• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Half Title
 Title Page
 La teoria del crecimiento de la...
 Anexos
 Back Cover














Group Title: La teoria del crecimiento de la miseria aplicada a nuestra realidad : Apuntes para una interpretacion marxista de historia social del Peru
Title: La teoría del crecimiento de la miseria aplicada a nuestra realidad
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00024760/00001
 Material Information
Title: La teoría del crecimiento de la miseria aplicada a nuestra realidad Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Peru
Physical Description: 87, 1 p. incl. : illus., port., maps, tables. ; 24 cm.
Language: Spanish
Creator: Martínez de la Torre, Ricardo
Publisher: Ediciones de "Amauta"
Place of Publication: Lima
Publication Date: 1929
 Subjects
Subject: Labor and laboring classes -- Peru   ( lcsh )
Social conditions -- Peru   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Illustration on cover.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00024760
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002877441
oclc - 19479328
notis - APA8683

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Half Title
        Page 1
        Page 2
    Title Page
        Page 3
        Page 4
    La teoria del crecimiento de la miseria aplicada a nuestra realidad
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
        Page 30
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
        Page 39
        Page 40
        Page 41
        Page 42
        Page 43
        Page 44
        Page 45
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
        Page 52
        Page 53
        Page 54
        Page 55
        Page 56
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
        Page 61
        Page 62
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
        Page 67
        Page 68
        Page 69
        Page 70
        Page 71
        Page 72
        Page 73
        Page 74
        Page 75
        Page 76
        Page 77
        Page 78
        Page 79
        Page 80
    Anexos
        Page 81
        Page 82
        Page 83
        Page 84
        Page 85
        Page 86
        Page 87
        Page 88
    Back Cover
        Page 90
Full Text




iLa Teoria del Crecimiento de fIi


Miseria Aplicada a Nuestra Realidad
APUNTES PARA UNA INTERPRETACION


MARXISTA


DE HISTORIC


SOCIAL


DEL PERU'


.. ,\ o




. EDClONES "AMAUTA"
;L I.MA MCMXXI
, .,'i, ; .:.!.'; .!


DIBOJO DE GEOR*G1 OROq !


~iI -. 4' jp


:


Akl






















LA TEORIA DEL CRECIMIENTO DE LA MISERIA


APLICADA


A NUESTRA


REALIDAD
























DEL MISMO AUTOR:


"EL IOVIMIENTO OBRERO EN 1919"


BIBLIOTECA "AM

m l QjSmr %


AUTA"- LIMA -1928

bOS S- E mJEVL = AR




RICaRtDO [ARTINiEZ DI LA T. ORIRU


La Teoria del
la Miseria
Nuestra
Apuntes para una interpretacibn


Crecimiento de
Aplicada a
Realidad
narxista de historic social del Peru


E D I C IO N E: S DE & PA vM A- uTfA "
L I M A f 9 a a














L'tail


A, *, a", de Ra '*1
1t *.^ r ': L*: i




(A u' a ,d '.



..,: ; ., .

MARTINEZ DE LA TORRE
(Apunte ia Ilpiz de Ricardo Fl6rez)


34'?


*'LtATW -:'


I


























E resefiado sinteticamente la situaci6n econ6mica del
Peru en 1919, al producirse el movimiento obrero de mayo
de ese afno. Los diez afios transcurridos del 19 a
hoy son econ6micamente interes~antes por la plusvalia cre-
ciente acumulada durante ellos. De aino.en aiio se viene for-
mando un nueva clase capitalist, poderosa y enriquecida. Paralelamen-
te, en proporci6n much mayor, aumenta la miseria de la clase trabaja-
dora.
Establecer conclusions con" datos numbricos es casi imposi-
ble entire nosotros. Muchos hechos que en nuestra realidad econ6mica
saltan a la vista, 'a la hora de una comprobaci6n estadistica son mate-
rialmente indemostrables.
Veamos, dentro de lo possible, c6mo se ha producido este creci-
miento capitalist a que hago referencia.



El Per6 es un pais esencialmente agricola y minero. El capital in-
vertido en la agriculture pasa de setenta millones de libras. Cerca del
68 por ciento de la poblaci6n se dedica a la agriculture y a la mine-
ria.
Los cultivos mas importanres son el arroz, la cafia de azucar, el al-
god6n. La cafia de az6car se produce en todo el pais. El monopolio de la
producci6n de azucar peruana esta mantenido por una firma alemana,
Gildemeister & Co., propietaria de enormes haciendas. La calidad de
los azucares peruanos es superior a la de Cuba, Argentina y Brasil.
El arroz se produce especialmente en los departamentos de Lam-
bayeque y La Libertad. La variedad cultivada es Jamaica y Caro-
lino, compitiendo por su calidad con el mejor del mundo.
La producci6n fue en 1926 de 22,690 toneladas de arroz pilado,
Con relaci6n a 1919 hubo un aumento del 29 por ciento en 1927. En
la actualidad la industrial arrocera atraviesa una crisis, la que se refleja
sobre el proletariado urban y campesino, siendo esta product


~a~~qN, -W I _91$~PQPS~~,~-








- 6


la base de su alimentacin; 'Para conjurarla, se han dictado medi-
das gubernativas sobre el arroz importado, aumentindose asi el pre-
cio de consume.
La exportaci6n de az6car sigue un period de prosperidad. Ha
registrado las siguientes variaciones:

PRODUCC10N DE AZUCARES EN LOS VALUES
PRODUCTION OF SUGAR IN THE VALLEYS
S1926 1927



PTAC A LOS ULTIMOS Ai oS















Ultimamente la baja mundial de az3car ha creado una delicada


Damos a continuaci6n las cotizaciones comparadas:
P ;s r g S ? ? *





1924 925 1926 1927 928 1929



Liverpol p. cwt. f 271- 14 6 1 6 12 0 12








Lima p. qq. gob .. 24(-- i2 6 6 I31 6 19 4 11 7 41

La producci6n del algod6n en el afio 1927 desciende un poco:
s a 9 tls czas 3 58cs:




192 4 ]925 19260 1927 1928 1929
19EXPORTACION DEAZ toneladas 33,558UTIMOS OS.

192: Lp.40 : LP. 38597,3861.000









1923 45,996
1924 46,582
3 -1925 44,298
S1926 56,028
1927 55,200
1928 54,443








-7-


No obstante esta prosperidad la producci6n algodonera (sera
condenada a sufrir una ruda crisis en afios pr6ximos? La competencia
que puede hacer al algod6n peruano el Ilamado "algod6n artificial"
repetiria el mismo fen6meno del afiil vegetal suplantado por las anili-
sas quimicas alemanas.
Seg6n las informaciones del corresponsal de United Press, Harry
L. Percy, "la Corporaci6n que 'lanz6 al mercado el llamado "algod6n
artificial", contaba solamente con un capital de 500 d6lares.
Seg6n se afirma, este substitute es de mejor calidad que el algo-
d6n verdadero. Cuando reci6n se enviaron varias pacas a una fibrica
inglesa, con fines experimentales, respondi6 esta que se trataba de
algod6n mercerizado.
Los resueltados obtenidos con este nuevo substitute, han satisfecho
las esperanzas de sus productores, habiendo recibido 6stos numerosas
felicitaciones de las f6bricas, debido a la calidad del articulo, pues han
creido que se trataba de algod6n verdadero.
Las maquinarias existentes en las fibricas de tejidos hoy dia, se a-
daptan perfectamente a la manufacture de este nuevo product artificial.
Los directors opinan, que ninguna mAquina se vera en el caso de ha-
cer la menor reform con este fin. Ain mas, este nuevo substitute, re-
quiere solamente una tercera parte del tiempo y tinte necesarios para
tefiir el algod6n verdadero.
Este hpcho qued6 demostrado de la manera siguiente: se colocaron
dos'bolas, una de algod6n verdadero y la otra del nuevo product, en
un tanque de tinte; la bola de algod6n verdadero, flot6 durante unos
minutes, demostrando la lentitud con que absorvia el tinte, mientras que
la bola de algod6n artificial hundi6se casi inmediatamente.
Hedley Thornton ha declarado, que numerosas personas le han pre-
guntado, que haria en caso de que le robaran algunas races de dicha
hierba y procedieran a cultivarla?
Su respuesta fu6 que el mismo gustosisimo obsequiaria a cual-
quier persona la cantidad de hierba que deseara, y que todavia Ilevaba
la ventaja de los nueve afios que ha experimentado con estas hierbas. El
descubrir el tratamiento a que debe someterse esta hierba para obtener
el maximun de producci6n,, y luego el procedimiento que necesita la
fibra para convertirla en una material parecida al algod6n, tendrian que
hacerse de nuevo.
Ademis, de los paises extranjeros que-estan cultivando este "al-
god6n artificial", se proyectan cultivar extensas Areas en Inglaterra.
Despues se harin arreglos especiales con los hacendados en Inglaterra,
para que cultiven esta hierba, la que sera adquirida luego por la Cor-
poration.
En 'la actualidad se han formado Compafifas subsidiaries en o-
cho paises diferentes, recibiAndose de continue propuestas de otros
lugares, y hasta se afirma que en los Estados Unidos de Norteambrica,
se estin levando a cabo los arreglos preliminares de una poderosa
,compaiima.
Las pruebas a que se h sometido este nuevo substitute del algo-
d6n, -han sido tan excelentes, que la pequefia compaiifa encabezada
por C. J. Hedley-Thorton, su inventor, ha recibido pedidos por mis
de mil millones de libras de "algod6n artificial". Sin embargo, du-
rante este afio, s6lo podran proVeer alrededor de ochenta millones de
libras. La producci6n aumentara,enormemente el aiio entrante.
Como una evidencia del gran interns que ha despertado este subs-







- 8 -I


tituto, que puede terminar con el domino de los Estados Unidos en
el mercado de algod6n, Hedley-Thorton, ha declarado a la "Uni-
ted Press" que dia a dia recibe mayor n6mero de pedidos de todos
los rincones del mundo.
Como consecuencia de la excesiva cantidad de pedidos, se ha
establecido un sistema de prorrateo, imprimi6ndose formas para el
uso de las fibricas. Aunque muchas de las principles firmas algodo-
Meras de Lancashire, no prestaron mayor atenci6n "al algod6n arti-
Sficial", cuando este se anunci6 por primnera vez, hoy dia miran el a-
sunto de diferente manera. La Corporaci6n que lo explota, ha recibido
ya buen n6mero de pedidos de varias firmas algodoneras de Lancas-
hire. Este product se vende directamente a las fibricas y no a los
comerciantes.
La Corporaci6n explotadora, ha rehusado toda ayuda del Go-
bierno, habiendo expresado que no intent aumentar su capital.
Esto se debe, a que la compafifa tiene ofertas ilimitadas de Baa-
cos y Casas Comerciales, quienes han ofrecido financial el negocio.
Un amigo intimo de Hedlev-Thornton ha declarado que, dentre
de cinco afios, la mayor parte de los paises europeos, produciran su
propio "algod6n artificial", y que pricticamente el inico consumi-
dor del algod6n verdadero de exportaci6n seri Inglaterra; y a6n asi,
estas exportaciones disminuirAn enormemente a no ser que los Estados
Unidos cultive la hierba productora de ese "algod6n artificial".
Esta competencia agravaria la situaci6n del salaria4o agricola,
que en la actualidad soporta la dura crisis azucarera. Serviria de justi-
ficaci6n a ina baja general de salaries, a un rebajamiento del nivel de
vida de los campesinos y al aumento 'de los parados. Los agricultores
se dedicarian a sembrar de nuevo products, inclusive el "algod6n
artificial". La "para" algodonera no revestira en ellos los tragicos ca-
racteres de catistrofe dombstica, que en las grandes masas agrarian
embrutecidas por las condiciones semifeudales del trabajo agricola en
los latifundios de la costa y'la sierra. Estas crisis, como la del arroz, 'el
azicar, acaso del algod6n, pondran a prueba la resistencia y la combati-
*vidad de los obreros y campesinos peruanos. Una s6lida organizaci6n
clasista les capacitara para afrontar en las mejores, condiciones la ten-
tativa de la burguesia de descargar sobre las masas del campo y urbanas
todo el peso de la catistrofe. *
El trigo se produce en la sierra, a 2500 y 3200 metros sobre el
nivel del mar, principalmente en los departamentos de Cajamarca,
Arequipa y Ancash. La producci6n, al terminar el afio 1927, superando
a todos los afios anteriores, fu6 por departamentos:
Kilos

Ancash... ... .... .. .. ..... 17.308,576
Huancavelica... .. .. .. 17,223,798
Cusco .... .. .. .. .. ...... 12,940.074
Arequipa ... . . 9.255.332 -
Cajamarca .... ... ............ 6,638.670
La Libertad .... .. .... 5,645.328
Junin .. ... .. .. 5,359.388
Ayacucho. . . . 4,777.452
Huanuco .. * ,996.378
Apurimac .. .. .. .* .. 1,741.893
Apurimac.. -. -. .









-9-


Moquegua ................. 1,711.053
Lima .................. .. 717.053
Piura ............. ...... .. 246.792
Tacna .. .. ..... .. ........ .. 145.220

87,707.007 kilos

Tomados en conjunto, los tres poductos principles de nuestra
agriculture, con relaci6n al afio 1919, arrojan un porcentaje de creci-
miento important:

rr o Zf a, ,, r tri 0
20 .00 2S
ro 4 sr



0







El porvenir agricola del pais reside en su extensa montaiia o re-
gi6n de los bosques. Millones de hectareas de tierras f6rtiles, exhube-
rantes, esperan el aprovechamiento del hombre. La montafia peruana
produce una gran diversidad de articulos: caf6, maiz, yuca, menestras,
frutas, cafia, de azicar, cacao, tabaco, algod6n, hipecacuana, zarza-,
parrilla, madera, para construcci6n y maderas preciosas como roble, cao-
ba, cedro, alpargata, palo amarillo, laurel, nogal, cocobolo, palo de
rosa, cascarilla, etc.
La producci6n del caucho es la principal riqueza explotada. La co-
ca es otro product important, y la tagua, llamada marfil vegetal, ha,.
bi6ndose concedido la exclusive a un industrial italiano para fabricar
con ella botones. Los rios arrastran oro en polvo, siendo casi todos
navegables. Se ha comprobado que existen los yacimientos petrolife-
ros mis ricos del mundo y de la mejor calidad.
Por sus climas diferentes, por sus enormes bosques, por su cons-
tituci6n montafiosa, por sus riquezas minerales, por sus rios, el Peri
es un pais de grandes recursos econ6micos, parcialmente explotados. La
electrificaci6n, base de la riqueza industrial, tiene entire nosotros una
posibilidad maravillosa. Podemos suministrar fuerza motriz, no s6lo
para nuestras necesidades, sino tambien para satisfacer la de otros
paises.
Esta enorme riqueza en potencia, fAcilmente explotable y adqui-
rible, tienta la avaricia del imperialismo angloamericano, pudidndonos
considerar ya entire los paises cada dia mfs sometidos al contralor del
capital extranjero.

La ganaderia peruana, comparativamente, es pobre. El ganado se-








10 -,
rrano no es de buena calidad. La producci6n de lanas rinde una apre-
ciable plusvalia.
La alpe.ca, que se trasquila cada: dos afos, produce seis libras de
lana muy final que se paga a mas del double de las otras. La de la vicu-
fia, mis fina aun, adquiere un valor altisimo, pudiendo establecerse
que una libra de lana de vicufia equivale al valor de cuatro de alpaca y
ocho de carnero.
Ocupamos un puesto important en la producci6n de lana, en
Sud America. Seg6p opinion de los ticnicos, el Peri esti llamado a
alcanzar un lugar mis visible cuando se introduzcan m6todos cienti-
ficos para mejorar el ganado lanar.
La exportaci6n de lanas, tornando el afio 1918 que fu6 excepcio-
nal, ha tenido estas fluctuaciones:
A..Qk f J iOLAr t VNAS Mii",4t *












-| r~ -of 21 S 91 2 19, 25 192
Hay que observer que el consume local aumenta afio tras afio,
no pudiendo precisarse con cifras exactas este aumento. El beneficio
dle la producci6n lanar queda casi completamente en poder de los
; latifundistas criollos.



3b En la actualidad, la mineria
*- i compite casi con la riqueza agri-
tA cola en explotaci6n. Se han inver-
18 tido en ella alrededor de cincuen-
If ta millones de libras. No hay lu-
16 gar de la repiblica en que no se
encuentre una incalculable reser-
va.
a I Ha habido, en estos iltimos a-
inos, un aumento de 213 por cien-
i to, segi6n el siguiente grifico:
6 La industrial petrolifera es una
de las mis interesantes. "Todos
los t6cnicos que han recorrido
-nuestro territorio, conviene en que
1 93 1/ poseemos latente una enorme ri-'
queza petrolifera, que s6lo espera








- 11 -


para manifestarse, la inversi6n de los capitals necesarios. (Estadistica
Minera del Peru en 1921, Boletin No. 106 del Cuerpo de Ingenieros de
Minas).
Los pozos en producci6n aumentan de afio en afio:

1908 ......... ...... 287
1909 .. .............. 360
1910 .... .. .. ...... 482
1911 ...... ...... 524
1912 .... ...... .. 575
1913 ..... .. .. .. .. 630
1914 ....... .. .... .... 703
1915 ........... ... 747
1916 .. .. .. ... ... 813
1917 .. ......... .... 865
1918 ... ...... .. .. 889
1919 ..... .... .. .. .. 940
1920.. ... .. ... 1,015
1921 .. .. .. .. .. .... ... 1,068
1922 .. ....... .. .... .. 1,185


Para darnos una idea del aumento creciente de los pozos produc-
tivos, tenemos, por ejemplo, que en Lobitos habia 178 en 1922 y 302
en 1923. La utilidades de las compaiiias son inimaginabecs. La Lobi-
tos Oilfields, con un capital de 400,000 libras esterlinas, ha obtenido
los siguientes beneficios del afio 1908123.


1908 .. .. .. .. ... .. .. .. 8,115
1909 ....... .......... ...... 9,814
1910 ..... .... ... ...... ..,, 4,778
1911 ... .. .. .. ... .. ..... ,. 3,687
1912 .. .. .. .... ...... .. .., 44,342
1913 .. .. .. .. .. ....,, 93,580
1914 ............... .. .. ,, 50,005
1915 ......... ..... 80,557
1916 ..... .... .. .. .. ,, 48,615
1917 ...... ........... .. ,, 24,646
1918 .. ..... .. .. .. 74,587
1919. .... .. .. ... .. ,; 107,264
1920 .. ... ............ .. .. 52.026
1921 ............. ... .... 240,008
1922 .. ... ... .. .. .. .. .. 521,072
1923 .. ................. ...... 661,923

No hay cifras referentes a los afios siguientes. En 1922 participa-
inos con el 0,63 por ciento de la producci6n mundial, ocupando el
80. puesto, siendo la calidad oe nuestro petr6leo mejor que la de
Chicago y Mexico. S61o Ie supera, en la producci6n mundial, el de
Pensylvania. En la actualidad, se produce 1.340,600 toneladas de
petr6leo, habiendo aumentado la producci6n con relaci6n a 1919 en
an 234 por ciento.








- 12 -


tlanO Tow AOAs aM Maa j El valor de las exportaciones de pe-
.aw tr6leo y derivados, que el afio 1903 fue
4 ,AS L/ A -: de Lp. 21,222 lleg6 en 1927, aproxi-
,m n madamente, a Lp. 10,156.654. El 70
KIEas~f por ciento va a los Estados Unidos,
oo el 18 por ciento a Inglaterra y el res-
to es consumido en el pals.
El beneficio del cobre nos coloca
9 --en el segundo lugar de Sud America
/ArrA y en el tercero del mundo. La produc-
S-a ci6n de barras de cobre sube en 1927
a 46,367 toneladas, registrindose un
Saumento de 41 por ciento sobre el a-
C` o sn.st i riio 1919. El cobre ha subido en mayo
i de 1927 a 24 318. cent. oro por libra
-- C. I. F.
Siguen en importancia las explota-
srToite .-i cones de plata, oro, plomo, vanadio.
CRMoe La producci6n de vanadio, en la que
S,- ocupamos el primer lugar en el mun-
Sdo, alcanz6 en 1926 a Lp. 1.759,591
me al cambio medio de $ 3,72167 por
Lp. con un crecimiento de 71 por
-_ ciento sobre los afios anteriores.
Casi el 90 por ciento de las ganan-
cias mineral son para el capital ex-
so tranjero. El resto queda en beneficio-
de los mineros nacionales, en impues-
o tos y una minima parte en salaries.
El valor de la producci6n minera,
Sen libras peruanas, es:

1919 ... .... .... .. Lp. 8,306.776
1920 ... .... .. .. .. .. 8,134.694
1921 . .. .. .. 8,348.635
1922 .. ... ... ... .. ,, 10,344.667
1923 ........ .... .. .. ,, 11.864.606
1924 .. .. .. .. ,, 15,635.114
1925 .. .. .. .. .. .... ,, 18,060.782
, i 1926 ........... ........, 22,811.770
1927 I ,, 25,214.284




Otro de los renglones de! ingress importantes es el guano, que
tiene en la historic econ6mica del pais una movida tradici6n. Con
los grades peculados del guano se formaron numerosas fortunes, que
fueron la base de muchos feudatarios y politicos de hoy.
A partir de 1890 la Peruvian Corporation Limited, se hace cargo
de la explotaci6n del guano y de los ferrocarriles. Mas tarde se forma
la Compafiia Administradora del Guano.








1s -

Ultimamente, seg6n acuerdo firmado por el gobierno peruano y
la Peruvian Corporation, la explotaci6n del guano pasa directamente
a la Cia. Administradora, controlada en la actualidad por los ban-
queros yankees como garantia del Emprestito del Guano, pues poseen
la mitad mis una de las acciones. La propiedad perp6tua de los fe-
rrocarriles en explotaci6n pasa a la firm inglesa.
La Peruvian extrajo de 1891127 en toneladas de guano, 1,504.730
y la Compaiiia Administradora de 1909128 1,315.506.




La industrializaci6n se ha intensificado aunque lentamente, en estos
Altimos afios, en relaci6n a los anteriores, pero la, curva del crecimiento
no es muy pronunciada. Se han establecido nuevas fibricas, a base de
exclusive por diez afios, para estimular su implantaci6n.
Entre las nuevas industries tenemos la de tejidos de punto, me-
dias de seda, litografia sobre metales, products quimicos, etc.
Una industrial muy floreciente es la del cemento. La producci6n
aumenta desde 1925 (11,278'tons.) a 1927 en que alcanzan 49,349,
toneladas con un valor de Lp. 275.121. A fines de 1928, la Compafiia
Peruana de Cemento ha dado un dividend de 4 por ciento.
En la industrial, como en la mineria, esti a la cabeza el capital
extranjero, principalmente el americano, que tiene las tres fibricas mis
poderosas de tejidos y la del cemento.
Comenzada en 1890, la penetraci6n del capital angloamericario
se intensifica asombrosamente en esta iltima d6cada, a punto de
comprometer la independencia political del pais.



El comercio mayorista se mantiene firme, desplazando dia a
diaa los pequefios negociantes, presentindose en este sector nume-
rosas quiebras debido a que el capital bancario restringe sus facilida-
des en operaciones de menor escala.
El capital financiero se siente cada dia mis interesado en las ma-
niobras usurarias del comercio en grande. y de la industrial centrali-
zada.
A-fines del afio pasado se verific6 una operaci6n sintomitica
de la soldadura creciente entire el capital commercial y 'el financiero.
El Banco Internacional del Peri, cuyas acciones estaban en poder de
capitalistas nacionales, por valor de dos millones de soles, aument6
su capital a cuatro millones, aumento suscrito integramente por la fir-
ma norteamericana Grace & Co. Con esta operaci6n la .casa Grace
& Co dispone de un banco propio, manejando capitals mayores y core
todas las ventajas respect a sus competidores en la industrial textil y
commercial del pais.
Otras de las causes' que debilitan el comercio en, pequefio es el
aumento incesante de contrabandistas. Existe una extensa organiza-
ci6n que lleva a las oficinas y a domicilio toda clase de mercaderia
a precio infimo.
El comercio de exportaci6n prosper dia a dia. Los principles
products alcanzan estas cifras:








14 -


-Productos Toneladas Porcentaje Paises a quevan, Porcentaje
en conjunto,

Petr6leo 8,532.000 27 0o Estados Unidos 8,7olo
Algod6n 6,763.000 22 olo Inglaterra 78,7o10
Azticar 6,568.000 22 olo Argentina 10,0olo
Cobre 4,597.000 14 olo Chile 8,4olo
Varios 6,568.000 22 olo CanadA 5,4olo

Los EE. UU. estin acapa ando nuestra importaci6n, pues las fir-
mas yankees como The Foundation & Co. Fred Ley, H. J. Gildred
Co Inc., Frederick Share Corpl, que tienen a su cargo importantes o-
bras piblicas, hacen sus pedidos de materials a Norteambrica. El
aumento en las exportaciones Iliga al 151 por ciento mis que en 1919.
El adjunto commercial de la Embajada de los Estados Unidos en
Lima, recibi6 el 13 de Marzo de 1929 un despacho del Ministerio
de Comercio de Washington, 'que decia: "Las importaciones proce-
dentes del Peru en el mes anterior suman 2'541,000.000 d6lares. Las
exportaciones para el Peru en el mismo period valen 2'861,000.00
d6lares".
Como se ve, nuestras reiaciones "amistosas' con Norteam6rica
descansan sobre base s6lidas.
Los beneficios obtenidos en el comercio de exportaci6n e impor-
taci6n fueron: .


I portaciones


Exportaciones


1921 .... .Lp. 16.669.188.0.00 Lp. 16,660.484.0.00
1922' ...... 10,592.554.0.00 18.692.780.0.04
1923 ..... 13,096.261.0.00 ,, 26,653.105.0.00
1924. .... ,, 16,743.112.0.00 ,, 24,814.303.0.00
1925 .. .. ,, 17,0 5.311.0.00 ,, 21.218.708.0.00
Con relaci6n a 1915 en 1928 ha habido en las importacionesun
aumento de 134 millones de soles y 198 en la exportaci6n.

El oro depositado en los bancos, en la actualidad, alcanza a estas
sumas:

Fin del &ae En los bancos En el Banco de TOT
particulars Reserva, (1)

Lp. p. Lp.
1919 560 737 3'324 597 3 885 334
1926 403 792 4 282 894 4 686 686
1921 222 370 4 306 042 4 528 412
1922 237 718 4 316 760 4 554 478.
1923 ,215 466 4 431 236 4 546 702
1924 225 483 4 421 926 4 547 409
1925 206 542 4 424 536 4 531 078
1926 185 494 4 446 673 4 532 167
1927 176 056 4 845 697 5 021 753


(1) Hasth 121, en Ta Junta de Vig ancia.

El onto de la moneda
mente:


fiduciaria en circulaci6n, crece igual-








- 15 -


Fin del aio Emisl6n (1) n la caja do los n circulaci6n
banco emisores

Lp. Lp. Lp.
1919 6 669 910 2 350 108 4 319 buv
1920 7 541 919 1 744 874 5 797 045
1921 7 449 998 1 846 538 5 603 460
1922 5 477 968 .......... 5 477 968
1923 5 712 633 .......... 5 712 633
1924 5 831 788 ......... 5 831 788
1925 6 399 845 ........... 6 399 845
1926 6 104 018 .......... 6 104 018
1927 6 035 879 .......... 6 035 879

(1) Primitivamente, d- los Bancos del Peri y Londres, Italiano, Internacional del Perl y Alemint
Trantatlantico y Ia Caja de Ahorros de Lima, bajo cl control de una Junta de Vigilancia; y desde abril
de 1922; del Banco de Reserva del Peru).

En vista de la prosperidad de los negocios, de la productividad
de las fibricas, de la pequefiez en el costo de la producci6n por baja
de salaries, la plusvalia continue acumulindose firmemente, a costa
del nivel de vida del proletariado urban, agricola y miners.
Las utilidades de los bancos han sido bastante altas. El beneficio
bancario Ilega a:

DIVIDENDS UTILIDADES
Afos 'tuconls CAPITAL RESERVAS A pil a p. TOTIL A
-a~os __________ n _Or__ Tal ;* tpitalacap.y rearv., TOTAL tAt ru U,
Lp. Lp. Lp. o0o ol0 Lp. 010
1919 6 1 250 000 648018 144 492 11.0 7.61 332357 17.51
1920 6 1 250 000 721 369 147 526 11.30 7.48 264844 13.43
1921 6 1 250 000 767822 116 712 9.34 5.78 169370 8.39
1922 7 1 345 028 669 302 152 551 11.34 7.57 271145' 13.46
1923 7 1 392 G79 667 843 175 595 12.61 8.52 357670 17.36
1924 7 1.507 417 816067 200 743 13.32 8.64 383718 16.51
1925 7 1 620 497 864805 227 616 14.05 9.16 433023 17.43
1926 6 1 731 027 905 903 240 714 13.90 9.13 442585 16.78
1927 6 2 146 792 1 127960 240 440 11.38 7.46 402185 12.28


A su vez, las compafiias de seguros contra incendio han podido
repartir buenos dividends a sus accionistas:

1 h Ghstos (ehera-
Intereses y a-
Afos Premios SinIestros Beaseguros Comisiones les y en fneas.
os rrendamietos j patented y
I contribucione,

Lp p. L. p. Lp. Lp. Lp.
1919 8 410 911 41 257 72 209 173 793 10 628 55 724
1920 10 507 959 49 128 142 467 223 020 13 715 73 472
1921 7 457 446 52 687 159 620 201 315 25 855 78 017
1922 7 404 061 47 305 113 206 187 906 6 129 72 656
1923 2 423 622 44 133 101 668 200 807 3 140 68 688
1924 7 519 565 56 981 111 904 227 906 33 773 83 205
1925 7 638 134 65 547 134,570 269 623 52 325 98 572
1926 7 701 893 70 604 161 927 309 469 68.465 .100 123
1927 7 612 724 60 284 166 185 235 447 76 086 1 115 518









-16 -


Las de seguro de vida mantienen ex prosperidad su carter, sien-
do las expectativas muy satisfactorias lara los pr6ximos afios:


Ale CompaR is Sumas aiegurdas Lp. Primas cobradas Lp. Siniestros pagal s Lp.



1919 4 1,345,294 210,396 55,128
1920 4 1,541,269 184,864 46,055
1921 4 1,2 7,468 273,568 ; 66,628
1922 4 i,3 5,754 302,163 69,666
1923 4 1.522.451 326,975 60,826
1924 4 1,994,838 374,979 94,467
1925 4 2,110,133 420,718 103,794
1926 5 2,413,474 463,610 -102,093
1927 5 2 ,650,928 499,765 105,599


En las cajas de ahorro las imposiciones crecen. Tengase en cuen-
ta que en esta clase de de 6sitos no hay imposiciones hechas por o-
breros. pues los salaries reducidos y el costo de la vida no permiten
a la clase trabajadora realitar economies:
: ,, p


No. de ins Depositado en Interesea en
tituciones el afno el ato


SLp.
449 730
540 771
580 567
819 395
738 898
646 928
800 228
721 251
663 945


Lp.
17 270
23 590
28 822
32 298
38 127
51 173
92 446
96 202
63 200


Total


Lp.
868 650
100 819
261 140
550 484,
587 639
642 971
552 453
813 689
880 118


Pagado en Saldo al 31
el alo de Diciembre


Lp. Lp-
:332 192 536458
449 068 651 75 1
562 349 698 791
739 870 810614
642 769 94 t 7'
983 19' 1 () 77)
1 556217 1 () 6 25
1 660 716 2 152 073
2440403 1 439715


La influencia economica-de los Estados Unidos se ha venido a-
centuando cada vez mis, et estos iltimos afios. En la actualidad hay
invertidos en el pais unos doscientos millones de d6l1ares, sin contar
las concesiones de terrenos de montafia, que suman various miles de
kil6metros cuadrados.
Precisamente los reye americanos del petr6leo, con Bertram
Lee y la Standard Oil Luisiana a la cabeza, acaban de obtener un
triunfo en su lucha de competencia con la Royal Dutch, que represen-
ta a los impetialistas petrol ros ingleses, en el acaparamiento mundial
del petr6leo.


Anos


i








- 17 -


"Previo un studio t6enico de los ingenieros ge6logos de la "Standard"
acerca de las regions petroliferas de los Andes peruanos, se concede al citado
capital norteamericano 12.500,000 acres, ubicados en las provincias orienta-
les o amaz6nicas, para que pueda explotar en esta zona, y con derechos ex-
clusivos, petr6leo, carbon, maderas finas, caucho, algod6n, azicar, tabaco,
cafe, etc.
Es region situada a mil metros de altura sobre el nivel del mar, libre de
fiebres y mosquitos, con temperature primaveral durante todo el aiio.
La entrada provisional a la zona es por el Brasil, via fluvial Amazonas
y Huallaga. Mis, este negocio construiri un ferrocarril desde su zona al Pa-
cifico, atravesando los Andes, el cual pondri otra colonia (a base de traer
20,000 families europeas habiles) a las puertas del mar. Para esta obra, que
durari 5 afios, se destinan 300 millones de d6lares.
Los trabajos han sido ya iniciados, bajo la superior direcci6n del inge-
niero petrolero y ferrocarrilero W. R. Davis, el cual ha declarado lo si-
guiente:
"En abril comenzarin a Ilegar 5,000 families. Hasta entonces nos de-
dicaremos a alistar todo para recibirlas. El terreno debe ser despejado, hay
que establecer aserradores y fabricas de muebles, y construir casas.
Habri escuelas y hospitals, maquinarias para trabajar el al-
god6n y una fabrica de tejidos de algod6n. Seran families con hijos y las
agruparemos en aldeas de 100 familiar's cada una. Cada fanmilia .tendra
125 acres de terrenos. Cuando lleguen, habri para cada una, una casa y 10
acres de terrenos ya despejados. Las tierras no despejadas seran vendidas a
10 d6lares hectArea o sea, alrededor de 4 d6lares el acre. El precio de las
tierras mejoradas serA agregado el cost de las obras de mejoramiento y
de edificaci6n. Las compras no se harin al contado, sino que se pagarAn en
un period de 20 afios. Una persona de cada familiar tendri un puesto en la
construcci6n del ferrocarril durante los cinco afios que van a demorar las o-
bras. Para la cancelaci6n de los salaries o de la venta de los products se
hari pagos en tierra. Al principio habra almacenes de propiedad de la fir-
ma colonizadora; pero despues serin vendidos a comerciantes individuals.
Vamos a construirescuelas, un hospital y una sala de cine".
"Encontr6 que ya habia mis personas dispuestas a venir que las que podemos
traer. La mayoria serin de Alemania, Ukrania, Suecia y Dinamarca, y unas
pocas de Inglaterra, Francia y Suiza. Todos deben tener instrucci6n escolar
elemental, buena reputaci6n civic y 500
d6lares por familiar. Todos seran exami-
,4M4 NL AP ,l E ~ffM P(m nados fisica y mentalmente por nues-
C 11TfAL rAdWADtEL S TA4ND1RD OI tros m6dicos antes de permitir su em-
barque. No queremos flojos; pero nece-
S. sitaremos personas de todos los 'oficios.
^-Las tierras de todos deben ser traba-
jadas y mejoradas, ya sea que el cole-
VD3 'no mismo, o si esti dedicado a un o-
ficio, por personal que' lo hagan por

Esta gran concesi6n colonizadora
fu6 otorgada en 1926. Durante todo el
S aio 1927, el ge6logo Buntley, secun-
Sar,,rn, ....... ,,, m -- I dado por numerosos tecnicos, ha reco-
rrido la region en busca de petr6leo y
minerales. En 1928 se ha terminado los trabajos de inspecci6n de los pri-
meros 150 kil6metros del ferrocarril, que cruzara los Andes a la altura de








18 -
18

2,200 metros, en gradientes menores de 1'5 por ciento. Esta linea, que co-
mienza en Yurimaguas, puerto sobre el rio Huallaga, acabari en el Pacifi-
co. (PERU, Obra de propaganda national. Editores: J. C. April y R. Bla-
ya, de la "Editorial Rio de la Plata", Buenos Aires, 1928).



















14 ,
*^






















Reproducimos este mnapa publicado en el n6mero del The West
Coast, Leader, de Lima, del 28 'de mayo de 1929, que aparece junto
con la noticia de la llegala de Mr. James Thomson Currie, director de
la British M6xican Petro euni Co. afiliacla a la Anglo American Oil
Co., y por esta empresa con la Standard Oil of Indiana, acompafiado
de Mr. W. R. Davis, pr motor de New York asociado con Mr. Ber-
tram Lee en el desen voimiento de la concesi6n del ferrocarril del
Yurimaguas. I .
Se puede observer los pozos de petr6leo lists para su explota-
ci6n y el trazo del ferrocarril que pondri a la concesi6n en contact
con el Pacifico. Por el Amazonas al Atlintico, distari el Perii de New

El ferrocarril, seg6im las 1iltimas rectificaciones, tendri un largo
de 800 kil6metros. 'Su l osto ser de treinticinco millones de d6lares.
'De acuerdo con los planes actuales, el t6rmino en el Pacifico es el puer-
to de Pimentel. La lined atravezari el departamento de Lambayeque,
cruzando los Andes por a ruta noroeste al rio Marafi6n, de alli al Yu-
rimaguas sobre el rio Huallaga, tributario del sistema del Amazo-
nas.








- 19 -


El interns de la British Mexican Petroleum Co. en el proyecto
esti concentrado en el valioso petr6leo y propiedades mineras trans-
feridas en la concesi6n. La tierra y' derechos de colonizaci6n han des-
pertado la atenci6n de la Central Financiera Europea. Mr. Bertran
Lee, concesionario de la linea estuvo en Lima hace algunos meses.
El indicado mapa nos muestra la enorme importancia de esta
concesi6n, que segin revistas extranjeras, abarca tales dimensions "que
dentro de ella cabe Dinamarca, Suecia y Noruega juntas". "Como se ve,
se (trata de una explotaci6n formidable, que mete un pais dentro de
otro pals. La colosal empresa sera financiada por Benedum y Trees. Su
magnitude es tal que require inversiones fabulosas de dinero, inversip-
nes que recogeran un fruto much mas fabuloso aun." (La Corres-
pondencia Sudamericana, Buenos Aires, No. 2. 15 de agosto 1928).
No obstante de que el contrato debe ser piblicamente conocido,
se ha llevado a cabo sin examen pfiblico, en riguroso secret. Sue
t6rminos Chasta qu6 limited comprometeran la soberania del Es-
tado? Si sometemos esta concesi6n--sea cuales fueren sus t&rminos
-a un somero analisis de acuerdo con la realidad hist6rica y las con-
secuencias political derivadas de hechos econ6micos -perfectamente es-
tablecidos, los jurisconsultos encargados de justificar los actos oficia-
les no podrAn desvirtuar las gravisimas conclusions a que llegaria-
mos.
Tenemos presents los dolorosos precedentes de las concesiones azu-
careras y tabaqueras en Cuba, la misma cuesti6n del azicar en Hawai, el
petr6leo en Mexico, Colombia, Venezuela, Peru, la posici6n geogrifica
en Santo Domingo y Nicaragua, la ambici6n que reduce a la servidum-
bre a Haiti, Puerto Rico,, Filipinas, la dominaci6n econ6mica tipica de
Bolivia. Comprobamos, ,i, que los intereses yankees prosperan pe-
ligrosamente en nuestro pais. Basta esta verificaci6n. Sus inversiones
son mayores cada dia: on la industrial, en la agriculture, en la mineria,
en el comercio.
Precisamente, la Cerro de Pasco Copper Corp. anuncia ahora ofi-
cialwrente, la realizaci6n de un intense plan de expansion de sus activi
dades en el Pe'4, cuyo valor serA de quince millones de dolares, inclu-
yendo el establecimiento de una plant el6ctrica de treinticinco mil ca-
ballos de fuerza y una plant de zinc electrolitico en la Oroya, dos ofi-
cinas de concentraci6n, la construcci6n de un rascacielo para la Compa-
ifa en la Plaza San Mai 'n, en que se instalaran las oficinas y casa habi-
taci6n para los altos empleados y sus families, una pequefia plant que
sirva para trabajar la mina Yauricocha para cuando se le d6 mayor desa-
rrollo y un t6nel para dragar las minas de Morococha hasta la profun-
didad de mil seL-ientos cincuenta pies.
Ante esta penetraci6n, nuestras masas, cuyo esfuerzo labra la tie-
rra, mueve las fibricas, anima las minas, tienen que sentirse alarmadas.
Esta alarm crece frente a declaraciones terminantes, como las que ha-
ce -land Janks: "Ahora pers guimos francamente nuestros intereses.
Protegemos con la bandera estrellada las inversiones de nuestros dola-
res en cincuenta paises extranjeros, y declaramos, por boca del presi-
dente Coolidge, que "la persona y la propiedad de un ciudadano for-
man parte del c'.minio general de la naci6n, ain cuando est6n en el ex-
tranjero". Esta definici6n justifica, desde-luego, todas las intervencio-
nes armadas llevadas por los Estados Unidos a los paises en que sea
amenazada la persona o la propiedad de los ciudadanos yankees.







S20 -

Hemos legado, inevitablemente, a la consideraci6n de un tema
que apasiona actualmente a todos los pueblos del mundo: el imperialis-
mo. No nos vamos a detener much en 61, por no former part de nues-
tro trabajo. Pero debemos, para la fAcil comprensi6n de nuestro estu-
dio, localizarlo someramente.
La colocaci6n del capital-mrercancia es vital para la seguridad y la
prosperidad national de los Estados Unidos. Es una forma de conjurar
momentineamente la catistrofe de super-enriquecimiento que amenaza
derrumbar la complicada maquinaria financiera norteamericana, amena-
zada continuamente por los golpes del socialism. Segfn uno de los di-
rectores de la American Fund for Public Service "evidentemente la ma-
nifestaci6n particular del imperaalismo contemporineo mis interesante
y apropiado para los americanos es la expansion del capital y el poder
colonial mrs alla de las antiguas fronteras de los Estados Unidos".
Mr. Harry Elmer Barnes, kutor de esta cita, no puede ser, indu-
dablemente, acusado de agitador marxista. Es, como 61 mismo se cali-
fica, un capitalist honrado e inteligente. Esto no le impide coincidir
conr nosotros, cuando reconoce jque "si queremos modificar o eliminar
esta situaci6n, tendremos que cambiar, al menos en parte, la naturale-
za de la organizaci6n political, e'on6mica y social de la humanidad".
Mr. Harry Elmer Barnes cree !que debemos cambiar, al menos en par-
te, la sociedad actual. Al hacer esta justa declaraci6n, asustado de sus
alcances, el publicista yankee procura atenuarla, agregando que no por
eso el imperialism se extinguira de la faz de la tierra. "Sin embargo, no
estamos obligados a aceptar la ingenua creencia de que el imperialism
desapareceri inmediatamente ante los. progress del socialismo. (Nos-
otros tampoco). Si pudiera realizarse una revoluci6n socialist mundial
que procediera con 6xito a la substituci6n de una economic adquisitiva
basada en el provecho individuAl, por otra fundada en el objetivo de la
producci6n para el servicio social, entonces, naturalmente, el imperial.
lismo desapareceria con rapide ". Es precisamente lo que 6l pone en
duda, que esta revoluci6n sea realizable, de lo'que estamos firmemente
convencidos,
"' Walter Hines Page declare con una franqueza o un cinismo per-
fectamente norteamericano: "En tiempo de Monroe, el inico medio pa-
ra adquirir una parte de America del Sur era apoderarse de la tierra. A-
hora la political econ6mica proporciona nuevos procedimientos". De
estos procedimientos pueden informarnos, desgraciadamente, los go-
biernos sudamericanos.
Hemos hecho esta pequefi consideraci6n antimperialista, para de-
jar precisada la posici6n desde la cual combatimos. No adoptamos una
actitud puramente sentimental o pequefio burguesa, irritados por el
advance y el influjo de los banqueros angloamericanos. Somos los pri-
meros en reconocer, acaso, que los resultados de la expansion imperia-
lista de Estados Unidos e Inglaterra, en muchos casos son extrafios
a los mismos deseos de sus politicos y banqueros.
Se hace indispensable sefialar que el imperialism, la etapa actual
del desarrollo capitalist, es un fen6meno perfectamente econ6mico.
ana consecuencia natural y ciega de las condiciones presents de la socie-
dad. Este fen6meno desapareceri s61o cuando estalle y triunfe "una
revoluci6n socialist mundial, que procediera con exito a la substitu-
ci6n de una economic adquisitiva basada en el derecho individual,
por otra fundada en el objetiro de la producci6n para el servicio so-
cial" si empleamos los t6rminbs de Mr. Harry Elmer Barnes, interpre-






- 21 -


"Escena de la estabilizaci6n capitalista, dibujo de George Grosz


tados en un sentido que concuerda perfectamente con las leyes del so-
cialismo cientifico que profesamos. (NUESTRA COLONIA DE CUBA,
pot Leland H, Jenks, M. Aguilar, editor, Madrid 1929).

Del Cuadro de los Empristitos Contemporineos del Peri, insert
en la tisis presentada a la Facultad de Ciencias Politicas y Econ6micas
Por Manuel Irigoyen P., hacemos la siguiente sintesis, que demuestra
Sforma en que el capital financiero americano se infiltra profunda-
mente en nuestra economic, con sus consecuentes proyecciones poli-
ticas.







22




Denominaci6n Monto Monto de la Tsa do Tipo de Costo de la
Autorizado emisi6n interns emisiia emisi6n



Bonos de oro de la
Repiblica del Peru 720,620 720,620 5 olo Par 100,ooo


Bonos de la Deuda
Externa Lp. 700,000 $ 2,500.000 8 o00 Par $ 5,5oo por impre-
siOn y $ 15,ooo
honorarios




Empr6stito del
Guano 1,250,000 1,250.000 7112 o01 89olo Lp. 166,134.9.84



Empristito de Sa-
neamiento, Serie
1924 $ 25,000,000 $ 7,000,000 8 o010 90 olo Lp. 185,8oo.9.7o




Emprestito del
petr6leo $ 7,500.000 3 7,500.000 7 112olo 900o0 Lp. 211,639.5.35


Empristito de Sa-
neamiento, Serie
1926 $ 25,000,00 2,000,000 8 olo 96 oo $ llo.75o



Bcnos de oro, '
.Serie 1926 $ 30,000,000 v i,, 0i "O ? 12 olo 93 olo f 1,249,500







Emnpristito Munici-
pal del Callao $ 1,500.000o 1,5o0.0oo 7 112 oo 92112olo $ 169,285.37



5,000.00 '
Emprtstito del 6 $ 15,ooo.ooo 7 o0o 90ooo $ 1,555.000
Tabace .
$ 24332.508

Emprustite Nacio- 7,ooo.0o6
. nal Peruano, (solamente por di-
Serie 1927 $ 100,000,000 $ 5o,ooo.ooo 5 olo 86 olo terencia en el tipo
de emisidn en la
series de 1928)








- 23 -


Comisiones


I olo por interests y
1 OCI por amortizacion


5 010 por colocaci6n.
1 olo por la compra, amor-
tizaci6n o pago de interests
Por canje de bonos para la
nueva emisi6n 1 olo. $ 2,000
at abrirse la cuenta y $200
anuales para otros servicios,


GARANTIAS RMALES


Renta del estanco del opio y saldo libre del impuesto al consumo
de la sal.


Los ingresos del petr6leo.


I o0o sobre cupones y Producto de la venta del guano a $ 2,50 por cada unidad de azoe
112 ol sobre amortizaci6n. en la tonelada de 920 kilos neto. La mitad mis una de las acciones
de la Compafifa del Guano.


I olo sobre interests
I olo sobre amortizaci6n


Pro lucto libre de las pensions de agua; impuesto adicional de
10 olo sobre los derechos de importaci6n. Imported de predios urbanos;
saldo de los predios rtisticos de Lima; predios rfisticos del Callao y de
las ciudades beneficiadas con la ley; arbitrio de canalizaci6rr y pavi-
mentaci6n,


1 olo sobrc interests Los ingresos del petr6leo.
1 olo sobre amortizaci6n


1 olo sobre intereses Producto libre de las pensions de agua; impuesto adizional de
1 olo sobre amortizaei6n O0 olo sobre los derechos de importaci6n. Importe de predioc urbanos;
saldo de predios rdsticos de Lima; predios rusticos delCallao y de las
ciudades beneficiadas con la ley; arbitrio de canalizacidn y pavimen-
taci6n.

I olo sobre intereses Contribuci6n sobre renta del capital movible, Contribucl6n de paten-
1 olo sabre amortizaci6n. tes. Alcabalas de enagenaciones. Impuesto a las sucesiones. Impuesto
de registry comprendiendose el impuesto a la traslaci6n de bienes mue-
bles. Contribuci6n de minas. 30 oo de las rentas que fueron depar-
tamentales para instrucci6n. Timbres especiales de mineria.
Contribucion a los aprovechamientos de agua para fuerza motriz y
otros usos industriales. Derechos de Faro. Timbres sobre pasajes. Papel
sellado especial de aduanas. Derechos de capitania. Sobreimpuesto al
consumo de azaicar. Impuesto al consume de azdcar.

118 o01 al Agente Fiscal ade-
dms del reembolso de sus Primera hipoteca sobre inmuebles. Prenda sobre rentas hasta
gastos como tal. $ 350,000 al afio y subvenci6n del Oobierno de Lp. 24,000 anuales.



114 o10 sobre interests. La rent del tabaco creada par ley de 22 abril de 1904.
144 olo sobre amortizaci6n


Tadas las rentas de la Naci6n, creadas y por crearse.


- 1- p







24 -

La situaci6n econ6mica del pais, es pr6spera. Hay en la actualidad
una appreciable riqueza. La tenemos ante los ojos. No necesitamos apelar a
cuadros estadisticos ni a investigaciones laboriosas. La misma banca lo es-
tablece oficialmente por boca de Pablo La Rosa, Gerente del Banco del
Peru y Londres y Presidente de la Cimara de Comercio de Lima:
"El desarrollo extraordinario de nuestro comercio de importaci6n
y exportaci6n, que de 146 millones de soles en 1915 ha llegado a 478
en el aiio l6timo, en el que coiresponde a la importaci6n un aumento
de 134 millones (se anuncia ofi0ialmente en Washington que en el ana-
lisis de las exportaciones estaduAidenses en el primer trimestre de 1929,
el Peri, comparado con el mismo period del afio anterior, ha aumen-
tado su importaci6n de products yankes en 61.8 por ciento, aumento
que ha superado notablemente al de los demis paises sudamericanos.
M, de la T). y la exportaci6n 198; el notable incremento del mo-
vimiento bancario que en igual period arroja un aumento de 23 millo-
nes de soles en su encaje, de 145 millones en los prestamos, de, 42 mi-
Ilones en sus capitals y reserves, de 156 millones en el monto de los
dep6sitos y de 275 millones de soles en el total de sus activos; y el au-
mento de 97 millones de soles en el Presupuesto General vigente, mues-,
tran graficamente el progress al:anzado por la Repdblica en los 6ltimos
anos".
Derivada de medios reales y artificiales, esta plusvalia se concentra
en manos que no son, ciertamente, proletarias o campesinas. Los nue-
vos ricos son escandalosamente ostentosos. El rastacuerismo progress
junto a la exportaci6n de products, empr6stitos, cr6ditos bancarios,
carreteras, obras p6blicas.
Y si las anteriores exposiliones esquematicas nos ponen en pre-
sencia.de una nueva clase acau alada, veamos ahora en lo possible qu6
empleo hacen de su dinero.

lo. Se intensifica el desarrollo urban de la ciudad y sus alre-
dedores, sin que el aumento de poblaci6n lo justifique. Lima crece mis
en extension territorial que en ndmero de habitantes. La construcci6n
de casas para obreros aumenta's6lo en un 112. por ciento. Son enor-
mes las surnas invertidas en los nuevos palacios a lo largo de la Ave-
nida Leguia; Magdalena, Leur Miraflores, Barranco, La Punta, sin
contar los elevados edificios de various pisos en el centro de la capital,
algunos completamente initiles, como el Palacio Arzobispal. El desa-
rrollo de la construcci6n en las ciudades y pueblos de provincias es casi
nulo. Lima crece a expenses del resto del pais.
Las zonas urbanizadas en 1926 fueron:
CIUDADES Area total. Area litil Area libre Urbanizaciones

Lima..................... 4'862,021 3'220,109 1'641,911 n2 16
Callao.................... 105,850 84,263 21,587 1
Bellavista................ 863,547 658,530 205,017 1
Miraflores......... ..... 6'264,688 4,366,462 1'898,226 ,, 8
Barranco................. 353,460 265,262 88,198 2
Chorrillos.............. 1'192,445 809,822 382,623 ,, 2
Magdalena............... 1'177,226 935,907 191,319 ,, 2
Chosica.................. 256,167 139,418 116,749 1
Arequipa.................. 245,050 184,700 60,350 ,,

15,320,454, 10'714,474 4'605,980 m2 34









- 25 -


Posteriormente decline esta fiebre de urbanizaciones. La cons-
trucci6n de inmuebles empieza a descender a un nivel normal.
2o. Las avenidas asfaltadas, las obras de ornato y embelleci-
miento, los lugares de lujo y confort, como el Country Club, el Hotel
Bolivar, el Club Nacional, el Parque de la Reserva, la Av. Costanera, son
obras pdblicas que benefician exclusivamente a la clase dominant. En na-
da de esto tiene participaci6n el element popular que ha contribuido con
la fuerza de sus misculos a la creaci6n de la enorme riqueza piblica
y privada actual, o con las cargas crecientes que en forma de impues-
tos gravitan sobre su exiguo salario.
3o. La inscripci6n de inmuiebles nuevos, la adquisici6n de los
antiguos, se estima en estas cifras, a partir del aiio 1917:
Aiios Inmuebles inscritos Traslaciones de dominion
No. Valor I No. Valor
Lp. Lp.
1917 1869 1.119.034 2713 2.047.350
1918 1633 1.025,350 3434 3.462,043
1920 1568 779,220 3884 4.998,500
1921' 1389 1.217,811 1 3265 3.746.638
1922 1218 4.029,943 3139 3.465,885
1923 913 3.629,36 2255 2.909,049
1925 1009 800,709 3704 5.139,459
1926 909 689,971 3222 5.552,512
1927 1001 i 686,178 3445 6.846,928

Afos Hipotecas registradaa Hipotecadas cancaladas

No. j Valor No. I Valor
S Lp. Lp.
1917 1960 1.421,268 1537 1.394.598
1918 1943 2.500,500 1520 1.321,717
1920 1942 3,552.466 1567 3.035,851
1921 2639 3,954,157 1106 1.495,896
1922 2352 3.217,106 1261 1.451,495
1923 1871 2.752,255 1077 1,356.728
1925 2485 3.989,412 1610 2.224,430
1926 2480 6,091,627 1529 2.239,338
1927 2540 4,564.931 1520 2.508,629

En la secci6n "traslaci6n de dominio" aparecen las fincas exis-
tentes, que han sido compradas por ptros propietarios. Muchos posee-
dores de casitas de median valor se han visto despojados de ellas, al
carecer de renta para abonar las fuertes contribuciones de pavimenta-
ci6n y canalizaci6n. Las compafiias contratistas se hacen a poco pre-
cio de estas propiedades, vendidndolas luego con un elevado pro-
vecho.
4o. La importaci6n de autom6viles aumenta. Son introducidos
carros de las mis acreditadas marcas y de los precious mis altos. Mu-
chas familias~burguesas tienen dos y tres autos, los cuales repreen-
tan alguno miles de soles. En el afio 1926 ingresaron al pais 5,082 au-
tom6viles. Al afio siguiente esta cifra alcanz6 a 6,090. N6meros que
dan una idea exacta de la inversion de dinero' en autom6viles. En
1929 podemos calcular en 8,140 el ndmero de carros importa-
dos.









S- 26 -

5o. Las carreras de caballos es otra fuente improductiva de
;cofsumo de plusvalia. Son considerable las sumas que se juegan ca-
da tarde de carreras. El sostenimiento de los caballos, su adquisicion
los gastos que demandan los studs, preparadores, aprendices, jockeys,
cuidadores, devoran una cantidad important al afio. A las carreras d-e
caballos se junta ahora la de perros. El "canodromo" como el "hip6-
dromo" atrae a personas de todo orden social. Principalmente capi-
talistas y pequefios burgueses van a estos lugares a arriesgar grandes
sumas.
6o. La prostituci6n publica y clandestine se encuentra en una
etapa de maravilloso desarrollo. Las mujeres de clase media y salaria-
da integran los cuadros de esta explotada care de placer. La moda
y el lujo tiranizan en forma tal que abren las puertas de la prostitu-
ci6n a las pobres mujeres jovenes cuyos recursos no les permit dis-
frutar las comodidades que desean. Las "rebuscadoras" nos las en-
contramos a cada paso. Muchas de ellas impulsadas por el afin de
una vida ffcil. Otras, arrastradas verdaderamente por los horrores de
una miseria dom6stica que terminal por vencerlas. Es el despilfarro os-
fenloso de los iiuevos ricos lo que ericarece la vida y 'despierta ei
las capas interores el just atan ce flevar una existencia un poco me-
nos s6rdida.
7o. El juego, autorizad oficialmente, se desencadena con ca-
racteristicas de verdadera plaga social. Las casas de juego, monopoli-
zadas por asiaticos que las har rematado junto con las llamadas "li-
cencias de policia" (prostituci6n en todas sus manifestaciones, fuma-
deros de opio, etc), se instalan 6n cada barrio de las ciudades y pueblos
en toda la repGblica. Se ha llIgado al extreme de inaugurar una en
el pueblecito textil de Vitarte, habitado exclusivamente por trabajado-
res de fabrica. No obstantesus protests, funciona garantizada por la
policia. A diario nos legan quejas de todos los lugares del pais. Son
muchas las solicitudes elevadasi infructuosamente al gobierno para que
ponga fin a este inmoral y clhmoroso estado de cosas. Incalculables
males estA acarreando el juego. Principalmente, en las classes azotadas
por las necesidades. Se han producido ultimamente numerosos desfal-
cos y suicidios por jugadores Olesafortunados.
8o. El militarismo, policia, marina, es otro de los renglones
del derroche capitalist que debemos tomar en consideraci6n. Las par-
tidas consignadas en el Presupuesto General de la Repdblica son:


Afios Gobierno Policia Guerra Marina

1919 80 .235 1,035.663
1920 1025.014 1439.499 213.842
1921 . 1227.324 1320.929 348.655
1922 .. 1039.541 1037.854 276.170
1923 1189.419 1026.992 287.479
1924 . 1659.302 1089.813 331.399
1925 1614.259 1280.071 359.635
1926 1744.903 1345.057 407.857
1927 .. 1819.990 1655.557 464.345









- 27 -


En el afio 1929 se ha autorizado al Ejecutivo para invertir Lp.
Lp. 1'878,076, Lp. 1'683,081 y Lp. 675,718 respectivamente, siendo
probable que se sobrepase, como de costumbre, estas sumas estableci-
das. La tendencia general es continuar aumentAndolas de afio en
anio.
Tales son, incluyendo los viajes de placer a Europa y Es-
tados Unidos, las sumas derrochadas en las alhajas, pieles y
piedras preciosas que los burgueses dan a sus queridas y a sus es-
posas, suscintamente, los principles renglones en que se Ileva a cabo
el despilfarro de la renta. Otra parte, invertida en nuevas operaciones
capitalistas, crea a su vez una nueva plusvalia. Se incrementa el desa-
rrollo del capital nacional-bajo los auspicios del imperialism, que
se Ileva la mejor parte,-en manos de una clase que aumenta con len-
titud en relaci6n al crecimiento del proletariado urban, agricola y
minero.


Hemos visto c6mo las condiciones econ6micas del pais prospe-
ran de afio en afio. C6mo surge una nueva clase capitalist a la som-
bra de esta prosperidad, ayudada por el aumento en la exportaci6n,
por los capitals extranjeros, los cr6ditos bancarios que permiten Ilevar"
adelante una intensificaci6n de obras pdblicas y privadas. Tambi6n la
forma c6mo se derrocha una parte important de esta riqueza.
Estando la sociedad capitalist dividida en dos classes, siendo es-
tas antag6nicas, descendamos y penetremos en la.gran masa an6nima,
motor de toda plusvalia creada por el regimen burgu6s.



No obstante las deficiencies informativas a que hicimos menci6n,
los pocos datos que hemos podido reunir nos prueban de un modo
concluyente que, paralelamente a la formaci6n de una nueva clase ca-
pitalista, crece y prospera un proletariado urban, minero y agri-i
cola.
Es su crecimiento lo que intentamos establecer con nuestros rudi-
mentarios instruments estadisticos de que disponemos.


Afios Mineria Indt. azucarera Hdas. de arroz IAlgod6n

19199 22,000 26,496 13,183 32,047
1920 . 22,500 28,860 14,499 35,877
1921 21,000 27,746 11,733 38,704
1922 . 20,000 28,938 15,260 39,795
1923 . 21,500 29,259 16,333 40,557
1924 . 22,658 30,051 15,775 40,601
1925 .. 26,052 30,159 12,925 40,010
1926 ... 30,396 28,207 11,332 41,140
1927 . 29,224 29,490 11,951 42,120

No existe un censo del proletariado industrial. Puede establecerse
por aproximaci6n. Seg6n los datos que en diferentes fuettes hemos
recogido, se estima en 58,000 el n6mero de obreros dedicados actual-
mente a la industrial.









- 28 --


La intensificaci6n en las obras pdblicas, de ornato, construcci6n,
ha. demandado una gran mnasa de trabajadores batiendo todos los re-
cords anteriores.
Esta necesidad de brazos debe influir 16gicamente en los salaries.
No ocurre asi. Dia a dia llegan refuerzos del campo, de provincias. La
falta de trabajo, intensificada cada dia mis por el aumento de la po-
blaci6n en mayor proporci6p que la demand, la competencia de obre-
ros inmigrantes, en especial chinos y japoneses, mantienen los salaries
inm6viles, y en algunos sectors con tendencia a la baja. Esta compe-
tencia, que beneficia a los ipatrones, hace que la mano de obra con-
tinue tan mal pagada como diez aios atras. Los lijeros cambios obser-
vados no compensan, en forma alguna, el standard actual del cost de
la vida.
Reconociendo que en hIgunos sectors ha habido un ligero aumen-
to de salaries, si compararios la situaci6n general de los mismos, com-
probamos que en relaci6n al costo de la vida descienden ripidamente.
Esto, en el aspect material del asunto. En el piano social, verificamos
que el nivel proletario cae vertiginosamente, por cuanto se dificulta la
satisfacci6n complete de sus necesidades elementales, a la vez que an-
te su vista una burguesia oaiosa realize todos sus caprichos.
"Toda miseria y todo! dolor human, dice Lassalle a este respec-
to, dependent 6nicamente de la relaci6n entire las necesidades, las cos-
tumbres y los medios de satisfacerlas en un moment dado. Toda mi-
seria y todo dolor humane, lo mismo que todas las satisfacciones hu-
manas, se miden, pues, por la comparaci6n con la situaci6n en que se
encuentran otros hombres de la misma 6poca, atendiendo a las necesi-
dades que se han creadoa por la costumbre. Se apreciara, pues,
la situaci6n de una clase' social, comparindola con la situaci6n
de las otras classes en la misma 6poca".


Damos a continuaci6A los ndnieros indicadores del cost de vida:

CalegoBra da los a1., .yS 'AR9S______ _______
sto919 1920 1921 1922 1923 1924 1925 1626 1927
I-- ...- -/
For alimentacibn 55 188 208 183 174 166 168 179 182 177
,, habitaciin 18 180 200 220 220 220 242 266 266 244
indumenaria 12 223 268 291 259 248 248 250 238 235
,, diversos 15 172 182 159 155 129 141 159 -164 161
Costo de la vida 100 188 210 199 190 180 187 200 201 194


Nosotrbs quisieramos dar cifras exactas del crecimiento de los sa-
larios, pero desgraciadamente la Secci6n del Trabajo del Ministerio de
Fomento no ha organizac}o afin sus estadisticas. En cuanto a la Direc-
ci6n General de Estadistica del Ministerio de Hacienda, carece de e-
Hlas.







- 29 -


Como ya hemos visto, nos encontramos ante un desarrollo ins6bi-
to del Area urbana, no s6lo en Lima, sino en balnearios. Si nos detene-
aos un poco frente a las nuevas construcciones, observamos que s6lo
nos rodean elegantes chalets y confortables villas. Es un bello espee-
ticulo estos jardines pintorescos, estas casitas frigiles y agradables a
]a mirada del transeunte. Pero en ningfn lado damos con un barrio
obrero, edificado con la misma presteza y el mismo confort. Aislada-
mente, algunas construcciones elevadas con in fin demag6gico, poli-
tico, para hacer sonar ante las masas unas cuantas frases sin sentido,
que en la realidad son simplemente burbujas de jab6n.
Se construye s6lo para los ricos y para los sectors aristocraticos
de la clase media. Los obreros contindan albergindose en sus antiguas
pocilgas. Los callejones, las casas de vecindad, las "tiendas", son siem-
pre las mismas.
Respecto a la distribuci6n de la habitaci6n, el censo de 1920 arro-
ja estas significativas cantidades:

Nimeroe de families segin el niimero de cuartos de que constant los
departamentos que ocupan.
CALLAO LIMA
Cuartos.-Familias Fanmiias
1 2,557 19,529
2 3,427 11,408
3 2,074 4,344
4 877 2,755
5 508 2,072
6 289 1,544
7 172 1,088
8 113 899
9 99 546
10 57 516
11 44 240
12 39 274
MAs de 12 36 573

Con relaci6n a 1929 ha sufrido modificaciones en este sentido:
las casas de 5 habitaciones para adelante han aumentado, principal-
mente de 7 a 12. En cambio, la casa-departamento de 1 a 3 cuartos,
ocupados por obreros, casi en su totalidad, tiende a disminuir por las
avenidas que se han abierto, en los suburbios en primer lugar, donde
se encuentran las habitaciones de los trabajadores. El nn6mero de fami-
lias que ocupan de una a tres habitaciones crece considerablemente.
El alquiler minimo oscila entire veinte soles y cuarenta.
En el informed presentado a la Direcci6n de Salubridad, por el in-
geniero A. Alexander R., el 16 de octubre de 1926, encontramos es-
tas exactas consideraciones:
"Observaci6n muy interesante es la derivada de la densidad de la po-
blaci6n con respect a la vivienda: de un modo general se constata que en
barrios habitados por families de modest condici6n econ6mica las habi-
taciones estan sobrepobladas, habi6ndose encontrado un record en un de-
partamento constituido por dos piezas y un corral en el que vivia una
familiar formada por catorce personas. Esta situaci6n se comprueba








30 -

con frecuencia y es derivada cde-los altos precious de arrendamientos y
de la falta de casas de' tipo iealmente econ6mico, al alcance de obreq-
ros y empleados con pequefib sueldo. Se plantea a este respect una
faz del problema dificil de revolver, pues mientras existan inmuebles del
tipo de callejones o conventillos con departamentos en deplorable
condici6n sanitaria y grandemente poblados no es possible ordenar st
clausura ni disponer su reparacion complete por que se plantearia una
situaci6n muy grave por faltai de casas o departamentos baratos en nu-
mero suficiente para permitir una traslaci6n de habitantes. Debe notar-
se que s6lo en dos callejones del tipo fijado existe una poblaci6n o-
brera de cerca de 2,500 personas". En otra parte dice: "De las 120
casas visitadas resultan 20 sareables, 12 inhabitables, y 80 en condicio-
nes aceptables, es decir, que mn 28 por ciento de inmuebles regis-
trados deben ser clausurados refaccionados".
* Como vemos, el probleria de la habitaci6n existe 6nicamente pa-
ra las families obreras y los rnmpleados de pequefio sueldo. Y lo que el
ingeniero Alexander creia se) un caso record en 1926, a la fecha est&
generalizado.
Nuestros barrios populates siguen siendo, fisicamente, los mismos.
Veinte informes como el an erior no son capaces de reparar un solo
adobe. La poblaci6n proleta ia crece notablemente. El encarecimiento
de la vivienda, la desocupacion, contribuyen a hacer mis desesperada,
mis honda, la miseria de nu stras masas, "Lo cual significa que la cla-
se obrera queda excluida, ccida vez en mayores proporciones, de los
progress que son obra suya, y que las condiciones de la vida mejoran,
mis ripidamente para la burguesia que para el proletariado, de modo
que cada vez se ensancha el foso que separa a las dos classes (Carlos
Kautsky, "LA DOCTRINE SOCIALISTA".



Esta superpoblaci6n obrera contenida en malos e inc6modos in-
muebles tiene, como es natural, marcada intervenci6n en las condicio-
nes higienicas y sanitarias del pueblo. La falta de W. C., la escasez de
agua-un servicio para conventillos de mis de 2,000 inquilinos-agra-
van el cuadro.
Las condiciones de salubridad del pais, en general, son malas,
No digamos nada de las regions de la sierra. La peste bub6nica, la vi-
ruela, las fiebres tificas' y phratificas, la disenteria amebiana, el tifus
exantemAtico, la'tuberculosis el paludismo, el cAncer, la sifilis, son los
mas poderosos factors de espoblaci6n del pais, ya de suyo desha-
bitado y con un indice de c ecimiento bastante infimo.
"La peste bub6nica ha continuado presentandose en diversas lo-
calidades de la costa en los meses de verano, particularmente en las
poblaciones rurales, a conseduencia de las condiciones antihigienicas de
las habitaciones que alojan generalmente a los obreros del campo. De
las haciendas y las campina la peste penetra en ias poblaciones urba-
nas, donde la acci6n sanita ia consigue ser mAs eficaz y obtiene una
mayor operaci6n en los incividuos" (Memoria sobre la orpanizaci6n
de los servicios sanitarios en' el Peru, presentada por el Director dtc Sa-
lubridad Publica a la Oficina Sanitaria Panamericana y a la Secci6n
de Higiene de la Sociedad de las Naciones, Boletin de la Direcci6n
de Salubridad Piblica, Segundo Semestre de 1926).







- 31 -


Tenemos aqui, como dato important, el reconocimiento official de
"las condiciones antihigi6nicas de las habitaciones que alojan general-
mente a los obreros del campo". Para combatir el paludismo, dice el
informed citado: "La ley 2264 sobre profilaxia del paludismo establece'
las obligaciones que tienen al respect los "hacendados" y empresas
agricolas. El articulo I de esta ley dice que "la defense de las per-
sonas contra el paludismo comprendera la protecci6n mecAnica de sus
habitationes contra los zancudos y la distribuci6n gratuita de la qui-
nina como preventive, si dichas personas moran dentro de loq linderos
de los funds o de los establecimientos industriales. Cuando las person
nas en referencia s6lo concurran a los funds, a los establecimientos o
a los lugares mencionados durante las horas de trabajo en el dia, su
defense comprenderi s6lo la distribuci6n gratuita de la quinina como
preventive. Cuando, ademAs, tengan que hacer eventualmente algunas
horas de !a noche en dichos funds, establecimientos o lugares, las ha-
bitaciones que les sirven de reunion temporal estarAn protegidas contra
los zancudos".
Una vez promulgada esta ley, la cosa no ha ido mis lejos.
Con el titulo de "Leyes Muertas" "El Tiempo" de Lima, del 22
de Junio de 1929 transcribe un articulo de "El Tiempo" de Piura,
que entire otras cosas dice:
"Los estragos que hace el paludismo entire los trabajadores agri-
colas de este departamento, no necesitan, para ser apreciados, de un
recalco especial. Ellos estin patentizados en la absolute desatendencia
de los hacendados en lo referente a la protecci6n con que legalmente
est6n obligados hacia la salud de aquellos modestos colaboradores de
nuestra riqueza agricola.
"Se dan casos de que, a9uellos individuos cuyo organismo ha lle-
gado a un punto tal de extenuaci6n, como consecuencia del paludismo,
imposibilitados para continuar ofreciendo eficientemente sus fuerzas al
servicio de la hacienda, son despedidos de esta y abandonados a su
propia suerte, fisicamente incapacitados para ganarse el pan. Y la
mendicidad, cuando no la muerte, son la 6nica perspective o la libe-
-raci6n unica, de quienes exprimieron de sus mfsculos hasta la 6ltima
gota de energies, para repletar la bolsa del patr6n, que despiadamen-
te los arroja a las fauces de la miseria, cuando ya no pueden rendirle
mis r-"-rec .
"Pero el fondo del mal, en este caso, esta en que no s6lo los hacen-
dados nacen cablt rasa la ley nmrnero 2364. No sabemos de obra p6-
blica alguna, como construcci6n de carreteras en zonas paludicas; obras
de irrigaci6n, como las de Piura y Lambayeque, cuya naturaleza expo-
ne a los trabajadores empleados en ellas a los peligros del paludismo,
que tengan un m6dico que salvaguarde la salud de los obreros al servi-
cio de esas obras, tal como lo puntualiza la precitada ley.
"Mientras tanto, nuestra legislaci6n social puede reputarse de avan
zada. Pero este advance se reduce, en la practice, a un alarde de li-
teratura legislative, que pomposamente ostentamos como nuestro mis
Ilamativo membrete democritico".
En nuestro deseo de continuar apoy6ndonos en arguments ofi-
ciales, cedemos la palabra al doctor Lauro A. Curletti, actual Senador
de la Rep6blica y Catedritico de Economia Politica en la Fa-
cultad de Ciencias Econ6micas de la Universidad Nacional de
San Marcos: "Los caserios est6n constituidos por agrupamientos
lineales de departamentos de uno o dos cuartos, sin pavimento, a los







32 -

que se haya conexo un pequeno corral; en estos cuartos se albergan de
tres a diez personas sin mas menaje de casa que unos harapos con los
que se abrigafi durante el sulfio, especialmente si se trata de las vivien-
das ocupadas por los indigenas que vienen a prestar sus servicios a la
costa y que son casi todos 1los labradores y braceros del campo. El
servicio de agua es tambi6n deficiente en casi todos esos funds, pues
por lo general o se surten de pozos superficiales de 2 o 3 metros de
profundidad sin protecci6n eficaz de ningun genero, o usan las aguas
de acequias fisicamente depuradas".
"Puede afirmarse que Ia considerable propagaci6n de la tubercu-
losis en los obreros de las haciendas del norte es debida principalmen-
te a la asistencia insuficiente del pafidismo. Los palidicos son asisti-
dos cuando las altas fiebresl de la crisis los doblega al extreme de ha-
cerles inhabiles para el trabajo: aliviados de las manifestaciones agudas
de este estado, desde que se inicia la convalescencia, en plena anemia,
vuelven a la brega dura del campo y al suefio a flor de la tierra in-
fectada con los girmenes bacilares de los tisicos que pululan en esos
cacerios, y asi adquieren el g6rmen de esta enfermedad que va a des-
arrollarse en seguida en teireno propicio para victimar al infeliz bra-
cero. Refieren los- que frtcuentan los caminos que unen Trujillo a
las provincias, que cada aJo vienen de las serranias vecinas una cara-
vana de hombres sanos y uertes que bajani a la costa en busca de
trabajo, o que van a cumplir con el consabido compromise del engan-
che, y los que regresan a su tierra natal se les ve llevar los signos inequi-
vocos de ese mal, fatal paia el individuo y para la raza". (El Proble-
ma Industrial en el Valle de Chicama, Informe del Ministro de Fo-
mento, doctor Lauro A. Curletti, Lima, 1921).
La tuberculosis, azota,i pues, a las poblaciones de la costa, princi-
palmente. La enorme miseria, la falta de una alimentaci6n convenien-
te, el trabajo excesivo, lal desocupaci6n, las condiciones generals de
la vida del trabajador, le hacen un candidate permanent y una presa
facil para la tisis. Ning6n resultado se obtiene con la "generosa" cam-
pafia emprendida por el stado en colaboraci6n con las sociedades
humanitarian. El mal es *as profundo. No puede ser atacado con
4xito hasta su raiz en las condiciones presents del capitalism.
La cifra de mortalidad, relative, observada en Lima, nos la da el
cuadro siguiente:

Tuberculosis pulmonar Otras forms

por 1000
Afio Absoluta. Habitantes Absoluta Por 1000 Hbts.
1920 . 755 4,44 215 1,23
1921 .. 796 4,49 219 1,23
1922 .. 745 4,13 160 0,88
1923 . 802 4,37 142 0,77

En los 61timos afios este cuadro se ha acentuado. Asi por ejemplo,
el afio de 1926 murieron de tuberculosis pulmonar, en Lima, 761, de
otras tuberculosis 254, correspondiendo, por cada mil habitantes, a
3,94 y 1,31 respectivamente. (Tomado del Boletin de la Direcci6n
de Salubridad Pdblica, Segundo Semestre de 1926).
Como una an6ccdota demostrativa de las condiciones de salud de
las poblaciones obreras, ito el siguiente caso que me ha.comunicado








- 33 -


una persona cuya.informaci6n es honrada: de 300 j6venes reclutados
para el servicio military, 200 estaban minados por la sifilis y la tu-
berculosis, 80 en no muy buenas condiciones, aunque aptos para el
servicio, y 20 sanos.
Si consideramos las causes sociales y econ6micas que agravan la
salud del proletariado, esta deberia ser, quiza, mas lamentable de !o
que en realidad se nos ofrece.



-La mortalidad infantil, cuyo origen principal es la miseria, debe
ser tomada en cuenta por nosotros. La soluci6n a este problema, co-
mo a todos los que hemos ido estudiando, ha de ser francamente socia-
lista. Exigimos, por el moment, la intervenci6n direct, efectiva e
inmediata de las autoridades sanitarias, para remediarlo en forma con-
creta, dentro de los limits posibies.
" Seg6n comprobaciones "tanto en el Callao como en Lima mue-
ren, en cada afio, la cuarta parte de los que nacen, fen6meno demo-
grafico observado en la capital en una larga series de afios. De 6stos,
mis de la tercera parte son nifios que fallecen sin asistencia m6dica".
(Memorindum sobre la mortalidad infantil en,el Callao, insert en el
Boletin de la Direcci6n de Salubridad Pfblica, correspondiente al 29
semestre de 1922, y 19 y 29 Semestre de 1923).
Las gotas de leche, las cunas maternales, los consultorios,
aiin suponiendo que se dieran abasto, no solucionan la cuesti6n. Un
medico de estas casas-cunas, me ha manifestado, que no es possible que
un facultative examine a m&s de ochenta niiios en dos horas.
El origen de la mortalidad infantil viene desde mis lejos. No es
s61o la salud de los nifios, es la de los padres la que pesa notablemen-
te en la balanza. Y el problema de la salud se relaciona con el de la
alimentaci6n, e! de la habitaci6n, el del descanso, en un palabra con
las posibilidades, para resolverlas, del salario.
Para atacar con eficiencia el problema de la mortalidad infantil
habria que despejar tambien los enunciados. La soluci6n del problema
no puede ser burguesa: su aplicaci6n ha de hacerse dentro de las nor-
mas de una political proletaria.
El citado informed establece que en "Lima la cifra de la mortali-"
dad por sifilis hereditaria es relativamente notable, reclamando una ac-
titud muy particular y su magnitude hace suponer, fundadamente, que en
el Callao no se encuentra motives para que la cifra no sea semejante".



(En qu6 condiciones se verifica la explotaci6n feudal y semi-ca-
pitalista de las masas del campo y de las minas? Para powder enfocar con
exactitud este panorama, no olvidemos la condici6n actual de la pro-
piedad agraria. "El regimen del trabajo, dice MariAtegui, esti deter-
minado, principalmente, en la agriculture; por el regimen de propie-
dad. No es posible,,por tanto, sorprenderse de que en la misma media
en que sobrevive en el Peri el latifundio feudal, sobreviva tambi6n,
bajo diversas formas y con distintos nombres, la servidumbre. La di-
ferencia entire la agriculture de la costa y la agriculture de la sierra,
aparece menor en lo que concierne al trabajo que en lo que respect
a la tecnica.... Acerca del trabajador, el latifundio colonial no ha re-







-34 -

nunciado a sus habitos feudales sino ciando las circunstancias se lo han
exigido de modo perentorio'. (Jose Carlos Mariategui, 7 ENSAYOS
DE INTERPRETATION DE LA REALIDAD PERUANA).
La situaci6n general del campesino y del minero es, pues, la de la
esclavitud medioeval, mis d menos, disfrazada. El trabajo del pe6n
agricola es solo comparable al de los animals que colaboran con 61 en
la agriculture. El trabajador (de la costa, por razones geogrAficas, pue-
de hacerse la ilusi6n de ser libre. Percibe un salario que no bastAndole
para sus necesidades, continruale sujetando a la tierra, sin que nada
cambie su-condici6n miserable de bracero hambriento extenuado por
la explotaci6n. El trabajador de la sierra no percibe salario, en su ma-
yoria. Donde existe, no alcanza a veinte centavos. A cambio de sus
servicios se le entrega, generalmente, un pequefio trozo de tierra difi-
cil para el cultivo, en la que cosecha las papas indispensables para no
perecer de hambre.
El trabajo del campo 10 efectfian peones y parceleros, que reciben
el nombre de "yanacones". La jornada de trabajo es de doce y catorce
horas. En algunas haciendas y en vista de las luchas en favor del cum-
plimiento de la jornada de 8 horas, para burlarla los administradores
de la costa cuen.tan el tiempo desde iornm-o en que el pe6n ilega al
campo. Asi, muchos tienen que ir a tiexras distances, empleando una
y dos horas desde sus "rancherias".
Los salaries en las haciendas de los alrededores de Lima oscilan
entire un sol ochenta y dos soles. Los yanacones pagan cinco soles por
fanegada o 30 o 35 qq. de algod6n Tanguis. En Huacho, los jornales
son de un sol veinte, las mujeres ochenta'centavos. Los yanacones en-
tregan 18 qq. de a!god6n Mitafifi. En Huaral, en la Hacienda Palpa,
propiedad de la Testamentaria Vizquerra los yanacones pagan 30 qq. de
algod6n por fanegada y estAn obligados a vender al propietario de la
tierra el rest de su cosecha a 10 y 12 soles, sea cual fuere el precio vi-
gente en plaza, teni6ndose en cuenta que en algunas ocasiones el quin-
tal de algod6n en rama ha llegado a valer Lp. 7 y hasta Lp. 8.-En
los va-lles de Arequipa el journal diario oscila en 80 centavos. En Cuzco
y Puno de 30 a 40 centavos.
El yanac6n, no obstante su ficticia independencia, es tan explo-
tado como el pe6n. JamAs la cosecha de su tierra alcanza a cubrir la deu-
da que ,por concept de habitaci6ri, multas, interests por adelantos,
debe al hacendado. "Unas veces, el desdichado hijo del terreno conser-
va su chcara casi s6lo en el nombre, pues el senior explota sus servi-
cios con tal crueldad que exige mAs o menos today la jornada para si,
no dejando al indigena tiempo y fuerzas para tender a las necesidades
de su parcela y expulsindolo finalmente de este modo del resto de
propiedad que le queda. Los lugares de labor que le asigna distan
en ciertas ocasiones leguas de su hogar, las que tienen que ser atrave-
sadas pacientemente por el incansable labriego. Bajo otros aspects el
latifundista habilita al indio con instruments y todo lo necesario, para
que cultive la tierra, de cuyo product tiene que abonarle a fin de esta-
ci6n la parte del le6n. En este orden hay yanacones que viven en rela-
tiva independencia, hasta el dia en que por contratos mal hechos o ma-
las cosechas, estalla trna enojosa cuesti6n pecuniaria entire los dos con-
tratantes, o como ha sucedido en los recientes tiempos de la fiebre del
algod6n, los capitalistas pretenden imponer el g6nero de cultivo que
debe hacer el yanac6n". (Dora Mayer de Zulen, "EL INDIGENA PE-
RUANO").







- 85 -


En las haciendas rige todavia el regimen de los castigos corpora-
les: cepos, litigo, trabajos forzados, grilletes, cadenas, confiscaci6n
del salario o de la cosecha. que ha suscitado y suscita continuamente
protests y levantamientos sofocados cruelmente por la fuerza pdblica.
"Los gamonales de cepa antigua, de Puno, Huinuco, Cajamarca, etc.,
ienen en sus haciendas para "mi gente" carceles privadas, instrumen-
tos de tortura, y todo lo necesario para una justicia particular y cficaz.
La raz6n dice que las peonadas que en muchos lugares ascienden a mi-
les, y en otros a cientos de.individuos, requieren una en6rgica discipli-
na para mantenerlas en orden. Por supuesto se podria objetar, sin em-
bargo, que un hombre tendria que ser dotado de grandes cualidades
de virtud y ecuanimidad para no emplear mal su prerrogativa de ad-
ministrar sentencia exclusivamente por si, y ante si, sin control de nin-
gun genero, en el retire de dominies inaccesibles a la vista publica".
(Ob. cit.)
La condici6n de servidumbre en el trabajo agricola se agrava en la
sierra. Asi, en las regions del Sur, en los values de Arequipa y Puno,
Ia situaci6n de las masas en las haciendas es de la mis abyecta escla-
vitud. El agricultor del Sur es en su totalidad indigena. Para 61 no exis-
te jornada de trabajo ni leyes sociales de ning6n g6nero. Trabaja in-
cansablemente desde el amanecer hasta q' cae la noche. Se alimeri-a so
briamente de papa helada y coca. El gamonalismo, los rentistas de la
tierra, extraen de 61, en su'provecho, hasta la dl!tira fuerza de trabajo.
El calificativo de "gamonal" viene del "gamonito", plant parAsita,
conocida tambi6n con el nombre de "chup6n" que se desarrolla en las
raices de los Arboles, principalmente en los vifiedos, creciendo a costa
de Ia savia de los mismos, con perjuicio de sus frutos. La lengua popu-
lar ha sabido identificar con esta plant parasita a los terratenientes,
contratistas y administradores que prosperan merced al trabajo impago
de los indios.
La comunidad indfgena esti en continue querella con los latifun-
distas, los cuales dia a dia acaparan para si las tierras y el ganado
de los indios. La comunidad indigena va siendo absorbida por el r6gi-
men feudal de la tierra. No se produce un process capitalist de concern
traci6n, como seria de desear. Pedro S. Zulen, en una carta circular, po-
ne de manificsto la forma c6mo se despoja al indio agricultor y pastor:
"El indio se dedica a la crianza del ganado ovejuno, animado del na
tural deseo de llevar lana a un pr6ximo centro de comercio, done
se la pagarfa la mercaderia con equidad (?) relative, suficiente siquie-
ra para procurarle una modest prosperidad. Pero, desgraciadamente,
las casas comerciales de nuestras ciudades o los grandes terratenientes
de nuestras serranias, que negocian este product, no esperan la llegada
del indigena a sus puertas, sino que envian agents a las provincias, que
se ponen de acuerdo con los gobernadores, alcaldes, y demas autorida-
des de los pueblos, a fin de apoderarse a viva fuerza, con artimafias y
por vil precio, del codiciado tesoro que a otro le ha costado su sudor y
su paciencia; esto sin mencionar a los alcanzadores que mediante un ban-
dolerismo mas abierto, asaltan las ac6milas cargadas de mercancias, que
el aborigen conduce al lugar de su destiny, dejando a su duefio a mitad
del carnino llorando por sus frustradas esperanzas". (Ob. cit.) Nosotros
podemos agregar que tales abuses no han cambiado, no obstante los a-
,ios transcurridos desde que Zulen escribi6 estas lines.
En "El Tiempo", del 8 de junio de 1929, encontramos una tras-








-36 -

cripci6n de "El Per6" de Cajamarca, que narra las habituales costum-
bres de'maltrato empleadas contra el campesino indigena:
"Se han presentado los indios Antonio Castrej6n. Cruz Castrej6n,
Juana Carrasco y otros, vecinos del pueblo Quishuar Corral; en la ha-
cienda Lluscapampa, en actitud lastimosa, a denunciar los delitos de
'maltratos y violaci6n consumados por Eloy Marchena, mayordomo de
aquella hacienda Segundo Marchena, Juan Barredo, Casimiro Chill6n,
caporal. :
Nos dicen los infelices indios que como arrendadores que son de
Quishuar Corral, comprensi6n de Lluscapampa, tuvieron necesidad de
pastar en su arriendo un toro que habian comprado dias antes, de Be-
nito Asto, natural de Chetilla, circunstancia 6sta para que determinari
a Eloy Marchena y comparsa, a tomar las medidas delictuosas que de-
nunciamos, azotando a los desgraciados indios apaleindolos, colgin-
doles del pescuezo y arrastrandolos despus. con sogas atracados a las
monturas de sus caballos, ora poniendoles las carabinas y revolver al
pecho de los infelices y, por 61timo, Eloy Marchena, violando a la cho-
lira juana Carrasco, en el afin de hacerols declarar la procedencia del
toro obligindolos a decir donde se hallaban los animals que habian de-
raparecido de ]a hacienda, de todo lo que ignoraban los indios.
El agraviado Castrej6n muestra crueles golpes renegridos en las
espaldas, el brazo izquierdo lisiado, la cabeza, piernas y diferentes par-
tes del cuerpo lesionadas; de igual manera se halla Santos Castrej6n,
su hijo, la madre del primero y cuantos han sufrido la refriega salva-
je y cruel de aquellos criminals.
Total de cuentas, el toro pretexto de estos crimenes, result ser
de sana procedencia, constatado aayer en puesto de la Guardia Civi-
por el mismo que vendiera el animal; y los infelices indios sin tener a
quien recurrir han pedido justicia de puerta en puerta hasta que perso-
na conmiserativa y dolida de tamafio ultraje los ha presentado al fis-
cal de la Corte, al agent fiscal, al comandante Mor6n, jefe de la
Guardia Civil y finalmente a este diario, con el prop6sito de denun-
ciar estos crimenes que claman sanci6n inmediata.
Es menester sancionar tamafios delitos de los que estin plagados
Ia mayoria de las haciendas de Cajamarca donde los calabozos, los
grills, las barras, las carlancas, el chicote, los palitos y, toda clase de
castigo son medidas normales de administraci6n y de orden".
En la mayoria de los casos, asi como el indio carece de la tierra,
el pastor cuida un ganado que no le pertenece. "La mayor parte de
estos estancieros no son duefios del ganado que poseen, sino pastorefs,
que a tales o cuales sefiores de;la poblaci6n o las haciendas se dedican
por today su vida, y sus anteriores generaciones, a cuidar un rebafio
que no les produce sino deudas y esclavitud. Pues todos los animals
que se mueren robados, por la peste o en las grandes tempestades, sa-
crificados por los rayos, se los cargan a la cuenta fabulosa de esta fami-
lia, la cual viene procurando pagar desde hace algunas decenas de a-
fios y jams ven su merma, a pesar de que de ailo en aiio se hace el
recuento general del rebafio, y de la partici6n de las pocas ovejitas que
aquella posee se separan, reli devuelgiosamente, las que el estanciero
ve al senior a cuenta de las quell dej6 morir su madre o abuelo, ha mu-
chos afios". (H. Castro Pozo: NUESTRA COMUNIDAD INDIGE-
NA).
Esta situaci6n obliga al indio a reducir sus necesidades vitales a
limits verdaderamente increibles, produciendo lo extrictamente indis-








- 37 -


pensable para su manutenci6n. Careciendo de garantias para cultivar
sus tierras, apacentar su ganado, iniciar un pequeno comercio, perci-
bir un salario tal que le permit adquirir necesidades mis elevadas, las
grandes masas campesinas no se resuelven a salir del degradante ma-
rasmo a que las ha reducido el regimen feudal de la economic agra-
ria.
El periodismo official se ha dado cuenta de la necesidad de apo-
derarse, para desvirtuarla, de la sed creciente de justicia que comienza
agitar a las masas del campo. Declara que es urgente hacer al indio pro-
pietario de la tierra que trabaja. Que los salaries bajos son una mal-
dici6n.
No obstante sus predicas oportunistas, la situaci6n actual del feu-
do continta respetada. Es aun muy poderoso y politicamente fuer-
te. Los continues rozamientos con 6ste, principalmente en Lambayeque,
permiten afirmarnos en la idea de que falta, de parte del Estado, la
energia convenient para auspiciar y favorecer al desenfeudamiento de
la tierra, la capitalizaci6n de la misma, el establecimiento de un salaria-
do, de un campesinado libre, introduciendo los m6todos y la t6cnica
del capital, que represent un advance en relaci6n a la economic y el
regimen medioeval ahora imperante.
La ineluctable necesidad de resolver la cuesti6n agraria desde un
punto de vista capitalist, de crear un mercado interno, aumentando
la capacidad de consume de las masas, condiciones exigidas por los
banqueros extranjeros para la inversion de mayores'capitales y merca-
derias, ha obligado, en la mayoria de los casos, al Gobierno a solu-
cionarla, procurando dafiar lo menos possible los intereses del terrate-
niente. La political de irrigaci6n es la consecuencia evidence en la lu-
cha de un joven e incipiente espiritu capitalist en oposici6n al an-
ciano feudalismo.
"El latifundismo require mano de obra barata, el bajo jornal.
maldici6n de los pueblos a que hace poco nos hemos referido, y para
conseguirlo se trajeron, primero negros y posteriormente chinos, pues ,
mientras las haciendas azucareras crecian, la poblaci6n agricola se re-
fugiaba en las tierras que le iban quedando, en tal forma que en estos
mismos moments en que el senior Leguia emprende la magna obra de
su redenci6n econ6mica, hay todavia muchisimas pequefias propieda-
des agricolas que el ogro del latifundio no ha alcanzado a devorarlas,
pero ya tan reducidas que no permiten que un hombre y menos una
familiar pueda vivir de una parcela. En el departamento de Lambayeque
es donde esa regresi6nfunesta hacia la gran propiedad ha dejado
huellas mAs resaltantes. Sobre una area cultivada de 70,0000 hectareas,
hay una poblaci6n rural de 80,000 habitantes, que descontando la su-
perficie ocupada por las haciendas, s6lo disfrutan de escasisimas tie-
rras, extremadamente divididas, al extreme de que se-cuentan mis de
6,000 propiedades agricolas de menos de 5 hectareas de extension.
Cosa semejante ocurre en Huacho, en Arequipa y en los otros valles".
("La Prensa", 23 de mayo de 1929).
El Estado, que no oculta su oposici6n "en principio", a los viejos
sefiores poseedores de grandes feudos, ni tiene el menor reparo en re-
conocer el pesado lastre que represent en el progress de la economic
burguesa del pais la persistencia de 6stos, no se atreve a minarlos de
finitiva y radicalmente desde sus bases. Si se' resolviera a hacerlo, la
feudalidad, que es s6lo un fantasma del pasado, que subsiste por la
debilidad del present no obstante de ser la pequefia burguesia la que








- 38 -


gobierna, con el apoyo de grandes masas de empleados, artesanos;
sectors amarillos del proletariado, sus instruments de violentia esta-
tal t6cnica y cientificamente equipados, ademis del franco apoyo pres-
tado por los capitalistas y el imperialismo financiero del extranjero se
deirumbaria como un artefacto ruidoso y podrido. A6n no se ha pro-
ducido una seria ruptura entire terratenientes y pequefios burgueses en el
poder..
Resolver la cuesti6n agraria es uno de los puntos que mas preocu-
pa a la political official. Sobre [la base de tierras arrancadas al desierto,
sobre la del reparto, del fraccionamiento de la gran propiedad, poco
importa. Lo interesante para nosotros es que la burguesia devore los
rezagos de la feudalidad existente y d6 nacimiento a un proletariado
cada dia mis numeroso, capaz de devorarla a ella misma, para implan-
tar sobre los escombros del capitalism moribundo una economic so-
cialista.
I1 problema de la tierra esti intimamente ligado con el del indio,
por haber sido 6ste su tradicional poseedor. Aqui tampoco se descuida
la agitaci6n demag6gica. Asi como'se arremete te6ricamente contra los
sefiores de la tierra, se quema incienso al indio, sin un mayor interns
por mejorar el nivel de su vida. Mientras no se extirpe en forma radi-
cal y sistemitica el feudalismo, implantando en el campo el regimen
forzoso del salario y de la jornada de trabajo, persiguiendo hasta sus
limits extremos.todos los privilegios del hacendado, el problema de
la emancipaci6n del indio y de su derecho a la tierra serviri de past
a ciscursos de funcionarios y editoriales de diaristas. Dar tierra a
unos cientos no es resolver seriamente el gran problema. Son cuatro
millones de indios esclavos los que la piden.
"Si la poblaci6n rural de nuestra costa ha sido torpemente in-
comprendida en su capacidad para trabajar tierras propias, los indios
lo han sido en mayor .grado, .considerindoseles con tal menosprecio
que no pocos miran en ellas la causa del atraso y miseria de la sierra,
habiendo quienes opinan por su inmediata desaparici6n o por su.cruce
con otras razas hasta que pierdan todos sus caracteres 6tnicos en el
curso de los siglos.
"Sin embargo, es lo cierto que nuestros indios tienen valiosisimas
condiciones para ser considerados como factors econ6micos de pri-
mer orden, y rasgos y caracteres de indoles social bastante apreciables.
En primer t6rmino, la poblaci6n indigena, tanto de hombres como de
mujeres y nifios tiene arraigadisimo el hibito del trabajo, con una fa-
cultad de adaptaci6n tan sefialada, que no .hay region minera del Pe-
ri donde no se consiga el n6imero de operarios' que se quiera, hibiles
para el penoso, dificil y peligroso laboreo de .las minas; ni zona agri-
cola donde los indios no se destaquen como ingeniosos agricultores.
Cualquiera que visit el interior del Peru, constata inmediatamente
que las tierras mejor trabajadas son las que pertenecen a las comuni-
dades indigenas. Donde la industrial fundamental es la ganaderia, los
indios son excelentes pastores. Cuando se va a llevar a cabo una obra
de gran importancia en la sierra del Perui, todo puede preocuparle a
quien la realize, menos la mano de obra, que est6 seguro de conseguirla
abundante y barata dentro de ,la poblaci6n indigena vecina. Por ilti-
mo, el indio baja a la costa a trabajar en las haciendas de los valleys
y en las islas guaneras.
"No hay, sin duda, quien haya visto una india cruzada de brazos,
Al pie de la lumbre, atizando el fuego dentro de su cafiada, cruzando








- 39 -


punas, ascendiendo cerros o pastoreando ovejas, la india esta siempre
con un hijo a la espalda y con la rueca en la mano. Posiblemente un
mill6n o dos millones de husos y muichos millones de telares movidos
a mano funcionan constantemente en el Per6, aportando a la econo-
mfa national valores considerable que pasan inadvertidos, asi como
tambi6n la cantidad de lana tejida, toda ella national, que no aparece
en las estadisticas de producci6n. Y en cuanto al trabajo de los nifios,
ello Ilega hasta constituir un defecto de la raza que conviene corregir.
Desde las mas tierna infancia trabajan al lado de sus padres.
"El indio es de una sobriedad que raya en lo incredible; un pufiado
de maiz o unas pocas papas le bastan para alimentarse, y se viste de
telas hechas por 61 mismo, tiene habilidad, constancia y resistencia para
el trabajo, y siempre alterna las labores propias de su oficio con el tra-
bajo agricola. Propio o ajeno-generalmente ajeno, pies el latifundio
absorbe inmensas areas en el interior-el indio cultiva forzosamente un
pedazo de tierra donde esta la cabafia en que viven su mujer y sus
hijos, y llegada la 6poca de recolectar las papas o de cosechar el maiz,
no hay powder human que lo retenga en otra clase de labores. Pierde
dos o tres meses de jornales por ir a su chacra a cosechar unos pocos
sacos de papas o algunas arrobas de maiz, pero adli, en contact con la
Naturaleza descansa, se tonifica, recupera sus gastadas energies, y vuel-
ve fuerte y alegre a las duras faenas de las minas o las haciendas de
la costa. Las compafimas mineras norteamericans con un sentido price
tico y human que les honra, no se oponen a ese 6xodo en las 6pocas
de cosecha; todo lo contrario, les guardan sus puestos a los obreros
especializados en determinados trabajos.
"Se ha hablado de que el indio es alcoh6lico y el hecho es falso,
pues bebe menos que los pueblos de otras razas. En ciertos dias del a-
fio, generalmente en sus grandes fiestas, toma alcohol hasta embriagar.
se, pero de ordinario su inica bebida es el agua, y es sabido que con-
sumir alcohol diariamente y de modo habitual es mis nocivo que en
grades dosis dos o tres veces por afio.
"Hay quienes ven en el uso de la coca una causa de degeneraci6n
de la abatida raza indigena y eso es tambi6n un error. La costumbre
de chac-char, extendida por todos los antiguos dominios del Tahuanti-
suyo, es casi tan inofensiva como la de mascar tabaco. Las cantidades
de alcaloide que se absorben son infimas, y su acci6n es la de un
estimulante pasajero que produce cierta resistencia a la fatiga.
"Las condiciones del indio como soldado han sido calificadas en
la forma mis elogiosa possible por cuantos jefes y oficiales nacionales
o extranjeros los han tenido a sus 6rdenes. El 90 por ciento del ej6r-
cito peruano es compuesto de indios, que en muchas oportunidades han
sabido veneer y en muchas otros cubrirse de gloria ante la superiori-
dad en n6mero y elements de sus adversaries.
"Bien vistas las cosas, el indio no tiene mAs que dos defects, nin-
guno de los cuales es imputable a 61 mismo: su pobreza y que, en gene-
ral, no sabe leer. De esto fltimo result que todos le roban, por lo
que se ha vuelto desconfiado y falto de f6. A ambas cosas estA po-
niendo remedio el actual Gobierno, difundiendo la ensefianza y dAn-
doles tierras para que trabajen como duefios de ellas, y no sean vic-
timas de la avaricia despiadada de los gamonales o latifundistas que
les hacen trabajar por un misero journal de 20 o 30 centavos y aun
menos".
("La Prensa" lo. de junior de 1929.)








- 40 -


Aunque con otros fines, estas declaraciones del 6rgano del gobier-
no precisan el interBs creciente que despierta entire los intelectuales y
politicos del pais el asunto indigena, que es tambi6n una cuesti6n obre-
ra por cuanto es el indio el que suministra brazos para la agriculture,
para la mineria y para la industrial. No aceptamos, ni sentimos ese op-
timismo del cronista que cree, o pretend hacernos career, en las mara-
villas de la naturaleza. en la que el bracero extenuado "se tonifica",
recupera sus gastadas energies y vuelve fuerte y alegre a las duras fae-
nas de las minas o las haciendas de la costa": estamos muy cerca, muy
en contact con el dolor y el sufrimiento de los que no poseen mas
riqueza que su capacidad de trabajo, para engafiarnos con estas meli-
fluas declamaciones.
Jos0 Mercedes Cachay nos habla otro lenguaje. El padece en su
care y en la de los suyos realmente las torturas de la explotaci6n. "0-
bligan que los pobres trabajadores principien sus faenas despues de
pasar lista como esclavos, a las tres, cuatro y cinco de la mariana; has-
ta las cinco, seis, siete, ocho y nueve de la noche; principalmente en
las haciendas cafieras por el misero salario de un sol, uno veinte y uno
treinta, sin otorgArseles ninguna concesi6n, aunque pierdan en el traba-
jo la vida o queden invalidos, despreciando con este procedimiento
"la ley de accidents de trabajo". En la hacienda Chumbisique se ha
visto a los pobres serranos salir de la prisi6n diariamente con grillete
y la cadena a las cuatro de la mafiana al trabajo y regresar a dormir
en su prisi6n alumbrindose con farol para distinguir el camino; en la
misma se ha visto bafiar a una desgraciada, aventindole baldes de agua
hasta dejarla demente; y cuando algunos de los deudodes ha muerto,
los nifios o nifias hijos del extinto han quedado como esclavos, cos-
tumbre que a6n se observe. En "Bebedero" sacaba el conductor a los
peones a fuetazos con el tronador de castigar toros, y dabales como ra-
ci6n un par de yucas. En "Culp6n" mataron los perros de la hacienda a
un nifio y el padre lo llev6 humildemente sin manifestarlo a nadie, por
temor al duenio, al que se le vi6 en afios anteriors ponerse espuelas y
mantenerse sobre un desgraciado negro a quien le puso freno en la
boca; jiizguese lo que haria con las espuelas. En la hacienda "Ucupe"
se ha visto por repetidas veces en afios anteriores flagelacione3, torI.-
ras y otros maltratos salvajes inferidos diariamente a los pc c tra;i3;aa
dores y muchos de estos con el grillete puesto en el extreno de la ca-
dena y con el otro extreme, otro grillete puesto a otro d2sgraciado,
semejando ambos un par de bueyes yugados y a6n asi se les colocaba
en la noche en la cama de la barra; un pobre indigena, Ilamado Mel-
chor, por haberse comido una gallina se vi6 privado de su libertad mAis
de un afio, sin ning6n salario, prestando su trabajo sin mis ganancia
que el mezquino alimento, que mejor era el que se les daba a los galgos
de la hacienda. En-la hacienda "Udiane" no existe independencia, son
pongos o esclavos, hombre' mujeres y nifios de ambos sexos: todos
tienen que contribuir a practicar el servicio semanal que ordena el
soberano, obedeciendo con humildad hasta criar en su vientre al es-
p6reo hijo. En aios anteriores se patent ante la presencia de nume-
rosos habitantes del Caserfo de San Jose de "Oyattn", que un mayor-
domo y dos rodeadores conducian amarrados a la cola de sus caba-
llos a dos desgraciados que exasperados del recargo del trabajo y pen-
siones, habian huido a pi6 por la cima de los cerros con direccion
a la costa; fueron alcanzados y Ilevados en la forma expresada junta
con la desgraciada, que a gritos manifestaba el castigo q' iban a recibir.







- 41 -


En la hacienda "Samin", cercana a la provincia de Chiclayo, se ha vis-
to a los peones encadenados en el trabajo, y al desalmado mayordomo
haciCndolos order de la mula que cabalgaba; tambidn fu6 descubierto,
despues de algunos meses, que a un pobre indigena se le habia quita-
do la vida y con la misma cadena con que se encontraba-se le habia
sepultado en una huaca en donde existen sefiales que no dejan lugar
a duda; en "Cayalti" ha sido consabido el flagelamiento y torment, y
la costumbre de tener a los peones de toda raza encadenados. Se ha
visto que a Carmen Zefia, por mandate de don Arturo Nicolas Bala-
rezo, se le ha flagelado aplicAndole cincuenta azotes, que lo dej6 se-
mi-muerto" (Dora Mayer, ob. cit.)
No obstante este estado de envilecimiento a que se reduce al o-
brero indigena, la raza posee brillantes cualidades que un estado nue-
vo, basado en los principios-del socialismS, ha de saber aprovechar.
Los mismos escritores pequefio-burgueses, uncidos a la brida del gran
capital, lo reconocen: "El obrero indio, que es reconocido como exce-
lente pastor y agricultor incansable se ha demostrado que posee apti-
tudes especiales para la manufacturacion a mAquina. En las fibricas
del departamento de Puno-muchas de ellas de hilados y tejidos,. con
telares complicados de l6tima hora-todo el personal es indigena. Y se
ha comprobado por una experiencia ya larga, que un niiio o una nifia
india de 12 afios, maneja perfectamente dos o mas telares. Era eso,
sin embargo, de esperar. Hemos notado mAs arriba que la raza indi-
gena de la Sierra, en su double ramificaci6n aimarA y quechua, era
concentrada, meditativa, poco dada a la dispersi6n, con la atenci6n
fija en una cosa. El "haz lo que haces" de los viejos latinos, es en esas
tribus una cualidad native. Y ello se presta magnificamente al manejo
de la maquinaria, que require caracteres dados a la atenci6n y a la ob-
servaci6n continue. Con esa cualidad natural se aunan las pocas pre-
tensiones del indigena. Come magnificamente con su maiz y su quinua.
Viste modest, pero bien confortadamente con su poncho de pura lana
y sus prendas usuales. Abarcan sus necesidades escasos horizontes. Los
jornales remunerativos para ellos, son muy soportables para el indus-
trial, y, desde luego, muy inferiores a los del obrero europeo y nor-
teamericano, aunque con ellos abastezcan mejor 6stos que aquellos con
las gruesas que tocan" (PERU, ob. cit.)
Aqui tenemos otra vez a la pequefia burguesia cantando la felici-
dad buc6lica del indio. Es 16gico que a estos "propagandistas" les pa-
rezca magnifica la sobria comida de maiz podrido y quinua agusana-
da de que se alimenta el indigena, que est6 bien abrigado con sus pobres
vestidos, que los jornales concuerdan con sus minimas necesidades, que
sea la milagrosa naturaleza la que le devuelve el vigor y la salud
arrebatada por el terrateniente, ya que su salario no puede crear este
milagro, este curioso metabolismo. Precisamente seg6n acabamos de
ver, el indio de la hacienda y de la mina ha sido obligado a pres-
cindir de todo en provecho de sus explotadores. No son los jornales
los que concuerdan con sus necesidades. Es que el indio sojuzgado
ha tenido que reducirlas a las posibilidades del salario, para no
extender, como se dice, los pies mis alli de la manta.
Sin embargo, toda esta felicidad paradisiaca con que nos salen
los corifeos y aurigas del imperialism, es bien distinta de lo que, con
toda honradez, pintan los que van a contemplar los dolores del indio
con pupila fraterna: "La cama de estos infelices estf compuesta de
dos o tres pellejos de carnero que laman de media lana, en los que








- 42 -


duermen en la m~s espantosa promiscuidad con los perros y los cu-
yes, en una atmr6sfera viciada por el humo de la "bosta" (estiercol se-
co del ganado vacuno) con que cocinan y el hedor de las carnes y
cueros frescos de los animals que han sacrificado, los cuales acostum-
bran a tender en unas varas o alambres que tesan entire' las paredes".
(H. Castro Pozo, ob. cit.) No encontramos por ning6n lado ese indio
de exportaci6n y demagogia, feliz con su miseria, que hincha la lite-
tatura oportunista y el periodismo venal al servicio de los intereses
del imperialismo extranjero y de la feudalidad criolla.
La resistencia del indio, en medio de esta vida animal, a que se le
ha reducido, es ilimitada. La vitalidad de su raza, que no puede minar
su condici6n econ6mica y social del present, soporta lastremendas
fatigas del campo y de la mina. Ain en el ejercito, el indio es insustitui-
ble. El t6cnico aleman Faupel, hoy general peruano, reconoce que, co-
mo soldado, es el mejor del mundo.
No sabemos cuiles son las medidas dictadas para que el indio se
libre de estos dos defects, consignados por el diario official: su pobre-
za y que, en general, no sabe leer. Precisamente, no solo se impide
que esos desaparezcan por medio de leyes efectivas q' garanticen la li-
bertad del trabajo y el derecho al salario, sino que se procura extender
aun mas el analfabetismo, merced a los manejos del clero y de su ins-
trumento la A. S. j., clausurando las escuelas evangelicas y suprimien-
do de hecho la libertad de cultos en el Per6, segiin el ultimo decreto
dictado en este sentido, con fecha 22 de junior de 1929.
En cuanto a la labor desarrollada por ellas, tenemos estas certi-
ficaciones: "Alli por los aios de 1912, un indio llamado Manuel Z.
Camacho, fund en compafiia de algunos evangelistas, y a su iniciati-
va, la Mssi6n Evangelica de la Plateria, en el distrito de Chucuito, de
la provincia de Puno. Ylave cuenta al present con 16 escuelas evan-
g6licas y cerca de mil alumnos. Pomata con 6 escuelas y 300 alum-
nos. Existen tambi6n escuelas evangelicas en Yunguyo y Desaguade-
ro. Cuentan con hermosos y c6modos edificios, amplios e higi6nicos,
para las escuelas y para el culto. La verdad es que los indios no han
comprendido much el lado religioso de los evangelistas.. He tenido
oportunidad de conversar con muchos evangelistas indios y asistir a al-
gunas explicaciones, y me he dado perfect cuenta, de que al indio no
le importa la religion. Lo important es que el Evangelista, venido a
la meseta, le ha dado mas libertad en sus creencias religiosas; le cues-
ta inmensamente menos que sostener el culto cat6lico, done todo es
dinero; y sobre todo un culto acompafiado de la escuela, le liberal de
la acci6n malifica del gamonalismo, del Cura, del Gobernador y del
Juez de Paz. El indio evangelista no bebe, no masca coca, no sos-
tiene las fiestas religiosas cat6licas, su matrimonio le cuesta menos, es
considerado como un ciudadano por las autoridades del lugar; el vota
en las elecciones municipales o political, firma, conoce a sus candida-
tos. Y finalmente, si tiene un juicio, firma sus escritos y se da cuenta
de lo que pasa. En resume, tiene ancho horizonte para su cultural.
Es el future ciudadano de estas comarcas. Es limpio, educado, respe-
tuoso, vive decentemente. Es el tipo del indio-cholo, que tiene ya alas
de pich6n. Luego levantara el vuelo y sera en bien de la nacionalidad
y de la provincia. La obra civilizadora de los Evangeii;ta's, sin tomar
el aspect religioso, que no me importa, tiene tres caracteres, diferen:
ciales, perfectamente definidos: LEER -ANTICOCAINA Y ANTI-
ALCOHOLISMO- LIMPIEZA. Se podrian decir de estas tres anti-








- 43 -


toxinas contra la barbarie, que maravillosamente reemplazan a la tri-
nidad cat6lica. El evangelismo progress porque los curas son igno-
rantes, cobran derechos enormes y no se preocupan del Culto. Para
combatirlos no es convenient pedir su expulsion. Seria la crisis de la
cultural y de la civilizaci6n del Peru. Los evangelists avanzan por la
ineptitud cultural de los pirrocos, por el cobro excesivo de sus dere-
chos religiosos" (J. Alberto Cuentas CHUCUITO, Album grifico 6
hist6rico, 1929).
Es sencillamente comparando la teoria con la realidad, cuando
establecemos inobjetablemente el inmenso abismo que las separa. La
labor civilizadora llevada a cabo por las misiones evang6licas, han de-
mostrado la posibilidad de incorporar al indio a la civilizaci6n occiden-
tal, hoy reducido a la esclavitud, a la miseria, al analfabetismo. (La
cuesti6n indigena, de suyo vital e importantisima, no puede ser consi-
derada, en este ensayo, con toda su amplitud).
El decreto que damos en fragments, ha motivado la clausura de
las misiones abandonando nuevamente al indigena a merced de sus ex-
plotadores de toda indole. Las escuelas protestantes representaban en
la sierra feudal, una posibilidad de adelanto capitalist, acaso con los
mismos alcances que la presencia de Sutton en Lambayeque. Trans-
formaban al siervo en un ser consciente. Creaban en el indigena un
sentimlento contra el que todo se ha confabulado para extinguirlo: la
dignidad personal. El clero supo arrancar astutamente a la pequefia-
burguesia dominant, en circunstancias especiales de crisis political esta
concesion que defender por todos los procedimientos cuando el impe-
rialismo, en defense de sus pastores, intervenga oficialmente.
El president de la rep6blica.
Considerando:
Que si bien la constituci6n garantiza la libertad de cultos, 6sta no
debe ejercerse de modo que las escuelas se conviertan en centros de
propaganda sectaria, opuesta a la religion que la nacion profesa;
Que los establecimientos de ensefianza en los que se propaga re-
ligiones opuestas a la del Estado, realizan una obra destructora de la
unidad national, que al gobierno incumbe conservar y robustecer;
Que esa propaganda es mas nociva cuando actia sobre la pobla-
ci6n escolar indigena, que debe ser especialmente protegida por el Es-
tado;
Que en los articulos 50, 23, 79 y 191 de la ley orgAnica de ense-
fianza se prescribe la instrucci6n religiosa conforme a la religion del
Estado;
Decreta:
Articulo I -En los establecimientos de educaci6n que funcionen
en la repiblica, asi oficiales como particulares, no podrin ensefiarse
doctrinas que en cualquier sentido se opongan a la religion del Esta-
do.
Articulo 2-Los institutes particulares de ensefianza en los que
se infrinja esta disposici6n serin clausurados. El gobierno podri, en
tales casos, expropiar conforme a ley, los locales y el material pedag6-
gico respective.
Articulo 3--La educaci6n moral y religiosa se darA en todos los
colegios y escuelas:'de la rep6blica, tanto oficiales como particulares,
con sujeci6n a los planes, programs y disposiciones que dicte el go-
bierno, y conforme a los libros de texto aprobados por el ministerio
de instrucci6n.







-44 /

Articulo 5---El gobierno establecerA donde lo juzgue convenien-
te, escuelas especiales para la poblaci6n indigena, y en los departamen-
los de Puno, Loreto y Ayacucho, institutes pedag6gicos para maestros
y maestras de indigenas. El subrayado es mio. M. de la T).
Si las condiciones del trabajador en el campo son las que hemos
visto, la de los obreros miheros corre igual suerte. La iltima catistrofe
ocurrida en las minas de Morococha, de la firm yanqui Cerro de Pas-
co Coper Corp., puso en evidencia esta pavorosa realidad. Seg6n las
compiobaciones hechas por nosotros mismos "Los obreros que mis
produce, los que con las manos encalladas incrementan las riquezas de
la Empresa explotadora, son los lamperos indios, vestidos de harapes
que perciben el misero journal de dos soles; los maquinistas que a diario
ingieren muchas onzas de polvo y otras sustancias nocivas a la salud
humana, y los enmaderadores que ,tienen la vida en continue peligro,
porque ellos son los encargados de contener los derrumbes de la mi-
na. Tras estas iniquidades viene la mis cruel, que es la de no permitir
la salida de la lumbrera a los trabajadores que necesitan tomar los ali-
mentos necesarios en la hora de descanso. Obligados en esta forma,
tienen que hacerlo adentro, respirando el humo y los gases producidos
por los explosives que se disparan en las labores. Con las ropas mo-
jadas y los pies casi desnudos en el infernal piso de la mina cubierta
de agua, todos maltrechos, apenas tienen la hora de descanso para to-
mar el alimento frio y similar despu6s la coca. No se les da ropa de
agua a esta gente, que trabajo con resignaci6n, por economic. "A la
forma como se halla establecido en la mina el trabajo de diez y doce
horas forzadas, para hacer la tarea, cori infracci6n de las disposiciones
de las leyes de la material que establece el miximun de ocho horas,
hay que agregar la manera desp6tica como son tratados los obreros in-
digenas por el element yanki (LABOR, No. 4, 29 Diciembre 1928,
Lima). Qu6 distinto es todo esto a los silbidos de las serpientes amaes-
tradas por los domadores del capitalism official! Queda en descu-
bierto la poca sinceridad de los programs demag6gicos. La preocu-
paci6n oportunista pequefio burguesa por el mejoramiento del in-
dio.

El capital extranjero aumenta sus ganancias merced a la compli-
cidad de la burguesia national para perpetuar la servidumbre feudal
de nuestros braceros.

Si estas son las condiciones del trabajo en las minas de la empre.
sa mis poderosa del pais, ljjizguese c6mo serA en las demAsI Ultima-
mente, para apaciguar a las masas mineras del centro, la Cerro de Pas-
co Coper Corp., ha aumentado los salaries en un 10 %' "mientras dure
el alza del cobre". Seg6n declaraci6n official de la empresa (tomamos
estos datos de "LA PRENSA") en los trabajos mineros subterrAneos
o de superficie, la Cerro de Pasco Copper y sus compafiias afiliadas tu-
vieron en servicio en 1927 el siguiente n6mero de operario.s:


En Cerro de Pasco ... .. .. 1,658
En Morococha .. .. .. 212
En Casapalca ....... 893
4,763







- 45 -


El n6mero de los obreros en las fundiciones y concentradoras, fu6
en la misma fecha:

En Morococha .. .. ...... 63
En la fundici6n de La Oroya ... 2.840
En la concentradora del Quilacocha 195
En Tuyahuauro ........ 49
En la concentradora de Casapalca .. 155

3,302

El n6mero total de obreros en toda sus dependencias, minas, ofi-
cinas de beneficio de la Cerro de Pasco Cooper es de 8,065 operarios
y 315 empleados. En 1929 este ndmero pasa de 12,000 obreros. No
es demis suponer que cuando los motives de temor de una huelga mi-
r.era desaparezcan, se buscard un motive para la rebaja de los sala-
rios tomadas todas las medidas y seguridades para que "el orden p6-
blico no se yea turbado".
Seg6n carta del 11 de Noviembre de 1929, publicada por el bol.
sista Gubbins, "las utilidades que reparte anualmente entire sus accionis-
tas, que no son todas las que obtienen en el negocio, ascienden a
6'737,052.00 dollars, que al tipo de cambio actual equivalent a-Lp.,
I'684,263,0.00.
El n6mero de acciones emitidas asciende a 1'122,842, de manera
que las utilidades que reparte anualmente equivalent a 6 dollars por
accion.
De estas utilidades aprovechan muy poco los capitalistas naciona-
les, pues son contados los que poseen acciones de esta Compaiifa.
Las acciones no tienen valor nominal y Ilegaron a cotizarse, este
afio, en la Bolsa de New York, hasta 120 dollars cada una; pero debi-
do a la crisis habida en los 61timos dias en el mercado de valores de
New York, que ha ocasionado una baja general, las acciones se cotizan
hoy a 69 dollars.
Se present pues una magnifica oportunidad para que los capita-
listas peruanos adquieren acciones de esta Compaiia. Los que conpren
accionistas a 69 dollars recibirin un interns de 8.7 '/ annual sobre el capi-
tal invertido, aparte de las utilidades que seguramente obtendrin, en
un future no lejano, como consecuencia de alza que tendri que producir-
se en estos valores, tan pronto como las grandes obras que esta llevando
a cabo la Compafiia est6n terminadas, pues entonces aumentara consi-
derablemente su producci6n y, naturalmente, sus utilidades".
Nosotros sabemos a que precio se acumulan estas utilidades, estos
dividends, que estAn formados con el sudor, el hambre, la sangre, la
vida de los mineros, la salud, la vista, la miseria de los fundidores.
El nuevo program a desarrollar por la Empresa, en que como ya
hemos visto se invertirA quince millones de d6lares, traerA como con-
secuencia un important aumento del personal obrero, producinndose
una fuerte concentraci6n de salariado minero.
El valor de la producci6n minera, el afio pasado, seg6n el Bole-
tin Oficial de Minas y Petr6leo, que acaba de publicarse, se estima en
Lp. 30.241.710. En salaries se ha pagado tan solo la modest suma
de Lp. 2.740,117, entire obreros y empleados. Por concept de im-
puestos Lp. 839.533.6.44. La industrial petrolera represent 2/3 de






- 46 -


la producci6n total con un imported de Lp. 20.525,000, habiendo in-
vertido en jornales inicamente Lp. 706.825. El obrero petrolero es-
t6 peor pagado que el metal6rgico, no obstante de que la productive
dad del primero es muchisima mayor que la del segundo. La expli-
caci6n radica en que el trabajo de las minas metaldrgicas es sumamen-
te pesado, arruina al trabajador y se necesitan condiciones de resisten-
cia fisica especiales. Hay pues, mis candidates a los trabajos petro-
liferos que a los del metal pesado. En los pozos de petr6leo traba-
jan solamente 6,137 hombres, mientras que en las minas metAlicas la
cifra es de 16,449 operarios. El salario en los primeros es de dos so-
les setenta centavos, y en los segundos, de tres soles. Si contempla-
mus la productividad de ambas industries, observamos que, desde el
punto de vista del rendimiento, el minero de la costa esta en inferior
situaci6n al de la sierra, aunque las condiciones "fisicas" de su labor
nu sean tan pesadas. El n6mero de obreros empleados en la industrial
minera fu6, en.1928, seg6n el boletin mencionado, de 24,362.
Dos o tres meses despues, "El Mundo" publicaba en su edici6n
del 25 de Agosto una comunicaci6n de su corresponsal en Morococha,
que daba cuenta de la rebaja de los jornales a los obreros de la Cerro
de Pasco Cooper Corporation.
"Hace un mes que se ha hecho cargo de la superintendencia el se-
iior A. C. Mac Hardy y ha iniciado la ingrata labor de rebajar de suel-
do a los operarios que ganaban un journal de SI. 3.00 a SI. 2.25 en la
mina, sin tener en cuenta la vida tan cara q' en ese asiento minero se ob-
serva debido a la alza exagerada de precious de los articulos de prime-
ra necesidad; y sin darse cuenta aun ms' dicho superintendent que
esos operarios trabajan en la mina expuestos a mil peligros y que lie-
van una vida de mArtires respirando los gases deletireos en un piso cu-
bierto de agua y cuando no de humedad, privados hasta de salir a la
superficie para tomar los alimentos en las horas de descanso. No en-
contramos nada razonable que la rebaja de jornales a que hacemos re-
ferencia se produzca, pues ni siquiera esti en relaci6n al enorme traba-
jo que estos desempefian en el laboreo de las minas y a la costosa vi-
da que se leva en ese lugar principalmente los padres de familiar no po-
drian mantener con el exiguo journal de Si. 2.25, diaries, a sus esposas
e hijos".
La Empresa, fiAndose en la traditional pasividad y sufrimiento de
los mineros, en su mayoria indigenas, continue extorsionAndolos, a
punto de rebajar tambien los salaries de los lamperos. Como respues-
ta a esta political, los trabajadores declararon inmediatamente la' huel-
ga general. Plantearon reinvindicaciones de orden inmediato, consi-
guieron la creaci6n de su organizaci6n, y alcanzaron un triunfo rotun-
do en todas sus demands.
El resultado de la huelga fue el siguiente: "Los representantes
de la Compaiifa Americana aceptan el pliego de reclamaciones presen-
tado por el Comit6 Obrero en su primer pliego del 19 de octubre. Los
siguientes puntos: El inciso C del Art. 1Q, relacionado con las raciones
de carburo en el sentido de que sean en forma que satisfagan amplia-
mente las necesidades del trabajador; el inciso D del Art. 20 referente
a que el trabajo de los guardianes se basa en las 8 horas que sefiala
la Ley de la material; en el inciso A del Art. 39 referente al servicio m6-
Zdico, en el sentido de que el Comite Central de Reclamos de acuerdo
con el Superintendente senior Mac Hardy, en una entrevista, definan







- 47 -


por complete la situaci6n, en la forma que satisfaga ampliamente la pe-
tici6n de los obreros estando la Corporation resuelta a apoyar la causa
que motiva el reclamo; de la misma manera, la Corporation acepta la
instalaci6n de los bafios para obreros y empleados; la higienizaci6n y
reparaci6n complete de los Campaynentos; el inciso B del Art. 49 rela-
cionado con que se expida certificados legales a los obreros y emplea-
dos que sean despedidos o se retiren voluntariamente del servicio de
la Copper; asi mismo garantiza la Compafiia Americana que no tomara
ninguna represalia contra los Delegados del Comite que hacen los re-
clamos de la clase trabajadora para lo cual da las garantias mas amplias
para el curso legal de sus gestiones. Queda entendido que el Comits
Central de Reclamos, tiene las garantias para su funcionamiento per-
manente de acuerdo con la Legislaci6n Obrera que rige en el pais, con
el fin de garantizar los derechos entire el capital y el trabajo.
No habiendo resuelto la Gerencia, los demis puntos del Pliego de
Reclamos el Comite present un Pliego adicional con fecha 14, concre-
tando las peticiones restantes por definir, Ilegando a las conclusions
siguientes: El inciso A, del art. Primero, del primer pliego del dia diez,
ratificado en el Pliego adicional en su punto A, queda aceptado per
la Corporation, en el sentido de que esta petici6n se cumple estricta-
mente de acuerdo con lo que dispone la Ley de la material; el punto B.
del pliego adicional referente a la ropa de agua, en el sentido de que
la Corporation proporcionarA todos los uitiles de esta indole para los
trabajos en done existan filtraciones de agua, completamente gratui-
ta a los obreros de su pendencia; el inciso D. del art. primero del primer
pliego, punto D. del Adicional, relacionado con el aumento de salario,
ofrece el senior Gerente General, hacer en el plazo de dos semanas, a
partir de la fecha, las gestiones del caso ante el Director de New York;
contemplando el inciso A. del art. segundo, del primer pliego, punto
D. del pliego adicional se acord6 que el Comit6, de acuerdo con el se-
fior Superintendente, definan la cuesti6n, fijando en el l6timo de los ca-
sos un sueldo minimum si el contratista pierde en su contrata y un mixi-
mum, si su ganancia es demasiado excesiva, el inciso A. del art. cuarto,
del primer pliego, punto E. del adicional'queda en que la Gerencia se
compromete gestionar ante el Directorio de New York, para su efecto
conforme a la petici6n de sus obreros; y, por 61timo, la gerencia garan-
tiza expedir los certificados de trabajo en forma debidamente, legal, pa-
ra lo cual se compromete hacer en formas impresas que se adoptarAn
en todas las dependencias de la Compafiia Americana.
(VWase al final el articulo referente a este interesante movimiento
huelgistico minero).
Vemos que, como toda la palabreria demag6gica del capital, exas-
perada en esta oportunidad por la presi6n ejercida por nosotros con
nuestro quincenario "LABOR" que circula profusamente entire los obre-
ros de la Cerro de Pasco, habia que tranquilizar a la gente, haciendole
ilusorias concesiones, mientras los grandes agents y tiburones ranio-
braban en Lima para clausurar el peri6dico.
Esta es la teoria, la farsa, el bluff, la mentira enmascarada. La
realidad, como siempre, se encarga de echar a perder las mis cuidadosas
adulteraciones.
La situaci6n de los obreros en Talara se agrava igualmente de dia
en dia por los m6todos desp6ticos y feudales adoptados por los impe-
rialistas de la International Petroleum Co. Los ob'reros estin prohibi-
dos de organizarse. El que inicie una acci6n en este sentido, es despe-








- 48 -


dido en forma violent, o entregado a las complacientes autoridades
political, acusindolos de peligrosos agitadores bolcheviques. Los tra-
bajadores son obligados a abandonar Talara con un plazo perentorio,
que varia entire 24 y 48 horas, sin consideraci6n alguna, asi sea su fa-
milia numerosa. Hemos denunciado en el N9 10 de "LABOR" es-
tos abusos y mostrado la forma medieval en que el imperialismo trata
y explota al proletariado national, completamente a merced de los ban-
queros que suministrania nuestra burguesia y classes medias el dinero de
los empr6stitos y los recursos indispensables para impedir al proletaria-
do realizar conquistas inmediatas, de orden politico y econ6mico.
Nuestra campaiia en favor de las classes oprimidas tenia que ser
silenciado violentamente. Y asi fu6. "LABOR" no pudo continuar
publicandose por impedirlo la policia.
Es ya tiempo, de una vez por todas, que nuestros obreros reconoz-
can que el capital no encuentra jams razonable cederles por lo menos
parte de sus ganancias. Apelamos, precisamente en estos moments
en que se inicia un intent de industrializaci6n de la sierra, con la im-
plantaci6n del beneficio cientifico de la lana, a los campesinos de los
departamentos de Cuzco, Puno y Arequipa. La sierra empieza a sa-
lir de su feudalidad cerrada, mejorando su tecnica y su economic,
aproximandose a los m6todos industriales de la agriculture y la ganade-
rfa de la costa, dejando subsistir sin embargo, el regimen feudal de la
servidumbre.
Mientras subsista esta lamentable desorganizaci6n de las masas
campesinas y mineras, subsistiran tambi6n las penosas codiciones de
vida. Mienfras no se agrupen en poderosas organizaciones no
podrin plantear con 6xito sus reinvindicaciones econ6micas ni
secundar con provecho los trabajos de un partido de clase. Au-
mentarin las inversiones del capital. Aumentarin las utilidades capi-
talistas. Los "cortadores de cupones" cobrarAn crecidos dividends:
el bracero peruano, en la fabrica, en el campo, en la mina, en el mar,
seri siempre la misma miquina, de la que todo provecho hay que ex-
traer y a la que se privara de la participaci6n en la riqueza amasada
por sus manos proletarias.

*
La cuesti6n de la propiedad de la tierra debe ser detenidamente
contemplada como fen6meno de agravaci6n de la miseria. Ante nues-
tra vista el latifundio crece con todas las caracteristicas y violencias de
la "acumulaci6n primitive" descrita por Marx. Desde la llegada de la
"civilizaci6n cristiana" hasta hoy, toda nuestra historic -Conquista,
Colonia, Repuiblica- estA hecha con el dolor y la sangre de las masas
indigenas robadas y explotadas inicuamente por los verdugos blancos
y sus lacayos mestizos.
A este respect, y por considerarlo interesante doy a continua-
ci6n parte del contenido de una carta particular.
Reserve el nombre de su autor para evitarle complicaciones en
el pueblo donde vive. Dice la carta, cuya fecha es del 10 de agosto
de 1929:
"En 1913 se presentaron dos conflicts de mayor cuantia en es-
ta region (Puno): el atentado perpetuado por el obispo don Valentin
Ampuero que allan6 domicilios, apres6 a diez y ocho indios, etc., y la







- 49 -


massacre de una veintena de indios en Saman pretextando una subleva-
ci6n. Entonces se constituyeron en Lima el Superintendente de los
adventistas Mr. Fernando Sthal y Manuel Z. Camacho, por una parte,
y muchos indios de Saman encabezados por Avelino Zumi a presentar
sus quejas, confiados en las promesas del Presidente Billinghurst. Este
mandatario, entonces, envi6 un comisionado del gobierno, a D. Teodo-
miro Gutierrez Cuevas, antiguo luchador por la causa de los indios co-
mo Subprefecto de Chucuito en tiempos de Candamo. Al Ilegar Cama-
cho a Puno, de regreso de Lima ya me comprometi6 para que acompa-
fiase a Gutierrez como secretario e interprete. Asi fuW que a su llega-
da me busc6 y me hizo dejar mi empleo en la Recaudadora para em-
prender la campafia anti-gamonalista, debiendo recorrer todo el Depar-
tamento para levar un informed complete. A principios de Octubre
iniciamos la campafia visitando la c.rcel donde habia mis de ochenta
press de Saman, Arapa, Caminaca, etc., por la supuesta sublevaci6n;
la Corte donde los vocales se asustaron y recibieron al Mayor Gutie-
rrez en sala plena. Pero rehechos del susto sesionaron bajo la presi-
dencia del Obispo y resolvieron hacerle campaiia. D. Juan O. Caro
removi6 un expediente por abuso de autoridad y trataron de apresar-
lo. Salimos a Juliaca el 5 de octubre y alli vi a Guti6rrez cuadrarse
con Noriega y demis gamonales de Juliaca y dirigir una arenga a los
centenares de indios que lo esperaban en la plaza, y yo traduje al
Kehswa. Pasamos acompafiados por el doctor Ch. Angulo a Saman.
Alli se recibieron declaraciones de muchos indios y mestizos sobre la
manera como un Mariano Abarca, casado con la hija del cura Enri-
quez habia llegado a Saman siete afios antes, de fuga por haber incen-
diado una casa en Taraco y poco a poco se apoder6 de los terrenos,
ganado y familiar de los indios ejerciendo HONRADAMENTE Ia ju-
dicatura de Paz y la gobernaci6n, en lo que habia procedido de acuer-
do con don Ildefonso GonzAles igual funcionario honrado de Arapa y
Caminaca. En Taraco acompafiaban en la empresa gamonalistica a
estos bichos D. Graciano Enriquez, Mariano Z. Bejar y otros. El resul-
tado era que Abarca, GonzAles y los demis Ilegaban a ser duefios de
cuatro distritos: Saman, Caminaca, Achaya y Arapa, con sus gentes,
ganados y terrenos. Como esto no podia seguir, los indios se queja-
ron judicialmente y obtuvieron exhortos para los jueces en el pueblo.
Esto habia dado lugar a que un dia que concurrian a Saman a ver sus
quejas a la vez que una fiesta religiosa fueron recibidos a balazos por
los ya mencionados y el Dr. Belisario Enriquez, dando muerte a various
pos etc. Habia escenas de crueldad desgarradora, por ejemplo: un An-
dr6s Apaza habia huido dejando en la casa solamente a una hija su-
ya de doce afios, cuando atacaron los hijos de Gonzales, qu'ienes en-
contraron a la indiecita en su escondrijo, la violaron estuprindola y
luego amarrAndo!e los pies y las manos la dejaron en la cocina pren-
di6ndole fuego. Yo vi los restos del cadAver asado... El cura Lato-
rre, de Caminaca, concurri6 a defender a los gamonales y hasta quiso
presionar a los indios para desmentir las acusaciones, pero Guterrez,
desde su cama, lo reprimi6 con energia".
"A los cinco dias de labor de investigaci6n que les estfbamos por
acta las declaraciones de cuantos era possible, lleg6 la noticia, o mejor
dicho, 'la orden para que el Comisionado volviese a Lima. Asi lo hici-
mos a los seis dias de estada en Saman. Al llegar a Juliaca convinimos
en que yo no podia quedarme a merced de los gamonales y resolvi-







- 50 -


mos mi viaje hasta Lima. Gutierrez se qued6 en Juliaca para frustar el
plan del Obispo de encarcelarlo por el juicio de Caro, y yo pas6 a Pu-
no para obtener los pasajes para volver a Lima con su Secretario y
cinco indios cabecillas. Al dia siguiente cuando yo llegui en el tren
ripido a Juliaca encontr6 a Gutierrez rodeado de sus veinte gendarmes
y acosado por una jauria de gamonales encabezados por Zdfiiga Be-
jar que trataban de arrebatarle el "libro negro" que contenia los da-
tos de sus fechorias. Gutierrez increpaba esa conduct con la mayor
energia y no ces6 el vocerio hasta que parti6 el tren".
"Por donde pasaba Guti6rrez repartia una proclama en Keshwa
y Aymara que habia sido traducida del Castellano por Chuquiwanqa
Ayulo y Remigio H. Franco".
"En Arequipa rodearon a Gutierrez los j6venes universitarios y
dieron informes extensos sobre el problema indigena. Entre ellos re-
cuerdo de Franco, Urbina, Pineda Arce, Kuiroga, etc."
"Permanecimos dos semanas en Arequipa porque Gutierrez no te-
nia dinero ni para pagar el hotel. Sin embargo los gamonales hacian
correr la especie de que habia recogido de manos de los indios CIN-
CUENTA MIL SOLES. Yo he visto lo contrario: que en Saman y en
todas parties, Guti6rrez pagaba su alimento y daba a los cabecillas que
estaban reducidos a la miseria por los saqueos que habian hecho los
gamonales, lo necesario para su subsistencia, hasta en Lima, hasta cuan-
do el gobierno les hizo dar alojamiento y rancho en el Cuartel de
Santa Catalina".
"Al llegar a Lima, el 3 de Noviembre, al dia siguiente visitamos a
la familiar del Presidente Billinghurt, al ministro'General Varela y otros
personajes. Entonces se hizo una campafia formidable en la prensa pa-
ra contrarrestar las acusaciones de Arias Echenique, diputado; Grau
y otros que odiaban cordialmente a Guti6rrez. Ibamos a las imprentas
acompafiados de mas de treinta indios a exponer la situaci6n de los
indios".
"El diputado Urbina, entonces gran radical, acus6 en la CAmara al
Obispo Ampuero. En Puno los abogados se habian negado a presen-
tar la denuncia por los delitos de Ampuero. Fu6 entonces que Chu-
qiwanqa Ayulo hizo viaje de Lampa a Puno y pas6 a pie hasta Plate-
ria para constatar los hechos, tener datos precisos, y denunci6 el he-
cho de atropellos, maltratos a Camacho, allanamiento de domicilio
etc., por el Obispo don Valentin Ampuero encabezando a "una banda
de pobres diablos del pueblo de Chucuito que en cabalgata infernal
habian ido a atacar la casa de Sthal y Camacho".. El juez Dr. Adrian
Solorzano decret6 que habia lugar a formaci6n de causa, y pas6, por /
no ser de su competencia, el expediente iniciado contra "el reo don
Valentin Ampuero" a la Corte. El asunto se vi6 en la Suprema con re-
sultados que habrian dado con el obispillo en la carcel. Lste que ya
habia vendido las haciendas de las iglesias del Departamento por va-
lor de mas de medio mill6n de soles, hizo viaje a Roma a pedir per-
d6n a su santidad el Papa por sus pecados. Cuando volvi6 al afio si-
guiente, muri6 a los pocos dias de su arribo en Puno. Hay sospechas
de que .le habian dado BOCADO., Ampuero trajo siete frayles re-
dentoristas espafioles para poner en el local del.Seminario de San Am-
brosio una escuela de artes y oficios para los indios a fin de contra-
rrestar la labor educativa iniciada"por los adventistas. Los frayles es-
pafioles estuvieron en el Seminario mientras habia restos de los dine-
ros de la venta de las haciendas, y cuando vieron que era poco lo que









- 51 -


quedaba se fueron no sin haber muerto tres de los mejores por la
altura, el mal clima y malos tratos de las cholas".
"GutiBrrez elabor6 un informed amplio y documentado de la situa-
ci6n de los indios de Puno. Durante mis de tres semanas concurriamos
diariamente, mariana y tarde a las antesalas de Palacio para ver al
President y entregar el informed acompaiiado del libro de actas de
investigaci6n y cuatrocientos documents probatorios de los delitos
de los gamQnales, frayles y autoridades parfsitos del indio. Como
era impossible franquear mAs alli del sal6n verde, una mafiana lo
cojimos de sorpresa en la puerta que di a Desamparados, donde de
hecho le dirigi6 su discurso el indio Avelino Zumi y alli dejamos en
manos de su 'edecAn el informed y demis papeles. A los dos dias nos
tomaron una fotografia con el Presidente y los indios que debian vol-
ver a Puno acompafiados de un defensor official nombrado y rentado
por el Gobierno, o sea el Dr. AdriAn Caceres Olazo".
"Fuera de eso las quejas de los indios por papel y personalmente
importuno las puertas del Palacio de Justicia con un buen memorial
acusando a t6dos los jueces de Primera Instancia y de Paz del Depar-
tamento; a la del Arzobispado, acusando a los curas; los ministerios,
las imprentas, en fin se toc6 todas las puertas. El resultado fu6 sola-
niente el que conocemos: el Abogado que a pocos dias exhibia su can-
didatura a la diputaci6n por Puno para reemplazar al Congreso que
Billinghurst pretendia arrojar del Parlamento, pero la "gloriosa mafia-
na del 4 de febrero di6 al traste con el regimen" y mi amigo Guti6rrez
se vi6 perseguido por sus enemigos y los gamonales hasta que pudo
irse a Chile merced a la protecci6n de los masones que lo salvaron de
las iras de Tovar, Grau etc."
"Su informed qued6 en la Secretaria del Presidente y supongo que
haya corrido burro.
"Habri ocasi6n para que yo haga una apreciaci6n del fervor y
honradez ejemplares con que Guti6rrez ha sabido luchar por la jus-
ticia que asiste al indio".
Hasta aqui la carta. Ella muestra en forma terminante y caracte-
ristica de "apropiaci6n violent y primitive" de las tierras, propiedad
de las comunidades indigenas, de la creaci6n de los grandes latifun-
dios serranos, de las actividades solidarias de autoridades, frayles,
jueces y demis instruments de la opresi6n indigena.
La historic de Guti6rrez debe ser escrita. Todos los datos por 61
recogidos justificarin, llegado el moment, la expropiaci6n de las tie-
iras de los latifundios, y su entrega gratuita sin indemnizaci6n
de ningin orden, a los indios para que la trabajen libremente, per-
rnitiendo la socializci6n de la tierra.




En el Primer Congreso de Irrigaci6n y Colonizaci6n del Norte
el imperialismo ha hecho escuchar repetidas. veces su voz y su resolu-
ci6n de impedir que el Peri ascienda de su situaci6n semi-colonial, en
Ja que el capital extranjero encuentra las materials primas destinadas
a su industrial y el sumiso mercado para su manufacture.
La lucha te6rica contra el latifundismo, el impulso de crear la
pequefia propiedad agraria, represent, de un -lado, el deseo del Esta-
do en forjarse una clase media rural adicta, aplacando el creciente des-








-- 52 -


content del campesino sin tierra, y de otro, la labor imperialist de
aumentar la capacidad de consume de las masas rurales. Esta acci6n
revolucionaria pequefio-burguesa, madura a su vez, las condiciones
necesarias para una revoluci6n obrero-campesina.
La lucha contra el terrateniente empieza en el moment en que
no puede marcar el paso tras los intereses de la burguesia internacio-
nal. El sistema feudal result, en ciertas circunstancias, un artefacto pe-
sado para los agiles exploradores de la infanteria modern. El ejArci-
to del capitalism extranjero da la batalla en dos frentes: combat al
latifundismo cuando este carece de influencia political: e impide el
crecimiento rapido de la industrializaci6n del pais, para alejar ]a com-
petencia de las manufactures nacionales..
Con todo, es una ley ecori6mica fatal, que el capitalism forje
sus propios instruments de disoluci6n. Asi, con su tecnica
agraria, el imperialismo, sin powder evitarlo, alimenta los cuer-
vos que le sacarin los oios.




Antes de pasar a estudiar la condici6n en que se efect6a el
trabajo del obrero en las ciudades, vamos a hacer una pequefia inter-
pretaci6n de la Secci6n del Trabajo del Ministerio de Fo.mento, crea-
da por Resoluci6n Suprema del 30 de Setiembre de 1919 y posterior-
mente reglamentadas sus funciones con el decreto del 6 de Mayo del
afio siguiente. Si nosotros nos preguntamos cuiles fueron los m6vi-
les que impulsaron a la clase dominant, la creaci6n de una oficina del
trabajo?, la respuesta nos la puede dar, acaso, uno de sus diputados.
"El senior Noriega del Aguila: En el tratado de Paz, en el tratado
de Versalles, que puso terniin6 a la hecatombe pavorosa de Europa, se
estableci6 que el tratado de paz no podia dejar de tomar en cuenta
las cuestiones relatives al trabajo, porque, como bien se dijo por el
delegado belga, a mayor abundamiento socialist, no podia haber paz
en el mundo mientras no existiese en 61 justicia social. Y a esta justicia
social, sefiores, no se Ilega sino por dos casinos: o por el camino de la
revoluci6n, o por el camino de la reglamentaci6n y, evidentemente, en-
tre estos dos caminos, hay que estar por el segundo".
"Cuando en los paises, los Poderes Piblicos son omisos o reha-
cios para cumplir este deber de realizar la justicia social, entonces,
esa justicia social se realize por el camino de la revuelta o sea por
aquel m6todo que el mismo delegado belga, en las conferencias de
Versalles llam6 ruso, en oposici6n al metodo de la reglamentaci6n,
que el mismo socialist calific6 de metodo ingles. Repito, sefiores, que
entire ambos m6todos hay que estar por el segundo".
"En la guerra de las armas se l!ega a la victoria violent, que es la
supremacia del poder del vencedor sobre el vencido, es decir, enton-
ces, sobre los escombros y ruinas del vencido se levanta la
supremacia del vencedor. En cambio, en la lucha entire el capital y el
trabajo, debe procurarse que no haya triunfo belico con vencedores y
vencidos, sino la gran victoria de la conciliaci6n entire dos grande
valores y de la cooperaci6n de todas las classes "
Por esto afirmo que es preferible buscar la realizaci6n de la
justicia social por el camino de la reglamentaci6n, y no mostrarse reha-








- 53 -


cio a cumplir este gran deber para que la violencia no tenga que reali-
zarse" (Del DIARIO DE LOS DEBATES pig. 1138).
La Secci6n del Trabajo tiene por fin, pues, alejar al proletariado
del peligroso camino de la revoluci6n, unico capaz de emanciparlo de
la tutela capitalist, y conducirlo por el camino de la "evoluci6n", de
la "reglamentaci6n" que garantizan a la burguesia su actual situaci6n
privilegiada. Nosotros sabemos como se "procura" que la grann vic-
toria de la conciliaci6n entire dos grandes valores y de la colaboraci6n
de todas las classes" sea una realidad efectiva. Vemos como jams el
Estado burgu6s apela al recurso "b6lico" para que subsista un rB-
gimen gubernamental de vencedores y vencidos. Estas declaraciones
cinicas puede hacerlas una clase impunemente, cuando ha impuesto
el terror blanco contra los obreros y campesinos, destruido sus organi-
zaciones, perseguido su prensa, empastelado sus imprentas y reducido
al hambre y la miseria los hogares proletarios de done la policia ex-
trae a trabajadores para hacer purgar en las cArceles, la isla y el des-
tierro el enorme delito de no someterse a la "justicia social" del ca-
pitalismo. "La burguesia que niega por la violencia toda posibilidad
de un desarrollo pacifico, empuja ella misma al proletariado a la lu-
cha revolucionaria, a la lucha con violencia contra la violencia, con
las armas contra la armas". (C. Radeck: El desarrollo de la evoluci6n
mundial).
Que este sea el pensamiento de la burguesia en representaci6n de
la cual se expresa ese diputado, no lo dudamos. Pero bien sabemos
nosotros que la posici6n de las masas obreras, campesinas y mineras
es otra. Encontramos muy natural que entire "el camino de la revolu-
ci6n o el camino de la reglamentaci6n" los patrons se decidan por el
segundo. Desde luego, el obrero sabe a que atenerse.
Nosotros tenemos, y esto es ser buen revolucionario, aprovecha-
mos la experiencia de lucha en otros paises. "Puede decirse de una ma-
nera general que el espiritu revolucionario gana terreno cada vez que
el sentimiento de la necesidad econ6mica se debilita. De aqui arran-
camos las siguientes aparentes paradojas: que la legislaci6n social se
inspire en la finalidad de calmar los ardores socialists; que las conce-
siones hechas por los patrons al final de una huelga constituyen, por
regla general, un progress del sindicalismo revolucionario, y que, en
una palabra, la paz social alimenta casi siempre la lucha de classes .
(G. Sorel, LAS ILUSIONES DEL PROGRESS).
Estas son, sin duda, una de las razones por las cuales el obrero y
el campesino, que han sido repetidas veces chasqueados, comiencen a
comprender las diferencias que hay entire una tActica exclusivamente
econ6mica (jornada de trabajo, salaries, leyes sociales) y la que jun-
ta a los problems de orden econ6mico los de orden politico (bloque
obrero-campesino, toma revolucionaria del poder, destrucci6n de la
miquina estatal burguesa, su transformaci6n al servicio de los intere-
ses del proletariado etc.) La vanguardia obrera no debe dejarse des-
lumbrar y engaiiar nuevamente por las pretendidas "conquistas" en
favor de la justicia social. Debe aprender a distinguir entire la justicia
social en boca de la burguesia, de los intelectuales al servicio de la
misma, de los universitarios, de los revolucionarios pequefios burgue-
ses y de los reformistas, y la justicia social efectiva, propiciada por los
mejores elements del asalariado. Ellos saben cual es la verdadera jus-
ticia social, somo y cuando debe el proletariado conquistarla.
*








- 54 -


Siguiendo atentamente el desarrollo de la Secci6n del Trabajo,
su eficacia frente a los conflicts obreros sometidos a su jurisdicci6n,
observamos que en muy reducida escala se han Ilevado a cabo solu-
ciones de conflicts favorables al trabajo. En las grandes cuestiones,
aquellas que afectan vitalmente los intereses del proletariado, la Sec-
ci6n del Trabajo ha permanecido field a las sugestiones del capital, y
cuando, presionada por los obreros, ha querido enfrentarsele 6ste ha
pasado por encima de ella y realizado sus caprichos.
Como casos tipicos, citaremos el conflict de los ferroviarios, re-
ferente a la modificaci6n del contrato colectivo del trabajo, celebrado
hace diez afios, y el de los Motoristas y Conductores, en los que se atro-
pell6 sin consideraci6n alguna a los trabajadores. El Estado, apelando
al procedimiento "b6lico", n6 a la tan decantada "conciliaci6n y coo-
peraci6n de classes public un decreto supremo, con fecha atrasada,
declarando que quedarian separados definitivamente de su trabajo los
huelguistas que no volvieran a hacerse cargo de sus puestos, en el pla-
zo de tres dias. Iguales procedimientos de dictadura burguesa fueron
empleados en 1927 contra los obreros de la Manufactura de Lanas del
Pacifico, que se declararon durante un mes en huelga solidarizAndose
con la expulsion de un compaiero. Descartada la intervenci6n de la
Secci6n del Trabajo para solucionar el conflict, se apel6 a la maqui-
naria estatal para obligar a los obreros a volver al trabajo, y reempla-
zar inmediatamente a los que no lo hicieran.
Es, pues, lejos de los discursos parlamentarios y arengas perio-
disticas, en donde la clase obrera puede establecer la diferencia que
existe entire la verdad y los procedimientos demag6gicos de la burgue-
sia para enganarla, lo que hay de cierto detris de todas estas mistifica-
cionesky mentirosas protests de armonia y de justicia social.
La Oficina Internacional del Trabajo- instrument legal del im-
perialismo- ha recojido de un libro dos articulos referentes a la
"Encuesta sobre la producci6n" del economist burg6s M. Edgard
Milhaud, director de la encuesta.
Albert Thomas- a quien puede aplicarse ahora la celebre frase
de Plejanov contra Jaurbs, "El pontifice del oportunismo de todos los
paises"- en el pr6logo del libro resume asi las conclusions de
Milhaud:
"i .- La implantaci6n de la jornada de ocho horas ejerce una
acci6n estimulante sobre el progress t6cnico.
"21- Ejerce una acci6n no menos grande sobre el rendimiento
propio de los obreros, es decir, sobre el agent human en la indus-
tria". (Edgard Milhaud: LA JORNADA DE OCHO HORAS Y SUS
RESULTADOS, M. Aguilar. Editor, Madrid, pig. 7).
Nos dice el autor en la Introducci6n:"El mantenimiento de la pro-
ducci6n despu6s de una reducci6n notable de la jornada de trabajo
no puede ser, de un modo general sino el resultado de la acci6n com-
binada de la intensificaci6n del trabajo y del perfeccionamiento tecnico"
(ob. cit. pAg. 15) Por eso, el proletariado a la vez que lucha por la re-
ducci6n de la jornada de trabajo, el aumento de los salaries, comba-
te la racionalizaci6n capitalist.
,Esto es bastante explicable. La burguesia, ante el temor de dis-
minuir sus utilidades, y el interns en hacer frente a la competencia y
al monopolio, emplea nuevos procedimientos mecanicos que le permi-
ten no s61o mantener el limited anterior de producci6n, sino superarla,
apelando a las mejoras tecnicas, al empleo del maquinismo en gran








- 55 -


escala, a la disminuci6n de la mano de obra, al desarrollo mAximo de
la fuerza-trabajo en un tiempo determinado.
Aqui cabe una pregunta: eQuiere decir, entonces, que la clase
obrera no debe gestionar la disminuci6n en las horas de trabajo? La
lucha de classes es un ciego y fatal fen6meno de la sociedad actual, a
cuyo desenvolvimiento no pueden substraerse las classes en pugna. El
proletariado, por el desarrollo mismo del capitalism, se ve impelido
a plantear incesantemente reforms sucesivas, de orden econ6mico y
social: jornada de trabajo, salaries, seguros sociales, higiene industrial
y domestica, derecho de asociaci6n, de coalici6n, libertad de prensa
etc. Por su parte, la clase patronal, apoyada por su instrument el Es-
tado, se resisted, a conceder estos beneficios, hasta el momento en que
materialmente los obreros le echan un nudo corredizo al cuello.
De tal lucha, la sociedad recoje un creciente beneficio, que se
traduce, de un lado, por el mejoramiento relative de las condiciones
econ6micas de la clase obrera, y de otro, con el progress de la t&cnica
industrial, creciendo siempre las utilidades del capitalist en propor-
ci6n muchisimo mayor que los salaries.
La incorporaci6n de la jornada de 8 horas al Tratado de Versa-
Iles- del cual es tambien signatario el Peru-'se alcanza merced al es-
piritu revolucionario de los obreros y campesinos del mundo, a raiz
de la conclusion de la infame guerra imperialista, que cre6 condicio-
nes de madurez revolucionaria, aprovechadas en toda su importancia
por el her6ico proletariado ruso, que disponia de un partido politico,
formado en rudos tiempos de preparaci6n, capacitado con inmejora-
bles equipos de hombres capaces de hacer no s6lo la revoluci6n, sino
de organizar luego la producci6n socialist.
Ante la amenaza de que este ejemplo cundiera en el resto de
los passes sometidos a la ferula del capital, cuando las masas explo-
tadas tomaban el powder en Austria, Hungria, se apoderaban de las fi-
bricas en Italia, daban un audaz golpe de estado en Munich y lucha-
ban desesperadamente en el resto de Alemania, los politicos de la
burguesia y sus lacayos los socialists reformistas, se avienen de mal
grado a conceder algunas ventajas a las demandas proletarias, rnomo
medio de atajar la culminaci6n de la agudizaci6n de la lucha de clases
y de la march acelerada hacia la desaparici6n catastr6fica del impe-
rio burgubs.
Representa esta conquista un paso atris de parte de la burguesia
y el correspondiente advance de las masas asalariadas, que no van mis
lejos por la carencia de cuadros resueltos y capacitados para la re-
voluci6n.
Posterioremente, el period de establilizaci6n se desarrolla al caro
precio de los sufrimientos y privaciones del proletariado, bajo el la-
tigo de la dictadura demo-burguesa. El movimiento de vacilaci6n y
debilidad capitalist en Versalles, es vengado fructiferamente, merced
al aflojamiento de la organizaci6n y combatividad sindical de las ma-
sas. Intervienen en esta labor la Internacional Amarilla de Amsterdam,
la Ilamada II Internacional Socialista, la Confederaci6n Obrera Pana-
mericana, la Liga de .las Naciones, los social-patriotas y laboristas a
sueldo de la reacci6n, los Mac Donald, los Vandervelde, los Thomas,
Kautsky y demis variedades de la fauna reformista domesticada por
el capital.
Desde entonces ac el proletariado lucha resueltamente por su
cumplimiento. Son moments dificiles y her6icos. La clase obrera, en








- 56 -


el campo de la ilegalidad, afronta una series de peligros, como la cAr-
cel, el destierro, la pena de muerte. No se deja desvalijar por el ban-
d;daje patronal, que apela luego al empleo de la miquina en la am-
plitud possible, a la implantaci6n de nuevos procedimientos de trabajo.
al aumento de los desocupados, a la creaci6n de una reserve industrial
de parados, como forma de combatir las demands de caricter econ6-
mico.
"La reducci6n de la duraci6n del trabajo en la industrial ha tenido
por consecuencia la propensi6n a emplear mayor nimero de instalacio-
nes mecinicas para reemplazar el trabajo a mano, alli donde es po-
sible, por miquinas, y a sustituir por una maquinaria perfeccionada y
ventajosa las antiguas e imperfectas miquinas. Desde este punto de
vista puede afirmarse que la reducci6n de la jornada de trabajo ha
tenido como resultado el desenvolvimiento de la industrial (ob. cit.
pag. 37).
Los progress que alcanza el empleo del maquinismo, traen como
consecuencia el aumento de las utilidades de un lado, y la agravaci6n
de la miseria de otro. La miquina desplaza sucesivamente a grupos de
trabajadores, siendo sometidos los que quedan, a una especializaci6n
t6cnica rigurosa. Con las "medidas para levantar la producci6n", el ca-
pitalismo apela no s6lo al mejoramiento de la maquinaria y la reduc-
ci6n del personal obrero, sino que las modificaciones se Ilevan al .r
gimen mismo del salario. En algunas fabricas, el trabajo a destajo es
implantado, en otras, substituido con el salario-hora, m6todo implan-
tado entire nosotros por las firmas imperialistas Frederick Snare Corp.,
la Gildred Co. en las obras portuarias del Callao y en la construcci6n
del Palacio de Justicia.
Desde luego, el empleo de la maquinaria permit el abaratamien-
to de la producci6n hasta cierto margen. Las dificultades pueden ser
de dos 6rdenes: el factor econ6mico, que impide a muchas industries
renovar el utillaje cuando este no reine las condiciones de la instala-
ci6n mas modern, o la deficiencia en el adelanto mitmo del maquinim
mo. Estas dificultades redundan, desde luego, en contra del obrero al
que se exige todo el rendimiento que la maquina no puede suministrat.
La organizaci6n cientifica del trabajo- fordismo, taylorismo-
estudia las cualidades productoras de cada obrero- exactamente el
mismo procedimiento de los ganaderos con sus reproductores- a fin
de que realice el trabajo en que rinda el mAximo beneficio. Mejora las
condiciones de salubridad de las fabricas, dotAndolas de luz y aire--
procedimiento semejante al introducido en los establos para pre-
servar al hacendado de las perdidas producidas por enfermedad, ma-
la calidad de la leche y muerte del ganado.
La especializaci6n se intensifica. Aumenta la division del traba-
jo. Suprime el tiempo perdido por los descansos, distracciones, con-
versaciones, espera de materials priras etc. En la Fabrica La Victoria
se prohibe, como era antigua costumbre, a los tejedores leer el diario,
ir de una miquina a otra etc., lo que ha producido algunos conflicts.
Para estos patrons no vale la experiencia de la jornada corta, que
ha traido un gran adelanto a la tecnica de la producci6n, y demos-
trado que cuanto mejores son las condiciones fisicas del obrero, de-
sarrolla una actividad proporcionalmente renditiva.
La atenci6n del capitalist se fija en el hombre an6nimo, ligado a
la maquina y al sistema burgu6s de producci6n, para que el provecho no
sea disminiido. Los resultados de la transformaci6n del horario fueron







- 57 -


inesperados- inesperados para la clase dominant: El socialismo no
solo ha previsto, sino que combat por reforms minimas de esta
naturaleza que hagan, mientras toma el poder, menos miserable la
situaci6n del asalariado.- Asi, entire los resultados alcanzados, cite-
mos, como hemos visto anteriormente, la disminuci6n de accidents de
trabajo, el aumento de productividad, la mejora en la calidad de la
manufacture. En el trabajo minero, se ha observado, a mis de supe-
rior rendimiento, una mayor resistencia del obrero sepultado en las
entrafias de la tierra, reduci6ndose considerablemente los accidents
por descuido, agotamiento fisico etc.
Con la jornada corta, el proletario tiene tiempo libre, emplea-
ble en su personal provecho. Los salaries reducidos le" obligan, no
obstante, a trabajar en horas extraordinarias, bien en su fAbrica o fue-
ra de ella. Hemos observado que la producci6n no s6lo se sostiene,
sino que aumenta, mientras paralelamente los salaries son siempre de
hambre. La labor en horas suplementarias devora la care proletaria.
Le impide disfrutar los beneficios que se derivan de un dia corto de tra-
bajo, de un elevado journal al abrigo de entrecheces econ6micas, me-
joras que por alcanzarla han sucumbido innumerables victims ase-
sinadas en las calls, cuando las masas hambrientas piden pan y luchan
par libertarse de la miseria esclavista.
Es una ley elemental la que establece que a media que el tiem-
po de labor crece, las rercaderias producidas absorben mayor fuerza-
trabajo. Si la producci6n en 8 horas de un obrero es igual, por ejemplo,
a 10, la de horas suplementarias equivale a 20 y 25. El trabajador re-
cibe en el primer period un salario que oscila entire 4 y 6. En el se-
gundo, no obstante de que la paga es mayor, aparentemente, si tene-
mos en cuenta su fatiga y el esfuerzo supremo invertido en los articu-
los manufacturados, no recibe un salario proporcional mayor de 8.
Esta explotaci6n alcanza los inconcebibles limits a que la lleva
la racionalizaci6n capitalist. El empleo de lazos y trampas tienta y
seduce el hambre obrera. El sistema de primas represent una superex-
plotaci6n. El capital saca, 16gicamente, del esfuerzo del obrero mas de
lo que di. De lo contrario, no daria nada. El trabajo a destajo es otro
de los sistemas de explotaci6n. El pago a raz6n de hora-labor obliga
a los mismos trabajadores a romper "voluntariamente" la jornada de
8 horas, para alcanzar un journal un poco mejor.
El procedimiento de dividir a los obreros en equipos, poniendo al
frente de cada uno un jefe que vigile el trabajo, es la maniobra enca-
minada a extraer el mayor provecho possible de la care miserable de
las fabricas ,introduciedo la escici6n en las filas obreras. Crea fero-
ces subpatrones, traidores a su clase y lacayos sumisos al explotador.
La implantaci6n de una discipline fabril, la racionalizaci6n
del trabajo, solo en un regimen socialist puede sostenerse con el apo-
yo unanime del obrero, como en la Rusia Sovi6tica, pues beneficia al
trabajador directamente, y n6 en el regimen del' capital, en donde la
burguesia dilapida en sus orgias el product del trabajo ageno.
Obligada por los hechos, los amarillos de la Oficina Interna-
cional del Trabajo tienen que reconocer que la reducci6n de la jor-
nada de trabajo no afecta en forma alguna la producci6n. A6n con
la jornada de 7 horas, actualmente vigente en los Soviets, la produc-
ci6n industrial conserve su actual nivel. En todo caso, lo que disminu-
ye es la utilidad del capitalist, y mis adn si a esta disminuci6n de horas
sigue una elevaci6n de salaries. La parte que el patr6n se mete en el bol-







- 58 -


sillo,' es aprovechada por los verdaderos creadores de toda riqueza
existente, de todo progress, de las innumerables conquistas realizadas
por la "civilizaci6n".
Edgard Milhaud sostiene los puntos de vista del patronaje, y no nos
extrafie su actitud desde el moment que 61 defiende los principios de
la Oficina Internacional del Trabajo, instrument del imperialism,
subvencionada por todos los gobiernos de la burguesia. Veamos la for-
ma hip6crita y tendenciosa en que aborda la cuesti6n, ni mas ni menos
que nuestro Tiz6n Bueno: "sin prejuzgar, por tanto, la acci6n que
pudiera ejercer un movimniento pausado y regular de los salaries reales,
movimiento que parece poder conciliarse con un crecimiento de la pro-
ductividad obrera, nos limitaremos a hacer constar, seg6n la genera-
lidad de la documentaci6n recogida, que en los casos en que, bajo la
acci6n de fuertes fluctuaciones en el movimiento de los negocios, los
salaries experimentaron un r6pido movimiento de alza (por la acci6n
decidida y en6rgica de los obreros explotados. M. de la T.) el brusco
cambio en la remuneraci6n tiende a traducirse por una disminuci6n del
esfuerzo y del rendimiento" (Ob. cit. Pag. III).
"Sin prejuzgar", "parece poder conciliarse", "nos limitaremos"
"tiende a" etc. Toda una fraseologia mentirosa, que no afirma ni niega
nada, que introduce sutilmente el veneno de los sicarios al servicio del
imperialism. Exactamente, sin una letra mas o menos, que la habitual
forma de opinar, entire nosotros, de los plumiferos de "El Comercio".
En otra parte del libro se nos dice que la producci6n fu6 creciendo muy
lentamente, debido a que la carestia de la vida en la post-guerra, mo-
tivaba la falta de alimentaci6n del obrero, y su existencia se reflejaba
en su pobreza fisica, en su ruina fisiol6gica. (En qu6 quedamos? (La
disminuci6n obedece al alza de los salaries, o a la falta de alimentaci6n,
cansancio etc? Dice que los salaries "exageradamente bajos o los brus-
camente elevados debian por tanto unir su acci6n con la de los demis
factors que hemos mencionado para hacer fracasar, por lo menos en
'cierto modo y durante algin tiempo, el desenvolvimiento normal de
la experiencia de las ocho horas (16ase tambi6n "y de la racionaliza-
ci6n capitalista. M. de la T.)". En cuanto al primer punto, al de los
salaries bajos, estamos de acuerdo. No asi con el segundo. Los salaries
altos. en qu6 sentido? Aqui no hablo yo como socialist revolu-
cionario, que discurre de acuerdo con una linea marxista-leninista. Ha-
blo como empleado de una compaiiia de seguros. Jamas un aumento
de sueldo ha sido motive para que disminuya el rendimiento de mi tra-
bajo y el de los demis empleados. Al contrario, este se ha realizado
con el mejor estado de Animo. Entonces, qu6 clase de conclusions
quiere hacernos tragar este mistificador, asalariado al racionalismo
capitalist
Milhaud asegura "que a la luz de las experiencias de postguerra, los
sistemas de remuneraci6n basados ei el rendimiento aparecen como un
auxiliar de la acci6n natural ejercida por la reducci6n de las horas de
trabajo en el sentido de la intensificaci6n de este" (Ob. cit. pag. 202).
Es decir, plantea la cuesti6n det salario en un terreno completamente
beneficioso para el capitalism. Pagar a'los obreros por horas, de
acuerdo con su rendimiento, es forzar su produccion-las utilidades
del capital s6lo son suceptibles de existir por medio del trabajo no paga-
do al trabajador-aniquilando la fuerza humana de trabajo, repletando
las areas patronales con la explotaci6n lievada al paroxismo, de la ma-
no de obra.







- 59 -


Si es cierto que el proletariado europeo y americano ten agravar-
se dia a dia su situaci6n en la sociedad capitalist, no obstante sus de-
sesperados esfuerzos por impedirlo, tambi6n lo es que l6 se capacity ca-
da vez mis para hacer saltar en pedazos la placenta que envuelve al
socialismo ya gestado, en vias de alumbramiento. El proletariado se
hace mis fuerte, mis capaz. Tiene en sus manos los instruments de
la producci6n social. Basta un pequefio impulse para que estos pasen a
su poder. El comunismo trabaja active y concienzudamente por lo-
grarlo.
La situaci6n del proletariado del Perui, como la de todos los pue-
blos semi-coloniales, es desde luego mis miserable que la de las grandes
potencias imperialistas. Si en estas, las masas obreras consiguen que las
condiciones de vida no bajen al nivel espantoso a que la racionalizaci6n
capitalist intensificada conduce, en los pueblos semi-coloniales, la si-
tuaci6n se hace penosa e insostenible. El proletariado de los paises
capitalistas ha logrado una series de conquistas efectivas, como el cum-
plimiento de una legislaci6n social avanzada, las vacaciones obreras,
etc. que representan la valla opuesta al arrollamiento imperialista finan-
ciero, detrAs de la cual las milicias proletarias se preparan para el asal-
to final.
El proletariado peruano tiene un largo camino de Juchas por reco-
rrer, con o sin derramamiento de sangre, pero que debe necesaria y
fatalmente atravezar, luchando por mejoras inmediatas: vacaciones a-
nuales de quince dias con salario integro, ampliaci6n de la legislaci6n
social, seguro social, abolici6n del sistema de salario por hora y a des-
tajo, alza general inmediata de los mismos, higienizaci6n de las fabri-
cas, talleres y habitaciones obreras, abaratamiento de los alquileres
supresi6o de los derechos parroquiales, de los gastos de entierro.
Contra la racionalizaci6n capitalist. Contra. la explotaci6n del
Estado enfeudado al imperialismo. Contra la persecuci6n policial.
Contra la ley de la vagancia y de conscripci6n vial. Por la libertad de
agitaci6n, de propaganda, de prensa. Por el derecho de huelga y la
inmunidad sindical. En resume: por la elevaci6n general del nivel de
vida obrera.




Aparentemente, la situaci6n del proletariado de las ciudades es
mejor, comparada con la del campo. Debemos tener en cuenta, ante
todo, que si su condici6n es menos penosa, ello se debe a sus grandes
acciones de masas, a sus luchas continues, a la acci6n desarrollada por
sus organizaciones, para elevar asi, batalla tras batalla, su nivel social.
Con todo, las conquistas son, en la mayoria de los casos, efectua-
da en el terreno de la legislaci6n social. En la practice, el obrero tie-
ne insensantemente que defender hora tras hora sus derechos. Recha-
zar las continues embestidas patronales. No se resignan estos a conceder
las minimas mejoras alcanzadas por sus operarios. be empefian en aba-
ratar la producci6n, para ampliar el margen de las utilidades capitalis-
tas.
En las fabricas de Lima y en los principles centros de trabajo,
se respeta el cumplimiento de la jornada de trabajo en aquellos sitios
donde los trabajadores estin en condiciones de defenderla. Cuando las
organizaciones se debilitan, cuando las maniobras burguesas de corrom-







- 60 -


per y asalariar a los lideres obtienen momentaneo 6xito, las horas ex-
traordinarias se implantan de hecho, sin indemnizaci6n alguna.
Ultimamente se ha presentado un conflict tipico, entire el capital
y el trabajo. Caracteriza la tendencia siempre latente de agravar las
condiciones del proletariado. Este conflict, por afectar a una impor-
tante rama industrial, por su consecuencia, por su caracteristica, ha
despertado, sumo interns entire los obreros.
La industrial textil en el Per6 es pr6spera. Cuenta con la ayu-
da del Estado, que grava con fuertes derechos de aduana los articulos
extrangeros que pueden competir con la mercaderia national. Esta
circunstancia garantiza a la industrial de tejidos en el pais, asegurando-
le no solo su estabilidad y desarrollo, sino que proporciona bilenos be-
neficios a los capitals invertidos.
Desde luego, la clase que crea esta riqueza, continue en su mismo
estado de miseria y de explotaci6n. Aunque los salaries medios paga-
dos en las fabricas no son iguales, concuerdan en el hecho de que no
bastan a cubrir las necesidades vitales de la clase obrera.
La FAbrica de Tejidos Inca es la que mas se destaca por la ex-
plotaci6n de sus obreros. No pudiendo soportar por mas tiempo las
penosas condiciones de vida a que su miserable salario los tiene atados,
solicitaron de la Gerencia de la FAbrica, un aumento de 30 % hasta ni-
velar sus jornales con los ganados por los obreros en la misma indus-
tria. La .Gerencia rechaz6 inmediatamente esta demand. Inici6 una
series de hostilidades contra el .personal, limitindoles el material pa-
ra trabajar, reduciendo la jornada semanal a cinco, cuatro y tres dias,
con la consecuente repercusi6n en la ya de suyo estrecha economic do-
m6stica del trabajador.
Fueron vanas las gestiones hechas para conocer la causa de esta
situaci6n insostenible. La Gerencia continuaba rechazando con la mis-
ma brusquedad a las omisiones proletarias. No cabia alegar dificultades
en los negocios. La plusvalia acumulada permitia, a mAs de las sumas,
destinadas a los "socios" del negocio, invertir el excedente en el en-
sanche de la fibrica, con 152 telares tipo modernisimo, mas 18 tornos
con sus pabileras, estiradores, cardas etc.
Los obreros sostenian, con much acierto, que un tejedor, por re-
gla general, gana en otras fibricas, en cuatro telares de algod6n, alre-
dedor de $ 25 a $ 30, y en cambio,, los de Inca, en igual cantidad de
telares solo $18 a $ 22, salvo los que trabajan en doce telares automi-
ticos, que perciben $ 30 a $ 35.
Ante estas irrefutables exigencias, la Gerencia responded con un
aviso fijado en la pizarra el 28 de Febrero, de que a partir de siete
dias de la fecha, los salaries serian rebajados en 10 '%. Para darnos una
idea de la inicua explotaci6n de los trabajadores de Inca, tenemos es-
ta comparaci6n de jornales de la misma con otras fAbricas, presentada
por el Secretario General de la Unificaci6n al Director de la Seccion
del Trabajo:

EN LA FABRIC DE TEJIDOS "INCA"

Secci6n preparatoria

Pabileras gruesas de 90 varillas S1. 29.50
Pabileras intermedias, 136 varillas ,. 27.50







- 61 -


Pabileras finas, 160 varillas 15.00
Trabajo en doce cardas 23.50
Trabajo en 3 estiradores ingleses 15.40
Trabajo en 3 americanos 23.00
Tornos de hilo de 420 varillas 18.00
Tornos de trama de 488 varillas 23.50
Tornos de americanos de 400 varillas 17.00
Esto en 6 dias de trabajo.



EN LA FABRIC DE TEJIDOS DE LA UNION

Pabileras gruesas de 90 varillas SI. 29.50
Pabileras intermedias, 136 varillas 27.50
Pabileras finas, 160 varillas 24.15
Trabajo en 9 cardas 40.50
Trabajo en 7 cardas 34.50
En tres estiradores 40.50
Tornos de trama de 400 varillas 38.25
Tornos de hilo de 360 varillas 29.60

liIEN CINCO DIAS DE TRABAJOIII

El asunto se ha llevado a la Secci6n del Trabajo del Ministerio
de Fomento. Despu6s de muchos incidents, inclusive la huelga a que
fueron conducidos, se ha llegado a una "entente" que deja en suspen-
so la rebaja de salaries. El Estado, por medio de su decreto del 20 de
Marzo, nombraba, a solicitud de los Gerentes de las Fibricas de Te-
jidos La Uni6n y Progreso, una comisi6n encargada de fijar la tarifa
uniform de salaries para la industrial de tejidos en el departamento
de Lima. Esta comisi6n estara integrada por el Director de la Escuela
de Artes y Oficios, el Inspector General del Trabajo, un representan-
te de los industriales y uno de los obreros.
La jugada ests hecha. El capital da "mate" al trabajo. La Fabri-
ca el Inca consigue burlar el aumento del 30 %, merced a la maniobra
de la rebaja.,Luego, se crea una comisi6n de studio de la tarifa uni-
forme, en la que la clase dominant tiene tres representantes, y el pro-
letariado uno. Ni que decir tiene que el conflict se resolveri en bene-
ficio del capitalism.
Podemos, pues, darnos una lijera idea de esta existencia de lu-
cha e intranquilidad en que vive el obrero de las ciudades. Incesan-
temente-tiene que estar denunciando las tentativas incansables de sus
explotadores, para reducirlos cada vez mis a una situaci6n de degra-
daci6n, de miseria, de aniquilamiento social. Ya son los obreros teje-
dores de "San Jacinto", que denuncian que en esta fibrica se les obli-
ga a trabajar todos los dias de fiesta, sin pagarles el tiempo y medio
a que tienen derecho. Ya son los chauffeurs de omnibuses, que son
obligados por los propietarios a permanecer en el tim6n hasta 16 ho-
ras consecutivas, siendo el natural cansancio del obrero una de las
causes de los accidents de trifico.
No obstante las medidas dictadas en favor de la higiene y segu-
ridad industrial, la mayoria de las fibricas tienen servicios higiinicos
deficientes, carencia absolute de seguridad en las miquinas, en de-








- 62 -


fensa de la vida de los operarios, en mal estado los botiquines de auxi-
lio urgente. No hay bafios ni duchas, ni lavatorios. El agua para beber
de que se sirven procede generalmente de pozos en p6simas condicio-
nes. La atm6sfera esta cargada de polvos y particular de algod6n que
son absorvidas durante el trabajo.
Todas las fibricas, talleres, empresas carecen de los mis ele-
mentales medios de protecci6n. El obrero se encuentra completamen-
te desarmado, y los accidents de trabajo, lejos de disminuir con las
inspecciones, aumentan. No se provee a los operarios en la industrial
textil de caretas para protejer la boca y la nariz de las particular del
algod6n y polvo, ni anteojos especiales destinados a protejer los ojos
de las chispas metAlicas, del fuego, del polvo de marmol, de la luz de
los sopletes al oxigeno, ni guantes de jebe para los que trabajan en mi-
quinas que se encuentran a temperature elevada, o en instalaciones
el&ctricas, ni ropa especial y botas de jebe para los que trabajan en
tintorerias.
Podriamos ir enumerando una a una todas las deficiencies que
comprobamos en este sentido. La realidad es bastante dura. No admi-
te replica ni paliativos. El obrero national comienza a darse cuenta
de su verdadera situaci6n. Se inicia en 41 una concepci6n clasista, una
dignidad de la que antes carecia. Cada vez es mas claro para 41 quela
emancipaci6n de los trabajadores ha de ser obra de 16s trabajadores
mismos.
La ley de Accidentes de trabajo, siempre en peligro de ser vio-
lada, siempre discutida y regateada, present ante el trabajador acci-
dentado un nuevo problema. Antes era el patr6n el que discutia y ex-
primia ai obrero que sufria un accident. Ahora esta prerrogativa es
asumida por las Compafiias de Seguros, cuyas utilidades se hacen pre-
cisamente regateando al accidentado medicamentos, asistencia mdi-
ca, clinic.
Tenemos el ejemplo de un operario de la fAbrica de cerveza de
Backus & Johston, accidentado, al que la Cia. International de Segu-
ros del Peri puso una series de dificultades para atenderlo. Este mismo
obrero, apellidado Donayre, que continuaba trabajando, mientras se
resolvia su curaci6n, sufri6 un segundo accident de trabajo, de mayor
gravedad que el primero. El segundo caso, presentado en la misma fi-
brica, es el de Daniel Sarmiento, que ha perdido la falanje de un, dedo,
y al que la Cla. International se ha negado a indemnizar, habiendose
visto obligado a acudir a los servicios profesionales de un abogado pa-
ra hacer valer su derecho.
No es mejor la suerte de los que trabajan en las Empresas El1c-
tricas Asociadas. El capitalism italiano hace pesar su yugo fascista
m~Fnl los motorists y conductores, provocando continues conflicts.
Las Empresas Electricas Asociadas han implantado en forma violent
la raciohalizaci6n, dejando sin trabajo a cerca de 1200 obreros, segdin
el informed de la Secci6n del Trabajo, fecha 12 de mayo de 1927. Se
ha tenido buen cuidado de despedir a aquellos cuya antiguedad hacia
acreedores a jubilaci6n y montepio, recibiendo como indemnizaci6n
irrisoria tan s6lo 15 dias de salario.
La racionalizaci6n capitalist, cuya implantaci6n se va extendien-
do ripidamente a todas las ramas de la industrial national, priva dia
a dia a centenares.de trabajadores de su salario, arrojAndolos a la calle.
Segn" un cuadro estadistico que nos ha sido proporcionado por la
Secci6n del Trabajo, del mes. de junio de 1926 al de-abril de 1929,








- 63 -


los reclamos presentados a esa secci6n por despedida intempestiva del
trabajo, han sido:


Empresas E14ctricas Asociadas
Country Club
A. Balmelli (Fca. Mosaicos)
Panaderia La Mariposa
Panaderia Mundial
Hda. Infantas Caudivilla
Hda. Tambo Inga
Cia. Guyand
Fca. Yeso La Gaviota
Emilio Crovetto
Fca. Guigliano & Co.
Test. Eugenia Enders
Sim6n Rincoff
Fca. Calzado de P. Herque
Frigorifico Nacional
Soc. Industrial Francesa
Heladeria D'Onofrio
Imp. La Tradici6n
Hotel Bolivar
Panaderia Dextre
Fab. Vidrios Surquillo
Lavanderia Giesman


variouss mozos)
(todo el personal)
(todo el personal)
(todo r personal


Este cuadro no contempla, los obreros despedidos cuya indem-
nizaci6n se les ha entregado conforme a ley. La implantaci6n del Fri-
gorifico Nacional dej6 sin trabajo a algunos cientos que prestaban sus
servicios en El Carnal, y cuyos salaries eran, relativamente, altos. La
desocupaci6n en el puerto del Callao es creciente, habiendose conve-
nido, para aminorar la crisis, en efectuar un trabajo rotativo. Son mu-
chas las fibricas y talleres donde se trabaja s61o tres y cuatro dias
a la semana. La poblaci6n obrera aumenta, no asi la demand de tra-
bajadores, que es siempre inferior a este crecimiento, y que se carac-
teriza cada dia mis por el mayor empleo de mujeres y nifios. Esta de-
socupaci6n, esta falta de oportunidad para encontrar trabajo, y la
muy remota de un salario acceptable, arroja a muchos obreros j6venes
al vagabundeaje, al pillaje, a la cripula o a la Escuela de Policia.
La linea ascendente de la racionalizaci6n la podemos ir siguiendo,
ademis, a trav6s del cuadro de los accidents de trabajo. La raciona-
lizaci6n se caracteriza por la disminuci6n del personal obrero, la baja
efectiva de los salaries, el recargo de trabajo a los que contin6an en
las fibricas. El cuadro siguiente lo tomamos del Extracto de Estadisti-
ca ya citado, siendo su fuente la Prefectura de Lima. Dejamos cons-
tancia de que las cifras consignadas y las que nos suministra la Secci6n
del Trabajo, no coinciden.







- 64 -


CLASIFICACION 19 2 4 1925 1926 1927

SEXO:
Hombres ............................. 1986 2106 1906 2197
M ujeres ................ ........ .... 5 14 19 48
Total.......................... 1991 2120 1925 2245
DIA DE LA SEMANA:
Domingo........ .................... 109 96 105 86
Lmes................................ 357 387 305 370
Martes............................... 307 355 301 409
Miercoles....................... ..... 314 360 327 360
Jueves ............................. 283 330 316 350
Viernes......................... ..... 321 276 300 365
Sibado........................... 295 313 268 305
Desconocido........................ 5 3 3
Total........................ 1991 2120 1925 2245
HORA:
Mafana.............................. 824 710 630 8C
Tarde............................... 908 867 661 957
Noche ............................. 96 124 49 46
Desconocida....................... 163 419 585 376
Total......................... 1991 2120 1925 2245
RESULTADO:
Heridos................ ....... 1978 2102 1918 2229
M uertos.......................... 13 17 7 16
Total........................ 1991 2120 1925 2245


El crecimiento en los accidents de- las obreras, es motivado por
la mayor demand de mujeres en la industrial. El process de creciente:
capitalizaci6n del pais esta dando fin al antiguo sistema del trabajo a
domicilio; Numerosas mujeres que sostenian su vida, silenciosamente,
con labores de mano, se ven hoy obligadas a contratarse pdblicamen-
te en las casas de modas y talleres de costura, en dode la elaboraci6n
de los antiguos articulos a domicilio se hace a miquina en' gran escala,
abaratindolosa punto de no powder competir con los precious de los mis-
mos la paciente labor, lenta y agotadora, de las mujeres en sus casas.
Poco a poco se va perdiendo, felizmente, esa arcaica costumbre lime-
fia de ser "mal vista" la mujer que trabaja fuera de casa. El proceso
econ6mico esti, en el terreno de los prejuicios, destruyendo nuestras
trabas heredadas del regimen de la colonia.
"El trabajo asalariado de la mujer causa, pues, su agotamiento fi-
sico, porque este trabajo viene a aumentar el de la casa, y result de
ello que la familiar viene empobreciendose cada vez mas, que se visit
con frecuencia la taberna, que la obrera, nada preparada para su pa-
pel de ama de casa, despilfarra sin tino, porque desconoce los princi-
pics del arte culinario y de la costura. 4De qu6 le sirve al obrero el
aumento de los salaries, si su mujer no sabe prepararle comida nutri-
tiva y apetitosa? (De qu6 le sirve la rebaja de precious de los vestidos,
cuando su mujer no sabe componerlos ya usados, de suerte que se ve
obligado a comprarlos con double frecuencia que antes? He aqui como
el trabajo de las mujeres Ileva como consecuencia la miseria fisica y la
miseria social. Pero esta causa de degradaci6n creciente conitribuye











-65-
tambi6n a aumentar el descontento, porque la mujer se ve arrastrada en
las filas del proletariado militant en luchas en las que antes permane-
cia indiferente, cuaindo era solo ama de su casa". (Kautsky, ob. cit.)
La explotaci6n de la mujer en las fabricas se Ileva a cabo en una for-
ma tan cruda como la de los hombres. Asi, en las fibricas de calzado,
en las de aceite, como la de Gerbolini, y en EL Aguila en que por un
salario de SI. 1.20 se les obliga a trabajar, a puertas ceradas, 10 y 12
horas, castigandoseles con multas por los mas fitiles motives, a fin de
reducir a6n mas el miserable journal de la mujer transformada en obrera.
Las organizaciones han tenido que sostener con energia sus de-
rechos, no obstante las vallas puestas por el Estado para impedir la
huelga. Esta energia parece irse perdiendo poco a poco. Las masas y
sus directors, por medio de una habil maniobra de los agents del ca-
pital en el seno de la clase obrera, viran hacia un frente peligroso. Se
les estA hacienda career, mediante algunas conceciones sin importancia,
que es mAs ficil lograr ciertas mejoras, que no afectan gran cosa los in-
tereses de la burguesia, prestAndose de comparsas al servicio de los
politicos enemigos, que por medio de una precisa y terminante acci6n
sindical y political de clase proletaria. Al mismo caro precio que las
masas de otros paises, va a pagar el obrero national tal inexperien-
cia, que le hace dejarse conducir d6cilmente en esta peligrosa aventu-
ra, en la que solo p6rdidas efectivas y duros descalabros le aguardan.
Segin los datos que tenemos a la vista, de la Secci6n del Traba-
jo, durante el afio comprendido entire el mes de Junio de 1926 a Junio
de 1927, todos los conflicts y huelgas son motivados, por despedida del
trabajo, aumento de salaries e incumplimiento de la jornada de 8 horas.


Industrias


Mozos y saloneros del Parque Zool6gico.
Operarios de las Empresas Electricas Asocia-
das.
Operarios de la FAbrica Arturo Fiel "La Es-
trella" Ltda.
Varios Obreros de la Panaderia Santa Teresa.
Mo-os de la Heladeria Pedro D'Onofrio.
Varios Operarios de la Imprenta "I.a Tradi-
ci6n".
Vanacones de la Hacienda "La Estrella".
Saloneros del "Gran Hotel Bolivar".
Obreros de la Panaderia"Dextre".
Obreros de la FAbrica Nacional de Cemento.



Obreros de la Manufactura de Lanas del Pa-
cifico.


Causes


Amnientode 50y30por
ciento de salaries
Aumento de salario
Aumento de salario
Rebaja de salario.
Despedida intempesti-
va.
Despedida intempesti.
va.
Reducci6n de jornales
Despedida intempesti-
va.
Despedida intempesti.
va
Aumento de salario

Afio 1927
Expulsion deun obrerc


Obreros de Ia Fibrica de Chocolates "Fenix". Aumento del 50 por ci.
ento y prima semnestral
Obreros de la Lavairderia "Y.as:In Og;". Aume;to de journal y
Sornada de oc ho hras
Obreros de la Fab rica de Vidrios "Surquillo' Despedida intempesti
va
Obreros dela FAbrica de Tejidos "San Jacin- Boycot.a dos articulos
to".
Operarios de la Lavanderia "Giesman". Despedida intempesti.
va
Trabajadores de la Hacienda "Pariache". Aumento de salaries


Tiemnpo de hIumees de Obreros
duraci6n


Todo el personal.
Todo el personal.
Parte del personal.
Todo el personal.
Seis Empleados.
Cinco operarios.
Todo el personal.
Various mazos.
Todo el personal.
Parte del personal.



Todo el personal.


Todo el personal.
Todo el personal.
Todo el personal.
Todo el personal,
Todo el personal.
Todo el personal.








- 66 -


El problema de la desocupaci6n, que ya empieza a tomar entire
nosotros los agudos caracteres de una verdadera crisis permanent,
conforme hemos visto, aumenta considerablemente la mendicidad.
La agravaci6n de la miseria, la falta de trabajo, el aumento del
crime, los invIlidos que pululan por las calls, product son de la
intensificaci6n del process capitalist national, y del desamparo en que,
frente a este desarrollo capitalista' se encuentran los trabajadores.
Efecto principal de las causes conocidas, a mis del analfabetismo,
la criminalidad crece. El n6mero de reos condenados a la pena de
prisi6n, existentes en las carceles de la repiblica, en el period de 1919
a 1927, es el siguiente:


Fin de aro Hombres, Mujeres Total Fin de afio Hombres, Muieres Total

1919 546 24 570 1925 492 17 509
1922 505 25 531 1926 443 16 459
1923 500 28 534 1927 506 24 530
1924 354 32 386


La proporci6n que correspond a las razas, tomando a los reos
existentes en las cArceles del pais, al 31 de diciembre, fuL: blanca, 24;
negros, 20; indios, 180; mestizos, 179; amarillos, 2. De estos, 186 eran
completamente analfabetos. Por delitos contra el patrimonio habian
sido condenados 199. Contra la vida, el cuerpo y la salud, 151.
/ El nimero de reos condenados a las penas de internamiento y
penintenciaria, de 1919 a 1927, fueron:


Fin de ailo 11) Hombres Mujeres Total Fin de ano Hornbres Muieres Total

1919 452 12 464 1925 194 5 199
1920 157 3 160 1926 311 19 330
1923 247 15 262 1927 389 16 405
1924 297 16 313

(1).-No se hizo estadistica en los afios 1921 v 1922

De estas cifras, al 31 de diciembre de 1927, pertenecian, por ra-
zas: Blanca, 42; negra, 19, indios, 312; mestiza, 154 y amarilla 3.
(Informaci6n tomada del Estracto de Estadisticas del Perl, corres-
pondiente al afio 1927).
Los accidents de trabajo, derivados de la implantaci6n de la
racionalizaci6n capitalist, que crecen paralelamente a ella, proven a
]a mendicidad de nuevos elements. El obrero gravemente accidentado
sabe que no le espera ya mAs que una vida h6rrida; miserable, que mata
en 6I todo seitimiento de clase, y le arroja irremesiblemente a los ba-
jos fondos del hampa proletaria. Los invAlidos del trabajo atestiguan
palpablemente que la llamada Legislaci6n Social es s61o una eonquis-







- 67 -


ta de orden legal, que no trasciende apreciablemente a la realidad y que
no contempla los verdaderos intereses del trabajador.
Tenemos el caso de Martin Picho, que "sufre de aguda crisis a
causa de la absorci6n de polvos de la fundici6n de Smelter. Por esta
nmisma causa muchos habitantes de esa region perdieron la vida hace un
afio. Julio Gallegos, invilido de un brazo en un accident de trabajo,
pasea su miseria y su inutilidad sin que hasta ahora se haya remediado
la misera vida que Ileva. El anciano Eloy A. Zurita, de 63 afios, que vi-
via en Huaynacancha con su familiar y que la ha visto hundirse en la
miseria, como resultado de los famosos "humos de la Oroya" que ha
desvastado pueblos, destruido haciendas y cegado vidas a granel".
(Tornado de "El Mundo", 10 y 15 de Julio de 1929). Esto para citar
casos recientes.
El mismo diario denuncia el de Emilio Alvarez, muerto en el Hos-
pital 2 de Mayo a consecuencia del polvo metAlico de las minas. He
aquf, al respect, la narraci6n que hace su viuda:
"Hace siete afios que nos conocimos en la Oroya; yo era lavan-
dera y el trabajaba como motorist en la parte mis alta de una mi-
quina grande. Alli absorbia diariamente el polvo metAlico candente,
En los dias particulares no almorzAbamos juntos, mi esposo tenia-que
comer casi siempre con la manizuela en la mano, como no tenia ape-
tencia porque se le descomponia el cuerpo, me devolvia tal como le
habia mandado la comida. Un dia, en plena labor, al volcarse un carro,
sufri6 sobre su rostro y parte del cuerpo la acci6n de espantosas que-
maduras de las cuales no pudo sanar. A pesar de todo, sigui6 trabajan-
do; le disminuyeron el sueldo, pues ya no era motorist sino ayudante
y su vida se fu6 acabando. .. Ingres6, en el hospital de la compafiia
done permaneci6 tres meses; al final de los cuales lo Ilamaron a la
oficina del abogado en la Oroya para decirle que para reponerse de
su mal se fuera a Chanchamayo, viaje para el cual le dieron Lp. 18.0.00.
Pero nos aconsejaron nuestros amigos, que eran otros accidenta-
dcs, que vinieramos a Lima a consultar con los medicos de policia y
asi tomamos el tren mi esposo, su, madre, yo y mis hijitos. Uno de mis
hijitos ha muerto porque habiendo respirado esos humos mortiferos
no tuvo fuerzas para vivir. El padre de mi esposo tambien muri6 por
la acci6n del polvo metAlico. Muchos han muerto asi, sin ninguna pro-
tecci6n. Aveces de muy lejos vienen el padre, la madre o el resto de la
familiar a averiguar por el finado y ocurre que, o no dan informes o
dicen que la muerte se debi6 a un c61ico".
Otro caso tipico es el de Jose Rojas, mutilado por accident de
trabajo, actualmente en la miseria:"
"Tengo 37 aios, soy natural de Huancayo; queriendo ayudar a mi
familiar me puse a trabajar. Empecd en Smelter; entonces ganaba 4
soles y muchas veces pensaba reunir unos cuantos reales para com-
prar un terreno en mi tierra donde levantar una casita. Pero en un
accident que hubo perdi una pierna y me dieron entonces el puesto de
guardian. A todos los mutilados en ciertas empresas nos hacen guar-
dianes; esperan que pase dos afios, o menos y nos despiden. Despu s
de unos cuantos meses me rebajaron 50 centavos de mi iltimo journal;
"que podia hacer, senior, con sententa centavos? Me traslada-
ron a la Oroya con un journal de 1.50. Pero comencd a
entirer dolores espantosos en el est6mago; iban mermando mis fuerzas.
-He aspirado por muchos aiios el polvo de las minas. La tierra ha side








- 68 -


mala conmigo a pesar de las libaciones que se le hacen. Ahora no
puedo trabajar.
Vivo con lo que me dan mis compafieros; yo no conozco otra
ayuda. Las empresas en las cuales trabajamos toda nuestra vida nun-
ca se acuerdan de auxiliarnos cuando perdemos la capacidad para el
trabajo; nos demoran a prop6sito por much tiempo y cuando estamosF
agotados nos trasladan mas al interior donde nos sea impossible presen-
tarnos a los jueces. Se burlan de la Ley, la Ley de Accidentes parece'
redactada por un enemigo de nuestros sufrimientos. Hay que ver las
maniobras del abogado de las compamias, que escudado en los re-
pliegues vagos de su articulado, interponen today clase de excepciones
y articulos previous contra lo terninantemente dispuesto por ella. Hace
mas de un afio vengo que-litigando y no se cuando terminarA mi causal
nuestra sociedad ha tornado various acuerdos para comunicarlos pronto at
senior Presidente; cuando le contemos como nos tratan se ha de conmover,
aislan como a, series apestados".
La miseria crece, pues, dia a dia. Son numerosas las personas que-
se presentan en las casas en que ha habido un fallecimiento a pedir
las ropas y los articulos de uso del muerto. Todo el que transit a
media noche veri a las puertas de los restaurants esas largas colas de
hombres, mujeres cargados de nifos, que con sus tarros en la mana
esperan los desperdicios.
Esta situaci6n se agrava. Los impuestos siguen una carrera as-
cendente. Cada dia son mayors los gastos del Estado, los despilfa-
rros, las obras p6blicas costosas para justificar las continues demandas
de dinero bien en empr6stitos en el exterior, bien en gabelas y con-
tribuciones dentro del pais. Y el obrero, el campesino, el minero, el
empleado, tienen que hacer frente a este encarecimiento cotidiano der
vida, con un journal estabilizado, con tendencia mas bien a la reducci6rr
que al aumento, mientras los enriquecidos por el Estado tienen comco
estribillo: "en otros paises hay impuesto para todo".
Sin ir muy lejos, "La Prensa" (17 de abril de 1929) public que
"Don Eduardo Higginson Pallete ha enviado una comunicaci6n
al senior Ministro de Gobierno y Policia, denunciando ciertos hechos
anormales que requieren inmediata y pronta atenci6n, a fin de que sean
remediados al instant, pues su continuaci6n significa un inminente pe-
ligro y riesgo para la salud del vecindario.
El denunciante expone en su comunicaci6n, que ha podido comr-
probar, personalmente, que en las riberas del rio Rimac, a la altura
de la estaci6n de Monserrate, existe gran cantidad de hombres, mu-
jeres y nifios de la clase menesterosa, que se dedican a recoger los des-
perdicios que arrojan en esos lugares las carretas de baja policia, des-
pu6s de hacer el recorrido diario por la ciudad.
Agrega el denunciante que esos desperdicios y residues son uti-
lizados como alimentos por los traperos que se reunen en el lugar in-
dicado, y algunas veces despues de un ligero lavado, son vendidos a
los vecinos pobres de los barrios inmediatos. Tambi6n hace constar
el senior Higginson Pallete que dada la falta de vigilancia que se ob-
serva en dicho lugar, numerosos vagos se agregan a los grupos que
hurgan entire los muladares, presentando esta aglomeraci6n de gentes
andrajosas y sucias un aspect indecoroso e inmoral".
El senior Higginson Pallete se siente ofendido por la repugnante-
aglomtraci6n de estos inftlices, repulsa que comparten tambi6n los pe-
riodistas. Pero a ninguno de ellos se le ocurre proponer, en vista de esta








- 69 -


conmovedora miseria, la socializaci6n de los medios de producci6n y
de la riqueza creada por el trabajo, la alimentaci6n de estos series ham-
brientos, con las sumas que la explotaci6n del obrero y el hambre del
desocupado, permiten derrochar sin tasa a una minoria dominant.




Hemos tocado accidentalmente en el pirrafo anterior la cuesti6n
de los "humos de la Oroya". Queremos insistir ahora, por su importan-
cia y su trascendencia, en dejar localizado en nuestro studio la reso-
riancia econ6mica y social de la fundici6n del centro.
"La Fundici6n de la Oroya, situada en la margen derecha del
Mantaro, inmediatamente al Este de la poblaci6n de su nombre, bene-
ficia los minerales de cobre argentiferos que se produce en las minas
del Cerro de Pasco, Morococha y Casapalca asi como los concentrados
mecinicos que se obtienen en las oficinas de Casapalca y Quiulacocha,
obteniendo como resultado final del tratamiento barras de cobre que
contienen la plata y el oro de los nimerales.
La oficina, que es una de las mis modernas, mis completes y de
mayor capacidad que existen en el mundo,ocupa una amplia exten-
si6n comprendida entire la line ferrea que va de la Oroya a Huancayo y
el citado rio Mantaro; y en ella ademis de los aparatos e instalaciones
destinadas a beneficiary los minerales, existen todos los talleres y plan-
tas auxiliares que le permiten trabajar con perfect independencia, bas-
tindose a si misma para sus reparaciones y ain para nuevas instalacio-
nes'.' INFORMEDE SOBRE LOS HUMOS DE LA OROYA, por Jose J.
Bravo, Boletin del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Peri, N) 108,
1926)
Los humos de la Fundici6n han ocasionado cuantiosos dafios en
la agriculture, la ganaderia y la vida de las personas de la region. La
vegetaci6n en los cerros y valles cercanos, ha desaparecido. Las gran-
des extensions de pastos para el sostenimiento del ganado han sido
destruidas en una extension minima de 7 km2. Los cultivos de trigo
fueron arruinados permanentemente hasta una distancia de 20 km. en
que no pueden ser nuevamente sembrados. La agriculture. en la ac-
tualidad es impossible a una distancia menor de 30 km. de la Fundici6n.
Los rebafios, constituidos por ganado lechero, ovejuno, obino, que
constituyen la riqueza de la zona ganadera mas important del pais, a
punto de competir ain con la mineria, han sufrido una fuerte disminu-
ci6n. En' su informed, de suyo "moderado" por requerirlo asi, las cir-
cunstancias, el Dr. M. E. Tabusso establece:
"1 -Los ganados de las haciendas de Pachacayo, YANAMA,
CONSAC, PIRASCOCHA, COCHAS, PUNABAMBA, QUIULLA y
regions limitrofes estin sufriendo los efectos de una enfermedad nueva
en la region que en grado diferente, pero contemporanamente, afecta la
casi totalidad de los ganados que pastan en determinados lugares y que
Ileva a la muerte por progresiva consunci6n orginica hasta la caquexia
mas acentuada;
2Q-Por naturaleza, la enfermedad es una intoxicaci6n de origen
quimico. propiamente dicho, a saber, no microbiana ni diversamente
parasitaria. Los analisis especiales prueban que los elements t6xicos
llegan en cantidad considerable, particularmente en las 6pocas de seca
y de cielo despejado;







- 70 -


39-La enfermedad se hizo manifiesta al poco tiempo desde que
los humos antedichos comenzaron a azotar la region;
4 -Los humos en 'cuesti6n proceden de la fundici6n para bene-
ficio de minerales establecida en la OROYA;
5-Los dafios son relatives y absolutos, a los primeros corres-
ponden la ripida, y por lo habitual complete, supresi6n de la secresi6n
de la leche; la p6rdida en came; la frecuencia de enfermedades inter-
currentes y de complicaci6n. Los segundos se concretan a la perdida
complete del animal. En hecho la enfermedad es seguramente mortal;
en caso diferente destruye en tal forma el organism de los animals
atacados de restarles cualquier valor commercial;
6--Dada la naturaleza de la enfermedad, no hay terapia 16gica
possible, sino preventive; la supresi6n de las propiedades intoxicantes de
los humos" (Ob. cit.)
Como los sembrios han sido destruidos, por ejemplo, en la hacien-
da LLOCLLAPAMPA, a 53 kil6metros rio abajo del Mantaro, los culti-
vos de habas habian perdido las flores, y las semillas, producinndose en
general la falta de articulos alimenticios, trayendo como consecuencia
su encarecimnieto creciente. El efecto sobre los habitantes es igualmen-
te nocivo. Son numerosos los casos de muerte, no obstante las negati-
vas oficiares a reconocerlo, y enflaquecirrniento y tuberculosis, producidos
por las particular metAlicas y gases de los humos.
Estos estan fuertemente cargados, de arcenico, plomo. El volumen
de los humos lanzados diariamente por las chimeneas alcanza a 38 mi-
Ilones de metros c6bicos. Los dafios ocasionados por la fundici6n de la
Oroya han afectado directamente al element indigena, por ser el que
se dedica en esas regions, a la ganaderia, al trabajo en las minas.
Su habitual condici6n de abandon hace que sus dolores y sufri-
mientos no peturben la tranquilidad y la digesti6n de Ia burguesia y
del latifundismo. Con todo, el mal es tan grande, tan monstruoso, tan
impresionante el clamor, que no ha podido ocultarse.
En la actualidad el silencio de la prensa y las medidas de represi6n
tomadas impiden toda expresi6n de descontento. Esta de por medio,
mas que la vida de millares de indios, braceros y yanacones, que los
intereses de algunos terratenientes, los del imperialismo cuyos bene-
ficios por el reducido cost en la extracci6n de mineral, no pueden ser
impunemente focados. (En los diferentes datos, hemos tenido present
el Boletin N 108 citado, del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Per6).
Y mientras entire nosotros la tragedia se encubre, nos llega de
Buenos Aires y Montevideo los peri6dicos que nos informan de la enor-
me resonancia que ha producido la Ilegada a la Argentina del indige-
na Santiago Rainold, de 24 afios, que trabaj6 durante tres afios en la
Fundici6n de La Oroya, quien ha cegado completamente por la acci6n
del polvo metAlico contenido en los humos.
El j6ven indio ciego relata su vida miserable en la empresa, la tris-
tisima situaci6n de sus compafieros, el caso de Paco Parra que perdi6
tres dedos de la mano izquierda y recibi6 por toda indemnizaci6n la su-
ma de veinte libras peruanas. Denuncia la feroz explotaci6n de los nifios
en el trabajo minero, en done han cegado mis de 300. Los vapores
maltficos tuberculizani a los obreros, que a los pocos meses tienen que
ingresar a los hospitals de la Compafija. "Yo creo, nos dice, iue en
ninguna parte del mundo sucede cbsa igual. Los norteamericanos nos
consideran a nosotros los indios de raza inferior. Por eso no piensan
ni por un moment en today la tragedia que significa para los indios la







- 71 -


forma en que son tratados por los patrons de'esas minas. Llegan has-
ta entrar en los hogares y apoderarse de las mujeres a viva fuerza. Por
esta raz6n fu6 linchado uno que hacia las veces de comisario en esa
localidad." (JUSTICIA, Montevideo, 7 de Setiembre d6 1929).




La creciente miseria de las masas es quizA, en el cuadro social,
muchisimo mas pronunciada que en el econ6mico. Es natural. Bajo la
formidable presi6n del capital extranjero, se desarrolla una creciente
fuerza depresiva contra el proletariado, cuya desorientaci6n clasista y
su confusionismo doctrinal le hace caer ficilmente en las trampas que a
su paso siembra la burguesia.
Son tres las corrientes principles que obran en este sentido, con-
tribuyendo asi a su rebajamiento:
a) el Estado burgues.
b) la acci6n patronal.
c) el oportunismo.

a) La maquinaria estatal, por intermedio de sus policies y su bri-
gada social, ejerce una constant vigilancia y persecuci6n de las organi-
zaciones obreras y campesinas que la reacci6n no ha podido disolver,
impididndoles desarrollarse. El terror blanco hostiga y amedrenta in-
cansablemente a los elements mas avanzados de la clase obiera, que
militan en las filas del sindicalismo con un creciente espiritu de clase.
En la actualidad, los trabajadores carecen de las mAs elementales liber-
tades consignadas en la Constituci6n.
La legislaci6n social es el freno que la burguesia pone al movimien-
to revolucionario de las masas. La creaci6n de la Secci6n del Trabajo
inicia la ofensiva capitalist national. Comienza a levantar los diques
con que pretend esterilizar el descontento creciente de las masas: ar-
bitraje obligatorio, reconocimiento official de las organizaciones, previa
reform de los estatutos y declaraci6n de principios de acuerdo con las
exigencias del Estado, ilegalidad de la huelga etc. siendo, a su vez, no-
torio el incumplimniento de aquellas leyes que benefician en algo al
obrero.
El proletariado y el campesinado peruanos deben secundar ener-
gicamente las reinvindicaciones concretas planteadas por la Confede-
raci6n General de Trabajadores del Peri y por su partido de clase poli-
tico. De este modo, la legislaci6n social dejara de ser uri obsticulo al
desarrollo de los sindicatos, al crecimiento del nivel material y cultural
del proletariado, capacitando a la clause obrera, campesina y mineral
para su propia defense, frente a la voracidad del imperilismo, de los
terrtenientes y de la burguesia patronal.

b) La demagogia patronal se intensifica notablemente en estos
afios, gracias a la presi6n del Estado que impide a la vanguardia obre-
ra iniciar una vigorosa resistencia a sus m6todos y procedimientos. Los
patrons, secundando eficazmente los planes policiales, libran a diario
en sus fibricas escaramuzas tendientes a introducir mayor desorden en
las filas obreras. Emplean el sistema del espionaje, gratificaciones, ex-
pulsi6n de elements rehacios a sus maniobras. La amenaza del ca-
pitalismo en 1919 se ha cumplido. El delegado patronal Gerbolini, al








- 72 -


firmar el pliego de la huelga textil victoriosa, declar6: "Ustedes estAn
unidos. Ahora han triunfado. Despubs... veremos".
Los lideres obreros no supieron medir el amenazante peligro de
estas palabras. La labor de la clase enemiga, silenciosa, terca, esgrimi-
da para reducir a la inacci6n, a la muerte, a la disoluci6n absolute las
fuerzas nacientes de la organizaci6n del proletariado, no fut esteril.
De esta dolorosa derrota, los obreros deben sacar sana experiencia, ini-
ciando con voluntad sostenida la creaci6n de sindicatos clasistas, in-
flexiblemente disciplinados y militarizados.
Uno de los capataces de la burguesia en esta labor fu6 el gererste
de la fibrica de tejidos La Victoria, que en Europa se habia puesto a
6rdenes de la Oficina Internacional del Trabajo de la Sociedad de las
Naciones y de la Internacional Amarilla de Amsterdam. Procur6 in-
troducir mayor confusion a lo Thomas. Dirigi6 sus golpes hacia los ele-
mentos que empezaban a mirar con simpatia la revoluci6n rusa, com-
prendiendo que de alli vendri el golpe decisive para el regimen bur-
gues. Utiliz6 todos los procedimientos, todos los sistemas, fracazan-
do de uno en otro. La disoluci6n de la organizaci6n obrera se acentua-
ba, no obstante estos fracasos, con el auxilio policial.
En un reportaje, Tiz6n dice, refiri6ndose a su campaia confu-
sionista:
-"Lo consider hibil, muy apto para el trabajo industrial, hon-
rado y sobrio. Le falta educaci6n t&cnica y orieitaci6n social. A cau-
sa de esto ltimio es que falsos ap6stoles lo han desviado por lo gene-
ral de sus verdaderas conveniencias. La organizaci6n obrera en el Pe-
r6 me parece admirable, pero en part, creo que le falta encaminarse
socialmente hacia ideales modernos bien distintos de aquellos que pre-
dican los discipulos de Lenin y de Trosky. Frente a esa organizaci6n,
que para los industrials es un ejemplo y debe ser un estimulo, el deber
de estos es clarisimo. Consiste en no combatir esa organization, sino
al contrario. fomentarla, pero proponi6ndole sanos casinos con ade-
cuada y sincere propaganda. Los industriales deben unirse, pero no para
opener una organizaci6n a otra organizaci6n, sino antes bien, con pro-
p6sitos de colaboraci6n, para clue la acci6n de los capitalistas y la ac-
ci6n de los obreros, lejos de ser opuestas y de anularse en sus efectos,
marchen paralelamente, tendiendo a favorecer la mAs barata, la mis
perfeccionada producci6n industrial. Asi se haria un servicio al pals,
beneficiandose todos, capitalistas, obreros, comerciantes y consuwnido-
res" (Las palabras subrayadas son mias. M. de la T.)
Esta era la maravillosa receta que traia en su bolsillo. Si nosotros
extraemos de toda su fraseologia mentirosa el verdadero sentido, te-
nemos:
1Q-Los obreros carecen de orientaci6n social. Para enriquecerlos
con ella, les serviremos los plates mis suculentos de la Internacional
de Admsterdam y de la Confederaci6n Obrera Panamericana. Asi se
hartarin de promesas y podremos devorarlos con menos esfuerzo.
29-No podemos consentir, con peligro de nuestras riquezas, en
que los obreros estudien a Lenin. Tenemos que hacerles aplaudir a to-
dos nuestros elefantes amaestrados de la II Internacional.
39-Inmediatamente debemos constituir y organizer nuestro Sin-
dicato Patronal (la Sociedad Nacional de Industrias) para' hacer un
frente 6nico capit'alista, a fin de asegurar nuestra dominiaci6n de las
masas explotadas. No olvidemos el ejemplo y el estimulo que 6stas
ponen ante nosotros.






--73 -


4--Necesitamos dirigir al proletariado por los caminos adecuados
a nuestros fines, engatusindolo con la esperanza de una colaboraci6n
de classes, que nos permitiri producer mejor y mis barato, reducir los
salaries, aumentar las horas de trabajo, disminuir el numero de obreros,
empleando mano femenina e infantil.
Naturalmente, Tizon no acaba de descubrir una teoria original.
No hace si no interpreter los deseos de su clase. Fiel a los mismos.
continue6 en su empefio, con la terquedad de un bruto, esperanzado,
ya'no s6lo en la intensificaci6n de la explotaci6n proletaria. En 61 apa-
rece luego, o se pone en evidencia, mis bien, la ambici6n de convertir-
se en jefe de la burguesia, y como tal, ceniirse la banda presidential.
Frente a estas dos fuerzas, que trabajan con un mismo fin, los
obreros comensaron a perder terreno. Sus organizaciones, duramente
acosadas por todos los lados, se fracionan. Los mis fuertes resisten.
Las circeles se llenan. A la Isla de San Lorenzo son conducidos por
centenas, muchos de los cuales se pasan al amarillismo posteriormen-
te. Otros son arrojados al destierro.
Se inicia la campafia para reemplazar la organizaci6n sindical con
el mutualismo, colaborando en ella los oportunistas de todos los co-
lores. A este fin, es creada con grandes ruidos de cohetes y cascanueces
la flamante Asociaci6n para el fomento de la Mutualidad en el Peru.
(V6ase en AMAUTA NQ 20, pig. 90, "Contra la demagogia burgue-
sa" y NM 22, pag. 96, "Politica patronal y political obrera"). Una vez
en prensa estos apuntes, nuestras sospechas han sido plenamente con-
firmadas. La policia descubre en Julio una conspiraci6n civilista. Tizon
es reducido a prisi6n y deportado. Queda asi comprobado que la Aso-
ciaci6n para el fomento de la Mutualidad en el Per6 se transformaria,
en un moment dado, en Club Electoral, al servicio de las maniobras
de determinados politicos burgueses.
c).-Las numerosas pruebas a que ha sido sometida l6timamente
la resistencia y la voluntad de la clase obrera, permit que se inicie un
period de purificaci6n y concentraci6n de los mejores elements. Ca-
ramente estA pagando el proletariado'sus numerosos errors e imprevi-
siones. S6lo a este precio se liberta de aquellos falsos elements que re-
presentaban, dentro de sus filas, la indecision, el oportunismo, la de-
magogia, la palabreria callejera, la oratoria barata y alticonante de pla-
zuela y de motion, la verborrea insustancial de las veladas institucionales.
Esta selecci6n, esta depuraci6n desviste a los oportunistas de sus
hibitos convencionales. Los cuadros verdaderamente revolucionarios
se reduce notablemente, garantizando asi a la organizaci6n sindical,
calidad y eficiencia futuras.
Los'antiguos lideres anarco-sindicalistas, los ex-campeones y ex-
campeonas del confusionismo, los catedrAticos del "sindicalismo revo-
lucionario", del "comunismo anArquico" y de todas las majaderias ideo-
l6gicas y fisiol6gicas entorpecieron la formaci6n de un ejlrcito obrero,
disciplinado, equipado con las mis prActicas conquistas de la lucha de
clase en otros paises, introdujeron la desorientaci6n y apafiaron el ama-
rillismo pasindose ahora, con lijeras excepciones, integramente al campo
del oportunismo, sirviendo p6blicamente los intereses del capitalism.
De otro lado, las doctorsas, corifeos y conferencistas, se pierden
en un feminismo mal digerido, en un espiritualismo trasnochado, en di-
vagacioes muy significativas sobre la emancipaci6n sexual de la mujer
la reproducci6n de la especie humana por el sistema de los peces. Os-
cilan entire la teosofia, refugio de los inept-s, v el laborismo oportunis-









- 74 -


ta. Declaran p6blicamente que la mujer (la pequefio burguesa, no la
proletaria, sostenemos nosotros) "s6lo merced al apoyo de un partido
fuerte, s6lido y de principios definidos como el Partido Laborista se-
ria possible para ella alcanzar el goce de los derechos politicos" (LA
PRENSA, 30 de Junio de 1929). La mujer proletaria, la compailera
del obrero, que le sigue en sus luchas y compare con 61 las durezas ac-
tuales de su existencia de trabajo, no espera absolutamente nada del fe-
minismo pequefio burgu6s, sostenido hoy por las antiguas propugnado-
ras del anti-politicismo. Ella sabe que la emancipaci6n de la mujer ven-
dri con la emancipaci6n socialist del trabajo.
Esta es una de las tantas baterias que bombardean al proletaria-
do desde las fortificaciones del oportunismo al servicio de la burguesia.
Desde otras, los mismos transfugas vomitan su bilis contra la Conferen-
cia Sindical Latinoamericana y la actual reorganizaci6n, sobre bases fir-
mes, del sindicalismo obrero y campesino. Aqui tenemos la nueva ca-
racterizaci6n de los mis puros, los mis honrados, los mis convencidos
representantes de la ideologia anarco entire nosotros.
Este fen6meno del oportunismo, del desbarrancamiento en el ama-
rillismo, de los antiguos directors ideol6gicos del proleariado, obedece
a que las masas, con la dura experiencia adquirida dia a dia, se conven-
cen ya definitivamente del papel absolutamente negative que ellos re-
presentan dentro del movimiento. De aqui que su antiguo prestigio se
haya esfumado. En las actuales circunstancias de prueba, todos estos
pseudo-campeones del anarco-sindicalismo, del apoliticismo, del con-
fusionismo y del feminismo se apartan, dejando a las masas solas fren-
te a la reacci6n.
Colabora, pues, con las dos fuerzas anteriormente indicadas, el
oportunismo, en cuyo campo arman sus tiendas los antiguos lideres "re-
volucionarios", la Confederaci6n de Artesanos, la Asamblea de las
Sociedades Unidas, el Partido Laborista, dividido en dos por la
ambici6n pequefio burguesa de sus components, las agrupaciones mu-
tualistas y religiosas, los sindicatos de artesanos desclasados, que en
total agrupan a una pequefia fracci6n, sin influencia en el element
consciente del proletariado urban y campesino.
La clase obrera se encuentra, actualmente, en presencia de uin es-
tado de cosas para el cual no se habia preparado. En otros paises, en
las mismas circunstancias, la organizaci6n se ha fortalecido y robus-
tecido en la ilegalidad, por medio de sus sindicatos secrets, sus c&-
lulas, su partido de clase, continuando la lucha a espaldas de las leyes
burguesas y en contra de ellas.
Las U. P. fueron una gran oportunidad para sefialar al proleta-
riado su verdadero camino. Sus profesores no pudieron, o mejor dicho,
no supieron dar a la clase obrera divisas precisas, reinvindicaciones con-
cretas. Chapucearon en la nebulosidad ideol6gica y la fraseologia de-
magoga. Por incomprensi6n de la realidad social, de sus causes y efec-
tos, de su mecinica econ6mica, no combatieron en6rgicamente al con-
fusionismo, al espiritu de secta del anarco-sindicalismo. El Apra, pos-
teriormente, es, desde luego, la floraci6n 16gica de la ausencia de una
teoria revolucionaria de clase entire los profesores de la U. P. que as-
piraban orientar a las masas, cuando ellos -no lo estaban todavia, ni
habian sabido extirpar profundamente sus taras pequefio-burguesas,
identificindose intimarente con las necesidades y aspiraciones pro-
letarias.
La reciente rectificaci6n de sus mis destacados elements, confir-








- 75 -


ma estas conclusions. Prueba que entire ellos habia intelectuales ver-
daderamente revolucionarios, dispuestos a servir en la media de sus
fuerzas la causa del socialism. Esta experiencia hist6rica nos ensefia
que, aun a riesgo de quedarnos momentineamente solos, no debemos
transigir con el confusionismo, con la indecision, con la medrosidad,
con todas las desviaciones que amenazan continuamente al obrero en
el camino de sus reinvindicaciones political y econ6micas.
Asf fuu como, frente a la reacci6n y el reformismo oportunista,
la clase proletaria y campesina se encontr6 debilitada sindicalmente,
sin armas ideol6gicas concretas.




El estado actual de agravaci6n de la explotaci6n capitalist, segdn
hemos visto, favorecida por los procedimientos del imperialismo, plan-
tean al proletariado obrero y campesino, estas dos cuestiones termi-
nantes:
19-Robustecimiento, sobre el principio de clase, de la Confede-
raci6n General de Trabajadores.
2--Formaci6n de un partido politico, que luche por la creaci6n
de un gobierno obrero-campesino, luego pot la implantaci6n de la dic-
tadura obrero-campesina, como etapa de transici6n hacia la sociedad so-
cialista.
Para alcanzar estos objetivos, la clase obrera tiene que opener la
violencia a la fuerza. El 'orden actual permanecerA inmutable e inven-
cible, si la voluntad energica del proletariado no se dirije por los ca-
minos que conducen inevitablemente a su emancipaci6n. Aqui no hay
utopia. Es necesario que nuestras masas explotadas lleguen a este re-
sultado.
Sblo se logra con una condici6n: voluntad. Voluntad de organi-
zaci6n. Voluntad de iniciar las hostilidades. Voluntad de unir los es-
fuerzos, armonizar los intereses, sostener la lucha iniciada. Voluntad de
alcanzar una discipline.
Y cqu6 entendemos por discipline proletaria? o en otros termi-
nos tcual es la base de la discipline proletaria? La discipline proleta-
ria se caracteriza, en primer tirmino, por su profundo contenido de
clase. Este contenido de clase la dota de una moralidad, muy distinta,
por cierto, de la burguesa. La moralidad de la mayoria explotada tie-
ne que ser, desde luego, mis elevada que la de una minoria dorni-
nante, engrandecida con el trabajo ageno.
La discipline capitalist necesita, para existir, de la fuerza, de la
maquinaria estatal, de una series de factors puramente externos. La
discipline proletaria carece de este motive extrafio. Extrae toda su
fuerza, su vitalidad, toda su acci6n creadora, de si misma, de la con-
ciencia, del cerebro de cada obrero.
El proletariado sabe perfectamente que s6lo puede veneer a con-
dici6n de ser disciplinado. Esta discipline significa uni6n, organizaci6n,
combatividad, lealtad.
El obrero ha tenido que crear su propia discipline, asi como ha
forjado sus ideales, completamente desconectado de toda ayuda de
la clase enemiga. Su poderoso instinto le revela que la organizaci6n
sindical, sobre el principio de una inconmovible discipline, le coloca
en condici6n ventajosa frente a los ejercitos mercenaries de la burgue-






- 76 -


sia, detrAs de los cuales esta una oficialidad de clase media y pequefio- -.
burguesa, atenta para asesinar por la espalda a todos los forzados a
su servicio, que intenten pasarse a las vanguardias revolucionarias del
proletariado.
La diferencia entire la discipline brutal del militarismo burgues,-
que se mueve siempre bajo el lAtigo de los Estados Mayores del gran
capital o del oportunismo familico pequefio-burgu6s- con la libre
discipline de las organizaciones obreras, estriba en que los movilizados
en defense de la minoria dominant, son Ilevados a los cuarteles contra
su voluntad, y, los obreros enrolados al movimiento sindical, van vo-
luntaria y conscientemente a el, animados de la firme resoluci6n de
luchar incansablemente por las mejoras econ6micas y sociales de la cla-
se a que pertenecen.
La burguesia international sabe perfectamente que el moment
de su desaparici6n del scenario hist6rico ha llegado. Que su realiza-
ci6n es cosa de pocos afios. Procura sostenerse un poco mis, luchan-
do por forzar en lo possible y a cualquier precio la decision irrevocable
de la historic.
El proletariado estA preparindose ante la proximidad de la
realizaci6n de su destiny. Sabe que su camino es ascensional. Esta cer-
tidumbre le priva de inquietid por las derrotas, todas ellas sin tras-
cendencia, y apresirase al asalto del reducto capitalist, en la si-
tuaci6n de capitular inmediatamente o desaparecer. El proletariado
avanza, no obstante sus bajas. Avanza siempre, no obstante sus derro-
xas en las escaramuzas preliminares. Las batallas perdidas no alteran en
lo mis minimo la situaci6n general del frente.
La experiencia demuestra que la batalla la ganan s6lo los ej&r-
citos organizados, bien equipados, que poseen una tActica just. La vic-
toria pertenece al soldado cuya moralidad es insospechable, que dis-
pone de una gran resistencia, que desconoce la fatiga y es incapaz de
retroceder bajo el fuego enemigo. Reuniendo el proletariado estas cua-
lidades, cuanto mas las afirme, emplee y precise, tanto mis apresura-
1i el moment en que perdera sus cadenas, conquistando en cambio
un mundo para la sociedad socializada.
La inmovilidad, la permanencia, lo definitive, es una abstracci6n
de los ide61ogos e intelectuales al servicio de los interests del capital.
La ley fundamental de la Naturaleza es la ley del movimiento. Ahora
bien, Asta se divide en dos sentidos: uno de advance y de retroceso el
otro. El proletariado no puede escojer, porque su misi6n lo identifica
con el primero. La burguesia tampoco puede escojer. A la segunda
corresponde la clase de los vampires y tiburones de la explotaci6n in-
ternacionalizada.
Para el proletariado, la ley del movimiento y del advance se tra-
duce en la acci6n sindical, en la agrupaci6n en las filas del partido po-
litico de la clase trabajadora. Para la burguesia, el movimiento de re-
troceso se caracteriza en su oposici6n terminante a la march de la mi-
licia obrera, en su resoluci6n de no abandonar sus posiciones sino al
empuje de la violencia al servicio de los intereses del proletariado.
Luchemos, pues, con ahinco, por la organizaci6n inmediata de
las masas, por la intensificaci6n de la discipline de clase, por la eleva-
ci6n de la moralidad sindical, por la formaci6n de un espiritu indivi-
dual de responsabilidad revolucionaria.
La lucha entrena, prepare al obrero. No irnporta que ella sea lar-
ga. No se trata de Ilagar inmediatamente al poder. Si la clase laborio-







- 77 -


sa carece de una vanguardia capacitada para ejercer la dictadura a
su nombre, si no la forja en la discipline f&rrea de su partido politico,
debe perder toda esperanza de victoria. Al respect, Lenin recordaba a
Gallacher, autor de una carta a la redacci6n de "El Dreadnought de los
obreros" (Ver EL COMUNISMO DE IZQUIERDA, Biblioteca Nueva,
Madrid, pig. 168) en estos t6rminos la urgencia de que el proletariado
disponga de elements posesionados de la t6cnica y recursos del capita-
lismo, para poder reemplazar, el mismo dia de la revoluci6n, a la
burguesia derrotada; "El autor olvida visiblemente que la political es
una ciencia y un arte que no desciende del cielo derrepente, que no es
dado gratis, y que si el iroletariado quiere triunfar de la burguesia, de-
be former politicos de case proletarios, enteramente suyos que no sean
inferiores a los de la burguesia".
El proletario national tiene en el campo sindical un brillante pa-
sado de acciones de masas. En el terreno politico- political proleta-
fia- merced a las maniobras de los anarcos, carece de orientaci6n,
siendo por ello una victim de los caudillos de la clase feudal y lati-
fundista, de los militares, de las classes medias, de los demagogos pe-
quefios burgueses y universitarios, del periodismo, del cacerismo,. del
leguiismo, del civilismo; etc. En el terreno politico debe, bajo la diree-
ci6n de in'partido con ideologia de lucha de clase, desarrollar su in%-
tinto proletario y revolucionario.
SEl mariscal Foch, estratega de"uno de los bands i-nper'alistas,
afiima que "los grades resultados de la guerra son los hechoa del
Comando; sin commando no hay batalla ni victoria possible 'Y cui.l .e
este commando en el ejercito proletario? El partido de clase.'El partido
integrado por ,los mejores elements, es'el guia, el director, la van-
guardia y el cerebro de la aci6n de las grades masas. Este commando.
que es el partido, tiene la direcci6h y la responsabilidad del mo-. imiento.
Por eso, a sus filas van todos los obreros results a veil i "Que:
rer intensamente, y por mas largo tiempo que el enerigo, .iie aqui el
recurso supremo, dice el mas grande Mariscal de laFrarianei Euguee.
Una batalla ganada e una iatalla de la que no s' quiere confe-arIe
vencido; esta determiaci6n de vencer. ,debe rmaaifestarse medi-t.
la acci6n y la ofensiva. La defensive, es un duelo en el qiue uno de los
combatientes, .no hace mis que evitar los.golpes. El irovirmiento es nl
ley de-la estrategia: movimiento para former la batalla; para reefiir las
fuerzas, para emplearlas en aniquilar mediante un golpe imprevisto, la
voluntad del enemigo".
Esta es la experiencia que debe aprovechar el patidodel prol-
tariado: no olvidar que el movimento, la accion, es la ley de la es-
trategia y de la victoria. Hay que sentir la responsabilidad inmensa del
commando. Un commando inteligente efectivo, con una vision, despejada
*de la realidad y de las maniobras correspondientes a cada L'fe de la
lucha. Un commando que "mediante una reuni6no de tropa suficientes,
con el material necesario, pueda asestar uno y enseguida various golpes
violentos, con el fin dde ebilitar y echar al suelo las organizaciones
I "' '" ; ,
enernigas.
Esta es la misi6n del partido del proletariado. Para realizar esta
misi6n, debe intensificar el movimiento del ingreso de los obrerms den-
tro de suis cuadros de combat. "4Hay que constituir una masa da manio-
bra para responder al ataque del enemigo o tomar la ofensiva' acpnse-
ja la t&ctica guerrera. Esta masa expert en la lucha de classes la, te-
nemos dentro de los sindicatos. La obra del partido es'elevar dbctri-










narianiente la acci6n sindical, sacandola del margen cerradamente eco-
n6mico, en donde la lucha de classes se estanca o retrocede, para trans-
portarla con todo su vigor a la arena politicala y la toma del poder por
los obreros y campesinos.
No debemos incurrir en el error de los sofiadores, de los ilusos,
de los enemigos del menor esfuerzo, de los intelectuales, que creen que
la batalla va a ganarse sin combatir. "Han oido que su salvaci6n esti
s6lo en la dictadura proletaria. Por consiguiente, hay que conseguirlo
inmediatamente. Mejor hoy que mariana. Se olvidan de que la dicta-
dura comunista puede implantarse s6lo como la dictadura de las ca-
pas del proletariado mis avanzadas en el sentido social, que para su
proclamaci6n son necesarias, a lo menos, grandes masas de obreros
metalistas, mineros, ferroviarios, fuertes destacamentos del proletaria-
do rural. Se'olvidan-de que la dictadura del proletariado, vale decir,
la direcci6n de vastos estados, no es s61o cuesti6n de violencia, sino
qde tambi6n significa la organizaci6n de la producci6n, administra-
ci6n, que hasta ahora estaban en manos. del proletariado mental, asi,
como las funciones pdblicas especiales. Se olvidan de que el proletaria-
do, excluido hasta ahora de los asuntos de la direcci6n del estado, no
puede, de la noche-a la mariana, adquirir las cualidades necesarias pa-
ra asumir todas estas funciones sin necesidad de la ayuda parcial del
proletariado intellectual. La dictadura del proletariado se les figure
una soluci6n inmediatamente realizable por ser ella la 6nica soluci6n
de la cuesti6n de como librarse de la miseria y. porque ella se conquis-
t6 ya las simpatias de la minoria del proletariado" (Carlos Radek, EL
DESARROLLO DE LA REVOLUTION MUNDIAL).
Esta es la cuesti6n. Lo hemos dicho repetidas veces: no hay que
forzar los acontecimientos, ni adelantarse a la historic. Marchemos con
su ritmo. Si nuestro proletariado no se capacity para la implantaci6n
de su gobiern seri incapaz de tomar el powder. Y esta capacidad se-
ra accecible 6nicamente a los que estudien, a los que se esfuercen, a
los que luchen, a los que pospon'gan todo interns personal, egoista, en
beneficio de los intereses solidarios y mancomunados.de su clase, ad-
quiriendo una clara comprensi6n de sul destiny, porque LA EMANCI-
PACION DE LOS TRABAJADORES NO PODRA SER OBRA SINO
DE LOS TRABAJADORES MISMOS.
Nuestra palabra de orden, en las actuales circunstancias, tanto
para los obreros como para los campesinos, es esta: Orgarizaci6n.
Camarada obrero, camarada campesino: organize tu propio 6r-
gano de defense. Ingresa al sindicato. Ingresa a la Liga Campesina.
Si no lo hay, 6nete a los compafieros que como t6 se preocupen por
preparar a tu clase para la lucha, y forma tu organizaci6n.
Extendamos por todo el pais una s6lida red de organizaci6n, le-
gal o illegal. Formemos las bases de la victoria obrero-campesina.
Camarada: s6 td el punto de arranque, el movimiento initial de
un gran movimiento de masas.
Carparada: mirate a ti mismo, cara a cara. Hazte cargo de lo
que la revoluci6n espera de ti, de lo que debes a tu clase oprimida, de
lo que el moment hist6rico te exige urgentemente. S6 un militant.
Haz de tus compafieros de trabajo y riiserias esforzados y valerosos
militants del movimiento sindical y. del partido que defienda tus
propios intereses.
Piensa, camarada, que a la victoria, a tu victoria, se llega inica-
mente a travel de un camino de lucha inteligentemente preparado y


- 78 _







- 79 -


recorrido. Que no basta saber c6mo todas las fuerzas, todas las cir-
cunstancias del desenvolvimiento econ6mico de la historic crecen en
sentido sumamente favorable para Ilevarnos al powder, si no somos ca-
paces de secundar eficazmente este desenvolvimiento natural, a fin
de precipitarlo a ser possible, marchando a su paso, siempre, siempre.
No olvides, camarada, que las vanguardias son las que condu-
cen a la victoria. Ellas reciben directamente el fuego del enemigo, pe-
ro a su vez son las primeras en atacarlo y en desbaratarlo. Apresira-
te. Incorp6rate a la vanguardia. En la vanguardia se agrupan los me-
jores combatientes. En la vanguardia se muere o se triunfa con mayor
provecho para los que nos siguen.



En resume: esta es nuestra miseria actual. Ambas classes estin
frente a frente. De un lado, los detentadores del capital, los que chu-
pan la sangre agena, los servidores del imperialismo; de otro, los quo
s6lo tienen su fuerza-trabajo, sangre caliente que vender.
Con los materials que he. acumulado ripidamente, en un medio
hostile a la investigaci6n y enemigo de que la verdad sea dicha clara-
mente en voz alta, he conseguido former un cuadro casi precise de c6-
mo se empobrece la gran mayoria de mi pueblo, y c6mo engorda una
casta insaciable de parisitos.
El libro es a la realidad, como la cAmara fotogrifica al ojo hmano.
La lente no puede recoger sino una parte de la naturaleza, perdi8ndose
lamentablemente la vitalidad de lo que vive, sin competir jamas con
el ojo del hombre. El libro no suscita en nosortso sino aproximaciones,
atisbos de la realidad que nos rodea.
Riqueza y miseria. Ociosidad y trabajo. Vida y muerte. Esta es la
gran division que cada vez se ahonda y agrava mis en nosotros. Esta es
la gran division que yo he querido trazar aquf.
Sal. Deja el libro. El no puede decirtelo todo tan bien come si
tu mismo vas, en la costa, en la sierra, en la montafia, a hundir tus ojos
en la miseria y en la podredumbre de un semi-capitalismo colonial y
demog6gico.
Deja a tu coraz6n que estalle. Escucha extremecerse ya el viento
de gritos proletarios.
Una gran voz resuena sobre el mundo. IProletarios de todos los
pauses, uniosl Una gran voz. Una gran vision. Una firm cperanza.
La fM. La acci6n revolucionaria.






















ALdX 14 M xS40


POLITICAL PATRONAL Y POLl-
CA OBRERA

(De "Amauta" N9 22)

Por Ricardo Martinez de La Torre
El objetivo tActico de la political
burguesa es conservar el aparato
estatal al servicio de los intereses
del capital, e impedir el desarrollo
de la clase obrera. El objetivo tic-
tico de la political proletaria es a-
poderarse de esta maquinaria gu-
bernamental, destruirla, transfor-
maria en un instrument 6til a los
obreros y campesinos constituidos
en clase dominant, como etapa. de
trinsito necesaria a la implantaci6n
del socialismo.
El juego de estas dos political
antit6ticas es Ilamada lucha de cla-
se. Esta lucha, cual las cambian-
tes de dos grandes ej6rcitos en cam-
pafia, toma todos los matices y for-
mas imaginables. Es maravillo-
samente simuladora y disimulado-
ra.
(En qui forma maniobran con-
tra "nosotros" "nuestros" burgue-
ses subalternos de la ideologia y
del capital extrangero? En formas
multiples. Yo quiero sefialar aqui
las mis peligrosas, porque viene
capciosamente disfrazada.
Hasta el present nuestro prole-
tariado ha carecido de m6todos o-
fensivos y defensivos. No posee


una tActica ni una discipline capaces
de asegurarle la victoria. Debemos,
pues, crearlasA
La burguesia observe con in-
quietud que despuis de un transi-
torio aflojamiento del frente obre-
ro, las filas proletarias son cada vez
mis compactas, mejor orientadas.
Intenta anular este desenvolvimien-
to ahora que la resistencia es d6bil,
desviarlo, mistificarlo, embotellar-
lo.
Urge, desde el punto de vista
patronal, apartar a los obreros del
sindicalismo. El sindicato es la or-
ganizaci6n de clase del proleta-
riado. Con 61 plantea sus reivindi-
caciones econ6micas inmediatas.
Para burlar este resultado, los po-
liticos y jefes del capitalism ape-
lan a un sistema de organizaci6n
rudimentaria, envejecido, fAcilmen-
controlable, abandonado por los o-
breros inteligentes que saben apro-
vechar la experiencia adquirida en
las luchas: las sociedades de auxi-
lios mutuos, nacidas en su tiempo
como media encaminada a redu-
cir en lo possible los insoportables
sufrimientos salariados.
Estas agrupaciones poseen en el
fondo un espiritu burgu6s: el senti-
miento individualista. Tal su prin-
cipal defecto. La experiencia de-
mostr6 a los obreros que las formas
de organizaci6n mutual no son sino
simples paliativos para su actual








- 82 -


miseria social y fisica. Por eso crea-
ron una organizaci6n independien-
te, el sindicato verdadera antithesis
de todas las agrupaciones que tie-
nen alguna influencia, por rem'ota
que ella sea, de los politicos y jefes
burgueses.
El sindicato crece, se desarrolla
con una exhuberacia hasta entonces
desconocida. Su fuerza intima, su
impulso ascendente descansa en el
espiritu de solidaridad de reinvin-
dicaciones, e intereses de clase,
que es su ligaz6n y su garantia mis
eficaz.
Nuestra burguesia trata por eso
de impedir por cualquier medio que
el sistema de los sindicatos pros-
pere. Reconoce en ellos una arma
poderosa en manos de la clase ex-
plotada. Emplea los recursos a su
alcance para convencer al element
a sus 6rdenes de que el sindicato no
es tan necesario como la caja mu-
tual.- La contribuci6n burguesa
al mutualismo, los seguros sociales,
toda la legislaci6n social es el sin-
toma que anuncia la preparaci6n
de un asalto obrero al poder. Son
concesiones hechas en l6tim'a ins-
tancia, en la esperanza de desvir-
tuar el movimidnto o aplazarlo.
Al desarrollar esta political, los
patrons no atacan, 'asutamente, el
sindicato en forma inrn'ediata.
Fingen, por lo contrario, ayudarlo
en colaboraci6n con el Estado. A-
ceptan que la Caja Mutual sea un
apindice, un anexo. Este procedi-
miento es la primera etapa.
Vencida asi la 'desconfianza de
los trabajadores, egafiando y envi-
leciendo su credulidad, la veneno-
sa serpiente demag6gica se intro-
duce en el coraz6n mismo de la or-
ganizaci6n 'sindical, terminando
por destruirla, o permitiendole s6-
1o una existencia escrofulosa.
Cree Ilegado el moment para
asestarle un golpe mortal y defini-
tive a las instituciones de luch4 de
los trabajadores. Sin embargo, no
obstante su aparente desorganiza-
ci6n, las masas no estan despreve-


nidas. Saben que es impossible
reemplazar el sindicato por la so-
ciedad mutualista-pues esto es lo
que busca el capitalism, no obs-
tante sus negativas.-El mutualis-
Smo patronal, 16gicamente, ha podi-
do hasta ahora reclutar s6lo pe-
quefios industriales y artesanos. Es
en l6, tan insignificant el element
fabril, posesionado de una precio-
sa conciencia y dignidad de clase,
que no podemos tomarlo en consi-
deraci6n. MAs a6n. El reducido por-
centaje obedece, en su mayoria, a
los que ingresan ignorantes de los
alcances de esta emboscada patro-
nal.
El obrero animado de una alta
moralidad proletaria, desdefia el
mutualismo y se afilia al sindicato.
Sabe que en el terreno de la lucha
econ6mica- la inica possible, la
verdaderamente indispensable- es
su arma para resistir los ataques de
la burguesia, y para combatirla.
S61o asi puede sentirse obrero.
S61o asi esteriliza las maniobras
de los patrons, enemigos eternos
y encubiertos del asalariado. S61o
asi afirma con orgullo que gana el
pan con el esfuerzo de sus m6s-
culos alquilados.
Mientras la burguesia, no con-
forme con favorecer s6lo el creci-
miento de las sociedades de au-
xilios mutuos, se empefia por a-
partar al proletariado de la politi-
ca, haciendole odiosa esta pala-
bra, todo buen obrero sabe que
hay dos political: la suya y la del
enemigo. Vigila los movimientos
de los politicos burgueses, princi-
palmente los que van dirigidos
contra su clase. Desenmascara a a-
quellos que se llaman nuestros a-
migos. Sefiala a los patrons dema-
g6gicos y a sus lacayos, hayan o
no salido de las filas asalariadas,
del artesanado, de la pequefia in-
dustria, de la clase media.
Apartarse de la political es ser-
vir incondicionalmente los planes
del capital. Todo proletario debe
hacer au political. Conocer la suya







- 83 -


y la del adversario. Actuar en y
defender la propia. Informarse de
los manejos del enemigo. Estudiar-
los. Interpretarlos. Evidenciarlos
ante las masas. Impedir que sean
conducidas al matadero del opor-
tunismo.
En consecuencia: segGn las an-
teriores consideraciones, nuestra


orden del dia es terminante:
Contra la political demag6gica
de los patrons. Contra el mutua-
lismo al servicio de la burguesia.
En favor de la creaci6n de un
movimiento sindical .intensificado.
En favor de la political de la clase
obrera.


CONTRA' LA DEMOGOGIA BURGUESA
Por Ricardo Martinez de La Torre
Del No. 20 de "AMAUTA"


El reformismo national, la de-
magogia ensayada por los patro-
nes y lideres de la burguesia, ad-
quieren en la personalidad del in-
geniero Ricardo Tiz6n y Bueno un
acabado perfect.
Tiz6n y Bueno es el vocero de
los industriales, gerente de la Fi-
brica de Tejidos de La Victoria,
miembro del estado mayor gene-
ral civilista, partidario entusiasta
de los metodos de racionalizaci6n
capitalist, del taylorismo, del for-
dismo. Aplaudido por los elemen-
tos que capitanea, se ha impuesto
la tarea de pensar por ellos.

Su Political Demag6gica.

Frente a las masas obreras se
adorna con los recursos del crio-
llismo oportunista, del que nues-
tra historic nos ha dado ya tan
destacados tipos. Campe6n de la
"paz social", del tranquilo pro-
greso de la industrial, a costa de los
obreros sujetos a un misero sala-
rio y condiciones. de vida verda-
deramente clamorosas, apadrina
instituciones deportivas como me-
dio de canalizar el impetu revolu-
cionario clasista de las masas, y
acaso, con miras posteriores de o-
portunismo politico burgu6s.
No nos extrafia que algunos trai-
dores a sus propios principios, sir-
van de comparsa en esta bufona-
da de colaboraci6n capitalist, in-


tentada por nuestros burgueses,
intellectual y practicamente "colo-
nizados", por los mdtodos y el es-
piritu del imperialismo yankee.
De otro lado, el element pro-
ductor, el obrero consciente, la fa-
lanje mis robusta de nuestro pro-
letariado, saben que su inica po-
sibilidad de emancipaci6n es el so-
cialismo, y para llegar a l1, estf el
sindicato revolucionario, la acci6n
clasista.
No ha de ser, ciertamente, Tiz6n
y Bueno, con sus partidas de foot-
ball y sus articulos quincenales en
la PAgina Industrial de "El Comer-
cio", quien tuerza el natural de-
senvolvimiento de nuestras masas
productoras.

Su Political Industrial

Tiz6n y Bueno fracas6 ruidosa-
mente al emplear los metodos bru-
tales que vi6 ejecutar en el ex-
tranjero a una burguesia capita-
lista fuerte y bien organizada. No
olvidamos su desgraciada actitud
a fines del afio 1925, al pretender
destruir la Fedelraci6n Textil. Su
lucha contra el Sindicato de La
Victoria, que resisti6 compact y
s6lidamente el lock out. Resonante
descalabro que le acarre6 la acre
censura de los directors de la fir-
ma Grace y Co.
Y a6n hoy descubrimos su mis-
cara patronal, al leer en el n6me-








- 84 -


ro 5 de LABOR, la revelaci6n gra-
visima de sus procedimientos en
lo que respect al element feme-
nino de la fibrica La Victoria. Es
para nosotros una paradoja conci-
liar a Tiz6n y Bueno como geren-
te, y a Tiz6n y Bueno como presi-
dente honorario de la Asociaci6n
para fomentar el mutualismo.

Cabeza de Rat6n del Reformismo.

Convencido de su incapacidad
en el manejo de los m6todos enun-
ciados, quiere ser, en vez de cola
de le6n del capitalism, cabeza de
rat6n del mutualismo.
Se dedica a desmoralizar a los
trabajadores de su fAbrica. En este
experiment parece que progress
tarnbin con mnucha lentitud. A lo
mejor va a resultar cola de rat6n.
Los verdaderos obreros no le si-
-u0o ljqpiod so o0os oiuStauexisap'
guen. No pueden ni deben seguirle.
Pero a Tiz6n y Bueno le basta con
encabezar auna 'murga mercenaria
para engaiarse a si mismno ya los
industriales. .
Fracasado en el lock out, se co-
rona hoy campeon del intuilismo.
Crea el 6 de enero como fiesta de
la mutualidad. Dentro de algunos
meses, los obreros olvidarAin el I1
de Mayo la Fiesta de la Planta, la
Revoluci6n Rusa, la lucha de; cla-
se. Festejarin el 6 de enero, bajo
la bendici6n franciscana del men-
tor del mutualismo amarillo.

No Transigirermos con los


nadas que deben recorrer los pue-
blos. Las conquistas de los mis a-
vanzados, en el terreno de la cien-
cia y la industrial, aprovechan a los
retardados. Un yanac6n de nuestra
serrania puede, si sus medios eco-
n6micos se lo permiten,-mientras
tarde la implantaci6n del socialis-
mo-- reemplazar el modesto y pri-
mitivo arado de madera, por el
modern tractor.'
Las etapas laboriosas, que han
sido salvadas, ahorran a los de-
mis pueblos el recorrerlas. Y en
esto se distingue el socialism del
capitalism: persigue poner a dis-
posici6n del proletariado de la ciu-
dad y el campo las conquistas de
la burguesia en el terreno del pro-
greso material e intellectual, que
beneficial cast en su totalidad a la
clase explotadora. No a los instru-
mentos con que el capital crea esta
rique'za que es social, porque perte-
nece a a sociedad al haber sido
creada socialmente.

Libres 'd toda Tutela Patronal.

\No puede conciliarse la lucha de
clase con los metodos idilicos pro-
puestos por Tiz6n y Bueno. El sin-
dicato para lienar sus bien,marca-
dos fines revolucionarios, no va a
colocarse bajo la tutela de la bur-
guesia. ;Seria entregarse desarma-
do en man6osdel enemigo.'.Veria-
mos, segfun acertada observaci6n
de Soiel, c6mo la revoluci6n social
acaba ieh una esclavitud maravi
Ilosa.


SOportunmistas.: Los sindicatos deben.expresar en
todo moeiento su independencia
[lemos de ser implacablcs en absolute frente a la clase patronal.
,efialar y, desemmascarar a los em- El sindicato es un instrument de
bauradores de la ingenuidad y de- acci6n proletaria. Es la tunica arma
sorientaci6n de las masas. A los que la burguesia no puede arreba-
que pretendan aprovecharse de la tar al proletatiado. Su fuerza ra-
inferioridad cultural a que.son con- dica, precisamente, en que es inrex-
denados los obreros con el mono- pugnable a los asaltos del capital.
polio de la instrucci6n ejercido por Esta irreductibilidad se sonquista
la case dpminante.' :, mediante la independencia. El sin-
,.,No aceptamos, poxr ejemplo, la dicato que se deja seducir por las
tesis de necesarias etapas determi- -palabras mentirosas de la clase.e-









- 85 -


nemiga, abdica de su elevada po-
sici6n de defensor de los derechos
de las masas obreras.
Hay, ha habido traici6n de los
bur6cratas sindicales. Pero la gran
masa no ha sido jams corrompida
por sus explotadores. La traici6n
de los jefes no implica la traici6n
de las multitudes. El paso de un
jefe al band contrario retardara a
lo sumo, momentineamente, la
march del proletariado hacia su
liberaci6n definitive. En ningin
moment significara el abandon
de los objetivos finales del socia-
lismo. ,

La Cultura Proletaria.

Para librarse de todos estos pe-
ligros, las classes trabajadoras se
van dando cuenta, dia a dia, de la
necesidad de crearse una cultural
propia, proletaria. El studio ha
de libertar al obrero de la ignoran-
cia, que es esclavitud y sumisi6n
al dogmatismo de los reacciona-
rios y explotadores.
No vamos a insistir aqui sobre
la importancia que representan las
biblotecas obreras, ni sobre su ri-
pida y enorme difusi6n en los sin-
dicatos extranjeros. Lo que carac-
teriza el despertar de las classes po-
pulares es el interns que tomen por
la lecture, por el conocimiento de
sus problems, de sus necesidades.
Si la emancipaci6n de los trabaja-
dores ha de ser obra de los traba-
jadores mismos, esta no puede Ile-
varse a cabo por masas analfabe-
tas y desrientadas.
Es precisamente este analfabe-
tismo el peor enemigo de la clase
obrera y el-mejor aliado del capita-
lismo. La instrucci6n permit el
conocimiento de los derechos del
productor. Al obrero instruido no
pueden engafiarle los periodistas y
los intelectuales de la -burguesia.
La cultural proletaria facility la rein-
vindicaci6n econ6mica. El studio
capacity al obrero para pisar firme-
mente en el terreno de sus reinvin-


dicaciones. Discutir de igual a i-
gual con el industrial el monto e-
quitativo de su salario.
En vista de' las maniobras que
inicia la burguesia, tales como la
ruidosa propaganda en pro del mu-
tualismo, el obrero ha de tener u-
na s6lida 'base de conocimientos
que le permitan desbaratar rapi-
damente toda esa podrida literatu-
ra reformista. Y como por ahora
no es possible el restablecimiento de
las Universidades Populares, cada
obrero serA el maestro de si mis-
mo. Ha de poner toda su voluntad
y su empefio en adiestrarse en el
manejo del arma de la cultural. Este
curriendo y favoreciendo el soste-
nimiento de las bibliotecas o-
breras.

Los Prejuicios sobre la Violencia.

Sorel observa que el socialismo
,le debe a la violencia los insignes
valores morales por cuya obra le
trae la salvaci6n al mundo entero.
Y agrega: "La burguesia emple6
la fuerza desde los albores de los
tiempos modernos, mientras que
el proletariado reacciona al presen-
te, por la violencia, contra ella y
contra el Estado burgu6s".
La belicosidad de los burgueses
permiti6 que la sociedad feudal
fuese derribada. Mientras era mani-
fiestamente d6bil ante el senior
feudal, esta revoluci6n no fui po-
sible. Se hizo necesario que existie-
ra como fuerza organizada y com-
bativa.
Representaba la burguesia una
civilizaci6n superior en potencia a
la sefiorial. A su hora el feudalis-
mo desapareci6 entire los horro-
res de un part cruentisimo.
El capitalism ha llenado ya su
rol. Una nueva clase social se al-
za,'lista para multiplicar la rique-
za acumulada. Multiplicarla y so-
cializarla. Ponerla al alcance de
todos los que contribuyen a produ-
cirla. Esta clase es el proletariado.
Su ascensi6n serA a6n mis violen-









- 86 -


ta. Va a haber necesidad de un es-
fuerzo heroico.
Planteada en estos t&rminos la
cuesti6n, no podemos aceptar la
tesis demo-burguesa de la clase de-
clinante, que hace uso en el cre-
p6sculo de su powder, de una fraseo-
logia humanitarian. En los nomen-
tos actuales no es possible hablar
del amor. El amor serA construc-
tor en 6pocas de paz social- es
decir, en una sociedad sin classes.


Demasiado Tarde.


STiz6n y Bueno emplea una ter-
minologia evang6lica que no en-
caja en el espiritu del moment.
Surge con bastante retardo en la
escena de la lucha social. Viene ar-
mado de m6todos y procedimien-
tos definitivamente descartados.


Su 6xito-'-si alguno logra- ha de
ser momentineo. No le permitira
retrasar ni un minute el vigoroso
desarrollo de la conciencia de cla-
se en nuestras masas.
Sus pequefios triunfos los con-
quista en la farAndula de socieda-
des amarillas, con las cuales el pro-
letariado revolucionario no cuenta.
Sociedades dirigidas por una buro-
cracia senil y oportunista, que un-
ge con la presiderfcia de honor a
todos los gobiernos de la bur-
guesia.
No tenemos el menor interns en
disputarle a Tiz6n y Bueno sus pro-
gresos de catequista inexperto. Es-
tamos perfectamente seguros de
que su actividad no tendri ningu-
na trascendencia hist6rica. SerA un
episodio mas, en el vano intent
de perdurar, que mueve a su clase.


LA HUELGA VICTORIOSA DE MOROCOCHA
Por Ricardo Martinez de La Torre
(De AMAUTA NO 26)

En prensa este nimero de A- por la Empresa, pues esta preten-
MAUTA, nos Ilegan las primeras de, que los facilitados por ella du-
comunicaciones exactas de Moro- ren tres veces mas del tiempo ra-
cocha, en que se nos inform rApi- cional.
damente de los acontecimientos En el pliego de reclamos se de-
realizados en ese important cen- nuncian todos los crimenes lleva-
tro minero. dos a cabo por la Empresa explo-
La vida de los trabajadores en tadora, como por ejemplo, la dis-
Morococha se ha ido agravando minuci6n de las raciones de car-
dia a dia, y en forma a6n mis vio- buro, para los que trabajan en el
lenta desde que se hizo cargo de subsuelo. Los obreros solicitaron la
la Superintendencia el senior Mac. reincorporaci6n al trabajo de los
Hardy. Desde el primer moment compaiieros despedidos injusta-
de su actuaci6n, dsta se caracteri- mente por el Superintedente, pago
z6 por la hostilidad implacable y del mismo salario antes de la re-
continua a todos los trabajadores baja, pago de movilizaci6n a los
de las minas, a los cuales rebaj6 el trabajadores despedidos intempes-
jornal a soles 2.25, despidiendo tivamente, entrega gratuita de los
intempestivamente a gran cantidad tiles necesarios para los trabajos,
de ellos. Los obreros tienen que principalmente en los lugares en.
dedicar parte important de su sa- done existe filtraci6n de agua,
lario a la compra de acos de agua, raci6n razonable de carburo para
sombreros, botas, pantalones y o- las ocho horas forzadas le labor
tros accesorios, que hace un total en el interior de las minas, aumen-
de Lp. 4.- que les es descontado to del 30 % en los salaries que lie-











87 -

de los maquinistas y enmaderado- tado la creaci6n de un Comit6


res del nivel IUUU de la Central,
con el pretexto de que no hay mu-
cha agua en ese sitio. La huelga
de los mineros ha sido ejemplar.
No se ha registrado el menor de-
sorden. Los obreros oTganizaron
inmediatamente su guardia urbana,
que garantiz6 el sostenimiento de
la huelga en todas las seciones de
la mina y en la superficie. La di-
recci6n del Comite de Huelga co-
rri6 a cargo de un compaiiero que
ha demostrado en esta oportunidad
disponer de buenas condiciones pa-
ra organizer y dirigir el movimien-
to de sus hermanos de labores.
Un fuerte contingent de tropa
de linea, armada de ametrallado-
ras fu6 remitida al lugar del con-
flicto, pero no ha habido ningdn
roce entire obreros y soldados. Se-
g6n se nos informa, han fracasado
todas las celadas y provocaciones
de las Autoridades para reducir a
prisi6n al Comit6 de Huelga y sus-
citar ciertos desordenes que moti-
vasen una intervenci6n de la fuer-
za piblica, con el fin, probable-
mente, de victimar a algunos tra-
bajadores "para escarmiento" del
resto.
Bajo la vigorosa presi6n de los
obreros mineros organizados, la
Empresa ha pedido un plazo de
quince dias para consultar a New
York el pliego de reclamos. Los
trabajadores de las minas de Mo-
rococha, que hasta hoy no podian
constituir su organizaci6n, y, a
quienes se perseguia como a bes-
tias feroces cuando intentaban or-
ganizarse, merced a su decision, a
su firmeza, a su solidaridad, han
logrado veneer todas las enormes
barreras puestas por el imperialis-
mo, y constituido la Federaci6n de
Empleados y Obreros de Moroco-
cha, con facultades para federar-
se con los otros asientos mineros
y demis de la Repiblica. Ha acep-


Spermanente que represent esta
federaci6n, el cual atenderi y re-
solvera, con los personeros de la
Compailia, cualquier reclamo que
en lo future se present. Ha acor-
dado destituir a los empleados pe-
ruanos que desempefien puestos
p6blicos, como comisariatos, go-
bernaciones etc. Se pondri los
campamentos en condiciones habi-
tables. Se pagari a los contratis-
tas un sueldo minimo de Lp. 25 y
miximo de Lp. 50.
, Estos resultados obtenidos al
primer empuje de la fuerza obrera
de las minas organizada, seri un
eficaz estimulo para continuar a-
grupando en el terreno de la lucha
de classes a todos los trabajadores
del pais, en las minas, en el campo,
en las ciudades. El proletariado
peruano comienza a darse cuenta
de su destiny, de su derecho a dis-
frutar de una vida mfs elevada, de
mermar las enormes utilidades del
capital que crece a expenses del de-
sarrollo del trabajo mal pagado.
Los trabajadores de las petroleras,
en Talara, Lobitos, Zorritos, Ne-
gritos etc., deben tomar ejemplo
de los compafieros de las minas
del Centro, y proceder a constituir
sus organismos de lucha.
Saludamos desde aqui, a los vic-
toriosos hermanos de las minas de
Morococha. Les instamos a conti-
nuar con mejores resultados su lu-
cha clasista. A robustecer, unificar
y soldar en una sola y grande orga-
nizaci6n todos los trabajadores de
la region, pues s6lo la organiza-
ci6n sindical, solo el proletariado
agrupado bajo sus propias bande-
ras, podra realizar esa emanci-
paci6n.

IVivan los trabajadores de Mo-
rocochal iVivan los mineros del
Peru61 Viva la organizaci6n obre-
ra y campesina!





























ERRATAS,NOTABLES

Pag. 85, 2' column, linea 17
hay que agregar:
adiestramiento solo es possible con-

Pag. 86, 2V column, final,
hay que agregar:
gan hasta tres soles y de 10% para los que pasan de esta cantidad, aboli-
ci6n del sistema de contratas, cumplimiento de la ley de protecci6n al
obrero, indemnizaciones por despido, jornada de 8 horas de trabajo, so-
bre-tiempos, que el hospital sea dirigido por un professional peruano, me-
jora de la higiene, instalaci6n de baios, gratificaci6n annual a todo su
personal.
El conflict estall6 cuando el superintendent Hardy quiso rebajar
cincuenta centavos del salario




U,"P~L'lFaFI1~


Inpreso en los Talleres
Grficos de la Editorial
Minerva-Saglsiegui 669


PRECIO DRL EIJRMPLARN

60 CENTAVOS


-.


* 1 1




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs