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HIDE
 El aveneo y discurso pronunciado...
 Cancion
 Discurso pronunciado por el socio...
 Leonor
 Discurso pronunciado por el socio...
 A mi amigo, el sacristan
 Discurso pronunciado por el socio...
 Reflexiones a los libros de elocuencia...
 Cronica














Group Title: Ateneo Centroamericano
Title: El Ateneo Centroamericano
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 Material Information
Title: El Ateneo Centroamericano
Physical Description: v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Ateneo Centroamericano
Publisher: s.n.
Place of Publication: Guatemala
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Subject: Central American literature -- Periodicals   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Issuing Body: "Organo de la Sociedad Literaria del mismo nombre."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00026077
Volume ID: VID00002
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000310800
oclc - 07562916
notis - ABT7495

Table of Contents
    El aveneo y discurso pronunciado por el socio F. Bustillo
        Page 129
        Page 130
        Page 131
    Cancion
        Page 132
    Discurso pronunciado por el socio Francisco Quinteros A.
        Page 133
        Page 134
    Leonor
        Page 135
    Discurso pronunciado por el socio Juan Bustillo
        Page 136
        Page 137
        Page 138
    A mi amigo, el sacristan
        Page 139
    Discurso pronunciado por el socio Javier Ortiz M.
        Page 140
        Page 141
    Reflexiones a los libros de elocuencia por Fray Matias Cordova
        Page 142
        Page 143
    Cronica
        Page 144
Full Text



Tomo I. Guatemala, 1? de setiembre de 1888.


EIL ATENBO CENTRO-AMERTCANR,
__1W.V YM > -" ,>M '***
--T --TtW ^1TTT WT i ,' .1


OR(GANO DE LA SOCIEDAD LITERARIA DEL I.11l.lO Mto RE '/


EL AEHEDO.


Como lo dijimos en nuestro
numero anterior, a iniciativa del
socio senior HernAndez, "El Ate-
neo" dispuso sustituir el tema
que habia iniciado el senior Pre-
sidente Uriarte, porotro que no
fuese de cardcter politico; y al
efecto nombr6 al socio Coronel
Matus para que pronunciase el
discurso official.
Los Sefiores Matus y Hernan-
dez dijeron unas cuantas pala-
bras relatives A la civilizaci6n de
las raza indigena, que era el te-
ma designado.
Como los Estatutos de la so-
ciedad no prohiben de una ma-
nera expresa que en las sesiones
publicas, cualquiera de los socios,
desarrolle temas cuya indole mais
6 menos political haya sido dis-
putada, los jovenes Quinteros
Francisco, Fidel v Juan Bustillo
y Ortiz Javier, impulsados pdr
un centroamericanismo sincere y
la franqueza leal y generosa de
su carActer, ageno A ambiguieda-
des y contemplaciones, subieron
A la tribune y pronunciaron bre-


C(L O. 5

A864


ves pero sentidos y ei ui lT as
discursos, en honor al decreto en
que el congress de Costa Rica
otorg6 nacionalidad A los centro-
americanos que aborden A aque-
lla tierra; quedando asi, ipso
facto, derogada ]a disposici6n
que, A iniciativa del seflor Her-
nandez Blanco y apoyada por
el sefior Matus, habia sido apro-
bada con anterioridad.


DISCURSO
PRONUNCIADO POR EL SOCIO
F. BUSTILLO.


La uni6n que en otros tiempos se
hizo de estas pequefias nacionalida-
des fue muy dificil, debido sin duda
a la ninguna cultural intellectual de
los pueblos: vivian en el estado mis
grande de embrutecimiento, y de
alli provenia el que no comprendie-
ran su situacidn political. Las dis-
tintas classes sociales miraban con
horror toda reform, y consideraban
d los que llevados de su patriotism
se lanzaban A la political, como va-
gos, locos yhasta estdpidos; enemi-
gos de la tranquilidad piiblicay dig-
nos de desaparecer de este mundo.


{ Nim. 9.








130 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Y habia raz6n. Acababamos de salir
de un regimen politico que no con-
siente ni la libre expansion de los de-
rechos innatos al individuo; en el
que la ley, no es otra cosa que la
voluntad de una persona; el senti-
miento es guiado por una imposi-
ci6n mas 6 menosabsurda; el hombre
en fin, una cosa llevadapor el em-
puje de un magnate. Salidos, pues,
de la especie de letargo en quees-
tAbamos y con las costumbres y te-
mores que naturalmente nos queda-
ran, era de todo punto impossible
que en un moment comprendiera-
mos lo que mds conviniera A la felfz
realizaci6n de los fines de la Repfi-
blica. De aquf la divergencia de
opinions, de aqui aquella lucha te-
rrible entire los qiue pretenden que
la sociedad, ya que no puede volver
A los primitives tiempos, estacione
eternamente en un solo punto, con-
vencidos deque esto iltimo es un
verdadero retroceso; y los que anhe-
lan la march acelerada hAcia el
progress, teniendo siempre en la
memorial lo que el historiador La-
fuente, refiriendose A la humanidad,
dice "que es un Gigante inmortal
que camina dejando tras si las hue-
Ilas de lo pasado, con un pie en lo
present y levantando el otro hAcia
lo future." Por fortune, ya el pueblo
en su mayoria ve un poco mas claro,
y conoce perfectamente las preten-
sionesdelosque se creen enviados
de Dios, defensores y amantes de
las leyes divinas y humans.
Yael hombre de estos tiempos
raciocina y continue firme la senda
que se ha trazado, y que no es otra
que aquella que lo conduce A su per-
feccionamiento: ya no le important
necias preocupaciones y dificulta-
des sin t6rmino, ni que el poeta la-
tino Horacio diga "que la edadde
nuestros padres, peor que la de nues-
tros abuelos, nos produjo A noso
tros, una peor que de la nuestros pa-
dres y que darem s pronto el ser A u-
na raza mAs depravada que nosotros;'


idea que nos espanta, y que A creer-
la, alejarfamos toda esperanza, toda
ilusi6n y nos hundirfamos en la ab-
surda region del paganismo. Nues-
tra sociedad seflores, va progresan-
do aunque con alguna lentitud, y es-
to se hace visible, A toda luz..
Es verdad que en algunas repu-
blicas como la de Guatemala existe
adn una clase de la sociedad que to-
davia no se han ,encontrado los me-
dios adecuados para civilizarla 6 al
menos para que salga un poco del la-
mentable estado en que seencuen-
tra. Esta clase es*la indigena, que
excede en ndmero A la latina: sobre
ella pesan muchas obligaciones y no
tiene 6 no puede ejercitar ninguno
de sus derechos. El sabio americano
Jos6 Cecilio del Valle, baj6 A la tum-
ba antes de concluir una obra que
trataba precisamente sobre este a-
sunto, y que de seguro hubiera re-
mediado la dificultad, si la muerte
no nos hubieraarrebatado tan pre-
maturamente A aquel ilustre pensa-
dor.
En las demas rephblicas de Cen-
tro-Am6rica no sucede lo mismo.
Lo que si se v6 son individuos que
no quieren variar su condici6n politi-
ca. Ved ahi al pueblo costaricense
como se ha mantenido siempre res-
pecto de la uni6n con sus demas hei-
manas; s61o el actual Gobierno ha
podido hacer que desaparezca por
complete la fatidica sombra de
Braulio Carrillo, hombre de celebri-
dad tan triste como la de sus com-
pafleros en political: s6lo 61 ha podi-
do emitir un decreto en que se decla-
ran ciudadanos naturales de aque-
lla naci6n A los individuos de las
demas secciones de Centro-Ameri-
ca que pisen el territorio costari-
cense, y en que se faculta al Presi
dente de la Repdblica para celebrar
tratados con sus hermanas las demis
naciones, A efecto de armonizar las
relaciones que deben existir entire
ellas, de unificar sus comunes intere-
ses, de velar por su existencia, de que








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 13r


se extingan de una vez ypara siem-
pre antiguas rivalidades; en fin seflo-
res, de celebrar convenciones que
vengan i dar por resultado la pacifi-
ca uni6n de estas cinco secciones del
centro de Amdrica. No es de extra-
flarse la conduct que estA obser-
vando aquel Gobierno: desde alg6n
tiempo A esta parte ha venido dan-
do muestras de adhesion al ideal
que hoy perseguimos. El Sr. Soto,
A pesar de muchas resistencias, ha-
ce poco di6 el nombre de "MorazAn"
A una de las plazas de San Jos6, y
luego ha contribuido a la reform
en sentido liberal de la carta Cons-
titutiva. Esto es trabajar por la re-
construcci6n dela patria, esto es ex-
traordinario en aquella tierra que
siempre se ha distinguido por su an-
tipatia a la nacionalidad, que jams
habia convenido en que se unieran
estos insignificantes girones de la
gran patria, que tan despreciables
son en el extranjero por su peque-
fiez y su miseria, por su impotencia
y descr6dito, por muchas, por mu-
chisimas causes que callo A fuer de
centro americano. Hoy en dia no
hay personas que odien el pensa-
miento de uni6n, no hay quien ten-
ga valor para opener resistencias,
no hay quien se congratule cinica-
mente cuando ve muy lejos ra rea-
lizaci6n de tan grandiosa idea. Y si
dicen y repiten con voz estent6rea
que son verdaderos unionistas: que
estan en un todo de acuerdo con la
acariciada esperanza; que han sufri-
do much, much; que son mirtires
de ]a causa, cuando se present una
ocasi6n mAs 6 m6nos oportuna, seria
un absurdo, un verdadero contrasen-
tido no demostrarlo con hechos por
que debemos tener el valor suficien-
te para ser francos. Ese que no se
quita la bochornosa mAscara que lo
cubre: ese que no dice claramente lo
que es: ese que estando en el Po-
der acepta por conveniencia el eco
del patriotism y cuando llega un
conflict, apostata, vuelve sobre


si espantado, y humilla A un noble.
pueblo por conservar su puesto, por
seguir escandalizando al mundo con
sus atroces hechos; ese es, seflores,
un verdadero separatist imitaci6n
de todos los que ha habido en otros
tiempos.
En 6pocas pasadas y poco despu6s
de nuestra independencia, se crey6
que era impossible que estuvi6semos
desunidos, y de alli que se levanta-
ran, como por encanto, esas figures
ilustres que los siglos admiraran con
respeto. Aquellos hombres trabaja-
ron con tanto esfuerzo, que al fin lo-
graron realizar el objeto que se pro-
ponian, convenci6ndose poco des-
pu6s de que una obra tan grandiosa
no puede sostenerse sobre cimientos
tan d6biles. Las masas del pueblo es-
taban tan atrasadas que bastaba
el grito de "mueran los herejes' dado
por un salvaje de Mataquescuintla
para que se revelaran contra los que
trabajaban por civilizarlos y por le-
vantar muy alto el nombre de la
patria. Y estos hombres y estos he-
roes desaparecieron para siempre de
entire nosotros, con la esperanza de
que otras generaciones reconstrui-
rian su obra, ya deshecha por Ia
ambici6n y la ignorancia. Desde en-
tonces no ha aparecido en Centro-
Am6rica otra espada como la de
MorazAn, qne la supo blandir sobre
las cabezas de los separatists; no
se ha oido un canto salido del pe-
cho del patriota mas entusiasta y
mis ardiente que ha producido esta
tierra, de aquel c6lebre atleta que
despreciabael cargo de Presidente
de la Repdblica para ocuparun ban-
co en la Representaci6n Nacional;
de aquel hombre cuyo solo recuerdo
llena el alma de sentimiento y el
coraz6n de inquietud. Sefiores, ,por-
qu6 no decirlo de una vez? deJos&
Francisco Barrundia. Estas y otras
tantas figures notabilfsimas desapa-
recieron de nuestra escena pero ain
se les evoca en los hermosos dias de
regocijo.








132 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


ISombras venerandas! nosotros os
seguiremos por el gran camino que
regado de luz nos habeis dejado:
trabajaremos con ardor hasta dar
t6rmino A los ideales sacrosantos
que nos halagan: os evocaremos en
todo moment y Ilevaremos por em-
blema vuestros nombres hasta colo-
carlos en el altar de la Repidblica
Federal de Centro Am6rica!
Seflores: saludemos al pueblo y
Gobierno de Costa Rica, que hoy ca-
mina A la vanguardia del progress:
felicitemos al sefior Soto porque ha
sabido hacerse grande, uniendo sus
ideas generosas A la corriente refor-
madora que sigue impetuosa su car-
rera por en medio de lo siglos.



CANCION.
DEL UNIONISTA CENTRO-AMERICANO.

(Initacidn.)


Con sabias leyes por norma
Al progress caminando,
Va impert6rrita avanzando
La patria de Morazgn.
Centro-Amdrica lamada
Per todos un paraiso,
A qu&n la natural quiso
Hermosear con grande afdn.

La aurora sus rayos brinda,
Las estrellas auin titilan,
Y en el espacio desfilan
Con mon6tono tropel;
Y ve cantando el dem6crata,
A sus flancos bravos mares:
A los Bolivianos lares
Y al grdn Popocatepel.

iAdelante! Patria amada
con ardor,
Que ni servil emboscada,
Ni odiosa guerra intestina,
Tu cara existencia mina,
Ni oscurece tu fulgor.

Cienbatallas
Se han ganado,
Con enfado
Del servil;


Y cobarde
Se enajena
Cuando truena
Mi fusil.

Que es mi patria excelsa Diosa;
Mi fuero: constituci6n,
Es mi numen: Centro-America,
Mi linico lema: La uni6n.

All luchen tenebrosos
T6rpes rehacios
Por blasones ostentosos,
Que yo aquf i mi patria adore,
Mas que al oriental tesoro
De diamantes y topacios.

Y no hay pueblo
Progresista
Que desista
De mi ideal;
Todos quieren
Contemplarme,
Y llamarme
Federal!

Que es mi patria etc.

A la voz: i"La uni6n sucumbe"!
Contemplad,
Que aunque el plomo adverse zumbe,
El peri6dico y tribune,
Desafian la importuna
Enojosa tempestad.!

Las victorias
Nacionales,
Con iguales
Gozard;
Y luchando
Con instancia
Y arrogancia,
Vencerd!

Que es mi patria etc.

Darme quieren al olvido,
iNo hay cuidado!
Yo 6 este pueblo desunido
Que hoy me demuestran rude,
Cubrir6 con el escudo
Que con sangre he conquistado.

Y si muero,
Qun mds gloria,
(ue en la historic
Figurar;
Y haber siempre
Defendido
El querido
Patrio hogar.







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 133


Que esmi patrir etc.
Son mel6dicas canciones,
Amenazas
De retr6gados varones,
Y sus gritos insultantes
Que me lanzan delirantes
Tras sus perfidas corazas.
Y sin susto.
ni recelo,
Sin desvelo,
Sin afan,
Mi esperanza
Sigue el faro
Del preclaro
Morazgn!
Que es mi patria exelsa Diosa,
Mi fuero: Constituci6u,
Es mi nnumen: Centro-America,
Mi ainico lema: "La unidn!"
JUAN F. RODRIGUEZ MENDEZ.
(1884.)


DISCURSO

PRONUNCIADO FOR EL SOCIO

FRANCISCO QUINTEROS A.


Senfores:

La naturaleza sabia en todas sus
manifestaciones nada hace sin un
fin determinado. Sus obras de una
perfecci6n acabada tienen ese sello
particular, que admira, seduce y
cautiva a la par que atrae.
Cuando en la soledad de un ga-
binete se contemplan en el mapa
los continents, de seguro que el
observador fija sus ojos en esa perla
de los mares que se llama America
y desde los confines Brit4nicoshasta
el cabo de Hornos, pasea su mirada
contemplative por ese cimulo de
nacionalidades surgidas de los cata-
clismos sociales de principios de
este siglo.
Yo contemplo el mapa de la A-
mdrica y admiro en el Norte la
constancia de la raza que la habitat,


admiro 4 los puritanos y la austeri-
dad de su cardeter, admiro sus
obras gigantescas, admiro 4 Broo-
klyn con su puente, admiro a Mor-
se y Fulton y admiro 4 Washington.
En la Am6rica del Sur veo des-
tacarse como una espada candente
del fondo del Pacffico 4 la Repd-
blica modelo, A Chile y saludo con
respeto a sus heroes de 1820, salu-
do y venero 4 San Martin en Mai-
pi; saludo al Peri frente A frente 4
Mdndez Nuflez y Grau hatiendo de
sus buques las term6pilas de su
naci6n.
En las tres Repdblicas granadi-
nas, saludo a Sucre, saludo a Paez,
saludo y venero a Bolivar.
Pero Centro-Amdrica, seflores,
(donde est4? Centro-Am6rica, mi
patria querida, yace ahi en medio
de los oc6anos presidiendo el con-
cierto de las naciones, baflada por
dos mares y cubierta eternamente
de azules y sonrosados celajes; con
lagos en cuyas ondas se retrata el
.4guila de los Andes y en cuyos
bordes besa tr6mulo las aguas el
junco temblador.
Las pasiones y los egoismos han
manchado su virgen suelo y han
hecho de este jardin de la Am6rica
que la naturaleza y el destiny de
consuno habian creado para la uni6n
cinco fracmentos que siguen jinsen-
satos! desgarrdndose con safia cruel.
Yo admiro, patria mfa, tu suelo
feraz, tus bosques que tienen el
mar por limited; admiro tus cien vol-
canes con sus eternos y blancos pe-
nachos, gigantes que parecen to-
car el cielo; admiro a tus heroes,
pero lay! (admirar6 sus errors?
Tus hijos tras safluda y cruel
guerra rompieron tu manto virgi-
nal y hoy esclava del destiny si-
gues irresistible el sendero de las
pasiones.
El inmortal Batres Montdfar re-
firi6ndose a la anarquia de aflos pa-
sados decia:


-~-'---- -- -- --I l-lr- -- -- -.. -- -- -- -- --







134 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


(qOh cara y adorada patria mia,
Con raz6n barre el polvo tu diadema,
Con raz6n tu existencia es agonfa,
Con raz6n tu destino es anatema!,

Y tenia razdn: la fracci6n separa-
tista en su incesante trabajo por la
division logr6 hacer salir de la oscu-
ridad a Carrera, d Ferrera y demas
individuos que con la cruz, serial de
redenci6n, en una mano y el fusil
en la otra asaltaron i las poblacio-
nes indefensas y reconocian por ini-
ca ley la de la fuerza.
S61o una fracci6n de la sociedad
protestaba energicamente contra el
retroceso a la barbaric y sus pro-
mesas y juramentos hechos en los
moments de peligro eran la sen-
tencia de muerte que aquel tirano
de los treinta aflos, imponfa a la
Libertad.
Muere Morazan en 1842 y aque-
lla uni6n, aquel lazo de hermandad
como si fuera un lazo de maldici6n
que los estrechara, es roto jay! para
no volverse a unir!
El partido del progress continue
protestando; pero su voz que ain
no era tiempo que resonara en las
cAmaras populares ni menos en el
Gobierno de alguna de las cinco
Repdblicas se perdia en los estra-
dos y en los claustros. Su voz que
siempre ha aconsejado la igualdad,
la fraternidad, la "uni6n" era apa-
gada por el rumor de las alabanzas
y el humo del incienso quemado en
torno de los mandatarios.
Por eso cuando en nuestros dfas
luce alguna rafaga de esperanza,
cuando se distingue d lo lejos una
luz que cual ndufragos vemos en
mar borrascoso, por eso digo, es
digna de encomio y de los mayores
elogios csa actitud que llamando A
los dispersados miembros de una
misma familiar i olvidar sus mutuos
agravios, convida i darse un abrazo
de concordia y sellar con sus jura-
mentos esa uni6n, ideal de nuestros
mayores que a fuer de ser tan de-
seada se present tan dificil.


Yo he oido decir, sefiores, como
una especie de tradici6n, que alla
hace diez lustros mi patria se ex-
tendia desde el itsmo de Tehuan-
tepec hasta el escudo de Veraguas.
Era una patria feliz, grande y pr6s-
pera, tal cual en mis ideales de jo-
ven me complazco en considerarla
hoy. Era una patria que tenia por
lema la igualdad y la Libertad,
donde el ciudadano tenia la con-
ciencia de sus deberes y la concien-
cia de sus libertades civicas.
Tierra privilegiada, mansion de
la dicha, paraiso de la Am6rica!
(Y que fu6 de esta gran patria?
El mar siempre proceloso de las
pasiones, de las pasiones rastreras,
hizo naufragar aquella gentil nave
que habia resistido ya a tantas tor-
mentas iQu6 nos queda? CINCO GI-
RONES.... sarcasm 6 irrisi6n de
aquel poder, de aquella grandeza!
Sin embargo y como providen-
cialmente la democracia, en su cons-
tante trabajo, en su irresistible mar-
cha, ha sabido inspirar A los gober-
nantes ideas regeneradoras que han
llevado d cabo.
La democracia es la que ha he-
cho abrir numerosos planteles de
instrucci6n. El territorio Centro-
Americano se halla sembrado hoy
de escuelas donde se imparte igual
instrucci6n al que altivo, se cree
descendiente de Carlos V y al hu-
milde hijo del pueblo que tiene por
ascendientes A Lempira y Tecdm-
Uman.
A la juventud que hoy me escu-
cha, educada en esos planteles, toca,
al juzgar mis palabras, preguntarse
sinceramente si no sera ella la que
deba hacer el principal papel en la
resurrecci6n de este nuevo Lazaro;
si no serA ella la que ha contraido
tacitamente con los prdceres de la
patria, el solemne compromise de
levantar la bandera que ellos tre-
molaron victoriosa tantas veces;
vencida hoy, mas no humillada.
El estandarte mil veces bendito


- --------







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO 135


de la Uni6n ha sido tremolado en
dos ocasiones y en la iltima d6cada
en Centro-Am6rica. El 2 de abril
de 1885 el General Barrios muere
heroicamente en los campos de
Chalchuapa y hasta los Animos mis
esforzados crefan que la idea unio-
nista habia cedido el campo i las
pasiones, A los egoismos y Alas ban-
derias de partido; pero he aqui
que Costa-Rica que se creia fuese
la mas rehacia y la mAs opuesta A
ese ideal, dicta por medio de su
digna y lib6rrima Asamblea Decreto
que borra las sospechas, alienta los
corazones y fortalece aquello sespi-
ritus timoratos prestos A abandonar-
se al primer contratiempo.
iLoor a ese alto cuerpo y loor A
ese pueblo que tras las vicisitudes
de sesenta y siete aflos ha sabido
conservar puro y firme en el fondo
de su coraz6n el fuego santo de la
Libertad y la Uni6n!
Yo, desde el seno del Ateneo ha-
go votos por la felicidad de estos
pueblos tan cansados, tan sufridos
y d6ciles, tan valientes y heroicos.
Costa-Rica merece: un aplauso,
yo de lo alto de esta tribune se lo
doy y uno mis aclamaciones A las
de mis hermanos!
DIJE.

Guatemala, 16 de agosto de 1888.



LEONOR.



Era, Leonor, muchacha encantadora
De ojos bellos y azules como el cielo;
Pero en su faz el triste desconsuelo,
Iba dejando huellas de dolor.
Ella, apenas contaba, no cumplidos
Dieziocho abriles. Era edad risuena,
Edad feliz, edad en que se suefia
Con los delirios del primer amor.

iPobre Leonor! El mundo no sabfa
Que en esa edad, la virginal criatura,
En secret silencio, la amargura
Devoraba, sufriendo una aflicci6n;


De su hermano el simpAtico Abelardo,
Ha tiempo separada se encontraba;
Y, por eso, gemfa y sollozaba
Desgarrando su propio coraz6n!

El padre y la mamA de aquella nifia,
Pensando con prudencia y con gran calma,
Que un motivo de amor, amor del alma,
Ocasionaba aquella enfermedad,
A Leonor resolvieron darle estado,
CasAndola, dijeron, con Ricardo
Que era un joven apuesto, muy gallardo,
Y ademis posefa una heredad.

Combinaron el plan. La pobre joven
Continu6 por su hermano suspirando,
Y, con afan, mil lAgrimas regando
Sobre su bello rostro, angelical.
A Ricardo no habfa conocido, .
Si ese nombre existfa, lo ignoraba,
Ni sabia que el joven la adoraba
Con delirio y afecto sin igual!

Sus padres, nunca le contaron nada
Y 4 Ricardo dijeron con presteza,
Que ellos, se harian de la vista gruesa
Para que 61 la pudiera enamorar.
El joven que adoraba A Leonorsita,
Figdrense, sefiores, qu6 alegrfa,
Qu6 gozo, qu6 deleite sentirfa,
Al poder con Leonora conversar.

La joven, entire tantnto, ninuaba
Sufriendo con la ausencia de su hermano,
Quien lejos iay! del suelo americano,
En sa hermana pensaba con afan.
iQu6 triste debe ser, sefores, y que triste,
Distante hallarse del hogar sagrado
Donde existe una hermana, un ser amado,
Donde la dicha y el amor estdn.

Todas lIs tardes la gentile Leonora,
Salfa de su casa, pensativa,
Modesta, como flor de sensitiva,
Sintiendo su dolor y su pesar;
Y, tomando un camino que conduce
Al triste lado, donde el sol decline,
Se subfa a una po6tica colina,
Y sentada, ponfase A llorar.

Desde aquella colina, con tristeza
Tres afios antes, i su hermano, dando
Quizas el fltimo adios, lo vi6, dejando
Poco a poco la casa parternal;
Y, desde entonces, suspirando 6 solas,
Aquella virgen, pilida y divina,
Todas las tardes iba t la colina,
Sintiendo pesadumbre, sin igual.

El amor que penetra los misterios,
Y, en pos camina del objeto amado,
Dijo a Ricardo: ((sfguela cuitado,,
Y, Ricardo en el acto la sigui6.








136 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Ella, estaba sentada y sollozando,
El, en silencio se acerc6 hasta ella,
Y, al mirarla tan pAlida y tan bella,
De rodillas, asf se declar6:

"Sefiorita: hace ya tiempo,
Que mi alma acongojada,
Se encontraba enamorada
De su cAndida beldad;
Y, hoy que sufrir ya no puedo,
La passion en que me agito,
Le dire que no es delito,
Expresarme con verdad.

(Yo, la adoro, la venero,
Con tan sincere carifno......
Con los afectos de un nifio,
Palpitante de emoci6n,
Como amaba 6 su Julieta,
Aquel apucsto Romeo......
Si Ud. no me ama......yo creo
Que morird de pasi6n!

"Perdone Ud., sefiorita,
Pero este afecto sagrado,
HAmelo Ud. inspirado
Con su tan tierno candor;
Adoro A Ud., con delirio,
Cual ama el ave & la aurora,
Si Ud., no me ama Leonora,
Me morir6 de dolor.,

Desencajado y livido el semblante,
La casta virgen suspir6, y temblando
Al punto dijo, casi sollozando:
cOs amo, caballero, iperdonad!
Os amo con el alma toda enter,
Porque tennis un coraz6n amante,
Sedme fiel, y stereos yo constant,
Aquf teneis mi alma y mi amistad.)


Y, pasaron, por fin, algunos meses,
Y, las horas, corrieron y volaron,
De Leonora, en el campo continuaron
Los secrets paseos. El pesar
De la virgen no conclufa,
Porque su hermano, su querido hermano,
Adn no volvia al suelo americano,
La boda de su hermana d.presenciar.

Ignorante, Ricardo, de la pena
Que abatia, sin tregua A su Leonora,
Una vez, por el campo, en triste hora,
A solas, sollozando la encontr6.
jPor que sollozas, adorada mfa?
El joven, con afan, la preguntaba,
Y, la virgen, tan solo suspiraba,
Y Ricardo de celos se llen6.

Ricardo, no sabfa que su amada,
Un hermano tuviese desterrado,
Desterrado por sino malhadado,
Por capricho de un padre sin amor;


Y, que otro hombre crefa, algdn profano,
El amor de su amada posefa,
Por eso, la miraba y la segufa,
Celoso, suspirando de dolor.

El dfa de la boda, ya se acerca;
Dijo a Leonor su padre, don Urbano,
Permitir6 la vuelta de tu hermano,
Porque td me lo pides Les verdad?
Y, pasaron un mes y quince dfas;
El vestido de bodas, estA hecho,
De los novios, ferviente dentro el pecho
Late el coraz6n con ansiedad.

El viernes, por la tarde, i la colina,
La nifia se encamina presurosa,
Y, afanosa doquiera, y afanosa,
La mirada extendiendo, loca, esta.
Y, divisa & su hermano, y corre y corre,
Y, lo prime con ansia entire sus brazos;
Los dos unidos por tan dulces lazos,
Se miran, se acarician, con afin.

Ricardo, que en asecho los miraba,
Creyendo ya burlados sus amores,
Y, sintiendo en el alma los dolores
Que despiertan los celos y el pesar,
Toma el rifle y apunta con denuedo......
En el coraz6n los plomos hieren......
Y los hermanos abrasados mueren,
Sin poder ni siquiera suspirar.

Al instant, Ricardo, se suicide;
Y, quedan tres cadaveres tendidos,
Por una mano misma estan heridos,
Por una sola voluntad, tenaz......
....................................................... .....
Existen tres sepulcros, el de enmedio
Que es bajito, en su lapidajaspeada,
Tiene aquesta inscripci6n, casi borrada:
((AQUI YACES LEONOR: IDESCANSA EN PAZ!)

Guatemala, 20 de junio de 1888.

RAM6N P. MOLINA.



DISCURSO

PRONUNCIADO POR EL SOCIO

JUAN BUSTILLO.


Seiores:

Acontecimientos dignos de una
festividad como esta, se han cele-
brado aquf con todas las galas del
pensamiento, con todos los tonos
de la elocuencia; y el delirio del en-







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 137


tusiasmo lo he mirado crecer hasta
lo sublime, cada vez que se trata de
celebrar una gran idea. de rendir
tribute de admiraci6n y aprecio A
un grande hombre, A los colosos de
nuestra literature como los Die-
guez 6 Irisarri, Goyena y C6rdova,
lUrnas sagradas que guardaron el
sentimiento de lo bello, el amor A
las letras en medio de las borras-
cas political, en medio de la mise-
ria y de la mAs criminal indiferen-
cia! Mucho me enorgullezco, sefio-
res, de ese movimiento generoso en
los corazones, de ese entusiasmo
que como fiebre del alma traspa-
rentais en la mirada, en el semblan-
te, en el gesto, cuando como ahora,
venis A celebrar fechas de eterna
recordaci6n.
Os acordasteis del 14 de julio en
Francia, del 4 de julio en los EE.
UU., de la abolici6n absolute de la
esclavitud en el Brasil, y digisteis:
A la Francia nos une la Revoluci6n,
y A la Amdrica nos une el alma,
porque es nuestra Patria, la madre
cariflosa que llora nuestros infortu-
nios, que ha padecido el tormento
de nuestr;s pasiones y que y6, se-
flores, en mis suefios por la demo-
cracia la contemplo como una Dio-
sa, desgracia ayer, hoy coronada
con las coronas de la libertad, son-
riente, y 0Oh poder de la imagina-
ci6n! me parece se levanta entusias-
mada de su lecho colosal A besar i
sus hijos con el beso aquel de Napo-
le6n en sus aguilas, delirante, inmen-
so, resonando en la posteridad, como
decia, en el instant que el g6nio de.
jaba de ser human para convertir-
se en algo superior a la naturale-
z a y al hombre. Y A todos esos
acontecimientos habeis dedicado
una velada en que una prodigiosa
elocuencia los presentaba A la con-
templaci6n de numeroso auditorio,
magnificos, grandiosos hasta donde
puede llegar la grandeza del pensa-
miento.
No vengo, sefiores, A hacer remi-


niscencias de aquellos sucesos: ven-
go ahora, recordindolos, para exci-
tar mis vuestro entusiasmo por los
que allA en los confines de Centro-
America nos dicen: nosotros somos
vuestros hermanos: por nuestras ve-
nas corre la misma sangre: unas son
nuestras aspiraciones y uno serd
nuestro fin. Todo esto encierra fi-
jindose bien, el Decreto de Costa-
Rica que venis a celebrar esta
noche.
iAh sefiores! Triste, muy triste es
contemplar en derredor el extermi-
nio, el desaliento y al sol, como los
pAlidos destellos de una IAmpara,
alumbrando las victims en una es-
cena de sangre. Por alli se escu-
cha el quejido lastimero de un cuer-
po que todavia lo agita el soplo de
la vida, retorciendose en el estertor
de la agonia y en lucha d6bil ya,
pero horrorosa, con ese fantasma
siniestro que se llama la muerte:
por acd la palabra blasfema que lan-
za el soldado en presencia de un
cadaver querido, tal vez de un her-
mano, tal vez de un padre!: aqui 1a-
grimas silenciosas y profundamente
amargas del amigo que se aleja de-
jando envuelto en sangre y mori-
bundo al amigo de su juventud! y
mis alld un cielo ceniciento y tris-
te, un horizonte oscuro y una at-
m6sfera cargada de los penetrantes
vapores que despite la sangre, el
humo, los restos en fin de un corn-
bate. Todo esto, sefiores, resulta-
do muchas veces de odios sin cau-
sa, de guerras sin motivo racional,
de instintos feroces, de pasiones
desencadenadas como desolador hu-
racdn que arrastra en moments da-
dos A la humanidad A cumplir el fa-
tidico axioma del fil6sofo antiguo:
"el hombre es el lobo del hombre."
Tristes, tristisimos, sefiores, son los
resultados de un hecho semejante:
algo como si se escapara el g6nio del
mal, algo como si abriese su ca-
ja fatal la diosa Pandora, algo asi
como que si la atm6sfera, el viento







138 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


que respiramos, la luz que nos alum-
bra, los elements, la naturaleza to-
da en fin, respira esa tristeza infini-
ta, ese dolor insondable, ese estado
torvo y sombrio que solamente pue-
den inspirar al coraz6n human los
espiritus de la noche, los g6nios del
mal, los eternos enemigos de la hu-
manidad.... Ah! Cuando conclui-
ra esa lucha del hombre contra el
hombre, del hermano contra el her-
mano, del hijo contra su padre?
muerte que gufa el pufial de nues-
tros mis fntimos, de nuestros mis
queridos compafleros? Yo compren-
do las razones que asistian i la
Grecia para presentarse en Mara-
t6n y en Salamina, en Micala y Pla-
tea: comprendo i Roma en los cam-
pos catalaunicos, A Espafia en Zara-
goza y Numancia, en Talavera y
Gibraltar; de Francia ese 14 julio
que habeis vosotroscelebrado: com-
prendo el 4 de julio en los EE.
UU., hasta el suicidio de Ricaurte
en San Mateo, porque todo esto ha
sido en defense de la patria, lo ini-
co porque el hombre con justisimos
motives puede derramar hasta la
iltima gota de sangre en un campo
de batalla. iQue los pueblos muchas
veces necesitan un baflo de sangre
para respetar los derechos de la hu-
manidad! Pero cuando la Grecia se
present en el GrAnico en Iso, y
Roma en Orcomeno, en Farsalia y
Munda: cuando la Francia personi-
ficada en Bonaparte se le mira en
Austerliz y en Jena, en las Pirami-
des 6 en Monmiralt, ah seflores, no
encuentro una causa racional, sin6
el instinto bdrbaro de la conquista,
la ambici6n de un hombre arrastran-
do pueblos para hacer devorar a
otros pueblos en la desesperaci6n
de una pelea, el orgullo miserable
que protegido por las sombras del
crimen, atropella la justicia y el de-
recho. Todavia me parece mds ho-
rroroso, mds excecrable, mds fatfdi-
co el espectdculo que presentan


pueblos hermanos que tienen las
mismas costumbres, la misma reli-
gi6n, las mismas aspiraciones, los
mismos suefos y un fin igual por
ley del destiny, cuando estos pue-
blos se desgarran, se insultan, se
atropellan en sus derechos como si
no se atropellaran ellos mismos, no
desgarraran sus mismos cuerpos, no
vertieran su propia sangre. Un tea-
tro semejante ha presentado Cen-
tro-Am6rica de muchos afios atrAs.
Dividida en cinco Repdblicas, ja-
mds podra alcanzar su verdadero
desarrollo, porque asi, siempre se-
rfa pequefia y miserable. Como el
huracan que devasta los campos
arrancando dle raiz Arboles que los
anos habian respetado, asi pasaron
sobre ella las guerras civiles. Pocos,
muy pocos han sido los hijos de es-
te pueblo tan f6rtil, con un cielo
tan hermoso, con rfos que semejan
al caer en pequeflas cascadas, an-
chas cintas de plata, rios que arras-
tran en sus aguas arenas de oro:
con lagos donde se retratan los
abismos, lagos tan pintorescos co-
mo el Lucerna de Suiza, con bos-
ques virgenes donde no ha penetra-
do todavia la plant del hombre, po-
cos decia, han sido los que inspira-
dos en el sentimiento de la grandeza
y dignidad de la Patria, han luchado
por unificarla, por hacerla feliz y
respetada ante las otras naciones
del mundo. Pero ellos han sucum-
bido, unos en el patibulo, otros en
los campos del honor, pocos en la
tranquilidad del hogar. Como mar-
tires apuraron toda la copa del su-
frimiento, el veneno de la desespe-
raci6n; como martires perdonaron a
sus enemigos que eran sus herma-
nos y como mdrtires legaron a'la
juventud la idea mds grandiosa que
formard la pdgina mds resplande-
ciente en los anales de nuestra his-
toria: la Nacionalidad! Recogieron
desengaflos en su penosa existencia,
y quien sabe, Icudntas ligrimas-de-
vorarian al contemplar sus ideales







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 189


desvanecidos! Locos sublimes que
como Heine dirian al alejarse de su
tierra:

Sangre brotan mis ojos excaldados,
Sangre tambien mi coraz6n herido;
Con sangre escribire los prolongados
Tormentos que he sufrido.

La juventud de ahora sigue el ca-
mino que ellos A penosas fatigas
emprendieron; y con ahinco, con
desinteres, sabra luchar por la re-
construcci6n de la patria, que es el
ideal mas hermoso, la aspiracion
mis noble que pueda sentir.
He aqui explicada la animaci6n
y la alegria con que el Ateneo ha
acogido el Decreto de Costa-Rica
de que hace poco se felicit6 el Go-
bierno y que sin duda formarA un
timbre de Gloria para aquel digno
Mandatario. Quiere el como Mora-
zin, como Cabanas y los dos Ba-
rrios, como Jerez deseaba, hacer de
Centro-Amdrica una sola Naci6n:
borrar de hoy para siempre rivalida-
des y aversiones injustas: que des-
de Colombia hasta M6xico hayan
corazones que palpiten por una mis
ma causa, por id6nticos intereses.
O1h qu6 noble aspiraci6n del hom-
bre honrado! jQu6 triste presagio
para el criminal!
Costa Rica no esya el companfero
indiferente, es el hermano cari-
floso que desea abrasarnos con el
abrazo del infortunio.
Yo, seflores, que muy poco valgo,
pero que tengo la honra de perte-
necer a este Centro, no he podido
menos que ensalzar ese Decreto que
es como la puerta d6nde Centro-
America acudird ansiosa A mirar su
porvenir.
Ojald que no se frustren las es-
perazanzas que nos Ilenan de pa-
tri6tico entusiasmo: oialA que noso-
sotros podamos disfrutar mafiana
el placer que otros no disfrutaron:
el de poder un dia cuando se cele-
bre la fecha memorable del "15 de


setiembre" decir con esa alegria in-
finita que brinda la libertad: tene-
mos Patria; el esfuerzo de las gene-
raciones, el suefio de nuestros pa-
dres se ha convertido en una reali-
dad, porque todo desde el Itsmo
de Tehuantepec hasta el escudo de
Veraguas es un solo pueblo, una so-
la Naci6n.
Entonces las sQmbras de nues-
tros mayores que lucharon por la
Unidad, se levantarAn de sus sepul-
cros i bendecir nuestros tiltimos
esfuerzos; y los demas pueblos de la
tierra entonarAn con nosotros un
himno A la Libertad; y la historic
gravard con letras de fuego los nom-
bres de todos los que se sacrifica-
ron por la uni6n y el engrandeci-
miento de la Patria Centro-Ame-
ricana.
HE DICHO.


Guatemala,


16 de agosto de 1888.


A ml amigo, el Sacrist.n,



iCielo santo, esto es horrible!
iOtras dos campanas mis!
Qu6 vd a ser del vecihdario
En poder del sacristan?
Si solo con las pequefias
Lleg6 A hacerse respetar,
Hoy que su poder aumenta
Con esas dos grandes mis,
Qu6 vida se nos espera?
En qu6 iremos d parar?
Yo creo que al fin se sale
Con su gusto ese holgazin,
De rompernos los oidos
En fuerza de repicar;
Asi como ha conseguido
Con tanta facilidad,
Que pierda la policia
La potencia auricular,
Y que i su gusto le deje,
Sin meters con l1 yd,
Hacer lo que se le antoje







140 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Con la pobre vencidad.
Habrase visto otro tipo
Como este mi sacristan?
Cuasi-modo era un portento
De estupidez y fealdad;
Pero el compatriota ese
Le deja con much atras,
Sobre todo en la mania
Que tiene de repicar.
iVedle subir la escalera
Con tanta velocidad!
Ya subi6; miradle ahora
Sus campanas contemplar,
Con esa mirada llena
De cariflosa bondad.
iMiradle como sonrie
Con dulzura paternal!
[C6mo refleja su rostro
Su internal felicidad!
iC6mo demuestra que goza
En presencia del metal!
Con aire de triunfo mira
Por toda la vecindad,
Las mangas de la chaqueta
Se arremanga con afan,
Y con paso mesurado
Y continent marcial,
Las cuerdas de los badajos
Aproximase a tomar.
Ya las tiene entire las manos,
Vedle por curiosidad!
Ved la posici6n que toma!
iSi se parece a un compts!
Media vara de distancia
Del uno el otro pi6 estd:
Queda el izquierdo delante
Y el derecho queda atris.
De todas las cuerdas juntas
Dispuesto se halla a tirar;
La una, las dos, las tres ...
Ya se solt6 i repicar,
Y hoy no pAra, si la gana
De divertirse le da.
iPero Senor, que no venga
Un furibundo huracAn,
Y con campanas 6 iglesia
Lo traslade a otro lugar!
iSolo entonces gozarfa
El vecindario de paz!
)Y la policia qu6 hace?
DLa policfa? ...allf esti
Desplegando como siempre,


Su asombrosa actividad,
En recoger a los bolos
Que en pi6 no pueden estar
Y algunos chuchos sarnosos
De los muchisimos que hay
Vagando por esas calls
En busca de amo y de pin;
Ademis, como hace tiempo
Que sorda en extreme esta
Y se mantiene ocupada
En los montes de piedad
Empefiando sus recibos,
Por no tener que gastar;
0 en busca de Prinz y Migdan
Que generosos le din
Por un recibo de veinte,
Diez pesos, si bien le va,
Es natural que no oiga
Ese agradable tlan, tlan,
Y por eso mi vecino
Se festeja en repicar.
iPero qu6 haremos, si sigue
Sin corrective este mal?
Yo, por mi parte, 10 que hago,
Y creo que otros lo har6n,
Es pedir a California,
Por medio de Rosenthal,
Un par de buenos oidos
Para uso particular,
Y dejarle 6stos que tengo
A mi amigo, el sacristan
Para que de ellos disponga
Como le convenga mis.

Guatemala, 15 de agosto de 1888.

Pepe Ramos Sorrol'


DISCUESO

PRONUNCIADO POR EL SOCIO

JAVIER ORTIZ M.

Seaores:

Los grandes g6nios que han re-
movido a.la humanidad para hacerla
mis dichosa, no han merecido de
ella en su luchadora existencia, otra







EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


recompensa que el escarnio, el des-
precio, la calumnia y el bald6n; ja-
mis los contemporaneos de las ce-
lebridades hist6ricas han podido ha-
cerles justicia; lejos de eso, solo les
han hecho saborear las amarguras
de la ingratitud aguijoneada por la
ignorancia. La apoteosis del g6nio
solo es digna de hacerla la posteri-
dad, pues si los contemporaneos lo
pretendieran, mancharian las mis
veces, la gloria de los hombres gran-
des. Una escepci6n muy notoria se
encuentra: Victor Hugo. La luz es-
pl6ndida del siglo XIX, con-
templada, comprendida y adorada
por todas las inteligencias ilustra-
das de su patria principalmente. Ah!
pero Victor Hugo estaba rodeado
del gran pueblo francs, maestro de
los pueblos, escepcional tambi6n, y
el mas digno de Victor Hugo. La
historic es una cadena de parado-
jas: tiranos menguados en la opu-
lencia y el esplendor, y g6nios su-
blimes que desde el fondo de su mi-
seria y su adversidad perdonan A la
perfidia y a la ignorancia dejando-
les una enseflanza provechosa. Ah!
corazones profundos, generosos e
incomprensibles, cuando aceptan el
sacrificio por la humanidad, conde-
nan a 6sta A llorar su eterno remor-
*dimient9, y la misma que ayer apar-
t6 con asco de su presencia A su
desgraciado pero sublime sofiador,
va maflana a posternarse ante su
descompuesto cadaver, porque a6n
muy n6cia no sabe discernir, entire
la material y la idea, entire lo mise-
rable, fragil y perecedero y lo valio-
so digno 6 inmortal; entire la negra
grandeza del malvado y la brillante
aureola del g6nio.
El arma del g6nio es la idea mas
poderosa adn, que la fuerza que la
cre6, porque si el hombre perece, su
idea jams y en su march triunfan-
te va reivindicando y castigando las
injusticias y los crimenes que ano-
nadaran A su creador.
Una idea nueva, elevada y refor-


madora, que viene A reforzar la luz
de la civilizaci6n actual, siempre ha
de confundir y amedrentar A las in-
teligencias escasas, A las almas ti-
moratas y a los corazones hip6cri-
tas que solo a la sombra quisieran
obrar y entire las sombras vivir. Si
esta es y serA una consecuencia de
las desigualdades en la cultural y
moralidad social, no es just que
sean parte para detener el progress
de los paises, ni r6mora para la rea-
lizaci6n de sus esperanzas acaricia-
das. Hoy nos encontramos en pre-
sencia de un acontecimiento por
muchos motives encomiable. Se ro-
za con nuestra decantada esperan-
za sobre Uni6n Centro-Americana
que todo patriota bendice, recor-
dando el gran fasto de I. de ju-
lio de 1823, el gran crime de 15 de
setiembre 1842, los grandes nom-
bres de Barrundia y de Jerez, que
tuvieron su lecho de muerte en
Washington y los gloriosos mArti-
res: de Gerardo Barrios, Duefas y el
h6roe del dos de abril.
Una de las dificultades que se
encontraban para perseguir con exi-
to la gran idea de todo patriota
Centro-Americano, era la separa-
cidn de la Repdblica de Costa-Rica,
manteniendo desde hace muchos
afios en un complete aislamiento,
sin relaciones de amistad en el gra-
do en que debia tenerlas, conside-
randose fuera de la destrozada pa-
tria del h6roe de Gualcho y Perula-
pin; pero el nueve de julio del cor-
riente afio, los legisladores costari-
censes han hecho desaparecer ese
gran obstAculo dando una ley refor-
matoria de la constituci6n por lo
cual todos los Centro-Americanos
gozan dc iguales derechos politicos
con los hijos de ese suelo, y facul-
tando ademas en esa ley la celebra-
ci6n de tratados de Uni6n con las
demas republicas hermanas.
Costa-Rica ha dado un paso muy
digno en el sendero de la libertad,
ha dado un medio eficaz para per-


---


141







142 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


seguir ese hermoso ideal acariciado
por tantos hombres ilustres, marti-
res de la libertad y victims de su
tiempo.
Esa sangre derramada en los cam-
pos de batalla ha fructificado en
parte; ella nos da A travez del tiem-
po la aureola luminosa de esa idea,
la esperanza de un bien talvez no
lejano, el ideal casi vuclto realidad,
la reconstrucci6n de la patria.
Costa-Rica es digna de elogio
por ese hecho, acreedora A un voto
sincere de simpatia y adhesi6n por
todos aquellos que amen verdade-
ramente a su patria y odien su es-
clavitud.
DIJE.

Archive Nacional de Ciencias y Letras.

REFLEXIONES

A LOS LIBROS DE ELOCUENCIA
POR '

FRAY MATIAS CORDOVA.


Una pasidn se destruye con otra
contraria. El orador se debe con-
ducir en esta parte como el arqui-
tecto. Si 6ste ha de edificar donde
hay otro edificio, comienza destru-
yendo. Esto lo hace por parties;
pues de lo contrarib seria consumer
indtilmente sus fuerzas. Se abstiene
de arruinar lo que A costa de poca
mutaci6n puede servir al edificio
que se intent. De la misma con-
formidad: unas veces se hace dudar
de los motives v. g. del amor, para
proponer los de odio. Un hijo po-
sefdo de tristeza por la muerte de
su padre debe ser lisonjeado, convi-
niendo el orador con lo racional de
su sentimiento. De esta suerte se
dejarA conducir su coraz6n, admiti-
rA las restricciones de su dolor, y


atenderA y serA movido de los mo-
tivos de consuelo. Finalmente si es
dificil destruir los cimientos del
egoismo, es fAcil establecer que el
bien pdblico estd conexo con el
particular.
Las pasiones contrarias excitadas
respect de sujetos contrarios, cons-
piran d un mismo fin. El aborreci-
miento movido contra Clodio vale
tanto como la misericordia movida
A favor de Milon, su contrario.
Deben variarse los afectos, 6 pa-
siones, asi por evitar uniformidad
que causa tedio, como por ser natu-
ral que el alma en el conflict en
que la pone la gravedad de la cau-
sa, sea A manera de una nave que
el furor de la tempestad la impele
por diversos rumbos y la eleva y
abate sucesivamente. Qu6 pasiones
tengan afinidad para mezclarse, de-
berA decirlo el buen gusto que mas
se forma con la buena lectura, que
con reglas. Sea el unico cahon, que
en el andlisis de los buenos orado-
res se noten las pasiones que mue-
van.
La voluntad es de tal naturaleza,
que no podrd moverse d no ser que
ella misma se exponga d ser movida.
Es decir, d no ser que ella quiera
tender las palabras significativas
(a). De donde se deduce que debe
el orador conciliarse la atencidn de
los oyentes.
Lldmase atencidn la detencidn del
alma entendiendo la cosa por sus re-
laciones. Entendemos por reacidn
el respeto, orden y comparaci6n de
una cosa con otra, ya sea como cau-
sa, ya como efecto, semejanza, atri-
buto &.
Atendida la naturalcza de la vo-
luntad, y significando este termino
apetito el natural deseo del bieny

(aI Se dice que Cesar oy6 la defense de Li-
gario con el prop6sito de estar sobre si, para
no dejarse -mover de Cicer6n. El orador supo
sorprenderlo de modo que inadvertidamente
prest6 su atenci6n y absolvi6 al reo, en conse-
cuencia de la noci6n que sigue.








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 143


fuga del mal, es consiguieute que la
voluntad atiende y es facilmente mo-
vida de lo que apetece. Apetece ade-
mds, lo bueno, sea en realidad, d sea
en apariencaa.
Aun atendiendo la voluntad no
serd movida, si no percibe claramente
las relaciones, d si se le present otro
objeto que tender. No entenderse
la raz6n, es lo mismo que no exis-
tir lo inico que es capaz de mover
A esta potencia. Presentarle otro
objeto es llenar con esto.su limita-
ci6n.
La claridad consiste en la pureza
de language y sintaxis correct.
SExtrav.arse de la causa, es pro-
poner nuevo objeto a la atenci6n.
Ofender la modestia, es proponer
al oyente, coino por objeto, el agra-
vio que con esto se hace A su vani-
dad, 6 amor propio.
Las palabras 6 expresiones oscu-
ras fatigan el entendimiento que
trabaja en desentraflar la significa-
ci6n, por manera, que ocupado en
esto, no percibe lo siguiente y al
cabo abandonara un trabajo indtil
(a). Pero sin embargo de todo esto,
el enfasis y la reticencia lejos de
fatigar al auditorio, le hacen enten-
der much mas de lo que pudieran
las palabras.
II.

DE LOS BIENES.

Se toma aquf en la significacidn de
bien, lo que el hombre consider util
d anexo d su propia utilidad. Todo
cuanto lisonjea de algfn modo al
hombre puede Ilamarse 6til.
Pueden haber muchos males d bie-
nes en la accidn; pero solo tienen
peso para inclinar la voluntad
los que se hayan considerado, y no
los que solo se hayan conocido. Para
percibirlo claramente, basta consi-
derar que la voluntad presupone

(a) VTase la primera causa del Gozo. Ensa-
yo de paz. II.


conocimiento, y que no se ven con
una sola mirada todos los aspects
de un objeto.
Los bienes y males son mayores en
la aprehensidn que en la realzdad.
Es la raz6n, que estan mezclados
en las cosas los unos con los otros.
La presencia fisica de un objeto
excita las ideas que debe excitar
por su naturaleza, siendo asi que
en la aprehensi6n solo se consider
cl objeto, 6 cuando much la mez-
cla se conoci6; pero no se atendi6.
Hay bicnes espirituales y corpora-
les. Para excusar divisions, enti6n-
danse tambi6n por bienes espiritua-
les los que consistent en la apre-
hensi6n como las riquezas, los ho-
nores etc.
Los bienes espirituales son mds du-
raderos que los corporales. Los pri-
meros se gozan sin fastidio; los se-
gundos, percibi6ndose por inmuta-
cidn del 6rgano corp6reo, finalizan
en nausea. Un hombre harto no se
inquietara por buscar el sustento;
un hombre Ileno de gloria todavia
se empeflara por mas.
De los bienes espirituales hay al-
gunos relatives que no nos lisonjean,
sino en cuanto son de la aprobacidn
de los demds. Consisten en las accio-
nes que Ilevan unida la satisfaccidn
de aprobarlas los hombres, aunque
tengan especial repugnancia algenio
y la razdn. Carlos XII pudo haber
tenido gran delicia de haber quita-
do la vida A diez hombres, porque
se le adulaba, diciendo que 61 solo
habia destruido A veinte. Una ac-
ci6n buena, por el contrario, afligi-
rd, si el mundo la detesta; pero es-
to no se entiende con las almas
grandes.
La suma de los bienes, y males cre-
ce con la manifestacidn de las rela-
ciones.
El interns trabaja por sostener la
opinidn de los demds, acerca de los
bienes relatives. Lo inico que no
depend de nosotros es la opinion
de los demas, y ninguno habri que







144 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


quiera destruir un bien cuya exis-
tencia esta en su mano. Aunque
Cesar no hubiera sido clemente, sa-
biendo que por esto le admiraban,
se hubiera empeflado en sostener
tan honrosa ilusi6n. Pero debe cui-
darse que una adulaci6n sin funda-
mento, no se tome por abierta
ironia.
Si calculado lo bueno y to malo de
una accidn, las sumas son iguales,
tendrd un estado de innaccidu Ia vo-
luntad. Serd entonces indispensable
alguna adici6n para determinarla al
acceso, 6 i la fuga, no de otra suer-
te que si ella fuera una balanza.
Los bienes y males no tieuen
igual precio respect de todos. En su
graduaci6n tienen much parte la
preocupaci6n, la edad, la disposi-
ci6n corporal y la opinion del
Orador.
(Continuard.)


CR ON IC A.

EL 26 del corriente tuvo lugar en
el Teatro Nacional la segunda repre-
sentaci6n de "Los lazos del cr1-
men," drama que su autora, dofia
Vicenta Laparra de la Cerda, dedi-
c6 i los la Sociedad de Caridad de
Guatemala.
Nohacemos una cr6nica minucio-
sa y detallada de asta pieza litera-
ria, tanto por carecer del espacio
necesario en las columns de "El
Ateneo," como porque ya nuestros
colegas de la capital hablaron de
ella extensamente; sin embargo nos
complacemos en manifestarque, en
nuestro concept, la obra de la Se-
flora Laparra es en lo general bas-
tante regular, por cuya raz6n le da-
mos nuestra euhorabuena mis en-
tusiasta.
*

RECTIFICACION-No es cierto,
como afirma "El Pabell6n Salvado-


reflo," que el Presidente de "El A-
teneo Centro-Americano" Dr. Uriar-
te, se haya'opuesto d que se diera
una velada en honor de la poetisa
salvadorefla Lola Arias (Esmeralda).
Por el contrario, tanto 61 como los
demAs miembros de "ElAteneo,"
acogieron con entusiasmo aquella
iniciativa y esto lo comprueban los
discursos pronunciados por los
jovenes guatemaltecos Francisco
Quinteros, Manuel E. Vega y Ja-
vier.Ortiz M. ylos hondurefios Juan
M. Cuella'r, Enrique Pinel'y Felix
A. Tejeda. El s6cio Hernandez
Blanco fu6 el 6nico que improvis6
una ligera alocusi6n, no obstante
haber sido 1l, como salvadoreflo,
el nombrado para pronunciar el dis-
curso official.
Conste.
*

HEMOS TENIDO el gusto de leer
el primer nhmero de "El Reperto-
rio Salvadoreflo," hoja peri6dica que
sirve de 6rgano a la "Academia de
Ciencias y Bellas Letras," reciente-
mente fundada en la capital de la
hermana rephblica.
Trae bonitas composiciones en
prosa y en verso, sobre todo el dis-
curso inaugural, pronunciado por el
Doctor don David J. GuzmAn.
**
CON EL titulo de "Lira Hondure-
fla," publicar. dentro de poco, el
joven Carlos C. Bustillo, una colec-
ci6n de poesias de los principles va-
tes de la patria de Reyes.
iBien por el joven Bustillo!
*
A NUESTROS AGENTES.-Suplica-
mos que nos remitan los fondos de
las suscriciones correspondientes al
trimestre pasado. Y esperamos que
los que no han contestado a nues-
tra circular se tomen la molestia de
hacerlo cuanto Antes para saber a
qu6 atenernos.




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