Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01326
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text



REPUBLICAN DE CUBA


RI0


CAMERA


DE


SESIONES


DE LA
DE REPRESENTANTES


DECIMO


TERCERO


PERIOD


CONGRESSIONAL


OCTAVA LEGISLATURE

VOL. LV LA HABANA, 9 de Diciembre de 1930. NUM. 11

Sesi6n Solemne de 7 de Diciembre de 1930 en honor del Mayor
General Antonio Maceo y demas mirtires de la Independencia

President: Sr. Rafael Guas Inclan
Secretaries: Sres. Jose R. Cruells y Jose Alberni Yance
SUMARIO
A las 9 y 30 p. m. la Presidencia abre la sesi6n.-Discurso del senior Ram6n Echeverria Mora.-El Pre-
sidente levanta la sesi6n a las 10 y 35 p. m.


Sn. PRESIDENT (GUIS INCLkN): Se abre la se-
si6n.
(Eran las 9 y 30 p. m.)
Tiene la palabra el senior Echeverria.
SR. ECHEVERRIA MORA (RAM6N): Sr. President y
sefiores Representantes: Afio tras afio la flor del re-
cuerdo revive en el coraz6n del pueblo cubano al lle-
gar esta triste fecha que marca el glorioso fin de una
figure exceptional.
En ella se honran a los caidos durante nuestro
largo period de luchas redentoras y al acordar
la Cimara de Representantes la celebraci6n de estas
Sesiones Solemnes, su idea fu6 sin duda, el recoger
a manera de imperecedero recuerdo en la historic
de la legi6n innumerable de los inmolados, de 6ste
el gesto heroico, de aqu61, el sacrificio inconcebible,
del *otro, el verbo encendido que forjaba conciencias
y fulminaba tiranias; de los del escribir audaz que
forzaron la propaganda avivando la llama de.la rebe-


li6n, los que rimaron sus cantos a la libertad y li
justicia. Del cruento martiriologio, las madres -n-
sefiando a sus hijos el camino de la muerte; de. n'l-
tras mujeres sacrificando hasta la vida; de las Ii-
quezas convertidas en gigantescas piras por mano.
propias; los que murieron de espaldas al muro :ln
rostro sereno y la mirada perdida en lo infinite:
los que imploraron la limosna en tierra extrafia p:a-
ra enviar pan y plomo a sus hermanos de la mnni-
gua heroica. De esta amalgama de lagrimas y s.n-
gre, dolores y ruinas, ansias y muerte, glorificala
con tanto inmortal y simbolizada por la figure lpor-
tentosa de Antonio Maceo, former a manera de uiu
gran antorcha que ilumine el altar sacrosanto de l,
Patria que ellos supieron edificar.
Motivos abundan para que los cubanos al llealr
esta fecha de siete de Diciembre, cualesquiera j.e'.
sean sus preocupaciones, por muchos que sean .ii,
antagonismos; hagan un alto en-el camino y olvid in-
do lo present, el pensamiento vuele hacia las jorn:,-
das del pasado y en just tregua, veneremos los mu,-r-








2 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESIENTANTES


tos gloriosos, y la lAgrima que asoma a nuestras tpu-
pilas, en delicada ofrenda spiritual que es amor
inconfundible, la brindemos a nuestros caidos liber-
tadores.
Cada afio ha pasado por esta tribune una legiti-
ma representaci6n de nuestra intelectualidad; en
magnificas oraciones uno trash otro, han desflorado
los mas preciados tesoros de su pensamiento para
brindarlos con la pureza de las grandes emociones
ante el auditorio de ]a naci6n. Inspiradas sus pa-
labras en las fuentes inagotables de nuestra histo-
ria, sus calidas oratorias en muchas ocasiones han
conmovido los, ms recios espiritus. En este caso al
haber sido honrado con la Jd.-igna,:ii'n de ser el ora-
dor de esta noche, flaqueo ante la empresa, ya que
carezco de las cualidades necesarias para tal desem-
peiio; asi que a mis palabras uno el ruego de que
vuestra benevolencia, en esta ocasi6n sea amplisima,
para que acogido a ella pueda dar cima a esta en-
comienda tan sefialada.
El rodar de los afios que 4-it.mt';i y difuma los
acontecimientos, ese raro poder del tiempo al desarti-
cular las 6pocas, agigantando los heehos culminantes
para relegar a pianos secundarios afios y lustros de
luchas y heroismos, propician el misterio fascinante
de las leyendas. Y es que dentro de esa propia ne-
bulosa resaltan con mas vida y color las mixiinas
manifestaciones del valor, el sacrificio o la idea. Son
tan emocionantes, estimulan tanto la sensibilidad hu-
mana, es tan exquisite la admiraci6n producida, que
el pensamiento las trasporta a las dilatadas regions
de la quimera, adornando con los m6s bellows orope-
les lo que quizas el pasado contempl6 como cruel y
amarga realidad, de muerte, desamparo y oprobio.
iGloria a los poetas y sofiadores! Ellos en el her-
moso tejer de sus pensamientos dulcifican ese pasa-
do, restafian heridas todavia sangrantes; de hombres,
forjan dioses; para sus elegidos aprisionan la in-
mortalidad y crean, en el alma popular, de manera
inconmovible, la religiosa veneraci6n de los hombres
y sus grande acciones.
El recuerdo de ese pasado no siempre es justicie-
ro. iCuAnto h6roe desconocido! i CuAntos arrests ol-
vidados! iCuanta abnegaci6n inadvertida! Y ello
no es ingratitud; es que en nuestro siglo de redenci6n
es tan permanent el espectaculo, son tantas las ma-
nifestaciones de ese genero, hay tanta sangre ver-
tida, existieron tantos mirtires sin una cruz y tanto
h4roe 'sin sefialar, que en nuestra historic las le-
yendas mitol6gicas se transforman en realidad y las
mas truculentas exaltaciones de la tragedia griega
palidecen ante nuestro reciente pasado.
Al contemplar hoy la serena paz de nuestras di-
latadas campifias, la cristalina transparencia de nues-
tros rios y el esmeralda de nuestras vegas, casi es de
dudar que hace poco m6s de treinta afios ]a propia
parca desfallecia bajo el peso de tanto cadaver; que
en desesperado batir el pueblo cubano ofrecia el in-
descriptible espectfculo de luchar y veneer en la
mas desigual de las contiendas.
A los abnegados soldados, mAsa an6nima, herma-
nos en el ideal, al negro apenas libertado de la ig-
nominiosa eselavitud y al chino vendido como care
de matadero, a los sentimentales extranjeros que a
las trompetas de rebeli6n vinieron a morir 0 library
la tierra oprimida, a los hijos de espafioles y a los


propios espafioles que horrorizados de tanta opresi6n
ocuparon filas a nuestro, lado, a nuestros sencillos
campesinos, a tanto eubano imberbe de rica prosa-
pia y manos cuidadas, a la Cuba intellectual, a toda esa
masa heterogenea que en sacrosanta comunidad des-
lumbr6 en heroicidades, a todos nuestros veterans
solo vencidos por la muerte y a los que el ocaso de
su existir nos acompafian todavia para honrarnos al
venerarlos, van dirigidas las fervorosas plegarias de
amor y gratitud que hoy entona el pueblo cubano.
i Oh solda;dos de la Patria! Supisteis del dolor ,y de
la miseria. Para muehos no hubo otra recompensa
que el tierno beso de la brisa en sus craneos blan-
queados por el ardiente sol; para todos la '.rI. t L
agonia de vivir muriendo sin otro estimulo que la
rebeldia spiritual alimentando sus i.i,,l ,i. car-
nes. iVisiones de pesadillas dignas de la mente del
Dante! El campamento mambi donde la lluvia y el
sol curtian la piel desnuda de los hombres para que
pudieran soportar el tormento de los insects y las
plagas; donde muchas veces el sol terminaba su
diaria carrera sin que el grito enloquecedor del ham
bre pudiera, acallarse. Donde la jutia y el caballo
fueron manjares de festin, y los frutos verdes, los
cueros y tantas otras parodias alimenticias eran bus-
cadas con febril afin para detener la inanici6n. 4in
medicines ni medios para combatir las enfermedades
y la infecci6n de las gloriosas heridas recibidas en
tal desigual contienda; ahorrando el parque con mas
avaricia que la poca sangre que corriera por sus ve-
nas, aquellos heroes de leyenda se revolvian con el
impetu de furias para acometer y atacar, para con-
quistar y veneer.

Y la tragedia de aquellas marchas interminable,
perseguidos como bestias, salvajes. Cuando el sonoro
clarin toeaba a combat, los ojos desorbitados de
aquellos mambises agotados por la anemia y la fie-
bre, so alumbraban con extrafios fulgores; sus manos
huesudas se apretaban a la mala escopeta o al certe-
ro machete; un rictus de supreme ansiedad coutraia
sus rostros hirsutos y desgrefiados. Junto a un sol-
dado desnudo march un official que ha podido sal-
var alg6n pedazo de pantal6n y cuyos pies ya no san-
gran por ser tan duros como la roca. La falange se
agit a las 6rdenes de un jefe que hasta entonces
no supo de guerra y para quien cada estrella gana-
da esta tefiida de su sangre; los jinetes se yergueu
en sus malas cabalgaduras, los pechos de los infantes
jadean de cansancio y asi van al ataque los hijos de
Cuba, a veneer o morir.

Las balas perforan las carnes, los girones de piel
se quedan en las zarzas y borrachos de valor y co-
raje, al grito supremo de la carga al machete, aque-
llos hombres cien veces mis heroes que los hijos de
Esparta, se lanzan a ]a vordgine de sangre y de
muerte. El sol se obscurece por el humo de la bata-
l]a, la tierra trepida por el formidable choque, cesa
de roncar el cafi6n enemigo y entonces las bayonetas
se hunden en los pechos, los machetes cercenan los
craneos, en el furor de la carga los ginetes rompen
los cuadros y en abrazo mortal se confunden los com-
batientes. Si aquellos titanes con sus carnes san-
grando sentian la vida escapar por las brechas glo-
riosas, si sus ojos empafiados por la falta de luz no
distinguian la solitaria estrella en el rojo triAngulo
de sus amores, cuando a sus oidos llegaban como
confuso 'murmullo la voz amiga del jefe que aren..








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3


ga, cuando ante ellos presentian abrirse las puertaw
de la eternidad; haciendo el esfuerzo supremo, re-
cogiendo los filtimos latidos de su coraz6n todo pa-
si6n por la Patria, el postrer aliento del h6roe caido.
entire la infernal sinfonia de la ruda batalla, era el
himno glorioso de un iViva Cuba Libre! que hasta
n lo infinite se elevaba desde aquel pecho inmolado a
]a santa causa de la Libertad. (Ovaci6n en la, Cd-
marai y tribunas piblicas).
Quiin si no Antonio Maceo podria la posteridad
sefialar como magnifico ,Sol en tan brillante firma-
mento? j Qui6n como 61 encarna el mAximo esfuerzo
de la era redentora? Todo concurre a la formaci6n
del h6roe; el simbolismo es perfect cuando se des-
cubren los antecedentes de su modest cuna y la de-
voci6n obsesionante de sus progenitores a la causa
de la Independencia. Ya Marti lo expresaba al Ila-
marle hijo de le6n y de leona. Aquella familiar de
Marcos Maceo y Mariana Grajales en los tempos
primitivos de la historic, cuna hubiera sido de re-
yes y conquistadores; del fervor patri6tico del pa-
dre, del estoicismo heroico de la madre y con las ex-
traordinarias cualidades de aquellos siete vistagos, im-
perios se hubieran formado; conquistados a sus pies,
se hubieran rendido continents y elevados a semi-
dioscs, en 6picos poemas, se hubieran contado sus
asombrosos arrests.
Aquellos siete hijos reunidos con tales padres, al
sonar las campanas de La Demajagua, cuando .pare-
cia incredible que la siempre fie] Isla del Caribe re-
tara en 'an designal contienda al Le6n ib6rico, cuan-
do parecia que el Apostolado de ('.l--.. .1.. se perde-
ria en 1l ridicule y la asonada de Yara seria un
borr6 n n la historic de nun:'ti a fidelidad hacia la ma-
dre .atria; aquella familiar c(n la santa cmci6ti de
sus inlimos anhelos, de rod li;i.i, cual orando ai To-
dopoderoso, mas estrechamente unidos si ello fuere
possible, se juramentan de luchar y morir por 1
Patria. iQu6 predestinaci6n! Junto con el laurel de
los heroes, a todos les reservaba el Destino las pal-
mas de los mArtires.!

c De qu6 fragua surgi6 aquel coloso de Antonio
Maceo? lQu6 Genio bienechor toc6 su pensamiento
Es tan exceptional su figure, se agiganta de tal ma-
nera segun se van descubriendo sus distintas cua-
lidades, que just no seria el.presentarlo a la p's-
teridad solo como el brazo vengador que en 6picos
arrests silenci6 las trompetas de Sagunto y de Nu-
mancia para desempefiarse en la inmortalidad frante
al enemigo en un atardecer de siete de Diciembre.
(Aplausos). No es suficiente el adornarlo con las re-
levantes cualidades de rectitud disciplinarian, honra-
dez sin tacha, nobleza de carActer y fervoroso patri-
tismo; son estas cualidades que dignifican a todo ser
human, pero con ellas ascendieron al Calvario re-
dentor legiones de nuestros libertadores. En Maceo
existed algo mas; su figure irradia luminosidades ex-
traordinarias, alcanza fronteras inconeebibles, ele-
vandose sobre el pedestal del h6roe como ap6stol y
mnrtir, hasta casi toear los propios cielos!
Y no es el -,il',I.- de leyenda, es hombre y goza
de sus emociones; junto a las energies de su character
se albergan las dulzuras inefables de su gran amor
a Maria Cabrales su santa esposa, quien con 61 com-
parti6 las agonias de la Guerra Grande y la tormen-
tosa incertidunibre de la expatriaci6n. Amigo leal,
con el propio impetu de su character repudia los anta-


Sgonismos. De gran rectitud, moral, su gran egoismo
fu6 libertar la Patria.
Para comprender a ,Maceo es necesario estudiarlo
en las tres grandes fases de su existencia: Durante
la Guerra de los Diez Afios, cuando junto a su reve-
rente culto por la Independencia, van unidrs una te-
meraria valentia y una audacia sin limits, Gran dia-
mante sin pulir, solo necesitaba del tiempo para lucir
al sol el juego de aguas de sus brillantes facetas.
De Zanj6n a Baire, cuando hombre ya echo, co-
noce de las rebeldias de un coraz6n que no le cabe
en el pecho y de la decepci6n que no logra acallar sus
ideales. Es durante este period de peregrinaci6n que
se cultiva y estudia. Su clarisima inteligencia da
forma a las concepciones de su mente, legAndonos ,n
soberbio apostolado de santo patriotism, inconfun-
dible amor a sus semejantes y de rectos concepts so-
ciales. "La Libertad se conquista con el filo del ma-
chete; no se pide", "mendigar derechos es propio de
cobardes incapaces de ejercitarlos." "'Tengo toda la
grandeza de una causa conmigo, y esta es la de mi
pais, sin que a ello me haya impulsado otro mdvil que
el de obtener la independencia y regeneraci6n de un
pueblo sumido en cuatrocientos afios de servidumbre".
"He deseado lo que.puedo ser: un obrero de la li-
bertad." "MhI deberes para con la Patria estin por
encima de todo esfuerzo human; por eso ilegar6 al
pedestal de los libres o sueumbir6 luchando por la
redenci6n." "Nada que me obstaculice, detendra el
camino de Independencia o muerte; ]a resoluci6n es-
ta hecha, en fuerza de un deber sagrado que obliga
el cumplimiento de compromises contraidos con ]a
Patria y los hombres". "Quiero tener la gloria de
haber contribuido al bien e Independencia de Cuba,
y llevar con orgullo el titulo de buen ciudadano, que
da brillo y grandeza cuando se obtiene sin manchas."
"Desearia para mi pais un hombre que tenga la vir-
tud de redimir al pueblo cubano, sin tiranizar a los
redimidos, y que no ambicione otra fortune que ]a
conquistada por ese medio". "Mis vale caer o subir
sin ayuda, que contraer peligrosas deudas de grati-
tud". Y asi continfan interminables, los s6lidos pen-
samientos de ese coloso de nuestra Epopeya liberta-
dora. Pero cuando se manifiestan sus mis sobresalien-
tes cualidades, cuando esta en pleno apogeo de su
grandeza, es desde Baire a su gloriosa caida, reve-
lAndose entonces como el Genio de la Guerra, como
el admirable organizador y tactico que asombrara al
mundo con su obra maestra: ]a Invasi6n.
Imposible seria seguir a nuestro h6roe durante 28
anos de devoci6n a la Patria en el estrecho limited de
un diseurso; material interminable brinda a los his-
toriadores heehos y gestos de gallardia y valor, do
sacrificios y abnegaci6n; verdaderos tesoros quen pa-
recen inagotables, encierran cada pagina del libro de
la vida de nuestro clasico libertador. De soldado a
Mayor General, particip6 en mAs de ochocientos com-
bates, recibiendo 22 heridas de bala y arma blanca
inferidas por el enemigo, durante la guerra del 68.
SParecen humans estas proezas? Por su desconcer-
tante temeridad e incredible resistencia pronto se ha-
ce acreedor al aprecio de MAximo G6mez y Calixto
Garcia. Apenas tiene jerarquia para el mando so
ponen de manifiesto sus extraordinarios dotes de or-
ganizador; tiene la intuici6n de la tActica guerrera;
posee el magnetismo personal que lo convertirA en
idolo de las tropas, imp'arti6ndoles f6 ciega en todas
sus decisions.








4 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPREISUENTANTES


Ya lo vemos cubriendase de gloria en La Armonii,
donde recibe su primera herida grave *y en la toma
de San l,,i.:,. donde en el'fragor de la batalla ve
cacr herido de muerte a su padre, quien es ya u
subalterno. En la Estacada, su primer formal bata-
lla, derrotando al General Palanca !que comanda cua-
tro mil soldados. En el copo de la Caballeria de Ti-
z6n, que I'. 'i.' con la infanteria a su mando. Da
muestras de incredible astucia en la defense de los
1 .I. .- de Mayari, durante cinco meses. Ya la tro-
cha de Maceo es algo temible para los militares es-
pafioles; toda ]a zona que se extiende entire los rios
Nipe y Mayarf, las montaflas del centro y hacia el
sur, hasta GuantAnamo, era terreno inexpugnable
para cl ej6rcito .-.1.,5..1. Alli se estrella Martinez
Campos quien lo combat durante cinco meses, has-
ta que desalentado exclama que es impossible term!i-
nar la guerra por medio de las armas y desiste do
desalojar a" Maceo. Alli se aniquila el batall6n de
San Quintin al mando de Santocildes, cuando es co-
pado en San Ulpiano. Maceo que les ha establecido
el cerco v los insta a una honrosa rendici6n, ve ad-
mirado como aquellos soldados contestan a su de-
manda con un grito de i Viva Espafia ; apenas que-
dan cincuenta hombres en apretado circulo resistien-
do las cargas de machete. Maceo, erguido en su ca-
ballo, emocionado ante tanto valor, no puede por
menos que exclamar: Nunca dir6 Viva Espana!, pe-
ro si les puedo gritar, que iVivan los valientes ide
.San Ulpiano!
Se define como estratega de primer magnitude en
la invasion de Camagiley. Por primer vez la infan-
teria de Maceo paleaba en los terrenos del Centro,
en la acci6n del Naranjo donde en portentosas aco-
metidas sus invasores cegaron sin compasi6n las tro-
pas de A\i ni,, n, para rematarlas en -/.,.. ,i.,, y
por filtimo en las Gudsimas, batalla cumbre de la
E'l-'' ...., donde las fabulosas cargas del multilado
Reeve, el Inglesito, de Sanguily y Maceo, cubrieron
de sarigrientos despojos los vecinos campos de Ji-
maguayu.
La supreme aspiraci6n de Independencia estaba
herida de muerte; tras los reprobables hechos de La-
gunas de Varona, en el 75, y de -Santa Rita, en el 77,
el desaliento se manifestaba por doquier. Los recur-
sos enviados desde el extranjero eran cada vez meno-
res; el General Martinez Campos estableciendo una
political de atracci6n, facilitaba las presentaciones. Se
efectila la conferencia del General espafiol con Vi-
cente Garcia en el Chorrillo; dias despu6s, el plesbi-
cito de San Agustin, y finalmente, el diez de Febre-
ro, se firma la Paz de Zanj6n.
Maceo como celoso guardian de los ideals de los,
bayardos caballeros del 68, esta en Oriente, ageno a
los sucesos de Camagiiey. Acordada la paz se design
una comisi6n para que lo visitara, lo informara de
los acuerdos de Zanj6n y le instara su aceptaci6n.
Dieron cumplimiento a tan desagradable encomienda;
pero Maceo se niega airado a aceptar el pacto y po-
cos dias despu6s lanza un patri6tieo manifiesto, ai
que los espafioles intentaron dar torcida interpre-
taciones.
"Junto con los prestigiosos Generales Flor Crom-
bet, Grave de Peralta, Vicente Garcia, Limbano SAn-
chez, Jesfs Calvar y Guillermo Moncada, se ha acor-
dado no aceptar el convenio de paz efectuado por el
Departamento del Centro y las cuatro Villas de Oc-


cidente". "Tenemos diez ailos de penalidades sin cuen-
to; pero nuestro ej6reito estbi aguerrido y con 61 ha-
remos caducar la 6poca de ]a eselavitud, del lAtigo
y de la tirania". Los espiritus de Washington, La
Fallete y Bolivar, libertadores de los pueblos opri-
midos, nos acompafian hasta triunfar en nuestra
obra de hacer una Repfblica Independiente al igual
qcue nuestras hermanas Iaiti y Santo Domingo. Ha-
bitantes del Departamento Oriental, vuestro General
,Maceo cuenta con la cooperaci6n de todos los buenos
cubano".
Martinez Campos ;i ,i..-.. de darieima a su obra
* ..I '... I... concierta una tregua celebrando una
entrevista con 'I ...., que se efectfa en Baragua.
La entrevista comienza cordial; el general espafiol
encomia el valor personal de Maceo y se muestra
a,ombrado por su juventud y saludable apariencia.
Cort6smente responded .\lI..... con ligeras sonrisas y
poeas -palabras a la extensa conversaci6n del espafiol,
quien como algo secundario hace referencia al pacto
de Zanj6n; es entonces Calvar quien, violent, inter-
viene para decir que is a lo que han venido es a pro-
poner el deshonroso pacto de Camagiiey, pierden su
tiempo lastimosamente.
Se ensombrecen los semblantes; Martinez Campos
pide al General Polavieja que les muestre a los cu-
banos una copia del acuerdo, que lo estima altamente
favorable a ]a causa cubana e id6ntico al status po-
litico .que regia a Puerto Rico. Polavieja busca afa-
nosamente el document en sus bolsillos, sin que al
parecer pueda encontrarlo; es entonces cuando se-
renamente Maceo intervene y le dice: "Mire, Gene-
ral, no se moleste en buscarlo, que ya nosotros lo co-
nocemos" y dirigi6ndose a Martinez Campos conti-
n6a: "Aspiramos a la Independencia de Cuba y muy
dificil sera que trateios de otra cosa. Garanticenos
la abolici6n de ]a esclavitud y amplias libertades con
un gobierno cubano, con los Estados Unidos como
mediador y entonces es probable que discutamos".
El General Espafiol riposta que 61 no tiene autori-
dad para ofrecer tal cosa, ni lo estima cuerdo, a lo
que Maceo contest: "Pues comenzaremos de nuevo,
General". Es possible que comencemos de nuevo las
hostilidades?, pregunta confundido Campos. "Por
mi part no tengo inconvenient con que comiencen
ahora mismo", fueron las palabras del protestante
de Baragnu, dindose' por terminada la conferencia,
donde el f6rreo espiritu de Maceo frente a cuarenta
mil soldados de Espafia que lo rodean en Oriente,
grav6 en las phginas de la Historia el gran anhelo
de su vida: "Independencia o Muerte".
iVano.empefio! Las tropas espaiolas obedeciendo
estricta consignia contestaban dando vivas a Cuba
y enarbolando pafuelos blancos en las bayonetas, a
las acometidas de aquellos titans. El desaliento y la
falta de fe eran cada vez mAs patents en la masa
civil; hasta que el Consejo de Gobierno aeuerda .que
Maceo se traslade al extranjero con el fin de reca-
bar fondos para continuar la empresa, abandonando
tierra cubana por el desambarcadero del. Aserrade-
ro, en el barco espafol "Fernand.o El Cat6lico", que
lo tradlado a Kingstown, Jamaica.
Aqui se cierra el libro de nuestra primer gran
guerra emancipadora. Muchos valientes cayeron; 1
mArtir de San Lorenzo habia surcado el fUrtil suelo
del Ideal y la fecunda. simiente de tanto patriot no
tardaria en dar sus frutos. Muy tristes lecciones








DIARIO DE SESIONEiS DE LA CAMERA DE REPRESENTANTV'S 5


aprendieron nuostros combatientes; pero del heroiK-
mo y la fatiga, de las privaciones y los -. ,ii.-.-, en
la fragua inmensa de tanto dolor se habia fundido
un hombre capaz aun de mayores proezas, capaz aun
de mayors esfuerzos. El inculto arriero era ya Ge-
neral; de Maximo Ghmtez habia asimilado el arte de
]a guerra y la devoci6n a la discipline; de Salvador
Cisneros las luminarias del isacrificio y- la grandeza
de su amor sin paralhlos a la Patria Independiente,
y de su persona fluiria, a torrentes, esa misteriosa
fuerza que une a los hombres y crea a los idolols, pa-
ra que muy cerca, junto a Marti sirviera de incon-
movibles bases a ]a maravillosa estructura de la fu-
tura guerra de redenci6n. (Orandes aplausos).
Maceo es comparable a los mArtires de la fe cris-
tiana. En la emigraci6n no descansa de laborar y
conspirar; errant cruzado, a todas las puertas toc
en dcmanda de auxilio para su Causa y en 17 afios de
penoso esperar su vida llena de vicisitudes, amena-
zas, atentados y rudo trabajar, es carisimo eo.'ii.1,
de las virtudes y fortaleza de su indomable espiritu.
Apenas expatriados conspira en Jamaica con Ca,-
lixto Garcia. Es tratado de asesinar en Haiti y mas
tarde robado e intentado entregar a un barco de
guerra espafiol, salvindose milagrosamente gracias
a la intervenci6n de las autoridades britanicas. Vi-
ve en Honduras desempefiando various cargos admi-
nistrativos e intentando, por dos veces, levantamien-
tos contra Espatia. Por esta 6poca declare, con no-
bilisimo desinteres que el jefe supremo de cualquieo
movimiento armado, debia de serlo el General MA-
ximo G6mez; desde ese moment todo el ardor patri6-
tico de los cubanos se concentra alrededor de estas
figures militares. Visita a Cayo Hueso en uni6n de
Eusebio Hernandez donde este viejo patriota, una
de las figures mas brillantes de nuestra historic re-
volucionaria, con su ardiente oratoria extremeci6 los
corazones de nuestros expatriados y como apoteosis a
la patri6tica fiesta alli celebrada se le hace entrega
al caudillo de una bandera cubana. Maceo conmovitdo
jura sobre ella que la harA recorrer triunfante la tie-
rra cubana o morir en su empefio; la eseena es emo-
cionante, aquellos hombres curtidos en la adversidad
iloran como niios, se abrazan unos a otros como si
quisieran sentir miis de ccrca el calor de hermanos
y en fren&tico paroxismo pasean en hombros por las
calls del hist6rico Cayo a Maceo y a Hernandez.
Empobrecido hasta el limited, se hace impresario
de teatros en PanamA. Intenta nuevamente la revo-
luci6n en uni6n de Maximo G6mez; pero las armas
les son incautadas y Maximo G6mez es encarcelado du-
rante ocho meses en Santo Domingo. Siempre con su
obsesionante afdn visit la Habana en 1890. Su lle-
gada produce extraordinario jiibilo; sostiene entre-
vistas, hace planes, cambia impresiones con Zayas,
Juan Gualberto G6mez, Govin, Enrique Jos6 Varo-
na, Figueroa, Gustavo Menocal, Terry y muchos otros
cubanos de valer, y por sus escritos fragmentarios
sobre la epoca parece que intent efectuar un le-
vantamiento dentro de la propia ciudad, pero por
una u otra causa fracas6. Se dirige a Oriente done
la ciudad engalanada de Santiago lo recibe con los bra-
zos abiertos; se efeetba una fiesta campestre en las
afueras, haei6ndosele obsequio de un fajin de Gene-
ral luciendo una estrella solitaria de oro. Chinchi-
lla que es gobernador interino por el fallecimiento
de .Salamanca, es sustituido por el General Polavie-
ja, cuya primera media es deportar a Maceo on


uni6n de Flor Crombet y Francisco Carrillo, aen-
sandolos de conspiraci6n y mantener contact con Ma-
nuel Gareia, Rey de los Campos de Cuba, quien mas
tarde rendiria su vida en la manigua heroic.
Se instala en Costa Rica, dedicindose a colonizar
las agrestes regions del interior. "'En Nicoya vive
ahora, escribia Marti, el cubano que no tuvo rival en
defender con el brazo y el respeto, la ley de su Re-
publica." "Ni la clera le aviva el andar, ni rebaja
con celos y venganza su persona, ni con la mano de
la cicatriz apricta mano manchada, ni -c-omo estii
pronto a morir por ella-habla de la Patria nucho".
"Y hay que poner asunto a lo que dice, porque Ma-
ceo tiene en la mente tanta fuerza como en el brazo".,
"Le son naturales el vigor y la grandeza". "'Con el
pensamiento le servirA mis aun que con el valor".
"Pero se pone un dia al sol y amaneee al otro y el pri-
mer fulgor da, por laI ventana que mira al Campo de
Marte, sobre el guerrero que no durmi. en toda la
noche buscdndole caminos a la Patria". AII lo visit
iMarti al fundar el Partido .Revolucionario. "De la
visit .que le hice, me traje una de las mis puras
emociones de la vida:-exclamaba el Ap6stol. "Por
supuesto me dije, que Cuba puede ser libre, y ser fe-
liz .despu6s de ser libre." "Maeeo es uno de' los hom-
bres m6s enteros y pujantes, mas lfcidos y tiles de
Cuba. '"

Ya en los ardores que presagian el grito de Baire,
Maceo tiene que sufrir persecuciones y aeechanzas;
al salir de un teatro de San Jose de Costa Rica, es
atacado por un grupo de exaltados y herido de bala
gravemente, salvando su vida gracias a ]a bravura
conque Loinaz del Castillo repele la agresi6n.

La propaganda de Marti esta pr6xima a dar sus
frutos y el 25 de Febrero del 95, en su ultima carta
al TitAn, le dice: "La Revoluci6n esti ardiendo ya
en Cuba. El Ej6rcito esta alli. La direcci6n puede ir
en una una. Esta es la ocasi6n de la verdadera gran-
deza. De aqui vamos como le decimos a ousted que
vaya. Y. yo no me tengo por ms -bravo que used,
ni en el brio del corazon, ni en la magnimidad y pru-
dencia de caricter. Alli arr6glense pues, y hasta
Oriented' '

Maceo no puede permanecer un moment mis en
tierra extrafia; zarpa de Puerto Lim6n en el vapor
Adirondack, perseguido por un barco de guerra es-
pafiol. Llegan a ]a Isla Fortuna el 29 de Marzo, so
obtiene la barca "Honor" y acompabiado de 23 ex-
pedicionarios, entire los que se encuentran su herma-
no Jose, Cebreco, Crombet, Sdnchez y los hermanos
Soler, se hacen a la mar arribando a tierras cubanas
el primero de Abril por la playa de Duaba, muy.
cerca de Baracoa. Es el amanecer y la mar esta fuer-
te, Maceo manda embarrancar la barca; pero una ola
amiga a ayuda a salvar los arrecifes y los arroja
a tierra. Los primeros albores iluminaron de oro
las crestas formidable de los montes de Oriente, el
Yunque dibuj6 su perfil de gigante en la esplendida
mafana como si fuera propio retrato de aquel colo-
so que al desembarcar besaba tierra querida; iquizAs
si en aquellos campos se extremecieron las osamentas
de los caidos del 68,. como si quisieran abandonar sus
sepulturas para incorporarse a las huestes de su va-
liente Capitdn. (Aplausos).
Perseguidos y diezmados tan pronto pisan tierra
eubana, aquellos hombres pelean como fieras; eae


,Q-~~~~~~~~~~~~ ASr--;-- ~ ~: :iitr~! .~M;,,.;~~;y_.iu.;;;








6 DIARIO' DE SESIONES DE -IiA.C kXARA DE RtBPRESENTANTES


Crombet, se separa Cebreco. Durante catorce dias se
alimentan de naranjas silvestres, hasta que al fin
se incorporan a las fuerzas de F6lix Ruenes y Pedrc
P6rez. La noticia del arribo de Maceo cunde velo;
como el rayo, la alegria es inmensa y Oriente en
masa se desborda a la manigua insurrecta.
Con inaudita rapidez se organizan las fuerzas, los
*hacendados de Oriente son sometidos a tribute y
88.000 pesos son remitidos a la Junta de New York
para la organizaci6n de varias expediciones.
El once desembarcan Marti y G6mez en Playitas
y el tres de iMayo los tres prohombres se rcunen en
Jarahueca, a las puertas de Santiago, marchando jun-
tos a los potreros de la Mejorana donde se celebraria
la mis trascendental conferencia de la guerra de In-
dependencia. Los tres colosos estan reunidos por pri-
mera vez; tres caracteres disimiles, pero encaminados
hacia el mismo fin, expondrian sus puntos de vista,
determinarian sus planes y analizarian las ideas de
los otros.
Marti represent la maxima expresi6n del idealista
y tiene la febril vehemencia que ha vencido todos
los obstdculos en la tremenda tarea de organizer la
Revoluci6n; el magno empefio de former Repdfblica o
cavar la tumba para los valientes gladiadores. Es
el representante de la ciencia political que ya di6
sus frutos.
Maximo G6mez es el military, el tietico probado
en mil combates, voluntad de acero, materialista,
gran viejo grufin, pero que se le aguan los ojos
cuando el valor de su ej6rcito lo ileva a la victoria.
Y Maceo hombre de valor indomable, tenaz persegui-
dor de su enpefio, rebelde a todo lo que no sea inde-
pendencia, y de un prestigio extraordinario, entire
los insurrectos.
Marti y (06mez estan de acuerdo por haber con-
vivido durante los iltimos tiempos, y unidos ma-
duran sus planes. La inc6gnita es Maceo. Su des-
embarco en Duaba ha conmovido la conciencia cu-
bana y hecho poderoso un movimiento que parecia
languidecer. Existian algunos viejos resentimientos
no del todo aclarados; su prestigio era tal, que de
su actitud quizAs dependiera el 6xito del movimiento.
IHablO el Titan y habl6 sin rodeos. Jamis la since-
ridad y la hombria de bien fueron mejor empleadas;
reconoci6 en Marti al Jefe Supremo de la Revolu-
ci6n y sin titubeos le sefial6 que su puesto estaba
en el extranjero; "nadie puede dudar de su patrio-
tismo, despuds de haber llegado hasta aqui" le dice
Maceo: En MAximo G6mez estima al que debe de
ser el uinico Jefe de las fuerzas armadas ya ].-i.l',i
seguido hace exposici6n de la necesidad de efectuar
rdpidamente la invasion de todo el territorio cuba-
no, como medio mas eficaz de alcanzar el triunfo.
G6mez que ha madurado un plan andlogo en las
soledades de Bani, titubea porque !e parece prema-
turo. MIarti apoya la tesis de Maceo y en definitive
se acuerda lo propuesto por 6ste. Maceo se quedar5
en Oriente preparando la column invasora, G6mez
pasaria a Camagiuey a comple>ar la rebeli6n de dicha
provincia y Marti regresaria al extranjero ayudado
por Castillo Duany. "Antes, al menos, recibir6 bau-
tismo de sangre u oido el fuego enemigo" dijo Mar-
ti. i Aciago destino que catorce dias despu6s, en Dos
Rios .trunc6 tan cruelmente el alma mAs luminosa del
siglo diez y nueve!


Llega la Invasi6n; ya Maceo ha roto el cerco de
Martinez Campos en Oriente mermAndole su presti-
gio military en Sao del Indio y 'Peralejo. En las di-
latadas sabanas de BaraguA, que no lejos bafia el
caudaloso Cauto, bajo los mismos mangos que oye-
ron de su valerosa protest se constitute el 'Gobierno
de la Repfblica en Armas y parte la column inva-
sora compuesta de 1403 hombres, 15 mil tiros y 25
hombres de Estado Mayor. M i.., que realidad, parece
una fdbula aquel empefio! Aquel ej6rcito que nunca
fu6 mayor de 4.500 hombres combati6 frente a doscien-
tos mil soldados regulars perfectamente pertrechados
y equipados y mandados por cuarenta y dos genera-
les de nombradia y valer; en 92 dias recorri6 424
leguas erizadas de fortines, y protegidas por exten-
sa red ferroviaria y cortadas por dos trochas crei-
das como inexpugnables, orgullo de Espafia por con-
siderarlas las mAs formidable lines militares de
todos los paises y todos los tiempos. De Baragua a
Mantua presentando y ganando batallas, capturando
al filo del machete, dos mil fusiles, tres cafiories y
mis de cien mil c~psulas. IC6mo fu6 possible ese
milagro, frente al mayor ej4rcito jams enviado a
Am6rica, combati6ndolo con las propias armas que
se le arrebataban en lides mAs cercas de lo nmitol6gico
que de lo human? i Es que ya Maceo era gigante y
Genio; por todas las rutas su nombre llegaba, a la
fama y al derrumbar el Iberico poderio, gravaba en
cada coraz6n cubano, la mAs imperecedera venera-
ci6n !
A los acordes marciales de la Invasora, con letra
de Loynaz y misica de Aguilera, se invade Cama-
giley y sin disparar un solo tiro el grueso del ej6r-
cito atraviesa la trocha de Jicaro a Mordn por la
Redonda. Cuando la extrema retaguardia es notada
por el fuerte, el fuego es contestado con atronadores
;Vivas a Cuba Libre!
En las Villas se encuentran los dos caudillos y en
fraternal abrazo, ante la loca alegria de los dos ej6r-
citos, patentizan su entraliable carifio. Duro se com-
bate en aquella provincial; el contingent insurrecto
invade el valle de Cienfuegos despues de combatir
en Manacal, Casa de Tejas, loma del Quirro y la Si-
guanca. Las vanguardias se acercan cada vez mis
a Matanzas, no sin antes cubrirse de gloria en Mal
Tiempo; es la primera vez que el himno invasor acom-
pafia la carga al machete; la confusion es terrible,
los batallones de Bail6n son segados como yerba, la
desbandada se generaliza, capturando nuestro ejer-
cito el mayor botin de toda la campafia. Martinez
Campos desorientado, decide hacerle frente a aque-
llas fantAsticas legiones en una double linea de fuego
a lo largo del rio Hana.bana y otra teniendo como cen-
tro ]a Villa de Col6n. Todo es en vano, con la misma
tictica que semeja una gigantesca arafia a los pocos-
dias se .-i', la invasion de aquella provincia. Los
dilatados llanos de la po6tica region matancera se
convierten en un Averno, los torbellinos de fuego
alumbran la noche con sus macabros r,-1;.l1.1,'..-,
nuestras tropas hacen acto de presencia por doquier,
el cielo esta negro de tanto cafiaveral que arde, los
trenes espafioles con estridentes pitar corren en todas
direceiones transportando tropas y presagiando al.
gin formidable encuentro. Pero la march prosigue
triunfante hasta casi las puertas de Col6n; Campos
desconcertado se traslada a Jovellanos, mas la asom-
brosa i,,i.i.r-'. llega hasta Coliseo. Doscientos gine-
tes con el TitAn al frente cargan una y diez veces








DTARIO DE 8ESIONES DB LA CAMERA DE REPRESENTANTES 7


contra dos mil espafioles rodilla en tierra, los machf-
tes brillan al sol como centellas, la matanza toma ca-
racteres de cataclismo, peligra la vida del propio
Martinez Campos, 6ste no puede mas, vencido e in-
capaz de contener la avalanche de los centauros li-
bertadores, emprende regreso por tren a la Capital,
descorazonado y dispuesto a dimitir.

G6mez y Maceo conocedores de la line de defense
levantada de GuanAbana a Alacranes, urden enga-
fiosa retirada que'los Ileva nuevamente hasta la zona
*de Cienfuegos. La treta da magnificos resultados,
los enemigos celebran la victoria, sesudos generals
dan por derrotadas las tropas invasoras y en preci-
pitada fuga hacia las montafias del Escambray. Mar-
tinez Campos es vitoreado nuevamente en las called
habaneras y las tropas destinadas a la defense del
Occidente matancero son lanzadas en persecuci6n de
la column invasora. Error supremo del ej6rcito es-
pafiol; como una tromba reanudan la ofensiva G6-
mez y Maceo, atravesando victoriosos la provincia
matancera en cinco dias. El entusiasmo que ocasio-
nan nuestras victorias es delirante, las poblaciones se
desbordan a los campos y ya a paso de carga la em-
presa es incontenible. La provincia de la Habana es
totalmente invadida en una semana, se toman nueve
poblaciones importantes entire ellas Hoyo Colorado
a las puertas de la Capital, que permanece diez y
siete dias en poder de los libertadores. El descon-
cierto enemigo es tremendo, se fortifica la Habana;
el General Mir6 llega a las puertas de Marianao y
nicleos insurrectos tirotean el Cerro y Luyan6. Dos
dias despuBs el General Maceo atraviesa la muralla
artillada de Mariel a M,, i:, i, y el dia siguiente toma
a Cabafias; la column invasora pasa a siete kil6me-
tros de la capital de Occidente y se combat fiero-
mente en las Taironas. Los generals espafioles ha-
cen el iultimo -.-i, .. lanzando sus mAs escogidos
batallones, vomitando una lluvia de plomo, sobre
nuestras huestes en el Tirado y la Guacamaya;- pero
la caballeria de Oriente ya en confraternidad con los
valientes pinarefios, resisten el ultimo embate y al
atardecer del 23 de Mayo de 1896, hacen su triunfal
entrada en .\i In ,, limited Occidental de Cuba. Es
el Apoteosis, las mujeres con sus hijos en brazos acu-
den a darles la bienvenida, se celebra un espl6ndido
baile en la sociedad local y el Ayuntamiento en pleno
.:.1 .lu sesi.6n extraordinaria para conmemorar el
portentoso suceso.

El prodigio se habia consumado, la genial concep-
ci6n de la Invasi6n era un hecho y el genio military
de Maceo se habia consagrado en la Historia. El es-
fuerzo de un pueblo oprimido llenaba de admiraci6u
al mundo; la prensa norte-americana consideraba la
Invasi6n como el plan mAs audaz y admirable del
siglo diez y nueve. La Revista Militar de Bruselas, co-
mo la genial transformaci6n del orden natural de la
guerra modern; revistas y peri6dicos establecian jui-
ciosas coinparaciones con los hechos de armas mas so-
bresalientes de todas las 6pocas en el pinkeulo de su
gloria, fu6 analizado junto a Annibal en el paso de los
Alpes cuando la invasion de Roma, junto a Napo-
le6n en la invasion de la Europa Central, junto a
Washington cuando su campafia de 1776, y a ]a al-
tura de Bolivar y San 3Martin en sus portentosas ex-
cursiones de los Andes, Bhstele al pueblo cubano re-
conocer la magnitude de la hazafia y guardar en lo
mas intimo de su coraz6n la veneraci6n sin limits


que su vida y sus proezas le hacen merecedor. (Aplau-
ses).
El destiny sin embargo fu6 celoso de tanta glo-
ria. Tras de burlar los planes de Weyler cien veces
en la region pinarefia, atraviesa la bahia de Mariel
en d6bil embarcaci6n, para hacer acto de preseneia
nuevamente en la Habana. Una fecha como esta, en
1896, un dia nublado porque los notes ya rompian,
esta el Titan acampado como a las tres de la tarde
en terrenos de San Pedro; surge inexplicable la sor-
presa del campamento y comienza una acci6n sin im-
portancia por el nfimero de atacantes que manda Ci-
rujeda. Maceo molesto por el accident, ensilla su
propio caballo y con el impetu que le es caracteris-
tico y a la orden de mi escolta que me acompafie!
arremete contra el enemigo al toque de degiiello; pero
tras de una cerea donde temerosa se ha parapetado
la guerrilla enemiga surge la descarga fatal que lo
desploma de su corcel de guerra. Tambien sus ayu-
dantes reciben la mortifera descarga y Alberto No-
darse, Alfredo Jistiz y Rafael Cervifio son heridos
cerca del Jefe; Mir6.y Piedra se lanzan a galope t1m-
bien a ofrecer sus vidas. Panchito G6mez Toro, hijo
de Maximo G6mez y nacido en la manigua heroic,
llega al campo de la accion y al ver a su idolo de cara
al cielo, se desmonta y corre presuroso hacia 6l; iim-
placable suena otra descarga de la traidora embosca-
da y eae moribundo junto al cicl6pe abatido, con una
de sus manos sobre el peeho de aquel coloso, como si
quisiera restafiar la sangre que brotaba de sus heri-
das!
Se habian cumplido los designios del Mis Alli; el
ejemplo del h6roe, Aguila que remont6 su vuelo ha-
cia las mis altas cumbres del human empeio, habia
sido fulminada en su ala tendida y poderoza; la ca-
tAstrofe no era just dignificaci6n de su historic, solo
se habia cumplido su gallarda profecia: "Todos nos-
otros hemos de sucumbir para dar ejemplo a la fu-
tura generaci6n. La noche llen6 de sombras lo.s tristes
campos de San Pedro, gotea una final y fria lluvia,
como si los cielos llordsen tambien al gran desapare-
cido. Junto al pozo de Lombillo a la vacilante luz de
una candileja un grupo de cubanos desolados y to-
davia incr6dulos, velan piadosamente los dos cadave-
res y cuando la aurora rompe isus luces, las liin.-ir. ,
deseargas eran como eco del dolor que embargaba
a los valientes soldados de la Patria.

Emociona ]a vida de Maceo; como limpido espejo
refleja toda la grandeza de la era revolucior-aria;
grande entire los grandes, merece el simbolizar today
una epoca. Al rendirle su culto el pueblo cubano,
se ennoblece y patentiza su recto patriotism; pue-
blo amante de sus tradiciones, de sus ap6stoles y de sus
heroes, es pueblo viril y fuerte que sabrA avanzar
guiado per las mAs nobles determinaciones. Maceo
encarna la mis formidable protest de los cubanos del
siglo diez y nueve; frente a la opresi6n y la absurd
administraci6n colonial, represent el deber patri6ti-
co en su mAxima exaltaci6n; y es a la vez el genial
guerrero; alma y vida de la Invasi6n; bravo como
.1 huracan, su formidable acometida bizo viable la
Independencia; abatido en su empefio, que su i. 1,I.1'
y su espiritu scan faros ,que iluminen la conciencia
ciudadana! (Aplausos).
Cuba es acreedora a los esfuerzos del pasado; los
martires son honrados en la Patria Libre. Nuestra
Naci6n todavia en la infancia de la vida republican,


*








8 DIARIO DE BE'1IO3NES DE JUA, (MARA DE !REPRESENTANTES


ha causado asombro por sus positives I ... :, -*..; ipe-
nas vencidos veinte y ocho afios de Independencia,
hemos construido una civilizaci6n que naeiones mi-
lenarias desconocen. Apesar de f't ..-,* adversos y
de las estrecheces que sufren nuestro pueblo, este la-
bora con fe y renovado patriotism por la consolida-
ci.6n definitive de nuestra Instituci6n. Nu.estros pri-
meros pasos tal vez desorientados, se rectifican con
inaudita rapidez y la conciencia nacionnl cada vez
mejor ordenada, mareha por los rectos sen.deros del
derecho, el deber y la justicia, haci6ndonos entrever
pr6ximas y mayores ventures para la Patria.

SQu6 los manes gloriosos de la Epopeya cumplan
ana vez mAs su cometido! En horas al pareeer difi
ciles, pero propias en los crisoles donde se funden
el pasado con sus aciertos y sus errors, la juventud
con sus brios y sus nuevas ideas, en la line diviso-
ria de lo que fu6 y lo que serf, en ]o que es al pare-


cer la crisis, crisis natural, ley eterna que adelanta
y ajusta la .sociedad y la costumbres a la civiliza-
ci6n que avanza; que ellos den temnperanza a los es-
piritus excitados y vigor a los espiritus agcbiados,
que nos brinden el sereno pensar para que el pueblo
cubano pueda perpetuar su obra; que la venda caiga
de los ojos de los ofuscados, y en el mAs fraternal
abrazo, como aquel con qu6 sellaroa sus vidas Malrti,
G6mez y Maceo en los campos de la )i. iorana, el
pueblo cubano olvide rencores y de una vez y para
siempre emprenda la ruta definitiya de 1 Cuba uini-
ca, feliz y Soberana!
(Los Representantes, pesto en pic apla4len largo
rato al orador).
SR. PRESIDENTE ('Gui IHnciH) : Se levant la se-
si6n.
(Eran las 10 y 35 p. m.).


IP. P. rERNANDEZ Y CA., OBISPO 17, HABAW




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