• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 El ateneo y discurso pronunciado...
 La poesia
 La muerte de una poetisa
 Composicion
 Discurso pronunciado por el socio...
 La vida y discurso pronunciado...
 Flores secas
 Prologo
 Rima
 Reflexiones
 Cronica














Group Title: Ateneo Centroamericano
Title: El Ateneo Centroamericano
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 Material Information
Title: El Ateneo Centroamericano
Physical Description: v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Ateneo Centroamericano
Publisher: s.n.
Place of Publication: Guatemala
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Subject: Central American literature -- Periodicals   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Issuing Body: "Organo de la Sociedad Literaria del mismo nombre."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00026077
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000310800
oclc - 07562916
notis - ABT7495

Table of Contents
    El ateneo y discurso pronunciado por el socio don Enrique Pinel
        Page 113
        Page 114
        Page 115
        Page 116
    La poesia
        Page 117
    La muerte de una poetisa
        Page 118
        Page 119
    Composicion
        Page 120
    Discurso pronunciado por el socio Don Francisco Quinteros
        Page 121
        Page 122
    La vida y discurso pronunciado por el socio Don Javier Ortiz N.
        Page 123
    Flores secas
        Page 124
    Prologo
        Page 125
    Rima
        Page 126
    Reflexiones
        Page 127
    Cronica
        Page 128
Full Text



Tomo I. Guatemala, 15 de agosto de 1888.


EL ATENEO CHNTRO-AMEBRICAN1w_


PUBLICATION QUINCENAL. "
OREGANO DE LA SO2IEDAD LITERARIA DEL MISMO NOI.:~LL. :"...' .,:.
*.-et :**:f


AEL- ATEHN0.


El 2 del corriente, "El Ate-
neo" celebr6 la sesi6n p6blica
que habia acordado en honor A la
memorial de la poetisa cuscatle-
ca Ana Dolores Arias y del bar-
do guatemalteco Juan Francisco
Rodriguez Mdndez."
Hicieron uso de la palabra los
sefiores Hernindez Blanco, Juan
M. Cuellar, Manuel Coronel
Matus, Enrique Pinel, Francis-
co Quinteros, Javier Ortiz, Ma-
nuel E. Vega, Fdlix A. Tejeda y
Pr6spero Morales.
El Sr. President Uriarte, en
uso de las facultades que la mis-
ma sociedad le confiriera en una
de las sesiones que celebr6 al
principio de su fundaci6n, ha-
bia designado como tema para
la velada que tendrA lugar el
jueves pr6ximo, el elogio al de-
creto emitido por la Asamblea
de Costa-Rica, en que faculta al
Ejecutivo de aquella Repfblica
para celebrar tratados de Uni6n
con los demrs estados de Cen-
tro-Am6rica; pero en la reuni6n
privada del seis del corriente, A
OQ
CLk.o 5 /
h^^ .. -


iniciativa del socio Hernandez
Blanco, A quien apoy6 el senior
Coronel Matus, "El, Ateneo"
dispuso cambiar el tema antes
indicado, por creerlo contrario a
lo que dispone el articulo 3? de
los estatutos de la asociaci6n; y
al efecto nombr6 al senior don
Fabian A. PWrez para que pro-
nunciase el discurso official.


DISCURSO


PRONUNCIADO POR EL SOCIO DON
ENRIQUE PINEL.


Sehores.


Se me ha conferido el honrosisi-
mo cargo de hacer uso de la pala-
bra en esta solemnidad finebre.
Siempre he lamentado con hon-
da pena la debilidad de mis fuer-
zas intelectuales; pero con mis jus-
to motivo hoy que, por ben6vola
designaci6n, me veo llamado a in-
terpretar las ideas y los sentimien-
tos de una colectividad compuesta
de jovenes ilustrados, en ocasidn
solemne en que tantos concepts,
tan elevados y conmovedores, en
que armonias tan delicadas ha
arrancado la lira centro-americana


Nfum. 8.


I,


I


j








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


para dedicarlas i la memorial de
nuestros insignes poetas Ana Do-
lores Arias y Juan Francisco Ro-
driguez Mendez.
No es ya tiempo de declinar la
distinction de que he sido objeto, ni
pudo serlo antes tampoco; porque
tratAndose de honrar la memorial de
aquellos que han dado renombre A
nuestra literature y que constitu-
yen verdaderos timbres de gloria
para la Patria, a ninguin amante de
las letras le es licito rehusar el con-
tingente de su palabra, por humil-
de y pobre que sea; y he aqui espli-
cada la causa de que yo ocupe hoy
esta tribune, en modest alterna-
tiva con inteligencias superiores.
iGrande es la significaci6n que
encierra el acto grandiose en que
hoy nos encontramos; y entrafia una
ensefianza profunda, que no debe
olvidarse!
"Honrar la memorial de nuestros
sabios, ha dicho uno de nuestros li-
teratos: tributaries el homenaje de
gratitud a que se hayan hecho
acreedores: ensalzar y bendecir su
nombre, para ensefiarle a pronun-
ciar con respeto y veneraci6n a las
edades venideras, es un deber de
todo pueblo civilizado, que estima
en algo el timbre de sus glorias,
que no es otra cosa que el reflejo
de la gloria de sus grandes hombres
en los anales de su historic."
En efecto, las fiestas con que los
pueblos conmemoran la muerte de
sus sabios, y de todos aquellos que
han enriquecido su literature, su
teatro, su parnaso, sus ciencias, sus
artes, su vida intellectual y social,
estin, para las personas de coraz6n,
llenas de nobilisimo interns moral,
por el entusiasmo que dejan en to-
dos los corazones, por la luz que
derraman en todas las conciencias,
por el estimulo que despiertan en
todas las aspiraciones, por las legi-
timas humans glorias que traen al
recuerdo y por la significaci6n que
inspiran A la vida contemporanea.


"El Ateneo Centro-Americano,"
compuesto de una juventud que se
inspira en todo lo que es grande y-
generoso, no ha podido ser indife-
rente ante la prematura muerte de
la simpitica alondra cuscatleca, y
del infortunado poeta altense, y ha
dedicado, como una merecida ova-
ci6n A sus meritos, esta manifesta-
ci6n p6blica de duelo.
iHumilde, pero elocuente es la
ofrenda! Ella expresa el amor y la
veneraci6n que esta naciente socie-
dad consagra a los que han cultiva-
do con entusiasmo y decision nues-
tra literature, y la han enriquecido
con sus esfuerzos y obras.
El nombre de Ana Dolores Arias
figure desde hace muchos afios en
la lista de los poetas salvadorefios,
entire los cuales es una preciosa y
reconocida gloria.
Vi6 por primera vez la luz el 26
de julio de 1859, bajo un cielo ex-
pl6ndido y risuefio, vivificado por
un sol de fuego, en las agrestes ri-
veras del pintoresco lago, cdnociqo
con el nombre de Ilopango. Coju-
tepeque, patria de Delgado, Barrie-
re y del desgraciado Cabrera, fui
tambien la tierra afortunada que
produjo a nuestra inspirada y sen-
tida poetisa.
El nombre que le dieron fu6 co-
mo precursor del destiny adverse,
que marchit6 en lo sucesivo una 4
una, las flores tempranas de su ilu-
si6n.
Desde los primeros afios de su
juventud, llam6le la atenci6n cl en-
canto secret de la poesia, de esa
noble expresi6n de la vida del al-
ma, trasfigurada entire los resplan-
dores de la ilusidn en el cielo de la
fantasia! Am6 ese estado, busc6
con ansia sus impresiones, y la pers-
pectiva del campo, la naturaleza
expl6ndida y animada de su suelo,
los goces reservados del coraz6n,
la suave melancolia del amor, los
afectos puros de la amistad, todo
contribuy6 a que brotara la chispa








EI, A'1EINEO CENI


del genio que se hallaba encerrado
en su mente.
Apesar de no contar con bastan-
tes elements, su madre amorosa,
no omiti6 medio alguno para pro-
porcionarle una educacidn intelec-
tual casi complete, adquiriendo los
conocimientos literarios indispensa-
bles.
Poeta de coraz6n y por senti-
miento, escribi6 cuanto sinti6, y lo
hizo porque necesitaba dar expan-
si6n a su alma, por dar pivulo a su
coraz6n, cantando siempre, en me-
dio de las lIgrimas, a todo lo gran-
de y todo lo bello, sin ir en busca
del aura popular, sin lanzar sus pro-
ducciones tras un aplauso 6 una fe-
licitaci6n.
Hermosa y llena de todos los
atractivos de la mujer, ilustrada, in-
teligente, dotada de un espiritu ac-
tivo y modest hasta el exceso, era
una verdadera joya de los salones:
admirada y respetada por todos,
querida con entusiasmo por sus
amigos, yivi6 para hacer la felici-
dad de cuantos la rodeaban, y dar
con sus producciones literarias, be-
llas y gloriosas pdginas a la historic
de la naciente literature national.
Su retrato mas exacto, como ha
dicho Joaquin M6ndez, lo hizo ella
misma cuando dijo que era

,iTna sensitive endeble
Corca de un lago niiaia.n.

Su alma era, en efecto, toda ter-
nura y sentimiento, su coraz6n de-
licado como una sensitiva, que llo-
raba al ver morir un pdjaro, que se
entristecia al contemplar una floor
mustia y pisoteada....
Por much tiempo vivi6 su nom-
bre ignorado en la oscuridad, por
muchos afios pas6 desapercibido.
Sus primeros versos aparecieron en
"La Esperanza," peri6dico de Co-
jutepeque el aflo de 188o, dedica-
dos al recuerdo de Delfina Moran,
una de sus mejores 6 intimas ami-


?RO-AMER I CANO I 15

gas, y firmadcs con el pseud6nimo
de Esmeralda.
Todos los amigos de las letras,
y que deseaban de veras el engran-
decimiento, tomarin un empefio en-
tusiasta y decidido en averiguar
quien era la modest poetisa que
cantaba la muerte de una virgen en
estrofas tan tiernas y sentidas.
Su noble curiosidad fue infruc-
tuosa, hasta que "La Juventud,"
important revista literaria de San
Salvador, descorri6 el velo de aquel
pseud6nimo, interesada como fu6
siempre, en dar a conocer las pro-
ducciones de talents nacionales.
Desde entonces public nimero-
sas poesias, que recogian con avi-
dez los periddicos y que leia el p6-
blico con agrado 6 interns. "El
Gimnacio," "El Cuscatleco,". "La
Linterna," "La Juventud," "La
Esperanza," "La Palabra" y otros
peri6dicos de el Salvador, lo mis-
mo que muchos de las demas repi-
blicas del Centro y Sur de la Am6-
rica, han hermoseado sus columns
con las bellisimas composiciones de
Esmeralda.
Sus versos todos estin revesti-
dos de una sencillez y una dulzura
que encantan: todos respiran ese
sentimiento delicado y triste de las
almas que sufren, y estin impreg-
nados de cierta dulce melancolia,
que revela sin afectaci6n.ni enojos,
con suspiros que sollozan y que im-
ploran.
Admira y conmueve al mismo
tiempo, y con raz6n: encanti con la
duzura, atrae con su sensillez, in-
fantil, seduce con lo armonioso de
la rima, y conmueve con la ternu-
ra exquisite y delicada de sus sen-
timientos, dejando en nuestro ini-
mo por su colorido, impresi6n dul-
cisima, como las flores que al to-
marlas nos dejan el suave polvillo
de su polem, y por su esencia de-
lectaci6n infinita al aspirar ese aro-
ma inefable y sin nombre que bro-
ta de la verdadera poesia y que su-









I16 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


pera i los mas ricos perfumes de
los prados.
La cuerda mis sensible de su li-
ra fu6 la de la amistad. Amaba con
delirio, con adoraci6n a sus amigas,
y habian Ilegado a former en su vi-
da una de esas dulces costumbres.
sin las cuales parece que ya no se
podria vivir, porque son lazos que
nos unen tan estrechamente a la
tierra, que nos hacen amarlo todo,
y verlo de color de rosa, como los
primeros suefios de la juventud.
Por eso en una de sus mejores
composiciones, titulada Mis triste-
zas, la oimos exhalar quejas tan
tiernas como 6stas:

I.

Es de la tarde el postrimer inomento:
Gimen las aves y suspira el viento,
La noche empieza ya;
Es la hora en que mi espiritu agobiado
Por los gratos recuerdos del pasado
Languideciendo va.

Es ]a hora misteriosa del encanto,
De infinitas tristezas y de llanto
Y deliquios de amor;
En quo incierto vagando el pensamiento,
Parece adormecido el sentimiento
Y olvidado el dolor.

Reina el silencio. La ciudad dormita......
iSolo en mi pecho sin cesar se agita
De fuego un coraz6n!
iUn coraz6n que lucha y siente tanto
Al ver desparecer el dulce encanto
De phicida ilusi6n.

I1.
Como la jioche que enlutado velo
Tiendo en la tierra y nos oculta el cielo
Tras densa oscuridad;
Asi tendi6 su manto la tristoza
Sobre este coraz6n que 6 amar empieza
La negra soledad!

Ayer no nms, alegre y bulliciosa
Cantaba de mi infancia venturosa
Las horas de quietud;
Hoy como el ave entristecida canto
Y se marchita y languidece on tanto
Mi ardiente juventud!

Ayer vivia en plitica sabrosa
Inida con la amiga carifiosa
Qi e ciega idolatry;


Hoy solitaria, silenciosa y triste
Recuerdo t mi Delfina que no existe......
Que nunea olvidarM!......

Ayer en fin el alma enardecida
Sofiaba un parafso do la vida
Pasara sin sentir;
Y hoy que ya poeo 6 poco languidece,
Ni glorias, ni venturas apeteco
;Es triste asf vivir!


Hoy sus armonias han cesado:
su lira ha de.aparecido, y los can-
tos de la bella poetisa se han con-
fundido con el polvo del sepulcr!..
Pas6 delante de nosotros rApida
como el vuelo de la golondrina, im-
palpable como el perfume, en bus-
ca de su patria, el cielo, porque ahi
no mas se encuentra la eterna rea-
lizaci6n de nuestros suefios de ven-
tura! .. .
La sensitive que era ayer gala de
nuestro campo intellectual ha ple-
gado y escondido sus hojas!....
Aquel coraz6n que inspir6 tan sen-
tidos versos, duerme en sueflo eter-
no, bajo la frfa losa del sepulcro!...
. ... .. ... .. .. . .. .. ....
Si la muerte de un amigo es mo-
tivo de just pesar, si siempre es
triste que sucumba una persona
I quien tenemos carifio, lo es
con mis justicia tratandose de dos
ingenios, que eran tituloSode gloria
para las letras nacionales, y que
han muerto en la primavera de la
vida,.cuando la Patria todavia es-
peraba much de sus talents.
iPor eso el "Ateneo.Centro-Ame-
ricano," deplora con just duelo la
temprana desaparici6n de Ana Do-
lores Arias y Juan Francisco Ro-
driguez M6ndez!
Aunque estamos convencidos de
que todo dentro del tiempo pasa;
que la vida asoma un moment pa-
ra dar en la tumba, como el rio en-
via sin cesar sus aguas, y el mar las
sepulta en su seno; no pode-
mos menos de pensar que la








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


muerte se goza en cortar las cabe-
zas que encierran hermosas ideas,
pensamientos grandes, y en apagar
los corazones que abrigan bellos y
generosos sentimientos!....
T6canos ahora recoger lo que es-
cribieron y conservarlo como un
legado precioso, que represent no
solo lo que nos dieron, sino lo que
nos habrian dado; y sus bellas pro-
ducciones nos servirdn como un di-
vino consuelo, como una supreme
esperanza, y sera el verdadero mo-
mento que les asegurard la admira-
ci6n, el respeto y las simpatias de
todos los amigos de las letras y de-
fensores del adelanto de nuestra
Patria.
Sus nombres vivirAn en la vene-
raci6n de los recuerdos, en la reli-
gi6n de los espiritus patri6ticos; y
ellos, purificados de las pasiones
que enervan, por la muerte que los
aleja de los egoismos de esta in-
terminable lucha, sobre las alas del
genio, y bafiados en la envidiable
aureola de la virtud y de la inmor-
talidad, vendran i consolarnos, lle-
nando de luz nuestras conciencias,
y de esperanzas nuestros anhelos.

HE DICHO.

Guatemala, 2 de agosto de 1888.


LA PDESIA.

A la sentida iuerte de Ana Dolores Arias y Juan1
Francisco Rodrigurz Mendlz,

POETIAS DE CENTRO-AMERICA.



La poesia es el aliento
De la suma Omnipotencia,
Que embalsama la existencia
Con auras del firmamento;
Luz que titila en el viento
Y en la b6veda azulada,


Como limpara sagrada
Del gran temple universal;
Divina flor sideral,
Por Dios mismo alimentada.

En los antros del espacio
Se condensa y se dilata,
Como hirviente catarata
De 6palo, grana y topacio.
La hallamos en el palacio
De los soberbios sefiores,
Y de inocentes pastores
En la dichosa cabafia,
En el valle, en la montafia,
En las selvas y en las flores.

Ella presagia la calma
Y la dicha al coraz6n;
Dando vida a la ilusi6n
De que se alimenta el alma;
Es fl6bil, florida palma,
Simbolo de la inocencia,
Que en el mar de la existencia
Torna las pesadas brumas,
En blanquisimas espumas
De divina trasparencia.

Como la verdad increada
De lo sublime y lo bello:
Como el filgido destello
De la supreme mirada,
La vemos de la alborada
En los tibios resplandores,
Cuando hablan de sus amores
Y gorgean dulcemente, '
A orillas de limpia fuente,
Los modestos ruisenores.

Surgi6 del caos profundo
Aquella esencia divina
Como maga peregrina
Para embellecer el mundo.
Eterno germen fecundo
De aliento, de vida y luz,
Descorre el negro capuz
Del dolor y del martirio:
Ella es en Safo, delirio,
La redenci6n en Jesis.

Es Guttemberg inventando
El ariete poderoso
Que del fanatismo odioso


~


117









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


El velo sigue rasgando.
Es Galileo ensenando
Que la tierra hAcia el Oriente
Se mueve continuamente;
Y es el genio, sin segundo,
Que di6 redondez al mundo
Descubriendo un continent.

Desde Isaias a Homero,
Desde Homero a Castelar,
La hemos visto iluminar
De las almas el sendero,
Como abundante reguero
De ciencias, artes y gloria.
Embelleciendo la historic,
Es en Mont Vern6n, civismo,
En Las Cruces; heroism
Y en Ayacucho, victoria.

En la paz como en la guerra
La poesia es quien imprime
La expresi6n de lo sublime
Sobre la faz de la tierra.
El todo en ella se encierra,
Y el porvenir diviniza
Con su hechicera sonrisa,
Porque del temple sagrado
De un mis all. suspirado,
Ella es la sacerdotisa.

Es Victor Hugo que implora,
En dulce meditaci6n,
De una virgen "LA ORACI6N
POR TODOS" en esa hora
En que el crepdsculo llora
Sobre la tumba del dia,
Cuando la noche sombria
Sobre el mundo, silenciosa,
Tenue, vaga y misteriosa,
Su region manto deslia.

En ESMERALDA es ternura
Que no cede al sufrimiento,
Porque no alcanza el tormepto
A doblegar su alma pura.
Domina desde su altura
Los negros antros del mal;
Y por lo bello y lo ideal
Son sus canciones dolientes,
La misica de las fuentes
En una noche estival.


En RODRIGUEZ es la queja
Profundamente sentida
Ante la tumba querida
Que en triste horfandad Ie deja;
Y cuando de ella se aleja
Y abandon su bajel
En un pi6lago de hiel,
Es de su dolor el eco
En su canto "A UN.ARBOL SECO"
De su suerte.... imAgen fiel.

iOh ti juventud querida
Que de ambos poetas lamentas
La perdida....! hoy te presents
De fraternidad henchida:
Sigue esa senda florida
Del bello ideal de la UNI6N
Que aconseja la raz6n;
Reniega del localismo....
Y en la luz del patriotism
Inflama tu coraz6n.

Guatemala, 2 de agosto de 1888.

MANUEL E. VEGA.



LA MUERTE DE UNA POETISA,



Siempre es motivo de just due-
lo el fallecimiento de un amigo, pe-
ro lo debe ser con mas raz6n cuan-
do se trata de una personaOque no
s6lo ennoblecia i la amistad, si que
tambi6n honraba al pais que la vi6
nacer. Ayer recibi un telegrama de
San Salvador, y dice esto:
"Hoy falleci6 nuestra excelente
amiga la sensible "Esmeralda."
Quien es Esm:- ra!ii Es el pseu-
d6nimo de Ana Dolores Arias; una
poetisa salvadorefia, en quien la
sensibilidad mis delicada se tradu-
cia en acciones nobles y bellas, no
menos que en versos suavisimos,
tristes, sentidos. Contaba seis lus-
tros. Aunque ella era pobre, su
educaci6n intellectual era casi com-
pleta. Instruia a la juventud y i la


IIS









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. .I19


nifiez. Vivia cerca de las riberas
del Ilopango, lago de nombre feo,
pero uno de los mejores paisajes
centro-americanos. Su retrato 'mAs
exacto lo hizo ella misma cuando
dijo que era
Una sensitiva endeble
Cerca de un lago nacida.

Parecia, efectivamente, que Es-
meralda habia realizado aquella
mAxima de Victor Hugo: "si eres
piedra, s6 diamante; si eres plant,
sd sensitiva: si eres hombre, s6
amor.
Era su alma cristalina, diAfana,
clarisima, como el carbon puro de
Golconda que refracta la luz. Era
sentidora, como la pidica mimosa
que pliega sus hojas al menor cho-
que, al paso de una nube, a la re-
percusi6n de un ruido, 6 las cierra
cuando viene la noche, para abrir-
las de nuevo al asomar el alba. Era
toda amor, como sofiaba el gran
poeta los corazones verdaderamen-
te humanitarios.
Por eso aquella alma buena se
exhalaba en quejas tan dulces co-
mo 6stas:
Mis ilusiones primeras
Fueron purisimas flores
De unas mtgicas praderas
Que las tempestades fieras
No turban con sus rigores......
Fueron brisas perfumadas
De mel6dicos rumors,
Fueron ninfas encantadas
En aledzares de flores
Y del sol enamoradas.
Fueron del blando arrovuelo
El murmurio misterioso,
Hadas que emprenden el vuelo
Y un suspiro lastimoso
Nos envfan desde el cielo.
WRpidas cxhalaciones,
Sonidos que se extinguieron
En las et6reas regiones......
Ay! eso tan s6lo fueron
Mis primeras ilusiones!

Pobre Esmeralda! En el drama
-de la vida, era algo como Ofelia en


el drama del poeta ingl6s. Sufria
porque era buena y compartia el
dolor con cuantos padecian; era co-
mo dice Becquer,
Como la brisa que la sangre orea,
Sobre el revuelto campo de batalla,
Cargada de perfumes y armonias......

Ella habia amado como puede
amar un lirio. Habia tenido la suer-
te de que la comprendiera otro
poeta, como ella joven, y como ella
amante de lo bello. Hay en esos
amores un idilio que terminal con
un drama. iQui6n fuera poeta para
cantarlos! Es asunto para un poe-
ma esa historic que sabemos cuan-
tos les queriamos a ambos. El de-
cia respect de ella:
Sus labios para mi vertieron miles,
Y hermanos en el arte y en la patria,
Juntos cantamos, y sintiendo juntos,
La misma nota estremeci6 las arpas.

La ausencia se interpuso entire
ambos: dl hubo de trasladarse A
Guatemala para hacer una carrera
citntifica; ella le aguardaba; pero el
poeta enferm6 aqui, y se le condu-
jo A un lazareto de variolosos cuan-
do la epidemia diezmaba A la po-
blaci6n. Una maflana de Setiem-
bre de 1885, le encontraron muer-
to junto A la puerta del lazareto:
el Aguila agonizante habia pugnado
por escaparse, pero la vida habiale
faltado. ;Qu6 cuadro para un pin-
cel, qu6 situaci6n para una lira!
El golpe se complete al recibir
ella el telegrama de la muerte del
bardo, mientras se hallaba en un
baile campestre con las amigas de
su infancia....
Quizas la cantora presentia tan
rudo desenlance: al hablar de estas
compafieras de su nifiez, A quienes
amaba entraflablemente, les hacia
esta confidencia:
Cuando en lis tardes
El sol decline
Hacia el ocaso
Para morir,









120 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


Tambi6n mi frente
lustia se inclina;
Que acaso mi alma
Debe sufrir!

Pero ya no ha de padecer nuevos
dolores. Ya estA su coraz6n bajo la
piedra tumular. Si el mfo alberga-
ra esperanzas tan consoladoras co-
mo las que Esmeralda tuvo en vi-
da, yo le consagrara como elegia
estos lindos versos de la composi-
ci6n que ella dedic6 A la muerte
de una de sus amigas:

Yo no vi de tus pdidicos ojos
Para siempre extinguirse la luz,
Ni en la tumba do estan tus despojos
He podido poner una cruz.
Tu sepulcro, Ilorando quisiera
De inmortales y rosas regar,
Y que un angel del cielo viniera
Ese asilo de paz a cuidar.
Mas al cielo mis fervidas preces
Desde lejos elevo por tf,
Y gimiendo recuerdo las veces
Que te he ofdo cantarjunto .4 mi! t")

Yo abrigo y acaricio en mi co-
raz6n recuerdos y deseos como es-
tos, pero ya no las creencias que
Esmeralda guardaba en el suyo,
como la tuberosa su fragancia. Co-
mo amigo y admirador de ella, he
debido deplorar su temprana muer-
te, por la cual estd de luto la musa
centro-americana.
He escrito, pues, estas lines ins-
piradas por su memorial, no menos
que por la impresi6n dolorosa que
me ha causado con su telegrama mi
amigo Manuel Barriere, a quien le
ruego desde aquf recoja los versos
de Ana Dolores Arias y los publi-
que en una esmerada colecci6n, en
la Imprenta Nacional, con un pr6-
logo de Joaquin Arag6n 6 Vicente
Acosta. El dia que salga el primer
ejemplar, espero otro telegrama de
Barriere; y desde luego, deseo que

(*) LUanse sus versos en la "Guirnalda
Salvadorefia," especialmente los intitula-
dos "Mis tristezas." Deja tambidn much
inedito.


yo pueda entonces exclamar: la
electricidad me particip6 su muer-
te, y hoy me anuncia su inmorta-
lidad!

Guatemala, Julio 5 de 1888.

J. MENDEZ.



COMPOSICION

leida en el "Ateneo Centro-Americano" en honor de los
poetas Rodriguez MEndez y Esmeralda.


La muerte es el principio de
la vida, porque ella es el origen
de una vida superior.
Vergniand.
Luto y pcsar! El coraz6n herido
Al recuerdo solloza del que am6,
Es que Ileva latente en cada fibra
La flinebre tristeza del pante6n.

Cruzan ideas por la mente inquieta
Y oculta el pecho respetuoso amor;
Sentimiento que pasa de la tumba
Y es himno universal, es oraci6n.

Llorar!... .Debemos abundoso lanto
Derramar, agobiados de dolor,
Cuando el s6r por la muerte arrebatado,
Nuestro amor o respeto mereci6.

Muy jisto es el dolor: es sentimiento
Que desborda en su angustia el coraz6n;
Plegaria que se eleva a lo infinite
Y acoge con amor el mismo Dios:

El incienso que lleva de las almas
El alma que A otra vida renaci6:
Lo mis noble y mis puro de este mundo,
Unica ofrenda digna del Creador.

La tumba es el silencio. La material
Sufre alli su especial transformaci6n:.
El alma, libre de la estrecha circel,
Del centro universal camina en pos..

Allf descansa de la ruda lucha
Que en el valle mundane desafi6:
Parte de la esencia de Dios mismo
Vuelve a su centro, y reconoce A Dios......

Felices series que dejAis el mundo
Donde las dichas el dolor nubl6,
Y traspasando inc6gnitas regions
Dejais de gloria el vivo resplandor.









ELAENOCNTOAMRCNO 2


Vosotros bardos que pulsiis la lira
Y dis al viento su armonioso s6n;
Vosotros que llornis con lo infinite,
Os llama el infinite con amor.

Vosotros que llevAis dentro del pecho
Soles de sentimiento en ignici6n;
Vosotros que brindAis en armonfas
Consuelos inefables al dolor;

Vosotros habitantes de este mundo
Que tennis el poder de la intuici6n;
Vosotros que leeis en lo absolute
La infinite verdad, la ley de Dios:

Vosotros s6is dichosos, yo os envidio!
Habitais un palacio de esplendor;
La vida universal es vuestra vida,
La gloria sempiterna es vuestro honor.

Rodriguez! Esmeralda! sois felices!
Tennis al firmamento por mansion;
Las lumbres inmortales de los astros
Les dan A vuestras vidas su fulgor.

La lira que pulsabiis en la tierra
Cant6 tristezas, devor6 aflicci6n;
Rota en la tumba renaci6 sublime
Y al canto universal su voz uni6.

Vuestros nombres son hijos de la fama;
De la patria y las letras son honor:
Guatemala se inclina en una tumba
Y Ilora en otra tumba el Salvador.
Guatemala, 2 de agosto de 1888.
FELIX A. TEJEDA.


DISCURSO

PRONUNCIADO POR EL SOCIO DON

FRANCISCO QUINTEROS.


Sefiores:

No vengo d cantar las hazaflas de
un guerrero, ni las virtudes de un
sabio. No. Vengo A Ilorar con voso-
tros la muerte de dos de nuestros
mas sentidos 6 inspirados vates.
Vengo A prorrumpir con vosotros
en quejas A la suerte que despiada-
da, nos arrebata en mitad de su
existencia dos aves canoras, dos
poetas!


Los amigos de las letras en Cen-
tro-Amdrica estamos de luto. Dolo-
res Arias, la "Esmeralda" salvado-
refia, ha precedido en la tumba A
Juan Francisco Rodriguez M6ndez,
el cantor de las tristezas, el esc6p-
tico cantor de los dolores.
La Parca ha arrebatado hacia el
sepulcro dos inteligencias que se
remontaban en su vuelo A los es-
pacios do habita la inspiraci6n; que
tan luego tomaban el ladd y se que-
jaban del destiny, como pulsaban la
armoniosa lira y cantaban las glo-
rias de la Patria.
Ana Dolores Arias, nacida en Co-
jutepeque el 26 de julio de 1859,
recibi6 en sus primeros aflos una
esmerada educaci6n, debida A los
desvelos y cuidados de una amoro-
sa madre que no omitia sacrificio
alguno para dotar A su hija de ilus-
trados conocimientos.
Sus primeros afios los pas6 en al-
gunos colegios de San Salvador,
donde A la par que adquiria un ex-
quisita educaci6n, desarrollaba ese
caudal de sentimientos con que la
pr6diga naturaleza la habia favore-
cido.
Amante de las letras, cultivaba
relaciones de amistad con various
poetas de aquella secci6n de Cen-
tro-Amdrica y entire otros, con Ra-
fael Cabrera, A quien confidencial-
mente ensefiaba sus producciones
que aquelcriticaba sin pasi6n y elo-
giaba sin lisonja.
Antes de 1880, nadie abia que
bajo el modesto caracter de Direc-
tora del Colegio de Cojutepeque se
encerraba un coraz6n impresiona-
ble, uA sentimiento delicado, una
alma virtuosa. Pero la inesperada
muerte de la joven Delfina MorAn
la vino a sacar de su mutismo y la
decidi6 A colocar en la tumba de su
amiga, una corona de "inmortales y
rosas."
Despues de esta 6poca, escribi6-
en la "Esperanza," peri6dico que se
editaba en Cojutepeque, y modest


EL ATENEO CENTRO-AMERKICANnO.


121








EL ATENEO CENTRO-AMERICANO:


como siempre, firmaba con el pseu-
ddnimo de "Esmeralda."
Sus composiciones "Mis prime-
ras Ilusiones," "Recuerdos de mi
infancia," "Mis tristezas," "A una
condiscipula" y "A la luna," han
visto la luz piblica en la "Guirnal-
da Salvadorefia," "La Juventud" y
otros periddicos del Salvador.
Como si -el destiny la hubiese
avisado misteriosamente su prema-
tura muerte, la poetisa cuscatleca
se apresura a dejar el mundo lite-
rario las bellas composiciones que
antes he citado. Joven ain pues no
contaba mAs que 29 afios, no cum-
plidos, desciende al sepulcro dejan-
do un vacio dificil de lenar.
Juan Francisco Rodriguez M6n-
*dez, nacido en 1845, era hijo de la
ciudad de Quezaltenango y tuvo la
desgracia de perder a su padre
cuando adn era nifo, cuando adn
no habia tropezado con los escollos
que se encuentran en el tempestuo-
so mar de la existencia.
La soledad de sus primeros afios
form en 61 ese caracter sarcastica-
mente esc6ptico que le hace excla-
mar con el poeta mexicano:
"Que carnaval tan triste cl de la vida!
Que consuelo tan dulce el de la muerte!'"
Rodriguez M6ndez, como Plaza,
vive decepcionado de la vida, "lla-
ma a los muertos sus amigos y les
llama A los vivos sus verdugos," co-
mo Figaro, esconde el dolor y las
lagrimas en su corazdn y ensefia al
mundo esa risa que conmueve, .que
produce llanto. Como Plaza vive
triste, descreido, aislado y como 61,
no conoce la Esperanza, no cree en
nada, no ama a nadie.
Los desengafios le arrancan las
fibras del sentimiento, matan sus
creencias y le hacen exclamar:

,;Ni adn en la paz de los sepulcros creo...!"

Rodriguez M6ndez naci6 con un
.alma impressionable por lo grande


y sensible por lo bello. Poeta de
inspiraci6n natural, hizo versos sin
imitar a los clasicos ni tomar a na-
die por modelo. Cant6 porque sen-
tia. Llord porque necesitaba derra-
mar a raudales esas lagrimas que
no podia contener porque le aho-
gaban.
A una fluidez admirable, unia una
imaginacidn calenturienta y una
dificil facilidad para la improvisa-
cidn.
Los desengafios que sufri6 en su
vida y las insuperables dificultades
que hall en su camino le impidie-
ron concluir su carrera literaria;
pero era suficientemente instruido y
caligrafo sin competencia.
Rodriguez M6ndez deja algunas
composiciones in6ditas, 6ltimos
ayes de un ave herida en su vuelo.
Dolorosas y plafiideras notas que
brotan lentas.y sentidas de aquel
arpa que agoniza y que se pierden
entire el ensordecedor bullicio de
este mundo, que no tiene para el
que muere un iay! de consuelo, una
lagrima, un suspiro!
Cuando un acontecimiento gran-
de se celebra en su Patria, Rodri-
guez M6ndez alza su poderosa voz
y canta a ]a fama, a la gloria, a la
libertad y unionista cual el que
mas, suspira por ese ideal de los
buenos Centro-Americanos y de su
cerebro enfermo de inspiraci6n, bro-
tan sonoras y cadenciosas estrofas,
que parecen dichas por un profeta
de la antigtiedad.
Sus composiciones son de todos
conocidas. La "Literatura Ameri-
cana" las registra en sus paginas y
"La Galerfa Po6tica" se enorgulle-
ce de contar al autor de ellas entire
los vates de la Am6rica del Centro.
No parece sino que el que nace
poeta nace con el sino de la des-
ventura. Rodriguez M6ndez vivid
sufriendo y muri6 hastiado, como el
que en la muerte espera algo dulce
que mitigue esos acerbos dolores
que no ha podido calmar.


122









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 123
: J--a


Si travel de la tumba se vie-
ran las ligrimas y se oyeran los
suspiros de los que le Iloran, yo le
.diria: descanza en paz que tu me-
moria vivird eternamente en el co-
raz6n de tus compatriotas.
HE DICHO.

Guatemala, 2 de agosto de 1888.


LA VIDA.

A la memoria (linrort1 nalo vate centro-americano

JUAN F. RODRKiUEZ 1MN)DEZ.


uQu6 es la vida transitoria?
Quimera, ilusi6n, no mis;
Es una hermosa mentira
Que forj6 la vanidad;
Fuego fdtuo, que se extingue
En el espacio al cruzar;
Sueflo que en la cuna empieza
Y acaba en la eternidad;
El tibio aliento que exhala
Un insecto al respirar;
Nota que muere perdida
Rodando en la inmensidad.
Eso es la vida. que pasa
Como meteoro, fugaz:
Quimera, ilusi6n, mentira,
Nada mas!

Guatemala, 2 de agosto de 1888.
P. MORALES.


DISCURZO

PRONUNCIADO POR EL SOCIO DON
JAVIER ORTIZ N.


Senzor Prcsidente, seiores:

Cumplo con la inmerecida y hon-
rosa misi6n que se me encomend6


de hacer el elogio fdnebre de uno
de los poetas mas inteligentes y
mas desgraciados de la America
del Centro: Juan Francisco Rodri-
guez M6ndez.
Naci6 en la ciudad de Quezalte-
nango el 16 de junio de 1848; hizo
sus studios en el colegio de Infan-
tes de esta capital, entrando en ca-
lidad de vequista el afio de 1861,
bajo la protecci6n del Candnigo
don Manuel Cecilio Espinoza, Rec-
tor de aquel Establecimiento.
Infortunado desde sus primeros
afios, tubo que luchar contra nume-
roscs obsticulos: durante su exis-
tencia fu6 sumamente pobre. Pas6
su juventud desposeida de los atrac-
tivos propios de ella. No obstante,
estudi6 con utilidad humaiidades,
6 hizo su educaci6n s61o; mis no
pudiendo vencer su desgracia, hu-
bo de ahandonar su carrera de abo-
gado que comenzara con brillantez
y singular 6xito, adquiriendo una
educaci6n tan delicada y exquisite
que ni en sus moments de infor-
tunio perdi6.
Los literatos que por muchos
concepts se hacen acreedores al
respeto y estimaci6n de su patria,
son con ligeras excepciones los se-
res mis desgraciados.
Talvez entire nosotros no ten-
gamos de ellas: el mas grande y po-
pular de nuestros poetas, Pepe Ba-
tres Montdfar, es una prueba pal-
pable de esta fatal verdad.
Rodriguez como poeta fu6 inspi-
rad.g se tienen de 61 muy bellas y
sentimentales producciones. En su
"Serenata" es ameno, y se distin-
gue por sus descripciones animadas
que produce con fidelidad la vida
estudiantil en su "Excursi6n a Chi-
nautla." En su poesia "A mi Ma-
dre," tanto luce la maestria en la
forma literaria, como los rasgos de
magnifico sentimentalismo,lomismo
que en su canto "A la Uni6n," "A
orillas del mar" y una excelente imi-
tacidn del celebre madrigal de Gu-









124 EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


tierrez de Jelina"A unos ojos. En
sus canciones, cuya mdsica era
tambi6n original, y que adn se can-
tan con agrado, interpret las pa-
siones, las miserias y esperanzas
populares.
Fu6 un pendolista sin rival y su-
artisticos y bellos trabajos, de ines-
timable m6rito, le hicieron acree-
dor a varias condecoraciones y me-
dallas honrosas de exposiciones na-
cionales y extranjeras. Fu6 un com-
pleto artist, poeta, cantor y mdsi-
co, cuyo nombre guardarAn eterna.
mente las sagradas pAginas del par-
naso national.
Ejemplos de fecunda inspiraci6n
los tenemos en esas numerosas
producciones in6ditas, dulces y fa-
ciles creaciones in prontu con mo-
tivo de festines 6 celebraciones pi-
blicas.
Muri6 en el Hospital de esta ciu-
dad el nueve de junio del corriente
afio, continuando hasta la tumba el
desprecio de sus compatriotas, pues
un periodista en esta Capital, se ne-
g6 a publicar un articulo dedicado
a su memorial.
Entre nosotros se miran con des-
precio hombres que nos honran,
series que tal vez llevan dentro de
si, un tesoro inagotable de inspira-
ci6n y de generosidad. No nos dis-
culparA de esa criminal ingratitud
el que suceda otro tanto en los de-
mas pueblos latino americanos y
adn en Espafia misma. El1vanse a
hombres sin genio, sin instrucci6n,
sin m6ritos y se escarnece a age-
llos que nos ensefian el decA Igo
de las libertades, la luz de la espe-
ranza, el bien del porvenir, elevan-
dose en el divino arte de Homero
a la inmortalidad; haciendo inmor-
tales A la vez A nuestros heroes y i
nuestra Patria.
Juan Francisco Rodriguez Mdn-
dez fu6 desgraciado toda su vida, y
victim de sus convicciones genui-
namente liberals, fu6 despreciado
porque jams se humill6; sufri6 con


estoicismo su miseria, pero no adu-
16; arrastr6, hudrfano, sus pesares,
sin pedir compasi6n al mundo: y
sin esperanza ni en la paz de ultra
tumba, repetia parodiando a Es-
pronceda:

,,Ya ni en la paz de los sepulcros creo.,

DIJE.



FLORES 2ECA2.



En polvo macilento convertidas
Flores que un dia con matiz brillante
Adornaban el seno palpitante
De la bella mujer que idolatrW,
Hoy son trasunto fiel de su hermosura,
Triste recuerdo, image lastimera,
De su esbeltez y gracia pasajera
Que el tiempo ingrato marchit6 tambi6n.

Rebosantes de brillo y de frescura,
Irisados de nftidos colors,
Lucieron, orgullosos, los fulgores
De una existencia efimera, infeliz:
Asf brill6, como creaci6n divina
Cual esplendente albor de una mafiana,
Aquella nifia encantadora, ufana,
Velado adn su infausto porvenir!

iCudnto tiempo ha pasado..! sus perfumes
Se extinguieron por siempre en el vacio,
Y su aspect fatfdico y sombrfo,
La vana sombra del pasado es!
Talvez al darme flores, carifosa,
No pens6 nunca, al contemplarlas bellas,
En que marchita y pilida como ellas
Se tornaria su beldad despu4s.

Las manos bendecidas de osos angeles
Cortan las flores sin temor ni pena,
Y con delicia cindida y screna
En su pecho las miran espirar.
No sospechan que tienen en la vida
Suertes iguales flores y mujeres:
iUnas de amor, de dicha y de placeres
Que s61o ansfan todos mancillar!

IMuy sencilla era entonces! no tenia
Los agravios del tiempo ni del mundo;
Solo sabia que un fervor profundo
Le inspiraba brindarme alguna flor.
Solo sabia comprender la frase
Dulce v doliente del amor primero,
Y adivinar mi goce lisonjero
Alha en el porvenirde un casto amor!


~









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO.


;,Mas por que sorprenderme del destino,
Cuando mi propio coraz6n ardiente
De exaltadas pasiones un torrente,
IHoy agotado y pesaroso estai?
Y aquella inspiraci6n que me animaba,
Viva v luciente como un sol de estio,
.No se apag6 dentro mi crAneo frfo,
Astro sin luz que Asu sepulcro va?

iTodo pas6! No volverdin las flores
A recobrar su aroma y gentileza.
Ni la mujer que amaba, sa belleza,
Ni mi oscura conciencia su quietud:
lEn polvo y nada mis todo so torna
Bajo el sudario eterno del olvido:
El coraz6n amant, 'el bien querido,
Las flores, el amor, la juventud!
GABRIEL.
Julio de 1888.


PROLOGO

DE LA SEGUNDA EDICION.

La primera edicidn de esta obra,
calificada con much gracia, por
cierto literato espafiol con el titulo
de mendozina, 6 sea como coetdnea
de la primera imprenta que d Nue-
va Espafia trajera el sucesor de
HernAn Cort6s en el gobierno de
Mexico, don Antonio Hurtado de
Mendoza, sirvi6, no obstante, para
dar A conocer, dentro y fuera de
Centro-Am6rica, A nuestros mejo-
res poetas, ofreciendo por primera
vez al pdblico, en ordenado con-
junto, algunas de sus mis escogi-
das producciones.
Diseminadas 6stas, las unas en-
tre los papeles viejos de algin ami-
go del autor 6 las olvidadas hojas
de antiguos semanarios y las mis
felices, en los almanaques de Ard-
valo y de Luna, no hubieran podi-
do servir A los amantes de las be-
llas letras, para former criterio acer-
ca del movimiento literario efec-
tuado en esta region del nuevo
mundo, con posterioridad A la in-
dependencia, sin haber sido, como
fueron, oportunamente colecciona-
das para honra de Guatemala.


:Tal fu6 el vacio que vino llenar
en ia historic de la literature
americana, el aparecimiento de la
GALERIA POETICA. En las repd-
blicas de Chile y M6xico se repro-
dujo por entero; Espafia la solicit
con maternal anhelo; Francia nos
hizo el honor de traducir a la len-
gua de Racine A los Batres y los
Di6guez, y Alemania misma, la fi-
los6fica patria de los Schiller y los
Heine, no pudo menos de tributar
just homenaje de admiraci6n y
respect al genio, haciendo por me-
dio de una sociedad de literatos de
Leipsick, cumplido elogio del pre-
cioso poema de Fray Matias C6r-
dova, LA TENTATIVE DEL LEON Y
EL EXITO DE SU EMPRESA.
De entonces acA son muchos los
pedidos que de esta obra se han
hecho al autor, asi de Espafla co-
mo de varias de las repdblicas ame-
ricanas de origen espaflol; pedidos
que no le ha sido possible obsequiar,
porque icosa rara! el autor del li-
bro, 6 mejor dicho su ordenador,
es el solo acaso que no ha podido
obtener un exemplar' complete de
la GALERIA, ni siquiera fuese para
hacer una segunda edici6n de ella.
El que ho) le sirve para tal objeto,
le ha sido obsequiado por un joven
estudiante del Salvador. Y eso que
no ha faltado un peri6dico, de cu-
yo nombre no quiere acordarse,
que le hiciera el cargo de haberse
apropiado de la edici6n, y lo que
es .mAs grave todavia, de haber
u. 'ado el pensamiento de la GA-
LERIA A cierta persona que pensaba
hacer lo mismo que l hizo!
Entre tanto, el autor ha visto
con gusto, que en Centro-Am6rica
mismo, en donde tan poco se agra-
decen los servicios que se prestan
A la patria, su trabajo no ha sido
est6ril! Talentos superiores se han
consagrado despu6s A studios lite-
rarios de la propia indole, dando por
resultado obras notables que han
sido publicadas en Guatemala y San


12S








126 EL ATENJEO CENTRO-AMERICANO.


Salvador, y en las cuaies se aten
honrosas referencias a su GALERIA.
La insistencia con que, por otra
parte, se le ha encarecido por va-
rias personas respetables, la nece-
sidad de esta nueva edici6n, si se
quiere que la obra llene cumplida-
mente el objeto que su autor se
propuso al imprimirla, le recom-
pensan con usura de los sinsabores
sufridos y le alientan para retocar
y ampliar su trabajo en la escala
que las circunstancias lo demandan.
El impulso dado al progress en
todas sus manifestaciones, por la
gloriosa revoluci6n de 1871, debia
hacerse sentir naturalmente en el
desenvolvimiento de las letras. De
aquella fecha para aca se ha levan-
tado, educada en los modernos
principios, una juventud brillante,
honra de Centro-Am6rica, y de la
cual tiene la patria derecho A espe-
rar frutos 6pimos. La tribune y la
prensa, que durante un cuarto de
siglo fueron el,privilegio exclusive,
si asi puede decirse, de cierta clase
social-el clero y la llamada aristo-
cracia-volvieron A la vida de la
actividad y la inteligencia, ofrecien-
do a la noble ambici6n de la gene-
raci6n actual, ancho campo en don-
de poder desarrollarse. La poesia
no qued6 atris de la political, y son
various los j6venes que en los tres
lustros transcurridos, desde la pri-
mera edici6n de esta obra, pueden
enorgullecerse de ser honra del par-
naso centro-americano.
El autor ha credo que mcl u1C1
intercalar sus nombres y projLic-
ciones en el tomo segundo de su
obra, debia former con ellos un
tercer volume. De este modo pien-
sa que logrard hacer mAs palpables
los adelantos que se han alcanzado
entire nosotros en el cultivo de la
gaya ciencia. El pdblico juzgard.

Guatemala, I. o de mayo de 1888.


RAMON URIARTE.


RIMA.


Soy el cantor oscuro
De mis quimeras,
Y mato mi fastidio
Solo con ellas.
ilngrata nifia,
Qui6n tuviera sin fuego
la fantasia!

Te am6 como aman todos
Los que en.el alma
Tienen de la inocencia
La ensefia santa;
Amor primero
Que bendicen los Angeles
Desde los cielos.

Brillaban suavemente
Cual sol de ocaso,
Tus hermosos cabellos
Largos, castafios;
Y tu modestia
Tenfa lo gracioso
De la violeta.

Un altar a tu imagen
Alc6 en mi pecho,
Ornado con las flores
De mis ensuefios.
Al fin imujeres....!
Un dia te olvidaste
Del pobre ausente.

Acaso entire las tumbas
VerAs mafiana
Removida la tierra
Sin cruz ni l pida....
Piensa, alma mia,
Que alli esta el que te quiso
Toda la vida.

ALEJANDRO CABRERA..









EL ATENEO CENTRO-AMERICANO. 127


.Ardcivo .nadonlll de Cieiw'ias Vi.Ltras.


R3FLEXI3N3S

A LOS LIBROS DE ELOCUENCIA


FRAY MALI'IAS C6RD)OA..


NOCIONES PRELIMINARIES.

I.

DEFI'tNICIdN V OBJETO )DE LA
RET6RICA.

Se entiende por Retdrica, aquella
,doctrina que perfecciona la natural
facultad de moi er d la accidn por
medios de palabras.
La niensura de csta doctrine cs la
naturaleza. En esto excede a
la pintura y escultura, que mien-
tras mas conformes con lo natural
son mas perfectas. Por diestro que
sea el artifice, siempre ha de haber
distinci6n entree la estatua y el
hombre; siendo asi que un perfect
orador hard que no se distinga el
studio, de la naturaleza Este axio-
ma se deberd tener present como
la principal noci6n de la Ret6rica.
i';.:. r es excitar las pasioncs de
la voluntad. (i)
,La voluntad es una potencia ra-
rional capaz de poner en accidn to-
das las demds facultad s del ho,-
hre para conseguir el propio bien.
El objeto de la voluntad es today sit
razon de mover.
La voluntad siem;prc obra con ra-
zdn d Imotivo. Es potencia racional,
y supone en sus operaciones el en-
tendimiento.
La voluntad produce por razdn to-
das sus accioncs, ain aquellas que,
d causa del habito, parecen indelibe-

[I] V'ase el ensayno d1 pisiones.


~I=-=-~I--_--


~L-~-~I~--


J sLa soluci6n de dos hechos.
que pueden oponerse a esta verdad
servird para sa inteligencia. I. o Si
se h i de forzar una puerta, se afir-
ma todo el cuerpo sobre un pie,
dejando expedite el o'ro hacia de-
lante; para que cediendo la puerta,
se evite la caida. Un nifio que no
tiene esta precanci6n, estriva sobre
ambos pies, y el cuerpo inclinado
cae precisamente al abrirse la puer-
ta: por manera que a fuerza de gol-
pes nos hacemos prudentes en esta
parte. Debemos pucs career, que
por una reflexi6n instantanea, se
deja un pi6 desembarazado para
detener el impulso. 2. 0 Si algunas
personas que, no siendo conocidas,
no tienen derecho para interesar-
nos, juegan en presencia nuestra,
la voluntad toma partido por al-
guna, deseando se declare la suer-
te I su favor. Es la causa que esta
potencia halla que la persona pre-
dilecta tiene un caracter amable, 6
conform al propio genio. Pero cuil
serd el medio por donde pueda ha-
cerse el raciocinio? Aun no reflexio-
nando sabemos por experiencia que
el semblante, la expresi6a y los
modales se correspondent con el
carrcter de cada uno; porque la pa-
si6n dominant, como frecuente,
amolda no solo las facciones; sino
la locusi6n y la postura. Estos in-
dices que el dilatado trato de los
hombres ha hecho indubitables,
son el medio para concluir: que este
. ( .'..' amor; d tiene un cardc-
It ... dzino de amarse. Este
rnr..J .je inferir se llama costumbre.
Lriego algunas veces piede probar
Stanto la costumbre como la expresidn
del raciocinio.
Luego debe sostenerse el cardcter
de las personas.
Son cosas distintas probar por
costumbre, asignarle causa, expre-
sar el cardcter, y sostenerlo. Cuan-
do Scipi6n, en vez de responder al
acusador, convid6 al pueblo a dar
gracias a los dioses por la victoria








EL ATF. O CENTRO-AMERICANO.


que en un dia como aquel hai
canzado, prob6 por costumbre lo
despreciable de' la calumnia. Cice-
r6n diciendo que Clodio abandon
el alboroto de la junta para poner
por obra las asechanzas meditadas,
asigna la causa de la costumbre. Al
referir el mismo orador, el conve-
nio del carcelero de Verres con los.
deudos de los ajusticiados, expresa
el caiacter, y cuando pone en boca
-de Milon palabras que no desdicen
a su constancia, lo sostiene.

(Continuard.)


--
CIJR ON ICA.


TENEMOS el gusto de insertar
en el present nimero, el bien *es-
crito pr6logo de la segunda edici6n
de la obra del Dr. Ram6n Uriarte,
titulada "Galeria Poetica Centro-
Americana," para conocimiento de
los lectores de "El Ateneo."
Hemos sabido que dentro de cua-
tro 6 cinco dias aparecera el segundo
tomo de dicna obra, y en el prdxi-
mo setiembre el tercero, en el cual
figuraran, como lo dice su autor,
las producciones de los poetas que
hayan escrito desde el afo de 71
hasta la 6poca present.



DECLAMACI6N.-Se han e le-
cido dos classes: una en el C ser-
vatorio y otra en el Instituto Na-
cional de varones. El professor es
don Roque Villareal, bastante co-
nocido por la sociedad de Guate-
mala, apreciadora de sus talents en
la material. El nombramiento no
puede haber sido mas acertado.
Asisten i las classes sefioritas alum-
nas de algunos colegios de esta ca-
pital d aprovechar las lecciones, que,
mis tarde talvez, pueden ser la ba-


se de una carrera tan laureada co-
mo la del Teatro.

4 e

EL DOMINGO se representard por
la compafiia de aficionados, "Los la-
zos del crime" de dofa Vicenta La-
parra.de la Cerda, la poetisa guate-
malteca que tiene la gloria de ser la
primera que ha escrito dramas en
Centro-America, a pesar de tener
que distribuir su tiempo entire la lu-
cha por la vida y su amor al arte. Sa-
bemos que el argument estA bien
tramado y auguramos por lo tanto,
muchos aplausos A la inspirada poe-
tisa. iOjala el Gobierno protegiera
A ingenios que, como la sefiora La-
parra, son honra y orgullo para las
letras nacionales y para la Patria.

->:- '

GRACIAS.-Se las dirigimos a la
seflorita Maria Trinsito Morales de
Chalchuapa, el Salvador, por los
importantes servicios que como
agent de este peri6dico, estd
prestando al "Ateneo." Lo mismo
decimos de los sefiores Lic. don
Rosendo Robles de Mazatenango,
Lic. don Manuel Cardona de San
Marcos, don Manuel Parada de
Santa Cruz del Quich6, don Ma-
nuel Bermejo de Zacapa y don Jo-
s6 Maria Leonardo de Salami.

*-

RECTIFICACI6N.-Por una equi-
vocaci6n, se dijo en el ndmero an-
terior que el socio Carlos A. Garcia
quedaba encargado de la redacci6n
de este peri6dico en sustituci6n del
sefior M6ndez. La Sociedad dispu-
so que el senior Garcia pasara A for-
mar parte interinamente de la Junta
.de Direcci6n del peri6dico en virtud
de estar ausente el senior M6ndez.


~_ 7 ~ ~_


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