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 Encuesta provocada por "el imparcial"...
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Title: Balanza
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 Material Information
Title: Balanza
Physical Description: Book
Language: Spanish
 Record Information
Bibliographic ID: UF00025680
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002763632
notis - AAB7003
notis - ANP1654
oclc - 11692118

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    Encuesta provocada por "el imparcial" y sus colegas afiliados
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LA BALANZA









ENCUESTA



PROVOCADA POR

"EL IMPARCIAL"

Y SUS COLEGAS AFILIADOS,
A PROPOSITO DE UNA PETICION DE
SJUSTICIA DE ALGUNOS AMIGOS DE
CABRERA













Las comparaciones son siempre odiosas porque
hacen resaltar mas y mas las malas'condiciones de lo
que se estudie y poco aparecen las buenas que son de
gran necesidai para dirigir el criterio de quieies no
conocen o no han podido estudiar a fondo las cosas
en sus diferentes detalles.
Tal necesidad se va a satisfacer en la encuesta
promovida sobre la prisi6n del ex-Presidente Estrada
Cabrera y las condiciones de los process en,su natu-
raleza y legitimidad.
Para tal fin danios en este folleto la copia literal
de los ataques, la de las defenses, los comentarios que
hace el compilador de esos trabajos; y seri el pU-
blico el que aprecie la verdad done se hall.
Van pues en seguida tales escritos en el or-
den'antes anunciado.











*-/ / I. ,/

Inmotivada alharaca e infundada alarma se hizo con moti-
vo de la peticion que varias personas tratan de presentar al dC
President del Poder Ejecutivo pidiendole su intervenci6n a fin de
que los Tribunales de Justicia la administren pronta y 'cumplida-
mente en los process que se han seguido al ex-Presidente Estra-
da Cabrera asi en el orden civil como en el penal.
Aquellas circunstancias han dado lugar a que sin haberse
presentado aun la petici6n, sta se haya publicado subrepticiamen-
te por el peri6dico "El Imparcial", sin el consentimiento de los au-
tores de ella ni de los signatarios; dando pretexto si, a una especie
de eacuesta sobre la libertad y prisi6n de Estrada Cabrera que no
han sido el objetivo de la solicitud referida. Pero "El Imparcial"
dijo que de ella haria un comentario por cruel que pareciera y lo
consiguio con creces.
Los escritos de uno y otro lado; esto es, de IaLprensa parti-
drista y semi-oficial y los que se han publicado en pr6 de la soli-
citud, determinan de evidence manera la intention que por un
lado y otro se tiene en tales escritos y exigen un fallo social que
dU la raz6n a quien la tenga, con la imparcialidad de un Juez rec-
to, sereno y just.
Creemos encontrar ese fallo de la opinion popular presen-
tando en este folleto los escritos de cada parte, hasta el dia de bhy,
adicionandolos con los antecedentes que se conocen: la calidad y
condici6n de sus autores, y sobre todo, presentando la verdad que
pueda encerrarse en tanta hojarasca y, tan poca esencia.
La publicaci6n de tales escritos dejar4 bien sentados los
t6rminos de la cuesti6n que que se discute.
Dejara fundamento para saber de qud lado esta la opinion
pfiblica y la raz6n; de qu6 lado esti el criterio sereno,,noble y jus,,
ti'ciero, y de que lado esta la pasi6n con sus arreos de siempre
(obsesi6n, arrebato, exajeraci6n y.,consiguiente inexactitud).
Y porfiltimo, sentara conclusions tracidas de la compara-
ci6n de las razones y medios empleados por cada parte, como pesos
colocados en los platillos de la balanza en los cuales el sentido co-






8

miin mide el valor y efecto de las humans acciones.
La petici6n a que vamos a referirnos esta en los siguien-
tes explicitos t6rminos:

SERA PUESTO EN LIBERTAD

EL DR. ESTRADA CABRERA?


Se estin colectando firmas para un /
memorial que ha de elevarse al
ciudadano president.

El Imparcial anticipa ese document.

&Como recibird el pueblo tal manifesta-
ci6n en favor del ex-gobernante de
Guatemala? 0

Anticipamos, merced a esfuerzos de_
uno de nuestros activos compafieros, eL
document que abajo se public y noso-
tros consideramos como una de las notas
sensacionales del mes.
Desde hace dias sabfamos que sigilo-
samente circulaba por la ciudad, pero
hasta ha poco logramos obtener copia de
61, sin las numerosas firmas que' al -dia
cuenta, y lo entregamos a la curiosidad de
los lectures, dando en esta misma edici6n
algunos comentarios editoriales que crei-
mos oportuno emitir,- puesto que, aunqu.e
la solicited no ha sido, turnada a su des-
tino, su trascedencia obliga al comentario
decidido y ecuinime, por cruel que parezca.
'Guatamala, f. .de. ~ de 1924.
Senior General del Ejircito, don Jos6 Ma-
ria Orellana, Presidente Constitucio-
nal'de la Repdblica.
Ciudad.'
Senior Presidente:
ALEJANDRO CORDOVA Altamente honroso es para los que
/e 3.t. -









suscriben, presentar a Ud. en su alto carActer de Jefe del Estado, el .home-
naje de sus respetos y la seguridad deu n merecido y singular aprecio.
Trienos, senior Presidente, la representaci6u de la opinion pdblica en
un asunto que, apreciado serenamente, no tiene en realidad trascendeneia
alguna, pero que entrafia un acto de justicia y un deber de humanidad. Asegu--
ramos que traemos la voz de'la opinion pi.blica, porque, como usted puede
ver en las multiples firmas que autorizan este memorial, pertepecen ellas,
no -a una clase determinada en los 6rdenes politico; social o religioso, sino a
la diversidad de credos qte informan el sentir y pensar national.
Tenemos tal fe en la bondad del paso que damos, que si esta 6blicitud
no le fuera dirigida a Ud. en su condici6n de Presidente Constituciona'l-de la
Repiblica, estamos seguros que su respectable firma honraria, en primer tdrmni-
no, este docuinento.
Se trata, senior, de la prisi6n qqe, desde el dia 15 de abril de i9g2, hasta
la fecha,'guarda el ciudadano, 'doctor don Manuel Estrada Cabrera, ex-Presi-
dente Constitucional de la Rep6blica.
No es nuestro prop6sito examiner las circunstancias que llevaron a la
desgracia al hombre de singulares condiciones que, durante veintid6s aiis con.
secutivos y con adquiescencia de la mayoria.de los guatemaltecos y beneplicito
de los gobiernos.y colonies extranjeras goberu6 el pafs; no queremos prejuzga-'
de la jurisprudencia moral, llam6mosla asi, que deja establecida en nuestras
costumbres el hecho de que, del solio presidencsal se descienda a la cArcel por
actosglue el partidarismo y odios politicos pueden interpreter a su manera; io
es nuestro intent determinar, si el derech'o se ve, en este caso, ultrajado por la
arbitrariedad o quebrantado por la injusticia; no es nuestro pensamiento que los
jueces retengan al prisionero pretendiendo ampararlo contra posibles asechan-
zas y menos que tal cosa hagan por temor de ellos mismos al se'ntif de los de-
mis, pues tenemos plena seguridad que los funcionarios, epcargados d'e admi-
nistrat justicia, son como la diosa de la b'alanza; ciegos ante cualquier 6ircuns-
tancia que les rodee; lejos de nuestro ninmo discutir si han cumplido 6 no los
pactos a que se sujet6 la capitulaci6n del doctor Estrada Cabrera, pactos a los
que Ilamaremos sagrados, no solamente porque ellos ponfan tirmino a.-un esta-
do ca6tico y de.miiltiples peligros para todos, sino porque la intervenciin 'del
Honorable Cuerpo Diplomitico en dichos pactos, es una garantfa que les da fe
idternacional y sobre los que, creemos, no hay poder que se atreva a pasar, sin
desdoro de la dignidad de los paises representados en el acto de que, se habia;
desechamos, asi ibismo la idea de que los enemigos del orden y armon'a socia-.
les han propalado de que al doctor Estrada Cabrera le retienen en la prisi6n,
no la grandeza de la justicia, sino la pequefiez de los intereses creados. En
vez de todos esos conceptos que desechan la serenidad y el sano criteria, cree-
mos sea el cutmulo de process con gue al reo han agobiado el odio, la'vesanfa.
y la ambici6n lucrative, el mnotivo de esa dilaci6n que eterniza el fall, dabdo
lugar a hondas penalidades para el detenido y a inconvenientes interpretacio-
nes del pueblo para'la acci6n de los tribunales que tienen la. misi6n sagrada de
impartir justicia.
El ciudadano, doctor dou Manuel Estrada Cabrera, se encuentra guar-
dando prisi6n desde el 15 de abril. de 1920; es decir, leva tres ,afios y nueve
meses de cautiverio, tiempo mAs que suficiente para que los tribunales puedan
dictar una sentencia que condene o absuelva; pero que diga al mundo civilizado
qu.e en Guatemala se imparte justicia.
Es convenient hacienda abstracci6n de la justicia que al doctor Estrada









Cabrera se le ponga en libertad o es necesario a los intereses del pafs que
permanezca preso?
A estorespon4e la opinion pfiblica, preguntando a su vez: Qud ventajas
obtiene el pais con la prisi6n de su ex-gobernante, el doctor Estrada Cabrera?
No se estimara el hecho de esta prisi6n como un atentado manifesto al
decoro national, ya que el gobierno del doctor Estrada Cabrera fue el resultado
:. .. de la opini6n popular expresada en las diversas dpocas de elecciones, especial-
mente en la de 1917 por medio de manifestaciones impresas de adhesi6n y sim-
patfa firmadas por personas de todas las classes sociales y de.todos los elemen-
tos politicos y que existen originales?
El honor national, que se vi6 Ilevado a la, excelsitud por los homenajes
que las distintas naciones extranjeras hicieron a Guatemala en la persona de su
gobernante, doctor don Manuel Estrada Cabrera, otorgandole condecoraciones,
que por su calidad y nfmero le colocaron al nivel de los primeros persoiajes
del mundp; el honor nacional,.decimos, nio es traido,a menos con la prisi6n de,
la persona que lo enalteci6?
S No censurarAn las naciones extranjeras la prisi6n del doctor Estrada
Cabrera, cuya libertad garantizaron los honorables representantes diplomiticos
de esas naciones al firmar el pacto de capitulaci6n en abril de 1920 y en el cual
se deteimina en primer tdrmino que el ex-gobernante tenfa que abandonar el
pafs dentro del tdrmino de algunas horas?
Sera conveniente, just, human o razonable que la persona que ayer,.
por veintid6s aflos, dirigi6 los destinos de la Patria, sea hoy el prisionero sin
sentencia y que sea mariana el anciano sin baculo a quien se le niegue el calor
del hogar y la. dicha de pasar los iltimos afios de su vida lejos (sic). del amor
de los suyos?
No es possible pensar que si el mundo civilizado tocara mariana a las
puertas de Guatemala para preguntar el por qud de la prisi6n de un ex-gober-
nante que lo fuera por casi un cuarto de siglo y por mandateo del sufragio
popular, serfa casi impossible dar una respuesta ,satisfactoria sin faltar a la
verdad y sin herir el decoro national?
Y el derecho, lo mAs augusto, lo mis elevado en la concepci6n humana,
.no se ve escarnecido por una prisi6n que, se eterniza sin sentencia alguna?
La misma opini6n pdblica, serena.ya despuds de una tempestad polftica.
que estudia y compare los sucesos de la historic y que se manifiesta en apte-
ciaciones privadas y hasta en la palabra impresa en favor de la libertad del
:prisionero, no verA con la retenci6n de dste, que asi sedefraudan sus anhelos
' 'de equidad, de orden y de justicia?
Aquella misma opini6n publica no se considerara menospreciada por el
hecho de guardar en prisi6n a la persona cuya libertad garantiz6 el pueblo,
toda vez que los signatarios del pacto de capitulaci6n no firmaron por si, sino
en *representaci6n de todos los guatemaltecos?
No recogerA la Historia todas estas consideraciones que, depuradas, por
la filosoffa, formarAn una pAgina de oprobio?
Pero bien, la opini6n pdblica que representamos, no viene a pedir la
'libertad del doctor Manuel Estrada Cabrera. El acto de humanidad, el acto
de decqro; la solicitud que formulamos sge contrae, inica y exclusivamente,i a
qte el doctor don Manuel Estrada Cabrera, cuyas causes judiciales se ventilan
hace cerca de cuatro afios :en los tribunales de justicia, sea sentenciado de
conformidad con la ley.
Nuestro pedimento, seflor, estA amparado por la Constituci6n y ponemos







en ousted nuestras esperanzas, porque en el orden moral reconocemos en Ud.
un alma noble y justiciera y porque en el orden constitutional es al Presidente
de la Rep6blica a quien corresponde velar por la pronta y cumplida ad-
ministraci6n de justicia.
En tal concept, senior Presidente, tenemos elhonor de solicitar de (Jd.
en la forma mAs respetuosa y de la manera mis formal sea muy servido de
intervenir en los process entablados en contra del senior doctor don Manuel
Estrada Cabrera, exigiendo a los funcionarios pdblicos que tienen a su cargo
tales process, dicten, a la mayor brevedad y por haber pasado el t6rmino
legal, la sentencia que absuelva o condene at enjuiciado, siempre que sea,
como debe ser, dentro de los rigurosqs limits de la justicia.
Con protests de respeto y alta estima, somos del senior Presidente
Constitutional de la Repdblica, muy atentos, y Ss. Ss.
Sr. P. C. de la R.


Como se ve, la petici6n publicada y no presentada aun al C.
President, se reduce a pedir a este alto funcionario que se ad-
ministre pronta y cumplida justicia en los. process seguidos al Dr.
Estrada Cabrera, dentro de los terminos legales por llevar ya cua-
tro afios de iniciados, sin dictarse fallo en la mayor.parte de ellos.
Para fundar esa petici6n, se invocan consideraciones de or-
den social y de principios generals de derecho pfiblico que al pare-
cer severos acusan intenci6n distinta de la de ofender a partido ii
funcionario alguno, ni hacer elogio en favor del enjuiciado.
Mas que a otra cosa, se concrete a consideraciones de equidad,
de moral y de derecho en sus altas concepciones sin entrar al estu-
dio y relaci6n de los process que Ilevando cuatro afios de estarse
siguiendo, acusan lentitud y apasionada intenci6n de entretenerlos, o
bien espiritu de justificacion de los procedimientos hasta hoy em-
pleados contra el reo, pero sin proferir una palabra de elogio en
favor de 6ste.
Se proclaman los principios generales'del derecho en favor
de los fueros de la justicia y se hace esto en nombre de la piblica
opinion representada por una mayoria y sin tener en cuenta para
nada, ninguna de las condiciones political de Cabrera, a quien solo
se consider como un enjuiciado y pidiendo que la justicia se ad-
ministre con rectitud, brevedad, y sin el influjo de pasi6n alguna.
Para formarse un juicio exacto, conviene hacer la historic
efectiva de los pasos dados en contra de Cabrera por sus encami-
zados y firmes adversaries, comenzando por los primeros escritos
en que para contrarrestar de modo indirecto los diferentes ale-
gatos de defense que este ha dado al piblico llamAndolo su mejor
juez como impartial, desapasionado y recto, hemos de seguir en
orden sucesivo aquellos pasos para dar cabal idea del procedimien-








to seguido para no atacar de frente al desgraciado reo sino sola-
mente formarle atm6sfera de acriminaci6n.y deseredito que jus-
tifique la crueldad con que se le ha tratado.
La empresa de difamaci6n, pues, precursora del ataque
empleado para justificar como hemos dicho al principio, la formaci6n
de un plan de las empresas periodisticas de id6ntica filiaci6n, diri-
gido por una misma mano, por un solo cerebro y por una simul-
tanea action, para el innoble fin del destrozo de todas las condi-
ciones e intereses de Cabrera.
La sospechosa oposici6n de esa prensa resolvi6 dar la pri-
mera clarinada eni "El Diario de la Tarde" de Quezaltenango co-
Smenzando con una ficticia correspondencia que pudiera despertar
suspicacias dentro y fuera del pais. Dice esa correspondencia:


DIARIO DE LA TARDE
MARTES 30 DE OCTUBRE DE 1923.

Estrada Cabrera describe sus M1emorias.
No se publicarkn sino hasta dentro de
25 afos, Muchas Revelaciones.


Guatemala, Octubre 26.
Las personas que se han acercado ldtimamente a la residencia del ex-
Presidente Estrada Cabrera, han podido cohfirmar que la vitalidad del viejp
,dictador es la de un hombre sano y robusto en mredio de su senectud. Recluido
en su retire y su recogimiento, Estrada Cabrera retribuye asi el tiempo: parte
para escribir 6l mismo los alegatos que present en pro de su propia defense
ante'los tribunales que le siguen el enjuiciamiento, y la otra en la conclusion
de sus MEMORIAS. -Esta obra, que es una recopilaci6n detallada de su-.vida
desde su ninez y abarcando clara y precisa descripci6n de sui Gobierno, ha des-
pertado, como es natural, la espectaci6n inusitada de los que vivamente se
interesan por. conocer cuies y qud causes influyeron en el truculetnto tirano
para implantar en Guatemala aquel regimen desp6tico.
Un caballero americano que 'en dfas recientes visit a Estrada Cabrera,
sabia que esas MEMORIAS luciran en sus pggin'as toda la verdad reveladora.
Allf estari palmaria la acci6n sugerente de muchos personajes prominentes
que contribuyeron al desgobierno cabrerista: sera una apelaci6n a la Historia
para que today la carga de obscuros crimenes de los 22 anios no pese exclusiva-
mente sobre sus hombros: sera el indice lapidario que iri seffalando la honra-
dez equivoca de los que se afiliaron a la farindula political durante el regimen







dictatorial y que tan eficazmente ayudaron al descalabro administrative y al
afianzamiento del remado del terror. ..
Esta denuncia lanzada al tribunal de la opini6n apdblica mundial, segdn
confesi6n del ex ditador, no ha de ser publicada aquif. El mismo a'mericano
que lo visifara y a quien hiciera esas declaraciones, ofreci6le VEINTE MIL
DOLARES por las MEMORIAS; pero Estrada Cabrera, rechazando la oferta
afiade que, una vez terminado el libro, lo cerrar.t a lacre depositindolo en po-
der de una instituci6n extranjera, para que 6sta la publique veinticinco affos
despuds de la muerte del ex-presidente.
He aquf, sintetizadas, las Altimas revelaciones del viejo Presidente.
iGuay de aquellos ilusos y monederos falsos-que, empujados por la ambici6n
truculenta o por los -s6rdidos manejos, coadyuvaron a la obra de enzafiamiento
contra .el pueblo oprimido, porque, nunca tardia, la hora llegarA de su just
expiaci6n I
.CORRESPONSAL.'



Esta bola infame y del todo inverosimil no pudo aumentar
sus proporciones ni alcanzar vida en las. leyendas fantAsticas con
que sorprende a la gente ignorante y sencilla.
Cabrera ni antes de su prisi6n ni en ella ha escrito una sola
palabra para esas imaginanas memories, antes porque no tenia
tiempo; su labor era intense y compleja y ya en la prison, obser-
vado, vigilado y sin element alguno, menos podia escribir memo-
rias, sus custodios son. los mejores testigos de eso, pero 'obre todo
jams ha querido escribir nada ara el piiblico, fuera de sus defen-
sas. No es escritor ni pretense serlo.
La falsa denuncia, pues, de la existencia de sus memories,
pretendi6 preparar el terreno con el abono de la mentira y de la
perfidia para que germinase la simiente de-la calumnia y de la in-
ventiva maliciosa que no presentara a Cabrera como es, sino como
sus adversaries lo pintan.
Al publicar Cabrera sus defenses, ninguno absolutamente'
apareci6 a corhbatirlas en ningdn orden, esto es, social political y
juridicamente; pero al observer el efecto trascendentalisimo que
produjeron, entire los que se hallan el muy notable del conocimien-
to y narraci6n de los.hechos, probados estos en forma documental
e irrefutable, se inici6 la campaia de difamaci6n precedida pot
El Imparcial en la forma masconcreta e ir6nica, encaminada al
fin doloso de excitar las pasiones y los instinitos homicides del
pequeio grupo de carniceros y sirvienteg que ejecutaron de orden
de sus jefes, los linchamientos del 14 al 15 de Abril de 1920 y para









estimular a los jueces contra el reo, insultando procizmente a
aquellos.
Los t6rminos de tal excitativa en insidiosa insinuaci6n
a los tribunales, dice en El Imparcial:


VERDAD JUSTICIA BELLEZA

Ideas-Comentarios-Sugestiones.
Espejos de la vida.
Primera inmersi6n en el abismo,
El Imparcial.


Es positive, inaudito y ridiculo: Estrada Cabrera se defiende, El viejo
le6n.eojaulado, ya clor6tico, sin garras ni melena, afila en los barrotes de la
jaula su postrera ufia, hendida como una pluma de escribir, la empapa en tinta
negra y se defiende.
Pero Cabrera no necesita defenderse; ya lo defendimos todos en tuatro
anris de luchas bastardas, de voraces rapifias y de aniquilamientos reciprocos.
Cabrera solamente pudo tener un juez inapelable y ese juez le perdon6'a
sabiendas.
S, Qui6n es el juez de inmaculada toga que pueda ahora fallar en un sen-
tido condenatorio? El reo mira en su redor con el convencimiento experimen-
tado de la impotencia ajena. Quidn para juzgar al aut6crata de veintid6s
anos? Sus procedimientos, sus leyes, su t6cnica, su formulismo entero estdn
vigentes y no pueden invertirse.
Cabrera fue reo ante el pueblo y el pueblo fu6 su juez. Cuando el polvo
de los obuses no se habia apagado, cuando estaban tintas.en sangre las manos
fratricidas, cuando 61, casi abandonado, entraba a la jurisdicci6n popular, no
hubo pueblo para el juicio y el castigo.
Porque el pueblo era sensible todavia a los veintid6s afios de dominion,
y dividido en bandos, estaba para ser juzgado y no para juzgar. El juicio
debi6 ser sumario, como juicio de conciencia con fallo de necesidad public:
darle tregua al encausado valia tanto como indultarle de una vez.
Los hechos posteriores tenfan, desgraciadamente, que incapaci-tar a los
juices y que hacer invulnerable al reo qde con un indice de acusador pudo
y puede ain sefialar crimenes mayores y latrocinios peores que los suyos.
,Quienes iban a juzgarle? Los que despedazaban en la Plaza de Armas?
,Los que saqueaban suntuosos palacios y humildes, barracas? ZO los que por
cobardia le traicionaron en el instant aflictivo?
Antes deser verdugo se debi6 ser juez, y esto no lo pudieron ser o no lo
quisieron ser los conductores de revoluciones. Quiz4 no lo pudieron:- muchi-
simos intereses creados alzaban su cabeza indecapitable y en las sombras hubo
una fornicaci6n monstruosa y fecunda.
Cabrera se levant6 a orills del sepulcro, y pudo lanzar una carcajada
satinica de triunfo, La bolsa con los. treinta dineros de Judas se multiplic6 en









la balanza de la Justicia pdblica, y pes6, pes6 mAs, muchisimo mis que todos
los crfmenes y todos los errors de su regiten y de su persona.
Para qu6 le buscaron despuds, en la celda de presidiario y en su lecho
de misero diabdtico? Para insultarle en represalia de antiguos insultos- su-
yos? jPara asesinarle sin misericordia por una venganza tardfa? ,Para mar-
tirizarle con procedimientos suyos aplicados a su misma persona? iNo!
Le buscaton para sacarle los dineros: una succi6n de moneda y no de
sangre. Venganza de avarienta especulaci6n, que rqo es venganza, sino mise-,
ria y podredumbre, ,QuB halago sera ese de comer con los dineros ae Cabre-
ra, poniendo al manjar la salsa de algin puntapid recibido en otro tiempo?
Y el d6spota, en esa situaci6n se empece sobre todos sus perse-
gtiidores; y ahora, tonoso o efectivamente, agotado, cierra los cordones de la
bolsa.y busca, con invocaciones que en sus labios se mancillan, la conciencia de
los jueces ordinarios, que no sabrin qu6 hacerse.
Cabrera se puso fuera de la ley y nadie fu6 capaz de alcanzarle, ni si-
quiera los proyectiles que suele decirse que tienen guia en el Destino. Cabre-
ra, maniatado por un convenio, entra al cauce juridico, y entonces todos son
a dilapidarle la fortune y no a lapidarle la persona.
Cabrera, asf, queda al mArgen de la ley, invulnerable y tranquilo, seguro
de que si no lo han redimido las virtudes propias, lo han salvado los extrafios
vicios, Un contrapeso de compensaciones absurdo e inmoral, pero efectivo.
Qud haran sus jueces, que no son jueces de conciencia, sino simples
juecesde derecho? Autos a la vista y c6digos escritos conforme a una cifra
cuya clave conoce mejor que nadie el reo, fallarAn sobre una obra muerta,
propicia al enjuiciado. Y se les tildard tal vez por la opini6n extraviada, sin
advertir que todos los crimenes y todas las trasgresiones de Cabrera, han ve-
nido a reducirse- por indiferencia o misericordia a los hechos que en la
guerra fueron superados por los victorisoss.
SY cuAles los jueces de conciencia en una repdblica que toda entera pue-
de ser recusada por el reo? Cabrera educ6 y domin6 durante veintid6s afios
rnuy cabales. Esta al margen de la dpoca, de la generaci6n y de la ley: ipuf!
Es una verdad asquerosa......
Pero sigamos la farsa: Seiores Magistrados: Cum Ju'dice sententia
dicenda esr- etc.. etc., etc ........
MARTIN MARTINEZ.



iCuanta malevolencia se necesita para en tan pocas pala-
bras arrojar tanta ponzofia, tanto odio y tanta perfidia, para que-
rer culpar al pueblo de lo que, los que quisieron ser sus dirigentes
ordenaron, presenciaron y por uiltimo suspendieron porque mu-
chos diplomaticos les llamaron severamente la atencion.
No se culpe pues al pueblo, l1 ha sido siempre humanitario
y generoso y los que lo incitan para el.crimen y se guardian bajo
banderas extranjeras mientras se compete aquel, son los verdade-
ros responsables de todo.
Mientras tanto El Imparcial, a la'cabeza de esos articulos
Ilenos de ponzofia y de mentiras, pone en letras grandes estas








hermosas palabras: -VERDAD JUSTICIA BELLEZAA-`!!
Despu6s de la insinuaci6n y de la amenaza a los Tribunales,
se busc6 otro pretexto para injuriar a Cabrera victim' de la pa-
sion de sus adversaries, y esto se encontr6 al hacer la defense
brillantisima de la conservaci6n del Templo de Minerva, de las
fiestas Minervalias y de los efectos politicos y soeiales de tales
festividades. Dijo entonces "El Imparcial" del 9 de Febre-
ro de 1924:

EL PALACIO DE LOS PROCERES

PARA CESAR BRANAS


(Todas las emooiones, todas
las susceptibilidas del patrio-
tismo, son legitimas; lo que
important es. que tOngan por
base la verdad y la raz6n.-
GUIZOT). 0

-I-

Cuando tuvimos conocimiento de que el senior Ministro de Educaci6n
Pdblica, habia contratado la transformaci6n del Templo de Minerva, para con-
vertirlo en museo, experimentamos profunda tristeza.
Estrada Cabrera, que como Gobernante fue cruel, cruelismo, que ,en
ciertas acciones supera a Rosas y puede llamArsele hermano al doctor Francia,
practice de cuando en cuando (cual relAmpagos deslumbradores en medio de
una noche sombrfa y prolongada), actos dignos de admiraci6n. Entre ellos
figure el establecimiento del Templo de Minerva y sus respectivas cele.
braciones.
Reyna Barrios, guiado mal e hip6critamente por sus enemigos, en las
postrimerfas de su administraci6n menospreci6 Ia instrucci6n popular y tan.
pronto como ejerci6 Estrada Cabrera la presidencia (quien siendo Ministro
aprendi6 muchos secrets para sentarse en. el trono, y en el trono, se sientan
los principes pero derramando sangre), sabfa que para ganar estimaci6n era
precise mejorar todo lo que por descuido abandon su digno antecesor.
SAsi decret6 las fiestas de Minerva en '89g.-poco despuis de su. exalta-
ci6n al poder-y erigi6 el templo que.tanta veneraci6n inftrnde a quienes le
visitan, sin distinciones de nacionalidad: temple cuyo primor realza el lindisi-
mo paisaje que lo circunda, rodeado de barrancos profundos y colinas cu-
biertas de risuefla ,vegetaci6n,
El temple sirve de altar al mapa en relieve de la R.epdblica: esa obra
original y maestra.
Las fiestas establecidas en obsequio de maestros y nifios, no les benefi-






17

ciaron a ellos. Se convirtieron en orgias que gozaban los amigos del presi-
'dente; tales eran .sus servidores y los services.
El tiltimo domingo de otulte el tirano subia al temple a la manera de
nuestros sacerdotes prehist6ricos, con la diferencia de que los. semibArbards
quichds, frente a sus altares, abrian el pecho a las victims y les extrafan el,
coraz6n para inmolarlos en holocausto de sus dioses, mientras que Cabrera
Ilegaba a ese tempo y a todas parties donde .sus plants descansaba, con la
constant y mal6fica idea de sacrificar la dignidad y libertad nacionales, y des-
truir a losciudadanos dignos y altivos, tinicamente en provecho de si mismo
y de sus sicarios.
Cuando 61 liegaba, los ciudadanos readian el sombrero, los soldados
levaban el fusil al pecho, los clarines saludaban dulcemente, la bandera on-
deaba. con majestad y soberania, y el tirano pisaba las gradas con lentitud,
Ilevando sus manos' fratricidas engarzadas al brazo pulido de bellisima doncella
e de honest dama.
Alii se aizaban las aotas espirituales del Himno national iy vaya
si son espirituales!
"Guatemaa feliz..,. ya ius areas
no ensangrienta feroz el verdugo,
ni hay cobardes que laman el yugo
d r ni tiranos que escupan.tu faz".
Y don Manuel no se consternaba ni escuchando esas plegarias que
la Pa ria misma parecia declamar, como tiernos y dulces ruegos en bocas
ide Angeles .....
Subian a la tribune los turiferarios y oradores de encarg., que lo fueron
et noventinueve por ciento de cuantos hablaban entonces piblicamen'te y tra-
Ssudaban acumulindole epitetos laudatorios, encontrando.que si Guatemala con
su temple semejab .a Atenas, tambidn igualaban las virtudes del "Benemirito
de la patria" a las del excelso Pericles.
Ein los departamentos se hacan semejantes celebraciones, con la misma
farsa, cin'ta mnisma adulaci6n y servilismo. Y para erigir dichos templos, en
muchos departanientos, como aconteci6 en Suchitepequez, se quitaron forzo-
samente millones de pesos, con los cuales se enriquecieton Ids Jefes Politicos,
quienes pronto resultaron propietarios de ricas posesiones; y por eso pensamos
que.con esas cantidades, manejadas con escrdpulo, se hubieran construido-pa-
lacios de p06rfido o mirmol de Carrara, con paramentos de oro, y no los mama,-
rrachos construidos co'n la cent6sima parte de ese dinero y a los cuales estin
apuntalando y reformando ahora con el sudor de los pueblos, que es oro Ifquid6
mAs valioso que el oro ambarino.
Los goces.indebidos de los tiranos y su continue farsa no son eternos.
SY, como los altos funcionarios, en errors y.caprichos, frecuentemene.
descienden al nivel paralelo de los alcaldes de pueblo: el senor Herrera y quie-
piies le rodeaban, no gustaron celebrar esas fiestas por ser creaciones del tirano y
desde entonces cayeron en desuso. Asf, en los pueblos pequefos y remotos,
la mayor parte de los alcaldes'por ignorancia y mala f4, (las fuentes inagota-
bles del mal), cuando suceden a un enemigo en el ejer.cicio deese empleo, abani:
donan o transformai las obras comenzadas, sacian su encono en ellas: elemen-
S tos que no piensan ni.Sienten.
No conocemos disposici6n legal que suprima las festividades de Minerva.
S Si el, tirano, en ap.riencia rendia culto a la sabiduria, pero gustaba y






18

fomentaba la ignorancia ,por qu6 sus sucesores no profesaron estos festivals
con esplendor y realidad en obsequio de maestros y niios?
Los unionists dieron a la Plazuela Reyna Barrios el nombre de Once de
Marzo y al jaidfn Estrada Cabrera el de Morazin, suprimieron el departamento
de El Progreso, y el Asilo de Maternidad y las fiestas de Minerva, y quitaron los
patronimicos del tirano a cuantas otras cosas lo Ilevaban, con la facilidad y em-
pefio con que los modernos liberals lanzaron del recinto de la Asamblea a
ciudadanos diputados por voluntad de los pueblos, e'introdujeron a otros que
no tenian esa representaci6n, por declaraci6n de si mismost
No ha much un ministro liberal a quien se atribufan luminosos vuelos
.(no obstante sus quimdricas promesas), mutil6 la Ley de Imprenta. Por eso,
cuando conocimos la transformaci6n de ese palacio, pensamos sin intenciones
de ofender-que las mis sabientes acciones de algunos funcionarios consistirrn
en respetar las leyes y obras que existen, (si no pueden ciear otras mejores),
y por afiadidura.... renunciar inmediatamente del empleo.
En esto siquiera fincarin su habilidad y patriotism quienes se juzguen
insuficientes para el desenvolvimiento de sus atribuciones.
El afio pr6ximo anterior, fundose en la capital el Casino Militar. Alli
pueden los sefiores militares leer, jugar ylibar, toda vez que se compone de
bibliote'ca, salones de equiitaci6n y licoris. Como el nombre advierte, ese
asilo es exclusive de ellos, aunque sean admitidas otras personas.
Para los maestros que se toman diariamente un vaso de hiel, que sufren
reclamaciones de autoridades y padres de familiar, que ilustran generaciones,
que devengan salario insuficiente para sus necesidades; para ellos que son los
inicos que original el mayor bien a la Republica, no hay un alojamiento pro-
pio donde lean tranquilamente o se humedezcan los labios con un refresco.
Pqbres los maestros! Lejos de gozar atenciones y homenajes, estuvie-
ron a punto de perder su temple, temple simb61ico y augusto a donde siquiera
fueron a recapacitar miserias nacionales y a maldecir la presencia del tirano!
Basta con saber que los maestros tienen menor salario y mayores ocu-
paciones y amarguras que los militares (en la paz), para 'sentar esta verdad
indestructible: quienes quiran vivir holgadamente, dedfquense a JlacaTrera mi-
litar; quienes quieran sufrir, ad-opten el magisterio o el periodismo indepen-
diente, y quienes aspiren a poseer tranquilidad, seguridad y decoro, int6r-
nense en las montaias o salgan del territorio...
0, como en nuestro pafs Ilaman fanatico a quien admira a Jesucristo, y
ateo a quien no cree en mentiras de sacristia, y enemigo del gobierno a quien
dice la verdad, y jistd al prevaricador, y probo al inhuman, y cristiano al
delincuente, y liberal al perverse, y energico a quien propende al despotismo!
como todo lo entendemos mal, y mal lo practicamos todo, s61o falta que para
complement de injusticias y errors, alguien diga y pretend probar que un
coman'dante local, con la pierna cruzada, en su despacho, le presta a la naci6n
rm.s beneficios que in maestro, de pie, al frente de cincuenta o mis nifios, entire
quienes compare lo que sabe, lo que puede y lo que es.
Los generals gozan de sueldo aunque no est6n en servicio o atendiendo
algin empleo, y en cualquier poblaci6n los Comandantes tienen mayor salario
que los empleados del Magisterio.
No significa esto que repugnemos el Casino. Al contrario-cuando leimos
su instituci6ti-la juzgamos buena porque del trato frecuente adquieren los
hombres'instrucci6n y buenas maneras; y si poseen estas cualidades, las mejo-
ran aegin las tendencias y condiciones que prevalezcan. Pero tambidn son









acreedores de tales consideraciohes los invictos paladines de la ensefanza.
No hubiera sido 16gico que el mismo aio que comenzaban las diversiones
de un gremio y eran.apoyadas oficialmente, desapareciera el emblema lucible
de btto gremio meritfsimo.
Es, verdad que el Templo de Minerva no da los beneficios que el casino,
pero es para quienes saben apreciarlo, un simbulo venerable.
Es verdad que el Casino se sostiene con fondos de sus socios; pero cuen-.
ta con la simpatfa del gobierno, en tanto que los miembros del magisterio no,
pueden distraer dinero en cosas parecidas porque sus circunstancias no se lo,
permiten. iC6mo van ellos a destinar mensualidades para un centro de diver-
i' ones y cultural si no gozan de sueldos suficientes
A los maestros les regalan salario mezquino cuando han servido muchos'
aifos, y la vejez y lasetfermedades los llevan camino de la tumba.
El maestro es generalmente pobre, pero digno. Su misi6n le hace sufrir
en holocaust de la patria.
Son seffaladas las carreras que en Guatemala enriquecen por la raz6n o la
fuerza.
Son senalados y conocidos los que se enriquecen con lo propio que es
nada, y lo ajeno que es much.
................... ............. I .... .................. ...... .... : .. .......... ... ... .... ,
Y, decimos los modernos liberals, para no confuidirles con los anti-
guos; con esos emiinentqs, con esos ilustres, conesos dignos liberals de 1823
y 18710 para ouyos mritos virtues y nobles tende'ncias, la palabra liberal les
cuadraba -y correspondfa tan merecidamente pomo el trdmulo tesoro de los:
cielos girando alrededor del Gran Arquitecto Universal.
Nuestra lengua es tan rica que podemos usar indistintamente los adje-: ,
tivos. Cuando no decimos falsos, decimos modernos. Hoy se falsifica el ta:
lento, la verdad, la virtud, el patriotism, todo.
De aquellos ciudadanos a nosotros, hay tanta diferencia como distancia
no. separa. Hemos escrito sobre ellos y nosotros minucioso paralelo hist6ricb
y encont'ramos paso a paso la diferencia.
:Guiatemala, politicamerite, difiere tanto de un perfodo a otro, como el
anverso y el reverse de una m6neda.
1 Aquellos hombres prometieron poco pero crearon much. Nosotroa
prometemtos bastante y no cumplimos nuestras promesas, y pbr affadidura des-
truimos lo que ellos.crearon.
i 1CuAnto se equivoc6,el dulce ruisefor de Bayamioal escribir-el Himoo,
himno cuyas etdreas exalaciones lucieran gloriosamente en las sienes de Suiza,
Scual diadema de mirffica y lucible pedrerfa, y no en la garganta de esta mil ve-
ces dulce, divina, inmaculada Guatemala que solloza, ycon frecuencia ostenta
sobre su tinica paramentos de pfrpura y de lutol

Pero Palma tenia preso en el coraz6n un quetzal. Las almassupefiores:
.son siempre libres, y las ideas que esas almas conciben atraviesan los muros y
desatan las cadenas. Y, ese quetzal,.agobiado de dolor, cant6 en aquella jaula
Sexpresiones melifluas y canoras, que yacen grabadas profundamente en.el alma
de los guatemaltecos que tienen dignidad, reflexi6n y patriotism.
... ..... Y sigamos con el'templo.
Dicho estA pot otros que es una obra de arte, que es una reliquia, y por
ended erainconcebible e indisculpable transformar su primor y construccidn en
.'.otro edificio de aspect vulgar, quizA.








Hay mis caballerosidad en arrepentirse de un error y reconocerlo pfbli-
camente que persistir en 61.
El senior Ministro, al suspender esa transformaci6n hizo bien, muy bien,
gracias a las insinuaciones de quienes tienen amor por lo bello y por la patria,'
y Animo para seialar los errors gubernativos.
Si se transformaba ese edificio porque se creia inutil, se incurri6 en
error, como tambidn habia error al modificarlo por economic.
Si con el objeto de no mutilarlo, se levantara en la Repiblica suscripci6n
Spara eregir el Museo, suponemos que se obtendria dinero suficiente.
Si se consider infitil, col6quense bajo su tech los monolitos precolom-
binoS como se propuso acertadamente-o erijase alli un monument a los ciu.
dadanos que firmaron y proclamaron la independencia national; o continiese
colocando en sus pilares, con letras de oro, el nombre y la efigie de los centro-
americanos ilustres y de recordaci6n florida, en artes, en ciencias, en political,
y s61o trasform6mosle su nombre, aplicAndole estas dicciones adecuadas: El
Palacio de los Pr6ceres....
'/ GERARDO B. JEREZ.
Samayac, diciembre de 1923. /

Una consecuencia completamente il6gica quiso sacarse de
aquel elqgio just y racional.
Se afirm6 que Cabrera hacia tales festejos para asi mismo
elogiarse y con la malefiea idea de sacrificar la dignidad y liber-
tad nacionales, y destruir a los ciudadanos dignos y altivos.
D6nde estin sus efectos? Quienes los presenciaron? En
qu6 consistieron?
A buen seguro que los redactores de "El Imparcial" no
pueden contestar si no es faltando a la verdad y a la 16gica..
S Vivos, latentes, palpitantes y suspirados estdn los recuerdos
de aquellos cults festejos: viva estA la pleyade de maestros que
los recibieron y.las cuatro generaciones-que se levantaron en su.
iifiez para entonar himnos a la Patria, a la Instrucci6n y a las ci-
vicas virtudes, y esto no es sacrificar la dignidad y libertad na-
cionales ni destruir a los ciudadanos dignos y altivos si no. muy al
cbntrario, ensefiar por parte de la primera Autoridad y de los
Maestros y aprerder por parte de la Juventud Educanda, a rendir
pleito. homenaje a los emblemas de la Naci6n, a las Autoridades
e esta, y a los derechos de la misma, su autonomia, libertad e
inidependencta.-
S El albuin de -Minerva fu6 creado, y destinado para recoger
en lindisimo ramillete las flores mis preciadas del pensamiento
humano, en pr6 de la instrucci6n, glorificando su nombre y sus
obras y en cumplir la etica sentencia que dice: "APRECIAR EL
jA.ERITO DE LOS HOMBRES ILUSTRADOS ES RE.NjDIR
C ULTO A LA JUSTICIAI".









Llegamos al punto en que el peri6dico El Imparcial".gufa
y director de la campaia abre 6sta francamente ordenando a sus
colegas embestir a Ia petici6n con todo ardor, tocando a degiiello
'y simultAneamente, para seguir despues con fuego graneado que
mantener pudiera los efectos del primer combat que e1 inici6 con
esos comentarios crueles hechos a petici6n por los redactores
de dicho peri6dico Carlos Wyld Ospina y Cesar Brafias quienes
principian diciendo que nunca tuvieron vinculaci6n political i per-
sonal. con el Dictador, y que por esto no podian ser tachados:de
parciales.
La verdad es que el Sr. Wyld Ospina fue de los que ma .
escribieron en "La Juventud Liberal", cuando este peri6dico tra-
taba con ,xito de que se reeligiera a Cabrera; y Cesar,Brafas es-
cribia tambien eloglos para el Dictador en un periodiquito que se,
.editaba en la.Antigua Guatemala. .Tales escritos, por supuesto,
no constituyen vinculaci6n alguna entire ellos y Cabrera, como
acertadamente afirman quienes ayer escribian de un imodo y: ho
lo hacen al contrario, es decir, antiteticamente. /


AL PASO DE LOS NINfOS'

(NOTAS MARGINALES)

Viendo pasar a los nifios es-
colares en marcia) formaci6n por
las calls, que la simpatia ciuda-
dana enflor6 y visti6 de gallarde-
tes y banderas, bajo direcci6n pa-
ternal :de sus nlaestros'y seguidos
.por el regocijo del pueblo, hacia
el Templo de Minerva, yo he pen-
sado en que, dentro la eternidad
del simbolo griego, Guatemala ha
dado a estos, festivales del saber
CARLOS WYLD OSPINA
un sentido trascendental y nuevo.
Parece que bajo el cielo neo-latino la figure de la diosa se
torna mns maternal y menbs austera. Porque la vieja concepci6ni







esta animada por un espiritu calido, como si el marmol impasible
y blanco de la estatua se colorease con el rosa de la sangre............
Aqui, la fiesta escolar no es solamente la glorificaci6n sim-
ple de la sabiduria. Es mas bien la fiesta de la juventud que se
nutri6 en las aulas de ricos tesoros ideol6gicos. Es mas bien la
invocaci6n a la mas amable figure simb6lica de la Antigiiedad.
Es la sonrisa de la Patria future, de los hombres de mariana que
han confiado a la virtud del pensamiento, a la fuerza creadora del
Sintelecto, la erecci6n de esa REPUBLICA IDEAL que todos los
hombres modernos Ilevamos en el.coraz6n...........
Sabemos ya que la obra educativa, que se hace pasando so-
bre los obstaculos del medio y despreciando los oscuros males de
la raza, es la obra mas fecunda y laudatoria a que un gobernante
y un pueblo entero pueden aspirar.
Por eso las Minervalias deben de ser las fiestas del pueblo
de Guatemala. Plagiando la frase famosa, podemos afirmar que
en la America de Colon "educar es prevenir". Porque, lay de los
pauses y de los hombres que, porlas vanas satisfacciones deun
present transitorio, olvidan los sacros deberes de la Nacionajidad
y pierden de vista el maximo objetivo de los pueblos que se for-
man: sus destinos futures!
Ya la psicologia, y por otra part los bi6logos mismos, se-
fialan a los imprevisores y turbulentos pueblos mdo-hispanos el
peligronmortal que significa para ellos el solo hecho de no penetrar
y comprender el sentido audazmente utilitario y cientifco de la
vida contemporanea.
Y asi ha venido a convertirse en una realidad luminosa
aquel lugar comuin que nos ensefia que, hoy dia, el verdadero tem-
plo esta en la Escuela y el verdadero ap6stol en el Maestro.
___ C. Wyld Ospina.
EL PRIMER ARTICULO CONTRA LA PETICiON, ESCRITO CON IH EL
EN "EL IMPARCIAL", DICE ASI:
Sabado 16 de Febrero de 1924.
PAGINA EDITORIAL

LA LIBERTAD DE ESTRADA CABRERA
LA JUSTICIA DE LOS TIRANOS
En edici6n de boy mismo publicamos Ia Solicitud que un gtupo de per-
solas dirigiri al C. President de la Repiblica tan luego como se termine de






23

recoger el mayor niimero de firmas posible-firmas que en este moment, se-
grin se nos inform, ya son numerosas. Se refiere la solicitud a pedir del alto
funcionario su intervenci6n en los process entablados en contra del senor Dr.
don Manuel Estrada Cabrera, exiglendo a los funcionarios pdblicos que tienen a
su cargo tales process, dicten, a la mayor brevedad y por haber pasado el tdr-
mino legal, la sentencia que absuelva o condene al enjuiciado, siempre que
sea, como debe ser, dentro de los rigurosos limits de la Justicta".
El Director de EL IMPARCIAL, que sirvi6 en aquella Administraci6q
SPblica y luego fue vjctima inerme de las c6leras y las suspicacias del tirano,
ha dejado el comentario de este asunto al criterio de la .JRdacci6n del Diario,
. formada por personas que nunca tuvimos vinculaci6n political ni personal con
"el Dictador-preciosa circunstancia que nos coloca por encima de today sospe-
cha de parcialidad. Pero, aunque asi no fuese, no se necesifa gozar de tal
ejecutoria para escribir el calificativo que una solicitud semejante, trae, por'
manera espontinea, al Animo de cualquier guatemalteco que afn se precie de'
poseer un mediano-sentido moral, por sobre los intereses y las bajezas de la
political usual en C. America.
Cambiarfa radicalmente la significaci6n.del hecho que comentamos si los
Solicitantes, se concretaran a. pedir, o a. exigir como ellos dicen, la rigurosa
aplicaci6n de nuestras leyes sobre Estrada Cabrera, reo de delitos combines.
Eh este caso ejercerian un derecho de petici6n accessible a tpdos los ciudada-
-nos, por mis que la intromision del Presidente de la Repdblica, exigiendo a los
tribuniles que, a la mayor brevedad, dicten condena o absoluci6n para el reo,
lastime seriamente el decoro y la independencia constitutional de uno *de los
Poderes: del Estado.
Pero a los solicitantes no les basta con tal muestra de amistad hacia el
viejo despota guatemalteco. Sin duda les parece muy pocb; y para encontrar:
el argument supremo, la alta raz6n moral, el derecho sagrado e inapelable que
no encuentran en la ley,.proclaman llegarse hasta el Jefe del Estado ctrayendo
la'representaci6n de la opinion pdblica, e invocando, no s6lo los fueros de la
justicia del pueblo, sino de la Justicia inmanente (asf con may6scula), de ese
.sentimiiento que constitute la mis alta aspiraci6n de la conciencia humana,
regia de today dtica, base de toda religion y mddula. de todo derecho que, por
sit infinita amplitud, escapa al precario molde de los c6digos escritos.
Pasma considerar la cinica osadia de esa pretehsi6n. Nosotros, antes
que nadie, protestarfamos de que sobre la persona de un reo cualquiera se acu-
mularanvenganzas y pesadumbres que repugnan al espiritu liberal de nuestras
leyes. Quisidramos ver a Estrada Cabrera, alguna vez, a derechas con el C6-
S digo, en la situacin civil a que sus responsabilidades consiguientes le conduz-
can. Pero no podemos admitir que se tome el sentimietpto patrio como un,
trapo vil, destinado a enjugar.las manos, todavia ensangrentadas, del cpendlti-
mo tiratio de Am6tica.
Pedir el amparo de la ley para el reo, esti muy bien. Pero indigna sin-
ceramente, y asombra, y asquea, que se invoque la justicia para absolver a.
aquelpara quien dsta fuera escarnio, y burla y ruin recurso de leguleyo; que
se able de las cventajas de tener en la circel a Estrada Cabrera como si el
'derecho de los pueblos a castigar a sus verdugos constitucionales fuese objeto
de trata-,mercantil; que se traiga a cuento el honor naciona. en beneficio de
quien encarnara inconfesables deshonras para la naci6n, que lo s,ufri6 como un
c .' astigo y lo exhibi6 como una lacra; que se pregunte si los passes extranjeros,
S que nosvieran de rodillas lamiendo los zapatos de un ddspota vesinico, apa-






24

leader official, capataz de la finca Repiblica de Guatemala, reyezuelo de una tri-
bu de Centro Amdrica, verdugo condecorado merced. al dinero del pueblo,
antftesis viviente del espiritu de los tiempos,-inconcebible para 16s hombres
de otras latitudes y de otras razas, que no nos dieron su compasi6n porque fue
mayor su desprecio hacia nosotros-preguntar, repetimos, si esas naciones ex-
tranjeras cno cen~urardn la prisi6n del amo convertido en reo de delitos comu-
nes, pues el marco de la ley es demasiado estrecho para contener sus crimenes
politicos; y afirmar, por iltiino, a la propia faz del General, Orellana que si la
solicitud de referencia cno le fuera dirigida a Ud. en su condici6n de Presiden-
te de la Repiblica, estamos seguros que su respectable firma honraria en primer
tdrmino, este documento>, es sencillamente agotar los tdrminos del cinismo y
la falsia; convertir en recurso de tinterillo y en arma de bajezas political el ho-
nor de un pueblo; colocar la mentalidad de europeos y norteamericanos al nivel
de cualquiera horda australiana y suponer al Gral. Orellana desposefdo de un
elemental sentimiento de deber y de justicia.
Hay contrastes que abochornan. Mientras en M6xico y otros paises li-
bres del Continente se insinda una campafta contra la dictadtira de Juan Vicen-
te G6mez en Venezuela, la dltima vergiienza de Am/rica, despuds de la cgalla de
Estrada Cabrera, entire nosotros hay quien asuma, ensoberbecido y amenazante,
la defebsa de una.abominaci6n peor que la de Venezuela; y eso en nombre de
la Justicia escarnecida y de la opinion del pueblo de Guatemala....
S61o una aberraci6n del sentido moral; s61o una inversi6n de la concien-
cia, fruto monstruoso del servilismo de medio siglo, pueden explicar precede-
res como el comentado. Acaso una mala inteligencia de lo que debe ser la
amistad para el Dictador caido, Ileva a la mayorfa de los firmantes a vilipen-
diar en tal forma a su propio pueblo y a su misma Patria, que segfin ellos, apa-
rece como reo de tremenda injusticia contra la persona de su Bienhechor. Asi
queremos creerlo; pero aun es tiempo de que cada cual recapacite sobre el va-
lor de un actor que nos exhibirA en actitud mis inmoral que muchas que impuso
a sus siervos la tirania misma.
Que se pida el rigor legal para el reo; pero que se evite este p6stumo
atentado a la Justicia.













/

A tan temible ataque respondi6 cort6s y valientemente.un,
solo ciudadano y suscriptor de la petici6n, modesto e ingenuo pero
honrado, y dijo:-cubriendo su escrito con su firma:


Guatemala, febrero *22 de 1924

Sefiores Carlos Wyld Ospina y C6sar Brafias, re-
dactores de EL IMPARCIAL.- Presentes.

Bajo el mote de LA JUSTICIA DE LOS
TIRANOS, comentan ustedes a su manera
i (cruel y apasionada como hija de su filiaci6n
political) la petici6n que en nombre de los fue-
ros de la justicia seri presentada al C. Pre-
sidente de la Repiblica, para el fin exclusive,
humanitario y legitimo de pedir al C. Presiden-
te, que se sirva influir como se lo permit y
previene la ley fundamental, para que se fallen
JUAN ANLEU R. a la mayor brevedad los process que se han
seguido al doctor Estrada Cabrera, por dife-
rentes "hechos que Ilevan ya cerca de cuatro afios de haber sido iniciados,
es decir, desde su entrega del poder hecha en condiciones firmes ante el cuer-
po diplomjtico, pactadas y firmadas ante dsta en la legaei6n.americana y bajo
el amparo de esas banderas.
La forma interrogativa sobre si serA otorgada la libertad al doctor Es-
trada Cabrera; la manera capciosa con que se consiguti6 el document a que con-
tiene la petici6n que habrd de hacerse, y sobre todas estas cosas, la certa cum-
plida de comentar en forma cruel el document de que se trata, es.-n diciendo
Sen altas y claras voices que va a hablar la pasi6n partidarista que lo hard de
manera parcial y cruenta y que el desahogo de sentimientos no generosos seri
el comentario, y que por lo tanto, habra de ser inconducente a las ideas y senti-
mientos patri6ticos y generosos, legitimos y morales de la petici6n, que, basta
leerla, para ver aplastado el encono que lleva consigo cada comentario que se
le ha hecho por ustedes, sefiores redactores.
Preguntan ustedes sefiores, c6mo recibiri el pueblo tal manifestaci6n
en favor del ex-gobernante de Guatemala? No puede caber duda a ustedes de
que la ha recibido con sentimiento de consideraci6n y aprecio,' demostrados
con elnfimero,'calidad y condici6n de.los suscritos y con la calificaci6n de
brillante, generosa, leal y just qhe le han dado, porque en verdad asi es, pomo
estuche precioso que guard aquel sentimiento propio de corazones bien pues-
tos y de intelectos'bien conformados, que uniforms son en la opini6u p6blica.






28

Yo, el mis modesto de todos los suscriptores de la manifestaci6a, me
voy a permitir seguir contestando al interrogatorio presentado por la obsesi6n
polftica de ustedes, sin emnplear huecas declamaciones, frases de literature de:
la polftica insana, para coptradecir con hechos y su 16gica consecuencia, las
inexactitudes que se quieren sentar con el verdadero cinismo que ellas Ilevan
en si y colocar de esta manera, en la balanza del buen sentido y del honor ver-
dadero, los ataques y la defense.
Como ustedes dicen: se refiere la solicitud a pedir del alto funcionario
(el'Presidente del Poder Ejecutivo) su intervenci6n "en los process en;tabla-
dos en contra del senior doctor don Manuel Estrada Cabrera, exigiendo alos
S funcionarios pdiblicos que tienen a su cargo tales process, dicten a la.mnoypr
,brevedad y por haber pasado el t6rmino legal, la sentencia que ABSUELVA 0
CONDENE al enjuiciado, siempre que sea, como debe ser, dentro del16s rigu-
S rosos limits de la justicia".
Nada mis generoso, nada mAs legitimo, nada mas humanitario y nada
mis hidalgo.
No se pide at Jefe del Ejecutivo nada que sea illegal b atentatorio al ho-
nory a la justicia; no se le pide favor en pro de un reo de delitos comunes-. cp-
t .'mo ustedes llamap; no se le pide que descargue los rayos de Jtpiter en ;el po-
de. r contra un desgraciado. Lo que se pide es lo que demand la ley, lo que
autoriza la raz6n, lo que prescribe el sentimientd dem6crata de nuestras jnsti-
tuciones y los que lo solicitan, si son amigos del encausado, cumplen con.-u
deber que no avergiuenza a ninguno y si han sido, fueron d son enemigot, dan
Suna nota de hidalgufa que bastante honra a quien la usa, porque es a estilo de
los hijos de los pueblos ingl6s y americano, si a los amigos les hacen favor a los
enemigos siempre les hacen justicia. ''
Guatemala, fuera de dpocas nefandas, tiene ejecutotias brillantisimas de
su sentimiento de ,humanidad y verdadera hidalgufa en .todas las rhoras de
prueba. Si ustedes pretenden testimonies, puedo presentarlos irimediatamente,. .
Nada se pide que sea censurable, illegal o injusto y se pide en los termri- \-
nos mas correctos y, respetuosos, para una sola idea que estA por encima de:,
S todas las exageraciones humans, de todas las pasidnes y de toda ofuscaci6n.
que pudiera producer error en la idea o en el concept que la express.
Asf lo han liecho desde el cinco de diciembre al present, todos los .de-
fensores de los reos con mis a menos amplitud, con mas o menos acierto; peyo
siempre con generoso sentimiento, y nadie ha habido que tenga la avilantez de
censurar actos tan morales como humanitarios, fuera de ustedes, sefiores, de
quienes se separ6 el senior C6rdova por un rasgo valiente, generoso y digno
de aplauso.
Por antftesis pregunto a ustedes sefiores, '6cmo recibirfa el pueblo gua-.
temalteco al que pidiera, segin el criterio.de ustedes,. que no se hiciera justi-
cia,-ni se otorgara 6sta dentro de los terminos legales y que al hacer esa funes-
ta petici6n emplearan tdrminos equivocos disimulando la mala intenci6n como
lo' han hecho ustedes en aquel c6lebre parrafo en que con sobra de ironia
dicen: (al querer atacar, en forma an6nima y cobarde la defense de Cabrera)
"PRIMERA INVERSION EN.EL ABISMO". Es positive, inaudito y ri-
diculo: Estrada Cabrera se defiende......
Pero Cabrera no necesita defenders; ya lo defendimos todos en cuatro
anos de luchas bastardas, de voraces rapifias de aniquilamientos reciprocos.
Cabrera solamente pudo tener un juez inapelable y ese juez le perdon6 a
sabiendas......






29

Cabrera fue reo ante el pueblo y el pueblo fue su juez......
SPorque el pueblo era sensible todavfa a los veintid6s afios de dominip,
y dividido en bandos,' estaba para ser juzgado y no para juzgar.... El juicio
Sidebi6 ser sumario como juicio de conciencia con fallo de necesidad piblica:
darle tregua al encausado valia tantocomo indultarle de una vez".
SEn el.otro sobre la defense del Templo de Minerva, en que, para' nublar
S el reconocimiento de las verdades que tienen, aseguran que ....."Las fiestas,:
establecidas en obsequio de maestros y nifios no les beneficiaron a ellos. Se
convittieron en orgias que gozaban los amigos del Presidente; tales eran sus,
aamigos y los services,
El Filtimo domingo de octubre, el tirano subia al temple a la manera de
riuestros sacerdotes prehist6ricos .........
Cabrera llegaba a ese temple ya todas parties donde sus plants descan-
S saba, con la co:nstate y mnaldfica idea de sacrificar la dignidad y libertad na,
S cionales, y destruir a los ciudadanos dignos y activos, unicamente en provicho ','
ae sf mnismo y de. sus sicarios.
Cuando l6.llegaba, los ciudadanos rendfan el sombrero, los soldadQs lle-
vaban ej fusil l pecho, los clarines saludaban dulcemente, la bandera ondeaba :
con majestad y soberanfa, y el tirano pisaba las gradas con lentitud, 11evando
sus manos.fratricidas 'engarzadas al brazo pulido de bellisima doncella o.,,
de honesta dama".
(N. de la R. -- Estos concepts pertenecen a una colaboraci6n de Ge-
,.,rardo B. Jerez, dedicada aCi sar.Brafias, que se public en n6mero del sAba-
Sdo :i de febrero).:
Y'por fltimo, en el comentario que.yo tambi6n estoy comentando, mues-
Stran!asombro de que nosotros creamos, conmoes la verdad, que el senor Orellan,
no desdefiaria en caso de no star de primer funcionario, firmar una solicittdd
como la nuestra, db pedir que se dicte por los tribunales pronta y debida justi- ,
cia; esto no debiera asombrarles porque con ello en nada menguarfan sus reco-
nocidas prendas personales.
S Cot atnplio criterio y con el ardor de la primera edad, los redactbres de
S Prometeo atacan a los que fueron aduladores del sefor Cabrera..
,. :' Yo a mi.vez ataco tambidn a los que con frases y arguments falsos, in-
'sands'y u aliciosos, quisierani torcer el criteria del gobernante, en provecho de
S intereses de partido. Y s6lo diri que 61 conoce el suelo en que estA parade y
a muchos de los que ayer n6omis formaban en el grupo de 'tal intencioriados
Sque quisieron arraigar su political funesta con la muerte de notables jefes mili-
i tares, entire qdienes.se hallaba el propio sefor Orellana.
S 'El maquiavplismo no puede engaifar ya ni',al pueblo, ni a su gobernante,
S cada uno cumplirfa su deber a pesar de las farsas y artimanas que tanto se em-
plean para oscurecer la raz6n del hombre. honrado.
Dicen ustedes, tambi4p, con ironia vulgar, propia del enemigo de cora-
i6n enfermo: que les pasma el considerar la cinica osadfa de esa pretensi6n.
(La petici6n de que se cumpla con la ley). Y siguen diciendo: nosotros antes
que ,adie, protestarfamos d- que sobre la persona de un reo cuaquiera, se acu-
mularan venganzas y pesadumbres que repugnan al espirito liberal de nuestras
eyes. Quisidramos ver a Estrada Cabrera, alguna vez, a derechas con el c6di-
go, en la situaci6ti civil a que sus responsabilidades consiguientes: le.condiiz-
can. Pero no podemos admitir que se tome el sentimiento patriot como un. tra-
po vil, destinado a enjugar lasmanos, todavia ensqngrentadas ,del "penlltirnmo
tirano de .Amdrica";








Ofuscados y obsesionados ustedes, no pudieron fijarse en que seg6n sus
propias palabras anteriormente copiadas, la petici6n honrada, honest y legal
no hace otra cosa si no lo que ustedes pretenden querer y que propiamente re-
chazan con insultos, esto es que se haga justicia, que se aplique la ley dentro
de sus t6rminos y que se ponga al supuesto reo a derechas con los c6digos.
Las demis frases fantisticas de efecto teatral no convencen: estAn en
contraposici6n con los hechos y la conduct de ustedes, quienes estin escri-
biendo en y para Guatemala, cuya sociedad es el mejor testigo .de lo sucedido
en los hechos que se juzgan. No pueden engafiar y al hacer comparaciones
tendrfa que absolver al que llaman ustedes, enemigo del pueblo,- porque ustettes
son los que ban querido limpiarse con el manto de la opini6n piblica las manos ensan-
grentadas hasta ahora de quienes ante el Templo del Sefior, y en la plaza piblica lin-
charon y sacrificaron, ultrajando a Guatemala y haciendola representar el papel de bkr-
bara en pleno siglo XX, hasta que el cuerpo diplomitico protest pot esos inauditos cri-
menes y los que se cometian por las hordas salVajes de ustedes, de manera alevosa y
cobarde, cuando se acababa de ajustar la Paz bajo condiciones dignas de un pais culto.
t0oueren.astedes hechos concretos? Pidanlos y los dare.
Si ustedes fueron capaces de escribir elogios y de arrastrarse servilmen-
te ante el que hoy llaman d6spota, vesanico y cruel, si pudieron hacer otras co-
sas indignas; no fue asi el pueblo de Guatemala: 61-se ha mantenido en su
puesto y cuando se vi6 engafiado por ustedes, les volyi6 las espaldas, dejindo-
S.los solos con sus linchadores y sus jefes.
Mienten descaradamente ustedes usando las armas de la falsedad yja in-
ventiva soffstica para asegurar que la petici6n de que nos ocupamos pide la ab-
soluci6n o libertad del sefior.Estrada Cabrera.
Los insultos, las injuries, las calumnias y todo cuanto ustedes amonto-
nan sobre:la persona de Estrada Cabrera nada son ni valen ante la majestad
de la ley, ni ante el rigor de la justicia.
Si ustedes dos con su criteria personal se creen representantes de la opi-
ni6n pfblica, con excesivo motivo puedenr llamarse tales, el gran n6mero de
personas de toda condici6n social que ban suscrito la petici6n que ustedes per-
siguieron como cosa vedada, sin duda porque estA. en lo justo-y verdadero que
se contrarresta los malos sentimientos de innobles adversarios.
Buen provecho hagan a ustedes, sefiores, 'sus desahogos declamatoiios,
sus farsas y sus saiaetes de patriotism, que el pueblo de hoy no es el del afio
70: si pudo equivoc'arse pudo tambidn rectificar y ya no son los palabrones, ni
la hipocresfa las que dominen en su Animo. Bien que resuellen ustedes, pot
la herida que caus6 la reform a los impostores.
Conf6rmense con tener derecho a decir o1 que quieren, pero concedan
derecho a ser ofdos a los que ustedes ofenden; eso se llama honradez, eso se Hla-
ma justicia que la sociedad sabe bien distinguir y recoocer.
Juan ANLEU R.



Viene la replica de parte de,los redactores de "El Impar-
cial", agotan estos el vocabulario de sus dicterios pomposos, hue-
cos; pero siempre procaces y l1enos de hipocresia quejandose, con

; ~J-







ofensas verdaderas, de las ficticias inventadas o imaginarias de
quienes las combaten; estampan enormes mentiras como la deque
' ellos no han censurado la petici6n a favor de Estrada Cabrera,
cuando poco ha faltado para que pidan la prisi6n de los solicitan-
tes; y lo mas enorme ain de que el dinero anda de por medio pa-,
ra conseguir la libertad del reo: esto filtimo cae de su.peso, porque
cuanto ha habieran publicado en gruesos caracteres los nombres
de las personas gue ofrecteren ese dinero. Lo que nos extrafia es
que que aun no hayan inventado esos nombres, porque ya el pu-
blico sabe que los redactores de "El Imparcial" son capaces de
todo. Wyld Ospina fue uno de los principles escritores de la
"Juventud Liberal" para la reelecci6n de Cabrera, segfmn :antes
hemrs manifestado y Cesar Brafias no estaba en el limbo como
asegura, puesto que escribi6 en el periddico "El Pabell6n Escolar"
de la Antigua, lo siguiente:

LAURUS


Para quien ha dado refugio y erigido en noble funci6n la
materidad y ha.hecho de la instrucci6n una religion, es merecido
todo aplauso y todo homenaje. Asi, nada tan just como el jidbilo
de Guatemala y el eritusiasmo de la juvenitud guatemalteca al
agruparse al rededor del Doctor don Manuel Estrada Cabrera en
su natalicie, como al rededor del eje sobre. el cual giran todos los
destinos de la patria, o coio se agrupaban los primritivos pueblos
al amparo del patriarca, de quien gabian que' emergeria today bon-
Sdad, toda sabiduria y 'todo bien.
CASAR A. BRANAS.
Antigua G., Noviembre de 1919.


Como se ve, hay contradieci6n entire sus pensamientos de
antes y los de ahora; yuna de las dos cosas tiene que ser la ver-
dad. Si no es la verdad lo que produjo siendo nifil ique podeinos
esperar de el hoy que ya es un hombre cegado por la pa-
sion political? He aqui esa replica de parte de los redacto-
res de "El Impareial :








SE DIRIGE A LOS REDACTORES DE ESTE DIARIO UNA CARTA POCO
GENTIL EN DEFENSE DEL DOCTOR ESTRADA CABRERA

El autor, es deciry el firmante, nos trajo en
persona y se la entreg6 al senior Wyld Ospina,
como si hiciera la cosa mis natural e inofensiva
del mundo, una carta en defense del senior Estra-
da Cabrera, la cual; con el mismo titulo de este
comentario, encontrari el lector en plana de es-
ta edici6n de EL IMPARCIAL.
La primera lectura de la carta de referencia
nos produjo s6lo una impresi6n sorpresiva. Des-
puds, algunas reflexiones que, en part, conside-
( ramos oportuno asentar en el peri6dico, y ese es
el motivo original de la publicaci6n de esta nota
y la de ]a carta del senior Anleu, la cual, legal-
Smente, podrfamos rehusar; esto lo decimos al pa-
so, cerrando de antemano.la puerta de la publi-
cidad a desahogos como los contenidos en la car-
CSBAR A. BRARAS ta interminable en cuesti6n.
I Y pasamos al somero comentario:
i1 El senior Anleu o sus consejeros, no ha entendido ni media pala-
bra de lo que escribimos. No hemos censurado la petici6n que se hace f favor
de Estrada Cabrera, como puede verse en nuestros editoriales y comentarios;
antes, la apoyamos. Censuramos que, para formularla, se lame cinicamente
indecoroso al pueblo de Guatemala y vesAnicos y venales a los jueces que ven-
tilan sus enredados asuntos. Censuramos que se invoquen la justicia, el honor
de Guatemala y los mis altos sentimientos de la naci6n en pro de quien de na-
da de esto conociera" ni respetara, y ademis, se haga en lenguaje soberbio
irrespetuoso para la naci6n y el general Orellana mismo, en su actual calidad
de president de la repiblica. Protestamos por la ofensa gratuita que se infie-
re a los guatemaltecos por el delito de haber soportado a Estrada Cabrera y
luego por querer castigarlo. Pero la misma solicitud mencionada no tiene ra-
z6n de ser porque Estrada Cabrera ya estd, hace tiempo, sentenciado en buena
ley, y ain queda much por juzgar: pidase, exfjase, eso si, pero no por el atajo
pernicioso de acudir al jefe del ejecutvo, sino por el camino real, por orden
jurisdiccional y jerdrquico, la pronta res6luci6n de los process que haya
pendientes. Y otra objeci6n: esa solicitud bhgase en favor del ciudadano, del
anciano achacoso, pero no se:invoque honors que al gobernante se rindieran y
merecimientos que se le concedieran cuando usaba para verguienza del conti-
nente, el oro, el palo y las pasiones bastardas para conseguir lo que su ambi-
ci6n quisiese o lo que sugirieran las aprovechadas turbas de. aduladores.
Las injuries que se nos arrojan, las devolvemos a su origen, por estdpi-
das y gratuitas. Digasenos primero cuil fue la filiaci6n political del senior Es-
trada Cabrera, para que entendamos y hasta lleguemos acaso, a ufanarnos
de ello, la filiaci6n fantistica que se nos atribuye. P6sense las maldades
nuestras y las desconocidas bondades de las legiones cabreristas y su amo, pa-
ra saber que se dice en el palabrerfo insulso de la inesperada ducha
individualista.
De Estrada Cabrera, ni favors, ni afrentas personales. Uno de noso.






33.

i tros, Wyld Ospina, le comnbati6 puando adainestabh en el powder; el dtro Cesar
'Btaifas cruzaba.como si dij6ramos el limbo, por las aulas sol'adas de un insti-
tiuto provincianG. Los cargos qte. se nos hacen se doblan al peso de su asoru
brosa inconsciencia,
No obstante, ya lo esperabamos. Y por lo demrs, lasinjurias de los in-
teresados nos houran. En la calle se dice que manos clandestinas hacen cir.cu-
lar la raz6n poderosa del dinero para alcanzar la libertad del senior Estrada Ca-
brera. Sin que les toque esa raz6n elocuente, muchos hombres de;bu'ena fe 6 '
d e d6bil carActer.amigos o protegidos del viejo tirauo, se -aliarAn a la defetsa
del recluso. Los que pugnan en nuestra contra ya sabrin por. qud lo hacen.
Y 'algo *mas.
Cuanto a los lintha'mientos, no se puede meos qie retry dIndr de la, I
memorial gnatemalteca. iQuidn nos dijera que, sin saberlo nosotros, la mano .
Sque eStos comentarios describe es algo tan espantoso como' aquella riano obse -. '
sionante de Macbeth en la tragedia shakeasperiana!




La situaci6n de evidencia en que puso y dej6 hasta ahora
Sla repuesta dada al Sr. Ospina y compafieros, oblige a. stos a
ocurrir a los oficios poco nobles y valientes de los Srs. Ihgeniero
Francisco Okla, Rector nada menos que de la Univ.ersidad Nacio,
nal en estos tiempos: de renovaci6n: del Abogado Faustino Padilla
que confiesa ser discipulo del Sr. Orla su digno maestro, de Jos
- Santos L6pez, expresidaria de la Penitenciaria Central por hurto
de codas destinadas para los damnificadds de los terremotos y de
Scosas destinadas para la alimentaci6n de los pobres en los momen-
tos precisos de la catastrofe, por golpes mortales con una vara de
hierro a una pobre mujer en cinta, para ariebatarle unos bananos
en la plaza del ferrocarril; y por iltimo, por process que se le sigui6
en un jtugado de primera instancia'por una cantidad de l4mina
destinada a los damnificados que no entreg6 segin el mismo
confiesa.
A estos expontaneos y valerosos auxilios de insultos, inju-
rias y demnis ofenaas prodigadas sin prueba nri fundamento alguno
Scon frases nada decentes, nada veridicas; ,pero si bien escanda-
losas, se agreg6 otro auxilio nada recomendable, bien infeliz y
pobre por muy gastado, por muy inculto y sobre todo, por muy des-
preciable: el del pseud6nimo falso yel del an6nimo cobarde, me-
d::,ios indignos que vienen probando no otra cosa ademas del miedo


* ',',* f








por el dafio que se hace, sino la vergiienza de aparecer de frente
ejecutando aquel, como autores inc6gnitos pero sientiendo ser reos
.en su conciencia de la obra mala.
SSe ve tambien que es una spla mano Ia que describe cada re-
mitido, un solo cerebro el que dirige y un solo corazoni el que se
satisface con la obra cruel y cobarde y que es un solo resultado el
que se busca; que es propiamente el de desacreditar con la calum-
nia, la mentira, la bola, y la invenci6n a quien se trata de desha-
cer por encono, enemistad, y no sera remote que tambien por
envidia. Todo origiriado por la pasi6n political que nada respeta
y que. todo lo ultraja bajo el falso principio de que el fin pueda
justificar los medios.
Crey6ndose vencidos en la lucha y faltando-a los deberes de
leal y honrado enemigo, se niegan cobarde e indebidamente a re-
cibir los escritos de parte del defensor de la petici6n, por -mds que
la Ley de Imprenta, y mas que 6sto, las del honor y dignidad, los
obligara a publicar las opinions y escritos de sus combatidos y sus
defensores, pero permitiendo si que en lo que se llama campo neu-
tral que es tan neutral, como de imparcial es su Imparcial en su
sospechosa oposici6n tan independiente como oficiosa y ficticia pa-
ra que sus propios redactores con pseud6nimos, anonimos emplea-
dos por una misma persona que es la director, y con auxilio des-
honesto y necio del Rector de la'Universidad y su discipulo el Lie.
y labrador Padilla y'del presidiario Jose Santos L6pez, levanten
las' v6lvulas de los dep6sitos que les sirven de trincheras para lu-
char con armas vedadas (la mentira y la inventiva dolosa)' contra
la verdad franca presentada a pecho descubierto y con heehos res-
paldada, por hechos justificativos, respetando asi la sabia senten-
cia del fil6sofo griego que dijo: "Hablar demasiado sin Con-
eretarse a nada, e l el medio de vivir de muchos".-Y lo mas
desvergozado en ete caso es que cuando El. Imparcial publi-
ca un escrito an6nimo, le pone por epigrafe "La Opini6n del
Piblico (asi, con may dsculas), no es Favorable a la Solicitud de
Libertad de Estrada C", siempre mintiendo, segin se ve, puesto
que no es la libertad la que se pide, sino que se administre
justicia.










SE VA A CONCEDER LA LIBERTAD AL

DOCTOR ESTRADA CABRERA?



Una coincidencia muy favorable e ines-
perada. Al margen del escindalo. La
solicited de ibertad del Sr. Estrada Ca-
'brera atrae intense expectaci6n


Profunda, profundisima impresi6n ha causado en la repiblica la nota
sensational que EL IMPARCIAL pudo ofrecer el Altimo sabado a sus ya in-
numerables lectores y simpatizadores: la exposici6n que va, o iba, a presentarse
al ciudadano president de la repdblica, general Orellana, pidiendo la libertad
del ex'gobernante, doctor Estrada Cabrera, sobre la base de una series de argu-
mentog y un cdmulo de consideraciones de efecto, cuyo efecto ahora, en el
pdblico, hay la sensaci6n de que ha fracasado.
Como guatemaltecos y como periodistas, creimos cumplir un double deber
al dar anticipados ala publicidad el memorial que en copia pudimos conseguir,
y las consideraciones que la redacci6n juzg6 del caso verter simultaneamente.
Cual era de esperarse, ambas notas produjeron en el pueblo y en los
firmantes de la solicitud, impresiones que afn n6 es tiempo de analizar, pues la
efervescencia de los comentarios hasta ahora comienza a manifestarse en artfcu-
los 'de los peri6dicos, y no se sabe de cierto si se prosiga la emprendida obra
de conquistar la libertad (y sancionarla como acto derivado de la voluntad del
pueblo) del cafdo president guatemalteco.
Esta nota. marginal la escribimos a guisa de ampliaci6n a los editoriales
de ediciones de ayer y del sibado, recogiendo ademrs una pasajera palpitaci6n
de to que el pbblico, intrigado por el asunto, opina. Y por otra parte, para
renovar nuestra ecuinime declaraci6n de que.tocamos y comentamos el hecho
neto, a conciencia de que, por cruel que aparezca y sea la acci6n de ambos
verbos, hay que hacerlo asi, para proceder rectamente.
Y algo mis, aun: Apuntamos una coincidencia inesperada que al caso,
que creemos improbable, de presentatse una prejuiciosa apreciaci6n de la obra
que EL IMPARCIAL verifica en estos mementos, podrfa ser favorable testi-
monio sobre su.bondad, la cual coincidencia no queremos pasar inadvertida: el
diario quezalteco El Tiempo,. al que tenemos gratitud por su benevolencia hacia
nosotros y simpatia por su labor, en su edici6n del propio sAbado 16, dia en que
este peri6dico public elcuestionado document, hace El Tiempo, una endrgica
referencia al asunto, en tono quiza ui pocoo subido, pero.que EL IMPARCIAL
reproduce hoy, considerAndola honrada expresi6n de una mnayoria.
V6ala en esta plana el lector; y quiera Dios que no tengamos ya mis
, que decir de estas "cosas de don Manuel".









EL SR. RECTOR DE, LA UNIVERSIDAD

NATIONAL, INGENIERO ORLA,

OPINA SOBRE LA PETICION DE LIBERTAD



Aunque fuera el s6Io, no esti con la
opinionn popular" que se invoca como
respaldo de la ya cilebre solicited que
se hace.


Entrevistado por uno de niestros.compafieros
de trabajo periodistico el senior ingeniero Francisco
Orla, y al abordar el tema del diJa, o Sea la libertad
del doctor Estrada Cabrera, el senior rector actual
de la Universidad Nacional que fud funJdadA, pue-
'' de decirse, para otorgar al president Estrada Ca-
brera el titulo de doctor ya la Universidad el
apellido de su primer doctor, rindi6 -expresiones
terminantes de su modo de pensar; como puede
ver inmediatamente bajo estas lines el lector.
Dice el senior Orla:
Al leer el document que public EL IM-
PARCIAL, como copia del que se va a dirigir al
senior president de la repbblica; mi priniera itm-
presi6n, product de la lectura del encabezamien-
to, fue la de que amigos agradecidos, tal vez ad-
miradores, o cuando mis, complacientes, firmarian
la citada petici6n, que, como un acto de humani-
dad pedirfati qne el licenciado Manuel Estrada
GRAL. FRANCISCO ORLA Cabrera, fuese sentenciado y se le absolviese de
las penas impuestas 0 que se le pudieran inm-
poner; y, como un acto de humanidad, nada tendria de censurable y siftal
vez, de simpatia; pero al encontrarme, .en el segundo' pirrafo, en que lbs fir-
mantes dicen: "traemos senor president, Ul representaci6n de la opinion p blica en un
asunto que..." etc., quiero. hacei constar que, aunque me encontrare s6lo, .yo
no participo del modo de pensar de "la opini6n piblica".
Por mi alejamiento de Guatemala, estandb en Mexico a donde fui manda-
do como ataph6 military, formando parte de la legaci6n guatemalteca, enviada
por el president, general Jos6 Maria Reyna Barrios; y por mi permanencia alli
durante todo.el period de la presidencia del senior Estrada Cabrera, no me vi
obligado ni firm alabanza alguna, ni siquiera felicitaciones para aquel ex-go
bernante, sin que con ello pretend sea una accijn que merezca alabanza. Tarn
poco ofendf, ni por escrito, ii de palabra, ni en modo alguno,. al mismo senior







37

Estrada Cabrera, cuando dejo.de estar al frente de la legaci6n de Guatemala en
M6xico, de done fuf separado, llamindome con una urgencia sospechosa a de-
sempefiar el cargo: de subsecretario de guerra. Yo lamentaba profundamente :
el regimen cruel e injusto establecido en mi pafs, pero.siempre pens6 que nues- .
', tras miserias debian quedarse en casa, o -no ser vocero de elias. Tal vez este
Sfue uti error, pues pcasiones tuve de haberle causado profundo dafto al gobierno.
de Estrada Cabrera (y eso lo saben muchas personas que conocen'mi acruadi6n,
en Mexico, y el favor de que inmerecidamente, gocd con altas personalidades
de aquel gobierno, que repugnaban la polftica entonces existente en Guatemala,
si es que political puede lamarse al regimen cruel e injusto que perdur6 por
various afios).
S Que el sefior Estrada Cabrera tuvo singulares condtciones, nadie lo duaa, ''.:
,' pero algunos lamentamos que esas singulares, mas *bien' dicho, singularfsimas -
ccndiciones, no se hayarl aplicado para el bien de Guatemala. Respecto a que '' ',:'
q,:o'gbern6 con el beneplicito de los gobiernos y colonies extranjeras y con la
aquiesciencia de la gran mayoria de los guatemaltecos, cierto es: pera, quisieran
explicar los sefioresfirmantes, c6mose obtenfa ese beneplacito y esa aquiescen-
cia? 1 No es public y notorio que cualquier ciudadano que nada tuviese que
hacer con la justicia, temblaba de miedo al ser llamado por el president Estra-
da Cabrera? No'hace-muchos dias, hacienda antesala para hablar con.el actual
president, algunas personas de m6rito indiscutible, hacian conmigo, comen-
tarios respect a nuestra tranquilidad de espiritu en aquella sala de espera, que
hubier d sido todo lo contrario, si se hubiera tratado del gobernante de lbs 22.
aflos. "Puedo citar nombres,, aunque tengo la costumbre de s61o afirmar con mi
palabra, y la fortune y satisfacci6n de ser crefdo.
S No6 es cierto quelas personas citadas por Estrada Cabrera, y sus tminmas
families, temblaban al ser Ilamado alguno de sus familiares; y aquella verdadera
angustia, no terminaba hasta que volvian a,ver a su deudo o amigo?
Quiero admitir (sin que sea verdad) que todos los que perdieron lay'vida
durante los 22 afios, en manos de lo que se llam6 justicia, hubieran, merecido la
pena de muerte; pero yo preguntaria si la manera de darla -puede justificarse en
region alguna de nuestro planet. Si merecian la muerte, por qu6 no aplicar-
les la pena por los medics sefialados por las leyes? Pero muy -lejos 4e eso.
Muchos murieron bajo el infamante palo, mitodo de gobernar que llev6 a su
perfecci6on Estrada Cabrera. Muchbs sucumbieron por el- veneno, y aun se
,asegura que por el hambre u otros medios, no menos crueles.
No es pfdblico y notorio que' las contribuciones que se pedfanj, on el
* caricter de voluntarias, para agasajar al gobernante, eran aceptadas, sin que se
tuviese el valor de rechazarlas, por que una simple negative era bastante para que
la ntuerte, o, cuando menos, ctueles vejaciones recayesen sobre los que se atre-
vian a no sonrefr ante la petici6n, manifestando una buena voluntad que no
tenfan, y, `slo atievidndose, algunas veces, a exponer que, por desgracia, sus
coidiciones pecuniarias no les permitfan ser sinq.modestos contribuyentes? Un
personaje de alta posesi6n en el gobierno actual, me contaba ha poco, su mo-
lestia y aun repugnancia para,desempefiar el cargo de recaudador de contribu-
ciones,a,las .que se lamaba voluntarias, y que aun lleg6 a amenazar a alguna-
coinpafia ,extranjera que se negaba una vez a contribuir; y aun agregaba el.de-
Stalle, de que retirAndose violentamente, salieron a llamarle, corriendo tras 1;,
para entregar su contingent.
Yo" fuf testigo, en la ciudad de Mexico, de lo siguiente: un honorable',
, empleado de la legaci6n mtexicana-eni Guatemala, tuvo la deferencia de visitar-


: I






38.


me en mi despacho (cuando yo hacfa tiempo que no tenfa ningdn cargo official .
Hablamos naturalmente de Guatemala, a la que ini amigo mexicano profesaba
singular carifio, pero observe, con pena, que al hablar de Estrhda Cabrera ba-
jaba la voz, y aun miraba con recelo, sin darse.cuenta de sus actos, y eso que
estabamos a iiuy larga distancia de Guatemala, que 61 era mexicano y empleado
de una legaci6n, y que yo habia merecido la desconfianza, y, muchos me lo
aseguran, el odio de don Manuel. No es todo esto una muestra de lo que era
aquel gobierno?
'El howor national, que se vi6 llevado a la excelsitud por los homenajes que las
distintas naciones extranjeras hicierbn a Guatemala en la persona. de su gobernante Dr.
don Manuel Estrada Cabrera, otorgandole condecoraclones que pot su calidad y n6mero
le colocaron al nivel de los primers personajes del mundo...."
Y6 quisiera que se me explicase cual fue el verdadero motivo de esas dis-
tinciones. Serfa para premier lar virtudes de nuestro gobernante? Seria por
deberes comerciales o por otras causas.de protocolo, que obligan a no hacer
excepciones en casos determinados, en un asunto international?
Al president de Guatemala don Rafael Carrera, se le otorgaron tambidn
distinciones por paises extranjeros, y aun se habla de una espada de honor de
finisimo acero, de valiosa empunadura, y de una admirable vaina. Niuestros
pregdentes, los generals Garcfa Granados y Justo Rufino Barrios, no fueron
condecorados. Seria porque no llegaron a tener los meritos de-los condeco-
rados? Respeto y much merecen las naciones extranjeras, y agradecimiiento
por los honorees que conceden a un guatemalteco, pero no les podemos (pr mis
significado que el que realmente tienen en cada caso, y en cada circunstancia.
Ihsisto en decir que si se hiciese, en nombre de humanidad, o en nombre
de cualquier otro sentimiento piadoso, la petici6n que se proyecta, serfa respe-
table, pero no se nos recuerden los efectos, pues son vergonzosas las causes que
motivaron aquellas unanimidades abrumadoras en favor de las reelecciones del
sefor Cabrera (yo nunca di mi voto en su favor, ni menos mandd votos razona-
dos y adulatorios para esas reelecciones), ni siquiera escribi un pensamiento en
el Album de Minerva, aunque fuf solicitado para ello, estando de paso en la ciu-
dad de Guatemala, como tampoco quiero hacer un merito de eso: lo hice por-
que cref que asi debia ha'cerlo.
Yo me enorgullezco cuando algin guatemalteco, y afn centroamericano,
levanta su nombre y el de nuestra tierra por alguna acci6n de mdrito, y he su-
frid'o y sufro cuando pasa lo contrario, pues aunque yo me vi libre de haber co-
metido adulaciones, soy guatemalteco y como miembro de su pueblo, me consi-
dero solidario de sus errors y vergiuenzas.
rA qu6 recordarnos que fuimos aduladores, cobardes y aun services? A
qu6 traer a la memorial nuestras verguenzas? Es que con recordarlas las des-
truimos, o siquiera las aminoramos? Es que porque todos temblaron ante el
S doctor don Manuel Estrada Cabrera, y mintieron admiraciones y cari fos, que
no eran sino la expresi6n del- miedo, hacemos desaparecer nuestras pasadas
ignominias? Por que se sigue la costumbre de reproducir escritos de infame
servilismo en loor del que fue el tirano de nuestra pobre patria, que fueron
publicados cuando se creia, y con raz6n, que ellos eran un pararrayos contra la
tempestad presidential siempre amezante y siempre poderosa? O es que hay
placer en probar que todos fuimos iqfames?
Me he extendido mas de lo que pensaba, pero aprovecho la oportunidad
de que Ud. me visite,-termina el senior Orla-para darle algunas de mis impre-
siones. El memorial que se piensa presentar, trae a la mente muchas observa-








ciones, pero sirvan estas pocas, de muestra de mis pensamientos, y conste que
es la primera vez que. public algo contra el que fue varias veces beneniirito
de Guatemalahonrado as( nada menos que por nuestra represen.taci6n nacio-
-al, como fue doctor honors causa de la Universidad de Guatemala, momen-
tos despues de haberse celebrado su fundaci6n, ostentando el nombre de
S'Universidad Estrada Cabrera." Penoso serfa recorder las condiciones en que
.flue propuesto y aceptado tal honor. iA qu6 seguir hablando de asunrtos que
me apenan, por Yas verguenzas que recuerdan? Suplico a Ud. que demos por
concluida la entrevista, hacienda constar que lo anterior es la expresi6n de mis
opinions personales, como ciudadano guatemalteco, que me honro en ser.



OPINION DEL DIARIO "EL TIEMPO",

DE OCCIDENTE


Expresada el sibado 16. AIM tambiin
se han hecho trabajos por Ia libertad de
SEstraa: Cabrera __ /

"Pismese querido lector: dos senoras y dos varones de aquellos que ES-
TAN OBLIGADOS POR LA GRATITUI que fes merece don Manuel, el
tirano sanguinario, el asesino de las libertades y de los hombres rebeldes, el co-
rruptor del pueblo y enemigo temible de Quezaltenango, se han dedicado a la
piadosa tarea de solicitarfirmas para presentar una petici6n a la asamblea legis-
lativa y al ministerio.de gobernaci6n y justicia, reqluiriendo la libertad del ex-
presidente, porque, "es una injusticia que se le tenga encarcelado, despuds de
haber sido el primer magistrado, de la naci6n." Y segin nos ha inforrado un
obrero honorable, han sorprendido' a muchos incautos para obligarles a firiar
el importante documento" y hasta se les ha ofrecido dinero para que faciliten
sus firmas.
"No dudamos que en este caso (como en todos los que se quiere dar
mayor fiuerza a la petici6n) el manoseado nombre del pueblo aparecer' encabe-
zando la solicitud quejumbrosa y sentimental de estos cabreristas de pura cepa
que tratan de hacer aparecer como victim al victimario, y quieren exhibir tris-
temente a los que creen, en la buena fe de los lobos con piel de oveja,
"Indudablemente la representaci6n national asf como el ministerio de
gobernaci6n y justicia, tendrin en cuenta que esta solicitud no encarna la'opi-
ni6n del pueblo' quezaltecoi que la nacidn entera tendri la vista atenta sobre
sus procedimientos respect a este asunto.
S"Bien pueden los discipulos y los amigos agradecidbs del viejo s4trapa,
emprender una campafia audaz para querer libertarlo; bien pueden circular las
defenses guisacheriles de 61, pero en las conciencias del representante de la
justicia y de los de la naci6n existe la convicci6n inalterable de que aquel gran
criminal no puede, ni debe gozar de la libertad. La trahquilidad del pafs lo
require y el mandate de la ley lo impone".
Quezaltenango. sabado 16 de febrero.






40


/ OTRA OPINION.
V '/r---- .


S" Guatemala, ig de febrev de 9g24,

S Seitor Dmrector de EL IN PARCrAL.

Mwy estimado amigo,
Coi verdadera sorpresa he lefdo err s:r rrruy acreditado peri6dicor fa' soffr
citiud qgre se dice va a presentarse al president de la repiblica en favor de
tstrada Cabrera.
Cuando estuvr Chocanoren esta,, se dijb' qite este seiaor habia redactado'
S la petici6n, y.alleeClar, ya' casi n lo pongo en duda por las falsedades alB es-
' tampadas Io q~e viene sierdo irna continuaci6n de la farsa de los veintid6s afios.
Bien cdnocido de guatemaltecos y extranjeros es que Estrada Cabwera ha
sido el president mis;tirano y sanguinario, y que cualqutier pens, que se le im-
pusiera, no serfa nunca proporcionada a sus inmenosos crfnmees,
Pero llama la atenci6n que se diga en el memorial de referencia, g~e Ca-
t bera sufre prisi6n sin sentencia alguna, mentira de las que se quieren aprove-
char elements nocivos, para desacreditar a Guatemala. Cabrera ha sido
senteiiciado legalmente, y no ha purgado la pena; de consiguiente, la interven-
ci6n que se solicita estA fuera de tiempo, El que lo dude puede securrir a los
juzgado9 49 y & de iminstancia de la ciudad.
Chocano es un gran poeta, pero tam'bin ha sidor un politico'Defasto, y
los guatemaltecos honrados, jams podrin tenerle confianza. Su intervenci6a
en nuestros asuntos politicos ha sido calamitosa, aunque quieran negatla, y
ahora, si en agradecimiento de lo much que le debe a Cabrera, se dice hizo
la propaganda para su libertad, muy en enhorabuena, pero que ya nose siga min-
tiendo falseando los hechos como se hace al estampar en la solicited que re-
presentan los peticionarios la voltlfad popular.
El pueblo de Guatemala no es vengativo, pero st exige el castigo de-
su mandatario que prostituy6 su pueblo, que corrompi6 su sociedad, qde man-
d6 cometer crimenes y sumi6 a nuestra patria ea una noche larga y tenebrosa,
de la que aun no lia podido salir.
Cabrera ha sido sentenciado pdr dos delitos, ase inatos,' cuando debi6
serlo por mis de mil, y sinembargo ahora aumn se le quiere disculpar; pero esto
no ser, possible; en la conciencia de cada guatemalteco se guardian los doloro-
sos recuerdos de sus veintid6e altos,
Que conste que la opinion pdblica no puede guiar esta petici6n; serin
Sotras miras, que el piblico podri juzgar, pero el pueblo no la respalda.
Cabrera ha sido sentenciado.
Logro esta oportunidad, para repetirme su affmd, amigo y S. S.

William.
(Se reserve la firm)












CARTA

DEL LICENCIADO FAUSTlNO PADILLA


Guatemato, t2 de febrero de 1924.
Senior coronel e ingeniero Ion Francis-
c-o Ora. Presente.
1M aestro y acnigo:
Si.no fuera ya bastante, much ha-
bria aumentado mi respeto y mi carifio
por used, la sola lecture de sus decla-
raciones publicadas anoche en EL IM-
PARCIAL, con inotivo, de la solicitud
,de libertad de Estrada Cabrera. Ojali
no se empefien, los cegados por el agra-
decimiento o la amistad, en remover el WAUSINO PADLA
Jodo de bajos fondos que funcionan ya
tranquilos; nunca, como ahora, viene mejor la frase: "mejor no meneallo San-
cho amigo" ... Pero. si alli nos quieren Ilevar habrAn de ver y or cosas muy
dolorosas para eilos.
No esti used solo, maestro, y en prenda de uni6n reriba un fuer-
te abrazo de
Faustino Padilla.


ALGUNAS PALABRAS MAS

EL ',CASO DE. ESTRADA CABRERA

Nuestro articulo La justicia de los riranos parece que levantO polvareda.
Hemos recibido cartas de felicitaqi6n por nuestro proceder y de acuerdo con
nuestras opinions. Tambidn recibimos 'andnimos. De mis esti decir que casi
todos ellos son pliegos de injuries contra nosotros, Pero hay algunos que, en
vez de palabrotas, contienen arguments, Y esto.nos fuerza a exponer mis
iimpliamente nuestro criteria en el asunto.
En una carta an6nima se argument asi:; A cla luz de mna verdadera crf-
tica de la historic y la sociologia del pueblo guatemalteco, Ia responsabilidad
de la dictadura cabrerista recae sobre el pafs que le 'di6 vida y la sancion6: a
los tirahos los hace. el servilismo de los pueblos, porque ningfin hombre nace








tirano: si el ex-mandatario viol6 alguna vez la ley y falt6 a la justicia, es magna-
nimo y superior usarlas con 61, ya que se us6 y abus6, de perd6n y tolerancia
con otros tiranuelos menores, mis culpables: no es gallardo tirarle de los pies
al aho.rcado: Estrada Cabrera es ahora un hombre indefenso, un anciano acha-
coso, que sin embargo, fue el Presidente de Guatemala y cqmo a tal debe
honrArsele.
SNo.desconocemos ninguna de las premises que en.tal escrito se asientan
y vamos a examinarlas. La importancia hist6rica del caso .strada Cabrera lo
amerita y lo impone.
Se ha dicho que los pueblos tienen el gobierno que merecen. ,Merecia
Guatemala a Estrada Cabrera? Conforme a esta filosoffa elistica y fatalista,
si lo merecia, puesto que lo tuvo veintid6s anios sobre sus espaldas. Las cua-,
lidades del hombre para la Dictadura suponen otras cualidades negatives en-el
pueblo que hizo possible la Dictadura. Existe cprrelaci6n entire la crueldad
personal del mandatario y el miedo colectivo. A sus instintos desp6ticos co-
rrespondi6 la condici6n gregaria y servil de los muchos. El lobo no podria
vivir sin el rebaflo ni el zorro sin las gallinas....
Un tirano tampoco surge ni gobierna solo. Por fuerza hall en la masa
social aliados y c6mplices, que 61 descubre' y educa.. Las bajas capas de la in-
moralidad humana los produce a modo de excrecencias latentes, larvas de esbi-
rros y posibles cachorros del despotismo.
Pero, si en este modo de generalizaci6n, el tirano es criatura de su pue-
blo y de su 6poca, sencillamente porque no existen mandarines por generaci6n
espontAnea, serfa extremar demasiado el concept career al tirano irresponsablt
de sus actos y referir dstos a los malos servidores y a la cobardia de los ciuda-
danos. Tanto valdria culpar a la inermidad de las ovejas de las tropelias del
lobo. El derecho no acepta esta transposici6n absurd de valores. Pensemos
que, cotro el tirano fue el lobo de su rebafio, pudo ser su pastor. La sumisi6n
de los individuos no autoriza a devorarlos....
Sustentando el criterio opuesto, sentariase uq precedent Sui-generis:
nadie seria responsible de nada, porque si un hombre es bueno, su bondad la
deberia a los demis, y si es malo, exactamente lo mismo. Los reclusos de los
presidios deberian ser puestos en la calle: los responsables no serian ellos, sino
la demencia alcoh61ica, los vicios de los padres, la infidelidad de la hembra, la
incultura propia y ajena, el ejemplo pernicioso, el mal consejo de los amigos y
las injusticias de la vida, en donde todo cabe..... Un president podrfa despo-
tizar en todas las formas y modos: la Historia, c6modo almofrez, cargaria el
saldo al pueblo que se dejd despotizar ... La subversi6n del orden social, mo-
ral y juridico fuera inevitable. Pero antes de que los hombres se transformen
en entidades angelicas, el experiment resultaria, probablemente, peligroso....
Es de un cristianismo sublime devolver bien por mal y opener al golpe
la mejilla, Pero la psicologia colectiva no entiende de preceptos tan. altos.
Por eso, hablar de j.usticia tratindose de Estrada Cabrera es un contrasentido.
Tanto valdria como invocar la clemencia a prop6sito de Lili, cla pantera negra
de Santo Domingo,, asesino en grande escala, que mataba al tenor de intermi-
nables listas de nombres, escritas de su puflo y letra; o mentar la lealtad en
casa de Juan Vicente G6mez, el cobscuro bArbaro iletrado,, al decir del gran
don Rufino Blanco Fombona; o traer a cuento la mansedumbre evAngelica
acerca de Rosas y de La Afdzorca; en fin, citar la honradez de Diaz, el libera-
*lismo de Garcia Moreno y la inocencia de Melgarejo....
Cada cosa en su lugar. Estrada Cabrera es ahora un anciano caido en








la reclusi6n y la soledad: que se le garden las consideraciones humanitarias.
Creemos que es bastante, porque el .pcjano;' apJaCoso no borra la personalidad
del tirano. No vale declarar, con r6stro compungido, que se deben callar las
picardias del h6mbre de La Palma sencillamente porque no esti en el Poder.
Esto es una hipocresia gemela de aquella otra que nos hace encontrar mereci-
mientos indditos en cada ciudadano que se va al cementerio....
Por qud ha de guardarse silencio sobre hechos de historic? En cinco
lustros de desgobierno cabrerista, Guatemala qued6 a la zaga de los pafses de
su misma raza y de su mismo'continente. Se le cit6 entire las naciones mis,
atrasadap del mundo. Al final de esa dictadura, la bancarrota alcanza igual-
meite a los 6rdenes moral y material. Pocas y anticuadas comunicaciones; r6-
gimen de papel moneda inconvertible; agriculture anquilosada; industries semi-
muertas; comercio estatico; ferrocarril atlantico desnacionalizado; caciquismo
imperante; instrucci6n popular que arroj6 un coeficiente del 93% de analfabe-
tos; y lo que es de muy lenta, si no impossible reparaci6n: Guatemala qued6 con
el espfritu pdblico quebrantado, sin juventud, sin caracter civico. En resu-
men: un cuarto de siglo perdido para la cultural y la libertad humans. Estra-
da Cabrera no estaba obligado a hacer esto. Ain, ms: en su omnipotencia pudo
realizar, con poco esfuerzo, lo contrario. Lo que dej6 de hacer o no permiti6
que se hiciera, constitute el mis tremendo cargo que le deduce el porvenir.
No soaoportunos aquf los lloriqueos, ni los fanatismos politicos,, ni los
odios personales. La realidad hist6rica es urna y tiene que aplicarse por igual
-a vivos y muertos, a triunfa'dores y vencidos. Si no se disculpan los errors
del Uiionismo, qpor qud se quiere arrojar el manto de la historic como sudario
que cubra por siempre a los ojos la pudrici6n pasada?
No crefmos vernos en la necesidad de decir todas estas cosas, en una
area de revisi6n dolorosa. Pero los concepts del memorial por elevarse al C.
President de la Repdblica nos indujeron a la defense de una verdad, muy
presto olvidada, y que hoy quiere disfrazarse con palabras altisonantes de Jus-
ticia, Decoro Nacional, Humanitarismo y otros vocablps escritos con may4scu-
la, como cebo para cazar pajaritos....


I SERA PUESTO EN LIBERTAD

EL DR. ESTRADA CABRERA?


Contina de modo intense en el p6blico
la expectaci6n por este traido asunto.
. El Imparcial.
Chiquimulilla, febrero 24 de 1924.
Senor don Alejandro C6rdova, Director de EL IMPARCIAL.
Guatemala.
Mi estimado amigo:
En tiempos de mi abuela, frailes y doctors hacfan sus visits domici-
liarias montados en mula, no habian evolucionado en auto, como seg6n el lider,








lo hicieron los cachurecos. En el pueblo de No s6 Donde, un fraile gordo de
carnes y malo de espfritu, como son gran nimero de ellos, por un tropez6n de
mis moli6 a palos a su pobre mula, tanto que la. puso en las puertas de la
muerte. Las mulas tienen conciencia y la suya le decia a rebdznos que habia
Ssido injusto e inmerecido- el castigo, a fuerza de pensar en lo mismo, que tam-
bidn las mulas piensan, resolvi6 vengar su agravio; pero, afios van y aios vie-
nen y nunca se presentaba la ocasi6n propicia. Una noche, por una pufialada
traicionera, se moria un hombre sin confesi6n, una alma caritativa corri6 donde
el fraile con el cuento y, despu6s de much regatear sobre la suma que se le
pagarfa, convinieron en el precio, para no perder el tiempo ni el dinerp, corri6
l mismo a la cuadra a ensillar la mula, entr6 sin precauciones y la. bestfa
viendo el cielo abierto, lo recibi6 con tal ndmero de coces que lo'dej6 tendido'
para siempre.
Asf, despuys de siete afos de paciente espera, la mula del fraile cobr6
su cuenta....
En tiempo de don Manuel al obrero se 1e oblig6 a trabajar en obras p&i
blicas sin pagarle su salario.
En tiempo de don Manuel al campesino, sin respetar la inviolabilidad
del domicilio, ni siquiera la santidad de los templos, se le amarr6 para llevar-
lo a prestar servicios militares sin pagarle sus haberes. I
En tiempo, de don Manuel, las prisiones eran eternas y l4 incomunica-
ciones interminables, sin que, muchas veces, la victim supiera el mo.tivo de
su prisi6n.
En tiempo de don Manuel, los martirios fueron infinitos y los palos se,
dieron a millares.
En tiempo de don Manuel, no s61o se aplic6 la pena capital a ciudada-.'
nos. que no estaban condenados a ella,, sino que se fusil6 a nifios menores de
edad,
En tiempo.de don Manuel, sefioras y sefioritas de nuestra buetla sociedad
fueronillevadas a la casa de recogidas e intencionalmente encerradas en.la ais-
ma celda con las prostitutes
En tiempo de don Manuel, la mujer y el esposo, el padre y el hijo, el
hermano y el hermano, Ilegaron a odiarse horribleniente.
En tiempo de don Manuel, nadie pudo vender, hipotecar, donar ni dispo-"
ner libremente de sus bienes, sin previo permiso.
En tiempo de don Manuel, nadie pudo entrar, permanecer ni salir de la
tepiblica, sin autorizaci6n expresa.
En tiempo de don Manuel, los cabrerisfas se llenaron de oro,' que no
era sino el sudor y la sangre de los guatemalt'ecas.
Despuds de muchos a4os de resignada espera, el pueblo, trash doloroso sa-
crificio, recobr6 sus derechos, y ahora, los victimarios de ayer,- pretended liber-
tar a su jefe, quizA para Ilevarlo a la silla presidential, con el supremo argu- .
mento de que los guatemaltecos tuvimos lo que mereciamos. Para ellos nada
valen los process pendientes, ni dos sentencias condenatorias dictadas,.des-
puds de llenados los trimites legales, por jueces rector yjustos.
Pida el rdbula la nulidad de todo lo actuado durante los 22 aflos, pero
no olvide que "una piensa el bayo y otra quien lo ensilla",....
Su amigo
Nicanor.









LA OPINION DEL POBLICO

S NO ES FAVORABLE A LA SOLICITUD DE LIBERTAD

SDE ESTRADA CABRERA


Guatemala, Feb. 23 de 1924.
Seflor Director de
EL IMPARCIAL
Present.
Muy senor mio:
"Sabiendo quese quiere dar a nuestros
dltimos articulos relacionados con la
libertad de Estrada Cabrera, el tinted do
una defense a los actos de'dste en el po-
der, hacemos constar de una vez por
todas que nuestra idea no es esta, sino
combatir a aquellos que se ensalan con-
tra un cafdo, y que no tuvieron valor
de hacerlo cuando estaba en el solio'".


Este corto trozo me ha obligado a dirigirle la present, no por contradecir
a los sefiores estudiantes, sino porque veo que no hacen mas que defender pna
causa, a la que ellos mismos no han puesto la consideraci6n necesaria. Defen-
der a 'Estrada Cabrera es permitir el desorden en nuestra propia casa, pues a
ninguia persona sensatase oculta que el peligro mayor para'Guatemala serfa
la libertad del ex-presidente; donde quiera que se encuentre, pues sus partida-
rios, algunos pocos,, a Dios gracias, no ven en su libertad sino el medio de
Svoiveri a ocupar los antigups puestos que antes desempefiaran con content del
,pueblo, debido a que este se encontraba atado y amordazado.
Todo el mundo sabe que mientras uno permanece en la escuela no puede
dar grandes opinions sobre nada, pues su criteria ain no esta desarrollado lo
suficiehte para poder definir de una vez el pro o el contra de un asunto, por
insignificant que 6ste sea, y much menos va a dar una opinion sensata sobre
asunto tan grave como es la libertad del Licdo. Estrada Cabrera.
SMe refiero inicamente a los estudiantes, dejando aparte las otras opinio-
nes que hay sobre este.enojdso 'asunto, porque ellos jams han sido cabre-'
ristas, tanto por el daio ,qiue este senor les caus6, sino porque al fin, ain no
estan corrompidos por:el contact con la miseria, humana.
Defender a Cabrera, senior Director, es estar con 6l, y mas todavia, pues
durante los 22 affos, todos estuvimos con 1l; defender a Cabrera es contribuir al
daio'que este harfa, pues aunque es un viejo chocho segia sus mismos.partida-
rios, tddavia guarda la esperanza de poder vengarse, lo cual podrfa hacer, no
solamente desacreditando el honor de muchfsimas families, 'sino tambidi traba-
jando, pues tiene los medios neceaarios para: hacerlo, porque Guatemala, se
sumiera en'la mAs cruenta anarqufa.'
La paz se verfa en peligro con Cabrera libre. La Universidad Popu-
lar, y todo lo que hoy, a Diosgracias, aunque sea a medias tenemos, desapa-






46

recerfa como por encanto, pues a Cabrera nada de esto gustaria, y sus secuaces
serian los encargados para poner los medios pricticos necesarios para llegar al
fin propuesto, y tanto mis peligroso cuanto que a6n no estamos del todo sacu-
didos del yugo de las practices de los 22*"afos de tirania.
Yo, como los estudiantes soy joven, no me ha gustado meterme en poli-
tica, ni'he dado jamAs mi opinion sobre tal o cual cosa; comprendo que adn no
estoy suficientemente preparado para entrometerme en asuntos de tanta impor-
tancia coino es la polftica de una naci6n, pero el hecho a nadie se oculta, que
Sport conservar la paz, por nuestro bien propio, Cabrera debe seguir purgando
sus culpas en la prisi6n,-si prisi6n puede lamarse el hjbitar una casa sola,,
bien guardada por una docena de soldados.
Hay mis todavia: los que trabajan por la libertad de este sefor, lo ha-
cen guiados por el interns. Qu6 otra cosa puede obligarles a ello? El humanita-
rismo? Lo tuvieron ellos acaso quando formaban parte del gobierno de Cabrera?
Por esa misma humanidad que pregonan los defepsores de Cabrera, por el bien
de todo Guatemala, se hace necesario que el sefor Cabrera permanezca en don-
de esta, pues si Napole6n siendo un hombre grande estuvo preso en una isia,
ppor que no lo va a estar Cabrera en una casa, siendo que a aquel se le tuvo
preso por temor a sus conquistas, 'y 6ste lo esta por una causa just?
No quiero extenderme mis, no tengo el talent suficiente para hacerlo,
y s6lo ruego a Ud., que si cree que la present tenga algdn valor para la causa
que se ventila, haga de ella lo que crea convenience, reservando inicamente el
publicar mi firma, etc.
(Se reserve la firma.



"EL IMPARCIAL"

Martes 4 de Marzo de 1924.

En defense de Don Manuel
Estrada Cabrera

Un grupo de estimables suscriptores nos visit ha poco dias, solicitAn-
donos insertemos en el peri6dico el texto de una hoja suelta que circula con
relaci6n al caso Estrada Cabrera.
Aunque la hoja contiene algunos tdrminos que nosotros esquivamos al
tratar el asunto, complacemios a los lectores que nos han pedido tal publicaci6n
que afirma una vez mis la verdadera orientaci6n del pueblo guatemalteco en
este sonado debate.
Dice asi la hoja:
De nuevo unos cuaitos del tristemente cdlebre Club "Juventud Liberal" en
acci6n, tratan de libertar al tirano Cabrera.
iAun estAn frescas las tumbas de los que murieron por el necio capricho
del vulgar tirano de Guatemala! iAun estin grabados en nuestra mente, con
caracteres -de sangre y fuego, los horrores del bombardeo! iAun visten luto
muchos hogares, y lloran la ausencia del padre, del hermano, del hijo!-Y ya
piden la libertad de la hiena ahita de sangre y de dinero.









r Y ellos quienes son?-Ya me los imagiho: los que durante cuatro lus-
tros le lamieron las plants al d6spota, los que se enriquecieron bajo su ampa-
ro y sombra fatidica para todos, mis no para ellos; tenticulos insaciables del
pulpo de La Palma, que diseminados por todo el pais, pesaban sobre la gran
familiar guatemalteca como una maldici6n eterna.
iEsos! iEsos viles sicarios! iEsos son los queinvocan piedad, justicia
y amparo para el sanguinario, para el opresor del pueblo, el que jams tuvo
piedad para nadie; el que no respet6 a mujeres, nifios ni ancianos!
Esos son tambi6n, los despechados de ahora, los que no tienen partici-
pio en el honrado gobierno del general Orellana, y se dedican a la infame tarea
de calumniar y censurar su buena administraci6n.
Invocan Ia bondad del pueblo que 61 humill6 y escarneci6 hasta la
saciedad.
Ese pueblo que un dia sacudi6 el fardo de tan odiosa tirania, y se con-
virti6, de tvctima, en juez y en un juez clemente y magnAnimo.
Hubo sangre, es cierto.... Pero asi son las grandes hecatorqbes quie
preceden a las largas tiranfas, alas tenebrosat noches de terror y.de sangre,
que imponen los tiranos a los pueblos.
El viento huracanado del pueblo se desencadena imueren victims ino-
centes! iMuere tambi6n una minoria, que tal vez no fueron los verdaderos
culpables! iHorror! las masas se hacen justicia por su mano, a veces despia-
dada y cruel. Salen de las entrafias de la tierra, quizis, esas caras patibu-
larias ue se ven en esos dias tempestuosos.
La humanidad se ve obligada a presenciar tales horrores, pero ,qui6nes
tienen la culpa si no ellos, los tiranos, los opresores? Obra muy suya es, asi
to exigen las circunstancias. Pero no, 61, el tirano nos honr6, recibi6 conde-
coraciones de muchos grande paises. La chispa de su genio brill6 como un
sol por todo el orbe. Grande honor era, pues, para nosbtros, ester gobernados
por este letrado y verdugo implacable.
Y 61 gobernaba tranqtilo, porque lo hacia con la aquicscncia de todos los
guatemaltecos, quienes en masa iban a dar su voto para que 01 siguiera en la
senda de benefactor y protector del pueblo, que se habia trazado. Asf dice. el
liberal y amigo consecuente del benemirito.
iAh cinicos!.... Ah desvergonzados!....
Hay que acordarse de las grandes fiestas en honor al cumpleafios, del
d6spota; las flores escaseaban; las cabezas estfipidas de los services no les eran
suficientes para- idear uh nuevo adorno que agradara al amo, al amo que tenia
gustos de meretriz y caprichos de Caligula.
Mientras tanto el pueblo se moria de miseria',y se asfixiaba por la
falta de libertad.
Las celdas penitenciarias Ilenas de reos politicos: el palo y el traidor ye-
neno en su apogeo.
Hizo retr'oceder cien afios a nuestra querida patria, hasta el grado que
ahora es la que camina mis lentamente hacia el progress, gracias a la honrada
labor y buena voluntad del liberal gobernante, general Jos6 Marfa Orellana, en
quien el pueblo puede tener plena confianza, porque no prestara oidos a estos
malos hijos de Guatemala. El respeto. la ley es su lema, y como hasta hoy,
dejara que los tribunales de justicia cumplan con su deber.
Cabrera es un reo, y bastante agradecido debe estar 61 y esa horda de
cabreristas, conque el pueblo no los haya castigado como su criminal conduct
lo merecia.








Huid leprosos, y dejad que Guatemala, al amparq de la paz y del tra-
bajo, restaiie sus abiertas heridas y recobre sus libertades, pisoteadas por su
amo, mil veces despreciable y pusilinime, que sin valor para quitarse esa vida,
ha soportado tanta afrenta, tanta humillaci6n! .... Alerta honrados guatemalte-
cosl Que no queden fallidos los sacrificios del pueblo en 19201 Abajo los sicariosi
Guasemala, febrero de 1924.
Max Fernando OLIVA.



SIGUE DISCUTIENDOSE LA LIBERTAD DEL DOCTOR

MANUEL' ESTRADA CABRERA



Debe concedirsele? No se Ie concede?
Una. de sis victims expone in proyecto
de reparaci6n El Imparcial.


El senior Jos6 Santos L6pez nos proporciona para el peri6dico el ar-
ticulo que sighe:
A trav6s de los afios transcurridos es la voz de la imparcialidad la que
debe ofrse, mAs afin, cuando todolo que se haga debe ser luz pata la historic,
No debe ser el que insulta y deprime; ni tampoco el que falta a la verdad para
colocarlo en punto elevado y defenderlo. Debe hacerse un process complete
y presentarlo para las piginas de la historic modern tal cual fue y tal cual es,
ante las generaciones que sufrieron el mal que caus6, y cosecharon el bien que
pudo hacer. La tarea no es ficil, pero debe hacerse sin apasionamiento y
converdad y justicia ante el mundo civilizado
En Guatemala, el pueblo obr6 con buen fin, con gallardia y conciencia
-para el derrocamiento del que consider un enorme peso; su actitud y su obra
se recomendaron por si mismas, y sera un ejemplo eterno. Nadie 'puede cen-
surar aquel criterio tan general, thn certero y tan preciso. El juicio imparcial
y recto de las demis naciones, asi lo juzgaron y aplaudieron.
Cuando el ex-presidebte Estrada Cabrera, del trono en que estaba enso-.
berbecido y done ponia sus poderosas fapultades en la sinm rz6n y el mal, fue
a la circel, a donde los que tomaron representaci6n national babian prometido
no llevarlo, fue, puede decirse como justla ompensaci6n y palp6 la desgracia a
la cual 61 llev6 a muchos, injusta y duramerite. ,
Hoy se pide su libertad, perg para pedirla se aprovechan errors que se
cometieron al pactar cuando 61 se vid& derrotado por la opini6n pdblica y habia
sido declarado loco..... Lo que 61 pidi6 al pactar, en nombre de la constitiu-
ci6n, dando un consejo, y, Ileno de humildad, tenia que servirle tarde o tem-
prato. Asf lo mredit6 ~l y asi res~lta, boy tyata de. hacerlo efectivo, no direc-
tamente, sino por medio de sus posos tsigPe quei. en verdad, son dignos de








alabanza en cuanto a su fidelidad, no en la manera como quieren presentar la
defense: ofendiendo a la opini6np.iblica y el sentir del pueblo guatemalteco.
Nuestro pueblo es noble y sufrido hasta donde le es possible, y ya di6 unaprue-
ba de su:valor y de su valer; hoy, si no se le insulta, tambi6n dara el perd n: na-
da se gana con tener a Estrada Cabrera encerradd en una prisi6n, arrastrando sus
afios y sufriendo en los ultimos dias de su vida, con el peso de 'su conciencia,
la falta de libertad ,y de salud. No, mil veces no; irradia en cada coraz6D cha-
pf el mis puro sentimiento-y la conmiseraci6n; vaya a curarse Estrada Cabrera,
Ssi es que puede,los males del cuerpo; los del alma debe levarlos eternamente a
donde quiera que fuere; pero si debe obligarse a que antes de salir repare dafios
y haga algo en favor de ese mismo pueblo que oprimi6 e insult, y que boy
puede darle la mano perdonindolo. Estrada Cabrera puede y debe hacerlo:
hay fondos que arn no han sido intervenidos y los intervenidos son bastante
cuantiosos.
Susp6ndanse las ejecuciones emprendidas, y higase una sola: La Poju-
lar, que sera indemnizada por lo menos con un edificio que sea para bien na-
cional y perdurable; t6mese como base la mala inversi6n o distracci6n de lo
que vino para el terremoto; el pueblo damnificado no lo goz6. Estrada Ca-
Sbrera en su afin de acaparamiento y avaricia -lo absorbi6 todo y hasta invent6,
para engafiar a ese mismo pueblo, un process, en el cual fut victim propicia-
toria.. Justo es que compense o repare el mal causado. Para demostrar la
veraeidad de mis asertos y lo just de lo que pido, hare publicaci6n de docu-
mentoa necesarios e importantes; asf se vera la raz6n para que, antes de hacer
efectiva la libertad de Estrada Cabrera, por "quien corresponda, se exija la
indemnizaci6n national o popular. Con el dinero que se obtenga, levantese
an edificio, ya sea el de la Universidad Popular, u hospital o sanatorio, o la
Escuela' de' Artes y Oficios, donde las generaciones futuras cosechen el bien,
en cambio ,el mal que recibieron las anteriQres.
Jose Santos LOPEZ.





DESDE LA TIERRA DE DON

MANUEL
El Imparcial.

Es asunto del dia la splicitud referente al senior Estrada Cabrera. Y no
estA de mis hacer hincapid en el crun-run que corre por las calls respect a
que todo el deseo del tilustre Benemrorito, es salir de la crrcel pata venir a
morir entire: los suyos, a Quezaltenangoi tierra de sus amores.
lCuntdo yo digo que Xelaji/ino tiene suerte. Don 'Mnuei naci6aquf;
de aquf son todos sus familiares y durante veintid6s afios de presidencia no se
le ocurri6 acordarse ni del Santa Maria ni de los vecifios riscos de Momoste-






`50


nango.... en cambio, a la hora del descanso, cuando siente que se aeerca la
del ultimo viaje, nos tiende los brazos.
Yo estoy seguro que puede llegar tranquilo, que entire todo no es lo me-
nos bueno de los quezaltecos, practicar aquello de perdonair las -oiensasw,
pero esto no quiere decir que la decisi6n.del ex-presidente no sea tw chiste algo.
doloroso para esta querida ciudad: de su deseo se desprendq nna moraleja (que
a iria Barba-Jacob) amargar no le servimos para nada bneno (para riosotros)
mientras estuvo arriba, arriba.... Ahora le serviremos para quedescanse, es
decir que somos a manera de un monasteri9 de Yuste a done pueden retirarse-
nuestros Carlos Quintos, a fuerza de ser silenciosos, humildes y tristes....
En fin menos mal. Que venga Su Excebencia y que se entered por sus
propios ojos que desde que el asumi6 el poder, nada se ha hech& de nuevo en
Quezaltenango, que no le debemos (el conglomerado que formamos el pueblo)
nada, puesto que el, a 'llegar no necesitarA de Cicerones que lo conduzcan,
pues encontrari las mismas calls, ni una mis ni una menos,,los mnismos edi-'
ficios piblicos, etc. de hace veintid6s aaos.
















En esa series e remitidos, reportajes y pequefios articulos
cubiertos con ficticios pseud6nimos y otros de firma reservada,
an6nimos y sueltos de gacetilla todo, todo procedente de una mis-
ma man6 originado y escrito en y por la misma redacci6n de "El
Imparcial" que di6 el bulto por complete cuando us6 los mismos
arguments, injuries, las propias palabras y las frases incorrectas
ofensivas y cobardes desde lejos sin firma y en t6rminos generals;
infamantes y sin hecho concrete hacienda oficios de timbales en
una midosa orquesta.
Muchas palabras, muchos gritos, horribles imprecaciones y
en conclusion nmguna sola idea generosa, ni un solo concept hon-
rado y por final la-ausencia absolute de la verdad.
Hemos leido y releido aquellos escritos de ataque y eso nos
ha convencido de la exactitud del pensamiento que antes hemos
evocado y que con gusto repetimos aqui: "Hablar demasiado sin
concretarse a nada, es el mredio de vivir de nmueho;s Les sobrac
palabras y les faltan hechos".
Y donde han podido referir algunos de 4stos, est la raz6n
del lado del ofendido.
Vamos a sefialar los principles: el Sr. don Francisco Orla,
dando cumplimiento a la consigna,-hace los eargos sigyientes, cast
concretos.
19-El career que amigos de Cabrera pidieran (son sus pa-
labras) que el Lie. Estrada Cabrera fuese sentenciado, y se le
absolviese de las penas impuestas o que se le pudieran imponer.
Torcido equivoco y doloso mode de pensar y de leer, que acusa
maldad en el alma y falsedad en el concept.
Lo que la petici6n contiene, es lo que la Constituci6n dice al
facultar al Ejecutivo para cuidar de que se administre pronta y
cumplida justicia.
No hay, pues, nada de lo que afirma con mentir ostensible
el Sr. Rector, el Sr. ex-ministro de Guatemala en Mexico destituido






52

por Cabrera, y ex-Ministro de Instrucci6n .Pblica del Gobierno de
Herrera, que de un plumaso cerr6 para los pobres los planteles de
instrucci6n secundaria. Puede pues el Sr. Orla preguntarnos y le
contestaremos.
29-Dice tambi6n que no participa de la solicitud de la opi-
ni6n pdblica para la libertad de Cabrera, porque jams adul6 ni
ofendi6 a este, no obstante haber sido separado de la Legaci6n de
Guatemala en M6xico y Uamado sospechosamente para servir la
sub-Secretaria de la Guerra en su pais: Ilamadaque juzg6 sos-
pechosa.
ZC6mo da la oreja el que no quiere confesar la verdad?
,C6mo justifica la sospecha que 61 encontr6 en el llamado?
Este es misterio de conciencia que bien se lo podrd descifrar
Cabrera si se lo pregunta; yen esto es mejor siga el consejo de su
aventajado discipulo don Faustino Padilla cuando parodiando a
Cervantes dice: "Mejor no meneallo Sancho amigo".
39-Que habiendo podido causar dafio a Cabrera no se lo
hizo como consta a personas que conocieron su actuaci6n ei M&-
xico. Esta es otra especie misteriosa: pero que nunca acusa leal-
tad ni honradez y menos da titulo para juzgar mal a quien lo des-
tituy6 de un puesto secundario, para pasarlo a otro superior y,de
mayor confianza.
49-Que las singulares, singularisimas condiciones de Ca-
brera las emple6 para mal del pais.
Sefiale el Sr. Orla y concrete alguno de los males que trata
de achacar, pues de otra manera no pasarA de declamador em-
bustero.
Como nosotros no tratamos de hacer elogio de Cabrera,
sino lo que pretendemos es que se le administre pronta y cumplida
justicia en lo que la tenga y dentro de los t6rminos de la Ley; a
lo cual tiene derecho todo habitante de la Repdblica segin la Ley
Fundamental, no insistiremos en.combatir acerca de esto.
59-Acepta que es cierto que Cabrera gobern6 con el bene-
pl6cito de Gobiernos y colonies extranjeras y con la aquiescencia
de la gran mayoria de los guatemaltecos (son sus propias palabras)
pero compete un verdadero crime cuando todo lo atribuye a miedo,
cosa que si para algunos de la condici6n del Sr. Orla pudiera ser
verdad, no lo es para con los paises y colonies extranjeras ni para
con la mayoria de los guatemaltecos que siempre supieron respe-
tar y apreciar al mismo tiempo, al Jefe de la Naci6n que mantenia
el prestigio de su autoridad, por medio de la Justicia y de la Ley.







Ahora, que temblaran los conspiradoresde oficio, los trai-
dores y los que como sepulcros blanqueados llevaran la tez inma-
culada y el coraz6n y el alma corrompidos tenian que temblar,
temblaron, tiemblan y temblaran como pas6 a un funcionario gua-
temalteco que en cierta ocasion en que yendo a visitar a la Sra.
viuda de un antiguo diplomatico de Guatemala en Mexico, sefiora
que era una gran matrona de origen norte-americano, educada en el
religioso sentimiento de amor a la patria, y siendo muy cariiosa pa-
ra4Guatemala, cuando vio que su visitante avanzaba para extenderle
la mano y saludarla, se puso de pie y con voz firme y enrgica le
dijo: "Sr. sirvase Ud. retirarse de este sitio en que no pueden po-
sarse las plants de quien no es leal ni a su posici6n ni a su Patria.
69-Sostiene que los que fueron condenados a muerte du-
rante la administraci6n de Cabrera, les fu6 aplicada por el medio
de la ley fuga. Nosotros le decimos que ni un solo caso hubo de
esta naturaleza, y que cuando se aplic6 esta pena fu6 por senten-
cia ejecutoria despu6s de haber procedido y concedido uno o dos
perdones o indultos-
979-Tambien sostiene calumniosamente que muchos murie-
ron bajo el infamante palo, y otros sucumbieron por el veneno, al-
gunos por el hambre u otros medios no menos crueles.
Retamos al Sr. Orla caballerosamente para que sefiale un
solo caso de estos. Tiene 61 obligaci6n de contestar por dignidad
pues Ileva en la boca-manga de su traje estrellas de General, po-
see el titulo de Ingeniero, ha sido diplomatico, Secretario de Es-
tado en el Ramo de Instrucci6n,.y al present como dijimos antes,
es nada menos que rector de la Universidad: titulos todos que re-
quieren en el que los posee, a la vez que s6lida instrucci6n, educa-
ci6n, civicas virtudes, reconocido patriotism que vayan unidas y
agregadas a la honradez y amor a-la verdad como que se trata
del director de las generaciones en formaci6n, que necesitan sabios
y honestos ejemplos.
8Q-Sostiene que las contribuciones levantadas para feste-
jos a Cabrera lo eran por y entire hombres timoratos porque supo-
nian que de no reunirlas les aplicarian la muerte o alguna otra
cruel vejaci6n. Falta a la verdad el Sr. Orla al afirmar esto il-
timo que en cuanto a lo primero nada decimos. Sefiale el Sr.
Orla un s61o caso en que se haya aplicado la muerte o vejaci6n
por causa de no contribuir a los festejos.
A buen seguro qup no podrd sefialarlo, pero si podrd encon-
trar algunos medrosos y desvergonzados que como lo hacen otros
hoy, fingen consideraci6n y afectos y que en el alma levan odio y







envidia para la mano que besan: y que temen, como el criminal te-
me a la pluma del juez que los condenara.
99-Con audacia y cinismo forja una inverowimil e inexacta
historieta tan ridicule que s6lo podria caber en una cabeza obtusa.,
y apasionada. Ninguno le aceptard que un Mexicano empleado
de la Legaci6n Mexicana en la pequefia Guatemala, ya de retorno
a su patria, hablando con otro ex-empleado secundario de Ia Le-
gaci6n de Guatemala, demostrara miedo, recelo u otra cautela
para hablar por temor que tuviera. y adn conservara de la tirania
de Cabrera en su pais.
El mexicano en su pais o fuera de l6, lo sabe bien el Sr. Orla,
s6a empleado pdblico o simple particular, instruido o analfabeta,
jams tiembla ante ninguno nipor ninguno y menos lo haria por la
simple idea de la tirania de Cabrera.
La historieta, pues, solo podria servir para in sainete de
aldea y aun alli a riesgo de que no colaria.
10.-Quiere saber el Sr, Orla a qu6 se deben las condecora-
ciones que los paises civilizados otorgaron a Guatemala en la per-
sona de su gobernante Cabrera, condecoraciones que por sa niu-
mero y calidad colocaron a este al nivel de los hombres mns emi-
nentes de la tierra, y da a entender que no es honroso y honest el
origen de tales distinciones, que de estas goz6 tambi6n el General
Carrera; pero no las obtuvieron ni los presidents Garcia Grana-
dos y Barrios?
Se necesita una estulta audacia y un deseonocimiento'com-
pleto de las cosas, para atribuir a dudoso y mas que dudoso, desho-
nesto origen las distinciones de que se trata. Una sola no hay de
ellas que no tenga una causal just y honrosa, las europeas por re-
laciones de political general,' de comercio y de solaridad en ideas o
procedimientos en el orden international. Las Americanas por
ideas de progress, libertad y tambien solidaridad continental:
par labores de instrucci6n, por reciprocos servicios en la vida de
los pueblos, por comfin labor en pr6 de los ideals de la humanidad
y en fin, por todo aquello que significa esfuerzo honrado y valiente
para el bien de los hombres.
Pregunte el Sr. Orla por cualquiera de las condecoraciones
y abuen seguro tender una respuesta que deshaga sus sospechas e
injuriosas dudas, que para' calificarlo a e1 sabrAn medirla los ofen-
didos sin razon y que Cabrera le perdonara en gracia del concept
que de 61 tuvo siempre, y que hoy confirm con sus imprudentes y
antipoliticas declaraciones, hijas desde luego, de bajas pasiones y
de algo mas que le neg6 la naturaleza.






55

11.-Por 6ltimo reprueba por considerarse lastimado, en la
reproducci6n de las manifestaciones, protestas y otros documents
politicos que fueron escritos en honor de Cabrera: por causa y fun-
damento de sus reelecciones por lo mas encumbrado de la sociedad
en sus diferentes condiciones; por la abrumadora unanimidad con-
que se obr6 en estas, segun e1 dice y en fin porque el' propio Sr.
Orla no vot6, ni. felicit6, ni dijo palabra alguna acerca de aque-
Ilos documents y hechos a que se referia.
Tal reprobaci6n se comenta por si s61a, el que la hace bien
deja entender que es enemigo de la verdad y de la franqueza:
que medroso e hip&crita, todos debieran de imitarle, y que cobarde
y alevoso no desafi6 el peligro nunca y hoy que ve atado cautivo y
destruido a su envidiado enemigo, viene a herirlo a mansalva ha-
ciendo m6rito de todos los dem6ritos con que obr6 antes, justifi-
cando asi la sentencia del sabio. que dijo: Envidiar es reconocer
la propia insuficiencia y enaltecer a aquel que es envidiado.
El Sr. Rector Orla debiera siempre seguir con su genial
prudencia y tender a su discipulo el Dr. y Labrador, en aquello de
"JMejor no meniallo Sancho amig'o", teniendo en cuenta para
atenierlo, aquel aforismo del nunca bien ponderado Ministro de
Agriculture (Padilla don Faustino) en que dijo y 61 mismo prob6
que la peor oveja da la mejor majada.
Nada mas diremos en lo que toca con don Faustino Padilla
aprovechado discipulo, segudi 1e dice, del Sr. Orla: ambos se com-
plementan, ambos laboraron juntos bajo la coyunda del Gobierno
anterior al 5 de Die. de 1921; el uno, como Ministro de Educaci6n
y el otro, como Ministro de Agricultura figurando como columns
de aquel gobierno al igual de las que sostienen el Palacio Cen-
tenario.
Estos dos Srs. soldados avanzados del gobierno de los 22
meses, llaman services, medrosos y hasta criminals, cobardesy
aduladores a los que solamente piden, al Jefe de la Nacion el cum-
plimiento del deber que le impone la carta fundamental de velar
e intervenir para que la justicia sea pronta y cumplidamente ad-
ministrada dentro de los t6rminos de la Ley.
Esos Srs. y los demis que atacan la petici6n, sirviendo de
pantalla a la mano y cerebros unicos-que provocaron la campaia
de difamaci6n contra un Jefe caido, indefenso, aislado, incomuni-
cado y despojado de todo su haber.
Esos Srs. que hoy lisongean y halagan al personal de los
poderes pfblicos y que mafiana le volverdn la espalda y hasta le
atacardn tal como lo hacen al present con Cabrera.







Esos Srs. 1podrmn Ilamarse valientes honrados, dignos y
leales para enfrentarlos con los otros que piden la aplicaci6n de la
ley dentro de sus t6rminos por honot a la verdad y a los fueros
de la Justicia? Los platillos 'de la balanza con que esta mide se,
inelinaran en su fiel y bajaran en susplatillos desde luego en pr6
de los primeros, esto es, de los peticionarios de justicia, y no de
los que-piden venganza, de los que fomentan odios, de los que azu-
zah a las masas ignorantes para asesinar y linchar. Los senti-
mientos humanitarios y de bondad absolute privan en la mayoria
de los guatemaltecos de todos los partidos en political y de todos
los cultos en religion.
El pueblo de hoy no es el de medio siglo atrds, ignorant y
frivolo: y muy al contrario sabe por la much o poca mstruccion
que ha recibido, cuales son sus derechos y cuales son sus deberes;
quien le dice la verdad y quien trata de engaiiarlo, quien le busca
su bien y qiien se ocupa de sacrificarlo.
No sera possible, pues, dada esa condici6n relative de cultural,
que el Sr. Orla pudiera convencer al pueblo de Guatemala) de que
estando el en Mexico, destituido de empleo: despreciado e ir4luen-
ciado por los enemigos de su pais, pudiera ver desde alli lo que
supone,que pasaba aqui: terror en las families de los muertos a
palosj, envenenados, fallecidos por hambre, atacados por la ley fu-
ga y en fin por otros tormentos horribles que 6l se imagine.
Menos podrd convencer ni aun con la compaiia del labra-
.dor y Dr. don Faustino, a los estudiantes de su rectorado, de que,
sean pruebas de sabiduria y honradez, de virtud y de valentia, ar-
gumentar y atacar a su enemigo caido, preso e indefenso, con
mentiras, sofismas e amaginarias species con dolo mal encubierto
y con palabreria de literature barata, y cursi.

7 '

No merecia la pena de ocuparnos de Jose Santos L6pez
auxiliary de los redactores del Imparcial, de los Srs. Orla y Padilla
y de la negra mano que describe con pseud6nimos, an6nimos y fir-
mas reservadas los demds remitidos ofensivos que combatimos, si
no tuvieramos el convencimiento que esa desgraciada persona,
cuando sirve de pantalla, apaga deltodo la luz con la oscuridad\
desu conduct, por mis que si pueda ser heraldo de marcial as-
pecto en cuestiones o luchas econ6micas de embrollada soluci6n.







S Ms o menos todo el mundo sabe que L6pez fud victim, no
..de Cabrera sino de la Ley que castiga a los que se toman lo ajeno
contra la voluntad de su duefio, principalmente si es en moments
de piblica calamidad como terremotos, incendios e inundaciones:
de haber golpeado atroz, cruel y mortalmente a una mujer en cin-
Sta por unos pocos bananos, por haber abusado.de la confianza que
se le deposit para distribuir viveres y otras cosas a los damnifica-
dos' por los terremotos, por la avenguaci6n de desaparecimiehto
de limina encomendada a 61 para su transport, hechos criminals
Sque se averiguaron por la autoridad Judicial de orden de Cabrera
y que constant en process y en el Juzgado de la Instancia
respectivos.
Estos antecedentes abonan la tambi6n escrita con tan mal
intencionada soluci6n que desde tiempo atras en el "Diario Nue-
vo", .en "El Cuarto Poder" y en otras publicaciones, .insiriu6 la
mano negra del mismo escritor y que hoy reitera con la firma de
L6pez el economist o economic en lamina de zinc. La so-
luci6n es sencilla:
S19 Condenar en todo y por todo a Cabrera para justificar
ante el tnundo enter el rigor y crueldad conque se le ha tratado
no obstante tratados de paz, capitulaciones y demas convenios fir-
mados con la intervenci6n de, y ante el Cuerpo Diplomatico. Asi
queda todo bien disimulado y cubierto con la capa impermeable
de la legalidad.
29 Distribuir todos los bienes de Cabrera en el pueblo
damnificado en.la lucha armada que di6 en tierra. con el, y levan-
tar edificios de piblica utilidad con esos mismos recursos para' jus-
tificar el despojo que ya por saqueos o de otra manera se efectuo
en los bienes del dictador. Este no tiene derecho a poseer bienes
porque fue dictador.
39 Reforzar y ver como se legalizan mas, si es possible, las
legales.sentencias ejecutorias que haciendo una innovaci6n en el
derecho universal mandan que Cabrera pague dafios y perjuicios
por hechos.delictuosos sin haber sido condenado como reo dd tales
delitos, es decir dandole vida a efectos econ6micos o pecunia-
rios sin que existan o se haya probado la existencia de la' causa
productora de tales efectos, asi lo exige lo santidad de las senten-
cias.ejecutorias aunque lo rechase la raz6n y la justicia.
49 Como es necesario ser generosos, convendradperdonar
la parte que falte por cumplir a Cabrera del sin nimero de sus
condenas por malvado, Dictador y por todas las denms malas con-







diciones que todos reconocemos y tratamos. de castigarle despues
de caido.
59 Perdonandole asi y ahora que esti sin un c'ntimo, de
consiguiente sin familiares ni amigos: viejo achacoso, y para col-
mo ya sin vista, bien es arrojarlo a playas extranjeras o abrirle la
puerta para que en su patria viva de la mendicidad o muera de
hambre por orgulloso y altanero dictador.
Pocos pueblos poseen una pequefa parte por fortune de
nacionales que sepan como en Guatemala, ser tan valientes e hi-
dalgos tan honrados y generosos como lo son las pocas personas
que no teniendo valor o mas bien por estar imposibilitadas, no
mandaron pegar cinco tiros al viejo desgraciado e iniutil a'quien
tanto aparentan temer y de quien se han burlado, se burlan y se
burlardn, seg-in el dicho del honrado Mr. Vogi, quieli todavia llor6
y tembl6 ante su antiguo carcelero y despu6s se careaje6 ante Ca-
brera' y sus Jueces en un careo que le puso el rostro color de la
cruz que Ilevaba sobre el ante-brazo derecho.
La pluma que describe cork el nombre de L6pez y de los
demas, que azuza y dirige a Ospina, que mueve a Arenales en "Dia-
rio Nuevo", a "Excelsior" y al redactor del "Diario de la Tfrde"
en Quezaltenango y los demas periodistas extranjeros de la simu-
lada oposici6n y del fieticio combat que soliviantan y atizan las
pasiones de las families y bandos politicos de Occidente para di-
vidirlos y destruirlos y que viven de las mentiras en la correspon-
dencia, en las bolas, en la conversaci6n y en la ironia, no pue-
den ser el eco de la opinion piblica, son voceros de partidos mas
o menos estimables pero nunca representantes del com6n sen-
tir que es muy diferente de lo que ellos dicen.
*
*
SEn esta ciudad el joven Juan Anleu R. con algunos de sus
amigos y con el concurso espontineo de los j6venes redactores de
"Prometeo" y sobre todo, con la pluma valiente del patriota Lic.
Jose Vicente Escobar y otros de Quezaltenango, han dado a la
prensa tambien escritos moderados, prudentes y concepts no
para defender la libertad de Cabrera, smo para algo muy superior
que consiste en pedir al Jefe del Ejecutivo se digne en el caso ju-
dicial de 6ste, usar de la facultad que le da la Constitacion para
hacer que se administre pronta y cumplida justicia a todo ciuda-
dano sim dismicion a giuna
Esos escritos unos literalmente y otros- en sintesis dicen
lo. siguiente:










"PROMETEO"


Diario de publicidad de la Juventud Gua-
temaIteca-Guatemala, 17 de Febrero
de 1924-La Iibertad de Estrada Cabrera y-


"El Imparcial" en su edici6n del sibado, editorializa sobre el cinismo de
las personas que solicitarAn del Presidente de la Repdblica, la intervenci6n su-
ya ante los Tribunalesde Justicia, a fin de que lo mis breve que sea possible,
se dicte un fallo que absuelva o que condene. al Senor Estrada Cabrera. Djcho
articulo es el criteria de la Redacci6n del peri6dico, pues el Director, Sefior
C6rdoba, no intent siquiera tratar el asusto por el hecho de haber servido du-
rante el Gobierao del Tirano, cosa bastante plausible qie en nuestro concept,
encierra un verdadero gesto de honradez.
Los sefiores. Redactores de El Imparcial,' condenan la actitud de los eli-
citantes, porque la creen bochornosa y degradante para la Naci6n. Bqchorno-'
so conraste, dicen, porque mientras en Mexico y otros paises libres del Conti-
nente, se hace una campafia contra la Dictadura, entire nosotros hay quienes
asnman la defense de una abominaci6n peor que la .de Venezuela. Nosotros
por nuestra parte, pasando por alto la argumentaci6n de los sefiores Redacto-.
res de El Imparcial, que no es lo s6lido que debiera, creemos que la actitud 'de
los que interceden por don Manuel, Ileva un ligero fondo de patriotism y mu-
cho de honradez. Porque no fud Estrada Cabrera el que implant la tirania en
Guatemala, fud nuestro pueblo, tan d6cil de la column vertebral, que la 'soli-
cit6 cobardeirente. Mis culpables que Estrada Cabrera son los bhombres que
lo rodearon, los que nunca tuvieron.:el suficiente valor de objetarle una' resolu-
ci6r; los que siempre:le decfa:n- ,"el,sefior Presidente dice la verdad: el senior
President tiene raz6n: el sefor Presidente hace muy bien", aunque en su yo
interior hubiera el convencimiento de que aquella. verdad, aquella.raz6n y aquel
bien, no eran sino los atentados ms. grandes contra el derecho y la justicia.
Y, por qud si toleramos que estos conscientes colaboradores, gocen de
libertad y ain de honors no toleramos tambiep que un caido vaya a gozar de
nuestros dineros a una playa lejana? No serA un tormento dormir bajo un cie-
lo que no es el de la patria. Pues dejemos que ese que fud nuestro patr6n
ayer, el grande hombre en cuyos pebeteros quemamos el incienso de nue.stro,
honor; vaya a gozar el suefio voluptuoso de sentirse otra vez obsequiado con
todas las virtudes de este pueblo.
"Estrada Cabrera es un malvado,, sto no admite discusi6n, pero un mal-
vado, por poderoso que sea, no puede desenvolver una labor de tirania en me-
dio de un pueblo virtuoso, her6ico y valiente.
A la caida del Gobierno del Sefor Herrera, muy reciente adn, miembros
del Partido caido dectan, esos chafarotes podrin violarlo todo, pero al coraz6n
de nuestra sociedad, no llegarAn jamis. Meses despuds, a los mismos chafaro-
tes, se les dedicaha una fiesta en el coraz6n mismo 'de aquella sociedad. Des-
puds de dtto, decimos, jfud culpable Estrada Cabrera de haber tiranizado?










"PROMETEO"


Guatemala, 21 de Febrero de 1924.

Algo mis sobre la libertad de Estra-
da Cabrera.


; ; Combatimos la opini6n de los Rddactores de "El Imparcial" respect
Sal escritoque se va a presentar al Presidente de la Repfiblica, para qu se fall
S pronto la causa contra Estrada Cabrera. El mejor Diari :n6 ha querido tomar-
nos en cuenta, pero si ha torado en ella multitud de an6nimos que con tal mo-
tivo. ha recibido, seg6n su propio decir. En su editorial de anoche confitmran
su criteria los sefiores'Redactores y, nosotros confirmainos ahqra' el nuestro.
SEstrada Cabrera no se hizo tirano por si solo. Lo hizo elpueblo. Porque no se
apoy6 en si mismo ni en esas capas sociales bajas, de que habla el mejor Diario.
Estrada Cabrera tiraniz6 en colaboraci6n de muchos y estos mucbos fueron, de
lo mAs'selecto de nuestros h;mbres puiblicos y de la ,mayor part de. nuestros
periodistas que eran los- encargados de hacer Ilegar al pueblo, que drcierne
poco, todas las monstruosidades del Tirano, Ilenas de'coloridos deslumbrantes.
Estos colaboradores son talvez los mAs culpables.. '.." "Tapto valdria culpar a
la.inermidad de las ovejas de las'tropelias del, lobo0 dice. el 'mejor diario, para
iebatir el caso de que se diga que Estrada Cabrera tiraniz6- pr 'medio de su-
'balternos. La comparaci6n no cabe. ... porque es absurd comparar in reba-
nfo con un pueblo, el rebaio es por naturaleza cobarde y si se compara a Gua-
temala con un rebafio, esti bien que se colpe al Tirano como se culparia al
lobo, pero al mismo tiernpo habria que gritar vivando al tirano 'psrquteun pue-
blo cobarde merece que se le fistigue. :No';comprendemosaquello de que,
S "Hablar de Justicia, tratandosede Estrada Cbrera, es un contraseutido, porque
'la psicol9gfa colectiva no entiende que es u11 dristianisino sublime, devo!verurn
b, ien por mal"; realmente el verdadero 'contrasentido. es. esto que describe.
El Ilmparcial.
Pasamos por alto aquello de queen cindo Iustrosde.gobierno cabrerista,
Guatemala qued6 a la zaga de los paises de su misrna raza y que se cometieron
todas las barbaridades que pueden concebirse. Esto es demasiado bien sabi-
do, pero no es el caso traerlo a cuenta, pues no se trata de defender' so Gobier-
n0;.sino de combatir la cobardfa del que insult al caido.
En la redacci6n de El Imparcial.hay j6venes que son nuestros cotnpaile-
ros y que fueron los que abogaron porque.se pidiera la libertad de Chocano, sien-
do que aquel era un colaborador, director, muy director del Tirano. *
*Abora bien, de los picaros, iquidn tiene mas derecho al petd6n?,. un' po-
bre viejo achacoso y caido, o.un poeta servil que arn recorre los cacicazgos de
la am6rica, ungiendo a los tiranos con el oleo de, sus versos fldrido y 1 perverse?
el poeta diran...... muchos, nosbtros n&6.
En fin, el terreno es propicio para las grafides pruebas. Ya veremds si
los sefiores redactores de El rriparcial, taniinflexibles hoy, io serAn asi cuando
la caballerosidad lo exija y el patriotism loreclame.










"PROMETEO"



Guatemala, 23 de Febrero de 1924.


LA JUSTICIA DE LOS HOMBRES.




Ahora que la Prensa dispuso to-
mar a Don Manuel como blanco para sus
masculleos diaries y que hasta "Pro-
nieteo" el chilquillo, ha tornado parte en
la discusi6n, con todo lo que se ha di-'
cho. ha venido a mi memorial un hecho
relative a sus process y que ain esti
fresco: fu6 el affo pasado, cuando a la
hora del sol quemante, me diriji a la
carcel del ex-presidente con mi legajo
de papeles a desempeiiar una misi6n
que se me encargara del Juzgado 49 de
It Instancia de esta capital. Mi comi-
si6n coneistia nada menos que en ir a
notificar al Tirano, al de la noche tene-
brosa de los 22 aDos, como diria unt
buen discursero unionist, la sentencia
de muerte a que habia sido condenado.
Sentencia de muerte asi como suena.
Recuerdo que entonces escribi una cro-
niquilla que por. alli anda inddita, en
que deben estar mejor mis impresiones.
LUM FKLIPE ROSALAE G. El caso es que el senior Guardian, me
introdujo a las habitaciones donde esta-
ba el senior Estrada Cabrera; me dej6 un buen rato en una pequefia sala espe
rando al reo, que debfa aparecer desde la obscuridad de una habitaci6n inme-
diata donde se perdian mis ojos, Ilenos de cuiriosidad;. mi cortz6n temblaba de
miedo o de emoci6n. IWAs creo que de miedo, lo .confieso, siempre le tuve
miedo a don Manuel sin conocerlo.
De pronto of como rechinar de zapatos nuevos y un viejo vestido de ne-
gro, como en el Cine, se apareci6 ante mi, con su cabeza cubierta par un bi-
rrete de cura. Lo vi flaco y desencajado y. el pobre viejo, paso, a paso, lleg6
hasta mi, tendidndome la mano que yo le tomd con el temor del que dA la mano
a un tisico. Hoy no podria decir qud fu6 lo que senti en ese moment. Esta-
ba frente a Ner6n, frente al tigre, frente a la muerte ....
-Vengo le dije a notificarle su sentencia. De muerte? .... replic6.-No
s, puede Ud. leerla si asi lo desea. Y el tirano sonriendo, tom6 el rollo de









papeles, di6 una ligera mirada y me dijo: "ya lo sabia, ponga que estoy
enterado".
Yo le miraba de pies a cabeza, c6mo era aquello de que un estudiantillo;
iba hoy a notificar la sentencia de muerte, al hombre a quien habia consagrado
como a un Dios la masa aduladora del pueblo. En mi interior tuve el pensa-
miento de que era la oportunidad de acabar con 61, y eso'va a ser pronto, si ya
estaba, condenado a muerte. Pero don Manuel'apel6, se le dej6 defenders y
unos meses despuns, el Tribunal Superior habia revocado-la sentencia.
Hoy que se habla de su libertad, pregunto, por qu6 no se le mat6cuan-
do hubo oportunidad. Por qu6 se le dej6 defenders en terreno legal. Y con
seguridad que los mismos que le absolvieron, son los que ahora protestan con-
tra su libertad. Por qud a otros como Garrido, Lorenzana y demis victims,
se les fusil6 incontinenti, y al Tirano, "ultima vergitenza de Amdrica", se je
'concede absoluci6n, para que a la hora que reclama su libertad.se le quiera
tener encarcelado.
Asi es la ]usticia de los Hombres.
S-- Luis Felipe ROSALES G.




'"EL TIEMPO"


18 te"' Febrero de 1924. Carta so-
bre el mismo asunto.


Esta mafiana recibimos la carta que publicamns a continiaci6n, suscrita
por el Lic. don Jos6 Vicente Escobar, en la cual, como podran ver nuestros
lectores, nos inculpa dos errors en la publicaci6n que hicimos el sabad\o iltimo
respect al rumor p6blico que corria insistent ~ente," de que se recogian firms
para pedir la libertad del ex-Presidente Estra 'Cabrera.
En efecto, el hecho existed: se recoge firms en favor del Liec. Estrada
Cabrera como el propio Sr. Lic. Escobar lo cnfirma, diciendo qte ha suscrito
cial del Doctor don Manuel Estrada Cabrera, etc,; luego iuestrii Rota informa-
tiva es exacta. Ahora en lo que respect a la part sustancial de la petici6n,
ha habido un error nuestro,. perfectamente explicable desde el moniento en
que ninguno de los interesados, (si no es hasta esta mafana que el sefior don
Joaquin Escobar M. nos ha proporcionado pna copia del memorial aludido,
despu6s de haberlo visto, tambi6n esta mailana, publicado en ,El Imparclal,),,
ios habia presented dicho memorial para que lo conocieramos, y nosotros ha-
clamos alusi6n a lo que el rumor publico propalaba con insistencia, sirn-
plemente.
Quizas los mismos interesados que se :,han tomad'eel trabajo de recoger
las firma- han culpado, pues nuestro informante nos ha dicho que la persona
que a 61 le present el memorial le dijo: ,i'QUi6re Ud. firmar esta petici6n
para libertar al Licenciado Estrada Cabrera?"








En cuanto al primer error que nos sefiala el Licenciado Escobar, esta-
mos pues, de acuerdo por las sencillas razones que exponemos. Y en cuanto
al segundo, simplemente tenemos que decirle: que una 16gica elemental nos
hacia career que la solicitud para libertar al Licenciado Estrada Cabrera, tal
como se nos inform6, no podian hacerla sino sus amigos y los que de 61 reci-
bieron prebendas.
Y por iltim6 queremos hacer saber al Licenciado Escobar, (aunque ya
mis de una vez lo hemos consignado claramente) que "El Tiempo" no tiene
nexos con nadie, fuera de su Redacci6n, y que por consiguiente esta en un cra-
so error al afirmar tan ro'tundamefte que estamos "aculados de jure por una
procer jurisprudencia".
Ademis, a nuestro humilde juicio, no hay discusi6n possible en el punto
legal que sostiene el Licenciado Escobar, ya que nosotros tambi6n deseamos
que la pronta y cumplida justicia se administre a todos por igual, inclusive al
Licenciado Estrada Cabrera que pisote6, cuando le vino en gana, y que fu6
casi siempre, los mis sagrados fueros de la justicia; y aun que dsto no ataia
en absolute a nuestro punto de vista moral, que es muy otro, y que podemos
concretar en el editorial de "El Imparcial" que reproducimos en esta misma
edici6n.



Quezaltenango, 17 de Febrero de 1924.

Sr. Director del Diario iEL TIEMPO.
Ci dad.

Ayer en su .ndmero 84, ese -peri6-
dico public uni ticuho diciendo 1lue
dos cabreristas dB dura cepa*' luichan
de-ses-eradaiieie paor- libertfr al 6x-
Ptesidente Estrada Cabrera; que se re-
cogen firms para cubrir la petici6n que
con tal fin se hard a la Asamblea Legis-
lativa y al. Ministerio de Gobernaci6n y
Justicia y'que para obligar a firmar ese
document, se sorprende a los incautos.
Comno yb 'he sido uno de los in-
cautoi qua, con piofutdih .y cordial sa-
tifsa i6n suscribf un m'embri; l altrivo
al eicausamierto judicial: del Dbctor
don Maniel Estrada' Cabrpra, ien'g6 el
deber de'hacer observer d Ud., que tan-
to 'Ud. como s'u peri6dico, addlecen de
radical erroi' al liacer la iridiada' 'pu-'
l1icaci6n. I
LIC. JOSE VICENTE ESCOBAR 6licacidn.
Ese error consist: I9, en decir
que a los Despachos mencionados se trata de pedir la libertad' dBl"ex JPsi-
dente, cuando la gesti6n que se prepare y claro lo reza el memorial respecdtvo,
es solicitar del Presidente de la Repdblica que, como lo manda la Ley (Inc. 3,
Art. 77 de la Constituci6n) intervenga para que se administer pronta y cumpli-







da justicia al senior Estrada Cabrera, fallindose en los process incoados en su
contra, y en. los que una vil pasi6n de inhumanidad y un canallismo judicial
han puesto moras escandalosas, improcedentes para todos los habitantes de
Guatemala de los que no creo deba exceptuarse el Doctor Estrada Cabrera. Y
29, porque no somos amigos agradecidos3 quienes hacemos la petici6n indica-
da, patrocinada en gran parte por personas que no tienen nexos politicos, na-
ttirales o sociales con el ex-presidente.
Entre los firmantes estamos los que no recibimos de Estrada Cabrera,
ni directamente ni para familiares, favor o gracia alguna.(Y puede probar lo con-
trario quien lo desee). Estamos los que no gozamos de las influencias o pre-
bendas oficiales de su tiempo; ni de las fiestas siquiera.
Estamos los que fundamos el unionismo sano de Quezaltenango y mu-
chos meses antes que surgiera el de la 12 Calle de la capital, pretendimos or-
ganizar en esta ciudad contra el Gobierno de Estrada Cabrera, un partido revo-
lucionario cuya acta de fundaci6n en proyecto, formulamos y guardamos hasta
que algunos de los iniciados en ese paso, por sus peligros o por su significa-
cion, se abstuvieron de darlo. (Acaso podrfa decir algo sobre ello, Alberto
Velizques, Ricardo Barrientos, Victor Ocheita, Carlos Rosal, Rafael Yela y otros
que no recordados por ahora). Ya ve Ud. quienes entire estos cifya moralidid y
pasi6n no me corresponde calificar, hemos suscrito la petici6t legal etPpr6 del
,ex-Presidente.
Y si tal acci6n consagra de cabrerista. Si pedir justicia para un ancia-
no contra quien no podemos ni debemos atroparnos en clan condenadora.
Si pensar serenamente que esta respondiendo por culpas en las que
quiz' tengan buena part sus mismos jueces. Si ver legalidad donde esta
existe. Si apartarse del encono de los castrados de ayer y hoy draconianos
fiscales. Si sentir dignamente los humans llamados de la generosidad.
Si todo eso es sercbrista, entonces senior Director de "El.Tidmpo",
quiero tener el gusto de decir publicamente, el primero en mi pafs desde Abril
de 1920; que es muy honroso serlo.
Acaso ese diario lleve este asunto a discutirse sobre el terreno legal,
aculado como de juro esti por criterios de pr6cer jurisprudencia que con todo
el veneno de la ingratitud quieran devolverle hoy a Estrada Cabrera las becas
y sinecuras que les diera para lievarlos a donde se encuentran. Y con el temor
de miis escasas posibilidades, asesorado solo por mi conciencia y mi convic-
ci6n, yd tendria el grande honor de aceptar esa discusi6n.
S"El tiempo", en su parte mis visible, pregona defender la Verdad y Ia
Justicia; en homenaje a ellas, pido a Ud. dar publicidad a la present,
Soy su atento servidor.
*Jos6 Vicente ESCOBAR.







65


"DIARIO DE LA TARDE" /

REMITIDO

Senior redactor de el diario-La Tarde-Pte.
Muy senior mfo:
He visto con sorpresa, el No. 66o del peri6dico que Ud. dignamente
dirige, y en 61 hay un articulo "Aliviados Estamos".
Habfa despreciado las frases agresivas del Senor Don Eliseo P. Sanchez,
primero por.el respeto que le debo a la sociedad; segundo, como fundadora en
esta ciudad del Liceo "Jardfn de la Infancia" que en sentir de los padres de
familiar, y del pfblico en general di6 brillantes resultados, como profesora tam-
bi6n que fuf del Instituto Nacional de Sefioritas, del Liceo Infantil, por esto,
y por cumplir la.humana tarea de recoger firmas en favor de la petici6n pre-
sentada al Sefior Presidente de la Repiblica, para que intervenga en el sentido
de sentenciar o absolver, al Doctor Estrada Cabrera, por todo esto debiera ha-
berme guardado consideraciones y respeto, el senior don Eliseo P. Sanchez, y
no contestarme con insults y haber hecho, tanta alharaca, yd no sabia que el
sefor Sanchez habia entablado juicio contra el Sefor Estrada Cabrera, por
deudas, si yo lo hubiera sabido nunca me hubiera atrevido a solicitar su firma:
ademis jcree Ud. sefnor director que si uno va a pedir un servicio va con insul-
tos? La sociedad sensata fallarl y censurari al que juzgue culpable.
Me apresur6 a contestar, por ese articulo muy descortds puplicado
ayer en su peri6dico.
SLo que lament es que en un peri6dico serio como el suyo, admit Ud.
semejantes articulos, y tanto mis, tratindose de un anciano, que por los anlos
infunde respeto como tambi6n por haber ocupado la primera magistratura.
No me parece 16gico que se publiquen falsedades e insultos en su acre-
ditado peri6dico y de que no volverd a contestar.
Podrfa dar algunas aclaraciones acerca del sentimiento que me indujo la
iniciativa que tom6 para recoger firmas en favor de esa petici6n.
No quiero hablar del coraz6n de la mujer que por gracia misma del
Creador sea mis afable, mAs timido y dispuesto siempre a la ternura y compa-
si6n;--quiero si, referirme a que en el caso present es la humilde educaci6n re-
cibida- de mis padres y maestros, son los principios cristianos, con que forta-
lesco mi alma, los que me han impulsado a idar los pasos y'a dirijirme a tqklo
aquel que en medio de mi ingenuidad, lo cref racional y human. Desde luego
por mAs que la tarea emprendida influenciaba mi espiritu de modo muy pla-'
centero, no dejaba de pensar tambidn en que tropezarfa con uno que otro in-
grato y ofuscado; pero que como ha sucedido al darme su firm me han felici-
tado y alentado a seguir la tan humana empresa.
Este aliento y esta felicitaci6n los he recibido principalmente, del hijo
del pueblo, del.trabajador humilde, que sin tempo ni capacidades, muchas ve-
ces para intervenir en las contiendas, es el mejor preparad6'por su limpia.sin-
ceridad para hablar de justicia y verdadil y efectivamente, cuando he ofdo
ciertas frases de esa gente, he sentido que Ilega a mi alma un halito de valentfa
y esperanza y mi fd de religiosa y creyente se robustece e inunda mi espfritu
de un deleite que solo se saborea con las buenas obras.
Luz MANCILLA.







Cuando "Prometeo" atac6 virilmente la cruel.y asquerosa
* conduct de los difamadores de Cabrera, "Diario Nuevo", oregano
de estos, toc6 la cuesti6n en el terreno judicial, empleando siem-
pre como es usanza entire ellos, la mentira y la inventive dolosa.
Dijo que Cabrera estaba condenado por sentencia ejecutoria
sin recurso pendiente por la nmuerte de Coronado Aguilar. .Esta
equivocado "Diario Nuevo" pues pende adn en el recurso de ca-
saci6n, el incident de nulidad que ambas parties (actor y reo) in-
Sterpusieron y ain esta pendiente de resoluci6n.
Afirma tambi6n que Cabrera esta condenado por sentencia
'ejecutoria y por la muerte de Antonio Gutierrez a la ultima pena
sustituida por 15 afios de prison. En esto tampoco hay exactitud,
puesto que si un mal Juez enemigo de Cabrera consult fallo con-
Stra este en los terminos ya dichos, verdad es tambien que la Corte
de.Apelaciones, revoco en absolute el fallo, y declare insubsistente
y nulo todo lo actuado, por infracciones en el fondo y en la forma
del process. Pueden verse esos documents en los respectivos
Tribunales.
Hay mis, en los otros 70 process seguidos contra Calbrera,
no han bastado cuatro afios para concluirlos y con dilaciones bien
mareadas y por cierto, asi mismo, bien punibles, siguen rezaga-
dos y olvidados, quien lo creyera, en la Corte Suprema de Justicia,
que al decir de los profesores de derecho en la Universidad, debie-
ra conceptuarse como el Santuario de la Ley -y como el deposita-
rio del Area Santa, tambien, de la Justicia.



"DIARIO NUEVO"


Iiartes 19 de febrero de 1924.-Notas
Editorales.-Una solicited inoportuna.


Desde hace varias semanas se viene comentando en elpdb'lico la solici-
tud que various amigos y partidari6s del ex-Presidente de Guaterriala, senior Es-
trada Cabrera, se proponen elevar al actual Jefe del Poder Ejecutivo, contraida,
segdn dice uno de sus pirrafos finales, "idnica y exclusivamente, a que el doc-
tor don Manuel Estrada Cabrera cuyas catisas judiciales se ventilan hace cekfaL







67


de cuatro aflos ep los tribunales de justicia, sea sentenciado de conformidad
con la ley".
Nada tenemos que objetar acerca del derecho de esos ciudadanos, ami-
gos y partidarioi del sefor Estrada Cabrera, para dirigir tal solicitud al ac-
tual Presidente de la Rep6blica. Sea por gratitud de beneficios ,recibidos,
sea por simpatfa hacia el regimen de gobierno mantenido durante veintid6s
aiios por el ex-Presidente, sea por dualquier otro sentimiento intimo que
no nos corresponde calificar, los firmantes de tal solicitud estin en pu dere-
cho y no puede criticIrseles con raz6n sino por la forma en que. esta redac-
tado el memorial y por la oportunidad de presentarlo.
Es censurable, con efecto, que los solicitantes se apropien por si y ante
si.la representaci6n de la opini6n pfblica y en nombre de.ella se dirijan al Ge-
neral Orellana.
La opini6n pfblica, si pbr tal se entiende ~a opinion y el sentir de.la ma-
yoria de los habitantes de Guatemala, estl muy lejos de aprobar 16s concepts
vertidos en ese libelo. La opini6n pfblica no podria nunca considerar "como.
Un atentado manifiesto al decoro national" la situaci6n que guard el ex-Pre-
sidente'sefior Estrada Cabrera, a quien los fribunales de justicia encon6traron
culpable de asesinato en un caso, y de homicidio en otro, imponiendole por ta-
les hechos sentencias que han causado ejecutoria.
La opini6n p6blica, capaz de perdonar en un gesto de nobleza y gene-
rosidat, no se atreveria nunca'a invbcar la justicia, el derecho, la ley, cuando
del senior Estrada Cabrera se trata; hablarfa, cuando mAs, de compasi6n, de
conmiseraci6n, porque eso si puede pedirse an, para personas que no coifocie-
ron nunca tales sentimientos.
SBasta hacer esas observaciones para justificar el enojo y el desfavorable
comentario con que la opini6nf p6blica, la verdadera, ha recibido la noticia de
las gestiones que contiene la solicitud a que nos referimos.
Cuando a su oportunidad, no puede ser menos propicia. No es cierto,
como dice la petici6n, que las c;usas judiciales contra el senior Estrada Cabrera
est6n ain sin resolver. Los process principles, por denuncia o acusaci6n de
\hechos punibles, estin ya resueltos. Recordamos entire otros, el que le fua
promovido por la muerte de don Jos6 Coronado Aguilar; la Corte Suprema de
Justicia, por sentencia de 6 de diciembre de 1922, desestim6 el recurso extraor-
dinariQ-de.casaci6n interpuesto por dl senior Estrada Cabrera-contra el fall de
la Sala 2a de Apelaciones, que le declara reo del delito de homicidio y le impone
diez affos de prisi6n correccional y las penas accesorias que manda la ley.
En otro process, por el asesinato de un senior Gutierrez, el senior Estrada
Cabrera est' condenado a quince afios de prisi6n correccional. Varios de los
juicios civiles y algunos otros ctiminales instaurados en su-contra, estan resuel-
tos tambi6n, y estimamos que s61o penden en los Tribunales, aquellos cuya
traiitaci6n ha querido demorar el senior Estrada Cabrera, como iltimo recurso
'de su defense.
Falsa en sus concepts e inoportuna en su presentaci6n la solicited a
que nosreferimos, no merece la atenci6n del Presidente de la Rep6blica si
efectivamente se contrae a" pedir pronta y cumplida justicia en las causes judi-
ciales contra el senior Estrada'Cabrera; pero si bajo ese pretext se'quiere insi-
nuar gracia de mayor alcance, es nuestro deber advertir al Jefe del Poder Ejecu-
tivo que la conciencia publica rechazarfa con indignaci6n su otorgamientb.









Excelsior con un escrito de complacencia y naturalmiente
contradictorio, hizo el ultimo disparo hasta hoy, saliendole el tiro
por la rec.mnara, pues dijo:


"EXCELSIOR"

19 de Febrero de 1924 Secci6n Edi-
torial. --Por a libertad del Licenciado
Estrada Cabrera.


Un peri6dico de la localidad ha publicado una petici6n, asegurando que
esti firmada por numerosas personas y que seri dirigida al Presidente de la
Repfiblica, General don Jose Marfa Orellana, la cual "se contrae (son pala-
bras textuales), dnica y exclusivamente, a que el Dr. don Manuel *Estrada Ca,-
brera, cuyas causes judiciales se ventilan hace cerca de cuatro anios en los tri-
bunales de justicia sea sentenciado de conformidad con la ley". *
La petici6n en si nada tiene de reprochable. Pero los arguments que
la respaldan reflejan una devoci6n partidarista demasiado viva hacia la persona
del ex-Presidente. Si bien los odios que acumulara sobre su personalidad el
Licenciado Estrada Cabrera se han suavizado y casi extinguido, y mais bien se
manifiestan hacia 61 una actitud de indiferencip o un, sentimiento de conmise-
raci6n, la calurosa apoteosis que de su persona se bace en la solicitud. rebela
los animos y reanima' las pasiones contra el hombre que durante veintid6s afios
fue duefiq y senior de los destinos de la Rep6blica.
Justa o injusta la prisi6n en que se haUa el sefor Estrada Cabrera, no
es un grupo de sus amigos files el llamado a calificarla como "un atentado
manifiesto al decoro national".
Atentado at decoro national es el razonamiento con que se pretend jus-
tificar la solicitud de referencia.
Si se trataba solamente de enalteder la personalidad del;prisionero pasa-'
atraer a su causa la simpatia popular, la tActica ha producido un resultado con-
traproducente, pues la simpatia no asciende hacia quien la reclama arrogante
y jupiterino desde una altura inaccesible. En la petici6n se dice al.pueblo:
"He aqui al hombre que elev6 a la excelsitud el honor national; he'aquf al
hombre a quien ungiera la voluntad popular; he aquf al hombre de singulares '
condiciones que, durante ventid6s aifos consecutivos y con aquiescencia de la
mayoria de los guatemaltecos y beneplicito de los gobiernos y las coloas de '
pauses extranjeros, gobern6 el Pais".
Es decir, al pueblo se le present a un semidi6s com opara que ante 61
'se prosterne, y no un prisionero que pide justicia y coinmiseraci6n.
Uua petici6n sencilla y decqrosa, fundada en razones de justicia y de
humanidad, habria'producido indudablemente una impresi6n simpatica.
Bastaba una raz6n: "El ex-Presidente Estrada Cabrera se encuentra pii-
sionert hace cerca de cuatro afios; los tribunals no han cumplido su deber,
porque los process que se le siguen no se- ban teripinado en tanto tiempo;







sean cuales fueren los delitos de ese hombre, no es just que permanezca en la
carcel sin haber sido sentenciado".
Por mas que su perspicacia se. revela en la solicitud, el author de ella no
Sa"duvo acertado, porque tambi6n revel6 su fanAtica devoci6n y no tuvo la se-
re'nidad suficiente para disimular el oculto rencor que guard hacia los autores
Sde la desgracia del prisionero, a quien "han agobiado, con unc dimulo de pro-
cesos, el odio, la vesania y la ambici6n lucrative".
Es nuestro deber reprochar y anatematizar todo conato de relajaci6n
moral o-politica, toda manifestaci6n de rebajamiento spiritual, y condenamos
severemante el document a que se refiere este comentario.

--:" ^ --~----------------. 0^.*

Respondiendo a "Diario Nuevo", "Excelsior", en esta Ca-
pital y a sus cong6neres "Diariode la Tarde" y "El Tiempo" de
:Quezaltenango,. aparecieron los escritos mesurados y correctos
qie dicen:

LA SENTENCIA Y LA LIBERTAD

Dd doctor Estrada Cabrera, ex-Presl-
dente de la Repfblica.

INSERCION 8OLICITADA ,


Guatemala, 26 de marzo de 1924.
Senior don Alejandro C6rdova, Director de EL IMPARCIAL.
S. Preseate.,
Muy estimado senior info: .
'' Me complace presentar a Ud. mi saludo afectuoso y al propio tiempo so-
. # .'citarle el servicio de que en su acreditado peri6dico, si fuerg possible, se pd-
blique el arit(ulo que en la encuesta sobre los process del senor Estrada Ca-
brera, me permit acompaiar, anticipando a Ud. las debidas gracias por la
atenci6n que'se sirva prestar a Asta, grato me -es tambidn reiterarl'e los senti-
mientos de consideraci6n con que soy su atento servidor.
Juan ANLEU R.


": :"EL SjiOR ESTADA CABRERA NO A SD SENTENCIADO

cia pronunci6 contra el senior doctor don Manuel Estrada Cabrera; desestiman-


,;






70

do el recurso de casaci6n interpuesto contra el fallo de la Sala 2a de Apela-
ciones.
Esa sentencia no esti ejecutoriada porque el enjuiciado, en su debida
oportunidad, interpuso contra ella el incident de nulidad, fundindose en que
el tribunal no se di6 a 'conocer ni sefial6 dia para la vista. Ese incid-nte no
ha sido tramitado no obstante que fue promovido hace mis de un afio. En
coosecuencia, el Doctor don Manuel Estrada Cabrera no' ha sido sentenciado.
La reproducci6n. de esa sentencia, en vez .de perjudicar al ilustre ex-
gobernante guatemalteco, lo favorece en alto grado, porque ella ha levado al
Animo de todos los guatemaltecos honrados, el pleno convencimiento de que el
senior Estrada Cabrera es victim de la mis negra de las injusticias.
Cualquiera persona de median sentido com6n que fije por un moment
su atenci6n en los fundamentos de aquella sentencia, los pulveriza en el acto y
se rie del talent de los. sefiores que forman la Honorable Corte Suprema de
Jnsticia. Ese fallo inicuo es una ofensa a la raz6n humana y una vergienza
para la naci6n entera.
Leyendo con el detenimiento necesario la sentencia del juzgado 4: de i4
Instancia,la de la Sala 24 y la de la Corte Suprema de Justicia, se verA que es-
ta inspirada por el odio, el encono y la pasi6n particular.
En los process contra el senior Estrada Cabrera, se ha prescindido por
complete de la ley, se ha escarnecido la justicia de la marera mis flagrante y
se han hecho pesar sobre 61, durante cuatro aios, todo g6nero de abuses y ar-
bitrariedades. Y es que Guatemala es por excelencia el pafs de las injuqicias.
Ahi tenemos gozando de regias prerrogativas a los que se robaron los inmensos'
caudales de la naci6n; a los que lincbaroMtnetenta y nueveLhoibha ciencia y
pacientia de todo el p6blico y en un solo dia, e el atrio de Catedral. Uno de
ellos fue Ministro de la Guerra en tiempo de Herrera y despu6s C6nsul de Gua-
temala en Liverpool. Ahi tenemos en plena libertad a los que el diez de mayo
de mil novecientos veinte, inundaron de sangre humana a esta hermosa Quezal-
tenango, de cielo siempre sereno y transparent, habiendo- comprometido y en-
gafiado, -para perpetrar este horroroso crime, a various obreros, cuya respon.sa-.
bilidad caerd sobre los cabecillas.
Tambi6n quedaron impunes los asesilos que por olden del nunca bien
recordadlgeneral Salvador Toledo, entonces Jefe Politico y Comandante de
Armas dalsta ciudad, se cometieron contra indefensos y honrados artesanos,
en la madrugada del 3 de octubre del mismo aflo, resultando tambi6n va-
rios heridos.
ySi hay tanta consideraci6n para los grandes criminals, Zpor qun sp tie-
ne recluido al ex-gobernante guatemalteco que fue condecorado por las nacio-
nes mis cultas del mundo? A 61 no se le ha probado nada de los hecbos que
se le arribuyen. La lectura de las sentencias asi lo demuestran-por mas.que
ellas sean condenatorias. Si Ips ladrones y asesinos gozan de grandes conside-
raciones, ,por qu6 tanta inquina contra el ex-gobernante que le di6 brillo al
pais y defendi6 con heroismo ins61ito mis de una vez la doctrine de Monroe?
Es el autor de la la ley de divorcio que actualmente nos rige y que mu-
chas de las mis importantes rep6blicas de la America meridional la ban solici-
tado con grande interns antes de elegidas sobre el particular. A 61 se debe las
siguientes leyes: la que manda detener las quiebras fraudulentas; la que limita
la emisi6n excesiva de billetes bancarios; las eyes agrarias que tanta sabiduria
encierran; la que fund la direcci6n general de mineria; la que establece la





,diecci6n general de agriculture; la que establece la direcci6n general de
'contribuciones.
Al senior Estrada Cabrera se le debe tambidn aquella le luminosa fqnda-
da.en el-derecho de personalidad que declara nulas los contratos relatives a la
Sventa de mozos. Esta ley, semejante a la que emiti6 la Constituyente de .mil
ochocientos veinticuatro, abolieido la esclavitud en Centro Amdrica, fue escrita
por el sefior Estrada Cabrera, con la,pluma iniortal de Bartolomd de lasCasas.
Esperamos que la CorteSupremaode JuSticia, al declarar la nulidad de
su monstrupso fillo, dicte otro fundado en extricta justicia, declarando inocen-
te al ex-gobernante que reedific6 la Capital y mantuvo inc61umes los principios
proclamados en mil ochocientos setenta y uno".
El Centinela de los Altos.



EL CENTINELA DE LOS ALTOS.


El 10 de Abrl de 1920.


En "El A.tiigo del Obrero" hemos visto la noticia de que se trata de ce-
lebrar el io de Abril'y que pala el efedto esti ya nombrada la cotnisid-que
organizara los festejos.
Nosotros somoS. humildes obreros, pero tenemos criteria propio y 'no nos'
explicamos el motive de esa celebraci6n. dQud significa el 1io de Abril de
192o.para Quezaltenango? Un vergonaoso ridiculo tan s6lo. Y por qud? "
Lo que hubo ese dia aquf fue un simulacro vergonzoso. Las pequefias guar-
.niciones estaban vendidas, las descargas fueron al aire, no hubo -artilleria que .
tomar, porque en,el Cuartel que asi se denomina no habian mis que. dos caflo-
nes que les decian fiesteros y estaban "amarrados con cheche".
Los encargados de manejarlos hicieron-dos disparos al aire y- tonaroj.a
las-deVilladiego. Si hubo algunos heridds yiuno que otrg muerto, fud natural.
Los Soldados de los falsqs unionistas estaban sin jefes, en sumo estado de' .
Sebriedad y se peleaban entire sL. Despuds del simulacro-jqwue pas6? Hiibo
S-por part de. los seido-unionistas, saqueos y muchos asesinatos que se queda-
ron irpunes. De todo lo que hemos dicho hay pruebas irrebatibles que obran
en un libro inedito que verA la hiz pfblica tan pronto como se acaben de en-
friar las pasiones political.
Entonces jqud se celebra? Seri por ventura el saqueo cometido en la ;
casa del honrado comerciante don Josd R. Piedrasanta? Seri la muerte de-los
pundridorosos mittires y valientes Coroneles don Matfas Arriola, don Floren-
cio de Le6d y Comandante don Aparicio N. Rivera, que tiaurieron como heroes
defendiendo con honQr los puestos que se les habian confiado ,y que jams ven- .
dieron porque tenfan dignidad, honradez,;valor y lealtad, y exiialaron Vel: ltimo
a.liento at pie de la grandiosa bandeta del'honor military .
'Sera la cafda del sefi6r Estiada Cabrera? A 1l no lo votardn las desear-
Sgas al aire habidas aquf el zo de abril de 1920. El descendi6 del elevadd car-
ga a atehaiasau cr








go a donde lo llevaron sus m6ritos, en virtud de la capitulaci6n celebrada el
catorce de Abril del afio indicado, que no fu6 respetada pqr sus enemigos,
no obstante que esos convenios son sagrados e inviolables.
El senior Estrada Cabrera no es military, pero fu6 un gobernante extraor-
dinario. Desde el silencio de su gabinete dirigfa las operaciones militares en
tiempo de guerra, y.asi fu6 como venci6 a las dos facciones que se levantaron
en Occidente: una encabezada por Pr6spero Morales, y la otra por Manuel Li-
sandro Barillas. Asi fu6 tambi6n como veAci6 a los facciosos de Oriente en
las alturas de Mongoy. Si el ilustre ex-gobetnante tenfa tanta previsi6n para.
todo, sera possible que lo hayan. votado del poder dos o tres descargas al' aire?
En mil novecientos tres y como resultado de las conferencias de Corinto,
Jos6 Santos Zelaya prepar6 una coalici6n compuesta de Nicaragua, Hopduras
y el Salvador, para invadir A Guatemala. El valiente gobernante guatemalteco.
levant6 un numeroso ej6rcito para cubrir las fronteras orientales de la Naci6n
y di6 en tierra con los planes de Zelaya. ,Serd possible que a un hombre de
esta talla lo hubieran hecho descender de las alturas dos o tres descargas al
aire que a lo sumo dilataron tres cuartos de hora con largos intervals?
Pero supongamos, sin concederlo, que el simulacro a que nos hemos re-
ferido hubiera contribuido a la cafda del seinor Estrada Cabrera. veamos muy
a la ligera alguna de las muchas consecuencias de aquel aco'ntecimiento: pri-
mera, los enormes robos cometidos en La Palma los del ,Banco de Occi-,
dente, los de la Aduana, los del Banco de Guatemala, los de la ,NATIO-
SNAL CITY BANK de NEW YORK, los de las condecoraciones del-.e-Pre-
sidente, los de las veinte mil cabezas de ganado de la Blanca y los de las ocho-
mil cabezas de ganado de la pertenencia particular del senior Doctor don Ma-
nuel Estrada Cabrera; y segunda los setenta nueve linchamientos en el
atrio de Catedral, los catorce asesinatos perpetrados en la Penitenciaria de
esta ciudad, todo por el'partido falso unionista.
,Seri esto lo que se trata de celebrar?
Un Carpihtero.
Quezaltenango, 24 de Marzo de 1924.

o.K

"EXCELSIOR'


Tribuna Piblica.
En Defense de la Justicia

Guatemala, mayo 13 de 1924.

Seior don JuliAn L6pez Pineda, Director.del Diario EXCELRIOR,
Present.

Voy a seguir mis ingenuas replicas a los diferentes y terrible .escritos
dados a la prjnsa, con triple intenci6n, por algunas personas que, obligadas a
justificar su conduct inmoral y atentatoria, se han visto obligadas a sostener
una campatia de difamaci6n, escarnecimiento -y descrddito contra su- victim








indefensa y casi muerta, political, moral, social y materialmente (Es-
trada Cabrera).
No han sido bastantes los vocablos agotados de la injuria e insulto y
demis ofensas, que emplean en su aspero lenguaje, el odio cruel y lad negra
-venganza: np han sido bastantes para satisfacer fines innobles, y se ha tenido
que ocurrir a la falsedad, la mentira y la calumnia en todas sus amplias y tor-
tuosas concepciones para' ver si se logra engafiar con ellas.
SLos escritos .a que voy a referirme en seguida, lo demuestran efec-
-tivamente.
El peri6dico "Diario Nuveo" en sus nimeros 8 y 9 de abril de este afio,
empleando una de sus armas favorites, dijo sin .respetar el sexo, la edad y la
pena de las seioritas hijas del sefor Estrada Cabrera, que habian ocurrido
tonta e ilegalmente a pedii la libertad de su padre y que, aunque no conocfa la
petici6n, desde luego de la manera mis valiente y viril la rechazaba por razo-
nes juridicas que invoc6 para procurar que los Poderes las desatendieraii.
S Al dfa siguiente el mismo" Diario Nuevo" rectificando la inexacta afir-
maci6n que hizo cuando no conocia las peticiones, rectific6 su juicio, y ya vino,
lanza en ristre, a combattr, ofender y a injuriar atrozmente a las hijas y al pa-
dre: a declarar por si y ante si que este iltimo era el autor de las peticiones,
que todo era una farsa y una comedia, y que en conclusion no se podia consen-
tir en la libertad de Cabrera, porque unas causes estaban concluidas y otras no
lo esAn: por que, despues de soportar mis de cuatro afios de process y prisi6n
no se habian alegado al principio, las excepciones o defenses qne hoy se pre-
sentaron. Y porque, detente pluma ..... era un delito delesa-patria pedir
que se aplicase la ley recta y honradamente y dentro de los" terminos que ella
sefiala, en los juicios penales y civiles seguidos contra Cabrera.
Se han puesto de relieve la ira y la mentira,'envueltas en palabras hue-
cas de teatral efecto y de fondo completamente inmoral.
Dijo primero "Diario Nuevo", que no conocia las peticiones y sin em-
bargo las atacaba suponidndolas mal6volamente hijas de la humillaci6n y de la
ignorancia .como pantallas de un hecho siniestro (si lo fuera pedir el cumpli-
miento de la ley) que detras de sus hijas, hiciera el padre, quien en todos los
tonos, en forma modest y comedida, lo ha pedido sin temor alguno, porque usa
de un sagrado derecho, y tan cierto es esto que al fin y al cabo el Poder Legis-
lativo ha atendido la petici6n, segdn sabemos, en forma correct y legal con-
cretAndose a lo que pidieron las hijas del senior Estrada Cabrera.
Los diversos process desmienten y confunden con la verdad a
"Diario Nuevo".
Entre los mis salientes de los 64 que correspondent al orden penal, el de
' la muerte de Coronado, Aguilar estA pendiente de los recursos de nulidad y
revision que fueron interpuestos desde hace un afio.
SEn la averiguaci6n relative a la muerte de Victor Monroy, despues de
various ardides y hAbiles obstaculos interpuestos y de un afo de estar a la vista
para sentencia en 2a Insiancia, se declar6 nulo el fall; despuds de haber pasa-
do mis de seis meses, se dict6 un "PARA MEJOR FALLAR" y apelado el
auto, lleva mis de 40 dias de tramitaci6n y vista sin que se re'suelva en'
29 Instancia.
En otros grupos de acumulaci6n de 55 causes uno, y de i2 otro, ha
corrido mas de un ano de estar a la vista en la Suprema Corte para dictar sen-









tencia, hasta que el nuevo personal en fuerza de unra exusa 'que admiti6.,se'-
di6 a conocer.
..Y por filtimo unas diligencias de ante-juicio.hace 2 afos ante la.Asam-
blea por un supuesto Espaiol y terminadas con la autorizaci6n para encqusa-
miento, Ilevan ya cerca de un ano. que la Suprema Corte las tiene para resolve
su prosecuci6n conforme la ley de responsabilidades. Me rbfiero a la acusa-
ci6n de Santorefia PelAez contra los sefiores Margarito Ariza, Ismael Pacheco.
Quevedo y Estrada Cabrera.
En los process civiles, es mejor no decir una palabra mis, puesh'an,
S permanecido suspensos unos, extraviados otros' y todos con moratorias qu.tL en.'
S su papely en su letra consignan los espedientes y que yo no relate porque no es
'mi prop6sito ni acusar ni denunciar infracciones de ley y de las garantfas indi-
viduales, sino solamente justificar de la manera mds amplia, generosa y veridi- .'
ca que con harta e incontrastable raz6n se pide cof'eliderecho que da la cons-.. i,
tituci6n, tanto a sus familiares como a los particulares, para ,sblicitar que se
cumpla la ley dentro de sus tdrminos ya que spn tantos los desmanes.
No puede haber crime en pedir esto.
En los hijos es un sagrado deber que en la desgracia tiene tambidn
su fuero sagrado para que el coraz6n bien puesto no se burle, se mofe y se son-.
S ria de la pena ajena, a estilo de como lo hacen los cobardes de entrat..
S as virulentas.
Me he extendido en la parte penal, porque ella se refiere a lo ma # caro
'del hombre: sus libertades y derechos; mientras que en lo civil se contrae a lo
mfo y a lo tuyo que es menos interesante que el honor y la libertad, las garan-
tfas y, su goce.
Procurar6 ser parco en lo que tenga que decir acerca de los, a mi enten-
der, s.upuestos o invehtados que se han escrito y publicado bajo el nombre de
la 'eniora Mercedes de Gutierrez. Se trata de la madre de una de las victims:
Sdela lucha civil de 1920, y desgraciadamente para la sefiora y su hijo el papel
S que representaron y han venidb represefitando, e.s l mis' bochornoso de: todo
lo que pas6 en la lucha armada. '
SEl senior Gutidrrez, Comandante de Artillerfa, ttaicion6 a la bora del
combate, a las fuerzas del Gobierno constituido que defendia; sacrifice 75 pla-
zas de soldados, un Comandante y un Subtenieote; los vendi6 y en seguida de-
sert6 en lo recio le la pelea y ante el enemigo, siendo el Jefe de una de las
fuerzas combatientes; despues huy6 de la escolta que lo custodiaba y muri6
ultimado por .sta.
L..L sefiora Guti6rrez, madre, confes6 ,en su acusaci6n que su hijo era
UNIONISTA'reconocido: qu9.por eso suponfa ella quO se le desconfiara, es
decir di6:la clave de la conduct de su hijo en la traici6n, deserci6n y huida,
todo o1 cuar did origen a su nuerte trAgica.
La sefiora viuda de Gutidrrez estaba convencida de esto y avergoa'zada'
de la conduct del hijo, fue por esto que obligada por el entonces Ministro de.
la Guerra, y con la representaci6n del sefior Valentin DAvila, se vi6 compelida
a acusar hasta los 20 meses, a ojo de buen cubero; y fue por ello, que teniendo
una base'falsa su acusaci6n, nada, absolutamente nadaipudo probar, no obstari-
te de contar con el respaldo de los LEADERS del UNIONISMO,- y de jueces
ADHOC, enemigos solapados del sefior Estrada.Cabrera. Basta, pues, decir
Sy tener comprobado, come lo hizo el defensor del .senor Estrada' Cabrera, que







75 -


Gutidrrez traicion6, desert, sacrifice cerca de 80 hombres y que todo 1o hizo .
en presencia y connivencia con el enemigo en lo serio de la acci6n, para no de-
cir mis acerca de l6, ya que por sus acciones busc6 61 mismo el castigo. Dejo,
pues, este vergonzoso asunto y paso a lbs ATAQUES Y CHASCARRILLOS
-de los .ltimos escritos en "El Imparcial" y sus reporters. Acostumbrados
los primeros a disculparse en sus faltas con el pueblo, cuando lo sigue en sus
torpezas, liviandades y hasta crimenes, 'bien como carniceros disfrazados'de
sefidres a inculpar a los pueblos por ignorancia y 4traso de desvergiienza y au-
dacia por que en gran ndmero ha pedido que se aplique la ley dentro del tdrmi-
no que ella sefiala en los process del senior Estrada Cabrera, y sin disimular
siquiera su mala infenci6n, condenan la conduct generosa de quienes por al-
Struismo y buen sentir piden la aplicaci6n de la ley en todo caso.
Bien se advierte, bien se oye y bien se distingue el enojo que les ha cau- .
sado a las alas gentes pedir la aplicaci6n de la ley dentro de sus t6rminos a-
favor de un sindicado y la raz6n de ese encono bien se trasluce sin duda, por-'
que esa aplicaci6n pedida descubrirg los pies a todos los culpables de infrac-
Sclones, autores de crueldades y mentirosos difamadores porque apareciera la i
; verdad resplandeciente: la inculpabilidad del senior Estrada Cabrera; y de con-:
siguiente debe llegar la hora de su libertad a pesar de las bromas, las burlas y las
Sironias burdas de quienes se solazan con el martirio y desgracia, de quien, vie- .
jo, cansado, maltratado e ingratamente atendido, ha conservado inm6vil la len-
gua para molestar a persona alguna, sufriendo sin proferir querella y absoluta-
menteeesignado.
Ruego a Ud. senior Director de EXCELSIOR, sea muy setvido de inser-
tar en el lugar que corresponde, estas lines y aceptar las protestas de
consideraci6n de su atento y S. S.
Juan ANLEU R,:
', , *

La prensa verdaderamente imparcial y. en realidad inde-
pendiente, es la que se ha encargado de poner las cosas en su
lugar como se veri por las publicaciones que a continuaci6n ;
transcribimos: .


EL CENTINELA DE LOS ALTOS


Quezaltenango,10 de Abril de 1924.
Trasplantes e Invenciones.


En el horizonte de la Ciencia, del Arte y de la Industria, la inveutiva '
tiene su esplendor, es bondad, es belleza, es magnificencia; y la aplicaci6n de
unos elementop para la mejora de otros, implica intercambio de ideas realiza-
das como palancas de p'rogreso.






76

-n political, la inventive es sustituida por la invectiva; y laa aplicaci6n de
unas a otras ideas, por el trasplante. Se estudian frases y palabras que dichas
oportunamente pe convierten en armas terrible y aplastantes que sirven para
pulverizar tendencies adversas al credo que se sustenta. Y son armas efica-
ces cuando la visi6n pdblica no se halla debidamente cimentada.
Ejemplos;
Cuando el invicto republican General Justo Rufino Barrios, sucumbi6
en aras del ideal y alguien temia que sus manes alzaran el pend6n de sus altos
designios, recurri6 a la asqueante frase para matar en espiritu muchas aspira-
ciones y dijo: "En este mundo ninguno es necesario". Ultraje soez a la me-
moiia del caudillo y al coraz6n del pueblo.
Surge el aguila morazAnica en las "Charcas" y la vileza escupe su pon-
zofa; pero qu6 decirle al amateur de la Patria grande?-"El pirujo, el Here-
je", etc., etc.
Brilla en el Cielo Centroamericano aquel astro de primera magnitude que
se llama Lorenzo Montifar y se le apellida "ladr6n, vende patria, Rey de
los descamisados".
Y el pueblo de Guatemala que se llama el Partido Liberal. jCuAntos
epftetos como esos ha merecido de la baba conservadora?.
Cae del Poder el senior Doctor don Manuel Estrada Cabrera y los villa-
nos que mil veces se le arrastraron como batracios para obtener perdones de
S deudas y vidas; que desgarraron a sus plants el honor de su abolengo i le col-
maron de miles para arrancarle gracias, son los primeros en ultrajarlo desde
lejos de su prisi6n, llamandole como ban querido, con palabras s61o dignas de
quien las profiere.
Y la palabra cabrerista, Zpara qu6 fu6 creada? Porque esta ha sido una
de las mis recientes y soberbias creaciones delbajo espfritu conservador. Pues
fud creada sencillamente para desconceptuar ante la conciencia p6blica a todo
aquel ciudadano que por convicciones, por dignidad, por respeto a su honor,
no quiso traicionar al Gobierno del Doctor Estrada Cabrera en Abril de 1920.
SLa 6ltima .novedad en este orden de ideas no es una invenci6n lpropia-
mente, sino el trasplante de una palabra estrai'a al Castellano, para aplastar al
pueblo independiente que lucha por mantener inc61umes los derechos que
nuestra Constituci6n le otorga; y para desvirtuar su actuaci6n y anularlo, los
cachurecos y los liberales-cachurecos (nuevo product de nuestra fecunda tie-,
rra) ban dado en Ilamarle BOLSHEVIQUE. Qu6 es eso, energiimenos de las
letras, de la ciencia, del arte y de la industrial? Por que IlamAis volsheviques
a los hijos del pueblo que no defienden otra cosa que sus sacros derechos?
Qu6 significa esa palabra'que les aplidais despreciativamente en pago de sWg
sacrificios realizados s61o en vuestro provecho? EsplicAdnoslo.
Sed siquiera una vez dignos y honrados. Declared, cono es cierto y
de ello estAis convencidos, que en nuestra Repdblica no hay tal volshevismo,
sino pueblo formado por ciudadanos defensores de sus derechos; y que estos
son adversos a vuestras insanas ambiciones,' por lo cual tratais de. anularlos
a toda costa.
Si el volshevismo es latrocinio, asesinato, despojo, secuestro o cual-
quiera otra perversidad; confesad que de ese titulo otros son mis merecedores
que el pueblo, el cual s61o ha tratado de impedirlos, de evitar su perpetraci6n
con menoscabo del buen nombre de la Patria y de su .bandera.










EL CENT'INELA DE LOS ALTOS


Nuestro modo de apreciar las opinions
publicadas por el Ingeniero Orla, con
motive de una solicited en favor del Dr.
Estrada Cabrera.

Un n6mero considerable de amigos del Doctor Estrada Cabrera, ha for-
mulado y firmado una important expqsici6n, que sera presentada al senior Pre-
sidente Constitucional de la Repiblica, en que se pide a este alto funcionario
recomiende de manera eficaz a los tribunales de justicia que conocen en los
process del orden penal, instruidos contra el citado ex-gobernante, que le ad-
ministren pronta y cumplida justicia.
Esa solicitud no tiene nada de particular y esta ooncebida dentro de los
limits del sagrado derecho de petici6n. Sin embargo, al rededpr'de ella, algu-
nas personas ban hecho diferentes comentarios por la prensa del pais, y en
ellos pueden verse rtflejados de cuerpo entero los diferentes m6viles en que se
inspiraron sus autorts al escribirlos: en la mayoria prevalece un alto espiritu
de justicia y equidad, pues se pronuncia en pro de la solicitud; por el contra-
rio, otros mal informados del fondo de la petici6n y recibiendo. el soplo official,
para afianzar sus empleos se resuelven de manera desfavorable; en algunos priva
la tendencia de hacerse notorious y lucidos, como la que demostraban los fan-
ticos que azotaban a Jesfs cuando caminaba hacia el Calvario; uno que otro,
cediendo a prevenciones y odios implacables que tienen a la persona del ex-
gobernante de Guatemala; y otros, en fin, por espiritu de lucro ....
Desde luego nos aprontamos a manifestar que las opinionesy aprecia-
ciones emitidas sobre este particular por el senior Ingeniero Orla, no encajanw
en ninguno de esos casos; pero debemos confesar tambi6n, que tampoco hemos
podido enrolarlas en ning6n orden de ideas definidas, que pudiera decirse son
blancas o negras. Un prurito de empafiar mdritos ajenos haciendo resaltar los
propios con humillos de dtica ciudadana, es todo lo que se advierte en esas pro-
ducciones. 0 como si dejdramos, una ensarta de reproches y cargos, como los
que hace y lanza el amateur exaltado desde la barrera, al lidiador que no supo
salir airoso de las embestidas de un toro marrullero.... (iM6tase Ud., don
Pancho y vera lo que es bueno ....!)
Eso no obstante, y con el respeto y con medimiento que merecen las pala-
bras sacramentales del maestro Orla, nos vamos a permitir unas breves profa-
'iaciones a sus concepts emitidos contra el Dr. Estrada Cabrera. En Imparcial* del jueves 21 de febrero Altimo, el senior Rector de la Universidad
Nacional como que se asombra de que en el memorial de que venimos ocupin-
donos se consigne la frase expletive de.... ctraemos senior president la repre-
sentaci6n de la opinion pfblica en un asunto que. y luego nos regala con
aquello de que, cquiero hacer constar que, aunque me encontrase s61o, yo no
participo del modo de pensar de la opinion pdblica>
Eso se llama retobear ante la opinion p6blica, senior Rector de la Uni-
versidad Nacional, que no s61o desea la libertad del Dr. Estrada Cabrera, si
que tambin .que se le devuelvan sus bienes tan injustamente intervenidos y






78

cruelmente saqueados. Eso es lo que quieren la opini6n p6blica y el honor
national. Si Ud. es de otro parecer, es pur espiritu de ,xhibicionismo y no por-
que deje de estimar y comprender su alta mentalidad, el fondo de justicia que
entrafia la solicitud y la opini6n pdblica.
Por lo demis, el gran criminal, como Ud. llama al Dr. Estrada Cabrera
puede estar tranquilo ante esa gratuita ofensa y ante 16s dictados de la verda-
dera historic. Para nosotros tiene el inapreciable mdrito, ante la vida demo-.
* crAtica.a que aspiran los pueblos, de que sali6 del poder'sin los atavismos de
los gobiernos de familiar y sin los compromises que ponen cortapizas a la libre
elecci6n de gobernantes. Para nosotros tiene el gran mrito-de haber prote-
gido y auxiliado al pueblo en todas ocasiones, principalmente en todo lo que
se relaciona con alimentos y contribuciones. Para nopotros tiene el gran m6-
rito de haber atendido como se debe a los establecimientos de beneficencia
pfiblica. Para nosotros tiene el mdrito de haber detenido siempre y con ver-
dadero patriotism, con su gran talent de hombre de estado, el honor nacio-
nal y la integridad de Centro America.
Y asi podrfamos seguir enumerando otros tantos y sefialados m6ritos del
Dr. Estrada Cabrera, con los cuales nublariamos los concepts injustificados
del maestro Orla; pero eso serfa tarea larga y ajena a la mente de este artitulo,
que s61o tiende a desvirtuar con hechos positives las frases vertidas por el re-
ferido Rector, en un arranque de despecho producido por informaciones apa-
sionadas, ahora que regres6 de Mexico.
Y vean los lectores si el Ciudadano Orla padece de afuscaci6n en el caso
del Dr. Estrada Cabrera. Refiere dicho entrevistado que,-aunque tione la
costumbre de s61o afirmar con su palabra, y la fortune y satisfacci6n de ser
crefdo-hace pocos dias se encontraba hacienda antesala para hablar con el ac-
tual president en compania de algunas personas de mdrito indiscutible y ha-
cian comentarios respect a la tranquilidad de espfritu que sentian en aquella,
sala de espera, que hubiera sido lo contrario, si se hubiera tratado del gober: .,
'nante de los 22 aios.
Respecto a lo primero, no dudamos un moment de que en las antesalas
del General Orellana se goza de tranquilidad de espiritu, y uno alli se siente co-
mo en su casa. Todo eso estA muy bien y que lo goce quien lo merece, que a no-
sotros con verlo nos basta; pero lo demis, senior Orla, es pura ficci6n fantAsti-
ca del miedo o una exquisite forma de adulaci6n. Alli el general Orellana, que
fu6 Jefe de Estado Mayor en tiempos del Dr. Estrada Cabrera y que conoce a
las personas y a las cosas, si se deja marear con esas figuras ret6ricas....
Trae a colaci6n tambien el Rector de la Universidad Nacional, algo que
se rqfiete a la administraci6n de justicia en el gobierno de los 22 afos, y en su
afAn de restar mr6itos, dice en otro de sus pArrafos: NNo olvidemos que en
los tiempos de Estrada Cabrera, la vida de im hombre se cotizaba por $5,000.00
papel, y el que tenfa esa suina, aunque hubiera asesinado no debia perder la
esperanza de salir absuelto.
A los malos Jueces, senor Orla, no los 'compone ni la madre bendita que
los ech6 al mundo. Es una plaga que existe desde que se invent el dinero.
Recuerde Ud. que en tiempos de Babilonia hubo un rey que mand6 cur-
tir la piel de un Juez prevaricador y con ella forr6 un taburete para que senta-
do en 61, administrara justicia el hijo de la despellejada autoridad. Entre no-
satros el microbio que produce esa enfermedad anda muy regado y no es de
ahora, b6squela en el C6digo Penal de todas las naciones civilizadas y encon-
trati esa palabra loprosa: prevaricato. Crimenes son del tiempo y no~ i .








extirparlos ningin gobernante por endrgico que sea. Si Ud se tomara el cui-
dado de hablar con-los Jueces que figuraron en tiempos del Dr. Estrada Cabre-
ra; le apuesto a que todds le dirAn esto: jamAs recibimos de ese gobernante nin-
guna prden para fallar en tal o cual sentido los asuntos, sino para cumplir con
la "ley.
Por el mismo estilo son los demAs cargos que formula el senior Rector
contra la persona del sefor Estrada Cabrera; pero a cada paso se contradice y
desvirtia su propio concept de que debe ser creido sin beneficio de inven-
tario y a puerta cerrada. Por ejemplo, nos refiere que en una ocasi6n estuvo
en esta capital de regreso de.M6xico y entonces se le invit6 para que escribiera
algo sobre las fiestas de Minerva; invitaci6n que implicaba orden de parte de
Estrada Ctbrera, bajo pena de quedar expuesto el que se negaba a ello, a una
series de vejaciones. No obstante la negative del senior Orla, nada le pas6 y
regres6 sano y salvo otra vez a Mexico, en donde, segin nos cuenta, cosech6
distinciones y no quiso aceptar un puesto que se le ofreci6 en la administraci6n
de los 22 afos, porque la estim6 sospechosa.
Y ya que hablamos de las suspiradas fiestas de Minerva, recordemos
que ellas fueron cultas, muy alegres y vistosas; que en ellas goz6 como en riin-
guna otra ocasi6n la juventud estudiosa, los padres de familiar y la sociedad en,
general; que en ellas se organizaron reuniones para que luciera la cultural en
suntuosog bailes, en que figuraron todas las classes sociales; y que por ellas
el comercio en general tenfa asombroso movimiento.
Lo que sucede, senor Orla, es que somos muy tornadizos, inconstantes
hasta Qon los Santos; suponemos que su experiencia, *su talent indiscutible y
su ojo clinic le habran comprobado todas esas virtudes que nos adornan.....
Y bAstenos por ahora; pero antes de terminar, permftaseons dirijirle estas /os
preguntas:
ia--En sus studios de historic centro-americana ha encontrado usted,
algin gobernante que haya dejado en las arcas nacionales tantos millones en
oro americano y en moneda national como los que dej6 el Dr. Estrada Cabrera,
en las arcas de Guatemala?
24-i Por qu6 siendo usted un-hombre tan patriot integro y limpio en
sus ideas y prop6sitos, no ha dicho una sola palabra de los linchamientos habi-
dos de cuatro aflos a esta parte, y no ha protestado contra esa pandilla de ladro-
nes que saquearon las arcas.del Estado?
ISHTAN QUI,QUI,




EL CENTINELA DE LOS ALTOS


El Diario de la Tarde.

En el Diario de la Tarde correspondiente al 3 del mes en curso, aparece
un articulo intitulado "In Memorian", y en el que se asegura que la Liga
"Centro americanista iri el io de este mes a depositar coronas sobre la tumba
de los que murieron en el simulacro que tuvo lugar aqui aqueldia.. .Se asegu-






80

ra tambidn que los manifestantes seran asaltados. Tal aseveraci6n no pasa de
ser una calumnia propia de los que, llamindose decentes, en el fondo son los ver-
daderos canallas. Y quidn puede asaltarlos? Se podra career que somos los
obreros? iN6! los obreros sorfios verdaderos honrados y decentes, sabemos.ser
tolerantes'y somos incapaces de cosas ilicitas. Y si no es asi, que ciertos li-
deres del falso unionismo quezalteco digan: si no es verdad que despuds de las
matanzas del io de mayo de 1920 mandaban a unos cuantos obreros a asesinar
a un notable y filantr6pico extranjero; que digan los mismos Ifderes si no es
verdad que tambi6n inducian al mismo pequefio grupo, para que fueran a ase-
sinar a sus casas a ciertas personas cuyos nombres omitimos;. que digahi tam-
bidn si no es cierto como lo es que los obreros rechazaron con energia tales
propuestas. Esto demuestra que los artesanos somos honrados.
Dice el Diario: cEs fecha national el 10 de Abril; una 6poca de gran
resonancia hist6rica que todos y cada uno de los guatemialtecos debemos Ilevar
grabada en el coraz6n,. De d6nde aca fecha national el o1 de Abril de 1920?
,En qu6 influy6 ese vergonzoso y ridicule simulacro en lasuerte de Guatemala?
Que sean fechas nacionales aquellas en que se libraron las batallas de Gual-
; cho y de Perulapin, muy santo y bueno, pero jams el io de Abril cuando
:s61o hubo descargas al aire.
P ara contiriuar engaiiando al pueblo se ha dicho miles de veces que
como consecuencia del movimiento de aquel ano, Guatemala conquist6 sus li-
bertades; iqud libertades son esas! Bien sabido es que despu6s del 14 de
Abril de 1920, se practicaron elecciones para Presidente de la Repdblij, para
Diputados a las Asambleas Constituyente y Legislativa; bien sabido es tam-
bi6n que esas elecciones se practicaron por la fuerza y que los candidates sa-
lieton triunfantes mediante la fuerza de las bayonetas. Sera esto por ventura
la conquista de libertades?
Si al pueblo se le priv6 de su soberania, que se manifiesta por medio
del sufragio libre y qued6 reducido a la condici6n de paria: serd esta la conquista
de libertades?
Si'm6n Bolivar, el gran libertador, dijo: CLa libertad prActica no con-
siste en otra cosa que en la administraci6n de la justicia y en el cumplimiento
perfect de las leyes, para que el d6bil y el just no teman.
El robode los inmensos caudales de la naci6n, y de la hacienda parti-
cular del senior Dr. Estrada Cabrera; los linchamientos en el atrio de Catedral;
los asesinatos entire Mazatenango y Retalhuleu y los perpetrados en la Peni-
tenciarfa de esta ciudad, durante la administraci6n de Carlos Herrera, se que-
daron impunes, no.se administr6 justicia, no secumpli6 con la ley: sera esta
la conquista de.libertades?
El asesino Emilio Escamilla, siendo ministry del gobierno de ,Carlos
Herrera, hizo Ilegar amarrados a la capital, a muchos ciudadanos honrados,
s6lo porque no simpatizaban con el regimen conservador de aquel entopces,
remitiendo a unos a la Penitenciaria y a otros a diferentes cuarteles. Seri es-
to haber conquistador libertades?
Si despues del 14 de Abril de 1920 hubo amplia libertad de imprenta y
de asociaci6n, just es confesarlo, con la mano puesta sobre el coraz6n, que
Sells fueron reliquias sacratisimas que nos leg6 la administraci6n progresista
del senior Dr. Estrada Cabrera. Allf tuvimos a El Unionista y a El Pueblo
peri6dicos subversiv'os y a muchas asociaciones de seudorunionistas donde insul-
taban al perinclito ex-gobernante, y 61 todo lo toler6 para dar vida y lozania a
esas hermosas libertades. El sefor Estrada Cabrera pudo ahogarlas porque
\








tiene poderosas energfas y contaba con valiosos elements; pero no quiso, y
prefiri6 descender pfie las alturas, iluminado por la pristine luz de esas liber,
tades creadas por 61, a impulses de su elevado patriotism, y que desgraciada-
mente vienen languideciendo. Entonces que libertades se conquistaron? Di-
ce .el mismo peri6dico: cEl Bolsheviquismo Criollo amasado de logreros y
trinsfugas vergonzantes del cabrerismo mendaz,. plido de rabia por que tal
demostraci6n quiere Ilevarse a cabo el io de Abril, estA tramando un atentado
brutal y estfpido.... .,-
Sabe el senior periodista quienes son los logreros? Es precisamente
aquel pequefio grupo bien conocido de quezaltecos pseudo-unionistas, que des-
puds del 14 de Abril recibieron de rodillas considerable cantidades de dinero.
del robado en la Palma, y hoy aparecen como hombres potentados. Nosotros
no lucramos durante la Administraci6n del senior Estrada Cabrera, porque so-
mos humildes artesanos, estamos acostumbrados a que nos sude la frente antes
de comer un pan. Nosotros nos conformamos con el product de riuesrro ma-
terial trabajo. Si hemos dicho algo en favor del senior Estrada Cabrera es
porque nos indigna la injusticia de que es victim, es porque vemos que sus
derechos se han conculcado de la manera mis escandalosa, criminal y desver-
gonzada. Nuestra actuaci6n es en tal caso sincere y leal.
QuB podemos esperar de un anciano ilustre, cuyo nombre Ilena de es-
plendor mil pAginas de nuestra historic, y que hoy gime bajo el peso del'
infortundio?
Sabe el Director del Diario de la Tarde, quienes son los logreros? Son
aquellos pseudo unionista quezaltecos que despu6s del 14 de Abril fueron de
hinojos a lamerle la panza a los sapos de la 12 calle en cambio de emplebs y
grades militares. eSabe el mismo peri6dico quienes son los logreros?., Son
todos los falsos unionistas que se apoderaron de los puestos pdblicos y exclu-
yeron de ellos a los que no estaban manchados de seudo-unionismo, es decir,
excremento de perro leproso.
,Sabe el mencionado peri6dico quienes son los transfugas del cabreris-
mo? Son los falsos unionistas que antes de 1920 iban arrastrandose a la regia
mansi6n presidential a -besarle los pies al senior Estrada Cabrera. ,Sabe quie-
nes son los trinsfugos del cabrerismo! Son los diputados de 1920, que firma-
ron el ignominioso dedreto de 8 de Abril, en que se declare loco a un ciu~ada-
no cuerdo; iSabe el mencionado peri6dico quienes son los trinsfugos del
cabrerismo? Son los militares de dedo y de virginal espada a quienes el ex-
Presidente les regal6 los galones, les di6 double sueldo durante much tiempo,
les obsequi6 inmensos terrenos, los hizo gente, y despues lo abandonaron pa-
sAndose a las filas del falso unionismo, es decir, del bandolerismo mis execrable.
Para terminar aconsejamos a don Ernesto seabstenga de insultar en su
peri6dico al Sefor Estrada Cabrera, porque su finado padre fud empleado toda
su vida del mencionado ex-Gobernante, y no cabe duda que coni el sueldo.que
devengaba aliment6 a toda su familiar.
Es bueno que don Ernesto deje de hablar de tiranias. Si lo ignore,
sepa que su sefior.padre fu6 director de la Policia de esta ciudad, que se port6
p1simamente, que vej6 al pueblo quezalteco y cometi6 contra 61 todo g6er'o
de injusticias y vejacionbs.









JUSTAS PETICIONES


Quezaltenango, 26 de Abril de 1924.


Hemos tenido oportunidad de ver un folleto que contiene tres, memoria-
les firmados por las sefioritas hijas del senior Doctor don Manuel Estrada Ca-
brera,- ditigidos: el primer, a la Asamblea Nacional Legislativa; el segundo,
al President de la Repdblica, y el tercero al del Poder Judicial.
Lo petici6n dirigida a la Asamblea esta en orden, pues, si aquel elevado
Cuerpo sin ser Tribunal de Justicia, declar6 demente al senior Estrada Cabrera,
just es que para ser consecuente, decrete la irresponsabilidad de todos sus ac-
.tos pqsteriores al 8 de Abril de 1920. Una persona privada del uso de la ra-
z6n, jams puede ser duefia de sus acciones. Asi lo establecen el sentido com6n
y las leyes penales del mundo civilizado.
La presentada al Poder Ejecutivo, es perfectamente legal en virtud de
que conforme a la ley Constitutiva, esta 61 obligado a velar por la pronta y
cumplida administraci6n de la justicia.
La elevada al Presidente del Poder Judicial, de igual manera v# bien
encaminada, porque este funcionario tiene el deber imprescindible de hacer
que dentro de los tdrmino4 legales se resuelvan las cuestiones sometidas al co-
nocimiento de la Corte Suprema.
Las solicitudes, pues, se concretan 6nica y exclusivamente a pedir que
se administre justicia al senior Estrada, Cabrera ex-Presidente de Guatemala.
Pedir justicia no puede ser reprensible, jams puede ser motive de censura.
Lo censurable es callar ante la injusticia, pues, ella trastorna el orden piblico,
lesibna sagrados derechos y rompe la armonfa que debe existir entire los
hombres.
Las solicitudes de las sefioritas hijas del senior Estrada Cabrera, son
dignas de alabanza, porque estin inspiradas en el amor filial, en ese amor sa-
grado que Dios ha puesto en el coraz6n hlumano y que nadie puede eclipsar.
Estan fundadas en la moral que ordena amar a los padres' y velar por ellos en
todas las situaciones de la vida.
Espera.mos que los Altos Poderes de la. Naci6n, le.hagan. justicia al
senior Estrada Cabrera, sin olvidar que 61, durante muchos afios se sacrifice
por el bien de la Patria.


EL CENTINELA DE LOS ALTOS

"EL TIEMPO"

En "El Tiempo" que se public en esta ciudad y en el numero corres-
pondiente al 9Q del mes en curso, aparece un articulo"intitulado: "Sobre el
Cumplimiento' de ls Leyes, el Cinismo Despampanante de don. Manuel". En







83

dicho articulo encontramos lo siguiente: "Risible es que don'Manuel, ponidn-
dose de trds de cinco hijas menores, pida hoy que se cumplan las leyes...
(cuando estan cumplidndose con la rectitud que demand la sociedad)".
S61o un hombre posefdo de cinismo, desvergtlenza e ignorancia puede
proferir tales concepts. Tratindose del seffor Estrada Cabrera se han que-
brantado las leyes de la. manera mas flagrante y vergonzosa; principiando por
el pacto de rendici6n celebrado ante el Honorable Cuerpo Diplomitico y que
sus enemigos no respetaron, porque los pseudo-unionistas jams han te-
nido honor.
En dicho convenio se estableci6: que los bienes del senior Estrada Ca-
brera serfan legal y plenamente garantizados y sin embargo, los falsos unionis-
tas al penetrar a La Palma se robaron los caudales particulares del ex-Mandata-
rio. El'Gobierno ante esos escan'dalosos robos se cruz6 de brazos y no di6 un
paso encaminado a administrar justicia. El senior Estrada Cabrera como hom-
bre culto, cumpli6 con todo lo que la capitulaci6n le imponia.
Como consecuencia, present su renuncia del elevado cargo a donde lo
levaron radicales, liberalse, conservadores, fu6 como se separ6 del Poder aquel notable ex-Gobernante, dejando, tras si una
huella luminosa que jams se extinguird ni en el tiempo ni en el espacio.
En el process relative a la muerte de Jos6 Coronado Aguilar, se esoar-
neci6 la ley de la mantra mas escandalosa. El que quiera, puede pasar a la Cor-
te Suprema de Justicia, a imponerse de la causa, y se convencera de que esta:
mos diiendo la mis abrumadora de las verdades.
La sentencia que a ese respect profiri6 la Sala 2* y que pret'endi6 con-
firmar la Corte Suprema, esta dictada por mayoria. Disenti6 el sefor Magis-
trado don Filadelfo de Le6n, hombre de claro talent y de caracter recto. Es
native de San Juan Ostincalco y de muy s61ida instrucci6n. El opin6 por la
absoluci6n del enjuiciado.
El senior Fiscal don Leopoldo Rosales, cuyo recuerdo nos es siempre
grato, en luminoso pedimiento que es una verdadera pieza de Literatura Juri-
dica, externa su opinion en el sentido de que fuera absuelto el senior Estrada
Cabrera. El senior Rosales es un Abogado distinguido que tiene mis de tiein-
ta afios de administrar justicia. Sin embargo, la Sala 2* movida por el odio
pronunci6 contra el senior ex-Presidente un- fallo contrario a la justice. Sera
esta la manera de cumplir con la ley?
En el juicio criminal incoado para averiguar la muerte de Antonio Gu-
ti6rrez, se tom6 un camino muy distinto del trazado.por preceptos legales.
Fu6 instruido en el Juzgado 60 de r" Instancia come si el sindicado hubiese si-
do un reo comin. Dicho process despuds de un largo tiempo fu6 declarado nu-
lo por la Sala 31de Apelaciones, debido a que tenfa vicios sustanciales. No
procedia antejuicio, ni la causa se habia tramitado en el Tribunal Militar comb
est& terminantemente establecido. Sera esta la manera como se esta cumplien-
do con la ley?
En los den ts proeesas las infracciones han sido.mbltiples. En segunda
ins.tancia no quisieron revolver de la alzada interpuesta por el senor Estrada
Cabrera del auto en que se le redujo a prisi6n provisional, ni tampoco-les di6
la gana de tomar en cuenta las expresiones perentorias por 61 propuestas en su
debida oportunidad. Sera esta la manera como se esta cumpliendo con la ley?'
E*.ceptuando Ia'acusaci6n de Tiz6n y Azmitia, en las'otras no hpbo ante-
juicio, siendo asi que este era un requisite imprescindible, una formalidad es-
tatuida en derecho. Sera esta la manera como'se esti cumpliendo con la.ley?








Al senior Estreda Cabrera no se le quiso reconocer su fuero military, no
opsrante de que era Presidente de la Rep6blica y Jefe Supremo del Ejdrcito,
cuando se sucedieron los hechos que le atribuyen. Serd esta la manera como
se -esta cumpliendo con la ley?
Puntualizar las muchisimas irregularidades que contienen los process
seguidos contra el ex-Presidente de Guatemala, es obra magna que no cabe
dentro de los limits de nuestra humilde publicaci6n.
Para terminar s61o suplicamos al sabio author del articulo a que nos he-
mos referido que se sirva perdonarnos, a nosotros pobres obreros, el atrevi-
miento de haberle hecho notar algunos de sus errors, pues, debe comprender
S que ya no nos sorprende el palabrerfo insustancial y hueco que emplearon los
falsos unionistas cuando nos engafiaron hace cuatro aflos.
Ahora ya no nos volverin a. engaiiar invocando la bandera de Morazin,
para coroeter en su nombre horrorosos linchamientos, horribles asesinatos, es-
pantosos robos, incendios, violacioncs y cuantos crimenes de lesa humanidad
puede concebir la mente humana.



"EL GRITO DEL PUEBLO"


Hablando la verdad y sin apasionamien- (
tos politicos.


La 6xposici6n que se estA firmando por innumerables personas para pe-
dir que se dicte fallo, lo mas pronto possible, en las causes contra el ex-Gober-
nante, Doctor don Manuel Estrada Cabrera, no ha gustado a various particulares
y a algunos periodistas; pero en realidad de verdad, millares de millares de
personas han deseado y desean firmar dicha exposici6n; mis no ban podid6
hacerlo por no saber firmar y estas personas que forman la mayorfa del pueblo,
de los obreros y' de la clase indfgena, Ilevan latente el carino en su coraz6n ha-
cia la personalidad exclarecida del ancianO que vemos cautivo lFor tantos afios,
sin. haber cometido mis delito que el de servir a su patria, inclinr ndose mis er
favor de los pobres, de los hu6rfanos y de los menesterosos, por lo que to
odiaban y lo odian los nobles, los ricos y pptentados.
No se crea que los denuestos e injuries vertidas por algunos peri6dicos
contra el senior Estrada Cabrera, boy que lo ven prisionero, sea la voz del
pueblo, pues bien sabemos que muchos de sus favorecidps se ban tornado ei
enemigos del ex Gobernante, por temor de perder o de que sepan que las.rique-
zas que hoy tienen y ostentan, las adquirieron a la sombra de la Administra-
ci6n del ex-Presidente Estrada Cabrera. Ellos son los p'rimeros que dicen:a
todas horas y a todo viento: CABRERISTAS, habiendo sido dllos los prime*
ros que adulaban y rindieron culto al Jefe de la Naci6n durante 22 aios. Ellos,
los que procuraban y trataron de reelegirlo con zalamerfa para seguir explo-
tando a la Repiblipa en los puestos que le iban a mendigar con siplicas y
bajezas.
Necesario es reconocer que el sellor Estrada Cabrera di6 lustie y renon-







85

bre a Guatemala ante las Naciones mas cultas de ,la Tierra; fu6 quien supo
mantener la paz durante tanto affo; fud quien siempre estuvo solfcito para ali-
viar en sus penalidades al pauperismo, a las viudas y necesitados. El, quien
procur6 difundir las luces de la ensefanza primaria has.ta en los mis apartados
rincones del pais.
Nosotros hablamos la verdad, no por lucrar, como io hacen los que es-
tan Avidos de dar noticias alarmantes para llamar la atenpi6n del Pueblo con
palabras huecas y de asombro, que 1W desvanecen como el humo y el relAm-
pago. Nosotros hablamos porque sentimos. el principio de la Justicia en nues-
tro coraz6n y nos dirigimos a los demAs que sintiendo de igual manera que no-
sotros, no pueden a temen manifestarlo piblicamente, en raz6n de evitarse
disgustos y la ofenSa de ese. lenguqjd procAz, inculto, zahiriente y nada deco-
Sroso que vienen usando los sefiores de la Prensa y otras muchas personas que
se precian de educados y cultos, los que solo vierteh hiel de coraz6n y glasfe-
mias del alma, pisoteando la virtud sagrada deila gratitud, pues son ingratos
que.llevan el castigo en sus mismas obras.
Nosotros tenemos a much honra ser amigos consecuentes del senior
Doctor Manuel Estrada Cabrera, ex-Presidente de Guatemala, sin alardes de
patrioteros y regeneradores, como se qiuieren presentar muchos ante los ojos
de la conciencia pfiblfca, que los tiene bien conocidos:.unos, por no dar cuenta
con las existencias de la Palma y de los tesoros de la Naci6n, que agarraron y
una vez guardados, para ellos, hubieran de burlarse del Pueblo que les sirvi6
de escela para lograr sus ambiciones, habiendo dejado el ingrato recuerdo de
los linchamientos que practicaron, y al pais sumido en la pobreza y oscuridad
mAs grandes.
Hay que reconocer, que el senior Estrada Cabrera ha sido uno de. os
buenos-Gobernantes que ha tenido Guatemala; y por ello fud que en su 6ltima
reelecci6n, liberals y conservadores lo llevaron al solio presidential, creydn-
dolo como el dnico capaz de dirigir sus destinos en aquel entonces, en que la
espantosa Guerra Europea conmovi6 los Ambitos del mundo. Este hombre
distinguido, por sus grandes dotes de intelecto y Gobernante, fu6 condecorado
por las mis civilizadas naciones del Orbe y juzgado por plnmas diamantinas
de ambos mundos, como una de las figures mAs elevadas del Continente.
S NO me avergfienzo que me digan. CABRERISTA, gritan j6venes y adul-
tps de intlee.tualidad reconocida, porque al Doctor Estrada Cabrera ya lo
habian acalificao como ciudadano esclarecido y Estadista notable el gran- Ru,
SbnDarfo y otras plumas de esa alcurnia, como tambidn lo calificaron de'juris-
consulto. notable, los eminentes hombres piblicos, Doctores Antonio Batres
JAuregui, Salvador Falla, Miguel Angel Urrutia y otros astros de primera mag-
hitud en el cielo de las Letras y las Ciencias del Centro-Americanismo.
Lean los que quieran "LA CONVENTION NATIONAL CORRES-.
PONDIENTE AL 20 DE JUNIO DE r915" y lean tambi6n otros docurnento.
y folletos donde estAn firmados todos los habitantes conscientes de Guatemala,
en que dlogiaban al senior Estrada Cabrera, cuyos documents con sus firms.
-muy prontb saldrin de nuevo aluz. Para formal juicio crftico de la Admiriis-
traci6n progresista del. senior Estrada Cabrera, se necesita de muchos voldme-
nes, que ya la Historia se encargara de hacer patente. Por eso no son algunos
gritos destemplados ni artfculos de algunos peri6didos, los que puedan des-
virtuarla,
For eso, pues, varias personas conocidas se ban echado la tarea huma-
nitaria de recoger firmas para que el sefror Presidente Orellana intervenga con







apoyo que le da la Constituci6n, a fin de que se sentence al senior Estrada C.,
y por tan noble proceder han sido felicitados por la generalidad, aunque han
tropezado con algunos ingratos que vociferan por.espiritu de partidarismo.
.En fin, lo que nosotros queremos, es que la Justicia impere y que no
continuemos ofreciendo al mundo civilizado, el especticulo de tener cautivo
al hotnbre que dedic6 sus energias y today su vida por mantener la paz de Gua-
temala, favorecer a los necesitados y lev.ptar el nombre de la Patria a la altura
que pudo alcanzar.
Por otra parte, cuando medito it la humildad de mis concepciones,
cuando analizo lo sucedido al Dr. Esttada Cabrera se me ocurre recorder. la
Historia o veo que todos 'los hombres extraordinarios como Col6n y Lincoln
siempre tienen detractors, siempre tendrA adversaries el talent y el,genio.
Tambi6n reflexiono en c6mo voy. a creer'que al ciudadano que.gobern6
a Guatemalar22 afios, tolerara sus desafueros y crimenes un ej6rcito Qute es
h' odelo de honor y discipline?
C6mo meter-en el dominio de la 16gica que durante 22 afios trataran con
su gobierno los gobiernos extranjeros y la Diplomacia?
C6mo voy hacer la ofensa de que todos los Guatemaltecos, Gobiernos,
Diplomacia, Foro Guatemalteco, Cuerpo M6dico, etc., etc., sean c6mplices de
un s61o hombre?
C6mo hacer para que se me convenza que las TREINTA Y OCHO con-
decoraciones otorgadas al Dr. Estrada Cabrera por Gobiernos y Sociedades
cultas, fud una zarta de farsas que se otorgaran. sin aquilatar y conocer a quien
iban dirigidas? *
Cuando en todo esto pienso, me avismo, vacila mi raz6n y s61o saco en
claro que, el 6nico tribunal que puede juzgar a los hombres ingidos por el
destino para guiar pueblos, es LA HISTORIA.
VERIDICO.
Quezaltenango, Marzo'de 1924.
(Centro Tipogrifc&-Quezaltenatgo).




UNA HOJA SUELTA,

Servfl y corruptora que aboga por a .
libertad del Licenciado Estrada Cabre-
ra.--No reprochamos que se pida la ex-
carcelac6n, pero que no se haga de ego
motive para jtstificar al recluso y envi-
lecer al pueblo de Guatemala.


Moriri Estrada Cabrera y sus ex-setvidoreS servileS contmindua efn ia
viejas pricticas, despechados en el olvido tr&gico a qge con justicia los ha re-
legado el sentimiento national.
Tenemos frente a nuestra miquina una hoja ali6nima, impresa en el









"Centro TipogrAfico", de Quezaltenango, consagrada a abogar por la indefen-
dible causa del viejo tirano, para lo cual los paniaguados del reo defendido
enumeran todas las excelencjas con 'que la farsa'de los veintid6s afios hizo apa-
recer al sombrfo personaje shakespiriabo.
Aquella pistula, extirpada demasiado tarde, ha dejado pululando en
las carnes de la patria, peligrosas toxinas cuyo contagio debemos evitar, para
que nuestra convalecencia national no se malogre. Alejemos la desvergienza
descarada, que echando de menos el ominoso regimen aqudl, reclama el endio-
samiento de los malvados. Cercenemos a tiempo el afAn de servilismo que
pugna de nuevo por abrirse paso a grits insolentes y no dejemos que la hidra
de.cien cabezas que engendra las tiranias y ahora las lilertades, pueda alentar
de nuevo en nuestro pafs.
El hecho de que todos los habitantes conscientes de Guatemala, hayan
firmado documents ditirAmbicos en honor del tirano, generalmente obligados
a ello por la amenaza cumplida siempre con toda crueldad o sin conocimiento
de los firmantes a quienes con el abuso propio de esos tiempos se les tomaba
el nombre, no autoriza a sus partidarios para seguir quemando incienso y des-
hojando rosas a las plants del ex-amo ni much menos para injuriar al pueblo-
de Guatemala.
Esa campaila de los secuaces del infortunado tirano hoy recluso, inicia-
da hace meses por la libertad de su ex-jefe y continuada tesoneramente des-
puds en hojas y articulos de peri6dicos, no persigue la excarcelaci6n del rgo
que en sf nada valdria, va tras otra cosa, tras la nueva elevaci6n de la cama-
rilla qte creara y sostuviera aquella administraci6n t6trica.
Por eso no debemos ver en ella el reclamo de justicia y de piedad que
zalameramente sirve de bandera a los abogados del ex-tirano, debemos ver lo
que hay en realidad: un afin de justificar aquel Gobierno monstruosoy de envi-
lecer al pueblo guatemalteco mediante la cita malvada de lag farsas con que el
ex-tiiano escarneci6 a Guatemala y a los guatemaltecos.
Reproducimos a continuaci6n los parrafos salientes de la hoja que nos
ocupa con la intenci6n de que el pdblico juzgue si tenemos raz6r en nuestro
aserto.
Helos aqui:
"La exposici6n que se esta firmando por innumerables personas para
pedir que se dicte fallo, to mis pronto possible, en las causes contra elex-Go-
bernante, Doctor don Mapuel Estrada Cabrera, no ha gustado a various particu-
lares y a algunos periodistas; pero en realidad de verdad, millares de millares
de personas han deseado y desean firmar dicha exposicion; mas no han podido
hacerlo por no saber firmar y estas personas que forman la mayorfa del pueblo,
de los obreros y de la clase indfgena, Ilevan latente el carifo en su coraz6n
hacia la personalidad exclarecida del anciano que vemos cautivo por tantos
afos, sin haber cometido mis delito que el de servir a su patria, inclinAndose
mis en favor de los pobres, de los huerfanos y de los menesterosos, por lo que
Slo odiaban y 16 odian los nobles, los ricos y potentados".
S 'Necesario es reconocer que el senior Estrada Cabrera di6 lustre y re-
nombre a Guatemala ante las Naciqes mds cultas de la Tierra; fue quien supo
mantener la paz durante tanto aii ,'fue quien siempre estuvo solicito para ali-
viar en sus penalidades al pauperismo, a las viudas y necesitados. El, quien
procur6 difundir las luces de la ensefianza primaria hasta en los mis aparta-
dos rincones del pafs".
"Hay que reconocer, que el senior Estrada Cabrera ha sido uno de los








buenos gobernantes que ha tenido Guatemala; y por ello fue que en su iltima
reelecci6n, liberals y conservadores lo llevaron al solio presidential, creyen-
dolo como el 6nico capaz de dirigir sus destinos en aquel entonces, en que la
espantosa Guerra Europea conmovi6 los ambitos del mundo. Este hombre
distinguido, por sus grandes dotes de intelecto y Gobernante, fue condecorado
por las ms- civilizadas naciones del Orbe y juzgado por plumas diamantinas
de ambos mundos, como una de las figures mis elevadas del Continente".
"Lean los que quieran "LA CONVENCION NATIONAL CORRES-
PONDIENTE AL 20 DE JUNIO DE 1915", y lean tambidn otros docu-
mentos y folletos donde estan firmados todos los habitantes conscientes de
Guatemala, en que elogiaban al senior Estrada Cabrera, cuyos documents con
sus firmas muy pronto saldrAn de nuevo a luz. Para former juicio crftico de
la Administraci6n progresista del senior Estrada Cabrera, se necesita de mu-
chos vol6menes,. que ya la Historia se encargara. de hacer patente. Por eso
no son algunos gritos destemplados ni articulos de algunos peri6dicos, los que
pueden desvirtuarla".


"EL GRITO DEL PUEBLO"


Giuatemala, 16 de Marzo de 1924.
N6mero 561. o


4EN QU QUEDAMOS?


Tenemos frente a nuestra mAquina, el n6mero
de "Excelsior", correspondiente al jueves 13 del mes
en curso, en done se lee con letras bien grandes este
epigrafe: "Una hoja suelta, servil y corruptora que
aboga por la libertad del Lic. Estrada.C." Hemos
de confesar que esto nos absorbi6 toda nuestra cu-
riosidad de periodistas, con el just deseo de infor-
mar a nuestros lectores, acerca de lo que al fin hu-
biera de cierto en tan traido y llevado asunto -de la
libertad del Senior Estrada C., abogada, en este caso,
FRANCISCO GRANADOS ya no por los firmantes de aquella hoja suelta que
public "El Imparcial", relative a la conclusion de
los juicios pendientes contra dicho Sefior, y para condenarlo o absolverlo le-
galmente, sino abogada, aquella libertad, segin el "Excelsior", por una hoja'
suelta servil y corruptora, de menores principalmente.
Comienza el colega a modo ex-a.tppto, con estas palabras: "MorirA
Estrada Cabrera y sus ex-servidores servi-es continuaran en las viejas prActi-
cas, despechados en el olvido trajico a que con justicia los ha relegado el senti-
miento national".
Con este bot6n para muestra, nos bast6 y sobr6 para divisar la trayecto-
na que habfa de seguir "Excelsior", en aquel articulo.









Hay que imitar a otros, pens6 probablemente, que a fuerza de palabras
de efecto, han conseguido atraer la atenci6n piblica y de illf que principiara
su dicho arttculo asegurando que el Sefior Estrada C.; moriri.... etc.-Verdad
de Pero Gruyo, no habia de morir, morira como hemos de morir todos los
que ahora con una falta de patriotism que merece un tiro, perdemos nuestro
tiempo en injuriar.hasta las pobres hojas sueltas, que no tienen otro crimen,-
que el de no poder, con un bofet6n a tiempo, protestar coptra sus ofensores.
Crimen es perder el tiempo asi, en lugar de laborar condenando oposi-
ciones sistemiticas, basadas, tnicamente, en la e4peranza de sacar la tripa de
mal afio, y con egofsmos inconducentes, que no permiten orientar a los que es-
tn' llamados a hacer la felicidad de Guatemala.
jQud tienen que ver los EX-SERVIDORES del Gobernante cafdo, y
acfdo para siempre, con el derecho que corresponde a cada hijo de vecino de
expresar sus pensamientos, aunque fuere por medio de hojas sueltas corrup-
toras y services?
S Acaso no es responsible cada cual, conforme la libertad de imprenta,
de las producciones que publique en este hermoso pals, en donde la "libertad",
de puro ancha no se sabe donde habitat? ,
0 es que se quiere, mediante un curioso golpe de balompid, arrojar la
pelota, hasta donde no llegan la franqueza, la lealtad, y el valor de los mis,
para Ilamar al pin, pin; y al vino, vino?
Tambidn nos llam6 muy much la atenci6n *que dicho articulo se refiera.
al Pulblo de Guatemala, que para nosotros es sagrado y nos duele hasta no sp-
portarlo ya, que al estilo UNIONISTA, siga la maldecida costumbre de mano-
searle, con manos sucias generalmente. Se dice aquf, por cualquier cosa, "el
pueblo hizo", "el Pueblo tinch6", el Pueblo rob6 en cLa Palma,, el Pueblo
etc., etc...., y si nostros fudramos .individualmente ese Pueblo, que puntapi6
dariamos, en los hocicos, a los qne acostumbran hacer de d61un blanco, a modo
de trapo de sactdir. Asegura "Excelsior", que la mentada hoja setril'y co.
rruptora, envilece "al Pueblo". Desde cuando ese Pueblo Honrado y Gran-
de de Guatemala, podrA envilecerse, porque un quisque cualquiera, ptublique
una hoja; ain sea servil y diga en ella lo que a bien le venga?
Permitasenos, en nombre de ese Pueblo Grande y Honrado de Guatema-
la, que protestemos una vez por todas, contra los irrespetuosos (principalmen-
te cuando no sean Guatemaltecos) que profanan su Santo nombre, en la
forma indicada.
jBasta ya de farsas que pretendan cubrirse con el nombre. bendito del
Pueblo.!, que no es para ensuciarlo en cada borroneada de papel de imprenta,
con el fin de conseguir los frijoles!
Y volviendo a lo de la hoja servil, hemos de agregar, que no existen
tales carneros. Que en la parte copiada por "Excelsior", nada se dice acerca
de la libertad enunciada en el epigrafe de referencia; y nosotros, insistimos en
que el periodista, antes que todo, debe ser veridico, por respeto al p6blico que
le paga, y por respeto a si mismo.
Casi a pesar nuestro nos hemos ocupado de este asunto, porque las ollas
o los comales, podrin pensar o decir de nosotros, lo que no quisieramos que
pensaran o dijeran, sin, fundamento; pero enti6ndase bien, no abogamos por la
libertd de persona alguna, abogamos, p6sele a qui6n le pesare, por la .honra-
dez de la Pcensa. Si esto no es patriotism, que se nos diga o que se nos en-
sefle lo que patriotism signifique, en estos tiempos en los que los que sirvie-








ron al Gobernante caido para siempre, segdn algunos Colegas, estin a los pi6s
de dstos para execrarlos.
Con respect a la hoja servil que dice "Excelsior", la hemos de.conse-
guir, para publicarla en el pr6ximo numero, fntegra y honradamente para co-
nocimiento de nuestros lectores, sin comentarios y si, por via de informa-
ci6n 6nicamepte.



"EL IMPARCIAL"



Martes 19 de abril de 1924. Grave
cargo para los Tribunales de Justicia.
El Seafor Orla opina sobre el caso Es-
trada Cabrera.
O \
Lef en EL IMPARCIAL del 27 de marzo, un articulo cont el llamativo
titulo de "La Sentencia y la Libertad del Doctor Estrada Cabrera, ES-Presi'
/ Idente de la Repdblica", y la impresi6n que me caus6 es de que un grave, gra"
vfsimo cargo se hace a nuestros tribunales de justicia, en la personalidad de la
supreme cqrte., Y tan convencido estd El Centinela de los Altos, (peri6dico
que public el artfculo), de su modo de pensaf, que en uno de sus prrafos
dice: "que la reproducci6n de la sentericia, en vez de perjudicar, favorece en:-
alto grado, al ilustre ex-gobernante de Guatemala, y trae el pleno convendi-
miento que el sefor Estrada Cabrera es victim de la mas negra de las injusti-
cias"; y en otro parrafo agrega, mis o menos: que cualquiera se rfe del talent
de lo6 sefiores que forman la corte suprema de justicia. Yo, per mi part, di-
go: reirse del talent (si tal talent falta) es hasta natural; pero es que esta
risa trae envuelta.la idea de una grave injusticia cometida, a sabiendas, contra
un ciudadano guaternalteco que, por criminal que haya sido, debe juzgarsele
conform a la ley. Y tan ve injusticia El Centinela de los Altos, que asegura
que, leyendo la sentencia, "se vera que estA inspirada por el odio, el endono y
ia pasi6n particular", y no copio mis, porque hay inuchodelmistio estilo,
en lo publicado.
Pero no es con injusticias con lo que debd vindicarse la justicia. Su-
pongo que la supreme corte o algfin tribunal, ha de recoger esos cargos y po-
ner remedio a nuestros males, aplicando la ley a quien sea necesario aplicarla,
pues tales publicaciones nos desacreditan en extremoi si no se pone remedio al
cAncer' que nos corroe.
Es tan necesario el buscar remedio-a nuestras 11a4as, en material de tri-
Sbunales, que Ilega a urgentfsima necesidad. No olvidemos que en los tiempos
de Estrada Cabrera, la vida de tn hombre se cotizaba por $5,ooo.oo papel,
y el que tenfa esa suma, aunque hubiera asesinado no debfa perder la esperan-
za de salir absuelto.
IHablando con un amigo que ha sido ministry varias vepes, y adn boy
mismo 19 es, me decia: t6mese 'el trabajo de pasar por los tribunales del cri-








men, y se convenceri de que hay gentes que por $5o.oo hunden un pufial por
la espalda.... y yo preguftte asombrado:
-- Por $50.00?
-Si, por cincuenta pesos papel.
En las puertas de ciertos juzgados, hay various individuos cuyo oficio es
servir de testigos en todas las causes, a solicitud de, cualquier interesado; y por
precious irrisorios, declaran lo que les indican los malos tinterillos o crimina-
les' abogados.
En el mismo EL IMPARCIAL del 27, en la defense que hace de su
persona, alguien a quien se acusa de delito grave, dice, en un parrafo: "El
sefor Mota ha querido quedarse con el terreno, acudiendo a todos los medios,
que su alcance de tinterillo audaz, le ha sugerido; pero por desgracia para e1
(aqui viene lo grave), esta 'vez las autoridades respectivas no se han dejado
seducir por falsas pruebas". Deaquf se deduce que el caso es una excepci6h,
al administrarse justicia.
Lo anico que consuela es que los defensores del gran criminal, invoquen
la jugticia, esa justicia que fud escarnecida por Cabrera y por los suyos, y en
este punto, yo estoy con ellos, porque se puede vivir sin libertad; pero no se
puede vivir sin justicia, y de esto es 'buena prueba el nifio a quien su padre re-
duce con un ""porque si" o "'porque no" como iltima raz6n; pero cuida de 61,
y le trata como un padre debe tratar a su hijo. Los pueblos tambidn tienen
su infancia, pero, en todo tiempo, derecho a padir justicia.
*
Guatemala, 28-1924. Francisco ORLA.


A OLTIMA HORA


Segunda embestida del Sr. Orla.


Vamos a contestar al Sr. Don Francisco Orla, la nueva series
de dislates que trae en su filtimo articulo, queriendo defender alos
Tribunales de Justicia con un verdadero ataque que les hace el,
por medio de ese contradictorio y falso sistema de argumentar
que tiene; y le contestamos solarnente porque esti ocupando el
elevado puesto de Rector de la Universidad Nacional, puesto que
solo debieran ocupar los talents, las virtudes y sobre todas ellas,
la prudencia patri6tica y la honradez efectiva y no aparente.
Hombres que tienen el tejado de vidrio, debleran privarse
de arrojar guijarros a ageno techo, porque la elocuencia de la ver-
dad no necesita de palabrones ni. de ornamentos prestados, para
abrirse amino y Ilegar a su fin, y siempre debe tenerse en cuenta
para zaherir que la bala. no hiera de rechazo, que antes de ha-







blar de la paja en la pestafia agena, es bueno contemplar la viga
Sque Ilevamos sobre la nuestra.
Con fingida alarma se conduele el Sr; Orla de que los re-
dactores de un peri6dico pequefio en su format, pero viril y Va
liente, censure con energia a los Magistrados.de la Corte Suprema
S de Justicia por su conduct en el caso de Cabrera, basado en razo-
nes diversas pero todas fundamentales. Que les diga que no es
con justicia con lo que se hace justicia; que los fallos que han die-
tado no resisten al escalpelo de la critical legal, razonal y setuda. ,
S El Sr, Orla en vez de probar lo contrario dejando en pie lo ante-
rior, sigue en su m6todo, poniendo en boca de un interlocutor lo
tes que por $50 hunden el pufial por ia espalda: y que en las.puery-
tas de clertos juzgados hay various individuos cuyo oficio es servir
de testigos en todas las caisas, a solicitud de cualquier interesado
y por precious irrisorios declaran to que les indican los malos tin-
terillos o criminals abogados,
Esta escandalosa y acriminatoria aseveraci6n del Sr. Orla, si
bien pudiera encajar en la conduct de los acusadores y abogados,
testigos y receptores que sirven los intereses de los adversaries de
Cabrera, asi no puede de manera alguna lastimar la honorabi-
lidad y demis prendas que abonan a los abogados defensoresy
testigos que sirven la causa de, este iltimo.
Seiiale el Sr. Orla una s6la tilde a estos ultimos y nos da-
remos por vencidos, de otra suerte mantendremos vivo el reto que
desde un principio hemos dirigido al gran calumniador, de tan
obtuso intelecto; exigiendole que concrete un solo hecho siquiera
que acredite sus inexactas afirmaciones tan vagas como vaugares
y de literature barata.
Llamando gran criminal al Sr. Cabrera, se admira y con-
duele de que se pida justicia, porque asegura que el nunca la otor-
go siio.la ultraj6; como que si el que cometiera error pudiera sa-
lir de 61 ensefindole el camino de mayores errors.
En primer lugar, empleando nosotrosnuestro constante sis-
tema de que se concreten los hechos y se evidence lo que se sos-
tiene, exigimos al Sr. Orla que concrete los hechos ambiguos que
imputa, que nQsotros por nuestro lado responderemos a tal respect
y a toda pregunta que se nos haga sin andarnos con escrupulos ni
con dialogos falsos, atribuyendo a otros lo que nosotros pensamos,
.hablamos o criticamos.
En segundo lugar, nosotros definimos clara y terminante-
mente nuestras ideas y arrojamos el guante para que se lo calce
aquel a quien le vehga.
i1 -







A los ladrones les hemos Ilamado tales, pudiendo probarlo
inmediatamente.
A los cobardes se lo decimos en su rostro hasta con su
nombre propio.
A los traidores con mayor raz6n se lo cantamos sin embozo.
Pregintenos el Sr. Orla si es que se atreve, algo de lo que
acabamos de decir y seguramente quedarA convencido de que sa-
bemos estampar las del barquero y que no haremos lo de cierto
empleado secundario de la. Diplomacia Guatemalteca de otros
tiempos, que dando rienda a sus naturales inclinaciones de torpe
malhechor, creia que Ilenaba su misi6n recogiendo y remitiendo
studios sobre policia secret, metodos de inquisici6n, sistemas
de tortura y en fin, todo lo relative a esta clase de asuntos tan
indignos y desagradables.
En un juego de palabras que el Sr. Orla no ha podido en-
tender y con su constant c6ntradicci6n, incoherencia y falso con-
cepto de sus singulares ideas dice por final nuestro Rector, que
pedir Justicia para Cabrera, rectitud para su jueces y sabiduria en
los fJlos, es una gran injusticia y que se puede vivir sin libertad
pero no se puede vivir sin justicia.
Que ideas tan extraviadas de la raz6n son las del Sr. Rec-
tor que esta-haciendo exactamente lo del loro del estudiante, esto
es como lo dijo el poeta de que si canta lo que sabe, nunca sabe lo
que canta, pues debe saber el Sr. Orla que la libertad en su mds
alto concept, es la base de la justicia, que 6sta no puede existir sin
aquella como aquella sin esta, porque ambas se completan como
mltades de un mismo cuerpo y que en la homeopatia social la
justicia no se administra niotorga con injusticiassino con la pro-
pia justicia.
Concluimos esta replica con la 16gica deducci6n que sacamos
de que del Sr. Orla persigue en sus escritos actuales, un ridicule
fin, que es sin duda el de hacerse important para fomentar ideas
,que en otro tiempo acalenturaron su cerebro, agitaron su coraz6n
y talvez torcieron sus acciones....................... .......
detente pluma, no sea que el funcionario piblico que estando al
frente de las instituciones de educaci6n e mstrucci6n profesiona-
les no ha tenido reparo en solicitar con clamores vergonzosos que
se castigue a los. que critical a otros funcionarios publicos, critical
que garantiza la libertad del pensamiento y de la palabra y que
,da la media de la virtud de las que dirigen a la gran familiar de
la Patria, venga por iltimo a pedir que se nos ahorque por pedir
justicia. V\









LA INCOGNITA DE DON MANUEL.


zEI "Viejo tirano" obtendr--gracia o
justicia-su libertad?-Tan fuertemen-
te ligada su personalidad a la vida de
Guatemala, intermitentemente su nom- 0
bre vuelve a ser de actualidad.-Car-
los Samayoa Aguilar,y otro cronista de
El Imparcial le toman ayer, impresiones
del motnento.


Con el tftulo de "La nota del dia" insert6 ayer este peri6dicb brbve infor-
maci6n acerca de un escrito presentado a la asamblea pacional legislative,
por varias hijas del ex-presidente Estrada\ Cabrera, solicitando su libertad.
Dijimos que a pesar de todos los esfuerzos de nuestros cronistas a obtener
una copia de esa exposici6n con el objeto de darle publicidad, nd fue possible
conseguirla, y calificibamos de sensacional el documento en cuesti6n, por el
S. interns rque en el pliblico despierta cuanto se refiere a la libertad o rewponsa-
bilidades del doctor Estrada Cabrera.
No obstante desconocer-como descdnociamos- el texto de aquella pe-
' tici6n familiar,i quisimos desde luego hacer acopio de informaciones-con respec-
to a ella y aprovechando el permiso que bondadosamente habfamos obtenido
Sdel ministerio de guerra para hablar con el ex-gobernante en su prisi6n, fulmos
allA despu6s del medio dfa, con el objeto de hacerle la entrevista que motiva
el presence reportaje.
SDespuds, hacia las primeras horas de la noche, nos leg6 ocasionalmente
a las manos un folleto impreso en los talleres de. la U'ti6n Tipogr.fica, (casita
nada menos) conteniendo las peticiones de las sefioritas Luz, Joaquina, Laura, ..
Zoila y Marta Estrada C., presentadas a l poderes legislative, ejecutivo y
judicial, para la tramitaci6n y terminaci6n de los.procesos formulados contra
.el seiidr Estrada Cabrera, estando comprendida.en dichas peticiones la expo-,
sici6n de qud tuvo conocimiento el congress y'de la cual, como ya repetimos
no nos fue possible obtener copia, sabe Dios por qud causa.
Un tanto asombrados por la forma discreta y reservada conio fue hecha
la itnpresi6n de ese folleto-tal que a pesar de que nuestro diario es tirado en
esos talleres, nosotros desconoclamos el document en cuesti6n-lo hojeamfts
ligeramente y vimos que en resume, lo que las sefioritas Estrada C. piden a
los poderes de la naci6n es: que se cumpla con el decreto.de la Asamblea Le-
gislativa, fecha 8 de abril de 1920, N9 1,o22 que declar6 alienado a su padre y
que como consecuencia de ese decreto se haga la declaratoria de irresponsabilidad
en todos sus actos posteriores a aquel decreto y de'su incapacidad para" com-
S parecer en juicio. De acuerdo con esos extremes que ellas consideran ajusta-
dos a la mis recta legalidad, reclaman la libertad de su progenitor, "Ipico
objetivo-dicen-de esa petici6n".
Pero no es prop6sito nuestro en estas lines hacer el examen del docu-
mento en referencia. En otro lugar de la present edici6n se inserta su texto








integro y quizAs mis tarde se haga algdn comentario acerca de 61. Por ahora
vamos a relatar brevemente nuestra visit al ex-mandatario:
Salvado el meticuloso celo del encargado de su custodia, mediante
la exhibici6n del permiso ministerial que nos franqueaba las puertas de la casa
particular que tiene por carcel en la ioa Calle Poniente N9 17, se nos gui6
hasta las piezas interiores que sirven de 61timo reducto al que un dia fuera
duefio de los destinos ciudadanos y de pompas que para si hubiese deseado mis
de tn monarca pequefifn dd la intranquila Europa. .
Cuarto de batio; sala de visits, comedor, dormitorio, gabinete de trabajo.
No estA mal don Manuel. Que va a estar (bueno en material de confort; que
sus cosas intimas bien sabemos que no son envidiables ni much menos).
Esperamos un minute escaso, barajando como cartas de un pocket in-
fantil, las preguntas que fbamos a diriglrle. La curiosidad asomaba sus ore-.
jitas inquisidoras por entire nuestros papeles de reportistas. Recordabamos
vagamente la figure anterior de aquel hombre por entire un marco imaginative
de beato y de grandeza cuando en las fiestas minervales, nuestra ingenuidad
juvenile armada de un tremendo remigton (sin cartuchos) se asoleaba en la es-
pera de su aparecimiento ....
Aqui le tenfamos. .Es un anciano casi venerable. Viste casaca de seda
cruda, chaleco y pantal6n negros; botas de charol y patio negro, que se:ha'n
hecho legendarias en 61. Usa anteojos obscures a causa de su enfermedad en
los ojos. Un poco pilido. Amable.
*Preliminares de reglamento. Luego: .gQu6 pensaba l1 acerca ide la
exposici6n de sus hijas, presentada a la asamblea? y otras preguntas sobre el
mismo tetna.
Nos dice que se halla enterado de ella; que sus respuestas nopodrAn
servirnos de much en un reportaje; que, en realidad,- hasta la, fecha ninguno
ha pedido su libertad. La redondez de nuestro asombro ante esta declaraci6n
lelleva a decirnos que lo que se pide es su colocaci6n dentro de la ley (i)
Aquf vienen esas frases complejas, sobradamen;e astutasique tanto cono-
cen los que le conocen y que a nosotros nos hacen el efecto de un desliza-
miento sobre patines inseguros. Veiamos a ruestra inexperiencia jugando
al escondite con el gato.
El no espera nada, ni promueve ninguni actitud en favor suyo. No
iba a dolerse ni a clamar a'voz en cuello, como lo haria el humilde reo de la
esquina. Conoce bien a los honmbres. iTiene confianza en la justicia y espera.
Nuestro esfuerzo ciptura trabajosamente estas mariposillas que a lo mejor re-
sultan avispas de fino aguij6n.
En la esgrima de preguntas y respuestas, don Manuel es un espadachin'
formidable. Pasa con una rapidez pasmosa, del diAlogo que tiene alguna ten-
dencia, al mon6logo de sus historietas y andcdotas, gdnero en el que es maestro
insuperable. Con suma galanteria nos lleva de la mano al relato de asuntos
pintorescos, famosos para tertulias mas p menos lunAticas; pero se nQs escapa.
Se haya tranquilo y casi content en su prisi6n. Nunca ha pensado en
abandonar Guatemala. El es indio de pura sangre. Cree que no pudd estar
el parafso terrenal sino aquf....
-Serfa por como usted viera el paisaje desde la altura prodigiosa en
que se hallaba?-le pregunta nuestra pequefia ironfa
-No-contesta resignado.-Les hablo como un adorador native de nues-








tro suelo; su clima; sus fdrtiles valles; sus campos odorantes; sus aguas. El
romanticismo no anda lejos.
'--Qu6 hay de los partidos polfticos?
Los partidos politicos en Centro-Amdrica, son la causa de que nq'pro-
gresen los verdaderos valores personales. Juegos del sube y baja. Eterno
desarrollo de las miras y ambiciones de unos pocos contra el bienestar de los
muchos. Queremos particularizar y ya el riachuelo de la platica ladina y fes-
tiva.va campos abajo. Cualquiera reconstruye el totrente peligroso.
Un libro sobre el movimiento unionista que determine su caida? Sf, muy
bueno; que se hagan publicos algunos pormenores. No conoce much al sefor
Cobos Batres; pero debe ser bueno lo que piensa escribir....
i ,La libertad de la prensa?
Muy buena, muy buena. Leyes muy amplias.. Lo malo es el liberti-
naje. Nuestros pueblos se hayan poco preparados para el buen uso de muchas
libertades. Los gobiernos tienen un arduo'problema-frente asi, en la conduc-
ci6n de los destinos de estos pueblos incipientes. Hay que acudir a ensehirles
aptes de todo; pero la pretsa libre, si que tambi6n de buena intenci6n, es una
ayuda poderosisima para los poderes del estado. El ha notado que de algin.
tiempo a esta parte se hace sentir su influencia provechosa entire nosotros. Es
el 6nico freno-declara-que tienen las autoridades subalternas cuando quieren
descarriarse. Particulariza en ejemplos de su gobierno y vuelve a conceder
que la libertad-de la prensa es indispensable.
Nuevos juegos de palabras, tenues escabullidas; prodigies de satileza
y mAs charlas amenas.
Confesamos, para inter nos, ,que no hay nada mis seguro que las
puertas abiertas, y fingidamente satisfechos le agradecemos su.amabilidad, y
nos'retiramos.
En volandaS deshacemos nuestro camino andado, haciendo considera-
S ciones filos6ficas, puntiagudas unas y romas las mis, hasta nuestra oficina en
que nos ponemos a pespuntar este mal hilvanado relate. Todo lo recibe la
virgen-como dirfa don Manuel; porque eso si, contin6a tan cat61ic'o como an-
tes o mis si es possible:
;-Estoy content en esta prisi6n, porque donde hay Dios no hacen falta
los hombres.



Con verdadera molestia cerramos con los ataques de ilti-
ma hora y sus comentarios hechos por el recopilador de los escri-
tos, la labor que nos impusimos.
Nueva y ensafiada embestida sobre la persona de Estrada
Cabrera, dieron El Imparcial y Diario Nuevo con motivo de la so-
licitud que a los Poderes Puiblicos elevaron por escrito y.publiea-
roia tambien por la prensa las hijas de Estrada Cabrera, para que
se atiendan en justicia los dereehos de su padre, conforme y den-
tro de los t6rmmos de la ley. De pronto nos complace mamifestar
que han sido atendidas y se estan tramitando estas peticiones .y
si es verdad que ellas han dado ocasi6n para un nuevo desahogo







contra el viejo dictador, verdad es tambien que esa cobarde,
alevosa e indigna conduct de los detractors, no s6lo levanta
muy alto la conduct de las peticionarias, sino que hace resaltar
muy por encima de todo, ilas fermentaciones insanas y terrible
de las pasiones political, que no respetan lugar, tiempo, sexo
ni razon.
Las peticionarias no han cometido falta ni delito alguno
con haoer solicitudes correctisimas y del todo legales, para solici-
tar la aplicaci6n de la ley dentro de sus terminos y condiciones.
Esas peticiones al Poder Legislativo para que tome en
cuenta en el antejuicio de un caso singular, los diferentes derechos
y defenses que asisten al poder de aquellas, es cosa que esta indi-
cada ypermitida por la Gonstituci6n.
De la propia manera lo esta tambi6n lo que piden al Ejecu-,
tivo, esto es, que se sirva intervenir para que se administre pron-
ta y cumplida justicia, y en lo que toca al Poder Judicial para que
se cumpla, por los Jueces que conocen del asunto, con aquella
obligaci6n.
Respalda esas solicitudes la tardanza innegable y bien de-
mostada, en los process de Cabrera, que van ya para un lustro
de comenzados sin tener solution.
Se les ha dado mayor importancia de la que en si tienen, a
las solicitudes referidas sin duda porque hieren en el fondo.las
querellas a que han dado lugar la tardanza e intencional ignoran-
cla con que se ha tratado el encausamiento' del ex-Presidente; pe-
ro tarde o temprano tenia que verse eso a la luz del dia.
Se concitan de nuevo los animos: se ocurre a las bolas, a
las antiguas mentiras, y a las inventivas fant6sticas de otro tiem-
to. Entendemos que ya es tarde, cuatro afios han sido suficientes
para conocer la verdad y los engafios. El pueblo sabra juzgar sin
paslon.

*

Con este escrito deberiamos cerrar la recopilaci6n de los
que se dieron a luz con motivo de la solicitud para que se admi.
nistrara justicia a Cabrera, pero, faltariamos a un deber de grati-
tild y reconocimiento, si no trajeramos a este sitio, como epilogo
simpatico que amengiie las amarguras de los concepts empleados
por los combatientes, la generosa y noble conduct del autor de la
petici6n combatida, cuyos sentimientos altisimos de altruismo y
leal amistad, se traslucen en sus elocuentes palabras que dicen:






98


RENUNCIA EL SECRETARIO
DE EL IMPARCIAL


El Sr. Gir6n se retira por no estar de
acuerdo con el criterio del Diario en
el asunto M. Estrada C.



Guetemala, 22 de febrero de 1924.

Sefior Jefe de Redacci6n de EL IM-
PARCIAL, don Cdsar Brafias.
Ciudad.
Muy estimado senior:
Me es sensible, pero neesario
Sy urgent, comunicar a used: que no
estando de ,acuerdo en absolute con
la opinion pronunciada por EL IM-
PARCIAL en el incident que provoca
la petici6n que se-dirigiri alsefior pre-
sidente de la repdiblica en favor del
senior doctor don Manuel Estrada Ca-
brera, cumple a mis deberes de integri-
dad y consecuencia presentar a usted,
por ausencia del sefor director, a quien,
para el efecto he esperado today esta
semana, irrevocable y formal renuncia
del puesto de secretario del peri6dico
que he desempefiado hasta el dia de la
SALVADOR IRON fecha.
Ruego a usted aceptar para sf, pa-
ra la empresa y para todos los compafieros de trabajo, los mis ,cumplidos y
sinceros agradecimientos por la confianza, atenci6n y considericiones que se
me guardaran en dicho empleo; y tambidn'muy expresivo, el testimonio de
aprecio con que me suscribo su atento y defe'rente servidor.
Salv. GIRON.

? 2<

Cumple a la redacci6.n del peri6dico, al aceptar la renuncia del puesto.de
secretario que desempefiaba el senior Gir6n, rendirle su agradecimiento por la
actividad y competencia que puso al servicio del mismo, durante. el tiempo que




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