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HIDE
 Front Cover
 Title Page
 Cuantos culies chinos vinieron...
 Cuantos chinos vivieron a un tiempo...
 Mortalidad y esperanza de vida...
 Los suicidos
 Estructura de la poblacion...
 El "Marronaje"
 Concentracion de la esclavitud...
 Concentracion de la esclavitud...






Group Title: Demografia de los culies chinos en Cuba, 1853-74
Title: Demografía de los culíes chinos en Cuba, 1853-74
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 Material Information
Title: Demografía de los culíes chinos en Cuba, 1853-74
Physical Description: 32 p. : ; 23 cm.
Language: Spanish
Creator: Pérez de la Riva, Juan
Publisher: s.n.
Place of Publication: La Habana
Publication Date: 1967
 Subjects
Subject: Chinese -- Cuba   ( lcsh )
Population -- Cuba   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Cover title.
General Note: "Separata de la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. año 57, número 4. 1966."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00023298
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002864030
oclc - 20930134
notis - ANZ5181

Table of Contents
    Front Cover
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    Title Page
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    Cuantos culies chinos vinieron a Cuba?
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    Cuantos chinos vivieron a un tiempo en Cuba?
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    Mortalidad y esperanza de vida de los culies
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    Los suicidos
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    Estructura de la poblacion chino-cubana
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    El "Marronaje"
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    Concentracion de la esclavitud china:
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    Concentracion de la esclavitud China:
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Full Text

















Demografia de los Culies

Chinos en Cuba (1853-74)


S Juan Perez de la Riva


LA HAB.-NA
1967.


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-


'V


-


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: II
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ac-








Demografia de los Culies
Chinos en Cuba {1853-74]

Juan Pdrez de la Riva
















SEPARATE DE'LA REVISTA DE LA BIBLIOTECA NATIONAL
"JOSE MARTI". ARO 57, NUMERO 4. 1966.












Demografia de los Culies

Chinos en Cuba {1853-74-

Juan Pirez de la Riva



eCudntos culies chinos vinieron a Cuba?

j Disponemos de buena informaci6n estadistica sobre la inmigraci6n
culi, much mejor que sobre ninguna otra en nuestro pais,.incluyendo
la europea y la antillana del siglo xx, para no hablar de la africana del
siglo pasado sobre la cual s61o pueden aventurarse conjeturas. Las razo-
nes estriban: primero, en que fue siempre un trAfico legal, aunque comba-
tido desde el exterior; seguo, en el character tipicamente capitalist de
la emprsa: a los promotores les interesaba divulgar sus resultados finan-
cleros para obtener clients y nuevos aportes de capital. Cuando la prensa
britAnica publicaba que en las travesias de Macao a la Habana ocurrian
verdaderas hecatombes, en que la cuarta parte de los chinos perecian, los
tratantes salian a la palestra diciendo que eran viles calumriias de los
malvados ingleses, que tal cosa s61o ocurria en contados viajes y que
las estadisticas demostraban que s6lo morian un poco mrs del 10% en
promedio, y publicaban las cifras.
La informaci6n disponible corresponde a dos fuentes bisicas: un
articulo pol6mico publicado en el Diario de la Marina el 18 de septiem-
bre de 1859 con el fin de rebatir los arguments ingleses, y diversos
cuadros y noticias publicados en el Boletin de la Colonizaci6n durante
los afios 1873-74. 1 Los datos publicados por el Diario de la Marina han
sido reproducidos con frecuencia 2 pero los del Boletin de Colonizacidn
no lo han sido hasta ahora, siendo, sin embargo, los mas completes. Hay
1 Afio I.(1873) Nos. 11, 17, 18 y 19. Afio II (1874) Nos. 4 y 10. Los docu-
mentos originales se encuentran en el Archivo Nacional, fondos del Consejo
de Administracion, pero dispersos en mil legajos diferentes.










otras fuentes, entire ellas un informed del c6nsul norteamericano,4 pero
todos concuerdan losuficiente como para admitir que tienen un origen
comun: los registros de la Aduana.5 No incluyen las cifras mencionadasi
Sa los chinos llegados con anterioridad a 1847, los "filipinos" 6 que fueron:
Ss6lo algunas.decenas, ni los que llegaron despues por sus propios medios,j
S que nosotros llamamos "californianos", y que sumaron various miles, asi',
como los culies introducidos de contrabando.
S* Despues de 1860 comenzaron a llegar a Cuba much's chinos que se
\ habian establecido en California durante los afios de la fiebre del oro
y que ahora se alejaban de alli a causa de los motines racistas que tenian
lugar.7 Disponian de ciertos recursos econ6micos y venian via M6xico o
SNueva Orleans. Sobre esta inmigraci6n no disponemos de datos numeri-
CO cos, pues la Aduana los registraba por el 'iltimo puerto de salida. Fueron
particularmente numerosos en la decada 1865-75, pero es evidence que
j continuaron Ilegando ain despues. El anAlisis demogrifico que intenta-
mos a continuaci6n permit suponer que fueron unos cinco mil
hasta 1875.
Aunque los culies estaban exentos del derecho de marca, 8 si pagaban
otros various: anclaje, tonelada, fanal del Morro, etc.; ademAs en el

2 En particular por ERENCHUN, Anales, etc. 1856, op. cit. p. 1229-33. .PE-
ZUELA, J. Diccionario, etc. op. cit. t. 2, p. 233. Este author afiade los datos
de 1860. VALVERDE, A. L. Estudios juridicos, etc. op. cit. p. 32-3. Poste-
riormente estas cifras han sido citadas por todos cuantos han tratado la
question.
3 S61o por Julio Le Riverend en: Historia de la Naci6n Cubana, op. cit. t. 4,
p. 194.
4 Citado por PORTELL VILA, H. Historia de Cuba, etc. op. cit. t. 2, p..133.
5 ABELLA RALDIRS. Proyecto de inmigraci6n china, op. cit. p. 19, dice que
entire 1847 y febrero de 1874 salieron de China con destiny a nuestro pais
140,084 culies de cuya cantidad murieron en travesia 15,880. VIDAL MO-
RALES en el Informe sobre el censo de Cuba, 1899, op. cit. p. 76 dice-que
la cantidad total de culies enviados a Cuba fue de 132,435 con una p6rdida.
en travesia del 13%, lo cual establece el niniero de los Ilegados en 114,475.
SVease tambien Biblioteca Nacional Josd Marti, Colecci6n Manuscritos Mo-
rales, C.F. t. 3, No. 8. Inmigracidn de Chinos en Cuba. Las diferencias se
explican por las distintas fechas hasta donde los autores totalizaron las
entradas.
6 MUY KING CHAU. Los chinos en Cuba. El Mundo, 26 diciembre, 1947.
Problems de la nueva Cuba, op. cit. p. 38.
7 Chinese immigration; its social, moral and political effect. Report to the
California State Senate of its special committee on Chinese immigration. Sa-
cramento, 1878.
s Los 33 ps. por cabeza que pagaban los bozales al ser desembarcados cuando
la trata era legal.










moment del traspaso de la contrata se pagaba la alcabala 9 del mismo
modo que con los negros esclavos, lo cual bastaba para justificar el con-
trabando. 10 Los datos oficiales recopilados por la Comisi6n de Coloni-
zaci6n arrojan la cifra de 124,873 culies vendidos, y si afiadimos los intro-
ducidos de contrabando y los californianos, Ilegamos facilmente a 150,000
que es la cifra que propone. Le Riverend" y que parece la mis adecuada.
Los contemporAneos pensaban que habian llegado much mas chinos;
el viajero ame'ricano, Richard Dana,14 dice que cuando 61 visit La
Habana, en 1859, le dijeron que ya habian desembarcado 200,000 culies,
tipica exageraci6n criolla!

eCudntos chinos vivieron a un tiempo en Cuba?

Tres censos generals de poblaci6n efectuados en 1861, 1877 y 1899 y
uno parcial, el empadronamiento de 1872, mencionan a la poblaci6n
china, asiatica, como se la llamaba entonces. Las cifras mis seguras son
las ofrecidas por los.censos de 1861 y 1899; el censo de 1877, levantado
dirante la guerra de los Diez Afios fue reconocido como defectuoso hasta
por los propios espafioles, en cuanto al Padr6n de 1872, realizado por la
comisi6n de colonizaci6n, parece vilido en cuanto a ciertas categories,
dudoso en cuanto a otras.
El censo de 18611r enumera s61o 34,828 asiaticos, en tanto que para
entonces, seg6n los registros de la Aduana habian desembarcado ya no
menos de 56,844 culies. En cuanto al Padr6n de 1872'e registra 58,400

9 Impuesto del 6% ad valorem sobre la tiansmisi6n de los bienes muebles, in-
muebles y semovientes. VWase Reglamento alcabalatorio de 8 de septiembre
de 1830, art. 3. ZAMORA. Biblioteca de Legislacidn Ultramarina, op. cit.,
t. 1, p. 156. Las alcabalas fueron suprimidas por Real Decreto de 12 de
febrero de 1867.
RODRIGUEZ SAN PEDRO. Legislacidn ultramarina, t. 13, p. 113.
10 La propia Comisidn de Colonizaci6n declaraba en su Boletin de 30 de junio
de 1873, que la estadistica publicada "no parece ser del todo exacta, ya por
la deficiencia de los datos de que ha debido partir, en unos casos, ya por el
fraude tan comfn en toda exposici6n pdblica de los elements de la riqueza".
x1' Historia de la Naci6n Cubana. op. cit. t .4, p. 194.
14 To Cuba and back, op. cit., p. 50.
15 Noticias estadisticas de la Isla de Cuba en 1862, dispuestas y publicadas por
el Centro de Estadisticas [...] Habana, 1864 p. [15] La cifra mencionada
corresponde a la poblaci6n en 1861 un nuevo conteo el 1' de junio de 1862
arroj6 34,050 asikticos.
16 Boletin de colonizacidn, 15 de octubre de 1873, p. 5.









Chinos desembarcados por el puerto de La Habana 1


Vendidos en
Salidos de China Muertos en travesia La Habana
Afio Cantidad % Cantidad %A %B Cantidad %A


1848
1853.
1854
1855
1856
1857
1858
1859
1860
1861
1862
1863-
1864
1865
1866
1867,
1868,
1869
1870
1871
1872
1873
1874


612 0.4
5,150 3.6
1,750. 1.2
3,130 2.2
6,152 4.4
10,116 7.1
16,414 11.6
8,549 6.1
7,204 5.1
7,252 5.1
356 0.2
1,045 0.8
2,664 1.9
6,794 4.8
13,368 9.5
15,616 11.1
8,100 5.7
6,720 4.7
1,312 0.9
1,577 1.1
8,915 6.4
5,856 4.2
S2,863 2.0


Totals 141,391 100.0 16,576


41
843
39
145
1,084
1,575
3,019
1,345
1,011
279
12
93
511
394
977
1,353
732
1,060
85
89
755
(763)
(373)


NOTA: %A Referido al total 1847-1874
%B Referido al total de cada afio.

12 En el apindice se incluyen todos los cuadros estadisticos publicados por el
Boletin de Colonizacidn.
18 Las cifras de este afio y el siguiente han sido completadas con las publicadas
por el Boletin de Colonizaci6n de mayo de 1874 y comprenden todo el monz6n
de 1873, que fue el 61timo organizado.


0.3 '6.7 571 0.5
5.1 16.3 4,307 3.8
0.3 2.2 1,711 1.5
0.9 4.6 2,985 2.6
6.5 19.3 4,968 4.4
9.5 15.5 8,547 7.5
18.2 18.4 13,385 11.8
8.1 15.7 7,204 6.4
6.1 14.03 6,193 5.5
1.7 3.8 6,973 6.1
0.1 3.3 344 0.3
0.6 8.8 952 0.8
3.1 19.1 2,153 1.9
2.4 5.7 6,400 5.7
5.9 7.3 12,391 10.4
8.4 8.6 14,263 10.3
4.4 9.03 7,368 6.3
6.4 15.7 5,660. 5.0
0.5 6.4 1,227 1.1
0.5 5.6 1,448 1.3
4.6 8.4 8,160 7.2
4.6 13.02 5,0931a 4.5
2.3 13.02 2,490 2.2

100.0 124,813 100.0








de un total de 117,230 desembarcados oficialmente. El censo de 1877"7
enumera 46,835 de un total de 124,873 mencionados en los registros de
Aduana. Finalmente en el censo de-189918 aparecen solamente 14,565
varones y 49 hembras. La inayor parte. de estos sobrevivientes de los
150,000 chinios desembarcados hasta 1874 eran californianos y muchos
de ellos llegados con posterioridad. Asi pues en un cnarto de siglo casi se
habian extinguido los antiguos culies sin que hubiesen tenido lugar
repatriaciones apreciables.19
Para esta poblaci6n la tasa de mortalidad absolute era virtualmente
una tasa de despoblaci6hon.e China casi no vinieron mujeres, el censor
de 1861 registra 57, el padr6n de 1872, 32 y el censo de 1877, 81 de las'
cuales 23 contratadas. Al culi le resultaba muy dificil constituir families
mixtas a causa de la tremenda discriminaci6n social de que era victim;
los californianos sin embargo lo lograban con relative frecuencia, pero
sus hijos se inscribian como blancos o mestizos, segin el caso. Conociendo
pues el montante de la inmigraci6n annual bastaria determinar la tasa
general de mortalidad para obtener, con una aproximaci6n razonable, el
monto demogrifico annual.
Como no se dispone de informaci6n adecuada para determinar correc-
tamente la tasa de mortalidad, hemos tratado de aplicar a la poblaci6n
culi un modelo matemAtico partiendo de una supuesta esperanza de vida
al nacer. La oficina demografica de las Naciones Unidas ha elaborado
cuarenta models te6ricos de poblaci6n que corresponden a las tendehcias
de todas las poblaciones conocidas.20 El modelo 37 que fue el que pareci6
0
m6s apropiado, da para la funci6n e (esperanza de vida al nacer) un
valor de 20.37.21 Admitiendo una esperanza de vida al' nacer de 18-20

17 Resumen general del Censo de poblacidn de la Isla de Cuba en 31 de diciem-
bre de 1872.-En: Boletin official del Ministerio de Ultramar, 1879.. Madrid,
1889, p, 904-905.
s1 Informe sobre el censo de Cuba, 1899. p. 230.
19 En 1872 s61o habian logrado salir de Cuba 235 chinbs, de los cuales 17 eran
californianos que regresaban a Estados Unidos.
20 NACIONES UNIDAS. Modelos de mortalidad for sexo y edad. Tabla mode-
los de mortalidad para paises insuficientemente desarrollados. N.U. New York,
1963, p. 28-29.
21 Este modelo -se basa en las tablas de vida establecidas por Kingsley Davies
para la poblaci6n de la India en los afios 1891-1901, que podemos suponer
similar a la del Delta de Cant6n medio siglo antes.









afios para los habitantes de las provincias chinas de Guangdon y Fukien,
de las cuales eran exclusivamente originarios los culies cubanos, y cono-
ciendo la edad de estos22 el modelo nos suministra la tasa media de mor-
talidad annual que corresponde al grupo modal, en este caso, 25-35 afios.
Conocida la tasa de mortalidad podemos establecer el saldo annual, y
afiadir cada aiio el contingent de nuevos culies al monto demogrAfico.
Las tasas de mortalidad ofrecidas por el modelo fueron 92.94 y 109.280/o0
pero como la experiencia hist6rica demuestra que las condiciones de vida
del culi en Cuba eran muy inferiores a las del campesino chino, escogimos
las tasas correspondientes a los dos grupos superiores, es decir, 132.75 y
165.300/oo. La media aritm6tica de estas dos tasas fue mantenida hasta
1860 y despues disminuida, seg6n una parabola de segundo grado, en el
supuesto de que las condiciones de vida fueran mejorando paulatinamente
y para tener en cuenta el mayor porcentaje de culies liberados que podrA
beneficiary de una esperanza de vida mis elevada, 800/oo fue el ufltimo
valor aceptado para la tasa de mortalidad en 1877.

Poblacidn china resident en Cuba

1853 4,300 1866 46,718
1854 5,541 1867 56,718
1855 7,926 1868 59,033
1856 12,025 869 59,283
1857 19,252 1870 54,950
1858 30,525 1871 51,488
1859 34,429 1872 55,020
1860 36,838 (Censo) 58,400
1861 39,791 1873 55,215
(Censo) 34,054 1874 53,289
1862 36,156 1875 49,033
1863 33,493 1876 43,113
1864 34,297 1877 41,505
1865 37,611 (Censo) 46,835

22 Por las listas de detenidos en los dep6sitos de cimarrones que public el Bold-
tin de Colonizaci6n hemos podido tabular 972 casos lo cual es una muestra
suficiente.









La diferencia entire la poblaci6n calculada y la poblaci6n censada se
explica facilmente en 1861; la diferencia es 5.741 en mas, el 16.5% que
podria corresponder a omisiones en las declaraciones de los hacendados,
hecho reconocido por la propia Comisi6n de Colonizaci6n;23 pero en
1872 la diferencia es de 3,380 en menos, lo que puede explicarse por una
enumeraci6n mis cdrrecta -lo cual fue cierto- por el aporte de los
californianos24 y por el hecho de que los hacendados declaraban como
pr6fugos a chinos que habian fallecido despues de su huida.
En el censo general efectuado el 31 de diciembre de 1877, la poblaci6n
china estA dividida en dos categories: asiaticos, 24,068, que serian los ya
cumplidos y los californianos, y colonos, 22,768, que eran los afn contra-
tados; siendo el total, .46,835, de 5,330 individuos mas que el cAlculo
demogrifico, que pudieran, como en el caso anterior, corresponder tam-
bi6n a la inmigraci6n californiana. Pero este censo realizado en plena
guerra dej6 tan poco satisfechas a las autoridades espafiolas que el 16 de
abril de 187824a setenta y seis dias despu6s de firmado el pacto del Zanj6n,
Martinez Campos envi6 por telegrama al gobierno una rectificaci6n ha-
ciendo subir el total de asiaticos a 58,400, es -decir, a la cifra exacta
ofrecida por el padr6n de 1872, lo cual resultaba doblemente absurdo
pues suponia que no se hubiese muerto ningfn chino en cinco afios, o que
hubiese llegado una inmigraci6n equivalent, de lo cual no hay ninguna
evidencia. En 1884 alguien dijo en el senado espafiol que en Cuba habia
70,00025 chinos, cifra tan exagerada como la. reportada por Martinez
Campos o por Richard Dana veinticinco afios antes. Evaluaciones sin
base como 6stas han sido repetidas hasta la saciedad creando una imagen
deformada de nuestro desarrollo demografico.
Establecido el numero aproximado de culies que cada afio existi6 en
Cuba, podemos pasar a estudiar la mortalidad, basindonos ahora en los
testimonios hist6ricos. Este material no fue, como ya dijimos, utilizado
para escoger el modelo, pero lo confirm indirectamente y nos permitirA
determinar la esperanza de vida del culi en Cuba.

23 Boletin de Colonizaci6n No. 18, octubre 15 de 1873, p. 2.
24 Sefialamos de este modo a los chinos llegados directamente de California, que
eran inmigrantes libres, que no haBian sido nunca contratados.
241 Boletin Oficial del Ministerio de Ultramar, 1879. Madrid, 1880, p. 905.
26 Citado por LEROY-BEAULIEU, P., De la Colonisation chez les peuples mo-
dernes op. cit. t. 1, p. 257.









Mortalidad y esperanza de vida de los culies


En 1865 el joven viajero francs Ernest Duvergier de Hauranne"2
observador sagaz y espiritu liberal, anotaba en su cuaderno a prop6sito
de los chinos que veia por ddquier en las provincias de La Habana y
Matanzas: "La muerte, por lo demAs, no deja que su numero aumente
con exceso, el clima les es fatal,27 y es raro que sobrevivan a los diez
aiibs (sic) de trabajos forzados que les impone la ley". La Comisi6n de
Colonizaci6n decia por su parte que "la mortalidad de los asiAticos no
ha podido ser conocida"28 pero muchos escritores la estimaron igual a la
de los negros confinados en los ingenios que los contemporaneos evaluaban
entire 50 y 800/oo,29 pero estas afirmaciones estan muy lejos de la terrible
realidad. Sin entrar ahora a discutir las tasas de mortalidad absolutea de
los esclavos africanos, sefialemos que la composici6n por edades, funda-
mental para determinar el nivel de la tasa, era much mis favorable a los
africanos que a los chinos30 y por lo tanto, a condiciones de vida y trabajo
iguales, la mortalidad de los culies tenia que ser muy superior. En 1866
el inarques de Montelo le escribia a Saco:31 "A mi me ha ido muy mal
con los chinos que contrat6 hace afio y medio a 22 y 24 onzas [374 y.
408 ps.] de los cuales llevo perdidos como un 20% entire suicidados, pr6-
fugos, muertos o inutilizados". No en balde Don Jos6 Luis, que era hom-
bre que sacaba cuentas, era enemigo de estos "enemigos" del Capital.
Anteriormente aceptamos como hip6tesis de trabajo que la mortalidad
de la poblaci6n de Guangdong hacia 1850 correspondia al modelo 37 de
las Naciones Unidas, y con el fin de determinar el nimero de sobrevivien-.

26 Cuba et les Antilles. En: Revue des Deux Mondes, Paris, 1866, t. 65,
p. 164-165.
27 Este argumento' muy familiar a los escritores de la 6poca, era totalmente falso
pues sabemos que todos los culies procedian de Ia region de Guangdong, de
clima-tropical, similar al nuestro.
28 Boletin de Colonizacidn No. 18, octubre 15 de 1873.
29 TORRENTE, M., Bosquejo econ6mico, etc., op. cit. t. 2, p. 402, acepta como
tasa de despoblaci6n el 30% annual, lo cual implica una tasa de mortalidad
absolute superior a 60'/o. MORENO FRAGINALS, El Ingenio, op. cit. p.
155. Cita a Crist6bal Madam que estima la tasa de despoblaci6n en 400/00 y a
Domingo Delmonte que la hace subir al 500/o. Otros autores hablan de tasas
de mortalidad de 89 y 100'0/o.
3s Recu6rdese que las "cargazones" de la trata comprendian buen porcentaje
de nifios y adolescents que se vendian a buen precio, no asi las de culies
que s61o estaban compuestas de adults.
81 Cuba. Biblioteca National correspondencia in6dita de Jos6 L. Alfonso. Paris,
26 de noviembre de 1866.









tes en afios exactos, mantuvimos este nivel en Cuba, avanzando la tasa
de un grupo de edades..Al hacer este ajuste tuvimos en cuenta a los
chinos residents en'las ciudades, liberados o no, y a los californianos
cuya mortalidad era muy inferior a la de los chinos dedicados a la
producci6n azucarera. Sin embargo, al considerar solamente.a estos Alti-
mos tenemos que adoptar otro modelo que refleje las peores condiciones
de vida y la altisima tasa de suicidios prevaleciente. Se trata ahora del
modelo 40, que determine una esperanza de vida al nacer de 18.83 afios
con tasas de mortalidad que varian desde 1170/oo para el grupo de 25-29
afios de edad hasta 218.80/o0 para el grupo de 45-59 afios. En conse-
cuencia la esperanza de vida, establecida de muy tosca manera, podria
expresarse como sigue:

Oe ................. 13 afios 10 meses
X 29
e ................. 11 afios 1 mes
X 39
Oe .................. 7 afios 10 meses
x4
X49
e .. ............... 5 afios 5 meses
X59

Lo cual dicho en lenguaje corriente significa que los culies que llega-
ban a Cuba con una edad comprendida entire los 20 y los 39 afios, y que
eran el 70%, tenian algunas probabilidades de sobrevivir a su contrata
de ocho afios, pero casi ninguna del reenganche que le impusieron luego
los hacendados en complicidad con las autoridades espafiolas. En cuanto
a los grupos mayores carecian siquiera de la posibilidad matemitica de
sobrevivir al primer tiempo de servidumbre. Tanco Armero, aunque no
era dem6grafo, sabia calcular perfectamente la mayor utilidad que un
hacendado podia extraer de un culi joven y trataba de no incluir en sus
cargazones a mas del 5% de mayores de 50 afios. Esto no implica que
no pudiesen existir culies que .llegados a Cuba con 45 afios o mis, sobre-
viviesen a los ochos afios de servidumbre, pero si que el caso es rarisimo.
Hemos tratado de materializar, aplicando procedimientos definidos, la
impresi6n subjetiva captada por algunos contemporineos, seg6n la cual
el culi podia escasamente sobrevivir en los ingenios a sus ocho afios de
servidumbre y, en ningun caso, a los ocho suplementarios que luego se
le quiso imponer.
En 1873 un portavoz de la Comisi6n de Colonizaci6n afirmaba que
la mortalidad entire los chinos no era mayor que entire loseuropeos dedi-










cados a los trabajos agricolas y es possible que asi fuese, a tratamiento
igual. Entonces, much mAs que ahora, la mortalidad dependia del g6ne-
ro de vida. Es un hecho comprobado que las epidemias de c6lera se
cebaban much mas entire las classes pobres, los esclavos en particular,
que entire las classes adineradas.32
Seria interminable la lista de enfermedades, muchas hoy. totalmente
extinguidas en nuestro pais, que se cebaban en los infelices culies, mal
alimentados, exhaustos, sufriendo de avitaminosis cr6nica, viviendo haci-
nados en las peores condiciones posibles, tomando perp6tuamente aguas
contaminadas... Pero a'todo esto estaba igualmente expuesto el esclavo
Safricano y sin embargo las p6rdidas por transculturaci6n fueron much
menores.
Tratando de expresar el rendimiento fisico del trabajo en t6rminos
actuales por la relaci6n libras-pie/calorias diarias3 podriamos decir que
para la mayor parte de los culies esta era, en su habitat original, del orden
de 131, en tanto que para el campesino africano antes de su capture de
52, y para el esclavo o culi de la plantaci6n azucarera cubana, de 115
lb-pie por caloria diaria. Luego la adaptaci6n del culi debi6 de haber
sido much mas fAcil que la del africano y las p6rdidas much menores,
v sin embargo fue todo lo contrario; las condiciones geogrAficas del
habitat original, por otra parte, no eran tan disimiles y en todo caso
mas similares entire el delta de Cant6n y Cuba y entire 6sta y la cuenca
del Congo. Habria que buscar en razones de orden cultural la causa
de la mayor mortalidad ocurrida entire los culies, en el supuesto, no
siempre exacto, desde luego, que el trato hubiese sido igualmente malo
en ambos casos.

32 SACO, JOSE, ANTONIO, Carta sobre el c6lera morbo asiAtico. En su:
Coleccidn de Papeles, etc. Habana 1962 p. 268. Cuando la epidemia de 1833
la tasa de mortalidad fue de 6.02'/oo en los blancos y 11.7/00 en la poblaci6n
de color.
33 Estos cilculos se basan en los de BUCKMISTER FULLER, Inventory of
World Resources Human Trends and needs. Carbondale, Ill. 1963, que
evalia en 150,000 libras-pie la energia desarrollada anualmente por trabaja-
dor manual promedio, en mas de la necesaria para mantener su propio cuerpo
en buenas condiciones. Recordemos que una libra-pie es igual a la cantidad
de energia necesaria para levantar un peso de una libra verticalmente a una
altura de un pie. Se ha supuesto ademis que el insumo diario de calories
era de 1.900 para el campesino africano, y el chino, y de 2.300 para el cull y
el esclavo cubano; en cuanto al valor energetico del trabajo realizado, se estim6
en 100,000 libras-pie en Africa, 250,000 en el delta de Cant6n y 210,000 en
las plantaciones cubanas. Estas cifras son todavia conjeturales, pero hay sufi-
ciente material hist6rico para precisarlas y sustanciarlas que espera por nuevos
investigadores.








Pero sea como fuere, hay que aceptar la mayor plasticidad cultural
del africano, cuyo primitivismo lo defendia mejor contra la aberraci6n
del regimen esclavista de plantaci6n; los culies en cambio eran tradicio-
nales cultivadores de arroz y pescadores yfueron brutalmente transforma-
dos en trabajadores industriales-agricolas, sometidos a un regimen de
vida y una alimentaci6n para los cuales no estaban en lo absolute prepa-
rados. El chino traia una-cultura muy elaborada, product de una anti-
quisima civilizaci6n agraria, que lo predisponia a una actividad econ6mica
independiente pero nunca a la esclavitud, que en su patria habia desapa-
recido hacia ya casi dos mil afios. Como un pez fuera del agua, se asfi-
xiaba en la atm6sfera enrarecida de la plantaci6n cubana, y cuando la
muerte tardaba en libertarlo, deliberadamente iba en su busca.


Los Suicidios

Entre todas las causes de la muerte de los culies, el suicidio no s61o
fue la que mayor porcentaje reclamaba, sino tambi6n la fnica sobre la
que estamos bien informados. La legislaci6n espafiola consideraba el suici-
dio, o su tentative, como un delito y, por tanto, figure regularmente en
las estadisticas criminals; asi, sabemos que en 1855 se reportaron 62
suicidios de chinos y al afio.siguiente, 101; en 1857, 151 sobre una pobla-
ciAn recensada de 16,178.34 Pero algunas de las veces no se daba cuenta
a las autoridades y se enterraba al cull en un rinc6n del Batey, sin. ms
ceremonia que la presencia de sus compatriotas adscritos a la propia
finca, que realizaban discretamente algunos de los ritos de la religion
taoista. En 1862, hubo 173 suicidios de chinos sobre un total de 346
suicidios registrados en toda la isla.3A El censo realizado ese afio nos
permit aventurar algunas comparaciones; ateni6ndonos solamente 'a la
publaci6n recensada, las tasas respectivas serian, por 100,000 habitantes:
chinos 500, esclavos 35, blancos 5.7."3 Es decir, que proporcionalmente
los chinos se suicidaban cien veces mas que los blancos y catorce veces
mis que los esclavos.

34 Estadistica criminal 1855. Ver Erenchun.
35 Se han manejado cifras obtenidas en SACO, J. A. La estadistica criminal en
Cuba, La America, 12 de enero de 1865, y de la Memoria del censo de
1861/62.-
38 Las cifras absolutas eran: chinos 173, esclavos 129, blancos 75, y las pobla-
ciones respectivas: chinos 34,050, esclavos 370,530 y blancos 756,610. Pobla-
'ci6n total de la Isla: 1.396,470.









Cuba tenia entonces la mis alta tasa de suicidios del mundo: uno
para cada 4,000 habitantes, y esto debido exclusivamente a los chinos,
pues para el rest de la poblaci6n la proporci6n seria s6lo.de uno por
8,072 habitantes. En la misma 6poca ocurria en Espafia un suicidio por
7,045 habitantes. Si comparamos estas cifras con las de algunos paises
europeos de mediados del siglo pasado tendremos el siguiente cuadro:

Suicidios por mill6n de habitantes"5 1850-60

Espafia .......................... 15
B6lgica ............................ 57
Suecia .......................... 67
Inglaterra ....................... 70
Francia .......................... 100
Prusia .............. .............. 108
Dinamarca ......... ............... 250
Cuba (total) .... .................. 340
Poblaci6n blanca ............. 57
S africana ........... 350
S china .............. 5,000

Es apenas necesario comentar esas cifras, casi podriamos decir que
reflejan directamente el grado de explotaci6n al cual cada etnia estaba
sometida. El suicidio como hecho social nosiempre refleja las relaciones
de producci6n, pero cuando la explotaci6n del hombre por el hombre
adquiere niveles tales que Ia existencia misma pierde'sentido, entonces,
bruscamente adquiere el carActer de un indice acusador.
Otras cifras, mis recientes y de diversas procedencias harAn resaltar
auin mis la magnitude del desastre. Por nill6n de habitantes las tasas de
suicidio fueron en 1900-1910 en Francia, Suecia y Jap6n, paises tipicos
de alto porcentaje, de 227, 183, 135; de 190; 150; 200 en 1930 y de
160, 170, 252 en 1950-9. Estos son paises industriales de fuerte porcentaje
de poblaci6n urbana mis propensa al suicidio que las masas campesinas.
Si consideramos a paises agricolas con generos de vida mis similar al
nuestro, tendremos diferencias afn mayores. En la Isla Mauricio con una

a3 Datos tomados de BONA, FRANCISCO JAVIER. El Suicidio en Cuba. En:
La AmJrica, 27 de noviembre de 1866.








poblaci6n en la que el porciento de antiguos culies es important, los
suicidios eran en 1955 de 91 por mill6n. En Formosa, con poblaci6n
china similar a los antiguos culies cubanos, los suicidios erah de 10 por
mill6n. Por otra parte, entire la poblaci6n de color en los Estados Unidos,
Slos suicidios en 1930-4 eran de 51 por mill6n, tres veces menos que entire
los blancos. Utilizando otro t6rmino de comparaci6n diremos que en
Mexico, en 1954, con una poblaci6n de treinta millones de habitantes
registraba casi el mismo nimero de suicidios, 326, que Cuba un siglo
antes, con una poblaci6n veinte y tres veces menor.a7a Fipalmente, en
nuestra propia patria, en 1905, la proporci6n de suicidios fue s61o de 13
por mill6n, entire las mas bajas de los paises con alg6n desarrollo eco-
n6mico.38
Se puede afirmar que mientras dur6 el trabajo contratado, la tasa
de suicidio entire los chinos cubanos fue de las mas altas del mundo, com-
parable s6lo a la de los culies peruanos, fiel reflejo en ambos casos del
inhuman tratp de que eran victims. En 1858 el Regente de la Audien-
cia de La Habana" declaraba en el discurso de apertura de los tribuna-
les: "Los individuos de esta raza [china] tienen poco apego a la vida...
recien llegados a un pais extrafio, sometidos a un trabajo constant, igno-
rantes del idioma e imposibilitados por lo mismo de hacerse entender y
de que lo entiendan, buscan en el suicidio, por medio del opio general-
mente, el termino de sus males, que su imaginaci6n abulta tal vez por
haber venido con ilusiones que no podian lograrse."
No todos los chinos se suicidaban con el opio, 6sta es una leyenda
propalada por aquelfos que queriaii hacer aparecer al cull como un vicio-
so incorregible. La realidad era mas simple y much mas patetica; un
buen dia, en general un domingo, el chino sin decir palabra se acicalaba,
vestia sus mejores ropas y... al dia siguiente amanecia ahorcado de un
arbol o ahogado en el fondo de un pozo.40 A veces estos suicidios eran
colectivos como los de los indios aborigenes de Cuba cuando la conquista.
En diciembre de 1870, se ahorcaron en una noche 14 chinos de la dota-
ci6n del ingenio "Dos Marias" en casa de Pablo Carrolilla, propiedad

37 Datos recopilados en: WOYTINSKI. World Population and production, New
York, 1953, p. 226. SELIGMAN, EDW., ED. Enciclopaedia of Social Scien-
ces. Anndarie Statistique, Paris, Imprimerie Nationale, "1938. UNITED NA-
TIONS. Demographic yearbook. 1956. New York, 1956 y sig.
38 Censo de la Repiblica de Cuba. Washington, 1908, p. 160.
39 Citado por VALVERDE, A. L. Estudios jurldicos, etc., op. cit., p. 34.
40 QUESADA, G. Los chinos y la Revolucidn cubana, op. cit., p. 17. Ed. 1946.









de D. Jos6 de la Portilla, y eran los iltimos culies que quedaban en la
finca!41
El suicidio en masa de los chinos impresion6 much a los corntempo-
rAneos. Mientras los hacendados, por boca de Jos6 A. Saco42 consideraban
que "de raza tan corrompida y perverse no [era] extrafio ese resultado...
[pues] lo perpetran por pura venganza..." contra sus patrons. Algunos
extranjeros supieron ver mis lejos y mas hondo. Una norteamericana,
Mrs. Julia Ward Howe,43 escribia en 1860: "Tanto se emanciparon a sis
mismos de su dura condici6n, dAndose voluntariamente la muerte, que
fue necesario aligerar la carga de sus espaldas y dejarles ese minimum
de bienestar 'que es necesario para mantener el deseo de vivir". El
ejemplb se ha hecho tan contagioso, afiadia otro viajero, el frances Duver-
gier de Hauranne44 que la importaci6n de chinos ha faltado poco para
ser abandonada, y que el gobierno amenazado en sus ingresos se ha alar-
mado". Desgraciadamente, -el culi salia barato y era de facil reposici6n,
demasiado fAcil, para que ni los hacendados ni el gobierno se preocupasen
much por su muerte.,

Estructura de la poblacidn chino-cubana

El padr6n de 1872 menciona s6lo 32 hembras y 58,368 varones. De
aqu6llas s61o 2 estaban contratadas, es decir, habian venido directamente
de China48 las 30 restantes figuran como libres, lo cual hace suponer que
llegaron via California.
Algunas pueden haber sido familiares de los chinos adinerados que
ya empezaban a venir del Norte, pero las mis eran infelices prostitutes,
en cuya importaci6n y trAfico, San Francisco se habia hecho una espe-"
cialidad.46 Jos6 A. Saco se congratulaba de esta situaci6n y no tenia a

41 CHUFFAT. Apunte histdrico sobre los chinos en Cuba, op. cit., p. 36.
42 SACO, J. A. La estadistica criminal en Cuba. Articulo publicado en La
Amdrica, 12 de enero de 1864. Reproducido en Coleccidn Pdstuma, op. cit.,
p. 143.
3 A trip'to Cuba. Boston, 1860. p. 219.
44 Cuba et les Antilles.-En: Revue des Deux Mondes, t. 65. Paris, 1866, p. 164-5.
"6 La raz6n evidence por la que no se traian mujeres es'que habia que pagarlas
de doscientos a trescientos d6lares, cuando un culi var6n se conseguia por
s6lo doce o quince pesos... Imexicanos! VWase: Chinese Inmigration... Report
to the California State Senate, etc., op. cit., p. 86, 165.
'* Chinese Inmigration, etc., op. cit., p. 86. Testimonio de Mr. Shaw ante el
Senado de California, p. 86. VWase tambien p. 165, 174, 213, etc.
























menos publicarlo. "Quiera Dios que este estado sea por siempre durable,
porque si la importaci6n de families Ilegase a ser lucrative, Cuba se con-
vertiria en una pequefia China".47 Pocas veces los representantes de la
burguesia cubana han dado muestra de mAs repulsive cinismo! Algunos
chinos liberados, Ilegaron de todos modos a constituir families mixtas,
con mujeres de color, pero los casos fueron tan poco numerosos en esta
6poca que carecen de valor estadistico.48 El censor de 1877 menciona 81
hembras en total; 23 contratadas, de las cuales 18 en Matanzas y 5 en
Santa Clara; y 58 libres, 51 en La Habana, 2 en cada una de las provin-
cias de Santa Clara, Matanzas y Pinar del Rio, una en Puerto Principe
y ninguna en Santiago de Cuba.49
Hubo, sin embargo, una importaci6n clandestine de niiios chinos, de
corta edad, que se vendian a los arist6cratas habaneros, como si fueran
animalitos ex6ticos. Es conocido que la situaci6n de miseria imperante
en Cant6n y en otras parties era tal que muchas madres tenian que aban-
donar a sus hijos por no poder alimentarlos,50 pero hubo tambien casos
de rapto, y de nifios perdidos en el transcurso de un motin y que recogidos
por algin marinero, eran luego vendidos en Cuba. A mediados de la
decada cincuenta, habia en casa del conocido negrero Jose SuArez Argu-
din, despu6s marquis, varias de estas chinitas; tambien hubo una en la
casa del conde de Montalvo.51 Su suerte era en general bastante buena;

47 La Amdrica, Madrid, 12 de febrero de 1864. Coleccidn Pdstuma, op. *cit.
p. 184.
48 La estadistica criminal de 1862 indica, sobre una poblaci6n penal china de
465 individuos, 5 casados y un viudo; el porcentaje, cercano al 1%, seria un
indice interesante si estuvi6semos seguros que se trataba de unions efectua-
das en Cuba.
49 Boletin Oficial del Ministerio de Ultramar, Madrid,.1880, p. 904-905.
50 Chinese inmigration, etc., p. 81. Testimonio de M. Shaw: "...it was no rare
occurrence when a girl was born to place it on the street, abandon it to its
fate, because the parents had no means to bring it up... At that time I gained
the impression that infanticide and the abandonment of female infants were
things much practiced there to an extent unheard of amongst us or any other
nation". Mr. Shaw visit los puertos de la costa china en 1866.
x5 Carmen (Chiu) Montalvo. Naci6 en 1839 y muri6, de 115 afios, en 1954.
Ella recordaba que cuando tenia 7 afios, durante una guerra en China, mien-
tras huia junto con otros hermanos y su madre, sujeta del vestido de 6sta,
hubo de perderse. Fue recogida por otra persona que le hizo ver que la
conduciria a donde se encontraba su madre y la lle.v6 a un barco con destiny
a Cuba. Aqui fue a parar a casa de los Montalvo, donde la criaron y perma-
neci6 hasta que se cas6. Contaba ella que en casa de Argudin habia otras
chinas que le ensefiaron espafol. Debemos estos informes a la amabilidad -
de sus descendientes.






















se criaban junto a los nifios de la casa, con quienes jugaban, y se casaban
con alguno de los sirvientes. Es sabido que, en sus casas urbanas, los ha-
cendados trataban a sus esclavos con humanidad, otra cosa era el barra-
c6n del ingenio! Este trifico de nifios no figure, por supuesto, en ninguna
estadistica ni padr6n, y es por lo tanto impossible determinar su cuantia.
Como sabemos, los inmigrantes chinos eran por regla general hombres
j6venes, entire 15 y 45 afios. El studio de las listas de detenidos en los
dep6sitos de cimarrones, publicadas por la Comisi6n Central de Colo-
nizaci6n, constitute una magnifica fuente para establecer la pirnmide
de las edades de la poblaci6n china; hemos podido tabular 972 casos,
lo cual da una base suficiente' para ofrecer porcentajes aceptables. Los
datos se refieren exclusivamente al afio 1873'y a culies cumplidos en su in-
mensa mayoria, lo cual presupone que llevaban mis de ocho afios en
la Isla.


Por grupos de edades tendremos:


De 15 a 19 aios ................ 7
,, 20 a 29 .............. 231
,, 30 a 39 ,, ............... 456
,, 40 a 49 ,, ............. .206
., 50 a 59 ,, ............... 63
,, 60 a 69 ,, ...... ........ 7
mis de 70 ,, ................ 2

Total ........................... 972


0.7
........ 0.7
........ 23
.:...... 47 92
........ 22
....... 6.4
........ 0.7
........ 0.2

........ 100.0%


Asi, en su iltimo afio, la inmigraci6n china se encontraba com-
puesta, en un 92%0, de hombres entire veinte y cincuenta afios. No es
pues de extrafiar que en 1899, s6lo quedasen unos quince mil chinos,
es decir, los que al cese de la inmigraci6n contratada tenian menos
de 30 afios. En realidad, el saldo al finalizar el siglo debi6 ser much
menor, pero hay que recorder la inmigraci6n de California, que con-
tinu6 a intervalos y algunos mestizos que sin duda fueron incluidos tam-
bien como chinos.














STRAFICO DE CULIES CHINOS A CUBA 1858-1874


20,000
15,000
1000 A



7,-0f00-I. -- -fA--
6000-UE
5 1000 k Q
4,i000 E HA BA
3.600M -__
(2000- VE_-D


g. H Aoool A|_ || |

600 ---
500 M lEROS
400 5 -
300


100


0


5* 55 U 57 58 U(. V 61 62 036 674 65 667 68 ( 70 71 72 73 74


m-








Composicidn de la fuerza de trabajo china

Desde 1853 en que se organize, la trata amarilla supera cuantita-
tivamente a la negra, si no afio por afio, si en cuanto a cantidades glo-
bales. Para ese mismo afio Mariano Torrente52 estimaba en mAs de
10,000 braceros el deficit annual de fuerza de trabajo en la industrial
azucarera; diez afios mis tarde podia haber aumentado en un 50%.
SComo la industrial azucarera no detenia su crecimiento, la estimaci6n
de Torrente nos da el volume minimo de la inmigraci6n forzada que
Ilegaba a nuestras costas; iy Don Mariano era hombre expert en
"sacos de carbon"! Podemos considerar, por tanto,.que de 1853 a 1857
la trata amarilla suministra el 50% del deficit de fuerza de trabajo
azucarera y que despues de esa fecha el 75%. En t6rminos generals,
hacia 1865 el culi representaba por lo menos el 15% de toda la fuerza
de trabajo de la Isla y esta proporci6n se mantuvo hasta el final de
la d6cada setenta.
Por los aiios sesenta, la perspective era convertir la Isla en una "China
chiquita", segi6n la expresi6n de J. A. Saco. Esta posibilidad no dejaba
de inquietar al escritor bayames, que no fue remiso en calibrar las
posibilidades revolucionarias de los culies chinos: "la actual generaci6n
-decia- podra encontrarse en breves afios con 200,000 o mas chinos,
no compuestos de mujeres, nifios, ni ancianos, sino de hombres j6venes
y robustos en su inmensa mayoria, y dispuestos ya por si ya por ajeno
impulso a acometer las empresas mas punibles y criminals contra
Cuba".53
El empadronamiento general de asitticos realizado por la Comisi6n
Central de Colonizaci6n en 1872 nos suministra datos de gran interns
para conocer la composici6n de la poblaci6n china, los resultados pu-
blicados fueron los siguientes:4




52 Bosquejo econdmico, op. cit., t. 2, p. 409.
13 Coleccidn Pdstuma, op. cit., p. 185.
54 Boletin de Colonizacidn. Habana, 30 de junio de 1873, afio I, No. 11. El
padr6n no fue nunca publicado en su totalidad, pero el Boletin de Coloni-
zacion insert6 en sucesivos n6meros analisis y resultados sectoriales; los datos
comentados ut supra aparecieron en el No. 18, 15 de octubre de 1873.











Culies cumpliendo sus contratas ............ 34,408
Cumplidos en los dep6sitos pendientes, de re-
contrataci6n .................. ......... 804 35,272
Sometidos a juicio o detenidos ............ 223
En presidio .............................. 421 684
Pr6fugos en los dep6sitos ................ 1,344
Pr6fugos del poder de sus patrons :......... 7,036 8,380

Total sujetos a servidumbre .......... 44,336
Libres como naturalizados o sibditos
extranjeros .............. ........... 14,064


Total general ......... ... 58,400


Considerada globalmente, la fuerza de trabajo china censada se dis-
tribuye asi: de 48,472 que aparecen empleados, 55 35,595 lo estaban en
la agriculture, o sea, el 73%, y 12,877, el 27%, en el servicio domestico
y la industrial. Esta manera de agrupar los datos no nos permit, sin em-
bargo, separar los sectors secundario y terciario de la producci6n, pero
si establecer, hasta cierto punto, la proporci6n entire urbanos y rurales:
25% y 75%, respectivamente. 56 Proporci6n que se confirm, al estudiar
por separado los contratados y los cumplidos: de 34,408 de los primeros,
25,551, el 74%, se encontraban empleados en trabajos agricolas y 8,857,
el 26%, en el servicio domestico y en labores industriales. Los segundos,
que eran 14,064, aparecen distribuidos de manera similar, 4,020, el 28%,
en el servicio dom6stico y la industrial y 10,644, el 72%, en la agricultu-
ra. Estos 1ltimos eran las famosas cuadrillas que tanto sobresaltaban al
marquis de San Miguel. 57 No tenemos manera de diferenciar estadisti-

55 El padr6n sefiala ademis 7,036 pr6fugos, 2,208 en los dep6sitos y 684 proce-
sados o sancionados que en conjunto totalizan 58,400 asiaticos censados.
56 Teniendo en cuenta que cerca de un 2% de los calificados como industriales
-maquinistas y fogoneros de locomotoras, fejeros y toneleros asi como sir-
vientes- se encontraban destinados al trabajo de los ingenios. Esto se refiere
inicamente a los jornaleros, pues los otros aparecen considerados globalmente
como de campo.
57 Diario de la Marina, 12 y 20 de abril de 1874. Articulos reproducidos en el
apendice.










camente los que trabajaban en la casa de miquinas de los ingenios, que
pertenecen al sector secundario, pero por los relatos de la 6poca y los
datos contenidos en Cantero w podemos evaluarlos entire la quinta y la
tercera part, para los contratados. En cuanto a los libres, los hacendados
eran renuentes a emplearlos en ese sector y su numero fue siempre insig-
nificante. 9 Resumiendo la distribuci6n sectorial, podemos aventurar la
hip6tesis de que el 50% estaban afectados al sector primario, 20% al
secundario y 30% al terciario. Esto en cuanto al conjunto de la poblaci6n
asiatica; si los consideramos ahora por categories, tendremos para los
contratados aproximadamente 70% en el sector primario, 25% en el
secundario y s6lo 5% en el terciario (cocineros, sirvientes y jardineros);
los libres o cumplidos serian 60% en el primario, 25% en el secundario
y 15% en el terciario.
El studio de la calificaci6n professional de los chinos recluidos en el
dep6sito de cimarrones.de la Habana, permitirA aclarar estos porcentajes.
De los 291 alli detenidos hemos podido, estudiar 234 casos que arrojan
los resultados siguientes: Sector primario Campoo), 87 individuos, 37%;
secundario, 72, 30%; terciario, 75,. 33%. Cabe destacar enseguida, la
importancia del ramo de la alimentaci6n, 18% del total. Esta ha sido
una actividad traditional de los cantoneses en nuestro pais y se ha mante-
nido a trav6s de los tiempos. s0


58 Coleccidn de vistas de los principals ingenios de azfcar de ia Isla de Cuba,
etc., Habana, 1857. VWanse las litografias representando el interior de la casa
de. miquinas del Flor de Cuba, Santa Rosa y Victoria; tambi6n SAGRA,
RAMON DE LA. Cuba en.1860, Paris, 1863, p. 94-95.
S9 Las razones parecen haber sido los altos jornales que habia que pagar y la
escasez de rhano de obra para las labores de cultivo de la cafia. La mecani-
zaci6n de los ingenios en esta 6poca permitia emplear mano de obra europea
(catalanes, ingleses y hasta americanos) en el sector industrial. Por razones
de tipo socio-econ6mico, los hacendados discriminaban al chino libre como
trabajador industrial azucarero, pues aqui podian reemplazarlo facilmente; en
cambio; como cortador de cafia resultaba insustituible.
60 SorprenderA no encontrar mencionada la profesi6n de lavandero, a aquellos
de nuestros lectores que alcanzaron los afios anteriores a la Segunda guerra
mundial para quienies el "tren de lavado chino" y el "chinito lavandero" eran
tan familiares como la "fonda de chinos". Casi no se podia concebir a un asia-
tico que no fuera ni lo uno ni lo otro. La explicaci6n estA en la permanencia de
la esclavitud en esta 6poca (1873) y en que el lavado era entonces, y desde
siglos anteriores, privativo de las morenas libres; 6stas s6lo fueron desplaza-
das muy posteriormente y sobre todo cuando el chino aprendi6 el suficiente
espafiol como para hacerse entender de sus clients.










Agrupados por sectors, las profesiones presentan el siguiente cuadro;


-Primario:
Cam po ......................

Total sector ..................

Secundario:
A lbafiiles ....................
Canteros .....................

Cigarreros ...................
Tabaqueros ............. .....

Carpinteros .................
Hojalater6s 1 .. .... .. ...
Fogoneros y maquinistas ........
Tejeros ...........
Toneleros ...............
Jornaleros y peones 6 ..........

Total sector ... : .............

Terciario:
Cocineros .................
D ulceros ....................
Panaderos ....................
Criados de mano ..............
Jardineros ....................
Pintores ......................
Zapateros ....................
Vendedores ambulantes .......

Total sector ......... .. ...
Varios no clasificados ..........

Total general ..................


87 37.2%

87 37.2%f


19 1

119 ..



4
3
4
5
2
28

87 37.2%0


40
3 ........
4
4
1
2
1
2

57 24.31
3 1.3%

234 100%o


81 Estos eran seguramente estibadores de los muelles en su mayoria. Los docu-
mentos de la ,poca seiialan frecuentemente la presencia de cuadrillas de jorna-
leros chinos en las labores portuarias.


8.9%


8.5%


19%








Repetimos que esta clasificaci6n se refiere inicamente a la ciudad de
La Habana, donde habia 4,808 chinos, de los cuales, 1,553 contratados
y 2,254 libres, naturalizados portugueses en su mayoria.62 En el interior
la situaci6n se presentaba muy distinta, asi por ejemplo, en Cienfuegos,
zona eminentemente azucarera, sobre un total de 226 detenidos en el
dep6sito municipal, tenemos: campo 202, 89%; cocinetos 19, 8%; pana-
deros, albaijiles, hojalateros, carpinteros y cigarreros, uno en: cada profe-
si6n, total: 2.4%. La explicaci6n la encontraremos en el reducido nimero
de culies liberados que habia en la jurisdicci6n: 666 sobre 3,076 y el
n6mero mas reducido ain, de los que fueron Ilevados al dep6sito: 9
contra 168, es decir, el 5%,63 en tanto que en la Habania el porcentaje
de cunplidos en el dep6sito era de 23%. Es evidence que en Cienfuegos
y en casi todas las otras localidades del interior, casi todos los pr6fugos
de los ingenios eran de oficios clasificados como campo, igual que se hacia
con los esclavos cimarrones.
De todos modos, result interesantisimo que una inmigraci6n tan
reciente y de tradici6n casi exclusivamente agricola, estuviese ya tan
diferenciada en cuanto a sus actividades. El dia-que se haga, en relaci6n
con la trata africana, un studio parecido al que acabamos de esbozar,
se podria aquilatar mejor la importancia del trAfico de culies."4
El paralelo sera ain mis sugestivo cuando se pueda comparar el
nimero de fugitives en ambas formas de servidumbre y nos atrevemos
a insinuar, desde ahora, que en los chinos la proporci6n sera de cinco a
siete veces mayor que entire los africanos, lo que daria la media de la
importancia que el cull tuvo como factor revolucionario y el peligro que
para el sistema esclavista constituia el marronaje chino.

El "marronaje".
El dato mas important que nos suministra el padr6n es el n6mero
total de pr6fugos: 8,380, el 20% del total de contratados en active. Nada

62 Vase p. lo relative a las relaciones de los culies con el Consulado Portugue.s.
83 Las cifras no coinciden porque las listas del dep6sito que pudimos examiner
son de fecha 31 de diciembre de 1872, y el padr6n fue realizado unos meses
antes, pero la diferencia es lo suficientemente pequefia como para no influir
demasiado.
64 Nuestra ambici6n seria poder realizar sobre la trata en el siglo xix un studio
similar a 6ste sobre los culies, y que seria la continuaci6n de nuestra obra
sobre la Trata Africana en el siglo xvim. Desgraciadamente, las fuentes de in-
formaci6n fundamentals se encuentran, por el moment, fuera de nuestro
alcance.









puede demostrar con mas elocuencia la protest del culi contra la escla-
vitud a la que queria sometersele.
Es evidence que para ello, el cull contaba con la venalidad de las
autoridades espafiolas, los pedineos, que por unos pocos pesos estaban
dispuestos a cerrar los ojos y por unos pocos mas a establecer documents
falsos que permitian al chino escogerse un nuevo patr6n o ingresar en
una cuadrilla libre. 65 Los hacendados se enfurecian contra esta agresi6n
a "sus intereses", y el marquis de San Miguel, haci6ndose su portavoz,
escribia: "...las llamadas cuadrillas de asiiticos son y serin siempre una
de las mayores desgracias del pais; porque generalmente se componen
en su totalidad o mayor parte, de colonos pr6fugos de las fincas... que se
acogen a las cuadrillas no s61o para trabajar como libres, olvidindose
del sagrado deber de cumplir su contrata, sino ganando veinte y cinco
pesos en vez de los cuatro mensuales que aqu6lla les asigna y que es a la
que deben sujetarse estrictamente". 6< Quien es el hacendado que, despu6s
de hacer el gran sacrificio de dar veinte y dos onzas o veinte y cuatro
por cada chino, no ha sufrido el cruel desengafio de tener la quinta o
sexta parte de los colonos pr6fugos, o amontonados en.las enfermerias..? 67
-" Fue para complacer a los hacendados, tanto como para impedir que
los chinos "cimarrones". se reuniesen con los mambises, que Valmaseda
dict6 su innoble ley de recontrataci6n obligatoria. Medida que, como
sabemos, provoc6 un verdadero escAndalo international, motive el envio
de la misi6n Chin Lan-pin, y, en fin de cuentas, aceler6 la liberaci6n
total de los chinos.

Concentraci6n de la esclavitud china:
El fen6meno es afn mis perceptible que en la esclavitud africana:
1,934 patrons se reparten los 42,788 culies existentes en 1872, o sea, un
promedio de 22 culies por patrono. Desgraciadamente no sabemos el
n6mero de patrons urbanos que s61o tenian dos o tres chinos para el
servicio domestico o para ayudarlos en oficios artesanales, y que descon-
tados del total elevarian el nimero de chinos por hacendado a much

65 GALLENGA, A. The Pearl of the Antilles, London, 1873, p. 126. "[Los chi-
nos] han roto sus compromises mediante arreglos fraudulentos a los cuales
se prestan las autoridades venales. Se conocen casos en que los mismos culies
se han hecho contratar por ocho o diez duefios diferentes escapindose de
ellos..." VWase tambiin VALIENTE, P. Reformes dans des Iles de Cuba et
Porto Rico, op. cit., p. 33.
66 Diario de la Marina, 12 de abril de 1870. Reproducido en el apendice.
6 Ibid., 20 de abril de 1870,









mis de 30. Muchos no tenian ningunopero otros, como los Aldama, los.
Diago y los Arrieta, tenian cientos de ellos. Tambi6n hay que tener en
cuenta los seis o site mil chinos' organizados en cuadrillas libres, espe-
cializados en el cultivo y corte de la cafia que gravitaban en torno a los
ingenios. Es probable que la esclavitud amarilla estuviese a6n mas con-
centrada que la negra. Un indice lo constitute el nimero de cimarrones
por hatendado, que llegaba a 11, lo cual indica un promedio real de
mAs de 50 chinos por hacendado.

DISTRIBUTION GEOGRAFICA DE LA INMIGRACION CHINA EN CUBA
Los culies fueron dirigidos desde el primer moment hacia las juris-
dicciones de Matanzas, Cardenas y Col6n, que constituian la gran zona
de expansion azucarera de entonces. Esta tendencia, lejos de disminuir
se reforzarA con los aiios: seg6n el censo de 1862, 8 la region indicada
albergaba el 45% de todos los culies enumerados y diez afios mis tarde,
segfn el padr6n general, esta proporci6n sube al 46.5%.
Resulta interesante analizar los cambios ocurridos en esa decada, en
que se decide realmente el transit de la esclavitud al salariado. La pro- ":
vincia de la Habana pierde sensiblemente importancia: del 24% al
18.3%; retroceso particularmente sensible en la jurisdicci6n de Giiines,
cuna de nuestra industrial azucarera, que de 2,328 chinos en 1862, pasa
a 1,281 diez afios mas tarde, y de ellos s6lo 753 estaban afin contratados;
el 32% de los chinos que resident en la jurisdicci6n son libres. 70 La capital
de la Isla, contra lo que se podia suponer, encierra relativamente pocos
chinos, el 11 % en 1862 y s6lo el 8% diez afios mAs tarde. Pero estas cifras
adquieren plena significaci6n cuando se obseiva que s6lo hubo 1,553
contratados contra 2,254 libres; en consecuencia, los cimarrones son
apenas algo mis del 10% del total. La atracci6n del moloc azucarero es
tal que no permit que los habaneros disfruten de los servicios de cocine-
ros y criados chinos en la proporci6n que hubiesen deseado. Un porcen-
taje important de los chinos contratados de la capital estAn afectados
al sector de transportes: ferrocarriles, almacenes de azdcar en el puerto;
tambi6n opera cuadrilleros libres como estibadores, y suelen tener pro-

68 [FRIAS, JOSE DE] Noticias estadisticas de la Isla de Cuba en 1862. Dis-
puestas y publicadas por el Centro de Estadistica... Habana, 1864. Sin paginar.
69 Boletin de Colonizacidn. 15 de octubre de 1873.
70 Esto puede ser reflejo de la lenta decadencia que ya se manifestaba en la
industrial azucarera de la provincia de la Habana, afectada por la falta de
montes (lefia para las calderas) y tierras nuevas para expandir las siembras.









blemas con la poderosa sociedadAbakuA, a la cual se adhere la mayor
parte de los estibadores de .color. Ya desde la d6cada setenta empieza a
perfilarse el barrio chino de Zanja y Dragones, pero este tema lo trata-
remos ulteriormente.
Por otra parte, Guanabacoa, Jaruco, Santiago de las Vegas, y San
Antonio de los Bafios casi triplican, en conjunto, el nimero de residents
chinos: de 1,840 a 5,244, siendo Guanabacoa una de las jurisdicciories
de mayor aumento proporcional en toda la Isla. El por ciento de
libres es elevado, 38%, y, naturalmente, el de cimarrones muy bajo,
apenas superior al de la Habana. Es mAs que probable que los 606 chinos
libres de esta jurisdicci6n sean reglanos, y trabajen en las labores de
estiba y limpieza del puerto.
Las grandes zonas azucareras de Matanzas, CArdehas, Col6n, afectan
una fisonomia asaz diferente: contienen el 46% de todos los culies y el
nimero de libres oscila solamente entire el 22 y el 25% del total de chinos
en cada jurisdicci6n, a pesar de que son los lugares donde mAs chinos
cumplidos debia de haber. Peor ocurre en Sagua, donde s61o se encuen-
tra un 15% de libres. El nimero de pr6fugos por todas parties, menos
en Matanzas es del orden del 15% del total. Los chinos cumplidos que
no se quieren dedicar al peligroso oficio de "capitin" de cuadrillas de
braceros azucareros, se dirigen de preferencia hacia.la capital y sus alre-
dedores, donde pueden prosperar en el comercio. Col6n, CGrdenas y
Matanzas totalizan, en 1872, 27,000 chinos y de ellos 16,752 contratados,
61% del total, son los que viven en peores condiciones, en las entrafias
del monstruo azucarero.
En la decada a que nos estamos refiriendo; el territorio de la actual
provincia de Las Villas aumenta proporcionalmente su importancia,
pasando del 21 al 24% en cuanto al n6mero total de chinos; pero las
ganancias correspondent .bisicamente a las zonas cafieras de Sagua que
pasa del 10 al 12.7%; Remedios que casi duplica sus efectivos y Cien-
fuegos que pasa de 1,162 a 3,076.
La influencia del puerto hace que en esta iiltima localidad el niimero
de libres sea algo superior al 22% del total y tambi6n el de pr6fugos:
24%, el mis alto de toda la Isla. La region de Santa Clara se mantiene
stable; Trinidad y Sancti Spiritus doblan sus efectivos, pero conservan
niveles muy modestos, aproximadamente medio miller en cada
jurisdicci6n. '
Las zonas tipicamente tabacaleras como Pinar.del Rio y Guanajay,
apenas si mantienen su lugar, que es bastante modesto. Es curioso,cons-









tatar que en 1872, en la capital pinarefia el nimero de libres, 347,
sobrepasa al de contratados, 332, y lo mismo ocurre en San Crist6bal,
143 contra 80. En el caso de Bahia Honda, que pasa de 190 a 593, parece
tratarse del fomento del ingenio "Bahia Honda" (fundado en 1870),
pues los libres s61o son 127 contra 433 contratados. En su conjunto, la
provincia pinarefia mantiene su posici6n relative con el 7% del total de
chinos de la Isla; la mitad de ellos en el distrito mixto azucarero-tabaca-
lero de Guanajay.
En las provincias orientales, donde la industrial azucarera es totalmen-
te manufacturer y, en muchos casos, tipicamente artesanal, la inmi-
graci6n china no desempefia casi ningdn papel: Camagiiey tiene 340
culies en 1862, y Oriente s6lo 631. Pero en esta dltima region es necesa-
rio sefialar la importancia que adquieren las minas consolidadas de El
Cobre, de propiedad inglesa y que son la finica empresa que en toda la
provincia emplea un considerable contingent de culies. Los primeros
llegaron en abril de 1858, 7 traidos a bordo del vapor Cuba por Don
Cayetano Mila. Este vapor estaba afectado al cabotaje entire La Habana
y la capital oriental, con escalas en Sagua, Nuevitas, Gibard y Baracoa.
La sociedad administradora de Ia linea era la Pardo, San Pelayo y
Cia.,"2 vinculada pbr otra parte a la importaci6n direct de culies. Todo
esto hace pensar que los primeros chinos Ilegados a Santiago fueron
traidos directamente de La Habana, pero esto no excluye que luego
hubiese algunas importaciones directs, via Panama, para la Compafiia
de Minas Consolidadas cuyo agent eran Don Pedro Ferrer y Landa; o
hasta para la norteamericana New York Drissing Ore Co. que beneficia-
ba las colas de la consolidada. Si Aspinwall fracas6 en sus tentativas con
los hacendados habaneros, pudo tener mas 6xito con los mineros del
Cobre; en todo caso, muchos indicios conducen a pensar que en la d4ca-
da sesenta habia ya en la region inmediata a Santiago muchos mAs culies
que los que sefiala el padr6n official, lo cual refuerza la sospecha de una
introducci6n independiente.
La Guerra de los Diez Afios y la participaci6n masiva de los chinos
en las unidades mambisas anulara esta incipiente inmigraci6n. Esto es
visible a6n en los documents oficiales: Camagiley entire 1862 y 1872
pierde el 37% de sus efectivos, pero Oriente s6lo algo mAs del 12%, lo

71 BACARDI MOREAU, EMILIO. Cr6nicas de Santiago de Cuba, ed. 1925,
t. 3, p. 258.
72 Gula de forasteros, etc., 1859. La Habana, 1859. p. 394.
78 Vase ut supra, p.









cual confirm lo dicho anteriormente .sobre una importaci6n "por la
libre" en Santiago, pues como veremo mis adelante, los testimonios
abundan sobre la participaci6n en masa de los chinos orientales en la
guerra de liberaci6n.
En t6rminos generals, y ateniendonos a las cifras del empadrona-
miento, la fuerza de trabajo china en Camagiiey se reducira del 1% al
0.37% del total nacional y en Oriente del 2% al 1%. Ya ni siquiera
como sirvientes era prudent tener chinos en esas agitadas provincias.
SEs ficil apreciar que los asiAticos se concentraban en las zonas azuca-
reras de nueva promoci6n, donde la organizaci6n capitalist, estrecha-
mente vinculada a la trata de chinos, tenia plena vigencia. La personali-
dad de los promotores del trAfico nos indicaba ya la future ubicaci6n
de sus victims. Pareci6 en un principio que el chino se adaptaria bien
al cultivo intensive del-tabaco, que tantos cuidados meticulosos require,
pero los precious, cada vez en aumento, que se pedian por el cull y el
control de laimportaci6n por los grandes hacendados, hacian impossible
el suministro a los pequefios y medianos agricultores.
Veamos ahora los resultados de ambos censos, agrupadas las juris-
dicciones en orden geogrigico:


Jurisdicciones:

Col6n ...........
SC rdenas .........
Matanzas ........

Total Matanzas .......

La Habana .......
Giiines ...........
Jaruco ...........
San Antonio ......
Bejucal ..........
Guanabacoa ......
Stgo. de las vegas ..
Sta. M. del Rosario
Isla de Pinos .....

Total Habana ........


1862

5,862
5,792
4,111

15,765 45%

4,007
2,382
493
568
284
271 1
254
20
19

8,298 24%


1872

),757
3,486
3,758

27,002 46.55%

4,808
1,281
1,310
946
793
1,640
555
35
27

10,395 18.28%










Sagua la Grande .. 3,432 7,427
Remedios .... ... 1,998 3,989
Cienfuegos ....... 326 340
Trinidad ........ 219 555
Sancti Spiritus ... 169 491

Total Las Villas ...... 7,306 21% 15,878 27.24%

Guanajay ....... 1,072 1,867
Pinar del Rio .... 744 698
Bahia Honda .... 190 593
San Crist6bal .... 20 238

Total Pinar del Rio .. 2,077 7% 3,396 6%
Total Camagiiey ...... 340 1% 215 0.37%
Total Oriente ........ 631 2% 554 1%
Total General ........ -34,429 100% 58,400

La poblaci6n total de Cuba en 1862 era de 1.139,470 habitantes, de los
', cuales 793,484 eran blancos, 225,853 libres de color y 377,143 esclavos.
S Los chinos contratados representaban aproximadamente el 10% del
;' total de esclavos, pero una cifra much mayor en relaci6n a los afectados
S a zonas cafieras. En 1877 la poblaci6n total era de 1.434,747 habitantes,
963,175 eran blancos, 471,572 libres de color y 199,094 esclavos. La
proporci6n de los culies, con relaci6n a los esclavos, habia aumentado
al 17.5%. 74 Parecia como si la situaci6n de los siervos amarillos se agra-
vase al par que se despejaba el horizonte de la servidumbre negra.
Sin embargo, inmediatamente despubs del Pacto del Zanj6n, comien-
za el process acelerado de la liquidaci6n del trabajo servil. Los datos
disponibles de los censos de 1877 y 1887 no permiten un studio regio-
nal,75, pero un censo local levantado en Matanzas en 189076 aporta

74 Boletin Oficial. del Ministerio de Ultramar, aiio 1879, p. 904-905. Resumen
general del censo de poblaci6n de la Isla de Cuba en 31 de diciembre
de 1877.
75 No ha sido possible encontrar en Cuba ning6n ejemplar de la memorial del
censo de dichos afios, que se incluy6 como ap6ndice al censo general de
Espafia.
76 PROVINCIA DE MATANZAS. Secci6n de Fomento y Estadisticas. Censo
de Poblacion en 1880. Matanzas, .Impr. Aurora del Yumuri, 1881. El Director
del Censo fue Francisco Jimeno, jefe de la Secci6n de Estadisticas de'la Dipu-
taci6n provincial.








datos de gran interns y que, relatives a una provincia que agrupaba en
1872 el 46.5% de toda la poblaci6n asiatica, son de proyecci6n national.
Segin el censo matancero citado, habia en 1880 en toda la provincia,
13,164 asiAticos libres o contratados, es decir, una disminuci6n de 47%
en relaci6n a los 20,594 que figuraban en el censo de 1877 y de 50% en
relaci6n a'1872. Agrupando los nuevos municipios para reconstituir las
antiguas jurisdicciones, tendremos:

Col6n 4,027 disminuci6n 60%
Cardenas 4,897 ,, 40%
Matanzas 4,240 ,, 51%

Es caracteristico que la disminuci6n sea mayor en Col6n, zona tipica-
mente azucarera, que en CArdenas y Matanzas, en cuyos nicleos urbanos
habia ya radicados un cierto nimero de chinos liberados y que ejercian
profesiones comerciales.
Siguiendo una ley universal, los culies abandonaban no s61o el batey
donde tan duramente habian sido explotados, sino incluso la provincia,
cambiando al mismo tiempo de ocupaci6n. Hubo entonces una aprecia-
ble emigraci6n hacia la provincia de Las Villas, y, en particular, hacia
Cienfuegos, donde siempre hubo pocos culies. Esta evoluci6n se acentua-
ria a media que se iban liberando los culies, cuyos contratos a6n no
habian vencido y en 1899; la provincia de Matanzas no contarA con
mAs de 4,054 chinos sobre un total recensado de 14,614, o sea, el 27%
en lugar del 47% veinte afios antes.
Los iltimos culies extinguieron sus contratos en 1883, el mismo afio
en que se aboli6 definitivamente el patronato. Se habia terminado para
siempre la servidumbre personal en Cuba, s61o quedaban explotadores
Sy explotados, burgueses y proletarios; una nuevaera se inicia en nuestra
historic, la de las luchas obrero-campesipas por la liberaci6n total, pero
muchas etapas seri ain necesario recorrer, muchas batallas sera ain
necesario library.

n7 Informe del censo de Cuba, 1899. Washington, 1900, p. 511.

Aclaracidn
Las piginas que preceden estAn tomadas del libro inedito Los culies
chinos en Cuba, 1847-1880, Contribuci6n al studio de la emigraci6n
contratada en el Caribe. Por un descuido imperdonable no se supri-









mieron las notas que envian a los ap6ndices 'del libro, aqui omitidos
por razones obvias, o a piginas anteriores o posteriores de la misma
obra. Tambi6n queremos excusarnos por la redacci6n descuidada,
nuestro deplorable estilo franco-cubano luce aqui sus mejores galas;
conste, pues, que los compafieros .de la imprenta no tienen ninguna
responsabilidad lo que al lector benevolente le puedan aparecer como
erratas son autinticas faltas del author.
Honni soit qui mal y pense...




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