice 749
        Apendice 750
        Apendice 751
        Apendice 752
        Apendice 753
        Apendice 754
        Apendice 755
        Apendice 756
        Apendice 757
        Apendice 758
        Apendice 759
        Apendice 760
        Apendice 761
        Apendice 762
        Apendice 763
        Apendice 764
        Apendice 765
        Apendice 766
        Apendice 767
        Apendice 768
        Apendice 769
        Apendice 770
        Apendice 771
        Apendice 772
        Apendice 773
        Apendice 774
        Apendice 775
        Apendice 776
        Apendice 777
        Apendice 778
        Apendice 779
        Apendice 780
        Apendice 781
        Apendice 782
        Apendice 783
        Apendice 784
        Apendice 785
        Apendice 786
        Apendice 787
        Apendice 788
        Apendice 789
        Apendice 790
        Apendice 791
        Apendice 792
        Apendice 793
        Apendice 794
        Apendice 795
        Apendice 796
        Apendice 797
        Apendice 798
        Apendice 799
        Apendice 800
        Apendice 801
        Apendice 802
        Apendice 803
        Apendice 804
        Apendice 805
        Apendice 806
        Apendice 807
        Apendice 808
        Apendice 809
        Apendice 810
        Apendice 811
        Apendice 812
        Apendice 813
        Apendice 814
        Apendice 815
        Apendice 816
        Apendice 817
        Apendice 818
        Apendice 819
        Apendice 820
        Apendice 821
        Apendice 822
        Apendice 823
        Apendice 824
        Apendice 825
        Apendice 826
        Apendice 827
        Apendice 828
        Apendice 829
        Apendice 830
        Apendice 831
        Apendice 832
        Apendice 833
        Apendice 834
        Apendice 835
        Apendice 836
        Apendice 837
        Apendice 838
        Apendice 839
        Apendice 840
        Apendice 841
        Apendice 842
        Apendice 843
        Apendice 844
        Apendice 845
        Apendice 846
        Apendice 847
        Apendice 848
        Apendice 849
        Apendice 850
        Apendice 851
        Apendice 852
        Apendice 853
        Apendice 854
        Apendice 855
        Apendice 856
        Apendice 857
        Apendice 858
        Apendice 859
        Apendice 860
        Apendice 861
        Apendice 862
        Apendice 863
        Apendice 864
        Apendice 865
        Apendice 866
        Apendice 867
        Apendice 868
        Apendice 869
        Apendice 870
        Apendice 871
        Apendice 872
        Apendice 873
        Apendice 874
        Apendice 875
        Apendice 876
        Apendice 877
        Apendice 878
        Apendice 879
        Apendice 880
        Apendice 881
        Apendice 882
        Apendice 883
        Apendice 884
        Apendice 885
        Apendice 886
        Apendice 887
        Apendice 888
        Apendice 889
        Apendice 890
        Apendice 891
        Apendice 892
        Apendice 893
        Apendice 894
        Apendice 895
        Apendice 896
        Apendice 897
        Apendice 898
        Apendice 899
        Apendice 900
        Apendice 901
        Apendice 902
        Apendice 903
        Apendice 904
        Apendice 905
        Apendice 906
        Apendice 907
        Apendice 908
        Apendice 909
        Apendice 910
        Apendice 911
        Apendice 912
        Apendice 913
        Apendice 914
        Apendice 915
        Apendice 916
        Apendice 917
        Apendice 918
        Apendice 919
        Apendice 920
        Apendice 921
        Apendice 922
        Apendice 923
        Apendice 924
        Apendice 925
        Apendice 926
        Apendice 927
        Apendice 928
        Apendice 929
        Apendice 930
        Apendice 931
        Apendice 932
        Apendice 933
        Apendice 934
        Apendice 935
        Apendice 936
        Apendice 937
        Apendice 938
        Apendice 939
        Apendice 940
        Apendice 941
        Apendice 942
        Apendice 943
        Apendice 944
        Apendice 945
        Apendice 946
        Apendice 947
        Apendice 948
        Apendice 949
        Apendice 950
        Apendice 951
        Apendice 952
        Apendice 953
        Apendice 954
        Apendice 955
        Apendice 956
        Apendice 957
        Apendice 958
        Apendice 959
        Apendice 960
        Apendice 961
        Apendice 962
        Apendice 963
        Apendice 964
        Apendice 965
        Apendice 966
        Apendice 967
        Apendice 968
        Apendice 969
        Apendice 970
        Apendice 971
        Apendice 972
        Apendice 973
        Apendice 974
        Apendice 975
        Apendice 976
        Apendice 977
        Apendice 978
        Apendice 979
        Apendice 980
        Apendice 981
        Apendice 982
        Apendice 983
        Apendice 984
        Apendice 985
        Apendice 986
        Apendice 987
        Apendice 988
        Apendice 989
        Apendice 990
        Apendice 991
        Apendice 992
        Apendice 993
        Apendice 994
        Apendice 995
        Apendice 996
        Apendice 997
        Apendice 998
        Apendice 999
        Apendice 1000
        Apendice 1001
        Apendice 1002
        Apendice 1003
        Apendice 1004
        Apendice 1005
        Apendice 1006
        Apendice 1007
        Apendice 1008
        Apendice 1009
        Apendice 1010
        Apendice 1011
        Apendice 1012
        Apendice 1013
        Apendice 1014
        Apendice 1015
        Apendice 1016
        Apendice 1017
        Apendice 1018
        Apendice 1019
        Apendice 1020
        Apendice 1021
        Apendice 1022
        Apendice 1023
        Apendice 1024
        Apendice 1025
        Apendice 1026
        Apendice 1027
        Apendice 1028
        Apendice 1029
        Apendice 1030
        Apendice 1031
        Apendice 1032
        Apendice 1033
        Apendice 1034
        Apendice 1035
        Apendice 1036
        Apendice 1037
        Apendice 1038
        Apendice 1039
        Apendice 1040
        Apendice 1041
        Apendice 1042
        Apendice 1043
        Apendice 1044
        Apendice 1045
        Apendice 1046
        Apendice 1047
        Apendice 1048
        Apendice 1049
        Apendice 1050
        Apendice 1051
        Apendice 1052
        Apendice 1053
        Apendice 1054
        Apendice 1055
        Apendice 1056
        Apendice 1057
        Apendice 1058
        Apendice 1059
        Apendice 1060
        Apendice 1061
        Apendice 1062
        Apendice 1063
        Apendice 1064
        Apendice 1065
        Apendice 1066
        Apendice 1067
        Apendice 1068
        Apendice 1069
        Apendice 1070
        Apendice 1071
        Apendice 1072
        Apendice 1073
        Apendice 1074
        Apendice 1075
        Apendice 1076
        Apendice 1077
        Apendice 1078
        Apendice 1079
        Apendice 1080
        Apendice 1081
        Apendice 1082
        Apendice 1083
        Apendice 1084
        Apendice 1085
        Apendice 1086
        Apendice 1087
        Apendice 1088
        Apendice 1089
        Apendice 1090
        Apendice 1091
        Apendice 1092
        Apendice 1093
        Apendice 1094
        Apendice 1095
        Apendice 1096
        Apendice 1097
        Apendice 1098
        Apendice 1099
        Apendice 1100
        Apendice 1101
        Apendice 1102
        Apendice 1103
        Apendice 1104
        Apendice 1105
        Apendice 1106
        Apendice 1107
        Apendice 1108
        Apendice 1109
        Apendice 1110
        Apendice 1111
        Apendice 1112
        Apendice 1113
        Apendice 1114
        Apendice 1115
        Apendice 1116
        Apendice 1117
        Apendice 1118
        Apendice 1119
        Apendice 1120
        Apendice 1121
        Apendice 1122
        Apendice 1123
        Apendice 1124
        Apendice 1125
        Apendice 1126
        Apendice 1127
        Apendice 1128
        Apendice 1129
        Apendice 1130
        Apendice 1131
        Apendice 1132
        Apendice 1133
        Apendice 1134
        Apendice 1135
        Apendice 1136
        Apendice 1137
        Apendice 1138
        Apendice 1139
        Apendice 1140
        Apendice 1141
        Apendice 1142
        Apendice 1143
        Apendice 1144
        Apendice 1145
        Apendice 1146
        Apendice 1147
        Apendice 1148
        Apendice 1149
        Apendice 1150
        Apendice 1151
        Apendice 1152
        Apendice 1153
        Apendice 1154
        Apendice 1155
        Apendice 1156
        Apendice 1157
        Apendice 1158
        Apendice 1159
        Apendice 1160
        Apendice 1161
        Apendice 1162
        Apendice 1163
        Apendice 1164
        Apendice 1165
        Apendice 1166
        Apendice 1167
        Apendice 1168
        Apendice 1169
        Apendice 1170
        Apendice 1171
        Apendice 1172
        Apendice 1173
        Apendice 1174
        Apendice 1175
        Apendice 1176
        Apendice 1177
        Apendice 1178
        Apendice 1179
        Apendice 1180
        Apendice 1181
        Apendice 1182
        Apendice 1183
        Apendice 1184
        Apendice 1185
        Apendice 1186
        Apendice 1187
        Apendice 1188
        Apendice 1189
        Apendice 1190
        Apendice 1191
        Apendice 1192
        Apendice 1193
        Apendice 1194
        Apendice 1195
        Apendice 1196
        Apendice 1197
        Apendice 1198
        Apendice 1199
        Apendice 1200
        Apendice 1201
        Apendice 1202
        Apendice 1203
        Apendice 1204
        Apendice 1205
        Apendice 1206
        Apendice 1207
        Apendice 1208
        Apendice 1209
        Apendice 1210
        Apendice 1211
        Apendice 1212
        Apendice 1213
        Apendice 1214
        Apendice 1215
        Apendice 1216
        Apendice 1217
        Apendice 1218
        Apendice 1219
        Apendice 1220
        Apendice 1221
        Apendice 1222
        Apendice 1223
        Apendice 1224
        Apendice 1225
        Apendice 1226
        Apendice 1227
        Apendice 1228
        Apendice 1229
        Apendice 1230
        Apendice 1231
        Apendice 1232
        Apendice 1233
        Apendice 1234
        Apendice 1235
        Apendice 1236
        Apendice 1237
        Apendice 1238
        Apendice 1239
        Apendice 1240
        Apendice 1241
        Apendice 1242
        Apendice 1243
        Apendice 1244
        Apendice 1245
        Apendice 1246
        Apendice 1247
        Apendice 1248
        Apendice 1249
        Apendice 1250
        Apendice 1251
        Apendice 1252
        Apendice 1253
        Apendice 1254
        Apendice 1255
        Apendice 1256
        Apendice 1257
        Apendice 1258
        Apendice 1259
        Apendice 1260
        Apendice 1261
        Apendice 1262
        Apendice 1263
        Apendice 1264
        Apendice 1265
        Apendice 1266
        Apendice 1267
        Apendice 1268
        Apendice 1269
        Apendice 1270
        Apendice 1271
        Apendice 1272
        Apendice 1273
        Apendice 1274
        Apendice 1275
        Apendice 1276
        Apendice 1277
        Apendice 1278
        Apendice 1279
        Apendice 1280
        Apendice 1281
        Apendice 1282
        Apendice 1283
        Apendice 1284
        Apendice 1285
        Apendice 1286
        Apendice 1287
        Apendice 1288
        Apendice 1289
        Apendice 1290
        Apendice 1291
        Apendice 1292
        Apendice 1293
        Apendice 1294
        Apendice 1295
        Apendice 1296
        Apendice 1297
        Apendice 1298
        Apendice 1299
        Apendice 1300
        Apendice 1301
        Apendice 1302
        Apendice 1303
        Apendice 1304
        Apendice 1305
        Apendice 1306
        Apendice 1307
        Apendice 1308
        Apendice 1309
        Apendice 1310
        Apendice 1311
        Apendice 1312
        Apendice 1313
        Apendice 1314
    Apendice al primer tomo de 1902: Tomo 3 del apendice
        Apendice 1314-1
        Apendice 1314-2
        Apendice 1315
        Apendice 1316
        Apendice 1317
        Apendice 1318
        Apendice 1319
        Apendice 1320
        Apendice 1321
        Apendice 1322
        Apendice 1323
        Apendice 1324
        Apendice 1325
        Apendice 1326
        Apendice 1327
        Apendice 1328
        Apendice 1329
        Apendice 1330
        Apendice 1331
        Apendice 1332
        Apendice 1333
        Apendice 1334
        Apendice 1335
        Apendice 1336
        Apendice 1337
        Apendice 1338
        Apendice 1339
        Apendice 1340
        Apendice 1341
        Apendice 1342
        Apendice 1343
        Apendice 1344
        Apendice 1345
        Apendice 1346
        Apendice 1347
        Apendice 1348
        Apendice 1349
        Apendice 1350
        Apendice 1351
        Apendice 1352
        Apendice 1353
        Apendice 1354
        Apendice 1355
        Apendice 1356
        Apendice 1357
        Apendice 1358
        Apendice 1359
        Apendice 1360
        Apendice 1361
        Apendice 1362
        Apendice 1363
        Apendice 1364
        Apendice 1365
        Apendice 1366
        Apendice 1367
        Apendice 1368
        Apendice 1369
        Apendice 1370
        Apendice 1371
        Apendice 1372
        Apendice 1373
        Apendice 1374
        Apendice 1375
        Apendice 1376
        Apendice 1377
        Apendice 1378
        Apendice 1379
        Apendice 1380
        Apendice 1381
        Apendice 1382
        Apendice 1383
        Apendice 1384
        Apendice 1385
        Apendice 1386
        Apendice 1387
        Apendice 1388
        Apendice 1389
        Apendice 1390
        Apendice 1391
        Apendice 1392
        Apendice 1393
        Apendice 1394
        Apendice 1395
        Apendice 1396
        Apendice 1397
        Apendice 1398
        Apendice 1399
        Apendice 1400
        Apendice 1401
        Apendice 1402
        Apendice 1403
        Apendice 1404
        Apendice 1405
        Apendice 1406
        Apendice 1407
        Apendice 1408
        Apendice 1409
        Apendice 1410
        Apendice 1411
        Apendice 1412
        Apendice 1413
        Apendice 1414
        Apendice 1415
        Apendice 1416
        Apendice 1417
        Apendice 1418
        Apendice 1419
        Apendice 1420
        Apendice 1421
        Apendice 1422
        Apendice 1423
        Apendice 1424
        Apendice 1425
        Apendice 1426
        Apendice 1427
        Apendice 1428
        Apendice 1429
        Apendice 1430
        Apendice 1431
        Apendice 1432
        Apendice 1433
        Apendice 1434
        Apendice 1435
        Apendice 1436
        Apendice 1437
        Apendice 1438
        Apendice 1439
        Apendice 1440
        Apendice 1441
        Apendice 1442
        Apendice 1443
        Apendice 1444
        Apendice 1445
        Apendice 1446
        Apendice 1447
        Apendice 1448
        Apendice 1449
        Apendice 1450
        Apendice 1451
        Apendice 1452
        Apendice 1453
        Apendice 1454
        Apendice 1455
        Apendice 1456
        Apendice 1457
        Apendice 1458
        Apendice 1459
        Apendice 1460
        Apendice 1461
        Apendice 1462
        Apendice 1463
        Apendice 1464
        Apendice 1465
        Apendice 1466
        Apendice 1467
        Apendice 1468
        Apendice 1469
        Apendice 1470
        Apendice 1471
        Apendice 1472
        Apendice 1473
        Apendice 1474
        Apendice 1475
        Apendice 1476
        Apendice 1477
        Apendice 1478
        Apendice 1479
        Apendice 1480
        Apendice 1481
        Apendice 1482
        Apendice 1483
        Apendice 1484
        Apendice 1485
        Apendice 1486
        Apendice 1487
        Apendice 1488
        Apendice 1489
        Apendice 1490
        Apendice 1491
        Apendice 1492
        Apendice 1493
        Apendice 1494
        Apendice 1495
        Apendice 1496
        Apendice 1497
        Apendice 1498
        Apendice 1499
        Apendice 1500
        Apendice 1501
        Apendice 1502
        Apendice 1503
        Apendice 1504
        Apendice 1505
        Apendice 1506
        Apendice 1507
        Apendice 1508
        Apendice 1509
        Apendice 1510
        Apendice 1511
        Apendice 1512
        Apendice 1513
        Apendice 1514
        Apendice 1515
        Apendice 1516
        Apendice 1517
        Apendice 1518
        Apendice 1519
        Apendice 1520
        Apendice 1521
        Apendice 1522
        Apendice 1523
        Apendice 1524
        Apendice 1525
        Apendice 1526
        Apendice 1527
        Apendice 1528
        Apendice 1529
        Apendice 1530
        Apendice 1531
        Apendice 1532
        Apendice 1533
        Apendice 1534
        Apendice 1535
        Apendice 1536
        Apendice 1537
        Apendice 1538
        Apendice 1539
        Apendice 1540
        Apendice 1541
        Apendice 1542
        Apendice 1543
        Apendice 1544
        Apendice 1545
        Apendice 1546
        Apendice 1547
        Apendice 1548
        Apendice 1549
        Apendice 1550
        Apendice 1551
        Apendice 1552
        Apendice 1553
        Apendice 1554
        Apendice 1555
        Apendice 1556
        Apendice 1557
        Apendice 1558
        Apendice 1559
        Apendice 1560
        Apendice 1561
        Apendice 1562
        Apendice 1563
        Apendice 1564
        Apendice 1565
        Apendice 1566
        Apendice 1567
        Apendice 1568
        Apendice 1569
        Apendice 1570
        Apendice 1571
        Apendice 1572
        Apendice 1573
        Apendice 1574
        Apendice 1575
        Apendice 1576
        Apendice 1577
        Apendice 1578
        Apendice 1579
        Apendice 1580
        Apendice 1581
        Apendice 1582
        Apendice 1583
        Apendice 1584
        Apendice 1585
        Apendice 1586
        Apendice 1587
        Apendice 1588
        Apendice 1589
        Apendice 1590
        Apendice 1591
        Apendice 1592
        Apendice 1593
        Apendice 1594
        Apendice 1595
        Apendice 1596
        Apendice 1597
        Apendice 1598
        Apendice 1599
        Apendice 1600
        Apendice 1601
        Apendice 1602
        Apendice 1603
        Apendice 1604
        Apendice 1605
        Apendice 1606
        Apendice 1607
        Apendice 1608
        Apendice 1609
        Apendice 1610
        Apendice 1611
        Apendice 1612
        Apendice 1613
        Apendice 1614
        Apendice 1615
        Apendice 1616
        Apendice 1617
        Apendice 1618
        Apendice 1619
        Apendice 1620
        Apendice 1621
        Apendice 1622
        Apendice 1623
        Apendice 1624
        Apendice 1625
        Apendice 1626
        Apendice 1627
        Apendice 1628
        Apendice 1629
        Apendice 1630
        Apendice 1631
        Apendice 1632
        Apendice 1633
        Apendice 1634
        Apendice 1635
        Apendice 1636
        Apendice 1637
        Apendice 1638
        Apendice 1639
        Apendice 1640
        Apendice 1641
        Apendice 1642
        Apendice 1643
        Apendice 1644
        Apendice 1645
        Apendice 1646
        Apendice 1647
        Apendice 1648
        Apendice 1649
        Apendice 1650
        Apendice 1651
        Apendice 1652
        Apendice 1653
        Apendice 1654
        Apendice 1655
        Apendice 1656
        Apendice 1657
        Apendice 1658
        Apendice 1659
        Apendice 1660
        Apendice 1661
        Apendice 1662
        Apendice 1663
        Apendice 1664
        Apendice 1665
        Apendice 1666
        Apendice 1667
        Apendice 1668
        Apendice 1669
        Apendice 1670
        Apendice 1671
        Apendice 1672
        Apendice 1673
        Apendice 1674
        Apendice 1675
        Apendice 1676
        Apendice 1677
        Apendice 1678
        Apendice 1679
        Apendice 1680
        Apendice 1681
        Apendice 1682
        Apendice 1683
        Apendice 1684
        Apendice 1685
        Apendice 1686
        Apendice 1687
        Apendice 1688
        Apendice 1689
        Apendice 1690
        Apendice 1691
        Apendice 1692
        Apendice 1693
        Apendice 1694
        Apendice 1695
        Apendice 1696
        Apendice 1697
        Apendice 1698
        Apendice 1699
        Apendice 1700
        Apendice 1701
        Apendice 1702
        Apendice 1703
        Apendice 1704
        Apendice 1705
        Apendice 1706
        Apendice 1707
        Apendice 1708
        Apendice 1709
        Apendice 1710
        Apendice 1711
        Apendice 1712
        Apendice 1713
        Apendice 1714
        Apendice 1715
        Apendice 1716
        Apendice 1717
        Apendice 1718
        Apendice 1719
        Apendice 1720
        Apendice 1721
        Apendice 1722
        Apendice 1723
        Apendice 1724
        Apendice 1725
        Apendice 1726
        Apendice 1727
        Apendice 1728
        Apendice 1729
        Apendice 1730
        Apendice 1731
        Apendice 1732
        Apendice 1733
        Apendice 1734
        Apendice 1735
        Apendice 1736
        Apendice 1737
        Apendice 1738
        Apendice 1739
        Apendice 1740
        Apendice 1741
        Apendice 1742
        Apendice 1743
        Apendice 1744
        Apendice 1745
        Apendice 1746
        Apendice 1747
        Apendice 1748
        Apendice 1749
        Apendice 1750
        Apendice 1751
        Apendice 1752
        Apendice 1753
        Apendice 1754
        Apendice 1755
        Apendice 1756
        Apendice 1757
        Apendice 1758
        Apendice 1759
        Apendice 1760
        Apendice 1761
        Apendice 1762
        Apendice 1763
        Apendice 1764
        Apendice 1765
        Apendice 1766
        Apendice 1767
        Apendice 1768
        Apendice 1769
        Apendice 1770
        Apendice 1771
        Apendice 1772
        Apendice 1773
        Apendice 1774
        Apendice 1775
        Apendice 1776
        Apendice 1777
        Apendice 1778
        Apendice 1779
Full Text

















This volume was donated to LLMC
to enrich its on-line offerings and
for purposes of long-term preservation by

University of Michigan Law Library





COLECCION LEGISLATIVE

DE LA

ISLA DE CUBA


RECOPILACION
DE TODAS LAS

Disposicioiies pililicaflas oll la Gaceta dB la lHabaa "


AINO 1902




: TOMO PRIVIERO







ESTABLECIMIENTO TIPOGRAFICO, TENIENTE REY 23
1902










"COLECCION LEGISLATIVE" 6


1902

VOLUME 1.
(Part 2)
Because of its bulk, this volume has been split up
into three parts.

Part 1 contains the orders of the Military Governor
and of the various Departments for the first four months
of 1902, with a "Primer Apendioe" following immediately
after each month.
Part 2 contains orders of the Military Governor and
of the various Departments for the months of May and June,
with a "Primer Apendice" following immediately after each
of these months, and a "Segundo Apendioe" after the month
of June; numerical and alphabetical index to orders pro-
mulgated during first six months of 1902, and a general
index to the "Primer Apendice" and "Segundo Apendice."
Part 2 also contains volume 1 of "Apendice al Primer To-
mo de 1902."
Part 3 contains volumes 2 and 3 of "Apendioe al pri-
mer tomo de 1902."

APENDICES: The "Primer Apendice" contains orders,
decrees and sentences pronounced by the Supreme Court of
Cuba.
The "Segundo Apendice" contains orders
and regulations of State and Municipal Governments, and
of inferior courts.
NOTE: It would be hard to describe briefly the way
this volume is made up. The contents have been taken
from the daily Gazette of Havana, and the dates vary at
times in chronological sequence. It will be helpful to
note that the decisions, etc. contained in the "Primer
Apendice" are sometimes not published in the Gazette un-
til four or more months after they have been rendered.














MES DE ENERO 1902


REOOPILACION
DE TODAS LAS

DISPOSICIONES PIUBLICADAS

EN LA
GACETA DE LA HABANA

w


ISLA DE CUBA


TOMO PRIIMERO


a d BA na, e R, 23
Imprenta, "Gaceta de la Habana," Teniente Rey, 23









COLECCION LEGISLATIVE

DE LA

ISLA DE CUBA
i 4


RECOPILACION
I)E TODAS TI Aa

Disosieiones 1 nlliaas a S, n la 1 oacoeta ( ie la Habana "


ANO 1902





TOILO PRIVIMERO







FSTABLECIMIINTO TIPOGRAFICO, TINIENTE REY 23
O902

























SECRETARIA DE JUSTICIA

ECCI(6N )TE LOR REGISTROS Y DEL NOTARIADO.

El senior Secretario, por acuerdo del dia 12 de
corriente mes, teniendo en cuenta qug el pArrafo 19 de
la regla 4" del articulo 391 de la Ley Hipotecaria, dis-
pone qte (el que trate de inscribir su posesi6n presen-
tarA una certificaci6n del Alcalde 6 Autoridad encar-
gada del cobro de la contribuci6n territorial en el pue-
blo en cuyo termino municipal radiquen los ((bienesf);
atendiendo las indicaciones hechas par el senior Secre-
tario de Hacienda, relatives A que el triplicado de la
declaraci6n, que, conform a la Orden 335* de la series
de 1900, deben devolver A los contribuyentes las Jun-
tas Municipales, solo tiene el caricter de un simple
comprobante que se da A los mismos A fin de que pue-
dan evitar los perjuicios que se les ocasionaban en
Cpocas anteriores, no amillarAndolas sus fincas, A pe-
sar de las declaraciones presentadas, para considerar-
los despu6s como desfraudadores; y A que, como en
virtud do lo dispuesto en la misma Orden, esas decla-
raciones no tienen eficacia para los efectos del empa-
dronamiento, mientras no sean examinadas y compro-
badas por las Juntas y consignadas en los respectivos
Registros del Amillaramiento, y en diversas consultas
formuladas A dicha Secretaria de Hacienda, se ha dis.
puesto que cuando se present mis de una declara-
ci6n sobre una sola finca, se admitan todas, consig-
Vaase la pig. 107 del tomo III, 1000.









4 COLECC1ON LEGIALATIVA

nandose en los Registros y dejAndose a los Tribunales
Ordinarios la resoluci6n de las cuestiones que pudieran
suscitarse con ese motivo; ha resuelto que en la ins-
trucci6n de los expedientes posesorios, el certificado
del Alcalde 6 Autoridad en cuyo t6rmino Municipal
radiquen los bienes, no puede ser sustituido por el tri-
plicado de la plantilla 6 relaci6n jurada, que se de-
vuelve A los interesados at hacer la declaraci6n de sus
fincas, toda vez que 6ste no brinda las garantias que
aqu6l; y que, por tanto, en los expedientes posesorios
en que dichos triplicados se admitan, no se cumple con
lo dispuesto en el parrafo 19 de la Regla 4. del Articu-
lo 391 de la Ley Hipotecaria.
Lo quo, de orden del senor Secretario, se public
en la GACETA DE LA HABANA, para general conoci-
miento.
Gaceta 3 enero.

CUARTEL GENERAL, DEPARTAMENTO DE CUBA


Habana, 8 de Enero de 1902.

Llevada a efecto la investigaci6n dispuesta por la
Orden Civil NO 508, de este Cuartel General, series de
1900, de conformidad con lo prescrito en dicha orden,
se ordena la publicaci6n de los informes elevados A
este Gobierno por la Comisi6n que en la misma se
nombraba a los efectos de dicha investigaci6n, para
conocimiento de los interesados.
El Ayndante General,
1H. L, SCOTT.

Habana, 20 de Septiembre de 1901.

Al Gobernador Militar:

Honorable Sefior:

La Comisi6n nombrada por la Orden nfmero 508,
de 15 de Diciembre del aflo pr6ximo pasado, para in-
formar acerca de algunos particulares relatives al
asunto conocido por "'Dejado de Villate," y al infor-










DE LA ISLA DE CUBA

me del Secretario de Justicia, que con 6ste tiene co-
nexi6n, publicado en la GACETA DE LA HABANA, corres-
pondiente al dia 17 de Septiembre del aiio citado, ha
examinado detenidamente los antecedentes de la cues-
ti6n, contenidos en los autos de la testamentaria, de la
cual surgi6 aquella y antes de ocuparse en el particu-
lar objeto de este dictamen, harA una breve exposici6n
de esos antecedentes, porque ellos deben ser conocidos
para apreciar cuanto ha de decirse sobre aquel par-
ticular.
En 22 de Abril de 1873 (f. 72), el Ldo. Manuel
Castellanos, curador.de la, entonces, menor Concep-
ci6n Villate, pidi6, despu6s de varias gestiones que
desde el aio anterior venia hacienda encaminadas Ai
ese fin, que se previniera el juicio testamentario de
Joaquin y Francisco Dejado de Villate. La Concep-
ci6n era hija natural reconocida y heredera testamen-
taria del filtimo, quien a su vez era hijo del Joaquin y
uno de los herederos instituido por 6ste en su testa-
mento. Joaquin, muri6 en 5 de Enero de 1850 y
Francisco en 17 de Noviembre de 1853.
La dofia Concepci6n promovi6 juntamente ambas
testamentarias alegando que no habi6ndose promovido
hasta esa fecha la de don Joaquin 6 ignorAndose los
bienes que pudieran constituir el acerbo hereditario de
6ste, y no conociendo de don Francisco otros bienes
que los que por herencia de su padre pudieran corres-
ponderle, era necesario sustanciar conjuntamente los
dos juicios mortuorios. Del testamento de don Joa-
quin, que se acompaf6, aparece que declare como bie-
nes suyos, en la fecha del otorgamiento, 31 de Diciem-
bre de 1849 (f. 63 vta..) una hacienda de ganado en
Vuelta Abajo, titulada "Los Acostas," una caballeria
de tierra en "Las Virtudes,' en el lindero del ingenio
"San Jose" de la propiedad de los herederos del Con-
de la Reuni6n; various esclavos, muebles, aperos de
labranza y cr6ditos activos; declar6 tambiEn que era
casado con doiia Bel6n Facenda, la cual habia hecho
aportaciones al matrimonio en fincas, esclavos y nu-
merario, cuya ascendencia no recordaba, pero que
constaba en la testamentaria de los padres de su dicha
esposa; declare asimismo, que se hallaba concursado
y la mayor parte de sus bienes embargados, sin dar
detalles sobre esto, y nombr6 de albaceas, en primer










COLFCCION I.CGISLATIVA


lugar, A su esposa y en segundo ;, su hijo don Carlos,
consignando que 6ste estaba instruido del estado de
algunos de sus biencs y de sus dendas.
A instancia de la promovente, so mand6 requerir
al dicho albacea, para que presentara la relaci6n de
bienes del difunto, y hecho el requerimiento (f. 96 vta.)
expuso (ste que los bienes de su padre se hallaban
concursados y estuvieron i cargo de un administrator
extraifo A la familiar, hasta que entr6 A desemperiar
esa administraci6n don Gaspar Villate, a quien, por
virtud de esta manifestaci6n se trat6 de requerir, pero
no pudo realizarse el requerimiento, porque a la saz6n
se encontraba enfermo y parece que pocos dias des-
pubs muriO.
A solicitud tambi6n de la promovente y al pare-
cer con el objeto de determinar la cuantia de los bie-
nes del difunto, para fijar la clase de papel sellado que
debia usarse, se trajo 6i o1s autos una certificacion,
procedente del juicio de esperas promovido por don
Joaquin Dejado de Villate, en la que consta la relaci6n
de bienes por 6ste presentada en 8 do Abril de 1845,
de la cual resultan, ademais de algunos somovientes,
esclavos y cr6ditos activos, los siguientes: la hacienda
de criar ganado mayor y menor titulada "San Antonio
(a) el Guayabo de'los Acostas," ubicada en Guane,
compuesta de cuatro leguas de tierra; 320 caballerias
de tierra repartidas a censo redimible que reconocen
un capital de -.*7.'1,0,.2: una legua de tierra que linda
con la mencionada hacienda "San Antonio," y la que
en aquella fecha so estaba repartiendo; 450 caballerias
de tierra lindando con las repartidas y sobre las cuales
afirma hay suscitado un pleito, sin expresar inrs da-
tos, y una caballeria de tierra en el '"Corral Dolores",
ubicado en Puerta de la Giiiro. (f. 116 vta.)
Al acompafiar la promovente la certificaci6n antes
referida, expuso (f. 120) que aunque en ella aparecen
muchos bienes, segfin los informes que ha tornado, la
hacienda "San Antonio (a) Guayabo de los Acostas"
y la legua de tierra lindando con esta, habian sido re-
matadas, y al parecer solo quedaban como bienes de la
testamentaria las 320 caballerias repartidas I censo
que important el capital de ---'.o ir'..
En junta de herederos celeorada el 11 de Junio
de 1784 (f. 122 vta.), con objeto de acordar sobre la









DE LA ISLA DE CUBA

custodia, conservaci6n y administraci6n del caudal,
pedida en el escrito A que se ha hecho referencia en el
pArrafo anterior, se nombr6 administrator A don Car-
los Villate y representante comfn al Ldo. Castellanos
para que ejercitara las acciones do la testamentaria en
todos los juicios en que hayan de reclamarse derechos
6 acciones que debieran venir A ella. Al folio 131 hay
un escrito pidiendo so notifique A los censatarios el
nombramionto de administrator, y en dicho escrito,
que tiene fecha de 29 de Octubre de 1874, so dice quo
los bienes de la testamentaria consistian por entonces
ftnicamente en los ceusos que tenian reconocidos don
Jose Maria y dolna Feliciana Hernindez en terrenos
de la hacienda "San Cayetano de los Acostas." La
certeza de esta afirmaci6n result de la cuenta presen-
tada por el administrator en 3 do Agosto de 1875
(f. 150), aprobada, de conformidad con los herederos,
por el Juez en 5 de Febrero de 1876 (f. 158) y al mis-
mo tiempo se mand6 cancelar la fianza prestada por
el administrator, dada la insignificancia de los bienes
que administraba. En el escrito que acompaf6 6 la
cuenta v por el que se hacia la promoci6n sobre ]a
fianza, decia la promovente (f. 152) que no hay nada
que hacer por ahora en la testamentaria, pues los bie-
nes estAn reducidos & los censos que cobra el adminis-
trador y es necesario gestionar en otros Juzgados la
reclamaci6n de otros bienes para que vengan A la tes-
tamentaria, y on efecto A ese fin pidi6 (f. 156) y se le
mand6 a dar testimonio de lugares justificativos de su
personalidad.
En el estado que se deja dicho quedaron los autos
y, sin que en ellos se encuentren nuevos datos respect
de bienes, present donia Concepci6n Villate, que ya
nra mayor de edad cuando hacia las filtimas promo-
clones referidas, un escrito en 19 de Mayo de 1876
(f. 160), en el que pidi6 se procediera, bien por acuer-
do de los herederos, bien por agrimensor que 6stos
nombraran, t' la division y reparto de la hacienda
"'San Cayetano de los Acostas", que afirma ser los
fnicos bienes hasta esa feclia conocidos de la testa-
nmentaria, sin perjuicio de que se continien las ges-
-tiones para recabar los otros que pudieran pertenecer-
le. Como ya se ha indicado, A la presentaci6n de ese
escrito no habia en autos ni inventario ni relaci6n de









8 COLECCI6N LEGISLATIVE

otros bienes que los mencionados censos, y en el escri-
to so reeonoce aquella falta, dando por supuesto quo
algunas do las mil cuatrocientas y pico de caballerias
que dej6 el testador hubieran sido rematadas por los
acreedores no obligados A entrar en el concurso, como
asimismo que algunos censos los hubiera cobrado don
Gaspar Villate, duefio de la Teneria, lindante con
aquella finca, confundiendo en el cobro unos y otros,
cuando era administrator de los bienes del don Joa-
quin 6 del concurso, y que acaso los tributaries conti-
nuarian pagando el canon a los herederos del Gaspar,
pero estas son simples indicaciones del escrito en el
cual nada en concrete se pide sobre el particular. En
este escrito es donde por primera vez se habla en los
autos de la "Teneria". En primero de Agosto repro-
dujo la misma part la anterior petici6n (f. 164), de-
signando al Agrimensor HernAndez para practical las
operaciones, y al mismo tiempo express que los ante-
cedentes que este debia tener a la vista obraban en un
juicio que se encontraba en la Audiencia, por lo que
pidi6 se elevara el oportuno suplicatorio, para que se
permitiera al agrimensor tomar los datos necesarios,
que eran los referentes A los limits de la finca que so
iba a dividir.
En 18 de Marzo de 1877 (f. 178), se present el
piano levantado por el agrimensor, acompaflado de
una memorial explicativa, y se pidi6 se citara A los he-
rederos A una junta para tratar sobre la division en
lotes de la finca deslindada. Esa junta tuvo efecto el
26 de Abril de 1877 (f. 186) pero en ella no recay6
acuerdo obre su objeto principal, pues un heredero
pidi6 el trabajo para examinarlo, quedAndose en que
extrajudicialmente se pondrian do acuerdo los here-
deros, dando despu6s cuenta al Juzgado. En 2 de Ju-
nio del mismo afio, present escrito la promovente,
exponiendo que no se habia podido llegar A acuerdo
algino y que, para que pudiera llevarse A cabo la di-
visi6n, era necesario traer A los autos una certificaci6n
del remate hecho por Jos6 Maria HernAndez en 29 de
Abril de 1851 y de la sentencia que aprob6 la media
y deslinde de las cuatro leguas que remat6 el citado
HernAndez como superficie del Corral "El Guayabo",
que formaba part de la hacienda "San Cayetano do
los Acostas". (f. 194.)








DE LA ISLA DE CUBA


Se trajeron las certificaciones pedidas (fs. 198 y
206), apareciendo de la filtima que el remate hecho
por HernAndezde la hacienda San Antonio (a) Los
Acostas quedaba reducido a cuatro leguas de exten-
si6n en la hacienda San Cayetano, aprobAndose los
linderos que se designan, que constant en un piano A
que la misma sentencia se refiere, entire los cuales se
encuentra la line divisoria que separa dicha hacien-
da de la denominada "Teneria". Con estas certifi-
caciones pretendi6 doiia Concepci6n Villate que se
procediera A cumplir la sentencia en cuanto mandaba
deslindar las cuatro leguas rematadas por HernAndez,
y habi@ndosele negado en estos autos esa solicitud,
present mAs tarde, en 8 de Koviembae de 1877, un
escrito diciendo que en los autos correspondientes ha-
bia promovido el cumplimiento de aquella ejecutoria
y pedia en estos que simultAneamente se practicara la
division en lotes de los terrenos que quedaran en la
hacienda despu6s de segregadas las cuatro leguas an-
tes referidas, deduciindose los terrenos acensuados
por el testador los cuales eran conocidos del. albacea,
pidiendo so requiriera A 6ste para que los expresara.
Nombr6 como perito a Mariano Rodriguez Velazco, el
cual debia ajustarse en sus operaciones al piano y
memorial de HernAndez.
El 26 de Junio de 1878 se presentaron las opera-
ciones practicadas por el agrimensor Rodriguez (f.223)
y en 21 de Abril de 1879 presentan un escrito los in-
teresados manifestando que habia habido dificultades
para la division de las tierras "Los Acostas" y, a re-
serva de acordar sobre ese particular, se habian divi-
dido los censos y pedian la aprobaci6n judicial. La
operaci6n practicada aparece en el mismo escrito, en
el cual se afirma que segfin noticias el capital impues-
to A censo en la hacienda "Los Acostas" 6 "San Caye-
tano" y que vienen disfrutando los herederos, asciende
A $41.387. No lleg6 A recaer ]a aprobaci6n judicial,
por haberse suscitado una cuesti6n sobre la represen-
taci6n del heredero Jos6 Villate y A instancia de dofia
Concepci6n, la promovente, so pasaron los autos al
Contador judicial para las operaciones divisorias.
El Contador judicial en 26 de Enero de 1881
(f. 282) dice que ha formado la cuenta divisoria que
acompaiia, la cual estA ajustada A; los Ipocos anteceden-
TOMO I. -2









COLECC16N LEGISLATIVE


tes que arrojan las actuaciones; que se ignore si exis-
ten 6 no algunos de los bienes dejados por don Joa-
quin Dejado de Villate en su testament y que no ha
adjudicado los lotes de la hacienda San Cayetano por-
que los interesados no han acordado la forma en que ha
de hacerse 6sta y al efecto pronueve la celebraci6n de
una junta, que no pudo celebrarse por falta de asis-
tencia de los interesados y que despu6s tuvo lugar el
21 de Abril de 1881, sin que las parties llegaran a un
acuerdo. (f. 294).
A instancia de dofia Concepci6n Villate se man-
daron pasar nuevamente los autos al Contador, en 26
de Abril, para que procediera A distribuir entire los in-
teresados los lotes de la hacienda y a lo demas que
hubiere lugar. El Contador present las operaciones
en 10 de Mayo (f. 308 vta.), diciendo que por la falta
de acuerdo so habia en la necesidad de sortear los
lotes. Puestas las operaciones de manifesto A los he-
rederos, don Carlos Villate dedujo oposici6n contra
ellas, fundandola, entire otras cosas, en que en la ad-
judicaci6n de las tierras de la hacienda San Cayetano
se habian incluido muchas que no estAn en poder de
los heredcros, sino poscidas por terceras personas que
disfrutan su dominio (f. 325). I:i- tarde cuando 6ste,
mismo individno, como heredero de Miguel Villate
evacua el traslado sobre la oposici6n, de muchos deta-
lies de los terrenos comprendidos en el piano poseidos
por otras personas, y, entire ellos, menciona la "Tene-
ria". (f. 366).
Sustanciada la oposici6n, sedict6 sentencia decla-
rAndola sin lugar en 25 de Mayo de 1884 (f. 577), la
cual fuW confirmada por la Audiencia en 2 de Marzo
de 1888 (f. 639); 6 interpuesto recurso de casaci6n, no
I'u admitido por no haber el recurrente constituido la
correspondiente fianza; mandAndose A guardar y cum-
plir esta ejecutoria en 2 de Diciembre de 1890 (f.622).
El 19 de dicho mes y A instancia de doina Concepci6n
Villate, se mand6 A protocolizar la cuenta divisoria, A
requerir al albacea Carlos Villate para que rindiera
cuenta del albrceazgo, y se iniciaron algunas diligen-
cias para hacer efectivas las costas del incident de
oposici6n en que habia sido condenado el mismo Car-
los Villate. Durante las diligencias antes dichas, fa-
Ilcci6 6stc, instituyendo por heredera A su esposa dofia










DR LA ISLA DE CUBA 11

Rosario Piedrahita, A quien tambiAn nombr6 albacca
en primer Ingar y en segundo al Lcdo. Federico Mar-
tinez Quintana, pero 6ste no lleg6 I ostentar en el
juicio ese character, pues'la que se person como tal y
adenias como heredera fu6 la dicha seiiora Piedrahita
en 14 de Julio de 1893 (f. 773) bajo la direcci6n de
letrado distinto al que habia defendido a su esposo en
en el ilcidente de oposici6n, que lo habia sido el alu-
dido sefor Martinez Quintana. Personada la sefiora
Piedraliita, continnaron las actuaciones principalmen-
te sobre el cobro de costas, hasta el 28 de Octubre de
1895 en que quedaron paralizadas.
El 22 de Agosto de 1899 (f. 847) don Francisco
Vianello, con poder de todos los interesados en esta
testamentaria, present un escrito, apartindose del
embargo trabado a instancia de dofla Concepcion Vi-
late, en el haber de don Carlos do su apellido, por
virtud del incident de cobro de costas a que so ha
alndido anteriormento; cesando la administraci6n ju-
dicial constituida on el mismo y dAndose posesi6n ma-
terial A los herederos de los bienes de la herencia por
medio de sn diclo apoderado, hacicndo saber a los
arrendatarios, censatarios y demais poseedores de la
hacienda "S. Cayetano de las Acostas," se cntiendan
con el referido Vianello, como representante de los
dueflos y que ha cesado la administraci6n judicial de
Martin Infiesta, librAndose al efecto de cumplir estas
disposiciones el correspondiento exhorto al Jucz del
lugar doide radican los bienes, acompafiando original
la memorial y pianos y tasaci6n que obran on autos.
Por providencia de 4 de Septiembre (f. 850) se accedi6
ai todo lo solicitado en este escrito en la misma forma
que fu6 pedido. El 14 de Septiembre so devolvi6 6 Via-
nello, la escritura de division y adjudicaci6n que ha-
bia acompailado al anterior escrito, la cual, presentada
mais tarde nuevamente, ocupa los folios del 1048 al
1072, y es un testimonio, primer copia para Vianello
expedida en 22 de Junio de 1899, de la protocolizaci6n
de la cuenta divisoria otorgada ante el Notario Forna-
ri en 19 de Diciembre de 1894, cuyo testimonio tiene
al pie una nota del Registrador de la Propiedad fecha
19 de Septiembre de 1899 que dice: "Presentado y
devuelto para subsanar defectss"
En 13 de Octubre del mismo afio, acudieron al










COLECCI(N LEGISLATIVE


Juzgado, por medio de Procurador, dofia Maria Carbo-
nell, vinda de Lanza y don Jos4 Abad y L6pez, acom-
pailando una certificaci6n del Registro de la Propiedad
en la que costa que tenian inscritos a su nombre
unas fincas y terrenos de la hacienda Sta. Rita de la
Teneria, y manifestando que Vianello con el exhor-
to librado para que se le diera posesi6n material del
terreno do "San Cayetano de los Acostas", habia
torado esa posesi6n no s6lo en dichos terrenos, si-
no tambi6n en los quo poseian los promoventes y
que formaban part de la hacienda Santa Rita de
la Teneria, cuyos linderos y cabidas consignaron,
pidieron se les amparara en la posesi6n de su pro-
piedad, A cuyo efecto solicitaron se librara exhorto
al Juez de Guano para que previnicra A todos los que
por algfn motivo 6 causa hayan sido requeridos por
Vianello y que ocupen terronos de la hacienda la Te-
neria y demrns de la pertenencia de los promoventes,
quo por quedar respuestas las cosas al ser y estado quo
tenian cuando de ellos tomr posesi6n Vianello, dejen
de entenderse con 6ste y sign haci6ndolo como hasta
entonces con aqu6llos. A este pedimento recay6 la
providencia de 12 de Octubre (f. 909) por la cual so
dispuso '"dejar sin efecto, en el caso de que se haya to-
mado por Francisco Vianello la posesion de la hacien-
da la Teneria y librese exhorto al Juez de Guane para
que ordene se prevenga A todos los que por algfin mo-
tivo 6 causa hayan sido requeridos : instancia de Via-
nello dejel de entenderse con 6ste y sign haci6ndolo
como hasta ahora con los poseedores de dicha hacien-
da la Teneria."
Consta que en su fecha so entreg6 al prorovente el
exhorto.
En 16 de Octubre interpuso Vianello reposici6n
contra la providencia anteriormente expuesta, pidien-
do se reformara en el sentido de que en el exhorto
que se libre, se exprese que solo deberAn respetarse a
los dueilos de la hacienda Teneria en su posesi6n de 402
caballerias, no debiendo serlo en tanto ocupen tierras
de los Acostas y, en su consecuencia, declarar so de-
je sill efecto el proveido en cuanto Vianello haya
tornado posesi6n de los terrenos do la hacienda Los
Acostas conforme al piano y demAs antecedentes des-
glosados de los autos. Con este escrito (f. 950) acorn-









DE LA ISLA DE CUBA


pafi6 el exhorto diligenciado, que se expidi6 para dar-
le posesi6n. Sustanciada la reposici6n, la impugn6 el
representante de Abad y la sefiora Carbonell, y el Juz-
gado, antes de resolverla, dispuso, en providencia de
6 de Noviembre, se requiera 6stos para que manifes-
taran qu6 personas ocupaban los terrenos en cuya po-
sesi6n habian sido perturbados. Los requeridos con-
testaron, en 20 del mismo mes, que el mejor medio pa-
ra esa designaci6n era presenter el exhorto que a ins-
tancia de ellos so habia librado, pues on sus diligencias
de cumplimiento se consignan los individuos cuyos
nombres interest el Juzgado.
Presentado el exhorto, el Juez, por auto de 30 do
Enero de 1900 (foja 1013), declare con lugarla reposi-
ciSn y, en su consecuencia, ampar6 y mantuvo i las
personas, a su juicio, ocupantes de la hacienda la Te-
neria, que express nominalmente en el cuarto Consi-
derando del auto, en la posesi6n que tenian y tom5
Vianello, de los terrenos por ellos poseidos y dej6 sin
efecto los requerimientos hechos Ia instancia de Abad
y de la viuda de Lanza en cuanto a las otras personas
que no sean las expresadas on el mencionado Conside-
rando; reservando t los interesados sus derechos para
que lo usen en la via y forma correspondiente.
Las personas mencionadas en el aludido cuarto
Considerando, son (f. 1018): Jos6 Abad.-Juan Diaz
Cala.-Angel Abin.--A[iguel YaldEs.-Ram6n Capde-
vila.-Pedro Solano.-Liborio Prrez.-Jacobo Mar-
tell.-Adelino P6rez.-Antonio Martin.-Juan Sosa.
-Francisco Camejo.-Antonio Perdomo.-Jos6 Gar-
cia SAnchez y Jos6 Iglesias.
Contra este auto establecieron el senior Abad y la
sefiora Carbonell recurso de apelaci6n, en 5 de Febre-
ro siguiente, el cual le fu6 admitido en un solo efecto
por providencia del dia 9 y el 15 designaron los luga-
res que debia contener el testimonio, el cual no consta
que se hubiera expedido, por mis que en providencia
de fecha 19 se tuvieron por designados los que debia
contener de los que se senalaron por cada parte. El
mismo 19 de Febrero, A instancia de Vianello, se man-
d6 library exhorto para el cumplimiento del citado auto
de 30 de Enero.
Antes de continuar en la relaci6n de hechos es
convenient, por la importancia que tiene para este in-









COLECCI6N LEGISLATIVE


forme, dejar claramente fijada la situaci6n juridica
creada en los autos por virtud del do 30 de Enero y la
apelacion quo del mismo se oy6 on un solo efccto. Por
virtud de ese auto la situaci6n de las personas nomi-
nalmente on 61 designadas y de lo poseido por estas,
era la siguiente: Debian ser amparadas las personas
nominalmente designadas por el Juez en clcuarto Con-
siderando, como las finicas que a su juicio, acertado f
crr6neo, poselan terrenos de la Teneria y por consi-
guiente quedaba sin efecto la posesi6n que respect de
esas personas habia tornado Vianello: respect de las
otras personas A que tambi6n nominaliente so refiere
el auto pero sin comprenderlas en cuarto Consideran-
do, que ho fueron amparadas y respect de las cuales
se mand6 dejar sin electo el requorimiento que se les
hizo por la seiiora Carbonell y el sefor Abad queda-
ban en divers situaci6n, segfin los actos que anterior-
nente con ellas so hubieran realizado: las quo hubie-
ran sido requeridas por Vianello en el primer exhorto,
continuarian entendi6ndsse con Vianello; las quo no
lo hubieran sido quedaban on la situaci6n que siem-
pre tuvieron, y no.obstante dejarse sin efecto el re-
querimiento de Abad y compare, si con ellos se habian
venido entendiendo, continuarian en la misma forma.
Oida en un solo efecto la apelacin establecida contra
dicho auto, 6ste habia de cumplirse desde luego resti-
tuyendo en sn posesi6n h las personas nombradas en
el cuarto Considerando y A Vianello en aquella que an-
teriormente hubiera torado, sin que fuera legalmento
possible alterar esta situaci6n mientras el Tribunal Su-
perior resolviera ni aun por incurrido en error el Juez
al crearla, porque la subsanaci6n de esos errors era
precisamente material. de la apelaci6n.
Fijado ya el alcance y efectos del incident refe-
rido, puede continuarse la relaci6n de los hechos, re-
'latando uno mny important que sobrevino: Expedido
el exhorto para cumplir el susodicho auto apelado,
Abad y la viuda de Lanza presentaron en 13 do Marzo
de 1900, un escrito (f. 1111) on cl quo sustancialmente
decian que Vianello, con el pretexto de dar cumpli-
miento al auto de 30 de Enero, al diligenciar el ex-
horto a ese efecto librado habia perturbado A los re-
clamantes en la posesi6n que- tenian por medio de
arrendatarios, censatarios y partidarios en terrenos de









DE LA ISL A DE CUBA 1l

la Teneria, ~i cuyos individuos Vianello no habia re-
querido la primer vez, y ademas, que amparado Abad
por el auto mencionado, resultaba luego desposeido en
parte por el requerimiento echo a personas que po-
seian terrenos de.los comprendidos en el amparo, A
titulo de arrendatarios, censatarios 6 partidarios del
citado Abad, y explicaban los postulantes lo ocurrido,
de la manera siguiente: que al recibir ellos el exhorto
en que se les mandaba amparar en la posesi6n de la
Teneria y sin conocer afin determinadamente todas
las personas t quienes Vianello hubiera requerido, hi-
cieron notificar el exhorto ai todos aquellos que poseian
terrenos en la Teneria; que luego se enteraron de que
algunas de 6stas no habian sido inquietadas por Via-
nello, lo cual no afectaba ai su derecho, pero que hecha
por el Juzgado la meci6n nominal de las personas que
amparaba en auto de "30 de Enero, Vianello, al practi-
car el requerimiento nmandado en aquel, no se habia
limitado a los ocupantes de tierras respect de quienes
ya tenia y debia conservar la posesi6n, sino que in-
quiet6 a los otros individuos requeridos, pudiera de-
cirse oficiosamente, por Abad y la viuda de Lanza, y
respect de los cuales Vianello antes no habia hecho
nada. Esos individuos son, segfin se express en el
escrito: Severo Morle6n, Ram6n Abin, Epifanio Diaz,
Ramon I'rieto, Aurora Rodriguez, Rosendo Medina,
Juan Sosa, Claudio Fernandez, Ram6n (debe ser Rosa)
D6bora, Jos6 L6pez 5 Irene Ortiz. Ademals, alegaron
que en el auto referido so ampar6 i Jos& Abad en el
disfrute de los terrenos que como duefo tenia en ]a
Teneria, entire cuyos terrenos aparecen 70 caballerias
de pinares con sus cayos y hoyos, siendo uno de estos
los nombrados cayos Bonito, Caliente, Padilla, Man-
guito, J(tcaro, Capdevilla, Medero, Rejuco, Almuerzo,
&, y por consiguiente qued6 amparado en todo esto; y
no obstante en el repetido auto se deja fuera del am-
paro a Jos6 Alfonso, Feliciano Hernandez y Garcia y
Jos6 Hernandez, que al ser requerido por Vianello, en
virtual del primer exhorto, protestaron del requeri-
miento y dijeron eran partidarios de Abad; protest
que reiteraron al cumplirse el ftltimo, manifestando
liasta las escrituras pftblicas inscritas en el Registro
de la Propiedad, por virtud de las cuales tenian la po-
sesi6n. Con estas alegaciones conclayeron pidiendo









16 COLECCI6N LEGISLATIVE

se dejara sin efecto los requerimientos quo A dichos
individuos so habian hecho A instancia de Vianello,
relatives a la posesi6n de terrenos que ocupaban en la
hacienda Sta. Rita de la Teneria y que sign enten-
di6ndose con los dueflos de 6sta.
El Juez tuvo por presentado el escrito referido en
el pArrafo anterior y mand6 requerir A Vianello para
que presentara el exhorto diligenciado y 6ste pidi6
reposici6n de esa providencia en cuanto se admitia
por ella el escrito, y declarada sin lugar la reposici6n
apel6 oyendose ]a apelaci6n en un solo efecto.
No obstante el recurso interpuesto, Vianello pre-
sent6 el exhorto diligenciado y el Juez proveyendo al
escrito de 13 de Marzo dispuso en 31 de dicho mes
(f. 1219) lo siguiente: (que, sin perjuicio de lo dispues-
ato en las actuaciones que cursan ante el Escribano
( ((o se sigue y A que se hace referencia, se ampara al
(Sr. Abad y seiiora viuda de Lanza en la posesi6n que
(a su nombre dicen tienen D. Severo Morle6n, D. Ra-
(m6n Abin, D. Pio Marquez, D. Epifanio Diaz, don
(Ram6n Prieto, D) Aurora Rodriguez, D. Rosendo
((Ram6n REvora, D. Jose L6pez, D. Jos6 Alfonso, don
((Foliciano Hernandez, D" Irene Ortiz y D. Jose Her-
(iandez, de los terrenos que ocupan y de los que for-
(man los cayos Bonito, Caliente, Padilla, Manguito,
(Jucaro, Capdevila, Mederos, Bejuco y Almuerzo, en
(el caso de que unos y otros terrenos pertenezcan i la
((hacienda Santa Rita de la Teneria; librese exhorto al
((Sr. Juez de primer instancia de Guane a fin de que
(se haga saber a los ocupantes de esos terrenos en con-
((cepto de aparceros 6 censatarios de dicha hacienda
((Teneria, lo que justificarAn con .el respective docu-
amento y, en su defecto, asegurandolo: que queda sin
aefecto la posesi6n que hubiere tomado D. Francisco
V(ianello con el caracter que tiene en estos autos, de
((os terrenos dichos y sigan entendi6ndose con los due-
((ios de la Teneria, procurAndose, 6 fin de evitar con-
(fusiones, que en cada diligencia, ademAs del nombre
ade las personas, se exprese el de la finca silo tuviere 6
ase determine su situaci6n, sin hacer 'especial conde-
anaci6n de costas.))
Contra la providencia transcrita, interpuso repo-









DE LA ISLA DE CUBA


sici6n Vianello y, desestimado el recurso, apel6, habi6n-
dosele oido la apelaci6n libremente. Personadas ]as
parties en la Audiencia la representaci6n de Abad pi-
di6 se declarara oida en un solo efecto la apelaci6n, a
lo que se opuso la contraria, y la Sala por su auto de
20 de Junio de 1900, deneg6 la pretensi6n de los ape-
lados, lo cual dado origin en part A las reclamacio-
nes hechas ante el Gobierno Militar, que produjeron
el informed de la Secretaria de Justicia y los otros in-
cidentes sucesivos que han imotivado el nombrainiento
de la Comisi6n que inform.
Adem6s de las reclamaciones hasta ahora referi-
das y que se han presentado aisladamente por su im-
portancia capital y para evitar confusions, se deduje-
ron en los autos otras que es oportuno mencionar,
aunque sin entar en detalles, pues solo es itil A los
fines de este informed conocer la forma en que se resol-
vieron por el Juez.
En Encro de 1900 (f. 1020), D. Pablo Hernandez,
como esposo de TD Luisa HernAndez y por si, pidi6 so
dejara. sin efecto la posesi6n material dada A Vianello
en la finca Borrego, sita en el barrio de la Teneria,
hoy Punta de la Sierra, acompainando al efecto una
certilicaci6n del Registrador de la Propiedad, para
justificar que dicha finca era del solicitante y de su
esposa, y el Juez por auto de 31 del citado mes
(f. 1026), dej6 sin efecto la posesi6n dada 6' Vianello
y mand6 restituirla A los reclamnantes, reservando a la
sucesi6n Villate los derechos que pudieran tener. Con-
tra esta resoluci6n no se estableci6 recurso alguho y
el Juez A instancia del promovente la mand6 a cum-
plir (f. 1043).
En 5 de Febrero del mismo afio de 1900 solicit
don Pablo Gener y HernAndez so le ampara en la po-
seci6n que disfrutaban los hereeeros de Jos6 Maria
Hernandez de los terrenos adqftiridos por 6ste en la
hacienda San Cayetano de los Acostas y que aparo-
cen demarcados en el propio piano presentado por los
herederos de Villate, dejandose sin efecto la posesi6n
de dichos terrenos indebidamente tomada por Via-
nello a nombre de aqu6llos. El Juez, previas algunas
justificaciones que exigi6 al promovente, dict6 provi-
dencia en 14 de Marzo (f. 1109 vta.) amparandole en
ia posesi6n que tcnia, en uni6n con Francisco, Julia y
TOMO I.- 3









18 COLECCI6N LEGIISLATIVA

Jos6 Manuel de su apellido, en los terrenos Galatea y
Guanito, haci6ndose saber al aparcero de aquellos te-
rrenos que dejara de entenderse con Vianello, y lo
hiciera en lo sucesivo con quien antes lo hiciera, cuya
providencia, por no haber sido interpelada se mand6 A
cumplir librAndose el correspondiente exhorto con
fecha 21 (f. 1149).
En 19 del repetido mes de Marzo, dofia Nicolasa
Hernandez Rodriguez, viuda de Diaz, acompafiando
various documents, pidiO se le amparara en la pose-
si6n de unas fincas que afirm6 disfrutar pacificamente
como duefia, y las cuales pertenecian a la hacienda
Teneria, en cuya posesi6n liabia sido perturbada por
Vianello (f. 1174), posesionandose de esos terrenos
como pertenecientes a ai sucesi6n de Dejado de Vi-
llate. El Juez por auto del dia 22 (f. 1188) dispuso
la restituci6n (de dichos terrenos A la solicitante y que
se notificara a las personas que los ocupaban que do-
jaran de entenderse con Vianello. Este pidi6 reposi-
ci6n contra dicho proveido en 26 (f. 1203) y sustan-
ciado el recurso, se declare sin lugar en 3 de Abril
siguiente (f. 1231) 6 interpuesta apelaci6n por Via-
nello, le fu6 admitida en un solo efecto (f. 1234 vta.)
La Comisi6n ha creido necesario liacer esta larga
relaci6n de los hechos que aparecen de la testamenta-
ria para que pueda juzgarse con exactitud el verda-
dero estado del procedimiento en el instant en que
surgian los various incidents que han dado origen a la
cuesti6n actual. Esa minuciosidad ha sido tanto mAs
necesaria, cuanto que las personas quejosas en sus re-
clamaciones, el Juez, la Audiencia y el mismo Secreta-
rio de Justicia, en sus informes al Gobierno, y los autos
en su concision ritual, son tan concretos y presentan
las cosas en forma tan sint6tica, que su lectura deja la
impresi6n de que todo lo ocurrido ha tenido lugar en
un procedimiento en el cual, si bien antiguo y para-
lizado durante much tiempo, so ha seguido la march
ordinaria y normal de los juicios A que pertenece, y
esto, realmente, no ha sido asi.
Por la extensa relaci6n que precede, se v6 que
esta testamentaria se inici6 veinte ailos despues de la
muerte de los testadores, afirmAndose que los bienes
estaban, al ocurrir la muerte de aquellos, sujetos A un
juicio universal, que a punto fijo no se sabe si era de









DE LA ISLA DH CUBA


concurso 6 de simple esperas, ni si estaba 6 no termi-
nado al iniciarse la testamentaria: en 6sta habiendo
interesados menores y ausentes, no se ocuparon los
bienes, ni se depositaron, ni se form6 inventario ni
relaci6n de ellos, operaciones que en este caso pudie-
ron facilmente practicarse, mediante la existencia del
otro juicio universal; que los mismos herederos casi
constantemente confiesan que ignoran lo que con exac-
titud forme el caudal hereditario, y unas veces lo
limitan a unos pocos censos, que constituyen en admi-
nistraci6n, y mas tarde A una extensa finca, respect
de la cual practican, dentro de la testamentaria una
verdadera operaci6n dc deslinde; que al tratar de di-
vidirse esa finca, ddeclaran que hay dificultades que lo
impiden, y limitan la divisoria a censos que detallados
parecen ser mais que los constitnidos antes en admi-
nistraci6n como finicos bienes de la herencia; que al
fin dividen y sc adjudican, mediante el Contador ju-
dicial, y sin que se vuelva A hablar de las dificultades,
los terrenos deslindados, desestimandose la oposici6n
de un heredero, que A la vez era albacea y segfin el
testador estaba enterado de la situaci6n de sus bienes,
el cual alego que en esas tierras objeto de la parti-
ci6n estaban comprendidas unas que no pertenecian
y otras que no poseia la testamentaria; que aprobada,
en la forma, la divisoria; se pidi6 como sencilla y me-
ramente procesal, la posesi6n material de la part
correspondiente A cada heredero, dada no obstante en
conjunto : un representanto comfin, pues la tal po-
sesi6n no se pidi6 que so practicara como debi6 hacer-
se, con la escritura particional A la vista, para que so
realizara el prop6sito do la ley de materializar la divi-
soria, sino que en realidad era una verdadera ocapa-
ci6n del total de los bienes que se decian hereditarios,
estuvieran 6 no de antemano ocupados en el juicio, a
cuyo fin se solicit que la diligencia so practicara con
vista de los plans y demis operaciones geodEsicas,
obrantes en autos, A las cuales se daba fuerza incon-
trovertible de ejecutoria, para todo el mundo. Todas
estas anomalias, y otras que tambien pueden verse on
la relaci6n, hacen estos autos raros y complejos, y son
de tenerse en cucnta y debieron ser tenidas, por los
funcionarios que intervinieron en su tramitaci6n,
como se dira mis adelante.









20 COLECC16N LEGISLATIVE

Expuesto lo que precede, puede contestarse el
primer particular a que se refiere la Orden 508, dicien-
do que sustancialmente, y dada la forma compendiosa
en que esta redactado, el informed del Secretario de
Justicia concuerda con lo que de los autos result,
con la aclaraci6n de que Vianello sSlo estableci6 dos
apelaciones, contra los autos que mandaban a resti-
tuir posesiones tomadas por 61: una, en el caso de Ni-
colasa HernAndez, y la otra en el illtimo de la .sefiora
Carbonell y senior Abad.
Pasando ahora a examiner la accibn de los Magis-
trados Iglesias, MaydagAn y rGuiral en este asunto,
result que su acci6n se limit( A declarar que estaba
bien oida por el Juez en un solo efecto la apelaci6n
interpuesta por Vianello, contra el auto de 21 do
Abril de 1900, que mantuvo la providencia do 31 de
Marzo anterior, y para poder apreciar si dicha resolu-
ci6n esta justificada, es necesario tener en cuenta lo
que disponia el auto recurrido y el estado en que so
encontraban cosas y personas dentro del procedimien-
to en el inomento en que la apelaci6n se interpuso, A
cuyo fin es convenient recorder algo de lo que ya se
ha dicho al referir los antecedentes.
La viuda de Lanza y el Sr. Abad sostuvieron quc
Vianello habia tomado posesi6n de terrenos compren-
didos en la Teneria, y el Juez mand6 que se les am-
parara y so les restituyera la. posesi6n de los terrenos
ocup'dos por Vianello que estuvieran dentro de la
Teneria; Vianello sostuvo que no habia tomato pose-
siOn de tierras comprendidas en esa finca, y pidi6 que,
en todo caso, el amparo so limitara al nfimero de ca-
ballerias que rezaba el titulo presentado al solicitarlo;
requeridos los promoventes para que designaran las
personas perturbadas en la posesi6n, manifestaron
que sus nombres resultban delay d diligencias de cuni-
plimiento del exhorto librado a sn instancia.
El Juez, teniendo Ai la vista ambos exiortos, y
aplicando un procedimiento, ya err6neo, ya acertado,
es el caso que form juicio, y en su consecuencia man-
d6 A amparar A los reclamantes en la posesi6n do te-
rrenos que tonian personas que nominalmente expre-
sS, como los finicos comprendidos en la Teneria, y
ademais dej6 sin efecto unos requerimientos hechos
por Abad, y ia Carbonell a otras que afirm6 no habia









DE LA ISLA DE CUBA 1

motivo para requeril. Apelado este asunto y admiti-
da la apelaci6n en un solo efecto, debi6 cumplirse y
se cumplio, y su cumplimiento produjo el efecto de
restituir la posesi6n a las personas especialmente
nombradas, y en cuanto A las otras, mantener el esta-
do que tenian antes, de los requerimientos hechos por
Abad, es decir que Vianello readqniri6 la posesi6n
que hubiera tomrdo respect de alguna do esas perso-
nas. Esta situaci6n era ya inalterable en primer
instancia, y ni direct, ni indirectamente, podia en
ella eficazmente pretenderse su moditicaci6n, aunque
el Juez al crearla hubiera incurrido en error, pines la
sul)sanaci6n de 6ste era material de la apelaci6n.
Como consecuencia de lo expuesto, result como
situaci6n juridica de hecho, creada por el auto del
Juez, y 1a apelaci6n oida en un solo efecto, que no es-
taban comprendidos en el amparo decretado A favor
de los duefios de la Teneria, y por tanto quedaba sub-
sistente la posesi6n tomada por Vianello en los terre-
nos tenidos por Manuel Verano, Eusebio Uria, Juan
InclAn, Francisco Fernandez, Jos6 IIernAndez, Rosa
D6bora, Pablo Reinoso, Mariano Diaz y Juan Ramos.
En cuanto A Juan Sosa, parece haber una contradic-
ci6n en el auto, pues t1 mismo tiempo que se le com-
prende entire los amnparados, lo estA entire los que no
deben serlo, pero esto en la prActica pudo tener solu-
cion, y, aunque revela. un descuido por parte del Jnez,
como no ha sido material concrete y tnica de la reela-
maci6n, no afecta esencialnente al particular que nos
ocupa, ni altera lo que ha de decirse, partiendo de la
situaci6n juridica antes mencionada.
Tal era la situaci6n cuando Abad ocurri6 de nue-
vo al Juzgado denunciando que Ycianello, al diligen-
ciar el exhorto en cumplimiento del auto apelado de
30 de Enero, liabia requerido A personas respect de
cuyos terrenos antes no habia tornado posesi6n, y pi-
diendo s e amparara en esas posesiones, como asi-
mismo que se comprendiera en el amparo que le fu6
otorgado de los terrrenos -que A su nQrnbre poseian
determinados individuos dentro de los que eran de su
propiedad. Estos filtimos son Jos( Alfonso, Feliciano
Hernandez y Garcia y Jos6 Hernandez, quienes no-
minalmente estalan entire los excluidos del amparo
en el auto de 30 de Enero.









22 COLECCI6N LEGTSLATIVA

Los otros individuos, 6 scan los que afirma que
requiri6 Vianello al cumplir el auto, sin que antes hu-
biera tornado posesi6n de sus terrenos, eran: Ram6n
Abin, Pio Marquez, Ram6n Prieto, Rosendo Medina,
Juan Sosa, Ram6n (Rosa) Dnbora, Jos6 L6pcz, Irene
Ortiz, Severo Morle6n, Epifanio Diaz, Aurora Rodri-
guez, Claudio Fernandez.
De los cuales result que s6lo fueron requeridos
por Vianello al cumplir el auto, los ocho primeros;
entree estos habian sido objeto del primer requerimien-
to, cuando la tomna de posesi6n por los herederos, Ro-
sa D6bora y Juan Sosa, de quienes ya so ha hecho una
especial menci6n. No fueron, pues, perturbados en
su posesi6n los otros cuatro, por virtud del cumpli-
miento del auto, como sc afirmaba en el escrito; lo
ocurrido respect do ellos, parece ser, segfin result
de los escritos, y en part comprobado por los autos,
que fueron requeridos A virtud de otros exhortos pro-
cedentes del mismo juicio testamentario y de uno que
se seguia apart.
El Juez en la providencia de 31 de Mayo, mante-
nida por el auto de 20 de Abril siguiente, cuya apela-
ci6n oida libremente so pretondi6 que la Audicncia
oyera en un solo efecto, dispuso que se restitnyera A
Abad y a la viuda de Lanza la posesi6n que A su nom-
bre decian que tenian todos los individuos comprendi-
dos en su pedimento, siempre que en realidad se en-
contraran poseyendo terrenos de la Teneria. Si la
Audiencia hubiera accedido ]las peticiones de Abad,
y hubiera oido en un solo efecto la apelaci6n do este
auto, hubiera tenido quo cumplirse lo dispuesto en 61,
y, en su consecuencia, quitar A Vianello la posesi6n
que tom6 respect de Jos6 Alfonso, Feliciano HernAn-
dez Garcia, Jos HIernandez y Rosa D6bora al ejecu-
tar el auto de 30 de Enero, con lo cual se hubiera al-
terado en parte el estado de cosas producido por la
admisin n un n efecto de la alzada interpuesta contra
el filtimo.
Habia pits un verdadero obstAculo que impedia
oir la apelaci6n en un solo efecto, y a ese ohstAculo
habian dado lugar, on cierto modo, los mismos peti-
cionarios, pues en su reclamaci6n incluian conjunta-
mente dos pretensions incompatible, una, sobre la
oual tenian pendiente un recurso, y que no podia ser









DE LA ISLA DE CUBA


material de nueva gesti6n, y la otra, respect a las
nuevas perturbaciones sobre la cual pudieron fitilmente
instar. Cierto que el Juez pudo deslindar ambas co-
sas, pero el caso es que no lo hizo, y en esa situaci6n
se someti6 6 la Audiencia.
Cuando se desenvuelven normalmente los proce-
dinientos, como los preceptos de la Ley Procesal
guardian armonia, es claro que ellos tienen todos una
aplicaci6n adecuada; pero, cuando peticiones indebidas
6 resoluciohes err6neas, violan el orden procesal,
creando en el procedimiento estado de hecho, no es
possible el restablecimiento de aquel orden con la mera
invocaci6n 6 aplicaci6n de un precepto que, segfln la
ley, seria aplicable y eficaz en el tramite en que se
pida, dentro de la regularidad establecida por aqu~lla,
y es necesario en tales casos tener en cuenta la realidad
procesal, para resolver con acierto, evitando que so
produzcan, con infracci6n de otros preceptos, nuevas
y mAs complicadas irregularidades. Y esto es lo ocn-
rrido en el present caso; cierto que la apelaci6n pro-
cede en un solo efecto siempre que no est6 mandado
que se oiga libremente, y el auto recurrido no estaba
en este caso; cierto que la apelaci6n de un auto que
ampara en la posesi6n, por punto general, salvo los
casos expresamente determinados en la ley, debe oirse
en un solo efecto, porque no puede comprenderle nin-
guna de las excepciones generals del articulo 383 de
la Ley de Enjuiciamiento Civil, ni ahn siquiera el
muy amplio de causar perjuicios irreparables, en defi-
nitiva; hubi6rase limitado el auto recurrido, como de
su estructura aparece, A un simple amparo, y la Au-
diencia al mantener la apelaci6n libre, hubiera incu-
rrido en un error mas 6 menos grave; pero no se
trataba de eso; se trataba de que oyendo la apelaci6n
en un solo efecto, esa decision alteraba situaciones
creadas en el procedimiento al amparo de la ley, y la
Audiencia, con su resoluci6n, los hubiera alterado y
destruido, introduciendo A la hora de cumplir su man-
dato, una series de perturbaciones, que hubiera llegado
hasta modificar los'efectos de un recurso, anteriormen-
te oido y del cual afn no conocia en sentido t6cnico
de la palabra, pero del que tenia legalmente conoci-
miento porque los autos originales le habian sido
elevados.









COLECCION LEGISLATIVE


Las resultancias procesales, pues, justifican que
la Sala no oyera en un solo efecto la apelaci6n, por el
motivo antes expuesto, y que ella no consign; no por
las razones que A aquel efecto consigna en su auto, las
cuales se reduce fundamentalmente, al temor do
prejuzgar la cuesti6n de fondo, y en 6sto padeci6 la
Sala un error, porque para oir en un solo efecto la
apelaci6n, asi como para sostenerla en ambos, no tenia
necesidad de entrar en el fondo de la cuesti6n, maxime
teniendo en cuenita la forma conditional del auto.
La Sala, preocupada sin duda por ]a confusion 6
irregularidad con que la cuesti6n se presentaba ante
ella; y advirtiendo el obstAculo que en la prActica se
oponia a que la apelaci6n se oyera en un solo efecto,
crey6 que todo esto nacia del fondo del asunto, cuando
era el resultado, como ya se ha dicho, de un estado
procesal, 6 sea de la forma, y, no obstante sus escri-
pulos, fu6 tal su preocupaci6n, que innecesariamente
lleg6 A evidenciar en cierto modo su punto de vista,
en cuanto A lo principal, cuando dice que acaso la
cuesti6n tal vez no habria de resolverse dentro de la tes-
tamentaria, y que la Sala no habia de acordar que se
ejecutara el proveido interpelado sin reconocer que la
Sra. Lanza y el Sr. Abad son legitimos propietarios de
los terrenos que hoy tiene Vianello. Pero, de todos
modos, es el caso que, aunque equivocado en sus fun-
damentos, la resoluci6n de la Sala tiene justificaci6n
en los autos.
Otra intervenci6n parece que tuvo la Sal- de la
Audiencia en este asunto, pero esa intervenci6n no
result, de los autos de la testamentaria que se han
tenido a la vista, aunque de ellos procedi6 la cuesti6n
y la Comisi6n no ha podido obtener los originales en
que conste, apesar de las gestiones heclias A ese fin; no
obstante. no los necesita para informal sobre el parti-
cular, porque lo ocurrido aparece de un inodo claro y
aut6ntico en el mismo informe elevado por la Sala al
Gobierno Militar, que obra en el expediente de la Se-
cretaria de Justicia. Hay en ese informed la certifica-
ci6n de un auto de 25 do Junio de 1900, por el cual
resolvi6 la Sala una queja establecida porla Sra. Car-
bonell y el Sr. Abad contra una providencia del Juez
de primer instancia, que le neg6 la apelaci6n de otra,
que a su vez Ie habia denegado la reposici6n de una










DE LA 1SLA DE CUBA 2

anterior, que declare no haber lugar A library un exhorto,
por haberse admitido una apelaci6n libre. Del auto
aludido y del informed se deduce claramente que admi-
tida en ambos efectos ]a apelaci6n del auto de 20 de
Abri], Abad y compare pretendieron que so cumpliera
lo dispuesto en dicho auto; quo el Juez deneg6 esa
pretension, como asimismo deneg6 ]a reposici6n y
consecutive apelaci6n que contra esa negative se in-
terpuso, y que, sin los correspondientes testimonios,
por habhrselo tambiAn negado el Juez, acudieron los
interesados en queja A Ia Audiencia, ]a cual resolvien-
do esta ]a declar6 sin lugar. Scan 6 no rigurosamente
exactas las deducciones antes expuestas. la resoluci6n
de la queja es acertada y sus fundamentos se ajustan
A la ley. No selo no podia el Juez mandar A cumplir
uri auto cuya apelaci6n liabia oido libremente, sino
que no podia proveer A ninguna petici6n que se dedu-
jera en los autos principals, porque una vez admitido
el recurso en aquella formna, su competencia cesaba,
devolvi6ildose el conocimiento del asunto al Tribunal
Superior, flnico, que en tal estado, podia proveer en
el expediente. Asi es, que en este particular puede
afirmars e que a Audiencia obr6 conform A derecho.
Procede ahora tratar del informed que la Audien-
cia dis al Gobierno Militar, respect de este caso. Ese
informed fecha 25 de Julio de 1900, que constatranscri-
to en una comunicaci6n dirigida el siguiente dia, 26,
por el Presidente de la Audiencia al Secretario de Jus-
ticia, ocupa los folios 61 al 82 del expediente instruido
en dicha Secretaria con motivo de una instancia del
abogado CartafiA quejandose de que el Juez de prime-
ra instancia dcl Distrito del Pilar habia desposeido A
sus clients, los dueflos de la hacienda de la posesi6n de la referida finca. Contiene el aludi-
do informed, en primer t6rmino una certificaci6n de ]a
providencia dictada por el Juez de primer instancia
en 31 de Marzo de 1900, otra del auto de dicho Juez
de 21 de Abril siguiente, otra del dictado por ]a Sala
en 20 de Junio del mismo. aflo, a todos los cuales se
ha hecho ya referencia en los lugares oportunos de es-
te informed; otro del dictado por la misma Sala en 25
de Julio, resolutorio de la queja filtimamdnte mencio-
nada, haciendose constar ademas que la apelaci6n oida
en ambos efectos en el juicio testamentario, se encon-
TOMO I.-4










26 COLECCION LEGISLArlVA

traba en el traiCite de apuntanliento. Con estos datos
relatives a heclios entire luego la Audiencia a informal
respect de la queja producida al Gobierno Militar y
contra lo que en ella se alega consigna estas dos afir-
maciones concretas: Primera, que no es cierto que el
extinguido Juzgado del Pilar, hoy Oeste, de esta capi-
tal, despojara a don Jos6 Abad y L6pez, sin oirlo ni
vencerlo en juicio, de la posesi6n de parte de la ha-
cienda ((Santa Rita de la Teneria); rio se ha probado que aquel Juzgado y esta Sala que
confirm sus procedimientos, en el caso que sirve de
pretexto A la extraila 6 illegal queja de Abad y L6pez,
se ajustaron estrictamente en su letra y espiritu a las
prescripciones que regular la march de las actuacio-
nes judiciales.n Segundo, < pretend sustraerse a esas prescripciones y recuperar
los terrenos que afirma le pertenecen esquivando el
juicio que es indispensable sustanciar para que en 61
se oiga, no s6lo al mismo Abad, sino tambien a las
otras personas que impugnan sus pretensiones a fin de
que en la oportunidad correspondiente obtenga 6xito
quien justifique siu iejor derccho. Este informed se
refiere A la instancia prescntada al Gobernador Militar,
fecha 7 de Julio, por Jos6 Abad y que ocupa el folio
22 del ya citado expediente de la Secretaria de Justi-
cia. En la aludida instancia se dice que Estanislao
Cartafil, abogado del Abad habia acudido al Gobierno
Military en queja porque el Juez de primer instancia
del extinguido Juzgado del Iilar, hoy Oeste, le habia
despojado sin oirle en juicio alguno, ni ser vencido
por nadie de la posesi6n que hace inas de treinta afios
tenia en ]a hacienda Santa Rita 6 la Teneria de la
que era duefio con titulos perfectos de dominion, y que
como ninguna resoluci6n liabia recaido A las anterio-
res gestiones de su abogado, venia A recorder la reso-
luci6n pendiente y alegando su condici6n de extranje-
ro, recordaba los compromisos del Gobierno de la Na-
ci6n interventora de hacer respetar los derechos de que
estaban en pacifica posesi6n los habitantes de esta Is-
la, pidiendo que se le amparara en los suyos, de los
que habia sido despojado con injusticia notoria; afia-
di6 que sus titulos de dominion estaban acompailados al
juicio de testamentaria, en el que los habia presenta-
do, para iacer peticiones judiciales, que Ie habian si-









DE LA ISLA DE CUBA Zi

do desoidas, y acompaii6 una certificaci6n para acre-
ditar que poseia y cultivaba hace much tiempo la fin-
ca de que habia sido despojado, concluyendo por pedir
que se hiciera justicia y se le prutegiera en sus dere-
chos con la mayor urgencia y so dispusiera lo conve-
niento para comprobar los derechos legitimos quc ale-
gaba.
Para apreciar debidamente el informed de la Au-
diencia, es necesario no perder de vista que ese infor-
ine era ministrado por un Tribunal de Justicia ante el
cual pendia una contienda judicial, i la que se referia
el punto concrete de la queja y de la que le era nece-
sario ocuparse, teniendo eh cuenta lo que del procedi-
miento resultara, en este estado en que so encontra-
ban las actuaciones; porque para los Tribunales de
Justicia no hay otra verdad que la que conste en los
autos, ni antes de resolve una controversial pueden
hacer afirmaciones de hechos, juzgando con criterio in-
dependiente de las reglas procesales, las alegaciones de
las parties.
Consignados estos principios, quo ha debido tener
y ha tenido en cuenta la Comisi6n formada por micn-
bros de un Tribunal de Justicia para juzgar las afirma-
ciones y los actos de otro Tribunal puede ya entrar en
el examen del contenido de diclo informe. Dijo la
Audiencia que no era cierto que el Juez del Pilar hu-
biera desposeido 6 Abad sin oirlo, de part do la ha-
cienda la Teneria. Y esta afirmaci6n no puede decir-
se que es inexacta? Juridicamente hablando, el Juez
no desposey5 A Abad de sus bienes, porque no dispuso
nada ;i ese objeto, si en la. posesi6n de Abad hubo per-
rurbaci6n debiose a un hecho realizado por una part
a. la sombra de una resolucibn judicial que s6lo le man-
bbaba entregar, divididos, bienes pertenecientes a una
comunidad que se habia disuelto y que el Juez enten-
di6 pertenecian ah sta; pero vino a los autos Abad alc-
gando que se habia tornado posesion de cosas que eran
de su propiedad y el Juez ampar6 Ai Abad, y luego
cxaminando los antecedentes del asunto, con error tal
vez, que este no es el moment de tratar esta cuesti6n,
ratific6 el amparo limitAtndolo Ct lo que ta su juicio per-
tenecia a Abad; hizo m:is, prescindiendo do resolucio-
nes anteriores que estaban interpeladas, ampar6 de
nuevo A Abad en cuanto le pidi6, bnjo la condici6n de









28 COLECGION LECCIqLATIVA

justificar por medios amplisimos que le pertenecian los
bienes en que le amparaba; si bien es cierto que ese
filtimo amparo no se llev6 inmediatamente A efecto,
por la interposici6n de un recurso, que en la forma en
que fu6 admitido lo impedia. Do lo expuesto se ve
que el Juez no desoy6 al postulante, lo que pudo ocu-
rrir y sin duda ocurri6, fu6 una perturbaci6n de hecho
en la posesi6n contra la cuial reclamr6 a part laperso-
na que so crcy6 perjudicada y el Juez la atendi6 per-
miti6ndolc hacer valer sus derechos y la fecha del
informed los estaba sustentando en la Audiencia, con
esto lltimo se comprueba que tampoco falt6 i la ver-
dad la Sala al decir que Abad no fu6 desoido, porque
en efecto so le oy6 cuantas veces acudi6 al Juzgado, se
resolvieron sus promociones, se accedi6, en part, a sus
pedimentos, se le admitieron los recursos que interpu-
so; lo que ha'sucedido es que esas resoluciones no col-
maron la media de sus deseos, y acaso de sus dere-
chos, pero esto no autoriza A un litigante A afirmar
que no so le ha oido; podrA quejarse del desacierto del
Juez, si existi6 roalmente, por no haberle dado cuanto
61 creia que tenia derecho a obtener, sustentando esos
derechos, como 1o estaba hacienda, ante el Superior que
tuviera potestad dentro del orden de la organizaci6n re-
gular de los poderes piblicos y sujetAndose a las leyes
establecidas enmendar'aqueldesacierto, y comoensus-
tancia lo que dice ]a Audiencia es esto, su afirmaci6n
concuerda con lo que result del procedimiento, como
concuerda con exactitud la relaci6n que hace de los he-
chos para comprobar sus afirmaciones, y que aparece
de la foja once A la trece del inform (71 A la 73 del
expediente de la Secretaria.)
La segunda afirmaci6n que el informed contiene no
puede decirse propiamente que cs un hecho, es la opi-
ni6n de la Sala respect t las pretensiones de Abad.
Pretcndi5 con ello la Sala algo mars que justificar su
conduct, hacer la critical de la seguida por el quejoso;
aunque bien pudo omitir ese particular innecesario A
los fines del informed, A los cuales bastaba la exposicion
clara de los hechos que acaba de referir, deduciendo
de ello lo que estimara oportuno en justificaci6n de su
conduct sin discutir los prop6sitos del reclamante,
diciendo que 6ste pretendia sustraerse A las prescrip-
ciones legales y recuperar los terrenos esquivando el
juicio que era indispensable sustanciar etc.









D1i LA ISLA DE CirBA


De todos modos esas apreciaciones, mis 6 menos
oportunas, no constituyen un hecho inexacto y menos,
cuando al desarrollar su afirmaci6n se limit A estu-
diar, con relaci6n al caso, el alcance de los articulos
386, 387, 388, 389 y 1631 de la Ley deEnjuiciamiento
Civil, tratando de demostrar que la apelaci6n estuvo
bien oida en ambos efectos y que la queja ante ella
producida por Abad estuvo bien denegada.
Cuando 1a Sala, en la parte de su inform c que
filtimamcnte se ha hecho referencia se ocupa de la
inaplicaci6n al caso del articulo 1631 de la Ley de
Enjuiciamiento, dice que tal articulo no puede apli-
carse porque 61 so contrae A bienes no poseidos por
nadie a titulo do dueno 6 do usufructuario, y agrega
textualmente: ((Y esto no sucede respect de lo que
((reclama Abad, sino precisamente lo contrario, pues
((esta poseyendo los terrenos a titulo de duelno don
((Francisco Vianello a nombre delos herederos de don
<(Joaquin Dejado de Villate., Esto es, on cuanto a los
hechos procesales, lo finico que de una manera concre-
ta, y si se quiere enfCtica, pesto que esti entire comi-
llas, consigna la Sala en esta segunda part de sn
informed.
Podria acaso impugnarse lo terminate de la afir-
maci6n hecha por la Sala; pero para apreciar si ella lha
sido inexacta cs precise fijar bien los hechos. Vianello,
por virtud de mandamientos judiciales habia tomado
posesi6n material do los terrenos en cuesti6n como
pertenecicntes a lo- hlerederos de Dejado de Villate y
comprendidos en el plano y divisoria de los bienes do
la testameutaria; el Juez al amparar A Abad no lo hizo
en thrminos precisos y concretos mandando a restituir-
le las tierras quo reclamaba y de las que se habia dado
posesi6n A Vianello, sino que la restituci6n se verifi'
cara en tanto, en cuanto esas tierras estuvieran dentro
de la Tencria, asi es que cuando la cuesti6n so someti6
A la Audiencia, la posesi6n de Vianello era un hecho,
com o lo era que a habia tomado A nombre de los quo
invocaron un titulo de duefos: si los terrenos estaban
en la Teneria 6 en los Acostas, si antes de ocuparlos
Vianello los ocupaba legitimamente Abad, esos cran
particulars A resolve, pero en el moment del infor-
me, en que afiu no estaban resueltos, las ticrras apa-
recian de echo en poder de Vianello, en represcnta-









30 COLECCI6N LEGISLATIVE

ci6n de los herederos y d titulo de dueflo. Bien 6 tnal
razonada la inaplicaci6n del articulo 1631 (que tratar
de este punto seria ocuparse en lo que no es material
de este informed dandole una extension innecesaria);
bien 6 mal comprendido por ]a Sala el argument del
quejoso, al invocar dicho articulo; inoportuna 6 no la
informaci'6n on la forma enfiltica que la hizo, es el
caso que, al haccrla, la Sala no afirm6 cosa contraria
A la que a.parecia del procediniento en aquellos mo-
mentos.
Impugnando la Audiencia las pretensions quo
atribuye a Abad (lice: (Fs. 18 y 19 del informed, 78 y
79 del expediente.) (Tampoco hay que considerar,
segfn pretend el querellante, que las cuestiones do
posesiOn que estima como de orden public, han de
resolverse con prontitud y prescindicndo de los trh-
mites y formulas que las reglas de proccdimiento
tienen establccida, porque ninguna ley hlabri visto
este litigant que establezca la extrafia excepci6n quo
para l1 invoca; ni serial velar por el orden pWlblico,
que, ai pretext do no demorar la resolution de un caso,
se desdefiaran las garantias que so han dictado en bien
de todos los ciudadanos colocandolos en igual condi-
ci6n ante los Tribunales. Quebrantaria esto sano
principio el acceder Ai lo que Abad solicit porque es
su prop6sito conscguir do la primera Antoridad de la
Isla que prive A los Tribunales de Justicia del conoci-
miento (d un asunto que es de su exclusive competen-
cia, dalido t6rmino airado A-una contienda entire par-
tes, imponiendo silencio A una de ellas, antes de la
oportunidad de la sentencia que dicten aqucllos Tribu-
nales; y sacrificando A su contrario, porque quiere que
se le coloque en esa situaci6n de despojo violent que
el mismo Abad ha supuesto que es la en quo 1l se en-
cuentra,. De lo transcrito se ve qne no so trata aqui
tampoco de un echo; se trata de una apreciaci6n de
la Sala, partieno de un supuesto y tcniendo en cuen-
ta, como ya se ha dicho repetidamente, cl cstado pro-
cesal. La Sala dice: si, antes do dccidirse la contien-
da entire Abad y Vianello por los trAmnitcs legales or-
dinarios, s hace lo que, scg(n la Sala, Abad pretcndia,
que era la restituci6n inmediata de lo que reclamaba y
su contrario posela, con 6 sin raz6n, se realizaria un
despojo violent; lo cual dado el dicho cstado procesal









DF LA ISLA DE CUBA C1 -

no era ni una inexactitud, ni un error. Si era cierto
el despojo alegado por Abad, todo lo que no fuera
readquirir iste su posesi6n por los medios regulars de
la Ley, debia revestir A los ojos de un Tribunal de
Justicia los caracteres de una violaci6n al derecho age-
no. La sala no tenia tal vez necesidad de lacer estas
consideraciones, porque el informed que se le pidi6 no
habia de versar sobre las peticiones 6 pretensiones de
Abad, ni el Gobierno le pidi6 su opinion para resolve
6stas, sino quo diera cuenta de los hechos y explicara
su conduct; pero, por extemporAneas que puedan pa-
recer esas consideraciones, no son err6neas, en el orden
juridico.
Las otras consideraciones con que terminal el dic-
tamen, son asinismo impertinentes y como no contie-
nen afirmaci6n alguna do hechos, la Comisi6n cree no
faltar A su encargo, no ocupandose de ellas.
Al terminal la exposici6n heclha en el present
dictamen de los antecedentes de la testamentaria, se
dijo que los hechos referidos concordaban en lo sustan-
cial con los contenidos en el informed del Secretario de
Justicia fccha 6 de Septiembre do 1900 y del examen
que acaba do hacerse del inform de la Audiencia po-
dria deducirce que existe alguna contradiccibn entire
uno y otro, y por cousiguiente en uno de los dos se
falta A la verdad. Pero en realidad esa contradicci6n
no existe, pues la que pudiera observarse depend del
distinto punto de vista en que so coloc6 cada informan-
te; por eso, antes de entrar en cl examen de lo dicho
por 1a Audiencia se fij6 claramente cual era el circulo
dleitro del cual podia moverse un Tribunal de Justi-
cia, para informal acerca d d determinado extreme 6
aspect de un asunto pehdiente de discusi6n ante 61.
Los Tribunales, so dijo, tienen que tender al estado
procesal, A lo que aparezca de los autos en el caso con-
creto de que conozean, y no deben formular opinion,
prescindiendo del trAmite en que se encuentren; ni
esa opinion pueden formarla con juicio independiente,
sino sometidos a las reglas que la ley prescribe y segin
lo alegado por las parties. El Secretario de Justicia no
estaba sujeto a estas trabas; examinaba la cuesti6n
prescindiendo de today forma ritual; no tenia otra re-
gla de juicio que su propio criterio; era el funcionario
del powder ejecutivo, mejor diclio del finico poder, en









COLECCI6N LEGISLATIVA


un regimen de ocupaci6n military, crey6 quo no tenia
que guardar escruipulo alguno de forma al dar cuenta
a la Autoridad Superior y, sustituyendo su criteria al
del Tribunal de Justicia y apreciando en totalidad la
cuesti6n, di6 por cierto lo que como resultado de ese
studio personal crey6 que era verdad. Por eso el Se-
cretario afirma, por ejemplo, que Vianello habia despo-
jado A los que habian obtenido el auto de amparo en que
se les reconocia ese caracter, lo cual, en cuanto al flti-
mo punto que se controvertia, como ya so ha dicho, no
pudo reconocerlo asi la Audiencia, que auln no habia
resuelto la apelaci6n y en buenos t6rminos juridicos
no podia saber aun quien era el despojante, porque ni
aun el Juez al dictar al amparo lleg6 a decirlo, como
puede comprobarse el leer la forma condicional en que
estI dictado el auto de 6ste.
El Secretario con vista de todos los antecedentes,
form opinion respect del caso y como resultado de
su studio, Ileg6 A la conclusion de que Vianello era
despojante. La diferencia, pues, estriba como ya se
ha dicho, en el distinto punto de vista y circunstan-
cias de los informants. Respecto de esto, con poste-
rioridad, por virtud del orden legal que estableci6 una
Orden dictada a raiz de esos sucesos, se ha amparado
a Abad en la posesi6n que reclamaba, lo cual envuej-
ve la apreciaci6n juridica de que Vianello le habia
realmente perturbado en su posesi6n. A esta conclu-
si6n, acaso, hubiera. podido llegar la Audiencia al re-
solver en definitive las dos apelaciones admitidas, pe-
ro en moment en que, durante ]a tratmitaci6n surgi6
Ia instancia de Abad, no le era licito A ese Tribunal,
decidir tal cosa. Con lo expuesto la Comisi6n cree
haber cumplido su encargo en cuanto al primer pArra-
fo de la Orden 508 de 1900. Ahora pasarA A ocuparse
del tercero, porque la funica conexi6n que tiene con
aquil, asi lo exige, para el buen orden de este in-
forme.
Se refiere el dicho parrafo tercero, al informed del
Secretario de Justicia en la part relative al Juez de
primer instancia, A los informes- de 6ste y su acci6n
en cuanto a lo que fu6 objeto de esos informes.
El Secretario de Justicia afirma, en resume, en
cuanto al Juez, que (ste ampar6 en la posesi6n a los
diversos propietarios y posccdores despojados por Via-









DE LA ISLA I'E CUBA Z0

nello, quien contra varias do esas resoluciones inter-
puso apelaciones que le fueron oidas en un solo efecto,
salvo en un caso, en que se le oy6 libremente. No im-
porta para hacerse cargo en lo esencial de la afirma-
ci6n del Secretario de Justicia, la rectificaci6n hecha
al principio, de que Vianello s6lo interpuso, en cues-
tiones de posesi6n otorgada, dos apelaciones, una en
el caso de Nicolasa HernAndez viuda de Diaz, la que
fu6 oida en un solo efecto y otra en el de la sefora
Carbonell y seflor Abad, que le fu6 oida en ambos y
que sobre este particular, ademAs delays indicadas s6lo
se admiti6 otra apelaci6n, la interpuesta por las
dos personas filtimamente nombradas contra el auto
de treinta de Enero de 1900; porque siendo, como fu6
una sola la apelaci6n oida A Vianello en un efecto, y
habiendo sido varias como equivocadamente se afirma
en el informed, lo sustancial de la cuesti6n consist en
si el Juez al oir libremente la filtima, contradijo el
criteria que segfin el informed habia ya sentado. Para
apreciar si ha existido la contradicci6n se hace nece-
sario examiner los informed del Juez en los que se con-
signa el criteria A que obedecia en sus resoluciones.
En el informed ministrado al Gobierno Militar en
3 de Agosto de 1900 (f. 92 del expediente de la Secre-
taria) dice el Juez despues de manifestar que no tenia
los autos A la vista y que informaba en cuanto podia
recorder, que "cuando comprobado que en e ecto se
habia perturbado A las personas que poseian los terre-
nos que reclama Abad, se sostuvo la posesi6n y la
apelaci6n interpuesta por los herederos se oy6 en un
solo efecto; pero cuando de las diligencias del cumpli-
miento del exhorto que se entreg6 A Abad aparecia
que oste restituia en la posesi6n de terrenos A quienes
no se ]e habia quitado se mantuvo no obstante la po-
sesi6n tomada por Abad, pero la apelaci6n que se in-
terpuso por los herederos se oy6 libremente: como se
ve la raz6ri de admitirse en un solo efecto apelaciones
fu6 cuando so trat6 de posesiones en que realmente
aparecia perturbado Abad y la de admitirse en ambos
efectos cuando se trat6 de posesiones en que no apare-
cia perturbado Abad, al que apesar de esto se le mand6
A amparar en la que decia tenia." El criterio del Juez
que no puede conocerse de la confusa exposici6n que ha-
ce en la primer part del pArrafo transcrito, result
TOMO I.--









COI.vr'C16N LEGISLAIfVA


mAs claro en la segunda, cuando dice: "como se ve" y
de ella. se deduce, que cuando se convencia de ]a per-
turbaci6n, amparaba y mantenia el amparo; cuando no
estaba convencido de la perturbaci6n, amparaba tam-
bi6n, pero oia la apelaci6n libremente, con lo cual no
levaba A inmediato efecto el amparo. Como regla de
criterio no es esta muy afectable en derecho, porque
un Jucz debe si A su jnicio existe la perturbaci6n y ha
sido legalmente reclamada, acordar y mantener el am-
paro y cuando ]a perturbaci6n no exist 6 no haya'si-
do debidamente reclamada, debe negar el amparo y
oir la apelaci6n en un efecto, manteniendo el estado
de cosas creado por su negative. Pero sea de esto lo
que fuere y sin entrar A juzgar el criterio del Juez,
realmente parece que al expuesto por 61 fu6 al que se
se .ajust6, pues cuando nominalmente ampar6 A la
Carbonell y A Abad, en las personas que afirm6 estaban
en la Teneria y .excluy6 tambi6n nominalmente A
otra, oy6 ]a apelaci6n de aquellos en un solo efecto;
cuando expresamente ampar6 A Nicolasa HernAndez,
oy6 ]a apelaci6n de Vianello en un solo efecto; cuan-
do condicionalmente ampar6 A Abad, oy6 A Vianello
la apelaci6n libremente. Ademas del informed aludido
cuyo objeto fu6 explicar al Gobierno concretamente
porque en un caso habia oido las apelaciones en am-
bos efectos y en otros en uno solo, hay en el expedien-
to otro informed minucioso y exacto dado al Secretario
de Justicia sobre todo lo ocurrido en los autos, de fe-
cha 14 de Mayo de 1900 (f. 2 A 9 del expediente) en
el cual tambi6n informaba el Juez de memorial, pero
los hechos estaban miss recientes, y al final de este de-
cia: "como se ve la mente, prop6sito y actos del Juz-
gado han sido siempre la de mantener en la posesi6n
A los que la tuvieren, ya fuere Abad, ya la Sra Carbo-
nell, ya cualquier otro que hubiera comparecido en los
autos y que de alguna manera justificara tenerla y que
habia sido inquietado." De lo transcrito se deduce que
el Juez en realidad tenia el prop6sito de mantener en
la posesi6n aquel que A su juicio la tuviera con an-
terioridad A la reclamaci6n que en cada caso resolvia.
Sin embargo, A primer vista llama la atenci6n que el
Juez en en el auto de 20 de Abril hubiera dispuesto
se amparara A Abad en la posesi6n de los terrenos por
l reclamados y luego oyera libremente la apelaci6n









DE LA ISLA DE CUBA


con lo cual dejaba sin cumplir lo dispuesto, y no es
possible juzgar la explicaci6n de esto en la raz6n antes
dicha, del obstAculo que creaba la apelaci6n anterior-
mente oida en un solo efecto del auto de 30 de Enero,
porque esa raz6n que la Audiencia no hizo objeto de
consideraci6n, el Juez la tuvo en cuenta para deseati-
marla expresamente, al decir en el auto apelado que
lo resuelto en la providencia mantenida de 31 de Mar-
zo, en nada afectaba A lo que habia sido objeto del
auto anterior de 30 de Enero. La explicaci6n hay,
pues, que buscarla, no en el estado procesal creado
por el mismo Jucz y al cual no daba 61 importancia,
sino en el criterio A que habia obedecido al dictar la
resoluci6n, como ya se ha dicho este criterio no resul-
ta claro del informed dado al Gobierno y es necesario
Sdeducirlo de este con relaci6n a las palabras fltima-
mente transcritas del ministrado a la Secretaria de
Justicia: es decir, que el Juez en su prop6sito de man-
tener en la posesi6n al que la tuviera, amparaba, auh
en el caso de duda, pero entonces lo hacia sub-con-
dicione y sin llevar A efecto su resoluci6n, si era
apelada, para sostener asi el estado de hecho existent
en el moment de ]a resoluci6n. La intenci6n del Juz-
gado seria buena, pero en la prActica resultaban los
hechos contrarios i sus prop6sitos, produciendo en los
autos un verdadero estado de confusion y la Comisi6n
cree que este efecto ha sido causado porque, no obstan-
te el deseo de acierto, que no puede fiegarse al Juez,
procedi6 sin la detenci6n y cuidado que requerian lo
complicado y dificil del asunto. En efecto, desde el
primer moment ampar6 A Abad y a la viuda de Lan-
za y cuahdo se reclam6 por Vianello contra este ampa-
ro, llam6 i la vista los exhortos y pidi6 noticias a los
reclamantes antes de resolver y al hacerlo procur6
dejar fijados claramente los hechos ; pero en ese
mismo auto se advierte que incluy6 en el amparo a
personas que de las diligencias de cumplimiento
aparecia que se expresaba el lugar que poseian y
otras que no se expresaba, y entire las que dej6 fue-
ra del amparo las habia en las mismas condiciones,
sin que por tanto se sepa Ai que regla obedeci6 para
former juicio, pues si como dice en el informed se atu-
vo para ello al cumplimiento de los exhortos, y en
realidad es lo finico de que hace m6rito en el auto no










36 COLFCCI6N LEGISLATIVE

se explica la diferencia que se observa y menos cuan-
do entire los excluidos se encuentran. Feliciano Her-
nindez Garcia y Rosa Debora, que expresaron estar
en la Teneria; Rosendo Medina, en Cayo Bonito; Jose
HernAndez, en Cayo Caliente; Mariano Diaz, en Tra-
mojo; Juan Ramos, en Macho Puerto; cayos todos
como ya se ha dicho comprendidos en el titulo pre-
sentado por Abad; y A pesar de haber afirmado en el
cuarto Considerando del auto de 30 de Enero que s6lo
poseian terrenos en la Teneria las personas alli nom-
bradas, sin que en realidad se aportaran nuevos datos
de hechos, sino razonamientos de las parties, otorga el
nuevo amparo en el que incluye personas nominal-
mente excluidas del primero, otorgamiento que hace
en forma dubitativa y conditional, que revela desde
luego la poca seguridad con que se obraba y la poca
confianza que en la resoluci6n se tenia; falta de segu-
ridad y confianza a la que sin duda obedeci6 el haber
oido la apelaci6n libremente. Esto unido a .la forma
en que accedi6 a la posesi6n material pedida' por los
herederos, sin cerciorarse previamente si los bienes di-
vidos, cuya posesi6n por parcelas se les pedia, habian
estado 6 sido poseidos realmente por la testamentaria,
acusa, como ya se ha dicho, falta de cuidado al tomar
acci6n en un asunto en el que si bien no le eran im-
putables las irregularidades y defects que en 41 pu-
dieran existir, exigian por su parte, al tomar conoci-
miento del mismo un maduro examen que parece no
haber hecho. Por esta raz6n, para juzgar sus resolu-
ciones, en la material de la apelaci6n, no hay que aten-
der meramente A las reglas procesales, que en ella no
ha fundado su justificaci6n el mismo Juez, sino en ]a
lifea de conduct que se traz6 ante la normalidad do
los hechos, en verdad imperfect y confusamente com-
prendido por el Juzgado, sin duda por la falta de
detenci6n con que los estudi6 y que a juicio de la Co-
misi6n es el defecto que se observe en su conduct.
Queda, por fltimo, por evacuar, el encargo res-
pecto al Sr. Federico Martinez Quintana, en cuanto
, la'conducta y proceder del mismo como Presidente
de la Audiencia de la Habana. Como se verA en el
expediente que original se acompaila, en este Tribunal
no consta queja alguna contra dicho senior durante el
tiempo que fu6 Presidente de la mencionada Audien-









bl LA TSLA DE CUBA 37

cia, segin informed del que en la actualidad desem-
pefia ese cargo, tampoco aparece en el expediente
personal del repetido funcionario, que obra en aquel
Tribunal, queja alguna contra 61. Tambidn pidi6
la Comisi6n A la Secretaria de Justicia, los antece-
dentes que alli hubiere respect de ese particu-
lar, habiendose recibido contestaci6n de no cos-
tar "otros que los ya remitidos", que son los relacio-
nados con la cuesti6n de Dejado de Villate, de la cual
so ha hecho ya examen y en la que no aparece que tu-
viera el sefior Quintana intervenci6n alguna.-La Co-
misi6n debe, al terminar este informed, consignar los
motives que le han impedido evacuarlo en t(rmino
mas breve. Es notorio y por el mismo Gobierno im-
plicitamente reconocido al crear la nueva Sala del
Tribunal Supremo, por la Orden de 10 de Abril flti-
mo, el excesivo trabajo que hasta entonces pes6 sobre
los Magistrados de la inica Sala que existia, cuya ma-
yoria estaba constituida por los miembros de esta Co-
misi6n, casi todos los cuales han formado part ade-
mAs de otras comisiones conferidas por el Gobierno
Military y algunas de las Secretarias. La atenci6n
preferente que demandaban esos encargos, los plazos
precisos y perentorios de la Ley de Casaci6n, los tra-
bajos importantes y urgentes de la Sala de Gobierno,
A la que, por raz6n de sus cargo, concurrian y en la
actualidad concurren los que suscriben, les han impe-
dido consagrarse, sin abandonar estos principalisimos
deberes, exclusivamente a este asunto, como hubiera
sido necesario, para que hubiera quedado terminado
el informed en un corto plazo, dada la necesidad de
reunir antecedentes y examiner minuciosamente entire
otros las siete piezas de autos que han tenido A la vis-
ta y han sido examinadas individualmente por cada
uno de los infrascritos y cuya necesidad queda demos-
trada con la misma indispensable minuciosidad con
que habia redactado este informed; agregandose A todo
lo expuesto las interrupciones que ban sobrevenido,
porque, estando en tramitaci6n los autos, ha sido pre-
ciso remitirlos A la Audiencia varias veces, si bien por
el tiempo estrictamente necesario para resolver cues-
tiones referentes A los mismos.
La Comisi6n cree que con lo expuesto ha dejado
cumplido el encargo que se le confib por la citada Or-









COLECCI6N LEGISLATIVE


den nfimero quinientos ocho de mil novecientos, y de
conformidad con lo en ella dispuesto, cleva A ese Go-
bierno Militar, por conduct de la Secretaria de Justi-
cia, junta con el present informed, el expediente
original.
Angel C. Betancourt.
Rafael Cruz PRrez.
Jose Antonio Pichardo.
Octavio Giberga.
Ledo. Antonio -1. .r y Dominguez.
Secretario.
-aceta 8 (eclro

Habana, 20 de Diciembre de 1901.

Al Gobernador Militar.

Honorable Sr:

El Sr. Secretario de Justicia ha devuelto A esta
Comisi6n el informed evacuado por la misma con fecha
20 de Septiembre fltimo, en cumplimiento de la Orden
N? 508 de la series del pasado afio, a fin de que, se ma-
nifieste dla opini6n condehsada de esta Comisi6n acerca
de si, a su juicio, el preambulo de las 6rdenes 363,
364 y 365, series de 1900, separando A estos Magistra-
dos ( a los comprendidos en dichas 6rdenes) estaba
justificado por los hechos 6 no,.
La Comisi6n entiende, que esta es, en realidad,
una consult que no estaba comprendida entire las que
se hicieron a la misma por la citada Orden 508, por
cuyo motivo nada se dijo acerca del particular objeto
de ella en el informed aludido, ni se examinaron bajo
ese aspect las cuestiones sometidas por dicha Orden
al conocimiento de esta Comisi6n, que se limit enton-
ces a examiner con la indispensable extension y el
debido detenimiento que, dados los t6rminos de la
Orden, exigian las cuestiones complejas en ella com-
prendidas, estudiAndolas desde los distintos puntos de
vista que se presentaban, segfn so refirieran a las
situaciones do hechos creadas en el procedimiento por
las resoluciones judiciales 6 peticiones de las parties; a
los deberes de los Tribunales cuando informan sobre









DE LA ISLA Di CUBA A9

asuntos en tramitaci6n, y a la amplitud, independien-
te de todo orden procesal, de que usa en sus juicios
un funcionario del poder ejecutivo, y en su conse-
cuencia fu6 analizando punto por puhto, en su dicta-
men, cada uno de estos particulares, dando acerca de
ellos, separadamente, su opinion y justificandola con
una relaci6n circunstanciada de los hechos, porque
para darse exacta cuenta de 6stos era necesaria tal
prolijidad.
Ahora bien, para cumplir la nueva Orden, con la
concisi6n que se desea, la Comisi6n se remite como
antecedente necesario, 6 lo expuesto en dicho informed,
permiti6ndose ]lamar la atenci6n acerca do que en la
Orden 508, que produjo ese informed, se decia expre-
samente que Romero no se encontraban en las mismas condiciones
que los seilores Iglesias, Maydagin y Guiral, lo que
result claro, por lo menos en cuanto al Sr. Martinez
Quintana, sobre el cual nada se pregunt6 en dicha Or-
den que tuviera relaci6n con el informed dela Secretaria
do Justicia de 6 de Septiembre de 1900, al que se alu-
de en el reciente traslado de la Secretaria, llamAndolo
prebmbulo de los decretos de cesantia de todos esos
sefiores, por cuya raz6n debe darse principio a esta
contestaci6n por el particular que ac dicho Sr. Quintana
se refiere.
La Comisi6n estima que la Orden 303 de 1900, por
la cual so declare cesante al Sr. Federico Martinez
Quintana del cargo de Presidente de la Audiencia de
la Habana, no tiene conexi6n a!guna con el preambu-
lo 6 informed del Secretario de Justicia de 6 de Septiem-
bre de 1900, publicado en la GACETA del 17 de dicho
mes; pero, en el caso de que alguna relaci6n no manifies-
ta haya podido existir entire una y otro, A juicio de la
Comisi6n, el lamado preAmbulo, en lo que se refiere al
Sr. Martinez Quintana no esta en modo alguno justi-
ficado por los hechos que resultan de autos, ni afin
por los mismos que en dicho preambulo se consignan
con referencia A dicho senior, ya que no se explica que
si la intervenci6n como jueces de los otros magistrados
di6 lugar k los cargos que en dicho preambulo se les
hicieron, estos puedan alcanzar al Sr. Quintana que
no intervino en las cuestiones resueltas por aqu6llos,
y por el solo hecho de haber sido nombrado en segun-









40 COLECCI6N LEGISLATIVE

do lugar albacea de uno de los interesados en la testa-
mentaria, de quien antes habia sido defensor, cuyo
cargo de albacea no lleg6 a ejercer.
En cuanto el preAmbulo se refiere A los sefiores
Iglesias, Maydagin y Guiral, a quienes comprenden
la Orden 364, a juicio de la Comisi6n tampoco los
hechos de autos justifican el preambulo, ya que lo
esencial de 6ste, parece que consiste en atribuir a di-
chos Magistrados que faltaron A la verdad en su infor-
me al Gobierno, y como ya ha expuesto esta Comisi6n,
en su anterior dictamen, la Sala rio falt6 A la verdad
al referir los hechos y sus apreciaciones contenidas,
con mis 6 menos oportunidad en el informed, las hizo
desde su punto de vista de Tribunal que tuvo en
cuenta el estado en que se encontraban las actuaciones
en el moment de ministrar el repetido informed.
En lo relative al Sr. Sanchez Romero, a quien se
refiere la Orden 365, es cierto, segfin se dice en el
preambulo, que este Juez no pudo dar una raz6n legal-
mente satisfactoria acerca de sus providencias oyendo
en forma distinta dos apelaciones interpuestas en los
autos; pero este echo que pudiera constituir un error
del juez, estaba sujeto al conocimiento de su Superior
jerArquico, quien al resolver en definitive ]a cuesti6n
hubiera podido corregirlo; por consiguiente el pream-
bulo, considerado I la luz do ~s reglas ordinarias y
en el ejercicio normal de ias funciones encomendadas
' cada uno de los poderes pfublicos, A juicio do la Co-
misi6n, no esta tampoco justificado, en este caso.
Es cuanto a la Comisi6n ha creido de su deber
exponer i Vd. en cumplimiento de la Orden superior
que se Ic ha trasladado.
Rafael Cruz Prez.
Jos6 Antonio Pichardo. Angel C. B(tancourt.
Octavio Giberga.
Ldo. Antonio Mesa y Dominguez,
Secretario.
Gaceta 8 enero.









DE LA ISLA PE CUBA 41

N 1.

CUARTEL GENERAL, DEPARTAMENTO DE CUBA

Habana, 3 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, en virtud de las
facultades de quo se hall investido, ha tenido A bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
Siendo excesivas las actuales tarifas de ferrocarril
que rigen para el transport de azficares en la Isla de
Cuba, por lo que resultan perjudiciales A los intereses
pfblicos; se dispone que los precious que han de
cobrar las Compaflias de Ferrocarriles de esta Isla
por el transport de azftcares, han de ajustarse A
la tarifa que a continuaci6n se insert. Toda canti-
dad que se cobre en demasia de estos precious serA
illegal, y la persona 6 personas que incurran en tal
ilegalidad, pagarAn una multa equivalent a los diez
tantos de lo que fuere cobrado en demasia de los
precious que por la present se autorizan.
Los Tribunales de esta Isla ejercerAn jurisdicci6n
en todos los casos de trasgresi6n de la present Orden.
Si las Compaflias de Ferrocarriles entendiesen que
el efecto de estas disposiciones ha de privar A las mis-
mas de una renta adecuada al capital invertido, pueden
alzarse para ante el Gobernador Militar, quien, tenien-
do en cuenta todo lo que de los hechos result, dictarA
resoluci6n definitive; bien entendido que dicha resolu-
ci6n se ajustarA A lo dispuesto en la Orden N9 246,*
series de 1901, emanada de este Cuartel General. La
present Orden surtira sus efectos desde los diez dias
siguientes al de su publicaci6n en la GACETA DE LA
HABANA.
TARIFAS PARA LA ZAFRA DE 1902
INSTRUCCION
Precios de base.
(a) Peaje y trasporte, 0 i 25 kms, 4.848 cts. por ton. de 1000 kgs. por kms
26 i 50 2.424 ,, ,, ,
51 i 100 ,. 1.616 ,, ,, ,.
101 i 200 ,, 1.212 ,, ,, ,,
201 ,, 0.808 ,, ,, ,,
V6ase la pig. 324 de este tomo II, 1901.
TOMO I.-6









42 COLECCI6N LEGISLATIVE

(b) Carga 6 descarga, 10 cts. por tonelada.
(c) Carrilera urbana, 15 cts. por tonelada.
(d) Derecho de desviadero, 10 cts. por tonelada.
(e) Uso de carros en ramal particular, 2 cts.
por tonelada y por kilometro de longitud del ramal.
(f) Uso exclusive de carros, 6 cts. por diay por
tonelada de capacidad.
(g) Tracci6n en ramales particulares (no obli-
gatorio,) 6 cts. por tonelada y por kilometro de lon-
gitud del ramal.
(Todos estos precious son en moneda de los Estados
Unidos.)

Bases de aplicaci6n de estos precious.

(a.) Los precious de peaje y trasporte se aplican
a los trasportes por carro complete, cuyo minimo no
sera menor de 10 toneladas. Dichos precious se refie-
ren A trasportes en la linea principal, no'a servicio en
ramales particulares, y no comprenden operaciones de
carga y descarga, ni otras.
Los precious se subdividen del modo siguiente:
60 por ciento para el peaje 6 compensaci6n
debida al duefio de la line.
30 por el arrastre 6 compensaci6n
debida al que haga la tracci6n.
10 para la conducoi6n 6 compensa-
ci6n debida al duefio de los
carros.
Estas proporcioiies regirAn en los casos en que
los hacehdados usen sus propios carros 6 locomotoras,
6 en casos anilogos.
(b.) Cuando la Compania haga la carga 6 des-
carga de las mercancias en los carros al embarcarse 6
al llegar, cobrara ademAs, por cada operaci6n, el pre-
cio expresado por tonelada.
(c.) Cuando a la Ilegada a la estaci6n del t6rmi-
no, la Compafia conduzca, en los mismos carros, la
mercancia, a almacenes de dep6sito, por carrileras ur-
banas cuya extension no exceda de dos kilometros
cobrara por tonelada de mercancias, el precio expre-
sado.
(d.) Este derecho se cobrara por tonelada de ca-
pacidad de los carros que se dejen, para ser cargados










DE LA ISLA DE CUBA 45

6 descargados, en desviaderos 6 en enlaces de ramales
particulares situados entire estaciones.
(e.) Este derecho se cobrara cuando los carros
sean llevados por un ramal particular para ser carga-
dos 6 descargados.
(f.) Este derecho se cobrara cuando el cargador
y la Compania asi lo acuerden, para trasporte y servi-
cio que requieran que los carros esten A la exclusive
disposici6n del cargador, como en el caso de la cafia
de azficar.
(g) Cuando la Compafila consienta que sus loco-
motoras penetren en ramales particulares para llevar
y traer carros vacios 6 cargados al batey, cobrari estos
derechos por el arrastre 6 tracci6n de dichos carros,
aplicando ese precio por toneladas de capacidad de los
carros, pudiendo fijar un minimo por tren.

Condiciones generals de aplicaci6n.

Las tarifas se aplicarAn sin ninguni especie de
favor y por igual A todos.
Toda preferencia 6 ventaja injusta y fuera de ra-
z6n, en favor de determinada personas, compafia, lo-
calidad, industrial, mercancia, 6 ingenio, en cualquiera
forma 6 modo que sea, queda anulada y prohibida; asi
como todo perjuicio 6 desventaja indebida impuesta en
contra de los mismos.
Toda condici6n acordada 6 impuesta por una Com-
paflia para una reducci6n de precious, ha de ser de tal
naturaleza que quede cumplida y terminada al mis-
mo tiempo que el contrato de cada trasporte indivi-
dual, quedando anulada y prohibida toda condici6n que
no satisfaga A estos t6rminos; y toda rebaja, devolu-
ci6n, bonificaci6n, en cualquiera forma que sea, abona-
da 6 cobrada al remitente 6 consignatario, 6 A otra
persona cualquiera, cuyo efecto 6 resultado sea aumen-
tar 6 disminuir los fletes 6 imports que exprese el
conocimiento 6 carta de porte, queda en absolute pro-
hibido.
Tbda condici6n establecida para gozar de una re-
ducci6n en los precious, s6lo podrA referirse a las con-
diciones en que ha de hacerse el trasporte, y de ningfin
modo A los particulares en que so encuentre el carga-
dor; y las condiciones que exija una Compafia para
gozar de una rebaja han de ser de tal naturaleza que










44 COLECCI6N LEGISLATIVE

sean aceptables y accesibles A todos en general; que-
dando anuladas y prohibidas las condiciones que no
satisfagan & estos t6rminos.
No podra cobrarse mayor precio por un trasporte
determinado, en las mismas circunstancias y condicio-
nes, por un recorrido menor que por otro mayor, cuan-
do el primer trayecto est6 comprendido dentro del se-
gundo.
En ningfii caso podra cobrarse por el despacho y
trasporte director entire dos estaciones, mayor precio
que el que result de la suma de los precious que se co-
bran por los trasportes parciales, intermedios 6 no,
cuyo origeh y t6rminos sean dichas dos estaciones;
siempre que se satisfagan para el trasporte total las
condiciones que existan para los parciales.
En casos justificados, por motivo de competencia
fi otras causes, 6 propuesta de las Compaias, el Se-
cretario de Obras Piblicas podra autorizar, especial-
mente, en cada caso excepciones a estas condiciones
generals de aplicaci6n de las tarifas.

Aplicaci6n de las tariffs.

Azicar no refinado.--Los precious que resulten de
las bases por toneladas, por kilometros, se aplicarin
para los trasportes de azficar no refinado, en las diver-
sas lines de las Compailias de Ferrocarriles, aumen-
tAndolos en las proporciones siguientes:
Western R'y of Habana... Anmenlos do 0 por ciento.
F. C. Unidos de la Habana... 0 ,
F. C. de Matanzas ............ 10
F. C. de CArdenas y.Jficaro.. 10
Cuban Central.:.................. 15
F. C. de Tunas y Sancti Spi- n
ritus................ .......... 15 ,
F. C. de Puerto Principe...... 10 ,
F. C. de Santiago de Cuba.... n 25 n
F. C. de Guantanamo ......... 25 ,
F. C. de Gibara y Holguin... 25
Miel de 'Purga.-La miel de purga en bocoyes 6
cuarterolas 6 tanques pagard6 del precio del azicar.
Esto incluye el flete de vuelta de dichos bocoyes,
cuarterolas 6 tanques, vacios.










Dk LA ISLA DE CUBA 45

Cahia de azicar.-La caila de azficar pagara la
sexta part de los precious de base, except en cuanto al
uso exclusive do carros ( f ) que se cobrarA integro.
La carga y descarga serA siempre por el interesado.
En ningfin caso se cobrara de flete menos de un peso
por carro de diez toneladas.
Aguardiente.-El aguardiente comfln pagara lo
mismo que el azfcar, menos una tercera parte. Los
envases vacios para aguardiente pagarAn la mitad de
lo que los llenos.

Condiciones especiales.

Cuando exist en una line un precio especial es-
tablecido, menor que el precio que result de la nueva
tarifa, se continuarA aplicando dicho precio menor,
pero no podra cobrarse A otro ingenio situado en la
misma line, a menor distancia del puerto, un precio
mayor que el primero; y si existe algfin precio mayor
para menor recorrido deberA rebajarse 6 igualar al
precio menor.
Siempre que exista un precio mayor que el que re-
suite de la tarifa, debera reducirse A 6ste; pero si exis-
tiere algin precio menor que el de la tarifa, A igual 6
mayor distancia, en la misma line, deberA reducirse
aquel precio hasta igualarlo A este precio menor que el
de la tarifa.
Se ordena por la present al Secretario de Obras
Pftblicas que forme un cuadro detallado de los precious
de transport del azAcar, miles, cafia y aguaraiente,
expresando los tipos de precious por cada un kilometro
desde 1 hasta 200 kilometros, de conformidad con los
precious de base antes expresados.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 4 enero.

N9 2.

Habana, 3 de Enero de 1902.

El Gobernador AMilitar de Cuba, en- virtud de las
facultades de que se hall investido, ha tenido A bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden, que re-










COLECCION LEGISLATIVE


girl para el surtido y venta de gas y de la electricidad
en todo el t6rmino municipal de la Habana:
I. Todo individuo, compafia 6 corporaci6n que
cobre precious en demasia de los que aqui se dispone,
cometerA un acto illegal, y quedarA incurso en una mul-
ta no menor de cien pesos ($100) ni mayor de mil
pesos ($1,000) por cada una infracci6n. Los Tribu-
nales de la Isla de Cuba ejercerAn jurisdicci6n en todos
los casos de trasgresi6n de la present orden.
II. La calidad del gas que se facility y los me-
tros que se usen estarAn sujetos A ]a inspecci6n del
funcionario designado por el Gobierno, de conformidad
con los reglamentos 6 instrucciones que aquel dicte y
sean aprobados por el Gobernador Militar.
III. Los precious mAxinos del gas y de la electri-
cidad para el alumbrado y fuerza motriz no excederAn
de los siguientes:
GAs:
$2.00 cada 1,000 pies cibicos 6 7 cts. el metro cibico para uso
pitblico, s4ase para alumbrado 6 sease fuerza motriz; y $ 2.50 cada
1,000 pies ofbicos, 1i 8.8 cts. el metro cibico para el consume parti-
cular.
ELECTRICIDAD:
Alumbrado incandescent.
Para el consumo particular $1.10 al mes por lamparas de 16
bugias, desde la puesta del sol hasta las doce de la noohe; 6 17 cts.
por kilowatt por hora segfin el metro, siempre que se utilicen tres
6 mAs himparas. Para alumbrado piblico 13 cts. por hora kilo-
watt.
Alumbrado de arco.
Para el consumo particular 17 cts. por kilowatt por hora si
se paga por el metro, 6 $13.50 al mes desde la puesta del sol A las
doce de la noche por himparas de2,000 bugias nominales de no me-
nos de 450 watts. Para alumbrado pdblico $15.00 al mes para
ldmparas similares que ardan no menos de 4,000 horas en el ailo, 6
si se paga por metro A 13 cts. por Kilowatt por hora.
Fuerza motriz.
17 cts. por Kilowatt por hora para uso particular y 13 cts. por
Kilowatt por hora para uso pdblico.
Todos los precious que anteceden serAn en oro es-
paniol.
IV. La present orden empezarA A regir desde su
publicaci6n en la GACETA DE LA HABANA.
El Ayadlante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 4 enero.










DE LA ISLA BE CUBA 47


N? 3.

Habana, Enero 3. 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta del
Superintendent del Departamento de Beneficencia,
ha tenido A bien ordentr la publicaci6n del siguiente
Reglamento para las Escuelas de Enfermeras de la
Isla de Cuba:
I. Se crean en esta Isla Escuelas de Enfermeras,
con facultad para expedir Titulos para el ejercicio de
la profesi6n.
II. TendrAn las Escuelas el carActer de Ins-
tituciones del Estado y estarAn bajo la inmediata de-
pendencia del Departamento de Beneficencia.
III. Para su establecimiento, regimen y gobier-
no, se observarA el Reglamento general que se public
A continuaci6n de esta orden, y al cual habrAn de
acomodarse las especiales que dicten las Juntas de
Patronos 6 Administrativas de los Hospitales 6 que
estuvieren anexas, para su gobierno interior.
El Ayudante General,
II. L SCOTT.


PREA VI BU LO.

El objeto de estas Escuelas serA: En primer lugar,
hacer todo lo possible para mejorar los intereses de las
enfermeras, enalteciendo y fomentando su profesi6n
por medio de un sistema general de iristrucci6n, que
se establecera y sostendrA para proporcionarles el me-
dio de adquirir conocimientos te6ricos y practicos en
la asistencia de enfermos, y otorgandoles un titulo 6
certificado al graduarse que, al garantizarles el ejer-
cicio exclusive de su profesi6n, les proporcionara la
manera segura de obtener trabajo: En segundo lugar,
facilitar A los Hospitales 6 Instituciones de la Isla, un
servicio inteligente en el cuidado de los enfermos, pro-
vey6ndoles de un nfimero adecuado de enfermeras,
compuesto de profesionales y estudiantes aventajadas,
con beneficio de la humanidad doliente.


47


DE LA ISLA DE CUBA









COLECC16N I.EGISLATIVA


Las Escuelas de Enfermeras son Instituciones del
Estado anexas a los Hospitales, en pr6 del beneficio
comfin; pero bajo la inspecci6n direct del Departa-
mento de Beneficencia. El Director del Hospital
actuarA como representante inmediato del Departa-
mento en la Escuela y el Tesorero del Hospital ser' a
la vez Tesorero de la Escuela. Los presupuestos de
las Escuelas se formularAn y firmarAn por separado
por el Director y Tesorero.


Reglamento General para las Escuelas de Enfermeras
de la Isla de Cuba.


CAPITULO I.


DE LA ORGANIZATION DE LAS ESCUELAS.

AnTicuLO 1:

En toda poblaci6n de la Isla donde haya hospita-
les pfblicos con mis de cien camas, cualquiera que
sea su clasificaci6n, podran establecerse Escuelas de
Enfermeras sujetAndose A las bases consignadas en
este Reglamento, pr6via autorizaci6n del Departamen-
to, 6 inscripci6n en la Escuela de Medicina.

ARTiCULO 29:

Las Escuelas se regirAn por los reglamentos in-
teriores de esos establecimientos, en cuanto no contra-
rien lo dispuesto en 6ste. No tendran menos de
veinte alumnas.

ARTiCULO 30:

Los Jefes de las escuelas, serAn el Director-Medi-
co del establecimiento en primer lugar, y en segundo,
la Superintendent, sucediendoles las enfermeras titu-
lares (designadas) para auxiliar a la Superintendente.


48









DE LA ISLA DE CUBA 49

ARTiCULO 49:
Resolvera todos los asuntos de caricter general
relacionados con las escuelas, una Comisi6n compues-
ta de tres miembros de la Junta Central de Beneficen-
cia, elegidos por la misma, un Profesor de la Escuela
de Medicine nombrado por su Decano, y una enferme-
ra graduada, sin cargo en ninguna escuela, pero que
haya sido Superintendente y que designararA el Depar-
tamento de Beneficencia. La correspondencia serA
trasmitida por el Departamento de Beneficencia. Esta
Comisi6n se reunirA en sesi6n ordinaria una vez al
mes, y en extraordinaria, cuantas veces sea necesario.

ARTiCULO 5?:
El Director de la Escuela, designara los Profeso-
res que tengan a su cargo las conferencias -A que se
refiere el program final, utilizando a los Medicos del
hospital y A cuantos a ello se presten, sin que reciban
remuneraci6n por ese trabajo.

ARTicULo 69:
Los studios de cada escuela se haran en tres cur-
sos de un ailo cada uno, conform lo prescribe el regla-
mento official de la Escuela de Medicina. Sin embar-
go, para el primer afio puede admitirse a examen si
hubiere cinco meses de studios.

ARTicULO 79:
Los exAmenes a la terminaci6n del primero y
segundo curso, se verificaran ante un Tribunal com-
puesto de dos Profesores del establecimiento, designa-
dos por el Director, y bajo su presidencia, 6 la de sn
delegado. Estos Tribunales darain A conocer el cues-
tionario, al cual haya de ajustarse examen, con quince
dias de anticipaci6n.

ARTicuLO 80:
Las notas calificativas de la aptitud y conocimien-
tos de las alumnas, serAn las de Muy Bien, Bien-, y
Reprobada, y se darn por mayoria de votos. El
Director expedirA ia cada enfermera certificado del
resultado de su examen para que conste en su expe-
diehte personal.
TOMO I.- 7









50 COLECCICN LEGISLATIVE

ARTicULO 9?:
Los examenes del tercer curso se verificaran ante
un Tribunal compuesto de tres Profesores de la Es-
cuela de Medicina y Farmacia, nombrados por el De-
cano de la Facultad, y bajo la Presidencia del mAs
antiguo. Las notas, en este examen serAn las que
establece el reglamento de ]a Escuela de Medicina,
y se haran co-star en el expediente de la alumna,
que quedarA archivado en el Departamento de Bene-
ficencia.

ARTICULO 10:
Los exAmenes del tercer ailo, se verificaran en la
Capital de cada Provincia 6 Ciudades en que abunden
las alumnas, en los dias que seilale el Decano de la
Facultad de Medicina, quien cuidarA de prevenir con
anticipaci6n A los Directores de Escuelas, asi como a
los miembros del Tribunal por 41 designado, para que
adopten las medidas oportunas.
Las dietas que devenguen Ics miembros del Tri-
bunal, seran cargadas al Departamento de Beneficen-
cia y Hospitales. El imported de estas dietas deberA
ser de ocho pesos en oro diaries, y transport libre.

ARTICULO 11:
Los exAmenes, seran pfiblicos, y el Departamento
de Beneficencia facilitarA el local.

ARTiCULO 12:
A la alumna que haya sido aprobada en los exi-
menes del tercer curso, el Decano de la Facultad de
Medicine y Farmacia le expedirA su titulo en que cons-
te que ha sido admitida al ejercicio de la profesi6n de
enfermera. Ese diploma ha de merecer de las autori-
dades de todo orden, y de los Tribunales, los respetos
y consideraciones que deben guardarse sa los Titulos
Profesionales. Sin este titulo queda prohibido el ejer-
cicio de la profesi6n de enfermera. Cada escuela pro-
veera de una medalla de plata a, las alumnas que ob-
tengan el titulo de enfermera.

ARTiCULO 13:
Las alumnas reprobadas en los eximenes de un









DE LA ISLA DE CUBA


curso, tendrAn derecho A repetirlo; pero si fueren
tambi6n reprobadas en segundo examen quedarin se-
paradas de la escuela.

ARTICULO 14:
Las alumnas que durante los tres cursos, se ha-
yan distinguido por su aplicaci6h extraordinaria 6 in-
tachable conduct, entire sus compafieras, seran pre-
miadas con una medalla especial de oro por acuerdo
de las dos terceras parties de los Profesores del estable-
cimiento, reunidos en Junta por el Director. del mismo,
si A su juicio y al de la Superintendente, que asistira
A la Junta, alguna la mereciere.
El Departamento de Beneficencia acordari el di-
secio de las medallas, y so pagara con fondos del
mismo.
CAPITULO II.

DEL INGRESO EN LAS ESCUELAS
AROICULO 15:
Para ingresar en la Escuela de Enfermeras como
alumna, presentarA la aspirante una solicitud al Di-
rector del hospital A que aquella est6 adscrita, llenan-
do el cuestionario que al final se consigna, acompailado
con una carta de persona conocida, que ififorme res-
pecto de su moralidad y antecedentes, y un certificado
medico de su buena salud. Si es menor de edad,
acompailarA tambi6n el permiso de sus padres 6 tuto-
res. Aceptada por el Director del hospital, la pasara
con Vto. Bno., A la Superintendente, que la admitirA
definitivamente despu6s de un mes de prueba, durante
el cual la escuela s6lo tiene la obligaci6n de mante-
nerla y darle lavado de ropa. De este ingreso se darA
cuenta al Departamento de Beneficencia.

ARTiCULO 16:
La edad para el ingreso serA de 18 a 36 afios. Po-
drA aceptarse A la aspirante aunque no hubiere cum-
plido 18 afios, si le faltan pocos meses para cumplirlos,
en caso de tener robusta constituci6n. Es condici6n
indispensable poseer una median instrucci6n, 6 cuyo
efecto sufrirA nn examen que harA ]a Superintendente
cuando se estime oportuno.









52 COLECC16N LEGISLATIVE

ARTiCULO 17:
El ingreso puede verificarse en cualquiera 6poca
del ailo, pero no podran darse por terminados los es-
tudios, hasta que no so complete los tres afios de
prActica clinic a contar de su ingreso incluso el mes
de prueba.

ARTiCULO 18:
Las alumnas podran ser separadas, siempre que A
juicio del Director y de la Superintendente se hayan
hecho acreedoras a ello, por su mal comportamiento 6
ineptitud. De esta separaci6n y los motives que la
justifiquen se darA cuenta al Departamento de Bene-
ficencia.

ARTiCULO 19:
Las alumnas por sus servicios recibirAn on concept
de gratificaci6n ocho pesos mensuales en el primer aflo;
doce pesos el segundo, y el tercero, veinte y cinco pesos
oro. Cada alumna debe proveerse de los uniforms
necesarios. Para la adquisici6n de 6stos la escuela
consignarA por cada alumna de primero y segundo afio
treinta y seis pesos anuales, que quedarAn en poder
del Tesorero para cuando la Superintendente estime
oportuno su empleo. El sobrante que hubiese A la
terminaci6n de cada aflo, le sera entregado en efectivo
A la enfermera que le correspondiese. En el tercer
ailo, los uliformes seran por cuenta de las alumnas.
Las enfermeras que abandonen la escuela perderAn su
derecho A los uniforms adquiridos. Los uniforms
no podrAn usarse en la calle except cuando la enfer-
mera est4 de servicio. La escuela proveeri' el lavado
de los uniforms de todas las alumnas.

CAPITULO III.

DEL SERVICIO DE LAS ALUAINAS

ARTiCULO 20:
Las alumnas estan obligadas a vivir en la escuela.
El servicio de las alumnas se destribuirA entire las ho-
ras del dia y de la noche. El de dia serA de ocho ho-
ras, dedicindose las cuatro restantes A comida, estu-









D) LA ISLA DE CUBA


dio, recreo y descanso: El de la noche, sera de doce
horas; en este servicio alternarAn las alumnas, de
modo que se presto aproximadamente durante un mes
consecutive.

ARTiCULO 21:
Durante los dos primeros aflos, las alumnas no
prestarAn servicio fuera de la escuela. En el tercer
afio, podrAn hacerlo en un period que no exceda de
tres meses, siempre que el Director de acuerdo con la
Superintendent lo concede. Cuando el servicio sea
para enfermos pobres, podra hacerse un contrato espe-
cial con los Ayuntamientos. Si el servicio fuere en ca-
sos privados domicilio, se cobrara cuota de tres pesos
diaries y los gastos de trasporte. Este ingreso serA
pagado al Tesorero y despues de deducir la gratifica-
ci6n que la escuela abone A la enfermera, el remanen-
te servirA para constituir un fondo destinado al premio
que segfin acuerde el Departamento de Beneficencia se
darA a la alumna que A ello se juzgue acreedora.

ARTicULO 22:
Los hospitals que no tuvieren escuelas de enfer-
meras, si necesitan algunas alumnas adelantadas, po-
dran pedirlas a la que radique en la localidad; pagando
a la escuela, el hospital que las utilice, la gratificaci6n
que tengan consignada y su trasporte. Las alumnas
que prestan servicio de esta clase seguirAri figurando en
las n6minas del hospital A que este adscrita la escuela.

ARTicuTLO 23:
Cada alumna disfrutarA anualmente de tres sema-
nas de vacaciones que seran concedidas por turno por
la Superintendent de acuerdo con el Director.

ARTICULO 24:
Cuando las alumnas se enfermaren, serai asisti-
das gratuitamente, pero el tiempo que asi so pierda
debera ser recuperado despu6s, cuando exceda de un
mes en el afio.

ARTicuLO 25:
Las alumnas no deben tenor con los cmpleados
otro trato que el estrictamente cientifico. Las infrac-









54 COLECCO6N LEGISLATIVE

ciones A este precepto serAn severamente castigadas, y
el Director de la Escuela sera responsible de su cum-
plimiento.

CAPITULO IV.

DE LA SUPERINTENDENT Y SUS AUXILIARES

ARTicULO 26:
La Superintendent deberi ser enfermera titular,
procedente de escuela de reconocida reputaci6n, y que
present referencias satisfactorias de la Escuela de que
proceda. Su nombramiento compete al Departamento
de Beneficencia y Hospitales, en consult con el Di-
rector de la escuela.

ARTICULO 27:
La Superintendent tiene ]a vigilancia y direc-
ci6n de ]a escuela. A ella compete aceptar en definitive
las solicitudes de las aspirantes despu6s del mes de
prueba, dando cuenta de su ingreso, por conduct del
Director, al Departamento de Beneficencia y Hospita-
les. Igualmente razonarA por escrito los motives que
hacen rechazar & las aspirantas que no consider con-
venientes. Debe levar un libro memorandum sobrela
admisi6n y reprobaci6n de aspirantas, el cual es-
tara siempre A disposici6n del Director.

ARTICULO 28:
Tcndra autoridad para suspender h cualquier
alumna por mala conduct, dando cuenta al Director
para que este, despuEs de las informaciones corres-
pondientes, de 6 no su aprobaci6n.

ARTiCULO 29:
Deberi' remitir trimestralmente al Departamento
de Beneficencia un estado demostrativo de la asisten-
cia, aplicaci6n y conduct de cada alumna. RemitirA
A la Escuela de Medicina y Farmacia la relaci6n de
alumnas inscriptas en cada curso y antes del examen
final un informed de todo cuanto resultare del oxpe-
diente de cada alumna.









DE LA ISLA DE CUBA 5)

AmTiCULO 30:
La Superintendent tendrai su cargo la compra
de articulos de today clase para el abastecimiento de
la escuela, cuando 6sta est6 separada de los hospita-
les. El Tesorero pagara previa aprobaci6n del Direc-
tor. En todo caso la adquisici6n de ropa para las en-
fermeras es de la incumbencia dela Superintendente.

AnTiCULO 31:
Tendra la inspecci6n general de los enfermos del
hospital, de acuerdo con el Director del establecimien-
to. DistribuirA el servicio de las alumnas, en los dife-
rentes departamentos, y designara las que hubieren
de prestar su servicio durante la noche, siendo res-
ponsable ante el Director del hospital de la limpieza
de los suelos, paredes, ventanas y techos, mobiliario
de las salas y sala de operaciones, asi como del lava-
dero y cocina.

AnTiCULO 32:
OirA cada mailana el informed de las enfermeras
jefes, y obtendra el pedido para los suministros del
dia, trasmitiendo informs y pedidos al Director antes
de la hora quo 6ste indique.

ARTicuLO 33:
DarA por la noche, antes de retirarse, las instruc-
ciones necesarias A la enfermera auxiliar, jefe de no-
che, y recojera por la mafiana el informed escrito que
esta suministre respect a las novedades ocurridas.
Las que se refieran exclusivamente a enfermos, las
pondra en conocimiento de los medicos de la sala, y
las de orden general del establecimiento, en conoci-
miento del Director.

ARTiCULO 34:
No podrt ausentarse del establecimiento en el
dia, sin participarlo al Director, designando la auxi-
liar que haya de sustituirla.

ARTiCULO 35:
AsistirA A las conferencias dadas por los Profeso-
res A las alumnas, examinando y corrigiendo las ano-
taciones que hayan torado.









56 COLECCION LEGISLATIVE

ARTiCULO 36:
Una vez por semania dara una conferencia A las
alumnas referente a los conocimientos practices que
6stas deben tener en el desempefio de su profesi6n.

ARTiCIULO 37:
Las ayudantes, enfermeras y sirvientas de todos
los departamentos estarin bajo su direcci6n y dara
cuenta al Director de las faltas que observare, y vigi-
lara el suministro de alimentos a las alumnas y A los
enfermos todos del establecimiento, cuidando que se
cumplan las prescripciones facultativas.

AuTictLO 38:
Cuando haya un caso de contagio, tomarA cuan-
tas medidas sean necesarias para su aislamiento y
desinfecci6n de las ropas, ocurriendo al Director en
demand de las disposiciones que fueren necesarias.

ARTiCULO 39:
Para el desempenlo de los deberes antes citados,
tendra a su disposici6n por lo menos cuatro auxiliares,
enfermeras titulares: una para el servicio de noche, del
que serA jefe, otra para el sal6n do operaciones, y las
otras dos para los servicios de cirujia y medicine. La
primer tendrA un sueldo mayor que las otras, por la
indole del servicio que desempefia. Las auxiliaries ten-
drAn 6 su cargo la ensefnanza de las alumnas en sus res-
pectivas secciones, y seguirin en todo las instrucciones
quereciban dela Superintendenta. No podran ausentar-
se del establecimiento sin autorizaci6n de la Superin-
tendente, ni pernoctar fuera del mismo. DisfrutarAn de
un dia A la semana por turno. Si estuviesen enfermas
m:s de un mes, se las descontara el servicio. El nom-
bramiento de estas auxiliares se harA del mismo mo-
do que el de la Superintendente.

CAPITULO V.
DE LA INSTRUCTION TE6RICA.
ARTICULO 40:
ComprenderA tres cursos. Los ailos escolares se-
rAn de 1? de Octubre A 19.de Junio, y los exAmenes
se efectuarAn en los fltimos dias de este mes.










DE LA ISLA DE CUBA


PROGRAM

Primer curso.

DISC.IPLINA PROFESSIONAL

Anatomia. Esqucleto, huesos, articulaciones y musculos.

Higielie y Bacteriologia.-Papel de las Bacterias,
desinfecci6n, aislamiento.

NOCIONES DE FISIOLOGiA.

Digesti6n, absorci6n, respiraci6n.
M!ateria Jlldica:
Sistema m6trico, medicamentos y su administra-
ci6n, drogas y clasificaci6n.

Prdctica Quirirgica:
Asepsia, antisepsia, cicatrizaci6n, accidents lo-
cales y generals de las heridas.

PREPARACION DE ALIMSFNTOS PARA ENFERMOS.

Servicio de niios:
Estado al nacer, cambios fisiol6gicos, crecimiento
y desarrollo, predisposici6n morbosa, mortalidad in-
fantil, cuidados a un nifio sano, alimentaci6n a un
sano y A un enfermo.

Segilndo curso.
.-'natomia:
Aparato digestive, circulatorio, respiratorio, sis-
tema glandular, secretorio, aparato nervioso.

NOCIONES DE FISIOLOGiA.

(Circulaci6n, Secreciones, Funciones del Sistema
Nervioso).
Higiene y Bacteriologia:
Aire, Agua, Higiene personal.
TOMO I. 8


57 -










COLFCCI6N LEGISLATIVE


Material MAdica:
Venenos yantidotos; inyecciones hipod6rmicas;
hidroterapia.
Prdctica Medica:
Cuidados generals, observaciones de enfernos,
anotaci6n de sintomas, temperaturea, pulso, y respi-
raci6n), dietas.
Prdctica QuIirrgica:
Cuidados antes, durante y despu6s de la opera-
ci6n; cuidados en operaciones especiales.

Tercer curso.

GINECOLOGIA.

Anatomia y fisiologia genital, preparaci6n de las
Pacientes para examen y operaci6n; Cuidados post
operatorios.
Obstetricia:
Cuidados A la mujer durante el embarazo, parto,
puerperio y cuidados al reci6n nacido.
Prdctica Qiuirrgica:
Anestesia, ap6sitos y vendajes, servicios en salas
de operaciones.
Prdctica Medica:
AnAlisis de la orina, cuidados en las enfermedades
digestivas circulatorias, respiratorias, nerviosas, uri-
narias y contagiosas.
Ojos, Piel, Oidos, Garganta y Fosas Nasales:
Anatomia, cuidados en salud y enfermedad, cui-
dados postoperatorios, curaciones especiales.
PrActica del Masage.

AnTiCULO 41.
La Superintendent expedirA A cada alumna up










DE LA ISLA DE CUBA 59

estado trimestral de sus servicios conforme al adjunto
model.
...................... ............. ..... ..........................
N om bre ................. ............ .......... .............
Fecha de Ingreso en la Escuela....................
Salas en que ha servido durante el trimestre......
............................... .... ............ I .....

CLASIFICACI6N GENERAL.

Comportamiento......................... .............
Inter6s Desplegado.....................................
Dotes de Observaci6n.... ................. .............
Puntualidad. ............ .......................... .....
A plicaci6n ......... ..........................................
Disposici6n ........................... ...... ...
Limpieza. ...................................... ......
Orden. .....................................................
Agrado ...............................................
Particularidades ............... ...................
Distinci6n en caricter...................................
Distinci6n en trabajo........ ...... ......................
Faltas en el trabajo .......... ...... ..................
Faltas en el carActer................................ ...
Adelantos.................................... .. .......
Observaciones. .......................................
F echa ................ .................................. .

(Firma) .......... ...............



FORMA DE SOLICITED DE INGRESO.

Cuestionario que debe contestarse para ser admi-
tida como alumna, y que debe ilenar de su pufio y.
letra la misma interesada.

Nombre- y apellidos ..................... .............
D irecci6n ............. .... ................. .............
Estado civil,................. Altura,....................
Peso.................libras.
Qu6 ocupaci6n ha tenido?......... ....................
Fecha y lugar del hacimiento,.........................
D6nde ha sido educada?......... ....................










60 COLECCI6N LEGISLATIVE

Ha estado en alguna otra Escuela de Enfermeras?

Es fuerte y saludable? ...........................
Lo ha sido siempre?.................. ...........
Es perfect su visi6n?...... .. ,y la audici6n?.........
Tiene defects fisicos? ........ ......... .. .........
Tiene tendencies A trastornos pulmonares? .........
Ha sido vacunada?....................................
Ha tenido trastorno en la garganta y ftero?.........
,y reumatismo?..............D6nde estuvo colocada ilti-
mamente?.......................Cuanto tiempo?........
Nombre y direcci6n de las dos personas que puedan
facilitar referencias?;........................... ..............
Ha leido y comprendido con claridad el Regla-
mento de esta Escuela?. .................................
Fecha,....... .... ................
Firm a,.... ........... .........
Gaceta 4 enero.

N9 4.

Habana, 6 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta del
Secretario de Instrucci6n Piblica, ha tenido A bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
I. 1El Articulo 5 de la Orden 368,* del Cuartel
General de la Divisi6n de Cuba, series de 1900, queda
por la present modificado en la forma siguiente:
Articulo 5. Las siguientes Ciudades constitu-
yen Distritos Urbanos de Primera y Segunda Clase:
Distrito Urbano de Primera Clase: Habana. Distri-
tos Urbanos de Segunda Clase: Santiago, Matanzas,
Cienfuegos, Puerto Principe, Cardenas, Manzanillo,
Guanabacoa, Santa Clara, Sancti Spiritus, Trinidad,
Sagua la Grande y Pinar del Rio.
II. Los Articulos 6 y 7 de la mencionada Orden
quedan, por la present, suprimidos.
III. La repetida Orden se adiciona, por la pre-
sente, con el siguiente articulo:
Articulo 30 a. En cada Distrito Urbano. de Se-
gunda Ciase habrA un Superintendente de Instrucci6n
VYase la pig. 214 del tomo III, 1900.









DE LA ISLA PE CUBA


nombrado, A propuesta del Superintendente Provin-
cial respective por conduct del Superintendente de
Escuelas de la Isla, por el Comisionado de Escuelas
PIblicas, quien tambi6n fijard su sueldo. Dichos Su-
perintendentes serAn personas de reconocida compe-
tencia en materials pedag6gicas, y seran nombrados por
un period de dos ailos pudiendo, sin embargo, ser se-
parados definitivamente por el Comisionado de Escue-
las Pfiblicas por no cumplir con sus deberes 6 por in-
debida conduct.

Sns facultades y obligaciones.

Los maestros que correspondan A cada Distrito
Urbano de Segunda Clase seran nombrados por la Jun-
ta de Educaci6n del Distrito a propuesta del Superin-
tendente de Instrucci6n, finicamente. Dichos Supe-
rintendentes quedan obligados A rendir A sus respecti-
vas Juntas informes trimestrales, y afin con mAis
frecuencia si asi se lo exijiera la Junta fi otra autori-
dad superior, sobre los asuntos encomendados a su
cuidado, pudiendo las Juntas, ademis, exijirles quo
asistan a cualquiera 6 A todas sus sesiones.
IV. El Comisionado de Escuelas P(tblicas pro-
pondrA para su nombramiento al Gobernador Militar los
nombres de los seis miembros que ban de composer
cada una de las Juntas de Educaci6n de los Distritos
Urbanos de Segunda Clase creados por la present
Orden. Estas eligirAn su Presidente de entire sus
miembros, y asi constituidas compondrAn la Junta de
Educaci6n de sus respectivos Distritos hasta que se ve-
rifiquen las elecciones y se constituyan las nuevas
Juntas conforme lo determine la Orden nfimero 104'
de este Cuartel General, series de 1901.
V. Los Articulos 60, 76 (modificado por la Or-
den nfimero 127," de este Cuartel General, series de
1901), 88 y 92 de la repetida Orden 368' se entende-
ran redactados del modo que sigue:
Articulo 60. Las Juntas de Educaci6n eligirAn
anualmente de entire sus miembros su Presidente, y
nombrarAn un Secretario que no seri miembro do
ellas ni podra desempefiar al mismo tiempo ningiun

1 V6ase la p5g. 181 del tomo I, 1901.
2 id. 26' id. I. 1901.
3 id. 214 id. Ill, 1900.










62 COLECCI6N LEGISLArIVA

otro puesto piblico con sueldo. El sueldo de dichos
Secretarios sera fijado por el Comisionado de Escuelas
Pfblicas, abonandose con cargo al Tesoro de la Isla
-de fondos debidamente consignados, pero dichos suel-
dos no serAn mayors de $1,200.00 al aflo, en los Dis-
tritos Urbanos de Segunda Clase, ni pasarAn de $750.00
al afio, en los Distritos Municipales.
Articulo 76. Cada Junta de Educaci6n tendrA
el manejo y direcci6n de las escuelas pfiblicas de su
Distrito, y, exceptuando las Juntas de Educaci6n de
los Distritos Urbanos de Primera y Segunda Clase,
plenos poderes para nombrar Directores, Maestros,
Conserjes y demas empleados y fijar, con la aprobaci6n
del Comisionado de Escuelas Pfblicas, sus sueldos,
siempre que los de maestros no excedan al mes de las
siguientes cantidades: en la Habana, $75.00; en las de-
mis capitals de Provincia y en CArdenas y en Cien-
fuegos, $60.00; en todos los demas Distritos, $50.00;
pero ningfln maestro ganarA un sueldo menor de
$30.00.
Las Juntas de Educacion fijarAn, dentro de estos
limits, el sueldo que a su juicio se merezca cada
maestro, y cualquier maestro que tenga t su cargo un
aula y ademis la direcci6n de otras dos aulas, por lo
menos, serA considerado como un Director, y recibirA
un sueldo adicional que no podrA exceder de $25.00 al
mes en el Distrito Urbano de la Habana, y $15.00 al
mes en los Distritos Urbanos de Segunda Clase, y de
$10.00 al mes en los Distritos Municipales.
Los contratos con los maestros deberan hacerse
antes del dia 31 de Agosto del afio escolar anterior al
en que el maestro ha de trabajar, y en esa fecha, 6
antes, se remitirA al Comisionado de Escuelas Pfibli-
cas, para su aprobaci6n, una relaci6n nominal de-los
maestros contratados con sus respectivos sueldos. No
se podran disminuir dichos sueldos durante el tiempo
por cl cual se hayan hecho los contratos; pero estos no
se hlar~n por un period mayor de un afno.
Cumpliendo lo prescripto en la Orden N 109,* se-
rie de 1901, de este Cuartel General, las Juntas de
Educaci6n podran declarar cesante A cualquiera do
sus maestros por faltas en el cumplimiento de sus de-
beres, por inmoralidad 6 por indebida conduct, ma-
Vtase la paig. 183 dcl tomo 1, 1901.









DE LA ISLA DE CUBA 0o

nifestando al interesado, por escrito, la raz6n 6 motive
de su cesantia. El Comisionado de Escuelas Pfiblicas
podra, por las mismas razones, suspender de empleo y
sueldo, 6 declarar cesante A cualquier empleado de
una Junta de Educaci6n, y podra, asimismo, con la
aprobaci6n del Gobernador Militar, declarar cesantes
A dichos empleados, cuando por razones de economic
asi lo demand el servicio pftblico.
En los contratos que celebraran las Juntas de
Educaci6n con cada uno de sus maestros, se especifi-
cara la escuela y aula en que dichos maestros habrin
de ensefiar, y no podrAn ser trasladados de esa escuela
a otra, 6 de esa aula A otra, sin su conscntimiento.
En las escuelas de nifias se emplearan finicamen-
te mujeres para maestras y conserjes; en las de varo-
nes podran emplearse hombres 6 mujeres, lo mismo
que en las escuelas mixtas, siendo preferible que 6stas
est6n a cargo de mujeres. Por iguales servicios per-
cibirAn siempre el mismo sueldo las mujeres y los
hombres.
Articulo 88. Todo padre, tutor ii otra persona
cualquiera que tenga su cargo un menor de 6 a 14
ailos de edad, debera enviar dicho menor a una escue-
la pfblica, 6 a una privada debidamente autorizada,
durante no menos de 20 semanas de las cuales 10 por
lo menos, empezando con las cuatro primeras del ailo
escolar, deberkn ser sucesivas, no contandose las fal-
tas ocasionales de asistencia debidas a causa justifica-
da; y A menos que el Presidente de la Junta de Edu-
caci6n, en los Distritos Municipales, 6 el Superinten-
dente de Instrucci6n en los Urbanos de Primera y
Segunda Clase, excuse A dicho menor de asistir, por
hab6rsele probado satisfactoriamente que su estado
fisico 6 mental le impide asistir a una escuela, 6 por-
que en su casa 6 en una escuela privada debidamente
autorizada se le instruye on las asignaturas de lecture,
escritura, geografia y aritm~tica.
Articulo 92. A petici6n del Secretario dela Jun-
ta de Educaci6n el inspector especial examinarA cual-
quier caso de ausencia injustificada cometido en su
Distrito, y prevendrA por escrito al menor y f sus pa-
dres, tutor 6 persoha a cargo de 61 de las consecuen-
cias que sobrevendran si se persiste en la falta. Cuan-
do un menor de 6 A 14 anios de edad, no asistiere a









COLECC16N LEG.ISLATIVA


una escuela sin excusa legal 6 en violaci6n del Articu-
la anterior, el inspector especial notificarA este hecho
al padre, tutor 6 persona encargada de dicho menor,
exigi6ndole que haga que el mismo asista A una escue-
]a dentro del t6rmino de tres dias, orden que serA obe-
decida.

Castigos impulestos i los padres, tutors,
eneargados, etc.

Si no hicieren caso, el inspector especial asi lo
manifestara al Secretario de la Junta, quien estable-
cerA querella ante el Tribunal competent del distrito,
contra el padre, tutor 6 persona responsible, y si fue-
re 6ste convict de tal falta, serA castigado con una
multa que no bajara de uno, ni excederA de diez pe-
sos, A voluntad del Tribunal. Si el Tribunallo esti-
mare convenient podrA admitirle A la persona con-
victa de esta falta, una fianza de cien pesos con
garantia satisfactoria para el Tribunal y con la con-
dici6n de que el menor asistira A una escuiela en
el t6rmino de cinco dias y que continuarA asistiendo
durante el period que marc la ley. Si el padre, tu-
tor 6 persona encargada de dicho menor, rehusare
pagar la multa 6 prestar la flanza, segfin ordenare el
Tribunal, dicho padre, tutor 6 persona sera enviado A
la cArcel por no menos de uno, ni mAs de cinco dias.

De las escuelas privadas.

VI. Despn6s de la publicaci6n de la present
Orden no sera considerada como establecida legalmen-
te ninguna escuela privada que no haya sido autoriza-
da por el Secretario de Instrucci6n Pfiblica 6 por el
Superintendent de Escuelas de la Isla, en la forma
que en esta Orden se determine.
1. Dentro de los treinta dias siguientes al de la
publicaci6n de esta Orden, cada Junta de Educaci6n
de la Isla remitirA al Superintendente de Escuelas
Piblicas de la respective Provincia una relaci6n ex-
presiva de las escuelas privadas existentes en el Dis-
trito Escolar bajo su jurisdicci6n, especificando los
nombres de los maestros directors de cada una de
ellas. Para que el Superintendente de Escuelas de la










DE LA ISLA DE CUBA


Isla pueda autorizar, 6 no, la existencia de dichas
escuelas, deberd cada Superintendente Provincial de
Escuelas Pfiblicas remitirle, con la menor demora po-
sible, las mencionadas relaciones adicionadas con in-
fdrmes completes y detallados acerca de las aptitudes
y competencia pedag6gicas de cada uno de los maes-
tros en ellas mencionados, y tambi6n acerca de las
condiciones higi6nicas, etc., de los edificios en que
esas escuelas funcionen.
2. Despu6s de la publicaci6n de esta Orden, cual-
quiera persona que desee establecer una escuela pri-
vada debera dirigir una solicited al Superintendente
de Escuelas Piblicas de la respective Provincia quien,
despu6s de practical las investigaciones necesarias, la
remitira A la resoluci6n del Superintendente de Es-
cuelas de la Isla,. informando acerca de las aptitudes
y competencia pedag6gicas del solicitante.
3. El Superintendente de Escuelas de ]a Isla
dictarai sus resoluciones con la menor demora possible
y darA cuenta al Comisionado de Escuelas Publicas de
cada una de las escuelas privadas por 61 autorizadas.
4. Las escuelas privadas estarAn sujetas a ser
inspeccionadas por agents debidamente autorizados
por el Comisionado de Escuelas Pftblicas, a quien in-
formarin sobre.las condiciones higi6nicas y sanitarias
de los edificios en que funcionen las mencionadas es-
cuelas y, si estas condiciones fuesen tales que afecten
A la salud de los niiios que a ellas asisten, podri el
Comisionado de Escuelas Piblicas ordenar su clau-
sura.
5. El Director de cada escuela privada que se
haya autorizado en la forma mencionada, debera ren-
dir al Comisionado de Escuelas Publicas informes
mensuales estadisticos en blancos, 6 models, que al
efecto este funcionario le proporcionarh.
6. Si cualquiera persona estima injusta la reso-
luci6n dictada por el Superintendente de Escuelas de
la Isla en uno f otro de los casos mencionados en los
articulos 1 y 2 de la present Orden, podri, si asi lo
solicit, ser examinada en las mismas asignaturas so-
bre que versan los examenen para Certificados de Pri-
mer Grado por un Tribunal compuesto de tres perso-
nas, nombrado al efecto por el Secretario de Instruc-
ci6n Ptblica. Estos Tribunales observarin las reglas
TOMO I.-9










COLECC16N LEGISLATIVE


6 instrucciones que reciban de dicho Secretario, cuyas
resoluciones serAn definitivas.
VII. El Comisionado de Escuelas Pfiblicas que-
da encargado de la ejecuci6n de la present Orden,
dictando las que sean necesarias para su mis pronto
cumplimiento.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 7 enero.

No 5.

Habana, 6 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta del
Secretario de Agricultura, Comercio 6 Industria, ha
tenido a bien disponer la publicaci6n de la siguiente
orden:
I. Los derechos, ascendentes a doce pesos cincuen-
ta centavos, moneda de los Estados Unidos, que impor-
ta la expedici6n de los titulos de propiedad de mareas
de ganados, segfn lo dispuesto en el Real Decreto de
21 de Agosto de 1884 y Ordenes civiles nfimeros 353,'
series de 1900, y 208,2 de 1901, de este Cuartel Ge-
neral, se reduce a tres pesos, en igual clase de mone-
da, para los que, siendo pequefos agricultores 6 estan-
do dedicados A pequefias industries, s6o1 posean, en
corta cantidad, el nifmero de ganado indispensable
para sus trabajos agricolas, para sus industries 6 para
el sustento de sus families.
Esta condici6n se satisfara probandose por el inte-
resado, en forma adecuada, con atestados de los res-
pectivos Alcaldes Municipales, que se expedirAn gra-
tuitamente, que el ganado que posee es el indispensable
para los fines que seoiala el filtimo extreme del parrafo
anterior y que su nfimero no excede de doce cabezas,
cualquiera que sea su clase, sin contar los menores de
un aio.
Cuando se exceda de ese nfimero, el interesado
deberA solicitar el change del titulo de propiedad de la
marca, expedido en concept de pobre, cuyo imported

1 V6ase la pig. 141 del tomo III, 1900.
S2 VWase la pig. 237 del tomo II, 1901.










DE LA ISLA DE CUBA 0/

es de tres pesos, por el que corresponde A los que estan
obligados 6 pagar los derechos integros de $12.50 abo-
nando la diferencia, bajo pena de caducidad de la res-
pectiva marca.
No siendo obligatorio marcar el ganado que no
tenga marc puesta, sus poseedores, si optan por no
usarla, estan relevados desde luego de sacar el titulo
de propiedad a que se ha hecho referencia.
II. Con un solo titulo de propiedad, podran em-
plearse indistintamente las marcas A que los mismos
correspondent en un tamafio mayor 6 menor, para mar-
car el ganado adulto y el de poca edad, siempre que
conserven la misma forma 6 igual dibujo.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 7 enero.

N9 6.

Habana, 6 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba ha tenido A bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden, que co-
menzarA 4 regir desde la fecha de su publicaci6n:
El vestuario, armas, utensilios militares y fornitura que por los
Estados Unidos se faciliten A eualquier soldado, no podrin ser vendi-
dos, permutados, cambiados, empefiados 6 prestados, ni en cualquiera
otra forma podrl Este desprenderse de los mismos; y el que, no
siendo soldado, i official de los Estados Unidos debidamente autori-
zado, se hallare en posesi6n de cualquiera de los efectos de la clase
y procedencia arriba mencionadas, en virtud de tal venta, permuta,
cambio empefio, prestamo 6 regalo, perder'A todo derecho, titulo
6 interns sobre los mismos, que caerAn en comiso y serAn ocupados
por cualquier jefe Ai official, civil 6 military, donde quiera que los
hallare; debiendo entregarse los efectos decomisados a oualquier
comisario (quartermaster), i otro jefe fi official de las fuerzas de los
Estados Unidos antorizado A recibirlos. Caso que en el lugar
donde el comiso se efectuase, 6 en los alrededores, no hubiere oficiales
de los Estados Unidos, los objetos caidos en comiso serAn entrega-
dos al Jefe de Policfa del municipio donde se hubiere efectuado,
mediante el oportuno recibo. El Jefe de Policia hard que se remita
inmediatamente al Gobierno Militar inventario complete de los
efectos decomisados, que quedarAn bajo su costodia hasta que se
disponga el destiny que haya de darse a los mismos.
La posesi6n de cualquiera de diohos trajes, armas, utensilios 6
fornitura por cualquier persona que no sea soldado, official 6 jefe de
las fuerzas de los Estados Unidos, constituird indicio de dicha venta,
permuta, cambio, empefio, prestamo regalo.









68 COLECCI6N LEGISLATIVE

SSe impone A los oficiales militares y de policia el
deber de velar por el estricto cumplimiento de la orden
que precede.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 7 enero.

N 7.

Habana, C de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, a propuesta del
Secretario de Justicia, ha tenido a bien disponer la
publicaci6n do las siguientes 6rdencs:

I.

1. Por convenir al mejor servicio, se dispose por
la present el cambio de destinos entire Manuel Moja-
rrieta y Jos6 Figueredo, Jueces de Primera Instancia 6
Instrucci6n de Matanzas y Sagua la Grande, respec-
tivamente.
Dichos funcionarios tomarAn posesi6n de sus nue-
.vos destinos en el plazo de diez dias, a contar de la
publicaci6n de esta orden en la GACETA DE LA HA-
BANA, y continuardn percibiendo los haberes asigna-
dos A sus actuales destinos hasta el dia que se pose-
sionen de los nuevos para que son nombrados.
2. A propuesta de la Audiencia de la Habana,
se declara cesante a F6lix P6rez y Phrez, Juez Munici-
pal de San Antonio de las Vegas.
Esta resoluci6n se toma en vista del resultado de
una informaci6n practicada.

II.

Se traslada el Juzgado Municipal de SamA al po-
blado de Banes, Partido Judicial de Holguin, Provin-
cia de Santiago de Cuba y desde que se lleve a efecto
la traslaci6n de dicho Juzgado, se denominar ( gado Municipal de Banesn, y ejercera jurisdicci6n
sobre el mismo territorio en que actualmente la ejerce
el de Samii.









DE LA ISLA DE CUBA 69

La Audiencia de Santiago de Cuba cuidari de
que la present Orden se cumpla A la mayor brevedad
possible.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 7 enero.

N? 8.
Habana, 6 de Enero de 1902.
Vista la instancia elevada por el Presidente de la
Empresa Unida de CArdenas y Jucaro en representa-
ci6n de la misma, en la que solicit ]a aprobaci6u de
la reform del articulo 29 de sus Estatutos, acordada
por la Junta General de Accionistas:. Considerando
que dicha reform fu6 llevada A cabo con arreglo A lo
que prescribe el articulo 21 de los mismos Estatutos:
Considerando que el aumento del capital social en los
t6rminos que fija el articulo 2? reformado en nada se
opone A las prescripciones legales: Considerando que
el objeto de esta reform, que es ofrecer mayores faci-
lidades para la construcci6n y explotaci6n de los fe-
rrocarriles de la Empresa, es de tenerse por ftil y be-
neficioso A los intereses generals: El Gobernador Mi-
litar de Cuba se ha servido aprobar la reform del ar-
ticulo 29 do los Estatutos de la Empresa Unida de
CArdenas y JAcaro, acordada por la Junta General de
Accionistas en 24 de Septiembre de 1900, en los ter-
minos siguientes:
El capital social serA de diez millones de pesos,
dividido en veinte mil acciones de A quinientos pesos
cada una, y los compondrAn los siete millones nove-
cientos setenta y un mil setenta pesos de acciones ya
emitidas, y dos millones veintiocho mil novecientos
treinta pesos de acciones que se emitirAn previo acuer-
do y autorizaci6n express de la Junta General de Ac-
cionistas convocada y constituida en la forma que ex-
presan los Estatutos y Reglamento de la Compafiia,
cumpliendo especialmente con lo dispuesto en el ar-
tiulo 21 de dichos Estatutos siempre que con arre-
glo A los articulos 3 y 4 de los mismos haya de pro-
cederse A nuevas construcciones.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 7 onero.










COLECCI6N LEGISLATIVE


N9 10.

IIabana, 8 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta del
Secretario de Hacienda, ha tenido A bien disponer la
publicaci6n de la siguiente orden:
I. Suprimido el Ayuntamiento de Regla por la
Orden Civil N 2361 de la series de 1901, de este Cuar-
tel General, que hace de dicho territorio un distrito
municipal del TUrmino de.la Habana, la contribuci6n
industrial de las tres primeras tarifas del Reglamento
vigente se seguirA cobrando en Regla por la Clase 2"
de base de poblaci6n, salvo las cuotas especiales que
en dichas tarifas tengan sefialadas determinadas indus-
trias que se ejerzan en aquel distrito.
Los ingresos voluntarios de las tarifas 49 y 5' se
recaudarAn en lo que resta del present afio fiscal con-
forme a los tipos acordados por el Ayuntamiento de
Regla, y desde el pr6ximo ejercicio por los que acuerde
y consigne en su presupuesto el Ayuntamiento de la
Habana.
La contribuci6n sobre fincas urbanas y rfsticas se
recaudarA en Regla desde 01 actual semestre conforme
A las cuotas acordadas por el Ayuntamiento de la Ha-
bana en el presupuesto vigente.
II. El amillaramiento de Regla formarA part
del de la Habana, redactAndose registros especiales
conforme al pArrafo tercero del Articulo XXVII de
la Orden N? 335' de la series de 1900.
III. El Ayuntamiento de la Habana formarA un
presupuesto extraordinario conform A la Orden N?
355a' de la series de 1900, para tender A las obligacio-
nes del distrito de Regla en lo qtfe rest del present
aflo fiscal, comprendi6ndolo en el pr6ximo ejercicio en
su presupuesto ordinario.
IV. Extendi6ndose la acci6n del Ayuntamiento
de la Habana al distrito de Regla, regirAn en 6ste las
ordenanzas municipales y de construcci6n de la ciudad

1 VWase la pdg. 305 del tomo II, 1901.
2 id. 107 id. III, 1900.
3 id. 203 id. III, 1900.










DE LA ISLA DE CUBA 71


de la Habana y cuantas otras disposiciones se encuen-
tren vigentes en la misma sobre policia urbana y sa-
lubridad 6 higiene.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 9 enero
N? 11.
I+abana, 8 de Enero de 1902.
El Gobernador Militar de Cuba, a propuesta del
Secretario de Justicia, ha tenido a bien disponer la
publicaci6n de la siguiente orden:
El articulo I de la Orden NO 96,* seri.e de 1900 del
Cartel General de la Divisi6n de Cuba, se entenderA
redactado como sigue:
I. Todo sentenciado por Juez 6 Tribunal de lo Criminal de
esta Isla trabajara en beneficio del Estado y podr ser empleado en
trabajos de utilidad piblica, dentro 6 fuera del establecimiento
done sufriere su condena por el Jefe del mismo, si no fuere mayor
de cincuenta y cinco aflos de edad, no estuviere imposibilitado para
el trabajo por enfermedad i otro motivo, 6, en lo que respect A
trabajos fuera del establecimiento, cuando en considrraci6n a su
edad 6 salud se hubiere dispuesto en la sentencia que deba cumplir
la pena en trabajos interiores del establecimiento.
Fuera de dichos establecimientos los sentenciados no podrAn ser
destinados A obras 6 trabajos de particulares ni A las publicas que se
ejecutaren por empresas 6 contratos con cualquier ramo del gobierno.
Lo preceptuado en esta orden es aplicable h los pe-
nados por sentencias que se dicten A partir de esta fecha.
Quedan derogadas todas las disposiciones que se
opongan a lo preceptuado en esta orden.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 9 enero.
N? 12.
Habana, 9 de Enero de 1902.
El Gobernador Militar de Cuba ha tenido A bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
Se deroga por la present la Orden Civil N9 378,
de fecha 18 de Septiembre de 1900, del Cuartel Gene-
ral de la Divisi6n de Cuba.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 10 enera
VWase la p4g. 305 del tomo 1, 1900.










COLECCION LEGISLATIVE


N9 13.

Habana, 11 de, Enero de 1902.

El Gobcrnador Militar de Cuba, A propuesta del
Secretario de Justicia, ha tenido A bien disponer la
publicaci6n de la siguiente orden:
I. Se supreme el Juzgado Correccional de Giba-
ra; y en su consecuencia, se declare cesante por refor-
ma al personal adscripto al mismo.
II. El Juzgado de Primera Instancia 6 Instruc-
ci6n de Iolguin ejercerA tambiEn jurisdicci6n sobre
todo el territorio quo hoy corresponde A dicho Juzgado
Correccional de Gibara, en cuanto a los delitos que
sean perseguibles y castigables por el procedimiento co-
rreccional. Las faltas que se cometan en el menciona-
do territorio, serAn perseguidas y castigadas por el
respective Juzgado Municipal.
III. Todas las existeicias, muebles, libros, do-
cumentos y papeles del Juzgado Correccional de Gi-
bara, se entregarin al Jnzgado de Primera Instan-
cia 6 Instrucci6n de Holguin, bajo cuya custodia que-
darhn.
IV. So supreme el Juzgado Correccional de
Cienfuegos; y en su consecuencia se declare cesante
por reform al personal adscripto al mismo y todas
sus existencias, muebles, libros, documents y papeles
se entregaran al Juzgado de Instrucci6n que por esta
orden se crea, bajo cuya custodia quedarAn.
V. En vez del Juzgado de Primera Instancia 6
Instrucci6n que hoy existed en la ciudad de Cienfuegos,
so establecerAn dos: uno de primer instancia, que
conocera de todos los asuntos civiles, y otro de ins-
trucci6n, que conocera de todos los asuntos criminals
y ejercerAi funciones de Correccional, de acuerdo con
lo dispuesto en la Orden Civil N9 342,* series de 1900,
del Cuartel General de la Divisi6n de Cuba.
Ambos Juzgados tendrAn categoria de 2V clase y
ejerceran sus respectivas jurisdicciones sobre todo el
territorio correspondiente al Partido Judicial de Cien-
fuegos.

* V6ase la pAg. 342 del tomo III, 1900.










DE LA ISLA DE CUBA


VI. Cada uno de los dos Juzgados a que se re-
fiere el articulo anterior, tendra la siguiente dotaci6n
de personal y material :
Un Juez con............... 8 3.000,00 anuales.
Tres Escribanos de actua-
ciones a 81,500 ........... ,, 4,500.00 ,,
Tres Escribientes A $500. ,, 1,500.00 ,,
Dos Alguaciles a $360...... ,, 720.00 ,,
Para material.... ..........,, 250.00 ,,

Total .............. 9.970,00 anuales.
VII. El Juzgado Municipal de Cienfuegos con-
tinuarA ejerciendo su jurisdicci6n propia 6 la que,
conforme A la Ley, le delegue el Juez de Instrucci6n,
sobre el mismo territorio que actualmente le corres-
ponde.
VIII. Los Jueces de Primera Instancia y de
Instrucci6n de Cienfuegos serAn sustituidos reglamen-
tariamente por el respective Juez Municipal en fun-
ciones.
Cuando el Juez Municipal y su suplente est6n
sustituyendo A Ia vez al do Primera Instancia y al de
Instrucci6n, y cese el motivo de sustituci6n de uho de
6stos, la suplencia del otro correspondent al Municipal
propietario y el suplente de 6ste se encargara del Juz-
gado Municipal.
IX. Se derogan todas las disposiciones anterio-
res que se opongan A las contenidas en la present
orden, ]a cual empezara A regir el dia 19 de Febrero
de 1902.
X. El Secretario de Justicia queda encargado do
cumplir lo dispucsto en la present orden; yen su vir-
tud procedera A distribuir en la forma que juzgue
convenient, entire los dos nuevos Juzgados de la ciu-
dad de Cienfuegos, el personal auxiliar y subalterno
que actualmente viene prestando servicios en el de
Primera Instancia 6 Instrucci6n de la misma ciudad,
y A dictar las demas reglas de adaptaci6n que estime
necesarias. Las plazas restantes se cubrirAn por quien
correspond con arreglo A las disposiciones vigentes.

El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 11 enero
TOMO I.-10










74 COLECCI6N LEGISLATIVE

N9 14.
Habana, 11 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba ha tenido a bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
A fin de facilitar las comunicaciones alrededor de
la Piroteenia Militar, de esta ciudad, se reservara la
faja de terreno de diez metros de ancho llamada "ca-
mino de ronda," quedando prohibida toda construc-
ci6n dentro de dicha faja de diez metros de anchc,
medidos desde el exterior del muro de dicho edificio.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 14 enero.

N9 16.
Habana, 16 de Enero de 1902.
El Gobernador Militar de Cuba ha acordado qu
la Orden N? 1,* de este Cuartel General, de fecha 3 de
Enero de 1902, no afecta en manera alguna los contra-
tos existentes que, con arreglo A las leyes, hayan ce-
lebrado dichas Compafias competentemente y en debi-
da forma, con referencia A los precious exigibles por el
trasporte de las mercancias que en la citada Orden se
mencionan.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 16 encro.

N" 17.
Habana, 16 de Enero de 1902.
El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta del
Scretario de Estado y Gobernaci6n, y de acuerdo con
el parecer del Secretario de Justicia, ha tenido L bien
disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
I. No se concedera permiso para la apertura de
bazares cuyo product bruto no se dedique A fines
ostensiblemente ben6ficos.

V6ase la pag. 41 de esto tomo I, 1902.










DE LA ISLA DE CUBA


II. SerA tambien condici6n precisa para la con-
cesi6n del permiso A que se refiere el articulo anterior,
que los objetos destinados A premios en el bazar se ad-
quieran por donaci6n gratuita y no A titulo oneroso.
III. Los Gobernadores Civiles expedirAn las li-
cencias correspondientes para abrir bazares siempre
que, del oportuno expediente, result que los interesa-
dos se ajustan A lo dispuesto en los articulos prece-
dentes.
IV. Se prohibe A las Empresas periodisticas, in-
dustriales 6 de cualquiera otra clase, la inserci6n en
sus papeles, anuncios, viiietas 6 products, de papele-
tas, boletas 6 cupones numerados 6 marcados con
letras fi otras sefias cualesquiera, cuando los premios
so ofrezcan en efectivo, en papel moneda 6 en vales
equivalents.
V. Asimismo se prohibe la emisi6n aislada de
papeletas, boletas 6 cupones y la simple publicaci6n de
nfimeros 6 seilas que se inserten en sustituci6n de los
mismos, 6 sea para dar derechos A obtener premios en
metAlico.
VI. Para la inserci6n de cupones no comprendi-
dos en el articulo anterior, las mencionadas Empresas
solicitarAn el oportano permiso al Gobernador Civil de
la Provincia correspondiente, detallando en la instan-
cia en que hagan la solicited, el plan que se propon-
gan seguir para la adjudicaci6n de los premios A que
d6n derecho dichos cupones. Si juicio de los Go-
bernadores Civiles el plan propuesto tiene visos de
loteria 6 rifa prohibida, se abstendrin de conceder la
licencia y pasarAn la instancia A la Secretaria de Esta-
do y Gobernaci6n para que la resuelva.
VII. Los Empresarios de referencia solicitaran
tambi6n permiso del Gobierno Civil correspondiente,
cuando traten de ofrecer regalos de objetos a los sus-
critores 6 compradores de sus products. En la soli-
citud de permisos deberAn expresar la clase de objetos
que regalen y los exhibirAn al pfiblico con 24 horas de
anterioridad por lo menos al dia del sorteo, en sus ofi-
cinas 6 lugar que mas le convenga y que determinarin
en la instancia.
VIII. Los infractores de las prohibiciones conte-
nidas en la present Orden, serAn coisiderados como
autores de delito y perseguidos y castigados por el










76 COLECCI6N LEGISLATIVE

procedimiento correctional, con arreglo a lo dispuesto
en la Orden Civil N? 213,* series de 1900, del Cuartel
General de la Divisi6n de Cuba.
IX. Cuando la infracci6n se cometa por medio
de peri6dicos, seran secuestrados los nfimeros de 6stos
en que haya tenido lugar dicha infracci6n; y cuando
se trate de bazares, los objetos destinados 6 premios
caerAn en comiso y seran destinados a la Beneficencia
pfiblica.
X. Se derogan todas las disposiciones anteriores
que se opongan i las contenidas en la present Orden,
la cual empezarA i regir a los veinte dias de su publi-
caci6n en la GACETA DE LA HABANA.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gaceta 10 enero.

N? 18.

Habana, 16 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, a propuesta del
Secretario de Agricultura, Comercio 6 Industria, ha
tenido 6 bien disponer la publicaci6n de la siguiente
orden:
I. Con el objeto de evitar la propagaci6n de la
enfermedad que estA destrnyendo actualmente los coco-
teros del T6rmino Municipal de Baracoa y sus inme-
diaciones, y siendo inminente el peligro que se corre
de ver destruida esa part principal de la riqueza de
dicho T6rmino, si se continfia poniendo en prActica
medidas ineficaces y dilatorias, los propietarios de
dichos cocoteros 6 los encargados 6 arrendatarios de
las fincas donde los hubiere, quedan obligados, por la
present orden, A cortar y quemar, en todas sus par-
tes, la mata 6 las matas enfermas, tan pronto como se
presented en ellas los primeros sintomas de dicha en-
fermedad.
II. La Secretaria de Agricultura, Comercio 6
Industrial nombrart un empleado pericial, con resi-
dencia en Baracoa, para que, con arreglo a las ins-
trucciones que le dart al efecto, gire peri6dicamente

SV6ase la pig. 271 del tomo II, 1900.










DR LA ISLA DE CUBA


visits de inspecci6n dlos lugares que se hallen infec-
tados de dicha infermedad, segfin los informes que de-
berA adquirir, por todos los medios posibles, con el
objeto de vigilar el cumplimiento de esta orden.
Cuando se observe negligencia por parte de los
propietarios de los cocoteros 6 de los encargados 6
arrendatarios de las fincas donde los hubiere enfermos,
en el cumplimiento de esta orden, el empleado Inspec-
tor, A que se ha hecho referencia, dispondra la tumba
y quema de dichas matas enfermas, A costa de los due-
ilos de las mismas; impetrando para ello, si fuere ne-
cesario, el auxilio de la Autoridad local, que deberA
prestarlo inmediatamente y sin excusa alguna.
III. El empleado que se nombre para este ser-
vicio disfrutara del sueldo mensual de $100.00, y se
le abonaran, ademAs, las dietas que le correspondan
por las visits de inspecci6n que practique fuera de
los limits do la ciudad de Baracoa, con arreglo A lo
dispuesto en la Orden Civil 245,* series de 1899, del
Cuartel General de la Divisi6n de Cuba, con cargo A
la Secretaria de Agricultura, Comercio 6 Industria.
IV. El tiempo que durarA la comisi6n del refe-
rido empleado, se fija en tres meses, que se calculan
suficientes para hacer cortar y quemar los cocoteros
enfermos en la region infectada. Despu6s de ese pla-
zo, quedara encargado del servicio de inspecci6n el
Ingeniero Agr6nomo, Secretario de la Junta de Agri-
cultura, Comercio 6 Industria de la Provincia de San-
tiago de Cuba.
V. Del resultado de cada visit se darA cuenta
oportunamente a la Secretaria del Ramo, para su co-
nocimiento y efectos que procedan.
El Ayudante General,
II. L. SCOTT.
Gaceta 16 enero.

SECRETARIA DE JUSTICIA
SUBSECRETARiA.
Con esta fccha se dice por esta Secietaria al Juez
Correccional de Cienfuegos lo que sigue:
Seflor:-Visto el oficio de usted, fecha 22 de No-
viembre tiltimo, consultando si oen las causes en que
VYase las prgs. 804, tomo II, 12 edlicin y 292 de la 3-, 1899.










COLECCI6N LEGtSLATIVA


figure como acusados Autoridades administrativas de
poblaciones en que no haya Audiencia, 6 sean Capita.
les de Provincia, por algfin delito de los enumerados
en el articulo 41 de la Orden 213,' series de 1900, del
Cuartel General de la Divisi6n de Cuba, deben cono-
cer las Salas de Justicia de las Audiencias respectivas
6 tienen jurisdicci6n para ello los Jueces Correcciona-
les,; y visto tambien el informed emitido acerca de es-
te asunto por la Sala de Gobierno del Tribunal Supre-
mo, de acuerdo con el parecer de ella, el senior Secre-
tario se ha servido resolver con esta fecha que se
diga a usted, como lo verifico, que la jurisdicci6n de
de los Jueces Correccionales para conocer de los deli-
tos que las Ordenes vigentes les atribuyen, no puede
estar limitada sino por precepto expreso de la Ley;
que como tal precepto no existe, no es possible estable-
cer una excepci5n donde el Legislador no la ha con-
signado; y que, por tanto, en el caso de la consult
pueden los Jueces Correccionales conocer de las cau-
sas a que la misma se refiere.
Lo que de orden del Sr. Secretario se public en
]a GACETA DE LA HABANA para general conocimiento.
Habana, Enero 13 de 1902.-Arturo Ar6stegui,
Subsecretario.
Gaceta 16 enero.


SECRETARIA DE ESTADO Y GOBERNACION,


Habidndose suprimido por el seftor Gobernador
Military el cargo de Subsecretario de Estado y Gober-
naci6n, para el mejor orden del Departamento he te-
nido a bien disponer lo siguiente:
I. Los Jefes de las Secciones de Estado y Gober-
naci6n despacharAn directamente con el Secretario;
y cada uno suscribird las resoluciones, comunicacio
nes y demas documents de sus respectivas Secciones
que correspondia firmar al Subsecretario.
II. La becci6n de Gobierno General quedarad
las inmediatas 6rdenes del Jefe de la Secci6n de Esta-
do, el cual ejercerA sobre ella las mismas facultades
que le confiere el articulo anterior respect a la de
Estado.

1 Vasso la pdg. 271 del tomo II, 1900.










DE LA ISLA DE CUBA 19

III. El Jefe de la Secci6n de Estado sustituird al
Secretario del Despacho en los casos de ausencia, en-
fermedad y otros analogos.
Lo que se public para general conocimiento.
Habana, 18 de Enero de 1902.
Diego Tanmayo,
Gaceta 18 enero.


No 19.

CUARTEL GENERAL, DEPARTAMENTO DE CUBA


Havana, January 17, 1902.

The Military Governor of Cuba, upon the recom-
mendation of the Secretary of Public Instruction,
directs the publication of the following order:

I.

Paragraph 75, Civil Order N? 368,* Headquarters
Division of Cuba, series of 1900, is hereby amended to
read as follows:
"The school year shall begin on the first day of September of
each year, and close on the 31st day of August of the succeeding
year. Schools shall open regularly on the second Monday of Sep-
tember of each year, and the first Term shall end on December 24th.
next following. The second Term shall begin on the first Monday
after January 1st of each year and end on the Friday next preced-
ing Holy Week. The third Term shall begin on the first Monday
after said Holy Week and end when paragraph 69 has been complied
with. The school month shall consist of four school weeks, and the
school week shall consist of the five days from Monday to Friday
inclusive. The daily school session shall be for five hours, not
including recesses, except that in school rooms of the first grade the
daily session shall be for four hours, not including recesses, and the
Board of Education shall designate the hours for opening and clos-
ing the schools of its district."


H. L. SCOTT,
Adjutant General.
Gaceta 18 enero.

Vease la p8g. 214 del tomo III, 1900.










oU COLECCION LRGISLATIVA

No 20.

Habana, 17 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, a propuesta del
Jefe de la Guardia Rural de la Isla de Cuba, ha tenido
A bien disponer la publicaci6n de la siguiente orden:
Queda enmendado el articulo 110 del Reglamen-
to de la Guardia Rural de la Isla de Cuba del modo
que sigue:
Art. 110. Los Jefes y Oficiales que infrinjan lo preceptuado
en este Reglamento seran castigados, (1) segin disponga el Gober-
nador Militar, (2) por sentcncia do un Consejo de Guerra, 6 bien
(3) por el Jefe del Cuerpo, previa la debida investigaci6n, suspen-
di'ndoles de grado y mando, in medio haber, por period que no
exceda de treinta dias. Mientras se hallen cumpliendo dicha pena
de suspension, los Jefes y Oficiales -,i. t.-. i ella no podrAn salir de
los limits del t6rmino municipal donde estuviere su puesto 6 des-
tacamento, sin permiso de autoridad competent.
El Ayudante General,
H. L. SCOTT.
Gacata 18 enero,


N" 21.

llabana, 20 de Enero de 1902.

El Gobernador Militar de Cuba, A propuesta de
la Junta Central de Escrutinio, ha tenido A bien dis-
poner la publicaci6n de la siguiente orden:
I. Los presidents de las juntas proviuciales y
alcaldes municipales, de una sola vez y con today ur-
gencia, enviaran respectivamente a los Administrado-
res de las Zonas Fiscales A que pertenezcan, los com-
probantes de los dias precisamente empleados y habe-
res devengados por los escribientes de las Juntas de
Inscripci6n, Colegios Electorales y Juntas Provincia-
les, asi como tambi6n los comprobantes de material,
alquiler de locales, impresi6n de boletas, de las listas
de votantes, etc., etc.
Los Aynntamientos cabeceras de Distrito Electo-
ral facilitarAn con cargo al Estado, A las asambleas
para las elecciones senatoriales y presidenciales, el ma-
terial y cuanto mAs sea necesario.










DE LA ISLA DE CUBA 81

II. Los Alcaldes Municipales solicitarin de los
Administradores de las Zonas Fiscales los impress
reglamentarios para justificar los gastos y haberes,
repartiendolos entire los escribientes y Juntas Provin-
ciales.
III. Junto con los comprobantes de los escri-
bientes, los Alcaldes Municipales acompailarin rela-
ci6n jurada del nflmero de Juntas de Inscripci6n y Co-
legios Electorales que hubieren funcionado, y los Pre-
sidentes de las Juntas Provinciales certificaci6n de los
dias devengados por cada escribiente. Los compro-
bantes de las Juntas de Inscripci6n y de los Colegios
Electorales contendrAn la firm del Presidente respec-
tivo, la del interesado, ]a del Alcalde y el sello del
Ayuntamiento;'los de las Juntas Proviuciales serAn
firmados por su Presidente, el interesado y contendrin
el sell de lamisma.
IV. Los comprobantes que se refieren A material,
fi otros gastos que no sean de personal, tambi6n seriin
firmados por los propios intercsados, certificados, vi-
sados y sellados por el Prosidente de la Junta Central
de Escrutinio, Junta Provincial 6 Alcalde Municipal,
segfln corresponda.
V. Para el servicio dlc que trata cl artictlo ter-
cero se tendra en cuenta el tiempo que realmente se
hubiere empleado, conformeo i lo dispuesto en los ar-
ticulos 23, 28, 34, 50, 77, 82 y 94 de la Ley Electoral
promulgada por la Orden N 218* de la series de 1901
de este Cuartel General.
Si el tiempo empleado en cualquier junta de Ins-
cripci6n liubiese excedido de diez y seis dias, dos en el
Colegio Electoral y ochenta en las Provinciales, los
presidents de las mismas certificaran dicho leclho
bajo juramento 6 afirmaci6n eocrita.
VI. Los Administradores de las Zonas Fiscales
devolverAn A los Presidentes de las Juntas correspon-
dientes, para su rectificaci6n, cualquier comprobante
que no estuviere ajustado A lo dispuesto en esta Orden.
VII. La Secretaria de IHaciefda ordenara a los
Administradores de las Zonas Fiscales remitan por su
conduct A la Junta Central de Escrutinio, relaci6n de
los pagos que por cada concept verifiquen.

* V9ase la pig. 249 del tomo II, 1901.
TOMO I. --11










82 COLECCI6N LFGISLATIVA

VIII. La Junta Central de Escrutinio remitirA
a la Secretaria de Hacienda todos los comprobantes y
cuentas electorales que tenga en su poder, para que
por diclha Secretaria se envien a las Zonas Fiscales a
que correspondan.
El Ayudante General,
II. L. SCOTT.
Gaceta 21 encro.

JUNTA DE SUPERINTENDENTS DE ESCUELAS
DE CUBA


CIRCULAR NUMERO 5.

Habana, Encro 14 de 1902.

Esta Junta, conocedora de las condiciones en que
]a realidad actual nos coloca A todos, previ6, al redac-
tar los Cursos de Estudios, las dificultades naturales, hi-
jas del moment, con que tropezaria en la prActica al
implantarlos; pero al mismo tiempo se di6 cuenta
exacta de su misi6n elevada, de las exigencias de su
propio prestigio y de las legitimas aspiraciones que de-
be tenor y tiene. Escribir unos Cursos de Estudios li-
mitados A las necesidades escolares del present, no
podia ser obra de la Junta, pues habria resultado
aqu6lla mezquina y pobre; y porque lo entendi6 asi,
hizo un trabajo para un porvenir mhs 6 menos cerca-
no, procurando corresponder A las esperanzas puestas
en ella : trabajo graduado, met6dico, ordenado, al que
han contribuido poderosamente la selecci6n y la adap-
taci6n, los sanos consejos de ilustres pedagogos y las
saludables experiencias de doctas corporaciones ex-
tranjeras anmlogas a la nuestra.
Ya sabia la Junta que de moment no podrian
ensefiarse integros los COrsos de Estudios ensefiados en
nuestras escuelas, por impedirlo las condiciones gene-
rales del personal y los elements materials de que se
hallan dotadas, y por ello so reserve el dictar por me-
dio de circulares, como hoy lo hace, las disposiciones
del caso, y autoriz6 al efecto A los sefiores Superinten-
dentes Provinciales para que, en las escuelas bajo su









DE LA ISLA DE CUI3A


jurisdicci6n, suprimieran temporalmente la ensefianza
de aquellas asignaturas de los Cursos que los maestros
respectivos no pudiesen explicar a conciencia.
Con el prop6sito firme de aproximar la fecha en
que se implanten por entero los Cursos de Estudios con
las mejoras que la exp6riencia aconseje, esta Junta
ha adoptado, entire otras, las medidas oportunas de
redactar y publicar los programs para los examenes
de maestros de segundo grado, relacionando aqu6llos
estrechamente con las asignaturas que en los Cursos
se prescriben, y de substituir los viejos programs de
de examenes de primer g.ado con otros mAs en armo-
nia con los del segundo, a fin de preparar A nuestros
maestros para la ensefianza de asignaturas que hasta
el present eran muy poco conocidas, si no desconoci-
das del todo, en las escuelas cubanas.
Y ahora, con el carActer de transitorias, para el
tiempo que dure esta segunda etapa de la organizaci6n
escolar, mientras los maestros se colocan en condicio-
nes de aplicar con provecho los Cursos de Estudios in-
tegros, esta Junta ha acordado las instrucciones que A
continuaci6n se enumeran, para que en las escuelas so
siga solamente aquella part de los Cursos aprovecha-
ble on la 6poca actual.

CURSOS DE STUDIOS.

La Junta de Superintendentes, atendiendo A que
la Orden nfimero 368, scrie de 1900, del Gobierno Ge-
neral, marca ocho aflos de ensefianza obligatoria, ha
dividido en ocho grades la instrucci6n primaria: seis
para la elemental y dos para la superior; un grado es,
por consiguiente, un aflo de studio. La misma Or-
den divide en tres periods el afio escolar, y la Junta,
a su vez, para facilitar a los maestros su labor y orde-
nar la euseflanza, ha dividido tambi6n en tres perio-
dos cada -grado; un period de un grado es, por lo
tanto, lo que debe estudiarse en igual period del
aio.
Hechas las anteriores aclaraciones, se recuerda A
los maestros la obligaci6n en que se hallan de enseilar
i sus alumnos, durante el afo escolar, la part de las
asignaturas correspondiente al grado en que aqu6llos
est6n, y de ensefiarles, durante cada period del alfo,
la part do las asignaturas que en los Cursos de Est-u










84 COLECCI6N LEGISLATIVE

dios se determine para igual period del grado. Los
nifios, a la terminaci6n de cada period del afio, deben
poseer la suma de conocimientos que en los Cursos de
Estudios so consign para ese period del grade en que
ellos cst6n, y a ]a terminaci6n de cada ailo escolar
deben poseer la suma de conocimientos que en los
mismos Cursos se sefiala para el grado que acaban de
estudiar.
Los Cursos de Estudios son los programs de las
asignaturas quo se enseiiarin en las escuelas pfibli-
cas. Para que los maestros puedan usar esos Cursos
con provecho, deben empezar por leerlos ciudado-
samente, a fin de que se den cuenta exacta del es-
piritu que los anima, de la estrecha relaci6n que
guardian unos con otros, de la graduaci6n que en
ellos se observe y del m6todo y orden con que lian
sido escritos. En los COrsos no se dan indices que
seguir al pie de la letra, ni estit todo lo que se
debe ensefiar en las escuelas, sino lo menos que se
puede ensefiar; el rest se confia a la habilidad y pe-
ricia de los maestros. En esos programs se anotan
solamente ideas geheratrices, cada una de las cuales
sugerirA a los maestros series de proposiciones, que,
de haberlas incluido todas en los Cursos, hubieran he-
cho de 6stos un tomo voluminoso que habria sido,
acaso, motivo de confusiones perniciosas.
En las vacaciones que precedent A cada period
del afio escolar, lo mAs tarde, los maestros calcularAn
el numero delecciones que de cada asignatura han de
dar en aquel period, para lo cual multiplicarAn el
numero de semanas que el period tuviere por el nil-
mero de veces que a la semana deba darse la asigna-
tura. Averiguado esto, estudiaran detenidamente la
part de cada asignatura que en los Cursos de Estudios
se sefiala A ese period del grado en que sus alumnos
se hallen, y teniendo en cuenta la capacidad de los
nifios, su mayor 6 menor aplicaci6n y su facilidad 6
tardanza en aprender, dividirAn los maestros esa par-
te de las asignaturas cn un nfimero de lecciones me-
nor del que. A cada una de ellas correspond en el pe-
riodo. El objeto de dejar este margen de lecciones en
cada asignatura, es, primero, para que los maestros
puedan repetir cualquiera de aqu611as tantas veces co-
mo fuere necesario hasta que sus discipulos la apren-










DE LA ISLA DE CtJeA


dan bien, y, segundo, para que les quede A los maes-
tros tiempo suficiente para dar uno 6 dos repasos A
todas las lecciones del period.
Este procedimiento crea A los maestros un trabajo
mayor: el de hacker sus programs especiales, deduci-
dos de los Cursos de Estudios; pero son tantas las venta-
jas que report, que compensa ese trabajo. Los Cursos
de Studios indican a los maestros la material que van
a6 ensefiar durante el period, estos programs especia-
les les dicen qu6 dia van A ensefiar cada cosa, y los
horarios les sefialan la hora. A que van a ensefiarla:
todo el tiempo se utiliza.
Convenient es advertir, para evitar confusiones,
que hay tres asignaturas cuyos grades no se ban divi-
dido en periods en los Cursos de Estudios; 6stas yon:
Escritura, Lectura y Lenguaje. Como el maestro es
quien esta en contact director con los niflos y es quien
mejor los conoce, A 61 so ha dejado laobra delicada de
dividir en periods los grades do esas asignaturas fun-
damentales, 6 de que los ensefie sin dividirlos si asi
lo estima mAs provechoso.

SESIONES.

Se recomienda que en todos los Distritos Urbanos
y en los nficleos de poblaci6n de los Distritos Munici-
pales la labor escolar diaria so divida en dos sesiones,
entire las cuales mediarA un intervalo de dos horas,
por lo menos.
Unicamente debiera haber una sesi6n continue
en los lugares en que asi lo aconsejen la distancia que
los nifiios necesiten recorrer para asistir A ]a escuela ft
otras causes analogas.
La Orden del Gobierno General de la Isla, nime-
ro 368, series de 1900, atribuye A las Juntas de Educa-
ci6n la facultad de designer las horas de apertura y
cierre de las escuelas de sus respectivos distritos; pcro
como la division indicada es la que estA mAs en armo-
nia con los principios pedag6gicos, es de esperar que
A ella se ajusten las referidas Corporaciones supedi-
tando al bien de la ensefianza todo linaje de intereses
particulares, para llegar asi laI reform do las cos-
tumbres en cuanto sean contrarias al mejoramiento
de los nifios.










COLECC16N LEGISLATIVE


ASIGNATURAS.
Quedan suprimidas temporalmente de los Cursos
de Estudios las asignaturas de Trabajos Manuales, Ins-
trucci6n Civica, Estudios de la Naturaleza, Mtlsica y
Agriculture.
Los maestros que tengan la capacidad necesaria
para enseiar una 6 mas de las asignaturas suprimidas,
podran ser autorizados por el Superintendente Provin-
cial respective, a instancia de las Juntas de Educa-
ci6n, para que las incluyan en sus horarios, previa in-
vestigaci6n practicada por el mismo Superintendente 6
por el Inspector Pedag6gico de la provincia; la autoriza-
ci6n serA escrita y en ella se expresarin las asignaturas
para cuya enseilanza se habilita al maestro interesado.
Los Superintendentes Provinciales darAn cuenta A esta
Superintendencia de las autorizaciones que concedan.
Los maestros que no posean la autorizaci6n do
que se habla en el pArrafo anterior, no podrAn ensefiar,
por ahora, en las escuelas pfiblicas otras asignaturas
que las determinadas en esta Circular.
En el primer grado se ensefiar! Anicamente: Lec-
tura, Escritura, Lenguaje, Aritm6tica, Geografia, Fi-
siologia 6 Iligiene, Dibujo y Educaci6n Fisica; en el
segundo grado, las mismas asignaturas que en el pri-
mero, mas el idioma ingles; y del tercer grado en ade-
lante se enseilarAn las mismas asignaturas que en el
segundo, mAs la de Historia.
El minimo de tiempo, por dia, que so dedicara A
la ensefianza de las asignaturas mencionadas-excep-
tuando las de primer grado, para las cuales se marea
tiempo invariable-y las veces que cada una de csas
asignaturas deberA darse por semana, sun las que A
continuaci6n se expresan :
PRIMER GRADO.
ASIGNATURAS. CLAUSE. M1NUITOS.

Lectura ........................ Diaria ........... 90
Escritura ................ ... .. Id................ 30
Aritm6tica ....... ... ....... Id................. 50
Educaci6n Fisica....... Id...... Id ................ 15
Lenguaje................... Trisemanal..... 30
Geografia ..................... Id................. 25
Dibujo........... .. ........... Bisemanal ....... 30
Fisiologia 6 Higiene......... Id....... ........ 25










DE LA ISLA DE CUBA 87


SEGUNDO GRADO.


ASIGNATURAS.

Lectura ......................
Escritura .....................
Lenguaje.........................
Aritm6tica ............. ......
Educaci6n Fisica...........
Geografia.. ..................
Idiona Ingles...............
D ibujo..........................
Fisiologia 6 Higiene.........


ASIGNATURAS.


Lectura.................. ......
Escritura ................ ......
Lenguaje ......................
Aritm tica ....................
Geografia ......................
Educaci6n Fisica.............
Iistoria ....... ..........
Idioma Ingls ................
Dibujo..........................
Fisiologia 6 Higiene ........


CLASE.

Diaria.........
Id.. .............
Id. ...............
Id................
Id ...............
Trisemanal......
Id.................
Bisemanal ......
Id................


CLASE.

Diaria............
Id ..... .........
Id...............
Id.................
Id.................
Id........ ........
Trisemanal.....
Id ..................
Bisemanal ......
Id ..... ............


En la anterior distribuci6n de tiempo debe adver-
tirse : 19 Que en el primer, grado se hahl repartido,
entire las asignaturas correspondientes, cuatro horas
que se sefialan A ese grado para classes y studio.
29 Que del segundo grado en adelante se dejan quince
6 veinte minutes diaries sin determinar, do las cinco
horas que, para studio y classes, la Ley consigna a
esos grados. Este margen de tiempo lo emplearin los
maestros de la manera que estimen mas convenient;
sin embargo, so les recomienda que lo usen, ya para
ampliar la ensefianza de las asignaturas en que sus
alumnos est6n mas atrasados, ya para enseilar A los
nifios c6mo se estudia.
Del segundo grado en adelante, una tercera par-
te, aproximadamente, del tiempo que correspond A
cada asignatura, so dedicara al studio de ella, 6 sea
A que los nifios, siguiendo los consejos de su maestro,


TERCER GRADO.


MINUTOS.

90
30
30
60
15
30
30
30
30


MINUTOS.

55
30
30
60
30
15
30
30
30
30










88 COLECCI6N LEGISIATIVA

estudien 6 prepare la lecci6n del dia. Esta prepara-
ci6n no es para que los alumnos aprendan lecciones de
memorial, sino para habituarlos al studio por si mis-
mos, con libertad 6 iniciativa propia, y para que, al
escuchar despu6s las explicaciones del maetros no sea
para ellos del todo desconocida la material de que se
trata. Las otras dos terceras parties del tiempo sefia-
lado a cada asignatura se dedicarAn a dar clase3 de la
misma.
De conformidad con estos principios, ]a distribu-
ci6n, por grades, de los minutes que deberAn dedicar-
se al studio y laas classes de cada asignatura, los dias
que correspondan, sera-, aproximadamente, la que
sigue :
SEGUNDO GRADO


ASIGNATURAS.

Lcctura....................
Escritura...................
Lenguaje ...................
Aritmetica...... ..........
Educaci6n Fisica.........
Geograffa.................
Idioma Ingl6s..............
Dibujo .. ..................
Fisiologia 6 Higiene......


CLASSES.

60 minutos...
30 ....
15 ....
40 ....
15 ....
15 ,,
20 ....
30 ....
15 ....


STUDIOS.

30 minutes.
.... ,,
15 ,
20 ,

15
10 ,

15


TERCER GRADO.

ASIGNATURAS. CLASSES. STUDIOS.

Lectura ....................... 30 minutes. 25 minutes.
Escritura..................... 30 ,, ... ,,
Lenguae.. .......... ....... 20 10
Aritm6tica .................. 40 ,, 20
Geografia ..................... 20 ,, 10
Educaci6n Fisica. ............. 15 ,, .... ,,
Historia.............. ........ 20 ,, 10
Idioma Ingl6s............... 20 ,, 10
D ibujo........ ...... ......... 30 ,, .. ,,
Fisiologia 6 Iligiene ...... 20 10 ,
En el primer grado el Dibujo se altprnara con el
Lenguaje; en el primero y segundo grado, la Fisiolo-
gia 6 Higiene se alternara con la Geografia; en el se-










DE LA ISLA DE CUBA 89

gundo y el tercero el Dibujo se alternarA con el In-
glIs; y en el tercero ]a Fisiologia 6 Higiene se alterna-
ra con la Historia.

RECREOS.

En las escuelas done la labor diaria sea en dos
sesiones, habr;i en cada sesi6n dos recreos de quince
minutes para los alumnos de primer grade, y un solo
recreo de quince minutes tambi6n, para los alumnos
del segundo grado en adelante.
En las escuelas done se den las classes en una so-
la sesi6n los alumnos de cada grado tenlran los mis-
mos recreos que so prescriben en el parrafo precedent
mis otro recreo, entire las dos parties de la sesi6n, de
una hora para los niflos do primer grado, y dc treinta
minutes para los niflos do segundo y tercer grado.
Los recreos de quince minutes se darn en cada
sesi6n, cuando 6stas fueren dos, 6 en cada part de la
sesi6n finica aproximadamente en esta forma:


UNA SES16N, 6 PARTE DE LA GRADES.
SESSION flNICA. PRIMERO. 2? Y 3

Clases........................ 50 minutos... 90 minutos...
Recreo......... ................ 15 15
Clases.............. ........ 40 ,, 60 ,,
R ecreo......................... 15 ,, .... ,
Clases..................... ... 30 ,, .... ,

Total del tiempo en la 150 minutes. 165 minutes.
escuela................ 2 hs. 30 is. 62 hs. 45.ms.


Durdnte los recreos, los maestros dejaran a sus
alumnos en complete, absolute libertad, no imponi6n-
doles juego alguno ni cohibiendo sus actos; se permi-
tira A los niflos divertirse y retozar a su antojo, para
que disfruten real y efectivamente de los beneficios
que con los recreos se persiguen. La misi6n de los
maestros durante esos ratios se reducira A ejercer la
vigilancia debida para impedir, en un moment dado,
que ocurra algfin accident lamentable.
TOMO I.-12











90 COLECCI6N LEGISLATIVE

HORARIOS.

Todo maestro est' en el deber de hacer el horario
de su aula con arreglo 6 las instrucciones que se dan
en csta circular; y ha de teuer present que los mode-
los que aqui se indican no responded A un criteria
cerrado que los obligue A seguirlos con rigurosa 6 in-
variable nimiedad, sino .que son indicaciones de con-
ducta, guias que so ofrecen para la orientaci6n im-
prescindible, pues claro es que cstos horarios ban do
star sujetos a las modificaciones circunstanciales ne-
cesarias para su adaptaci6n A las escuelas, segfin las
condiciones de cada una.
Como lines generals para que dentro de ellas so
hagan las adaptaciones, se publican los siguieutes no-
delos de horarios:

PRIMER GRADO.

Sesi6n de la mafiana, 6 primer part de la sesibn
finica.


Lectura ..................... ...............
Rccrco ................. ................... ..
Aritni6tica .................. ...... ....
Recreo ............ ... .. .. ....... ..
Aritnm tica .... ......... .......... .....
Fisiologia 6 IHigiene 6 Gcografia ..........


...... 45
15 .....

15
15 ......
...... 15
...... 25

30 120


Recreo de una hora si no hubiere mis que una
sesibn.
Intervalo, si hubiere dos sesiones.

Sesi6n de la tarde, 6 segunda parte de la sesi6n
linica.


Lectura ......... .............. .. ........
Recreo........ ..................................
E scritura................ ......................
Educaci6n Fisica.. ......................
Recreo..................... ...... .....
Dibujo y Lenguaje..........................


...... 45
15 ......
...... 30
...... 15
15 ....
...... 30

30 120










DB LA ISLA DE CUBA 91

SEGUNDO GRADO.
Sesi6n de ]a Inailana, 6 primer part de la scsi6n
linica.
Lectura.... ...................... ........ ...... 60
Aritm tica ........................ ... ........... ..... 30
R ecreo..... .................................... 15 .....
Aritm6tica ...................... .......... ... ...... 30
Fisiologia 6 Higiene 6 Geografia................. 30

15 150
Recreo do una hora, si no hubiere mrns que una
sesi6n. .Intervalo, si hubiere dos sesiones.
Sesi6n do la tarde, 6 segunda part de la sesi6n
finica.
Lectura.................. .............. ....... ...... 30
Lenguaje ........................................... ..... 30
Educaci6n Fisica....... ............................ 15
Escritura.................. ............ .. ...... 30
Recreo.............. ........ .. ......... .... 15 .....
Ingl6s 6 Dibujo ....... ................. ...... -30

15 135
TERCER GRADO.

Sesi6n de la malana, 6 primer part de la sesi6n
fnica.
Lectura ........... ....... .......... ...... ..... 55
Lenguaje ........ ............................ ...... 30
Recreo........................................ 15 ......
A ritm 6tica ........................... ........... ...... 60

15 145
Recreo du una hora, si no hubiere mis que una
sesi6n. Intervalo, si hubiere dos sesiones.
Sesi6n de la tarde, 6 seguilda parte de la sesi6n
inica.
Historia 6 Fisiologia 6 Higiene............ ...... 30
G eografia ......... ..................... ,..... ...... 30
Educaci6n Fisica.............................. ..... 15
Idioma Ingles 6 Dibujo........... ........ ..... 30
R ecreo ......................................... 15 .....
Escritra. ................. ................ ...... 30

15 135









92 COLECCi6N LEGISLATIVE

En las escuelas donde se haya establecido 6 se es-
tablezea la. Ensefianza Manual, deben dedicArsele, si
no estuviere combinada con el Dibujo, dos horas A la
semana por lo menos, divididas en dos periods de una
hora cada uno; pero si se hace tal combinaci6n, que
es lo mejor, entonces deben dedicarse a la Enseilanza
Manual tres horas semanales. 8era facil conseguir
este tiempo. Tanto en el segundo como en el tercer
grado se da el Dibujo tres veces por semana; si en esos
dias so rebajan treinta minutes A otras asignaturas y
se afiaden al Dibujo, se obtendrA una hora para el es-
tudio de 6ste y de la Ensefianza Manual en combina-
ci6n esos treinta minutes pueden deducirse en los gra-
dos segundo y tercero de las asignaturas que A conti-
nuaci6n sc expresan:
Lectura............. 15
Educaci6n Fisica...... 15

30 minutes.
En las escuelas de nifias podrA haber labores de
costuras como part de la Enseilanza Manual.
En los distritos escolares en que se autorice la
ensefianza del idioma ingl6s, cada maestro que la ten-
ga a su cargo debe dar diariamente classes de treinta
minutes de duraci6n en site escuelas 6 aulas distin-
tas, lo cual implica quo en cada una de ellas se estu-
die el ingl6s a horas diferentes, 6, lo que es lo mismo,
que en cada una de esas aulas haya un horario dis-
tinto.
Como guia para los Superintendentes de Instruc-
ci6n, las Juntas de Educaci6n y los Maestros, so pu-
blican los siete horarios siguientes para site aulas de
segundo grado en que la ensefianza del ingl6s est6 en-
comendada al mismo professor.
ESCUELA No. 1.
Lectura ............................ .. ...... ....... 30
Ingles 6 Dibujo.... ..................... ...... 30
Aritm6tica ..... ... ...... ............... ...... 30
R ecreo........ ... ...... ... .... ........ 15 ......
Aritm6tica...... .................. ........ .... 30
Fisiologia 6. Higiene 6 Geografia................ 30
15 150










DE LA A S D CUBA 93

Recreo do una lhora, si no hubiere mAs que una
sesi6n.
Intervalo, si hubiere dos sesiones.
Sesi6n d1e la tarde, 6 segunlda parte d( ]a sesi6n
fnica.
Lectura................... ................... GO
Educaci6n Fisica......... ........... ... ...... 15
Lenguaje ..................................... 30
R ecreo ............................. ............ 15 .
Escritura ......... ......................... .. ..... 30

15 135
ESCUELA No. 2.

Sesi6n do la mariana, 6 primer part do la sesi6n
finica.
Lectura............. .......... ........... ...... 60
Ingl6s 6 Dibujo.............................. ...... 30
R ecreo ..... ........... .......................... 15 .....
Aritm6tica ........ ...... ..................... ...... 60

15 150
Recreo do una hora, si no hubiero mAis que una
sesi6n.
Intervalo, si hubiere dos sesiones.
Sesi6n de la tarde, 6 segunda part de la sesi6n
finica.
Lectura......................................... ... .... 30
Lenguaje................................... ... 30
Educaci6n Fisica ........ ....... .......... ...... 15
Fisiologia 6 Higiene 6 Geografia................ 30
R ecreo... ............ .. ...................... 15 ...
E scritura......................................... ...... 30

15 135
ESCUELA No. 3.

Sesi6n de la mafiana, 6 primer part de la sesi6n
finica.
Lectura....................... ................ ...... 30
Aritm6tica ...................... ........ ...... 60
Recreo ........................ ................ 15










94 COLECCION LEGISLATIVE

Ingl6s 6 D ibujo....................... ...... ...... 30
Fisiologia 6 Higiene 6 Geografia ........... ...... 30

15 150
Recreo do una hora, si no hubiere mas que una
sesi6n.
Intervalo, si hubiero dos sesiones.
Sesi6n de la tarde, 6 segunda part de la sesi6n
ulnica.
Lectura ............ ........ ........ .. ..... .. .. 60
Educaci6n Fisica..... .................... ...... 15
Lenguaje ................ ..................... ...... 30
Recr o.............. ........ .... ........ .. 15
Escritura.................. ............. .... ...... 30

15 130
1ESCUELA No. 4.

Sesi6n de la mariana, 6 primer part de la sesi6n
anica.
Lectura...... ....... .. ............ ..... ..... 60
A ritm 6tica ........ ..... ... ... ......... ....... 30
Recreo. .......... .... ...... ..... 1........15
Aritm6tica........ .............. ..... .. ...... 30
Ingl6s 6 Dibujo....................... .... ...... 30

15 150
Recreo de una hora, si no hubiere mAs que una
sesi6n.
Intervalo, si hubiere dos sesiones.
Sesi6n de la tarde,6 segundaparto de la sesi6n fnica
Lectura ............. ........ ...... .. ..... ..... 30
Lenguaje....... .............. .. ........... ...... 30
Educaci6n Fisica ......... ................... ...... 15
Fisiologia 6 Higiene 6 Geografia... ...... ...... 30
R ecrco............. ...... ...... .......... 15
Escritura........ .. ... ..... .... .. ............. ..... 30

.15 135
ESCUELA No. Tr.

Sesi6n de ]a mafanana, 6 primnera part de la scsi6n
fin ica.
Lectura............... .... .. ............ ..... 60