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 Sesion extraordinaria del 12 de...
 Apendice al numero 29 del 12 de...






Group Title: Diario de sesiones de la Convencion constituyente de la isla de Cuba
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
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 Material Information
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
Physical Description: 479, xxxi p. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Convención constituyente, (1900-1901
Publisher: La Convención
Place of Publication: Havana
Publication Date: [1901]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1899-1902   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Includes convention reports from Nov. 1, 1900 to Feb. 27, 1901.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072606
Volume ID: VID00029
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000352599
oclc - 09792325
notis - ABZ0572

Table of Contents
    Sesion extraordinaria del 12 de febrero de 1901
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    Apendice al numero 29 del 12 de febrero de 1901
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Full Text


HABANA 13 DE FEBRERO DE 190. NUMERO 29.



DIARIO DE SESIONES


CONVENTION CONSTITUYENTE
DE LA
ISLA DE CTTBA

* f Ofloi3am : IBclicfoio cle la C xonveznoiLn (Teatro IV.arti) c* *



SESSION EXTRAORDINARIA DEL 12 DE FEBRERO DE 1901.



STTMA. R.IO

Se abre la sesi6n.
ApruBbase el acta de la anterior.
La Secretaria da cuenta del nonibramniento de la Comisi6n de Relaciones.
Se da cuenta de ]a petici6n de varies efeores Delegados para que serevise ]a Base lade la Secci6n 10
y puesta A votaci6n es aprobada.
Es rechazada ]a mocidn sobre revision de la Base 24 de la Secci6n 3a, y la de revision de la Base 3a
de la Secci6n 13.
Es revisado el acuerdo referente a la expulsi6n de los extranjeros perniciosos.
Se acuerda prorrogar la sesi6n.
Es desechada una peticidn de rcvisi6n del inciso 4o de la Base la de la Secci6n 2a.
Los Sres. Portuondo, Manduley, Eudaldo Tamayo, Juan Gualberto G6mez y Silva, retiran uina peti,
cidn de revision por razones patri6ticas.
Se levanta la sesidn.


(Eran las 2 y 50 minutes).
El senior PRESIDENTE: Se abre la sesi6n.
Como saben los sefiores Delegados, la sesi6i es ex-
traordinaria, con objeto de dar cuenta de varias pe-
ticiones de revision de acuerdos; y aunque el duico
de la sesi6n es 6ste, me importa dar cuenta de
que se ha cumplido el acuerdo de ayer, habiendo
designado las Secciones los seiiores que A continua-
ci6n se expresan, para former parte de la Comisi6n
cuyo nombramiento se acord6:
La primera, al senior Juan Gualberto G6mez; la
segunda, al senior Silva; la tercera, al senior Quesa-
da; la cuarta, al senior Villuendas, y la quinta, al se-
for Diego Tamayo.
La Presidencia se encargarA de comunicar los
nombramientos a*los sefiores desiguados.
El Secretario, sefor Villuendas, lee una mocibn de los
senLores Portuondo, Juan Gualberto G6mez, Ferndncdez
de Castro, Villluendas y Jose Miguel G6mez,pidiendo
la revision de la Base 1I de la Secci6n d&cima, que dice:
"A la Convenci6n:
Los Delegados que suscriben piden A la Convet
ci6n se sirva acordar la revision de la Base 1V de la
Secci6n 10, redactandola en esta forma:
,El Congreso se reuniri por derecho propio en le-


gislaturas ordinarias, dos veces al aflo, y permane-
cera funcionando durante cuarenta dias hibiles,
por lo menos, en cada legislature. La primer em-
pezarA el primer lunes de Abril y la segunda el pri-
mer lunes de Noviembre.
Tambi6u se reunird en sesi6n extraordinaria en
los casos y forma que determine los reglamentos
de ambos Cuerpos, y cuando el Presidente lo con-
voque, con arreglo A la Constituci6n, en cuyos ca-
sos s61l se ocuparA dej objeto d objetos expresados
en la Convocatoria.
Sal6n de Sesiones, 12 de Febrerp de 1901.
Rafael Portuondo, Juan Gualberto G6mez, Fer-
ndAdez de Castro, Enrique Villuendas y Jose l Miguel
G6mez."
El senior SANGUfLY: Pido la palabra para una
aclaraci6u.
El senior PRESIDENTK: Eso mismo iba A hacer yo,
aclarar.
La revision se refiere al primer pArrafo, el segun-
do estA copiado literalmente.-Al primer pArrafo
que dice* (lee), se propone la revisi6u en esta forma:
(lee).
Puede el senior Sanguily hacer uso de la palabra.
El senior SANGUILY: He pedido la palabra para


_ r_




*


434 DIARIO DE SESION9S


una aclaraci6n que quiero me hagan los sefiores
que presentaron la moco6n; que me expliquen los
motives que han tenido para presentarla.
El senior JUAN G. GOMiEz: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Juan Gualberto G6mez.
El senior JUAN G. GOMEz: El motive, 6 uno de
los fundamentos que hemos tenido para presentar
* esa moci6n, es el siguiente: con arreglo al Proyecto
de Constituci6n cuyas bases se han acordado, se
concede al Presidente la facultad de suspender una
series de cosas: de suspender A los Gobernadores de
las provincias, dando cuenta al Senado; y pudiendo
suceder que, no habiendo mas que una legislature,
podria el Presidente tener suspense el Gobernador
durante ocho 6 nueve meses; esto podria suceder al-
guna vez, y nosotros hemos creido mis convenient
que las legislatures sean frecuentes para que nunca
est6 el Presidente sin el Congreso durante much
tiempo, sino un espacio corto, bastante prudencial,
y lo mismo puede decirse respect A la suspension
de las garantfas. Ese es el motive que hemos teni-
do para pedir esta revisi6u.
El senior Rius RIVERA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Rius Rivera.
El senior Rius RIVERA: Precisameute deseaba
oir al sefor Juan Gualberto G6mez, para que me
dijera las razones en que fundaba la petici6n de
revision. A mi me parece haberle oldo decir, 61 me
rectificara si no le he entendido bien, que era por-
que podria presentarse el caso de que un Goberna-
dor fuese suspendido, 6 que tambiu6 fuese suspen-
dido un acuerdo de un Consejo provincial, y tuvie-
ra el Presidente que esperar nueve meses para darle
cuenta al Congreso. Eso podria ser un caso except,
cional, que probablemente no ameritarA los gastos
ni las molestias que se le van a proporcionar a los
sefiores Delegados, sobre todo A los que no vivan en
la Habana, obligdndoles 6 movers dos veces du-
rante un aflo, tal vez sin que haya verdadera nece-
sidad en la mayoria de los casos.
A mi no me parece tan poderosa la raz6n para
que alteremos la Base acordada. Si de tal mode
urgiera, cuando se suspend algun Gobernador 6 al-
gun acuerJo de los Consejos provinciales, someter-
lo a la consideraci6n del Congreso para su resolu-
ci6n, podria hacerse obligatbrio para el Presidente
convocar el Congreso a session extraordinaria en esos
casos, con lo que serian menores las molestias y los
gastos, porque quizes no se presentaria el caso ni
en dos, ni en cuatro afios. Creo que debe tomarse
en consideraci6n lo que estoy exponiendo.
Para las necesidades de la l.egislatura, A-mi me"
parece que el plazo de noventa dias es suficiente en
nuestra Repdblica, que no ha de tener problems
tan complicados, fuera de los que habrAn de resol-
verse en los primeros afios que tenga que reunirse
dos veces anualmente su legislature, tanto mas
cuanto que si la necesidad lo exigiese, la legislature
puede prolongarse todo el tiempo que se crea con-
* veniente,-por cuanto se fijan para su duraci6u no-
venta dias hAbiles pr lomrenos.-De manera, que si
necesitaran seis meses, podrian star reunidos todo


ese tieampo y aun declararse en sesi6n permanent.
A mi ver, el niico fundamento que es de tenerse
en cuenta, para la modificaci6n de la Base en el
sentido que se indica, es el caso exceptional de que
pudiera suspenders un acuerdo de un Consejo pro-
vincial y hubiera que esperar nueve meses para re-
solver definitivameute; pero creo que esta deficien-
cia se salva diciendo: Cuando el Presidente suspen-
da uno de esos acuerdos, esti obligado A convo-
car al Congreso a sesi6n extraordinaria; y esto,
hasta cierto punto, serfa una garantia para los mis-
mos Consejos provinciales, supuesto que el Presiden to
no usaria caprichosamnente la facultad de suspender
un acuerdo de los Consejos provinciales; toda vez.
que tendria que participarlo inmediatamente al
. ongr so.
Por esas razones me opongo A que se reconsider
el acuerdo en la forma que indica el senior Juan
Gualberto G6mez; pero no me opongo. en el sentido
de que se diga quo cuando el Presidente tuviera
que suspender uno de sus acuerdos, convoque 6 se-
si6n extraordinaria al Congreso con ese objeto.
El senior JUAN G. GOMEz: Pido la palabra:
El senior PRISIDENTE: Tiene la palabra el senior
Juan Gualberto G6mez.
El senior JUAN G. GiOMFE: Nuestro querido amigo
el senior Rius Rivera encuentra que es un motive
baladi, insiguificante, el que nosotros tenemos para
pedir que se redna el Congreso dos veces al afio, en
vez de una, porque tiene el Presidente la facultad
de suspender los acuerdos de los Consejos provincia-
les, los acuerdos de los Ayuntamientos, suspender A
los Gobernadores de las provincias, dando cuenta al
Senado, y hacer los nombramientos de 6stos, dando
cuenta tambi6a al Senado, pudiendo hacerlo interi-
namente en su ausencia. El cree que 6sta es cosa
bastante secundaria y, en cambio, cree que tiene
muchisima importancia evitar que esto suceda por
las molestias que puede causar a los sefiores Repre-
sentantes y los gastos que les ocasione el venir dos
veces al afio 6 la capital. Yo eutiendo que el Re-
presentante, que dentro del regimen democrAtico
necesariamente tendrA uu sueldo, su paga, para des-
empeRar esa fuuci6u, no sufriria perjuicio ninguno
con venir a cumplir con su deber, y come al fin y al
cabo, dentro del Proyecto actual, ha de star reunido
noventa d ias al afo, las molestias 6sas que le impone
su cargo, previamente por 61 aceptado, serAn secunda-
rias. Por.lo tanto, la objeci6n del senior Rius Rive-
ra me parece menos fuerte que el motive por mi
alegado.
Pero hay algo mAs en ,a proposici6n que hace el
senior Rius Rivera, y es que 6sta, A mi juicio, ha de
causar muchos m.s perjuicios A'los Representantes
y A todo el pals. El Ayuntamiento de Holguin toma
uu acuerdo, y el Presidente se ve obligado a sus-
penderlo; convoca inmnediatamente al Congreso; pe-
ro al mes siguiente el Ayuntamientoode Sagua toma
otro acuerdo que hay que suspender, y vuelta a
convocar al Congreso, que hace poco se habiasepa-
*rado; luego el Ayuntamiento de Santiago de Cuba
hace algo por lo cual el Presidente cree deber sus-
peiderlo, reine inmediatamente al Congreso, eva-
cua 6ste esta sola comisi6n, se vuelve d separar, y







lit LA C0lRVENCI0OR C0kISTITUVENTR 435


como no se han puesto de acuerdo todos los Ayun-
tamientos, el de Pinar del Rio toma un acuerdo que
el President tiene tambinn que suspender, y volveri
a convocar inmediatamente al Congreso; y todo esto
si que me parece A mi inadmisible eu absolute. Por
lo tanto, yo sostengo nuestra proposici6n: que el
Congress celebre dos legislatures anuales, cortas
esas legislatures, pero bastante frecueutes para que
nunca haya un initervalo demasiado grande entire
sus reuniones; de mauera que el Presidente tenga
siempre el Congreso A su disposici6n en dias hAbiles,
para tomar esos acuerdos fundamentals.
El seflor Rius RIVERA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Rius Rivera.
El senior Rius RIVERA: Yo habia dicho que se
le concediera esa facultad al Presidente. Que se ex-
presara que debia convocar al Congreso a sesi6n
extraordinaria cuando se tratara de la suspeusi6n
de un acuerdo de los Consejos provinciales, siempre
que pudieran tener importancia que ameritara la
reunion del Congreso; pero, en modo alguno, podia
yo referirme A los acuerdos del Ayuntamiento, que
bien pueden esperar nueve meses sin necesidad de
hacer esa convocatoria. No crco yo que fuese nece-
sario que por la suspension de un acuerdo de un
Ayuntamiento, efectuado por el Presidente 6 por un
Gobernador, por tal 6 cual cosa de escasa impor-
tancia, se hiciera necesario convocar al Congreso.
Yo s6lo me referia l los casos raros, en que no pu-
diera esperarse, por tratarse de la suspension de
acuerdos de Consejos provinciales, cuya suspension
podria perjudicar gravemente las relaciones 6 los
intereses de las provincias, si inmediatamente nose
resuelven. A 6sos y no a otros acuerdos me referia.
Si se hubiera de hacer extensive a los Ayunta-
mientos, es decir, i las suspensions de los acuerdos
de los Ayuntamientos, el precepto, desde luego ha-
bria que desistir de ello, porque es evidence que
esto traeria muchisimos mhs perjuicios. Esta es la
rectificaci6n que tenia que hacer.
El senior Nu-S:z: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefi)r
Nhfiez.
El senior NUEZ: Sefiiores Delegados: me opongo
a la revision porque creo que en todos los paises la
tendencia es hoy a que el period legislative sea
una ver por aflo y lo mAs corto. Durante ese perio-
do legislative, por la agitaci6n natural que se pro-
duce en el pais, los negocios todos sufren grandes
trastornos. Y A tal purtto es esto cierto, que en los
Estadog Uqidos para convocar al Congreso d sesi6n
extraordinaria se necesita que haya una causa muy
poderosa. Por lo tanto, yo creo que una sola reu-
ni6n es bastante, y que no debemos, de ningun mo-
do ni en ningin caso, mAs que por causes extraor-
dinarias, convocar 6 una segunda reunion.
El sefnor PRESIDENTE: Se pone a votaci6n.
El senior Rius RIVERA: Pido la votaci6n nominal.
Efectuase la votaci6n.
El Secretario, senior ZAYAs: Dijeron que si: los
sefiores Alemun, Jos6 Miguel G6mez, Monteagudo,
Morda, Fort4n, Cisneros, Silva, Berriel, Bravo, Que-
sada, Sanguily, Lacret, Portuondo, Ferrer, Juan


Gualberto G6mez, Eudaldo Tamayo, Manduley, Vi-
lltendas y Mkndez Capote; y que n6, los sefiores
Rius Rivera, Ndfiez, Giberga y Quilez.
El senior PRESIDENTE: Queda.aprobada por 19
votos contra 4.
El senior VILLUENDAS: Hay otra solicitud de re-
visi6n de los sefiores Lacret, Cisneros, Villueadas y
Bravo Correoso, que piden la revision de la Base
24 de la Secci6n 3?, en el sentido de que no de-
be imponerse nunca la pena de muerte. (La lee).
(Viase el apindice).
El senior PRESIDENTE: Se pone a discusi6n.
El senior LACRET: Pido la palabra.
El sefor PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Lacret.
El senior LACRET: El Secretario no ha leido la
mocin6 que esti fundada en un hecho en el cual
yo me fundo para pedir esta revision de la Base
que estatuye-la pena de muerte. Es un echo, yo
voy A confesarlo sin acusar a nadie, es un hecho
realizado por mi, previa acusaci6n. Un individuo
acusado fue fusilado, un intimo amigo mfo fue fu.
silado por sentencia de guerra, por un Consejo de
guerra formado por los hombres m6s honrados y
mas ilustres, y, sin embargo, se equivoc6 ese Con-
sejo; despues del fallo lo reconoci6. iDe qu6 ma-
nera, pregunto yo, se devuelve ahora el padre
y el esposo que falta, A sus hijos y esposa? iQu6
beneficio se puede sacar de un hombre muerto?
Ninguno, mientras que de un individuo que se
encierra en la circel para que sufra un castigo,
despu6s de cumplir su condena se puede sacar
un ciudadano bueno, un ciudadano ftil.
Si se me dijera que la pena de muerte se im-
pone por cuesti6n de economic, porque es mDs
barato ajusticiar o un hombre que mantenerlo,
claro que veria en ello al menos una razon; pero
no una raz6n de peso.
Yo reitero, pues, mis afirmaciones, es decir,
que sostengo como cuesti6n de humanidad la ne-
cesidad de suprimir la pena de muerte, puesto
que no responded a ninguna necesidad, pues bien
sabido es, que la pena de muerte no ha influido
lo mis minimo en la disminuci6n del nmmero
de crimenes.
Yo deseo que no ae me cite como argument
que en tal 6 cual naci6u existed la pena de muer-
te, porque eso no prueba en manera alguna que
la humanidad tenga facultades para privar de la
vida 0 uno de sus miembros.
El senior PRESIDENTE: Se pone a votaci6n.
El senior RIus RIVERA: Pido la votaci6n nominal.
El senior PRESIDNTE: A votaci6n nominal.
Se procede d la votaci6n.
El Secretario, senior ZAYAS: Dijeron que si: los
sefiores Alemin, Jose Miguel G6mez, Morfa, Cisne-
ros, Quesada, N6fiez, Lacret, Portuondo, Juan Gual-
berto G6mez, Eudaldo Tamayo y Manduley; y que
n6, los sef~ores Monteagudo, Fortdn, Berriel, Bravo,
Rius Rivera, Sanguily, Rodriguez, Giberga, Ferrer,
Villuendas y Mendez Capote.
El Secretario, sefor VILLVENDAS: 11 votos en
pro y 11 en contra.
El senior PRESIDENTE: Para que prosper el acuer-








436 0 DIAPIO ftk SksiONE


do de revision segdn el articulo 122 del Reglamen-
to, es necesario que la mitad m&s uuo de los Dele-
gados proclamados voten a favor de la revision, es
decir, diecis6is de los sefiores Delegados. Por tanto,
queda desechada hl petici6n de revision. Hay otra
motion suscrita por los sefiores Morta, Montea-
gudo, Jos6 Miguel G6mez, Quesada y Rius Rivera.
El Secretario, senor Zayas, la lee.
"A Sr. President de la Convenci6n:
Los Delegados que suscriben tienen el honor de
rogar a usted, les conceda la celebraci6n de una
sesi6n extraordinaria para tratar de la revision del
acuerdo que dispone la responsabilidad de los Se.
cretaiestls Ejecativo, conjuntamente con el Pre-
sidente de la Repfblica.
A usted dejamos la designaci6n del dia.
Edificio de la Convenci6u, Febrero 9 de 1901.
Juan Rius Rivera. Jose Miguel G6mez. Martin Morta
Delgado. Jo6 de J. Monteagudo. Gonzalo de Quesada.
El sefor Rius RIVERA: Pido la palabra para ro-
gar que se suprima la Base.
El senior PRESIDENTE: La revision que se solici-
ta se refiere a la Base 31 de la nueva Secci6n 13
que se agreg6 al Proyecto, sobre los Secretarios del
Despacho, y que dice asi: (lee).
El senior PRESIDENTE: La moci6n dice asi: (lee).
Tiene la palabra el selor Rius Rivera.
El senior Rius RIVERA: Me parece, sefiores Dele-
gados, un contrasentido que habiendo nosotros acep-
tado el sistema representative como nuestro sistenma
de gobierno, adopten una disposiciu6, la dnica que
existe en esta Constituci6n, que viene 6 ser un rei
medo del sistema parlamentario. En efecto: en el
sistena parlamentario,los Ministros 6 Secretarios son
responsables ante la CAmara de Representantes, an-
te el Congreso 6 ante el Parlamento, cualquiera que
sea su nombre, de sus actos. El Jefe del Poder Eje-
cutivo es irrespousable, recayendo toda responsabi-
lidad en los Ministros. Se me dira que hay algunas
Rep6blicas que tienen tambi6n este precepto en sus
Constituciones, esto es, el de la responsabilidad coin
junta con el Presidente. Esto en mi opinion no pasa
de ser una anomalia. AdemAs, el que ese precepto se
consigne en Constituciones que rigen en republicas
centro y sudamericanas, que son las fnicas tal vez
donde se encuentran, para mi no tiene fuerza nin-
guna ni constituye antecedente digno de seguirse 6
initarse; porque en esas repdblicas, (hablo por ex-
periencia, porque he vivido en alguna de ellas), la
Constituci6n es letra muerta casi siempre, por lo
menos, siempre que se opone a los deseos del Poder
Ejecutivo, 6 sea del Presidente de la Repiblica, que
es la supreme Ley, por decirlo asi, en casi todas
esas rep6blicas, en la mayorfa de los casos. Yo com-
prenderia que, persiguiendo el regimen parlamenta-
rio aquf, se dijera que los Secretaries elan responsa-
bles de los actos que llevara 6 cabo el Executivo;
pero entonces seria necesario, para ser consecuentes
con el r6giinen, que al Presidente no se le exigiera
responsabilidad alguia, como en las monarqufas
constitucionales; y yo creo que eso no esta en la
mente de esta Convengi6n. De otro modo resultaria


un sistema hibrido y dificilmente viable. Est ade-
mAs en contradicci6n con una Base que se ha apro-
bado, en la que se estatuye que el Poder Ejecutivo
seor ejercido por el Presidente de la Repiblica,
y no sucedera asi desde el moment en que el Pre-
sidente de la Repdblica tuviera que compartir su
responsabilidad con los Secretaries, 6 tuviera que
obtener su venia para que sus disposiciones fueran
vAlidas. Se veria en la necesidad de compartir sus
facultades ejecutivas con los Secretaries y tendria-
mos, para continuar siendo 16gicos, que reformar la
Base y decir que el Poder Ejecutivo se ejercerA por
el President y los Secretaries de su Despacho.
Yo ruego a los sefiores convencionales que se fi-
jen en el alcance de esa Base tal como ha sido apro-
bada. Desde el moment en que se hace responsa-
bles a los Secretarios de los actos oficiales del Presi-
dente, sera necesario tambi6n que se les d6 la facul-
tad de defenders ante el Congreso, donde a cada
rato se promoverian cuestiones politics, acusando A
los Secretarios, so pretexto de fiscalizar su conduct.
El President, que no podria seguir libremente la
political que 61 creyera mas convenient y de la cual
61 es principalmente responsible, porque tendria-que
estar pendiente de la aprobaci6n de sus Secretarios,
se encoutrarfa a menudo en situaci6n dificil para
encontrar Secretarios que se avinieran a seguir la
political que 61 estimase convenient. iCuantos con-
flictos no habria de producer esta dualidad de res.
ponsabilidades! Por todas estas razones, yo deseo
que se suprima la Base que hace responsables a los
Secretaries de las 6rlenes 6 disposiciones que pue-
da dictar el Presidente, no poniendo cortapisas al
President que limited 6 coarten sus facultades.
Yo ruego a mis compafieros de Delegaci6n que se
fijen bien en todas las consecuencias que va a traer
la aceptaci6n de esa Base tal como esta redactada,
A fin de que si consideran mis razones atendibles, se
suprima lo que se refiere a la responsabilidad de los
Secretarios.-He dicho.
El senior PRESIDENTE: Se pone A votaci6n la mo-
ci6n del senior Rius Rivera en el sentido que acaba
de indicar, de que se suprima totalmente la Base.
El senior Rius RIVERA: Pido la votwcion nominal.
Efectiase la votacion.
El Secretario, senior ZAYAs: Dijeron que sfi los se-
liores Jos6 4liguel G6mez, Monteagudo, Mor6a, For-
tdn, Cisneros, Bravo, Quesada, Rius Rivera, Gener,
N6iiez, Lacret, Silva y Manduley; y que n6, los se-
flores Alemiu, Rodriguez, Giberga, Quilez, Portuon-
do, Juan Gualberto G6mez, Diego Tamayo, Villuen-
'das, Berriel, Ferrer Sanguily y Mendez Capote.
El senior PRESIDENTE: Resultado de la votaci6n:
13 que si y 12 que n6. Pero como 13 no llega a la
mitad mis uno de los sefiores Delegados proclama-
dos que son 1 6, ha sido desechada.
El Secretario, senor Villuendas, lee la proposici6n
para revisar el acuerdo sobre los extranjeros perniciosos.
Vgase el ApEndice.
El senior PRESIDENTE: Se pone a discusi6n la mo-
ci6n de la revision.
El senior MANDULKY: Pido la palabra.







SDE LA CONVENTION CONSTITUYENTE *- 437


*0
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Mahduley.
Ei senior MANDULEV: Obedeciendo alacuerdo que
tomamos ayer de no hacer largos los debates, con-
creioane A afirmar que la defense estA hecha por
sf mismaena las manifestaciones que supone fa-
vorables. AnA'iafirmo Iths.-Esa Base tal como es,
tA redaclda, supone la existencia de una facci6n,
de un partido. Encaja en dias de una tormenta po-
litica. Cuadra A una acci6n revolucionaria.!No es la
obra serena y perdu rble de la Rep6blica. La Re-
voluoi6n terminal dponde empieza la Naci6n. No
quiero que en mi pffs exist una Ley que repele A
la iumigraci6n; quiero eyes que la atraigan, por
espiritu de justicid, p6r conveniencia siquiera, ya
que Quba nweitk qqc h riqueza se reconstruya, que
se centuplique y que su poblaci6n tan exigua au-
mente en esas proporciones......
El senior PORTUONDO, interrumpiendo: Pero no los
perniciosos.
El senior MANDULEY, continuando: Para contestar
A la interrupci6n del senior Portuondo, me basta
preguntarle: ,Qu6 pais no tiene leyes penales que
garauticen por complete A la sociedad castigando al
delincuente? Si no hay Estadd alguno en el mundo
que no las tenga ,entra en las suposiciones admisi-
bles que el nuestro no las tendrA? iHay c6digo de
ninghn tiempo de alguna de las civilizaciones que
haya definido ese delito imaginario por inconcreto?
,C6mo lo definiremos nosotros? ZQu6 suceso, que he-
cho lo determinara? ,En cual harAn sus fuudamen.
tos nuestros tribunales, para calificar ese delito? ,Eu
qu6 articulo se basarAn para aplicar la sentencia, ya
que en la escala penal no lo han de encontrar?
,Qui6n, pues, declararA que Fulano es 6 no perni-
cioso? ,Qu6 echo psicol6gico, moral 6 fisico apare-
ja esa calificaci6n?
Yo creo que es tan ineludible la supresi6n de
la Base cuya revision solicito, tan incompatible
con la ciencia del Derecho y tan opuesta A los fi-
nes de la Repfblica que nace, que desisto por
complete de continuar debatiendo. La revision
esta defendida, se impuso antes de pedirla.
El senior JUAN G. GOMEz: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Jua.-jualberto G6mez.
El senior JUAN G. GOMEZ: Seiilores Delegados: el
argument mis poderoso que se ha esgrimitlo aqui
en favor de la supresi6n de la Base de la Constitu-
ci6n que discutimos en estos instantes, es el de quo
nuestra Repdblica necesita abrir los brazos para que
A ella vengan todo3 los ciudadanos de otros paises
que quieran con nosotros contribuir A su grandeza
y prosperidad; pero me parece A mi que la Base que
se discute en estos moments, en manera alguna
cierra la puerta A ningdu extranjero.
Todos los exCranjeros pueden venir A la Isla de
Cuba, vivir en ella y disfrutar, como la Constitucio6
lo dice, de todos los derechos civiles, de la protec-
ci6n de las leyes y de los gobiernos, al igual de los
delmas nacionales; pero la Constituci6u establece
que al extranjero pernicioso, calificativo bien ex-
presivo y terminate, A 6se el Gobierno de la Repd-
blica puede expulsarlo del territorio con arreglo A


las leyes, que en su dia redacten las CAmaras cuba-
nas. Y yo pregunto, ,hay interns en que el extran-
jero pernicioso viva entire nosotros? Yo creo que
nadie absolutamente puede desear esto. Y la otra
pregunta es la siguiente: 4puede haber extranjeros
perniciosos en la Isla, de Cuba?
Yo he vivido en algunas Republicas de la Amn-
rica, yo he visto allf al extranjero pernicioso; yo lhe
alcanzado una 6poca en M6jico donde la colonial
espafiola pagaba para acallar por el terror A los pe-
riodistas mejicanos; y esos extranjeros eran irres-
ponsables, porque llegaba A la redacci6n el indivi-
duo injuriado por uno de sus articulos, y en vez de
uno de sus redactores, el que salia era el espada-
chin.
Y con el articulo ((sobre extranjeros peroiciosos),
la Repfblica mejicana se fuM libertando de eso con
gran contentamiento de la part honrada de la co-
lonia espafiola, porque al fin y al cabo, aquella part
perniciosa se imponfa hasta A los mismos espafioles
honrados, imponfase por el terror, y en virtud de
ese articulo se han ido estableciendo corrientes de
fraternidad intima entire los espafoles y los mpjica-
nos. Y yo me pregunto: ,debemos nosotros cerrar
los ojos a la realidad? 4Es 6 n6 verdad que aquf po-
demos contar en un moment dado con elements
que pueden ser perniciosos A nuestra sociedad? Es
muy hermoso pedir A la Revoluci6n todas las gene-
rosidades, todas las grandezas de espfritu, pero al
propio tiempo no tomar ninguna media en contra
de aquellos que nosotros sabemos que han combati-
do y seguiran combatiendo el ideal de la indepen-
dencia cubana, que ha sido el ideal por el cual
nuestro pais se ha sacrificado. ,No lo estamos vien-
do prActicamente, puesto que ellos son la causa de
todas las oposiciones y dificultades con que venimos
tropezando? ,Es que debemos suprimir ese precepto
de nuestra Constituci6n, por no molester la dignidad
de genes que viven entire nosotros alimentando mal-
querencias de todas classes? Si ese articulo en algo
puede servir, es consignado en la Constituci6n como
una garantia de orden, lo mismo para los extranje-
ros honrados que para los naturales del pais. Por
lo tanto, pido A la Asamblea que, considerando que
ese articulo va A aplicarse A gentle mala, y no A gen-
te buena, lo mantenga como una gaJr&l.a i.. -
cual el Gobierno de la kepfblica sabi-~ usar con
tino y con arreglo A las conveniencias de la Patria.
El senior MANDULEY: Pido la palabra*para rec-
tificar.
El senior VILLUENDAS: Pido la palabra en pro
de la moci6n del senior Giberga.
El sefior GIBERGA: Pido la palabra en pro.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Villuendas.
El senior VILLUENDAS: Perdone el senior Giberga
si no le cedo el uso de la palabra; pero como yo fir-
mo la moci6n, deseo contestar al senior G6mez.
Yo pido. A la Convenci6n que reconsider ese
acuerdo y lo suprima de la Constituci6n, porque en
mi concept tiene el Poder Ejecutivo sobrados me-
dios en sus manos para hacer oumplir el orden y
respetar las leyes, lo mismo A los extranjeros que A
los naturales del pais. Porque, refiriendome A eso









43 xfI _SS~~


que relataba aqui el seflor G6mez, si no fueran los
extranjeros los espadachines, sino que fueran cu-
banos, entonces el Gobierno tendria que tomar me-
didas contra ellos y no desterrarlos.
Yo pido que eso que se hace contra el hijo del
pais, so haga tambi6n con el extranjero. Cuba nace
la vida en los albores del siglo XX, y debe ambi-
cionar, y yo aspiro A que asf sea, ser un pueblo en el
cual todos los hombres encuentreu bieiiestar y pros-
peridad; much mis cuando hay aqui extraujeros
que tienen muchisimos intereses creados, a los cua-
les se les pone, como una espala sobre sis cabezas,
esta amenaza de la Coustituci6n.
Yo, sefiores, que siempre que me levanto A hablar
lo hago en nombre de los priiicipioi que profeso y
no me he dirigido jamAs a personas, tengo que citar
un caso, maxime cuando descouozco el nombre del
individuo de quien voy A hablar.
Se me ha asegurado que ayer un espectalor decia
en un palco, que si determinada solueiou que se
vot6 ayer aqui, y que 61 ambicionaba, no hubiera
salido triunfante, 61 hubiera procurado que las ma-
sas del pueblo de la Habana se hubieran echado
sobre la Convenci6n, y se liubiera producido tal es-
cAndalo en la Isla de Cuba, que se hubiera echo
necesaria la permanencia para siempre del Poder
Interventor en nuestra patria.
Y yo me digo, seii',res, que ese cuhaio es veinte
mil veces mns pernicioso que el espailol que tiene
un e-lablecimiento abierto y que se dedica houra-la-
mente i obtener el fruto de sus labores. Eie cubano
es mnas cobarde, es inis miserable, min pernicio-o,
que el e-sptdaclhin de M6jic.), porqu~ siquiera stea se
exponia a que lo atravesaran de parte A part.
Para terminal, pi'lo que en la Constituci6n no
conste ese precepto, que se borre de ella, como lI,
solicitamos los que hemnos firmado la moei6n.
El senior SANGUILY: Pido la palabra para una
aclaraci6n.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el seflor
Sanguily para ula aclaraci6u.
El senior SANGUILY: Deseo una aclaraci6n de los
sefiores que oan firmado la moci6u. iQu6 se entien-
de por extranjero pernicioso? Porque yo francamen-
te no lo s6.
El senior VILLUENDAS: Pidb la palabra para con-
testar al senior Sanguily. Yo no lo entiendo tampo-
co, y por eso.pido que se quite de la Constituci6u.
El senior MANDULEY: Pido la palabra para rec-
tificar.
El senior PRESIDENTm: Tiene la palabra el senior
Manduley para rectificar.
El senior MANDULEY: Pregunta el senior G6mez
que qui6n puede tener inter6s en que haya extran-
jeros perniciosos, y yo digo que nadie debe tenerlo
y much menos los que consagraron su vida por la
felicidad de la Isla de Cuba.
Pregunto yo A los seilores Delegados, yquisiera
que me contestasen de modo que hagan bueno el
contenido de la moci6n .c6rmo se declare pernicioso
a un extranjero? *
Ya antes pregunt6 y vuelvo A repetirlo, ,por qu6
hecho, por qu6 causa se declara y se le dan faculta-


des al Ejecutivo, para que por sf, ab-irato, condene
como pernicioso A un habitante de la Repuiblica?
Se apela A grandes intereses que supougo politicos
y morales, para que en la Constituci6n se consigne
esa monstruosa facultad que pugna con el derecho.
Si esa facultad quedara consiguada, los grades
intereses sufrirfan, de seguro. L)os pequefi is intere-
ses, los mnezquinos, serfan los que enoontrarian una
fuente de beneficios. No serfa extrai ) que la aanbi-
ci6u de las facciones, el apetito de un cacique, la
pasin6 de la lucha.electoral y muclhe m6viles per-
sonales encontrarfan en la Ley contra los perniciosos
el triunfo de sus prop6sitos.
Cita el senior G6mez el caso de M6jico. Para que
tal cosa sucediera es innegable que M6jico se enconI
traba en situaci6n muy dificil, en plena y repng-
nante auarqufa. No de otro modo debia estar cuan-
do seis d oclho extranjeros espafioles, por ser espada-
chines, se imponian a la Naci6n.
Aqui en Cuba es impossible tal imposici6n, asi
vinieran miles con todas las espadas de Toledo y
todas las navajas de Albacete. No se impondrian a
ese pueblo cubano que supo combatir al ej6rcito
mayor que ha tenido Europa en Amrnica, i este
pueblo cubano; que con prudencia, con constancia
y con valor legendario, se bati5 con una Naci6ii
fuerte, tenaz y brava, que al fin y por causa de la
Revoluci6n sufri6 un desastre initernacional que
acab6 con el resto de su imperio en Asia y on Ain6
rica.
Dice el seinor G6mez que M6jico estaba entonces
como una caldera hirviente, que esde la expulsion
de aquellos espadaclines la paz era con la Republi-
ca, doude reinaba la felicidad de la concordia y del
amnor entire todos sus elements, que son por cierto
de un mismo origen. Esa paz, esa concordia y ese
amor ,por qu6 no han de reinar en Cuba? ,Por qu6
no ban de venir A repoblar el pals, si no se establece
una Ley de persecuci6n?
No vendrAn si esa Ley que con vehemente inter6-4
combat subsistiera, Ley que amenazarad todo ex.
tranjero como una espada suspendida sobre su ca-
beza. Esa L-y es un dualismo, al decirles: (Extran-
jero, veil, trabnja, labra la tierra, acrece el comercio,
desarrolla la industrial y encontraras una fortuna;
pero ten entendido que cuando yo, Ejecutivo, tenga
por convenience arrojarte fuera de nuestras costa-,
to arrojo.,,
Ante esa posibilidad, cualquiera tiene temor de
fijar su residencia, de establecer su casa, de emplear
sus actividades, en una tierva cuya legislaci6n pue-
.de privarlo de su reposo, de sus interests y de so
hogar.
El seflor JUAN G. GOMEZ: Pido la palabra.
El seflor PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefor
Juan Gualberto G6mez para rectificar.
El senior JUAN G. GOMKZ: Una breveirectificaci6u.
Me importa ipucho despojar A ese articulo de la
CQnstituci6n del carActer alarmante que le quieren
dar algunos de los oradores que me han precedido.
Nosotros todos vivimos en un pals, y los que hau
salido de 61 han vivido en otros paises, donde en los
C6digos penales hay un articulo que dice que los
ladrones deben ser conducidos A la circel. Y por


438 *a


IlARIO D& SESIONES






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTB 439


eso no dejamos de vivir los que no somos ladrones,
importindonos tres pitos, como vulgarmente se dice,
que en el C6digo penal figure ese articulo.
Pues si el articulo dice que s6lo el extranjero per-
nicioso podra ser expulsado del pais, ,por qu6 el
extranjero que no as pernicioso ha de temer A ese
articulo?
En cuanto al argument de que cualquier ciuda-
dano honrado 6 cualquier hombre de bien, por el
solo heclo de ser extranjero, esti expuesto A que,
por capricho, el Presidente lo expulse del pais; para
decir eso es necesario no fijarse en la redacci6n de
la Base. Esta dice clarameute que esto s6lo se pod ra
hacer con arreglo A le Ley que se dicte, done se
estipularAn las condiciones que deben reuiiir las
personas que deben ser expulsadas. Por lo tanto,
los precedents de otros pauses, y lo que la observa-
ci6n propia nos permit apreciar, recomiendan que
la Base siga como esta redactada.
El sefor VILLUENDAS: Pido la palabra para rec-
tificar.
El senor PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Villuendas.
El senior VILLUENDAS He de pronunciar, sefio-
res Delegados, breves palabras para rectificar. Si la
Constituci6n no dice que el ladr6u serA llevado A la
circel, y sil embargo, el ladr6n ser6 llevado A ella,
vuelva la oraci6n por pasiva el senior G6mez, porque
si hay un extranjero pernicioso, habrA remedio para
ello sin que conste en la Constituci6n.
El senior JUAN G. GOMEZ: Pido la palabra para
una aclaraci6n.
El sefor PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
G6mez para una aclaraci6n.
El sefior JUAN G. GOMKZ: El C6digo penal no
habla de extranjeros; la Constituci6n de algunos
passes habla de ellos; luego en la Constituci6u y no
en el Codigo es donde debe estar ese precepto.
El senior SANGUILY: Pido la palabra.
El senior GIBERGA: Pido la palabra en pro.
El senior PRESIDENTE: El senior Giberga ha ,edi-
do la palabra en pro y el senior Sanguily......
El senior SANGUILY, interrumpiendo: Yo lie pedi-
do la palabra en pro.
El sefor PRESIDENTE: Estaba aclarando eso pre-
cisamente, porque se han consumido dos turnos eni
pro y uno en contra. Querfa saber en qu6 seutido
iba A hablar, para ver si podia hacerlo, 6 en otro
caso si la Convenci6n queria ampliar el-debate.
El senior SANGUILY: Yo quiero hacer preguntas,
no voy A hablar ni en pro ni en contra. Voy A ha-
cer unas preguntas a los sefiores que sostienen la
Base del extranjero pernicioso, y eso dard ocasi6n A
que tetbgamos el'gusto de oir al senior Giberga.
El sefor PRESIDENTE: Dada la extensi6u del de-
bate, puede el stilor Sanguily hacer esas preguntas
que desea.
El senior SANGUILY: No puedo estar en desacuer-
do con los que sostienen que el que hace daflo en
un pafs fuera mejor que en 61 no viviera; aunque
hay muchos medios para evitar que haga dafio, aun
viviendo en el pais. Estoy tambi6n de acuerdo en
que s6lo son perniciosos los que son malos y que A
nadie m6s que a ellos se alude.


No puedo, pues, encoptrar.dificultad alguua en
este aspect de la cuesti6n de que se trata: la en-
cuentro en otros en que puede y debe aparecer; por-
que iqu6 extension se le di al t6rmino pernicioso?
y, decide ,No es esto ya de suyo un grandisimo
peligro? pero ,uo se le di ese poder exclusivamente
al President? Fues entouces el Poder Ejecutivo
adquiere asi un powder inmenso sobre los extran-
jeros.
El President puede considerar pernicioso a un
extranjero y puede expulsarlo; pero el Presidente
puede star engafiado y equivocarse, y, de este mo-
do, cometer una injusticia que nosotros debemos
desde ahorj prevenir; porque nos interest y es na-
tural y just que est6n aqui los extranjeros garanti*
dos en sus personas y sus bienes, y esa Base no les
garantiza en ninguno de esos sentidos, desde el
moment en que se deja a un hombre solo la inter-
pretaci6n de los actos ajenos y se le da la facultad
de proceder conforme A esa interpretaci6n exclusi-
vamente suya. Ese honbre expulsado por pernicio-
so puede tener propiedades, y estar arraigado para
siempre en el pafs, y sin consideraci6n A ninguna
de estas circunstancias, que se atienden y se respe-
tan tratandose de los nacionales, se le puede lanzar
al mundo desprovisto de todo recurso, ajado en su
derecho, burlado en sus esperanzas, acaso por equi-
vocaci6n, por error, por la sugesti6n de la malicia,
acaso tambien por la pasi6n del Presidente de la
Pepfblica.
Si ese hombre carce de protectores influyeutes,
la decisi6u del Presidente no tendria mis conse-
cuencia que el dailo personal que hubiere ocasiona.
do. Mas podifa asumir gravedad mayor de conse-
cuencias lamentablts; porque aqui hay americanos
y vendran todavia en mayor nfimero, A negocios 6
a establecerse; y pudiera ocurrir lo que es de presu-
inirse, y es tambi6n human y por 1o mismo natu-
ral, que un americano que ha vivido siempre en un
pais constantemente movido por la political, desee
infiltrar en los habitantes de esta tierra su deseo de
que pasase ella A ser de la suya, A relacionarse inmi-
mamente con la suya, ya por el protectorado, ya
por !a anexi6n. Establecida la Rep6blica Cubana
-supongamosla perfectamente soberana y audan-
do,-A aquel americano, que result ser duefio de
algunos miles de hectareas de terreno, duenio ya de
un ingenio, muy relacionado y con muchas influen-
cias, se le ocurre, por ese impulso politico en que
ha vivido, tomar parte, actuar eficaminente en el
Estado cubano, y empieza A moverse con el prop6,
sito de procurar la anexi6n; lo sabe el Presidente
de la Rep6blica por el clamor de los partidos na-
cionales, nada A sus ojos puede ser mis pernicioso
que aquella propaganda contra la vida de la Rept-
blica, y en tal concept el Presidente, sin vacilar,
decreta la expulsion del agitador extranjero. Este,
que cuenta con el poderfo de los suyos, que no ha
de dejar que se pierda su trabajo personal, que se
malogre el fruto de muchos esfuerzos, de su dinero,
de su actividad, de su inteligencia, se dirige a su
Gobierno, escandaliza en la prensa de su pais y sur- *
gir. para Cuba una complicaci6n dificil, pues el
Gobierno americano no podrA abandonar 6 uno de






440 DIARIO DE SESIONES


los-ciudadanos del pais que pide la scguridad de su
pecsona y de sus bienes; y todavia aquel individuo
puede contar con una circunstancia excepcional-
mente favorable, ya que pudiera ser socio 6 protegi,
do de unuo de esos poderosos glupos, de uno de esos
formidable Trusts que tanta influencia tienen en
los Estados Unidos en todas las esferas, y las conse-
cuencias no podrian ser mAs comprometidas para
nuestro Gobierno y nuestro pais.
En contraste-y este es otro aspect del mismo
asunto-se establece aqui un espaiol, se dedica al
periodismo, si es escritor chispeante, y su aguda
pluma lastima la epidermis revolucionaria, irrita
la susceptibilidad del cubano, produciendo esa es-
pecie de c6lera sorda 6 violent que inspira la con-
tenmplaci6n de que el enemigo de ayer estb favore,
(ido por condiciones que le consientan burlarse de
nosotros; y no credis que fantaseo, porque me estoy
refiriendo A sucesos casi diaries, A ocurrencias en si
mismas insignificantes pero que en muchas ocasio-
nes han moi'tificado nuestro patriotism, entonces,
lo probable es que, en vez de opener articulo A ar-
ticulo y de combatir contra los alfilerazos con alfi.
lerazos, se expulse al extranjero pernicioso, por
double, s;n que Espafia pueda hacer nada muy impor-
tante en su favor, sucedera que unos extranjeros,
a6n siendo peligrosos y realmente perjudiciales,
podrian quedar impunes, en tanto que otros, sin
haber incurrido en el mismo grado de culpabilidad,
sufrirfan todas las cousecuencias de la ira de nues-
tro Gobierno y de la debilidad del suyo; lo que
tanto monta como A establecer dos categories de ex-
tranjeros perniciosos, los castigados por su desgracia
y los privilegiados por su fortune.
Como veis, surge de la Base de que tratamos, un
problema de justicia que se impone a nuestra con-
ciencia, y para resolvtr el cual me figure yo que
no es indispensable poner en manos del Presidente
de la Repiblica un arma de dos filos, cuando bas-
tan para esas eventualidades a que la Base se re(iere,
y deben bastar, las leyes comunes del pafs. Por eso
creo que.tiene fuerza el argument del senior Vi-
Iluendas. HabrA cubanos que falten A las leyes, que
inquieten los animos, que perturben el pals, que
puedan cornprometer la paz pfibiica; pero que no
seran expulsados, sino que el Estado emplearA otros
medios legales eficaces para reducirlos 6 castigarlos,
y 4no es natural sorprenderse de que no se estatuya
el empleo &e esos mismos medios contra los extran-
jeros que se llaman perniciosos, de igual -manera
que se estatuyen contra los cubanos que realmente
lo fueran?
La Base que discutimos sg que ha producido'
alarma. Los espafioles se sienten amenazados por
ese articulo contra los extranjeros perniciosos. Creen
que es un arma que se esgrimird acaso contra ellos.
Enfrente de ellos, sin responsabilidad ninguna, ven
levantarse el dia de la Repfblica, al Poder Ejecuti-
vo, con una autoridad tremenda 6 irregponsable.
Basta ser human para comprender su inquietud,
* sus recelos y sus temores.
Esto era cuanto tenia que manifestar. Si los se-
nores que defienden la Base encuentran fundadas


mis cbnsideraciones, confio en que influirAn para
que modifiquen aquella.
El senior GIBERGA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Han pedido la palabra
los sefiores Giberga y Portuondo; se va A someter a
votaci6n si se amplia el debate.
Efectuada la votaci6n, qued6 ampliado el debate.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.
El senior GIBERGA: Poco habr6 de decir, sefiores
Delegados, despu6s de los discursos que se han
pronunciado aqui 'en defense de la petici6n de re-
visi6n de la Base de que se trata; mas me import
esclarecer qu6 es lo que aqui se debate. iSe trata
de que el Gobierno tenga en sus manos los medios
de acci6n necesarios para hacer cumplir y respetar
las leyes y para impedir que los extranjeros abuse
de la hospitalidad cubana? No se trata de eso. El
Gobierno, mariana en Cuba, como hoy en todos los
paises del mundo, con arreglo A los principios ge-
nerales del derecho international, estara cunplida-
mente garantizado y armado contra todo g6nero de
agresioues. Las leyes podran establecer todos los
recursos que se considered necesarios, como podran
hacer la definici6u tambi6n de los casos de respon-
sabilidades, sin la cual la mera enunciaci6n del
concept ((extranjeros perniciosos, como muy bien
decia el senior Sanguily, infunde grande y pavorosa
alarm.
No se trata de esto; so trata de si en la Constitu.
ci6n se debe 6 no consiguar un principio que, sien-
do de todo puuto inuecesario, puede producer esos
efectos morales A que tambieu se referia el senor
Sanguily.
Nuestra Constituci6u establece en trmninos muy
explicitos, el deber de los extranjeros de observer
las leyes, decretos y reglamentos, y en t6rminos
igualmente explicitos su sumisi6n A la potestad y a
los tribunales y A las autoridades de la Isla. De
modo que todo extraujero que venga A Cuba, a6n
presciudiendo de los deberes de obediencia y de
respeto A las leyes del territorio en que resida, que
A todos imponen los principios generals del Dere-
clo international; adu prescindiendo de esto, sabe
por el texto de nuestra Constituciu6, que esta obli-
gado A obedecer las leyes y que estA sometido A la
autoridad no s6lo de los Tribunales, sino de todas
las demaS autoridades de la Repdblica; condici6n
general en todos los paises civilizados, es verdad, y
que como general, no tiene nada que pueda moles-
tar A nadie. ,No estAn, pues, bastante defendidos
los interests nacionales? Nuestra misma Constitu-
ci6n uno establece implicitamente que "el etranjero
en cuanto al derecho de residir en el territorio de la
Repfiblica y de no ser expulsado, no tiene condici6u
igual A los cubanos?
Lo establece con repeticion. Dice 'en primer lu-
gar la Base relative A los extranjeros, que gozaran
.de los mismos derechos individuals que los nacio-
nales, salvo los que se reconocen 6iuicamente A Bstos:
y la Constituci6n prohibe que se extrafie A los ciu-
ddadanos, pero no prohibe que se expulse A los ex-
tranjeros.






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 441


Este concept estA repetido en otra Base: la que
habla de la suspension de las garantias individuals,
que al limitar la acci6n del Po ler Ejecutivo prohibe
en absolute extrafiar A los ciudadanos, pero no dice
nada do los extranjeros. De modo que nuestra Cons.
tituci6n, una vez suprimida-si se suprime, como
espero-la Base de que tratamos, creara aqui una
situaci6n igual A la de todos los pueblos, con la ven-
taja, bajo el punto de vista de quedar resguardadas
nuestras instituciones futures contra todo ataque y
contra toda malevolencia de los extranjeros, de
que lo que en otras naciones result s6lo de un
principio general de derecho international 6 de
determinadas leyes, aqui resultarA del texto de
articulos constitucionales.
De modo que ]a Base en nada canbia la situaci6n,
en cuanto a las facultades efectivas del Poder Eje-
cutivo de la Naci6n: nada le da que no tenga sin la
Base. Pero en cambio tiene dos graves inconve-
nientes: lo que se presta A abuses y el efecto moral
que ha de producer aqui y fuera de aquf.
Porque la Base, aunque no recuerdo textualmen-
to sus palabras, creo que dice lo siguiente: mejor
serA que la lea: (Lee.) Extranjero pernicioso. Cu6nl
es el extranjero pernicioso, esto es, el extiranjero
que se consider pernicioso? Y aqui del pcligro y
del abuso de esta facultad en manos de un Gobier-
no sobrado susceptible. 4Qui6n ha de calificar el
caricter pernicioso de los extranjeros? EEn qu6 con-
siste que sean perniciosos? iEn que infrinjan lis
leyes? Pues que las leyes consignen el castigo que
hayan de merecer. iEn que hagan ciertos actos?
Pero ,qu6 actos? Seria precise que la Constituci6oi
descendiese A definiciones, implopias de todo punto
en un C6digo fundamental y que vendiifan des-
naturalizarlo.
Pero otro inconvenient, otro grave inconvenien-
te tiene la consignaci6n de este principio en la
Constituci6n. Nosotros necesitamos dar confianza
para poder fundar una nueva Naci6n, necesitamos
dar confianza a todos los elements sanos y respeta-
bles de este pueblo y 6 otros elements no menlos
importantes de fuera de este pueblo, que en gran
part han de influir en nuestro porvenir; necesita-
mos que se crea en la eficacia, en la virtualidad y
en el vigor del regimen que hemos de fundar, y
para esto necesitamos que venga junto A nosotros el
mayor n6mero de fuerzas posiblts. Y como es un
hecho que en nuestra tierra reside una*poderosa co-
lonia extranjera, fen6meno de todo punto natural
en un pueblo de nuestras condiciones, en todos los
pueblos coloniales, en lodos los pueblos de Am6rica,
en todo pueblo nuevo, no podemos, no debemos de-
senteilderhos en* absolute de las disposiciones que
hacia nosotros tenga esa part de nuestra pobla-
ci6n. Es sana political impresionar bieu y atraer,
sin mengua de ning6n alto principio, a aquellos cu-
ya benevorencia en modo alguno es para desde-
fiarla.
Necesitamos ademns dar confian"a al mundo en-
tero, A todos los que tieuen puestos sus ojos en noso-
tros. No olvidemos que nos encontramos en la
aurora del siglo nuevo, que nos encontramos en
Am6rica, que nos encontramos en una isla situada


en el centro del planet y que ha de ser el punto de
cita de todos los hombres cuando, horadado el Con-
tinente, entren en comunicaci6u los dos mares. En
esas coudiciones, y siendo nuestra poblaci6n tan
escasa, no es posible,-y much menos encontrun-
donos en la situaci6u econ6mica en que nos encon-
tramos, -que podamos prescindir del influjo extran-
jero. No pretendamos impedir, por ningGn medio,
que el extranjero venga A Cuba, que venga a ayu-
darnos y A fomentar nuestra escasisima poblaci6n;
no parezca que queremos constituir nuestra Naci6n
levantando entire ellos y nosotros murallas de China,
-que tampoco nos servirian para nada, porque las
murallas sa abaten.-Y result realmente-a mi
me ha producido esa impresi6n-resulta realmente
que la consignaci6n en la Constituci6n de la Base
de que se trata y que es de todo punto nnecesaria,
lo que parece revelar es uu espiritu de desconfianza
y recelo, algo que si no es hostilidad es por lo m.-
nos prevencion. Consideremos que separandonos de
las reglas generales del derecho piblico y del ejem-
plo de casi todos los pueblos de la tierra, hemos
exigido en la Constituci6n la condici6n de native
para determinadas funciones, por ejemplo, para la
fnnci6n senatorial y para el cargo de Magistrado
del Supremo. Si se combine esta exigencia de la
condici6n de native para esas funciones con la de-
clarac:6n del derecho del Gobierno de expulsar de
la Naci6n al extranjero a quien consider pernicioso
isera una impresi6n de confianza la que se produz-
ca fuera de aquf? Cuba necesita del extranjero; es-
tos pueblos de AmBrica se han creado merced 6 la
inmigraci6n, merced A la inmigraci6n han de crecer
y desarrollarse, y merced a la inmigraci6n se ha
producido el portento de la gran Federaci6n Norte-
Americana: y done los gobiernos no han favoreci-
do la inmigraci6n, como pasa en algunas Repfblicas
sud-americanas, la poblaci6n no ha crecido, 6 si lo
ha hecho ha sido con desesperante lentitud. Noso-
tros necesitamos Ilevar A nuestro pueblo corrientes
de progress 6 impulses de vida; en lo moral, en lo
social, en lo politico, en lo commercial, necesitamos
hacer este pueblo accessible 6 todos aquellos que
quieran ayudarnos A6 ganar el porvenir.
Abramos A todos, los brazos; d6mqsles todos los
medios de acci6n que necesiten; est6n,abiertas todas
las puertas a los extraujeros, sin recelos ni descon-
fianzas; que la nuestta sea una obra de cariflo y de
atracci6n. Seamos fuertes en el qumplimiento de las
leyes; empleemos el rigor cuando el rigor sea nece-
sario; pero no sembremos el recelo en nombre de la
libertad.-He dicho.
El senior PORTUONDO: Pido la palabra.
El sefior PRESIQENTE: Tiene la palabra el senior
Portuondo.
El senior PORTUONDO: Creia, en efecto, que no ha-
bif de tener la importancia que realmente va tenien.
niendo el debate; y lo crefa asf, por la manera como
ha sido redactada la proposici6n que pide la revi-
si6n dela Base relative A los extranjeros perniciosos.
La proposici6n no niega al Gobierno de Cuba el de-
recho de extrafiar del territorio al extranjero per-*
nicioso. Esa enmienda ha sido defendida por el se-
for Giberga, y me extrafia que el senior Giberga, que






442 DIARIO DE SESIONES


es hombre muy discrete y que por tanto no puede
defender aqui cosas que el no conozca, nos pregunte
;,qu6 quiere decir extranjero pernicioso y qui6n ha-
bia de declarar al extranjero pernicioso? Esas pre-
guntas puede y debe hac6rselas a si mismo el selor
Giberga. La cuesti6u queda reducida a si conviene
6 n6 que se consigne expresamente en la Constitu-
ci6n ese precepto, ya que la enmienda sostiene el de-
recho que tiene el Gobierno y la obligaci6n de cum-
plirlo en todas sus parties, y el senior Giberga, abuu-
dando en esos razonamientos, decia: (No es s6lo por
las leyes internacionales por lo que tiene ese derecho
el Gobierno, sino porque ademAs en esta Constitu-
ci6n establecemos la eliminaci6n de los extran-
jeros al tratar de las garantfas para los cubano de-
clarando terminantemente que los cubanos no pue-
den ser extrafiados, deduciendo 16gicamente que si
pueden serlo losextranjeros, de modo que no hay
necesidad de declarar esto en el articulo que se re-
visa, porque esta incluido en el otro. Pero al mismo
tiempo debo decir, que no es cierto que la consigna-
ci6n de este articulo en la Constituci6n retraiga la in-
migraci6n que haya de venir A esta tierra, porque si
ese precepto esti diluido en la Constituci6n lo llegara
a conocer el inmigrante; y si ademas esta aceptado
que todofobierno tiene la facultad de extrafiar alex.
tranjero pernicioso juo lo sabrd tambi6n el iumi,
granted? Y en todo caso; ,no lo saben los gobiernos,
que son los llamados en definitive a defender a los
emigrados?
De manera que toda la cuesti6n queda reducida a si
se consigna 6 no expresamente en la Constituci6n un
precepto que todos aquf aceptamos que existe y debe
existir y ser cumplido. Pero el senior Sanguily, y des-
pu6s el senior Giberga, decian en el curso de sus
razonamientos, interpretando err6neamente el al-
cance del citado articulo, y suponiendo la intenci6n
de su autor, que ese articulo no estaba escrito para
los extranjeros sino para los espafioles, respect de
los cuales podria Cuba abusar merced A las coudi-
ciones especiales y 6 la postraci6n en que se encuen-
tra su patria; pero yo protest de que 6sta sea la in-
tenci6n del autor del articulo, y espero que asi lo
rectificafi el senor Sanguily, que acaba dt pedir la
palabra.
Yoentienlo que constitute una ofensa para los
cubanos el siponerles capaces de abusar por la fuer-
za de individuos que no pueden defenders. Eso im-
plicaria una cobardia por part de nuestro Gobierno,
yyo quieroproclamar muy alto, ya que aquf se ha
indicado y por una parte de la prensa se ha dicho,
que nadie, absolutamente nadie, y much menos los
espafioles, tienen el derecho de ser suspicaces, puesto
que deben de estar couvencidos de la cordura y ge-
nerosidad del pueblo cubano. ET senior Giberga sabe
muy bien, 61, que tauto conversa con ellos, como lo
se yo, que tambi6n con ellos converse, que los espa-
fioles honrados de Cuba, tienen contfianza absolute
en los cubanos, no la tienen algunos espafioles sus-
picaces, porque bsos no son amigos de Cuba, y la
conciencia de su propia enemiga A los cubanos,
Sales hace career en la enemistad de 6stos. El senior
Giberga y los espafioles todos deben recorder este
hecho hist6rico: la gderra de Cuba habia terminado,


los cubanos entrarou en casi todos los pueblos y no
hubo un solo caso de vengauza. Yo recuerdo una
noche, hace dos afios, luctuosa para los cubanos, en
que sangre cubaua fu6 vertida cobardemente por el
ej6rcito espafiol, me refioro al asesinato del capitin
Sotolongo; y recuerdo el pAnico que se extendi6 por
toda la ciudad, que temia se repitierau escenas an.lo-
gas las de los estudiantes del veintisiete de No-
viembre; yo recuerdo c6mo las sefioras temblaban
de pavor, y los hombres mis valerosos pensaban
armarse; y recuerdo que el ej6rcito cubano pens6
penetrar en la ciudad, para impedir la hecatombe
que se anunciaba, y en aquellos mementos, senior's
Delegados, s6lo habia una pequefa guarnicion ame-
ricana en la ciudad, y no habfa ur, solo soldado
americano ni espafiol en la casi totalidad de la po-
blaci6n de la provincia, cuya custodia estaba con-
fiada al ej6rcito cubano, cuando todavia estaba vive
en el coraz6n de los cubanos el dolor de los atrope-
llos cometidos por infames y ruines asesinos, sicarios
de Weyler,en esos mismos pueblos, en families cuyos
hombres estabau en nuestras filas, no se di6 el caso
de que las tropas cubanas al entrar en los pue-
blos, ni adn siquiera en los v6rtigos del triunfo,
tomaran just venganzi de aquellos hombres que A
la sombra de Espaia liabian realizado crimenes tan
espantosos, ni que lo hicierau luego al tener noticia
del crime y de las amenazas en esta ciudad; y si
entonces no se hizo, mejor dicho, si lejos de desbor-
darse las pasiones, como ha sucedido en otros pai-
ses en andlogas circunstancias, se di6 extraordinario
ejemplo de orden y respeto 6 la propiedad y la
vida, ,qu6 raz6n tienen hoy los espanoles para su-
poner que Cuba, despu6s de haber pasado dos afios,
despu6s de hacer una Constituci6n en que se les ga"
rantizan los mismos derechos civiles que A los cu.
banos, despu6s de darles facilidades para igualarlos
A nosotros, en la political, haya de consignir en su
carta fundamental un articulo para aplicarlo injusta-
mente contra ellos? ,Por qu6 han de pensar suspicaz-
mente que el articulo esta hecho para impedir que
vengan a nuestro pais, cuando hay articulos que
les dan los mismos derechos que a los cubanos, al
punto de poder Eer Representantes en determinadas
condiciones? SostWngase, si se quiere, que es inne-
cosaria la redacci6n del articulo, sost6ngase que
esta diluido en los demds articulos de la Constitu-
ci6n, y no es necesario consignarlo aquf; pero no
puedo aceptar de ninguua manera la injuriosa su-
posici6n de que el articulo se haya establecido aqui
para unos extranjeros y no para otros, ni much
menos que los espafioles pqedan decirnos a nosotros
los cubanos, que ellos temen que no seamos tan hon-
*rados y generosos wafiana como lo heinos sido has-
ta hoy.
El senior SANGUILY: Pido ]a palabra para recti-
ficar.
El senior PRESIDENTK: Tiene la patabra el ,eflor
Sanguily con ese objeto.
El senior SA1GUILY: Quiero rectificar al stfior
Portuondo, que no en vano es Fiscal, y que por lo
mismo se ha permitido hacerme una acusaci6n que
yo rechazo. Ha dicho, torciendo uno de mis argu-
mentos, que el senor Giberga y yo hemos supuesto







03 LA CO01VINCION C0NSTITUYENTE 443


que el articulo de que se trata se ha establecido en
contra de los espafioles, antes que en contra de los
americanos, y yo me apresuro A declarar que no he
dicho ni una sola palabra A ese respecto.........
El senior GIBERGA: Ni yo tampoco.
El seflor SANGUILY: Lo que hay es que el senior
Portuondo se ha confundido al interpreter aquel
argument mfo, mejor dicho, aquella pregunta, por-
que yo en realidad no argumentaba, sino que decia
que se le daba una facultad peligrosa y comprome,
tedora al Presidente de la Repdblica sobre los ex-
tranjeros residents en esta Isla, entire los que espa-
foles y americanos son y serian los mAs numerosos;
y mucho recarguE acerca del caso de que un ameri-
canio fuera realmente pernicioso entire nosotros, que
propagase aqui la anexi6n, que combatiese las ten-
dencias 6 intereses nacionales de Cuba; pero que
fuera un hombre important, un hombre rico, aso-
ciado tal vez A algun 'Trust), de influencia domici-
liado en los Estados Unidos, en cuyas circunstan-
eias aquella facullad presidential podria traernos
comnplicaciones series con ese poderoso pals, si se
estatuyera en la Constituci6u, por muchas razones
que no voy A exponer ahora; mientras que, conmo
Espaiia se encuentra en muy especiales circunstan-
cias, todas desfavorables eu cuanto A la eficaz pro-
tecci6n de sus s6bditos, sobre todo en Cuba, pudiera
creerse, en nuestro descredito, que hemos tenido en
cuenta esas condiciones suyas en hostilidad A los
espafioles residents, estableciendose asi una grave
diferencia entire los de una y otra naci6n.
Ni el senior Portuondo es taqufgrafo, ni yo tengo
en la memorial ui cliche de las palabras que vierto
en, una improvisaci6n; pero la observacio6 contraria
al articulo de referencia, es tal como acabo de ex-
ponerla. No he sido yo quien haya dicho que aqui
no puede haber extranjeros perniciosos que convi-
niera alejar del pafs. Lo que principalmente sosten-
go es que se otorga al Gobierno, sin cortapisa de
ninguna clase, la facultad de expulsar aquellos ex-
tranijeros que puedan ser 6 parezcan peligrosos,
cuando el mismo que ha de cumplir ese acuerdo,
si In adoptamos, es tambi6n el propio que hace la
calificaci6u y ejercita la potestad; es decir, que el
President es quien decidiria si un extranjero es
pernicioso, y el mismo Presidente es quien, en con-
secuencia, puede expulsarlo, y semejante.poder me
parece injusto y funesto.
Decia el sefior Portuondo que los inmigrantes, en
su ignorancia, no sabrign que existe ese articulo,
del mismo modo que si no existiera, tampoco sa-
brian q~e pnr unt concordancia de los articulos de
la Constituci6n entire sf, habria siempre el medio de
castigar al extranjero inconvenient 6 peligroso;
pero no se trata aqui de nada de esto, sino de que
(lice el senor Portuondo que estos articulos se h'acen
para los Gobiernos, y yo digo que se hacen para la
Isla de Cuba, y para el mundo todo, Asf para Espa;
fia coino para los Estados Unidos.
Por otra part, acabamos de salir de una guerra
enconada, y si es cierto que el pueblo cubano ha
mostrado esas hermosas cualidades;que tan elocuen-
temente ha enaltecido el sefor Portuondo, es tam.


bi6n cierto que apesar de ellas, algunos individuos
han sido ahorcados.
El senior PORTUONDO: DOS solamente.
El senor SANGUILY: Pero, seflores, supongamos
que no se ha ahorcado i ninguno, que sea inaltera-
ble la generosidad de los cubanos, que todos sean
individualmente incapaces de toda especie de pasi6n
y menos de venganza; mas se trata s6lo del Presi-
dente de la Repiblica, y afirmo que es contrario al
derecho y A lajusticia que un hombre sea el que
pueda y deba deternninar si en un moment dado
es pernicioso alg6u extranjero, y que A virtud de
ese privilegig tenga tambi6n el poder de expulsarlo
sin apelaci6n, cuando, poi encima de todo, su ejer-
cicio puede producer tan series y tan trascendentales
complicaciones.
Como estoy rectificando equivocaciones del seflor
Portuondo, consider convenient llamar su atenci6n
acerca de que no puede compararse la situation
moral de nuestro pais, entire cubanos y espafioles, al
terminar la guerra ultima, con la de americanos y
de ingleses, y muy especialmente de americanos y
de partidarios de los ingleses stories) al acabar la
guerra de Independencia del siglo diez y ocho; aqui
no hemos hecho lo que hicieron los americanos con
los stories cuando entraban en una ciudad y hasta
desnudaban A sus mujeres, les untaban de brea el
cuerpo, las emplumaban y con befa y escarnio las
echabau por las calls. De aquellos odios y aquella
exaltaci6n aposionada provino bajo la Repiblica
una ley contra los extranjeros, la que sin embargo
al poco tiempo fu6 anulada, apesar de que no eran
muv cordiales las relaciones entire americanos 6 in-
gleses, A punto que ambas naciones chocaron al fin
en nueva guerra; mas, los americanos, nunca inclu-
yeron en su Constituci6n aquellos preceptos pasaje-
ros contra el extrafilo. Nosotros estamos en condicio-
nes excepcionales, y por este ejemplo que recuerdo
A mis compafieros, y por las consideraciones que he
ofrecido A su meditaci6n, conffo en que no compro,
meterAn con nuestro credito, nuestro espiritu gene-
roso de paz y civilizaci6n, estatuyendo en.nuestra
Carta Fundamental un articulo que, siendo incon-
veniente, no es en modo alguno indispensable tam-
poco.
El senior JUAN G. GOMEZ: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Juan Gualberto G6mez. 0
El senior JUAS G. GOMEZ: Sefiores Delegados: des-
pu6s de las elocuentes palabras de nuestro compa-
fiero senior Portuondo, me voy A cefiir a unas cuan-
tas brevisimas rectificaciones. Aquf se ha pregun-
todo, y eso ha venido como A constituir un ar-
gumento capital que define al extranjero pernicioso,
que qui6n es el encargado de.hacer esa calificaci6n;
y yo contesto-el mismo legislator que estA encarga-
do de definir la estafa, el estupro, la violaci6n y
cualquier otra falta 6 delito de los que se pueden
cometer, ese mismo legislator, cuando vaya A re-
dactar la ley, empezarA por definir en qu6 consist
el extranjero pernicioso; y por tanto, el argument
me parece que queda fAcilmente destruido.
Se ha procurado llamar nuestra atenci6n sobre
los graves perjuicios y peligro, en que pudiera ver-







444 DIARIO DE SESIONES


be envuelto nuestro pais, caso de dejar al Presidente
de la Repiblica la facultad de expulsar con arre-
glo A la ley aquellos extranjeros que la ley misma
le autoriza A expulsar, por haber cometido determi-
nadas faltas 6 delitos.
Y yo digo que los propios arguments que se
han empleado para demostrar la gravedad de las
consecuencias que esta media pueda traer, son las
que hau de hacer que cuando el Presidente de la
Repiblica, que no es un cualquiera, se determine A
usar de las facultades que le da la ley, es porque 61
tendr6 pensado que entire dejar al extranjero en el
pais 6 exponerse A las consecuencias de su expul-
si6n, para la patria es mejor exponerse A fas conse-
cuencias de su extrafiamiento. Asi el Presidente lo
harA en casos muy graves, muy especiales y extre-
mos. A mi me parece que el Presidente no ha de ser
un periodista ni cosa por el estilo, que va a ponerse
nervioso por el menor ataque que se le dirija coir
tal motivo.
Yo soy periodista y hace muchisimos afios que
soy combatido po: mis colegas; eso no me ha heclio
perder nunca mi serenidad, me son absolutamente
indiferentes. Cuando vale la pena, los contest;
cuando no, los desdefio, y eso que no pesa sobre mi
la suerte del pals.
FigurAos lo que har nuna persona seria, mayor
de cuarenta alios, como ha de ser nuestro Presiden-
te de la Rep6blica, que por deterninados ataques
tomara esa media. Seria necesario suponer que
fuera un loco, y eso no lo debenos pensar. Por tan-
to el argument que se aduce no es aplicable.
Cuando el Presidente de la Repdblica se deter.
mine a expulsar a algln extranjero, sera porque
realmente A los intereses del pals le conviene esa.
media, y lo hard teniendo en cuenta y pesaudo
bien en su Animo las probables consecuencias.
El sefior MANDULEY, interrumpiendo: Pido la pa-
labra.
El senior JUAN G. GOMEZ, continuando: Por lo
Stanto, yo digo a mis compafieros que ellos se fijen
en las circunstancias en medio de las cuales nos-
otros nos m'ovemos. El articulo puesto en la Cons-
tituci6n, trae un gran beneficio; ,sab6is cuil es? que
en el pals dond'e ha sido cousignado, casi nunca ha
habido necesidad de aplicarlo; en cambio se han
visto obligados pauses en que estt no estA consigua-
do, A valerse de arbitrariedades contra los extran-
* jeros. .
En Honduras, doude existe, no se ha aplicado
nunca. En M6xico hace mas de veinte afios que no
se aplica, porque Porfirio Diaz lo aplic6 cuatro 6
cinco veces. Sabiendo que existed en la Constituci6n
este precepto, el extranjero se abstendri muy mu-
cho de convertirse en pernicioso.
S El senior NUREZ: Pido la palabra para hacer
una pregunta.
El senior MANDULEY: Fido la palabra para una
aclaraci6n; yo no voy a contender con el senior G6-
mez; el Presidente de la Repdblica no puede ser un
eualquiera, pero puede ser un Lili, un Rosas, un
Solano, un Carreras, 6 uno de esos malvados y tira-
nos que han asolado la* Am6rica y aun contin6an
asolAndola.
*


El senior JUAN G. GOMEZ, interrumpiendo: En ese
caso, today nuestra Constituci6n esta de mas.
El senior MANDULEY, continuando: Pido A la Pre-
sidencia que se vuelva a leer la moci6n nuestra,
porque aqui se ha hablado de una cosa que aqui no
hemos oido.
El sefior NUREZ: Una pregunta: ,El senior G6-
mez crea un nuevo delito dentro del C6digo, que se
llamard pernicioso?
El senior JUAN G. GOMKZ: Que lo definira la Ley.
El sefior PRRSIDENTE: Se va a darle lecture para
ponerla a votaci6n.
El senior Rius RIVERA: Pido la votaci6n nomi-
nal.
El senior PRESIDENTE: De modo que se propone
que se quite del Proyecto de Constituci6u este pA-
rrafo, que va a leer ahoia el Secretario.
El senfor Villuendas lo lee.
El senior PRESIDENTE: De modo que los que di-
gan si, estdn conformes en que se suprima este pA-
rrafo de la Constituci6n.
Se procede a la votaci6n.
EfecMase e6ia.
Dijeron que si, los seiiores: Alem'n, Jos6 Miguel
G6mez, Monteagudo, Cisneros, Silva, Bravo,
Quesada, Rius Rivera, Sanguily, Gener, N6fiez, Gi-
berga, Lacret, Quilez, Ferrer, Manduley, Villuen-
das y el Presidente.
Dijeron que n6, los sefiores: Morda, Berriel, Por-
tuondo, Juan Gualberto G6mez, Fort6n y Eudaldo
Tamayo.
El senior PRESIDENTE: Voto que si, porque en-
tiendo que aunque es necesaria la facultad, no es
menester ponerla en la Constituci6n.
El senior NUREZ: Esa misma es lI, razon que ten-
go yo.
El S(cretario, senor VILLUENDAS: Ha sido apro-
bada la moci6u de revision.
El senior PaESIDENTE: Sefiores Delegados: Yo pido
a la Convenci6n que prorrogue la sesi6n hasta con-
cluir con dos mociones que quedan; los sefiores De-
legados saben que nos interest acabar, tanto mis
cuanto que no se necesita much tiempo y hemos
empezado tarde.
ZSe acuerda? Seatales afirmativas.
El Secretario, senor Villuendas, lee una moci6a pi-
diendo la reviai6n de la Base 39 de laSecci6n 79 y de la
Base 39 de la Seccibn 89
"Sr. President de la Convencin:
Los Delegados que suscribitnos, haciendo uso del
derecho que nos reconoce el articulo*123 del PRgla-
mento, solicitamos la revision de los acuerdos con-
traidos A la Pase 39 de la Secci6n 79, en cuanto se
exige la condici6n de native para ser Senador, y A
la Base -3? de la Secci6n 89, en cuanto, sin.distinguir
de naturalizado, se requieren los comprendidos en
el n6mero 4? de 4a Base 19 de la Secci6n 29 el mis-
moatiempo de naturalizaci6n que a los demds natu-
ralizados.
Al pedir la mencionada revision proponemos 6 la
Convenci6n:
Que los naturalizados de referencia, 6 sea los







DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 445


*
comprendidos en el nnmero 4. de la Base 1. de la
Secci6n 2a, podrAn ser elegidos para Senadores y
para Representantes al igual que los cubanos por
nacimiento.
Y rogamos a. usted que, para tratar de la revision
solicitada, se sirva convocar A sesi6n extraordinaria
A la Convenci6n.
Sal6n de la Convenci6n Febrero,9 de 1901.
Leopoldo Berriel. Enrique Villuendas. Martin Morha
Delgado. Alfredo Zayas. Jose de J. Monteagudo."
El senior PRESIDENTE: De manera que la finica
diferencia......... Sefior Berriel haga el favor de
explicarla.
El senior BERRIEL: La revision, sefiores Delega-
dos, que, con otros compafieros, solicito de esta
Asamblea, tiene por objeto, como hab6is ofdo, que
los extranjeros que hubieren pertenecido al Ej6rcito
Libertador sean capacitados, al igual de los cubanos
por nacimiento, para el desempefio de los cargos de
Representante y Senador. Y los que hemos presen-
tado la moci6n de revision nos fundamos en dos
consideraciones, que voy A someter A la ilustrada
deliberaci6n de vosotros.
Nos parece que, por motives de agradecimiento
y por exigencias de la justicia, los que, al igual de
los cubanos, lucharon con 6stos, por la independen-
cia de Cuba, ayudandoles A hacer la patria, deben
gozar de los mismos derechos que los cubanos al
objeto de poder ser elegidos individuos de la CAma-
ra de Representantes y el Senado.
Pero hay mas; y esta es la segunda consideraci6n
que someto A los sefiores Delegados. Dada la dife-
rencia que separa, en cuanto A servicios en favor
de la causa de Cuba, A los extranjeros comprendidos
en el n6mero 4 de la Base 1. de la 2V Secci6n (los
que pertenecieron al Ej6rcito Libertador), y A los
mencionados en el numero 7? de dicha Base y Sec-
ci6n simples extranjeros residents en la Isla el 1?
de Enero de 1899), entiendo que no debe equipa-
rhrseles, como hasta cierto punto lo estan en la ci-
tada Base; entiendo que-todo lo contrario-debe
aplicArseles criteria distinto; por cuanto los unos hi-
cieron con los cubanos la guerra de independencia,
y por cuanto entire los otros los hay, sin duda, que,
6 no hicieron nada en favor de esa anhelada inde-
pendencia, 6 fueron sus decididos enemigos.-He
dicho.
El senior VILLUENDAS: Yo firm esto solamente
para autorizar su lecture; pero tengo mi voto reser-
vado, para darlo en la ferma que yo crea.
El Secretario, seror Villuendas, lee la enmienda.
El senior PRESIDENTE: De modo que lo que se
pide es que se modifique, respect A la capacidad de
ser elegidos Representantes y Senadores, y se consi-
deren como cfbanos natives los ciudadanos compren-
didos en el inciso 4? 6 sea los extranjeros que hu-
bieren pertenecido al Ej6rcito Libertadol, y no se
les exija afos de residencia.
Se pone A discusi6n.
El senior GIBERGA: Pido la palabra en contra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.


*
El senior GIBERGA: Pocas palabras voy A pro-
nunciar. Se trata de establecer una vez mas un
privilegio en favor de los revolucionarios; y con
decir esto he fundado mi oposici6n al prop6sito de
revision de la Base de que se trata. Pero advierto
aqui otra cosa que creo que aun los que sean parti-
darios, como desgraciadamente hay muchos, de fun-
dar una democracia sobre la desigualdad, y de esta-
blecer entire hermanos una casta, deben reconsiderar
siquiera por el respeto debido a su obra, lo que es
una inconsecuencia mas sobre las que ya tiene esta
Constituci6n.
El senior PRES1DENTE: Se va A poner A votaci6n.
El senior BERRIEL: Nominal, senior Presidente.
El Secretario senior VILLUANDAS: Dijeron que n6,
los sefiores: Aleman, Jose Miguel G6mez, Fort6n,
Cisneros, Silva, Bravo, Sanguily, Giberga, Quilez,
Ferrer, Manduley, Villuenda, y M6ndez Capote.
Dijeron que si, los sefiores: Monteagudo, Mor6a,
Berriel, Quesada, Gener, N6fiez, Lacret y Eudaldo
Tamayo.
Resultado de la votaci6n: 8 votos A favor y 13 en
contra.
El senior PRESIDENTE: Queda desechada. Se va
A dar lectura A ]a fltima moci6n de revisi6u que
hay presentada.
El sefor Villuendas lee una moci6n del senor Por-
tuondo, pidiendo la revisi6n de una Base. *
El senior GIBERGA: Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.
El sefior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.
El senior GIBERGA: Esta sesi6n extraordinaria ha
sido convocada para tratar de la revision pedida por
las distintas proposiciones que se leyeron al abrirse
la sesi6n; no para otras. Y no es cosa de que vaya-
mos A star aqui hasta las 8 de la noche. Si se falta
al Reglamento, tA d6nde vamos A parar?
El senior PRESIDENTE: Sefiores Delegados, el senior
Giberga tiene raz6n; aquf, en esta sesi6n, so ha se-
guido un procedimiento irregular, pero ha sido au-
torizado. Verdad es que en sesi6n privada dimos
cuenta de todas las mociones de revision que se ha-
bian presentado, se leyeron y se quedanon enterados
todos los caballeros que asistieron A ella; y se acor-
d6 no discutir mas que aqu6llas, y ahora se acaba
de presentar 6sta A la Mesa despu6s de abierta la seo
si6n. Asi es, que en esta sesi6n no se debe discutir
esa moci6n; y si los autores insisted, la'Presidencia,
cumpliendo con su deber, citarA A sesi6n extraordi-
naria para tratar de la revision.
El sefor BERRIEL: Pido que se cumpla el Regla-
mento.
El senior GIBERGA: Yo tambi6n pido que se cum-
pla lo que acordamos en la sesi6n privada. Son las
seis de la tarde y yo quiero descansar.
El senior PORTUONDO: Sefiores Delegados; yo creo
que no debemos llevar la cosa A tal extreme, los
que firnamos la moci6n no deseamos mis sino que
se vote, pues no vamos a pedir la palabra.
El senior PRESIDENTE: Senfor Portuondo: yo no
tengo inconvenient en que seodiscuta su revision;

La moci6n fud retirada por el auttr.

*


^








446 DAIUO Dk SE~ION~S


pero si hay un solo Delegado que opine lo contra.
rio, yo tengo que cumplir el Reglamento.
El senior PORTOONDO: Si para las demrs mociones
se ha violado el Reglamento, ,por qu6 no se ha de
liacer lo mismo con la mia, cuando s6lo hay una
diferencia de cinco minutes? Si las demas han sido
presentadas A las cuatro, la mia fu6 a las cuatro y
cinco; quiero que conste en las notas taquigrificas,
que si aquello fu6 una violaci6n autorizada por la
Asamblea, 6sta debe autorizar ahora que se discu-
ta mi moci6u.
El senior SANGUILY: Su moci6n fue presentada a,
las cuatro y diez, senior Portuondo. *
El senior PRESIDENTE: Constarff en ias notas ta-
quigraficas lo que dice el senior Portuondo,asicomno
esto que digo yo alora; los sefiores Delegados hoy
en la sesi6n privada tuvieron conocimiento de las
revisiones que solicitaban, y les pregunt6 si cono-
ciendo ya de lo que se iba A tratar, se encontraban
dispuestos A asistir esta tarde a la sesi6n p6blica,
no teniendo por tanto yo necesidad de comunicarles
el objetode esta sesi6n, que no hubiera venido A
verificarse sino A la noche.


De modo, que si se ha faltado al Reglamento ha
sido en este sentido, siendo yo el primero que indi-
caba lo que tenfa yo que hacer con arreglo al Re-
glamento, y si se viol6 6ste, fu6 pir el coi sentimieni-
to undnime de todos; yo no puedo hacer eso que
quiere el senior Portuondlo, si hly una sola voz que
se oponga.
El senior PORNUNDO: Tal parece de las frases del
senior Presidente, que yo le he hecho una censura,
y no ha sido 6se mi animo, porque yo he querido
hacer la censura 6 mis compafieros, puesto que aun-
que no fuera mas que por cortesia deben acceder a
mi pretension; pero si se trata de ganar tiemnpo, si
se cree que mi moci6n pueda dar margen 6 ser
causa de obstrucci6n, aceptando motives tan pa-
tri6ticos, desde luego yo la retire, y creo que los
demirs compafieros que la firman harAni lo niismo.
El senior PkESIDENTE: Queda retirzaa 1a moci6n
del senior Portuondo.
Se levanta la sesi6u.

(Eran las 5 y 55 p. m.)


* *


446-


DIAPIO0 DI SE91ONES













DIARIO )E SESIONES
----~~- ^------


Apendice al numero 29 del 12 de Febrero de 1901.




MOTION PRESENTADA POR LOS DELEGADOS
seflores Jose Lacret Morlot y Salvador Cisneros.
*


"A la Convenci6bn:
Senior Presidente de la Convencion Constituyente de Cuba:
Tanto a usted como A todos mis compafieros los sefiores Delega-
dos a esta Constituyente, debo dirigirme para explicar mi conduc-
ta pasada reference a la abolici6n de la pena de muerte y la
conduct future que observar6 respect al mismo particular; mi
conciencia estara siempre intranquila mientras no cumpla la pala-
bra dada A una viuday un hermano, de rehabilitar el nombre del
marido y del hermano mandado A fusilar por mi, previa, como siem-
pre, sentencia de Consejo de guerra en nuestra revoluci6n; ademas,
el fusilado era mi intimo amigo.
Apelo A Dios y a los miembros del Consejo, vivos muchos de
ellos, para afirmar la veracidad de mis palabras.
Acampaba, al principio de la invasion en los limits de Sagua y
Matanzas, siendo yo jefe de la fuerza y segundo jefe el entonces
coronel Robau, 6ste me manifesto que mi amigo el capitin Eusta-
quio PNrez, habia violado A una joven.
No prest caso A ese "se dice."
Una hora despues, uno de mis ayudantes me particip6 confiden-
cialmente, que en el campamento se murmuraba de mi, por no ha-
ber fusilado A ese capitan.
Llam6 A Robau y le dije que yo era mis viejo que el en alios y
en guerra, y que jam s mis manos se habian manchado con una go-
ta de sangre fuera de combat, y que acusase bajo su responsabili-
dad, si era conocedor del delito.
Acus6. Nombr6 Consejo de guerra, poniendo a su frente aboga-
dos distinguidos como el teniente coronel Jerez.
Se prob6 el delito. Se me ley6 la sentencia. Mand6 former cua-
dro por el jefe de dia, y fu6 fusilado en mi presencia el delincuente,
cumpliendo asi el fallo del Ccnsejo de guerra, formado por jovenes
ilustrados del campamento.
Dormi tranquilo aquella noche, aunque apesarado por la perdida
del amigo y por el delito que se le fusilaba, que yo le creia incapaz
de cometer.
Tres meses despues la familiar llorosa por la muerte del esposo y
del hermano, me hizo sospechar que el fallo del Consejo habia sido
injusto, aunque la sentencia bien ejecutada.


Robau habia sido engafiado. Y ofreci solemnemente A esa fami-
milia rehabilitar el nombre de su deudo, borrando la mancha que
sobre ella recaia y jur6 mAs aun solemnemente, luchar en lo que
resta de mi vida, por la abolici6n de la pena de muerte aplicada
por quienes pueden imponerla injustamente, como ha sucedido en
este caso, sin tener jams la facultad, que A los hombres no pertene-
ce, de volver la vida robada.
A usted pues, senior Presidente y i esa Delegaci6n toda, dirijo
mi petici6n para poner nuevamente a discusi6n la abolici6n de la
pena de muerte, confiado en que, haciendo yo mi propia confesi6n
de un asesinato juridico, sin buscar la excusa de una sentencia de
Consejo de guerra qqe cumpli, confiando sobre todo en los votos
ofrecidos por algunos de mis compafieros que A iultima hora titubea-
ron, para obtener la mayoria que casualmente me falt6.
Los mstigos que yo cito son: el teniente coronel Jerez, jefe en-
tonces de mi Estado Mayor, ayudantes Amiel, Arizurrieta, Yra-
dier, etc., cuyos domicilios ignore, evitindose asi dar A la publici-
dad esta confesi6n que rehabilita a un hombre que ya no existed,
que ya no puede defenders, y i una familiar que lleva un nombre
injustamente manchado.
Convencido como estoy, por otra parte, que media tan extrema
ningun escarmiento produce y si tan sl6o repite por distintos pro-
cedimientos, el mismo delito que se intent castigar; propongo pues,
la revision del acuerdo por el cual se resolvi6 que de aquella pena
s6lo queden excluidos los delitos politicos, formulando en cambio
la siguiente modificaci6n.
"Queda abolida la pena de muerte en el territorio de la Repiubli-
ca sin que por ninguna clase de delitos pueda hacerse aplicaci6n de
la misma."
Por tanto, ruego i la Presidencia y a los sefiores Delegados se sir-
van aceptar mi solicitud de revision.
IIabana, 12 de Febrero de 1901.
Lacret Morlot. Salvador Gisneros.
Para autorizar su lectura:


Antonio Bravo,


Rafael Portuondo,
Enrique Villuendas.


MOCION PRESENTADA POR LOS DELEGADOS
Sres. Enrique Villuendas, Rafael Manduley, Jose N. Ferrer, Antonio Bravo
y Gonzalo de Quesada.


"A la Convenci6n:
Sefior Presidente de la Convenci6n Constituyente:
Los Delegados que suscriben, estimando inoportuno que se con-
signe en la Coistituci6ti la facultad del Gobierno de expulsar del
territorio national al extranjero pernicioso, en cuanto las reglas
del Derecho international universalmente reconocidas y observadas
bastan para resolver, si ocurrieren, las dificultades en cuya previ-
si6n fue propuesta y aprobada la enmienda al Proyecto de Bases
para la Constitucidn en que se consign aquella facultad, y er, cuan-
to de dichas reglas no se aparta la Constituci6n, ni en las disposi-
ciones relatives A los ciudadanos cubanos que prohiben el extrafia-
miento de los mismos, ni en ninguna otra disposici6n;
Ruegan a usted se sirva convocar una sesi6n extraordinaria de l.
Convenci6n para tratar de la revision del acuerdo que aprob6 la re-
ferida enmienda, al efecto de que fuese una de las Bases de la Cons-
tituci6n: y acompaflan una moci6n relative al particular, para que


en dicha sesi6n extraordinaria sea sometida A la deliberaci6n y re-
soluci6n de la Convenci6n.
Sal6n de Sesiones, 12 de Febrero de 19rcr.
Villuendas, Alanduley, Ferrer, Bravo y Quesada."

"A la Convencibn:
Los Delegados que suscriben tienen el honor de proponer A la
Convenci6n que se sirva acordar que se suprima en el Proyecto de
Bases para la Constituci6n, la Base aprobada A virtud de enmienda
al Proyecto de la Comisi6n, presentada por un senior Delegado, en
que se establece la facultad del Gobierno de la Reptiblica de ex-
pulsar del tyritorio national al extranjero pernicioso.
Sal6n de Sesiones, 12 de Febrero de 1901.
Villuendas, Manduley, Ferrer, Bravo y Quesada.",


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