• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
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 Preface
 La "carta politica" del ciudadano...
 Unas paginas de teoria politica...
 Lineamientos para un nuevo programa...














Group Title: La Carta politica del ciudadano Juan Jose Arevalo
Title: La Carta polâitica del ciudadano Juan Josâe Arâevalo
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072504/00001
 Material Information
Title: La Carta polâitica del ciudadano Juan Josâe Arâevalo
Physical Description: 116 p. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Marroquâin Rojas, Clemente
Publisher: s.n.
Place of Publication: Guatemala
Publication Date: 1965
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Guatemala
 Notes
Statement of Responsibility: Escribe Canuto Ocaäna.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072504
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01159229
lccn - 66095800

Table of Contents
    Front Cover
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    Preface
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    La "carta politica" del ciudadano Juan Jose Arevalo
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    Unas paginas de teoria politica tampoco hacen dano
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    Lineamientos para un nuevo programa de gobierno
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LAC4tn4 P riL'4

DEL CIUDADANO

JUAN JOSE AREVALO

setRieB EL CiutOlDANO
&cRdOt .


LN'-------------------------------------
















LA (CARTA POLITICAL


DEL CIUDADANO


JUAN


JOSE


AREVALO


Escribe el ciudadano Canuto Ocafia.


GUATEMALA, C. A.
















DOS PALABRAS:


Amigos de Canuto Ocaia, bachiller de altos vuelos y
periodista ilustre, le pedimos que nos dejara poner en un
libro, esa series de interesantes articulos con los cuales glos6
la "CARTA POLITICA" del doctor Juan Jose Arevalo,
aparecida a principios del afio 1963, cuando el candidate
taxisquefio se disponia a emprender un viaje director de la
ciudad de Mexico al solio presidential de Guatemala.

Habiendo accedido nuestro amigo, editamos este libro,
en el que el lector encontrard las glosas escritas en el es-
tilo peculiar de Canuto Ocafia, que aparecieron en el Diario
"La Hora", a partir del 4 de marzo de 1963.
Frente a la prosa rimbombante del politico, que galopa
en concepts dialdcticos para dar validez a su pensamiento,
estd la sencillez del periodista juicioso y sereno, conoce-
dor de su pueblo, que demuestra a lo largo de sus escritos,
"que no todo el monte es de oregano".

Que sera un libro poldmico, como todos los escritos
del autor, no lo dudamos; pero tampoco dudamos que inte-
resard a quien lo lea, sea cual fuere su militancia political
y sobre todo que le deleitard, por ese estilo festivo y audaz
con que fue escrito.
Guatemala, Octubre de 1965.


Los Editores.













LA "CARTA POLITICAL" DEL CIUDADANO
JUAN JOSE AREVALO

Escribe el ciudadano Canuto Ocafia.

"Un Poco de Historia Nunca Hace Dafio"

Asi dice a la entrada don Juan Jos6. Y comienza con
los titulos "Misi6n Cumplida". "Embajador sin Sede".

"El 15 de marzo de 1951, poco antes del medio dia, rodeado
de pueblo; de cariio y del mismo clamoroso iViva Arevalo! que
contaba entonces con seis aifos de edad, entregud al Congreso
Nacional, la banda azul y blanco que sirve de insignia a quienes
han sido ungidos legalmente por la voluntad national con el
cargo de Presidente de la reptiblica. Desde ese instant me retired
de la vida pTiblica, pero no sali del pais. Habia hecho saber por
la prensa que permaneceria en territorio guatemalteco durante
noventa dias despues de la entrega del Poder, a la espera de que
pudieran presentarse ante los Tribunales de Justicia querellas
contra mi por abuso del poder presidential o por delitos cometidos
contra personas o contra instituciones durante el ejercicio del
alto cargo.' Terminados los noventa dias de espera, y en vista
de que nadie hizo la acusaci6n a que me refiero, me ausentg
voluntariamente, a fin de no estorbar ni irritar con mi popula-
ridad al nuevo gobernante".
Toda la primera parte de esta entrada es cierta. No admite
comentario en contra. Pero la segunda parte de que "se qued6
en espera de una denuncia por sus actos" es pura y simple fan-
farronada, pues nadie podia acusarlo cuando quedaban en el
Poder sus amigos, sus c6mplices, sus chiquilines, sus jueces,
sus militares amigos, sus revolucionarios. Al terminar esos no-
venta dias con sus noventa noches, me retire dice Juanch6n, para
no "estorbar ni IRRITAR con mi popularidad al nuevo gober-
nante". Efectivamente Ar6valo estorbaria al coronel Arbenz y
lo irritaria con su popularidad. Por eso, nosotros, en aquellos
dias, aconsejamos al doctor Ar6valo que saliera del pais, para
no salir despues echado. Finalmente, casi fue echado porque la
Embajada sin Sede fue un puente de plata, para no dar una
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campanada recia que podia ser aprovechada por los adversaries
de la revoluci6n. Sin embargo, cierta noche, "irritado" el coro-
nel Arbenz, invit6 a Ar6valoma cenar y en la mesa col6c6 a los
comunistas mis agresivos, para que le echaran en cara su palan-
ganeo administrativo... ZRecordari todo esto el Doctor o lo ha
dejado en el tintero intencionalmente...? Un poco de histo-
ria nunca hace dafio...
Dice don Juan Jos6: "Tratdndose en el caso mio del inico
president de Guatemala que no se habia enriquecido en el Po-
der, pareci6 lo mcs just que yo siguiese devengando un sueldo
como servidor del Estado. Elegi el servicio exterior y fui de-
signado Embajador sin Sede a partir de julio del mismo afio.
Algin diputado de la oposici6n hall exagerado el sueldo de mil
quetzales que se me habia asignado y propuso una rebaja. El
Congress, por mayoria abrumadora, resolvi6 mds bien aumentar
quinientos quetzales".
Nosotros creemos que era just que se diera un sueldo o
pension al ex-presidente para que no fuera una especie de "emi-
grado politico" en el exterior. No obstante, 61 no estaba en la
lipidia, pero aquello era just. No recordamos que hubiese exis,
tido oposici6n al acto gubernativo del president Arbenz. Pero
al ex-presidente se le olvida citar, que llev6 un secretario, y que
ambos disfrutaron de sueldo y de gastos de representaci6n.
Todo esto, como decimos, nos parecia just. Nosotros, per-
sonalmente, no lo censuramos. Pero 61 dice algo que nosotros
ignorabanos:
"Cumpli comisiones oficiales en Mexico, Argentina, Francia,
Bdlgica, Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador y Cuba. Me vi pre-
cisado a pronunciar conferencias en various de estos paises para
defender nuestra revoluci6n, calumniada internacionalmente por
drganos de prensa "estimulados" desde la United Fruit Co., y
demds monopolies imperiales. El calificativo de "comunistas"
y de agentss al servicio de Mosci" habia caido sobre todos nos-
otros, indiscriminadamente, por el delito de haber iniciado una
revoluci6n democrdtica en un pais feudal".
iPuchis!, decimos nosotros: el Dr. todavia estA por ese afio
del 51... Ya no existe la Frutera y 61 todavia empuja sapos y
culebras contra los monopolies imperiales. Todavia habla del
pais feudal como lo hicieran los comunistas de aquella y esta
6poca. Ahora bien Lcuales serian esas misiones oficiales en los
paises que cita, porque en ellos, eistiendo un embajador de
carrera, era 6ste quien debla cumplir esas "comisiones" oficiales,
ya que el Embajador sin sede, no era un plenipotenciario espe-


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cial. Hizo muchos discursos en todos los paises que toc6, y en
algunos, como Mexico fue l1amado al orden, por hablar dema-
siado de un pais amigo de M6xico. ... RecordarA esto don Juan
Jose? Puede que si, puede que no... Habla de "nuestra revolu-
ci6n" como de algo que le perteneciera: la revoluci6n del 44 era
de muchos y habian otros que tenian mis derechos de hablar
de "nuestra revoluci6n", porque much mas que lo hecho por
Arevalo, habian hecho ellos... Don Juan Jos6 habia servido
lealmente a la dictadura, y nunca, fuera de una timida carta de
Costa Rica, dijo nada contra el dictator Ubico... y no habria
llegado a Guatemala a prestar su concurso, si no le hubiesen lla-
mado para que fuera candidate a la presidencia... Perd siga-
mosle:
Dice don Juan Jos6: "En julio de 1954, la intriga de los
bananeros contra Guatemala, su pueblo y su gobierno, fue apo-
yada por los gobiernos de Honduras, (bajo la presidencia del
abogado de la United Fruit Co., Juan Manuel Gdlvez), Nicara-
gua, (gobernada por Anastasio Somoza), Santo Domingo, (go-
bernada por Rafael Le6nidas Trujillo), Venezuela, (bajo la fe.
rula de Pgrez Jimdnez) y los Estados Unidos, conducidos en su
political exterior por John Foster Dulles, abogado tambien d6
la United Fruit y accionista de empresas fraternas. Media do-
cena de militares y media docena de civiles guatemaltecos fue-
ron alquilados para similar una revoluci6n de frontera, segui-
dos de un ejercito de mercenaries, en su mayor parte hondure-
iios, mientras en la ciudad de Guatemala el embajador de los
Estados Unidos John Peurifoy, corrompia con dinero a los prin-
cipales jefes del Ejdrcito y conminaba al president Arbenz para
que abandonara el Poder. Una renuncia COBARDE y la entrega
de la banda presidential a un funcionario military, inhabilitado
legalmente para recibirla, fueron el comienzo de aquel derrum-
be spectacular que culmin6 con la ocupaci6n del pais por los
agents politicos de Wall Street. En avi6n military de los Esta-
dos Unidos fue traido del extranjero el nuevo "gobernante", ex-
coronel Castillo Armas, acompafiado por el propio Peurifoy".

iPuchis! Volvemos a repetir. Y ahora agregamos que Ar6-
valo dificilmente volvera a la presidencia de Guatemala. Est&
mAs tonto y mas intemperante que antes. Todo este parrafo es
completamente infitil. Se zurra en Gilvez, que sera candidate
a la presidencia de Honduras; en Somoza que es padre de los
hermanos Somoza que todavia-son personas poderosas en Nica-
ragua, se zurra en los militares y en los civiles que hicieron la
revoluci6n, en los soldados hondurefios que ayudaron a los gua-
temaltecos; sefiala que los militares fueron "alquilados" unos y
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comprados otros con plata (61 dice corrompidos); se zurra en
Arbenz y en los arbencistas: llama al primero cobarde por ha-
, ber renunciado y tontos a los otros que admitieron que la banda
presidential pasara a Polio Triste; llama ex-coronel a Castillo
Armas y posiblemente piensa en el ex-general Miguel Ydigoras
Fuentes... Uno de esos militares corrompido es el coronel Ruben
GonzAlez Sigui... 4Qub dirA de ello Carolo que tanto ha ayu-
dado a Juan Jos6...?

Dice don Juan Jose en su Carta Politica: "Durante tres
afos la repdblica estuvo convertida en feudo politico de la em-
presa bananera. La sorpresiva muerte de Castillo Armas devol-
vi6 su libertad a Guatemala, y desde agosto de 1957 el pueblo
estd nuevamente en las calls tratando-de manejar sus propios
destinos".

La influencia yankee en Guatemala, en los dias de Castillo
Armas fue grande. Nadie lo niega; pero eso de que la patria fue un
"feudo de la Frutera" es pura babosada de don Juan Jos6. Na-
turalmente no se le trat6 como lo hiciera Arbenz o como lo hi-
ciera Ar6valo, pero tampoco fue la patria ese feudo: Al contra-
rio, las tierras que le quisieron quitar a la brava, las entreg6
por las buenas. Devolvi6 al pais dos mil caballerias de sus me-
jores tierras; tierras bien habidas, compradas, no regaladas como
muchos creen. Por eso juzgamos que es ridicule que el candi-
dato de las izquierdas todavia ande por esos cargos. Ya no existe
la Frutera pero existen otras empresas norteamericanas, y 6stas
comenzarAn a mirar al caudillo con cierta desconfianza y segu-
ramente, no le abriran los brazos... Politicamente, pues, la bo-
quera es tonta; pero ya se sabe que don Juan Jos6 se cree tan
poderoso, tan necesitado, tan indispensable, que cree que llegara
a la presidencia hasta por sobre las costillas del Sefior de Esqui-
pulas...

LA REVOLUTION DE OCTUBRE SIN CABEZA UNOS AROS

Dice don Juan JosB: "Casi desde los primeros dias del de-
sastre, cuando el president y sus mds intimos colaboradores
guardaban encierro en las Embajadas, yo fui requerido por com-
patriotas residents en Mexico para que asumiese de nuevo la
jefatura del movimiento popular revolucionario recogiendo la
bandera que HABIA. QUEDADO TIRADA A MEDIA CALLE.
Y se me invitaba a trasladarme a la patria de Benito Judrez
para actuar inmediatamente. Los asilados salieron de Guatema-
la en septiembre. Arbenz se install en la ciudad de Mexico
unos meses y luego se traslad6 a Suiza, a Francia y .a Checoeslo-
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vaquia. Yo me convenci entonces de la realidad de la acefalia,
y empec6 a meditar sobre la congoja de nuestro pueblo traicio-
nado desde todos los flancos. En enero de 1955 hice el primer
intent de trasladarme al pais done hoy reside, pero el gobierno
mexicano de- aquella hora me pidi6 postergar el viaje. Un aoia
despuds, validndome de influyentes mexicanos, solicits por se-
gunda vez la visa, y por-segunda vez quedd inmovilizado. Viejo
y leal amigo de Mexico, ignorando las razones que aquel gobier-
no podia tener para insistir en su negative, acat6 en silencio la
situaci6n".

Demuestra el Doctor abrumadoramente su ingenuidad. Dice
que ignora las razones que Mexico pudo tener para decirle que
no fuera a aquel pais. LNo habri comprendido que sobre Ml-
xico estaba la "buena vecindad" de los Estados Unidos, para
sugerirle la inconveniencia de que el ex-presidente de Guatema-
la llegara a tales tierras? Esto s61o revela que don Juan Jos6
no entiende bien las cosas y cree que en America cualquier go-
bierno puede hacer lo que le d6 la gana... Todavia Estados
Unidos es una potencia y en America manda, don Juan Jose.
Dejan hacer a cada gobiernito latinoamericano lo que no tiene
relieve; pero lo gordo, todavia no... Y ya vera usted que, a la
larga, Cuba va a sucumbir, no obstante el manifiesto apoyo de
Rusia... (Nota: Han pasado ya seis afios y Castro domina Cuba).
Todavia, si don Juan Jose fuera una amenaza para Guatema-
la, cuando sintiera, M6xico le diria: "O se va a su patria o se aleja
de Mexico..." Mientras no haga nada, sera bien recibido.

Dice don Juan Jos6: "En 1957, la muerte de Castillo Armas
ofrece al pueblo la oportunidad para una dispute electoral. Rd-
pidamente la embajada norteamericana en Santiago pidi6 al go-
bierno de Chile que no se me dejara salir del pais. Duras prohi-
biciones legales o amenazas de muerte inhabilitaban a otros li-
deres para reorganizar los equipos de la Revoluci6n de octubre,
y el pueblo se vi6 limitado a elegir president entire los candi-
datos anticomunistas, los inicos que tenian permiso de Foster
Dulles para "dirigir" el pais. Un military, antiguo funcionario
de la administraci6n de Ubico, obtuvo ventajas modestas sobre
sus competidores, y el Congreso lo eligi6, (elecci6n de segundo
grado) president de la repdblica. El peligro de una participa-
ci6n mia durante aquella campaia political habia. pasado, y ya
no me puso obstdculo el gobierno chileno para salir. Me tras-
lade un afio al Uruguay, y alli recibi invitaci6n de la Universi-
dad Central de Venezuela, para dictar cdtedras en su Facultad
de Humanidades".


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Tambi6n en Chile se pone en evidencia Juan Jos6. Indirec-
tamente demuestra que los Estados Unidos mandan en aquella
democratic naci6n, ya que fue suficiente, segfin Juan Jos6, la
solicitud del embajador norteamericano, para que se inmovilizara
al ex-presidente de Guatemala. Pues si a Chile, tan lejano de
Guatemala, se le hacia aquella presi6n, a M6xico se le hizo mis
fuerte, para no dejar llegar al lider izquierdista. Pero Juan Jos6
piensa que si 61 se present en esos dias habria sido arrollador
su triunfo. Y en esto esta equivocado. En aquellos dias se le
habria recibido iuy mal y entonces los chiquilines estaban aco-
bardados todavia y no iban a matarse por Juan Jos6. Pero Ma-
rio M6ndez recogi6 la bandera que habia quedado "tirada a
media calle" y obtuvo buenos votos en la segunda elecci6n. En
la primera no compiti6 la Revoluci6n...

Juan Jos6, socarronamente, dice que: "Un military, antiguo
funcionario de la administraci6n de Ubico gan6 la elecci6n..."
No se digna siquiera citar su nombre. Debi6 decir, el general
Miguel Ydigoras, antiguo funcionario... Ydigoras contestaria:
Si, efectivamente, un funcionario, no un triste empleado de mi-
nisterio como don Juan Jos6... LPara qu6 esas chinitas en te-
jado ajeno? Ydigoras fue funcionario de Ubico, de la Revolu-
ci6n, de Castillo Armas; fue candidate a la presidencia en com-
petencia con Arbenz y obtuvo la cifra de 75,000 votos; cantidad
que jams un candidate de oposici6n habia obtenido. Esto de-
muestra a Juan Jos6 que la Revoluci6n del afio 50 ya no tenia
la pujanza del afio 44. Asi ahora: Juan Jos6 ya no encontrarA
aquel pueblo unido que le recibi6 apote6sicamente... Ahora hay
una Iglesia mejor organizada que le resistiri; una derecha te-
merosa que sacara valor de su miedo y le resistira; un gobierno
tambaleante que no le prestarA su apoyo, y hasta una fracci6n,
mejor dicho, dos fracciones revolucionarias que le harAn resis-
tencia: el arbencismo y el montenegrismo... AdemAs, esti de
pie don Jos6 Luis Arenas de la Barrera, dispuesto a sacrificarse
ante el arevalismo...

Dice don Juan Jos6: Queda asi en claro cudles fueron los
motives de mi ausencia durante los negros afios en que el pais
padecio ocupaci6n extranjera. Pero mi ausencia fue solamente
fisica. Espiritual y politicamente estuve en la trinchera popu-
lar. Inmediatamente de la "FUGA" de Arbenz, publiqud en San-
tiago de Chile mi primer libro de combatiente: "Guatemala, la
Democracia y el Imperio". Escrito en los moments en que el
territorio era invadido; fue la primer contribuci6n guatemalteca
para la clarificaci6n de la turbia y espesa political international.
Alli denunci6 la falsedad de las acusaciones contra Guatemala


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y su revoluci6n, y levant el velo sobre las reales intenciones
imperiales del movimiento contra Arbenz. El libro merecid in-
mediatamente ediciones mexicana 'y uruguaya, y sirvi6 de es-
timulo para que otros guatemaltecos dieran a luz libros en de-
fensa de un pueblo VENDIDO por unos y ABANDONADO por
otros. La Amdrica Latina qued6 abundantemente informada
acerca del bochornoso atraco international, destructor de una
democracia criolla, genuinamente nacionalista".
Al caer Arbenz, Juan Jos6 y Eliseo Martinez Zelada se que-
daron -sin sueldo, sin viaticos y sin gastos de representaci6n.
Por eso sintieron duramente el golpe de la caida de Arbenz,
mrs que por el hecho en si. Ar6valo ya estaba conspirando se-
riamente contra Arbenz y si Estados Unidos no le dan el em-
puj6n al terco gobernante que se crey6 Hitler en lo poderoso,
Ar6valo le habria movido el agua con buena porci6n de guate-
maltecos, inclusive los despojados terratenientes. Pero en lo que
cabe la protest es cuando Ar6valo dice que Guatemala fue "ven-
dida por unos y abandonada por otros". No hubo tal venta; pero
si hubo un abandon vergonzoso de parte de quienes debieron
defender la Revoluci6n, no el pais que no estaba siendo atacado
por un enemigo extrafio. Era su mitad la que atacaba... apo-
yado por las fuerzas de otros pueblos, en la misma forma que
se hacen todas las revoluciones. Y ern cuanto a los libros, bien
poco fue el efecto que hicieron... Todavia hace poco que le pedi
a Willy Toriello, que escribi6 el mis documentado y mas vigo-
roso libro, que dijera si aiin sostenia sus juicios de entonces:
Su silencio me da la raz6n de que ya no sostiene aquellas opi-
niones hijas de la c6lera, de la derrota y del encierro en la em-
bajada mexicana.
iCon qu6 elements habria Juan Jos6 invadido de M6xico
a Guatemala para contraatacar a los liberacionistas? ZLos ha-
bria inventado? No, sefiores; se los habria dado el gobierno me-
xicano y los liberacionistas habrian dicho que 61 estaba VEN-
DIENDO a la patria a cambio de esos elements o de las con-
cesiones petroleras que habia dado a la Petromnex. Juirez, Villa,
Carranza, etc., obtuvieron sus elements de Estados Unidos; Ba-
rrios y Garcia Granados de M6xico; Fidel Castro de M6xico y
Estados Unidos, etc., etc. Es la'historia de las revoluciones. La
finica raz6n que puede alegarse para dar vida a la Liberaci6n,
fue la creencia de Arbenz de que podian hacer de Guatemala lo
que se les antojaba sin resistencia...
Dice Juan Jose: "En agosto de 1956 aparece, tambien en
Santiago, la primera edici6n de mi "Fdbula del Tibur6n y las
Sardinas", convertido desde entonces en el libro mds famoso re-
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lativo a political continental. Escribi ese libro pensando en Gua-
temala y sus desventuras, pero abordc el tema desde otros dn-
gulos. Me propuse demostrar que la "gloriosa victoria" del se-
nor Foster Dulles contra el indefenso pais centroamericano, no
habia sido sino un capitulo mds de la vieja political imperial del
Partida Republicano. Una several y minuciosa documentacion,
basdndome principalmente en libros escritos por norteamerica-
nos, sirvi6 de amparo a mis afirmaciones. El libro demuestra
que los tratados entire un tibursn y una sardina no pueden ser
vdlidos. Afirma que los delincuentes no pueden firmar esos tra-
tacos, aunque fuerzas an6nimas los conviertan en gobernantes,
y demuestra que la postraci6n econ6mica de nuestros paises es
la consecuencia de la voracidad de los monopolies instalados en
Nueva York y protegidos por la marina mds movediza del mun-
do. Libro apasionado, escrito con rencor de guatemalteco es, sin
embargo, un libro veraz, que en estos moments, vertido fiel-
mente al ingles, se estd leyendo en los -Estados Unidos para que
aquel gran pueblo sepa "cuantos crimenes se cometieron en su
nombre".
iComo no, madame Roland...! Pero no olvide Juan Jos6
que el tal libro, visto en frfo, es el menos valioso de los del
autor. Todo cuanto dice esti dicho ya desde tiempos inmeino-
riales. Nada nuevo nos cuenta, y lo que dice, lo dice peor que
lo dijeron los que antes trataron los hechos.... Lo que pasa es
que Juan Jos6, entretenido en fabulas pedag6gicas, no conocia
esos hechos, o no le importaron hasta que perdi6 el sueldo. No
puede ser, en consecuencia, el "libro mis famoso relative a po-
litica continental". Una sola nota de cancillerezco de Federico
Gamboa frente a mister Lind, vale m6s que la fibula de Juan
Jos&. Su echada de Patterson vale much mas que su libro...
iNo se haga ilusiones, professor, ni se alabe a si mismo....!
Naturalmente en Estados Unidos hay evangelistas que se
enternecen con el cuento de. sus piraterias; pero estos ignoran
que esas piraterias son las que han hecho grandes a los pueblos.
Gran Bretafia, sin sus corsarios famosos, no habria formado el
gran Imperio que fue hasta que esos evangelistas gringos obli-
garon a su aliada a que abandonara sus dominios... Sin las vo-
races empresas norteamericanas, Nueva York no fuera la direc-
tora econ6mica del mundo. Pero esos evangelistas, que los hay
en todas parties, Iloran cuando algfin latino desvergonzado, pide
ayuda para defenders o para imponerse gobernante o cuando
alg6n escritor describe con ligrimas sus quejas...
La Carta de Juan Jos6 es altanera, despreciativa, agresora...
Si no se sintiera el hombre indispensable, si no creyera en rea-
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lidad que es insustituible, no hablara como habla. Pero se va
a levar una equivocaci6n posiblemente. Los tiempos ya son
otros: 61 es poderoso, nadie lo niega; pero ese poder depend
de un factor extrafio a el: es fuerte y grande, porque no hay
unidad en sus adversaries; porque no hay resoluci6n en sus actos,
porque estan "zurrindose del miedo", como diria don Quijote;
pero no debe olvidarse que del miedo extreme al valor heroico,
no hay mAs que un paso. Es el candidate que mis probabilida-
des tiene de triunfar; nadie dice que no; pero hay que luchar
y en.esta lucha, los tiempos son otros...

Dice don Juan Jos6: "Cuando' ya estaba yo en Caracas dic-
tando cdtedras de Pedagogia Superior, se public en Buenos
Aires (1959) la primera edici6n de mi tercer libro, combative y
doctrinario a la vez: "Antikomunismo en Amdrica Latina". Es
tambien un libro que fue escrito pensando en la adolorida Gua-
temala, pero, como el anterior, continta alumbrando desde nue-
vos dngulos lo sucedido en 1954. La tesis imperial pretendia
hacer career que la Revoluci6n guatemalteca era un movimiento
comunista. Escribi entonces este tercer libro para averiguar qud
entienden por comunismo las fuerzas reaccionarias del Conti-
nente. El primer capitulo se complace en demostrar que los dic-
tadores latinoamericanos llaman "comunismo" a todo to que es-
torba su modo rtstico de gobernar, sanguinario y depredador.
El segundo capitulo pone el microscopic sobre los millonarios de
Nueva York para quienes "comunismo" es todo lo que.estorba el
opiparo banquet que se dan explbtando a los trabajadores de
America Latina. El tercer capitulo alumbra hacia la Iglesia ca-
t6lica empefiada en Ilamar "comunismo" a todo lo que contra-
dice los dogmas eclesidsticos o critical la conduct de los malos
sacerdotes. Por consiguiente (y vista es la tesis fundamental del
libro), para todos ellos "comunismo" es lo mismo que democra-
cia, y el anticomunismo de los Foster Dulles, de los Trujillo y
de los sacerdotes falangistas espafloles, es ni mds ni menos que
la antidemocracia. Lo que se combat, al fin de cuentas, no es
el comunismo, sino la corriente liberal iniciada en el siglo XVIII
por las dos grandes revoluciones: la norteamericana de 1776 y la
francesa de 1789. La batalla de las fuerzas reaccionarias no es
contra Marx: es contra Rousseau".
Ahora el doctor Ar6valo result un "alumbrado", o un alum-
brador, porque dice que su libro "alumbra" hasta los mis oscu-
ros rincones de la Am6rica. Su libro no alumbra nada, porque
las corrientes van por sobre caminos claros alumbrados por la
luz del sol; los reaccionarios aceptan que comunismo es Rusia,
es Hungria, es Cuba... Eso es lo que se ve aunque las teorias








.sean otras. L.stima que Juan Jos6 no haya hecho un viaje a
Rusia o siquiera a Checoeslovaquia. Alli habria comprendido
la realidad: lo que es la libertad, lo que es el espiritu, lo que
es la democracia en tales zonas del mundo... Los otros, los que
piensan que, al implantarse el comunismo, la tortilla darA vuelta
y que ellos serin los ricos y los ricos los pobres... De alli nadie
los saca; ni a unos ni a otros. ZQub fue la revoluci6n norteame-
ricana? La engendradora del Imperio capitalist que ahora cri-
tica Arevalo. iQu6 fue la revoluci6n francesa? La engendra-
dora de Napole6n y de la anarquia francesa que todavia se sien-
te. ,QuB fue la revoluci6n del 71 entire nosotros? La engendra-
dora de Barrios, de Estrada Cabrera, de Ubico: el despotismo
liberal. Ojala que el Doctor Ar6valo comprendiera que sus li-
bros politicos-no valen hada como instruments de combat; muy
superiores son los de Toriello, los de Galich, los de Cardoza y
Arag6n...
Dice el Doctor Arevalo: "Guatemala, pues, fue condenada
por democrdtica y no por comunista. La palabra comunismo,
desviada de su verdadero sentido, debe escribirse con k; antiko-
munismo es, entonces, antidemocracia. La obra de John Foster
Dulles fue, ni mds ni menos, la mds brutal embestida que han
experimentado las ideas liberals en el siglo XX".
Esta afirmaci6n terminante del Doctor Ar6valo demuestra
su ignorancia de la Historia y la falsedad de sus afirmaciones
en los libros que "alumbran" al Continente, segin 61. _C6mo
puede equiparar con los sucesos de 1954 la acci6n norteameri-
cana del professor Wilson contra M6xico en 1914, que ocup6 Ve-
racruz, estableci6 una zona extraterritorial en dicho puerto du-
rante muchos meses? ZC6mo puede equiparar la acci6n norte-
americana de aquellos mismos tiempos por la que se ocuparon
militarmente dos pueblos caribefios y uno centroamericano:
Santo Domingo, Haiti y Nicaragua, donde tropas militares ocu-
paron de hecho tales patrias? En aquellos actos obr6 el go-
bierno americano por su cuenta; en. Guatemala la cosa fue dis-
tinta: aqui se obr6 por mandate de todos los pueblos de Ame-
rica, segdn la declaraci6n de Caracas, y no hubo sino una ayuda
a los cuatro gatos que echaron por la borda a la Revoluci6n y
al "soldado del pueblo" que Ar6valo encumbr6 a la presidencia,
sacAndolo victorioso en las elecciones de 1950. Lo demAs, es pura
"megalomania" del professor, como le llam6 siempre nuestro ami-
go Jos6 Palmieri Calder6n".
RENACE LA REVOLUTION DE OCTUBRE
Dice el Doctor Arivalo: "Mientras varios guatemaltecos le-
vantdbamos en el extranjero una barricada de libros vibrantes
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contra el gobierno titere y sus amos extranjeros, el pueblo, den-
tro de Guatemala, iba despertando poco a poco de su pesadilla,
desatdndose las ataduras y saliendo de la crisis de intimidaci6n
en que habia caido por la brutalidad del atraco international y
la venalidad o la fuga de aquellos que debieron defender el suelo
patrio y el gobierno constitutional".

La "barricada de libros" es exacta. Pero barricada sin agre-
sores: una barricada contra el viento. Lo del "'despertar aden-
tro" es pura ilusi6n. Aqui no despertaba nadie, fuera de unos
actos naturales de los estudiantes y los comunistas valerosos de
siempre. Los revolucionarios, especialmente los arevalistas, bri-
llaron por su ausencia siempre, como habria brillado el alum-
brador don Juan Jos6. Ni siquiera cuando muri6 Castillo Armas,
hubo un gesto de audacia, salvo la pequefia acci6n de Mario
M6ndez Montenegro. Por eso extrafia que se hable del "brutal
atraco international", "de la venalidad a la fuga de los que
debieron defender a Arbenz". La venalidad es para los milita-
res y la fuga para los que se refugiaron en las embajadas por
centenares o por millares. Se ve que el Doctor anda lejos, por
los Cerros de Ubeda o en la luna como se dice mAs vulgarmente
Dice el Doctor: "La ocupaci6n extranjera era visible. Fun-
cionarios de habla inglesa compartian los commandos en cada
uno de los ministerios. A titulo de ticnicos o de asesores, fun-
cionarios norteamericanos resolvian o aconsejaban soluciones.
La policia norteamericana (FBI-ACI) compartia con equipos
policiales guatemaltecos la represi6n callejera. En todos los de-
partamentos se fusilaba, se asesinaba, a lideres campesinos ino-
centes, por el delito de haber recibido tierras, creditos, instru-
mentos de labranza, o por haber aceptado la direcci6n de un sin-
dicato. En Chiquimula se di6 el caso de haberse quemado los
caddveres de unos campesinos arbencistas. La ciudad capital es-
taba en manos de dos ejercitos recelosos el uno del otro: el ejdr-
cito national deslucido, amishado y el "Ejdrcito Mercenario",
insolente. El 2 de agosto de 1954 los Cadetes de la Escuela Po-
litecnica tuvieron la brillante oportunidad de erguir la dignidad
military guatemalteca sobre las tropas de ocupaci6n. Pero nue-
vamente las fuerzas internacionales impusieron la continuidad
del regimen frutero. A la duplicidad del Ejercito se sumaba una
inaudita duplicidad judicial, pues se resucitaron los Jurados de
la Inquisici6n, que gustaban de concurrir encapuchados como en
la Edad Media, para "administrar justicia" fuera de la ley, a
ciencia y paciencia del organismo judicial del Estado, que ja-
mds protest por tal avasallamiento. iHasta hubo leyes guate-
maltecas que Ilegaron al Congreso redactadas en ingles!"
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En verdad el Doctor Ar6valo esta creyendo que se dirige
a un pueblo infeliz, idiota. Empuja una sarta de tonterias, bue-
nas para los dias de la derrota sufrida; pero malas para los dias
de tranquilidad, de posteridad, cuando todo se ha podido cla-
rificar. A este paso creo, mas que ayer, que el Doctor Ar6valo
tropezari con fuerzas poderosas. TendrA que luchar duro y en-
tonces veremos si como ronca en esta carta, duerme. Porque es
una arrogancia, una actitud dominadora que, cualquiera que la
lea, se extrafiari que haya dos pueblos en nuestra patria: uno
de "mierdas" absolutamente mierdas, que son las derechas, y
otro valeroso, absolutamente digno, que son los revolucionarios.
Los guatemaltecos somos los mismos y tanto hay podrido en una
banda como en la otra. Picaros hay en una y en otra; cobardes
en este lado y en aqu6l; traidores a la derecha y a la izquierda.
Hablar de funcionarios norteamericanos en el gobierno de Cas-
tillo Armas, es como hablar de los funcionarios de Petr6leos me-
xicanos que estaban a sueldo del gobierno de Guatemala, pre-
cisamente en el gobierno del Doctor Ar6valo, que llen6 de ar-
gentinos, hondurefios, salvadorefios, etc., el pais nuestro. Que
recojan el guante los jueces, los militares, los funcionarios, los
curas, todos'los en que el Doctor se zurra...

Dice el Doctor: "Bastan estas pinceladas para simplemente
recorder todo aquel cuadro dentro del que vivia un pueblo ge-
neroso que no cometi6 mds delito que pretender aliviar mode-
radamente sus seculares miserias, asumir su propio gobierno,
emitir su propia voz. Fue asi como en la conciencia de las ma-
yorias populares, empez6 a hacerse luz, comparando los crime-
nes de la ocupaci6n extranjera con los que se atribuian a los go-
biernos revolucionarios. La revoluci6n de octubre comenz6 a ser
recordada con nostalgia en un clima de dolor y de vergilenza".

Las pinceladas son dafiinas para la campafia revolucionaria
misma. No hay nada mas dafiino, para una causa, que exage-
rar los hechos del adversario. Asi como nosotros sefialamos y
hasta protestamos por las acusaciones contra esos gobiernos revo-
lucionarios, ahora protestamos por estas afirmaciones tardias
del Doctor Ar6valo. No hubo tal ocupaci6n extranjera, no hubo
tal reivindicaci6n del Ej6rcito, no hubo dos tales ej6rcitos com-
petidores. El llamado ejercito revolucionario era una triste mi-
noria: no pasaba de ciento ochenta hombres y ni siquiera uni-
formados estaban. Los que llegaron al Roosevelt eran ya gua-
temaltecos de los incorporados en Chiquimula en el sitio de los
hondurefios; ellos resistieron a los cadetes y 6stos se vieron aban-
donados por el rest del EjBrcito. Pero lo que salv6 al regimen
de una caida vertical, fue el pueblo que luch6 en favor de los
-16 -








sitiados y que despues se present en masa en la plaza central,
frente a Palacio. Esta actitud popular fue la que desvi6 la con-
trarevoluci6n military que se planeaba. Pero, en todo esto, los
revolucionarios no estuvieron en su puesto, querido Doctor Ar6-
valo... SSe'blvida usted que los revolucionarios son tambien
guatemaltecos y que por el hecho de llamarse arevalistas, no
tienen un blanquillo mas que los del otro lado? Y aqui en pA-
rrafo siguiente, viene la megalomania incurable en el Doctor
Arevalo.

Dice Ar6valo: "Pero claro que no renacia la Revoluci6n de
Octubre en su iotalidad. Los guatemaltecos tenian conciencia
de que aquella revoluci6n se habia cumplido en dos etapas muy
diferentes. Arevalismo y arbencismo empezaron a ser mirados
como dos maneras distintas de gobernar. El arbencismo habia
desviado visiblemente la Revoluci6n cuando se intervino ofi-
cialmente en Ia vida sindical, que el arevalismo respet6 en for-
ma absolute; cuando se inici6 la represi6n de los partidos poli-
ticos de oposici6n, que bajo el arevalismo tuvieron vida y liber-
tad; cuando la excelente ley de Reforma Agraria fue puesta en
manos de un military que inici6 el sistema de las mordidas ofi-
ciales; cuando los lideres comunistas fueron invitados a compar-
tir el Despacho presidential y a ejercer franca tutoria sobre los
demos partidos gubernamentales; cuando se procedi6 a una fic-
ticia compra de armas en Checoeslovaquia, que sirvi6 solamente
para depositar millones de d6lares en los bancos de Suiza a
nombre de personas particulares; cuando la policia fue obligada
a practicar torturas repugnantes y a cometer crimenes contra' la
vida de los adversaries politicos; cuando el president de la re-
pdblica perdi6 el contact con su pueblo, encerrdndose durante
meses para entretenerse con amigos palaciegos aue no ejercian
funci6n alguna en la administraci6n; cuando, finalmente, ese
mismo president, intimado por un embajador extranjero re-
nunci6 al cargo y olvid6 sus deberes de jefe y de soldado. Era
natural, entonces, que si bien esto tambien entraba en el con-
cepto de la "Revoluci6n de Octubre", predominara en la con-
ciencia popular la manera arevalista de gobernar el pais".

No habrA nunca un pliego de cargos mas terminante y agre-
sivo que este pArrafo del Doctor Ar6valo, no s6lo contra el ar-
bencismo, sino contra el propio coronel Arbenz. Ar6valo dice
la verdad en todas sus palabras: Arbenz no hizo gobierno na-
cional, sino un gobierno de minoria revolucionaria de extrema
izquierda., Por eso se meti6 en el sindicalismo, hacienda de estas
instituciones, verdaderas porras para domefiar a los adversaries
que dirigian grandes y pequefias empresas; por eso no toler6 a
17-








los partidos de oposici6n en su labor de resistencia; cuando anul6
la Ley Agraria mediante la protecci6n de las invasiones de tie-
rras por los agraristas, cuando los comunistas penetraban al Pa-
lacio y a la presidencia como Pedro por su casa, se sentaban a
la mesa del president; trabajaban en las oficinas del Poder Eje-
cutivo, planeaban aqui las operaciones de agresi6n y salian luego
a ejecutarlas, anulando con esta actividad las acciones de los
demis partidos revolucionarios y, en fin, en todo cuanto sefiala
el Doctor Ar6valo, pero especialm'ente en esto: "cuando la po-
licia fue obligada a practicar torturas repugnantes y a cometer
crimenes contra la vida de los adversaries politicos".

Repetimos que el parrafo es mAs que un pliego de cargos;
de terrible cargos que los hombres de izquierda no podran re-
futar, calificindolos de falsos, porque estan respaldados por la
acusaci6n terminante del ex-presidente Ar6valo, jefe de gran-
des sectors revolucionarios y quien, al hacerlo, no pretend mis
que sefialar la diferencia entire el primer gobierno de la revo-
luci6n y el segundo; el que ech6 de bruces al movimiento del 44
que, mAs que revolucionario, fue national. Pero lo mas deplo-
rable es la afirmaci6n de que Arbenz "intimidado por el Emba-
jador Peurifoy, renuncia al cargo y olvida sus deberes de jefe
y de soldado". Ar6valo no fue nunca intimidado por ningin em-
bajador; y apenas not6 que Patterson mostraba simpatias por
las derechas, no se detuvo para expulsarlo del pais, caso ins6lito
en la diplomacia del Continente. Por esto Arevalo se siente con
mayor personalidad que Arbenz, con mayor derecho a regir de
nuevo los destinos de Guatemala y a ser el jefe indiscutible de
la Revoluci6n de Octubre.

Nosotros, lo confesamos, sentimos una gran desilusi6n cuan-
do escuchamos la voz temblona del president Arbenz, anun-
ciando su retire. Y asi como habiamos sentido cierta compla-
cencia del soldado que habia dicho hacia poco que la revoluci6n
no entraria en aquel 25 de junior del afio que corria, ni el otro,
ni el otro, ni nunca, nos estremecimos cuando le oimos decir que
se alejaba del poder y que entregaba el mando al Jefe de las
Fuerzas Armadas. Por eso este pArrafo de Arevalo vale mAs,
como acusaci6n a la propia izquierda, de lo que pudiera valer
el resto de su carta political. Nosotros asi lo sentimos realmente.

Dice asi:. "Renace, pues, la Revoluci6n de Octubre", pero
resurge en forma arevalista. El "Viva Arevalo" y el "Viva Ar-
benz" reaparecieron simultdneamente, como gritos callejeros,
desde 1955, esporddicos y timoratos. Poco a poco el "Viva Ard-
valo" fue prevaleciendo sobre el otro, que en las concentracio-
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nes populares, brota en boca de los comunistas o en la de alguno
de los empecinados amigos del president pr6fugo. Cuando la
muerte de Castillo Armas liber6 las conciencias y las gargantas,
entonces el '"Viva Ardvalo" tom6 la fuerza de siempre y se oy6
en todos los dmbitos del pais".
iIlusiones, puras ilusiones! Todavia no se escucha ese "Viva"
en la cantidad que Arevalo piensa. Hay, al contrario, mu-
cho mas arbencismo que arevalismo en el ambiente. Y lo hay,
porque Arbenz es un definido: la revoluci6n de octubre para los
arbencistas es marxismo; es decir, tiene color, tiene finalidad,
tiene contenido... La revoluci6n de octubre arevalista, no tiene
nada definido, salvo el socialismo espiritualista que es cosa des-
colorida, de tipo Betancourt, de tipo Figueres, de tipo Arevalo:
una cosa sin sentido, sin contenido real, lleno de ruido y de
"vivas" nada mis. El arevalismo en Guatemala es fuerte por
dos motives esenciales: porque encarna la aspiraci6n de triunfo
en las izquierdas y por la division extremada de las derechas.
Ar6valo caudillo, Ar&valo ideas nuevas. Ar6valo renovaci6n
efectiva, no existi6 en el 41, ni existe ahora, casi veinte afios
despu6s...
No cabe duda que el Doctor Ar6valo es la primera figure
political de estos tiempos en Guatemala. Lo es porque esta de
pie en un llano donde s61o hay liliputienses. Ningfin partido,
ningfin candidate, ningun periodista o escritor es capaz de re-
dargilir lo afirmado por el candidate de las izquierdas. Es gran-
de, pues, porque en derredor suyo s61o hay pequefiez, incapaci-
dad, enanos 0en toda dimension: Es un pueblo de median capa-
cidad, ya habrian dado respuesta al Doctor Ar6valo no menos de
media docena de politicos: En Guatemala el Doctor Arevalo se
zurra en los politicos, en los militares, en todos, hasta en la Igle-
sia, y nadie le responde...
Sigamos, pues, glosando su carta, para ver que el caudillo
de las izquierdas se sigue agigantando mientras sus adversaries
se van lentamente convirtiendo en estiercol.

VICISITUDES DE UN AREVALISMO SIN AREVALO
Dice asi el Doctor Ar6valo en la carta que venimos comen-
tando: "Este renacimiento arevalista tiene tambidn su pequeia
historic externa. En agosto de 1957, guatemaltecos residents en
Chile, (Eliseo Martinez Zelada, Hector Morgan y Roberto Al-
varado Fuentes) presionaron sobre mi para que asumiera desde
*alld la jefatura del arevalismo que ellos querian reorganizar.
Discutimos un poco y trat6 de persuadirlds de que yo no debia

19 -









reaparecer en political. Era idea mia entonces, que el arevalismo
surgiera alrededor de unafigura nueva, joven, endrgica. "So-
mos un movimiento revolucionario y en estos casos la votaci6n
de lideres suele ser fecunda". Les record que el arevalismo es
el movimiento politico guatemalteco que cuenta con los mejo-
res hombres en lo cultural y en lo moral, y que podiamos per-
fectamente elegir uno entire tantos para llevar adelante el pro-
ceso de engrandecimiento national, brillantemente iniciado en
el sexenio 45/51. Germin6 entonces la formula, que ellos acep-
taron con much reticencia de un "arevalismo sin Ardvalo".
Pero como mi, palabra tenia todo el valor de la sinceridad y
todo el aval de convicciones bautizadas en la experiencia, se
suscribi6 en Santiago un manifiesto firmado por ellos, encua-
drado en la nueva linea. Recuerdo que en la primera redacci6n,
aquel manifesto terminaba con el consabido "Viva Arevalo".
Alcancd, incluso a suprimir esa frase equivoca, que contrade-
cia la tesis, haciendoles una observaci6n de gran moral: "Es-
peremos, les dije, a que ese grito salga de adentro de Guatema-
la: no lo sugiramos desde afuera". Pero cuando yo borraba la
frase, el grito ya se empezaba a oir adentro de Guatemala".

Lo afirmado en el pArrafo anterior es veridico. Nosotros
lo reconocemos ampliamente. Y siempre creimos que la Revo-
luci6n iba a renacer con Ar6valo, no con Arbenz, ni con ningin
improvisado. Ar6valo ya era una formula, hecha, vigente, ex-
perimentada. Y Arbenz, con su conduct de no salir muerto
del Palacio Verde, era absolutamente una cosa desacreditada.
Formar figures nuevas, es sumamente dificil, y generalmente se
sufren grandes equivocaciones. Una-de estas equivocaciones la
sufri6 el propio Doctor Ar6valo cuando sefialaba a Arbenz como
el mAs indicado para sucederle. Seg6n el Doctor, Arbenz era la
figure mas definida de la Revoluci6n. Y asi parecia, en verdad.
Ar6valo lo decia para que Arbenz lo escuchara y, 6ste, al escu-
char tal opinion del president, se hinchaba. Arbenz, pues, fue
candidate official de la personal simpatia de Arevalo. Por eso;
la responsabilidad de la caida vertical de la Revoluci6n, debe
compartirse entire ainbos: Arevalo y Arbenz. Asi pues, escoger
algo nuevo en Chile era cosa perdida. Ademis, el grito de "Viva
Ar6valo" era cosa arraigada en Guatemala.

Dice el Doctor: "La tesis del "Arevalismo sin Arevalo" se
difundi6 pronto entire circulos de emigrados y lleg6 al interior
de la repiblica, con diverse fortune. Un viejo periodista que
.se mantiene en la linea del Partido Liberal, quiso reirse un poco
de la tesis difundida desde Chile. "Eso de Arevalismo sin Ard-
valo", dijo el comentarista, me huele much a guiso de conejo


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sin conejo... La frase tenia todas las apariencias de la verdad.
Pero sdlo las apariencias. En efecto, no puede haber guiso de
conejo sin conejo, porque en el caso de los guisos lo que se
cuece es material corpdrea y el sabor a conejo result del con-
tacto de la material conejo con el paladar material del hombre.
En teorias political, en cambio, ya no se trata de materials, sa-
bores y paladares: se trata, de ideas, de principios, de mtodos,
de conductas y las doctrinas sobreviven a su autor. Dejemos,
pues a don Jose Miranda con su conejo y sus guisos, y sigamos
nosotros con nuestro arevalismo sin Arevalo".
Efectivamente la comparaci6n era oportuna pero no feliz.
Hay un morazanismo sin MorazAn; hay un barrismo sin Barrios;
hay un cabrerismo sin Estrada Cabrera y asi hubo entonces y
lo habia hasta hace poco, un arevalismo sin Ar6valo. Pero lo
que habria sucedido es que ese arevalismo sin Ar6valo, nos ha-
bria dado gato por liebre: es decir, un fracaso seguro con la
elecci6n de cualquier gato para llevarlo a las alturas del are-
valismo. Estando vivo Ar6valo no puede existir, sin embargo,
ese arevalismo sin Ar6valo. Porque ai en vez de Ar6valo se
sefiala a cualquiera del viejo arevalismo o a cualquiera del neo-
arevalismo, la derrota sera segura. En cambio, con el viejo lobo
de mar, la victoria es segura en las actuales circunstancias, por-
que ya lo hemos dicho y lo repetimos: Ar6valo se agiganta mis
de la realidad, por la pequefiez e incapacidad de sus adver-
sarios.,.
Dice el Doctor: "Quedaron convencidos mis compatriotas
residents en Chile, y continuaron impulsando la reorganizaci6n
arevalista. Emancipado del liderazgo, me trasladd al Uruguay
en abril de 1958, para gozar por una temporada, las delicias en
que abunda la patria de mi maestro Rod6".
Aqui se supo que el Doctor Ar6valo no habia ido a Monte-
video (Uruguay), a disfrutar de las delicias en que abunda la
tierra de su maestro Rod6, sino a legalizar asuntos propios que
lo ataban a la verdadera felicidad, a la verdadera delicia que
hoy disfruta. Al entendido por sefias y el ristico a golpes,
Averdad Doctor Ar6valo? Pues, bien, nosotros creemos que Ar6-
valo al eludir el liderazgo de la Revoluci6n, lo hizo porque
estaba convencido de que la Revoluci6n habia muerto... La
fuga de todos sus lideres: el refugio de los demAs en las em-
bajadas, la derrota del soldado del pueblo, su march hacia .Eu-
ropa y su divorcio absolute de todos sus amigos, todo esto, en
fin, hacia career que la Revoluci6n no volveria a levantar la
cabeza. Pero hay mas: Ar4valo crey6, seguramente, que los
liberacionistas victoriosos, iban a dominar y a trabajar de tal
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manera, que no quedaria piedra sobre piedra lo que habia sido
revoluci6n marxista... Pero ahi estaba su equivocaci6n: por-
que el renacimiento de la Revoluci6n arevalista y marxista, se
debe a la incapacidad de los liberacionistas que tuvieron miedo
a que se les llamara "reaccionarios" e hicieron una revoluci6n
hibrida, est6ril y muy sometida al Imperialismo, en aquello de
hacer lo que los asesores de que habla Arevalo, imponian, como
el parcelamiento...

SE NECESITA UN LIDER

Dice el Doctor Ar6valo: "Apenas llegado a, Montevideo co-
noci los contradictorios efectos de la linea acordada en Santiago
de Chile. Numerosas cartas escritas por compatriotas de diverse
"extraccion" political me llevaban la protest undnime por aquel
c6modo y egoista apartarse de la trinchera. Algunos ni siquiera
se molestaban en calificarme mal, porque segin ellos mi retorno
a la political active era algo que no dependia de mi propia vo-
luntad. Tengo en mis archives las cartas recibidas alld, que
pronto podrd publicar en las que se me presentaba el renaci-
miento arevalista como de tal calefacci6n y envergadura que yo
mismo ya no podria impedirlo. Habia dejado de ser persona libre
para quedar convertido, por exigencia mayoritaria, en cosa pi-
blica".
Yo no podria decir nada sobre lo sucedido allA en Chile,
Argentina y Montevideo, donde estaban los cuatro gatos derro-
tados en 1954, los mismos que no supieron defender como hom-
bres lo que alli estaban llorando como hembras. "Aben Abed,
al partir de Granada, con d6bil voz su lamento express". Pero
lo que si puedo decir es que aqui en Guatemala, no habia ese
renacer de que se gloria Juan Jose. Aqui no habia mAs que
silencio, quiza conspiraci6n oscura, pequefia, timida, pero no
existia ese "iViva Arevalo!" de que se ufana Juan Jos6. No
habia, pues, arevalismo resurrecto... Fue una tonteria del go-
bierno castillista lo que oblig6 a que se dijera algo de Ar6valo.
En efecto, se comenz6 a hablar de la gran obra de la li-
beraci6n. Y entonces, ese quijote que es "Clemente", asi trata
don Juan Jos6 al "ilustre" licenciado don Clemente Marroquin
y Rojas, comenz6 a defender ardientemente la obra de Arevalo.
Don Clemencio cit6 por culpa del gobierno que negaba aquella
obra, todo lo que se hizo en tiempos de la presidencia de Juan
Josa. Caminos, bancos, escuelas, instituciones sociales, etc., etc.
Todo lo que es real, innegable, que todavia existe invicto, como
el Estadio. Y por esa campafia se comenz6 a perder el miedo
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a citar el nombre del ex-presidente. Pero Juan Jose no puede
presentar una sola acci6n en su favor, en favor del arevalismo
con o sin Ar6valo, de parte de los que ahora se ufanan de haber
sido sus mantenedores aqui adentro. Castillo Armas se enoj6
conmigo, perdi la valiosa amistad de Juan Luis Lizarralde, pero
defendia la justicia, sin dejar, por ello, de sefialar los grandes
errors y las grandes lacras de aquella administraci6n arevalista.

El arevalismo era aqui dentro, una cosa muerta, hasta muy
entrada la administraci6n de Ydigoras. Y, cuando de nuevo se
neg6 la obra de Juan .Jos6, y volvimos a salir en su defense,
el president Ydigoras escribi6 personalmente condenindonos
con aquellas frases que dicen mas o menos: "Usted ha elogiado
a las figures cimeras de la revoluci6n o del comunismo..." Y,
en efecto, yo citaba la obra de Ar6valo, la de Arbenz, ante la
insensata negaci6n de los gobiernos de Castillo Armas y de Ydi-
goras a esa labor administrative. No crea, pues, don Juan Jos6,
que el renacimiento de Ar6valo arranca del arevalismo del ex
terior ni del interior: arranca de una voz de justicia, de verdad,
que nos fue duramente censurada por los que ahora, atemoriza-
dos por la presencia casi real de Ar6valo, estin enviindole emi-
sarios, dinero y entusiasmo y que le entregarin el Poder en
atenei6n a la "Democracia"...
Dice el Doctor: "Segui gozando de mi nueva vida, reci-
biendo en este nundo- al nimero cuatro de mis hijos, conver-
sando con los periodistas de "MARCHA", asesorando a los estu-
diantes de Montevideo que querian incorporar a la Universidad
la carrera de Pedagogia, escuchando los discursos en el Parla-
mento, pronunciando conferencias sobre Guatemala y su Revo-
luci6n, leyendo aquellos diaries magnificos, presenciando de-
mostraciones de los partidos politicos, conociendo el mecanismo
de ciertas elecciones que obligaron al gobierno a entregar el
Poder al adversario de medio siglo".
"iViajar es Vivir!", Juan Jos6 no tenia plata, no se habia
enriquecido en el Poder, pero tenia su "cuchubalito" para darse
esta vida de puro "huev6n ilustre". Alli recibi6 su cuarto hijo
llamado Bernardo, en homenaje al Doctor Bernardo Aldana San-
tolino, quien habia recibido como partero a su primer retofio
en Nueva Orleans. Alli asesor6 a los estudiantes de secunda-
ria, que querian elevar a la calidad de Facultad universitaria,
la escuela de Pedagogia; alli escuch6 a los diputados mis fa-
chendosos de America, porque los uruguayos son los portugue-
ses de America: fanfarrones de su "democracia", una democra-
cia de ganaderos y de ricotes, alli, en fin, ley6 aquellos diaries


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magnificos que s61o hablan de cosas grandes, que s61o reprodu-
cen cosas de Europa o de Norteam6rica, que todavia abren la
boca ante las babosadas de Rod6, el ilustre maestro de Ar6valo,
un pobre. diablo que fue a morir a Italia,. oscuramente, porque
s6lo era lumbrera en America, donde reproducia lo ajeno...

Dice el Doctor: "Singulares emociones me produjo el ca-
blegrama por el cual el Rector de la Universidad Central de Ve-
nezuela me invitaba a instalarme en la ciudad-patria de Boli-
var. Recuperaba yo, por fin, mi profesi6n fundamental. Volvi
a mis cldsicos, me install entire libros, reanudd el didlogo con
aquella juventud universitaria de 1959 prefiada de ilusiones cul-
turales y agitada por legitimas pasiones political. Pude acer-
carme mds al brocal de' la sabiduria conversando con antiguos
maestros y amigos como Garcia Baca y Rosemblat. Me senti de
nuevo en lo inio, remozando mi cultural, compartidndola, discu-
ti6ndola y sintiendo que alrededor de mi y de Rail Osegueda,
el prestigio de Guatemala y de su revoluci6n se convertia en
aura y en halo".

Este parrafo es pura jactancia cultural de Juan Jos6; pero
es su medio y cuando habla de ello debe sentirse emocionado.
S61o que no.nos dice que ese Rector que lo invita lo hace por
recomendaci6n de gente a la cual Juan Jose habia ayudado fun-
damentalmente durante su administraci6n en Guatemala. S61o
que alli, en Caracas, la "ciudad-patria de Bolivar", no se sinti6
61 el nuevo Bolivar que se sinti6 en Guatemala durante su ges-
ti6n political y administrative. SigAmoslo, pues...

Dice el Doctor: "Pero aquella luna de miel con el alto
mundo de la cultural se veia recortada por el requerimiento de
antiguos amores: volvieron las cartas del terruifo, se renovaba
el lIamamiento de aquella grey sin jefe. Y tras las cartas o con
ellas, vinieron los viajeros a repetir verbalmente lo que todo
el mundo decia. Arevalistas de la vieja guardia, lideres sindi-
cales, comerciantes que no pierden la oportunidad de estar en
Caracas, periodistas inquisidores con la mejor buena fe. "Doc--
tor, alld lo esperan". Y vienen los viajeros extranjeros: los que
pasaron por Guatemala unos dias y conversaron con los emplea-
dos del hotel, con el chofer del taxi, con el lustrabotas, con la
empleada de la tienda, con uno de la ventanilla del banco, con
otro en los mostradores de la Aduana. Al llegar a Caracas me
buscaban por curiosidad; por placer, por solidaridad, con el ado-
lorido pueblo famoso. Y el informed era undnime: "Doctor Ard-
valo, alld lo.esperan, alld lo necesitan..."
24 -








Mucho de esto es verdad. Pero lo que no es verdad es que
tales opinions fueran uninimes. Era la voz de una minoria,
de pocos hombres, de pocos visitantes. Pero es verdad que, por
estos tiempos, ya el general Ydigoras habia iniciado su political
de presentar a Ar6valo como al tigre, en la creencia de que esa
presencia obligaria al pais a someterse a 61, al gobernante de
moda. Hablaba en paiblico contra los hombres de la revoluci6n;
pero, en privado, hacia esa campafia de revivir a los muertos
de la revolubi6n, para amenazar a los que comenzaban a ad-
versarle, a criticarle. Ydigoras, pues, es el principal autor del
"Retorno a Bolivar". Ademis, la gente oficiosa gusta de visitar
a los caidos no s61o para darles un poco de aliento, sino para
alegrarse de su miseria... Cuando estAbamos en M6xic6, mu-
chos guatemaltecos o extranjeros que pasaban por Guatemala
iban a ver al coronel Arturo Ramirez o al licenciado Garcia Gra-
nados, quizA con la esperanza de ganar estas gracias por si aque-
llos volvian a ser personajes en el nuevo gobierno..."

Dice Juan Jose: "Monseifor Pulido Mendez, Arzobispo de
Mdrida, es uno de estos viajeros que no quiere salir de Cara-
cas sin transmitirme una opinion del Arzobispo de Guatemala
sobre mi persona. Opinion honrosa sin' duda. E inmediatamen-
te sobrevienen las opinions decisivas. El venezolano Diego C6r-
doba, desde "Cuadernos Americanos" en enero de 1961, exalta
la figure del futureo president de Guatemala". El mexicano
Enrique Lumen, public en la revista "Hoy", a mediados de
.1961, cuatro articulos sobre Guatemala, que acaba de visitor, y
recoge el clamor arevalista. Finalmente el propio Clemente Ma-
rroquin Rojas se resigna a confesar. el 13 de julio del 61, que
el arevalismo es un torrente y que Arevalo serd, como candi-
dato; invencible. "Fabriquemos unos del tamaio de Arevalo,
decia Clemente, porque de lo contrario las derechas tendrdn que
entregar el Poder".

Ya hemos dicho en qu6 forma se hacen las visits a los
emigrados, a los desterrados, pero lo que ignoramos es el con-
tenido del mensaje de Monsefior Rossell y. Arellano, enviado
por medio de su colega, el Arzobispo de Merida, Monsefior Pu-
lido M6ndez. Estamos seguros que no.fue un mensaje de esas
tendencies, es decir, de que Arevalo era indispensable, necesa-
rio en Guatemala. Y en cuanto a mi, ya he dicho que, no el 61,
sino cuatro afios antes, dije mas o menos lo mismo, cuando ex-
puse la obra de Ar6valo ante los que lo negaban; Esto lo sabe
muy bien dofia Elena, la madre del Doctor Ar6valo, lo saben sus
hermanos, lo sabe Jos6 Antonio Acevedo, con quien platicamos
sobre el particular en Esquipulas, hace various afios. Acevedo


-25-








revolucionario y yo cachureco, estAbamos visitando al Sefior de
Esquipulas. Y lo que dice, Ar6valo que dije, es verdad y lo re-
pito ahora; pero declare que esa superioridad que sefialo, obe-
dece a la tragedia divisionista de las derechas. Cuando el pue-
blo derechista haya matado a todos los candidates y a todos los
dirigentes de esos pequefios partidos, quizA haya un nuevo hom-
bre que tenga el "Tamafio de Ar6valo".
Dice el Doctor: "Habia habido, mientras tanto, la posibili-
dad de un corte decisive. El president Ydigoras me mand6 a
ofrecer la Embajada en Venezuela. El ofrecimiento debia ser
entendido como un deseo 'de atornillarme fuera de Guatemala.
Para demostrarle que no tenia interns politico alguno, le mand6
contestar que si aceptaba el ofrecimiento pero no en ese ano
(1961) sino para el afo entrante, y no en Venezuela sino hasta
el fondo del Mediterrdneo: en Israel. Difundida la noticia de
estas pldticas, el arevalismo la recibi6 con desagrado y con in-
dignaci6n. Las misivas tomaron otro estilo y se me hizo ver
mi verdadera condici6n de "cosa pdblica". Segin ellos yo no
tenia derecho ni siquiera a pensar en mis hijos: "Sus hijos son
tres millones de trabajadores"... se me contest en una carta
iracunda".

Este ofrecimiento de que nos habla Ar6valo es verdad: pero
61 no sabe todos los pormenores que originaron tal oferta. No
habia todavia un marcado arevalismo: pero se temia una inva-
si6n de Cuba. Y se sabfa que, posiblemente, Castro aceptara la
jefatura de Ar6valo y no la de Arbenz. Entonces se discuti6
sobre la anulaci6n de Ar6valo. Y para anularlo se lleg6 a decir
que se le daria pasaporte, que se le traeria a Guatemala, que
aqui se le pondria en el dilema: la carcel o una embajada...
Nosotros comentamos entonces que quienes tal cosa proponian
no conocian a Ar6valo; que nunca aceptaria esa embajada y que,
en cambio, aceptaria la c'rcel, seguro de que, de 6sta saldria a
la presidencia de la repifblica. Asi lo pensamos siempre y lo
pensamos adn. El pfrrafo antes inserto del ahora candidate, nos
da en parte la raz6n...
Dice el Doctor: "Tuve que rendirme a la evidencia: el pue-
blo busca un lider. Guatemala tiene politicos de gran empuje;
pero la masa teme caer en el aventurado ensayo de nuevos hom-
bres. Una decepci6n tras otra ha llenado de amargura a la na-
ci6n. Hacen falta en el gobierno las fuerzas morales. Hace falta
en el Poder piblico la alta cultural. Debemos volver a la Revo-
luci6n de octubre, nutrida de intelectuales, de universitarios, de
tecnicos guatemaltecos, de bachilleres que se negaron a nego-


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ciar por d6lares nuestra soberania. El pueblo ya no quiere vol-
ver a pseudolideres que quisieron convertirnos en colonia nor-
teamericana, ni a aquellos "escoldsticos" que iban derecho a con-
vertirnos en Colonia de Mosci. La gene estd cansada de los
traficantes politicos y de los rufianes con cargo official. No es
nada agradable que se maten compatriots en nombre de la pa-
tria. No es nada just que se roben los bienes bien habidos, asz
sea bajo pretexto de una ley maflosa. Ya no mds venganzas po-
liticas. Ya no mds ametralladoras en los balcones del Palacio ni
en las comitivas presidenciales".

Este es un pArrafo propio de Ar6valo; del Arevalo de 1944.
iHacen falta en el gobierno las fuerzas morales! Si, doctor, ha-
cen falta esas fuerzas morales: pero no sera usted quien las
traiga, porque fue, precisamente, en su tiempo, cuando comen-
zaron a fallar". iHace falta en el Poder piblico la alta cultural!
Sf, Doctor, hace falta esa alta cultural, pero en el arevalismo no
hay suficiente alta cultural para dominar el Poder piblico: en el
arevalismo hay much material poco culta: agresiva, destructo-
ra: pero no de alta cultura... La Revoluci6n estuvo llena de
universitarios, pero no de intelectuales como usted afirma. Eran
falsos valores, charlatanes muchos, engreidos los demis; pero
no cultos de verdad. Eran todos ellos imitadores de lo yankee;
ninguno creador de algo propio para nuestra patria... No hay
lideres autenticos ni falsos que hayan querido convertirnos en
colonia norteamericana; lo que han aceptado es todo lo que
tienen los demis pueblos de America: M6xico, Venezuela, Ar-
gentina, Uruguay... Lo que si hay, son esos "escolisticos" que
quieren empujarnos hacia las redes de Moscfi... En lo que si
estamos de acuerdo totalmente con Ar6valo, es en ese grito de
"ya no mAs ametralladoras en los balcones del Palacio ni en lo.
s6quitos presidenciales..." Pero yo recuerdo que esas ametra-
ladoras comenzaron a asomarse en las comitivas del arevalismo
en los propios dias de la campafia electoral... Una vez, en un
baile en San Marcos, los ametralladoristas de la comitiva areva-
lista, dejaron en los autom6viles las ametralladoras y por poco
se las roban... Si hubiesen sido estos tiempos no quedan ni los
rastros.

Dice el Doctor: "Guatemala sufre de todo esto y vuelve sus
ojos al ex-presidente que no mat6 ni mand6 matar,'que no rob6
ni permiti6 robar. Eso dicen los arevalistas. Y me pregunto yo:
iVale la pena de sacrificar el future de mi tierna familiar para
devolver la seguridad, la tranquilidad y la paz a cuatro millones
de mujeres y hombres que trabajan sobre una tierra que lo tiene
todo? iVale la pena de postergar los intereses individuals una
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vez mds, en aras de los superiores intereses de un pueblo de
excelsas virtudes morales? Claro que si, aunque aparezca el ca-
mino sembrado *de amenazas. Y por eso he resuelto afrontar
todos los peligros y echar sobre mis espaldas nuevamente la dura
tarea de producer felicidad, un poco de felicidad siquiera a favor
de quienes s6lo han conocido desde 1951 penas y Idgrimas, ham-
bre, sudor y sangre".'
Hermoso parrafo: pirrafo de un discurso en una plaza pi-
blica no en una carta political. Pero hay tantas dudas; acepta-
mos que si el Doctor Ar6valo no mat6, pero dej6 matar; que
no rob6, pero dej6 robar; no como 61 dice que dicen sus amigos;
que ni mat6 ni mand6 matar, ni rob6 ni dej6 robar..." No co-
mentamos estp, porque en la carta hay espacio adecuado para
ello, porque el Doctor Ar6valo alude mis tarde a hechos con-
cretos. Menos mal que sostiene que las desgracias de Guatemala
comenzaron el 51 y no el 54; es decir, que acusa de tales males
a los arbencistas y a los liberacionistas. Esto es just porque
asi fue.

LQUE DICEN DE TODO ESTO LOS AREVALISTAS?

A lo anteriormente expuesto, el Doctor Ar6valo hace esta
pregunta: ",Qud dicen de todo esto los arevalistas?" y se res-
ponde: "Con la naturalidad de los actos biol6gicos, mis adver-
sarios han puesto el grito en el cielo. Se trata del instinto de
conservaci6n, de la supervivencia de privilegios, de seguir go-
zando de usufructos indebidos y de retener un comando que
habia perdido en 1944 y les fue devuelto por la United Fruit Co.,
en 1954. He ahi lo que el retorno arevalista pone en peligro".
Esta afirmaci6n es la que, indudablemente, hace que los
amenazados se pongan en guardia y se apresten a la lucha: unos
mandando dinero para la campafia arevalista, otros en franca
lucha de resistencia. Pero en lo que hay un error es en acusar
a los adversaries de Ar6valo de ubiquistas. En la actualidad no
es s61o el ubiquismo caido en 1944 el que resistirA a Ar6valo;
hay otras muchas fuerzas, las cuales, ante estas terminantes de-
claraciones, no se llamarAn a engafio; sobre todo, cuando insisted
en afirmar que la Frutera fue la que derroc6 a Arbenz y a la
Revoluci6n en 1954. Con esta insistencia, hasta los arevalistas
mis obsecados, se alejan de sus inclinaciones...
Dice Ar6valo: "En efecto, el arevalismo contrajo desde 1944
el compromise politico de mejorar las condiciones de vida de las
grandes mayorias nacionales, sometidas hasta entonces at domi-
nio y a la explotaci6n econ6mica de una mayoria feudal, insen-


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sible at dolor de los otros, al hambre de los trabajadores, a las
enfermedades que prosperan cuando no hay medicines, y amiga
de acudir a la policia y a la tropa para sosegar las inquietudes
de los que visten harapos. Para cumplir esos compromises, el
arevalismo hall6 mds de una piedra en el camino. La promesa
de mejores salaries tenia como enemigos terrible a los pocos
usufructuarios de la tierra y duros explotadores del hombre,
minorias mercantilistas vinculadas estrechamente a consorcios y
empresas internacionales".

Esta es pura demagogia, en cuyo arte es maravilloso el Doc-
tor Arevalo. Ni mnis ni menos lo que decia Castro en los dias
en que-hacia la revoluci6n con fuerzas y elements norteame-
ricanos, que esos pobres brutos gringos pusieron en sus manos.
Igual a lo que decian los comunistas espafioles, igual a lo que
dicen todos los estafadores del mundo empujado al comunismo.
Y s6lo los idiotas guatemaltecos no miran ese peligro; s6lo los
ambiciosos politicos de la derecha no escuchan ese cantar som-
brio; s61o los militares, indecisos siempre con Ubico, con Ponce,
con Ar6valo, con Arbenz, con Castillo Armas, con Ydigoras, no
palpan en su desnuda realidad. Por eso, por la miopia, por la
estupidez, la cobardia de todas estas fuerzas desorganizadas, es
que Ar6valo llegard a Guatemala como Castro lleg6 a Cuba y...
despu6s a llorar a Miami los que tengan dinero, y a la miseria
los que tengan, que aguantar la agresi6n internal.
Dice Arevalo: "Entonces fue cuando se inici6 la predica de
mis adversaries, deseosos de convertir las virtudes del arevalis-
mo, en pecados y en vicios. Un gobierno 'que defiende aquel
caudal human de comnpatriotas fue entonces pintado por las
minorias feudalistas como corruptor de la paz piblica, incitador
de pasiones sociales. El gobierno que de pronto se ponia a favor
de los trabajadores (y el arevalismo fue en la historic de Gua-
temala el primero en definirse amigo de los humildes y los
ddbiles), tenia que ser, debia ser un gobierno "comunista". Su-
Scedia esto en el afio en que mister Truman empezaba a disputar
con Rusia acerca del comando mundial. Ya Hitler estaba muerto
y Alemania vencida. No era itil, por consiguiente, seguir di-
ciendo, como se dijo en 1944, que Arevalo era nazi y agent de
Per6n. gRecuerdan los guatemaltecos 'aquella fotografia mia,
que los pbncistas adornaron poniendo en mi pecho la Cruz ga-
mada y con la cual tapizaron las paredes de la capital? j'Aque-
llos papelotes que el pueblo mismo se encarg6 de arrancar? No;
ahora el enemigo de los Estados Unidos era Rusia y parecia
mds provechoso decir que Ardvalo habia venido como agent
comunista".


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Sigue la demagogia complete. Todo el pirrafo es demag6-
gico. Pero hay ahora un error: Ahora no son los poncistas los
que haran resistencia al Doctor Ar6valo. El poncismo era el
residue de Ubico: en cambio, el pueblo que ahora resistir&, es
el que recibi6 entonces a Ar6valo. Porque a Ar6valo, en 1944
no lo recibi6 ese proletario ahora tan mimado por 61, sino las
classes que ahora llama explotadoras. Esto se recuerda bien;
pero gracias a la demagogia y a la ceguera de los politicos de
la derecha, los papeles se han cambiado y ahora si serAn los
obreros, los estudiantes, los agitadores de todos los tiempos,
los que recibirin al caudillo. Suponemos que Ar6valo no ne-
gara que su fraseologia es exactamente igual a la de Castro, y que
en Cuba reina ahora el marxismo, bajo la protecci6n de Rusia
y que, cualquier gobierno de izquierda que llegue a cualquier
pais de Am6rica, desembocara fatalmente en ese marxismo cu-
bano sometido a Rusia. No hay que dudarlo; ese es el camino
y ahora, quien apoye a Ar6valo, esta empujando a la patria ha-
cia el sitio de Cuba, hacia el bando de Rusia... IHay quien
diga que no? Si lo hay, serA un farsante, porque la cosa es in-
negable y pronto se comprobara, de llegar Ar6valo a la pre-
sidencia.

Dice Ar6valo: "Se les ocurri6 entonces la primera patraiia
que consisti6 en la fabricaci6n de una carta que se me atribuia
haber 'dirigido a un diplomdtico ruso resident en M6xico, y
segtin la cual, a los tres dias de ser president, yo daba por
escrito y en papel official, las gracias por los dineros y los con-
sejos recibidos durante mi campafia. El document ap6crifo es-
taba destinado a impresionar al Ejdrcito y a la Embajada norte-
americana. El mayor Arana comprob6 la falsedad de la carta
porque ellos, los militares, habian pedido que Jorge Garcia Gra-
nados fuera sacado del pais (la carta ap6crifa dice que yo pro-
meti al ruso enviar a Jorge como espia en Washington). La em-
bajada norteamericana, por su parte, comprob6 que todo el do-
cumento era also, comenzando por mi firma analizada por tic-
nicos de sus servicios secretss.
El Doctor Ar6valo no debe culpar a los adversaries politi:
cos suyos de aquellos dos documents falsos. Esa era obra del
ubiquismo, pero no de los adversaries politicos de Ar6valo, aun-
que muchos ubiquistas estuvieran en esa oposici6n. Debe re-
cordar el Doctor Ar6valo que Clemente Marroquin Rojas, en el
-diario LA HORA, conden6 tales procedimientos, los repudi6 y
acus6 a sus autores de torpes, porque no hacian con tales me-
didas mas que afirmar al arevalismo. Muchos de esos ubiquis-
tas pueden hoy hacer otro tanto, porque son cobardes, no gustan
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de asomar la cara, aunque, para curarse en salud, le envian re-
cuerditos al Doctor con algunos cheques... Pero lo important
de este parrafo esti en que los militares exigieron la salida de
Jorge, acusado de ser enviado como espia en Washington, y ha-
cia alli se fue, mientras a Rusia se iba Cardoza y Arag6n...
Dice Ar6valo: "Muchos aios mds tarde, en 1955, abogados
y funcionarios del regimen de Castillo Armas (Siete Litros, Co-
ronado Lira, Ddvila C6rdova y el Juez Garcia) obligaron a mi
hermano, coronel Javier Ardvalo, bajo viles amenazas, a firmar
un document cuyo texto no conocia, segin el cual, el coronel
Elfego Monz6n y yo, habiamos convenido una simulaci6n de
anticomunismo. Para mis adversaries, pues, es necesario y de
toda urgencia, que yo sea comunista asi salga la "prueba" de
documents falsificados".
Sobre este negocio de Javierito, son los sefialados los que-
deben contestar. Eso no interest al antiarevalismo efectivo. Es
cosa muy sucia, y es lastima que dicho coronel del Ej6rcito haya
firmado documents cuyo contenido ignoraba. Ademis, aquella
declaraci6n no tenia importancia. Arevalo, forzado una vez por
la Embajada norteamericana, expuls6 a todos los calificados de
comunistas, especialmente a los extranjeros que acudieron a
Guatemala, como acuden a todos los paises donde hay posibi-
lidad de fortalecer el comunismo. A todos les di6 sueldo, suel-
dos hasta de doscientos quetzales. S6lo uno lo rechaz6 con in-
dignaci6n: Mois6s Castro y Morales. Los demis aceptaron y
se alejaron temporalmente. Despubs iNo era de dArsele cre-
dito a la especie de que todo aquello de la Escuela Claridad y
de su clausura, era una maniobra para despistar? Tambien esto
estuvo bajo la investigaci6n de los "tecnicos de los servicios se-
cretos norteamericanos", los mismos que habian comprobado la
falsedad de los documents del 'prrafo anterior.
Dice Ar6valo: "Necesario de toda urgencia es tambign para
ellos que yo sea asesino. No conviene a sus intereses tenebro-
sos que el lider popular sea un hombre honrado, un hombre
puro. No pueden tolerar la comparaci6n hist6rica entire este
president de origen magisterial, con las otras figures presiden-
ciales del pais, abogados o militares. Si los abogados y los mi-
litares, al llegar a la presidencia, ordenan matar a sus adver-
sarios politicos, ipor qud el maestro de escuela no ha de hacer
lo mismo? El primer crime que se me imput6 fue la muerte
de un senior Pivaral, que se arroj6 a la calle desde el segundo
piso del edificio de la Guardia Civil. Segin mis adversaries
aquello fue un asesinato, "a pleno sol" y por orden directa del
president. ."
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Partimos este pirrafo, por lo interesante y por lo largo. Si
como esta afirmaci6n son todas las que hace el caudillo del are-
valismo, ialiviados estamos! Comienza por decir: "un sefor
Piraval". Ese senior Pivaral era abogado de acrisolada honra-
dez, anciano ya, y native de la zona cercana a Taxisco, la tierra
de Ar6valo. No podia desconocerlo ni puede desconocerlo ahora.
Pivaral habia sido juez recto, magistrado incorruptible. No era
un desconocido ni un quidam. Pero hay algo mas: el Licenciado
Pivaral no se arroj6 del segundo piso de la policia. el muri6
de un sincope cardiac cuando se le torturaba en la policia sobre
una marqueta de hielo. El que se arroj6 (lo arrojaron al morir
en los tormentos) fue otra persona, pero hay otros que no mu-
rieron en aquellos suplicios: esti don Gertrudis Chinchilla, que
sufri6 todo vejamen por resistencia fisica propia. Ahora toca a
Mario M6ndez Montenegro que fue el autor material de estas
torturas, decir de orden de quikn obr6 asi. Mario es candidate
a la presidencia de la repuiblica y debe, forzosamente, aclarar
este incident que demuestra que tambi6n, en los dias de Ark-
valo, s'b torture y se mat6 a los acusados por conspiraci6n, como
en los dias de Ubico; s6lo que Ubico no negaba sU participa-
ci6n, su orden y Arevalo si... Nosotros invitamos a Mario a
explicar esto a la ciudadania que cree en l1. Mario habia lle-
gado a la Direcci6n de la Policia, nombrado directamente por
Arevalo y llevado por 61 mismo, porque Miguel Mendoza, que
era el director, habia encarcelado a Manuel Galich, siendo mi-
nistro de Educaci6n a quien se le habia encontrado meAndose
en un poste del alumbrado el6ctrico.

Prosigue el Doctor asi: "Tres aios despuds sobrevino la
muerte del Jefe de las Fuerzas Armadas, uno de los aspirants
a la sucesi6n presidential. El coronel Arana fue amigo mio
hasta el ultimo dia de su vida, y estuvo hasta esos- moments
impidiendo un cuartelazo que algunos militares de mala calidad
querian producer para cambiar las lines political de la revolu-
ci6n. Todo el -mundo en Guatemala sabe quienes mataron a
Arana, por qud y para que lo mataron. En el process iniciado
inmediatamente (julio a septiembre del 49), se tomaron algu-
nas declaraciones. Al llegar al Poder Castillo Armas, el pro-
ceso fue retornado y con las intenciones imaginables se escu-
charon nuevos testimonies (julio a diciembre del 54). A pesar
de todo no lograron estos opinantes proporcionar pruebas vdli-
das contra mi. Cuando en 1959 se supo que ya estaba yo en Ca-
racas, mis adversaries se pusieron muy nerviosos, reabrieron el
process (junio a octubre) y trajeron mrs testigos, gente de la
"liberaci6n" enemigos politicos mios, para falsear a tltima hora
el cuadro de aquel crime cometido por militares. Todos fueron


- 320








instruidos para referirse a un personaje fantasma: el "rumor pd-
blico". Pero el "rumor piblico no fue liamado a declarar".
En este pirrafo hay cosas terminantes. En primer lugar
Ar6valo acusa a los militares del asesinato de Arana; "Crimen
cometido por militares" dice textualmente. Pero sobre el pro-
ceso nada hay que decir; nadie lo ha seguido. Lo instruido en
tiempos de Arevalo esta apegado al interns de los matadores;
lo instruido en tiempos de Castillo Armas esti peor porque los
testigos son falsos y los pesquisadores escribian lo que ellos que-
rian, siendo casi todos revolucionarios. Pero ahora hay una ver-
dad: Arana habia sido destituido por el Congreso de los partidos
octubristas. No citaron a esa sesi6n a los diputados de la oposici6n
ni a los supuestos amigos de Arana, siendo revolucionarios. Y ya
con el decreto de-destituci6n, redactado por el gobierno, en las
oficinas de la presidencia, se iba a comunicar tal acto al propio
Jefe de las Fuerzas Armadas, military sin malicia, sin resoluci6n,
sin agallas... Pero en vez de hacerlo como se habia planeado,
lo enviaron a recoger las armas por 61 exigidas a El Morl6n,
lugar que ya estaba sitiado por sus enemigos, por sus "cazado-
res". Y lo cazaron bien en el Puente de la Gloria. El Doctor
Ar6valo no di6 orden alguna en el sentido de que lo mataran;
pero una persona inteligente conocedora de la "psicologia hu-
mana" por su propia profesi6n, debi6 comprender cual iba a
ser el resultado, y estamos seguros que lo comprendi6, pero no
quiso impedirlo.
Por eso duele mis cuando dice Arevalo que Arana fue su
amigo hasta el iltimo dia de su vida. Esto es verdad, absolu-
tamente verdad. Arana impidi6 muchos actos de violencia con-
tra el president Arevalo. Quiza no por much amor al gober-
nante, sino porque 61 sabia que desquiciada la cosa se iba a
llegar hasta el asesinato del general Corado en la Guardia de
Honor, origen de la Revoluci6n de Octubre, su verdadero padre.
Porque sin aquel asesinato lejano, no habria habido levanta-
miento de la Guardia de Honor y, sin este, no habria existido
Revoluci6n de Octubre, arevalismo y demas babosadas. Arana
dijo muchas veces: "la Revoluci6n la hizo el official que mat6
a Corado", porque puso a la oficialidad de la Guardia de Honor
en el dilema de "o el pared6n del fusilamiento o la acci6n en
la calle". Pues por temor a aquella cosa de 1944, fue que Arana
defendi6 siempre a Ar6valo hasta el iltimo moment y Ar6valo
toler6 su destituci6n por sus diputados y que se le llevara a la
muerte, porque repetimos, a un psic6l1go no se le habria nunca
pasado por alto cual seria el final de Norma...


- 33-







Asi, piles, los militares deben entender esto: Arana de-
fendi6 a Arevalo siempre de las intenciones de esos "militares
de mala calidad" que dice el Doctor. Y luego, de la otra afir-
maci6n, de que Arana lo "mataron militares", y no civiles. Opi-
ni6n contraria a la de Martinez Estivez, que expone que a Arana
no lo mataron los militares que fueron a la caza, sino los civi-
les que empufaron las armas. Lo demAs todo es un cuento.
iHay qui6n redarguya estos juicios relativamente cercanos?

Dice el Doctor Ar6valo: "El empeio de que yo pase a fi-
gurar en el "Cuadro de Honor de los criminals guatemaltecos,
no se limit al caso de Arana. WNo recuerdan mis compatriotas
que tambidn se mezcl6 mi nombre con el asesinato de Castillo
Armas? El 27 de julio de 1957, funcionarios del gobierno difun-
dieron un comunicado official sobre el suceso, "Bajo palabra de
honor", el gobierno afirmaba que Castillo Armas ha6ia sido
muerto por un soldadito de la guardia presidential. Un perio-
dista de apellido Castajfeda, dijo haber hallado bajo la almo-
hada en la cama del soldadito, un "Diario de vida", en el cual
el literate soldadito iba inscribiendo dia por dia sus exquisitas
emociones y sus ideas filos6ficas. En algin lugar del "diario",
el soldadito se confesaba "espiritista", comunista y arevalista".
Como nadie tuvo en sus manos el diario, sirvi6 la "palabra de
honor" del periodista. Por consiguiente "Castillo Armas habia
sido mandado matar por Arevalo, resident en esos mementos
en Santiago de Chile, a cinco mil mills de distancia... El sol-
dadito de marras lo degollaron (tinico testigo del crimen, ensar-
tdndole un yatagdn en la garganta, y "bajo palabra de honor"
de "los coroneles" de la Casa presidential, el soldadito se habia
suicidado. Todo el mundo en Guatemala sabe, sin embargo, la
verdad, y la persona que mat6 a Castillo Armas sale del pais y
vuelve a entrar sin que nadie ponga cortapisas y sin que la "jus-
ticia" se meta con ella".

Aqui tienen los lectores otra acusaci6n terminante de Ard-
valo. El sabe quidn mat6 a Castillo Armas. De suerte que, al
venir, se le pueda citar a los tribunales para que haga luz en
este asunto. 4Verdad que es mero tonto el doctor? Carlos Leo-
nidas Acevedo dira ;pero que papo es el doctor que se esti me-
tiendo en esas cosas! Despu6s cabe sefialar que el pobre Ro-
berto Castafieda le acusa de haber inventado aquel "diario".
Veremos qu6 dice 6ste del sefialamiento de falsario.
Dice el Doctor Ar6valo: "Comunista y asesino, pues. Pero
falta lo de ladr6n. Nada mds natural, tratdndose de un presi-
dente, de un ex-presidente. Por desgracia para mis adversaries,

-34-








ahi estd otra nota "revolucionaria" del arevalismo. Despuds de
doce ailos de haber dejado la presidencia hay indicios defini-
tivos de mi pobreza. Result ser, para torture de los antiare-
valistas, el UNICO president de Guatemala que no rob6 ni se
enriqueci6. Por lo menos esto es vdlido en todo el siglo XX.
Y los mds importantes funcionarios de mi-gobierno pasaron por
altos cargos sin corromperse personalmente ni corromper la fun-
ci6n pdblica. iNecesito mencionar nombres? Alli estdn todos
en la calle, con su vida ptblica y privada a la vista del mundo.
iQuidnes son los arevalistas que se enriquecieron en el Poder?
iHubo mordidas, planillas blancas, negociados? ;Ah, si!: un mi-
nistro de la Defensa mand6 pintar el edificio de la Politecnica
y cuando le presentaron la factura pidi6 que se pusiera double
precio, la mitad para el. El Director de la Politecnica Pra Ro-
berto Barrios Peia, quien se neg6 a firmar la planilla falsa. Y
fue destituido. Eran los comienzos, Zverdad? Sin embargo, jera
eso arevalismo?

Cuando acusaban al Doctor Ar6valo hasta de ilevarse la
vajilla de plata del general Ubico, nosotros rompimos unas
cuantas lanzas en su defense. Aquello no s6lo era falso sino
ridicule. Pero asi como reconocemos esto, tambi6n queremos
que recuerde el Dr. Arevalo que fue en su tiempo cuando co-
menz6 la desmoralizaci6n y la irresponsabilidad a que se ha
llegado, corregidas y aumentadas, hasta nuestros dias. Entonces
se inventaron los confidenciales, que no permiten robar ante el
piublico, pero que se desvian hacia otras parties, como se ha com-
probado. Es verdad, tambi6n, que esos confidenciales fueron
cosa pequefia en comparaci6n a los dos millones de hoy; pero
aquellas sumas entonces daban mis fruto que esos dos millo-
nes en nuestros dias. Naturalmente nosotros no vamos a citar
nombres de arevalistas que hicieron sus "cachitas", pero alli
estAn... Yo dije, en cierta ocasi6n que publiqu6 unos estados
del INFOP que los revolucionarios se hicieron ricos mediante
este instrumentto, pero todos habian pagado con la sola excep-
ci6n de Arbenz y que, en cambio, los liberacionistas no pagaron
las sumas que obtuvieron como los revolucionarios, para hacerse
ricos...

Dice Ar6valo: "Pero no: siempre aparecid necesario de
toda necesidad que Arvialo fuese o hubiese sido ladr6n. Tanr
pronto como Castillo Armas tom6 el Poder, empez6 la lluvia de
calumnias. Como se decia que yo tenia cierto prestigio en Sud-
america, se destinaron 25,000 ddlares para una misi6n que pa-
sara de capital en capital "informando" a los latinoamericanos
la baja calidad de los gobernantes revolucionarios: asi, en plu-


-35-








ral. Porque mis adversaries hallaron ttil mencionarnos juntos
a, Arbenz y a mi en toda oportunidad (;y los comunistas tam-
bien!) "El Diario Ilustrado" de Santiago de Chile, public de-
claraciones de la misi6n Rodriguez Beteta, cuyo jefe era mi viejo
amigo don Virgilio y cuyo secretario era el requete-simpdtico
Virgilito. Segin las declaraciones dadas al gran diario cat6lico,
durante la presidencia de Arevalo, habian desaparecido de las
Arcas fiscales seiscientos millones de d6lares, es decir, a raz6n
de cien millones por afo..."

De estas "indirectas" que se hagan los quites ambos Virgi-
lios. Rodriguez Beteta, en verdad, era amigo de Ar6valo. Cuan-
do 6ste llegaba de Tucumin a Chile, en 1944, sin documents de
ciudadania guatemalteca, Virgilio Rodriguez Beteta, que era Mi-
nistro de Guatemala en Chile, lo document, sin cuyos docu-
mentos no habria-llegado a la patria. Pero ahora soplaban otros
vientos y... como decimos, que algo digan don Virgilio y Gua-
yacAn... Ambos explicaron el error, Virgilio Rodriguez Beteta
dijo no haberlo documentado 61.

Prosigue Ar6valo: "Otro diplomdtico de la United Fruit Co.
destinado a La Habana, fue requerido sobre la espeluznante acu-
saci6n. No, no eran seiscientos: fueron simplemente cuarenti-
cinco millones de d6lares. Bueno, yo respird un poco. Final-
mente un periodiquito cat6lico de Guatemala, que a guisa de
cat6lico tiene que ser mds prudent en sus-mentiras, disminuy6
mis robos a la humilde suma de 16.000,000. Vino el regimen ac-
tual.- Se continuaron las pesquisas documentales. Ellos, nues-
tros adversaries, tenian en sus manos los archives de la naci6n.
Pidieron informes a los paises donde yo habia vivido y a Vene-
zuela, donde yo daba classes. El president Ydigoras no tuvo
mds remedio que dictar el acuerdo de devoluci6n de los magros
bienes que tengo en Guatemala. La que fue mi esposa, sefiora
Elisa Martinez Contreras, retiene como suyas dos pequeias casas
en Buenos Aires. El acuerdo del president Ydigoras acab6 pues,
con la ieyenda de los Rodriguez Beteta sobre una danza de mi-
llones que jamds tuvo Guatemala en sus areas".

No creemos que Rodriguez'Beteta halla metido esa pata pa-
tisima. Tal vez quiso decir que esa suma correspondia a los gas-
tos de la naci6n en los seis afios. Tampoco recordamos quien
fue el enviado a La Habana, ni el peri6dico cat6lico que rebaja-
ron a 45 y 16.000,000 la suma citada. Eso lo dirfn sus autores
mejor que nosotros; es decir, los acusadores de don Juan Jos6.
Nosotros, al contrario, intervenimos activamente para que se de-
volvieran sus bienes del Dr. Ar6valo: "magros bienes" como son


-36-







una casa en Guatemala, una en Taxisco y una finquita en esta
misma zona. Respecto a las casas de Buenos Aires pensamos
que 61 las habia entregado a su ex-esposa como gananciales, y
elogiamos su actitud de caballero. Ahora 61 nos dice que ella
s6lo "las retiene", quizA porque se cree todavia su mujer, de-
bido a que en Argentina no admiten su divorcio. Pero, segura-
mente, no las reclamarA jamfs.
Dice Juan Jos6: "gPor que ese odio de don Virgilio para
mi? Muy sencillo: por haberme negado a destituirlo cuando la
juventud revolucionaria de 1945 fue a mi despacho a pedirmelo,
con. la acusaci6n de haber sido diplomdtico perpetuo de Ubico.
Y por qud no lo destitui? Muy sencillo: porque yo admiro el
talent literario y la vasta cultural hist6rica de don Virgilio. La
mismisima raz6n por la cual saqud a Miguel Angel Asturias de
las filas poncistas para incorporarlo a nuestro servicio diplo-
mdtico".
Nosotros creimos siempre que Ar6valo no habia destituido a
Rodriguez Beteta por aquella campafia de documentarlo en
Chile. Pero, repetimos, s61o Virgilio pued'e descifrar este enig-
ma. 'Y en cuanto a MichelAngelo Asturias, es bien cierto que
el pobre habia caido en las redes del poncismo y que fue sacado
por Ar6valo y algunos amigos, para que fuera "el guatemalteco
de hoy" y de siempre.
Dice Ar6valo: "Como se ve, ya hay algunas "pruebas" para
acabar con la temible candidatura presidential. Pero no son bas-
tantes. Ellos mismos tienen la impresi6n que han trabajado
sobre arena. Habia que buscar algo mds s6lido. Fue entonces
cuando estos genios de la "Verdad" resolvieron asociarse a uno
de los que acorralaron a Arana. Testigo presencial me ha 'infor-
mado de contantes dos mil d6lares, que, a cuenta de cinco mil,
se entregaron\en un hotel de Meiico. El que los recibi6 ha es-
crito cartas para descargarse de su delito y arrojar culpabilidad
sobre otros. Estas cartas se suman a la carta presidentiall" di-
rigida a un diplomdtico desconocido, el acta levantada en el juz-
gado noveno, a los testimonies de 4ltima hora en el process de
Arana al "Diario de Vida" del soldado fil6sofo y analfabeto...
Ha llegado, pues, la hora de "dictar orden de capture" para que
el professor de Pedagogia Superior no se mueva de Caracas. Es-
Stamos a 15 de octubre de 1959. Pero yo no tomo en serio nada
de eso, porque mi conciencia estd limpia. Me vengo a Mexico
en febrero de 1962. Se produce algo inesperado. Los enemigos
de Ydigoras, conspiradores, conscientes de su incapacidad para
ganar las elecciones, tratan de derribar al regimen, coadyuban
J los disturbios antiidigoristas de marzo: diz que para impedit


, -37-








la nueva presidencia de Arevalo. Por su -parte, el gobierno in-
curre en la infantil aventura de !solicitar al gobierno de Mexico
la extradici6n de un hombre honrado. Lo hicieron para espan-
tarme: para que yo saliera huyendo. No lograron su objetivo.
Entonces vinieron las amenazas de muerte, st yo me quedaba en
Mexico. Pero me quede. Finalmente el amoroso ofrecimiento
de una gran suma en los Bancos de Suiza..."

Aqui tienen los lectores el origen de las cartas de Alfonso
Martinez Estevez. Dicha persona carg6 con el sambenito del
asesinato de Arana durante muchos afios. Siempre cerr6 la boca,
en espera de que se aclarasen las cosas; Pero nadie pensaba en
aclararlas y el -tiempo iba oscureciendo mis aquel crime, sin
que se quitara de la espalda de Martinez Estevez aquella acu-
saci6n. Entonces 6ste escribi6 dos cartas a los dos ex-presidentes
para que dijeran algo que lo descargara de tal inculpaci6n. Na-
die le contest y las cartas se publicaron. No hay, a nuestro jui-
cio, dos mil pesps a cuenta de cinco por tales cartas. Martinez
Est6vez es suficientemente honrado para no venderse por esa
suma, no obstante las estrecheces a que ha estado sometido.
LUstima que el Dr. Arevalo que, para otras cosas gusta de citar
nombres, no diga qui6nes son 6stos que danzan en estos chimes;
por ejemplo .quien le ofreci6 esa valiosa suma en los Bancos
de Suiza...?

Dice Ar6valo: "Todo les ha fallado. A ellos lo mismo que
a mi. Yo no pude abandonar laipolitica porque et pueblo de
Guatemala me ha ordenado que vuelva. Y ellos no podrdn es-
torbar mi candidatura presidential, porque el pueblo de Gua-
temala estd por encima de los fabricantes de documents y de
"verdades" provisionales. Seria muy sabroso y muy barato "in-
validar" por cinco mil d6lares la poderosa candidatura popular;
saldria demasiado barato quedarse "con el pais" en las ufas seis
afios mds y seguir desmanteldndolo, en nombre de un anticomu-
nismo que a nadie engaiia ya. Las candidaturas populares son
indestructibles e invencibles. No son candidaturas fabricadas
con ddlares petroleros, ni con 6rdenes de una embajada, ni con
el favor de la policia, ni con recomendaciones eclesidsticas. Las
candidaturas populares salen del alma de la gente que trabaja
y que sufre. Cuando el pueblo grita un nombre hay que saber
resignarse a escucharlo. Inscripcidn de partidos e inscripci6n de
candidates ya son formalismos secundarios. Finalmente vendrd
el acto electoral pero simplemente como requisite juridico para
producer una prueba mds de lo que todo el mundo sabe. Porque
los c6mputos electorales no pueden arrojar cifras diferentes a
las que la gente espera. Los c6mputos electorales deben reflejar


- 38 -








fielmente el clamor de las multitudes. De lo contrario vendria
una revancha terrible. La ira popular se volveria p6lvora y con-
tra esa p6lvora nadie ha inventado nunca nada..."
Pero la realidad dice otra cosa, Dr. Ar&valo. En el alma
de todo pueblo hay un instinto de conservaci6n y este pueblo
de Guatemala sabe que, por las costillas del Dr. Ar6valo, le lle-
garia la efectiva esclavitud. Porque no es esclavitud todo lo que
dicen los demagogos en nuestros pueblos, si se le compare con
la esclavitud de los poderes totalitarios, y el Dr. Arevalo jams
podria detener la. march del marxismo, porque todos sus cola-
boradores cercanos serian marxistas. Pero hay algo mfs; toda
esa amenaza "de revancha terrible" y de "p6lvora peligrosa"
son puras papas del Doctor. Todo pueblo tiene dos grupos esen-
ciales: dos mitades: cuando una se levanta la otra tambi6n suele
levantarse, como en Espafia y entonces viene la guerra civil y
_es esta guerra civil la que van a evitar en Guatemala otras mu-
chas fuerzas...


-39 -













UNAS PAGINAS DE TEORIA POLITICAL TAMPOCO
HACEN DAlO

El arevalismo en la Teoria y en la Prdctica

"Comencemos por advertir que el arevalismo no es Arevalo
Aunque parezca 16gicamente inadmisible, la verdad es que his-
t6ricamente, el movimiento politico arevalista es anterior a la
llegada de Ar6valo al pais en 1944. Hasta ese afio yo despre-
ciaba la political y a ls politicos. Habia visto en 1934 a un pre-
sidente, jefe de mi partido politico, torturar y asesinar a sus
mejores amigos, precisamente a los que lo llevaron al Poder.
Senti asco por aquella forma de gobernar y hui de Guatemala
para no seguir siendo c6mplice de matanzas "dentro de la ley".
Me refugi6 entire libros, entire sabios, entire j6venes. Y opin6
agriamente contra los traficantes de la cosa piblica, contra la
mediocridad universal de los politicos".
Despreciaba la political y a los politicos dice Juan Jos6, y
habia trabajado activamente dentro del ubiquismo en 1926 y en
1930. Vi6 que Ubico asesinaba a sus amigos, pero no vi6 que
sus amigos conspiraban contra 61. Le di6 asco ver "asesinar
dentro de la ley" y 61 no se percat6 que al coronel Arana lo iban
a asesinar dentro del matocho, mediante la agresi6n en vaca,
sin decirle al coronel Arana ni siquiera lagua va! Si cuando Ubi-
co mataba en la forma que sefiala Ar6valo, 6ste huy6 del pais
para refugiarse entire libros, ipor qu6 no huy6 en 1949, cuando
sus amigos asesinaban a quien los habia llevado al Poder? Era
lo que menos podia hacer un hombre honrado que, realmente,
no hubiera estado en el ajo de aquel asesinato. Retirarse as-
queado del Poder o castigar a los asesinos. No hizo ni una ni
otra cosa, porque no es lo mismo ser un gato en el Ministerio
de Educaci6n Pfiblica a ser el Presidente de la Repiblica. Al
contrario de huir, se aumentaron los confidenciales de las ofi-
cinas pfblicas que habian cometido el crime: la presidencia,
la policia y el ministerio de la guerra con doscientos cincuenta
y dos mil quetzales.
Dice Juan Jos6: "Sin embargo, repentinamente, un cable-
grama me obliga a guardarme aquellas opinions altaneras: la
juventud revolucionaria de Guatemala necesita un lider provi-
-41-








sional, un candidate a la presidencia. Pero iy las dos docenas
de aspirantes a la presidencia que habia en el pais? No; el pue-
blo no quiere "aspirantes", buscaba otra cosa. Guatemala nece-
sitaba un maestro de escuela y ese era yo. Cuando descendi del
avi6n el 3 de septiembre de 1944; me recibieron multitudes are-
valistas que no me conocian. Mis relaciones sociales y perso-
nales habian sido escasisimas. Profesores y estudiantes de la
Gran Escuela Normal; profesores y estudiantes del Instituto de
Chiquimula; profesores y estudiantes de la dulce Jalapa; un mi-
llar de ganaderos de Taxisco y las cuatro novias que yo habia
tenido... Pero lo que vi en La Aurora aquella vez, era un mar
human, era un clamor de ociano, era la voz de un pueblo ator-
mentado, vejado, vapuleado, humillado. Era un pueblo que que-
ria ser gobernado con mitodos de maestro de escuela. Y yo era
en esos aiios "la niiia bonita" del magisterio. Aceptd, pues,, el
milagro y me convert, por mandate de mis compatriotas, en
politico, en politico arevalista".

Cuando un pueblo acaba de salir de una dictadura de muchos
afios, esti sin caudillos. No habia entonces aspiraciones en abun-
dancia, porque el ubiquismo no habia dejado levantar la cabeza
a ningin aspirante. Es falso, pues, que los hubiera a montones.
Tampoco habia arevalisino porque apenas unos cuatro gatos que
se habian reunido bajo las banderas de Renovaci6n Nacional,
habian dado a luz el nombre desconocido. Fue Juan Jos6 Orozco
Posadas quien grit6 al pais iJuan Jos6 Ar6valo! Pero afn asi,
cuando se trat6 de nominarlo candidate, el FPL no estaba muy
resuelto: 6ste tenia buenos dirigentes, gente que conocia la alta-
nerfa y el egocentrismo de Ar6valo; alli estaba Galich, con otros
muchos. Lo que pas6 fue que Ponce, el sucesor de Ubico, se
habia postulado candidate desde la presidencia que ejercia, y
el pais sabia que aquella presidencia seria un continuismo terri-
ble-del ubiquismo. Y ante la angustia de que tal cosa sucediera,
la gente fue a recibir al desconocido Ar6valo al aeropuerto...
Pues no obstante aquella manifestaci6n, Ar6valo jamAs habria
llegado a la presidencia si el mayor Francisco Javier Arana no
se-levanta en armas en la Guardia de Honor, donde jefeaba la
division de tanques. Y despu6s de esa acci6n que llev6 al Poder
a una junta de gobierno, las elecciones caminaron como sobre
rieles. Fue, entonces, el candidate official de los que ejercian
el Poder, ni mas ni menos que como fue Castillo Armas, des-
pu6s de la derrota de Jacobo Arbenz... No habia, pues, areva-
lismo antes de Ar6valo... Lo demis es misica celestial...

Juan Jos6 mismo sefiala su total desconocimiento: los nor-
malistas y sus profesores, los de Chiquimula y Jalapa, los mil ga-
-42-








naderos y las cuatro novias, no hacian ni dos mil almas por total.
LC6mo, pues, era possible que su personalidad fuera revelada a
las masas para que naciera ese arevalismo? iPuras papas...!
Ar6valo brot6, por tres factors: .por el grito de Chepe Orozco
en un pueblo que no tenia hombres: por el miedo a que la dic-
tadura prosiguiera con Federico Ponce y a que Arana, -y esto
es lo determinante-, gan6 la batalla eleccionaria, eliminando
al linico que podia ganarle: Federico Ponce, candidate del pre-
sidente Federico Ponce.

Dice Ar6valo: "Claro que si yo no tenia gusto ni estima-
ci6n por la political, en cambio traia del extremo-sur de America,
despuds de convivir catorce ailos con aquellas gentes democrd-
ticas una formaci6n filos6fica de origen universitario, una cul-
tura sociol6gica extraida de los libros y una experiencia political
de espectador, que sirvi6 de plataforma para mi acci6n political
en Guatemala. Como politico pues, soy universitario y repre-
sento una modalidad sudamericana. Nadie puede tomarme como
.un europeizante ni como un norteamericano. Los cimientos de
mis convicciones deben buscarse en America Latina: Bolivar,
Judrez, Montalvo, Marti, Sarmiento, Rod6, Vasconcelos, Alejan-
dro Korn. Soy hombre de este lado del Atldntico, del rio Gran-
de hacia el sur..."

Alguien nos decia que. Ar6valo, en rigor de verdad, no es
un universitario. Porque 61 ha escogido la discipline mis pe-
quefia de la Universidad: la pedagogia, las ciencias de la edu-
caci6n primaria. Por eso, cuando gobern6, hizo de maestro de
escuela primaria, no de estadista. Lleg6 a una patria organizada
y disciplinada por la dictadura y 61 solt6 todas las pasiones juve-
niles, como cuando se abre la puerta del aula a los nifios para
que salgan a recreo, y de ahi el desorden... Del sur de Am6rica
trajo la frase: ministryo de gobierno"; de Argentina trajo la
suntuosidad de los argentinos que, como alguien dijo, son la ca-
b'eza de Am6rica y los pies de Europa. Por eso el arevalismo
result ser lo que fue: rumboso, alegre, agresivo y tolerant
con la extrema izquierda... Lo bueno que realize ya lo sefia-
lamos nosotros cuando se le combatia y lo sefialaremos sieuipre;
pero de 6sto a aceptar esa jactancia de Ar6valo, Bolivar, Mon-
talvo, Sarmiento, C4sar, Alejandro, Napole6n... Hay su dife-
rencia.

Dice Ar6valo: "De ahi que mi pridica de candidate y mi
obra de gobierno vinieron a significar todo un estilo nuevo para
los guatemaltecos. Yo habia aprendido democracia, sin sentirlo.
Lo habia aprendido como un curioso cualquiera, desde los bal-
-43 -








cones de las grandes universidades, mirando el juego de las ma-
sas populares y admirando la habilidad de aquellos grandes esta-
distas. Conoci en su apogeo la gran democracia del Sur, cuando
la presidia el superior espiritu de Hip6lito Yrigoyen: cuando la
Argentina era maestra de la democracia continental. No puedo
negar la profunda influencia que tuvo en mi el espectdculo de
un president amado por su pueblo, servidor de su pueblo, leal
a su pueblo. Yrigoyen era entonces la voz mds alta de America,
el mismo que mostr6 intransigencia en material de soberania
national. Mis viajes a Montevideo, "al otro lado del rio", me
permitieron ademds, conocer y admirar la obra socialist del
lider uruguayo Jose Batle y Ord6fiez, que perduraba y perdura
despuds de su muerte..."

Malos ejemplos ha tenido Juan Jos6. Argentina, pueblo de
hombres blancos en su totalidad. ReceptAculo de tanta inquie-
tud, porque en Argentina caen los inquietos de todo el mundo.
Un pais todavia sin alma national, mitad alemin, mitad italia-
no, parte ingl6s y asi sucesivamente. El Uruguay, pais socia-
lista, con cuatro grandes ganaderos mis poderosos que la Uni-
ted Fruit Co., y alegres con aquellos sistemas de gobierno que
no se asentaron nada en la vida national. Pero Juan Jose nada
dice de esos mismos pueblos que crearon aquellos des6rdenes
americanos que culminaron con Per6n... Juan Jos6 estaba en
Tucumin entonces y miraba desde los balcones del colegio que
tenia a su cargo y nada sabemos que haya dicho. Tambi6n esa
experiencia trafa en su bagaje politico y parte de 61 fue puesto
en prActica. Y viniendo de donde venia, ignoraba que Gua-
temala era in pais distinto, con un ochenta por ciento de indios
fuertemente asiaticos, de cultural oriental, de mentalidad dis-
tinta a la minoria representative del pais... Y no trat6 de le-
vantar a aquellos indios. Recuerdo que, una vez, en la plaza
de Quezaltenango, vino a encontrarnos una cofradia y sus com-
ponentes se arrodillaron frente a Ar6valo, tratando de besarle
la mano, mientras le decian: "Buenos dias te d6 Dios, tatita..."
Yo los levant con un grito y le dije al Doctor: "por esta humi-
llaci6n -porque ya 61 les golpeaba carifiosamente la cabeza
descubierta- Iturbide orden6 a Filisola, cuando la primera con-
quista mexicana, que exigiera que los guatemaltecos no pidie-
ran de rodillas la justicia..." Hacia justamente ciento veirti-
tr6s afios de aquella recomendaci6n del caudillo mexicano... y
Ar6valo todavia aceptaba la triste postura de sus compatriotas.

Dice el Doctor: "Si los guatemaltecos necesitaban, pues, un
lider nuevo, un politico de nuevo cufio, aqui les legaba conmigo,
uno de estilo sudamericano. Los arevalistas que llenaban el pais


- 44 -









me obligaron a sacar de mis adentros el politico que venia en
mi, sin yo saberlo: los arevalistas hicieron a Arevalo. Se con-
frontaron entonces dos realidades: la realidad national, hecha de
angustias, de necesidades morales y materials, y mis intimas
convicciones filos6ficas configuradas en mi, en veinte afos de
lectures y de docencia superior".

iAlAbate coles! En Arevalo habia, desde sus afios de estu-
diante, una arrogancia sin limits. Se decia el mas talentoso,
el mas estudioso, el mas gallardo fisicamente hablando. Todos
los que le rodeaban, con s6lo dos excepciones: Luis Barrera Ro-
driguez y Luis Martinez Mont, abrian la boca ante aquel pro-
digio de estudiante, de compafiero... Y esa superioridad fue
la que empuj6 mis y mis al Dr. Arevalo al egocentrismo. Y fue-
ron esos mismos muchachos de talla minima, los que lo trajeron
a la Presidencia de la Repiblica, y se aprovecharon de dos fe-
n6menos: el temor general de caer de nuevo a la dictadura
que se acababa de romper, y el golpe military de la Guardia de
Honor, sin los cuales, Ar6valo no habria pasado por ser el cono-
cido de aquellos mil ganaderos, de aquellas cuatro novias y de
aquellos normalistas donde mandaba espiritualmente un peda-
gogo de poca estatura...


Ya parece que se ha entrado en calor. Ramoncifio en El
Imparcial, ha pegado algunos brochazos espiritualistas. Otro
tanto hace en el peri6dico del gobierno el Jefe de la Oficina de
Publicidad y Prensa. Esta es la voz official. Pero, al menos, ya
no estoy solo como dicen muchos arevalistas. Ahora vamos a
proseguir en nuestros juicios, porque nosotros no somos adver-
sarios, enemigos ni nada que se parezca de don Juan Jos6. So-
mos espectadores de la horaa gris", nada mas, y alli los poli-
ticos que se defiendan por su cuenta. Nosotros hemos dicho y
lo repetimos, que si Juan Jose llega a la capital, exponi6ndose
a lo que pueda suceder, estarA pr6ximo a la presidencia; pero
si no llega y surge un candidate official, se impondrA 6ste por
sobre las "masas" arevalistas que ofrecen sus machetes para ha-
cerlo triunfar. Repetimos, la hora de septiembre del 44 ha cam-
biado totalmente en los casi 19 afios que separan aquella fecha
de la hora present.
Dice asi el Dr. Arevalo: "El arevalismo de aquella hora
guatemalteca tenid una nota distinta como movimiento politico:
era la desesperaci6n frente a la dictadura que fusilaba conspi-
radores, que torturaba adversaries, que imponia el culto de un


--.45 -








hombre en el dia de su cumpleafos, que multiplicaba las ccrce-
les y los cementerios, que resucit6 el sistema cabrerista del es-
pionaje callejero, que prohibit el funcionamiento de los parti-
dos politicos, que asesinaba trabajadores de la ciudad y del cam-
po por el delito de pedir mejores salaries, o un pedazo de tierra
ociosa, que postraba el pais a los pies de una compafiia pro-
ductora de bananos, que compartia el despacha presidential con
el embajador de los Estados Unidos, que obligab a las maestras
de escuela a desfilar semidesnudas en los dias de fiesta patria,
que habia convertido los cuarteles en locales de suplicio para
la oficialidad y para los soldados, que prohibia a los estudian-
tes su "huelga" annual, que militarizaba los servicios civiles y los
colegios... Estos y otros hechos se habian acumulado como p6l-
vora en la conciencia national, y lo que los guatemaltecos exi-
gian era una vida mis digna como hombres, como conglomerado,
como naci6n".

Juan Jos6 suefia como el Abad San Pedro. Guatemala no
estaba muy harta de despotismo, pues hacia apenas un afio los
guatemaltecos se habian dado el iiltimo, pero el mis grandiose
bafio' de lodo con las peticiones reeleccionistas del tercer ejerci-
cio presidential de Ubico. No qued6 quien no firmara y s6lo
unos cuantos se escaparon mis por casualidad que por esfuerzo
y deseo. Ubico no habia impuesto el culto al hombre president;
este culto era un renacimiento national que se habia inaugurado
con Mariano GAlvez, que habia seguido con Carrera, luego con
don Rufino Barrios, mis tarde con Estrada Cabrera y culminaba
con Ubico. Juan Jos6 no pisa tierra firme al afirmar esto como
un estado extraordinario de aquellos dias, porque 61 mismo vi6
-durante su administraci6n que, de haberlo querido, la "cara-
vana sigue" con 61. Es una idiosincracia national, un estado de
espiritu o de alma profundamente arraigado en nuestro pueblo.

Lo hecho por la dictadura es verdad: la imposici6n de
cuanto cita Ar6valo. Pero si Ubico hacia desfilar a las maestras
semidesnudas, otro tanto se hacia con las de las minervalias, s6lo
que entonces la moda no estaba por las desnudeces deportivas,
sino por las plumas y los escotes 'en las maestras y demis mujeres
que acudian a las fiestas. La militarizaci6n de las escuelas iba
de lejos y eso gustaba a las mayorias estudiantiles; en fin lo
afirmado era cosa real, pero no era imposici6n de Ubico, sino
una tradici6n aprovechable de nuestro pobre pueblo tan incli-
nado a darse pasi6n femenina. El mismo apasionamiento
arevalista es una muestra de lo que afirmamos. Yo he visto a
muchas maestras brincar hist6ricamente cuando vivaban a Ar6-
valo y a los propios hombres romperse las manos y los galillos
-46-








gritando iViva Ar6valo! como habian gritado iViva Ubico!
iViva Barrios!... iViva Carrera!... nosotros, los guatemaltecos
llevamos en el alma dos fuerzas poderosas sinibolizadas por un
esclavo y un d6spota. El primero nos domina cuando obedece-
mos; el segundo cuando mandamos; pero, en el fondo esclavo
y d6spota, son hermanos. Nunca puede vivir el uno sin el otro...
"El alzamiento civil contra Ubico fue, principalmente, fun-
damentalmente, una batalla por la dignidad. Mientras los mar-
xistas pretenden explicar los movimientos sociales como produ-
cidos por el hambre. En aquella Guatemala no habia hambre
de comida: habia si, hambre de libertad en la calle y la decen-
cia en los despachos oficiales. Esa batalla por la dignidad tipi-
camente espiritualista, necesitaba un lider espiritualista. Y cl
instinto national hall en mi al politico nuevo que iba a impo-
ner sus valores espirituales como norma de gobierno".

Ese panorama que Ar6valo present no es inico. Igual fe-
n6meno se oper6 cuando Garcia Granados derroc6 la dictadura
de Carrera prolongada en Cerna; igual fen6meno se oper6 cuan-
do la bala de Chalchuapa liber6 a Guatemala de la dictadura
de don Rufino; igual fen6meno se oper6 cuando el Partido Unio-
nista, movimiento esencialmente civilista, derroc6 a don Manuel
Estrada Cabrera. No podia operarse de manera distinta el su-
ceso de la caida de Ubico. No habia tal actitud de dignidad ni
otras tortas; lo que habia era un desbordamiento de alegria
popular porque se pensaba que iba a gozarse de libertad. Cuando
se llega al campo y se suelta la jauria, los perros saltan entu-
siasmados, gozando la libertad de la cadena. Pues ese fue el
fen6meno que Ar6valo no vi6, que no sinti6, que no tuvo nada
de su caudillismo. Ar6valo no habia hablado de dignidad ni de
decencia durante todos los afios de su pretendido destierro. El
vino, vio y venci6 por culpa de Juan Jose Orozco Posadas que
lo grit6 a tiempo, y ya sabemos que un "grito a tiempo" resuelve
siempre los mas grandes problems. Todo, pues, cuanto encierra
ese pfrrafo es literature engafiosa...

UNA CARTA DE ELISEO-MARTINEZ ZELADA
DESDE JUTIAPA
Hemos recibido una carta de Eliseo Martinez Zelada, escri-
ta en Jutiapa y en relaci6n a nuestros comentarios sobre la
Carta Politica del Dr. Juan'Jos6 Ar6valo. No lo dice asi pero
"me late" que 6ste es el verdadero motive. Y a mi, mi coraz6n
nunca me engafia como dicen algunas mujeres. La carta de
Eliseo dice asi:


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"Muy estimado Clemente: Recordard que la iltima vez que
tuve el agrado de conversar cordialmente con Ud., al poco tiem-
po de mi regreso de Sudamerica en 1958, casi le insinue que en
mi opinion personal, era artificial e innecesaria la aparente
enemistad entire Ud. y el Dr. Ar6valo. Algin amigo curioso me
ha preguntado que cudles podrdn ser, a mi juicio, las races de
la supuesta enemistad. Tal el origen de esta carta".

Vamos a comentar esta carta, porque Eliseo incurre en al-
gunos errors y, ademAs en su pirrafo final, encuentra 61 toda
la explicaci6n que busca. No hay tal enemistad, no obstante
que toda mi vida, a contar de 1925, s6 que el Dr. Arevalo me
guard un rencor por algo que adelante dir6, aunque ya ha
sido relatado en mas de una ocasi6n. Prosigue asi Eliseo:

"iY por que habria de ser necesaria una clarificaci6n de
aquella pugna aparente? preguntaria alguien. Porque se trata
de dos grandes figures igualmente tiles e importantes a la vida
piblica de la naci6n. No estaria en sus cabales quien negase
que Ud., Clemente, es uno de los hombres representatives del
periodismo national, del bueno o del malo, en lo que va del pre-
sente siglo. Muy lejos de lo just estaria quien interpretase
mi pensamiento como adulatorio de un viejo amigo que admired
desde mi adolescencia, por su madera recia de combatiente li-
berrimo de las letras; por su famosa "Bomba" y "Los Cadetes"
y por su actitud de amigo leal de aquel buenazo president
oriental que fue don Baudilio Palma, episodio done Ud. se jug6
la vida, creo, cerca de las balas de Aguilar Bonilla y del sacri-
ficio de Salvador Grijalva. Entonces yo era no mas un "mo-
coso" -como dicen los chilenos- que no pasaba de mir6n de lo
que no entendia pero que me agradaba; la lucha de los various
personajes de entonces, disputdndose el Poder entire malabaris-
mos palaciegos y diplomdticos, entire quienes, en pianos de altu-
ra y de periodismo, le vi actuar a Ud. en diciembre de 1930".

Agradezco las flores si las hay. Pero mi vida fue asi siem-
pre. Al lado de la justicia; en contra del despotismo; pero al
lado del despotismo si 6ste se ergiia en defense de los intereses
de nuestra patria. Yo habia escuchado a los admiradores de
Estrada Cabrera insultar, ofender, denigrar la memorial de los
ajusticiados en aquellos afios de 1907 y 1908 y de esa curiosidad
surgi6 en mi, la idea de escudrifiar en los process de tales afios,
y product de esa bitsqueda fueron esos dos malos escritos libros.
Eran un pedazo de la negra historic de la dictadura de los 22
afios y, naturalmente, entusiasmaron a los lectores de entonces.
No tienen otra importancia. Sigamos a Eliseo:
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"Hay una leyenda que circula desde hace tiempo entire al-
gunos de sus compafteros de colegio, coetcneos de Ud. y del Dr.
Arevalo. Diz segin aquella, que una vez se pele6 Ud. con el
tambidn joven Arvaalo por algo asi como un articulo de revista
o no s, que cosa, en el Instituto de Jalapa o de Chiquimula; que
divergieron notoriamente en pdblico o en privado sobre la cues-
ti6n discutida, y que de aquel suceso en adelante, las relaciones
entire ambos dejaron de ser amistosas, sumado a ello el caricter
o temperament nada franciscano de uno y de otro de Uds. Pa-
saron los tiempos, y en una ocasi6n se encontraron en Paris Ud.
y el Dr. Arevalo -sigue contando la leyenda- y al cambiarse
el saludo de rigor, el joven Arevalo se nego a tenderle la mano.
No me hago cargo de responder por la autenticidad de tal ver-
si6n, que trasmito integra como la recogi del informador coetd-
neo de Uds."

Eliseo describe sin puntos y apartes. Su parrafo es largo. Por
eso lo partimos, porque es important explicar los errors. En
primer lugar, Ar6valo y yo no fuimos contemporAneos. No es-
tuvimos juntos en ningfin centro de ensefianza. Yo tengo 65
afios cumplidos: Juan Jos6 estf por los 59; es decir, hay una
diferencia de seis afios; el tiempo just del bachillerato. Yo sali
de bachiller en 1917 y el Dr. Ar6valo creo que por 1925 en Ja-
lapa. No hubo, en consecuencia ni pelea ni discusi6n literaria
alguna. No conoci personalmente al Dr. Ar6valo sino hasta en
1927, en Paris, en el Caf6 Madrid como dir6 en seguida...

El origen de la enemistad fue otro.' Yo era, en 1925, direc-
tor de la revista "Vida", 6rgano del "Grupo Vida", donde ac-
tuaban personas series como Carlos Federico Mora, Alberto Ve-
lizquez, Federico HernAndez de Leon, Carlos Bauer Avil6s, Car-
los Rend6n Barnoya, etc. En las columns de esa revista apa-
reci6 una nota, escrita por Bauer Avil6s, criticando a Juan Jose
la dedicatoria de su examen al professor Adrian Zapata C., Di-
rector del Instituto de Jalapa, donde aquel se graduaba de ba-
chiller. Se intitulaba "Polvos de aquellos lodos, o lodos de aque-
llos polvos". Pero Carlos queria decir que Juan Jos6 asentaba
aquella nota adulatoria, potque descendia intelectualmente de
Zapata, acusado en aquellos dias de professor adul6n. Nadie, en
la revista, podia censurar lo escrito por los miiembros del Grupo
Vida, y la nota se public.
Ud. Eliseo Martinez Zelada, conoce la madera de Arevalo.
Aquella nota se le grab en la memorial y descarg6, sin cono-
cernos, todo' su rencor sobre el director Clemente Marroquin
Rojas. Al afio siguiente, vino la muerte de Orellana, president
-49 -








de la republica. El Partido Progresista que seguia al general
Ubico estaba muy fuerte. En ese entonces, como ahora ante
Juan Jos6, no habia ante Ubico un solo personaje que se en-
frentara al poderoso candidate. Asi lo discutimos una noche
entire la Liga Nacional, organizada por don Baudilio Palma y
el Dr. Fernando Sandoval, y las fracciones del Partido Liberal.
Ante aquella situaci6n don Adrian Recinos dijo que la finica
persona que podia enfrentarse a Ubico era la desconocida del
general Chac6n, no por 61 en si sino por estar al frente de la
presidencia de la repiblica. Y asi se le gan6 la elecci6n al Par-
tido Progresista y al candidate Jorge Ubico.

Pues entire los destacados elements de la juventud progre-
sista o ubiquista estaban'Juan Jos6 Ar6valo, AdAn Manrique
Rios, Gonzalez Ar6valo y mil mas. Por mi campafia periodis-
tica contra Ubico, todos esos j6venes se me echaron encima:
Fundaron un semanario intitulado "La Picota", en la cual me
colocaron muchas veces, seglin ellos con menoscabo de mi pobre
reputaci6n. Conrado Tercero fund "La RAfaga", otro semana-
rio, y se desfog6 contra estos muchachos. Pero no hubo nada
personal entire Juan Jos6 Ar6valo y Clemente Marroquin Rojas.
Ya para entonces yo era abogado y Juan Jos6 estaba en el pri-
mer afio de la Universidad. Cuando al afio siguiente me vi en
Paris con Miguel Angel Asturias, 6ste iba al Caf6 Madrid y no
queria que yo le acompafiara. Ante tal actitud exigi a Miguel
Angel el por qu6 de aquello y 6ste me dijo que porque Ar6valo
iba a llegar a ese sitio y que no me queria bien...

Tal cosa me empuj6 a seguir al Caf6 Madrid. Nos junta-
mos. Nada hubo de negar la maho. Si asi hubiese sido, en Pa-
ris o en cualquier part, habria sido motivo para que yo me
liara a golpes con l1. En ese entonces yo era un muchacho de
empuje, agresivo, intolerante de una acci6n de esa naturaleza.
Ademis, politicamente no habia nada que obligara a Ar6valo
a una actitud de esa naturaleza. No nos volvimos a ver. Fue la
primera entire "esos hombres" y la segunda seria 18 afios mis
tarde en el aer6dromo de San Salvador, cuando yo habia sido
expulsado por Ponce y 61 venia a enfrentarsele. Esta es la ver-
dad que Ud., Eliseo puede comprobar con los testigos que cito o
con el propio Dr. Ar6valo. Prosigue Martinez Zelada.
"Y vinieron otros tiempos mis. La revoluci6n de octubre,
me consta, lo hall a Ud. mds o menos solidarizado con nosotros
los patojos de entonces. Bregando con su pluma en la lucha
contra Ponce Vaides y el ubiquismo que lo mantuvo exilado
dura ite los catorce afios. Conservo el retrato de Ud., creo que
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en una publicacidn que yo mismo hice en el matutino "Medio
Dia" en donde aparece Ud. entire los primeros encarcelados y
rapados en la Penitenciaria por la policia de Ponce, y expatriado
luego hacia El Salvador, junto con el Dr. Arriola, Arzi Cobos,
Charrisco Zachrisson y otros mcs. Al asumir la Junta Revolu-
cionaria el mando, Ud. regres6 a la patria. Ar6valo fue postu-
lado candidate de toda nuestra generaci6n. La supuesta vieja
rencilla de la leyenda desapareci6, y Ud. como candidate pre-
sidencial tambidn, acompafi6 al Doctor a various departamentos
durante la campania presidential. Recuerdo que, desde lo alto
de una casita de dos pisos de Morales (Bananera) Ud. apareci6
junto a Ar6valo y creo que habl6 a los campesinos que los re-
cibieron, pididndoles que se compactaran para abrir la puerta
al nuevo porvenir guatemalteco. Viajamos tambien juntos a Li-
vingston durante la misma campafia, no recuerdo si durante la
misma jornada.

Eliseo es much mis joven que yo, y quizA por sus nume-
rosos studios o por sus muchos juicios abogadiles ha perdido
la inemoria de estos asuntos. Yo retorn6 al pais recien caido
Ubico, aunque el poncismo no me dejaba entrar. Ingres6 contra
express 6rdenes de "evitar mi ingreso a como diera lugar". Ya
muri6 Torres Berganza, comandante de Ayutla, quien me im-
pidi6 la entrada por ese puerto. Lo impidieron tambi6n por Ta-
lismin y entonces las autoridades mexicanas me metieron indo-
cumentado en un avi6n de la Panaire y asi llegu6 a donde nadie
me esperaba. No s6 qui6nes habian predispuesto a Ponce con-
tra mi, pero dejaban entrar a los comunistas de verdad, y a mi
me cerraron las puertas. Por Victor Manuel Guti6rrez supe des-
pues que quienes aconsejaron a Ponce tales medidas fueron mis
compafieros de destierro: Arturo Ramirez Pinto y Jose Arca-
dio Chavez. Por eso en los primeros dias de agosto, cuando ya
habia sido lanzada mi candidatura a la presidencia de la repfi-
blica, me encarcelaron con una veintena de ciudadanos. Y no
content con eso, una noche de los finales de agosto, nos metie-
ron en una camioneta a cinco y nos echaron a El Salvador: fui-
mos Juan Jos6 Orozco Posadas, Miguel Garcia Granados, Fer-
nando Ramirez, Alfonso Sol6rzano y yo. Durante la prisi6n
Juan Jose Orozco me enamor6 para que yo abrazara la causa de
Ar6valo quien, todavia sin llegar, habia sido proclamado candi-
dato de Renovaci6n y del F.P.L. Al expulsarme, mi grupo que-
daba ac6falo, y por ello desde San Salvador, pedi a mis amigos
que secundaran la causa arevalista. Oficialmente esa unidad se
cofrfirm6 despues del 20 de octubre. Por eso recorrimos gran
parte de la repiblica juntos: Arevalo y yo, y por eso mi grupo
llev6 various diputados a la Constituyente de 1945 y algunos a


-51-







la Legislative: ambos cuerpos presididos por mi recordado com-
pafiero Jorge Garcia Granados... Hag'a memorial Eliseo y com-
probari estos sucesos al milimetro.

Dice Eliseo: "A la asunci6n del nuevo gobernante Ud., de
nuevo leal a su trayectoria de periodista, critic y combati6
muchos de los pasos dados por el nuevo gobierno en el' ramo
de la economic. El Doctor lo llam6 y fue a ese ministerio. Las
vicisitudes a su paso por dicha carter las conocen todos, de
labios suyos. El regimen arevalista fue realizando las diversas
reforms sociales, econ6micas y political que el mundo conoce;
y como' es natural en el desarrollo hist6rico de las naciones que
entran en period de transformaci6n social, las aguas se fueron
separando hacia el cauce marcado por los distintos'intereses que
se pusieron frente a frente en la nueva amanecida de la repd-
blica., Y como otros muchos guatemaltecos, Ud. se .coloc6, se
separ6, valga el termino, hacia el lado de lo que hoy, curiosa-
mente, se ha dado en lamar anticomunismo, como antitesis de
Revoluci6n, terminologia por cierto de estirpe puramente gua-
temalteca. En este sentido no es absolutamente correct Ilamar
enemigo a quien opina distintamente a nosotros y nos adversa
en algin sentido. Es adversario, contrincante, rival contraparte;
pero no enemigo, strict sensu. De ahi que sea artificial la
enemistad de la tesis medular de esta carta".

Ya ven los lectores las parrafadas de Eliseo. El profeta que
lleva este nombre biblico, no era tan "explicativo", pero el hom-
bre de Chingo si que se pasa en sus explicaciones. Sigue Eliseo
al margen de los sucesos reales. Yo fui a colaborar con el go-
bierno en una canongia que se llama Registro de la Propiedad
Inmueble. Alli me envi6 el que me habia dicho en la comida
del Ciros: "Con excepci6n de la carter de la Defensa, escoja
Ud. cualquiera en el gabinete". Y con excepci6n tambi6n de la
de Relaciones Exteriores, agregu6 yo, levando a la broma el
ofrecimiento. Pues en el Registro estaba yo, trabajando, cuando
Renovaci6n Nacional envi6 a Totonicapan una misi6n que dijo
algo contra los curas paulinos de aquella ciudad religiosa. Yo
escribi un articulo condenando esa tonteria y Arevalo, como pi-
cado por un alacrAn, llam6 al Ministro de Gobernaci6n que
era Carlos Leonidas Acevedo y le dijo que me advirtiera que,
si volvia a escribir otro articulo asi me destituiria. Yo escribi
el segundo articulo y la destituci6n no se hizo esperar...
Entonces afirm6 mi amistad con el coronel Arana, que ya
me habia defendido en cierta recepci6n diplomitica de Ja suge-
rencia del Embajador guatemalteco en M6xico, Arzui Cobos,
-52-








sobre que Ar6valo debia echarme del pais. Arana me fue a decir
que "quedaba de alta" en un regimiento de caballeria, y cause
alta en el ej6rcito. Despu6s, como siguiera censurando algunas
medidas del gobierno, sefialando que no habia tal' revoluci6n
como se gritaba, Ar6valo dijo que para suprimir La Hora, habia
que llevarme al Ministerio de Economia. Fui al Ministerio, pero
no suprimi La Hora y entonces busc6 la manera de echarme, al
igual que don Miguel del de Agricultura diez afios despu6s.
Nada result mis fAcil para un gobernante que echar a un mi-
nistro, sin destituirlo. Esa vez nos ech6 a los dos inicos viejos:
al Dr. Bianchi y a mi... Ya habia empezado el mando de los
chiquilines. Puede Ud. Eliseo, cuando venga,a Guatemala, leer
los peri6dicos de entonces y verA una cosa rara: quien conmina
a realizar una revoluci6n, soy yo: de suerte que yo no he re-
gresado a una barrera "anticomunista", sino a mi barrera de
siempre: la de la justicia...

Dice Eliseo: "Arevalo entr6 y sali6 del Poder aplaudido
por tres millones de guatemaltecos. March al exterior. Asi en
tiempo del senior presidente'Arbenz como del senior president
Castillo Armas, Ud. escribi6 con una hidalguia literaria que le
honra, numerosos articulos, laudatorios unos y muchos otros en
contra, acerca de la labor reformadora del gobierno del Doctor
Ar6valo".

Eso es verdad. En los dias de Arbenz, cuando yo sefialaba
que se pasaba el tiempo y nada se emprendia, cit6 la obra de
Ar6valo como ejemplo, cuando la justicia se imponia; y segu-
ramente, cuando faltaba esa justicia, le cargaba en su haber tales
fallas. Esa es mi rebeldia, esa es mi conduct; pero Ar6valo,
como Ud. lo sabe y lo dice, cuando sefial6 la misma cosa en el
gobierno de Castillo Armas, respondi6 que yo no era sincere,
sino que algo queria sacarle a Castillo Armas... ZAcaso quise
sacarle algo a Arbenz, cuando dije lo mismo en el tiempo de
6ste? Pero asi es Ar6valo, quien no admite un juicio imparcial.
Ud. que lo conoce bien, sabe que para Ar6valo o todo es sumi-
si6n o todo debe ser ataque: la line de-la justicia no la admite,
y un hombre asi es peligroso. Nadie ha defendido a Ar6valo
mejor y mis bravamente que yo, en tiempos en que su nombre
ha estado proscrito; pero 61 no admite esa sana palabra y le
busca un interns mezquino, digno de cualquier cagatinta y no
de Clemente Marroquin Rojas. Lo que si sabia Ar6valo, es que
si yo le defendia cuando 61 no tenia defensores interesados y am-
biciosos como lo fueron tantos junto a 61, no por ello me ataba
al compromise de apoyarlo en su campafia presidential que 61
esperaba desde entonces... Yo volver6 a citar los concepts de
53 -








aquella defense si alguien la vulnera, pero no por ello debo ser
forzosamente un "arevalista de hoy".

Dice Eliseo: "Y aqui viene por fin, algo que me guard en
el tintero en nuestra pldtica a mi regreso de Chile, y que la re-
latar6 hoy muy sintiticamente. Es evidence que nadie estaria
en sus cabales si negase que usted es uno de los hombres mds
calificados del. periodismo national en lo que va del present
siglo. Con pie en esta convicci6n, muy personal y que estoy
dispuesto a sostenerlo, me propuse en Chile la dificil tarea de
reconciliarlo a usted con el Doctor Ardvalo. En el empefio que-
mg muchos cartuchos, como decimos los cazadores. Tengo tes-
tigos, el resultado fue el siguiente".

Agradezco los concepts de Eliseo Martinez Zelada, aunque
la palabra "calificado" es ambigua, y bien puede decirse que
"calificado de sinvergiienza" y no de hombre honrado. Agrad6z-
cole asimismo, que haya tratado de reconciliarme con Ar6valo;
pero no lo necesito ahora ni lo necesitaba entonces cuando 61 era
un caido y yo estaba en mi viejo puesto equidistante del Poder
y de los caidos. Sigamos a Martinez Zelada:
Dice asi: "Un dia de tantos cendbamos varies guatemalte-
cos con el Dr. Arevalo en el restaurant "Neptuno". Mientras
servian la comida aprovechg para mostrar al Doctor un formi-
dable editorial suyo, de La Hora, que me habia Ilevado el correo
del dia, en el cual se expresaba laudatoriamente de la indestruc-
tible obra material y social realizada por su gobierno. Le cri-
ticaba a Castillo Armas, todavia vivo, que no hiciese algo mejor
que Arevalo en cierta material. Mientras leia el articulo el Doc-
tor, yo me festejaba en mis adentros, el haber tenido, por fin, en
mis manos, la oportunidad de convencerlo de que Marroquin
Rojas no podia, no debia llamarse su enemigo, como creia y que-
ria much gente de aqui. Pero joh desengairo! Oiga Eliseo, me
dijo el Doctor al cabo del articulo, una vez mmds veo que usted
no conoce a Clemente... Alguna cosa quiere sacarle a Castillo
Armas y necesita elogiarme hoy. Pero ya to verd mafiana ata-
cdndome una y otra vez, y asi hasta la eternidad".
ZY que saca usted de esta opinion, querido Eliseo Martinez
Zelada? Seguramente lo que yo he sacado siempre: que el Doc-
tor Ar6valo no acepta mas que la sumisi6n, nunca la justicia.
Y lo peor, es que para el Doctor Ar6valo no hay mis gente
honrada que 61... LQu6 no le habria yo sacado a Castillo Armas,
si me hubiese empujado la ambici6n mezquina? Y lo que duele,
es que Arevalo piensa asi, cuando jams intent sacarle a 61
nada, cuando much podia dar... Con s6lo seguirle el rumbo,


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me habria quedado dos o mis afios en el Registro de la Propie-
dad, si yo hubiese aceptado el mandate de no escribir en de-
fensa de la Iglesia en aquellos dias. Para sacarle a Castillo Ar-
mas algo, no habia que elogiar a Ar6valo; suficiente era elogiar
a Castillo Armas, a quien much le gustaba. Es estfipido pen-
sar que elogiando a un caido adversario se intentase sacar algo
al amigo victorioso y en el Poder. Pero sigamos a Eliseo, que
debe buscar algo en estas confidencias...
Dice asi: "4Y por qu6 habria de ser asi, cuando no tenemos
prueba de ello? le dije, salidndoseme el abogado que hay en mi.
Porque usted olvida que Clemente ha descubierto desde 1951
una nueva industrial suya: atacar a Ardvalo o hablar de 6l en
bien". "Derrotado, dice Eliseo, provisionalmente en el empefio,
no me di por'vencido del todo, entonces, y espero tener mejor
suerte en la pr6xima ocasi6n. Lo saluda cordialmente su amigo.
-Eliseo Martinez Zelada.-Jutiapa, 25 de febrero de 1963".
No. Lo que Eliseo quiere decir es que ahora que comento
la carta political del Doctor Ar6valo, se esta cumpliendo lo que
a 61 le dijo Ar6valo alia en Chile. Pero aqui estA la verdad de
lo que yo afirmo. Yo no he sido arevalista, no he sido de sus
chiquilines, no he comulgado con sus ideas, unas veces retr6-
gradas y otras revolucionarias. .Por qu6 quiere que yo s6lo
le defienda? Clemente Marroquin Rojas salta siempre cuando
alguien habla de otra persona que no puede defenders por estar
lejos o por estar muerta y dice de 61 lo que piensa. He defen-
dido tanto al general Chac6n cuando se le ataca hasta por gente
que fu6 algo por 61; pero tambi6n he juzgado su err6nea obra.
He defendido a don Baudilio Palma cuando se trata de quitarle
de encima el calificativo de "usurpador", pero todavia censuro
su excesiva confianza, confianza que nos llev6 a la tragedia del
ubiquismo durante 14 afios. He defendido la obra de Arbenz,
su pequefio pero realizable gran program; pero he censurado
su cobardia de no salir al frente, de renunciar del cargo y de-
jarse desnudar en el Aeropuerto... iPor qu6 no debo hacer
otro tanto con Ar6valo? Pues eso es lo que hago y no necesito
por ello nada de uno ni nada de otro. Pero observen los lecto-
res: nadie es honrado para Ar6valo; s6lo 61. El no rob6, no mat6,
no traicion6 a nadie... Los demAs si... Le ruego, Eliseo, seguir
leyendo mis comentarios a dicha carta political.
ESPIRITUALISMO EN GUATEMALA
Dice Ar6valo: "En efecto: los maestros de escuela'somos
espiritualistas. La profesi6n nos impregna de compromises mo-
rales y de ideales que tratamos de inspirar a los nifios y a los
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j6venes. Nuestra mentalidad tiene algo de apost6lico, sin ser
religiosos, y tiene much de heroism porque aprendemos.y
practicamos la subordinaci6n de los bienes materials y de los
placeres sensuales a normas de conduct que llevan al ser en
desarrollo por el camino de la perfecci6n ciudadana. La sed de
dignidad que tenian los guatemaltecos en 1944, inicamente
podia ser entendida y dirigida hacia su satisfacci6n, por un po-
litico espiritualista. El magisterio, uno de los equipos sociales
mds castigados y humillados por la dictadura, era el llamado a
transformar-las estructuras sociales y los metodos de-gobierno.
El nuevo gobierno tenia que ser un gobierno de pedagogos, y
mis compaieros de la Gran Escuela Normal estuvieron cada
uno en su puesto, sirviendo al pueblo con seitido de equipo, con
la frente en alto, con las manos limpias, con responsabilidad de
normalistas. iDesgraciadamente no todos mis colaboradores po-
dian ser pedagogos!"

Que alegre habria sido si por desgracia todos los dirigentes
del pais hubiesen sido pedagogos; pero aun asi, comenzaron con
dignificar a la juventud con la escuela mixta y muchas mucha-
chas salieron prefiadas de los colegios, no obstante que el mo-
dernismo facilitaba la maniobra de la concepci6n. El propio mi-
nistro de Educaci6n prefi6 a una o dos maestras. El propio pre-
sidente de la repfiblica encontr6 la felicidad en una maestra:
Bel6n fue un local de constant promiscuidad bajo el pretexto
de la coeducaci6n y del canje de ideas entire maestros y maes-
tras y adi particulares. Ubico habia mandado militares a diri-
gir escuelas y hasta el Conservatorio Nacional de Misica estuvo
bajo la direcci6n de un coronel que ni siquiera habia tocado la
guitarra nunca. Don Juan Jos6 habria querido que los peda-
gogos fueran los sustitutos de los militares. Pura alegria...
puro encanto...

Dice don Juan Jos6: "No es 6sta la oportunidad para que
yo explique minuciosamente mis personales concepciones en
material de filosofia. Hora vendrd en que lo haga con el reposo
que la political no admite. Baste decir que mi mentalidad de
maestro de escuela, hall en las aulas universitarias argentinas,
gracias a una beca del Estado guatemalteco, la ocasi6n de clari-
ficarse y de consolidarse. Cuando yo, lector devoto de los idea-
listas Jose Vasconcelos y Jose Enrique Rod6, ingresd a la ,Fa-
cultad de Humanidades de La Plata, se respiraba un clima
"bergsoniano", pleno de espiritualismo. Y cuando, seis ailos des-
puds, termin6 mi carrera, Bergson, el judio, habia sido sustituido
por Max Scheller, el cat6lico propulsor tambidn de una gran
filosofia de valores espirituales. Mis lectures de los cldsicos, de


- 56 -







Plat6n a San Agustin, de Descartes a Kant, y mi. trabajo final
de tesis sobre "La Pedagogia de la Personalidad", inspirada por
el espiritualista alemdn Rodolfo Eucken, dieron como resultado
final una convicci6n filos6fica y una moral acordes con mi tem-
peramento".
El paso de las ideas de Bergson por el mundo fue muy ra-
pido. Entusiasm6 a muchos y luego le abandonaron por otros,
tal como lo hizo Juan Jose. For eso toda filosofia es inestable,
ni siquiera duradera. Y de ahi que lo finico que perdura es lo
fundamental: Plat6n y Arist6teles, San Agustin y Santo Tomas.
Lo demAs es pura fraseologia hueca, inclusive Kant. Juan Jos6
lo demuestra: comenz6 con el clima bergsoniano, sigui6 con
Scheller y termin6 con Eucken. Pura charlataneria pedag6gica.
Todos los que se han metido por la filosofia, llegan al moment
en que oprimen los montones de piginas y se preguntan: Bueno
y Lqu6 hemos encontrado? Ese es el peor defecto del candidate
-Arevalo: El estar harto de conocimientos para dirigir a un pue-
blo- de indios...
Dice Ar6valo: "Este espiritualismo de los cldsicos se ampa-
raba en una concepci6n dualista del hombre, que es lo que yo
admito desde mis veinte aiios. Arranca de la metafisica, cuando
afirma la existencia de dos realidades: dos substancias radical-
mente diferentes: el mundo de la material y el mundo del espi-
ritu. En el hombre, estas dos realidades aparecen acopladas en
la forma de cuerpo y alma, que se integran en grades sucesivos
produciendo individuos, personas, personalidades..."
iQu6 novedad hay en este pArrafo? iQu6 muchacho de es-
cuela no lo sabe, leido en los viejos textos de nuestra filosofia
general o de nuestra psicologia pedag6gica? Al contarnos estas
cosas, Juan Jos6 esta descubriendo el agua azucarada. Eso nos
lo decia en Guatemala don Adrian Recinos hace medio siglo;
en Chiquimula don Pedro Antonio Zea y don Leonardo Castillo,
en la Escuela Normal, Alfredo Carrillo Ramirez y cualquier ba-
boso a quien hubiesen confiado tales citedras. iHay algo nuevo
en esos conceptos?... Pues asi es la mentalidad del caudillo
espiritualista que cree estar hablando a los chiquilines de 1944
que apenas sabian algo por los efectos deprimentes de la dic-
tadura...
Dice el Doctor Ar6valo: "A las filosofias dualistas han
opuesto siempre las filosofias monistas, que proclaman la exis-
tencia de una inica realidad. Por un lado, hay quienes afirman
que lo inico que existe es la realidad spiritual: el pensamien-
to. Monismo espiritualista. ;La material es idea! Este "idealis-


-57-








mo delirante" ha tenido partidarios modernos, como Berkeley y
Hegel, pero se remonta a la filosofia de todas las religiones para
las que el mundo, las cosas, la material, no son sino criaturas de
Dios, material divina o espiritu absolute. En el otro extreme
estdn los fil6sofos (y ya los hubo en Grecia), que afirman como
realidad dnica la material: monismo materialista iEl alma vc
existe! Este "materialismo delirante" estd representado en la
6poca modern por Fuerbach, Marx y Engels, para quienes el
pensamiento (o el espiritu) es un simple derivado dentro de la
realidad inica que es la naturaleza, la material. En Marx y En-
gels, por cierto, se trata de una material dindmica, que evolu-
ciona: materialismo dialictico. La vida serd material que se su-
pera a si misma; el pensamiento, la conciencia, son una forma
superior de la vida, "localizada", como plant radioemisora en
las celulas cerebrales. Para el marxismo, el hombre podria de-
finirse como un animal que consume y produce. La "misi6n"
del hombre sobre la tierra es producer".
Aqui si esta el profesor... pero esti en la claridad de la
exposici6n, mas no es el tema expuesto que no es una novedad.
,Qui6n no ha sabido desde sus primeros studios, eso de que
para unos s6lo hay alma; para otros s6lo material, y para otros
algo conjunto: espiritu y material. .Esto es mAs viejo que Matu-
sal6n, y ahora nos lo viene a descubrir el professor, el fil6sofo,
el espiritualista... Mas se obtiene leyendo el reciente libro de
Mario Efrain Naxera Farfin, "Del Capitalismo al Comunismo",
reci6n editado, que siguiendo la clase elemental de don Juan
Jos6.
-0-

Ayer entr6 en acci6n. la formidable bacteria ciento cinco de
don Mario Efrain NAxera Farfin comentando la carta'"que t4
nunca recibiras", de don Juan Jos6. Mario Efrain es, como se
sabe el chaparro mis alto que existe en Guatebolas por su sa-
ber, su inteligencia, su relevancia y tambi6n por sus faroles:
"farolito que alumbras mi vida"... decia una vieja canci6n por
la cual en el reinado del general Ubico, le cayeron cien palos a
un borrachito que se la cant6 al faro de la Torre del Reforma-
dor, el afio de su estreno. Pues, bien, don Mario Efrain, con re-
dacci6n pausada, estilistica, cervantina, ira diciendo sus pensa-
res y sus sentires alrededor de la famosa epistola de San Juan
de Taxisco. Pero antes de entrar en material, diremos que Mario
Efrain escribi6 un libro notable para estos moments y para
otros, y los ricos babosos, dignos de que los dejen en cueros,
no lo han comprado cuando debieron haber tomado toda la edi-
ci6n para regalarla ellos...


-58-








Juan Jos6 dice: "A nosotros los espiritualistas dualistas, nos
repugna particularmente, esta explicaci6n monista-materialista
de la vida del hombre. En various de mis escritos academicos,
principalmente en mi discurso de fundaci6n del Instituto Pe-
dag6gico de San Luis (Argentina 1942) dej6 asentada esta disi-
dencia. Nosotros reconocemos la realidad de la material, la im-
portancia de lo econ6mico y los "derechos" de la sensualidad,
ddndole al cuerpo lo que es del cuerpo; pero en el otro piano
de la vida dual que vivimos, reclamamos y ejercitamos el dere-
cho de crear nuevos valores, nuevos mundos, y damos al alma
lo que es del alma. Admitido el paralelismo y la simbiosis de
estas dos realidades, irreductibles la una a la otra, tenemos que
reconocer que cada una de ellas, en esta unidad viviente que
es el hombre, pugna por lo suyo y conviven belicosamente, el
cuerpo tiende hacia lo bajo, hacia lo animal, y el alma tiende
hacia lo alto, como deseosa de purificarse. Para nosotros los es-
piritualistas dualistas, la misi6n del hombre sobre la tierra es
dominar lo animal que hay en nosotros y elevarnos lo mds alto
possible en los pianos de la verdadera humanidad. Por eso, en
primera y fundamental diferenciacidn de valores, nosotros deci-
mos que el alma "vale mds", y que sus necesidades deben ser
atendidas con preferencia sobre las exigencias del cuerpo. Pro-
duzcamos para sobrevivir, pero supervivamos por el camino de
la virtud en una como perpetua nostalgia de perfecci6n. En el
mundo del hombre, la perfecci6n no existe, ciertamente: pero
si se logra el perfeccionamiento. He ahi uno de los mds bellos
contrasentidos filos6ficos".

Pura literature pedag6gica elemental. Recordamos que este
punto estA mejor expuesto en la tesis de bachillerato que en
1916 present a. su tribunal examinador el joven don Arturo
Pefia en el Instituto de Chiquimula. Arturo sosternia que el
cuerpo no podria existir sin el alma; que el alma no podria exis-
tir sin el cuerpo y que por eso se hermanaban esas dos poten-
cias para dar el ser. iNo es esto igual? Pues ahora, 48 afios mis
tarde, lo trae como una novedad don Juan, para explicar que
61 no es comunista; esto es, ni materialista ni idealista, sino
dualista spiritual. iY para ello tanta mitsica Asi es don Juan
Jose: habla y habla y nada de 6pera...

Dice Juan Jos6: "Por consiguiente los espiritualistas dua-
listas no negamos la existencia ni el valor de las realidades ma-
teriales, de las realidades econ6micas, de los bienes para el usu-
fructo biol6gico. Lo que sucede es que todas estas realidades y
bienes y valores, de cardcter spiritual, que son, para nosotros
los superiores: los mandantes. Realidades y bienes materials


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son las tareas agricolas, las empresas industriales, la busqueda
de mercados, el transport, la dispute por los precious, la energia
eldctrica, y en la vida individual, el comer, el beber, el bafiarse,
el vestirse, los actos sexuales, etc. Realidades, bienes y valores
espirituales son: las creencias religiosas, los principios morales
la indagaci6n cientifica, la bisqueda de la verdad hist6rica, el
mundo mdgico del arte, la ciencia political, las explicaciones filo-
s6ficas, todo el mundo de los sentimientos, el amor filial, la
amistad, el honor, etc. Ambos mundos son vdlidos. Pero el hom-
bre solamente serd hombre si actia como ser pensante, como
ser que otorga el comando de su vida a los llamados valores eter-
nos. De lo contrario, perderian su sentido palabras que nos mue-
ven cada dia, cada minute, como la libertad, la justicia, la amis-
tad, la gratitud, la lealtad, la dignidad,,la soberania. iQud estu-
pendo ridicule hacen los marxistas cuando hablan de soberania
y de libertad! iQud sentido tienen para ellos por ejemplo la gra-
titud y la lealtad".

Digan los lectores, si este parrafo no es una lecci6n de un
maestro cualquiera en un grado cualquier del bachillerato o del
profesorado. Una lecci6n elemental, una lecci6n intrascendente
y vieja como la filosofia. Pero tiene un m6rito: la claridad de
la exposici6n. Se ve que quien habla no es un professor adoce-
nado sino un erudito, un maestro que conoce la metodologia; pero
no revela nunca a un estadista que aborda otra clase de proble-
mas sensible: material de tacto y no de elucubraci6n. Pero si-
gamos al maestro en su cftedra elemental:

Dice el Doctor: "Valores de-cultura por un lado, bienes de
la vida econ6mica por otro. Los unos satisfacen el alma, los otros
satisfacen al cuerpo. Cada uno vale en lo suyo. Pero nosotros
los espiritualistas dualistas, asignamos al alma y a su mundo
de valores culturales una jerarquia preeminente, y nos preocu-
pamos por ellos al mismo tiempo que por los bienes econ6micos,
pero con mds empefio que por istos. La pelea por la libertad de
opinar, por ejemplo, y por respeto a la dignidad de la persona
humana, son peleas que el hombre no asume porque sea animal
sino porque se siente hombre: son tareas y empresas inapldzables
de indiscutible prioridad".

En esto no estamos de acuerdo con el Doctor fil6sofo. Nos-
otros damos preferencia a los bienes materials. Pongamos a un
hombre lleno de suefios: a Chepe Orozco, por ejemplo, en una
casa cualquiera: lleneniosle de bienes culturales hasta la coro-
nilla... Chepe Orozco languidecera pronto. No le bastard comer
religion, comer ideas, comer cultural en general... En cambio,


- 60 -







si le damos de comer abundantemente, si su cuerpo, su material,
se nutre de material, se le despejarA el alma y podri disfrutar de
los bienes culturales con much mas satisfaccion que si le de-
jamos muerto de hambre. Este es un ejemplo elemental, pero
como elementalmente nos esta hablando don Juan Jos6, asi res-
pondemos. En un cuerpo sano hay siempre una mente sana: un
alma sana, un espiritu sano y potente. En un cuerpo enfermo
hay siempre una mente enferma, un alma enferma; un espiritu
enfermo y ddbil.
Dice el Doctor: "De ahi que en material social y political,
nosotros no admitamos el simplismo de los materialistas para los
cuales la vida humana se satisface con un buen ordenamiento de
las circunstancias econ6micas. Comunistas y capitalistas. (iEl
capitalism norteamericano es de origen religioso: calvinista!)
coinciden en career que la felicidad del hombre radica en la mejor
satisfacci6n de sus necesidades sensuales. Los capitalistas creen
que la felicidad esencialmente humana brota de las cajas de hie-
rro donde se amontona el dinero. Los marxistas estdn muy pr6-
ximos a afirmar que si el proletariado perfecciona el pure de
papas y lo distribuye por toneladas, la humanidad alcanzard una
forma de 6xtasis jamds conocida. iNo fue Fuerbach quien dijo:
"el hombre es lo que come"?
Pues Fuerbach dice, a nuestro juicio, la verdad. Si un hom-
bre estA bien comido es capaz de producer inteligencia y con esta
tantas cosas. Tened muerto de hambre a un pintor y no os darA
un cuadro maravilloso. Tened muerto de hambre a un poeta y
no os dara "La Canci6n de la Vida Profunda". Tened muerto de
hambre a un professor y no podrA dictar conferencias magnificas
para convencer a sus oyentes. Es verdad que no s6lo de pan vive
el hombre, pero tambi6n lo es que tampoco vive de, hartarse cul-
tura. Naturalmente al hablar de pan, no pensamos en el pur6
de papas, sino en la tranquilidad, en la seguridad, en todo lo que
da vigor y fuerza a ese espiritu, a esa alma, a ese pensamiento, a
esa conciencia. jPor que los viejos van perdiendo la memorial al
igual que la elasticidad muscular? Pues porque ya la sangre no
riega sus campos, ni sus c6lulas se reponen con la rapidez de la
juventud. Nosotros, pues, no negamos la necesidad de los bienes
culturales: s61o los ponemos a retaguardia de los bienes mate-
riales. .
-0-

Ram6n Blanco, absolutamente caracterizado, se nos ha ade-
lantado en la glosa del mis macanudo document de la historic
contemporAnea: es decir, esta "epistola de los guatebolenses",
61 -








mis delicada, mis profunda, mis spiritual que todas las de Pau-
lo, que todas las de Pedro, que todas las del primer. Juan. S61o el
Apocalipsis es capaz de compararse con esta "divina carta de
amores que reviste de colors la fantasia" chapina... Nosotros,
en cambio, por ir apegados a la letra muerta, nos hemos quedado
a la "zaga de la noticia", como dice el maravilloso "pijaro" de
dofia Liliana: don Carlos Gustavo Martinez Nolasco.- Sin em-
bargo, no desmayamos en la tarea y seguimos adelante:

NO CREEMOS NI EN EL CAPITALISM NI
EN EL COMUNISMO
Dice don Juan Jos6: "Queda, pues, claro, que estamos a
tanta distancia de los comunistas como de los capitalistas. Para
nosotros, el "hombre solamente es hombre cuando sabe que tiene
una alma pensante y la cultiva. El olvido de los principios reli-
giosos y de las normas morales nos conduce, como de retorno,
hacia la animalidad. Cuando se pierde el respeto por las esen-
cias, realmente humans, se cae en motivaciones tipicamente
zool6gicas: los placeres fisicos, el asesinato, la rapifla, la crueldad,
el vejamen al vecino, la explotaci6n econ6mica de los ddbiles. Y
en material political, esta manera grotesca de vivir, conduce a
organizer regimenes dictatoriales, Estados totalitarios, torturas
penitenciarias, subordinaci6n military, imperialism. Es la zoolo-
gia convertida en political. Son las gentes y las naciones movili-
zadas a ldtigo".
Cuando se lee esto del professor, uno cree estar frente a
San Francisco de Asis. Sin embargo, nada mis falso. El Dr.
Ar6valo hizo como gobernante, todo eso que condena. Cuando
un asesino extrangulaba nifios, vacil6 menos que Ubico para
ordenar que se aprobara una ley casuista y lo fusil6. Cuando
se intent una rebeli6n, torture mediante sus edecanes; cuando
se asalt6 la base military, no vacil6 en ordenar que los 27 asal-
tantes fueran asesinados, cuando ya estaban capturados por el
Ej6rcito; cuando se sublev6 la Guardia de Honor por el asesi-
nato de su jefe, se llam6 a muchos jefes y oficiales, y se les
encerr6 en los s6tanos de Palacio y se les hizo fuego desde las
puertas, matando a unos e hiriendo a otros. Cuando la prensa
hizo una protest fuerte, se le cerr6, se le censur6, se le suspen-
di6; cuando el pueblo hizo una manifestaci6n se le ech6 encima
turbas de envaselinados, se golpe6 y flagel6 sin piedad y asi su-
cesivamente, si hemos de recorder tantas cosas.
El Dr. Arevalo acusa de todo esto a su ministry de la gue-
rra, coronel Arbenz; pero estamos seguros de que si el pedagogo
-62-








fuera el San Francisco que se pinta, habria protestado en la
inica forma de protestar en esos casos: abandonando el mando
donde no se puede mandar, donde nadie obedece. Ahora, Al-
fonso Martinez Estivez nos dice que fue por la energia de Ja-
cobo por lo que se declare no grato a Patterson, embajador yan-
kee y no por la de don Juan Jose. ZQue hay de todo esto? O
se es San Francisco o se es el "hermano lobo" y "Homo Hominis
Lupo", como dijera el padre Nicho, de inmarcebible recuerdo,
segfn afirma Polo Castellanos. Asi es que no hay que career en
esas filosofadas ni en esas pedagogias de don Juan Jos&. En
los actuales moments, al marxismo no se le puede poner en-
frente la figure sublime del hermano Pedro, sino la energia de
un estadista de verdad...

Dice el pedagogo: "Sobre esta plataforma conceptual, los
arevalistas gobernamos Guatemala durante seis afjos. Nuestra
formula filos6fica afortunadamente andaba muy cerca de la filo-
sofia political de Franklin Delano Roosevelt, president de los
Estados Unidos. Roosevelt combatia la voracidad de sus com-
patriotas capitalistas o hipercapitalistas, y propiciaba una f6r-
mula revolucionaria democrdtica de tono moralista. Todos le
oimos leer versiculos del Nuevo Testamento en cada uno de sus
discursos. Pero su espiritualismo era de origen filos6fico ecle-
sidstico. En dambio, mi espiritualismo es de orden filos6fico uni-
versitario. Ambos tienen de comln la predica y la exaltacidn
de un mundo de valores superiores sin los cuales la vida hu-
mana deja de ser humana. Pero la diferencia radica en que el
espiritualismo religioso (monista) impone a los creyentes una
tabla de valores, establecida por profetas y obligatoria para
todos, mientras que el espiritualismo filos6fico (dualista), deja
a cada hombre en libertad para establecer su propia escala de
valores: para unos 'l valor supremo serd la Belleza, para otros
la Verdad, para otros el Bien, para otros la Justicia, para otros
la Santidad. Y cada hombre puede, en raz6n de su propia expe-
riencia, dejar de career en la supremacia -de un determinado
valor y sustituirlo por otro. El espiritualismo filos6fico no ad-
mite-dogmas ni acusa a nadie de hereje o de blasfemo. Nuestro
mundo es el mundo de la libertad intellectual y de la libertad
moral. Pensamiento y libertad; he ahi dos modalidades del alma.
Cada hombre puede pensar lo que quiera y tiene libertad para
expresarlo... sin mcs limitaciones, dicen las constituciones de
Guatemala, que la ley, la vida privada de los demds y la moral
de todos..."
Bonita libertad la de este espiritualista universitario de don
Juan Jose. Y apegado a .l, el ex-presidente no admitia que se
-63-








le dijera que 61 tenia muy pronunciada la quijada; que su pr6-
dica de la ensefianza mixta era nociva para el pais tropical..
Quien dijera eso era sancionado por la ley que 61 dict6: la fa-
mosa Ley Mordaza, hecha a su media. Porque en todo lo que
.nos dice de ese pensamiento y libertad hay un cartab6n, una
media, una limitaci6n: el pensamiento de don Juan Jos6. Nin-
g6n. otro pensamiento es acceptable si 6ste se aparta del suyo.
Si en algo es terrible Ar6valo es en 6sto: s61o lo que 61 estima
verdad, dignidad, moral, etc, .es lo puro, lo esencial. La que
otros piensan sobre lo mismo ya no es ni moral, ni veridico, ni
nada... Es egocentrism6 terrible en la material. Y lo mis triste
es que cerca de Ar6valo habia una .masa que no la redargiiia,
que no le impugnaba... que s6lo aceptaba como verdad verda-
dera, todas esas babosadas espiritualistas creadas por 61, para
explicar y ain para esconder su marxismo de desesperado y
fracasado...

Dice don Juan Jos6: "Este espiritualismo suele ser en po-
litica claramente antiimperialista. Recordemos el caso hist6rico
de la Alemania ocupada por las tropas de Bonaparte. Un maes-
tro de escuela, professor universitario y fil6sofo, Juan Gottieb y
Fichte, desafi6 al ejercito de ocupacidn con una series de "dis-
cursos a la naci6n alemana" en los que pedia a sus compatrio-
tas "una nueva educaci6n"; es decir, una nueva series de valores
que levantaran el alma de los vencidos. Nueve anos despues,
las huestes napole6nicaS estaban quebrantadas y Alemania vol-
via a ser libre. iEspiritualismo nacionalista contra imperia-
lismo!"

Todo esto es pura verbologia pedag6gica. Milagrosamente
no se acord6 de Guillermo Tell; del Alcalde de Most6les, de tan-
tas cosas irreales que provocaron alguna libertad. Policarpa Sal-
vatierra, pidiendo.a los colombianos que volvieran sus armas
contra los espafioles...
Para cuentos pedag6gicos se prestan estas cosas; pero Ale-
mania no fue libre de Napole6n, sino despu6s de haberse que-
brantado su poderio military en Espafia y en Rusia. .Por qu6
no aparece ahora otro Juan Gottieb predicando contra Rusia?
ZPor que no surgi6 otro predicando contra las matanzas del es-
piritualista Roosevelt, el mas asesino que ha parido la tierra
cuando cre6 la expresi6n de criminalss de guerra" que barri6
con la flor y nata db los hombres de Alemania. Porque asi como
don Juan Jos6 barri6 con los ya entregados asaltantes de la Base
Military, asi el otro espiritualista barri6 con sus sucesores a los
generals, economists e industriales de Alemania. Son cosas de

64-









estos. pacifistas, de estos espiritualistas, de estos gatos que no
sacan las ufias y no realizan males, hasta que no tienen la te-
rrible oportunidad de hacerlo. Mientras el Dr. Ar6valo no ex-
plique por qu6 se asesin6 sin ley alguna a los ilusos que Ilega-
ron a la base, no en asalto, sino con la esperanza de que se les
iba a entregar el puesto military, no podrA hablar de moral, de
espiritualismo de tanta babosada, barniz que se .cae al no mas
rascar un poco sobre la superficie- dura del alma humana...
Dice don Juan Jose: "En la hora de hoy, en esta hora en
que dos imperios mundiales se disputan el dominion de materials
primas, cosechas, mercados y transportes -sometiendo al mun-
do a la condici6n de simple productor, transformador y consu-
midor- hace falta un volver los ojos a las superiores esencias
humans, aquellas por las cuales los hombres nos orgullecemos
por ser hombres. La Revoluci6n guatemalteca de 1944 hizo po-
sible uno de los mds bellos ensayos de political revolucionaria
dentro del marco del espiritualismo filos6fico. La United Fruit
Co., productora de pldtanos, quiso impedirlo, dirigida por su
abogado John Foster Dulles, momentdneamente investido de un
alto poder military. Muerto ya aquel tenebroso politico, espera-
mos llegada la hora de que los anhelos de un pueblo inofensivo
y pacifico, creyente, laborioso y digno, merezcan un poco de res-
peto por parte de "Los Grandes", que tanto blasonan de "Dere-
chos humanss, de justicia social y soberania en las asambleas
internacionales".
Vea el lector c6mo se esfuerza don Juan Jos6 por ocultar
su agresividad hacia los Estados Unidos. Le carga la mano a un
muerto: John Foster Dulles, pero se calla al afirmar que no
era 6ste el que actu6 en .Caracas, sino todo el gobierno de Esta-
dos Unidos, cuyos miembros dirigentes y no representatives,
estin eri sus mismos cargos. Pero toda la fobia es contra Esta-
dos Unidos, que es la naci6n que habla de derechos humans,
de justicia social y de soberania, porque Rusia se limpia las par-
tes oscuras con esas vacias palabras. Estamos, pues, en que don
Juan Jos6, no se.vierte s6lo contra el Tio Samuel, porque sabe
que, al hacerlo, despierta o abre los ojos a esos pobres brutos
que se llaman norteamericanos, y que, entonces, no lo dejarfan
entrar en la lucha political del porvenir en Guatemala. Pero esos
pobres gringos que han sido capaces de aceptar que El Tibur6n
es Rusia y las Sardinas las pobres naciones europeas esclaviza-
das, las cuales jams han merecido de don Juan Jos6 una sola
nota de pena, son capaces de career lo que ahora dice nuestro
personaje, cargAndole una responsabilidad a uno de sus diri-
gentes de antafio que no hizo otra cosa que realizar lo que re-
solviase en el gobierno.
65-








Y tengo la seguridad don Juan Jos6, que s61o la enorme
imbecilidad de los norteamericanos, podria permitir que la lla-
mada Revoluci6n de Guatemala recupere sus viejas posiciones.
Si nuestros primos del norte no fueran tan atascados, desde ya
dirian con toda claridad para no esperar la rudeza de los hechos,
que en nuestra patria se labra otro caballo de Troya para el
future de Am6rica. Pero asi es don Juan Jose y asi son sus chi-
quilines intelectuales, entire los cuales, ya muchos abrieron los
ojos, tales los que siguen a Mario Mendez Montenegro que, aun-
que revolucionario, no se ha apartado de las lines de la rea-
lidad political nuestra, ni de la realidad del mundo. Porque Ma-
rio, acusa a Arevalo de no ser revolucionario, ni siquiera de-
m6crata, procede bien cuando comprende que ahora no hay po-
sibilidad para la parte media: o se es o no se es: o se entra al
comunismo o se le combat: el eclecticismo de Ar6valo esti
bueno para dirimir los pleitos entire Taxisco y Guazacapin...
pero no para enfrentarse al mundo en una de las horas mas
oscuras de su historic.

FILOSOFIA, ECONOMIC Y POLITICAL

Ahora el pedagogo-fil6sofo habla: Escuch6mosle, dice asi,
siempre en su tono de maestro de instrucci6n Primaria, porque
lo que nos va a explicar, no merece la aplicaci6n a "las 6rdenes"
superiores y universitarias. OigAmosle, pues:
Dice: "La Filosofia y la Politica son dos 6rganos aut6no-
mos dentro del mundo de la alta cultural. Pero esa autonomia
se ha visto muchas veces quebrantada. La Filosofia aspira a dar
del mundo y de la vida una explicaci6n supreme, definitive. Al-
gunos grandes fil6sofos creyeron haber descubierto "la verdad"
y acomodaron a ese descubrimiento el resto de los problems.
Otros fil6sofos se conformaron con alcanzar nada mds que su
"verdad" y se quedaron en pianos mds modestos. A la primera
clase de fil6sofos, que son los absolutistas, los hemos visto pade-
cer de una miopia totalitarian" imperialista, que pretend im-
poner aquella "verdad" a las -restantes provincias del pensa-
miento humano.
Los fil6sofos son todos aquellos "angustiados" que buscan
esa verdad. En consecuencia, no debia tomArseles en cuenta, por-
que jams se han acercado a esa verdad buscada. Ni los de pri-
mera clase ni los de segunda y menos los fon6grafos que los
repiten. Esa verdad se ha buscado por todos los caminos: ppor
los de la religion, por los de la filosofia, por los de la ciencia y
hasta por los de la charlataneria ocultista. iQue es el mundo?
-66-








,De d6nde viene y hacia d6nde va el hombre? ZQu6 es lo que
anima ese pedazo de material que es el animal, desde los mis
pequefios hasta el hombre? Nadie lo ha podido explicar ni ex-
plicaran jams. Esto es del dominio del misterio. Por eso es
que tales fil6sofos no han hecho mAs que explicar lo que ellos
creen de esa verdad, pero alli los papos que se los creen...
Ahora vamos con la political.
Dice don Juan Jos6: "La political es una de estas provin-
cias frecuentemente invadidas por el totalitarismo de fil6sofos
sistematizantes. Ain tratdndose de una actividad tedrica-prdc-
tica ha sido tratada como capitulo simple de una explicacidn
filos6fica del mundo y de la vida. El marxismo es la mds fa-
mosa de las intentonas de someter la political a principios que
le son extraiios. Una filosofia materialista y por consiguiente
determinista- (la vida total del hombre estaria segin ellos "de-
termintada" por sus necesidades fisiol6gicas) ha querido estruc-
turar la political sobre bases "cientificas" pretendiendo traer a
este campo de la vida cultural las "leyes" que ellos creen haber
descubierto en Economia. Mds atn: el marxismo llega hasta
pretender que la political, en si misma, desaparezca, sustituida
por la ciencia econdmica. Para ellos, Politica es Economia".
Lo primero que debiera explicar Juan Jos6 es qu6 entiende
61 por political. Porque no hay nada que pueda encuadrar algo
que se llame esencialmente political. Y no sabiendo qu6 es "po-
litica", nadie puede hacer comparaciones ni otros juicios. Po-
litica es el arte de gobernar un pueblo; political es el arte de
darle la felicidad a las naciones... jCuAntas definiciones se pue-
den dar. de la political? Las que se le ocurran a cada estadista,
a cada fil6sofo, a cada pedagogo. Porque la political no es ni
ciencia, ni filosofia, ni arte: Politica es lo que es: fuerza do-
minadora cuando los gobernantes politicos de un pueblo pre-
tenden dominar a los demis pueblos: astucia y sagacidad, cuando
los gobernantes politicos de una naci6n, tratan de defenderla
de la agresi6n de los mas fuertes. Habilidad y agresi6n, cuando
econ6micamente unos gobernantes buscan mercados para su pro-
ducci6n, cuando se defienden de la agresi6n commercial de otros,
cuando quieren educar a su pueblo, cuando lo quieren encauzar
por la send del progress material, etc., etc. La political es una
interpretaci6n de las formas de gobernar. Eso es todo y que
se deje don Juan Jos6 de llamarla primero "orden de alta cul-
tura" y despu6s "provincia de la filosofia totalitaria". Pero hay
algo mas alegre: ya veremos que no hay tales careros.
Dice Juan Jos6: "Pero no: la political no es Filosofia ni es
Economia. No es Filosofia, porque 6sta se basa en principios
--67-








invariables de vatidez universal, mientras que la political es emi-
nentemente acomodable a la diversidad de los grupos humans
y a la diversidad de sus cambiantes circunstancias. No puede*
haber una political vdlida para todos los hombres en todos los
paises durante todas las gpocas. De ahi la substancialidad cul-
tural de la political, ella tiene sus propios principios, que no son
nunca dogmdticos ni siquiera sistemdticos".

Entonces, don Juan Jose, no son principios, decimos nosotros.
Los principios son eternos, durables, permanentes. Aunque sean
como los de la Filosofia: aspiraciones de impossible alcance, de
impossible descubrimiento. Pero la jerigonza de la pedagogia en
acci6n, que es Juan Jos6, dice arriba que "la Filosofia y la poli-
tica son dos 6rdenes aut6nomos dentro del mundo de la alta
cultural Si la political es lo que nos dice despubs, podemos de-
cirle que no pertenece a los 6rdenes de alta cultural, sino a la
baja cultural. Pero, como esto importa poco como "carta poli-
tica" en los actuales moments, sigamos al fil6sofo sin filosofia,
al pedagogo sin pedagogia, al espiritualista sin espiritu, al poli-
tico, eso si, con abundante polftica...

Dice Juan JosB: "Tampoco es economic la politica... Saint
Simon es el primero que las confunde. Para nosotros la eco-
nomia tiene su propio terreno, sus problems legitimos, sus me-
todos de investigaci6n, sus explicaciones, sus recetas. La poli-
tica no puede ignorar las conclusions a que ha Ilegado la cien-
cia econ6mica, pero le es impossible quedarse alli. La vida hu-
mana es much mds que economic y lo mejor de la vida del
hombre no es economic. Por eso la political trasciende las fron-
teras de esa ciencia particular y la enlaza con el saber human,
sobre otras realidades sociales y culturales: Derecho, Psicolo-
gia, Sociologia, Educaci6n, Moral, Religi6n, Historia, Estadis-
tica, Medicina..."
IQuB ha sacado el lector de esta jerigonza? Seguramente
nada, porque todo lo dicho es fraseologia nada mis. El Dr. Ard-
valo no sabe lo que es political, no sabe lo que es Economia, no
sabe lo que es Sociologia, ni lo que son todas esas ciencias so-
ciales que 61 cita. Naturalmente casi todos o mejor, la totalidad
de los charlatanes, hablan de estas cosas sin saber nada en con-
creto, porque nada hay en concrete. La Economia y la Politica
no pueden separarse, diferenciarse, porque asi como hay una
political econ6mica hay una economic political. Al contrario, en
la cazuela de la political se necesitan todos los condimentos so-
ciales, politicos y demds para que la cocci6n salga admirable,
acceptable al menos. Porque la political es eso: el conjunto de
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niedidas tomadas de donde sea para levantar administrativa-
mente a una naci6n en todo sentido.

Para un politico, si quiere que su patria prospere y quiera
el remedio para esa prosperidad, tiene que incrementar la pro-
ducci6n. Entonces esti apoyado en la economic; si quiere que
su patria se engrandezca a costa de otra patria, tiene que aumen-
tar su potencialidad belica y entonces hace "geopolitica" o po-
litica military; levanta su industrial, etc. Si quiere que la patria
se convierta en un liceo, tiene que acudir a la pedagogia y llamar
al professor Ar6valo y a todos los pedagogos para que trabajen
en las escuelas; si quiere hombres aptos para la guerra, busca
a los higienistas, a los m6dicos, a todos aquellos que con su
ciencia, hacen del hombre un ser fuerte para la lucha... asi
sucesivamente. La political, pues, es un andamiaje colocado sobre
todos los postes de la ciencia, los 6rdenes no cientificos, el arte
y hasta la magia y la charlataneria...
Dice Ar6evalo: "Para nosotros, en Guatemala, la economic
y la cultural nos aparecieron como dos 6rdenes diferentes, cua-
lesquiera que sean sus enlaces inevitable. Para el marxismo,
no; porque segin ellos la cultural dependd" o "deriva" de la
economic. Segin.ellos, para transformar la cultural debemos
primero transformar la economic. La cultural debe esperar a
que la economic se reorganice y entonces vendrd fatalmente una
nueva cultural. Nosotros disentimos completamente de ese sim--
plismo monista. Para nosotros, jamds brotardn valores espiri-
tuales de un zarandeo econ6mico. Lo spiritual y lo econ6mico
son "6rdenes diversos" aunque paralelos. Cada uno se mueve
conforme a sus propios impetus, conform a sus propias nece-
sidades internal. De ese amasijo que ellos hacen metiendo en
una sola retorta "la realidad" humana, procede aquel error es-
pectacular que conocemos con el nombre de "interpretaci6n ma-
terialista" de la historic que obliga a los historiadores y a sus
lectures a interpreter la vida cultural en funci6n exclusive de
necesidades economics. Las guerras fueron siempre, seguin
ellos, "bisqueda de mercados". ;Las cruzadas un movimiento
mercantilista! Tambien, segin ellos, la cultural se explica en ter-
minos de riqueza social, y se complacen en repetir nifierias como
aquella de que "las classes econ6micamente dominantes han de-
tentado siempre la cultural Se olvidan los marxistas de la his-
toria elemental de la Cultura. En Grecia y Roma antiguas ino
eran los esclavos los que detentaban la cultural? Por un Plat6n
o por un Cicer6n millonarios y arist6cratas, hubo infinidad de
arist6cratas y millonarios analfabetos. iY la Edad Media? Los
cldrigos paupgrrimos eran los sabios, mientras que los Principes


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feudales se vanagloriaban de su analfabetismo. Y esto, durante
siglos. ZY no van a decir los marxistas que los millonarios nor-
teamericanos de hoy "detentan la cultural .

En esto estamos de acuerdo con el Dr. Ar6valo, pero para
llegar a ello tanto rodeo anterior. Tanta frase indtil, tanta afir-
maci6n absurda, tanta tinta gastada en estas piginas de la Carta
Politica... Por eso no debe insistir en esas diferenciaciones tan
inexplicables, tan imposibles de sefialar.. La economic no es
political; pero la political necesita imprescindiblemente de la Eco-
nomia, de la Religi6n, de la Moral, del Derecho, de todas las
ciencias sociales como de las fisicoquimicas, naturales o exactas.
Por eso se consideraba un error haber llamado a nuestra Facul-
tad de Derecho de: "Ciencias Politicas y Sociales", cuando la
political era considerada como una sola ciencia y correspondiente
al grupo de las sociales precisamente. Pero asi somos y asi se-
remos. Por de pronto, hablaremos de los concepts del Libera-
lismo. Individualista y del Socialismo, parte especial de la Carta
Political del Doctor pedagogo y fil6sofo, don Juan Jos6 Ar6valo.

LIBERALISM INDIVIDUALISTA Y SOCIALISM
Dice ,don Juan Jose: "Materialismo y espiritualismo son
categories filos6ficas. En cambio, liberalism y socialismo son
categories political. El llamado liberalism inglds arranca del
protestantismo, postura individualista en lo religioso. Recorde-
mos que Lutero hacia 1520, reclam6 el derecho del individuo
para comunicarse directamente con Dios, sin necesidad de me-
diaci6n eclesidstica. Este individualism religioso se proyect6
inmediatamente a lo politico dentro de los paises germanos y an-
glosajones. Calvino, afios despuds, lo propago en paises !atinos
y tuvo la ocurrencia de autorizar a sus feligreses, en nombre de
Dios, para que se enriquecieran. Los norteamericanos han pro-
fesado siempre un individualismio politico de origen religioso
(espiritualismo), pero les gust6 hacer uso de la autorizaci6n
calvinista para enriquecerse de bienes materials y asi llegaron
a fundar "sociedades" an6nimas, done el individuo y el alma
naufragan. Se trata, por eso, de un individualism agrietado.
Su texto filos6fico es el Nuevo Testamento. Su expresi6n political,
la. Constituci6n".
He aqui un parrafo apretado pero absolutamente incon-
gruente y falso en sus apreciaciones. El liberalism ingles no
arranca del protestantismo. Arranca con mis propiedad de la
condici6n geografica de Inglaterra: Su condici6n de Isla. Tam-
poco es verdad que los norteamericanos hayan fundado un in-


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dividualismo espiritualista que les autoriz6 a enriquecerse. El
instinto de "atesorar" de los norteamericanos no procede de nin-
gfin esfuerzo religioso protestante, sino del judaismo fincado
en Nueva York. A Estados Unidos llegaron todas las persegui-
das inquietudes del mundo y entire ellas, la justicia que tiene el
instinto de la riqueza desde dos mil afios antes de Cristo. Y
fueron estas corrientes, casi irreligiosas, con excepci6n de la bos-
toniana, las que se enriquecieron por la felicidad que daban los
recursos del Nuevo Mundo. La compafiia an6nima brot6 como
consecuencia de la demand de grandes capitals para las gran-
des empresas, a las cuales no se podia llegar con la riqueza de
uno solo. Pero el ,pArrafo no tiene nada de historic; es decir,
de pedagogia, ni de filosofia ni nada: es una especie de broma
de Juan Jos6, dicha en una plAtica alegre. Nunca propia para
una carta political como la que nos empuja el caudillo...
Dice don Juan Jose: "Otra raiz del liberalism individua-
lista es la filos6fica que arranca del suelo francis. El racio-
nalismo cartesiano (Descartes lo proclama en 1620), se desarro-
Ila en los siglos XVII y XVIII hasta producer el gran movi-
miento filos6fico conocido como "los enciclopedistas". Para estos
fil6sofos y hombres de ciencia, cada individuo human estd do-
tado de una raz6n capaz por si sola de desentranar todos los
misterios que nos rodean, siempre que se le use met6dicamente.
En otras palabras, para descubrir la verdad no nos hace falta
la Iglesia, ni los Profetas, ni el Nuevo Testamento. La Raz6n,
-asi con maytiscula, fue convertida en Diosa supreme. La socie-
dad debe guiarse por un espiritu de justicia, fundamentada ra-
cionalmente. La Revoluci6n francesa de 1789 y la repiblica ins-
taurada en 1792 son las expresiones sociales, political y juridi-
cas de este individualism filos6fico".
Entonces, el liberalism ingles, anterior a todo'esto, no es
de origen religioso protestante, porque todo el liberalism in-
gles, especialmente el econ6mico, se asienta en much de este li-
beralismo de origen enciclop6dico de Francia. Pero lo que que-
remos sefialar es que don Juan Jose, parece estar tras una
ctedra, frente a unos alumnos de Taxisco, explicAndoles estas
babosadas que, ademAs de ser err6neas, estan absolutamente
fuera de las conveniencias de la political actual, donde no las
ideas sino los hechos, se encuentran en plena pugna. Ya tene-
mos, pues, segin Juan Jos6, dos origenes del liberalism: el
religioso y el racionalista. El nos va a llevar a otros origenes,
como veremos en el siguiente parrafo:
Dice don Juan: "La tercera forma del individualism es la
que tiene o pretend tener races cientificas. Emana de la teo-
-71 -







ria de Darwin (hacia 1860) acerca del origen de las species y
su concomitante "lucha por la vida". Segin este sabio y los que
con el llegaron a las mismas conclusions (Wallace, por ejem-
plo), el, individuo humano supervive cuando tiene y ejercita
aptitudes biol6gicas superiores. Sucumben los ddbiles. Esta
"verdad" biol6gica se erige pronto en verdad political, y es la
que ha servido para justificar todas las formas de la brutalidad
en political national e international. Hay todavia quienes pre-
tenden defender juridicamente el derecho de los mds brutos,
de los que mejor patean, cornean o muerden. Se ve a la legua
que este individualism no es espiritualista ni much menos.
Padece, por el contrario, de un materialismo bestial".

Desgraciadamente este concept es puramente arevalista.
ZQui6n ha trazado una linea para poner de un lado a los "su-
periores", a los espiritualistas y del otro a los pateadores, a los
bestias, a los materialistas? Esto es tornar a la vieja division
de los Angeles y los demonios, tesis que ya pas6 a la historic.
El hombre es un conjunto de actos buenos, espirituales y de
actos malos, materialistas. El Dr. Arevalo cuando estA escri-
biendo y sin mando, o cuando esti siendo adulado por una cua-
drilla de sus obedientes chiquilines, es un hombre bueno, espi-
ritualista... Pero cuando le dicen que un grupo de ciudadanos
ha asaltado un cuartel y que estAn press; olvida lo spiritual y
como cualquier pateador, como cualquier bruto, como cualquier
Smat6n ordena que los liquiden a sangre fria, en un acto mis
bestial que las 6rdenes de Ubico o de cualquiera de esos que 61
sefiala como representatives de las formas de la brutalidad. En
el hombre hay de todo: de Angel, de bestia, de human, de lobo,
porque esa es la naturaleza humana. Rascad poquito el barniz
de estos humanistas espiritualistas y os encontrar6is con las ca-
vernas, con la mas absolute barbarie...

Dice Ar6valo: "El socialismo es la forma political mds an-
tigua en la teoria y en la prdctica. Su.expresi6n religiosa y so-
cial mds primaria es el "totemismo", segin el cual ningin indi-
viduo del clan vale nada, a excepci6n del jefe. El individuo se
anula bajo el peso colectivo. Dirigida la colectividad magica-
mente por su dependencia con respect de un animal o de una
plant sagrados. Las monarquias antiguas fueron el segundo
paso del socialismo, por cuanto los siibditos tampoco tenian de-
recho a su persona; el duefio de la vida era el monarca, jefe
religioso y civil".

En este pArrafo don Juan Jos6 no dice nada nuevo. Abso-
lutamente nada nuevo y cuando lo describe, desciende a su ca-


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lidad de maestro de instrucci6n primaria. Por eso no nos dete-
nemos a redargilirlo.

Dice el caudillo: "Plat6n, 400 afios antes de Cristo, abre
el camino de las teorias socialists, proponiendo en La Repi-
blica una forma de organizaci6n menos "tot6mica" y menos tota-
litaria.. Mandarian los sabios, guardarian el Estado los' guerre-
7os, proveerian de alimentos los trabajadores del campo. Segin
Plat6n el comunismo debia 'limitarse a la clase military, imita-
ci6n parcial de lo que Esparta habia realizado en la prdctica,
pues quitaba a la gente armada el derecho de gobernar, porque,
segzn el, la portaci6n de armas inhabilita para administrar jus-
ticia".

Siguen las lecciones elementales del maestro. iQue buen
papel haria don Juan Jos6, como jefe de este sector en el Mi-
nisterio de Educaci6n, si ensefiase personalmente! Le sobrarian
colaboradores, porque "maistros" de este calibre sobran, hay
montones. Un candidate a la presidencia que todavia invoca a
Plat6n estA fregado. Estamos sobre los dos mil afos de Cristo,
que sumados a los cuatrocientos de Plat6n, en su anterioridad
a Cristo, serian dos mil cuatrocientos afios atrAs de la cultural
actual: una cultural brutalizada por el marxismo, por el socia-
lismo, por el mismo individualism; porque aunque se diga lo
contrario, el mundo no ha cambiado de formas de brutalidad.
El hombre sigue siendo el lobo del hombre. Por eso existen
los comunistas rusos, los dominadores de todo el mundo comu-
nista, como antes existieron Hitler, Mussolini y demis. ,D6nde
hay una democracia que haga el gobierno "angelicorun", que
predica don Juan Jose...? Ya hemos dicho que don Juan Jos6,
cuando no hay un grano de arena donde pueda tropezar, es
angel; en cuanto encuentra ese grano, se convierte en demonio.

Dice Juan Jos6: "400 aiios despues de Plat6n nace Jesu-
cristo cuyo mensaje religioso filos6fico vendria a producer una
revoluci6n en las sociedades humans. De Cristo y de su Igle-
sia (en su linea cat6lica-romana) brotaria un socialist espiritua-
lista contrario al socialismo military de la monarquia espartana y
de toda forma de totemismo. La Iglesia cat6lica-romana es la
sociedad mds vasta que ha conocido la humanidad dirigida por
valdres espirituales y organizada en terminos de vida virtuosa,
mds alid de todas las fronteras political y de todos los prejuicios
de raza. El encuentro con Dios es la meta social, la virtud es
el m6todo, el amor es el clima. La historic de este socialismo
espiritualista -y eclesidstico nos demuestra que no siempre fue
bien dirigido ni bien entendido. A fines de la Edad,Media y en
73 -







los comienzos de la Edad Moderna, la Iglesia exager6 las fun-
clones del Santo Oficio para castigar a los herejes con mito-
dos que Jesucristo no habria aprobado. Se torturaron y se que-
maron series humans, cristianos en su mayor parte, por el de-
lito de desviarse algunos milimetros de la dogmdtica official.
Aquel totalitarismo de "fuego" desapareci6. Actualmente, el Pa-
pado precede con plausible lealtad a su espiritualismo y estd
convertido en una alta cdtedra pedag6gica.

Cristo no tuvo un mensaje concrete de su vida de acci6n.
Lo mas que puede tomarse como tal, es el llamado Serm6n de
la Montafia. Lo demAs, todo es cosa vieja, predicada -por los
Profetas del Viejo Testamento. Es verdad que el catolicismo
es una formidable organizaci6n dominadora, intransigente, ex-
clusivista, pero no es la mayor del mundo. Sobre todo elimi-
nados los otros sectors cristianos. La Meca pesa masque Roma
porque, a falta de organizaci6n, que nosotros no conocemos bien,
hay mayor fanatismo en el Islam que en el catolicismo. Pero
la Iglesia no fue socialistt" en su fondo. Ninglin poder ha sido
mis duro como totalitarismo, como exclusivista que el de la
Iglesia, con el agravante de que la Iglesia en nombre de Dios
y sus santos, acapara tierra, industries, comercio,. banca, etc.
Pero todo esto sobra: la Iglesia en la'actualidad, es un agent
indirecto del marxismo, porque los Papas, desde que han que-
rido dirigir la march de la humanidad en nuestros tiempos,
se han hecho abanderados de tal tendencia: la Rerum Nova-
rum, la Quadragessimo Anno y la Mater et Magister no son mas
que acciones para recuperar los terrenos perdidos mediante una
falsa defense humanitarian.

Dice Juan Jos6: "Mds modernamente, socialists europeos
han propuesto formulas diversas para reorganizar las socieda-
des humans en busca de alguna felicidad. Saint Simon, Fou-
rier, Owen, son nombres que marcan entire 1800 y 1810, las al-
ternativas de esa ansia de nuevas formulas. En todos ellos se
entreveran lo religioso, lo filos6fico, y lo econ6mico. Engels les
ha calificado de "ut6picos" porque aspiran a salvar la humani-
dad entera, todas las cases sociales".
Asi es: pero esos pobres "ut6picos" luchan contra la co-
rriente. No hay, no existen, no pueden existir formulas nue-
vas para detener esa loca carrera hacia el caos, hacia el fin...
Porque lo que esos hombres no observan es que en el hombre
hay una enfermedad terrible llamada "ambici6n". Y mientras
6sta exista, mientras 6sta no desaparezca, no podri jams edu-
caci6n alguna hacer de esta humanidad de lobos racionales, un


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paraiso, un ed6n, un falansterio como el que proponia el mis
torpe de esos ut6picos que fue Fourier. Por otro lado, existed
una realidad: la humanidad crece en progresiones mas que geo-
m6tricas, mientras el mundo terrestre es estAtico: al contrario;
afio tras afio se desgasta, se empequefiece, se achiquita. Si la
tierra creciera en proporci6n al aumento de la humanidad, po-
dria afn esperarse un reajuste human. Pero esa ambici6n, adn
asi, destruiria todo sistema just, todo sistema human. Pero
esto-es un error de Dios y no hay fil6sofo, humanista, ni nada
que pueda corregir la tendencia.

Dice don Juan Jos6: "Contra esas utopias de los humani-
tarios se alza el "socialismo cientifico", basado en la "verdad",
la verdad definitive; que segin Engels fue descubierta por
Marx. Pero la verdad de Marx no es muy diferente de la ver-
dad de Darwin. Lo que en la vida individual- iba a llamarse
"lucha por la vida" es llamado en lo social "lucha de classes .
Alld el mcs fuerte desplaza o destruye a los mds ddbiles: aqui
tambi6n. Pero las cases sociales son entendidas como catego-
rias econ6micas y estimadas en funci6n de la "producci6n". La
inica clase productora es el proletariado. Es la clase fuerte: es
la- inita que tiene el derecho de supervivir. Las otras classes
sociales classess debiles segin esa filosofia) ociosas desde el punto
de vista de la producci6n econ6mica, deben desaparecer. Todo
el orden social gira alrededor de lo econ6mico, que es su eje y
esencia. Si transformamos los mdtodos de producci6n, transfor-
maremos el orden social. Materialismo puro, desde luego. Pero
ademds de eso, totalitario, porque el saber sobre lo economic,
"la verdad official estdn ya inscritos en los libros de Marx, de
Engels, de Lenin. Basta con leerlos y glosarlos, a la manera es-
coldstica, nemotecnia textual y repetici6n dogmdtica. Los jefes
se encargan de mantener la discipline, con los mismos metodos
de la Inquisicidn religiosa. Los ciudadanos deben limitarse a
producer, consumer y escuchar. "La Libertad es un prejuicio
burguis", dijo Lenin. Los desviacionistas y los opositores se
mueren. Es la modernisima "filosofia del Pared6n".

Estamos de acuerdo con el Doctor Ar6valo, absolutamente
de acuerdo. Pero ,por qu6 si 61 sabe de eso, si 61 lo comprende,
se empefia de hablar de una Revoluci6n que no es otra cosa
que el camino que conduce a esa filosofia? Y he aqui por qu6
hemos dicho que por las costillas de Ar6valo, convertidas en
escalera, subirian al Poder en Guatemala los. marxistas, los hom-
bres que niegan la libertad,'que niegan la capacidad de las otras
classes sociales, los que estiman que el hombre no es otra cosa
que una boca, unos mfisculos y un ano... He aqui por qu6 yo

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he insistido tanto. en el retorno a la comunidad agraria, al ejido,
pero comprando las propiedades abandonadas o mal atendidas,
para convertirlas en ambos sistemas de propiedad comfin. Nada
se ha hecho, y estos brutos gringos son los patrocinadores del
parcelamiento que no es otra cosa que la simiente del future
latifundismo o el origen de luchas entire herederos que condu-
cen a la anarquia, pero mfs tontos que los norteamericanos en
esta material, son los gobernantes que hemos tenido, especial-
mente Castillo Armas y el general e ingeniero... La justicia
se debe hacer dando, cediendo; no dejandose arrebatar por la
violencia...

Dice Ar6valo: "La Revoluci6n de octubre en Guatemala fue
un novedoso intent de conciliar socialismo y liberalism, to-
mando de ambos la linea espiritualista. Nadie podrd negar la
profunda obra que desarrollamos en material econ6mica, desde
la tenencia de la tierra hasta el sistema bancario. Pero today
esa pluralidad de problems estuvo siempre subordinada al con-
cepto nacionalista de soberania y al concept universal de dig-
nidad. Jamds estimulamos la violencia. Nuestro metodo fue
la persuaci6n, y mis discursos presidenciales fueron un intent
de promover la concordia entire los guatemaltecos de las.di.
versas situaciones sociales, econ6micas y culturales. Creilnos
y creemos en la grandeza del concept de personalidad huma-
na, entendidndola como un compromise de enaltecer al indi-
viduo siempre que sirva a la comunidad en que vive. Jamds
Guatemala tuvo un Parlamento integrado por hombres tan
eminentes como los que fuerpn electos desde diciembre de 1944
hasta diciembre de 1950. Alli estuvieron universitarios discu-
tiendo y legislando. Jamds la justicia tuvo en Guatemala
la independencia de funciones que se le dieron durante los
seis afios de arevalismo. Jamds el Ejdrcito sinti6 la pleni-
tud de su profesi6n y su enlace fraternal con los civiles, como
aquel ejdrcito cuya autonomia admiti6 el arevalimo. Demos-
tramos, como funcionarios del gobierno, que poseiamos un estilo
democrdtico propio".

iAlabate coles! La Revoluci6n de octubre nunca tuvo un
plan, un program, una ideologia. Nosotros, desde LA HORA,
siempre lo hicimos ver. Eran cosas sobadas, viejisimas; los lla-
mados postulados de la revoluci6n. En material agraria, el are-
valismo s61o pari6 aquel Decreto 712, mediante el cual, los cam-
pesinos agresivos, invadian las fincas particulares para arrancar
los pastes de la ganaderia y sembrar su milpa; destrozaron todas
las reserves forestales particulares, para hacer lefia. En mate-
ria bancaria, la famosa innovaci6n no era propia del arevalismo:
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Todos los paises empujados por Roosevelt, quitaron el respaldo
metilico al dinero y dejaron al mundo sin moneda efectiva, em-
papelado, pobre. De ahi la inflaci6n que destroza la economfa
del mundo, pero que la da un aspect de bonanza que no tiene.
El mundo de hoy es el mundo de la pobreza, porque la vida
es cara, el Estado esquilma a los particulares, y los indefensos
o mediocres, se hacen comunistas creyendo que el comunismo
los va a colocar en la posici6n de los llamados ricos, meti6ndo-
les en la cabeza cerrada, la capacidad, la habilidad, la energia
de los que labraron un capital, de los que levantaron una em-
presa, de los que engrandecieron un comercio...
El socialismo y el liberalism no pueden conciliarse. Estin
cimentados en bastiones completamente distintos. En el primero
el eje, el amo, el todo, es el Estado; y en el segundo es el hombre,
el ciudadano, el individuo. El liberalism fue la culminaci6n
de una lucha milenaria entire el hombre y el Estado, lucha titi-
nica, cruenta. Pero asi como la lucha dur6 tantos afios, ahora
la caida es rApida; de la victoria apenas lograda en pocos pue-
blos, retornando violentamente al Jefe, al patr6n, al poderoso
Estado, donde todo es ficci6n y dentro del cual no cabe el hom-
bre como tal sino como pieza cualquiera de un inmenso me-
canismo. En el socialismo no cabe el talent, el espiritu de.or-
ganizaci6n, la inteligencia, nada... porque la media es igual
para todos. Naturalmente esto -es artificial; estA descansando
sobre arena. El hombre volvera a recuperar su posici6n, porque
para nivelarlos a tabla rasa, seria necesario que muriese el es-
piritu, que el hombre no pensara, no tuviera raz6n, no tuviera
todos los atributos que Dios puso en su material perecedera.
Todos los que tratan y creen realizar esa "conciliaci6n" pier-
den su tiempo, se engafian y engafian a los que creen en ellos.
Por eso debe acudirse a todo aquello que sea realizable, que
tenga visos de posibilidad, pero no pretender una matanza que
no darA mas resultados que reducir la inteligencia del mundo
al matar a los mejores, para dar paso a las masas poco prepa-
radas por la naturaleza...


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LINEAMIENTOS PARA UN NUEVO PROGRAM
DE GOBIERNO

La Vieja Guardia Arevalista y la Juventud Neoarevalista.

Dice Juan Jose: "Hasta Caracas lleg6 y llega hasta M6xico
una inquietud generalizada entire los j6venes arevalistas, acerca
de la participaci6n de la vieja guardian en un future gobierno.
No debo soslayar una respuesta y me result muy c6modo con-
testar porque el tema pertenece a mi profesi6n de pedagogo".

Esto quiere decir, que los que han llegado con don Juan
Jos6, le han pedido que, de hacer nuevo gobierno, no asomen
su cara ni Carlos Leonidas, ni Vald6s Calder6n, ni el sordo So-
!is, ni el canche Benitez, ni los chinos Morgan, ni todos aque-
llos por quienes tuvo preferencias el ciudadano Arevalo, cuando
hizo gobierno. La petici6n es injusta, porque 6stos serian, en
un caso dado, los frenos para evitar una loca carrera hacia la
izquierda. Pero don Juan Josh va a dar la respuesta en la si-
guiente forma:
"Para el monismo materialista, que niega la existencia del
alma, el modernismo, problema de las edades en la evoluci6n
humana "se liquida, como. gustan decir, en pocas palabras. La
edad del cuerpo segin ellos es lo decisive, porque lo spiritual
carece de autonomia. Envejecido el cuerpo envejecen tambidn
las celulas cerebrales y la inteligencia va apagdndose. La con-
ciencia, para ellos, es vibraci6n cellular. Vamos a ponerlos en
ridicule, trayendo la menci6n de uno de los investigadores mds
renombrados en el campo de la ciencia psicol6gica. Me refiero
a Carlota Biihler, autora de libros cuya lectura es obligatoria
en las Escuelas de Psicologia. Uno de esos libros, liamado "El
Curso de la Vida Humana como Problema Psicol6gico" demues-
tra (a quienes necesitan esa demostraci6n) que las edades cor-
porales no guardian compds con la edad spiritual. Eso es ver-
dad y lo sabiamos antes de leer a Carlota, porque la vida espi-
ritual se nutre de sus propias vitamins y de sus propias hor-
monas, por decirlo asi. iNo estamos presenciando ese docu-
mento vivo que es el politico ingles Winston Churchill, que a
los ochenta afios de edad entregaba 'a las prensas su Monu,


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mental Historia del Pueblo Ingles? Acaso el mismo Churchill
habria podido producer algo parecido, a los treinta afios de edad?
Y para no salir de la Isla Imperial, ino estd alli Lord Bertrand
Russel, a los noventa afios, en active producci6n filos6fica y en
plena batalla por la paz?
Hasta aqui Ar6valo no ha contestado la pregunta de sus
neopartidarios. Pero ya que nos ha traido a este piano, le di-
remos que, "una golondrina no hace verano". Por uno como
Churchill o como Bertrand Russel, hay millones que demues-
tran lo contrario. Ya, dentro de poco, quiza unos cinco o diez
afios comprobarA el Doctor Arevalo que la mente del hombre
de cuarenta afios no es la misma que la del hombre de sesenta
y cinco o setenta. No hay babosadas: si nuestra material da
cobijo a esa cosa que es el alma, seguramente la nutre de algo
que no son frijoles ni tortillas: pero que puede ser una energia
intraat6mica de algunas particular materials radioactivas o
cosa por el estilo, todavia no conocida. Pero. que la vejez, la
destrucci6n lenta de la material trae un apagamiento de los es-
tados de conciencia, es algo que ni esa Mama Carlota, ni el Doc-
tor Ar6valo, pueden negar, comprobando su negacion. Con de-
cirle-que Churchill, que jams dejaba el puro, ahora se le ol-
vida; deja los originales de sus libros en el excusado; no se
abotona la bragueta muchas veces y una vez pedia a gritos unos
originales que llevaba en la mano, segfin cuenta su secretario
de actas.
Nosotros lo podemos comprobar en millares de casos y hay
mis, en nuestro tr6pico, donde la vejez material llega prematu-
ramente, el alma tambi6n se marchita prematuramente. Ade-
.mas, hay que irnos al lado contrario: si el alma fuera siempre
una misma, seria 16cida desde los primeros afios del nifio. Pero
tQdo el mundo sabe que el nifio comienza por ser un poco ani-
mal, lentamente se va convirtiendo en hombre y a la par, su
alma va sierido mas licida hasta Ilegar a la plenitud en la vida
media del hombre, para comenzar a descender en la misma for-
ma que ascendi6. Esto lo puede comprobar el Doctor Ar6valo
sin necesidad de leer a esa vieja tonta llamada Carlota Biihler,
quien debe ser una desequilibrada, hist6rica y machorra. Ade-
mis, hay tantas cosas que modifican el espiritu human: Juan
Jos6 Arevalo, no tenia hijos, era otro, muy otro, segin nos cuen-
tan; y ahora, cuando siente la felicidad de cuatro hijos hermo-
sos, sanos, prometedores, su alma de pedagogo se ha modificado
un poco: Ahora ya no aceptaria que se cometieran actos van-
dilicos en su gobierno, seguramente...


- 80








Dice Juan Jose: "En segundo lugar "la vieja guardia" are-
valista no es tan vieja. Somos apenas una generaci6n political
con... 18 aios de edad. Saltamos a la vida piblica en 1944, y
el mds viejo de todos era yo, que cumpli cuarenta aquel mismo
afio. Ahora, cumplidos los 58, he sido requerido empefiosamen-
te por infinidad de compatriotas para que asuma el comando
de las fuerzas populares reivindicadoras, a sabiendas de que ten-
go la edad que tengo. iPor qu6, entonces, vamos a rechazar la
colaboraci6n intellectual, political y moral de algunos devotos are-
valistas del 44 que se mantienen en la linea popular, animosos
y compasivos? 4O es que estos compatriotas han dejado de ser
decentes, capaces y revolucionarios?
El Doctor Ar6valo estA en un error al decir que su gene-
raci6n saltt" a la vida political el afio 44, porque eso es cierto
en 61, que jams se preocup6 de los intereses politicos de Gua-
temala. Pero muchos de sus amigos fueron actors desde antes:
chaconistas unos, ubiquistas otros. El mismo Doctor Ar6valo,
fue del grupo de los "chiquilines" de Ubico alli por 1926. No
discutimos otra cosa, porque estamos de acuerdo con el Doctor
en que no por ser viejos algunos arevalistas que hoy sacaron
de nuevo al caudillo, han dejado de ser capaces. GonzAlez JuA-
rez volveria a ser el speaker maravilloso; el professor Monsanto
seria nuevamente el "calvo ilustre" de cualquier Congreso o el
Secretario'ordenado que tiene siempre a la mano todo, para no
encallar; Leonidas Acevedo seria siempre el juicioso, sereno, im-
pert6rrito ministry de hacienda que fue antes y acaso mis rico
de conocimientos. Vald6s Calder6n volveria a ser el ministry
del paraguas recio... Pero, muchos otros, ya no serian los obe-
dientes, los que abrian la boca y botaban la baba cuando Juan
Jos6 decia cosas como las que deja transcritas de Mama Carlota...
Dice-Ar6valo: "Yo creo, queridos compatriotas, que esto es
un falso problema, echado a rodar por los comunistas guate-
maltecos, enconados y resentidos porque jamds quise elogiar-
los, porque jamds quise pactar con ellos alianza alguna, y por-
que ahora que se me llama de nuevo, de nuevo mantengo frente
a ellos la distancia doctrinaria y estimativa que siempre nos
separ6. Ellos son tambien los que echaron a rodar cierto "anti-
caudillismo" para usos internos de Guatemala, referido, desde
luego, al caudillo arevalista que no los sirve. Los comunistas
si pueden tener un caudillo en Cuba, otro en Yugoeslavia, otro
en Rusia, otro en la China; y al de Cuba, cada seis meses van
a visitarlo y adularlo, pero, por lo visto en Guatemala el asunto
tiene que ser diferente. iNo serd todo eso porque al "caudillo"
de los comunistas guatemaltecos todavia no lo pueden negociar
en el "mercado" politico?"
81-








Los comunistas guatemaltecos no han echado a rodar la
especie de que Ar6valo mandarA al diablo a sus viejos amigos
y que harA gobierno con'los nuevos chiquilines, poique 6stos
son mAs obedientes, mAs sumisos, mis "ejecutivos". Un areva-
lista viejo discutiria, protestaria, tendria mis personalidad...
Un arevalista nuevo estaria feliz escuchando la sabiduria del
caudillo y el Doctor Ar6valo odia a los que le discuten y ama
entrafiablemente a los que le admiran y obedecen. Pero los co-
munistas han sido jalados en este parrafo, para decir al pueblo
de Guatemala de las classes anticomunistas, que 61 no es comu-
nista. Nosotros lo creemos, lo sabemos, lo "psicologiamos", mas,
seguramente, nunca podria 61, por faroleria revolucionaria, im-
pedir que la infiltraci6n comunista lo anulara antes de un afio.
pero el anticomunismo de Ar6valo naci6 cuando Arbenz, que
lo invite a una comida, lo sent frente a la plana mayor de los
comunistas y- 6stos lo dejaron barcino a cargo y reproches por
su palanganeo con ellos, los comunistas, a los cuales decia que
si, pero no les decia cuando... Sobre todo, por haberlos echado,
cuando el embajador norteamericano se lo pidi6 muy cerca del
inicio de su administraci6n. Ar6valo, sefiores, no es ni podria
ser comunista: es demasiado burgu6s, demasiado egocentrista,
demasiado 61, para serlo: pero no podra nunca, por faroleria re-
volucionaria, impedir que Guatebolas cayera en poder del mar-
xismo...

Dice el Doctor Ar6valo: "Por otra parte, la Vieja Guardia
arevalista no es tan numerosa como algunos pretenden. Supon-
go que Ilaman asi al pequefio nimero de altos funcionarios
de mi gobierno que todavia se mantienen en las filas popula-
res. Si los contamos no llegan a veinte. Porque no seria el caso
de llamar "vieja guardia" a ,cuantos guatemaltecos gritaron "Vi-
va Arevalo" en 1944. Seria infantil career que toda esa masa de
mujeres y hombres deban ser echados de los partidos arevalis-
tas, por el delito de mantenerse leaves, fires y decididos, cual-
quiera que sea su edad".

Dice que no llegan a veinte... Y quizA sea cierto, porque
fueron los que no tuvieron iguales chances con el arbencismo,
ya que los demAs se pasaron con todo y cartuchera al bando
del sol que alumbraba que era Jacobo. GonzAlez JuArez, por
ejemplo, era un arevalista de abolengo, active, emprendedor...
Sin embargo, a la hora de la hora, fue el director supremo de
la campafia arbencista y quizA por eso lo quisieron asesinar una
noche en cierta junta alli por la colonia de Santa Clara. Y como
el caso de GonzAlez Juirez hay un 99 por ciento de la masa
arevalista. Pero lo que mis dafio esti hacienda al Doctor Ar6-

-82-









valo no es esta afirmaci6n de que si o de que no ocuparA a sus
viejos lobos arevalistas, porque ello desinflarA a los neoarevalis-
tas que, por el hecho de serlo, cualquier mocosito quiere ser mi-
nistro, diputado y demis, porque la juventud manda y se emba-
rranca momentAneamente. Otro de los grandes dafios es el de no
asumir responsabilidades, de decir como dijera Calles en MB-
xico: "lo que sucedi6 en tiempos de Calles, obra fue de Calles",
porque no era Calles un hombre de paja, sino un gobernante
con toda la barba...

Dice el Doctor Ar6valo: "La juventud arevalista de nues-
tros dias, los que no alcanzaron a gritar "Viva Arevalo" en 1944,
la que ahora lanza ese mismo grito con igual o mayor vehemen-
cia, pueden estar seguros de que nuestro future .gobierno, serd
como el anterior: un gobierno de juventud. En mi condici6n de
educador,: de pedagogo, ya no digamos como padre de familiar,
tengo por la juventud la estimaci6n que ningtin otro candidate
presidential puede sentir. Mi profesi6n fundamental, la de maes-
tro de escuela, me puso desde los 18 afios al lado de los nifios y
j6venes. Elevado a cdtedra universitaria desde 1937, he pasado
largos y bellos aios dialogand'o con la juventud..."

Nosotros decimos que por eso es infantil y vanidoso el Doc-
tor Ar6valo. Por eso es un personaje que se cree superior a los
que le rodean. Un maestro ante el cual todos los nifios aceptan
lo que dice el maestro, se va creyendo superior: superior ya no
s61o a los nifios que reciben su lecci6n, sino a todos los que le
rodean. Pero lo que mAs se deforma es el alma del,maestro:
este se infantiliza y llega a career que todo lo puede, que todo
lo sabe. Por eso esta carta political tiene pArrafos jactanciosos,
engreidos y pArrafos de maestro elemental, sobre todo, cuando
explica el monismo dualista. Pero lo que si hay que corregirle
al Doctor es esa creencia de que en Guatemala ruge el iViva
Ar6valo! de 1944, despubs del 20 de octubre, cuando ya era un
hecho su presidencia. Hoy no existe ese gritar. Sus amigos que
le dicen tal cosa, lo engafian, le mienten. Naturalmente no que-
remos decir que no haya arevalismo, pero este radica hoy en
las masas campesinas, las que sienten que tras Ar6valo, vendrA
Jacobo...
Prosigue en su pArrafo el Doctor: "De ellos (de la juven-
tud) he recibido homenajes conmovedores en Tucumdn, San
Luis, en Caracas y en Guatemala. Escribi en 1941 un libro ti-
tulado: "La Adolescencia como Evasi6n y Retorno" para hacer
el elogio y cimentar cientificamente una defense social de quie-
nes cursan por esa maravillosa edad de la vida. Mi tesis doc-
-83-








toral de 1934 se titula "La Pedagogia de la Personalidad" y es
un studio filosdfico-pedagdgieo de los valores que van afloran-
do sucesivamente mientras nace y se desarrolla la personalidad
en nifios, adolescents y jdvenes. Hasta en mi tltimo libro de
political international "Antikomunismo en America Latina" en
las pdginas 53 a 55 de la.edicid6 mexicana (1959) aparece el mds
encendido elogio de .laedad juvenile y de las virtudes ciudadanas
que la define. A todos aquellos que han pretendido retratarme
come un "enemigo" de la juventud, los invito a leer los textos
citados y a confesar su mala fe y su ignorancia".
El pirrafo, en si, es una adulaci6n servil a esas masas de
juventud. Porque se debe comprender que el joven, que es todo
vigor y todo entusiasno, es todavia un sujeto no desarrollado
totalmente en sus estados de conciencia. LQuien no ha sido
joven? 4Qui6n no ha sentido el vacio de una sensatez natural
en esos afios? Nadie puede negar que la colaboraci6n de la ju-
ventud es de primer fuerza para el empuje, para la demoli-
ci6n; pero no lo es nunCa para la obra serena y sensata que ne-
cesita reposo .de alma, de.conciencia, de.experiencia. La juven-
tud actual de.Guatemala, Doctor Arevalo, ya no se detiene en los
lindes de esas babosadas pedag6gicas que usted cita en "La Ado-
lescencia como Evasi6n y Retorno". Esta juventud de hoy, es la
juventud envenenada, empujada, hecha crecer a la fuerza, para
colocarla en la primer linea destructora que empuja el mar-
xismo hacia adelante. Ahora es mas el niimero de j6venes que
.sienten el marxismo claro y pelado a los que se detienen en ba-
'b.sadas espiritualistas. Convenzase, don Juan Jose: Ya su hora
pas6.. .
Dice el Doctor: "Gobierno de juventud, desde luego, alli
donde la juventud tenga oportunidad de obra constructive y fe-
cunda. Pero gobierno de hombres maduros, alli donde Gua-
temala necesita del saber y de la experiencia, saber superior y
experiencia adquirida en el trabajo exitoso. Si las mayorias po-
pulares me ungen de nuevo con el alto cargo presidential gober-
nard con nuestros mejores hombres, con los mds decentes y con
los mds preparados, de dentro o fuera del arevalismo, para que
Guatemala resurja sin demora a la plenitud de su vida econ6-
mica y spirituall.
Es decir, decimos nosotros, que los chiquilines, a los que elo-
gia tanto, servirin para los puestos de vanguardia en la trans-
formaci6n. Los viejos, la "vieja guardia", para los altos cargos
y 6stos, de adentro o de afuera del arevalismo.... iPacaya!, di-
rAn los arevalistas que trabajan para ellos. Cualquier advene-
dizo que se some, lo mandaremos al Puente de la Gloria, sin mis
-.84-








trAmite. Y tendrAn raz6n, porque esos que llegan de fuera, sin
antecedentes, se hinchan creyendo que'son inidispensables: Aho-
ra surge otro problema: jQui6nes son los mfs decehtes? ZQu6
es la decencia? Esta es una cosa corho la psicologia: algo que
nadie sabe lo que es, pero que le llamar ciencia... La ciencia
de las grandes equivocaciones, porque las teorias psicol6gicas de
hoy, seran la tonteria de mafiana. Pero el Doctor quiere, adel
mas, levar a Guatemala a la plenitud de su vida econ6mica y
espiritual... Pura tonteria: la ecoriomia es ciencia exclusiva-
mente materialista y 61 quiere hermanarla con la contemplaci6n
spiritual: hermanar un mercado con un corvento de benedic-
tinos: cosas alegres del Doctor en pedagogia, otra babosada a la
cual lRaman ciencia...

LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Pero el Doctor dice: "Gobernaremos Guatemala comio re-
pdblica soberana, engarzada en el sistema juridico interameri.
cano. Somos nacionalistas en la teoria y en la prdctica. Ya go-
bernamos una vez Guatemala sin que nadie se permitiera el lujo
de darnos instrucciones desde fuera. Nacionalismo defensive y
sentimental: nunca un nacionalismo estrecho, cerrado y agre-
sor. No compartimos la opinion de los que-creen que el nacio-
nalismo es una mala palabra. Los que creen esto se dejan lie-
var por el uso perverse que Hitler hizo de ella: nacionalismo
expansive, invasor, imperialist, racista.

Toda esta palabreria es vaga. Quiere y no quiere... te digo
que si pero te digo que todavia no, etc. 0 se es naciorialista o
se abren las puertas de la patria a toda aventura political o eco-
n6mica de afuera. Y como el nacionalismo integral no puede
existir, se tiene que pasar pbr las "horcas caudinas". Y para de-
cir esto, tanta danza arevalista, y ain asi el Doctor prosigue,
como verfn los lectores.
Dice asi: "El nuestro es un nacionalismo fraternal que
pacta con los hermanos a base de dignidad. Esta fraternidad
tiene tres grades: fraternidad corporal y spiritual con los cua-
tro restantes paises que integraron la Repiblica Federal de Cen-
tr6 America. Fraternidad' spiritual y political con las restantes
repiblicas americanas de origen espaifol. Fraternidad ideol6-
gica con las tres repdblicas americanas que no hablan espnflol
pero que practican el sistema democrdtico: Brasil, Haiti y los
Estados Unidos. Mds alld de America amamos a Espaiia y su-
frimos con ella. Todo lo demds es geograffd y es cultural, io in-
cultura. .."








Pura charlataneria pedag6gica con tales divisions. Quere-
mos entrafiablemente a nuestros hermanos; despu6s, menos en-
trafiablemente, a los primos, despu6s a parientes en cuarto o
quinto grado... Pero Juan Jos6 olvida que ese amor'se mani-
fiesta de distinta manera... Los Estados Unidos, empujados al
tercer puesto pedag6gico del professor, es la naci6n que nos com-
pra caf6, algod6n, nos regala pisto, nos da armas y nos de-
fiende, mientras que algunos hermanos nos empujan al despe-
fiadero algunas veces y peor los primos..

Prosigue el Doctor: "De los grandes paises latinoamerica-
nos, es Mdxico la repiblica con la cual Guatemala guard ma-
yor afinidad por razones dtnicas, econ6micas, political, cultura-
les y de conquista. Cuando el arevalismo gobern6 Guatemala no
hubo fronteras entire las dos naciones, como tampoco las hubo
con El Salvador. Las fronteras con Honduras estuvieron cerra-
das mientras gobernaron el dictator Tiburcio Carias Andino y
el abogado de la United Fruit Company Juan Manuel Gdlvez.
Esa frontera se abri6 para que por ella penetraran las huestes
de los hermanos Dulles".

Aqui viene el mero mero cuento. Juan Jos6 Ar6valo, sefio-
res, guatemaltecos todos, olvida de M6xico los ingratos recuer-
dos de Chiapas, de Soconusco, del Lacand6n, del Distrito de San
Antonio y de sus pretensiones sobre Belice. Eso nada nos debe
extrafiar en don Juan Jose, porque fue el arevalismo el que
acept6 tOcitamente la reserve de Mexico sobre dicho territorio
en La Habana y el que despu6s, estuvo a punto de poner bajo
el control de PEMEX, el imaginario petr6leo de El Pet6n. Don
Juan Jos6 cierta vez, se levant de su silla presidential, para
acudir al mapa de Guatemala y dijo: podemos aceptar la line
recta del paralelo 17 y tantos minutes extendida hasta el mar...
Aceptaba, pues, la mutilaci6n de Belice; despues, dicen que dijo,
y esto lo habremos de comprobar, que podiamos dejar en ma-
nos de M6xico una esquina de El -Peten para que ellos aceptaran
esa line recta hasta el mar... Pero, se dice la gente, mientras
el Doctor Ar6valo no justifique su cambio de nacionalidad, no
podrA volver a exponernos a regular parte de nuestra tierra...
Dice el Doctor: "Con los Estados Unidos de Norte Amdrica,
el arevalismo no tuvo relaciones tan claras. La celula imperial
llamada United Fruit Company se empefi6 en estorbarlas. El
eiibajador rooseveliano Edwin J. Kyle, professor universitario
de Texas, sinti6 la pureza de la revoluci6n de octubre y se puso
francamente de nuestro lado. Pero la empresa bananera lo cas-
tig6 pidiendo a Washington, via Boston, su destituci6n. En mi-

-86-








si6n especial, para sacar a Arivalo del Poder, vino a Guatemala
un embajador comerciante, accionista de empresas industriales,
Richard Patterson Junior. Rail Osegueda ha dicho en su libro
"Operaci6n Guatemala", cosas muy pintorescas sobre este per-
sonaje. Cuando el nuevo Embajador fracas6 en sus intentos de
corrupci6n, soborno, adulaci6n y celestinaje (iMe ofreci6 hasta
mujeres!), opt6 por la via de la conspiraci6n. Comprobado por
nosotros aquel entretenimiento, fue retirado de Guatemala en
el termino de pocas horas. Y me qued6 "castigado" sin embaja-
dor nortamericano, durante el iltimo afio de.gobierno".
Echese este trompo a la ufia, senior Embajador de los Es-
tados Unidos. Porque eso de llamarle "conseguidor de putas"
a un ex-funcionario de Estados Unidos, sea quien sea, es cosa
que no habla bien de la decencia pregonada por el arevalismo
ni de su ponderaci6n y su calidad de politicos. Nunca, pero
nunca, un ex-presidente debi6 decir semejante cosa de un ex-
funcionario de alto rango del gobierno de Estados Unidos, mi-
xime si se aspira de nuevo a gobernar una patria cualquiera.
Porque, aparte de no ser verdad eso de "ofrecerle mujeres a un
gobernante" es ofensivo, no para el funcionario en si, sino para
la naci6n que ocupa los servicios de tales sujetos. Calcule usted,
por esta declaraci6n, cuando se aspira a retornar a la presiden-
cia, lo que sera ese arevalismo cuando de nuevo volviera a hacer
gobierno...
Y seguimos adelante con la interesante carta political del
impolitico candidate a la presidencia de la repfiblica. Ahora,
despu6s de haber leido esa frase: "me ofreci6 hasta mujeres",
un embajador norteamericano, creo sinceramente que Ar6valo
no volverA jams a ser president de Guatemala...
Y, ahora, entraremos de nuevo en los dominios de-la carta
impolitica de don Juan Jos6, el Doctor en las ciencias de la Edu-
caci6n, a quien han mentido much los que han llegado a de-
cirle que los Ambitos del pais retumban con un iViva Arevalo!
que, en rigor de verdad, es muy escaso. Con decirles a ustedes
que los "altos valores" del arevalismo no tienen el valor o la
entereza de defenderlo, de defender su carta, de qtebrar lanzas
por su caudillo adorado. Porque el Doctor Ar6valo refne la jac-
tancia de todos los gobernantes juntos, desde' el tufoso don Ma-
riano GAlvez hasta el perfumado Jacobo Arbenz y Guzman, pa-
sando por don Rufino y Reynita quienes, ademis de chaparros
eran muy orgullosos, vanidosos y llenos de prosopopeyas. Sobre
todo Reynita que, por ser sobrino de Tata Rufo y tio de don
Roberto Barrios y Pefia, se crefa de la pata del Rey. Pues bien,
don Juan Jos4 dice asi:
87 -








"Pero a fin de cuentas, aquellos eran otros tiempos. Eran
los tiempos de Truman, el que inici6 la guerra fria con Rusia,
y los tiempos de John Foster Dulles, el de'los manotones impe-
riales. Los-Estados Unidos han cambiado de Comando. Los "di-
nosaurios" (asi llaman en Estados Unidos a los politicos retr6-
grados) han sido derrotados, y la gran Reptiblica estd ahora go-
bernada por gente nueva, por el ala izquierda del Partido De-
m6crata, hombres de universidad, educados en Harvard, simpa-
tizantes de las classes trabajadoras, como nosotros. Y a esta gente
nueva no se le va a ocurrir calificar de "comunistas" a los gua-
temaltecos que aman lo su suyo y defienden lo suyo. Por el con-
trario, al president Kennedy y a sus sabios consejeros ya los
estdn motejando de comunistas. Por consiguiente, los Estados
Unidos estdn ahora much mds cerca de las corrientes demo-
crdticas de izquierda, como el arevalismo, que de las viejas guar-
dias dictatoriales latinoamericanas. Ademds, los amigos y c6m-
plices en el atraco de. 1954, ya estdn fuera de la vida political, o
simplemente fuera de la vida. Anastasio Somoza, Rafael Le6ni-
das Trujillo, Perez Jiminez, John Peurifoy. El mismo John Fos-
ter Dulles muri6 antes de que le dieran las gracias por sus es-
truendosos servicios. Allan Dulles, el organizador del atraco, ese
si que esper6 que lo echaran. Y la United Fruit Co., financia-
dora de conspiraciones y corruptora de militares y abogados, no
querrd repetir sus hazafias porque ya no cuenta con el apoyo
official de 1954".

Realmente el Doctor Ar6valo tiene uh triste concept de
militares y abogados. Los trata como pura "mierda". Para, 1
basta ser military o ser abogado, para aceptar cualquier acto de
corrupci6n, de compra, de todo lo mis abominable. A cada rato
dice eso: la Frutera "corruptora de militares y de abogados".
Pero lo que se nota en el pArrafo transcrito, es un servilismo
con Kennedy y sus lugartenientes, los universitarios de Har-
vard... Y se olvida Ar6valo, que esos universitarios y ese pre-
sidente, fueron los que organizaron el "atraco" de Bahia Cochi-
Snos... Lo-que pasa es que estos universitarios no tuvieron los
tamafios ni la resoluci6n de los "dinosaurios", y que se rajaron
a iltima hora. Pero, de haber triunfado los pobres cubanos, la
situaci6n seria mas grave que la de Guatemala, por cuanto Cuba
no es el pobre pueblo de "ganado human" que es nuestra que-
rida patria. Kennedy no se ha echado sobre Fidel Castro por-
que teme a Rusia; de no ser ese temor ha tiempo que habria
quitado a tal personaje de la escena del Caribe. Pero ya don
Juan Jos6, por mAs que les haga la barba a los dem6cratas, com-
probar& que esos universitarios de Harvard, lucharin para que
no haya otra Cuba en Guatemala... Ya lo vera don Juancho,


-88-








porque los norteamericanos babosos, tontos de capirote, anarqui-
zantes, etc., no sonr-lo suficientemente insensatos.para dejarse
clavar otro pufial en el coraz6n de America...
Dice don Juan Jose: "Frente al president Kennedy, como
frente a Franklin D6lano Roosevelt, el arevalismo se siente tran-
quilo, y estaremos al lado de los Estados Unidos en cualquier
emergencia international, "pero de pie, ya no de rodillas". Asi
lo dije en tiempos de Roosevelt al embajador Boaz Long, en
abril de 1945, cuando yo apenas tenia tres semanas de ser pre-
sidente. En algunas cosas, como se ve, no hemos cambiado.
;Cuestiones de dignidad national!"
Pura gitaneria, pura jactancia, pura fanfarronada. "De pie
al lado de Estados Unidos". Ni siquiera Inglaterra con Churchill
pudo estar asi, ya que-en muchas ocasiones tuvo Inglaterra que
aceptar lo pactado entire Roosevelt y Stalin. Y vamos a estar
de pie, nosotros, que no hemos sido ni seremos jams, aliados;
sino un triste soboernal: pidones, hambrientos, incapaces siquie-
ra'de defender nuestra propia tierra... .Para que jodidos hemos
servido en las dos grandes guerras? S6lo para robarnos los bie-
nes alemanes, en ambas ocasiones, hemos sido arrechos. Ni si-
quiera Argentina, M6xico o Brasil han podido estar de pie a
la par de Estados Unidos, menos nosotros en esta bella, queri-
da, pero d6bil aldea...
LA SITUATION ECONOMIC Y FISCAL DE GUATEMALA
Dice Ar6valo: "Los informes verbales recibidos en Mexico
acerca de la situaci6n econ6mica y fiscal de Guatemala son des-
consoladores. No tengo al respect documents probatorios. Pero
me baso en la unanimidad de tal opinion, a pesar de la hetero-
geneidad political de las personas que vienen a visitarnle. Y me
baso, ademds, en la media official de control de cambios, to-
mada en octubre de 1962, la cual indica que. efectivamente el
barco empieza a hacer aguas. Nuestra insignia monetaria ha ex-
perimentado un recio golpe, y el invicto "quetzal" creado en
1924, tendrd que ceder un poco (iun poco?) en sus hdbitos de
cumbre".
Este pirrafo no dice nada. El Doctor no tiene capacidad
para entender estas cosas. El s6Io supo, cuando fue gobernante,
que se le presupuestaba una suma y entraba a las cajas de la
naci6n dos veces lo presupuestado. Eran los dias de las vacas gor-
das, y todo era jauja. Sin embargo, desde entonces se ech6
mano a todo, hasta de un mill6n de cierto bono de guerra que
habia obtenido Ubico.


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Dice Ar6valo: "Diversas e insistentes informaciones hablan
de cierto desorden general econ6mico, de p6sima administraci6n
fiscal, de desconfianza piblica, de gran cantidad de jefes de
familiar sin trabajo, de industries que "quiebran', de un comer-
cio paralizado, de sueldos que se demoran por mds de tres me-
ses, de bajos negocios a la sombra de los despachos superiores,
de enriquecimientos mdgicos. El gobierno estd a un afio de la
entrega del Poder, y no se sabe de obra cumplida ni de pro-
blemas resueltos, ni siquiera de empresas de bien pdblico inicia-
das para que las continue el sucesor. Cesiones y concesiones
han sido, al parecer, sus unicas actividades. Desaparecieron de
manos del Estado las 350 fincas nacionales que nosotros admi-
nistramos y entregamos intactas. El fiscp ha perdido aquel gd-
nero de utilidades. La Revoluci6n de octubre recibi6 una mi-
nima deuda exterior, y nos mantuvimos nueve ailos sin pedir
dinero extranjero. Toda nuestra obra la hicimos con fondos pro-
pios de una reptblica rica, bien administrada ZA que suma Ilega
en nuestros dias la deuda exterior? Mds todavia: en los ltimos
meses, el gobierno de Guatemala habria solicitado a los Estados
Unidos ayuda financiera para poder pagar sueldos de la admi-
nistraci6n. El informed me lo ha proporcionado un funcionario
de los bancos internacionales de Washington, (que no es don
Manuel Noriega Morales). Con perd6n de persona tan decent y
tan preparada, no quiero creerlo..."
Pues esto iltimo si es verdad. Y lo es tambien much
de lo citado por Ar&valo. Pero esperamos que gente como Car-
los Gonzalez Sigui, tan propenso a ayudar a Ar6valo, defiendan
de esta poderosa carta al president Ydigoras. Nosotros no lo
hacemos porque, precisamente, nosotros hemos criticado la in-
capacidad administrative de los regimenes anticomunistas.

Dice Ar6valo: "Guatemala estc, pues, en visperas de una
bancarrota fiscal y a las puertas del hambre. Dije en pdginas
anteriores de este escrito, que la insubordinacidn military y civil
de 1944 se habia producido por motives netamente espirituales:
una sed national de dignidad. Pero a la hora de hoy, si en estos
dias sobreviene,un nuevo alzamiento popular, military y civil, sus
raices ya no estardn solamente en la "sed de dignidad", sino que
emergerdn tambidn de hambre concrete y material: hambre de
pan".

Esta es una amenaza concrete: habri un pronunciamiento
military civil. Esta es la idea de Ar6valo y de los suyos, para
atemorizar a los adversaries. Y puede que logren esa obra de
atemorizaci6n. Pero quizA no lo consigan del todo. Hay gente

-- 90-








que no se acobardara. Y, ademis, se esti jugando el todo por
el todo... y contra Ar6valo esta no s61o el pueblo no chiquilin,
sino buena parte del ej6rcito, todo el anticomunismo, algunos re-
volucionarios no marxistas y la cordura de muchos hombres que
antes "no se metian en nada". En Guatemala no hay hambre
de nada. Lo que hay es incapacidad. efectiva en el gobierno. Por
ejemplo, ahora estan buscando importar un mill6n de sacos de
maiz, cuando la costa ya podia estar echando maiz en abundan-
cia; pero quienes debian sembrarlo, estan vendiendo peines, ja-
bones o asaltando en las calls, y los terratenientes insensatos,
que ya cosecharon su algod6n, podian estar cosechando el maiz
sembrado en esas mismas tierras y no lo hacen, porque el maiz
no rinde... Si hubiera un gobierno de verdad, ya habria exi-
gido esa siembra y no habria necesidad de importer nada. Pero
la gente de los gobiernos anticomunistas ha sido incapaz, abfl-
lica, forpe y poco patriota...

-0-

Previamente vamos a dar una noticia tremenda a los lec-
tores que temen la venida de don Juan Jos6 Arevalo. Una per-
sona que lo sabe todo, vino mas corriendo que andando y nos
dijo: Juan Jos6 lleg6 a Guatemala hace dias y estA oficialmente
en la hacienda Chuacuz, pero material y espiritualmente, en la
ciudad capital en casa de un feligr6s muy allegado al gobierno
de la patria. Total, que aquellos babosos que quieren impedir
que Juan Jos6 llegue a la patria, ya se han llevado un chasco...
Asi, mas o menos, se express el comunicante, personaje de alto
bordo, de alta cultural y espiritualmente monista dual...

ALIANZA PARA EL PROGRESS
Dicho lo anterior, prosigamos. Dice don Juan Jos6: "Por
fortune, los mds ilustres economists del Continente han descu-
bierto para estas situaciones, entire la diversidad de causes loca-
les, causes generals: la pbsima distribuci6n de la tierra, el uso
egoista que se hace de la riqueza, desorden en la producci6n de
bienes de consumo y en su distribuci6n. Una reform agraria
integral se exige ahora desde Washington, como antes lo exigian
las JVaciones Unidas, a todos aquellos gobiernos que aspiren. a
los auxilios exteriores. El segundo remedio que los experts con-
tinentales han propuesto a estos males comunes, es una reform
profunda del sistema impositivo, que haga recaer las cargas tri-
butarias sobre los econ6micamente fuertes y alivie las espaldas
del proletariado".
91-








Aqui estA el mero cuento... Ar6valo no sabe ni sospecha
cual debe ser esa reformaagraria, pero recita estos cuentos
porque asi se lo han dicho los marxistas vergonzantes que lo
rodean. Es muy fAcil hablar de reforma agraria" cuando no se
conoce el campo, cuando los que hablan no conocen mas que
el mapa de la repuiblica y creen que todas las tierras son como
la costa del sur. "Reforma Agraria Integral", dice Juan Jos6: pero
no hay mas que una reform: la de hacer de la tierra un bien
del Estado; es decir, abolir la propiedad privada, porque ni par-
celamiento ni nada, resuelve el problema de la tierra. Hablar
de la reform agraria integral es esconder la verdadera expre-
si6n que seria: "abolici6n de la propiedad privada". Y en cuanto
a los tributes, Ar6valo desconoce que en Guatemala los inicos
que pagan son aquellos que tienen esa propiedad; cuando esta
sea abolida, nadie pagarA, porque no se.puede sacar sangre de
un chucho muerto.

Ahora dice: "Reforma Agraria Integral". Hace diez afios la
canci6n era: "Reforma agraria democritica". Pero Ar6valo pue-
de preguntar en M6xico qu6 resultados ha dado alli esa refor-
ma agraria, que no sean los de que gran parte de la propiedad
estA en manos de extranjeros. El cambio ha sido-ese: de mexi-
canos viejos por extranjeros recien llegados. Y, por lo demis,
que mire si el campesino mexicano est. mejor que el campe-
sino guatemalteco. Y eso q'ue Guatemala tiene una indiada mu-
cho mas densa que Mexico, porque all el indio se ha civilizado
mis, y a media que se va hacia el norte, el indi6 va siendo
cada vez menor en numero. La reform agraria que estos re-
volucionarios espirituales piden es la de quitar al que tiene una
tierra, para darla al que dice no tenerla, cuando la reform de-
biera consistir en habilitar las grandes extensions de tierra es-
t6ril, improductiva. Pero que lo hagan y ya verAn a lo que
se reduce nuestra patria... Las fincas nacionales han sido un
ejemplo elocuente.

Dice Arevalo: "Pero los experts continentales nos han lle-
nado de asombro cuando proponen, a guisa de tener remedio,
la necesidad impostergable de que las classes trabajadoras lati-
noamericanas se organicen en forma sindical para la defense
active, infatigable de sus derechos en tanto cuanto factors de-
cisivos para el desarrollo de la riqueza national. Sindicalismo
democrdtico obligatorio: nos parece un suefio comprobarlo. Nos-
otros fuimos vilipendiados, acusados de comunismo, de haber
dictado en 1947 un C6digo de trabajo moderado en sus precep-
tos, precisamente calificado de reaccionario por los comunistas.
Nuestra idea de organizer a los trabajadores de la ciudad y del
-92-








campo para que discutieran con los patrons "de hombre a hom-
bre", creando los tribunales de justicia laboral, fue la base para
que terratenientes y empresarios, guatemaltecos y extranjeros,
pidieran a "Washington que nos echase del Poder.. Ahora es
Washington quien impone a los pedidores de dinero, a los terra-
tenientes y a los empresarios capitalists que demuestrek su
modernidad political apoyando la reform agraria, la reform
tributaria y la organizaci6n sindical democrdtica. Solamente
asi, los "millonarios" latinoamericanos se salvardn de una catds-
trofe total. Solamente asi los equipos gubernamentales estardn
en condiciones de merecer la simpatia de los banqueros -mun-
diales".

Larga es la tirada del Dr. Arevalo, pero de poca enjundia.
Que ensaye en hacer esas tres cosas y vera c6mo la patria rueda
silenciosamente hacia el comunismo: porque la esclavitud lle-
garA pronto, ejercitada por el Estado. Acabar con los ricos, con
los empresarios, con la gente que trabaja es cosa facilisima. Y
entonces surgirin esos tecnicos y esos economists al frente de
todas las empresas, haciendo trabajar a la fuerza, mediate un
atolillo con el dedo, a los campesinos. La tierra es vuestra, se
les, dice, pero lo que vAis a producer es del Estado que os cu-
rari, que os educari, que esto y aquello y, al final, ni rosca. Ya
verAn ustedes lo que hard don Juan Jose y los suyos, si retor-
na a Bolivar; es decir, a gobernar este pueblo de idiotas que
creen tener una patria pujante, fuerte, capaz de conquistar mer-
cados. Pero lo que si es verdad es que Estados Unidos, ese te-
rrible Washington, estA comunizando al mundo a la par de las
Naciones Unidas, donde casi todos sus miembros son agents de
Rusia. Ellos, los Estados Unidos, democratizaron a China y alli
esti Mao convertido en dem6crata: ellos aceptaron la esclavitud
de los paises bilticos, de Polonia, de Hungria, de Checoeslova-
quia, de Rumania, de Bulgaria, de Albania, y ellos han dado
libertad a las colonies antes felices, para que entren al rol de
las "naciones populares socialists y sovi6ticas"; de suerte que
nada extrafo es que ahora realicen con America lo que hicieron
con Asia y con Africa y con Europa y con Cuba... Pero lo que
los guatemaltecos deben hacer es liquidar ya sus negocios, sus
empresas, y que sean los camaradas y sus dirigentes los que
hagan otra patria, y no que se enorgullezcan con el trabajo
ajeno...
Dice don Juan Jose: "A las reformss estructurales", el
novisimo equipo continental agrega la exigencia de difundir sin
demora los elements de la cultural en las capas populares, cum-
plir con un rdpido program de viviendas para empleados, obre-

93 -








ros y campesinos, y proveer a la dejensa de la salud en aque-
Ilos medios urbanos y rurales donde las families no cuentan con
medios propios. El president de los Estados Unidos llama a
esto una "revoluci6n pacifica" y la consider mds provechosa
que un estallido de violencia que podria sobrevenir un dia de
tantos".
Pues es preferible que llegue ese dia y esa revoluci6n te-
rrible, con la cual tantas veces veladarriente nos amenaza Ar&-
valo, a que lentamente, los llamados reaccionarios, la gente que
ha hecho algo de que vivir, con qu6 defenders, para salir de
la miseria, vayan un dia tras otro sufriendo las agresiones de la
masa empujada por estos demagogos. ZCuil seria el resultado?,
sencillamente uno: cambiar de gente en las mismas classes, por-
que aunque los nuevos cultivadores sean adiestrados en el mar-
xismo, el espiritu los convertiria de nuevo en classes superiores,
porque no hay ni habri nunca un rasero, un cartab6n nivelador
por parejo... El hombre es cabeza, es espiritu, es energia, y ha
tragado m6s pinol quien mis talent y ambici6n ha tenido. LPor
qu6 Willy Toriello tiene mas riqueza que don Canuto Ocafia?
Pues porque don Willy es mas hombre de empresa, mAs active,
mis capaz, mAs inteligente que don Canuto, y es natural que,
en cualquier organizaci6n, resalten los Willys Toriello por sobre
la lanura de los Canutos...
Dice Arevalo: "A esto se le llama oficialmente "Alianza
para el Progreso". Circulos latinoamericanos de izquierda, re-
celosos por nuestra larga experiencia en material de prestamos
imperiales, han adversado este program continental. Pero lo
han adversado porque ignoran algunas nociones. La primera es
que la Alianza para el, Progreso no es iniciativa norteamericana.
El vasto plan naci6 en cabezas latinoamericanas, en hombres de
gran versaci6n econ6mica y financiera, cada uno de los cuales
ha sido en su pais politico de vanguardia, con sensibilidad so-
cialista o socializante. Conozco el texto de un Memordndum
propuesto el 8 de marzo de 1961 al president Kennedy. Estdn
alli los nombres de siete latinoamericanos eminentes: dos chi-
lenos, un uruguayo, un argentino, un venezolano, un salvadoreiio
y un guatemalteco. Este plan latinoamericano es algo mds avan-
zado y mds concrete que aquella simpdtica y gaseosa "buena vo-
luntad" del president Roosevelt. El actual president de los
Estados Unidos tuvo el gesto de aprobar la iniciativa y la gene-
rosidad de aceptarle como punto programdtico de su political
exterior".
He aqui la mano del comunismo; porque esos eminentes
ciudadanos de que nos habla Arevalo han sido y son marxistas,
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especialmente el guatemalteco Noriega Morales. Ello demuestra,
tambi6n, que la exigencia del program de Reforma agraria, de
nuevos tributes y demis, no es iniciativa de ese pueblo pode-
roso que son los Estados Unidos, sino obra de los agents del
comunismo que asi se abren los caminos, de su ideologia con
las manos insensatas de los dirigente yankees, los mismos que
han arruinado al mundo en favor del marxismo. Noriega Mo-
rales no conoce los problems de la tierra guatemalteca, pero
ha leido a Lucio Mendieta y a otros teorizantes mexicanos que
han arruinado a su patria, y cree que M6xico alcanz6 con tales
medidas el cielo de la felicidad. Y asi como Noriega Morales
son los otros "sugeridores", especialmente los chilenos y los so-
lapados comunistas de Venezuela. Por eso, porque esos dirigen-
tes de Estados Unidos son todos unos pobres ingenuos, es que
el Comunismo destruirA a la gran naci6n americana en menos
de lo que canta un gallo.
Dice Arevalo: "Se trata de auxilios bancarios y tecnicos;
pero de auxilios de procedencia multilateral y no de un s6lo
pais. La banca y la ticnica estdn concebidos como un todo con-
tinental, y es este "todo" el que acuerda los auxilios financie-
ros y tecnicos para el pais que lo solicita. Es algo asi como
una Comunidad de Socorros cientificamente discutidos. Antes
de otorgarse un pr6stamo, el gobierno que lo solicita debe pla-
nificar con auxilio de tdcnicos la obra, las obras, que van a po-
nerse en march. Ya no es "dinero para el sefor president" ni
para sus amigos. Es dinero para el pueblo que va a recibir los be-
neficios de la obra. Eso si, los economists latinoamericanos han
acordado que para merecer estos auxilios continentales se exija
de los gobiernos un -minimo de decencia political y un m ximo
de juricidad. Por de pronto, han de ser gobiernos de tipo re-
presentativo, democrdticos, en donde un parlamento bien electo
actie libremente. Deben ser gobiernos emanados de comicios
libres cuyos resultados se den a conocer por medio de c6mputos
limpios. Cualquier fraude electoral da al gobierno que lo prac-
-tica y al que lo hereda el cardcter de fraudulent. No se exten-
derdn creditos a gobiernos emanados de un fraude electoral, ni
a gobiernos de facto ni a gobiernos dictatoriales. La moral po-
litica corre parejas con el desarrollo econ6mico (ahora lo espiri-
tual se va al diablo). No puede haber progress ni prosperidad
alli donde no hay honestidad. Subvencionar financieramente a
gobiernos reaccionarios y venales seria traicionar no s6lo a los
pueblos sometidos sino tambidn la propia grandeza del progra-
ma continental".


-95-







En primer lugar, es falso que el program de la Alianza para
el Progreso sea una idea de pensadores latinoamericanos. Es
la transformaci6n de aquel plan Marshall y demis babosadas
norteamericanas de la post guerra. En segundo lugar, no es una
ayuda continental, sino exclusive de los Estados Unidos, porque
no hay un solo pueblo latinoamericano que est6 en posibilidad
de desembolsar nada. Todos son pidones. Pero lo que demues-
tra este pirrafo de Ar6valo es la sumisi6n complete al imperio
que 61 aborrece te6ricamente. Ui sometimiento absolute, igual
al de las naciones europeas caidas bajo la f6rula de Rusia: exac-
tamente igual: Te doy "pisto" si haces lo que yo ordeno...
"%Qui6n califica la honestidad de un gobierno? ,Qui6n mide
su calidad de reaccionario o de revolucionario? zQuien es el que
califica los fraudes electorales y qui4n califica la actuaci6n de
los parlamentos?" Puras papas: _sometimiento a Rusia, a los
deseos de Rusia, a los caprichos de Rusia mediante un plan bien
meditado de sus agents incrustados en esa Alianza para el Pro-
greso. Pero lo encantador es que el espiritualista pedagogo, acep-
ta esta intromisi6n que juzga decent, honorable, limpia, cuando
no es mas que un servilismo completo...

Dice don Juan Jos6: "Guatemala se enorgullece al compro-
bar que entire los firmantes de aquella iniciativa latinoamericana
estuvo el ilustre compatriota doctor Manuel Noriega Morales,
una de las figures cumbres de la Revoluci6n de octubre, su pri-
mer ministry de economic y el primer president del Banco de
Guatemala que fundamos en 1946. Noriega Morales fue elegido
mds tarde como uno de los "nueve sabios" continentales que
tienen a su cargo la conducci6n de los trabajos studioso, inves-
tigaciones, cdlculos, programs, planificaci6n) que deben prece-
der at otorgamiento de un prdstamo continental. A su amistosa
palabra aqui en Mxico y a la copiosa documentaci6n que puso
en mis manos, debo el haber comprendido el fondo y las. miras
de la "Alianza para el Progreso". Y puedo afirmar que a esto
debo la resolucion, como candidate presidential, de incorporar
las exigencias de desarrollo econ6mico y social al program de
Gobierno del arevalismo. Podria asegurar que nosotros ya es-
tdbamos intimamente preparados para adoptar la "Alianza para
el Progress", porque nuestro gobieino, entire 1945 y 1951 fue un
serio intent de afrontar y resolver las angustias sociales gua-
temaltecas dentro del marco de una filosofia democrdtica".

Comenzaremos por sefialar que don Juan Jos6, en pirrafo
anterior, dice que ciertos informes sobre las peticiones de Gua-
temala, se los "ha proporcionado un funcionario de los Bancos
Internacionales y que, con perd6n de persona.tan decent y tan

-96-








preparada, no quiere career que se haya pedido dinero para pagar
presupuestos". Esa persona, al correr de las lines de la carta
"impolitica" ha sido el Dr. Noriega Morales, quien merece
grandes elogios del Dr. Ar6valo en el pirrafo anterior. Pero
de estas "revelaciones" se deduce que los sabios a que hace re-
ferencia el ex-presidente son los que califican las peticiones de
los gobiernos solicitantes. Y como nosotros sabemos que hace
Sms de cuatro afios rechazan las formuladas por el general Ydf-
goras Fuentes, es de aceptarse que quien lo hace es Noriega Mo-
rales, por su arevalismo, por su izquierdismo, por su manifiesta
inclinaci6n marxista desde hace sus afios. Y lo prueba el hecho
de haberse llegado a M6xico a explicar al Dr. Ar6valo esa ton-
teria de la tal "Alianza para el Progreso", para que 6ste no opu-
siera algunos "peros imperialistas" a tales actividades econ6mi-
cas internacionales y, antes bien, las aceptara como cosa buena...

Y el Dr. Ar6valo no ha tenido empacho en aceptar esa ayuda
del imperio, porque no hay tal que sean dineros continentales
como piensa el Dr. Ar6valo; es decir, como intent hacer-creer
a los chiquilines; es dinero yankee nada mis. Y los acepta Ar6va-
lo, olvidandose que hay una verdad que dice: "el que paga man-
da". Por eso es que han impuesto en Guatemala el parcelarismo
agrario, que han impuesto un Instituto Agropecuario, por sobre
las Direcciones de Agricultura y Ganaderia; por eso es que ellos
han inventado esas escuelas tipo galera, de las cuales deberA
reirse el autor de las escuelas tipo Federaci6n. Ya lo sabe,
pues, general president. No le han dado la plata, porque No-
riega Morales, un sabio guatemalteco, lo ha "saboteado" en
Washington...

Dice Ardvalo: "Si alcanzamos el favor de las mayorias po-
pulares y el gobierno por seis aios, apoyaremos decididamente
los trabajos ya iniciados para la integraci6n econdmica centro-
americana, asi como cualquier otro program de la misma in-
dole que se proponga para enlazar los intereses latinoamerica-
nos en material econ6mica. Esperamos, si, que el llamado "mer-
cado comfin" (gMercado mutuo?) centroamericano, limitado por
ahora a algunas industries de capital mixto, sea ampliado a los
ramos agricolas en el sentido de asegurar el mejor mercado po-
sible para nuestros products de exportaci6n, hasta hoy some-
tidos a un sistema international de precio misterioso, astuto e
injusto".

No cabe duda que el doctor en ciencias de la educaci6n,
entiende muy poco de estas cuestiones y que el Dr. Noriega
Morales no le explic6 bien todas las cosas. Guatemala, El Salva-
-97-








dor, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, produce agricolamente
lo mismo y no se van a vender eritre si guayabas, jocotes, bana-
nos, algod6n, caf6, ganados, etc. etc. Y, ademis, es intenci6n
de todos vender a los demas para favorecerse; es decir que esta-
mos en, igualdad de circunstancias. Como Guatemala estaba sa-
liendo por las pistoleras, don Miguel y otros sabios economists,
buscaron la manera de bajar el alto valor del quetzal, porque
no podiamos competir con El Salvador, con una moneda dos
veces y media mas barata, con Honduras dos veces, con Nicara-
gua mAs de diez y con Costa Rica mis de seis... Pero ya verAn
ustedes al Dr. Arevalo vendiendo jocotes y guayabas a Hondu-
ras y a El Salvador, algod6n y caf6 a Nicaragua, y ganado a
Honduras y Nicaragua... El Dr. Ar6valo-cree todavia que di-
chas naciones estan, con relaci6n a Guatemala como Chiquimu-
lilla, Taxisco y Guazacapin...

Dice Ar6valo: "En terminos generates, el arevalismo se
compromete a promover decididamente la riqueza piblica de
Guatemala; a crear sin demora nuevas fuentes de trabajo para
terminar con el desempleo, a defender y multiplicar la agricul-
tura, a estimular las industries, a mirar con buenos ojos el capi-
tal national y el extranjero, a no destruir las pocas unidades
econ6micas logradas por el esfuerzo de los connacionales, a pro-
teger celosamente la dignidad y los derechos de trabajadores
y empleados, a ofrecer seguridades legales para el hogar campe-
sino, a actualizar el Cddigo de Trabajo arevalista, a perfeccio-
nar la seguridad social arevalista, a apoyar el Instituto de Es-
tudios Indigenas arevalista y continuar el program de vias as-
faltadas que el arevalismo inici6 en 1947. Somos un equipo de
hombres capaces y decentes, puestos a prueba de 1945 a 1951.
En nuestras manos la riqueza public no se filtra ni se nos pega
ni se fuga..."

Tanta palabra para decir que si se somete a la Alianza para
el Progreso y que si acepta el mandate norteamericano de for-
malizar nuestro mercado comfin y demis cosas que nos estin
imponiendo los norteamericanos. Pero, eso si, todo estA bien
con ellos, con el arevalismo, porque ellos son los decentes, los
honrados, los que no roban, etc., etc., los demas son unos jijos de
mala madre, ladrones, services, indecentes y demas "psicologias
pedag6gicas". Lo que nadie discute es que Ar6valo, en realidad,
hizo mas obra que los dos presidents anticomunistas: mas que
Castillo Armas y que Ydigoras Fuentes juntos, porque, en rigor
de verdad con estos iltimos, al poder llegaron los mfs impie-
parados y los menos resueltos para realizar una labor efectiva.
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Todo lo han esperado de Estados Unidos y dicha naci6n solo
fue amplia con el primero, con Castillo Armas; mientras que
con el segundo, gracias a Noriega Morales, fueron de lo mas
tacafios, de los mas agarrados...

Dice el Dr. Arevalo: "Terminemos este capitulo con un tema
inusitado. Cierta informaci6n publicada en diaries argentinos,
en diciembre, nos dijo, que en los Bancos mundiales se esconden
millones y millones de d6lares depositados a nombre de perso-
nas, conocidas solamente por ntmeros. Esta misteriosa protec-
ci6n legal e inmoral Ilamada secreto bancario" mantiene en el
anonimato caudales astron6micos que bien podian echarse a
rodar en tareas de campo o de industries. La informaci6n llega
hasta decir que en los Bancos de Nueva York se esconden 10,000
millones de d6lares de procedencia latinoamericana, y el author
de esos datos se atreve a suponer que una cifra parecida "duer-
me" en los Bancos de Suiza. No se trata de dineros de proce-
dencia industrial o agricola, que suele exhibirse pdblicamente.
Existe la presunci6n bien fundada, de que la terrible suma per-
tenece en su mayor parte a politicos ."pr6speros", a honorable
ex-presidentes y ex-ministros que pontificaron sobre patriotis-
mo, sobre decencia, sobre "apretarse el cintur6n" y que presu-
mian de revolucionarios sociales. Los guatemaltecos nos pre-
guntamos gCudntos millones de quetzales estdn enjaulados en
los bancos de Nueva York, del Canadd o de Suiza? Los tecnicos
de la Alianza para el Progreso saben todo esto. (LLo ha vuelto
a decir Noriega Morales?) Pero no han querido incorporar el
tema a su modernisimo plan de desarrollo econ6mico. zY no
serd aqui donde se demuestra que cuando uno se ocupa de eco-
nomia se debe olvidar la moral? gPor que el valiente president
Kennedy no manda descerrejar esos cofres de pirates, para que
se conozcan las races profundas del malestar mundial. ZNo cree
el president Kennedy que son los gobernantes inmorales los
que han quebrantado nuestra economic y los que mantienen en
la miseria a 150 millones de campesinos y trabajadores latino-
americanos,"
En primer lugar, el president Kennedy no es un presiden-
tito latinoamericano que puede mandar a Bernab6 Linares a
romper las cajas de don fulano o de don sutano. Kennedy res-
peta lo ajeno. Ar6valo, en Estados Unidos, parece que ya habria
mandado romper a todos los Bancos para gritar como suele ha-
cerlo: "he aqui a los indecentes..." Pero cual seria su susto
cuando se diera cuenta de que muchos de sus amigos son de-
positarios de esos dineros. Por otra parte, parece que Ar6valo cree
que esos dineros estin aperchados en los bancos. Esos dineros


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son los que Ilegan en la Alianza para el Progreso, los que fomen-
tan muchisimas industries y muchas empresas agricolas, porque
los bancos no los mantienen inactivos, ya que los d6lares papel,
caducan a los diez afios. En Suiza deben estar muchos dineros
de la Revoluci6n guatemalteca, posiblemente a la par de algu-
nos dineros liberacionistas y acaso ydigoristas, pero alli se junta
de todo, porque el dinero, el capital, es temeroso y huye de los
demagogos y en AmBrica, especialmente, de los irresponsables
revolucionarios que son capaces de arrebatar esa plata y la vida
de los reaccionarios y de "descerrejar cofres de pirates".

Pero cuando Juan Jos6 habla de indecencia, nos viene a la
cabeza esta idea: El, sin ser ya nada del gobierno, sin prestar
algfin servicio a la naci6n, recibi6 casi ocho mil d6lares men-
suales del Erario: es decir, 96,000 al afio, los cuales, multiplica-
dos por seis afios que iba a durar la embajada sin sede, nos dan
una suna cercana a los 600,000 d6lares. Porque debe advertirse
que lo que Juan Jos6 no hizo fue atesorar dinero; pero que 61
recibi6 los confidenciales y grades sueldos de la presidencia, es
un hecho que nadie se atrevera a negar. Que no haya ateso-
rado aquellos millones es cosa distinta; pero que los tom6, los
tomb. ,O a qui6n, o a qu6 casa de beneficencia los entreg6? ZHay
recibo de la Tesoreria Nacional que pruebe que fueron devuel-
tos? No hay que escupir al cielo, querido ex-presidente...

EN LOS DOMINIOS DE LA CULTURAL
Dice don Juan Jos6: "Los marxistas nos llaman "reacciona-
rios" a todos aquellos que contrapo0temos a lo eoon6mico un
mundo de la Cultura, aut6noma y superior que tenga sus pro-
pias finalidades y sus particulares medios de desarrollo. La Re-
Svoluci6n de octubre de Guatemala no padeci6 en sus primeros
afios ningin aporte de los comunistas, y. por eso pudimos man-
tener en toda pureza un ritmo y un enfasis culturalista como
raras veces se vi6 en Amdrica Latina. Pocas Constituciones en
nuestras repdblicas exhiben aquel capitulo "Cultura", que- nos-
otros redactamos a comienzos de 1945 y que qued6 plasmado en
los Artos. 79 a 87 del nuevo texto. Y entire sus concepts uno,
revolucionario desde el punto de vista spiritual: "Corresponde
al magisterio preservar e intensificar la dignificaci6n de los j6-
venes y al Estado dignificar econ6mica, social y culturalmente
al maestro".
iQu6 novedad! Pura faroleria. La nifiez de esos afios fue,
revolucionariamente, la mis insubordinada de nuestra vida. Pre-
cisamente aquellos frutos se cosechan hoy. Al nifio no se le
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