Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01437
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text


REPUBLICAN DE CUBA


RIO


CAMERA


DE


SESIO


DE LA
DE REPRESENTANTES


DECIMO


CUARTO


PERIOD


CONGRESSIONAL


TERCERA LEGISLATURE
VOL. LVI U LA HABANA, Juniode 1932. NUM. 17

Sesi6n ordinaria de 28 de Junio de 1932.

President: Sr. Rafael Guas Inclin
Secretarios: Sres. Jose R. Cruells Reyes y Alberto Aragonds Machado
SUMARIO
A las 3 p. m. so abre la sesi6n.-Se da lectura y se aprueba el acta de la sesi6n anterior de fecha 27
del corriente mes.-El senior Lombard hace uso de la palabra y pide ai la Camara acceda al Supli-
plicatorio dirigido contra su persona.-Hacen manifestaciones, oponiBndose, los sefiores tTrquia-
ga y Garcia Montes, a nombre de los Partidos Liberal-Popular y Conservador, respectivamente,-
En votaci6n ordinaria es rechazado dicho Suplicatorio.-A petici6n del senior Rodriguez Ramirez,
qued6 facultado el Presidente de la CMmara para dirigirse, por escrito, al Presidente del Tribu-
nal Supremo dando cuenta del acuerdo de la Camara con respect a que este Cuerpo Colegislador no
conocera de ningfin suplicatorio en el cual no conste el procesamiento del Representante culpable.
-El senior Garcia Ramos solicita pase de lista.-Responden 44 sefiores Representantes.-No habia
qu6rnm y se levanta la sesi6n.-Eran las 4 y 10 p. m.


SR. PRESIDENT (GUAS INCLIN): Ee abre la se-
si6n.
(Eran las 3 p. m.)
Se va a dar lectura al acta de la sesi6n anterior.
(El official de actas la lee.)
SR, PRESIDENT (GUAS INCLAN) : Se aprueba el
acta? -.
(Se~ales afimativas).
Aprobada.
SR. LOMBARD (AQUILIN) : Pido la Palabra.


SR. LOMBARD (AquILNO) : Sefior Presidente y
Sres. Representantes: voy a plantear esta tardb, pa-
ra que la Camara conozca y resuelva, un incident
demasiado penoso para mi. El 16 de Enero del pre-
sente afii, tuve necesidad de envolverme en an asun-
to de suyo enojoso, en una cuesti6n que conmovi6 al
pais, de un extreme a otro, no por la calidad de las
personas que tomaron parte en el incident, porque
mi antagonista, muerto en el duelo, eran una perso-
nalidad oscura para conmover al pais y a la opinion
pfiblica, y acaso, no oscuro, el que habla, por su con-
dici6n de Representante, que ya es algo.,


St. PRESIDENTE ('GUiS. INCLIA) : Tiene la pala- Aparte modestia, mi personalidad, mi individuali-
bra el Sr. Lombard. dad, movi6 al comentario, y se hicieron conjeturas y


0DI


ES







2 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


hasta se inventaron fabulas en derredor del proble-
ma que so di6 .en llamar, el incidente del Perico".
Yo, fui seiores Representantes, en aquel dia a re-
clamar un dereeho que tenia, ante la Junta Munici-
pal del Perico; fui a defender a un elector de nml
Partido, fui a defender, mAs que a un elector de mi
Partido, a la Justicia y al Dereeho, a todo eso que
constitute en political, a pesar de las acusaciones de
que somos objeto los politicos, el punto eseniial, pun-
to sobre el cual gira naturalmente todo, y del que
dependent todas las demis actuaciones de nuestra
vida, ya que al politico se Ie confunde cuando en
determinadas ocasiones adopta actitudes en consonan-
cia con las actividades que son su profesi6n.
En Cuba ha habido Sres. Representantes, muchos
duelos irregulares, entire elements que esta'ban cu-
biertos por la inmunidad parlamentaria, y afortu-
nada o d.-..i-.lnnii'ii.i-. la casi totalidad de los due-
los habidos en Cuba, en los cuales intervinieron casi
siempre personas cubiertas por la inmunidad par-
lamentaria, en un, solo case, en el del Juez de Vic-
toria de las Tunas, dej6 de resultar semejante inci-
dente entire elements del Congreso, entire Congre-
sistas, que tenian las mismas prerrogativas personales.
Y el pueblo, sentimental siempre, el pueblo .que no
analiza; porque no es possible analizar al inmedia-
to calor de sucesos dolorosos, come son todos los de
sangre, ha dado en afirmar siempre que la totalidad
de esos duelos irregulares, se han llevado a cabo, pre.
cisamente, porque las personas que tal hacian, esta-
ban cubiertas por la inmunidad parlamentaria. Ta!
parece, que desde el memento en que un hombie pi-
sa los estrados del Congreso, abandon o deja en los
dinteles del mismo, aquellos atributos esenciales que
' a naturaleza le diera, para su propia defense per-
sonal, porque a diario, y en todos los tiempos, vemos
que los hombres rifien por intereses,'mas o-menos bas-
tardos, o mis o menos importantes, sin que la socic-
dad se alarme por el duelo que se lleva a ca!bo; lo
mismo cuando resultan entire personas de poca-sig-
nificaci6n social, que cuando son de cartcter regular
y en el campo del honor se dirimen entire caballeros
de significaci6n.
El politico no puede nunca, ni ain dentro de esos
duelos de caracter regular que se realizan entire ca-
balleros, tener, cuando la fortune esth de su parte,
la victoria, porque, al alcanzarla, tendr, en su con-
.tra el veredicto de la opinion pfiblica, dado que muy
raras veces estas cosas se analizan :como ellas deben
ser analizadas para colocarlas en su sitio y para dar
a cada cual su raz6n.
El incident lamentable del Perico, ocurrido el 10
de Enero fltimo no lo propici6 yo. Aquel fu6 un in-
cidente esporAdico, violent, inesperado, entire un
hombre que no era igual a mi y yo.
Jamas mido mis actos con los que no me igualan.
y digo que no era igual a mi, no porque me crea
superior a nadie,-yo no me he creido nunca supe-
rior a ningfin hombre,- pero yo, que vivo en socie-
dad, r<- Set;indolo todo, y honrAndolo todo, hasta
dondeo es possible honrar las cosas, sin apartarme
jams de ese sendero de bi6n, he tenido siempre res-
peto para mis conciudadanos. Los que no viven asi.
respetandolo todo come yo, repito, no son iguales a
mi, no son buenos ciudadanos.


Ese individuo con quien yo contend, per sus an-
tecedentes, no era igual que yo; las actitudes de ese
hombre no eran iguales a las mias; sus procedimien-
tos no eran iguales a los procedimientos de Aquili-
no Lombard. Los antecedentes de aquel hombre eran
y siguen siendo, aun despu6s de muerto, puestos en
entredicho; yo jamAs he side mat6n, no tengo antece-
dentes penales, no he pisado jams las puertas de un
Juzgado Correccional, no ya cuando fui Represen-
tante, ni cuando fui un simple ciudadano, y vivia
centre los elements mAs modestos de mi pais; yo fui
sastre, Sres. Representantes, fui un obrero, y en todo
ese largo period de mi vida, jamAs visit la puerta
de ningun Tribunal Correccional, ni de ninguna otra
naturaleza, y eso, desde luego me da dereeho a pen-
sar que mientras fui un simple ciudadano, sin ningur
na investidura pfiblica, procedi come proceden los
hombres de bien; pues cuando un hombre de bien
precede come Dies manda, ni la justicia ni nadie es
capaz de tocarlo ni de meters con 61; en cambio, des-
graciadamente para mi, mi nombre ha tenido que ro-
dar conjuntamente, con el de otro hombre, que come
afirmo, no era igual que el mio.
Decia Sres. Representantes, que lo que hice fue
reclamar .el mantenimiento de la justicia, porque re-
clame para ini y para mi Partido, el respeto que creia
merecer y que estimaba que merecia mi Partido. Aquel
dia, sefiores Representantes, fui agredido cobarde y
violentamente; mis heridas atestiguan perfectamente,
la forma come fui aeometido, yo tengo en mi cuerpo
las cicatrices de dos balazos en la espalda, una en
la cabeza y otra en la mane que me ha dejado una
imperfecci6n eterna en ella. Algunos dieron en decir
que mi condici6n de inmune me llev6 a la Junta a
provocar el incident; pero ahi estAn los documen-
los motive del mismo, en las hojas sumariales come
un testimonio incontrovertible.
Alli no habia Registro permanent de electores
puesto que no se habia llevado a efeeto totalmente el
censo decenal de poblaci6n y no se habia podido hacer
per circunstaneias especiales, o mejor dicho, per no
haber votado el Congreso una Ley que aun se nceontra-
ba sobre la mesa de 6sta Camara, y no habiendo esta-
do en tiempo el Registro Electoral, al mandar a un
elector a inscribirse, el Secretario de la Junta solo po-
dia exteneder un recibo y 6ste decia poco mas o menos
to siguiente: Se dA de baja al elector "fulano" como
afiliado etc.; pero yo digo, come afiliado de donde,
de qu6 partido ? Si no habia registro en qu6 hacer
aparecer la cancelaci6n de aquella baja solicitada, si-
no un solo talonario de reeibos de la Junta que unas
veces ilevaba el cufio de ella,,y otras n6; pero en el
supuesto de llevar el culio de la Junta, result fAcil
cambiar un talonario y poner otro para hacer ver, lo
negro, blanco y los blanco, negro, y en previsi6n de
esa cuesti6n de carActer electoral que debe verse antes
del memento definitive de una elecci6n, porque trans-
currida la elecci6n ya no es possible que se vuelva sobre
el camino, no ya cuando el politico no tenga raz6n,
sine aun cuando le asista toda ella, teniendo yo la
suficiente experiencia de estas luchas, porque no soy
politico de ahora, sine que he estado en el campo de
]a misma durante 33 afios de mi vida.
Baj6 a la Juntai a decirle al funcionario electoral
que 61 debia rectificar aquello que yo le significaba,







DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3


que el Alcalde no resultaba el director de la cosa po-
litica de aquel lugar, sino yo, que era cosa distinta de
el Alcalde y que no podia admitir aquellas cuestio-
nes, por lo que le rogaba que en 1o sueesivo se atu-
viese a la Ley.
Yo deseo aclarar que aquel hombre con quien.
desgraciadamente, contend, pertenecia al mismo par-
tido mio; quiero aclarar que fu6 a aquel puesto con
nli influencia personal. La traici6n es cosa que nadie
puede premier jamais; la traici6n no cabe nunca er
hombres de honor; pero en political, los que traicio-
nan screen que no realizan ninguna deslealtad; a la
traici6n, en political, se le llama habilidad, cuando
en roalidad, tiene otro nombre ,otra calificaci6n mnis
dura en el lenguaje que nosotros hablamos. Pero n
es necesario hablar aqui de las cosas que sucedieroi'i
en aquel moment, para ver si yo tenia o n6 la raz6n
El punto se concrete a saber si yo agredi primero al
individuo, o si fue el individuo quien primero me
agredi6 a mi. Alli estin, en la Junta Municipal Elec-
toral, las huellas, de las balas que penetraron, unas.
en el cuerpo de mi antagonist, y otras en mi propio
cuerpo. En el escndalo provocado por este funciona-
rio judicial, cuya conduct no quiero ealificar, y que
la Historia se ocuparA en su dia de hacerlo, se afirma
que de 30 a 40 disparos fueron hechos; cuando lo cierto
es que no sonaron mAs que los cuatro disparos que mi
antagonist hizo sobre mi cuerpo, mis las seis balas
de mi revolver, y las seis alas del revolver de un mu-
chacho que me acompafiaba, que procedi6 como ur
hombre de honor, defendi6ndome y defendi&ndose
porque de no haberlo hecho asi, hubiese procedido
como un verdadero cobarde. Y no es que vo necesi-
tara, ni antes ni ahora, ni despu6s, que ningun honm-
bre me aeompahiara en la resoluciin aue adopted, en
un moment dado, porque he tenido siempre, desde
que naci, por temperament, por la educaei6n adqui-
rida en un hogar donde no habia la ternura de un.
madre, porque tuve la desgracia de no conocer a la
mia, y donde habia solamente la rudeza de un padre
sin cultural, duro, pero de una moral eierta, dondec
aprendi, desde nifo, a bacerme siempre responsable
de todos los actos que realizara, cualquiera que hayan
sido estos, buenos o malos; es decir, que si aquel anmi-
go, en aquella oportunidad, el finico que me acom-
pafiaba, no hubiese tenido las energies necesarias, el
valor suficiente, para acompahiarme en la defense de
un ataque rudo, solo yo, y nadie mas que yo, frente
a mi antagonista, hubiera dirimido la desgraciada
cuesti6n que provocan mis palabras de esta tarde.
El Juez de Instrucei6n que intervino en.aquellos
sucesos, dict6 unos cuantos autos de procesamiento.
los autos de procesamiento dictados por a quel Juez
son conocidos de todos mis compafieros y del pueblo
cubano preocupado de eonocer y saber la mareha aC:
los acontecimientos piblicos de su pais. No quiero
afirmar que hubiese apasionamiento en los autos (i
aquel Juez, aunque si afirmo, que habian palabras
que fueron mandadas a suprimir por el Ministerio
F;Vi,:l. por estimarlas demasiado rudas, demasiado
injustas, contra elements que aun estdn press y
cuyos elements jams pisaron las puertas de un
simple juzgado correctional y mucho menos estuvie-
ron envueltos en las mallas del C6digo Penal.
Pues bidn, sefiores, frente a esos heehos, quiero
determinar en esta tarde lo siguiente: Yo tengo dos


cicatrices en la espalda, y otras dos, una en la cabeza
y otra en la mano derecha, respectivamente; he de
clarado haber sido el autor de aquellos hechos, he
diebo que nadie mAs que un individuo, mi antagonis-
ta, el desaparecido, desgraciadamente, me hiri6 en el
sitio que tengo las heridas; y no siendo yo mismo
quien me hiriera, o me hiri6 mi antagonista, o me
hiri6 un tercero a, quien no pude ver. Si fu6 mi an-
tagonista, es 16gico pensar que no pudo hacerlo .I-..
pu~s de caer abatido a balazos por mi.

0 hay una mentira en cuanto se ha dicho hasta
ahora, respect de que yo haya sido el agresor, o hay
una mentira respect de que solo mi antagonist es-,
tuvo alli para herirme. Mis heridas- estdn en la re`
2gi6n lumbar, al nivel de la cuarta vertebra de esa
region. Mis vestidos, mi saco, mi camisa, mi chaleco
de aquel dia estdn taladrados. Perd6neme la Camara
que yo diga estas palabras que acaso no sean la m6s
adecuadas. Desde aqui (senalando, la part superior
de la espalda) hasta aqui, (seialando, los riilones),
esas prendas han sido taldradas.
Todas esas prendas de vestir han sido ocupadas por
el Juzgado y habran de ir al juieio oral que.se cele-
Ibr tan pronto como lo determine la Audiencia de
Matanzas.

El Juez que tom6 part en la causa, despu6s de
haber hecho una series de consideraciones, me exonc-
r6. Estim6 que habia sido agredido a mansalva, y
me sac6 del process. No quiero, tampoco, hacer una
critical del Juez en ese sentido; yo no s6, si el Juez
tuvo raz6n o n6 para haberme excluido del process,
pero lo cierto es que fui excluido a pesar de haber
deelarado, primero pfblicamente, por la prensa del
pais, y despu6s al Juez de Instrueci6n que habia
sido yo el autor. Se me excluy6 repito, por el Juce.
Especial despu6s, del proceso incoado. Es decir que
no obstante haber declarado que fui el autor, no podia
haber siquiera la presunei6n racional, sino real, de
que habia sido el agresor. Habia la confesi6n mia
de haber sido el que habia agredido, y a pesar de eso
[ui exonerado, y. excluido del process, porque el Juez
estim6 que no habia causa bastante para ser pro-
cesado.

Si yo fuese un hombre de otra moral, diria: lo
dicho por el Juez me diseulpa ante la opinion pd-
blica; pero como soy un hombre de distinta catadura
moral, no quiero nunca haeer responsible a nadie de
las cosas que realize, porque como he dicho antes y
repito ahora, desde muy temprano, por mi tempera-
mento y por mi educaci6n, s6 ser responsible de todos
los actos que realize en mi vida, sean cuales fueran.

Por eso vengo esta tarde a pedirle a 'a C.r1ara., en
estos moments en que las circunstancias han variado,
porque el abogado acusador de la causa, Dr. Rtd.l '.1
M3ndez Pefiate, al estudiar las fojas del expediente su-.
marial, estim6 que sobraban motives de culpabilidad
por mi part, para ser procesado, y se ha.dirigido a
la Audiencia y por conduct del Tribunal Supremo,
esta ha dirigido a la CAmara, el suplicatorio, a fin de
que se autorice llevarme como acusado. Por tal motivo,
aqui me present a responder de lo que se me acusa.
No creo, sin embargo, que pueda haber Tribunal en
el' mundo cpaz de condenarse. En el supuesto de








"4 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES


ser I.i'nl,.1i.. por 10 Tri',iun I,- (de mi ,pais, en los
cuales tengo eonfinmza, absoluta cr.nt'ii,... irna ai
cdumplir.
No oculto que todos los que constituyen nuestros
Tribunales, no. son hombres probes, pero aseguro, sin
embargo, que entire vil.,s exi.itenu I.aita.ntn que lo son,
por lo 'lin seria irimp)shlie oeiiltar la vrdad y negar
que he procedido en defense propia, frente a una.
agresi6n de character violent y cobarde, que ha te-
nido su corolario, no solo en el hecho mismo de 'haber
aido agredido, sine por los motivos que rodearon este
hecho, y la inirtrt de mi anlta.l .rl. sti, ,,,u, 1,I i'
mara conoce, porque todos I.. Sre-s Hpre-:-ntiit_-,
saben como se hace political apasionada en los pue-
blos del interior, c6mo los elements de los partidos
parecen irreductibles antagonistas, que no procedey,
como verdaderos compaitriotas, ni c6mo elements
que aspiran a regir la cosa pibblica de la naci6n, sino
por el contrario se tratan como enemigos, procurandc
los unos, el exterminio de los otros, sin tener en cuen-
ta que somos hermanos, y tenemos que convivir jun-
tos para defender esto que es de todos, y que habre-
mos de inllnif-'-r, como nuestro deber indeclinable.
Ahora, concretando 6sta cuesti6n, y puestas las
cosas en la forma en que estin, mi condici6n de ca-
ballero, mi condici6n de hombre responsible, mi con-
dici6n de individuo que no quieire encubrirse en la
inmunidad, y que tiene la responsabilidad moral coi,
esos individuos, que estan iniocentemente press, que
tienen hijos, que tienen .esposas, que aguardan el re-
greso a sus hogares, es lo que me hace venir a la
CAmara a pedir a mis compaieros que traten el asun-
to, que accedan al suplicatorio, y,que. me dejen en
manos de los Tribunales, en la seguridad de que yo
habr6 de r,"l...,i1.-' como responded los hombres de
bien.
ISa. PRESIDENT (GUAS INCLAN) ;-Tiene la palabra
el l''1'"r Urquiaga.
SR. URQUIAGN (CARMELO) : Sr. President y sefio-
res Representantes: Me felicito de que sea en una
sesi6n pfiblica y no privada donde se trate la conduct
de un Representante y que, se le haya escuchado per
todo an ii-l que haya querido oirle y por la propia:
prensa del pais y se sepa cuAl es la actitud de un
Representante ante una acusaci6n grave, que no pox
los Tribunales de Justicia, sine por un particular, se
le formulara; c6mo a raiz de un suceso que pudo ha-
berle costado la vida, viene a esta C'iiiara y solicit
que el requerimiento judicial referente a que se pue-
da encaminar en su contra el procedimiento judicial,
sea aprobado y se levanta y narra come se desenvol-
vi6 ese luctuoso suceso, y como procedi6 en su de-
fensa y como su na-ritud es la que cuadra a los caba-
lleros, y pide se acceda a esa solicitud, por entender
que ante Tribunales id6neos, que ante Tribunales
rectos y justos como son los nuestros, habrA de pre-
valecer la justicia de que procedi6 en defense propia
al repeler la agiesi6n de que se le hizo victima.
Es este uno de los primeros cases en los cuales un
Congresista hace esa solicitud, sin pensar que pu-
diera significarle, mAs que la p6rdida de la libertad,
mas que la p4rdida del acta de Representante, mns
,que la p6rdida de la figure prominent que desermpe-
fia en la political de su Patria, el que se pudiera lan-
zar una condena por apreciaciones que pudieran


surgir, entire los miembros de la Sala que lo jl i'l .
al justipreciar la prueba en una u otra forma. Pero
es deber nuestro declarar y al menos asi lo entiende
el Representante que tiene el honor de hablaros, que
no es bastante, que no es suficiente, que un Repre-
sentante pida que se acceda a la solicitud que haga
determinado Tribunal para procesarlo, para que
nosotros accedamos,, sine que es precise que se estudie
cuales fueran los acontecimientos y como se des-
arrollaron.
Hay pues aqui dos aspects a analizar, el aspect
moral y el aspect legal, que envuelven este case. En
el aspect moral no creo que sea precise argumentar
de manera intense, para que se vea la raz6n que
asiste a nuestro compafiero el senior Lombard. Hace
cinco o seis meses nos estremecimos todos al conocer
come se habia desenvuelto aquel duelo irregular en
que tomaron part dos hombres igualmente respeta-
bles, pero que uno de 11los tenia ademts ganado nues-
tro sincere carifio y nuestra admiraci6n, por sus
prendas personales y por- la manera brillante come
se habia desenvuelto en todos sus actos pfiblicos, ex-
poniendo sus ideas, con energia, pero con respeto, du-
rante mis de quince afios, en que ha estado actuando
sn la CAmara y en todos esos mementos habrk podido
aparecer apasionado pero siempre coloeado dentro del
mis estrecho marco de respeto y de caballerosidad.
Leimos que habia side gravemente herido, que habia
reeibido distintas heridas por la espalda y los que
conocemos al senior Aquiline Lombard, los que nos
homos honrado con su amistad, y sabemos que 61 no
es capaz de huir ante ningfin peligro, tuvimos la
firm convicci6n que, de manera artera e inesperada,
iabia side agredido, porque no de otra manera se hu-
biera compaginado el hecho de su valentia r'conoci-
da, de la que siempre ha dado pruebas. No se trata
pues, de un acto que pudiera promover dudas, que
pudiera resultar repeleinte, abusive; no era el caso
de un Representante que amparAndose eni su si-
tuaci6n especial excitaba a alguien para que fuera
a dar frente a determinado peligro; no era el ease
del Congresista que a mansalva, sin riesgo, excudin-
dose en las tenebrosidades de la noche, y en las ven-
a.ias del nimero, o en cualquier otra situaci6n de
privilegio, quien iba de manera artera, a arrebatar
la vida de su rival; era el caso de un hombre de
bien, de un hombre que defendiendo sus legitimos
derechos recibe una agresi6n de quien estaba en el
deber de ser un funcionario servidor. El hombre que
'n estas condiciones se encuentra, no puede ser en
ninatin moniento considerado como un hombre cul-
pable, sino come la victim que repele una agresi6n
inesperada; no puede ser considerado nunca como el
hombre que se adelanta a la agresi6n y arrebata la
vida a otro sin darle tiempo para que so defienda.
Decia el Sr. Lombard, y decia bien, porque es un
hecho incontrovertible, que su contrincante, desgra-
ciadamente desaparecido en aquel duelo, recibi6 una
herida que en el instant le caus6 la muerte; no
cabe, pues, duda, que tuvo que haber hecho los dispa-
ros antes que los hiciera el Sr. Lombard. Ese funciona-
rio de temperament violent y de pasi6n exacerbada,.
que no cumplia,-y du6leme tener que hacer esta aeu-
saci6n contra alauien ya desaparecido, que per nadie
FodrA ser considerado come un ataque personal, sino
una aclaraci6n de los hechos, -' que no eumplia, re-


.y;i^








DIARIO DE SEsIONES D)E LA CAMERA DE REPRESENTANTES 5


pito, con su deber, puesto que hacia politiea active,
que intervenia en las luehas partidaristas, donde 1l
debiera ser arbitro y garantia para todos, y no debii
nunca enojarse pensando que se le ponian trabas al
desenvolvimiento de sus actividades. El hecho cierto
es, Sres. Representantes, que surgi6 una euesti6n
personal en la cual solo el destiny se opuso a que en
vez de haber una victima, fueran dos las que hubiera-
mos tenido que lamentar, pues unos centimetros mis
bajo y ,hubiera variado completamente la situaci6n;
el Sr. Lombard hubiera sucumbido tambiin en aquel
lance desagradable.
Esto en cuanto al aspect moral del asunto, pues
en lo mas intimo de mi coraz6n surge la firme con-
vicci6n de que no hubo crime de ninguna clase, sino
desgraciadamente, un suceso en el cual combati6 un
icaballero frente a otro caballero; tan es asi, que el
propio Sr. Lombard desde los primeros instantes se
dlirige al Juzgado, explica cual es su situaci6n y se
pone a disposici6n de ese propio Juzgado para afron-
tar la responsabilidad que pudiera sobrevenirle.

Ahora, voy a entrar en el aspect legal, en la par-
te tecnica, pudiera decir, de este asunto. El Juez de
Instrucii6n dict6 auto de procesamiento exonerando
al Sr. Lombard, porque entendi6 que no era culpa-
ble de la acusaci6n que se le hacia y elev6 la causa,
sin procesamiento, hasta la Audiencia. La Audiencia
pudo haber devuelto esta causa, y la pudo haber de-
vuelto haciendo objeceiones y pidiendo el procesa-
miento del Sr. Lombard. No lo hizo asi, prejuzgando
ya de heeho cual es la situaci6n juridica del Sr. Lom-
bard; si la Audiencia hubiera encontrado que habia
deficiencia en la instrucci6n de aquella causa, si hu-
biera encontrado que no se habia actuado como era
debido, que existian indicios de criminalidad contra
el Sr. Lombard, indiscutiblemente hubiera devuelto
la causa. Eso es en cuanto al Juzgado de Instrucei6n;
eso es en euanto a la Sala de lo Criminal, que habria
de juzgar posteriormente al Sr. Lombard, si es que
se accedia al suplicatorio; pero hay mis: se re-
mite la causa al Sr. Fiscal, y el Fiscal formula con-
clusiones estimando que' no hay culpa de ninguna
clase por parte del Sr. Lombard, y estima que fue
agredido injustamente, y le exonera tambi6n de toda
responsabilidad; y entonces surge el acusador priva-
do, alguno que es representante, pudi6ramos decir,
de los ataques mas agrios de la oposici6n al regimen
actual y del cual forma part el Sr. Lombard, y lo
que no quiso hacer el Juez de Instrucci6n, ni la Sala
de lo Criminal, ni el Fiscal, entonces alguien, de in-
dole partidarista, entendi6 que debia lanzar su acu-
saci6n abiertamente, gratuitamente, contra nuestro
compafiero, llegando a decir en un escrito de con-
clusiones que hubo el concerto determinado, por parte
del Sr. Lombard, de asesinar a su contrincante y que
para ello estuvo buscando distintas oportunidades
y la encontr6 en el local de la Junta Municipal Elec-
toral.
Es algo tan atentatorio a la verdad eso, es algo
que pugna de manera tan manifiesta con la realidad
de los hechos, que no merece, a mi juicio, se tome
en consideraci6n- esa solicitud, y no permitamos qu-
nuestro compafiero, mis que ir a sufrir el verediclo
Sde la Sala de lo Criminal de una Audiencia, que ya
lo adelant6 cuando eonoci6 la .actuaci6n del Juzgado


de Instrucci6n, vaya a sufrir vejaciones de quien no
deseando concurrir a otros campos de lucha dinde
su deber lo debia haber levado, prefiere ir a eate
otro.para lanzar fango contra el decoro y el presti-
gio de nuestro querido compafiero el Sr. Lombard.
Ese es el aspect legal del problema; no hay soli-
citud de autorizaci6n para procesar al Sr. Lombard;
no hay solicitud del propio Fiscal de la Audiencia
para encausar al Sr. Lombard. Hay la solicitud que
de rigor se tramita, porque hay acusador privado,
que result tachable en todos los aspects politicos,
aunque personalmente me merezca respelo, que trata
de atacar, en un miembro de la Camara, a la CAmara
misma; y como quiera que la Constituci6n, previen-
do estos casos, deja a libre voluntad de la COmara de
Representantes, el resolver sobre cada uno de esos
casos, no quiero que aqui, despu6s de heeho un es-
tudio, como se ha realizado, del caso, entendiendo el
Representante que habla que no hay motives de in-
dole moral, ni de indole legal, ni de equidad de nin-
guna clase, que aconsejen que se permit acceder al
suplicatorio contra el Sr. Lombard, me permito ro-
gar que se rechace esa solicitud por entender que la
CAmara, apreciando las cualidades personales de que
ha dado-pruebas el senior Lombard, solicitando .de
esta Camara autorizaci6n para ser procesado, que no
hay motive para ello, porque se trata de algo que
no puede ser reprobable en ningImi aspect y cum-
plirn con su deber, negando el suplicatorio, por res-
peto a la Cimara y por respeto a la justicia.
(Grandes aplausos).
SR. GARCiA MONTES (JORGE): Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (GUAS INCOLN): Tiene la pala-
bra S. S.
'SR. GARCIA MONTES (JOGGE) : Sefior President
y senores Representantes: Nosotros hemos oido, con
toda la atenci6n que merecian, las palabras que ha
pronunciado nuestro distinguido compaifi-ro el sefiior
Lombard, cuyas palabras le hacen honor. Como decia
el senior Urquiaga, el senior Lombard, en ,las breves
palabras que ha pronunciado, se ha presentado a la
altura que la Camara esth' acostumbrada a verlo en
cste hemiciclo. No ha sido, pues, para sus compaiie-
ros ni una revelaci6n ni una sorpresa la conduct del
sefior Lombard. Pero la CAmara, como el senior Ur-
quiaga decia, bien a su pesar, se ve precisada hoy a
desoir el ruego que a ella dirige nuestro estimado
compafiero. Tal es, por lo menos, la opinion del Re-
presentante que habla.
La inmunidad parlamentaria, sefiores Representan
tes, no pertenece al Representante, pertenece al Cuer-
por Colegislador, y el senior Urquiaga, en palabras
que ha pronunciado, exponia un punto de vista que
en mi ha causado una profunda impresi6n y que
juzgo yo que de no atenderse abriria un camino pe-
ligroso y es deber del Congreso no abrir este camino.
La Constittucitn Labia de solicitudes para proce-
samient,,.; In L-iy vi-_ente repite el mismo punto de
vista, porque es natural, sefiores Representantes, y
es 16gico que cuando otro Poder del Estado, cree que
existen motives suficientes, teriga el derecho de diri-
girse a este Cuerpo Colegislador .o al Senado para
interesar la autorizaci6n necesaria.para proc:eder con-
tra uno de sus miembros; pero cuando ni el Juez





* .?.


6 DIARTO DE 8ESIONES D E LA CAMERA DE REPRESENTANTES


procesa, ni la Sala toma medidas de nin-guna clase,
ni el Fiscal acusa, yo creo, con todo el respeto que me
merecen siempre las resoluciones de los Tribunalcs.
que no es possible que por la simple solicitud de uri
acusador particular, que merece todos los respetos,
pero que es la simple y sola represehtaci6n de urn
interns particular, pueda dirigirse a esta CAmarv
lina solicitud de esta naturaleza.
Estimo, por consiguiente, que esta Camara puede
y debe adoptar el criterio de que no puede, per estu
camino, solicitarse el llevar como simple acusado, a
la sola instancia de la parte interesada, a un Con-
gre.;istla, a juicio oral.
Es este, sefiires, el problema legal, pero para la
'Cmara no estaria del todo justificada si el problema
legal que yo planteo no tuviera una firme base moral.
Yo he sido en esta Camara.en los nueve afios que
llevo, un lirn- sostenedor del cumplimiento de la
ley. A trueque de que se me juzgue demasiado duro,
he votado contra las amnistias por delitos comunes
que se ban traido al Congreso. He sido y soy parti-
dario de acceder a los suplicatorios de los miembros
del Cin'i..'ri:, qii- cometan delitos o faltas, cuando el
Congresista abusa de la propia inmunidad: Pero el
S caso del senior Lombard no puede ser presentado ni
siquiera con gran esfuerzo de imaginaci6n, como
un abuso de la inmunidad parlamentaria, porque da-
dos los antecedents y datos conocidos de la opinion
pfiblica tida y especialmente de los Reireisentiit .-
se llega, en definitive, a la conclusion de que el senior
Lombard se vi6 precisado a repeler la agresi6n o el
atnauit que puso en peligro su vida y cualquier hom-
bre colocado en la situaci6n del senior Lombard hu-,
, iera actuado en las condiciones en que 61 actu'.
El sfioi"r Lombard no fu6 a realizar una agresi6,
amparado por su inmunidad parlamentaria. El se-.
nor Lombard fu6 ageno pn absolute a today posihili-
dad de contienda personal, a reclamar un derecho y
el senor'Lombard en estas condiciones se vi6 violen-
S tamente agredido y por consiguiente en la absolute
necesidad de repeler esa agresi6n. Sefiores Repre-
sentantes, la opinion del Representante que habla es
(qu' t-n iil a sp.-to moral la opinion pfblica ha absuel-
t.i i:-iiplidiiii.-ite al senior Lombard y que nosotros
que representamos tambi6n a la opinion piblica, cons-
tituidos hoy, como decia el senior Aragon6s, en una
especie de Gran Jurado, absolvemos tambi6n ante la


opinion piblida a nuestro compafiero, y debermos
negar y asi lo ruego a la CAmara, se acceda al su-
plicatorio que se ha dirigido a. este Cuerpo Colegis-
lador.
SR PRESIDENT (GuiS INCLIN) : Se pone a vota-
ci6n si se accede o n6 al Suplicatorio. Los que est6n
conformes se serviran ponerse de pi6; realmente
de pi6.
(La mayoria de los Sres. Representantes perma.
nece sentada).
(Desechado).

SR. RODRIGUEZ RAMIREZ (JUAN): En relaci6n con
este asunto solicito que la Presidencia, recogiendo
la interpretaci6n juridica que acaban de hacer los
sefiores Urquiaga y Garcia Montes, con la que todos
estamos conformes, se acerque al senior Presidente
del Tribunal Supremo y convenga que en lo sucesivo
no podrAn dirigirse a la CAmara de Representantes
Suplicatorios cuando los Representantes tongan la so-
la condici6n de acusados y no sea de acuerdo y como
dispone la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la
Constituci6n, a virtud de un pron- tnii1eto.
SR. PRESIDENT (GUAS INOLAN): Sr. Rodriguez
Ramirez. No le parece a S. S. que el Preeidente de
la Cimara recogiendo ese criterio, por escrito, se lo
traslade al Presidente del Tribunal Supremo'?
SR. RODRIGUEZ RAMIREZ (JUAN): De acuerdo.
SR. PRESIDENT (GUiS INCLAN): Asi se larA.
Se va a pasar lista a solicitud del senior Garcia
Ramos.
(El official de actas pasa lista).
SR. PRESIDENT. (GUAS INCLAN): i Falta algfin
senior Representante por contestar a la list?
*' ,ili" n lio).

Han respondido 44 sefiores Representantes.
No hay quorum.
Se, levanta la sesi6n.
(Eran las 3. y 55 p. m.)


(SR. P. FRNANDEZ f CA.. OBICPO 17. NASWAN




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