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 Sesion del miercoles 6 de febrero...
 Apendice al numero 24 del 7 de...






Group Title: Diario de sesiones de la Convencion constituyente de la isla de Cuba
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
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 Material Information
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
Physical Description: 479, xxxi p. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Convención constituyente, (1900-1901
Publisher: La Convención
Place of Publication: Havana
Publication Date: [1901]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1899-1902   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Includes convention reports from Nov. 1, 1900 to Feb. 27, 1901.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072606
Volume ID: VID00024
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000352599
oclc - 09792325
notis - ABZ0572

Table of Contents
    Sesion del miercoles 6 de febrero de 1901
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    Apendice al numero 24 del 7 de febrero de 1901
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HABANA 7 DEB fBRXRO DI 1901. NUMBIO 24.



DIARIO DE SESIONES
DE L0.A.

CONVENTION CONSTITUYENTE
DE LA
ISL1A DE CCTBA

* 4 Ofloin.a.m: EIclifioio dce la Oonvenoi b (Toeatro MV1 arti) K( *


SESSION DEL IIERCOLES 6 DE FEBRERO DE 1901


STIMARIIO

Se abre la sesi6n.
Aprudbase el acta de la anterior.
Continta la discusi6n del Proyecto de Bases.
Reanudase el debate pendiente sobre la Base 2a. de la Secci6n 17 y es esta aprobada, votandose en
tres parties.
Es aceptada la Base 3a. con una adici6n del Sr. Ferrer.
Se pone A discusi6n ]a Base la. de la Secci6n 18 A la cual se presentan varias enmieDdas.
Es deseehada la del Sr. Ferrer y la Presidencia dispose que se place la discusi6n de las demas, para
tratar de una moci6n preferente propuesta por los Sres. Ferndndez de Castrq, Bravo y Quesada.
Aceptada esta sin discusi6n y slendo la hora reglamentaria, se suspended la sesidn.


Abriose la sesi6n d las 3 mencs cuarto de la tarde.

El senior PRESIDENTE: Se abre la sesi6n.
El SECRETARIO, seror Zayas, l6e el acta'de la sesi6n
anterior.
El senior PRESIDENTE: iSe aprueba el acta? Que-
da aprobada. Tiene la palabra el senior Villuendas.
El senior VILLUENDAS: Yo la renuncio.
El senior PRI~SIDENTE: Tiene la palabra el senior
Alemcn.
El senior ALAMAN: Sefiores Delegados: Lainentdba-
me ayer, cuando el senior Giberga hacia gala de su
ingenio, fantaseando de lo lindo peligros y temores,
para hacer career A los impresionableg quo se acer-
caba la temida hora de ver entrar el genio del mal
por esta casa, 6 muy pr6xima la llegada del apoca-
lipsis, representado en el Cougreso de WAshington, 6
en las manos del Presidente de la Rep6blica ame-
ricaIn, que podia acaso, enojado con los cubanos,
devolvernos nuestra Constituci6n, lamentAbame
yo de que el senor Giberga gastara su elocuencia y
derrochara efectismos en cosa que esta del todo
perdida para 61, porque tal elocuencia y esfuerzos
ret6ricos tales, merecian causa mas grande que la
pretendida por el senior Giberga, de quitar A las
provincias cubanas la misera migaja que tienen den-
tro del Proyecto de la Comisi6n: el reconocimiento
de su personalidad administrative.
Puros sotismas,sefiores, aunque sofismas habiles,
fueron los que emple6 el senior Giberga para com-


batir ese principio que esta consignado en el Pro-
yecto de la Carta Fundamental del Estado, como
product consciente de un pacto serio y formal, que
si no tuvo el consentimieuto del senior Giberga, yo
he de recorder carifiosamente, es claro, que sin ma-
yor protest de nadie y como transacci6n juiciosa,
ha venido figurando en el Proyecto como satisfac-
ci6n a intereses legitimos y como consagraci6u de
un advance en el future de este pueblo que se cons-
tituye en Naci6n en tan anormales circunstancias.
Al principio temia el senior Giberga que sus pala-
bras fueran contestadas con el silencio, y eso nunca
debi6 esperarlo, porque bastaba su sola indicaci6n
para que por cortesia, por lo menos, los aludidos,
que 6ramos los de las Villas y los Orientales, respon-
di6ramos y satisfici6ramos al senior Giberga, cuya
voz pareci6, en los comienzos de su catilinaria, voz
amiga aunque equivocada.
Hube de recopilar apresuradamente antecedentes,
para rehacer en part el discurso del sefior Giberga,
cuyas notas tengo A la vista, para cefiirme A contes-
tar los fnicos puntos que me interest recoger y re-
batir.
Hablando de suspicacias y de exclusivismos de
partidos, casi que el senior Giberga nos regafia, con
el gesto y con la acci6n, A los hombres de las Villas,
adoptando para ello el tono doctoral que en 61 cua-
dra bien porque tiene inteligencia y talent; pero
que es tambi6n el tono que emplean los oradores de
grandes recursos, para hacer pasar ante las muche-







349 t)IARIO Dk SPSioNE9


dumbres los sofismas y los absurdos, con tal de que
6stos se digan ahuecando la voz y estirando el busto,
y la frase salga desgranada y fRcil, clara y vibrate,
como sonora es la palabra elocuente del seinor Gi-
berga, cuya oratoria celebramos.
Pero es el caso, seinores Delegados, qne dentro de
ese Proyecto no hay nada, absolutamente nada de
qu6 asombrarse; nada demag6gico, ni acaso radica-
lisimo. En el regimen provincial que en el Proyecto
campea d6bil y mezquinamente, no hay nada que
motive esos temores que le ocurren al senior Gi-
berga; y no hay nada de eso, sefiores, porque el re-
conocimiento vergonzante de la simple personalidad
de las provincias cubanas que nosotros defendemos,
no se presta a las complicaciones que se dicen. Y
no porque defendamos nosotros, los de los Villas,
como los defienden los Orientales, puntos de political
general que estdn consignados dentro de los progra-
mas de los partidos que nos eligieron, liemos de ser
tildados de querer sorprender a nadie, de suspicacia,
ni much menos de exclusivismo, cuando nuestros
puntos de vista politicos son compatibles con las
conveniencias ptblicas. Y no somos exclusivistas,
porque no hemos recabado para nosotros y para
nuestro partido, como propiedad exclusive, lo que
son intereses de toda una sociedad bien organizada,
dentro de la cual tengo el perfectisimo derecho de
dar opinion franca y sincere, como lo tuvo el selor
Giberga, sin embozo y sin intentos de coartar el de
nadie; cosa que no podiamos hacer tampoco, por la
sencilla raz6n de que, siendo nosotros dem6cratas, y
dem6cratas consecuentes, respetamos los acuerdos
anteriores, en los que dejamos consignado con el
principio de la soberania national, el derecho que
tienen los hombres para emitir libremente su pen-
samiento. El seflor Giberga nos decia que aqui do-
minaba un espiritu de partido, 6 parecia dominar
un solo partido, y yo le pregunto, ,cuuil es el partido
que aquf domina? ,CuAl es el partido cuyas doctri-
nas aquf prevalecen? No veo ningLn partido domi-
nando esta Asamblea. Lo que acaso el senor Giber-
ga ha visto son tendencies de federalism dentro
del Proyecto de Constituci6n. Y eso que no es culpa,
y acaso sea gloria nuestra, no quiere decir que los fe-
deralistas manden en esta Convenci6u. Lo que sucede
es que, si existen puntos en que estamos completa-
mente separados, hay otros que nos unen y hasta tal
extreme el Proyecto es obra de transacciones, que
a veces hemos estado de acuerdo con el senor Gi-
berga, que es aquf la representaci6n inica de uno
de los partidos politicos militants. Si acaso pudib-
ramos merecer censura, no seria la censura por ex-
clusivistas, sino por tolerantes, y acaso merez-
camos cuando menos el respeto estos modestos
villarefos, entire los cuales me encuentro, que tuvie-
ron clarividencia bastante para adelantarse a los su-
cesos, y patriotism tambi6n bastante, ya que no
sobrado (porque el patriotism nunca sobra) para
poder recoger el espiritu del sentimiento cubano y
trasladarlo A ese program que va obteniendo triun-
fos, acallando las voces del personalismo, acallando
tambi6n part de nuestras convicciones personales,
para hacer algo que respondiera al bien general, y
que si aparece en el Proyecto de Constltuci6n que


presetlta la Comisi6n redactora, es porque asf lo
quieren todas las -provincias y regions de Cuba, A
cual mis iuteresada en aplastar la cabeza de la
centralizaci6n ruinosa y combatida.
El senior Giberga nos habla tambien de la gran
diversidad y nimero de partidos, aunque de maue-
ra incidental, y con su habitual habilidad; y yo digo
sefiores, que es lamentable, grandemente lamentable
que so quieran combatir los principios de alguno, 6
por lo menos insinuar la idea de que es un peligro
national, de que es una desgracia para esta tierra,
el que haya muchos partidos, creando eso que
hau dado en llainar la atomizaci6n political cubana.
Tal parece que siente la nostalgia de aquellos dias
Ilama.dos felices, en que la opinion, amordazada y
temblando ante el sable del dominador, se alorraba
el trabajo de pensar, porque el d6spota pensaba por
todos, y porque hecha de la humillaci6n una virtud,
ahorraba tambien los peligros que entraiia today sa-
cudida violent. Entiendo, sefiores, que debe haber
tantos partidos cuantas opinions distintas se agitan
en el seno de una sociedad, porque los partidos po-
liticos son signs evidentes del progress social, au-
xiliares que prestn impulse poderoso al progress
politico, siendo ademis demostraci6n de la demo-
cracia, porque dentro de esos partidos se codean los
hombres de todas las classes sociales, unidos para un
fin com6u, por una sola aspiracion, y aceptamos
todos la ley de las mayorias. No hay, pues, que do-
lerse de que en Cuba haya muclhos partidos, ni que
se unan para'consignar y defender soluciones deter-
minadas para el bien de la sociedad en que se mue-
\en, del inismo modo que todos los partidos cuba-
nos tienen hoy un flu principal, Ilegar fi la indepen-
dencia de Cuba, en lo que todos estamos de acuerdo,
si bien diferimos en los procedimientos.
Se nos acusa de radicales, y nu(stro radicalism
no es un delirio, no es una pasi6n, sera cuando
mus una aspiracion, buscada con buena fe y soste-
nida con ardor; pero aspiraci6n legitima, porque
podia constituir el ideal de gobierno para nuestro
pueblo en su oportunidad; y los partidos politicos
se crean para la lucha por una aspiraci6n.
Decia tambi6n el senior Giberga, que los que sos-
tienen la Base que discutimos, tenemos algo de fa-
nAticos, y en ese punto digo que ninguno de mis
compafieros de representaci6n de las Villas, y yo
menos que todios, traemos a este lugar, que es Ca-
mara santa, donde vamos A hacer la Carta Funda-
mental de la patria libre, el fanatismo del sectario,
como no traemos ni podemos traer aqui tampoco la
intransigencia de los ide6logos que se nutren con
los exclusivismos perniciosos de las escuelas filos6fi-
cas, que entienden pecaminosos la tolerancia y el
espiritu de aproximaciones racionales y consideran
que toda concesi6n es un crime. No traemos aquf
nada de eso. Yo no puedo traer mAs que un princi-
pio, apasionado si se quiere, de partido; el principio
que es noble y que es just y que mantenemos en
tanto en cuanto creemos que ese principio pueda ser
realizable. Asi entendemos nosotros que podemos de-
fender perfectamente esa pequefia especie de fede-
ralismo que tenemos en nuestro program, que tau-
to asusta A los que ni siquiera han lefdo ese progra-






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


ma y que es s61o un federalismo puro y netamdnte
administrative, que no s61o es realizable sino que hoy
es indispensable.
Decia el senior Giberga que, cegados por la pasi6u
de escuela, veniamos aqui A arrebatar con apresu-
ramiento, y no dijo violentando la opinion de la
Cmnara porque eso seria ofensivo, acuerdos que se
le antojan peligrosos. El senior Giberga me dice
ahora que n6; su sefioria no lo diria francamente
como yo lo digo, pero su sefioria, que es uu hombre
inteligente, nos hizo indicaciones bastantes para que
asi lo entendi6ramos. No, seflor Giberga, no tenemos
ia pretensi6n de arrancar acuerdos por ese procedi-
miento, ni tampoco, como las escuelas political, de
querer adelantarnos al siglo imponiendo hoy solu-
clones que correspondent al porvenir; pero conste
tambien que nosotros los villarefios no formamos
una fracci6n political, de 6sas puestas al servicio de
un hombre 6 de una colectividad pequefia, sino que
estamos al servicio de la patria, y como entendemos
que political quiere decir en cierto punto transacci6on
y que political tiene que ser tambien lelatividad,
nosotros nos colocamos dentro de lo possible sin sue-
fios ni delirios, dentro de la realidad. Y es una rea-
lidad tangible que las provincias pueden vivir su
vida propia y su vida de relaci6n, como el Estado
puede tambi6n concederle esa vida propia para el
manejo de sus propios interests, sin quebrantar para
nada la unidad national.
Acdsasenos de que, para llegar a ese fin, orgullosa-
mente hacemos ponderaci6n de fuerzas. Es verdad,
nosotros hemos procurado, los Representantes de
las Villas, aqui y futra de aqui, hacer la pondera-
ci6n de nuestras fuerzas ante la opinion p6blica;
pero nosotros hemos Ilegado tambi6n A una series de
transacciones infinitas, de tal manera, que hemos
tenido que acallar nuestros sentimientos politicos,
nuestros ideales mas puros, A veces en puntos subs-
tanciales, para poder llegar a hacer aquf una obra
arm6nica con el conjunto de todas las voluntades.
Hemos procurado, porque asf lo desea nuestro par-
tido, hacer transacciones, armonizar, colocarnos en
el punto medio, sin radicalism, pero sin cesiones
vergonzosas tampoco.
Deseamos como partido, los villarefios, florecer al
lado de las necesidades que queremos remediar,
admitiendo del pasado la herencia itil, y lo que del
porvenir se ve beneficioso para el present. Quere-
mos hacer possible, como lo demostrar6 ahorn, el
consorcio del element hist6rico en lo que tenga de
bueno con las aspiraciones modernas que lo son,
para fomentar un todo hermoso, que sea reflejo field
de la voluntad general y cousagraci6n de la doctri-
na del Maestro: ,Con todos y para todos.,,
Yo que soy el mas humilde de los Representan-
tes, fui el primero en presentar aqui el proyecto del
sufragio universal; con 6xito lo defend y me apoy6
el distinguido amigo, senior Sanguily, de una ma-
nera brillante; y mi triunfo, alcanzado el sufragio tal
y como mi partido lo pide, es para mi mas grato
adn, porque al lado de esa media just y radical,
yo he propuesto A mis compafieros, al mismo senior
Giberga A quien hube de consultar, un Senado de
tinte conservador. Y lo he propuesto primeramente


4A qui6n, sefiores? al mismo sefior Giberga. Y lo hice,
no porque ese Senado sea de mi gusto; no porque
llene mis aspiraciones, porque yo hubiera querido
un Senado formado de otra manera; pero lo hice
guiado por el espiritu de transigencia, por satisfa-
cer tambi6n las tendencies conservadoras del pais,
por la armonia que debe reinar entire nosotros, ya
que lo que estamos haciendo no es la obra de un
partido, sino del pueblo cubano entero, compuesto
de distintos elements respetables y atendibles. Ha-
blaba despu6s el senior Giberga de un gobierno de-
mocratico y de lo dificil que se hacia, y mas dificil
porque atomizamos el poder. Cuando el gobierno
democrAtico tiene, como el que nosotros pretende-
mos dar A Cuba, la forma representative, dadas
nuestras condiciones de carActer, la juventud de es-
te pueblo, hemos de convenir en que el principio
racional, el principio just, el principio de mayor
importancia para el gobierno democratic, no es
otro, precisamente, que 6se que nosotros queremos:
prever, y vigilar al Ejecutivo.
Combate el senior Giberga el darle participaci6n
complete y absolute al pueblo en los actos del go-
bierno, porque quiere hacer un gobierno sencillo;
pero yo me temo que con ese gobierno extraordina-
riamente sencillo, leguemos hasta el punto de career
que sea bueno el cesarismo, hasta el punto de tener
quo bendecir el poder de un dictador. El primer
objeto de todo pueblo libre, dijo Webster, es el
de conservar la libertad, y los pueblos no pueden
conservar su libertad, sino manteniendo restriccio-
nes constitucionales, justas divisions del poder, y
dando al ciudadano participaci6n direct en todas
las funciones plblicas, porque el principio rational
de que cuanto alienta en el cuerpo social, tenga en
el Estado representaci6n, es la sintesis de los go-
biernos representatives, y no lo que, por ser tan sen-
cillo, Adams, Jefferson y Hamilton calificarou df
concentraci6n de la soberania, que esos hombres
llegaron A combatir, porque un gobierno democrd-
tico asi, pudiera matar el Poder Ejecutivo, absor.
biendo ademAs las funciones del pueblo, matando
todos los organisms.
Entraba despu6s el seinor Giberga A hlacer un
examen ligero de los interests que representan las
provincias, para oponerse A lo que 61 entiende in-
conveniente y perjudicial, y yo digo: dentro de los
intereses de importancia que se mueven y se agitan
deutro de la sociedad cubana 4existe 6 no el interns
de la provincia, reconocido como un hecho hist6rico,
sin que quepaque sele niegue porquetenga muchode
censurable en su administraci6n? ,La autonomia de
las provincias puede perjudicar A las relaciones ar-
m6nicas que deben de existir entire 6stas y el Esta-
do? PodrA el seflor Giberga decirnos que nosotros
queremos ocultar la intenci6n de un federalism
politico en la formula que defendemos, y que ha-
bremos por eso de romper ]a unidad de la patria.
Nosotros queremos una misma bandera; nosotros
llamamos todo el territorio Isla de Cuba; nos-
otros queremos la unidad legislative; nosotros he-
mos sido los primeros en pedir que hubiera un
solo poder judicial; nosotros hemos sido los prime-
ros en pedir que hubiera un solo poder politico. En-


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350 DIARIO Dg SESIONE9


tonces, ,cuAles son las difereucias? La diferencia
dnica es, que nosotros queremos que nuestras pro.
vincias admiDistren sus intereses propios, como los
ayuntamientos los suyos; como administran los pa-
dres de familiar los intereses de su prole, como ad-
ministran los particulares los bienes que son suyos,
que les son peculiares, porque los han labrado por
medio de su trabajo. Esa" es la (inica diferencia y
eso es lo 6nico que nosotros pedimos.
Hablaba el senior Giberga, despu6s, de temores de
confiictos entire el Poder Ejecutivo con el poder de
las provincias, por ser los Gobernadores nombrados
por el sufragio universal y tener cierta independen-
cia. iQu6 es lo que se teme? TUmese que de el reco-
cimiento de la personalidad de las provincias, pue-
da venir un choque entire una provincia con otra 6
el choque de una 6 de varias provincias contra el
Estado. Yo no creo en modo alguno que el
senior Giberga pretend que la teoria Krausista,
aplicada A la sociedad, tenga aplicaci6u a las pro-
vincias cubanas, por suponer que una vez en pose-
si6n de su personalidad, administrando sus bienes,
quieran esas provincias quitarle autoridad a la
naci6n. iPero es que estamos locos, senior Giberga!
,Acaso no sabemos perfectamente que para que hu-
biera un federalismo cientifico seria precise que ca-
da una de esas provincias tuviera soberanfa? No
queremos hacer de Cuba seis republicas federales.
Queremos que la patria sea una, pero que la patria
dentro de la unidad reconozca la variedad. C6mro,
senior Giberga, podra haber choques entire el Poder
Ejecutivo y el powder de las provincias, si today la
vida national depend del Estado; si en lo politico
dependemos del Estado; si hay una hacienda na.
cional; si los correos, los ferrocarriles, los tel6grafos,
todo eso pertenece al Estado; si no tendremos mks
que un Poder Legislativo, mhs que un Poder Ejecu-
tivo y un solo Poder Judicial? Lo unico que hemos
siempre defendido con calor, pero con verdadero ca-
lor, tal como esta en es P Proyecto de Constituci6n,
para el que hemos tenido que hacer una series de coin-
cesiones, es que cada una de las provincias cubanas,
reconocida su personalidad, administre sus intere
ses propios, sin atentar A los interests nacionales.
Indicase por iltimo, (no s6 con qu6 fin), que
esta obra do la Constituci6n ha de ser sometida al.
Gobierno de Washington, cuyo Gobierno la podri
aprobar 6 n6. Y aqui si necesito ahuecar la voz,
para decir que nuestra Constituci6n ir6 5 Was-
hington para cumplir un nfimero del program
que ha trazado el Presidente de la Rep6blica del
Norte Am6rica; pero nosotros no podemos tolerar
que nuestra Constituci6n vaya a Washington pa-
ra que alli se redacten otros articulos A gusto del
powder americano. De ningin modo sucederA eso,
porque equivaldria a admitir la colaboraci6n ameri-
cana, y no podemos querer que nuestra patria
sea un Uruguay que no ha podido reformer su
Constituci6n desde el aflo 29, y que por las lu-
chas que sostuvo con la Rep6blica Argentina, se
constituy6 en rep6blica, estando sujeta A la presi6n
de 6sa y la otra rep6blica vecina.
Nosotros queremos para Cuba una Constitu-
ci6n que nazca de la voluntad de este pueblo,


que sea genuinamente cubana, sin querer por
eso tampoco dejar de tener relaciones con ese
pueblo grande y generoso que hubo de ayudar-
nos a conquistar la independencia de nuestra
patria.
(Grandes y prolongados aplausos en la tribune piu-
blica).
El seflor GIBERGA: Pido la palabra para recti-
car.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El sefor GIBERGA: EL verdad, seilores Delega-
dos, que, mns la cortesia debida a mi querido amigo
el senior AlemAn, que las necesidades del debate, me
mueve A hacer esta rectificaci6n; porque el senior
Aleman ha tenido la singularisima destreza dejaudo
como ha dejado sin contestaci6n toda mi argumen-
taci6n, y no abordando de frente el problema que
planted yo ayer, de entretenerse habilidosamente en
su discurso, en ir recogiendo tales 6 cuales concepts
aislados, tales 6 cuales expresiones sueltas, de las
que hube de pronunciar en el curso de mi perora-
ci6n, con lo cual pudo hacker un discurso en que so-
lo se ha ocupado de afirmaciones incidentales mias;
pero sin contestar al mfo. Lo cierto es que el pro-
blema que yo he plauteado aqui, el senior Aleman
no lo ha discutido. Sin embargo, hay en el discurso
del senior Alemin algunas afirmaciones importantes
de que quiero hacerme cargo.
El senior Aleman conviene en que la descentrali-
zaci6u que se establezca en la Constituci6n, ha de
tener por objeto que las provincias puedan tender
a sus propios y peculiares intereses, y yo recojo esta
afirmaci6n porque esa es la tendencia de todos los
que profesamos los principios de las escuelas liberal,
les, que las provincias administren sus propios in-
tereses; pero no es 6ste el problema planteado; el
problema es el de las relaciones entire las provincias
y el Poder central. 4Es que la facultad de las pro-
vincias de administrar sus intereses ha de Ilegar al
extreme de constituir, mas que una autonomia, una
complete independencia administrative, que en mo-
do alguno, en ningin caso, y por ningun concept,
pueda ser moderada 6 regulada por el Poder central,
sino unica y exclusivamente, segun se establece en
el Proyecto de Constituci6n, en aquellos casos rari-
simos y excepcionales en que se cometan violaciones
juridicas, infracciones de la ley, que puedau ser so-
metidas A los tribunales? iVamos entonces a la in-
dependencia administrative? O ivamos a la verda-
dera auto omia administrative, en forma compati-
ble con las exigencias propias de un buen regimen
de gobierno, con las facultades propias de un Poder
central, con la necesidad de que ese Poder central
ejerz L su acci6n sobre todo el territorio de la Isla?
De esto se trata, y lo que mis temo no son por cier.
to los choques de que hablaba elsefior AlemAn; 6se
no ha sido mi argument, mi argument ha sido
otro. MAs que a los choques, yo temo A la absolute
paralisis del Poder central; temo ver el Poder cen-
tral desarmado, en cuanto se refiera al ejercicio de
las funciones esencialmente political en todo el te-
rritorio de la Isla, por falta de organizaci6n sl6ida,
por falta de medios para hacer llegar A todas parties
su acci6n. Y temo despu6s verlo tambi6n desarma-






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 351


do en cuanto sea necesario para la protecci6f de los
intereses pfblicos en los casos que puedan ofrecerse
y se ofrecen, senior Aleman, todos los dias, en que
no se ejerce con toda eficacia 6 con todo el tino y
acierto necesario, la acci6n auton6mica de las Cor-
poraciones provinciales y municipales. Esta es la
cuesti6u; de esto y no de otra cosa he hablado y ,c6mo
no hemos de estar alarmados los que tenemos cier-
tas ideas, siendo como son un impossible, salvo en
un r6gimer, de puro federalismo, soluciones que no
sean las soluciones que vengo a sostener? Yo decia
ayer y lo repito: en un regimen unitariose necesita
que el Poder central posea determinados medios de
acci6n y de gobierno; con el regimen federal esos
medios de acci6n, si dejan de star en manos del
Poder central, estdn en manos de los Gobernadores
de los Estados; pero en el regimen que trata de esta-
blecer el Proyecto de Constituci6n, el Poder central
no tiene esos medios, y nadie puede pretender ni
pretend que los tengan los Gobernadores, ni iin-
guno de vosotros lo ha sofiado, y afiadia yo: siendo
asi, quinn gobierna? Ese es el problema, al cual no
da soluci6u el Proycto de la Comisi6n. Esa es mi
pregunta.
No se discute, no, acerce del reconocimiento de
la personalidad administrative de la Provincia; y
por mt.y hbbil que sea, aqui no ha de prosperar el
recurso dialkctico de suponer en el contrario afirma-
ciones absurdas, para darse el placer de destruirlas;
porque son muchos los que ayer me han oedo y adn
los que no me han ofdo saben, por el conocimiento
que tengan de mis ideas, que nunca ha podido pa-
sar por mi mente la de borrar y anular eutidades
que si no tienen una existencia puramente natural,
por lo menos nacen de condiciones political y
administrativas ya hist6ricas. y de todo punto res-
petables.
Yo, senior Alemain, naci en provincia, no en la ca-
pital; y amo a mi provincia tanto como cualquiera
pueda amar A la suya; y yo estoy A ella intimamen-
te unido por muchos y muy estrechos lazos, y la he
servido, y procurar6 servirla siempre, con amor que
mora en lo mis profundo de mi coraz6n, con amor
intense aunque no ciego. ,Pero seria eso una raz6u
para que preocupado por los intereses de mi provin-
cia, me desentendiera del grave problema politico
que entrafia la necesidad de establecer las relacio-
nes necesarias entire el Gobierno provincial y el Po-
der central?
El Proyecto de la Constituci6n es uu conato de
federalismo, segin dijo el senior Aleman, y precisa-
mente 6se es su defecto; porque aqui no tendremos,
si se aprueba, un regimen uunitario ni un regimen
federal; viviremos bajo una contradicci6n de prin-
cipios y todo lo que es contradicci6n en los princi-
pios, es contradictorio y trastornador y ruinoso en
los resultados.
Y no me diga el senior Alemin que quiero ate-
rrar a la CAmara con visions apocalipticas; yo no
soy uu pesimista, en el sentido de que no yea, pre-
yea ni espere otra cosa que calamidades y desgra-
cias; es verdad que tampoco tengo el optimism que
anima A casi todos los sefiores Delegados. Pero si
no me quedara todavia alguna esperanza de quo


quizds no este ain irremisiblemente perdido el por-
venir de mi pueblo, no me encoutraria aquf; y al
star aqui hago acto por lo meuos de esperanza, ya
que no de fe; pero si no teugo la fL viva y el entu-
siasmo ardieute que sieuten otros sefiores Delegados,
esto no depeude de los afcctos en los cuales a nadie
cedo, pues teugo, sefiores Delegados, la pretension
de career que ni hay ni hubo jams cubano que ame
a su tierra mais de lo que yo la amo; sino que eso
depend de la inteligencia, del concept que se for-
me de la cuesti6u cubaua. Y no es culpa mia, y
i,qui~n sabe si sert un acierto mio que no pueda yo
ver el porvenir con confianza tan ciega, tan fire y
tan viva, como lo ve el senior AlemAu? (Aplausos
prolongados en la tribune publica)
Sefiores Delegados: uia de las causes del fracaso
en political, es la vision incomplete de las cosas, que
consiste en no ver mAs que uno de sus aspects. Y
yo procuro, cuinpliendo con un deber de conciencia
y creyendo que hago un bien A mi pais, procuro
presentaros aquella faz de las cosas que yo veo 6
entreveo, tal como la veo 6 entreveo, para que asi la
vision que en conjunto tengamos, pueda ser total y
acabada, para que asi veamos la realidad complete
y encontremos caminos para legar al acierto.
4A qu6 rectificar todos y cada uno de los puntos
de detalle, positivamente insignificantes, que el se-
fior Aleman ha tenido la bondad de recoger? ,A qu.6
rectiticar mis opiuiones sobre lo que han de ser los
partidos politicos? El mismo senior Alemin, que ha-
ce un inomento me dirigia la imputaci6n de haber
dicho que aqui s6lo existia un partido y que s6lo
un partido mandaba en la Convenci6n, acto conti-
nuo aseguraba que yo habia afirmado que una de
las desgracias de nuestra actual situaci6n, consistia
precisamente en que habia tantos partidos politicos
en Cuba; tal creo en efecto, y en mi discurso me do-
li de que fuese tal la dispersion y confusion de ideas
que reinan en este recinto, que no habia en 61 mAs
que una representaci6n homog6nea y disciplinada,
que era la que bstento yo.
4Era esto decir que no habia mAs que un partido?
Y voy A lo de la sorpresa de que habl6 el senior Ale-
mn con gran vehemencia y calor; no tuve la fortu-
na de hacerme eutender del senior Aleman; yo, por
de pronto soy un hombre que procuro cumplir
siempre los deberes sociales, y s6 que es uno de esos
deberes el no verter concepts que puedan lastimar,
y el no juzgar injustamente la conduct de los de.
m6s; y yo que no he recibido agravio ninguno en
esta casa, que he procurado demostrar y demostr6
en el dia de ayer la simpatia con que asisto A estos
trabajos, el buen deseo que aporto 6 ellos y la sa-
tisfacci6u con que he visto cierta tendencia, A algu-
nas transacciones que ayer mismo aplaudi, no po-
dia de ningiu modo hacer cargos, como el cargo
que me ha imputado injustamente el senior Aleman,
yo no he dicho que aqui se procediese por sorpresa.
Lo que dije, senior Alemin, fu6 otra cosa; y el senior
AlemAu recordara el motive, el fin y el prop6sito por
que lo dije. Permitaseme una breve disgresi6n, por-
que me interest esclarecer este punto. Aqui se han
torado, y esto es lo que yo decia, algunos acuerdos
precipitados, sin previa discusi6n, por la mera proe






352 DIARIO DE SESIONES


sentaci6n de una eumienda y la inmediata votaci6n;
algunos de esos acuerdos han producido fuera de
aqui, impresi6n no favorable para nosotros. Y yo
con el prop6sito de justificar a la Convenci6n en sus
trabajos en cuanto a esos cases eu que procedi6 con
tal precipitaci6n, dije ayer, que no era de extraiiar
que se hubiesen tornado semejantes acuerdos, porque
dado el sistema de discusi6n que se observa en
nuestras tareas, result que se traen enmiendas en
un moment cualquiera del debate, y no son im-
presas ni repartidas para que puedan ser objeto de
studio, y vieneu repentina 6 inesperadamente a
sorprendernos a todos; esta es la sorpresa de que
habl6, y creo que no necesito nada mAs para que el
senior Alemnu retire, como no ha podido menos de
hacerlo ya en su fuero interno, las palabras en que
supuso que yo habia hecho ciertas insinuaciones
que apart de haber sido injustas en min, hubieran
sido irrespetuosas e inconvenientes.
Por lo demis, no necesito rectificar otros puntos.
Pero me interest esclarecer ciertas manifestaciones
del sefnor Alemin, acerca de los trdmites que debe
seguir nuestra Constitucin6. Senior Alem6n, yo tan-
to como S. S., tanto como otro senior Delegado
cualquiera, deseo ardientemente que termine esta
situaci6n de interinidad, bajo muchos concepts in-
conveniente y gravosa para nuestra pals; y nada
dije ayer de lo quo debiera suceder con nuestra
Coustituci6n; yo no dije que me parezca bien 6 que
me parezca mal que el Gabinete de Washington 6
otros poderes de la vecina Rep6blica, tomaran tal 6
cual participaci6n en el process que siga esta Cons-
tituci6n; lo que dije fu6, unicamente, que tenemos
la necesidad de fundar un Gobierno stable, y
el Gobierno interventor ha auunciodo varias veces
que su piop6sito era obtener la fundaci6n de un
Gobierno stable. 4Qu6 dirA el Gobierno interventor,
qu6 pensara, c6mo procederi, a qu6 trAmites estara
sujeta nuestra Constituci6n? Yo no estoy en el se-
creto, senior Alemin, y no lo anuncio; lo dnico que
iago es decir y repatir que para que el Gobierno
interventor se yea en el caso de cumplir sus com-
promisos segun declaraciones que repetidamente ha
hecho, teuemos la necesidad de fundar un Gobierno
stable, de acertar en la obra constitutional, porque
n,) tenemos por delante el tiempo, como lo tuvieron
cuando se constituyeron al principio del siglo,
nuestros hermanos del continent americano; a los
diez, a los veinte, a los treinta afios podian rectifi-
car sus errors como lo hicieron varias veces; no co-
meti la ligereza de emitir opinion acerca de cual
deba ser la conduct del Gobierno interventor res-
pecto db la Constituci6n. Y creo que cou esto dejo
bien precisada mi posici6n en este debate.
Y voy a concluir, yo soy partidario de la descen-
tralizaci6n administrative, yo deseo que la provin-
cia administre los intereses que le son propios, pero
deseo quo lo haga sin perjuicio de la unidad politi-
ca, y entiendo que este problema es el mis trascen-
dental que hemos de resolver. Si no establecemos
relaci6nes entire el Poder central y la vida provin-
cial y municipal, si dejamos estas esferas completa-
mente independientes 6 bajo sanciones que sean de
tolo putto ineficaces, cerearemos na obra contradic-


torit, y como tal peligrosa 6 insostenible; s6lo un r-6
gimen arm6nico sera stable; esta es mi opinion,
que puede estar equivocada, pero que es muy sin-
cera.
Ahora, una iltima rectificaci6n. Yo no lablo de
los Delegados de las Villas, para que el sefnor Ale-
m6n, imitando 6 nuestro ilustre colega, el senior
Gonzalez Llorente, cuando hace algunas tardes ha-
bl6, empezara diciendo, 6 con sus palabras 6 por el
sentido de ellas: ,(Yo soy de las Villas., iAh! senior
Alemin, yo no me refer para nada a los Delegados
de las Villas ni d los de las dem6s comarcas de la
Isla. Yo tuve muy buen cuidado, como lo tengo
siempre cada vez que hablo, tuve buen cuidado ca-
da vez que en mi discurso nombraba en primer t6r-
mino a los Delegados de las Villas, a los politicos
de las Villas 6 a los partidos de las Villas 6 de poo
sibles conflicts en las Villas, de aludir a continua-
ci6u ya a Oriente ya a las demrs provincias.
Si la nalicia del senior Alem6u, que on este case
pasaria de perspicacia, creyese advertir en mi cierta
intenci6n por el hecho de mentar repetidamente a
las Villas, en primer t6rmino, cuando se referia a
ciertas ideas 6 ciertas actitudes, 6sas no son cuen-
tas mias.
Lo cierto es, senores de las Villas, que yo no me
referia A determinada region de la Isla, que yo no
aludia en ningin caso exclusivamente a las Villas;
que a todas las regions las consider del mismo
modo, y para todas tengo carifio, respeto y justicia.
He dicho.-(Aplausos).
El senior PRESIDENTE: No es necesario recorder
al pfblico que est6n absolutamente prohibidas las
manifestaciones de aprobaci6n 6 desaprobaci6n, y
que muy a pesar mfo, me ver6 en el caso de impe-
dirlas.
El senior ALEMAN: Pido la palabra para rectificar.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Aleman para rectificar.
El senior ALEMAN: Muy breve habr6 de ser des-
pu6s de las explicitas declaraciones de mi muy
querido 6 ilustrado compafiero el senior Giberga.
Yo no tengo una palabra m6s que afiadir, porque
me sirven de argument las propias palabras de su
sefioria. Pero, aceptando la personalidad de las pro-
vincias, voy 6 hacer una sola aclaraci6n. Hablaba
el senior Giberga de que es cuesti6n de inteligencia
prever 6 dejar de prever males fatales.'Si su sefio-
rfa no se incomoda, porque ha de saber que yo le
tengo much carifio, por mis que est6 distanciado
de 61 en political, le dir6 que ya es defecto viejo en
su seiioria el pronosticar desgracias futuras. Antes,
en tiempos de la colonia, crey6 su sefioria con capa-
cidad al pueblo cubano para administrar sus ayun-
tamientos y sus provincias y lleg6 hasta desear y
defender briosamente el sufragio universal. Despu6s,
en esta situaci6n, cuando ya Cuba es libre, su seflo-
ria se ha vuelto uitra-conservador. Yo no tengo la
culpa de que por desgracia 6 por suerte, mientras
su sefioria ha dado un paso a retaguardia, yo haya
dado diez pasos a vanguardia. (Aplausos).
El senior CrrneERA: Pido la palabra para reeti-
ficar.







DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 353


El senior PRESIDENTE: Tieue la palabra'el senior
Giberga para rectificar.
El senior GIBERGA: No voy a recoger las alusio-
ies del senior Aleminm, porque habria de ir inny le-
jos y me vera obligado A liablar mans de lo que yo
quiero: lo cual seria en mi una inoportunidad.
Si le profetizado desgracias, hasta aqui he acer-
tado en nis profecias......
El senior ALEMAN, interrumpiendo: Menos en lo do
la Revoluci6n.
El senior GIBERGA, coidinuando: S6lo deseo no
acertar en lo que hoy temo, y que todavia no pro-
fetizo porque no estoy todavia cierto y seguro de
ello. Eu cuanto A: mi pasado, senior Alemin, icon
qu6 gusto quisiera yo poder hablar en esta CAiara
o en cualquier otro lugar, delante del mundo entero,
de mi pasado, tanto conuo del present! Pero hoy
no puedo hacerlo: no debo hacerlo, por cousidera-
ciones de patriotism, y dejo pasar, sin recogerla, la
alusi6n de su seiioria.
Por lo demais, no pienso dar ningdu paso atrtis,
senior Aleman, lo cual no impide que deplore, con
toda mi almo, el paso adelaute que a mi pesar lhe
dado, merced al empuj6n que contra mi voluntad
me dieron los amigos de su seiioria y que todavia
me tiene azorado y espantado. (Risas.) Yo s6 seguir
los acontecimientos, y soy un hombre politico, y
no un necio que suefie en luchar contra ellos. Y hoy
soy lo que siempre fui: el hijo devoto de Cuba, que
a Cuba ha consagrado la mayor parte de su exis-
tencia, que por Cuba ha luchado y que por Cuba
esti dispuesto A seguir luchando duranto el resto do
su vida.
El senior PRESIDENTE: No habiendo pedido la
palabra en pro ningin Delegado, y habi6indose coii-
sumido uu turno en pro y otro en contra, por los
seiiores Giberga y Aletumii, se pone A votaci6u.
El senior BERRIEL: Sefior Presidente: tengo eii-
tendido que la Base require dos votaciones.
El Secretario, senior VILLUENDAS: Se 1t va Ai dar
lectura. Lee la Base.
El senior PRESIDENTE: Atendiendo Ai una indica-
ci6n que hizo ayer el seflor Giberga y que acaba de
hacer ahora el senior B'rriel, miembro de la Comi-
si6n, se pone Ai votaci6i la Base en tres parties, ha-
ciendo una votaci6n para cada parrafo.
El senior (QUSADA: Pido votaci6u nominal.
El senior PRESIDENTE: Sefnor Berriel, la Base
tiene dos parrafos, pero el primer parrafo se compo-
ne de dos secciones.
El senior BERRIEL: Si, senior, el primero se divide
en dos parties, la primer trata sobre la elecci6n del
Gobernador y la segunda de la elecci6n de los Couse-
jos Provinciales.
El senior PRESIDENTE: El esa forma se votara.
El Secretario, senior VILLUENDAS, lee.
El senior PRESIDENTE: La primera parte es la que
se va A votar. Dice asi:
"En cada Provincia habra un Gobernador elegido
por sufragio director, en la forma que determine la
Ley."
Se pone A votaci6n nominal.
Co'mien a Ia volancii,,


El senior SANGUILY: Me abstengo de votar.
El senior PRESIDENTE: El senior Sanguily no pue-
de abstenerse.
El sefnor SANGUILY: Me abstengo, por no estar
debatida la cuesti6n lo suficiente.
El senior PRESIDENTE: El senior Sanguily puede
explicar su voto, pero el Reglamento no le permit
abstenerse; used podia haber pedido la ampliaci6n
del debate y no la ha padido.
El senior SANGUILY: Stlior Presidente: cou 6 sin
el Reglamento, tengo el derecho de no tener una
opinion en un asunto determinado; es decir, de no
votar, porque no tengo opini6u, y por lo tanto no
tengo voto.
- El senior PRESIDENTE. Se hari co-star en acta
la rebeli6n del senior Sanguily al Reglamento.
El senior SANGUILY: Me importa poco que el Re-
glamento est6 equivocado.
El senior NUrEZ: Voy a explicar mi voto.
El sefnor Rius RIVERA: Pido la palabra para
una cuesti6n de orden; y es sobre lo que acaba de
expresar el senior Sanguily, porque entiendo que
un Delegado no puede abstenerse de votar......
El senior PRESIDENTE: Sefior Rius Rivera: siento
muchisimo no pcder abrir una discusi6n sobre este
asunto.
El senior Rius RIVERA: Pero necesito saber si un
Delegado puede abstenerse de votar.
El senior PRESIDENTE: Sefior Rius Rivera: no le
lie concedido la palabra. Ya le he hecho preseute
al senior Sanguily quo uu Delegado no podia abste-
nerse de votar, y sin embargo ha persistido; pero hay
cosas que son completamente imposibles; yo no
puedo hacer que el senior Sanguily diga si 6 no.
El senior Rius RIVERA: Yo entiendo que no de-
be sentarse ese precedent, porque en ese caso podria
abstenerme y quedarmne tan tranquil como se ha
quedado el senior Sanguily.
El senior PRESIDENTE: Presente usted la moci6n
en forma, pues en estas coudiciones no puedo conce-
derle la palabra.
El senior EUDALnD TAAYO: Creo que se ha ter-
minado el asunto desde el moment en que el senior
President ha hecho constar en acta la rebeli6n ha-
cia el Reglamento del seiior Sanguily.
El senior SANGUIY: He sido aludido directamen-
te y con ese objeto pido la palabra.
El sefnor PRESIDENTE: Para hacer esas manifes
taciones que quiere el senior Sanguily, y sin que se
abra discusi6n sobre el asunto, en esa forma exclu-
sivamente, tiene la palabra el sefnor Sanguily.
El senior SANGUILY: Sefior Presidente: S6 lo que
dice el Reglamento, pero no es possible convertir el
Reglamento en una mina para fabricar opinions
donde no las hay; y si yo no tengo opinion no pue-
do votar nada; y si no puedo pensar en favor de una
moci6n ni puedo pensar en contra, no puedo votar
ni en pro ni en contra. Esta es la situaci6n de mi
espiritu, calificada de rebelde, pero que es sincera.
Si, yo digo que no tengo uua opiui6u y que por eso
no-voto, como lie dicho antes; que no crefa suficiei-
temente discutido el punto, del cual no he podido
former una opinion para poder votar conform al
Reglamento; pero el Reglautmeto no puede abrazar







354 DIARIO DE SESIONES


toda la naturaleza humana, y no abraza mi estado
moral. Y se puede decir con el senior Giberga que
lamentaba que se fuera con tanta precipitaci6n pa-
ra resolver las cuestiones mAs trascendentales, y aaca-
so hay cuesti6n mas trascendental que 6sta? Cuando
la CAmara misma no puede asegurar que ha votado
de una manera consciente en un problema tan vas-
to y tan complicado como 6ste, yo confieso honra-
damente que para votar con rectitud hubiera nece-
sitado mayor debate.
El senior Rius RIVERA: Pido la palabra con el
mismo objeto y por la misma raz6n que el sefnor
Sanguily.
El senior PRESIDENTE: Es initil, no se va A Ile-
gar A un acuerdo.
El senior Rius RIVERA: Se puede llegar A un
acuerdo.
El senior PRESIDENTE: Pero yo no puedo bacer
nada en esa forma; proponga el senior Rius Rivera,
y entonces se podrA llegar A un acuerdo.
El senior Rius RIVERA: Si, senior, lo explicare:
Como dice el senior Sanguily, hay un Reglamento
que es necesario cumplir, que el senior Presidente
extremando sus facultades estA poniendo en vigor,
y de ese modo el senior Sanguily falta, se rebela
contra una ley, y es necesario saber qu6 es lo que
se hace con el sefnor Sanguily.
El sefor SANGUILY: Antes que nada, el senior
Rfus Rivera no es el fiscal de esta Asamblea.
El senior PRESIDENTE: Terminado este incident.
El senior SANGUILY: El senior Rius Rivera me ha
dado el ejemplo.
El President agita la campanilla.
El senior Rius RIVERA: Se me corta la palabra,
pero aqui se ha sentado un precedent que yo tengo
mariana el derecho de seguir.
El senior SANGUILY: Sigalo usted.
El senior Rius RIVERA: Yo creo que el senior
Sanguily no debe estar en el Sal6n.
El senior PRESIDENTE: Agitando la campanilla.
Sefior Rfus ...
El senior RIus RIVERA: Pero yo quiero hacer
constar que el senior Presidente no ha torado nin-
guna determinaci6n respect A lo hecho por el senior
Sanguily.
El senior PRESIDENTE, agitando la campanilla: Se-
flor Rfus, no puede usted hacer uso de la palabra;
no se la he concedido.
El senior EUDALDO TAMAYO: El senior Presiden-
te ha dicho que constarA eu acta lo hecho por el se-
flor Sanguily. Esa es la sanci6n que le ha apli-
cado.
El senior PRESIDENTE: Sefiores, por Dios, queda
terminado este incident.
Sigue la votaci6n.
El sefior NUSEZ: Yo voto que no, porque entien-
do que es entronizar el caciquismo, y como conse-
cuencia, provocar la muerte de la Repiblica.
El sefor VILLUENDAS: Ha quedado aceptada ja
Base en la primer parte, por 20 votos contra 4. Han
dicho que si, los sefiores: AlemAn, Jos6 Miguel G6-
mez, Monteagudo, Morda, Robau, Fortun, Cisneros,
Silva, Betancourt, Bravo, Quesada, Rius, Lacret,


Portuondo, FernAndez de Castro, Juan Gualberto
G6mez, Eudaldo Tamayo, Manduley, Villuendas y
M6ndez Capote; y que no, los sefores: Berriel, NG-
fiez, Giberga y Quflez.
El sefior Rius RIVERA: Yo pedirfa al senior Pre-
sidente que convocara A una sesi6n secret para esb
objeto.
El senior PRESIDENTE: No puedo acceder A eso;
haga la petici6n en forma.
El senior Rius RIVERA: Se harA por escrito.
El senior PRESIDENTE: Se pone A votaci6n el se-
gundo pArrafo de la Base, que dice asi:
El Secretario, lee:
"HabrA tambi6n un Consejo Provincial, elegido
para igual period de tres ainos, por sufragio direc-
to, y en la forma que la Ley determine."
Verificase la votaci6n nominal.
El Secretario, senior ZAYAS: Queda aceptada por
22 votos contra 3. Dijeron que si, los sefiores: Ale-
min, Jos6 Miguel G6mez, Monteagudo, Mor6a, Ro-
bau, Fortfn, Cisneros, Silva, Batancourt, Berriel,
Bravo, Quesada, Rius, Nufiez, Lacret, Portuondo,
FernAndez de Castro, Juan Gualberto G6mez, Eu-
daldo Tamayo, Manduley, Villuendas y M6ndez
Capote; y que no, los sefiores: Sanguily, Quilez y
Zayas.
El Secretario, senor Zayas, lee el pdrrafo tercero de
la Base, que dice:
,(El ndmero de Consejeros no bajara de 8 ni exce-
derA de 20 en cada provincia.,
El sefior PRESIDENTE: Se pone ii votaci6n ordi-
naria. Aprobado.

El Secretario, senor Zayas, lee la Base 38 que dice:
3
,Los Consejeros seran responsables por sus actos
ante los Tribunales, en la forma que establezcan las
leyes.,
Esta Base 3`. era la cuarta del Proyecto.
Hay una enmienda del senior Ferrer, que es
igual A la Base con la sola adici6n de la palabra
(personalmente.s
El senior BRAvo CORREOso: La Comisi6u acepta
la enmienda.
El senior PRESIDENTS: Se pone A votaci6n la Ba-
se 3. con la adici6n de la palabra, ,personalmente.,
Aprobada.
El Secretario, selor Zayas, lee la Base 1. de la Sece
ci6n 18, que dice:
1s.
,Seran atribuciones privativas del Consejo Pro-
vincial: acordar sobre todas las cosas que, no opo-
ni6ndose A la Constituiiuci, A las leyes generals, A
los Tratados internacionales ni A lo que correspn-
da como jurisdicci6n privativa de los municipios,
conciernan A la provincia, tales como creaci6n y do-
taci6n de establecimientos de instrucci6a p6blica,
servicios de beneficencia, vias terrestres, flaviales y
maritimas, formaci6n de sus presupuestos y nom -
bramiento y separaci6n de sus empleados.






Dl LA. CORVkNi1OOM COkST~tUYBRRTf 355


Tambien podran acordar emprestitos para 'obras
pdblicas do interns provincial, votando al mismo
tiempo los ingresos permanentes necesarios para el
pago de sus interests y amortizaci6n. Para que los
empr6stitos puedan realizarse, ser. necesario la
aprobaci6n de las dos terceras parties de los Ayun-
tamientos de la provincia.
Tambien podran, por acuerdo de las dos terceras
parties de sus miembros, en reuni6n sezreta, acusar
ante el Seuado A los Gobernadores de las provincias
por las infracciones de la Constituci6n.,
Hay varias enmiendas, una del senior Ferrer,
(la lee):
"A la Convenci6n:
las fa-nltades necesarias para la direcci6n de los
asuntos peculiares de la provincia, incluyendo en-
tre ellas la de acordar empr6stitos para obras publi-
cas pr ,vinciales.
Los acuerdos de los Consejos sobre emprestitos,
no tendrAn fuerza legal sin la ratiticaci6n de la ma-
yoria de los Ayuntamientos de lo provincial.
Las sesiones de los Consejos provinciales serin
p6blicas, sin otras excepciones que las que establez-
can las leyes, y se publicarAn sus presupuestos y
demns acuerdos, asi como sus cuentas."
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Jose N. Ferrer."
Otra del senior Nfiez, (la lee):
"A la Convencibn:
El Delegado que suscribe suplica A la Conven-
ci6l que acuerde redactar del siguiente modo el
pArrafo primero de la Base 1a de la Secci6n decima
octava del Proyecto de Bases para la Constituci6n:
acordar con arr6glo A las leyes acerca de la crea-
ci6n y dotaci6n de establecimientos provinciales de
inistrucci6n y beneficencia, de la apertura, conserva-
ci6n y servicio de toda clase de vias provinciales,
de la formaci6n dt los presupuestos de gastos 6 in-
gresos, y del nombramiento y separaci6n de los em-
pleados de la provincia y de cuantos asuntos inte-
resen exclusivamente A la misma.
Sal6n de sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Emilio NAiez.
El senior GIBERGA: Pido la palabra. Si no recuer-
do final la eumienda del senoir Ferrer, a la que se
le di6 lectura en el dia de ayer, hay en ella un pA.
rrafo que viene A decir poco mas 6 menos, que las
leyes establecerAn la competencia de los Consejos
Provinciales para cuando concierten los intereses
peculiares de las provincias, es decir.......
El Secretario, senor Z'yas, lee de nuevo.
El sehor GIBERGA: Pido la palabra; 6sa no es la
enmienda.
El Secretario, senior ZAYAS: Hay una enmienda
del sefior Juan G. G6mez, (la lee):
"A la Coovenci6n:
Base 1l-Secci6n 18.---Inciso 1I
SerAn atribuciones privativas del Consejo Provin-


cial, acordar sobre todas las cosas que, no oponi6n.
dose A la Constituci6n, A las leyes generals, A los
tratados internacionales, ni & lo que correspond
como jurisdicci6n privativa de los Municipios, con-
ciernan a la Provincia.
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Juan G. G6mez."
Hay otra del senior Morda, (la lee):
"A la Convenci6n:
El Delegado que suscribe propone la siguiente en-
mienda A la Base 1. de la Secci6n 18.
(Suprimir del primer pArrafo las palabras ((y ma-
ritimas,) y que el iltimo parrafo quede redactado del
siguiente modo:
,aTambien podran, por acuerdo de las dos terceras
parties de sus miembros, en reuni6n secret, acusar
ante el Tribunal Supremo A los Gobernadores de
provincia por las infracciones de la Constituci6n.,
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Moria Delgado."
El primer parrafo, ya la Comisi6n lo ha acepta-
do.
Hay una enmienda del sefior N6fiez, (la lee):
"A la Convcnci6n:
El Delegado que suscribe, suplica A la Conven.
ci6n que acuerde redactar del siguiente modo el pA-
rrafo tercero de la Base 1a de la Secci6n 18 del
Proyecto de Bases para la Constituci6n:
Tambien podrA el Consejo provincial acordar, por
el voto de las dos terceras parties de sus miembros,
la, acusaci6n ante el Senado del Gobernador de la
provincia, por las infracciones constitucionales y
demAs delitos de carActer politico que determine
las leyes, expresados en el cuarto parrafo de la Base
4. de la Secci6n 7a
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Emilio Nifez.
El senior PRESIDENTS: Se va A poner A votaci6n
la enmienda del seflor Ferrer, que se refiere A es,
ta Base, sin perjuicio de que se voten separada-
mente los extremes, porque realmente en esa en-
mienda a la Base hay puntos en que no hace mnis
que repetir lo mismo que allf se dice.
El Secretario, senor Zayas, lee la enmienda.
El senior GIBERGA: Pido la palabra, en pro de la
enmienda.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.
El senior GIBERGA: La onmienda del seflor Ferrer,
en cuanto se refiere A la parte que de ella se ha lef-
do, conviene con el Proyecto de la Comisi6n, en
cuanto atribuye A los Cousejos Provinciales la fa-
cultad de acordar emprestitos por las dos terceras
parties de sus miembros; en cuanto declare que los
Consejos Provinciales no podrAn establecer impues-
tos incompatible con el regimen tributario del Es-
tado; en cuanto declare que no podrAn suprimir 6
reducir ingresos de carceter permanent, sino en
determinadas condiciones. No voy, pues, a hablar de






356 DIARIO bl2 SgSIoNEb


esos particulares en que la enmienda del seflor Fe-
rrer conviene con el Proyecto de la Comisi6n; pero
por el juicio que he podido former de la eimienda
del senior Ferrer, difiere del Proyecto de la Comisi6n
en dos puntos. Uno de ellos consiste en adoptar un
procedimiento distinto del seguido en el primer pa-
rrafo de la Base para fijar las atribuciones de los
Consejos Provinciales: la Base, despu6s de hacer la
declaraci6n general de que se extenderAun a asun-
tos que no se opongan 6 la Constituci6n, los tra-
tados 6 las leyes, ni a las atribuciones que sean pri-
vativas de los ayuntamientos, fija determinados ca-
sos, por via de ejemplo, y la enmienda del senior
Ferrer, en lugar de seguirese procedimiento, propo-
ne que se haga la declaracio6 general de que sera
de la competencia de los Consejos Provinciales todo
lo relative a los asuntos peculiares de la provincial.
Yo entiendo que es redacci6n mas acertada y mds
conveniente, que la formula que se propose por el
Proyecto de la Comisi6n, la que propose la enmien-
da del senior Ferrer; la de la Comisi6n me parece
dernasiado complicada y confusa- dicho sea sin
ofender a los seiores de la Comisi6n, los cuales por
otra part s6 que no presume de literatos;-y me
parece tambi6n que no es el modo mas propio y
natural de definir las atribuciones de los Consejos
Provinciales, el procedimiento dual y contradicto-
rio, de empezar primero por un sistema de exclu-
si6n: ,(Todo lo que no sea contrario A la Constitu-
ci6n, A las leyes generals, y que s6 yo a cuantas co.
sas mins; y seguir despu6s el procedimiento contra-
rio de enumerar las atribuciones de un modo espe-
cial, diciende: (tales como la creaci6u y dotaci6n de
establecimientos), etc., etc. Creo, pues, que es mu-
cho m6s acertada la formula general de la enmienda
del senior Ferrer: ,Todo lo que se refiera a intereses
peculiares de la provincia, etc.,,
En otro punto me parece advertir que se aparta
la enmienda del senior Ferrer del Proyecto de la
Comisi6n. El proyecto de la Comisi6n establece la
prohibici6n de que los Consejos Provinciales pue-
dan acordar empr6stitos, sin votar al mismo tiempo
los ingresos necesarios para el pago de sus interests
y amortizaci6n; la de reducir 6 suprimir ingresos
permanentes, A no ser por supresi6n 6 reducci6n de
gastos equivalentes; y la de establecer impuestos
contrarios al sistema general de tributaci6n del Es.
tado. En esta part veo que convienen el Proyecto de
la Comisi6n y la enmienda del sefnor Ferrer. Pero
la enmienda dice: que si un Consejo en sus acuer-
dos, infringiera aquellos preceptos, sus actos se-
rian nulos, y la declaraci6n de nulidad correspon-
deria al Presidente de la Repfblica. Y yo sostengo
la enmienda del sefnor Ferrer y espero que la Comi-
sion la acepte en este extreme, porque es precise es-
tablecer la sanci6n que se fija en ese precepto de la
enmienda-no os alarm6is-porque es precise esta-
blecer una sanci6n para la violaci6n de los precep-
tos legales. Si un Consejo vota un empr6stito sin vo-
tar al mismo tiempo los recursos necesarios para el
pago de sus intereses y amortizaci6n; si establece
un impuesto contradictorio del sistema general tri-
butario del Estado, 6 si suprime un ingreso de ca-
racter permanent sin sustituirlo por otro; 4qu6 se


hace segiad el Proyecto? ,Es que sera 6ste uno de
los casos en que vaya la cuesti6n al Tribunal Su-
premo? Eso no puede ser, ni a nadie se le puede ocu-
rrir. Porque ,qu6 seria el Tribunal Supremo? ,qu6
funciones ejercerfa? iy en qu6 vendria parar la ad-
ministraci6n piblica si se tuviera que ir al Tribu-
nal Supremo para decidir si era 6 no contradictorio
tal impuesto 6 tal otro; si se habian 6 no acordado
los ingresos necesarios para un empr6stito; si se ha-
bia suprimido un ingreso sin sustituirlo por otro?
Esas son cuestiones esencialmente administrativas; y
es necesario que la violaci6n de los preceptos, muy
meditados, sabios y convenientes que se establecen,
para que los Consejos Provinciales con detriment
de los intereses generals no hagan algunos de los
actos prohibidos, es necesario que tenga aqui una
sanci6n; que haya una Autoridad administrative
que pueda velar por el cumplimiento de esas dispo-
siciones: y yo no concibo otra que la autoridad del
President de la Repiblica, porque no hay otra co-
sa en la esfera administrative que este por encima
de las autoridades provinciales.
Apoyo, pues, la enmienda del senior Ferrer.
El seflor SAN(UILY: Pido la palabra.
El sellor PIBasIDN'rTE: Tiene la palabra el senor
Sanguily.
El sefnor SATi(;(UY: Sefiores Delegados, las razo-
nes que ha expuesto el sefi r Giberga, para referir
algunos de los particulars expuestos en la enmien-
da del senior Fer erer la redacci6n con que aparece
la Base 1P de la Secci6n d6cimaoctava, me parecen
muy juiciosas y muy fundadas.
De manera que, diciendo lo inisno esta Base que
la enmienda, pero diciCndolo 6sta mejor, claro esta
que yo tengo que preferir la enmnienda. Pero hay
un particular involucrado en la enmienda que es
contrario al espiritu de today la Secci6n, ,t mis ideas
particulares y A algunos incises que en otra de las
Bases aparecen mis adelante.
Aquf de manificsto queda, por lo menos espero
que quedar6, que se ha tratado de reducir este rme
ro problema de organizaci6n, en cuanto d las facul-
tades de uno de los elements de la provincial, A un
problema que se tiene como resuelto y es reference
a la cuesti6n general de las relaciones de las pro-
vincias con el Gobierno central.
En la enmienda se van taxativamente sefialando
las facultades de las provincial; pero como decia el
senior Giberga, y en cuanto A lo general me parece
muy exacto, que noes possible sefialar determinadas
prescripciones sin prevenir la posibilidad de su in.
fracci6n,han determinadolos sefiores que patrocinan
esta, enmienda, que tal infracci6n sea de cierto modo
prevista 6 imposibilitada, pudiendo anular los actos
ilegftimos el Presidente de la Repiblica, por don-
de aparecen dos entidades en la organizaci6n gene-
ral de la Isla, la provincia y el Presidente de la
Rep6blica, cuando antes se habia acordado que hu-
biese tambi6n un Gobernador.
Las infracciones cometidas por el Consejo provin-
cial en forma de acuerdos, son anuladas por el Pre-
sidente de la Rep6blica, es decir, que contra todo
principio y contra toda raz6n se salta por encima
del Gobernador de la provincia; cuando sobie todo







DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 35'


dentro de esta estructura de la Secci6n A que me
estoy refiriendo, hay una Base, la Base 19, confor-
me A cuyo inciso sexto se determine que los acuer-
dos del Consejo provincial, asi como los acuerdos
de los Ayuntamientos, y en la forma sefialada por
la Constituci6n, pueden ser suspendidos por los Go-
bernadores de las provincias; y cuando en la en-
mienda misma se incurred en la contradicci6n de
manifestar, segin la Base G6, que el Presidente
de la Repdblica y los Gobernadores de las provin-
cias podran suspender los acuerdos del Consejo pro.
vincial, cuaudo a su juicio est6n comprendidos en
alguno de los casos que se han indicado, es decir,
alguno de los casos de la Base anterior, y no se ex-
plica, pues, la dualidad que establece desde luego
una incompetencia entire el Presidente de la Repd-
blica y los Gobernadores de las provincias. ,Qui6n
es quien primeramente tiene el derecho de anular
un acuerdo de la naturaleza de los aquf sefialados?
i,Suspende primero el Gobernador 6 suspended pri-
mero el Presidente de la Repuiblica?
Se dice que en primer t6rmino el Presidente de
la Repdblica, para despuBs determinar una disposi,
ci6n general A virtud de la cual los dos, sin-sefiala-
miento de prioridad alguna, tienen conjuntamente
el derecho de anular los acuerdos del Consejo pro-
vincial. Esto es para mi un double defecto, ambos
radicales, de esta enmienda, el grave defecto de una
contradicci6n ocasionada t gravisimos conflicts.
El senior GIBERGA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El senior GIBERtA: La brevedad con que procuro
hablar siempre, puede perjudicar, y perjudicarA sin
duda, A veces. A la claridad de mis manifestaciones.
Y acaso haya sucedido en este caso.
Voy A tratar de explicarme, aunque deber6 ser
mAs extenso de lo que quisiera. Yo no veo en la en-
mienda del senior Ferrer la contradicci6n que ha
credo encontrar el senior Sanguily. La part de la
enmienda del senior Ferrer que da al Presidente de
la RepAblica la facultad de anular ciertos acuerdos
de los Consejos Provinciales, se reduce exclusiva-
mente, no A todos los que pudieran tomar los Con-
sejos, sino A los acuerdos en que se infrinja la pro-
hibici6n de acordar emprestitos sin votar al misino
tiempo los ingresos permauentes necesarios; en que
se infrinja la prohibici6n de suprimir 6 reducir in-
gresos sin sustituirlos por otros, 6 que se infrinja la
prohibici6n de establecer impuestos que sean con-
trarios al regimen tributario general de la Rep6bli-
ca. A estos fnicos acuerdos se contrae la Base pro-
puesta por el senior Ferrer, que atribuye al Presi-
dente la facultad de declarar su nulidad. Y decia
el sefior Sanguily 4por qu6 esas facultades no se
atribuyen a los Gobernadores de las provincias y si
se atribuyen al Presidente de la Rep6blica?
Yo encuentro muy acertado el pensamiento del
senior Ferrer de atribuir esas facultades al Presiden-
te de la Repiblica. Se trata de preceptos constitu-
cionales concretos y determinados; se trata de casos
de infracci6n por los Consejos Provinciales de esos
preceptos constitucionales de caracter administrati-
vo; y me parece que el Presidente es la autoridad
mis indicada para velar por ellos en la esfera pura-


mente administrative, que es esfera que no puede
ir a los Tribunales de Justicia; porque el Presidente
ha de ser el primer guardian de la Constituci6n del
Estado. Aparte de que entire esos puntos hay uno
capitalisimo y trascendental; se trata de emprestitos
y de empr6stitos provinciales para obras de cuales-
quiera fines provinciales que pueden tener verda-
dera consideraci6n, que pueden situarse en la Isla 6
fuera de la Isla, y que si no se verifican con todas
las garantias de acierto, pueden producer, por la im-
portancia y alcance que tengan determinadas obras
provinciales, efectos parecidos a Jos que puede pro.
ducir el incumplimiento 6 la falta de garantfa de
emprestitos contraidos por las Camaras para fines
generals. No perdamos de vista erto, no perdamos
de vista que se trata, no delfuncionamiento normal
de los Consejos, ni de sus acuerdos de caracter gene-
ral, no, sino de sus acuerdos sobre asuntos de tanta
importancia y trascendencia, que alguno de ellos
no ]a tiene menor que la que pueden tener, bajo
ciertos aspects, el cumplimiento 6 el incumplimien-
to de las obligaciones que contraigan las mismas
CAmaras de la Naci6n: y no olvidemos que s6lo el
President de la Repfiblica tiene autoridad y est.
capacitado por la indole de sus funciones para velar
por que los Consejos Provinciales, en esa material de
alto interEs piblico y acaso de trascendencia externa,
se atengan estrictamente a la Constituci6n. Esa
funci6n no compete A los Gobernadores,y ha de co-
rresponder necesariamente al Presidente de la Re-
piiblica.
El senior Sanguily cree advertir otra contradicci6n
en las declaraciones de la parte de la eumienda del
senior Ferrer que va despu6s de la que examine.
Pero, en primer lugar, no estamos discutiendo esa
otra parte que viene despu6s, estamos discutiendo
la que se refiere A la nulidad de los acuerdos en que
se infrinjan ciertos preceptos constitucionales, y so-
bre ese uinico punto no hay tal contradicci6n. Per-
mitame el senior Sanguily que llame su atenci6n
hacia la distinci6n de palabras que se observe entire
las bases de la enmienda del senior Ferrer. En una
de ellas, al tratar de los acuerdos en que puedan
cometerse las indicadas infracciones constituciona-
les, habla la enmienda del seflor Ferrer de la nuli.
dad de los acuerdos y de la facultad del Presidente
para declararla. En todos los demas puntos que
caigan bajo la competencia del Consejo, que no sean
aquellas infracciones de caracter constitutional, no
hay declaraci6n de nulidad, no hay potestad de
anular los acuerdos, seg6n la enmienda; entran
dentro de la regla general, de la que aqui se estus
blece como regla comun, de la facultad de suspen-
si6n de los acuerdos y decision en definitive por los
Tribunales. De modo que no hay contradicci6n.
En un caso se trata de la nulidad y de la potestad
de declarar la nulidad, y 6sta es material que no pue-
de caer bajo la acci6n de los Tribunales, porque es
esencialmente administrative y puede traer respon-
sabilidades political, hasta internacionales en deter-
minados casos, y cae por consiguiente denti'o de las
facultades del Presidente de la Repfblica.
En los otros casos, en que se trata de las function ,s
ordinarias de los Consejos provinciales, se someten,








DIARIO DE SESSIONS


con raz6n 6 sin ella-ahora no lo discuto,-por lo
pronto, a la suspension inmediata, y en definitive a
la resoluci6n del Tribunal Supremo. Y digo que
esos puntos en los cuales se incluye la declaraci6n
de la nulidad entire las facultades del Presidente, en
la enmienda del senior Ferrer, no pueden de ningin
modo atribuirse a la competencia de los Tribunales,
por la misma indole de las cuestiones: el Tribunal
Supremo de justicia decidirt en su caso sobre si es
6 no es constitutional una de las resoluciones ordi-
narias que puede dictar un Consejo provincial, de-
cidira sobre si infrinje 6 no las leyes; pero ipuede
el Tribunal Supremo, sin desnaturalizar sus funcio-
nes, sin alterar su naturaleza y sin que introduzca-
mos un germen de desorganizaci6n y trastorno en
el ejercicio de la potestad judicial; puede un Tribu-
nal juzgar acerca del siguiente problema: "Un Con-
sejo provincial acuerda un empr6stito y vota tales 6
cuales ingresos, tales 6 cuales recursos, y se suscita
la duda de si son ingresos efectivos, positives, 6 si
no lo son y en realidad no hay tal garantia para el
empr6stito, porque los ingresos no basten, dada la
cuantia probable que puedan rendir, para garauti-
zar el empr6stito?" ,Es 6sa una cuesti6n de indole
administrative? ,Puede juzgarla un Tribunal cual-
quiera del mundo? Es impossible: no puede tener
ning6n Tribunal ni el conocimiento intimo y cabal
de la administraci6n en todo lo que en ella sea esen-
cial y en todas las relaciones que tengan sus distin-
tas ramas: no puede ningfn Tribunal former opi-
ni6n por career de los datos necesarios para for-
marla. iQui6n responded de la Constituci6u en esos
casos? En la eventualidad de un empr6stito de una
Corporaci6n provincial, habiendo dudas sobre si la
capacidad financiera de la Provincia garantiza el
pago de las responsabilidades que se contraigan con
el extranjero, ,qui6n velari por que la Constituci6n
se cumpla, para que no surja mafiana un conflcto?
,Puede ser el Gobernador de la Provincia? No pue.
de ser: el Gobernador no tiene la responsabilidad
de los conflicts internacionales que puedan surgir
en semejante material; el Gobernador no tiene auto-
ridad, no la ha recibido, nadie se la ha dado para
que pueda asumir esas funciones y resguardarnos
contra los peligros de tales conflctos, porque los
Gobernadores de provincias no tienen la responsa-
bilidad de la vida del Estado. Esas son cuestiones
que pueden afectar la vida misma del Estado, por-
que los empr6stitos, y sobre todo los empr6stitos de
la consideraci6n que pueden Ilegar a alcanzar los
de las provincias, pueden producer tal g6nero de
relaciones, que necesitemos la garantia de que no
ha de producer complicaciones: y esa garantia no la
puede dar ims que la autoridad que tiene la res-
ponsabilidad y los medios pama velar por los altos
interests del pais.
El senior SILVA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Silva.
El senior SILVA: Muy pocas palabras, porque en
el fondo esto pertenece a la administraci6n local.
Planteado asi el problema, el senior Giberga pregun.
taba: esas cuestiones de competencia ,4 qui6n co-
rresponden, al Gobernador 6 al Poder Ejecutivo, al


President de la Rep6blica? A establecer asi el pro-
blema, precisamente queda planteada la cuesti6n de
la descentralibaci6n administrative, 6 s6ase la atrac-
ci6n central del Poder Ejecutivo, puesto que se tra-
ta de una cuesti6n local: los empr6stitos son provin-
ciales, se trata del derecho administrative local, y
en ese caso toda la responsabilidad que puede surgir
ha de corresponder por lo tanto, A la administraci6n
local; yo no veo los conflicts internacionales de que
habla el seinor Giberga, porque indudablemente es
esa precisamente la cuesti6n. ,Por qu6 hemos de di-
rigirnos siempre al exterior? ,por qu6 hemos de dar
lugar A ese conflict de carActer international, por
dirigirnos de antemano al exterior, sin tender a
los natives?
En ese sentido yo digo 4qui6a ha de resolver en
ese caso, el Poder Ejecutivo 6 el provincial? Si el Go-
bernador, indudablemente, ha de resolver mejor que
nadie las coudiciones en que puede realizarse el
empr'stito, tanto municipal como provincial, es le,
gitimo que deba clasificarlo el Gobernador, no el
Poder Ejecutivo, que no los puede apreciar por su
carActer exclusivamente local.
Las facultades del Gobernador estAn, ademAs, de
acuerdo con sus funciones, en el caso de declarar
la nulidad, si se infringe un precepto constitutional.
Eso es todo lo que tenia que decir.
El senior SANGUILY: Pido la palabra para recti.
ficar.
El sellor PRESIDENTE: Tiene la palabra el selnor
Sanguily.
El sefnor SANGUILY: Selnor Presidente: cuando
yo me opouna a votar hace pocos mementos, produ-
ciendo aquf un incident sobre el cual nadie puedo
resolver en cuanto al derecho, sin que por lo menos
se me atribuyese la mejor fe possible, era porque con-
sideraba que el senior Giberga habia dicho algo que
me parecia cefiir la cuesti6n de que se trataba, den-
tro de sus verdaderos limits, puesto que el senior
Giberga decia que en este Proyecto aparecian cuan-
tos inconvenientes pueda tender el unitarisino y
cuantos inconvenientes pueda haber en el federalis-
mo, por io que era algo hibrido, de donde re~ultaba,
al cabo, la privaci6n mas 6 menos grande, mas 6
menos total, de los medios de acci6u en cada locali-
(lad del pais, respect al Poder Ejecutivo, al cual
desde cierto punto de vista se anulaba; y efectiva-
mente, se nos present, por la peculiaridad del pro-
blema cubano, la cuesti6u de la organizaci6n de las
provincias y su relaci6n con el Poder central, de tal
modo confusa y equivoca, que en realidad confieso
que no podia decidirme en un sentido 6 en otro, y
dicho esto se explica ahora que yo siga una de las
indicaciones del selnor Giberga, al con4enar el hi-
bridismo y sobre todo el hibridismo infecundo.
La Provincia, segdn la enmienda, aparece en re
laci6n direct con el Presidente de la Repdblica,
por la enmienda, por la peculiaridad de la enmien.
da se suprime uno de losltrminos de esa relaci6n,
se suprime al Gobernador, y esto nace de la descon-
fianta respect del Gobernador, al Gobernador que
acabais de votar que haya de ser nombrado por su-
fragio director y con independeucia del Gobierno, en
raz6n de la dosis mas 6 menos grande que en este





DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 359


acuerdo se ha deslizado de federalism; pero si el
President de la Repdblica merece confianzt A los
sefiores que mantienen esa enmienda, no veo por qu6
no haya de merecer tambi6n confianza el Goberna-
dor de una Proviucia, y sobre todo no veo c6mo no
haya de merecer mas cr6dito una decisi6u relative
A los intereses materials de su Provincia, dictada
por el Gobernador, que la que sobre ella dictare el
President de la Repfiblics, que residiendo en la ca-
pital ni) puede conocer tan intimamente y tan de
cerca aquellos intereses, en todos los 6rdenes de la
vida de una Provincia.
Pero la votaci6n que ha ocurrido esta tarde viene
A traer aunque yo no lo quiera, y aunque para mi
no valiese much, una raz6n de peso A esta inciden-
cia que no tiene el honor de llegar ai la altura de
un debate, y es que se establece el sufragio director
para el nombramiento de los Gobernadores, y tam-
bien se asitinta una especie de postulado de que el
Gobernador de la Provincia merece en los asuntos
provinciales inenos cr6dito que el Presidente de la
Repiblica.
Se lha mostrado una desconfiauza para mi inex-
plicable respect A un Gobernador que en una pro-
vincia, que en cualquier provincia, en todas las pro-
vincias, ha de ser un hombre muy recomnendable
por su grand popularidad,-A menos que volvamos
A plantear aqui, y ya es inoportuno, y ya es tardio
6 in6til, el problema del valor y la significaci6n del
sufragio universal.
No es de presumir que siempre el sufragio uni-
versal ha de nombrar, cuando se trate de proveer
las plazas de gobernadores de provincial, A los hom-
bres mis inconanientes y menos acondicionados
de las provincial; es natural, mAs bien, figurarse, y
salvo circunstancias especiales, y cono excepciones,
que ha de nombrar siempre A los hombres mis com-
petentes de las proviucias; y en este sentido, siendo de
los que allf por las circunstancias especiales que se
exigen para esos nombramientos el conocimiento de
los interests locales--no esta en mejores condicioues
para acertar, que el Presidente de la Repdblica, en el
limited y en la esfera de los intereses de la Proviucia?
y ,no es mAs natural otorgar esas facultades al Go-
bernador de la Proviucia? Se me dirA que el Gober-
nador puede entenderse con el Cons3jo para cometer
errors de trascendencia A este respect, 6 para con-
tratar indebidos empr6stitos. Y yo pregunto ,esa
misma consideraci6n no puede aplicarse A todos 1.,s
demas puestos pilblicos? El Presidente de la RepG-
blica Zno puede tambi6n, no cabe que tambi6u se
ponga de acuerdo con la CAmiara para cualquier
empr6stito? No puede, pues, haber otro m6vil para
haberse hecho esta enmienda que el prop6sito de li-
mitar cierto conato de federalismo que todavia pug-
na por conquistar ventajas; no he de discutirel pun-
to; yo soy partidario de la descentralizaci6n admi.
nistrativa de la Isla de Cuba, y soy tambi6u parti-
dario de su descentralizaci6n politica......
El senior PRESIDENTE: Sefior Sanguily, perdone
usted, me parece que esta muy lejos de la rectifi-
caci6n.
El senior SANGUILY: Sefnor Presidente: sin desco-
nocer la siempre atenta cortesia del Presidente, debo


decir que se ha extralimitado en este moment, pGr-
que, senior Presidente, estoy rectificando; y S. S. tra-
ta de la manera cono rectifico, con lo que asi me
rectifica A mi el senior Presidente.
El senior PRE:IDENTE: Es que usted se sale de la
cuesti6n.
El seilor SANGUILY: Por todos los caminos se va
a Roma......
El senior PRESIDENTE: Sefnor Sanguily: me pare-
ce que es usted bastante injusto con la Presidencia
en este moment; su rectificaci6n es muy larga.
MIientras se limited oarectificar hechos y concepts,
puede hablar el seflor Sauguily. Pero no trayendo
uuevas cuestiones al debate.
El senior SAN(,UILY: Para probar que me resign
A la fatalidad de no haber sido interesante, renun-
cio A la palabra.
El senior GIInK(;A: Pido el segundo turno en pro
de la enmienda del sefnor Ferrer.
El sefior PRESIDENTE: Sefior Giberga, ya se han
consumido dos turnos en pro y dos en contra.
El senior GIBERGA: Tengo algo que decir muy in-
teresante; pido la ampliaci6n del debate, porque
deseo que se me deje hablar sobre un punto que me
parece importautisimo y no estA bien discutido.
El senor PRESIDENTE: El senior Giberga, usaudo
de un perfect derecho, ha pedido la ampliaci6n
del debate sobre esta enmienda. Se somite A vota-
ci6n ordinaria. (Esaprobada).
El senior GIBERGA: Agradezco A la Asamblea el
acuerdo que ha tornado; pero dir6 que me creo con
derecho A 61. Creo, en primer lugar, que tenia el
derecho de consumer un turno; y en segundo lugar,
que aun no teni6ndolo, quien ha estado tanto tiem-
po callado, cuaudo desea hablar, bien merece que
se le oiga, y sobre todo tratandose de una cuesti6u
tan important y que puede envolver cuestiones
political, no sl6o interiores, sino internacionales.
En la enmienda del senior Ferrer no se trata de
dar al Presideute de la Repdblica la facultad de anu-
lar todos los acuerdos de los Consejos Provinciales;
sino la de anularlos, en determinados casos, en lo
que se refiere A los acuerdos sobre empr6stitos 6 im.
puestos contradictorios del sistema general del Es-
tado. Yo no conozco los m6viles que hayan inspi-
rado al hacer su enmienda al senior Ferrer, ni s6 si
tiene 6 no desconfianza de los Gobernadores de las
provincias, previendo los acuerdos que se iban i to-
mar aquf. Pero digo, que no sostengo esa enmien-
da por desconfianza hacia los Gobernadores, sino
porque las fuuciones de que se trata, son por su ca-
rActer 6 indole ajenas al carActer 6 indole de la au-
toridad de los Gobernadores. Los Gobernadores, au-
toridades provinciales, elegidas por el cuerpo elec-
toral provincial, no deben tener funciones que
trasciendan m6s allA de la provincial; ni tienen res-
ponsabilidades que trasciendan mas all1 de la pro-
vincia, entire otras razones porque su autoridad di-
mana inicamente del voto de la provincial, segin
el acuerdo adoptado por la Convenci6n. AcaSo,
sefiores Delegados, para juzgar si un impuesto esta-
blecido por un Consejo Provincial, es 6 no contra-
dictorio con el regimen tributario del Estado, iacaso
puede tener competencia un Gobernador? Yo acep-






300 DIARIO DE SESIONES


to todos los supuestos del senior Sanguily, favorables
al acierto con que en lo future se elegirAn los Go-
bernadores; serAn los mas sabios y mas compe-
tentes entire todos los hombres de sus provin-
cias; pero nun asi, no pueden juzgar acerca de si tal
impuesto es 6 no es contrario al sistema general tri-
butario del Estado, porque esto serfa atribuir A una
autoridad de indole inferior a otra, la competencia
de juzgar de actos que s61o pueden defender del
Poder central, que es quien establece los impuestos
generals del Estado. De modo, que no es cuesti6n
de desconfianza; es que las funclones del Goberna-
dor lo hacen incapaz-no en el sentido de que su
inteligencia no baste, 6 no sea suficiente, sino en el
.entido juridico de la palabra, en el sentido de que
le falta competencia en el orden del derecho-para
inmitir juicio respect de cosas que correspondent A la
competencia del Poder Central, como las que se re.
fieren al sistema general tributario del Estado. Y
en lo que se refiere a los empr6stitos provinciales
y la intfuencia que esos empr6stitos provinciales,
celebrados fuera del pais, puedan tener sobre altos
intereses nacionales y sobre relaciones internaciona-
les-caso que despu6s de todo no es tan hipot6tico
y aventurado, porque el. Ayuntamiento de la Haba-
na ha celebrado empr6stitos de algunos millones de
pesos, y nuestros Consejos provinciales eq natural y
deseable que puedan celebrar empr6stitos por mu-
clos millones de pesos y que puedan colocarlos
donde 6nicamente podemos sofiar colocarlos, en el
extranjero-el Gobernador de la provincial, siendo el
hombre mns probo de la provincia, el m6s conoce-
dor de sus necesidades 6 intereses, de sus condicio-
nes financieras y econ6micas, siendo todo esto, digo,
i,tiene por ventura la responsabilidad, la alta res-
ponsabilidad en que se puede ver empefiado el Jefe
del Estado por una complicaci6n de indole interna-
cional, en el caso de que se falte al cumplimiento
de compromises contraidos con uu Estado extranjero,
con una representaci6n extrafia? ~Es que el Gober-
nador dct la provincia tiene esa responsabilidad na-
cional? ZEs que el Gobernador de una provincial
tiene obligaci6n de velar por la seguridad exterior
del Estado, que puede acaso verse comprometida 6
causa de un empr6stito contraido con una entidad
extrafia?
Esto apart de que es impossible, realmente impo-
sible, materialmente impossible trazar una linea di-
visoria entire los intereses exclusivamente provin-
ciales y los intereses generals en cuanto A determi-
nada material. ;,Es que no interest I la Naci6n la
prosperidad de las provincias, es que las obras pud-
blicas qug se hagan en las provincias por los Con.
sejos provinciales y los empr6stitos que se emitan
para fomentar esas obras, no afectan tambi6n al
conjunto de ]a Naci6n? Pues desde el moment en
que no cabe trazar esa line con una precision ma-
temAtica y desde el moment en que puedan los
acuerdos de Consejos provinciales sobre emisi6n de
deudas, puedan ejercer influencia, no s61o en la vida
de toda la Naci6n, sino en su vida de relaci6n con
el extranjero, 4qui6n ha de ser, sino una autoridad
national, la que tenga la autoridad de actos que in-
teresan A toda la vida national?


Por eso insist en que se acepte la enmieuda del
senior Ferrer en la parte que se refiere s6lo A la nu-
lidad de los acuerdos relatives a materials de em-
pr6stitos y al establecimiento de impuestos contra-
dictorios del sistema general tributario del Estado.
En cuanto A los demas acuerdos, no me. refiero a
ellos, porque se tratan en otras Bases, y me reserva-
r6 tratarlos en su oportunidad.
El senior SANGUILY: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Sanguily.
El senior SANGUILY: Sefores Delegados: estamos
eufrente de un problema, el de la organizaci6n de
la Isla, que nos divide, colocando a unos Delegados
del lado de la concentraci6u, colocando a otros De-
legados del lado del federalismo, y si por patriotis-
mo hemos ido todos cediendo, mas 6 menos, para al-
canzar un punto que fuera como intermedio,'y es el
punto de vista expuesto en la Base de la Comisi6n,
A media que entramos de lleno en este particular,
nos persuadimos de cuau :dificil de solucionar es
este problema y de cuan peligroso y hasta inconve-
niente puede llegar a ser, a tenor de las resolucio-
nes que acordemos, segdn ponfa de relieve el senior
Giberga, no hace much; porque haci6ndolo ecl6cti-
camente, se dcjaban palpitando debajo de esa Base,
principios que son contradictorios y que han de
traer inafiana al pais, si esto se acepta, muchos con-
flictos, muchos perjuicios, y ya desde ahora mismo
estamos en froute de esos conflicts.
Yo estoy seguro de que no hay un solo Delegado
que vea con absolute claridad cu'il ha de ser la ma-
nera de buscar la armonfa, de encontrar la propia
soluci6n. Esto mismo que pretende el senior Giber-
ga es la demostraci6n de lo que acabo de aseutar.
El, tan perito en estos asuntos, tan inteligente, s6lo
encuentra una manera que hace mas inarm6nico y
heter6clito el Proyecto que estamos discuticndo y
la misma Constituci6n; porque con esa enmienda
result que por un lado el Gobernador tiene deter-
minadas facultades como un (obernador, como fun-
cionario distinto, dentro de su provincia; y por otro
lado desaparece por complete, anulado ante el Po-
der Supremo del Estado.
Esto evidentemente es una anomalia. Se dice,
para justificarla, que pueden [ser Gobernadores los
mis aptos, los mils conocedores de las cuestiones de
Hacienda, hasta de las cuestiones de derecho que
haya en su localidad, por lo que no se trata de in-
competencia de este orden intellectual, sino de su
incompetencia juridica. iAh! i.no es el Gobernador
el que tiene encomendada su vigilancia, no estai
su cuidado la tranquilidad piblica, y bajo su res.
ponsabilidad la conservaci6n del orden y de las re-
laciones pacificas de la Repdblica para su bieu y
provecho? Yo sostengo que ha de ser un malvado,
un imb6cil, todo Gobernador que hace empr6stitos,
por los que, sali6udose del medio en que debe en-
contrarse al procurar recursos para su provincial,
comprometa el cr6dito y la paz de la Rep6blica.
No bay un solo argument que pueda hacermecoun
cebir esto, y si lo hubiera, yo pedirfa cono just
consocuencia la suplesi6n de todos los Gobernadores
en nuestro Proyecto.






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 361


Y so dice que el Gobernador, por sus functions,
no por su capacidad, carece de competencia para
juzgar de las exacciones 6 tributaci6n local, que pu-
dieran estar en desacuerdo con el sistIma tributa-
rio general del Estado. Pues como quiera que se
mire, 6ste es un punto de vista indiscernible 6 inex-
plicable. Consideremos el asunto bajo el punto de
vista de la centralizaci6n, ,qu6o encontramos alli?
Facultades que vienen de arriba, que se les hanl
concedido a los Ayuntamientos y A los Alcaldes, asi
como las Provincias por medio de sus Diputacio-
nes y sus Gobernadores. El limite estfi trazado des-
de arriba, eso es lo que constituye la centralizaci6n;
pero-se me dir--eso es lo bueuo, eso es lo conve-
nieute, eso es lo prudent y lo previsor. Y yo digo,
no puede eso ser bueno porque es eontradictorio,
porque no estf inspirado en ningun sistena, parque
esta inspirado en un eclecticismo inexplicable y
iueramente circunstancial;-eso no es bueno porque
esta en contradicci6n con todo lo que hemos apro.
bado, porque estA en contradicci6n con la naturale-
za de la obra que quereinos hacer, con nuestro pro-
p6sito de organizer la Repdblica en relaci6n con
las proviucias, y porque, sobre todo, esta en contra-
dicci6n, en desacuerdo con la Base 4' de la Secci6ni
d6cimaoctava, que estii impresa con una errata de
importancia.
Si no es desconfianza, ,cudl es el mnvil que ha
inspirado esta enmienda? Adem:us se busca una es-
pecie de ordenaci6n y de mejor funciona:ninito do
todo el sistema tributario. A este respect, tengo
que afiadir, seiiores, que yo no s6 si es buen argu-
mento decir que no se deben centralizar los servi-
cios, que no deben las provincial, porque no estAin
preparadas, ora por las circunstancias topograficas
6 de poblaci6n, ora por razu6 de las circuustancias
ecou6micas, regirse por su propia iuiciativa. La
consecueucia seria una prescripci61 coustitucional
de carActer permiianonte, y de ello result: primero,
la imposibilidad de uua reforna fticil, torque no se
ime venga a decir a mi que pudiera reforumarse la
Constituci6u, que pudiera ser un hecho la reiormna
cuando lo exigieran las necesidades ptiblicas; y lo
segundo, seria el disgusto, el desagrado, el malestar
profundo que aquel disgusto y este desagrado ha-
brian de ocasionar en las proviucias. Tenemos que
ver de frente el problema; este es uno de los puntos
mns importantes de los que hau quedado por tra-
tar despu6s de la discusiGu de la Base anterior.
Si yo fuera de Santiago de Cuba-por eemnplo-
no me transaria aquf con los demnis Delegados en el
caso de que no me reconocieran, por lo ineuos, la
descentralizaci6n administrative, y creo hasta igno-
minioso vivir en el fondo de una provincia, gober-
nado y regido por las camarillas de la Habana. Yo
hasta ahora, bajo los diferentes regimenes que ha
habido, no he visto mins que el predominio de oli-
garquias centrales y centralizadoras. Bajo Espafia,
eu la 6poca del predominio de los capitaues genera-
les; bajo Espafia, en la 6poca de la Autouomia, y
ahora, bajo el Gobierno de la Iutervenci6n, parece
que se mantienen estos males inveterados y funestos
que claman por pronto y eficaz remedio. (Varios
Delegados: Muy bien).


Porque, sefiores, 4cuil es la ventaja de la central.
zaci6n, tal como la hemos visto extremar, tal como
la estamos vincdo extremar en estos moments? Un
malestar profundo, una inquietud pavorosa, una
desconfianza en todas parties, la timidez del capital
que se retrae 6 que no aparece, y desde el fondo de
las provincial, enconados los Animos, sinti6ndose
alli la impotencia para resolver ese problema, mien-
tras estA en todos lados la formidable y casi siempre
inutil mano del Poder central; los negocios parali-
zados, raquitica la agriculture, desierto el pafs, casi
A punto de perder toda esperanza; cuanto, eutretan-
to, la Habana satisfecha porque se limpian con una
cosa que llaman ozono sus calls, A tiempo de des-
infectarlas y prevenir la fiebre amarilla; con jardi-
nes en que nuuca se ven florecidos los Arboles, en
que jamas se terminal los cuadros, en que los arria-
tes siempre estdn en el period de la siembra; pro-
yectos inmensos como si brotaran de la cabeza de
un C6sar, siempre reforms materials, excediendo
las que reclaman el orden moral, el orden politico y
el orden ecoin6mico; porque ahi estA el triste espec-
taculo que nos ofrecen las escuelas y los maestros,
como si vivieran en aquellos dias clAsicos de la do-
minaci6n espailola, en que arrastraban la existencia
muri6ndose de hambre; y ali estau tambien nues-
tros campesinos pidiendo instruments de labor,
mauo sobre mano, con el coraz6n Ileno de angus-
tin y sin que sieutan bajo el sudor de su frente
surgir el merecido y necesitado pan con que han de
alimentar a sus hijos miserable! Y mirad A las ex-
tremidades, para que comprendais cuAn ilusorio,
cuAn mentiroso es todo lo que nos rodea en la ca-
uital; porque en esas extremedidades se esta yendo
la vida y con la vida la esperanza. En esas extre-
midades no vereis mis que el pueblo aguardando
la hora de su redenci6n por el trabajo que nadie
facility, y uua gran part de la poblaci6n lauzan-
dose como jaurias A los destinos p6blicos, por esa
supreme necesidad de todos los bombres que pro-
curau no morirse de hambre; y sin embargo, por-
que queremos aplicar el iuico remedio, y el finico
remedio consist en inyectar uu poco de esta saugre,
congestionada en el centro, en esas venas empobre-
cidas de los extremes; porque queremos buscar en
una sabia, generosa y patri6tica disposici6n el mo-
do de animar aquella vida que va desapareciendo
lentameute eu los extremes, se ponen cortapisas por
todas parties, se falta hasta a los canoues de la belle,
za, importando poco la forma y estructura mis 6
menos heterog6nea y anumala que produce el olvi-
do de esa tremenda lecci6n de cuanto dafio nos de-
j6 como herencia el pasado; se pretende continular
por esta funesta via atajando los pasos dela buena
doctrine, de un modo 6 de otro modo, para mis
ennegrecer las sombras que nos rodean; se pretend
todavia decir que no hay mAs que peligros por to-
das parties, que esta misma obra en que tantas es-
peranzas se han cifrado, que esta misma obra de la
que se espera que por lo menos venga pronto a re-
solver el mas grave de todos nuestros males, que es
la interinatura military, estd expuesta A correcciones
y enmiendas, y hasta la anulaci6n de los extrafios.
De todos modos, y sea como fuere, acabemos pron-





362 DIARIO DE SESIONES


to, para que venga esa maldita hora, si ha de ve-
nir, en que se altere 6 anule la Constituci6n; pero
que cambie cuanto antes el presente.-(Grandes
aplausos).
El senior GIBERGA: Pido la palabra para recti-
ficar.
El sefior PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El senior GIBERGA: Por lo pronto empiezo por
felicitarme de haber oido al senior Sanguily. Una
de las cosas que yo mis he amado y por la cual
estoy apasionado, es la descentralizaci6n adminis-
tiativa, y me he sentido feliz al ver c6mo con su
palabra elocuente, que ya sonaba como himno vi-
brante, ya como una sAtira epigramdtica, el sefior
Sanguily hacia la defense de la descentralizaci6n y
protestaba contra los vicios y los estragos de la
centralizaci6n. Todo ello me parece admirable y lo
hago mio; pero, sefiores, aqui estamos tratando fni-
ca y exclusivameute del siguiente punto: la facul-
tad de anular ciertas resoluciones de los Consejos
provinciales que puedan tener trascendencia mis
alli de la esfera provincial, BA qui6n ha de corres.
ponder? Zal Gobernador de la provincia 6 al Presi-
dente de la Repdblica? Esto es lo dnico que estamos
debatiendo en estos moments. Yo entiendo que el
Gobernador de la provincia, por sus funciones, no
es autoridad, que ni en buenos principios ni dentro
de las exigencias propias del regimen que se trata
de establecer aqui, pueda tener la competencia ne-
cesaria para asuntos que trasciendan mns alli de la
vida provincial; esto es lo que yo afirmo. iSe quiere
que a pesar de eso el Gobernador de la provincia
tenga la facultad de anular los acuerdos de que tra-
tamos? A mi no me importa que sole d6, con tal de
que se le d6 tambi6n al Presidente de la Repdblica,
queporla indole de sus funcionesesti llamadoA velar
por los intereses supremos, que en un moment dado
pueden ser infringidos. Yo paso, enhorabuena, por
que aquella facultad se les d6 A las dos autoridades,
A la autoridad provincial y A la autoridad central:
Zquereis hacerlo?
Por lo demts--y aqui termino-no recojo las 6ll
timas palabras del sellor Sanguily, porque nada ten-
go que ver con ellas; 6sas no son cosas mias. Pero de-
jadme repetir que entiendo que uno de los deberes
que tienen los legisladores, y sobre todo los funda-
dores de un pueblo, es el de prever. Y si la previsi6n
es pecado, yo confieso que estoy en pecado mortal.
El sefior PRESIDENTE: No pidiendo nadie la pa-
labra ni en pro ni en contra, se precede A la vo-
taci6n.
El seflor GIBERGA: ,Me permit el senior Presi-
dente adicionarla en esa forma? Que esa facultad se
le d6 conjuntamente al Gobernador de la provincia
y al Presidente de la Repiblica.
El senior SANGUILY: 4Eu la Base?
El senior GIBERGA: N6. Me permit el Presi-
dente adicionarla?
El sefior EUDALDO TAMAYO: N6.
El seofir GIBERGA: Yo lo puedo hacer aunque
se oponga el senior Eudaldo Tamayo.


El senior EUDALDO TAMAYO: Yo no me opongo A
que I( haga; pero con el mismo derecho que 61
sostiene su opinion, yo sostengo la mia.
El Secretario, senior ZAYAS: Se va A votar la
enmienda en este seguudo particular.
El Secretario, senor Zayas, lee la enmienda.
El senior PRESIDENTE: Esa es la redacci6n que ha
de sustituir a la redacci6n de la enmienda en la pri-
mera parte y primer pArrafo de la Base.
El Secretario, seftor ZAYAS: La primera parte de
la enmienda de la 1.' Base, dice: (la lee).
Pido votaci6n nominal. Se verifica la votaci6u de la
primera parte.
El Secretario senior ZAYAS: Dijeron que sf: los se-
fiores Sanguily, Ndfiez, Giberga, Quilez y Zayas; y
y que n6: los sefiores Alemlin, Jos6 Miguel G6mez,
Monteagudo, Morda, Robau, Fortfiu, Cisneros, Sil-
va, Betancourt, Berriel, Bravo, Quesada, Rfus Rive-
ra, Lacret, Portuondo, Castro, Eudaldo Tamayo,
Manduley, Villuendas y M6ndez Capote.
Se verifica la votaci6n de la seguida part.
El Secretario, sefnor ZAYAS: Dijeron que si: los
sefiores Giberga, Quilez y Zayas; y que n6: los se-
fiores Aleman, Jose Miguel .G6mez, Monteagudo,
Morda, Robau, Fortin, Cisneros, Silva, Betancourt,
Berriel, Bravo, Quesada, Rius Rivera, Sanguily, Nu-
fiez, Lacret, Portuondo, Castro, Eudaldo Tamayo,
Manduley, Villuendas y M6ndez Capote.
El senior PRESIDENTE, durante la votaci6n, dice: Vo-
to que no, porque entiendo que esto debe desenvol-
verse dentro del regimen provincial.
El senior PRESIDENTE: Han quedado desecliados
los dos extremes de la enmienda. Pende la discu-
si6n del extreme referente A la otra Base, asi como
la otra enmienda que hay pendiente. EstA al ter-
minar la hora reglamentaria, y hay una moci6n de
carActer preferente, firmada por los sofiores FernAn-
dez de Castro, Bravo y Quesada, que si no hay dis-
cusi6n, puede tratarse sobre ella; y de haberla, que-
darA para la otra sesi6n.
El Secretario, senior Zayas, la lee:
(Teniendo en cuenta la importancia que para nues-
tros prop6sitos tendria el adelantar los trabajos de
la obra que se nos ha encomendado, la Convenci6u
acuerda el nombramiento de la Comisi6n que ha
de redactar el articulado, para lo que cada Secci6n
nombrarA el Delegado que ha de entrar A componer-
la. Hecho el nombramiento, la Comisi6n del Proyec-
to de Bases pasar! A la del articulado las ya aproba-
das, y 6sta A su vez irA remitiendo sus trabajos A la
Comisi6n de estilo, con cuyo procedimiento induda-
blemente ganarfamos algunos dias.n
El senior PRESIDENTE: Se pone A discusi6n. A vo-
taci6n ordinaria. Queda aprobada.
Con arreglo A este acuerdo, los Presidentes de las
Secciones deben convouar cuando lo teugan a bien, A
las Secciones, para que se cumpla el acuerdo en la
forma reglamentaria.
Se levanta la sesi6n.
Eran las 5 y 25 minutes.







1-ABANA 7 DB FEBREkO 190o. NUMERO 24.






DIARIO DE SESIONES




SESSION NOCTURNA DEL 6 DE FEBRERO DE 1901



STUMVA-RIO
Se abre la sesi6n.
Se aprueba el acta de la anterior.
Contindla la discusi6n del Proyecto de Bases.
Se dA ceunta de los nombramientos hechos por las Secciones para former la Comisi6n de articulado
y de la Constituci6n de esta.
Puesto A discusi6n ,el inciso lo. de la Base ia. de la Seccidn 18, la Comisi6n acepta como Base una
enmienda del Sr. Juan Gualberto G6mez, la cual es aprobada, desechAndose una enmienda del
Sr. Nuftez.
Es desechada una enmienda del Sr. Ferrer.
Se aprueba el inciso 2o. de la Base.
Se abre discusi6n sobre el 3o., al cual presentan enniendas los Sres. NuL, z y Morda.
Es desechada la la. parte de la enmienda del Sr. Ntifiez y aceptada la 2a.
El Sr. Morda retire su enmienda y queda aprobado el inciso 3o.
Es aprobada la Base 2a. sin discusi6n.
Se aprueba la BAse 3a. con una enmienda del Sr. Ferrer.
La Comisi6n retire la Base 4a. y present otra A la cual present enmienda el Sr. Ferrer.
Puesta A discusi6n la enmienda y sometida 6 votaci6n en tres parties son desecladas las dos prime-
ras y aceptada la iltima.
Se aprueba la Base 4a.
Es aceptada la Base Sa. con una adici6u del Sr. Ferrer.
El Sr. Ferrer present una adici6n A la Secci6n, que discutida y votada en dos parties, es aceptada en
su primer extreme y rechazada en el segundo.
Se levanta la sesi6n.


A las 9 y 10 minutos se abre la sesion.

El senior PRESIDENTE: Queda abierta la sesi6n.
El Secretario, selor Zayas, lee el acta de la anterior.
El senior NUREz: Pido la palabra para rectificar
el acta. Donde dice: ((eternizara) debe decir <(entro-
nizarA").
El sefior ZAYAS: El acta dice entronizard, efecti-
vamente.
El senior PPRESIDENTE: ZSe aprueba el acta? Que-
da aprobada. En cumplimiento del acuerdo que se
tom6 al suspender la sesi6n esta tarde, se ha nom-
brado la Comisi6n por las Secciones, la que queda
constituida con arreglo A la comunicaci6n que me
pasa el senior Presidente de la misma.
El sector Zayas lee la comnnicaci6n del seLor Berriel,
que dice:
"Sr. President de la Convenci6n Constituyente:
St fiot:
Tengo el honor de poner en conocimiento de us-
ted, que en esta fecha ha quedado constituida la
Comisibn nombrada para formular el articulado de
la Constituci6n; habiendo sido elegido Presidente y


Secretario de dicha Comisi6n, respectivamente, el
que suscribe y el senior Antonio Bravo y Correoso.
La citada Comisi6n se reunirA diariamente, los
dias hibiles, de doce A. dos en el edificio de la Con-
venci6n.
Habana 6 de Febrero de 1901.
Leopoldo Berriel.
Nombrados.


Secci6n:
Secci6n:
Secci6n:
Secci6n:
Secci6n:


Sr. Juan Gualberto G6mez.
Sr. Leopoldo Berriel.
Sr. Gonzalo de Quesada.
Sr. Antonio Bravo Correoso.
Sr. Rafael Portuondo.


El senior PRESIDENTE: Las Secciones han elegido
A los siguientes miembros: 1'. Juan Gualberto G6-
mez; 2. Leopoldo Berriel; 3. Gonzalo de Quesada;
4. Antonio Bravo y 5. Rafael Portuondo.
El senior PRESIDENTE: Contin6a la discusi6u pen-
diente.
El senior ZAYAS: Hay varias enmiendas pendien-
tes A la Secci6n octava, una de G6mez, otra de Mo-
r6a y dos de N6fiez.







364 1DARIO DE SESSIONS


Lee las enmiendas de los sefTores Gmrnez y Nfinex, que
dicen:
"A la Convencibn:
El Delegado que suscribe suplica a la Conven-
ci6n que acuerde redactar del siguiente modo el
parrafo primero de la Base 1P de la Secci6n d6cima
octava del Proyecto de Bases para la Constituci6n:
,SerA atribuci6n privativa del Consejolprovincial:
acordar con arreglo A las leyes acerca de la crea-
ci6n y dotaci6n de establecimientos provinciales de
instrucci6n y beneficencia, de la apertura, conserva-
ci6n y servicio de today clase de vias provinciales,
de la formaci6n dc los presupuestos de gastos 6 in-
gresos, y del nombramiento y separaci6n de los em-
pleados de la provincial y de cuantos asuntos inte-
resen exclusivamente A la misma.
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
.Emilio Nu-icz.t,
"A la Convencibn:
Base 1'-Secci6n 18.---Inciso 10
SerAn atribuciones privativas del Consejo Provin-
cial, acordar sobre todas las cosas que, no oponi6n'
dose A la Constituci6n, : las leyes generals, A los
tratados internacionales, ni A lo que correspond
como jurisdicci6n privativa de los Municipios, con-
ciernan A la Provincia.
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Juan G. G6mez."
El seilor BRAVo: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefnor
Bravo.
El senior BRAVO: Como quiera que la en-nienda
del senior G6mez, es la reproducci6n literal del pri-
mer inciso de la Base 1P del Proyecto presentado
por la Comisi6n, 6sta no tiene inconvenient, desde
luego, en aceptar la enmienda del sefior G6mez,
porque aquella se limita A suprimir las l6timas li-"
neas, que son las que tratan de las facultades que
podia tener el Consejo Provincial.
El senior PRESIDENTE: Entonces se sustituye com-
pletamente con la enmienda, el primer pArrafo de
la Base; ha quedado, pues, el primer plirrafo do lah
Base en esta forma.
Lo lee el. senor Zayas.
El senior Zayas lee la enmienda del senor NAez.
El senior PRESIDENTE: En esa enmienda se pro-
pone una redacci6n distinta de la Base. Se pone A
discusi6n la enmienda del senior N6uez. A votaci6n
ordinaria.
Efectuada la votaci6n, queda desechada.
El senior GIBERGA: Deseo que conste mi voto en
acta, : favor de la enmienda.
El senior NUREZ: Y el mio tambi6n.
El senior PRESIDENTE: El primer inciso de la Ba-
se que tiene ahora la redacci6n que le di6 el seflor
G6mez, se pone A discusi6n. A votaci6n ordinaria.
Verificase esta. Aprobado.
El senior GIBERGA: Deseo que conste mi voto en
contra.
El seflor ZAYAS, lee el 2 inciso de fsta Base, que
dice:


"TambiB6 podrin acordar empr6stitos para obras
pfblicas de interns provincial, votando al miso
tiempo los ingresos permanentes necesarios para el
pago de sus intereses y amortizaci6n. Para que los
empr6stitos puedan realizarse, serA necesaria la
aprobaci6u de las dos terceras parties de los ayun-
tamientos de la provincia".
No hny mAs que una enmienda del senior Ferrer,
que dice asi:
"Los acuerdos de los Consejos sobre emprestitos,
no tendrAn fuerza legal sin la ratificaci6n de Ia ma-
yoria de los ayuntamientos de la Provincia."
"Los Consejos provinciales no podrAn acordar
empr6stitos sin votar al mismo tiempo los ingresos
permanentes necesarios para el pago de sus intereses
y amortizaci6n."
La diferencia que hay entire esta enmienda y la
Base es que el senior Ferrer pide el acuerdo de la
mayoria de los ayuntamientos para realizar emprBs-
titos y la Base las dos terceras parties.
El seinor PRESIDENTE: Se pone A discussion la ent
mienda en ese extreme que es realmente la parte en
que la enmienda se diferencia de la Base. Votaci6n
ordinaria. Queda deseclada.
El Secretario, seinor ZAYAS, lee de nuevo el segundo
inciso de la Base.
El senior PiESIDENTE: Se pone A discusi6n este
segundo pArrafo. Se pone A votaci6n. Votaci6n or-
dinaria.
Efectuase la votaci6n. Es aprobado.
El sefor ZA AAS, lee el pdrrafo tercero que dice:
"Tambi6n podrAn, por acuerdo de las dos terceras
parties de sus miembros, en reunion secreta, acusar
ante el Senado A los Gobernadores de las provincias
por las infracciones de la Constituci6n."
Hay dos enmiendas, una del senior Moria, que dice
asi: lee.
"A la Convenci6n:
El Delegado que suscribe propose la signiente en-
mienda A la Base 1" de la Seccion l1S:
,Suprimir del primer parrafo las palabras ,,y ma-
ritimas,D y que el iltimo parrafo quede redactado del
siguiente modo:
parties de sus miembros, en reunion secret, acusar
ante el Tribunal Supremo A los Gobernadores de
provincia por las infracciones de la Constituci6n.,
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Morua Delgado."
El senior BRAVO: Hay un error de imprenta en la
Base. Donde dice sesi6n debe decir reunion.
El senor ZAYAS: Y otra enmienda del senior N1i-
fiez, que dice asi: lee.
"A la Convenci6n:
El Delegado que suscribe, suplica A la Conven.
ci6n que acuerde redactar del siguiente modo el pa-
rrafo tercero de la Base 1P de la Secci6n 18 del
Proyecto de Bases para la Constituci6n:







bt LA CONVENCION CONSTITUYtNTE 36S


Tambien podrA el Consejo provincial acordar, por
el voto de las dos terceras parties de sus miembros,
la acusaci6n ante el Senado del Gobernador de la
provincia, por las infracciones coustitucionales y
demas delitos de carActer politico que determine
las leyes, expresados en el cuarto parrafo de la Base
4? de la Secci6n 7a
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Emilio ATNAez."
El senior PRESIIDENTE: Hay una enmienda del
senior Ndfiez A la Base 4. de la Secci6n s6ptima que
estA pendiente de discusi6n y no ha sido aprobada
todavia; de manera que esta enmienda alude A esta
otra que se refiere a esos delitos de carActer politico
que determinan las leyes.
El sefior GIBERGA: Yo creo que las dos enmien-
das deben discutirse conjuntamente; la una es mera
referencia de la otra y s6lo se diferencian en que
la enmienda dice que las sesiones sean pdblicas.
El senior PRESIDENTE: La enmienda del senior
NGiiez parece mas compleja que la del senior Morua,
porque no se diferencia mAs que en sustituir el Tri-
bunal Supremo por el Senado. Se pone d discusi6n
la enmienda del senior Nfiiez.
El senior NUREZ: Voy A decir dos palabras en
apoyo de mi enmienda; ser6 breve. Yo entiendo que
ademAs de los delitos que pueda cometer el Gober-
nador, infringiendo la Constituci6n, hay otros de
caracter politico, que pueden y deben ser juzgados
por el Senado. De lo contrario, como propone el se-
fior Morua, todo delito que cometa el Gobernador,
correspondera juzgarlo al Poder Judicial. Tambi6n
entiendo que el Tribunal Supremo, como Poder Ju-
dicial, s6lo debe conocer de aquellos delitos de tal
carActer, que pertenezcan A la esfera judicial, como
los comunes, pero de los que pueda cometer el Go-
bernador, de carActer politico, no. Por todas estas
consideraciones, estimo que el llamado A juzgar al
Gobernador debe ser el Senado y no el Tribunal
Supremo, en todos aquellos casos en que se le
acuse de infringir la Constituci6n, y, ademas, su
competencia para juzgarle y condenarle no
se debe limitar A las infracciones constitucionales,
porque hay muchos delitos de tal naturaleza, que
es convenient que los juzgue el Senado.
El seflor ZAYAS: Pido la palabra.
El sefor PRESIDEnrNE: Tiene la palabra el senior
Zayas.
El sefior ZAYAS: Queria llamar la atenci6n so-
bre que la enmienda del senior NGfiez se refiere A
otro particular mis, y es que, en la Base y on la en-
mienda del senior Mor6a, se habla de las sesiones
secrets, y la enmienda del seinor Nfiez no dice tlue
sean las sesiones secrets. De manera que oste es
otro punto de diferencia de los delitos de que habla
la enmienda del senior Nfiiez, no son s61o los de las
infracciones de la Constituci6u, sino de algunos otros
que pueden determinar las leyes. En esto, y en no
exigir que las sesiones hayan de ser necesariamente
secrets, sino que pueden ser p6blicas, se diferencian
ambas enmiendas.
El seflor NUNEz: Yo he querido dejar ese punto


A las leyes, porque entiendo que en algunos casos
deben ser las sesiones secrets y en otros casos pi-
blicas, segun la naturaleza de los cargos; y por
e;o he querido dejarlo A las leyes, pues 6stas son
las que pueden determinar si deben ser las sesio-
nes secrets 6 pfblicas.
El senior PRESIDENTE: Se va A votar en dos
parties.
El Secretario, senior ZAYAS: Dice una part de la
enmienda: (lee)
"Tambi6n podra el Consejo provincial etc."
El senior PRESIDESTE: Se pone A discusi6n. (Si-
lencio). Se pone A votaci6n en forma ordinaria.
Queda desechada.
El senior GIBERGA: Deseo que conste mi voto en
favor de la enmienda.
El senor ZAYAS: Y yo, tambi6n quiero que cons-
te mi voto.
El Seoretario, senior ZAYAS: La segunda part dice:
(lee)
"La acusacia6 ante el Senado por las infraccio-
nes constitucionales y demas delitos de carActer po-
litico que determine las eyes, expresados en
el pArrafo cuarto de la Secci6n 7". de la Base 4" etc."
El sefior PRESIDENTE: Esta part s61o enmienda
A la Base en la segunda parte.
El senior GIBERGA: Vengan las referencias. ,CuA-
les son los otros delitos?
El senior ZAYAS: No esti acordado todavia, senior
Giberga.
El senior GIIBERGA: N6, bueno, eso sera objeto de
la discusi6n del acuerdo.
El Secretario, senor ZAYAS: La segunda part de
la enmienda A que se refiere, dice:
"Entre las atribuciones del Senado: juzgar A los
Gobernadores de las provincias cuando el Consejo
provincial 6 el Presidente de la Rep6blica acorda-
re su suspension por las infracciones de la Consti-
tuci6n y otros delitos de carActer politico que de-
terminen las leyes."
El senior PRESIDENTH: Se e Ane votaci6n la en-
mienda del seflor Nufiez.
El senior NUNEz: Pido votaci6n nominal.
El Secretario, senor ZAYAS: Dijeron que si: los
sefiores Alenmun, J. M. G6mez, Monteagudo, Morda,
Fortdn, Cisneros, Betancourt, Rodriguez, Nfiez,
Giberga, Portuondo, Castro, Quilez, Eudaldo Tama-
yo, Zayas, Villuendas y Mbndez Capote; y que no:
los seflores Berriel, iBravo, Quesada, Rius Rivera,
Lacret y Manduley.
El senior PRESIDENTE: Ahora va la emnienda del
senior Moria Delgado.
El Secretario, sefor Zayas, la lee de nutevo.
El seflor PRESIDENTE: Se pone A discusiOn.
El senior NuSEz: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Nfiez.
El senior NuSxz: Yo me opongo, porque en-
tiendo que los delitos politicos no deben ser juzga-
dos ante el Tribunal Supremo. Yo entiendo que,
exclusivamente, el Tribunal Supremo puede co-
nocer de las infracciones de la Constituci6n, A pe-
tici6n de la parte perjudicada.








366 M'ARIO DE SES0NIIS


El senor PRESIDENTE: Seinor Ndfiez, el senior Mo-
rda Delgado desea interrumpirlo para hacerle una
indicaci6n.
El senior MORUA: Para evitarle esas advertencias
al senior Ndfiez. Con esta mezcolanza de las dos
proposiciones, result improcedente la mia: llevar
al Tribunal Supremo esos delitos. Dicho esto, creo
que tiene raz6n el senior Nuifiez.
El senior PRESIDENTE: 4El senior Morua entonces
retira la enmienda?
El senior MORUA: N6, porque no estoy conven-
cido.
El senior PRESIDENTE: Aqui se ha acordado ya, co-
mo una enmienda de la Base, que las facultades del
Consejo provincial, para acusar A los Gobernadores
de provincias, no sean solamente por raz6n de infrac-
ciones constitucionales, sino ademAs por los delitos
politicos que determined las leyes. De modo, que
el Cuerpo que ha de juzgarle en ese caso, ha de
juzgar de una y otra cosa. Si el sefnor Moruia en-
tiende que no debe ser pnr ese motive, puede re-
tirar la enmienda.
El senior MORUA: La sostengo.
El senior PRESIDENTE: Sefnor Ndiez, puede us-
ted continuar en el uso de la palabra, porque el
seinor Mor6a sostiene so enmienda.
El senior NUREz: Yo entiendo que los delitospo-
liticos de que puede ser acusado el Gobernador, no
pueden ser juzgados por el Tribunal Supremo. Yo
creo que esos delitos deben ser juzgados por el
Senado; por eso me opongo A la enmienda del senior
Morta.
El senior MORUA: Yo habia propuesto esa en-
mienda con el prop6sito de Ilevar la acusaci6n con-
tra los Gobernadores al Tribunal Supremo, evitanu-
do con ello que, en el caso de no encontrarse reunido
el Senado, hubiese de estar un Gobernador suspense
en sus funciones ocho 6 nueve meses, pendiente de
una acusaci6n que pudiera ser resuelta de memento;
pero la aprobaci6n que acaba de darse A la segunda
partede esa otra enmienda, inutiliza ni intent. Es
possible que se halle ain la manera de salvar aquella
dificultad, y yo la apoyar6 gustoso.
El seflor PRESIDENTE: De modo, que el siinor
Morua retira su enmnienda.
El senior Zayas lee de nuevo el tercer pirraf,.
El senior PRESIDENTE: Se pone A discussion. Vo-
taci6n ordinaria.
Se verifica la votaci6n.
El sefior ZAYAS: Aprobada por mayoria de votos;
yo hago constar el mio en contra.
El sefior ZAYAS, lee la Base 2. y otra parte de la en-
mienda del senior Ferrere, que dice asi:
"Ni podrAn establecer impuestos incompatible
con el sistema tributario del Estado."
El senior VILLUENDAS: Eso es lo mismo que la
Base.
El senior PRESIDENTE: No modifica en nada la
Base.
El senior GIBERGA. Aqui dice, de la Rep6blica,
y allf dice, del Estado.
El senior PRESIDENTE: 4QuB dice la Comisi6n?


El seinor Rius RIVERA: Que es indiferente, y si
con esto se evita una discusi6n, la Comisi6n lo
acepta.
El senior PRESIDENTE: De modo que la Comisi6n
acepta (Estado, por nRepfblican? No hay por consi-
guiente diferencia ninguna.
El Secretario, senor Zayas, lee la Base enmendada.
El senior PRESIDENTE: Se pone A discusi6n la Ba-
se. A votaci6n ordinaria. Aprobada.
El SECRETARIO, lee la Base 3., y la enmienda del se.
nor Ferrer, que dicen:

"Los Consejos provinciales no podrAn suprimir 6
reducir ingresos de car6cter permanent sin estable-
cer otros que los sustituyan, salvo cuando la, supre-
si6n 6 reducci6n procedan de supresi6n 6 reducci6n
de gastos permanentes equivalentes."
"A la Convenci6n:
"Ni podrAn acordar la supresi6n 6 reducci6n de
ingresos permanentes sin establecer al mismo tiem-
po otros que los sustituyan, salvo cuando la supre-
si6n 6 reducci6n proceda de supresi6n 6 reducci6n
de gastos permanentes equivalents.
Los acuerdos que infrinjan esta Base ser6n nulos
y corresponderA al Presidente de la Repuiblica decla-
rar su nulidad.
Sal6n de Sesiones, 6 de Febrero de 1901.
Jos, N. Ferrer."
El senior PRESIDENTE: Es igual, Zno hay ningu-
na otra enmienda? Se pone A discusi6n.
El seflor GIBERGA: En la del senior Ferrer hay
otra part. Hay una enmienda.
El sefor ZAYAS: No hay enmienda.
El senolr PRESIDENTE: Se pone A votaci6n la Ba,
se. Queda aceptada.
El senior ZAYAS, lee la Base 4. que dice:

"Los acuerdos de los Consejos provinciales, podriAin
ser suspendidos por el Gobernador de la provincial
6 por el Presidente de la Rep6blica, cuando A so
juicio, fueren dictados con extralimitaci6n de sus
facultades; someti6udose el asunto A la resoluci6n
del Tribunal Supreno."
La Comisi6n ha sustituido la redacci6n de esta
Base por esta otra, que dice:
"A la Convenci6n Constituyente:
Secci6n 18.-Base 49
"Los acuerdos de los Consejos provinciales podrin
ser suspendidos por el Gobernador de la provircia
6 per el Presidente de la Reptfblica, cuando A su
juicio, fueren contrarios A la Contituci6n, A las leyes
generals, A los tratados internacionales 6 A los
acuerdos que adoptasen los ayuntamientos dentro
de sus atribuciones privativas, pero reserv6ndose a
los Tribunales la resoluci6u de las reclamaciones
que se promuevan con motive de dichas suspen-
siones.
Edificio de la Convenci6n Febrero 6 de 1901.
La ComisiOn."





DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 307


Lee la enmienda del seror Ferrer, que dice:
A la Convenci6n:
"El Presidente de Ia Repdblica tendrA, ademis, en
la forma y condiciones que determine las leyes, las
facultades necesarias para impedir que los Cousejos
provinciales en el ejercicio de sus funcioues se ex-
tralimiten de sus facultades, infieran perjuicios A
intereses p6blicos 6 infrinjan la Constituci6n 6 las
leyes. El Presidente de la Rep6blica y los Goberna-
dores podrAn suspender los acuerdos de los Consejos
provinciales cuando a su juicio estuvieren compren-
didos en alguno de los casos iudicados; pero se re-
servara A los tribunales la resoluci6n definitive de
las reclamaciones que se promuevan con motive do
dichas suspensionss"
Sal6n de'Sesiones 6 de Febrero de 1901.
Jose N. Ferrer.
El senior PRESIDESITJ: En esa parte, la enmienda
del senior Ferrer enmienda completamente la Base.
Se ponen A discusi6u conjuntamente, aunque al vo-
tar podrAn separarse.
El sefor GIBERGA: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.
El senior GIJERGA: Yo sostengo la emnienda del
senior Ferrer. Difiere del Proyecto de la Comisi6n
en dos puntos. Primero, en cuanto el Proyecto de
la Comisi6n prev6 los casos de acuerdos de los Con-
sejos Provinciales que coutengan extralimitaci6n de
facultades 6 infracci6n de la Constituci6n, las leyes,
los tratados, 6 los acuerdos de los ayuntamientos; y
aunque la enmienda del senior Ferrer, bajo el con-
cepto de infracci6n de la Constituci6n y de las le-
yes, comprende los casos de infracci6n de tratados
internacionales, se distingue del Proyecto de la Co-
misi6n en cuanto se extiende A los acuerdos de los
Consejos que infieran perjuicio A los intereses pd-
blicos. Yo entiendo que debe concederse la facultad
de suspender los acuerdos en estos casos, al Presi-
dente de la Repdblica y al Gobernador; y que ha
de proceder la supresi6n lo mismo eu los casos en
que pueda haber perjuicio grave de intereses publi-
cos, sin que haya infracci6n de un texto legal y de-
terminado, que en los casos de tal infracci6u. Qu6
recurso quedarA en aquellos casos? ,Qui6n podra
suspender aquellos acuerdos? Alguien ha de ser, y
me parece muy bien que se establezca en la enmien-
da, lo mismo que en el Proyecto, que sea el Gober-
nador de la Provincia 6 el Presidente de la Repu-
blica.
En otro punto se diferencia la enmienda del se-
lior Ferrer del Proyecto de la Comisi6n. En 6ste se
dice, que en todo caso sea el Tribunal Supremo
quien resuelva, y la enmienda del senior Ferrer dice,
que en definitive, sean los Tribunales ordinaries los
que resuelvan, no el Supremo. Me parece preferible
la enmienda del senior Ferrer; no veo la necesidad
de Ilevar al Tribunal Supremo, casos que pudieran
resolver las Audiencias Provinciales y no el Supre-
mo, y que tal vez convenga someter A las Audien-
cias.
La garantfa que se busca en la Base, es que en


definitive los Tribunales sean los que resuelvan; ya
sabeis que yo soy opuesto al sistema de que los Tri-
bunales entiendan en las cuestiones meramente
administrativas; pero esto mismo hace preferible
en mi concept, una redacci6n que permit que no
sea el Tribunal Supremo, con toda su alteza, quien
deba descender A cosas impropias de un Tribunal
de Justicia y se vea en la necesidad de fallar en
materials ajenas A las funciones judiciales. Por eso
me permit recomendar A la Convenci6u que adop-
te el texto de la enmienda del senior Ferrer, y no el
de la Base.
El Secretario, senior ZAYAs: Lee la enmienda.
Yo creo quc se puede dividir en tres parties.
Lee la primeraparte.
El senior PRESIDENTE: Se va A votar la prilmera
parte. Votaci6n nominal.
El Secretario, senior ZAYAS: Dijeron que si: los
sefiores Alemau, Niitoz, Giberga, Lacret, Castro,
Zayas y Quilez; y que no: los sefiores Jos6 Miguel
G6mez, Monteagudo, Morda, Fortdu, Cisneros, Juan
Gualberto G6mez, Betaucourt, Berriel, Bravo, Que-
sada, Rius Rivera, Portuondo, Eudaldo Tamayo,
Manduley y M6ndez Capote.
El senior PRESIDENTE: Han votado que no, 15,
y que si, 7. Queda desechado ese pArrafo. Dirigidn-
dose al Secretario: Lea el otro pArrafo.
El senior ZAYAS: El otro pArrafo de la enmienda
del senior Ferrer, dice asi. lee.
El senior PRESIDENTE: Aqui s6lo enmienda -la
Base en osta iltima part; eu todo lo demas es exac-
tamente igual A la Base. ,Se han dado cuenta los
sefiores Delegados? Se va A votar esta segunda
parte.
Se procede d la votaciia.
El Secrectario, senior ZAYAs: Dijeron que si: los
sefiores INdfiez, Giberga, Castro, Quflez, Zayas y
Mendez Capote; y que n6: los sefiores Jos6 Miguel
G6mez, Monteagudo, Fort6n, Cisneros, Betancourt,
Berriel, Bravo, Quesada, Rius Rivera, Lacret, Por-
tuondo, Juan Gualberto G6mez, Eudaldo Tamayo,
Manduley y Villuendas.
El senior PRESIDENTE: Han votado que no, 16
sefiores Delegados, y que si, 6. Queda desechada.
El senior ZAYAs: El dltimo pArrafo dice asi: lee.
La Base dice asf: lee.
El senior PRESIDENTE. Se procede A la votaci6u.
El Secretario, seller ZAYAS: Dijeron que si: los
sefiores Monteagudo, Mor6a, Quilez, Giberga, Be-
tancourt, Portuondo, Castro, Ndfiez, Zayas, Villen-
das y M6ndez Capote; y que n6: Jos6 Miguel G6-
mez, Fort6n, Cisneros, Quesada, Lacret, Bravo, Juan
Gualberto G6mez, Eudaldo Tamayo, Manduley y
Berriel.
El senior PRESIDENTE: Queda aceptada por 12
votos contra 10. Ahora se pone A discusi6n la Base,
que debe entenderse redactada con la adici6n de la
enmienda aprobada.
El Secretario, senor Zayas, lee la Base quefa6 apro-
bada.
El Secretario, senior Zayas, ler la Bas.e 5 de la Scc-
cion dWcimaoctava, qne dice:






3"~ DIARIO DE SESIONER


5.
,Para que los acuerdos de los Cousejos provincia-
les tengan carActer ejecutivo, seran presentados al
Gobernador do la provincia. Si 6ste los aprueba, los
firmarA; si n6, los devolvera con sus objeciones al
Consejo, y reconsiderados dichos acuerdos, si las dos
terceras parties de los Consejeros los sostuvieren, se-
rAn ejecutivos. Si A los diez dias habiles el Gober-
nador no devuelve al Consejo los acuerdos que se
le hubieren presentado, estos tendrAn carActer ejecu-
tivo, como si el Gobernador los hubiese aprobado.,)
El senior PRESIDENTE: SO p)OUC diSCusion la
Base.
El senior GIBERGA: Pido la palabra.
El senior PRESIDESTE: La tiene el senior Giberga.
El senior GIBERGA: Yo he pedido la palabra, no
para oponerme A la Base, sino para hacer una sen-
cillisima observaci6n A la Comisi6n. Quisiera que
la Comisi6n se atuviera, en la redacci6n:de esta Ba,
se, A los t6rminos en que estA redactada la Base
que trata de lo mismo respect al Presidente en sus
relaciones con el Congreso.
El senior PRESIDENTE. iAcepta la Coutisi6n las
indicaciones del senior Giberga?
El selnor QUESADA: Si.
El senior PRESIDENTE: Se pone A votaci6u la Ba-
se 5' Aprobada.
El Secretario, senior ZAYAS: En la enmienda del
sefor Ferrer hay dos adiciones a esta Secci6u. Una
de las adiciones estA aceptada por la Comisi6n,y se
pone A discusi6n como Base, de orden del senior
President. Dice asi:
,,Los Tribunales conocerin, en juicio civil, de las
reclamaciones que se promuevan contra los acuer-
dos de los Consejos provinciales por lesion de dere-
chos civiles de particulars y de las acciones civiles
que 6stos ejerciten contra las provincial.,
El senior PRESIDENTE: Se polie a discusi6u. (Si-
lencio). Aprobada.
El senior MANDULEY: Pido qlue couste mi voto en
contra.
El Secrelario, selor Zayas, lee la otra adicinb, que
dice:
,Ni los Consejos provinciales ni uinguna secci6n
6 comision de los mismos, podrA tener intervenci6n
en las mismas operaciones que constituyen el pro-
cedimniento electoral para cualesquiera elecciones, ni
ejercer por ningun motive funciones que no seanl
administrativas.,
El senior PRESIDENTE: Se pone discusiGn.
El senior MANDULEY: NO esta aquf el autor de la
enmienda, y quisiera que estuviese present para
que me la explicara, porque A la verdad yo no la
entiendo.
El senior GIBERGA: Pido la palabra en pro de
la enmienda.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El senior GIBERGA: Considero muy oportuno lo
que dice el senior Ferrer en su enmienda, porque es
possible que las eyes tratasen de atribuir maana Ai


los Consejos provinciales cualesquiera funciones que
no fuesen meramente las de un Consejo, come su-
cedi6, per ejemplo, durante el regimen colonial, en
que tenfan intervenci6n en la formaci6n de las lists
electorales del censo las Corporaciones locales, lo
que daba lugar A abuses, que todos los sefiores Dele-
gados recordarAn, y A grandes protests por parte
de la opinion cubana, y complicaba innecesaria.
mente la buena administraci6n de los intereses pro-
vinciales y municipales, mediante la ingerencia de
las Corporaciones en !a political en general. Es, pues,
muy oportuna la prevision de la ennienda del seo
ior Ferrer.
El senior MANDULEY: Ya que el senior Giberga ha
tenido la bondad de explicar la enmienda, yo quie-
ro que me diga: ;.a qui6n competera ha er las listas
electorales y presidir las elecciones municipals y
provinciales?
El sefior GIBzERA: Pues no lo s6, le competera A
quien determine la ley electoral; pero no podrA ser
al Consejo provincial ni a ninguna seeci6n 6 comi-
si6n del mismo.
El senior PRESIDENTE: Se pone A votaci6n la en-
mienda del senior Ferrer; el senor Zayas ha pedido
la votaci6n nominal. Se votarA en dos parties. Vo-
taci6n de la primer.
El Secretario, senior ZAYAS: Dijeron que si: los
seiiores Alemin, Morua, Betancourt, Berriel, Bravo,
Quesada, Ndfiez, Giberga, Lacret, Castro, Quilez,
Zayas, Villuendas y M6ndez Capote; y que n6: los
sefiores Jos6 Miguel G6mez, Monteagudo, Fort(n,
Cisneros, Rius Rivera, Portuondo, Eudaldo Tama-
yo y Manduley.
El senior PRESIDENTE: Votacion de la segunda
parte.
El Secretario, senor ZAYAS: Dijeron n6: los seflo-
res Jos6 Miguel G6mez, Mouteagudo Morda, For-
tun, Cisneros, Betancourt, Berriel, Bravo, Quesada,
Lacret, Castro, Manduley, Rodrfguez, Zayas, Vi-
lluendas y Mendez Capote; y que sf: los sefiores
Nfieez y Giberga.
El sefior PRESIDENTE: Para mafiana, discusi6n do
la Base 19.
El senior GIBERGA: Pido la palabra antes que ter-
mine la sesi6n. Acabo de ver un nimero del DIA-
RIO DE SESIONES del dia 24 de Enero, y advierto
que al leerlo, en la votaci6n nominal no aparecen
los nombres de los votautes.
El senior VILLUENDAS: Seiior Giberga, so ponder An
en un indice.
El senior GIBERGA: Eso iba A proponer yo, quo so
haga un indice en que conste desde la primer vo-
taci6n, los nombres de los que han votado, porque
si no lo hacemos asi no es possible el funcionamiento
de esta CAmara.
Esto es intolerable, si asi no se hiciera, yo no me
sentaria en este lugar.........
El senior PRESIDENTE: Senor Giberga, solamente
una distracci6n, una equivocacinu 6 un olvido de la
redacci6n del DIARIO DE SESIONES, ha dado lugar
A que esto suceda, y el senior Giberga sabe precisa-
mente que en la sesion A que el alude no sola.
mente era reglamentario, sino que adlemis lo pidie-
ron various Delegados.






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 369


El senior GIBKRGA: Precisamente eu ese mismo...
El senior PRESIDENTE: Perdone el senior Giberga,
que no he concluido......
El senior GBKR(;A: AiAh! Creia qu halbia cou-
cluido.
El senior P'RESIDENTE: La explicaci6u que justi-
simameute ha pedido ousted, ya yo se la habia pe-
dido A la Secretaria, y 6sta se eucarg6 de comuni-


carla al DIA.mo mD: SESIONES; y el senior Giberga
recordara que el Director del DIARIo DE SESIONES
ha estado aqui lioy A veruos con el objeto de subsa.
nar la falta cometida y que no se repita en0lo ade-
lante.
Se levauta la sesiLn.

(Eran las dicz y media de la noche).

















DIARIO DE SESIONES



Ap6ndice al nuimero 24 del 7 de Febrero de 1901.



ENMIENDA PRESENTADA
por el Delegado Sr. Jos6 N. Ferrer, A las Secciones 17, 18 y 19.


"A la Convenci6n:
El Delegado que suscribe, tiene el honor de pro-
poner que las Secciones 17, 18 y 19 del Proyecto de
Bases para la Constituci6n, sean sustituidas por las
siguientes:
,La direcci6n y gesti6n de los intereses peculiares
de las provincias estardn a cargo de Consejos pro-
vinciales y de Gobernadores.
Las leyes por las cuales se rija la administraci6n
provincial, se ajustarAn a las siguientes Bases:
1? Se conceder'an los Consejos provinciales to-
das las facultades necesarias para la direcci6n de los
asuntos peculiares de la Provincia, incluy6ndose enw
tre ellos la de acordar empr6stitos para obras p6bli-
cas provinciales.
2 Los acuerdos de los Consejos sobre empresti-
tos no tendrAn fuerza legal sin la ratificaci6n de la
mayoria de los ayuntamientos de la Provincia.
3"' Las sesiones de los Consejos provinciales se-
rAn p6blicas, sin otras excepciones que las que esta-
blezcan las leyes, y se publicaran sus presupuestos
y demAs acuerdos asi como sus cuentas.
4s Los miembros de los Consejos provinciales
seran personalmente responsables de sus actos ante
los Tribunales, en la forma que determine las
leyes.
5'. Los Consejos provinciales no podr6n acordar
empr6stitos, sin votar al mismo tiempo los ingresos
permanentes necesarios para el pago de sus intereses
y amortizaci6n.
Ni podr6n acordar la supresi6n 6 reducci6n de
ingresos permanentes sin establecer al mismo tiem.
po otros que los sustituyan, salvo cuando la supre-


si6n 6 reducci6n proceda de supresi6n 6 reducci6n
de gastos permanentes equivalentes.
Ni podran establecer impuestos incompatible con
el sistema tributario del Estado.
Los acuerdos que infrinjan esta Base ser6n nulos,
y corresponderd al Presidente de la Rep6blica de-
clarar su nulidad.
6. El Presidente de la Repiblica tendr6, ade-
mns, en la forma y condiciones que determinan las
leyes, las facultades necesarias para impedir que los
Consejos provinciales, en el ejercicio de sus funcio-
nes, se extralimiten de sus facultades, infieran per-
juicios d intereses piblicos 6 infrinjan la Constitu-
ci6n 6 las leyes.
El President de la Rep6blica y los Gobernadores
podr6n suspender los acuerdos de los Consejos pro-
vinciales cuando A su juicio estuvieren comprendi-
dos en alguno de los casos indicados.
Se reservarA 6 los tribunales la resoluci6n defini-
tiva de las reclamaciones que se promuevan con
motive de dichas suspensions.
7. Los tribunales conoceran en juicio civil de
las reclamaciones que se promuevan contra los acuer-
dos de los Consejos provinciales por lesi6n de dere-
chos civiles de particulares y de las acciones civiles
que estos ejerciten contra las provincial.
8" Ni los Consejos provinciales ni ninguna sec-
ci6n 6 comisi6n de los mismos, podra tener inter-
venci6n en las operaciones que constituyan el pro..
cedimiento electoral para cualquiera elecci6n, ni
ejercer por ningfn motivo funciones que no sean
administrativas.
Edificio de la Convenci6n, Febrero 4 de 1901.
Jose N. Ferrer.




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