• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Main






Group Title: servicio militar obligatorio
Title: El servicio militar obligatorio
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00019784/00001
 Material Information
Title: El servicio militar obligatorio Discurso en contra del proyecto de ley estableciendo el servicio militar obligatorio en Cuba, pronunciado en la Cámara de representantes, el 9 de julio de 1918
Physical Description: 91 p. : ; 8vo.
Language: Spanish
Creator: Roig y Fortesaavedra, Enrique, 1872-
Publisher: La Universal
Place of Publication: Habana
Publication Date: 1918]
 Subjects
Subject: Draft -- Law and legislation -- Cuba   ( lcsh )
World War, 1914-1918 -- Cuba   ( lcsh )
Armed Forces -- Recruiting, enlistment, etc -- Law and legislation -- Cuba   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: por Enrique Roig ...
 Record Information
Bibliographic ID: UF00019784
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002858195
oclc - 44165948
notis - ANY9310

Table of Contents
    Front Cover
        Page 1
    Main
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
        Page 30
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
        Page 39
        Page 40
        Page 41
        Page 42
        Page 43
        Page 44
        Page 45
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
        Page 52
        Page 53
        Page 54
        Page 55
        Page 56
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
        Page 61
        Page 62
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
        Page 67
        Page 68
        Page 69
        Page 70
        Page 71
        Page 72
        Page 73
        Page 74
        Page 75
        Page 76
        Page 77
        Page 78
        Page 79
        Page 80
        Page 81
        Page 82
        Page 83
        Page 84
        Page 85
        Page 86
        Page 87
        Page 88
        Page 89
        Page 90
        Page 91
Full Text





'tY "' ,'... ...... -.., ,, .. .. ,.. .. .



S EL SERVICIO MILITARY

S: OBLIGATORIO-



DISCURSO EN CONTRA DEL PRO- 0'
: YECTO DE LEY ESTABLECIENDO

EL SERVICIO MILITARY OBLIGA-
S TORIO EN CUBA, PRONUNCIADO : .r

EN LA CAMERA DE REPRESEN- ..

li TANTES, EL 9 DE JULIO DE 1918,

POR POR .

li ENRIQUE ROIG

Tig REPREJENTANTE LIBERAL POR

LA PROVINCIA DE LA HABANA.
iOR .

.-., 'V *.A











EL SERVICIO MILITARY

|. OBLIGATORIO
14l


DISCURSO EN CONTRA DEL PRO-
YECTO DE LEY ESTABLECIENDO
*. EL SERVICIO MILITARY OBLIGA-
TORIO EN CUBA, PRONUNCIADO
EN LA CAMERA DE REPRESEN-

*tIo TANTES, EL 9 DE JULIO DE 1918, H0]
ti3 POR

ENRIQUE ROIG

0i. REPRESENTANTE LIBERAL POR

Bil LA PROVINCIAL DE LA HABANA.


).* ....... *... :. .' :. .: ._. .o6..6.* ,



i -- -




















Sr. President y Sres. Representantes:


Antecedentes del problema

Cuando la Comisi6n de Justicia y C6digos inic'6 el studio de
]a proposici6n de Ley presentada en esta Camara, estableciendo
el servicio military obligatorio con caracter permanent, mi ilustra-
con que, en el orden de los antecedentes que podian ser estudiados
para explicar la conveniencia o inconveniencia de esa Ley, no ha-
bia n'nguno que e debiera a la iniciativa del Congreso y que 6sta
s6lo habia partido del Presidente de la Repiblica que, en tres Men-
sajes dirigidos en distintos moments al Congreso, expresaba la
conveniencia de establecer el servicio obligatorio military u otro
ristema o procedimiento cualquiera, que satisfaciese la necesidad
imperiosa de cubrir en el Ej6rcito NacEonal un nfmero crecido de
plazas de soldados y classes, que desde fecha reciente estAn sin
cubrir, y cuyas vacantes, si no recuerdo mal, se afirmaba, en uno de
los Mensajes, que asoendian a cuatro mil quinientos, y, posterior
mente, en otro Mensaje, a cinco mil.
Ese es, pues, el inico dato, que en el orden de los anteceden-
tes de esta Ley, tuvimos los miembros de la Comisi6n de Justicia,
y C6d'gos, y tendrk esta CAmara, para tratar un asunto de tanta
importancia y trascendencia para la Repfiblica como es el servicio
military obligatorio permanent y decidir, sobre si conviene o no su
implantaci6n, ya en la forma indicada, ya en otra distinta. No ha
hab'do, seficres Representantes, informaci6n, ni studio alguno,
que precediese a esta labor; para nada se ha preparado la opinion
pfiblica, ni tampoco han sido traidos al conocimiento de esta CA-
mara aquellos datos que por su naturaleza especial, podian con-
tribuir a former un juicio mAs exacto y acabado del problema.
Frente a un criteria que, desde el primer moment, se nos
ofrec'6 con caracter de carrado e intransigente, por parte de los









sefores miembros de la Comisi6n de Ju'sticia y C6digos pertene-
cientes al partido conservador, el senior Vazquez Bello y yo convi-
nimos, antes que nada, en la necesidad de satisfacer inmediatamen-
te, la demand que el Ejecutivo Nacional hacia al Congreso, res-
pecto de la carencia o ausencia de esos soldados, de esas cinco mil
plazas vacantes, porque semejante petici6n, tendia a satisfacer lo
que reconocemos como una necesidad o conveniencia para los in-
tereses nacionales en todo moment, pero much mis en el actual,
en que Cuba se ve envuelta en una guerra international, lo que
la obliga, imperiosamente, a mantener y conservar en su orden in-
terior una absolute normalidad, no ya en beneficio propio, sino
tambi6n en el de las otras Naciones de quienes somos aliados y muy
especialmente, de la Reptiblica de Norte Am6rica.
Pero, a la vez que el senior Vazquez Bello y yo conveniamos en
la urgencia de la necesidad expuesta, coincidiamos tambi6n, en que
debia hacerse cualquier sacrificio que fuera necesario para no
llevar al pueblo de Cuba la eonmoei6n de un sistema completa-
mente deseonocido para 61, al cual no le ligan, ni por raz6n de su
historic, ni por motive de sus necesidades internacionales, ni por
justificadas causes de orden pfiblico interior, vinculo algund de
afecto, ni ninguna relaci6n de simpatia; y cuyo sistema de servir
con las armas a la Naci6n, obligatoria y permanentemente se pre-
tende implantar en Cuba, cuando Cuba, aliada a otras Naciones
de Europa y Am6rica, lucha por excluirlo definitivamente, de la
legislaci6n military del mundo. (Aplausos).
Y en esto no actuamos el senior Vazquez Bello y yo por inspi-
raci6n propia, sino que fuimos algo asi, como el eco de todas. las
voices, de todos los sentimientos del pueblo cubano, en la hora
present, porque aunque vosotros, (dirigiendose a los Represen-
tantes Conservadores) lo querhis negar, es un hecho cierto que el
pueblo es francamente opuesto al servicio militaryr obligatorio
(Grandes aplausos) que lo vB con una inmensa prevenci6n y que
nunca seria, por otra part, la hora actual, la mas propicia para
predicar con 6xito las supuesta's bondades de ese' viejo y descon-
ceptuado sistema. (Aplausos prolongados).
Ya lo decia anoehe en su admirable discurso, por nadie refu-
tado, ni siquieia contestado, el senior VAzquez Bello. Dentro de la
16gica mas elemental, nunca podrA justificarse una media de tal
gravedad, nada mas que por el hecho de que es necesario cubrir
cinco o seis mil plazas vacantes en el Ej6rcito.
Pero cuando nos convencimos, sefiores Representantes, de que
nuestro empefio, nuestras razones, en aquel debate de la Comisi6n
de Justicia y C6digos, mantenido siempre en los limits de la ma-
yor correcci6n, no iban a producer eficacia de n-nguna clase y que-
esthbamos luchando contra una realidad impenetrable, ante un cri-











terio cerrado, previamente convenido y frente al cual se estrellaban
toda clase de razones, por muy atendibles y juiciosas que fuesen,
pensamos, efiores Representantes, en la necesidad de redaetar ese
voto particular. porque el deber tiene a veces exigencias que no
,es possible dejar de cumplir.

Fundamentos del Voto Particular

Ese voto no esta escrito a nombre de la representaci6n liberal
.en esta CAmara. Expresa tan solo nuestro criterio personal, el
fruto de nuestro studio en la material, y constitute un esfuerzo
que estamos en el deber de realizar, para satisfacer la necesidad de
que sean rApidamente cubiertas las cinco mil plazas vacantes en
el Ej6rcito; pero evitando, a la vez, la implantaci6n de un regimen
militarista, que no solo pugna con nuestro cardcter y nuestras ne-
cesidades nacionales, sino que habra de producer grande trastor-
nos en el pueblo cubano, y cuyo establecimiento en la hora presen-
te, constitute una evidence contradicci6n con los altos m6viles y
supremas finalidades de la actual guerra, a la que Cuba presta, en
la media de sus fuerzas y recursos, la cooperaci6n m6s entusiasta
y decidida. (Muy bien, muy bien).
Pero no es s6lo nuestra opinion personal lo que inspira el Vo-
to particular. Lo inspira y sostiene, preferentemente, como antes
idije, el sentir de todo el pueblo cubano, empezando por aquella
parte, muy reducida por cierto, de ese pueblo, que comulga en
las doctrinas del Partido Conservador; de ese pueblo que repele
el servicio obligatorio, que no esta preparado para una legislaci6n
military de esa clase y que es contrario, en lo absolute, a que nues-
tra organizaci6n sdial y political, se transform con el funesto
sistema de las eastas militares, tan odioso por sus antecedentes en
la historic del irundo y de resultados tan opuestos a los fines de la
sociedad modern, inspirada en los principios de una gran demo-
cracia. (Aplausos).
Expuestos, en sintesis, los verdaderos m6viles en que se inspi-
raron los autores del Voto particular que se dispute, 'sefialar6 aho-
ra, los precedentes que en nuestra actual legislaci6n military tienen
algunos de sus preceptos, asi como la finalidad que con otros de
-ellos aspiramos a aleanzar, de acuerdo con lo legislado en distintos
raises.











Articulos Primero, Segundo, Tercero y Cuarto
del Voto Particular.
Aumento de haberes al soldado, classes y realistados voluntaria-
mente.-Derecho a ocupar empleos en el Estado, la Provincia
o el Municipio, cumplido el period de alistamiento.
Garantias de este Deiecho.
"Articulo Primero: Se autoriza al Ejecutivo de la Naci6n pa-
ra que al amparo de la Ley declarando la guerra a los Imperios
Centrales de Europa, disponga de los recursos econ6micos de la Na-
ci6n para aumentar, hasta donde lo crea eficaz, el haber y consigna-
ci6n de los alistados y classes del Ejercito y Marina Nacional".
"Articulo Segundo: Los que habiendo servido anteriormen-
te al Ej6rcito o a la Marina Nacional se realistasen, percibirin, ade-
mhs del maximum de haber que actualmente les concede la Ley, el
aumento proporcional que sobre dicho maximum de haber y con-
signaci6n les corresponde por el artirulo primero de la presente-
Ley".
"Articulo Tercero: Ademis del anterior beneficio, si en el mo-
mento de realistarse estuviesen desempefiando algfin cargo o em-
pleo pfblico en el Estado, la Provincia o el Mhnicipio, se les con-
servarh dicho cargo o empleo, que volvera a ocupar tan pronto-
termine el period de su alistamiento, sin mhs requisite, ni forma-
lidad, que la presentaci6n del correspondiente certificado expedi-
do por el Estado Mayor, justificativo de haber cumplido en el Ej6r-
cito o en la Marina. La expedici6n de este certificado sera obligato-
ria y completamente gratuita y su negative o demora en expedir-
lo, constituirh un delito de desobedienc'a grave, penado con arre-
glo a las disposiciones del C6digo Penal". *
"Tanto en el caso en que el empleo que desempefiaba el realis-
tado fuera de plantilla, como si fuese de carter temporero, la
persona que lo ocupe durante la permanencia del re'servista en el
Ej6rcito o la Marina, lo hard en concept de interino y por minis-
terio de esta Ley quedark cesante, al solicitarlo su primitive po-
seedor.
"Las autoridades y funcionarios del Estado, la Provincia y el
Municipio, sin excusa, pretexto, ni demora alguna, repondrAn a los
que en las condiciones expresadas anteriormente, se presented a
ocupar sus antiguos empleos, y si asi no lo hicieren, cometerAn eI
delito de desobediencia grave. Desde el moment en que los intere-
sados reclamen la posesi6n de su's destinos, empezarAn a deven-
gar el haber que por los mismos les corresponda.
"Articulo Cuarto: En el certificado que se entregue al solda-
do o clase que se licencia por haber cumplido su tiempo de serv'-











cio en el Ej6rcito o Marina Nacional o por haber quedado inftil
para el servicio, se harh constar si durante dicho tiempo ha obser-
vado buena conduct, y en ese caso, la posesi6n de dicho certifica-
do, darA derecho para obtener un empleo en la Administraci6n pf-
blica, en armonia con las condiciones y facultades, de cada indivi-
duo".

El articulo primero del Voto particular, se limita a dejar con-
signado en forma de Ley, el texto expreso de una disposici6n ac-
tualmente en vigor en nuestro Ej6rcito, pero que a pesar de estar
en vigor, no se ha intentado siquiera aplicarla, por lo menos que
yo sepa, aun en estos moments en que es urgente cubrir nume-
rosas plazas vacantes, evitando con ello de paso, el pretexto para
la implantaci6n del servicio military obligatorio.
Declaro, sefiores Representantes, que lo que voy a decir en
esta tarde a la Camara,-y har6 por molestar el menor tiempo po-
sible vuestra atenci6n-no sera solamente la expresi6n de mis opi-
niones personales, primero, porque nunca me creo autorizado para
imponerlas, y segundo, porque en un asunto de esta naturaleza,
despues de todo lo que en relaci6n con 1 'se ha dicho, es necesario
demostrar con la mayor suma de datos, a los que sostienen la con-
veniencia y necesidad de la implantaci6n del servicio military
obligatorio en Cuba, el error inmenso en que estkn y ponerles de
manifiesto como la tendencia contraria a dicho sistema, es
el ideal, es la aspiraci6n de los grandes pueblos que estAn
contendiendo en los frentes de Europa y una de las supremas
finalidades de esta guerra. Van, pues, a hablar, los textos y los
documents y yo solo ser6 un simple trasmisor, un eco, lo mhs fiel
possible, de sus principios y de sus ensefianzas.
En el curso del* corto debate que precedi6 en el seno de
la Comisi6n de Justicia y C6digos a la aprobaci6n de este
proyecto de ley,. se dijo por alguno de sus defensores y lo
recordarh mi ilustre amigo, el seniorr Vazquez Bello, que una
de las necesidades que justificaban esta reform legislative, o sea
el establecimiento del servicio military obligatorio, era la de que,
aparte de las plazas realmente vacantes en nuestro ej6rcito, exis-
tia un nimero considerable de alistados que habian cumplido su
tiempo de contrato y que debian ser licenciados, pero que el Go-
bierno, contra toda ley, ante la necesidad de no producer nuevas va-
cantes, se veia en la obligaei6n de mantenerlos en el servicio, crein-
dose asi una situaci6n verdaderamente illegal. Aquel argument me
hizo pensar, porque realmente era grave, que una parte de nuestro
ej6rcito, ya depauperado por la ausencia de alistados, se mantu-
viera integrado por un nfmero de hombres que legalmente tenian
cumplido su contrato de servir voluntario, y que, por consiguiei-











te, no debian seguir en el Ej6rcifo, por lo menos contra su voluntad.
Pero eso no es asi; ya me extrafiaba que tal cosa ocurriese en la for-
ma que se decia, porque era il6gico el hecho extraordinario de que
una Naci6n, que habia contratado a sus soldados por cuatro afios,
al veneer esos cuatro afios, se encontrase frente a una guerra o en
presencia de disturbios interiores, y en cumplimiento de la letra
del contrato, tuviera, aun con peligro de los intereses nacionales,
que poner fuera del servicio a aquellos hombres que le eran necesa-
rios, entonces mas que nunca, para guardar el orden y defender el
territolio. Y, en efecto, vea la Chmara e6mo el articulo 117 del De-
creto nfimero 165 de 15 de febrero de 1915, prevee y resuelve el
caso satisfactoriamente.
Dice asi el articulo 117:
"No obstante lo dispuesto en el apartado primero del articu-
lo 107 de este Deereto, en tiempo de guerra o de grave alteraci6n
del orden pfblico, podran ser retenidos en el servieio con dere-
cho a sus haberes y asignaciones, los alistados que hubieren cum-
plido el period de tiempo correspondiente a su alistamiento."
De manera, que no era una situaci6n illegal la del Poder Eje-
cutivo frente a este hecho. El Gobierno se encuentra perfectamen-
te amparado por un precepto legal que autoriza al Jefe del Estado,
en caso de guerra o de grave perturbaci6n del orden interior, a
mantener en las filas del ej6rcito a todos aquellos alistados, cuyo
tiempo de servicio estuviese ya vencido.
Y confirmando el anterior precepto, el Estado Mayor del Ej6r-
cito en su Orden General nfimero 56 de 16 de mayo de 1918, re-
frendada por el Jefe del Estado Mayor General, senior Miguel Va-
rona, en cumplimiento de 6rdenes del Secretario de Guerra y
Marina, hace saber: 0
''Primero: Que sean retenidos en el servic'o, con derecho a
sus haberes y asignaciones, hasta que otra cosa se resuelva, todos
los alistadds que cumplan su period de alistamiento, a partir de
la publicaci6n del present Decreto."
"Segundo: El Secretario de la Guerra y Marina, queda encar-
gado del cumplimiento de lo dispuesto en este Deereto."
Por cierto, que en esta Orden General, que como casi todas
las del Ej6rcito, es una recopilaci6n de distintas materials o asun-
tds que afectan al mismo, hay un pArrafo final que ha despertado
mi curiosidad y que dice asi:
"A fin de que result arm6nico el conjunto, en cuanto a la uni-
formidad se dispone que las unidades de caballeria que no tengan
complete su dotaci6n de "Guantes de piel", concurran a las Ce-
remonias y Paradas sin ellos."
Lo cual me hace pensar que ya no son solo cinco mil alis-
tados los que faltan en el Ejercito, 'sino que faltan tambi6n guan-











tes de piel para la Caballeria. Yo no s6 si con la implantaci6n del
servicio obligatorio, en lo sucesivo, no faltarAn en el Ej6rcito esos
guantes de piel. (Risas).
Sr. Alvarez:-Yo le explicar6 a S. S. por que faltaban los
guantes de piel.
Sr. Roig:--Pudiera ser que no hubiera pieles, pero tambi6n
ha podido suceder, y es lo mks possible, que no hubiese dinero para
comprarlos, cosa realmente inexplicable, dado lo crecido de nues-
tro presupuesto de Guerra y Marina y, sobre todo, existiendo, co-
mo creo que existe y debe de existir, un sobrante enorme de dinero
que todas esas vacantes en. el Ejercito suponen. (Bien. Muy bien).
Resulta, pues, aclarado y aclarado satisfactoriamente, el pri-
mer motivo de la dificultad. Los alistados, cuyo t6rmino estuviese
vencido, pueden y tienen que continuar en el Ejrcito, no por una
resoluci6n arbitraria del Poder Ejecutivo, sino en cumplimiento
de preceptos legales y terminantes, mientras dure la actual situa-
ci6n de guerra (May bien. Muy bien).
Resuelto este extreme, estudiamos la forma de solucionar el
del alistamiento voluntario de esos cinco mil hombres cuya ausen-
c'a del ejercito ha dado motivo, por lo menos aparentemente, pa-
ra justificar este proyecto de ley. Habia que hacer algo, habia que
intentar algfin medio a fin de impedir el mayor peligro, que era
siempre el servicio military obligatorio, y de ahi que autorizAsemop
al Pres'dente de la Repdblica para aumentar, hasta el limited que
estimase oportuno, es decir, dejAndolo a su buen criterio, el haber
del soldado y de las classes; y de ahi que, conjuntamente con esta
reform, provocAramos el estimulo del ya alistado, para que tra-
jese nuevos contingentes al Ej6reito y tambien el del que no lo
fuera, el del hombre civil, que podia venir al servicio volunta-
rio, en la seguridad de que al salir del Ej6rcito, encontraria por el
hecho de haber pertenecido al mismo, una base, una garantia, para
su porvenir, obteniendo, si a ello lo levaren sus aficiones, un desti-
no en la Administraci6n pfiblica en relaci6n con su capacidad y
preparaci6n. Esto habria de constituir un gran aliciente para un
alistamiento voluntario.
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-No cree el senior Roig que esti-
mular por medio del ofrecimiento de dinero, no por ideales, el cum-
plimiento del deber, es tanto como crear un Ej6rcito de logrerds
y mercenaries?
Sr. Vdzquez Bello:-Ese es el que tenemos en Cuba. Pagado.
Sr. Diaz (Oswaldo):-No.
Sr. Morales:-Y la finica mancha que sobre el Ej6rcito hay...
vale mAs que no lo diga.
Sr. V6zquez Bello:-Digalo S. S., jpor qu6 tiene miedo de de-
cirlo ?











Sr. Betancourt (Arturo):-Digalo que nosotros le diremos
qui6n lo manch6.
Sr. G iuzmdn:-Esto es muy discutible.
Sr. Presidente.--Ruego a los sefiores Representantes se sir-
van hacer silencio.
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-Yo quisiera que el senior Roig
me dijera, qu6 concurre acerca de la enorme garantia para la li-
bertad y para el derecho pfiblico y para la patria misma, qu6 sig-
nifica sustituir un Ej6rcito mercenario por un Ejercito de ciudada-
nos, en que se igualen todas las classes, donde el negro y el blanco,
el alto y el bajo, sean soldados, no por una pitanza, mis o menos
alta, sino en cumplimiento del deber de servir a la patria.
Sr. Roig:-El tratar, sefiores Representantes, ante una
necesidad imperiosa de orden national, de aumentar el salario o ha-
ber de los soldados en un ejercito de organizaci6n voluntaria, no es
como equivocadamente sostiene el senior Diaz Pardo, que desde
hace dias esta sosteniendo ideas algos raras, former un ejercito de
mercenaries, porque ese ha sido hasta hoy nuestro Ej6rcito y yo no
creo que nuestro Ej6rcito haya sido un Ej6rcito de mercenarios...
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-Ese hasta hoy no es nuestro Ejer-
cito. Esa es una fuerza para guardar .el orden pfiblico.
Sr. Vdzquez Bello:-Es la guardia rural. (M.llr,,iilluo).
Sr. President: (Agitando la campanilla):-Suplico silencio a
los sefiores Representantes: esta en el uso de la palabra el doctor
Roig, desenvolviendo un tema importantisimo. La Camara debe
prestarle su atenci6n y su silencio.
Sr. Roig:-Sefior Presidente y sefiores Representantes: Pa-
ra abreviar el debate, por lo menos, por lo que a mi se refiere, voy
a rogar al senior Presidente y a la CAmara que me permitan no ac-
ceda a cierta clase de interrupciones. Las interrupeiones constitu-
yen un derecho parlamentario, pero no en la forma que aqui se ha-
cen, estableciendo diklogos, y llegando a con'sumir verdaderos tur-
nos. Yo no acostumbro hacer esa clase de interrupciones. Puede y
debe ampliarse el debate; deseo que se contest mi argumentaci6n
por cuantos no esten conformes con ella, pero me permitiria rogar
a los sefiores Representantes, la suspension de estos di6logos, que
fatigan a la Cimara y de'svian el hilo del discurso.
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-Pero como cuando yo hablo me
interrumpen yo consiento las interrupc'ones; ahora, si el doctor
Roig no desea que nadie lo interrumpa, puede tener la seguridad
que yo no lo interrumpir6.
Sr. Roig--Yo no he dicho e'so; tengo much gusto en acep-
tar las interrupciones de todos mis compafieros y en especial de S.
S., porque en n'ngfn caso esas interrupciones, ni me molestan, ni
me peiturban, sino que, por el contrario, despiertan en mi mente











nuevas ideas, pero lo que yo quiero decir, es que la verdadera inte-
rrupci6n parlamentaria es rApida, momentinea, por la que se con-
testa con un argument, con una frase, otra del orador, pero no
consiste en entablar dialogos ni pronunciar discursos durante el
turno que se esta consumiendo.
Decia ayer, esto es, decia antes de todas estas interrupclones,
que el motive por el cual en el Voto particular se le daba autoriza-
ci6n al Presidente de la Repilblica para que aumentara, en la
euantia que 61 estimase prudent, el haber del soldado, no era otro
que el de estimular el ingreso de nuevos alistados en las unidades
del Ej6rcito.
Yo quiero decir tambien a la CAmara, que nuestros soldados
y classes sufren, no solo por el hecho de percibir un pequefio haber
que ahora debiera aumentArseles, toda vez que han aumentado las
necesidades de la vida, sino que ademas, son maltratados sin ra-
z6n y sometidos a mortificacione's inecesarias que nada tienen que
ver con una buena discipline; que, en muchos casos, Jefes y Oficia-
les, de escasa y defectuosa preparaci6n, no saben tratarlos, con el
tacto necesario para establecer, entire el que manda y el qie obede-
ce, la indispensable armonia y confraternidad. La fuerza y efica-
cia de la discipline military no esta en la letra de la ley, ni en el ri-
gor con que se impone, sino en la autoridad prudent y discreta,
sin dejar de ser several, de los jefes y de los oficiales. (Aplausos).
Ahora bien, sefiore's Representantes, lo que en el Voto parti-
cular se establece acerca del aumento de los haberes y el mejora-
miento de las condiciones del alistado, no es algo estemporineo, ni
original, sino que tiene sus precedentes y muy valiosos por cierto,
en ese propio Decreto niimero 165 de 15 de febrero de 1915, a que
antes yo me referia y que forma parte principal de nuestra legis-
laci6n military vigente.
Dice asi el articulo 94:
"En tiempo de guerra o de grave alteraci6n del orden piblico,
el Pres&dente de la Repfiblica, si lo creyere necesario, podrh modifi-
car temporalmente las condiciones que en este Decreto se exijen
para el alistamiento voluntario en el Ej6rcito, asi como el tiempo
de duraci6n del contrato y demks requisitos del mismo."
Y complementando y ratificando este precepto previsor, dice
lo siguiente el articulo 156:
"Cada alistado recibirA, ademis, de su paga, la subsistencia,
cuyo costo se fijarh en los Presupuestos generals de la Naci6n y la
cual sere entregada bien en species o en efectivo, en la forma que
reglamente el Presidente de la Repfiblica, quien podra sefialar los
casos especiales en que pueda duplicarse la cantidad que en efec-
tivo se le entregue al alistado para su manutenci6n."
Fijese la Camara en todo esto que acabo de leer.











El caso de ahora, esta previsto en el Decreto nfimero 165. Lo
que se necesita es aplicar con honradez y buena fe esas reglas, dic-
tadas precisamente para las situaciones de guerra o grave alte-
raci6n del orden piblico, en que la Repfiblica pueda verse envuel-
ta, y esas reglas llegan hasta autorizar al Presidente de la Repfbli-
ca para "'duplicar la cantidad que en efectivo se le entregue al alis-
tado para su manutenc'6n," es decir, sefiores Representantes, algo
mas precise y concrete, que la autorizaci6n que por el Voto parti-
cular se le confiere al Poder Ejecutivo.
Sr. Diaz Pardo (Horacio) :-Entonces no se necesita el Voto
particular. (Risas).
Sr. Roig:-No. Lo que no se necesita, ni entonces, ni ahora, ni
nunca, es una ley creando en Cuba el militarismo a base del ser-
vicio obligatorio. (Grandes. aplasos de la minoria liberal).
Vea la Camara, pues, como esos articulos del Voto particular,
no son mas que la expresi6n, la sintesis, en forma legal, de lo- pre-
ceptos consignados en el Decreto nfimero 165, actualmente en vi-
gor y a que acabo de referirme.
Y yo pregunto, sefiores Representantes, si una de las causes
principles de que en nuestro Ej6rcito haya cinco mil vacantes es,
y eso lo sabe todo el mundo, entire otras, el corto haber que reci-
ben los alistados en relaci6n con las necesidade's apremiantes de
la vida en el moment actual, 1 por que, antes de plantear un pro-
blema de tanta gravedad y trascendencia para el pais cubano, como
es el servicio military obligatorio, no se ha tratado de obtener, al
amparo de los preceptos que acabo de citar, un mayor contingent
de alistados, aumentando sus haberes, mejorando su trato y faci-
litando los medios de que el hombre pobre pueda venir a prestar
sus servicios en mejores condiciones de las que en la actualidad,
lo presta el soldado voluntario? Y 'si el Poder Ejecutivo no ha
hecho nada en este sentido, no obstante tener facultades express
para ello, especialmente en el caso actual de guerra, por qu6 nos-
otros, los legisladores de la Reptiblica, no lo vamos a intentar, como
se pide en el Voto particular?
En esta Cimara se ha aumentado el sueldo a todo el Magis-
terio cubano, al Poder Judicial, se trata 'en estos dias de aumen-
tirselo a todos los empleados de la Repuiblica y nosotros, los Con-
gresi'stas, tambi6n hemos votado una ley, aumentindonos los gas-
tos de reprepentaci6n; y, como finico fundamento, como finica causa
'de todas esas leyes en virtud de las cuales se ocasiona al Estado un
crecidisimo aumento en sus gastos interiores, no se ha invocado mas
que esta raz6n: la vida va encareci6ndose dia por dia, las necesida-
-des dde esos funcionarios y de estos legisladores, asi como la de
sus families, aumentan tambi6n, y es deber de la Repfiblica, acudir,
en la media de sus fuerzas, a satisfacer tales apremios. Y vuelvo









a preguntar g el pobre alistado, el de hoy y el que pudiera venir
mariana, no tiene para 61 y para su familiar, iguales necesidades de
pan e iguales escaceses ante la carestia de la vida? Y si esto es
asi, 1 por qu6 no nos ocupamos de solucionar este problema, evitAn-
donos con ello el tener que pensar en el servicio military obligatorio ?
(Aplausos en los escaios liberalss.
Sr. Alvarez:-El argument es absolutamente d6bil. El Es-
tado le da al soldado los alimentos que necesita y la ropa, y todo
el mundo sabe que en Cuba disfruta el soldado la paga mAs alta que
se da en ningfin pais.
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-Para servir a la patria no hay
que pagar como para servir a un destino.
Sr. Roig:-Vuestras amables interrupciones no han logrado
destruir la fuerza de mis arguments. Si hay necesidad de aumen-
tar el sueldo a los empleados pfiblicos, como se les va a aumentar,
y si esta justificado igual aumento a los maestros, a los funeiona-
rio's del Poder Judicial y a los Miembros del Congreso, no s6 de
qu6 manera, a pesar de vuestro gran talent, podreis contestar
satisfactoriamente a esta pregunta: por qu6 existiendo esa'mis-
ma necesidad, ya que es .de caricter general, en el hombre que va
voluntariamente al Ej6rcito, como en todos los demAs que se mue-
ven en nuestro medio, no se acude a satisfacerla, con tanto mayor
apremio e interns, cuanto qfie se trata del soldado, que debe ser
siempre objeto de today solicitud y muy especialmente en tiempo
de guerra?
Sr. Alvarez:-S. S. asegura algo que es falso.
Sr. Diaz:-Los soldados no tienen familiar.
Sr. Vdzquez Bello:-Qui6n afirma eso? (Murmullos).
Sr. Rodg:-El soldado eubano, senior Diaz, si tiene familiar,
porque no es un soldado product del trasiego de inmigraciones
aventureras, como sueedesen otros paises. El soldado cubano, es
native del pais y tiene sus padres, su esposa, sus hermanos y sus
hijos: su vida la compare entire el cartel y el hogar y el dia en
que las ideas de S. S. prosperasen y se le negase al alistado en el
Ejrcito de Cuba el derecho a pensar en su familiar y a mejorar
sus condiciones de vida, i ah, senior Diaz, entonces iban a faltar del
Ej6rcito, no cinco mil plazas sino el cupo entero de los alistados
(Muy bien. Muy bien.)
Pero, i que cosa tan curiosa! Hay repugnancia, hay resisten-
cia, por lo que veo, en mejorar el haber del soldado y de
las classes del Ejercito, con el fin de que se facility el alista-
miento de un mayor contingent, pero en cambio, vosotro's hab6is
aprobado eyes y entire otras, la 61tima del Presupuesto de Guerra
y Oficiales, y cantidades fabulosas para gastos de casa y manuten-
ci6n de esos elements que ya no solo gozan de las comodidades









y Marina, en las que se consignan crecidos haberes para los Jefes
de una vida lujosa, sino que hasta disfrutan del placer especial de
autom6viles y coaches en deplorable abundancia! (Muy bien. Muy
bien.)

Articulos Quinto y Sexto
Recompensas especiales para estimular en los Jefes y Oficiales,
classes y soldados, la propaganda dirigida a obtener
el aumento necesario en los alistamientos.

Estos articulos dicen asi:
"Articulo Quinto: A los Jefes y Oficiales del Ejercito y Ma-
rina Nacional, que obtuviesen por gestiones particulares el alista-
miento de cinco indi,/iduos por lo menos, se les estimara como un
acto loable en pro de la Repfiblica, y se hard constar en su hoja
de servicio como un merito especial".
"Articulo Sexto: Al soldado o clase que por su gesti6n o pro-
paganda obtuviesen el alistamiento de dos individuos, por lo me-
nos, se les estimara como un acto loable en beneficio de la Repfi-
blica, se hara constar asi en su hoja de servicio y recibirk por cada
dos alistados que consiga y en concept de recompensa la cantidad
de tres pesos moneda official.
"Tanto en uno y otro caso, la consignaci6n en la hoja de ser-
vicios como la entrega de recompensa, no se verificara sino des-
pues de haber ingresado en el Ejercito o la Marina Nacional los
alistados ".'
Esto's dos articulos del Voto particular envuelven el pro-
p6sito de despertar en el ej6rcito, no ya entire los alistados y las
classes, sino tambi6n entire los Jefes y Oficiales, el estimulo para
una cooperaci6n eomiin en presencia delas dificultades que exis
ten para cubrir las plazas actualmente vacantes. Las eyes
no lo hacen todo. Son los hombres, llamados a interpretarlas
y cumplirlas, los que marcan el 6xito o el fracaso de toda legis-
laci6n. Es incomprehensible que se pretend provocar por medio
de una ley un estado de opinion favorable a un alistamiento vo-
luntario y que los factors principles de ese Ej6rcito permanezcan
indiferentes ante el esfuerzo legislative. El mejor medio, el con-
ducto m6s eficaz para llevar al Ej6rcito nuevos contingentes es el
propio 'soldado, el propio official o Jefe que con su propaganda per-
sonal, su sugesti6n, puede conquistar adeptos y engrosar con ellos
las filas vacantes del Ejercito y la Marina Nacional. En cambio, se-
fioresi Representantes, cuando el soldado o la clase, censura con
motive, a sus Jefes, se queja del trato que recibe en el cuartel. ha-
bla mal de la comida que le sirven, entonces, ese hombre es un pro-









pagandista temible donde quiera que vaya y nadie al oirle dard
su nombre, ni querrA alistarse como soldado. (Bien. Muy bien).
De ahi que en estob dos articulos del Voteo particular se es-
tablezcan recompensas extraordinarias para Jefes y oficiales, sol-
dados y classes, que en una labor de interns por el Ejercito obten-
gan, por au propaganda y gesti6n personal, el mayor nfmero po-
sible de nuevos soldados.


Articulo Septimo
Formaci6n de Unidades Disciplinarias
El articulo s6ptimo del Voto particular, expresa lo siguiente:
"Articulo S6ptimo: Todo ciudadano cubano de veinte y dos
a treinta y cinco afios de edad, que careciendo de antecedentes pe-
nales, fuese ccndenado por los Tribunales de Justicia a la pena
de prisi6n correctional, en cualquiera de sus grades, podrA ser
indultado por el PreJidente de la Repfblica de la pena principal
y sus accesorias, a excepci6n de la responsabilidad civil, a condi-
ci6n de que sirva como soldado en el Ej6rcito por un period de
tiempo no menor de un afio, ni mayor de cuatro, ingresando en
las unidades disciplinarias que a ese efecto deberh organizer el
Ejecutivo, de acuerdo con el Estado Mayor del Ejercito".
Otro de los aspects importantes del Voto particular que he
tenido el honor de suscribir con el sefior-VAzquez Bello, es el con-
signado en este articulo s4ptimo, donde de una manera cuidadoma
por cierto, se establece algo que no s6lo tiene el carActer de una
reform en la legislaci6n military, sino que lo es ademis, en el or-
den social.
Por este articulo, eaquellas personas, que no hh.biendo te-
nido antecedentes penales, sufran la desgracia de ser condenados
a una pena de prisi6n correctional que se caracteriza, como saben
los sefiores Representantes, por su relative benignidad y porque ella
es solo aplicable a determinados delitos que, por lo general, no tie-
nen el caricter de infamantes y estuvieran dispuestos a ingresar
en unidades de character disciplinario, podrian ser indultados per
el President de la Reptiblica de la pena principal y accesorias, aun
cuando no *de la respon'sabilidad civil, a condici6n de que sirvan
como soldados en el Ejercito o Marina Nacional por el tiempo y
forma que acabamos de leer.
Sr. Pino (Gustavo):-Muy curioso. El rapto seria la puerta
entrada en el Ej4rcito.
Sr. Vdzquez Bello:-Requiere el perd6n de la parte ofendida.
Sr. Morales (Federico):-Eso no es liberal.









Sr. Roig:-Dice bien el senior Morales; eso no es liberal, sino
conservador, porque no ya eso, gino algo mis grave todavia, esti
escrito en un articulo del proyecto de ley votado por la mayoria
conservadora de las Comisiones de Justicia y C6digos y Asuntos
AVilitares. Lo que ocurre es que es necesario, por lo menos, saber
leer y fijarse bien en lo que se lee.
Sr. Pino (Gustavo):--De la Comisi6n de C6digos?
Sr. Ro.'g:-Si senior, de la Comisi6n de Ju'sticia y C6digos,
de la que S. S. forma parte, y aqui esta el dictamen y proyecto de
dicha Comisi6n que hard buena mis palabras, con la particulari-
dad-y esta es la gravedad que antes indicaba-que en el refe-
rido proyecto no 'se limita la condicional, como lo hace el Voto
particular, a los castigados con una pena de prisi6n correccional,
sino que la condici6n se establece en tirminos generals, para toda
clase de condenados, cualquiera que haya sido el delito que come-
tieron y la pena impuesta y el moment en que delinquieron.
Leamos el articulo V del Proyecto de Ley de la Comisi6n de
Justicia y C6digos:
"Los individuos que antes de su incorporaci6n al Ej6rcito o la
Marina"-antes de su incorporaci6n, fijese bien la Camara-"o,
mientras estin incorporados, sufran condenas por delitos'',-no se
limita el alcance de esas condenas ni se clasifica cuales son esos de-
litos, luego el precepto es de carActer general-"prestarin sus ser-
vicios en unidades disciplinarias. Si la condena interrumpiera el
servicio a que le obliga la present ley, al terminar 6ste debera
completar dicho servicio en la unidad disciplinaria a que se des-
tina siempre que la edad no lo exima del servicio".
Sr. Pino (Gustavo):--No se les indulta, cumplen la condena.
Sr. Roig:-Apelo al buen sentido de mis compafieros para que
me digan si estoy afirmando algfin error o si, por el contrario, lo
que expreso no es otra cosa que la interpytaci6n exacta de la letra
y espiritu de e'ste articulo del Proyecto de Ley.
Sr. Campos Marquetti:-No tiene raz6n el doctor Pino; en
el Ejercito no se condena a pena aflictiva sin la expulsion previa.
Sr. Piso:-Estoy de acuerdo, pero el senior Campos Marquet-
ti, esti interrumpiendo al seniorr Roig o me contest a mi?
Sr. Campos Marquetti:-Estoy contestando a S. S. y demos-
trando que la Comisi6n de C6digos actu6 sin conocimiento de causa.
Sr. Freyre:-El seniorr Campos Marquetti, ha logrado conven-
cer al senior Roig de que estaba equivocado.
Sr. Ortiz (Fernando):-Para hacer una ligera interrupci6n en
forma de pregunta.
Sr. Presidente:-Tiene la palabra S. S.
Sr. Ortiz (Fernando):-Dice ese articulo del dictamen a que
aludia con much raz6n nuestro compafiero el doctor Roig, que










despu6s de cumplida la condena impuesta por el delito ee ciu-
dadano que ha saldado sus cuentas con la justicia, no vuelv'e a la
normalidad en el regimen military sino que sigue en unidade's dis-
ciplinaias. Yo quisiera saber si la Comisi6n de C6digos, no en este
moment, pero si en un moment posterior, puede explicar la ra-
z6n de esta anomalia.
Sr. Freyre:-Pido la palabra. Voy a contestar como miembro
de la Comisi6n de C6digos, yo voy a hacer resaltar la antitesis que
hay entire estos dos casos que se quieren hacer aparecer como simi-
lares. En primer t6rmino en el proyecto de la Comisi6n de C6di-
gos se ordena que el criminal cumpla condena, que salde su deuda
con la sociedad, lo que se hace es evitar que por una condena deje
de cumplir el compromise de prestar sus servicios. En cambio, en
el proyecto que esti defendiendo el senior Roig, lo que se quiere
es hacer que el criminal en lugar de cumplir su pena vaya a former
parte del Ejercito, es decir que se quiere armar con un fusil a la
poblaci6n criminal en contra de la poblaci6n indefensa de los ciu-
dadanos; y ese es un ataque director que nosotros vamos a hacerle
a la Sociedad en que vivimos.
Sr. Vdzquez Bello:-Hoy se les indulta.
Sr. Ortiz:-No tengo interns en anticipar ideas quetendrAn
su lugar debido en relaci6h con una enmienda que tengo presen-
tada, corrigiendo lo que tengo por desaguisado de ese dictamen,
pero basta decir que no hay argument alguno que impida que los
criminals cumplan su condena, aun dentro del servicio military,
ni hay ninguna raz6n cientifica hoy que pueda llevar al conven-
cimiento de la opinion serena, que lejos de ser un mal, sea un gran
bien, precisamente, el de utilizar a la poblaci6n criminal en el ser-
vieio military.
En su lugar si la Camara lo desea ampliar6 estas ideas; pero
no quiero interrumpir por mas tiempo, el di&curso del doctor
Roig.
Sr. Roig:-En sintesis, 'seiores Representantes, ese articulo
que ha aprobado la ComiMsin de Justicia y C6digos, leido de un
mod o de otro, en todos los grades de interpretaci6n, quiere decir
lo siguiente: que un individuo de la edad military, de 21 a 30 afios,
que hoy mata a otro, y mafiana lo condena el Tribunal de Justicia
como culpable del delito de homicidio a la pena de 14 afios, ocho
meses y un dia de reclusi6n temporal, e ingresa por lo tanto, en
el Presidio; si un dia despu6s, en el sorteo le toca servir en el Ejer-
cito, se le saca del Presidio, se le quita la ropa de presidiario, se
le viste de military, se le manda al Ejercito y se le tiene alli, en
una brigada disciplinaria, durante todo el tiempo de sta recluta-
miento. Eso es lo que dice el articulo V, y no cabe interpretaci6n
mAs o mends caprichosa.









Por otra parte, el articulo establece situaciones distintas, que
es precise estudiar separadamente tambien. El que estando cum-
pliendo condena por cualquier clase de delito, fuese sorteado y ca-
yera en el servicio de las armas, saldrk de la CArcel, o el Presidio,
o del lugar donde estuviese cumpliendo la pena, e ingre-
sarA en las unidades disciplinarias del Ej6rcito, permanecien-
do alli durante todo el tiempo del servicio military obligatorio. & D6n-
de irA despues? El tiempo del servicio no puede computArsele co-
mo tiempo de condena y si en el ejemplo anteriormente puesto, un
homicide cae soldado teniendo solo cumplido dos afios de su
condena y esta pena se interrumpiese para ir a servir al Ej6rcito,
cuando venza y se le licencie, I ese hombre queda en libertad o
vuelve al Presidio a cumplir los doce aios ocho meses y un dia
de reclusi6n temporal, rest de la pena que le fu6 impuesta? El
Proyecto de ley no dice nada respect de particular tan importan-
te. Prevee, si, el caso, en su pirrafo final, de que la condena inte-
rrumpa el servicio, o sea cuando 'siendo ya soldado, perteneciendo
al Ej6rcito, es condenado por algfin delito o falta; pero no prev6e
nada en lo absolute, para el caso de que el 'servicio sea el que in-
terrumpa el cumplimiento de la condena.
Pero lo esencial es, que por dicho articulo se crean las unida-
des disciplinarias y que a ellas van a servir, los que "antes de per-
tenecer al Ej6rcito" hubieren sido condenados a cualquier pena y
por cualquier delito, desde la estafa hasta la violaci6n. De manera
que aquel escrfpulo, de que ayer nos hablaba el senior Sardifias y
que hoy ha asaltado tambi6n al senior Freyre de Andrade, de que
con el voto particular queremos llevar al Ej6rcito una parte de la
poblaci6n criminal y maleante ya no se refiere al voto particular.
sino al proyecto de la Comisi6n de Justicia y C6digos votado por el
propio senior Freyre de Andrade, y que es donde, sin limitaci6n
alguna, existe el precepto que tanto les afarma.
CompArese ahora, sefiores Representantes, el texto de este ar-
ticulo V del Proyecto de Ley de la Comisi6n de Justicia y C6digos
con el articulo correspondiente del Voto particular y digase cual
de los dos result, dentro de un criteria de equidad, mhs restric-
tivo.
Por el voto particular, solamente los condenados a penas de
prisi6n correctional, en el caso en que no tuviesen antecedentes
penales y bajo la condici6n de 'servir en el Ejercito por un period
no menor de un aiio, ni mayor de cuatro, podrian ser indultados,
con lo cual, en nada se perjudicaba la moral del Ej6rcito, porque
esos hombres ingresaban en unidades disciplinary's, y, en cambio,
se re'solvia un problema apremiante, aportando al Ejercito, por
este solo concept, un crecido contingent; y adoptando un sis-
tema analogo y una idea similar a la condena condicional, se ofre-










cia al delincuente de ocasi6n, al hombre que por primera vez se
le impone una pena, la oportunidad propicia de moderar sus im-
petus, amoldindose a las exigencias de una vida correct, tanto
mis possible esto iltimo, si la vida y discipline military son como por
ahi se sostiene y yo niego en lo absolute, educadora de hombres y
escuela fecunda de buenas maximas y sabias orientaciones. (B'en.
Muy bien, en los bancos de la minoria).
No serhn esos, en la practice, los efectos del articulo V del
Proyecto de Ley de la Comisi6n de Justicia y C6digos, toda vez
que admitiendose por dicho articulo en el Servicio Obligatorio a
"todos" los condenados de 21 a 30 afios de edad, "que al ser" sor-
teados y obtener plazas en el Ej6rcito, "estuviesen cumpliendo
condena por cualquier clase de delito", esas unidades discipli-
narias recibirin delincuentes de todas -las categories, y hombres
culpables de toda clase de crimenes.
Sr. Morales:-Me permit el senior Roig una interrupci6n, con
la venia del senior Presidente
SSr. Roig:-Con much gusto.
Sr. Presidente:-Tiene la palabra el senior Morales.
Sr. Morales:-Yo no voy a discutir con S. S. en cuanto a la
parte de derecho, sino en cuanto a la parte num6rica. Dice el senior
Roig, que un individuo de veint$ a treinta afios, cumple condena
de catorce afios y luego pasa a servir...
Sr. Roig:-Yo no he dicho nada de eso. (Risas).

Articulo Octavo

La Instrucci6n Militar Oblig toria

Este articulo del 'oto particular, dice asi:
"La instrucci6n military sera obligatoria para todos los cu-
banos. En la Universidad de la Habana, en lo' Institutos Provin-
ciales, en las Escuelas de Artes y Oficios, en las Escuelas Norma-
les y en los colegios pfiblicos o privados y en los clubs y socieda-
des de recreo y sport, que tengan un nimero de alumnos o socios,
de edad no menor de doce afios, ,e recibirA dicha instrucci6n
en la forma y condiciones que determine el Estado Mayor del Ejer-
cito y siempre bajo la inmediata direcci.n de un official del mismo".
Tanto los pueblos que tienen el servicio military obligatorio,
como aquellos otros que no lo poseen, han legislado sobre la instruc-
ci6n military obligatoria, como base indispensable de una prepara-
ci6n adecuada al servicio de las armas. El problema de los Ej6r-
citos, no estriba solo-en el numero de los soldados, en la cantidad de
los eombatientes, slino en la mayor preparaci6n, capacidad y efica-











cia de los mismos. De ahi que se haya dedicado preferente atenci6n
al problema de instruir obligatoriamente, desde una edad tem-
prana, al future ciudadano para que, cuando llegue la oportunidad,
pueda prestar, con provecho, sus servicios a la patria, bien en un
alistamiento voluntario o en un reclutamiento obligatorio.
En Inglaterra como en los Estados Unidos, dada la oposici6n ins-
tintiva de estos dos grandes pueblos al servicio obligatorio de las
armas, no existe, en realidad, esta ensefianza official. Sin embargo,
el moment present en que esos dos paises se ven envueltos en
una guerra de colosales proporciones, ha hecho nacer, como solu-
ci6n intermedia entire uno y otro sistema-el del servicio volunta-
rio y el servicio obligatorio-la idea de adaptar y preparar a la
juventud para que en un moment dado pueda prestar a la patria
sus servios con las armas-en la mano. Esta soluci6n parece una
consecuencia de la maxima hermosamente presentada por el Pre-
sidente Wilson sobre "la universalidad de la obligaci6n de ser-
vir a la Naci6n con las armas".
Respondiendo a estas ideas y principios, el voto particular ins-
tituye como obligaci6n ineludible, la instrucei6n military en nuestra
Universidad Nacional, Institutos Provinciales, Escuelas pfiblicas
y privadas, Escuelas de Artes y Oficios y en los Clubs o Sociedades
de Recreto y Sport, a fin de adiestrar a nuestra juventud en el
manejo de las armas, de prepararla fisicamente, por medio de
ejercicios de calistenia, esgrima, etc. que, en un moment
dado y sin necesidad de la vida improductiva del cuartel, se halle
apta para servir a la patria.
Voy a permitirme, aun a trueque de mortificar vuestra bon-
dadosa atenci6n, sefialar los puntos principles de este sistema en
relaci6n con la practice que el mismo ha tenido en distintas na-
ciones del mundo.


FRANCIA

En 1871, a raiz de la terminaci6n de la guerra franco prusia-
na, el Ministro de Instrucci6n Piblica, Julio Sim6n, dict6 una cir-
cular recomendando a los directors de las escuelas pfiblicas el
adiestramiento fisico de los alumnos y la ensefianza del manejo de
las armas. Una ley de 21 de Enero de 1880 hizo obligatoria en las
escuelas pfiblicas la inmdrucci6n fisica y los ejercicios militares. Al
principio, la instrucci6n military consistia solamente en ejercicios
sin armas y precteas de tiro, introducida esta filtima en 1881,
cuando el Gobierno adquiri6 52,600 rifle's para el uso de las escue-
las En 1882 los cuerpos de cadetes escolares tomaron el nombre de










batallones escolares, recibiendo la sanci6n legal, quedando des-
-de entonces la instrucci6n military considerada. como ensefianza
-especial en las escuelas pfiblicas. La edad para el ingreso en esos
batallones era la de doce afios y la aptitud para recibir la instrue-
,ci6n habria de estar certificada por dos oficiales militares y un
inspector escolar. Estos batallones compuestos de muchachos de
doce afios de edad, usaban rifles fabricados especialmente y con
los cuales no se podia hacer fuego. Los escolares de mks de catorce
afios podian ejercitarse en el tiro al blanco, usando rifles de pe-
quefio calibre. Estos batallones escolares quedaron disueltos des-
pu6s del aiio 1886.
En el afio 1890 la Uni6n de las Sociedades de Instruccion Mili-
tar de Francia se anex6 a la Asociaci6n NaclIonal de preparaci6n
de los j6venes para el servicio military, integrando ambas institu-
ciones la Uni6n de las Sociedaides de Preparaci6n Militar de Fran-
cia, constituida por cincuenta y dos comft6s con un total de
1,080 sociedades y 300,000 miembros.
El program de la instrucci6n military para las escuelas pfibli-
cas fu6 fijado en el Decreto del afio 1882, sustituido despues por el
de 1887, comprendiendo la instruct 6n a la clase media y superior
-de las escuelas elementales. Por decreto de 27 de Julio de 1893, se
agreg6 a la instrucci6n en las escuelas elementales, la prActica de
tiro al blanco, publicndose posteriormente, en Junio de 1903 y
Abril de 1907, dos circulares del Ministerio de Instrucci6n Piblica
Tegulando la prietica del fusil en las escuelas. Como nota impor-
tante de este iltimo decreto de Abril de 1907,-actualmente en
vigor,-se dice que todos lods maestros que ensefien el tiro en sus es-
-cuelas haeiendo figurar en el Boletin Oficial los nombres de los que
mis se hayan distinguido, quedaran exentos de uno ie los dos pe-
:riodos del servicio military obligatorio.
*
SUIZA

En las escuelas oficiales sirve la instrucci6n military de prepara-
-ci6n para la que ha de recibir el ciudadano m6s adelante en el ejr-
-cito active, y de ahi que las leyes reguladoras del servicio military
suizo, establecen iinieamente un corto period de instrucci6n,
pues se presume que todo reeluta ha recibido la preparaci6n nece-
saria en la escuela pfiblica. La instrucci6n military preliminary com-
prende gimnasia obligatoria, y ejercicios voluntarios, efectuado's
fuera de la escuela por los Cuerpos de Cadetes, siendo obligatoria
la asistencia a las clase's de gimnasia para los nifios durante toda
la edad escolar. Esta material se ensefia por profesores especial-
mente in'struidos en las escuelaa normales y en las escuelas espe-
,ciales de ensefianza fisica, y ser6, por lo menos, 3e dos horas a la










oemana en cada afio escolar. La instrucci6n comprende tres perio-
dos a saber: desde la entrada en la escuela hasta los nueve afios de
edad cumplidos; de los diez a los doce afios, y de los trece anos
hasta el fin de los studios. El Gobierno Federal estimula constan-
temente a los maestros pfiblicos para que actfien, en la parte que
a ellos les concierne, en este aspect de la instrucci6n military y crea
premios para los estudiantes que se distingan en la misma. La ins-
trucci6n en el Cuerpo de Cadetes es dirigida por oficiales del Ej6r-
cito y el progress y adaptaci6n de este sistema de en'efianza ha ad-
quirido tal magnitude en Suiza, que desde el afio 1907, todo esco-
lar suizo esta inscripto en alguno de estos cuerpost de cadetes. El
'Curso de j6venes tiradores", que en 1910 constaba de 1.141 j6-
venes inscriptos, lleg6 a aumentar en 1912 a 2.397. Los cuerpos de
instrucci6n tambi6n han progresado much y de 10.950 alumnos de-
que se componian en 1908, llegaron en 1913 a 21.565.

INGIATERRA

No existe en Inglaterra la instrucci6n military obligatoria. En.
1906 se consign en la Ley de las Fuerzas' territoriales, llamada
tambi6n Ley Haldane, un precepto, estatuyendo los ejercicios mi-
litares obligatorios en la's escuelas, pero fue tal la opoici6n que
tuvo en el Parlamento, y en todo el pais, que dicho precepto no fu&-
votado. En cambio las organizaciones voluntarias arrojan cifras
apreciablds de j6venes; ingleses que expontineamente se instruyen
en los ejercicios militares. Es asi como el Cuerpo de Cadetes, que
cuenta mis de 55 afo's de existencia, ha venido a former parte del
sistema education ingles como los teams de cricket o football. El
autor de donde vengo tomando todas estas cifras expresa que cuan-
do la formaci6n del Ej6reito de Kitchener, se observe que un gran
nimero de los j6venes alistados habia recilido la inistruce:6n mili-
tar en el Cuerpo de Cadetes, lo que fu6 altamente beneficioso para
un caso de urgencia como aquel.
Estos Cuerpos de Cadete's, tomados como models para las or-
ganizaciones similares de los Estados Unidos, se fundaron en 1860,
y al ser deseehado el proyecto de instrucci6n military en las Escue-
las a que antes me referi, aleanzaron un incremento poderoso, so-
bre todo en los colegios de 'segunda enseiianza, y quiero reiterar a
la Camara la observaci6n de que toda esta organizaci6n inglesa, es:
a base de la voluntad expontAnea del ciudadano y sin necesidad de
ningfin requerimiento official. Los gastos que ocasionan estos Cuer-
pos de Cadetes son realmente extraordinarios y responded a la con-
dici6n econ6mica de los en ellos inscriptos. Otro Cuerpos de Cade-
tes han sido organizados sin uniforms y armados tan solo de fusi-
les de madera, bajo la direcci6n de los propios maestros. El prime-










ro de estos cuerpos no uniformado se estableci6 en 1881 en la EZcue-
ia de Hackney Downs, habiendo obtenido un gran 6xito. Los
.boys brigades, las church-lad brigades y los boys scouts, no tienen
una finalidad military, pero son instituciones que ban arraigado
grandemente en el pueblo ingles.
Para que la CAmara pueda apreciar el grado de resistencia
que en todo tiempo, afin en las circuhstancias actuales, ha ofreci-
,do Inglaterra a la implantaci6n de sistemas que tienden a arraigar
en el pueblo las ideas del militarismo, es bueno recordaf que en es-
tos mismos momentoj y frente al conflict de la guerra con las Na-
ciones Centrales de Europa, ha sido tratada nuevamente en Ingla-
-terra la necesidad de la instrucci6n military oblligatoria en las Es-
'cuelas, presentAndose al efecto, en el Parlamento var'os proyectos,
los cuale's, hasta hoy no han sido aprobados.

SUECIA

La instrucci6n military forma parte de los programs de los
.curso_ corrientes de segunda ensefianza y es, por lo tanto, obligato-
ria. Los e'scolares dedican a esta instrucci6n sesenta horas al afio
.y la reciben de maestros nombrados por el Seeretario de la Guerra.
EA ta instrucci6n military existe en Sueeia desde hace cineuenta afios,
Ilegando en estos filtimos tiempos hasta la practice de tiro de rifle,
la cual no se ejecuta, como es natural, en las escuelas elementales,
excepto en Stokolmo, pero si en todas las escuelas de segunda en-
;sefianza y con carActer obligatorio.

HOLANDA

En la escuela pibicea no se recibe instrucci6n military la cual
-es facilitada por sociedades expresamente constituidas a este fin
y que reciben la denominaci6n de Campamentos de verano. A
*estos campamentos acuden los nifios que ya han cumplido 15 afios
y durante catorce dias al afio practican ejercicios fisicos y milita-
res, nataei6n, juegos y tiro al blanco.

AUSTRALIA

La instrucci6n military en las escuelas esta regulada por las
leyes y forma parte del sistema de defense national de'sde el afio
1903. Esta instrucci6n military comprende tres periods: de doce a
-catorce afios (Cadetes menores) ; de catorce a diez y ocho afios (Ca-
-detes mayores) y de *diez y ocho a veinte y cinco afios (Soldados).
Los eadetes menores se instruyen, desde la edad de doce afios,
recibiendo, durante dos afios, noventa horas eada afio de instrucei6n.










El Gobierno sostiene un Cuerpo de Instructores eseciales de
instrucci6n fisica, los que dan classes a los Maestros de EDiuelas de
todos los distrito escolares, a fin de aumentar los conocimientos de
dichos maestros en las materials militares que han de ensefar en sus
edcuelas.
Los Cadetes mayors tienen cuatro afios de instrucci6n que em-
piezan desde los catorce afios de edad. Esta ensefianza consiste en
cuarenta ejerciciog militares cada afio, a raz6n de cuatro horas por-
lo menos, cada ejercicio. El minimum del servicio para cada uno de
estos cadetes, es invariablemente de sesenta y cuatro horas al aio.
Esta instrucci6n military es obligatoria para todos los j6venes, a ex-
cepci6n de los extranjeros, de los que no sean de origen europeo y
de los estudiantes de teologia, y al cumplir el joven los diez y ocho
afios de edad pasa al servicio de los adults y se le asigna el arma
que ha de servir en relaci6n con sus preferencias y aptitudes.
Una several penalidad excite para los patrons, padres y tuto-
res que impidan al obrero, al hijo o al pupilo, recibir esta instruc-
ci6n military. La instrucci6n military se da por oficiales del ej6rci-
to, los.cuales antesi de empezar a ejercer su cargo tienen que apro-
bar un pequefio curso de instrucei6n especial.

JAPON

La instrucci6n military es obligatoria en las escuelas pfiblicas:
y privadas, por medio de maestros especiales, regularmente oficia-
les retirados del Ej&rcito y durante tres o seis horas a la semana.
Esta instrucci6n se divide en tres grades, uno para las escuelas ele-
mentales, otro para las eseuelas secundaria5 y otro para las escue-
las superiores y empieza desde la edad de cinco afios, comprendien-
do, entire los distintos ejercicios, los de tiro, imulacros de combate.
equitaci6n, esgrima y el jiu-jitsu.

REPUBLICAN ARGENTINA

En este pais la instrucci6n military es obligatoria en los dos fil-
timos afios de la segunda ensefianza, en los cursos de las escue-
las insdu'striales y de comercio y en las normales de maestros.
Los instructors encargados de esta ensefianza son conveniente-
mente preparadds en un institute especial que se denomina Es-
cuela Normal de educaci6n fisva, y deben tener el titulo de maes-
tro pfiblico. Los instructors que pertenecen al ejercito, tienen tam-
bin que e'star graduados en la Escuela Normal de educaci6n fisi-
ca. La instrucci6n dura cinco horas a la semana durante los
dos afios y abarca el tiro al blanco con el rifle mauser, mo-
delo argentino, recibiendo el escolar que se dihtingue por su pun-










-teria, como premlo especial, la dispensa por un afio del servicio mi-
litar obligatorio.

ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
;i 4
En la Repiblica Americana no existe la instrucci6n mili-
tar obligatoria. Al igual de lo observado cuando brevemente nos
referiamos a Inglaterra, el pueblo americano no es partidario del
-servicio de las armas, como sistema permanent en la actuaci6n
national.
Hasta hoy solo en el Estado de Wyoming funciona desde
1911 en algunas escuelas esta ensefianza, un sistema de prepara-
ci6n military ideado por el teniente E. Z. Steever, cuyo sistema
ha sido recomendado por el Senador Poindexter, y consiste en
-cuatro periods durante el afio escolar de ejercicios calist6nicos,
militares, prActicas' de tiro, maniobras, simulacros de guerra, etc.
Ademds durante todo *el afio escolar a los estudiantes, el filtimo
dia de la semana, se les lleva a hacer la vida de campamento,
.acostumbrdndolos a los rigores habituales entire soldados y se les
,ensefian elements de cocina, nociones de ingenieria military, mo-
dos de efectuar exploraciones y los servicios de patrulla.
Los datos que acabo de ofrecer a vuestra consideraci6n, se-
fiores Representantes, constant en un interesante trabajo, debido
a la labor muy meritoria del senior Luis Marino P6rez, compe-
tentisimo Bibliotecario de esta Camara, cuyo trabajo ha sido pu-
blicado en los nimeros' primero y segundo de la Revista de Ins-
trucci6n Pfiblica, correspondientes a los meses de Enero a Abril
*del corriente afio.
Desde luego, quega in'strucci6n military en muchos de esos pai-
ses, aleanza una extension que no necesita tener entire nosotios, pe-
ro en todo aquello que nos sea adaptable, el voto particular lo acep-
ta, al consagrar de manera categ6rica, el principio obligatorio de
dicha ensefianza.
I Se quiere educar fisicamente a nuestra juventud ? L Se quiere
adiestrarla en ejercicios militares y en el manejo de las armas? Pues
aceptad, sefiores Representantes, el articulo octavo de nuestro Voto
particular y quedard satisfecha y cumplida esa necesidad national,
sin que ello perturbe ni agite a nuestro pueblo, ni constituya una di-
ficultad mas que afiadir a las muchas que ya nos rodean y oprimen.
(Mfiy bien. Muy bien).
Sr. S.ard'',i;.r (Emilio):-Con el permiso del senior Roig. IPo-
dria explicarnos el senior Roig el por qu6, al former el conjunto
-para el servicio voluntario 41 ofrece tambi6n aquellos infelices
-que ya cumplieron sus cuatro afios? Yo quisiera que S. S. lo jus-










-tificase. & Por qu6 S. S. y el senior Vazquez Bello, cometen tamafia.
injusticia reclutando a los que cumplieron sus cuatro afios?
Sr. Rog:-Llegaba ahora a ese extreme, porque era lo fil-
timo que me proponia decir en relaei6n con el Voto particular y
voy a complacer en seguida y con el mayor gusto, los deseos deL
senior Sardifias.

Articulos Noveno, Decimo y Decimo Primero
l1 Servicio Obligatorio para los retirados o licenciados del jjercito-
y Marina Nacional.-MAximo de retire y otros beneficios
para estos individuos.-Formaci6n de un Registro
General de los mismos.
Este aspect del problema ha 'sido tratado en el Voto parti-
cular en los articulos siguientes:
''Articulo noveno: Para el caso de que las medidas anterio-
res, no faciliten el nfimero de classes que el Poder Ejecutivo de
la Naci6n interest, queda autorizado para ordenar el realistamien-
to obligatorio de todos aquellos individuos que desde la organi-
zaci6n del Ej6rcito y la Marina Nacional, han pertenecido a los
Cuerpos Armados de la Repfiblica, se hallen dentro de la edad
military y reunan las demhs condiciones que exigen las disposi-
ciones vigentes".
"Articulo decimo: Los comprendidos en el servicio de acuer-
do con el articulo noveno de esta ley, serhn licenciados tan pronto
concluya el estado de guerra actual, tendrAn derecho a un re-
tiro del veinte por ciento de su haber con cargo a los fondos del
Estado, la Provincia o el Municipio, una vez terminado su alis-
tamiento y gozaran ademks de los derecl's cons gnados en los.
articulos segundo y tercero de esta ley".
"Articulo d6cimoprimero: El Estado Mayor del Ejercito y el de
la Marina Nacional procederAn a former un Registro General de los
que habiendo pertenecido al Ejercito y a la Marina Nacional, es-
tn hoy retirado's o licenciados, a fin de determinar el nimero de
los mismos. El Ejecutivo Nacional, una vez terminado dicho cen-
fo general, fijard el procedimiento para llamarlos al servicio".
Para el caso extreme en que ni el aumento del haber del sol-
dado y classes ni las ventajas que se les ofrecen a los nuevos alista-
dos, ni el esfuerzo y propaganda de lo's que actualmente pertene-
cen al Ej6rcito, ni, por filtimo, la creaci6n de esas unidades dis-
ciplinarias formadas dentro del espiritu mds restringido possible,
o si se quiere, mks conservador-en el sentido menos malo de la pa-
labra,-(risas), para el caso, repito, de'sde luego improbable, err










que ninguno de estos medios fuesen eficaces a la finalidad que se
persigue, que no es otra cosa, segin el Presidente de la Repfblica,
que la de cubrir el cupo de cinco mil hombres que faltan en el
Ejercito, pensamos que con fuerza obligatoria y mientras durasen
las actuales circun'stancias, podria llamarse a un nimero igual de
-individuos a los que hoy faltan, reclutados, exclusivamente, entire
todos aquellos-a cuyo efecto habria de formarse previamente un
_Registro general de los mismos-que ya sirvieron como alistados
y que hoy estAn licenciados del E'j6rcito.
La idea tiene alguna analogia con el principio que informa
la existencia de las reserves en el sistema del servicio military
obligatorio.
Esds hombres a quienes por este articulo se les obligaria du-
rante el moment present, a volver al Ej6rcito, poseen una con-
dici6n especial y privilegiada sobre cualquiera otro recluta, que
-es la de estar preparados, habituados para el servicio military. Han
pasado en el Ejereito various afios, han recibido la instrucci6n mi-
litar y son, por tal motive, mks fitiles que los, que al venir ahora
por primera vez, tendr6n que empezar por recibir la edueaci6n
indispensable a todo soldado.
Es evidence, sefiores Representantes que en la modern orga-
nizaci6n military, no es la mayor cantidad de soldado's, el factor
nixmero, el que resuelve principalmente el problema de la fuer-
-za y la personalidad guerrera de una Naci6n, sino el factor ca-
pacidad. Un soldado bien instruido, practice y perfeecionado en
el manejo de las armas, equivale en el orden de la actividad ftil
y aprovechable de un Ej6rcito, a various soldados bisoiios y ajenos
-a toda edueaci6n military.
Por estas razones, y queriendo facilitar rapidamente la &o-
luci6n del conflict, s* establece en el Voto particular el realis-
tamiento obligatorio de lo que pudi6ramos llamar las reserves del
actual Ejercito, formadas por mks de quince mil hombres que ya
prestaron servicio durante el period de su contrato y entire los
cuales habria de sortearse el cupo necesario para la actual nect
-sidad.
Sr. Pino:--Los hacemos realistarse a la fuerza.
Sr. Roig:-Siempre seria una violencia menor, al menos en
sus efectos, que la que con carActer general y permanent se quie-
re realizar por medio del servicio military obligatorio, compren-
diendo a todos los ciudadanos de veinte y uno a 30 afios de edad.
Vosotros, sefiores conservadores, quereis hacer siempre las cosas
-con el mAximo de fuerza y de violencia y por eso lo hac6is todo tan
rnal. (Risas). (l:en. Muy bien).
Decia, pues, sefiores que existen en la Repfiblica quince mil
-reservistas, dato no inventado y que nos ha sido facilitado por per-










sonas conocedoras de la material, las euales al conocer este extreme,
del Voto particular, lo han considerado como muy convenient y
de possible realizaci6n y quizhs no ajenas al propio Ej6rcito.
Sr. Pino (Gustavo):-EstAn equivocados como ustedes. Ese
es el tema.
Sr. Roig:-Por este procedimiento, se llama a esos hombres.
que tienen una preparaci6n military superior y extraordinaria, en
relaci6n con los que ahora pueden ingresar en el Ejercito, pero
no en las mismas condiciones en que estaban antes, ni siquiera en
las condiciones de los simples alistados, sino con exceso-de paga,
con una declaraci6n de dereeho que les garantiza la posesi6n del
cargo que estuvieran desempefiando en el moment en que fue-
sen llamados al servicio, y compenskndose el cumplimiento deL
deber que se les impone, con las ventajas que se les brindan.
Sr. Vizquez Bello:-Y un retire obligatorio.
Sr. Rogg:-Cualquiera que sea vuestra opinion personal en
este asunto, sefiores Represenitantes, cualquiera que sean los m6-
vile's de vuestras distintas interrupciones, yo tengo la convicci6n.
absolute y ello es lo finico que me mantiene animoso en este de-
bate, de que frente a vosotros-que estais aqui con un criterio ce-
rrado, que no es personal, ni expontAneo, que os impide oir razone:
y tender arguments que nada ni nadie lograrA haceros variar-
hay un pueblo que vela nuestra actuaci6n, que es contrario al
sistema que se intent establecer y para el cual no esti prepara-
do por propaganda, ni gesti6n alguna; un pueblo que hasta hoy,.
no conocia nada del servicio obligatorio y que en material de ej6r-
cito y de soldados, no guardaba mAs que la reminiscencia del pasa-
do, de la 6poca colonial, en que soldado y ej6rcito eran sin6nimosg
de divoreio con el pais y de opresi6n y tirania para los eubanos.
iY con estog antecedentes quereis, en las lyeves horas de una tar-
de parlamentaria, imponerle a la fuerza, con notoria imprudencia,
la obligaci6n del servicio de las armas! (Grandes aplausos). Pen-
sando en todo esto, convencidos de lo just y previsor de nuestro
criterio, los que tenemos la honra de firmar el Voto particular,
ofrecemos todas las soluciones posibles y estamos dispuestos a o'r-
y tender aquellas otras que vuestra experiencia y talent nos
pudieran sugerir, con el solo fin de que ese pobre pueblo cubano,
tan castigado, tan humillado y tan sufrido, no tenga que 'soportar
un nuevo dolor, ni ser victim de un dafio mis, con la implanta-
ci6n del maldito servicio military obligatorio. (Grandes y pro-
longados aplausos en los bandos de la minoria y en las tribunas-
piblicas).
Sr. President (Agitando la campanilla):-Ruego a los se-
fiores que ocupan las tribunas que se abstengan de hacer mani-










festaciones de aprobaci6n o de cen'sura. No les esti permitido mas
que sencillamente eseuchar los discursos que se pronuncian.
Sr. Roig:-Sr. President: Va a ser expulsada una de las
personas que ocupa la tribune pfblica. Yo tengo la seguridad de
que las manifestaciones hechas no 'se repetirAn y ruego al pueblo
que me oiga en silencio, agradeci6ndole desde luego sus simpatias
y pido a la Presidencia, disponga no sea expulsada esa persona.
Sr. Vdzquez Bello:-Que sea expulsada si se repiten las ma-
nifestacionesi y que asi lo advierta la Presidencia.
Sr. Presidente:-La Presidencia advierte al piblico que esta
prohibido hacer manifestaciones de aprobaci6n o de censura. To-
dos los que ocupan las tribunas piblicas son personas cultas y
deben limitarse a escuchar a los oradores, que todos hablanpen-
sando en Cuba. De lo contrario, esta Presidencia, muy a su pesar,
dispondrd el desalojo de las tribunas.
Sr. Roig:-Agradezco la juiciosa resoluci6n de la Presiden-
cia y reanudando mi difcurso, dir6 que ya ve la Chmara como no
hemos desatendido ninguna de las necesidades que en estos mo-
mentos siente la Patria: c6mo facilitamos a la mayoria de esta
Camara moments de meditaci6n y de consult para orientar sus
pasos por un sendero mas afortunado y menos peligrdso que el que
ahora intent seguir.
Y termino este breve examen de los motivos del Voto parti-
cular, examen que he considerado necesatrio hacer, apesar de
que, como dije antes, tuvo dicho Voto en la noche pasada, de una
manera elocuente y brillante, su mantenedor mas decidido en la
persona del senior Vfzquez Bello, siquiera no fuese mas que para
recoger de las elocuentes palabras de mi ilustre compafiero, el
President del Comit6 Parlamentario Liberal de esta CAmara, la
inspiraci6n necesaria, que animando mi esfuerzo, me permitiese
ilegar a determinadbis conclusions que mas adelante formulary.
No ha merecido ese Voto particular, por lo que se ve, la aten-
ci6n de la mayoria conservadora, ni siquiera la cortes solicitud
de presentar frente a sus principios y finalidades, una impugna-
ci6n seria y meditada. Los turns en contra, han sido consumidos
por dos sefiores Representantes de filiaci6n liberal, y sin embargo,
no por la firm muy respectable de uno de sus autores, y la modest
del que coadyuv6 a su redacci6n, sino por la importancia y tras-
cendencia de las medidas que en ese Voto particular se ofrecen
a la consideraci6n del Partido del Gobierno, con el fin de impe-
dir los graves peligros del establecimiento del servicio obligatorio,
debiera ser ampliado el debate y en nuevos turnos, exponer sus
contradictores, con razones y arguments y no con frases de mo-
mentAneo efecto, los motives por los cuales no se quiere aceptar










nuestro criterio ni estar de acuerdo con nuestro Voto particular.
Sr. Pino:-Alli se llegarh.
Sr. de la Cruz:-g-Me permit S. S. una interrupci6n? Debe
levantar tambi&n su voz y su campafia en estos moments para
la representaci6n liberal que, en este caso, ha encontrado impug-
aadores muy brillantes del Voto particular que defiende el doe-
tor Roig, y al mismo tiempo defensores del servicio obligatorio,
entire ellos un elocuente diseurso del senior Iturralde, pronunciado
al terminar la sesi6n de ayer, en el que combati6 de manera bri-
llante los arguments del doctor Vazquez Bello. Vean, pues, que
no es la unidad del Partido del Gobierno, la que trae esta cuesti6n,
no se trata de la defens'a de un Partido, sino de convencer a los
que en ese lado forman con usted el Partido Liberal.
Sr. Guzmdn:-Solo dos representantes le ban hecho el juego
al Partido Conservador.
Sr. Pres'dente.--Sr. GuzmAn: no han hecho juego a nadie los
sefiores Iturralde y Diaz Pardo, han emitido susi opinions auto-
rizadas, en una cuesti6n que no era de Partido.
Sr. Freyre de Andrade:-Y han salvado al Partido Liberal.

Nuestro Concurso en la Guerra Actual

:_Su3 limitaciones en relaci6n con nuestras energies nacionales

En e'ste asunto, sefiores Representantes, tengo la impresi6n
de que se han tergiversado los t6rminos del problema y que mien-
tras en la noche pasada, nadie impugnaba con 6xito los s61idos
arguments y las elocuentes razones, del senior Vizquez. Bello en
la admirable defense que hizo del Voto particular, en camb'o, sa-
cando el problema de sus verdareros limits y de la prudeneia
y juicio con que a todos nos interest trattrlo, se aventuraron
ideas propias y opinions personales, siempre muy respetables,
aun cuando un tanto exageradas y verdaderamente fuera de
lugar.
He oido decir, anoche, sefiore- Representantes, exponiendo
puntos de vista, todos ellos, repito, altamente respetables, pero
desde luego de orden personal y privado, que Cuba, en relaci6n
con sus deberes y en preparaci6n de provechos futures, para cum-
plir con unos y para asegurar los otros, debe emprender cam'no
hacia las fronteras de Europa, donde actualmente se esti pe-
leando.
Yo creo, sefiores, que para eso no se ha traido aqui el problema
del servicio military obligatorio. He leido repetidamente los tres
Mensajes del Ejecutivo que constituyen, por decirlo asi, la fuerza
que da origen y vida a este Proyecto de Ley, y en ninguno de ellos,










ni direct ni indirectamente, se hace indicaci6n alguna de que Cuba
tenga necesidad de realizar ese esfuerzo en las actuales circuns-
tancia's y hay que advertir que, por ser estas cuestiones de suma im-
portancia y trascendencia, si tal necesidad existiese realmente,
si ese prop6sito se abrigara por el Gobierno, no podria ni deberia
6ste ocultarselo jams a la Naci6n y al Congre'so de la Repfi-
blica, que tiene el derecho de conocer todas las necesidades del
pais y el deber de discutirlas, depurarlas y 'satisfacerlas pruden-
temente. (.1Mty bien. IMuy bien).
No puede haber aqui, como vulgarmente se dice-y perdonad-
me la frase en gracia a su precis*6n--' gato encerrado". De lo
aue el Poder Ejecutivo nos informa y nos pide, se deduce que
solo hay un problema de falta de hombres en el Ej6rcito, para so-
lucionar el cual, entiende la mayoria conservadora de las Comisio-
nes de Justicia y C6digos y de Asuntos Militares, que es indispen-
sable la creaci6n del servicio military obligatorio''.
Una gran -parte del Partido Liberal en esta C6mara y una
inmensa parte del pueblo, estima, por el contrario, que existen
todavia otros medios, que hay otros recur.os, que deben intentarse
otros esfuerzos, antes de llegar a la creaci6n del servicio obligatorio
de las armas con caricter permanent y definitive, evitando las
calamidades y perjuicios que dicho sistema va a traer a la Re-
pibblica.
Ese es el verdadero punto del debate. Lo demds se agita en el
orden de las opinions personales y privadas, todas ellas muy res-
petables, como dije antes, pero que carecen de la expresi6n auto-
rizada y un6nime de los partidos politicos y del propio Gobierno,
que unas veces por boca del Presidente de la Repfiblica, otras de
labios del Secretario de Guerra y Marina, han afirmado rotunda-
mente, que no se enviran cubanos a los campos de la guerra.
Si el Presidente de la Repiblica de Cuba estimase convenien-
te y necesario, que el Ej6rcito cubano, en cualquiera de sus frac-
ciones o unidades, fuese a Europa en auxilio y cooperaci6n de
nuestros aliados, el Jefe del Estado habria de expresarlo asi pf-
blicamente, nianifesthndoselo, en primer t6rmino, al Congreso de
la Repuiblica, en la seguridad de que este apreciaria con alta ele-
vaci6n de criteria las razones y motivo's de esa necesidad y concu-
rriria a satisfacerla en la forma mis patri6tica.
De modo, sefiores Representantes, que no puede ser ob-
jeto de debate, si vamos o no vamos a Europa. Magno pro-
blema este, situaci6n dificil y trascendental, en la que todo acuer-
do, aun cuando adoptado con la mayor decision, debera estar ins-
pirado siempre en una alta prudencia y buen juicio, porque no
es al calor de improvisaciones oratorias, ni tampoco de entusias-
mos personales, ni bajo la impresi6n de puntos de vista privados,










como se resuelven problems de esta magnitude, que tanto afectan
a la patria, y en los que, lo mismo puede realizarse un verdadero
servicio a nuestros Aliados, que originarles una series de gravisi-
mas dlficultades. (MAy bien. Muy bien).
Oyendo aver noche a los distinguidos oradores que al exprc-
sar su opinion personal, respect de cud1 debiera ser la obliga-
ci6n de Cuba en esta guerra, pretendian sumar a esas opinio-
nes suyas, la de la voluntad national por nosotros aqui representada,
recordaba un interesante trabajo publicado hace pr6ximamente
menos de un afio, por un escritor francs, sobre los distinto's as-
pectos de la guerra actual y las consecuencias que dicha guerra
esta produciendo en el mundo.
Decia el escritor francs', que esta guerra ha traido como
consecuencia la supresi6n de la psicologia individual, y su susti-
tuci6n por la psicologia colectiva. Esto quiere decir, que estamos
viviendo en un moment en que nadie tiene derecho a pensar por
si mismo y en que todos tenemos el deber de pensar y actuar, con
vista a los intereses de los demts y a las relaciones que nos unen
a nuestros conciudadanos y a nuestra Naci6n. i CuAntos ingleses,
franceses e italianos, estarAn en las trineheras contra sus opinio-
nes personales, sus creencias y sus ideas, y, sin embargo, esds hom-
bres obedecen al principio de la voluntad colectiva de sus pueblos,
la acatan, se someten a ella y la sirven, con sacrificio de toda idea
propia!
Cuando los mfiltiples intereses de un pueblo, en un estu-
dio de los mismos., sereno, reposado y sin alarde alguno de vul-
gar populacheria, permitan un concurso eficaz a los hermanos que
pelean en Europa, pero impongan tambi6n una limitaci6n a ese
concurso, en defense, en garantia de la propia vida colectiva del
pueblo, de sus elements mas esenciales y de la mejor coopera-
ci6n a la obra de los Aliados, hay derecho para pensar lo gloriosa
que seria morir en las trineheras, pero no hay derecho para im-
ponerle a una colectividad lo que la colectividad dice que no puede
hacer, aunque si quisiera hacerlo. (Bien. Muy bien).
Sr. Alvarez: 1 Me permit una interrupci6n el senior Roig?
Si los que formAbamos, senior Roig, la pequefia hueste libertadora,
que constituy6 una insignificant minoria, hubieramos oldo a
los que pensaban no con el coraz6n, sino con el cerebro, entire los
cuales quizAs se eneontraba S. S.; ah! tenga la seguridad el senior
Roig, que no hubie'se existido la Repftblica soberana que ahora
gozamos!
Sr. Roig:- Agradezco a S. S. ese recuerdo hist6r'co, porcue
61 es, precisamente, una demostraci6n cumplida de lo que acabo
de exponer. La Revoluci6n cubana de 1895, que es a la que S. S.
se refiere, no fu& el product de una sola clase del pais, ni la re-










sultante de un determinado y pequefio grupo de nuestra sociedad,
sino el brote, la expresi6n, la voluntad colectiva de las mas mo-
destas y dist'ntas classes de la poblaci6n cubana. Por el contrario,
la Revoluci6n de 1868, se caracteriz6 porque su potencia efectiva
se inici6, desde los primeros moments, y se mantuvo siempre en
las classes superiores, cultas y ricas, pero de escaso nimero. La Re-
voluci6n de 1868 fu6 de los de arriba, de los ricos, que dieron a ella
el sacrificio de su vida y de su fortune, pero no fu6 mnas que eso
y de ahi que fracasara. En cambio, senior Alvarez, la Revoluci6n
de 1895, fu6 el gran movimiento, la supreme expresi6n de la vo-
luntad colectiva de la mayoria de todo un pueblo. Esa Revoluci6n
brot6 de las capas m6s infimas de la poblaci6n cubana, de las gran-
des masas populares; venia, senior Alvarez, de abajo y buscaba, en
distintas bifurcaciones, el dominio de las classes altas y superio-
res, y por ello, cuando un grupo de esos cubanos de distinci6n y
cultural, trataron de oponerse a ella e impedir su triunfo-como
hay hoy un grupo de cubanos que opinan que Cuba estA en con-
diciones de mandar hombres a Europa-unos porque estimaban
que ain no era el moment oportuno y otros porque sostenia,n
y predicaban el sistema de la evoluci6n progresiva, teniendo como
finalidad s61o la autonomia y creyendo que los cubanos no estaban
bien preparados para la vida propia e independiente, a la cabeza
de lo.: cuales estaba, con sus grandes prestigious personales y su
influenc'a decisive, vuestro fraternal amigo y correligionario de
la hora present, el senior Montoro; (Muy bien. Muy bien) en esa
situaci6n, frente a esas dos tendencias, venci6 y triunf6, senior
Alvarez, la fuerza colectiva del pueblo, la voluntad -de los mis,
la energia que venia de abajo y aspiraba a dominar a los de arri-
ba y por eso, sefiores Representantes, todo el e'sfuerzo de los me-
nos fu& iniltil y asi comoo fracas6 la Revoluci6n de 1868, asi tam-
bi6n prevaleci6 y obtuvo la victoria, la Revoluci6n de 1895. (Muy
bien. Muy bien).
Esos hombres que en 1895 se opusieron y combatieron la Re-
voluci6n, apesar de su gran talent y de la majestad de su palabra
y del prestigio personal que siempre les acompaii6, representaban,
senior Alvarez, la psicologia personal, su propia opinion, frente a la
psicologia, a la voluntad, al deseo de la opinion, al mandate de
grandes masas del pueblo y tuvieron al fin que callar y soportar
la derrota y someterse al mismo regimen por ellos combatido du-
rante tanto tiempo y con una intense y activisima propaganda.
(Grandes y prolongados aplausos). Consecuencia: que en todos
los moments de la vida de un pueblo hay que oir y debe ser aten-
dida, la voz de las colectividades, la psicologia de las grandes ma-
sas, que se imponen siempre a los pequeflos grupos y a las volun-
tades aisladas. (Muy bien. Muy bien).










Y yo, decia hace pocos moments, sefiores, que en los t6rminos
en que esti planteado este problema en los Mensajes del Poder Eje-
cutivo, no habia que hablar, ni aventurar opinion alguna sobre
la posibilidad de que una parte de nuestro pequefio Ejercito tu-
viese necesidad de ir a Europa.
Se ha dicho que nosotros, al declarar la guerra a Austria y
a Alemania, teniamos que colocarnoa en un campo comfin de obli-
gaciones, al igual de los demhs pueblos que habian procedido del
mismo modo. Esto me parece un gran error nacido de una deplo-
rable confusion.
Yo quiero que los cubanos nunca olviden, porque en los mo-
mento actuales, critics y ilenos de dificultades, toda declaraci6n
inoportuna puede tener una grave trascendencia para la suerte
de nuestro pais, que hay, lo mismo en la vida de los hombres que
en la de los pueblos, un principio fundamental, escrito en todos
los c6digos y sancionados por la practice del mundo, segin el cual,
nadie esta obligado a dar, ni a comprometerse mis que por aquello
que buenamente pueda dar y cumplir.
Es este un punto muy interesante de tratar y alrededor del
cual, no han faltado calumniosas imputaciones, que no deben preo-
cuparnos, estandb, como tiene que estar nuestro animo, resuel-
tamente dispuesto a segu-r siempre la linea recta del deber; del
deber para con la Patria y del deber para con nuestra propia con-
ciencia. (Muy bien. Muy bien).
Cuba ha ido a la guerra, como pueblo iniciado en los prin-
cipios de la democracia y libertad, impulsada por un sentimiento
de averoi6n y hostilidad contra aquellas Naciones de Europa que
por su historic y por su conduct actual, repre'sentan la tirania,
el militarismo y la negaci6n de todo princip-o de derecho y de
justicia. (Bien. Bien). Cuba a cambio de. so, en compensaci6n de
su esfuerzo modesto pero noble y sincere, no quiere nada, ni pi-
de nada, bastAndole por toda recompen'sa, la satisfacci6n y el ho-
nor de haberse sumado en la hora de los peligros, a aquellos otros
pueblos que tambi6n luchan contra la tirania, el militarismo y la
autocracia. (Aplausos). Pensar lo contrario, es empafiar el brillo
de nuestros actos y la pureza de nue'stras intenciones, es poner pre-
cio o tasa a lo que no lo tiene, ni puede tenerlo, ni debemos querer
que lo tenga. (Muy bien. Muy bien).
Esta es, sefiores Representantes, una guerra en la que los
pueblos aliados de la humanidad, pelean por el triunfo de prin-
cipios y la consagraci6n de ideales, en contra de la's Naciones Cen-
trales de Europa. Se lucha por la libertad de los pueblos oprimi-
do?, ya sean grandes o pequefios; por la libertad absolute de todos
ellos; porque desaparezca de una vez para siempre cuanto signi-
fique o represent, tirania y absolutismo y para conseguir el triun-










fo de esas aspiraciones, es necesario, antes que nada, acabar con el
mil:tarismo, con el servicio obligatorio de las armas y con el r6gi-
men de castas. (Aplausos).
Pero eie esfuerzo tiene un limited, el de las propias energies
del que lo realize: nadie esta obligado a dar mis de lo que tiene;
nadie puede ofrecer mas de lo que puede cumplir.
Si Cuba, por su contingent de ciudadanos, tuviese elemen-
tos bastantes para enviar soldados a Europa, nadie, que se precia-
ra de amar a la Repfiblica, y de estar identificado con ella, como
debe estarlo todo cubano, podria negarse en estas circunstancias a
semejante esfuerzo. Pero es, sefiores Representantes, que debemos
hablar con toda sinceridad y declarar, que queriendo Cuba enviar
a la guerra sus soldado _, se vb en la imposibilidgd de hacerlo. Es-
tas palabras deben ir acompafiadas de una inmediata justifi-
caci6n.
La Repfiblica cubana tiene una poblaci6n extraordinariamen-
te pequefia y_toda ella es por complete, extrafia a la mAs elemen-
tal preparaci6n military. No ej verdad que el concurso de sus hom-
bres pueda, en ningfin moment, resolver nada en una contienda
mundial de esta magnitude y estoy plenamente convencido-y he
meditado much estas palabras, antes de pronunciarlas en el Con-
Sgreso,-que semejante esfuerzo, no s6lo seria absolutamente inlftil
a la eausa aliada, sino contraproducente para la misma.
i Que vaya un contingent de nuestros hombres con la bande-
ra! Y, c6mo van a ir esos hombres ? I D6nde estAn los Jefes y Ofi-
ciales, aptos y capaces para mandarlos? &Pero es acaso que el pro-
blema de la guerra se resuelve mandando hombres solamente, o
es, por el contrario, que el envio de hombres, supone una series de
problems, tanto mAs dificiles como el mismo hecho de man-
darlos
Todo ej6rcito expedicionario, cualquiera que sea el nfmero
de que se componga, exije, otro contingent igual para sustituir-
lo en easo nece lario y cubrir las bajas que se produzean, ya que
no se trata de una simple exhib'ei6n de fuerzas, sino de un con-
curso efectivo y prActico, que compensa, por lo menos, en sus re-
sultados, el sacrificio que ie realize. Esos contingentes de hombres
tienen que ir mandados por Jefes y oficiales competentes en el ar-
te de la guferra, de que nuestro Ejrcito carece y necesitan arma-
mentos que tampoeo tenemos, pues, la Naci6n no posee ni siquie-
ra una modest armeria dotada de la maquinaria y personal ne-
cesarios, donde reparar aquellas armas que est6n en mal estado.
Todo habria que hacerlo, o mejor dicho, todo tendriamos que com-
prarlo, manteniendo las cantidades necesaria's de armas, pertre-
chos y trajes para ir reponi6ndolos en el curso de la campafia.
Aparte de estos gastos, que representan enormes sumas cuan-










to costaria el sostenimiento de un contingent de soldados cuba-
nos, en las trincheras de Europa?
Quiero responder a esta pregunta, con datos precisos, toma-
dos de las estadisticas oficiales mas recientes.
Supongamos que Cuba enviase a Europa un cuerpo de Ej6r-
cito de infanteria de 20 mil hombres. El sostenimiento de ese con-
tingente tendria el siguiente costo: 20 mil soldados a raz6n de 10
pesos al dia por cada uno, son 200 mil pesos al dia; al mes se-
rian 6 millones de pesos y al aiio 72 millones de pesos.
Los 20 mil cubanos que fueran a Europa, significarian, pues,
para la Reppiblica 72 millones de pesos al afo, a cuya cantidad ha-
bra que agregar la representada por el costo del armamento, per-
trechos de guerra, equipos, etc., etc., que sumarian otra cifra tan
respectable como la primer.
Y yo pregunto ahora, L Tenemos dinero para pagar esos in-
mensos gastos? Podemos echar sobre la Naei6n estas nuevas car-
gas, cuando ya sufie las de un presupuesto enorme, aprobado por
vosotros, sefiores Conservadores, en una pasada sesi6n que dur6
menos de quince minutes y cuyo Presupuesto, unido a distintos
cr6dito's consignados en leyes especiales, represent un total de
gastos de mas de 160 millones de pesos al afio ? (Muy bien. Muy
b6en).
Y cuando hablo de estas cifras tan crecidas no me refiero a la
imposibilidad material en que nos hallamos de disponer de tan-
tos millones de pesos como se necesitarian para movilizar un cuer-
po de ej6rcito, avituallarlo y sostenerlo en Europa, pues no
se me oculta que podriamos recibir de los Estados Unidos ese
nuevo auxilio pecuniario, ya en forma de emprestito, ya de otro
modo cualquiera. En ese caso, siempre, sefiores Representantes, la
deuda quedaria constituida y la obligaci6n de pagarla tendriamos
que cumplirla religiosamente. *
Estos distintos aspects del problema deben ser tenidos muy
en cuenta por nosotros, evitando que plausibles y muy loables en-
tusiasmos eleven a la Repfiblica por un camino, amenazador para
su propia existencia. En efecto, hay que tener muy present, se-
fiores Representantes, que cuando el triunfo aliado se consolide en
una paz duradera, el mundo sufrirA una crisis econ6mica muy in-
tensa, cuyos efeetos al alcanzar a Cuba, pueden sernos de gravisi-
mas con'secuencias. Nuestra actual administraci6n pfiblica desor-
denada y dilapidadora, no se preocupa de ese porvenir, mas o me-
nos pr6ximo, pero indiscutiblemente cierto y cuando se convierta
en realidad, nos vamos a encontrar con una crisis econ6m ca, co-
mo nunca la ha sufrido Cuba. Sin hombres para la agriculture
y otras labores; sin fuentes de producci6n propia, a excepci6n del
azficar y el tabaco; con un encarecimiento general de la vida;










con el gravamen de los emprestitos anteriores; cop el abandon de
todas las obras pfiblicas; con los grandes negocios, que al amparo
y con perjuicio del credito y de la riqueza de Cuba, esthn reali-
zandose; con los gastos dispendiosos de la Naci6n y con los nuevos
y enormes que originaria el envio de so]dados a Europa, sin nin-
guna finalidad practice, para nuestros aliados, Cuba se verk in-
tensamente afectada en su personalidad eeon6mica, quizas por
tiempo impossible de limitar ahora y quien sabe, si afectada tam-
bi6n en su personalidad political.
L Cuil debe ser frente a todos estos problems, nuestra ac-
titud en la guerra?
La guerra, sefiores Representantes, es un conjunto muy com-
plejo de distintas y numerosas energies, que no todas ellas se con-
cretan, ni especifican, en el factor soldado. Se puede auxiliar efi-
caz, decisive, gloriosamente a los aliados en una contienda ar-
mada, con elements y recursos de distintas clauses y con mayor
raz6n cuando los hombres no existen en nflmero bastante a de-
terminar una fuerza efectiva ni much menos decisive en la lu-
cha y cuando esos mismos hombres hacen falta y son indispensa-
ble's, para proporcionar esas otras energies, recursos y auxilios,
igualmente necesarios y decisivos. (Mwy bien. Muy bie9).
Ved pues, sefiores Representantes, como mi oposici6n a que
los cubanos vayan a Europa, en el supuesto de que.eso pudiera
ocurrir, que no ocurrird porque, no existe esa necesidad, y el
President de la Repfiblica lo hubiera dicho al Congreso; ved,
pues, repito, como esa oposici6n es mks fundada, tiene en
su apoyo mejores razonamientos, que el entusiasmo y ardor bb-
lico de los que pregonan la necesidad y urgencia de que nuestra
bandera vaya al frente de las trincheras, como si la bandera
nuestra no estuviese 7a enlazada y para siempre con esas otras
tan gloriosa de nuestros Aliados; (Aplausos prolongados) y ved
tambi6n, como en esa oposici6n mia a que vayan a Europa los sol-
dados cubanos, hay much de amor y de interns reflexive para las
propias naciones con las que estamos, en la actual guerra, firme
y decididamente unidos.
El senior Vazquez Bello en su memorable discurso de la no-
che pasada, sintetiz6, en periods brillantes, toda la obra realiza-
da hasta este moment, por la iniciativa official y por la acci6n par-
ticular, en pro de nuestro concurso y participaci6n en la guerra
actual.
Nosotros tenemos que reconocer que nuestra intervenci6n en
esta guerra nos impone en primer t6rmino, la obligaci6n de propor-
cionar a las naciones aliada's todo aquello que podamos darle y
que sea para ellas de necesidad. Y Cuba, pais exclu'sivamente
agricola, produce y puede prbducir con un mkximo de esfuerzo, en










gran abundancia, una de las principals materials que sirve para
las necesidades de la guerra: el azicar y tambi6n el alcohol.
Decia ayer tarde, en una interrupci6n, el senior Morales, que
no debi6ramos hablar mis, ni de azicar, ni de hacendados, ni de los
colonos. Yo he he hablado muy pocas veces del azfear y muy pocas
veces tambien, de los hacendados y colonos, pero declare que si en
,alguna ocasi6n hay que hablar en Cuba, en Cuba aliada, en Cuba
en guerra con los Poderes Centrales de Europa, del azicar y de los
que produce azdcar y siembran la cafia, es, precisamente, en la
-situaci6n present. (Muy bien. Muy bien). Porque el azficar y el
alcohol no son solamente products necesarios para la alimentaci6n
del hombre y la elaboraci6n de otras industrial, s'no que en pri-
mer t6rmino, constituyen un element indispensable para la fa-
bricaci6n de la p6lvora y otros explosives de apremiante nece-
isidad en toda guerra. (Bien. Muy bien).
De ahi, sefiores Represenrantes, que nosotros no podamos
abandonar hoy, sin grave detrimento de la actuaci6n de los Aliados
en la guerra, todo cuanto direct o indirectamente afecte al culti-
vo de la caiia y la elaboraci6n del azficar y el alcohol. De esta
suerte haremos un gran servicio y prestaremo's una ayuda efi-
cacisima a nuestras hermanas las Naciones aliadas y si nosotros
-conseguimos que la producci6n de estos dos articulos de pri-
mera necesidad en la guerra, se mantengan en toda su ma-
yor intensidad, para que nunca falten, ni siquiera escaseen,
y puedan disponer de ellos los pueblos que estAn luchando
por la libertad del Mundo, ese auxilio, esa cooperaci6n nuestra, en
just regla de proporci6n, serA mis eficaz, mas prActico, mis
aprovechable, que el envio de un pequefio contingent de solda-
dos cubanos a las trincheras de los campos de batalla: esto hala-
garia nuestro orgullo national, lo otro dejpar cumplidos y satis-
fechos nuestros deberes como pueblo aliado. (Grandes aplausos.
Demostraciones de aprobaci6n en distintos lugares de la Cdmara).
Frente a este hecho de absolute certeza, y juiciosa previsi6n
tenemo's este otro de alarmante realidad. La zafra actual se estim6
por peritos en la materia-y a la vista tengo los cAlculos suscritos
por personalidades tan competentes como los seiiores Joaquin Gu-
mh y Leandro Mejer-que produciria 3.589,429 toneladas de azi-
car. En el mes de abril de este afio, en vista del resultado de la mo-
lienda, se hizo un segundo estimado, que arroj6 la cifra de 3.250,000
toneladas. Lo avanzado del period de la zafra y el corto nfimero
de Centrales que quedan por terminar sus labores, permiten fijar,
despu6s de oir el parecer de esas personas competentes, en 3.300,000
toneladas nuestra producci6n total de azicar en el afio de 1917 a
1918. De manera, sefiores Representantes, que restadas estas
3.300,000 toneladas, que es la realidad de lo producido, de aque-










Hlas 3.599,429 toneladas en que se calcul6 el product de la pre-
sente zafra, tenemos una diferencia en contra, de 289,429 tonela-
das que Cuba ha dejado de producer este afio.
SCuAl ha sido la causa, o las causes de esa merma?
Preguntidselo a los hacendados y ello's os dirin, que el verda-
dero y principal motivo de esa diferencia de menos, no ha sido otra
que la falta de brazos para los trabajos del campo. (Muy bien. Muy
bien). Pero tambien os dirin, como me lo han dicho a mi, que ese
peligro-el de la escasez de brazos-en vez de disminuir va en au-
mento cada -dia y que los campos de cafia que este afio han quedado
sin cortar, hardn que el afio pr6ximo, o sea la zafra de 1918 a 1919,
sea menor que la obtenida en el present. (Muy bien. Muy bien).
E's decir, sefiores, que Cuba no va a poder dar su maximo de
esfuerzo en la producci6n del azicar y del alcohol, precisamente
cuando mks se necesitan esos dos grandes factors para la termina-
ci6n de la- guerra y la derrota de Alemania, Austria Hungria y
el Imperio Turco! (Grandes aplausos).
SNo es esto alarmante? 4 No debe preocuparnos esta amenaza
en nuestra condici6n de aliados? No debemos evitar por todos los
medios posibles que tal cosa oeurra?
Pues bien, sefiores Representantes, cuando la situaci6n es esa,
en presencia de una realidad de tal magnitude, aqui solo se p-ensa
en establecer el servicio military obligatorio, para perturbar a
todo el pais llevando a las filas de un Ej6rcito innecesario, miles de
cubanos que hacen falta imperiosa, en los campos de cafia. iY aun
hay quien, en inspirac:6n poco feliz, pretend mandar a Europa,
otros miles de cubanos, que tambi6n son nece'sarios en esos cul-
tivos y en la elaboraci6n de esas industries de la guerra, indispen-
sables para dar el ultimo golpe y conquistar definitivamente la
victoria! (Grandes aplgusos).
Se habla de traer inmigrantes.
SDe d6nde?, pregunto yo.
La inmigraci6n es hoy mks dificil que nunca, porque aparte-
de las traba's que pone cada pais de los que no estAn en guerra,-
porque de los otros no hay que hablar,-para impedir la emigra-
ci6n de sus sfibditos, existen las dificultades del transport, y la
demand de los salariess muy crecidos, que no podemos igualar, si-
quiera a los de otras naciones donde las industries de la guerra re-
claman la concurrencia de inmigrantes, que en otra oportunidad,
pudieran venir a Cuba y ser pagados a precious tolerables.
De manera, sefiores Representantes, que mientras, a causa de'
la ausencia de hombres que se dediquen a las laborers del campo,
se trata de votar cuantiosos creditos que fomenten una inmigra-
ci6n que no vendrA, por las razones que someramente acabo de
indicar; en vez de legislar para que la poblaci6n ociosa de nues-










tras ciudades y pueblos, se yea compelida a trabajar en la agri-
,cultura, a sembrar cafia y hacer azficar, nos reunimos aqui, en esta
CAmara, para imponerle al pais el infitil y perturbador servicio
obligatorio y aun se oyen voces, de que los cubanos vayan a Eu-
ropa! (.lUj bien. M~uy bien).
No tenemos hombres, hacen falta trabajadores, el azficar,
nuestra principal fuente de riqueza national, y en estos momen-
tos angustiosos, nuestra mejor ofrenda de deber y de amor para
nuestros aliados, en peligro de una crisis; y a pesar de todo esto,
jvenga la leva military, 11lnense los cuarteles, organicese la van-
guardia uniformada y tengamos, por primera vez en Cuba, con la
organizaci6n de los quintos, un Ej6rcito sugestivo y pintoresco,
que no tendrd en qu6 emplearse, que no responder a ninguna
realidad national y que el pais, al poco tiempo de estar funcio-
nando, tampoco sabra qu6 hacer con 61. (Grandes aplausos en la
minoria liberal). Todo esto, sefiores Representantes,. me parece
absurdo, extraordinariamente ridicule y trascendentalmente gra-
ve. (Grandes aplausos).
Cuba, antes que pensar en soldados expedicionarios, tiene
que darle a las naciones aliadas las seguridades mas completes, por
lo menos en cuanto a nuestro esfuerzo se refiere, de que a trav6s
de los mares, estamos produciendo lo que ellog tanto necesitan y
guardAndolo en cantidad suficiente para que nunca les falte. Y si
nosotros conmovemos al pais imponiendole el servicio military obli-
gatorio, que no necesita ni desea y ademAs sustraemos de la pobla-
ci6n trabajadora de Cuba, un nifmero de hombres para envaarlos a
Europa, cree el Gobierno, cree la Cimara, que la pr6xima zafra
podrd hacerse y que el resultado sera bastante a cubrir las exi-
gencias de la guerra?
Podra decirse, y me anticipo al argument, que esos hom-
bres, que son cubanos j6venes a quienes se les va a imponer la obli-
gaci6n del servicio de las armas, y un nimero de los cuales podria
ir a Europa, no son de los que trabajan en el campo, ni se dedican a
las tareas de la zafra.
Sr. Diaz (Oswaldo):-S. S. habla de posibilidad de ir a Eu-
ropa.
Sr. Vdzquez Bello:-Ustedes mantienen el principio.
Sr. Ro"g: Estoy hablando en hip6tesis, de los distintos aspee-
tos en que puede ser estudiado el problema. Estoy estableciendo
premises para legar luego a la conclusion, a mi juicio indiscuti-
ble, de que nuestro verdadero auxilio y nuestra cooperaci6n pric-
tica y fitil, e's contribuir, desde nuestro hogar national, a todas las
necesidades de la guerra europea, en la just media de las propias
fuerzas y que en cambio, estableciendo el servicio military obligato-
rio, mandando soldados a Europa, dejaremos incumplidos nues-










tros deberes como pueblo aliado y crearemos una series de dificul-
tades en dafo de los intereses nacionales y de los paises a nosotros
unid'os en firme alianza. (May bien. Miy bien).
Decia antes, anticipdndome a la objeci6n que podria hacer-
seme, que no todos los cubanos reclutados para el Ej6rcito se-
rian agricultores, siendo, por ello, menor el perjuicio que con tal-
Listema recibiera el pais. Esto en efeeto, puede ocurrir, pero aun
asi, el dafio seria siempre el mismo.
La perturbaci6n que va a causar en el pais esta ley creando
el servicio military obligatorio, sera inmensa.
Vosotros sois los primeros en pensar como yo y convenis, alli
en el fondo de vuestras conciencias, que esta ley, que el servicio
military obligatorio que se quiere imponer al pueblo de Cuba, no
nos va a traer ningin provecho y, en cambio, sera origen y causa
de grandes males para la Patria cuyas consecuencias no es posi-
ble apreciar desde ahora, en toda su magnitude. LY por que si vo-
sotros sab6i's eso, si estais convencidos de que lo que yo digo es
la expresi6n exacta de la verdad, por qu6, repito, vais a votar ese
proyecto de ley, concurriendo deliberadamente con vuestro vo-
to a producirle a la Patria un dafio, un mal de consecuencias in-
calculables ?
Es evidence que el problema del servicio obligatorio, tan
imprudentemente planteado en estos mementos, sin haber creado
previamente en el pais un estado de opinion favorable, como ha
sucedido en Inglaterra y en los Estados Unidos, va a traer, es de-
cir, ha traido ya, un malestar tan grande, una zozobra tan inten-
sa, en los hogares cubanos, lo mismo los de campo que los de las ciu-
dades, que tod'o ello se reflejara en la producci6n y elaboraci6n de
nuestras principles fuentes de riqueza agricolas e indu'stria-
les. (Muy bien. May Bign).
Las consecuencias de esta media, sus efectos en el orden mo-
ral, van a ser de tal intensidad en todo el pais, que las energias-
mhs vitales del pueblo cubano sufrirAn un gran decaimiento y los
que se dedican a la producci6n del azficar principalmente, ademis
de la dificultad de braceros! encontrarin un estado de inquietud y-
de zozobra en los campos de Cuba, que sera el mayor de los obsthcu-
los para obtener en el afio venidero una zafra, no ya que supere,.
sno que iguale a la present.










Critica al Proyecto de Ley de las Comisiones
de Justicia y C6digos y Asuntos Militares

Pasando al estudio de los dictamenes de las Comisiones de Jus-
ticia y C6digos y Asuntos MVilitares de esta Cimara, debo decla-
rar que el proyecto de ley recomendado en esos dictamenes, apar-
te de lo perjudicial e inconvenient del sistema que por 61 se im-
planta, adolece de defects substanciales, sobre los que sus mis-
mos partidarios y defensores deben fijar la atenci6n. En efecto,
no dice nada respect a la proporcionalidad en que cada una de
nuestras seis Provincias. habrA de contribuir al contingent mi-
litar, en relaci6n, como es just que asi se haga, con la masa de
poblaci6n de edad military de las mismas, particular muy impor-
tante, porque si el contingent de poblaci6n de la Habana es dis-
tinto al de Oriente y el de 6ste varia en relaci6n con los de Pinar
del Rio, Camagiiey, Matanzas y las Villas, es indispensable fijar
en la ley, la forma en que esa proporcionalidad, entire el nimero
de habitantes de cada Provincia y el ndmero de hombres que las
mismas deban dar para el Ej6rcito, quede previsoramente sefia-
lada. (Muy bien. Muy bien).
No se regular tampoco la forma en que deberA hacerse el Ceii-
so o Registro de hombres aptos para el servicio military, ni por que
-organismo o autoridades sera formado dicho Censo o Registro; no
se establecen preceptos reguladores de la forma en que los excep-
tuados del servicio obligatorio de las armas, puedan reclamar su
derecho, como tales exceptuados y, por filtimo, mientras en el ar-
ticulo XV del proyecto de ley, se fija el efectivo de las fuerzas de
tierra en 17 mil hombres y las de mar en 1.100, en el articulo
XXV se establece: "que en caso de guerri si fuere necesario au-
mentar los contingentes de servicio active, se tomarin de la clause
*siguiente a la iltima sorteada, los individuos que fuesen ne-
cesarios;" es decir, sefiores Representantes, que se concede una fa-
cultad amplisima, ilimitada, con renuncia del derecho que tiene el
Congress de la Repfblica, de proveer, por medio de leyes y en
-cada caso especial, a los deberes y necesidades de las fuerzas ar-
madas de la Repfiblica. (Muy bien. Muy bien).
Todo esto y much mss que pudiera sefialar como defectuoso
-en el proyecto de ley que estoy analizando, debe ser celosamente
considerado por aquellos sefiores Representantes que estAn confor-
mes con que en Cuba se establezca el servicio military obligatorio.
7En cuanto a mi, como soy decididamente opuesto a ese fihtema
y lo combat hoy y combatir6 'siempre, solo me referir6 en las con-
sideraciones que inmediatamente tendr6 el honor de exponeros,
-a lo que esta legislaci6n military, que ahora se quiere implantar en










Cuba, represent en el orden de nuestra vida national, en rela-
ci6n con nuestro present y con nuestro porvenir.
Sr. Sardiias (Emilio):-Su sefioria obliga a una inquisici6n;
lo que quiere es que se obligue a los que han servido ya con las
armas.
Sr. Roig:-Pero qu6 dice el senior Sardifias? ISe refiere S.
S. a aquel extreme del Voto particular, que lUamaba a las armas,
en condiciones privilegiadas, a los que ya habian cumplido su t6r-
mmo de alistados? i Pero si de eso no estoy tratando ahora (Risas).
Hace largo rato que conclui la defense del Voto particular; ya
eso pas6 y ahora estoy refiri6ndome a la totalidad del proyecto de.
ley de la's Comisiones de Justicia y C6digos y de Asuntos Militares.

El Servicio Militar Obligatorio impone a Cuba el
militarismo contra el cual luchan, en la hora
present, todas las Naciones Aliadas.

El proyecto de ley que discutimos establece el servicio military
obligatorio permanent e impone a cada ciudadano, no exceptuado,.
un period de diez afios de servicio en la siguiente forma: dos en
el servicio active, cuatro en la primera reserva y cuatro en la se-
gunda reserve.
Ese servicio obligatorio permanent, con sus escalas del
period active y de las reserves sucesivas, es el viejo y ca-
duco sistema que sirve de base al maldito regimen del militaris-
mo, contra el cual protestan hoy las Nacionesg de uno y otro conti-
nente que buscan, en un ambiente de libertad y democracia, una
mejor orientac'6n del mundo. (Grandes Aplausos).
Y es, sefiores Reptesentantes, que nada hay tan dificil como
el legislar con acierto y por eso en todos los' tiempos y en todos:
los estados de verdadera conciencia national, la misi6n legislative
no es cosa apetec'ble, porque a la labor intense que ella significa
trae siempre aparejada un grado maximo de responsabilidad. Ese.
pueblo que estk arriba (seialando para las Tribunas altas) no
tiene la culpa, ni es responsible, aunque result al fin la victim,
de lo malo que aqui se haga, de las leyes perniciosas que aqui se-
voten, y en cambio, estos cincuenta y cuatro sefiores Represen-
tantes...
Sr. Oswaldo Diaz:-No son 54, son 106.
Sr. Roig:-Estoy hablando senior Diaz en t6rminos genera-
lesl; hablo de los legisladores y se me interrumpe porque fijo en-
cincuenta y cuatro el nimero de ellos.
Sr. Oswaldo Diaz:-Pero es que S. S. lo dice para eehar sobre-
este lado de la Camara la responsabilidad.










Sr. Roig:-Tiene raz6n S. S. La responsabilidad en una obra
comfin legislative, es de los dos y no de un solo lado de la Camara,
pero por algo aludi a los cincuenta y cuatro sefiores Representan-
tes que ocupan estos puestos a nombre del Partido Conservador.
Sr. Oswaldo Diaz:-Es que son ciento seis los Representantes.
Sr. Roig:-Si, senior Diaz, somos ciento seis entire todos, pero
Ja mayoria de ciento seis es cincuenta y cuatro, y esa mayoria in-
tegrada por los sefiores Representantes conservadores, tiene, en
relaci6n con la minoria liberal, un maximo de responsabilidad, an-
te Dios, ante la Patria y ante vuestras propias conciencias por
aquellas leyes malas y dafiinas al bien national, que aqui votiis y
que aqui se aprueben, bajo la imposici6n de vuestra fuerza nu-
m6rica. (Grandes aplausos).
Por otra parte, no olvide el senior Diaz, que frente a esa ma-
yoria, product circunstancial y del moment, pero no franca exhi-
bici6n de positivas y superiores fuerzas en la opinion pdblica, que
frente a esa mayoria, repito, la oposici6n s6lo puede a veces, expo-
ner su criterio y dejarlo consignado, 'salvando asi su responsabli-
dad para con el pueblo. Eso es lo que represent y significa el Vo-
to particular y este debate que venimos sosteniendo en defen'sa del
mismo y en contra de los dict6menes de las Comisiones de Asun-
cos Militares y Justicia y C6digos. He ahi nue'stra posici6n, que
sostendremos hasta lo filtimo y en ella, crean los sefiores Repre-
'sentante's, que no nos faltark energia, ni decision, porque nos iran-
tiene y nos conforta, la convieci6n de que todo el pais estA a nuestro
lado; y que nunca como hoy, nuestras palabras y nuestras ideas,
-son intensas y sentidas porque nos brotan del coraz6n, honradas
y buenas porque nos la's dicta nuestra conciencia. (Grandes
Aplausos).
Sr. Carlos Manuel de la Cruz :-Hasta ahora el debate se ha
manten:do dentro de los liberals, con pequenas interrupeiones de
]los conservadores.
Sr. Roig:-Ya veremos a la hora de la votaei6n. (Risas).
El proyecto de ley del servicio military obligatorio ha sido traido
a la Camara por el Partido Conservador: eso no puede ser negado y
precisamente, sefiores Representantex, en los moments en que una
gran parte de las Naciones del Mundo y nosotros entire ellas, man-
tenemos contra los pueblo's Centrales, un estado de guerra como
nunca se ha visto en la historic de la humanidad.
SPor qu6 peleamos? I Cul es, el motivo de esta guerra?
Frente a Alemania, Austria Hungria y Turquia, las Nacio-
nes Aliadas, luchan con las armas en la mano, respondiendo una
supreme ley de defen'sa propia. No van a apoderarse de tierr's. no
-van a conquistar ni reinos, ni imper'os. Se defienden, ante la ac're-
si6n de los que sin raz6n ni derecho, pretenden convertirse e- cnn-










quistadores y duefios del mundo. Es como el hombre que va por un
camino y le sorprende un malhechor que le agrede con el pufial o
la .pistola, poniendo a precio su vida, y en una legitima necesidad
de salvar su existencia, se defiende y mata.
SY por qu6, ante esa agresi6n, sienten la necesidad de ir a
la lucha y defenders con las armas en la mano, una gran parte de
la humanidad representada por grandes naciones de Europa y Asia
y por otras no menos grandes del Continente Americano 1 Porque
un pueblo de la tierra, con una preparaci6n absolute, con una de-
dicaci6n exclusive de su voluntad, hace largos afios, a trav6s de su
historic, venia preparando una agresi6n, un ataque colectivo, con
el fin de apoderarse de territories y posiciones que no le pertene-
cen, ni pueden pertenecerle; para conquistar algo mas que pue-
blos y tierra, para dominar al mundo e imponerle su autocracia y
su regimen de castas y su poderio absorvente y esclavizador.
Simbolo, personalidad, consagraci6n de ese program, de esa
practice, y de ese plan de conquista, ha sido el militarismo pru-
siano y simbolo y consagraci6n de ese militar!smo prusiano, es el
servicio military obligatorio, manten'do permanentemente y como
instituci6n fundamental bajo el Aguila imperial alemana. (M3y
bien). Y se da el caso, realmente sorprendente, que cuando Cuba
se une a las naciones que pelean contra ese militarismo, y cooper
a destruir sus planes politicos, en esa misma oportunidad se trae
a su Congreso, por el partido de gobierno, el v'ejo sistema alemAn
y se le qu:ere imponer el servicio military obligatorio y per-
manente, base de una organizaci6n militarista, que la va a
oprimir y perturbar; es decir, que vamos a establecer en nues-
tro orden politico intern, un principio distinto, una tendencia
opuesta a la que en el exterior estamos manteniendo y defendien-
do como supreme ideal]ad del mundo, por medio de nuestros
vinculos, de nuestra alianza, con los amigos y defen'sores de la
humanidad, de la libertad, del derecho y de la democracia. (Atro-
iadores aplausos en los bancos de los liberates).
I Queri's una prueba de la exactitud de mis palabras?
Os la voy a ofrecer en seguida.
Este proyecto de ley, que antes de los dictAmenes que discu-
timos, fu6 proposici6n de ley, lo redact6, segfin se ha declarado sin
reserves y por lo tanto yo no estoy obligado a tenerlas, el Estado
Wayor de nuestro Ejireito.
Sr. Cruz:-Proteste el senior Vkzquez Bello que esa es una
ofensa a la CAmara y yo le invite a que proteste como lo hacia en
dias anteriores.
Sr. V6zquez Bello:-Podria contestar que yo no he oido aqui
los t6rminos gruesos que entonce's se emplearon.
Sr. Cruz:-E1 caso es, que redactado en lugar distinto y aje-










no a la CAmara, conforme ha declarado el Dr. Roig, yo le invito a
que adopted las mismas actitudes que entonces.
Sr. Roig:-El senior Cruz me interrumpe en. el moment en
que iba a continuar mi relato.
Sr. Cruz:-Yo estoy de acuerdo con el senior Roig, era porque
queria poner al senior VAzquez Bello, dentro de sus mismas de-
terminaciones.
'Sr. Roig:-Despu&s de todo, eso era lo menos malo que podia
tener la Proposici6n de ley: el que el Estado Mayor del Ej6rcito,
fuera el que lo redactase. No mencionaba ese detalle con prop6sitos
de critical. Bu-caba tan solo el origen, el nacimiento de este plan de
servic'o military obligatorio y permanent, para sefialar a la CAma-
ra un precioso antecedente que justifica y hace buenas mis ante-
riores, palabras.
i Saben los sefiores Representantes, sabe el senior Cruz, mi dis-
tinguido amigo, de donde esta tomada aquella Proposici6n de Ley
y consiguientemenlte, porque en poco ha sido variada, el Proyecto
que ahora discutimos ? Pues uno y otro trabajo estan calcados en la
ley del servicio military obligatorio de Chile. Y sabeis, respetables
seinores, de donde se tom6, copiando en todas sus parties el sistema,.
la Ley Militar de la Repfiblica de Chile, actualmente en vigor y
qui6nes fueron los que intervinieron en su redaeci6n y desde el pri-
mer moment hasta hoy estan interpretindola y aplicAndola en ca-
lidad de Instructores ? Pues la Ley Militar de Chile se tom6 de la
legislaci6n alemana y oficiales del Ejercito alemin fueron desde
un princ'pio y continian si6ndolo, los instructors del Ej6rcito
Chileno. De modo que viviendo en el mundo, Cuba, en estos mo-
mentos en que esta en guerra contra Alemania para acabar con su
political military y con su regimen de castas, va a tener por imposi-
ci6n de vosotros, el servicio military obJghatorio permanent, co-
piado de una Ley alemana. (Aplausos).
Como los absurdos no son mas que origen y fuente inagota-
ble de otros absurdos, nosotros, con una falta deplorable de previ-
si6n y buen juicio; queriendo resolver problems fundamentals
sin un studio complete de ellds y s'n detenernos a examiner las
relaciones y consecuencias de los mismos, no solo en nue-tra vida
interior, sino tambi4n con vista a nuestra posici6n actual en el
mundo, emprendemos un cam1no desconocido, iniciamos una nueva
legislaci6n mil'tar, cambiamos el sistema o servicio voluntario de las
armas por el obligatorio, y, como si no atendissemoslas sefiales de
los tempos, ni llegaran a nuestros oidos los voices insistentes de una
gran part de la humanidad civilizada que clama por la total dero.
gaci6n de estas leyes militares que hacen de los hombres libres se-
res inconscientes y que con-tituyen una amenaza constant a la
paz del mundo; nosotros sin impresionarnos por lo que solemne










y reiteradamente proclama el Presidente Wilson, Jefe de la Na-
ci6n americana, por lo que consigna en sus actas el Parlamento
ingles, por lo que exige en sus autorizadas declaraciones el Parti-
do Obrero de Inglaterra, por lo que en fin, esl hoy un program de
todos los pueblos aliados y sera mafiana la consagraci6n de la paz
en el Universo, nosotros, sefiores Representantes, porque nos ha-
cen falta cinco mil soldados voluntarios para cubrir el cupo de diez
y siete mil hombres de nuestro Ejercito de tierra y mil cien de nues-
tra' Marina Nacional, pasamos por encima de todos estos ante-
cedentes, nos olvidamos de nuestro papel en el mundo, de nuestra
posici6n geografica y copiando, tranquilamente de una Ley de la
Repfiblica de Chile, una organizaci6n military alemana, se la im-
pohemos al pueblo de Cuba. (Repetidos aplausos).
He oido decir a los pocos defensores de este Proyecto de Ley,
que hay naciones en Europa, ademis de Alemania, que tienen el
servicio military obligatorio permanent y eso se dice para justifi-
car el que nosotros tengamo' tambi6n un Ej6rcito organizado de
igual manera. De que en otros paises exista determinada legisla-
ci6n en tal o cual sentido, no debe deducirse que sea necesario im-
plantarla tambi:n en .Cuba, ni much menos querer demostrar la
bondad y conveniencia de su aplicaci6n por los beneficios o ven-
tajas que en esos otros pueblos hay,- podido producer. La ley debe
inspirarse siempre en una necesidad national y en el bien que haya
de reporter y como las razones y los motives de toda ley varian y
son distintos segfin los paises y seguin el moment hist6rico en que
se promulgan, es indiscutible, sefiores Representantes que no
es un argument de fuerza, en defense del serv'cio military obli-
gatorio, alegar que dicho sistema existe establecido en otros pai-
ses porque sin duda las razones hist6ricas y las exigencias de la
vida political, que en esos pueblos explican y just'fican esa legisla-
ci6n, no concurren en nosotros para explicarla, ni much menos
a justificar su implantaci6n. Las leyes, como acabo de decir, para
ser convenientes a las necesidades y a los.intereses del pueblo, va-
rian en relaci6n con eso intereses y esas necesidades y con las si-
tuaciones hist6ricas, political y econ6micas de los paises donde van
a ser aplicadas. No hay raz6n alguna, ni hist6rica ni geogrAfica,
ni political, ni econ6mica, que justifique en Cuba un regimen obli-
gatorio. (Muy bien). Pero en cambio, si existen muchos motives
de orden politico, econ6mico y social, que revelan los peligros y
dafios que a la Repiblica le produciria ese servicio obligatorio de
las armas que el Partido Conservador y el gobierno se proponen
implantar. (Muy bien. Muy bien)..
SPor qu6 en los Estados Unidos jams, ni aun hoy, quieren
ese sistema ?
SPor qu6 Inglaterra soport6 los dos: primeros afios de la gue-


1










rra sin implantarlo y aun hoy, cuando los apremios de la contien-
da lo exigen, solamente lo crea con cardcter transitorio y mientras
dure esta guerra?
6 Y por qu6 raz6n a la Repfblica de Cuba le quereis imponer
permanentemente el servicio military obligatorio, tomando lo me-
jor de su juventud y llevandola al cuartel por un period de dos
afios y dejdndola luego sometida a unas reserves que van a durar
ocho aios ? (Aplausos).
I Se pretenders, acaso, intentar una comparaci6n entire los mo-
tivos hist6ricos, geogrdficos y politicos que explican en ciertas na-
ciones del continent europeo la necesidad de mantener perma-
nentemente en pie de guerra, un nfimero de ciudadanos, con
aquellos que pudieran inventarse entire nosotros, para justificar
tal sistema?
SAcaLo esos pueblos, no fundan su historic en una series conti-
nuada de guerras a traves de los siglos, que han servido a unos pa-
ra aumentar su territorio y a otros para reafirmar sus fronteras, y
es, por lo tanto, para ellos un problema de capital importancia el
mantenerse en constant defense impidiendo asi todo possible ata-
que? Y en cuanto a sus actividades nacionales, el desarrollo de
sus industries, la intensidad de su fuerza econ6mica, la extension
de su comercio, la potencia de su poblaci6n, i~no son tambi6n ra-
zones que les obligan, bien a su pesar, a mantener esas grande
organizaciones militares, cuyo cuantioso sostenimiento solo por
esas causes tiene explicaci6n razonable? (Muy bien. Muy bien).
SPero es que Cuba esta acaso en iguales o parecidas cond'cio-
nes? A qui6n vamos a conquistar nosotros? Por nuestra histo-
ria, por nuestra posici6n geogr6fica, podemos coneebir la posi-
bilidad de una political de expansion? Podemos ser victims de
una invasion de nuestro territorio que no sea por mar? Parece que
Dios, previsoramente, ante ciertas ligertzas de estos gobiernos
conservadores quiso marcar con su propia mano, en un limited de
aguas, en unos linderos de mares, no ya los contornos del terri-
torio de Cuba, sino el program y alcance de las aspiraciones poli-
ticas de los cubanos. (Muy bien. Muy bien).
SQueremos ser felices, queremos' perpetuar la Repfblica a tra-
v6s de los siglos, llevandola al grado mAximo de su progress, de
su cultural y de su engrandecimiento? Pues, seamos buenos ciuda-
danos; mantengamo's siempre una organizaci6n liberal y demo-
crt-'ca; defendamos y desarrollemos por medio de una admbiistra-
ci6n honrada, las riquezas de nuestro suelo, con el mismo egoismo y
decision que si formaran parte de nuestro peeulio personal; fomen-
temos en todos los 6rdenes, el trabajo y el bien, a fin de que los
cubanos vivan de su esfuerzo propio y no explotando viciosamen-
te el dinero de la Naci6n; llevemos a todo's los corazones corrien-











tes de amor y de paz, en vez de mantener castas y privilegios en
favor de unos pocos y en perjuicio de los mas; y entonces no os
preocup6is del Ejercito, que en Cuba solo debe tener como misi6n
inmediata, la custodia de los campos y la protecei6n al derecho y
a los inter es de cuantos aqui vivimos; cerrad esos cuarteles que
para nada bueno sirven; suprimid esos Estados Mayores que tie-
nen 'de pintoresco todo lo que les falta de fitiles y necesarios; y
cuando llegue el moment de defender a la Patria, no os preocu-
peis del cupo military, que ya iran expontineamente a cubrirlo, sin
neces'dad de reclutamientos forzosos, todos los cubanos, que sa-
bran pelear y morir por Cuba, no a titulo de soldados, sino con
el blas6n de honor, jams comparable a otro alguno, de ciudada-
nos de la Repiblica. (Grandes aplausos).
Se quiere ahora por el Gobierno Conservador y para ello se
cuenta antic!padamente con vuestros votps, rear un enorme Ejerei-
to con sus jefes y oficiales y con todo el aparato esc6nico de esas ini-
tiles organizaciones.
Y Lpara que nos va a servir ese Ej6rc'to? Pues, esos soldados
tendrin una vida exclusivamente de cuartel, sin ninguna finalidad,
sin otra idealidad que los anime y aliente en las largas noche's de la
guardia y en los inacabables dias de la vigilancia y del reten, que ]a
de ser soldados y guardar y cumplir la discipline. Serh un Ej6rcito
de hombres sustraidos por la ley a todas las actividades, fitiles y me-
tidos en las Provincias. encasillados en la n6mina mil'tar, sin po-
sibilidad de ascensos, de esfuerzos, de hazafias, de glorias, que jus-
tifiquen recompensas y laurel's; conjunto de hombres mas desgracia-
dos ellos que ningunos otros, que no tendran siquiera, lo que tiene el
misero que arrastra su vida en la lucha diaria del mas penoso traba-
jo: la esperanza de mejores dias, el ensuefio que alienta, que di
fuerzas de un pr6ximo mejoramiento! (Mty bien).
SAh! sefiores Representantes, y qu6 series de problems tan gra-
ves originarA ese ej6rcito permanent!
Porque esa situaci6n de inercia en que moralmente van a vivir
esos hombres; esa vida limitada a la ordenanza de los reglamentos,
sn otro horizonte, sin otro ambiente, es insostenible, es contraria a
la naturaleza humana. Podrh existir un hombre que no tenga en la
vida aspiraciones y ansias de progresar y mejorar, pero no es admi-
sible que conjuntos de hombres, se conformen a pasar los mejores
afios de su vida, sin otra aspiraci6n que la de esperar que llegue
la hora del licenciamiento. El soldado querrh ser cabo o sargento, el
sargento sofiari con ser of!cial, aspirari a ser jefe I y lo's jefes? i Ah,
los jefes! Se contentarin con ser siempre jefes y no otra cosa?
(Muy bien. Muy bien).
Ese ej&rcito internado en los cuarteles, cuando se canse
de las excursions militares, de las marchas y contramarchas











a trav6s de los montes y llanuras de nuestros campos, y de las para-
das militares al son de la mis'ca de sus regimientds, llegar'
a pensar un dia que 61 tiene que ser algo m6s, que puede servir
para alguna cosa y que para progresar, para mejorar las con-
dieiones de cada uno de sus components, necesita realizer algo dis-
tinto de lo que les sefialan las ordenanzas militares. Surgirfn enton-
ces, con todas sus fuerzas las ambiciones, que nosotros tene-
mos que precaver, que no podemos echar en olvido y entonces al
amparo de una organizaci6n permanent y fuerte, vendri el
magno, el angustioso problema del militarismo, perturbador y mal-
sano para la vida de la Repfblica y confundi6ndose con los in-
tereses de los partidos politicos, oidlo bien, sefiores Representan-
tes, cambiara por complete la forma democrAtica y civil de nuestro
pais y bajo la presi6n del sable military y no por la voluntad
soberana del pueblo, se resolverAn todos nuestros problems de
Gobierno, desde la conquista de estos puestog en la Camara, hasta
la ocupaci6n del sitial de la Presidencia de la Repfblica. (Grandes
aplausos.)
i No es esto cierto ? Acaso lo que acabo de afirmar no esta en
la historic de todos los pueblos en que el militarismo ha hecho pre-
sa de ellos? Ah!, meditad lo que vais a hacer, sefores Repre en-
tantes, porque cuando esta semilla se eche en el surco y arraigue
en 61, no pens6is que sera facil destruir sus perversas races.
Sr. Betancourt (Alfredo): En Francia no ha habido revolu-
ci',o en cuarenta afios.
Sr. Roig: Siguen la's comparaciones hist6ricas con falta noto-
ria de aplicaei6n al caso discutido. En Francia no ha habido re-
volaciones militares en estos iltimos tiempos, pero no podrk ne-
garme el senior Betancourt MIanduley, queal estallar la actual gue-
rra y quizas fu6 6ste uno de los incidents que precipit6 la agre-
si6n de Alemania, Francia se hallaba en una 'situaci6n en ex-
tremo diffeil por lo que a su political interior se referfa. De una
parte, los partidos de la extrema izquierda y de otra las fuerzas
conservadoras, mezelando y confundiendo en la lucha reciproca los
problems religiosos, con los problems socialists y frente a
ambas tendencies, el militarismo francs, queriendo mantener su
antigua organizaci6n e influir directamente en el gobierno de la
Repfiblica.
Sr. Betancourt Manduley (Alfredo):- Por eso no declare
la guerra Alemania sino porque le convenia a Aleman:a romper
los tratados y cogerse el dinero de los franceses que le gusta much.
Sr. Roig:-No he d'cho que esa fuera la causa, ni el motivo ini-
co de que Alemania declarase la guerra a Francia. Solo he indicado
que la 'situaci6n de la political francesa en aquel moment, pudo ser
aprovechada por Alemania para sus fines ambieiosos y guerreros.










Uno de los objetivos de esta guerra, por parte de las Naciones
aliadas, es la extinci6n total de la political military con la que Alema-
nia y los demAs Poderes centrales quieren dominar e imponerse en el
mundo y de cuya political es factor esencialisimo, la organizaci6n de
los ejercitos a base del servicio obligatorio de las armas. Esa po-
litica que es una amenaza constant para la vida de los pueblos, que
solo en la paz pueden desarrollar y mantener su florecimiento y
grandeza, es precise desterrarla para siempre, y a ese fin encami-
nan sus grandiosos esfuerzos los Estados que hoy sostienen esta gue-
rra nunca vista. & Y c6mo acabar, sefiores, con esa funesta political
militarista, sin cambiar por complete la organizaci6n de los Ejerci-
tos, reduciendolos a sus mis indispensables proporciones y anulan-
do todo prop6sito y toda aspiraci6n, de que el gobierno de un
pueblo, est6 sometido a los elements militares y bajo la fuerza de los
graildes Ej6rcitos?
No queremos entender el problema en su verdadero alcance y
hasta la oportunidad que se ellge para tratarlo no puede ser menos
propicia, cuando prec'samente ruedan hacia el abismo, execrado's por
todos los hombres de bien y amantes de la verdadera libertad, lo sos-
tenedores y propagandistas de semejante organizaci6n political.
(Muy bien, Muy bien).
Pero se dirh: Inglaterra, siempre contraria a ese sistema, lo tie-
ne aetualmente y los Estados Unidos' de Norte AmBrica, tambien
opuestos a tal regimen, lo ban aceptado y establecido por sus filti-
ma's leyes.
En primer t6rmino, ni la situaci6n de Inglaterra, ni la de los
Estados Unidos es, en estos moments, comparable ,a la nuestra. In-
glaterra, que como ya dije antes, soport6 tenazmente los dos pri-
meros afios de la guerra sin obligar a sus sfibditos al servicio military,
ha tenido nece'sidad imtpriosa, por el curso y duraci6n de la m's-
ma campafia, de modificar la legislaci6n, estableciendo, hasta cierto
limited, el servicio military obligatorio; y los Estados Unidos, tan
intensamente empefiados en el conflict del mundo, tambien han
acldido a esa media extrema, en defense de sus grande' intereses
morales y materials, seriamente amenazados. Pero ni uno, ni otro,
ni los Estados Unidos, ni Inglaterra, han e'stablecido, ni aceptado,
como base de su political military, el servicio military obligatorio "per-
manente" sino tan solo el servicio military obligatorio "para mien-
tras duren las actuales circunstancias", es decir, usando las propia's
palabras de sus leyes, hasta tanto persista la "emergencia actual".
(Muy bien. Muy biem).
Esta es la diferencia fundamental que impede en un debate se-
reno y razonable, invocar el antecedente de Inglaterra y de los Es-
tados Unidos, para justificar el absurdo y la ridiculez de implantar
en Cuba una political military ya caduca, a base del sistema obligato-










rio permanent, es decir, ni siquiera en tanto persista la' emergenc!a
actual, sino para siempre y definitivamente." (Aplausos). Y quiero
decir tambl6n, que ni aun para el present, ni aun para la emergen-
cia actual, esta justificado ni tiene explicaci6n alguna, la implanta-
ci6n en Cuba del servicio military obligatorio ,ni siquiera con carActer
transitorio, no solo por las razones que indicaba al referirme al
Voto particular, sino porque es de toda evidencia, que Auestro pa-
pel en la guerra actual, nuestra misi6n como pueblo aliadp, no es,
ni podrA ser nunca igual, ni parecida, a la de Inglaterra y los
Estados Unidos. (Muy bien. Muy bien).
Sr. Diaz Pardo (Horacio):-El senior Roig afirmaba que los
Estados Unidos nunca habian tenido instrucci6n military. Yo tengo
aqui el dato en contrario. El ex-Presidente Roosevelt en un libro ad-
mirable sobre la guerra mundial que se titula "El Deber de Ame-
rica ante la Nueva Europa", en la pigina 65 dice asi: (Lee).
Vea el senior Ro'g, que si los datos y antecedentes a que se ha
referido son como la afirmaci6n que acaba de hacer a la Camara,
esta no va a saber, en realidad, si los arguments de S. S. tienen
la eficencia de la realidad de los hechos.
Sr Roig:-Yo no e toy hablando de la "instrucci6n military
obligatoria", que es a lo que se refieren las palabras de Mr. Roose-
velt, sino del "servic'o military obligatorio", que son cosas muy dis
tintas, porque la primera se aplica, sin -dafio alguno para la Naci6n,
sin crear intereses perjudiciales, s'n merma de la libertad del ciu-
dadano y del desarrollo de sus actividades personales y sin cambiar
la fisonomia civil y democrat'ca de un pueblo; en tanto que el ser-
vicio obligatorio trae como consecuencia inevitable, la casta military,
la autocracia military y el relajamiento de todo principio de dereeho
y de justicia que son absorbidos por el predominio brutal y est6ril
de la fuerza. (Muy bien. Muy bien).
Pero que ya el senior Diaz Pardo, me invita a ello, yo ruego a la
Camara recuerde bien esa cita de mi distinguido compafiero y cual-
quiera otra que pudiera hacer, asi como sus propias palabras, por-
que comparando unas y otras, con las que yo ofrecer6 en seguida a
vuestra ilustrada consideraci6n, podreis estimar, sefiores Repre-
sentantes, quien esta mejor documentado y quien vive m6s en lo
cierto, si el seniorr Diaz Pardo o yo.
Sr. Gil:-Y ahi dice instrucci6n military y no servicio military.
Sr. Ro g:-Desde luego; y ya he dicho que cuando hablo del
servicio obligatorio, no me refiero para nada a la instrucci6n mili-
tar obligatoria, que esta consagrada como itil para los cubanos
en uno de los articulds del voto particular que tuve el honor de
redactar en uni6n del senior VAzquez Bello.
Sr. Alfredo Betancourt:--lY la Repiblica Federal de Suiza?











'or eso los alemanes no han podido cearse gustAo con Buiza como )n
B(lgica.
Sr. Roig:-He empezado por declarar, senior Betancourt y
Manduley, que hay paises que tienen ese servieio, pero me parece
que seria dificil comparar, en cuanto a su finalidad, el servicio mi-
litar obligatorio que exista en los cantones suizos con el .;ervicio
military que se quiere implantar en Cuba y mas dificil aun. compa-
rar con 6xito la posici6n geogrAfica y political de Suiza con la nues-
tra. (MAy bien. Muy bEen). Sabe S. S. senior Betancourt y Mandu-
ley, d6nde esta Suiza? Sabe S. S. donde esta la Isla de Cuba?
(Risas). Pues, entonces, reconozca que no son los mismos moti-
vos, ni las mismas exigencias las que pueden obligar a estos dos
pueblos a tener o dejar de tener, el servicio military obligatorio.
(MIfn bien. Muy bien).
Voy ahora a tratar de demostraros, sefiores Representantes, y
-aqui entro de lleno en aquel terreno de las pruebas y de los do-
cumentos a que antes me invitaba el senior Diaz Pardo-que ni aun
en el camino de una reform en nuestra actual organizaci6n mi-
litar, reform que -para nada necesita el pais, 'se ha procedido con
la debida cautela y prudencia, sino que pretextando falsas exigen-
cias nac'onales que en realidad no existen, el Partido Conservador
va a imponer al pais un regimen military desusado, ajeno a nuestras
conveniencias political, peligrosisimo en su desarrollo y que ni
siquiera puede ofrecer en su abono, el que los Estados Unidos e
Inglaterra se hayan visto compelidos a "mplantarlo con caricter
transitorio, en presencia de problems trascendentales para su
propia existeneia como Naciones libres, problems que no han sur-
gido, ni hay motive, para career que surjan, como antes dije, entire
nosotros. 0
Aun aceptada en hip6tesis, la supuesta conveniencia del ser-
vicio military obligatorio para nuestra Repfiblica, sus defensores
se han pasado del limited de una natural prudencia y han ido mas
alli que Inglaterra y que los Estados Unidos. (Muy bien. Muy
bien).
Legislaci6n Militar en los Estados Unidos

La Repfiblica Norteamericana t'ene en el orden hist6rico un
breve antecedente del servicio military obligatorio.
Cuando la guerra de Secesi6n entire los Estados del Norte y
Sur, dos afios antes de la victoria de los primeros, en vista de la
situac'6n dificil en que se hallaban, establecieron temporalmente,
el servicio obligatorio de las armas; pero esta media, que fu6
adoptada transitoriamente, desapareci6 tan pronto se firm 1, paz,


___










implantkndose de nuevo el sistema voluntario, que es el que aun
hoy subsiste en los Estados Unidos.

Ley de 3 de Junio de 1916

La organizaci6n military americana, con excepci6n del mo-
mento antes dicho, era y continfia s!endo a base del alistamiento
voluntario de los cludadanos.
Dos afios despues de estallar la guerra actual y en previ-
si6n de los acontecimientos que por la misma pudieran sur-
gir, el Congreso de los Estados Unidos vot6 la Ley de tres de
Junio de 1916 en la que, fijense los sefiores Representantes, no
hay precepto alguno estableciendo el servicio m'litar obligatorio,
no ya con caracter permanent, pero ni siquiera temporal para el
caso de emergencia actual.
Esta ley se llam6 de Defensa Nacional y mantuvo la organi-
zaci6n voluntaria del Ej6rcito s'n referirse para nada al servicio
military obligatorio.
Aument6 el cupo del Ej6reito federal voluntario que hasta
aquel moment era nominalmente de 106,774 'hombres, a no mas
de 175,000, fijando en esta cifra el total del Ej6rcito regular fe-
deral.
Es curioso, ob-ervar, seiiores Representantes, cuando se es-
tudia la legislac'6n de estos pueblos, el cuidado y atenci6n con
que el Poder Legislativo vela por sus fueros constitucionales que
en ningfin tiempo, ni por ningfin mot'vo permit, sufran de-
jaci6n alguna y como tambi6n, en aquellas medidas que la nece-
sidad obliga a dictar, nunca traspasa el limited de una rational
prudencia.
Nosotros-y permitidme esta digresi6n-hemos rec:bido del
Poder Ejeeutivo tres Mensajes en los que se nos invita a es-
tudiar y resolver la forma mas adecuada para cubrir cinco mil
plazas vacantes en el Ejercito de la Repfiblica. Y respond'endo a
esa invitaci6n, ;e ha traido este proyeeto de ley, por el cual. sin
precedent de n'nguna clase, se cambia todo nuestro sistema mili-
tar, se hace desaparecer el actual Ej6rcito y se impone al pais el
servicio military obligator'o, liamando a las armas a todos los j6-
venes cubanos de veint'uno a treinta afios de edad por un period
de diez afios y no contents con esto, se va mas alli y desoyendo
el mandate imperatvo de la Constituci6n, que egin el apartado
once de su articulo 59, impone al Congreso, como atribuci6n propia
suya, no delegable por motivo alguno en ningfin otro Poder, la fa-
cultad de "fijar el nimmero de las fuerzas de mar y tierra y deter-
minar su organizaci6n"; dejando incumplido este mandate, repi-
to, se autoriza al Poder Ejecutivo en el articulo XXX del





_______________________











-Proyecto de ley que estamos diseutiendo, a que en caso de guerra,
-si fuese necesario aumentar los contingentes del servicio active,
-se tomaran de la clase siguiente a la filtima sorteada, los indivi-
duos "que fuesen necesarios"; lo -cual equivale a poder aumentar
caprichosamente ese Ej6rcito, sin tasa, ni media alguna y sin la
expresa intervenci6n del Congreso como ordena la Constituci6n.
(Muy bien. Muy bien).
En cambio, vea la Ckmara eomo proecede el Congreso ameri-
*cano. Ante la necesidad de aumentar el nfimero de alistados de su
Ejercito, fija el total en 175,000 hombres, pero no mks de esa ci-
fra. gY por qu6 los legisladores: de ese pueblo no conisignaron de
una vez la autorizaci6n al Poder Ejecutivo, para que en caso de
guerra, pudiera aumentar los contingentes del servicio active, to-
mando "los individuos que fuesen necesarios?" 4Por qu6 no hi-
*c'eron lo mismo que los autores, del articulo XSV'de nuestro famoso
Proyecto de Ley? Quizds, nada mas que por estas dos razones:
porque no padecen el vertigo de legislar sin prudencia, que a veces
.sufren los congresistas de otros pueblos y porque conscientes de
-sus deberes y de sus -derechos como tales legisladores, reservan
para si el ejercitar, en las oportunidades debidas, la facultad de
.aumentar o disminuir el contingent de su Ejercito federal.
(Aplausos).
Pero volvamos al studio de la Ley de 3 de Junio de 1916. Se
-establece en ella, una reserve con los ya retirados del servicio vo-
:luntario y cuya edad no exceda de cuarenta afios. No estAba-
-mos pues, tan desacertados el senior Vazquez Bello y yo, al
.seialarle en el Voto particular al Poder Ejecutivo, la facultad de
organizer con los actuales licenciados del Ej6rcito, una reserve su-
ficiente a cubrir las plazas que hubiere vacantes, cuando el Con-
greso americano legislo en ese mismo sentido para los licenciados
de su Ejercito Federal voluntario.
Dispone, ademds, esa ley que mientras dure la guerra, el Pre-
sidente de la Repfiblica puede organizer las Milicias de los Estados
formadas por la Guardia Nacional, la Milicia Naval y la Milicia no
'organizada, llevando a cabo dicha reform con arreglo a los planes
del Gobierno, pero sin variar nunca su caracter de fuerzas volunta-
-rias; se establece que en el t6rmino de un ano, a partir de la pro-
mulgaci6n de la ley, la Guardia Nac'onal de cada Estado sea de 250
individuos por cada Representante y Senador, debiendo aumentar
este nfimero en un cincuenta por ciento al afio ha'sta alcanzar en
tiempo de paz, un total'de 800 individuos por cada Senador o Re-
-presentante.
Es de advertir, que estas M;licias de los Estados, no eran, en
su's primeros tiempos, remuneradas y solo desde el afio 1903 sus
"individuos cobran una pequefia cantidad durante el afio en que re-











cibian instrucci6n military, siendo en este punto distinta la legis-
laci6n de cada Estado.
Por la ley mencionada de 3 de junio de 1916 y en previsi6n
de los acontecimientos de la actual guerra europea se dispuso:.
"Que a todos los alistados, es decir a todo soldado voluntario en
la Guardia Nacional de los Estados que asistiera a cuarenta y
ocho ejercicios por afio, se le abonarh el veinte por ciento de lo
que se le abona a los miembros del Ej6rcito regular federal"; "a
los que asistan a menos de cuarenta y ocho ejercciios se les pagarA
proporcionalmente ".
Esto quiere decir, sefiores Represenrtantes, que un soldado de.
la Guardia Nacional que asista cuatro veces por mes al ejerci-
cio, recibirA mensualmente, la cantidad de tres pesos setenta y
cinco centavos, pero cuando ese soldado pasa a los campos de pre-
paraci6n y practice, entonces se le paga lo mismo, en igualdad
de grades, que a los del Ej6rcito Regular. VYase como, mantenien-
do el mismo principio en que se inspire el Voto particular, el le-
gislador americano ha querido provocar los alistamientos, ya en
el Ej6rcito regular, ya en la Milicia Nacional, mejorando las con-
diciones econ6micas del individuo y ofreciendole, como aliciente pa-
ra que se aliste, un aumento en su haber.
Pero esta idea se confirm m6s, con otra reform establecida.
por la Ley que vengo examinando.
Como nuevos alicientes para prestar el servicio voluntario de
las armas, se dispone que los soldados reciban, ademhs de la instruc-
ci6n military, otra en relaci6n con las aficiones y habitos de cada
uno de ellos, a fin de que al ser licenciados y al volver a la vida
c'vil, el tiempo que estuvieren prestando servicio, no haya sido
causa de que perdieran el hhbito del trabajo y la practice de sus
respectivas ocupaciones y puedan reanudarlas en provecho propio
y en el de sus families. Esta instrucci6n adicional, que en nada
se refiere a la military, y que generalmente comprende classes de ofi-
cios manuales, agriculture y artes mec6nicas, se da por los propios
oficiales del Ej6rcito, pudiendo ser auxiliados por profesores civi-
les y su reglamentaci6n quedaba confiada al Presidente de la Re-
puiblica y al Secretario de la Guerra.
Es curioso observer en todo este process legislative, el cui-
dado y la atenci6n que el Gobierno americano presta a los inte-
reses y sentimientos de sus ciudadanos. No es como aqui, que sin
preparaci6n alguna, sin propaganda de ninguna especie, brusca-
mente, se le quiere imponer al pueblo cubano el servicio military
obligatorio que tanto le desagrada y repele. Yea la CAmara como, a
la vez que se acude a las apremiantes necesidades de la Naci6n, el
leg'slador americano vigila la voluntad y los sentimientos del pais:









y de qu6 manera tan habil y hasta casi paternal, cuida de no mor-
tificar esos sentimientos y de que los ciudadanos reciban con la
nueva organizaci6n military, el menor dafio possible en sus intereses,
habitos y costumbres. Es asi, sefiores Representantes, como se va
conquistando la voluntad y la simpatia del pueblo y siguiendo ese
*camino, cuando llega el moment en que es necesario dictar una
legislaci6n mas several, ya la opinion pfiblica est preparada para
recibirla y dispuesta a aceptarla. (Muy bien. Muy bien).
Por este procedimiento, reflejado en el texto de la Ley de 3
de junio de 1916, el Gobierno de los Estados Unidos, atrajo un
creeido contingent de voluntarios y el Presidente Wilson pudo
reforzar sus Milicias y aumentar el Ej6rcito Federal, preparando-
lo para lo que pudiera ocurrir, pero siempre a base del servicio
voluntario.
La ley de 3 de junio de 1916, es el principio de una political
militaryr que los Estados Unidos, interrumpiendo sus gloriosas tra-
diciones de pueblo eminentemente democritico y civil, se ven obli-
.gados a implantar debido a las graves circunstancias del momen-
to present. No sera esa political military una political definitive y
permanent en la patria de IWashington, estad 'seguro de ello, por-
que el instinto de libertad y democracia de ese pueblo, resistirA
siempre la influencia perniciosa del militarismo; pero si las exi-
-gencias de esta guerra extraordinaria, llevan a los Estados Uni-
dos a la imprescindible necesidad, como luego veremos ha ocurri-
do, de implantar el servicio military obligatorio, siempre sera en
tanto que dure la present guerra y con el apoyo moral y la
aquiescencia del pais americano. Nunca, como vosotros, sefiores
conservadores vais a hacerlo, sin contar para nada con el concur-
so y el apoyo de la opinion pfiblica y con la oposici6n evidence de
-todos los cubanos. (Grandes aplausos).

Trabajos de propaganda que precedieron & la aprobaci6n
de la Ley de 3 de Junio de 1916
Antes de ser discutida esta Ley en el Congreso americano, se
.atendi6 especialmente al estado de opinion en el pais, cuidando de
-encauzarlo en sentido favorable a la reform military que se inten-
taba. A ese efecto, hubo un largo period de propaganda activi-
-sima en toda la Repfiblica para explicar al pueblo americano la ne-
cesidad de estar preparado militarmente paracualquier aconteci-
miento. El propio Presidente Wilson hizo una excursion a distintos
Estados de la Uni6n Americana, excursion que dur6 various dias,
-con el solo objeto de hablar personalmente a sus conciudadanos ex-
poniendoles la raz6n de la media, su limited y alcance.










Comprender6is ahora, sefiores Representantes, la necesidadi
de actuar con prudeneia en asuntos tan graves, y trascendenta-
les, como es el que motiva esta Ley, el 6xito de la cual no estA en
que se publique en la Gaceta Oficial, sino en que el pais la yea
sin recekl~-y est6 dispuesto a apoyarla, creando previamente un-
ambiente de vida, de armonia y de concordia entire todos los cu-
banos. (May bien. Muy bien).
Y quiero volver a recordaros, que esa Ley que motive today
esta gran propaganda y que fu6 causa de que el propio Pre-
sidente Wilson, en un tren especial, visitara distintos Esta-
do's del Norte y del Sur, deteni6ndose en los centros princi-
pales de la actividad political de aquellas regions y pronun-
ciase numerosos discursos, esta Ley, repito, no establece en los Es-
tados Unidos el servicio military obligatorio, sino simplemente--y
esta es la esencia de ella-incorpora las Milicias voluntarias de
los Estados, al Ejercito federal voluntario de la Republica.
Y por cierto, que es de recorder el incident ocurrido con
Mr. Harrison, en aquel entonce's Secretario de la Guerra. Hubo de
expresar, Mr. Harrison, en carta dirigida a sus amigos politicos, su
oposici6n a la reform military que se intentaba, pues, no creia, con-
veniente la incorporaci6n al Ejercito federal de las AMilicias Na-
cionales y ante tal diferencia de criterio entire el Presidente Wil-
son y el Secretario de la Guerra, pres:ent6 Mr. Harrison la renun-
c'a de su cargo, que le fue aceptada.
Sr. Diaz Pardo (Horacio): No cree S. S. que al hacer el exa-
men de e'stos antecedentes de como han pasado los Estados Unidos:
del sistema voluntario al obligatorio, no cree S. S. que al querer-
los aplicar a nuestros antecedentes que son distintos, a nuestra or-
ganizaci6n que no tiene punto comfin alguno con la organizaci6n de
los Estados Unidos, que S. S. esta incurriendo en aquello mismo
que antes censuraba al hablar de que queremos imitar las legis-
laciones de otros pueblo's?
Sr. Roig: Precisamente es todo lo contrario. Critique antes
la tendencia a implantar entire nosotros legislaciones ex6ticas e-
instituciones no reclamada's por el interns national solamente por
el hecho de que en otros pueblos hayan dado buen resultado, y dije
y sigo diciendo, que las leyes, para que respondan a sus fines, no
basta que sean buenas en su letra y aun en su e'spiritu, sino que
es indispensable, que se adapten a los sentimientos, costumbres y
caractere's del pais para donde se dictan. Pero con eso no quiero de-
cir, que debe rechazarse siempre, en.lo absolute, toda prActica, cuya
bondad y eficacia es reconocida universalmente. Los ejemplos, cuan-
do son buenos merecen seguirse y no hacer, lo que siempre haceis
vosotros, sefiores conservadores, que lo bueno, lo meritorio, lo dejAi'sg










.a un lado, lo desechAis, y en cambio reproducis, perfecciondndolo,
-todo lo malo. (Aplausos).
SHay algo m6s digno de alabanza y de imitaci6n que ese res-
peto a la voluntad del pueblo y ese interns porque el pais, com-
penetrado con los planes y prop6sitos de su Gobierno, se asoeie a
ellos, cooper a ellos, en una hermosa identificaei6n de ideas y aspi-
-raciones? 4 No vale la pena de ser imitado ese gesto del Presidente
Wilson, que en presencia -de graves problems para la Naci6n,
proveyendo la necesidad de modificar la organizaci6n military de
la Repfblica, llegando, si fuere precise, hasta el servicio military
obligatorio y d6ndose cuenta de que el pueblo americano no sim-
patiza, ni acepta esa political military, abandon su mansi6n y va
-en persona a trav6s de los Estados, a ponerse en contact con sus
conciudadanos y a explicarles el alcance de la Ley y que con ella
-solo se quiere que el ciudadano est6 preparado, educado, para que
-en un moment precise preste a su patria la obligaci6n de defender-
-la con las armas en la mano ? i Ah! sefiores Representantes, esos pro-
-cedimientos, esas prdcticas, que no pugnan nunca con las costum-
bres y sentimientdos propios de cada pueblo, sino que por el con-
trario, revelan un alto respeto a la opinion pfiblica y ponen de ma-
nifiesto la consideraci6n que merecen a los que ocupan el Poder, a
los que mandan, la voluntad de los gobernados; deben ser siempre
imitados y ojalA los siguiera el actual Gobierno de Cuba, tomindolos
.ya de Suiza, ya de los Estados Unidos o de cualquiera otra Naci6n
del Mundo, y ante la triste y deplorable realidad de que no surjan
como propios y espontkneos. (Muy bien. Muy bien).
El caso que referi, de Mir. Harrison, renunciando 'su car-
go de Secretiario de la Guerra de los Estados Unidos, por su di-
ferencia 'de criterio, en el orden de los principios, con la political
military que, forzado por las circunstancias, se veia obligado a im-
plantar su Gobierno i no es tambien exponente del respeto que
cada hombre debe tener a sus propias opinions, que le impide
claudicar de ellas a cambio de los honors y prestigious de una po-
sici6n official? Ahi tiene el senior Diaz Pardo otra cosa buena
-que imitar y que, desgraciadamente, no imitamos. Nuestra histo-
Tia political puede ofrecer abundantes pruebas de que ante la di-
vergencia de criterio en cuestiones fundamentals con el Presi-
dente de la Repfiblica, con el Partido a que pertenecen y con la
propia opinion del pais, asi como en casos en que re'sultaba afec-
tado el honor personal, nuestros Secretarios de Despacho y nues-
tros m6s altos funcionarios, no ban sentido la necesidad de rer'un-
ciar sus cargo, y, plAcidamente, han continuado y continfian en
e llos. (Muy bien. Muy bien).
Volviendo al studio de la actual political military ame-
ricana y a los trabajos que precedieron a su implantaci6n, nos en-











contramos que much antes de ser discutida la Ley de 3 de Junio
de 1916, el Presidente Wilson, en 7 de diciembre de 1915, dirigi6
al Congress un Mensaje explicando el alcance de la nueva legisla-
ci6n que iba a intentarse y las causes a que ella obedecia.
En dicho Men'saje no se habla para nada del servicio militar-
obligatorio y en cambio, se consigna el hermoso principio de que la-
defensa del pais debe estar en manos de sus ciudadanos y no de un
Ej6rcito permanent. (Aplausos). Uno de los pdrrafos de este do-
cumento que tengo a la vista, dice asi:
''Nosotros no mantendremos un Ej6rcit;o permanent sino
para usos que son tan necesarios en tiempo de guerra como en tiem-
po de paz Y SIEMPRE PROCURAREMOS que nuestro Ejer-
cito en tiempo de paz NO SEA MAYOR DE LO QUE SE NE-
CESITA PARA ESOS MOMENTSS.
Comprender6is facilmente, Sres. Representantes, que quien
habla de ese modo, y en esa forma se expresa ante el Congreso Na-
cional, aun cuando imperiosas necesidades del momentoo lo lleven
a pedir la implantaci6n del servicio military obligatorio, ni es par-
tidario de tal sistema, ni ha olvidado tampoco, que el pueblo ame-.
ricano es opuesto a toda political militarista de caricter perma-
nente.
Proposici6n de Iey de Mr. Works
Aprobada por el Congreso y sancionada por el Presidente-
Wilson la ley de 3 de Junio de 1916, poco mis tarde, en la se's'6n del
Senado americano del 16 de diciembre de 1916, Mr. Works, Senador-
por Califonia, present una Proposici6n de ley creando una "fuer-
za de reserve military .
El trabajo de Works, es un nuevo expnnente de la resisten-
cia de aquel pais a la political military intense y a la obligaci6n.
permanent del servicio de las armas y descubre los esfuerzos que-
se hacen, para armonizar las necesidades de la naci6n con un es-
tado de opinion general contrario al militarism.
Por dicha Proposici6n de ley, se crea, para former part del'
servicio pfiblico military, un cuerpo que se llamarA "Fuerza terri-
torial movilizable y reserve military para la defense national de-
]a costa del Pacifico", compuesto de 200.000 hombres escog'dos y
reclutiados en la forma que previene dicha Ley y que podrAn ser
aumentados de tiempo en tiempo SI EL CONGRESO LO
ACUERDA. Como se ve tampoco en este caso cede el Congreso
americano su facultad de intervenir en el aumento de las fuer-
zas militares, cuando fuese nece'sario.
El contingent de e'sta reserve military, se compondri de-
hombres capaces y preparado's para hacerse cargo de los terre-











nos que se les suministren para el cultivo, en la forma que se dis-
pone en la ley; podran ejecutar trabajos corporales en el ra-
mo de montes u otras obras piblicas y realizar el servicio mili-
tar cuando se les llame a 61. Serdn reclutados por cinco afios y
podran ser reengachados, estando, mientras dure el servicio pfi-
blico, afectos al departamento del Interior y bajo su vigilancia
e inspecci6n, pero cuando sean llamados a prestar instrucci6n o
servicio military, estardn bajo la vigilancia e inspecci6n del Depar-
tamento de la Guerra. El Secretario del Interior entregarA a
cada uno de los alistados en esta fuerza, un terreno que no exceda
de cinco acres de los Estados de California, Oregon, Washington,
Nevada y Arizona, apropiados para el cultivo y con suministro de
agua para usos dom6sticos y de riego si se necesitan, con un cos-
to en cada caso, no superior a 2.000 pesos, en cuyo terreno esta-
rA obligado el particular a residir con su familiar y a cultivarlo
cuando no le necesite el Gobierno, y por lo que pagarA, en con-
cepto de renta, una cantidad que no exceda del cuatro por ciento
del costo de las tierras, cuyos titulos de propiedad retendra el
Gobierno. El Secretario del Interior es el autorizado para dedi-
car a dicho fin los terrenos que posea el Gobierno y que sirvan pa-
ra ello, para adquirir por compensaci6n o por comprar los terre-
nos situados en dichos Estados, que sean necesarios para el cum-
plimiento de esta Ley, para adquirir y construir concesiones de
agua o sistemas de riego necesarias para suministrar a dichos terre-
nos el agua para usos dom6sticos _ierrigaci6n, estando los mismos si-
tuados en forma de que pueda establecerse, por lo menos, un Regi-
miento complete de esta fuerza en una comunidad de conce-
siones colindantes entire si. PodrA el Secretario del Interior em-
plear a los alistados en esta fuerza, si lo desean, y cuando no ten-
gan que prestar servifios militares, en los trabajos forestales u
otras obras piblicas, en construir los dep6sitos y servicios nece-
sarios para proteger a las tierras de las inundaciones, en el de'se-
camiento de las pantanosas, en la irrigaci6n de terrenos Aridos
o semi-kridos que lo necesiten para su cultivo, y en general, en la
protecei6n y cultivo de los terrenos y obras necesarias; para la mejo-
ra de los rios y los puertos del pais, mks aquellas otras obras pf-
blicas que dicho Secretario determine y para las que haya con-
signado creditos el Congreso. Cuando los alistados en estas fuer-
zas, trabajen en obras piblicas, recibirAn una remuneraci6n ade-
cuada, que determinarA el Secretario del Interior y tendran de-
recho preferente a ser empleados en dichas obras sobre la's de-
mas personas, siempre que sea possible. Durante un me's en cada
afio o dos meses en un afio determinado, si lo acuerdan los Secre-
tarios del Interior, y de la Guerra, esta fuerza ree!birk la instruc-
ci6n military que determine el Secretario de la Guerra, bajo los


1











oficiales y con el equipo que sea necesario y suministre dicho De-
partamento de la Guerra, constituyendo esta fuerza una reserve
military sujeta al servicio, siempre que sea llamada por el Secre-
tario de la Guerra. Cuando los alistados en esta fuerza est6n en
el period de instrucci6n, preliminary o annual, o prestando servi-
cio military, y en caso de guerra, o de temores de que la haya, cons-
tituirAn parte del Ej6rcito de los Estados Unidos y estardn exclu-
sivamente bajo la direcci6n e inspecei6n del Departamento de la
Guerra, lo misnuo que el Ej6rcito regular permanent. Los oficiales
de esta reserve serAn nombrados como los del Ej6rcito regular, con
iguales categories que 6ste.
Fu6 apoyada esta Proposici6n de ley por su autor Mr. Works
en un largo discurso, expresando que su prop6sito y finalidad obe-
decia a la preocupaci6n que en aquel entonces sentian los Esta-
dos Unidos ante la necesidad de aumentar los efectivos militares y
preparar al pais para en caso de guerra.
Comentando la referida Proposici6n de ley se ha dicho lo
siguiente:
"El sistema que propone mister Works, no solamente habrA
de servir a la defense national en caso de guerra, sino que, al
mismo tiempo, suministrar t un element que repoblarh y con-
servard los montes p-iblicos y hara efectivo el intent tantas ve-
ces fracasado de poner en cultivo las regions Aridas del pais;
que hark las obras necesarias para la protecei6n de los terrenos
bajos contra las avenidas y que colonizarA los terrenos de domi-
nio pfiblico inhabitados, llevando a ellos a los indigentes que
viven en los sotabancos de las grandes ciudades. El plan no es
original de Mr. Works, quien solamente ha traducido en forma de
proposici6n de ley, el pensamiento que Mr. Mjx:vi. ha hecho pfi-
blico en conferencias y en el libro titulad "Our national defen-
se. The Patriotism of peace".
No he podido resistir al deseo, sefiores Representantes, de
ofreceros una sintesis de la Proposici6n. de ley del Senador por
California Mr. Works, la cual no ha sido discutida afin en aquel
alto Cuerpo colegislador de la Naci6n americana, pero que con-
creta y precisa estas dos grandes necesidades de un pueblo: la
preparaci6n de atsciuadadanos, a fin de que llegado el moment
est6n aptos para el servicio de las armas en defense de la Patria y
el fomento y desarrollo agricola del pals, obligando a la poblac'6n
ociosa a trabajar en el campo y poniendo en producci6n las tierras,
que perteneciendo al Estado, se hallan abandonadas.
&Y por qu6, sefiores Representantes, no pensamos nosotros de
igual manera y en vez de una leg'slaci6n military ridicule, sin justi-
ficaci6n alguna; en vez de crear un Ejercito que serA una carga









mis para el Estado y una nueva dificultad para el sereno desenvol-
vimiento de nuestros problems interiores, no legislamos a fin de
llevar al trabajo a todo ese element vicioso y sin ocupacion, que
vaga por nuestras ciudades y nuestros pueblos, en tanto quie en el
campo faltan braceros, y se hace precise fijar al contingent inmi-
gratorio el mayor o menor 6xito de nuestra producci6n agricola?
I Por qu6 no se ofrecen, en buenas condiciones, esas grandes ex-
tensiones de tierra que posee el Estado, despertando con ello la na-
tural codicia de los que quieran trabajar y poniendo en actividad y
producci6n, nuestros extensos abandonados e improductivos territo-
rios? (Muy bien. Muy bien). La falta de iniciativas en ese sen-
tido y vuestro obstinado empefio en aprobar leyes tan perjudi-
ciales a la Repfiblica como esta del servicio military obligatorio,
producing en su dia, funestas y quizAs irreparables consecuen-
c;as. (Muy bien. Muy bien).

Ley de 18 de Mayo de 1917

La anterior Ley de 3 de junio de 1916 fu6 sustituida por la
de 18 de Mayo de 1917.
Las necesidades y apremios de la guerra actual, obligaron a
los Estados Unidos a derogar la Ley de junio de 1916, dictando
otra mas en consecuencia con los apremios de la hora actual.
El pueblo americano comprendi6 los peligros que podian so-
brevenirle si no prestaba un concurso mas decisive y eficaz a las
Naciones aliadas de Europa y la necesidad de defenders en evita-
ci6n de tales peligros, hizo que el Congreso derogase la ley antes
citada, sustituy6ndola por la de 18 de mayo de 1917, que es la vi-
gente.
A media que aumentan las dificultades de la guerra, que
se complica el prowema del mundo y crecen los obstuculos
para el triunfo de la justicia y del bien, los Estados Unidos avan-
zan igualmente en el desarrollo de todos aquellos medios que, en
plazo m6s o menos pr6ximo, habrAn de producer la finalidad de-
seada. Por eso, a la Ley de 3 de junio de 1916, aumentando el cupo
de su Ejrcito federal voluntario e incorporando a 6ste las Mili-
cias nacionales, de organizaci6n tambi6n voluntaria, sustituye la
actual ley de 18 de mayo de 1917 en la que, por primera vez, des-
pu6s de aquel moment de la Guerra de Secesi6n, se implanta en
los Estados Unidos de Ambrica, "TEMPOBALMENTE", es de-
cir, "MIENTRAS DURE ESTA SITUATION DE GUERRA",
el servicio military obligatorio.
No fu6 esta reform una legislaci6n dictada al pueblo ameri-
cano inesperadamente, y por sorpresa, como lo es sin duda alguna
la ley que discutimos y que el Partido del Gobierno quiere fes-









tinadamente imponer al pueblo cubano, sin que siquiera tenga,
para explicar su conduct, !a atenuante de exigirlo las necesida-
des nacionales, porque nuestra RepfiblLca no s6lo no tiene necesi-
dad alguna de establecer el servicio obligatorio de las armas, sino
que, por el contrario, lo rechaza por ir contra sus costumbres y
principios y prevee, con raz6n, que sera causa de grandes males.
(Muy bien. Muy bien).
Los Estados Unidos han llegado, paso a paso, en forma gra-
dual y prudent, a la Ley de 18 de mayo de 1917, que establece el
service o military obligatorio, no con caricter permanent y defini-
tive, como quer6is establecerlo en Cuba, SINO TAN SOLO
PARA EL TIEMPO QUE DURE LA PRESENT SITUATION
DE GUERRA".
Dice la Ley en su primer parrafo:
"En virtud de la emergencia actual, que exige el reclutamien-
de tropas ADICIONALES, A LAS QUE HAY DISPONIBLES,
se autoriza al Presidente, Primero:...
En todos sus capitulos se consigna que la Ley es solo para el
caso de la present emergencia y al final, en vez de las palabras
de costumbre, expresando, que "quedan derogadas todas las
leyes y disposiciones que se opongan a la presente, aparecen estas
otras cuyo significado no puede ser objeto de duda alguna: "SE
SUSPENDED DURANTE EL PERIOD DE LA PRESENT
E1VMERGENCIA las leyes y part de ellas en conflict con las dis-
posiciones de esta Ley". La Camara, pues, se habra dado cuen-
ta exacta, de que cuando se nos dice por los escasos partidarios
del servicio obligetorio, que los Estados Unidos lo han aceptado, se
afirma una inexactitud y se incurre en un error de hecho y mas
tarde veremos que lo mismo pasa al afirmarse, tambi6n equivoca-
damente, que Inglaterra lo ha admitido.
Pero quiero llamar vuestra atenci6n de algo que es muy
important. La implantaci6n en los Estados Unidos, por tiem-
po limitado, mientras dure el actual estado de guerra, del ser-
vicio military oblligatorio, no ha suprimido la organzaci6n volun-
taria del Ejercito federal, el cual subsiste en su caracter primi-
tivo, y el contingent que ahora se recluta por el sistema obliga-
torio, se consider, quiero repetir las prop-as palabras de la ley,
como tropas "adicionales a las que hay disponibles". En cambio,
sefiores Representantes, y permitidme que frecuentemente esta-
blezca juic'os comparativos, porque asi hago mas evidence la sin
raz6n de este proyecto de ley, en cambio nosotros, que no podemos
sentir, que no tenemos las mismas necesidades ni los mismos apre-
mios de los Estado Unidos en la actual guerra, de golpe y porra-
zo, caprichosamente, desechamos el sistema de alistamiento vo-
Juntar'o y convertimos todo nuestro ej6rcito, el actual y el que









luego se forme, en una organizaci6n military permanent y defi-
nitiva, a base del reclutamiento obligatorio de los cubanos. i Qu6
manera de leg'slar! Qu6 series de torpezas en la orientaci6n de
nuestra vida national! (Grandes aplausos).
Recuerdo que en la tarde anterior se habl6 aqui de la demo-
craeca y se dijo que era impossible separar el concept de la de-
nocracia del principio que informaba el sistema del servicio mi-
litar obligatorio, en cuanto 6ste se traduce por el concurso perso-
nal de cada ciudadano en el deber comfin de defender a la Pa-
tria. Afirmo, sefiores Representantes, que esto es un error o que
en realidad, solo significa un hkbil juego de hermosas palabras, pero
que en el fondo no dicen nada. El principio politico del. servicio
military obligatorio, no se armoniza con la democracia, sino' que,
por el contrario, pugna con sus dogmas y leyes fundamentals.
Mantener, en la just media de lo indispensable, un contingen-
to de hombres disciplinados militarmente, para la vigilancia y
guard del territorio national, es cosa que admiten todos los sis-
temas politicos liberals. Pero militarizar una sociedad enter;
inculcarle a la juventud el poco elevado y nada prestigioso oficio
de las armas; sustraer al ciudadano de las grandes iniciativas que
la vida le ofrece, llevAndolo a la infecunda, esteril y torpe existen-
via de los cuarteles, aparte de lo caduco y trasnochado del sistema,
const tuye una contradicci6n evidence con los principios sobre
los cuales se mueven hoy y se organizarin mafiana definitivamen-
te, los pueblos de la humanidad. (Muy bien. lI, bien).
Ademis, sefiores Representantes, para defender a la Pa-
tria, no hay que ser soldado, basta con ser ciudadano. (Grandes
aplausos).
El soldado de oficio es un ser que se pasa la vida preparan-
dose para el dia de la guerra. No hace mas que eso, no puede ha-
cer otra cosa y cuando amina a nuestro lado, parece como que se
siente el estampido del cafi6n y experimentamos el estremec-mien-
to de un choque brutal de sables, fusiles y corazas. Todo el
mundo cree que cada uno de esos hombres uniformados, de paso
fuerte y de gesto altivo, lleva en sus mano's la vida de tiodos los
c'udadanos, el honor, la suerte y la gloria de toda una Naci6n. Y
lega por fin, despu6s de muchos afios, el dia de la guerra y un
pelot6n de ciudadanos con coraje en el alma y con un fusil en las
mnanos, arrollan y vencen a esa's grandes unidades militares for-
madas por los contingents del servicio military obligatorio, y
por los oficiales de las Academias, de las Escuelas especiales de
thcticas, product de ese aparatoso engranaje de cosas y de hombres
que caracteriza siempre a las organizaciones militares. (Muy bien.
Muty bien).
SAcaso, sefiores Representantes, una de las ensefianzas de la









guerra actual, que sin duda alguna sera recogida por todos los
pueblos, no ha sido el inmenso fracaso, en todos sus 6rdenes, de la
political military preconizada por Alemania como el talisman pre-
cioso que habria de darle la riqueza y la gloria de nuevos impe-
rios y de inacabables territories? LDe qu6 le ha servido a Alemania
toda esa existencia, a trav6s del tiempo, mantenida e inspirada ex-
clusivamente, en hacer de cada alemAn un soldado, un official y un
jefe, que fuese en el dia de la batalla, el que traspasando las fron-
teras impusiera al mundo el dominio del sable prusiano? Toda
esa fuerza poderosa, product de una organizaci6n sorprendente,
Sno fu6 detenida en un moment dado, en aquellos campos entire
B61gica y Francia, por los pelotones de ciudadanos, por los con-
tingentes de hombres civiles, que sin uniforms, sin categories, sin
vistoso's galones, supieron salvar a la Francia de la invasion de los
disciplinados ej6rcitos de Austria y Alemania? (Aplausos). Y no
olvidemos que Alemania no descuid6 con la educaci6n military, la
cultural de su pueblo en las ciencias, en las artes y en las indus-
trias y que gracias a eso, en esta guerra, donde el esfuerzo del hom-
bre ha valido menos que el auxilio poderoso de la inteligencia hu-
mana aplicada a todos los recursos de la guerra, ha podido mante-
nerse y prolongar su poderio military.
El ejemplo de la actual movilizaci6n en los Estados Unidos es
otra prueba de lo ridicule y absurdo del principio que ayer
fu6 mantenido en esta CAmara, de que la base de la personalidad
de un pais y la eficacia de su defense national, esth en las organi-
zaciones militares permanentes. A los dos afios de la present gue-
rra, los Estados Unidos, tenian en su Ejercito Federal, un contin-
gente nominal de 106,774 voluntarios y hoy cuenta con una ener-
gia military que le permit enviar a travys de los mares, a los cam-
pos de batalla de Europa, dos millones de ciudadanos capaces de
hacer, no tengais duda alguna en ello, lo nismo o mas, que el ofi-
cial de la mejor academia military alemana. (Grandes aplausos).
No es, pues, seiiores Representantes, el sistema; no es la vida
military est6ril e ineficaz; no es el servicio obligatorio, impuesto a
esas masas de j6venes a los que se les arranca, en el mejor momen-
to de su vida, del studio, del trabajo y del desarrollo oportuno de
sus personales actividades; no es nada de 6sto, como hasta ahora se
ha venido diciendo en el mundo por los explotadores de la politi-
ca military, lo que determine el 6xito y lleva al triunfo en los gran-
des choques de unos pueblos con otros. Para pelear, para defender
a la Patr!a, para alcanzar la victoria, no sirven los ej6rcitos perma-
nentes, basta con el sentimiento y la resoluci6n del deber 'que,
en un moment dado y ante un peligro comiin, preste cada ciuda-
dano. (Grandes aplausos).










Enlazad este principio, cuya universalidad se impone, con el
de una instrucci6n military obligatoria, que sin mayores molestias
y haci6ndolo compatible con sus trabajos y estudios proporcione
al joven el conocimiento del manejo de las armas y desarrolle sus
condiciones fisicas y ya tendreis complete el cuadro de los recur-
sos y elements que un pueblo democrktico y civilizado, necesita
para cubrir sus nece'sidades en este orden de la vida national. Po-
d6is suprimir el ser.vico military obligatorio, cerrar los cuarteles
y licenciar los Estados Mayores de esos ruinosos ej6rcitos. La en-
seiianza de los hechos ha confirmado la de los principios; y una y
otra, proclaman la inutilidad y el fracaso de las organizaciones mi-
litares permanentes. (Muy bien. Muy bien). Tal es una de las gran-
des ensefianzas de la guerra present.
Por eso, sefiores Representantes, cuando yo oi ayer tarde al
senior Diaz Pardo hablar de la democracia, asociAndola al princi-
pio del servicio military obligatorio y permanent, pens6 que mi dis-
tinguido amigo y compafiero, no podia hablar en nombre de nin-
guna idea realmente modern y liberal, no podia expresarse invo-
cando la opinion, ni el sentir, de aquella provincia de Matanzas que
con tantos titulos represent en esta Camara, sino que hablaba por
cuenta propia expresando juicios exclusivamente personales; y ya
en ese terreno, yo si quiero decirle al senior Diaz Pardo, que los libe-
rales que conmigo rechazan el servicio military obligatorio y perma-
nente y nos oponemos a su implantaci6n en Cuba, estamos mas pr6-
ximos y somos mAs fieles al dogma de la democracia, que como ver-
dad supreme iluminar6 al mundo, cuando al terminarise esta gue-
rra se derrumben y caigan los imperios centrales de Europa y con
ellos sus sistemas, sus organizaciones, sus principios, sus mAximas
de dominaci6n y autocracia, que S. S., que al mantener, con tanta
decision y entusiasmo, 6n compafia de su aliado el senior Iturralde,
la implantaci6n en Cuba del regimen de la casta military simboli-
zado por el servicio obligatorio permanent, parece que se sepa-
ra de nuestro lado, que nos abandon y que movido por no se qu6
extrafio impulse, va en busca del uiltimo dia y de la hora crepuscu-
lar de aquel sol que en un tiempo se llam6, imperialismo alemAn.
(Atro'nadores aplausos).
Sr. Diaz Pardo: Pero en qu6 quedamos? shay en los Estados
Unidos servicio military obligatorio o no lo hay?
Sr. Roig:-Creo que hablo claro, pero a fin que ni ain el senor
Diaz Pardo, tenga dudas sobre este punto, voy a leer el texto de la
ley de 18 de Mayo de 1917, si no todos sus articulos porque es
muy extensa, al menos los fundamentals:
"En vista de la EM1ERGENCIA EXISTENTE que exige el re-
clutamiento de tropas, ADEMAS DE LAS QUE 1HAY ACTUAL-
MENTE DISPONIBLES (esto quiere decir que se mantiene la or-










ganizaci6n voluntar'a del Ej6rcito federal) por la present se auto-
riza al Presidente: 1? Para levantar, organizer, dotar de oficiales y
equipar inmediatamente todas o una parte de las fuerzas adiciona-
les del Ej6rcito regular que dispuso la ley de Defensa Nacional de
3 de Junio de 1916, o aquellas parties que se crean necesarias; para
elevar el efectivo de todas las organizaciones del Ej6reito regular
al maximo autorizado por la ley.
2 Para alistar en el servicio military de los Estados Unidos,
organizer, dotar de oficiales de acuerdo con las disposiciones de la
Secci6n III de la Ley de Defensa Nacional, en cuanto sean aplica-
bles y no contradigan los t6rminos de la present ley, a todos o
a cualquiera de los miembros de la Guardia Nacional y de las Re-
servas de la Guardia Nacional y dichos miembros asi alistados en el
servicio military de los Estados Unidos servirAn en el mismo por el
period que dure la emergencia actual, a menos que no sean antes
licenciados, entendi6ndose que al ser de ese modo alistados, las or-
ganizaciones o unidades de la Guardia Nacional, deberin, hasta don-
de sea practicable, retener las designaciones del Estado de sus res-
pectivas organizaciones.
3 Para "alistar" (fijese la Chmara que no se dice "reclu-
tar', esto es, que no se refiere al servicio obligatorio, sino que es
una fuerza que se crea bajo la misma organizaci6n voluntaria del
Ejercito federal) en la forma que en la present ley se establece,
organizer y equipar una fuerza adicional de 500,000 o parte o par-
tes de la misma que en cualquier tiempo juzgue necesaria, y dotar-
la de oficiales.
49 El Presidente esta autorizado ademas, segin y cuando
lo tenga por convenient, para reclutar (aqui se refiere al servicio
obligatorio) y empezar a entrenar una fuerza adicional de 500.000
organizada, dotada de oficiales, y equipadotal como se ha dispues-
to respect a la fuerza antes menc'onada en el pArrafo tercero que
precede.
5 Para "alistar', organizer, equipar y dotar de oficiales,
tal como se establece en el parrafo 3? que precede, ademas de y para
cada una de las fuerzas arriba mencionadas, las unidades de reclu-
tas para entrenaje que juzgue necesarias a fin de mantener en
su efectivo maximo dichas fuerzas.
6 Para "alistar", organizer, etc., DURANTE LA EM1ER-
GENCIA el nimero que estime necesario de baterias y batallones
de municiones.
7 Para "alistar por servicio voluntario" y equipar, etc, no
mAs de cuatro divisions de infanteria. (Esta es la fuerza que se
pens6 enviar al mando del ex-Presidente Roosevelt).
Los "alistados" necesarios para fprmar y mantener las orga-
ganizaciones del ejercito regular y para completar y mantener las or-










ganizaciones en que estAn comprendidos los membros de la Guardia,
Nacional llamados al servicio de los Estados Unidos, hasta el efec-
tivo mAximo legal que esta ley dispone, "serin reelutados por
alistamiento voluntario" o si no, cuando el Presidente decide que de
este modo no pueden obtenerse efectivamente por reclutamiento
obligatorio selective", (selective draft) y todas las dem's fuerzas.
que por la present ley se autorizan, salvo en el phrrafo 7? anterior,
se obtendran y mantendrAn por reclutamiento obligatorio selective,.
pero esta disposici6n no impedirA el traspaso a una fuerza de cua-
dros de entrenaje de otras fuerzas. El reclutamiento obligatorio
(draft) que aqui se establece se basara sobre la obligaci6n de todos-
los ciudadanos varones, o varones que hayan declarado su inten-
i6n de hacerse ciudadanos (a excepci6n de los extranjeros enemi-
gos), entire las edades de 21 y 30 afios, ambos inclusive, de prestar
servicio military y se llevarA a cabo y se mantendrA de acuerdo con
las reglas que el Presidente prescribe y que no sean contrarias a los.
t6rminos de la present ley. Las cuotas de los Estados, Territorios y
del Distrito de Columbia, o de las subdivision's de los mismos, se-
determinarin en proporci6n a la poblaci6n de los mismos (este par-
ticular importantisimo no ha sido para nada tratado en vuestro
Proyecto de ley como antes hice observer a la CAmara) y se tendr6
en cuenta a favor de cualquier Estado, Territorio, Distrito o sub-
divisi6n de la misma, el numero de hombres que estaban en el ser-
vicio military de los Estados Unidos, como miembros de la Guardia
Nacional el dia 1 de Abril de 1917 o que posteriormente hayan
mgresado en el servicio military, de los Estados Unidos de uno de-
dichos Estados, Territorios, Distrito o subdivisionn del mismo, bien
como miembro del Ej6rcito regular o de la Guardia Nacional. To-
das las personas alistadas en el servicio de los Estados Unidos y to-
dos los oficiale's que aceltaron comisiones en las fuerzas que se de-
terminan por la present ley, desde la fecha de dicho alistamiento
o aceptaci6n, estar6n sujetos a las leyes y reglamentos que rigen para
el Ej6rcito regular, salvo en lo que a ascensos se refiere, hasta don-
de sean aplicables dichas leyes y reglamentos a personas cuya re-
tenc6n permanent en el servicio military active o en la lista de re-
tirados, no esta prevista por las leyes en vigor, y a los individuos
alistados obligatoriamente se les exigirA que presten su servicio
por EL PERIOD DE LA EMERGENCIA ACTUAL, a no ser-
que ante's sean licenc'ados. Se dispone ademds que puedan organi-
zarse y mantejnerse por "alistamiento voluntario", o por un sistema
obligatorio, cuerpos especiales o t6enicos. No se le pagarA a nadie
para que se enganche en el servicio military, ni se aceptarin sustitu-
tos, ni pagos, ni otra cosa de valor, para quedar excluidos del servi-
cio military o de la obligaci6n".
Sr. Diaz Pardo (J-oracio):-Para decirle a S. S. que yo, en el










tenido el principio y la necesidad de que se establezca el servicio
discarso que tuve el honor de pronunciar ante la Camara anoche,
express claramente mi opinion contraria al voto particular porque
sostengo el principio de que el servicio military obligatorio debe
establecerse. Sin que esto quisiera decir que yo estaba, ni esta-
ria conforme, con la totalidad del articulado del dictamen de la
mayoria de la Comisi6n de C6digos. Y le recuerdo esto a mi que-
rido compafiero y amigo el doctor Roig, para que sepa desde aho-
ra que mi criterio, con respect al articulado de ese dictamen pue-
de que coincida y ha de coincidir, si es que el. Voto particular es
rechazado, con el criterio o el concurso general de mis compafie-
ros de representaci6n liberal; que finicamente hasta ahora he sos-
militar obligatorio. Y es bueno que el doctor Roig se convenza de
que yo no estoy lejos del sol, ni de la libertad, que lo que he he-
cho es sostener un prine'pio esencialmente democrAtico y urgente
,en los moments actuales porque atraviesa el pais cubano. Y dis-
penseme tanta interrupci6n que lo hago abusando -de su bondad.
Sr. Roig:-Yo at'endo siempre con el mayor gusto las in-
terrupciones de S. S. y habr6 de felicitarme y conmigo el pais
entero, que el senior Diaz Pardo tenga oportunidad, rectificando
su criterio, de acercarse un poco mas a nosotros los liberales. (Muy
bien. Muy bien).
Dije antes que en esta ley, la forma ritual de que "quedan
derogadas todas las leyes que se opongan a la presente, se sus-
tituye, ademAs de lo que reiteradamente se consigna en todos sus
capitulos, de que solamente rige "para el tiempo de emergen-
cia', por la expres'6n de que se suspendedn durante el period de
la present emergencia las leyes y parte de ellas en conflict con
las disposiciones de esta ley''. De modo que es evidence que se
trata de una legislaci6n circunstancial, para mientras dure la gue-
rra, y que tan pronto como esta termine, quedark derogada, y las
otras dispos'ciones que por ahora se suspended, volverAn en segui-
da a estar en vigor.
Sr. Diaz Pardo:-No es asi.
Sr. Roig.-Pues asi dice la ley votada por el Congreso Ame-
ricano y para que la CAmara yea la exactitud de mi afirmaci6n
puedo ofrecerle este otro dato.

Ley de 20 de Mayo de 1918

Por la ley de 18 de MVIayo de 1917 estaban obligados a ins-
cribirse en los registros militares, los varone's que en la fecha se-
fialada para la inscripci6n, por la proclama presidential, estu-
viesen comprendido's en las edades de veinte y uno a treinta
afios. Como la situaci6n de guerra continue, al cumplirse el pri-










mer afio de esta leg'slatura transitoria, una nueva ley, la de 2(0
de Mayo del present aino, ha sido dictada haciendo extensive la
obligaci6n de inscribirse a los j6venes que durante el tiempo de
la present guerra vayan cumpliendo la edad de los veinte y un
afios. La existencia de esta nueva Ley, complementaria de la
anterior, demuestra que el servicio military obligatorio, implan-
tado en los Estados Unidos no es permanent, sino accidental y
transitorio y que la inscripci6n de los j6venes que vayan entrando
en la edad military, solo tiene que hacerse mientras subsista el estado
de guerra en que nos hallamos. (Muy bien. May bien).
Yo pregunto, sefiores Representantes, si las necesidades,
nuestras solo exigen, como se dice en tres Mensajes del Poder
Ejecutivo, cubrir cinco mil plazas vacantes en el Ej6rcito volunta-
rit por qu6 implantar el servicio military obligatorio, por qu6 ha-
cerlo de caricter permanent ? Otras son, como dije antes, las necesi-
dades, muy distintos los apremios que los Estados Unidos e In-
glaterra experimentan en estos moments y, apesar de todo ello,
ni Inglaterra, ni los Estados Unidos de Am6rica se aprovechan
de estas circunstancias para imponer a sus pueblos el servicio
military obligatorio permanent, como vosotros quer6is impon6rselo
a Cuba. (Muy bien. Muy bien).

Excepciones al servicio military obligatorio durante la guerra
actual, establecidas por la ley americana de 18 de Mayo de 1917

La actual legislaci6n military de los Estados Unidos establece-
en primer t6rmino, que quedan exceptuados del servicio obli-
torio de las armas, las siguientes personas:
"El Vicepresident de los Estados Unidos.
Los funcionarios legislativos, ejecutivo y judicial del Go-
bierno Federal, de los Estados, Territorios y Distrito de Co-
lumbia.
Los Min!stros de Religiones debidamente consagrados.
Los estudiantes que en la fecha de la promulgaci6n de esta
ley se estuvieran preparando en escuelas teol6gicas, reconocidas
para la carrera eclesihstica.
Todas las personas pertenecientes al servicio military y na-
val de los Estados Unidos.
Cualquier persona que sea miembro de una secta u organi-
zaci6n reconocida y existente, cuyo credo o principios, prohiban a
sus miembros tomar parte, en cualquiera forma en una guerra o cu-
yas convicciones religiosas, o cuyo credo o principios son contra-
rios a la guerra; pero las personas que por este motivo se excep-









.tian, no estarAn exentas tambien de prestar cualquier servicio
.que sefiale el Presidente de caricter no combatiente".
Estas son las excepeiones taxativas.
Se autoriza ademks al Presidente de la Repfiblica para que
-excluya o exima del servicio military a las siguientes classes:
"A los funcionarios de los Municipios y Condados.
A los oficiales de las Aduanas.
A las personas empleadas en la trasmisi6n de la correspon-
dencia de los Estados Unidos.
A los mecAnicos y obreros empleados en las armerias, arse-
nales y astilleros de los Estados Unidos.
Y a cualquiera otra persona empleada en el servicio de los
Estados Unidos que el Presidente disponga.
A los prieticos o pilots.
A los mariners empleados efectivamente en el servicio de
mar de cualquier ciudadano o comerciante dentro de los Esta-
dos Unidos.
A LAS PERSONAS EMPLEADAS EN LAS INDUS-
TRIAS, INCLUYENDO LA AGRICULTURE, QUE SEANNE-
CESARIAS PARA EL MIANTENIMIENTO DEL ESTABLE-
CIMIENTO MILITARY O LA OPERATION EFECTIVA DE
LAS FUERZAS MILITARES O PARA EL MANTENIMIEN-
TO DE UN INTEREST NATIONAL DURANTE ESTA EMER-
GENCIA.
A aquellas personas de quien dependent otras personas para
-su sostenimiento y que aconseje su exclusion.
A aquellas personas fisica o moralmente deficientes.
No continuarA ninguna excepci6n o exclusion cuando la cau-
-sa de la misma haya desaparecido.
Bien entendido que no obstante las excepeiones que se han
enumerado, a cada Estado, Territorio y aleDistrito de Columbia, se
le ex'giri que contribuya con su cuota en la proporci6n que su
poblaci6n tiene con respect a la poblaci6n total de los Estados
-Unidos "
He querido leer a la Cimara estos documents, afin a true-
que de eansar su atenci6n (Varias voces: no, nd), en mi empefio
de dejar perfectamente fijado el verdadero alcance de la vigen-
te ley miltar de los Estados Unidos, .que comparada con el pro-
yecto de ley que ahora discutimos, ofrece esenciales puntos de di-
ferencia en el orden de los principios y en lo que afecta a la cla-
se de sistema que 'se quiere imponer al pueblo cubano.
Las excepciones, como v6is, son amplias y contrastan en su
nfimero y extension con las que se sefialan en los dictimenes de
las Comisiones de Justicia y C6dlgos y Asuntos Militares de esta
Camara.











Todo aquello que represent una fuerza vital para la Naci6n,
no compensada por otra alguna, debe ser motivo de exenci6n para
el servicio military. La juventud que estudia y prepare para el ma-
fiana los mejores ciudadanos de la Repfiblica, la clase tgcnica,
que es factor principalisimo en la sociedad, el trabajador del cam-
po, sin cuyo concurso nuestra vida agricola quedarh paralizada,
constituyen elements inapreciables, no solo para nuestra exis-
tencia como Naci6n, sino tambi6n en nuestro carActer de pueblo
aliado que nos obliga a trabajar y producer sin descanso en bene-
ficio y auxilio de esos grandes paises, que poderosos en el orden
econ6mico y de extensa poblaci6n, realizan, en esta hora dificil,.
el mas sorprendente esfuerzo de los siglos. He aqui, sefiores re-
presentantes, por que os decia antes, que no llevados por su-
gestiones personales, ni bajo el impulse de entusiasmos irre-
flexivos, sino por una acci6n juiciosa y bien meditada, es como-
podemos llegar a dictar leyes convenientes a la Repfiblica, que
re'suelvan sus dificultades de orden interior, y que a la vez, nos-
faciliten los medios de hacer cada dia m6s intense nuestra par-
ticipaci6n en la guerra del mundo. (Muy bien. Muy bien:.

Informe Anual del Sccretario de la Guerra de los Ettados Un ido-

Yo no quiero terminar este compendiado studio de la legisla-
ci6n military americana, sin leer algunos phrrafos del Informe-
Anual redactado en 20 de Noviembre de 1917 por Mr. Baker, Se-
cretario de la Guerra de los Estados Unidos de America, y hecho,
piblico el 15 de Diciembre de ese mismo afio. Es un document
notable que deja contestado, much mejor de lo que pudiera ha-
cerlo yo, todo cuanto ayii se ha dicho y todo cuanto se pueda de-
cir en defense del tan cacareado sistema military obligatorio, de su
supuesta conveniencia y de la necesidad de implantarlo en estos,
hist6ricos moments. Mr. Baker al tratar de esos problems, ha
dicho algo que estimo muy necesario conozca esta CAmara y me-
dite sobre ello.
Bajo el titulo de "Ensefianza Militar Obligatoria", se expre-
sa asi en su mencionado informed:
''La Secretaria no ha solicitado tampoco actualmente que e-
legisle sobre este particular, principalmente por la raz6n de que-
la formulaci6n de una political military permanent ESTARA CON-
DICIONADA POR LOS ARREGLOS QUE SE HAGAN A LA
TERMINACION DE LA GUERRA. Los hombres civilizados tienen
que tener la esperanza de que el future les reserve un alivio de las-
cargas, de los armamentos y de la destrucci6n y p6rdidas que oca-
sionan las guerras. Cuando se venga a adoptar una political militar-










permanent, esta political se inspirari en la idea de que es necesario
preservarnos contra cualquier ataque possible a los principios vi-
tales de libertad en que descansan las instituciones democri-
ticas, y estar sin embargo de tal modo restringidas que en nin-
guin caso fomente las ambiciones meramente militaristas o excite
la aprehensi6n de las naciones con las cuale's es nuestro primer
deseo vivir en armonia y en just acuerdo".
Permitidme un breve comentario, que bien lo merece la im-
portaneia de las ideas contenidas en las palabras que acabo de
leer.
No se puede legislar, dice Mr. Baker, sobre las formas de una
political military permanent, porque este es un problema supedi-
tado a los arreglos que hagan los pueblos al terminar esta gue-
rra. Y no quiere esto decir, que en la guerra actual, frente a
Alemania, frente a las naciones centrales, el resto del mundo
*esta combatiendo y luchando por obtener, en primer termino, la
destrucci6n total de la political militarista y absorvente, vincu-
ladas en esos pueblos? INo deben interpretarse tales palabras, en
,el sentido de que alrededor de esta gran catAstrofe que hoy con-
mueve a today la humanidad, hay que mantener viva la esperanza
y la fe de que en compensaci6h a tantos dolores, a tantas triste-
zas, a tantas muertes, la vida de los pueblos va a cambiar y hori-
zontes mks di6fanos, sin sombras de aut6cratas, de tiranos y de
opresores, envueltos en el traje military, iluminarAn en lo suce-
sivo, a todos los hombres que quieran vivir en la tierra la vida
del derecho, de la justicia y del bien? Y nosotros, en presencia
de este estado del mundo qu6 hacemos? Pues, volverle la espal-
da a la realidad, desoir la voz de todas las ensefianzas del momen-
to y en una improvisaci6n tropical, aprovechando la demand
que se nos hace para cubrir einco mil pleas vacantes en nuestro
Ejercito voluntario, lanzamos sobre el pais, sobre el pobre pue-
blo de Cuba, tan lleno de desalientos, tan abatido, tan ultrajado
y tan merecedor de otra mejor suerte, el impuesto repulsive de
la contribuci6n de sangre, e iniciamos, enloquecidos por nuestros
propios errors, la political military permanent, en los moments
precisos en que grandes Naciones, de las cuales somos aliados,
luchan, en guerra sin igual, por exterminarla para siempre y
aplazan, para la hora de la paz, el studio y acuerdo sobre la for-
ma, menos sensible, en que queden organizadas y limitadas sus
fuerzas militares. Es ahora, cuando vosotros. pasando por
encima del mundo, apartAndoos del camino de las grande
orientaciones de la humanidad y escarbando, en un pa'sado in-
-grato y reprobable, entire las cenizas de Alemania, de Au4tria y
de Turquia, quereis establecer el sistema obligatorio de las ar-
-mas, la organizaci6n permanent de un Ej6rcito de reclutas y la.








75

political asfixiante de las classes militares. (Grandes y prolonga-
dos aplausos).
Sigamos leyendo. Explica Mr. Baker cual ha sido el m6vil de
la nueva legislaci6n military y dice asi:
"Nuestra legislaci6n military fu6 redactada despues de un.
studio cuidadoso para lograr los objetos siguientes:
19 Hacer disponibles en sucesivos contingentes, hombres:
adecuados para ser entrenados y utilizados como fuerzas comba-
tientes.
2 Seleccionar para estos contingentes, hombres de edad y
fuerza apropiados.
3 Distribuir la carga de la defense military de la Naci6n-
de la manera mis equitativa y democrAtica y a ese fin, reconocer
la universalidad de la obligaci6n de servir.
4? Conceder a las autoridades piblicas (fijese la Cimara
que no dice a las autoridades militares) la facultad de controlar
la selecci6n de soldados de TAL MODO QUE SE EVITARA LA
ABSORCION DE HOMBRES INDISPENSABLES A LA AGRI-
CULTURA Y A LA INDUSTRIAL Y EVITAR LA PERDIDA
DE LAS FUERZAS NACIONALES QUE LLEVARIA CONSI-
GO EL ACEPTAR EN EL SERVICIO MILITARY A HOMBRES:
CUYA MAYOR UTILIDAD ESTA EN TAREAS CIENTIFI-
CAS O EN LA PRODUCTION.
5? Seleccionar, hasta donde sea possible, para el servicio
military, a aquellos hombres cuya familiar y obligaciones domesti-
cas pueden soportar mejor su separaci6n del hogar y de las que-
de ellos dependan, causkndose de este modo, el menor sufrimien-
to entire las families de la Naci6n que dependent de los sueldos
de esposos y padres para su sost4n.
Estas con'sideracioies, brevemente indicadas-termina Mr.
Baker,-constituyen una political que baskndose sobre la unidad"
de la vida national y sobre la obligaci6n y voluntad a un mismo
tiempo del ciudadano de prestar el maximo de servicio, institu-
ye un process national para la expre'si6n mis alta de nuestra
fuerza military, industrial y financier, con el menos gasto, per-
dida y sufrimiento".
Quiero, por filtimo, sefiores Representantes, llamar vuestra
atenci6n sobre dos ideas contenidas en los phrrafos que acabo de
leer. Es la primera, la de que en esa nueva organizaci6n military,
el Gol5ierno americano, cuida de seleccionar para sus contingen-
tes armados, a hombres de "edad y fuerzas apropiadas" y es la
segune.a, la de que en esa selecci6n debe impedirse, por las auto-
ridades pfblicas, que sean comprendido's los "hombres indispen-
sables a la agriculture y a la industrial evitando asi la "p6r-
dida de la's fuerzas nacionales" confiadas a aquellos que ofrecen-









"'una mayor utilidad en las tareas cientificas o en la producci6n".
No olvid&!s, sefiores Representantes del Partido conserva-
dor, hoy en mayoria en esta CAmara, esos dos principios de sabia
j patri6tica previsi6n. Hay que cuidar much que nuestra vida
national no se interrumpa, o por lo menos, no se lesione, con una
organizaci6n military ineficaz e innecesaria y debemos preocupar-
nos tambi6n que el hombre joven de nuestro pueblo, ya sea es-
tudiante, ya labrador u obrero, no se atrofie y pierda sus mejo-
res iniciativas en la existencia infecunda de los cuarteles.
,(Aplausos).
En ese Proyecto de ley que con ligeras modificaciones, es el mis-
mo que confeccion6 el Estado Mayor del Ej6rcito y que vino a
,esta Camara por conduct de various sefiores Representantes, hay
un articulo que fija el principio de la edad military en veinte y un
afios. El hombre de veinte y un afios en Cuba, es un nifio, porque en
nuestro pais la juventud adquiere precocidad intellectual muy rA-
pidamente, pero en cambio, el desarrollo fisico es tardio, y habrk
muchos cubanos de veinte y un afios, que no soporten el fusil, ni
resistant las marches del Ej6rcito. (iig bien. Muy bien).
Pero en otro orden de consideraciones, vuestro Proyecto de ley,
llama a las armas, impone el servicio obligatorio a los muchachos de
veinte y un afios de edad, los cuales, durante dos afios, permane-
-erkn en servicio actvo y privados, por consiguiente, de toda otra
ocupaci6n. Vosotros, pues, van's a llevar a los cuartele's muchachos
de veinte y un afos y vais a dejar vacias la Universidad, los
Institutes, las Escuelas de Artes y Oficios, los tfalleres de la
industrial y los campos de labor. (Muy bien. Muy bien).
Ah! sefiores Representantes conservadore's, j qu6 responsabi-
lidad tan grande la que estAis contrayendo y que dafio tan inmen-
so el que vais a producer a la Repfiblica Si yo no fuese enemigo de
acudir, en debates de esta naturaleza, (he realmente reclaman
una argumentaci6n razonada y sobria, a ciertos recursos que
habrian de despertar, sin duda alguna, sentimientos que vi-
ven guardados en vuestros pechos, yo llamaria aparte a cada
uno de vosotros, y como un confesor a su penitente, haciendo ha-
blar al coraz6n ante's que a los labios; al padre de familiar, al que
tiene hijos, al que tene hermanos, antes que al politico; al ciu-
dadano que vela desintere'sadamente por el bien de Cuba, antes
*que al sectario conservador, obligado, comprometido de ante-
mano con el Gobierno, yo os preguntaria, j estais conformes
en contribuir con vuestro voto, a que ese muchacho cubano de
veinte y un afios al que le v's a interrumpir sus studios, al que
vAis a arrancar de sus labores en el campo y de sus trabajos en el
taller, al que lo quitais del lado de su familiar y de la 'sombra siem-
pre proteetora de sus padre's, vaya a vivir al cuartel durante des


L










afios, confundido con hombres todas classes y condiciones; res-
pirando la atm6sfera empobreceda de una vida sin estimulos y
sin ilusiones nobles; a educarse en una discipline falsa e hip6eri-
ta y a que cumplida la hora del ejercicio, baje por la rampa del
cartel y se pierda en las calls del vicio, entire prostitutes y hom-
bres miserable? s Y vosotros cre6is, honradamente, que todo eso
es para servir a la Patria? No, asi no se sirve a la Patria, asi se
mata a la Patria! (Prolongados aplausos).

Legislaci6n Militar Inglesa

Inglaterra, sefiores Representantes, ha conservado la orga-
nizaci6n voluntaria de su Ej6reito, aun despubs de inie'ada la ac-
tual guerra, hasta el afio 1916. He aqui otra confirmaei6n, otra
prueba de la exactitud d mis palabra's, cuando os hablaba de la
ineficacia del servicio military obligatorio como element de po-
tencialidad decisive en caso de guerra. Si no bastara el ejemplo de
los Estados Unidos en la rApida y maravillosa organizaci6n de sus
nuevos Ej6rcitos de ciudadanos, aqui tennis a Inglaterra, que
refractaria a todo sistema de servicio military obligatorio, resisti6
casi los dos primeros afios la guerra con solo sus cont'ngentes de
ciudadanos, que voluntariamente acudieron a alistarse y como
dato honroso para ese pueblo y como hecho demostrativo de que pa-
ra que el ciudadano preste a la Patria todo su esfuerzo en momen-
tos de peligro, no haeen falta los ej6re-tos permanentes, ni sirven
para nada las organizaciones militares reclutadas a la fuerza en
tiempos de paz que solo constituyen cargas enormes para el
pais, quiero deciros que segfn los dato's que tengo a la vista to-
mados del Sidney Brooks, mAs de cinco millones de ingleses se
presentaron expontineamente a alistarse como voluntarios durante
los dos primeros afiosode la actual guerra.
Es por eso, y por otras muchas razones mis, por lo que hay
que considerar el present conflict que asola a la humanidad, co-
mo una prueba concluyente del fracaso del sistema de ej6rei-
tos de peligro, no hacen faltf los ejereitos permanent's, ni sirven
en aquellas naeiones que no lo tenian secularmente, y en cambio
se ha demostrado que otros paises, como Inglaterra y los Esta-
dos Unidos, que nunca lo tuvieron, han sido capaces, llegado el
moment, de realizar un esfuerzo superior al de los pueblos de
servicio m'itar obligatorio (May bien. Mzy bien). Y asi l ha
demostrado tambi6n, sefiores Representantes, que un pais demo-
crftico, organ'zado bajo las amplias base's de libertad y descen-
tralizaci6n, es capaz de tener la misma cohesion y several disci-
plina, que cualquier otro regido autocrAticamente. (Grandes
maplausos).








78

Ley de zo de Ibrero de 1916
El Parlamento ingl6s, a pesar de los esfuerzos realizados por
los ceudadanos del Reino Unido de la Gran Bretaia e Irlanda al
alistarse voluntariamente en el Ej6rcito, tuvo, sin embargo, ne-
cesidad de un reclutamiento forzoso y al fin vot6 en 10 de Fe-
brero de 1916, la Ley llarada del '"Servicio Militar", y por la.
cual, todo sfibdito ingl6s comprendido en la edad de los diez y ocho
a cuare.ita y un anos, soltero o viudo, sin hijos, quedaba alistado,
en el Ej6rcito Regular para el servicio active o en la reserve POR
EL PERIOD DE LA GUERRA.
Aqui tambi6n se trata de una legislaci6n transitoria; solo
"por el tiempo que dure la guerra".

Ley de 25 de Mayo de 1916
Los apremios y necesidades de la lucha, obligaron al Parla-
mento ingles a votar una ley, complementaria de la anterior y
que leva fecha de 25 de Mayo del propio afio. Por esta nueva
dispos'ci6n legal, se ordena que todos los hombre., de lo. diez y
ocho a cuarenta y un afios de edad, ya fuesen solteros o casados
.-y aqui esta la ampliaci6n-quedaban comprendidos, durante la
guerra, en el servicio military.

Legislaci6n Militar de las Colonias Inglesas
En lo que se refiere a los dominios coloniales de Inglate-
rra, qu'ero informal, brevemente, lo siguiente:
CANADA
Hasta el 28 de Mayo d, 1917 regia el sistema de alistamien-
to voluntario.
Los estimulos que emplearon los canadenses para matener
su ejrcito voluntario, son realmente notables. El soldado reci-
be un haber, a raz6n de $1.10 diaries. Sus esposas o madres, que
carezcan de recursos, perciben, durante todo el tempo que dure
la guerra, una pension mensual de veinte pesos, y todo soldado
inutilizado o su viuda, tienen derecho a una pension annual de 480
pesos. Este sistema de pensions, eleva el presupue'sto del Cana-
da, por cada cien mil hombres que envia a los campos de bata-
lla, a la suma de siete millones de pesos anuales.

UNION SUD AFRICA
Hasta el afio de 1917, y cito estas fechas porque son las fil-
timas consultadas, no existe el servicio military obligatorio.











AUSTRALIA

Tampoco rige en estas Colonias el sistema obligatorio, es-
tando constituido su Ej6rcito a base del alistamiento voluntario.
Existe, en cambio, desde el afio 1911 la instrucei6n military
obligatoria que comprende cuatro periods: de los doce a los ca-
torce aio's en las Escuelas; de los catorce a los diez y seis
en el Cuerpo de Cadetes; de los diez y siete a los -diez y ocho, en
el Cuerpo de los Segundos Cadetes y de los diez y ocho a veinte y
cinco, en el Ej6rcito de los ciudadanos.
Es interesante el hecho que os voy a referir ahora, y con el
cual dejo ampliamente refutada una afirmaci6n del senior Diaz
Pardo, cuando, en la tarde de ayer, nos decia que el servicio mili-
tar obligatorio se fundamentaba, antes que en otra cosa, en el
patriotismo de los ciudadanos, que no era possible negasen a su
Naci6n el concurso que de si valor y decision, tenia derecho a
esperar. Se discuti6 en Australia, recientemente, la conveniencia
y necesidad de introducir en su politca military, el servicio obliga-
torio de las armas. Fueron tan encontradas la's opinions, que el
Gobierno acord6 someter el asunto a un plebiscite, en el que ha-
bian de tomar parte, no solo los ciudadano's que vivian en el te-
rritorio australiano, sino tambi6n aquellos, que como solda-
dos voluntarios se hallaban peleando en las trincheras de Eu-
ropa. El 28 de Octubre de 1916, despues de grande's dificulta-
des para llevar a cabo la votaci6n en la que tomaron parte
desde los propios campos de batalla, los soldados australianos, se
practice el escrutinio que di6 el siguiente resultado:
Votaron a favor de la implantac'6n del servicio military obli-
gatorio, 1.034,918 ciudadanos.
Votaron en contra 1.145,198 ciudadanos.
El servicio military obligatorio qued6, por lo tanto, des-
-echado. (Prolongados aplausos).
Despu6s de este resultado, no creo que debe seguirse dicien-
do que los que se oponen al servicio military obligatorio, no quie-
ren a su Patria. Esos soldados voluntarios de Australia, mientras
votaban en contra del servicio military obligatorio, luchaban al
pie de su bandera y en nombre de su Patria por la causa de los
Aliados; luchaban contra el militarismo prusiano; luchaban por
,el triunfo del derecho, de la democracia y de la libertad en el mun-
do; amaban, pues, a su patria y amaban tambien a la Humanidad.
Esos hombres votaron en contra de que en su pais se esta-
bleciera el sistema permanent del servicio de las armas y sin
duda alguna, su voto, fue, en aquella hora, de .mks valor, de
mAs autoridad. que el voto de cualquier otro ciudadano. Ellos,
frente al enemigo, con el fus'l al hombro, un moment quiz's, an-











tes de morir, decian al mundo que para ser grandes, para
ser heroes y para que la Patria tenga en todo tiempo quien la
defienda y quien muera por el ideal, no se necesitan ej6rcitos
permanentes, ni soldados arrancados de sus hogares por la fuer-
za de una ley, bastando, segin ellos, para defender a esa Patria
y morir por ella, el coraz6n y la voluntad de cada uno de sus ciu-
dadanos (Prolongados aplausos). Aquellos australianos que vo-
taron en contra, eran hombre's de conciencia serena y de alma
libre; no echaban de menos, como otros, la eselavitud del amo;
no vendian su voto, ni lo daban en contra de su propio criterio,
ni comprometian previamente su opin!6n. Por eso pudieron votar
como votaron en el lodo de las trincheras y entire el estallido de la
metralla. (Aplausos prolongados).

Demandas del Partido Obrero Ingl6s
Antes de terminar, sefiores Representantes, y os ofrezco ha-
cerlo en segu'da...
Various seniores Representantes:-Oimos a S. S. con verdade-
ro interns.
Sr. Roig:-A pesar de vuestra bondad, que much os agra-
dezco, terminar6 en seguida, pero antes, repito, voy a referirme
a la filtima actuaci6n del Partido Obrero ingl6s en este asunto.
La importanc'a extraordinaria que en Inglaterra tiene eI
Partido Obrero, es de todos vosotros conocida. Un miembro de
este Partido, figure de'sde hace tiempo en el Gabinete ingles y
otro de sus miembros, forma part de un Gabinete intermedio,
que se llama Gabinete de Guerra, encargado exclusivamente de
los asuntos militares. Cito estos antecedentes para demostrar la
autoridad y la fuerza que en la opinion ihglesa tiene esta orga-
nizaci6n obrera.
En el mes de Diciembre del afio 1917, dicho Partido present
al Gobierno de Londre's un program o memorandum sobre los
objetivos de la present guerra y de d:cho importantisimo docu-
mento, publicado en "The Time's" de Londres, del prop'o mes
de Diciembre, leer4 el siguiente phrrafo:
"El prop,6sito fundamental del movimiento obrero ingles
al apoyar la continuaci6n de la guerra, es que en el porvenir
est6 asegurada la democracia del mundo. Con esta final:dad
y para evitar la guerra en lo sucesivo, CONFIAMOS en el esta-
blecimiento de una autoridad super-nacional o liga de las Nacio-
nes; en un Tribunal international; en un Parlamento Internac-o-
nal y en el Arbitraje obligatorio entire las naciones. Tambien
RECLAMAMOS la democratizaci6n de todos los paises; la supre-
si6n de la diplomacia secrett; el control de la political extranjera.








81


por los Cuerpos Legisladores y una acci6n concertada para li-
mitar los armamentos y para la ABOLICION UNIVERSAL DEL
SERVICIO MILITARY OBLIGATORIO. A fin de que desaparez-
ca cualquier causa evidence de futures coniflictos internacionales,
se hacen necesarias ciertas modificaciones territoriales, pero estas
deben llevarse a cabo atendiendo al principio general de que debe
permitirse a cada pueblo que decide acerca de sus propios des-
tinos".
Comprenderd's, sefiores Representantes, la trascendencia y
valor de estas declaraciones.
Es el tiempo future el que habla, son los nuevos horizontes
de la humanidad, que ya empiezan a clarear. (Muy bien. Muy
bien).
Los que en Inglaterra, y lo mismo puede afirmarse de las
otras Nac'ones aliadas, porque esa es, como tantas veces he repe-
tio, la finalidad comiin de esta espantosa guerra, apoyan y man-
tienen la continuaci6n de la lucha, lo hacen en la seguridad de
que la 'democracia" regirk al mundo y para ello, entire otras
cosas, "reclaman", desde ahora 'la limitaci6n de los armamen-
tos y la abol'ci6n universal del servicio military obligatorio".
Y antes de que el Partido Obrero ingl6s se dirigiera en estos
expresivos terminos a su Gobierno, Mr. J. Thomas, un miembro
prestigioso de aquel Parlamento y Secretario general de la Socie-
dad de empleados de ferrocarriles, en un diseurso que pronunci6
en Londres, en el mes de Marzo de 1917, dijo entire otras cosas lo
siguiente:
"Once millones de ingleses estan actualmente ocupados en
la guerra o en industries que de ellas dependent directamente.
Cuando venga la paz esos hombres se verAn con los brazos cru-
zados. Todas las grants fAbricas que hoy se ocupan en la cons-
trucci6n de material de guerra, 'se cerrarAn y tendrAn que despe-
dirse a centenares de millares de trabajadores. A Inglaterra lle-
garAn millones de soldados que han aprendido en el invierno de
las trincheras a de'safiar horrores much peores que la muerte
misma. Y dirkn esas gentes, al verse sin trabajo y al horde del
hambre: Para qu6 hemos estado luchando? Ese sentimiento pue-
de oeasionar una revoluci6n social much peor que la misma gue-
rra. Los hombres de negocios deben preocuparse por una situa-
ci6n que puede Ilegar a ser de una extrema gravedad. En
primer lugar, todo establecimiento que hoy se ocupe en la
fabricaci6n de material de guerra debe organizarse de manera
que pueda convertirse, cuando Ilegue la paz, "'en fAbrica de obje-
tos o articulos utilizable's para el comercio". El gobierno debe es-
tudiar desde ahora de qu6 cosa carece el mundo para organizer
su fabricac:6n inmediata en grande escala, tan pronto como termi-










ne la guerra. Tambien debe preocuparse el Gobierno, por la for-
ma que hayan de tener los ejrcitos del porvenir. LA IDEA DEL
SERVICIO MILITARY OBLIGATORIO ES ABSOLUTAMEN-
TE CONTRARIA A LA MENTALIDAD Y A LOS IDEALS
DEL PUEBLO INGLES".
Se quiere, como v6is, que las f6bricas de guerra, se conviertan
al dia siguiente de la paz, en talleres para la industrial y el comer-
cio; que los artefactos y tiles necesarios a la vida del c'udadano,
a su progress y engrandecimiento, sustituyan al cafi6n, al rifle y
a la p6lvora, y se impone, como supreme y comfin resoluci6n de
todos que no puede perderse en el vacio, un estado de opinion re-
-sueltamente contrario al sistema que impone al ciudadano la obli-
gaci6n ineludible de hacer vida military. (Muy bien. Muy bien).
Y ante este cuadro, frente a este movimiento de opinion en
el mundo entero, qud hace Cuba, o mejor dicho, porque Cuba no
tiene culpa de esto, qu6 hac6is vosotros, sefiores Representantes del
Partido Conservador, qu6 hace vuestro Gobierno? Pues, tranquila-
mente, sin daros cuenta de nada, como si no estuvibrais en este
mundo, (Rsas)- como si vini6rais de uno distinto y marchArais
hacia otro nuevo y desconocido, os reunis aqui para discutir, ri-
pida, urgentemente, este Proyecto de ley que crea, en Cuba; el ser-
vicio military obligatorio como base de una political military perma-
nente. i Vosotros, sefiores Representantes, llevando a la Repfiblica
en direcci6n contraria a la march y al camino abierto del mun-
do! iImponiendo un Ej6rcito permanent a un pais que e'sth si-
tuado en una isla; que no tiene problema alguno international
que defender con las armas; que toda su fuerza, toda su vitalidad
y toda su defense, est& en sus tierras, laboradas por el agricultor,
en sus industries, en su comercio y en su gultura y progress cien-
tifico, fomentado por la actividad de sus hijos, bajo la base de
un Gobierno honrado y digno; a un pueblo que al me's siguiente de
tener organizado y marchando marcialmente por calls y paseos
a ese pintoresco Ej6rcito permanent, no sabrh que hacer con 41.
(Grandes aplausos).
Pero todos vosotros estdis de acuerdo conmigo, todds recono-
ceis que es verdad cuanto vengo afirmando. Lo leo en vuestros
rostros, lo descubro en vuestros semblantes,. que malamente pue-
den disimular la lucha intima que se agita en vuestras con-
ciencias, entire los mandates del bien, los apremios de la volun-
tad del pueblo de Cuba, de todo 61, conservadores y Fberales, sin
distinci6n alguna y eso otro que equivocadamente entendeis que es un
compromise de partido o una prueba de discipline political, como si
lo beneficioso, lo conveniente para el pais y lo que constitute a
la vez el sentimiento de la humanidaad en la hora actual, pudiera











encontrar un.obst.culo, una barrera, en las imposiciones de falsas
disciplines politicas... (Aplausos).
Sr. Gonzalo Freree:-Yo protest de esa suposici6n gra-
tuita.
Sr. Roig:-Ya lo veremos. Quiera Dios que me equivoque
y que cuando llegue el moment de la votaci6n, vosotros, sefiores
Representantes conservadores, no vot6is eon criterio cerrado, en
contra del Voto particular y en pro de la totalidad de los dicta-
menes que venimos discutiendo.
Sr. Betancourt Manduley (Alfredo):--El Partido Liberal
acord6 votar el servicio obligatorio y no el Voto particular de
S. S. y del senior Vazquez Bello.
Sr. Roig:-Es que ese Voto particular ya no es el voto del
sefor Vazquez Bello y mio, sino el voto, el deseo, la voluntad de
toda la Repfiblica. (Aplausos).
Sr. Freyre de Andfade:--Hace cuatro horas que S. S. es-
ta declamando contra el servicio military obligatorio. Todo el
mundo entero declama contra el servicio military obligatorio, pero
para que el mundo no se present indefenso frente al poderio ale-
man no bastan las manifestaciones de S. S. El servicio military se
implanta para combatir al servicio military, para prepararse contra
la invasion germana.
Sr. Roig:-Es curioso el procedimientio. Para combatir y ex-
tirpar un mal que perturba al mundo, S. S. quiere empezar por
imponerselo a Cuba.
Pero agradezco infinite la siempre acertada, pero en este mo-
mento mas que nunca, oportuna interrupci6n del senior Freyre de
Andrade, porque habia olvidado una cosa.
Sr. Cdrdenas:-Me parece que de esa opinion participa tam-
bien el jefe ilust)re de*los liberals.
Sr. Roig:-Ndsotros, los liberals, senior CArdenas, guarda-
mos y cumplimos la discipline de los principios de nuestro Parti-
do, pero no acostumbramos a someternos incondicionalmente a
nuestros jefes. Esa es una de las muchas cosas buenas, que nos se-
paran de los conservadores. (Mvy VWen. Muy bien).
Se ha preguntado, sefiores Representantes, cu6l era, o euil
sera una de las consecuencias, o de las ensenianzas de esta guerra y
quiero, refiri6ndome a este punto, dejar contestada la interrup-
ei6n del sefor Freyre de Andrade.
Sr. Betancourt Manduley (Alfredo) :-Se prepararin para la
guerra los paises que no lo estaban. Ya verA S. S. c6mo quedan
los E'stados Unidos.
Sr. Roig:-Quiero decir al senior Manduley que las mani-
festaciones que sobre este particular se han hecho por ilustres tra-










tadistas, no coinciden con la opinion muy respectable, pero a mi
juicio extraordinariamente equivocada, de S. S.
Sr. Betancourt Manduley (Alfredo) :- Qu tratadistas! Los
socialists han combatido en las trincheras.
Sr. Roig:-Pues yo creo senior Betancourt Manduley, que uno
de los medios de adquirir el conocimiento de la verdad, es leyendo
y estudiando'lo que en sus libros nos ensefian los tratadistas y por
eso S. S. me va a permitir una nueva cita.
En un libro titulado "La Guerra Europea", escrito por el
professor de la Universidad de Haward, Mr. Hart, pfgina 82, edi-
ci6n de 1914, encuentro esta idea que puede servir de base a los
motives por los cuales es aspiraci6n comfin de las naciones alia-
das y aun de las que no estando en guerra, presencian con espan-
to la devastaci6n y la ruina de la hora actual, la total supresi6n
de una political military, fundada en la existencia permanent de
los ej6rcitos obligatorios:
He aqui esas palabras:
"La hostilidad entire las naciones habia sido grandemente in-
tensificada por el servicio military obligatorio que prevalecia en el
Continente europeo".
Ya lo oye mi respectable amigo el sefor Freyre de Andrade.
La political de odio observada entire las naciones del Continente,
ha tenido su principal causa y ha debido su persistencia, al
servicio military obligatorio. Es decir que si este sistema pro-
duce en los paises donde se observa, actitude's malsanas que
original ferments de odios y ansias de conquistas respect de
otros pueblos, es un sistema contrario al bien y al provecho de la
humanidad, perturba los principios de justicia que deben domi-
lar al mundo, alienta ansias indebidas y constitute, en fin, un
foco de infecciones que acaba por matar 1# vida nacionaal y no
creo, que el senior Freyre de Andrade, que es un patriot,
quiera todos esos male's para nuestra Repfiblica. (Aplausos).
Pero no discurramos sobre las ideas y opinions de los tra-
distas, ya que eso molesta a algunos sefiores Representantes (risas).
Fijemonos en los heclos que tienen a veces y esta es una de ellas,
mayor autoridad y ensefian mejor que eualquier libro y que la
opinion de los autores, por muy respetables que 6stos scan.
Ved el mapa del mundo en la hora preseate, contemplad en
lI la realidad de la gunrra, nada mis que en lo que se refiere al
miximo de fuerza de cada una de las parties combatiente's y a lo
que con ese maximo de fuerza se ha conseguido.
Ahi esta Alemania, con una preparaci6n military de s'glos;
con una dedicaci6n absolute en todos su's hombres, desde la infan-
cia hasta la vejez, a la vida, a la organizaci6n, al sistema military,
con una discipline de costumbres, de sentimientos, desde el hogar


_










del iltimo ciudadano hasta el trono del Emperador. Y todo esto,
sefiores lRepresentantes, para qu6? &Con qu6 fin? Con un solo y
inico objetivo. Para conlquistar el mundo e imponerle su political
f6rrea, de tirania y dominaci6n. (Muy bien. Muy bien).
& Y cual ha sido el factor principal y la base de esa ambici6n?
El militarismo, los ej6rcitos permanentes, la obligaci6n de ser-
vir al Emperador con las armas en la mano en todo tiempo y por
cualquier raz6n, porque ese regimen military, senores representan-
tes, hace de los hombres, series sin voluntad, sin criterio, sin dere-
cho a pensar, ni a sentir (.Mliay bien, muy bien) y llega a con-
vertir la carrera de las armas en un blas6n de distinci6n y de
honor y a ver en un hombre vestido de uniform, un ser distin-
to de los demas, con supremacias y prerrogativas especiales. iY
asi ha vivido esa Naci6n a trav6s de largos periods de su His-
toria!
SY todo eso, de qu6 ha servido? Volvamos nuevamente la
vista al mapa del mundo. j Hasta d6nde han llegado en esta gue-
rra Alemania y sus aliados? .Hasta d6nde llegardn en definiti-
va? Podrin haber desolado la tierra que pisan; podrhn haber
destruido aquellos pueblos que antes eran orgullo de la humani-
dad; podran' sembrar de cadAveres los territories de B61gica, de
Francia y de Italia, pero no han llegado, ni llegarin a ser los due-
fios del mundo, ni los conquistadores permanentes de ninguno de
esos pueblos, ni verAn realizados sus ensueinos de dominaci6n.
(Grandes aplausos). Y entonces, 6 para que sirve el militarismo, pa-
ra qu6 sirve la vida del soldado, que ventajas ha producido el man-
tener a todo un pueblo bajo ese regimen del servicio military obli-
gatorio; que ahora vosotros quer6is imponer a Cuba? (Grandes
aplausos).
L Han conseguida Alemania y sus aliados, con toda esa pre-
paraci6n guerrera, con toda esa educaci6n military de su pueblo,
alguno de los objetivos definitivos del plan de conquista y do-
minaci6n lentamente concebido y preparadp por medio de su fa-
mosa political military? (Muy bien, muy bien).
I Y si no lo han conseguido, ni lo conseguirAn ya, que nos reve-
la ese hecho, frente al espectaculo admirable de esas otras naciones
que sin tener el servicio military obligatorio, como Inglaterra y los
Estados Unidos y aun teniendolos como Francia, Italia y B41gica,
deben al pecho de todos sus ciudadanos, militares y civiles, esa li-
nea de resistencia y de fuego, que podri acortarse o extenderse, re-
troceder o avanzar, pero que nunca ni nadie habrk de quebrarla.
(Grandes aplausos).
No saben los ciudadanos de Inglaterra, los ciudadanos de
los Estados Unidos, pelear y morir, por su ideal y por su bandera,
del mismo modo y quizAs mejor, que los soldados del Kaiser?


d









SY todo esto no quiere decir que cuando un pueblo sabe edu-
car y preparar a sus hijos en la fe y en el amor de la Patria, no
valen nada, ni pueden nada, los fusiles y los cafiones de todos esos
grandes ej6rcitos permanentes que en tiempo de paz consume
las mayores energies de sus pueblos, establecen castas y violentan
la organizaci6n de la sociedad, y en cambio, en los dias de guerra
no saben, ni pueden resistir el empuje de los grande ej6rcitos de
ciudadanos de los pueblos realmente libres y democrdticos, los.
cuales, a cada esfuerzo que sus enemigos realizan, responded con
otro esfuerzo de gigantes, que los confunden y los aplastan?
(Grandes aplauwos).
Sr. Betancourt Manduley (Alfredo):-Si Francia no hubie--
ra estado preparada, ya estaria aplastada.
Sr. Roig:--Olvida S. S. que hubo, al principio de esta gue-
rra una batalla del Marne, en la que, ante la imponente ola de los:
ej6reitos prusianos, al lado de los soldados franceses se pusieron los:
ciudadanos de Francia y sin uniforms, sin estrellas, 'sin entorcha-
dos, pero con armas que les facilitaron en aquella hora solemne,.
formaron, confundidos con su ej6rcito, una muralla de resistencia
tan grande que el enemigo no pudo seguir avanzando y tuvo que
retroceder y la batalla del Marne se gan6'para Francia y tambi6n-
para la humanidad. (Muy bien. Muy bien).
Sr. Freyre de Andrade:--iQu6 han hecho esas naciones para.
repeler la agresi6n? tNo han estableeido el servic'o military obli-
torio ?
Sr. Roig:-Esas naciones, como Inglaterra y los Estados Uni-
dos, frente a una amenaza tan grande y un peligro tan serio, si
han estableeido el servicio military obligatorio pero no con carac-
ter permanent, no como inicio de una political mil'tar a la cual
son precisamente opuestas, sino nada mas que para servir las ne-
cesidades del moment present y durante ej tiempo de la guerra.
actual. Han usado un servicio de carbcter transitorio. En cambio
el Partido Conservador quiere imponer a Cuba, que no se halla-
ni en el caso de los Estados Unidos, ni much menos en el de In-
glaterra-y.ppermitidme que repita tantas veces esta afirmaci6n-
el servicio military obligatorio permanent y el regimen de la mal-
dita political del militarismo. (Muy bien. May bien).
Pero decia el senior Betancourt Manduley que al tprminarse'
esta guerra, subsistiria en el mundo igual organizaci6n militar-
que ahora y hasta daba a entender, que quiz7s de un modo mas in-
tenso, aludiendo con esas palabras a la future fuerza military de-
los Estados Unidds.
"The New York Times", en los meses de noviembre y diciem--
bre de 1916, con motive de las declaraciones del Canciller ale-
man y del Primer VIlinistro ingles sobre los principios' generals.







87

de la paz, public una series de notables articulos debidos a per-
sona "cuya competencia y autoridad esthn reconocidas en am-
bos hemisferios", y que bajo el pseud6nimo de ''Cosmos", pa-
rece ocultar el nombre de una alta personalidad diplomftica.
Sr. Morales (Fede rt o):-iUn an6nimo!
Sr. Boig:-La importancia de esos articulos y la acogida que
obtuvieron en todo el mundo, motive, senior Morales, que "The
New York Times" los recopilara en un volume que hoy figure
en todas las bibliotscas y es leido por cuantos, de un modo o de
otro, se interesan en estos problems.
El libro lleva este sugestivo titulo: "La Base de una paz du-
radera" y un ejemplar del mismo esta en mis manos.
Permitidme, sefiores Representantes, que lea algunos de sus
pArrafos y asi dejar6 cumplidamente contestado cuanto pudiera
pensarse y decirse acerca de cual sera en el porvenir del mundo, la
political que dominarA: si la militarista, bajo los moldes prusianos
y con su base del servicio military obligatorio, o la de la paz y armo-
nia entire los pueblos de la tierra, fundamentada en el reconoci-
miento del derecho, la justicia y la libertad de los unos y de los
otros, asi de los grandes como de los pequefios y no solo en sus re-
laciones exteriores, sino tambien en su vida interior.
Al hablar del militarisnmo prusiano y sefialar su fundamento
y su causa, dice asi:
"Hay otra cuesti6n mencionada por Mr. Asquith en su de-
claraci6n de Guildhall, pero no citada por el Vizconde Grey, que
estA constantemente en la mente de los Aliados y que nunca deja
de ser mencionada cuando se discuten las condiciones de una paz
duradera. Segfn las propias palabras de Mr. Asquith: "Nosotros
no envainaremos la espada que no hemos sacado ligeramente...
hasta que la dominaci6n military de Prusia sea total y finalmente
destruida". Mr. Asquith escoge sus palabras y particularmente
sus adjetivos y adverbios, con cuidado mks escrupuloso que nin-
gin otro estadista de nuestro tiempo. Su afirmaci6n, por lo tan-
to, es de importancia primordial".
''La dominaci6n military prusiana descansa, en primer lugar,
en la political military de Prusia y su constant costumbre de con-
s"derar todas las cuestiones de political extranjera bajo el aspect
del poder military y no otro; y en segundo lugar, en la gran po-
blaci6n del Imperio Germfnico que proporciona los hombres ne-
cesarios para mantener en organizaci6n efectiva enormes ejercitos
di'spuestos a moverse a una orden".
Express mfs adelante la seguridad de que arrojado del mun-
do y confinado en Alemania el militarismo prusiano, sea el mis-
mo pueblo aleman el que lo haga desaparecer, y dice:
"Es verdad que el militarismo prusiano ha de ser total y fi-









nalmente destruido antes de que la paz del mundo se Ileve a cabo;
pero en todo aquello en que 61 puede s6lo ser total y finalmente
destruido por el pueblo aleman mismo, no es precise que la gue-
rra se continue hasta que este fin sea realizado. Todo lo que los alia-
dos pueden hacer para la destrucci6n del militarismo prusiano
es confinarlo en Alemania. Una vez confinado asi desaparecera,
no lentamente, sino relativamente de prisa, por raz6n de su pro-
pio peso y por estar eon contradicci6n con el espiritu de los
tiempos".
Se refiere en seguida al finico modo en que el militarism
prusiano puede salir vctorioso, de esta guerra-y esa es la posi-
bilidad a que sin duda alguna aludia el senior Betancourt Mandu-
ley, cuando en su filtima interrupci6n, sefialaba la creencia de que
los Estados Unidos mantuvieran, despu6s de la guerra, un gran
ej6rcito obligatorio y permanente-y declare, en cuanto a esta
hip6tesis, lo siguiente:
"Hay sin embargo un modo de que el militarismo prusiano
pueda salir victorioso afin en el caso de que los ej6rc'tos alemanes
sean finalmente derrotados en el campo de batalla; el. cual seria
que el espiritu y la political del militarismo prusiano conquistasen
el espiritu de la Gran Bretaiia o de alguna otra de las Potencias
Aliadas.
Y oiga la Cdmara y oiga el senior Betancourt Manduley ccn
qu6 vigor repele esta posibilidad:
"Un himno de odio es tan desagradable cantado en ingles
como en alemin. La destrucci6n de los principios y pract*'as li-
berales, bajo la capa de la necesidad national, difiere muy poco de
aquel principio: "la necesidad no conoce mandate", con el cual
el Caneiller von Behmann Hollweg defendi6 la violaci6n de B61-
gica. Los Aliados, y particularmente la Gran Bretafia, tienen ur-
gente necesidad de estar al cuidado, no sh que el mil'tarismo
prusiano, derrotados por ellos en el campo de batalla, obtenga so-
bre ellos nuevas y notables victorias en el campo de las ideas.
Una paz duradera require que el militarismo prusiano sea to-
tal y finalmente destruido: primero, por los ej6rcitos aliados en el
campo de batalla; segundo, por el pueblo aleman en su political
interior; y, tercero, por las Potencias Aliadas evitando que inva-
da sus propios sistemas politicos".
No tema, pues, el senior Betancourt Manduley que la atm6s-
fera viciada de ese r6g'men military pese algfin dia en la organi-
zaci6n political del pueblo americano y 'deplore conmigo el senior
Betancourt Manduley, y, arrepinti6ndose a tiempo, evite, que en
esta tierra de Cuba, y por iniciativas del Partido Conservador, vi-
vamos ya bajo la amenaza terrible de la vieja y caduca political
military de Prusia. (Grandes aplausos).










Concluye este interesante libro sefialando en 'su iltimo ca-
pitulo los puntos esenciales sobre los cuales habra de basarse una
paz duradera y dice asi:
"Partiendo del supuesto de .que los principios e ideas poli-
ticas por los que estin luchando los Aliados deben prevalecer si
la guerra ha de ser seguida por una paz duradera, y de que el pro-
greso de las operaciones militares hasta ahora ha hecho evidence
que Alemania y sus aliados no pueden de ninguna manera ganar
la guerra sino que probablemente antes de much tendran que
ceder ante la superioridad mititar y econ6mica de los aliados, par-
tiendo de estas suposiciones, decimos, nos esforzamos al princi-
pio por encontrar un possible punto de partida para pensar en la
base de una paz duradera.
Enumera las distintas causes de la present contienda y la fi-
nalidad de la misma, concluyendo con estas fundamentals de-
claraciones:
''Que se hizo necesario en seguida analizar lo que se entien-
de por militarismo prusiano, que es lo que los Aliados se han pro-
puesto como fin principal destruir y si esta guerra llega'se a con-
sumir los restos mis poderoso del militarism que aun queda en
el mundo, habra hecho al pueblo alemin el mayor servicio que
podia hacerle.
"La verdadera causa fundamento y origen de la guerra fu6
un conflict inevitable entire dos principios e ideals de civiliza-
ci6n y de desenvolvimiento national. Como ya se ha explicado, la
political militarista de Prusia, extendida hasta ahora sobre toda
Alemania y sus aliados, represent y expresa un orden de cosas
viejo y moribundo. Quiza esta political militarista fu6 necesaria
en un tiempo para el desenvolvimiento no s61o de Prusia y de Ale-
mania sino de todo el inundo; pero aunque asi fuera, hace ya
much que ha llenado su misi6n y ahora debe ceder ante una filo-
sofia de la vida national e international mas sabia, m's humana
y mas adelantada, por la cual los aliados, a despecho de todas sus
diferencias superficiales, estfn luchando con una asombrosa uni-
dad de prop6sito.
"Veneer el ideal militarista, tal como por el moment esta
representado por la political prusiana, no serf, sin embargo, bas-
tante para asegurar una paz duradera. El espiritu y el sentido
que se manifiestan en el militarismo, en la subordinadi6n de la
autoridad y la political civil a la milifar y en la colocaci6n de
la fuerza encima del derecho, deben ser arrancados de los cora-
zones y de las mentes de los hombres. No bastaria con arrancarlos
de los corazones y las mentes de aquellos ingleses, franceses, rusos,
americanos y japoneses en los cuales encuentren cabida-y no men-
ciona, senores Representantes, a los cubanos, porque al autor de










este libro no pudo ocurrirsele que en est6s moments Cuba pre-
tenda establecer el servicio obligatorio permanent de las armas.
-Esto ocurrirA solamente si las intenciones y prop6sitos de los
hombres estAn dominados por algo que sea mas poderoso que el
militarismo por el hecho de ser m~s moral y mas uitil a la humaani-
dad. En otras palabras, el fundamento de una sana political inter-
nacional se hallarA en una sana political interior y en la simpatia
haeia la political interior igualmente sana de los demds paises. El
Area pacifica del mundo se ensanchara rApidamente conforme las
naciones vayan viendo cada vez mAs que su grandeza consiste en
hacer justicia y en procurar la felicidad interior, mas que en ex-
tender su poder material sobre sus vecinos e imponer su comercio
por injustas y abusivas concesiones de privilegio".

Conclusiones
Creo, sefiores Representantes, que como sintesis de cuanto he
tenido el honor de expresaros, pueden sefialarse las siguientes
conclusions:
Primero: que para que el gobierno disponga, en cantidad
suficiente de los soldados voluntarios que reclaman las bajas ac-
tuales del Ej6rcito, bastark con darle al alistado un trato mejor
que el que hoy recibe, aumentfndole su haber, en relaci6n con los
apremios de la vida actual y creando brigadas disciplinarias en
la forma indicada en el voto particular y en todo caso, llamando
a in realistamiento obligatorio a un nfmero suficiente de los ac-
tuales licenciado's del Ej6rcito.
Segundo: que todo cubano debe recibir, durante el period
de su juventud, la instrucci6n military obligatoria.
Tercero: que la implantaci6n en Cuba del servicio military obli-
gatorio permanent, no responded a ninguna necesidad national,
ni a los apremios de ningfin interns respectable, originando, en cam-
bio, una series de dificultade's y perjuicios que afectarin profun-
damente el progress y ventura de la Patria.
Cuarto: que entire los muchos motives por los cuales el pais
rechaza la implantaci6n del servicio obligatorio, debe ser citado
en primer termino y merecer toda nuestra atenci6n, el de que, con
tal sistema, habrA de iniciarse una political militarista, perturba-
dora para el pais y contraria a la supreme finalidad de la presen-
te guerra, en la que Cuba intervene como aliada.
Quinto: que nuestra intervenci6n en la guerra nos obliga
en los presents moments a concurrir con el maximo de nuestras
fuerzas y energias, en apoyo y auxilio de las otras naciones de
quienes somos aliados, y que para que ese concurso sea eficaz y de-
cisivo, necesita el pais -de un estado complete de normalidad y re-










poso, que no habria de conseguirse con la implantaci6n del ser-
vicio obligatorio por ser el pais contrario a dicho sistema y por-
que ni siquiera se le ha preparado convenientemente para reci-
bir y aceptar modificacion tan intense en nuestro regimen social
y politico.
Tale's son, a mi juicio, los puntos esenciales de este problema.
Os invito, nuevamente, sefiores Representantes, a meditar so-
bre ellos. El pais vive dificilmente. Un vicioso contingent de bu-
r6cratas, inftiRl en su mayoria para todo empefio honrado de bue-
na administraci6n piiblica, grava el pequefio tesoro national y
compare, con otro contingent aun mayor, de personas que perci-
ben prebendas y beneficios pecuniarios, sin que siquiera simulen
un esfuerzo, ni una labor conocida, la poco patri6tica finalidad
de vivir a costa del pueblo, aumentar los gastos pfiblico's y pre-
cipitar la bancarrota national.
Todo prop6sito de interns y beneficio para la Naci6n, re-
sulta infecundo y est6ril, y a'si, de esa suerte, con paso vacilante,
camina nuestra Repfiblica en las horas presents y cuando m6s
se necesita de elevadas y puras orientaciones que la libren de los
series peligros que la rodean; que la sacudan del marasmo en que
se halla y que la vuelvan a la vida de las grandes actividades no
s6lo en el orden econ6mico, sino tambien-y quizAs primeramente,
en el orden moral.
Esa intervenci6n nuestra en la guerra del mundo, nos impo-
ne grandes deberes, y es necesario, es indispensable, que cuan-
do llegue la hora de la paz, el gran dia de la victoria, po-
damos presentarnos ante el mundo como un pueblo que ha sabido
vivir identificado asi en sus relaciones exteriores, como en todos
los moments de su existencia, en su orden interior, con esos santos
principios de justicia y de derecho, de libertad y democracia
quedar6n consagrados, Mefinitivamente, al finalizar esta colosal
batalla.
Y si este Proyeeto de Ley es aprobado por la CAmara, y se
llega a implantar el servicio military obligatorio, sobre todos los
males que con ello habreis de producirle a Cuba, vAi's a dar lugar
a que esas grandes naciones del mundo a cuyo lado estamos hoy,
con cuyos ideales parece nos indentificamos, experimenten asom-
bro, extraieza y nunca admiraci6n ni respeto, porque en la hora
actual solo hemos aprendido de esta gran lecci6n objetiva que
ofrece la humanidad, la conveniencia de establecer en nuestra
Repfiblica la political militarista prusiana.


(Grandes y prolongados aplausos. Los seiores Representan-
tes de ambos lados de la Cdmara, felicitan al orador).




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs