Group Title: Diario de sesiones de la Comision consultiva de la republica de Cuba bajo la administracion provisional de los Estados Unidos.
Title: Diario de sesiones de la Comisión consultiva de la república de Cuba bajo la administración provisional de los Estados Unidos
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Title: Diario de sesiones de la Comisión consultiva de la república de Cuba bajo la administración provisional de los Estados Unidos T. I-IV Año de 1907-1909 Núm. 1-336 ..
Physical Description: 4 v. : ; 32 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Comisión Consultiva (1906-1909)
Publisher: Impr. Rambla, Bouza y c.a
Place of Publication: Habana
Publication Date: 1907-09
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1906-1909   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072609
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 29601887
lccn - 41035171

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DIARIiO E SE m0NE


DE LA

COISI10ON CONSULTIVA DE LA REPUBLICAN DE CUBA


BAJO LA ADMINISTRATION PROVISIONAL DE LOS ESTADOS UNICOS


TOIMO I11


ANfO DE' 1908


NUJM. 199


COMISION CONSULTIVA


Sesi6n ordinaria del dia 13 de Enero de 1908

SUMARIO

Aperture de la sesi6n. Lectura y aprobaci6n del acta de la sesi6n anterior. Lectura de una comu-
nicaci6n del senior Claudio G. de Mendoza, Decano del Colegio de Abogados de la Habana, pidiendo
la supresi6n del articulo 336 del Proyecto de Ley OrgAnica del Poder Judicial. Se acuerda que
pase a la Subcomisi6n de la Ley judicial. Continuaci6n del examen del Proyecto de Ley Orgk-
nica de las provincias. Se discute y aprueba el articulo 45-"A". Se discute el articulo 45-"B",
relative a la suspension de acuerdos, presentindose varias proposiciones sobre el mismo y acordin-
dose dejarlo en suspense para consultar distintas opinions respect a la interpretaci6n constitu-
cional del articulo. Suspensi6n de la sesi6n. Observaciones: El articulo 45-" A" del proyecto, es
el pirrafo cuarto del articulo 40 de la vigente Ley.


A las clatro p. in., ocupa la presidencia el colonel
E. II. Crowder y declara abierta la ses6in, con asisten-
cia de los seiores Regiieiferos, Coronado, Carrera Jfis-
tiz, Garcia Kohly, I It. ... S hloenrich, Viondi, Za-
yas y J. G. GOmez.
Ruega al Sr. Secretario (6 le lura al aeta de la se-
sion anterior.
SR. (J GG6MEZ: ,(SRETARIo) : Da lectura al acta.
SR. PRESlDENTEL: (CORONETL E. II. (C'OWDER) :
i Se aprueba el acta !
(SeFilates ...... .).
Queda aprobada.
SR. J. (. G6MEZ: (S CRETAR'O) : Se lia recibido en
Secretaria, trasladada por el senior Gobernador Pro-
visional, nita comunicaeiOn dirigida a dicha autoridad
por el sicror ( I ... G. .de Mendoza, Decano del Cole-
gio de Abogados de la llabana, solicitando, a nombre
de la Junta de Gobierno del citado colegio, quec so su-
prima la sccci6n del articulo ::. del Proyecto de Ley
Orginica del powder judicial, por niidio de la eual se
establece (que los miembros de las juntas de gobierno
d( aquellos organisms, no podraii ser reelegiidos para
los mismos cargo.
Sn. VIONDI: Yo ice o)ponlgo a so.
SR. RYGIoiItEROS: Yo lambien.
.SR, PIRESIDENTE ( ('ORONEL E. II. CROWDER) :


Que pase a studio de la Sulbcomisiodn de la Ley judi-
cial. L Se acuerda asi?
(Seinales afirmativas).
Queda acordado.
Debemos continuar el examen del articilado del Pro-
yecto de Ley Org'nica de las provincias.
SR. JG. G(MEZ: (SECKETAR.I) : Einpezamos en el
articulo 45-" A el cual dice: (Ileyendo):
"T'odo acuerdo del Consejo debe comenzar a cim-
plirse diez dias despuis do ser ejecutivo, salvo (tic' en
el propio acuerdo se disponga otra cosa".
SR. PRESIDENT (COtiONEL E. 11. CROWD) :
i (Que se quiere decir con "ejecutivo"?
SR. CORONAD)o: Ejecutiva es la resoltciOl( contra la
cadl no cabe recnrso algiuno.
SR. PRESIDENTt ( (OciONIC:]' E 11. Cowomu) :
; ('1ualdo puede decirse (iue' nat re'solncio6n del Conse-
jo es ejecutiva ?
SR. CARRElRAl JCSlTIZ: Cuiando despiies de aprobada
por c Consejo, la saneiona cl Gobernador, si la veta
desipus que voelva al Consejo, 6ste la aprueba por el
nIimero de votos que marca la Ley.
.SR. PRESIDENT ( CORONER E. II. CRowmD : ) :
i So aprueba el articulo ?
(Seiiales ilt',wrtI .: ,, .








40 DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA.


Queda aprobado.
He leido detenidamente el articulo 45-" B ", del cual
todos tenemos copia, y quisiera star mas scguro de la
constitueionalidad de su filtimo prirafo. \11. acuerdo
que lo discutimos en relaci6n con la Ley municipal.
Cuando la Constituecin da el dereeho de suspender sin
calificacidn alguna, nosotros podemos limitar. Si pasa
de treinta dias. y el Presidente suspended, usted eree,
senior Carrera Juistiz, que el Tribunal Supremo no est&
utilizando sus facultades constitueionales ?
SR. CARRERA JTSTrI: Pido la palabra para contestar
al senior Presidente.
Sa. PRESIDENT (CORONEL E. H. (CROWDER) :
Tiene la palabra el Sr. Carrera ,Justiz.
SR. CARRERA JfiSTI': Yo ereo que si, porque la Ley
esta para regular e eojercicio do la prerrogativa. No
podemos presumir (lue el Presidente tenga siempre un
pleno arbitrio para el ejercicio de todos los poderes
constitucionales. Dice el articulo 59 de la Constitu-
ci6n, que compete al Congreso establecer cuanto atafie
al regimen provincial, y esta es una *de las cosas
que ataticn al r6gimien provincial, fII.1 i 11 ,. ,i.
A eso se afiade lo (que tuvimos on cuenta otra vez, y
es, que es precise ponerle un limited a esa espada de
Damocles. Seria verdaderamente terrible, que nadie
estuviera seguro de la posibilidad de una suspension.
Y despu6s de la pregunta que se sirvi6 hacerme el
senior Presidente, me voy a permiitir haeerle la siguien-
te: Seria possible (que el Presidente de la Repdblica
suspendiera un aeuerdo del Consejo provincial, a los
dos, o a los diez afios de dictado? ( I 1., esta que no;
luego ha de tenor un limited rational el ejercieio de
esa facultad.
SR. MONTORO: P'ido la palabra.
SR. PRESIDENT: (CORONEIJ E. H. CROWDED):
Tiene la palabra el senior Al.\1i.....
Si. MONTORO : Para mi la duda esti on que se trata
de infracciones de leyes, de la Constituci6n o de los
tratados. No ereo lque eso puede considerarse en suma
16gica, valido y !ii(. en ningnli tiempo. Porque el
President haya dejado pasar veinte o treinta dias, por
inadvertencia o falta de antecedentes, la violaci6n do
la Ley o de un Tratado; de'bec quedar lirme e irrepa-
rable, apesar del texto claro y terminate de la Cons-
tituci6n ?
SR. PRESIDENT: (CORONEL E. II. CROWD) :
Yo admit la neccsidad de reglamentar esto, pero toda-
via estoy en dudas, en euanto a si nosotros tenemos la
facultad de hacerlo; entire nosotros s un principio de
interpretaci6n, que cuando ]a Constituci6n hace al-
guna concesi6n de autoridad a alguna corporaci6n,
individuo o funcionario, que esa autoridad no puede
ampliarse ni disminuirse. I', 1. m..,. la misma cues-
ti6n pendiente en cuanto a la eoy de indultos: la Ley
de indultos reconoce que la (i'..-i.it t. 1 n 1.. il al
Ejecntivo para indultar y hace una excepecin que no
puede indultar los funcionarios pfblicos; esa Ley de
indultos vigente en Cuba, prohibe que se indulte a
una persona que (est en rebeldia, o antes de ser sen-
teneiada; la Constiteil6u no pone ninguna limitaci6n
al ejercicio de la facultad de indultar, nmas que la que
acabo de referir; yo me inclino a crecr que la Ley de
indultos, en lo (que limita al Presidente su facultad de
indultar personas que est6u en rebeldia, es inconisti-
tucional. La misma regla de interpretaci6n, cuando
la Constitucidn h1ace una limitaci6n de faciltades, pue-
de limitarse a la letra.
SR. CARRERA JO STIZ: Seria limitacidn que nosotros
dijiramos: "tal acuerdo no puede ser suspendido",
pero nosotros dejamos la facultad en today su ampli-


tud; lo ilnico que result es ique le determinamos el
tiempo rational en que deba ser ejercitado, sobre la
bas(, de que la adinisnstlrai6n necesita estabilidad ; no
puede estar siempre entregada a la suspension posi-
ble, cuando venga.
SR. PRESIDENT: COLONELL E. II. CROWDER):
Yo votare a favor de esta limitaci6n ; al mismo tiempo
deserria que los abogados de Cuba, dentro y fuera de
la Comision mediten sobre este asunto, a ver si pueden
dar lugar a algunos arguments. Ustedes tionen la
oportunidad de llamar la atenci6n por la Prensa. Yo
me alegraria que algini abogado renombrado en Cuba,
lo discutiera.
SR. CaRRE A JLSTIZ: Yo he hablado algo, y hablar6
aun mas, con el Sr. Giberga, que es abogado y hombre
do un talelto extraordinario; 61 coinoe este proyecto
dte Ly provincial y este articulo, y no lo ha estimado
iiiconstitucional.
SR. PRIEIDENTE ( CORONEL E. IT. CROWDED) :
&Hay alguna objeei6n al articulo 45-"B"?
SR. VOND : Pido ]a palabra.
Sn. PREISIDENTE ('CORONEL E. I. CROWDED):
Tiene la palabra el Sr. Viondi.
SR. VJONO0 : Yo estoy de acuerdo con el senior Carre-
ra Jbistiz, pero este articulo dice que "cuandlo. a jui-
eio" del Alcalde, del Gobernador o del Presidente. Y
si el juicio Ic viene al aio y no el primer dia, j ecmo
podemos limitar ese tiempo cuando el articulo de ]a
Constitueijn dice: "a sn juicio"; esto le da impor-
tancia al argument del senior .\..i. ..i..
SR. PRESIIDENTE ('CORONEL 1E. I. CROWDER) :
Supongamos otro caso: que 61 ha creido que era cons-
titucional y no lo ha suspendido y despuis el Tribu-
nal Supremo ha hecho la declaraci6n de que es incons-
titucional, eiitonces (;e Presidente podria suspen-
derlo ?
SR. GAR(CIA KOHuLY: Pido ]a palabra.
SR. RESIDENTE ('CORONEL E. 11. (OWDER) :
Tiene la palabra el Sr. Garcia Kolly.
SR. GA.uci KonIv: Yo, en principio soy partida-
rio del nlalitenimieuto del articulo, y recuerdo que en
la discusinr que so promovi6 con motivo de la Ley Mu-
nicipal, done se consigna un precepto anAlogo, sos-
tuve igual punto de vista, y prescindiendo por cl mo-
mento de las razones aducidas por el Sr. Carrera Jfs-
tiz, que son de gran peso, esto es, que la colnservacin
de los interests provinciales no pueden quedar en una
situacion iindefinida eternamente, sino diseurriendo
s6lo bajo el punto de vista de dereeho, voy a hacer al-
gunas coisideraciones.
La Constituci6n de la Repbiblica en el articulo 68,
que se refiere a las facultades del, Presidente de ]a Re-
pd bl ica, define I.- i,. I .1. li, el cairitAter del fune.io-
nario que ocupa el Poder Ejecutivo, y el principal ca-
ricter es su condiei6n de ejecutor de las ]eyes, encar-
gado de eumplirlas y hacerlas cumplir. En ese ar-
ticulo se exponen detalladamente las demais faculta-
des del Presidente de la Repfblica, pero la que detcr-
mina su caricter, la que define su cargo como Poder
Ejecutivo es ese deber fundamental suyo de cumplir y
hacer cumplir las leyes.
Parece que, por lo tanto, puede .l 1,, ..1 de ese
primer character, ]o siguiente: (que no es en ninggin
caso una autoridad cou funciones discrecionales, sino
con I... Il i1.. concretas impuestas por la Ley. Por
ejemplo, o esa material de indultos a que se referia
el Sr. President, yo realmente me permito discrepar
de la opinion suya ie lo que se refiere a esa i.i. ilt.,.l
autorizada en el ineiso 15 del articulo 68 de la Cons-
tituci6n. Me parcce que esa es tambien una A,,. Il.d1








DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA 41


reglada, ajustada a la Ley, de tal mantra que si no so
ajustara a. la, Lory d indultos el ejerecicio de esa fa-
cultal por el Presidente de la Repfiblica, no seria cons-
titucional.
SR. PRESIDENT (*(', i i. E. H. (ROWnIa) :
Quiero llamar la atenci6n sobre un detalle de esa Ley.
Si es verdad que la facultad ticne que ejercerse de
acourdo con ]a disposici6n del Congreso, entonces la
facultad no reside tanto en el Ejecutivo como en el
Congress. La fraso de la Constituci6n "de acuerdo
con la Ley" significa solo, en la forma regulada por
la Ley; pero tratandlo de regular no se puede restrin-
gir, ni limitar ni negar el derecllo.
Sn. GARciA KoiIY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT CORONEREL E. II. CHOWDER):
Ticne la palabra el Sr. Garcia Kohly.
Sn. 0GARCIA KO Yi v: Esto ho citaba a mantra de ejem-
plo, descuvolviendo la tesis que sostenia. Aqui, por
ejemplo, cn lo que soe I! ..*- a material de indultos, la
Constituei6n establece la facultad y concede la pre-
rrogativa al Presidente; pero para su ejereicio tiene
que ajustarse a la Ley de indlltos, que sefiala deter-
minados requisitos, como, por ejemiplo, que haya re-
caido senteneia .i--i..i I. I, que no est6 rebelde el condc-
nado, que de muestras de arrcpentimiento, que infor-
me favorablemente la sala sentenciadora, etc., etc.
Examinando otras facultades, por ejemplo, la facul-
tad de vetar del Presidente, vemos que tambien la
tendencia de la Constituci6n cs sefialar un t6rmino al
ejercicio de esa facultad; de tal manera, quo si no hace
uso do esa faeultad dentro de dcterminado period, se
entiende lqe ha reminciado a clla. Todo esto parece
que va reafirmando 1a creencia de que no solamente
las faceultades del Presidente de la Repfiblica son fa-
cultades determinadas y express, sino que en su ejer-
cicio ha de acomodarse a una Ley, y ha de ejercerla
dentro de determinado period. lHasta que Ilegamos
al precepto que se i ,, ,.. a los acuerdos municipals y
a los acuerdos de los consejos provinciales, y es la fa-
cultad de suspender, y entonces so dice, no que el Pre-
sidente de la Repfiblica o el Gobernador, o en su caso
el Alcalde cuando so trate de "asuntos municipales,
pneden suspender esos acuerdos cuando scan contra-
rios a la Ley o a ]a Constituci6n, etc., porque csa de-
claraci6n de que son contrarios no podria por si ha-
cerla el Presidente de la Repiublica, ni el Gobernador,
ni el Alcalde, que no tiecen facultades para interpre-
tar la Ley ni para interpreter la Constituci6n; la
Constituci6o emplea una frase, que es la adecuada, y
no dice que lo suspenders cuando sea contrario, sino
cuando a juicio de ellos sea contrario, que, en realidad
lo inico (iue puede pedirse al Presidente, al Goberna-
dor o al Alcalde en ciertos casos: una apreciacidn, una
opinion, un juicio, no una declaraci6n, ni una senten-
cia, que no tienen ellos capacidad para poder dar.
Y en ose sentido so aminora mulcho el alcance de esa
restriccion o de esa limitaci6n en el ejercicio de esa fa-
eultad, porque lo finico que se le pide es que emita su
juicio dentro de un tVrmino descnvolviendo asi el pen-
samiento que la Constituci6n, de una mantra muas ex-
presa consigna, cuando se refiere a las leyes, de que,
cuando no se formula oposici6n, cs ejecutivo y en el
caso del Consejo cuando no se formula por el Gober-
nador, se tioene por buenos y por vilidos esos acner-
ldos, y lo inico quo so sobreentcnderia con esta deter-
minaci6n o con cste precepto legal, es que el juicio del
President era i .1 1.-1 a la validez o a la constitu-
cionalidad o legalidad (ele acuer(do; y nunc1 a habria
responsabilidad en no h1acerlo, por part del Presideii-


to de la Repfiblica, puesto que 61 no tenia capacidad
para declarar la inconstitucionalidad o ilegalidad del
aecnerdo.
Abora, el Sr. President, ha planteado un caso en-
1(teramente ilevo y que contradice en la realidad de las
cosas con este razonamiento. En una provincial, el
Consejo provincial adopta un acuerdo, que comunica
oportunamente al Gobernador y al Presidente de la
Reptiblica, que transcurren treinta dias, y que es eje-
.vtivo, y contra cl cual no se interpone recurso de nin-
guna claso y por lo tanto, prospera; y posteriormente,
a los seis mess, en otra provincia se adopt un acuerdo
1 1I1,,._,. y un perjudicado con ese acuerdo, interpone
contra 61 recurso de inconstitucionalidad, prospera el
recurso y el Tribunal Supremo declare con lugar el
inisimo y declara la inoonstitueionalidad del acto reali-
zado: ;procede cntonces que el Presidente de la Re-
piublica suspenda aquel anterior acuerdo, no impug-
nado por parte alguna, pero que desdc luego es incons-
titucional, porque es analogo al declarado como tal, o
por el contrario, correspond que M1, como encargado
de representar el Poder Ejecutivo, que hace cumplir
las ]eyes, entire todas las eyes, la Ley fundamental de
la Naci6n, consionta un acuerdo inconstitucional, de-
elarado como tal, en caso analogo, por el T1'' il... I Su-
promo de Justicia
IRealmente, ese problema no sc tuvo en considera-
ci6n cuando discutimos la Ley municipal; surge aho-
ra, y es de verdadera importancia.
SR. CARRIumIA JdSTiz: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT COLONELEL 1]E. II. CROWDIER) :
Tiene la palabra el Sr. Carrera JHistiz.
SR. CARRERAn JiSTIZ: A mi entender, el problema
planteado so resuelve por si mismo; veamos como pue-
.den suceder las cosas: El Presidente examine el acuer-
do de un Consejo; no lo oneuentra inconstitucional y
no lo suspended. Otro Consejo toma el mismo acuer-
do y algfin particular lesionado por 61, plantea su in-
constitucionalidad. El 1Presidente result extrafio a
(se acuerdo, y a ese process judicial Entonces la dis-
ynutiva es esta: El Tribunal Supremo, o lo estima
constitutional, o lo estima inconstitucional. En el
primer ieso, no ocurre nada. En el segundo, si lo esti-
ma incons'ituieional, entonces la part lesionada puede
tomrar la iniciativa que quiera- Yo, entiendo, quc a vir-
tud de esta declaraci6n a nada esta obligado el Presi-
(dente. Deutro ,del convencionalismo en que sc basa
la administraciii pfiblica, me pareece ue no es possible
(dejar absolutamcnte vaga la administraci6n piiblica.
Los convencionales que liicieron la Constituci6n, ja-
rmis pensaron en que se le diera a un s6lo lhomnbre
poder ilimitado para suspender los actos de la admi-
nistraci6n.
La Loy tione que limitar esa prerrogativa.
Si. GARciA KolmY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE CORONERL E. 1:1. CROWDEl ) :
Tiene la palabra el Sr. Garcia Kohly.
Sa. G. ariA KOHILY: Yo sigo creyondo que la difi-
culltad planteada, asi no so resuelve, a menos que se
I-,I..,l.,,ll nuestra Ley de inconstitucionalidad; por-
que esta determine un plazo precise para impugnar
los acuerdos; determina condiciones especiales que sc
ban d(e llenar para interpreter el recurso, de manera
que despu6s de aplicado el acto, el primer perjudicado
no tendria recurso de ninguna clase.
S'R. ZAYAS: Pido la palabra.
SR. PRERsIDNTE (CoRONaEL E. H. CROWDm ) :
Tiene la palabra el Sr. Zayas.
Sa. Z AY :S: A mi se me acaba do explicar que la
cuesti6n que se ha planteado es la siguiente: Se dice









42 DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA


lque nm (Consejo provincial puede tomnar nn aeuerdo y
el Presi(dente de C a Repblilica no suspenderlo, porque
no crea (iue tenga algo censurable. Que un afio des-
pu6s otro Consejo torna, un aeuerdo semejaite y iun
particular interesado estableee el reeurso de incons-
tituciolalidad y obtiene del Tribunal Supremio ique de-
clare ilconstitucional este filtimo acuerdo, y se pre-
gunta si letonces el Presidente debe hacer suspension
del primer acuerdo.
Y yo digo que dlentro de nuestra manera de procc-
der para obtener la inconstituei(oalidad, y dentro de
la misma. no existed( problema ninguno aqui, porque
dentro do nuestra Ley la inconstitueionalidad no so
declara n1ada mras (ine respeeto a un caso concreto en
que se ha aplicado la disposici6n inconstitucional, y la
sentencia dictada por el Supremo no tiene m cis efecto
que el (lue tendria una senteneia del o s6ase limitado a] caso concrete.
SR. I' ,,-i ,.I' (CORONEAL E. H. CROWmER) :
Desde luego; pero la declaraci6o de inconstitucionali-
dad (lie haga el Sultpremo, revela al Presidente por pri-
mera vez, la necesidad de suspender la primer reso-
lucidn, pero segCin esta nueva Ley ya ha transeurrido
el tiempo durante el cual puede ejercerse esa facultad,
y Ia euesti6n que se me ocurre es si estalmos obrando
prudentemente al establecer esta limitaci6n de tiempo.
Sn. Z.\Yas: Yo creo (uie asi obramos prudentemente,
porque si es verdad qcue ese easo se puede presenter,
en cambio, dejaido d nun modo indlI-finidl, el t6rmino
para suspender, ocuririria el easo contrario uie es mias
pcligroso y de pores consecuencias, segfii el cual des-
pu(s de haberse pesto en praietica ui acuerdo y trans-
currido much tiempo, podria el Presidente de la Re-
pilblica suspelnder aquel acuerdo y por lo tanto pro-
poreionar una grand cantidad de perjuieio eni interests
que ya se ban creado a la sombra, de a(uel acuerdo.
Yo al hacer mi primer argumento (i(ue no acab)' de
expliear, queria 11egar a esta conclusion : Aquel pri-
mer aeuelrdo del Consejo provincial cada vez que se
aplique es susceptible de (lue se le argiya la incols-
titucionalidad, porque segil la Ley que entree nosotros
rige, todo indlividuo a quien se aplique una Ley, Re-
glamento o Deere'o (que (1 eree ineonstitueional tielne
derelcio, dentro de los cineo dias, a establecer el re-
eurso, y es en eierto modo remedio de esa situaci6n
ianiala luie so prevee, por(pue a monos (que lo resuelto
por el Consejo se eje'ute una vez y nada mas que una
vez, en otro caso, eualquier particular a (quien se apli-
que puede establecor la incoystitueionalidad y segura-
mente qcue la declaratoria d(e inconstitucionalidad,
ailllluie euando no surta un efecto legal o limited o a
aqcuel caso, mottivo de la iniieonstitueioialidad, 'hri de
producer de todas maneras e'ecto en las corporaciones
llamadas a toniar acuerdos, porque para algo sc ha
heeho aquella declaratoria de inconstitucionalidad.
En cal' bio, si no se fija tiempo al ejereicio de cse de-
reclio, result un1 peligro gravisimo; y una prerroga-
tiva (iue quiso establccerse para poner moderaci6n enc
los acitos de las corporaciones de origin popular. pue-
de resultar en la, practica-y ya ha resultado-un ins-
trumento para la arbitrariedad. Aqui, por ejemplo,
Ihay este caso, muly curioso (que el Presidente de la Co-
mision conoce; el del Alyutamiento de I i I' i iy; en
el cual, un aeuerdo que se hlabia tomato en el rmes de
union d i,d 1902, l'ur6 suspendi1do por el lPr'esid entc, peor
el Times de Julio o Agosto de I'u i. cuando ya el Ayunta-
miiento se 'habia, cambiado varias veces. Y como que el
acuerdo consistia en haberse aceptado la renuncia de
todos los concejales de aqu(l Ayuntamiento, se mand6


reponer e1 que existia en 1902. Do ianera qne esa fa-
cultad debe, a sn vez. ser moderada. Si ella cs modera-
dora tambiin debe ser moderada en su ejercicio. Los
acucrdos de cualquier eorporaci6n a alguien perjudi-
cail, y .conto quce la Ley 'da roecursos a ,eoalqguicra dle los
. ,i,-.1;.- ,l1..- no estan desamparados.
Por otra part, no es una situaeiO desairada a lade
President, porque se declare inconstitucional 1o (ue
'1 antes no suspendio; porque si atendi6ramos a eso,
habria que suprimir el reeurso de inconstitluionali-
dad, porque el propio (Congreso compete la ineonstitu-
cionalidad, y la Ley supone que la puede cometer, des-
de el moment qjue da el reeurso contra una Ley. Asi,
pues, yo seguiria aqui 1e mismio criterio que iheonos
aceptado en la Ley municipal.
SR. PRESIDENT ( (CORONEL E. II. (Ciowmi) :
Yo deseo decir que ninmfin miembro de esta Comisi6n
duda de la coinveniencia de restriilgir el terminto de la
facultad de suspender, por el Presidenite. 1a Consti-
tuci6n no dej6 de ilmponer ninguina restricei6o y la
finica cuesti6n es si podemos nosotros imponer esta res-
tricei6n, por medio de mna Ley. Esa pregunta no se
ha discutido.
SR. VioNm : Pido la palabra.
Si. PRESIDENT COLONELL IE. II. (ROWDER) :
Tiene la palabra el Sr. Viondi.
SR. VIONDI : Respeclo a dos puntos, creo (l ie pode-
muos ponernos de acuerdo, en lo (lque s refiere a fijarle
una restricei6n al Presidente cunldo se trate de las
leyes que se le apliqnuen a uno, porque surge ol caso
de inconstituicionalidad, que siempre lastima, un derc-
cho personal, individual, o cuando se trate de aeuer-
dos provineiales o nmnicipales. lPero hay dos pantos
aqui, que ticncn uno, character intcrniacional y el otro,
constitucioinal, quc es euando los acucrdos provincia-
]es o municipales violent los tratados, fuerza interna-
cional, o violent la (onstituci6n, (lie eso no prescribe
nunea. Y yo entiendlo que si resuilta por lu aeuerdo
provincial, violada la (Constituci6dn, o violado tuit tra-
tado international, ien todo tiem)po el Presidente esta
obligado a suspender ese acuordo, sin que haya condi-
ci6n de tiernpo que determine para ello una raxz6n de
precision. Porque dice, cuando fuera contrario a la
Constituei6n, a los tratados, a las Icyes y a los acuer-
dos; y yo er'(o lque eni la segunda parte, en cuanrto a las
leyes y a los acuerdos podria fijarse una limitaei6n;
pero fijar una condieidn en lo (lue so refiere a la vio-
laci6n de ia Constituei6n o de los tratados. (Un trata-
do internmi-ional, nos obliga con una Nacill, que no
puede inlterponer recurso; iNa1mi no cabe inconistitu-
cilonaliidad pa.ra ese ca'so, y siln embargo, el Presiden-
ti:i del)' velar porq'Iue so culmp)lan. los tnaladlos.
Yo quisiera que cn este punto de los tratados y de la
Constitucidn, el Sr. Zayas que es tan inteligente y tan
practice y el Sr. Carrera Jfistiz (lue tiene tanto cono-
cimiento en esta Ley, expusieran sus opinions, en. e1
caso, cuando se trate de los tratados, o cuando se trate
de la Constitucion. Yo quiero (lue traten esos dos
puntos.
SR. MONTORO : Lego, hay (qlue ver cque la suspen-
si6n no impide que los tribunales resuellvan e defini-
tiva; (de modo que no es verdad, que quedein en rea-
lidad desanmparados los ayuntanilentos.
SR. CAIREMA lJ('s'TI: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTP ( CORONEI Ei. TI. POWDERR') :
Tiene la palabra el Sr. Carrora J istiz.
SR. CARRERA Jis'iz: La iidicaci6n cpue hace el
Sr. Viondi, recoge una sugestiOn del Sr. Montoro, comno
de Ml, muy oportiun, (lqe se hizo aqlui en sesiones pasa-








DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA 43


das. Y cuando el Sr. hl..t..r., hizo esa indicaci6n, yo
me senti inclinado a aceptarla. A mi contender, hay
que distinguir dentro do esta situaci6n, dos puntos
perfectamente distintos: nno, cuando el Jefe del Es-
tado funciona en asuntos de orden interior, cuando
funciona gobernando; y otra *cosa muy distinta es
cuando funciona como representante de un Estado, en
sus relaciones con el extranjero. En cl primer caso,
estia f'uera de duda que ]a limitaci6n itay que ponerla,
y, apart de todas las ceonsideraciones que se han he-
ciho, yo ine voy a permitil citar un principio lue estui
dentro (el espiritu republican. La Constituci6n cu-
bana cre6 un gobierno democratico, representative; el
enemnigo hist6rico do la democracia, es cl powder de un
solo hominre. No hay Constituci6n reptublicana, de
base representantiva y democrAtica, quo haya podido
jams consagrar el powder absolute de un solo hombre.
Esas constituciones que se inspiran en la inde-
pend ecia y en. la separaei6n do los distintos po-
deres pfiblicos, lo mAis !que haccn es crear un
sistema cde compensaciones, para ,que, si un Po-
der abusa otro lo contenga. Ese cs el espiritu
de nuestra Constituci6n: la separaci6n de los poderes
y cl contralbalanceo de unos y otros. Y 'he aqui que nos-
otros vamos contra ese espiritu, si dejamos cierta oin-
nipotencia en el Ejecutivo, con la posibilidad de (one
en cualquier tiempo, detenga la march de los p(deres
locales deliberantes. Es una cosa mur distinta la
funci6n interior del Jefe (el Estado, en tanto que re-
presenta al pais cerca del extranjero. En este filtimo
caso, cuando se trata de un acuerdo del consejo provin-
cial, lque puede infringir un tratado con una naci6n
extranjera, yo creo prudent dejar cierta latitude al1
Jefe del Estado, en llcanto a ejercitar su derecho de
suspension. Y tanto mas hemos de considerar esto,
en cuanto que es finico medio de evitar conflicts in-
ternacionales, que de otra manera no tendrian solu-
ci6n. De manera que yo me inclino a mantener la li-
mitacion, on cuanto e contract a la segunda part del
articulo, relative a los acuerdos que infrinjan la
Constituei6n, y las leyes, contrarios a los torados por
los Ayuntamientos, dentro de sus facultades. Pero
creo que cni cuanto sc rcfiere a la infraccidn de los tra-
tados, delbmos dejar eso con menos limitaci6n. No
me atrevo a pensar lo mismo respect de las infraccio-
nes de la Constituei6n, porque dejar en la autoridad
del Presidente el derecho de suspender, cuando quiera,
un acuerdo del Consejo o del Ayuntamiento, es hacer
al Jefe del PIoder Ejecutivo omnipotente y acabar asi
con la libcrtad de los otros poderes pfiblicos.
De mantra que yo en cierto modo recojo la indica-
cidn de los sefiores Montoro y Viondi en lo que se con-
trae a los tratados, rindiendo un tribute de discre-
ci6n al aspect international que so crea en esos
casos; poro en todoo lo doems, opto por la limitaci6n.
SR. MONTORO: Pido la palabra.
SR. PRESI)DENTE ( CORONETL E. II. (ROWDER) :
T" ii la palabra el Sr. :l..n, ......
SR. MIONTORO: Yo tuve el honor, en efecto, cuando se
suscit6 esta cuesti6n por primera vez, de llamar la
atencion sobre el peligro de que s6lo por el transeurso
de treinta dias quedara impedido el Presidente, de
tomar una determinaci6n que pudiera ser bastante pa-
ra evitar un grave conflicto international, o a resta-
blecer el imperio de la Ley, no dejindoselo ningfin me-
dio cxpedito para realizarlo. Un Gobierno extranjero
no va a promoter el recurso do inconstitucionalidad,
o la reclamaci6n contencioso-administrativa, etc. Has-
ta me ref'eri a algunos easos practices (lue han ocurri-


do on algunos paiscs, haciondo notar la gravedad que
podria alcanzar entire nosotros por la misnma antonomia
,que se deja a las municipalidades y a los consojos. Pcro
sobre este particular de los tratados, no quiero insistir,
porque los sefiores Carrera Jiistiz y Viondi, ban refor-
zado mis arguimntos no dejando nada mis (que decir.
Unicamento quciero objetar a lo que ha expuosto el
Sr. Carrora Jfistiz, que se crige en poder absolute al
President porque se le da a faacultad do suspender en
cualquier tiempo un acuerdo q(ue result en infracci6n
de la Constituci6n, de los tratados o de las leyes. Co-
mo decia mny bien el Sr. Kohly, el argument del
Sr. Carrera Jfstiz tendria fuerza si el Presidcnte pu-
diera revocar cl acuerdo; no hay que olvidar que o1
que hace es suspenderlo; la filtima palabra la dirn.
despu6s los Tribunales. No so crige powder absolute
alguno.
El President suspended, y luego, si hay lugar a ello,
y en la forma que proceda, los 'lT 0,um ii. decidiran.
AdemAs, debemnos colocarnos en la realidad. No creo
que un Presidente, despues de largo tiempo, cuando
no hay motive muy fundado, suspenda un acuerdo. El
caso no se producira sino muy pocas veces; teniendo
como tiene cl Presidente delante la posibilidad de que
vengan los I'i il.in.,l. a deshacer lo que 61 haga, serA
sumamente improbable que, a capricho, se lance en un
conflict de esa gravedad. No puede admitirse sino
con grande reserves, la posibilidad de que subsistan
sin remedio gubernativo alguno, violaciones patentes,
manifiestas de Ia Constituci6n, de las leyes o de los
tratados. El mismo I .'..1,., Civil en su articulo cuarto,
dice, terminantemente, que son nulos los actos ejecu-
tados contra lo dispuesto en la ley: y en cualoquier
tiempo puedo argiiirse en la via y forma que corres-
ponda, segfin los casos, esa nulidad. Si es asi, afin en
material civil c6mo podria dejar de serlo en la admi-
nistrativa ? Sin duda, cable alegar, en su caso y lugar,
las prescripciones que todos conocemos. Pcro el prin-
cipio es incuestionable: lo que so realize en contra de
las leyes adolece de un vicio notorio de nulidad, que
puede ser argiiido en cualquior tiempo, salvo la pres-
cripci6n alogada por part legitima, cuando se trate
de la adquisici6n o extinci6n de derechos. En resu-
men, creo que no cabe ningfin perjuicio grave por res-
petar la disposici6n del texto constitutional. Como
advcrtia muy bien el Sr. President, la Constituci6n
no fija t6rmino, y yo creo sumamente grave, que, tra-
tiandose de violaciones de la Constituci6n, do las le-
yes, de los tratados, se impida al Presidente ejercer
esa facultad importantisima s61o por el transenrso de
veinte o treinta dias.
SR. J. G. G6M1:z: La Constituci6n regular los t6r-
minos.
Sa. MONTORO : Yo vote en contra cuando se discutia
la Ley Municipal y, por los mismos fundamentos, vo-
tar6 ahora tambion en contra.
Sa. J. G. G6ioMiz: Los acuerdos del Congreso. el Pre-
sidente no tiene mas que diez dias para vetarlos.
SR. MONTORO: Eso es otra cosa. No tratamos ahora
del veto.
SR. J. G. GdiMsz:I Pueden sor contrarios a los tra-
tados...
SR. MONTORO: Son dos cosas distintas el veto y la
suspension. El derecho de suspension no tiene llnites
d( tiempo on la Constituci6n; el veto si.
SR. J. G. G6MEZ: Si, ticne (qne tender tu limited.
Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (CORONEL0 E. II. CROWDER):
El Sr. Carrera Jistiz la habia pedido antes. Tiene la
palabra el Sr. Carrora Juistiz.









44 DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA.


SR. CARREIA .J1,'STIZ: Iba a proponer nil patrrafo
mas en este articulo, que dijera:

"Cuando so trate de acturdos del Consejo, que el
President de la Repiblica crea que a su ,juicio, in-
fringen los tratados, podrd suspender dichos acuerdos
en cualquier tiempo, si contra ellos se estableciere re-
cl amacin."

Esto salva. ,e orden, a mi juicio, de escrdpulos se-
rios que estamos discutiendo.
SR. SCOOENRTcn: Se refiore a los tratados?
SR. CARRER JTSTIZ: Solo a los tratados: no me1 refie-
ro a la Constituici6n. ni a los acuerdos contra las leyes,
porque yo enticendo que cl Presidente de la Repilblica,
no es un hombre, en este caso; es una iistitucini; estA
rodeado de todos los elements juridicos conscientes,
que tienen el dtber de llamarle la atenciOn l.r,.1 lo que
es inconstituional, y lo 'que cs contrario a las eyes.
Todo dereclo impliea un deber: mientras mis alto sea
el derecho, miAs grande es el deber. Y pesto que la.
Constitnci6on l otorga el eminente derecho do que, con
su solo juicio, detenga la march de la Administra-
ci6n pfiblica, es necesario que la Ley le oblige a ejer-
citar ese dereclho dentro de un termino prudente. Si
no le ponemos ese limited al Presidente de la Repfiblica,
hemos acailado con la Repi'blica, con la Democracia y
con el regimen representative. Se volvera a dar el
caso, que ya ha ocurrido, y que el Sr. Montoro, por
exceso de bondad no supone, de que se suspend un
aeuerdo a los dos afios do tornado ; o1 cual es, en verdad,
inonstruoso. Yo no creo que sea muy atendible la
iir:iii;'',ll del Sr. Montoro. de que despieis vendrani
los tribunals a enmendar el yerro: eso es occasional y
ademas, es tardio y trasciende en deser6dito de la
buena administraci6n.
Su. MONTrto: En los pueblos libres no hay mas
sanci6n quo esa.
SR. CARRERA Jl'TIZ: Y es el descrdito, porque im-
plica la desautorizaci6n del Poder Ejecutivo por el
Poder Judicial.
SR. MONTORO: Asi es en todos los paises libres:
cse es el supremo Poder.
SR. CARIERA JUSTIZ: '"',iii...... creo quo tenga fuer-
za la cita del C6digo Civil, de lo que es nulo contra la
Ley, no puede convalecer. Ese articnlo oe nuestro
C6digo, es un anacronismo; es un tribute pagado, in-
debidamente, por el Derceho modern, al Derecho
romano. Ese articulo estA verdaderamente inutiliza-
do por otro articulo del C6digo Civil que decclara que
la acci6n de nulidad no dura mas que cuatro afios.
Luego, es completamente inexacta la declaraei6n de
que, lo que es 11lo, no prevaleee nunea. Si prevalece,
porque lo que no es 1nlo ematro arios. sin embargo.
cuando transcurren cuatro ainos y un dia, es completa-
mente bueno.
Por este orden de consideraciones, creo que la in-
terpretaci6n del espiritu democratic y republican do
nuestra Constituci6n, nos obliga a poner un limited al
ejercicio do esa facultad constitutional sobre suspen-
si6n de acunrdos del consejo provincial; peroe en cam-
bio, creo (que cl Sr. 'i..i.. ."o tiene perfecta raz6n en
que se le deje al Presidente, como Jefe del Estado ca
los casos internacionales, y propongo una adici6n, uni
plazo mis aimplio en cl ejreicio de csa facultad; el
derecho de suspender en todo tiempo los acnerdos que
pudieran infringir los tratados, y propongo esa adici6n.
SR. PRESIDENT (CORONiiL E. II. CROWDER) :
El Sr. J. G. G6mez, ticne la palabra.
SR. J. G. 06dMEZ: Yo dligo o siguiente: El Consejo


Provincial de la Ilbana me hace una concesi6n: si la
Ley dice que durante in afio el Presidente de la Re-
pfiblica puede revocar o suspender eso, perfectamente;
pero yo me gast6 medio mill6n de pesos en poner en ex-
plotacin cl negocio y nadie ha protestado; pero des-
puis so les ocurre a los dos o tries anios, eneontrar nue
cso no es just y yo debo perder mis interests. Eso es
absurd.
Yo conozeo este caso: Un hombre obtuvo del Ayun-
tanl into de Matanzas un permiso para estableeer una
fnndicii6n en uin lugar determinado; cl Ayuntamiento
llen6 todos los requisitos de Ley, puso los avisos neoce-
sarios en la Gaccta para que los vecinos que tuvieran
alguna observation que presentar la presentaran, hizo
todo (o que la Ley requeria, y entonees el Ayunta-
mionto confirm si concesi6n. A los dos o tries moses,
este hombre habia gastado veinte nail y pico de pesos
en poner su fundici6n, y, naturalmente, la fundici6n
emipe 6 a hacer r'ido y ,estando en I '..i,..;,,. se mund6
a una quinta veeina 1i personaje ilhii.,. to.. en ]a po-
litica mataneera, se puso en movirniento y dijo que ese
era mu veeino molesto, y no se dirigi6 al Ayunntaiien-
to, sineoi ,1 Gobierno (Civil. para, (ue quitara. de alli la
I I.i.. 'i; el indldividuo pidio .II.....I .. al Ajyuntanmien-
to, que le otorg6 la concesi6n, y el Ayuntaniento idijo:
la protest del vceino viene tarde, porque yo publiqu6
la solicitud y nadie protest, y asi mantuvo su acuer-
do; el Gobernador lo revoe6; el iudividuo apel6 a la
Sceretaria de Gobernacion y esta apoy6 al ,Goberna-
dor, eerrindosele la fundici6n al duefio que la abri6
con todos los requisitos legales.
E, Eso es legitimo? iSe puede sostener que esto debe
pasar? Luego bay jqe dar un limited.
Yo o pido mayor amplitud para la cuesti6n de los
tratados, pero 1no (uiero que el tiempo nunea so eierre.
ait. GAaci Koi,v: Creo que en la Ley municipal.
se express ]a suspension.
Si. J. 0'. G(OMEjZ: En cualqjuier tiempo?
Si. GARciA KonLY: Si, senior.
SR. J. G. G6MYZ. : Pues eso no debe ser. Las naeio-
nes extranjeras tienen aqui sus representantes que
deloen leer la Gaceta y saber que dentro de tal tiemnpo
(queda fire iun aenerdo para que puedan presentar
oportunamente sus observaciones.
Yo deseo que se me cite un s6lo pais en el (que se
obligue a los muiuicipios a. poner en su Ley, (que sus
acuerdos pueden ser suspendidos por un tratado, en
cualquier tiempo.
Si. MoNTono: Pero es que existe el precepto (cos-
titucional.
SR. VIONDI : Por mi parte, retire la enmiendla.
S. MONTORO : Pidlo la palabra.
S.R. PRESIDENT ; ('CORONEI, E. ]1. COWDElI) :
'Tiene la palabra el Sr. Montoro.
Sit. MONToio: Yo me limito a decir que no seima-
lando t6rmino la (oustituci6n, como para otros casos
antilogos, lo i i, es muy delicado que nosotros 1o esta-
blezeamos oen a Lby, sobre todo trathndose de infrac-
ciones de la Constituei6n y de los tratados, y me felici-
lo de que tanto los sefiores Carrera Jilstiz y Viondi
como el propio Sr. J. G. G6nez, reconozean 1o deliea-
do de la material en este iltimo particular. Por mi
part, votar6 sobre este obstheulo como lo hice cuanldo
sc trat6 ]a misma material on la disposiciou analoga
de la Ley municipal.
S-. PRESIDENT ( CORONEI, E. II. CROWDERI :
La, ietesti6n p:ilidinite es la adopci6n del prec'epto
adicional que hia presentado el Sr. Carrera Jistiz.
Si. MONTORO: 'reo que debe votarse primoero el








DIARIO DE SESIONES DE LA COMISION CONSULTIVA.


articulo, porque s6lo procedera la adiei6n si fuere apro-
bado aqul].
SR. PRESIDENT ( CORONER E. H. CROwoDnR) :
i Used so opone a todo el articulo ?
SR. MONTORO: Si, seofir. Es decir, al pirrafo se-
gundo.
Si. PRESIDENTE (CORON:EL E. II. 'CROWoi) :
Hay quc mantener alguna part del articulo, el filti-
mo p]i':'rraf'.
SR. MONTORO: Podemos votar por lp''raif's. De este
modo se obviar la i; ii li...I
SR. IPRESIDENTE ( CORONER E. H. CROWDa:R) :
Solo una palabra antes do que se proceda a la vo-
taci6n.
Yo favorezeo que haya una limitaci6n a la facultad
del Presidente, de suspender los aenerdos municipales
y provinciales; pero dudo much nuestro derecho de
establcccr ]a limitaci6n por la Ley. La cuesti6n que
sc prescnta, es la siguiente: donde la Constituci6n con-
cede una facultad o derclho, sin restricci6n pode-
nmos nosotros establecer una restricci6n por medio de
la Ley? Yo no niego que poderes delegados por la
Constituei6n, puedan ser regulados por la Ley; mis
dudas, en este caso, son, si no homos ido mas allA de
la reglamentacion y si no heimos negado derechos.
Nosotros le decimos al Presidente en esta Ley, que si
fl no ejoree su facultad dentro de treinta dias no pue-
de ejercerla. Esto present una cuesti6n muy seria;
tuve dudas cuando adoptamos el acuerdo analogo en
la Ley municipal. Toda la cuesti6n, es, si esta es una
regulaci6n o una denegaci6n del derecho.
SR. (CARREI.R J-STIZ: Regulaeidin.
SR. GAR(c KOHLY: Yo citaria un ejemplo. Dice la
Constitnci6n: "todos los cubanos tienen voto" y nos-
otros decimos: "si no tienon residencia de seis meses
en la provincia, tres en cl municipio y uno en el ba-
rrio, no tiiene voto". A mi me parece una regula-
cion, esa.
SR. IPREMIDENTE CORONERL E. II. CROWDIER) :
Yo habia pensado en el argumiento al cual se ii.-...
el Sr. Garcia Kohly, pero en la historic de la interpre-
taci6n de la (onstituci6n, en nuestro pais, ha habido
much dificultad para trazar la line divisoria enl
cuanto a Jo que constitute una reglamentaci6n del de-
recho y lo que constitute una denegacio6 del derecho.
Y tal como dije, etuando present esta cuesti6n, todo
mi objeto era que se diera alguna lux en esta cuesti6n
muy dificil y yo quisiera aproveclhar ahora la opinion
de los abogados prominentes de Cuba dentro y fuera
de esta Coiisi6n, a favor del studio de esta cuesti6n
important. Yo desearia que se pospusiera provisio-


nalmente el filtimo parrafo de este articulo. que se
posponga por alora, para consultar.
Por tanto, si hay algfin modo de provocar alguna
discusi6n sobre estas cuestiones, por medio de la Pren-
sa, espero que se haga.
Yo creo que el dereeho de suspension no debiera
existir, si hay algfn modo de regularly.
SR. CARRERA J lST'Z: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE (CORONEL E. II. (ROWDER):
Tiene la palabra el Sr. Carrera Jdstiz.
SR. CARRERA JUSTIZ: Yo traer6 mafiana las opinio-
nes de los sefiores Giberga y Berriel, que fueron miem-
bros de la Convenci6n Constituyente, y son dos aboga-
dos de muclisima reputaci6n, y lo mismo la del
Sr. Antonio Sanchez de Bustamante, que es un ilus-
tre professor y eminent abogado.
SR. J. G. G6MEZ: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (CORONEL E. II. CROWDER):
Tiene la palabra el Sr. J. G. G6mez.
SR. J. G. GdMEZ: Yo creo que el Presidente de la
Repfiblica tiene la obligaci6n de ver si el particular es-
tA o no de acuerdo con los tratados; pero su opinion
puede no ser infalible y career 61 que no se lesionan los
tratados con un acuerdo del Consejo provincial y de
jarlo pasar, y ser la part interesada la que note la
lesi6n; por eso estoy dispuesto a que se le conceda un
plazo todo lo largo que sea necesario, como el que se
necesita para darle la vuelta al mundo, para que
haga sus observaciones; pero me parece que puede ha-
ner intereses muy grades perjudicados a la sombre
de un acuerdo por considerarse fire, y eiando esos
intereses esten seriamente comprometidos, no se con-
cibe que un pals civilizado pueda estar a merced de
una suspension. En paises nuevos, como el nuestro,
sobre todo, se esta muy expuesto a esas reclamaciones
de extranjeros, (que no siempre sc ajustan a la reali-
dad ni estan de acuerdo con los principios de la jus-
ticia, por eso yo me inclino a que haya una limitaci6n
sobre ese particular.
SR. CARREiRA Jcis'Tiz: Yo traer6 la opinion del
Sr. Bustamante.
SR. PRESIDENT ( CORONEL E. II. (CROWDER) :
Entre tanto, yo ver6 tambien si el I', i1....... Supremo
de los Estados Unidos, ha dado alguna interpretaci6n
en este punto.
SR. CORONADO: Yo procurar6 traer tambi6n la opi-
nidn del Sr. Lanuza, si logro verlo por la mafiana.
SR. PRESIDENT (CORONEL E. II. (ROWDER) :
TIa llegado la hora de suspender la sesi6n. Se levan-
ta hasta maiana a a i hora de costumbre.

(Eran las 6 p. m.)


imp. liambla, Bouza y C.-, Pi y Margall 3i y 35 -Iibaiina.




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