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 El ateneo - Discurso
 Intimo a Leonar
 Horas negras y el idolo me...
 Hastio
 Educacion del sentimiento
 El carpintero
 Reflexiones a los libros de...
 Un beso telefonico
 Cronica














Group Title: Ateneo Centroamericano
Title: El Ateneo Centroamericano
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 Material Information
Title: El Ateneo Centroamericano
Physical Description: v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Ateneo Centroamericano
Publisher: s.n.
Place of Publication: Guatemala
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Subject: Central American literature -- Periodicals   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Issuing Body: "Organo de la Sociedad Literaria del mismo nombre."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00026077
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000310800
oclc - 07562916
notis - ABT7495

Table of Contents
    El ateneo - Discurso
        Page 225
        Page 226
        Page 227
    Intimo a Leonar
        Page 228
    Horas negras y el idolo me hablo
        Page 229
        Page 230
        Page 231
    Hastio
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        Page 233
    Educacion del sentimiento
        Page 234
    El carpintero
        Page 235
    Reflexiones a los libros de elocuencia
        Page 236
        Page 237
        Page 238
    Un beso telefonico
        Page 239
    Cronica
        Page 240
Full Text



Tomo I. Guatemala, 1? de diciembre de 1888. Nfim. 15.




EL ATEO CEmNTR-AMERICAN,


PUBLICATION

ORGANO DE LA SOGIEDAD LITE


EL ATENEO.

En la reunion del 24 del pa-
sado,el Presidente Dr. Uriarte,
continue la lectura de su obra
sobre el jurado, recorriendo la
historic de esta notable insti-
tuci6n entire los pueblos de la
antigtiedad.
En seguida el socio senior
Cuellar di6 lectura A unas octa-
vas sobre el materialismo, que
publicaremos en nuestro pr6xi
mo nflmero.
Termin6 la reuni6n con un
breve discurso del socio Dr. Ro-
driguez Castillejo, invitando A
la sociedad a discutir el tema de
la composici6n po6tica del socio
senior Cuellar.


DISCURSO
PRONUNCIADO POR LA SERORITA 'MERCEDES
ARELLANO EN EL ACTO PUBLIC QUE, PARA
OPTAR AL TITULO DE MAESTRA, SOSTUVO CON
SU ITERMANA TERESA, EL DIA 23 DE OCTUBRE
DEL CORRIENTE ARO.

Sefores:

Si el genio en sus diversas ma-
nifestaciones interest siempre el co-'
raz6n y sorprende la inteligencia,




A S 4-


QUINCENAL. ,
^ *'* *. .
RARIA DEL MISMOi 1CI .iL,. '


sorprende 6 interest mniichoi ma "
cuando se halla revestidn con cet
manto de los dolores, y doblegado
bajo el peso del infortunio. Admi-
ramos A Homero cuando en sus
poemas inmortales nos deslumbra
con las fulguraciones de su fanta-
tasia; pero nuestro coraz6n se en-
ternece blandamente cuando recor-
damos al cantor de la Grecia, sin
luz en la mirada, solo y desampa-
rado, pidiendo una limosna al son
de su doliente lira. Ei entusiasmo
se apodera de nosotros, cuando re-
corremos las obras de Cervantes;
pero el alma se llena de tristeza al
recorder al Manco de Lepanto, po-
bre, perseguido por la calumnia y
escribiendo en la prisi6n, ese mu-
seo de los mAs graciosos epigramas
y de las mis graves sentencias, que
se llama El Quijote.
El genio unido a la desgracia in-
teresa doblemente el coraz6n y se
hace mAs simpAtico A la humanidad,
y por 6so, en 6ste moment tan
grande para nosotras, como debe
serlo para quien vea los desvelos
de la infancia, coronados en los al-
bores de la juventud, permitidnos
evocar el recuerdo, no de Col6n in-
signe marine y genio de la ciencia,
sin6 de Col6n insigne martir y ge-
nio de la desgracia.
Quer6is contemplar el cuadro de
un hombre doblegado bajo el peso
de la idea, sintiendo abrasarse su
cerebro con las llamas del divino







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


genio y buscando initilmente espa-
cios en donde tender el vuelo de su
fantasia? No tennis mAs que figura-
ros al inmortal genov6s vagando de
corte en corte, y ofreciendo A los
soberanos de Europa, mundos in-
mensos y riquisimos y recibiendo
en cambio sonrisas desdefiosas y
palabras de desprecio.
gQuer6is el espectaculo de un so-
fiador pr6ximo A alcanzar el objeto
de sus esperanzas y detenido sdbi-
tamente en la senda de su felicidad?
Contemplad al gran marine en la
soledad de los mares y bajo la b6-
veda azul del firmamento, contra-
riado en sus proposiciones por los
marines mismos que iban A apro-
vecharse del fruto de sus hazafias.
QQuer6is ahora al bienhechor de
la humanidad, insultado y escarne-
cido despu6s de haber derramado
beneficios A manos lienas, sobre el
mundo? Ved al ilustre descubridor,
cargado de cadenas por el inicuo
Bobadilla, en la tierra misma que
habia libertado de las sombras de
la ignorancia y del yugo de la bar-
barie.
Quer6is, por fin, al martir, mu-
riendo abandonado de los hombres
y atormentado por los dolores en
pago de sus virtudes y sacrificios?
Pues recorded al genio del Nuevo
Mundo, muriendo en un.desvan de
Sevilla, cargado de cadenas, y sin
tener en donde reclinar su cabeza;
61, que habfa dado A la Espafia un
mundo; 61, que habia descubierto
inagotables fuentes de riqueza; 6l,
que habfa abierto nuevos horizon-
tes A la inteligencia.
Crist6bal Col6n, por un misterio-
so designio, que llamaria maldito,
si no creyera que debe Ilamarse di-
vino, pudo reunir en si las encan-
tadas ilusiones del sofiador y los
suaves perfumes del just; todas las
celestes fulguraciones del genio;
y todas las cruentas agonias del,
martir.
Siempre hemos creido que h6roe


verdadero es el que interest todas
nuestras facultades y anonada al
hombre con su grandeza sin man-
cha y sin media. Bajo este aspec-
to, Col6n es el modelo perfect de
la heroicidad, pues que arrebata la
fantasia con su idealismo; la inte-
ligencia con su genio; la sensibili-
dad con su desgracia; y todo el co
raz6n con sus virtudes.
Crist6bal Col6n habia reunido en
su persona todas las grandes cua-
lidades humans en una sintesis
maravillosa: en su espiritu palpita-
ba aquel genio poderoso que em-
puja al grande Alejandro A la con-
quista de lejanos y desconocidos
pueblos, para difundir por todas
parties la luz de la civilizaci6n, y
unir con abrazo fraternal a todos
los hombres y a todos los paises.
En su alma vivian, la sublime re-
signaci6n A los mis grandes infor-
tunios, y la indomable constancia
en el desarrollo y realizaci6n de
una idea; su ancha y despejada
frente, circuida de la aureola de la
ciencia y del signo de la medita-
ci6n, le igualaba A los venerables
fil6sofos de la Grecia, al mismo
tiempo que, la bondad y sencillez
de su alma, le asemejaba A un ni-
flo. Por su valor y por sus haza-
fias, se le hubiera torado por uno
de aquellos invencibles heroes de
las fabulas, asi como por lo tierno
y delicado de sus sentimientos se
le hubiera torado por uno de
aquellos sofiadores bardos de las
leyendas. iHombre sin segundo!
Si td hubieras existido en los pri-
mitivos tiempos de la humani-
dad, el divino Homero, despre-
ciando A Aquiles, te hubiera hecho
el h6roe de su Iliada por tu mag-
nanimidad, por tu valor y por tus
proezas, y con mis derecho que
Ulises hubieras recibido en la Odi-
sea, del errante ciego, los cantos de-
bidos A tus trabajos y d tu cons-
tancia inquebrantable! 1T6, mejor
que los atletas griegos, hubieras







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


encendido el numen de Pindaro el
fogoso; por la magnitude y conse-
cuencias de tu empresa mas que a
En6as te celebraria Virgilio, y aun
no hubieran bastado, para la-
mentar tus infortunios, todos los
melanc61icos acentos del laid de
Ovidio!....
Crist6bal Col6n es el lazo que
une dos edades y dos mundos: co-
locado en medio de las olas tumul-
tuosas del atlAntico, parece un co-
loso que trasporta i Europa los dia-
mantes y todas las riquezas del
Nuevo Mundo, en cambio de la luz
de la ciencia y de la civilizaci6n del
antiguo continent que esparce so-
bre la Am6rica; y Col6n en el limi-
te de la Edad Media y de la Edad
Moderna, parece un profeta que
con una mano sepulta en los abis-
mos del tiempo, las sombras del
pasado, en el instant mismo que
con la otra, descubre los luminosos
espacios del porvenir. Arquimedes
y Tholomeo son los gloriosos pre-
cursores del gran descubridor del
Nuevo Mundo; Galileo y Magalla-
nes son sus discipulos privilegiados,
y los cuatro giran, por decirlo asi,
al rededor de la inteligencia de Co-
16n, como los planets de nuestro
sistema giran incesantemente al re-
dedor del luminoso astro del dia.
Sefiores: qu6dese para los gran-
des talents elogiar como se debe
la magna empresa del ilustre geno-
v6s y medir toda la profundidad
de su genio. Nosotras no lo inten-
tamos puesto que s6lo a las aguilas
fu6 dado contemplar al sol de fren-
te sin deslumbrarse.
En este aniversario de los prime-
ros descubrimientos inimitables,
s6lo os pedimos para el ilustre ma-
rino una ofrenda que no le podeis
negar; la ofrenda sencilla y pura de
un grato recuerdo, para Col6n el
just; y de una ligrima dolorosa,
para Col6n el martir.
Imperdonable ingratitud seria, si
en este acto tan solemne, olvidara-


mos a los series mis queridos de
nuestro coraz6n. Perdonad, sefiores,
que ante vosotros lamente la or-
fandad inconsolable, la ausencia.
eterna de un padre adorado: la Pro-
videncia puso termino a su peregri-
naci6n por el mundo, cuando sem-
braba de ilusiones y ventures la
senda que debian recorrer sus hijos,
esos series inocentes, que con poca
verdad han Ilamado "pedazos del
coraz6n," porque son el coraz6n en-
tero de los padres....
iSi tu existieras, padre adorado,
c6mo se abririan tus brazos para es-
trecharnos contra tu coraz6n! iC6-
mo temblarias de felicidad al con-
templarnos en este sitio!....El re-
cuerdo de nuestro padre ausente ja-
mds se apartard de nuestra memo-
ria, 3 siempre estard present en lo
intimo del alma su imagen queri-
da.... Aun nos parece que lo ve-
mos esperando lleno de ansiedad,
con nuestra madre y hermanos, la
hora dichosa en que debiamos rea-
lizar el mis ardiente de nuestros
deseos juveniles.... iPadre querido,
madre adorada, hermanos del alma,
he aqui el fruto de vuestros desve-
los! Breves instantes correrin y ha-
bremos obtenido un titulo que tan-
tos sacrificios os cuesta; por eso, y
como una recompensa tanta ab-
negaci6n, os dedicamos 6ste acto
que tan s6lo seria grande para voso-
tros.
Querida Directora: las discipulas
que tantos sinsabores os han pro-
porcionado, vienen hoy i reparar
sus faltas, haciendoos present su
eterno reconocimiento. C6mo y
cuAndo podremos compensar, aun-
que en part, los inapreciables te-
soros con que hab6is enriquecido
nuestro espiritu? Nosotras nada po-
seemos que sea digno de Vos; mis
como un recuerdo de eterna gra-
titud, dignaos aceptar esta humil-
de corona que os damos con toda
el alma, que si pudieramos, arran-
cariamos una diadema de estrellas


227








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.
: ~I =


A los cielos, para ceflirla reverentes
d vuestras sienes, en cambio de la
solicitud maternal que siempre nos
hab6is dispensado.
Y vosotras, amables compaileras
de nuestra infancia, al separarnos
de vuestro lado, ignoramos que
suerte nos guardarA la fortune; pe-
ro A donde quiera que nos arrojen
los hados inconstantes, llevaremos
grabado el dulcisimo recuerdo de
aquellas horas felices que se desli-
zaron en vuestra compafiia y que
cayeron en los insondables abismos
del pasado, para no volver jams.

HE DICHO.



INTIMO.

A LEONOR.


No debiera escribirte, tengo miedo;
Mas boy esti mi pensamiento en calma,
Y ya que hablarte, por temor, no puedo,
Quiero en mis versos retratarte mi alma.

Mirala, to la muestro; ello es precise,
Pues el amor purisimo que encierra,
Pugna por remontarse al paraiso,
Libre do las pasiones de la tierra.

Quizas no sabes lo que soy y he sido,
Lo que en el fondo de mi ser so anida,
Y quo al amor mi coraz6n dormido
No lo ha estado i los goces de la vida.

Ignoras td quo en fiestas y placeres,
Virgen el alma, el coraz6n ardiente,
Absorto rendf culto A las mujeres
En cambio de un laurel parami frente.

No sent el amor, lo adivinaba, '
Y entretenido en su galante juego,
Creyendo amar, yo mismo me engafiaba
Pabulo dando do mi mente al fuego.

En medio del fulgor de los salones,
Mis puros sentimientos adormidos,
S61o estuve despierto i las pasiones
Amando lai mujer de los sentidos.


ROMXAN MAYORGA RIVAS.


1888.


--


228


I


Gozdbame en fingirme la ventura,
En mi ardoroso y loco devaneo;
No busqu6 la virtud, sf laheimosura
Para rendirle el culto del deseo.

Asf he vivido, el alma sofadora,
En pos del ideal con que he sofiado;
Pero encontrando siempre tentadora,
Lahermosura incitindome al pecado.

Ya desconfiaba de encontrarme un dfa
Con la virtud screna y bienhadada,
Que lejos del sal6n y de la orgia,
Nos habla en el hogar con la mirada.

Yano crefaen el amor divino,
Que purifica y salva y regenera;
Mas ti en la noche cruel de mi destiny
Eres aurora azul de primavera.

Escudrifia mi alma! En lo mins hondo
Virgen el germen del amor palpita;
La esperanza perdida que del fondo
Se alza feliz, ahora resucita.

Yo me puedo salvar si td lo quieres;
Te doy mi amor con su ternura inmensa,
Y un culto que no he dado Aotras mujeres,
Pues si el mismo to diese, fuera ofensa.

Al plhcido fulgor de tu pupila
So ilumina mi alma, no la abrasa
Sulumbre celestial, que es luz tranquila
Que alumbra sin quemar per done pasa.

No veo en tf la musa halagadora,
Que me enciende en pasi6n loca y sin freno;
Sind un angel bafiado en luz y aurora,
Que me hace sonreir y me hace bueno.

Yo quisiera seguir... ; pero la frase
Se queda atrAs de mi febril anhelo:
Al amor delas almas satisface
S61o el idioma spiritual del cielo.

IIablemos ese idioma: tA lo sdbes:
Es el de las estrellas y las flores;
El del aura, las fuentes y las aves,
Y el de tus ojos pros, decidores!






EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 229


HORAS NEGRAS.

Y EL IDOLO ME HABLO.

DEDICADO A MI QUERIDO AMIGO
F. A. P.


Y pasando por delante de mi
un espiritu, se me erizaron
los cabellos.
JoB. CAP. IV v. 15.

Eran las dos de la mafiana.
Los rayos de la luna llena pasan-
do al trav6s de la vidriera, y daban
una apariencia sombria y mortuo-
ria A todos los objetos de mi ha-
bitaci6n.
El primero de noviembre lo pas6
al lado suyo y despu6s de tomar el
fiambre de costumbre, nos separa-
mos con la esperanza de vernos al
siguiente dia.
Llegue A mi pieza d las once de
la noche. Despu6s de los momen-
tos alegres que en uni6n de Ud. y
de otros amigos'pasara, era muy
just que me entristeciera el aspec-
to sombrio y solitario de mi ha-
bitaci6n.
En vez de tomar un libro para
distraerme, me puse A tra6r A la
memorial recuerdos de otros dias y
empezaron A surgir mis ya muer-
tas ilusiones, como le vapor escapa-
do de una-marmita al abrirla.
Mi pasada nifiez, mis primeras
impresiones, todo, todo se apareci6
ante mi.
Y la tristisima noche del primero
de noviembre, en que tal vez iDios
mio!dej6 para siempre una madre y
un hogar, vino A entristecerme de tal
manera que absorto y como ador-
mecido por aquella idea, no vine A
despertar sin6 como d la una de la
mafiana; A esa hora record que te-
nia enferma el alma, una tos seca
que hace dias padezco, me conven-
ci6 del poco tiempo que me resta


en el mundo, y entonces una lagri-
ma ardiente rod6 por mi demacrada
mejilla.
iOh! triste, tristisimo es esconder
en el seno, porque nos avergonza'ri.
ante el mundo, el sufrimiento que
nos causa una enfermedad, que co-
mo carcoma en Arbol viejo, va de-
vorando poco A poco nuestra exis-
tencia. iQu6 triste es ver apagarse
por instantes la vida, semejante A
la lampara que A media noche le
falt6 el aceite necesario!
Y 6se temor de la eternidad, y
6sos recuerdos de la infancia y la
memorial de una madre bendecida
y de un hogar adorado, postraron
de tal manera mi espiritu, que la
duda, la desesperaci6n y el excep-
ticismo con finebre luz, vinieron A
alumbrar la eterna noche en que
sin rumbo cierto vaga mi espiritu
doliente.
Y vi visions terrible, y evoqu6
el pasado y todo me contest: si-
lencio, silencio y silencio.

*

El idolo de piedra, simbolo de
una civilizaci6n ya muerta, que en
mi humilde habitaci6n conserve,
estaba en la misma postura en que
lleg6 A mi poder. Siempre con los
brazos cruzados, sosteniendo de ro-
dillas una media esfera.
La postura de ese idolo me hace
reflexionar much sobre la huma-
nidad.
El hombre eternamente Ileva en
su cabeza no la mitad, sin6 un mun-
do entero de ilusiones, de pensa-
mientos y de ideas.
Este idolo represent A la huma-
nidad con esa carga enorme, eterna,
de que s61o se desembaraza al ba-
jar A la tumba: la vida real.
El eterno silencio de 6ste idolo.
me hace pensar en algo como un
destiny implacable ante el cual de-
bemos humillarnos, debemos bajar
la cabeza.






230 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Sus brazos estan doblados es
otra la postura de la desesperaci6n?
Ah! la humanidad camina entire
sombras; la humanidad es una mA-
quina movida por una fuerza secret:
el destino.
Y el destiny es tan cruel que mu-
chas veces nos niega hasta el pla-
cer del placer.
Cuando en mis noches de insom-
nio y de meditaci6n con la cabeza
apoyada entire las manos, que des-
cansan en mi pequefia mesa, vuel-
vo por casualidad la vista A 6se ido-
lo de piedra, eternamente silencio-
so y sin moverse jamAs, se inunda
de terror mi alma y tengo deseos
de interrogarlo, para que el me di-
ga algo de lo que yo no alcanzo A
comprender, algo del porvenir....
Semejante d la misteriosa esfinge
que guardaba la inc6gnita del gran
secret, del gran problema de la
humanidad, el idolo no me respon
de y en su presencia desfallece mi
raz6n y la fantasia empieza A vagar
por regions desconocidas y A crear
cuadros y A fingirse cosas que en la
realidad no existen.
Y entro en ese mundo de los sue-
flos donde el hombre no es duefio
de si mismo; si no que es arrastrado
A abismos inconcebibles que pro-
ducen vertigos, y que s61o el genio
puede espiar sin exponerse A ro
dar por la vertiginosa y Aspera pen-
diente de la realidad.
Mudo como el sepulcro, inm6vil
como lo eterno, duro como la roca
y silencioso como la nada, parece
que el idolo se burlaba de mis sue-
fios, de mi desesperaci6n y de mis
deseos.
Vuelvo los ojos A 61 para pregun-
tarle, para que me respond; y su
misteriosa presencia, y su cruza-
miento de brazos, y su mundo
siempre encima, y sus labios inmd-
viles, y sus fijas pupilas y su silen-
cio eterno, parece que responded y


calman mi eterna sed y mi agita-
ci6n infinita con la terrible palabra:
NADA.

S**
Y segui sofiando, sofiando, y la
humanidad pasaba en interminable
ronda ante mi imaginaci6n.
Y las generaciones muertas se
presentaron ante mi vista.
Y pasaron otras y otras.
Y los.fantasmas de todas las eda-
des, y car;dtides de emperadores,
de tiranos, de monstruos.
Y mujer's dolientes y virtuosas,
sabios y edades y mas edades en
movimiento sin fin, hasta producer
vertigos, desvanecieron mi fantasia.
Y el idolo estaba alli, siempre
alli, inm6vil y silencioso, viendo
cruzar la march triunfal de la
muerte.
Y parecia mover sus labios, y sus-
pirar, y lanzar a la eternidad la ho-
rrible palabra

NADA... !
*

Y segui sofiando, sofiando...
Y me asom6 A un pozo profundo,
profundo y en su fondo no se retra-
taba el cielo porque era negro co-
mo las tinieblas.
Y ninguna vegetaci6n .y ningdn
ruido se oia, sin6 silencio y silencio.
Y pregunt6 al abismo.
Y el idolo estaba en el fondo,
siempre mudo, siempre inm6vil y
parecia burlarse de mi y lanz6 la
terrible palabra
NADA.

z*

Y seguf sofiando, sofiando.
Y era un festin inmenso, inmenso.
Y todas las mujeres bellas de la
tierra se juntaron alli.


-- ~----






EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 231


Y todos los hombres hablan y
formaban algazara en el inmenso
festin.
Y el genio del mal rodeaba de
materials inflamables, y minaba el
gran edificio.
Y en danza vertiginosa todos los
hombres pasaban la noche.
Hasta que un sol pAlido y triste
venia A alumbrar los restos del gran
festin.
Y entonces el genio del mal, to-
mando una brasa de los abismos de
fuego del infierno, la arrojaba sobre
toda la material inflamable.
Y de sibito estallaba horrible es-
tr6pito, confundido con ligrimas,
con suspiros, con maldiciones y con
quejas que ensordecian el inmenso
espacio.
Y la humareda del incendio obs-
curecia el cielo y en el fondo sin
fin del horizonte obscuro, el idolo
parecia burlarse de mi y repetir la
terrible palabra
NADA.
*
Y segui sofiando, sofiando.
Y en un vaso descomunal vi ver-
tidos todos los placeres.
Y una virgen pAlida, triste y de
verdes ojos, me invitaba A apurarlo.
"Toma, me dijo, elamor de todas
las mujeres bellas, la sabiduria de to-
dos los sabios, el goce de todas las
riquezas, el universe enter conden-
sado en 6sa gran copa te ofrezco:
apiralo.
Y prob6 el licor y un sabor A
eternidad halag6 mi paladar, y be-
bi y bebi hasta consumirlo.
Y el licor relaj6 mis miembros y
me desmayd y cai sin sentido.
Y despert6 con un aturdimiento
infinite, y con el hastfo ensenorea-
do en mi alma.
Y cansado y pr6ximo A un nue-
vo paroxismo, el idolo se apareci6
A mi vista y me habl6, siempre in-
m6vil
NADA.


**

Y sofi6, y soft.
Y la humanidad tomaba un in-
menso tren y ocupaba todos sus
carros.
Y el conductor era un hombre
sombrio, y la fuerza del tren muy
grande.
Y al travds de las miradas del
conductor se adivinaban sus instin-
tos de destrucci6n y de muerte.
Y el tren tenia miles y miles de
fuerzas.
Y la humanidad entera camina-
ba en el.
Y aquel hombre terrible le di6
todas las fuerzas al tren infernal.
Y vi hundirse aquel tren en el
infinite profundo de los mares con
aquella inmensa porci6n de care
humana.
Y el conductor con alegria hist6-
rica y salvaje lanzaba una inmensa
carcajada que hacia conmoverse al
abismo.
Y en medio del estremecimiento
universal senti inmenso pavor.
Y vi flotar el idolo en el espacio,
repitiendo, siempre inmdvil la fati-
dica palabra
NADA....

*f

Y sofiaba, y sofaba.
Y era un gran anfiteatro.
Y sobre la gris mesa de mArmol,
estaba tendido un cadaver dur-
miendo el suefio de la nada.
Y el afilado escalpelo, y la raja-
dora sierra y el triturador ostesto-
mo, come demonios al servicio de
lo desconocido, me Ilamaban.
Y el deseo de conocer el secret
de la vida me atrajo.
Y dividi la piel y el horrible chi-
rrido que producia al romper las
carnes el escalpelo, me desvanecia.
Y la sierra en vaiv6n intermiten-
te y con sonido infernal rompi6 el
crAneo.






232 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Y el escalpelo busc6 el secret
de la vida.
Y contempl6 frente a frente el
cerebro muerto 6 inm6vil.
Y el silencio de la eterna nada
ilumin6 las celulas cerebrales.
Y de entire aquellas miriadas de
atomos surgi6 el idolo siempre in-
m6vil, repitiendo
NADA ....



Y seguf sofiando, sofiando.
Y era un gran abismo alumbrado
por un sol palido.
Y un hombre muy fuerte les sa-
c6 el coraz6n a todos los hombres.
Y fu6 apilando aquellos corazo-
nes en la llanura de tal manera, que
el inmenso mont6n desafiaba al
cielo, como una montafia.
Y me llam6 aquel hombre fuerte
y me dijo: despefia esos corazones
en el abismo.
Y yo los tom6 uno a uno, y los
arroj6 al fondo.
Ah! que sonido el que producian
al rodar por aquella vertiginosa
pendiente....!
Arroj6, arroj6 corazones....has-
ta el iltimo.
La honda sima no se llen6 y 6so
me causaba tristeza....
Me sent meditabundo a la orilla
del abismo y del fondo surgieron
miradas de viboras.
Desfalleci de terror.
Una voz me sac6 de aquel des-
fallecimiento.
"Huye, me dijo, esa es la huma-
nidad."
Y vi en el fondo del hervidero
de vfboras.
Y alli estaba el idolo, siempre fi-
jo, siempre inm6vil, repitiendo

NADA, SIEMPRE NADA!

Guatemala, 1888.


HASTIO.

[FRAGMENTO DE UN POEMA, DEDICADO A MI
QUERIDO AMIGO

DON FABIAN A. PEREZ.]

I.

Las parejas al fin se separan
Despu6s de la orgia,
Y en tropel cual fantasmas que huyen,
Su paso encaminan
A la calle do apenas la aurora
SEl mundo ilumina;
Y las nifias apenas se mueven
Cual flores marchitas....
Ya por fin el tropel desparece;
Y yo en una siila
En obscure rinc6n reflexiono
Cual pasa la vida,
Como sombra, cual d6bil suspiro.
Que lleva la brisa. ...
Y cansado, con sed y doliente,
Desputs de la orgfa
Me encamino i mi casa pensando
Que todo me hastia,
Que no hay danzas, placeres, ni nada
Que halague mi vida,
Que un cadaver que llevo en el pecho
Apenas palpita,
Que mi fuerza vital ya se acaba
Cual hoja marchita,
Como el uiltimo rayo que lanza
La muerta pupila.

II.

Entre negras y densas tinieblas,
Rodeado de duelo
En la mano descansa su rostro
De pilido aspect;
Melanc61icos ojos mirando
Muy tristes al cielo
Y los parpados secos de llanto
Sombreados de negro,
Como inm6vil estatua de mirmol
Mds frfo que el hielo,
Una noche de triste noviembre
Mirdlo en mi lecho:
Desde entonces doquier me persigue
Doquiera lo veo,
Amargando mis dichas ligeras,
Convirtiendo mi noche en desvelo.
....................... ........... ....
-Descarnado esqueleto, Lqud quieres
Que horrible me miras?
Hdzte A un lado, me hieren el alma,
Tus negras pupilas.
jEres td, por ventura, algdn trasgo,
Una alma maldita
0 fantasma sombrfo que al suefio
Horrores inspire?






EL ATENEO CENTRO-AMER I CANO. 233


;Iuye, vete, me asombra tu rostro,
Mi pecho palpita;
Me pareces un genio que anuncia
Desgracias y ruinas!
Vete, endriago 1,por qu6 me maltratas?
;Por nq asf me mfras? ....
-Porque soy del placer compafiero
Despuds de la orgfa
Me verds que me siento & tu lado
Y amargo tu dicha:
Mi poder misterioso, Ino sabes
Que al mundo domina?
El HAsTIO me llman los hombres
Y en inferno les cambio la dicha.

III.

Veo el cielo cubierto de nubes
Que tristes lo velan
Y las flores estin agostadas,
Marchitas y yertas,
Y del mundo lo lejos escucho
Rugir la tormenta
Delos hombres que pasan la vida
En danzas y fiestas;
De la madre que llora A sus hijos,
Que estan en la huesa;
Del mendigo que pide limosna
Con faz macilenta;
De la virgen que llora enganada
Su muerta belleza;
De los pobres que ahuyentan el frfo
Junto 6 la hoguera,
Del hip6crita vil que calumnia
En tanto que reza,
Dela falsa virtud que en las calls
Con descaro los hombres ostentan.

DD6nde estd la verdad que yo busco
Que el alma consuela?
La virtud, ,por qud yace humillada
La frente doblega?
iPor qu6 el d6spota odioso en sus victims
Sangriento se ceba?
,Por que son tan felices los malos
Que en vicios se anegan?
iPor qu6 sufren cruelmente las almas
Sensible y buenas?
,D6nde estAs Providencia infinite,
Que solos nos dejas
Al verdugo y sus vfctimas tristes
En ruda contienda?

IV.


-Virgen hermosa, Zc6mo te llamas?
,De donde vienes i4 d6nde vas?
Note conozco, ,dime qui6n eres?
~CuAl es tu affin?
Tu frente es pilida, tus ojos brillan
Con melanc6lica luz sepulcral,
Triste retuerces tus manos lvidas,
LA d6nde vas?


-Soy la que busca tu alma afligida,
En mf encerrada la dicha estd:
Soy el misterio desconocido
Yo soy verdad.

Traigo el secret de hacer felices
A los quehiere larealidad,
,Quieres seguirme? Dulce consuelo
Tu almahallari.

gC6mo te llamas,, pilida virgen?
Dime (td acaso me engafiards?
Dime qui n eres? y entonces mi alma
Te seguird.

-Toma si quieres, toma el remedio,
Porque mi nombre no lo sabrAs;
Te abro misbrazos donde felice
Descansards.

-;Oh! ti me engafias, virgen hermosa,
Dudo en tus brazos la calma hallar!
ZPor qud no dices cual es tu nombre?
,Por qu6 callar?

-Misero ciego! sigue en el mundo
Sufriendo siempre tu eterno mal:
Soy el suICIDIO, cuando me busques
No me hallaras.


V.


iOh! no te vayas, aquf te espero,
Pdlida virgen spor qu6 te vas?
Ven no me dejes entire tinieblas,
Mi alma angustiada te seguit. ....
.................... .......... .... .....

Cuando los duelos h6rridos
Mi pecho despedazan,
Cuando la pena lfvida
Mi alma obscureci6;
Cuando me siento tremulo
Y los placeres me huyen,
Cuando la negra duda
Me aleja hasfa de Dios....
Cuando en mis notches 16bregas
El palido suicidio
Halaga mi raz6n....


Entonces yo busco, tenaz, con anhelo
Distraer esta pena que llevo sin fin,
Y busco la orgfa cual dulce consuelo
Y en un torbellino me .lvido de mf!
Porque lay! estas horas fatfdicas, tristes,
Me llenan el alma de miedo y terror;
Haced much bulla, mi mente resisted
Hallarse con eso que Ilaman dolor.

WERNER.






234 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Educaci6n del Sentimlento.



Un pueblo, como un individuo, que
no sienta y admire lo noble y lo
grande, es un pueblo sin porvenir.
Pueblos cuyos ciudadanos no sien-
ten latir de entusiasmo su coraz6n
al relate de las legendarias hazafias
de sus antepasados; que no se ex-
tremezcan de placer, de ternura, de
amor, al son de la lira de sus vates;
que no prorrumpan en expontineos
y fren6ticos aplausos ante las ma-
gestuosas creaciones del arte dra-
matico; que no admiren las inmor-
tales creadiones sobre tosco lienzo
producidas por el eximio artist 6
el informed bloque de marmol trans-
formado, por creaci6n soberana ba-
jo el cincel de nuevos Fidias; que
no lo arrebate la elocuencia de la
tribunayno lo conmuevan los acen-
tos del dolor ni los actos de abne-
gaci6n y de heroismo, es un pue-
blo degenerado, sin alma, sin fe, sin
gloria ni grandeza.
No es necesario recorrer muchas
piginas de la historic, esa eterna
maestra, para convencerse de ello.
V6ase la Grecia; cuando el coraz6p
de cada uno de sus hijos era un al-
tar donde se rendia culto a lo noble
y d lo bello, en todas sus multiples
formas; cuando las palabras patria,
arte, heroismo, los arrastran frene-
ticos al campo de batalla, a los Jue-
gos Olimpicos, al faller de Apeles,
al P6rtico 6 al Ateneo, Grecia fu6
grande y envidiada. Cuando todo
era indiferencia, cuando el entusias-
mo estaba yerto, .cuando la patria
era donde estaban bien, Grecia cae
para siempre.
iY Roma? Cont6mplesela arreba-
tada por el heroismo de Lucrecia,
arrojar 6 sus tiranos, honrar A Cin-
cinato, admirar a Cicer6n ya Vir-
gilio, y ser la seflora del mundo;
cuando ni el arte, ni el patriotism,
:ni la elocuencia conmovian i sus


hijos, juguete de sus emperadores,
Roma cae dtshecha balo las hordas
salvajes del Norte.
Contindese recorriendo sus pdgi-
nas y se vera que no subsiste na-
ci6n alguna cuando muere el entu-
siasmo, la fe y el amor a todo lo
grande, noble y bello.
eD6nde se despiertan esos senti-
mientos? (D6nde se les forma y da
vida? WD6nde se forma todo, el co-
raz6n, la inteligencia, el cuerpo? En
la Escuela. Si, a los instructors de
la nifiez, a los Maestros, les corres-
ponde la tarea, tarea que debe Ile-
narles de orgullo y satisfacci6n.
No son, n6, los repetidores me-
cAnicos de conocimientos abstrac-
tos. P6nganse a la par del niflo,
entusiAsmense A la par de l1, hA-
ganle sentir lo bello, despreciar
lo mezquino y vil; eleven sus sen-
timientos a mas altas regions, des-
cuibranle horizontes ignotos toda-
via para l1 arrdnquenle esa apatia
6 indiferencia que d veces le domi-
na, sean los Prometeos modernos,
animen a esas bellas estatuas como
Pigmali6n 6 Galatea y seran los pri-
meros en recoger los frutos de su
labor.
La Patria necesita ciudadanos que
rindan culto d los sentimientos que
dignifican al ser human, para ha-
cerla mis grande de lo que ya es;
necesita fundir en un molde com6n
a esas corrientes cosmopolitas que
llegan a sus playas, y ese molde es
la Escuela; hagan los Maestros que
de ese crisol salga, como el hierro
liquid de los altos hornos, libre de
impurezas, fuerte, entusiasta, digna
6 inteligente, una generaci6n que
lleve el nombre.patrio d esferas mis
elevadas coronado de vivos resplan-
dores.
He aquf la parte mis noble .de su
misi6n: no basta que le ensefien a
calcular, ni que sepa las leyes de la
gravedad y del pendulo ni por que
late su coraz6n, ni qu6 sensaciones
transmiten los nervios, no; hagan,






EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 235


si, que palpite con sus narraciones,
-con su propio entusiasmo; former
hombres, no s6lo que sepan y pien-
sen, sino que sientan.
No crean que para ello sea nece-
sario convertirse en otros Tirteos,
ni hacer de la tarima de su clase
una tribune de arengas, no; A cada
iinstante sin exageraciones, ni sdbi-
tos arrebatos, sin descuidar ni un
moment las materials de su progra-
ma, pueden dirigir su espiritu hacia
las verdaderas fuentes donde been
los series privilegiados sus divinas
inspiraciones; encaminenle por la
senda, no muy trillada por cierto,
donde se hallan los goces sublimes
del espiritu, arrancandole de los de
la material; ensdfienle que el primer
ser de la creaci6n, conserve en si,
como chispa sagrada, el don de
crear; que el campo del arte es in-
menso, el de la ciencia infinite. No
tienen que buscar muy lejos los
asuntos; naturaleza exhuberante,
poesia, arte, porque los ofrece la
patria. Y el campo es aun mis vas-
to: el silbido de la locomotora, al
cruzar raudos campos antes salvajes,
es un grito de progress que con-
mueve al mas apatico; en la resolu-
ci6n de la inc6gnita de algebraico
problema halla emociones ignora-
das el matematico, y la estela que
deja la nave en la m6vil superficie
del agua, la estrella que titila A mi-
ilones de leguas de nosotros y el
gusano de luz, que como fuego fa-
tuo, cruza en las calurosas noches
de verano, son poemas que guardian
tesoros de emociones sublimes al
que los profundiza con el amor de
la ciencia y de la verdad.
Y tras esto ens6fienle la imagen
'de la patria, que ellos engrandece-
rdn con su talent, sublimaran con
sus virtudes y haran respetar con su
valor, y de ese n6cleo de pequeflos
series saldrd el soldado noble y vale-
roso que la defienda, el poeta que
cante sus glorias, el escultor que de
informed piedra tallarA, las estatuas


de sus heroes, el pintor que las ha-
ra informes en sus lienzos, el inge-
niero que abrira el seno de sus mon-
tes y canalizard sus llanos, y por fin,
esa falange, .mas obscura, pero no
menos digna, de obreros del pro-
greso, que con el martillo, el arado,
y la escuadra, lleva cada una su gra-
no de arena al monument de la
grandeza national.

B. J. MALLOL.


EL CARPINTERO.



Alta la frente de sudor bafiada,
Revuelto el pelo, la mirada pura,
La blusa del pafs medio rasgada,
Y el mandil suspendido d la cintura.

Incansable, tenaz! En su alma ardiente
Siempre guard el embri6n de alguna idea:
Ora tona el compis, y entonces siente!
Ora tonma el form6n, y entonces crea!

Y siempre asf! Cuando la aurora brilla
Solloza la garlopa barnizada;
Y se despierta el sol, y huye la astilla
Cual cinta de marfil arrebolada.

Es su pobre taller santuario inmenso;
El trabajo es el Dios allf ensalzado;
La madera aromitica, el incienso,
El sacerdote, el coraz6n honrado.

Y ese hombre humilde que con tanto anhelo
Trabaja, sin rencores, sin envidia,
Tiene arnor i las glorias de su suelo
Y por la industrial de su patria lidia!

A su rey, el deber, le da carifio;
Y da del mundo A la tenaz batalla,
Ora la cuna donde llora el nifio,
Ora la urna donde el hombre calla.

Es un mago sagaz de alma sincere
Que con afanes duros y prolijos,
Convierte las migajas de madera
En migajas de pan para sus hijos!

Y con la blusa azul medio rasgada,
Y arrollado el mandil en la cintura,
Torna luego al hogar......cuando cansada,
La pupila del sol, yA no fulgura.






236 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Y su hogar es muy pobre......pero santo!
Porque en 61, ahuyentando la tristeza,
La palabra Repdblica es un canto
Que ofrece un porvenir A ia pobreza!
Y 3 hombrC humbilTh -.C Cu cnt.nt anh'!e
Trabaja sin rencores, sin envidia,
;,Un premio negari su patrio suelo?......
;El por la industrial de su patria lidia!

Ah! dadle fuerzas! Que la ardiente gloria
Ceda un laurel al coraz6n sencillo!
iQue se convierta en himno de victoria
El rudo resonar de su martillo!

Su alma es de esas almas generosas
Que sedientas de luz, viven, palpitan!
Y esas almas asf, son cual las rosas:
0 les dd~is luz de sol, 6 se marchitan!
Jost M. BUSTILLO.

Archivo Nacional de Ciencias y Letras.


REFLEXIONES

A LOS LIBROS DE EL CUENCIA
POn
FRAY MATIAS C6RDOVA.


SVII.

De las demds pasiones.

Estas son las pasiones principa-
les; las demis parecen efectos 6
grades inferiores que s61o se clasi-
fican segdn la diferencia de los bie-
nes y males que atraen, 6 repelen.
No siendo cosa que nosotros no
conozcamos y sintamos, es de career
que una escrupulosa definici6n y
division, s6lo serviria para pertur-
bar en cierto modo su orden y obs-
curecer su claridad. Pongamos uno
i otro ejemplo.
Los celos provienen del amor, la
envidia del odio, la audacia de la
esperanza. El deseo es una espe-
ranza imperfecta que no incluye
necesariamente la posibilidad, y es


como la primera acci6n del interns
hacia el objeto apetecible. La mis-
ma esperanza cuando por la vehe-
mente consideraci6n del bicn, infun-
cd crirta du'ce impnciencin, 6 in-
quietud, suele Ilamarse deseo.
El temor es el principio de la
desesperaci6n. Cuando la inutili-
dad de los conatos ha equilibrado
la esperanza, 6 suma de bienes, ni
bien esperamos, ni bien desespera-
mos. Acaso siendo mayor la suma
fatal, el interns cuenta con una
sombra de consuelo, que consiste
en trabajar por persuadirse, que
tal vez existed alg6n arbitrio que no
se ha meditado, 6 conocido; pero
que es possible que surta efecto.
Acaso tambidn, siendo mayor la
suma favorable, el conocimiento de
la extension del mal puede contra-
pesarla.
La vergiienza no es mas que una
tristeza causada por un mal relati-
vo, y al contrario la satisfacci6n.
Catilina en la primera inventive de
Cicer6n, hubiera querido tener el
anillo de Giges. Julio CUsar, si hu-
biera estado oculto oyendo la ora-
ci6n por la vuelta de Marcelo, hu-
biera deseado que todos le hubie-
ran descubierto y conocido.

LECCION III.

DE LA INVENCI6N.
I. PARTE DE LA RET6RICA.

I.

De las pruebas.

No se va a tratar de la invenci6n
seg6n comprende todo lo que hay
que tratar en la ret6rica de que ha
parecido dar alguna idea con la po-
sible concisi6n, y claridad; sino se-
gdn la acepci6n mas comdn y vul-
gar. De esta manera es una de las.
parties en que se divide la doctrine.
de la moci6n, a saber, Invencidn,
Disposicidn, Elocucidn y Accidn.








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO 237


La primera parte de la Ret6rica,
6 el primer oficio de Orador, es ma-
nifestar las relaciones que tenga el
asunto con la raz6n de mover; 6
manifestar su utilidad, lo que no
podra conseguirse sin haberlo me-
ditado. Hallar, pues, por medio de
una seria consideraci6n las relacio-
nes es lo que decimos invenci6n,
su product son las pruebas.
Comprenda las pruebas el pue-
blo, es decir, vea claramente la co
nexi6n con lo itil.
Sean nuevas. Lo seran si pudien-
do haber ocurrido, hasta decirlas el
Orador ocurran: si se le manifiesta
toda la extension de las relaciones,
y si se proponen con alguna formula
mis oportuna que las vulgares.
Las pruebas son agenas 6 son
propias. Para lo primero se necesi-
ta lecci6n de los autores que trata-
ron de la material, y meditaci6n pa-
ra 16 segundo; no siendo consuma-
do, en esta parte, el que no practi-
que lo uno y lo otro. Las pruebas
agenas, cuando no se expresan ci-
tando sus autores, se desfiguran de
tal conformidad que parezcan pro-
pias sin que se pueda atribuir i pla-
gio. Ejemplo de lo primero: Con sd-
lo el semblante, dice Cicer6n, se ofen-
de muchas veces la piedad. Ejem-
plo de lo segundo. Es tan delicada
la piedad que, una breve interrup-
ctdn de los obsequios, es un agravio
positive.
Conviene para la invenci6n re-
correr los lugares ret6ricos, pues su-
ministrando acopio de arguments,
es fAcil hacer elecci6n de los mis
fuertes. Si; por ejemplo ,se quiere
hacer una declamaci6n sobre la Re-
t6rica, se buscarAn las pruebas por
los lugares siguientes, y las com-
plixiones 6 consecuencias deter-
minarAn el g6nero de la causa.
Puede concluirse que es digna la Re-
tdrica: que es aitil comprenderla: que
es injusto reprobarla.


II.

Lugares Retdricos.

I. La definici6n. Por la definici6n
del hombre: es zttil al hombre
cuanto perfeccona lo que le distingue
de las bestias; ast es la Retdrica etc.
Por la definici6n de la Ret6rica: los
que niegan la utilidad de lafacultad
de persuadir, no pueden persuadirlo
por falta de estafacultad, de donde se
infiere que injustos sSan en negarla.
Por la definici6n de lo 6til: ztil es lo
que conduce al fin: luego es util la
Retdrica pues conduce al fin para que
se nos dieron las palabras.
II. La division. Apenas hay lu-
gar mis abundante, mis A prop6si-
to para el orden, ni que mis con-
tribuya a la claridad y auxilie la
memorial. Por division entiendanse
todas las numeraciones de parties.
Cada parte puede suministrar un ar-
gumento divisible en otros tantos
cuantas sean las parties de la sub-
divisi6n. Division de las parties de
la facultad: hallar razones para ha-
blar con fundainento, proponerlas con
orden y expresarlas con elocuencia
y claridad es Otil, esta es la Retdri-
ca etc. Division por part del suje-
to. La Retdrica es util en la juven-
tud, en la vejez, en la felicidad y en
el infortunio etc.
III. La etimologia. No sacAndo-
se de este lugar argument de igual
valor en todos los asuntos, serd ma-
nifestar escasez de pruebas, el ha-
cer much caso de un nombre que
se pondria por casualidad. Ejem-
plo. Elocuente quiere decir el que ha-
bla: de donde se infiere que la facul-
tad que nos hace elocuentes nos da
una cualidad de tal naturaleza que
quien no la posee se puede decir que
no habla.
IV. Los conjugados. Este lu-
gar es como el antecedente. Ejem-
plo:./a elocuencia debe persuadirse
por un elocuente: luego su mnrito es







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


tan grande que no es licito d cual-
quiera tratarla segiin su dignidad.
V. El Genero. Es tan abundan-
te que se debe encargar su mode-
raci6n: siendo poco ventajoso al
concept del asunto una morosi-
dad que parezca repugnancia para
entrar en material. Ejemplo: las ar-
tes, particularmente liberals, son
tiles: luego de la misma suerte la
Retdrica. A este lugar parece coi-
responde lo que laman reducir la
hip6tesis 6 t6sis, 6 la cuesti6n fini-
ta 4 infinita, 6 lo que se llama lu-
gar comin.
VI. La especie. Supone este lu-
gar al antecedente. El arte que su
jeta lo que se hace invensible por el
arte, es itil, esto sdlo se puede afir-
mar de la Retdrica.
VII. Las causes. Material: lo
quepide un material zitil, es itil.
Cuando lo quese alaba es de mate-
ria vil, esta se calla y se habla de la
forma; 6 se expresa la una para pon-
derar el m6rito de la otra. Causa
formal. Lo que hace valer las cien-
cias tiles, es dtil. Causa eficiente:
La Retdrica se original primeramen-
te de Dios, despuls de la naturaleza
y delestudio: luego el efecto de estas
causes debe ser dtil.
VIII. Los efectos. Aniwar los
ej/rcitos, castigar los delitos y ensal-
zar la virtud son efectos tiles de la
Retdrica.
IX. Los antecedentes y consi-
guientes. Hacen dos arguments
como las causes y efectos: es util
Sla facultad que antes de aprenderse
tiene ocupados d losjdvenes en el es-
tudio de la moral, de la historic etc.
y despues los empefa honrosamente:
de esta naturaleza es la Retdrica.
X. Los ajuntos 6 circunstancias
(*) Quien: fud cultivada por los
hombressabios. Que cosa: Es com-
panera de la jusitcia, del orden, de
la inocencia de las grandes almas.

(*) Quis, quid, ubi, cur, quomodo, Quuando,
quibus, auxilius.


En donde: tuvo accptacidn centre
hombres que no era fdcil engahar
por ser sabios yjustos. Por qu6: por-
que el verdadero elocuente no busca
sutilezas etc. De qu6 modo: La es-
tudiaban con mucho conato: Cuando:
en tiempo que no necesitaba much
la verdad para ser atendida' Con
qu6 auxilio: sin tener los conocimien-
tos que nosotros tenemos y ellos in-
vestzgaron: debe ser pues muy dtil
la Retdrica.
XI. La comparaci6n. Debe ser
de igual a igual 6 de menor d ma-
yor, es decir que haya mayor ra-
z6n de concluir el intent en que
se busca la comparaci6n. Los auto-
res ponen de mayor d menor v. g:
a Cicerdn siendo de tanta autori-
dad era ztil la elocuencia etc. De me-
nor a mayor: d los que escriben cosas
frivolas ayuda la Retdrica: luego d
los que escriben asuntos graves. De
igual: d los que tienen una situa-
cidn como la nuestra es dtil etc. De
este lugar se sacan las pruebas de
ejemplo: Cicer6n fu6 6til para
los ascensos etc. Tambi6n perte-
necen A este lugar los similes como-
describir al z6firo y hacer despu6s
la aplicaci6n A la Ret6rica. Es in-
creible la fuerza de estos argumen-
tos. Para convencernos, finjamos un
lejislador que crea no ser licita la.
pena capital. Con asemejar exacta-
mente el cuerpo human con el
politico, d los malos individuos con
la parte acancerada, d los jueces
con el cirujano, y d la ley con la
mutilacidn, convencer6 que es lici-
ta la pena de la vida. La deseme-
janza que es contraria al simil de-
be reducirse A este lugar, v. g: es
molesta una expresidn grosera lue
go etc. En suma las comparaciones,
los ejemplos, los similes y disimi-
les se pueden reducir al lugar un-
d6cimo.
XII. Los repugnantes. Decirque
la Retdrica conduce al fin de la ex-
presidn;pero que no es itil, es decir
que es itil y no es ztil.


_ ~
~


238








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 239


Los demis lugares no son fruto
de una atenta meditaci6n como los
antecedentes. Son siete: I. La auto-
ridad. II. Los juicios que se hicie-
ron antes. III. La fama. IV. Las
Leyes. V. Los tormentos. VI El ju-
ramento VII. Los testigos.
.El padre Pomey en su Nuevo
Candidate pore dos modos de ha-
llar arguments. Primero por nom-
bres adjetivos. Segundo, por los
objetos que se presentan A la vista.
Son pueriles estas invensiones y s6-
lo pueden servir para hacer chan-
zas canoras, como dice Horacio.

III.

A mpliacidn.

A la invencion corresponde ha-
llar como amplificar los argumen-
tos; y para que sea htil la lecci6n
de los autores sobre este capitulo
en que hay alguna confusion, es
precise advertir que hay tres g6ne-
ros de amplificacidn y que no todos
los preceptos de los autores son
adaptables a todas. La primera es
amplificaci6n de invenci6n que no
es otra cosa que la copia de prue-
bas de que se ha hablado. La segun-
da es la del period que son cier-
tastas adiciones oportunas para lle-
nar armoniosamente la expresi6n.
La tercera, que podemos Ilamar de
entusiasmo, consiste en un cimulo
de ideas accesorias con que el Ora-
dor procura detener al oyente me-
ditando la grandeza de la cosa. La
primera tiene por limits la oraci6n.
La segunda y tercera, tal vez un s6-
lo period. De estas dos se darin
dos ejemplos: Primero. Cuando Ci-
cerdn us6 de los adjuntos, de nega-
cidn y afirmaci6n de causes en la
oraci6n por lege manila por decir:
mi modo de pensar me ha privado el
present honor entonces hizo una
amplificaci6n periddica. Segundo.
Cuando dijo: Domaste unas gentes
por su fiereza bdrbaras, por su mu-


chcdumbrz innumerable por los ln-
gares znfinitas, por todo genero de
viveres abundantes en vez de decir:
Fud grande tu victoria hace una
amplificaci6n de entusiasmo. La so-
luci6n del siguiente problema su-
ministrar. muchos ejemplos, sin em-
bargo que no se deben career dignos
de proponerse para model.

(Continuard.)


UN BESO TELEFN0ICO.


-;Hola!
-?Quidn llama?
-Soy y6.
--,Con quin hablo?
-Con Maria.
-Gu(rdete Dios prenda mfa.
-Mas alto.
--iNo entiendes?
-N6.
-Anoche sofi contigo.
-Sigue.
Y tdi Lpensastes en mf?
-Un poco.
;,Mequieres?
-SI
-Que oigo muy poco te digo.
--;Estds sola?
-Como un hongo.
-iY tu madre?
-Salii6 misa.
-Me alegro.
-Mas date prisa,
Que ser breve me propongo.
-HIblame de amor.
-Hablemos.
Mi padre me dijo ayer:
(Esto ya no puede ser,.
;Nos casamos 6 qu6 hacemos?
-Ne te oigo.
-Que mi papa
Dice que la temporada,
Le parece mny pesada,
,Lo vas entendiendo ya?
--Dos 6 tres frases, Maria,
lie cazado ...........
-Si tu amor
Es tan poco cazador,
Vas a errar la punterfa.
Contest, pues.
-Mi lucero,
S61o puedo contestarte,
Que sin verte y sin hablarte
Yo no vivo, desespero,
I;Oyes?


-Prosigue hasta ver.........








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


-Si yo pudiera lograr
Que me llegases A amar.........
-iC6mo?
-Como una mujer.........
Ya te entiendo.
-iQu6 serena!
Y con mi ca-rifo ufana,
Sin pensar en el mafiana.........
-Lo que te dije:-no suena.
-A ver ilMe amas?
Esto sf,
--iMe olvidaras?
-Eso n6.
-Pues dame una prueba
,Yo?
-Pero c6mo?
-Desde ahi;
Ac6rcate al aparato
Cuanto puedas.
-Me acerqu6.
--4Vas 6 oirme?
--Probar6
Es cosa de poco rato.
Pon la boca, te lo pido,
Cual si hablaras.
4Y a qu6 es eso?
-iOistes?
-Un estallido.
YY & qud te ha sonado?
-A beso
-;Gracias i Dios que has oido!

SMANUEL DEL PALACIO.


CRON ICA.


EXCITATIVA.-La hacemos A los
sefiores miembros del Ateneo, por
encargo de la Junta Directiva, pa-
ra que concurran A la prdxima reu-
ni6n, que se verificara en la noche
del jueves 6 del present, con ob-
jeto de tratar asuntos que intere-
san al porvenir de la sociedad.

-x-

BIBLIOGRAFiA.- Elegantemente
impresa, recibimos a fltima hora,
la obra titulada "La Administra-
ci6n pdblica 6 curso de derecho ad-
ministrativo" que obsequi6 A la so-
ciedad, nuestro amigo el sefior so-
cio, Licenciado don Antonio Gon-
zAlez Saravia. Obras de esta natu-
raleza honran no s6lo al autor sino
A su patria. Felicitamos al sefior Sa-


ravia, despuds de rendirle nuestras
gracias por tan valioso objeto.

*-*

LA ACADEMIA GUATEMALTECA.
-Esta respectable asociaci6n ha or-
ganizado el personal que debe ocu-
parse de los studios biograficos de
nuestros hombres de letras. Gracias
A tan honrosa tarea ya no conoce-
remos s6lo de nombre A los princi-
pes de nuestra literature. Bravo por
la Academia.

*
"ALGO MAS sobre idealismo y na-
turalismo" y "El verdadero realis-
mo," es el titulo de dos articulos
que trae El Repertorio Salvadoreno
debidos d la pluma de los sefiores
Delgado y Castafieda. Dignos de
sus autores, estos articulos son con-
tinuaci6n de los principios litera-
rios que sostuvieron en la recepci6n
del sefior Delgado.

x*

CONFERENCIA.-EI jueves 6 del
corriente la leerA el socio seflor
Cuellar, y versard sobre la utilidad
del studio de nuestra literature
anterior A la Independencia.

*
*

LoS FILATELICOS por 0,25 cen-
tavos, y en sellos postales sin usar
de las Repdiblicas de Centro-Amb-
rica, pueden obtener por un afio la
interesante publicaci6n mensual The
Bagder que edita N. E. Carter-Box
314-Delaware, Wis, EE. UU. Trae
anuncios de comerciantes y colec-
cionistas filatdlicos de casi todas las
parties del mundo.


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