Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01877
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text



REPUBLICAN DE CUBA


DIAR1IO


CAMERA


DE


DE LA


DE REPRESENTANTES


VIGESIMO CUARTO PERIOD CONGRESSIONAL
CUARTA LEGISLATURE


VOL. XCIV LA HABANA NUM. 10

SESSION SOLEMNE DE LA CAMERA DE
REPRESENTANTES, CELEBRADA EL
DIA 7 DE DICIEMBRE DE 1956, EN
HONOR DEL LUGAR TENIENTE
MAYOR GENERAL ANTONIO MACEO
Y GRAJALES Y DEMAS MARTIRES DE
LA INDEPENDENCIA


President:


FULGENCIO BATISTA Y Z*LDIVAR
Hon. Sr. President de la Repfiblica


Primer Ministro del Gobierno: Sr. Jorge Garcia Montes


A la Izquierda


Gaston Godoy y Loret de Mola
Sres: Presidente de la Camara de Representantes.
Rafael L. Diaz Balart Gutierrez


SAndres R. Pupo Sanchez
A la Derecha Sres: Jose L. Pujol Le6n -
Rolando Fischer Lorenzo


SUMARIO:


A las 9 y 35 p.m., despu6s de ejecutar la Banda de Mfisica del Estado Mayor del Ejfrcito el Himno.
Nacional, la Presidencia declare abierta la sesi6n, concedi6ndole la palabra al Representante
por la Provincia de la Habana, Sr. Regino Diaz Robainas.. Termina el Sr. Diaz Robainas.
La Banda de Mfisica del Estado Mayor del Ejercito ejecuta el Himno Invasor. La Presiden-
cia levanta la sesi6n. (Eran las 10 y 35 p.m.)


SESIONES










2 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
i i i I


(La Banda de Mfisica del Estado Mayor del
Ejercito ejecuta el Himno Nacional).
Hon. Sr. President: Se abre la sesi6n.
(Eran las 9 y 35 p.m.)
Tiene la palabra el Representante Sr. Diaz Ro-
bainas.

Sr. Diaz Robainas (Regino):

Honorable Sefior Presidente de la Rep0blica,
Senior Presidente de la Camara.
Sefiores Ministros,
Compafieros Congresistas:
Confieso.sin rubor que esta honrosa encomien-
da llena a plenitud anhelos sentidos desde los dias
de la infancia y de la juventud, al calor de las
emociones que la lectura de biografias de persona-
jes celebres despertaba en mi espiritu, asomado ya
a la vida literaria.
LQue mis fuerzas son escasas para empefio tan
grande? iQuiEn ha dicho que la grandeza de
nuestros martires, en la lucha por la Independen-
cia, necesita de ajena grandeza para ser exaltada!
Mientras mas sencillo sea el lenguaje que expre-
se el pensamiento, mayor sinceridad logran el
relate y las reflexiones complementarias que ins-
pira la odisea mambisa, apenas nos adentramos
en el studio de sus heroes.
Este exordio bien se que rompe el molde clA-
sico del discurso, molde que inclina al orador
a manifestar la pobreza de su palabra, aunque
previamente la haya enriqueciad, con las joyas de
deslumbrantes metiforas, para regal de sus avi-
sados oyentes. Como podeis apreciar, sustituyo la
excusa de ritual con la remembranza satisfecha.
suefio de juventud realizado. Confianza en la tarea
que se va a cumplir y en su mejor cendimiento
En fin, gratitud valorada, por la conciencia del
honor altisimo que la misma entrafia, al doctor
Gast6n Godoy y Loret de Mola, que lanto pres-
tigia la rectoria de este Cuerpo Colegislador.
Reza el acuerdo adoptado por la Camara de' Re-
presentantes, hace 47 afios, que en noche como la
present uno de sus miembros ocupara la tribu-
na para rendir homenaje de recordaci6n a los mar-
tires de nuestras luchas redentoras, en sesi6n pfi-
blica y solemne que, a manera de catedra del pa-
triotismo, sirva la palabra del orador para revivir
el pasado glorioso, poniendolo en comuni6n con .o
contemporaneo, hasta fundir las dos epocas, ac-
ci6n y ejemplo de una y otra, enlazadas por la
via compaiativa en una estrecha y provechosa
continuidad hist6:rca.
Nuestro homenaje alcanza a todos los martires
de la Independencia, lo mismo a los an6nimos que
a las mas altas figures que los guiaron, y entire
esas figures habr& que escoger siempre, necesa-
riamente, la del Lugarteniente General Antonio


Maceo y Grajales, caido en la desoladora tarde
del 7 de Diciembre de 1896, muy cerca de esta
Capital, en Punta Brava, pedazo de tierra haba-
nera santificado con sangre de bravos soldados
de la libertad.

En el studio de la vida del Heroe, en su uni-
versalidad o en facetas aisladas, se han detenido
nuestros tribunes mas eminentes, sin que el tema
se haya agotado, porque la canera maceica es
inagotable fuente de ensefianza, surtidor eterno
de virtudes, espejo de conductas para hoy, para
mariana. Maceo ha sido visto desde distintos An-
gulos por sus panegiristas. Copiosa y brillante
colecci6n de dicursos guard en sus pAginas el
Diario de Sesiones de esta Camara, todos inspf-
rados en la vida del pr6cer. En el tropel de las
sucesivas impresiones cada 6poca cubana ha de-
jado impresa la huella de su estilo. Sin embargo,
en el mismo paisaie la figure gigante permanece
inc6lume, no importa que cada expositor pretend
acomodarla a las circunstancias de su ideal, a sus
propios suefios. Para unos, Maceo fue el arquetipo
del guerrero, el genio de las batallas, de las fa-
mosas cargas al machete; para otros fue un lider
social y politico; y en verdad que fue todo eso y
much mis, en la media de lo humane, sin que
le faltara a su trayectoria luminosa el halo mag-
nifico y esplendente de la predestinaci6n, interpre-
te y vehiculo de imponderables, que se asocia al
destine de los hombres elegidos para rendir su-
premas y ejemplares acciones. Nosotros hemos
estudiado a Maceo con amor, hemos reflexionado
largamente sobre su vida, hemos buscado un an-
gulo nuevo en su abundante biografia, rasgos ori-
ginales de su character, y con ese material en la
mente, familiarizados con el process de su exis-'
tencia, devorando paginas de libros y folletos, re-
cortes de peri6dicos y revistas, y escuchando con
unci6n a testimonies vivos, de los pocos gue ya
nos van quedando, traemos esta noche, en la pa-
labra, al Maceo mas generico y conocido: Maceo:
hombre superior.

Eso es Maceo en sintesis, un hombre superior
enmarcado en la filtima mitad de la anterior cen-
turia, dado por entero a la libertad de la tierra en
que naciera, fiel a la consigna que nadie tuvo que
darle: "Nosotros, los Maceo, tenemos que morir
por la Patria."

lQue influencia tiene el destine en la formaci6n
del personaje hist6rico? jNaci6 Antonio Maceo en
ambiente guerrero? Vamos a describir este pasaje
de su origen, de su nifiez y de su adolescencia.
De Venezuela arrib6 a Cuba Marcos Maceo, su
padre, en busca de paz y bienestar. Se estableci6
en Santiago de Cuba y prosper en los negocios.
Cas6 con Mariana Grajales, joven viuda, de cuya
uni6n tuvo site hijos varones y dos hembras, sien-
do el primogenito Antonio. La posici6n econ6mica
de la familiar era desahogada. A los 20 afios ya el
primogenito se habia casado y atendia su. propio
negocio'. Este es el origen y los primeros afios de
Antonio Maceo.










DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3
1I


Creemos, firmemente, que las predicas del ho-
gar, hiriendo su sensibilidad, estimularon sus dis-
posiciones civicas: y que el ambiente colonial, co-
rrompido y opresor, aceler6 su decision por dotar
al medio en que vivia de una atm6sfera de digni-
dad y respeto para todos los hombres. Marti va
a darnos la clave de su vocaci6n heroica, en su
elogio a Maria Cabrales: "FAciles son 16s heroes
con tales mujeres."

La influencia de la mujer amada, es decisive
en el destiny del hombre superior. En la despe-
dida final de Maceo a su esposa, nos llega la emo-
ci6n de este mensaje intimo, que refleja la legiti-
ma ambici6n spiritual del hombre impulsado por
el amor de su compafiera. Advertencia, consejo,
ofrenda. De todo hay en esta despedida: "El
honor esta por sobre todo. La primera vez lucha-
mos juntos. Ahora es precise que luche solo ha-
ciendo por los dos. Si venzo, la gloria sera para
ti." En el vigor de esas palabras hay una meta
interior que alcanzar, impuesta por la prop'a con-
ciencia, que hard necesaria la lucha, no importa los
sacrificios que entrafie sostenerla y mantenerse en
ella, con ese sosiego en la conduct que desen-
tona aparentemente con las intranquilidades de la
aventura guerrera.

Antonio Maceo se form en la manigua, afron-
tando las difictiltades de aquella guerra larga de
los 10 afios, en la que habia que library no s61o ba-
tallas contra el enemigo, sino resistir las luchas
intestines que minaban el campo insurrecto.

Aquella Repfiblica en Armas vivi6 sus angus-
tias political, sus celos regionales y las crisis fre-
cuentes de sus jefaturas mas notables. El fiero
combatiente que grado a grado, marcado con
profundas heridas que tatuaron su cuerpo de
honrosas cicatrices, lograba rapidos ascensos, tam-
bien tenia que intervenir en los complejos pro-
blemas de la political. Al Presidente Cisneros Be-
tancourt tuvo que escribirle cartas con parrafos
como- este: "La humildad de mi cuna me impi-
di6 colocarnie, desde un principio, a la altura de
otros que "nacieron siendo jefes de ,la Revoluci6n.
Si ustedes no hubieran venido a la Revoluci6n con
tantas prevenciones, jacaso no les habria sido daT-
ble suponer que las tuvieran contra ustedes los
demas?"

En esas palabras de propio reconocimiento, co-
mienza a levantarse la autoridad de quien las es-
cribe, no con Animo de herir ni de quejarse y mu-
cho menos de reclamar posiciones; en precisa in-
terpretaci6n, sientan una doctrine political just.
Voz de justicia, ansiosa de erigirle a la raz6n un
altar 'en el coraz6n de los hombres; rayo de luz
de un sol que se siente abrasado por sus mismas
lenguas de fuego, y se proyecta en c'alor y ener-
gia'sobre los demAs astros que le circundan.

Tres etapas fundamentals de la Guerra de
'Cuba nos serviran esta noche de puntales bAsicos


para acometer el studio de la personalidad de
Antonio Maceo: la Protesta de Baragua, la In-
vasi6n y la tragedia de San Pedro. Esos tres mo-
mentos de la vida del Heroe nos lo presentan en
sus diversos perfiles, ora alcanzando relieves mi-
tol6gicos, en los profundos misterios de la leyen-
da; ora en la serena manifestaci6n de su humani-
dad, cuando la flaqueza conturba su espiritu y le
vemos mas cerca de nosotros, confesando sus pro-
pios errors, que quizAs no sean tales, vistos y
juzgados a distancia, comparado con los aconteci-
mientos que envolvian su existencia.

La Protesta de Baragua no es un suceso "re-
pentino, provocado por el Pacto del Zanj6n. Uno
y otro hecho se concatenan, causa y efecto de la
inexperiencia insurrecta al calor de disparida-
des entire las bellas teorias democraticas y los
azarosos trajines guerreros, que no advirtieron
o no pudieron evitar, los fundadores de la Repit-
blica en armas. Se aspir6 al gobierno civil y a la
acci6n military simultineamente y esta aspiraci6n
devino en las disidencias y ambiciones prempturas,
quebrantando la moral revolucionaria. El propio
Maceo, en metMfora feliz, dibuj6 magistralmente
esta desgracia, comentandola de esta guisa: "El
temple de la'libertad no se habia construido cuan-
do se pens6 ponerle altar."

Ha de- ser la critical muy ponderada en el tra-
tamiento de estos hechos, si no se quiere caer en
flagrantes injusticias. Bien sabemos que los jui-
cios de la historic son severos y que esa severidad
se esfuma por el ambiente de pureza incomparable
con que la leyenda se encarga de revestir los
acontecimientos, dandoles un bafio de dorado bri-
.1lo como se hace con esos metals en apariencia
semejante al oro. De que nos sirve la historic adul-
terada? Si nuestros antecesores fueron dioses y no
hombres, impossible cualquier esfuerzo que tratemos
de realizar por imitarlos. No es mejor contemplar-
los en sus dimensions, tal cual fueron, en',sus
errors y en sus aciertos luchando con las mismas
o parecida dificultades con que luchamos noso-
tros? Hubo grandeza en la decada gloriosa ini-
ciada por Carlos Manuel de CEspedes en La De-
majagua. C6mo no habria de haberla! Que de ma-
lo hay en que motives econ6micos contribuyeran
tambi6n a la rebeli6n de Yara? No fue acaso el
impuesto al tE lo que origin en Boston la rebeli6n
de las colonies norteamericanas contra Inglaterra,
rebeli6n que culmin6 en la independencia de los
Estados Unidos? Cuba sufria la opresi6n vejami-
nosa de un gobierno metropolitan que se de-
rrumbaba al peso de sus propios errors, en sus
relaciones con sus colonies; y a esto habia que
afiadir, que las ideas liberals de los enciclope-
distas habian prendido en el pensamiento de los
cultos patricios del 68, robustecidas estas ideas
por el triunfo de la gran Revoluci6n. Frescas es-
taban las hazafias de Bolivar en el Sur, que ha-
bia regresado a Venezuela bajo la influencia de
las 'gloriosas manifestaciones guerreras de la
Iprancia napole6nica, vistas de cerca por su pro-
longada estadia en Europa. Maceo no sufri6 en










4 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


su care los rigores de la esclavitud, ni los sufrie-
ron sus padres y sus hermanos. Por varias razo-
nes, que se unificaban en una sola causa, la socie-
dad criolla de mediados del siglo XIX sinti6 la
necesidad revolucionaria como sacrifice liquida-
dor de los'sacrificios materials y morales en que
vivia sumida. Con los reveses naturales de toda
empresa, por noble que esta sea, surgi6 el movi
miento independencista, capitaneado por Cespedes
y secundado pdr valerosos patriots. En esa gue-
rra se nicia Antonio Maceo, con todos los suyos,
y de soldado raso, valga a su coraje, a su inteli-
gencia y a sus dotes excepcionales para el man-
do, llega a las cumbres mis altas de la carrera mi-
litar, cursada en el fragor de encarnizadas bata-
llas, convirtiendose en ejemplo de heroismo, por
su estrategia y su bravura.

LPara que relatar las vicisitudes de aquella lar-
ga guerra, tantas vec-s contadas? iPor que no
triunfaron los cubanos entonces? jPor que tanto
heroismo habia de desembocar en el Pacto del
Zanj6n? Dejemos que A.tonio Maceo nos ofrez-
ca sus meditadas observacones, en sintesis admi-
rable de narraci6n, resume de todo aquel pro-
ceso: "Cuba no es libre ni independiente -dijo-
porque todos nos opusimos al triunfo. Yo, el pri-
mer culpable, por mi desinteres a la elevaci6n de
grades militares que varias veces rehusk obtener
en circunstancias en que casi me 'o exigian mis
superiores; era indispensable para cl desempefio
de cargos elevados, que me hubiera puesto en
parang6n con los jefes de las desavenencias po-
liticds; yo no era Mayor GeneraJ cutando los
tres primeros motines militares. Muy pequefia pu-
do ,ser la oposici6n que presented a esos sucesos
debido, sin duda, a la poca extension demand
que yo me habia creado con mi incomprensible
conduct. He aqui la finica responsabilidad pa-
tri6tica de que me acusa mi conciencia."

Maceo conlaba entonces 33 afios de edad, ha-
bia tomado parte en mas de 800 acciones y a su
cuerpo lo adornaban 26 cicatrices de bala y una
de arma blanca. En tal moment anim6 la Protes-
ta de Baraguat, su batalla political por excelencia,
discutiendo personalmente con el jefe del "gobier-
no espafiol en Cuba, General Arsenio Martinez
Campos, la imposibilidad de suspender las hosti-
lidades, si esa suspension no Ilevaba aparejada
la libertad absolute de la Patria.

No hubo acuerdo entire el pacificador espafiol y
el guerrero cubano. La Protesta debilit6 el Pac-
to, y tacitamente, si algfin convenio hubo fue la
prolongaci6n de la tregua, hasta la Independencia,
porque de ese mismo hist6rico paraje, Baragua,
arrancarian lIs fuerzas invasoras, mandadas por
Maceo, 17 ai.os despues.

Antes de que Maceo se alejara de Cuba, en mi-
si6n que le confiara el Gobierno Provisional, de
recabar recursos en el extranjero para continuar
,la guerra, Martinez Campos consigui6 que le acep-
tara un almuerzo en el ingenio de Angel Norma.


De sobremesa, alguien que contaba pasajes inte-
resantes de la contienda, refiri6 al General espa-
fiol como Maceo habia burlado, en los Mangos de
Mejia, la persecuci6n de Polavieja, que trataba
de atraparlo con un despliegue de mis de dos mil
soldados, con s61o Maceo la ayuda de su herma-
no Jose y 12 hombres, a pesar de haber recibido
heridas mortales en ese encuentro. Martinez
Campos, oida ia narraci6n, se volvi6 a Maceo y
le dijo: "Si hubiera sido a la inversa, usted con 12
hombres coge a Polavieja."

Alla por el 90, Maceo frecuentaba la Acera del
Louvre. De una conversaci6n que sostuvo alli
con el coronel espafiol Fidel Vidal de Santocil-
des, heroe en San Ulpiano y mfrtir en Peralejo,
se cuenta este diAlogo: Santocildes le dice a Ma-
ceo: "Usted volverA un dia a la manigua y me
tendra frente a frente... Sin usted la campafia no
tendra atractivo para mi". Maceo, parco en sus
expresiones, se limit6 a contestarle: "Giacias, Co-
ronel."

Estas dos an&cdotas prueban, ademas de la hidal-
guia espaiiola, que para la misma Espaiia el Zan-
j6n era una tregua y no la paz que intitilmente ha-
bia tramitado el pacificador Martinez Campos.

-oOo-

No vamos a recorrer el period de 1878 a 1895,
afio este filtimo en que se reanuda la lucha ar-
mada en los campos de Cuba libre, porque sobra-
damente conocidas son las actividades del Mayor
General Antonio Maceo durante todo ese tiempo
en Jamaica, Haiti, Santo Domingo, Costa Rica,
Mexico, Honduras, Peri y Estados Unidos; asi
como los peligros que a cada instant le acechan
por la incesante y solapada persecuci6n .de los
enemigos de Cuba, que son sus enemigQs; pero
si diremos .que entonces es cuando traba amistad
con Jose Marti, en Nueva York, prepare expe-
diciones y se esfuerza en no perder el contact con
MAximo G6mez, a sabiendas de lo que significa la
direcci6n del Generalisimo en las huestes insu-
rrectas.

S.Mientras se preparaba la malograda expedici6n
de La Fernandina, G6mez, Maceo y Marti man-
tenian, frecuente correspondencia epistolar. En
principio se habia acordado 'que Marti no figu-
rara como expedicionario, velando por el destiny
de la Revoluci6n. Es bueno detenerse en la lec-
tura de estas cartas y aspirar con fuerza el
espiritu de ternura de que estan aromadas. Esta
humana trinidad, Marti, Maceo y G6mez, forma-
ba y alentaba, aunandose en la resultante de los
caracteres, el sop!o combinado de realidad. e ideal
de que debia estar enrarecida la causa cubana.

Sin la bondad infinita de Dios, derramando la
gracia de nobles corazones sobre la tierra, las
grandes pasiones que el genio del. hombre in-
flama degenerarian en fuerza destructura y no
en simiente de civilizaci6n y progress.










DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 5
- -- -'---


Pensamos, leyendo estas cartas, que ese epis-
tolario patri6tico es un tesoro moral del que no
estamos sacando los cubanos el provecho necesa-
rio que nos robustezca la fe en las luchas del
present.

De Marti a G6mez son estas lines, en los
meses finales del 94: "Este tranquilo ese coraz6n
que cada dia conozco y quiero mas... Recuerde
que fuera de poner a cada uno el pie en el es-
tribo, para que todo sea a la vez, no habra .en-
taci6n que me arranque a las 6rdenes de Ud...
En todo lo demas General querido, descanse. Nor
hemos de tener tropiezos. Mis angustias son mu-
chas. Pero no han sido las de Ud. mas? Y
que hago yo comparado con lo que Ud. va a
hacer? Si pienso en compafiera virtuosa, pienso
en MananA; si en hija, en Clemencia; si en hijos,
en los de Ud.... En cuanto a mi, descanse,
puede fallar mi parte, como falla todo en este
mundo: por error o fatalidad, pero no me faltara
cautela, desconfianza extrema de los hombres...
Midame y quierame... Nieguese a si mismo ra-
z6n para creerme capaz de caer en trampas y de-
bilidades; eso si, si aun hubiere tiempo, consue-
leme y alientem'e con su aprobaci6n y carifio,
que mi fnica flaqueza y necesidad es la de ser
amado..."

Y que decir de esta expresi6n de Maceo a Mar-
ti, al salir de la entrevista de "La Mejorana"?:
"Ahora le quiero menos". Por lo que se ha es-
crito, a Maceo no le pareci6 bien, pese a la obe-
diencia con que lo acept6, que Marti le confiara
a Flor Crombet la direcci6n de la expedici6n en
que Maceo regrets6 a Cuba. Bien es cierto que
Maceo no acept6 la responsabilidad de la misma,
por la insuficiencia de la dotaci6n que le asig
naba para tan magno empeiio. Esa frase de dulke
reproche, es prueba de que en nada habia men-
guado aquel hecho el carifio que Maceo le pro-
fesaba a Marti; pero que en cambio, lo que en
"La Mejorana" se habia discutido, la postura de
Marti en aquella reunion, propugnando la hege-
monia del Poder Civil en medio de la guerra, lo
que chocaba abiertamente con los planes de Ma-
ceo,,que se fundamentaban en su experiencia de
]a Guerra de los 10 afios, si habia provocado en
su animo esa reacci6n de disgusto, resumida en
palabras que reflejan un dolor grande que se
amortigua al salirsele del pecho envuelto en una
manifestaci6n carifiosa: "Ahora le quiero menos".
iQu6 frase tan hermosa en generosidad y admi-
raci6n: iCuinto dice del carifio que se le tiene a
ui hermano! iQue cuidadosa es la forma de ex-
pbner la mengua de ese carifio, en tan pequefia
proporci6n reducido que casi no ha sido tocado!
Sensible como era el alma del Ap6stol, tiene que
haber sufrido much en aquellos moments de dis-
crepancia con el pensamiento del Titan.

Cuando aun vibraban en su coraz6n estas an-
gustias, martir de la Independencia fu6 el Maes-
tro. En su honor, tambi6n, recitemos esta noche,
como un rezo fervoroso, las sentidas y gloriosas


palabras del Generalisimo Maximo G6mez, con
ocasi6n de su caida en "Dos Rios".
"Muri6 en una hora de dura refriega y a los
primeros disparos de esta guerra, como si al des-
pertar de este pueblo, que 6e mismo sacudiera,
quisiera haberle dado ejemplo, con su muerte, de
resoluci6n y bravura. Mas grandeza no se puede
esperar de un hombre.... En la plaza pfiblica y
en la tribune fue terrible, oportuno, y los suyos
lo queriamos, admirandolo, y a nuestros enemigos
les fue impossible odiarlo; ni. siquiera desdefiarlo.
A Marti el Destino le tenia preparada como pre-
mio su tumba gloriosa en Dos Rios. jQue :nejor
fortune, ya que de morir se tiene, que principiar
su labor en la tribune y concluirla en el campo
de batalla! Mayor grandeza no se puede esperar
de un hombre. Duerme en paz, amigo querido,
que yo digo de ti lo que la Hlstoria dice del heroe
griego: "Bajo el cielo azul de tu patria no hay tum-
ba mis gloriosa que la tuya".
-0-

La Invasi6n fu6 una de las hazafias guerreras
mas grande de la Historia, pero Antonio Maceo
fu6 grande antes de la Invasi6n, en la Invasi6n
y despues de la Invasi6n. Su entrada triunfal en
Mantua, extreme occidental de la Isla, cerr6 aquel
ciclo glorioso, para asombro del mundo y pres-
tigio universal de las armas cubanas.

Orillando recibir los influjos de la pasi6n pa-
tri6tica, en la critical de aquel portentoso acon-
tecimiento, apelaremos solamente a reproducir lo
que la prensa mundial public entonces, comen-
tandolo:

Del "Times", de Londres, es este juicio: "La
campafia de los espafioles puede darse por fra-
casada, desde el moment que, siendo en nfime-
ro de cuatro soldados por cada insurrecto, :io
han podido evitar el exito constant de los re-
beldes, mandados por G6mez y Maced, puesto que,
ora separados, ora reunidos, han cruzado en to-
das direcciones la Isla, sin haber experimentado
una derrota de verdadera consecuencia".

Del New York Herald: "Cuando esta march
se describe, el mu-ndo miljtar la admitira como
una de las mas atrevidas de que se tiene noticia
en los design'os de forzar lines enemigas..."

El Sun, en enero del 96: "La habilidad de la
estrategia del jefe revolucionario jams ha :;ido
sobrepujada en ninguna guerra... Se acerca mis
a los prodigies de la leyenda que a los anales
aut6nticos de nuestro Liempo".

Las triunfales marchas del Titan no le enva-
necian, por el contrario servianle de acicate en
la preparaci6n de la gran batalla con que sofiaba.
No bebi6 en la copa de la gloria hasta saciarse
quien como l1 esperaba s'empre batallas mejores.
Confiaba en reproducir el Ayacuchp cubano, quien
ya habia emulado con creces a los grandes capi-
tanes de la guerra del Sur -Sucre, San Martin










6 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES

y Bolivar- en tantos combates que le hap dado cia; supo erguirse, ofreciendo el bello ejemplo de
jerarquia hist6rica a los oscuros parajes que les su desinteres, con renuncia de halagos a su persona
sirvieron de scenario. "Seguire conformAndome consistentes en ascensos que estaban mas que me-
con mi destino de batallador sin grandes resulta- recidos; supo erguirse, transigiendo con situacio-
dos", decia a menudo, como si este pesar alentara nes con las que no estaba de acuerdo, pero ante
sus potentes disposiciones para los ingentes em- las cuales convenia salvar los sagrados intereses
pefios. de la causa; supo erguirse, imponiendo su voluntad
ferrea a los debiles hasta conducirlos por caminos


En Maceo el sentido practice de la yida for-
maba una segunda naturaleza. Asi le oiremos de-
cir, al estilo lincolniano: "Los hombres somos como
las naranjas: cuando no damos jugo se nos tira".
Preciso conocimiento de las relaciones humans,
de la necesidad de rendir utilidad con que el
hombre viene a la vida. La frase no es desdefiosa
ni quejuna y resisted el analisis de la mas altiva
filosofia, en puro interns de asociar los instintos
del. hombre, con los servicios permanentes que
reclama la sociedad para subsistir liberada de
ociosas y tontinas concepciones.

Contrastaba con los brillos exteriores de la
campafia; el estado de confusion que se habia
aduefiado del campo insurrecto por las cr6nicas
desavenencias entire el Gobierno y el Ejercito.
G6mez confrontaba muy series dificultades con
el Gobierno, con peligro para los planes de la
Invasion realizada. Maceo no recibia los refuer-
zos esenciales, no ya para dar la gran batalla,
sino para mantenerse en las provincias occiden-
tales esquivando los encuentros con el poderoso
Ejercito que Espafia habia volcado en su perse-
cuci6n. Corrian barruntos de que G6mez habia
presentado su renuncia de General en Jefe, por-
que elk Gobierno, obcecado en el insigne error de
dirigir la guerra, revocaba sus 6rdenes de movi-
miento de fuerzas, desautorizandolo. Las previ-
siones de Macro en "La Mejorana" veianse ahora
confirmadas. Con raz6n temia el Generalisimo,
que pudiera ocurrirle a el lo que a.Cespedes en
San L6renzo, y se cuenta que ya tramitaba incor-
porarse a las fuerzas de Maceo, como un official
de fila mas. Cundia el descontento entire los.com-
batientes, por todas estas d'ficultades, pensandose
por muchos que era buena manera de atajar la
equivocada political del Gobierno, Ilevar al propio
Maceo a la presidencia de la Republica en Armas,
con lo cual se salvaba la Revoluci6n.

Esta era, pintada a grandes rasgos, la .situaci6n
cubana en las postrimerias del afio 1896.

Visto queda con estos apuntes breves, expues-
tos sin ahondar en sus causa y consecuencias,
que necesariamente en toda Epoca los,pueblos han
tenido que vivir sus c'onflictos, y que es utopia
del hombre suponer que la sociedad perfecta es
aquella que semeja un lago dormido. Estas rea-
lidades constituyen el normal quehacer de los
estadistas,- que tienen por misi6n y oficio venti-
larlas, no rehuirlas ni lamentarse de ellas. Maceo
lo comprendia de este modo y, por comprenderlo,
frente a las pugras de esta naturaleza supo erguir-
se a todo lo largo de las tres d6cadas que infor-
man el period insurreccional por la Independen-


de rectitud; supo erguirse, reduciendo a los fuertes
a la raz6n al convencerles de hacer causa comfin
con la justicia; supo erguirse, en fin,' contra el
infortunio, arrebatindole al Destino su magico po-
der hasta convertirse, como lo calificara la pala-
bra encendida de Manuel Sanguily en "guerrero
afortunado"; Titan fuerte y poderoso, cuya sola
presencia en el combat daba ya por ganada la
batalla.

"Cuando Antonio Maceo sonreia y se mostraba
satisfecho -escribi6 Mariano Corona- era que
preparaba algo, y algo tremendo".

Confianza en el propio esfuerzo, apogeo en la
subconciencia del individuo- en donde se agitan
y preparan los destellos de su pensamiento, para
envolver, en soles de gloria, en magno process
de resurrecci6n, los ideales muertos en la fria
indiferencia de los pueblos.

Nacen los hombres guias destinados a llenar el
vacid de una epoca. Que serian los pueblos en el
tiempo sin estas figures estelares que los cruzan
y abren surco profundo en las entrafias de la His-
toria? iDesdichada la naci6n que no haya vibra-
do al compAs de grandes epopeyas y que no cuente
en sus anales con hijos parecidos a los dioses!

MAs que temerle a los conflicts, que en apa-
riencia quebrantan la convivencia, hay que te-
merle a esos largos par6ntesis sin prueba que sue-
len padecer los pueblos; sin guias que orienten
sus pasos; ajenos al brillo esplendoroso-que ilumi-
na los horizontes de la gloria.

Cuando ese guia est& present en su tiempo,
los pueblos progresan; los pueblos marchan a la
vanguardia de los otros pueblos, con el orgu-
Ilo del valor en el rostro, desafiando las tempes-
tades, como un reto al dolor, porque el dolor se
sufre; como un reto a la desgracia, porque la des-
gracia se soporta. Seguridad en el paso, si el paso
de quien dirige es seguro, en la ascensi6n a la cum-
bre, que no es paraiso, aun siendo cumbre, si los
que la alcanzan no llevan en el pecho el refulgente
blas6n de los bravos. Mientras mis alta, mAs tem-
pestuosa es la cumbre, y en ella habris de vivir
luchando, peleando por un ideal. No soportarAn
el clima de las alturas los pusilinimes ni los beli-
cosos, ayunos de ideals. En la cima de las ilusio,
nes humans s61o caben los elegidos, los predes-
tinados, los que, por sus acciones deslumbrantes,
no sabemos si colocarlos en las reales piginas de
la Historia o en las bellas y mitol6gicas tradiciones
de la leyenda.










DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 7


El drama de San Pedro, como el del Calvario,
tuvo su Getsemani. Dos noches antes del nefasto
suceso, Maceo tuvo una vision que much con-
turb6 su animo: todas las almas de sus series queri-
dos le Ilamaron a media noche para decirle que
ya bastaba de lucha y de gloria perdurable. Lia-
mabanle los suyos al seno de la gloria eterna?
Tambien Abraham Lincoln soii6 su muerte. Es
privilegio de los grandes recibir a tiempo estas
revelaciones? O es privilegio de los tristes, de
los que sufren en los anchos limits del alma,
la tortura de Ilevar tan grande y agitada exis-
tencia en el pequefio espacio terrenal reservado
a los infelices mortales?

De' Maceo fue esta confesi6n, que tanto nos
ensefia lo sensible que era su recio espiritu: "Tres
veces en mi angustiada vida de revolucionario he
sufrido las mas fuertes y tempestuosas emociones
del dolor y la tristeza... iAh! iQue tres cosas!:
mi padre, el Pacto del Zanj6n y mi madre!"
,-Esta angustia intima, que no se comunica a
tbdo el mundo, es otra caracteristica del hombre,
superior. Pareja a la vida social, a la vida de
relaci6n, inevitable en cumplidos y externas sa-
tisfacciones, lleva el hombre su vida intima, car-
gada de ocultas rarezas que son como tesoros
que la enriquecen.

Cay6 el Titan dia como hoy en San Pedro.
No fue aquel encuentro una batalla digna de su
nombre, sino una escaramuza. Atras quedaban El
Naranjo, Peralejo, Cacarajicara, Ceja del Negro,
teatros recientes de sus portentosas hazafias. Con
4l, junto a su persona, hall la muerte su joven
ayudante Francisco G6mez Toro. Sangre inocente
con sangre de bravo mezclada tifi6 la misma tierra;
aquel rinc6n qued6 santificado. La Patria habia
perdido a su Titan milagroso.

iOh, Camposanto de San Pedro, cementerio
simb6lico de todos niestros martires, tu tierra
bendecida por la sangre generosa de los bravos
es hoy lugar de peregrinaci6n del pueblo cubano!
iA ti acudimos, oh Camposanto de San Pedro,
a reverenciar a los mArtires y a los heroes; a
todos los que fueron soldados abnegados de la
libertad! iQue el patriotism que hay en tu suelo
nos alcance, que se nos impregne en el espiritu,
y asi nos haga mas dignos de tomarte a ti, oh
Camposanto de San Pedro, como santuarib de la
Patria!

-0-

Se cumpli6 con la muerte el destino hist6rico
de Antonio Maceo?

De Antonio .Maceo se puede decir, que tan
grande como su vida es el poder de su recuerdo,
que.se'proyect6 sobre las huestes insurrectas, pri-
mero, alineandolas disciplinadamente para el
combat, como si su ciclopea figure en brioso cor-
cel, machete en mano, las hubiera estado diri-
giendo; despues, como una fuerza spiritual sopl6


en el coraz6n de los cubanos que pugnaban y les
hizo entenderse, les hizo amarse lo suficiente
para ahogar la querella intestine en magno es-
fuerzo unificador, hasta lograr la victoria de sus
armas. El Titan muri6 en San Pedro, pero su
cadaver y el de su ayudante capitan Francisco
G6mez Toro fueron rescatados por manos cuba-
nas. Su espiritu aparecia en cada batalla, empu-
jando los hombres al combat. Sus hombres lo
sentian, veianlo envuelto en la humareda de la
metralla, como un nuevo Vulcano deslizindose
entire las nubes. Desde las infinitas regions de
la muerte, Antonio Maceo sigui6 peleando por
Cuba. Su entrada en la inmortalidad se anticip6
a los designios del oraculo, como premio a su
carrera mitol6gica, mereciendo el privilegio de
los campeones invictos en todas las pruebas, a
los que les estA permitido, desde el mas alla dejar
cumplida a. plenitud la gran tarea en apariencia
interrumpida. Con Cuba esclava, Antonio Maceo
no se sentia bien en la gloria.

En ese pasado de luz que es nuestra historic,
cada martir es un cirio que alumbrp, a las gene-
raciones que se suceden, el angosto camino del
deber. Sacrificio inenarrable ofrendaron a la Pa-
tria los mambises de todas las jerarquias. Las
penas materials, los peligros afrontados por aque-
llbs abnegados y valerosos soldados, fueron tan
numerosos y terrible, que mas corresponde su
adecuaci6n a la leyenda que a la historic. Que
son estos homenajes, lo que en estos discursos se
pudiera decir, comparado con lo que aquellos cu-
banos hicieron? Peleaban sin armas, arrancando-
las muchas veces a las manos del enemigo; se
curaban las heridas sin medicines; a la intemperie;
bajaban, peleando, de Oriente a Pinar del Rio,
sin pertrechos, por lo general extraviados del grue-
so de las fuerzas; regresaban a la provincias
orientales, muchos de ellos, heridos y maltrechos,
y burlaban la acci6n de las guerrillas guarecien-
dose en cuevas y matorrales, hasta incorporarse
a alguna brigada con orientaci6n en la march.
Nuestra larga guerra de treinta afios por la Inde-
pendencia esta llena de pasajes de verdadero
heroismo, en los que el sacrificio de hombres, mu-
jeres y nifios, y hasta de families enteras, parecen
fargmentos arrancados a maravillosas tragedias
inspiradas en la fantasia de los mas geniales auto-
res de este genero, en todas las edades.

Hay prop6sitos sencillos que entrafian impor-
tancia suma en el studio comparative de las ge-
neraciones, vistas las posibilidades de ajustar la
conduct de los pueblos amantes del derecho a un
process de continuidad, galvanizando en un mismo
anhelo national las honrosas tradiciones con el
advance de los tiempos. De suerte que, revisando
la abundante literature maceica de que ya dispo-
nemos, nos atrajo una recomendaci6n a .los ma-
estros que hacia la Secretaria de Instrucci6n P&-
blica y Bellas Artes, en su Boletin de uno de los
meses del afo 1926, que dice asi: "Las explica-
ciones de episodios de la vida de Antonio -Maceo
seran en todo tiempo las mas efectivas y prove-










8 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES

chosas lecciones paraala formaci6n civica-y moral enlos recesos de la lucha., nos lo; present como
de la nifiez cubana". el arquetipo del triunfador en el campo de los
negocios, en ese mundo infinite de posibilidades
Esta recomendacion data de 30 afios, justamen- para la iniciativa privada: confundiendose en su
te. Con;anterioridad a que fuera.hecha, nos consta, personalidad, el capitan de empresas mercantile
ya se venian atendiendo y estamos seguros de que con le capitan genial que era en el campo de ba-
en la actualidad se cumple. talla. En estos desdoblamientos magnificos de su
persona, influia notablemente su formaci6n etica,
Y fuera de las escuelas que ensefianza patri6- su educaci6n superada por el propio esfuerzo de
tica impartimos? C6mo andan nuestras relaciones ser itil.
con el pasado que evocamos tan fervientemente
en las efem&rides de significaci6n? --


El saneamiento.de riuestra atm6sfera moral de-
manda. el ejercicio de virtudes patri6ticas que no
pueden pasar de moda. O hacemos que el tiempo
las.respete, o las esencias vitales de la nacionalidad
se esfumarin en el fetido pantano *de seculares
vicious donde han sucumbido civilizaciones mile-
narias.

En la paz, la conduct del patriota tiene que
ser otra distinta a la -que exigia la. guerra.- Son
dos situaciones que es menester diferenciar, por-
que las armas que en una y otra se usan no son
las mismas. Continuar la obra de los libertadores
es: fomentar la paz y no la guerra; la guerra se
hizo por la Independencia; la guerra necesaria,
que dijera' Marti.

La tesis que hemos mantenido en esta oraci6n,
de la superioridad de Antonio Maceo, no ha rehui-
do tratar los temas conflictivos de la epopeya;
pero si hemos cuidado, en la exposici6n de relatos
y reflexiones, no exagerar la importancia .de esos
conflicts mas allA de sus limits niaturales.

Que influencia ha tenido y tiene la literature
en el desarrollo de los sentimientos patri6ticos
de un pueblo?

Con Enrique fose Varona podemos sostener:
"conformar suavemente el coraz6nb dirigir con'tino
la conduct, templar el caracter". iCuinta poesia
patri6tica irradi6 nuestro Ilamado siglo de oro
literario, a travEs de las liras de vibraciones in.
comparable de los Heredias, los Zenea, los Pal-
mas, Santocildes, Mendive, Luaces, Teurbe Tol6n!
Serenos trabajos de nuestros fil6sofos y ensayis-
tas, entire los. que se destacan los de Saco, Luz
Caballero y Pifieiro. Y del que fue coinpendio
magnifico.de todo los g6neros literarios, el filtimo
de nuestros humanistas, excelso poeta, que tenia
por alma una lira, nuestro gran Jose Marti, acaso
no fue su vida toda un permanent aprovecha-
miento de las diversas manifestaciones del arte,
para la predica, mas que de la guerra, dl6 culto
al patriotism, trazando los perfiles etopeyicos del
ciudadano que sofiaba para su Repfiblica?


Quizas del empleo irreverente que se venia
haciendo del vocablo patriota, profanado al con-
tacto de tantos labios impuros, su uso ha decli-
nado fltimamente en la literature political. Doc-
trinas disolventes, cuyas influencias se hicieron
sentir en las primeras decadas de este siglo, tra-
taron de arrinconar la noci6n de patria en el ar-
chivo de los concepts desusados. Empero, yo
digo ahora: si la Patria esta ahi y el recuerdo de
sus fundadores esta vigente en nuestros corazo-
nes; si somos legitimos herederos de, aquellos pr6-
ceres inmortales, que nos legaron esta Patria, ama-
sada en sangre y sacrificios, para que la conser-
vemos, saludable y feliz, y no ensangrentada y
sumida unas veces en. la zozobra y otras en la
desgracia; si esta Patria es nuestra, con historic
de dolores en el pasado, pero libre hoy, soberana
de su destino; hijos de Cuba, yo os exhorto a la
Patria volved los ojos, a la Patria ofrendad vues-
tros corazones, en sincere gesto de amor, hacien-
dola vivir en el puro goce del alma, con orgullo,
con devoci6n, sin que tengais a menos que os
Ilamen patriots!

Hay que revivir este honroso calificativo, de
patriota, honrAndolo a la vez con una conduct
que no lo haga desmerecer, por ser contraria a
lo que su acepci6n represent. Patriota y patria
son concepts que tienen que conjugarse en los
anhelos individuals de muchas almas, en ascen-
si6n gloriosa a la pureza del cielo. Que resurja
el patriotism con ]a resurrecci6n- de Ia fe. Un
patriotism de paz, en que se asiente la conviven-
cia del pueblo cubano. Racismos, fronteras regio-
nales, empecinamientos de castas political, no son
dolencias privativas de esta hora cubana. Maceo
confront estos mismos males, en los dias inciertos
que se luchaba por la Independencia frente a uno
de los mas poderosos ejercitos del mundo. Aque-
llas crisis no le amilanaron, ni otras mayors;
fueron crisoles en los que templ6 su caricter.
-0-

De Jose Maria Collantes, poeta, efn occasion como
esta, es la frase que copio, digna del poema: "Ma-
c.eo msctizo "iMRF

SMac'eo es bello ejemplo del ciudadano en )a paz, venes de su ayudante blanco, uni6 entire sangre
construyendo, creando emporios de riqueza agri- dos razas y separ6 dos Continentes".
cola; como enNicoya (Costa Rica), done fomentan .
la-colonizaci6n de tierras y funda "La Mansi6n". Sintesis de un pensamiento abarcador de eno-
Su. transitorio' paso por las actividades ,pacificas josas situaciones, que despeja las inc6gnitas con
de la vida, antes de haber sido guerrero y despues que la maledicencia y la intriga, en marital con-










DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 9


sorcio, pretendieron un dia cargar de sombras los
horizontes nacionales.

Como todos los temperamentos fuertes, Anto-
nio Maceo no cultiv6 el pesimismo ni la queja.
Si queremos tomarle de ejemplo, tenemos que imi-
tarle, enfrenando pasiones; amando 'la justicia sin
odiar la injusticia. En el asom6 a veces la indgna-
ci6n que generaba la protest digna. C6mo era en
la intimidad Antonio Maceo, en esas horas de
soliloquio, apenas rodeado de aquellos admirado-
res que le entendian? Alguien advirti6 alguna vez
en su semblante, manifestaci6n de flaqueza, au-
sencia de control,. desfogue necesario ddl animo
para alcanzar la templanza?

Las iiltimas horas del Titan en este mundo dis-
taron much de ser placenteras. Venia enfermo,
con fiebre, y sentado en su hamaca, adolorido por
dentro y por fuera, trataba alternadamente con sus
oficiales asuntos de la guerra. En esos instantes,
minutes no mAs antes de aparecer la guerrilla de
voluntarios seguida de la tropa de Cirujeda' Maceo
legaba, a los cubanos del future, su vision de esta-
dista confiado en el destiny de las buenas causes,
cuando espant6 de su mente, atormentada por tan-
tos conflicts, con una frase optimista, los celajes
que la nublaban: "Esto va bien".

Con hijos que puedan defenderla porque sepan
amarla, Cuba sera siempre la Patria grande que
sofiaron sus martires. Al honrar a esos martires
esta noche, elevando los corazones hasta confun-
dirnos en el pensamiento con sus almas purisimas,
puesto que tuvieron el privilegio de ofrendarse en
holocaust de un santo ideal de redenci6n, a ellos
y a Cuba, repitamosles con Antonio Maceo: "Esto
va bien".

-0-

Cumpliendo la reglamentaci6n internal de este
Cuerpo, hace ya muchos dias entregu6 para la
imprenta al senior Presidente de la Camara las
cuartillas que acabo de leer.


En goce de libertades plenas, en el magnifico
disfrute de la paz y el orden, bajo el imperio de
la Constituci6n y de las leyes, con perspectives
econ6micas capaces de asegurar el bienestar y la
felicidad del pueblo, yo repetia, transido de emo,
ci6n, las serenas y confortantes palabras de Ma-
ceo: "Esto va bien, sefiores". Mas, conturbada en
estos dias la naci6n por acontecimientos que todos
conocemos, vuelvo a poner en ellas con preocupa-
ci6n sincera, mis reflexiones, y si bien veo dolor
y veo luto y veo en acecho todas las pasiones y
todas las amenazas de dentro y de fuera, veo tam-
bien confianza en el pueblo, fortaleza, decision y
serenidad en el G6bierno; veo la conduct ejem-
plar de los Institutos Armados y veo, sobre todo,
seguir las rutas espinosas que le marcan sis res-
ponsabilidades, con entereza, con valor,sin vacila-
ciones, pero libre de todas las pasiones, libre de
todos los rencores, libre de sectarismos y partidos,
ecuanime y sereno, empinando sobre su fortaleza
su grandeza moral, un Presidente de todos los
cubanos, al Presidente Batista.

Y pienso que, siempre en la rectoria del Es-
tado la fuerza y la justicia no se disocien, el coraje
y la templanza no se separen, el orden y la libertad
no se choquen, la paz y la dignidad vayan unidas,
que siempre que todos esos valores puedan conju-
garse en un pensamiento de responsabilidad hist6-
rica y en un sentimiento de fraterno amor cubano,
marcando ambos la personalidad de quien nos
presida, podremos, como podemos hoy, senior Pre-
sidente, repetir con Maceo, por encima de los do-
lores de la hora y pensando en los permanentes
intereses de Cuba: "Esto va bien, sefiores"!

He dicho.

(La Banda de Mfisica del Estado Mayor del
Ej&rcito ejecuta el Himno Invasor).

Hon. Sr. President: Se levanta la sesi6n.

(Eran las 10 y 35 p.m.)




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