Group Title: Convencion constituyente
Title: Diario de sesiones de la Convención Constituyente
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Title: Diario de sesiones de la Convención Constituyente
Uniform Title: Convención constituyente
Physical Description: 2 v. : ; 32 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba
Publisher: P. Fernandez?
Place of Publication: Habana
Publication Date: 1940?]
 Subjects
Subject: Politics and government -- Cuba -- 1933-1959   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: At head of title: Republica de Cuba.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072605
Volume ID: VID00057
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002572573
oclc - 03161278
notis - AMT8899
lccn - 41000702

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SESSIONS


CONVENTION


CONSTITUYENTE


VOL. II LA HABANA NUM. 57


SESSION QUINCUAGESIMA SEPTIMA.- MAYO


29 1940


(CONTINUACION DEL DIA 28)
ORDINARIA


President: Sr. Carlos Marquez Sterling y Guiral


: Srr.


Alberto Boada Miquel
Emilio Nuniez Portuondo


SUMARIO
A las diez p. m. la Presidencia reanud6 la sesi6n. Usaron de la palabra los sefores Delegados Alo-
mI, Alvarez de la Vega, y Coyula.-A propuesta del Delegado senior Cortina, se acord6 declarar
permanent la sesi6n hasta terminar las explicaciones de votos pendientes. Usaron de la palabra
para explicar sus votos los sefiores Delegados Cuervo Navarro, Chibks, Fernandez de Castro,
Marinello, Martinez Fraga, Mujal, Nufiiez Portuondo, Suirez FernAndez y Maiiach, este filtimo
a nombre y representaci6n del ABC.-El senior Delegado Cortina, solicit de la Asamblea un re-
ceso hasta las nueve p. m., lo que fu6 acordado suspendiendo la sesi6n la Presidencia a la una y
cuarenta a. m. del dia treinta de mayo de mil novecientos cuarenta.


SR. PRESTDENTE (MARQUEZ STERLING): Se reanuda da propuesta por la Comisi6n Especial designada por
la sesi6n. (Eran las 10 p. ,n.) la Asamblea, por las razones que seguidamente he de
exponer.
Tiene la palabra el senior Aloma para explicar su
voto. En' el dia de ayer se habl6 en esta Convenci6n del
mensaje del Honorable Sefior Presidente de la Repfi-
:SR. ALOMA (FRANCISCO): Sefior Presidente y sefio- blica, coronel Federico Laredo Bri, y en el dia de hoy
res Conveneionales: He votado que "si" a la enmien- tom6 los datos referentes a ese mensaje, que entire


X5ICA DZ


C tbdq


10


DE


DE LA











2 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


otras cuestiones, y sint6ticamente, recogi del mismo
los pirrafos siguientes:
El President, Lcdo. Federico Laredo Bru envi6
un luminoso mensaje al Congreso de la Repfiblica en
el mes de Enero de 1939, donde dej6 sentados los ra-
zonamientos siguientes:
"Es evidence que la moratoria... (lee).
El menrsaje, realmente, es un studio filos6fico pa-
ra pedir al Congreso la Ley de Revalorizaci6n de
valores, como queda demostrado por las palabras del
senior Presidente.
HIe votado que "si" porque, senior Presidente y se-
ilores Convencionales, la deuda hipotecaria cubana
asciende a cuatrocientos millones de pesos; existen en
nuestro pais 80,000 deudores hipotecarios; el dia 30
de Junio pr6ximo, seguramente, si la Conivenci6n
Constituyente no tomara medidas en este asunto de
tra.cendencia national, esos 80,000 deudores hipote-
carius serin ejecutados, y esto traeri un conflict
do orden pfiblico para el pais.
Los Delegados a la Conven'ci6n Constituyente vie-
nen a sus escafios a defender los altos intereses del
pueblo de Cuba. Una raz6n supreme de cubanidad,
una raz6n supreme de justioia, nos hace a los Cons-
tituyentistas de 1940, no volver la espalda y abordar
este dificil problema para que en la pr6xima fecha
del 30 de Junio, los deudores hipotecarios ino sean
ejecutados en masa.
Por estas razcnes es que he votado que "si" al es-
tudio juicioso de la Comisi6n Especial y de la en-
mienda que fu6 elevada a la Presidencia suserita por
el senior Alvarez y otros mis.
SR. PRESIDENT (MAiRQUEZ STERLING) : Tienie la pa-
labra el senior Alvarez GonzAlez para explicar su voto.
Sn. ALVAREZ GONZALEZ (RAFAEL) : Sr. President
y sefiores Delegados. No he querido dejar la oportu-
nidad de explicar mi voto, para fijar mi posici6n y la
raz6n de mi negative en pro de la transitoria en
cuesti6ui.
Desde un punto de vista practice, desde un punto
de vista real y desde un punto de vista positive, he-
mos discutido ]a trascendencia de la enmienda que se
convertirh en definitive en transitoria para el pais;
e inconrsecuente hubiera sido ccn mi modo de pensar
si por raz6u del convencimiento de que el cr6dito es
la mfquina que mueve la economic del pals, de no
haber votado en la forma que lo hice.
La enmienda que viene quizis a resolver un pro-
blema de angustia de los llamados deudores, posible-
mente ven'ga tambien a crear un motive de angustia
para el pueblo cubano.
La hora present, de trascendencia extraordinaria
en lo politico, y de mayor ain en lo econ6mico del
mundo, deja vislumbrar en el horizcnte, en lugar de
horas de abundan'cia, horas de miseria en ese orden
econ6mico, que han de traducirse, naturalmente, so-
bre nuestro pobre pais.
Cuba., pais de economic scmetida, da un paso de
trascendencia quizis beneficioso para todos los aqui
presents; pero, momentAneamente beneficioso, mas


no hay que perder de vista el future. Sin Banca na-
cional, con Bancos extranjeros, que son sefialados por
algunos, como lobes con garras para desgarrar la eco-
niomia national, aprovechindose de lo desvalida en
qne se dice que esta la piopiedad cubana, d6nde esta-
rd esa banca a la hora de Ics creditos?, bien lejos,
para mejorar las cosas... No hemos creado lo que
debia sustituir a esa banca extranjera, que es la ban-
ca nacional... Y, matamos la gallina de los huevos
de oro, antes de que tengamos huevos bastantes para
comprar una gallina...
He votado en contra de la enmienda, quiz6s reve-
landome con mis mis intimos sentimientos, los senti-
mientos egoistas del hombre; pero he votado libre-
mente, sin que en ningfin caso voluntad extrafia haya
influido en' mi animo para producirme asi. Ni lo
que aqui se adujo de que el Presidente de la Coali-
ci6n Socialista Democrdtica habia obligado a venir
en votaci6n cerrada a la aprobaci6n de esta Enmien-
da, lo cual no es cierto, n'i tampoco el temor a esa
BePca ni a su influencia.
He votado simplemente que no y explicb mi voto,
para que en el future quede constancia de ello. Si
esto que hacemos esta noche, es para el bien de Cu-
ba, bendito sea!, si esto que hacemos esta noche es
para el mal de Cuba, illorado sea!
SR. PRESIDENT (MA!RQUEZ STERLING) : Tien'e la pa-
labra e] senior Aurelio Alvarez para explicar su voto.
SR. ALVAREZ (AuRELIO) : Sefior Presidente y sefio-
res Delegados:
Acogiendome al acuerdo que permit la amplitud
del debate, para que todcs podamos dejar con'stan-
cia de ]a mente con la cual concurrimos a la conside-
ra.ci6n de la Enmienda que esti puesta a discusi6n
y que, de ser aprobada, figurard como Transitoria
de la Constituci6n, resolviendo el prcblema de la li-
quidaci6n de las moratorias, mas que explicar mi vo-
to, har6 una defense de dicha Enmieinda.
Pero same permitido manifestar antes que hablo
por mi mismo. Militante de un Partido cuyo Progra-
ma favorece la retroactividad de las leyes de carac-
ter civil por motives sociales o de interns piblico,
puedo producirme en este debate ccn enter libertad
de criterio y de acci6n, a despecho de lo que hubiera
podido estimar adecuado su Comit6 Parlamentario.
Aclaro esto pcrque en una pasada sesi6n, y en torno
de este asunto, mi distinguido amigo el doctor Carlos
Prio Socarris, hablando a nombre del Partido Revo-
lucionario Cubano, del cual es lider, y de toda la Opo-
sici6n, express no estar conforme ccn la Enmienda,
en cuya redaeci6n' intervine, designado por dicho Par-
tido, aunque si lo esta con la necesidad de liquidar
las moratorias.
De acuerdo, pues, en lo fundamental con el criterio
del Partido Revolucionario y de la Oposici6n, o sea
en que dada la importancia exceptional del asunto
procede resolverlo, discrepamos finicamente en' lo to-
cante a la forma en que ello debe hacerse.
Mfs adelante analizar6 los puntos de vista que sos-
tiene respect de ese extreme la Oposici6n, segfin el
doctor Caries Prio Socarras; pero antes, y sin temor
de molestar a la Asamblea por el tiempo que habr6









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 3


de embargarle, hare una breve exegesis de las cir-
eunstancias en que se produjo el colapso econ6mico
determinante de la primera moratoria bancaria y de
las demis medidas posteriormente adoptadas, en el
transcurso del tiempo, al objeto de impedir que la
agravaci6n de nuestros crecientes males economicos
culminara en una espantosa catistrcfe national.
No puede oeultArsenos que nada nuevo podremos
decir a la Asamblea, puesto que esth en la mente de
todos los sefiores Ccnvencionales lo ocurrido al res-
pecto ya enunciado. Y hasta omitiriamos la exegesis
propuesta si no fuera indispensable dejar constancia
en nuestro record de las crientaciones de ]a Asamblea;
siquiera sea porque no obstante estar bien recientes
los hechos que nos tra.jeron a la dificil situaci6n eco-
n6mica que sufre el pais. la cual se procura remediar
con la media en' studio, hay sin embargo quienes
parecen haberlos olvidado, y tambien para que, ade-
mas, la voz de cuantos tenemos la responsabilidad y
el deber de intervenir en estas cuestiones, situandonos
en un just medic, sirva de refutaci6n a los criterion
opuestos a la soluci6n buscada, sin dejarnos impresio-
nar por las campafias que, natural y humanamente,
desarrollaf los interesados en la controversial.
Hace uncs moments, el Convencional Alvarez Gon-
zalez, que me precedi6 en el uso de la palabra.. ex-
plic6 su voto n'esativo a la aprobaci6n de la totalidad
de la Transitoria que se dispute, temeroso de que el
eredito se resienta y de que. para valerme de sus pro-
p:as frases, pueda la media destruir "la gallina de
los huevcs de oro".
Los deudores entienden, a la inversa, que como se
destruiria el eredito y "la gallina de los huevos de
oro" seria dejando via libre a los acreedcres para li-
quidarlos.
En la pasada sesi6n dej6 constancia el Convencio-
nal Suarez Ferrinndez de admirables concepts, que
ahora encuentro repetidos en pArrafos del mensaje
ha poco diriyido al Congreso por el Honorable Presi-
dente de la Repfiblica que el Convencional Alomi le-
y6 al explicar su voto.
No estamos, efectivamente, en presencia de una
cuestidn que deba plantearse con espiritu estrictamenf-
te juridico, o conforme a Ics rigidos cAnones aplica-
bles a los problems legales. No estamos tampoco, por
lo mismo, en presencia de un problema que deba
resolverse con sujeci6n a las normas que re-ulan la
justicia rituaria y de esnaldas a la equidad. No esta-
mos siquiera en presencia de una situaci6n' one pue-
da sujetarse a las estrechas reglas de una inflexible
moral privada, pues no debemos olvidar que la 4tica
a que debe atenerse esta Convenci6n le esta impuesta
por Ics imperatives de conveniencia national que fuer-
zan sus determinaciones (Aplausos).
Analicemos las canvas determinantes de las sucesi-
vas moratorias. Por efectos reflejos de la guerra de
1914 a 1918, cuando Cuba -caso excepcional en nues-
tra historic, y en la. historic de cualouier otro pue-
blo, desde luego en t4rminos de relatividad- vi6 ele-
varse el volume de sus exportaciones a cuatrocien-
toR. quinientos, seiscientos y hasta mas de mil
millones de pesos anuales, debido al valor inmen-
so one alcapzaron sus zafras a.ucareras entire 1915 y
192Q, se produjo entire nosotros un fen6meno de


desorbitaci6n de todos los valores, el cual permiti6
que los Bancos y los Prestamistas volcaran sus dine-
ros sobre cuanto fu6 susceptible de ser afectado a sus
pr6stamos o cr6ditos, dAndoseles asi en garantia los
ingenios, las colonies, las casas, las tierras, ]a rique-
za cubana, en suma. Aquel auge extraordinario de to-
das las empresas, de todas las fortunes y de todas las
Cosas se troc6 bruscamente, sin transiciones, en el de-
rrumbe de toda nuestra economic y de todas las con-
cepciones halagiiefias que la imaginaci6n re habia for-
jado en el mundo de los negocios, cayendo brusca y
verticalmente tcdos los valores como consecuencia de
las reacciones "post- conflict" que produjo en todos
los sectors econ6micos del mundo la enorme cat6s-
trofe que supuso la Gran Guerra.
Todo se depreei6 en nuestro nais, y el desplome de-
termin6 la primera moratoria a favcr de los Bancos,
contra. los cuales no abrigo animosidad, annque las
circunstancias me obliguen a hacer una exegesis de
la political que observaron' en aquellas circunstancias,
al sobrevenir el derrumbe abrupto de nuestra orga-
nizaci6n econ6mica, sin que apenas pudieramos adver-
tirlo. Corrieron entonces los depositantes y los cuen-
tacorrentistas a los Bancos, v se agolparon' en sus ven-
tanillas para extraer sus dineros. Era imnosible que,
aun las instituciones mAs poderosas, pudiera.n reiis-
tir aquella inesnerada avalanche, y vino asi la prime-
ra moratoria. dictada nor el Gobierno, de modo irre-
gular, a.utorizando a Bancos y banqueros para demo-
rar sus paros. lo cual libr6 a muchos del crack que
fatal e inevitablemente se hubiera prcducido de otro
modo. Desgraciadamente esa nrimera moratoria no
;mnidi6 el colapso definitive del Banco Nacional de
Cuba, del Banco Espariol de la Isla de Cuba, del Ban-
co International de Cuba y multiples peonefios ban-
cos cubanos, sobreviviendo al desastre finicamente,
calvo rarisimas excepeiones, los bancos extranjeros.

lY que cicatera esa banca extranjera, salvada por
la poderosa crearizaaci6n banearia de sus paises de
origen, Tpro tambi6n por ]a accidn cautelosa y previ-
sora del Gobierno cubano, qnu cicatera al rehuir todo
apovo que pndiera tra.dunirse en la reconstrucci6n de
la banca national y en la reoreanizaci6n de nuestra
maltrecha economic! Vinieron tras el desastre los dias,
los mepes v los anios de una crisis interminable. ca-
racteri7ada por los remates easi en masa de los inge-
nics cubanos; por las ejeenciones a granel de otras
industries. de las easas y las tierra.s en manor de in-
lereses natives y sin anoyo econ'mico en el exterior;
por la desorbitaei6n de nuestra primer industrial,
merced al desarrollo normal de los ingenious remata-
dos y a la erecei6n de otros nuevos per el capital ex-
trafio, y por otros variados factors igiialmente ad-
versos. Asi Ilegamos a la primera restricci6n azucare-
ra de 1926, al vendedcr finico de 1929 y a la sitnaci6ri
anrustiosa de 1930. Teniamos entonces 1.500,000 to-
neladas de azficar por vender y los -recios habian
descendido a limits que no cubrian siquiera el costo
de prcducirlo. Los bancos -estos mismos bancos one
en parte califican la proyectada liquidaci6n' de las
moratorias como un atentado contra el cr6dito v con-
tra el capital y que tanto contribuveren en los finales
de 1920 y en los afios sucesivos a la destruccin de la
banca nacional- tenian nerdidos muchos millones en
pignoraciones sobre el azuicar invendible. Habian pres-
tado cuatro pesos o mAs sobre cada saco, y las coti-









4 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


zaciones del crudo eran inferiores a ese limited. Lla-
mados los hacendados a reforza.r sus garantias, natu-
ralmente no pudieron hacerlo. Vimos entonces a escs
banqueros moverse en torno del Gobierno cubano pa-
ra demandar medidas que los pusieran a cubierto del
desastre en que se hallaban, ofreciendo, a cambio del
apoyo solicitado, ayudar despu6s a la industrial azu-
carera, refaccionar de nuevo a los hacendados ein
quiebra, para reanimar las actividades del trabajo y
la circulaci6n de la riqueza por todos los causes de la
economic national.
Obtuvieron lo que pedian y faltaron a su promesa.
Es doloroso, pero tambi6n saludable, reccrdar estas
cosas. El que habla estim6 entonces inadecuada la me-
dida con que respon'di6 el Gobierno cubano a la so-
licitud de los bancos, en su casi totalidad extranjeros,
o sea la que se conoce con el nombre de "Plan Chad-
bourne". Mediante dos trabajos ofrecidos al "Dia-
rio de la Marina", que dicho peri6dico no public, in-
tent6 informer al pais de lo que, a mi juicio, iba a
ocurrir, y en efecto ocurri6, tan pronto los bancos se
consideraron asegurados: retirarse prActicamente de
sus actividades en cuanto supusieran apoyo a Ics in-
tereses cubanos, dejando en bancarrota a la mayor
parte de la industrial azucarera y al pais.
Adoptado el "Plan Chadbourne", que consisti6 en'
emitir Bcnos de la Repfiblica por $42.000,000 al cinco
y medio por ciento de interns, se cre6 la Corporacion
Exportadora Nacional de Azficar, con el encargo de
adquirir, merced a dichos bonos, el 1.500,000 tonela-
das de azficar depreciado, a las cuales nos referiamos
antes y de las que, en todo caso, debiercn hacerse car-
go los bancos y no el tesoro national.
Para el servicio de dichcs bonos se crearon impues-
tos extraordinarios, que todavia estamos pagando los
hacendados y los colonies, porque la venta de los azfi-
cares, al descender su precio al mas bajo tipo que re-
gistra ]a historic del mundo, medio centavo per libra,
ocasion6 extraordinarias p6rdidas, de las cuales el
"Plan Chadbourne" salv6 a los bancos. Come un con-
traste con esa actitud generosa del Gobierno cubano,
same permitido recorder tambi6n, aunque sin f nimo
de hacer critical que ofenda, como algunos de esos ban-
cos hicieron negocios leoninos con los hacendados y co-
lonos que eran sus deudores por las pignoraciones,
al tomarles los bonos que habian recibido en pago de
sus azficares, al 65, el 70 o el 75 por ciento de su valor
nominal, no obstante tener la garantia de la Repuibli-
ca de Cuba y estar seguros de que capitals e intereses
serian pagados puntualmente como asi ha sucedido.
Esa misma Ley de 15 de Noviembre de 1930, el
mismo "Plan Chadbourne", decret6 la restricci6n
azucarera por un ciclo de cinco afios, que despu6s el
Decreto-Ley 522 de 1936 ampli6 en seis afios mfs; res-
tricci6n tan drhstica que ingenios como el "Vertien-
tes", preparado para prcducir 1.000,000 de sacos de
azficar, quedaron reducidos a un tercio de su capa-
cidad productora.
Como consecuencia de esas iestricciones, las sumas
invertidas por los Centrales eni mejcrar o ampliar sus
maquinarias, construir nuevas vias f6rreas, comprar
nuevas tierras, ampliar su material rodante o desarro-
llar en otro sentido sus negocios, quedarcn material-
mente perdidas, y cuando fueron. tomadas a pr6stamo


continuaron' sin embargo gravando la propiedad y
devengando altos intereses, pues en aquella 6poca la
banca y los prestamistas consideraban el 8 por ciento
annual como un tipo m6dico. Paralelamente los colo-
nos vimos tambi6n mermada nuestra producci6n' y
perdidas nuestras inversiones. Cuando al Ingenio se
le restringi6 en mis del 50 por ciento de su producci6n
normal, los agricultores a 61 vinculados experimen-
taron' igual restricei6n. La colonia fomentada, pon-
gamos por caso, en' una finca de cincuenta caballerias,
con una cosecha annual de 1.000,000 de arrobas, no
pudo moler sino el 50 por ciento de sus frutos y a un
precio de ruina; pero, segfin conoce todo el pais, con-
tin'u6 obligada al pago total de la renta de la finca,
al nago de sus deudas con sus altos intereses y a so-
portar todos los gastos propios de un negocio cuya
base econ6mica se habia destruido en beneficio del
interns pfiblico, al igual que en el caso de los ingenios.
Todo esto se hizo, como antes he apuntado, con invo-
caci6n de la econ'omia national y las necesidades de
]a Repfiblica, pero la carga no se distribuy6 sobre to-
da la comunidad, ni siquiera entire cuantos tenian vin-
culadcs sus intereses a esos negocios como acreedores,
rer-tistas o deudores: i Todo el peso de la media, to-
dos los costs de salvaguardar la conveniencia pfibli-
ca se echaron sobre los hombros abrumados de los in'-
genios y los colonos!
SQu6 acontecia en el campo de las demis activida-
des econ6micas, mientras este process de injusticia y
desintegraci6n se desarrollaba en el Ambito de la
industrial azucarera? Lo que era de esperar: Asi co-
mo en los mementos de inflaci6n el alza de los valores
no tuvo limits, llegAndose a vender en $40,000 de
.as cuales $20,000 quedaron en hipoteca, casas o fin-
cas que poco tiempo antes nadie hubiese comprado en
$10,000, de igual manera, y con mayor velocidad si
cabe, se produjo el descenso vertical de todos los valo-
res, a media que bajaron los precious del azficar, las
zafras se restringieron y la banca se retrajo. S61o hu-
bo una excepci6n: las cifras representatives de las
deudas, las cuales continuaron como estaban, asi en
cuanto al capital como respect de los intereses, a pe-
sar de que todo habia perdido su precio; pero esa ex-
cepci6n se refiere tan s6lo a nuestro pais, ya que en
el mundo entero, inclusive en los Estados Unidos, me-
diante la devaluaci6n de la moneda, las deudas fue-
ron tambi6n revaluadas drasticamente, pues hasta el
d6lar sufri6 una reducci6n del 40 por ciento o ccsa
asi. Cuba,. por career, como saben los sefiores con-
vencionales, de un sistema monetario propio, nada pu-
do hacer en ese sentido, y los sefiores acreedores con-
nervaron integras sus acreencias y se eximieron de los
efectcs de la crisis, cuando no lucraron con ella me-
diante los remates; como en su condici6n de prestamis-
tas, limitados a cobrar sin producer, se han eximido
despu6s de las numerosas leyes sociales que para el
bien del pais y de sus classes trabajadoras se han pro-
mulgado durante los iltimos afios a expenses de los
hacen'dados, de los colonos, de los duefios de casas, de
los industriales y de cuantos arriesgan sus dineros en
el noble afAn de crear y hacer circular la riqueza.
Para los acreedcres nada import que el ingenio, la co-
lonia, la finca, la industrial o la casa hipotecada per-
dieran bajo la crisis, o como consecuencia de las me-
didas impuestas para conjurarla o aliviarla, el 40, el
50, el 60 o el 75 por ciento de su valor, ni que se hu-
bierain reducido a cero las posibilidades econ6micas de










DIARID DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


esos negocios. Para ellos todo debia continuar igual,
sin otra novedad que el incremento de los remates,
pues debe saberse que de 50 procedimientos hipote-
carios tramitados en la ciudad de la Habana durante
el afio 1920, se pas6 a mis de 700 en 1931 y a nims de
800 en 1932, solamente en ella y sin incluir los juicios
ejecutivos ordinarios ni las subastas extrajudiciales
de bienes pigncrados. Como tal estado de cosas resul-
taba intolerable en el campo de la justicia y gravisi-
mo en el orden de las conveniencias nacionales, vi-
nieron entonces las moratorias a impedir la concentra-
ci6n de la riqueza en unas cuantas manos privilegia-
das y a ofrecer a, los deudores el tiempo necesario para
esperar mejores dias.

Al no haber llegado &stos, la crisis continue, y co-
mo las moratorias veneerdn en 30 de Junio de este
afio, a resolver tan pavoroso problema va dirigida
la Enmieinda cuya defenna estoy haciendo al explicar
mi voto favorable.
Cuando se puso a discusi6n este asunto, conocien-
do las iniciativas recogidas por la Comisi6n Coordi-
nadora y las Enmiendas presentadas al Dietamen que
la misma formula, el que habla hubo de pedir la sus-
pensi6n del debate, con el fin de armonizar en lo po-
sible todos los criterios y propiciar una votaci6n de
comun acuerdo, por parecerle absardo, dada su real
importancia y su enorme in'teres national, que no
tuviera el resuelto apoyo de todos los convencionales.

Acordado el receso, planted en el Comit6 Parlamen-
tario de la Minoria la necesidad de estudiar las ini-
ciativas de ]a Mayoria en busca de una inteligencia
con 6sta, o a lo men'os hacer constar el pensamiento
real de la Minoria sobre la cuesti6n. Perdimos el tiem-
po en dicho Comit6 Parlamentario y dejamos trans-
currir el primer receso, sin tener otra cosa que opener
al acuerdo de la Mayoria sino la Enmienda del Con-
vencional .Suarez Fernaindez, que nada resuelve a
nuestro modest juicio, habiendo anuncia.do por ello
en el meneionado Comit6 Parlamentario que la ha-
briamos de combatir decididamente.
Surgid despu6s en la Oposici6n la idea de resolver
el problema a travis del estableeimiento de un Ban-
co Hipotecario. Vana utopia, proyeeto irroalizable,
enando no un remedio peor que la enfermedad.

Sefior Presidente y sefiores Delegados, se ha criti-
cado aqul mas de una vez a quienes dudan de la ac-
ci6n eficiente del Estado para resolver determina-
das cuestiones, en las cuales su intervenci6n puede
resultar negative. El que habla, sin referirse a 6ste
ni a aquel Gobierno, es de los que carecen de esa fe,
muy a su pesar; y much menos estima que pueda
resolverse tan magno problema, urgent y apremiante,
por medio de un banco hipotecario. Un banco hipote-
cario podria establecerse para eifeargarlo de cr6ditos
sanos, dentro de una situaei6n eccn6mica normal, o
por lo menos dentro de una situaei6n de credito con-
solidada; mas, como no estamos en ninguno de esos
casos, sino todo lo contrario, propugnar tal soluci6n,
dicho sea. con todo el respeto que se debe a las iniciati-
vas e ideas plenas de buenas intenciones, es sefialar
un rumbo equivocado y desastroso, pues la crisis que
atraviesan aereedores y deudores require remedio
mas ripido, mas viable y sobre todo, mas fitil al inte-


r6s national y menos peligroso para nuestra econo-
mia.
Por que precisaba una soluci6n, cuando en el Co-
mit6 Parlamentario de mi Partido no encontraron
eco mis ruegos, demandando estudio y soluciones pr6c-
ticas y urgentes, a fin de opener un criterio construc-
tivo de la Mlinoria al de la Mayoria, me dispuse a es-
tudiar el asunto per mi mismo, den'tro de mis modes-
tas facultades, en mi deseo de viabilizar la iniciativa
del Convencional Casanova.
Acordada una segunda suspension del debate y el
nombramiento de .una Comisidn Dictaminadora, de
la cual iormn parte, tuve el honor y la satisfacci6n
de que los miembros de la Mayoria participes en
ella aceptaran todos los reparos y modificaciones que
estim6 procedentes, variindose la escala de intereses
y los periods de amortizaci6n, ademas de lo cual se
introdujo un notable aumento en los pagos anuales
respect de los cr6ditcs azucareros.
Asi acogidas mis sugerencias y salvados los moti-
vos que me separaban de la Enmienda, respond al
defenderla, segufn anunciara al iniciar esta explica-
ei6n de voto con la cual molesto la ilustrada atenci6n
de la Asamblea, no al criterio de la representaci6n
de mi Partido, que de hecho no ha ofrecido ningun'o,
sino a mis propios pensamientcs, procurando servir
los intereses econ6micos del pais en la media y forma
como he estimado que deben' ser servidos en este caso.
MIe referir6 ahora a ciertos escrfipulos de sabor ju-
ridico que se oponen a la Enmienda, a los escollos de
erdlen legal tradicionalista que se invocan frente a sus
disposiciones. Veamos cu6l es la orientaci6n del de-
reelo modern en estas materials, la cual puede sinte-
tizarse con una breve cita; pues el Tribunal Supre-
mo de Espaila, en sentencia de 21 de abril de 1926
declare que "la jurisprudencia no es estitica, tiene
que ser dinimica, como las mismas leyes, que tenien-
do el carActer de permanentes en sus derechos, son
variables en su evoluci6n progresiva, al tener en cuen-
ta las nuevas necesidades y las realidades de la vi-
da".
Si la jurisprudencia, no obstante ser fijas las nor-
mas que interpreta, debe actuar dinamicamente a jui-
cio del mas alto Tribunal de Espafia, calcfilese cual es
el deber del Poder Pfiblico en relaci6n con las leyes:
hacerlas evolucionar progresivamente, para tomar en
cuenta las nuevas necesidades y las realidades de la
vida.
En el curso de las deliberaciones y debates sobre
las moratorias y su liquidaci6n han surgido criterios
distintos apoyados en diversas tesis. Respecto de la
escala de interests y plazos de amortizaci6n que fija
la Enmienda se ha querido ver una injusticia con-
Ira el pequeflo inversionista, con lamentable olvido
de que frente a la pequefia hipoteca hay siempre, con
toda seguridad, un deudor de pobres recursos, y ol-
vido tambi6n de que la media necesariamente ha de
dirigirse a resolver el problema con criterio general.
El acreedor por la pequefia hipoteca, on cambio, po-
dra ser a veces una persona de pobres recursos, es
verdad, pero en otras resultara un rico capitalist po-
rseedor de numerosos creditos de esa clase, a tal extre-
mo que cuando algfin senior Delegado invocaba la pro-
tecci6n debida a ese pequefio inversionista, parecia










6 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


que estaba defen'diendo los intereses de uno de los
mrs grandes prestamistas de la Repfiblica, con mu-
chos millones de pesos colocados en pequefias y me-
dianas hipotecas sobre propiedades urbanas.
La Enmienda o Transitoria que propugnamos, re-
pito, se inspira en un criterio generalizacor, y apro-
vechar6 la ocasi6n para contestar la eritica de los
impugnadores de la miciativa que sefialan como una
enormidad el haberse comprendido en ella cr6ditos
no moratoriados, esgrimiendo como capital argumen-
to la posibilidad de senalar a cada una de las perso-
nas relacionadas con estos cr6ditos por sus nombres
propios. Esto es efectivamente cierto, segfin siempre
ocurre, en medio reducido cual el nuestro, con todas
las leyes de interns general, pues son los "casos rea-
les" determinantes del estado de necesidad quienes
hacen indispensable el remedio de la Ley, y s6lo
cuando son conocidos tiene el legislator la oportuni-
dad y el deber de tomarlos en cuenta.
Esta Convenci6n, por otra parte, no puede aten-
der al nombre de las personas o entidades que resul-
ten amparadas por las medidas de caricter general
que las necesidades la obligan a adoptar, sino tan s61o
a que la protecci6n dispensada a las mismas corra
pareja con el inter6s pfblico. Veamos, pues, cual es
el caso de los hacendados cuya in'clusi6n en el Pro-
yecto diseutido se critical, aunque ya analizamos este
t6pico en una pasada sesi6n.
Para conocimiento de la Asamblea tengo que refe-
rirme al informe que rindi6 el adquirente del Cen-
tral "Teresa" -hoy "Ofelia"- a la Secci6n' de
Asuntos Econ6micos, cuando en uni6n de otros Ha-
cendados concurri6 a solicitar su inclusion en la nor-
ma proyectada. Oy6ndolo, con nuestro conocimiento
de cuanto ha ocurrido en el desarrollo y vicisitudes
de la industrial azucarera, nos pareci6 contemplar con
los ojos de la imaginaei6n el terrible cuadro de infor-
tunio, miseria y aoandono que ofrecieron' durante lar-
gos afios otros muchos ingenios rematados por sus
acreedores. El Central "Teresa", nos dijo entonces
su actual propietario, hacia trece afios que estaba
paralizado. Cuatro hilos de alambre circundaban la
heredad, que un montero recorria como finica repre-
sentaci6n del rematador para impedir que los ve-
cinos penetraran en ella. El Municipio de Campechue-
la, perdida una de sus grandes fuentes de ingreso por
la clausura del Central, carecia de recursos para cu-
brir sus mas apremiantes necesidades. Las cafias ha-
bian desaparecido, de;apareciendo con elias los colo-
nos y todo signo de actividad, de trabajo y de vida en
aquella zona.
Cuando el hacendado que nos ocupa adquiri6 en
tal siiuaci6n el mencioriado ingenio, an'loga a la que
por la misma 6poca confrontaban "San Ram6n",
"Santa Catalina", "Ulacia" y otros, estaba rigien-
do efectivamente la moratoria y es verdad que el ban-
co habia revaluado el valor de dicho Central y habia
ofrecido al adquirente ciertas facilidades de pago. Pe-
ro no es menos cierto que la compra-venta se efectu6
contemplando un razonable precio para azecar, que
]a imposici6n del "excise tax" por la Ley Azucarera
de 1937 en los Estados Unidos hizo descender despu6s
abruptamente; como tampoco deja de ser cierto que,
ya efectuada la compra, nuevos impuestos, nuevas le-
yes sociales, la captaci6n' del 30 por eiento del pre-


cio del azficar en moneda americana para devolverlo
a ]a par en moneda national y otras medidas semejan-
tes, todas ellas adoptadas en nombre del bien pfiblico
y a expenses de la industrial azucarera hicieron an-
gustiosa la situaci6n de ese hacendado cubano que
reseat6 de manos extranjeras un pedazo del territorio
national. Si le negAramos a 61, y a los dem6s que se
encuentran en id6ntica situaci6n, el amparo que piden,
con extension del t6rmino de sus obligaciones, segu-
ramente a corto plazo su acreedor se haria cargo de
nuevo del ingenio, y hasta cabe presumir que lo pa-
ralizaria nuevamente, con estas consecuencias: el cu-
bano emprendedor habria perdido todo su trabajo
y todas las inversiones que hizo en' un noble afAn de
dedicar sus actividades al desarrollo de la riqueza na-
cional, y una important zona agricola de Oriente
volveria a su anterior estado de inercia, con la series
interminable de calamidades que ello supondria para
sus moradores, y por extension para la econ'omia del
pa.is. Casos como 6ste hay que contemplarlos con sere-
nidad, desde todos sus Angulos, y justamente asi los
contempla la Enmienda, aunque fijando un menor
plazo para el cumplimiento de las obligaciones cori
ellos relacionados, en vez de otorgarles el de 30 afos
que por lo general se concede en el caso de los hacen-
dados.
Sin duda la Enmienda adolecerA de lunares, pero
el que habla pidi6 constantemente a sus compafieros
de la Minoria que sugirieran' a la Mayoria o a la
Asamblea lo que a bien tuviesen, sin que nada hayan
hecho. Estimo desacertada toda oposici6n sistemdtica
y la que no ofrece formulas adecuadas para resolver
los problems sobre los cuales se esta llamado a inter-
venir. A mi juicio, la Enmienda discutida, con las mo-
dificaciones por mi recomendadas y que tuvo a bien
aceptar la Mayoria, lena los fines para los cuales se
quiere votar y debemos votarla, cumpliendo asi nues-
tro deber.
Ruego mis excusas a la Asamblea por el largo tiem-
po con que me consider obligado a molestar su aten-
ci6n, urgido por la necesidad de exponer los motives
determinan'tes de mi conduct en asunto de tan ex-
traordinaria importancia.
Estimo que he cumplido mi deber defendiendo la
Enmienda, la cual contar con mi voto favorable.
He terminado.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLIN) : Tien'e ]a pa-
]abra e! senior. Coyula.
SR. COYULA (MIGUEL) : Sr. President y sefiores De-
legados: Desde que la Asamblea Constituyente esta
laborando, ha sido 6sta la ocasi6n en que mis difi-
cilmente he tenido que explicar mi voto.
Hablo en condiciones doblemente dificiles: por la
circunstancia misma del caso que nos ocupa y porque
acaba de impresionarme, con su verbo calido y sus
ideas generosas, uno de los compafieros que mas han
laborado en el seno de esta Con'venci6n.
En el actual debate han intervenido convencionales
de los mis opuestos criterios y, sin embargo, en el
fondo coincidentes. Por lo confuso de la situaci6n
misma, hemos tenido oportunidad de contemplar algo
que en cierto modo parece un milagro; hemos podido










DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


contemplar la coincidencia relative de los sefiores Mar-
tinez Saenz y Marinello, que han venido represen-
tando en los filtimos afios, en el panorama politico de
nuestra tierra, dos matices profundamente an'tag6-
nicos, dos orientaciones de discordancia casi rabiosa.
Me impresionaban estos compafieros distinguidos,
que, sosteniendo puntos de vista distintos, sin embar-
go se han manifestado acordes en uin criterio muy cu-
rioso: en un criterio de patri6ticas perplejidades, re-
veladoras de verdaderas preocupaciones cubanas.
;Soy de los que estiman que ningin problema -y
todos son dificiles- se ha presentado en el seno de es-
ta Constituyente con caracteristicas mis graves.
Cuando la Comisi6n Coordinadora estudi6 el caso
que ahora nos trae verdaderamente confundidos, lle-
g6 a la conclusion de que el mejor medio de servir a
Cuba y de servir los intereses que pugnan en la 6po-
ca tormentosa en que la Contvenci6n esti reunida, con-
sistia en evitar -con una especie de represa o dique-
ese peligro terrible de las liquidaciones en masa con
que amenaza el 30 de Junio pr6ximo y remitir a la
acci6n legislative el studio mesurado y la resoluci6n
definitive de un problema que exige minucioso anA-
lisis y remedio eficaz.
Luchan, sefiores Delegados, respetabilisimos acree-
dores y no menos respetabilisimos deudores de nues-
tra tierra. Luchan porque la situaci6n econ6mica en
nuestro pais ha ido presentAndose con caracteres mas
y mis sombrios. Luchan .porque circunstancias ad-
versas han ido situin'dolos en terreno de discordia,
que viene siendo cada vez mas angustiosa para acree-
dores y deudores y mis angustiosa todavia para el
pais.
Pero desde el primer instant, coincidiendo mi cri-
terio con el criterio de los dignos compafieros que
tal punto de vista mantuvieron en el seno de la Co-
misi6n' Coordinadora, he pensado que este asunto no
es de los que correspondent al studio y deliberaci6n
de la Asamblea, Constituyente. He pensado -y des-
puBs del desenvolvimiento de estos debates acalora-
dos, de estos debates inolvidables, lo pienso con mis
firmeza- que se trata de algo ihs propio de la acci6n
legislative; mas propio de acci6n legislative, senior
President y sefiores Delegados, serena, flexible, va-
riable, que permitiria -si se procediese en forma de-
fectuosa o inegativa- con perjuicio de los intereses o
conveniencias pfiblicos, o quebrantando los funda-
mentos esenciales de la justicia, reaccionar a tiempo
e impedir el infortunio de una alocada o funesta le-
gislaci6n.
En el curso de los debates que hemos tenido, he
deseado en'contrar la palabra definitive, la orientaci6n
salvadora; y debo declarar, en esta hora dificil de
nuestras deliberaciones, que lejos de descubrir la ver-
dad en un campo o en el otro, la he encontrado re-
partida, como los pitalos de una flor a ]a que rifa-
gas inclementes no permiten ofreeer la unidad de be-
lleza perfumada en un solo sitio del jardin'. Hay un
poco de justicia en una parte y un poco de justicia
en la otra. No todos los acreedores son vampires o en-
gendros de Satan, que quieren apoderarse de lo que
no es suyo. Tampoco los deudores constituyen la cas-
ta execrable -de reprobos o malditos- que algunos
quieren sefialar. Por graves, precisamente, las cir-


cunstancias mueven el sentimiento e impulsan la con-
ciencia a buscar soluciones de armonia, soluciones que
puedan ser algo asi como luz que guie en medio de la
sombra que nos rodea.
He querido orientarme, y no he logrado una orien-
taci6n que me permit emitir mi voto de una ma-
nera resuelta, despues de los debates ardorosos y hasta
enconados aqui sostenidos.
He buscado el C6digo que llam6 a los partidos
politicos de Cuba, como la representaci6n organiza-
da de nuestra sociedad, a las elecciones del 15 de no-
viembre del afio pasado, y en tal C6digo -que sefia-
laba concretamenite cuales eran los extremes a que
debian responder los partidos politicos, exigi6ndoles
un Program presentable a la opinion pfblica (por-
que partido que no presentara Programa se veria im-
pedido de ir a las elecciones), y en dicho C6digo, se-
flor Presidente y sefiores Delegados, no he eneontra-
do niada absolutamente que se refiera al problema que
nos ocupa en la hora actual.
He recorrido con el pensamiento las deliberacio-
nes del Partido Dem6crata Republicano, que me hi-
zo el honor de incluirme en su candidatura, buscan-
do la consigna que me impusiera el deber de tratar
en la Constituyente este problema. Sefiores asambleis-
tas: no la he encontrado.
lie examinado el juramento solemne que prest6
-como miembro de la Convenci6n- ante el Tribu-
nal Superior Electoral, para ver si el mismo pu-
diera comprender obligaciones concordan'tes con el
problema que nos ocupa y tampoco he encontrado en
el document aludido un concept referente a cues-
tiones de tal naturaleza.
Hubo un moment en que el pueblo cubano se sinti6
sorprendido por algo llamado el Pacto de Concilia-
cion, que acordaron el coronel Fulgencio Batista y el
doctor ham6n (Grau San Martin. Aquel pacto, que fu6
aceptado por el Ejecutivo del Partiao Dem6crata Re-
puoticano, con reparos hectos por various companleros
y por mi y Pacto que -debo decir de paso- no tie-
ne mi firma; aquel Facto que se le dijo al pueblo de
Cuba serviria para seguir todos el camin'o del bien,
tampoco establece la ouligaci6n de tratar el problema
que nos ocupa en el seno de la Asamblea Uonstitu.-
yente.
Y ante esta situaci6n, teniendo en la conciencia du-
das extraordinarias, asaltandome vacilaciones pode-
rosas, porque no s6 c6mo votar justamente y hacer el
bien a la i-eptblica, sigo opinando que al abordar a
fondo el problema, compete unia gran imprudencia la
Convenci6n.
Vivimos, senior Presidente y sefiores Delegados, en
horas sombrias, no ya de Cuba, ni siquiera de Am6-
rica, sino de toda la humanidad civilizada. Vivimos en'
horas que pueden tener repercusiones extraordinarias
y llegar a ser para nosotros de enorme gravedad. Y yo
pregunto: es siquiera sensato, es discrete, que nos-
otros, de una manera festinada, sin un studio por-
men'orizado que nos Ileve por senda segura de bene-
ficios pfiblicos, por el camino de la justicia acertada-
mente distribuida, resolvamos en firme sobre una
cuesti6n de tanto alcance Lo procedente serial una
ley, que se puede poner en vigor un dia, y al verse que










8 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


ha sido product del error, ser desechada a las vein-
ticuatro horas por otra mis certera legislaci6n.
Seiior Presidente y seliores Delegados: Itenemos
derecho a imponerle a Cuba algo asi como una reso-
luci6n acerada,, que en vez de ventajas positivas, en
vez de soluciones arm6nicas, en vez de la panacea
que algunos esperan de esta Convenci6n, result por
fstinada una formula negative, que se pueda ver,
segfin el dicho callejero, como remedio peor que la
enfermedad?

Yo, senior Presidente y sefiores Delegados, me he
impresionado much oyendo al senior Martinez Shenz
y no menos oyendo al senior Marinello; yo me he im-
presionado singularmente oyendo al senior Aurelio Al-
varez; pero sabiendo que en todos existe el affn de
acertar. continflo pensan'do que el asunto no debe ser
resuelto de una manera definitive, sin apelaci6n, por
la Asamblea Constituyente de 1940. Pienso que 6sta
puede, cuando mis, poner un muro que evite las te-
midas liquidaciones en masa del 30 de Junio, dejan-
do al Congreso las medidas que resuelvan just y
cientificamente el gravisimo problema.
Entiendo que de este modo serviriamos con acierto
los superiores intereses de nuestro pais.
SR. RocA (BLAs) : Para una cuesti6n incidental.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tien'e la pa-
labra el senior Roca.
SR. ROCA (BLAS) : Sefior Presidente y sefiores De-
legados: como ten'emos de t6rmino para esta sesi6n
hasta las 12 de la noche y como faltan various sefiores
por explicar sus votos, despu6s de dos horas, yo pro-
pongo que dediquemos esta noche a oir las explica-
ciones de votos, y que se prorrogue esta sesi6n hasta
las dos o las tres de la mariana, es decir, que esta no-
che no salgamos de aqui sin oir todas las explicacio-
nes de voto, aunque nos den las tres de la mafiana.
SR. CORTINA (JOSE MANUEL): Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra et senior Cortina.
SR. CORTINA (JOSE MANUEL) : Senior President y
sefiores Delegados: Yo propongo que declaremos la
sesi6n permanent, y la interrumpamos cuando lo
creamos convenient.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Estdn de
acuerdo la Asamblea con declarar permanent la se-
si6n?
(Seiales afirmativas)
Aprobado.
Tiene la palabra el senior Cortina, para explicar su
voto.
SR. CORTINA (JosE MANUEL) : Sr. President y se-
fiores Delegados: Voy a ver si puedo, lo mIs sin-
t6ticamente possible, hacer aqui algunas considera-
ciones justificativas del Dictamen.
El Convencional senior Aurelio Alvarez acaba de
razonar en favor de la proposici6n que esta sobre
la mesa, con el certero juicio y notable dial6ctica; lde
suerte que yo lo que voy a hacer es destaear sola-
mente ciertos aspects del problema.


Es, necesario, es primer t6rmino, reconocer que no
se trata de una proposici6n tendiente a privar a
ninguin acreedor de su capital. En la liquidaci6n
propuesta se respeta la totalidad de la deuda y se
dan plazos mas largos para pagar; y sin embargo
-lo que es muy important en esta 6poca, en' que
nada produce utilidades-, se imponen intereses a
las deudas, que han de pagarse al mismo tiempo que
la amortiza.ei6n de capital.
En el mundo, desde hace mas de quince afios, to-
da la economic ha ido cambiando. No hay ningfin
pais, con' muy raras y extraordinarias excepeiones,
en donde la situaci6n econ6mica pueda calificarse
de favorable y pr6spera.
La riqueza, dentro del criteria de la Economia
Political, esti representada, en primer t6rmino, por
el valor que tenga la tierra y sus frutos, la indus-
tria y sus products, los tiles, las maquinarias y,
en general, todos los instruments que sirvan' para
!a transformaci6n de la material prima en material
itil; todo Jo que convierta el material inerte de la
Natura.eza en instruments de acei6n, de vida, de
alimentaci6n o de comodidad del hombre.
La moneda es un'a cosa secundaria: es, simple-
mente, el instrument que sirve para hacer circular
ficilmente la riqueza, sin tener que acudir al true-
que o al cambio. Viene a ser ]a moneda como la par-
te neutra de la sangre, que sirve para hacer circular,
a. trav6s del cuerpo human, sales organicas y sus-
tancias que lo reintegran, lo vigorizan' y lo recons-
truyen. La moneda es el liquido econ6mico en donde
se disuelven la casa, la tierra, la fabrica, las cose-
chas, para powder pasar de un lado a otro a trav6s
del intercambio mercantile. La moneda, pues, no es
ningfin valor en si, porque nadie puede vivir de la
moneda si no sirve, por medio de la circulaci6n, pa-
ra la compra de products. Este es un dogma funda-
mental de la Economia Politica.
(Qu6 es lo que ha bajado en el mundo? La im-
portancia de la tierra y de sus products, de la ma-
quinaria y sus resultados? No. Lo que se ha inte-
rrumpido en el mundo es la circulaci6in contractual
del oro y su representaci6n, la moneda de papel.
Un hombre encerrado en el desierto, con un mi-
116n de d6lares americanos, si no tiene comunica-
ci6n con nadie que pueda darle algo por ese dinero,
se muere de hambre, de calor o de frio. Lo que pue-
de darle la vida es es traje, el alimento o los ins-
trumentos de defense o de trabajo que 61 pueda te-
i.er o adquiera.
La moneda, por pAnico, ha sido guardada en' las
c a j as y so ha interrumpilo el intercambio
mercantil y la demand, y esto ha provocado p6r-
didas enormes porque, al retirarse la moneda, ha
bajado el valor de las cosas; y entonces los que de-
ben no han podido pagar. Y por una series sucesiva
de cat6strofes bursitiles, las p6rdidas por todos con-
ceptos han' sido enormes; las cifras que representan
las quiebras y las destrucciones de capital en los
Estados Unidos de Norte America, son astron6micas
por su tamafio No hay nadie que, por virtud de es-
tas crisis, no haya visto bajar el valor de su capital
al 20 por ciento de lo que representaba antes. Ahi
estin las estadisticas.









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 9


Ante esta situaci6n, en los Estados Unidos de
Norte Am6rica, que confrontaron la bancarrota casi
total de sus bancos no hace much tiempo, surgi6
un President que abandon la economic individual
list que deja los resultados econ6micos sometidos
al "dejar hacer y dejar pasar", de los principios
de la antigua economic. Y dijo: "Necesito el oro
para producer moneda y activar la circulaci6n; pa-
ra conseguirlo, dispongo que el Estado se apodere
de todo el oro metAlico que tengan los particulares,
:7 ademAs declare que cada d6lar, que tenia en ga-
rantia un d6lar en oro, no tendrA mas que sesenta
centavos. De esta suerte, con todo el oro que se acu-
mule en' las cajas del Estado, que sera todo el que
tenga la naci6n, emitir6 con ]a diferencia que hay
entire sesenta centavos y un d6lar, various miles de
millones de pesos, que voy a destinar a levantar
a. los que estAn postrados, a facilitar el pago de las
deudas y a estimular la actividad econ6mica e in-
dustrial en toda la nraci6n".
Esta media del Gobierno de los Estados Unidos
de Norte Am6rica fu6 una confiscaci6n sin indem-
nizaci6n de una parte del valor del oro para de-
volverla a la circulaci6n social, en vista de que la
repercusi6n de los egoismos individuals hacia im-
posible ]a contrataci6n' y anulaba el valor de las
cosas.
El Gobierno hizo mis: manifest que a nadie que
presentara un billete de banco en las cajas del te-
soro, se le daria otra cosa que otro billete de ban-
co, pero en ninufin caso el oro, que estaba ahi is6lo
para dar gara.ntia psicol6rica al intercambio de mer-
cancias. Esto lo hizo el Presidente Roosevelt, reali-
zando con ello una verdadera revoluci6n econ6mica
en su pais. Con el dinero que tom6 de esta manera.
facility las liquidaciones de las hipotecas y de lap
deudas, di6 moratoria y conjur6 la crisis que lle-
vaba a la bancarrota total al pueblo mis rico de la
tierra.
Veamos ahora lo aue hemos hecho en Cuba. Nues-
tro pais ocup6 el primer rango en la riqueza del
mundo en orden relative, 11egando en ]a post-gue-
rra a superar al Canada. Yo lei este juicio en ur
studio comparative formula.do en una obra cienti-
fica de primer orden.
El indice de la riqueza cubana baj6 a un 25 o
un 30 por ciento, y descendi6 en una formal
rapida y aterradora. La depresi6n' econ6mica de Cu-
ba se consider una de las mas grande del mundo
Se des-lom6 toda nuestra riqueza. Mientras todaQ
las naciones tomaban medidas en6rgicas y eficacep
frente a esa crisis. el Estado Cubano no adopt nin-
guna de las medidas supletorias que han' puesto en
prActica las demAs naciones de la tierra.
No hemos creado la banca national. No tenemos
sistema monetario propio, como no sean las emisio-
nes de plata que hemos prodigado sin plan ni con-
cierto alguno. No tenemos ningiin banco de refac-
ci6n arricola ni de refracci6n industrial. Ne hemos
acudido a darle valor a la casa, a la tierra y a la
mnquina cubanas co nninngna media de las que r"-
comienda la economic. Es decir, que Cuba ccurna
los dos extremes: hemos tenido la caida mas gran-
de en el orden' econ6mico, y somos el pals mas des-
posefdo de todos los medios y recursos que se usan


en otros paises para remediar estos males. Esta si-
tuaci6n pavorosa de indecision y abulia por parte
nuestra, es lo que hemos opuesto a la cat6strofe de
toda nuestra riqueza.
La situaci6n actual es que existed una deuda hipo-
tecaria y pignoraticia en Cuba que pasa de cuatro-
cientos millones de pesos, y es necesario resolver
esa situaci6n para impedir que los acreedores de esa
suma se apoderen' de la totalidad de la riqueza cu-
bana, representada en tierras, ingenios, maquinas,
industries y casas. Es un caso tipico de intervenci6n
del Estado para restablecer el equilibrio econ6mico
entire las classes sociales del pais.
Ee necesario dar una soluci6n a e-te conf'icto,
sacdndolo del pavoroso dilema en que se encuentra.
No creo que nadie pueda sostener seriamente que
el mejor camino de hacerlo sea dejar que caiga so-
bre los deudores de Cuba la catastrofe de una eje-
cuci6n en masa, para que especulen sobre la crisis
mundial los afortun'ados acreedores que prestaron
en tiempos de riqueza y dinero, y quieren hoy reco-
brarlo con drasticas eiecuciones, conviritl'nlose en
especuladores de la miseria del Universo.
Lo mismo que estA prohibido en todos los pueblos
que se especule en tiempos de guerra obteni6ndose
7anancias que se consideran inmora'es e ilicitas
cuando una crisis econ6mica tiene la gravedad y
universalidad de la que tiene Cuba, es inmoral que
el Estado permit que se especule sobre esa miseria
y sobre ese horror. Los particulares tienen derecho a
especular sobre las contingencies individuals de un'a
contrataci6n, pero no tienen derecho a especular so-
bre una catistrofe social, porque su dinero no debe
ser protegido por el Estado para que obtengan lucro
indebido.
SC6mo puede el deudor cubano pagar,? No hay
mas que uni medio de pagar: vendiendo. iY esta es
la tragedia. del deudor cubano! No hay banco hipo-
tecario que d6 valor monetario a la propiedad; no
hay circulaci6n de moneda en la cantidad adecuada,
porque no tenemos banco de emisi6n que d6 el ins-
trumento fiduciario necerario de acuerdo con las
n'ecesidades del pais. Circula en nuestra Patria, que
tiene una exportaci6n de ciento cincuenta millones
ae pesos, la ridicuaa cantidad de cuarent n'illoncs.
El capital relative en moneda que tiene cada cu-
bano a su disposici6n, no llega a diez pesos.
Para explicar mis el caso, voy a presentar un
ejemplo: tomemos a un deudor cualquiera, de una
-ran casa de la calle del Prado. Cuando hipotec6
la casa, 6sta valia cien mil pesos. Sobre esta casa
obtuvo en oportunidad pasada, cuando el dinero va-
lia menos, una hipoteca de veinte mil pesos. Han
pasado various afios, y la crisis no desaparece. El edi-
ficio sigue estando en el cenrtro de una ciudad que
se aproxima a un mill6n de habitantes y de prospe-
ridad creciente. El edificio sigue siendo una mag-
nifica construcci6n, que nadie puede hacer por me-
ros de cien mil pescs. El propietario de la eara quie
re pagar; el arquitecto, delante del edificio, le re-
pite: "Vale en materials y en' trabajo de construc-
ci6n cien mil pesos". Entonees el deudor cubano
decide pagar su deuda, liquidar su cr6dito, vender
su propiedad en cualquier precio, si fuera necesa.rio.









0 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENCTON CONSTITUYENTE


Recorre toda la ciudad como un peregrino, lleno
de angustia, buscando quien le compare. Pregunta
en' todas parties qui6n desea adquirir el pala.cio, d6n-
dole la moneda necesaria para poder pagar. La res-
puesta en todas parties es negative; el dinero, escon-
dido, se niega a Aalir de las cajas; no hay banca cu-
bana que monetice esa propiedad, para que 61 pueda
tomr de ella el dinero necesario para pagar. Enton-
ces el deudor, despu6s de recorrer la ciudad entera
y tocar de puerta. en' puerta, se siente vencido y va
a ver al acreedor, y le manifiesta que no puede pa-
gar; y 6ste le contest: "No me import lo que us-
ted dice. Pagueme mi cr6ditos; venda la asa'c'. A
esto replica el deudor, lleno de angustia: "No la
compran ,Qu6 hago?" A esto contest el acreedor:
"No me importa. Mi dinero es sagrado; su casa
no lo es. Con el capital que yo le prest6 puedo com-
prar dos casas como la que usted tiene, y yo deseo
que mi dinero sea el inico que no sufra ninguna
crisis en el mundo. Todo ha bajado en valor; todo ha
perdido en sustancia; pero yo mantengo que so-
lamente mi cr6dito es intangible; y puede decir al-
go mis: "intangible solamente en Cuba, porque en
todos los demhs paises de la tierra la moneda tam-
bien ha sufrido el castigo de la crisis, como es just
que asi sea".
iQu6 es lo que ocurre entonces? iDebe el acree-
dor, con los veinte mil pesos prestados, apoderarse
implacablemente de bienes que tienen superior va-
lor, espeeulando con ellos, o es la oportunridad en
que el Estado, como un just mediator, se inter-
ponga en esa lucha feroz del egoismo? Creo que es
el moment que el Estado, usando de su poder de
supremo ordenador de la economic, restablezca la
justicia, d6ndole al acreedor la seguridad de que su
cr6dito ser6 mantenido, y dandole al deudor tiempo
suficiente, dentro del nuevo estado de cosas, para
pagar, e imponi6ndole un interns modesto, de acuer-
do con la situaci6n contractual del mismo.

La formula propuesta aqui es de las mas conserva-
doras, porque no se rebaja nada del valor del ca-
pital. En cambio. en otros muchos paises se ha reva-
lori7ado el capital. En el Brasil, se redujeron las
deudas a la mitad; en' Colombia, se redujo el cani-
tal prestado en un 33 por ciento, y se us6 para ello
el sistema de imponer una contribuci6n al acree-
dor, equivalent a esa suma, reintegrandola al deu-
dor, a fin de producer el resultado a que me refierd
anter;ormente. Esto lo hizo Colombia para adaptar
i? revalorizaci6n a sus leaves constitucionales. Podria
citar m6s de vein'te revalorizaciones, americanas y'
europeas, hechas de acuerdo con la crisis econ6mica
de cada pais, ya fuera &sta agrar-a o industrial, por-
que, como es natural, el fen6meno cambia segin el ti-.
po de riqueza de cada pais.

SQuB hacemos nosotros? Si hubiera algin instru-:
mento de cr6dito o algin banco, acaso hnbi6ramos;
podido adoptar algin m6todo de liquidaci6n, con-
cordan'te con las potencias de ese banco. No hay que
pensar en eso, pornue Cuba no tiene banco national.
Era necesario acudir al m6todo mas vulgar de liqui-i
daci6n: largo plazo y menos interns. Es lo mas co-[
rriente en esta clase de problems y lo primero quei
- hace cuando no se adoptan otras medidas extraor-1
dinarias,


No se me diga que esta Ley tiene nada de extraor-
dinario. Yo no s6 c6mo se ha podido sostener esto
en un pais tan inteligente como Cuba. En todos
los tiempos ha habido moratoria; en todos los tiem-
pos ha habido condonaci6n de deudas; en' todas las
6pocas ha habido revalorizaci6n. En Roma se repi-
ti6 peri6dicamente, y hasta en Grecia, cuando se
establecieron las eyes de Sol6n, se condonaron las
deudas. En todo tiempo, cuando la crisis econ6mica
se hace permanent, inevitable e incontrastable, el
Estado adopta medidas destinadas a conjurarlas,
para impecir el aplastamiento de una parte de la sc-
ciedad, por los acreedores que eventualmente ten-
gan una posici6n privilegiada en esos moments.
En el future del mundo no se observan cambios
alen'tadores en la economic: al contrario, se habla,
con visos de posibilidad, de que en lo porvenir el co-
mercio international se har6 por medio del cambio de
products, para acabar con la tirania del oro, que
produce situaciones como la que nosotros tenemos
actualmente.
No veo la posibilidad de una prosperidad inme-
diata que permit demorar m6s la ley de liquidaci6n
que est6 propuesta ante esta Asamblea Con'stituyen-
te. Es impossible que nadie pague, bajo las condicio-
nes existentes en el mundo, con los plazos acordados
anteriormente. Estamos definitivamente en condi-
ciones tempestuosas y anormales, que son' de carAc-
ter permanent. 4 C6mo es possible, sefiores Delega-
dos, que se quieran aplicar los m6todos normales de
las transacciones, en una sociedad enferma econo-
micamente con ]a gravedad con que lo esta la socie-
dad cubana?
SVamos a dejar que caiga sobre los deudores, me-
c6nica y brutalmente, la guillotina de las ejecucio-
nes, con todas sus consecuencias sociales, morales y
political? iDebemos dejar que el des-ontento y la
desesperaci6n sacudan todas las capas sociales cu-
banas, facilitando revoluciones de un alcance eco-
n6mico que no podemos prever?
Son muy miopes los propietarios de cr6ditos que
no vean que con esta media de la Convenci6n Cons-
tituyente estamos asegurando sus capitals frente
a convulsiones de naturaleza incontenible, que pue-
den provocarse si no adoptamos estas medidas pre-
visoras y conservadoras.
El Estado protege al obrero cuando 6ste cae he-
rido por un accident, por ]a invalidez o por la ve-
jez. Pues bien': hay tambi6n una ley de accidents
frente a las cat6strofes sociales, y el Estado est6
obligado a proteger a ]a sociedad frente a las ca-
t6strofes que no son individuals, como lo es la ac-
tual crisis social. No es una ley que viene a amparar
a un deudor individualmente, que por sus vicios o por
su imprevisi6n o por su prodigalidad, ha perdido su
capital. En este caso no estaria justificada la ley. El
Estado Cubano viene a proteger la totalidad de la
sociedad cubana frente a una situaci6n de crisis in-
contenible e incontrastable.
Veamos lo que hace el Dictamen. En este momen-
to, en que en todas parties el dinero es depreciado; en
que la libra esterlina esti reducida en su valor de
compra a la mitad; en que el franco ya n'o se sabe
a qu6 reducci&6 ha sido sametido; ea que el propio









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE II


d6lar americano ha bajado a sesenta centavos de
valor intrinseco, nosotros venimos a proponer, no una
ley que rebaje el capital, sino una modest refor-
ma que s6o1 place el pago, mainteniendo un interns
razonable en favor del credito. Creo que en esto es
demasiado generoso el Dictamen, porque esos inte-
reses debieran suprimirse. Todos los economists re-
conocen que el interns no es un derecho desde el
punto de vista cientifica. Claro es que puede pactarse,
pero lo cierto es que el interns guard relaci6n' con
la utilidad, con el lucro que se supone que ha de
obtenerse con el capital prestado. El interns se co-
bra partiendo siempre de la base del potential de
products que el capital prestado pueda producer.
Pero cuando estos products no existen; cuando la
utilidad se evapora porque las condiciones econ6mi-
cas del pais no permiten' utilidades de ninguna es-
pecie, todo lo que sea consignar intereses sobre uti-
lidades que no existen, es darle una ventaja enorme
al acreedor, sustray6ndolo, por haber prestado dine-
ro en dias de prosperidad, de las consecuencias -que
agobian a todo el mundo- de una crisis de carActer
universal.
Como se ve, el Dictamen es muy conservador en
relaci6n a la tremenda crisis que hay en Cuba y a
las escasas posibilidades de prosperidad que ofrece
el porvenir. El hombre que prest6 en Cuba es aun
mas feliz que todos los que han prestado dinero en
otros paises, puesto que salva su capital, que con
esta ley queda consagrado. Se le concede el dere-
cho de seguir cobrando algfn interns, y se obliga al
deudor a pagar anualmente una part alicuota y
proporcional del capital adeudado, conjuntamente
con el interns.
Como se observa, sefiores, es inexplicable que es-
ta ley no tenga ]a unanimidad de la Asamblea y la
aprobaci6n de los acreedores cubanos, porque con
ella no solamente la Naci6n les asegura el pr6stamo,
sino que ademAs estimula a los deudores para que
trabajen y aumenten la riqueza colectiva, sin la opre-
siva desesperaci6n de tener que perder sus propie-
dades. Por una parte, aseguramos el capital pres-
tado; de otra parte, levantamos !a actividad privada
para que trabaje con fe y entusiasmo; y en con-
junto, contribuimos a serenar las pasiones political
de Cuba y asegurar el regimen democratic republi-
cano estames estableciendo, substray6ndolo a posi-
bles conmociones de caricter revoluclonario que
pudierani variar y oscurecer much el horizonte de
los prestamistas cuba.nos.
SR. PRESIDENT (MVRQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra e; senior Pelayo Cuervo para explicar su voto.
SR. CUERVO (PELAYO) : Sefior Presidente y sefiores
Delegados: Brevemente voy a explicar mi resoluci6n,
votando a favor de la totalidad del Dictamen de la
Comisiin Especial, con reserves.
Cuando se reuni6 la Comisi6n Especial, y anterior-
mente ]a Comisi6n Coordinadora, para estudiar el
problema de la liquidaci6n de la llamada moratoria
hipotecaria, sostuve el criterio de que la Asamblea
Constituyente no podia entrar a liquidar dichas obli-
gaciones sin hacer una ley absolutamente complete,
que comprendiera todos los puntos de vista y toda la
compleja situaci6n de las obligaciones moratoriadas.
En aquella oportunidad la mayoria de la Comisi6n


Coordinadora, aceptando el precedent de la Seccion
de Hacienda y Economia, acept6 que se debian adop-
tar medidas generals por la Convenci6n Constitu-
yente, y remitir el problema al Congreso para que
6ste, en una legislaci6n sin las sujeciones a las restric-
ciones de los articulos 25 y 26 sobre la retroactividad
en material civil, debia dar fin y liquidar estas obhiga-
ciones moratoriadas.
Posteriormente se mantuvieron, por distintos
miembros de la Comisi6n Especial y de la Comisi6n
Coordinadora, que la Asamblea Constituyente debia
hacer la liquidaci6n de esas obligaciones, por el peli-
gro de que decursado el tiempo que se le concediera
al Conigreso para hacer su legisla.ci6n y no la hiciera,
v hubiera que caer en una nueva moratoria, lo que
traeria mAs graves consecuencias.
En la Comisi6n Coordina.dora mantuvo tal criterio
el Representante del Partido Revolucionario Cuba-
no, presenrtando un Voto Particular sobre la liqui-
daci6n de las obligaciones moratoriadas, y posterior-
mente el senior Jose Manuel Casanova, emitiendo una
Enmienda, a fin de buscar una liquidaci6n por me-
dio de la Convenci6n Cornstituyente.
Por este criterio mio vot6 en la noche de ayer a
favor de la Enmienda del Partido Uni6n Revolucio-
naria Comunista.. y de haber tenido la oportunidad,
hubiera explicado mi voto, en el sentido de que ]a
Convenci6n Constituyente debia. haber adoptado nor-
mas generals, remitir el nroblema al Congreso, dar
un' tiempo prudencial al Concreso y si 6ste no lo hi-
ciera, dejar en esas normas fijada la norma de la li-
quidaciSn de las moratorias hipotecarias y de las de-
mds obligaciones que comprende este studio.
Como pareee que ]a Mavoria de la Convenci6n
Con'stituyente Re decide a favor de que la Conven-
ci6n liquid esta.s oblicaciones, es necesario hacer alfo
y por ello emiti mi voto favorable a la enmienda del
oefior Casanova, desde luego, haciendo reserves que
oportunamente presentar5 a cada uno de los apar-
tados que contiene.
Yo enten'dia que este problema., por las distintas
modalidades y por la complejidad del mismo, debia
remitirse al Congreso, porque en forma aleuna se
puede hacer una liquidaci6n tratando paralelamente
a las oblivaciones moratoriadas de hipotecas con, por
ejemplo, con las obligaciones de las com-ras a precio
aolazado. Entendia que un Congreso podia levar uri
sistema cientifico a la pr6ctica, viendo las distintas
modalidades del credito y adoptando una lefislaci6n
complete, que diera una forma mas equitativa a la
soluci6n de este problema.
No obstante la Convenci6n Con'stituyente se en-
cuentra con una situaci6n de hecho: el 30 de Junio
se present una grave situaci6n a. los deudores. El
Congress de la Reptiblica no puede funcionar y el
fiiico 6rgano que debe acometer el problema es la
Convenci6n Constituyente, y por eso me decide subsi-
diariamente, a votar favorablemente a la tota.idad
del Proyecto del senior Casanova con las Enmiendas
one oportunamente presentar6 a la Convenci6n' Cons-
tituyente.
El senior Aurelio Alvarez ha hecho un studio de-
tallado del process econ6mico eubano que trajo como









12 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


consecuencia las distintas leyes de moratoria; desde
la Ley de Moratoria Bancaria de 1920, la liquidacidn
de esa Ley de 1921, y las moratorias hipotecarias de
1933 y 1934, la Moratoria de Colonos, la Ley de Coor-
dinaci6nr Azucarera, que han creado un estado de
complejidad en la economia cubana, que es precise
liquidar a fin de dar un nuevo curso a la economic
del pais.
Yo creo que la Convenci6n Constituyente viene
obliga.da a darle una soluci6n a este problema, o bieit
adoptando normas de caracter general y remitiendo
el asunto al Congreso, que seria, para mi, la formula
mas cientifica, pero, de no poderlo haeer, y enten-
diendo que es la Convenci6n Constituyen'te la que de-
be dar las normas definitivas de una liquidacion, te-
nemos necesariamente que enfocar el problema, a fin
de buscarle otras soluciones mfis equitativas.
Yo creo que en la Con'venci6n Constituyente no pne-
de presentarse este problema como de mayorias y mi-
norias; 6ste es un' problema de caracter national y to-
dos los convencionales deben concurrir a emitir su
opinion y alguna formula de soluci6n al problema.
Yo creo que no se debe hacer esta liquidaci6n' con una
precipitaci6n que puede provocar mayores dafios que
los beneficios que pretendemos hacerle a la economic
national; creo que debcmos discutir con serenidad to-
dos los apartados de la Enmienda del senior Casano-
va y cualquier otra forma que aqul se present, a fin
de proceder ]o mas convenientemente en el orden
de la economic.
Yo no s6 realmente de que forma podremos llegar
a una soluci6n que viabilice la equidad en este proble-
ma de la liquidaci6n de las obligaciones moratoriadas,
pero como nos encontramos con esa situaci6n de he-
cho, que el Congreso no puede funcionar o legislar,
y que el 30 de Junio hay una situaci6n de ejecucio-
nes en masa, si lo quieren' asi los acreedores, nos vemos
compelidos por una necesidad de buscar una soluci6n
a este problema.
Es por las razones expuestas, que vot6 en favor
de la totalidad del proweeto Casanova, sin perjuicio,
en el curso del debate, de formula las enmiendas
que estime convenientes.
De todas suertes, cuando comencemos a estudiar los
distintos aspects que contiene la Enmienda del se-
fior Casanova, y las que aqui se le puedan presentar,
emitir6 de marnera particular mis opinions, aportan-
do todos los datos que yo crea convenient, a fin de
darle una solucidn a este problema que afecta tan
profundamente a la economic national.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Chibas, para explicar su voto.
SR. CHIBAS (EDUARDO): Sr. President y efiores
Delegados: El hecho de haber votado favorablemen-
te el Dictamen de la Comisi6n Especial designada
por esta Convenci6n, para estudiar la liquidaci6n de
la Moratoria Hipotecaria, que venia firmado y san-
cionado por los jefes o lideres de todos los Partidos,
sin excepci6n, que existen en esta Asamblea Consti-
tuyente, no implica, de ninguna manera, mi acepta-
ci6n total a la integridad de este Dictamen de la Co-
misi6n Especial, sino finica y exclusivamente como
es el caso de algunos jefes o lideres de los Partidos


de Oposici6n que firmaron este Dictamen con reser.
vas, con las mismas reserves con que yo vot6 afirma-
tivamente el Dictamen de la Comisi6n Especial, el
hecho de que precise evitar, de todas maneras, el gra-
ve problema que confront el pais ante la posibilidad
de las ejecucion'es en masa el 30 de Junio.
Es criterio mio, criterio de la gran mayoria de los
Delegados de esta Asamblea, que este problema de la
moratoria hay que liquidarlo, en la forma mas favo-
rable a los intereses de la Repfiblica.
En este sentido he pensado siempre y creo ahora
que era 6sta una oportunidad magnifica, oportunidad
que ya apunta.ban los lideres de los Partidos represen-
tados en la Asamblea, para crear la banca national.
No comparto el criterio de algunos compaieros, que
consideran esto una utopia, que consideran algo im-
practicable en los actuales moments. Yo entiendo
que en estos moments, colocindonos por encima de
los intereses de acreedores y deudores; colocendonos
en el just medio del interns social, del interns del
Estado, 6sta era la oportunidad brillante para crear
en nuestro pais la banca n'acional, a trav6s de un ban-
co hipotecario, respaldado por un banco de emisi6n
y redescuento.

Ese es uno de los motives que me impelian a de-
fender la liquidaci6n de esta moratoria hipotecaria,
a trav6s de ese conduct, que era a juicio mio, el mis
convenient para los intereses permanrentes de la Re-
piiblica.
En los programs de muchos de los Partidos re-
presentados en esta Convenci6n Constituyente, se pro-
pone la creaei6n de ]a banca national, y yo consider
que no debia desperdiciarse esta magnifica oportuni-
dad de sentar los cimientos de a. banca national; por-
que aqui distintos compafieros han hablado de la ac-
titud agresiva de ]a banca extranjera. Es cierto eso
que han' sefialado mis distinguidos compaferos. Pero
esa actitud de la banca extranjera en nuestro pais,
la manera mis convenient y efectiva de contrarres-
tarla, de impedir que sigan campeando por su respeto
en la economic national los grandes bancos extran'-
jeros, es fundamentalmente, anteponiendo a esa ban-
ca extranjera, una, banca national.

No creo -y en esto he consultado la opinion de di-
versos compafieros mis experts que yo en estas cues-
(iones econ6micas- que fuera impossible la creaci6n
en estos moments de esa banca national. Y ese es,
principalmente, el interns social, el interns del Esta-
do cuba.no, por encima de los intereses de deudores
y acreedores. Ya en este mismo sentido se habian da-
do algunos pasos hace bastantes afios. Ya aqui, con
miras al rescate de nuestra tierra, con miras a ir res-
catando la economic national de manos de esos inte-
reses extranjeros, se adopt, por el Gobierno Revolu-
cionario, el Decreto famoso de extranjeros; decreto que
tendia al rescate de una parte considerable de nuestra
tierra, de veinte mil caballerias de tierra y un nfumero
considerable de grandes centrales azucareros, que es-
taban valuados en' mis de treinta millones de pesos;
que el Estado hubiera adquirido por tres millones de
pesos; grades extensions de tierras, inmensos lati-
fundios que, adquiridos por el Estado, se hubieran
repartido entire los campesinos del pais. Pero aquella
oportunidad se perdi6 para la Repuiblica.









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 13


Ahora, otra nueva oportunidad de hacer algo en
beneficio del Estado, no de un grupo mas o menos
numeroso de cubanos, sino de los intereses permanen-
tes del Estado, se pierde tambi6n. Y yo no puedo
menos que lamentar esta n'ueva ocasi6n que se es-
capa de nuestras manos.
Esta Ley de Liquidaci6n de Moratoria Hipoteca-
ria era necesaria, como han explicado distintos com-
pafieros, porque era precise evitar los grandes rema-
tes de centrales azucareros en masa; porque un in-
teres national, indiscutible, aconsejaba el darles fa-
cilidades extraordinarias a los deudores. En ese ex-
tremo todos estamos de acuerdo; pero debemos tener
en este caso un interns especialisimo y un cuidado
extraordinario, y es que esta media, que tiende a fa-
vorecer a los deudores del pais, en ningdn senitido
pueda traducirse en beneficio de classes particulares
que afecten el credito de la Repfiblica. 4 Por qu6 ? Por-
que por muy just y legitimo o no legitimo interns
particular cualquiera, no puede de ninguna manera
colocarse por encima de los altos intereses nracionales,
y es un interns national que afecta a toda la Repfi-
blica el mantenimiento del credito en el pais.
Es preciso da.rles a los deudores extraordinarias fa-
cilidades de pago, pero debemos cuidar de que en es-
te caso no haya, en ningin' moment, un beneficio pa-
ra las classes particulares. Para evitar eso, yo hubiera
preferido una ley de moratoria hipotecaria, que com-
prendiera grandes principios generals; una ley de
liquidaci6n de moratoria hipotecaria ,con cuatro, cin-
co o seis incisos, en una veintena de palabras cada
uno, era. lo que yo pensaba que se iba a traer al seno
de esta Convenci6n; pero el proyecto actual lo encuen-
tro demasiado casuista. En 6l hay cosas buen'as, cosas
perfectamente justificadas; y de manera especial me
quiero referir al caso de los compradores de solares
a plazos, que si son elements de nuestra sociedad
que se encuentran mas necesitados de amparo que el
repto de los propietarios de bienes inmuebles, acogi-
do. a las distintas moratorias hipotecarias. Pero yo
si creo que de esta ley debemos excluir a las grandes
empresas de servicios piblicos, porque hasta cierto
punto importantisimas corporacionres de servicios pu-
blicos en nuestro pais de este pais, corporaciones res-
paldadas por millones de pesos esthn incluidas en es-
ta Ley de liquidaci6n de moratoria hipotecaria. Y eso
no ha de tener mi voto, porque en ese caso esas gran-
des empresas de servicios pfiblicos, deudoras, deudo-
ras por haber emitido bonos hipotecarios, resultan
a.mparadas por la Ley ein contradieci6n con otras per-
sonas que no son millonarias ni muchisimos menos,
de personas modestas, personas que pueden ser em-
pleados, que pueden ser obreros, que pueden ser tra-
bajadores de esas grandes empresas de servicios pui-
blicos que han emitido estos bonos hipotecarios. Y en
este caso la Ley esta favoreciendo a las grades em-
presas en contra de los intereses de un modesto po-
seedor de bonos hipotecarios.
Tambi6n vo creo fundamental aclarar -y estas
cuestiones si debemos vigilarlas de una manera ex-
tra.ordinaria-- y es claro que hayan pasado por alto el
hecho de no incluir en' esta moratoria hipotecaria a
los aseguradores o patrons en virtud de pensions
o indemnizaci6n por motives de accidents del trabaio
o de seguros obreros, poraue en ese caso, extendiendo
los beneficios de la Ley Hipoteearia a estos asegura-


dores, quienes van a resultar perjudicados y desam-
parados, van' a ser los trabajadores que estdn asegura-
dos en estas compafiias, desde el moment en que las
compafiias no les pagan sus pensions y seguros a los
trabajadores. Son casos que debemos considerar y de-
bemos considerar con extraordinario cuidado.
Frente a esta gran cuesti6n que se plantea y alre-
dedor de la cual indiscutiblemente que se maeven
tanto de un lado como de otro, grandes intereses eco-
n6micos, hay que actuar con exquisite cuidado, hay
que actuar con un'a gran meditaci6n para no ir a fa-
vorecer, creyendo que estamos favoreciendo el interns
de una gran clase del pais, algfin interns privado re-
presentado por una gran corporaci6n.
Esta es una cosa que me preocupa a mi en extre-
mo. Por eso es que hubiera preferido unia Ley escueta,
una Ley que comprendiera grandes principios resu-
midos en cuatro o cinco epigrafes, de un carcdter ex-
traordinariamente general, porque es asi como puede
tenerse la maxima seguridad de que en ella no se va
a filtrar intereses ilegitimos de ningunia clase.
Pero una vez confrontado el problema y confron-
tado en esta forma que me produce las propias an-
siedades a que se ha referido mi compafiero el dis-
tinguido conventional senior Miguel Coyula, no queda
mas recurso que levantar la frente y marchar hacia
adelante en medio de todos estos grandes inter-:;.3 en
pugna, trataindo de armonizar al miximo toda ]a ca-
pacidad y toda la inteligencia para encontrar. en me-
dio de este maremagnum, cuil es el interns fundamen-
tal, no de un grupo de acreedores de una part y de
un grupo de propietarios de bienes inmuebles, de la
otra, sino el interest fundamental y permanen'te de
la Repiblica de Cuba, que es el que estamos obligados
a servir aqui.
Y ya que no ha sido possible salvar ese interns,
creando en el pais la banca national, que hubiera
podido hacerse en esta ocasi6n y que esta en los pro-
gramas de un' gran nfimero de Partidos aqui represen-
tados, debemos, al menos, conformarnos, con la posi-
bilidad de servir en este caso, de la mejor manera que
nos sea dable, hacerlo cuidando muy much de que no
haya detris un interns que pueda filtrarse en con-
tra de los intereses permanientes de la Repfiblica.
Por eso he votado de acuerdo con el dictamen de
esta Comisi6n Especial en cuanto al principio funda-
mental que entrafia la liquidaci6n de la moratoria
hipotecaria para evitar los grandes remates que es-
tan en perspective.
SR. NjNEZ MESA (DELIO) : Para un ruego, sefor
President.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene ]a pa-
labra el senior Nflfiez Mesa.
SR. NfREZ MESA (DELIO): Para rogar, por medio
de la Presidencia, a los sefiores Delegados que han de
explicar sus votos, que sean lo mIs breves posibles,
sin que por esto dejen de manifestar lo que deseen,
porque son las doce de la noche y todavia faltan sie-
te sefores Delegados para explicar sus votos y yo
quisiera que termindramos mas temprano que anoche.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Tiene la pa-
labra el senior Fernan'dez de Castro para explicar su









14 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


voto y le traslado el ruego que acaba de formular el
senior Delio Nfifiez Mesa.
SR. FERNANDEZ DE CASTRO (Jos]f A.): Sefior Pre-
sidente y sefiores Delegados: el hecho de haber votado
anoche en contra del Dictamen de la Comisi6n Mixta,
compuesta por miembros de la Mayoria y de la Mino-
ria designados al efecto para producer una proposi-
ci6n que sustituyera la Transitoria del Convencional
senior Casan'ova, armonizdndola con la proposici6n del
doctor Suarez Fernandez y el Dictamen de la Coordi-
nadora; no quiere decir que yo sea contrario a la mo-
ratoria hipotecaria, digo, a la liquidaci6n de la mo-
ratoria hipotecaria. Muy al contrario: soy partida-
rio decidido de la media y creo firmemente que es-
ta Asamblea no solamente esta capacitada para tomar-
la, sino que esta en la obligaci6n de estudiar y resol-
ver el problema, sin remitirlo al Cordgreso, que, como
ya sabemos, ha tratado de resolverlo varias veces y
siempre se han estrellado sus buenos prop6sitos con-
tra la muralla de las "realidades humanss.
Repito que me declare partidario decidido de la me-
dida; pero de una liquidaci6n amplia, verdadera,
cierta, profunda, que comprenda a todas las parties,
y que no venga a establecer prerrogativas irritantes,
pesadas y duras para ninguna de esas parties. Y, se-
flores Delegados, el dictamen' producido por la Comi-
si6n Mixta, a juicio mio, no resuelve el problema y si
lo agrava con medidas injustas y que paso a demos-
trar.
La Transitoria del senior Casanova concede a los
pequefos propietarios, que en realidad son los mAt,
afectados, un termino bastante largo e interests pe-
quefos para su liquidaci6n, termino en que estos pue-
den, trabajando duro, y aun con dificultad, lograr
liquidar esos crditos en los quince afos que ce les
concede; pero ahora viene el dictamen de la Comi-
shin Mixta compuesta por miembros de la Ma.yoria
y de la Minoria, y varia por complete el aspecto del
problema, tratando de resolverlo en esta form: reu-
l'en cn un solo grupo todos los creditos comprendidos
desde un peso hasta diez mil pesos, y a ese irmeinso
grupo de pequefios deudores no les concede main que
diez afios, es decir, que les rebaja la tercera parte del
t6rmino y de contra le aumenta los intereses. Para
que un hombre pobre, posiblemente un empleado,
pueda liquidar con sus intereses correspondientes diez
mil pesos en diez afios, tendria que pagar anualmen-
te mil doscientos o mil trescientos pesos -soy bastan-
te mal matemitico- pero la experiencia me dice que
no podria cumplir.

Esto quiere decir que si nosotros acepthramos en'
todas sus parties, o por lo menos lo resuelto en cuann-
to a t6rminos e intereses, en ese dictamen de la Co-
misi6n Mixta, con toda seguridad que en el corto pla-'
zo de dos afios ya se habrian ejecutado esos pequefios:
creditos hipotecarios y no habriamos resuelto el pro-
blema que el pueblo nos ha planteado. Y no debemos:
olvidar y si tenerlo muy present que parece que hayi
especial cuidado en separar los creditos pequeios.
Pero en cuanto a los grande, ya el panorama varia
*completamente, estAn bien defendidos, pues en cuan-
to a esos cr6ditos grandes, a esos cr6ditos inmensos,
a esos creditos que afectan a todos aquellos que ban
comprado ingenios despues del afio 1934 para aca, in-


genios que so han adquirido con precio aplazado, en-
tregando una pequefia cantidad, y posiblemente, con
el prop6sito de liquidarlos con el product de sus azi-
cares, vean los sefiores Delegados el otro tratamiento
que se emplea: para estos no se conceden t6rminos
cortos, a ellos se les concede treinta afios para liqui-
dar, se les disminuye el interns al uno por cien'to, y
si esto no fuera suficiente, todavia se establece una
clausula de emergencia, para cuando los azicares que
produce esos ingenios no alcancen el precio de un
centavo cuarenta centisimas la libra, el deudor que-
da liberado de la obligaci6n de pagar.
Es decir, que mientras a setenta mil pequefios pro-
pietarios, que mientras esos setenta mil deudores, son
tratados en el Dictamen de la Comisi6n Mixta, en la
forma que acabo de expresar, en los moments en que
estos deudores se ven al borde de la ruina, pues se dan
cuenta que no van a poder liquidar, en los moments
en que miran a esta Convencion como algo milagro-
so, en que para ellos esta Asamblea viene a ser como
para el creyente la Virgen de la Caridad del Co-
bre, y a pesar de todo esto, son" abandonados a su
suerte; a los cr6ditos grandes de los duefios de esos
ingenios, a esos felices mortales se les hace toda clase
de concesiones para que tengan facilidades: treinta
afios para pagar, lo pueden perfectamente, y el inte-
r6s del uno por ciento, magnifico, no puede ser mis
bajo, y si poco fuera todo esto, se le afiade la con'di-
cional de que cuando el precio del azfcar no llegue
a uno cuarenta la libra, cosa que es muy facil de su-
ceder dentro de este problema si continfa la guerra
europea desenvolvi6ndose en la forma que va, sefio-
res Delegados, esos deudores suspenderian los pagos
y ya para todos ellos ha dejado de existir la Ley que
los obliga a pagar.
para complacer el ruego de mi distinguido com-
pafiero el doctor Delio Nfifiez Mesa, que pidi6 la bre-
vedad, voy a dar por terminada mi explicacion de vo-
te. Pero indudablemente, que en concordancia con la
convicci6n que ten'go sobre este problema, hube de
producirme anoche; teniendo la esperanza de que ca-
yera el dictamen de la Comisi6n Mixta e impartirle
entonces mi voto a la Transitoria del senior Casanova,
cuya distribuci6n sin que sea mas favorable al deudor,
la consider mas equilibrada y cientifica, y cosa ex-
trafia, este Delegado es rico y dicen' que es ademhs,
reaccionario. Y a mi me parece que esta resultando
mis socialist y mis progresista que la mayoria de to-
ds nosotros.

Y para terminar, complaciendo siemDre a mi com-
pafiero el doctor Delio Nufiez Mesa en brevedad al
tiempo, debo hacerle present a la Asamblea, que
no soy acreedor ni deudor; pero que la experiencia
de la vida me ha demostrado lo triste y doloroso que
es para un' padre de familiar lanzado de su casa
o de su finca y no tener un sitio donde colocar a sus
hijos, ni un amparo en este mundo a done volver
Eu1. OjoS.

'Queria expresar esto porque al \otar anoche con-
tra el dictamen de esa Comisi6n Mixta, padiera apa-
recer contrario a la liquidaci6ni de !a moratoria hi-
potecaria, y quizA si por este error me ban llainado
hoy po- tel6fono ochu o diez p'rsonas y riafise ustedes
compaferos, de ]a mfisica que me han echado.









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 15


SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Marinello.
SR. MARINELLO (JUAN): Sr. President y sefiores
Delegados. Lamento tener que ocupar, aunque sea
por breves minutes, la atenci6n de la Asamblea.
No somos los hombres de nuestro Partido muy da-
dos a la explicaci6n de los votos, pero se trata, en el
caso present, de un irrenunciable pronunciamiento.
Por ello se hace.
En el dia de ayer expresamos por extenso el cri-
terio de nuestro partido en este dificil problema de
la liquidaci6n de la Moratoria Hipotecaria. Nuestra
tesis es bien conocida de los Convencionales. Dijimos
e6mo lo esencial de nuestra opinion consistia en man-
tener que debia entregarse al Congreso el problema,
para que este resolviese con todos los elements en la
mano, atendiendo a los casos numerosos, distintos y
complejos que el problema include, propiciando la
justicia mas estricta en cada oportunidad. Agregiba-
mos que, del analisis que ha hecho nuestro partido
del caso, concluimos que lo mejor, lo mas acertado no
era la liquidaci6n de la Moratoria present, sino la re-
valorizaci6n de los cr6ditos. Una votaci6n adversa, que
representaba casi el criteria un'inime de la Asamblea,
derrot6 nuestro criteria. Quiere decir, pues, que no
proiper6 la opinion de que fuera el Congreso el que
procediese a la revalorizaci6n de los cr6ditos, soluci6n
la finica apetecible. Significaba aquella votaci6n con-
traria la opinion de la Asambea de ser ella misma la
que resolvie,3e ]a cuesti6n en el fondo, no mediante
!a revaluaci6n oportuna, sino a trav6s de una liqui-
daci6n inmediata de las moratorias.
Nuestro Partido, que trata de mantener del modo
mas energico su opinion sobre cada problema, posee
tambien el buen sentido realista que le acon'seja de-
fenderse en la trin'chera inmediata a la que acaba de
perderse. Del mal el menos, diriamos. Y diriamos
bien.
Nosotros expresamos ayer que, en lo general, nos
inclinabamos a la defense del deudor cubano que re-
preseintaba, en lo dominant, el interns national. Si
esto es asi, y si la Asamblea, por el voto mayorita-
rio de sus miembros, decide dar aqui mismo fin al
conflict, nosotros tenemos que ser fieles al criteria
matriz que nos ha movido y, por lo tanto, apoyar el
modo de soluci6n del senior Casanova que, en t6rmi-
nos inadecuados, pero con manifiesta intenci6n, pro-
tege al deudor con'tra el acreedor.
Si estas razoni's no fueran suficientes, nos hubieran
decidido sin duda las muy s6lidas y brillantes del
Convencional Alvarez de la Vega en los particulares
referentes a la industrial azucarera.
El senior Alvarez ha presentado a la Asamblea el
modo conocido, pero olvidado a veces, eni que proce-
den los bancos extranjeros con la primera industrial
cubana. En verdad que un studio comparative de las
capacidades depredatorias de la concentraci6n capi-
talista no nos ofreceria un easo mfs alto de acci6n de-
lin'cuente. La acci6n del banco norteamericano, llega,
de ello ha mostrado casos numerosos el senior Alvarez,
a paralizar el movimiento industrial despu6s de arre-
batar al cubano el ingenio y la colonia. Nuestra po-
sici6n, lo decimos de nuevo, ha de estar por library


al ingenio cubano del prestamista bancario y en ase-
gurar hasta el mfximun el funciornamiento de inge-
nios que son, aun en la forma colonial en que la indus-
tria se desarrolla, oportunidades de trabajo que el
impulse popular debe utilizar mejorindolas.
Dijimos ya, y en el curso del debate nos fuerza a la
reiteraci6n, que no ofreciamos a la Enmienida del
senior Casanova una adhesion absolute. Habrd ocasi6n
en el debate (porque nosotros creemos que debe estu-
diarse la cuesti6n a cabalidad, dentro de las duras po-
sibilidades de tiempo) de mostrar nuestro disentimien-
to en muchas de las reglas del Dictamen redactado
por la Comisi6n' Especial. Quede desde ahora cons-
tancia de nuestra oposicidn a la eseala que quiere
imponernos el Dictamen en el pago de intereses y
amortizaci6n. De sostenerse esa escala, la defense del
pequefio propietario sern ilusoria y nuestro criteria
fundamental quedaria radicalmente invalidado.
No queremos termin'ar esta intervenci6n sin refe-
rirnos, a algo a que ya aludimos al hablar sobre este
punto. El rumor de que la soluci6n que va a darse
aqui a la moratoria hipotecaria significa beneficio
personal para ciertas gentes, se agranda por momen-
tos. Ante estos rumors volvemos a decir que nuestra
postura se mantiene la misma; que el aprovechamiento
ilegitimo -que tendria lugar cualquiera que fuese
a soluci6n acordada- es inrherente a una sociedad ca-
pitalista quebrantada, ademis, por todas las dolen.
cias de una realidad semicolonial. Frente a esta rea-
lidad nuestro Partido tiene que ver las cosas global-
mente, desde arriba, con sentido de pueblo y de na-
ci6n. Con el Dictamen de la Comisi6n Especial que,
en' su conjunto, hemos votado nosotros, se produce
un beneficio gen6rico, se protege el interns national
y popularmente mfs defendible. Si es asi, si la gran
masa de deudores cubanos queda en posesi6n de lo
suyo y ello evita un nuevo debilitamiento, una nrueva
sann-ria a nuestro economic maltrecha, estemos por
el Dictamen aunque en 61 alguien haya obtenido mis
que lo just y aunque los poderosos, que tambi6n
los hay del lado de acA, hayan salido garianciosos.
En este sentido y dentro de estas lines generals,
queriamos explicar nuestro voto favorable al Dicta-
men que se ha puesto a la consideraci6n de la Asam-
blea.,
Era indiqnensable one dii6ramos estas palabras.
one no significant rectificaci6n' de un criteria primor-
dial, sino precisamente la mas estricta vigilancia de
ese criteria, modificado en lo parcial nor la derrota
oue tuvo ayer la Enmienda de Uni6n Revolucionaria
Comunista.
Aver, como hov, senmlmos fields a la defersa del
interns cubano, de los deudores cubanos, especialmen-
te de los pequefios deudores, y en contra de todos
esos tipos de concentraci6n de dinero cubanos o ex-
tranjeros, oue harf producido a nuestra economic
moments dificiles y las crisis continuadas que aho-
ra queremos superar.
SR. PRESTDENTB' (MAROUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Martinez Fraga, para explicar su voto.
SR. MARTfNEZ FRAGA (ANTONIO): Senior Presiden-
te y sefiores Delegados: La explicaci6n de votos, por
regla general, no result del agrado de ningIn Cuer-









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


po de esta naturaleza. Sin embargo, es el finico am-
paro que se tiene cuan'do se vota afirmativamente una
moci6n, enmienda o resoluci6n, a la cual se quiere
anunciar previamente la inconformidad manifiesta al
respect de algunos de sus particulares, de algunos
de sus extremes, y ademis cuando, como en este caso,
se present el. caso mas curioso que ninguno, y es que
tratAndose de una cuesti6n de transcendental impor-
tancia. se observe, sin' embargo que no ha habido gran
debate, y de ahi aspire a que estas frases mias sirvan
de preAmbulo conciliador al deseo de todos los com-
pafieros de la Convenci6n de terminar rApidamente
esta explicaci6n' de voto.
,Sin embargo, el Delegado que haba, que ostenta
la representaci6n de un Partido Politico en el seno
de esta Asamblea, que tiene que dar cuenta de su
comportamiento, y que aprovecha esta oportunidad
para hacerlo, obligado se ve a cumplir este tramite,
en primer lugar, porque consider su actitud abso-
lutamente de acuerdo con la majestad y las faculta-
des concedidas por el pueblo de Cuba a esta Conven-
ci6n Constituyente.
En oportunidad del tratamiento de dos preceptos,
los articulos 25 y 26 de la nueva Constituci6n, que
ban dado juego en la ciencia del Derecho al trav6s de
los siglos, y que a partir del siglo quince engendr6 la
teoria de la intervenci6n del Estado en los contratos
privados, inclusive obliga indiscutiblemente a la Con-
venci6n Constituyente, a juicio del Delegado que ha-
bla, en la oportunidad de tratamiento de esas dos
cuestiones, a independizar total y radicalmente el cri-
terio y la opinion, formando un estado de concien-
eia en los Delegados que estamos aqui, para dejar ii-
quidado este problema y plasmada la regla inflexible
e invariable en el transeurso de los afios en que esta
nueva Constituci6n pueda estar rigiendo nuentro pais.
Para eso precisaba romper previamente ]a cadena
que sujetaba el cr6dito pfiblico, y ello no seria posi-
ble de apreciar no obstante el hecho de que se de-
ben pedir siempre facultades amplias para todos los
Con'gresos, seria infantil, repito, que en material de
tanta trascendencia y premura pudiera dejarse a re.
soluci6n del Congreso la inaplazable fecha del 30 de
Junio de 1940, que obliga al deudor cubano a pa'-ar
imperativamente en' este a.fo el 30 por ciento de su
deuda, o sea el 20 por ciento de cuatrocientos millo-
nes de pesos.
Por eso creo que es just, que es necesario y que
es imperative el deber de la Convenci6n' Constituyen-
te de resolver libre y tranquilamente, con un estado
de conciencia absolute, este problema, que mas dafio
hace mientras mas tardemos en resolverlo.
El Partido que tengo el honor de representar en el
seno de esta Asamblea, de acuerdo con el pensamien-
to politico de la Coalici6n de que formo parte, en el
orden a la intervenei6n del Estado, consagrada por
el principio que dice: "Rebus Sic Estatu", o sea, en-
tiende que no es possible suponer que en los contratos,
en los que es ineludible el consentimiento, el deudor
ha prestado su consentimiento cuando tenga que
cumplirlo en condiciones distintas a las que regian,
o sea, que tenga que cumplirlo en las mismas con-
diciones iguales que region' cuando se pact6 esa obli-
gaci6n.


Es por eso que-los canonistas de los siglos quince
y diecis6is marcaron un extraordinario paso de avan-
ce al sentar este principio, y el C6digo Civil AlemAn,
el mayor monument de la ciencia juridica, en su ar-
ticulo 333 consagra este prinrcipio de una manera fi-
ja e invariable.
En cambio, nuestra legislaci6n se ha mantenido
acorde con el precepto de "Pacta Sum Servando",
o sea, que las obigaciones hay que cumplirlas, y la
ley obliga al cumplimiento, estipulado en dos articu-
los que son de pfiblico conocimiento.
El Partido que tenrgo el honor de representar par-
ticipa de estas dos teorias. El contrato no es mas que
]a demostraci6n del consentimiento de las parties.
Si en estos moments, o en moments de prosperidad
de un pais, el consentimiento de los contratantes,
cuando se hipotec6 una casa que valia $50,000.00, re-
sulta que ahora que vale menos es presumible supo-
ner, conforme a este aforismo elisico, que la volun-
tad de las parties tenia que prever la intervenci6n del
Estado, cuando cambiaran radicalmente las circuns-
tancias con' respect a la cuesti6n objeto del contrato.
La enmienda, que como Dietamen pudiera decirse
que se ha traido a la Convenci6n Constituyente, esta
estructurada fundamentalmente, casi copiada, en la
enmienda que hizo suya la Coalici6n Socialista De-
mocrAtica en la mayoria de sus components, y la que
hizo el honor de suscribir el senior Casanova mantie-
ne un paralelismo estrecho, en casi todos sus extre-
mos, con la enmienda que hemos tenido el honor de
favorecer con' nuestros votos.
Sin embargo, 16gico es llamar la atenci6n respect
a particulares que, en opinion del Delegado que ha-
bla,tendrAn que ser objeto de enmienda en todos sus
aspects, con referencia a la enmienda del senior Ca-
sanova. Me rcfiero a los plazos, pero tambi6n me re-
fiero a los intereses. Cierto es que la legislaci6n vo-
tada por el Congreso, y que fu6 objeto de veto por el
senior Presidente de ]a Repfiblica, consagra una si-
tuaci6n mas ventajosa, si se quiere, que la actual vo-
tada por la Convenci6n Constituyente. Sin' embargo,
los interests que consagra la actual Moci6n -llam4-
mosla asi- que acabamos de aprobar, precisa que sea
enmendada a tono con la enmienda del senior Casano-
va, para que esos interests sean' reducibles.
'Si hacemos nfimeros muy simplemente, observare-
mos que en esa escala se llega, inclusive, si no hici6-
ramos la enmienda que debemos hacer, a que en mu-
chos casos no se paga el interns del dinero que hoy
se pide; por ejemplo, en cualquier Banco, en material
pignoraticia se cobra el 3 por ciento, e inclusive en
cantidades en dep6sitos se paga el uno por ciento, y
uniendo la amortizaci6n de diez afios de interests, con
la cantidad correspondiente de amortziaci6n, podre-
mos demostrar que en muchos casos se paga el 14 y el
14 y medio por ciento annual, lo cual rompe, inclusive,
la maxima aspiraci6n de cualquier acreedor. Aparte
de este punto, si entiendo juiciosisima esa iniciativa,
en orden a determinadas modificaciones, en lo que se
refiere a la industrial azucarera, hoy gravada extraor-
dinariamente por el capital extrafio en gran parte.
Cuba n'ecesita romper la cadena que ata-sus cr6di-
tos; Cuba debe hoy cuatrocientos millones de pesos.


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DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 17


Por eso tenemos que sentirnos profundamente satis-
fechos de que la Enmienda que se present con' ante-
rioridad, y que ni siquiera se ha torado en considera-
ci6n por esta Convenci6n Constituyente, y que fu6
presentada en representaci6n del Partido Revolucio-
nario Cubano (Aut6ntico) haya sido definitivamente
desechada, y sin ser considerada por esta Asamblea;
no solamente por el motivo fundamental de que no
resolvia ningin problema; muy bien lo indicaba con
extraordinaria lucidez nuestro distmguido compafie-
ro senior Aurelio Alvarez. El plazo de cinco afios que
concede en el t6rmino medio de todas las hipotecas de
dos afios, prorrogables a dos mas, o de tres, prorroga-
bles a dos m6s, que podemos conceptuarlo en la suma
de cinco afios, y los cinco afios que daba esa Enmienda
colocaba la amortizaci6n forzosa en un plazo de diez
anos.
Cuba debe cuatrocientos millones de pesos, calcula-
dos con los quinientos mil pesos que se pagan' de inte-
reses a raz6n del dos por ciento en el Fondo Especial
de Obras Pfblicas. De esa guisa, tenemos que llegar a
esta conclusion: habria que pagar en el termino de
diez afios, de acuerdo con esa Enmienda, afortuna-
damente desechada, alrededor de cincuenta o sesen-
ta millones de pesos, entire principal e intereses, para
poder liquidar esos cuatrocientos millones de capital
y esos quince o veinte millones de intereses.

Bien saben los sefiores Delegados que Cuba hoy ne-
cesitada, por la miseria, s6lo produce con todas sus
rlquezas, alrededor de treinta a treinta y cinco mi-
llones de pesos, y Cuba entera, de acuerdo con esa
Enmienda, iba a tener que estar trabajando diez afios,
a raz6n de cincuenta o sesenta millones de pesos anua-
les, que no los produce la riqueza national que solo
llega a treinta y cinco millones de pesos, cuando mais
para dedicarse simple y llanamente a ser esclava de
los prestamistas y poder pagarles siquiera la mitad,
no en diez afios, sino en veinte aiios.
Pero, ademas de eso, esa otra Enmienda que no
hace honor al Partido y que cobija intereses imperia-
listas extraordinarios, deja libre de todo amparo y de
toda protecci6n a todos aquellos altos intereses que los
Bancos siguiendo siempre su pensamiento o line fija,
fijaba, y es la obligatoriedad de todos los sefiores que
tenian cr6ditos, de renunciar previamente todas las
moratorias existentes. Y de esa forma, y en esas con-
diciones, teniamos que todos los altos intereses am-
parados en esas instituciones bancarias, por regla ge-
neral extranjeras, que habia obligado a aquellas per-
sonas que obtuvieron creditos de ellas, a renunciar la
Moratoria, no quedaban amparadas en la Enmienda
de referencia, afortunadamente desechada.
Es poco tiempo para hacer consideraciones de orden
cientifico, y para justificar la raz6n, el motivo del
por qu6 la clusula que surgi6 en el Siglo XV, tene-
mos y debemos aceptarla hoy al compis con toda la
legislaci6n que ha votado Francia a pesar de haber
enunciado su criterio distinto y haber sido reformada
a traves de las opinions de sus mas ilustres profeso-
res universitarios.
Me felicito, sefiores Delegados, como miembro de es-
ta Convenci6n Constituyente, por haber votado la to-
talidad de esta Enmienda, aunque inicio, desde luego,
otra enmienda modificativa en relaci6n con el pago


de esos intereses, y la forma de amortizarlos, y me fe-
licito y entiendo que debe felicitarse el Partido que
represent y que debe felicitarse tambien la Coalici6n,
que ha recibido la ayuda abierta y desinteresada, le-
vantada y sin horizontes, de distinguidos miembros del
Partido Revolucionario Cubano (Aut6ntico) y si des-
de luego, aunque no hemos sido apoyados en esta re.
soluci6n mas que por pocos votos de la Oposici6n, si
aspiramos a que el ABC, que nos negara su concurso,
nos lo preste ahora en el resto de los Apartados, al
igual que el Partido Acci6n Republicana, que no con-
curri6 mas que con un voto, en que esti legislaci6n
n'os precisa encauzarla para terminar esta obra; y con-
fiamos tambi6n en que el Partido Aut6ntico, que de
sus dieciocho votos nos brind6 s6lo ocho votos favora-
bles, tambien lo haga cuando diseutamos el contenido
de esta Enmienda de tanta trascenden'cia; y aspira-
mos a much mis, aspiramos a que su distinguido Je-
fe el senior Grau San Martin, que no nos ha favoreci-
do con su voto a esta Enmienda tan trascendental
para la economic cubana, asista a estas sesiones, y nos
ayude tambien por el bien del pais.
SR. PRESIDENT (MZ4RQUEZ STERLING): Tiene la pa-
labra el sefor Mujal, para explicar su voto.
SR. MUJAL (EUSEBIO) : Sr. President y sefiores De-
legaaos: A las 24 horas de una votacion result un
poco incongruente expilcar un voto.
Ademns, me felicito de las cualidades de "scorer"
que tiene nuestro compafiero senor MVartinez m'raga,
ae haoer chequeado ae manera tan legal, pudi6ramos
decir, la votacion brindada por mi Partido en el dia
de ayer; y de nuevo el senor lMartinez F'raga reinicia
su ataque a nuestro Partido diciendo una cosa que no
es cierta: que el Voto Partlcular formulado por el se-
ior buarez F'ernandez, en la Comision Coordinadora,
era una opinion official del Partido Revolucionario
Cubano... INo hay tal cosa, senor Martinez F'raga.
SR. MARTINEZ FRAGA (ANTONIO): Asi dice la co-
pia...
SR. MUJAL (EUSEBIO) : La copia no dice eso y no
s6lo no lo dice, smo que cuanao al senior Martinez
F'raga le llam6 la atenci6n nuestro lider, en sesiones
pasaaas, supo el senior Martinez Fraga que el senor
auarez Ferndndez estaba en la Comisi6n' Coordina-
dora en representation del Partido Revolucionario
Cubano, pero no que su voto era el voto del Partido,
toda vez que no lo nabia llevado a discusi6n al PRIC;
otras veces el Delegado que habla ha estado en la
Comisi6n Coordinacora, en representaci6n' del Par-
tido, y miembros de mi Partido ban votado aqui to-
talmente en contra de lo que yo habia votado en la
Uomisi6n Coordinadora.
Pero hay el interns, parece, por parte del senior
Martinez k raga, de insistir en una cosa que no es asi,
y aproveeho esta oportunidad para aclarar y decla-
rar que el Partido Kevolucionario Cubano (Autenti-
co) nada tiene que ver con este Voto Particular, y an-
tes al contrary, como muy bien dijo nuestro compa-
nero senior Aurelio Alvarez, en reuni6n del Comit6
Parlamentario, nuestro Partido, -que si defiende la
cubanidad y no la eubanidad retratada para algunos
sefiores, sino para todo el pueblo de Cuba, como lo ha
demostrado; no atacando circunstancialmente al im-










18 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


perialismo, sino en moments en que hacia falta po-
nerse frente al imperialismo y en defense de Cuba,
entonces estuvimos en nuestro lugar, igual que aho-
ra, mientras las parties contrarias estuvieron con el
imperialismo, traicionando la cubanidad al calor de
la cual hoy se hacen frases para tratar de demostrar
que nuestro Partido no esth a favor de los intereses del
pueblo cubano.
Nuestro Partido, y no en nfmero de ocho votos,
sino en mayor nimero de ellos, se ha producido aqui
a favor de la liquidaci6n hipotecaria, en favor de una
liquidaci6n correct de la Moratoria, no en favor de
una liquidaci6n personalista, ni especial, sino de una
liquidaci6n correct, sabiendo como sabemos que hace
falta resolver esta situaci6n especial, y que nuestro
Partido, mAs que ninguno -porque hay que hablar
de esta manera cuando a nuestro Partido se le quie-
re poner en entredicho- ha estado defendiendo pre-
cisamente no lo indefendible, en el sentido de lo mino-
ritario del pueblo, sino lo defendible en el sentido
de lo mayoritario.
Por eso es que la delegaci6n aut6ntica, ha votado
en favor de Dictamen, no solamente porque nuestro
compafiero senior Aurelio Alvarez formara parte de
61, al cual ha contribuido con su talent y su expe-
riencia, sino tambi6n porque en el Comit6 Parlamen-
tario de nuestro Partido se produjo de esa manera,
.y al votar a favor del Dictamen nos reservamos, claro
esth, el derecho de votar a favor o en contra del ar-
ticulado y de producer las enmien'das que crea con-
veniente, para dejar sentado de una manera no dema-
g6gica, sino clara y cabal, su amplio espiritu naciona-
lista y su amplio espiritu protector de la humanidad.
Veremos si a media que avanza el dictamen y con
61 la discusi6n del articulado, euando se pongan en cla-
ro las cosas y hay que ponerlas en claro en el seno de
esta Asamblea, con la brevedad y franqueza que
nosotros exponemos nuestras euestiones, vera el ex-
Presidente de la Chmara de Representantes, doctor
Martinez Fraga, c6mo rnuestro Partido no se aparta
jamfs de la liinea que se ha trazado y c6mo cumple
aqui, ante el pueblo y frente a unas eleeciones genera-
les, con la palabra y con su program, que ha empe-
fado y que mendaz seria nuestro Partido si faltase
a esa palabra. Porque nuestro Partido jams acos-
tumbra a comprometer su historic de Partido en vo-
tos particulares.
Con perd6n de ]a Asamblea estas palabras n'o han
sido una explicaci6n de voto, sino una defense de mi
Partido que me complace extraordinariamente, por-
que me ha permitido defender la integridad y la mo-
ral del autenticismo, con lo cual me siento mis sa-
tisfecho que habiendo explicado mi voto particular.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Tiene la pa-
labra el senior Nifiez Portuon'do.
SR. Nt6EZ PORTUONDO (EMILIO): Sefior President
y sefiores Delegados: muy brevemente he de distraer
la ben6vola atenci6n de la Convenci6n, para expli-
car mi voto favorable en la sesi6n del dia de ayer, a
la totalidad de lo que pudi6ramos llamar el dietamen
de la Comisi6n Especial designada al efecto.
Los components de los Partidos de la Oposiei6n
en' esta Convenci6n, estudiaron en su Comit6 Parla-


mentario el problema de la liquidaci6n de moratoria
hipotecaria, y llegaron a la conclusion de que la mora-
toria hipotecaria era un hecho producido, no precisa-
mente por el Gobierno del doctor Grau San Martin,
que era un hecho -repito- que muchos entendian
que habia perjudicado extraordinariamente a la eco-
nomia national y que otros mantenian que, aunque
media extraordinaria, se habia dictado, por razones
de necesidad pfblica, en moments de grave crisis
econ6mica porque atravesaba la Repfiblica. En esas
eondicion'es, ante el hecho cierto de la moratoria, en-
tendia que era necesario ir a su liquidaci6n y que se
podrian presentar dos situaciones: o autorizar al
Congress para que la realizara, o que la Constituyen-
te, en uso de su poder soberano, dictara las reglas
convenientes para hacer esa liquidaci6n; y como la
idea de liquidar la moratoria fu6 presentada en la Co-
misi6n Coordinadora precisamente por elements
distinguidos de los Partidos de la Oposici6n, se tom6
el acuerdo de hacer la declaraci6n de que se entendia
con'veniente acometer la obra de liquidar la morato.
ria, pero haciendo constar que era impresciindible que
esta moratoria se liquidara en una forma just y ho-
norable: es decir, en una forma que alejara toda sos-
peeha y toda suspicacia sobre la actuaci6n de la Con-
venci6n. Al mismo tiempo, los Partidos de la Opo-
sici6n quieren declarar que no tienen' la mayoria en
esta Convenci6n; que la mayoria corresponde a los
Partidos del Gobierno y que, por lo tanto, la minoria
nada mas que puede realizar aqui una funci6n fis-
calizadora, para tratar que la moratoria se liquid en
forma just y honorable.
Si no se liquid la moratoria asi, si se cometen erro-
res, si puede ser tachado por la opinion pfiblica de
que realizan con ella injusticias o actos contrarios
a la moral-cosa que no puede suponerse-si esto ocu-
rriera desgraciadamente, no ofrece dudas de ninguna
clase, que toda la responsabilidad ha de pesar sobre
la mayoria, que es la que decide en' este caso.
Nuestra situaci6n es clara, nuestra situaci6n' es tan
diafana, que venimos en principio y por eso votamos
favorablemente al proyecto en general del dictamen
de liquidaci6n de la moratoria; venimos a tratar de
contribuir a resolver un problema candente en estos
moments, dada la situaci6n econ6mica del pais. Pero
declaramos que lo finico que podemos realizar es una
labor fiscalizadora y tratar de que la moratoria se
liquid en la mejor forma possible para los intereses
nacionales. Mas si no ocurriese asi, no ofrece duda
de ninguna clase que tien'e que pesar la responsabili-
dad sobre los que tienen en estos moments la mayo-
ria en el seno de esta Convenci6n.
Pr6ximamente comenzaremos a discutir el articula-
do. Podremos entonees demostrarle al pais n'uestras
buenas intenciones, y nuestro deseo de acertar y co-
rresponderi entonces a la mayoria demostrar tam-
bi6n que no son meras palabras para decirlas en for-
ma efectista, lo que se hace necesario, sino soluciones
honorables y justas, que son las que solicit el pais
en estos moments.
Por esas razones, pues, cumpliendo el acuerdo de
los Partidos de la Oposici6n es por lo que vot6 favo-
rablemente a la totalidad del Dictamen.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-










DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 19


labra el sefor Miguel Suarez para explicar su voto.
SR. SUAREZ FERNiNDEZ (MIGUEL) : Sr. President
y sefiores Delegados: He vota.do que si al Dictamen
de la Comisi6n Especial, como just correspondencia
con el criterio inicial que me ha proporcionado la glo-
ria en esta Asamblea, y a trav6s de la Comisi6n Coor-
dinadora, de haber sido el iniciador y el precursor
de que la Convenci6n Constituyente entrara a liqui-
dar la moratoria hipotecaria, frente al criterio timido
de la mayoria de la Convenci6n formada, por la Coa-
lici6n Socialista DemocrAtica, que en el Dictamen' de
la Comisi6n Coordinadora no queria entrar a resolver
el probema de la liquidaci6n de la moratoria hipote-
caria y que ahora, para hacer armas political, luizas
para hacer un poco de demagogia, quizis para demos
trar que se quiere tener sentimientos que en realidad
no se tuvieron en el inicio de esta cuesti6n, puesto que
la mayoria de la Convenei6n, constituida en !a Comi-
si6n Coordinadora, lo que acord6 fu6 lo que voy a te-
ner la sa.tisfacci6n de leer a la Asamblea, por lo me-
nos en su primer pirrafo: "E Congreso debera acor-
dar..." (lee).
Despubs la mayoria de la Coalici6n SoWialista De-
mocratica lo que disponia era amplar la morortria
hasta los actos y omisiones posteriores al 14 de Agos-
to y anteriores al 4 de Septiembre de 1936, y mDs
adelanrte disponia que si el Congreso no legislaba, que-
daran en vigor los Decretos Leyes 412, 423 y 594 de
1936.
Frente a este criterio totalmente timido de entrar
a resolver este problema -repito- me correspondi6
el honor de haber entrado a modificar las obligacio-
nes. Comprenido la tActica political a seguir, la posi-
ci6n en que nos habiamos situado nosotros, era la 16-
gica, la correspondiente a una Asamblea que tenia que
resolver el hondo problema de la moratoria hipoteca-
ria.
El prinicipio, pues, de que la Asamblea Constitu-
yente entrara a resolver este problema, no le corres-
ponde su iniciativa a la Coalici6n Socialista Democra-
tica sino a este modesto Delegado del Partido Revo-
lucionario Cubano.
De aeuerdo con el principio de entrar a resolver
esta cuesti6n, no es a los grupos de la Minoria a los
que nos correspon'de dictar las normas por las cuales
se ha de lograr esta finalidad. Nuestro papel es finica
y exclusivamente el que corresponde a todas las mino-
rias en las asambleas parlamentarias, que no es otro
que fiscalizar ]a acci6n de la Mayoria, que vigilar la
acci6n de la Mayoria, que censurar la acci6n de la
Mayoria; que ser oidos, en una palabra, es nuestra
finica funci6n y ministerio en este caso.
SR. CASANOVA (JOSE MANUEL) : Y elogiar...
SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL) : jElogiar a S.
S.? Y al ilustre Presidente de la Comisi6n Coordina-
dora, que tanto acierto ha demostrado en estas cues-
tiones, las cuales se ve que conoce extraordinaria y
profundamente.
De esta manera formulamos nuestro voto particular,
que no s6 si resuelve o no resuelve la cuesti6n. Todos
estos problems dependent' del angulo en que uno se
sitfie, para enfocarlos con vista a una soluci6n pr6-
xima o remota del asunto. Hablar y analizar todas


las posibilidades de liquidaci6n de la moratoria hi-
potecaria haria interminables estas explicaciones de
votos, y no creo que tengamos sentido bastante para
Ilegar a catalogar todas las posibilidades de liquida-
cion.
Pero acusar a un' Partido de que dos o tres de
sus Delegados han votado en contra de la liquidaci6n
de la moratoria en la votaci6n celebrada en la noche
de ayer. Acabamos de confrontar la lista de los que
votaron y dos o tres de las personas que emitieron su
voto fueron contrarios al Dictamen de la Comisi6n'
Especial-criticar a un Partido que por labios de uno
de sus mIs modestos miembros inici6 lo que tan tibia-
mente ha sido acogido por la Coalici6n en sus prime-
ros comienzos y que despu6s amenaz6, como amenaza,
con una enmiernda de mi distinguido y culto amigo
el senior Rafael Guis Inclin, con desorbitar todo este
problema de la moratoria, llevarlo hasta causes no
sofiados, en un esfuerzo extraordinario y sincere de
su parte, pero que seguramente no le permitird ni
6iquiera conseguir los votos de sus propios coaligados
electorales, mas radicales en el peinsamiento de lo que
siempre ha sido mi distinguido amigo; llegar a eso es
el deber de la Minoria, es el deber de los que esta-
mos en estos eseafios para ser oidos por la Mayoria
No tenemos ninguna otra potestad dentro del seno
de esta Convenci6n que la de exponer nuestro pen-
samiento, que captar la voluntad de la. Mayoria a
trav6s del razonamiento, a trav6s del comuvencimiento.
Nosotros no podemos, ni con el esfuerzo extraordina-
rio de reunirnos en un apretado haz, presentarle la
mas ligera linea de combat a la MVayoria; pero fu6
necesario en' los primeros instantes de este asunto,
que la Minoria, arrostrando con todas sus consecuen-
cias el demorar el tratamiento de este asiinto, in'cia-
ra una sesi6n, buscando, como encontr6, por suerte
para nosotros, todas las garantias reg]amentarias pa-
ra tratar ampliamente la cuesti6n de la moratoria.
Y esa sesi6n initial sirvi6, sefiores Delegados, para
que esta cuesti6n no fuera tratada con desorbitaci6n,
para que hubiera el freno que necesitamos todos los
hombres, a fin de que el sentimiento, la pasi6n, el
afecto, el carifio o lo que estimule a cualquiera alma
grande, no nos llevara por el piano inclinado de las
condescendencias.
Esta es la obra de la Minoria en este problema de
la liquidaci6n de la moratoria hipoteearia. Es tam-
bien obra de vigilancia para todos los sectors de la
actividad ciudadana, que deben' tener la protecci6n
adecuada en estos casos, y asi tambi6n le ha corres-
pondido a este modesto Delegado proponer enmiendas
solicitando que se excluyan de los beneficios de la mo-
ratoria las entidades de servicios pfiblicos, que ahora
tienen una oportunidad de incluir sus emisiones de
bonos, en la moratoria hipotecaria, a fin de que no
queden beneficiadas por esta nueva moratoria; las
obligaciones que excluy6 el articulo 59 del Decreto-
Ley de moratoria, no porque crea que no es el prop6-
sito de la Mayoria no exeluir aquellas obligacion'es;
sino que lo festinado en el tratamiento de esta cuesti6n
se presta a interpretaciones en que jueces de absolute
y buena fe puedan ereer que esas obligaciones estdn
sujetas a los beneficios de la moratoria.
Tratamos tambi6n de proteger los actos judiciales
y extrajudiciales, las garantias dads en' los caos de
albaceazgo y usufructo, excluyendolos de los beneficios










20 DIARIO DE SESIONES DE LL CONVENTION CONSTITUYENTE


de la moratoria, porque estas hipotecas no son garan-
tias hipotecarias con un fin de lucro ni con prop6-
sitos de obtener intereses, sino finica y exclusivamente
para garan'tizar determinadas gestiones. Y estos ac-
tos de garantia no pueden ser objeto de moratoria,
porque estariamos, a su vez, moratoriando obliga-
ciones judiciales y extrajudiciales, derechos que se
ha garantizado su cumplimiento mediante esas hipo-
tecas. Buscamos, tambi6n, que queden excluidas de
los beneficios de las moratorias las obligaciones con-
traidas por los aseguradores o los patrons en virtud
de pensions o de indemnizaciones provenientes de
accidents del trabajo.
Esta es, sefiores Delegados, en una palabra, la ges-
ti6n que nosotros venimos a realizar aqui. No es que yo
estime ni piense, ni pueda career que la Coalici6n So-
cialista Democrdtica pretend que estas obligacion'es
sean comprendidas dentro de los beneficios de la mo-
ratoria. Yo no puedo pensar asi de mis compafieros;
pero si reclamo para la Minoria oposicionista el mis-
mo respeto, el mismo pensamiento de sinceridad en
el enfocamiento de estas cuestiones y en el tratamien-
to de ellas, ya que es a n'osotros a quienes nos ha co-
riespondido llevar a la Convenci6n Constituyente a
este piano de liquidaci6n de la moratoria hipotecaria.

Hay otros problems que tambi6n seran objeto de
enmiendas por parte de la Opoticion, como, por ejem-
plo, el ae las oungaciones personages que nanr sido
moracoriadas al amparo del iecreto-.Jey nimero 412,
y que le Duscamos soluelon mediante una enmienda de
mi acstinguito companero el senor Dingo, otorgan-
uoles la posionicad ae que garantizando previamente
con nipoueca la ouligacion, uentro de los terminos de
la moraoria, sean tamblen moratorladas esas oDiiga-
clones personales.
De esta manera encontramos el equilibrio de la eco-
nomla del pais, de esta manera buscamos la verdade-
ra soluem6n de la moratoria hipotecaria, que no es una
soluclon de desorbitar estas moratorias ni de busear
votos dentro de las filas populares, porque desgra-
ciadamente, en las llamauas fllas populares cuoa-
nas, en el nombre del pueblo, no hay ni deudores ni
acreedores hipoteearios: es una lucna entire dos capi-
tales: uno, ya queurado; y otro, proximo a quebrar,
si no viene rapica y proncamente la moratoria, a ale-
jar un poco mas la agonia de mucios de ellos, y qui-
zas brincar una oportunidad de restabieclmiento. En
cambio, si hay otro aspect en donde esta liquidaci6n'
tiene y toca a lo popular: es en la compra-venta de
solares a plazos. Am ya tendra la Mayora oportu-
niaad de votar una enmienda, mas valiente que la
enmienda de la Comision Conciliadora ultimamente
nombrada, para que league a la revalorizaci6n de es-
tos solares a piazos o alsminuya el precio; pero ha-
ciendo, sefiores, una.distincion: hay solares aristoerA-
tieos y hay solares poores. Los solares aristocraticos,
los solares de esos ixepartos llenos de fastuosas resi-
dencias, de bellisimos palacios, que han costado miles
y miles de pesos cada uno; 'sos no nos interesan a la
Minoria oposicionista: nos interest el solar del pobre,
el solar acquirido con gotas de sangre, con gotas de
amargo sudor a trav6s de muchos anos de lucha y a
precios irrisorios, a preeios casi insignificantes. Vea
la Mayoria que oportunidad mas brillante tendra de
dotar al pais de una legislaci6n acabada en esta.ma-


teria, con la colaboraci6n de la Minoria oposicionista,
y con la vigilancia de la Minoria oposieionista. Vigi-
lancia no en el sentido de que pensemos que pueda
existir el mis ligero motive de interns fuera de lo
normal y de lo 16gico de las cosas: vigilancia para
velar por los errors que se cometan en la festinada
redacci6n1 de estas cuestiones, vigilancia para dar la
voz de alto cuando se quiera llegar demasiado lejos
o para alentarla a llegar m6s lejos afn, cuando sea de-
masiado timida o mas timida en estas cuestiones de
10 que debemos.
Esta es nuestra posici6n en el problema; esta ha
sido siempre nuestra posici6n en el studio de estas
cuestiones. Para mi, por suerte o por desgracia, tratar
esta cuesti6n ya va siendo algo que, por-lo much
que he pensado en ello, que va perteneciendo al pasado.
yiempre hemos mantenido en este, asuiito xeactamen-
te el mismo criterio que hemos estado sosteniendo en
la Convenci6n Constituyente. Y yo quisiera que ab-
solutamente todos los miembros de la Coalici6n Socia-
lista Democratica pudieran deeir esto mismo: que en
material de liquidaci6n de las hipotecas estara coloca-
do en el mismo piano en que esta noehe se encuentra,
y que no remitira nunca mis estas cuestiones fuera
de su 6rbita y que quiere enfrentarse con estos asun-
tos, con estas cuestiones.

En otra oportunidad yo tendr6 ocasi6n de hacer
un paralelo entire el Dictamen de la Comisi6n Espe-
cial y la ilamada Ley Batista. La llamada Ley Batis-
ta por acreedores y deudores; la llamada Ley Batista,
que puso al Presidente de la Rep6blica en una situa-
ci6n de extraordinaria delicadeza, de extraordinaria
dificultad y que muchos temimos que produjera de
nuevo el colapsus del Poder Ejecutivo por aquella
Ley Batista. VerAn' como se ha transformado el pen-
samiento, gracias a la labor de los hombres que han
estado dirigiendo esta mayoria de la Convenci6n
Constituyente, que no fueron por desgracia, los mis-
mos que orientaron a la mayoria congressional cuan-
do se diseuti6 esa Ley de Moratoria. Veran como se
ha transformado ese pensamiento, convirtiendo esa
llamada ley Batista, que era una ley de privilegios,
que era una ley de ventajas, una ley de easos parti-
culares, que era una ley de beneficios personales en
este orden, que tiene todas las caracteristicas y que,
desde luego, tiene que comprender a hombres, perso-
nas e instituciones, porque no se etd legislando pa-
ra cosas product de lo etereo, sino de lo material
y tangible.

Este, sefores, es el 6xito que se atribuye esta Mi-
noria Oposicionista en colaboraci6n con los actuales
dirigentes de la Coalici6n Socialista DemocrAtica, que
no fueron los mismos, por cierto, que estuvieron re-
.presentados en el Congreso que conoci6 de la Ley de
Ivloratoria Hipotecaria, que di6 origen al memorable
Veto del Honorable Sefior Presidente de la Repfibli-
ca, Federico Laredo Bru, que dej6 definitivamente
estudiado este problema de la Liquidaci6n de la Mora-
toria Hipotecaria en frases y en palabras que no ol-
vidaran nunca los juristas de esta tierra, y que yo
he visto que en muchas oportunidades han servido,
a travys de enmiendas de la Comisi6n, de orientaci6n
a los que han redactado el Dictamen de la Comisi6n
Especial. Si aqui ha habido en el candidate presideni-
cial de la Coalici6n Socialista Democratica, que ayer









DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 21


orientaba una ley de privilegios y beneficios persona-
les, una ley de caracteristica propia, y que hoy, se
mantienen principios generals.
SR. CORTINA (JosP MANUEL) : I Me permit una in-
terrupci6n' S. S.?
SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL): Con. much
gusto.
SR. CORTINA (JosP MANUEL) :Desearia que sobre
este problema no se entablaran discusioines inopor-
tunas, y por esto deseo que el distinguido Conven-
cional que ha.bla, haga esta rectificaci6n. La Ley que
se aprob6 por el Congreso de la Repfiblica se le lla-
ma, con manifiesto error, por el Convencional se-
fior Suarez Fernan'dez, "Ley Batista". Esto no es
exacto. La Ley que se aprob6 en el Congreso se pro-
dujo por la iniciativa del propio Congreso y despuis
de una informaci6n pfiblica en el Senado, en la que
intervinieron todos los Partidos e informaron todos
los bancos y representaciones de los acreedores y
deudores.
El coronel Fulgencio Batista nunca envi6 ninguna
Proposici6n' de Ley al Congreso. El coronel Batista,
unando de su derecho, estudi6, como muchos cuba-
nos estudiaron, distintas formulas para dar soluci6n
al problema, de la Moratoria; pero esto qued6 guar-
dado en sus archives y solamente fu6 un motive mAri
de ilustraci6n para los que estudiaban el problema.
La Ley que aDrob6 el Congreso fu6 iniciativa del
Congreso, y el Convencional SuArez, por tanto, co-
mete un error manifiesto calificando indebidamente
el origen de la. Ley; y si quiere encontrarla mala
o injusta, debe dirigir esos calificativos al Congre-
so, si asi lo desea, poroue esesa Instituci6n la que
Ia hizo, con la colaboraci6n de todos los Partidos noli-
ticos, incluyendo el Partido a que pertenece el Con-
vencional senior SuArez.
SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL) : Me alegra' ex
traordinariamente la interrupci6n que me ha hecho el
senior Cortina, pero, dergraciadamente, es otra ]a
realidad. Defgra.ciadamente, y aqui est6n todos los
antecedentes a ]a disposici6n de mi distinguido ami-
go, y oportunidad tendremos...
SR. CORTINA (JOSi MANUEL): Ya tendremos opot-
tunidad.
Sn. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL) : Si es que yo la
estoy aplazando; onortunidad tendremos de demos-
trarle a mi distinguido compafiero que esa ley fu6 bienr
calificada con el nombre de Ley Batista. Yo tengo
aquellas p6ginas de peri6dicos de deudores y acree-
dores; declaraciones de deudores, comunicaciones di-
rigidas por acreedores y deudores, por personas fisi-
cas, por personas naturales, por personas juridicas.
Fl coronel Batista, candidate de la Coalici6n1, sobre
el problema de esta ley. No he querido decir.que en
ninguna ocasi6n fuera enviada por el coronel Batirs-
ta al Congreso con su firma. No. No es possible que yo
pueda decir eso, porque por much que haya sido su
powder en Cuba, por lo menos, dentro de ]a forma, no
ha. tenido todavia la iniciativa de las leyes. No es el
Mariscal Pildudsky en Pclonia...
SR. CORTINA ('Josf MANUEL) : i Me permit una in-
terrupci6n ?
SR. SUARRZ FERNANDEZ (MIGUEL): Con much
gusto.


SR. CORTINA (JOPi MANUEL): Deseo llamar la
atenci6n al senior Suarez Fernandez, en mi character
de lider de la Coalici6n, respect de que en n'ingin
moment, en este debate, yo he planteado cuestiones
politics. Por esta raz6n, lo invite a que haga lo
mismo, porque no es esta la oportunidad de intro-
ducir en el debate alusiones de caricter politico, ino-
portuinas, y que no tienen nada que ver con lo que
estamos discutiendo.
En mis palabras yo podria haber hecho lo mis-
mo y haber aludido al doctor Ram6n Grau San Mar-
tin, y sin embargo no lo he hecho "relanionAndolo
con el Voto Particular que se ha presentado. Por
esta raz6n, invite al Conven'cional senior Suarez, a
que continfie su razonamiento sobre el Voto Parti-
cular en el campo econ6mico, y que abandon las
alusiones politics, que nos enfrascarian' en un largo
. infitil debate completamente inoportuno. Por
otra parte, en cualquier otro memento, y en la for-
ma en que lo quiera hacer el senior Suarez, yo le
acepto todos los debates politicos que desee.
'SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL) : Pero es lo cier-
to que el senior Grau, por suerte o desdicha para 61,
en ningun moment ha patrocinado la Ley de Re-
valorizaci6n en la forma y circunstancias que han
colocado al Jefe del Ej6rcito en la rnecesidad de tener
que intervenir en este problema.
Por filtimo, sefiores, en hora tan avanzada, y cono-
ciendo el estado fisico del senior Cortina, : o quiero
entrar en un debate politico.
SR. CORTINA (JOSe MANUEL) : tMe permit una
interrupei6n el senior Suarez.
SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL): Con much
gusto.
SR. CORTINA (JOSE MANUEL): Yo le agradezco al
senior Suarez el interns por mi sa'ud, sin duda por-
cue sabe el abrumador trabaio que pesa sobre mi
asistiendo a ciento veinte sesiones privadas de la
Comisi6n 'Ccordinadora, que ha redac+ado el an-
teproyecto de la Constituci6n, y ademis vinienlo
aqui a todas las sesiones de la Asamb'ea a cumplir
mi deber. Es natural que esto me produzea can-
?ancio, pero conserve vigor y salud suficientes para
continuar mi labor hasta el final.
SR. SUAREZ FERNANDEZ (MIGUEL) : Yo s6 que el se-
fior Cortina es persona de nervio, su vida parlamenta-
ria arnitada. -sus constantes desvelos por todo lo que
signifique bienestar en 1 vida pfiblica son conocidos.
y no van a ser mis palabras las one le han doe servir
de espaldarazo ante la. opinion nfiblica. De inanera,
que no tengo ninarin interns en Ilevar este asunto a
un debate politico.
Yo tengo preparados todos los antecedentes para
hacer, cosa que me es permitido, totalmente regla-
mentario y 16rico. un naralelo entire aquella ley y este
Dictamcn de la Comn'i6n Especial: acuella ley veta-
da nor el Presidente Laredo y este Dictamen de:]a Co-
misi6n Especial, porone creo quie son las tres filtimas
actuacion'es de notoriedad dentro del problema de la
moratoria hipotecaria.
SSi no pudi6ramos decir los extremes de esta cues-
tion. dentro de ella vamos a, enfocar el asunto, tenien-
do la oportunidad. desde luego, de contemplar lo
maravilloso, lo bien acertado que yo espero que la









22 DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE


Convenci6n resuelva este problema, sin caer en lo
restringido de mi voto particular, si asi se le quiere
llamar, ni dentro de lo amplio, lo radical, lo demasia-
do progresista de la opinion del distinguido compa-
fiero senior Guis Inclfn.
Por estas razones vot6 que si a favor del Dictamen
de la Comisi6n Especial, y creo indispensable entrar
a resolver esta cuesti6n con serenidad de juicio ex-
traordinario.
No me he colocado en un piano de justicia, sino en
un punto de equidad, con una vision total de todos
los casos que nosotros entramos a considerar, sin llegar
en ningfin moment a prestarle servicios a ninguna
entidad, ni restarle nada a los verdaderos meneste-
rosos de este pais.
No ereo que de esta liquidaci6n dp la moratoria hi-
potecaria venga a resurgir el cr6dito cubano, :porque
nuestro problema no es de quiebra en el orden hipo-
tecario, nuestro probema es de quiebra national, es
de unra verdadera desintegraci6n de las formas de re-
caudaci6n, del sistema de cobrar impuestos, y de otra
series de cosas que si pudieran ser resueltas por esta
Asamblea Constituyente, entonces si que tendriamos
la aurora del resurgir de la economic cubana. Pero
no creo que la liquidaci6n de la moratoria hipoteca-
ria sea un sedante para nuestros problems eco-
n6micos, pero si estimo que esta soluci6n es indispen-
sable para el prestigio de la mayoria y el honor de
la Convenci6n Constituyente.
SR. PRESIDENT (IAtRQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Mafiach, para aclaraciones.
SR. MANACH (JORGE) : Sr. President y sefiores De-
legados: Consciente del cansancio que debe tener es-
ta Asamblea a esta hora avanzada de la noche, y de su
natural impaciencia para entrar a discutir la parIe
sustantiva de la enmienda, prometo, y me hago el fir-
me prop6sito de cumplirlo, de ser sumamente breve.
No me levanto para explicar un' voto, sino para ex-
plicar mds bien, la ausencia de cuatro votos.
Antes de que se procediera ayer a la votaci6n de la
enmienda presentada por el sciofr Casanova, los tres
Dtlegados del Partido ABC que se hallaban' presen-
tts, se ausentaron del Hemiicio.. Esta actitud no fuE
determinada, como pudiera, aparecer, por la fatiga
que ya a todos nos abrunaba. sino que Tu6 una ac-
titud deliberada, de un modo como ,tro, c.ialqqiera,
acaso algo ins6lito.de demostrar la 'incnformidad del
Partido en cuyo nombre hablo, no con el espiritu de
la enmienda. presentada, sino con el procediniiento a
que se sometia el problema que esa. enmienda repre-
sentaba.
Esa actitud del ABC,.se producia frente a a volun-
tad manifiesta de la mayoria de esta Asamblea, de
resolver el problema sin mis trdmite, sin el process
debido de analisis y de examen, que una media de
tanta trascendencia requeria..
El senior Martinez Seniz, en las palabras que hubo
de pronunciar, impugn6 ese prop6sito de la Mayoria,
de entrar a discutir la enmienda del senior Casanova,
sin someterla al analisis que a nuestro juicio recla-'
maba, y propuso el senior Martinez Saenzi que se
aplazase la discusi6n del problema, hasta tanto la


Asamblea hubiera terminado la discusi6n de los ar-
ticulos propiamente Constitueionales. Entendiamos
que estdbamos frente a un problema sui-generis, muy
peculiar, que reclamaba en forma tan amplia la
atenci6n de este cuerpo, que no podia interrumpirse
el examen y la discusi6n' del Cuerpo Constitucional,
con la interpelaci6n de toda una larga series de deba-
tes acerca de la liquidaci6n de la moratoria.
El senior Martinez Sienz, por consiguiente, impug-
naba el procedimiento. No se pronunci6 acerca del
espiritu de la enmien'da del sefor Casanova. Manifes-
t6 en aquel moment, y ya lo habia hecho en anterior
ocasi6n, que estimaba que el problema de la morato-
ria era un problema urgentisimo, de capital impor-
tancia, y cuya resoluci6n no se podia posponer. Es
decir, que la moratoria hipotecaria debia ser liquida-
da. El problema era como y por quien debia liquidar-
se, y el senior Martinez Sienz estimaba que la 16r-
mula debia verntilarse en una ocasi6n ulterior, con el
sosiego y detenimiento debido.
La opinion del Delegado que habla, seilores, es en
cierto modo, reflejo adicional d&! pensamiento que
sustenta el Partido ABC acerca del problema de la
moratoria, y es una opinion tal vez un poco radicnl.
El dilema planteado de si debe ser la Constituyente
o el Congreso el que resuelva este problema, es a
nuestro juicio, un falso dilema. No debe ser ni uno ni
otro Cuerpo Deliberativo quien resuelva el proble-
ma de una manera direct, porque esa solnciin, ya
fuera de la Asamblea Constituyente o ya fuera del
Congress, seria siempre una soluci6n political, una
soluci6n por via de la voluntad de una mayoria, y no
seria una soluci6n de tipo propiamente juridico. Nos-
otros entendemos que estamos frente a un problema
que no es politico, sino que es eminentemente t6cni-
co, y que por la magnitude de los intereses en 61 en-
vueltos, por la complejidad de las situaciones que tie-
ne que abarcar, no puede verse sujeto a una norma-
ci6n rigida y general, sino que mis bien' debiera ser
resuelto en forma casuistica, y para ello habria que
discurrir el organismo, el tipo especial de instrument
que permitiera una soluci6n de este tipo.
Lo politico era s61o reconocer ]a existencia del pro-
blema .y proveer los medios de resolverlo, no la solu-
ci6n misma.
ISefiores Delegados, existen problems que son ca-
racteristicos de nuestro tiempo, por ejemplo, los de
las relaciones entire el Capital y el Trabajo. Que yo
sepa, a nadie se le ha ocurido hasta ahora pretender
que los problems surgidos entire patroios y obreros
sean resueltos por una via political, es decir, por la
voluntad mayoritaria de una Asamblea deliberativa,
sino que esos problems estin siendo resueltos en el
mundo modern por organismos en que estin repre-
sentadas las parties en contienda, o sea, los patrons
de uni lado y los obreros de otro. Nosotros mismos,
esta tarde, al considerar el Dictamen del Trabajo,
hemos creado las Comisiones Paritarias para resolver
los problems patronales y obreros.
Pues bien: el problema que tiene ante si, no ya la
Asamblea Constituyerite, sino la totalidad de la na-
ci6n, es un problema de indole annloga; comprende
factors correlativos al igual que lo son, en la esfera
econ6mico-social, el Capital y el Trabajo. Estos fac-










DIARIO DE SESIONES DE LA CONVENTION CONSTITUYENTE 23


stores son, en el Area capitalist, de una parte el cr6-
dito, de la otra la empresa que va a utilizar ese cr6-
dito. Son factors que concurren a la actividad pro-
ductiva, y es por ese carceter correlativo y reciproco
que demandan la atenci6n equilibrada del Estado.
No puede el Estado producirse exclusive o predomi-
nantemente a favor del cr6dito o a favor de la empre-
sa, porque si se produce s61o a favor del cr6dito, ago-
ta el espiritu de empresa, y si se prodche iinicamente
a favor de la empresa est6 agota.do el credit, que
es la condici6n necesaria de toda empresa future. De
modo que se corre un gran riesgo, por una actuaci6n
parcial, de que se sequen y depauperen las fuentes de
riqueza de que se nutre el espiritu mismo de empre-
sa que se trata de favorer.
Por consiguiente, sefiores, se trata de un proble-
ma de t6cAica econ6mica modern y de t6cnica juri-
dica, que no puede ser resuelto -y 6sta es nuestra te-
sis fundamental- por via political, que no puede ser
resuelto por la mera gravitaci6n de una mayoria en
una Asamblea Deliberativa.
Entendemos que este problema tendria que ser re-
suelto por Comisiones adecuadas, por Comisiones Re-
presentativas de los deudores por una parte y de los
acreedores por otra, debidamente asesorados ambos
por letrados y con la intervenci6n del Estado, consi-
derAndose separadamente cada caso, para resolverlo
segun sus propios m6ritos y circunstancias.
La soluci6n tendria que ser, pues, no una soluci6n
political, sino mAs bien una soluci6n de tipo judicial.
Esta soluci6n judicial nosotros la hemos contemplado,
de una manera un' poco provisional, si se quiere por-
que no hemos traido a esta Asamblea una formula
pre-hecha, ya que hemos querido consultar la opi-
ni6n de la Asamblea y de sus ilustrados compafieros.
Pensamos que la soluci6n podria haber consistido,
por lo pronto en acordar un comp6s de espera que
resolviera el problema inminerite, el problema in-
mediato de los vencimientos el 30 de Junio; una vez
acordada por la Asamblea esta media urgente, que
es el finico problema inmediato, podria darse al Con-
greso facultades para crear un Tribunal Especial, un
Tribunal t6cnico, un Tribunal sui-generis, que cono-
ciera especificamente de todos los problems creados
por la moratoria hipotecaria y los resolviera de acuer-
do con ciertas normas generals y de conveniencia so-
cial.
Estamos tratando de conjurar dos factors funda-
mentales y cardinals de la vida econ6mica modern,
y necesitamos tener en cuenta el problema del cr6-
dito por un lado, y el problema del espiritu de empre-
sa por otro lado. Para lograr una soluci6n equilibra-
da entire esas dos fuerzas, cremos necesarlo un orga-
nismo, pero no de tipo politico, sino de tipe judicial
t6cnico.
Era evidence que una solueia semejante no esta
ba dentro de los c6lculos de la mayoria de e,;ta Asam-
blea; era evidence que se queria a todo trance, tal
vez un poco alucinados por la necesidad de resolver el
problema y de liquidar las dudas que existen en el
ambiente econ6mico de la naci6n', era evidence, re-
pito, que se queria resolver este problema inmedia-
tamente, a paso de carga. Ante una actitud seimjan-
te de esta Asamblea, aunque el Partido en cuyo nom-


bre hablo es fundamentalmente favorable a la liquida-
ci6n, no podiamos otorgar nuestro consentimiento
a la forma en que se trataba de resolverlo. No podia-
mos tampoco dar el voto a la enmienda del senior Ca-
sanova, porque ello implicaria una convalidaci6n o
una aceptaci6n del criteria que la mayoria trataba
de imponer a esta Asamblea; y tampoco podiamos dar
un voto negative, porque hubi6ramos, just y razona-
blemente, creado, ern la opinion pfiblica, y. en la pro-
pia Asamblea, la impresi6n de que estibamos en des-
:acuerdo con esa soluci6n que urgentemente require
la economic national.
Por todo esto, concretando, los Delegados del ABC
prefirieron abstenerse de votar, hacienda buen'as las
manifestaciones hechas por el compafiero Martinez
Sienz, en su discurso de serena y correcta protest
ante el procedimiento utilizado en la Asamblea. Ha-
ciendo buena esa protest -digo- los Delegados del
ABC nos retiramos de este hemiciclo, disponi6ndonos,
sin embargo, a seguir concurriendo a estas sesiones
nocturnas, en espera, un poco desesperada, de alguna
oportunidad de persuadir a la mayoria de la Conven-
ci6n acerca de que la soluci6n political que se le esti
querien'do dar a este problema va a dejar fundamen-
talmente lesionados tanto el cr6dito de la naci6n como
el espiritu de empresa. Ante el predominio de esa
soluci6n political, que. se presentaba dando una im-
presi6n de caracter censurable, nos abstuvinos de vo-
tar sobre la totalidad del Dictamen.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tcrmin'ndas
las explicaciones de votos, .e pone a discusi6n la en-
mienda presentada.
SR. MARTINEZ FRAGA (ANTONIO): Pido la pala-
bra.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING) : Tiene la pa-
labra el senior Martinez Fraga.
SR. MARTINEZ FRAGA (ANTONIO) : Sr. President y
seiores Delegados: Para disipar una inexactitud que
se ha expresado en' la Asamblea al hablarse de esto y
decirse que era la "ley Batista".
La finica ley o proyecto de legislaci6n' que mereci6
de la opinion pfiblica su verdadero nombre, fu6 la
llamada de revalorizaci6n 1evada al Congreso y que
fu6 patrocinada por el coronel Batista. La llamada
"ley Batista" es una ley que surgid del Senado y que
se aprob6 y discuti6 tambi6n en la Chmara de Repre-
sentantes. Solamente queria aclarar esa inrexactitud.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): Se va a dar
lectura a las enmiendas presentadas.
SR. CORTINA (JOSE MANUEL) : Sefior President y
sefiores Delegados: Pido que sea suspendida la sesi6n
y que continfie el debate del mismo asunto, mariana
a las nueve de la noehe.
SR. PRESIDENT (MARQUEZ STERLING): lEsta de
acuerdo la Asambea en suspender la sesi6n para con-
tinuarla mariana, a las nueve de la noche ?
.(Sefiales afirmativas).
SAprobado.
Se suspended la sesi6n.
(Era la una y cuarenta A. M.)




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