Group Title: Diario de sesiones de la Convencion constituyente de la isla de Cuba
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
ALL VOLUMES CITATION PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072606/00018
 Material Information
Title: Diario de sesiones de la Convención constituyente de la isla de Cuba
Physical Description: 479, xxxi p. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Convención constituyente, (1900-1901
Publisher: La Convención
Place of Publication: Havana
Publication Date: [1901]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1899-1902   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Includes convention reports from Nov. 1, 1900 to Feb. 27, 1901.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072606
Volume ID: VID00018
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000352599
oclc - 09792325
notis - ABZ0572

Full Text
!tw111t;T 7


HABANA 27 lE ENERO DE Igor. NUMERO i8.



DIARIO DE SESIONES


CONVENTION CONSTITUYENTE
DE LA
ISLA. DE JCTTBA.

* Oaoim. : .a e li.oei&o de la l Co -venxoin (I'eatx-o Mlarxti) W t 4*



SESSION DEL SABADO 26 DE ENERO DE-1901

SUMART.IO
Se abre la sesi6n.
Se aprueba el acta de la anterior.
Continda la discusi6n del Proyecto deBases.
Se da lecture la Secci6n tercera.
Se ponen A discusi6n las Bases primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta, septima y octava de
dicha Seccidn, las cuales quedan aprobadas sin alteraci6n.
Se pone A discusi6n la Base novena.
El Sr. Manduley present una enmienda que es rechazada; y queda aprobada la Base.
Se aprueban sin discusidn las Bases diez, once y doce.
A la Base trece presentan enmiendas los Sres. Manduley, Cisneros y Gomez, J. G. La Comiii6n acep-
ta esta dltima.
Se amplia el debate y los Sres. Niilez y Feruandez de Castro proponen adiciones a la Base.
Promudvese sobre ella animado debate y terminado dste, queda aprobada la Base con las adiciones y
rechazadas las enmiendas.
A moci6n de various Delegados, se reform el articulo 58 del Reglamento y se acuerda celebrar dos se-
siones-diarias.
Se suspended la sesi6n.


A las tres menos cuarto se abre la sesibn.

El senior PRESIDENTE: Se abre la sesi6n. El Se-
cretario leera el acta de la sesi6n anterior.
El Secretario, sefor Zayas, lee el acta.
El sefor GONZALEZ LLORENTE: Pido la palabra.
El sefior PRESIDENTE: La tiene el senior Gonzalez
Llorente.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Como es un de-
recho parlamentario el que tiene cada Delegado para
explicar su voto, y yo lo expliqu6, digamos en que
concept votamos. Yo vote que no estaba ese asun-
to en las atribuciones.........
El senior VILLUENDAS, interrumpiendo: Consta en
el acta definitive.
El senior MANDULEY: Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Man-
duiley.
El sefior MANDULEY: Deseo manifestar, porque
ayer no tuve tiempo de hacerlo 6 se me olvid6, que
conste siempre que voto en contra de la discusi6n
de la totalidad del Proyeeto, para que se haga la
aclaraci6n correspondiente, que asi como aqui soy
tan respetuoso para cumplir.........
El senior PRESIDENTE, interrumpiendo: Perdone el


senior Manduley, gusted se refiere al acta que se aca-
ba de leer?
El senior MANDULiY: Al acta anterior cuya lectu-
ra no of porque estaba tomando agua. Es una acla-
raci6n ........
El senior PRESIDENTE: ,Para hacer aclaraci6n al
acta que se acaba de leer?
El sefnor MANDULEY: Cref que al pedir ]a palabra
podia hacerlo; me interest hacer una manifestaci6n,
pero pedir6 la palabra cuando llegue la oportunidad.
El senior PRESIDENTE: Queda aprobada el acta.
El Secretario, senior ZAYAS: Lee la Secci6n 3.. Hay
voto particular a esa Secci6n. Existe un voto par-
ticular del senior Berriel, que dice asi: lo lee. Res-
pecto a esta Secci6n, senior Presidente, existe un buen
nfmero de enmiendas.
El senior PRESIDENTE: Sirvase dar lectura a todas,
y despu6s las clasificaremos. .
El Secretario, senior ZAYAS: Voy a ponerlas en
orden. Estkn asi: Una A la Base 25, del senor Diego
Tamayo. Otra adicional del senior Manduley. Otra
adicional del mismo sefior Manduley. Otra adicio-
nal del mismo senior Manduley. Otra adicional a la
Base 15.........
El sefior GONZALEZ LLORENTE: Pido la palabra
para una cuesti6n de orden, para que nos entenda.


--Y11*iV
Ir


-. N



;--; ~:-;~; -~






2 i6f MiAO D* 3S21OwS


mos. Que el Secretario se sirva numerar las Bases,
porque he ofdo hablar de dos que voy A impugnar.
El Secretario, senior ZAYAS: Voy A manifestar al
senior GonzAlez Llorente que el Secretario, al propio
tiempo que las va leyendo, las estA enumerando y
anotaudo cuAles son adiciones, para despu6s volver-
las A leer por el orden de la Base A que se refierenu.
.Zl senior GONZALEZ LLORENTE: Yo creo que po-
dia evitarse ese trabajo, diciendo el ndmero.
El sefior PRESIDENTE: Cuando se ponga A dis-
cusi6n. Siguiendo el mismo procedimiento que se-
guimos ayer con tan buan resultado, la Presidencia
las ird pouiendo A discusi6n por el orden de las Ba-
ses A que se refieren.
El Secretario, senor Zayas, lee una enmienda 6 la Ba-
se 13, del senior Manduley; otra del senor Morua Delga-
do; otra d la Base 15, del scior Alanduley; otra 6 la Base
9, del se~or Manduley; otra 6 la Base 4, del senior Emilio
N urez; una adicional de los seniores Lacret, Moria
Delgado, J. Ferndndez de Castro y Cisneros; otra adicio-
nal de los senores Manduley y Eadaldo Tamayo; otra
adici6n 6 la Base 27, de los s6~iores Portuondo, Moria
Delgado, Betancourt y Lacret; una enmienda de los seno-
res Alemdn, Monteagudo, Robau, Moria Delgado y Juan
G. G6mez; otra 6 la Base 15, del senior Cisneros; una adi-
ci6n 6 la Base 20, del senor Cisneros y una enmiend.a d
la Base 13 del senior Cisneros.
El Secretario, senior ZAYAS: Por ahora no hay
mAs. Resultan 16 enmiendas; por el orden de las
Bases hay siete enmiendas que pueden considerarse
adiciones A las Bases, y las nueve restantes se refieren
a determinadas Bases. Se acaba de presentar otra.
El Secretario, sefor Zayas, da lectura d la enmienda
que acaba depresentar el seRor D. Tamayo.
El senior ZAYAS: Con 6sta son 17 enmieudas: 8
adicionales y 9 A determinadas Bases. Sefior Presi-
dente, A la Base primera no existe enmienda. Se le
da lectura para su discusi6n.
Lee la Base, que dice asi:
"1..
Todos los cubanos serAn iguales ante ]a Ley."
El senior PRESIDENTE: So pone A discusi6u la
Base primera. No pidiendo nadie la palabra, se pone
A votaci6n ordinaria. Se verifica la votaci6n. Apro-
bada por unanimidad.
El Secretario, senior Zayas, lee las Bases segunda,
tercera, cuarta, quinta, sexta, siptima y octava, que res-
pectivamente dicen:
"2*
Ninguna ley tendra efecto retroactive, except
las penales, cuando estas sean favorables al reo 6
procesado.
3t
Las obligaciones de caracter civil que nazcan de
contratos 6 de otros actos 6 omisiones que las pro-
duzcan, no podrAn ser anuladas ni alteradas por ae-
to posterior del Poder Legislative ni del Ejecutivo.
4.
Nadie podrA ser detenido sino en los casos y en
la forma que las leyes prescriban.
odo detenido pesto n iberad 6 trega-
Todo detenido sera puesto on libertad 6 entrega-


do a la autoridad judicial deutro de las veinticuatro
horas siguientes al acto de la detenci6u.
6.
Toda detenci6n se dejara sin efecto 6 se elevara A
prisi6n dentro de las seteutid6s horas do haber sido
entregado el detenido al Juez 6 Tribunal competen-
te. La providencia que se dictare se notificara al
interesado dentro del mismo plazo.
7*
Nadie podra ser preso sino en virtud de manda-
miento de Juez competent: el auto en que se haya
dictado el mandamiento se ratificara 6 repondri,
oido el presunto reo, dentro de las setentid6s horas
siguientes al acto de la prisi6n.
8*
Toda persona detenida 6 presa sin las formalida-
des legales, 6 fuera de los casos previstos en la Cons-
tituci6n y las leyes, serA puesta ea libertad A petici6n
suya 6 de cualquier ciudadano. La ley detenrinarA
la forma de proceder sumariamente en este caso."
Son aprobadas sin discusi6n.
Se da lectura por el mismo senior Secretario d la Base
novena, con una enmienda del senor Manduley, que
respectivamente dicen:
"9?
Nadie podrA ser procesado ni sentenciado sino por
Juez 6 Tribunal competent, en virtud de leyes an-
teriores al delito y en la forma que 6stas prescri-
ban."
"A la Convenci6n.
El Delegado que suscribe propone que la Base 9*
de la Secci6n 3*, sea redactada como sigue: .
Nadie podra ser procesado ni sentenciado sino por
Juez 6 Tribunal competent, en virtud de leyes an-
teriores al delito. La sentencia se dictarA previa
defense de libre elecci6n y despu6s del veredicto de
un Jurado, que decidirA sobre la culpabilidad del
procesado reo.
Edificio de la Convenci6n Constituyente, 24 de
Enero de 1901.
R. Manduley."
El sefior GORZALEZ LLORENTE: Pido la palabra
en contra.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Llo-
rente.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Es muy sencillo
y breve lo que tengo que decir. La adici6n que pro-
pone el senior Manduley es un punto exclusivamen-
te de derecho procesal, que tiene que quedar reser-
vado para esa ley. De Eujuiciamiento Criminal en
su caso 6 Civil en el suyo, es ajeno A la Constitu-
ci6n: debe, pues, quedar sin lugar la enmienda.
El sefior PRESIDENTs: Se pone A discusi6n la en-
mienda del senor Manduley.
El senior MANDULEY: Pido la palabra.
El senior PRESIDINTE: La tiene el senior Man-
duley.
El senior MANDULEY: Sefior Presidente: aun no
me habia puesto de pie para pedir la palabra en pro
de mi proposici6n, ni se habia extinguido el eco de
las filtimas palabras del senior Llorente, cuando se
puso i votaci6n.






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 207


El senior Llorente no tiene fundamento, A pesar
de su talent, de su erudici6n juridica, adquirida en
las bibliotecas por su largo y coustaute studio, y a
pesar de saber tanto derecho-mi s que yo, que no s6
ninguno-al afirmar tan rotundamente que la insti-
tucion del Jurado no debe cousignarse cono precep-
to constitutional. No es una sola la que invoco
coino prueba en contrario, son muchas, y especial-
mente aqu6lla hacia la cual todos nosotros dirigi-
mos la vista en busca de ensefianzas: la Constitu-
ci6n de los Estados Unidos, que tiene cono precep-
to fundamental, como derecho individual y por tan-
to fuera de la facultad legislative del Congreso, el
derecho del Jurado.
En la esfera de los principios, en riguroso razona-
mieuto juridico, no hay raz6n para decir que no es
16gico, que no es de buen gobierno ni de buena ad-
ministraci6n que nuestra Carta fundamental decla-
re que es forzoso, que es un derecho de todo ciuda-
dano, ser juzgado y sentenciado, previo el veredicto
de uu Jurado: y decir, sobre todo, que esa declara-
ci6n es propia de la Ley de Enjuiciamiento Crimi-
nal.
El Jurado es un derecho individual que debe-
inos consignar ahora sin dejarlo para las futuras
Camaras Legislativa,. Como temo que mafiana no
subtista, y pueda venir un Congreso que legisle,
cambiando la opini6n,-a juzgar por las reacciones
que aquf asoman,-que influido por el pasado, por
lajusticia hist6rica, proceda y evolucione en ese
sentido, caracterizAndose como un Congreso ultra-
conservador y no lo establezca, 6 si estuviere esta-
blecido lo suprima, me inquieta ese temor y por eso
os pido, seilores Delegados, que se consigne como
atributo de la Constituci6n.
Eu mi sentir no creo que un juriscousulto por
grande, por famoso, por sabio que sea, aunque fuese
el mismo Cicer6n, sepa, tenga mas facultad que el
comfi de los hombres para discernir sobre el bien
y el mal y sobre la declaraci6u de un hecho con-
sumado. Ese jurisconsulto hara argumentaciones
briliantes, desarrollarA teorfas aceptables y brillan-
tes tambi6n, pero no tiene mAs atributos que los
otros hombres para tener 61 solo facultades que no
son privativas A esa profesi6n sino A todos, como
don de la naturaleza.
Opino y afirmo que cualquier hombre tiene ca-
pacidad para poder decir, en presencia de un pro-
ceso, si el delito se cometi6; que tiene capacidad
para declarar que Juan 6 Pedro cometieron uu robo,
para declarar si son 6 n6 culpables de 6se 6 de otro
delito por que se les acusa.
Para saber eso, no es menester entrar, haber ido
A la Universidad siquiera, ni haber cursado la ca-
rrera de Derecho. Basta estar en el goce de las fa-
cultades mentales.
Para saber si se aplica 6 viola la Ley, estI la cri-
tica juridica, como que el letrado es quien debe
aplicarla una vez que el enjuiciado es declarado
culpable del delito que se le supone.
Es necesario, sefiores Delegados, que Cuba nacza,
y que nazca como una Repiblica de Am6rica en el
siglo XX; no al estilo de alguuas naciones de Eu-
rQpa, sino al estilo del tiempo actual, de estos tiem-


pos modernos, que son los tiempos de la dernocra-
cia.
4Que? 4No valen nada los esfuerzos, los sicrificios
cruentos, innumerables que hemos hecho? 4 No
valen nada nuestras conquistas y las ensefianzas de
otros pueblos que han logrado esos beneficios, que
han venido A esa resultancia, que viven felies, que
giran y se desarrollan harm6uicamente dentro de
la esfera social y dentro de la vida individual?
,No nos dice nada esa naci6n grande, extraordi-
naria, la Repfiblica de los Estados Unidos, que tie-
ne el Jurado como institnci6n permauente?
Se extrafia el seflor Gonz'ilez Llorente que un
hombre no juridico tenga igual capacidad A otro
que lo sea para deeir que Fulano 6 Meugano fu6 6 no
fue asesino. A mi me parece una cosa natural.
Cuando instruido el process por un abogado el
veredicto del Jurado haya declarado la culpabili-
dad, corresponde A ese abogado, A ese hombre de le-
yes determinar en qu6 escala penal esta comprendi-
do el reo, aplicar la pena en la forma y condicio-
nes del C6digo.
Esa es y debe ser siempre la misi6n del Juez to-
gado.
Quisiera no tener la fiebre que tengo en estos mo-
mentos, fiebre que embargo mis facultades, que me
domina y me alter, para seguir hablando del Ju-
rado y poder acaso definir, someter A vuestra con-
sideraci6n otras razones que son de gran peso, de
gran valor para hacer triunfar la prudent y just
instituci6n que anhelo para mi pafs.
Suplico, pues, a la Comisi6n que, al surgir A la
vida national, surjamos A la modern, sin temor A la
libertad, sin ese miedo A los fantasmas hijos de la
iguorancia y vicisitudes del pasado, que, por des-
gracia, se asoman todos los dias entire nosotros.
Si hubi6ramos entrado, como es de 16gica ineludi-
ble, en la discusi6u de la totalidad del Proyecto de
Constituci6n, todos y cada uno habriamos puntuali-
zado nuestros principios y nuestras, doctrinas y al
terminar la magna obra que se nos encomend6, al
Ilegar A nuestras casis, le hubi6ramos dicho A nues-
tros electores: ,Vengo como fuf, 6 no vengo igual que
salf de aquf.) Es paso que no temo porque yo me
define en todo tiempo y circunstancia, como me de-
finf antes de entrar A este recinto y me defino y
continuar6 defini6ndome de igual modo.
Por falta de esa discusi6n, no sabemos qu6 doe-
trina preconizamos, A qu6 escuela pertenecemos, qu6
principios perseguimos. Asi no hay orientaci6n po-
sible. Asi no sabemos qu6 criterioserA nuestro ex-
ponente. No sabemos si la Repdblica serA unitaria
6 federal. Conste que hago estas manifestaciones
al final, en una digresi6n, porque querfa tener la
oportunidad de decirlo.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Pido que se pon-
ga A votaci6n.
El seflor ZAYAS: Pido la palabra.
El sefior PRESIDENTE: Tiene la palabra el se-
flor Zayas.
El sofior ZAYAS: Yo no voy A examiner la cues-
ti6n bajo el punto de vista de la bondad de la Base
novena de esta Secoi6u, quo se opone A que en el dfa
de mafiana haya Jurado, y como quiera que los







208 DIARIO DE SESIONES


Jtrado3 es cosa discutida en todas parties, como
quiera que sus resultados dependent de los elemen-
t is que la poblacion en que se implanta pueda apor-
t.ir z la frmaci6n de ese Tribunal, es mejor dejar
la B ise como esti, porque asi se pueden establecer,
(An su din, today clase dejueces, y n6 como se estable-
cen desde luego jurados forzosameute, en virtud de
esa eninienda, y de una manera obligatoria para
t'lil clhse de juicios. Llegara el memento en que,
quizas, en un pr6ximo future, los legisladores de
la I.-ia de Cuba se verau en la necesidad de la re-
foriia de la Constituci6n, para suprimir los jurados,
y eto no result convenient. Asi es que opino de-
he ser aprobada la Base.
El s-fimr MANDULE.Y: Pido la palabra para rec-
l ificvar.
El smfior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Manduley.
El senior MANDULEY: Para rectificar. Para evi-
tar grades males, para evitar eso, es por lo que me
dccidi A presentar la Base adicional. Para que Cu-
ba no aparezca que estA relegada en un rinc6n del
mundo y que timida, vacilante y confusa se asoma
en actitud de atisbar, para ver primero antes de to-
inar resoluci6n, qu6 hacen otros pueblos.
^4Q4 tememos? jTememos que el pueblo cubano
n., tenga hombres que, no siendo letrados, rednan
las condiciones y la capacidad natural necesarias
para decir que Juan y Pedro cometieron un robo 6
un asesinato?
Si nos cree:nos incapacitados de ese modo, decla-
ranmos tAcitamente, nosotros mismos, que Espafia te-
ufa raz6u, que los partidarios del Imperialismo son
previsores. Los que con sus votos declaran que es-
tm.;os incapacitados para el sufragio universal .y
director, para instituir el matrimonio civil, la auto-
inonia administrative de los municipios y de las
provincias y para otros y otros derechos, hacemos
bIena la raz6n negative de Espafia y de los expan-
sionistas y protectoristas.
El senior ZAYAS: Pido la palabra.
El sefior PRESIDENTE: La tiene el senior Zayas.
El sefnor ZAYAS: Es para rechazar, por mi parte,
la acusaci6n que hace el senior M-nduley, toda vez
que yo me confieso el autor del dnico decreto que
ha establecido los jurados, el pequefiisimo jurado
que funciona entire nosotros; de manera que yo no
merezco esa acusaci6n. Pero comprendo que una
gran part de los habitantes estA en contra del ju-
rado, y hay otra part que esta en pro, y creo que
no debemos imponer su aceptaci6n, sino dejar la
puerta abierta para la resolucion definitive.
El senior MANDULEY: Pido la palabra para recti-
ficar.
El senior PRESIDENTE: El Rbglameuto se opone.
Se pone A votaci6n la enmienda del senior Mandu-
ley. Sirvase repetir la lecture el sefitr Sacretario.
El Secretario, sefLor Zayas, lee.
El senior PRESIDENTS: Los sefiores que est6n con-
formes, es decir, que acepten la enmienda, se pon-
drAn de pie. Se verifica la votaci6a.
El senior PRESIDENTE: Queda desechada la en-
mienda.


El sefior Rrus RIVERA: iHay otra enmienda A esa
Base?
El Secretario, senior ZAYAS: N6.
El senior Rius RIVERA: Eatonces seria injor vo-
tar esa Base.
ElSecretario, sefor Zsyas, lee las Bases 9, 10 y 11,
que dicen asi:
9i
"Nadie podrA ser procesado ni sentenciado sino
por Juez 6 Tribunal competent, en virtud de leyes
anteriores al delito y eu la form% que 6ctas pres-
criban."
10
"Nadie estarA obligado A declarar contra si mismio,
contra su c6nyuge 6 contra sus parientes dentro del
cuarto grado de consanguinidad 6 segundo de afi-
nidad."
11
"El secret de la correspondencia y de los demas
documents privados, serA inviolable; y uo podrAn
ser ocupados sino por disposici6n de Autoridad com-
potente y con las formalidades que establezcan las
leyes; y en este caso se guardark el secret res-
pecto 6 los extrenos ajenos al asunto que se in-
vestigue:"
El senior PRESIDENTE: Sd abre discusi6a sobre
estas Bases. Se ponen A votaci6u. Aprobadas.
El Secretario, senior Zayas, lee la Base 12, que dice:
"La emisi6n del pensamiento serA libre, ya de pa-
labra, ya por escrito, vali6udose de la imprenta 6 de
otro procedimiento cualquiera, sin sujeci6u A la cen-
sura previa, y bajo la responsabilidad que las leyes
determinen"
Verificada la votacion, es aprobada.
El Secretario, senior Zzyas; lee la Base 13, que dice:
"La profesi6n de todis las religions y el ejercicio
de todos los cultos, sercin Wi!res, sin mis limitaci6n
que el respeto debido A '. moral cristiana. La Igle-
sia estara separada del E,, io."
Hay tres eumiendas A esta ik.se, dos anterio-
res y una que se:ha presentado despu6s. Tres en-
miendas que dicen asf: las lee:
"A la Convenci6n:
El Delegado que suscribe tiene el honor de pro-
poner quo la Base 13 de la 3. Secci6n sea redactada
del siguiente modo:
El Estado no reconooe religion alguna.
Los habitantes de la R3epblica puedeni profisar
y ejercer libremente cualquiera religi6a y culto,
siempre que no pugnen con la moral pdblica.
Edificio de la Convonci6n Constituyente, 21 de
Enero de 1901.
R. Manduley."
"A la Asamblea de Delegados:
El Delegado que suscribe present la siguicnte
enmienda 6 la BA.se 13 de la Secci6n 3.
Li palabra religion no debe aparecer en n iustr.L
Coustituci6n.
Los cubanos y extranjeros seril amparados en
todas sus opinions mientras 6stas no se opongan ..A






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 209


la moral piblica, 6 A las leyes del pafs, 6 perturben
el orden p6blico.
Habana, Enero 26 de 1901.
Salvador Cisneros."

"El Delegado que suscribe pide que se suprima
de la Base 13, de la Secci6n 3. la frase: estara separada del Estado.,
Juan G. G6mez."
El senior Rius RIVERA: Nosotros aceptamos la
enmienda presentada por el senior Juan G. G6mez.
El senior EMILIO NUlEZ: Lea los tgrminos.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Si, qu, so lea,
quiero oirla.
El senior ZAYAS: Estriba s6lo, senior Gonzalez Llo-
rente, en suprimi r la frase: ( da del Estado,,.
El sefor GONZALEZ LLORENTE: Conforme.
El senior PRESIDENTE: La enmienda del st-for
Cisneros, que es la que mis se separa de la Base, se
pone A discusi6n.
El Secretario, senior ZAYAS: La enmienda del se-
fior Cisneros, dice que la palabra religion no debe
aparecer en nuestra Constituci6n, y agrega que los
cubanos y extranjeros serau amparados en sus opi-
niones mientras estas no se opongan a la moral pd-
blica, A las leyes del pais 6 perturbed el orden pud-
blico.
El senior PRESIDENTE: Se abre discusi.n sobre
esa enmienda.
El senior MANDULEY: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: Sefior Manduley, ,en pro 6
en contra?
El senior MANDULEY: En favor de mi enmienda.
'El sefior PRESIDENTE: Esa no se estA discutiendo.
El senior MANDULEY: Entonces me la reserve, por-
que no voy a repetir lo que voy A decir despu6s.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Llorente.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Yo siento tener que
usarla, porque lo hago en las circunstancias mas con-
trarias posibles. Yo estoy enfermo, sufriendo un ata-
que severe de la grippe. Creo que no es possible hablar
sobre este punto sin alguna preparaci6n; y yo no
tengo ninguna. Asi es que voy s6lo A hacer algunas
observaciones a la enmienda del senior Cisueros, para
que otros que quieran las desarrollen.
La enmienda del senior Cisneros es inaceptable.
Pedir que la palabra religion no figure en la Cons-
tituci6n, es pedir un impossible. Para admitirla, pa-
ra protegerla, para rechazarla 6 condenarla, tenemos
que mencionarla; y el senior Cisneros quiere que
nosotros borremos aqui la palabra que 61 execra.
El senior Cisneros, que habla de liberalism, LO pue-
de pretender la tiranfa de imponernos su opinion:
que deje aquella palabra en la Constituci6n, que
a l1 no le hace ningin ddio. (Risas.) Lo que quiere,
respect a que no se molested ni persiga A nadie por
sus opinions religiosas, es inftil 6 impossible. Yo
siento repetir ahora una palabra que no se refiere
al sefior Cisneros, sino que yo dije en el seno de la
Comisi6n; esto: borrar del primer proyecto las pala-
bras siguientes: ,N'adie podri ser molestado ni per-


seguido por sus opinions religiosas,, dije que eso
era absurdo bajo dos aspects: hist6rico y racional.
Bajo el primer aspect, porque aqui 6 nadie se ha
perseguido ni se ha m,lestado por sus opinions re-
liginsas; porque si yo opinaba que mi Dios debia ser
el sol, nadie me molestaba por esto; asi es que hist6-
ricamente era uu impossible, porque parecia poner
una prevenci6n contra un mal que veniamos sufrien-
do, y la verdad es que la admininistraci6n pfblica,
de lo que meuos se ocupaba era de las opinions
religiosas. Bajo el aspect racional, impossible. 4C6-
mo el poder, por desp6tico que sea, ha de ejercer ti-
rania sobre las opinions, sobre los actos intimos del
alma? ,C6mo ha de penetrar en lo rec6ndito de mi
conciencia? ,C6mo ha de vedarme la libertad del
pensamiento? iEso es absurdo! En una Constituci6n,
regularmente redactada, no se puede decir que A
nadie se perseguira por sus opinions de ninguna
especie; porque es impedir on hecho que por si es
absolutamente impossible; nadie me puede perseguir
a mi por mis pensamientos mieutras no se revelen
en actos externos.
Yo quiero que me pongau bajo el poder mas ab-
solute y tirAnico, el de Felipe II, por ejemplo; y po-
drau llevarme A la hoguera; pero impedir que piense
lo que quiera, impossible. Y decir que el Estado no
perseguira A nadie por sus opinions religiosas, me
parece que es un desatino. Lo que hay que decir es
que la profesi6n de todas las religiones y el ejercicio
do todos los cultos seran libr(s. Esta es la manifesta-
ci6n de mis ideas religiosas, y creo que nadie puede
aspirar a mas, sin mas limitaci6n que el respeto de-
bido A la moral cristiana; y al decir la moral cristia-
na, he dicho la moral de todo el mundo civilizado,
porque no hay nada que sea moral que no est6
comprendido en la 6tica cristiana.
La Comisi6n, pues, se ha amoldado al mas estric-
to rigorismo filos6fico: no permitir a nadie que
ofenda la moral cristiana. Esto es lo mismo que
sucede en los Estados Unidos; alli reina la libertad
de cultos; alli hay una secta que se llama de los
Mormones, que profesa la poligamia, y el Jefe y fun-
dador de esta secta, creo que tenia 80 mujeres. Risas.
Pero lo que no se permitia era la poligamia en otros
Estados, eu el de Nueva York, por ejemplo. ,Se
quiere obligar a los que tenemos alguna religion A
que digamos en nuestra Constituci6n que en este
pais no teuemos religion? Yo creo que aqui, hasta
entire los hombres de ideas mas libres, pensando un
instant, no se d9cidira uno solo de ellos 6 decir eu
este document, a la faz del mundo, que en nuestra
Constituci6n no se pronuncia la palabra rreligi6nn
porque la consideramos indigna.
La proposici6n del seoior Cisneros es la hija, es la
mujer, es la hermana de la del otro dia que fu6 re-
chazada. Risas.
Yo respeto much el pensamiento del sefor Cis-
neros; y el senior Cisneros en nuestra sociedad mar-
charA solitario, y no le seguirA sino la gente que va
a los meetings de la plaza de San Juan de Dios. Risas
y murmullos. Pido, pues, que se declare sin lugar esa
enmienda. Siguen los murmullos en la tribune public.
El sefior PRESIDENTE, agitando la campanil'a: Rue-
go, sefiores .........







210 DIAWIO DX SESSIONS


El senior GONZALEZ LLORkNTE, interrumpiendo: Pi-
do tambi6n se declare sin lugar la del senor Mandu-
ley. Risas y murmullos.
El senior CISNEROS: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE, agitando la campanilla: Ad-
vierto al pFblico que no estAn permitidas las mani-
festaciones, ni las muestras de asentimiento ni desa-
probaci6n, y ruego al sofior Cisneros que no vaya A
incurrir en lo que ha incurrido el senior Llorente.
Que se dirija A la Convenci6n, y pido a los demas se-
fiores Delegados que no lo interrumpan.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Ruego al sefor Cis-
neros me permit antes rectificar un cargo que me di-
rige elsefior Presidente. Yo s6 que es un deber par-
lamentario el dirigirme a la Convenci6n; pero sobreel
mirar no tiene nadie el derecho de impedirmeque mis
miradas se dirijan al cielo, A la tierra 6 6 donde me
plaza; y el senior Presidente no se puede mezelar eu
ello, ni el Reglamento tampoco; mi palabra se dirige
A la Convenci6n.-He dicho.
El senior PRESIDENTE: Ni se mezcla, ni se ha mez-
clado nunca, ni se mezclar6. Risas. Tiene la pala-
bra el sefior Cisneros.
El senior CISNEROS: Como yo no ocupo mi tiempo
repasando bibliotecas, tengo mas tiempo libre que
el senior Llorente. Poco me importa que haya aquf
cat6licos, apost6licos y romanos; eso me tiene a mi
sin cuidado; lo que quiero es darle al articulo de
nuestra Constituci6n toda la independencia y liber-
tad religiosa posibles. Habiendo algo que se refiera 6
religion, creo que se coarta esa misma libertad.
Por eso quiero que se elimine la palabra c(religi6n,
de nuestro C6digo fundamental. Veo que sin decir-
lo, aqui esta todo hecho y todo dicho lo suficiente, y
de consiguiente nadie puede oponerse a que cada
uno crea en religion lo que le parezca. Yo creo que
las opinions, lo mismo political que religiosas, de-
ben tener el mismo derecho A ser respetadas. La
opinion religiosa es lo mismo quo la opinion political,
y si se habla de las opinions religiosas en la Consti-
tuci6n, debe hablarse tambi6u de las political y de
cualesquiera otras. De consiguiente, me opongo
A que se able esencialmente en la Constituci6n
de la religion. Yo declare que respeto todas las
opinions, con tal de que se respeten las mfas, y que
en cuanto a moral, yo creo que soy tan moral acaso
como el que mas. Yo sostengo la independencia y li-
bertad de creencias. Yo respeto para que se me res-
pete A mi.-He dicho.
El senior PRESIDESTE: Se pone A votaci6n la en-
mienda; los que est6n conformes, se pond rAn de pie.
Se verifica la votaci6n.
El Secretario, senior ZAYAS: Tres votos que sf.
El senior PRESIDENTE: Queda desechada la en-
mienda del senor Cisneros. Se pone A discusi6n ]a
enmienda del sefior Manduley. El senior Manduley
tiene la palabra.
El senior MANDULEY: Los motives que me obligan
a presentar esa enmienda, sefiores Delegados, son
que, aun teniendo yo un alma acendradamente reli-
giosa, sin exteriorizaci6n, apesar deser cristiano, no
cat6lico, temo seinteiprete la palabra moral cristiana
con sutilezas dogmaticas, con sofismas teol6gicos, por


los intransigentes de ese dogma y de esas creencias, y
esa interpretaci6n result funesta a la libertad de
cultos.
Prefiero y digo la moral p'blica, porque la moral
no es cristiana, como dice el senior GonzAlez Lloren-
te; la moral naci6 con el hombre, es anterior A la
6ra cristiana, y est6 reconocida por todo el universe.
La moral no es de tal 6 cual tiempo. Existia cuan-
do Cristo naci6. En la antigiiedad, imperios, rep6-
blicas ilustres la practicaban, como que es coudici6o
de subsistencia social. Roma, Grecia y hasta esa
China, cuyo territorio se quiere desmembrar, tenfan
C6digos de moral que no tieuen nada que envidiar 6
los de las sociedades modernas. Y como yo no quiero
que la Constituci6n sea exclusive para una sola de
las innumerable religiones que existen, y que esa
sola religion privilegiada, como poseedora duica de
la moral, cause perturbaciones en el porvenir, per-
turbaciones que hay que evitar, porque me temo que
Cuba va a ser presa de la reacci6n, y esta Camara
estA dando una prueba elocuentisima de ello, os
ruego que se escriba en la Constituci6n ((moral pd-
blicaD en lugar de armoral cristiana.)
El senior PRESIDE.TE: Se pone a votaci6n la en-
mienda del seflor Manduley; los que la acepten se
serviran ponerse de pie.
Queda desechada la enmienda.
El senior PRESIDENTE: Ahora, 16ase la Base con
la reform a.optada por la Comisi6n.
El Secretario, sefor Zayas, la lee.
El seflor PRESIDENTE: Se abre discusi6n sobre es-
ta Base.
El senor NuoEz: Pido la palabra en contra.
El senior PRESIDENTE: Tieue la palabra el seflr
Ndfiez.
El senior NUREZ: Sefior Presidente, sefiores Dele-
gados: si algo bueno, si algo prActico, si algo 6til ha
realizado la Intervenci6n en Cuba, es separar la
Iglesia del Estado. LI mayor calamidad que ha pe-
sado siempre sobre los pueblos latino-americanos,
ha sido la uni6u de la Iglesia con el Estado. Para
conseguir su separaci6n, han tenido que derramar
torrentes de sangre y dividirse en bandos poderosos.
Nosotros, sin esfuerzos de nuestra parte, la hemos
logrado, gracias A la Intervenci6n, y ahora, retroce-
diendo, ,vamos A aceptar que en un pr6ximo porve-
nir empiecen de nuevo luchas intestines en el sen-
tido de pedir unos la uni6n de ,la Iglesia con el
Estado, y otros para sostener la separaci6u que hoy
existe? No; y por ello, me opongo A que se suprima
esa parte de la Base. -He dicho.
El seflor ZAYAS: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTJ: Tiene la palabra el seofor
Zayas.
El seior ZAYAS: Yo ho pedi lo la palabra en pro
de la Base. La Base declara que la profesi6n de to-
das las religiones y el ejercioio de todos los cultos
serAn libres, sin mis limitaci6n que el respeto debi-
do A la moral cristiana; y se ha suprimido la frase
(,La Iglesia estarA separadla del Estadon. Yo, sin per-
tenecer A religi6n ninguna, acepto la Base tal como
esta redactada, porque entiendo quo todos los ciu-
dadanos de un pais tienen el derecho de ejercitar el


DIANIO DE SESIONES


210






ft LA 6oN'4PENCiof dOf4StrrIJVEIrtk


culto que a bien tuvieren, que todos tienen el dere-
cho de ser amparados en ese ejercicio en la misnma
forma, es decir, que reine entire los creyentes de todos
los cultos una igualdad perfect. Para esto no hay
necesidad de decir que la Iglesia estarA separada del
Estado. La primer proposici6n por si sola envuelve
esa separaci6n: para que el Estado eptuviera unido
a la Iglesia, es necesario que lo est6 con una de las
iglesias cualquiera, ampare uno de los cultos, y des-
de ese moment no tendrfan todas la misma limita-
ci6n, no serian igualmente libres, porque formaria
parte integrate del Estado una de las iglesias, cual-
quiera de ellas, la que tuviera el Estado a bien adop-
tar. Pero hay mis; es un hecho que reconoce el senior
Ndiiez, que la Iglesia estA separada del Estado en
estos nomentos, y aplaude que eso haya sucedido,
y es claro que no hay necesidad de declarar una
cosa que ya existe, pues tal pareceria que nosotros
ponemos en duda que hoy la Iglesia cat6lica en Cu-
ha esti separada del Estado. De manera que entien-
do que la redacci6u de la Base, tal como la acepta
la Comisi6n, satisface a todas las opinions, a todos
los creyentes por igual, tanto a los que no teugan
religion alguna de las organizadas, como a los que
la tengan. Respeto las opinions de los demas, que
es a lo que aludia el senior Cisneros, y por lo cual
vot6 con 61, porque entendia tambi6u que no habia
necesidad de aludir a la Religi6n desde el moment
en que se amparan todas las opinions, porque la
emisi6n del pensamiento es libre. Entendia que no
habia necesidad de expresar lo que express la Base,
pero veo el inconvenient, en la indicaci6n del senior
Ndfiez, de que pueda dar lugar A que por lo mneos
se piense que tenemos dudas sobre la actual separa-
ci6u de la Iglesia y el Estado.
El senior NUREz: Pido la palabra para rectificar.
El senior PRESIDENTE: Para rec.ificar, senior NG-
fiez, pero A fin de que no haya confusion al votar,
que el senior N6fiez present como enmienda la fra-
se de la Comisi6u.
El senor NUREz: Eso es lo que present como en-
mienda. Que se agregue la frase de la Comisi6n
Decia el seiior Zayas que no era necesario, puesto
que desde el moment que habfa libertad de cultos,
veni.L como consecuencia la separaci6n de la Iglesia
del Estado. No es cierto; en Espafia hay libertad de
cultos, y la Iglesia no estA separada del Estado. En
otrcos passes, la Iglesia estA subvencionada por el
Estado, no obstante aquella libertad; de manera que
incurre el sefi r Zayas en un error. 4Que no tenemos
,que poner eso en la Constituci6u porque ya hoy
existed? Pues entonces, todo lo que tengamos hoy de-
bemos excluirlo de la Constituci6u, y si hacemos lo
contrario traemos muchas cosas a nuestro C6digo
fundamental. No; muchas cosas las ponemos para
que no puedan dejar de existir.
El senior FERNANDEZ DE CASTRO: Eido la palabra
para apoyar la enmienda del senior Ndfiez, hacienda
present 6 los seafores Convencionales que tengan en
cuenta que el echo de no constar en la Constituci6n
que la *Iglesia estA separada del Estado, deja en li-
bertad, el dia de mariana, 6 un Gobierno cubano, de
unirla si lo tiene A bien. Se me dirAque ese Gobier-
no ser. elegido por la mayoria del pueblo cubano,


y, por consiguiente, que harA lo que la mayorfa del
pueblo quiera. Eero nosotros hemos visto ya, y 6 eso
so referia el senior Nifiez, rectificando, que en los
pueblos latinos la Iglesia esta separada del Estado,
pero no en obediencia a un principio constitutional;
y que la subida al poder de un Gobierno reacciona-
rio cou sus prop6sitos clericales, trae much sangre
y muchos desastres en esos pauses.
Es precise, es indispensable, para bien del nuestro,
que conste que existed esa separaci6n, pues 4qui6n
nos garantiza que, en el dia de mafiana, no se una
la Iglesia cat6lica al Estado, si la separaci6n no es
un precepto constitutional? Entiendo que no es una
garantia si'asi no consta; y si la inmeusa mayoria
quisiera que la Iglesia se reuniera al Estado, para
ello tiene medios dentro de la Constituci6n, para pe-
dir de una manera express y terminante la reform
de la Constituci6n. Eu ese sentido muchisimos ar-
gumentos pudiera aducir; pero como el senior Zayas
no ha aducido mAs que 6ste, que para mi es de al-
g6n peso, de gran valor, el de que si la Iglesia existe
ya separada del Estado no hay para qu6 decirlo,
llamo la atenci6n de los Conveucionales, sobre que
vamos A dejar la puerta abierta a los gobieruos de
mailana para que nos traigan este conflict, cuya
resoluci6u, como ha dicho muy bien el sefnor NIfiez,
por ahora es lo mas practice y real que nos pudiera
haber traido el Gobierno americano. En estos mo-
mentos esta sobre el taette, precisamente, ante el
Gobierno Interventor, la cuesti6n de los bienes del
Estado, los censos y una infinidad de cosas, que si
mafiana tuvi6ramos un Congreso que modificara la
Base, inspir6ndose en ideales reaccionarios, podria
traernos trastornos, asi como si declarara la Iglesia
cat6lica unida al Estado, y por consiguiente mere-
ciendo predilecci6n sobre todas las demas. Lo que es
libre, realmente libre, es que cada uno crea, tenga el
culto que su conciencia le dicte, sin que, porque otro
crea lo contrario, se le perjudique; sin predilecci6n de
unos sobre otros.
De no hacerlo precepto constitutional, desde luego
quedarA el Gobierno en libertad de hacer lo que se
le antoje en ese sentido, con verdadero perjuicio de
la libertad y de la patria.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Pido la palabia
en contra de la enmienda, en cuanto propone que so
incluya esa frase en la Base propuesta por la Co-
misi6n.
El senior NuREz: Pido a la Presidencia que pro-
ponga A la Convenci6n si permit consumir un tur-
no al senior Sanguily, en pro.
El senior PRESIDENTE: Se han consi ido dos
turnos, y se va a consumer un turno en contra por el
senior Llorente; cuando termine, lo preguntar6 A la
Convenci6n. Tiene la palabra el sefior Llorente.
El senior GONZALEZ LLORENTE: Voy ha ser breve,
porque muehos compafieros estAn cansados; pero
voy A rectificar dos errors en que ha incurrido el
seflor N6fiez al decir que en Espafia habia libertad
de cultos, y al mismo tiempo estaban unidos la Igle-
sia y el Estado. No hay libertad, hay tolerancia de
cultos; y 6sa es una situaci6n political y social muy
diferente de la que se establece en esta Constitu-
ci6n: la libertad de cultos mis absolute. Los id6la-






l ARIO flE SiSiONN


tras que viniesen, podrian sacar sus idolos en pro-
cesi6n; no asf en Espafia, pues las sectas prote'tantes
ejercen su culto con ciertas restricciones. Aqui no
sucede asf; y es equivocada la afirmaci6u, de la que
ha deducido consecuencias el senior Ndfiez. En cuan-
to al senior Cisneros, esta equivocado en otro con-
cepto: en el que se refiere al hecho establecido en esa
Base, en lo referente A que la Iglesia estA separada
del Estado.
Porque no se sabe de qu6 Iglesia es de la que
el Estado se separa, y no decidi6ndose el puuto en
nuestra Ley fundamental, no se toca una cuesti6n
que, irreflexivamente resuelta, podria ocasionar in-
convenientes graves que me exponia uu compafie-
ro cuyo nombre no estoy autorizado A pronunciar.
"La Iglesia cat6lica, decia, represent una de las
fuerzas mis grades del mundo; es una gran fuer-
za moral, y podria convenir al Estado cubano toner
a su lado esa fuerza.,
El sefor FERNANDEZ DE CASTRO: Pues por eso
mismo.
El senior GONZALEZ LLRORESTE A mi no me im-
porta que me interrumpa el senior Castro, dejAndome
el derecho de contestarle; puede continuar el sefor
Castro.
Digo quo en los Estados TUidos, pais modelo,
verdadero modelo do libertad en esta material, la
Iglesia cat6lica es una grau fuerza, porque tiene mu-
chos millones de adeptos. Y en estos millones de
cat6licos hay muchos millones de dollars; y esus dos
circunstaucias, el ndmero de los hombrei y el in-
mero de las monedas, constituyen una ponderosa
fuerza social. Imponer nosotros en la Constituci6n
un veto para celebrar uni6n con la Iglesia cat6lica,
me parece una imprudencia. Decfa muy bien el
compafiero A que aludo: hay que dejar el Eitado en
posibilidad de que, cuanlo el caso lo requ:era, ll:i-
ne en su ayuda fuerzas poderos'is como esas, y no
so las declare contrarian.
Sefiores, ,qu6 somos nosotros? (El seAor Zayas pi-
de la palabra para rectificar.) Supongamos terminada
esta Constituci6n. 4Qu6 somos? Un Estado que em-
pieza, d6bil, pequeflo, y en el porvenir pudiera no
conveuirle que 'lo priven de esa fuerza que podria
servirle de apoyo. Yo no creo que la Iglesia cat6lica
uecesite estar unida al Estado; pero como cat6lico,
ni ahora ni nunca polr6 votar por la separaci6n;
mis principios, mis dogmas me lo ve lan.
El senior FERNANDEZ DE CASTRO: Pido la pala-
bra para rectificar.
El se 'nr PRESIDENTH: La tienen pedida otros
Delegad-6.
El senior E. NUsEz: Pido la palabra para recti-
ficar.
El senior ZAYAS: Pidola palabra para rectificar.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Zayas.
El senior ZAYAS: Yo comienzo por rogarle al
senior Presidente que me dispense si la rectificaci6n
que voy A hacer no es tan breve como yo quisiera,
pero realmente es una rectificaci6n y nada mas.
Yo he sostenido la Base tal como la acept6 la Co-
misi6n, porque entendi, y esto lo manifesto, que no
era necesario hacer constar que la Iglesia estarA
separada del Estado, porque se deducia de los t6r-


minos de la Base, dada la libertad que por igual
concede A todos los cultos y religiones, entendf, re-
pito, que no era necesario sefalar esa separaci6n,
porque so presumia que debia forzosamente existir;
pero desde el memento en que cabe otra interpre-
taci6n, desde el moinento en que cabe interpreter la
Base como dejando en libertad A cualquier gobierno
de Cuba para celebrar esa intima alianza entire una
Iglesia y el Estado, y por lo mismo que esa Iglesia
en Cuba serA probablemente la Iglesia cat6lica,
cuya uni6n al Estado hemos podido ver, apreciar
y aquilatar en sus resultados, yo, sin censurar A los
demis en lo mis minimo, a los creyentes6 comul-
gantes de ese credo religioso, como no censuro ja-
mis A los creyentes de ninguna religion, yo, desde
el moment en que cabe tal interpretaci6n y veo que
un miembro de ]a Comisi6n la admite, y otros sefio-
res que han usado de la palabra lo entienden asi,
lo que me convince de que 6sa es una inteligen-
cia recta y legal, y que la Base pudiera dar lugar
A que se entendiera lo contrario de lo que yo crefa
que se debia entender; que estA precisamente re-
dactada para dar ocasi6n y oportunidad A la alian-
za de la Iglesia y el Estado, subsistiendo el Estado
como miembro de una religion y protector de la
misma; desde ese instant yo retire mi~defensa de
la Base, confesando mi error y declarando qne es-
taba completamente equivocado. Yo en manera
alguna quiero que result lo que se prevefa aqui
y se calificaba de ventaja possible para el porvenir.
No quiero que participe del gobierno de Cuba un
soberano, cono el Pontifice que tiene en Roma un
solio, como el Rey-papa que en Roma se sienta, y
que desde el moment en que la religion fuera
una cosa anexa 6 integral al Estado, tendria una
intervenci6n direct en nuestros asuntos. Yoquie-
ro alejar el menor pretexto done pueda fundarse
esa alianza de la Iglesia con el Estado, sea cual
fuere esa Iglesia. Por consiguiente, rectiricode tal
modo mis anteriores manifestaciones, que no de-
fiendo la Base del Proyecto, sin la frase "estara se-
parada la Iglesia del Estado." Por consiguiente,
apoyo la enmienda del senior N6fiez.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Rius Rivera.
El senior Rius RIVERA: Pidola palabra en pro,
cono miembro de la Comisi6n, y tengo el derecho
de hacerlo.
El senior PRESIDENTE: El senior Rius Rivera no
tiene derecho para hablar, pues se han consumido
los dos turns en pro y los dos en contra que conce-
de el Reglamento, y los sefores Zayas, FernAndez
de Castro y Nuifez estAn rectificando, y por si este
debate se amplia, tienen pedida la palabra los se-
nores Sanguily y el senior Rius Rivera, si lo desea.
El senior Nfiez va A rectificar ahora. Tiene ]a pa-
labra el senior Nfiiez.
El senior NuRPz: Sefiores Delegados: el sefor
GouzAi z Llorente alegaba en contra de mi enmien-
da, que se oponian razones polilicas. A cada paso,
dentro de la Convenci6n, y por un tel6grafo sin
hilos, nos llegan noticias misteriosas, dando A enten-
der que tal 6 cual actitud de la Convenci6u seria
convenient A ciertos fines; y eso no debe pesar 1o







DR LA CONVENCION CONSTITUV1ENTE 213


mis iniimo en el Animo de mis compafieros. Sobre
todo, tenemos el derecho de pedir que se nos ense-
fien esos hilos y su origen, para saber si son ciertos
los alcances que le dan k determinados movimieu.
tos politicos de la opini6n.-He dicho.
El senior PRESIDENTE: Seifores Delegados: el se-
fior Nifiez, haciendo uso del derecho que le conce-
de el Reglamento, ha pedido que se ample la dis-
cusi6n, concediendo un turno mIs en pro y otro en
contra, y'yo pregunto A la Convenci6n si se acuerda
ampliar el debate en esa forma.
El senior VILLUESDAS: Pido la palabra para leer
el articulo 107 de nuestro Reglamento, en cuyo se-
gundo pArrafo dice (lee), y aunque no suelo leer los
articulos del Reglamento para impedir a nadie el
uso de la palabra, y aunque declare que yo tendria
mnucho gusto en oir d los sefiores que la tenfan pe-
dida para el caso de ampliarse el debate, como es-
timo que esto es tan fundamental para todos, que
ya todos pueden tener un concept formado de este
asunto relative A las relaciones de la Iglesia y el
Estado, pido a la Convenci6a que acuerde dejar vi-
gente el articulo 107 del Reglamento y no conceder
turnos en pro y en contra.
El sellor PRESIDENTE: Se va a votar la proposi-
ci6n del seleor N6iez; los que est6n conformes, se
pondran de pie, y los que n6, se quedarAn sentados.
Efectuada la votaci6n, es desechada por mayoria.
El senior PRESIDENTE: Queda desechada la peti-
ci6n del seinor Nfiez.
Sefiores Delegados, debo aclarar, para que no ha-
ya ninguna clase de dudas, que se va A votar una
enmienda del senior Ndiiez, i. la Base, pidiendo que
no se toque en la Base la frase que el senior Juan
G. G6mez pidi6 que se quitara. Los sefiores Dele-
gados que no est6n conformes, se pondran de pie.
El seflor FERNANDEZ DE CASTRO: Pido que la vo-
taci6n sea nominal.
El senor PRESIDENTE: Votaci6n nominal.
Se toma la votaci6n.
EL SECRETARIO, senior illuendas: Dijeron que n6:
los sefiores. GonzAlez Llorente, Berriel, Quflez, 4ue-
sada, Juan G. G6mez y Giberga; y dijeron que si: los
sefiores Jos6 M. G6mez, Monteagudo, Mor6a, Robau,
Fort6n, Cisneros, Silva, Betancourt, Rius Rivera,
D. Tamayo, Sanguily, N6iiiez, Lacret, Portuondo,
Castro, Manduley, E. Tamayo, Bravo Correoso,
Alemin, Zayas, Villuendas y el senior Presidente.
El sefor Cisneros explic6 sa voto, diciendo quuevota-
ha en el sentido de que siempre estuviera a Iglesia
separada del Estado.
El seinor Berriel lo explica con la manifestaci6b de
que vota en este sentido, porque entiende que dado el
texto de la Base, huelga de todo punto la frase.
El sefnor ZAYAs: Entonces vota contra la en-
mienda.
El sefor BERRIEL: Pues voto que......
El senior Rius RIVERA: Explicando, que si bien
no me satisface, porque no resuelve ning6n pro-
blema. Yo iba A consignar que el Estado no sub-
vencioneninguna religion, porque 6sa era la ver-
dadera cuesti6n que se presentaba; de manera que
para resolver el problema iba 6 proponer: "El
Estado no subvencionarA ninguna religion."


El senior PRESIDENTE: Eso es una enmienda, y
no explicar el voto.
El sefor Rius RIVERA: Permitame hablar, por-
que yo entiendo que el problema......
El senior PRESIDENTE: Sefior Rius Rivera, used
no puede seguir hablando en esa forma.
El senior Rius RIVERA: Esti bien, seflor Presi-
dente.
EL SECRETARIO, senior Villuendas: Dijeron.....
El senior PRESIDENTE: Queda aceptada la en-
mienda del senior Nufiez. Se ha presentado una
adici6n a esa Base.
El senior VILLUENDAS: He votado 6 favor de la
enmienda. El senior Castro ha pedido la palabra.
El senior ZAYAS: Hay una eumienda del sefor
Castro.
El senior PRESIDENTE: Sefor CJastro, despues de
haberse aceptado la enmienda del senor Nifiez,
isostiene la segunda enmienda?
El seinor FERNANDEZ DE CASTRO: La sostengo
como adici6n A la Base, tal como debe quedar acep-
tada.
El senior ZAYAS: El senior Castro ha presentado
uua adici6n, de manera.....
El senior PRESIDENTE: De manera quela Base
queda redactada en esa forma, con la adici6n y
enmienda 6 la Base. Aqui sc produce una confusion
en la salapor la mala interpretaci6i de various Dele-
gados d la enmienda del seiTor Nilcz.
El senior PRESIDENTE: Se pone A discusi6n la
eumienda del sefor Castro. Nadie ha pedido la
palabra y se pone A votaci6n ordinaria.
La mayor parte de los Delegados se ponen de pie.
El senior PRESIDENTE: Queda aceptada. Ahora
se pone A discusi6n la Base que dice asi: "La pro-
fesi6n de todas las religiones......
El senor Zayas 'lee la Base.
El senior JUAN G. GOMEZ: Pido la palabra en
contra.
El senior FERNANDEZ DE CASTRO: La enmienda
ha sido aceptada ya.
El senior NUv~iE: Yo entiendo que se ha acepta-
do la Base.
El senior PRESIDENTE: So ha abierto discusi6n
sobre la enmienda y se ha votado por la Conven-
ci6n; y yo entiendo que no puede ser objeto de nue-
va discusi6n y de nueva votaci6n.
El senior VILLUENDAS: Para una cuesti6n de or-
den. La Base se ha discutido ya.
El senior ZAYAS: No, senior.
El senior PRESIDENTE: Sellor Villuendas, eslt us-
ted equivocado; en los moments que hablaba en
contra de ella, pidi6 ]a palabra el senior Castro para
proponer una enmienda; usando del derecho que le
concede el Reglamento, se puede presenter unia en-
mienda durante el debate, y entonces cesa la dis-
cusi6n sobre la moci6n, y se discute con preferencia
a la Base.
El senior NUVREZ: Pido la palabra para una acla-
raci6n. Supongamos que ahora quede rech:izanda
la Base. iHa de entenderse, por ello, rechazada
tambi6n la enmienda? Esta forma part de la Base,
con la redacci6n que se le ha dado, y result un
contrasentido haber aprobado aquella y ahora so.










meter A votaci6n today la Base, con lo que pudiera
acontecer que se rechazara un acuerdo tornado, co-
mo esla aprobaci6n de aquella parte de la Base.
El senior PRESIDENTE: Aprobada por la Conven-
ci6n, seria entonces necesaria la revocaci6n del
acuerdo.
El senior Rius RIVERA: Pido la palabra para
una cuesti6n de orden.
El senior PRESIDENTH: La tiene el senior Rius
Rivera.
El senior Rius RIVERA: Creo que estAn confun-
diendo de nuevo. iSe va a discutir la adici6n?
El sflior PRESIDENTS: N6, la adici6n estai discu-
tida y aprobada, 1o que se va d discutir es la Base;
pero mi opinion no es la de la Convenci6n. No po-
demos discutir con esta confusion ni podemos con-
tinuar asi. Se ha discutido la Base tercera sin la
adici6n aceptada por la Comisi6n.
El senior Rius RIVERA: ,Qui6n redact6 esa Base?
Porque yo creo que la Comisi6n no la ha aceptado.
El senior JUAN G. GOMEz: Pido la palabra.
El senior PRESIDENTE: 4El senior Juan G'. G6mez
pide la palabra en contra?
El seller JuAN G. GOMEZ: En contra de la Base.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Juan
Gualberto G6mez.
El senior JUAN G. GOMEZ: Yo entro en este de-
bale on situaci6n extraordinariamente dificil, por-
que, en realidad, nuestro Reglamento no estA cla-
ro y no prev6 lo que acaba de suceder ne este ins-
tante. La Base que se pone A discusi6n dificilmente
se podrA decir cuil es. ,Es aquella primitive que
present la Comisi6n? Pues bien, contra ella me
levanto; 4es la que result aqui adoptada? pues
contra ella me levanto; ,que represent la Comisi6n?
en contra de ella me levanto; ,es la que result des-
pues de aceptadas las enmiendas por la Conven-
ci6u? tami;i6n yo me levanto contra ella. En cambio,
si fuera la Base que la Convenci6n acept6, sustitu-
yendo el iltimo pArrafo, yo vendria en apoyo de
esa supresi6n, y por lo tanto estaria al lado de la
Convenci6n; co'no quiera que despu6s de todo espe-
ro encontrar la manera de decir lo ainico que me
precisa contra la Base, tal como se ha redactado,
dejo A un lado las dificultades que me encuentro
para precisar bien mi pensamiento, y lie de procu-
rar ser todo lo breve que creo debemos ser en
estos instantes. En realidad de verdad, la Comi-
si6n ha redactado su Base, A mi juicio, teniendo en
cuenta el estado verdadero de nuestra pais, porque
nosotros no estamos haciendo una constituci6n te6-
rica, ideal, aplicable A cualquier pueblo del mundo;
si tal hici6ramos, si tal hubiera hecho la Comisi6n,
hubiera sido necesario rechazar de plano su trabajo.
Si yo me opuse y sigo oponi6ndome a que nosotros
en un articulo constitutional determinemos qu6 cla-
se de relaciones haya de tener el Estado con las
iglesias diversas que pueden establecerse en el pais,
es precisamente,sefiores Delegados, porque estoy con-
vencido de que en la Constituci6n no debemos po-
ner nada mAs que lo que es esencial y fundamental,
y entiendo que no es esencial ni fundamental den-
tro del estado actual de nuestro pals el venir A sus-
citar y plantear ese problema, cuya resoluci6n ha


de defender, digan lo que digan los que aquf lla-
man sectarios A los que como yo son en realidad in-
diferentes, no de un articulo de la Constituci6n, sino
de las circunstancias mismas en que el pueblo se
mueva.
Por otra parte, yo conception que es una doctrine
antiliberal, que nosotros, aprovechindonos de las cir-
cunstancias de estar aqui reuuidos para un mandato
definido, pretendamos ligar el porvenir, cerrar el
derecho de nuestro pueblo hacia el mariana, dete-
niendo su impulse quizas, porque entendemos aqui
realmente, que el sentir de nuestro pueblo es contra-
rio A lo que queremos imponer hoy aquf. El temor
de 1o que haga un gobierno future, como decfa el
senior FerpAndez de Castro, confundiendo A mi en-
tender el Poder Ejecutivo con el poder de la Re-
pdblica mnafana, no existe, puesto que esto no lo
podrian hacer al fin sino Camraras tan elegidas por
el pueblo cubano, quizAs mejor elegidas que nosotros
por medio de un sufragio mis amplio y con una
preparation political superior AI la que nos trajo i es-
te sitio. ,Con quB derecho hemos de impedir a esa
Camara, A ese gobierno independiente, deliberando
en condiciones mAs libres de las que nosotros tene-
mos, siquiera sea en el orden moral, puesto que no
estaria aqui el extranjero, aunque sean libres los iii-
terventores, con qu6 derecho debemos impedirles
velar por los intereses de la nacionalidad cubana, si
entendieran que esos intereses les obligaban aL to-
mar determinadas resoluciones respect A muchas
de las cosas que necesariamente han de mantener
una estrecla relaci6n centre el Estado y la Iglesia?
De mi s6 decir, que del examen prilctico, no te6ri-
co, no basado inicamente en los libros, sino en puei
blos muy diversos con Coustituciones muy diversas,
como son Francia 6 Inglaterra, me inclino A dejar
en manos del Estado cubano, si es convenient y
necesario en el diade mafiana, el poder dirigirse con
las facultades soberanas que la Constituci6n pueda
dejarle, al poder 6 A los poderes supremos de las dife-
rentes iglesias, para poder regular con llas el mode
como aquellas iglesias habian de desenvolverse dei-
tro de la sociedad cubana.
Otro es el peligro. Si yo me preocupara aqui miis de
los intereses religiosos de una iglesia cualquiera
que de los intereses de la sociedad civil cubana y
del Estado libre 6 independiente de Cuba, yo dejaria
que se pusiera impunemente ese articulo en la Cons-
tituci6n, porque debo deciros aqui, en voz muy alta,
que no sera, n6, la iglesia la que experiment la ne-
cesidad de vivir en relaci6n con el Estado cubano:
lo que yo me temo es que la iglesia sea la que no
quiera teLdernos la mano...... (El sclor Bravo Co
rreose pronuncia variasfrases) porque al cabo y v1I
fin......... sofisma? Libre-pensadores, como un Ju-
les Fabre; libre-pensadores mis positives que el
seflor Bravo, que se casa en la iglesia y que bauti-
za sus hijos; libre-pensadores como Ferry, libre-
pensadores como Gambetta, libre-pensadores como
Paul Bert, jams han querido en Francia la separti-
ci6u absolute de la iglesia y del Estado, porque pre-
veian peligros para la existencia de la Repfiblica
francesa y la libertad de aquel pueblo; porque oid-
lo bien, sefiores Delegados, 6ste es un pueblo done


14 DIARIo DE StSIONES







DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


no ha habido hasta hoy, y quiera Dios que per-
dure, done no ha habido fanatismo religioso. iSa-
UEis por qu6? Porque ]a libertad y tolerancia reli-
giosas han sido grades, no solamente entire las rela-
eiones del pueblo con la autoridad, sino hasta en las
relaciones de la misma familiar; pero este pueblo que
no ha sido jams fanitico, fu6 y es un pueblo
cat6lico, 6ste es un pueblo donde la Iglesia Cat6-
li a estA arraigada, donde en realidad de verdad
el culto cat6lico ha sido el iunico que ha arrigado
de una manira positive, no solamente por la pro-
tecci6n del Eitado, sino por las condiciones poli-
ticas propias de nuestra tierra. gQu6 es, sefiores, lo
fundamental, lo que da arraigo, lo que da vida
al sentimiento religioso en nosotros? No lo quiero
decir con el lenguije impropio nmfo, os lo voy a
dicir con el de un homibre nada sospecloso, que
no debe serlo para niinguno de los libre-pensadores
aqui presents, os lo voy A. decir con el lenguaje del
jefe del socialisino francs, Jaur6s. Sab6is d6nde
estA la fuerza del sentimiento religioso cat6lico? Esti
precisanicente en el sentimiento de los pueblos que
se sienten oprimidos, desgraciados y esclavizados, y
conio 6sta fl'6 una tierra de esclavos, una tierra
de despotismo, aquf labia un lugar donde inica-
mente las alas podfan encontrar expansion y
tranquilidad, y las alas podian encontrar algo
(lqe las tranquilizase, que las consolase. Jaures
decia: vosotros hab6is arrebatado al pueblo la fe
en Dios, las creencias religiosas; si no le dais bienes
mateiiales, libertades political que lo reintegren,
iah! asi haceis del pueblo un pueblo desesperado;
si le arrebatais esa fe, tennis que darle grades
bienes materials y decirle que en este mundo es
donde tienen que diifrutar, en done tienen que go-
zar, ya que le hab6is privado de todas las bienandan-
zas del otro mundo ideal... En los tiempos pasados,
en los tiempos medioevaless se les hacia esperar la
recompensa de sus penas y cl consuelo de sus afanes
en esta tierra; soy testigo abonado de estas cosas; yo
que no t(ngo absolutamente ninguna especie de
fanatismo religioso; yo que no soy por desgracia
nifa un creyente, cono algunos de los que aqui se
levantan; pues bien, sefiores, dentro de ese orden
de cosas, yo me pregunto aqui, donde en la actuali-
dad hay un arzobispo, donde hay un obispado y
116 parroquias, que no pod6issupriinir con vuestro
citerio ni con el mfo, y que no os pod6is mezclar
en cuestiones de iglesia en que no convene que os
mezcl6is; pues bien, ,es lo mismo que el Papa nos
made 116 pArrocos, escogidos A su antojo, quizis
con sentimientos de hostilidad hacia ese Estado que
le demuestra desde el acto de su nacimiento un sen-
timiento de repulsi6n; cre6is como pojiticos, co-
mo hombres previsores, como hombres de gobier-
nO; vosotros cre6is practice que debris abandonar al
azar y a la voluntad de un powder extraio la implan-
taci6n de ese Estado dentro del Estado cubano, que
sea esencialmente hostile A nuestra Repfiblica inde.
pendiente y soberana? Por mi yo no lo creo, por mi
yo temo esa contingencia en el porvenir; yo no os
digo que vayAis a pactar con la Iglesia, yo no.os
digo que vay!is A establecer aqui los cimientos de
esa clase de relacioues; yo si os digo que no debris


eu manera alguna impedir que el Gobierno future,
mejor dicho, que los poderes publicos de la Repli-
blica, si lo entienden convenient, lo hagan si cabe,
que al fin y al cabo debemos pensar que serAn tan
cubanos como nosotros los que nos sucedan y que
estaran animados como nosotros del espiritu demo-
crAtico..
Por otra parte, sefiores, pensadlo bien, todollo que
parezca persecuci6n de la Iglesia, y por mAs que no
lo querais se ha de tomar esto como un sintona de
hostilidad, todo lo que sea perseguir A quien no nos
molesta, A quien no nos ha molestado hasta alora,
eso ha de ser contribuir de una manera poderosa a
robustecer su influencia. Yo os rocordarfa unas
palabras profundas pronunciadas por un gran ora-
dor espafiol, Rfos Rosas, cuando decia ,que cuan-
do las generaciones testadoras pretenden ligar nas
manos A la generaci6n heredera, si lo logra, suc-
na entonces en el reloj de la historic la iora fatal
de las revolucionesn: por suerte nuestra, vosotros no
vais A powder dejar ligadas la suerte ni la voluntad
de las generaciones herederas, de las generaciones
del mafiana, y ,sab6is por qu6? porque esta Consti.
tuci6n queadolece de muchos defects, tiene una
sola ventaja que la hace recomendable A todos, ab-
solutamente a todos, estA animada de un sentido
liberal: es fAcilmente reformable. iPensais en ma-
nera alguna que si aqui poneis en la Con-ti-
tuci6n la prohibici6n de que se puedan establecer
relaciones entire el Estado y la Iglesia, ya hab6is
resuelto el problema? Eso serA para la Iglesia cues-
ti6n pura y simplemente de brevisima propaganda;
vendrA una CAmara que votarA esa reform, y en-
touces habr6is iniciado vuestra vida constitucional
con un articulo innecesario y peligroso.
Por todas estas razones, sefiores, yo suplico A la
Crmara qne rechace la Base tal como ha quedado
redactada despu6s de la enmienda, y cumpliendo
un articulo de nuestro Reglamento, se la devuelva A
la Comisi6n, 6 bien que se nombre otraque la redac-
te en forma mas acceptable para las ideas que acabo
de exponer.
El senior NUSEZ: Para Lacer una aclaraci6u.
El senior PRESIDENTE: Tiene lapalabra el sefr
N6fiez.
El senior NuSxz: Yo entiendo que la Base ya
estA acordada.
El senior PXESIDENTE: Tiene la palabra el sefor
Sanguily.
El sefnor Rius RIVERA: Para una cuesti6n de
orden. Va a Ilegar la hora reglamentaria.
El seflor PRESIDENTE: Se pregunta A la Conven-
ci6n si la sesi6n se prorroga hasta las seis de la tar,
de. Ast se acuerda.
El senior SANGUILY: Suplico, antes, que el senior
Secretario se sirva leer la enmienda.
El sector Secretario la lee.
El sefir SANGUILY: Yo entiendo, sefiores, que
un problema sencillisimo se lha complicado aqui ex-
traordinariamente esta tarde, al extreme de que serA
muy dificil decidir cuil es su aspect mis impor-
tante.
Naturalmente por eso se han confundido algunas
cuestiones que son de naturaleza mAs 6 menos co-






210 DIARIO DE SESIONES


nexas con la principal, pero que despu6s de todo no
implican una necesidad de discutirlas cuando se
trata s6lo de la Base, y como se han tocado puntos
dogmiticos, era procedente lo que ha sucedido. Es-
ta cspecie de interns se ha despertado al mover nues-
tros sentimientos una palabra vigorosa 6 ilustrada,
y claro estA que esta incidencia al complicarse me
desconcierta a punto de que seria necesario que yo
tuviese la poca consideraci6n de pretender cansa-
ros, para atreverme A tocar todos y cada uno de los
asuntos relacionados con la cuesti6n principal, para
que no se me impusiese-por lo contrario-el deber
do ceefirme a lo que consider menos accesorio.
La Base presentada por la Comisi6n se hizo como
consecuencia de una enmienda mutilada por la Co-
minsiin, de monera que en un instant y sin que no-
sotros nos di6ramos clara cuenta del process men-
toil de cada uno de los sefiores de la Comisi6n, 6sta
presentaba de una manera su Base y repeutinamen-
te la recogia para presentarla en otra guisa. Con
este motive vinieron una porci6n de enmiendas y
adiciones, y iqu6 sucedi6? Que aquella primera Ba-
se, que acaso hubiera tenido aceptaci6n general,
ha engenddrado distintas opinions, produciendo es-
to estado de confusion en que todos nosotros nos en-
contranos, y hacienda que aparerca A nuestros ojos
el asunto como algo heter6clito 6 inarm6nico.
Esta es la primera observaci6n que debo hacer A
esa redaeci6n que aqui se nos ha presentado en sus-
tituci6n de la de la Base.
Si, pues, queda separada la Iglesia del Estado
1no es 16gico, no es natural, no es derivative, no es
una consecuencia, que el Estado no ha de poder, no
podra subvencionar nunca A ninguna Iglesia?
iC6omo ha sido possible esta adici6n despu6s de la
aceptacion de la enmienda del senior Nufiiez? Hago
este reparo, pues, A la adici6n que aquf se ha pre-
seitado tiltimamente, y digo que ya no cabe discu-
tirla.
El mntivo porque algunos sefiores Delegados se
oponen A la enmienda del senior Ndfiez y comba-
ten ahora lo que ha sido de nuevo completado con
esa enmienda, es el prop6sito de abrir el camino
para que el Congreso future, para que un Congreso
ulterior, despn6s de establecida la Constituci6u,
pueda hacer pactos con la Iglesia cat6lica, y A esto
ha quedado reducida, me parece A mi, la cuesti6n.
Y se nos han dicho muchas cosas quo, francamente,
para mis oidos cubanos, han sido verdaderamente
novedades. Se nos ha llegado a hacer career aqui
que la [glesia cat6lica con el articulo de la enmien-
da va A ser perseguida, y que esta persecuci6n oca-
sionara revueltas mariana, es decir, que grandes pe-
ligros amenazan A la patria cubana; y francamente,
no hay nada en este mundo que me haga career
(lue esoes verdad; porque en todas parties, en mu-
chas eyes y constituciones, se establecen articulos
de igual indole, con id6nticos prop6sitos, y sin em-
bargo no ha pasado nada,
En los Estados Unidos la Iglesia estA separada
del Estado, y en los Estados Unidos la Iglesia no se
siente perseguida y no preteude tampoco fraguar
revoluciones para echar abajo los poderes pci-
blicos.


Se ha alegado A modo de argument, que hom-
bres eminentes en Francia, de distinto origen 6tni-
co y de distinta procedeucia political, como Mr. Ju-
les Ferry y L6on Gambetta eran partidarios de la
uni6n de la Iglesia cat6lica con el Estado francs.
iY eso puede servir para robustecer una tendencia
semejante aqui, 6 para hacerla nacer? ~Pues qu6,
son las mismas las circunstancias? La revoluci6n
francesa ech6 abajo el culto cat6lico, persiguiendo
el sacerdocio cat6lico, yen 6ste como en otros parti-
culares, Napole6n rectific6 A la revoluci6u.
Napole6n necesitaba la cooperaci6n" de esa fuerza
social, en su provecho, es claro, y tambien en pro-
vecho de los entonces intereses de la Francia; pero
someti6 al regimen coucorlatario al clero, con la
misma tranquilidad con que habia pisoteado al Pa-
pa, en cuyo extreme seguia siendo Napole6n un
interesado int&rprete de la revoluci6n.
Pero notad,sefiores, que aun ahora, precisalnen-
te en estos mementos, se discute esta cuesti6u como
una cuesti6n importantisima en la misma Fran-
cia.
Notad, tambi6n, que al cabo Francia es en Euro.
pa hoy una repCblica rodeada de monarquias, y
una repiblica latina rodeada de naciones germnni-
cas, cuya situaci6n es especialisima por los antece-
dentes y por la geografia: la Francia necesita va-
lerse de todos los medios para subsistir; mas A pe-
sar de los miramientos y consideraciones del Esta-
do respect al catolicismo, el catolicismo conspira
todos los dias contra la rep6blica. El Pap.a Insmno
ha necesitado alzar su voz para recomendar al cle,
ro acatamiento A la repdblica.
Y en los Estados Unidos donde no existe, preci-
samente, nada de esto, doude no existen esas rela-
ciones entire la Iglesia y el Eitado, repito que no
hay sintoma de que ocurra ninguno de los peligros
senalados. 4Y van a ocurrir aqui? Es triste que el
deber piblico imponga Ai la gente honrada la ne.
cesidad de decir francamente li verdad. Se ha
asegurado aqui que oste es un pueblo sin fana-
tismo religioso, y se ha ailadido que lo es por-
que es un pueblo cat6lico; y yo declare que este pue-
blo per ser cat6lico, por el predomiuio especial, pe-
culiar, pero absorbonte del catolicismo, ha sido el
pueblo mas descreido del planeta.......
Aquf no hay religion; aqui, si acaso, lo que hay
es farisaismo religioso; aqui corren parejas la irreli-
giosidad y la ignorancia, y no s6 que haya nada
mas ignorante en el mundo que los que se titulan
directors espirituales de nuestro pueblo, A los que
se debe en gran nmanura su profunda irreligiosi-
dad.
Y con todo esto, que es evidence, se pile que de-
jemos las puertas abiertas para que se cometa, ma-
fiana, por el Congreso cubano la atrocidad de so-
meter de nuevo A Cuba A la ignorancia, de volver a
uncirla al yugo del catolicismo......
En nombre de la civilizaci6n y de la cultural, pro-
testo contra semejanie error! Y se nos decia tam-
bien: xpero separada la Tglesia del Estado, el Papa
puede enviar de un golpe (una barcada sin du-
da en un barco de su marina) (Risas) 150 clerigos
que vengan A ocupar 150 parroquias, y que serin






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 217


150 extranjeros auinados de siniestras intenciones
y dispuestos a corromper, a engafiar, a explotar al
pueblo cubano.
Esto es tan basto, con b, que A la verdad no es
ficil de concebir la operaci6n; pero si futra possible,
yo dirfa que hay que contar con la huespeda, y la
hudspeda aquf es el dinero del creyente.
Separada la Iglesia del Estado, el clero que no
agradase A sus feligreses se moriria de hambre. Ri-
sas.
De modo que el que tiene la cura de almas-ba de
estar de acuerdo con sus feligreses; y una de Ins ga-
rantias para la independencia y la civilizici6u de
Cuba es cabalmente la separaci6n de la Iglesia del
Estado, porque tiene que poner en relaci6n intima
de sinceridad y armonia las feligresias con sus pas-
tores; lo contrario es, si, lo que puede amenazarlas.
Una CAmara, un Congreso que decide hacer un
concordato, habria de violar en otra parte la
Constituci6n, produciendo gran escandalo, al come.
ter un error y un ateutado contra todos los principios
del derecho; porque el problema de la Iglesia y del
Estado, antes que nada, es un problema de justicia,
y es un problema de justicia porque no es natural
que con el dinero de todos se paguen las creencins
de los que no son la totalidad del pais, de los que
acaso puedan ser no mas que una part insignificant,
te de 61. Eso si que es absolutamente iliberal, eso si
que es indiscutiblemente tirAnico. Pero se invoca la
convenienciade Cuba para el porvenir. iAh! iqu6 po-
bre Republica, qu6 desgraciada RepdbiHca que no
oye, cuando est, dando los primeros vajidos de so
amanecer, por todas parties mas que la murmura-
ci6n del temor y de la desconfianza! Se tieue aqiu
miedo a todo: miedo A los Estados Unidos, miedo
al Papa, miedo al sacerdocio, porque miedo y no
otra cosa es lo que ha inspirado semejante preven-
ci6n. Tenemos miedo de que ese clero se vuelva
contra nosotros y isab6is por qu6? porque ese clero
de antes, el clero extranjero, no es el clero formado
en este medio y sostenido por el amor de sus feli-
greses, sino el clero que ha venido impuesto de fue-
ra, el clero romano y extranjero, y en prueba de
que 6ste es el regimen que actualmente impera en
la Isla de Cuba, en frente de mi veo A uno de los
agitadores mis incansables de una cruzada cismiti-
ca contra el clero, contra el powder indiscutible del
Papa; y ,no es esto mismo la prueba de la obsesi6n
que hace aparecer tan temible el catolicismo? pero
siendo esto asi, y porque esto es asi .quer6is abrirle
las puertas para mafiana- imponer a los que no
creen, la contribuci6n que se necesita para pagar el
culto de los que creen?
Se decantan las glorias de la civilizaci6n: jah, se-
fiores! para mi uno de los caracteres, uno de los ras-
gos que constituyan lo esencial de una Constitu-
ci6n, es su poder educativo; aqui no venimos a con-
sagrar todo lo pasado porque haya sido pasado y
traditional; aquf venimos A aceptar aquello que
nos legara el pasado y que est6 de acuerdo con nues-
tros principios acWuales; pero aqui al mismo tiempo
venimos A consignar los principios de la civilizaci6a
en las sociedades modernas que son, por decirlo asi,
faros que se levantan para iluminar la conciencia


del pueblo, para guiarle en el camino que sigue
en su.evoluci6n hist6rica; esos preceptos que defi-
ien al ciudadano y afirman su personalidad y su
derecho pudieran no estar en esta Constituci6n, pe-
ro previsoramente porque son principios educado-
res, los hemos estatuido. Aqui, pues, tenemos to-
dos que cumplir esa misi6n profundamente educa-
dora, y no me parece que acertamos abriendo las
puertas A todo lo que hasta ahora en la H-istoria ha
significado opresi6u 6 ignorancia!
El sefor PRESTIENTE: El senior Bravo Correoso
tiene la palabra para una alusi6n personal.
El senior BRAvo CORREOSO: Accediendo A los rei-
terados ruegos de algunos de mis compafieros, re-
nuncio la palabra.
El senior PRESIDENTE: La tiene, entonces, el se-
flor Ferndndez de Castro.
El senior FERNANDEZ DE CASTRO: Renuncio por
los mismos motives que el sefnor Bravo.
El senior PRESIDENTE: El senior Juan G. G6mez,
para rectificar.
El senior JUAN G. GOMEz: Sefores Delegados,
vuelvo a manifestar que tenia el prop6sito de no
pronunciar, durante el tiempo que duren los deba-
tes de la Constituci6n, mhs que aquellas palabras
que estime absolutamente indispensables para de-
fender lns principios que yo crea fundamentals 6
definir una posici6n que me imporle esclarecer.
Por lo tanto, ser6 muy breve en esta rectificacion;
pero mi deseo de ser breve no ha de ser obstdculo
para que yo empiece manifestando que ya es cosa
de viejo sabida, en las Asambleas, atribuir A los
contradictores ideas distintas de las que ha expre-
sado, abultando extraordinariamente sus argumin-
tos, IlevAndolos hasta la exageraci6n, por lo mismo
que todo lo que se exagera result absurd, y enton-
ces es facil contradecir con esto todo aquello que
se supone que se ha dicho asi, dando una int6rpre-
taci6n distinta de la que en realidad tiene.
Yo no he venido A defender aqui la union de la
Iglesia con el Estado; yo no he venido aqui a pedir
que el Estado cubano se una A una sola de las igle-
sias; lo que yo he defendido es que no debemos co-
hibir en nuestra Constituci6n la facultad del Esta-
do cubano en el mafiana, de establecer cualquier
gesti6n con la 'iglesia 6 iglesias que entendiese pro-
vechosa A los destinos del pais.
Establecer cualquier gesti6n con las iglesias que
entendiese proveclosa para los destinos del pais,
eso es lo que deseaba consignar como facultad del
Estado.
Yo me acerqu6 A la Comisi6n redactora del pro-
yecto para preguntarle qun sentido le daba A la fra-
se "la Iglesia sera separada del Estado," y eso que-
rfa decir que formaban dos entidades distintas; yo
no me oponia en manera alguna t que esa frise
continuara en el proyecto, pero cuando el sefor
Bravo me dijo que la frase significaba que en nin-
guna forma el Estado podia establecer niuguna cla-
se de relaciones con la Iglesia; entonces me opuse a
que se consignara la frase en el proyecto; de done.
result que y o n lie venido aqui a defender la
unui6 de la Iglesia con el Estado; lo que lie venido
a defender es la posibilidad de que se establezcar







218 DIARIO DE SESIONES


relaciones entire la Iglesia y el Estado, pues que el
hecho de quo el Estado cubano tenga relaciones con
la Iglesia ii otro Estado, iindica que est6n unidos?
Indica sencillamente que funcionarun de acuerdo
dentro de sus respectivas independencias, y no en
el sentido que el senior Bravo, miembro de la Comi-
si6n, daba a esa frase,que prohibia que esa relaci6n
se estableciese; por eso decia yo que esa frase se bo-
rrase del proyecto de la Comisi6n. No he pronun.
ciado una sola palabra de uni6n de la Iglesia y el
Estado, me he fijado sencillamente en la posibili-
dad de que el Estado cubano estableciese con la
Iglesia aquellas relaciones 6 pactos que fueran con-
venientes 6 los intereses cubanos. Como esto no es
una Academia y como yo, sobre todo, tengo gran
interns en la brevedad de esta discusi6n, no me pon-
go A discutir sobre los determinados extremes que
se ban traido al debate; yo digo sencillamente que
no cabe concretarnus al ejemplo de los Estados Uni-
dos para decir que aqui no hay necesidad de que
el Estado establezca ninguna clase de relaciones
con la Iglesia, para que ambos viviesen con holgura
y seguridad. 4Acaso en los Estados Unidos hubo
alguna vez religion del Estado, acaso entire los Esta-
dos Unidos y las diferentes iglesias que en aquellos
paises existian, cuando eran colonies, en la vispera
de declararse independientes, habia alguna clase de
relaci6n? 4Qu6 paridad hay entire la situaci6u de los
Estados Unidos y la de Cuba, durante cuatro siglos
viviendo la Iglesia con el Estado en una intimidad
complete y absolute? Y al establecer esa separaci6n
por la que yo abogo, y que no he venido de ninguna
manera 6 combatir, jes que vosotros cre6is que no
hay una liquidaci6n que hacer t la hora misma en
que van a separarse? iNo hemos de liquidarnues-
tras cuentas y nuestras relaciones? ,No hemos de
determinar c6mo homos de seguir viviendo? iEs
que es tan fticil, asi, decir: la Iglesia y el Estado
han quedado separados para siempre?
El senior PRESIDENTE: Ruego al senior G6iez que
se concrete a rectificar y no traiga nuevas cuestio-
nes al debate; ruego que le hago en beneficio de su
mismo prop6sito.
El senior JUAN G. GOMEZ: Por lo tanto, sefiores,
reasumiendo, porque creo que ya he dicho lo bas-
tante, debo solamente decir una cosa, que sera la
dnica alusiou que recoja, porque ha tenido un ca-
rActer algin tanto personal, que me importareco-
ger. Aqui se habla de que los que pedimos cier-
tas precauciones para el mafiana estamos obedecien-
do al sentimiento del miedo, que le tenemos miedo
a todo; y por lo que 6 mi toca, sin jactancia de
ningliu genero, puedo decir que hasta ahora ese
sentimiento me ha sido absolutamente extrafio,
desconocido. Desde el noventa al noventicinco yo
prob6 aqui que no tenia miedo a Espafia, des.
de el noventa al noventicinco yo demostr6 que por
mi pais no le tenia miedo 6 Espania, cuando mu-
chos se crefan absolutamente impotentes, y desde el
noventiocho a la fecha, estoy diariamente probando
que tampoco le temo a los Estados Unidos, y que
tampoco he desesperado de la energia y vitalidad
de mi pals para hacer frente a todas las contin-
gencias quo pudieran presentarse; por lo tanto, por


lo que a mi se refiere, la palabra miedo no tiene apli-
caci6n de ninguna especie,y desde luego 1o consig-
no ante la CAmara, para que no secrea que yo haya
podido sentir miedo.
El senior GIBERGA: Pido la palabra en contra de
la Base.
El senior PRESIDENTE: La tiene el senior Giberga.
El senior GIBERGA: Sefiores Delegados: yo no
pensaba haber torado part todavia en los debates
de la Convenci6n. Esperaba que hubiesen avauzado
io suficiente para que se -fuesen determinando el
carActer y significaci6n que haya de tener su obra,
de lo cual ha de defender en part la actitud que
yo tome; pero el vuelo que han dado A este debate
las elocuentes palabras quo hoy han resonado en es-
te recinto y, sobre todo, la necesidad de rectificar al-
gunos concepts que no lie visto recogidos ni rectifi-
cados y A los cuales necesito opoderuna viva protest,
me hau movido A solicitar la palabra y A comba-
tirlos.
Aqui, en mi concept, no se ha planteado bien el
debate; no se ha aclarado bien el punto que se dis
cute. Yo he oido lanzar contra ideas que profeso un
anateina 6 nombre de la civilizaci6n; lie oido hablar
de que ibamos A oponernos, si no consagrabames en
el texto constitutional la separaci6n de la Iglesia y
del Estado, A las corrientes que imperan en el urn-
do contempor6neo 6 ibamos A abrir las puertas a la
opresi6n y la tirania. A tan injustos cargos lie de
oponerme. No pronunciar6 un discurso: no exami-
nar6, ni con profundidad -de que no soy capaz-ni
con detenci6n-que seria inoportuna-el problema
magno de las relaciones entire el Estado y la Iglesia.
Pero no puedo, no debo permanecer callado, cuando,
a quienes no acepten como buenas ciertas soluciones,
se intent nada menos que extrafiarlos mins alli de
los linderos de la civilizaci6n.
No, sefiores Delegados: ni la civilizaci6n ni el li-
beralismo, que se invocan, tienen nada que ver en
este debate; y es precise aclarar y puntualizar bien
la significaci6u y la trascendencia del problema que
discutimos.
Yo niego que sea una couquista de la civilizaci6ii
modern el principio de la separaci6n doe a Iglesia
y el Estado; yo niego que tenga nada que ver la li-
bertad political con la separaci6n de la Iglesia y las
relaciones que existan entire la Iglesia y el Estado.
iPues quB? El combatir la separaci6o de la Iglesia
y el Estado; el combatir la inclusion de la separa-
ci6n, como regla de nuestra political future, en la
Constituci6n 4es acaso combatir el principio liberal
universalmente reconocido y proclamado, y que aqui
todos defendemos, incluso el senior Llorente, que con
palabra calurosa y vibrant, al mismo tiempo que
se proclamaba ferviente cntl6ico,.se proclamaba de-
voto partidario de la libertad de cultos? El comba-
tir la separaci6n de la Iglesia y del Estado iimplica
acaso que se niegue, que se merme en lo mAs mini-
mo la libertad de todas las religions, la profeti6n
de todos los cultos? No; no es eso; es, el que debati-
mos, un problema politico, esencialmnete politico,
que debe estudiarse por su carActer politico y por
procedimieutos politicos.
Se ha hablado del ejemplo de naciones que han






ft LA C0NVEN6014 C0NSTITUVENTE 219


adelantado extraordinariamente en las vias de la
civilizaci6n. Pues bien, Francia, que es una de las
naciones mns civilizadas del mundo y d la cual no
hay ninguna que exceda ,no tiene por ventura un
orden de relaciones entire la Iglesia y el Estado? Ya
que se ha recordado el ejemplo de Francia 6 Ingla-
terra, ,acaso no son esas naciones grandes 6 ilustres
democracies, una y otra, donde todos los derechos
humans tienen la consagraci6n mas explicit en
las leyes, y la realidad mis efectiva, donde la liber-
tad del pensamiento lo mismo que la libertad de las
religions tienen altar firm 6 inquebrantable, que
jams podra caer, porque estA asegurado por las
eyes, por las costumbres, por el consentimiento y la
prActica de largas generaciones? No, nada tiene que
ver la civilizaci6n con esto; podemos ser un pueblo
civilizado y establecer determinadas relaciones entire
la Iglesia y el Estado. No ha dependido de princi-
pios politicos la separaci6n de la Iglesia y el Estado,
sino de causes locales y circunstanciales en todos
los pueblos del mundo en que existed; y antes bien
debe recordarse, en primer termino, cuando de esto
se trate, que el establecimiento de un regimen con-
cordatario entire la Iglesia y el Estado, es quizfs
uno de los mas grandes progress que ha realizado
el hombre en sus pasos por la tierra.
Recordemos, sefiores, las ensefianzas de la historic.
Recorded c6mo el catolicismo ha nacido apart del
Estado, fuera de 61y hasta combatido por 61, y lleg6
sin embargo, con el curso del tiempo, a adquirir tal
crecimiento y poderfo, que fu6 una potencia de ex-
traordinaria fuerza en toda Europa. Recorded que
afirmando su poder, y creciendo en 61 el natural
deseo de influencia que era consecuencia necesaria
de ese mismo poder, hubo moments en que la Igle-
sia lleg6 a ejercer sobre todos los pueblos, si no una
verdadera tutela, poco menos que una tutela en los
remotos dias de la edad media, y que entonces sur-
gi6 la aspiraci6n que, aplicando A las cosas viejas
nombres nuevos, podemos llamar espiritu liberal.
i,Qu6 forma tom6 aquella aspiraci6n y cuAl su con-
quista? El regalismo: un regimen, mediante el cual,
invirtiendose la situaci6n de ambos poderes, trocn-
dose sus respectivas posiciones, dejaba de ser la Igle-
sia la potestad predoninante y se encontraba inter-
venida por el Estado; y de ese modo fueron desarro-
llAudose ambos poderes, y de ese modo fueron reali-
zAndose durante el tiempo los grandes progress
que mis tarde culminaron en la revoluci6n francesa.
Fu6, pues, un triunfo del liberalism, un triunfo de
esos principios que todos amamos y que todos defen-
demos, el establecimiento de relaciones concordata-
rias entire la Iglesia y el Estado.
Sean cuales fueren los principios que se profesen
y mirese como se mire la influencia de tal 6 cual
fglesia determinada, hay un hecho que no podemos
desconocer: que la Iglesia y el Estado se leparten el
imperio del hombre y el imperio del mundo. Aque-
lla inmensa potestad que tiene fines espirituales y
esta otra potestad que s6lo los tiene politicos, se ex-
tienden a today la vida humana: y dada la alta in-
fluencia de la Iglesia y la fndole de su organizaci6n,
su carActei y sus tendencies, por cuya virtud, al ha-
blarnos de una vida future, atrae, con fuerza inven-


cible, el espiritu de todos, y si no de todos, de los mas
de los humans; dada esa fuerza inmensa, incontras-
table, ,no puede ser convenient, atendiendo A pun-
tos de vista meramente politicos y comprendiendo
puramente los intereses del Estado; no puede ser
convenient que el Estado no se desentienda en ab-
soluto de la realidad viva que se llama la Iglesia y
de la fuerza moral que puede alcanzar y 4 veces al-
canza tambi6n A los intereses temporales? ,No debe
el Estado procurar que esa gran fuerza no se con-
vierta en un obstAculo, sino que por el contrario sea
la Iglesia un aliado, un amigo que le secunde? A
estos concepts responded el regimen de inteligencia
entire los dos poderes.
Porque, despu6s de todo, cuandose habla de con-
cordato ide qu6 se habla? ,Se habla por ventura de
dar influencia political a la Iglesia? ,O se habla de
que sea el Estado quien intervenga en la Iglesia?
No desconozcamos los t6rminos del problema. No
hay nadie que aspire a dar en los concordatos a la
Iglesia la menor intervenci6n eu los asuntos pfbli-
cos. jTendrA aqui 6 tendra alli tal 6 cual influencia
la Iglesia? Esto no dependera del concordato que
exist, esto dependera de la fuerza moral que desa-
rrolle la Iglesia en la sociedad. Es verdad que pue-
de Ilegar a convertirse.l fuerza moral en una fuer-
za political; pero por est( los concordatos aseguran
al Estado medios de influencia 6 intervenci6n en el
desarrollo de la vida y acciGn de la Iglesia.
Y pregunto, ahondando mris, ,es indiferente que
en uu pueblo cualquiera, sobre todo, en uu pueblo
naciente como el nuestro, sean unos 6 otros el sen-
tir y el proceder de los que tengan en sus manos la
direcci6n de las ahnas? Yo lie visto aqui con asom-
bro, con verdadero asombro, la protest de algunos
elements de nuestra sociedad, muchos de los cuales,
por cierto, hacen alarde de que no profesan la reli-
gi6n cat6lica ni otra alguna, contra el acto realizado
por la Santa Sede al nombrar para Obispo de la
Habana a Monseior Sbarreti. Y sin querer decir
cuanto se me ocurre acerca de tal hecho, digo s61o
lo siguiente: el Papa ha hecho uso de uu derecho
indiscutible que nadie, que en sana raz6n est6, le
niega ni puede negarle. iNo vale la pena considerar
el ejercicio que de su potestad ha hecho, porque
puede hacerlo, el Papa, como demostraci6n de la
conveniencia de establecer un regimen de relaciones
entire las dos potestades que impida que nunca,
jams, vuelva a sentarse en la sede cubana un
extranjero?
Yo comparto el general deseo de tener un clero
native: pero si podria ser inconveniente la influencia
que habria de resultar del ejercicio de ]as funciones
eclesiAsticas por manos extraflas, ,cual es el mejor
medio de evitarlo? Este es el problema.
El senior Sanguily decia, con raz6n, que 6ste es
un pueblo en que hay much descreimiento. Sefio-
res, yo no vengo a hablar aqui como miembro de
una iglesia, yo vengo A hablar como politico, pues
aquf no he venido i otra cosa que A una obra poli-
tica. iDesgraciado de aquel pueblo-como politico
lo digo-donde el estado de conciencia de la mayoria
de sus habitantes, sea ese estado de descreimiento de
que hablaba el senior Sanguily! ,Acaso sobre tal








)20 bIARIO DE SESIONES


base se podra fundar una sociedad moral, una socie-
dad donde el respeto al derecho arraigue? iUna
sociedad quese desenvuelvaencondiciones normales,
donde la ley sea por todos observada, done haya
cimientos fuertes en que asentar las instituciones
pfblicas? Yo deseo para mi pueblo, no fanatismo,
-y afortunadamente no lo hay entire nosotros,-yo
deseo para mi pueblo un esp'ritu religious que lo
anime y sostenga. Y ya que durante el regimen
colonial se ha producido un lamentable divorcio
entire el clero y gran parte de la grey y se ha foinen-
tado ese espiritu de descreimiento que sefialaba el
senior Sanguily, nos interest, en bien de nuestro
pueblo y por razones political, nos interest establecer
la comunidad moral cuya ausencia lamentaba el
senior Sanguily con raz6n, entire el clero y los feli-
greses. ,Podremos lograrlo ficilmentesi no logramos
establecer un regimen de harmonfa que nos dG ple-
na garantia de que nuestros Obispos, de que nuestros
curas serin de los nuestros, de que viviran con no-
sotros en comunidad de ideas, de intereses y de
afectos y de que no seran extrafios A nosotros, comno
hoy los hay que lo son?
Podra desenvolverse sin relaci6n alguna con el
Estado la Iglesia, si prosper la Base de que se trata:
mas ,qu6 ganarA nuestro pueblo con eso? Ni en el
orden de los principios tiene excelencia la soluciin
de la Base sobre una soluci6n concordataria, desde
el moment en que la soluci6n concordataria no hi
de producer otro efecto que el de dar al Estado cier-
tos medios de acci6n en la vida de la Iglesia y no
dar A la Iglesia medios de acci6n sobre el Estado,
ni darA la separaci6n resultados prActicos mejores.
,CuAles recabaremos de un regimen que no podamos
recabar del otro?
Se dice, refiriendose al regimen concordatario:
"Esto no es just; el Estado no debe sostener el cul-
to ni el clero de una religion, pues pa te de la po.
blaci6n puede profesar una religion distinta." A es-
to opondr6 en primer lugar, sefiores,la consideracinu,
que hay que tender, de que los problems politicos
no pueden confundirse con meros problems dejusti-
cia. Los problems politicos hay que coiiiderarlos
a la luz de otros principios; en los problems po-
liticos hay que tender a muchos y varies aspects
y hay que tener en cuenta altos intereses, que en
este caso derivan del hecho de que la mayoria de
nuestro pueblo, con inms 6 menos fervor, mis 6 me-
nos ardientemente, profesa la religion cat6lica, unnos
con el carifio y entusiasmo del seflor Gonzilez Llo-
rente, otros, siendo practicantes poco devotos y
hasta olvidadizos, como aquel Delegado h quien alu-
di6 S. S. en uno de sus discursos. Pero, de uno uI
otro modo, lo cierto es que quien entire nosotros no
profesa la religion catolica, que es la de nuestros
padres, no profesa ninguna.
Han pasado los tiempos de disquisiciones y dis-
putas sobre religion, en que cambiaban los hombres
de creencias y sehacian grades conversiones de
pueblos y de almas. Entre nosotros, en la edad que
alcanzamos, el que no profesa la religion que hered6
de sus padres, no profesa ninguna, y entire nosotros
no hay, no ha de haber quien profese otra religion
que la cat6lica.


El problema, pues, podemos, hemos de resolverlo
teniendo en cuenta las costumbres, creencias y con-
diciones de nuestro pueblo. ,Acaso no es un interest
social, la moral p6blica? 4,Acaso no es un medio de
moralidad, la religion? Pues si nuestras condiciones
nos han hecho tales que la religion profesada per
este pueblo es la cat6lica, si la inica que podemos
esperar que tenga aceptaci6n es la cat6lica, es inne-
gable que seria convenient encoutrar medios que
pongan al servicio de nueitros intereses politicos la
fuerza moral y political que represrnta esa vasta or-
ganizaci6n, la Iglesia cat6lica.
A mi me preocupa mucho,-y si eso es miedo,
digo que tengo miedo-A- mi me preocupa much
el problema del porvenir y el problema del presen-
te. Hay moments en que me parece que somos los
cubanos como aquellos tres infusorios de Bartrina
que se reunieron en una gota de agua, y acordaron
que ellos tres eran el'mundo: "Esto acordaron en
una gota de agua, tres infusorios." Digo esto porque
veo debatir ciertos problems en tales condiciones
que parece que nos imaginamos aqui que el mundo
entero somos nosotros, y que nos bastamospara to-
do. Mas, ,por ventura estamos tan seguros de al-
canzar el fin a que nos dirigimos? ,Es que este pue-
blo naciente, eu las condiciones sociales en que se
encuentra actuallnente y en las condiciones politi-
cas en que esta, saliendo de la revoluci6u trastorna-
dora y perturbadora, como todas, que ha debido
preceded al advenimiento de la nueva situaci6n;
es que tiene tal fortaleza, tal robustez, tal poderio,
tal poblaci6n, tal riqueza, que puede levautarse con
perfect tranquilidad y confianza, sin temer la me-
nor zozobra ni el nenor recelo pira el porvenir?
Yo creo que la independencia de Cuba es obra muy
dificil; creo que necesita del concurso de muchas
fuerzas, para que pueda quedar establecida y arrai-
gada de modo perdurable; y entiendo que debemos
allegar todas las que se necesiten para su defiuitiva
constituci6n y consolidaci6n.
Donde quiera que habiendo existido un regimen
concordatario, ha venido despu6a la separaci6u de la
Iglesia y el Estado, ha sucedido, como efecto natu-
ral, que el clero ha gravitado sobre Roma. Cuando
el clero no vive en determinadas relaciones de inte-
ligencia con el Estado, si6ntese mais atraido que en
distintas condiciones por la fuerza reconcentrada en
la cabeza visible de la Iglesia; y yo preguuto iqu6
political tendri el Vaticano respect de Cuba? ,sertl
un amigo leal y sincere, interesAndose en nuestra
independencia? ,se interesarA en que se arraigue
nuestra Rep6blica, 6 acaso atendiendo 6 otros inte-
reses, contemplando 6 otros n6cleos 30 6 40 veces
mas numerosos de cat6licos y 6 interests politicos
que con ellos puedan relacionarse, selt hostile al es-
tablecimiento de nuestra independencia y al arraigo
de nuestra Repi6blica? 7,Es indiferente esto? Yo en-
tiendo que es necesario no ver lo que a uuestro al-
rededor ocurre, es necesario no ver lo que represen-
ta la fuerza de la Iglesia, para desatender como cosa
ligera y baladi la actitud que pueda tomar en un
sentido 6 en otro la Igesia cat6lica en la cnesti6n
cubana, harto distant de estar resuelta. No me
citeis ejemplos que nada prueban. ,Por qu6 est6






DE LA C*NVENCION CONSTITUYkENTE 2..


separada la Iglesia del Estado en los Estados Uni-
dos? ,porque sea la separaci6n una conquista del
espiritu que anima la 6poca modern? N6, por uua
raz6a hist6rica: los Estados Unidos nacieron preci-
samente por las protests de las Iglesias libres esta-
blecidas en el territorio metropolitan, eu el Reino
Unido, contra la Iglesia oticial, y cuando las colo-
nias se emanciparon encontraron establecidas esas
Iglesias en condiciones que hubieron de respetar,
que era en ellos deber elemental el respetar. Hubie-
ra sido una cosa impossible, dada la constituci6n
de aquella sociedad, establecer otro regimen, cosa
en que no cabia pensar; y por eso la separaci6n de
la Iglesia y el Estado fu6 una forma natural en
los Estados Uuidos, respect de cuya conveniencia
el tiempo dira, que para demostrar muchas cosas es
precise dejarlas al tiempo. Yo no quiero hacer pro-
fecias, pero recuerdo que uno de los grades proble-
mas que al principio del siglo XIX estabau plantea-
dos eu las naciones europeas, era la excesiva im-
portancia que la Iglesia habia alcauzado dentro
del Estado por la posesi6n de manoss muertas." Y
entiendo que la previsi6n aconseja establecer done
y como se pueda, un orden tal de relaciones que,
en cuauto la Iglesia es y no puede dejar de ser uu
factor social y politico, tenga el Estado por esas re-
laciones la facultad de tender las manos sobre ella
y de irvigilando su desenvolvimiento, para poder
ser rector supremo de todo lo que en la Naci6n viva
y se mueve. Y yo aspiro 6 esto; no me tomar6is por
un fanitico, porque no lo soy; no son moviles reli-
giosos los que me animan en estos moments, son
m6viles politicos. Quiero para mi tierra, quiero para
el Estado que en ella vamos a fundar y que es tan
debil en los primeros momnentos, todas las fuerzas
posibles; y como preveo series dificultades para el
porvenir, como adivino que han de ser muchos los
escollos que hemos de veneer, como han de ser imu-
chas las fuerzas qne han de estar en contra de nos-
otros, quiero para el Estado el derecho de influir lo
mAs que pueda en todas las cosas, que de cerca 6 de
lejos atafian A nuestra vida y nuestro porvenir como
pueblo: que si tal vez--,por qu6 no he de confesarlo?--
no observe con el mismo ardor que el sefrir Gonzalez
Llorente, en cambio tengo un ardor entusiasta en
otras cosas que, cono las religiosas, hablan al alma,
y son las que se refieren a la Patria.
Me hablar6is de otros pueblos de Am6rica y Eu-
ropa donde existed tambiku la separaci6n de la Igle-
sia del Estado. LPor qu6 existed? Ha sido tambi6n
por razones de circunstancias, no por razones que
determine la existencia de una soluci6u mejor so-
bre las otras. Ha sido, por lo que hace a algunas
de las Repfblicas americanas, porque las coudicio.
nes en que se cfectu6 su emancipaci6n produjeron
una lucha extraordinaria entire distintas tendencies
political, una de las cuales encontr6 apoyo en el
clero, y asi surgi6 un grave problema politico, y
mis tarde guerras civiles, y de esta suerte vino a ser
bandera de partido, y vino a realizarse la separaci6n
de la Iglesia y el Estado.
Me dir6is que la influencia political que el clero
ejerza aqui podrd ser, lo mismo bajo un concordato
que en un regimen de separaci6n, contraria 6 nues-


tra independencia, como se ejerce esa influencia en
sentido contrario A la Repfiblica, dentro de un r4-
gime'n concordatario, en Franci.; pero una actitud
hostile, como la que de tanto en tanto muestra una
parte del clero francs respect de la Repiblica, nos-
otros no debemos temerla. Hay entire nosotros da-
tos que deben inspirarnos alguna confianza. En
primer lugar, no existe entire nosotros el fanatismo,
que ha sido el sentimiento de que se ha utilizado,
con fines politicos, en algunos pueblos, y en segun-
do lugar, los tiempos que corremos y el espiritu de
nuestro pueblo no son ya los tiempos en que alcan-
zaron su independencia otros pueblos hermanos, ni
el espiritu que en aquellos dias dominaba en par-
te del mundo.
Pero sobre todo, sefiores, notad que aqui se pro-
pone la adopci6n de un regimen concordatario. No
hemos pretendido, no he pretendido yo que en la
Constituci6n se consigne principio alguno que su-
ponga semejante r6eimen concordatario: s61o pre-
tendo que no se consigne un principio que lo ex-
cluya. Por previsi6n-6 por miedo si quer6is, que
a mi no me duelen prendas, pues no me import
que se califique de miedo mi previsi6n, porque obe-
dece a uua iuspiraci6n patri6tica que llena mi cora-
z6 --por previsi6n 6 por miedo quisiera yo que no
se resolviera en la Constituci6n, sino que se reser-
vase al porvenir el orden de relaciones entire la Igle-
sia y el Estado, para impedir que en un moment
de arrebato 6 bajo la influencia de un espiritu secta-
rio adoptemos uua resoluci6n, vayamos a consignar
aqui un articulo, que en un segundo, y sin el ne-
cesario studio, decide un problema trascendental.
Su importancia es tanta, que para juzgar y resolver
con acierto se necesita de mas meditaci6n, de mis
serenidad y de mayor conocimiento de la situaci6n
political. Yo no s6 si en esto estoy de acuerdo con
el senior G6mez, yo ignore si Roma tendrA interns
en sostener cierto orden de relaciones con Cuba,
temno que no; pero creo que nosotros lo tenemos y
grande, y creo, sobre todo, que nos faltan datos pa-
ra prever con absolute certidumbre la situaci6n
political que seguird d estos confuses y obscures
dias. ,Por ventura conocemos nosotros todas las
fuerzas que juegan en nuestro problema cubano?
Nosotros no empezaremos A conocerlo sino cuan-
do exista aqui un Gobierno propio que pueda to-
ner en su mano todos los datos y antecedentes del
mismo, que son muchos y muy distintos y muy
complicados. Nada, en mi concept, se sabri de
muchas y muchas y muchas cosas mientras aqui no
exista un Gobierno que est6 en contact con otros
Gobiernos y pueda apreciar y relacionar muchos
datos que hoy no pueden sernos bien conocidos.
Mientras no llegue ese dia, han de pasar aquf mu-
chas cosas, y muchos problems se han de presen-
tar, de los cuales-yo por mi lo he de decir franca-
mente-si se me pregunta, no s6 que contestar, des-
pues de much iuquirir, de much estudiar y de
much meditar.
Por otra parte, ,seremos nosotros muis sabios 6
mejores que los que nos sigan dentro de uno, dos 6
cuatro anos? Cuando aqui se vaya viendo claro,
cuando vayamos orientipdonos, cuando la future








DiJAkiO DE SkSIOJiqk


Repdblica, eu cuya edificaci6n todos estamos em-
pefiados, empiece A dar los primeros pasos y veamos
si surge sana y robusta, como yo quisiera, 6 d6bil
y enfermiza, como desgraciadamente podriasuceder,
entonces llegard el moment oportuno para resol-
ver este problema. No nos precipitemos, pues.
Por mi part nada os pido. Si al correr de la
palabra he expuesto por mi cuenta y para repeler
uu cargo injusto, opinions personalisimas, no pro-
pongo ninguna soluci6n determinada; no pretend
que se establezca la uni6n de la Iglesia con el Es-
tado. S61o pido que se deje la soluci6n del proble-
ma para el porvenir; y no os lo pido en inter6s de
la Iglesia, sino en interns de Cuba.-He dicho.
Aplausos.
El senior PRESIDENTE: Un moment; faltan cinco
minutes para que secumpla el t6rmino por el cual
ha sido prorrogada ]a sesi6n. Ha pedido la palabra
el senior Sanguily s6lo para rectificar; yo pido a la
Convenci6n que acuerde prorrogar la sesi6n para
que el senior Sanguily pueda consumer su turno, y
ademss, para dar cuenta de una moci6n urgente
que creo no ha de dar lugar A discusi6n, y que es
de actualidad. iSe acuerda? Senales afirmativas.
Queda aprobado.
El senior CISNEROS: Pido la palabra para una
alusi6n personal.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Sanguily, y despu6s el sefor Cisneros.
El senior SANGUILY: Scfiores Delegados: Siento
no tener amplitud suficiente, dada la importancia
de la cuesti6n que ha de resolver.e, pues que el
senior Presidente aceutia much mi derecho finica-
mente para rectificar.
Con la elocuencia que le caracteriza y suima ha-
bilidad, habl6 el senior Giberga, aunque-y esto es
habitual en 61-de un modo desdefioso 6 ir6uico
respect a los concepts que aqui se habian emitido,
que yo habia emitido; porque al decir del senior
Giberga se ha hablado de civilizaci61 cuando no se
trataba de ella, y al cabo, de ella ha hablado tam-
bi6n el senor Giberga, terninando su discurso en
que tales cosas censuraba, encomiando todas las
manifestaciones de la sociedad y el progress estre-
chamente relacionadas con la religion, como si de
este modo quisiera confirmar que de la civilizaci6n
se trataba. Ha hecho el senior Giberga un cuadro
tal del porvenir de nue4tra combatida Reptiblica,
que he de confesar que aun cuando me encuentro
rodeado de tanta gente valerosa que por el hecho
debieran estimularme, siento no obstante un miedo
cerval. Risas. Parece como que para 61 no podemos
dar un solo paso sin que sobrevenga un conflict 6
una revoluci6u: dirfase que camiuamos siempre tro-
pezando, aquf con un escollo, alli con un bajio;
amenazados siempre de caer en un abismo; en con-
flicto inminente, ora con los Gobiernos extranjeros,
ora con el poderoso vecino, y hasta con el Papa mis-
mo. 4Qu6 hard el clero? iqu6 van A hacer los ame-
ricanos? ,qu6 piensa hacerel Presidente? ,qu6 ma-
quinan Espafia y los espaiioles que estdn aqui vi-
viendo? Risas. Y hasta los mismos cubanos 4qu6
urdir6n? Y iqu6 se yo cudntas desventuras m6s se
nos quiere hacer ver que rodean y amenazan A


esta sociedad miserable que apenas vive ni sabe
apenas si al fin lograrA vivir! Esa sinfonia de ru-
mores siniestros que envuelve la cuna del pobre in-
fante, apenas si permit oir los gritos angustiosos de
sus vagas esperanzas.
Pero, sefiores, es lo cierto que aunque tuviesen
fundamento todos esos augurios, no debemos abrir
la puerta al predominio de un clero privilegiado, ni
hay raz6n para career que haci6ndolo conjuremos los
peligros, por donde infiero que quien como mi dis-
tinguido amigo el senior Giberga sostiene la propo-
sici6n a virtud de la cual queda como una posibili-
dad y una contingencia de lo future, cualquier con-
cordia entire la Iglesiay el Estado en Cuba, antes
mira por los intereses del clero que por los in-
tereses de la patria. Esta en su derecho el senor
Giberga de patrocinar al clero si es clerical, como
lo estuvo el senior Llorente defendiendo los dogmas
del catolicismo, pues que se declar6 paladinamente
cat6lico. Y enti6ndaseme bien, pues que quiero
evitar interpretaciones: yo no estoy combatiendo
ni & los cat6licos ni al catolicismo: estoy cifi6udome
a una cuesti6n que es absolutamente del orden po-
litico y no del orden religioso: estoy refiri6ndome
tan s6lo A algunos de los aspects de la cuesti6n po-
litica, de la separaci6n 6 la concordia de la Iglesia
y el Estado.
Nadie sabe aqui lo que piensa hacer ni haya de
hacer Roma en lo que respect al problema inter-
nacional de Cuba; pero sabemos que aunque tiene
un gran inter6s en las prerrogativas de su Clero, no
ha de sostenerlo Roma; sino que lo sostendria siem-
pre el pueblo cubano, est6n 6 no separados el Estado
y la Iglesia. Resuelta ya su separaci6n, y teniendo
que vivir el clero de los auxilios del pueblo, depen-
derA del pueblo y tendrA que vivir y proceder en
armonia con sus aspiraciones, lo que result una
garautia mayor, en el orden politico, que el sistema
concordatario que se preconiza y que se quiere des-
de aliora preparar como un 16gimen future para la
Isla de Cuba. Sin duda por esto proclamaba el se-
nior Giberga que era el sistema de los concordatos
uno do los progress mis altos que haya realizado el
esfuerzo de la sociedad modern, y en tal concept
el senor Giberga lo oponia como una contradicci6n
de nuestra doctrine, como mas liberal que nuestra
doctrine de la separaci6u de la Iglesia y el Estado.
iPor qu6? jNo es liberal la separaci6n de la Iglesia
y el Estado? iNo consta en el credo de todos los li-
berales del mundo, en el credo de todos los libera-
les de Espaila? Mejor que yo tiene que saberlo el
senor Giberga.
El senior GIBERGA: Yo no me he enterado.
El senior SANGUILY: 4No ha ofdo en Espaina a Cas.
telar, su seiioria? 4No conoce la doctrine de los libe.-
rales de Europa? iNo ha leido un libro muy conocido
del mismo Castelar, la obra tambi6n muy conocida
de Laboulaye?,..... No he de convertir la Convenci6n
en una academia, por lo que no recurrir6 6 argumnen-
tos de escuelas; pero es un hecho innegable que una
de las proposiciones del liberalism modern es la se-
paraci6n de la Iglesia y el Estado. En cambio lo que
no es modern, y por consecuencia no puede ser un
progress, lo que si es antiquisimo, es el sistema mas






DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 223
-


6 menos disimulado de los concordatos y las rega-
lias de la Corona de quo su seforia nos acaba de
hablar. Recuerde su sefioria que nacieron en Espa-
fa las regalfas de la Corona en tiempo de los Reyes
Cat6licos, y recuerde asimismo el gran conflict, el
larguisimo conflict entire la Iglesia y el Estado en
la Edad Media, la famosa lucha de las Investiduras,
al tOrmino de la cual todo un emperador de Alema-
mania, cubierta la cabeza de ceniza, permaneci6 hu-
mildemente de rodillas bajo la nieve durante tres
dias a la entrada del Castillo de Canosa.
Y no se diga que no se sostiene ahora sino el de-
recho del Estado A unirse por pacto con cualquier
Iglesia 6 Congregaci6n religiosa, porque jamAs has-
ta ahora, fuera de la India 6 de la China, se ha
visto dentro del Area de la civilizaci6n, uni6n nin-
guna del Estado sino con Iglesias de origen cristia-
no en los pueblos teut6nicos, y con la Iglesia cat6li-
ca en los pueblos latinos. Se nos previene y aun se
nos amenaza haciendosenos career que algo grave y
lamentable habra de ocurrir en los Estados Unidos
por estar en este gran pafs separado el Estado de la
Iglesia, y 4por qu6 sefiores? ,qui6n puede anticipar-
lo? Hasta ahora el pasado garantiza la creencia de
que en el porvenir habrA paz, de que la concordia
que hasta el present ha existido no habra de ser
perturbada; Ipero qu6 digo? si todo esto no es mas
que un argument de que echa mano ladialectica
interesante pero astuta del sefior Giberga; pues que,
muy al contrario, yo sostengo que los Estados Uni-
dos hau progresado desde el dia en que dejaron muy
atrAs la 6poca en que-contra lo que aquf se ha di-
cho-estuvo alli unida la Iglesia al Estado y este
consentia que aquella quemara en nombre de su fe
cristiana, como en otros pauses se quemaba en nom-
bre de la fe cat6lica: de la reacci6n y la protest
contra las persecuciones religiosas practicadas estre-
cha y cruelmente en algunas de las colonies anglo-
sajonas, brotaron nuevas colonies que fueron luego
Estados de la Uni6n Americana: en estos moments
me vienen A la memorial los nombres venerandos pa-
ra los que aman y sostienen la libertad y quieren
que sea una verdad la libertad religiosa, de esos fun-
dadores que se llamaron Hooker y Williams.
Aparte su beneficencia, la separaci6n de la Igle-
sia y del Estado es una doctrine liberal, porque es
una doctrine inteligente, y es una doctrine inteli-
gente porque ha tenido en cuenta la evoluci6n de
las sociedades humans. En tal concept, la uni6u
de la Iglesia y el Estado se confunde en el origen
de las sociedades: hALse necesitado para distinguir-
las y separarlas conmociones profundas, ese dolor
del crecimiento inevitable en la evoluci6n social,
esa transformaci6n que repite la vida, 6 que separa
y distingue por diferenciaci6n, lo que antes habia es-
tado junto y confundido, al modo que las celulas
sanguineas, dentro 6 fuera del canal circulatorio, van
cifi6ndose de una como cintura, se dividen -n dos
porciones semejantes 6 id6nticas y luego se despren-
den perfectamente distinguidas para former dos
cuerpos diferentes.............
El senior PRESIDENTE: Sefior Sanguily, la Conven-
ci6n loesta oyendo con much gusto; pero me parece
que usted se sale del punto de la rectificaci6n.


El senior SANGUILY: Sefor Presidente, agradezco la
bondad de la Convenci6u; pero desearfa que me con-
cediera un minute mas porque voy A terminar y me
conviene aclarar determinados puntos, para que lue-
go procedamos a la votaci6n con toda conciencia.
El senior PRESIDENTa: Sefior Sanguily, siento
decirle que estA usted consumiendo un segundo tur-
no; concr6tese A los puntos.
El senor SANGUILY: Nuestra situaci6n es tan
distinta de la de Francia, aun en este orden de co-
sas, que no dudo que asi lo reconocerA el senior Gi-
berga como recuerde la historic de Port Royal y del
Jansenismo. Francia es un pais, si bien se mira,
contrario al catolicismo romano. Los enemigos de
la Rep6blica son los cat6licos ultramontanos; pero
Francia ha podido tener un clero suyo, porque sus
sacerdotes han nacido dentro de su pueblo, dentro
de su historic; mientras entire nosotros ha habido dos
corrientes, en todos los 6rdenes de la vida, que hmn
divergido 6 que han chocado; porque A tiempo que
recibia el cubano en su frente la luz de la civiliza-
ci6n americana, el clero del pais, que por lo general
venia de Espafia, permanecia envuelto en las som-
bras de la Europa, en las sombras del espiritu reac-
cionario. Esta es una de las causes de que no sea
religioso nuestro pais, de que cuando entire noso-
tros hay quien reza, lohaga casi siempre mecanica-
mente, lo que viene A ser una de tantas formas del
farisaismo. En el orden religioso, especialmente en
el orden de las relaciones de la Iglesia con el Esta-
do, se evoluciona lo mismo que en todo lo demas,
y por fortune para nosotros el poder interventor por
una resoluci6n direct y oportuna que ha asegura-
do para el pafs la paz definitive de las conciencias,
esto as, la armonia y la libertad, al separar la Igle-
sia del Estado, ha resuelto sencillamente un proble-
ma muy grave, ese problema siempre dificil y que
por tan largo tiempo ha agitado el Continente de ]a
Am6rica.
He dicho, contrariamente al senior Giberga, y rc-
pito A pesar de su negative, que 6ste es un asunto
en que estA interesada la civilizaci6n; porque si es
dificil encontrar un talent mAs penetrante y una
palabra mAs flexible y rica que el talent y la pa-
labra del senior Giberga, en cambio todas estas do-
tes reunidas A otras mAs que quisieran vigorizar su
argumentaci6u, se verian imposibilitadas de negar
que la tendencia del Catolicismo, como Iglesia, des-
de los remotos tiempos medioevales, ha sido una
tendencia absorvente, la tendencia no s6lo A conver-
tirse la Iglesia en Estado, sino A dominar como tal
los otros Estados, la tendencia A hacer ella el Esta-
do universal, A ejercer una hegemonfa universal.
Ha habido en ella siempre una aspiraci6n espiri-
tual, como decfa e1 senior Giberga reconociendo-
como yo tambien los reconozco-los grandcs servi
cios que indudablemente ha prestado A la humani-
dad; pero al mismo tiempo ha habido en ella siem-
pre una aspiraci6n terrenal.
Los sucesos de 1871 dieron al traste con el poder
temporal del Papa, encerrando al sucesor de San
Pedro, como su ultimo dominion, en el Vaticano, don-
de muere de vejez, aunque sin cansarse de recabar
su perdido imperio y de protestar contra las doctri-







224 DIARIO DE SESIONES


nas liberals que condena como contrarias A la
religion y A los designios de la Providencia, por lo
que me sorprende que haya quien pretend ligar la
nueva Repdblica A ese poder que represent tantos
males y entrafia tantos peligros para la paz y la ci-
vilizaci6n de los pueblos. Yo se que el Papa es un
hombre sabio; mas yo estoy hablando, n6 del Papa
ni de la Religi6n, sino del Papado y de la Iglesia;
y el seflor Giberga, de cuya sinceridad no he abri-
gado la menor duda, me dara seguramente la raz6n
en este punto, si no olvida la significaci6n de la
Bula Cuanta Oura, si no olvida aquel Sillabus del
Pontifice Pio IX, que es ain ley que mantiene Su
Santidad para el orbe cat6lico. Y cabalmente una
de las cosas que condena por modo terminate el
Sillabus, es el regalismo que recomienda el senior
Giberga, ese sistema de los concordatos que no po-
dria reconciliarnos sinceramente con ella, pues que
es una de las doctrinas que ha condenado por err6-
nens y perniciosas.
El senior PRESIDENTE: Sefior Sanguily, sirvase
concretar.
El senor SANGUILY: Voy A terminar. Pues el
Sillabus es una enumeraci6n de lo que la Iglesia
tiene por falsedades y errors vitandos, es al cabo, la
confesi6n, por la voz de su Pontifice, de que la Igle-
sia tiene en horror al siglo XIX que-es el compendio
de los siglos pasados, la sintesis y el product de
todos los progress realizados por la humanidad; por
donde el Sillabus no es otra cosa que la Iglesia con-
denaudo la civilizaci6n. iC6mo esta Cuba que debe
nacer entire los esplendores del dia, ha de ser con-
denada A prepararse A mejor vida future por esa
unin6 inconcebible con lo que represent tinieblas
y exclusivismo? Por mi parte realmente protest
contra semejante political, A favor de la cual no hay
raz6n ninguna de conveniencia que alegar, sino
fantasmnas y visions que se quieren levantar en
nuestro camino como si debi6ramos recorrerlo de-
sesperados y jadeantes. 4A qub mas discutir? SepA-
rese en lo sucesivo, como lo esta yA, la Iglesia del
Estado, y esperemos sin temores el porvenir.
El sefnor PRESIDENTE: El senior Cisneros tiene
la palabra para una alusi6n personal.
Ei senior CISNEROS: Sefiores. Tres 6 cuatro horas
perdidas; si se hubiera adoptado mi proposici6n, ya
estariamos muy adelantados en la Constituci6n.
El senior Giberga da A entender que yo milito en
una sociedad que va en contra del obispo Sbarreti;
no es asi, esa sociedad no va en contra del Obispo,
ni en contra de la religion cat6lica, ni ninguna otra;
ella va expresamente A oponerse A que un extranje.
ro est6 gobernando en Cuba y a procurar que no
siga en el puesto en que esta; poco nos importa en
este caso la religion; nosotros vamos en contra del
italiano Sbarreti, porque viene aquf A predicar ideas
anexionistas; 6stos son los motives por lo que nos-
otros nos oponemos y deseamos que se vaya cuanto
antes, para que no haya alli empleado que no sea
native de Cuba.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior
Giberga.
El sellor GIBERGA: Una palabra nada mAs.
Pocas veces he sentido, como hoy, encontrarme


bajo el apremio del tiempo, porque discutir con
un hombre tan docto y elevado, y de palabra tan
hermnosa, comno el senior Sanguily, es uno de los ma-
yores encantos para mi. Mas he de renunciar A con-
testarle, porque la hora me lo impide, y por esto no
recoger6 las objeciones que ha opuesto el senior San-
guily A las observaciones que yo traje A este debate
y en las cuales me reafirmo, y me limitar6 A decir
que en aquellas he encontrado otras tantas confir-
maciones de la tesis que sustento: porque los ante-
cedentes que ha recordado el senior Sanguily, no ha-
cen mAs que coufirmar mi opinion sobre la conve-
niencia de un regimen que haga del Estado el su-
premo amparador de todos los derechos humans,
y la garantia de todas las libertades, y ponga en sus
manos los medios necesarios para que esas tenden-
cias de la Iglesia cat6lica, que denunciaba el senior
Sanguily, no pudiesen encontrar,si existieran y cuan-
do y doude existieren, ancho y ficil cauce, sino que
se er contrasen subordinadas a una acci6n que A to-
do se extienda en servicio del supremo fin terreno:
la felicidad del hombre en el seno de la sociedad
political, bajo la-Moral y bajo el Derecho.
Pero como para entrar en material y ocuparme
del discurso del senior Sanguily, seria necesario que
hablase con alguna extens!6n, y ya es muy tarde,
ruego al senior Sanguily me dispense con su habi-
tual bondad y cortesia, A las cuales tan recono-
cido estoy yo.-He dicho.
El sefior PRESIDENTE: Se va a proceder A la vo-
taci6n nominal.
Se verifica la votaci6n
El Secretario senior VILLUENDAS: Han votado que
si los sefiores Jose B. AlemAn, Jos6 M. G6mez, Jos6
N. Ferrer, Jos6 de J. Monteagudo, Martin M. Delga-
do, Jos6 L. Robau, L. Fortdu, Salvador Cisneros,Ma-
nuel R. Silva, Pedro E. Betancourt, Leopoldo Be-
rriel, Antonio Bravo Correoso, Gonzalo de Quesada,
Diego Tamayo, Manuel Sanguily, Emilio Nifiez,
Jos6 Lacret, Rafael M. Portuondo, Jos6 F. de Cas-
tro, E. Tamayo, R. Manduley, Alfredo Zayas, Euri-
que Villuendas y Domingo M6ndez Capote; y que
n6, los sefiores: Pedro GonzAlez Llorente, Eliseo
Giberga, Joaquin Quilez y Juan Gualberto Gomez.
El senior PRESIDENTE: Queda aprobada.
El senior NuSEz: iQu6 se ha votado?
El senior ZAYAS: La Base.
El senior PRESIDENTE: Ya ha ter:minado el tiem-
po. La Presidencia pidi6 la pr6rroga para que
se diera lecture y se votase esta moci6n, para discu-
tirla y aprobarla en su caso.
El senior ZAYAS: Hay una moci6n presentada A
la Mesa por various sefiores Delegados:
El senior PRESIDENTE: Sirvase darle lecture.
El Secretario senior ZAYAS, legendo: ((Los Delega-
dos que suscriben, proponen que el articulo 58 se
modifique A fin desde que el lunes pr6ximo sean dos
las sesiones que se celebren por la Convenci6n, una
desde las dos A las cinco y media de la tarde y otra
desde las ocho A las diez y media de la nocheD.
Los seLores NA,6ez y Quilez piden la palabra.
El senior PRESIDENTE: El senior Nufiez, tiene la
palabra.
El senior NUSEz: Para oponerme A la moci6n por




T r


DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 225


razones especiales. 4Puedo hacer uso de la palabra?
El senior JUAN G. GOMEZ: Sefior Presidente, si
esto va hacer objeto de discusi6n, propongo se deje
para mafiana.
El senior PRESIDENTE: Esta acordado que se dis-
cuta esta tarde. Tiene la palabra el senior N6fiez.
El senior NUNEZ: Eefiores Delegados, yo no me
opondria a la moci6n que se ha presentado por mini
compafieros, si no tuviera grandfsimas razones. En
primer lugar, todas las sesiones que se celebran por
la tarde, son desde las dos hasta las seis, y yo en-
tiendo que si esas sesiones se repiten desde las ocho
hasta las diez y media, faltaran muchos Delegados.
De manera, que un grupo pequefo seria el que ven-
dria a aprobar la Constitucion, la Ley fundamental
de Cuba; y para mi, eso es un gran error en que in-
currirfamos. Ademrs, yo confieso por mi parte, que
me consider incapaz para pensar durante todo ese
perfodo de tiempo, y soportar la atenci6n natural
que debe prestarse A los asuntos de tal clase. Esas
sou las razones unicas que yo invoco, para no estar
de acuerdo con esa mocion.
Si yo creyera que todos los Delegados vinierau
aquf, que todos pudiesemos tender A las graves
cuestionos que aqui se veutilan, yo la apoyaria, pero
no quiero de ninguua manera que un pequeflo gru-
po sea el que apruebe la Carta fundamental.
El senior PRESIDENTE: Tiene la palabra el selnor
Quesada.
El senior QUESADA: Yo renuncio A la palabra.
El senior SANGUILY: Yo habria de votar siempre
en contra,porque estoy enfermo, y no podria dar
cumplimiento a tanto trabajo. Por otra parte creo
que en nuestro deseo de ir de prisa, vamos A preci-
pitar nuestra obra, porque no es possible que esa ten-
si6n intellectual inmediatamente despubs de la comi-
da se pueda soportar por mas de dos 6 tres dias. No
es possible que dejen de irrogarse perjuicios en las


mismas resoluciones v eso no va A hacernos adelan-
tar nuestro trabajo, sino A empeorarlo. Es positive
lo que dice el senior Ndfiez, que muchos sefiores no
podran venir, y resultara al fin y al cabo, que la
Constituci6n no la ha hecho la Convenci6n, parti-
cipando, en la media de sus fuerzas cada uno, sino
un grupo muy pequefio de la Convenci6n. Yo creo
pues que no alivia nada, que no ahorramos nada
con hacer doubles sesiones, sino antes al contrario,
mAs bien puede traernos inmenso perjuicio.
El senior NuuEz: Pido que se cuenten los Dele-
gados para saber si hay quorum.
El Secretario, senior Zayas, cuenta los Delegados.
El senior PRESIDENTE: Sefior Nufiez, hay veinti-
siete Delegados.
El senior NuaEZ: Los Delegados que no esten
presents se entieude que votan en contra.
El senior PRESIDENTE: Eso no puede ser, senior
Ndfiez. Se somete A votaci6n nominal.
Se toma la votaci6n.
El Secretario, senior VILLUENDAS: Han votado
que si, los sefiores: Jos6 B. Alemin, Joss M. G6mez,
Jos6 de Jesds Monteagudo, Jos6 NicolAs Ferrer,
Martin Moria Delgado, Jos6 L. Robau, Luis For-
tiu, Salvador Cisneros, Manuel R. Silva, Pedro
E. Betancourt, Leopoldo Berriel, Pedro Gonzalez
Llorente, Antonio Bravo Correoso, Gonzalo de
Quesada, Juan Rius Rivera, Jos6 Lacret, Rafael
Portuondo, Jos6 Fernandez de Castro, Juan Gual-
berto G6mez, Eudaldo Tamayo, Rafael Manduley,
Alfredo Zayas, Enrique Villuendas y Domingo
Mendez Capote; y que n6, los sefiores, Diego Tama-
yo, Manuel Sanguily, Emilio Ndficz y Joaquin
Quilez.
El senior PRESIDENTE: Queda aprobada la mo-
-ci6n. Se levanta la sesi6n.
Eran las seis y treinta p. m.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs