Group Title: Convencion constituyente
Title: Diario de sesiones de la Convención Constituyente
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Title: Diario de sesiones de la Convención Constituyente
Uniform Title: Convención constituyente
Physical Description: 2 v. : ; 32 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba
Publisher: P. Fernandez?
Place of Publication: Habana
Publication Date: 1940?]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1933-1959   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: At head of title: Republica de Cuba.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072605
Volume ID: VID00083
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002572573
oclc - 03161278
notis - AMT8899
lccn - 41000702

Full Text

CA Dp
U 111


V -YD


DIARIO


DE


CONVENTION


SESIO


DE LA
CONSTITUYENTE


VOL. II LA HABANA NUM. 83
SESSION OCTOGESIMA TERCERA.-1RO DE JULIO 1940
EXTRAORDINARIA
SOLEMNN)

President Sr: Carlos Mlrquez Sterling y Guiral
C Alberto Boada Miquel
Secretaries Sres: Emilio N iez Portuondo
SUMARIO
A las 10 y 55 a. m., en el local "Salvador Cisneros Betancourt", en el pueblo de anuimaro, la Pre-
sidencia declare abierto el acto y ordena que el Oficial de Actas pase list y llame a los seno-
res Delegados para que firmen la Carta Constitucional, lo que se efectia, excusardo su asisten-
cia los sefiores Delegados: Benitaz, Calvo Tarafa, Casanova, Casas, Coyula, Granda, Grau, Her-
nindez de la Barca, Martinez Fraga y Robau.-.- La Presidencia concede la palabra al senior De-
legado Cabrera, primer firmante de la Moci6n aprobada por la Asmblea Constituyente y cuya
finalidad acaba de cumplimentarse. El senior Delegado Cabrera Hernandez, reiter6 su agrade-
cimiento a la Asamblea por la adopci6n del expresado "Acuerdo", dando lectura a su discur-
so.-Lectura de una comunicaci6n suscrita por las seforitas Mariana Betancourt Garay. y An-
gela Muns Betancourt, solicitando una copia de la Constituci6s que se habia. firmado para unir-
la a la que estA en el Musso Provircial de Camagiiey, firmada en Jimaguayif el diez y seis de
Septiembre de mil ochocientos noventa y cinco. La Presidercia declara que los originales,
debian de remitirse, de aeuerdo con la Ley, uno a la Gaceta Oficial de la Reptblica y los otros
dos, uno al Archivo Nacional y otro seria entregado al Presidente del Congreso para en su dia
y en un recipient adecuado ser conservado en la cripta del Capito'io debajo de la estatua de
la Repifblica. 8e acord6 el envio de una copia aut6ntica con destine al Museo Provincial de
Camagiiey.--El sefior Delegado Guis Inclsn previamente designado por la Presidencia, hace uso
de la palabra en relaci6n con el acto que. se celebra. El senior Presidente de los Boys Scouts
de Cuba da lecture a un pergamino del que hace entrega a la Presidencia. El seflor Delegado
Alvarez Gonzales hace uso de la palabra en nombre del senior Alcalde Municipal de Gunimaro
Con breves frases la Presidencia di6 por terminado el acto. Eran la 1 y 50 p. m.


ES







2 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


SR. PRESIDENT (MIRQUEZ STERLING): Sefiores
Delcgados: ,ueda abieito el acto. (arun las 10 y u5
A. Al.)
SR. BRAVO CORREOSO (ANTONIO): Yo desearia que
la VresiLencia me inrorniara, si los dos ejemplares
de la Constituci6n que han de ser firmados, han si-
do cotejados.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Han sido
perfectamente cotejados, senior Bravo Correoso, los
dos ejcmplares escr-tos a mano y ilal.Is >.l ejcmplar
que tambi6n firmado por nosotrcs debe enviarse a
la Gaceta Oficial.
Se va a llamar a los Sefiores Del gados, para pro-
ceder a la firma de la Constituci6n de la Repfibiica.
(El Oficial de Actas comienza a llamar a los se-
fiores Delegados, y los alli presents, van estampan-
do sus firmas.)
SR. PRESIDENT (M.RQUEZ STERLING): lFalta al-
gun senior Desegado por firmar, de los aqul pre-
sentes?
(Silencio).
(Eran las 11 y 50 A. M. Quedaba firmada la
nueva Carta Fundamental. En ese acto se consumie-
ron exactamente 55 minutes).
(Esctzchanse las notas de un toque de silencio da-
das por el corneta Jose Cruz PIrez, con la misma
corneta qu-e uw6 en la Escolta del Generalisimo Md-
ximo Gomez, Jefe del Ej6rcito Libertador de Cuba,
en el que al terminal la o'l,,i'all'. contra la domina-
cidn espaifola ostentaba el seiior Cruz Prez la gra-
dwaci6n de comandante. A continuacidn del toque de
silencio y firmada la Constituci6n, es ejecutado el
Himno Nacional de la Republica por la Banda Mi-
litar del Distrito de Camagiiey).
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Juan Cabrera.
SR. CABRERA (JUAN): (Lee).
Compafieros Ilustres,
Sefioras y Sefiores:
Dia grande es este para mi. Grande por su sig-
nificaci6n, grande por pisar, una vez mis, esta tie-
rra santificada por los heroes, grande por estar en el
mismo sitio en que fu6 ofrecido a la patria, por sus
primeros legisladores el primer c6digo de civilidad,
aqu6l que dijo a AmBrica que el cubano se ponia
de pie, para redimir con el brazo todas las esclavitu-
des y para proyectar con el pensamiento todas las
libertades. .
En efecto: En este que era, modesto pueblecito
de la region camagiieyana, perdido dentro de las po-
cas actividades del 1869, se reunieron en apretado
abrazo, los gigantes representatives de las tres regio-
nes de la isla. Y, aqui, junto a la austeridad de CUs-
pedes, la palabra orientadora de Honorato del Cas
tillo; junto a la majestad de Salvador Cisneros Be-
tancourt, la cultural formidable de Lorda, junto a la
honrodez in nnci lalic de Edna do Ma: hado, el al-
ma pura de M:'ucl Ger;nimo Gutidrrez, y hoy, des-
pres de mr9s de un cuar:o de siglo do ereada la Re-
pfiblica, venimos los cons'ituventes de 1940 a decir y
a ratificar que mientras haya un ciudadano en csta
tierra que sienta la libertad y ame el derecho, Pi la
libertad puede perecer ni el derecho dejara de ilu-
minar sobre los pueblos.


El dia es tanto mas grande para mi cuanto quo
yo tuve la fortune de scr el autor de la iniciativa
por la cual la nueva Constituci6n do Cuba fuese fir-
mada en Gudimaro. La prensa hubo de prestarle el
caudal de sus entusLsmos; los compafieros, todos,
hubieron de firmarla unos y de votarlas todos; de
esta suerte buscamos y queriamos rendir un tribute
a nuestros primeros campeones de la eivilidad, decir a
la nueva Am6rica que nos sentiamos orgullosos de
la gloria de aquellos varones esclarecidos, afirmar al
mundo, una vez mas, que en el moment en que nos
lanzibamos a la guerra para obtener nuestra inde-
pendencia, por el filo del machete, tambien penfsh-
bamos en la fundaci6n de un nuevo esLado donde el
hombre fuese feliz, donde la familiar fuese respeta-
da y venerable y donde la justicia amparara, por
igual, a todos los hombres dentro de las activida-
des del trabajo que fecunda y del progress que orien-
ta.
Yo tengo una enorme veneraci6n por los forjado-
res de mi patria. Nifio, cuando apenas podia valer-
me, march al lado de los heroes y supe de las tris-
tezas y de los peligros de la manigua libertadora. La
vida ha querido conmigo ser buena. He ocupado di-
versas posiciones piblicas.
Esta provincia me ha otorgado haci6ndome legis-
lador y otorgindome, mas de una vez, la investidu-
ra de Representante. Ahora, por aelamaci6n diversos
partidos han hecho figurar mi nombre para Sena-
dor. Tambien aqui hice una fortune, he conservado
y tengo miles de amigos y la popularidad y el presti-
gio de mi persona no han sido jams disminuidos.
Pero de todos estos titulos, capaces cualquiera de
ellos para enorgulieeer y para constituir la felicidad
de un ciudadano, quiero declarar, en esta hora so-
lemne, que ninguno me enorgullece tanto ni me ha-
ce mas venturoso que el de Mambi, -Mambi, quiere
decir hombre que brazo a brazo luch6 por la Inde-
pendencia de su tierra; hombre que supo, frente a
todos y sobre.todos los peligros ofrecer el pecho a
las balas enemigas y levantar en alto la hermosa ban-
dera de su patria.
Por eso, cuando dos dias despubs de tomar pose-
si6n de mi cargo de Constituyente, el doctor Gonzh-
lo Ar6stegui, ese camagieyano ilustre que preside la
Asociaci6n de Escritores y Artistas Americanos, hu-
bo de ofrecerme una copia de una Moci6n de Pastor
del R'o, por la cual el nombre de los constituyentis-
tas de Guaimaro seria esculpido en el sal6n de actors
de la Cgmara de Representantes, yo pense que como
conventional de Camagiiey, tambi6n tenia yo la obli-
gaci6n especial de rendir mi cilido tribute a aque-
Ilas personalidades insignes. Y por eso, hubimos de
glorificarlos, primero, en las sesiones que celebramos
en La Habana, y ahora, todos estamos aqul, puestos
de pie los corazones, para evocar la obra y el nom-
bre de aquellos forjadores de pueblos, dignos her-
manos do los abanderados de Eolivar y do los cam-
peones irreductibles de Sucre y de San Martin.
Esos hombres, esas cumbres en que culmiraron las
idealidades del sentimiento y cel patriotism nacio-
nal, no han sido todavia glorificadros como merecen.
La gratitud pfiblica no les ha ofrecido el mArmol
sefialador de sus grand zas. El bronce no ha senti-
do todavia la honda de luz de sus prestigious. MAs,







DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


.unque ni en la blancura del mirmol resplandezcan
nii en las sonoridades del bronce saluden a la poste-
ridad, la hisioria, entire sus mil voices ponformts di-
ce al caminante y advierte a la coneieneia continen-
tal, que Guaimaro y ellos son un simbolo de amor y
de magnitude; y si esto no fuera bastante les basta-
ria a su recuerdo y a su gloria el laurel imperecede-
10 de que el m"s grande de todos los americanos, Jo-
sB Marti, los exaltara y ofreciera a la consideration
humana y al respeto de los hombres, como simbo-
los vivos del heroismo desbordado del pensamiento
en mareha hacia lo eterno y como la fe y el ideal
que no pueden perecer mientras haya hombres de
aquella estirpe que los glorifiquen y los exalten.
Una vez mis, compafieros, mi palabra modest, vie-
ne a glorificar a aquellos paladines de ias patrias
redencioncs. Nunca come hoy en que tanta represen-
taci6n ilustre del patriotism y de la mentalidad cu-
banos se congregara para seiialar lo que ellos hicieron
y dejaron. Ante el ieeuerdo, de hombres que no su-
pieron de la traici6n ni de la miseria, ni del enga-
io, ni de los pequenos intereses, y ante ustedes, Re-
presentantes legilmos de los blasones que ells osten-
taron y de lcs m6ritos acendrados de que ellos hicie-
ron gala, proclamamos, una vez mis, estas dos ver
dades inmutables: cuando un pueblo tiene hombres
y representatives come lcs constituyentes de Gudi-
maro, es eterno en la conciencia universal. Cuando
una sociedad posee ciudadanos capaces de la glori-
ficaci6n y del sacrificio, esta sociedad es inmortal.
Yo proclamo, desde la tierra gloriosa del Camagiiey
y desde el mismo sitio en que ofrecimos al mundo
la primer Constituci6n, que la Repfiblica es eterna y
que la libertad habrd de alumbrar permanentemen-
te sobre la tierra maravillosa de Maceo y Marti.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Sefiores
Delegados: Antes de conceder la palabra al sefior
Gu6s Inclan, que va a usar de ella en este aeto,
]a Presidencia quiere dar cuenta a los sefiores Dele-
gados y al pfiblico aqui reunido, de la siguiente co-
municaci6n presentada a la Asamblea Constituyen-
te:
(Za Presidencia lee una comunicaci6n suscrita por
la se6lorita Mariana Betancourt Garay, y la artist
Angela Muns, por la cual sostienen acompaiar un
cuadro que represent el original autdntico de la
Carta Magna, o sea, de la Cons'ituc;dn que se firm
en el d'a 16 de Septiembre del 1895.
Para este simbolo de ]a libertad y de la indepen-
dencia de Cuba, yo os pido un aplauso.
(Grandes aplausos).

Tiene la palabra el sefior Guas Incldn.
SR. GuAs INCLIN (RAFAEL) : Sefior Presidente y
scfiores Delegados.
El recio y joven Presidente de esta Asamblea, que
hizo el prodigio de llevarnos al t6rmino feliz de nues-
tras labores, yerra en el acto final de la firm de
la Corstituci6n, ya acordada, cuando le confiere a
mi palabra, en este imponente lugar plet6rico de re-
cuerdos, el encanto de sentir, primero, expresar y
trasmitir, despu6s, la honda emoci6n de este minu-


to. Que si sentirla, en toda su vibraci6n spiritual,
es nmas que facil, per 1o cspontmneo e mevitab-e, con
solo abrir los sentidos at panorama, expiesaria, con
palabra que no quede per uebajo de la so.e.nmdad
del acio, ni desmierzea de su lelieve hist6rlco y de
sa trascendentia, es empresa que pone pavor en el
animo y le corta los vuelos al pensamiento, to sobre-
coge y lo pasma. Porque este sitio, heno de resonan-
cias, come si la brisa al filrarse per entire las pal-
meras hablaia el lenguaje de los grandes que se die-
ron cita aqui aquel 10 de Abril de 1A69 para poner-
le t6rmino a los regionalismos infecundos que mina-
ban la revoluci6n de Yara y dare a la quimirica
Repfiblica una Constituci6n; este sitio, repetimos, se
apodera del pensamiento y de la idea y obliga al pa-
ran,6n de feehas, de textcs constitucicnales y de hem
bres, en un contrast donde lucimos tan pequefios, y
ellos tan grandes, que un complejo de inierioridad
recorta la palabra, come para sentir en today su fuer-
za la reverente admiraci6n per aquellos quince patri-
cios ilustres, nuestros predecesores en ]a empresa de
dotar a Cuba de una Constituci6n adecuada.
Para hablar de Gudimaro y del 10 de Abril, toda
palabra es profana, y tibia, luego que Marti de:ra-
m6 sobre la fecha y sobre el lugar la orfebrer:a de
su prosa, con tanto vigor, colcrido y vida en la ex-
presi6n, que para recreo de vuestros oidos y tam-
biWn come homenaje al maestro insuperado en el ar-
te del b!en decir, voy a leeros aquellos pArrafos mar-
tianos, al conjure de los cuales desfilaran en toda su
magnifica prestancia, en un milagro de resurrecci6n,
C6spedes, Aguilera, Agramonte, Zambrana, Cisneros-
GutiiTrez, Machado, Roloff, Lorda.
"gA qui6n salen a ver, 6stos, saltando el mostra-
dor, las casas saliendose a los portales, las madres
levantando on brazos a los hijos, un tender espafi5l
sombrero en mano, un negro canoso eehindose de
rodillas? Un' hombre, erguido y grave, trae a buen
andar, alta la rienda, el caballo poderoso; manda per
el imperio natural, mas que per la estatura; lleva al
sol la cabeza, de largos cabellos, los ojos claros y fir-
mes, ordenaban, mAs que obedecen: es blanca la cha-
marreta, el sable de pufio de ore, las polainas pul-
eras.
"'Y qu6 cortejo el que viene con Carlos Manuel
de C6spedes? Francisco Vicente Aguilera, alto y tos-
l'do, y -.) Ja baiba por el pecho, vince haliindo,
a paso de hacienda, con un anciano florido, muy
blanco y canoso, con el abogado Ram6n Cespedes. Van
callados, de muches afios al uno, y ei otro de su se-
riedad natural, Jos6 Mar a Izaguirre, que en los de
Cespedes tiene sus ojos, y Eligio, el otro Izaguirre,
rubio y barbado. Corte a caballo parece Francisco
del Castillo, que da a la guerra su fama y su fortu-
na, y en la Habana, cuando se ensefi6, gan6 silla de
prohombre: y le conversa, con su habla de seda, Jos6
Joaquin Palma, muy mirado y ce'ebrado y muy arro-
gante en su retinto. El otro es Manuel Pefia, todo brio
y libertad, heceho al sol y al combat, brava alrna en
cuerpo nimio. Jesus Rodriguez es el otro, de mas he-
chcs que palab as y hombre que se da o se quita. Van
y vienen, caracoleando, el ayu an'e Jorge Mi'anes,
muy urbane y patricio; el goberna:'or M'gnel Luis
Aguilera, criado al campo leal, y prendado del jefe
y un mozo de ancha espalda y mirada a la vez fogo-








I DIARIO DE SESIO1ES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


sa y tierna, que monta como quien naci6 para enca-
bezar, y es i'ernando Figueredo. En sileneio pasan
unas veecs, y otras se oye un viva.
Por qui6n manda CUspedes que echen a vuelo
la3 campanas, que Gudimaro se conmueva y alegre,
que saiga entero a recibir a una modest comitiva
Entra Ignacio Agramonte, sali6ndose del caballo
cchando la mano por el aire, queriendo poner sobre
las campanas la mano. El rubor le 1lena el rcstro, y
una angustia que tiene de c6lera: Que se callen,
que se callen las campanas!" El bigote apenas som-
brea su labio recio: la nariz le afina el rostro, puro:
leva en los ojos su augusto sacrificio. Antonio Zam-
brana monta altivo, como clarin que va de silia, se-
guro y enfrenado; el Marquis va caido, el ard.ente
Salvador Cisneros, que es fuego todo bajo su mar-
quesado, y cabalga como si llevara los pedazos mal
compuestos; Francisco Sanchez Betaneourt trae a
la patria lo que le queda afin del cuerpo pobre, y
todos le preguntan, rodean y respetan. Pasa Eduardo
Agramonte, bello y bueno, llevindose las almas. i Alli
van, -entre el polvo-, los yareyes y las erines y
las chamarretas!
"Los de las Villas llegaron mas al paso, como
quienes venian de marchas muy forzadas, y a bala
viva ganaron el camino al enemigo. Les mandaba
la escolta ei polaco Roloff, noble jinete que sabe aco-
meter, y sabe salvar, alto de frente, inquieto y fran-
co de ojos, refiido con las Asperas, e hijo fanatico
y errante de la libertad. Doctors y maestros y poetas
y hacendados vienen con l1; iy esto fu6 lo singular
y sublime de la guerra en Cuba que los ricos, que
en todas parties se le oponen, en Cuba la hicieron!
Por el valer y por los afios hacia como de cabeza Mi-
guel Jer6nmmo Uutierrez, que se trajo a pelear el jui-
cio cauteloso, el simple coraz6n, la cabeza inclinada,
la languida poesia, el lento habiar, y su hijo. Hono-
rato del Castillo venia a levantar la ley sin la que
las guerras paran on abuso, o derrota, o deshonor,
-y al volverse al combat, austero y audaz, bello
por dentro, corto de figure, de alma clara y sobria.
Manso "como una dama" en la conversaci6n, peina-
das las barbas de oro, y todo 61, consejo y cortcSia,
eabalgaba Eduardo Machado, ya comentando y mi-
diendo; y con 41 Antonio Lorda, en quien el obs-
tAculo de la obesidad hacia mas admirable la bra-
vura, y la constaneia era igual a la llaneza; las pa-
tillas negras se las echaba por el hombro: elavaba sus
ojos claros. Arcadio Garcia venia con ellos, natural
y amistoso, y patria todo, y buena voluntad; y Anto-
nio Alcala, popular y querido, y cabeza en su region;
y Tranquilino Valdis, de voto que pesa, hombre de
arraigo y calma. Iba la cabalgata fatigada y feliz: se
disputaban a los valientes villarefios las ca-as am gas;
Sno hab an llegado alli los bravos, bajo un toldo de
balas? "
(Ap!ausos).
GuAimaro nos lleva a otras evocaciones, y desfila
por la mente la CAmara de Representantes de la
Repfiblica en armas, con sus debates encendidos, sus
leyes ut6picas, el asomo de los primeros enconos y
las rivalidades malsanas, movidas sin embargo, en
unes y en otros por nobles sentimientos y superiores
estimulcs, porque hasta en la pasi6n y en ]a discordia
eran grandes aquellos hombres,


'Gukiinaro, cmoio Numancia, nos trae el recuerdo
de aquel General Quesada orcenfndoie al Coman-
dante Miguel Rizo un primero de Mayo -Oh! coin-
cideneia de una fecha, que sera luego por otro moti-
vo efemirides univeisal- la destruction e incendio
do la poblaci6n "hasta convertirla en cenizas so pe-
na de responder con su cabeza del cumplimiento de
lo mandado".
Y GuAimaro, en fin, sefiores, nos evoca el terrible
asedio de esta plaza fortificada por los espafioles po-
co despu&s de su destrueei6n en la Guerra del 68 y
atacada por los cubanos desde el 17 al 28 de Octu-
bre de 1896, fecha esta en que se consume la rendieidn
total. Y no es possible recorder esta hazafia sin que,
entire tantos nombres que pugnan por la cita, se des-
taquen los del General Calixto Garcia -earceter de
acero y coraz6n de gigante-; el general Mario Gar-
cia Menoeal, su Jefe de Estado Mayor, nuestro com-
pafiero de Asamblea en sus sesiones inaugurales, a
cuyo arrojo, pericia y condiciones de ma.do excep-
cionales confi6 el primero la parte mas riesgosa, im-
portante y dil'i'.il en el ataque y toma de la plaza
y Luis Rodolfo Miranda, entire nosotros, hoy, joven
Teniente entonces, de quien hubo de decir el general
Cal:xto Garcia entire estupefacto y orgulloso, vi6n-
dole escalar el asta de bandera de d'eeiocho p'es de
altura, en lo cimero del Fuerte, en medio de la me-
tralla, para arrancar del mistil el pabell6n espafiol
y poner en lo alto, majestuosa y triunfal, la ensefia
cubana, esta frase, la mis enaltecedora condecora-
ci6n que pueda lucir un hombre: "i hay que career
que los locos tienen un Dies!" Y para terminar es-
tas evocaciones, oefiores, d4jeseme citar, con unci6n
y reverencia, el nombre de un extranjero, de un nor-
teamericano, el Comandante Dana Osgood, caido jun-
to al cafi6n que minii.ia.jal., cuando al corregir el al-
za del arma acababa de pronunciar esta frase pos-
trera: "me parece que ahora esta bien". Para el le-
gionario traido a nuestra Patria por el ejemplo de
Lafayette e inmolado a la causa de nuestra libertad
por su propia y espontAnea determinaci6n, tenga la
Convenci6n de 1940, junto a la gratitud imperecede-
ra y el rceuerdo dovotisimo, la firme actitud de no
desear en el suelo patrio otros le.ionarios ex'ranjeros
que aquellos que vengan a abrazar la causa de nues-
tra libertad e independencia.
(Grandes aplausos).

Permitasenos ahora, cumplido el deber que la evo-
eaci6n impone y sugiere, por la ley del lugar, que
pare mientes en aspects de mis hondura y mnis re-
lieve politico y social. Entre los convencionaes de
Guaimaro y nosotros, entire la Constituci6n aqu6lla
y 6sta, puede marcarse un paralclismo perf(t.), se-
n.alfndose coincidencias variadas, por mrs qne las
circunstancias sean tan diferentes y el contenido de
ambos textos tan di-imil.
Aquellos hombres habian iniciado, meses antes, una
guerra casi inverosimil, para crear una Patria libre.
La Revoluci6n estaba en sus inicios, en su f 'se mis
incierta y confusa. 1N podia deeree, siquiera, lqu
la Revoluci6n estuviera organizada. porque entire ios
trees departamentos 'li ritor'als donde habia protn-
dido la rebeli6n, habia antagonsmos en el prop6si-
to, en los fines y en los mandos. Sin embargo, sin







DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE i
i


estar organizada la guerra, quiso organizarse la he-
piulica. No existia el hecho y se declare el dtrecno.
Eran fuerzas d.spersas que gucrseaoan a ,o.pe t;,
heroismo, Irente a un enemigo superior en numero,
en tactica y en elements die comba.e. Y no obstante,
de arrancada, se des.gno un Presidente de la iiepu-
b-ica, se diseutio y piromiulgj p.evianiente uiia GuCs-
tituLion, se orgaaizaron los kroaeres del EstAdo, se
cieo una CAmara de Kepresentanies, y en el-a, m'as
que en el Presidente y mns que en et Ueneral en Je-
fe, radicaron los poderes del Estado non-nato, come
si se tratara de una Repfiblica que viviera la vida
plicida y normal.
Y es que en aquellos hombres la ilusi6n cobrab.
fuerza de realidad, y el espeismo de sus lectures y
de sus conviceioncs les ha~ia oividar que lo primero
y lo previo era la guerra, lo segundo la victoria y It
filtimo, la Republica. Los recios paladines que se da-
ban a la guerra dcsigual y sin deseanso cran hom-
bies deslumbrados por las ideas de la Revoluci6n
Francesa, "a.,amantados en los pechos de la Giron-
da revolucionaria'', como con ace.tada expresi6n ha
dicho Sanguily. La aristocracia criolla que fomentc
aquella guerra conocia los fulgorcs de la espada de
Bolivar y admiraba el genio de San Martin. El con-
traste entire sus lectuias y la oprobiosa rcalidad cu
bana, entire srs ilusiones y el mcdio circundante, los
arm5 en cruzadcs de la libertad, y por eso, apenas -e
vieron' en campos de Cuba libre, fuera del azote del
Capitan General, quisieron instaurar el Regimen que
llevaban en lo interior, delinear la Repfiblica ideali-
zada, ensayar el sistema ambicionado. Apenas dia y
medio necesitaron aquellos conv:neionales para es-
tableeer en 29 articulos una Repfiblica de tipo par-
lamentario, en la que el Presidente ni siquiera de
signaba los Secretarios del Despacho, atribuci6n con-
ferida a la CAmara, y en la cual el Jefe del Ej6rci-
to -el Jefe de la Guerra- estaba supeditado al
President de la Repfiblica, y ambos a la Ckmara.
Los convencionales de 1940 traen tambi6n un fue-
go interior que los devora. Quien mis y quien menos
de ellos ha sufrido los errors de es e tercio de siglo
republican. La Constituci6n no se dispute y se pro-
mulga en el inicio de una Revoluci6n, sino casi a su
t6rmino, despues de diez afios eternales de zozobras,
de anormalidad, de ineertidumbre. Cada Delegado
ha querido volcar, tambi&n, su fuego interior, su ex-
periencia dolorosa. Y por eso lo que en Gtilimaro
fuera prisa, impaciencia, sintesis, ha sido aqui ex-
ceso de precaucion, de freno, duda, dilaci6n, estu-
dio pormenor, cauterio.
Pero en la mente de los convencionales de GuMi-
maro hay un sentimiento muy similar al que ha si-
do rector de esta Asambiea que finalize: el desco de
instaurar la Repfiblica idealizada. Ese sentimiento
Falva, en filtimo analisis, el juicio que merezcan los
Convencionales de Guaimaro; ese puede ser tambien
nuestro cetro y escudo, si en el andar del tiempo,
entire lo que qu'simos y lo que viene, entire el pro-
p6sito y el resultado, entire el cdlculo y la realidad,
luci6ramos impreisores. Aquello spaladines se olvi-
daron de la Guerra.
Nosotros tambi6n. Ellos no vieron los Ej6reitos
que los rondaban, la pugna interior que podia surgir
de la dualidad en los mandos.


Nosotros no miramos a la Europa incendiada, al
munuo en vesania. 'reo elios estabieeieron en la gue-
rra la Repiblica que los cubanos querian para la
paz, la misi.a que Ics llevaba a guerrear y morir co-
mo heroes. Nosotros le damos al pueblo, igualmente,
ia Constiouci6n que el nos na peuact, por t.a cuaai na
inmolado sus niartires, ha agitauo al pais. Nuistra
visi6n puede ser equivocada, la perspective mal cal-
eulada, tal vez, pero si someti6ramos a referendum
cada uno de sus articulos, de sus preceptos, la Cons-
tituci6n seria esa, y un pcco mis. Por defecto de in-
erpretaci6n pecamos, si pecamos, los Delegados
lue hemos sido timidos voceros de las anslas popula-
-es, expresadas por nuestros mandantes con voz to-
Aante y gesto conminatcrio. Y si dia llegara en
ue esta Constituei6n, como la de Guaimaro, lucie-
a inadecuada, y al Gobierno le faltara fuerza y
mnidad, y el carro marehara fatigado como un au-
-om6vil con la energencia y los demis frenos pues-
os, y ]a vida eccn6mica se estancara y el enemi-
:o nos a-osara, siempre tendriamos en nuestra ex-
-usa que una tal Constituci6n es Ja que ha veni-
-o reclamando el pueblo, como lo demostr6 con sus
aplausos y con sus protests el pfiblico que asisti6 a
o largo de las deliberaciones.
La Constituci6n individualista de 1901 ha sueum-
)ido. Su tono deelamatorio, lrico, de sintesis brillan-
.es, lucia inadecuado y ademAs insuficiente. Era una
otiqueta en un pomo vacio. Contra su texto trunaba
A negro, preterldo y discriminado; el trabajador, dig-
nificado como individuo y como ciudadano, pero es-
poliado como obrero, con sonros derechos a la liber-
tad de conciencia, de palabra, de reuni6n y de aso-
ciaci6n, pero sin efectividad en el trabajo, en el sa-
iario, en la jornada, en la huelga, en el gremio y en
el sindicato. Contra ella, iracundo, se yergue el cam-
pesino sin tierra, que vive a la vera del latifundio
improductivo.
Cuba esta bajo los efeetos de un definido y visi-
ble movimiento socialist, que se ha venido poniendo
en ejecuci6n, a despecho de] f6rreo texto constitucio-
nal individualista, que ni-. reg a desde el afio uno.
La legislaci6n social de estos dos filtimos lustros lo
comprueba, plenamente. El concept del Estado, de
sus fines, de la familiar, de la propiedad, de la ri-
queza, del trabajo, ha sufrido en estos cuarenta afios
una transformaci6n radical. Vivimos el siglo del inge-
rencismo estatal. El Estado lo vigi!a y lo supervise
todo. Es padre, madre y tutor. EstA por encima
del capital y del trabajo. Dice e6mro se debe ser pa-
dre y marido, patrono y obrero; professional o agri-
cultor. Con los oj's de Argos penetra en todas parties
con venia y sin ella. En las cuentas de los comer-
ciantes y en el texto de las escuelas. En el salario
de los obreros y en el inters del capital. A esa 'ey
del siglo le hemos rendido tribute los convencionales
de 1940, el mismo tribute que las Constituciones to-
das le rindieron en otro tiempo a la doctrina antipo-
da, aquella en que el Estado, pasivo, lo dejaba to-
do a la iniciativa del individuo, a la autarauia perso-
nal. Nuestra obra puede merecer un fallo adverse
de la posterir'ad, pero la Constituci6n es "up to da-
te" y nos sitfa a la vanguardia, no ya en Am6rica,
sino en el Universo, como pais que marcha a com-
pas con las ideas de su siglo. Y como la justipia. el
derecho, la libertad, la moral, son tOrminos relatives,








i DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


nunca absolutes, el texto que los interpret de acuer-
do con el pensamiento de su 6poca, con la opinion
de los demis, puede resistir la critical, seguro de que
solamente cuando cambie el criterio, se varie el gusto,
Sse implante la nueva moda, en esos movimientos isd-
cronos de las ideas, que marchan de extreme a ex-
tremo recorriendo la 6rbita de un pendulo, podrg
parecer torpe csta Constituci6n que le hemos dado a
nuestro Pueblo, bajo el imperative de su voz de man-
do
De la obra que hemos realizado podemos sentirnos
ufancs todos. No es la obra de un Partido, ni siquie-
ra de la agrupaci6n de Partidos. No es de la upo-
sici6n, ni lo es de la Coalici6n Socialista Democra-
tica. Es de todos. Pero de esa resul:ante de fuer-
zas; do ese resultado logrado entire los que preten-
dian lo mis y Jos que ofrecian lo menos, de ese jus-
to media transaccional podemos enorgullecernos, por-
que en el balance final de errors y de aciertos, en
la clasificaci6n que los critics hagan de nuestra Car-
ta, sin duda que no hemos de figurar entire los pai-
ses retardatarios, pues aspects hay en que vamos mas
lejos que todas las Constituciones y en el conjunto
pocas podran tomarnos la delantera.

Y a esta empresa le hemos dado cima en las mis
adversas circunstancias. Ciertamente que no tenia-
mos, como los de Gudimaro, Ej reitos que nos ace-
charan para destruirnos, pero las dificultades, d,;
otra indole, no son menores. La humanidad vive un
moment angustioso, o, para emp'ear el vocablo obli-
gado, un moment crucial. La civilizaci6n de occi-
dente esta en la retorta sometida al fuego. No sabe-
mos lo que saldrd. Entre la Liber:ad y la Reacci6n,
ignoramos la ruta que el destiny le depara al g6nero
human.

Cuba no puede sustraerse a esas realidades exte-
riores, y menos a las circunstancias internal. Hermos
hecho la Constituci6n en pleno period electoral. Las
tres cuartas parties de los Delegados son a la vez can-
didatos. En el seno de la Asamblea hemos figurado
los hombres mas antag6nicos, hist6ricamente conside-
rados. Cuando entramos en el hemiciclo no nos salud6-
bamos los unos a los otros, buena parte de los Dele-
gados. La terminamos en un superior ambiente de
respeto recproco y de camaraderia. Unos y otros
hemos modificado los prejuicics, para mejorar reci-
procamente el coneepto que nos merecemos. De mi
puedo decir, y lo proclamo en voz alta, que no me
llevo el recuerdo ingrato de ningfin compafiero. Oja-
1l os merezea el mismo juicio. Las ideas ban pugna-
do con vehemencia. El tono de los debates subi6 a
veces al rojo vivo, como cumplFa al tema apasionan-
te debat;do. Pero el incident p-rsonal no pas6 nun-
ca de la saeta verbal, de la riposta aguda. Una Asam-
b'ea, sin ese colorido, sin esas cam-iantes, sin esos
moments tensos, no es una Asamblea de-oerAtica.
n,' nede representar, cumplidamente. a. nnn sociedad
dividida por hondas discrepancies. Sin ChibAs y sin
Bias Roca, la Asamblea no hnb;cra s'do la cabal ex-
presi6n de este moment. Sin Marinello y sin Mafiach
-antipodas ideol6giccs con un comin denominador de
grandeza v elegan-ia que 'os com;rendq-: sin 7,vr-
din y Ferrara, Cortina y Parcia A-iiero. Aurelio
Alvarez y Prio Socarris; Mujal y Casanova, Rey


y Nifiiez Portuondo, la Asamblea no hubiera tenido
todas las ar stas y todos los sailentes de un sec vivo,
sensible y dindmico.
Al firmarla en este lugar donde pasan, como som-
bras, las grandes figures del 10' ce Abril, no ceoe-
mos sendir sonrojo. Al servicio de Cuba pusimos vo-
luntad y cerebro, esfuerzo y coraz6n. En su texto
dejamos muchos mensajes, que son reivindicaciones
sociales. Al negro ie quitamos la desigualdad que lo
degrada, y al que siente, trasnochado de la historic,
el torpe prejuicio 6tnico, a ese lo declaramos de-
lincuente y lo mandamos a la crcel! Al campesino,
te damos la escueia de tipo agricola y rural, para
curarlo de la ignorancia, los preoeptos contra el lati-
fundio; los articulcs sobre refacci6n agricola, inter-
venci6n del Estado en las rentas y en el regimen de
la aparceria, el derecho a las bienhechurias, la tran-
sitoria suspendiendo por dos afios la ace.6n de de-
sahucio en ciertos casos de proyecci6n pfiblica; la
p:otecci6n al colonato y la restricei6n al sistema de
siembra de caila por administraci6n, am6n de la Ji-
quidaci6n de la moratoria hipoteear'a, inspirada en
la directriz de favorecer al pequefio deudor, de mo-
do que pueda cumplir su obligaci6n a la:go plazo e
interns humanizado.
Al obrero le consagramos el des:anso retribu:do,
que se eleva a treinta dias al afio, ademis de los fes-
tives; la semana de cuarenta y cuatro horas; el de-
recho a sindicarse libremente; el derecho a la huelga;
el salario minimo y la jornada maxima; el sistema
de los contratos coleetivos de trabajo y la prohibici6n
de separarlo del mismo, a no ser con just causa,
y mediante expediente, con el consiguiente recurso
de apelaci6n. A los hijos sin padre, victims de cul-
pas ajenas, les abrimos la puerta del reconocimiento,
sin la barrera del estado de solteria ai moment de
la concepei6n, como exigia la ley civil. Al ciudadano
le dames amplisimas garantias en su vida, en su
persona, en su libertad y en sus derechos. Al capi-
tal le damnos la estabilidad contractual, el reconoci-
miento del derecho de propiedad, las several corta-
pisas a la retroactividad de las leycs civiles y la exi-
gencia de la previa indemnizaci6n en cases de ex-
propiaci6n per motive de pfiblica utilidad. A la cul-
tura le abrinos anchuroso horizonte, sobre las bases
de la libertad de ensefianza y de la libertad de con-
ciencia y credo religioso. Al Poder Judic;al le da-
mos una organizaci6n independiente, para que sea el
mAximo poder moderador, la supreme garant'a de
todos los derechos. Contra la hipertrofia del Poder
Ejecutivo establecemos el semiparlamentarismo, el
Tribunal de Cuentas, el Tribunal de G(arantlas Qons-
titucionales: la Carrera Administrativa, con su Tri-
bunal de Oficios Pfiblicos; la descentralizaci'n, por
la via de un Municinio aut6nomo toma casi los ca-
racteres de Renfiblica cantonal. Hemos hecho, pues,
una Constitnei6n frondosa, pormPnorizara, extensa,
que ha auerido boner coto a muchos desmanes, aun-
qua sin duda darh vida a otros.

,Errores? Muchos, seguramente. Apremios de
tiempo. Interferencia de la politi a, deseo de abhr-
carlo todo y remediarlo todo, exceso de iniciativa y
de po'etima, resent':rfi la iobra r r'fua.-. ,orpa 'on-
tridictoria, no apegada a la t6enica tradiciona'sta.
Nosotros mismos, adelantindonos a esa posibilidad,









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 7
.g- .


sabi6ndonos falib:es, en una como re de erratas de
nuestra obra, hemos dejado ablerta la puerta a la
Reform Constitucional expeditiva, sin necesidad de
plebiscite, ni de Asamblea, por el solo voto de las
dos tercelas parties del Congreso. De tal guisa, cuan-
do la situaei6n anor.nal se present, cuando sobre-
venga una crisis de extensas proporciones, cuando
un precepto result sobrado radical o daflino, el Con-
greso podrA revisar nuestra obra, anulfndola. He
ahi una prenda de nuestra buena fe, del desco su-
premo de acertar, de no creernos omniseientcs, ni in-
falibles.
Compafieros: la firma que hemos puesto en esta
Carta inscribe nuestros nombres en la Historia de
Cuba. La Constituei6n de 1940 durarA much o du-
rara poco, segfin soplen los vientos, pero como que-
dan esos cuadros costumbristas, que tienen el supre-
mo acierto de captar las caracteristicas de una 6po-
ca, asi quedari nuestra obra como una fotografia de
nuestros sentimientos y como la expresi6n de los an-
'elos de Cuba, con todo lo que tiene de angustia, de
inconformidad, este bullir de ideas que ha agitado su
conciencia y conturbado su vida.
He terminado.
(Grandes aplausos).
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Sefiores
Delegados: Los Boy Scouts de Cuba van a hacer en-
trega de un pergamino; y asi como entregaroa al
inicio de las sesiones de esta Asamblea Constituyen-
te copia de la bandera de Narciso L6pez y que tambi6n
aqui hemos traido, al igual que la tremolada en este
pueblo cuando su toma en el aiio de 1896 por las fuer-
zas revolueionarias al mando del general Calixto Gar-
cia y one en este hecho fu6 abanderado el comandante
Luis Rodolfo Miranda, hoy aqui congregado con nos-
otros. Todos estos son simbolos del sentir y pensar
del pueblo de C'iba v que se manifiestan una vez
m6s en este sitio hist6rico.
El scfior Domingo Romeu, tiene la palabra.
SR. ROMEU (DOMINGO) : (Da lectura al pergamnino).
(Al hacer entrega del mismo a la Presidencia, pro
nuncia estas palabras):
Sefiores: Los Boy Scouts de boy tendrAn el orgu-
]lo inmnenso y la intima satisfacci6n de haber escu-
chado en esta sesi6n solemne de la firm de la Car-
ta Fundamental el himno do la patria y la gloriosa
hazafia oue realivara en feeha memorable el patrio-
ta Luis Rodolfo Miranda, al levantar la bandera de
Cuba hasta la ciispide de la fortaleza, donde se con-
servara siempre en alto, para no caer ni dejarla ja-
m6s que toque el suelo.
iViva Cuba Libre!
(Se oyen varias voices iViva Cuba Libre!)
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Senores De-
legados; sefiores: Va a haeer uso de la palabra, por
muy breves minutes, el Delegado senior Alvarez Gon-
z6lez, y despu6s, se dard fin a este acto.
Tiene la palabra el senior Alvarez GonzBlez.
SR. ALVAREZ GONZALEZ (RAFAEL) : Seiior Presi-
dente y sefores Delegados:
Autoridades presents:
Pueblo de GuAimaro:


Ciudadanos en general:
Al hacer uso de la palabra en nombre del Alcalde
Municipal de Guaimaro, lo hago, en primer lugar,
para dar la bienvenida a los Delegados de la Asam-
blea Constituyente, y, en segundo lugar, para dar las
,racias a aqu6llos, en nombre del pueblo de Guaima-
ro, por haber escogido como altar, por haber escogi-
do como un simbolo que perdure a trav6s de la his-
:oria, al pueblo de Guaimaro, para la firm de la
Constituci6n.
Guhimaro hist6rico: hist6rico por su patriotism,
hist6rico por el hecho de haber sido la sede de la
Constituci6n del 68, hist6rico hoy tambien por ser
sede y lugar de la firma de la nueva Carta Magna
,le la Repfiblica; siente una satisfacci6n inmensa,
siente que arde la llama del patriotism como en un
pebetero que no cesarA jams de conservar la lla-
ma inflamada del coraz6n de los patriotas venide-
ros!
Guaimaro, al igual que el Monte Sinai don'de Moi-
s6s recibi6 las Tablas de la Ley, recibe y recoge la
Constituci6n de la Repfiblica, para que a trav6s
de 61 se difunda por el territorio cubano, no como
una constricci6n del espiritu por fuerzas extrafias,
sino como un c6digo de bondad que vaya proclaman-
do: iLa paz sea con todos los cubanos!; y que esta
paz sea perdurable por los siglos...!
(Aplausos).
Al hacer uso de la palabra en' nombre del Alcal-
de Municipal de Guaimaro, siento el orgullo mis
grande que pudiera sentir, salvo el de verter la san-
gre por la Patria, al firmar esta Constituei6n en es-
te temple sacrosanto, donde los espiritus que vagan
por la inmensidad del espacio de aquellos constitu-
yentes del 68, seguramente presents aqui, al toque
de ese clarin hist6rico, sepan que los Constituyen-
tes de 1940, henchidos de orgullo, con la mente sana
y repletos de dignidad, sienten el orgullo de haber
cumplido con su deber, de haber honrado a aquellos
hombres; y que en el future, cuando otra Constitu-
ci6n venga a hacerse, porque, sefiores, la acci6n del
tiempo lo hara asi precise, que sea en Guaimaro, y
que entonces los espiritus de niosotros, presents
aqui, concurran a dar cuenta ante los presented va-
rones de aquel moment, de que hemos cumplido, co-
mo los otros cumplieron con su deber!
iBienvenidos todos a GuAimaro!
(Grandes aplausos).
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Sefiores De-
legados: Con el acto de la firm de la Constituci6n
del 40, que se inici6 invocando el favor de Dios, que-
da terminado el process de su discusi6n, votaci6n y
firma, para ser promulgada el dia 5 de Julio, en la
escalinata del Capitolio Nacional.
Al cerrar este acto, seiores, podemos invocar al-
go mas grande para el pueblo de Cuba: el favor de
los Libertadores que lo hicieron libre, y que nos ha
permitido reunirnos aqui esta tarde.
(Era la 1 y 50 P. M.)
(Se oyen aclamaciones de IViva Cuba Librel)




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