Group Title: Limites argentino-bolivianos en Tarija
Title: Límites argentino-bolivianos en Tarija--
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 Material Information
Title: Límites argentino-bolivianos en Tarija--
Physical Description: v. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Méndez, Julio
Publisher: Impr. de "El comercio,"
Place of Publication: La Paz
Publication Date: 1888-
 Subjects
Subject: Boundaries -- Argentina -- Bolivia   ( lcsh )
Boundaries -- Bolivia -- Argentina   ( lcsh )
Tarija (Bolivia : Dept.)   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: por Julio Méndez. (Artículos publicados en "El Comercio" de La Paz)
 Record Information
Bibliographic ID: UF00023733
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002374590
oclc - 39698454
notis - ALX9291
lccn - 12002423

Full Text










LiMITES

ARGENTINO-BOLIVIAN08 EN TARIJA.




SEGUNDA PARTE.

I)ECRETO LEGISLATIVE AEGENTINO DE 9 DE MAYO DE
1825.

I.

La nacionalidad boliviana ha sido pues, fundida en
la fragna candente de la revolncion y de la guerra de la
independencia. Los que la forruaron, no fueron los argen-
tinos o los patriots de la primer hora, sin6 los espafioles
o los realistas de los quince afios.
L6jos de formarla los argentinos Incharon tenazmente
por guardar para si el Alto-Perij, desde que Casteli pas6
La Quiaca, atac6 las fortificaciones de Cotagaita el 27
de octubre de .1810, obteniendo en la falsa retirada a Tu-
piza la victoria de Suipacha, de 7 de noviembre, pronun-
ciAndose del 13 adelante todas las provincias del Alto-
Peri.
En el armisticio del Desagnadero y Laja del 14 y 16
de mayo de 1811 entire Goyeneche y Casteli, las ratifica-
ciones de este fltimo, en la salvedad 2.a, dicen:
s Ambos virreinatos, pues siempre debe ser el prefijado en
el mismo rio Desaguadero, que ha designado las jnrisdic-
ciones).




vePrrY OF FLORIDA LIBRARY


'"h~Ph*Cf~r*C~~







-2-


En la capitulacion de la Tablada de Salta para la
rendicion del ejercito del general TristAn, el 20 de febrero
de 1813, el articulo 2.0, dice:
ramento de no volver a tomar las armas; y por todos los
soldados del ej6rcito, a quienes les concede el senor gene-
ral Belgrano que pnedan restituirse a sus casas, como en
las Provincias Unidas del Rio de La Plata, en las que se
comprenden las de Potosi, ChArcas, Cochabamba y La
Paz).
En las primeras negociaciones del general realist
Pezuela con el signal argentino Rondean para nn armisti-
cio que no lleg6 a acordarse, ocupando Pezuela a Jujuy
en 1814 y Rondean a TncumAn, exiji6 el jefe argentino
que el realist cevacuase el territorio hasta el Desaguade-
ro, que era el limited del virreinato de Buenos Ayres). Pe-
zuela solo queria evacuar la audiencia argentina, para
tender el Cuzco revolucionado por Angilo el 3 de agosto
de 1814,. con expansiones a Huancavelica, Arequipa y
La Paz y tambien comprimir a los guerrilleros alto-pe-
ruanos.
Diriji6 nuevas proposiciones Pezuela a Rondean de
qne hubo realizado su retirada a Challapata (Oruro) el 9
de mayo de 1815, Antes de los combates de Venta y Media
y Vilnma. La misma pretension virreinaticia frastr6 esta
segunda apertura.
El congress de Tucumin instalado el 24 de marzo de
1816, y trasladado todo 61 mntilado a Buenos Ayres, el
12 de mayo de 1817, fu6 tambien un congress de tenden-
cias virreinaticias.
Lo es todavia aquella curiosisima lei o decreto le-
gislativo que el gobierno de Buenos Ayres envi6 al Liber-
tador Sim6n Bolivar con fecha 9' de mayo de 1825, y
que se halla inserto en la pigina 11 del tomo 1.0, 1er vo-
lAmen de la coleccion official de Bolivia.
Una cAmara por primera vez argentina que se deco-
raba con el pomposo y equivocado nombre de (las Pro-
vincias Unidas del Rio de La Plata), consigna en los ar-
ticulos 2.0 y 4." esta solemn inexactitud:
Las cuatro provincias del Alto-Peri, que han per-
tenecido siempre a las de la Union).-Siempre. Union!






-I-


El articulo 4.0 es algo mas exagerado en la inexacti-
tnd:
c(Aunque las cuatro provincias del Alto-Perd han
pertenecido siempre a este Estado).-Siempre!
CnAl Estado? El argentino? HaciBndoles todavia
much favor. Hasta ent6nces habia sido puramente bo-
naerense o portefo, como tanibien se le Ilamaba. La na-
cionalidad argentina comenzaba a formarse. Bajo el dis-
fraz de Provincia Unida del Rio de La Plata, existia has-
ta ent6nces en Buenos Ayres nn gobierno municipal que
hablaba y afin negociaba en nombre de provincias, que
no estaban unidas, sin6 mui al contrario tentando y sus-
tentando su autonomia; y a las que solo falt6 hacerse re-
conocer con las demAs naciones, para que la disolucion
fuera definitive.
dEra este poder municipal bonaerense, que ponia tasa
a nuestra independencia y nacionalidad, olvidando Hua-
qui, Sipesipe, Vilcapujio, Aynhuma, Venta y Media, Vi-
Inhuma, y Salo que fu6 el filtimo latigazo con que fu6
expulsado del Alto-Perni, por febrero de 1816, horas Antes
del congress del TucumAn?
.Siempre argentino el Alto-Peri?-Nunca!
Bolivia es una nacionalidad que modelaron los gene-
rales realistas, y que Sucre encontr6 en la cnna de laure-
les en que la habian dejado, al concurrir presurosos a la
cita general de Ayacncho. La present a Bolivar que la
adopt, dandole sn nombre y mostrAndola al mundo desde
la cima del Potosi.
Bolivia no es argentina. Sn acta de independencia
de 6 de agosto de 1825, es una protest contra las preten-
siones virreinaticias del gobierno argentino, durante los
16 anos, en los que el Alto-Perfi hInch doblemente. Con-
tra Espaia para dejar de ser colonia, contra Buenos Ayres
para dejar de pertenecerle.
Los Goyeneche con TristAn, Pezuela con Ramirez,
La Serna con Vald6z, Canterac con Olaneta; son los pri-
meros artifices de esta nacionalidad.
En esta serie nadie ha batallado tanto por el Alto-
PerA como el general Pedro Olafieta. Quien esto describe
Ie ve tan alto que a Sucre, except en la escuela de polf-
tica interior. Tan alto como a l1 en calidad de interna-






-4-


cionalista, fundador de Bolivia, para qnien iucorpor6 Ta-
rapacA en el Pacifico y recuper6 Tarija; es decir el Grau
Chaco con los rios Paraguay, Pilcomayo y Bermejo en el
Plata. La misma obra de Sucre con mAs el literal de Ta-
rapacl, qne ent6nccs comprendia tambien el de Arica.
Si el decreto legislative argentino de 9 de mayo de
1825, es un acto diplomAtico de reconocimiento de la na-
cionalidad boliviana en su articulo 1.0; y de instrucciones
para su legacion en los restantes, jpor qun fua expedido
por la rama legislative, incompetent para tratar con go-
biernos extrangeros? jC6mo es que tan infantil error en
los procel'imientos del derecho pfiblico, se viene a alegar
por la alta civilizacion argentina de hoi, como lei obliga-
toria para Bolivia, que en esa fecha estaba ejerciendo
igualmente la soberania internal y externa?
,Hai derecho de dominion por encima de la guerra, de
la derrota y de la paz? Qub siempre es, ese siempre ar-
gentino contra Bolivia? El virreinato? Bolivia qued6 in-
(ependiente de Espania y n6 de Buenos Ayres? jEs toda-
via una colonia? Cunduo la colonize Buenos Ayres?
La paz de hecho entire la andiencia de Chircas y la
fracciori argentina, y principalmente la de Buenos Ayres,
dej6 a Tarija con el Gran Chaco en poder de Bolivia.
Tarija y el Gran Chaco ademAs del derecho del uti
possidetis de 1810 para paises hispAnicos; son bolivianos
segun el derecho de gentes, general y universal.

II.

Discutiendo el valor de la cedula real de 1807, he-
mos tratado el period colonial de la' cuesti6n. Corres-
ponde tratarla ahora en el period belico de la guerra de
la independencia.
Esta guerra tuvo.por teatro a Bolivia y Chile y por
beligerantes al virrei de Lima y al gobierno revoluciona-
rio de Buenos Ayres, que sustituy6 al otro virrei. Guerra
de dos virreinatos, y en la qne cada uno arrebat6 al otro
una audiencia. El de Lima quit6 al de Buenos Ayres la
posesion de la audiencia de Chdrcas; y el de Buenos
Ayres quit6 al de Lima, la posesi6n de la audiencia de
Chile.







-05-


Como el beligerante de Lima, retirado en 1821 al
Cuzco, fu6 realist hasta la uiltima hora, hizo realista al
Alto-Perid que conquist6 de su rival.
Y como el beligerante de Buenos Ayres fun indepen-
diente sin vacilacion y para siempre, hizo independiente
a Chile, qne conquist6 en represtilia de su contrario.
El Alto-Peri y Chile son los gajes de esta gnerra
-de dos circos pisados el nuo despues del otro. Al princi-
pio es el Alto-Per4, despues es Chile. Doble arena, do-
bles gladiadores, doubles combates.
En Chile trinnfa la repiblica, en el Alto-Perfi ]a
monarqufa. Uno y otro principio modelan una y otra na-
cionalidad.
En Chile es el argentino San Matin servido por el
chileno O'Higgins; en el Alto-Perd son los generals en
jefe realistas, Goyeneche. Pezuela, La Serna, Ramirez,
Canterac, Valhdz, servidos por el general Pedro OlaAeta,
verdadero iniciador de la nacionalidad boliviana, a la qne
Sucre ya no hizo mas que convertir en repiblica.
En Chile los triunfos son por la independencia, y en
solo dos aios, desde el paso de los Andes, en 17 de enero
de 1817 hasta Maipi, el 5 de abril de 1818. En febrero
de 1817 las guerrillas de la Gnardia y Putaendo, el ata-
que de Aconcagna, la batalla de Chacabuco; en mayo,
Gavilan mandada por Las Heras: en diciembre, Talca-
hnano, asaltado por O'Higgins. A las visperas de Mai-
piu, la sorpresa de CanchlaRayada en marzo de 1818.
En el Alto-Perd los reveses argentinos comenzando
en el Desagnadero, en 1811 y terminando en la linea del
Bermejo y en la posesi6n de Jujay en l521, son: Gnaqni,
Sipesipe, Nazareno, Vilcapujio, Aynhnma, Venta y Me-
dia, Viluhuma, Salo de 1816, Tarija, Tojo, Rio Negro, Rio
de las Piedras, La Capilla, SolpalA, Recoleta de Chuqui-
saca, Sopachni, Santa Lucia, Misiones, Bermejo, Irtya,
Plaza de Jnjny.
Eu torno de estos reveses extrictamente argentinos,
los del partido alto-pernano que les era adicto. El histo-
riador boliviano Manuel Jos6 Cort6s dice haber omitido
infinidad de encnentros por su poca importancia. De los
que Ilega a enunciar, trascribimos los nombres de las de-
rrotas independientes, cnva ennmeracion es fatigosa.







-6-


Chacaltaya, Irupana, Pampajasi, Oruro, Pocona,
San ;Sebastian de Cochabamba, Molles, San Pedrillo,
Angostura, Pomabamba, Taravita, Molleni, Campo-Re-
dondo, Ancucunima, Santa Elena, Quisignara, Mojinete,
Esmoraca, Cochinoca, Tejar, Varias veces Chuquisaca,
La Laguna, Arpaja, Tinteros, Camasmoso, Tecoya, Vi-
tiche, Concepci6n, Pilaya, Orosas, Campanario, Cullanhu-
yn, Yeseda, Villar, San Licas, Nuqui, Tarija, Pari, San
Andr6s, OrAn, Las Garzas, Chocloca, Tapacari, Quillaco-
Ilo, Mojocoya, Casavindo, Tiquipaya, Toco, Falsuri, Ac-
chilla, Totoricoy, Colpa, Arque, Laguna, Paracato, Tara-
chi, Papamaragna, Aiquile, Leque, Mohosa en 50 dias,
Rinconada, Alzuri, Palca.
Veinte derrotas argentinas y 65 a sus aliados alto-
peruanos.
Contra este formidable d6bito, los argentinos conta-
ron con los inconsistentes triunfos de Snipacha, Cotagaita,
Tucumrn, Salta, San Pedrillo, el Banado, el Rosario, el
Volcdn, Tolomosa, Pilcomayo y Tarabuco.
Y sus aliados del Alto-Perit con Aroma, La Paz,
La Florida, Presto, Cerrito, Santa Elena, Culpina, Tira-
hoyo, Tarabuco, Ayopaya, La Laguna.
Once ventajas directs y otras once de sus aliados.
No es solamente el ndmero; es la importancia, la qne
decidi6 de la final expulsion de argentinos y de la final
quieted del partido que le era aliado en el Alto-Peril.
Agr6guese el cambio en el teatro de la guerra. Argenti-
nos, chilenos y colombianos encerraron al virrey de Lima
en el Cnzco, y le rindieron en Junin y Ayacucho.
Durante esta magna guerra el realista Pedro Anto-
nio Olafieta, model la nacionalidad del Alto-Peri arran-
cAndola de Bnenos Ayres y de Lima.
La arranc6 de Buenos Ayres con el armisticio de
Salta, el 15 de julio de 1821 despues del asalto sorpresivo
a la plaza de Jujay y muerte de Giiemes que parece mas
bien nn preliminary de paz y de limits. H6 aqui sus
principles disposiciones:
((Las fuerzas al mandodel senior comandante general,
que actualmente ocupan esta ciudad, la dejaran libre
ignalmente que todo el territorio del Cabildo de Salta,
realizando sn retirada de.ella hasta un punto situado en








]a campafia de Jujuy, a elecci6n de dicho senior, con tal
que sea mas alla de la referida cindad, y que en ella se le
porporcione para alojamiento de enfermos, permiti6ndole
a mas, comprar de ella los articulos necesarios para su
subsistencia).
(Articulo 4.0 Inmediatamente despnes de posesiona-
do del cargo el senior gobernador electo, se reuniran en
la ciudad de Jujuy con la brevedad possible diputados por
6ste; el pueblo de Jujuy y los que otras provincias deter-
minasen, con los que su senoria el senior comandante ge-
neral tuviese a bien nombrar por su parte, para que discn-
tiendo unidos y completamente garantidos por el presen-
te, de toda libertad, seguridad y ninguna responsabilidad
por sus votos y opinions al sagrado objeto que se tiene
indicado, se adapten por un tratado los que pareciesen
opuestosD.
(Articulo 11. El armisticio present no podrd cesar
sin6 al t6rmino de tres dias contados desde qne hubiese
sido entregada la notificaci6n a cada una de las parties .
(Articulo 13. Dentro del tiempo referido (el del ar-I
misticio) no podra el jefe de Jujoy extender sus 6rdenes
mas alli de la quebrada de Permamarca, exclusive, ni el
senior comandante Olaneta tornar providencia ofensiva a
los habitantes de la quebrada de Humahuaca y sus vallesy.
Prepar6 la nacionalidad de los Charcas arrancandola
al poderio del Perd con las defecciones que precedieron
y signieron al convenio de Tarapaya de 9 de marzo de
1824, cuyo articulo 3. apesar de redactado e impnesto
como todo el pacto, por el general Ger6nimo ValdBz, con-
tiene la siguiente investidura:
(3. Para que dicho senor general Olafieta pueda
organizer y aumentar sus fnerzas y operar con mas ven-
taja sobre los enemigos de su frente, bien sea en el caso
de ofensiva o defensive, tendra el mando puramente mili-
tar de las provincias del Desaguadero a la parte de Pb-
tosi, mi6ntras permanezca en las actuales posiciones; pero
siempre con sujecion al Exemo. sefor virrei y general
en jefe).
El general Olaneta, convirti6 la anterior investiditra
military en administrative y political, como veremos des-
pues, bastando a probarlo la capitulacion de Ayacucho:







-8-


I espafiolas en el Peril, serd entregado a las armas del ejdr-
cito unido libertador hasta el Desaguadero, con los par-
ques, maestranzas y todos los almacenes militares exis-
tentes).
Luego el virrei La Serna, no mandaba al Sud del
Desagnadero.
Bolivia ya existia; y esperaba a Sucre y Bolivar para
tomar un nombre, ser republicanay hacerse reconocer por
los Estados del Pern y del Plata.
jQuB valor tiene el decreto legislative argentino de
9 de mayo de 1825, con el enal creen haber creado la
nacionalidad boliviana; y mas que creado, reducido a las
proporciones de cuatro frTicas provincias, queddndose con
el Gran Chaco y Tarija por ahora, qne en tiempos anterio-
res quisieron tambien el partido de Atacama, del que se
apoder6 el gobernador de Salta, desde 1816, hasta que
Sucre los arrojara en 1825?
Es nn decreto impotent en el derecho, destinado a
desmembrar Ta unidad de la audiencia boliviana de Char-
cas, en favor de ]a disuelta audiencia de Buenos Ayres.
Es una agresi6n, una declaratoria permanent de
guerra, si adn quiere darle valor la diplomAcia argen-
tina.
III.

En el nfimero I de esta parte de nuestros escritos,
hemos trascrito los terminos virreinaticios de la ratifica-
cion por Casteli del armisticio que precedi6 al combat de
Guaqui.
Lo porfiado de la guerra bonaerense en el Alto-Pert,
no era ya exclusivamente por la independencia, sin6 por la
posesi6n de la gran audiencia de ChArcas, que Goyeneche
comenz6 a quitarle en Guaqui (20 de junio de 1811),
continue en Sipesipe (13 de setiembre de 1811), ocupindo-
le sucesivamente Chuquisaca y Potosi (20 de setiembre).
Con el teniente-coronel Barreda, se posesiono de Tu-
piza, media que produjo el sometimiento de Tarija. (Men-
diburn, tomo 4., pagina 171).
Picoaga con mil hombres en Yavi, empuja y es em-
pnjado por el argentino Diaz Velez hasta Humahuaca







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(enero de 1812). Picoaga constituy6 la avanzada de la
vanguardia realist.
Pio Tristan con dos mil hombres en Tupiza, forma la
vanguardia de Goyeneche.
Goyeneche no pens6 en ocupar mas quo la audiencia:
de Charcas en complete con Tarija. Ni adelantd sn cuar-
tel general de Potosi, ni di6 6rden de pasar de Tupiza
y Tarija.
jPor qu6 esta limitacion belica?
Urcullu en la pagina 44 de sus (Apuntes para la his-
toria de la revolution del Alto-Perfi dice, con relacion al
cambio del 25 de mayo de 1810, en Buenos Ayres:
t(Por el correo que lleg6 a Chuquisaca el 23 de ju-
nio, supieron el president Nieto y gobernador Sanz, la
destitnci6n del virrei y las medidas adaptadas por el nue-
vo gobierno. Sobrecojidos con la novedad y el riesgo, se
pusieron a las 6rdenes del virrei del Perd; denigraron la
conduct de Buenos Ayres, a cuyos habitantes calificaron
de insurjentes, y le pidieron auxilios de today especie para
hacerles la guerra)).
La jurisdiction que con miras provisorias tom6 de la
audiencia de ChArcas el virrei de Lima, Abascal, mar-
qu6z de la Concordia, consta del siguiente relato del ge-
neral Camba en sus (Memorias para la historic de las
armas espafiolas en el Perif, tomo 1., pdgina 36:
<(Recibida en la ciudad de C6rdoba la noticia de lo
que pasaba en Buenos Ayres, su gobernador por conduct
del de Potosi, di6 part de todo al virrei del Perr, mani-
festando Ambos la opinion de resistir a aquellas innova-
ciones, y ain el ultimo anunciaba el pensamiento, como
precise, de poner aquellas proviucias bajo la protection y
direction de dicho virrei, concluyendo con pedir urgente-
mente el auxilio de algunas armas............
((Pocos dias despues el general Nieto, president de
Charcas, comunic6 tambien documentadamente al virrei
de Lima los trastornos de Buenos Ayres y las providencias
que habia librado para mantener en paz las provincias de
su mando, las cuales con voto de aquel acuerdo habia re-
suelto se pusiesen bajo su protection. Igual demand
dirijieron various jefes de las provincias del Alto-Perfi,
sus cabildos y el arzobispo de ChArcas con muchas perso-
2







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nas particulares y distingnidas. El delicado virrei, de-
seoso por un lado de acertar con el mejor medio de servir
los intereses espaiioles, y por otro de alejar todo motivo
de censnra sobre la rectitud de sus intenciones, someti6
esas demands a la deliberacion de una junta extraordi-
naria, la cual inicamente opin6 por la agregacion de di-
chas provincias, a condici6n de interina y en tanto que
no se lograha el restablecimiento de la autoridad real en
Buenos Ayres, y porque desde luego prestase al efecto to-
dos los auxilios que fuera possible disponer............
Camba hace la anterior exposicion tomada de la ((Re-
lacion del gobierno del marqufz de la Concordia)>.
El mismo narrad6r, en la pAgina 157 del 2.0 tomo,
ocnpAndose de la investidura del general Olafieta en
1824, dice:
I(Depuso violentamente a las autoridades constitui-
das de Potosi y de Chircas, apropiAndose el mando supe-
rior de las provincial del virreinato de Buenos Ayres uni-
das al de Lima de real 6rden, desde el principio de la re-
volucion.
La jurisdiction peruana en la audiencia de Chdrcas,
durante la guerra de la independencia, se fund en el vo-
to de todas las autoridades del Alto-Peri, en nna decision
del virrei de Lima, aprobada por el soberano de Espafia.
H6 aqui por qu6 Goyeneche no di6 6rden a su van-
guardia para ultrapasar Chichas, ni Tarija.
Pero alentado Tristan con un refuerzo de dos batallo-
nes que Goycneche pudo agregarle de vuelta de los corn-
bates de Pocona y San bebastian de Cochabamba, li-
brados por mayo de 1812, y con los avances de su su-
bordinado Huici, que se adelant6 hasta Jujuy, Salta y el
Rio del Pasaje, sali6 de Suipacha sin permiso del general
Goyeneche el 1." de agosto, con cuatro batallones, mil
doscientos caballos y diez cafones. Sin detenerse avanz6
hasta el TucumAn.
Se puso delante de esta ciudad el 24 de setiembre, ,y
midntras TristAn tomaba algunas disposiciones, el coro-
nel Barreda, eon el batallon Abancay carg6 a la bayoneta,
sin 6rden superior pr6via, siguidndole otros cuerpos.
Algo semejante al combat de San Francisco, litoral
de Tarapac, en la Altima guerra del pacifico (19 de no-






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viembre de 1879). Expontaneidad de la ruptura de fne-
gos por jefes parciales sin 6rden superior; enorme.distan-
cia del cuartel general (229 legnas de Potosi a Tncumdn
y mas de 50 por el desierto de Tacna a TarapacA).
Goyeneche propuso al virrey nna transaction con
los bonaerenses; y el virrei que se fortificara a Jujuy y
Salta, se reparase el fuerte de Cabos y se mantuviese nn
destacamento sobre el Rio Pasaje.
Tristan se retira ap6nas a Salta en vez de acercarse
a su base de operaciones. Desembarazado el gobierno de
Buenos Ayres de la Banda Oriental mediante nu armis-
ticio,vuelve a la ofensiva sobre el Alto-Peri enviandole a
Belgrano, que despues de la victoria de Tucnmbn, obtnvo
sobre el mismo Tristan segunda victoria en Salta el 20 de
febrero de 1813.
Goyeneche se retira a Oruro y de alli vuelve a instar
al virrei para la negociacion de hacer cesar las hostilida-
des o la determination de sn relevo, que fae al fin acep-
tado. Se separa del ejercito el 22 de mayo de 1813.
En abril Belgrano entr6 a Jujuy, en mayo su avanza-
da a Potosi.
Al pasar por Salta, intercept comunicaciones diri-
jidas por el obispo Videla del Pino, al general Goyene-
che; aconsejdndole en una de las mas antiguas, adelantar
sus marchas, seguro de no encontrar quien pudiese resis-
tirle. El general Belgrano decret6 en el acto lo siguiente:
En el t6rmino de 24 horas, se pondr6 V. S. I. en march
para la capital de Buenos Ayres, pidiendo todos los auxi-
lios precisos, pero a su costa, al Prefecto de esa, a quien
con esta fecha imparto la 6rden convenientei. (Gaceta del
80 de abril de 1812).
La capitulacion de la Tablada de Salta de 20 de
febrero de 1813, con la que se rindi6 la division de Tris-
tan, nos es conocida en su articulo territorial 2.0, por las
que se comprendi6 en las Provincias Unidas del Rio
de La Plata a las de Potosi, ChArcas, Cochabamba y
La Paz.
Respecto a este articulo, el historiador argentino Vi-
cente F. L6pez observa, que no podia ser mas impertinen-
te desde que Tristan era ap6nas un jefe de vanguardia en
territorio bonaerense, sin capacidad diplomdtica para' esti-






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pular sobre el Alto-Perin que, o dependia del general en
jefe del ejrrcito realista que lo ocupaba, o del virrei de
Lima que lo mand6 ocupar.
Nos es conocida la anexion de today la andiencia de
Chircas al virreinato de Lima, bajo todas las formas de
la valid6z.
La ninguna, de la adicion de Casteli al ratificar el
armisticio del Desaguadero de mayo de 1811, sefialando
este rio como limited de las jurisdicciones; adicion en par-
te exterior al cuerpo de las estipulaciones.
Luego, cuando el obispo de Salta Videla del Pino,
Ilamaba a Goyeneche, no debi6 serle desconocida la juris-
diccion perfectamente regular de que estaba investido, de
un modo general sobre la audiencia de ChArcasy la mni
especial que habia torado, mandando ocupar como limi-
tes a Chichas y Tarija con Barreda, tan Inego de haber
fijado su cuartl general en Potosi.
En esta determination de Goyeneche, no se descubre
siquiera la mente de una desmembracion provincial a
Salta, sin6 la mui contraria de ocupar la plenitud de la
provincia de Potosi, inica confinante con la de Salta.
SN6 improb6 dos veces los avances de sn primo Tris-
tana Tucumcn y Salta; y n6 propuso dos veces al virrei
negociar armisticios con los argentinos?
De este conjunto de circnnstancias so deduce que la
llana ocupaci6n de Chichas y Tarija por setiembre de 1811,
no tuvo miras desmembradoras, sin6 mas bien conserva-
doras de jnrisdicci6n. Esta calidad meramente conserva-
dora aparece ratificada por los que guardaban el limited
argentino del otro lado de la frontera.
Pnirred6n mandaba en jefe los restos retirados de
Guaqui y Sipesipe. Situado en Salta y Tucuman y duefno
apenas de 800 hombres, tenia encargado a Diaz Velez
del cuidado de la frontera, que del lado realist guarda-
ba Picoaga.
Diaz Velez no tuvo mas 6rden que la de preocupar
a las fuerzas realistas con la custodia de las fronteras, a
fin de dar desahogo a los insurrectos de Cochabamba y
demis provincias del Alto-Peri. Mibntras le hacia frente
Picoaga las cosas no pasaron de ahi.
Tristan asumi6 una ofensiva para la que no estuvo






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'facnltado; y las rotas de TucnmAn y Salta siguieron a su
imprudencia.
Mas, tal como se mantuvo la situaci6n por los opnes-
tos generals en jefe Puirred6n y Goyeneche, Tarija no
fue disputado por los argentinos; y en cuanto a Chi-
chas, Diaz Velez acab6 por retirarse a Humaguaca, po-
blacion jujefia, de su rechazo de Nazareno.
Por Tarija y el Oran hizo Puirred6n su extraviada re-
tirada salvando los 800,000 $ que extrajo de la Casa de Mo-
neda y Banco de Rescates de Potosi (26 de agosto de 1811)
despnes de la derrota de Guaqui; y Tarija fa~ lo que ocnp6
el realista Barreda en el siguiente mes de setiembre.
En Lima gobierna el virrei AbascAl y en Buenos Ay-
res se han succedido la Junta Provisoria instalada el 25
de mayo de 1810 y el triunvirato en comisi6n ejecutiva
de la junta creada el 23 de setiembre de 1811.
Es bueno advertir que la junta provisoria, tom6 el
calificativo municipal tde la ciudad y capital de Buenos
Ayres) y el triunvirato de ((gobierno superior de las Pro-
vincias Unidas del Rio de La Plata>.
La junta se riji6 por el Decreto orgdnico de 10 de
febrero de 1811, que daba a cada capital de provincia, el
derecho de nombrar en cabildo abierto su junta de gobier-
no, compuesta de dos ciudadanos presididos por el ins-
pector de armas nombrado por la Junta Central. El triun-
virato, se atuvo al Estatuto provisional de 22 de noviem-
bre de 1811, autoritativamente expedido por 61, y que
formaba una Asamblea sui generis, compnesta del cabildo
de Buenos Ayres, de representantes de cabildos de las
demAs provincias y de cierto nimero de ciudadanos nom-
brados por el vecindario de la capital.
A la junta provisoria de 25 de mayo de 1810 a 23 de
setiembre de 1811, no concurri6 ningun representante de
las provincias del Alto-Peri; ni en el trinnvirato que
en clase de comision ejecutiva, naci6 del seno de la junta
hasta sa abolicion, el 8 de octubre de 1812, en que le
reemplaz6 el Directorio, hubo tampoco representante del
Alto-Peri.
Termin6 la primer campafia argentina, dejando cons-
titnido en Buenos Ayres el triunvirato, y a Tarija en la ju-
risdiccion del Alto-Perli.







- 14-


IV.
Se ha visto que ChArcas, en la extension de toda la
audiencia, se segreg6 del virreinato de Buenos Ayres a
la sola noticia de la revolution del 25 de mayo de 1810.
Este hecho legal y b6lico da Ingar a vArias consecuen-
cias:
1.0 Que el decreto legislative argentino de 9 de mayo
de 1825; eS un puro contrasentido, desde que la inde-
pendencia del Alto-Peri, comenz6 por ser un hecho colo-
nial, quince anos Antes de ser republican;
2. Que esa segregation fu6 total de la audiencia, y
no de las circunscritas cuatro provincias mencionadas en
el decreto argentino de 9 de mayo;
3. Que la segregacion de la totalidad de la audien-
cia, consta de la deliberacion de autoridades audienciales,
como la del president Nieto, con dictAmen y acnerdo de
la andiencia y de la del arzobispado de Charcas, qne ain
tenia jurisdiccion de primado en los obispados del Para-
guay, Buenos Ayres, C6rdoba y Salta;
4. Que este voto de las autoridades centrales y re-
presentativas del Alto-Perd, qued6 confirmado por el de
las antoridades political y eclesiAsticas de todas sns pro-
vincias y obispados;
5. Que la segregation revisti6 las formas de la so-
berania popular, con el voto nniforme de todos los cabildos
alto-peruanos, conforme a las doctrinas de la 6poca, que
reconocia tal facultad en los cabildos abiertos de las mis-
mas secciones revolucionadas, Buenos Ayres, Santiago de
Chile, Lima, Quito, Bogota y CarAcas;
6.0 Que el gobierno de Buenos Ayres, mi6ntras obe-
decia simuladamente al de la metr6poli; lo que se prolon-
g6 hasta el acta de independencia del congress de Tu-
cumAn (9 de julio de 1816), reconoci6 tAcitamente entire
los actos de la monarquia espanola, la aprobacion del
rei de Espafia del acto emancipativo del Alto-Peri, que
se anex6 al virreinato de Lima.
Es contra esta base legal, que se dirijieron las ex-
pediciones argentinas, desconociendo acaso la primera,
de Casteli y ain quizA la segunda de Belgrano, la solem-
nidad de esta segregacion, que fnu pronunciada en todas
las instancias del derecho colonial de la 6poca.







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El uti possidetis de 1810 en el virreinato de Buenos
Ayres, tiene que partir del hecho legal y b6lico de la
desmembracion de la andiencia boliviana respect de ese
virreinato, en el mismo afo 1810.
Annque Belgrano hubiese resistido victoriosamente
en el asalto de TncumAn (24 de setiembre de 1812), la se-
gunda expedicion argentina debe contarse desde que co-
menz6 su ofensiva con sn victoria de Salta (20 de febrero
de 1813).
Hai una gran diferencia entire la guerra reciente y
el sistema que la precedi6. En la reciente, se suspended
en lo possible las fnnciones de la vida social ordinaria,
para concentrar todas las facultades en una sola: la facnl-
tad b6lica. Asi la guerra es un acto mas o m6nos rApido
de amputacion international. En el sistema antfguo, y
mas que todo americano, la guerra era nn accident con-
tinuado a todos los hechos de la vida ordinaria. El agri-
cultor labraba y cosechaba sus campos y hacia la guerra.
El comerciante podia cambiar y batirse. El magistrado
recandar y alistar, adminibtrar y military.
La primera expedicion argentina al Alto-Perui sali6
de Buenos Ayres costeada por la suscricion pdblica a me-
diados de julio de 1810, comandada por Ocampo y con
destiny a C6rdoba, en donde comenzaba la resistencia; y
no toc6 el Desaguadero sin6 en junio del siguiente ano
con otros jefes (Casteli y Balcarce), se retir6 a Sipesipe
de Cochabamba en setiembre, con Diaz Velez, a Chuqui-
saca, Potosi, Tarija, Salta y Tcumain con Puirred6n,
agosto de 1811 a febrero de 1812. Hasta que Belgrano
tom6 la ofensiva en Salta en febrero del siguiente ano de
1813, y se comienza a contar la segunda campaia argen-
tina, han corrido dosafnos siete meses.
Hemos dejado en el nut:-riir capitulo retirado el ej6r-
cito realista en Oruro, abandonado por el dimisionario
Goyeneche (12.de mayo de 1813), que lo entreg6 al pro-
visorio Juan Ramirez. Pezuela lo tom6 a su cargo en An-
cacato el 7 de agosto; y lo mand6 hasta el 10 de abril de
1816, en que lo dej6 tambien accidentalmente al mismo
Ramirez,.en Cotagaita, a consecuencia de haber sido nom-
brado virrei de Lima.








- 16 -


Peznela ha hecho frente a la segunda y tercera expe-
dicion argentina.
La segunda encomendada a Belgrano, el vencedor do
Tncnman y Salta, solo recoji6 desastres en el Alto-Peri.
Derrotado en Vilcapujio el 1.e de octubre de 1813, en
' Aynhuma el 14 de noviembre, propuso retirado a Potosi,
armisticio a Pezuela el 18 de noviembre, sin conseguir ser
atendido.
iCnAles debieron ser o hubieran sido las bases? In-
dudablemente el reconocimiento de la integra anexion de
la andiencia de Chbrcas al virreinato de Lima. Dos opues-
tas defensivas constituyen la paz. Pero la paz definitive
era premature, en una guerra de suyo continental; y qne
solo por las solnciones continentales de Bolivar debia aca-
bar.
Belgrano se retir6 de Ayuhbma a TucumAn, como
Puirred6n de Chuquisaca a Salta, haciendo camino por
Potosi, para vaciar la Casa de Moneda, el Banco de Res-
cates, los temples y las fortunes de los ricos mineros y
de los particulars.
Belgrano y los snyos, hicieron mds, minando la Casa
de Moneda para hacerla saltar con parte de la poblacion.
En el camino fu6 cansando las mulas de trasporte con los
caudales llevados y repartiendo tejos de oro entire los snyos
para que fueran conductors. Un caudal en joyas se re-
partia de regalo en Buenos Ayres.
Todos estos caudales se entregaban al fisco bonaeren-
se y constitnian el recurso principal del tesoro argenti-
no. Probable es qne fuera de los continjentes de la derro-
ta, se remitiesen otros mayores y continues durante las
ocupaciones argentinas.
Sumado todo 6sto, con lo que consumian sus fuerzas
y empleados en el Alto-Perd, bien ha podido y ain pue-
de dar lugar a una reclamaci6n diplomAtica. El derecho
de indemnizacion se rejirfa por las reglas que la propia
diplomdcia argentina ha consagrado en la guerra contra
el Paraguay. H6 aqui el articulo XIV del tratado de
alianza de 1.0 de mayo de 1865:
aLos aliados exijirAn de ese gobierno el pago de los
gastos de la guerra que se ban visto obligados a aceptar,
asi como reparacion e indemnizacion de los dafios y per-







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juicios cansados a sus propiedades pdblicas y particula-
res, y a las personas de sus cindadanos, sin express decla-
racion de guerra, y de los danos y perjuicios verificados
posteriormente con violacion do los principios quo rigen
cl derecho de la guerra).
Pezuela entr6 a Chuquisaca el 4 de diciembre de 1813
y a Potosi el 21, habiendo nombrado para la primera
de estas provincial al brigadier Lombera.
Ramirez persigni6 la retirada de Belgrano desde la
derrota de Ayuhuma entrando a Potosi ocho horas des-
pues de la salida de Belgrano, ocupando succesivamente
Chichas, Tarija, Jujuy y Salta.
Pezuela entr6 en Jujuy el 27 de mayo de 1814 e hizo
avanzar su vanguardia a Salta. Su objeto era invadir
TncumAn; mAs como le leegara noticia de la pErdida de
Montevideo, comprendi6 que debia cambiar de plan vol-
vi6ndose al Alto-Perd done incrementaban las montone-
ras independientes con Arenales, Warnes y los chirihua-
nos, desde Valle-Grande hasta el Chaco, aparte de las
de La Laguna con Padilla (Tomina).
Tarija y el Gran Chaco, quedaron en poder de Pe-
zuela, tanto con la invasion de Salta, ocupacion de Cota-
gaita, como con el combat de San Pedrillo, el 4 de fe-
brero de 1814 contra Arenales y en el de Angostura con-
tra Warnes y Arenales.
En marzo el realist Blanco habia deshecho various
grupos de guerrilleros, principalmento a orillas del Pilco-
mayo, Ponferrada en Pomabamba, y Benavente cerca del
pueblo de Taravita.
La posesion de Tarija y el Chaco pas6 por momen-
tos a los independientes. Arenales vence en la mission do
la Florida (12 de mayo de 1814) y Padilla obliga a reti-
rarse de La Laguna al expedicionario Valle.
Del norte al sad alto-peruano todas las circunscrip-
ciones que ent6nccs so llamaban sub-delegaciones o par-
tidos de provincia, hervian con la revolution bajo forms
locales. Jos6 Miguel Lanza ajitaba Ayopaya, Ram6n R6-
jas a Tarija, Jos6 Vicento Camargo a Cinti, Manuel As-
ccncio Padilla, La Laguna (Tomina y Azero hoi), Josw
Ignacio ZArate y Miguel Betanzos, a Porco.
Pezuela dej6 Jujuy el 3 de agosto, entr6 a Suipacha
3






- 18 -


el 21; y a consecuencia do dcsprender con Ramfrez una
division que pacificara el Cuzco, que propago sn revolu-
cion dcsde Hnancavelica a La Paz, lo que se Ilamaba en-
t6nces Intermedios retrograde hasta Cotagaita, tan f icil
de fortificar por su estrecha conformaci6n (19 de setiem-
bre).
SRamirez que cn vanguardia le abri6 el camino de Sal-
ta, cubri6 su retirada a Cotagaita sin amago alguno de
la retaguardia argentina confiada ent6nces al guerrillero
Giemes y al coronel Dorrego.
El ejercito de que dispuso Pezuela contra Belgrano,
no pasaba de 4,600, en tanto que el de su contrario co-
mandaba de 5,500 a 6,000, con 16 piezas de artilleria.
SLo que regres6 Belgrano a Salta, es ignal a lo que
Puirred6n regres6 de la primer expedici6n, 800 hombres.
Pezuela con el envio de Ramirez a La Paz, Puno y el
Cnzco, se priv6 de 1,200 soldados; y qued6 a la defen-
siva en Chichas.
(Establecido Gilemes on Yavi en diciembre del ario
anterior, dice Camba al comenzar la narracion del 1815,
tan pr6ximo a las posiciones del ej6rcito del rei, era natu-
ral y consiguiente que el general Peznela no le dejase
disfrutar de tranquilidad por largo tiempo, porqne d.- l.
alli tenia mayor facilidad do atizar el fuego de la rebe-
li6n en las provincias inmediatas, harto conmovidas y6.
En consecuencia el coronel don Pedro Antonio Olafieta
con los batallones de Cazadores y Partidarios, un buen
escuadron y dos piezas de artilleria, recibi6 6rden de bus-
car decididamente a Gilemes; mas noticioso 6ste del movi-
miento decamp6 de Yavi a media noche, se retire a Can-
grejos y continue desde aqui sn repliegue a Humahuaca
segun oficialmente particip6 Olafieta en 25 de enero, al
general en jefe establecido en Santiago de Cotagaita.
nuestra caballeria todavia hizo algunos prisioneros y re-
coji6 algunos pasados del enemigo. Casi al propio tiom-
po dos de nuestros escuadrones recuperaron a Tarija, con
alguna p6rdida de part de los contrarios entire muertos,
prisioneros y pasados).
La segunda campafia realist contra los argentinos,
se ceri6 como la primera, dejando a Tarija y el Chaco en
poder del Alto-Perd.







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V.

La tcrcera expedition argentina al Alto-Peril al man-
do del general Rondeau, es una viva contradiction del
gobierno de Buenos Ayres con la political exterior emplea-
da con el Paraguay, la Banda Oriental, la Esparia y la
Europa en general.
El Paraguay habia sido reconocido independiente por
el tratado de Asuncion de 11 de octubre de 1811.
En Montevideo, Artigas, se habia sustitnido por la
fuerza en la posesion que el gobierno de Buenos Ayres ad-
quiri6 de la Banda Oriental mediante la capitulacion de
la iltimna autoridad esparlola de 20 de junior de 1814. Re-
cibia la double legacion de Pico y Rivarola enviada por el
director Ignacio Alvarez, ofreciendole reconocer la inde-
pd-'l-mn.ia de la Banda Oriental, quedando en libertad
Entre Rios y Corrientes para ponerse bajo la protection
del gobierno que gustasen junioro de 1815).
Otra legacion double confiada a Rivadavia y Belgra-
no, parti5 a Europa autorizada por lei de 28 de agosto
(le 1814 y enviada por el director Posadas. El historia-
dor argentino Luis L. Dominguez detalla asi las instruc-
clones:
((El objeto de esta mission era obtener la independen-
cia political del pais, o a lo minos la libertad civil. Para
esto los diputados debian seguir la siguiente line de
conduct. Primeramente debian tocar en Rio de Janeiro,
y poniendose en contact con el ministry ingles, debian
imponerse del espiritu de la political de su gobierno, son-
deando a lord Strangford en cuanto a la realizaci6n del
proyecto).
((Debian procurar tambien acercarse al principle regen-
te y a su esposa para imponerles del objeto de la mission
que llevaban cerca del rei de Espafa, y pedirles que ne-
gasen su protection a los partidarios de Artigas, que se
habian refujiado en la provincial de Rio Grande, y que
para obtener socorros se daban alli por vasallos files de
Fernando).
((En seguida debian dirijirse a L6ndres, en donde to-
maria don Bernardo Rivadavia la direcci6n de este nego-
cio segun las instrucciones secrets de que iba munido. La






- 20-


primer tentative debia dirijirse a obtener el protectorado
do la Gran Bretaria, yi por mcdio de nn principle de la
dinastfa inglesa que vini6ra a fnndar nna monarquia en
el antfguo virroinato, yt por cialquier otro medio por el
cual quedase garantida la independencia do la antigua
metr6poli tirana y opresora.-Si en Inglatera no era po-
sible encontrar este g6nero de apoyo, se tentaria en Fran-
cia, Estados Unidos, Austria y Rusia, a cnyo fin el co-
misionado llevaba las compctentes credenciales, para obrar
por si, o por medio de sus colegas Sarratea y Belgrano.
No pudiendo conseguir tampoco de cstas naciones, en-
t6nces el comisionado trataria de pasar a Esparia y soli-
citar alli, o la independencia coronando a un principle
de Borb6n en America, o la conservation del vinculo po-
litico, poniEndose la administration en manos de los ame-
ricanos, hacienda el rei el nombramniento de funcionarios
pdblicos en virtnd de presentation hecha por el Estado,
y teniendo derecho la corona al sobrante de las rentas
y a preferencias comerciales).
El director Posadas propnso armisticio en noviembre
de 1814 a Pezuela y Osorio de Chile, mi6ntras taviese re-
sultado el envio de diputados al rei.
Pezuela de su parte propuso a Rondean un armisticio
y de suspender las hostilidades, mientras el rei restableci-
do ya en sn trono dictaba accrca de la Am6rica justas y
hnmanitarias disposiciones. Rondeau rechaz6 con altivez
estas proposiciones, y exiji6 que el ejrcito realist des-
ocnpase el tcrritorio hasta el Desaguadero, que era el li-
mite del virreinato de Buenos Ayres.
La paralizaci6n de Pezuela en Cotagaita so prolong
del 15 de setiembre de 1814 hasta el 21 de abril de 1815.
Rondeau con un ej6rcito de 4 a 6 mil hombres abri6
desde Jujny en febrero la tercera campana contra el Alto-
Perd. El jefe de sn avanzada Rodrignez cae prisionero en
el Tejar (19 de febrero) y es despachado por Pezuela el
13 de marzo con pliegos que contenia la proposici6n del
armisticio que rehus6 Rondeau.
Qua6 razon de ser. tiene la gnerra .argentina al Alto-
Peri, si cl gobierno de Buenos Ayres ya tenfa reconocida
la independencia del Paraguay, enviada la triple embaja-
da de Sarratea, Belgrano y Rivadavia en bnsca do un rei






- 21 -


traido de las dinastias de Europa, y estaba en las vis-
peras de proponer la independencia de la Banda Orien-
tal?
Aceptar la independencia de las secciones de sn
propia audiencia y resistir a la independencia de otra au-
diencia que solo le fu6 asociada?
H6 aqui algunos contrastes y analogias entire la si-
tuacion de Buenos Ayres y su general expedicionario Ron-
dean con la del Alto-Pert y sn general en jefe Pezuela.
Para Buenos Ayres la capitulacion de Montevideo
con su filtima autoridad realist Vigodet (20 de junio de
1814); para el Alto-Perfi la insurrecci6n del Cuzco por
Angnilo y Pomacagna dilatada a Hanancavelica, Arequi-
pa, Puno y La Paz (3 de agosto de 1814).
En Buenos Ayres la revoluci6n federal de 15 de abril
de 1815 que derrib6 del directorado al dominador de Mon-
tevideo general Cdrlos Alvear; en La Paz la trAjica ocu-
pacion de Pinelo venido del Cuzco, vencedor el 11 de se-
tiembre de 1814 de Revuelta en el Desaguadero, asal-
tador de la atrincherada Paz el 24, espectador de la terri-
ble explosion de la Santa BArbara del cuart6l el 28, de la
matanza horrible do espanoles por la enfnrecida plebe que
les imputaba el accident.
En Buenos Ayres, proscripcion por medio de tribu-
nales politicos y de secuestro de bienes del partido alvea-
rista o unitario, fundando la ulterior prolongadisima Incha
de federales y unitarios; en La Paz la cruenta victima-
cion del partido realist en los dias del 28 de setiembre de
1814, fundando los origenes de la guerra civil boliviana.
Do trdnsito el realist Ramirez de Cotagaita al Cuz-
co, bate cerca de Achocalla en los altos de La Paz a
Pinelo reforzado en el Desagnadero, (2 de noviembre de
1814) y reintegra al Alto-Pert dte la desmembracion quc
la hubiera inferido el trinnfo cuzqueno o bajo-pernano
de Pinelo. El federalist Artigas desmembra a Monte-
video, lo mismo qune a Entre Rios y Corrientes, titulAndo-
se jefe de los orientales y protector de los pueblos libres
con el sitio a Montevideo y expulsion de argentinos, el
triunfo de Guayabo, la defccci6n de Fontezuelas (15 de
abril de 1815) y los apoyos del cabildo de Buenos Ayres, de
San Martin, gobernador y jefe military de Mendoza, de Ron-







-22-


deantgeneral, preparando en Jnjny la tercera expedition
al Alto-Perii, rivals de Alvear, do la provincial de C6rdo-
ba que acepta la inflncncia do Artigas. El Alto-Perni
salva sn integridad setentrional en los Altos de La Paz
de 1814 y Buenos Ayres especta desdo 1815 la disoln-
cion internal de su circunscripcion audiencial, con la com-
plicidad de Fontezuelas y la caida de Alvear.
El expedicionario Rondeau es proclamado sucesor
de son Eiulo Alvear al comenzar su campaila contra el
Alto-Perf, siendo reemplazado en el gobiernb por Igna-
cio Alvarez, el perseguidor de 10s alvearistas o primeros
nnitarios (6 de mayo de 1815). El general en jefe de-
fensor del Alto-Peri, Pezuela, es nombrado virrei interinb
de Lima al fin de so segunda campafia defensora por
re(.l i'.!i, i de 16 do octubi'e de 1815 que cnmpli6 entre-
gando el ej6rcito en Cotagaita al provisorio sucesor Juan
Ratnirez, el 10 do abril de 1816.
IRondean es contrariado por una conspiracion re.lik-
ta de espaioles incorporados a su ej6rcito, procedentes
de la capitulacion de Montevideo, qne proyectaban pasar-
so a Peznela qne estaba en (hichas; y a sn vez Pezuela
es tambien contrariado por' otra conspiracion del coroiiel
Saturnino Castro que intent en MIr..i:. sublevar el ej6r-
cito realist para incorp)orarse a Rondean.
La avanzada de tRoUdeau confiada al mayor general
Malltii Bodi-gnez es sorpireudida por la de Peznela man-
.dada per Vigil, en el Tejar de Jujuy, el 19 de febrero de
1815. Rodriguez a su vez manda atacar a Vigil en el
puesto del Marqniz (corca de Yavi) con el impert6rrito
Gilemes el 17 de abril y queda rotaliada la sorpresa del
Tejar de dos meses dntes.
Peznela levanta el campo de Cotagaita el 21 de abril;
y por el despoblado de la cordillera del Fraile so dirije
hacia Oruro, Rondean permanece inactivo desde abril a
setiembre, provey6ndose de lo necesario para continuar
su camparia sobre las cindades do Chuqnisaca y Potosi.
En esta disposicion supo la caida de Alvear y si nombra-
miento de director supremo del Estado, comb empez6 a
llamarse desde ol estatuto argentino de 1815, las writes
provincial unidas del Rio de La Plata. Escus6 recibirse
del puesto hasta regresar victorioso del Alto-Perfi.







-23--


Luego veremcs sus derrotas de Venta y Media, Vilu-
huma y Sal,.
El gobierno de Buenos Ayrcs, por contiunar el vi-
rreinato de que fu6 capital aquella importantisima cindad,
pierde hasta la integridad de su andiencia. El Alto-Peri
por haberse limitado a cnidar y defender inicamente sa
unidad audiencial, salva y funda su integridad national.
En el siguiente articulo trataremos de la tercera cam-
paria defensora del Alto-Perd con el Chaco y Tarija, sus
parties integrantes.

VI.

Pezuela se retire de Cotagaita a Challapata, hostiga--
do por las guerrillas patriots de las sub-delegaciones de
Chuquisaca y Potosi, que opera ayndando a Rondeau.
Llega a Challapata el 9 de mayo.
Rondean ocnp6 Potosi desde principios de mayo, eu
done ya habia entrado el guerrillero porquefio ZMrate.
Padilla ocup6 a Chuquisaca y Arenales a Cochabamlba.
El general argentino Rodrignez se encarg6 del man-
do de Chuquisaca, declarando per an bando, a esta capital
del Alto-PerA, cabecera de las provincias nuidas del Rio
de La Plata y director supremo del Estado a Rondean.
De paso recorri6 personalmente los monasteries y asilos en
los que las families espafiolas ocultaron sus candles, y se
aprovech6 de ellos.
Pezuela reincorpor6 la victoriosa division del general
Juan Ramirez (26 de julio de 1815), que volvia do hliaer
pacificado La Paz, Pnno, Arequipa y cl Cuzco y recibi6 3
dias antes los refnerzos que le envi6 Osorio de Chile y el
virrei de Lima.
La expedicion de Ramirez a Intermedios no cuenta
mas que los combates del Alto deo La Paz sobre Achocalla
(Quenco) el 2 de noviembro de 1814, y el de Hlunachiri,
(camino de Puno al Cuzco) el 11 de marzo do 1815. El
resto de sn pacificacion la debi6 a otras fuerzas de Lima
con Vicente Gonzdles y a la multiplicidad de los cadalsos.
Al combat del Alto de La Paz, Ie llaninn Camba y
Urcullu llano de Chacaltaya y Mendiburn Achocalla. De
las sefias de unos y otro se deduce que fu6 en el Quenco.







- 24 -


En Ia Apacheta (ruta de Arequipa al Cuzco) vencie-
ron Pumacagua y Angilo a los realistas de Arequipa el 9
de noviembre de 1814.
Ramirez sali6 sobre ellos de La Paz el 11 de noviem-
bre;y yd se habian retirado por Apo al Cuzco.
Antes que en el Cuzco estavo Ramirez en Arequipa,
done repos6 dos meses. Los persigui6 por la ruta de Lam-
pa, alcanzindolos en Huamachiri, que otros Ilamaron Pu-
carA, el referido 11 de marzo. A principios de junio re-
gresaba del Cuzco a su cuartO1 general. Acabamos de ver-
le incorporado a Peznela el 26 de julio.
En Venta y Media el coronel Olaieta, jefe de la van-
gnardia de Pezuela,derrota el 20 de octubre al argentino
Martin Rodriguez, despues de anteriores encaentros ad-
versos.
En noviembre Rondeau, impresionado por el desas-
tre de Venta y Media, se retire a Cochabamba, sigui6ndole
a poca distancia Pezaela, que hasta se propuso intercep-
tarle el camino.
En Viluhuma, carca del pueblo de Sipesipe, y no 16jos
del paraje donde fuerou derrotados Diaz Velez y los co-
chabambinos por Goyeneche, cuatro aflos Antes (13 de agos-
to de 1811), el ej6rcito argentino de la tercera expedicion
mandado en jefe por el general Jos6 Rondeau, fnu plena-
mente deahecho por el segundo de los generals en jefe
realistas del Alto-Perd Joaquin Pezuela el 29 de noviem-
bre de 1815.
Esta victoria sell definitivamente, se puede decir, la
independencia del Alto-Perd de la dominaci6n de Buenos
Ayres, no siendo ya de ningun m6rito la cuarta expedicioa
argentina de La Madrid.
Olafieta ascendido a brigadier persigue a los fujitivos
desde el dia siguiente de la victoria. El 16 de diciembre
entra a Potosi huyendo a sa aproximacion los 60 argenti-
nos que lo guarnecian despues de cometer, dice Camba,
sus acostumbrados robos.
Ramirez ascendido a teniente general es enviado a
Chuquisaca, y Tac6n ascendido a mariscal de gobernador a
Potosi y Aguilera ascendido a coronel a Santa Cruz, tam-
bien de gobernador. En La Paz, Ramirez al pasar al Cuz-







- 25 -


co, habia nombrado gobernador al teniente-coronel Jose
Landavere.
**
El argentino Martin Rodriguez, que al ser encargado
en mayo de la presidencia de Chuquisaca,desbalij6 los cau-
dales guardados en los templos y conventos, mand6 pren-
der a los ricos de la misma capital tan lnego que supo la
rota de Viluhuma, y les impuso una contribution forzosa
en dinero, sin cuidarse de averiguar la opinion de sus des-
pojados.
Este Martin Rodriguez fu6 el prisionero del Tejar, el
embaucador de Pezuela en Cotagaita para que le soltara a
negociar un armisticio con Rondeau. Vuelto a su ej6rcito,
adicion6 al fin de la eludidora respuesta de Rondean a Pe-
zuela (3 de abril), indicaciones sobre la conveniencia de un
acomodamiento pacifico, a fin de poner t6rmino a una gue-
rra fratricida, pero sin adelantar base alguna al intent.
Descansaba la vanguardia de Pezuela en una suspension
de hostilidades ordenada por ocho dias, t6rmino seialado
para que Rondeau contestdra definitivamente. En ese es-
tado vino Rodriguez a atacar con superiores fuerzas a Vi-
gil, en el puesto del Marqunz, el 17 de abril. Es 61 mis-
mo derrotado en Venta y Media y el que expoli6 a Chu-
quisaca dos veces. Era mayor general y nuevo goberna-
dor president de Chnquisaca.
Rondeau en su invasion, entr6 a Potosi el 9 de mayo
de 1815 y el 13 decret6 el secuestro de los bienes de todos
aqunllos que habian ido a aumentar las filas de Pezuela.
La conduct de Rodriguez tenia sn fundamento en la po-
litica de Rondean, supremo director de Buenos Ayres.
Esta depredacion constant de los argentinos, hizo
former en el mismo partido adicto a Buenos Ayres, el pro-
yecto de hacer an Estado independiente del Alto-Perfi, co-
mo lo expresa el historiador boliviano Urcullo en la pigi-
na 85 de sus aApuntes para la historic de Bolivia) de que
ha torado nota el historiadorargentino Mitre, en le apen-
dice 34de la 4.a edicion, tomo 2., pdgina 414 de su historic
de Belgrano, desentendi6ndose, por supuesto, de la causa
depredadora que la origin, sin embargo de sn severidad
con el Paraguay como president; y con Bolivia como se-
nador argentino (1865 y 1879).







- 26 -


Es oportuno citar un antecedente ignal y contempo-
rdneo:
Artigas, el fondador de la nacionalidad nruguaya, exi-
ji6 a los negociadores bonaerenses Pico y Rivarola, qne
fueron a ofrecerle en jnnio de 1815, el reconocimiento de la
ihdependencia de la Banda Oriental, que en homenaje al
principio auton6mico de las provincias, el gobierno de Bue-
nos Ayres devolviese todo el armamento y candles toma-
dos a los espanoles en la ocupacion de Montevideo. Los
comisionados ofrecieron devolver las armas, qnedando el
gobierno argentino con los candales en compensation de
los cinco millones que le costaba la guerra de Montevideo.
For falta de acuerdo la negociacion qned6 rota el 17 de j-
nio (Dominguez, section 6.a, capitnlo 6.).
El principio de inviolabilidad de la propiedad ptibli-
ca y privada del enemigo durante la guerra extrangera, ha
sido introducida en Amirica por la Reptblica Argentina,
en el tratado de triple alianza contra el Paraguay, signado
en Buenos Ayres el 1.0 de mayo de 1865, y cnyo articulo
14, qne hemos trascrito en el capitulo IV de esta segnnda
parte, ha sido copiado en el pacto do tr6gua boliviano-
chilena de Valparaiso de 4 de abril.de 1884.
La base 3.1 de la trigna dice:
(cLos bienes secuestrados en Bolivia a nacionales chi-
lenos por decretos del gobierno o por medidas emanadas
de autoridades civiles y militares, seria devneltos inme-
diatamente a sns duenos o a los representantes constitui-
dos por ellos con poderes suficientes).
((Les serin igualmente devuelto el productoque el go-
bierno de Bolivia haya recibido de dichos bienes y que
aparezca justificado con los documents del caso).
((Los perjnicios que por las causes expresadas o por
la destruction de sus propiedades habiesen recibido los cin-
dadanos chilenos, serAn indemnizados en virtue de las ges-
tionesque los interesados entablasen ante el gobiernodeBo-
livia)).
El general BartolomB Mitre, que introdujo el ante-
rior principio de indemnizacion, como president ar-
gentino que estipul6 el tratado modelo de 1865, fa6 seve-
risimo contra los secuestros inferidos por Bolivia a intere-
ses chilenos, siendo senator en un memorable discurso de






- 27 -


interpelaciones sobre la guerra Ailtima del Pacifico. Sus
doctrinas de estadista y orador inspiraron la base 3." de la
tregna chileno-boliviana.
Dcbenios esperar que, cuando Bolivia demand por las
inmensas depredaciones de las tres expediciones argenti-
nasal Alto-Perd, apoyara la reclamation.
Esperamos que la nation argentina admitirA el prin-
cipio que ha fandado.
**
Volviendo a la fuga de Rondeau:
Este general habifa llegado a reunir mil hombres dis-
persos yde Tnpiza se retir6 a Snipacha, dejando en Salo 250
de observation, a los qne sorpresivamente derrot6 Olaneta,
signiendo Rondeau su retirada hasta Jnjny.
Se rccordarA que de las dos campafnas anteriores, se re-
tiraron a Jujny a 800 hombres cada vez. La cifra actual
es de 1,000. El resto debi6 quedar incorporado en la po-
blacion alto-pernana.
La Madrid domina en Cinti ayndado por Camargo y
en Cnlpina obliga al brigadier realist Antonio Alvarez a
retirarse a Cinti desde el 31 de encro al 2 y 3 de febrero
de 1816.
Ramirez sustitaido en Chnquisaca por el coronel Jo-
s6:Sintos de la Hera, contiunia a Cotagaita.
Padilla es an portento de audAcia y actividad. Reali-
za prodijios de valor entire los extramuros de Chnquisacay
La Laguna: bate y es batido. Tac6n tiene que refurzar a
Hera.
La Madrid cs por fin batido en Cinti y obligado a re-
tirarse a Jujny.
El 18 de febrero de 1816 se traslad6 Pezuela de los
baflos de Mondrag6n a Potosi; el 18 de marzo sali6 para
Cotagaita a donde arrib6 el dia 24.
El 13 de abril, dice Camba, se recibi6 en el cnart6l
general una comunicacion del bri-idrier Olafieta, partipan-
,do haber entrado en la villa de T., ii.J evacuada por los
enemigos a quienes persegufa)), (tomo 1.o, pag. 203)
((El extenso virreinato de Lima disfrutaba de com-
pleta tranquilidad: las provincias del de Buenos Ayres,
desde el Desaguadero a Tarija y Santa Cruz de la Sierra,
denominadas el Alto-Perfi, dice el mismno Camba en la






- 28 -


pAgina 200, estaban ocupadas por la snperioridad de las
armas espaflolasD.
Es decir que al cerrarse en abril de 1816 la tercera
defense del Alto-Perd contra el gobierno de Bnenos Ay-
res, continuaban el Gran Chaco y Tarija en poder del le-
gitimo derecho colonial y blico de Bolivia.
Las tres camparlas conclayen con el triunfo del Alto-
Peri con mas la posesion del Chaco y Tarija.
jQu6 viene a ser contra estos antecedentes el decreto
legislative argentino de 9 de mayo de 1825, segun el cnal
la andiencia boliviana, faB una propiedad del dominio de
Bnenos Ayres; propiedad qne ese congress permitia eman-
ciparse en la portion que plugo a los redactores de esa cn-
riosa pieza, no se sabe si de legislation para sn colonia al-
to-pernana, o de reconocimiento de un Estado que les ha-
bia vencido en tantisimos combates?
Quien conqnista a fnerza de victorias su independen-
cia, no necesita permisos. Dicta la paz el vencedor y no el
vencido. Ese decreto es una fantasia diplomAtica; no es un
docnmento s6rio.
Como document diplomdtico, no obliga mas que a
la potencia que lo ha signado.
Como docnmento legislative, tampoco obliga a nacio-
nes extrangeras. Serd nna lei para los cindadanos que
delegaron el poderlegislativo quela dict6. Lei argentina
y n6 boliviana. Ni eso. Es un error de esa 6poca.

VII.

La sola segregation de la andiencia de Chircas, por
los actos legales y blicos que acabamos de recorrer en esta
segnnda parte disolvi6 el virreinato de Buenos Ayres.
El texto official de la ~(Relacion del virrei Abascalb da
testimonio de la desmembracion de ChArcas, y se hall
publicado en el tomo 2.0 de los documentos hist6ricos de
Manuel Odriosola. Solo habiamos citado Antes a Garcfa
Camba, qne se refiere al informed del virrei.
A no haber disnelto el virreinato, la segregation
alto-pernana de 1810, habrialo verificado la independen-
cia paragnaya de 1811, o la urugnaya que empez6 a for-
mularse desde que Montevideo resisti6 a la revoluci6n bo-






- 2. -


naerense del 25 de mayo do 1810 con el virrei Elfo y el
gobernador realist Vig6det. Encuintrause yd en el armisn
ticio que acord6 el primero (20 de octubre de 1811) y la
capitulacion que signiu el srgundo (20 junio 1814), Ambos
en Montevideo. Visibles son las sefales de la independen-
cia urngnaya, final y definitivamente reconocida por el
tratado preliminary de paz entire el Brasil y la Argentina
en Rio Janeiro el 27 de agosto de 1828.
La disolncion del virreinato austral fau una lei im-
puesta por su propia composition hist6rica. El virreina-
to bonaerense venfa ap6nas de 1776 y la audiencia de Bue-
nos Ayres de 1785.
Creada la audiencia en 1601 por la lei 13, titnlo
15, libro 2.0 de las recopiladas de Indias, fau suprimida
en 1671 como dijimos en la primer part. Ann erijido
el virreinato nuevo en 1776, se tard6 nueve aflos en resta-
blecerse la audiencia hasta el 8 de agosto de 1785. For
eso no se encuentra esta lei en la edicion de la adicionada
real ordenanza de intendentes, para el virreinato de Bue-
nos Ayres publicada en 1782. El texto de ella no nos es
conocido, acaso porqne no ha convenido publicarlo al go-
bierno argentino. Debe ser requorido a hacerlo sin6 qnie-
re que creamos, que su texto es ann mtis restrictive del te-
rritorio desmembrado a la primitive y plena audiencia de
ChArcas, de lo que lo fa6 por el texto d(1. laei de 1661, co-
rriente en la recopilacion de Indias bajo la cnumeracion
conocida.
jC6Omo pues habia de conservarse al travgs de la revo-
lucion prolongada de la independencia, nna creation tan
reciente, qne contando desde la ereccion del virreinato ap6-
nas corrian 34 anos, y contando desde la de la audiencia
portenia, no eran mas de 25 afios?
Los organismos viven en proportion a sn gestacion e
infancia. Los virreinatos de Mijico, el Pord y Nueva
Granada existieron nn period mas o m6nos lato; y, o se
conservaron para siempre como los dos primeros, excep-
cion hecha de sns vecinas y desmembradas capitanias ge-
nerales, o so disolvieron pasada una veintena do afios co-
mo el tercero.
El virreinato de M6jico data de 1536 y de OCirlosV; el
del Perd tan extenso como fu6 al principio, que compren-






- 30 -


di6 todo el occidente de la AmBrica meridional, es contem-
porAneo del anterior. Una misma lei de Indias los orga-
niza con fecha de 1542 (la primer de las del titulo en quo
corren las de virreyes). Doscientos cincuenta y ocho afios
de asociacion administrative e international, crean vincu-
los indisolubles o a lo m6nos durables.
El virreinato de Nueva Granada fu6 instituido por el
primer rei Borb6n de Espafia Felipe V en 1718;y por eso
sa lei erectora tampoco corre en la recopilacion que se pro-
mulg6 bajo la anterior dinastia IHausburgo (Carlos II).
Comprendia el virreinato todos los pauses que formarian
nn dia a Colombia, contando solo la real audiencia de San-
ta F6 de Bogota, pues las de Quito y Panama, se extin-
guieron para sostener con su presupuesto al virrei. Por
insuficiencia de fondos se suprimi6 en seguida el virreina-
to en 1721, volviendo a restablecerse las audiencias de Pa-
nama y Quito. En 1740 nueva reinstalacion del virreina-
to, sin extincion ya de las andiencias, a no ser la de Pa-
nama que definitivamente fn6 suprimida en 1752.
El gobernador de Venezuela dependfa de la andien-
cia de Santo Domingo, como las de Santa F6 y Quito del
virrei del Peri. Las provincias de Caracas y Coro, o sea
el gobierno de Venezuela, fueron erijidas en capitania ge-
neral en 1731.
Setenta anos de union administrative dieron al virrei-
nato granadino la cohesion con que dur6 hasta 1820, en
que se segreg6 de la unida Colombia la rcpipblica de Ve-
nezuela, siguiendo a 6sta las otras dos audiencias antono-
mizadas en repiblicas.
El virreinato del Peri, tal como fau creado en 1544,
comprendia desde Panama hasta MagallAnes. Bajo el se-
gundo virrei Gasca, se eriji6 a Quito en presidencia depen-
diente del P'erd; en 1718 y 1740 el virreinato de Nueva
Granada con Quito y Panama; en 1713 la capitania gene-
ral de Chile, en 1776 el virreinato de Buenos Ayres. Las
desmembraciones peruanas son del tiempo d-i la colonial.
El virreinato del Peri tal como Ic enccontr la guerra
de la independencia, no comprendfa uas que las audien-
cias de Lima y el Cuzco, unidas por una historic de dos y
medio siglos. Esa es hoi la repiblica del Peri.
Esperar que el heterogeneo y reciente virreinato de







- 31 -


Buenos Ayres, sobreviviese una sola hora al movimiento
emancipador interno y externo, fua la quimera que persi-
guieron los estadistas de Buenos Ayres.
Es de admirar que en esta natural lei de disolucion,
de semejante contrahecho cuerpo geogrdfico, no preocupase
tanto a los argentinos la integridad de su propia audien-
cia, como la integridad del virreinato. Batallaron mas
por la posesion del Alto-Perd, que no fa6 masque una an-
diencia asociada y heterogenea, que por la integridad de la
audiencia dom6stica, que era completamente similar. La
una interandina y en su mayor parte amaz6nica; la otra
platense y dentro de la misma hoya fluvial. 4CuBl el motive
de tal preferencia?
Es possible que fincara en la mayor importancia del
Alto-Perui respect de la provincia del Paraguay y gober-
nacion de la Banda Oriental. Pero ha debido ser parte de
esta determination, la influencia de la double audiencia de
Chareas, educando administrative e intelectualmente a las
provincias bajas o argentinas Antes que su constitution
aiidiencial.
ChArcas La ,iJ la metr6poli de los pauses del Plata
durante dos sig!lo. En ChArcas el centro administrative;
el tesoro, el comercio Antes del coutrabando inglos, la uni-
versidad, antes de los reales estudios fundados en Buenos
.Ayres recien en 1768, en el Paraguay en 1783 y el colegio
de San CSrlos de Buenos Ayres tambien en 1780; todos
ellos bajo el gobierno de VWrtiz, el segundo de los virreyes.
En C6rdoba hubo universidad episcopal desde 1613.
Chuquisaca habia educado no obstante a los princi-
pales hombres piblicos de la revoluci6n argentina de 1810.
Acaso fuW este vinculo, cl que tan inconsideradamente in-
dujo a disputar el Alto-Perd mas que las propias seccio-
nes de la audiencia de Buenos Ayres.
La colonizaci6n espanola procedi6 de las Antillas al
sud y al norte. Su geografia llam6 mar del norte al AtlAn-
tico americano y mar del sad al Pacifico. En esta es-
cala, Chile y el Rio de La Plata fueron lo iltimo, la fron-
tera con las Indias Orientales y con los dominios del Por-
tugal. No es una temeridad asentar que en los siglos XVI
hasta mediados del XVIII la luz, el poderio, la poblacion







32

la riqueza y el comercio irradiaban del Alto-PerA al PTa-
ta. Hoi tiene que ser lo contrario.
Si el Alto-Perli, no hubiese sido rejido por empleados
realistas durante la guerra de la independencia, que res-
petaban la integridad de la andiencia bonaerense, resgnar-
dada por la legislation del Consejo de Indias, a la andien-
cia alto-pernana le hubiera cabido el r61 conquistador qne
la bonaerense se pcrmiti6 contra la audiencia del Alto-
Peri.
Hubiera sido preferible una maternidad de dos siglos,
a la efimera supremticia de nna treintena de anios. Du-
rante la treintena, no fu6 el Alto-PerF provincia bonae-
rense, sin6 simplemente asociada; en tanto que durante dos
siglos, el Rio de La Plata, fu6 provincial de los ChArcas.
VII.

Entre las causes de la disolucion de los virreinatos,
debe contarse la de su excesiva extension.
Mariano Torrente en su historic de la revolution his-
pano-americana, computa asi la extension de los cuatro
virreinatos en los que absorb las capit~rias generales.
<(El virreinato de Mj4iio juntamentc con la capitania
general de Guatemala c:,t: 'a situado cntro los 9 y ..~' la-
titud N. y entire los 254 y 291 longitud E. de la isla de
Hierro; tenia 600 leguas de N. a S., 321 de E. a O. en
la part mas ancha, y se regnlaban de 118,478 las legnas
de superficie de 20 al grado, en la que sobre una poblacion
de 6.000,000 de i Jlitiat, entraban 51 de 6stos por legua).
AEl virreinato de Nueva Granada, inclusive la capi-
tania general de Caracas, estaba situado entire los 120 la-
titud N. y 5o latitud S., y entire los 297 y 3200.30' longitud
E.; tenia 840 legnas de N. a S., 463 de E. a 0. y 106,950
de superficie, la que habida cuenta a su poblacion de tres
millones de ibivi- :l!os, daba 28 de &stos por legua).
(El virreiniLo del PerXl estaba situado entire los 3 y
y 230 latitud S. y entire los 2960.30' y 3130.30' longitud E.;
tenia 400 leguas de N. a -S. hAcia la costa, 254 de E. a
0. en su mayor anchura, y 30,000 de superficie, la que con
respect a su poblacion de un million de individuos, conte-
nia 30 de 6stos por legua).







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MEl virreinato de Buenos Ayres, estaba situado entire
los 15 y 370 latitude S. y entire los 309 y 3240 longitud E.;
tenfa 440 leguas de N. a S., 270 de E. a 0., y 150,000 de
superficie, la que sobre una poblacion de tres millones de
individuos daba 20 de 6stos por leguaD.
cLa capitania general de Chile estaba situada entire
los 24 y 440 latitud S., y entire los 803 y 308 longitud E.;
tenia 400 leguas de largo, 80 en su mayor anchura de E.
a 0., y 14,240 de superficie, la que sobre una poblacion de
un million de individuos daba 70 de 6stos por leguaD.
cano tenian aproximadamente 420,000 leguas de superfi-
cie, y 14 millones de sibditos segun el censo de ent6nces,
es decir, una extension igual a la de today Europa, y el t6r-
cio de la del Nuevo Mundo, con una poblacion poco mayor
qne la de Espana)).
En el virreinato de Buenos Ayres no habfa capitania
general.
Los capitanes generals en mni pocas cosas eran de-
pendientes de los virreinatos. No descubrimos otra de-
pendencia que la del 6rden pdblico.
Parecen haberse organizado con double mira. Una, la
de preparar con ellas futnros virreinatos; otra, la de equi-
librar con tales capitanias una usurpacion de independen-
cia que intent&ran los virreyes.
Los sucesos de la independencia general de America
espaflola, manifestaron el servicio colonial contrario. Fue-
ron los virreyes los que batallaron por pacificar las capi-
tanias generals. Por lo comnn se anticiparon 6stas en
el movimiento de emancipacion continental.
Sin contar el virreinato de Buenos Ayres con mas
que la presidencia de C(hArcas, lo que era comnn a los de-
mis virreinatos, qne poseian presidencias adictas, apar-
te de capitanfas generals. Sin contar Buenos Ayres mas
que con la audiencia asociada de Chircas, era mayor en
extension a los otros tres virreinatos, que contando tam-
bien con presidencias o audiencias subordinadas, son com-
putadas por Torrente con inclusion de las capitanias ge-
nerales.
Las capitanias generals en 1810 eran segun Torren-
5







- 34 -


te siete: Yucatan, Guatemala, Venezuela, Chile, Cuba,
Puerto-Rico y Santo Domingo,
El virreinato de Buenos Ayres era recionte; y es in-
dudable: que sn organism se hubiese perfeccionado imi-
tando el de los dewis.
El Rio deLa Plata se hubiera dividido en dos audien-
cias iutriorcr-, a Ambos lados de su gran estuario. Mon-
tevideo o Asunci6n hnbieran sido cabecera de la audien-
cia oriental.
A la presidencia de Chtrcas le hubiera correspondido
ascender al rango de capitania general. Qub otra gran-
de seccion hubiera satelizado el virreinato?
No es solamente la extension material la que ha di-
suelto los virreynatos. Es la extension con relacion a la
forma de gobierno.
Las monarqufas exigen grandes espacios. Las repA-
blicas son fraccionarias.
Contrastense los antignos imperios de Asia, a cnya
presencia se desplegaron las repilblicas griegas, defen-
didndose confederalmente contra ellos, y gobernAndose in-
dependientemente entire ellas.
Consid6rese la repdblica romana trasformAndose con
Ia conquista en imperio.
Recnerdense las repAblicas italianas de la edad me-
dia, resistiendo bajo la ticita liga del guelfismo y la direc-
cion del Papa al imperio germanico.
S La.repdblica francesa de 1792 llegando con la con-
quista al consulado y al imperio.
Z. La penetracion de Bismark, protejiendo la tercera re-
pfblica francesa, a fin de evitar las reconquistas de una
cualquiera dinastia francesa.
; La disolucion del imperio brasilero depend del esta-
blecimiento de la repiblica.
S Losimperios se disnelven en monarqnias como todos
los imperios de oriented y occidente del viejo mnndo.
SLas monarqnias se disnelven en repfiblicas como la
grande domination de Espafia en las provincias unidas de
losPaises Bajos; y sus cnatro virreinatos americanos, en
las quince repiblicas hispdnicas, con mas los estados fe-
derales de 1. Florida, Tejas, Nueva Mejico y California,
anexadas a los Estados Unidos. -, '









La rcpiblica unitaria exije poco espacio. Solo la for-
ma federal es capaz de dilatar las rcpfiblicas.
La dilatacion de los Estados Unidos en la parte atlin-
tica ya fu6 amenazada por la revolucion'y guerra secsecio-
nista de 1861 a 1865. Cuando la poblacion Condense
ignalmente en el centro y occidente, y lleguen a erigirse
en estados federales los que no -,ilu mas que hoi territorios
de Ia union, no se podra contar con la unidad norte-ame-
ricana.
Los revolucionarios de Buenos Ayres eran nmonArqui-
cos de Puirred6n a Rivadavia, de Belgrano a San Martin y
querian la extension del virreinato para fundar la monar-
quia que anduvieron negociando sus diplomAticos en las
c6rtes del Brasil y de Europa, sin qne 'faltasela idea de
levantar una dinastia incasica. La historic argentina ena
la 6poca de la independencia esta Ilena de estos detalles.
Belgrano sostnvo los derechos de dofa Carlota de
Borb6n desde los albores de la independencia. En el cou-
greso del Tucummn, l1 y San Martin patrocinaron la idea
monArquica. Este sistema se llev6 basta solicitarde la
Gran Bretafia, que las provinciasnnidas del Rio de La
Plata se recibi6ran por ella como colonies suyas. Mi'dti-
ples legaciones negociaron en Europa la monariqufiacon
don Francisco de Paula, hermano menor de FernandoVII,
con el duque de Lnca, soberano desposeido del 'rino do
Etruria, Borb6n, bajo la protecci6n de la Francia. T.,lai
estas negociaciones y afn la de queddr el Rio de La Pla-
ta bajo el powder de Espana en mejores condiciones, fuerori
aprobadas por los cuerpos legislativos argentinos. Hasta
en la entrevista de Guayaquil de San Martin con Bolivar,
no obstante' la falta de actas de las dos conferencias, so
sabe que el hlroe argentino propuso al colombiano la for-
ma monArquica de gobierno.
En calidad de monarquistas se proponian reconquis-
tar el Alto-Perf. El monarquisnmo atit6hbmo contra el
monarquismo colonial. Tal fnu el duelo argentiho en los
Charcas desde 1810 a 1817.
Tal es el origen de sus pretensions a desmembrar dd
Bolivia Tarija y el Chaco.


- 35 -







- 36 -


IX.

Toda la political military del gobierno de Buenos Ayres
respect de la andiencia de Charcas, de 1810 a 1817, es
esencial y Anicamente conquistador. Derecho de inte-
gridad virreinaticia no existia.
La andiencia de Charcas se habia anexado al virrei-
nato de Lima, tan luego de saber la deposicion del virei
Cisneros de Buenos Ayres el 25 de mayo de 1810, asi co-
mo lo hemos antentizado en el capitulo III de la segunda
parte de estos escritos.
La anexion revestfa la double condition del derecho co-
lonial con el voto de las antoridades reales y el acuerdo de
los ayuntamientos alto-pernanos representantes del dere-
cho revolucionario.
Revisti6 tambien el double sufragio international de las
armas victoriosas de los realistas de Lima y de las armas
vencidas al principio, vencedoras despues, siempre defen-
soras y resistentes de los guerrilleros alto-pernanos qne por
aliados que fueran en los comienzos de los ej6rcitos argen-
tinos, no consta que hnbiesen pronunciado votos para per,
tenecer al Rio de La Plata. Al contrario hicieron del ca-
racter municipal de su guerra el irrefragable titulo de la
antonomia boliviana.
El localismo es la antitesis de la centralizacion; y lo
es en grado superlativo de la dependencia extrangera. Las
repAblicas griegas contra la Persia; las de las cindades ita-
lianas de la edad media contra Alemania; los cantones sni-
zos contra el Austria; las colonies norte-americanas con-
tra la Gran Bretafia, son pruebas de la lei sociol6gica que
invocamos en favor del carActer de la guerra genuinamen-
te boliviana de la independencia, de parte de sus guerri-
leros.
Buenos Ayres pretendi6 pues conqnistar la andiencia
de ChArcas, desde qne Casteli con Balcarce, Puirred6n y
Diaz Veliz pasaron la frontera librando los combates de
Cotagaita y Suipacha (24 de octnbre-7 de noviembre de
1810).
Dnrante su presencia en el Alto-Pern, los cabildos
retractaron su anterior anexion en favor del virreinato del
Perd. Estos votos eran consiguientes a la coaccion de nn







- 37 -


ej6rcito de ocupacion y a la crneldad sistematica de Caste-
li y de la junta de Buenos Ayres, que hicieron expirar en
el suplicio a los prisioneros de C6rdoba y de Potosi; sin
respetar ni las leyes de la guerra, ni los propios principios
emancipadores o de soberanfa international, proclamados
por la revolucion hispano-americana.
La ocupacion bdlica impone a los habitantes el deber,
sin6 es la necesidad de obedecer la faerza extrangera. Tan
elemental es este deber, que el derccho de gentes le funda
en la lei natural de conservation. Excusa a antoridades lo-
cales y a los habitantes del cargo de fidelidad.
Bajo la presion de los patibulos de Casteli, portador
de un edicto de pena de muerte a los que no reconoci6ran
la junta de Buenos Ayres, los cabildos alto-peruanos re-
tractaron su voto emancipador del virreinato austral.
Casteli ofreci6 perdon a los prisioneros Nieto, presi-
dente de la audiencia de ChArcas, C6rdova, comandante ge-
neral de las fuerzas vencidas en Suipacha, Paula Sanz, go-
bernador-intendente de Potosi, si juraban reconocimiento
y obediencia a la junta de Buenos Ayres. Su negative les
atrajo el snplicio del 15 de diciembre de 1810 en la plaza
de Potosi.
Con este ejemplo y los fasilamientos de la Cabeza del
Tigre del antfguo virrei Liniers, el gobernador Concha, y
todos los de la resistencia de C6rdoba, por 6rden de lajun-
ta de Buenos Ayres. quedaba planteada la question de es-
te modo: La vida o la autoridad virreinaticia de la junta
de Buenos Ayres.
Las momentineas retractaciones de los cabildos alto-
pernanos, pasaron con las tres expulsiones de los ejercifos
argentinos. La segregacion respect de Buenos Ayres
qued6 sellada con tantisimas victorias.
La ocnpacion que vence es la que funda derechos; la
ocupacion vencida no deja nada.
La revolution argentina que se afront6 al principio
de conquista espaflola, incurria en el mismo vicio conpug-
nado a la Peninsula, lanzAndose a conquistar el Alto-Pe-
rd y comprimir las independencias paraguaya, uruguaya y
tarijefia.
No desconocemos el derecho de toda capital, pa-
ra insinuar a las provincias la confirmation de los cam-







- 88 -


bios revolucionarios operados en aqu6lla. Lo usual en cs-
te 6rden es mas bien la expontaneidad con que las provin-
cias confirman los pronunciamientos de la capital.
La regla anterior rije la guerra civil. TratAndose de
guerras de:independencia colonial, la deliberacion es emi-
nentomente international, no solo contra la metr6poli, si-
n6 delante de las distintas secciones entire si. La delibe-
racion international es double.
La independencia hispano-americana, comprendiendo
tan vastas dominaciones, no puede ser meramente interna-
cional con la metr6poli; lo fu6 y debi6 serlo con las demas
secciones entire si. Audiencias contra virreinatos; y aTin
provincias contra audiencias, tal como ha sucedido en el
Rio de La Plata y en Centro-Am6rica.
Y bien, la capital del extinguido virreinato austral,
se lanz6 a la conquista, quae es la negacion de la soberania,
de todas las secciones que se declararon independientes en
su antigna circunscripcion.
No es cierto qne el gobierno de Buenos Ayres, desde
mayo de 1810, fnera un gobierno'revolucionario; lo fn de
conquista. No es cierto que Casteli, Belgrano, Alvear,
Rondeau, Sarratea fuesen propagadores de emancipacion;
fueron generales de compression.
La historic de Belgrano por el general Mitre, es la
apologia del mas notable y mayor batallador del virreina-
tismo argentino.
Esa historic es como la del consulado y el imperio
de Thiers, la fruicion de un pueblo en la idea de dominar
a muchos otros pueblos. En Thiers y en el pueblo frances,
es un recuerdo glorioso; en Mitre y el pueblo argentino, es
una pretencion frustrada en-su origen y que solo unagran
confederation del Plata podrA realizar algun dia, sin
ahogar nacionalidades; y Antes bien respetando y vigori-
zandolas. Mayor nfimero de confederados, mayor grandeza.
Pero que a causa de que la political colonial de Enropa
cre6 virreinatos, los pretend restaurar la political de una
Antes efimera capital virreinaticia, trAs de una guerra de
16 afios de independencia victoriosa y continental, es el
colmo de ]a reaction.
Por eso sostenemos en esta segnnda parte,que los ro-
I P de Ambos beligerantes del Alto-Peril stnvieron cam-







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biados. Los seudo emancipadores de Buenos Ayres eran
los conquistadores. El calificativo de independiefites con
que se decoraban ent6nces, era ir6nico. Los realistas del
Alto-Peril fneron sus verdaderos emancipadores; y Sucre
con Bolivar los confirmadores de ellos. Sin los realistas
el Alto-Peri hubiera quedado argentino.
En la historic nada es est6ril; y es incensato renegar
de la colonial, que es nuestra edad antigua, ni del fin pro-
videncial que cumplieron las armas realistas del virreina-
to del Perd en estas altas provincias. De Lima vino la
independencia del Alto-Peril con los generals realistas y
con los colombianos. De Buenos Ayres, la Anica preten-
sion de extenderse hasta el Desaguadero.
Y bien, el Peri disolvi6 el virreinato de Buenos Ay-
res, segregindoles integro, con Tarija y el Chaco, la au-
diencia de ChArcas, asi como Buenos Ayres, disolvi6 el
virreinato del Perd, segregAndole la capitania general de
Chile, si es que una capitania general, podia juzgarse par-
to integrante de un virreinato, del cual era independiente
en asuntos ordinarios, mas no en los extraordinarios de
6rden piblico.
El virreinato de Buenos Ayres feneci6 de hecho y de
derecho el 25 de mayo de 1810, o por lo menos el 20 do
junior signiente con el combat de Gnaqui, que emancip6
al Alto-Peri y al Paraguay.
A diferencia de los otros tres virreinatos de MEjico,
Nueva Granada y el Peri, que bajo su circunscripcion vi-
rreinaticia pasaron a ser Estados aut6nomos por mas o
menos tiempo, el de Buenos Ayres, el mas empefioso de
una integridad semejante, no consigui6 autonomia virrei-
naticia ni nna sola hora. La revolucion del 25 de mayo
de 1810, solo fu6 aceptada de grado en la provincial preto-
rial de Buenos Ayres.- Desde C6rdoba al Desaguadero;
desde el Plata al Parand, y desde el Parana al Paraguay
y el Apa resistencia o segregacion.
Es olvidando audazmente la historic y tomando pre-
tensiones por realidades, c6mo el congress argentino de
1825 expidi6 aquel decreto de 9 de mayo en el cual se ase-
vera: <(que las cuatro provincias del Alto-Peri han perte-
necido siempre a este Estado) (el argentino).
SDisuelto el virreinato desde 1810 por obra inicial del







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Alto-Perfi, este pais continue siendo parte de la seccion
argentina, de ese extinguido virreinato?
ALa audiencia matriz y primitive de Ch&rcas, de la que
se desmembr6 en 1785 la audiencia de Buenos Ayres, per-
teneci6 siempre a la parte desmembradora?
Tales son las premises con que la Repfblica Argenti-
na se aduefia del Chaco y dispute a Tarija.
La cnestion es hist6rica y habremos de seguirla hasta
su termino.
Ahora, disolucion de virreinato;
En segnida, disolncion de la audiencia bonaerense;
Al fin, disolucion y recomposicion de la section ar-
gentina.
En la primer disolucion se emancipa Bolivia.
En la segunda Paraguay, Uruguay y Tarija.
En la tercera se emancipan Entre-Rios, Corrientes,
C6rdoba, Salta y Buenos Ayres; y tras de dos largas gue-
rras civiles, se reconstituye la unidad argentina en 1861.
Es detras de tres trasformaciones internacionales suc-
cesivamente operadas; y de las que la tercera, es double e
implica nna cuarta. Es detras de cuatro trasformaciones,
que nos viene la novisima y fraccionaria personalidad ar-
gentina, alegando derechos virreinaticios que caducaron
con la primer trasformacion.
Es como si la Italia contemporinea, reclamAra los
derechos de Roma imperial a Constantinopla; el imperio
Alemdn, los derechos del Aquisgran carlovinijiano sobre
Francia; la repfblica francesa actual, los derechos de Pa-
ris napole6nico sobre la mnitad de Europa.
Siquiera aquellas calitlles imperiales dominaron un
dia otros paises con sus arinius. Buenos Ayres domin6 ad-
ministrativa y colonialment e al Alto-Peri 34 afios con nna
c6dula real, despues de hiabor sido dominado por 61 dos si-
glos con otras c6dulas aiteriores. Pero Buenos Ayres
nunca domin6 con las armas al Alto-Pern.
JULIO MTNDEZ.


FIN DE LA SEiGUNDA PARTE.




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