Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01707
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text


REPUBLICAN DE CUBA


DIARIO


DE


DE LA


SESIONES


CAMERA DE REPRESENTANTES
VIGESIMO SEGUNDO PERIOD CONG1
PRIMERA LEGISLATURE


VOL. LXXXV LA HABANA NUM. 13

SESSION ORDINAIIA DE NOVIEMBRE I DE 1948

Presidents: Sr. Sergio Megias Perez
Sr. Lincoln Pod6n Alvarez

Secretarion S. Noel del Pino Perez
et Sr. (arlos Fraile Goldaers



Al comprobarse el qu6rum responded al pose de list ochenta y cinco seiiores Representantes. -
Lectura y aprobaci6n del acta anterior. El Sr. Ara usa de la palabra para hacer aclaraciones. -
Lectura de comunicaci6n del Senado. Lectura y pose a Comisiones de Proposiciones de Ley. -
Continuaci6n del debate en relaci6n con la Ley de Arrendamiento de Predios Risticos. El Sr.
del Busto propone y se aprueba la ampliaci6n del debate. Contin6a consumiendo su turno en
contra y terminal su discurso el Sr. Vega Ceba los. Usan de la palabra en los turnos a favor
los sefiores Su6rez Rivas, Henriquez y Escalante y en contra los seiiores Garcia Montes y del
Busto. Agotados los turnos la Presidencia somete a votaci6n nominal, las modificaciones deba-
tidas y emiten sus votos sesenta y cuatro seiiores Representantes. No recae acuerdo por faltq
de qu6rum levant6ndose a sesi6n a las die y veintid6s minutes p. m,


RESIONAL









22 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
U.


-Sr. President (Megias Pbrez): Se va a com-
probar el qu6rum.
(El Oficial de Actas comienza el pose de lista.
Sr. President (Megias P6rez): Falta algun
Sr. Representante por contestar at pose de list?
(Silencio).
Han respondido al phase de lista 85 sefores Re-
presentantes.
Respondieron al pose de lista los Representantes senores:
Ad6n, Aguilara, Aldereguia, Alonso, Lorenzo, Alvarez Lefe-
bie, Alvarez Redio, Alvarez Rodriguez, Ara, Bisb6, Bohor-
ques, Busto, Cabrera, Caiias A., Camacho, Camejo, Canut,
Carbonell, Casos, Cdl4ado, Collot, Curti, Cusid6, Diaz Ortega,
Escallante, Escobar, Esteva, Fern6ndez Mortinez, Ferro, Fi-
gueras, Galano, Galeote, Garcia GaH6, Garcia Montes, Garcia
de to Torre, Gregorio Guas, Guerrero, Hern6ndez de la Barca,
I!los, Jacomino, Lago, Lomincher, L6pez Deustua, L6pez
Lourido, Luzardo, Martin, Masferrer, Milon6s, Mora, Nebot,
Oliva, Orizondo, Pardo Jim-nez, P6rez Espin6s, Pertierra,
Pino Martinez, Pino Santos, Puentes, Quincosa, .Regalado, Re-
medios, Rid, Rivero Partag6s, Robau, Rodriguez Atonso, Ro-
driguez Cartas, Romero, Rosales, S6nchez Mastrapa, S6nchez
Perez, Saumerl, Sera J. M., Sera S. R., Serrano, Su6rez Rivas,
Topia, Urquioga, Vold6s L6pez, Vega, Villa, Villolobos y Ro-
d6n. Sergio M. Megias Perez. Carlos Frai~e Goldar6s y Noel
del Pino P6rez.
Hay qu6rum.
Se abre la sesi6n.
(Eran las 4.18 p.m.).
Se va a dar lectura at Acta de la sesi6n anterior.
(El Oficial de Actas lee).

eSe aprueba el Acta?
(Seeales afirmativas).
Aprobada.
Se va a dar cuenta con Mensajes del Senado.
Sr. Ara (Guillermo): Sr. President, pido la pa-
labra para una aclaraci6n a la C6mara.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la palo-
bra el Sr. Ara.
Sr. Ara (Guillermo): Sr. President y senores
Representantes: .Yo queried hacer esta aclaraci6n
porque en dias pasados, cuarido en la C6mara fu6
aprobada la llamada "Ley de Gangsterismo y Pis-
tolerismo", 6sto ha dado lugar a que en una re-
vista de esta Capital se comentara que los seno-
res Representantes 6 la C6mara los hay de dos
closes: Representantes de "via estrecha" y Repre-
sentantes de "via ancha"; incluso se hizo constar
que estas frases habian'sido dichas por un Repre-
sentante de esta C6mara, y queria aclarar que
cuando se dice "Representantes de via estrecha"
y, "Representantes de via ancha", se habla de se-
fores Representantes que tienen en oa C6maro
asignaciones de 2,900 pesos y de 3,000 pesos. Y
quiero hacer constar categ6ricamente, en esta
C6mara, que si efectivamente en este Cuerpo
existen Representantes de via estrecha yk Repre-
sentantes de via ancha, este Representante es de


la via m6s estrecha que hay en la C6mara, porque
percibe solamente $2,003.00, la asignacion mi-
nima que reciben todos los seiores Representantes.
Queria hacer la aclaraci6n, porque precisamente,
era yo uno de los Representantes que estaba
opuesto a la Ley de Gangsterismo y de Pistoleris-
mo, ya que entendia que la forma de "presunci6n"
no debia aparecer en esa Ley, y como se especific6
que par medio de esa "presunci6n" los Represen-
tantes de via estrecha, se convirtieron en Repre-
sentantes de via ancha, quiero aclarar de manera
terminante ante la C6mara, que no he recibido re-
muneraci6n de ninguna close por eso, y que no
me consider ni de via ancha ni de via estrecha,
sino exclusivamente, con la asignaci6n que me ha
asignado este Congreso cuando Ilegu6 a el: la can-
tidad de $2,003.00, que es to que gana este hu-
milde Representante.

Sr. President (Megias lPrez): Hecha la acla-
raci6n por el Sr. Ara, se contintia la Orden del Dia.
El Official de Actas lee:
La Hobana, 19 de noviembre de 1948.-Sr. President
de la C6mara de Representantes.--Sefior:
El Senado, en sesi6n celebrada el dia de lafecha, adopt
el acuerdo de acceder a lo solicitado par la C6mara de Re-
presentantes a tenor de lo preceptuado en el Art. 17 de la
Ley de Relaciones entire ambos Cuerpos Colegisladores, con-
cediendole la prioridad para el tratamiento de la Proposici6n
de Ley relative a declarar terminado el estado de guerra y
estableciendo medidas para el tr6nsito del estado de guerra
al de paz.
Lo que tenemos el honor de comunicorle en cumplimiento
ae dicho acuerdo.
JMuy atentamente.--(Fdo.) Dr. Miguel A. Su6rez Fernmn-
dez, Presidente.-Jos6 A. Casabuena, Secretario.-Ricardo
Camponferia, Secretario.
Sr. President (Megias 'Prez): La C6mara se
da por enterada.
Se va a dar cuenta con jas Proposiciones de Ley.
(El Oficial .de Actas lee la de los sefores Henriquez Lou-
ranz6n y otros, disponiendo la abolici6n en todo el territorio
national de los Tribunales de Urgencia).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada. en
consideraci6n, (acuerda la C6mara enviarla a la
Comisi6n de Justicia y C6digos?
(Sefiales afirmativas).
Acordado.
(El Oficial de Actas lee la de los seiiores Gregorio Ayala
y otros, par la que se concede un credito de $50,000.00 para
ia construcci6n de una carretera que partiendo de la ciudad
de Trinidad, una a dicha ciudad con la Playa La Boca).

Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, (acuerda la C6mara enviarla a las
Comisionesd e Hacienda y Presupuestos y Obras
PGblicas?
(Seniales afirmativos),

Aprobodo,









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3
I l I ?L_;~ i


(El Oficial de Actas lee la de los sefores Gregorio Ayala
y otros, por la que se concede un cr6dito de $30,000.00 para
a- reparaci6n de la carretera que partiendo del centro del
poblado de Condado, en el termino municipal de Trinidad,
Ilega hasta el paradero del Ferrocarril del ramal de Trinidad).
Sr. President (Megias Perez): Tomada en
consideraci6n, (acuerda la C6mara enviarla a las
Comisiones de Hacienda y Presupuestos y de Obras
P6blicas?
(Sefales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los sefores Canut Casals y
otros, por la que se concede un cr4dito de $400,000.00 para
la construcci6n de una carretera desde Sagua la Grande a
'Calabazar de Sagua, pasando par el barrio d. Diana, que es
donde se encuentran los manantiales que surten de agua alt
Acueducto de Sagua la Grande).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, bcuerda la C6mara enviarla a las
Comisiones de Hacienda y Presupuestos y de Obras
P6blicas?
(SeFiales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los seiores Canut Casals y
otros, concediendo un credit de $100,000.00 para la cons-
trucci6n de una Escuela Tecnica Industrial en el t6rmino mu-
ricipal de Sagua la Grande).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, Comisi6n de Hacienda y. Presupuestos?
(Sefiales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los seFiores Canut Casals y
otros, concediendo un credito de $20,000.00 para la repa-
raci6n del camino vecinol de Cascajol a Cartagena, en el
t6rmino municipal de Rodas).
Sr. President (Megias Perez): Tomada en
considerci6n, eacuerda la C6mara que pose a las
Comisiones de Hacienda y Presupuestos y Obras
P6blicas?
(Sefiales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los sefiores Canut Casals y
otros, concediendo un credito de $400,000.00 para oa cons-
trucci6n del Polacio Municipal de Sagua la Grande, en el cual
se instalar6n las Oficinas del Municipio y las del Estado).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, (acuerda la C6mara que phase a la
Comisi6n de Hacienda y Presupuestos?
(SeFiales ofirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los sefiores Canut Casals
y otros, sabre concesi6n de un cr6dito de $60,000.00 para
la construcci6n de un camino vecinal, que partiendo de la
corretera de Sagua a Rancho Veloz, Barrio Chinchila una at
Borrio. Malp6ez hasta el lugar conocido par Ojo de Agua, y


de ahi con el Barrio Jumagua, pasando par el Mamey y coja
al collej6n del Cochino, hosta salir a la carretera de Sagua
a Santa Clara).
Sr. President (Megias 'Prez): Tomada en
consideraci6n, Comisiones de Hacienda y Presupuestos y de Obras
P6blicas?
(Senales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los seFores Canut Casals y
otros, par Io que se concede un credito de $300,000.00 para
la construcci6n de una carretera que partiendo del t6rmino
de Santo Domingo, cruce por Rodrigo y Balneario de Amaro
hcsta Sitio Grande, en el t6rmino municipal de Cifuentes).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, acuerda la C6mara enviarla a la
Comisiones de Hacienda y Presupuestos y de Obras
P6blicas?
(Seiales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los seniors Canut Casals y
otros, concediendo un cr6dito de $400,000.00 para la cons-
trucci6n de una carretera que partierido del pueblo de Rancho
Veloz pose par el barrio de Sierra Morena hasta el pueblo de
Corralillo, con un ramal a los Bafios de Elguea y otro a la
p!aya La Panchita y Minas de Motembo).
.Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, acuerda la C6mara enviarla a la
Comisi6n de Hacienda y Presupuestos?
(Seiales afirmativas).
Aprobado.
(El Oficial de Actas lee la de los sefores Villa Su6rez y
otros, concediendo una pension vitalicia de $720.00 anuales
a la seFora Lucila de la Caridad Galindo P6rez, enfermera
del Ej6rcito Libertador, por los valiosos servicios prestados en
la gesta revolucionaria).
Sr. President (Megias P6rez): Tomada en
consideraci6n, acuerda la C6mara enviarla a la
Comisi6n de Hacienda y Presupuestos?
(Seiales afirmativas).
Aprobado.
Continia la Orden del Dia, con la discusi6n de
Dict6menes.
.... Sr. del Busto (Rafael): Sr. President, pido
la palabra para una proposici6n incidental.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la pala-
bra el Sr. del Busto.
Sr. del Busto (Rafael) : Sr. President y seiores
Representantes: Yo no tenia el prop6sito de inter-
venir en el debate de la Ley sobre el Arrenda-
miento de Predios R6sticos y Aparceras, soy, como
casi todos los seiores Representantes, partidario
de una Ley de Arrendamiento de Predios Risticos
y Aparcerias; y 6sta que est6 discutiendo la C6-
mara, desde el primer moment, la considered pla-
gada de defects, pero entendia, oyendo el pare-
cer de los compaFeros del bloque agrario de la









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


C6mara y de los miembros de la Confederaci6n
Campesina de Cuba, que esta Ley deberia de vo-
tarse; pero, es que estudi6ndola, es que ley6ndole
he Ilegado a la conclusion de que en las modifi-
caciones introducidas por el Senado al Proyecto
de la C6mara, existen monstruosidades sin prece-
dentes, existen, Sr. President y sefores Repre-
sentantes, cosas, que si las investigamos...
Sr. President (Megias P6rez): La Presidencia
ruega al Sr. del Busto que limited sus palabras a
explicar la proposici6n incidental a que se refiri6.
,Sr. del Busto (Rafael): Es lo que estoy hacien-
do, explicando la proposici6n incidental.
Como decia, existen cosas tan extraordinarias,
que si investigamos un poco en ellas, tal vez si
descubri6ramos maniobras inconfesables introdu-
cidas en esas modificaciones delSenado.
Por esa raz6n, yo me propongo combatir esta
Ley en la C6mara de Representantes y la propo-
sici6n que hago consiste en que se amplie el de-
bate, concedi6ndose, en vez de dos turnos a favor
y dos en contra, tres o cuatro, brind6ndoseme la
oportunidad de consumer un turno en contra de
esta Ley.
Sr. President (Megias P6rez) : Est6 de acuer-
do la C6mara en que se amplie el debate a tres
turns a favor y tres en contra?
(Sefales afirmativos).
Aprobado.
Sr. del Busto (Rafael): Pido un turno en contra
Sr. President (Megias P6rez): Se ha tomado
nota.
ContinUa el debate sobre el Proyecto de Ley de
Arrendamiento de Predios R6sticos y Aparcerias.
Tiene la palabra el Sr. Vega Ceballos.
Sr. Vega Ceballos (Victor): Sr. President y se-
niores Representantes: No temais que os canse con
mis mal hilvanadas frases al continuar mi oposi-
ci6n a la Ley de Arrendamiento de Predios Rus-
ticos y Aparcerias.
Ya escuch6, durante la Cltima sesi6n en que de
este problema se fratara --al menos asf lo hicie-
ron constar los lideres de los distintos Partidos
que aqui tienen asiento, con excepci6n del lider
del Partido Republicano-, que est6is dispuestos
a aprobar esta Ley de todas maneras.
No se me moteje porque a pdsar de ello hable
aqui otra vez, porque ya hab6is escuchado hace
breves minutes a uno de los compaFeros que en
esta C6mara se opuso m6s fuertemente a mi acti-
tud, y, de pie en su escaoo, en forma admonitoria
me decia: "No se preocupe el Sr. Vega Ceballos,
que aunque est6 hablando tres meses aqui, vamos
a depositar todos los votos nuestros a favor de la
Ley", que ya ha cambiado de criterio, y opina
sobre la gravedad que encierra esta Ley, que, se-
gun dice, no es solamente inconstitucional, ado-
lece de graves vicios que la hacen ineficaz, sino
que hay, perdido en el articulado de la misma,
algo que la ciudadania repudia y que nosotros
debemos rechazar tambi6n.


1 "


Ignoro las razones que tiene el distinguido
compafero para hacer tan grave afirmaci6n, pero
61 puede haber hallado problems de cierto g6ne-
ro en esta Ley que Ileva tantos dias debati6ndose,
y yo estimo, y hay que convenir en ello, que de
su studio meditado y cuidadoso se puede dedu-
cir que traer6 graves consecuencias para la naci6n.
Y ahora continuaremos la ruta que nos hemos
trazado, que es la de analizar la mayor parte de
los articulos de la Ley para demostrar su incons-
titucionalidad.
Analizado ampliamente el Art. 2,.como va lo
hemos hecho en ocasiones anteriores, vamos q re-
ferirnos al Art. 39, por si acaso hay otros conpa-
Feros que no la han leido suficientemente, y pue-
dan tambi6n venir en conocimiento de que a todos
amenazan enormes peligros con la aprobaci6n de
esta Ley.
El Art. 39 dice:
"Quedan prohibidos los subarrendamientos de fincas rus-
ticas y las cesiones parciales del arrendamiento. Ser6 causal
de desahucio el arrendamiento y la cesi6n parcial del dere-
cho de arrendamiento otorgada por el arrendatario, sin per-
juicio de la nulidad del subarriendo a cesi6n".
"En caso de muerte del arrendatario, los herederos for-
zosos y la viuda podr6n continuar en el disfrute del bien
arrtndado, hasta la expiraci6n del contrato o su'pr6rroga;
o cederlo con la conformidad del arrendador a tercero que
reuna las condiciones exigidas en esta Ley".
En todas las 6pocas y en todos los poises, el de-
recho a subarrendar un predio no se deja al arbi-
trio del legislator; porque el contrato de arrenda-
miento es por su esencia uno de los que estable-
cen obligaciones reciprocas entire las parties con-
tratantes; lo que Ilaman los juristas un contrato
"sinalagm6tico", y por lo tanto hay que dejar al
libre juego de intereses de ias partes contratantes
la posibilidad del subarrendamiento.

Si se aprobara esta Ley con ese p6rrofo prime-
ro del Art. 39, cometeriamos una gran injusticia,
no ya con el arrendador, a quien quiz6s le con-
venga que no ,se subarriende el predio que 61
arrend6, sino con el subarrendatario, a quien, po-
siblemente, circunstancias ajenas a su voluntad
podrian llevarle a la necesidad de hallar en un
subarrendador isalida a ocasionales 'dificultades,
logrando asi poner la finca en producci6n, y ob-
tener de ella los provechos y los frutos necesarios
para la comunidad.
De esta suerte no se sustrae el predio a la pro-
ducci6n general del pais, d6ndoselo a un pobre
arrendctario a quien la escasa fortune o precario
conocimiento agricola inhabilitan en el prop6sito
de dar a la propiedad la funci6n social que el
constituyente persigui6.
El p6rrafo segundo de ese Art. declare: "En
caso de muerte del arrendatario los herederos for-
zosos y la viuda podr6n continuar en el disfrute
del bien arrendado, hasta la expiraci6n del con-
trato a su pr6rroga; o cederlo con la conformidad
del arrendador a tercero que reina las condiciones
exigidas en esta Ley".


--- CI








DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 5
I- I -PL I ~ I i


V. ase aqui como el legislator incurre en la
contradicci6n m6s burda, es decir: Al que arrien-
da el predio no se le permit subarrendarlo, y a la
viuda o herederos, si se le permit ceder el arren-
damiento a un tercero, que es tanto como sub-
arrendarlo.
Veamos el Art. 59 de la Ley: es el articulo po-
siblemente sobre el cual va a girar la discusi6n de
esta tarde, si no me equivoco respect a lo que
nos anunciara hace un moment el companero
Sr. del Busto.
Este Art. 59 establece que:
"En los contratos de orrendamiento de fincas r6sticas, ser6
nulo todo pccto que exceda del pago de una rental annual del
seis par ciento en relaci6n con el valor en venta fijado al
inmueble en el Registro Territorial del Municipio, o en su
defecto del precio fijado en el ultimo titulo de odquisici6n
del bibn. En ning6n caso el .valor en venta del inmueble podr6
considerarse que exceda de*lo que produciria el seis por
ciento por aio, en'relaci6n con el 6ltimo valor en renta annual
Sdeclarada en el citado Registro".
"Ser6 nula today estipulaci6n que establezca el pago de
regalias o cualquier otro beneficio pecuniario al arrendodor,
para burlar lo antes expuesto, sin que pueda exigirse por el
arrendador fianza ni garantia de ning6n concept para e!
arrendamiento, aunque si tendr6 derecho preferente a cual-
quier acreedor paa el cobro de la renta annual .
"Las contribuciones e impuestos que devengue la finca o
lote arrendado,, ser6 siempre de cuenta del arrendador".
"Se exception de estos disposiciones, en cuanto a la renta,
'los arrendamiendos de fincas para dedicarlas al, cultivo de
la caoa, reguladas por la Ley de Coordinaci6n Azucarera".
"Asimismo los arrendomientos o subarrendamientos de
fincas dedicadas en todo o eh parte al cultivo de la cana,
en los casos en que estB vencido el t6rmino original de du-
raci6n de los contratos, no producir6n efectos en lo relative
a la cuantia de la renta. En todos los casos en que el.arren-
damiento o subarrendamiento se encuentre prorregado a
virtud del derecho de permanencia, incluyendo los compren-
didos en el Art. 3.2 d.e la Ley de Coordinaci6n Azucarera de
2 de septiembre de 1937, en relaci6n con la Ley de Mora-'
toria Hipotecaria de 3 de abril de 1933, tanto el arrendador
comer el subarrendador tendr6n derecho a exigir par todas las
6reas que componen la finca las rentas minimas determi-
nadas en la escala del Art. 31 de la citada Ley de Coordi-
naci6n Azucarera, sin perjuicio del derecho del arrendatario
y del subarrendatario, de renunciar a su pemanencia en las
tierras integrantes de la porci6n definida en el inciso c) del
Art. 27 de la propia Ley y a devolverlas, siempre que cons-
tituyan un solo paio".
Como observar6is de la lecture de ese primer
p6rrafo del Art. 59,. estamos muy lejos de aquellas
legislaciones castizas, de los espafoles, en donde
jam6s habia duda respect a lo que quiso decir el
legislator. Est6 redactado de ta! manera este pa-
rrafo que Ipoco se entiende, aunque una interpre-
taci6n recta, nos indica que establece una renta
fija, y que esta rent no puede exceder de un 6%
del valor que tenga declarado en el Municipio el
duefo del predio, o el valor que se le diera en el
titulo de adquisici6n.

En primer lugar, contradice el Art. 274 de la
Constituci6n que establece que en los contratos de


arrendamientos las rentas ser6n flexibles, con un
minimun y un m6ximun, y aqui se establece u na
.renta fija en relaci6n con el valor del inmueble,
y, lo que es m6s grave, se compete una injusticia
extraordinaria, una verdadera extralimitaci6n res-
pecto al duefio del predio. Supongamos que un
buen sefor ha adquirido una finca a.titulo de he-
rencia hace cuarenta aios; en ese moment tenia
el bien ui escaso valor, esa finca no ha salido de
su patrimonio y, segin el -titulo de adquisici6n;
tenia un valor escaso en el moment en qte vino
a former parte de su patrimonio, naturalmente in-
ferior a su valor actual; pues este buen senor, que
no ha cometido otro delito que el de haber here-
dado de sus mayores una finca, tiene la obliga-
ci6n de arrendarla por un precio r7iserable.en una
epoca en que los aumentos de salaries y de los
articulos de primera necesidad han encarecido la
vida en forma extraordinaria.
Sr. Su6rez Rivas (JosB): Tambidn quieren
cumentos de alquileres.
Sr. Vega Ceballos (Victor): Claro, se fabrican
casas de apartamentos y se les sefala un alquiler
monstruoso.
En cambio un senor que hered6 hace cuarenta
anos y que no ha cambiado en el Registro el tipo
de valor en venta, tiene que recibir por ese predio
una mezquina cantidad al arrendarlo.
El p6rrafo segundo de ese articulo establece:
"que todq prescripci6n en contrario es nula, como
es el pado de regalia o cualquier otro beneficio
pecuniario al .arrendador, etc.".
Muy bien. Es una verdadera confiscaci6n la
que se establece en el Art 59. Si nosotros vamos
a qlquilar una casa en la ciudad de La Habana,
o en cualquier ciudad de la Republica, el due5o
tiene el derecho de exigirnos un mes adelantado,
un mes en dep6sito, un mes en fondo.. ., el dueno
de-una finca r6stica, no lo tiene. A ese que posee
intereses en el campo, donde hay menos seguridad
y menos protecci6n, a ese le damos una Ley que
lo protege rhucho menos; ese ya no tiene derecho
a pedir ni el mes adelantado, ni el mes en fondo,
ni el mes de fianza o garantia, que lo resguarde
contra la morosidad a mala fe de su arrendatario.
Pero en fuerza de colocar cargas sobre los
hombros del propietario, el legislator no se ha
parade en detalles, y por otro p6rrafo, establece:
"Las contribuciones e impuestos que devengue la
flnca o lote arrendado, ser6n siempre de cuenta del
arrendador".
Un pobre arrendador a quien se le fija la renta
del 6% al dio, no del valor actual de su finca,
sino del que tuvo en la 6poca en que lo compr6,
o de la declaraci6n que hizo en determinada opor-
tunidad, tiene adem6s que pagar impuestos de
esa finca, Io que hace bajar la renta, una vez de-
ducido los impuestos y contribuciones, a un dos o
un tres por ciento del supuesto valor de aquella.
Cuando se votan legislaciones de esta indole, se
tiene ,siempre en cuenta el derecho de ambas
parties. No es possible, al menos en una Repiblica
democr6tica, establecer pragm6ticas que contem-
plen el caso aislado de uno de los contratantes,
porquq tal media conduce a la.tirania y a la con-
culcaci6n de legitimos derechos.








6 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
I ~ ~ ~ ~ ~ I .......- ---


Hay otro p6rrafo formidable, que no voy a ana-
lizar largamente, porque quiero dejarlo a mi com-
paiero el Sr. del Busto, en la oportunidad en que
haga uso de la palabra, y es el que se refiere c
los arrendamientos, o subarrendamientos de fin-
cas dedicadas, en todo-o en parte, al cultivo d(
la cafia. No quiero referirme a l1. Ya ver6is vos-
otros, cuando el Sr. del Busto haga su exposici6r
aqui, a qu6 enormidades Ilegaremos si aprobamo
esta Ley tal como ha venido del Senado, si nos-
otros sancionamos con nuestros votos la ilegiti.
midad que esta Ley ampara en su Art. 5.
Hay un articulo, el 69 de la Ley, del que y
deberia sentirme satisfecho,-si viniera aqui a dis
cutir los problems desde el 6ngulo purament
personal y con vista a mi particular patrimonic
Porque, si bien es verdad, que, desdichado de m,
no tengo una sola pulgada de terreno en el tern
torio national, si desempefio, por raz6n de opos.
clones celebradas hace m6s de 15 aoos, un k,
gistro de la Propiedad; y aqui, el legislator dadi
voso -ic6mo se advierte la mente generosa d&
los abogados en la redacci6n de esta Ley!- nos
ofrece la oportunidad, a Notarios y Registradores
ae la Propiedad, de que obtengamos buen prove-
cho en forma de honorarios. Seguramente que el
legislator se ha dicho: "jSi ella no sirve ni
aprovecha al campesino ni al propietario, al menos
que haya una close en el pais que tenga motives
para sentirse reconocida!"
En lo que a mi respect day las gracias m6s
expresivas a los que han intervenido en la con-
fecci6n de esta Ley; pero renuncio desde ahora
a esa granjeria. Y no la renuncio, asi porque si,
no; la renuncio sencillamente porque s6 bien que
si esta Ley se promulga no habr6 un s61o titulo
de esa clase que vaya al Registro a inscribirse;
porque nadie arrendar6 nada; porque las fincas
podr6n ser intervenidas, podr6n los campesinos de
Cuba Ilenos de entusiasmo, de esperanzas por lo
que esta Ley promete, introducirse en todas las
fincas y apoderarse de'todas las tierras y traer el
caos al pais; todo eso podr6 suceder, menos que
se otorgue un s61o titulo y que se inscriba en el
Registro correspondiente.
Ahora bien: tiene ese Art. 6, adem6s de la
prescripci6n de que los contratos de arrendamien-
tos que esta Ley ampara, deber6n verificarse por
escrito e inscribirse en el Registro de la Propiedad,
una exenci6n que, a mi ver, es inconstitucional y
contraria a la economic del Estado. Dice asi este
p6rrafo del Art. 60: "Los contratos de. arrenda-
mientos de fincas menores de cinco caballerias
estar6n exentos del pago de derechos reales y de;
impuesto del timbre national".
Y yo me pregunto, seFores legisladores, (es que
estos impuestos y estos derechos fiscales no res-
ponden a cargas y obligaciones del Estado? que podemos declarar esa exenci6n, sin perjudicar
los finanzas de la naci6n? Yo entiendo que no. La
Ley del Timbre responded hasta a obligaciones de
car6cter international; y no se me arguya que 6sta
es una legislaci6n de tipo ben6fico, porque no hay
tal -beneficencia en la legislaci6n. Esta Ley, sera
para todo aquel que aspire a arrendar un predic
ristico, y quien arrienda cinco caballerias de tierra
no es jam6s un menesteroso.


Y el Art. 79, al que se referia la otra tarde con
bastante acierto, mi distinguido compaoero el Sr
C.afias Milan6s, va m6s lejos todavia en el prop6-
sito confiscatorio, al declarar que "los propietarios
de fincos rasticos no arrendodas, en que abunde
el "aroma", el "marabi"' o "weyier", quedan obli-
gados al arrendamiento de las mismas en lotes no
inayore? de cinco caballerias de tierra y por t6r-
mino no menor de diez a~os a los agricuitores que
,o soliciten, que s61o pagarCan cinco pesos por con-
-epto de renta annual. Al propietario que incum-
pliere lo dispuesto anteriormente, se le imponar6
ror el Ministerio de Agricultura, una muita no
.nayor de cincuenta pesos por coda caballeria de
,.1erra. Si el incumplidor fuere el arrendatario per-
jer6 su derecho al -arrendamiento".
jUna legislacion pintoresca! A un pobre horn-
-_e, ie cae en su terreno unas cuantas stemlias de
.urauu... ci que conuzca, aunque bea a la hyeia
c. campo de .uoa, y creo que cast toous los que
-o.amos aqui conocemos nutsTro campo, no se le
;.scapa que la semllia del maraou es iievaaa ae
uno a otro conTrn ae la isia, por ias aves o el ga-
naao y que no es cuipa ae ningun aueno que en
su Tinca nazca el maraou. INosorros coniempiamos
que a un buen senor que tiene la aesgiacia ue que
en su tinca le nazca el maraDu, en iuyar ae ayu-
canor el csraao a proaucir la extirpucion ae esa
pianta, lo que hace es contscarie su propieaad,
coDiganaolo a entregaria a un extrano por 1a irri-
soria canticad de cinco pesos por coaiieria. Y en
caso de que se niegue, una muita encima. Se da
con el propierario aquel dicho celebre ae: "cor-
nudo, apaieaao y despues sacado a bailar..."
Pero es que no se puede arrendar en cinco pesos
una caDalleria de terreno por el solo hecho de que
tenga marabu. 1l marabu no es siempre, como los
mas creen, una desgracia para el terreno. El ma-
rabu es una plant leguminosa, de aquellas que
tienen la propiedad de tijar el nitrogeno en la
tierra. Par tanto, protege el terreno. A un terreno
malo lo tertiliza y a uno bueno aumenta su capa-
cidad productive. Pero, ademas, el marabu tiene
tronco maderable y su madera es buena.
He visto, en el aFo de 1912, en la Exposici6n
ae Camaguey, muebles hech&s con madera de
marabu y, ppr cierto, de una manufacture elegan-
tisima y s6lida; y, adem6s, he visto y se ha utili-
zado much tambi6n, carb6n de marabu, el mejor
carb6n vegetal de los que. se fabrican en Cuba.
Quiere decir que ustedes est6n dando por cinco
pesos, est6n regalando tierras de las que individuo
puede obtener una cantidad enorme de beneficios
sin dedicarla a siembra alguna, solamente con
cortar el marab6 y hacer un poco de carb6n.
Ese articulo confiscatorio es inconstitucional
porque se opone a lo dispuesto expresamente en.
el Art. 274 de la Constituci6n, que tantas veces
he citado aqui. En ese Art. 274 se dice que ser6
nulo todo lo que vaya contra lo dispuesto en 61, y
establece que la renta tiene que ser flexible.
No s6 realmente qu6 reglas.o procedimientos se
siguieron para la confecci6n de esta Ley, porque
ahora en el Art. 89, vuelve a tratar de la renta:
"La fijaci6n de la renta annual en los contratos de arren-
damiento se estipular6 por los contratantes de acuerdo con








DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 7


lo dispuesto en el Art. 5 de esta Ley, y transcurrido un ano
de la vigencia del contrato, podr6 el arrendatario formula
demand para que se revise la renta estipulada y se fija la
que en lo sucesivo ho de regir".
"El arrendador s6lo podr6 pedir la revision de la rent en
los ,siguientes casos:
a) Por el establecimiento del impuesto de lo plus volia en
cuanto se refiera a la parte arrendada.
b) Par mejoras establecidas en el predio arrendado par
cuenta del arrendodor, con el consentimiento pbr escrito
del arrendatario.
c) "Por nuevos impuestos que establecieran el Estado, lo
Provincia o el Municipio, que afectaren la renta just
que percibe el arrendador".
Bien, esto quiere decir: "que arrendado un pre-
dio r6stico, al aio siguiente, el arrendatario se
aparece en casa del arrendador, y le dice que quie-
re rebaja de la renta y este debe acordarla". La
Ley no establece razones para este cambio. La
Ley debiera, como lo hacen todas las legislaciones
modernas, decir en que casos podrd el arrendata-
rioidemandar una modificaci6n en la renta, la que
deber6 guardar relaci6n con las perdidas o dafos
que hubiere sufrido, lo cual deber6 ser declarado
por el juez competent, a trav6s del procedimiento
usual. La Ley establece paro el arrendatario el
derecho de pedir la revision de la rent, sin decir
c6mo ni par qu6, en cambio, al arrendador ver6is
todas las imposiciones que se le hacen para lograr
esa revision: "El arrendador s61o podr6 pedir la
revision de la renta en los siguientes casos, etc.".
Es-decir, que al arrendador le pueden sobrevenir
todas las calamidades de la vida; el arrendador
puede estar a las puertas de la miseria; pero a6n
en ese caso no puede pedir revision de la rent
en su favor, porque 6sta ha de ser inflexible, inva-
riable; jel seis por ciento! En cambio, el arrenda-
tario puede pedir revision de la renta y se le con-
cede sin mayores dificultades:. Mayor injusticia
no puede cometerse; mayores errors no pueden
encontrarse en Ley alguna hecha par los hombres
de ning6n pois.
No siempre, a pesar de su prop6sito nobilfsimo.
.ha logrado el Senado proteger al campesino arren-
datario. Aqui tennis un p6rrafo final del Art. 10
de la Ley, donde lo deja completamente en el ca-
mino, a solas con su miseria: "Durante la vigen-
cia del arrendamiento s6lo se podr6 pedir una vez
la revision de la renta. No podr6 pedirse la pr6-
rroga del mismo".
Falta de 16gica y de consecuencia se llama 6sto.
jEs que acaso las calamidades-se produce una
sola vez en un period de tiempo? Si se refiere a
ciclones, en esta provincia acabamos de sufrir dos
ciclones en el breve espacio de s6lo un mes. De
manera que al decir que el arrendatario no podr6
pedir revision m6s de una vez, se dice algo que
no contempla realidades y, al propio tiempo, cuan-
do se dice que no podr6 pedirla dentro de la pr6-
rroga se compete tambi6n una grave injusticia. Si
par el hecho de que un contrato se haya prorro-
gado no puede el. arrendatario pedir ninguna mo-
dificaci6n posterior, estimo que se le desampara
cometi6ndose un gran error. Nosotros, si no vini6-


ramos, como parece que viene la mayoria, con el
prop6sito de aprobar la Ley, deberiamos rechazar
las enmiendas, con objeto de que pasara a una
comisi6n mixta y pudi6ramos articularla de nuevo.
El Art. 11 es tambien un portento de error, por-
que yo no creo que en esto haya mala fe de nin-
guna close. Ha habido, si, ese entusiasmo febril
del escolar a la hora del receso.. Dicen que hay
campesinos que quieren una Ley de arrendamiento
y aparceria? Pues, vamos a darle esa Ley, aunque
no sea una legislaci6n viable, aunque la prisa en
legislar nos haga producer un dislate.
Dice el Art. 1 1
"La renta annual que debe pagar el arrendotario ser6 re-
bajada en un setenta y cinco por ciento si se produce la
perdida total de las cosechas del aio o'la muerte total del
ganado par sequla, cicl6n, incendio, guerra a cualquier otro
caso fortuito, extraordinario o imprevisto".
"Esta rebaja s6lo ser6 aplicable a la renta del a.o en
que se produzca la p&rdida".
"Para que el arrendatario pueda ejercitar este derecho ser6
rnecesario que haya notificado el hecho al arrendador en el
oomicilio de 6ste y notarialmente, dentro de los veinte dias
siguientes ol en que haya ocurrido, aport6ndole las pruebas
del mismo si no se tratase de un hecho p6blico y conocido".
Aqui le do menos que el C6digo Civil actual;
porque realmente si esos desastres ocurren, no
debe pagarse, no el 25%, no debe pagarse un
centavo. El pobre arrendatario de cinco caballe-
rias que tiene un sembrado, que tiene cuatro o
seis vaquitas y las ve morir por un cicl6n o una
epidemic, &va a tener que pagar todavia el 25%
de las rentas? De d6nde lo va a sacar? Cu61 es
la protecci6n que se le est6 dando? Esto no se lla-
ma legislar para el bien pGblico; esto se llama
legislar para el error.

"Esta rebaja s6lo ser6 aplicable a la renta del
ano en que se produzca la p6rdida". Es decir, que
el pobre arrendatario que no tiene ya ganado y
que no tiene siembras, tiene que acudir a un No-
tario y pagarle honorarios para que vaya ante el
arrendador y le pruebe, como si fuera un Juez, el
dano, el perjuicio que ha sufrido, cuando lo que
debe hacer es ir a los Tribunales de Justicia que
son los que deben juzgar esta cuesti6n.
Ahora viene la parte relative a la duraci6n de
los contratos:
"ART. 12. La duraci6n minima de los arr.endomientos de
las fincas desfinadas al cultivo de caia, tabaco, cafe, cacao,
crroz o pifa y de las dedicadas a past de ganado, ser6 de
seis oios. En las destinadas al cultivo de frutos menores ser6
de tres aFios".
Bien, tengo que confesar que no es muy gene-
roso el legislator con el pebre campesino, con el
verdadero sitiero, que es lo que se quiere defender,
que es del que se ha hablado constantemente, y
es el que se ha defendido aqui. Tres aios, en un
pais sin regadios, en done se depend del acaso,
del azar, de que Ilueva o no Ilueva, es muy corto
plaza para el individuo que ha de cultivar la tierra.
cCu6ntas veces, en las provincial de Camagiey y
Oriente, ha habido durante dos anos una formi-








8 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


dable sequoia, en que se secan todas las siembra-
y en que mueren todas las simientes, y despu6s
han habido grandes avenidas de agua que acaban
por destruir lo poco que la sequoia respet6? Duran-
te los tres aFios se pasa el campesino, mano sobre
mano, frente a la tierra infecunda y est6ril, y
cuando puede sembrar, cuando los peligros de de-
sastre han pasado, -entonces tiene que marcharse
del predio o acogerse al procedimiento en virtud
del cual se le otorga la pr6rroga. No, tres anfos es
muy poco. Debieran ser cinco afnos prorrogables
a cinco aFios m6s, cuando el cultivador realmente
mantenga el predio en producci6n.
VWase c6mo este cavernicola no quiere despo-
seer al infeliz campesino; v6ase la diferencia entire
defender los intereses de un pais y defender los
intereses de una close: Cuando se defienden los
intereses de un pais se mira a lo amplio, a lo ili-
mite, pero cuando se contempla el interns de secta
o de close se produce los errors de esta Ley,
francamente sectaria, clasista, discriminadora, de
confiscaci6n y de despojo.
El Art. 13 declara'que:
"El arrendatario podr6 prorrogar la duraci6n del contrato
de arrendamiento al vencimiento del mismo, si ha cumplido
todas las obligaciones que le son inherentes, por un termino
no mayor del fijado originalmente a dicho contrato. Para
ejercitar este derecho debe notificar su decision al arrendador,
en el domicilio de este, por medio de un actor notarial, con
no rnenos de un aie de anticipaci6n, al vencimiento del
contrato".
Y vuelven aqui los. Notarios a entrar en fun-
clones. Es una Ley para beneficio de los Notarios
y de los Registradores de la Propiedad. Cada vez
que un pobre guajiro analfabeto, sin bienes de
fortune, tenga un problema en el predio que
arrend6, deber6 acudir a un Notario, que no le
vc a prestar los servicios de gratis, y apenas si
podr6 comer, despu6s de tanto pagar honorarios.
Dice la Ley, que pagar6 la mitad de lo fijado en
el arancel como honorarios, con lo que la Ley est6
beneficiando a una close que no es precisamente
la que est6 sobre el surco hacienda producer la
tierra.
Y viene la parte-de las mejoras. iQu6 intere-
sante es la parte referente a las mejoras! Yo s6
que esta Ley es una Ley parcialisima, que mira
con especialidad hacia una de las partes que in-
tervienen en el contrato. En esto no se aleja much
de la mayor parte de las legislaciones modernas.
En lo que se aleja -no de las legislaciones mo.
dernas, sino de la realidad ambiente- es en lo
que se refiere a la protecci6n y defense de las me-
joras que el campesino introduce en el fundo
ajeno.
En el Art. 15 declara:
"El arrendatario tendr6 derecho, a la terminoci6n del con-
trato, a ser indemnizado por Ias mejoros tiles que haya rea-
Ifzado en el predio arrendado durante la primer mitad del


"Las mejoras tiles realizadas por el arrendatario, aten-
diendo a las obligaciones del contrato por reducci6n d.e la
rent tqmbien ser6n'de cuenta del arrendatario".
"En-caso de pr6rroga del contrato del arrendamiento el
arrendatario no tendr6 derecho a ind.emnizaci6n alguna por
las mejoras tiles que haya realizado ni por. las que realice
durante el termino de la pr6rroga".
Bien, estudiemos el p6rrafo primero..Este p6-
rrafo primer no distingue las verdaderas mejoras
que pueden introducirse en un predio y que no son
dos, sino tres. Las rmejoras 'necesarias, sin las cua-
les el predio es baldio, no puede ser utilizado; las
mejoras tiles, que son aquellas que produce
mayores beneficios en el predio, que lo hacen pro-
ducir mejor, como son las siembras de 6rboles ma-
derables, la creaci6n de establos, etc.; y las me-
joras de confort y adorro, que son las simplemente
hechas para comadidad y lujo del arrendatario.
Las mejoras necesarias deben ser pagodas siempre
por el arrendador, puesto que quedan a su bene-
ficio... (El aparato de radio sufre una interrup-
ci6n) no import el moment en que se hayan rea-
lizado. No comprendo esto de que si se realizan
las mejoras un dia despues de transcurrida la
primer mitad del t6rmino del arrendamiento, ho
deba pagarlas el arrendador, porque las mejoras
necesarias y tiles no pueden ser quitadas del
predio sin perjuicio para este y para la cosa que
se quit. joras necesarias, aunque los mismas hayan side
hechas quince dias antes de cesar el arrendamien-
to?... o es que lo que se hace para beneficio
del arrendador: debe cargarlo sobre sus espaldas
el arrendatario? (Y las mejoras tiles, las que en-
riquecen y engrandecen el predio, la siembra de
6rboles maderables, .de 6rboles frutales, la edifi-
caci6n de un establo, de un horno de cal, por que
va a perderlas el arrendatario, por que va a perder
el infeliz campesino su dinero y su trabajo si en
verdad lo queremos ayudar? El arrendador debe
pagarlas. Eso es lo just. Eso es lo equitativo.
Pero, claro; esta Ley se apart tanto de la equidad
para uno como para el otro. La podriamos lamar,
sin faltar el respeto a los senores legisladores,
como la Ley del disparate continuado. "
Bien est6 que el arrendatario, que vive c6modo
y lujoso, que posee aire acondicionado, antenas
para el radio, que ha instalado para los dias frios
de nuestro tibio invierno una calefacci6n, se Ileve
todo aquello; puesto que el dueFo de la finca no
debe pagar los lujos de su arrendatario.
El Capitulo V de la Ley se limita a hacer una
distinci6n de lo que son tierras laborables. Parece
que quiere hacer la distinci6n, no la hace justa-
mente. Dice que:
"Art. 17. Todo propietario de tierra laborable que no las
dedique a cultivos agricolas o a crianza de ganado, o tenga
mayor extension de la necesaria para su adecuado oprovecha-
miento, queda obligado a arrendarla a los campesinos que asi
lo solicitaren, en lotes no mayores de cinco caballerias".


plazo de vigencia de! arriendo y que fueren necesarias para "Si el propietario se negare a realizarlo podr6 ser denun-
el alojamiento adecuodo de su familiar y empleados y para a ciado al Ministerio de Agricultura que proceder6 a comprobar
convenient explotacion de la finca arrendada". r
nvenien xplotci6n de finc arrendada"dentro del termino de treinta dias si las tierras son o no labo-
"Las mejoros de mero adorno, comodidad y comfort ser6n rabies y si est6n a no debidamente explctadas. Si el Minis-
de cuenta del.arrendatqrio". terio de Agriculturo estimore cierta la denuncia dictar6 reso-









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 9
II I_ _I I


luci6n requiriendo at prop-etario para que dentro del termino
de veinte dias otorgue al presunto arrendatario el contrato
correspondiente, de acuerdo con las prescripciones de esta
Ley. Esta resoluci6n se notificar6 a los interesodos dentro de
los diez dias siguientes y contra la mismb podr6 establecerse
recurso de alzada ante el Presidente de la Rep6blica pu-
diendo interponerse contra la resoluci6n presidencial el re-
.curso contencioso-administrativo que autorizan las Leyes".
Evidentemente que pocos campesinos intervi-
nieron en la formaci6n de esta Ley, porque una
finca puede o no dedicarse a explotaci6n agrico-
la, a la siembra de frutos menores, o a la gana-
deria, sin que por eso sea una finca inexplotada.
iQue me diriais vosotros de las fincas que tene-
mos constituidas en reserve forestal? riais de esa parte de los predios a los que deja-
mos el arbolado, no s6lo para tener maderas y
sombra para el ganado, sino como un medio de
fertilizer con el mantillo el terreno?... Eso, segun
este precepto, es una tierra inexplotada; y cuando
un predio est6 'cubierto de caobas, de cedros y
pinos, se considerar6 inexplotado y deber6 entre-
garse en arrendamiento a quien asi lo solicite,
porque est6 considerado en la Ley coma tierra
inexplotada. naria y constant por la reforestaci6n dei pais no
es m6s que un embuste y una torpeza? Porque
viene esta Ley a destruir todos los buenos prop6-
sitos de los Ministros de Agricultura que est6n
pretendiendo la repoblaci6n forestal de Cuba
Tendremos menos 6rboles; tambi6n tendremos
menos tierra; tambi6n tendremos m6s arideces en
los terrenos y menos agua tambi6n.
No hablemosde que convierte al ciudadano
campesino en denunciante perpetuo. L.a Ley es de
denuncia, casi de espionage: est6 el ciudadano del
campo en funciones de policia, denunciando at
propietario cuando no le quiere arrendar, cuando
tiene m6s terreno del que debe, cuando siembra
una cosa u otra.
No vale la pena seguir este an6lisis, porque
cansariamos vuestra atenci6n y posiblemente no
obtendriamos m6s luz que la que nos puede dar
dentro de un moment un distinguido compaOero
que ha prometido levantar aqui el manto aue cubre
determinadas cuestiones imposibjes de aceptar.
La regulaci6n de la aparceria es realmente
pintoresca, es lo que m6s se aleja de la realidad
En primer lugar, la aparceria es una sociedad,
cuando alguien le cede a otro un hato de ganado
para que lo mejore, cuando le da un poco de tierra
para que la cultive, es porque atiende a una. de
estas condiciones en el individuo: a su experience
en crianza de ganado, a a sus conocimientos come
sembrador y cultivador. (C6mo es possible enton-
ces que a la muerte del aparcero vengan la viuda
y los hijos a sustituirlo? Esto podria ocurrir cuando
reunieran las condiciones de aqu6l a quien suplan,
pero no par imposici6n de la Ley. La aparceria
debe tener m6s flexibilidad que el arrendariento.
Se explica una Ley de aparceria que est6 fijando
- la cuota que cada parte debe tener en la obten-
ci6n de los frutos, para evitar la explotaci6n del
infeliz sembrador o criador; pero esta aparceria,
en que se hace una distinci6n, -a mi ver la m6s
injusta- entire los sembradores de -tabaco de.
Pinar del Rio, los de Santa Clara, los de Cama-
giey y los de Oriente, es francamente inaceptable.


de igual manera? dEs que unas par haber sido sd-
metidas a cultivos intensos no est6n m6s empo-
brecidas que otras y exigen mayors esfuerzos?
(Es que no exigen gastos determinados algunas
porciones de tierra, que deben ser compartidos por
las parties contratantes?
D6jese este problema a la libre contrataci6n,
fijando s61o el m6ximo y el minimo, que sabia-
mente quiso el legislator de la Constituyente, y
nos evitaremos cuestiones y se las evitaremos
tambi6n a nuestros 'conciudadanos. Mantendremos
la aparceria y el arrendamiento con una Ley fle-
xible y justiciera, pero con esta mataremos el
arrendamiento y la aparceria, y mataremos a
Cuba tambi6n, cuando los predios esteriles no
puedan producer nada.
Esta Ley, decla yo en cierta oportuniddd, es una
Ley-antigua, y le daba ciento y tantos anos de
antigiedad. Es m6s antigua i Es de la Edad Me-
dia! Es creadora de siervos; crea uri tipo de cam-
pesino especial; divide a los hombres de Cuba en
dos closes: de un lado los de oficios liberals, los
comerciantes y los navieros; del'otro, los campe-
sinos establecidos, como en esos praises muy atra-
sados, con la imposibilidad del pose de una case
a otra, contraviniendo el Art. 20 de la Constitu-
ci6n, porque hace una gran discriminaci6n y esta-
blece un triste privilegio. S61lo se podr6 arrendar,
con arreglo a esta Ley, a quienes habitualmente
se dediquen a labores ag'rcolas. Hay una close de
cubanos con unos derechos y otra close con otros
derechos. Todo contrario a la Constituci6n.
iMuy bien! Es-decir que la Ley va m6s lejos que
la naturaleza y la vida misma. La vida.y la natu-
raleza le dan al hombre la oportunidad de dedicar
sus actividades-a todos los fines licitos de la exis-
tencia. Mafana -un abogado, cansado de luchar
con los Tribunales y los C6digos, decide dedicarse
al campo; y se entera de que hay un ciudadano
que posee una finca y no la explota, y va a arren-
d6rsela. iAh! 6ste no puede arrendar; no es cam-
pesino. Lo que tanto se ha pretendido borrar: la
discriminaci6n, es to que viene a establecer la Ley,
y lo que es peor, la creaci6n de castas en nuestra
sociedad; castas que empiezan por querer usurpar
lo ajeno y acabar6n por perseguirse -ensafada-
mente y anarquizar el pdis. El campesino ser6
obligatoriamente campesino, y el ciudadano obli-
gatoriamente ciudadano. Si par casualidod o por
mala ventura, alguien hubiera arrendado media
caballeria, no puede ya arrendar m6s tierra, ese
no est6 en condiciones para pedir, mayor cantidad
de tierra con arreglo a su capacidad de labor, por-
que la Ley dice que cuando se tiene un pedazo de
tierra en arrendamiento no se puede arrendar m6s.
SEs que quiz6 se pretend atar al hombre al pe-
queno terr6n que pise su plant!
Lo que ocurre es que se hd ido a reformer la
Ley que procedia de la C6mara y entonces se han
Ilevado alli todas las apetencias y todas las pa-
siones; lo que sucede es que mientras nosotros los
dem6cratas-liberales estamosa enfrascados en per-"
secuciones m6s de tipo electoral que ideol6gico,
los Partidos o el Partido que no piensa como nos-
otros est6 en su obra, est6 en lo suyo, est6 en la
licita y h6bil gesti6n de sus interests, y se dice:
''Si no puede haber una legislaci6n equitativa









10 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
,, I -- -~r~ssaII


para el campesino, que venga el caos y se derrum-
be todo; porque si es precise edificar, lo haremos
de abajo a arriba. Queremos un nuevo orden o un
nuevo estado de cosas y una nueva forma de
,vivir". Nosotros, en cambio, laboramos para elick
como decia el latino "comemos perdices pare
etlos"; "masticamos para que ellos digieran y asi-
milen"; introducimos la inquietud y el disorder
para que ellos prosperen y crezcan, y, lo que es
m6s grave, matamos la fe en nuestras ideas por-
que no sabemos defenderlas, cuidarlas ni tutelarlas.
El inciso c) del Art. 46 es tambi6n altamente
err6neo: Ahora ver6is como ese inciso "C", dando
un sdlto de un sitio a otro, ayuda precisamente a
ese gran capital, tan maltratado en esta C6mara
en dias pasados.
Dice el inciso "C" del Art. 46:
"c) Cuando las tierras sean accesorias de edificios que el
propietario use para habitaci6n, disfrute o aprovecha-
miento de 61 o de su familiar o de cualquier explotaci6n
que realice el propietario o un tercero en la finca a la
cual correspondent las tierras. En todo caso se conside-
rar6n como accesorios las tierras de una finca cuandb
tengan un valor inferior a las edificaciones constituidas
en la mismo".
El p6rrafo, realmente, est6 redactado en forma
premiosa Parece que, del alem6n, se verti6 direc-
tamente al castellano, sin tender a nuestra cas-
tiza construcci6n descendente; pero, lo que dice
realmente, es que las tierras accesorias a una
explotaci6n no pueden 'caer bajo las prescripciones
de esta Ley de arrendamientos.
iAh!, amigos del bloque agrfcola o agrario, que
oqui tennis asiento, no hab6is leido ese inciso de
este articulo? .No conoc6is su alcance? .No sa-
b6is que este es el agujero par done se escapan
(as verdaderas tierras labrantfas? NNo os d6is
cuenta que ese imperialismo tiene aqui su mayor
apoyo y defense? jNo comprendeis que si esto per-
dura, que si 6sto persiste en la Ley, no habr6 nin-
g6n campesino que pueda arrendar nada? eDes-
pu6s de todo, con quienes tienen problems los
campesinos? aCon los dueios de predios cubanos?
iNo!, icon las grandes empress agricolas, que
son justamente extranjeras!
Precisamente el otro dia, una compafera dis-
tinguida, tr6mula, lena de santa ira, se levant
pare protester contra una de las compaiias im-
perialistas extranjeras, argumentando constante-
mente de que se trataba de defender aqui, par e!
que habla, los privilegios abusivos de dichas com-
panlas.
He aqui ahora esos privilegios abusivos consa-
grados en una. Ley demag6gica que vosotros v6is
a aprobar dentro de unos mementos.
Y .hay otro inciso, que si el rest de la Ley no
fuera tr6gico, seria burlesco y risible, que debe
conocerse; es el inciso e) del Art. 46 que dice-
"Si el propietario decide poner las tierras en
explotaci6n, para lo cual los Tribunales fijar6n un
plazo que no ser6 rrenor de tres meses".
Bueno, hay que reconocer que est6 un poco mal
escrito. Es decir, que un senior que tiene diez ca-
ballerias de tierra, cuando alguien se present a
arrendar le responded: "Un moment, hermano, no
puedo arrendar, pues voy a poner la finca en ex-
plotaci6n" y con eso, est6 liquidado el asunto,


Es decir, que no tiene vigencia ni viabilidad.
Me estoy refiriendo al Art. 46 de esta Ley de
aparcerias.
O sea, que nos. hemos posado dras tras dias dis-
cutiendo unos y defendiendo a los campesinos
pequeios, y otros, a los campesinos grandes, y
result que ninguno de los dos tenemos raz6n, ya
que la Ley le pega a unos y a otros.
Pero hay otro inciso c6mico, el inciso "G".
Ya no se conform el legislator con otorgar
estos dos privilegios anteriores a los grandes due-
ios de fincas, a los verdaderos terratenientes, sino
que, adem6s, les da -el derecho a escoger de una
lista de individuos que le piden en arrendamiento
sus predios; y como no consider, ni lo consider6is
vosotros, que hay muchos ton'tos entire los propie-
tarios, estos sefores siempre tendr6n un amigo a
auien introducir en la lista para darles el arren-
damiento de sus tierras burlando de esta forma
los preceptos de la Ley.
Pero, adem6s, tenemos en las disposiciones
generals, una de las mayores monstruosidades de
la Ley: la primera de las disposiciones generals
establece que:
"Duante el t6rmino de cinco anos a contar de la vigencia
de esta Ley todo poseedor en concept de duerio, de buena
fe y sin promiscuidad, de terrenos que no procedan de ha-
ciendas comuneras, podr6 acreditar sus derechos en la forma
que disponen los Articulos 8, 9 y siguientes de la Ley de 22
de octubre de 1904, y lograr su inscripci6n en el Registro
de la Propiedad correspondiente cuando la finca de que se
trate no estuviese inscrita en dicho Registro".
"Los expedientes que se tramiten al omparo de esta Dispo-
sici6n no devengar6n derechos reales".
Es decir, sencillamente, la destrucci6n de nues-
tro regimen inmobiliario.
Vamos a darle oportunidod a todos los falsarios
y criaturas de malo fe, para que inscriban en el
Registro de la Propiedad, a ciencia y paciencia
del legislator, como suyos, predios que jam6s po-
seyeron, que nunca pertenecieron a su acervo
personal.
Pero la disposici6n transitoria primera, es un
atentado formidable a la Constituci6n.
Dice asi:
"Primera: Para adaptor el regimen vigente en la actua-
lidad al que se establece por la present Ley, se determine:
que los contratos de arrendamiento y los de aparcerda que
se encuentren en vigor al promulgarse esta Ley, quedar6r
sometidos'al regimen que en ella se establece, lo cual tendr6
oue verificarse dentro del t6rmino de un ano a contar desde
IG vigencia de la misma, quedando obligados a suscribir todo
arrendador o aparcerista con su.arrendatario o aparcero el
contrato correspondients de acuerdo can las prescripciones de
esta Ley, dentro del t6rmino seralado".
"Si el arrendador o el aparcerista no cumplieren lo ante-
riormente dispuesto dentro del t6rmino indicado, no podr6
ejercitar causal de desahucio contra el arrendatario o el apar-
cero hasta la verificaci6n de lo preceptuado".
Esto es, sencillamente, darle car6cter retroac-
tivo a. la Ley. La Ley, con este car6cter retroac-
tivo, 'va contra contratos celebrados con anterio-
ridad a su vigencia. Al realizar 6sto, contraviene
todo el orden constitutional en material de pro-
piedad.








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


Dem6s est6 que os lea otra vez, los articulos
20, 22.y 24 de la Constituci6n, porque lo he hecho
con demasiada frecuencia. Alli habr6is observado
con qu6 cuidado el legislator de la Constituyente
trat6 de impedir que el Poder Legislativo o Ejecu-
tivo se inmiscuyeran en los contratos y le dieran
car6cter retroactive a las Leyes.
Aqui, en el Diario de Sesiones de la Convenci6n
Constituyente, est6 vaciado todo.el pensamiento
de los partidos politicos de'Cuba, desde el Parti-
do Socialista Popular, entonces Uni6n Revolucio-
naria Comunista, hasta el Partido Dem6crata-
Republicano, que representaba las closes m6s con-
servadoras del pais. Todos estuvieron conformes,
y aqui aparecen, en este libro, las mociones pre-
sentadas, y estoy dispuesto a leerlas, en evitgr que
las Leyes pudieran tener efecto retroactive..
Direis vosotros: iqu6 rara coincidencia!; jque
concerto especial Ientre los dem6cratas-republi-
canos, ultraconservadores, y los Socialistas Popula-
res, entonces Uni6n Revolucionaria Comunista!
La extrema izquierda y la extrema derecha, sin
dejar de contar por 6sto los Partidos que se de-
batian, sin decidirse por una u otra tendencia,
como el' P. R. C. (A) y el Partido Liberal. Muy
sencillo, --y est6n alli las palabras de los lideres
comunistas en aquella Convenci6n-L los comu-
nistas temian que una vez promulgada la Consti-
tuci6n, y puesta en vigor, se pretendiera ir con-
tra los contratos colectivos de trabajo y destruir
las conquistas obtenidas al calor de la revoluci6n
por los elements proletarios del pais. Los conser-
vadores temian que en el prop6sito avancista, que
animaba a determinados elements de la Consti-
tuyente, fuera contra los bienes legitimamentc
adquiridos a trav6s de la legislaci6n anterior.
Por eso ambas parties vaciaron en la Constitu-
ci6n su sentir de que la Ley s61o podria tener ca-
r6cter retroactive, en caso de beneficio social, dc
interns o de utilidad pGblica consign6ndolo en la
Ley, la'cual tendria que ser aprobada por las dos
terceras parties de los miembros de cada uno de
los Cuerpos Colegisladores.
Si hay perjuicio a derechos adquiridos, ser6n
indemnizados, y habr6 previamente que fijar en
la Ley el irriporte de la indemnizaci6n, y, cuando
el perjudicado no se hallare conforme, podr6
acudir a los Tribunales de Justicia, para que el
m6s Alto Tribunal, decide en definitive si la Ley
aplica rectamente el concept de beneficio, inte-
r6s social o utilidad-pQblica. Los legisladores de
la Constituci6n quisieron prever el moment que
estamos contemplando, en que se votaran leyes
confiscatorias en perjuicio de la economic del pois,
trastornando el orden financiero de la Republica
y quebrantando inclusive la paz p6blica.
Parece que la mayoria de esta C6mara dce Re-
presentantes, aunque entire los que la componen,
se encuentran ciudadanos que formaron parte de
aquella magna Asamblea Constituyente, y con sus
palabras y sus votos Ilevaron a la Constituci6n los
preceptos de garantia para los contratos y para la
propiedad, est6n dispuestos hoy a volver sobre
sus pasos contrariando los precepts de aquella
Constituci6n que ellos elevaron a la categoria d-
Ley Fundamental de la Rep6blica. Parece que los
que aqui nos oponemos a que se aprueben las
enmiendas introducidas por el Senado en la Ley


de aparceria y arrendamiento, no hemos tenido
m6s derecho que el de hablar y exponer nuestras
ideas; y que vosotros, no por creencia de que la
Ley sea buena, ni por Ilevarnos la contraria, sino
influenciados por determinado ambiente formado
alrededor de la Ley, v6is a mirar con, indiferencia,
no ya nuestra actitud, sino los errors de dicha
Ley, que est6n saltando ante vuestra vista y ante
vuestra inteligencia; y que debemos Ilegar a la
conclusion de que no es possible en Cuba tratar
ning6n problema, por santo, por just, por bueno
aue sea, sino al calor de las pasiones desatadas
y a impulse de las mayores y m6s torpes impro-
visaciones.
bi vosotros vot6is aqui hoy esta Ley, no ser6
por ello Ley; si vosotros otorg6js vuestros sutra-
gios a ella, tendra que ir en otra instancia al
ioder Ejecutivo, y seguro esto) que en la tranqui-
ooaad y sosiego del gaoinere, alia donde no estan
los amigos que atraen, ni los .nemigos que exal-
ton, ni ios partidarios que inclinen, se encontrar6
la just media para aplicarla en este caso, y esta
Ley sera vetada. Pero si para desventura nuestra,
si porque la Ley ha sido votada aqui por una ma-
yoria que la detiende como propia, aunque es mi-
ciativa de Iq minoria que la coaija como suya y
la Ileva adelante, si por ese motive el honoraDle
sehor Presidente de la Republico se creyera oDli-
gado a sancionarla, entonces se ina a los ribu-
naies de Justicia, y el mas Alto Tribunal de Jus-
ticia, donde hombres ajenos a todo passion y a todo
partidarismo, deciaen de la justicia y de la cons-
ritucionalidad de las Leyes, aar6 ta soluci6n defi-
nitiva, que- ser6 una deciaraci6n de inconstitu-
cionaiidad de tal Ley en todos sus extremes, y la
Kepuoiica podra continuar su camino de gloria y
ae progress, a pesar de que nosotros no supimos
velar sincera y valerosamente por ella.
No me amarga ni me apena la derrota, porque
pudiera ser que tanto vosotros, como los que nos
oponemos a la Ley, tengamos nuestros punTos de
raz6n. Restame s6lo en esta tarde, en que me pa-
rece que no es la prppiedad, el bien material, lo
que aqui se desgarra; sino que se desgarra la en-
trana misma de la patria; que se qL iebran todas
las normas juridicas; que se crean ccostas que se
perseguir6n como desesperados; en esta tarde en
que presiento que si vosotros impaitis vuestra
oprobaci6n a esta Ley, han de sobrevenir a Cuba
grandes males, daros la' gracias por haberme es-
cuchado con la benevolencia y la gentieza con
que lo habeis hecho. Porque al fin no hice m6s
que library una infortunada, aunque noble batalla
en favor de la justicia y por el bien de todos los
cubanos. He terminado.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Su6rez Rivas.
Sr. Su6rez Rivas (Jose): Sr. President y seno-
res Representantes: Se ha hablado tanto ya en.
esta C6mara en relaci6n con la Ley de Arrenda-
miento y Aparceria, que yo creo que mi. posici6n
no debe ser en manera alguna, distraer la aten-
ci6n ya bastante cansada de mis compaFeros.
Cuando el Sr. Victor Vega Ceballos, hablaba,
yo me recordaba de un pasaje que lei en el Ariel,
del gran publicista Guillot. Se trataba de una ex-
trafa enajenada que creia todos los dias Ilegado


_L I = I I _I_ _L II
~_ ~ ~_


*ll








it DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
I II II I III


el moment de su boda, y Ilegada la tarde se ce-
hia su corona y se ponia a espcrar ai amaao hastou
que liegaDan las somDras de ia nocne, y enronces
ai ver que el amaao no liegaoD se sumia en unu
situacion ae trisieza y se recogia en sus nabiTa-
clones, pero a la manana sluinTe voivia a aeQ-
pernarse con su ilusion ,y decia: "hoy es cuanao
venara m amado"', y se sentaba liena ae espe-
rcnza a que lteyara su amaao ran esperaao, y es-
mismo simoolismo converttao en reallaaa es Io qu-
esia pasanao con esia Ley. INo Ignoramos que eswc
Ley riene innumeraoles aetectos ae orden lecnico,
pero tamoDen sore ella opinan en el orden tec-
nr'co el t.oiegto ae ADogduos de la cluaad de Lo
haoana, y no ie nan encontraao esos enormes de-
fectos que senalaDa el Sr. Vega LeDalios, no lo=
encontro tampoco la Asociacion de rroplearnos, ni
la Asoclacion de Losecneros; pero la viaa estu
divicilaa en sectors y hay opinions y opinantes.
Yo respeto los romanisTas aspects talenTouamenT.
exputstos por el br. Vega Ceoallos, digno disclpuiu
de inerng y savigny, y que me parece verlo co-
locado en el tiempo de la Roma de los irocuios,
la mare del Ulgesto, a cuyas tuentes han teniu.
que ir a beer su aivina inspiracion toaos los C6-
digos de las naciones sedicentes civilizadas. tsi.
leisiacion es antigua, veraad que es antigua...
Ya existia en parte en Roma, este mismo contlic-
to; tue el vielo problema de los Gracos; tamoien
vino la decaaencia de Koma cuanao en el benado
Romano homDres que opinaban en aquellos mo-
mentos como el br. Vega LeDallos, se opusieron a
estas mealaas, y vino entonces la decadencia de
koma. ts ei grito de los Gracos que va pasando a
traves de los siglos, que tambien liega a la Kevo-
lucion trancesa, que solo do derecnos poiiticos e
ignore este aspect de la propiedad, que ya en
rtuestra America tom6 torma bajo un grlro de dos
palabras tan solo, en Mejico: "Tierra y libertad' .
Ln la patria del india zapoteca Benito Juarez, va-
liente, tenaz y decidido; y que en nuestra Cons'i-
tucion ha tornado torma aunque bastante impre-
cisa, y nosotros tratamos de contempiar los pre-
ceptos de la misma d6ndole viabilidad.
En realidad, lo que se discute en la Ley de
Arrendamiento y Aparceria, son dos filosofias. Lo
opuntaba en forma muy interesante hace pocos
dias el Sr. Bisb6: "La tilosofia de lo mio, y la filo-
sofia de lo nuestro": la filosofia de la funci6n so-
cial de la propiedad.
.Yo soy liberal. Creo que el liberalism que s6lo
consagr6 su existencia a contemplar los derecnos
politicos del hombre ha fracasado. Creo que el li-
beralismo que ha creado su doctrine de estatismo
ha fracasado tambi6n; pero soy partidario del li-
beralismo integral, el liberalism que Ileva los
mismos derechos que en el orden politico al .orden
econ6mico de los hombres.
Esto es una enorme realidad: el aire, la luz y
la tierra son propiedades nativas y sagradas. No
las cre6 el lombre Sr. Vega Ceballos. Cuando S.S.
hablabd de los apartamentos, esa es una funci6n
creadora del hombre; se puede cobrar la renta,
.pero la tierra, la tierra la hace Dios. Es una pro-
piedad native que a todos nos pertenece; pertene-
ce a la sociedad y tiene que tender una funci6n so-
cial. No podemos seguir con ese criteria exclusi-
vista en relaci6n con la propiedad. Ya la Consti-


tuci6n nuestra le da m6s preferencia a la propie-
dad que a la vida humana; pero en cambio no
contempla ese aspect cuando se declare un esta-
do de guerra, y cuando en este pais exist un gue-
rra el Gobierno de Cuba puede Ilamar a lo mejor
de nuestra generaci6n, a los hombres m6s j6ve-
nes, a los m6s preparados, y Ilevarlos a los fren-
tes de batalla, d6ndole una soldada, una mochila
y un uniform y tal vez un B-29, algunos de esos
oparatos modernos de tipo destructive. Y la gue-
rra se Ileva por un misero sueldo la verdadera ri-
queza de Cuba, que son hombres, porque la ver-
dadera riqueza est6 en las venas, en la sangre
del hombre, coma diria el poeta, es de color de
pCrpura. La vida es la verdadera riqueza. La ver-
dadera riqueza no es el oro, ni la plata, ni el bi-
metalismo, es la vida del hombre creador y del
hombre trabojador.
La Constituci6n cubana si expropia la vida. En
caso de guerra, la Constituci6n cubana inclina la
cabeza y dice: es necesaria la expropiaci6n pre-
via, sin embargo, a qui6nes van a defenderla y a
matarse a esos si !os expropia...
Result que hay ahora un nuevo pensamiento
en el mundo. Un nuevo pensamiento que'entiende
que hay que darle una tuncion social a la propie-
dad en beneticio de esos a quienes se llama para
detenderla.
En el aio 1917, cuando los hombres se destro-
zaban en los campos de bataJla, hubo una mar-
cha de los Veteranos sabre el Lapitoio en Wash-
ington. Surgieron entonces en turopa las doctri-
nas del nazismo y del tascismo...
Sr. Orizondo (Manuel): Y el comunismo...
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Y el comunismo, efec-
tivamente, coma un hecho social, porque al co-
munismo no se le combat senor Ornzondo con
balas y C6digos, al comunismo se le combat con
una democracia econ6mica y tuncional en benefi-
cio de los m6s. .
Recuerdo todavia cuando en la Universidad
aecia Mella: "que la patria no puede ser el huer-
to done cosechen los m6s para que devoren los
menos".
La patria tiene que tender una funci6n de tipo
colectivo en beneficio de todos. Y en el aio 1917,
cuando aquella crisis extraordinaria, Erich Maria
Remarque, un distinguido escritor alem6n descri-
bia a las generaciones de regreso, en una obra de
aquella juventud que vivia flotando, sin encon-
trar donde trabajar y con una situaci6n angus-
tiosa. Y ese nuevo pensamiento de la humanidad
tiene que mirarlo la democracia. He ahi los Pun-
tos Cuarto y-Quinto de d1 Carto del Atl6ntico; no
son una declaraci6n de Churchill y de Franklin D.
Roosevelt, son las ansias y necesidades de los
pueblos para protege aun a, los vencidos dentro
de su economic dom6stica. Y ese pensamiento hay
que hacerlo realidad, para que germine y Ilegue
a todos los praises. A los j6venes a quienes se les
di6 la mochila -, el rifle para mator, tenemos que
buscarles donde trabajar...
Sr. Orizondo (Manuel): Con el marab6a...
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Si tiene importancia
senor Orizondo, porque aqui se discute el princi-
pio, la funci6n social de la propiedad. jNo me ha-









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 13
_ I |I I


bien del marab6! Yo conozco fincas, en Manacas,
y lo digo como ejemplo, done se di6 terreno por
10 aFios a los islehos para que extirparan el ma-
rab6,- iy lo extirparon! y es una de las mejores
fincas de all6. No me hablen, pues, del marabi.
Lo que se est6 discutiendo es la funci6rn social de
la propiedad. Un problema nacionalista y un pro-
blma de tipo de renta.
Si nosotros, la Constituci6n cubana y todos los
Partidos Politicos que nos encontramos aqui, he-
mos aceptado -*-porque eso no se discute, es una
etapa superada de la vida cubana- que en el
trobajo hay que terminar con las horas de traba-
jo abusivas, con las jornadas destructivas del ser
human, -cosa vieja, ya superada- repito, que
no se discute.
El Estado tiene que intervenir en los contratos
colectivos de trabajo, que es un arrendamiento de
scrvicio, para ir limitando esas extralimitaciones,
porque contratan el fuerte con el d6bil, y es nece-
sario darle la protecci6n al que no tiene nada en
el orden econ6mico. Si en los contratos colectivos
de trabajo ya se han Ilevado todas esas regulacio-
nes, para mi aunque se vea como un socio industrial
no es m6s que un trabajador, y al arrendatario,
que no es m6s que un trabajador?
Ese senor arrendador, que sentado en su casa,
en una tierra que no ha producido, y que no cre6,
que la ve tan solo en funci6n de renta, sin ries-
gos, tiene m6s derechos que el que trabaja la
tierra o el que desea trabajar la tierra...
Sr. Caias Milanes (Armando): una interrupci6n?
Sr. Su6rez Rives (Jos6): Yo le rogaria al Sr.
Caifas Milanes que me dejase terminal. .
Sr. Calinas Milanes (Armando): Es que no ten-
dr6 otra oportunidad.
Sr. Su6rez Rivos (Jos6): Como se ha ampliado
el debate, supongo que si tendr6 oportunidad.
Yo decia, que por que no se Ilevan esos mismos
principios a los contratos de arrendamiento y
aparceria. le fija un tipo de renta a determinados seAores,
no puedan Ilevarse esos mismos principios a los
contratos de arrendamiento? Es un alquiler, es una
renta que se paga. PPor qu6 motivo si ese sefor
tiene una calamidad, no va-a pedir una revision
de la renta, que no es inflexible ccmo sefalaba el
Sr. Victor Vega Ceballos? La renta es el 6%, que
es el m6ximo, si hay patrons generosos y flexible
y pueden ponerla al dos, "al medio o al cero, eso
es una flexibilidad extraordinaria.
Aparte de la funci6n social y ei principio de
que estamos hablando, lo que m6s se combat en
esta Ley, es un principio de tipo nacionalista. Us-
tedes .todavia recordar6n cuando Sanguily aqui
mismo planted el problema de que las tierras cu-
barias no podian venderse al extranjero. Se inspi-
roba Sanguily en la declarcci6n un6nime del Con
greso norteamericano en relaci6n con Puerto Rico,
aue 'tuvo que hacerla porque Puerto Rico es del
tamanio de la provincia de Matanzas y se hubieran
reunido cuatro o seis americanos ricos para com-
prar aquellas tierras y dedicarlas a jugar al golf,
y entonces, Sanguily, con much talent propon


eso.aqui. Ese es el principio de la nacionalizaci6n,
no del nacionalismo. No del nacionalismo nazi.
fascist, falangista o territorial, sino el naciona-
lismo para que el cubano tenga prioridad, prefe-
rencia sobre nuestras tierras que nuestros'padres
ayudaron a libertar. Ese nacionalismo est6 en el
Art. segundo. Es el principio de la nacionalizaci6n,
que se infiltra ya en los. predios r6sticos y que va
a terminar de una vez con otro gran tipo de elec-
tor en el orden politico.
Los obreros de Cuba hoy votan libremente y se
agrupan libremente y libremente expresan sus
opinions en el orden politico. LUstedes saben por
qua? Porque se les declar6 inamovibles en sus
cargos. Porque ya el patrono no les puede decir:
vota por tal o cual persona. Cuando haya un poco
m6s de permanencia en la tierra y mayor tran-
quilidad en el campo, tambi6n desaparecer6 el
gran arrendador, el cacique de tipo politico que
dispone del voto de los arrendatarios, como espe-
ramos que tambi6n desaparezca el gran patrono
burocr6tico que es el Estado. Son los tres patrons
que tenemos interns nosotros eh hacer descparecer
para que en el orden politico los hombres puedan
expresar sus opinions y trabajen en este Congre-
so con una perfecci6n de tipo social, y entonces
los que laboren en este Congreso sean 6nicamente
aquellos que por gratitud tengan el voto del pue-
blo cubano y no los que en forma indirect pue-
clan ir a comprar esos votos corrompiendo al
pueblo.
Es decir, esta Ley se combat inica y sencilla-
mente por esos dos aspects. Lo dem6s, no tiene
importancia. Que se inscriban o no como derechos
reales, lo del marab6, lo de los pagos, etc. Fun-
damentalmente es la funci6n social de la propie-
dad y el nacionalismo que tiene la Ley y por ese
motivo, aunque tenga muchisimos errors y de-
fectos,.nosotros votaremos esa Ley y le pedimos a
los compaieros nuestros en la C6mara que se pro-
nuncien como nosotros, porque como muy bien
decia el companero Sr. Curti, esta no es una Ley
ae partido, esta es una Ley de la C6mara.
La humanidad no vuelve atr6s, s6lo volvi6 la
mirada atr6s la mujer de Lot y se qued6 conver-
tida en estatua de sal. Los pueblos son como los
rios torrenciales, como decia Diaz Mir6n y como
dije yo en una ocasi6n, podr6n saltar, desviarse,
pero nunca vuelven atr6s. Churchill, uno de los
Grandes, el hombre que con su serial de la mano,
cre6 el sentido de resistencia extraordinaria en
Inglaterra, cuando Ileg6 a las urnas, el pueblo in-
gles, por ser un tory, un conservador, no le di6 sus
votos y ganaron los laboristas. En Francia, a De
Gaulle le sucedi6 lo mismo, y ahora a pesar de
todos los surveys y de todas las opinions, acaba
de perder Dewey y gan6 Truman. Es el nuevo pen-
samiento que tiene el mundo. En nombre de ese
nuevo pensamiento, yo le pido a mis compafieros
de la C6mara que voten favorablemente, a pesar
de algunos defects que tiene esta Ley, para que
ella pose a la sanci6n del .honorable Sr. President
de la Republica. Muchas gracias.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Caiias Milan6s.
Sr. Cainas Milan6s (Armando): Sr. President
y seiores Representantes: Mi gratitud a la Presi-









14 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


dencia de la C6mara, que me permit hacer uso
de la palabra en esta oportunidad, en que no iba
a hacer m6s que una ligera aclaraci6n al compa-
iero Sr. Su6rez Rivas.
En ocasi6n anterior expuse a la C6mara mi
opinion contraria, no a los prop6sitos de la Ley,
sine a la forma, al procedimiento con que se trata
de obtener esos prop6sitos..
El Sr. Su6rez Rivas, en su entusiasino en su
nuevo entusiasmo como lider representative del
Partidc Liberal en la C6mara de Representantes,
nos hace que recibamos hoy sus nuevos horizon-
tes, si no con sorpresa, porque no debe sorprender
que el Partido Liberal hable en la forma en que
lo acaba de hacer el companero Su6rez Rivas,
aunque si pudiera haber sorpresa en que sea a
esta fecha en que asi hable por boca de su distin-
guido lider, el Partido Liberal. Naturalmente, entire
los distintos concepts que estaba exteriorizando,
ha dicho, no s6 si a conciencia o ligeramente, que
el duefio de la tierra, tierra que no cre6 ni trabaj6,
sentado en una silla graciosamente recibia tel o
cual beneficio.
Y. yo le iba a preguntar al comparero Su6rez
Rivas, lideV del Partido Liberal, para honor del
Partido Liberal, y satisfacci6n nuestra en la C6-
mara per tratarse de un compa-ero de capacidad
incuestionable, que si bien esto que voy a pregun-
tarle tiene determinado nombre en otro tipo de
debate, le voy a preguntar modestamente, con pa-
lobras que son las 6nicas que se me ocurren a mi
por ahora, ec6mo llama 61, qu6 denominaci6n le
do, qu6 cosa represent para el compafero, el di-
nero utilizado par el propietario de la tierra para
cdquirirla? Modestamente yo entendia, hastaQaho-
ra que acabo de oir al compaPero Su6rez Rivas,
que el dinero representaba trabajo acumulado
que se usaba con-eso que se llama billete, para in-
vertirlo en determinado tipo de actividad, bien
para comprar tierras o bien pare pagar jornales.
Es decir, a mi modesto juicio, el dinero usado para
adquirir propiedades era trabajo acumulado re-
presentado per ese dinero para adquirir esas pro-
piedades. No veo, por qu6 puede considerarse al-
due~o de la tierra como un hombre al que le ha
caido del cielo esa tierra y que est6 sentado en
una silla esperando la ventaja que pueda darle un
seFor que va a trabajar su tierra, la tierra que
adquiri6 aqu6l con el trabajo de muchos anos, que
adquiri6 en dinero, en billetes, en trabajo repre-
sentado por esos billetes, porque no todos los
propietarios son herederos y no todos son indivi-
duos que han obtenido la tierra de una manera
que no sea la legal, la legitima y la moral.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): (Me permit la Presi-
dencia contestar la pregunta que me ha formu-
lado el compaiero CaiFias Milanes?
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pa-
labra el Sr. Su6rez Rivas.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Sr. President y seio-
res Representantes: La pregunta que me ha hecho
el distinguido compaFero, miembro del Partido
Dem6crata, tiene una enorme trascendencia, por-
que en realidad hay muchas closes de dinero. Hay
lo que llam6 un ilustre americano "dinero de
sangre", que es el que se adquiri6 come, por ejem-
plo, aqui en la industrial azucarera, cuando los


centrales azucareros, sin gran necesidad, sin apa-
rates nuevos, sine por la desgracia ajena, porque
se mataban a116 fuera, en los campos de batalla,
obtuvo. Nosotros tenemos much m6s dinero que
se podria calificar come "dinero de sangre". La
6nica media en que par.a mi fu6 de verdad revo-
lucionario el gobierno del doctor Grau San Martin
fu6 cuando se trat6 de la incautaci6n del diferen-
cial azucarero, cuando...
Sr. Garcia Montes (Jorge): Ahi tennis un de-
fensor.del doctor Grau en la C6mara.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Debi6 el gobierno ha-
berse incautado del diferencial en los Bancos y
otras cosas. Eso es lo que se califica come "dine-
ro ,de sangre". Hay, sin embargo, otro dinero, que
no lo quiero explicar, porque I!evaria much su
explicaci6n y que si S. S. lo desea puedo expli-
c6rselo en privado. .

Sr. Caiias Milan6s (Armando): Mi pregunta
fu6 p6blica, la contestaci6n debe ser igual.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): En cuanto a lo que me
pregunt6 sobre el arrendador o el arrendatario...
Sr. Cafias Milan6s (Armando) : Me permit el
companero, con la venia de la Presidencia.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Con much gusto.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Caifas Milan6s.
Sr. Cainas Milanes (Armando): Yo no pregun-
taba eso a que se ha referido el compaiero Su6-
rez Rivas. Yo preguntaba-qu6 denominaci6n le da
al dinero utilizado por un ciudadano para com-
prar propiedades de acuerdo con la Constituti6n
y las Leyes vigentes. Si eso, a su juicio, no repre-
senta trabajo acumulado. Si para 61 hay otros di-
neros, que se hogan las denuncias y se sigan los
procedimientos adecuados, pero de manera gene-
ral y en la forma que 61 conceptua y encausa el
pensamiento para presenter al propietario como
una persona que no tiene derechos, yo quisiera
que me contestara. Yo s6 que existen propietarios
cuyas propiedades pueden ser cuestionadas, pero
a mi juicio aqui no estamos para juzgar a deter-
minados propietarios. Lo que tratamos de saber
a.qui es cu61 es la posici6n del propietario. El com-
panero Su6rez Rivas ha expresado que es un se6or
que esta6 sentado en una silla, que no produjo
nada. Lo mismo que hay ingenios a los cuales
puede haber estado bien o mal el quitarles el di-'
ferencial, tenemos que mirar que hay viudas, que
hay otras personas buenas, trabajadores. hombres
que se ganaron el dinero como carreteros, y no
creo que sean de ese tipo los propietarios que ha
sefalado el compaFero Su6rez Rivas. eQu6 cosa
es el dinero acumulado, a juicio del Sr. Su6rez
Rivas? cEs o no trabdjo acumulado por alguien?..
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pa-
labra para contestar el Sr. Su6rez Rivas.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Tratando de contes-
tar, Sr. President y seiores Representantes, al
compafero Caiias, dir6 que ese dinero es el co-
rrespondientd a la compraventa, no trabajo acu-
mulado. Yo no creo que el dinero sea trabajo acu-








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 15
______________________ I


mulado en ecoibmia. Creo que ese dinero, que
proviene de la compraventa, tiene que realizar su
funci6n social. Yo no lo digo, yo no tengo nin-
guna historic, a no ser que como lider de mi Par-
tido, del Partido Liberal, pueda hablar aqui. Li-
beral era Cortina cuando hizo la Ley de Acciden-
tes del Trabajo; liberal era un pobre sefor que
hizo la Ley de la construcci6n de casas baratas
en el barrio de Pogolotti; liberal era Juan Artea-
ga, cuando en el afo 9, hizo la Ley que prohibit
se pagara en vales o con fichas a los obreros; li-
beral fu6 el que hizo el movimiento obrero de
Cuba; liberal fue el que hizo la Ley de Retiro Azu-
carero; liberal fu6 el que hizo la Ley de Colegia-
ci6n de los Profesionales Universitarios; liberal
fu6 el que ayud6 con m6s de quinientos millones
de pesos a los obreros, Y para qu6 vamos a hacer,
historic. Todos tenemos nuestros errors y nues-
tros defects, pues la vida es una balanza de debe
y haber, y el conjunto de esos actos es el que hay
que analizar para poder former un juicio con res-
pecto a un Partido, con respect a un hombre.
Ese dinero, de que hablaba el compaiero Cai-
fas, cuando compra, cuando adquiere un inmue-
ble, tiene que realizar su funci6n social. No es un
juicio mio. Es un juicio, una opinion de un emi-
nente jurista de Espafa, de don Miguel Ossorio,
el autor de "El Hombre y la Toga", "El Derecho
del Estado", etc. Si el compa9ero Caffias lo desea,
se los puedo facilitar, para que vea cu61 es el cri-
terio de este eminente tratadista en relacion con
la funci6n social de la propiedad. No es el criteria
de Anibal Escalantde, no es mi opinion; es el cri-
terio y la opini6n del Padre Foyaca, segn rapare-
ce del "Diario de la Marina", con respect a la
funci6n social que debe tener la propiedad. Aqui
est6n las estadisticas publicadas en el "Diario de
'a Marina". Aquf est6n tambien las opinions de
Robert Patton sabre el falangismo espaool, publi-
caodas en el "Diario de la Marina", abierto a to-
das las ideas. Y a mayor abundamiento, aqui est6n
las ideas de la Democracia Social Cristiana, de
dicho movimiento en relaci6n con la funci6n so-
cial de la propiedad. Creo haber contestado en
forma muy perfect al companero Caiias.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Garcia Montes.
Sr. Garcia Montes (Jorge): Sr. President y se-
Fnores Representantes: Lo esperaba, sabia de an-
temano, antes de oirlo, que no ibamos a escuchar
una defense de la Ley, sino una defense de una
idea; porque.el discurso brillante pronunciado por
el Sr. Su6rez Rivas no ha hecho la menor refe-
rencia a los preceptos y articulos de la Ley. Y
seFores Representantes, una Ley no es s6lo una
idea y un principio, es el desenvolvimiento de una
idea y de un principio. Y si el principio, par be!lo
que sea, no ha sido desarrollado en la Ley, si no
se consagran los objetivos y finalidades que van
a perseguirse a trav6s de un cuerpo legal, nada
se ha dicho ni nada se ha hecho.
Los Representantes han escuchado hoy una
exposici6n de ideas respect a lo que debe ser la
propiedad y su funci6n, pero reitero no hemos es-
cuchado una solo palabra acerca de c6mo esa idea
se desenvuelve a travys de los preceptos legales
sujetos a discusi6n, y como vamos a encontrar el
camino de la Arcadia feliz.


S.e quiere presenter a la C6mara y al p6blico el
concept simplista de los amigos de la prospe-
ridad y de los enemigos de la prosperidad. De
aquellos que quieren proteger los intereses del
campesinado y aquellos que hemos venido aquf a
combatir esos intereses. La vida no es tan sencilla,
senores Representantes, y la verdad nunca est6
en una sola-parte, sino que siempre tenemos todos,
aunque sea una pequeiisima porci6n de la verdad.
Si se nos hubiera explicado c6mo se quiere ofrecer
esa felicidad a las masas campesinas y c6mo nos-
otros al oponernos a este Proyecto de Ley y seFa-
lar sus defects, que el propio Dr. Su6rez Rivas
calificaba de innumerables...
Sr. President (Rod6n Alvarez): (Est6 de acuer-
do la C6mara con la permanencia de la sesi6n?
(Sefales afirmativas).
Aprobado.
Continue en el uso de la palabra el Sr. Garcia
Montes
Sr. Garcia Montes (Jorge): ...Y como nos-
otros tratamos, al pretender que esta legislaci6n
vaya a una Comisi6n Mixta, que salga una Ley
que efectivamente logre esos objetivos, estamos
combatiendo los intereses del campesino, en-
tonces tendria raz6n el Sr. Su6rez Rivas y tendria
raz6n la mayoria; pero con esta Ley, con 6sta, no
con las ideas generosas y las ideas plat6r icas de
que-se nos ha hablado esta noche, con eFta 'Ley,
yo mantengo que no se protegen los intereses cam-
pesinos y que es m6s, al negarse la mayoria empe-
ciriadamente a que esta Ley vaya a una Comisi6n
Mixta para que se corrijan los innumerable s de-
fectos que contiene (y repito palabras del Sr bu6-
rez Rivas), al negarse la mayoria a seguir este
camino, pone en peligro la Ley misma y In hace
ccrrer el peligro gravisimo de un veto presidPruial.
Yo no he venido esta noche a convencer a la
C6mara; estoy seguro de que del studio profun-
do que los sefores Representantes han hecno de
esta legislaci6n ha surgido el convencimiento en
el 6nimo de la abrumadora mayorfa que In res-
palda para votarla en la noche de hoy. Yo com-
prendo que los debates. convencen a muy poc-,
y que esta mayoria de esta tarde, como casi todas
las mnayorios, comienzan los debates con aquellas
palabras que le atribuian al catal6n: "Parta del
principio de que usted no me convince". Venimos
al debate solamente con el objeto de salvar nues-
tsas opinion6s'y nuestros votos, y que juzgue el
pals y el porvenir qui6n tuvo raz6n y qui6n defen-
di6, en realidad, en esta tarde los verdaderos
interests del campesinado, y algo m6s important,
defendi6 los verdaderos intereses de la Rep6blica.
Esta es una Ley, segin parece, de la C6mara,
enmendada por el Senado -y -digo que parece
torque la realidad, las apariencias, no se acomo-
dan a los hechos-. Esta Ley comenzo su process
prolongado, en el afio 1938 cuando a6n no regia
en nuestro pais la Constituci6n-de 1940. Y apro-
bada en la C6marcr pas6 al Senado; alli perma-
neci6 hasta el aFo 46, cual nueva Ceriicienta, es-.
perando que Ilegara.el Principe encantador que la
devolviera a la vida. Ese papel fu6 desempenado
par el Senador Eduardo Su6rez Rivas, y en el de








- '1 DIRI DEY SESNE DE LA CAMAR DE REPSENTNTE


1946 y 1947, d trav6s de una labor prolongada,
dificil y dura, sali6 del Senado, no la Ley de la
C6mara'con enmiendas, sino una Ley totalmente
nueva. Sali6 una Ley en que todos los preceptos
habian sido modificados y cambiados y en que los
clue no habian sido modificados y cambiados ha-
bian sido suprimidos del texto. De manera que a
los diez anos de haber pasado esta Ley en la C6-
mara nos devuelve el Senado una Ley totalmente
nueva. 'Y qu6 ocurre entonces en la C6mara?
eCu61 es el problema que nos plantea esta legis-
laci6n.en la forma que viene del Senado? No po-
demos-enviarla a Comisiones, no podemos hacerle
enmiendas. De modo que se ve precisada la C6-
mara a adoptar esta Ley mediante el procedimientc
sencillisimo de decir que si o que no a las enmien-
das del Senado, pero sin introducirle ninguna mo-
dificaci6n a la que no es, en realidad, una inicia-
tiva de la C6mara, a la que es en el terreno de
los hechos, una iniciativa totalmente nueva del
Senado., Y la C6mara al colocarse en esta situa-
ci6n y al negarse a enviar esta legislaci6n a Co-
misi6n Mixta, 6nico recurso que le queda pare
intervenir en esta legislaci6n y suprimir sus innu-
merables defects, al negarse a 6sto la C6mara
par la desconfianza que dice inspirarle las Comi-
siones Mixtas, se est6 en realidad cercenando.sus
derechos y coloc6ndose en una situaci6n a virtud
de la cual no. podr6 nunca m6$ rechazar las. en-
miendas que el Senado quiera introducirle a sus
-iniciativas; porque en.eso se traduce la negative
de la C6mara en esta oportunidad; a enviarla a
una Comisi6n Mixta. Y 6sto -lo advierto esta
noche a la C6mara de Representantes- es un
precedent peligroso; esto es reducir nuestras atri-
buciones y cercenar nuestros derechos, es algo que
puede dar en el- dia de maiana frutos muy amar-
gos a la C6mara de Representantes,'y, en gene-
ral al Poder Legislativo.
Sn realidad los que hemos combatido la Ley,
esta Ley, no la idea que la inspir6, estimamos que
debe aprobarse una Ley de aparceria y una Ley
que regule los contratos de arrendamientos. Si'no
lo pens6ramos estariamos siempre obligados a
hacerlo, en obediencia a un mandate constitucio-
nal contenido en el Art. 274 de la Constituci6n de
la Rep6blica, a la cual todos debemos obediencia
y acatamiento, a6n cuando a veces no parezca
que todos lo hagamos.
Si el Art. 274 nos dice cque los contratos de
arrendamientos y aparceria deben ser regulados,
y traza las pautas a las cuales debe amoldarse el
Proyecto de Ley, todos los Representantes tenemos
. la obligaci6n de aprobar una Ley en que se regu-
len esos contratos. Y hay tres puntos esenciales
respect a los cuales el Congreso debe legislar,
respect a los cuales el Congreso debe aprobar
una legislaci6n que regule los contratos de apar-
ceria y los contratos de arrendamientos. En primer
t6rmino, debe regular la duraci6n de los contratos
de aparceria y los contratos de arrendamientos.
Debe regularlos en forma flexible, atendiendo al
lugar, al moment y al tiempo; debe regular "la
duraci6n de los contratos de arrendamientos y de
aparceria. Debe regularlos porque es convenient
al interns general que asi sea.
Los contratos excesivamente cortos, dejados hoy
a la libre voluntad de las parties contratantes,


causan gran daho a la economic rural, porque el
arrendatario que arrienda una finca y sabe que su
contrato de arrendamiento no dura m6s que un
'aho o dos y que al cabo de ese tiempo puede per-
der la posesi6n y disfrute de esa finca, seguir6 en
su explotaci6n sencillamente sin preocuparse de
bienhechurias, con lo cual nuestra propiedad rural
a la larga va sufriendo perjuicios que en defini-
tiva ser6n irreparables.
Pero debemos regular estas cuestiones de acuer-
do con lo que dispone el Art. 274 de la Constitu-
ci6n, al cual debemos obediencia, y no en la forma
rigida que se regular en esta Ley, aunque acaso
Ic menos censurable y criticable de la Ley sea la
tegulaci6n de los plazos de los contratos de arren-
damientos. Debe regulars el precio de la renta
tdmbign en la forma flexible que establece el Art.
274, y no en la forma rigida que establece esta
Ley. Y debe regulars tambien con cuidado y con
tino con respect a las mejoras y bienhechurias
que contempla y regular (por lo menos dando una
arientaci6n general) el tan repetido Art. 274 de
la Constituci6n de la RepUblica.
En resume, podemos decir que es convenient,
que es necesario y que debe aprobarse una Ley
que protejd, en la regulation de los contratos de
arrendamiento y de aparceria, a los pequenos
arrendatarios. No creo, en cambio, aconsejable,
ni creo que la C6mara debe aprobar, una legis-
iaci6n que proteja a todos los arrendatarios, igual
a los grandes que a los pequehos, ya que al inter-
venir el poder tutelar del Estado en la protecci6n
de los m6s d6biles no lo logra ni lo consigue en
una legislaci6n como la de este tipo en que indis-
criminadamente se protege sempre el interns del
arrendatario, frente al interns del arrendador;
porque la C6mara sabe (porque los seiores.Re-
presentantes son hombres que viven en la tierra,
en contact con las necesidades de sus electores),.
que hay muchos casos, en.que el arrendatario re-
sulta m6s poderoso que el arrendador.
Para citar un solo caso: el de las grandes com.
pafias que arriendan las fincas para la explota-
ci6n de la caha.
Y al ponerse la C6mara y lI Ley, coma lo hace
en este caso, al lado del interest del arrendatario,
que es m6s poderoso que el arrendador, no coo-
sigue el objetivo de justicia social que debe pro-
ponerse la Ley al regular esta material.
De modo que no es como se pretend presen-
tarla, una Ley de protecci6n del pobre frente al
rico, de defense del d6bil contra el fuerte, de pro-
tecci6n del infeliz contra el poderoso; sino es una
Ley que en su aplicaci6n pr6ctica, en muchos
casos,vva a proteger, por el contrario, al poderoso
c6ntra el d6bil y al rico contra el pobre; con lo
cual toda la bella oda que cantaba el Sr. Su6rez
Rivas, al defender esta Ley, se ha disipado, porque
no logra la Ley en su desenvolvimiento, la obje-
lividad o la finalidad que dicen los defensores do
esta Ley que se propane.
No cabe'duda aue esta es una Ley contraria al
derecho de propiedad. Parece inspirada en aquelias
famosas palabras tan conocidas de Prudhomme:
"la propiedad es un robo".
Quiz6s no estemos en nuestro paoel en el de-
bate de esta noche, m6s que el Partido Socialista
Popular y nosotros, los que defendemos el concep-


- A16


DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 17
I- I- II II


to de la propiedad tal como se encuentra consa-
grada en los preceptos de nuestra Constituci6n.
El Partido Socialista, porque es contrario a la pro-
piedad privada de los medios de production, y
cada vez que ellos tengan la oportunidad de heir
ese derecho, y hasta de darle muerte, est6n pro-
duci6ndose en la C6mara de Representantes, y
done quiera que lo hagan, de acuerdo con las
ideas que inspiran su conduct. Coma nosotros es-
timamos que el concept de propiedad privada
debe ajustarse a las disposiciones a regulacio-
nes de la Constituci6n, estamos tambi6n en nuies-
tro papel en esta tarde, y en este debate.
No est6, frente 'a frente, como se ha dicho, a!
concept romano de la propiedad y el concept
modern. Esta es una afirmaci6n sin fundamento,
porque en realidad estamos obligados todos a de-
fender aqui, el unico concept de la propiedad
que nos obliga:.el concept de la propiedad pri-
vada consagrado en el texto constitutional.
Y ahi est6 consagrado y defendido, muy bien
defendido, el concept de la propiedad. No con el
criteria rolnano, pero tampoco con el concept
radical y simplista de los defensores de esta Ley,
que no dejan, en realidad, un derecho de propie-
dad, sino la sombra de un derecho de propiedad
Podria recordarse, para hocer un poco m6s
ameno este debate, al juzgar el concept de la
propiedad que en mi opinion sostiene la mayorfa
esta tarde, el concept de la propiedad que en un
cuento muy conocido se atribula al regimen nazi,
dentro del cual se decfa que el duefo de una vaca
tiene.sobre ella el derecho de propiedad; las crias
y la leche pertenecen al Estado, pero, iel due~o
tiene que alimentar la vaca!
Ese es, en mi opinion, el concept del derecho
de propiedad que traen hoy al hemiciclo de la C6-
mara de Representantes, los que defienden esta
Ley contrario a los articulos 22, 23 y 24 de la
Constituci6n que dan una protecci6n definida,
fuerte y firm al derecho de propiedad.
PPor qu6 yo digo que esta Ley deja s6lo la som-
bra de un derecho de propiedad?
En realidad -hay un solo deretho, el de percibir
una renta, y el de percibir una renta que la Ley
fija.
Pero yo me propongo en el debate, ser especi-
fico. Por temperament, huyo de afirmaciones de
tipo general y prefiero demostrar, hasta done mis
modestas facultades alcanzan, las afirmaciones
que hago. De modo que cuando yo digo que esta
Ley no deja nada m6s que una sombra de pro-
piedad, me constituyo autom6ticamente en la
obligaci6n o en el deber de justificar esa afir-
maci6n.
El Art. 59 de, la Leydice que la renta ser6 e!
6% del valor que tenga la finca en venta; pero
para evitar que se altere ese valor, chequea, pu'-
di6ramos decir, el valor en venta y el valor en
renta, ambos declarados por los propietarios de la
finca; de modo que si el valor en venta que se
declare es excesivo, no podr6 ser nunca la renta
que se pague superior al tanto por ciento que re-
presenta el valor en rent, en relaci6n con el va-
lor en venta declarado; y este valor y esta renta,
quedan fijados de manera definitive y para siem-
pre, pues veremos en seguida c6mo se concede al
propietario el derecho de revision, veremos tam-


bien c6mo ese derecho concedido al propietario,
no es m6s, en definitive, que una burla. De ma-
nera que la renta queda fijada en el 6% de ese
valor, para ahora y para'siempre. No import que
el valor de la propiedad rustica aumente; no im-
porta que de hecho el valor de esa propiedad
aumente como 'resultado de una situaci6n de in-
flaz6n general, coma la que ahora atravesamos,
como aumenta el valor de todasl as cosas, el valor
ael dinero, etc. Las realidades que la renta de la
finca permanecer6 inmutablemente fijado par la
Ley, por los siglos de los siglos y hasta el juicio
final.
Vea la C6mara el Art. 8 de la Ley: mientras,
haci6ndose cargo de la realidad, permit al arren-
datario, pedir la revision del valor de la renta du-
rante el period de.vigencia del contrato, y antes
de la pr6rroga, (porque, igual que puede haber
aumentado el valor de la tierra, puede haber dis-
minuido) y con un criteria de justicia, se le con-
cede al arrendatario el derecho de pedir la revision
de la renta en el sentido de disminuirla, Dor el
contrario se le niega igual derecho al arrendador.
De modo que, mientras dure el contrato'---no
hablo de la pr6rroga- jah!, el arrerdatario pue--
de pedir la revision de la renta pero no el arren-
dodor, y no puede pedirla, porque aunque se esta-
blecen tres excepciones en.el Art. 8, basta con
leerlas Dara darse cuenta de que son extraordina-
riamente problem6ticas, y en un caso la del inciso
b), tienen que ser mejoras introducidas en el pre-
dio, con consentimiento del arrendatario.
Esto es mientras dura el arrendamiento. Pero
cuando entramos en la pr6rroga encohtramos otro
Art. que es el 14, que le da otra vez al arrendador
el derecho de pedir la revision, mejor dicho, que
parece ,que se lo do, pero no se lo da; porque en
realidad despu6s de declarar que el arrendador
puede pedir la modificaci6n del contrato de arren-
damiento, despu6s dice que esa modificaci6n po-
dr6 pedirse ajustando a lo previsto en el Art. 59,
y en el Art. 59 se fija la imposibilidad de cambiar
la renta. De modo que mientras por una parte se
le concede al arrendador el derecho de pedir la
rectificaci6n de la renta, esa rectificaci6n consa-
grada en el Art. 14 result totalmente baldia.
El Dr. Vega Ceballos, indicaba defects t6cni-
cos en la Ley, que no son de tan pequefa impor-
toncia como pretend el Sr. Su6rez Rfvas; porque
estos problems t6cnicos son los que van a hacer
possible o impossible la Ley, son los que van a per-
mitir que la Ley pueda funcionar en la pr6ctica.
Se concede un derecho, pero no se da el procedi-
miento' mediante el cual pueda ejercitarse. De
manera que no se est6 concediendo ning6n dere-
cho. Y puede observer la C6mara que en el Art.
9 y en el 14 se habla de procedimientos, procedi-
mientos nuevos que se establecen en la Ley y que
no existian antes, y respect a los cuales ha de
determinarse la. competencia del Juzgado. Se ha-
cen referencias a la Ley de Enjuiciamiento Civil
y sus reglas de competencia. Pero como se trata de
un procedimiento nuevo, esa Ley no resuelve el
problema; y yo quiero hacerle ver a los compd-
neros que en la pr6ctica no ser6 possible ejercer
ninguna acci6n porque no se conocer6 cu6l es el
Juez competent que pueda conocer de estas
cuestiones.









18 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


Asi por ejemplo, en el Art. 9 se dice:
"La demand de revision se fQrmular6 por escrito ante el
Juzgado com'petente segin -las 'reglas de la Ley de Enjuicia-
miento Civil, de acuerdo con la cuantia de la renta fijadc.
en contrato. El Juzgado convocar6 a las parties a una compa-
recencia dentro de un t6rmino no mayor'de diez dias para
lograr una avenencia; y si no la obtuviere conceder6 a los
litigantes un plaza de quince dias h6biles para que aporten
las pruebas que estimen convenientes a su derecho y dictar6
resoluci6n dentro de los cinco dias siguientes manteniendo
la renta pactada o fijando una nueva rento annual al in-
mueble o late de que se trate, teniendo en cuenta el valor
del terreno, el precio de los products en el mercado los
gastos de explotaci6n y las pruebas aportadas. Contra la re-
soluci6n que dicte el Juzgado podr6 imponerse el recurso de
apelaci6n para ante el Tribunal inmediatamente superior que
sustanciar6 dicho recurso par los tr6mites establecidos en Ic
propia Ley de Enjuiciamiento Civil para las apelaciones en
los juicios verbales".
Entonces, sobre estos extremes fundamentals
el precio en el mercado, etc., no hay que aportar
prueba alguna pues de no ser asi no habia que
hablar de pruebas aportadas que tienen que versar
sobre estos extremes. De modo aue vean los seiores Representantes
Sc6mo las lagunas van a hacer que la Ley no pue-
da aplicorse en la pr6ctica. Yo no quiero abundar
sobre los defects t6cnicos que tiene la. Ley, por-
aue el Sr. Vega Ceballos lo ha hecho ya con cla-
ridad y precision, pero si quiero aclarar que con
6sto nada se dice la censura del autor de la Ley,
porque el author de la Ley da las pautas, la idea
central, la line general, y son los auxiliares los
que se entretienen en estos detalles t6cnicos de la
Ley. Parece que se han puesto estos defalles en
manos de personas que no tienen la competencia
necesaria y en la pr6ctica la Ley del Sr. Su6rez
Rivas, no va a poder funcionar poraue est6 pla-
gada de defects t6cnicos y por to tanto va a ser
muy dificil la aplicaci6n de ella, par los defects
que tiene eh el orden legal.
Ya-el Dr. Vega Ceballos, seFalaba un precepto
que le intrigaba, un precepto del cual no hemos
oido todavia la explicaci6n. Quiz6s seams m6s
afortunados cuando escuchemos los sucesivos tur-
nos en defense de esta Ley. Me refiero al precepto
que hace obliqatoria [a inscripci6n de los contra-
tos de arrendamiento y de aparceria. No se le ha
dicho a la C6mara, por qu6 estos contratos tienen
que ser inscriptos obligatoriamente en el Registrc
de la Propiedad, debe de haber alg6n motivo ih.
Sportante. No puede ser el Droo6sito de defender.
a los Registradores lo que ha inspirado este pre-
cepto, porcue esta es una Ley de demasiada gran--
deza, que afecta a los intereses fundamentals dpe
pais y debe haber alg6n motive, pero yo no he po-
dido saber por qu6 se hacen obliqatorias las ins-
cripciones de los contratos de arrendamiento; no
he podido encontrar el motivo.
Nuestra legislaci6n civil, tan calumniada (a
veces ignor6ndola), en este orden es extiaordina-
riamente liberal; los contratos -lo soben los Re-
presentantes Abogados que me escuchan-, los
contratos se perfeccionan por-la mera concurren-
cia de la voluntad de los contratantes. Esta es la
lesis que mantiene nuestro C6digo Civil, tesis como
se ve hermosa y liberal.


El problema de forma es un problema secun-
dario, para nuestra legislaci6n civil, y solamente
en los casos de excepcional importancia es que se
exige determinada forma en el contrato. Pero en
general declara como verdad indiscutible en ma-
teria de contrataci6n,-que los contratos surten
todos sus efectos cuando est6 de acuerdo la vo-
luntad de las dos parties. Desde entonces existe el
contrato. Y ahora en una Ley-de protecci6n a los
d6biles se declara que la forma lo es todo y la vo-
luntad no es nada, y que es precise que un con-,
trato de arrendamiento sea inscripto en el Reqis-
tro de la Propiedad correspondiente para que tenga
validez, lo que quiere decir que la forma es m6s
important que el fondo. "

Cu61 es en la pr6ctica la consecuencia de este
precepto.que no tiene explicaci6n? Los Represen-
tantes conocen tambi6n la vida de nuestros cam-
pos. Los Representantes saben lo dificil que es
para un hombre que viva en el camoo, venir a laI
ooblaci6n a cumplir con' los requisitos formales
que nuestras Leyes establecen, saben que a veces
personas dueFas de un predio, o que lo hayan po-
seido por tiempo necesario para inscribirlo a su
nombre, no lo han inscripto en el Registro de la.
Propiedad, porque eso siqnifica estas cosas: cono-
cimiento de la legislaci6n, trabajo y gastos, y los
modestos, precisamente mientras m6s modestos,
merios gastos pueden realizar. Y, ahora, seFores
Pepresentantes, vamos a decir a estos guajiros a
quie res quiere proteger la C6mara esta noche,
que oara que sus contratos de arrendamiento sean
efectivos, para que surtan efectos, para que sean
'legales, -no con respect a terceros sino entire
las partes contratantes- tienen que inscribirse
en el Registro de la Propiedad, y si no, no existe
el contrato de arrendamiento. iBella manera, se-
fiores Representantes, de proteger a los campesi-
nos! Porque con ese precepto en la Ley, van'a de-
jorse los contratos de arrendamiento en todos los
casos a merced del arrendador, que tiene, en la
mayor parte de los casos, el conocimiento y los
recursos para inscribir su contrato cuando le con-
venga; pero no podr6n inscribirlo los infelices gua-
jiros, par lo cual no surtir6 efecto ni tendr6n si-
quiero el contrato de arrendamiento deficiente que
hoy tienen.

Y tropezamos, ahora en el arrdlisis, que trato
de aue sea lo m6s breve possible, de esta Lev. con
el pintoresco Art. 28. Lo Ilamo pintoresco,.poraue
no s6 c6mo calificarlb de otra manera. El Art. 28.
introduce en nuestra modalidad iurfdica alqo
nuevo, y nuevo no en Cuba, nuevo (creo yo) haste
done mis modestos conocimientos Ileaan, nuevo,.
repito, en el mundo. Somos en esto, reformadores;,
oero reformadores de enverqadura, poraue somos
los primeros aue lo hacemos en el mundo, somos
los drimeros a quienes se nos ha ocurrido que 6sto
oueda' hacerse, y es el pr6stamo oblinatorio de uno
oersona privada a otra persona privada. Poraue en
moments extremes, el Estado. Dor excepci6n, en
moments de gran aaitaci6n del espiritu ochlih-
ha establecido emor6stitos obliqatorios del indi-
viduo al Estado, pero de individuo a individuo, es
la primera vez que lo he encontrado en mi vida.
Asi dice el Art. 28:








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


"El oparcerista est6 obligado a suministrar al aparcero,
viviendas, operos, maquinarias y animals de labor, su part
en simientes, abonos, pastes o forrajes, casas, edificios o
instalaciones, que -se apliquen a la explotaci6n dada en
oparceria y gastos del agua, cuando su aplicaci6n en rega-
dlis los origine. Al igual debe suministrarle medios de trans-
porte de los. frutos y prestaci6n para pagos de jornales y
cuanto de alguna manera contribuya a la obtenci6n de los
products de la finca".
"Todo anticipo que el oparcerista haga al aparcero para
que dste pueda realizar las aportaciones previstas en el con-
trato para el pago de jornales y para cualquier otra labor
en relaci6n con los frutos a products obtenidos ser6 consi-
derado coma cr6dito preferente sabre toda otra deuda del
aparcero".
Lo consuela dici6ndole que le da una garantia
sabre los products, y est6 ya a merced de que los
products materiaoicen o no; pero ademas en los
prestamos no entran solamente los problems de
garantia real, entra el problema de garantia per-
sonal, de la confianza que.inspira el que toma el
dinero. Debemos aspirar que cada vez m6s, esto
sea asi. Le decimos al dueho de la finca: "Tienes
que prestarle a cualquiera que sea el arrendatario,
a cua.quiera que este en tu finca. Tu no puedes,
arrenaador, sacar de tu finca a ese arrendatario
y tienes adem6s que hacerie un prestamo".
Si esta legislaci6r fuera susceptible de enmien-
da, yo iba a proponer que el Presidente de la C6-
mara estuviera ol!igado a hacerle prestamos a los
Representantes cuando 6stos tuvieran necesidades
economicas. Tal prop6sito, desde luego risible, es-
taria inspirado en el,mismo principal de justicia
que obliga al arrendador a hacer pr6stamos al
arrendatario.
El Sr. Vega Ceballos aludi6 ya a las disposicio-
nes transitorias de la Ley para sostener que, ade-
m6s de sus defects tecnicos, que adem6s de
acabar con el concept de la propiedad, esta Ley
era para adornarla un poco m6s, inconstitucional.
De la lectura de esos preceptos transitorios, no
puede caber duda alguna que se da efecto retro-
activo a la Ley. Se hace con cierta habilidad, por-
que en el Art. 19 se declare: "En los contraoos de
arrendamiento de fincas rusticas que se concierten
con posterioridad a la vigencia de la present Ley,
ser6n de obligatoria aplicaci6n, las normas esta-
tuidas en la misma, que no podr6n ser modificadas
par pacto contrario de los contratantes". Parece
que se empez6 con buen prop6sito. Despu6s se
arrepintieron, y cuando Ilegaron al final, cuando
Ilegaran a las transitorias, dijeron: "cuando ter-
minen estos contratos no; hay que hacerlo. de
prisa", con esa impaciencia que es caracteristica
del criollo, y entonces ya no quisieron esperar a
que los contratos terminaran, si no que dijeron que
los contratos que estuvieren- en vigor al promul-
garse esta Ley, dentro de un aio, se ajustarian a
las disposiciones de la propia Ley, can Io cual de
una manera clara, evidence, que no deja lugar a
dudas, se estableci6 la retroactividad de esta Ley,
con violaci6n evidence de los preceptos de la Cons-
tituci66 que prohiben terminantemente esa retro-
actividcd; no s6 si ser6 con criteria romano a mo-
derno, pero si con el criteria de la Constituci6n de
la Rep6blica.
Pero no'es s61o esa raz6n por la cual esta Ley
result inconstitucional. Hay adem6s otros moti-.


vos. En mi opinion esta Ley viola tambi'n el Art.
274 de la Constituci6n de la Rep6blica, y voy a
procurar de demostrarlo, consecuente con el cri-
terio que expuse esta tarde de no hacer afirma-
clones sin demostrarlas.
"Al resultar dichos 'contratos de arrendamiento
y aparceria se establecer6n las normas adecuadas
para tutelar las rentas que ser6n flexibles..." De
modo que la Constituci6n, ya de manera termi-
nante dice que las rentas ser6n flexibles. Y la Ley
olvid6ndose" de la Constituci6n, establece una
renta rigida. Pero vamos a ver, adem6s, de qu6 va
a defender la flexibilidad de la renta para ver si
la Ley se ha ajustado en algo a los preceptos de
esa norma de car6cter general: "con m6ximo y
minimo" No Io hay en la Ley... "Seg6n el
destino, productividad, ubicaci6n y dem6s cir-
cunstancias del bien arrendado". Todos estos fac-
tores, productividad, ubicaci6n, objeto de la finca
est6n obligados los congresistas a tenerlos en
cuenta para regular el precio de la renta. Y y:
reto a !os seFores que defienden la Ley, a que me
enseFen un precepto de la misma done esos fac-
tores se tomen en consideraci6n para la fijaci6n
de la renta como es el mandate de la Constituci6n
de la Rep6blica.
Luego la C6mara no est6 obedeciendo los pre-
ceptos constitucionales al regularizar el precio del
arrendamiento, ya que no establece el m6ximo y
minimo y no toma en cuenta los factors que
mandatoriamente le dice [a Constituci6n. Pero
hay m6s: para fijor el minimo de duraci6n del
contrato de arrendamiento el propic Art. 274 le
dice al Congreso que tome en consideraci6n los
propios elements que para fijar la renta. Y rei-
tero el mismo reto a los defensores de la Ley: que
me enseFen un solo precepto que en obediencia
al Art. 274 de la Constituci6n haga defender la
duraci6n del contrato de los factors expresados
en el propio Art. 274 de la Constituci6n. Dice el
articulo mencionado, al final, que cuando el arren-
datario no utilice el derecho de pr6rroga que le
sea ofrecido en iguales condiciones que el contrato
original, no tendr6 derecho a indemnizaci6n par
bienhechurias.
Ese precepto no existe en la Ley y reto igual-
mente a los Representantes que defienden esta
Ley a que prueben que existe.
Y todo 6sto no es la idea de un Representante
retr6grado ni inspirado en el concept romano de
la propiedad; todo 6sto est6 consagrado en el Art.
2.74 de la Constituci6n.
Entonces, Ilegamos a la conclusion de que para
aprobar esta Ley es necesario cerrar la Constitc-
ci6n y entregarnos alegremente a la aprobaci6n
de un proyecto que manifiestamente desobedece
las instrucciones de.nuestra Carta Fundamental.
Y vamos al Art. 20, y ya casi termino para tran-
auilidad de la C6mara. El Art. 29, y la saben los
seFores Representantes porque alrededor de 6sto
se ha hablado mucho'en la sesi6n, es el que pro-
hibe los contratos de arrendamiento a los extran-
jeros, except a los casados con cubanos. El Sr
L6pez Deustua, el brillante sublider del Partido
Revolucionario Cubano, nos decia hace unos dias
que este precepto era el eje del asunto, que este
era su punto central, y nos entonaba un bello








20 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
II III


himno al nacionalismo y al patriotism en que sc
suponia inspirada esta-Ley. La C6mara escuch6
hoy las palabras del Sr. Su6rez Rivas en defense
de la Ley en que hacia uno de sus arguments
principles la defense del principio nacionalista,
que decia 61, estaba consagrado en este articulo.
Pero lo curioso de este Art. 29 de la Ley, que ya
hemos oido que es el fundamental, es que ese pre-
cepto no tiene sanci6n. De manera que es, usandc
la frase cl6sica, la campana sin badajo. Se pro-
clama un bello principio, que podr6.ser en el grden
econ6mico, convenient a no, pero. no cabe dude
aue ese precepto ro tiene sanci6n, de manera que
se podr6 seguir dando'en arrendamiento al extran-
jero y aqui no. habr6 pasado noda, y esta Ley que
se supone es una Ley nacionalista y que tiene su
principio moral en la devoluci6n de la riqueza al
cubano, no logra.ese objetivo.
Pudiera estimar, y no me duelen prendas, que
podr6 solicit6rse la nulidad del contrato, fundado
-en el principio general consagrado en nuestro
C6digo Civil de que es nulo todo lo que se realice
en contra de la Ley; pero los abogados de la C6-
mara que me escuchan saben que para solicitor la
nulidad es necesario que se haya sufrido por al-
guien un perjuicio. Supongan los senores Repre-
sentantes que se ponen de acuerdo el arrendador
y el arrendatario para que tome la finca un ex-
tranjero. Bien; es muy possible y hasta probable
que esto ocurra, porque habr6 muchos a quienes
interest arrendar su finca a extranjeros, y enton-
ces no puede establecerse el procedimiento de nu-
lidad porque el 6nico perjudicado es el arrenda-
tario. Pero vamos a suponer que el arrehdatario
pueda pedir la nulidad. No se establece ning6n
procedimiento especial dentro de la Ley y enton-
ces tenemos que ir al'juicio declaration de mayor
cuantia y este procedimiento dura tres o cuatro
anos. De modo que a los tres o cuatro anos ven-
dria a declararse la nulidad (si par ese camino
pudiera.conseguirse la nulidad de un contrato de
arrendamiento hecho a extranjero, despu6s de que
el extranjero haya disfrutado durante todo ese
tiempo de la tierra). Ese es el remedio, esa es la
sanci6n. Me parece bastante mal remedio y peor
sanci6n, sobre todo, para un precepto que se ha
declarado que es el eje de la Ley, el rescate de la
propiedad de la tierra para los cubanos.
Me parece, adem6s, que no hay 16gica en el
precepto porque como decia en la reunion de li-
deres me parece que esto es un absurdo. Hay una
regla de 16gica que aprendimos todos de muy j6-
-venes que es adem6s de sentido comin, que nos
dice que, el que puede lo m6s, puede lo menos. Si
se puede comprar una finca, yo creo que no hay
raz6n ni motive para que se prohiba el arrenda-
miento. Par lo tanto, no es possible estar autori-
zando la adquisici6n del dominio de una finca,
que es lo que pretendia hace aios impedir el seFor
Sanguily, y que ahora estemos pretendiendo pro-
hibir el arrendamiento de una finca rGstica.
Pudiera estimarse que habia otra sanci6n, otro
medio de impedir el arrendamiento al extranjero,
pero seria peor el remedio que la enfermedad. Pu-
diera sostenerse que no pueden los Registradores
de la Propiedad inscribir los contratos de arrenda-
miento celebrados con extranjeros. Aparte de que


.la Ley no dice nada a este respect ni establece
de modo especifico esta sanci6n, yo me pregunto
qu6 problema es el que se presentaria a los Re-
gistradores si se estimara que la sanci6n estable-
cida en la Ley consiste en que no inscriba los con-
tratos de arrendamiento celebrados con extranje-
ros. Colocariamos entonces a los Registradores de
la Propiedad en la posici6n de exigir, cada vez que
Ilegara para inscripcion un contrato de- arrenda-
miento, la carta de ciudadania del arrendatario v
y ustedes saben to que -sto sigAificaria para el
infeliz guajiro que tendria que Ilegar al Registro
con su contrato de arrendamiento y con su carta
de ciudadania, que rara vez posee, para poder
inscribir el contrato. "Y en el caso de las socieda-
des.an6nimas? HHabr6 que traer la carta de ciu-
dadania de cada uno de sus accionistas? trata de acciones comunes que ni los mismos di-
rectores de la sociedad an6nima saben qui6nes son
y si, par consiguiente, su nacionalidqd es cubana
o extranjera? Esto equivaldria, pr6cticamente, a
la prohibici6n a las sociedades an6nimas de tomar
fincas r6sticas en arrendamiento.
De modo que puede ver ta C6mara coma este
precepto result en la pr6ctica sin valor ni efecto
alguno, a pesar de que se nos ha querido impre-
sionar present6ndonoslo como el articulo funda-
mental de la Ley.
IY quieren saber ahora ustedes c6mo se burla
el precepto? Sencillamente, cuando va a arrendar
la terra un extranjero, constitute una sociedad
an6nima y pone las acciones a nombre de cuba-
nos (acciones al portador) y cuando ha inscrito el
contrato de arrendamiento, vuelven la' acciones
a mano del extranjero y est6 burlada la Ley.
En realidad, esta Ley es un paso m6s en el ca-
mino de la anarquia en que nos vamos poco a
poco sumiendo. Yo leia en estos dias el an6lisis de
un libro que no s6 si es reciente, de Salvador Ma-
dariaga, referente 'al nacimiento y a la caida del
imperio espaool en America, y en esa revista del
libro, decia del car6cter del espaiol, que es tam-
bi6n' el car6cter de nosotros que somos sus hijos:
"El estado natural del espoliol, es la anarquia.
Comienza con una primordial y traditional opo-
sici6n a today Ley aunque sea buena y est6 justi-
ficada. Los espaooles siempre devoran sus institu-
ciones con el 6cido corrosive de su individualidad".
Y, yo siento esta noche que la previsi6n de Ma-
dariaga se realize y que vivimos en nuestro medio
en plena anarquia, y que estamos destruyendo con
la corrosiva influencia de nuestra personalidad, las
instituciones m6s importantes, las m6s trascen-
dentales, aquellas en que se asienta de verdad el
porvenir y la prosperidad de la naci6n.
Sr. Jacomino (Alfredo): Pido la palabra para
una proposici6n incidental.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pa-
labra el Sr. Jacomino.
Sr. Jacomino (Alfredo): En virtud de que ya
flaquea el quorum, par lo avanzado de la hora, yo
propongo que se suspend el debate' para conti-
nuarlo mafiana.








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 21
II~_ I


Sr. Su6rez Rivas (Jose): Para un ruego, pido la
palabra
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra, para un ruego, el Sr. Su6rez Rivas.
Sr. Su6rez Rivas (Jos6): Para rogarle al com-
panero Representante que retire la proposici6n
incidental que ha formulado, porque todos esta-
mos impacientes par oir los turns que faltan y
terminar este asunto.
Sr. Jacomino (Alfredo): Yo lamento no acceder
al ruego del comparero. Hoy se hari consumido
tres turnos. Si en sesiones anteriores no se ha po-
dido consumer ni un solo turn y en 6sta de hoy
se han consumido tres, me parece que hemos
avanzado bastante. Yo mantengo, par consiguien-
te, mi proposici6n incidental.
Sr. Henriquez Lauranz6n (Enrique): Pido la
palabra, para una cuesti6n incidental.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Henriquez.
Sr. Henriquez Lauranz6n (Enrique): Yo me ad-
hiero a la proposici6n incidental del Representante
que me ha precedidd, porque. hasta cuatro perso-
nas, compaheros entrahables, me han expresado
su temor de que quede totalmente desierto este
hemiciclo, y hasta algunos me han hablado de
que a la hora en que comienza la pelota flaquea
el interns de los auditors. Par lo tanto, no porque
yo tenga pensado hacer una pieza oratorio de
altos kilates, sino para facilitar a las personas que
deseen reposar, ese reposo, yo me adhiero a la pro-
posici6n incidental del compafero que me ha pre-
cedido en el uso de la palabra.
Sr. President (Rod6n Alvarez) : Los .que est6n
de acuerdo...
Sr. Tejera Seti6n (Teodoro): Para un ruego,
pido la palabra.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pa-
labra, para un ruego, el Sr. Tejera."
Sr. Tejera Setien (TeodoroY: Sr. President y
sehores Representantes: En la tarde del pasado
mi6rcoles se-produjo en el hemiciclo un hecho que
yo quiero calificar de lamentable. No se.-trajo al
Orden del Dia la continuaci6n del debate sobre
esta Ley de Arrendamiento de Predios RLsticos y
Aparceria. Naturalmente esto Ilam6 la atenci6n
de la C6mara y fu6 el compahero Su6rez Rivas,
lider del Partido Liberal y quien tenia solicitado
un turno a favor del Proyecto, el que hizo la pre-
gunta a los lideres de si ellos habian dado su con-
formidad para alterar el acuerdo previo de man-
tener en el Orden del Dia el tratamiento de este
Proyecto de Ley. Siendo negative la respuesta de
los lideres, el senor Su6rez Rivas hizo una propo-
sici6n, que la continuaci6n del debate apareciese
en el primer punto del Orden del Dia de hoy y se
mantuviera en esa forma hasta terminar este
asunto. La votaci6n fu6 de 76 por 8, lo cual de-
nunciaba ya que este Proyecto de Ley de Arren-
damiento de Predios Risticos y Aparceria tiene,
como se sabia desde un principio, una gran vota-


ci6n en esta C6mara. El Sr. President baj6 al he-
miciclo para hacer unas aclaraciones y dijo que
cuando se discuti6 en el sal6n de la Presidencia la
conveniencia o no de traer al Orden del Diac la
discusi6n de este Proyecto, 61 habia senalado sus
reserves, par cuanto temia que el tratamiento de
este asunto entorpeciera el normal desenvolvi-
miento de la C6mara. Y yo quiero seialar lo si-
guiente;
Quiz6s no haya sido, Sr. President y senores
Representantes, el largo discurso en contra del
Proyecto pronunciado par el compaiero Vega Ce-
ballos el que m6s haya entorpecido el tratamiento
de este asunto. Yo he ofdo turns enteros a favor
del Proyecto, por via de la interrupci6n al compa-
nero Vega Ceballos, de compa~eros que se han
ganado incluso el aplauso dei las tribunas p6blicas,
pero he visto -porque tengo interns en la apro-
baci6n de este Proyecto de Ley-- que al instant
mismo de contar los votos de los presents a los
efectos de comprobar el qu6rum, en una ocasi6n
Ilegamos a estar aqui 50 seiores Representantes,
y si par una votaci6n anterior se denunciaba que
habfa 76 en favor del Proyecto de Ley, no es'el
President de la C6mara, no.trayendo el Proyecto
a discusi6n, ni es el companero Vega Ceballos,
consumiendo un largo turn en contra, sino nos-,
otros mismos, los m6s interesados, los que esta-
mos interrumpiendo la continuaci6n del debate
sobre este Proyecto.
El Representante que habla, desde que se inici6
la legislature, ha concurrido a todas las sesiones
desde temprano. S.e ha mantenido en su escaio
hasta que el Sr. President ha pronunciado las pa-
labras reglamentarias de "No hay qu6rum. Se le-
vanta la sesi6n". Yo s' que si el compaero man-
tiene su proposici6n incidental, no vamos a con-
tinuar el debate esta noche, pero quiero hacer un
ruego a los companeros de la C6mara, sobre todo
a los que dicen tener interns en la aprobaci6n de
este Proyecto, que hagamos un voto formal, so-
lemne, sagrado, de mantenernos en el hemiciclo
para aprobar este Proyecto. No hacemos nada con'
aecir que el Partido Socialista Popular, que el Par-
tido Liberal, que el Partido Ortodoxo. .
Sr. del Rio (Pastor): El Partido Dem6crata.
Sr. Tejera Seti6n (Teodoro): El Partido Dem6-
crata, est6n dispuestos a aprobar este Proyecto,
si a la hora de comprobar el qu6rum solamente
hay 60 seiores Representantes. Yo me mantendr6
aqui hasta que el Sr. President diga que no hay
qu6rum. Quiero hacerlo cdhstar asi.
Sr. Jacomino (Alfredo) : Como se ha dictho que
no hay qu6rum, yo propongo votaci6n nominal, ya
que asi se puede comprobar si hay qu6rum o no.
Sr. .Presidente (Rod6n Alvarez): dos senores Representantes la proposici6n inciden-=
tal formulada par el Sr. Jacomino?
(Los Sres. Garcia Montes y Pastor del Rio levantan la
mono en serial de respaldo).
Se va a proceder a la votaci6n nominal. Los
que est6n a favor de la suspension del debate, vo-
tar6n que si; los que est6n en contra, votar6n
que no.









22 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
I I


(Comienzo la votoci6n.
.Sr. President (Rod6n Alvarez): JFalta algun
Sr. Representante por votar?
-x
(Silencio).
Han votado 69 seiores Representantes: 63 que
no y 6 que si. Queda rechazada la proposici6n de
suspension de debate.
Emitieron sus votos en contra los Representarntes sef5ores:
Ad6n, Aguilera, Alonso Alvarez, Alvarado, Alvarez Lefebre,
Alvarsz Rodriguez, Ara, Bisb6, Cabrera, Camacho, Carbo-
neh, Collot, Curti, Cusid6, Diaz Ortega, Ducassi, Esca.ante,
Fern6ndez Martinez, Ferro, Figueros, Fieites, Gaoano, Galeo-
te, Garcia Ib6fiez, Garcia de la Torre, Gregorio Guas, Gue-
rrero, Hern6ndez d1i la Barca, Logo, Leiva, L6pez Deustua,
L6pez Llorens, Luzardo, Martin, Masterrer, Megias, Mora,
Nibot, PKrez Carrillo, Pino Santos, Puentes, Quincosa, Rega-
lodo, Rivero Setfrn, Rojas, Rosales, S6nchez Mastrapa, Sau-
mel, Sera J. M., Sera S. R., Serrano, Soldlavi la, Su6rez Ri-
vns, Suri, Tapia, Tejeda, Vald6s L6pez, Vi.ioa, Viliaiobos,
Fraile, Pino P6rez y Rod6n. A favor los Representantes sefo-
res: Busto, Caiiias A., Garcia Mantes, Henriquez, Jacomino
y Rio.
Sr. President (Rod6n Alvarez): ContinUa la
sesi6n.
Tiene la palabra el Sr. Enrique C. Henriquez.
Sr. Henriquez (Enrique C.): Sr. President y se-
fores Representantes: L.onsidero privilegio singu-
lar, que me ha otcrgado el destiny, el que mi pri-
mera intervenci6n parlamentaria de fondo est6
destinada a defender una Ley de arrendamiento
y aparceria en predios r6sticos, es decir, una Ley
de detensa campesina.
iOjal6 pudieran oirme los millares de campesi-
nos ae todos los Partidos que me dieron sus votos
para que viniera a defender aqui la retorma agra-
ria! Asi respaldarin la justificaci6n irrecusable de
su empeio por Ilevarme al Congreso, por aizar en
el .Congreso los pendones de la revolucion agraria.
Para esta ocasi6n quisiera yo disponer de ver-
dadera elocuencia, de elocuencia y pericia extra-
orainaras, como ias que han demostraao los opo-
sitores principaoes a esta Ley, mis distingualos
companeros ae hemicicio, el Ur. Victor Vega Ce-
banos y el Dr. Jorge Garcia Montes. No se me
ocuitan, en etecto, las dlticultades de la area
que tengo hoy ante mi.
En todo caso, hare un anuncio previo: lejos de
extenaerme toao lo que merece y requiere la ma-
teria 'a tratar, buscare la brevedad en mi xposi-
cion. For lo pronto evitare internarme en el iabe-
rinto de los arguments juridicos que con tanta
maestria han aesmenuzado los opositores a la
Ley. tn cambio, no quiero prescinair de algunos
aportes documentales a mi peroraci6n. .ntre ellos
cuento algunas paginas escritas por los mismos
campesinos que, aungue rudas y primitivas, son,
en verdad,. elocuentes.
Desde ahora declare que yo mismo consider
numerosisimos los puntos d6biles, y ain los erro-
res de esta legislaci6n -y 6sto no s61o en el te-
rreno juridico-, pero pienso dejar entrever, al
final, la soluci6n global de los problems que ellos


plantean, ofrecer perspectives de rectificaci6n
eticaz.
Los mios, mis arguments, han de desarrollarse,
sobre todo, en el terreno social, en el terreno po-
litico, en el terreno national, en el terreno patri6-
tico. Despues de los certeros an6lisis de los-doc-
tores Vega Ceballos y Garcia Montes, de nada
serviria que quisiera yo enzarzarme en argumen-
taciones legales. Pero no todos los arguments
han de ser legales, y los que yo apunto son v6lidos
tambi6n, quiz6 m6s que los legales o juridicos,
pues tocan a la vida misma del individuo y de la
colectividad.
A titulo de pre6mbulo, desearia que se me per-
mitiera decir algunas palabras sobre el m6todo
que han empleado para combatirla los Represen-
tantes opuestos a esta Ley, o por !o menos uno de
ellos, el Dr. Victor Vega .Ceballos.
Durante vanos dias segulaos este distinguido
Representante se ha mantenido en el uso de la
paiaora en torma tal que resuito imposiDie .hacer
avanzar los debates. Por cuipa, seguramente, de
mi impericia parlamentaria, temi muchas veces
durante esos dias encontrarme frente a una de
esas que Ilaman t6cticas dliatorias o de oDstruc-
cion; y tenaian a tortaiecer esos temores los co-
mentarios de algunos companeros y hasta pala-
bra tan autorizaaa como la del propio Presicente
de la Cdmara..Lsto me producia penosa impression,
me proaucia la impression de que el orador carecia
de arguments vdndos para defender su tests. La
obstruccion traduce, en muchos casos, la impor-
tencia.
Mlos tarde, en particular en el dia de hoy,'al
oir los elocuentes alegatos del Dr. Vega Ceoalios
y'del Dr. (arcia Mantes, despues de admirar el
colorido y la agilidad verbal del Sr. Vega Ceba-
ilos -que hoy consumi6 un turno de-dimensiones
verdaderamente proporcionadas a su proposito-;
al admirar tambien el razonamiento protundo y
precise del Dr. barcla Montes, en verdad, br. Pre-
slaente y sehores Kepresentantes, me he tran-
quiiizado.
oSbre la primer etapa de este debate, la que
puaderamos Ilamar obstruccionasta, dos palabras
mas.
Me interest, en primer lugar, el mecanismo de
la obstruccion. Pude comprobar que el Dr. Vega
Lebalios lograba mantenerse en el uso de la pa-
iobra de modo casi interminable merced, aparte
de su resistencia tisica, a una tacilidad singular
para asociar superticlaimente las paiaDras y las
representaciones. Haciendo gaia de gran memorial
y agilidad mental -tomanao pie tambien en inte-
rrupclones trecuentes que el mismo provocaba-,
como en un kaleidoscopic maravilloso, el Dr. Vega
Ceballos pasaba de una a otra asociacl6n de ideas,
habl6ndonos tan pronto de las cortesanas paris.nas
como de las antiguas legislaciones romanas; de
ia esencia sagrada de la propiedad y las "profa-
naciones'' comunistas, como de los exabruptos
oratorios de las Cortes espadolas y de la filiaci6n
etimol6gica de los apellidos vascongados. Pero,
como iba diciendo, y como era obligatorio que
fuera en semejantes circunstancias, estas asocia-
clones no .o eran de concepts y razonamientos
ligados par un s6lido y inico eje ideol6gico'o po-









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 23
I I ---


lemico. Establecian relaciones formales entire pa-
labras y concepts aislados, eran asociaciones su-
perficiales como las que nos ofrecen las "segui-
dillas" del vulgo: "Rat6n. El rat6n come queso.
El queso se hace con leche. La leche la da la vaca.
La vaca tiene cuernos...", etc.
Debo decir tambi6n que en algunos moments
me impresion6 penosamente la peroraci6n del Dr.
Vega Ceballos. Fu6 cuando hilvanaba chistes y
relataba an6cdotas con un tono festive, par Io de-
m6s, y una gracia que entretuvieron agradable-
mente a esta asamblea. El sentimiento penoso que
a pesar de 6sto me invadi6 en algunos' moments
era provocado par el recuerdo de la viuda y de los
11 hu6rfanos de Sabino Pupo, el campesino ca-
m agueyano asesinado por la Manati Sugar Com-
pany pocos dias antes. Esta mujer velada de negro,
rodeada de aquellos 11 niros infelices, habia visto
poco antes caer,. ensangrentado, al compafero de
su vida, lo habia visto morir luchando por su tie-
rra, iY ahora veniamos nosotros a decir chistes y
a hacer gala de resistencia oratorio, en vez de
aplicarnos de una vez a formular Leyes que reme-
diaran en Io possible la situaci6n que habia pro-
vocado la tragedia!
No quiero, en fin, pasar par alto la extrafeza
que a algunos companeros y a mi mismo nos pro-
dujo el hecho de que el Dr. Vega Ceballos supiera
perfectamente -y lo dijo varias veces- que la
Ley contaba con abrumadora maycria para su
Gprobaci6n, y que, con obstrucci6n o sin ella, a la
larga pasaria. EPor qu6, pues, demorar y estorbar
el process? Algunos opinaron que el orador esta-
ba hacienda oposici6n no precisamente por hacer-
lo en aquel moment, sino para haberla hecho;
es decir -segun los opinantes-, para fijar una
posici6n y hacer m6ritos que fueran gratos a cier-
tos intereses politicos o econ6micos adversos a la
Ley de arrendamiento y aparceria en predios rus-
ticos. Asi el soldado aguerrido, ante los ojos de
sus mayores y generals, no rinde las armas sin
combatir, aunque sepa, de antemano, que est6
perdida la batalla.
Perdon6nseme todas estas reflexiones en torno
a la t6cnica que se emple6 en la. oposici6n a la
Ley que debatiamos y v6lgame declarar que todas
las preocupaciones 1suspicaces que hubieran po-
dido asaltarme se han desvanecido, para mi y
seguramente para los dem6s miembros de esta
asamblea, al escuchar la elegant, juiciosa, inte-
ligente y suficientemente breve disertaci6n del
Dr. Veda Ceballos, en el dia de hoy.
Querria ahora -pensando aligerar asi la cargo
que represent para el auditorio escucharme-
enunciar en seguida la tesis central que quiero
defender: hay necesidad absolute y urgente de
poner en vigor una Ley de arrendamiento y apar-
ceria en predios r6sticos; la present es uno Ley
muy imperfect pero debemos aprobarla inmedia-
tamente, si bien hemos de prepararnos para con-
trarrestar en seguida sus aspects negatives. Su-
cesivamente, pienso abordar los siguientes puntos:
19. Razones que abonan la necesidad y la urgen-
cia de laLe y; 29. Principales aspects positives
de la Ley; 39. Principales aspects negatives;
49. Condiciones actuales del arrendamiento y la
aparceria en predios rusticos; 59. Efectos econ6-


micos, sociales, psicol6gicos, politics y naciona-
les de la actual situaci6n en los campos, y 69. -
Nuestra responsabilidad ante la naci6n y la patria.
Quiero ante todo decir que sobre un punto est6n
enteramente de acuerdo los defensores de esta
Ley y los opositores a ella. i En todo el Parlamento
no podria encontrarse un legisiador capaz de negar
que es imprescindible y urgente una legislaci6n
que regule la contrataci6n en los.predios-risticos!
Participants de este general -crterio, los doctors
Jorge barcia Montes y Victor Vega Ceballos acep-
tan que deba tormularse una Ley sobre esta ma.
teria, pero arguyen que debe ser, en vez de la muy
detectuosa que nos ocupa, una Ley buena, una
Ley que- Jlene etectivamente tuncion protector
de los elements humans que.intervienen en la
economic agricola; y lejos de negar qu el campe-
sino este necesitado de detensa y auxilio, repe-
tidas veces han dicho que la Ley debe protegenos,
pero mejor que la Ley que debatimos. Contieso
que, por el moment, no Ilegan a inspirarme gran-
aes esperanzas estas declaraciones -en lo que
respect par lo menos al Dr. Victor Vega Ceba-
hios-, y no creo que si se le contiara a el solo la
detensa de los pequefos campesinos saldrian 6s-
tos bien libraaos. tl motivo de tal suposicion es el
siguiente: el Dr. Vega Ceballos tuvo la condes-
cenaencia de poner en mis manos una proposici6n
ae Ley por el conteccionada, sobre arrendamiento
y aparceria en predios rusticos. He leido con de-
tenimiento dicho proyecto y he aqui que, en mi
opinion, es much pear que el que tan acerba-
mente ha estado criticando ante nosotros nuestro
distinguido colega del Camaguey. A.su tiempo
pienso demostrar lo que atirmo, pero desde ahora
quiero reconocer que result relative el alcance
y el sentido de los terminos "bueno" y "malo" en
osuntos coma el que -nos ocupa, segun la idiosin-
cracia y las convicciones de Ia 'persona que los
emplea. Para mi "buena" ser6 una Ley que per-
mlta a los pequefios campesinos romper de verdad
sus caaenas. 'ara ciertas "Companys" y ciertos
terratenientes -y quiz6.tambien para el Dr. Vega
Ceballos- tal Ley pudiera resultar reprobaole,
injusta y perjudicial.
Para nosotros, los aut6nticos, principalmente
para los hombres de la Confederaci6n Campesina
de Cuba y del Bloque Agrario Independiente del
Congress, la tierra debe estar permanentemente
en manos de quienes ,a trabajan, pero mientras
se Ilega a una regulaci6n, si no perfect, avan-
zada y sustancial de este principio, resuita de ur-
gentisima necesidad racionalizar y hacer equita-
tivas las formas principles de posesi6n de la tie-
rra, y de su usutructo. Tal es el caso del arren.
damiento y la.aparceria. Ahora, algunos datosy
cifras sobre la importancia de la agriculture en
Cuba, la posesi6n actual de las tierras, la propor-,
ci6n de manoss muertas", el numero de arrenda-
tarios y aparceros, la influencia del tiempo muer-
to, etc. Tomo los datos del Censo de 1943 y de
los avances del Censo Agricola de 1946.
De los cubanos que declararon tener ocupaci6n,
el 40%,depende de la agriculture. En Norteam6-
rica, s6lo el 18.8%o, a pesar de lo cual los norte-
americanos obtienen los .productog agricolas y









24 DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


agropecuarios que necesitan, y aun los exportan
en gran cantidad. Esto demuestra la bajisima ca-
lidad de nuestros m6todos de explotaci6n de la
tierra y el desajuste en las condiciones y elemen-
tos necesarios para una producci6n racional y que
deje beneficios.
Existen en Cuba 159,959 fincas cubriendo
9.077,086 hect6reas, o sean, 676,243 caballerias.
De esta superficie de terra cultivable s61o el 32.4%
es atendida personalmente por sus propietarios, y
t6ngase en cuenta que en esta cifra est6n com-
prendidos los propietarios, individuals o colecti-
vos, escasos num6ricamente, de los ingenious. que
dominant grandes fincas. iM6s del 67% de las
tierras cultivadas es trabajada por campesinos
queno tienen tierra propia, que pueden ser parties
en alguna forma de contrataci6n sobre la tierral
He aqui una clasificaci6n precise:
Propietarios ............ . . 36,607
Empleados ............................... 57,526
Por su cuenta (arrendatarios, subarrendatarios, apar-
ceros, precaristas y similares) ........... .. 335,477
No declaroron .. .......... ... .... . 146,027

575,637

es decir: que de cerca de 600,000 agricultores,
s61o son propietarios algo m6s de 36,000 (s6lo el
6.35%). Los ,empleados representan.el 10%o y
los arrendatarios, subarrendatarios, aparceros, pre-
caristas y similares -es decir, los que resultarian
beneficiados por la present Ley- constituyen el
83.6% de todos los agricultores del pais, m6s de
las tres cuartas parties.
Por otra parte, en cuanto a la distribuci6n de
las dreas, tenemos:


Propietarios ....................... 32.4%
Administradores (absentis) ............. 25.6%
Arrendatarios ................... ... 30.0%
Subarrendatarios ........ ........ 2.4%
Partidarios ..... .... ........ .... 6.1 %
Precaristas ....... .............. ..... 2.-7%
Otros ................ ............. 0.8%


del 6rea
id.
id.
id.
id.
id.
id.


_E "tiempo muerto", en fin, viene a agudizar,
peri6dicamente, el problema econ6mico de los
campesinos. El Censo de 1943, sobre unos 621,000
agricultores, reportaba 46,000 obreros agricolas.
Este Censo fu .hecho en "tienpo muerto". El
Censo Agricola de 1946, hecho durante la zafra
de 1945, reportaba 423,000 y pico de personas
que percibian sueldos o salaries. en agriculture
(obreros agricolas). Esto quiere decir que unos
.300,000 agricultores vienen a gravitar, en "tiem-'
po muerto", sobre la economic de 200,000 cam-
pesinos vinculados permanentemente a la tierra.
Considerada globalmente la cuesti6n, puede de-
cirse que medio mill6n de campesinos, con sus fa-
milias, aguarda los beneficios de una Ley que re-
gue la posesi6n y el usufructo de la tierra.
Deberiamos recorder que la tierra no es una
prenda, un objeto de especulaci6n: es un instru-
mento de utilidad ptblica, como el agua y el aire,
y por lo tanto, el Estado ha de tener cuidado pri-
merisimo en su conservaci6n y utilizaci6n.


En el curso de una interrupci6n, preguntaba
hace poco el Representante Cafias Milan6s, al Dr.
Su6rez Rivas, en tono de reproche, si para 61 no
representaba nada el dinero invertido par los pro-
pietarios en la compra de tierras, ya que 6f -Su6-
rez Rivas-- habia afirmado que el dinero repre-
sentaba trabajo acumulado. Y yo digo que si,
ciertamente, el dinero significa trabajo acumu-
lado; debe respetarse lo que se ha comprado con
dinero. Pero esto me Ileva a hacerme una pregun-
ta: Y el trabajo, no el trabafo acumulado en for-
ma de dinero, sino el trabajo actual, el trabajo de
todos los dias, nno merec respeto y recompensa?
iNo; el 'dinero no merece respeto por si solo, por-
que el dinero no es siempre, ni much menos, tra-
bajo acumulado por el que lo posee! Si el trabajo
acumulado significara siempre dinero,- entonces
nuestros campesinos deberian ser riquisimos, por-
que si hay alguien que trabajd duramente, si hay
alguien que trabaja excesiva y casi inhumana-
menfe, 6se es el pequeio campesino cubano. En
vez de acumular alguna riqueza, algtn dinero,
como just precio de su rudisima labor, los cam-
pesinos cubanos viven vida de parias en su tierra,
en la tierra que ellos y sus padres contribuyeron
a libertar. .. (Aplausos) .
Recordemos tambi6n la necesidad universal de
producer acarreada por la ultima guerra, necesidad
que pudiera redundar en beneficio director de las
zonas intactas, y 6se es el caso de Cuba. La gue-
rra cre6 enorme vacio econ6mico. La destrucci6n
o inutilizaci6n masiva de instruments, tierras,
maquinarias, alimentos, hombres, riqueza acumu-
lada, dej6 en la economic universal el m6s pavo-
roso deficit que -pueda concebirse. Muchos asos
ae incesante labor reconstructive no podr6n enju-
garlo y en esa labor reconstructive podriamos nos-
otros encontrar inmensas ventajas nacionales, si
supi6ramos aprovechar la coyuntura hist6rica.
Pero para eso, como condici6n primera, debemos
hacer de nuestros campesinos verdaderos ciuda-
donos, sacarlos de la real esclavitud que sufren.
Legislando para' ellos, adem6s borrariamos un
tanto la mala impresi6n que a lo largo de los.afos
ha ido arraig6ndose en el espiritu de los hombres
del campo respect de los politicos en general, y
acallariamos sus quejas y los reproches que abri-
gan contra un Congreso que nunca se ocup6 sufi-
cientemente de sus necesidades y sus dolores;
quejas y reproches que hacen extensivos a todos
los gobiernos que no han sabido protegerles ni
hacer cumplir la escasa legislaci6n hasta'hoy pro-
mulgada en su favor.
Finalmente, tomemos en cuenta que la deses-
peraci6n de nuestros campesinos est6 Ilegando a
su colmo. En vez de hacer un largo discurso -iy
muy largo tendria que ser si fuera a relatar la mi-
seria y la 'zozobra infinitas de los guajiros!--
permitidme leer parte de la carta que una humilde
csociaci6n campesina de Marea del Portillo, Ni-
quero, Oriente, dirige en son de queja, y en de-
manda de auxilia, a la Confederaci6n Campesina
de Cuba:,
"Nos dirigimos a ustedes en representaci6n de
m6s de 400. families campesinas de la region de
Portillo, para exponerles nuestra situaci6n que no









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 25
.- I II aU


puede ser m6s angustiosa, y que resumimos'en
estas palabras: iTENEMOS QUE TUMBAR MON-
TE O MORIRNOS DE HAMBRE!
"Tenemos que tumbar el monte para sembrar,
pues tenemos que sembrar para poder vivir. Pero
para poder tumbar el monte sin que nos caigan
encima todas las desgracias de las Leyes, necesi-
tamos el permiso correspondiente. Ahora result,
que el permiso s6lo lo puede obtener el Sr. Pardo,
en unas tierras, y la Sucesi6n Catasus, en otras,
ya que son estos seiores los que aparecen como
dueios de aquellas tierras. En un escrito dirigido
a ustedes por nuestro compaiero Celso Blanco,
hemos -expresado el poco derecho que tienen di..
chos senores a Ilamarse duefos de dichas tierras.
"Ahora bien, nosotros creemos que si somos los
que cultivamos, limpiamos, damos valor y hace-
mos producer a aquellas tierras, y si las tumbas
de monte las queremos hacer para limpiarlas de
matojos, tenemos m6s derecho que nadie a ha-
cerlas para sembrar.
"Estamos decididos a sembrar, aunque nos phase
lo que nos pase, pero, sin embargo, querriamos
ver de qu6 manera ustedes nos pueden ayudar a
obtener un permiso, pagando, naturalmente, el
impuesto que corresponda, que nos permit traba-
jar sin tener que enfrentarnos con las INJUSTI-
CIAS de las Leyes que aplica el senior' juez de
Pil6n, Guillermo B1cquer.
"Queremos tambi6n fabricar nuestra casa so-
cial, pero he aqui que el Sr. Pardo nos amenaza
con echarnos la Rural y al Sr. Juez, grari amigo
de Pardo.
"Queremos tambi6n decirles, que las tumbos de
monte han de ser antes del 15 de diciembre pr6-
ximo, pues las cosechas exigen que los campos
est6n preparados hacia el mes de marzo.
"Vean seFores, pues, que nuestro caso es apre-
miante.
"Agradeci6ndoles lo que por nosotros puedan
hacer, y declarando nuestra solidaridad con la
causa que ustedes defienden que es la del cam-
pesinado de Cuba quedamos de ustedes atenta-
tamente.--(Fdo.) Jos6 Sosa, Presidente.-F6,ix
Le6n, Secretario de Actas". iAlgunos de estos
campesinos son veterans de nuestra Indepen-
dencia!
Si, los campesinos han Ilegado al colmo de la
desesperacj6n. El Representante Vega Ceballos
preguntaba el otro dia en este hemiciclo si lo que
queriamos, con nuestra Ley, era provocar el caos.
Par mi boca los campesinos le contestan que su
situaci6n es tal que hasta el caos les es preferible.
Ya la violencia asoma sus brutales perfiles. La
sangre ha corridor ya. Sobre el cad6ver de Sabino
Pupo -como ayer sobre el de Niceto P6rez-
viudas y hu6rfanos claman por reparaci6n y jus-
ticia. La sangre ha corrido ya y volver6 a correr
pronto. Lo advierto responsablemente, mientras
estoy suplicando a la C6mara que apruebe esta
Ley que, de moment, podria crear un clima me-
nos desapacible y rencoroso en los campos de
nuestro pais.
(Es tan mala 16 Ley de arrendamiento y apar-
ceria en predios r6sticos que discutimos? No se
deben desconocer sus defects, pero tampoco negar


las ventajas palpables que vendrian a obtenerse
con su promulgaci6n.
En contrataciones de la clase que nos ocupa
deben considerarse diversos elements: regulaci6n
de la renta, permanencia, indemnizaci6npor bien-
hechurias, garantias, etc. SeAalemos -global-
mente, como lo habiamos anunciado- que esta
Ley hace obligatorio el arrendamiento de las tie-
rras ociosas, facilitando extraordinariamente el
de las invadidas por el marabt con el fin de com-
batir esa plaga; prohibe los subarrencamientos
que tantas veces ofrecen ocasi6n de explotar a
los guajiros, regular la- renta en relaci6n con el
precio de las tierras, de modo razonable, segtn
nosotros; establece un derecho de permanencia
suficiente y con posibilidad de pr6rroga; prev6 la
indemnizaci6n por concept de bienhechurias
(aunque a este respect 'hay bastantes reserves
que hacer); provee, en fin, a la estabilidad legal
de la contrataci6n, hacienda obligatorios los.con-
tratos suscritos, etc.
El monto de la renta que debe calcularse a la
tierra, para computarla en los aportes del apar-
cerista, ha mativado agrios debates. He aqui c6mo
se expresan a este respect mis compaheros de la
Confederaci6n Campesina, don Eduardo Ortega y
Gasset y Segundo Ceballos- Pareja, en un informed
que remitieron, por orden de la Confederaci6n
Campesina de Cuba, al Ministro de Agricultura:
"Realizada la ubicaci6n de los cultivos, segin
el principio de economicidad, se original entire la
renta de la tierra m6s favorecida por su posici6n
y su fertilidad, y la m6s, alejada del mercado, una
series de diferencias. Es loque se conoce en teoria
econ6rrnica bajo la denominaci6n de "renta dife-
tencial". En las tierras de utilidad marginal, es
decir, aqu6llas en que los costs de explotaci6n y
transport est6n pr6cticamente al nivel de los pre-
cios que paga el mercado, la renta es minima o
nula. A media que el coste disminuye en otras
zonas, para el mismo precio en el mercado, se
original un aumento del -rendimiento econ6mico
que se refleja en un aumento de la renta territo-
rial hasta Ilegar alas de m6s alto rendimiento.
El capital se invierte en la tierra en proporci6n de
la renta, y de alli se original la diversidad de valor
para zonas distintas y ain, por raz6n de calidad,
dentro de una misma zona. Pero la tendencia a
la uniformidad de las utilidades, que caracteriza
nuestro sistema econ6mico, establece a la larga
un promedio uniform de interns sobre los capi-
teles invertidos. Esa uniformidad, no obstante la
tendencia a la ocultaci6n, se ha puesto de mani-
fiesto-en los datos compilados par el Fondo Espe-
cial de Obras Publicas, bajo la direcci6n del Sr.
Antonio Prio Socarr6s, a fines de. 1945. De acuer-
do con esta compilaci6n, para una inversi6n de
1,061 millones de pesos en fincas rcisticas se de-
clar6 a los Municipios una renta annual liquid de
53.6 millones de pesos. Ello arroja un promedio
en cada Municipio y para toda la Isla de 5.05%
de interns sobre el capital invertido, Io cual difiere
muy poco de los tipos normales de la renta urba-
na fijados en la misma fuente estadistica".
"Adem6s, influyen en la renta territorial fac-
tares de orden social que fueron objeto de consi-
deraci6n par la Asamblea Constituyente de 1940.








26 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
n_ I


Consisten ellos en el aumento de valor de la pro-
piedad sin esfuerzo o trabajo del dueno, por el
mejoramiento de comunicaciones, instalaciones y
servicios hechos por el Estado, las Provincias o los
Municipios, con fondos, p6blicos. La Constituci6n
establece que esos incrementos se revierton a los
fondos p6blicos con cargo a los propietarios. La
cuesti6n est6 pendiente de la oportuna Ley aue ha
de votar el Congreso".
"Por consiguiente, el interest de 5% annual sobre
la inversi6n cierta y comprobada en propiedad rCs-
tica, parece ser en nuestro pais el nivel normal de
retribuci6n para ese tipo de inversiones". La Ley
establece el 6%.
Tales son los principles aspects positives de
la Ley de Arrendamiento y Aparceria en Predios
R6sticos sobre la cual debatimos. No he de near
que existan, en cambio, aspects negatives.
En efecto -citando los principales-, nos en-
contramos con que el Art. 2, que defendi6 con
fogosidad y brillo dignos de mejor causa mi amigo
L6pez Deustua, sublider de nuestro Partido, es
nacionalista s6lo en apariencia. La Constituci6n
mexicana prohibe que se ceda a extranjeros el
suelo de M6xico, el suelo que es uno de los atri-
butos esenciales de la naci6n. En cambio, nuestra
Ley s61o habla de arrendamientos. No est6 permi-
tido arrendar a extranjeros la tierra cubana, pero
si comprarla, abriendo asi la puerta a una enaje-
naci6n m6s peligrosa por lo definitive. Asi, por
ejemplo, un puertorriquefo, un venezolano, un es-
parol, un dominicano, que quisieran venir a tra-
bajar entire nosotros, no podrian arrendar una,
dos, cinco caballerias, y en cambio una de esas
grandes "Companys" imperialistas, o un ricacho
extranjero, podrian comprar diez o veinte mil ca-
ballerias de tierra cubana e imponernos todos los
males que acarrea el latifundio en manos extraias
Estoy de acuerdo con toda media de protecci6n
para las riquezas y el sueld national, de protecci6n
para la tierra, que es lo m6s sagrado de la en-
trafia de la naci6n, pero debe aceptarse que esas
medidas han de ser racionales, no contrapro-
ducentes.
Siguiendo con los aspects negatives, hay que
reconocer que la indemnizaci6n de las bienhechu-
rias establecida por esta Ley, es sumamente de-
fectuosa. Se conceden s6lo treinta dias para la
reclamaci6n, plazo innegablemente .demasiado
breve. En caso de pr6rroga, se pierde el derecho a
dicha- indemnizaci6n. Por otra parte, el compe-
sino tiene que traer un notario, o un juez, preci-
samente el dia en que terminal el arriendo, para
que levanten acta de las mejoras. Este requisite
es muy peligroso para guajiros ignorantes, pobres
y que tienen a menudo sus fincas ubicadas en re-
giones lejanas o abruptas. En fin; s61o se habla
de "mejorasr tiles". Nada se dice sobre "frutos
sembrados en terreno ajeno". Muchos y grandes
males debi6 remediar este articulo y no lo ha he-
cho. iCu6ntas veces hemos visto a los campesinos
fomentar cafetales o frutales s6lo para que los
echen al camino real cuando est6n en plena pro-
ducci6n! I
En el caso de los frutos menores, la distribuci6n
de las parties no est6 especificada por esta Ley;
ni tampoco el derecho de permanencia.


En cuahto a los precaristas, que plantean uno
de los m6s espinosos y lamentables problems de
la economic agraria cubana, puede considerarse
que resulton beneficiados par el Art. 17 que esta-
blece el arrendamiento forzoso de las tierras ocio-
sos. En cambio, aunque otra cosa pudiera parecer,
las Disposiciones Generales de esta Ley en nada
favorecen a los pequefios campesinos sin tierra y
resultan, por el contrario, una especie de licencia
fara que los ge6fagos ejerciten sus actividades.
En efecto, la primer de esas Disposiciones Gene-
roles establece que "durante el termino de cinco
afos, a contar de la vigencia de esta Ley, todo
poseedor en concept de dueio, de buena.fe y sin
promiscuidad, de terrenos que no procedan de
haciendas comuneras, podr6 acreditar sus dere-
chos en la forma que disponen los articulos 8, 9
y siguientes de la Ley de 22 de octubre de 1904,
y lograr su inscripci6n en el Registro de la Pro-
piedad correspondiente, cuando la finca de que se
trate no estuviese inscripta en dicho Registro". Es.
f6cil comprender que los pobres campesinos, ig-
norantes, miserrimos ,alejados de los juzgados y
los Registros de la Propiedad no inscribir6n nunca
como suyas las tierras que ocupan, entire otras
cosas por no saber que tienen el-derecho de hacer-
lo, y no saber c6mo hacerlo. En cambio, las com-
pafiias y los terratenientes fuertes disponen de
bien-nutridos equipos de abogddos y procuradores,
y de la complacencia de bastantes funcionarios
del Estado, y poco trabajo les daria legalizar las
cuantiosas usurpaciones que les son habituales.
En 6ltimo termino, quiero Ilamar la atenci6n
sobre el inciso c) de la Segunda Disposici6n Tran-
sitoria de esta Ley: "Los contratos verbales de
arrendamiento o aparceria, aunque estuviesen pro-
rrogados por t6cita reconducci6n, terminar6n en
el aio agricola en curso, de acuerdo con la cos-
tumbre de las zonas". Dado que son innumerables
los casos en que se niega a los campesinos el con-
trato escrito, y hasta los recibos correspondientes
a la renta o partido que dan al propietario, esta
Disposici6n constitute ominbsa amenaza de des-
ahucio y desalojos en masa.
Llegado a este punto, recuerdo que habia pro-
metido hacer la critica-de la Ley de Arrendamiento
y Aparceria del Dr. Victor Vega Ceballos, de la
cual dije que resultaba bastante peor pard los
campesinos que la que hoy debatimos.
Para ser just, quiero,sefialar ante todo aspec-
tos positives y loables del proyecto del Dr. Vega
Ceballos:
Est6 mejor redactado que la Ley que discutimos,
y segun m6todo m6s racional. Protege al cultiva-
dor desde algunos puntos de vista, por ejemplo
eximiendolo de la obligaci6n de vender al propie-
tario preferentemente; y contra los siniestros y las
crisis depresivas del mercado. Dispone medidas
para resguardar los animals y los aperos de la-
branza del campesino y fija derecho mayor de per-
manencia (cinco afos), con derecho a pr6rroga.
Prohibe los subarrendamientos y fija la renta en
un 6% del valor de la tierra.
Pero lay! En sus aspects negatives la Ley del
Dr. Vega Ceballos es verdaderamente abominable.
Como muestras, basten las siguientes: fija nada
menos que la mitad' (Art. 29) como cuota de









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 27_


aparceria, y excluye today refacci6n o auxilio, por
parte del aparcerista, en favor del campesino. Es
decir, que el campesino ha de poner bueyes, ape-
ros, abono, simientes, regadio, refacci6n, y correr
todos los riesgos, en tanto que el aparcerista, qlue
da la tierra pelada y no pone sobre ella la mano,
le puede exigir la mitad de todo lo cosechado o
producido por la finca, hasta la miel de las abejas.
Por otra parte, esta'Ley del Dr. Vega Ceballos
prev6 una cantidad tan extraordinaria de excep-
clones que resultan casi invalidadas las medidas
que a primer vista aparecian beneficiosas. Que-
dan exceptuadas, en efecto, de las regulaciones de
la Ley, los tierras dedicados a la caFia, en general
(no s61o las comprendidas en la Ley de Coordina-
ci6n Azucarera), las fincas de m6s de 5 caballe-
rias (jse salvaron todos los latifundistas!), las de
recreo, y, en general, todas las que no se dedi-
quen al cultivo de frutos menores: por ahi se es-
caoan todas las fincas dedicadas a la caFa, al ta-
baco, al- caf6. Adem6s, el derecho de pr6rroqo
puede burlarse cuantas veces se quiera, gracias
al sabichoso Art. 10 de la Ley del Dr. Veaa Ce-
ballos: "Si el arrendador -dice este articulo-
quisiera cultivar por si mismo la finca arrendarla,
residir en ella con su familiar, o instalar en la mis-
ma una industrial cualquiera, deber6 solicitarlo al
orrendatario con- dos meses de antelaci6n a la
fecha del vencimiento del arrendamiento. En este
caso no habr6 luqar a las pr6rroqas a que se re-
fieren los orticulos 3 y 4 de esta Ley. Si no re-
sultaren ciertos los motives aue el arrendador ale-
gare para hacer uso del derecho concedido en este
articulo, vendr6 obliaado a irdemnizar al arren-
datario en una cantidad que no exceder6 de dos-
cientos pesos". Como se ve, cuando un arrendador
quiera echar a su arrendatario, al vencerse el con-
trato, le bastar6 alegar cuclauier pretext m6s o
menos veraz y, en-el pear de los'casos, s6lo le cos-
tar6 doscientos pesos el desahucio.
La Ley de Arrendamiento y Aparceria en Pre-
dios Rusticos que consider hoy la C6mara tiene
defects: yo mismo lo he confesado. Pero, por una
"porte, como m6s luego dir6, tengo grandes espe-
ranzas de que se nos ofrecerdn ocasiones de recti-
ficaci6n; y, por la otra, cualquier cosa es prefe-
rible a las condiciones que prevalecen en los cari-
pos en cuanto a contrataci6n de tierras.
Cuando los mambises obtuvieron, machete en
moano, la libertad de Cuba, perdieron -triste pa-
-radoja- la.posesi6n de la tierra y, sobre todo, su
dominion legal. Sobre este lamentable process que
priv6 a los cubanos de sus tierras, dicen Orteaa
y Gasset y.Seaundo Ceballos en el Informe al Mi-
nistro de Agricultura, ya citado:
"El triunfo de los cubanos en la 61tima guerra
de Independencia tuvo escasa influencia en el r6-
gimen de la propiedad territorial. El Tratado de
Paris, suscrito por norteamericanos y espaFoles,
oblig6 al reconocimiento y respeto del status eco-
n6mico de los peninsuluares, y today ta fuerza del
nuevo Estado en dispute habria de quedar como
garantia y sost6n de los 'privilegios logrados du-
rante-el period colonial. El mambi, que habia
perdido el sitio o la estancia durante la lucha, se
qued6 sin 61, y las fuerzas independentistas no pu-
dieron contor con un reparto de fierras que sirvie-


ra de base a la economic independiente de Cuba.
Se, las compens6 con una migaja dada a interns
por el interventor norteamericano, sobre la cual
se abalanzaron politicos y especuladores en ver-
gonzosas negociaciones que redujeron la paga de
los guerreros.
"La luna de miel de la Rep6blica la financi6
asi un empr6stito extranjero; inicio de una pene-.
traci6n financier y t6cnica que, sin dar pie a la
independencia, pas6 de,un colbniaje a Qtro. Colo-
niaje del az6car y de los ferrocarriles, coloniaje
de la Banca y de la Enmienda Platt.
"Durante la primera intervenci6n qued6 consu-
mado pr6cticamente el traspaso de la herencia
colonial hispana a beneficio de los inversionistas
norteamericanos. La Orden 62 de 1902 sabre des-
lindes, por encima de siglos de prescripci6n y sin
respeto a la posesi6n inmemorial, fund la divi-
si6n en titulos que cuando no aparecian se fra-
guaban, y cuando se les hallaba se tomaban por
pr'ecios infimos de families que apenas tenian no-
ticias de las mercedes que sus antecesores aban-
donaron.-Asi naci6 el latifundio azucarero, y se
inici6 el desalojo del guajiro cubano. La politico
qued6 ligada al soborno e inclusive las tierras rea-
lengas que el Estado cubano debi6 sanear, y que
constituian -un precioso patrimonio, fueron entre-
gadas, con la complicidad de funcionarios y ma-
gistrados, al latifundista azucarero. Lo que va de
siglo marca el inicio y la culminaci6n de la expan-
si6n industrial azucarera que despert6 las ener-
gias productivas de nuestro suelo y cre6 la-ilusi6n
de la riqueza en los primeros 25 ahos.
"Lo que va de siglo marca, a la vez que la cul-
minaci6n de la industrial azucarera, el inicio de
la lucha por la tierra y la rndependencia econ6-
mica de la naci6n. A los aFos 6ureos del primer
cuarto de siglo, ilusiones d eprosperidad y trabajo
permanentes, sucedieron los aFos de restricci6n,
de crisis econ6mica de los- mercados, de deudas
e intereses, de una poblaci6n sin estabilidad y sin
trabajo.
"El despojo, consagrado como derecho, pone
limits econ6micos a la reivindicacin -nacional.
Al cabo de medio siglo de evoluci6n republican,
la lucha por la tierra se agudiza, y el Estado, sin
recursos suficientes, apenas tantea el problema y
do los primeros pass hacia una restituci6n costo-
sisima v lenta.
"La "Estadistica Industrial y Agricola", publi-
coda por el Censo de 1931, arroj6 alguna luz so-
bre el process de concentraci6n de la propiedad
r6stica. Sobre 157,000 caballerias se encontraban
en poder de 158 empresas azucareras pertene-
cientes a un n6mero menor de propietarios, en
tanto que-unas 20,000 personas tenian el dominion
de 142,757.1 caballerias y unas 35,000 el resto
de 194,777.9, acotadas todas en urnas 83,376
fincas. La concentraci6n relative de la propiedad
r6stica podria expresarse aproximadamente par
los siguientes proporciones: 22% del 6rea en
manos de 130 entidades azucareras; 24% en
manos de 20,000 personas, y 44% distribuida en-
tre unos 30,000 propietarios. Pr6cticamente la
mitad de la tierra especificcda puede considerarse
incluida en latifundios azucoreros y ganaderos.
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28 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES

En cambio, habia m6s de medio mill6n de agri- parcela en cuesti6n en aparceria a don Carlos Ro-
cultores sin tierra propia. driguez, pidi6ndole la tercera de todos los frutos,
"El process de concentraci6n parece haber !o cual significaba para don Carlos y los suyos el
continuado su cursor a media que la rent de la ,pago de m6s de $1,000.00 al oaio. Asi este "mono
tierra, par mejoramiento y construcciones de ca- muerta", que no tocaba la tierra, pagaba unos
rreteras y caminos e increment de la poblaci6n, $70.00 de rent por today la porcelo, y le pedio al
ha ido aumentando. El hAmero de propietarios que campesino m6s de $1,000.00... Don Carlos, que
trabajan su/ tierra, en un conjunto de cerca de- se habia Ilevado bien con los anteriores subarren-
600,000 agricultores, segun el Censo de 1943, no datarios, discuti6 esta vez la cuantia del partido,
pasaba de 36,607, en total. Continuamente se su- sin lograr convencer a Arteaga VTxon, el arren-
ceden casds de extrema violencia que revelan la dador. Ya en pleno litigio, le aconsejamos que se
lendencia a la concentraci6n, coma el ocurrido ocoaiera a los beneficios del Decreto 2089 y de-
recientemente en el Vinculo, donde fu6 asesinado positara en el Juzaado lo que seialaba el amilla-
sobre el sitio que trabajaba, el campesino Niceto ramiento. La realidad era aue don Carlos habia
Perez. De todas las zonas del pais Ilegan a diario hecho en la finca un pozo de piedra, la habia abo-
quejas de miles de families campesinas amenaza- nado, limpiado-de piedras y malas hierbas, sem-
das de desalojo, no obstante' las prescripciones del brado de varios millares de pl6tahos que estaban
Decreto 2089 de 30 de julio de 1945, que inten- en plena producci6n y de otros frutales y frutos
t6 poner remedio al 6xodo forzoso. En Victoria de menores,-y que todo ello excitaba la codicia del
las Tunas, el juez Coucelo Rical6 se pronuncia arrendador. Un juez, un juez de la injusticia, An-
contra las prescripciones presidenciales, y abro- dr6s Bonifacio Coucelo y Rical6, declarando in-
g6ndose las facultades del Tribunal Supremo, las constitutional el Decreto 2089 (lo cual est6 bien
declare inconstitucionales y niega a un campesjno fuera de las atribuciones y derechos de los jueces
los beneficios de permanencia. El resultado es que de esa cateqoria), pronunci6 el desahucio y or-
millares de caballerias de tierra, fomentadas por den6 el desalojo. Resistimos a las tentativas, pero,
el trabajo de dcadas.. est6n siendo arrebatadas por sorpresa, una madrugada, seis parejas de sol-
de las manos que las cultivaron, sin dar nada a dados y varies hombres de Arteoga se echaron
cambio. El trabajo.de lagricultor sin tierra se des- sobre la familiar Rodriguez, destruyeron los mue-
olienta ante el ejemplo de los despojos, y habr6 bles, golpearon a la gente, amarraron a los hom-
de influir desastrosamente en nuestro progress bres, coma animals, a los 6rboles y consumaron
agricola". con aauella pobre familiar campesino el atrboello
Si quisieramos resumir el estado de cosas que m6s desaforado. No se le di6 ninquna indemniza-
prevalece en los campos diriamos que las contra- ci6n por los pl6tanos y frutales en producci6n ni
taciones en los predios r6sticos obedece en fa gran oor las bienhechurias. Desde entonces don Carlos
mayoria de los casos solamente al capricho inicuo Rodriguez, en otro tiempo laborioso y pr6spero
de los terratenientes y que existe una tendencia campesino, y su numerous familiar, viven poco
generalizado a arrebatar la tierra al campesino menos aue de la caridad p6blica.
una vez que la ha enriquecido. Esto se hace a ve- Muchas veces, en la mayoria de los casos, no
ces con apariencia de legalidad, como en los Ila- se les dan a-los camoesinos ni contratos ni reci-
mados contratos de colonato. Otras veces el des- bos escritos, para dificultarles la defense, si Ilega
pojo es simplemente arbitrario e illegal. el caso de un litiaco
Quiero relatar un caso de atropello de un cam- El cooricho prevalece tambi6n en cuanto a
pesino, par falta de suficientes garantias legales, orrendatamipnto. Por ej~molo, un almacenista de
que conozco bien, ya que intervine personalmente Bahfa Honda, el sirio Nazario Wejebe, arripnda
en I6 con today la energia que pude, a pesar de una finca, propiedad de la Beneficencia. por $2.00
to cual no lo pude salvar. Esto me ocurri6 par fal- por caballerfa y por afio. v In subarripnrda a los
ta de influencia y medics suficientes de acci6n. camoesinos a raz6n de $56.00 la caballeria. La
Por eso -dicho aea de paso- he buscado un acta rental sube a caoricho del arrendador, y este pro-
de Representante a esta C6mara mediante el voto hibe a los arrendatarios coqer lena, desmochar
de los campesinos orientales; la he buscado como las oalmas, usar el palmiche a las vanuas, etc.
el arma excelente que me ha de permitir mejor En un contrato de aparceria en Pinar del Rio,
defense de los intereses y la liberaci6n de los la senorita Blanca Rosa Urouiaaa imoone al cam-
campesinos. esino Eustasio Rodraiuez Gato las siguientes con-
El caso a que me refiero es el de don Carlos diciones que voy a resumir:
Rodriguez, en el Garrio de Playuelas, Victoria de 1. La seiorita Urquiaga seFala la tierra que
las Tunas, Oriente, uno entire mil de los que de- se debe sembrar.
ruestran la ntecesidad y la urgencia de regula- 2. El aparcero, Rodriauez, debe entregarle la
rizar las operaciones contractuales en los campos. tercera parte de la cosecha, libre.
Este campesino laborioso trabajaba desde hacia 3.- La dueFa reclama un mfnimun de '$50.00.
12 anos una parcel de caballeria y media, ayu- 4. La duefa tiene el derecho de especificar
dodo par sus hijos y sus nietos. Dicha parcela es- qu6 otros frutos pueden cultivarse, y si el aporcero
taba comprendida, par cierto, en el 6rea "C" (es los cultivoro deber6 entreaarle la cuarta oarte.
decir, de tierra sobrante) de una gran ernpresa 5. El cultivador no puede percibir ni distribuir
azucarera, arrendataria ella misma de grandes el precio de la venta de los oroductos antes dichos.
terratenientes individuals. El central habia arren- La seforita Urouiaaa retiene. como primer pro-
dado today el 6rea a un subarrendatario. por un videncia, la parte del cultivador para cobrarse, en
promedio de $45.00 cada caballeria. Este di6 la primer lugar, la refacci6n que haya podido darle.









DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 29


6. El contrato es s6lo por un aoo, y, de que-
rerlo la duefa, el nuevo aparcero que v.enga a sus-
tituir a Rodriguez, en caso de cesar 6ste en su
funci6n, tendr6 derecho a entrar en la finca y a
tomar todas las disposiciones que le parezcan para
preparar la siembra subsiguiente, cuatro meses
antes de terminarse el contrato.
7. Est6 prohibido todo aprovechamiento de los
recursos naturales de la finca, todo subcontrato.
8. Est6 prohibido tener hu6spedes que no sean
los hijos.
9. Est6 prohibida. la venta del tabaco por el
aparcero y 6ste debe situarlo done diga la dueFia
y a disposici6n de 6sta.
10. Existe obligaci6n de sembrar una cantidad
fija de tabaco.
11. Est6 prohibido el uso y el deterioro: hay
que entregar las 'casas, aperos, etc., como si no
hubieran sido usados.
12. La dueia tendr6 derecho a tomar medidas
extremes para cobrar Io que le deba el aparcero,
si el tabaco no est6 vendido el primero de junio..
13. Todas Pas bienhechurias quedan a favor
de la finca, sin indemnizaci6a alguna.
Etc, etc. Rodriguez Gato, que no sabe firmar,
estdmpa sus huellas digitales en este contrato leo-
nino y sella asi su esclavitud, sin remedio ni espe-
ranza.
A veces pueden observarse detalles pintorescos
en alguna de esas contrataciones. En ciertos casos,
6stas establecen impuestos verdaderamente singu-
lares. Asi, recuerdo yo un caso en Oriente en el
cual un seFor, que se decia dueo de una gran
finca situada en la Sierra Maestro, queria hacer,
firmer a los campesinos un contrato bastante pa-
recido al que.acabamos de cit.ar. Tenia, como cu-
riosidad, el que se le exigiera al aparcero una
cuota sobre la miel que eventualmente pudieran
producer sus abejas, y aquel buen senior se creia
obligado a explicar, en el contrato, esta exigencia
diciendo que se le debia part. de la miel, o el
valor equivalent a esta parte, "ya que las abejas
libaban el nectar en todas laszonas de la finca".
iTanto hubiera dado querer cobrar al aparcero la
parte de la Iluvia que pudiera tocarle, puesto que
los nubes recogen la humedad de toda la finca!
A esta pintoresca gabela le he Ilamado yo, en al-
gunos escritos, el "lmpuesto sobre el nectar de las
flores", y no quiero seguir adelante sin recorder
que en la Ley del Dr. Victor Vega Ceballos est6
tambi6n estable6ido este impuesto, es decir, se
obliga al aparcero a entregar parte de la miel que
produzcan sus abejas.
,Sr. .Ferro (Angel):, Me permit una interrup-
ci6n el compafero, con la venia de la Presidencia?
Sr. Henriquez (Enrique C.): Con much gusto.
Sr. President (Megias PHrez): Tiene la pald-
bra el Sr Ferro.
Sr.' Ferro (Angel): Yo he estado oyendo al
compaoero Henriquez en relaci6n con los contra-
tos, con determinados contratos, que voy a consi-
derar tan injustos como 61 mismo los ha podido
considerar. Pero he estado tambi6n hablando con
muchos campesinos de Pinar del Rio, que tienen


contratos de terceria, como se les llama en Vuelta
Abajo. En esos contratos dan la tercera del taba-
co, pero no dan nada en relaci6n con las viandas
que siembran en la finca. Y se da el caso -y
dicho sea de paso, lo hago s6lo para seFalar y
que los autores o m6s interesados en esta Ley tra-
ten de buscarle soluci6n a ese problema-, se da
2l caso, repito, de que estos campesinos, a pesar.
de que ellos s6lo vienen obligados a dar la tercera
del tabaco, los duefios del terreno o subarrenda-
tarios le dan la oportunidad de sembrar viandas y
venderlas libremente. Se ha dado el caso de un
campesino que me ha dicho lo siguiente: "Yo
siembro tabaco, pero lo que recibo por ese con-
cepto es tan poco que no Ileno las necesidades de
mi familiar. Sin embargo, siembro calabazas, que
es lo que menos se paga, y tengo en mi casa tres-
cientos o quinientos pesos, sin que tenga que darle
nada al dueiio de la finca". Asi como este caso
hay muchos en una gran proporci6n que yo co-
nozco, o sea, la forma en que se celebran los con-
tratos de aparceria en Vuelta Abajo. No quiere
decir 6sto que sea la generalidad o que yo critique
lo que ha seialado el compafero Henriquez, sino
que lo hago para ver si es possible buscarle una
soluci6n a este prcblema.
Sr. President (Megias PHrez): Continta en el
uso de la palabra el Sr. Henriquez.
Sr. Henriquez (Enrique C.): Plugiera al cielo
que fuera general la costumbre de permitirle a
los campesinos sembrar frutos menores en canti
dad suficiente en tierras destinadas al tabaco. Los
aparceros de San Juan y Martinez y zonas ale-
daias pueden atestiguar que todos los que traba-
jan con la hoja fina se enriquecen, menos los cam-
pesinos que, en la actual situaci6n, se debate en
una miseria cr6nica, irremediable. Conviene agre-
gar que la situaci6n de los campesinos result ex-
traordinariamente agravada por la frecuente ten-
dencia de los jueces a no impartirles justicia, a
favorecer exclusivamente a los poderosos que los
oprimen, a trueque de cometer mil y una false-
dades e injusticias. No quiero oscurecer y malo-
grar este discurso citandb- los nombres de estos
jueces de la injusticia, a quienes m6s de una vez,
asi como a algunos miembros de las Fuerzas Ar-
madas que en el campo fcltan a sus deberes, he-
mos dernunciado en los peri6dicos y en los radios,
logranao hcsta que los procesaran alguna que
otra vez. Lo logramos,'por ejemplo, respect de un
juez de Guant6namo que desaloj6 "equivocada-
mente" a un campesino, resultando que, poco
despu6s, las vacas de ese mismo juez estaban co-
mi6ndose las hierbas sembradas par el campesino.
No puedo resistir la tentaci6n de ilustrar todo oI
cue lievo dicho con una veridica exposici6n, con
ribetes de ironia y fondo de protest indignada,
que escribi6 un inteligente campesino sobre lo que
es muy a menudo la vida de un partidario o apar-
cero cubano. Dice asi mi compaFero Calder6n:
"En Cuba toda, sobre todo en las zonas taba-
caleras, se trabajan las tierras a partido, o sea,
los dueios y arrendatarios dan las tierras para
que las trabajen otros a un tanto par ciento libre
de todo gasto, para ellos; y este tanto por ciento
casi siempre es del veinticinco, y en algunos casos









DIARIC DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


hasta treinta y tres, mal Ilamadas la cuarta y la
tercera; digo mal Ilamadas porque siempre es el
double y quiz6- hasta el triple de esta cantidad.
Esta forma de trabajar la tierra, en vez de arren-
d6rsela al que la trabaja, ha perdurado y perdu-
rar6 en Cuba par muchos afos, porque de esta
manera se le saca aFo por aio casi lo que vale,
no0 una renta o alquiler que es coma debia ser, a
costa desde luego del que trabaja, no del senior
duefo que par lo general vive en la Capital, en un
buen chalet, y se limit a ir cada rata a darle
una vuelta como si se tratara de ganado.
"Veamos c6mo se desarrolla la vidq de un par-
tidario durante un aio, en una de tantas fincas.
"Antonio L6pez Ilega en el mes de marzo a
casa de Juan P6rez, porque se enter de que un
partidario se le va, y quiere mudarse para su casa,
y que le d6 tierras, para trabajar. Lo primero que
le pregunta es d6nde trabajaba, y c6mo se llama,
y por qu6 se fu6. Ya satisfecho porque el solici-
tante tiene "cuatro de trabajo", le dice al fin:
"que si, que se mude y que. le dir6 1a tierra que
le pertenece". A los pocos dias Ilega L6pez con su
familiar, y 'entonce's. Pdrez le hace firmar un con-
trato donde constant "ciertas boberias par el bien
de los dos", entiree ellas que tiene que darle la
cuarta de todo lo que.siembre, que no puede tener
.un animal suelto y solamente, amarrados, la yunta
de bueyes, la vaca si la tiene, y el caballo para ir
al pueblo; que le entrega en buenas condiciones
una casa de vivienda y una de tabaco (la primera
forrada de yaguas, piso de tierra y casi descobi-
jada, y la segunda un "varaentierra" amarrada
con bejucos, alta de cobija y sin cujes; que tiene
que conservarla 'en buenas condiciones, etc.; que
no puede,.ni 61 ni sus hijos, ganar jornales, que
no sean los de la finca; que no puede admitir vi-
sitas, salvo algin familiar; que si un hijo se le
casa tiene que vivir con ellos, "porque no es cos-
tumbre de la casa hacer casas para un hombre
solo", etc., etc.
"Ya en posesi6n L6pez de "su casa" y "su te-
rreno", lo primero que tiene que hacer es alqui-
larle al Sr: P6rez una yunta de bueyes par el afo,
alquiler que. siempre (porque est6 estipulado asi
por los duefios) es igual a la cuarta parte del valor
de los bueyes (desde luego valorados par P6rez).
A menos que tengan catorce aFos de trabajo, los
bueyes duran 4 afias o m6s. Asi es que L6pez le
paga a P6rez, en cuatro aaos, Io que realmente
debia ser pagado en 16: L6pez comienza a arar
su tierra para viandas, pero a los pocos dias Ilega
a su casa el mozo de P6rez, y le dice "que dice
el dueno que manana tiene una "junta" -que es
una reuni6n de campesinos para realizar una ta-
tea com6n- que voya con los bueyes y le mande
un muchacho, que va arar la tierra del arroz".
Esta "junta" se puede prolongar par dias y L6pez
pierde de arar sus tierras con buena zaz6n.
"En el mes de junia se le enferma a L6pez un
hijo y coma no tiene dinero va a casa de P6rez a
verlo, pero 6ste no est6 y tiene que esperar varies
dias a que venga de La Habana,-para que le d6
dinero para ir al pueblo a ver al m6dico. P6rez
le da un papel para el m6dico de la casa, y at
mismo tiempo lo iguala pagando quince pesos al
a6o "cuando se venda el tabaco" (porque P6rez


le paga al m6dico una cuota fija mensual paro
asistir a los partidarios, donde tiene una ganancia
enorme).
En el mes de agosto L6pez comienza a chapear
para los semilleros de tabaco, pero no bien ha
comenzado, viene el mozo otra vez, de parte de
P6rez "para que le made dos al otro dia para
hacer la tumba del semillero del conuco de la se-
iora, y que est6 hacienda una "junta". Cuando
L6pez va a regar la semilla le dice que no la rie-
gue porque no es de buena procedencia; que e1
se la va a dar (P6rez con seguridad la ha conse-
guido en una estaci6n experimental, y se la cobra,
y le dice que es de las mejores vegas de San Juan,
pero que vale a peso la libra, y, desde luego, se
la apunta).
S"Llega la 6poca de las siembras y L6pez va a
ver a P6rez, y le dice del abono. Este le contest
"que est6 muy dificil de conseguir", por cualquier
motive. Ya..cuando a L6pez se le est6 perdiendo
el semillero, P6rez hacienda, coma 61 dice, "un
esfuerzo" consigue' con un amigo un poco, pero
dice "que le sale muy carol y le pone un precio
dos veces m6s de Io que vale.
"Al dia siguiente comienza L6pez a sembrar,
pero no bien hubo comenzado, viene el mozo de
parte de P6rez: "que al d(a siguiente tiene una
"junta" para sembrar el conuco de la sefora; que
le made cuatro", y L6pez se resign y los man-
do, y 61 tiene que botar la posture. Estas c6-
'ebres "juntas" se suceden para la guataca, y la
corta, etc.
"En octubre viene un viento y tumba la casa de
tabaco, y L6pez va 'a ver a P6rez para que le-
vonte la casa, y 6ste le contest que 61 tiene fir-
mado un contrato done dice que tiene que con-
servarla en buenas condiciones, que 61 no es res-
ponsable que venga un viento y la tumbe; que
la levante si quiere, o si no que seque el tabaco
al sol. L6pez, entonces, hacienda mil sacrificios,
levanta sucasa coma puede.
"Durante todo este tempo el mozo no sale de
casa de L6pez: "que si sacaste tres surcos de bo-
niatos, d6jame uno para el dueno; que si cogiste
cuatro calabazas, dame una; si ve un polio buenoa
en el patio, que dice el duefo "que mafana le
viene una visit de importancia de La Habana,
que le mande un polio", etc.
"Ya durante todo este tiempo ha habido "jun-
tas" para cercar, para recoger ganado, para en-
tierros, etc.
"Cuando viene la venta de tabaco el compra-
dor no ve a L6pez, sino que ve a P6rez. Este, des-
pu6s de mandar a buscar polios a casa de los par-
tidarios para el MERCADER, ve los tabacos con
6ste, sin contar para nada con ellos; le' pone
precio, Io pesa y se los Ileva, y luego P6rez'manda
a buscar los partidarios y los liquid, despu6s de
cobrarles el interns correspondiente'a la refacci6n
del aoo.
"En este asunto de las ventas de tabaco es
inicuo lo que se hdce con los pobres partidarios'
primero, porque el duefo siempre vende a un
precio y los liquid a otro; segundo, porque les
trata.a todos por igual, sin tener en cuenta si un
tabaco est6 m6s malo o mejor; y tercero, porque
le roban escandalosamente en el peso.









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 31


"Veamos. Cuando venden no lo hacen por vegas
sino "al barrer" todo lo que hay en la finca. Hay
algunas de 6stas que tienen hasta ciento cincuen-
ta'partidarios, y m6s. Es il6gico pensar que todos
estos tabacos est6n iguales. Lo que sacan con esto
los dueios, es quitarle el poco estimulo que tiene
el guajiro para trabajar; desde luego, 6sto se hace
para que el dueio tenga sus pesos en quintal
vendido.
"El robo en el peso consiste en lo siguiente:
cuando van a pesar el tabaco de L6pez, P6rez lo
invita a que se pese" a ver si la pesa est6 bien".
Este se sube a la pesa, y peso las ciento veinte
libras que pes6 en la bodega. Se sube el hijo, y
es igual. Entonces dice P6rez: "ia Desar el tabaco
porque la pesa ustedes mismos han comprobado
que est6 bien!". Es un robo tremendo, porque es
muy raro que un guajiro pese doscientas libras,
y aquf es donde est6 el robo. El tabaco se peso
en pesadas de doscientas libras, y la pesa que le
ponen en el gancho es la de doscientas, que est6
cargada con veinticinco y hasta treinta libras. Esto
es horroroso. Desde luego, que P6rez est6 en la
combinaci6n, si no es 61 mismo quien compra el
tabaco para hacer una escogida en la finca, que
casi siempre pasa asi.
"Pesado el tabaco van a la liquidaci6n, o sea,
a saber L6pez lo que le debe a P6rez para el afo
siguiente, porque es raro el ano que no le quede
debiendo el guajiro al dueio.
"Cuando Ilega la 6poca de las inscripciones
electorales visit P6rez, con el politico, casa por
casa, y les hace estampar la firma, a los partida-
rios, donde a 61 le convenga. Igual pasa cuando
Ilegan las elecciones: el politico del pueblo dice-
"P6rez est6'conmigo", y 6sto significa que tiene
todos los votos de la finca. Asi es que despu6s que
son explotados cobardemente, lo son tambi6n.en
su manera de pensar, porque tienen que hacerlo
a voluntad del duefo.
"Cuando Ilega marzo, son requeridos y asi el
dueio tiene la potestad de botarlos en agosto.
"Si muchos supieran los sufrimientos y las ca-
lamidades que pasan estos infelices, no exclama-
rian cuando Ilegan a sus casas y los ven peludos,
medio en cueros y durmiendo en el suelo: "ique
vagos son estos guajiros!". No, vagos no; infelices,
cuya infelicidad les viene de herencia pudieramos
decir: porque asi vieron a sus abuelos, a sus pa-
dres, se ven ellos, y ver6n a sus hijos".
En resume, las condiciones que hemos descrito
acarrean una situaci6n verdaderamente espantosa
en los campos. En la economic prima una miseria
profunda, desastrosa. En lo social, salud precaria,
ignorancia extrema, indignidad ciudadana. Segun
investigaciones hechas en una zona de Pinar del
Rio, menos del uno por ciento de los campesinos
toma leche; s61o del 10 al 15% come came al-
guna vez, y de esos pocos que comen came, el
20% lo-hace dos veces por semana, y el-44%,
una sola vez. La dieta est6 desastrosamente ba-
lanceada en cuanto a vitamins y legumbres. El
75% de las casas campesinas tiene piso de tierra;
de 80 a 85% de los habitantes de los campos
tiene par6sitos intestinales. Los niios campesinos
trabajan desde los 5 anos. El sistema educativo,
las escuelas -como lo he demostrado largamente


en mi folleto "jEscuela para los Campesinos!"-
son muy deficientes. El. analfdbetismo generali-
zado en los campos puede alcanzar cifras del 70
ol 80%, sin contar otra especie de analfabetismo
que pudieramos Ilamar latente: el campesino
aprende a leer, pero no lee nunca. La lectura re-
sulta en ese caso un arte inGtil, pues no le sirve
para adquirir cultural. Vestuario, mobiliario y co-
modidades, casi inexistentes. Muchos bohios co-
nocemos donde no existe m6s que un pantal6n
que han de ponerse, por turno, dos o tres hombres,
cuando quieren ir al pueblo. En cuanto a la po-
litica, bien puede decirse que en los campos cons-
tituye una burla redonda a la democracia y al
sutragio universal. Los campesinos cubanos est6n
supeditados estrechamente a las exigencias poli-
ticas de los aspirantes elecforales, y estos los en-
gahan continuamente con promesas que nunca se
cumpien. El campesino cubano es una especie de
menaigo. un perseguido, u ninfeliz, un subciuda-
dano. Psicol6gicamente prevolece en ellos la des-
contianza, el rencor, el abatimiento. Son series
tristes, cuyo 6nico consuelo es quiz6 dar al aire,
a los acordes de sus pobres bandurrias, canciones
melanc6licas, done dicen que "Marti no debi6
de morir. ."
Pienso que son enteramente sinceros los oposi-
tores a esta Ley cuando dicen que es sumamente
aetectuosa, que es inid6nea para remediar los
males de nuestros campos. Quiero contestarles -y
esta es la soluci6ri que habia prometido en los co-
rnmenzos de este discurso- que creo que tendre-
mos en seguida una gran oportunidad de rectiticar
sus errors. En etecto, creo saber con certidumbre
que el Presidente de la Rep6blica est6 dispuesto,
despues de aprobar esta Ley, a dirigir un Mensaje
al Longreso sugiriendo todas las enmiendas y rec-
tificaciones que aparezcan necesarias para hacer
de esta legislaci6n un instrument eticaz de re-
torma agraria y de regeneraci6n humana. Mien-
tras prosperan estas rectiticaciones, la Ley estqr6
vigente y podremos aprovechar sus aspects po-
sitivos.
Sr. Jacomino (Alfredo): rrupci6n S. S. con la venia de la Presidencia?
Sr. Henriquez (Enrique C.): Con much gusto.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la pala-
bra para una interrupci6n el Sr. Jacomino.
Sr. Jacomino (Alfredo): Quiz6s porque no ha-
yamos tenido la suficiente inteligencia para captor
las 61timas palabras del distinguido companero,
pero hay algunos Representantes que abrigamos
dudas sobre sus iltimas manifestaciones, en lo
que a presunci6n se refiere. El distinguido compa-
nero a quien estamos oyendo con extraordinaria
atenci6n, a mi juicio, m6s que un discurso a favor
de la Ley se ha pronuhciado en contra de la mis-
ma sefialando la cantidad de errors que ella con-
tiene, decia hace unos instantes que tiene la pre-
sunci6n de que el Presidente de la Repiblica iric
a sancionar la Ley, y acto seguido nos decia tam-
bi6n que la devolveria con las objeciones para que
se enmendara la.misma.
Como a mi modesto juicio esto produce .una
contradicci6n, yo quiero rogarle al compaFero -y









32 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES
I In ll


que me perdone la interrupci6n- que nos adore
ese extreme, porque si la devuelve para hacerle
modificaciones no seria sanci6n sino un veto.
Sr. Henriquez (Enrique C.): He hablado de
presunci6n, y ninguna fuerza humana me hard
declarar firme y concretamente que s6 tal cosa,
porque tal no es mi misi6n. Lo que quise decir es
que tenia la presunci6n que esta Ley una vez san-
cionada, seria enviado un Mensaje a este Cuerpo
conteniendo las enmieridas que sugiriera el Ejecu-
tivo. Por dem6s, es uno suposicion...
Sr. Jacomino (Alfredo) : Aceptada la aclaraci6n,
porque en ese caso no seria devuelta la Ley sino
una sugerencia para que fuera modificada.
Sr. Henriquez (Errique C.): Cuando el Presi-
dente haya hecho tal cosa -y la hard, de acuer-
do con su historic y su espiritu de revolucionario-
y cuando la mayoria gubernamental haya apro-
bado r6pidamente las enmiendas sugeridas, en-
tonces el pueblo se dar6 cuenta de que, por fin,
tenemos un gobierno y un Parlamento capaces de
defender los intereses nacionales y populares, un
Gobierno y un Parlamento de verdaderos revolu-
cionarios. Por mi parte creo firmemente que asi
suceder6. Por cierto que no parece necesario mo-
dificar el articulo que ordena que las zonas "C"
de las colonies de caia caigan bajo la regulaci6n
de esta Ley, en vez de gozar de bajas rentas con-
geladas en 1937. Recordemos lo que ocurri6 a!
pobre don Carlos Rodriguez... Donde hay cana
de verdad debe obedecerse a la Ley de Coordina-
ci6n Azucarera. Donde no, en las zonas sobrantes,
-debe regir la legislaci6n -especial sobre arrenda-
miento y aparceria.
Digamos ahora, al terminar, que esta question
de los campesinos cubanos es el problema de la
nacion cubana entera. Sobre una close esclavizada
no se puede construir un pais libre. Los campesi-
nos son la mitad del pueblo cubano y de su activi-
dad depend la vida del pueblo entero. Ellos cons-
tituyen la base econ6mica direct y principal del
pais. Mientras existan campesinos en esclavitud
econ6mica no podremos decir que Cuba es urr pais
verdaderamente libre.
Y digamos tambi6n, al final, que en esta cues-.
ti6n de la defense de la tierra y de los campesinos
estamos tocando&en el coraz6n la idea misma de
la Patria. El concept de Patria, tantas veces es-
carnecido, tantas sepultado bajo el mill6n de flo-
res de trapo que sobre ella se vierte a diario, tan-
tas veces deslucido y profanado por la falsa ora-
toria de la politiqueria, debe ser reivindicado, por-
que posee un atractivo dram6tico y un aliento di-
n6mico a los cuales no debemos -renunciar.
SPero al reivindicar el concept de la Patria, de-
bemos distinguir claramente sus dos aspects, sus
dos facetas. Existe, indudablemente, un aspect
emotional, sentimental, afectivo de la Patria, que
comprende la atracci6n inefable que ejercen so-
bre los hombres el ambiente, el clima, la natura-
leza del pais que los han visto nacer y crecer; el
lenguaje,'la musica, el himno, la bandera, el re-
cuerdo de las luchas libertadoras y de los m6rti-
res de la Independencia, todos los valores morales
y sentimentales. Pero al lado de esos atributos


emocionales y afectivos, no debieran olvidarse ja-
m6s los atributos materials de la Patria y de la
Naci6n, y esos atributos sin los cuales la palabra
Patria es vocablo vacio y est6ril son la tierra, que
es la madre de la riqueza, la gran madre de los
hombres; el trabajo suficientemente remunerado,
la cultural, la salud, la libertad political, la digni-
dad ciudadana.
Todos los aios, en el 6mbito de esta C6mara
de Representantes, viene el Congreso de la Naci6n
a glorificar, en la persona del general Antonio
Maceo, a los m6rtires que dieron sus vidas por la
Patria. Los Maceo dijeron: "Nosotros, los Maceo
tenemos que morir por la Patria". Ellos cumplie-
ron su palabra y por eso debemos sentirnos obli-
gados a pagar la deuda que nos dejaron. Un gua-
jiro oriental -Eusebio Maceo Betancourt- me
contd una-vez que cuando Antonio Maceo llam6
a la lucha a los campesinos les dijo: "Debemos
tomar las armas para libertar nuestro .pais. Esta
guerra ser6 largo y sangrienta, pero yo prometo
oue aquellos de nosotros que queden con vida ten-,
dr6n un pedazo de tierra que cultivar y donde criar
a sus hijos". Asf dijo Maceo, pero los campesinos
siguen careciendo de tierra y de seguridad.
Esa es la deuda que nos ha legado Antonio Ma-
ceo, a los de esta generaci6n. Esa deuda gravita
tambi6n sobre este Parlamento y por eso debe con-
siderar como grande obligaci6n suya el deber de
legislar vinculando a la tierra a los campesinos
cubanos, en forma just y racional. Aprobando
esta Ley que hoy defiendo, y que est6 encamina-
da a iniciar la redenci6n de los campesinos, esta
asamblea est6 pagando en parte la deuda de An-
tonio Maceo.
SeFores Representantes, compoferos: Medio
mill6n de campesinos espera nuestra decision. En
esta hora gr6vida de responsabilidades solemnes,
evoquemos'a nuestros m6rtires, tomemos nuestro
coraz6n'con las dos manos: que ninguna consi-
ceraci6n nos impida decidir hoy lo que sea mejor
para el pueblo de Cuba.
Y he aqui mi voto final: que cuando el Parla-
mento se retna, pr6ximamente, para conmemorar
y venerar la vida, la obra y la muerte del Tit6n de
nuestra independencia, pueda decir que con he-
chos, y no con vanas palabras, ha mostrado su
voluntad de pagar la deuda de Antonio Maceo; su
voluntad de cumplir, en nombre de Antonio Ma-
ceo, con aquellos campesinos que l llam6 a las
armas para que defendieran la libertad de nues-
tra patria.
He dicho.
(Aplausos en el hemiciclo).
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la pala-
bra para corsumir un turno en contra el Sr. del
Busto. I
Sr. del Busto (Rafael): Sr. President y sefores-
Representantes: Realmente yo no s6 qui6n de-
fiende aqui en el hemiciclo a los ladrones de tie-
rra y qui6n los combat. La intervenci6n que voy
a hacer en este debate, aunque tengo un turno en
contra del Proyecto de Ley que se discute, tampo-
co s6 si es en contra de la Ley o si es a favor de
la Ley. Lo que si yo puedo asegurar es que los









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 33
... .. i- i


contradictores y los defensores de la Ley est6n
detendiendo a las grandes empresas capitalistas,
que tienen monopolizada la tierra cubana.
Digo que defienden a las grandes empress ca-
pitalistas los que combaten y. los que detienden
la Ley, porque este Proyecto, moditicado por el
Senado de la Republica, no detiende mas que a
las grandes empress extranjeras. Y los contra-
dictores de la Ley, los distinguidos companeros y
magniticos parlamentarios, senores Victor Vega
Ceoallos y Jorge Garcia Mantes, al atacar la Ley
lo han hecho aesde el punto de vista juridico, ve-
lando porque sea una Ley pertecta; porque para
proteger caDalmente los intereses que se dicen re-
presentados en esta Camara, par ias palaoras de
Vega Ceballos y Garcia Montes, no es necesario
que esta Ley sea una joya desce el punto de VIsta
jurdico y desde el punto de vista constitutional,
para que, en su dia, los -Tribunales no puedan
echar par tierra este magnitico instrument que
pone en manos de las grances empresas expioaa-
aoras today la tierra cuDana: la suerte de todo el
campesinado de Cuba.
Yo no quiero atacar la Ley desde el punto de
vista jurdico. No soy aDogaao; y, ademas, hasta
el propio companero lenriquez, al defender la
Ley, na senaiaao magistralmente todas las lagunas
que contiene esto que llaman un Proyecto ae Ley
de Arrendamiento de Predios Rusticos y Apar-
cerias.
Luando esta Ley Ileg6 a la C6mara, yo, con el
entusiasmo de toao homore que liega aqui, con ei
deseo ae traoajar y de ser until de a.guna manera,
me di a la tarea de estualar la Ley con mis escasoz
conocimentos, y liegue a la conclusion ae que es
mala para el campesino; que es una burla san-
grienta para el campesinado cubano. Pero bien,
en la .amara se ha constituido un Bloque Agra-
rio integraao por distinguidos companeros que
tienen veraaderos deseos de servir al campesina-
do de Luoa, y elios, que discutieron ampliamente
toaos y caao uno de los articulos de esta Ley, con
la L.onrederacion Lampesina legaron a la conclu-
si6n de que, aunque no era buena, era, al tin y
al cabo, una Ley de Arrendamiento y Aparceria
que poaia ser corregida en sus errors y detectors
a traves de sucesivas legislaciones.
Por esa raz6n yo estaba dispuesto a votar esta
Ley; por esa raz6n en dias pasados yo he librado
batallas en este Hemicicio, para evitar que se
obstruccionara el tratamiento y discusi6n de la
misma; pero cuando realizaba esa labor no deja-
ba de estudiarla, de leerla un dia y otro dia; y,
ayer, cuando yo la leia por cent6sima vez, Sr. Pre-
sidencia y senores Representantes, encontr6 algo
que no tiene nada m6s que un calificativo: una
monstruosidad, que, como dije al pedir la amplia-
ci6n de este debate, va a ser muy dificil de jus-
tificar; pero, va a ser tan dificil de justificar que
es casi seguro que los motives que ha tenido el
Senado de la RepQblica, para adicionar el ultimo
p6rrafo del Art. 59, es casi seguro, repito, que no
se podr6 decir en p6blico, si es que algun- dia
se sabe.
Pero, yo no voy a empezar, precisamente, por
ese articulo.


- Yo recuerdo que, cuando se abri6 el debate de
esta legislaci6n, el compaiero Vega Ceballos co-
menz6 a atacarla, y en un solo articulo, en el Art.
29, con su informed magistral y las interrupciones
de los distintos compaFeros, estuvimos tres dias
oyendo debatir en relaci6n con el Art. 29 de la
Ley...
Sr. del Rio (Pastor): (Interrumpiendo) Es que
el lider del Partido Aut6ntico habia dicho que era
vital.
Sr. del Busto (Rafael): Desde luego.
Este Art. 20 de la Ley de Arrendamientc de
Predios Rusticos y Aparceria, es una burla, es un
atentado, es un asesinato al nacionalismo, esto
que precisamente se califica de nacionalismo. En
este articulo se dice que para arrendar hay que
ser cubano; se dice que para arrendar hay que ser
extranjero casado con cubana; se dice que hay'
que ser extranjera casada con cubano; y, se dicen
tontas cosas para hacerle career al campesino cu-
bano y a esas grandes masas que constituyen el
campesinado de Cuba que efectivamente se les
sirve y se les protege con este articulo. Se. dicen
tantas cosas, que, .de verdad, parecen que son
verdades.
Pero, yo voy a demostrar en el acto, c6mo esta
Ley no protege en lo absolute al campesinado
cubano.
El Art. 20,.a pesar de que ustedes Io han oido
muchas veces, a pesar de que se ha hablado mu-
cho en relaci6n con 61, yo voy a molester breve-
mente la atenci6n de ustedes, y le voy a dar lec-
tura una vez mos.
"Las fincas rnsticas s61o podr6n arrendarse a
los ciudadanos cubanos, a los extranjeros casados
con cubanas nativas, a las extranjeras casadas con
cubanos natives, a los extranjeros que tengan
hijos cubanos, a los extranjeros que sean Vetera-
nos de las Guerras de Independencia y a las socie-
dades civiles o mercantiles constituidas en-Cuba,
que est6n integradas en su totalidad por personas
que reunan las condiciones a que se refiere este
articulo".
Ustedes saben que las empresas imperialistas,
que las grandes empresas explotadoras en este
pais, est6n constituidas por un tipo de sociedades,
aue me parece, seginn entiendo, que se denomi-
nan Sociedades An6nimas.
Ahora, en esta Ley,. los integrantes de una so-
ciedad an6nima, para poder arrendar, tienen que
ser cubanos. El articulo est6 de acuerdo con eso.
Pues bien: 6sto se burla muy facilmente, Sr.
President y seiores Representantes, porque aho-
ra las grandes empresas capitalistas, que tienen
cubanos que les sirven muy bien y a cabalidad,
constituir6n sociedades en que uno, o dos a tres
cubanos concurren a suscribir las escrituras de
constituci6n de una sociedad an6nima. Tan pronto
se constitute esa sociedad, cogen sus acciones y
se las entregQn al verdadero duefio, al amo ame-
ricano, al amo espaFol, al amo francs y entonces
result que esa sociedad constituida par cubanos,
puede arrendar todo lo que quiera en virtud del
amparo que le brinda la Ley. De manera que ese
Art. 29 sobre el que tanto se ha discutido lo cali-
fico de buria sangrienta.









34 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


Yo no s6 si los compaieros Representantes-se
han detenido a estudiar en qu6 forma sali6 de la
C6mara en el 1940 esta Ley hacia el Senado y
c6mo ha regresado esta Ley a la C6mara en 1948.
Yo no s6 si los compaFeros se habr6n detenido
a leer c6mo-sali6 de la C6mara el Art. 5 de esta
Ley, y c6mo regres6. El Art. 59, ha regresado del
Senado exactamente igual que sali6 de la C6ma-
ra, con una sola diferencia, o sea el 1ltimo p6rra-
fo que el Senado le adicion6 y que yo tambien voy
a molester la atenci6n de la C6mara, leyendo este
l6timo p6rrafo del Art. 59 de la Ley. Dice:
"Asimismo los arrendamientos a subarrendamientos de fincas
dedicadas en todo o en parte al cultivo de la cofia, en 1los
casos en que est6 vencido el t6rmino original de duraci6n
de los contratbs, no producir6n efectos en lo relative a la
cuantia de la renta. En todos los casos en que el arrenda-
miento o subarrendamiento se encuentre prorrogado a virtud
del derecho de permanencia, incluyendo los comprendidos en
el Art. 32 de la Ley de Coordinaci6n Azucarera de 2 de
septiembre de 1937, en relaci6n con la Ley de Moratoria
Hipotecaria de 3 de abril de 1933".
Ahora fijense bien en esto:
"Tanto el arrendador como el subarrendador tendr6n de-
recho a exigir par todas las 6reas que componen la finca
las rentas minimas determinadas en la escola del Art. 31
de la citoda Ley de Coordinaci6n Azucarero, sin perjuicio del
derecho del arrendatario y del subarrendatario, de renunciar
a su permanencia en las tierras integrantes de la porci6n
definida en el inciso c) del Art. 27 de la propia Ley y a
devolverlas, siempre que constituyan un solo pa,&o".
El Representante que habla ha tenido la suerte
de trabajar en estas cuestiones azucareras, y vive
en una jurisdicci6n netamente azucarera, y quiere
sefalarle a la C6mara lo siguiente: El Art. 31 de
la Ley de Coordinaci6n Azucarera establece una
escala para el pago de la renta que en aquella
6poca en que se promulg6 la Ley en el aio 1937
era una renta minima de $50.00, pero como esta
escala oscila en relaci6n con el precio del azucar,
la renta que se cobra actualmente por una caba-
Ileria de tierra sembrada de caia est6 entire
$360.00 y $190.00; pero es que la Ley de Coordi-
naci6n Azucarera al establecer esa escala en1 su
Art. 31 determine lo siguiente:
"No obstante lo dispuesto anteriormente, los propietarios
de fincas dedicadas al cultivo de cafa, tendr6n el derecho
de exigir el pago de una renta minima para el 6rea definida
en el inciso a) del Art. 27 y los que permanezcan en ella
di acuerdo con los articulos 26 y 27, estar6n'obligados a
pagarlas de conformidad cdn la escala que se establece se-
guidamente, en aquellos casos en que la aplicaci6n de las
disposiciones anteriores produzcan rentas inferiores para dicha
6rea; cincuenta pesos par caballeria, cuando el precio official
promedio del az6car correspondiente a los meses decursados
hasta la fecha del pago del aio de que se trate, no sea su-
perior a uno y medio centavos por libra ni inferior de uno
un cuarto centavos".
"Sesenta pesos par coballeria cuando el precio result
superior a uno y medio centavos, y no phase de un tres cuarto
centavos par libra".
"Setentu pesos par caballeria cuando fuere superior a uno
y tres cuarto centavos y no pose de dos centavospor libra".
"Ochenta pesos pr. caballeria cuondo sea superior a dos
centavos y no pose a dos y cuarto centavos par libra".


"Noventa pesos par caballeria cuando sea superior a dos
y c6arto centavos y no phase de dos y medio centavos par
libra". /
"Cien pesos por caballeria cuando sea superior a dos y
medio centavos y no phase de dos y tres cuartos centavos
par libra".
"Y en esa escala ascendente y descendente, un aumento
o disminuci6n de diez pesos par coballeria par coda cuarto
de centavo par libra de az6car que aumente o disminuya el
precio".
"Cuando se trate de tierrqs de riego, los tipos de la an-
terior escala, asi para ascender como para descender, se
entender6n aumentados en un cincuenta par ciento. Se con-
siderar6n tierra de riego 6nicamente aquellas fincas que dis-
pongan de agua para regadio par curso natural, o sea sin
necesidad de elevarla mediante bombeo".
"Esta disposici6n no regir6 cuando la renta pactada y vi-
gente a la promulgaci6n de esta Ley, sean inferior a los mi-
rimos establecidos en la escala que antecede, en cuyo caso
se estar6 a la renta contrdtada".
Entonces se di6 el caso de que todos los colonos
que al promulgarse la Ley de Coordinaci6n Azu-
carera tenian contratos y entonces la renta era de
$15.00 .y $20.00 cuando m6s $30.00 est6n pa-
gando todavia $30.00 de renta; pero de aprobarse
este tltimo p6rrafo del Art. 50 esos 30 mil colo-
nos pequenos que est6n actualmente pagando
$15.00, $20.00 y $30.00 par caballeria como m6-
ximo, van a tener que pagar $160.00 y $190.00
por caballeria, y eso tiene que producer .16gica-
mente en este pais unq enorme convulsi6n social.
No se puede de ninguna manera legislar para pre-
terir a los horrbres que constituyen la esencia de
la industrial fundamental de este pais.
Qu8 dir6n esos 30 mil colonos, cuando al fin
la C6mara de Representantes apruebe ese Art. 59
en la forma que viene del Senado? A mi se me
ocurre pensar que 6sto es tan monstruoso que de
aprobar la C6mara esta Ley, el Presidente de la
Rep6blica tendr6 que devolveria para enmendar
ese Art. 59.
Sr. Tejeda Seti6n (Teodoro): Me permit una
imterrupci6n Sr. del Busto, con la venia de la Pre-
sidencia.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la pala-
bra para una interrupci6n el Sr. Tejeda.
Sr. Tejeda Seti6n (Teodoro): Yo quiero apro-
vechar la oportunidad de la interrupci6n Sr. Pre-
sidente y sefores Representarrtes, para fecilitar al
companero Vega Ceballos, que m6s de una vez se
lamentaba de que sus arguments no iban a con-
vencer a la mayoria de los companeros que esta-
ban a favor de la Ley, pero vea el compaFero Vega
Ceballos, como por lo menos ha convencido a uno,
al companero del Busto, que en otra.ocasi6n hizo
una interrupci6n al Sr. Vega Ceballos, para ha-
blarle en favor de la Ley, y que ahora est6 consu-
miendo un turno en contra de la misma.
Mi .interrupci6n, Sr. President y sefores Re-
presentantes, era para decirle al compaiero del
Busto, que aunque, efectivamente, el l6timo p6-
rrafo del Art. 59 del Proyecto de Ley, viene a
obligar a los arrendatarios de fincas a contribuir
por la escala que seiala la Ley de Coordinaci6n
Azucarera. Es una bondad que tiene la Ley, para









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 35
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los que la combaten, diciendo que es una Ley su-
mamente ventajosa para los pequenos colonos,
pero no creo que eso vaya a producer ninguna re-
voluci6n social en el pals; podr6n los pequenos
colonos tener que dar un poco por las ventajas
que les ofrece la Ley, pero no creo si el Rrecio del
azucar se mantiene en la misma forma en que se
encuentra actualmente, tendria que quebrar su
negocio nl se habria de producer ninguna revolu-
ci6n social.
Si el Sr. del Busto, vive en una zona azucarera
sabr6 tambi6n que hay muchos colonos pequenos
que en virtud de este Art. 59, en su ultimo p6rra-
fc, vienen disfrutando de una situaci6n de extre-
mada ventaja, ahora tendr6n que ponerse en la
misma proporci6n en rent que aquellos que tu-
vieron que hacerlo por la escala de la Ley de Coor-
dinaci6n Azucarera.
Sr. President (Megias PKrez): ContinQe en el
uso de la palabra el Sr. del Busto.
Sr. Alvarado (Oscar): Sr. President, para una
interrupci6n.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene Ia pala-
bra el Sr. Alvarado, para una interrupci6n.
Sr. Alvarado (Oscar): Sr. President y sefores
Representantes: En realidad, no habia querido ha-
cer interrupci6n en este problema de la Ley de
arrendamientos; pero es que me parece'que se ha
alargado demasiado el compaFero del Busto
El articulo a que se refiere, o sea el 50 de la
Ley, en su l6timo p6rrafo, hace una referencia al
Art.,31 de la Ley de Coordinaci6n Azucarera que
estdblece, simplemente la escala con relaci6n a la
renta. Y todos nosotros conocemos que en la Ley
de Coordinaci6n Azucarera se determine el 6rea
"A", o propiamente de caFa; el 6rea "B" y el 6rea
"C", o libre; y precisamente la Ley de Arrenda-
miento y ADarcerias reconoce el mismo derecho
al arrendatario aue se reconoce en la Lev de Coor-
dinaci6n Azucarera, es decir, que cuando no cua-
dre,a su arrendamiento o a su economic, entreaue
el pano 'libre o sea el 6rea "C". Lo dice el Art.
27 de la propia Ley que se est6 refiriendo a la
Ley de Coordinaci6n Azucarera: y me parece que
el Sr. del Busto se ha asustado con respect al
Art. 59 de la Ley aue oarece que no tuvo tiempo
de leerla o interpretdrla.
Sr. President (Megias P6rez): Contin6e el Sr.
del Busto.
Sr. del Busto (Rafael) :.Sr. President y senores
representantes: Tal parece que yo voy a correr
esta noche la misma suerte que en dias pasados
corri6 en esta C6mara el Representante Victor
Vega, aunque quiero aclarar que por distintas ra-
zones. Voy a contestar primero, antes de seguir en
mi exposici6n, al Sr. Tejeda, para despu6s contes-
tar, muy brevemente tambi6n, al Sr. Alvarado.
Efectivamente yo digo que este Art. 59 en su
ultimo p6rrafo es uno agresi6n a 30 mil colonos
cubanos. Y el compafero Tejeda me dice que esa
es una ventaja que tenian los colonos y que ahora
no van a tener, sino que van a estar igual que los
colonos que no tenian contratos antes del 37 y
muelen su caia de acuerdo con la renta que fija


la escala en el Art. 31.-Y yo, aunque no soy co-
lono, aceptarfa la inmolaci6n de 30 mil colonos,
ipero en aras de qu6? PPara beneficiary a qui6n?
dPara servir a qui6n? Quiero que se me contest:
(Para servir a qui6n?, repito, Ley? (A qui6n beneficia esta Ley?
Yo digo que es falso, totalmente falso, que haya
un solo campesino cubano que se sienta protegido
por esta Ley, que en modo alguno lo protege, ni
protege a ninguna otra close de campesinos. Por
que raz6n vamos,a inmolar a los colonos cubanos
que tambi6n son campesinos?
Abora voy a contestar al Sr. 'Alvarado. Yo no
me he alarmado. Los que si es verdad que tienen
que estar alarmados, oero muy alarmados, son los
compafieros del Bloque Agrario de la C6mara aue
han librado una batalla formidable por esta Ley,
aue cuando se publique en la ."Gaceta Oficial",
cuando pasado el calor de Ios debates, esta Ley
vaya a los bohios, donde si saben leer los guajiros
cubanos, cuando vaya a esos bohios y la lean, en-
tonces esos guajiros cubanos van a Ilegar a la
conclusion muy dolorosa y muy terrible para ellos,
de que los hombres en quienes depositaron toda
su confianza, que los hombres en quienes ellos
cifraron todas sus esperanzas para tener algo que
viniera a liberarlos y darles el dominio de Io que
es de ellos, la tierra, van a Ilegar a la conclusion,
repito, de que estos hombres les han tomado el
pelo. Eso les va a pasar con la generalidad de los
campesinos, y con los colonos cubanos que les.
pasar6? cubanos que se ven desposeidos de una ventaja
que les di6 una Ley eminentemente socialist,
como la de Coordinaci6n Azucarera?
Yo no me he alarmado de ninguna mantra. No,
-que vo. El Art. 5c de la Ley, repito, es una ogre-
si6n a los colonos que tenian contrato de arren-
damiento antes de 1937. Repito yo, que con esta
Ley los colonos que a virtue de tener contratos
antes de 1937 pagaban 15, 20 y hasta 30 pesos
de renta como m6ximo, al promulgarse esta Ley
tendr6n que pagar 160, 170 y 190 pesos de rent
por caballeria. Pero bueno, vamos a continuar.
Esta Ley, adem6s, rompe definitivamente con
un derecho que'consagr6 tambi6n la Ley de Coor-
dinaci6n Azucarera, a virtud del cual los distin-
guidos compaFeros que est6n librando 6picas ba-
tallas por el campesinado, no han tenido que ve-
nir a esta C6mara con mociones para pronunciar-
se en contra de desalojos de coloncs porque la
Ley de Coordinaci6n Azucarera consagra, de ma-
nera definitive, el derecho de permanencia del
colono. Y yo quiero que me digan, que le digan
a la C6mara, los ilustres.defensores de esta mag-
nifica Ley, entire comillas, que me digan que sig-
nirica la Qriica disposici6n transitoria gue contie-
ne esta Ley. Voy a leerla, por si acaso...
Sr. P6rez' Carrillo (Ernesto): :Me permit uno
interrupci6n?
Sr. tiel Busto (Rofael): Con much gusto.
Sr. P6rez Carrillo (Ernesto) : Yo quisiera que el
Sr. del Busto, que es tan gentil, tambien me con-
testara dos preguntas que voy a formularle. Yo
no estoy muy pr6ctico en estas cuestiones y muy









36 DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


pocas veces he hablado en este hemiciclo; pero
quisiera saber: el compaiero se alarmaba porque
esta Ley beneficiaba en parte a las grandes com-
pa~as,. Quisfera que me respondiera si el dis-
tinguido compaFero Vega Ceballos, que ha sido
uno de los opositores de esta Ley, defiende a las
grandes companies o a los pequefios campesinos.
Quisiera tambirn, que el compaFero me dijera si
esta Ley, afecta tanto al pequeio colono, a los
aparceros o a los pequeios campesinos. possible que no hayan venido a la C6mara a de-
cirnos que esta Ley les perjudica?
Aqui se han acercado unos cuantos senores, a
quienes conozco, todos grandes propietarios de
tierra que no quieren esta Ley de arrendamiento.
Esas son las dos preguntas que quisiera que mi
distinguido compcifero contestara.
Sr. del Busto (Rafael): Para contestar al com-
paoero. La verdad es, que parece que el compa-
fero no escuch6 mis primeras palabras, al comen-
zar a hablar esta noche. Si las hubiese escuchado,
seguramente que no me haria esas ,preguntas,
porque de las tres preguntas que me est6 hacien-
do, dos est6n contestadas en mis primeras pala-
bras. Pero voy a repetirlas.
Yo dije cuando comenc6 a hablar que yo en-
teridia que los sefores Victor Vega, Garcia Mon-
tes, Su6rez Rivas y Enrique Henriquez, y todos
los que han intervenido en este problema, est6n
defendiendo a las grandes compaFiias. Dije que
esta Ley beneficia 6nicamente a las grandes com-
pqnias.
Adem6s, hay una cuesti6n que' el .companero
ha planteado, y que es de una importancia.extra-
ordinaria. El compafero me dice que c6mo es po-
sible que si esta Ley perjudica tanto al colonoto
cubano, que por qu6 el colonato cubano no ha
protestado ya. Yo le voy a contestar inmediata-
mente.
Esta Ley es una cosa muy vieja, que est6 por
ahi. Todo el mundo sabe que hay una Ley de
Arrendamiento y Aparcerias que se est6 discu-
tiendo, que sali6 de la C6mara y que la modific6
el Senado, pero nadie ha ido al f6ndo de ella. Yo
mismo, que Ilevo quince dias estudiando esta Ley,
he pasado por encima de ese Art. 59 veinte veces
y no me habia dado cuenta. Pero, ah, compaferos,
cuando lei ayer este Art. 59, le di mi voz de alert
a los colonos y ya hoy se est6n movilizando inten-
samente sobre este problema, y si esta Ley no se
aprobara esta noche en la C6mara, manana la C6-
mara contemplar6 c6mo la Asociaci6n Nacional
de Colonos y todos los colonos, que ya saben de
este asunto, van a venir aqui a pedir que no les
aprueben este Art. 5 .
Voy a continuar lo que estaba diciendo'cuando
se me interrumpi6 por el cornpaFero. Yo les decia
a ustedes que esta Ley destruye totalmente el
principio del derecho de permanencia consagrado
por la Ley de Coordinaci6n Azucarera y para eso
me remito 6nica y exclusivamente a la 6nica Dis-
posici6n Trarisitoria de esta Ley, en relaci6n con
el articulo, y dice asi esta Disposici6n Trahsitoria:
"Primera: Para adaptor el regimen vigente en la actua-
lidad al que se establece por la present Ley, se determine:
que los contratos de arrendamiento y los de aparceria que se


encuentren en vigor ol promulgarse esta Ley, quedar6n so-
metidos al regimen que en ella se establece, lo cual tendr6
que verificarse dentro del terminode un ano a contar desde
Ic vigencia de la misma, quedando obligados a suscribir toco
arrendador o aparcerista con su arrendatario a oparcero el
contrato correspondiente de acuerdo con las prescripciones de
esta Ley, dentro del t6rmino sefialado".
"Si el arrendador o el aparcerista no'cumplieren lo ante-
riormente dispuesto dentro del termino indicado, no podr6
ejercitar causal de desaHucio contra el arrendatario a el
aparcero hasta la verificaci6n de lo preceptuado".
Seg6n 6sto, auiero decir a ustedes, Sr. Presi-
dente y sefores Representantes, que inmediata-
.mente que esta Ley est6 en vigor, todos- los con-
tratos de arrendamiento existentes, tienen. que
adaptorse al regimen de esta legislaci6n, que por
otrd parte, hasta la pr6rroga lo prohibe, muy h6-
bilmente, pero lo prohibe, porque inclusive sefa-
ia que para tener el derecho a la pr6rroga el
arrendatario y el aparcero tendr6n necesariamen-
te que renunciar a todos los derechos que la propia
Ley les confiere, por las mejoras tiles que haya
introducido en la finca el colon objeto del arren-
damiento, y digo que cuando los contratos de mo-
lienda de caias que tienen las grandes empress
extranjeras con el colonato cubario; y que no son
despu6s de todo otra cosa que contratos de apar-
ceria, precisamente, cuando se adapte a 6sto, en-
tonces, Sr. President y seiores Representantes,
estos van a tener que limitarse a los principios tan
liberals, tan democr6ticos, tan socialists de esta
Ley que solamente les da derecho a estar en la
finca uno, dos,-tres o seis aios, sin tener siquiera
el derecho de poder prorrogarse porque establece
una series de disposiciones para la pr6rroga, que
no creo que ningun campesino cubano est6 en
disposici6n de poder aceptar e ir a ella.
i Sr. Tejeda Seti6n (Teodoro): interrupci6n, con la venia de la Presjdencia?
Sr. del Busto (Rafael) : Con much gusto.
Sr. President (Megias P6rez): Tiene la pala-
bra para una interrupci6n, el Sr. Tejeda Seti6n.
Sr. Tejeda Seti6n (Teodoro): Sr. President y
senores Representantes: Me parece haber oido del
companero del Busto, que en rel.aci6n con este
6ltimo p6rrafo del Art. 59 habia algo inconfesable,
olgo que quiz6s 61 no dijera esta noche aqui. Co-
mo el Representante que habla va a votar en favor
de esta Ley, a pespr de las reserves que senalar6
en la explicaci6n de su voto en favor de la misma,
quisera conocer, antes de emitir su voto, cu6les
son esas cuestiones inconfesables que senalaba el
companero del Busto en relaci6n con este l6timo
p6rrafo del'Art. 59 del Proyecto.
Sr. President (Megias P6rez): Contin6e en el
uso de la palabra el Sr. del Busto.
Sr. del Busto (Rafael): Sr. President y seno-
res Representantes: Efectivamente, cuando yo
planted esta tarde la ampliaci6n de este debate
y al comenzar mi exposici6n de esta noche, yo
dije que aquf, en este l6timo p6rrafo del Art. 59
de esta Ley, que no lo redact6 esta honorable C6-
mara de Representantes, sino que se lo adicion6








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 37
- I


el Senado, habia cosas que si se hurgaba en ellas,
si se idnvestigabon, pudieran ser tal vez inconfe-
sables.,iAh, mi querido compafero, pero es que
la palabra se lo est6 dicendo! Cuando yo le digo
a ustedes que aqui hay cosas inconfesables, les
estoy dicendo ya clara y terminantemente, que
este Art. 59, que este 61timo p6rrafo del Art. 59,
fu6 redactado en el Senado de la Rep6blica par
las tantas y m6s cuantas, -creo que pasan de 20,
.30 6 40- chimeneas que hay en el Senado de
la Rep6blica.
Voy a seguir y quisera agradecerle a los com-
paoeros, a pesar de que me complacen muchisimo
las interrupciones, que estov dispuesto a acceder
a todas los que se me hagan esta noche para re-
batir los puntos en cue estoy basando mi oposici6n
a esta Ley de protecci6n a los grande intereses
capitalists que dominant la economic de este pais,
pero que de ninguna manera estoy dispuesto a
acceder a interrupciones que tengan por objeto
encauzar este debate por las normas que no sean
estrictamente parlamentarias, a pesar de la poca
experiencia parlamentaria que tengo.
Yo decia...
Sr. Teieda Seti6n (Teodoro): MMe permit uno
interruoci6n el compafero, con la venia de la
Presidencia?
Sr. del Busto (Rafael): Con much gusto.
Sr. Presidpnte (Megias P6rez): Tiene la pald-
bra el Sr. Tejeda.
Sr. Teieda Seti6n (Teodoro): Sr. President y
seiores ReDresentantes: Le parece al Represen-
tante aue habla aue la 'interruoci6n anterior al
compafero del Busto, no se sali6 en nada de las
normas parlamentarias que 61 seFalaba. Coma ob-
servaba que ya habia pasado el an6liss del Art.
5P de la Ley y no habia hecho explicaci6n olnuna
de esas cuestiones inconfesables aue 61 seFal6 al
principio, el ReDresentante aue habla-aue repi-
te va a votar a favor de la Lev, a Desar de las re-
servas aue tiene y quea explicar6 en su voto-
,aueria oir del' Representonte del Busto cu6les eran
esas cuestiones inconfesables, para no hacerse
c6molice de los mismas, ya que entendemos aue
todos los Representantes-que estamos por la apro-
baci6n, de esa Ley no nos auia otro proo6sito aue
uno muv formal v serio..Vea el compoaiero c6mo
no se soli6 este Representante de las normas par-
lamentarias, sino que en forma correct, no ex-
tempor6nea, le hizo una preaunto con el 6nimo de
que 61 se la contestara oportunamente.
Sr. del Busto (Rafael): Sr. President y seFores
Representantes: Voy a continuar seialando por
qu6 esta Ley constitute una burla sangrienta al
campesinado cubano.
El Art. 46, establece el procedimiento que debe
sequirse para que un prooietario se nieaue a arren-
dar un predio r6stico. Y entonces establece una
series de casos mediante los cuales el DroDietario
puede neaarse a arrendar un predio rustico al in-
feliz campesino que lo reauiera en forma y me-
diante un acta notarial para que le arriende el
pedazo de tierra. Pero en uno de los casos que hay
por alli, por el apartado g) -es un articulo que


tiene un mont6n de apartados-, en ese aparta-
do g) se dice lo siguiente:
"Cuando habiendo solicitodo con anterioridad al procedi-
miento varias personas arrendar las mismas tierras, el propie-
torio escogiere a una de ellas para celebrar el contrato de
crrendarriento".
Y claro, esta magnifica Ley de Arrendamiento
y Aparceria no establece ninguna prohibici6n para
que el propietario o la gran compaaia extranjera,
en su caso, propietaria del predio r~stico, no pue-
da arrendar!o a persona de su familiar o a perso-
nas que est6n a su servicio. Luego,' result muy
f6cil al propietario o a la gran empresa capitalist
burlar los preceptos de esta Ley, mediante los
cuales obliga al propietario o a la gran empresa
capitalist a arrendar los predios r6sticos a los
campesinos cubanos. Porque es 16gico que ya a
esta hora, en que todavia esta Ley se est6 discu-
tiendo en la C6mara de Representantes, los mag-
nificos bufetes que orientan la political econ6mica
de esas grandes empresas capitalistas, tengan he-
chas las escrituras de requerimiento a las compa-
iios por personas que est6n a su servicio, para
burlar esta Ley. Es casi seguro que ya a esta no;o
est6n hechos todos los contratos de arrendarniento
a personas que est6n al servicio de las grande
empress capitalistas. Luego, yo pensaba al prin-
cipio, cuando nada m6s que notabaestas cosas en
la Ley, que la misma era ociosa, initil y que el
campesinado cubano, al darse cuenta de que no
Ic beneficiaba en nada, seguramente reclamarfa
del Congreso, de los partidos politicos y hasta del
President de la Rep6blica, que se rectificara y se
le diera una verdadera Ley de Arrendamiento y
Aparcerfa que en verdad lo protegiese.
Pero es que ahora esta Ley no es ya una Ley
in.til, no es ya una Ley ociosa. Esta, es ahora -y
s6pase bien- una Ley que no tiene nada m6s que
una finalidad, la de proteger los interests de los
hacendados extranjeros y cubanos, pues en la for-
ma en que se produce las cosas en este pais y
se conduce su economic, esta Ley logra plena-
mente su objetivo, como otras que en la actuali-
dad benefician bastdnte a los hacendados, porque
para nadie es un secret, lo sabemos todos, que
el product o la mejor porte del product de la
caFia, va a parar a los bolsillos de los hacendados
cubanos y extranjeros.
Yo por eso me.he dedicado a molester la aten-
ci6n de la C6mara esta noche combatiendo la Ley.
Y como dije al principo, combati6ndola, no por
las mismas razones -porque yo no se nada de
Leyes-- que la combatieron los distinguidos.com-
paFeros Garcia Montes y Vega Ceballos, que han
visto en esta Ley -una enormidad juridica.' Y Ia
combat, no por los mismas razones que la de-
fendi6 el compaiero Henriquez. Pero es que en
esta Ley hay algo m6s todavia, algo que yo, en
realidad, como no sabia que 6sto se iba a produ-
cir tan violentamente hoy, no he tenido tiempo de
averiguar. Sin embargo, yo creo que par ahi hay
un articulo, en estc Ley, done se ordena que en
los Registros de la Propiedad se cree un Registro
particular, en el cual habr6n de inscribirse todos
los contratos de arrendamiento existentes. No s6,
pero me parece que de hacerse asi y de promul-
garse la Ley, seguramente que los 80 Registrado-








38 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


res de la Propiedad que hay en Cuba iban a tener
much trabajo, porque creo que hay que sacar
certificaciones y una series de documents que
vafen muy baratos; nada m6s que cobran el 50%
por esas certificaciones. Yo no s6 si aqui habr6
algun Registrador de la Propiedad, pues quisiera
air su opinion en relaci6n a este precepto a que
aludo, y me parece que en un aro Ilevaria a los
bolsillos de los 80 felices Registradores de la Pro-
piedad que hay en este pais, no menos de dos mi-
ilones de pesos. Entonces, yo no me explico c6mo
es possible que el legislator que dice estarse pre-
ocupando tanto por la suerte del campesino cu-
bano, ha ido a beneficiary a otra close; m6s all6,
a preocuparse de una manera tan extraordinaria,
tan gentil, en favor de los seFores Registradores
de la Propiedad, que se van a embolsar al aio de
promulgada esta Ley, dos millones de pesos. iNo
hay dudas, la generosidad a costa del dinero aje-
no es extraordinariamente deliciosa. .. !
Yo quisiera ser Registrador de la Propiedad
ahora!
Ademas, esta Ley cuando habla del contrato
de aparcena -yo quiero que los compaFeros lo
noten en esta Ley- de ninguna manera establece,
de ninguna forma se regular, qu6 part le ha de
corresponder a coda cual de los contratantes en
ese contrato de aparceria. Luego, en ese aspect
va a existir la manera libre de contratar, de ma-
nera que el aparcero y el aparcerista puedan con-
tratar la distribuci6n de los frutos product de la
aparceria discrecionalmente. Y ya saben los dis-
.tinguidos compaferos que tanto se preocupan de
la suerte del campesinado cubano, c6mo s~e trata
al campesino cubano, que tiene que hacer un con-
trato de aparceria para coger algo de to que tra-
baja tanto.
Si esta Ley no regular 6so -en lo 6nico que lo
regular es en el problema de la aparceria para el
tabaco, pero es que este pais no vive s6lo del ta-
baco y en-lo dem6s, no lo establece de ninguna
manera-, entonces yo le pregunto.a los distin-
guidos compaieros, en que forma se van a hacer
esos contratos; qu6 parte es la que le va a tocar
ol guajiro cubano y cu61 al propietario cuando
haga un contrato de arrendamiento, con un feliz
propietorio o con una empresa extranjera. Yo qui-
siera saber qu6 parte le va a tocar.
Yo no quiero de ninguna manera, Sr. President
y sehores Representantes, cansar la atenci6n de
la C6mara, esta C6mara ha trabajado much hoy,
pero yo antes de terminar quiero hacer algunas
consideraciones acerca de algo muy importante...
Sr. Casas (C6sar): Me permit una interrup-
c;6n S. S., cori la venia de la Presidencia.
Sr. del Busto (Rafael): Con much gusto.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra el Sr. Casas.
Sr. Casas (C6sar): Sr: Presidente y sefnores Re-
presentantes: Agradezco profundamente .al Dr.
del Busto la interrupci6n que me ha permitido,
con la venia de la Presidencia y la paciencia de
la C6mara -que para mi, parece inagotable.


Yo deseo aclarar .que me he mantenido con
gran atenci6n en estas largas sesiones de la C6-
mara, escuchando las razones de los contradicto-
res del Proyecto de Ley que se discute, para emitir
mi voto con verdadera responsabilidad.
Suenan aon en mis oidos gratamente, las pa-
labras del magnifico discurso que pronunciara
aqui, cuando la elecci6n de nuestra Mesa, el com-
paFero lider del Partido Dem6crata, Sr. Pastor del
Rio, que dijo: "Es necesario levantar la opinion
favorable al Parlamento y eso s6lo se obtiene le-
gislando, pero legislando bien".
Para legislar bien, tenemos que bnalizar el Pro-
yecto con much \cuidado, pues a mi juicio tiene f
errors de tanta importancia, que lo hace dalhino,
para la economic nacioral. Yo estoy convencido
de los buenos prop6sitos que animan a todos los
miembros deeste Congreso de darle al pais, Leyes
de positive beneficio pare- la felicidad del pueblo
cubano, y se me ocurre hacer dos preguntas a los
defensores del Proyecto: 1. El Art. 32, inciso a)
del Proyecto, establece que el aparcerista de Vuel-
ta Abajo y Partido, recibir6 un 25%, contribu-
yendo con ese tanto por ciento a los gastos de la
siembra.
El Art. 34, inciso c), establece que el aparce-
rista de Las Villas recibir6 un 50%, contribuyen-
do con igual tanto por ciento a los gastos de las
siembras.
El tabaco de Vuelta Abajo, no es tan solo el
mejor de Cuba sino del mundo, entendiendo que
con esa medida se estimula la producci6n en Las
Villas, de tabaco de no tan buena calidad, con.
perjuicio evidence del tabaco de Vuelta Abajo. Es
cierto que el tabaco de Las Villas tiene menores
costs de producci6n y al darle un cincuenta por
ciento al aparcero, se establecen dos closes de
propietarios y aparceros, constituyendo una dis-
criminaci6n para el propietario de Vuelta Abajo
que s61o recibe el veinticinco por ciento. L6gica-
mente se har6n mayores inversiones en Las Villas
debido a que el margen de utilidad es mayor. Me
preocupa profundamente ---y quiero hacerlo cons-
tar, para salvar mi responsabilidad en el futuro-;
la suerte que corra la producci6n de tabacos de
Vuelta Abajo y Partido.

2 Por que raz6n el Art. 19 del Proyecto al
definir las tierras laborables, except6a las tierras
dedicadas a crianza de ganado? Result muy ge-
nerica la definici6n, pues tenemos varias closes de
ganado y a6n, la del vacuno, su crianza se divide
en tres etapas, criadores, mejoradores y cebadores.
Los grandes terratenientes de Cuba, las tierras ad-
quiridas a bajo cost, tenemos que buscarlas en
las doscientas setenta v seis mil caballerfas de
tierra que en nuestro territorio est6n dedicadas a
oastos. Para burlar'al campesino de quien tanto
hemos hablado y defendido aquf, basta que un
gran terrateniente cualquiera, acogi6ndose at Art
19, apacente unas ovejas en sus predios para que
esta Ley lo ampare y las tierras que no cultiva,
no venaan obligadas a arrendarlas. Sr. Henriauez.
en esa forma no poaamos la deuda contraida con
el general Antonio Maceo.








DIARIO DE SES.IONES DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES 39
:l II~- I III II IIIII


En cuanto a que la propiedad tiene funci6n
social que desarrollar, lo prob6 el Dr.- Bisb6, al
compararla con la definici6n de la propiedad en
la epoca delos Romanos y la definici6n progre-
sista del Art. 87 de la Constituci6n nuestra'del
oio 1940.
Termino asegurando que todos los senores Re-
presentantes animados de fervores patri6ticos,
pensando en el bien del pueblo, vienen con el pro-
p6sito de votar Leyes progresistas, pero me per-
mito Ilamar la atenci6n de la necesidad de medi-
tar sobre este Proyecto para poder emitr nuestros
votos con responsabilidad.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Continue en
el uso de la palabra el Sr. del Busto.
Sr. Henriquez (Enrique C.): Pido la palabra
para contester alusiones.
Sr. President (Rod6n Alvarez): En su opor-
tunidad.
Continue en el uso de la palabra el Sr. del
Busto. j
Sr. del Busto (Rafael): Sr. President y sehores
Representantes: Yo deseo antes de terminar, re-
ferirme a algo que habia dicho esta noche el com-
panero Henriquez. El decia que los detectors ex-
traordinarios que contiene esta Ley de arrenda-
miento, seguramente que se salvarian en su dia
por recomendaci6n del- honorable Sr. President
de la Kepiblica al Congreso, a la vez que impar-
tiera su sanci6n a esta Ley.
Yo tengo la seguridad absolute de que el com-
pahero htenrquez, ha alcho eso de buena te. Yo
tengo la seguriaad aDsoluta, de que en el hono-
raaDe Sr. PresidenTe de la Kepublica, existe el pro-
posito de enviar' un Mensaje al Longreso, acon-
sejando las moditicaciones pertinentes a esta Ley
de Arrenaamiento y Aparceria. Pero por la misma
razon que los derensores de esta Ley, quieren que
6sra se apruebe, es por Io que yo tengo la segu-
riaad que por esa misma razon, esas moditicacio-
nes que aconsejara en su iaa el honorable br. hre-
sidente de la'Kepublica, no se veran plasmddas
en realidad.
Esta tarde un distinguido compa6ero, cuando yo
le argumentaba acerca de la monstruosidad del
Art.. Y de la Ley, reiter6ndole mj opinion de lo
monstruoso que es, que esta Ley acabe con el
principlo socialist del .dere.cho de permanencia
que consagra la Ley de Coordinaci6n Azucarera,
me decia: "Todo eso lo vamos a. arregiar despues,
pero es que si la Camara rechaza las moditica-
ciones introaucidas por el Senaao a este Proyecto
de Ley, y va a una Comisi6n Mixta, no habr6 Ley
de Arrendamiento y Aparceria". Y, entonces, a
la vez, yo le respond: "Para que haya 6sto es
mejor que no haya Ley de Arrendamiento y Apar-
cena, porque tengo la esperanza de que aig6n
dia la habr6". Pero a la vez que le decia eso,
agregu6 tambi6n: "Cuando el Presidente de la
Repub.ica sancione esta Ley, y envie al Congreso
un Mensaje aconsejando las modificaciones que
seguramente 61 crea oportunas, y le pida que se
le suprima el ultimo p6rrafo al Art. 59; cuando


el Sr. President de la Rep6blica, le pida al Con-
greso queg con una nueva Ley salve ia monstruo-
sidad que constitute el arrebatarle al colono cu-
bano el derecho de permanencia, esa Ley, si viene
a la C6mara, con much trabajo, seguramente se
aprobar6 a.gun dia, pero... .esa Ley que har6
esa reform fundamental y que va'contra el in-
teres tal vez de los inspiradores de esta que ahora
se dispute, correr6 la misma suerte en ei Senado
de la Republica?"
Yo, sinceramente, abrigo dudas extraordinarias
con respect a ello. No creo yo, de ninguna ma-
nera, que esa reform pueda ser votada en menos
de diez ahos, que es lo que Ileva 6sta discuti6ndose.
Y ahora, Sr. President y seiores Representan-
tes, para terminar, quiero situar nuevamente mi
posici6n en este problema tan debatido: yo soy
partidario de una Ley de Arrendamiento y Apar-
ceria y estoy dispuesto a votarla;, pero 6sta, no
puedo votarla yo sin despojarme de todos mis prin-
cipios, 6sta no puedo votarla yo sin defraudar a
los catorce mil electores que votaron por mi en la
Provincia de Las Villas.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pa-
labra el Sr. Anibal Escalante.
Sr. Escalante (Anibal): Sr. President y senores
Representantes: Con today paciencia y, permit6-
seme la inmodestia, con esa discipline que carac-,
teriza a mi Comit6 Parlamentario, he esperado la
Ilegada de mi turno regular para emitir, no sola-
mente mi opinionn en torno a esta Ley, sino la opi-
ni6n del Comit6 Parlamentario que represent.
Pero no quisiera ir adelante en el tratamiento
de la Ley misma que estamos discutiendo, sin re-
ferirme, aunque s6lo sea de pasada, a toda una
series de manifestaciones que se han hecho aqui,
en este hemiciclo, en el curso de este agitado de-
bate. Son manifestaciones -esas a las cuales me
voy a referir- que de alguna manera han rozado
lo que constitute la posici6n de principio, la po-
litica del Partido Socialista Popular.
Creo que vale la pena decir, ante todo, que es
un error manifiesto, un error de proporciones ex-
traordinarias, calificar a esta Ley, como se ha
hecho aqui en este hemiciclo, de- Ley Socialista.
No tiene nada de socialismo. Es una timida Ley
de cualquier regimen burgu6s. Es una Ley que
muchos gobiernos capitalists han tenido que po-
ner -y de caracteristicas m6s avanzadas aun-,
desde hace much tiempo.
Adem6s, m'e parece oportuno que exprese dos
palabras -puesto que especialmente el compa-
nero Victor Vega se refiriera a ello- acerca de
como pensamos los SocialLstas Populares. Parece
16gico que la mejor manera de averiguar c6mo
pensamos no es adivn6ndolo sino pregunt6ndonos
c6mo pensamos.
El principio que guia la actividad de nuestro
Partido en el problema de la tierra, en la cuesti6n
agraria, es uno, ya desde hace tiempo expuesto
por nosotros: "La tierra para quien la trabaja",
que- ha sido un lema de los Socialistas Populares
aesde siempre.









40 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


Conforme a ese principio, entendemos nosotros
que, ya que tanto se habla de agrarismo en estos
instantes, hay que plantear en nuestro pais las
cosas de otra manera a como se est6 diciendo y
hacienda. Realmente constituiria una burla a los
campesinos, por ejemplo, decir que esta Ley cons-
tituye un bosamento de la reform agrarian en
nuestro pais o en cualquier pais. Lo fundamental
para que se diga que se inicia una reform agra-
ria -y es lo que est6 demandando nuestro pueblo
desde hace much tiempo- es la distribuci6n de
la tierra entire los campesinos que no la tienen,
que, desde luego, son la inmensa mayoria de la
poblaci6n agraria de nuestra naci6n.
Aqui vale la. pena decir algunas palabras sobre
la tr6gica realidad de nuestra patria, tr6gica rea-
lidad que nos muestra de que manera el latifun-
dismo, un fen6meno de sociedad aon m6s atra-
sada que el capitalism, es decir, de la sociedad
feudal, se ha adueiado de la vida misma de nues-
tra naci6n.
El 40%, y m6s, del 6rea total de nuestro pais
se hall en las manos del latifundismo, del lati-
fundismo azucarero y en poder de companies ex-
tranjeras, que abruman a nuestra patria, que tie-
nen a su antojo las mejores tierras de nuestro pais.
Hace ya dos d6cadas, a116 por 1928 unos 180
centrales, eran ya los dueios de alrededor del 20%
de las tierras de nuestra patria, del 6rea de nues-
tro suelo national. Ello equivale a unos 22,000
kil6metros.cuadrados, m6s a menos el 6rea de la
provincia de Las Villas. Y debe aiadirse, para que
se coonzca la tragedia de nuestro pals, que eh esa
epoca cuatro centrales extranjeros, cuatro centra-
les solamente, eran duenos de 5,000 kil6metros
cuadrados del suelo national de nuestra querida
patria.
Estas cosas se olvidan a menudo, pero vale la
pena, cuando estamos discutiendo en el supremo
organism de nuestra Repiblica, en el Congreso,
que nosotros las recordemos.
Y hablando de 6sto, yo quiero traer a colaci6n
unas palabras que escribiera, hace ya alg\n tiem-
-po, un destocado intellectual de nuestro pais; y
las traigo a colaci6n, no tanto-por el valor subje-
tivo que ellas tienen, sino por el valor objetivo;
porque desgraciadamente, ese destacado intelec-
tual abjur6 de cuanto pensaba, pero los hechos que
expuso a la luz piblica de nuestro pais, eran he-
chos y conservan su validez.
Decia el author de: "Azicar y Poblaci6n en las
Antillas", el Dr. Ramiro Guerra, Io siguiente: (lee)

"Piensese que en Cuba hay vastas regions, como la pen-
insula de Guanahacabibes, gran parte de la cienaga de Za-
pata, la Sierra Maestra, el- macizo montaFoso de Sagua de
T6namo y Baracoa, y otras, que no son cultivables, y se
tendr6 idea de la proporcj6n en que el latifundio azucarero
ha acaparado la tierra laborable de Cuba. Pero todavia hay
m6s. Los ingenios controlan, por arrendamiento, muchos miles
de caballerias de tierra, aparte de las que poseen, y otros
miles m6s de fincas que, enclavadas dentro e la zona del
latifundio y sin ferrocarriles de servicio pcblico a su alcance
ni centrales vecinos a los cuales vender la caia, est6n ente-
ramente a merced de la compaoia latifundista, que las do-


mina, sin haber invertido un centavo en comprarlas. M6s del
40% del 6rea total de Cuba, quiz6s, est6 dominada par el
Ictifundio. Dentro de esa enorme porci6n de su patria, el
cultivador cubono no puede alenlar la aspiraci6n m6s pro-
fLinda y viva del hombre'que tiene una familiar y desea year
par su destiny future: poseer un pedazo de tierra propio para
levantar su hogar y cultivar, como trabajador libre, la tierra
donde naci6".
Y riientras tanto, mientras esta es la realidad
que nosotros contemplamos en nuestro pais, una
realidad que no quisieron nuestros libertadores
cuando se fueron a la manigua heroica a luchar
por la liberaci6n de nuestra patria, jel campesino
cubano no tiene tierras!
El propio Ramiro Guerra, y no me prohibo hacer
otra cita, decia refiri6ridose a este hecho:
"La escasez de sitios de labor -en ciertas zonas de. la
provincia habanera es ya extrema-, la necesidad de ofrecer
regalias para obtener un "sitio" donde trabajar, y el aumen-
to constant de las pequeias propiedades, est6n pesando
terriblemente sobre los cultivadores, en virtud de la extension
m6s y m6s grande de los latifundios. No hay casi un solo
arrendatario de pequeFis y medianas propiedades risticas
que.pueda cubrir los gastos, pagando rentas enormes, no
cbteniendo dinero o refacci6n, sino a un altisimo interns y no
disponiendo de organizaci6n adecuada para la venta de sus
cosechas. El latifundio va asfixiando poco a poco a today la
close cultivadora independiente, la va orruinando y empobre-
ciendo, rebajando su nivel de vida, cre6ndole condiciones
insoportables de existencia. En tal virtud es un agent formi-
dable de depauperaci6n y de urbanismo, ain en los lugares
donde no ha penetrado, pero hasta los cuales Ilega su acci6n
perturbadora de today la economic rural. Y coma, segin se
sabe, la agriculture es activid'ad /econ6mica creadora de ri-
queza par excelencia, la fuente de vida del cultivador cubano
se agota en todo el territorio national. Su pobreza disminuye,
cl propio tiempo, proporcionalmente, su poder adquisitivo, y
Ii industrial y el comercio de Cuba, atacados y batidos en
brecha, coma veremos, por el latifundio, se resienten y lan-
guidecen, coma si una anemia profunda de today el organismo
social destruyera todas las manifestaciones de la vitalidad de
la naci6n. Es que, desdichodamente, el latifundio, en al eco-
nomia de la Repiblica, viene produciendo el efecto destruc-
liva del cancer en el organism human: destruye la vitalidad
de las celulas y los tejidos donde se implanta, y segrega virus
que, a distancia, alteran y perturbon todas las funciones de
los 6rganos, de cuya actividad fisiol6gica normal dependent
la salud y la vida".

Cuadro pintado de mano maestro, que desgra-
ciadamente, hoy en dia su author no lo ofrece a
la opinion pGblica coma una realidad que esta-
mos viviendo en la Cuba de 1948.
SPues bien, esta es una gran tragedia de nuestro
pais. El campesino no tiene tierras. En 1899 se
calcula que habian 90 mil sitios de labor; en 1930,
esta cifra habia disminuido a menos de la mitad.
Y si esa es la situaci6n de nuestra patria, si
entire otras, por esa raz6n, como bien se dice en
las frases citadas, la. anemia econ6mica cunde
hoy en nuestro pais, si nos encontramos con difi-
cultades extraordinarias para levantar nuestra
economic, dependiente en much de la situaci6n
de nuestra agriculture; si, como se dice, nuestra
economic esta dependiendo en gran media de la
diversificaci6n agricola indispensable, ic6mo no









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 41


ir a lo que es central para resolver este problema,
si lo que es central es la falta. de tierra que agobia
al campesino, si lo central que tienen que resolver
los cubanos de hoy, si lo central que tiene que
resolver este Parlamento, es la distribuci6n de la
tierra a los campesinos de nuestro pals!
Eso es lo que propugna el Partido Socialista
Popular. Y ese es uno de los primeros deberes que
nos asignamos y par cuyo cumplimiento estamos
luchando, es decir, par la repartici6n de la tierra
para los campesinos de nuestra patria.
Cierto, muy cierto.es que aqui se ha hablado
en los l6timos tiempos de reparto de tierra; pero,
jqu6 reparto, seFores Representantes! Los repartos
de tierra de que se nos ha hablado han sido una
burla a los campesinos. Y tanto que el gracejo
popular cuando se oy6 hablar de esos supuestos
repartos de tierras, dijo que se querian hacer re-
partos de tierra en cartuchos, pero ni siquiera en
cartuchos se repartia la tierra de nuestra Rep6-
blica. Ahi tenemos por ejemplo, el caso bochor-
noso de las Ventas de Casanova. En 1933, !os
campesinos de aquella region, par acti6n.directa,
si se quiere revolucionaria, se posesionaron de las
feraces tierras que bordean el rio Contramaestre,
en Ventas de Casanova. Y ahora, hace algin
tiempo, se dijo que se iba a hacer un reparto ofi-
cial de tierras en aquel lugar que, al fin y al cabo,
lo que produjo fu6 quitarle la tierra a los campe
sinos que la tenian en su poder y que ciertamente,
habian cohvertido a ese rinc6n oriental en un rico
productor de enormes cantidades de maiz y de
ctros frutos, para entregar dichas tierras con ti-
tulo official, no a los cultivadores sino a los agen-
tes politicos del gobierno anterior que se robaron
el sudor y el esfuerzo de los campesinos, y, en
otros casos, part no producer ning6n resultado
nuevo.
He expuesto la posici6n de mi Partido. Por esa
posici6n queremos luchar y luchamos seriamente,
porque entendemos, que sin esta piedra angular,
no puede hablarse seriamente de reform agraria
en nuestro pais. Todo lo dem6s es hojarasca.
Cuando sostenemos esta demand, no estamos
sosteniendo, desde luego, nada extraordinario. Es-
tamas sosteniendo una demand de nacionalidad;
estamos sosteniendo lo que debia haber hecho la
RepCblica desde hace much tiempo. No estamos
levantando una demand socialist del future na-
cional, sino relative a la construcci6n del orden
mismo actual del moment national.
Eso es lo que estamos sosteniendo. Y adem6s,
nos apoyamos en nuestra Constituci6n, en el texto
de nuestra Constrtuci6n, que en su Art. 90 dice
muy claramente lo siguiente:
"ART. 90.- Se proscribe el latifundio y a los efectos de
su desoparici6n la Ley seialar6 el m6ximo de extension de
la propiedad que cada persona o entidad pueda poseer para
cada tipo de explotaci6n a que la tierra se dedique y toman-
do en cuento las respectivas peculiaridades".
"La Ley limitar6 restrictivamente la adquisici6n y posesi6n
de la tierra por personas y compaiias extronjeras y adoptar6
medidas que tiendan a revertir la tierra al cubano".


Ahora, Ilegando al problema de los arrenda-
mientos y aparcerias, debemos decir que es una
necesidad la regulaci6n de estos con'tratos, en el
marco de nuestra economic national.
Todos conocemos de qu6 manera aqui se ha
acusado -y no digo aqui en este recinto, sino en
el 6mbito nacional- a nuestros campesinos de
vagos, de indolentes, de ajenos a todo esfuerzo'
laboral. Eso, desde luego, han sido y son calum-
nias. El campesino puede parecer, aparentemente,
indolente, en los casos en que pueda arroj6rsele
ese epiteto, solamente par las circunstancias que
lo rodean. El que no tiene tierras, y-el que ha
arrendado un pedazo de' tierra, y no puede ni si-
quiera mantenerse permanentemente sobre ella 6
a6n con cierto grado de permanencia, para darle
especialidad a su cultivo, no puede amar a la pro-
ducci6n, no puede estar content con su situaci6n.
Hay un hecho que no podemos dejar de lado.
El campesino tiene que producer -de acuerdo a
la situaci6n actual, conforme a-Ja regulaci6n exis-
tente para los arrendamienfos y aparcerias- de,
una manera rdpida provisional. No puede dedi-
carse a cultivos de caracteristica permanent, por-
que no tiene seguridad en la tierra. Par eso es
que la mayoria de nuestros guajiros siembra so-
lamente frutos menores, de r6pida producci6n.
'Se dice que el guajiro no arregla el bohio, a
que no siembra 6rboles frutales para que le rin-
dan frutas con destiny a su familiar, para que e ,
sirvan de enriquecimiento y adorno, pero (c6mo
va a hacerlo si no tiene seguridad en la tierra, y
si todavia m6s, en el caso de ser arrojado del pe-
dazo de tierra que con su sudor ha regado y ha
hecho producer, se encuentra con que las bienhe-
churias no se les pagan y van a servir los intereses
ael dueho de la tierra?
No hay duda de ninguna close de que, cuando
se trata del problema de los arrendamientos y las
aparcerias, el hecho del no pago de las bienhechu-
rias es un element fundamental para restringir.
la producci6n agricola de nuestro pais, para im-
pedir la diversificaci6n de la agriculture national.
Eso es to que hay que tender y regular, si es que
noostros queremos de veras escuchar el clamor
del campesino cubano, y si no son palabras insin-
ceras las que se pronuncian cuando se habla del
desarrollo de la economic agricola de n,uestro pais.
Vayamos -ahora al Proyecto de Ley que nos
ocupa.
Resuelve este Proyecto de Ley las necesidades
de nuestros campesinos?
Hablando en t6rminos absolutos, la respuesta a
esta pregunta, por lo menos de parte' mia, tiene
que ser negative. Este Proyecto de Ley no resuel-
ve todos los problems de nuestro campesino, ni
siquiera los inmediatos en relaci6n a la produc-
ci6n de los arrendatarios y de los aparceros. Esa
es la realidad que no podemos soslayar.
Aqui, seiores Representantes, tengo una list
de las objeciones que nosotros hicimos, de las ob-
jeciones que hicieron los miembros de nuestro
Partido en el Senado, cuando este Proyecto. se dis-
cuti6 alli. Voy a detallarlas una a una:









42 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


1. El proyecto, tal como se encuentra, establece que la
refita en los contratos de arrendamientos ser6 del %/o annual
en relaci6n con el valor de la tierra. El Partido Socialista
Popular proponia el 4%. Nuestra enmienda fu6 rechazada.
2.- En cuanto al Art. 7, en done se establece que las
fincas plagadas de marab6 ser6n arrendadas obligatoriamente
a los campesinos que asi lo solicitaren, par un t6rmino no
menor de 10 aios, nuestro Partido propuso que dicho plazo
fuera de 20 anos, teniendo en cuenta las dificultades de
la extirpaci6n del marabL~ y los beneficios permanentes que
se otorgan a la finca. Esta proposici6n tambibn fu6 rechazada.
3. En cuanto a la revision de la renta, fu6 aprobado que
tanto el arrendador como el arrendatario pudieran pedirla. El
Partido nuestro propuso que este derecho se le concediera
solamente al arrendatario. Nos fue rechazada esta proposici6n.
En relaci6n con este propio punto tres, el Partido propuso
en el Senado que al arrendatario, para pedir la revision, s6lo
se le obligara a estar al corriente en el pago de la renta.
Esto fu6 rechazado y se aprob6 que, adem6s de haber pa-
gado la renta, el arrendatario tuviera que consignor en el
Juzgado la rent que est6 per veneer.
4. En cuanto a la rebaja de la rent por causa de sequoia,
cicl6n, guerra, etc., nuestro Partido propuso que la renta
fuera rebajada, el aoo en que ocurriera el desastre, en un
100%. Este punto de vista fue rechazado y se aprob6 que
la rebaja fuera solamente en un 75%.
5. En cuanto a la duraci6n de los contratos, el Partido
propuso que fuera de 10 aios como minimo, para today close
de cultivo. Esto fu6 rechazado por la inmensa mayoria de los
sefiores Senadores de aquel moment, aprob6ndose que dicho
t6rmino sea de 6 aFos para los cultivos de caia, tabaco, caf6,
cacao, arroz, pira y ganado, y de tres aFos, si la tierra se
dedica a los frutos menores.
6. En cuanto a la pr6rroga de los contratos, fu6 apro-
bado que cuando se produjera a petici6n del arrendatario, el
arrendador pueda pedir la revision de la renta pagada. Nues-
tro Partido se opuso a ese planteamiento, pero fu6 rechazada
nuestra proposici6n.
7. En. cuonto a las mejoas o bienhechurias, se aprob6
que en el caso de pr6rroga de contrato, el arrendatario per-
.derfa todo derecho a indemnizaci6n per las mejoras que hu-
biera realizado durante el period initial del contrato. El Par-
tido se opuso a esta cuesti6n pero fu6 derrotado.
8. En cuanto a la aparceria, el Partido propuso eliminar
toda interferencia a la "costumbre de la zona", par entender
que esta formulaci6n invalid en cierto modo las reglas que
la propia Ley seoala. A pesar de nuestra oposici6n en el Se-
nado, esto aparece en varies articulot de la Ley.
9. Tambien en cuanto a la aparceria, el Partido propuso
que se estableciese especificamente el pago de las bienhe-
churfas y la pr6rroga de los contratos, igual que pard los
contratos de arrendamiento, pero esta proposici6n fue des-
estimada .
10. El Partido propuso que todo lo que se refiera a las
"Disposiciones Generales" fuera suprimido de la Ley, por
entender que no corresponde ol car6cter de la misma y por-
que con ellas se podia convalidar la propiedad de aquellas
tierras octualmente en litigio. Esta oposici6n del Partido fu6
rechazada, estableci6ndose en la Ley la posibilidad de que
algunas tierras del Estado pasen a monos de poseedores par-
ticulares en detriment del propio Estado.
11. En cuanto a los desalojos, el Partido nuestro propuso
que se suspendiera por dos anos todo tipo de desalojo, inclu-


yendo a los precaristas -de los cuales no se dice ni media
palabra en la Ley- hasta tanto este cuerpo legal, despu6s
de aprobado, se aplicara. El proyecto establece la formula
de paralizar los desalojos de arrendatarios y aparceros, pero
excluye especificamenbt a los precaristas.
12. En cuanto a las'"Disposiciones Transitorias", que se
refieren al plaza de un aho a partir de la vigencia de la Ley
para adaptor a la misma los contratos actualmente vigentes,
se establecieron determinadas regulaciones, con la oposici6n
m6s tenaz de nuestro Pcrtido, regulociones que en la pr6ctica
hacen dificil que los actuales contratos de arrendamientos y
aparceria se adapten al regimen que la Ley establece.

Si esto es asi, si estos preceptos de la Ley no
dan al campesino cubano, necesitado ade todo
opoyo, la mejor de las ayudas, por qu6 venimos
nosotros aqui, a votar a favor de la Ley, segtin ha
sido puesto de manifiesto por algunos compaFeros
y por mi?
Es 16gica, de today 16gica nuestra posici6n.
No es que nosotros querramos Ilevar hacia ade-
lante con-este Proyectq un principio de nacionali-
zaci6n de la tierra, como alg6n compaFero dijera,
porque en esta Ley no se nacionaliza ninguna
tierra. Es que para nosotros result fundamental
la-suerte de nuestro campesinado, y por eso que-
remos mejorarla con lo que sea. Es que nosotros,
ciertamente, no hacemos demagogia con el cam-
pesino como otros, sino que queremos mejorar, par
todos los caminos, su dura situaci6n. Y esta Ley,
aunque tiene innumerables defects, precede a dar
ciertas mejoras a nuestro campesino, indepen-
dientemente,. repito, de l6s defects que pueda
cdntener y contiene efectivamente.

Aunque para algunos, esto sea un modo muy
simplista de discutir, decimos que en nosotros ha
privado fundamentalmente este criteria: hasta
ahora los campesinos no han tenido ninguna close
de defense; hasta ahora los campesinos podian
ser echados en cualquier moment de sus tierras
arrendados o en aparceria, ihdependientemente
de toda la Ilamada buena fe que se dice se esta-
blece en la legislaci6n civil de nuestro pais, porque
est6n dependiendo, no de la buena fe del C6digo
Civil, sino de la buena fe de personas vivientes,
que a casi siempre< tienen suficiente influencia
para cometer una series de-abuses en todo el te-
rritorio national y atropellar a los campesinos.
Por eso, consideramos que bien vale la pena, antes
que nada, este poco que es la Ley que estamos
discutiendo.
HubiBramos querido los Socialistas Populares,
con toda el alma, introducir una series de modifi-
caciones para Ilevar esta Ley a un punto de su-
perior calidad, pero al imposibilit6rsenos la pre-
sentaci6n de enmiendas modificativas, por el re-
glamento y por las normas que rigen en nuestro
Parlamento, tenemos que votar si .o no exclusiva-
mente, en una disyuntiva.
Y votar que no por esta Ley, es votar porque
vuelva al Senado de la Rep6blica. Y en este caso,
permitanme los companeros que emita este crite-
rio: si esta Ley vuelve al Senado de la Rep6blica,
yo tengo la seguridad -quiz6s se consider auda-
cia el decirlo- que no tendremos ni siquiera esta








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 43


Ley. Ocho aios pasaron desde que la C6mara de
Representantes aprob6 esta timida Ley en bene-
ficio del campesino, y solamente despu6s de tanto
tiempo y por circunstancias especiales, fu6 que
pudo aprobarse el Proyecto, que en cierto modo
favorece a los campesinos de nuestro pais. Si vol-
viera atr6s, ni siquiera tendrian los campesinos
esta Ley que estamos discutiendo esta noche.
Algunos Representantes podrian decir: pero con
este modo de pensar, se podria invalidar para
siempre la acci6n de la C6mara de Representan-
tes. De ninguna manera. Esto que estamos hacien-
do es solamente una excepci6n, por tratarse de
este caso, considerando que es un mal menor
aprobar esta Ley que Ilevarla de nuevo a la dis-
cusi6n del otro Cuerpo Colegislador, con la segu-
ridad de que no saldria nada mejor, sino peor en
todo caso.
Este es nuestro criteria, y con toda responsabi-
lidad yo lo emito aqui.
Sr. Jacomino (Alfredo): panero Escalante una interrupci6n, con la venia
de la Presidencia?
Sr. Escalante (Anibal): Con much gusto.
Sr. President (Rod6n Alvarez): Tiene la pala-
bra para una interrupci6n, el Sr. Jacomino.
Sr. Jacomino (Alfredo): Yo quisiera que el
ilustre y documentado compaFero Escalante, nos
diese su opinion sobre lo que yo estimo extraor-
dinaria contradicci6n entire el Art. 19 de la Ley y
la Disposici6n Transitoria. Primera, asi como el
inciso c) de la Disposici6n Transitoria Segunda y
sobre la constitucionalidad de la Disposici6n Tran-
sitoria Primera y el inciso c) de la Transitoria
Segunda.
Sr. Escalante Anibal): Sr. President y sefores
Representantes:
Nuestro distinguido compaoero, el Sr. Jacojni.
no, ha hecho aqui una pregunta que con un poco
m6s de tiempo (y, desde luego, de p6rdida de
tiempo para los compaferos que a estas horas de'
la noche ya est6n al irse), podriamos entrar a
considerar en detalles. Pero, en obvio de tiempo,
y dando vueltas a su palabra, sin entrar al fondo
del problema juridico que 61 ha planteado -pre-
ocupado por estas cosas jurfdicas, desde luego-
yo quiero insistir ante la C6mara en que el criteria
que ha inspirado a nuestro Partido es el siguiente:
en general, vistas las cosas de conjunto, esta Ley
viene a situar en un escal6h un poco mejor, m6s
alto, a nuestro campesino. Yo conozco la series de
contradicciones a que se refiere nuestro compa-
iero, pero por encima de ese hecho particular,
est6 lo general, es decir, la posici6n que busca
situar, en estos moments de nuestra historic, a la
mayor suma de cubanos en una mejor situaci6n.
Bien, decia yo que votamos por esta Ley por
las razones que express. Pero adem6s, y aprove-
cho este minute para decirlo, votamos por ello
porque 6sto no significa el limite de nuestra acti-
vidad: votamos por ella, porque ahf constant al-
gunos Proyectos nuestros y vendremos aqui a-lu-
char por su aprobaci6n, asi como por otros de dis-


tintos sefores Representantes, a fin de resolver los
problems agrarios de nuestra patria, si, es possible
que el Parlamento cubano los resuelva.
Vamospa luchar en esta direcci6n. Vamos a lu-
char por arrancar la tierra cubana de manos ex-
tranjeras, que actualmente la detentan en su
mayor parte y que impiden que el cubano sea
duefio y seFor de su pals.
Incideritalmente, debo referirme que algunos
componeros se han alarmado por el hecho de que
haya un articulo de la Ley que restringe la posi-.
bilidad de que extranjeros arrienden una parte del
suelo de nuestra patria. En verdad, la disposici6n
establecida en ese articulo es insignificant. Cier-
tamente, Io que debia hacerse en esta Ley u otra
semejante es impedir la adquisici6n de tierras a
los elements explotadores extranjeros en nuestra
patria. Y cuando digo esto, no estoy apart6ndome
del texto de la Constituci6n. La Constituci6n dice
que la Ley limitar6 restrictivamente la adquisici6n
y posesi6n de la tierra por personas y compailas
oxtranjeras y adoptar6 medidas que tiendan a re-
vertir las tierras-al cubano. Y desde luego, si eso,
que es lo mejor, se ordena en la Constituci6n, yo
no puedo aceptar que el hecho de que se prohiba
el arrendamiento de tierras a extranjeros sea algo
impermisible,-porque entiendo que se aplica, si no
lo mejor, algo que viene a servir de cont6n a los
explotadores extranjeros que quieren nuestras tie-
rras. Estoy por Io otro, por Io mejor, pero ya que
se present la oportunidad de aplicar aquf, de al-
guna manera, el espiritulde la Constituci6n, aun-
que sea de un modo indirecto, to apruebo de todo
corazon.
Y termino, sefores Representantes. Yo no creo
que esta Ley sea una panacea. No creo que va a
resolver los problems fundamentals de nuestro
campesinado, los problems fundamentals de
nuestros pobres campesinos. Pero abrimos el ca-
mino. Empezamos a actuar en esa direcci6n. Y
sefores Representantes: todo Io que hagamos en
esa direcci6n ser6 para beneficio de nuestra naci6n.
Ojal6 marchemos m6s r6pidamente por este
sendero, porque asf estaremos cumpliendo la vo-
luntad de los fundadores de la Rep6blica, que
desde el primer moment quisieron que la tierra
cubana fuera para los cubanos. Se ha hablado aqui
del Proyecto Sanguily, de los primeros tiempos de
la Rep6blica. Si se hubiese puesto en pr6ctica,
nuestra Rep6blica no sufriria lo que sufre en la
actualidad. Seguramente la penetraci6n imperia-
lista no habria dominado el suelo cubano como
to domina en la actualidad y todos sabemos cu6n-
to daFo hace la absorci6n de la riqueza national
por esa penetraci6n imperialista. Todos sabemos
que esta absorci6n de nuestra tierra y ese domi-
nio imperialista son una limitaci6n a la indepen-
dencia de nuestra patria.
Cuando el insigne Sanguily pedia la tierra para
el cubano y proclamaba la prohibici6n de ceder
la tierra al extranjero, 61 estaba mirando hacia el
future, estaba defendiendo la independencia na-
cional de nuestro pais. Y en las circunstancias
actuales,.cuando graves peligros circundan a nues-
tra Rep6blica, cuando estamos abocados a una









44 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


crisis econ6mica que ya asoma su feo rostro por
el horizonte de nuestra patria, es indispensable
ir a la protecci6n de todo lo national, y estimular
todo lo que seiale un progress. Una conquista
agraria de nuestro pais es important para una
mayor protecci6n de la economic national y, por
tanto, es indispensable que todos marchemos con
pasos m6s firmes par el -sendero de la reform
agraria. No de la reform agraria.de que se habla
en algunos circulos y reuniones de dilettantes, sino
de la reform agraria de fondo, que d6 la tierra
al campesino, que resuelva los problems hasta lo
ultimo, que cree el banco agricola, y leve recur-
sos a los campesinos para que est6n en condicio-
nes de luchar por el progress de nuestro pais. De
esa manera estaremos cumpliendo con nuestro'
deber.
Sr. President (Rod6n Alvare) : Seiiores Repre-
sentantes: Se ponen a votaci6n las modificaciones
introducidas par el Senado al Proyecto de Ley de
Arrendamiento de Predios R6sticos'y de Aparce-
rias. Nominal. Los que esten de acuerdo con las
modificaciones votar6n que si; los contrarios, vo-
tar6n que no. La aprobaci6n de las modificaciones
significa la aprobaci6n del Proyecto de Ley.


(Comienza la votaci6n).
Sr. President (Rod6n Alvarez): eFalta alg6n
Sr. Representante por votar?
"(Silencio).
Han votado 64 seiores Representantes.
Emitieron sus votos a favor los Representantes seriores:
Ad6n, Agu*lera, Alonso Alvarez, Alvarodo, Alvarez Recio, Al-
varez Rodriguez, Aragon6s, Arenal, Bisb6, Cabrera, Camachq,
Carbonsll, Colledo, Collot, Curti, Diaz Ortega, Ducossi, Esca-
lante, Fern6ndez Martinez, Ferro, Figueras, Ga!ano, Garcia
lb6fize, Gregorio, Guas, Guerrero, Henriquez, Hern6ndez de
la Barco, .Lgo, Lominchar, L6pez Deustua,. L6pez Lourido,
L6pez Llorens, Luzordo, Martin, Masfrrer, Megies, Mora, Pa-
ydn, Perez Carrillo, Perez Espin6s, Puentes, Quincosa, Rego-
lado, Rivero Seti6n, Rosales, S6nchez Mastrapa, Soumell, Sera
J. M., Sera S. R., SoldevEli, Su6rez Rivas, Suri, Tapi, Tejeda,
Villa, Fraie, Pino P6rez y Rod6n. Votaron en contra los Re-
presentantes seiores: Busto, Cainas A., Garcia Monte, Jaco-
m'no y Orizondo.
No hay qu6rum.
Se levanta la sesi6n.
(Eran las 10.22 D. m.).-




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