Group Title: Diario de sesiones de la Convencion constituyente de la isla de Cuba
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
ALL VOLUMES CITATION PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072606/00023
 Material Information
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
Physical Description: 479, xxxi p. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Convención constituyente, (1900-1901
Publisher: La Convención
Place of Publication: Havana
Publication Date: [1901]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1899-1902   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Includes convention reports from Nov. 1, 1900 to Feb. 27, 1901.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072606
Volume ID: VID00023
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000352599
oclc - 09792325
notis - ABZ0572

Full Text

IHBANA 6 DE FEBRERO DE x190. NUM2IO 23.



DIARIO DE SESIONES
JDE LA

CONVENTION CONSTITUYENTE
DE LA
ISLA DE O CTTBA.

* f Ofoina : -EdiMoio de la Clovenoi6n (PTeatro ~IC&arti) 4* *


SESSION DEL MARTES 5 DE FEBRERO DE 1901


U8T7TAR.IO

Se abre la sesi6n.
Aprudbase el acta de la anterior.
Continda la discusidn del Proyecto de Bases.
Se pone A votaci6n la enmienda del Sr. Eudaldo Tamayo, que resnlt6 empatada, y es aprobada.
Es aprobada la Base 8a.
Se aprueba la Base la. de la Secci6n 17.
La Comisidn retire las Bases 2a. y 3a. y present otras.
A la Base 2a. presentan enmiendas los Sres. Zayas, Ferrer y Ndflez.
El Sr. Ndfiez retira la suya y se pone A discusid6 la del Sr. Zayas.
El Sr. AlemAn pide que se declare no haber lugar A deliberar sobre la enmienda Zayas, y desechada
en comdn, se pone dsta A votaci6n y es desechada en sus dos parties.
Abierta discussion sobre la Base, la impugna el Sr Giberga, y stendo la hora reglamentaria, se suspen-
de la sesidn.


El senior PRESIDENrE: Se abre la sesi6n.
Eran las 3 menos 5.
El Secretario, senior Zayas, lee el acta de la anterior.
El senior PRESIDENTE: ,Se aprueba el acta?
Queda aprobada.
El senior PRESIDENTE: Con arreglo al artfculo 88
del Reglamento, debe someterse A votaci6n, sin dis-
cusi6n, la enmienda del senior Eudaldo Tamayo, que
result empatada en la sesi6n de ayer.
El senior Secretario dara lecture A esa eumienda.
El Secretario, senior ZAYAS: La enmienda del se-
fior Eudaldo Tamayo, cuya votaci6n result empa-
tada, se refiere al inciso 2? de la Base 1. de la Sec-
ci6n d6cimaquinta; la Base dice: ,ser mayor de 40
aflos, y la enmienda dice: aser mayor de 35 afios.,
El senior PRESIDENTE: Se pone A votaci6n nue-
vamente la enmieuda, sin discusi6n.
El sefior ZAYAS: Pido la votaci6n nominal.
Se verifica la votacitn.
El Secretario, senior ZAYAs: Dijeron que sf, los
sefiores Jose Miguel G6mez, Monteagudo, Morua,
Fortdn, Silva, Diego Tamayo, Rodrfguez, N6fiez,
Lacret, Portuoudo, Castro, Juan Gualberto G6mez,
Eudaldo Tamayo, Manduley, Zayas, Villuendas y
Mendez Capote; y dijeron que n6, los sefiores Cisne-
ros, Betancourt, Bravo, Berriel, Quesada, Rfus Ri-
vera y Quflez.


El Secretario, seflor VILLVENDAS: Aceplada por
17 votos contra 7.
El sefior PRESIDENTE: Continfa la discusi6n pen-
diente desde la Bae 8. de la Secei6n d6cimasexta.
El Secretario, senior Zayas, lee la Base 8P, que diet:
8.
"Los tribunales de las fuerzas de mar y tierra se
regularAn por su ley organica especial."
Existe una enmienda equivaleute A un voto en
contra, pidiendo la supresi6n de la Base, concebida
en estos t6rminos.
A la Convenci6':
"El Delegado que suscribe, consecuente con sus
principios, se v6 en la necesidad de pedir 6 la Asam-
blea, la supresi6n por complete de la Base 88 de la
Secci6n d6cimasexta, por considerar que todos los
ciudadanos deben ser juzgados por unos mismos
tribunales, porque en la Repfblica no debe haber
fueros. Dicho inciso, que debe suprimirse, dice asf:
,Los tribunales de las fuerzas de mar y tierra, se
regularAn por su ley orgAnica especial.,
P. y L. Habana, Enero 30 de 1901.
Salvador Cisneros."
El senior PRESIDENTE: Se pone A diseusi6n.






336 DIARIO DE SESIONES


El senior CISNEROS: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Cisneros.
El senior CISNEROS: He visto que la Mesa tiene
un criterio sobre que las enmiendas que piden la
supresi6n de una Base, no se tomen en cuenta, ni
como tales enmiendas ni como nada.
Ya yo lie presentado dos enmiendas, de las cua-
les no se ha hecho case.
El sefior PRESIDENTE: N6, seflor Cisueros; la Me,
sa ha hecho A sus enmiendas todo el caso que mere-
cen, y se han leido; pero realmente la actual no es
una enmienda: si pide la supresi6n de una Base,
puede ser enmienda A la totalidad del proyecto; pe-
ro para la Base en concrete viene A ser un voto en
contra.
Se pone A discusi6n la Base; si la Convenci6n la
acepta, queda desechado lo que el sellor Cisneros
llama enmienda, y si es desechada la Base, queda
aprobada la enmienda. No hay forma hAbil ni po.
sible dentro del Reglamento para ponerla A discu-
si6n; al discutir la Base, se discuten todos los votos
en contra y en pro de la Base.
So pone A votaci6n ordinaria la Base.
Se verifica la votaci6n.
El secretario, senior VILLUENDAS: Aceptada por
mayorfa.
El senior PRESIDENTE: Respecto A la Secci6u d6-
cimas6ptima que sigue, se habfa suspendido, por
indicaci6n de various Delegados, la discusi6n de al-
gunas Bases anteriores relacionadas con esta ma-
teria; pero entiendo que el prop6sito de los seflores
Delegados que pidieron la suspension, fu6 que la
discus16n quedara pendiente hasta que se acordara
sobre el regimen provincial que debe aceptar la
Convenci6n. De manera que, en realidad, yo en-
tiendo que debe continuar en suspenso la discuii6n
de esas Bases, hasta que se acuerde sobre el regimen
provincial; porque todas ellas son secuelas 6 conse.
cuencias (1b sistema provincial que adopted la Con-
venci6n. Ahora, si a alg6n senior Delegado, de los quo
propusieron la suspension, se le ocurre alguna indi-
caci6n, puede hacerla.
El sefnor GIBERGA: Yo creo eso, que precede dis.
cutir el regimen provincial, y cuando se haya acor-
dado acerca de Bl, llegara la oportunidad de esas
Bases aplazadas.
El sefnor PRIC-IDENTE: Contiuda la discusi6n de
la Secci6n d6eimas6ptima.
El sefior VILLUINDAS: Sefior Presidentu, l1s se-
fiores de la Comisi6n retiran la Secci6n.
El senior Rius RrvERA: No: la Comisi6n retira
las Bases 2., J3 y 4V
El Secretario, seRor Zayas, lee las Bases indicadas
por el senor Rius Rivera.
El sefor PRESIDENTE: ,No hay enmiendas?
El Secretario, seflor ZAYAS: A esta 1P Base, no.
El Secretario, senor Zuyas, lee la Base, que dice:

((La provincia estara formada de los tl6rinos
municipales comprendidos dentro de los lfmites de
aquella.n
El sefior PRESIDENTE: Se pone a discusi6n la 1'~
Base.. No hay sore ella ninguna enmienda,


Se pone A votaci6n. Votaci6n ordinaria. Aprobada.
El Secretario, senor Zayas, lee la Base 2s
El senior PRESIDENTE: Han sido sustitnidas en
estos moments, por la Comisi6n, las Bases 2? y 31,
redactadas en otra forma.
El Secretario, sefor ZAYAS: Dice la 2. Base. (En
cada provincia habra un Gobernador y un Consejo
Provincial elegidos por sufragio director y en la for-
ma que determine la Ley. El ndmero de Consejeros
no bajarA de diez ni excedera de veinte., Realmen-
te quedan la 2: y 3- Bases refundidas en 6sta, que
par ce sustituirlas. Hay enmiendas presentadas.
Hay uua enmienda del senior Ferrer, otra del que
habla y otra del senior Nfiiez, y hay otra mia tam-
bi6n, puesto que ahora estin reunidas las dos Bases.
La enmnienda del senior Ferrer dice asi: (Lee la en-
mienda).
EIl senior NUsEZ: Retiro mi enmienda.
El senor PRESIDENTE;: El sefor NIfiez ha retira-
do su enmienda. Queda la del sefor Ferrer, que
comprende varies extremes que se irAn poniendo A
discusi6n i medida que se vayan refiriendo a
los puntos de la Base que estamos discutiendo.
El senior Zayas habfa presentado dos enmiendas
A la Base 2. y otra a la Base 3.; pero como
la Comisi6n ha presentado una. nueva redacci6n
reuniendo en una sola Base la 2' y la 31, result
que las dos enmiendas del senior Zayas, ahora son
una sola enmienda dirigida a la Base 2a, la que va
a leer, poni&ndose A discusi6n.
El senior FERRER: Seflor Preidlente: yo entiendo
que mi enmienda cambia el r6giuen provincial,
introduce reforms raiic.ies, b opuesta completa-
mente al Proyecto de Bases, por lo que entiendo que
debe discutirse primero.
El seflor PRESIDENTE: Entiendo que la del sefor
Zayas se separa mins del Proyecto; se va A discutir
la del senior Zayas.
El Secretario senior Zayas la leerA de nuevo.
El Secretario, senior Zyas, lee la si/uiente enmienda:
"A la Convencimn:
El Delegado que suscribe propone la siguiente
enmienda A la B tse 2'1 de la Secci6n d6cimas6pti.
ma del Proyecto:
At frente de la provincia habri un Gobernador
nonbrado por el Poder Ejecutivo, y que no po(dr
perinanecer en el cargo mnis de tries ianos consecuti-
vos ui desempenarlo de nuevo sino despu6s de un
a fo.
Habra tamubiun un Consejo provincial cuyos Con-
sejeros no bnjaran de 8 ni excederAn de 20, elegidos
uno por cada uno de los Ayuntamientos de la pro-
vincia por t6rmino de tres afios.
Si no llegaren 6 8 los Ayuntamientos de una
provincia, el exceso hasta completar este niumero 1o
elegirAn entire todos.
Edificio de la Convenci6n, Febrero 4 de 1901.
Al fredo Zayas."
ElSecrecretario, sefor ZAVAS: Se ha presentado
esta moci6n relative ai la enmienda del que habia,
que acaba de leerse. (La lee):
"A la Convenci6n:
El Delegado qinesuscribe pide ila C)on venci, n qiiu






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 337


acuerde aplicar el articulo 115 del Reglaneuto A
la moci6n del senior Zayas: (No ha lugar a deliberar.,
Sal6n de Sesiones, 4 de Febrero de 1901.
Jose B. A lemano."
El senior GIBERGA: jCoim! juna mocioin de no liha lu-
gar A deliberar sobre unaenmienda!
El senior PRESIDENTE: Se present esa moci6n y la
Presidencia hizo algunas indicaiones A su autor, que
6ste no acept6, y la Presidencia no ha resuelto todal-
via nada, y tiene en este nomento el Reglaienuto en
la mano. (Dirigiendose al Secretario sector Zoyas): Sir-
vase leer el articulo 107.
El Secretario, senior Zayas, lee el articulo 107.
El senor PRESIDENTE: Este articulo contiene un
precepto especial para la discusi6n de la Constitu-
ci6u,y la Presidencia entiende, cun arreglo A 61, lque
no se le puede negar a uu Delegado la facultad de
presentar una 6 varias enmiendas que crea conve-
niente; lo dnico que so le puede exigir cs que esta
eenneda jest6 bien redactada y vaya suscrita por
el Delegado que la present. Asi es que la Presiden-
cia no puede poner A votaci6u la mocidn del sefior
AlemAn, de no ha lugar a deliberar, porque con ello
se infringirfa el Reglamento. Se pone A discusi6n la
ennienda del sefor Zayas.
El senor ALEMAN: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
AlemAn.
El senior ALEMAN: Yo desearia saber para (qu
sirve el articulo 107 del Reglamento; porque aumn
cuando haya una disposici6n especial deutro del
capitulo cua-to del Reglamento para discutir Ia
Constituci6n, yo creo que aqui no podemos hacer
otra cosa qne discutir esa Constituci6n para despufs
entrar en la cuesti6n de las Relaciones con los Es-
tados Unidos; y yo quiero que se me diga si el ar-
tfculo 115 tiene 6 no relaci6n con el punto que Cs-
tamos discutiendo, para saber si 61lo dehe aplicarse
el capitulo cuarto.
El seofor PRESIDENTE: Voy :i contester sobte el
capitulo quinto, pero no A discutir, porque nosotros
no podemos discutir. La Presidencia entiende que
este capitulo quinto contiene solamente disposicio-
nes supletorias del en pitulo cuarto, que trata de una
manera especial de la Constituci6n; de manera que,
cuando no haya algo previsto en este capitulo cuar-
to, que trata de 1ha discusi6n de la Constituci6n,
hay que ateuerse A lo que dice el quinto. Cuando
alguna cosa no est6 prevista en este capitulo cuarto,
hay que ir A las disposiciones generals que estiA
contenidas en el capitulo quinto, que trata de mo-
ciones y enmiendas, y miucho ens bn este caso,
cuando elarticulo 115 nose refierea unaenmienda
sino a una inoci6n; teniendo en cuenta esa modifi-
caci6n, la presidencia no pone A. votaci6n la moci6ii
del senior AlemAn. Conttinia la discusi6n sobre la
tumienda del senor Zayas.
El seolor MANDULEY: Pido la palabra para uni
cuesti6n de orden.
El sefior PRESIDENTE: ,Es decir que juicio del
senior Manduley se ha infringido alora algun articu-
lo del Reglamento? Porque esas son las cuesti6nes"
ldo orden,


El senior MANDULEY: Sobre las enmiendas, sobre
la Comisi6n, porque no sabemos si esas enmiendas
se refieren al primero 6 al ltimno Proyecto de la
Con isi6n.
El senior PRESIDENTE: El senior Zayas la ha pre-
sentado al iltimo.
El senior MANDULEY: Si, senior Piesidente, pero
yo creo que la Comisi6n debia haber dado tiempo
para estudiar ese nuevo Proyecto que acaba de salir
de su pupitre. Porque nosotros uos encontramos
ahora sin saber A quB atenernos ni A d6nde vamos,
porque despu6s de haber presentado su primer Pro-
yecto, el cual hemos estudiado, nos encontramos
ahora inpromptu con uuo nuevo, os decir, que vamos,
como vamos siempre, en tren expreso.
El senior PRESIDENTE: Senor Manduley, siempre
que ha sucedido esto, se ha levantado alg6u miem-
bro do la Comisi6n y ha indicado A los sefiores De-
legados si admitian una nueva redacci6n de unt
Base, y cuando realmente no es una Base nueva al
mismo Proyecto de la Comisi6n, que ha sido leido,
impreso y repartido a los sefiores Delegados, se ha
aceptado esa indicaci6n de la Comisi6n, y much
mis en un caso como 6ste, en que se trata simple-
mente de una nueva redacci6n que se ha dado A la
Base.
Se pone A discusi6n la Base, empezando por las
enmiendas del senior Zayas.
El sefior ZAYAS: lee s s enmiendaq, 4 petici6n del
.siior Ferndndez de Castro.
El sector ZAYAS: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefor
Zayas.
El senior ZAYAs: Sefiores Delegados: Al levan-
tarme a sostener estas enmiendas, s6 de antemano,
que ellas no habran de prosperar, dado el espiritu
que he podido apreciar en gran nimero de mis
compaiterosen esta Convenci6n, respect al regimen
que debe imperar en las provincias. Pero yo, leal y
houradamente, entiiedo que ese regimen tal como
se plantea en el Provecto de Constituci6n, ese r6gi-
men hibrido, mixto, que no es un regimen franca-
mente federal ni francaiiente unitario, no puede
producer mAs que el caos, la contradiccion per-ma-
nente entire poderes constituidos dentro de unia mlis-
ma nacionalidad.
Yo entiendo que ese sistema no diferencia lo bas-
tante A los distintos poderes que han de funcionnr
dentro dcl territorio de la Republica, hasta el ex-
tremo de evitar que los unos estorben A los otros en
el complete desarrollo de sus funciones; y como asi
lo entiendo, debo decirlo, aunque de antemano sepa
que seran derrotadas estas enmiendas por el voto,
que creo tambi6n inspirado en el mejor deseo de
acierto de mis compafieros, que presumo no opinan
como yo la mayoria de ellos.
En efecto, nosotros discutimos una Constituci6n
que tiende mAs A fundar una Repdblica unitaria
que una Rep6blica federal, y yo no voy, ui creo que
es oportuno, A sefialar las razones que existen en
pro y en contra.de una u otra soluci6n; desde luego
me declare antifederal en la Isla de Cuba, porquo
entiendo que los sistemas y regimenes politicos no
son en absoluto bnlnos para todos los pafses, ni en





338 DIARIO DE SESIONES


todas las circunstancias 6 condiciones en que se en-
cuentre un pueblo. De modo que puedo encontrar
perfectamente justificada la existencia de un r6gi-
men francamente federal en otros pauses, y no lo en-
cuentro asf en ia Isla de Cuba. En este instant no
hago mAs que dar mi opini6n; sin que intent ro-
bustecerla ni sostenerla, porque no vamos A discutir
respect a ese particular. Pero de esa opinion se de-
ducen 16gica y forzosamente estas enmiendas pre-
sentadas al Proyecto de Bases, en cuanto se trata del
regimen provincial.
Por el Proyecto de Bases result que en cada Pro-
vincia debe existir un Gobernador elegido por su-
fragio director, y en la forma que determinara una
Ley que habrA de dictarse y promulgarse. Pues
bien, si nosotros tenemos un Poder Ejecutivo supre-
mo, si tenemos un Presidente de la Rep6blica uni-
taria, y constituidos poderes superiores en la Isla,
ide qu6 manera, en que forma y por qu6 medios se
enlazan y harmonizan el Poder Ejecutivo supremo
de la Isla y el de las provincias, cuando aqu6l ha
de funcionar en toda la Isla, y por cousiguiente, en
todas y cada una de esas provincias que la consti-
tuyen 6 integran?
No veo dentro del Proyecto de Bases la manera
desembarazada de funcionar el Poder Ejecutivo su-
premo, que habrA do tropezar forzosamente dentro
de cada una de las provincias, con otro poder que
tiene exactamente el mismo origen y casi las mismas
atribuciones, aunque limitadas A la esfera de las
Provincias. Pero como quiera que cada una de ellas
tendrA un Consejo, result que no habrA un solo
Apice del territorio donde el Poder Ejecutivo supre-
mo pueda encontrar apoyo para desarrollarse, para
Ilenar su cometido. O estA de mas el Poder Supremo
6 esta de mas el Gobierno de las Provincias en la
forma que se intent constituir; yo entiendo que de
esto ha de resultar forzosamente un conflict conti-
nuo, y que con este regimen van a constituirse otros
tantos Estados cada una de las Provincias, con su
CAmara y con su Poder Ejecutivo de origen popular
en la misma form, quizas, que las CAmaras y que
el Poder Ejecutivo de la Rep6blica misma; y de ah[
deduzco que ha de tropezar con series conflicts el
'desarrollo de las funciones del Gobierno dentro de
la Repfblica de Cuba. Constituidos y organizados
en esta forma, se dira tal vez que el nombramiento
de un Gobernador de provincial tal como lo propon-
go, es decir, designado por el Poder Ejecutivo, es
algo que pugna con nuestras ideas democrAticas,
con el liberalism de que hacemos gala a diario,
con las doctrinas relatives al sufragio universal y
con los orfgenes que A todos los podereshemos atri-
buido y consignado en otra parte de la Constituci6u;
y yo entiendo que no es asf, que no hay contradic-
ci6n alguna, porque despu6s de todo, el Gobernador
de la Provincia, designado por el Poder Ejecutivo,
esta designado por un funcionario de la Rep6bli-
ca que es product del sufragio director, del sufra-
gio universal, y por consiguiente, aquel de cierto
modo es el resultado de ese mismo sufragio, quo
en 61 result indirecto al elegirse por medio de
un compromisario; pero junto A esos Gobernado-
res de provincial, designados por ol Poder Ejecu-


tivo, para que pueda tener la intervenci6n que en
todo lo que sea propio del Poder Ejecutivo debe
6ste tener en cada una de las provincias, yo ad-
mito como admit la Comisi6u, los Consejos Pro-
vinciales.
Ahora bien, como quiera que la Base no indica
c6mo se ha de elegir el Consejo, la opinion que he
ofdo mas generalizada es la de una votaci6n en quo
todos los funcionarios 6 individuos que ban de com-
poner ese Consejo fueran elegidos A la vez por los
electores de la Provincia toda; yo encuentro que es-
to no es equitativo, que no result just que asi se
haga, y propongo que esos Consejos sean formados
por los Representantes de los Ayuntamientos, uno
por cada uno de dichos Ayuntamientos. Y explicar6
por qu6 esto es mas just 6 mAs equitativo que lo
otro. Desde luego, que en toda Provincia hay por
lo menos una ciudad 6 poblaci6n, y A veces mAs de
una, cuyo numero de pobladores y por consiguiente
cuyo ndmero de electores, es igual 6 superior al ni-
mero de electores de los restantes pueblos de ]a Pro-
vincia misma; si se eligieran los Delegados del Con-
sejo Provincial A la vez por los electores de la Pro-
vincia toda, allf en ese Consejo, donde tienen que
star representados los intereses de todos los Ayun-
tamientos distintos, resultaria que los municipios
de las grandes poblaciones son los que pueden salir
triunfantes, y por consiguiente estarAn representados
mis eficazinente los interests peculiares de determi-
nados municipios y no por igual los de cada uno
de aquellos municipios, como sucederfa en la forma
que propongo, si cada un municipio eligiera un De-
legado especial para que lo represent en ese Conse-
jo. Previendo el caso de que pudiera existir un uD-
mero de municipios menor que el minimum de Con-
sejeros que se fijan, en este caso he indicado una so-
luci6n, sin perjuicio de aceptar cualquiera que sea
mejor, y es, que la diferencia de Consejeros sea ele-
gida por votaci6n de todos los municipios A la vez,
porque de esta suerte estarfan todos igualmente re-
preseLtados, y no habrfa ventajas de unos sobre
otros.
De mantra que estos son los puntos esenciales de
mi enmienda: en primer lugar, establecer la delega-
ci6n del Poder Ejecutivo de la Repfblica en la Pro-
vincia; en segundo lugar, reconocer el derecho de
tender A susqntereses pfblicos y peculiares las
Provincias, tal como otraBase sucesiva de este Pro-
yecto lo establece, y al efecto acepto el Cousejo Pro-
vincial elective; en tercer lugar, entiendo que deben
sor elegidos los Consejeros en igual nfmero que los
municipios de que se componga a1 Provincia y por
dichos municipios; por fltimo, para poner un coto
al hecho de que pudieran esos Gobernadores, Dele-
gados del Poder Ejecutivo, permanecer un espacio
de tiempo prolongado al frente de la Provincia, les
limito la duraci6n de su cargo, y para impedir que
puedan inmediatamente ser repuestos on ese inismo
cargo, sefilo el t6rmino de un afio, durante el cual
no puede una misma persona volver A ocupar el
Gobierno de In Provincia.
De esta mannera creo que se harmonizan los inte-
reses, que desde luego no puedo menos dereconocer,
generals de las Provincias con los propios de cada









bks; LA-l.; coAEt-~l COft-T-k~' 33-


uno de los municipios que constituyen la Provincia,
segin la define la Base 1P de la Secci6u duod6cima.
Entiendo que de esta suerte, sin desconocer los
expresados intereses provinciales y municipales, al
mismo tiempo se deja al Presidente de la Rep6blica,
al Poder Ejecutivo, facultado para traspasar las
fronteras de cada Provincia en el ejercicio legitimo
de sus funciones.
De no ser asi, yo pregunto si de alguna manera
se indica una part especial de la Isla de Cuba que
no pertenezca A una Provincia y donde pueda fun-
cionar el Poder Ejecutivo de la Rep6blica, que esta
llamado A desempefar la Presidencia de la Rep6bli
ca misma, y en qu6 consistent las atribuciones del
President de ese Poder Ejecutivo, si en cada Pro-
vincia hay un Gobernador que tiene las mismas
atribuciones que 61, con s6lo la diferencia de que su
cargo se hall circunscripto A los limits de la Pro-
vincia.
Me parece que do esto result una contradicci6n
evidence, un perjuicio gravisimo para la buena mar"
cha del Gobierno y atenci6n de los intereses publi-
cos, para el buen desarrollo de la nacionalidad quo
creamos.
El senior GIBERGA: Pido la palabra.
El sefor PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El sefor GIBERGA: Sefnor Presidente, he pedido
la palabra, para el caso de que no haya nadie que
la pida, como supongo que no se pedira, sobre la
enmienda del senior Zayas.
El senior PRESIDENTE: flor Giberga?
El sefior GIBERGA: No, senior, en pro de la en -
mienda del seflor Zayas.
El senior PRESIDENTE: El senior Zayas acaba de
consumer un turno en pro de la enmienda.
El seflor GIBsRDA: Pido la palabra, ya que nin-
guno la pide en contra.
El senior PRESIDENTE: Se acaba de consumer un
turno en pro; no se la puedo conceder.
El senior GIBERGA: Porque me extrafia sobre
manera, que en cuestiones tan graves y trascenden-
tales como esta, una de las mAs graves y trascenden-
tales, no haya discusi6n.
El senior PRESIDENTE: Cuando se discuta la Ba-
se general, quo trata de la misma material, puede
consumer un turno el senior Giberga, si lo tiene A
bien.
El senior GIBERGA: Entendia que 6ste era el mo-
mento oportuno; pero yo estoy A las 6rdenes de la
Presidencia y de la Convenci6n.
El senior PRESIDENTE: No puedo concederle la
palabra. Sirvase leer el articulo 118.
El Secretariolo lee.
El senior GIBERGA: iQu6 articulo?
El senior PRESIDENTE: El 118.
El senior GIBERGA: ,Me permit su sefioria una
observaci6n? El articulo 118 se refiere A mociones,
el artfculo 118 no se refiere A la discusi6n de en-
miendas de un Proyecto de Constituci6n que no es
una moci6n.
El seflor PRESIDENTE: Sefior Giberga, voy A ex-
plicarle. Este articulo estA en las disposiciones ge-
nerales y no se puede referir de un modo especial A


las enmiendas. Las enmiendas A que se concede
dos turns, son las enmiendas A Bases de la Consti-
tuci6n, y se ha venido aplicando este precepto A las
enmiendas. Donde inicamente hay dos turnos, es
cuando se trata de las mociones; el Reglamento con-
cede dos turnos para las enmiendas A la Constitu-
ei6n.
El senor GIBE1RGA: Entiendo que hay que dis-
tinguir las cosas: una moci6n no es una enmienda;
una moci6n, como lo dice la misma palabra, es la
proposici6u nueva, la idea que viene por primer
vez, traida por un Delegado A la consideraci6n de la
CAmara. Acerca de esta moci6n caben tales 6 cuales
procedimientos; una enmienda es cosa distinta, la
enmienda es la proposici6n de modificaci6n en tal
6 cual sentido de una moci6n que ya ha venido,
que ya estA en el debate, y no es aplicable de nin-
g6n modo el precepto que se refiere A una moci6n
A las discusiones de las enmiendas de un Proyecto
de una Constituci6n en tesis general, y much me-
nos A la discusi6n de la enmienda dentro del Pro-
yecto de Constituci6n. ,Quien mueve algo aquf si
aqui no hay moci6n? El articulo reglamentario es-
tablece, que sobre las enmiendas del Proyecto de
Constituci6n pueden consumirse dos turnos en pro,
y hay precedentes sentados aquf, porque aquf se han
sentado muchos precedentes, y yo no he querido re-
cordar muchos en que habiendo consumido un se-
flor Delegado un turno en pro de una enmienda y
no habiendo turnos en contra, como era regular, se
ha concedido otro turno eoi pro.
El senior PRESIDENTE: Si dada la importancia
del debate la Convenci6n entendiese no tener incon-
venienteen ceder un turno en pro, nolo tengo tam-
poco; pero, senior Giberga, yo no puedo concederlo,
much mas cuando el sefor Giberga puade consu-
mir ese turno inmediatamente despu6s que venga
la discusi6n de la Base.
El senior GJBERGA: Yo me resign A todo lo que
no pueda evitar, pero antes de resignarme quiero
hacer el esfuerzo oportuno para obrar en la ocasi6n
y moment A que quiero referirme.
El senior ZAYAS, lee la enmienda. Se va A dividir
en dos parties. Lee la primera part.
El sefior GIBERGA: Pido que la enmienda que se
acaba de leer se divida en dcs.
El Secretario, senior ZAYAS, 16e la primera parole.
El senior PRESIDENTE. Se somete A votaci6n no-
minal.
El Secretario, senior ZAYAS: Dijeron que no, los
sefiores: Alemin, Jos6 Miguel G6mez, Monteagudo,
Mor6a, Robau, Fortdu, Cisneros, Silva, Betancourt,
Bravo, Quesada, Rius Rivera, Lacret, Portuondo,
FernAndez de Castro, Juan Gualberto G6mez, Eudal
do Tamayo, Manduley, Villuendas y M6ndezCapote;
y dijeron que sf, los sefiores: Diego Tamayo, Berriel
Rodriguez, NUfiez, Giberga, Quilez, Ferrer y Zayas.
Result desechada por 20 votos que n6, contra 8
que si.
El senior PRESIDENTE: Queda aprobada.
El Secretario, senior ZAY AS, lee la segunda part.
El senior GIBERGA: Pido que se divida lo que se
acaba de leer; yo puedo desear un Consejo y no que-
rer que se elija en esa forma.


tik LA co~foitimim COxr.TjT~tYjC!4t


330







340 U)IAklO lI C oU4lb


El senor PRESIDENTE: Es impossible dividirlo niAs.
Se somete A votaci6n nominal.
El Secretario, sefnor ZAYAS: Dijeron que n6, los
seiores: Jos6 Miguel G6mez, Monteagudo, Robau,
Mor6a, Fortin, Cisneros, Silva, Betancourt, Berriel,
Bravo, Quesada, Rfus Rivera, Giberga, Lacret, Por-
tuondo, Castro, Quilez, Ferrer, Juan Gualberto G6-
mez, Eudaldo Tamayo, Manduley, Villuendas, Ale-
mAn y Mendez Capote; y que sf, los sefiores: Diego
Tamayo, Rodriguez, Nfiliez y Zayas.
Result desechada por 24 votos (que nG y 4 votes
que sf.
El senior PRESIDENTE: Aprobada. Se pone A dis-
cusi6n la Base 2"
El senor BERRIEL: J'ido la palabra para una pe-
quefia aclaraci6n, que deseo pedir i la Comisi6o
para saber si estamos 6 no conformes. Quisiera que
la Comisi6n me dijera, que es lo que determine la
Ley: si 6sta lleva el pensamiento de envolver tam-
bien la elecci6n en su forma, en su modo y wn su
origen.
El senior BRAvo: El sufragio director, en la fornma
que determine la Ley.
El sefor PRKSIrDNTE: Se pone A discusi6n la
Base.
El sellor GIBRRGA: Pido la palabra en contra de
la Base.
El sefnor Pi -IDNTE. Tienie la palabra el senior
Giberga.
El senior GrrERGA: Sefiores Delegados: Me siento,
en verdad, poco animado para combatir tsa Base,
ante un espectaculo como el que acabamos de pre-
senciar. Ha pronunciado un discurso razonado y
elocuente el senior Zayas sosteniendo su enmienda,
que planteaba el mismo problema que viene plan-
teado en la Base; y ante el silencio que sigui6 A su
discursoanteel hecho de que nadie pidiera la pala-
bra para impugnar su tesis sobre cuesti6n tan gra-
ve y tan transcendental, realmente me siento desa-
lentado y me digo: i.Qu6 snerte van a tener mis
palabras? ,Van siquiera A promover un debate, 6
van A ser seguidas, tal vez, del mismo silencio que
sigui6 a las palabras del senior Zayas? Va an ser de
todo punto inutil el esfuerzo que yo intent en de-
fensa de las doctrinas que sustento 6 lie de tener la
esperanza de conseguir algin resultado? Pero el de-
)er es inexorable, y auhque me sienta desalentado
y triste y en las condiciones de Animo en que em-
piezo a hablar, no tengo mAs remedio que cumplir
con mi deber y combatir las disposiciones de la Ba-
se de que se e uetrata.
Yo he asistido A este debate con verdadera sim-
patia y con profunda ansiedad. No han sido nunca
mayores en otros debates A que he concurrido y en
que se ventilasen altos interests del pueblo cubano.
.C6mno no ver con simpatia el esfuerzo que esti
haciendo este pueblo, defeudiendo su present y su
porvenir, igualmentae compromotidos y amenazados?
Y ;,c6mo no seguir con aisiedad los trabajos que
tanta trascendencia han de tener para el porvenir
de un pueblo, que de generaci6n en generaci6n ha
venido luchando por la conquista de la libertad, y
que no puede todavfa darla por segura? Porque
es precise que no olvidemos por un moment la


trascendencia de la obra ni la responsabilidad in-
mensa que sobre nosotros pesa. Esta responsabili-
dad es tabf grande, que a mi me quita el suefio-os
lo confieso---y me tiene hondamente preocupado:
porque otros pueblos han tenido en moments gra.
ves y dificiles el derecho de equivocarse; otros pue-
blos han podido no acertar en trances dificiles de su
vida, y sin arriesgar por sus errors, lo que nos.
otros arriesgamos: la p6rdida de nuestra nacionali.
dad y de nuestra personalidad amenazada.
A pincipio del siglo pasado se emanciparou pue-
b)los, hermanos nuestros, del continent americano;
cometieron errors inevitable, porque debieron co-
meterlos, y sin embargo aquellos pueblos tenfan por
delante los alios, quizas siglos para rectificar sus
errors y para poder reformar su vida political, cons
tituy6ndose, si n6 entouces, en tiempos posteriores,
sobre bases s6lidas que en lo future asentasen de un
modo duradero su nacionalidad. Nuestras condi.
ciones son muy distintas; nosotros tenemos el em-
penlo y el deber de fundar desde el primer moment
un gobierno stable; nosotros no podemos correr
ciortas aventuras, ni podemos entrar en ciertos tan-
teos sino que necesitamos en estos dias, precisamen-
te en estos dfas, fundar un gobierno que sea serio,
firm, de positives garantfas y, en una palabra, es-
table, que nos permit, por de pronto, obtener la
devoluci6n, por el Gobierno interventor, de los po-
deres que interinamente ejerce, y que nos asegure
despu6s la adhesion de todos los habitantes y ]a
conflanza de los demnAs pueblos. Esto hemos de
hacer; un gobierno stable. iY qu6 cosa tan dificil
como crear in gobierno estable! iY qu6 cosa tan
dificil como estableeer una buena constituci6u en
los dfas siguientes t una rtvoluci0n!
Toda perturbaci6n, por de pronto, diticulta, natu-
ralmente, la realizaci6n de uni obra que estA llama-
da A tener cierta estabilidad; y es precise que los que
tengan A su cargo semejante obra procure realizar-
1a, no con fines parciales y exclusivos, sino con un
fin de armonia. JConstituciones nacidas de las re-
voluciones. constituciones naciflas de las reacciones,
como han sido generalmente cuantas ha habido,
enin ligera y cuan tristemente han pasado! jCuin
pocas, entire ellas, han arraigado y vivido! Una
Constituci6n para durar no ha de responder finica
y exclusivamente a las opinions y fines de una
parte determinada de la poblaci6n que on un mo-
mento sea 6 se crea victoriosa; no ha de responder
a las aspiraciones de una part determinada del
pueblo; no ha de realizar s61o los prop6sitos que ha-
yan animado t una reacci6n. Ha de tener otro objeto,
siquiera acepte lo que sea inevitable, lo que siem-
pre hay que respetar en toda revoluci6n, 1o que
siempre hay que restaurar en today reacci6n: lo que
deba quedar-porque algo siempre queda-de todo
gran movimiento politico. Lo que importa es pro-
curar armonizar todas las tendencies que no sean
esencial menteincompatibles,para legar A hacer una
obra com6n, que algfin fia, cuando el tiempo haya
hecho su tarea, Ilevando la pacificaci6n moral A to-
dos los espfritus, pueda ser lAbaro comfin, A cuya
sombra se agrupen unidos los que se creyeian 6 fue-
ran vencedores, y los que se creyeran 6 fueran ven-






fDE LA CONVENCION CONSTITUYENTE .341


cidos. Y s6lo cuando han realizado esa sintesis,
harm6nicamente amoldada, dentro de la cual pue.
den vivir y desarrollarse las distintas tendencies po-
liticas y sociales de uu pueblo, han durado las
Constituciones y han sido estables los gobiernos que
de ellas han nacido.
Yo no he de negar justicia a los prop6sitos nobles
y levantados que hay en el seno de esta Convenci6n;
yo nunca he rehusado justicia a mis adversaries,
aunque, en cambio, eso si, la pida para ml. Yo he
de reconocer que en determinadas cuestiones, con
un verdadero sentido politico, que yo aplaudo, y
con espiritu de inteligencia, digno de toda alaban-
za, si no responder porcompleto a las aspiraciones
de los elements conservadores de este pals y satis-
facer por complete opinions que aqul no tienen
representaci6n,-porque no es tenerla el tener tan
insignificant y humilde representaci6n como la mia
-hab6is procurado, digo, orientaros y moveros en
una direcci6n dentro de la cual si n6 nuestro aplau,
so, por lo menos no hab6is merecido nuestra ceusu-
ra. Pero en mi concept, nuestra Constituci6n, la
que estamos elaborando aqui, tal como va saliendo
y tal como parece que va 6 salir, peca de algunos
graves defects que yo tengo el deber de sefialar.
Algunos yo me los explico, son muy naturales;
y de 6stos espero que han de tener aquf prouta y
cumplida enmienda, por lo cual s6lo muy ligera-
mente hablar6 de ellos. Me refiero a ciertos acuer-
dos precipitados como los que se han adoptado, ya
respect A los extranjeros en determinadas situacio-
nes posibles, ya a las condiciones para determina-
dos cargos. Yo me explico esos acuerdos; y hacien-
do justicia A la Convenci6n debo aprovechar y quie-
ro aprovechar esta ocasi6n para explicar a la opi-
ni6n, c6mo han podido adoptarse alguuos de ellos,
por la precipitaci6u con que procedemos, precipi.
taci6n que podra tener determinadas ventajas poli-
ticas, en concept de inuchos, que de ella esperan
sumas bienandanzas, pero que tiene inconvenientes
enormes, que yo no s6 si serin mayores que esas
ventajas en el caso de que esas ventajas se logren.
Esa precipitaci6n ha creado cierta irregularidad en
nuestro modo de funcionar.
So improvisan aqui enmiendas, se presentan en
medio de un debate, viene 61l una soluci6n nueva,
una formula inesperada que nadie sospechaba, que
nadie sabia que debia ser propuesta por uno de
nuestros compafieros; y viene, como es natural, un
movimiento de sorpresa, y por la sorpresa y por la
falta de deliberaci6n, viene un acuerdo inesperado
que, tal vez, con mayor reflexi6n, los mismos que
lo han adoptado se dispongan a revisar...... Digolo,
porque algunos acuerdos se han adoptado que no
nacieron de aspiraciones que prevalezcan en la ma-
yoria de esta Convenci6n; que fueron fruto inmaturo
de las circunstancias, de un moment de distracci6n,
6 de despreocupaci6n, 6 de la ausencia, tal vez,' de
algunos seliores Delegados, 6 de falta de meditaci6n,
debida a la estrechez del tiempo enpleado......
De modo que sobre esos defects no voy A insistir;
y he hablado de ellos, no para denunciarlos, sino
para explicar precisamente, c6mo ha podido incu-
rrirse en ellos sin que esto deba ser motive para que


desde ahora se hagan ciertas censuras del trabajo
de la Convenci6n. Pero en cambio, en otros puntos
las merece, por no haberse ajustado A las exigencias
de la realidad: permitidme que con franqueza os lo
diga.
Yo soy dem6crata, y dem6crata con un abolengo
que no envidiara, sin duda, ninguno de los sefores
Delegados, pero que creo no es tampoco de desdefiar.
Mi vida enter la he dedicado al culto de los prin-
cipios democr6ticos y he de seguir dedicAndoles el
resto de mis dias; pero no desconozco que no hay
gobierno mns dificil que el gobierno de las demo-
cracias y que es mks dificil a6n, en mementos como
&stos, en que tratamos de constituir un pueblo, sin
tener base fire en que apoyarnos; en. que todo te-
nemos que hacerlo, en que apenas tenemos tradicio-
nes, por lo menos tradiciones generalmente respeta-
das, que nos guien; en que no hay vallas que nos
contengan; en que no hay respetos que se impongan
A la consideraci6n del demos; en que todo es nuevo
y todo se mueve, choca y entrechoca en una socie-
dad que acaba de salir de una perturbaci6n iqu6
digo? que se encuentra en plena perturbaci6n! El
gobierno de las democracies, mhs que cualquier
otro gobierno, tieue peligros que, afortunadamente,
el derecho politico tiene medios de evitar.
La democracia ofrece entire otros peligros el peli-
gro de la tirania, el peligro del despotismo, no el
despotismo de los monarcas absolutes, conscientes,
y siempre responsables, porque han de dar cuenta
de cada uno de sus actos a la posteridad que ha de
juzgarlos, sino el despotismo de la irresponsabilidad,
ciega y terrible, de las muchedumbres, siempre
irresponsables. Ese es el escollo de la democracia;
esa es la preocupaci6n de los grades dem6cratas,
de los que mis que nadie en la historic del mundo
pueden enorgullecerse con ese tftulo; de los grandes
sembradores de ideas; 6sa es su preocupaci6n: guiar
la democracia, conteneria, hacerla 6til y ponerla al
scrvicio de la libertad y del derecho. Mas para esto
la democracia necesita de ciertos contrapesos. Esta-
bleced, y sobre todo en un pals como el nuestro, es-
tableced un regimen en que todo el pueblo concurra
A todas las funciones, en que todo surja de ia elec-
ci6n popular, en que est6n todos en igualdad de
condiciones para dirigir todos los asuntos p6blicos,
an que todos se agiten y revuelvan en constaute
movimiento, y esa democracia serf una locomotora
que a todo vapor, con pasos agigantados y sin freno
que la contenga irA al abismo. Puede sin embargo
utilizarse la democracia para la grau misi6n que es-
ta llamada A desempefiar, nada mAs que ponibndole
freno; y con ese freno, que es lo que aqui necesita-
mos, la democracia es salvadora, es fecunda, es glo-
riosa.
La Constituci6n establece el sufragio universal.
Yo no s6 si la opinion, entire todos, estA hecha de
una manera definitive acerca del regimen electoral;
yo veo y he notado en muchos de mis compafieros,
a6n entire algunos de los que votaron la Base que
figura en el Proyecto, como cierta desconfianza, co-
mo cierta timidez, ya sea que respondan & inspira-
ciones de la conciencia propia, ya, como decia tra-
tando de este problema, aquf, la otra noche, nues,







341 IriAMIti Di S9SIOR1


tro compafiero, y amigo mio y muy querido, el senior
Sanguily, ya sea que respondan al examen de la
situaci6n, y de actitudes y propOsitos ajenos. Mas,
ya sea por lo uno, ya por lo otro, yo no se si hubie.
ra sido mis prudent esperar A que el problema del
derecho electoral lo hubiera resuelto una Asamblka
ordinaria, quiero decir, el Congreso cubano el dia
en que este Congreso exista. Yo lamento el acuerdo
que se ha adoptado, resolviendo en la Constituci6n
el problema electoral: pero debo hacer un acto de
justicia, debo aplaudir el voto reflexivo y moderado
con que A continuaci6n de la consagraci6n del su-
fragio universal, hab6is establecido en la misma
Constituci6u el derecho de la representaci6u de las
inuorias, y debo aplaudir asimismo-que yo no os
regateo mis aplausos aunque, en mi concept, te-
niendo un buen prop6sito no hayAis estado acerta-
dos en la forma de realizarlo-debo aplaudir el pro-
p6sito que os ha animado al tratar de establecer un
Senado exigiendo determinadas condiciones A los
compromisarios que concurran A su elecci6n. Y di-
go que, A mi juicio, no hab6is estado acertados, por
que entiendo quo procediendo el Senado, como la
C(Amara de Representantes, del sufragio universal,
no tiene la representaci6n propia y distinta que en
las modernas sociedades democrAticas aspiran A dar-
le, no los doctrinarios, sino grades demi6ratas. De
todos modos yo aplaudo el pensamieuto que os ha
inspirado en este punto y en otros, como, por ejem-
plo, en las medidas con que trata la Constituci6n
de impedir un excesivo 6 inconvenient predominio
de la Camara baja en material de presupuestos, y
todo abuso, siempre peligroso y que para Cuba pu-
diera serlo mis, del cr6dito de la Naci6n: medidas
prudentes, medidas habiles, medidas conservadoras,
acordes con la ciencia y con la experiencia,, que es-
pero sean recibidas con satisfacci6a y que, st las
acompafiaran otras, crearnan una confianza en el
porvenir de que recibirfamos todos inmensos bene-
ficios.
Mas del propio modo que hago, con intima com-
placencia, los elogios que creo merece la Constitu*
ci6n, en los puntos que he indicado, tengo el deber
do sefialar defects del Proyecto, que en mi opinion
-ojalA me equivoque-anulariu las excelencias de
la obra.
En ella, tal cual sera si prevalece, con lo ya acor-
dado, lo que contiene el Proyecto en la parte penI
diente de discusi6n, resultara que en lo que se re-
fiere A las instituciones fundamentals del Estado,
predominarA demasiado uno de los elements poli-
ticos; resultara que no habrA bastantes garantias de
estabilidad en mi concept, en la ponderaci6n de
los respectivos poderes. Tal vez la prActica pudiera
desmentir los temores qne me inspire el regimen que
se crea: pero me temo que en la prActica, si esapro-
bada la Base que en este moment se dispute, lejos
de disminuir los peligros que pueden temerse, han
de aumentar, de tal modo, que aquel r6gi:nen, co-
mo decia el senior Zayas, va A ser una confusion y
un caos donde nadie se va A entender jams. Asi
'sucede siempre donde sean las Asambleas quienes
gobiernen; porque no hay gobierno peor que el de
las Asambleas, el de muchedumbres de Represen-


tantes congregados en un moment dado, bajo im-
presiones A veces muy distintas, llevados acaso
irreflexivamente por momentaneas circunstancias,
decidiendo, con escaso studio y sin responsabilidad
personal de los mayores intereses, quizas de la suer-
te de uu pueblo. Y me parece que la autoridad de
un President no es bastante fuerte en nuestra Cons-
tituci6n, en relaci6n con la que confiere al Congreso.
Por otro lado, si vamos A establecer un regimen
provincial y municipal como el regimen de que
forma part la Base que se discute, segin la cual
los gobernadores de provincia seran elegidos por el
pueblo, me parece que la autoridad del Presiderte
va A quedar tan manca que no se podra hacer sen-
tir con toda la eficacia, con today la prontitud y todo
el alcance que serian convenientes; y que han de
suscitarse interminables conflicts entire el Poder
central y las autoridades locales.
,Para qu6 hablar del federalismo en el terreno dela
doctrine, si tan versados estan como 3 o en esta cues-
ti6n todos los sefiores Delegados? Seria una verda-
dera impertinencia traer al debate problems aca-
d6micos.-No necesito, pues, recorder c6mo el fede-
ralismo no ha sido nunca, en ningdn pueblo del
mundo, una aspiraci6u prActica; c6mo el federalis-
mo no ha sido mAs que la imposici6u de los hechos
cuando, existiendo entidades political separadas y
llamadas por las circuustancias A constituir unaor-
ganizatcin mejor y mAs poderosa, ha venido el fe-
deralismo A ser el procedimiento adecuado para
llegar desde la diversidad 6 la unidad. Como pro-
cedimiento ha existido y contribuido a la creaci6n
de grades naciones; pero como aspiraci6n, el fede-
ralismo no se ha producido jams, sino como un
aborto monstruoso de la ignoraucia, del interns 6
de la pasi6n.
4Qui&n con una unidad creada, con una patria
constituida en esa unidad, qui6u ha soflado jamAs
en deshacerla? Pero me dir6is: "No es una federa-
ci6n lo que establecemos en la Constituci6n: somos
federalistas los de las Villas...... y otros sefiores que
no son do las Villas...... pero hemos entrado con
otros elements en una transacci6n."-Por de pronto,
yo no soy parte en esa transacci6n y no es extrafio
que no la conozca en todos sus pormenores; pero si
eu ella hubiera sido part y en an moment preci-
pitado la hubiera formado, yo pedirfa la rescisi6n,
por no decir la nulidad, de esa transaccin6: porque,
6 nada entiendo de estas cosas, 6 no ha- habido tal
transacci6n en el pacto celebrado. Y si no, jen qu6
ha consistido la transacci6n? Los federalistas pro-
claman la existencia de la provincia como unidad
political, como unidad con vida propia y esencial
dentro de la Naci6n, y es verdad que en la Consti
no result proclamada; pero result en cambio otra
cosa.-Resulta que la provincia tiene una vida tal,
que sin su propia voluntad no puede ser alterada,
porque para cualquier alteraci6n de los limits de
la provincia, se necesita la conformidad de los Con-
sejos Provinciales: ;Decidme que esto noes federalis-
mo! Y ahora se propone, y parece que con el conseu-
timiento de la mayoria de la Convenci6n, que los
Gobernadores sean elegidos por el pueblo.
De modo quo nos encontraremos en Cuba una






DR LA CONVENCION CONSTITJYENTE 343


Repiblica constituida en las siguientes condiciones:
Poder Central: una CAmara de Representantes ele-
gidos por el sufragio universal; un Senado elegido
por compromisarios que tendrAn determinadas cua-
lidades, pero que A su vez han de ser elegidos por
sufragio universal, y un Presidente que tiene sus
facultades cefiidas de tal modo, que ni siquipra,
ademas de las clAusulas que taxativamente las se-
falan, hay en la Constituci6n una cl6usula que
diga, per ejemplo, que tendrA, ademis las facultades
que sean necesarias, come consecuencia 16gica, para
el ejercicio de la potestad ejecutiva en general. Las
que se le confieren estan taxativamente marcadas,
una per una, de tal mode, que las que no est6n en
ellas comprendidas parece 16gico suponer que no
estin comprendidas dentro de la potessad del Pre-
sidente de la Repfblica.
Pero continuemos el examen. Ese Presidente
,c6mo gobierna la Isla? Se me dird que el Presi-
dente de los Estados Unidos gobierna aquel in-
menso territorio desde Washington sin tener agents
en los Estados Unidos, y nombrando los Estados
sus gobernadores. iAh! iPero qu6 distinta la situa-
ci6n! Eu primer lugar no es verdad, en cierto sen-
tide, que el Presidente gobiorne a los Estados Uni-
dos.-El Presidente ejerce ciertas y determinadas
funciones de gobierno, muy senialadas: las demas
las ejercen los gobernadores de los Estados: que
Estados son y verdaderos Estados. -Alli puede su-
ceder esto, porque dadas las circunstancias de aquel
pueblo, dadas las razones hist6ricas de su desenvol-
vimiento y dado ademis un conjunto de condicio-
nes political y econ6micas que no son desgraciada-
mente las nuestras, la autonomia de los Estados no
perjudica A las condiciones esenciales de todo go-
bierno y allf los gobernadores de los Estados tienen
en sus manes medios eficaces para el ejercicio de la
mayor part de las funciones de gobierno; en cuyo
sentido, cada uno de los Estados podrfa ser compa-
rado, no con ninguna de nuestras mindsculas, in-
significantes y despobladas provincial, sino con la
totalidad de nuestro cuerpo insular, cuando por via
de comparaci6n se quiera discurrir y argumentar.
El President de la Repiblica ha de gobernar to-
da la Isla. ,C6mo se hace sentir su acci6n? Sobre-
viene un conflict de orden pdblico en provincias.
El orden pfblico ha de estar A cargo del Presiden-
te de la Repdblica, segun la Constituci6n que de
de esta Asamble saldrA: y es el mis elemental de
sus deberes de gobierno. Pero su mane, de la que
ha de defender el orden, ,camo llegarA A todas
parties, hasta los mas remotos rincones del territo-
rio insular? Eu los Estados Unidos no hace falta,
sine en condiciones muy extraordinarias, que la
mane que est6 en Washington llegue A los Estados.
-Pero el Gobernador de una provincia en el r6gi-
men que vamos A crear, no tendrA las funciones
propias ni los medios necesarios para ser 61 quien
gobierne y 61 quien respond de la conservaci6n
del Srden en las provincias; no sera 61 quien tenga
los resorts de gobierno de los cuales deba defender
la conservaci6u del orden. Todos en eso convenes,
porque otra cosa no seria possible sino estableciendo
una federaci6n pura, franca, perfect. Pues una de


dos: 6 establec6is una federaci6u 6 dotAis al Presi-
dente de la Repdblica de medios de acci6u y de go-
bierno, estableciendo, eu las provincial, autoridades
que est6a en relaci6n y depeudencia direct 6 in-
mediata con el Presidente. ,CuAles han de ser esas
autoridades sino los gobernadores de provincii?
Yo no conozco tan bien cono otros sefiores Dele-
gados, la Constituci6n americana, ni tengo mis que
un c9nocimiento ligero y superficial de ella y de la
organizaci6n y funcionamiento del Gobierno ameri-
cano, muy inferior al de los que todo quieren re-
solverlo copiAudolo; pero A algin senor Delegado he
oido decir que alli el Presidente, en determinadas
ocasiones, manda agents 6 representantes A los Es-
dos. Mas, yo os pregunto: ,acaso cre6is que en Cuba
podria hacerse sentir de ese modo eventual y tran-
sitorio, la acci6n del Poder Central en las provincias?
,Acaso pod6is career que baste la facultad de enviar
un Delegado? Buen motion seria el que se armase
en la provincia oriental, per ejemplo, 6 en la de
las Villas, 6 en cualquier otra-porque no quiero
referirme a ninguna-el dia en que en moments
dificiles se apareciese en el puerto 6 en el paradero
del ferrocarril un Delegado del Presidente;de la
Repiblica, que tuviera por misi6n accidental aten-
der a determinadas necesidades de orden pdblico.
O el Poder Central se hace sentir de un modo per-
manente en tolas parties 6 (S3 Poder no gobernar.,
en un pueblo de las condiciones del nuestro; y si
no gobierna el Poder Central en la future Repfubli-
ca, y 6sta no va A ser francamente federal, ,quien
gobernara aqui? ;,Q16 gobierno, sefiores Delegados,
qu6 gobierno sero el que estableceremos? id6nde
estarA? ,qu6 sera de nosotros? ,6 d6nde iremos? Con
el establecitniento de un regimen federal franco y
puro habria en las provincias, habria en 'alguna
parte, manos que en mementos dificiles debieran
tener las riendas, dentro de la condiciones y con las
garantias propias del sistema; pero lo contradicto.
rio, lo mias peligroso es que la fuerza que necesita el
gobierno no est6 ni en una ni en otra parte, ni en
el Poder Central ni en el Poder provincial.
Otra cosa notable, que yo no le podido concebir
todavia, son las condiciones en que establece la
Constitucion la autoridad del Gobernador. Ese Go-
bernador va A ser una autoridad provincial, elegi-
da por el pueblo de la provincia y Jefe del Ejecuti-
vo provincial. Y ese Gobernador sefiores Delegados,
en el Proyecto que discutimo-, es responsible ,ante
qui6e? iAnte el Senado! 4Qu6 regimen es 6ste? La
autoridad provincial, el Ejecutivo provincial, re-
presentativo de la autonornfalprovincial y'por la
provincia elegido, depended en nuestra originalisima
Constituci6n de un Poder Central como es el Senado,
y puede ser llevado al Senado por el Presidente
de la Repiblica. iQu6 esperAis de esta contradic-
ci6n? iSe han meditado bastante las consecuencias
que pueden resultar en la prActica con un Gober-
nador de elecci6n popular 6 independiente del Po-
der Ejecutivo, y al propio tiempo respousable ante
uno de los Poderes Centrales? Yo me temo que, si en
el regimen provincial no logramos obviar esas graves
dificultades, varos 6 hacer una obra que no serA
viable.






344 DIARIO DE SESIONES


Es hermosa la descentralizaci6n provincial, la
descentralizaci6n municipal; yo tambi6u las he pro.
fesado y las he amado today mi vida; tamnbi6n las
deseo, y quisiera verlas establecidas en Cuba, y creo
que debemos establecerlas; pero distingamos. ,Qu6
significa la descentralizacion provincial? ,Significa
la absolute autonomia de la provincia y municipio,
en la fi)'rna en qun son aut6nomos los Estados de
una federaci6n? Significa que el Poder Central no
ha de teuer en caso alguno intervencion en el des-
envolvimniento de la vida provincial y municipal?
JAh, estin perdidas las provincias, estin perdidos
los municipios! Pues per triste quo sea decirlo, hay
que hablar con franqueza y con verdad, porque si
no se habla con franqueza y con verdad, todos los
problems se resuelven torpemente, porquesobre da-
tos falsos no se puede fundar nada que sea acer-
tado. Pregunto, pues: iEstin preparadas nuestras
provincial para una autonomfa tan amplia; estin
preparados nuestros municipios? ,Nuestra pobla-
ci6n, nuestra riqueza, nuestros hibitos, la falta de
preparaci6u para el ejercicio dedeterminadas fun-
clones, permitiran que en el fondo de nuestras
provincial, en nuestros municipios se encuentren
medios, se encuentren siquiera hombres capaces de
sostener la autonomia L que aspirant muchos de los
senores Delegados? Yo entiendo que es ponerse de
to:lo punto fuera de la realidad el defenderla; apar-
te de las dificultades econ6micas, que en mi concep-
to deben abrir los ojos A los mis ciegos, porque un
r6gimeu de tal autonomia como la autonomia a que
se aspira, es necesariamente un regimen caro.
En un Proyecto de Constituci6n de un senior De-
legado, que descollaba, por cierto, por su acentuado
character federalista se consignaba un principio cuya
consignaci6n era, en mi concept, la demostraci6n
mis evidence de la imposibilidad de establecerse un
r&girnen, mas 6 menos puro, de federalismo. En 61
se decia, que las provincias serian aut6uimas y no
s6 cuantas cosas mas; y luego se afiadia que uua de
las facultades del Poder Central seria la do dar sub.
sidios A las provincias; darles subsidies para que
pudieran ejercer aquella gran autonomfa. Provin-
:ias que pueden necesitar subsidies para vivir, Mu-
nicipios que necesiten y estAu necesitando subsidios
para vivir, ada dejando de tender muchos servi-
(ios pilblicos, no estan en condiciones para que se les
concede un regimen de autonomifa tan amplia como
so desea, en el cual el Poder Central no pueda tener
en ningdn caso intervenci61 en la administraci6n
local, a menos de cometerse infracciones de la Cons-
tituci6n y de las Leyes.
En el Proyecto de Constituci6n que discutimos so
establece que el Poder Ejecutivo, en determinados
casos, pueda suspender los acuerdos de las corpora-
ciones provinciales y municipals y someterlos a la
decision del Tribunal Supremo. Pero yo pido que
so me diga; qu6 tribunal de justicia puede haber en
el mundo que intervenga, en un pafs bien organi-
zado, en cuestiones que no sean estrictamente ju-
rfdicas. Es decir, que la acci6n, el control, si hemnos
de seguir la moda del dia, el control del Poder Cen-
tral sobre las Corporaciones municipals y provin-
ciales se limit, segin el Proyecto, A suspender los


acuerdos de violaci6n juridica, en los casos de
infracci6n en la Constituci6n 6 de las Leyes. ,Y los
infinitos errors, y las innumerables torpezas que
pueda cometer un pobrecito Ayuntamiento del
campo, donde dificilmente se encuentre, por el
mezquino sueldo que se le d6, un mal Secretario
que sea asesor de un Alcalde p6simo? (Risas) Con-
tra esos errors, contra esas torpezas ;qu6 recurso
habra? Ninguno: el Proyecto no ha creido preci-
so ver las muchas circuns!aucias en las cuales es
necesario una intervenci6n en el Poder Ejecutivo:
no la tendra. Yo quisiera oir el testimonio de
los sefiores Gobernadores que se sientan en esta
Cam.ara, yo quisiera que ellos nos dijeran since-
ra y lealmente,-lealmente come han de decirlo,
si hablan- cutintas dificultades encuentran en
las funciones, ya de acci6n direct, ya de influen-
cia que han de ejercer en lo que so refiere a la
vida municipal de los pueblos de su provincia
y quisiera que me dijeran si encuentran alli today
la preparaci6n necesaria para que se pueda aban-
douar la vida municipal por complete a los muni-
cipios solos, sin reservar al Estado, al Poder Cen-
tral, otra accin6 tutelar y protectora que la de
suspender determinados acuerdos que hayan infrin-
gido la Constituci6a y las Leyes. Robusta y vigo,
rosa accion sert la quo no tenga otra garantia, otro
medio permanent contra acnurdos dosatinados y
perjudiciales a los intereses pdblicos que la potes-
tad-no del Ejecutivo-sino del Tribunal Supre-
mo ..... 6 del S-nu il1: porque es tal la confusion
que me domina en determinados mementos, y me
siento tan aturdido en este trabajo precipitado y
sin tregua ni reposo, quo no acierto at recorder aho-
ra A quien se le da competencia para anular los
acuerdos de Consejos y Ayuntamientos.........
Vayamos, enhorabuena, a la descentralizaci6n
administrative, en el sentido que Ie dan, y en que
constitute una de sus comunes aspiraciones, todos
los demncratas liberals. Hagamosla, pero procure-
mo3 hacerla sin quebranto de los intereses publicos,
sin quebranto de la autoridad que necesariamente
ha de ejercer el Poder Central. Y sobre todo, ten-
garnos en cuenta u:-a cosa: quo nos exponemos Li
granldes caidas si no seguimos otra inspiraci6n quo
la de la desconfianza contra quieu quiera que sea el
que deba ejercer nafiana el Poder Ejecutivo. No es
possible con un criterio de suspicacia, por el cual es-
temos siemnpre dudando de que pueda haber jams
un hombre probe, un hombre bueno, un hombre
prudent, un hombre previsor que con acierto rija
la nave pdblica; no es possible con ese criteria fabri-
car una Constituci6n buena. Busquemos compen-
saciones y ponderaciones; procuremos organizer los
poderes p6blicos de tal manera que cada uno de
ellos sea una garantia del acortado funcionamiento
de los otros;"procuremos que su independencia no
sea una independencia tat, que evite que se mue-
van arm6nicamente, exponiindolos A que se mue-
van cliocando; pero no llevemos la desconfianza al
extreme do establecer an regimen, en el cual el
President no tenga autoridad para custodiar los
grades intereses que estun a su cargo.
Se me diri quizAs que estas doctrinas mfas son






DE LA CONVENTION CONSTITUIENTE 345


contrarias A los programs do alguuos paitidos re-
presentados en esta CAmara; se me hablarS de corm-
promisos anteriores; y yo que soy hombre de partido,
que profeso las opiniones de mi partido, que consi-
dero muy itil la existencia de los partidos, y quo
lamento que no estin en Cuba los partidos bien or-
ganizados y que no tengan ins homogeueidad, so-
bre toio, uu el seno de esta Convenci6n, done no
hay mas representaci6a homog6nea y disciplinadla
que la mia (Risas); yo os dire, si me lo permits,
que en deteriniuadas funciones y para determinia-
dos fines no debe la acuioi de los partilos cohibir
la acci6n de los Representantes del pueblo. ,.Pes
qu6? iEs que los que militamos en los partidos ve-
nimos aqui, dnica y exclusivamente, para enarbo-
lar nuestras banderas y pasarnos las tardes liacian-
dolas ondear y repitiendo cada uno las doetrinas
que profese, sin pouernos nunca de acuerdo para na.
da? Si para eso venimos aqui, salgamos al campo
de Marte y alli entire los Arboles, al aire libre, bajo
la cdpula celoste podrA tener mas lucimieuto y ame-
nidad el espectAculo. N6, aqni venimos para hacer
obra de armonia y do inteligeneia. En la prensa,
en los comicios, en las reaniones piblicas, en todlas
parties los partidos luchan; pero si no soi inutiles o
dafiinos, los partidos se eiitieiden y transigen y se
conciertan y se unen para realizar obras conunes
en las Asambleas. Para esto existent, y si no exis-
tiesen para esto, estarian denlts. Y es a esto a lo
que venimos aqui: porque no iheinos venido, n16,
con un mandate imperative, i defender stlo lo qtie
estg dentro del program de nuestros partilos. Qulie-
nesnoestn dispuestos i ceder much, sacrificar mui-
cho, A transigir inucho, no suefien jams en hacer
una Constituci6n, porque tales obras han de ser
product de inteligeuciasy transacciones. Puestos
aquf, unos y otros, en contact imuodiato, que ena-
da uno sostenga sus ideas; pero despues de sostener-
las y honrarlas, procureimos entendernos los de di-
versas tendencies y opinions, vinicudo A uua tran-
sacci6n, A un acuerdo, sin perder de vista que aqni
venimos A defender los iutereses de la patria y-
no los intereses de uu partido 6 los principios de
un program. Recordemos que tenemos el deber
de resolver el problema mis alto que pueda ocupar
la inteligeucia humana: que venimos a seutar sobre
bases s61idas la libertad y la felicidad future de
uuestra patria. La ConstituciGn debe ser la obra
com6n, por todos aceptada, y por todos respetada.
Y si lo olvidamos y dafiamos los grandes intereses
que hemos de servir, echaremos un borr6n sobro
nuestra historic, y dejaremos triste recuerdo de iios-
otros.
(Prolongados ap luso ela tribune p lblica).
El senior PRESI DENTE: (Agitacdo la companilla). Or-
den.
El senior GIBERGA, (continaa): Si aqui hay parti-
dos, debe haberlos para entenderse, y no para otra
cosa. ,Acaso no hemos votado todos, en otras ocia
siones, contra las doctrinas de uuestros respectivos
programs? 4Acaso, hace pocas tardes, no votamos
casi todos una formula de transacci6n sobre la elec-
ci6n del Senado? F6rmula que yo s6 que A voso-
tros no os satisfaefa, y : mi tampoco; pero nuestro


patriotism nos hizo venir a uua avenencia y votar-
lajuntos.
Pues la obra de iuteligencia que se hizo entouce,
tenemos que liacerla todos los dias. Para esto he-
mos venido, permitidmin que os lo diga una vez
mis, para hacer obra coming. Yo creo que seria
muy inconvenience que la Constituci6u que haga-
mos, saliese de aqui en tales condiciones que hubie-
ra de empezar ;i ser combatida desde el dia en que
saliese. Unos aspirant a que en la Constituci6n las
provincias tengan una autonomia tan grande y tan
important, que ellas mismas elijan sus Gobernado-
res. Yo, y otros conmigo, aspiramos a que sean
nombrados poe el Poder Central. iNo podremos
entendernos? Pero, sefiores, ,qu6 necesidad hay de
consignar en la Coustituci6n el modo como deban ser
nombradosl loGobernadores? En uua Constituci6n
federal se comprende que se haga; pero en una
Constituci6n que no sea franca y resueltamente fe-
deral, iquB necesidad hay de sembrar, con una in-
necesaria declaraci6u, semilla de discordia?
En las Constituciones no se deben sentar mas
principios que aquellos que tengan cierto carActer
permanent, y queo los i'ms, ya que no a todos, se
impongau, por Io menos en c-l moment hist6rico
en que se consignen; y no aquellos principios que
puedan ser discutidos maiana; porque todo lo que
depend del continue desenvolvimiento de la vida,
es mudable, y la prudencia aconseja no cohibir en
una Constituci6n sus necesarias mudanzas, sino
dejar que por acci6n espontainea puedan poco A
poeo realizarse las lentas, pero continues evolu-
ciones, que nos estdn llevando todos los dias, pa-
so a paso, A los mas grades progress.
Se quiere consiguar un precepto nuevo, cuya
bondad no esti generalmente admitida y que en-
trafa una extrordinaria, enorme revoluci6n en nues-
tra vida political. ,Ten6is, acaso, para atreveros A in-
cl uirlo en la Constituci6n,la seguridad dequedarafe-
lices resultados? No la tennis; y de ahi que no debe-
umos cerrarnos las puertas para nafiana, hacienda
necesaria una reform de la Constituci6n, que
siempre sera larga y dificil, para adoptar un nuevo
regimen, si fracasare el que quer6is establecer. Para
evitar futures dificultades tenemos t mano un me.
dio ficil, que cousiste on no hacer de la elecci6n de
los Gobernadores material constitutional.
Yo os ruego que on ello medit'is bien; y que os
tij6is con Animo sereno y con alieza do miras en las
condiciones particulares en que se constituye nues-
tro pueblo, condiciones nnnca vistas, y no s6 si de-
cir que para muchos nuuca imaginadas, y como no
imnaginadas, no advertidas todavia. Es precise, sin
embargo, que nosotros las advirtamos. Son muchos
y muy complejos los elements del problema cuba-
no. No basta para resolverlo contar con el entusias-
ro de una parte de nuestra poblaci6n, mis 6 menos
movida por honradas, nobles y generosas aspiracio-
nes-que puedo calificarlas de tales, aunque no las
haya compartido, porque no son razones de orden
moral las que de ellas me han apartado.-Es precise
contar tambi6n con el coucurso de todos los elemen-
tos de nuestra sociedad, algunos de ellos muy alar-
nados por el radicalislno imperante: y es precise






346 DIARIO DE SESIONES


que nuestra Constituci6n obtenga, ademAs, la con-
fianza y la aprobaci6n de la Potencia de quien de-
pendemos hoy, del Poder Interventor, y el respeto
universal, el del mundo entero.-He dicho.
(Aplausos y muestras de aprobaci6n en la tribune
pf6blica).
El senior VILLUENDAS: Pido la palabra.
El seiior ALEMAN: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Sefiores Delegados: como
tuive el honor de participaries, el Congreso Medico
Pan Americano me ha pedido el local para celebrar
una sesi6n hoy; y se me particip6 que si fuera posi.


ble suspendi6ranos la sesi6n A las cuatro y media,
que era el tiempo necesario para el arreglo del
local.
Yo, creyendo que el senior Giberga terminarfa
pronto, no le dije nada, y hago ahora la adverten-
cia. Tenemos, pues, que suspender la sensi6n; es on
caso que no depend de nuestra voluntad. Esta no-
che no tendremos sesi6n Mafiana continuari la
discusi6n pendiente.
Se suspended la sesi6n.
(Eran las cuatro y cuarenta p. m).




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs