Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01177
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text




REPUBLICAN DE CUBA


DIARIO


DE SESIONES


DE LA
CAMERA DE REPRESENTANTES

DECIMO TERCERO PERIOD CONGRESSIONAL

SEGUNDA LEGISLATURE

VOL. XLVIX LA HABANA 9 de Diciembre de 1927 NUM. 4

Sesi6n solemne de 7 de Diciembre de 1927 en honor del Mayor Gene-
ral Antonio Maceo y demas mArtires de la Independencia.

President: Sr. Rafael Guis Inclin
Secretaries: Sres. Antonio de la Guardia Montalvo y Jose Alberni Yance

SUM ARIO
A las 9 p. m. la Presidencia abre la sesi6n.-Discurso del Dr. Juan Rodriguez Ramirez.-A las
II p. m. la Presidencia levant la sesi6n.


SR. PRESIDENT (GUAS INCLN) : Se abre la sesi6n.
(Eran las 9 p. m.).
Tiene la palabra el Dr. Juan Rodriguez Ramirez,
R-presentante Liberal por la Provincia de Matanzas.
SR. RODRIGUEZ RAMIREZ (JUAN): Sr. President y
sefiores Representantes:
Siento que la palabra vacila en mis labios y que
las ideas se esfuman de mi cerebro al enfrentarme
con la dura prueba que esta alta y solemne tribune
me depara en esta noche, y anheloso, quisiera dar a
mis frases toda las sonoridades de las mis consagra-
das elocuencias y todos los mas bellos concepts del
16xico human en ese mi just y legitimo deseo de
aspirar a que las glorias del mas grande de los h6-
roes nuestros y la de todos los mkrtires que cayeron
por el ideal de la patria independiente fueran ex-
puestas con la grandeza impresionante de un pode-
roso Niagara que se preeipitase monstruoso sobre el
abismo o con el color y brillantez del genio de la


oratoria que ilumina con sugestivos fulgores a los
elegidos y consagrados por la fama.
Por eso, no esper6is de mi, obra superior ni ex-
traordinaria, que declaro, lealmente, no puedo aco-
meter, y menos en este camino que con ser anchu-
roso y f6rtil, fecundo siempre en nuevos motives,
ha sido trillado por manos maestras que hablan muy
alto del poder supremo de la elocuencia de nuestros
oradores contemporAneos, que a la vez que dejaron
hnellas visibles de su paso en esa guirnalda que
han tejido los ap6strofes mis relampagueantes y
las ideas mas excelsas, hasta el extreme de que sen-
timos el peso abrumador de tantas magnificas ora-
ciones pasadas, llenan de pavor al que, desmayado
y vacilante, como yo, s61o cuente con la amable aeo-
gida de ustedes para seguirles en ese deber que con
su gentileza, cariiiosa autoridad y suaves maneras,
me impuso el joven y consagrado intellectual, orador
brillante, catedritico insigne y prestigioso caballe-
ro, que para honra nuestra preside actualmente es-
ta Camara, Dr. Rafael Gufs Inclin.
De Maceo, que ha sido juzgado desde estos es-
eafios, en todos sus aspects, y del que parece que









2 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES


no puede decirse nada nuevo porque los dem&s ago-
taron el tema, presenthndolo con justicia como nues-
tro h6roe miximo; de Maceo, que no tiene esta no-
che la palabra arrobadora de su Ayudante, Mariano
Corona, ni la del castelarino matancero, Senador de
nuestra Repfiblica, Dr. Horacio Diaz Pardo, maes-
tro de oradores; ni la del penalista ilnstre, bella ex-
presi6n de un cerebro macizo y robusto en el talen-
to y la integridad, del Dr. GuAs Inclin; ni la prosa
rimada y sonora de esa mentalidad que prestigia
nuestros escafios y que ha resuelto magnificamente
la conjunci6n siempre difieil de ser notable come
parlamentario, poeta, abogado y orador de fama,
Dr. Pastor del Rio; ni' la de los inmensos y formi-
dables Ferrara, Cortina, Zaydin, Welter del Rio,
Cruells, Verdeja, Juan Gualberto G6mez, Recio, la
Pefia, Coyula, Collantes, Sardifias y demis falange de
brillantes y conceptuosos principles de la tribune par-
lamentaria, que en igual conmemoraci6n que esta, cau-
tivaron el auditorio cantando las grandezas merecidas
del h6roe gallardo de nuestras libertades, de aqu61
que estaba tan unido a nuestra Naturaleza, que al
correr de sus corceles parecia que era saludado per
el eco de las montafas altivas, come el geni'o de ]a
guerra, que los rios saltarines y quejumbrosos, al
deslizarse per nuestros campos, mezelaban sus pu-
ras aguas con el polvo de los huesos de los martires
de varias epopeyas para murmurarle en su selvatica
canci6n, 61 es, 61 es, y de las lanuras que sintieron
el crepitar de sus entrafias a los golpes fabulosos de
su fantasia que en cargas mitol6gicas lanzaban al
espacio su grandeza, y de quien, come dijese en ex-
quisitos y bells versos, .el inspirado poeta, SAnchez
Galarraga, podria repetirse: "IE1 es, gritan, al ver-
le, las aguilas! iEl es, murmuran las palmeras, do-
bl6nse a sus pies"! (Aplausos).
Un intellectual nuestro y admirado amigo mio, en-
terado de que se me habia hecho el honor de desig-
narme para que consumicra el turno de esta noehe,
me indicaba, sin querer dar una ensefianza, sino per
reflexi6n sana de su espiritu, que en esta sesi6n so-
lemne, adem6s de Maceo, debia hablarse de los otros
mdrtires cubanos caidos por nuestra independencia,
y yo hube de objetarle que eso que podria parecer
ina omisi6n de cuantos me habian precedido y aven-
tajado en este lugar, era, sin embargo, la demostr.-
. ci6n ms cicrta de que conocian intim.a y profunda-
mente la historic de nuestro pais, que con ser f6rtil
y abudante en hombres generosos y heroes de leyen-
da, despu6s de estudiarla, todos conveniamos en
que cantando las glorias de Maceo y Ilorando su cai-
da, con la de su Ayudanto Francisco G6mez Toro,
interpretAbamos, con justicia., el acuerdo initial de
esta Ca-mara, al perpetuar esta luctuosa fecha, por-
que mientras exist el derrumbramiento mitol6gico
del 7 de diciembre de 1896, que sacudi6 hasta sus
entrafias el alma cubana, hablando de 61, se hablaba
de todas las tristezas de Cuba redimida. (Aplausos).
Hablar de Maceo es hablar de todos los heroes
cubanos, porque 61 tuvo de Ignacio Agramonte, de
aquel que Marti llam6 "un brillante con alma de
beso", y Zambrana "un arekngel sofiado por la le-
yenda de ore", la conciencia recta, el alma de h6-
roe y la bondad inmensa.; de Aguilera, la fe y sacri-
ficios perseverante; de CUspedes, la generosidad sin
limits, el martirio y el alto sentimiento del deber;
del Marqu6s de Santa Lucia, la majestad, el respeto
y la intransigencia con todo pacto contrario a la li-
bertad; de Calixto Garcia, el don de mando, la va-


lentia y las huella sublimes de sus cicatrices; de
Emilio Nfifiez, ]a intrepidez para desafiar los ele-
mentos y su heroism, porque 61, como decia Napo-
le6n de los soldados de Italia, ]o mismo peleaba en
tierra quc conquistaba victorias sobre las olas; de
3. !'., la historic limpia y la rebeldia firme para no
aceptar el convenio del Zanj6n; de Mdximo G6mez,
la cabeza y el cerebro de la, Revoluci6n, sus ense-
l.i, I-,, su valor, su astucia, su pujanza y tenacidad
para veneer o morir; y del sublime Marti, del Ap6s-
tol de la redenci6n, del simbolo hecho idea creadora
y trinfante, que al conjure de su m6gica palabra
abria los corazones para el amor a la patria, soltan-
do a todos los vientos las cauti'vadoras ensefanzas
de la libertad y justicia de su pueblo tuvo la suges-
ti6n, el apostolado, la !.i..ir ,. r.;ii, la vision y se-
guridad y fe en la Independeneia de Cuba, y, come
61, que cay6 en Dos Rios, en gesto magnifico y le-
gendario, mostrando a su pueblo que el romanticis-
mo se abraza con la acci6n en los genios, se inmol6
en San Pedro, en aquella caida de gigante que sa-
cudi6 enter el alma de la Revoluci6n y que prob6
con el mks alto ejemplo que el mis complete hombre
de acci6n, que el guerrero que era nervio, fuerza,
alto brazo ejecutor y movimiento ., irn.i.. y avasa-
Ilador beeho vida, care y hueso de leyenda, tam-
bi6n tenia las grandezas espirituales de los ap6sto-
les para caer nimbado con la gloria y heroismo de
los rominticos. (Grandes aplausos).
Por eso, porque Maceo compendia, resume y sin-
tetiza en haz lnuminoso todos nuestros mirtires, los
grande que ya he eitado y los pequefios, los humil-
des, los que eayeron en nuestras sabanas dejando
de su paso per la leyenda her6ica de nuestras gue-
rras su sangre generosa y sus huesos sagrados, sin
mis recompensa que la de saber que cumplian con
el m6s alto patriotism, es por lo que este Cuerpo
Colegislador, tuvo un acierto feliz al escoger esta
dolorosa fecha para que en ella se honraran y sintic-
ran todos los que murieron per la independencia de
nuestra patria, y lo que justifica el hecho de que to-
dos los oradores de esta Cimara, en solemnidad co-
mo esta, se concrete, come idea central de su dis-
curse, a estudiar a Maceo, a juzgar al Titan de la
Leyenda, al guerrero genial, caballero del patri'otis-
mo, sin miedo ni tacha, porque Maeeo fu6 el mas
grande y portentoso de los heroes que produjo la
Revoluci6n Cubana. (Aplausos).
Cuando los cj6rcitos aliados se dedicaron a feste-
jar el triunfo de su causa y quisieron ilorar sus mir-
tires en un simbolo, crearon la i_..-; -. del "Soldado
Desconocido", y en todas las ciudades de las nacio-
nes que tomaron part active en aquella conflagra-
ci6n universal, come en Paris, bajo el Arco del
Triunfo, y en Washington, en el Cementerio de Ar-
lington, veneran y llenan de flores, en representa-
ci6 de todos los eaidos, la tumba de un soldado va-
leroso, an6nimo, que supo dar su vida per el ideal
de su patria.
Seguramente que de haber tenido un Maceo en
aquellas tierras, nadie le habria discutido ese honor,
porque ademis de ser h6roe entire los heroes,, fu6
tambi6n, per bella conjunci6n de facultades, un sol-
dado her6ico, que peleaba de brazos y de codes con
los otros soldados, sus compafieros, quienes nunca
podrian sentirse preteridos ni olvidados, ni envidio-
sos per la gloria de 61, sine que todos, satisfeehos,
se considerarian just y dignamente representados.
(Aplausos).




..- ,.' : : r- ,7 ,' '. -


DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3


Y per ello, por tener entire nosotros al genial y
extraordinario soldado Antonio Maceo, no se arrai-
g6 en nuestra patria, con much anticipaci6n y co-
mo si hubi6ramos sido los precursores .de esa fiesta
en los paises aliados, la consagraci6n y honors al
soldado desconocido, que nosotros supimos enaltecer
y honrar desde hace mks de veinte arios.
Los que conocen ]a bella ciudad de Matanzas, don-
de a las infinitas arm,onias de la naturaleza se unen
las infinitas armonias de sus poetas, saben que on el
Parque que existe frente al Cuartel de Bomberos y
a la bajada del Puente Calixto Garcia, se levanta
una sugestiva y hermosa estatua que a los golpes
maravillosos del cincel de un artist de la, Italia clk-
sica, se yergue, formidable y gentil, ]a figure de un
mambi cubano, en pie de guerra, con el sombrero
de jipijapa, vuelta el ala que sujeta la escarapela
revolucionaria, con las botas, espuelas y trajo del in-
surrecto, y con el brazo extendido desde lo alto.
amenazando deseargar el machete legendario y cen-
telleante de nnestras luchas, que sostiene su mane
con gesto valiente y agresivo, de ese monument
que se inici6 por suscripci'6n popular en el afio 1905
y que se inaugur6 mas tarde con patri6tico y nota-
ble discurso del ilustre general Domingo M6ndez
( ...I -, y que come homenaje al soldado descono-
cido de nuestras guerras s61o tiene esta elocuente
y hermosa dedicatoria: "Al MIambi Cubano".
Pero entremos a estudiar a rr ,i .., aunque al ha-
eerlo no podamos evitar el repetir algunos bellos
pasajes, ya co.noeidos, de esa vida que parece arran-
cada a la leyenda por lo grandiosa y emotiva y de la
cual los eubanos nunca hablarAn lo bastante para
alcanzar la, altura que dl merece.
Cuando en nuestro pais latian los primeros anhe-
los de libertad y la rebeldia cubana se inicia con
las conspiraciones de la Rosa Cubana, los Soles de
Bolivar, El Aguila Negra, La Esealera y otras, lle-
ga la saeudida maravillosa y I...l., del grito de
Yara, y surge la Guerra del 68, aquella, que hizo po-
sible Carlos Manuel de Cdspedes, cuando al toque
de arrebato de las campaiias de la Demajagua, nues-
tras sclvas recogieron el eco de las eadenas rotas N
de la double servidumbre aplastada, y entonmes vi.
br6 nuestra tierra al conjuro de aquella familiar
*cjemplar, a la que pudi6ramos llamar familiar sagra-
da del patriotism cubano, los Maceo; a los Maceo
que entraron aureolados por aquel prop6sito espar-
tano que nada mas que cllos fueron capaces de ha-
ceer y de cumplir, porque cuando a la voz augusta y
venerable de la madre, de la heroin Mariana Gra-
jales, se arrodillan todos sus hijos y su esposo Mar-
cos Maceo, y con el crucifijo on la mano hace jurar
a todos que s61o la muerte puede separarlos del pro-
p6sito y juramento quo han acordado, de haccr in-
dependiente a su patria, ninguno se rebel y fieles
a aquel pacto de honor y sacrificio, todos fueron ea-
yendo, uno tras otros, como, si fueran palmas derriba-
das per el rayo, on holocaust de la libertad de sui
pueblo. (Aplausos).
El troneo secular, el progenitor de esta estirpe
de leones, Marcos Maceo, fui el primero en caer, y
en los primeros lances, en el fuego de San Agustin;
Jos6, que era Mayor General, muri6 en la batalla
de la Loma del Gate, cerea de Santiago de Cuba, de
cuyo lugar rescat6 su cadaver su Ayudante, el ac-
tual Capithn del Puerto de la Iabana, General Fran-
cisco de Paula Valiente; Rafael, muri6 en Chafa-
rinas, a done fuI deportado siendo Brigadier de


nuestro Ej6rcito Libertador y cuya muerte le sobr3-
vine a consecuencia de la herida de bala de cafi6n
que reeibi6 en el combat do Pinar Redondo; Mi-
guel, que tambi6n era Brigadier, cay6 gloriosamen-
te en el asalto de Cascorro, cuando ya tenia 19 he-
ridas recibidas y estaba sefialado per la gloria; y
Julio, el mis joven, sucumbi6 a los quince afios de
edad y con el grado de Sub-Teniente; al tomar por
asalto las trincheras de Nuevo Mundo; Antonio, nues-
tro h6roe y el mas sobresaliente de toda la familiar,
done todos lo eran, se desplom6 en Punta Brava, en
un dia doloroso come el de hoy, cuando ya era el idolo
de esta tierra y Lugar-Teniente General del Ej6r-
cito Libertador, y el inico de ellos que sobrevivi6,
Tomas, termin6 la contienda, no sin que su cuerpo
so viera tambien perseguido y honrado con la glo-
ria de las cicatrices de la guerra que probaban en
aquellos hombres que nada les haria desistir, pues
las nueve heridas que recibiera en cruentos corm-
bates y que ]e dieron el grado de Teniente Coronel,
si no le produjeron la muerte inmediata, fueron lo
bastante para dejarlo inutilizado, arrastrando su
cuerpo con el auxilio de una muleta y falleciendo,
mis tarde, lentamente, a causa de tantos dolores y
martirios. (Aplausos).
iSublime estirpe de los Maceo que asi pelearon y
murieron por su Patria! Ya lo exprcs6 Marti: "Do
la madre mAs que del padre, viene el hijo y es grau
desdi'cha deber el euerpo a gente floja o nula a quien
no se puede deber el. alma; pero Maceo fu6 feliz, por-
que vine do Ic6n y leona".
-i Oh, si, seilores, leona rugiente y bravia nada mils
pudo soportar tantos dolores, y en mementos en
que tenia en su rancho heridos a sus hijos Jos6, a
I. ,..1 y recientemente enterrado a Miguel, le lle-
varon a Antonio, nuestro sublime ejemplar, en una
camilla, sangrando, mas cadaver que vivo, con las
sieto heridas que habia recibido en los Mangos do
Mejia y de las cuales cuatro balas se alojaron en el
peeco, y qu ie mne aquel cuadro que le presentaba'mori-
bundo a su genial hijo, en vez de ilorar y deshacerse
en ]aimerniaiones, se yerguc viril, y con fuerte en-
sis, come .si funse el eco de nn rugido de la selva,
se vuelve para el mis pequefio de sus hijos, para el
que ain era. un nifio, para Marcos, y le dice: "Y
t6, muehacho, empinate a pclear como tus hermanos,
a defender tu Patria"!
No quiero eansaros con todos los actos her6ieos
que realize Antonio 'i .. en esa Guerra del 68;
pero para darse cucnta de quo ni afn la muerte,
qute tuvo tan cerca on infinitas ocasiones le podia
haeer variar de prop6sito, basta recorder que en esa
campafia fu6 herido en el (ombate de La i\atilde,
en los dos combates de Majaguabo Arriba, done
derrota el batall6n de San Quintin, en el Ingenio
Armonia, de dos balazos on el pecho, en Las GuAsi-
mas, en que reeibe dos heridas y muerto el caballo
en que montaba, en !0I....!.m. .1' donde muri6 su cu-
fiado 1*, ,!,-, .. Cabrales; en los Mangos de Mejia,
en que reeibe site heridas, cuatro en el pecho y las
restantes en el costado, brazo y mano derecha y en
La Juba, y que on la toma y destrucci6n de La In-
diana, el combat del Zarzal, La Galleta, Naranjo,
Mojaeasabe y en el de Las Llanadas de Juan Crio-
llo, donde con s6lo sesenta hombres derrota al Coro-
nel Cabezas, no tiene rival y que al terminarse esa
guerra cuenta con mas de ochocientas acciones en
sus treintas y tres afos en que no se sabia si brilla-
ban mas. sus veinte y dos gloriosas cicatrices y el









4 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE IEPRESENTANTES


grado de Mayor General, o su vi'gorosa alma, dada
entera a la Patria y su rebeldia civica del Zanj6n,
en aquel gesto superior que le dej6 consagrado co-
mo nuestro primer caracter. (Grandes aplausos).
Pero esa guerra que tan altas pruebas daba del
valor y entereza de los cubanos para luchar por la
Independeneia de su patria, en sus largos diez afios,
por causes que no es necesario analizar ahora, fu6
recibiendo en sus entrafias la lucha sorda de las ri-
validades de algunos de sus jefes, entire los cuales
se destac6 pri'ncipalmente, el General Vicente Gar-
cia, quien no conociendo bastante a Maceo penso
que con ofrecimientos podia torcer la line recta de
aquel coraz6n de oro y Maceo que siempre vi6 la
Revoluci6n como Marti la Patria, agonia y deber, y
que s6lo queria servir a la.causa de su independen-
cia con toda lealtad, tuvo que sufrir los dolores de
ver cundir la indisciplina entire parte de los suyos
y mas que nada de recibir la invitaci6n que le man-
dara el expresado General, el inspirador ide las La-
gunas de Varona, para que se sumara a la insubor-
dinaci6n de las Tunas, y la carta que el General Ma-
ceo le envio en contestaci6n, la carta que todos co-
nocemos, debia esculpirse en una tarja broncinea que
perpetuase la mrs alta lecci6n de 6tica, de rectitud
de principios, de respeto, de moral y de acatamiento
al orden y la discipline.
El no tuvo un moment de vacilaci6n, no se le
pudo seducir con promesas y halagos, ni tuvo debi-
lidad en su espiritu que sostuvo un caricter de gra-
nito para rechazar las preeminencias ofrecidas y por
eso su vida es espejo purisimo que no empafia la mas
ligera mancha y donde todos los cubanos pueden ver
reflejada con firmes lines de impecables y virtuosas
ejecuciones el alma mks grande, mrs gigante que
produjo la tierra cubana.
Sefiores, hay grandes guerreros en la historic de
todos los pueblos, que dieron altas y continuadas
pruebas de su valor, de su energia, de sus arrests,
en los que nunca se reflej6 el miedo y enteros daban
su vida por la independencia de su patria, pero los
ha habido que solamente han sobresalido por esa
superior manifestaci6n de su genio, pues apenas los
problems del hombre de estado o los privados o
de cualquier otro orden, han requerido su decision
definitive, le hemos visto demayados y flojos ofre-
cer un notable contrast do inferioridad con sus mas
altas cualidades de guerrero.
Pero Maceo, era complete por intuici6n divina.
El, que era alta cumbre donde solo vuelan las agui-
las y se pasean majestuosas las nubes de los mas va-
lientes capitanes, 61, que era la expresi6n soberbia
del valor her6ico y de la fortaleza creadora y pujan-
te que forjara H6rcules, no present en su larga his-
toria y actuaci6n en mis de mil combates las mas
leve falta, ni la mis ligera debilidad en sus mi6lti-
ples facultades, y 61, que enearn6 el valor personal
hasta la exgeraci6n y sirve de tipo y modelo a todos
los valientes, unia a sus extraordinarias cualidadedes
de guerrero, las disposi'ciones superiores de un gran
character que le presentaban tambi6n como un honm-
bre civil modelo. (Aplausos).
Maceo, si, fu6 nuestro primer guerrero, el prime-
ro de los generals y la figure mes excelsa de la
Revoluci6n como le llam6 MAximo G6mez, pero fu6
tambi6n nuestro primer ciudadano. Cuando los que
presumian de cultos, los de mejor preparaci6n inte-
lectual que por ello, debieron ser mes resistentes,
plegaron las ansias de todo un pueblo en aquel desa-


fortunado Pacto del Zanj6n, y era aceptado por la
mayoria, Maceo, representando al maximo ciudada-
no cubano, al ciudadano ejemplar y modelo, se alz6
con la rebeldia y mantuvo latente la Revolci6n para
probar que el pueblo de Cuba podia ser vencido de
modo transitorio, pero nunca humillado definitive.
mente.
A veces basta una obra para consagrar a un artis-
ta y de ahi surge su obra maestra. El pintor que
afanosamente busca la modelo inspiradora, el escul-
tor que cincela infatigablemente la dura piedra en
pos de una creaci6n que palpite y hable y el compo-
sitor que siente trepidar en su cerebro las mis en-
contradas o afines armonias para verterlas al pent6-
grama, ignoran muchas veces el instant en que se
produce la chispa genial, que como una eclosi6n de
luz divina los consagra, en la inmortalidad del Arte.
Pero Maceo que en todo fu6 grande, como artist
de la patria, como artist del valor y como artist
de la guerra, tiene a mi juicio su obra maestra en
su protest de Baragui, donde no hacian falta las
condiciones del guerrero para dar la decisive bata-
lla campal, sino- el civismo, la energia de caricter,
la entereza moral, los principios rectos y puros dcl
verdadero ciudadano que a veces result mas dificil
encontrar que al guerrero. (Aplausos).
De esa protest de Baragua, de la que much se
habla gen6ricamente y que merece conocerse mrs.
Juando el General Maceo, recibe los Comisioniados
que le llevaban las cartas en que se le pide una en-
trevista para darle cuenta del Pacto del Zanj6n, y
se enter con sorpresa de lo acordado, dice, en grito
que sale de su alma tempestuosamente agitada: "Y
today esa gente trataba con los enemigos cuando aqui
pelekbamos con mayor entusiasmo... Cuando nos
sacrificibamos para vencerlos. QuB diran ahora mis
soldados... Mis hermanos, unos heridos y otros inu-
tilizados, y los demAs heridos qu6 diran... El Te-
niente Coronel Laffite, mi buen compafiero, muerto
el dia primero, el Comandante Elias P6rez, que cay6
el dia site. Y yo, que tengo el pecho sembrado de
balas espafiolas".
Y cuando se celebra la entrevista en la Sabana de
Baragua, entire Martinez Campos y Maceo, 6ste se
mantiene en silencio, s6lo quiere oir, conocer el pac-
to acordado en su vana esperanza de que ain fuera
possible deshacerlo, sin que alli se sintiera seducido,
por las palabras de su antagonista que afirmaba, ha-
ciendo justicia, que admiraba y enltecia a cuantoj mi-
litaban en las filas insurrectas por las innumerables
pruebas de valor y abnegaci6n y constancia que tenian
dadas en su prop6sito de defender una idea, lo que por
otra part no era extrafio, porque eran cualidades
exclusivas de la raza espafiola que las habia ensefia-
do y trasmitido a sus hijos de Am6rica, siendo pro-
verbial que ninguna naci6n hubiera podido dar hom-
bres de tanta resistencia ni de tanto valor para los
combates, agregando otros concepts atrayentes y
halagadores para el Ej6rcito Cubano, y como segui-
damente liamase a Polavieja, para que diese lecture
a todo lo convenido en el Zanj6n, al ver el doctor
Figueredo, Jefe de Sanidad de Maceo, que 6ste se
impacientaba y hacia esfuerzos por contenerse, se
anticipa, pide permiso para hablar y dice: "Nos-
otros lo que queremos es la independencia",y como
eso, agregase Martinez Campos, era impossible por-
que 61 no podia darla, ni tenia facultades para ello,
y que con esa actitud de rechazar las negociaciones
de la paz, lo que se consegula era que se rompieran









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 5


de nuevo las hostilidades, Maceo, nuestro ejemplar
paladin, ya incontenible, se pone de pie y altivo, con
la mas viril protest retratada en su rostro exclama:
"Por mi parte no tengo inconvenient en que se
rompan ahora mismo".
Y a pesar de tan provocadora respuesta, el Gene-
ral Martinez Campos dijo, que sin rehusar el reto
pedia ocho dias de tregna para que se meditase so-
bre su proposici6n.
Y ambos grupos, los dos jefes con sus m6s intimos
amigos y compafieros de la guerra, se retiraron sa-
ludAndose militarmente dando asi t6rmino a la his-
t6rica conferencia de Baraguk y en cuyo acto Ma-
ceo, uni6 a la grandeza del hombre superior la de-
mostraci6n de su moral y justicia mas pura y proce-
dimientos mas nobles, pues cuando voces insidiosas
y pequeias le aconsejaron que aproveehase la opor-
tunidad que tenia alli de hacer prisionero al Jefe de
los ej6rcitos enemigos, a Martinez Campos, contest
con sus frases conocidas de la carta que envia a Fl.or
Crombet: "No quiero libertad si a ella va unida la
deshonra"
Pero es que Maceo, eternamente enamorado de la
libertad de su patria, sigui6 manteniendo la Revo-
luci6n, sin que nunca se rindiese ni capitulase, pues
cuando sali6 de Cuba para el extranjero, no lo hizo
como vencido ni humillado, sino que fu6 necesario,
se le impuso que fuera en comisi6n del servicio, por
una orden del Gobierno de la Repfblica en armas,
dada por el General Manuel Calvar, que fungia de
President, de aquel que dijo .a Martinez Campos,
en la expresada conferencia "puesto que no pode-
mos conseguir la independencia ni los esclavos su li-
bertad, tampoeo, debemos aceptar ese convenio, por-
que nos. deshonramos", y por ello la bandera de Cu-
ba revolucionaria no qued6 abandonada ni plegada
sin gloria, sino que Maceo, con su protest de Bara-
guh la tom6 en sus manos, llev6 consigo y la guard:
con santo amor para volverla a restituir diea y site
afios mas tarde, precisamente en esos mi'smos cam-
pos hist6ricos de la Sabana de los Mangos de Bara-
gua, que le permitian continuar y reanudar su lucha
como si repitiera la conocida frase de aquel exquisite
literate Fray Luis de Le6n, que pronunciara al co-
menzar de nuevo las classes en su Chtedra: "Como
deciamos ayer... (Grandes aplausos).
Maceo, que pasa en comisi6n al extranjero en ocho
de Mayo de 1878, se dirige a Jamaica y de Kingston
a New York y nuevamente a Jamaica donde se dis-
pone a tomar part en la Guerra Chiquita del 79 y
que fracasada 6sta, ambula y corre por pueblos de
la America Central, con la idea siempre fija de es-
perar el moment de serle fitil a su patria, y despu6s
de obtener un alto puesto en Honduras y mis tarde
en Costa Rica, donde se ocupaba en trabajos de co-
lonizaei6n, en Nicoya, recibe a Marti, y juntos co-
menzaron a actuar por la nueva lucha emancipadora
que preparaba el Partido Revoluci'onario Cubano y
que ya habia Ilegado a la situaci6n anhelante que
recuerda Manuel de la Cruz cuando dice "que la
novia tenia ya puesta la corona de azahares, que el
caballo estaba ensillado y el jinete con el pie en el
estribo".
En esa propia Costa Rica, el General Maceo se
hizo respetar y querer y entire las muchas an6cdotas
de su estancia alli hay una que revela su amor a
Cuba y la seguridad que tenia de que dias mks tar-
de o m6s temprano, necesariamente su future estaba
sefialado en los campos Tevolueionarios de esta bella


Isla que aprisiona con las mas suaves caricias las
mansas y rumorosas aguas de los tibios mares tropi-
cales y embalsaman las freseas brisas de sus cedros
y palmares en la egl6gica dulzura de este sublime
y encantaldor ed6n terrenal. (Aplausos).
En esa ocasi6n, Maceo fu6 injuriado por cuesti6n
de intereses por un sujeto de alli ante various amigos
suyos, todos estudiantes que le admiraban y querian,
quienes vieron como nuestro h6roe despu6s de un
gran esfuerzo de dominion de su voluntad, se mantu-
vo ecuanime y no repeli6 la agresi6n como todos es-
peraban y ante la mirada inquisitive de aquellos
amigos dijo esta sentencia que encierra una supre-
ma y elocuente verdad: "J6venes, se necesita ma-
yor valor para soportar una injuria que para cas-
tigarla. Si yo hubiera atacado a ese hombre como
merecia y como soy capaz de hacerlo, habria sido
llevado a la edreel a donde tal vez me hubiera lle-
gado el llamamiento de Cuba para empufiar mi es-
pada por su libertad y entonces, no hubiera podilo
responder a 61". La serenidad y fire resoluei6n de
sus palabras demostraron a todos que aquel hombre
habia tolerado y resistido un vejhmen nada m6s que
por su Patria. (Aplausos).
Para qu6 repetir la legada a Cuba del General
Maceo en 1 de Abril de 1895, en aquella embarca-
ei6n que dej6 en la playa de Duaba, a la vista de
Baracoa, con su hermano Jos6, Agustin Cebreco,
Flor Crombet, Silverio S6nchez y otros expedicio-
narios valientes, en aquella goleta que por coinci-
denci'as del destino ya se anticipaba a proclamar que
iniciada con su nombre "Honor" aquella nueva
aventura, nunca m6s se apartaria el TitAn, de la hue
lla luminosa de ese concept que sostendria con to-
da virilidad y energies en las mas brillantes y pat6-
ticas hazafias y en su vida de sacrificios. (Aplausos).
Ese desembareo en tierras cubanas y sus conse-
cuenci'as dolorosas de los primeros dias, cuando
train en sus mentes las mas dulces ilusiones y es-
peranzas, habrian sido bastantes para desanimar y
hacer desistir y perder la fe a otros que menos con-
vencidos y dispuestos a sacrificarse por el ideal que
Maceo, no supiera de antemano que la libertad o
independencia de Cuba, no era cosa facil y hacede-
ra inmediatamente, sino empresa segura de ciertos
y continuados heroismos, de esos desesperantes prime-
ros dias que comenz6 por segar la vida de aquel valien-
te patriota y guerrero sin tregua, Flor Crombet y por
separarlos y dividirlos y 'dejarlos diseminados en
las abruptas serranias del Oriente legendario, sin
mAs bruijula que el pensamiento en la Independen-
cia de la Patria, ni mas orientaci6n que la del co-
raz6n anhelante que jugaba su iltima carta.
Pero 61, que obraba a impulses del fuego sagrado
del genio, de esa fuerza divina que eleva a los hom-
bres y los hace superiors, vence todos los obstceu-
los, los militares, por su valentia, arrojo y decision
y entusiasmos y los de los elements con su volun-
tad indomable y su perseverancia y fe inextilngui-
ble, de 61, que antes estas dificultades pudo decir
como Bolivar: "Si la Naturaleza se opone, luehare-
mos contra ella y la someteremos"
Y ya en pleno dominion de la situaci6n se celebra
en el campamento de la Mejorana, la. reunion de
los tres supremos caudillos de nuestras lib'ertades,
Marti, Maceo y Maximo G6mez, de esos tres pilares
que fudaron nuestra Independencia y euya desapa-
rici6n conmemoramos todos en el dia y noehe de




'9 ,.r


6 DIARIO DE .ESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTEs


hoy eon alto fervor y patriotism, asl como la de
todos los demas veterans, heroes y martires caidos
y cuya larga enumeraci6n en la lista del honor y
del saerificio, impide relacionarlos; y allf, en esa
reuni6n se acord6 el plan revolucionario a seguir y
surgi6 la invasion de nuevo, aquella que no pudo
realizarse en la guerra del sesenta y oeho y que
ahora, habrian de ejecutar los Generales Maximo
G6mez y Antonio Maceo, quienes por afinidades de
mando, compenetraci6n y acierto convinieron con
perfeeta exactitud en la manera, tiempo y forma de
desarrollarla y desenvolverla.
Y desde entonces comenz6 la nueva lucha, la de
mayor responsabilidad y mayores resultados para
la vida tenaz de Maceo, que seguro y confiado pi-
recia responder como el Libertador de siete Nacio-
nes de la America cuando la preguntaron "y usted
qu6 piensa hacer", contest: "Triunfar".
S.L i.nm L.-- que ya tenia porque cuando el Pre-
sidente Cisneros Betancourt, le entrega la bandera
que habria de conducir al frente del Ej6rcito Inva-
sor, aquella bandera que bordaron las her6icas y be-
Ilas camagieyanas, con lAgrimas de su alma y lati-
dos profundos de su coraz6n, y le dice que se la
daban "para que flamease al soplo de la brisa de
levante, sobre el risco mds alto del Cabo de San An-
tonio", contest "que la llevaria tan lejos y tan alto
como su brazo pudiera mantenerla".
Y a fe que la sostuvo vi'ctoriosa en todas parties
y a todos los rincones de su Patria, la llev6, a esa
bandera que se onde6 por vez primera y se bautiz6
con la victoria y el heroismo en las calls de la en-
cantadora Ciudad de Cardenas, la Perla del Norte,
en el 19 de Mayo de 1850, cuando surgi6 bendecida
por su creador, el mkrtir Ndrciso L6pez, que sin
quererlo parecia que habia puesto, con anticipa-
ci6n en su rojo tridngulo, su sangre generosa verti-
da totalmente en el siguiente afio; de esa bandera
que cant6 en sublimes y arrebatadoras imAgenes,
con una prosa exquisite que es verso sonoro, en el
pasado ;,i.7 y desde este mismo lugar, el elocuente Dr.
Pastor del Rio; y, de esa bandera que un genial poe-
ta de la Atenas de Cuba, el nfmen formidable y fe-
cundo del m'axim'o y gigantesco Agustin Acosta, in-
mortalizara en su d6cima que conquist6 el premi'o de
los torneos y los lauros de la fama:
Gallarda, hermosa, triunfal,
tras de mfiltiples afrentas
de la patria represents
el romdntico ideal...
Cuando agitas su cendal,
suefio eterno de Marti,
tal emoci6n siento en mi,
que indago al celeste velo
si en ti se prolonga el eielo
o el cielo surge de ti...
(Aplausos e-n la Cdmara y en las tribunas pdblicas).
Y ya tenemos en plena invasion a Maceo, hacien-
do la li.-i.riL mas grande de todos los guerreros y
de todos los tiempos,
Anibal y Alejandro Magno, Epaminondas en Te-
bas y CUsar en Roma, Bolivar cruzando los Andes,
Napole6n los Alpes, Shwll i,.ri en su march, forzada
de Atlanta a Savanah, San Martin, Sucre, Paez, Ar-
tigas, Miranda, Hidalgo, JuArez y demas h6ores no
le superanm
Quien sale de Oriente, del, lejano e hist6rieo Ba-
ragua y llega en 17 Idias a Camagiey, que en 21


recorre y vence en today esta extensa provincia, en
17 hace lo mismo en las Villas; en 13 pasa triun-
falmente bajo el fuego y la metralla la Provineia
de Matanzas, en ocho repite sus victorias en la Ha-
bana y en catorce llega a Mantua, limited de Pinar
del Rio, que se fij6 eomo t6rmino final para esa ges-
ta gloriosa, en esa poblaci6n donde se levait6 la
famosa acta de ocupaci6n en el Ayuntamiento y don-
de las mujeres entusiasmadas levantaban sus hijos
para que vieran al h6roe, y que toda esa invasion
la realize en noventa dias de conmbates continuados,
de luchas ineesantes, de emboscadas, trincheras y
fortines, peleando contra fuerzas numerosas y per-
fectamente equipadas que absortas contemplaban sin
explicaci6n, tanta intrepidez y valentia; que en se-
tenta y ocho jornadas cruzaron cuatroeientos veinte
y cuatro leguas de caminos inaccesibles, la mayor
part desconocidos, donde la naturaleza en todo su
splendor mostraba las verdes carnes, virgenes de
nuestras selvas heri'das por la metralla de la lucha
y arrasadas por la conflagraci6n de los incendios,
donde se tomaron mas de veinte y dos pueblos y se
ocuparon armamentos, utensilios y viveres al ene-
migo, con solo unos escasos dos mil hombres ya que
la invasion nunca cont6 con mas de cuatro mil qui-
nientos, y eso solamente por unos dias en esta Pro-
vinci'a de la Habana,, cuando andaban juntos M6xi-
mo G6mez y Maceo; quien ha realizado ese portento
de estrategia, de habilidad, de arrojo y acierto, pue-
de afirmarse que era un elegido del Dios Marte, del
Creador de la Guerra, del que por vision y clarivi-
dencias sobrenatural sabia convertir las derrotas
en triunfos y en aelamadas victorias, de esas victo-
rias de Maeeo que ain fulguran con resplandores
divinos sobre las cumbres de las montafias que 61
igualara con su grandeza y a lo largo de las sabanas
que se extremecieron bajo su paso triunfal de cen-
tauro invencible. (Grandes aplausos).
Examinad los mis grandes guerreros de todas ias
6pocas y ver6is que Maceo, si no se destaeara y
sobresaliese por tantos triunfos increibles y no los
superase por tantas victorias aleanzadas, siempre
se presentaria como el inico, porque no se sabe de
ninguno que haya pasado a la posteridad con veinte
y site heridas en el cuerpo, que a manera de entor-
chados, cruces y condecoraeiones sublimes alcanza-
das en el yunque de las m6s cruentas acciones de
guerra, fij6 el Destino en su vida para llevarlos en
alas gloriosas a la inmortalidad serena.
Maceo, que hizo possible el triunfo de la Revolu-
ci6n cubana, llevando con su pujanza y entereza a
los limits oecidentales de la Isla, el Ej6reito Inva-
sor, desmoralizando al enemigo que le veia camper
impunemente por todas parties, en las mismas puer-
tas de la Habana y que llevaba, como habia ofrecido,
su eaballo a beber las aguas del Almendares, y d
quien el ej6reito libertador veia invulnerable como
un modern Aquiles y que con aquella invasion que
no pudo ser detenida, se extremeci6 el a Iwi. cubana,
como si un cosquilleo nervioso le hubiera sacudido
su espina dorsal y le hiciese ver que la guerra pu-
jante se arraigaba para triunfar y que en la tierra,
en el aire y en los cielos de Cuba hermosa, se cum-
plia el juramento que los Maceo y demas mArtires
de nuestras luchas libertarias habian lanzado a to-
dos los espacios, de Cuba libre e independiente.
Del Titan que como otro modern Prometeo, el
Genio del Fuego, cumpli6 a su paso las 6rdenes acor-


''i'~'-.~m~t..~ .-iT









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTATIVES 7


,dadas, haciendo que las intensas llamas y densas hu-
maredas que al cielo lanzaban sus espirales, se es-
parcieran por el horizonte de la Patria irredenta,
proclamando la fire decision de un pueblo que ha-
bia ofrecido morir por aleanzar su just y necesaria
liberaci6n, y que suplicado Maceo, para que acep-
tase una fuerte suma de dinero, como contribuei6n
de guerra, para que no se quemasen los cafaverales
del Ingenio "Espafia", situado en el Perico, se nie-
ga y dice: "que la media era general y que ade-
mAs, la Revoluci6n no se compraba, ni se vendia".
Hay un combat en esa campafia de la invasion
que a mi juicio fu6 decisive para el triunfo de ella
y para la causa cubana y que muchos citan en el
conjunto, sin apreciar debidamente su importancia
y trascendencia. Es el combat de Coliseo, en la
Provincia de Matanzas. No le destaco por su fiere-
za, ni por el valor ni arrojo ofrecido, ni por los
muertos y bajas causadas, ni porque en 61 le mata-
ron el caballo al genial invasor, que otros muehos
hubo en que igualmente se ofrecieron tantas o ma-
yores pruebas de heroismos, sino porque al fracasar-
le alli el plan a Martinez Campos de querer en per-
sona, con todos los elements combinados y acumu-
lados en su favor, detener, aniquilar y veneer a la
Invasi6n, y no lograrlo, se consigui6, moral y mate-
rialmente el triunfo de la guerra, hasta el punto de
que ese combat, dado en 23 de Diciembre de 1895,
fu6 el filtimo en que tom6 parte Martinez Campos
y el que di6 lugar a que 6ste, desde alli, segfin
se cuenta, utilizando una mesa que todavia existe
en la estaci6n del Ferrocarril de LiTnonar y que de-
bia figurar en un Museo, redactase el cable que puso
al Gobierno de Espafia, presentando su renuncia,
pareciendo que las palabras que afirman dijo cuan-
do se embarc6 de "que se llevaba la bandera" re-
sultaron mi's tarde, prof6ticas. (Aplausos).
No se puede seguir a Maceo en esa campafa mara-
villosa de la invasion y en la deslumbrante de Pinar
del Rio, de la que hablan con mhs elocuencia que
todas las palabras, la vision fantistica de aquellas
cargas geniales y sangrientos combates de Candela-
ria, Vifiales, Ceja del Negro, Artemisa, El Rubi,
Consolaci6n del Norte, Cacarajicara, Galal6n y tan-
tos otros no menos gloriosos.
Pero si recordemos la emocionante an6cdota de
Rio Hondo para darnos idea del heroismo de aquella
contienda. El General Maceo, que recibi'6 una heri-
da de bala en una pierna, en ese combat, sigui6
peleando bravamente, como si nada le hubiese ocu-
rrido para dar el ejemplo a sus soldados y cuando
se terminal la pelea y recorre el campo se encuentra
que entire la gente bisofia le habian hecho muchas
bajas y con gran asombro observe que aquellos mu-
chachos solo tenian, algunos, machete de trabajo, y
otros exclusivamente, el vaso de metal de beber que
al sonar contra la montura parecian que eran sus
armas, y 61, que estaba acostumbrado a ver la muer-
te sin inmutarse, lleno de emoci6n exclam6: "Yo
nunca habia visto' esto, gente novicia que ataca iner-
me al enemigo con el vaso de agua por todo utensi-
lio, y yo que les daba el nombre de impedimenta"
Lo que demostraba la confianza que 61 inspiraba,
que hacia pensar a sus soldados que con su s61o nom-
bre, con su sola reputaci6n era bastante para triun-
far, de esos soldados que hicieron buena la frase del
historiador fanoso, que afirm6, que "la mejor espa-
ida era la que se i.dain cob la reja del arado". (A'pla'u-
80s).


Su voluntad y seguridad en el triknfo nunea las
perdi6, las que prob6 una vez m6s, cuando despu6s
del combat que se di6 cerca del Central Santa Lu-
cia, en esa campafia de la Invasi6n, le dice aquel
gran cubano Perfecto Lacoste, que tan excelente
servicios prest6 a. la Revoluci6n: "General, he oido
decir a los del c6nclave autonomista que si usted
pasaba el estrecho del Mariel, seria mas i-;ni.. que
Anibal", a lo que contest Maceo repentinamente:
"Yo no s6 -donde queda esa angostura de las tor-
mentas, pero deme mafiana por situado en la Pro-
vincia de Pinar del Rio" y asi lo eumpli6.
Maceo, que probaba la alta justicia con que pro-
cedia y la rectitud de sus principios manteniendo
la discipline, la ley y la moral en las filas insurrec-
tas, con tanta severidad que basta recorder que en
Laguna de Piedra, cerea de Vifiales, fueron ahorea-
dos por su orden tres salteadores que pensaron que
el robo y la depredaci6n eran Ipermitidos por el Ge-
neral Maceo; que en Calimete, prefiere correr el
riesgo de salir herido antes que desistir que se con-
tinue celebrando un Consejo de Guerra, bajo el ata-
que enemigo, para que pudiera ser ejecutado un
soldado que habia cometido un grave delito y que
en Murga, Crimea, Provincia de Matanzas, tiene la
resoluci6n que firmarian como magistrados los m6s
ilustres jurisconsultos, y aplaudirian los mas exigen-
tes caballeros, porque cuando se lleva ante 61, con-
ducido y fuertemente amarrado a un individuo que
habia. matado a un soldado del ej6rcito invasor y
ese individuo gritaba que "lo mismo se lo diria a
vuestro General Maceo, que si 61 es hombre de ho-
nor aplaudirA mi conduct" el caudillo dem6crata,
con admiraci6n de todos, se acerca y le dice: "Yo
soy Maceo, qu6 le pasa a usted, hable sin temor al-
guno", y aquel hombre refiere que 61 estab.a en su
casa y sali6 al portal a ver el cruce de la invasi6a
cuando varies hombres armados penetraron en su
morada, de los cuales uno mis atrevido se intern6
en la alcoba donde afin estaban recogidas en la cama
su esposa y su hija y que estando en peligro el ho-
nor de ellas habia disparado y matado al agresor,
por lo que fu6 amarrado por los otros compafieros,
y a propia petici6n suya conducido ante la presen-
cia de Maceo", y 6ste, abierto, digno y just, le di6
un fuerte apret6n de manos y le dijo: "muy bien
hecho, amigo, asi aprenderAn a respetar las easas
de familiar" y dispuso,que se le quitaran las ligadu-
ras, que se le devolviesen sus armas y la insignias
y uniforms de Coronel de Voluntarios que se le
habia encontrado en un bail y que se le diese un
salvoconducto. (Aplausos).
De ese hombre extraordinario, que no se confor-
ma con esos rasgos sobresalientes de una personali-
dad superior, sino que da prueba de sus numerosas
y variadas facultades en todos los aspects. De 61,
que halagado por la fortune de las batallas no le fal-
tan los halagos de los amigos, para pedirle que tu-
viera ambiciones y no se conformase con ser el ar-
bitro military, sino que lo fuese tambi6n el politico,
y si ya en la guerra del 68, contest al General Vi-
cente Garcia, en la forma ya conocida y recordada
por mi anteriormente, y mas tarde, cuando se trata-
ba de buscarle Jefe a la nucva revoluci6n se le ve
y ke le indica que acepte, contest que debia elegirse
al Maestro de todos, al Gral. Maximo G6mez, que
por sus prestigious y autoridad le correspondia, cot
lo que desaparecerian todos los prejuicios, pues 61
se seitia feliz y satisfecho con serle fitil a su patria
desde cualquier pisto, y desptus, en esos dias fina-









8 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES


les y terrible del afio 96, le vemos ser igualmente,
el hombre despojado de toda ambici6n, pues cuan-
do se le describe para que asuma los destiios de la
Repfiblica como Presidente del Consejo de Gobier-
no y como General en Jefe del EjBrcito Libertador,
ya que asi se iba a acordar por las desavenencias
surgidas entire el Presidente Cisneros Betancourt y
el Gral. G6mez, exclama: "iPobre Repuiblica, si ha
de navegar por esas aguas muertas!". Y como mis
tarse se insistiese dici6ndole que todos estaban con-
formes en que 61 fuera el Jefe supremo, porque su
aureola subyugaba a todos, y que s6lo no estaba de
acuerdo el Gral. Rafael Portuondo, pero que 61 po-
dia sumarlo con solo hablarle, contest con ruda
franqueza: "Portuondo es el finico que piensa como
yo, rechaza los golpes de Estado".
Y esa situaci6n es la que le hace enviar en 22 de
Noviembre de 1896, v6ase qu6 fecha tan cercana a
su muerte, a New York, al cubano digno y esclare-
cido, orador de vigorosa imaginaci6n y coraz6n viri]
de sublimes arrebatos patri6ticos, Don Manuel San-
guily, lo que prueba tambi6n su prop6sito de no de-
jarse seducir por los cantos de sirena de sus amigos,
una carta de la cual reproduzco este bello p6rrafo:
"Hace falta alguien, una personalidad sali'ente y
prestigiosa que a la vez que imprima fuerte impulso
a la revoluci6n, la 'prepare y eneamine a un future
venturoso y tranquilo... Creo que estando Ud. en
el pais, podia anticiparle ese beneficio a sus com-
patriotas".
Cuyas preocupaciones se aumentaron con una filti-
ma carta del Gral. Rafael Portuondo en que le decia
que solamente 61, con su prestigio inmenso podia de-
volver el orden y la conciliaci6n que amenazaba
romperse en los altos poderes politicos de la Repii-
blica, manteniendo el Gobierno constituido, y ya in-
quieto decide dejar a Pinar del Rio, y es entonces
cuando cruza la Trocha del Mariel, por mar, en aquel
frigil bote que parecia acompafiado por las sombras
de las piraguas de Hatuey, en aquella hora en que
el hombre que habia vencido en la tierra, en los fra-
gores de todos los combates, se entregaba con toda.
su enorme historic y responsabilidad a merced de
las bravias olas.
Y nos encontramos ya en la Provincia de la Ha-
bana, con el infausto lugar de San Pedro de Her-
nandez en Punta Brava, donde cay6 aquella grande
encina, aquella ceiba milenaria de nuestros bosques
que habia resistido el fragor de todos los huracanes,
sin que ninguno la derribase, y que ante la verdadera
cathstrofe se erguia altiva y victoriosa para venir a
caer mas tarde, desplomado como un mundo que
rueda desde lo infinite, al soplo ligero de una sim-
ple esearamuza. Era que el mismo Dios Marte no
quiso quitarle grandeza a su caida. En una opera-
ci6n famosa, de aquellas gigantescas que 61 sabia
emprender, su muerte habria dado la sensaei6n de
que al fin fu6 vencido, pero cayendo en Punta Bra-
va, en combat sin importancia, no es el triunfo del
guerrero adversario que le venciera con su pericia
y superioridad military, sino la llamada del destino,
que considerhndolo cargado de la mayor gloria que
puede alcanzar un hombre sobre la tierra, quiso sa-
car su cuerpo de esta vida para dejar en eterno el
recuerdo glorioso de sus actos y su espiritu sublime
de sacrificios, sirviendo de orgullo y ejemplo in-
manente a todos los eubanos que encontrarAn siem-
pre en su memorial el manantial mAs puro del mas
grande patriotism. (Grandes aplausos).


Cay6 a la llamada del deber, cay6 a la llamada
del suelo, como diria Adriano Bertrand. El patrio-
tismo que es amor santo por la tierra donde naci-
mos, es tambi6n obligaci6n, alto deber, que cuando
se cumple se vive feliz y content, y cuando no se
responded a su clarinada, las dudas y dolores inquie-
tan a las concienci'as que antes fueron m6s tranqui-
las.
El M6dico insigne que espera anhelante del 6xito
de su bisturi devolver la vida al moribundo, el ar-
quitecto que hace en el espacio el milagro de elevar
las agujas g6ticas de la Catedral triunfante hasta
el infinite, como si quisiera enrosearla en el cielo,
el marine que se enfrenta con la horrible torment,
y en moment de angustia prevee el fracaso y pien-
sa en la vision fatidica del descenso del puente para
hundirse en la muerte y la nada, el quimico que
arranca en su laboratorio los mas ocultos secrets
a la naturaleza, o el que ofrece su cuerpo para ex-
periencias cientificas en bien de la humanidad, cum-
plen un alto y sublime deber que casi siempre les
di el triunfo y la. gloria perseguidas.
-1 Ah, sefiores, pero el military, el guerrero, el pa-
triota que en nimero reducido tiene que atacar a
fuerzas superiores o realizar un acto que sabe le
costard la vida, y que ante esa seguridad la misin,
la Ilevan various para que si uno no llega, llegue el
otro, y asi sucesivamente van todos, sin rebelarse,
caminando a la muerte, est6icamente, es para mi la
m6s grande y extraordinaria demostraci6n de lo que
puede el deber en el coraz6n lumano.
Todavia no he podido olvidar la emoci6n tan pr.)-
funda que senti haee pocos afios, a raiz de termi-
narse la filtima guerra europea, que tanto afect6 a
todas las naciones del mundo, cuando al recorrer
los campos ensangrentados de Verdfin, me encontr6
con lo que es el famoso monument de las trinche-
ras. Alli, en un reducido espacio la mano del hom-
bre ha conmemorado con la eternidad de las piedras
y la blancura del mArmol, uno de los mis gloriosos
actos de aquella guerra. Alli puede verse c6mo un
grupo de soldados, al mando de un official, viendo
que la destrucci6n y el horror envolvian pavorosa-
mente sus contornos, no sintieron flaquear sus fuer-
zas, sino que con la bayoneta calada y mirando para
el reloj y orden del official, esperaban el fiitimo minu-
to sefialado para atacar, y en esa posici6n fueron sor-
prendi'dos por un obfis que al explotar levant tan
altas columns de humo, piedra y tierra, que todos
quedaron sepultados en vida, pudi6ndose ver toda-
via aquellos valerosos de pie, con la bayoneta al
aire, como si afn estuvieran esperando el moment
de ir a cumplir con el supremo deber de ofrendar
a la patria, sus vidas gloriosas.
Y esa fu6 tambi6n la actitud de Maceo. El pudo
en el fuego de San Pedro, evitar el correr a la muer-
te, porque ya habia vencido en el primer moment
la sorpresa inicial y la acometida inesperada, pero
le atraia fatalmente el cumplimiento de su deber,
que nadie lo sinti6 mas hondo y sincere, y genial,
magnifico, se ofrend6 a la inmortalidad, en el gesto
sublime y her6ico del batallar i'ncesante por su Pa-
tria, donde no fue solo, sino que, como en el monu-
mento de la trinchera francesa, se le unieron en su
gloria otros heroes, que como su Ayudante Panchito
G6mez Toro, al verle derribado, grita, corriendo
majestuoso a inmolarse: "Yo quiero morir con el
General". (Grandes aplausos en la Cdmara y en las
tribunas piblicas).









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 9


Y ese Ayudante de leyenda, Panchito G6mez Toro,
que habiendo nacido en la manigua, a la manigua
rendia su tribute ms :caro, ese Benjamin del honor
y .de la lealtad, que en gesto apocaliptico busca la
muerte, no tendrA nunca palabras bastantes expre-
sivas, ni elocuentes, que traduzean a la vida todo el
bello y sentimental poema de su romAntica caida,
talidad a su 'General, sino que estando &ste herido
sangrando y moribundo, se abraza a su cuerpo en
ese dia figubre de San Pedro, en que transfigura-
das esas almas por el mas alto sacrificio, ascendie-
ron a la divinidad envueltas en la luz infinita del
mis puro patriotism, y ungidos por el beso casto
de la supreme gloria. (Aplausos).
Esa caida sirvi6 para probar una vez mas el ca-
rifio y consideraciones que mutuamente se prodiga-
ban aquellos dos colosos de nuestras guerras, Mi-
ximo G6mez y Antonio Maceo, por parte de aquel,
poniendo al hijo amado al abrigo y ensefianzas del
mis valiente y arrojado de los Generales y por parte
de 6ste, queriendo y deseando siempre que no pa-
sara nada a Panchito, de quien afirmaba que como
su progenitor, era intr6pido, leal y temible en los
combates, lo que le habia llevado a decir unos dias
antes de ese fatal hecho, que ya tenia decidido que
fuera a reunirse con su padre, pues no queria tener
responsabilidades de ninguna clase, como si ya tuvie-
se el presentimiento que le torture dos dias antes,
con el reeuerdo de los suyos que habian desapare-
cido y la vision de su esposa que vi'6 en peligro de
muerte.
Pensad sefiores, en el estoicismo de aquel viejo
General, Miximo G6mez, al enterarse de aquel eclip-
se que nublaba a la Patria y entristecia su alma do-
blemente, por la muerte del amigo y compafiero en-
trafiable, y la del hijo amado que tuvo su postrer
recuerdo para 61, diciendo en su agonia: "Ay, mi
padre. ". Juzgad de esa divina y superior forta
leza del Generalisimo G6mez, que lejos de entregar-
se a la desesperaci6n y lamentaciones propias de su
estado, porque no se debilitase su autoridad como
Jefe, y la revoluci6n sufriese, estoico, entero, varo-
nil, seca sus ojos y describe a Maria Cabrales, la
virtuosa y patriot sefiora del Titan, la expresiva
y emocionante carta que siempre quedarA como la
mrs bella palpitaei6n del alma de un padre que si-
lencia su dolor por el porvenir de la patria, y de
cuya carta recuerdo este sugestivo y pat6tico parrafo:
"Ud. que es mujer, Ud. que puede, sin sonrojarse ni
sonrojar a nadie entregarse a los inefables desbor-
des del dolor, lore, llore Maria por ambos, por Ud.
y por mi, ya que a este viejo infeliz no le es dable
el privilegio de desahogar sus tristezas, intimas desa-
tAndose en un reguero de ligrimas". (Grandes aplau-
SOs).
Nuestras revoluciones fueron campo abundante
para producer heehos her6icos de la naturaleza del
que nos arrebat6 a Maceo y su ayudante G6mez To-
ro, y si no es possible citarlos todos, como ellos me-
recen, porque aparte de que no alcanzaria el ti'empo,
tampoco tendria derecho a continuar abusando de
la bondadosa atenci6n que me presthis, y la que
'agradezco profundamente, creo que es de justicia
recorder, por lo menos uno, que guard gran analo-
gia y semejanza con el que acabamos de estudiar.
Me refiero a la acci6n de guerra, dada en la finca
Ofioro, cerca de Quivicin, en 30 de Julio de 1896,
por las fuerzas libertadoras, en que cay6 aquel bello


paladin de nuestra independencia, valiente, decidi-
do, devoto apasionado del ideal y miembro ilustre
de una ,preelara familiar cubana: Juan Bruno Zayaj,
quien en un asalto cae herido de un balazo en la
cara y tres heridas profundas en el pecho, y al que
su Ayudante Jesis Planas, va a rescatar con gesto
supremo y junto al Jefe sucumbe en el noble empe-
fio, confundiendo su sangre de h6roe, con la de aquel
hombre de ciencia que por la libertad de su patria
se hizo un grandiose guerrero.
Maceo visto y estudiado como guerrero, no ocul-
ta, ni nubla sus otras mfiltiples y revelantes facul-
tades que ya hemos analizado. Era un carActer rec-
to, entrado en el alma y el coraz6n del que habia
nacido y era por vocaci6n y temperament un sol-
dado magnifico de la libertad y con una conciencia
tan limpia que odi'aba la intriga, el enredo y la ca-
lumnia, la que no podia soportar ni en la figure
que la represent, pues en cierta ocasi6n en que una
vibora trat6 de morderlo, la cogi6 con las manos y
la aplast6 fuertemente contra un arbol.
Maceo se transform,6, por facultades propias e in-
tuitivas, desde el puesto humilde de simple soldado
al de General genial y del modesto trabajador de
campo, en el cerebro juicioso y acertado que hizo
decir a Marti, "que tenia tanta fuerza en la mente
como en el brazo" y de cuyas disposiciones tuvo
una que demuestra su alta vision de los deberes del
hombre de estado, haciendo que nuevamente se edi.
tase en los campos de la revoluci6n el peri6dico
"El Cubano Libre", que 61 habia fundado en la an-
terior campafia, bajo los auspicios de C6spedes, a
cuyo fin dispuso que se ocupase una imprenta que
habia en Nipe y encarg6 de la direcci6n del mismo
a su ayudante Mariano Corona, a aquel bayardo ex-
traordinario que honr6 a esta CAmara, figurando en-
tre sus miembros mrs ilustres y que dej6 como mo-
numento perdurable de su talent y elocuencia el
magistral discurso que sobre Maceo pronunciara
tambi'en en noche memorable como esta, en pasado
afio, y en cuyos pArrafos vemos todos la identifica-
cion y carifo con el jefe y reeibimos la sensaci6n
de que Maceo tenia clarividencias y aciertos para
escoger sus soldados, sus ayudantess, que se presen-
tan en la persona de Mariano Corona, como en la
de Panchito G6mez Toro y en los demds que tuvo,
asi como en la de su querido Jefe de Estado IMayor,
el her6ico y vali'ente General Jos6 Mir6, como la se-
lecci6n mks acabada del patriotism, valor y lealtad.
De Maceo, que gentil y apuesto, con su figure
apolinea, con su frente ancha, alta y abierta, que la
ciencia antropol6gica califica como la cabeza perfect.
ta y modelo de los grandes cerebros pensadores, que
parecia hecho para la vida de los salones y no para
la dureza y rigores del monte en plena campafia,
que de delicado y sutil, tenia altas exquisiteces espiri-
tuales que le llevaban a sentir profunda pasi6n por
las mujeres, a deleitarse moments antes de su
muerte con las recitaciones de versos y poesias y
narracciones hist6ricas que le hacia Mir6; que le
gustaba andar limpio, usando buenos perfumes, des-
envolviendo gentiles maneras y que odiaba la bebida
y detestaba el humo del tabaco hasta el punto de
que nadie, a excepci6n de su hermano Jos6 pudiera
fumar en su presencia y que 6ste viendo una vez
que se quedaba solo por esa causa, exclama: "Miren
ustedes que mi hermano es pinturero, le hace dafio
el humo del tabaco como si fuera una damita roman-
tica. Yo no s6 como los espafioles no lo combaten









10 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


con las cachimbas encendidas", lo que el prop'io
Maceo habia confirmado cuando dijo que Martin,-z
Campos "lo tenia mareado con sus pitillos", en la
Conferencia de Baragui.
La caida de nuestro hiroe mAximo, no extremeci6
solamente la tierra cubana, ni la tierra de la Amn-
rica hermana, sino que el desplome de aquella figure
homerica, que todo fu6 grandeza, arrebato e ilumi-
naci6n en su obra, de rapido concebir y mis ripido
ejecutar, resplandeciente como el rayo lleg6 hasta
la Europa y tuvo noble eco en la inmortal Roma, la
tierra y cuna del divine Arte, la que di6 a Miguel
Angel, que resucit6 la bellaza celsica en sus ge-
niales creaciones, y a Rafael, el de las cars frescas
y rosadas bajo cuyas lines parece que late la san-
gre y palpita la vi'da, la que tuvo a su Maceo en los
Gracos y sobre todo en Garibaldi, aquel joven gene
ral que form la legion italiana para pelear por la
libertad de la America en el Uruguay y que despu&s
conquist6 la capital de su patria, la excelsa Roma,
a los golpes magnificos de su brazo y su cerebro, da
ese eterno Garibaldi que se hacia acompafiar en las
campafias por su mujer Anita, como Maceo por Ma-
ria, y que como Maceo, lo mismo peleaba de General
como de soldado y que como l1, inquieto, valeroso,
emotivo, pasional y arrebatado so entregaba por
complete a ]a libertad, y si M1 .. tuvo por ]ema
Independencia o Muerte, 61 tuvo tambin el leima
que figura puesto en letras de oro en el monument
que se levanta frente a los Palacios del Vaticano y
que fu6 su famoso grito de guerra: "Roma o Mor-
te". (Grandes aplausos).
Y ese pueblo, que on cada Ciudad y en cada Villa
ha levantado una estatua a Garibaldi, eneontr6 las
mi'smas grande afinidades en Macco y cuando nues-
tro genial guerrero cay6 en la triste tarde de Punta
Brava, y lleg6 a oidos de aquella Naci6n, su Parlamen-
to, el de Cicer6n y C6sar, el de la Roma inmortal, cuna
del derceho y de las bellas artes, le rindi6 en 28 de
Febrero do 1897, su tribute, su apoteosis oficialmen-
te, y esa condolencia espontanea fua una T .i. -
ci6n para Cuba que veia como sus hombres eran
comprendidos en el Exterior, y a la vez qne se pro-
baba que aqui los mirtires caian y se luchaba por
una grande y alta idea, la de la libertad de la Pa-
tria.
He concluido con el studio de nuestros heroes y
llegamos a la Repfiblica que ellos forjaron en los
cruentos dias de la guerra y que hoy, abierta, noble
y generosa olvida de todo coraz6n sus viejos reneo-
res para abrir sus carifiosos brazos a la dulce cor-
dialidad y la optimista esperanza y si revive el pasa-
do brillante de sus gloriosas luchas por su just y
necesaria liberaci6n, no lo hace para aventar odios
y regar la discordia, que hay muchos lazos afines y
fuerte raigambre que no se pueden arrancar, ni barrcr,
sino para hacer los honors merecidos a sus valien-
tes, abnegados y gloriosos centauros de su indepen-
dencia y para mantener siempre eneendida y abier-
ta a todas las miradas, la lampara votiva do nuestro
alto patrioti'smo que proclame a todo el universe que
si en el ayer fue her6ica y sublime, puede probar m
el mafiana, ante circunstancias adversas, la misma
deslumbrante grandeza y el mismo generoso sacrifi-
cio de sus pasadas epopeyas. (Grandcs aplausos).
Sefiores, voy a terminar muy pronto no sin que
antes pida sinceras excusas a ustedes per lo extenso
que result este pobre discurso que s6lo se sostiene
por la gentil benevolencia de mis distinguidos y


honorables oyentes y en la alta inspiraci6n que siem-
pre produce el studio de las dos figures centrales
de este tema, que come la de todo los demas mhr-
tires de nuestra Patria, conmemoramos en este acto.
Si recordais las elocuentes oraciones pronuncia-
das desde este mismo lugar en anteriores afios, o
las habris leido, encontrareis que en much de ellas
y al final, se hace la invocaci6n de la sombra augus-
ta del Titan, para pedirle que guiase per firmes y
seguros rumbos el porvenir de nuestra Repfblica,
o para tocar en el mArmol duro de su tumba y pedir
el milagro de su resurrecci6n, al decir de Corona;
o la doctrine cristiana de que los cubanos se ama-
ran los unos a los otros, segin Juan Gualberto G6-
mez; o que come un relhmpago pasare su vision
trigica por los ambitos seronos de esta Cimara, ex-
presi6n feliz del profundanmente elocuente Cortina,
y eso que entonces parecia reflejar las ansias y an-
helos de todo este pueblo que buscaba eo rayo divine
que desvaneciese todas las dudas y pcsimismos ame-
nazantes de nuestra Patria, se recuerda hoy para
decir que esas voices no se perdieron en cl vacio, y
que Ia Historia, abnega.cin, desinter6s, patriotism,
intcegridad y i. '... de M'[ .. .:, y dem.is m.artires
cubanos, cstan inspirando el desenvolvimiento y mar-
cha triunfal de la Repfiblica luminosa de nuestros
dias.
Do ali que hoy nos sintamos -.ii;- i..- al powder
mostrar al recuerdo de tantos gloriosos heroes, esta
Republican cordial de Marti, que consolida sobre las
bases mnas n i,,' -. y de mayor prestigio, un gobernan-
to austero, de grandes energies morales, de fecundas
iniciativas y de altas inspiraciones patri6ticas, come
el actual honorable Prcsidente de la Reptiblica, Ge-
neral Gerardo Machado y Morales. (Grandes aplat-
sos).
Ese es el mis valioso, mas sentido y mejor home-
naje que podemos ofreeer a esos centauros do la
divinidad que i .n para levantar una Repfiblica
decent y aureolada. por las mas puras virtudes.
Podemos decir a los mArtires que tienen "en su
tumba un ramo y una bandera" como Marti, o un mo-
numento y obelisco como Miximo G6mez y 'i. y
a los espacios done moran las almas I..'.i. para
que so lo comuniquen a los ignorados y poididos
anoni'mamente en la tierra aniorosa que cubri6 sus
tumbas la naturaleza con las I I. .. de su tupido fo-
llaje y embalsam6 con los aromas tibios y perfuma-
dos de nuestros valles, que hoy tenemos la Repibli-
ca que ellos sofiaron y que ellos quisieron; done ]a
Justicia humana es igual para todos, porque Astrea
no corre su venda ni inclina la balanza; que cl di-
nero del tesoro pfbiico no sirve para el onriqueei-
miento de los servidores del Estado, sine para la
mis exacta y honrada aplicaci6n que -... .;i los
Presupuestos de la Naci6n y Leyes especiales; que
las guerras fratricidas que antafio, por tres veces
eniutaron los ecrazones cubanos, desapareeieron y
so borraron para marcar, por primer vez, en nues-
tra historic, la cooperaci6n desinteresada y noble do
todos los Partidos I'.!ii;... organizados en todo lo
que ticnda a ennoblecer y consolidar la Patria; que
la Repfiblica ignorada e indiferente para el exterior,
se respeta y consider hoy come una de las mas
formales en el page de sus deudas y se le ofreee
dinero sin mis garantia que su buena fe, y se le re-
conoce capacidad y soberania propias para coneer-
tar tratados internacionales y para implantar nue-
vos aranceles; de esta Repfiblica que .aparece des-









DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 11


tacada y esclarecida en los torneos mundiales de la
inteligencia y sabiduria, donde por obra de uno de
sus mas preclaros y eximios hijos, ilustre de veras
y notable en todas sus multiples y brillantes facul-
tjarl., doctor Antonio -i,,il. : de Bustamante, en
-tio de Janeiro, su C6digo de Derecho Internacional
Privado, se accpta por la Comisi6n de los mis so-
bresalientes jurisconsultos y sea, fundamentalmente
un triunfo de Cuba; quo en el Tribunal de Justicia
International del Haya, le tengamos figurando y
dando honra a este pais, en uno de los puestos de
Juez permanente del mismo. (ovacidn, grandes aplau-
sos) y que en la Liga de las Naciones obtengamos por
el prestigio de este gobierno, por el acierto del Secre-
tario de Estado doctor Martinez Ortiz, quo ademais
de su alta representaei6n tiene en este acto la mas alta
del Honorable Sr. President de la Repdblica (ovaciin
y grandes aplausos) y la babilidad, inteligencia y ta-
lento de nuestros comisionados doctors Ferrara, Cor-
tina, Agiiero y demis distinguidas personalidades que
la forman, el desemperiar uno do los puestos ejecutivos
en el Consejo de dicha Liga, honor que pocas Nacio-
nes alcanzan y mas reducido ain para las pequefias
en fuerza y en extension territorial, y que, pr6xi-
mamente, en el venidero mes de Enero, veamos reu-
nidas en esta capital, asistiendo a la Sexta Confe-
rencia Pan-Americana, las 21 Repiblicas de la Am6-
rica y como especial distinci6n, que ningin otro
pais ha logrado todavia, la visit del Honorable se-
fior Horacio Vizquez, Presidente de la Repiblica de
Santo Domingo, la tierra hermana y carifiosa que
nos di'6 a nuestro Generalisimo MAximo G6mez, y
al Honorable Mr. Calvin Coolidge, Presidente de los
Estados Unidos de la America del Norte, la tierra
fecunda y fuerte, noble y gencrosa, que ayud6 deei-
sivamente a Cuba diciendo en su "joint resolution"
que nuestro pueblo, "es y de derecho debe ser, libre
e independiente" y que no conforme con ello uni6
la sangre desinteresada y altruista de sus soldados,
de Wood y Roosvelt, a la de los soldados cubanos.
de Calixto Garcia y Castillo Duany, en las jornadas
her6icas y il.il,,l;-.i- del San Juan y el Caney. en
Sinti.i,.' de Cuba. (Grandes y prolongados aplausos).
Ninguna persona, nadie, en fin, puede ver en mis
palabras halago, ni li'sonja. cortesana que desprecio
y no quiero, ni necesito, ya que s6lo me produzco
sincere y leal en esta apreciaci6n que hago como cu-
bano que se siente feliz al ver que en oportunidad
como esta no es la voz dolorosa del fracaso y de la
incapacidad la que nos mueve a prorrumpir en la-
mentaciones, sino la risuefia realidad triunfante del
present que contempla como uno de los nuestros,
prueba desde ]a mis alta magistratura de la Naci6n,
que para ser dignos, capaces y virtuosos en el Go-
bierno, no necesitamos de mentors o auxiliares ex-
tranjeros.
Y termino, sefiores, recordando el bello Museo de
la Guerra que existe en Paris. Alli, per disposici6o
habilisima de los artistas consagrados que lo hicie-


ron, aparecen en los frescos de un circulo amplisimo,
todas las Naciones que tomaron parte active en la
l6tima guerra eurepea, y es de admirar como en el
cuadro que corresponde a cada uno de los ejercitos
aliados contendientes, se observe, como si fuera
realidad vivientd, la formaci6n de sus soldados que
jubilosos lanzan por sus mIs sonoros elarines y sus
mis herAldicas trompetas, las alegrias de la victo-
ria y se retrata en la cara de cada uno de sus Jefes
y heroes mas notables, la honda y profunda satis-
facci6n por el triunfo alcanzado, y, en aquellos ins-
tantes, en que parece que la embriaguez del 6xito,
los himnos y marchas triunfales de tantas bandas de
mfisica confundidas habrian de hacer olvidar a los glo-
riosos muertos, se ve a una bella mujer enlutada que
represcnta el alma de la Naci6n triste y llorosa, llevar
entire sus brazos una gran corona de laurel y depo-
sitarla en el lugar aislado, solo, en que se encuentra
rodeado por las banderas, trofeos y cafiones quita-
dos al enemigo, el monument de todos los heroes
y martires caidos por la Patria; y nosotros que te-
nemos hoy ante nuestra vista, en formaci6n real y
palpable los cuadros del mis vistoso triunfo, en que
todos los vientos pregonan los Exitos y las victorias
alcanzadas en las batallas de la paz y del civismo,
no olvidamos tampoco, en nuestro jfibilo, a nuestros
heroes y mirtires inmolados, sino que como en ese
pasaje citado do la Francia gloriosa, llevamos nues-
tra inmensa corona de laurel a sus tumbas, hacien-
do que esta mafiana en el Cacahual, mas tarde en la
colosal estatua ecuestre del Titan que border el Ma-
lec6n y se clava en el centro del parque de su nom-
bro y ahora en la solemnidad augusta de esta sesi6n,
el Campo y la Ciudad, el Mar y la Montafia, se alcen
como un grito vibrant de la naturaleza, represen-
tando el alma integra de la Patria cubana, para 1lo-
rar y bendecir a sus muertos mis queridos, a esos
queridos muertos que hoy representan, por la dolo-
rosa y trigica rememoraci6n del site de diciembre
de 1896, esas dos figures hom6ricas de Antonio Ma-
ceo y su ayudante Panchito G6mez Toro, que juntos
en la pelea,'juntos en la caida y juntos en la tumba
de la madre tierra, amorosa, estin en la gloria, como
di'jese el inmenso y vigoroso poeta Agustin Acosta,
en estos tiernos y dulces verses de su famoso Canto
a Maeco:
Y EL y ti, desde arriba, eternamente unidos,
han de velar en estas campifias venturosas,
con la ternura ingenua de quien construye nidos
y la fruici6n est6tica de quien cultiva rosas... !
He dicho.
(Ovacidn prolongada, grades a.plausos en la Cd-
mara y tribune del pfiblico, recibiendo el orador abra-
zos y felicitaciones).
Sn. PRESIDENTE (GuAs INCLAN): Se levanta la se-
sion.
(Eran las 11 p. m.).


IMP. P. FERNANDEZ Y CA., PI Y MARGALL 17, HABANA


- .1 -j "I',




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