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HIDE
 Front Cover
 Half Title
 Title Page
 Proemio
 Alla por 1773
 Varios autores en busca de...
 De Montevideo a Lima por la...
 Incongruencias geograficas...
 Una Inca que ignora el idioma...
 Un "Inca" con un pronunciado tufo...
 Un vastago incaico que denigra...
 Tentativa de dar consistencia corporea...
 Antonio Carrion de la vandera alias...
 Inesperado hallazgo de una corroboracion...
 Conclusiones
 Bibliography
 Table of Contents
 Back Cover














Group Title: "Concolorcorvo" o sea el visitador espaänol Antonio Carriâon de la Vandera : un famoso enigma historico-bibliografico definitivamente esclarecido
Title: "Concolorcorvo" o sea el visitador español Antonio Carrión de la vandera
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 Material Information
Title: "Concolorcorvo" o sea el visitador español Antonio Carrión de la vandera un famoso enigma histórico-bibliográfico definitivamente esclarecido
Physical Description: 84 p. : ; 19 cm.
Language: Spanish
Creator: Guerra, Lucas
Publisher: Talleres Gráficos "La Económica"
Place of Publication: Cuzco
Publication Date: 1944
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Thesis: Tesis -- Universidad nacional de San Antonio Abad.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00024940
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002863870
oclc - 23191952
notis - ANZ5021

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
    Half Title
        Half Title 1
    Title Page
        Title Page 1
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    Proemio
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    Alla por 1773
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    Varios autores en busca de un personaje
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    De Montevideo a Lima por la posta
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    Incongruencias geograficas e historicas
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    Una Inca que ignora el idioma imperial
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    Un "Inca" con un pronunciado tufo a "godo"
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    Un vastago incaico que denigra a su dinastia
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    Tentativa de dar consistencia corporea a un fantasma
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    Antonio Carrion de la vandera alias "concolorcorvo"
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    Inesperado hallazgo de una corroboracion decisiva
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    Conclusiones
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    Bibliography
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    Table of Contents
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Full Text
Universidad Nacional de San Antonio Abad


"Concoloorcorvo o

sea el visitador espa-

fiol Antonio Carri6n

de la Vandera.
Un famoso enigma hist6rico-bibliografico
definitivamente esclarecido.
Primer 'Premio en el Concurso Lite-
rario Universitario de Fiestas Patrias
de 1945 -(Secci6n Historia).

Tesis presentada por el Bachiller Lucas Guerra,
para optar el grado de Doctor en la
Facultad de Filosofia Historia y Letras.
Cuzco 1944.












"Concolorcorvo" o sea el visitador
Antonio Carri6n de la Vandera.




Universidad Nacional de San Antonio Abad


"Concolorcorvo" o

sea el visitador espa-

nol Antonio Carrion

de la Vandera
Un famoso enigma hist6rico-bibliografico
definitivamente esclarecido.
Primer 'Premio en el Concurso Lite-
rario Universitario de Fiestas Patrias
de 1945 (Secci6n Historia).

Tesis presentada por el Bachiller Lucas Guerra,
para optar el grado de Doctor en la
Facultad de Filosofia Historia y Letras.
Cuzco 1944.
Talleres GrAficos "La Econ6mica" Cuzco.












PROXIM AM ENTE:


Inquietud y peregrinaje (ensayos, cr6nicas, impresiones y po-
lenica).
La canci6n popular indo-mestiza de Sud-Peri (recopila-
ci6n folkl6rica).
Un drama de amor sobre las ruinas de an Imperio (no-
vela corta premiada).
El movimienio intellectual Surperuano critical) .
Valor literario e hist6rico del drama "Ollantay" (investi-
gaci6n hist6rica, literaria, lingiiistica y arqueol6gica).
Antologia del cuento Surperuano.
Gonzdlez Prada, el precursor (ensayo politico-social).
La autintica literafura peruana (investigaci6n hist6rica, lin-
giiistica y literaria).
La religion en el Antiguo Perd (investigaci6n hist6rica, lin-
giiistica, etnol6gica y arqueol6gica).
De sierra adentro (varios cuentos premiados).









P r o e m io

















Sefior Rector:

Sefiores Catedraticos:

Someto a vuestra consideraci6n, un trabajo que he
titulado, -CONCOLORCORVO., 0 SEA EL VISI-
TADOR ANTONIO CARRION DE LA VANDERA
--Un famoso enigma hist6rico-bibliografico definitivamen-
te esclarecido.- fruto de pacientes investigaciones, en el
campo hist6rico, lingiUistico, bibliografico y arqueol6gico, y
fiel exponente de mi profundo fervor peruanista.
Antes de dar cima a mi empresa, luve que luchar
con series dificultades, entire las cuales cabe sefialar prin-
cipalmente: carencia casi complete de fuentes bibliogrdfi-
cas, pues nuestra Biblioteca Universitaria, adolece de va-
cios muy sensibles en lo tocante a libros nacionales; de
estimulo por parte de las instituciones de cultural que es-
tan llamadas a prestarlo; y del tiempo sumamente exiguo en
que tuvo que ser redactado, por haber sido destinado al
*Concurso Literario Universitario de Fiestas Patrias-, del
afio pasado, en el cual fue bondadosamente laureado con
el *Primer Premio., en la secci6n de Historia.
Mas que en la erudicci6n, fustrada en este caso, por
las causes anotadas, fie ante todo, con el seguro instinto del





-6-


que ama el prestigio de las glorioses tradiciones de sus an-
tepasados, en la intuicion de los que saben darse de lieno y
con abnegacion filial, a la noble tarea de reivindicar el
remolo, pero grandiose patrimonio peruano del Incario, el
mas brillante en la America del Sur, que debiera llenar de
orgullo legitimo a todos los peruanes; pero que, por la in-
comprensi6n, la ignorancia y la incosecuencia de sus des-
cendientes, educados en una perniciosa escuela de deni-
gracion y menosprecio de to native heredado de los co-
lonizadores espafoles, fanaticos, incultos, de criteria es-
trecho y de brutal tendency a a la deslruccion de las ma-
ravillosas reliquias que nos legaron nuestros progenitores,
siguen viviendo en una ignorancia lamentable de aquello
que prestigia al Peru con tilulos m6s solidos e indiscuti-
bles, ante los pueblos cultos del Viejo y del Nuevo
Mundo.
Cumplo con ello, no s6lo un formul;smo academic
destinado a la consecuci6n de un titulo professional, sino
con un deber mas elevado, mas puro e irrenunciable. pa-
ra los que tienen un claro concept de su misi6n patri6-
tica e intelctual: el de REIVINDICAR LA PERUANI-
DAD, es decir, la parte mas noble, mas original y genui-
no del Peri; aquello que constitute el alma national, in-
disolublemente unida a la memorial de nuestros antepasa-
dos, a sus tradiciones civiles y militares; a sus conquistas,
culturales: al inmenso palrimonio territorial, ganado palmo
a palmo por aquellos hombres bronceados que tenian el
m6s alto sentido del patriotismo, del honor national, de la
lealtad a la memorial de sus gobernantes ep6nimos, de la
excelencia fecunda del trabajo, de lo necesario e imperati-
vo de la justicia, y de las fruiciones de la grandeza y de
la lucha heroic, no import si cruenta o mortifera, si se
ganaban laureles imperecederos.
Se cuan pocos son todavia los intelectuales que tie-
nen una rotunda y firme conciencia national, y cuan so-
litarios y aislados son los esfuerzos de los que luchamos





-7-


por rescatar al Per6 autentico del farrago de prejuicios.
deslealtades, e injuslicias que padece; pero la protest si
es bizarre y just; la actitud beligerante si es de levantados
prop6silos; y las voces de alerta si son sinceras y honra-
das, tienen que d&spertar por fin un eco de esperanza, y
finalmenle. han de hacer levantar la cerviz en actitud reta-
dora y resuelta. a la inmensa multitud de hombres taci-
turnos y amodorrados de nuestras serranias.
Este trabajo es pues, una pequefa conlribuci6n a esa
MAGNA CAUSA; pero en cambio implica indudable-
mente, una nueva acfifud moral, un nuevo espirifu y u-
na saludable reacci6n de la juvenfud serrana, contra
el colonialismo pazguato y retr6gado, que s6lo ofrece sus
laureles de papel a los -Felipillos* que se prosternan ante
sus critics de menlalidad medieval, de espiritu de enco-
mendero y erudici6n trasnochado.
Mi satisfacci6n mis grande ha de ser, que mis com-
pafieros de aulas, no s6lo imiten mi ejemplo, para salvar el
prestigio de nuestra generaci6n, sino "que me sobrepasen y
superen.


L. G.






AbI PFOR 1773......















UT-e-a- -- 11.- l 5


Por magia de la evocaci6n hagamos que retroceda el
liempo.
Estamos en el siglo XVIII, el de las pelucas empol-
vadas, el del minuet, el de el de los inauditos depilfarros
versallescos. Francia ha perdido sus mas ricas colonies:
el Canada, la Luisiana, la India. Surge con paso seguro
el naciente imperialismo ingles, porque los de la -Rubia Al-
bi6n. se acaban de dar cuenta, que andan sobre una cuan-
tiosa riqueza: el carbon de piedra que ensefian a usar con
milagrosos resullados los Fulton y los Stephenson, inventan-
do las maquinas de vapor. En consecunencia, los economis-
tas ingleses con Adam Smith a la cabeza, proclamanuna eco-
nomia liberal, que permit el intercambio commercial irrestric-
to para volcar sus enormes -stocks- de mercaderias que
lanzan sus hilanderias de Manchester y sus forjas de hie-
rro de Shefield, Birmigham y Londres. Por otra parte, los
Fisi6cratas. franceses hacen notar que, antes que el bene-
ficio de los metales y la acumulaci6n de la moneda, la eco-
nomia descansa principalmente en el beneficio de la tierra
inagotable. Espaia, la Espafia de Felipe II, -en cuyos do-
minios no se ponia el sol., no ha hecho sin6 dilapidar sus
riquezas con mano pr6diga, en empresas dignas de mejor
causa. Tent6 con pesima suerte la descabellada aventura
de la *Armada invencible*, que lo puso en ridicule ante el





-12-


mundo; ha expulsado a los excelentes agricultores ,rabes
que hacian frutecer las vegas ub&rrimas de Andalucia, de
C6rdova, de Granada. Ha impulsado la Economia ce-
rrada: ninguna potencia podra comerciar libremente con
sus colonies de las Indias Occidentales. Apenas si por
el tratado de Utrecht, concedi6 un navio de permiso, que
despues iba a abrir el boquete en sus finanzas ya en
plena bancarrota.
La situaci6n de la metr6poli, la define certeramente
un an6nimo cronisla de entonces. cuyo manuscrito reedit6
Paz Soldan en su "Revista de Limae: *Gobierno sin le-
yes; ministros relajados; tesoros con pobreza; fertilidad
sin cultivo; sabiduria desestimada; milicia sin honor; ciu-
dades sin amor patricio; la justicia sin temple; hurtos por
comicios; integridad tenida por locura; Rey, el mayor de
ricos dominios, pobre de tesoros,. La situaci6n de las
colonies es identica o peor, puesto que todo el peso de
la coyunda gravita sobre las espaldas ya demasiada cur-
vadas de indios y mestizos.
Reina entonces Carlos 111, que ha instituido por vi-
rrey del Peru a un vejete que no obstante su provecta seni-
lidad, todavia inaugural unos sonados escandalos enredado
en las faldas de la muy casquivana Miquita Villegas, -La
Perricholi., actriz de los tablados limefios, voluntariosa,
insolente y cinica. En la lejana Francia, otro anciano
mordaz, Voltaire, diluye el acido caustico de su ecepticis-
mo y de su irreverencia atea, en folletos diab6licos. Un
joven trashumante y romantico. Juan Jacobo Rousseau,
predica sin tapujos, la necesidad de volver a la -vida na-
tural*, despreciando los perniciosos adelantos del siglo; y
otro burgues meditative, Montesquieu, analiza y critical a
la nobleza y al trono, negandoles el derecho divino de su
poder. Estamos en visperas del Gran Drama. Se va a
correr el tel6n un 14 de julio de 1793, en que va a caer
hecha polvo la Bastilla, simbolo titrico de una epoca de
despotismo omnimodo, y el mundo empieza a crugir des-





-13-


de sus cimientos, sacudido por una conmoci6n tremenda.
Las fuerzas que se desencadenan son ya incontenibles,
gestadas en siglos de dolor y de impotencia, que ahora
van a irrumpir como un oceano que rompe sus diques y
arrasa sistemas, creencias, mitos, privilegios y servidum-
bres seculares..........
En la inquieta e insurgente Chuquisaca, antipoda del
untuoso y cortesano San Marcos, median silenciosamen-
te los cerebros que m6s tarde debian tener un papel des-
collante en la Guerra de la Independencia: los argentinos
Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Vicente L6pez; los
peruanos Antonio Valdez, que puso por primer vez por
escrito el legendario drama incaico -Ollantay-, Jose Do-
mingo Choquehuanca, el del celebre discurso a Bolivar,
y tantos.
.Aiio de graciae de 1773. Zarpa de la ria de la
Corufia, el paquebocorreo de S. M., el -Tucumin*, y a
los 84 dias de navegaci6n arriba a las playas de Parand
en plena tierra americana, un personaje singular que en a-
delante nos va a intrigar sobremanera, a causa de un pe-
regrino diario que describe: .El Lacarillo de ciegos cami-
nantes. .. .....







Varies autores en busca de un personajc
















Revirtiendo asi la terminologia pirandeliana, resultan
various los hurgedores de archives que intentan darse una
respuesta a esta pregunta harto enigm6tice: LQuiEn es el
autor del libro que se edit6 en Gij6n en 17737
Su titulo es kilometrico y prometedor: ,El Lazarillo
de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta Lime
con sus itineraries, segtn la mas puntual observaci6n, con
algunas noticias fitiles a los Nuevos Comerciantes que tra-
tan en Mules; y otras Histories. Sacado de las memories q
hizo don Antonio Carri6n de la Bandera, en este dila-
tado viaje, y Comisi6n que tuvo por la Corte para el a-
rreglo de Correos y Estafetas, Situaci6n y ajustes de Pos-
tas, desde Montevideo. Por don Calixfo Busfaantnfe
Carlos Inca, alias Concolorcorvo, natural de Cuzco, que
acompafi6 al referido Comisionado en dicho viaie, y escri-
bi6 sus extractos. Gijon 1773-. Fue reeditado tacsimi-
larmente por la .Biblioteca de la Junta de Historia y Nu-
mismatica Americana., en su volume IV, y ultimamente
incluido en la colecci6n de *Cultura Peruana- dirigida
por Ventura Garcia Calder6n, por quien la conocemos.
.COuien es Calixto Bustamente Carlos Inca?
El P. Ruben Vargas, catedratico de la Universidad
Cat6lica de Lime, describe, at ocuparse del libro: -Acer-
ca de su autor se han emitido opinions diversas, pero
apenas puede dudarse que lo sea Concolorcorvo. Al f.





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13 de la edici6n original, bastante rara, dice textualmente
que procedia de raza india y que en un convento del Cuz-
co vivian dos primas suyas, a rengl6n seguido, persistien-
do en su buen humor afiade: ,Yo me hallo con animo de
pretender la plaza de perrero de la Cathedral del Cuzco
para gozar inmunidad eclesistica.......-Su conocimiento del
quechua, las noticias tan particulares que nos da del
Cuzco, su desenfado y picardia nos persuade que debi6
nacer en la ciudad Imperial........Era en efecto-agrega--
descendiente de los Carlos, quienes a su vez descendian
'de Criso6bal Paulo Topa Inga. hermano de Huascar y
amigo leal de los espafiles. De esta rama era el D.
Juan de Bustamente Carlos Inga, gentilhombre de boca de
S. M., el tio de que nos habla Concolorcorvo-. El pro-
loguista de la edici6n de -Cultura Peruana., Ventura
Garcia Calder6n: -.Era indio neto como 1l decia? Mas
parece un mestizo retoz6n y ladino, parejo a tantos otros.
Como Garcilazo que tambien sinti6 en las venas la co-
lisi6n de sangres, se nos antoja uno de los mas tipicos
criollos del Peru, tan indio como espafol en su descrip-
ci6n objetiva de la realidad colonial sin que se deje Ile-
var por los prejuicios heredados-. En seguida da cuen-
ta que revolviendo archives en Espaiia di6 con las trazas
de un Bustamante que no es Calixto, y que anduvo por
alli solicitando se le reconociera el abolengo incaico de su
familiar. Encontr6 en la Biblioteca de la Academia de la
Historia de Madrid, un -Memorial y Real genealogia de
los Reyes y Emperadores Incas que fueron de los Reinos
del Peri, sus padres, abuelos y ascendientes-, presentado
al soberano por don Juan de Bustamante Carlos Inga, el
23 de noviembre de 1759. Dice haber encontrado asi
mismo, en la Biblioteca Nacional de Lima, una copia de
la cedula de 16 de febrero de 1748 en que el rey pide al
virrey Jose Manso que le informed sobre los descendien-
tes de este. Tambi6n menciona la petici6n que le diri-
gieron once Incas en 1603, que enviaban poder a Melchor





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Carlos Inge. Alonso de Mesa y el Inga Garcilaso para
que se les exceptuase de Iributos. Agrega que no pier-
de la esperanza de descubrir algun dia la identidad de
-tan curioso escritor-........El bibli6grafo boliviano Rene
Moreno, califica el estilo de Concolorcorvo como .paleta
riquisima de colors y matices que servir6n para ilumina-
la hisloria*. Luis Alberlo Sanchez, lo menciona de pasar
da en el segundo tomo de su .Literatura Peruana-. El
caledratico de literature Americana de la Universidad del
Cuzco, Alfredo Yepez Miranda, al estudiar su persona-
lidad en los numerous 77, 79 y 81 de la .Revista Universi-
taria*, compare su humorismo al de Terralla y Landa y
Caviedes, y cree que nacio en el Cuzco.
Esto es lo que se sabe hasta el moment de -tan cu-
rioso autor'.
Mis investigaciones se han dirigido principalmente a
establecer la identidad de este author, por enconlrarse de-
masiadas pruebas que inducen a abrigar series dudas de
la efectividad de su existencia real.
Sabemos por la historic, que Huayna-Capac tuvo un
tercer hijo llamado Paullu Inca, hermano de Huscar, de
Manco Inca y Tito Alauchi, fuera del bastardo Atahuallpa.
Paullu cas6 con su hermana Mama Usica. y su hijo fue
bautizado con el nombre de Carlos Inca, segun el rito
cal6lico. Este contraio nupcias con una dama espafiola no-
ble llamada Maria de Esquivel. Ambos vivian en su pa-
lacio de Colcampata en 1570. Fueron ricos e influentes,
presentando un fuerte contrast con Titu-Cusi-Yupanqui,
au tor de un libro de cr6nicas editado por Urteaga y Ro-
mero, quien persisti6 en la insumici6n en su refugio de Vit-
cos. Cuando el Virrey Toledo lleg6 al Cuzco en este a-
0io, nacia del matrimonio incaico-espaiiol, un niflo que fue
levado a la pila bautismal el 6 de enero de 1571 en el tem-
plo de San Crist6bal, y cristianizado con el nonibre de
Melchor Carlos Inca, realiz6ndose con tal motivo fies-
tas esplendidas. Se nota claramente que este filtimo vhs-





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tago desciende de una rama incaica que desde el primer
moment, por la defecci6n de Paullu Inca que ayud6 a los
espafioles a romper el sitio del Cuzco por Manco II, de-
muestra un manifiesto apego a los invasores. Este Mel-
chor Carlos Inca, segin se comprueba por Garcilaso. se
encontraba ya en Espafia en 1603, y fue uno de los que
presentaron la petici6n ya referida. La real cedula de
1748, menciona las reclamaciones de un Juan de Busfa-
manie Carlos Inga, quien 11 anos mas tarde, en 1759,
present un memorial al rey, a estar a las aseveraciones
de Garcia Calderon.
Lo que parece, pues, es que Melchor Carlos Inca,
tuvo una hija en Espafia que debi6 casar con aigiin Busta-
mante, de quien descenderia el que aparece siendo -gentil
hombre de boca de S. M.. tio de Concolorcorvo, segin con-
fiesa en la pagina 278 y en cuya bisqueda quiso venir,
pero que desisli6 de ello porque supo de su fallecimiento.....
Pero Calixto Bustamante Carlos Ince, naci6 en el
Cuzco. (Vino alguna hija de Melchor a America? Es
lo que 16gicamente cabe presumir.
Squier en su *Peri: incidents of travel and explora-
tion in the land of the Incas. (1877), menciona al hablar
de Ollantaytambo, el haber leido un libro de un Juan
Bustamante; y el que esto describe. posee un libro de un
Juan Bustamante a quien apodaron -El viajero., que fue
diputado por Puno por los aiios de la Confederaci6n Pe-
ru-Bolivana, y que recorri6 casi todos los praises de Euro-
pa. Era hombre muy observador y apasionado por los
viajes. Este ultimo es reclamado como antecesor legitimo
por una familiar Bustamante de Arequipa, duefia de un
gran establecimiento commercial. (Ser6n estos los tiltimos
vastagos de Calixto Bustamante Carlos Inca?
Un fuerte optimism que nace de haber leido atenta-
mente el *Lazarillo*, y de haberlo cotejado con los do-
cumentos conexos, me hace abrigar la esperanza de dar
por revelado el enigma de este personaje.






Be Montevideo a Lima por la postal


















El libro es propiamente una cr6nica de viaje, en que
se describe el itinerario seguido por el autor desde Mon-
tevideo hasta Lima. En la primer part, las etapas re-
corridas son asi: (Cap. I al X) Montevideo, Buenos Ai-
res, Carcaraial, Cordova, Santiago del Estero, Tucuman,
Salta, Jujuy; (en el Cap. IX hace un viaje imaginario
de Buenos Aires a Santiago de Chile, pasando por Men-
doza y el Puente del Inca), y luego sigue a los Chichas y
Porco. En la segunda parte, la ruta continue asi: Poto-
si, la Plata (Chuquisaca), Oruru, Chuquiavo (La Paz),
Chucuito, Paucarcolla, Lampa, Tinta, Combapata y Cuz-
co. Los Cap. XVI, XVII, XVIII y XIX, los dedica a
describir el Cuzco y refutar -in extenso. y en forma dia-
logada, las imputaciones que se hacen a los espafioles de
tiranos y explotadores, y a denigrar francamente a los In-
cas y a la raza peruana. En el Cap. XX, hace compa-
raciones entire el indio y el negro, pintando sus costumbres
y sus bailes, sus oficios, etc. Hace un paralelo de la po-
blaci6n de Mexico y la del Per6 y un autoretrato suyo.
Desde el Cap. XXI, contin6a su viaje y pasa por Aban-
cay, Andahuaylas y Huamanga (Ayacucho). En el XXII,
describe las fiestas del Cuzco, bailes, corridas de toros,
serenatas y carnavales. Desde el XXIII, prosigue la ru-
ta hacia Huancavelica y de aqui sefiala tres rutas a Lima:





-24-


por Cotay, Tucle y Parcos. En el XXV, hace un itine-
rario retr6gado desde Lima a Buenos Aires, recapilulan-
do sus etapas, y en el XXVI, que es el ultimo, hace una
comparaci6n entire Lima y el Cuzco; habla de las parlicu-
laridades de limenfos y mejicanos, describe el Iraje de la
limefia, etc. Es bueno advertir que la parte propiamente
dialogada, comienza desde el Cap. XVI, en que Conco-
lorcorvo enira en el Cuzco. Antes hace hablar al visi-
tador con grades intervalos, pero sin hacer el de inlerlo-
cutor. De modo que el di6logo que continue hasta el fin
del libro, es cada vez mas edificante y revelador. El sir-
ve como guia seguro para hacer deducciones definilivas,
sobre la identidad del autor.
El coloquio se establece con el visitador de correos
del rey, Antonio Carri6n de la Vandera, que viene por
encargo expreso de la core a revisar las postas, reponer a
los empleados, hacer destituciones o nombramienlos y rec-
tificar ciertas elapas. Por lo que se induce, esle persona-
je ha viajado durante 36 o 40 aios por las colonies de
Mexico y el Peru; demuestra buena culture cl6sica, co-
nocimiento del latin, del frances, y al mismo hempo, de
algunos escritores espafioles del Siglo de Oro, de Francia,
algunos autores latinos; y en contrast notable, exhibe un
lamentable desconocimiento de todo lo que atnie al Peri y
a la America en general, siendo su empefo constant el
enaltecer en todo moment, el gran boato y presligio de
Lima y de los criollos avecindados en ella, y hace osten-
tanci6n de un desprecio total del pasado incaico. -Con-
colorcorvo, no refuta al visitador ni una solar vez, sien-
do sus interrupciones, mas bien una brillante coyuntura
para nuevos arguments, siempre victoriosos, asaz brus-
cos y sarcasticos, y hasta cinicos e insultantes. Se diria
que es un criado servil y sumiso que soporfa pa-
cienfemenfe a un ano imposifivo y locuaz.
En el pr6logo dice con cierto inconfesable tono zum-
b6n, que dedica el libro a -la gente que por vulgaridad lla-





-25-


man de la hampa o cascara amarga, ya sean de espa-
da, carabina y pistols, ya de bolas, guampar y lazo.
En lo que sigue, aplica inalterablemente el lema latino que
coloc6 al principio: -Canendo et ludendo refero vera-. Re-
lata en lono jocoserio y humoristico, no exento de un in-
genio chispeante y ferlil; interpolando anecdotas, histories
y dichos populares que suele espigar a lo largo del cami-
no, lo que presia gran amenidad l libro. -Los viajeros
-dice-aqui entro yo-respeclo de los historiadores, son
lo mismo que los lazarillos, en comparaci6n de los cie-
gos.. Aqui esta la justificaci6n del titulo: el .Lazarillo de
bisofios cam'nantes-.
Con los primeros que toca en tierras del Plata, son
ne'uralmente con los gauchos, a quienes llama gauderios.
Los describe con trazos despectivos y nada envidiables:
Estos son unos. mozos nacidos en Montevideo y en los
vecinos pagos. Male camisa y peor vestido procuran en-
cubrir con uno o dos ponchos, de que hacen cama con los
sudaderos del caballo, sirviendoles de almohada la silla.
Se hacen de una guitarra, que aprenden a tocar muy mal
y a canter desentonadamente varias coplas, que estropean,
y muchas que sacan de su cabeza, que regularmente rue-
dan sobre amores. Se pasean a su albedrio por toda la
campaign y con notable complacencia de aquellos semibar-
baros colpnos, comen a su costa y pasan las semanas en-
teras tendidos sobre un cuero, cantando y tocando". En-
carece la voracidad de estos paisanos y exclama: "Venga
ahora a espni larnos el gacetero de Londres con los trozos
de vaca que se ponen en aquella capital en las mesas de
estodo. Si alli el mayor es de 200 libras, de que comen
docientos milords, aqui se pone de a 500 s6lo para siele
u ocho gauderios...... Alguna vez. en Tucuman, os6
asomar las narices a una reunion de gauchos, amparado
en la sombra protector del visitador, porque los tales
tienen fama de brutos y pendencieros, segun reza una co-
pla que grav6 en el magin:





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Eres una grande porra
s6lo la aloja te mueve,
y al trago sesenta y nueve
da principio la camorra.

El visitador los invit6 a retirarse por temor de las con-
secuencias del -trago sesenta y nueve-. La supuesta hol-
gazaneria y pobreza de esta gene le arrancan por ultimo
esta frase intencionada: -Finalmente, los habitantes del Tu-
cuman, por lo general, se pueden comparar a las vacas
del Fara6n, que estaban flacas en past fertil,. Los tro-
zos mas interesantes son, no obstante, los que relatan
las costumbres de las mulas, y su comercio y conducci6n
a las ferias del Peri. Sus observaciones sobre la sin-
gular idiosincracia de estos animals, son bien reilistas y
agudas. Raros autores le podran igualar en este parti-
cular. Hablando del t6pico dice: ,Su principal trato es la
compra de mulas tiernas en los pagos de Buenos Aires,
Santa Fe y Corrientes que traen a los potreros de C6r-
dova a invernar, donde tambien hay algunas crias, y des-
pu6s de fortalecidas y robustas las conducen a las inme-
diaciones de Salta, done hacen segunda invernada, que
no baja de seis meses ni excede de un ano. Alli hacen
sus tratos con los que bajan del Pert a comprarlas, cuvo
precio estos ultimos aios ha sido de siete y medio a ocho
pesos por cabeza. Otros las envian o Ilevan por su
cuenta para venderlas en las tabladas del Peru, donde tie-
nen el valor segun las distancias, valiendo regularmente
en la tablada de Coporaca, inmediatamente al Cuzco,
donde se hacen las mas gruesas compras, de treinta a
treinia y cinco pesos el par. Tal es la afluencia de estos
cuadrupedos que -en Salta eslt la mayor asamblea de
mulas que hay en el mundo-; suelen juntarse a veces, mas
de 60.000 y algo de 4-000 caballos (la minoria parla-
mentaria, que dijeramos). De alli se encaminan hacia el
Alto Peru por tropas de 1.800 a 2.000, hasta las ferias





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de Coporaque, Oruro y Tucle, entire Huancavelica y Jau-
ja. Calcula que anualmente entran al Peru 50.000 mulas,
y que en diez afios habrian venido unas 500.000. IUna
verdadera invasion equina!
Cuenta histories divertidisimas del modo de convencer
a una yegua para que crie un jumentillo, con el ardid de
cubrirlo con una piel de caballo; del denuedo de los he-
chores para defender su serrallo de yeguas, y deshacerse
de un tigre que les salta sobre el lomo; de las enfermedades
de las mulas y sus genialidades. Y en lo tocante a la
irresistible curiosidad de las criollas, apunta algo digno de
reproducirseintegramente: -Este ganado tierno es tan curio-
so, que todo cuanto percibe quiere registrar y ver con una
atenci6n y simplicidad notables. Una carreta parade, una
tienda de campafia, una mula o caballo, son para ellas, al
parecer, objetos de gran complacencia, pero esto, sola-
mente sucede a las mis briosas y gordas, que se adelan-
tan a las dembs, y muchas veces, si no las espantaran a
prop6sito, se quedarian horas enteras embobadas: pero lo
propio es querer halagarlas, pasandoles la mano por la
crin o lomo, que dan unos brincos y corcovos hasta co-
locarse en la retaguardia de la tropa, volviendo a avanzar
para tener lugar a hacer nuevas especulaciones-. A ren-
gl6n seguido cuenta el modo de amansar que tienen los
tucumanos, que desde luego, es muy original:... -se da
principio a enlazar las mulas m6s robustas por su cor-
pulencia y brio, y el pe6n esta obligado a mortar la que
enlazare y presentare el capataz o ayudante, sin repug-
nancia. Esta mula hace una resistencia extraordinaria,
pero la sujetan echandole otro lazo al pie, y al tiempo de
querer brincar, la cortan en el aire y la abaten al suelo con
violencia, y antes que vuelva en si aquel furioso animal
le amarran de pies y manos, sujetandole la cabeza con
un fuerte acial le ponen su jaquim6n y ensillan, haciendole
por la harriga con la cincha una especie de cintura que ca-
si le impide el resuello. En este intermedio da la pobre





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bestia varies cabezadas en el suelo con 1o que se lastima
ojos y dientes hasta arrojar sangre. En esta posture bra-
ma como un toro......* La vuelven a abatir de un segun-
do tir6n de soga, y cuando la tienen cansada, un pe6n
la monta sujetndose unicamente de las orejas y pic6n-
dole por la panza con unas espuelas nazarenas, como
una rueda de carro. A esto Ilaman ellos darle una soba.
El procedimiento del indio, en cambio, es distinto y
esta de acuerdo a su estilo propio: -Los indios como
eobardes-dice-y debiles de fuezas, reciben gustosos u-
na, o a lo mas dos mulas, y conduciendolas a sus casas
las amarran tuertemente, en los patios o corrales, a un
fuerte tronco que Ilaman en toda America bramadero. A-
Ili dejan a la mula. o macho, a lo menos veinticuatro ho-
ras sin darle de comer, ni beber, y al cabo re-
conocen si la bestia esta o n6 domada, pero si ven que
todavia tiene brios y pueda resistirse a la carga, o silla,
la dejan otras veinticuatro horas, como ellos dicen, des-
canzar y con mas propiedad cansarle, y al cabo le ponen so-
bre el lomo, sin aparejo alguno, un costal de trigo, o hari-
na de seis arrobas, bien trincado a su barriga, de modo
que no pueda despedirle. La bestia debilitada antes con
el hambre y la sed, y despues con lI carga, sigue a paso
lento al que la lira...... Hay que ver las peregrines dife-
rencias de estas dos escuelas de disciplima animal.
De los tucumanos, le admiran su corpulencia y su des-
treza para conducir sus acemilas, imponiendo obediencia
en las mbs reacias. .Ademas de su much pujanza, son
tan diestros en el manejo del chicote, que con los extremes
de las riendas pegan un azote a una mula que le hacen ir a
la bolina m6s de una cuadra, sin poder recobrar la rectitud
de su cuerpo.......
Fue aquella una epoca en que la arrieria estaba en gran
auge, y en que el intercambio con la Argentina y el sur del
Peru, era intense. Debi6 ser frecuente en estos departa-
mentos la vision de un pintoresco gaucho de chiripi y bo-





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leadoras, en la retaguardia de los miles de mulas que se
arremolinaban en los caminos serranos. Su sabroso vo-
cabulario ha quedado: mancarr6n, pefiso, disparar, so-
be. atapinga. Tupac-Amaru, el martir de la la. libertad
americana, incluso no se desdeii6 el ejercer este comercio
trashumante. Se sabe que poseia algunos centenares de
mulas y con ellas recorria el Peru a lo ancho y a 16
largo.
En tierras de Bolivia s6lo encuentra en todos los
tiempos. *Tambos sin puertas, mulas flacas y con mu-
chas mafias, corderos y pollos flacos y huevos con po-
Ilos nonatos o helados, porque las buenas indias venden
siempre los afiejos*. En Combapata. constata la increi-
ble longevidad de sus vecinos. Hay por alli un matusa-
lenico ejemplar, Sim6n Herrera, de 145 afios y una To-
masa Aball6n de 137, aunque Herrera la acusaba de
cercenarse a lo menos ocho afios, y que apostaban a
quien corria mas'. Mas adelante retrata a las huaman-
guinos como a gauderios de infanteria-, y de los mexi-
canos, cuzqueios y quitefios, se express en iguales ter-
minos: -Todos tienen a los gitanos por sutilisimos la-
drones, pero estoy cierto que si aparecieran en el Cuzco y
Huamanga luvieran much que aprender, y much mas
en Quito y Mexico, que son las dos mayores universida-
des que fund Caco. .....Otra yap para los huamanguinos:
-La genie rational, en lugar de este aparente milagro (se
retiere al reverdecimiento de cierto 6rbol en la capilla de la
Virgen de Cocharcas), sustituye otro para tratar a los
huamanguinos cholos de cuatreros, diciendo que la Vir-
gen s61o hace un milagro con ellos, y es que yendo a
pie a su santuario, vuelven a su casa montados-.......
Pero los epitetos m6s pr6ceros y las alabanzas mas
hiperb6licas, s6lo las reserve para Lima y los limefios.
Ningfn paralelo cabe hacer de ellos ni con los cuzque-
nios. potosinos, bonaerenses o mexicanos. Incluso, segun
se lo echa en cara el visitador, es indigno de meter su





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burda pluma en este negocio tan ilustre. -Pretendia ha-
cer una descripci6n de Lima-dice-pero el Visitador me
dijo que era una empresa que no habian podido conse-
guir muchos hombres gigantes, y que seria cosa irrisi-
ble que un pigmeo la emprendiese-.
-*Pero senior Visitador, -implora humildemente-
&es possible que yo he de concluir un ilinerario tan cir-
cunstanciado sin decir algo de Lime?-
--Si, senior inca, porque a Ud. no le toca ni le a-
tafie esta gran ciudad, porque en ella se da fin a mi co-
misi6n. Los sefiores don Jorge Juan, afiadi6, don Anto-
nio de Ulloa y el cosm6grafo mayor del reyno, doctor
don Cosme Bueno, escribieron con plumas de cisne to-
do lo mas particular que hay en esta capital, a que no
puede Ud. aiadir nada sustancial con la suya, que es
de ganso -le responde-poniendo con una plebeya mi-
niscula el titulo de inca.






Inconqruencias geogrificas e histbricas

















En tratandose de pitorrearse en forma donosa de los
diosos del Olimpo; de citar los disticos de Ovidio, o las
sentencias de Tacito o Virgilio en su latin original; de
Iraer a colaci6n, no import si a deshora, a Gracian, a
Garcilazo. el de los tersos sonetos, a Quevedo el de los
chistes gruesos, a los closicos del Siglo de Oro, a Des-
cartes el profundo, o menudear vocablos gavachos, el vi-
silador, alias *Concolorcorvo* (porque desde aqui va-
mos nolando que el di6logo puede reducirse, en buena
cuenta, a un mon6logo aviesamente tendencioso), se pina
solo. Su erudici6n en este rengl6n es inagotable. Pero
cuando empieza a situar personajes y hechos de la histo-
ria incaica, empieza a chochear como un valetudinario, y
a ratos a desvariar en discursos que, por concesi6n ama-
ble, los podemos atribuir a un son6mbulo que camina a
lientas y durmiendo.
Hablando de su aereo viaje de brujas desde Buenos
Aires a Santiago de Chile, dice muy suelto de huesos:
......y adi6s, caballeros, que ya me vuelvo a la Ouiaca sin
cansancio, despues de haber andado en pocos minufos
728 leguas, de ida y vuelta- sin que por eso haya deja-
do de suministrar con una seriedad y seguridad dignas de to-
da fi, muchos datos sobre etapas que hay que recorrer, de
las distancias, y hastl de un curioso robo de dinero y de





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juego de la chueca. Este bot6n de muestra sirve para
apreciar debidamente una fecunda imaginaci6n y una faci-
lidad envidiable para el embuste, como vamos a ver mas
adelante.
Al Ilegar a tierras de Potosi, interpela con aire gua-
s6n el visitador a -Concolorcorvo-.
--Ya, senior Concolorcorvo, esta Ud. en sus tierras;
quiero decir en aquellas que m6s frecuentaron sus ante-
pasados-.
Con sorna el prueba que los Incas fueron muy inge-
nuos al ocultar sus riquezas a los espafioles, y que no sa-
biendo utilizarlas convertian el oro y la plata en idolos,
porque *m6s plata y oro sacaron los espafioles de las en-
trafias de estas tierras en diez ainos que los paisanos de
Ud. en m6s de dos mil que se establecieron en ellas, segun
c6mputo de los hombres m6s juiciosos.. Uno de ellos,
Sarmiento de Gamboa, que escribi6 por encargo expre-
so del virrey Toledo una historic calumniosa y erronea
de los Incas, fall asi: -Fue todo el tiempo desde Man-
go Capac hasta el fin de Guascar 968 arios-, No hay
mas que verla infirna diferencia, Al Ilegar a Tiahuanaco,
dice que este vocablo significa -si6ntate huanaco..
Se ve que ha leido a Cobo o se lo han soplado, por-
que esta interpetaci6n es muy err6nea e ingenua. A ren-
gl6n seguido refuta una afirmaci6n de Garcilazo--il un
descediente de los Incas!-de que los chasquis no siem-
pre estaban a cortas distancias ni entendian los quipus.
Cree que Chungar6 (Chuncara, citado por Garcilazo) o
sea, el modern pueblo de Santa Rosa, era otro, siendo
asi que s61o se trata de un cambio de nombres. M6s ade-
lante dice, .Chungar6 o pueblo de Santa Rosa.... Antes
de Ilegar al Cuzco encuentra un Zurife en una garganta,
possible en Huambutio o San Jer6nimo. Al proseguir su
viaje hacia Abancay, menciona nuevamenie a Zurite, el
autEntico...





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Ya en la Capital Incaica, el visitador le dice:
--Ahi esta la capital de sus antepasados, senior
Concolorcorvo, muy mejorada por los espafoles,.
Pero es tal la lejania del tiempo, que este nombre ilustre
apenas si le evoca borrosos recuerdos: -Como yo habia sa-
lido de ella muy nifio, no tenia idea fija de sus edificios,
entradas y salidas, y solamente me acorde de que mi
padre vivia en unos cuartos bajos bien estrechos y con
un dilatado corral6n.. iEl sobrino de un gentil hombre
de boca de su magestad, viviendo menos que en un za-
quizami, que apenas si valia la pena de recordarl
De la tragedia de Cajamarca, de la que m6s aclara-
da esti por todos los cronistas de la conquista, tiene una
idea tan falsa y ditusa, que hasta equivoca el nombre del
Inca Atahuallpa. Dice basarse en Herrera, pero parece
que ni lo ha hojeado siquiera. Comienza asi; *Dice, pues,
este, que luego que los espafoles saltaron a tierras del Vi-
ru, supieron que se hallaba en Cajamarca un ascendiente
mio bastardo, que se habia levantado con la mitad del
Peri y que pretendia destronar a su hermano, legitimo em-
perador, que tenia su corte en el Cuzco. No le pes6 a
Pizarro esta discordia, y asi con tode diligencia despach6
al cajamarquino. que era el mas pr6ximo, sus embajado-
res.. (N6tese que esta hablando de Virn y del Perd co-
mo de dos naciones distintas). Atahuallpa abandon en-
tonces la ciudad, y *este cobarde procedimiento intundi6 va-
lor a Pizarro y a todos los espafioles, que segun creo no pa-
saban de docientos, para marcher alegres a ocupar la ciu-
dad-. Luego apostando su gene en las entradas de la
plaza desbarat6 a las huestes incaicas hacienda prisionero
al Inca.
Los testigos presenciales de este hecho hist6rico, Je-
rez, Pedro, Pizarro, Pedro Sancho y otros, establecen una-
nimemente que Atahuallpa tomaba bafios en un Iguar dis-
tante de Cajamarca. y que compareci6 despues de una esti-





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pulaci6n pactada con sus mensajeros, sin ningun animo de
lucha. Los espafioles estaban astutamente emboscados
dentro de un galp6n. Fue la entrevista un ardid fraguado
con Valverde, para acometer alevosamente a la indiada in-
defensa y desmoralizarla. Al tratar del rescale ofrecido
por el prisionero, descubre aun mayor ignorancia, pues no
le cabe que los indios hubieran escondido en Huamanga
los tesoros que traian por orden del usurpador, porque si
el tirano s6lo era duefio de los pueblos y tierras desde
Ouito a Piura, ic6mo pas6 ese oro por los altos de Hua-
manga? Santa ignorancia de un aprendiz de historiador,
puesto que Quisquis y Chalcuchimac, los lugartenientes de
Atahualipa, habian ya saqueado el Cuzco y exterminado
casi la familiar imperial; y que para garantia del envio, Her-
nando de Solo y Pedro del Barco vinieron personalmente a
levarse ese cuantioso tesoro.
Desconoce incluso la religion incaica y el grado de
veneraci6n que lienen generalmente hasta hoy dia los in-
dios, por los sepulcros y momias de sus antepasados.
-De todo lo dicho infiero yo que Ud. tiene a los
indios por gene civil-le dice el visitador.-Y este res-
ponde:
--Si habla Ud. de los indios suietos a los empera-
dores de Mexico y el Peru, y a sus leyes, buenas y ma-
las, digo que no solamenle han sido civiles, sino que es
la naci6n mas obediente a sus superiores que hay en el
mundo........ Viven de sus cosechas y cria de ganados.
sin aspirar a ser ricos, aunque hayan tenido algunas co-
yunturas por medio de los descubrimienfos de minas y
huaces, contentandose con sacar de ellas un corto socorro
dara sus fiestas y bacanales .......... Algo inaudito!







Un Inca que ignore el idioma imperial.......


















De un -indio neto, como se titula en alguna part
SConcolorcorvo,. se espera un perlecto dominio del que-
chua. En efecto, los pocos ejemplos que saco, prueban
hasta la evidencia, que lo domina a la perfecci6n. exac-
tamente como lo dominant los recien legados a tierras del
Inca........De tal guisa, que es impossible distinguir sus
nombres y vocablos si son de la .Lengua general- del
Peru, o de otra cualquiera.
Llama a la tablada de Coporaque. Coporaca, que
explicada en su etimologia daria algo pornografico e in-
decente. Desconoce la naluraleza de algo tan indio y
secular, como es la coca. Unos la mascan simplemen-
te, como los mariners la hoja del tabaco, y lo que hemos
podido observer es que causa los mismos efectos de atraer
much saliva y fruncir las encias a los principiantes en este
uso-. Totalmente falso. Ignora el nombre de la Ilipffa
que usan los indios para dar sabor y habla de ella, como
lo hiciera un gringo: -Muchos indios que las tienen ya
muy castradas y que no sienten su natural efecto, usan
de una salsa bien extraordinaria, porque se compone de
sal molida (!!), y no se que otro ingredient muy picante,
que Ilevan en un matecito de cuello que levan colgado al
suyo, y de alli sacan unos polvitos para rociar las hojas
y darles un vigor extraordinario.. Esto es justamente al-




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go extraordinario, cuando lo dice un indio. Le conta-
ron seguramente muy mal del cheko que usan los indios
del Norte y Ceniro, en lugar de la Hipffa de quechuas y
aimaras. Los viajeros franceses, ingleses, alemanes y
yankis, nunca han dado tan pesimos informes como este
indio que huele a chapete a la legua.
'Al Ilegar al Cuzco se la quiere dar de ducho en
nombres vernaculos, y dice: -Los criollos naturales deci-
mos Cozco. Ignoro si la corrupiela sera nuestra o de
los espaiioles. (lo m6s probable que lo sea de los man-
chues). iUn Inca confesando su desorientacion en lo to-
cante al nombre aulentico, nada menos que-de la capital
de Imperio de sus antepasados!
Del maiz habla como un gachupin.de Mexico o Gua-
temala. Cuenta lo que uno de los cronistas: que los in-
dios mexicanos al tiempo de dar maiz a los caballos,
cuando aquellos les preguntaron que c6mo se lamaba la
yerba, les respondieron sin comprender la pregunta, -mabi
sefior (tome senior), y los gachupines bautizaron con un
verbo a una planta indigena que nuestro autor llama -maiz
o trigo de la tierra-, cuando todo indio o mestizo sabe
que su nombre terrigeno es sara. Los -extirpadores de i-
dolatrias*. espafioles ciento por ciento, como Arriaga, A-
vendafio, Teruel y otros, distinquian muy bien unas cono-
pas Ilamadas mamasara, huanlaysara y ayrihuaysara,
un siglo y medio antes que *Concolorcorvo., y este in-
dio lo llama frigo de la fierra........Describiendo despues
la ciudad dice: *La desigualdad del sitio en una media la-
dera, da lugar a que desciendan las aguas y limpien la
ciudad de las inmundicias de homnbres y bestias. que se
juntan en los gualayanes ........ OQue cosa es un guatayan?
La respuesta es digna de un quechu6logo de pura cepa:
*Este termino huafanay (n6tese el trastrueque instantineo
de las silabas), equivale en la lengua castelana (I!!) a un
gran sequin o acequias que se hacen en los lugares gran-
des por done corre agua perenne o de lluvia para lim-





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pieza de las ciudades. La de Lima fiene infinifos, aunque
mal repartidos. Tambien los tiene Mexico*. Por poco
no dice, que los poseen Paris y Berlin........Al reterirse al
idioma aimara, anola: *En la Paz hablan competentemente
el castellano con los hombres en las conversaciones priva-
das, pero en sus estrados no se oye mas que la lengua
aymara, parecida much a la de los moros, en que fra-
baja much la garganta. Cualquiera sabe que la articu-
laci6n del quechua y el aimara es casi identical, a tal punto
que Cobo ya pens6 en 1653 que posiblemente ambos pro-
cedieron de una lengua madre como el frances y el espafiol
del latin. A prop6sito de las maldiciones indigenas cita
la frase de Supaypaguagua, como un espafiol kcoka. que
dicen los indios, a los que no entienden una palabra de su
lengua. Al hablar de los postillones incaicos, estampa:
-De esta villa (Oruru) se despachan dos canfaris para la
de Cochabamba ........La palabra, -chaski., tan usual en
el Peru de ayer y de hoy, es desconocida para el indio de
marras.
Por lo expuesto se deduce que *Concolorcorvo. sa-
be menos quechua que los primeros espafioles que llegaron
al Peru.






Un "Inca" con un pronunciado tufo a "godo"


















Todo el libro respire un fuerte olor a godo. Fana-
tismo religioso, desprecio por la raza native, servilismo
incondicional por el rey: defense cerrada del rEgimen de
las mifas, encomiendas y obrajes; todo esta denuncian-
do a un digno sucesor de Toledo el intransigente, de
Valverde el fanatico, de Areche el sanguinario; y de la le-
gi6n de verdugos y exterminadores del Imperio y de los
calumniadores sempiternos. En cada pagina -Concolorcor-
vo, hace preguntas gede6nicas y propicias, como quien
echa combustible a una m6quina de menlir y desfigurar
los hechos m6s inconcusos. I, ademas de asentir en to-
do al visitador, le refuerza con confesiones cinicas, indig-
nas, que distan miles de kil6metros del fervor y la leal-
tad peruanista de los mestizos ilustres como Garcilazo,
Huaman Puma, Bias Valera, y adn de los espafioles ve-
races y sensatos, seglares y religiosos de los siglos XVI
y XVII.
Para el, el origen del intercambio del blanco con el
indio, comenz6 asi: *Col6n al liegar a las Antillas, hizo
trueques con los nativos de unos objetos con otros, sin
tirania alguna, porque al indio le era in6til el oro y le pa-
reci6 que engafiaba al espafiol dandole una libra de este
precioso metal por cien libras de hierro en palas, picos y
azadones........ Los indios habian asesinado inhumana-





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mente a los colonos y desde entonces se convencieron de
que era precise tratarlos con rigor y dureza. -De esto es-
escribieron los religiosos con plumas ensangretadas al
rey', concluye. Se nota al instant de que la embestida es
al piadoso y evangelico Las Casas.
Vease una opinion del visitador a cerca de los Incas:
--En tiempo de sus incas se sacrificaban a sus in-
humanos dioses a los prisioneros de guerra, y que el pue-
blo comia estas carnes con m6s gusto que las de las bes-
tias Los incas, caciques y demas sefores y oficiales de
guerra, reservaban para si una gran multitud de mujeres,
que consideradas en igual numero que los hombres, resul-
taba que el comun no tenia el suficiente para propagarse,
y menos para el carnal delete, por lo que era muy comun
el nefando y bestial que hallaron muy propagado los espa-
holes-. A cerca de la despoblaci6n del Tahuantinsuyo por
las miffas exterminadoras, responded que no existen pruebas
de ello a pesar de que confiesa muy campante que de los sie-
te millones que encontr6 Toledo. no quedaba sino en ese
entonces sino un mill6n.........(quiza no anduvo exagerado
en esto). Y adems por el clima frigido de la sierra, -las
mujeres eran poco fecundas ........Cobo, Cieza, Acosta y
olros encontraron invariablemente mayor poblaci6n en la sie-
rra que en ninguna otra region del Peru, y le asignan la
mayor densidad.
Contra la acusaci6n de los famosos Reparfimienfos,
argumenta;.....todos los espafoles convienen que los peo-
res corregimientos son aquellos que cobran en species,
aunque reported a un precio subido; perolos sefiores ex-
tranjeros, de cualquier apariencia les forman una causa
criminal.. Concolorcorvo. reajusta este desmentido di-
ciendo:........*y no pensando estos (indios) por lo general,
mas que en su ocio y borracheras, a que siguen otras bru-
talidedes, afirmo que mis paisanos no son robados, sino
robodores de los espaioles. (!!!). Sobre la esclavitud de





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los natives y su explotaci6n: -Es cierto que viendo los pri-
meros espafioles que los indios se contentaban y sustenta-
con tantos granos de maiz como una gallina de las nuestras,
y que apenps trabalaban ochos indios como dos espafo-
les, regulavon el salario de aquellos a un infimo precio-
........Justificando los Obrajes, en los que hacian trabaiar
incluso a los press de las c6rceles y a los deudores que
morian al pie del telar atados con cadenas: *el mayor se
reduce a dos argollas que cifien las piernas sobre el tobillo
con una cadenilla alravesada, tan ligera y debil que cual-
quier muchacho puede romper sus eslabones........ A los
deudores por flojos o soberbios se les procuraba alentar
con la cascara de novillo, desde la rabadilla hasta donde
dan principio las carnes........ Apenas una caricia inocente.
Y, -aunque se gane con esta gene perdida, que solamen-
te este nombre merece, es una utilidad que se queda en
los libros, y por consiguiente un caudal fantlstico ........
El mejor sistema para civilizar al indio segiin el visitador,
es haciendolo trabaiar duro.-Y agrega bonachonamente:
--'Al contrario sucede senior inca, cuando los indios
deben al corregidor. Entonces parece cada pueblo un en-
jambre de abeias, y hasta las muieres y muchaches pasan
a las iglesias hilando la lana y el algod6n, para que sus
maridos tejan telas .......y los zanganos de la colmena se
aprovechen de ellas, agrego yo.
El visitador, no s6lo se conform en hacer una bri-
Ilante defense del ominoso regimen colonial, sino que a-
boga francamente por la total extinci6n del alma native,
tendiendo a la supresi6n del idioma quechua y de los can-
lares y leyendas que pudieran conservar algo de lo que
fue el fastuoso como justiciero Imperio Incaico. Estos pa-
rrafos parecen dictados por un Toledo redivivo asesorado
por un Vicente Valverde: --E perjuicio que sigue en lo
politico, es de much consideraci6n porque por nedio de
los cantares y cuentos conserven muchas idolatrias y tan-
testicas grandezas de sus antepasados, de que result a-





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borrecer a los espafoles, mir6ndolos como a tiranos y ii-
nica causa de sus miseries, por In que no hacen escriipulo
de robarles cuanto puedan, y en un tumullo, en que regu-
larmenle se juntan cincuenla contra uno, hacen algLnos
estragos lamentables en los espafioles, a que suele concu-
rrir la imprudencia de algunos necios ayudantes de los cu-
ras y de los cajeros de los correjidores. Por estas razo-
nes y otras muchas que omito, dijo el visilador, se debia
poner el mayor empeino para que olvidasen enteramente su
idioma natural..
A este paso el regimen espaiol en el Peru resul!a
siendo un eden, y aquellos unos santos varones inofensivcs,
que sutrieron estoicamente las depredaciones de las india-
das estupidas y barbaras, sino hubiera alzado su viril voz
de protest s6lo diez afos despues, el prolom6rtir de la li-
bertad de America, Jose Gabriel Condorcanqui, para des-
enmascarar a los tiranos, en la valiente carta que dirigi6
al sanguinario Areche desde su prisi6n, con una entereza
digna de un bisnieto de los emperadores del Tahuanlin-
suyo.
Despues de denunciar que para garantia de coaccion
en el pago de mil cachivaches inililes para los indios, les
tomaban en rehenes a sus familiares, dice: ........al fin si
nos dieran tiempo y treguas para su cumplimiento, fuera
soportable en alguna manera este trabajo, porque luego
que nos acaban de reparfir, aseguran nuestras personas,
mujeres, hijos y ganado, privandonos de la libertad para
el manejo. De este modo desamparamos nuestras casas,
families, mujeres e hijos, y obligados de necesidad se ha-
cen prostitutes; de donde nacen divorcios, amancebamien-
los p6blicos, destrucci6n de nuestras families y pueblos,
por andar nosotros desertados*, Le recomienda leer los
informes de various obispos y agrega, ........y llegar6 a
ver Ud. tanta iniquidad, que no solo se escandalizara, si-
no que verter lIagrimas de compasi6n de oir tanto estra-
go y ruina de las provincias-. (Verter 1e, Areche, lagri-





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mas; el que invent un alroz suplicio para el m6rtir, y
lo presenci6 imposible, con el sadismo de un enajenadol
........La figure siniestra de Arriaga, resume today la sed
insaciable de oro de los voraces espafioles. De el se que-
ja el indio indi'nado: -El finado don Antonio de Arria-
ga. que fue coriejidor de esta provincial de Tinta, nos re-
parli6 la cantidad de frecienfos y mas mil pesos, seg6n
consta de los libros y borradores que estan en mi poder.
La tarifa de esta provincia es de 112.000 pesos por todo
el quinquenio Repare Ud. ahora el exceso: de este mo.-
do de proceder son todos los correjidores; fuera de tener
este caballero tan mala conduct con sus cobradores, de
apaleailos. aporrear!os, tratarlos tan mal, no s6'o-a ellos,
sino a olros comprovincianos nuestros, asi seculares como
curas sactrdotes. personas de todo respeto, por decir que
dependia de los primeros grandes de Espefia........Los co-
rrejidores nos apuian con sus repartos hasta dejarnos la-
mer fierra; parece que van de apuesta para aumentar sus
caudtles en ser unos peores que otros; digalo el Correjidor
de Chumbivilcas que en te: mino de dos afios quiso sacar
un aumento mayor que lo que su antecesor habia hecho en
cinco: al fin adelanl6 much su caudal, que aun su propia vi-
do entr6 en el cimulo de sus propios bienes y sali6 muy
lucido. Son los correjidores tan quimicos, que en ves de
hacer de oro sangre que nos mantenga, bacen de nuestra
sangre sustento de su vanidad........nos recojen como a
brutos; y ensartados nos entregan a las haciendas para
las labores, sin m6s socono que nuestros bienes y a ve-
ces sin nada....Los hacendados viendonos peores que a es-
clavos nos hacen trabaiar desde las dos de la mariana
hasta el anochecer que parecen las estrelles sin m6s sueldo
que dos reales por dia: fuera de esto nos pensionan los do-
mingos con faenas, con pietexto de apuntar nuestro tra-
bajo, que por omisi6n de ellos se pierde, y con hechar
vales que pagan* .......
.D6nde hemos leido tanto horror? Creo que en las





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paginas del Dante, o en -El jardin de los supCicios- de
Mirbeau. Son sollozos de una raza que gime haciendo
sonar 16gubremente sus cadenas; pero son tambien rugi-
dos de puma acosado; son gritos de protest de la con-
ciencia humana ultrajada que quiere sacudirse de un
yugo nefando. Este es el digno vastago de Manco-Capac,
que no se intimida ante su verdugo, ni a6n despues de
haber hecho ahorcar al despota Arriaga. Despues de que
el teroz Areche, en cruelisima torture le hace descoyun-
tar los miembros para que debate a sus c6mplices, toda-
via tiene el incredible valor de arrojarle al rostro esta frase,
como un latigazo de fuego: -Nosotros somos los 6nicos
conspiradores. Su Merced por haber agobiado el pais
con exacciones insoportables, y yo, por haber querido li-
bertar al pueblo de semejante tirania ........Palabras intre-
pidas que ha recojido la historic, y que ojala siempre pu-
dieran pronunciarlas las nuevas generaciones, con la arro-
gancia y la entereza de este indio formidable, en un caso
semejante.






Un vistago incaico que denigra a su dinastia


















En agudo contrast con el Inca rebelde y altivo, vea-
mos ahora, el servilismo abyecto, la traici6n de un des-
castado, y la apostasia de un lacayo.
Habla con marcado desprecio de sus ascendientes y
en forma claramente humillante. Pag. 12. -Eslo tambien
en e~ que los cholos respetamos a los espafioles, como
a hijos del Sol (iinconcebiblel), y asi no tengo valor
(aunque descendiente de sangre real, por line tan recta
como el arco iris). Al hablar de la acobardia de Ata-
huallpa a quien el llama Manco: .....afirmo que Manco fuE
un hombre de mala fe, traidor y aleve, porque.... -Mi pa-
riente, o uno de mis parientes. carecia de destreza mili-
tar, y arn de valor. por haber abandonado la capital con
un ejercito de 80.000 hombres'.... Pag. 230: ,Los es-
pafioles no usaron de artificios para vencer a sus paisa-
nos,.
El visitador le ridiculiza su jerga mestiza y su torpeza
para manejar los tiempos del verbo lover, y, 1l se justi-
fica:
--No es much esto, senior don Alonso, porque
soy indio neto*.
--Dejemos lo neto para que lo declare la madre
que lo pari6, que esto no es del caso....*





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Fastidiado por la mania inquisitive del inca, el visi-
tador le espeta:
--Vamos claro senior inca, .cuantas preguntas de
estas me ha de hacer Ud?-
--Mas de doscientas*-responde, el muy fresco.
El chapete le aconseja ir a la carcel donde hay
tantos ociosos, y l6 replica, como preparando el carrillo
para una bofetada:
--No hay tal ociosidad en la carcel, porque les
falta tiempo para rascarse y matarse lospiojos'.
-.Falta Ud. a la verdad -retruca el visitador-
porque los mas comen los piojos, si son indios o mes-
tizos. Los espafioles cansados de mater estos fastidiosos
animals los encierran en un canuto estrecho, y al pasar
cerca de las rejas alguno o alguna que no les da limos-
na, le arrojan con un soplo doscientos piojos por las es-
paldas....-
Cuando se atreve a inquirir a cerca de los traces de
las limefias, un poco escandalosos, recibe este sarcasmo:
--Es Ud. un pobre diablo de los muchos que hay
en este reino y en otras parties del mundo.. Mas ade-
lante le dira en tono chunguero:
-- 'Hay m6s preguntas seor Cangrejo, que ya me
voy enfadando?-
Abrumedo de admiraci6n por el lujo y el tamafio de
las camas nupciales y los brocados de las cunas limefias,
vuelve a preguntar como un camanejo:
--Yo me alegrara ver esa grandeza y palpar esos
encajes y puntos-.
---No sera difiicultoso el que Ud. vea, pero no le
permitir6n palpar con esas manos de carbonero, de re-





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celo de una mancha o que les deje algin olor a chufio*,
Respuestas que denuncian inconfundiblemente al criollo
limeiio, presuntuoso y altanero, enfundado en un anodino
inc6gnito de visitador chapet6n.
No queda el asunio alli. El alegato iba a constituir
un cent6n voluminoso; pero dice que el 'visitador le ata-
j6 m6s de sefecientos p/iegos, que habia escrito en de-
fensa de los espofioles y honor de los indios cuzquefios,.
Hay pruebas que no necesitan apuntalarse con argumen-
los, porque son evidentes por si mismas.






Tentativa de dar consistencia corporea a un
fantasma


















Dejemos a Concolorcorvo hacer su biografia, y ced6-
mosle la pluma.
Pag. 25: .Yo soy indio neto, salvo las trampas de
mi madre, de que no salgo por flador. Dos primes mias
coyas conservan la virginidad. a su pesar en un conven-
to del Cuzco, en donde las mantiene el rey nuestro se-
ior. Yo me hallo en 6nimo de pretender la plaza de pe-
rrero de la cathedral del Cuzco para gozar inmunidad
eclesi6stica y para lo que me servir6 de much merito
el haber escrito este itinerario.... Confiesa en el Cap. II,
pag. 41, que estuvo en Buenos Aires en 1749. En el Cap.
XV, p6g. 217.... -nos introdujeron en el lugar de mi
nacimiento, nombrado la ciudad del Cuzco-. Por consi-
guiente es indudablemente paisano de Garcilazo y del
Lunarejo....
Bien. prosigamos.
En el Cap. XVIII, p6g. 249, pregunta el visitador
que con que neci6n compare a los indios, y este le res-
ponde *consigo mismo., y le hace un retrato caricatu-
resco: *El que vi6 un indio se puede hacer juicio de que
los vi6 a todos, y s6lo repare en las pinturas de sus ante-
pasados los incas (siempre con una minuscule despectiva
cuando habla de los Incas), y aun en Ud. y otros que di-
cen descender de case real, m6s deformidad y que sus





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rostros se acercan a los de los moros en narices y boca,
aunque aquellos tienen el color ceniciento y Uds. de ala de
cuervo.
-.Por eso mismo, acaso, se me puso el renombre
de Concolorcorvo. (He aqui la raz6n de su seud6nimo).
-Si, secor..
--Pues juro por la batalla de Almansa y por la
paz de Nimega, que he de perpetuar en mi casa este a-
pellido, como lo hicieron mis antepasados con el de Car-
los. que no es tan sonoro y significativo: iConcolorcor-
vo! es un termino retumbante y capaz de atronar un e-
jircito numeroso y de competir con el de Manco-Capac,
que siempre me choc6 fanto, como el de Miramolin de
Marruecos$.
En el Cap. XX, pag. 278, el visitador le previene
para seguir a Lima y el responded: *Estoy pronto a seguir
a Ud. hasta Lima a donde hice mi primero y unico viaje
cuando sali del Cuzco con el animo de pasar a Espaina,
en solicitud de mi tio, que aunque indio logr6 la dicha de
morir en el honorifico empleo de gentilhombre de c6mara
del actual Sefor Carlos III, que Dios eternice, por mer-
ced del Seior Fernando VII, que goza de gloria inmor-
tal, porque los cat6licos reyes de Espafia jams han olvi-
dado a los descendientes de los incas, aunque por linea
transversal y dudosa; y si yo, en la realidad, no segui des-
de Buenos Aires mi idea de ponerme a los pies del Rey,
fue por haber fenido la noticia de la muerte de mi lio, y por-
que muchos espafioles de juicio me dijeron que mis pape-
les estaban tan mojados y llenos de borrones que no se
podrian leer en la corte, aunque en la realidad eran tan
buenos como los de mi buen tio*. (Como se ve un cuen-
to estrafalario para discimular un engendro de la mente).
Veamos ahora, la catadura del trashumante Conco-
lorcorvo, descrila por 1e mismo, ya que es tan inclinado
al autoretrato: P6g. 279: (lo consigue por contraposici6n
al de cierto Ignacio Fernandez de la Ceval)........ es tan





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alto como yo, que mido tres varas, a saber: vara y media
por delante y otro lanto por detras. Confieso que su pe-
lo es mas fino que el mio. pero no tan poblado. En color
somos opuestos, porque el mio es de cuervo y el suyo de
cisne. Sus ojos algo dormidos son diferentes de los mios,
que se parecen a los del gavilan, y s6lo convenimos en el
lamafio y particular gracia que tenemos en el rostro para
destetar nifios. Su boca es rasgada de oreja a oreja, y
la mia, aunque no es tan dilatada, se adorna en ambos la-
bios de una jeta tan buena que puede competir con la del
rey de Monicongo. Su talent no se puede comparar
con el mio, porque no tengo alguno, y don Ignacio es
muy clairvoyant'.
Atando cabos sacamos en limpio que Concolorcorvo
es un -indio neto. que mide vara y media de estatura, tie-
ne un tio en la corte, carece de talent, naci6 en el Cuz-
co, y es mas feo que un ogro, no teniendo seguridad, en
buena cuenta, de ser hijo de cierta dama, porque desconfia
de -sus trampas..
Poco esfuerzo cuesta al hombre sensato el darse
cuenta de que se trata de una creaci6n funambulesca, al es-
tilo de los mufiecos de los ventrilocuos de feria, que los
bautizan con el nombre de -Pancho Sacacorchos., o
-Martin., o *Pinocho-. De personaje autentico y serio,
no tiene ni el pelo.







Antonio Carri6n de la Vandera alias "Conco-
lorcorvo"


















En cambio, hay un hombre de care y hueso que se
apellida Antonio Carri6n de la Vandera. Este, segun
propia.contesi6n del Cap. 11, p6g. 41, estuvo en Buenos
Aires en 1749, que es el que se caracteriza de *Don A-
lonso., segun salta a la vista por un descuido del tramo-
yista, en el titulo Cap. XVIII. pag. 245: -OPINION
DEL VISITADOR CARRION. .......etc. Ha observado
cerca de 36 o 40 afios a ambas Americas, (Cap. XXVI,
pag. 324); lleg6 a Lima en 1746. con freinfa afios cum-
plidos (naci6 pues en 1716) (Cap. XXVII. pags. 336 y 345),
o sea el afio del famoso terremoto que tmabien presenci6 0-
lavide. Apunta que a el y los demas criollos los reputaban
igualmente de peruleros o limefios, (p6g. 342). Parte
de su diario seguramente no es suyo por las inexactitudes
tan flagrantes en que incurre, y lo escribi6 para dar una
respuesta a -ciertos viajeros, que para hacer apacibles sus
diaries andan a caza de extravagancias-. Estos no pue-
den ser sino los tranceses como Frezier, Bonpland y
otros. Parte de su libro se compone, pues. de lo que hi-
zo -con ayuda de vecinos (en Dios y en conciencia), que
a ratos ociosos le soplaban a la oreja, y cierto fraile de
San Juan de Dios, que le encaj6 la introducci6n y latines-.
Por su fobia a los serranos, de quienes dice que -son
mas h6biles en picardias y ruindades que los de la costa





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se frafa sin lugar a dudas, de an criollo de Lima,
de espirifi alframonfano, cacufato, mendaz y rea-
lisfa hasfa los fuefanos o de un espanol Illegado al
Peru, de espirifd mordaz, de verva focil como insi-
diosa, verdadero peje entre dos aguas, como se califica l
mismo. Pero de ningun modo un indio, ni menos noble.
El estilo agil, casi de corte modern, de una gracia muy li-
meiia y muy andaluza. lo colocan mAs cerca de Palma, de
Caviedes o Segura, antes que de la socarroneria india
del *Tunante". de la frondosidad campanuda del Lunare-
jo, o de la gravedad mestiza de Garcilazo.
Para comprobar que se trata de un escritor ex61ico
embozado en un poncho indio, hasta poner atenci6n a
dos pasajes del libro. Se emperia Concolorcorvo en ex-
tenderse en describir su tierra. y el visitador le dice:
--No le d& a Ud. cuidado porque siendo precise
delenernos en Huamanga, tiene lugar suficiente para es-
cribir las grandezas de la gran fiesta del Corpus y las di-
versiones....... etc. (Cap. XX, pag. 278). En Huamanga.
describe: amientras el visitadorse despite de los muchos
amigos que liene en ella, voy a cumplir con la obligaci6n
del ilustre cuzquefio'........etc. (Cap. XXI. pag. 288).
EstA hablando claramente de un mercer personaje, en un
moment de olvido, muy explicable en todo aquel que se
ve obligado a mantener el incognito, para mentir y calum-
niar con mayor libertad, e impunemente. Si Carrion de la
Vandeia no es Calixfo Busfamanfe Carlos Inga, a-
lias "Concolorcorvo", lo posifivo, seguro e irreffuf-
fable, es que es un chapeftn de mala enfrafia y peor
cafadnra.
Y, por lo tanto, Concolorcorvo tiene fanto de Inca
y cuzquefio, como Mahoma de cat6lico; o Mussolini de
bolchevike, o el Negus de Albisinia de germano.
Ventura Garcia le ha dado pasaporte legal al -La-
zarillo de ciegos caminanies., y lo ha publicado en la
colecci6n que ir6nicamente se llama -Biblioteca de culture





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peruana.. Para que el contrabando pase disimuladamente.
hace la visaa gorda, y dice: .Lo recogieron. sin duda
alguna, cautelosamente, pues son contados los ejemplares
que hen Ilegado hasta nosolros-. El P. Ruben Vargas
Ugarle, colonialista conviclo y confeso, como Ventura, le
concede tambien .indulgentia plena-: -Su conocimiento
del quechua, las noticias ton particulares que nos da del
Cuzco. su desenfado y picardia nos persuade que debi6
necer en la ciudad Imperial ........
A nosotros, los de los nuevas generaciones andinas,
profundamente respetuosos del grandiose pasado perua-
no, nos toca decirles a estos cazurros aduaneros de la
critical literaria e hist6rica, de que ese libro debi6 circular
por milleres; y que ese desenfado raya en cinismo y li-
bertinaje; que el -Lazarillo. no podra extraviar sino a
los caminantes demasiados bisonos o ciegos. Desde
1773 a esta parte, ha lovido much, y ya no se nos pue-
de dar gato por liebre, ni hacernos comulgar con ruedas
de molino.
Quieran los manes de los Emperadores llustres, que
semejante ap6stata de su raza y de su eslirpe, jams ha-
ya existido en el Kosko, cunn de Pachacutec. de Garci-
lazo, del Lunarejo, de Clorinda Matlo, de 'La Marisca-
lae, y de tantos de quienes se muestra y debe mostrarse
siempre orgulloso.






Inesperado hallazgo de una corroboracibn de-
cisiva


















Escrito mi trabajo, y laureado por el jurado respecti-
vo, una feliz casualidad hizo que me tropezara con un
extenso articulo de invesligaci6n hist6rica, del distinguido
escritor argentino Walter B. L. Bose, miembro del -Centro
de studios de la Universidad de la Platae, publicado en
las actas del XXVII Congreso de Americanistas de Lima,
con el titulo de -DON CALIXTO BUSTAMANTE
CARLOS INCA, alias CONCOLORCORVO -EL
LAZARILLO DE CIEGOS CAMINANTES'. Este
minucioso y documentado studio, constitute, de por si,
una prueba definitive e irrefragable de las tesis que vengo
sosteniendo, o sea, de que -Concolorvorco- no es sino el
seud6nimo de Antonio Carri6n de la Vandera.
He aqui los valiosisimos datos que aporta el senior
Bose.
Dice el, que Federico Monjardin en 1928 ya opin6 de
que -Concolorcorvo, no era sino un anagrama del nom-
bre del verdadero autor, o sea Carri6n de la Vandera, opi-
ni6n que fue refutada por el histori6grafo peruano, el P.
Ruben Vargas Ugarte. Agrega que todos los investigado-
res se limitaron a sacar sus datos de la obra misma, sin
tomar en cuenta la documentaci6n correspondiente a los
personajes y hechos que se described en ella.
El senior Bose aclara los fines del viaje de Carri6n





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de la Vandera a Buenos Aires, y cita ademas un document
sumamente valioso, que pone en evidencia la real existencia
de Carlos Bustamante Carlos Inca, de cuvo nombre hizo u-
so, en forma que no hace desde luego, ningun honor a Este.
No son menos importantes los informes que da a cerca de
la organizaci6n de los correos ultramarinos de Espafia du-
rante la Colonia. Helos aqui.
El servicio postal en America de Sur, estaba a cargo
de los *Correos Mayores de Indias, residents en Lima
desde 1561 a 1769, existiendo otros en Mexico, Guatemala
y Cuba. El maritime lo servia la Casa de Contrataci6n y
del Consulado de Sevilla o de Cadiz. En 1706, Fernan-
do VI dispuso la compra de los correos particulares por
el estado; pero los de America siguieron independientes.
En ,1764 se crearon los ,Correos Maritimos., y se origi-
naron las recomendaciones para los cargos de sus admi-
nistradores en las Indias. El marques de Grimaldi, Ad-
ministrador General, incorpor6 todos los correos de Es-
pania a la corona, except los del *Correo Mayor de In-
dias-, que no era vendible ni renunciable, sino un privi-
legio vitalicio.
Con el fin de tratar con la familiar Vargas, detenta-
dora del privilegio, se nombr6 en 1765 un *Comisiona-
do., para que viniera al Peru y elevara un informed sobre
el particular. Se hizo la transacci6n en 1768 y se proce-
di6 entonces, a una reorganizaci6n. El superintendent
Grimaldi, envi6 con este fin, dos -Comisionados- o -Visi-
tadores-, uno de ellos Jose Antonio de Pando, como
*Administrador General de Correos del Virreynato del
Peru*, pero este se enferm6 gravemente en Bogota, al
Ilegar a America, y en consecuencia, se nombr6 otro con
identico fin, o sea a Antonio Carri6n de la Vandera. Es-
te era natural de Gij6n (Asturias). En 1735 pas6 a Mexi-
co, en 1746, aino del famoso terremoto de Lima, vino a-
qui y cas6 con Petronila de Matute. En 1771, fue nom-
brado, como hemos visto, de -Visitador y Superinten-





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dente de Correos*, para hacer un reconocimiento
personal, de la line postal desde Montevideo a Li-
ma. y con este fin se embarc6 en la Corufia a bordo del
paquebot -El Tucuman., el 17 de febrero, Ilegando a
Montevideo el 11 de mayo del mismo afro. Se entrevist6
en Buenos Aires con el Admin;strador Domingo de Base-
vilbazo, y el 1 de noviembre parti6 para el interior. Co-
mo se constata en el -Lazarillo*, el viaje esta minuciosa-
mente relatado, con todas sus etapas e incidents. Si-
guiendo la ruta del Alto Peri, arrib6 al Cuzco en 1772
y a Lima el siguiente anoi. Durante el viaie redact6 una
extensa Memoriae, que conocemos. Mientras tanto,
Pando, repuesto de su enfermedad, corona su ruta y ha-
biendo Ilegado a Lima antes que el. y dict6 sus pro-
visiones para el servicio de correos resales. L6gicamente
se produjeron, entonces, rozamienfos y desaveniencias en-
tre los dos funcionarios. Como transacci6n amigable,
Pando lo m6s que hizo, fuW despedir a dos de sus auxi-
liares, y nombrar a su rival como su asesor administra-
tivo.
Para reivindicarse de las calumnies de sus enemigos,
y hacer ameno su relato, Carri6n concibi6, entonces, la
idea de sustituir su persona con el nombre de un curioso
personae que le habia ofrecido sus servicios en Potosi,
Ilamado Calixto Bustamante Carlos Inga, mestizo o zam-
bo. descendiente de los Incas. ya venido a menos, y parien-
te de Juen de Bustamante Carlos Inca. .gentilhombre de
boca de S. M.- Habia sido criado de Antonio Guill y
Gonzaga, Presidente del Reino de Chile, habiEndose tras-
ladedo, a la muerte de este, a Lima, pare. buscar -mejor
fortuna.. De aqui volvi6 al Cuzco, pero antes, para a-
segurarse buen exito, falsific6 una carta de recomendaci6n
para si mismo. a nombre del secretario Virrey, Martin de
Martirena, y dirigida a Domingo de Basavilbazo, Adminis-
trador de Correos en Buenos Aires. como ya sabemos.
(Esta carta ya ha sido hallada en el archive de Basavilbazo).





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Bustamante fuW, pues, un personae de existencia
teal, ya que la carta esta fechada en 16 de enero de
1771. El senior Bose constant: -El Inca y D. Alonso
sort pues dos personas diferentes.. Y finalmente agrega
que Carri6n redacf6 la mayor parte del texto e infer-
vino direcfamenfe en los didlogos, concepfos e insinua-
ciones veladas que se hallana en la obra, que s6lo pueden
comprenderse haciendose cargo de las intrigas que se tra-
maron en Lima y en los personages que intervienen en
ellas. La publicaci6n de la obra bajo el nombre de su
criado Calixto Bustamante -que tenia la ambici6n de ser
celebre- fue una broma y una venganza, pues en boca
de este podia poner en los dialogos todas las "verdades.
que directamente no podia decir D. Alonso Carri6n a sus
enemigos.
La broma del funcionario espafiol, en realidad resul-
ta demasiado pesada y sangrienta, pues demuestra a las
claras, una mentalidad maquiavelica y el enorme desprecio
que sentian los peninsulares de la epoca, por los descen-
ientes de los Incas, al tomarlos como personajes de irri-
si6n y de mofa, valiendose de ellos mismos para denigrar
impunemente la civilizaci6n native y sus adelantadas insti-
tuciones; y tomar represalias de sus rivals palaciegos, en
forma indirecta y bajuna, propia de los cortesanos degra-
dados en el contuvernio de las antesalas y los chismes del
sequito virreinal.
Asombra que los investigadores nacionales, no hu-
bieran percibido la burda farsa que se escondia en los ren-
glones del .Lazarillo. 4lngenuidad o malicia? Yo estoy
por lo segundo. Es dificil no extrafiarse, cuando se re-
corren las primeras paginas, de las contradicciones, las
ambigiiedades y dislates del famoso don Alonso o don An-
tonio. Si se prosigue la lecture, la extrafeza se trueca
en indignaci6n y protest, cuando nos salen al paso insul-
tos, calumnias e inexactitudes flagrantes contra el m6s pu-
ro espirtu, no s6lo incaico, sino ante todo, peruano, que





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fue honestidad, trabajo, heroismo cuotidiano. sagacidad po-
litica y administrative, como solamente lo han sabido tener
los pueblos m6s cultos y avanzados del orbe. Cualidades
relevantes que fueron violentamente subvertidas por un re-
gimen de abuso, de supertici6n y de aniquilamiento siste-
matico de la raza madre. en medio de la holgazaneria, la
explotaci6n y la destrucci6n de los testimonios de la gran
altura que habian Ilegado nuestros antepasados, en todos
los 6rdenes de la vida material e intellectual.
Tengo la intima satisfacci6n de dar por coronados
mis esfuerzos en el esclarecimiento de esta grave cues-
ti6n hist6rico-bibliografica, cumpliendo asi, con el man-
dato hist6rico de mi generaci6n, cuyo deber m6s impera-
tivo, es reivindicar la grandeza del pasado peruano, que
todavia, hoy mismo, a pesar de que la several investiga-
ci6n de grandes hombres de ciencia extranieros, que han
demastrado ya, con pruebas irrecusables, el indiscutible
valor de sus exponentes efectivos. todavia sigue sierido
subestimada, calumniada y negada, con una ignoracia y
una pertinacia propias solamente de los pueblos semibar-
baros, desleales con sus progenitores. a quienes deben el
rico y extenso territorio en el que viven.






Conclusions


















Llamo la atenci6n del senior catedratico dictaminante,
sobre el hecho notable de haber yo esclarecido este proble-
ma, guido iinicamente por inducciones y deducciones
realizadas sobre el texto, confrontadas con una reducida
bibliografia, y sin m&s elements de juicio que los escasos
datos que arroja.
Present certeramente la personalidad de Calixto
Bustamante, en el siguiente parrafo de la pagina 7: .Se
diria que es un criado servil y sumiso que soporfa
pacienfemenfe a un amo imposifivo y locuaz-, que
coincide exactamente con el testimonio definitive del senior
Bose, que identifica en este personae, a un criado del
visitador. Asi mismo, en el p6rrafo siguiente de la pb-
gina 26, pude rastrear con gran exactitud la personalidad
del funcionario espafiol: *........se frata sin lugar a du-
das, de un criollo de Lima de espirifu ultramontano,
cucufafo, mendaz y realisfa hasta los fuefanos, o de
un espainol llegado al Peri, de espiritu mordaz, de
verva facil como insidiosa... etc. QOue confirm
rotundamente en la p6gina 27: -Si Carri6n de la Van-
dera no es Calixfo Bustamante Carlos Inca, alias
SConcolorcorvo*, lo positive, seguro e irrefutable,
es que es un chapef6n de mala entraiia y peor cafa-
dura', conclusion a la que ha Ilegado el distinguido se-





-80-


critor argentino, despues de haber cotejado prolijamente
datos fidedignos y documents insospechables.
La unica duda que pudiera surgir, seria la relative a
la originalidad de mi tesis, totalmente aiena, en un prin-
cipio, a la del senior Bose. por haberla conocido con mu-
cha posterioridad a mi trabajo premiado. En este punto,
recurro al testimonio de los sefiores Luis Velazco Ara-
g6n, Edmundo Delgado Vivanco, Jose Gabriel Cosio y
Ricardo Campana, miembros del Jurado Calificador en
cuyo poder se hallan hasta el dia de hoy mis originales,
juntamente con los de otro, tambien laureado en la sec-
ci6n de cuentos, que pueden ser comparados en detalle
con 6ste que someto a vuestra consideraci6n, que no pre-
senta la m6s minima discrepancia ni alteraci6n; y al testi-
monio, no menos valioso del senior Horacio Villanueva,
ayudante de la biblioteca, quien me hizo conocer por pri-
mera vez, en diciembre del aflo pasado, el texto de las ac-
tas del Congreso de Americanistas. que aun no habia si-
do, por entonces, puesto al servicio de los lectures univer-
sitorios.

Proyecto de Mocion.-Despejada ya la inc6gnita de este
personaje enigm6tico, su perduraci6n en la bibliografia pe-
ruana, como representative de las letras nacionales del si-
glo XVII, sefiladamente del Cuzco, entire cuyas mas al-
tas glorias que fue colocado, por la unanimidad de la cri-
tica peruana ms autorizada, sea por una sensible defi-
ciencia de investigaci6n o por velados prop6sitos de des-
prestigiar la cultural Incaica, vale decir, de la mas autentica-
mente peruana, de hecho constitute, antes que un timbre
de orgullo, una burda mixtificaci6n de un prestigio colo-
nial, un grave atentado a tradiciones seculares, y una in-
negable ofensa a nuestros sentimientos patri6ticos.
Por lo expuesto, propongo la siguiente moci6n, que
desearia ver aprobada por la Facultad de Letras de la
Universidad del Cuzco, las m6s Ilamada a hacerlo, por





-81-


su calidad de organismo representative de la culture cuz-
quefa:

Moci6n.--Declarase ap6crifa y lesiva para la Cultu-
ra Peruana, y especialmente para el prestigio del Cuzco,
la obra editada en Gij6n en 1773, con el titulo de .El la-
zarillo de ciegos caminantes-, y escrita con el seud6nimo
de .Concolorcorvo. por el sibdito espafol Antonio Ca-
rri6n de la Vandera; y b6rrese del escalaf6n de sus
*Hombres Ilustres, el nombrede este author, debiendo
mencionarsele inicamente como a un simple funcionario
de los correos del rey, tal como aparece, ahora, por las
concluyentes investigaciones realizadas por el Br. Lucas
Guerra. alumno de esta Universidad. corroboradas por
los eruditos escritores argentinos Walter B. L. Bose, y
Federico Monjardin. La mencionade obra, s61o debe ser
considerada a titulo de bibliografia colonial utilizable para
investigaciones hist6ricas; pero en ningiin caso, como re-
presentative del ingenio cuzqueno del siglo XVII, al lado
de Garcilazo de la Vega y Espinoza Medrano, como iba
sucediendo hasta hoy.
Cuzco, 4 de abril de 1944.
Lucas Guerra.

Dictamen del Catedratico del Carso.-La tesis presen-
tada por el Bachiller Dn. Lucas Guerra. titulada ,Conco-
lorcorvo, o sea el visitador espafiol Antonio Carri6n de
la Vandera, denote investigaci6n hist6rica paciente, por lo
cual creo que puede servir como tesis doctoral. S. M. P.
Cuzco, a 18 de abril de 1944.
V" B* J. Sanfisfeban O.
Chaparro.





-83--


Bibliografia consultada


Cronistas de la cofonia.

Sarmiento de Gamboa.-Historia Indica.
Bernabe Cobo.-Historia del Nuevo Mando.
Cieza de Le6n.-Crdnica General del Peri.
Crist6bal de Molina.-Relaci6n de las fibulas y ritos de
los Incas.
Antonio de Herrera.-Historia de las Indias Occidentales.
Francisco de Jerez.-Relaci6n de la conquista del Peru.
Miguel de Estete.-Relacidn de la conquista.
Gutierrez de Santa Clara.-Historia de las guerras civiles
del Peri.
Joseph de Arriaga.-La extirpaci6n de la idolatria en el
Peru.
.Concolorcorvo..-El lazarillo de ciegos caminantes (e-
ditado en la colecci6n de "Cultura Peraana" que di-
rige Ventura Garcia Calder6n.

Autores modernos.

Luis Alberto Sanchez.-La Literatura Peruana.
Walter B. L. Bose.-Don Calixto Bustamante Carlos Inca,
alias Concolorcorvo "El Lazarillo de Ciegos Caminan-





-84-


tes" (Publicado en *Actas y trabajos cientificos del
XXVlII Congreso Internacional de Americanistas*,
Lima 1939).
Alfredo YEpez Miranda.- Varios articulos en la -Revis-
ta Universitaria- del Cuzco.
E. George Squier.- Peru: Incidents of travel and explora-
tion in the land of the Incas.
Pio Benigno Mesa.- Los Anales de la Ciadad del Cazco,
Philip Ainsworth Means.- Biblioteca Andina -Part one-
The chroniclers, or the writers of the Sixteenth and
Seventeenth Centuries who treated of the Pre-Hispa-
nic history and culture of the Andean countries.
R6mulo Cineo Vidal.- Historia de las Gaerras de los 6l-
times Incas Peraanos contra el powder espanol.









IN3DI 3E



Proemio. ....... ... ......... .......... 3
All por 1773............................. .. 9
Various autores en busca de un personaee. ....... 10
De Montevideo a Lima por la post ............. 21
Incongruencias geograficas e hist6ricas ........... 31
Un Inca que ignore el idioma imperial........... 37
Un lInca. con un pronunciado tufo a Godo ..... 43
Un vbstago incaico que denigra a su dinastia....... 51
Tentative de dar consistencia corp6rea a un fantasma... 57
Antonio Carri6n de la Vandera alias 5Concolorcorvo. 63
Inesperado hallazgo de una corroboraci6n decisiva... 69
Conclusiones........ ....... .. ..... .. .... 77
Bibliografia consultada ......................... 83




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