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Group Title: Jose de la Cruz Mena : biografia
Title: José de la Cruz Mena
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00023281/00001
 Material Information
Title: José de la Cruz Mena biografía
Physical Description: 16 p. : ; 15 cm.
Language: Spanish
Creator: Halftermeyer, Gratus, 1887-
Publisher: Editorial Recalde
Place of Publication: Managua
Publication Date: 1956
Edition: 3. ed., aum. y corr.
 Subjects
Subject: Composers -- Nicaragua   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: Gratus Halftermeyer.
General Note: Cover title.
General Note: "Premiada en el concurso Darío hace ocho a~nos"
 Record Information
Bibliographic ID: UF00023281
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001096798
oclc - 37731111
notis - AFJ2519

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GRATUS HALFTERMEYER









JOSE DE LA CRUZ MENA
BIOGRAFIA




PREMIADA EN EL CONCURSO
DARIO
HACE OCHO ANOS



Tercera Edici6n
Aumentada y Corregida



MANAGUA
1956


'7, A7r' 91ES





U';.ii VT.!TY OF FLORIDA LIBRARIES





o e de la (ruz 9le'fna


f EON, la vieja metr6poli, cuna de heroes,
pr6ceres y artists; la legendaria ciudad
donde se han desarrollado notables sucesos-monkr-
quicos y republicans; .la que vi6 correr la infancia
del precoz Fl6ix Ruben, que mas tarde fuera el
Genio de la poesia hispano-americana; Le6np-la
ciudad colonial, con sus apariciones fantasticas del
pintoresco Coronel Joaquin Arrechavala, fue para
gloria del Arte y de la Suprema Armonia, la cuna
de Jose de la Cruz Mena.
En el barrio de San Sebastian, lado Noroeste
de la plaza, vivia el matrimonio del m6sico don
Yanuario Mena y dofia Celedonia Ruiz. Ya habian
procreado a Jesfs Isidoro, Jose, Ana y Carlota.
El 3 de Mayo de 1874 naci6 Jos6 de la Cruz,
el Benjamin de la familiar. Bautizole el Cura del
Sagrario Pbro. Fernando Icaza, siendo padrino don
Asisclo Ramirez. -







Por ley atavica fueron musicos todos, aun las
mujeres que cantaban en los coros religiosos.
Entre fusas y semi-fusas fue creciendo el
muchacho. Don Yanuario se vanagloriaba ante
sus amigos llevandoles al pequefio Jose de la Cruz
-que ya conocia el solfeo- para que vieran los
adelantos que tenia en la musica. Ya adolescent,
y muerto don Yanuario, Jesus Isidoro, el hermano
mayor, se hizo cargo de la ensefianza musical del
muchacho. Luego se vino 6ste a Managua e ingres6
como aprendiz, a la Banda de los Supremos Pode-
res, que en ese entonces era un Cuerpo prestigiado,
dirigido por el Maestro belga don Alejandro Cousin.
La Banda estaba acuartelada en El Ojoche,
casona de cafi6n, paredes de adobes, situada en el
hoy Parque Dario, ala Sur. En el propio lugar
donde fue levantado el Obelisco que rememora los
acontecimientos del siglo XIX, habia un arbol de
ojoche, del que tom6 nombre ese lugar.
Antes de ser cuartel de la Banda, fue carcel
correccional, y por eso al tratarse de un reo se
decia: --esta en El Ojoche-, como ahora se dice:
--esta en El Hormiguero-.
Su primer maestro de cornetin fue el filarm6-
nico don Felipe Andino, de origen hondurefio, que
form hogar honorable en Managua-. El consa-
2







grado maestro don Victor Manuel Zuniga fue en
El Ojoche condiscipulo de Mena.
Ya hombre y competent ejecutor del corne-
tin, Jos6 de la Cruz march a Honduras,.y caus6
alta en la Banda de los SS. PP. de Tegucigalpa.
En una noche de juerga y despu6s de una
serenata por las calls de aquella capital, compuso
su primer pieza musical, una danza, que bautiz6
con el popular nombre de El Nacatamal. Esta
partitura casi no fue conocida en Nicaragua, quizA
porque el autor no era todavia un consagrado del
Arte, sino un simple mfsico ejecutor, casi un
an6nimo.
Con el espiritu inquieto y deseando conocer
nuevos horizontes, se fue a El Salvador una vez
obtenida su baja en Tegucigalpa, y se di6 de alta
en la Banda de AA. PP. de San Salvador.
Pero un dia.... dia cruel para el pobre
musico, not6 algo feo que le aparecia en la piel.
Se afligi6 much y se acord6 que su padre habia
muerto leproso y que su hermano natural, Pedro,
tambi6n habia muerto leproso. Indudablemente
61 tenia que ser heredero de tan terrible mal.
Pidi6 su baja y regres6 a Nicaragua, a su
amado Le6n. El mal avanzaba y avanzaba ripi-
damente. --






Se le cayeron las primeras falanges de los
dedos; las orejas se le agujerearon, la vista se le
oscurecia paulatinamente. El cornetin, instrument
que le daba la vida, enmudeci6 para siempre. El
colmo de su desgracia fue ,cuando se le cayeron los
ojos. Entr6 a la noche de la ceguera para conver-
tirse en un guifiapo de hombre.
Estaba muerto civilmente.
Como un lenitivo para sus penas buscaba el
licor; pero eso era una mascara, una alegria ficti-
cia. Ambulaba por las calls como una alma en
pena. Pero Dios es muy grande en sus designios
y se apiad6 de 61.
Y Jos6 de la Cruz Mena, el m6sico ejecutor
de cornetin, muri6 en su anonimismo y naci6 nueva-
mente para el Arte y para gloria de la Patria. Naci6
el compositor.
Bullian en su cerebro las notas musicales y
una divina inspiraci6n le acosaba; pero c6mo escri-
bir en el papel pautado si no tenia ojos para ver ni
dedos para manejar la pluma?
Se acord6 de sus compafierns musicos que
podrian servirle de secretaries: Ora Bernardino
Turcios o Leonardo Quintana, otra vez Jer6nimo
Castell6n, luego Manuel Guti6rez Mantequilla; a







veces PAnfilo Vanegas o Ruben Galeano. Cualquie-
ra de ellos, el que se presentaba primero, serviale
de secretario, cuando Ilegaba la inspiraci6n.
Una vez el Gobierno del General Zelaya dispu-
so que todos los leprosos fueran llevados a la isla
de Aserradores, cercana a Corinto, como una
media de salubridad piblica. Grande fue lapena
del pobre mfsico, al saber la noticia.
C6mo iba entonces a componer sus obras en
aquella isla sin habitantes y sin un amigo que le
ayudara como secretario?
Al moment recurrio a su ingenio e inspira-
ci6n y Ilamando auno de sussecretarios -Turcios-
le dijo: -Escribe; y dict6 un marcial pasodoble de
6pico estilo, que con el nombre de -General Zelaya-
envi6 a Managua con un expreso.
El Mandatario di6 la partitura al Maestro
Cousin para que la examinara y diera su opinion.
El Maestro la encontr6 magistral y digna de ser
ejecutada por la Banda de los SS. PP.
El General Zelaya, comprensivo ymiagnAnimo,
comprendi6 que enviar a Jose de la Cruz Mena
recluido a una isla, era cortarle las alas a un genio;
y orden6 que la ley acerca de los leprosos no toca-
ra al musico en desgracia y se le permitiera vivir
en las afueras de Le6n.







Sus amigos construy6ronle una casuca en las
mirgenes del Rio Chiquito, barrio de San Sebastian.
Alli vivi6, si vida puede Ilamarse la miserable
existencia que llevaba. Bajo ese pobre techo
compuso su obra genial, ayudado por sus secreta-
rios que le visitaban.
Una buena mujer, joven y con algunos rasgos
fisicos envidiables, visitaba asiduamente al artist
y lo atendia llevfndole ropa limpia y alimentos.
Nobles sentimientos de caridad cristiana adornaban
a aquella mujer, cuyo nombre era Isabel. Mena
al recibir las atenciones y cuidados de su descono-
cida visitante decia:-Cuinto deseara tener siquie-
ra un minute de luz en mis ojos paraconocer a este
angel de bondad que me consuela!
A la llegada de uno de los secretaries el
compositor dict6 el valse Isabel. Era con el Arte
con lo 6nico que podia corresponder a los servicios
de aquella noble mujer, que arrostrando el peligro
del contagio, cumplia con el atributo de la caridad.
Muchos anos mAs tarde conocimos en Mana-
gua, viviendo por la line f6rrea, vecindario cono-
cido por La Bolsa, a aquella buena mujer, ya de
alguna edad. Tenia un estanco de aguardiente y
la llamaban por Chabela Pichona.
A la covacha de Mena llegaba peri6dicamente
montado en un escualido jamelgo, un individuo







invalido de ambas piernas, cuyo nombre se nos
escapa de la memorial y que apodaban El Cumbo.
Este escribia versos romanticos que Mena lesponia
misica tristemente emotiva; versos y misica que
eran como lamentos de almas atormentadas por
un dolor muy hondo.
Y he aqui que el cancionero de Mena, filigra-
nas del Arte y de la inspiraci6n, naci6 en una
misera vivienda y sus autores fueron dos ruinas
vivientes que el destino junt6 en la desgracia.
Una noche El Cumbo se qued6 a dormir en la
covacha de Mena. Habia llevado una botella de
licor que pasaron libando hasta vencerles el suefio
y la embriaguez. En la madrugada se despertaron
y buscaron agua. En los cacharros no habia ni una
gota. Abajo, a pocos metros murmuraba el rio;
pero c6mo legar a 61? Mena no tenia ojos; pero
tenia buenas sus piernas. El Cumbo tenia vista;
pero sus piernas eran dos extremidades initiles.
Mena le dijo entonces a su compaiiero: -M6ntate
en mis hombros: tus ojos ser6n mis ojos; mis
piernas serin tus piernas.

Asi, aquellos dos artists en el l6timo peldafio
del cruel destiny, bajaron al rio, calmaron su sed y
continuaron su bohemia, para seguir cantando con
la mfisica y la poesia, la tristeza de la vida.








El Mayor de Plaza de Le6n, Coronel Juan
Dofia, le otorg6 a Mena una plaza de soldado, para
el efecto del sueldo, que en aquel tiempo era de
ochenta centavos diaries, y con cuyo emolumento
tenia para sus alimentos y sus copas de ordenanza
que le mitigaban un tanto sus tristes horas.
Mena en agradecimiento compuso la mazurca
-In6s*, basada en el canto de la codorniz y dedicada
a la esposa del Coronel Dofia que se llamaba In6s.
Mas tarde el senior Ministro Dr. Adolfo Alta-
mirano, en una visit a Le6n, hizo que se le diera
Ssueldo de Capitin, en vez de soldado.
Las obras que compuso en su covacha del Rio
Chiquito y que recordamos, son las siguientes:
Ruinas, Amores de Abraham, -dedicado a su
amigo don Abraham Morazin- Rosalia, dedicado
a dofia Rosalia de Icaza- Recuerdos de Engracia,
Bella Margarita -dedicado a dofia Margarita de
Alonzo-- Isabel, Emilio, -dedicado al Dr. Emilio
Pallais- Lola, El Libertado, valses; In6s, mazurca;
Ave Maria, musica religiosa; General Zelaya, Gene-
ral Ramirez, pasodobles; marchas f6nebres, un
te-deum -dedicado al Ing. don J. Ram6n Sevilla
con motivo de su matrimonio con la sefiorita Lola
Sacasa; responses, motetes, sones de pascua,
canciones. populares y el gran Requiem que es un







monument para su gloria. Su iltima obra:fue::un
shotis: Delirios de gravedad.
Cuando estaba dictando el valse Rosalia
ocurri6 un caso curioso que es digno de contarse
como una an6cdota de la corta vida artistic del
genio. En uno de los mejores numeros del valse
estaban Mena y su secretario, cuando irrumpi6 del
lado del rio una chompipa con una parvada de
chompipitos. La chompipa madre con su fastidioso
cloc6, cloc6, y el pio, pio de los chompipitos,
molest sobremanerala inspiraci6n del m6sico y
le perdi6 el tema musical que tan bien Ilevaba.
Mena mont6 en c6lera renegando de aquellos ani-
males que le habian estropeado su valse; pero
luego que reaccion6, le dijo al secretario:

-Hombre, pongamos lo de los chompipes.
Por eso, en el valse Rosalia se escucha en
uno de los numeros el c16, c16, que ejecuta el
saxof6n y el pio, pio de los clarinetes. Mena, satisfe-
cho declaraba que le habia resultado mejor lo de los
chompipes que el primitive nfmero interrumpido.

Del valse Bella Margarita hay disparidad de
opinions; unos creen que fue dedicado a dofia
Margarita de Alonzo y otros a dofia Margarita de
Lacayo, pues las dos damas fueron:protectoras
9







constantes de Mena. El valse Lola fue dedicado
a dofia Lola de Alvarado.
La lama ya aureolaba la frente del oscuro
compositor del Rio Chiquito. Por los cuatro
Ambitos del mundo, en los salones regios en las
grandes fiestas sociales, la musica sentimental y
descriptive conmovia los corazones. Las cancio-
nes populares-lamentos del coraz6n-rodaban
bajo los balcones coloniales, en noches de serenata,
*en homenae a alguna bella muchachaleonesa. En
las grandes catedrales, Nueva York, Mexico, Le6n
de Nicaragua, etc., se ejecutaba a gran orquesta y
'en las grandes funciones religiosas, el solemne
Requiem, la obra cumbre del masico mirtir, yque
,dedic6 a la nemoria del pianista don Pedro Alva-
Iado.
El estilo de Mena es suy ssuyo, 6nico, inimi-
:table. Es su propio dolor el que canta con profun-
'da melanoolia en las lines delpentagrama. Asi
,como en literature es inico eel estilo del Padre
Pallais o la poesia buo6lica de Gaibriel y Galan o
la pintura cubista de Orozoo y Diego de Rivera.
-Son patrimonios exclusi.os del ,geano.

Jose de laCruz Menaeramaasalto que bajo, de
'color bastanteinoreno, p6mulosmn itanto salientes,
frente pronunciada, ele.vado ,de.hambros. Cuando







estuvo como aprendiz en la banda de los SS. PP.
cuartel de El Ojoche de Managua, se le notaba-nos
cuenta el Maestro Zuniga-que su piel era lustrosa,
indicio quiza de su future enfermedad; pero nadie
pensaba que mas tarde seria el divino leproso de
las sentimentales melodies.
En Le6n le conocimos ya enfermo. Tendria
al rededor de treinta afios de edad; pero parecia
un anciano por su estado valetudinario, aunque
erguido el cuerpo.
El 15 de Septiembre de 1904 la Academia de
Bellas Artes de Le6n celebr6 unos Juegos Florales
premiando la mejor obra de Arte, M6sica, Pintura,
Poesia.
Al concurso llego el valse Ruinas*, bajo
seud6nimo, de autor desconocido. El Teatro Muni-
cipal estaba pleno. Lleg6 la hora de la ejecuci6n
de ese valse, por la orquesta que estaba en el pros-
cenio. No se conocia entire el p6blico esa obra,
pues tenia que ser inedita, toda vez que era acepta-
da para ese concurso. Ni se sospechaba siquiera
quien fuera el autor. Empez6 el valse y el pfblico,
atento, escuchaba aquella pieza que hablaba de
dolor y de sufrimientos. Al terminar, la muche-
dumbre unanime prorrumpi6 en un iViva Mena!;
sin saber, pero adivinando por el estilo, que 6ste
era el autor.







J obs de la:Cruz Mena obtuvo el primer preniio
por su valse -Ruinas; el Maestro Macario Carrillo
gan6 el segundo premio por otro valse.
Afuera, en la calle, sentado en las gradas del
teatro, estaba Mena escuchando su valse yla ovaci6n
de que era objeto. La policia no le permitia entrar
al temple del Arte, aunque 1l no hacia hincapi6 en
esa idea.
A la salida del teatro las altas damas y guapas
sefioritas le obsequiaban una flor, una frase de
carifio admirativa, una tarjeta con un billete adentro.
Aquello era como un rocio del cielo a su alma
atribulada.
Mena lloraba en esos moments. De sus
cuencas huerfanas del 6rgano visual, salian las
lIgrimas.
Lloraria de entusiasmo, de dolor o de pena?
Porque hay alegrias dolorosas que conmueven el
coraz6n. El triunfo obtenido de su valse Ruinas,
era para elpobre mfisico su mejor corona de laurel.
El valse que mas se popularize fue *Amores
de Abraham-, porque don Abraham Morazan, el
obsequiado, era de un espiritu dilecto, de cardcter
campechano y popular y le di6 publicidad a esa
obra de Mena.
12







La introducci6n del valse es descriptive.
Empieza con el traqueteo del coche por las calls
empedradas de Le6n, euando va Morazan a casa de
la novia. Luego hay un solo del baritone como si
fuera una suiplica del apasionado amante y a conti-
nuaci6n una carcajada de ella, que interpreta el
cornetin.
Cuando Mena estaba urgido de dinero -esto
ocurria siempre- iba a donde Jos6 Rosales, director
de la Banda de Misica de Le6n, y le decia:
-Hombr6 Chepe, poneme mafiana en el con-
cierto -Amores de Abraham--, Rosales compla-
cia siempre a Mena y el pfblico del Parque Jerez
escuchaba el referido valse. Al dia siguiente
ocurria el resultado que Mena esperaba, en la forma
de cinco pesos que Abraham Morazin le llevaba
para sus gastos, mas alguh liquid aperitivb.
Ni en su primitive vida de musico ejecutor,
Mcna no se retrat6. En elTeatro:Municipal,arriba
del proscenio, se destacaba un retrato al 6leo del
compositor, hecho por el Pater Escorcia, que lo
pint6 sin modelo alguno, fnicamente por su reten-
tiva artistic y porquees contemporanero de Mena.
Ese:retrato estuvo por muchosafios en aquel teatro
y los que conocieron al mfsico dicen que estaba
bueno fison6micamente. El Pater Escorcia tiene
algunos afios de vivir en Managua.








El Maestro Isaias Ulloa, maestro de capilla,
muy conocido en Le6n, le encargaba a Mena miisica
religiosa que le pagaba liberalmente. Las parti.
turas que el compositor Ilevaba, el Maestro Ulloa
las tomaba con unas pinzas o tenacillas por temor
al contagio, y asi que las copiaba, entregaba al
fuego los papeles.

Ulloa fue poseedor del gran Requiem; pero
muerto aqu6l no se supo el fin que tuvo esa obra.

El Maestro Mateo Vargas ayudado por su
memorial, reconstruy6 el Requiem; pero result
una burda imitaci6n.
Entre aplausos y frases de carifio, mis las
dadivas de los amigos, pasaba la vida atormentada
del compositor. El mal avanzaba. No faltaba la
asistencia medical de los doctors Luis H. Debayle
y Emilio Pallais, que trabajaban asiduamente por
aliviar un tanto la situaci6n del glorioso enfermo.

Un dia Mena recogi6 todos los cacharros
viejos de hojalata que encontr6 y haci6ndolos un
solo grupo los colg6 con un cordel cerca de su
hamaca en que dormia. Avis6 a los amigos y veci.
nos que cuando oyeran el sonido desacorde de esos
14







cacharros, era que Ilegaba su l6tima hora. Y esa
hora lleg6.
El 23 de septiembre de 1907 el gran compo-
sitor se desprendi6 de la material para subir al
Olimpo de los dioses y vivir en la inmortalidad,
con Apolo, Euterpe y Orfeo.
Tenia treinta y tres afios de edad. Vida corta
y fecunda.
La lepra le hizo un guifiapo de hombre, en su
vida material; pero el Arte lo hizo un Genio de la
music. El Genio no muere y por eso la obra de
Mena estA viviendo.
La Academia de Bellas Artes de Le6n se
encarg6 de sus funerales. Los restos del compo-
sitor descansan en el comenterio de Guadalupe,
esquina Sur Oeste.
Tiene sobre su tumba una lIpida y una colum-
na, sin una leyenda, solo su nombre escuefo: Jose
de la Cruz Mena, que es much decir, como si
dij6ramos Rubin Dario.
Solo esos dos nombressimbolos, son legitimos
orgullos de Nicaragua.
*
..Ironfas del destino. Jos6 de la- Cruz-Mena
era un mfisico insignificant, ejecutor.de. infima.







categoria en los cuerpos musicales, aunque si era
de un ancestro artistic.
Tenia que caer en el abismo h6rrido de la
lepra, morir civilmente, para que despertara en su
cerebro una inspiraci6n genial.-
Misterios insondables de lavida que solo Dios
puede descifrar.
La Naturaleza nos dade todo. Hayhombres
parias que nacieron para ser escarnio y ludibrio de
la sociedad.
SY hay series predestinados que en cualquiera
de los 6rdenes de la vida han dado brillo a
la Patria y aunque mueran materialmente estin
viviendo en la conciencia national.
Jos6 de.la Cruz Mena es uno de estos, con la
circunstancia lastimosa para 61, para su familiar,
para sus amigos y para la Naci6n entera, que su
trayectoria fue la de un martir, que a pesar de sus
penas vivio cantando el dolor de la vida, con la
santa paciencia del biblico Job.
Nunca se le oy6 una frase descompuesta ni
unea imprecaci6n .que lastimara oidos sensibles.
Vivi6 resignado cristianamente dentro de su cora-
z6n de artist.
Mena esta viviendo en la inmortalidad como
Ruben Dario;









ENVJIO DEL MINISTERIO DE REAICOItES EXTERIUORcS
DEPARTAMEINO DE PRENSA E [IFORMACWiO0:
MANAGUA. 0. N. REPUBLICAN DE NICARAGUA






EDITORIAL RECALDE



DIS ION GFATUITA


EIDIST*CO N GAT UITA
L
4^




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