• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Table of Contents
 Introduccion
 Arroz irrigado
 Cana de azucar
 Cebada
 Frijol
 Recomdaciones para el cultivo
 Maiz
 Papa
 Trigo
 Resumen y conclusiones
 Bibliografia
 Back Cover






Group Title: La brecha en la productividad agrâicola en Colombia
Title: La brecha en la productividad agrícola en Colombia
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00072233/00001
 Material Information
Title: La brecha en la productividad agrícola en Colombia Jorge Lopera Palacios y Peter E. Hildebrand
Physical Description: 36 p. : ; 20 cm.
Language: Spanish
Creator: Instituto Colombiano Agropecuario
Lopera Palacios, Jorge
Hildebrand, Peter E
Publisher: Instituto Colombiano Agropecuario
Place of Publication: Bogotá
Publication Date: 1970
 Subjects
Subject: Agriculture -- Labor productivity -- Colombia   ( lcsh )
Agriculture -- Economic aspects -- Colombia   ( lcsh )
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Colombia
 Notes
Bibliography: Includes bibliographical references (p. 35).
General Note: "Boletín técnico no. 7"--Cover.
General Note: "Junio de 1970."
Funding: Electronic resources created as part of a prototype UF Institutional Repository and Faculty Papers project by the University of Florida.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00072233
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 76823408

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Table of Contents
        Page 1
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    Introduccion
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    Arroz irrigado
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    Cana de azucar
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    Cebada
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    Frijol
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    Recomdaciones para el cultivo
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        Page 22
    Maiz
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    Papa
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    Trigo
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    Resumen y conclusiones
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        Page 33
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    Bibliografia
        Page 35
    Back Cover
        Page 36
Full Text









I I A


:I'lllllr ii
LA PRODUCTIVIDADI~I.~



























CONTENIDO
INTRODUCCION ........... .........................3
ARROZ IRRIGADO ............... ................. .7
CANA DE AZUCAR .. .............................. 11
CEBADA .......... ...............................15
FRIJOL ............ .............................. 19
MAIZ ................ ... ......... ............. 23
PAPA ................. .............. ........... 27
TRIGO. ................. ...... ............ 30
RESUMEN Y CONCLUSIONES ......................... 32
BIBLIOGRAFIA .......................................... 35
















INSTITUTE OLOMBIANO AOROPECUARIO




DEPARTAMENTO DE ECONOMIC AGRICOLA
PERSONAL TECNICO


RAFAEL SAMPER
MANUEL RINCON
PETER HILDEBRAND
LUIS AVALOS
JORGE VARGAS
VICENTE FLOREZ
FREDDY DIAZ
EDULFO CASTELLANOS
RAFAEL ACOSTA
GERALD FEASTER
RAMIRO OROZCO
JAMES DRISCOLL
JAIME DELGADO
GEOFFROY DE BONDY
ROSA E. GALEANO
MARIO VALDERRAMA
CHRIS O. ANDREW
JUAN ACOSTA L.
JESUS CONTRERAS
JORGE SUESCUN


M.S. Director
M.S. Jefe Programa Admon. Rural
Ph.D. Misi6n Nebraska-Asesor
M.S. Asociado
M.V.Z. Asistente
I.A. Asistente
I.A. Asistente
I.A. Escuela Post-Grado
Economista Asistente
M.S. Misi6n Nebraska
M.S. Jefe Programa Mercadeo
Ph.D. Misi6n Nebraska-Asesor
I.A. Asistente
M.S. Misi6n Francesa
Economista Asistente
M.S. Jefe Programa Politica Agraria
Ph.D. Misi6n Nebraska-Asesor
M.S. Asociado
Economista Asistente
M.S. Regional 4 Medellin











LA BRECHA EN

LA PRODUCTIVIDAD

AGRICOLA EN COLOMBIA


INTRDUCCIN Jorge Lopera Palacios
INTROD N ** Peter E. Hildebrand

La experimentaci6n agricola constitute la punta de lanza que descubre nueva tecnologfa para el
process de desarrollo de. la agriculture. Esta tecnologia permit aumentar la productividad de los
insumos usados en la producci6n agricola, y a la vez que hace econ6mico el uso de mayores canti-
dades de algunos de tales insumos, como por ejemplo los fertilizantes.
Pero un fen6meno que preocupa a quienes se interesan por la agriculture es el hecho de que los
avances de la tecnologfa de la producci6n agricola se difunden muy lentamente entire los agriculto-
res. Esto motiva la existencia de una "brecha tecnol6gica" entire los m6todos usados por los agricul-
tores y los que se aplican en las estaciones experimentales.
Un fndice de la magnitude de esa brecha tecnol6gica es la diferencia que se observa entire los
rendimientos obtenidos por las estaciones experimentales y los rendimientos logrados por los
agricultores. Pero estas diferencias no son uniforms para todos los cultivos ni para todos los agri-
cultores, ni para todos los pauses.
Para algunos cultivos se puede decir, que la brecha tecnol6gica casi no existe, mientras que para
otros la magnitude de esa brecha, constitute motive de preocupaci6n. Esta falta de uniformidad en
la brecha, puede ser consecuencia de las diferencias en la rapidez con que la tecnologfa se difunde
entire los agricultores.'
Por ejemplo, cuando los rendimientos experimentales de mafz estin por encima de siete tonela-
das por hectdrea en Palmira, los agricultores comerciales del Valle del Cauca obtienen rendimientos
promedios de 3,5 toneladas por hectarea, o sea en una relaci6n de 2 a 1. Sin embargo, el rendi-
miento promedio national es de aproximadamente 1,2 toneladas por hectarea.


* Antiguo Director del Programa Nacional de Politica Agraria.
** Misi6n Nebraska. Asesor del Programa de Administraci6n Rural.




En contrast, los rendimientos experimentales de cafia de azicar legan hasta 400 toneladas por
hectarea en Palmira, mientras que en los cultivos comerciales en el Valle del Cauca los rendimientos
promedios apenas si Ilegan a 100 toneladas por hectarea, o sea, que en este caso la relaci6n es de 4
a 1. Los promedios nacionales s6lo llegan a 50 toneladas por hectarea.
En Colombia, con pocas excepciones, los rendimientos de los cultivos presentan una tendencia
ascendente durante los fltimos 20 ailos, pero ese ascenso en los rendimientos ha sido excesivamente
lento y no guard relaci6n con los avances obtenidos por la investigaci6n. Por ejemplo, como se
muestra en la Tabla 5, los rendimientos de cebada en 1950 eran de 1.149 kilogramos por hectarea
y, para el perfodo de 1965 a 1968, fueron de 1.710 kilogramos por hectdrea, en promedio. Esto, a
pesar de que en 1950 no se contaba con variedades mejoradas y no habfa avanzado la investigaci6n
en otros aspects del cultivo. En 1968 ya se dispone de variedades de cebada capaces de rendir
experimentalmente hasta 6.000 kilogramos por hectarea, y alrededor de 3.000 kilogramos por hec-
tarea en cultivos comerciales modernos.
El arroz irrigado present, en contrast, un ejemplo de rApida adopci6n de tecnologia. Los rendi-
mientos que en 1962 eran de 2.822 kilogramos por hectarea pasaron a 4.300 kilogramos por hecti-
rea en 1968, con el uso de variedades que en condiciones experimentales rinden entire 7.000 y
8.000 kilogramos por hectarea.
Casos similares a los mencionados para Colombia ocurren en muchos otros pauses. En M6xico,
por ejemplo, cuando se inici6 la investigaci6n sobre trigo en 1943, los rendimientos promedios na-
cionales estaban cerca de 750 kilograms por hectirea. Como consecuencia de la investigaci6n, los
rendimientos empezaron a aumentar, primero lentamente y mas tarde, desde mediados de la d6cada
de 1950, a un ritmo mis acelerado; hoy, despu6s de 25 alios, han llegado a 2.800 kilogramos por
hectarea (2). Actualmente, M6xico dispone de variedades de trigo que produce rendimientos cerca-
nos a 6.000 kilogramos por hectarea, en condiciones experimentales normales.
En contrast con el 6xito obtenido en la producci6n de trigo, los rendimientos de cebada en
M6xico han mostrado poca variaci6n en los iltimos 20 aflos. Para el period de 1948 a 1952 los
rendimientos promedios fueron de 720 kilogramos por hectarea, para pasar a 980 kilogramos por
hectarea en 1966, o sea que se obtuvo una variaci6n muy pequena (3). Al mismo tiempo losagr6
nomos afirmaban desde 1961 que era possible obtener rendimientos de 3.500 kilogramos por hecti-
rea en cultivos comerciales siguiendo una series de recomendaciones, (4 y 5).
Los ejemplos mencionados se refieren a casos de aumentos graduales en la productividad de los
cultivos. Recientemente se ha presentado en la India y en el Pakistan ejemplos de aumentos casi
revolucionarios en la productividad del trigo (2), con la introducci6n de variedades de trigos enanos
mexicanos junto con un paquete de tecnologfa que envolvia principalmente aplicaciones de fertili-
zantes en dosis relativamente altas. Cuando las variedades locales en la India s6lo llegaban a 3.500
Idlogramos por hectarea como miximo, las variedades mexicanas, por permitir el uso de dosis mis
altas de fertilizantes, daban rendimientos de 5.000 kilogramos por hectirea o mis, cuando se usaba
toda la tecnologfa modern.
El resultado de la introducci6n de trigos mexicanos para su cultivo commercial en la India, puede
resumirse asf: En 1966/67 se sembraron aproximadamente 280.000 hectireas con variedades mexi-
canas; en 1967/68 esta area ascendi6 a 2.400.000 hectAreas, o sea, el 18 por ciento del drea total
cultivada en trigo en 1967/68. Este 18 por ciento del area produjo aproximadamente un 40 por
4







ciento de la cosecha total, y los rendimientos promedios nacionales subieron, de 889 kilogramos
por hectirea en la cosecha de 1967 hasta 1.286 kilogramos en la de 1968, o sea un aumento del 45
por ciento en un s61o afio (2). En cuanto a los agricultores, los hay que utilizan la mejor tecnologia
disponible y Ilegan en algunos casos a obtener rendimientos superiores a los de las estaciones experi-
mentales. Al mismo tiempo, sin embargo, hay tambi6n agricultores que usan m6todos de cultivo
que han cambiado poco en los ltimos siglos y sus rendimientos son extremadamente bajos. La
influencia de estos iltimos agricultores es la que hace que los rendimientos promedios nacionales
sean tan bajos, cuando se comparan con los rendimientos experimentales normales
Sin embargo, no todas las diferencias en rendimientos pueden atribuirse a diferencias en tecnolo-
gfa. Por las mismas condiciones en que se desarrollan los cultivos en las estaciones experimentales,
es forzoso que haya diferencias.
En los cultivos experimentales se dispone de los recursos para comprar todos los insumos necesa-
rios; los cuales, generalmente, se obtienen de la mejor calidad. Por otra parte, las labores de cultivo
se pueden hacer en el moment mas oportuno. Ademas, en muchos casos se dispone de los mejores
suelos, los cuales han sido bien manejados por muchos afios, y hay facilidades para aplicar riego
suplementario en los perfodos de sequfa. Fuera de esto, el Wnfasis en muchos de los trabajos de
experimentaci6n ha sido dirigido para obtener los rendimientos ffsicos miximos, descuidando a ve-
ces el hecho de que la maxima producci6n fisica no es la que mas ganancias da.
Debe afadirse que los rendimientos experimentales que se dan a conocer no son un promedio
verdadero de los rendimientos de todos los experiments que se realizan, sino que son los resulta-
dos de experiments especificos realizados con el prop6sito de demostrar alg6n punto particular. Es
decir, las cifras de rendimientos experimentales no se ven afectadas por los experiments que fraca-
san. En cambio, los promedios de los rendimientos de los agricultores, si son promedios verdaderos
y sufren la influencia deprimente de los cultivos que tienen rendimientos anormalmente bajos por,
uno u otro factor.
Todos estos factors que favorecen los altos rendimientos de los cultivos experimentales estin en
contra de la mayorfa de los agricultores. Si acaso disponen de recursos para comprar todos los
insumos, tienen que defender de un mercado de insumos desorganizado, en el que la calidad no es
la preocupaci6n primordial de los vendedores. Como consecuencia, no es raro el caso de que un
cultivo se pierda por la mala calidad de un insecticide o de un matamalezas o que los rendimientos
sean bajos porque el fertilizante no correspondfa a la formula del empaque. Tambi6n ocurre que el
agricultor puede ver sus rendimientos disminufdos por el simple hecho de que el fungicida que
necesitaba no estaba disponible en el mercado en el moment oportuno.
Ademas de los problems de disponibilidad y calidad de los insumos, el agricultor se enfrenta a
las limitaciones que le impone la mano de obra y el equipo disponibles en la finca, por esto no
siempre le es possible hacer las labores del cultivo en el moment mas apropiado. Como consecuen-
cia, se ve forzado algunas veces a retrasar las desyerbas, las aplicaciones de pesticides, y a6n la
misma cosecha, por lo cual los rendimientos disminuyen.
Tambi6n debe mencionarse el hecho de que aunque los cultivos experimentales se realizan, por lo
general, en los mejores suelos, la disponibilidad de estos suelos es relativamente limitada para.los
agricultores; esto hace que muchos de ellos tengan que usar suelos menos f6rtiles, o que usen las
pendientes de las montafas, en las cuales la misma topograffa limita las posibilidades de introduc-
ci6n de tecnologfa altamente productive.








Finalmente, en muchas ireas los rendimientos estin limitados por la escasez de agua en 6pocas de
sequfa. En estas condiciones, es necesario aplicar riego suplementario para asegurar una buena cose-
cha; pero en muchos casos, el agua no existe o para obtenerla es necesario hacer inversiones que
estin fuera del alcance de la mayorfa de los agricultores.
Todos estos factors explican el por qu6 los rendimientos promedios nacionales son tan bajos si
se comparan con los experimentales. En un nivel intermedio se encuentran los rendimientos de los
cultivos comerciales mds modernizados, seg6n se muestra en la Tabla 1.

TABLA 1. RENDIMIENTO DE VARIOUS CULTIVOS EN COLOMBIA (Kg/Ha ), 1965 1967.

CULTIVO EXPERIMENTAL* COMMERCIAL* PROMEDIO NATIONAL**


Arroz riego*** 5.000 4.000 3.173
Cafia de azicar 21.000 12.000 6.183
Cebada 6.000 3.000 1.747
Frijol 1.500 1.500 541
Mafz 7.000 4.500 1.028
Papa 60.000 40.000 10.977
Trigo 4.500 2.650 1.076

Datos suministrados por el ICA.
** Promedios nacionales de Atkinson, L.J. (1).
*** Datos suministrados por la Federaci6n Nacional de Arroceros.





ARROZ IRRIGADO
El arroz irrigado es uno de los cultivos mas altamente tecnificados en Colombia. Se cultiva casi
completamente en forma mecanizada; el uso de fertilizantes, insecticides y fungicidas es com6n;
muchos cultivadores reciben asistencia t6cnica de la Federaci6n Nacional de Arroceros. Sin embar-
go, en los filtimos afios, tanto el Area sembrada como los rendimientos han permanecido relativa-
mente constantes.
La zona mas important de arroz irrigado actualmente se encuentra en el departamento del Toli-
ma. En 1966 este departamento tenfa una tercera parte del area cultivada con arroz bajo riego en el
pafs y los mayores rendimientos por hectarea. El rendimiento del departamento fue de 3.257 kilo-
gramos por hecthrea en 1966; era un nueve por ciento mayor que el promedio national y cerca de
40 por ciento mayor que el del departamento con mas bajos rendimientos. Un estimative preliminary
de los rendimientos de arroz irrigado en el Tolima es de cerca de 4.000 kilogramos por hectarea.
TABLA 2. ARROZ IRRIGADO EN COLOMBIA, SUPERFICIE Y RENDIMIENTO*

AIIO MILES DE HECTAREAS Kg/Ha

1952 125 2822
1983 115 2981

1S4 ;? 3,iGC |
65130

S196 114 2994
1957 110 3468

1968 127 4289

Federaci6n Nacional de Arroceros

Los rendimientos del arroz irrigado en el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias Natai-
ma, del ICA en el Tolima, frecuentemente exceden los 5.000 kilogramos por hectirea y no es raro
obtener rendimientos superiores a los 6.000 kilogramos por hectarea. Muchos de los studios agro-
n6micos que so han realizado alli no son directamente transferibles a las condiciones de las fincas ni
de la region. Sin embargo, en 1960 se llev6 a cabp un experiment sobre la fertilizaci6n del arroz
en Nataima que puede servir para hacer una comparaci6n entire rendimientos experimentales y aquc-
llos logrados en las condiciones de las fincas. En este studio se usaron tres niveles de nitr6geno,
tres de f6sforo y dos de potasio, con cuatro replicaciones de cada combinaci6n. El total de observa-
ciones fue de 72. Los niveles de fertilizaci6n, en kilogramos por hectirca, fueron los siguientes:

N: 40, 80, 120
P205: 0, 40, 80
K20: 0, 40




Generalmente, las demas condiciones y los otros insumos se mantuvieron a los niveles recomen-
dados. Los suelos en la estaci6n experimental estan entire los mejores para arroz, y el sistema de
irrigaci6n porporciona agua suficiente. Por consiguiente, los resultados del experiment que se acaba
de describir pueden considerarse como la respuesta del arroz Bluebonnet a la fertilizaci6n bajo con-
diciones 6ptimas. b1 b2 b
Se us6 una funci6n Cobb-Douglas (Y = ax1 x2 x3 para el andlisis de los datos experimentales.
La funci6n, en su forma logarftmica es:
log Y = 3,25516+0,2222 log X1+0,0038 log X2 0,0001 log X3. En donde:
Y = rendimiento de arroz paddy en kilogramos por hectarea.
X1 = aplicaci6n de nitr6geno en kilogramos por hectArea.
X2 = aplicaci6n de f6sforo en kilogramos por hectarea.
X3 = aplicaci6n de potasio en kilogramos por hectirea.
La falta de una respuesta significativa del arroz a las aplicaciones de f6sforo y potasio ha sido
anotada por el ICA en sus recomendaciones para la zona del Tolima, y no fue una sorpresa. La
respuesta al nitr6geno solamente es:
log Y = 3,27967+0,2222 log X1 (Ecuaci6n 1).
El coeficiente del log Xl en la ecuaci6n 1 es altamente significativo, y R2 0,48. Aunque el
experiment se llev6 a cabo hace various afios, los resultados todavia tienen aplicaci6n. Los niveles
de nitr6geno inclufdos en el experiment guardian bastante relaci6n con los niveles que se usan
actualmente, aunque estin bastante por debajo de los niveles miximos que podrfan considerarse
6ptimos bajo buenas condiciones de cultivo. El valor marginal del nitr6geno que da la ecuaci6n 1 al
nivel mAs alto de nitr6geno, es igual a 2,5 veces el precio del nitr6geno en la actualidad.
Como base para comparar los resultados corrientes de los agricultores con los resultados experi-
mentales, se utilizaron datos de un studio realizado en el primer semestre de 1967 con 41 produc-
tores de la misma area. Estos productores estaban recibiendo cr6dito y asistencia t6cnica en progra-
mas de la Caja Agraria y de Agrocr6dito. El objetivo primordial del studio era evaluar el efecto del
program de cr6dito con asistencia t6cnica. Para el andlisis de la respuesta del arroz a la fertilizaci6n
se eliminaron los datos de 16 de los agricultores por diversas razones, entire las cuales estaba el
hecho de plantar variedades diferentes a la Bluebonnet. Se consider que los 25 agricultores restan-
tes constituyen una muestra razonablemente confiable de los productores comerciales de arroz en la
zona del Tolima. Para este caso se determine una funci6n Cobb-Douglas, usando:
Y = rendimiento en kilogramos por hectarea.
X] = aplicaci6n de nitr6geno en kilogramos por hectarea.
X2 = suma de las aplicaciones de potasio y f6sforo, en kilogramos por hectirea.
El f6sforo y el potasio se agruparon en un s61o t6rmino, ya que no se esperaba respuesta signifi-
cativa a estos nutrimentos. La funci6n, en su forma logaritmica, fue:
log Y = 3,44554+0,10105 log Xl 0,01994 log X2
El coeficiente de X2 fue negative, pero no significativamente diferente de cero. Por consiguiente,
se verific6 de nuevo la falta de respuesta a f6sforo y potasio. Eliminando f6sforo y potasio la fun-
ci6n se convierte en la siguiente:

log Y = 3,41906 0,0957 log X1 (Ecuaci6n 2).




Aunque el coeficiente de X1 es significativamente diferente de cero, el valor de R2 es de sola-
mente 11 por ciento. El bajo valor de R2 en la ecuaci6n 2 en comparaci6n con la ecuaci6n 1
result, obviamente, de la mayor varianza de condiciones en las fincas que en la granja experimen-
tal. Aunque hay una variaci6n mas amplia en el control de malezas e insectos y en los suelos, que
en la estaci6n experimental, la mayor fuente de variaci6n la constitute probablemente el factor
manejo. En la Figura 1, se pueden observer los datos de los rendimientos de los productores y de la
estaci6n experimental.
El efecto del manejo de los suelos y otros factors sobre la productividad del nitr6geno, tanto
total como marginal, se nota claramente en la Figura 1. La amplia variaci6n en los resultados obte-
nidos por los productores tambi6n .se hace. evidente.en la misma Figura 1.-En particular, ocho de
los productores son dignos de especial atenci6n. Los designados como Al. A2, A3 y A4, obtuvieron
resultados mejores que el promedio. De acuerdo con los profesionales que proporcionaron la asis-
tencia t6cnica, estos-cuatro productores estin lozalizados en los mejores suelos para arroz en el area
y su abastecimiento de agua es mayor. No tienen problems de agua. Todos ellos son "buenos"
administradores, y uno de ellos, A2 es Ingeniero Agr6nomo que administra su propia finca. El pro-
ductor Al manifest haber aplicado solamente 200 Idlogramos de 15-15-15. Aunque la aplicaci6n
de un fertilizante complete es com6n, la mayoria de los productores tambi6n aplicaron urea.
De los cinco productores localizados considerablemente por debajo del promedio, hay cuatro que
merecen menci6n especial. El productor 1B tuvo various problems, entire ellos estin las fallas en el
abastecimiento de agua de riego. En el aflo inmediatamente anterior, hab-a obtenido rendimientos
de mas de 5.600 kilogramos por hectdrea con practices de cultivo esencialmente las mismas. El
productor B2 no habfa tenido experiencia previa con el cultivo del arroz y tambi6n tuvo problems
de agua debido a estar localizado hacia la periferia del distrito de riego. El productor B3 esti locali-
zado en buenos suelos para arroz, no tiene problems de agua y es un "buen" administrator. Sin
embargo, sufri6 ataques severos de insects y enfermedades, que aunque fueron mis o menos gene-
ralizados en ese afio particular, fueron controlados hasta cierto punto por los dcmAis productores del
grupo de studio. El productor B4 esta localizado en suelos demasiado arenosos. no recomendados
para arroz y, ademis, sufri6 por falta de agua de riego. No fue possible encontrar una explicaci6n de
los bajos resultados obtenidos por el agricultor B5.
En general, se puede observer que los productores comerciales de arroz tienen problems mis
severos con malezas, insects y enfermedades que la estaci6n experimental. Esto se explica parcial-
mente por diferencias en suelos y disponibilidad de agua y parcialmente por el factor manejo. Sin
embargo, tambi6n es una queja frecuente la de que la calidad de los fertilizantes y pesticides es
altamente variable y ofrece poca confiabilidad; ademas, en muchas ocasiones los insumos apropiados
no se encuentran disponibles en el mercado cuando se necesitan. Estos son problems sobre los
cuales los agricultores tienen poco control, pero que la estaci6n experimental puede controlar en
forma mas o menos efectiva. El impact de los insumos es particularmente evidence entire los pro-
ductores designados como Al, A2, A3 y A4. Aunque estos productores alcanzaron rendimientos
superiores en comparaci6n con los del grupo, como un todo, sus rendimientos, en general, todavfa
quedan por debajo de los rendimientos experimentales.










Figura 1: Respuesta del Arroz Irrigado al Nitr6geno, Kg/Ha


Nitr6geno Kg/Ha







CAlA DE AZUCAR
La cafia de azfcar present en el pafs dos modalidades de cultivo; la primera para la producci6n
de panela, distribuida prdcticamente en todos los departamentos del pafs. La segunda para la pro-
ducci6n de az6car refinada, estd localizada en el valle geogrnfico del Rio Cauca, que comprende
parte de los departamentos del Cauca, Valle del Cauca, y Risaralda.
En la modalidad de cultivo para producci6n de panela no es fAcil hacer comparaciones entire
rendimientos experimentales y comerciales, por ser los cultivos efectuados en condiciones ambien-
tales completamente diferentcs. El cultivo de cafia para producci6n de panela se realize en casi todo
el pais en terrenos pendientes con pocos cuidados culturales. Las plantaciones en general son vicjas:
no es practice acostumbrada hacer resiembras; a las callas se les permit florecer y no se acostumbra
aplicar fertilizantes. Todo esto, unido a las malas practices de corte, contribute a hacer que los
rendimientos sean exageradamente bajos y estacionarios. (La Tabla 3 muestra una comparaci6n en-
tre los rendimientos para panela y para azficar refinada).
Los promedios nacionales de rendimiento han mostrado poca variaci6n en los ailos recientes. Co-
mo base de comparaci6n, la Tabla 4 muestra los rendimientos departamentales de Antioquia y Valle
del Cauca, junto con los promedios nacionales para los afios 1960-1966. En el departamento del
Valle del Cauca, de un total de 83.000 hectdreas cultivadas con cafia de azicar, hay unas 50.000
para producer azicar y el resto para panla. En Antioquia la cafla se cultiva para producer panel.
Los promedios nacionales de rendimiento reflejan la influencia deprimente de los cultivos en las
areas montafiosas, en donde la cafia se usa para panela, y el nivel de tecnologia es bajo. Estos
promedios nacionales son comparable, por ejemplo, con las cifras dadas en la Tabla 4 para el de-
partamento de Antioquia. Los datos que se dan en la misma Tabla 4 para el departamento del Valle
del Cauca, reflejan el impact de los rendimientos much mayores obtenidos en las 50.000 hecti-
reas cultivadas para producer azicar, con un nivel tecnol6gico mas alto. Para estas fincas comerciales
modernas, los rendimientos estimados son de alrededor de 100 toneladas de caria por hectarea. El
mejoramiento gradual de estos rendimientos explica el aumento en el promedio departmental, des-
de 72 toneladas por hectarea en 1960, hasta 85 toneladas en 1966.
La variedad de cafia m~s cultivada en el pafs (85 por ciento del Area) es la POJ 28-78, la cual.
bajo condiciones normales de cultivo en el Valle del Cauca produce, un rendimiento promedio de
110 toneladas por hectarea. En comparaci6n, en siembras experimentales en Palmira se obtienen
rendimientos promedios superiores a 200 toneladas por hectarea, siguiendo las practices recomen-
dadas, pero sin fertilizantes.
El ICA ha experimentado con nuevas variedades para reemplazar la POJ 28-78. De las variedades
estudiadas, se recomiendan la CP 38-34, que. ha dado rendimientos hasta de 400 toneladas por hec-
tarea; la CO-421, con rendimientos que alcanzan hasta 400 toneladas y la EPC 53.782,' con rendi-
mientos que Ilegan hasta 300 toneladas. Estas cifras de rendimiento se refieren a pruebas regionales
en varias localidades cercanas a Palmira, sin fertilizaci6n, pero con aplicaci6n de fungicidas (en el
material de siembra) y de herbicides.
En cultivos comerciales, ademis de la POJ 28-78, se cultivan, en muy pequefla escala todavia,
pero con posibilidades de aumentar en importancia en el future, las variedades POJ 29-61, CO-421.
EPC 51-50, CO-419, y CP 38-34, todas con rendimientos superiores a los de la POJ 28-78.





TABLA 3. CAIlA DE AZUCAR EN COLOMBIA: RENDIMIENTOS PARA PANELS Y PARA AZUCAR
REFINADA (Kg/Ha). (1)

AIMO AZUCAR REFINADA PANELA

1950 3446 "3023
1951 3904 2868
1952 3856 2749
1953 3839 2839
1954 4671 2836

1955 4764 2956
1956 4922 2775
1957 4409 2502
1958 4650 2292
1959 5061 2488

1960 5231 2509
1961 5779 3350
1962 6174 3068
1963 5669 2579
1964 5969 2287

1965 6026 2279
1966 5864 2763
1967 6658 2909
1968 (Preliminar) 6658 2909

TABLA 4. RENDIMIENTOS DE CAlA (Toneladas por hectdrea)*

AFlO ANTIOQUIA VALLE DEL CAUCA PROMEDIO NATIONAL


1960 48,0 72,0 46,9
1961 48,0 72,0 47,3
1962 48,0 75,0 48,4
1963 50,0 75,0 50,2
1964 55,0 77,0 53,2
1965 48,2 84,451,7
1966 48,5 85,0 1,7

Caja Agraria, Departamento de Investigaciones Econ6mica





RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO


En base a la experiencia obtenida, el Programa Nacional de Calfa de Azfcar del ICA, ofrece una
series de recomendaciones para el Valle del Cauca, las cuales permiten obtener rendimientos de 12
toneladas de az6car por hectirea usando la variedad POJ 28-78. Este rendimiento es el double del
promedio national. Las recomendaciones son las siguientes:

1. Suelos. El ideal es el franco arcilloso son buen drenaje interno, con una acidez (pH) de 5,5 a
7,5.

2. Preparaci6n del terreno. Arada profunda (30 centimetros), con dos o tres rastrilladas. Surcos de
una profundidad de 15 centimetros, en el fondo de los cuales se deposit la semilla. Luego se
tapa la semilla con cinco a ocho centimetros de tierra. Para suelos inundables se debe enterrar
la estaca de tal manera que quede una yema expuesta y enterradas una o dos yemas.

3. Epoca de siembra. Se puede sembrar en cualquier 6poca del afo. Se recomienda que se haga de
tal manera que la cosecha se efectGe en los meses mis secos.

4. Tratamientos de semillas. Tratando la semilla con un fungicida como Antimucin al 0,33 por
ciento, se obtienen aumentos del 24 por ciento en la germinaci6n y hasta del 40 por ciento en
la producci6n.

5. Densidad de siembra. Se siembran unas 7 a 8 toneladas de material vegetative por hectarea, en
surcos separados a 1,30 metros.

6. Fertilizantes. Las aplicaciones de fertilizantes dependent de la fertilidad del suelo. En algunos
suelos del Valle del Cauca se han obtenido aumentos del 60 por ciento en la producci6n de
azucar, con la aplicaci6n de 150 kilograms de nitr6geno por hectarea. Sin embargo, en otros
suelos no se ha encontrado respuesta significativa a la fertilizaci6n.

7. Riegos. El cultivo de la cafia de azucar encuentra su zona 6ptima de adaptaci6n en donde las
lluvias oscilan entire 1.500 y 2.000 milimetros. En zonas de precipitaci6n por debajo de 1.500
milimetros se necesita riego suplementario. Este se debe aplicar cada 15 dias en las 6pocas de
sequfa. No debe aplicarse riego desde tres meses antes de la cosecha.

8. Control de malezas. Pueden emplearse herbicidas preemergentes como Karmex, Gesaprim, Gesa-
pax (4 a 6 kilogramos por hectarea), Herban (3,4 kilogramos por hectirea) o postemergentes
como una mezcla de 2,4-D y TCA en proporci6n de 2,8 litros de 2,4-D y 4,5 kilogramos de
TCA por hect~rea.

9. Control de plagas. La plaga mis important es el barrenador del tallo. El metodo mas efectivo
de control es el biol6gico, representado por los enemigos naturales. Los pesticides son poco
efectivos. Debe evitarse sembrar material infestado.





10. Prdcticas culturales. (a) Despaje: Una vez que se ha cortado la cafia se deben colocar los dese-
chos (cogollos y hojas) en surcos alternos a fin de facilitar el desarrollo de la soca. (b) Cultiva-
da: Despu6s del despaje, se puede aplicar un herbicida postemergente en las calls libres y tres
o cuatro meses mis tarde, antes de que el cultivo empiece a cerrar, aplicar una o dos cultivadas
con tractor para mejor control de malezas.

11. Cosecha. La cosecha debe hacerse tan pronto el cultivo cumpla su ciclo vegetative (de 12 a 18
meses segfin la variedad) en la 6poca seca, a fin de aprovechar la mayor concentraci6n de azfl-
cares.

RENDIMIENTOS EXPERIMENTALES Y COMERCIALES
Las diferencias entire los rendimientos experimentales y los comerciales pueden atribuirse en pri-
mer lugar, a la variedad, como se explic6 atras. Sin embargo, en siembras experimentales de la
variedad POJ 28-78 se han obtenido rendimientos superiores a las 200 toneladas por hectdrea.
Descartando las diferencias en la aplicaci6n de fertilizantes, que dependent de la fertilidad del
suelo, se pueden mencionar los siguientes factors como causes de que los rendimientos comerciales
sean mas bajos:
1. Semilla. No se usa la densidad adecuada de siembra. Los agricultores siembran aproximada-
mente seis toneladas de semilla por hectirea. La semilla para la siembra no se selecciona bien y
se utiliza much material afectado por el barrenador del tallo. Ademis no siempre, se trata la
semilla con fungicida. con lo cual se pierde germinaci6n, ni se trata contra el virus del raquitis-
mo de la soca.

2. Pricticas culturales. El desconocimiento o la incorrect ejecuci6n de practices culturales es cau-
sa de que se pierdan cepas y por tanto se disminuya el rendimiento.

3. En las explotaciones comerciales el agua de riego es un factor limitante. El agua natural es
limitada, y la construcci6n de un pozo profundo exige una cuantiosa inversion.





CEBADA
El cultivo de la cebada ha sufrido en los iltimos 10 afios una transformaci6n gradual que puede
asociarse con la difusi6n de tecnologfa desarrollada a trav6s de experimentaci6n. El ascenso en los
rendimientos (Tabla 5) puede atribuirse a una creciente tecnificaci6n del cultivo y a la adopci6n
progresiva de variedades mejoradas. Mientras los rendimientos antes de 1957 estaban generalmente
por debajo de 1.250 kilogramos por hectarea, a partir de 1958 han estado siempre por encima de
los 1.600 kilogramos por hectArea.
La primera variedad mejorada fue entregada a los agricultores en 1954. En ese afio s6lo el 0,02
por ciento del area fue sembrada con variedades mejoradas. El process de adopci6n de variedades
mejoradas ha sido progresivo; hoy dfa, casi en el 100 por ciento del area cultivada con cebada se
usan variedades mejoradas (Funza, Galeras, y 124).
Ademas de la influencia del uso de variedades mejoradas, uno de los factors mds importantes en
la productividad de la cebada es la aplicaci6n de dosis adecuadas de fertilizantes. En ensayos reali-
zados en Tibaitatd, en 1965, con aplicaci6n de 30 kilogramos de nitr6geno, 150 kilogramos de
f6sforo (P205) y 30 kilogramos de potasio (K20) por hectdrea, se obtuvieron rendimientos superio-
res a 5.900 kilogramos por hectdrea.
TABLA 5. RENDIMIENTOS DE CEBADA EN COLOMBIA ( Kg/Ha ). (1)

AIIO RENDIMIENTO
1950 1149
1951 1196
1952 1196
1953 1256
1954 1226

1955 1209
1956 1400
1957 1250
1958 1734
1959 1669

1960 1883
1961 2065
1962 2204
1963 2027
1964 1959

1965 1953
1966 1727
1967 1561
1968 (Preliminar) 1600





El element mas important parece ser el f6sforo, pues otros experiments en los cuales se ha
aplicado solamente una dosis de 150 kilogramos de P205 por hectarea, han dado rendimientos has-
ta de 6.300 kilogramos de cebada por hect6rea. Sin embargo, debe tenerse en cuenta la acci6n
residual de los fertilizantes aplicados a los cultivos anteriores al de la cebada.
TABLA 6. RENDIMIENTOS DE LA CEBADA EN PRUEBAS REGIONALES, 1965 (VARIEDAD 124)*
FERTILIZANTE USADO Kg/Ha RENDIMIENTO
LOCALIDAD P205 K20 Kg/Ha


Zipaquirg-Tibit6 150 30 3675
Subachoque-La Pifuela 150 30 2465
Soacha-Cenoas 150 30 1549
Suba-Santa Rosalia 75 30 3357
Nemoc6n-Santa Rita 75 30 2282
Suba-La Conejera 75 30 2540


ICA, Programa de Suelos.


Algunas pruebas regionales en diversas localidades de la Sabana de Bogotd, en 1965, han dado
rendimientos promedios de cerca de 2.600 kilogramos por hectarea, para aplicaciones de 150 kilo-
gramos de f6sforo (P205 como superfosfato triple), Tabla 6.
En todos los ensayos y pruebas regionales de fertilizaci6n mencionados se us6 la variedad 124.
Los rendimientos promedios en Cundinamarca para 1965 fueron de cerca de 1.500 kilogramos por
hectarea (DANE).
Es interesante anotar las diferencias entire los rendimientos obtenidos en Tibaitati y los obtenidos
en las pruebas regionales. Estos lltimos (3.000 kilogramos por hectirea), son apenas la mitad de los
obtenidos en Tibaitati. Una de las causes que explican esta diferencia es la dificultad en el control
de algunas malezas como la grama, las cuales afectaron los lotes de las pruebas regionales. Tambi6n
puede anotarse la larga tradici6n de fertilizaciones previas que tenfan los suelos de Tibaitati en
donde se realizaron los experiments.
Un tercer factor de importancia es el uso de matamalezas en proporciones adecuadas. Ya anota-
mos atrAs que los problems de malezas son una de las causes de la diferencia entire los rendimien-
tos experimentales y los obtenidos en pruebas regionales.

PRACTICES DE CULTIVOS RECOMENDADAS
En base a la experiencia obtenida a trav6s de la investigaci6n, el ICA puede ofrecer las siguientes
recomendaciones para el cultivo de la cebada:

1. Clima y suelo. Los mas aconsejables para el cultivo son los suelos localizados a alturas entire
1.800 y 3.200 metros. La acidez (pH) mis convenient esti entire 5,6 y 6,5.





2., Preparaci6n del, suelo-,.Se,-ebe!arar :a una,profundidad,: en,general, no.:penor de 20 centfme-
Stros:,-Luegp..doSig:tres rastrilladas ynivelaci6n del terreno. Es necesario hacer zanjas de,drenaje.
En suelos. muy sueltos debe usarse rodillos compactadoresi("cultipackers"'), antes y despu6s de
sembrar.

3.1' Siembra.' La siembra debe hacerse con sembradora-abonadora siempre.'que sea possible. En terre-
n'os muy pendientes la'sientbra ,se.hace al voleo. La semilla debe ser de variedades puras y
certificadas, y con un minimo de germinaci6n del 90 por'ciento. La densidad de siembra 'es de
70 kilogramos de semilla por hectirea cuando se siembra a miquina.

4.- Variedades. Para .Cundinamarca 'y Boyaca' se recomiendan: Funza y 124...Para Narifio se reco-
mienda la variedad Galeras.

5.. Fertilizantes. ,Los grades mis,comunes recomendados para el cultivo de cebada son 10-30-10 y
8-24-8, en cantidades de 250 a.300 Kilogramos por hectarea.

6. Control de malezas. Poco despu6s de la siembra, pero antes de la germinaci6n de la cebada
debe aplicarse un herbicida preemergente como Afal6n (1,5 a 2 kilogramos por hectirea) o
Premerge (7 a 8 litros por hectArea). Cuando el cultivo ha macollado se pueden aplicar herbici-
das postemergentes del Acido 2,4-D. La avena negra se puede controlar empleando Avadex B.W.
(2,5 litros por hectarea).

7. Control de plagas. Para el control de chizas y trozadores se puede usar Aldrfn (12 a 25 kilogra-
mos por hectirea de polvo del 2,5 por ciento). Para control de ifidos puede aplicarse un insec-
ticida fosforado sist6mico como Ekatin del 25 por ciento emulsionable (1 a 2 litros por hecti-
rea). Para el control del "Lorito" de la cebada en Narilio, puede aplicarse DDT del 50 por
ciento (3 kilogramos por hectirea) en tres ocasiones: la primera cuando las plants estin bro-
tando de la tierra; la segunda y tercera aplicaci6n a intervalos de ocho dfas.

8. Control de enfermedades. Para el control de enfermedades causadas por virus se recomienda
sembrar variedades resistentes, en 6poca oportuna, y controlar los insects transmisores. Para el
control de las enfermedades causadas por hongos se recomienda usar semilla certificada, des-
truir bien los residues de cosechas anteriores mediante una buena preparaci6n del suelo y hacer
rotaci6n de cultivos.
DIFERENCIAS ENTIRE RENDIMIENTOS
EXPERIMENTALES Y COMERCIALES
Hay varies factors que explican las diferencias observadas entire rendimientos comerciales en la
cebada, ademds de los factors generals ya mencionados.

1. Una de las mis importantes fuentes de diferencias reside en la deficiente preparaci6n del suelo
que hacen la mayorfa de los agricultores. La arada y la rastrillada no se hacen correctamente, y
muchas veces a destiempo. AdemAs, no se hace una buena nivelaci6n del terreno, con lo cual




resultan en el cultivo parches en los cuales, debido al encharcamiento o mal drenaje los rendi-
mientos son casi nulos, Un estimative preliminary permit atribuir p6rdidas del 10 al 20 por
Sciento en los rendimientos a deficiencies en el drenaje por causa de mala nivelaci6n, en los aflos
de lluvias irregulares.

2. La cantidad de semilla usada por hectArea es otra fuente de bajos rendimientos. Los agriculto-
res usualmente no emplean suficiente semilla, de modo que la poblaci6n de plants queda por
debajo de los niveles recomendados para mdximos rendimientos.

3. El fertilizante no se usa en cantidades suficientes. Es un insumo costoso, por lo cual los agricul-
tores tratan de economizarlo y aplican apenas alrededor de la mitad de lo que el Programa de
Cebada del ICA recomienda.

4. Control de malezas. Los herbicidas preemergentes son costosos y los agricultores no los usan.
La mayorfa de los agricultores solamente usan un herbicida postemergente como el 2,4-D, pero
generalmente lo aplican demasiado tarde, cuando las malezas ya han perjudicado al cultivo.
Ademis, la aplicaci6n de un herbicida cuando el cultivo esti en una etapa avanzada de su creci-
miento. significa que muchas plants sufririn dafios por el equipo usado para la aplicaci6n.







FRIJOL
El cultivo del frfjol en Colombia esta poco tecniflcado, con pocas excepciones, de las cuales el
caso mas notable se present en los cultivos comerciales del Valle del Cauca. La siembra en los
cultivos tradicionales se hace a chuzo despu6s de una somera preparaci6n del terreno, con varieda-
des comunes de gufa y poco uso de fertilizantes. Esto explica el por qu6 los rendimientos estAn
entire 400 y 600 kilogramos por hectarea, Tabla 7.
Con el desarrollo de la investigaci6n sobre frfjol en Colombia, y la progresiva modernizaci6n de
la agriculture, se han implantado una series de mejoras que aumentan la productividad del cultivo.
Tales mejoras pueden resumirse asf: (1) Variedades mis rendidoras y resistentes a las enfermedades,
(2) Mejoras en las practicas de cultivo y de fertilizaci6n. Este paquete de tecnologfa superior ha
permitido alcanzar rendimientos en los cultivos comerciales mis moderos, los cuales pueden llegar
hasta los 2.200 kilogramos por hectarea en algunos casos (ICA, Programa de Leguminosas de Gra-
no).
El Valle del Cauca es la region en donde mas se ha generalizado el cultivo modern del frfjol.
Segin datos del INA (hoy IDEMA), los rendimientos del frfjol en el Valle han venido ascendiendo
paulatinamente durante los iltimos afios, para situarse en 1965 en el promedio de 1.125 kilogramos
por hectdrea, o sea mis que el double del promedio national, Tabla 8.
A manera de ilustraci6n de las posibilidades de aumentar los rendimientos, se muestran los resul-
tados de algunas comparaciones hechas en las estaciones experimentales:

1. Las variedades comunes, bajo condiciones de cultivo traditional (aquf puede influir la topogra-
ffa del terreno) produce rendimientos de 400 a 500 kilogramos por hectdrea. Estas mismas
variedades, sembradas usando m6todos de cultivomodernos, produce rendimientos promedios
de 800 a 900 kilogramos por hectarea.

2. Las pruebas regionales de fertilizaci6n con variedades mejoradas (NIMA) en el departamento de
Nariflo, dan una producci6n promedio de 1.300 kilogramos por hectarea, para las parcelas ferti-
lizadas con 30 kilogramos de N y 90 kilogramos de P205. Las parcelas testigo ofrecieron ren-
dimientos de 800 Idlogramos por hectarea.

3. Como ya se mencion6 en las variedades tradicionales; con m6todos modernos de cultivo rinden
cerca de 900 kilogramos por hectarea. Usando los mismos m6todos, las variedades mejoradas
rinden 1.400 a 1.500 kilogramos por hectarea.


RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO
La mayorfa de los comentarios que se hacen aquf se refieren a experiments efectuados en Pal-
mira y Tulio Ospina. En base a los experiments realizados, el ICA ofrece una series de recomenda-
ciones generals. Para el caso de Palmira se pueden resumir asf:

1. Use variedades mejoradas producidas por el ICA. Ejemplo: Nima y Calima.







FRIJOL
El cultivo del frfjol en Colombia esta poco tecniflcado, con pocas excepciones, de las cuales el
caso mas notable se present en los cultivos comerciales del Valle del Cauca. La siembra en los
cultivos tradicionales se hace a chuzo despu6s de una somera preparaci6n del terreno, con varieda-
des comunes de gufa y poco uso de fertilizantes. Esto explica el por qu6 los rendimientos estAn
entire 400 y 600 kilogramos por hectarea, Tabla 7.
Con el desarrollo de la investigaci6n sobre frfjol en Colombia, y la progresiva modernizaci6n de
la agriculture, se han implantado una series de mejoras que aumentan la productividad del cultivo.
Tales mejoras pueden resumirse asf: (1) Variedades mis rendidoras y resistentes a las enfermedades,
(2) Mejoras en las practicas de cultivo y de fertilizaci6n. Este paquete de tecnologfa superior ha
permitido alcanzar rendimientos en los cultivos comerciales mis moderos, los cuales pueden llegar
hasta los 2.200 kilogramos por hectarea en algunos casos (ICA, Programa de Leguminosas de Gra-
no).
El Valle del Cauca es la region en donde mas se ha generalizado el cultivo modern del frfjol.
Segin datos del INA (hoy IDEMA), los rendimientos del frfjol en el Valle han venido ascendiendo
paulatinamente durante los iltimos afios, para situarse en 1965 en el promedio de 1.125 kilogramos
por hectdrea, o sea mis que el double del promedio national, Tabla 8.
A manera de ilustraci6n de las posibilidades de aumentar los rendimientos, se muestran los resul-
tados de algunas comparaciones hechas en las estaciones experimentales:

1. Las variedades comunes, bajo condiciones de cultivo traditional (aquf puede influir la topogra-
ffa del terreno) produce rendimientos de 400 a 500 kilogramos por hectdrea. Estas mismas
variedades, sembradas usando m6todos de cultivomodernos, produce rendimientos promedios
de 800 a 900 kilogramos por hectarea.

2. Las pruebas regionales de fertilizaci6n con variedades mejoradas (NIMA) en el departamento de
Nariflo, dan una producci6n promedio de 1.300 kilogramos por hectarea, para las parcelas ferti-
lizadas con 30 kilogramos de N y 90 kilogramos de P205. Las parcelas testigo ofrecieron ren-
dimientos de 800 Idlogramos por hectarea.

3. Como ya se mencion6 en las variedades tradicionales; con m6todos modernos de cultivo rinden
cerca de 900 kilogramos por hectarea. Usando los mismos m6todos, las variedades mejoradas
rinden 1.400 a 1.500 kilogramos por hectarea.


RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO
La mayorfa de los comentarios que se hacen aquf se refieren a experiments efectuados en Pal-
mira y Tulio Ospina. En base a los experiments realizados, el ICA ofrece una series de recomenda-
ciones generals. Para el caso de Palmira se pueden resumir asf:

1. Use variedades mejoradas producidas por el ICA. Ejemplo: Nima y Calima.







TABLA7. RENDIMIENTOS DEL FRIJOL EN COLOMBIA. (1)


ANO


RENDIMIENTO Kg/Ha ,


1955
1956
1957
1958
1959


1960
1961
1962
1963
1964

1965
1966
1967
1968 (Preliminar)


TABLA8. RENDIMIENTOS DEL FRIJOLEN EL VALLE DEL CAUCA. (8)

AIO RENDIMIENTO Kg/Ha





1960 500
1961 820
1962 780

1963 .800
1964 1000
1965 1125


553
.379
542
, 484
600


461
539
547
584
553

526
547
551
571








2. Prepare bien el terreno con arada profunda y dos o mis rastrilladas. Nivele bien el terreno y
construya zanjas para el drenaje.

3. Use las distancias de siembra apropiadas: a) surcos de 60 centfmetros de distancia y plants de
10 a 15 centimetros entire sf. Se requieren 80 kilogramos de semilla por hectirea; b) surcos en
pares a 60 centfmetros entire cada par y a 30 centimetros entire surcos. Plantas de 10 a 15
centfmetros entire sf. Se requieren 100 kilogramos de semilla por hectarea.

4. Control las malezas utilizando products como Sinox o Premerge, el mismo dfa de la siembra
o al dfa siguiente. Use 14 litros de herbicida por cada 600 litros de agua para una hectArea.
Cuando el cultivo esta en desarrollo, el control de malezas debe hacerse en cultivadas peri6di-
cas.

5. Control las plagas usando products tales como Endrin (1,25 litros en 400 litros de agua para
una hectirea); Toxafeno emulsionable (3,5 litros en 400 litros de agua para una hectarea);
Toxafeno-DDT 40-20 u otros products comerciales ampliamente difundidos.

6. Riegos: Aplfquelos cuando las lluvias son insuficientes, o en 6pocas secas. Cada 7 a 10 dfas.

7. Rotaciones: Haga las rotaciones usando gramfneas, algod6n, tomate o papa.

Cuando se sigue esta lista de recomendaciones, en tierras plans y mecanizables como es el caso
del Valle del Cauca, se pueden obtener rendimientos promedios de 1.500 kilogramos por hectarea
en los cultivos comerciales. En cultivos experimentales el ICA ha encontrado promedios de 1.500
kilogramos por hectirea para la variedad CALIMA en Palmira.
DIFERENCIAS ENTIRE RENDIMIENTOS
EXPERIMENTALES Y COMERCIALES
En los cultivos tecnificados del Valle del Cauca los rendimientos comerciales son muy similares a
los obtenidos en los cultivos experimentales. Sin embargo, en ocasiones los rendimientos son infe-
riores debido a factors como los siguientes:

1. Riego. En los cultivos experimentales se aplica riego cuando es necesario. Pero muchos agricul-
tores no disponen de facilidades de riego, por lo cual sus rendimientos se ven afectados cuando
hacen siembras tardfas o se presentan sequfas.

2. Control de plagas. El control de plagas debe hacerse oportunamente. Si se descuida este control
en los primeros estados del cultivo, el rendimiento se vera afectado aunque se intent hacer un
control complete en etapas posteriores.

3. Enfermedades. Cuando el agricultor hace siembras tardias, los problems de enfermedades son
mis series debido a la existencia de in6culo de royas, proveniente de otros cultivos mis madu-
ros.








4. Control de malezas. Los descuidos en el control oportuno de las malezas, tambi6n es un factor
que explica los bajos rendimientos en los cultivos comerciales.

5. Fertilizantes. En regions diferentes al Valle del Cauca, la falta de fertilizantes es otro factor
responsible de bajos rendimientos.





MAIZ
Actualmente la producci6n de maiz en Colombia se Ileva a cabo, en su mayor parte, bajo
m6todos tradicionales y con variedades no mejoradas.
Los rendimientos promedios nacionales han estado por muchos afios entire 1.000 y 1.255 kilogra-
mos por hectarea. Los rendimientos promedios en la mayoria de los departamentos, seg~n datos del
IDEMA tambi6n fluctuaron alrededor de los 1.000 kilogramos por hectarea en 1965, Tabla 1. De
esto se aparta notablemente el Valle del Cauca, con rendimientos promedios superiores a 2.300
kilogramos por hectarea y el Huila con 1.625 Idlogramos por hectarea. Debe anotarse aqui como
explicaci6n, el alto grado de modernizaci6n del cultivo en las parties plans de estos dos departa-
mentos.
El rendimiento promedio en cultivos comerciales de la parte plana del Valle del Cauca se calcula
hoy en cerca de 3.000 kilogramos por hectArea. Los cultivos realizados alli con asistencia t6cnica y
financiados por el Fondo Financiero Agrario, tienen rendimientos promedios de 3.600 kilogramos
por hectarea.
En el pirrafo anterior se implic6 que las diferencias en rendimientos se deben al grado de moder-
nizaci6n del cultivo. A manera de ejemplo, se dan los resultados de algunas comparaciones realizadas
en Tulio Ospina y Palmira:

1.. En Tulio Ospina se estudi6 una variedad de uso traditional. Bajo condiciones de cultivo moder-
no se obtuvieron rendimientos de 3.300 kilogramos por hectarea. Esta misma variedad, bajo los
m6todos tradicionales pueden producer 1.000 a 1.500 kilogramos por hectirea (los rendimien-
tos serfan much mis bajos en suelos pendientes).

2. La realizaci6n oportuna de labores de desyerba y cultivada puede producer rendimientos supe-
riores en un 60 por ciento sobre cultivos que no recibieron esas labores.

3. La rotaci6n del cultivo con una leguminosa, tal como soya puede traducirse en rendimientos
superiores en un 50 a un 60 por ciento sobre el maiz en cultivo continue. Los efectos ben6fi-
cos de esta rotaci6n pueden compararse con los efectos de la fertilizaci6n con nitr6geno.

4. Variedades. El program de mejoramiento del maiz del ICA ha producido variedades para todos
los climas. Ya se anot6 que las variedades comunes bajo m6todos modernos de cultivo han
dado rendimientos de 3.000 a 3.500 kilogramos por hectirea. (En Tulio Ospina). Como compa-
raci6n, la mayoria de las variedades e hibridos mejorados tienen rendimientos experimentales
superiores a los 5.000 kilogramos por hectarea, con mas de 7.000 kilogramos por hectarea para
algunos de los mejores hibridos producidos en Palmira y Tulio Ospina. La Tabla 10 da algunos
ejemplos.

RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO
Con base en la experiencia adquirida a travis de afios de investigaci6n, el ICA ofrece una series de
recomendaciones para el cultivo asi:





TABLA9. RENDIMIENTOS Y SUPERFICIEDE MAIZ POR DEPARTAMENTOS, 1965. (8)

DEPARTAMENTO RENDIMIENTOS Kg/Ha AREA (Miles de Ha)


Antioquia 1125 78
Atlintico 750 9
Bolivar 600 27
BoyacA 750 34
Caldas 895 6
Cauca 1125 18
C6rdoba 1125 34
Cundinamarca 875 49
Huila 1625 5
Magdalena 1000 34
Nariiio 1000 12
N. Santanader 875 12
Santander 1000 24
Tolima 1250 8
Valle 2325 87
Meta 1125 21






TABLA 10. RENDIMIENTOS EXPERIMENTALES DE ALGUNOS MAICES PRODUCIDOS POR ICA. (7)
VARIEDAD (V) LOCALIDAD RENDIMIENTOS EXPERI-
O HIBRIDO (H) MENTALES Kg/Ha



H 207 Palmira 7800
H 253 Palmira 7400
V 206 Palmira 4400
V 254 Palmira 5700
H 302 Tulio Ospina 7300
H 352 Tulio Ospina 6500
V 352 Tulio Ospina 5200
V ETO Tulio Ospina 4600




1. Preparar bien el sueld. Arar y rastrillar para dejarlo bien mullido. :
2. Sembrar en la 6poca adecuada de acuerdo con los periods de lluvias.
3. Si se siembra en cuadro, eche de tres a cinco granos por sitio, y deje los sitios distanciados
entire si 90 centimetros formando cuadro. Si se siembra a chorrillo, los surcos se distancian a
90 centimetros y la sembradora se gradia de manera que deposit un grano cada 25 a 30
centimetros.
4. Controlar malezas usando Gesaprim 80 por ciento (1,5 a 2,0 kilogramos por hectarea) aplicin-
dolo cuando el suelo estA hfmedo. Para malezas de hoja ancha puede usarse 2,4-D Amina (1 a
2 litros por hect6rea) cuando el mafz tiene de 20 a 30 centimetros de altura.
Si no es possible usar matamalezas, es necesario practicar cultivadas y desyerbas peri6dicas.
TABLA 11. MAIZ: RENDIMIENTOS COMERCIALES ESPERADOS (6).

VARIEDAD CLIMA PERIOD VEGETATIVO RENDIMIENTO
(dias) Kg/Ha
Diacol V 103 Caliente 130 3800
Diacol H 104 Caliente 130 4500
Diacol V 153 Caliente 140 3800
ICA H 154 Caliente 140 4500

Diacol V 206 Caliente Moderado 125 3000
Diacol H 205 Caliente Moderado 145 4500
ICA H 207 Caliente Moderado 145 5500
Diacol H 253 Caliente Moderado 145 5500
Diacol V 254 Caliente Moderado 150 4000

Diacol H 301 Medio 160 4000
ICA H 302 Medio 160 4500
Diacol VETO Medio 165 3500
Diacol V 351 Medio 165 3500
Diacol H 352 Medio 165 4200

Diacol H 401 Frfo Moderado 230 4500
Diacol H 451 Frfo Moderado 235 4500

Diacol H 501 Frio! 315 5500
Diacol V 502 Frio 300 4000
ICA V503 Frfo 310 5200
Diacol V 551 Frfo 300 4500
ICA V552 Frfo 320 4000
ICA V553 Frfo 310 5200




. Controlar insects con Telodrex (1,5 litros en 100 galones de agua para una hectarea); Toxa-
feno-DDT 40-20 (2 litros por hectarea)... y otros products comerciales.

o. El riego oportuno es fundamental. En Palmira se ha encontrado que la aplicaci6n oportuna del
riego puede traducirse en rendimientos superiores en 1.000 kilogramos a los del testigo que no
recibi6 riego.
Siguiendo estas recomendaciones, se pueden esperar rendimientos de 3.000 a 5.000 kilogra-
mos por hectirea en los diferentes climas del pais, Tabla 11.

RENDIMIENTOS EXPERIMENTALES Y COMERCIALES
Los rendimientos en cultivos comerciales tecnificados no pueden Ilegar ficilmente a igualar los
rendimientos experimentales debido a las condiciones excepcionales en que estos l6timos se desarro-
1lan. Por eso, se di6 un estimative de 3.000 a 5.500 kilogramos por hectArea para cultivos comer-
ciales.
Sin embargo, los rendimientos promedios comerciales son en general inferiores a esta cifra debido
a una o varias de las siguientes causes:

1. Malas pricticas de siembra. La sembradora apropiada, no se usa en muchos casos, lo que da
como resultado mala germinaci6n y poblaci6n deficiente.

2. No uso de semillas mejoradas. Aunque las semillas mejoradas estAn relativamente muy difundi-
das entire los agricultores comerciales, todavia hay quienes no las usan, lo que hace bajar el
promedio.

3. Rotaci6n de cultivo. En muchos casos, el maiz se cultiva en forma continue, sin el beneficio de
la rotaci6n con el otro cultivo. Esto tiene un efecto deprimente sobre los rendimientos.

4 Irrigaci6n. Debido a los altos costs envueltos, muchas fincas no disponen de facilidades para
irrigaci6n. Esto se traduce en disminuci6n de los rendimientos hasta 2.000 kilogramos por
hectirea en los semestres mis secos.

5. Poco uso de fertilizantes. En muchas fincas el nitr6geno es limitante en la producci6n de maiz,
pero la respuesta favorable a este element s61o se evidencia cuando se dispone de riego. La
carencia de riego, combinada con la no aplicaci6n de nitr6geno es una de las causes determi-
nantes de bajos rendimientos.

6. Poco uso de herbicidas. Se traduce en competencia perjudicial de las malezas con el cultivo.





PAPA: .
El cultivo de la papa se desarrolla en el pais, especialmente en areas monlhos~as, en done la
adopci6n de maquinaria es dificil y el uso de fuerza animal tambi6n llega en muchos casos a ser
impossible. Por otra parte, los cultivadores de papa estAn, en general, bien enterados de las pricticas
de control de insects y enfermedades y del uso de fertilizanites, excediendose a veces en las canti-
dades aplicadas.
Debido a las condiciones en que se desarrolla el cultivo, los rendimientos promedios en el pais
son relativamente bajos, pues apenas pasan de las 10 toneladas por hectarea, Tabla 12. En areas de
agriculture mecanizada como la Sabana de Bogotd, los agricultores comerciales obtienen rendimien-
tos promedios de 15 a 18 toneladas por hectirea con la variedad Parda Pastusa o de 20 a 25 tonela-
das por hectarea con la variedad ICA-Purac6 (mejorada) (Programa de Papa del ICA).
TABLA 12. RENDIMIENTOS DE PAPA EN COLOMBIA, TONELADAS POR HECTAREA. (1)

AIIO RENDIMIENTO.

1960 12,0
1961 11,4
1962 11,6

1963 8,3
1964 11,4
1965 11,5

1966 11,3
1967 10,1
1968 (Preliminar) 10,6

Sin embargo, es possible para los agricultores localizados en tierras plans y con m6todos
modernos de cultivo obtener rendimientos normales de 30 a 40 toneladas por hectirea y a veces
mis. Esto se debe a las condiciones favorables del suelo y al uso de la mejor tecnologia disponible.
En cultivos experimentales ha sido possible obtener rendimientos superiores a las 60 toneladas,
pero estos rendimientos excepcionales s61o pueden obtenerse en parcelas pequefias y bajo cuidados
especiales qu6 no se dan en los cultivos comerciales, y ni siquiera en los cultivos en parcelas grandes
realizados en las mismas estaciones experimentales, Tabla 13.

RENDIMIENTOS EXPERIMENTALES Y COMERCIALES
Hay various factors que pueden explicar las diferencias en rendimientos entire cultivos comerciales
y cultivos realizados en las estaciones experimentales.

1. Para el caso de los agricultores localizados en las pendientes de las montafias, las cuales mues-
tran los rendimientos mas bajos, uno de los factors mis importantes es la misma productividad
del suelo, que en general es bastante baja; en este caso, y debido a las limitaciones que impone
27




TABLA 13. RENDIMIENTOS DE PAPA A ESCALA COMMERCIAL, OBTENIDOS EN GRANJAS
EXPERIMENTALES DEL ICA.*

VARIEDAD RENDIMIENTO LOCALIDADES
t/Ha

ICA-Purac6 40 Cundinamarca, Boyaca, Nariiio y Antioquia
Capiro 25 Nariie y Antioquia
Monserrate 24 Cundinamarca
Parda Pastusa 25 Boyaca y Cundinamarca

ICA, Programa de Papa.

la topografia y demds caracteristicas del terreno, es poco lo que se puede hacer. Este no es un
problema de tecnologia.

2. En cuanto a los agricultores localizados en tierras plans, los rendimientos bajos pueden deberse
a uso de variedades no mejoradas. Una variedad mejorada, como la ICA-Purac6, puede producer,
en igualdad de condiciones de cultivo, rendimientos superiores en casi 100 por ciento a los de
las mejores variedades tradicionales.
El uso cuidadoso de los modernos m6todos de cultivo desarrollados por el ICA pueden per-
mitir un aumento del 20 por ciento en los rendimientos. Aqui la diferencia no es muy grande,
debido a que muchos o practicamente todos los cultivadores de papa estan familiarizados en
alguna media con las t6cnicas bisicas del cultivo, tales como la fertilizaci6n y control de insec-
tos y enfermedades. Posiblemente, pueden encontrarse dos diferencias notables en las practices
seguidas por los agricultores.

La primera diferencia se refiere al uso de variedades mejoradas. Estas estin todavia poco difun-
didas entire los agricultores, debido en parte a los problems con que se tropieza para el mercadeo.
La segunda diferencia se refiere a las distancias de siembra. El ICA recomienda una distancia de
siembra de 25 a 30 centimetros entire plants en el surco; mientras que los agricultores utilizan
distancias mayores, de hasta 50 a 60 centimetros entire plants. Esto tiene como efecto la disminu-
coin de los rendimientos por hectdrea, aunque la producci6n por plant es mayor. Una explicaci6n
de la persistencia del agricultor en usar distancias de siembra mayores que las recomendadas, esti en
el hecho de que muchos agricultores buscan maximizar la relaci6n producci6n por semilla y no
prestan much atenci6n a la maximizaci6n de los rendimientos por hectarea.


RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO
En base a los trabajos de investigaci6n realizados en un period de afios, el ICA ofrece una series
de recomendaciones para el cultivo:

I. Preparar bien el suelo. Arar y rastrillar un mes antes de la siembra. Dejar el suelo bien mullido.





2. Epocas de siembra de acuerdo a la distribuci6n de lluvias y presencia de heladas.

3. Fertilizantes: Una recomendaci6n general para la mayoria de las regions productoras es de 700
kilogramos por hectArea de los grades 10-40-10, 12-36-10 6 10-36-10. Esta recomendaci6n se
reduce a 500 kilogramos por hectarea, cuando el suelo ha recibido fertilizantes en el cultivo
anterior a la papa.

4. Distancias de siembra: Un metro entire surcos y 30 centimetros entire plants, para obtener una
poblaci6n de cerca de 33.000 por hectarea. Usar semilla de un peso de 50 a 60 gramos y que
est6 libre de virus y otras enfermedades.

5. La represi6n de malezas e insects del suelo se hace aplicando una mezcla de matamaleza e
insecticide en el suelo hfimedo antes del brotamiento de las primeras plants. El matamaleza es
Sinox P.E. del 57 por ciento emulsi6n (siete litros por hectarea) o Premerge del 53 por ciento
emulsi6n (ocho litros por hectirea). El insecticide es Aldrfn del 25 por ciento emulsi6n (ocho
litros por hectdrea).

6. Control de la gota: Dithane M-22, Manzate (2,5 kilogramos por hectirea).

7. Control de insects: DDT del 50 por ciento polvo mojable (2,7 kilogramos por hectirea) para
pulguillas; Heptacloro del 25 por ciento emulsi6n (dos litros por hectarea), para control de
minadores y tostones.

8. Aporcar las plants cuando se observen las primeras flores en el cultivo.

Con estas prdcticas en suelos plans y en cultivos comerciales, se pueden obtener los rendimien-
tos mencionados en la Tabla 13 para las variedades mejoradas desarrolladas por el ICA.





TRIGO
A pesar de las grandes fluctuaciones de afio a anio, los rendimientos de trigo han,mostrado una
tendencia ascendente en los filtimos afios, Tabla 14. Esta tendencia ascendente de los rendimientos
esti determinada por la creciente modernizaci6n del cultivo con la introducci6n de variedades mejo-
radas y de mejores practices culturales, especialmente un mayor uso de fertilizantes y matamalezas.
Los bajos rendimientos que arroja el promedio national, estin influenciados en gran propor-
ci6n por los cultivos hechos en las laderas de las montafias por pequefos agricultores, los cuales
carecen de recursos y de conocimientos para usar cantidades adecuadas de insumos como fertilizan-
tes y herbicidas.
En contrast, los agricultores modemos, localizados en tierras plans y con recursos suficientes de
maquinaria y capital, pueden obtener, en t6rminos generals, rendimientos entire 2.000 y 3.000 kilo-
gramos por hectirea. En casos excepcionales, en concursos de producci6n patrocinados por la Caja
Agraria, se han presentado agricultores con rendimientos superiores a 6.600 kilogramos por hectarea
(Caja Agraria, Campafia Nacional de Trigo).
TABLA 14. RENDIMIENTOS DE TRIGO EN COLOMBIA. (1)
AIO RENDIMIENTO Kg/Ha
1955 808
1956 824
1957 18
1958 "
1959 873
1960 888
1961 888
1962 1080
1963 796
1964 850

1965 917
1966 1136
1967 1176
1968 (Preliminar) 1344

Vale la pena anotar que el ICA obtiene en cultivos experimentales de las variedades que se distri-
buyen a los agricultores, rendimientos promedios de 4.500 kilogramos por hectirea.

RECOMENDACIONES PARA EL CULTIVO
En base a la investigaci6n Ilevada a cabo por el ICA se puede dar una list de recomendaciones
para el cultivo:

1. Preparaci6n del suelo. Se debe hacer una arada, dos rastrilladas y nivelaci6n del terreno. El
suelo debe tener buen drenaje.





2. Siembra. Deben sembrarse aproximadamente 100 kilogramos de semilla por hectirea. El ICA ha
desarrollado variedades adaptadas a diferentes zonas del pafs. En la Tabla 15, se resume los
rendimientos de estas variedades.

3. Fertilizantes. Las recomendaciones de fertilizantes son variables segfn el suelo y las aplicaciones
anteriores de fertilizantes. Se recomienda, en t6rminos generals, aplicar 250 a 300 kilogramos
por hectirea de una formula 10-30-10 o similar. Para suelos acidos se recomienda aplicar calfos
y cal en cantidades de una a dos toneladas por hectarea.

4. Control de malezas. Despu6s de la siembra, pero antes de la germinaci6n, se recomienda aplicar
un matamalezas preemergente cuando el suelo est6 hfmedo. Se pueden usar Premerge (6 a 8
litros por hectirea); Sinox P.E. (6 litros por hectarea); Afal6n 50 por ciento, polvo mojable (2
kilogramos por hectarea).

5. Cosecha. Se debe hacer durante tiempo seco para que la humedad no disminuya la calidad del
grano.
TABLA 15. RENDIMIENTOS DE VARIEDADES MEJORADAS DE TRIGO BAJO DIFERENTES
CONDICIONES DE CULTIVO.*
RENDIMIENTOS Kg/Ha ZONAS DE
CULTIVO CULTIVO ADAPTACION
VARIEDADES TRADITIONAL MODERN EXPERIMENTALES (METROS)


Crespo 63 1500 2600 4400 2400-3800
Napo 63 1600 2700 5500 2500-3000
Bonza 63 1500 2600 4300 2400-2700
Tiba 63 1600 2800 4400 2200-2700
Tota 63 1600 2800 4350 2200-2700
Miramar 63 1400 2400 4200 2400-2800
ICA, Programa de Trigo.


DIFERENCIAS ENTIRE RENDIMIENTOS
COMERCIALES Y EXPERIMENTALES
Los factors que afectan los rendimientos de trigo son similares a los que afectan los de la ceba-
da, y s6lo se hard breve menci6n de ellos. Tales factors son los siguientes:
1. Deficiente preparaci6n del suelo, en cuanto a arada, rastrillada y nivelaci6n.
S2. Bajas densidades de siembra.
3. Insuficiente uso de fertilizantes.
4.. Deficiente control de malezas, lo cual result del uso insuficiente e inoportuno de los herbici-
das.








RESUME Y CONCLUSIONS
Uno de los factors que retrasa el desarrollo de la agriculture es la baja productividad, media en
t6rminos de rendimiento por unidad de area. Una media del impact que la baja productividad
tiene sobre el desarrollo, es la brecha que existe entire los rendimientos obtenidos por los agriculto-
res y los rendimientos potenciales de los cultivos llevados a cabo en las estaciones experimentales.
El prop6sito de este studio fue identificar los elements y causes de esta "brecha de producti-
vidad" en Colombia.
En realidad hay varies niveles en esta brecha de productividad. Se pueden hacer comparaciones
entire los rendimientos de las estaciones experimentales y los de los productores comerciales moder-
nizados. Los rendimientos de los agricultores comerciales pueden, a su vez, compararse con los de
los agricultores marginales o de subsistencia. La producci6n combinada de las fincas de subsistencia
y de las fincas comerciales esti incorporada en el promedio national de rendimiento, el cual se
puede someter a comparaci6n con los rendimientos de los sectors que lo componen.
Tal vez el factor individual mas important que afecta la magnitude de la brecha de producticidad
es el uso del t6rmino "rendimiento", que es la media principal de las diferencias de productividad.
La inica media que se aproxima a un promedio verdadero es la figure de rendimiento national.
Los datos de experimentaci6n discutidos normalmente son los de los ensayos que han tenido 6xito.
Los experiments que no resultaron por una u otra raz6n, rara vez se incluyen en los informes de
los resultados del trabajo experimental.*
Generalmente, tambi6n la informaci6n que se da sobre los rendimientos de los productores co-
merciales se refiere a los de aquellos agricultores que han obtenido los mejores resultados. Sin em-
bargo. los rendimientos de las unidades marginales no se separan pero si se incluyen dentro de los
promedios nacionales. El resultado es que la brecha parece ser mas grande de lo que realmente es.
Una causa important de la brecha de productividad es la diferencia en la cantidad y calidad de
recursos controlados por los diferentes participants. Naturalmente, los agricultores comerciales tie-
nen mayor access a los insumos modernos que los agricultores de subsistencia. Pero tambi6n es
cierto que las estaciones experimentales tienen mayor acceso a los insumos que por lo menos la
mayorfa de los agricultores comerciales. Este acceso incluye no solamente cantidad de insumos, sino
tambi6n calidad y disponibilidad en el moment que se necesitan. La estaci6n experimental esti en
capacidad de obtener la mejor calidad, almacenar suministros y ain importar bajo licencia especial
en caso necesario, con el fin de asegurarse un abastecimiento adecuado. Los rendimientos de los
agricultores son inferiores debido a que carecen de ese tipo de abastecimiento de insumos.



* Esto no se hace con el fin de falsear los informes. Los fracasos que no se mencionan en los
informes no son considerados representatives de los factors sometidos a studio, y por consiguien-
tc no se publican.





Otra diferencia en los insumos asociados con los various grupos es la calidad de suelos de que
disponen. Usualmente, las Estaciones Experimentales estin localizadas en los suelos mejor adaptados
para los cultivos de su region. Aunque muchas fincas comerciales tambi6n disponen de los mejores
suelos, 6stos no estin proporcionalmente tan difundidos como en las Estaciones Experimentales.
Ademis, hist6ricamente, las fincas de subsistencia estin localizadas en las pendientes de las monta-
fias, en donde los suelos pueden convertirse en un factor altamente limitante de la productividad. El
tamafio de la finca y la posibilidad de mecanizar las diferentes labores del cultivo, estin tambi6n
asociados con la localizaci6n y el tipo de suelo. La mayoria de los agricultores en Colombia estan
localizados en fincas pequefas en Areas montafiosas, en donde la mecanizaci6n es dificil o imposi-
ble.
Una revision ripida de las recomendaciones que el ICA da para obtener altos rendimientos indica,
otro factor important en la creaci6n de una "brecha de productividad". Esta es la naturaleza com-
pleja de las tecnologfas requeridas para obtener altos rendimientos bajo las condiciones rigurosas de
la agriculture colombiana. Dados el nivel de educaci6n y las capacidades del campesino para absor-
ber estas complejidades, es sorprendente que las tecnologias se hayan logrado extender tanto como
lo han hecho (por ejemplo, en el cultivo de la papa). Pero no es sorprendente que el uso de estas
tecnologfas no siempre alcance los resultados obtenidos en las estaciones experimentales. C6mo pue-
de uno esperar que un agricultor analfabeta sea capaz de comprender la diferencia entire Gesaprim
80 por ciento y Toxafeno-DDT 40-20?
En ausencia de educaci6n y conocimiento, la tradici6n juega un papel important en la determi-
naci6n de las prdcticas que el agricultor siga. Esta tradici6n puede jugar un papel muy important
en la determinaci6n de los rendimientos. La practice comfn de los agricultores de maximizar los
rendimientos de papa con respect a la cantidad de semilla, en lugar de maximizarlos con respect
a la cantidad de tierra, es un ejemplo excelente. A menos que los agricultores siembren una pobla-
ci6n de plants mayor, no lograrAn acercarse a los rendimientos por hectdrea obtenidos en las esta-
ciones experimentales. Por otro lado, es peligroso asegurar que el agricultor estA equivocado sin un
previo studio mas detallado de la situaci6n.
Un cuarto factor que es important en la reducci6n de los rendimientos por debajo del potential
aparente es el manejo. Afn en fincas modernas mecanizadas hay frecuente evidencia de mala prepa-
raci6n del suelo, siembra descuidada, aplicaci6n tardia de pesticides, siembra y cosecha no siempre
hechas en la 6poca mis oportuna, y muchas otras deficiencies. Estos factors estan razonablemente
bien controlados bajo condiciones experimentales, lo mismo que en las mejores fincas comerciales.
Pero el buen manejo de la finca no es una caracteristica muy extendida, y sin buen manejo es
sencillamente impossible obtener altos rendimientos. Este factor, manejo, puede muy bien ser la cau-
sa mas important de la brecha de productividad, especialmente con relaci6n a las fincas comercia-
les.
Es claramente obvio de lo anterior que la brecha de productividad es un fen6meno que siempre
habrd de existir. Afin, a media que se descubren nuevos metodos, por medio de cr6dito, desarrollo
de maquinaria pequefia, asistencia t6cnica, etc., p-ra llevar nueva tecnologia a un n6mero mayor de
agricultores, los avances tecnol6gicos desarrollados por las estaciones experimentales continuarin es-
tando muy por delante de la tecnologfa en uso corriente por la mayorfa de los agricultores.
Entonces, no es la existencia de una "brecha de productividad" lo que nos deberfa preocupar en





sf misma, sino mis bien su magnitude. Una brecha grande indica que la investigaci6n es demasiado
avanzada para las condiciones del pafs; una brecha pequefia indicarfa lo contrario. Una brecha de
productividad moderada es un signo de balance entire la investigaci6n basica o te6rica y la investi-
gaci6n aplicada. -

Es un pafs como Colombia, con un institute de investigaci6n agricola altamente avanzado, esto
deberia, quiza, dar motivo para reflexionar. Todavfa se necesita con urgencia investigaci6n en mu-
chos problems importantes; pero si la posici6n con relaci6n a los recuros, el estado de conoci-
mientos y las capacidades de manejo de los agricultores colombianos es tal que la mayorfa de ellos
no estdn en capacidad de utilizar eficientemente la investigaci6n que se produce esto puede indi-
car la necesidad de un cambio en el 6nfasis de la investigaci6n. Mayor 6nfasis en la investigaci6n
que sea aplicable por la mayorfa de los agricultores, combinada con un servicio de extension vigoro-
so, cuya funci6n sea convertir los avances experimentales en realidades pricticas para el agricultor,
disminuirfa la gran diferencia que existe en el present, y ayudarfa a crear una brecha de producti-
vidad moderada como seria lo deseable.












BIBLIOGRAFIA


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ARTE : GONZALO DIAZ R
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