• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Velada funebre
 Correspondencia
 Discurso pronunciado por el socio...
 Morir
 Discurso pronunciado por el presidente...
 Ventura Saravia
 Oracion funebre
 En la muerte - Recortes
 Don Ventura Saravia
 Necrologia nacional
 Buenaventura saravia - Cronica














Group Title: Ateneo Centroamericano
Title: El Ateneo Centroamericano
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00026077/00010
 Material Information
Title: El Ateneo Centroamericano
Physical Description: v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Ateneo Centroamericano
Publisher: s.n.
Place of Publication: Guatemala
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Subject: Central American literature -- Periodicals   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Issuing Body: "Organo de la Sociedad Literaria del mismo nombre."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00026077
Volume ID: VID00010
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000310800
oclc - 07562916
notis - ABT7495

Table of Contents
    Velada funebre
        Page 257
    Correspondencia
        Page 258
    Discurso pronunciado por el socio don Manuel Montufar
        Page 259
        Page 260
    Morir
        Page 261
    Discurso pronunciado por el presidente Dr. Ramon Uriarte
        Page 262
        Page 263
    Ventura Saravia
        Page 264
    Oracion funebre
        Page 265
        Page 266
        Page 267
    En la muerte - Recortes
        Page 268
    Don Ventura Saravia
        Page 269
    Necrologia nacional
        Page 270
        Page 271
    Buenaventura saravia - Cronica
        Page 272
Full Text








EL ATENO CENO-AMBICAN,


PUBLICATION
OREGANO DE LA SOGIEDAD LIT]


17 REUNION
DEL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


VELADA FUNEBRE
DISPUESTA EN HONOR DEL S0010
VENTURA SARAVIA,
Muerto en la ciudad de M/xico el 9
de Diciembre de 1888.


Asistieron los socios Presi-
dente Uriarte, Vicepresidente
Aguilar, Morales, Acabal, P6-
rez, de Le6n, Mazariegos, CA-
lix, Ochoa, Azurdia, Quinteros,
Tejeda, Cuellar, Rodriguez Cas-
tillejo, Montffar Cujuldn, Mo-
rales (Pr6spero), Morales (Vic-
tor), Guzman, Rivas, y Secreta-
rios Ortiz M. y P. Molina.
Invitado de antemano por la
Junta Directiva, presidi6 la se-
si6n el senior Ministro de Rela-
ciones Exteriores, Licenciado
Enrique Martinez Sobral, te-
niendo A su derecha al seflor
Encargado de Negocios de M6-
xico, que se dign6 asistir i la
X
Ca. (60,S"'

A 84-


QUINCENAL.
ERARIA DEL MISMO NO.L-:E ,.


velada, y A su izquierda al Pre-
sidente de la asociaci6n.
Alternando con los socios del
Ateneo se encontraban algunos
miembros de la familiar Saravia,
y empleados de categoria como
el Secretario de la Legaci6n
Mexicana, algunos magistrados,
el Tesorero senior Salazar y el
Jefe Politico del Departamento,
General don Rafael Romafia.
Los ufnicos asientos vacios en
el estrado eran los destinados A
la Academia Guatemalteca, Co-
rrespondiente de la Real Aca-
demia Espafiola, que no asisti6.
El resto del sal6n estaba lle-
no, distingui6ndose entire la con-
currencia varias apreciables se-
fioras y sefioritas, parientes y
amigas del finado.
Al tomar asiento los miem-
bros del Ateneo se ejecut6 en
el armonio la march ffinebre
de Yone.
En seguida el socio senior
Montffar pronunci6 el discurso
official, y el socio seflor Tejeda
la poesia que se le habia desig-
nado.
Habi6ndose excusado a ilti-
ma hora, de tomar parte en la
velada el socio senior Paz, A


N-a~m. 17.


Tomo I. }


Guatemala, 19 de Enero de 1889.








258 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.

quien se habia encargado el es- Guatemala, 19 de Dbre. de 1888.
tudio de Saravia como poeta,
subi6 A la tribune el Presidente SENOR:
senior Uriarte coni objeto de le- Por el digno medio de Ud., doy
nar ese nmmero del proo-rama. 1,
nar ese nmero del program, al "Ateneo Centro-Americano," las
Sucesivamente hablaron los
mis expresivas gracias por la hon-
sefiores Morales (Pr6spero) Ro- distinct se a serdo
driguez Castillejo y Pdrez, ter r d qu e hseid
minando la ceremonial A las 9 nc ..rdarme, al disponer que presida
Media p. m. la velada que tendrA lugar mafiana
El sal6n estaba adornado con .en honra del malogrado joven don
colgaduras negras y coronas de Buenaventura Saravia; distinci6n
ciprds. Frente A la tribune y so- para mi tanto mis grata, cuanto
bre un pedestal en que estaba que estimo que ese actor, no tendrA
escrito en letras de plata el nom- en lo absolute, ning6n carActer ofi-
bre de VENTURA SARAVIA, se cial que demandase la presencia del
hallaba el retrato de este malo- Secretario de Relaciones Exte-
grado joven. riores.
Con sentimientos de considera-
m m. .. ci6n y aprecio muy distinguido, soy
CORRESPONDENCIA. de Ud. muy atento seguro servidor.


Guatemala, 18 de Dbre. de 1888.

SENOR:

El Ateneo Centro-Americano ha
dispuesto celebrar el jueves pr6xi-
mo, 20 del present, una Velada
finebre, dedicada d la memorial del
Lie. don Ventura Saravia, Secreta-
rio de la Legaci6n de Guatemala en
M6xico, y miembro de esta socie-
dad; lo que me es tristemente
grato participar A Ud., invitando-
lo a nombre del Ateneo para presi-
dir aquella ceremonia.
Con sentimientos de aprecio, me
es honroso.suscribirme, de Ud. aten-
to seguro servidor.

RAM6N URIARTE.

Al Sr. don Enrique Martinez So-
bral, Ministro de Relaciones Exte-
riores.
Present.


E. MARTINEZ SOBRAL.

Senior Dr. don Ramdn Uriartc, Pre-
sidenle de "El Ateneo."
Present.


Guatemala, 17 de Dbre. de 1888.

SENOR:

El Ateneo Centro-Americano ha
dispuesto celebrar el jueves pr6xi-
mo, 20 del present, una Velada
fdnebre dedicada la memorial del
Lic. don Ventura Saravia, Miem-
bro de la Academia Guatemalteca,
Correspondiente de la Academia
Espafiola, y asi mismo de esta so-
ciedad;ilo que me es tristemente
grato participar a Ud., para cono-
cimiento de la digna Corporaci6n
que preside, por si 6sta tuviese ai









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 259

bien d:r mayor l.:.nmnidad a c:e DISCU'O
acto, honrandolo con su presencia.
Con sentimientos de aprecio me PRONUNCIADO POR EL SOCIO DON
es honroso suscribirme de Ud. aten- MANUEL MONTUFAR.
to seguro servidor.

RAIN URIARTE.
Senoras, Caballeros:
AlDr. don Fernando Cruz, Di-
El Ateneo es un temple en don-
rector de la Academia Guatemalteca de se rinde culto A las ciencias v A
Correspondiente de la Academia Es- las artes. Aquf tenemos tamb1in
panola. nuestros altares, en donde se recuer-
Presente. da A los martires de esa cicncia v
-se venera a los que a ella se han
Sdedicado, ya enseinahdo los princi-
Guatemala, 20 de Dbre. de 888, pios en que debe descansar la asc-
ciaci6n humana para cumplirsu mi-
SENOR: si6d de perfeccionamiento y de pro-
greso, ya arrancando a la naturaie-
Por haber estado ausente de es- za los secrets de las leyes infalibles
ta ciudad, no recibi hasta ayer tar- 6 inalterables en que se apoya el
de el estimable oficio de Ud. en concerto admirable del universe;
que se sirve participarme que el ya estudiando las ciencias exacts
Ateneo Centro-Americano ha dis- que han legado hasta precisarnes
puesto celebrar hoy una velada fd- el instant de los sigios en que ha
nebre dedicada a la memorial del de aparecer en un punto dado A
licenciado don Ventura Saravia, nuestra vista, algtn astro crrante
miembro de esa sociedad y tambi6n que quizas una s6la vez en lo infin'-
de la Academia Guatemalteca. to de los tiempos ha de visitar
En nombre de 6sta, doy d Ud. nuestro sistema planetario; que
las mis expresivas gracias por la han Ilegado hasta pesar los brillan-
bondadosa invitaci6n que le ha di- tes que engalanan el tachonado
rigido para asistir A ese acto. Lo manto de los cielos; y las ciencias
hard present A mis compaferos, y sociales y polfticas mAs poderosas
estoy seguro, que todos los que y resistentes que el acero mismo,
puedan, tendran la honra de concu- puesto que han podido romper las
rrir, sintiendo much, por mi parte, cadenas del esclavo y han levanta-
no poder estar present, porque do A la altura de los tronos a los
probablemente vuelvo A ausentar- hijos "de los bosques y del trabajo
me hoy. impelidos por el vigoroso esfuerzo
Tengo A honra suscribirme de de la inteligencia y de la dpoca que
Ud. con aprecio y consideraci6n, al abrirse paso por entire los obsti-
muy atento servidor. culos que han presentado rancias
preocupaciones, han ido triturando,
FERNANDO CRUZ. rompiendo y desgarrando para lim-
piar el horizonte y mostrarnos el
Al Dr..Ramdn Uriarte, Presiden- valor inmenso del derecho.
te del Ateneo Centro-Americano. "Todo avanza con rapidez al em-
puje de la raz6n; lo que no ha mu-
Presente. I cho era una herejia, castigada con









260 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.
09SMMMMSSS^SS fr, ,~Z238%%$~g^ a


horrible muerte, hoy es una realidad
palpable;" lo que. no era mAs que
una conjetura de algin visionario
atrevido al avanzar por la senda de
la verdad, hoy es un principio indes-
tructible. Pero si he de expresar el
pensamiento mio, con franqueza,
debo decir, sefiores, que hay un
punto en la esfera de las investiga-
ciones al que, sin embargo de cla-
ras experiencias del materialismo,
aun no ha legado A descubrirse de
un modo terminante. Desde las mis
antiguas escuelas filos6ficas del Asia
y el Egipto, desde S6crates, Arist6-
teles y Plat6n en Grecia, se conser-
va casi la misma idea sobre nues-
tra existencia. De d6nde venimos?
ia d6nde vamos? Venimos de
Dios? (vamos hasta Dios? Bi6n fAcil
seria esta respuesta; pero no es sufi-
ciente para el escrupuloso escalpelo
de la filosofia, al buscar una de-
mostraci6n evidence que han cref-
do encontrar c6lebres pensadores
de la 6poca como Biichner y otros.
En esta material se podria decir
que la raz6n humana trabaja casi
idtilmente: la muerte no descubre
sus secrets, es muda, es inexora-
ble, es fria, es eterna. Juega con la
vida, escogesus victims, arrebata
al hijo del seno de la madre, y A 6s-
ta del hogar, empuja A la fosa desde
el deslumbrante trono, es el azote
de cuanto existe; el color de su es-
tandarte es el negro; las macetas
de sus flores son las tumbas; el ro-
cio de sus jardines son lAgrimas; las
sombras que prefiere, son las que
proyectan el sadce y el cipr6s; su
canto predilecto, el quejido de la
agonia y los ayes doloridos del al-
ma desgarrada por la pena. Su solio
estA en el cementerio y al mostrar
su descarnada dentadura, parece
que se rie y hace befa del hombre
eternamente.
Ese espectro fatal y siniestro, se-
fiores, ese misterioso poder nos reu-
ne ahora en este sitio. El arrebat6
del hogar A un s6r querido, de la


sociedad A un miembro important,
de la patria A un ciudadano leal, de
nuestro lado A un amigo carifioso
y un compafiero inapreciable y del
pensil de las letras nacionales A uno
de los mAs fragantes botones. VEN-
TURA SARAVIA, ya no existe, le
hiri6 la muerte, y se hundi6 para
siempre en el sepulcro.
Los espectAculos presentados por
la naturaleza aun cuando sean una
sucesidn peremne de repeticiones,
nos impresionan siempre y siempre
nos causan novedad. Una noche
tranquila en que la luna esparce su
indecisa luz entire el follaje de los
bosques; una ola que se extiende
convertida en espumas por la pla-
ya, los reflejos primeros del crepus-
culo, la montafia gigantesca que se
incrusta en el espacio y el cadaver
pAlido y frio que rigido reposa en
el suefio de la muerte, y mAs adn
si ese cadaver es el de una esperan-
za marchita, el de una ilusi6n dese-
cha por la huesosa mano de la
reina de las tumbas, siempre nos
sorprende. La muerte es el fin de
la vida humana y no el principio'de
ella. Pareceria un contrasentido de
las leyes supremas si uniera los pri-
meros destellos matinales con la
iltima penumbra de la tarde, co-
mo parece un contrasentido que
arranque una existencia, cuando
apenas ha empezado su peregrina-
ci6n por el mundo.
Saravia contaba apenas 26 aflos
de edad y habia obtenido ya un si-
tio honroso en el santuario de las
letras y en la political; su palabra
elocuente y fAcil, tenia todo el va-
lor que saben dar los pensadores A
sus concepts; la dulzura y co-
rrecci6n de su lenguaje admira-
ban y tenian el don inapreciable de
atraer.
Como poeta fu6 siempre inspira-
do; improvisador galano, jamAs ti-
tube6 al expresar sus sentimien-
tos, como dulce melopea al son
cadencioso y agradable de su bien








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 261


templada lira, cuya p6rdida nos
contrista a todos.
Eh los centros literarios de la
Repdblica, Saravia figur6 en prime-
ra line por su vasta ilustraci6n,
por su amor A las ciencias y por su
infatigable empeflo en favor de la
ensefianza y del adelanto. Un tes-
timonio de esta verdad fueron sus
numerosos discursos, sus correctas
composiciones y sus bien meditadas
conferencias, como professor distin-
guido en various ramos importantes
del saber human. Pero no es a mi,
Sefores, A quien corresponde juz-
gar detenidamente las produccio-
nes del joven literate que ha baja-
do A la tumba. Tan laborioso traba-
jo toca esta noche A otro de mis
queridos colegas. Yo al tener la
honra de ocupar esta tribune, por
encargo del Ateneo, tan s6lo debo
significar la dolorosa impresi6n aqui
causada, porque ha dejado para
siempre su puesto entire nosotros,
uno de los miembros mas distingui-
dos de esta asociaci6n.
Las letras nacionales, lo repito,
estAn de luto; una de sus glorias
mds legitimas ha dejado el escena-
rio de la vida, cuando apenas co-
menzaba A vislumbrar un porvenir
brillante; cuando el coraz6n embria-
gado por el perfume de bellas ilu-
siones que el genio revestia con
mdgicos coloridos, hacia mas grata
la existencia.
Es triste morir y mas triste aun
hundirse en el ocaso para siempre
sin dejar un s6lo recuerdo de nues-
tro transito por la tierra. Saravia
sin embargo de que aun era un ni-
no, pudo inscribir su nombre en la
historic de la literature national. La
profunda herida que su muerte ha
inferido en nuestros pechos, ha de
extinguirse con nosotros, pero la
memorial del joven Saravia no se
extinguira jams.
iVentura Saravia! la muerte qui-
so arrebatarte de nuestro lado, le-
jos de la patria, lejos del hogar y


lejos de tus amigos, el adids que
en la playa te dimos al separar-
te de nosotros, fu6 un adi6s eter-
no; no pudimos ,cerrar tus ojos,
ni recoger tu postrimer aliento ni
tus dltimas palabras; no pudimos
velar juntos en tus Altimas noches
de agonia, cuando las sombras de
la muerte se dibujaban en tu sem-
blante y cuando los mensajeros de
la tumba apagaron los 6ltimos des-
tellos de tu poderosa inteligencia y
dejaron en tinieblas tu cerebro fe-
cundo. No podemos llevar hasta tu
fosa unas "siempre vivas;" no po-
demos arrodillarnos ante ella para
verter las AIgrimas que nos arranca
tu recuerdo carifioso; no permiti6
el destino dejar ese consuelo a
nuestra pena. Todo ha concluido.
Adi6s para siempre, amado compa-
flero; de tf no queda mis que un
sepulcro en suelo extrafio y la eter-
na memorial de tu rapida, pero
luminosa carrera. Td leiste conmi-
go muchas veces las sentidas estro-
fas de un poeta A cuyo lado reposas
el sueflo de la muerte, esc6chalas
que quiero repetirlas porque parece
que fueron hechas para ti:

Quo al fin de esta existencia transitoria,
A la que tanto nuestro afifn se adhiern
La material inmortal como la gloria
Cambia de formas; pero nunca muere.


MORIR.

Composici6n leida en la velua1, con que
el Ateneo Cenlro-Americmno ho1rd la
memorit del oven

VENTURA SARAVIA.



No existir....! Sepultar en la tumba
Esos series del alma adorados;
Revolver los recuerdos pasados
Y sobre ellos ponerse llorar;







262 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.
. .-.,. . .. . 11111 -= '-ssi -ssseZ wz^


Agrupar de los dias felices
La risueia y tristisima historic;
Fatigar ]a cansada memorial
Y por ella tambidn suspirar:

El dolor en el pecho sensible,
Devorando cuanto hay resistente;
El delirio hostigando la mente,
Sin aliento de vida vivir:
Ti, l i.,-,. la fosa un moment,
Cobijando un cadAver ya frio;
Ese cuadro terrible y sombrio
iAy! nos lcga el obscure morir.

Al calor de la fe, del sepulcro
Aseendemos a ocultas regions,
Do no es dado tener las visions
Que descibren la augusta verdad.
Por escalas de luces inciertas,
De este mundo subimos al cielo,
Y encontramos tan s6lo un consuelo,
Que nos vine 6 calmar la ausiedad.

De los padres, hermanos y amigos
Nuestras ligrimas son el tribute,
Y en el alma Ilevamos el luto,
Que es sudario del hondo dolor:
Si al pasar el umbral de la vida
A la nada se ven impulsados,
Ellos viven por siempre adorados
De los pechos que alienta el amor.

Ctiando falla nl ley inflexible,
La existencia de un joven, laureada,
Es mirar come queda segada
Del mailana la grata ilusi6n;
Come quedan marchitos y mustios
Los laurels de verde vestidos,
Y en la nada concluyen hundidos,
Cual conclude su noble ambici6n.

Cuando cubren su paso las flores
Que 6 la fama su mano ha arrancado,
Y su frente con ellas ha ornado
Para hacer su memorial inmortal;
Cuando deja mil gratos recuerdos
Que enaltecen su dulce memorial,
Harto puede aspirar a la gloria
A que puede aspirar el mortal.


S61o honrar nos es dado esos series
Que ya duermen el suelo profundo:
Separados por siempre del inundo
Ellos van al Enmpireo 4 vivir.
Quo al cesar de la vida el latido,
Queda el mundo de llanto regado,
Y una escala infinite se ha alzado,
Donde pueden las almas subir.

Y al volver nuestros ojos llorosos,
Encontramos por todo consuelo
Una tumba cubierta de duelo
Y el silencio que aviva el dolor.
Si elevamos al cielo las prices
Hasta el cielo lo vemos sombrio....
Cuan horrible es la muerte iDios nmo!
Y cuan triste es segar el amor!

FfaIx A. TEJEDA.




PRONUNCIADO POR EL PRESIEENTE

DR. RAMON URIARTE.


Sciiores:

Muy pocos dias hace que al es-
cribir las iltimas piginas del tercer
tome de la Galeria Poitica Centro-
Americana, todavia en prensa, de-
cfa de Ventura Saravia 6stas pala-
bras:
"Conocido, mis como diputado
que come poeta, el joven Saravia
es tan digno de ocupar un asiento
en el Parnaso Americano, come de
subir a la tribune parlamentaria en
la que tantas muestras ha dado de
su circunspecci6n y su talent. Es-
tudioso y grave come pocos a su
edad saben serlo, se ha creado una
merecida reputaci6n en el foro gua-
temalteco; la representaci6n nacio-
nal le ha recibido desde muy joven
en su seno; y iltimamente merecid
la honra de ser nombrado Subse-
cretario de Fomento. En la actua-







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 263
n ... .... 2i'- ,; :" c1 ... .. '7. *?T L''"'"'i- -'r j ^- r. _Tjr c .... .^*l .'~ :_' ^ "... ...... ^ ^ -'


lidad forma parte de la Legacidn
de la Repdblica en M6xico.
"Infatigable colaborador del pro-
greso, Saravia se ha distinguido,
ademds como pedagogo, siendo
una de las personas que con mis
ahinco han trabajado por el engran-
decimiento del Instituto Nacional
Central, de que ha sido por various
anos Profesor (en varias asignatu-
ras), y Secretario de la Direcci6n.
"Como orador se expresa con
asombrosa facilidad, y es tan co-
medido en el ataque como en6rgi-
co en la defense; metddico en la
exposici6n y desarrollo del tema
que se propone, y l6gico en sus con-
clusiones. No le acontece lo mismo
cuando improvisa en verso, defec-
to, por no decir pecado po6tico,
que deseariamos sinceramente ver
*corregido en nuestro amigo, pues
mal cuadran con el estro verdadero,
esos forzados compromises A que
a veces se somete el numen con
detrimento de la fama del autor.
Escriba Saravia y no improvise; to-
da obra del ingenio human, si algo
ha de valer, tiene que ser maduro
fruto de la meditaci6n."
Como se v6, seflores, proponia-
me estimular el esclarecido talent
de nuestro joven companero, invi-
tandole A escribir que no, A ceder
en fuerza de su natural bondadoso
y complaciente, A las instigaciones
que con frecuencia se le hacian pa-
ra tener el gusto de oirlo. iQuien
habia de decirme, que dos semanas
despu6s, y con motive de haberse
A iltima hora excusado el socio que
tenia A su cargo el juicio critic de
sus poesias, vendria yo A tomar
part en esta ceremonia finebre,
no tanto con objeto de examiner
las composiciones po6ticas que nos
dejara, cuanto para llorar con vo-
sotros la irreparable perdida de
uno de los miembros que mAs lus-
tre dabarn A esta asociaci6n!
Tan latentes estAn en el coraz6n
de todos cuantos le conocimos los


recuerdos de su carifiosa amistad,
que creo por demis hacer el elogio
de las excelentes cualidades que le
adornaban y que todos lamenta-
mos. Lo mismo en los bancos de
la Asamblea, que en las oficinas
del Gobierno, en el recinto de este
Ateneo, lo mismo queen la Prensa,
en la tribune plblica lo mismo que
en el sagrado del hogar, Ventura
Saravia fu6 querido y estimado de
todos porque A nadie heria ni se
empeflaba jams en cuestiones per-
sonales, procurando, es cierto, el
triunfo de la causa que sostenia, pe-
ro en lenguaje tal, que sus contra-
dictores eran siempre los primeros
en admirarle.
Como poeta cant6 las glorias de
la patria y el amor, si no con la fo-
gosa inspiraci6n de nuestros pri-
meros bardos, con verdadero entu-
siasmo y en estrofas que nada de-
jan que desear por su esmerada co-
rrecci6n.
En 1886 y en el aniversario de
nuestra independencia, decia asi:
Yo canto la liberhd
Con la fe del cindadano;
Sincere republican,
Mi divisa es la ignaldad:
Vida, luz, fraternidad
Anhelo en la patria mia,
Y vengo, ai lucir el ciia
Feliz de su redenciKn,
SA saluiar su pelndn,
Cautando su autoincmin."

De la libertad, dice, adelante:

'Que ha i. -.ij.. 1 nl hliombre
Y que condensa en su nombre
El drama entero del mundo."

Cuando se escuch6 en Guatema-
la por primera vez el estrindente
silbido de la locomotora, poniendo
en rApida comunicaci6n el primero
de nuestros puertos con Ia capital
de la Repdblica, Saravia que era
entusiasta admirador de cuanto s g-
nificaba un progress cant6 al Ferro-
carril hacienda de 61 esta magnifica
descripci6n:









264 EL ATENEO -" .... N...


"Mirad! relampagueante la sien levanta nfano,
Encrespa la melena como esforzado le6n;
Sus valvulas respiran, se apresta, mide el llano
Y audaz en un instant devora la extension."

"Mirad! al cielo lanza el h6lito encendido
De sus ardientes fauces con indomable afin;
Ya silba en su carrera, ya ruge enfurecido,
Que es mAquina, y esmonstruo, y es Aguila, y titi!"

No son menos bellas sus estrofas
a "La Primavera," esa dichosa
edad de la vida en que vino A sor-
prenderle la muerte:
"Despunta el sol, emblema de la vida,
Y la tierra se bafia en sus fulgores:
Besa i la flor la faente adormecida
Y en su verde dosel el ave anida
En la hermosa estaci6n de los amores.

"Al declinar la tarde los postreros
Rayos de Inz argentan los randales
Que destt6 la llnvia placenteros:
Despuns ...la noche tib'a y sus luceros,
Y en la callada selva los turpiales.

'Despierta el alma plAcida y risnefia
Al albor matinal del nuevo dia:
Con ilusiones juveniles snefin,
Y una hlada cardiosa y halagiiefil
Al coraz6n devuelve la alegria."
Poseedor de sus iltimos manus-
critos no puedo resistir al deseo de
referir aqui una de esas an6cdotas,
que se recuerdan siempre con gus-
to entire compafleros de una asocia-
ci6n, y que se elevan A la categoria
de sagrado recuerdo cuando hay
un sepulcro de por medio. Habia
pedido A Saravia sus poesias y au-
torizaci6n para incluirlas en "La
Galeria Poetica Centro-Americana"
y aunque al principio se negaba A
darmelas, porque era verdadera-
mente modesto, consinti6 al fin en
hacerlo, diciendome al entregArme-
las: "aqui tiene Ud. mis versos, pe-
ro temo much que despu6s de ha-
berlos leido, resuelva Ud. que soy
muy joven para aparecer en la 2. r
edici6n de su Galeria y me place
para la 3. ;" juicio critic de sus
propias composiciones, que me pla-
ce recorder, porque aun me parece
estarlo oyendo.
Cuanto mas medito en lo incier-
to que es el destiny del hombre aca


MINSMSMEM i 9


A

la sentida muerte del joven poeta Don

VENTURA SAFAVIA.


iMuerte! Profundo, impenetrable arcano,
Donde la antorcha del saber se apaga;
Ignoto mar del pensamiento human,
Donde el bajel de la raz6n naufraga.


en la tierra, menos comprendo el
afan que algunos se toman por la
vida y el apego que tenemos A esta
misera existencia. He ahi, sefiores,
A nuestro querido amigo que con el
alma llena de juveniles ilusiones,
como el mismo dice en los versos
que acabo de leer, parti6 hace poco
rebosante de vida y esperanzas, ha-
lagado por la hada carifiosa de la
gloria, y que apenas llegado A la
hermosa capital del antiguo impe-
rio de Moctezuma, cay6 como he-
rido por un rayo, victim de peno-
sa enfermedad en las frias cimas del
Anahuac.
Ave que el huracdn detiene en
su carrera, flor tronchada al entre-
abrirse para dar las primicias de su
fruto, inteligencia apagada cuando
apenas nos dejaba vislumbrar sus
primeros resplandores, Ventura Sa-
ravia es una demostraci6n evidence
de lo instable de las cosas humans,
pues, con perfect derecho A la vida,
no pudo librarsede las garras de la
Smuerte.
Es el primero de los miembros
de este Ateneo que nos abandon
para siempre. Honrando su memo-
ria, cumplimos hoy con el mas tris-
te de nuestros deberes. Guardemos
su recuerdo en el fondo de nues-
tros pedhos, y mientras podemos
verter una lAgrima sobre su tumba,
digamos con Nufiez de Arce:
"iFeliz el alma qne al romper su obscure
Caircel, de eterno lauro coronada,
Vuelve al seno de Dios intacta y purn!"
mmonsummunanu~ESummaMUYmm


264


EL ATENEO CENTRO-AMER I CANO.









EL ATEN 5 ....E.. ...A..R..A.


gA quien es dado definir la muerte?
4D6nde la ciencia esta, que nos revele
Cual es del hombre la future suerte
Y en duda tan amarga nos consuele?

iConjeturas, no mis!.... Eso tan sdlo
Cuanto la humana ciencia ha conseguido,
Buscando do la vida ese otro polo,
Entre los hielos del no sdr perdido!

Necia la fe, en su ignorancia anhela
Que acepte la razdn lo que no alcanza;
La razdn contra el dogma se revels
Y en pos de la verdad, firme se lanza.

Mas siempre en vano, porque no le es dado
Penetrar los misterios de ultratumba;
Vive el hombre, entire tanto, condenado
A ignorar qud serg cuando sucumba.

Decid, sind, 1id se hall la esperanza,
Que ayer no mds la patria acariciaba?
~.D6nde el joven estf, que en lontananza
RisueTio porvenir ya columbraba?

iNo existed ya!.... Del inspirado bardo
Abatida inclindse la cabeza,
Al sentir que la muerte, con su dardo,
Le heria sin piedad, torpe y aviesa.

Como burbuja de jabdn, que flota
Un instant fagaz en el espacio,
Y al soplo de la brisa que la azota
Se rompen sus paredes de topacio,

Ast la vida se extinguid del que era
Para nosotros cariiloso amigo;
Por eso, triste, la amistad sincere
Su llanto de dolor vierte conmigo.

De aquel cerebro, que golped la idea,
Luchando, como el niar contra la roca,
La chispa se apag6.... iYa nada crea!
iNi nos dice ya nada aquella boca!

Inerte el corazdn que amaba tanto....
Ya dentro el pecho con af.n no l;te,
Ni mezola ya su llanto i nuestro llunto
Aquel sensible y generoso vate!

iTodo acabd, de la existencia apenas
Cuando empezaba a despuntar la aurora!
iHermano por el arte, mi alma Ilenas
De luto con tu ausencia aterradoru!

Mas si es verdad que con la muerte artera
De naestra vida no se extingue el fuego,
Y que el alma remdntase a otra esfera....
Me despido de ti para muy luegol


Pero si todo con la muerte acaba,
Si no hemos de encontrarnos ya jams
Con los series que aquf tanto se amaba,
iAdios por siempre, amigo.....hasta....ino mis!

P. MORALES.

Guatemala, Diciembre 20 de 1888.



ORACION FUNEBRE,

PRONUNCIADA POR EL SOCIO DON

FABIAN A. PEREZ,

En la velada que el "Ateneo Centro-
Americano" dedicd d la memorial del

LDO. DON VETUiRA SARAVIA,
inuerto en la ciudad de M/exico el 9
de Diciembre de 1888.


Todos los dfas del hom-
bre no son sind dolores,
y enojos sus ocupaciones;
aun de noche no reposa su
corazon. Y esto tambi6n
Os vanidad.
EcL. c. n v. 23.


Sefior Presidentc, sefiores:

iHe ahi lo que queda de las vani-
dades de la tierra; he ahi el fin de
las grandezas de la vida! Un fdre-
tro, dos 6 tres semblantes contrai-
dos por el dolor, una multitud in-
diferente, unas cuantas ligrimas y
algunos panlos negros colgados A la
pared!
Ni el CUsar que asienta su trono
sobre las alturas del poder, ni el
guerrero que llena la tierra de res-
plandores, alcanzan ovaci6n mejor.
Aqui el polvo de donde salimos re-
cobra su primitive forma, y se os-
tenta en toda su espl6ndida mise-
ria. Aquf el sabio y el rey, aqui el
que de oro y grana decor su exis-


265


EL ATENEO CENTRO-AMERICANO







266, EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.
;-~ ~ *I~~---- *- --l~~ r-2T""TT" CrC' -7--1 rrC- _~- 1~


tencia y entire perfumes y glorias
desliz6 orgulloso sus dias qu6 son,
qu6 valen?.... iHumo impalpable y
no mis! (Y los palacios, y las colum-
nas y las pirdmides en que se ense-
floreaba la humanidad en d6nde
estdn? .... iVanidad de vanidades!
Volaron lay! cual frdgil casa de ara-
flas, porque todo pasa y se desva-
nece como una sombra!
Y si no mirad este saldn, con-
templad esta ceremonia, apoteosis
de nuestra nada iTristes tributes
del dolor, cuan indtiles sois! Porque
(qu6 significant ante el tribunal de la
muerte, nuestras congojas, nuestros
sufrimientos; qu6 conseguiria todo
un raudal de higrimas, cayendo go
ta a gota sobre la negra losa que
cubre ese misterio que se llama
aniquilaci6n; qu6 nuestras dolientes
voces, llamando A las horrendas
puertas de la nada? Por ventura
lograriamos con esto algdn favor
de ese verdugo sempiterno 6 im-
placable que se llama muerte? Po-
dremos captarnos, en fuerza de
amarguras y de tormentos, las sim-
patias de ese sombrio ladr6n que
habitat en las tinieblas ...?
Cuando veo inclinarse a la huma-
nidad transida de dolor sobre las
tumbas y la oigo profirir lamenta-
ciones infinitas, una oleada de des-
pecho me anega el coraz6n y me
invade gritindome con fatidico ru-
mor: despr6ciala! despr6ciala!
Despreciemos d la muerte, des-
preci6mosla si, siquiera sea en hon-
ra de nuestra propia miseria, ya
que el torrente de nuestras desgra-
cias y el raudal de nuestras calami-
dades, no satisface jamds la sed de-
voradora, ni calma el ansia horrible
de esa hiena de los abismos.
iLa muerte! Siempre ese misterio,
siempre esa eterna sombra persi-
gui6ndonos por todas parties, por
todas parties dibujando las frAgiles
"formas de nuestra fugaz existencia!
iSiempre, siempre ese mortal fan-
tasma, ese espectro fatfdico espiAn-


donos desde las sombras; dirigien-
do hacia nosotros,sus invisibles dar-
dos; respondiendo A la voz de'nues-
tras vanidades con el eco aterrador
de la realidad; colocando su descar-
nado pi6 por debajo del que acaba-
mos de levantar, yposando sus san-
guinolentos labios, ora en el broche
de la ilusidn que nace, ya en los
Sdorados bordes de la copa en que
el placer palpita, ya en el t6rmino
de los horizontes que la imagina-
ci6n se finge, ora en las puertas por
donde asoma la aurora de la juven-
tud, ya en fin, cerni6ndose sobre
las columns de la inmortalidad,
Ssemejante al terrific cuervo que,
en las negras pesadillas de Edgard
Poe, repetfa: jams! jams!
Perdonad, sefiores, si al princi-
pio de este discurso os he entre-
tenido en un orden de reflexiones,
que talvez pudieran afectaros pro-
fundamente; pero, cuando aconte-
cimientos como el que hoy deplo-
ramos, abisman la mente en un mar
de meditaciones sin fin; cuando la
Sfatalidad coloca ante nuestros ojos
las terrible pAginas de la muerte
y nos da i vuelta de hoja, abruma-
doras lecciones; cuando la antorcha
de la vida en que nos regocijAba-
mos se extingue. sdbitamente, y,
convertirse vemos en cenizas sus
resplandores; cuando se contempla
el eclipse total de una pupila que-
rida, que se sepulta para siempre en
las profundidades de la nada; cuan-
do verros desaparecer y ocultarse
una persona amada, semejante A un
sol que se envuelve en las sombras
del ocaso qui6n hay, que herido
por el frio de la eternidad, no sien-
ta herizArsele el pensamiento y caer
rendido su espiritu bajo la inmensa
pesadumbre del dolor....?
iOh arrogancia! ioh glorias y va-
nidades! Ayer no mas, henchida el
alma de flores y de esperanzas el
coraz6n, irradiando juventud y en-
sueflos dorados, Ventura Saravia,
el amigo querido, Ileno de nobles







=E-''.1'JT:'*:lAPTENE7 O CENTRO-AMRO. 26


ansias y de legitimas aspiraciones, Ventura Saravia ha desaparecido
corria en brazos de la fortune en en temprana edad; pero al darle su
pos de nuevos lares y nuevos hori- ultimo adids a la vida, ha recibido
zontes, tras otros ideales y perspec- el just homenaje que sus talents,
tivas, que dieran A su claro ingenio su ilustraci6n y sus constantes afa-
ignotas luces y lejanas armonias. nes le conquistaron. Casi puede de-
Mas hoy, qu6 nos queda de 61, cirse que ha recibido la triste des-
d6nde estd? Vold a las regions en pedida de un duelo national. Jo-
donde la luz increada es mas bella, ven a6n, despreci6 con noble indi-
y mas pura y sutil el alma? iflo- ferencia el loco torbellino de la li-
tarA acaso en un rayo de luz side- viandad y los placeres, para entre-
ral de los etdreos espacios? vagard garse, como a su generoso espiritu
su sombra errante, perdida por el correspondia, a las sagradas liba-
camino Aspero y duro, por las ho- clones de la ciencia y de la belle-
rrendas grutas de pefias escarpadas za ideal.
y pendientes do se oculta la densa S61o asi consigui6 perpetuar su
noche del abismo, segdn los suenos memorial y que su nombre quedara
de los antiguos poetas? O habra as- grabado para siempre en el corazdn
cendido como una chispa de luz a de sus conciudadanos y fuera a la
confundirse y former parte del gran vez un nuevo timbre de gloria
foco, que da vida 6 ilumina el espa- para su apesarada familiar.
cio donde giran, con eterno y acom- No consumas, pues, joh! noble ju-
pasado movimiento, los innumera- ventud el tiempo en vanas quime-
bles astros que pueblan el infini- ras; endereza hacia lo eterno tus
to?....S6lo Dios lo sabe, dijo el miradas 6 imita el noble ejemplo
orador romano! que, con triste aparato, se impone A
Yo creo, seflores, que cual el be- tu vista; pues s61o el amor 5 la ver-
Ilo Endimi6n, duerme eternamente, dad hace nuestra memorial impere-
y que en sus oidos ya no produce cedera.
resonancia algunalas quejas, lossus- j La vida es la eterna preparacidn
piros y las lamentaciones de los se- de la muerte: no lo olvidemos. El
res que en este valle lo amaron; tiempo vuela y el dia de esa parti-
pues la muerte es iay! la reduccidn da misteriosa, de la cual ya no se
de las almas a la nada! vuelve, se aproxima. Apercibamos
iOh muerte, supremo asilo del todos los tesoros de virtud y de sa-
que sufre, isla encantada en el tem- biduria para penetrar en los sende-
pestuoso mar de la vida, fresco y ros del porvenir, que de lo contra-
apacible oasis en el desierto del rio, desapareceremos entire las bru-
mundo; inmenso seno de la eterni- mas del olvido como la paja arre-
dad, pi6lago insondable icuan ru- batada por el huracan, 6 se extin-
dos son tus golpes, qu6 irrepara- guira nuestro recuerdo, como la
bles tus sentencias! burbuja en las gigantes tempesta-
Cuando todo auguraba un porve- des del oc6ano.
nir, cuando mil esperanzas nacio- Sefiores: voy a concluir esta pAli-
nales matizaban ya la existencia de da oracidn, indigna tal vez del com-
Ventura Saravia iqu6 has hecho, 6 pafero y del amigo A quien esta de-
muerte? Desolar el coraz6n de su dicada; pero vosotros sabeis cuan
familiar, que .llora inconsolable, cu- inmenso y cuan profundo es ese
brirle de luto el alma y arrebatarle arcano del no-ser, y cuAn dificil in-
hasta sus dltimos despojos!.... ternarse en sus frios misterios, cuan-
iQu6 contrast y qu6 leccidn para do el pesar conturba el coraz6n. De-
la juventud! jemos, pues, al pensamiento en su


EL ATEINEO CENTRO-AMEREIICANO.O


267









268 EL ATEKEO CENTRO-AMECA


hondo afAn de penetrar y compren-
der lo que jams descifrara; deje-
mos A la fria razdn, entregada sin
sosiego, a Ia fementida y desconso-
ladora ciencia de la nada; dejemos
A la desfalleciente Filosofia perdu-
rablemente abandonada en el bara-
tro del error y de sus locas fanta-
sias; dejemos que la humanidad,
semejante A Sisifo, siga empujando
el pefi6n de su eterna duda sin lo-
grar colocarlo jamAs sobre las
cumbres donde resplandece la ver-
dad, y nosotros, sin aventurar-
nos en tan elevadas disquisicio-
nes, consagremos un recuerdo de
dolor a los que ya no existen; llo-
remos por los que yacen en el frio
lecho de las tumbas y hagamos vo-
tos por que, despojados de las in-
gratas vestiduras de la tierra, pue-
dan vagar libremente en las ondas
del 6ter mas puro.
Y ti, Ventura Saravia, cantor
inspirado, tierno zenzontle herido
al insinuar tus melanc6licos trinos,
vive feliz en los jardines de nue-
va aurora y

descansa en azn!!


EN LA MUERTE

DE MI QUERIDO AMIGO Y COMPANERO,

VENTURA SARAVIA.


'La tumba es el final de la Jornada,
Porque en la tunba es done queda muerta,
La llama en nuestro espiritu encerrada.
MIANUEL AcuiOA."

iConque al fin es verdad? Oh que miseria!
iC6mo la vida sin cesar se trunca;
Tu espfritu se fud de la materia,
Adi6s pues ......hastanunca!

Es la muerte el principio de la vida,
Porque comienza ii iriinformnrse el hombre,
En otro ser, de forma conocida
Con diferente nombre.


Y j,qu6 queda despues? S61o memorial,
Recuerdo pesaroso que nos hiere;
Y el alma joh Dios! el alma transitoria,
Con el cuerpo se muere!

Yo he sufrido dolores tan ingratos,
Tantos series amables he perdido,
Que en medio de mis tristes arrebatos,
Llegu6 A ser descrefdo.

Y no tengo esperanza ni ilusiones,
Quo todo en esta vida desgraciada,
Se compone no mis, que de visions
Y todo es nada ...... nada!

Dichoso tui, bajastes a la tumba,
Sin desengafios, en edad tenprana;
~A qu6 esa edad? Si todo se derrumba,
Sin tarde ni mafiana.

iQuidate, pues, bajo a losa fria,
Entre el laboratorio de la vida;
Mientras a mf, tambien, me llega el dfa,
Llorar6 tu pirtida!

He sentido tu muerte, la he sentido......
iC6mo la vida sin cesar se trunea;
Adi6s, amigo ifo, no te olvido......
Adi6s pues...... hasta nunca!

R. P. MOLINA.


RECORTES.


El Ldc. drn Ventura Ssravia.



Este estimable caballero que ser-
via la Secretaria de nuestra Lega-
ci6n en M6xico, dej6 de existir el
9 del corriente, a consecuencia de
una violent enfermedad.
Era el senior Saravia una de las
mas legitimas esperanzas para el
pais, pues a la temprana edad de 26
aflos en que le arrebat6 la muerte,
ya habia emprendido con 6xito una
brillante carrera.
Desde sus mAs tiernos aflos se
dedic6 al profesorado, y en 1l pres-
t6 dilatados servicios A las letras,
siendo uno de los mis distinguidos
profesores del Institute Nacional
Central, en cuyo establecimiento


268


EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.








EL ATENEO CENTRO.AMERICANO. 269


fu6 asi mismo Secretario por mu-
cho tiempo.
Muy joven tambi6n mereci6 el
honor de ser electo representante
del pueblo, y como tal, tenia asien-
to desde hace alg6n tiempo en nues-
tra Asemblea, distingui6ndose alli
como orador facil y elocuente.
Prest6 tambi6n sus servicios A la
Republica eomo Secretario de la
Jefatura political de la capital y ll-
timamente como empleado en igual
destino del Consejo de Estado y
como Subsecretatio del Ministerio
de Fomento.
En este elevado puesto se encon-
traba cuando fu6 Ilamado por el
Gobierno para servir la Secretaria
de la Legaci6n guatemalteca cons-
tituida en M6xico en setiembre del
afo en curso. Su carrera diplomAti-
ca no era nueva para 61: ya el aflo
de 1882 el joven Saravia habia per-
tenecido A nuestra Legaci6n en el
Salvador.
El Sefior Saravia ha muerto cuan-
do todavia prometia much para su
patria, y por consiguiente su p6r-
dida premature ha sido grandemen-
te sentida por la sociedad y por el
Gobierno que pierden, la primera,
una hermosa esperanza y el segun-
do, uno de sus buenos 6 ilustrados
servidores.
(De El Guatemalteco.)


DON VENTURA SARAVIA.

(APUNTAMIENTOS BIOGRAFICOS.)



(Colaboracidn.)

Ofrecimos en este diario algunas
lines sobre la vida y merecimien-
ros del muy apreciable joven cuyo
nombre se lee al frente de este ar-
tfculo y que al morir en la cludad
de M6xico ha llenado de dolor A


su familiar y de tristeza d todos los
que saben graduar el precio de una
personalidad valiosa.
Naci6 Don Ventura Saravia a
principios de 1862; de suerte que
su existencia fu6 muy breve, como
si la caprichosa fortune al conce-
derle talent claro y noble indole,
hubiese querido negarle lo que A
otros ampliamente otorga, es decir,
largos afios para el Ileno cumplido
de su misi6n terrenal.
Haciase querer desde nifio por
sus recomendables dotes, que ya
desde entonces presagiaban los fru-
tos que habia de producer al favor
del studio y de la aplicaci6n, cir-
cunstancias que no siempre se her-
manan con una inteligencia tan cla-
ra como la de que 61 estuvo ador-
nado.
Recibida la instrucci6n elemen-
tal, pas6 al Instituto, en donde ya
encontr6 un ancho campo para co-
menzar a adquirir ese cr6dito que
sirve de base al hombre en el curso
de su vida. Las ovaciones de que
entire sus condiscipulos era objeto
en cada torneo literario, fueron
creindole esa autoridad preciosa
que poco A poco lleg6 a extenderse
y a conquistarle fami de joven ilus-
trado. Nunca una mala nota pudo
empafar su lustre como cursante
de aquel plantel; nunca el cerio du-
ro del maestro le hizo reconvenir
por fakas de que no era capaz.
Con tales antecedentes se inici6
en los cursos del derecho, carrera a
la que se sentia llamado por el es-
piritu de justicia que lo distinguia,
y que en esas labores pudo desen-
volverse y fortificarse satisfactoria-
mente. El studio de las leyes y de
los demas ramos del program juri-
dico, lo absorbi6 por complete; y
antes de verse poseedor del titulo
de abogado, ya disfrutaba de me-
recido renombre en la profesi6n que
quiso abrazar, y para cuyo ejercicio
honroso fu6 autorizado al fin por









270 EL ATENBO CENTRO-AMERICANO.

medio del diploma otorgado con tincioncs que se le confirieron, ya
arreglo A la ley. como catedratico de varias asignatu-
Aficion6se en temprana edad A ras, ya como secretario de la Asam-
la literature; y sensible A sus encan- blea, de la Facultad de Derecho y
tos, consagr6 tiempo A su cultivo, del Instituto, ora como subsecreta-
llegando a dar testimonies de las rio del Ministerio de Fomento, ora
dotes que como poeta y como pro- como individuo y bibliotccario de
sador lo adornaban y que se des- la Academia de Guatemala, corres-
cubren en preciosos trabajos que pondiente de la Espaflola, y como
acreditan conocimientos amplios, miembro del Ateneo Centro-Ame-
talento ejercitado, exquisite gusto, ricano.
amor A lo bueno y A 1o bello. Las demostraciones de dolor que
Antes de concluir s carrera juri- por la premature muerte de don
dica, cupole la honra de ocupar Ventura Saravia hace el pdblieo,
asiento entire los diputados i la justifican el mdrito del finado, y re-
Asamblea Nacional: alli, al lado de comiendan sus virtudes A la consi-
hombres aleccionados por larga deraci6n afectuosa de la posteridad.
prActica en los negocios, comenz6 (Del Diario de Centro-A mrica.)
A justificar su reputaci6n de joven
instruido y patriota. No hacia uso z:r-mz'azizsz-.e ':=azaaz s
de la palabra por el vano deseo de
lucir sus aptitudes; hablaba tan s6- N OECOLOQIA ACIOONAL
lo cuando era menester terciar en
los debates en pr6 de los intereses
pdblicos. Las materials de legislaci6n
y de gobierno, dificiles de por si, Ventura Saravia naci6 en Guate-
fueron si6ndole familiares, y cuan- mala cl 21 de enero de 1862; fue-
do en aflos subsiguientes, volvi6 ron sus padres el Coronel Ldo. Ig-
camo diputado A la Asamblea en nacio GonzAlez Saravia y dona Mer-
virtud de repetidas elecciones, bri- cedes Salazar y Cardenas.
llaba por la fuerza de raciocinio, la Sus primeros studios los hizo
forma elegant del discurso y el en el Colegio de San Buenaventu-
recto criteria, que constituyen la ra, que dirigia el notable pedagogo
elocuencia political, la que se apren- doctor don Santos Toruio, y des-
de en los models de los grandes de.su infancia demostr6 una inte-
maestros, no en las aulas de huma- ligencia precoz y una madurez de
nidades, ni en la clase de ret6rica. juicio poco comtn A su edad.
En esa escuela en que se alcanza Saravia en esa 6poca habia per-
cl arte de la palabra por el studio dido A su padre, pero sus relevan-
de los escritos que la antigtiedad tes mdritos le hicieron encontrar
nos ha legado, se form con empe- un decidido protector en el sefior
flo don Ventura Saravia. Retempl6- Torufto que desde entonces le dis-
se su Animo con las enseflanzas de tingui6 con su paternal cariflo.
la s6lida moral, y su espfritu reci- Con posterioridad Saravia ingre-
bi6 el influjo de las sublimes ideas s6 al Instituto Nacional. Estable-
democrAticas que profesaba desde cimiento que fu6 puesto bajo la hA-
que pudo comprenderlas y amarlas. bil direcci6n del senior Torufio. Los
Si buscdramos pruebas del apre- triunfos escolares de Saravia por
cio que se hizo de sus luces y de su ese tiempo le dieron A conocer co-
entusiasmo por esta tierra en que mo el mas aventajado de todos sus
le toc6 nacer, bastarfa traer A la condiscipulos, entire quienes goza-
memoria los muchos cargos y dis- ba de merecida estimaci6n.









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 271


En la sociedad que presenciaba
los certamenes literarios de aquel
establecimiento, despert6 siempre
Saravia las mAs vivas simpatias y
el entusiasmo mas conmovedor por
la facil palabra, por su actitud 6
inspiracidn que le hacia superior a
su edad. Es que Saravia revelaba
ya aquellas dotes que mas tarde le
valdrian en la tribune y en la cate-
dra los prestigious de la inteligen-
cia y de la palabra.
El 2 de novierbre de I879, Sa-
ravia, despu6s de sostener un luci-
do examen, obtuvo el titulo de
Graduado en Ciencias y Letras,
siendo el primcro a quien, donfor-
me a las leyes sobre reorganizaci6n
de la instrucci6n piblica que exi-
gian conocimientos mis generals
y a mayores pruebas de aptitud,
cabia el honor de conquistar una
distinci6n de tanto m6rito.
En la Escuela de Derecho, don-
de continue luego sus studios, Sa-
ravia reveled igualmente notables
aptitudes, de que did pruebas en
diversos actos pdblicos que sostu-
vo en Derecho Penal, Filosofia del
Derecho y en otras interesantes
materials; en t6rminos de que, cuan-
do concluy6 su carrera en 28 de oc-
tubre de 1884, ya Saravia gozaba
de una reputacidn hasta entonces
nada comin.
En sus exAmenes Saravia siem-
pre obtuvo.las primeras calificacio-
nes. Numerosos son sus diplomas
al merito literario y buena conduc-
ta. Aun parece que le vemos en la
iltima fiesta del Instituto Nacional
en que recogi6 sus i6timas distin-
ciones: diez medallas de plata ador-
naban su pecho y la unica de oro
dada al primer alumno del Institu-
to entire 400 que cursaban, tambi6n
era para 61. El General Barrios, co-
nociendo los m6ritos de Saravia,
quiso oirle y cerciorarse de sus ta-
lentos, y le escuch6 con la mayor
satisfacci6n en su grado, que fu6 el
6nico A que asisti6.


La vocacidn de Saravia por el
profesorado y la literature era tan
decidida que ya se le ve regentean-
do varias catedras en la Polit6cnica,
ya en el Instituto; y su instrucci6n
era tan vasta que, desempefiando
la Secretaria de este iltimo esta-
blecimiento, la falta de cualquier
professor la suplia con 6xito satis-
factorio, al extreme de hacerse uni-
versalmente querido por los cur-
santes.
Donde quiera que hay faculta-
des que utilizar alli aparecia Sara-
via, grangeandose el carifio y el
just aprecio de todos.
En la administraci6n p6blica hi-
zo sus pruebas, primero, como Se-
cretario de la Jefatura Politica de
Guatamala, y tltimamente como
Sub-secretario de Fomento. En la
Diplomacia, dcsde 1882 form par-
te de la Legacidn acreditada en el
Salvador y recientemente halla
muerte premature en la ciudad de
M6xico donde se hallaba desempe-
fiando el puesto de primer Secreta-
rio de la Legacidn de Guatemala y
el Salvador, para cuya misi6n se le
escogi6, como representante mas
digno, inteligente y notable de
nuestra juventud.
Acad6mico correspondiente de la
Real Espafiola,-Bibliotecario de
la Guatemalteca, miembro del Ate-
neo Centro-Americano, 2. o Secre-
tario de la Facultad de Derecho,
Secretario del Consejo de Estado,
Diputado A la Legisiatura y a va-
rias constituyentes; todo lo habia
sido Saravia, cuando apenas se ha-
Ilaba en los primeros albores de la
vida.
En la Asamblea su palabra facil
y elocuente arrancaba aplausos; co-
mo poeta, figuraba entire los mejo-
res, y como improvisador llamaba
la atenci6n por la amplitud de sus
ideas y lo conmovedor de su acento.
El hondo pesar que aflige hoy A
nuestra sociedad revela bien clara-
mente que se trata de una p6rdida








272 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


grande y que se Ilora a un hombre
generalmente querido.
Su espiritu animara por much
tiempo A la juventud de que fu6
modelo, y la patria echara siempre
de menos A uno de sus mejores ser-
vidores, cuya muerte premature ha
venido ha desvanecer tantas y tan
legitimas esperanzas.
El 9 de diciembre de 1888 se re-
cordara siempre como una de aque-
llas fechas que llevan el dolor A las
almas elevadas y sensibles.
Al despedirse de la vida, cuando
se hallaba lejos de su hogar y pres-
tando interesantes servicios A su
patria, todos los pensamientos de
.Saravia,' todas sus afecciones eran
para ella, para su familiar y para sus
amigos.
Lloremos, pues, la ausencia de
tan buen ciudadano, de tan buen
hijo y de tan buen amigo.

M. M.

(De La Estrella de Guatemala.)


Buenaventura Saravia.

A fines de la semana iltima, la
sociedad toda de Guatemala y en
especial los circulos oficiales, fue-
ron sorprendidos con lo noticia de
la extrema gravedad del aprecia-
ble caballero don Buenaventura Sa-
ravia, Secretario de la Legaci6n de
esta Repiblica en los EE. UU.
Mexicanos y uno de los miembros
mas distinguidos del "Ateneo Cen-
tro-Americano." El cable nos anun-
ciaba al mismo tiempo la proximi-
dad de su muerte, con esa terrible
concisi6n, propia de todo mensaje
telegrafico.
Falleci6 en efecto el nueve del
present, A mediodia, en la ciudad
de M6xico, victim de la viruela
negra, A los veintiseis afios de edad.
Y hace solamente dos meses que


nuestro querido amigo y compafie-
ro dejaba a Guatemala lleno el co-
raz6n de vida y la mente de ilusio-
nes, para conquistarse un puesto en
la diplomacia, no content con la
fama de orador, publicista y abo-
gado probo 6 inteligente que ya
entire nosotros se habia conquista-
do. La muerte nada respeta ni si-
quiera el talent, ni la juventud si-
quiera, que tanto derecho tienen A
la vida ....
Mientras el "Ateneo Centro-A-
mericano" cumple con el deber que
su reglamento interior le impone,
de celebrar las honras fdnebres del
primero de sus socios, muerto en
extranjera tierra, sirvan estas lines
para expresar A la familiar Saravia
y A la sociedad guatemalteca en
general, todo el pesar de esta aso-
ciaci6n con motivo de la prematu-
ra muerte del ilustrado joven, cuyo
nombre hemos escrito al frente de
este articulo.

(De El Ateneo ndm. 16.)


CRONICA.

EL ATENEO.-Se recuerda A los
sefiores miembros de esta asocia-
ci6n que el jueves pr6ximo, 3 del
mes en curso, habra sesidn piblica
ordinaria, en la que el socio senior
Cuellar continuara sus conferencias
sobre escritores centro-americanos
anteriores A la independencia.
*
PESAME.-Lo enviamos A nues-
tro socio y amigo don F6lix A. Te-
jeda con motive de la premature
muerte de su hermana Carmen,
acaecida A mediados de diciembre
en Yoro, Repiblica de Honduras.
**
ARO NUEVO.--La Redacci6n de
"El Ateneo" lo desea muy feliz A
sus lectores, deseando poder hacer
otro tanto en enero de 1890.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs