Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
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Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01154
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text



REPUBLICAN DE CUBA


DIARIO


CAMERA


DE


SESIONES


DE LA
DE REPRESENTANTES


DECIMOTERCERO PERIOD CONGRESSIONAL
PRIMERA LEGISLATURE

VOL. XLVIII LA HABANA 21 de Mayo de 1927 NUVI. 10


APENDICE



Discurso pronunciado por el doctor Giordanc Herr6ndez Dou, Representante por la Provincia de la
Habana, en el aicto solenine celebrado por el Congreso, el dia veintiuno de Mayo de mil nove-
cientos veintisiete, al conmemorarse el Vig6simo Quinto Aniversario de la Constituci6n de la
Repifblica.


SR. PRESIDENT (VAZQUEZ EELLO) : Se abre la se-
sion.
(Eran las 9 y 10 p. m.).
Tiene la palabra el Dr. Giordano HernAndez Dou.
SR. HERNANDEZ DOU (GIORDANO) : Sr. President
y Sres. Representantes:
Al festejar ahora la Repfiblica el vigesimo quinto
aniversario de su constituei6n definitive, viene a mi
memorial la imborrable impresi6n que dejara en mi
alma de niho aqrel nuestro primer 20 de MIvayo de
1902, en qne el pueblo de Cuba, despues de fervo-
rosos anhelos de libertad y cruentas luchas por su
emancipaci6n, asistia, con el alma plena de hala-
giiefias esperanzas y prometedores optimismos, a la
consagraci6n de su soberania como nacionalidad in-
dependiente en el concerto de los pueblos libres de
la Tierra. Y recuerdo, que ante la majestuosa so-


lemnidad de aquel instant senti sobrecogerse mi
alma de sfibita emoci6n y que una ligrima, home-
naje instintivo de patriotism, surc6 mi mejilla,
cuando en medio del jfibilo de la muchedumbre, en-
tre el ronco clamoreo de la artilleria y a los magni-
ficos acordes de las bandas militares, ascendi6 lenta
y triunfal la sagrada bandera de la Patria, cien ve-
ces oreada al soplo ardiente de los combates y aho-
ra majestuosa y gallarda sobre el invisible mAstil
de nuestros corazones, dando sus pliegues a los vien-
tos para ser besados por el hAlito fecundo de la
Libertad.
Y yo pienso, sefiores, que de esta bandera, sim-
bolo de los dolores y sacrificios de las generaciones
que consumaron el milagro de la patria libre, y de
aquella lIgrima de nifio, simbolo de amor purisimo,
surgi6 en sintesis luminosa de recuerdos y esperan-
zas, el alma de la Repfiblica; de la misma manera
qne del drama pavoroso del Calvario y de las !i-
grimas de Maria de MI-,l1 I!.i, brot6 la mis tierna
y poetiea pagina del misticismo cristiano, pigina de








2 DIARIO DE SESIONES DE-LA CAMERA DE REPRESENTANTES


pateti'co .. i. y d consoladoras promesas de
redenci6n. (Aplausos).
Y a in cuarto de siglo de distancia de aquella
memorable efem6ride, experiment anklogo senti-
miento de intense satisfacci6n patri6tica al contem-
plar, a trav6s del desenvolvimiento hist6rico de nues-
tra nacionalidad, como a pesar de todas nuestras
inexperiencias de pueblo joven, reina entire los cu-
banos el mns amplio espiritu de cordialidad no em-
pequefiecido por los odios fecundos de una politic,
primitive y partidarista, y que cada uno cumpie
con sus deberes ciudadanos en aras del bien pilbli-
co; porque el sentido de la ire.ponsabilidad y disci-
plina colectivas, y el respeto al principio de autori-
dad han arraigado fuertemento en nuestras c.ostum-
bres pfiblicas, merccd al patriotism nunca desmen-
tido del cubano y a la eficiente y honrada labor de
nuestro actual Presidente, que si fu6 grande en la
guerra como soldado de la Patria es mas grande en
la paz como estadista y gobernante, manteniendo
en toda su pureza y dignidad el ideal de ]a Repfi-
blica, empapado en la diAfana luz de la Justieia,
aspiraci6n supreme de la Democracia, que debemos
levantar -como en el dulce suefo de nuestro Ap6j-
tol- a la altura de nuestras palmas. (Aplausos).
Y menguados s ,riamos si en los transports de
natural regocijo que Ilena nuestras, almas olvid-i-
rano6s render just tribute de agradecimiento a la
noble naci6n norteamericana que cooper eficazmer-
te a convertir en realidad el anhelo de nuestros ma-
yores; lo mismo que a las demhs Repiblicas herma-
nas de 'AmBriea a cuyo calor encontraron hospitala-
rio asilo los expatriados de la Revoluci6n; lIgao.- *
que se abrian de par en par mitigando los rigores
del exilio, brazos fraternos que los estreehaban y
palpitar de corazones al unisono de los mismos sen-
timientos, en esa intima e indestructible comuni6n
de pueblos vinculados en el mismo origen, con men-
talidades afines y analogas ideologias, ligados por
el nexo spiritual de la maravillosa lengua de Cas-
tilla, que aprendimos a modular de nuestras madres
en la cuna, en la que hemos cantado las encendidas
estrofas de nuestros arrebatados amores, y en la que
balbuciremos nuestros postreros y apagados pensa-
mientos para invocar a Dios en los instantes filti-
mos de nuestra existencia. (Aplausos).
Prodigiosa lengua, sefiores, en la que el glorioso
mutilado de Lepanto escribiera la mis maravillosa
joya de la literature universal, trasunto field de la
naturaleza humana, en la que durante siglos ha lei-
do la Humanidad sin haber terminado su lectura;
en la que dijera Gareilaso las dulzuras y ternezas
de la vida pastoril; en la que el divino Herrera
desbordara la inspiraei6n de su 6pica fantasia; en
la que el inmortal Dario, padre de la lirica contem-
porfnea, cincelara las preciosas gemas de su encen-
dido ndimen; y en la que nuestro gran Heredia can-
tara la impresionante grandeza del Niagara en ver-
sos tan :g'i;' t.-.. -, como el espectuculo mismo de
aquellas cataratas en las que solo faltaban, para el
proscripto bardo, las palmas deliciosas de nuestras
ardientes llanuras, mecidas al soplo de las brisas
bajo el cielo purisimo de nuestra Patria. (Grandes
aplausos).
Al conmemorarse en esta noche por el Congreso
de la Rep-iblica, sus veinticinco afios de existencia,


ha querido mostrar al pueblo de Cuba, de cuya vo-
luntad es depositario, el resume de toda su labor
parlamentaria durante ese lapso de tiempo, sin pen-
sar tal vez, que mi palabra habrd de desfallecer
ante la magnitude del empefio y que mis labios solo
podrhn expresar d6bilmente cudn fecundo y prove-
choso ha sido para los intereses colectivos, el es-
fuerzo de los legisladores cubanos que si equivoca-
dos a veces se han inspirado siempre en el mis acen-
drado patriotism, salvando por encima de todos
los enconos i.ii. **, y de las malquerencias parti-
daristas, la dignidad de la Repfiblica y ]a intangi-
bilidad de sus instituciones.
SQue no en balde desde estos mismos eseafios le-
vant6 en miltiples ocasiones su palabra sapiente y
luminosa aquel nuestro incomparable maestro Gon-
zAlez Lanuza y en el sal6n de sesiones del Senado
parece que ain se escuchan los vibrantes ap6stro-
fes, las magnificas imggenes y los brillantes concep-
tos de Manuel Sanguily, a quien el Genio de la Elo-
cuencia al besar su frente prefiada de nobles pensa-
mientos marc en ella el sello indestructible de la
Inmortalidad!
Yo no he de pretender en esta noche pronunciar
una disertaci6n acad6mica analizando minuciosa y
detalladamente desde el punto de vista de la criti-
ca juridica la labor del Congreso, porque ello re-
sultaria Arido y fuera de la. indole de este aeto, sino
que he de referirme en forma sintPtica y compren-
siva al esfuerzo realizado por los legisladores cu-
banos para satisfacer, en normas de conduct obli-
gatoria, las exigencias y necesidades reclamadas ur-
gentemente por el interns coleetivo.
Y yo afirmo, sin que pueda tachfrseme de parcia-
lidad, que nuestro Congreso ha estado siempre aten-
to a todas las palpitaciones del alma national, para
traducir en formulas legislativas los dietados de la
opinion pfiblica, que no es, afortunadamente, la de
los eternos inconformes, roidos por la impaciencia
y por la envidia, sino la de los ciudadanos sensatos,
exentos de apasionamientos, prestos a la reproba-
ci6n o al aplauso, a la censura acre o al elogio me-
recido, y que llevan perennemente en sus concien-
eias, como atributo de su grandeza moral, un ideal
inmaculado de Justicia.
Es verdad que hasta ahora no hemos llegado a
una reform integral de nuestra legislaci6n, susti-
tuyendo todos los C6digos que actualmente rigen
por otros de formaci6n netamente cubana; es tam-
bi6n cierto que sobre muchos problems de los que
hoy preocupan a la mayor parte de los pueblos ci-
vilizados del Planeta, nuestra producci6n legislati-
va ha pecado de lenta e incomplete, pero es tambi6n
necesario que se reconozea que el sentimiento por sf
solo no puede ser fuente exclusive de inspiraci6n
juridica, sino que la reflexi6n, proyecthndose sobre
las necesidades y exigencias colectivas de un pue-
blo, en un moment hist6rico determinado y de
acuerdo con el grado de su evoluci6n juridica, de-
be predominar sobre aquel; a la manera que en el
individuo, para perfect equilibrio, la raz6n debe
gobernar los impulses muchas veces irrefrenables
del coraz6n human.
Y es que el Derecho no es la creaci6n arbitraria
del legislator, ni el elaborado artificioso y metafi-
si'co del jurisconsulto que en las noches de insom-








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 3


nio desarrolla el articulado de sus leyes a la mane-
ra de quicn resuelve un problema de Geometria,
sino que, por el contrario, su formaci6n obedece a
multiples factores exteriors y a los process inti-
mos de la conciencia social, que a su vez se encuen-
tra determinada por la necesidad y exigencia de la
vida on comun. El Derecco, pues, no puedle fabri-
carse sin caer en la utopia, en :' phicida soloedad dlI
gabinete de trabajo, sino que hay que arrancarlo
de la conciencia colectiva, auseultando el alma del
pueblo, sus cuitas y sus anhelos, en una palabra
-como diria Ihering- asistiendo al conmovedor
espectaculo de la lucha por el Derecho.
Exaltando esta influencia predominant del alma
popular, un notabilisimo jurisconsulto belga, el Pro-
fesor Picard, en una pAgina de extraordinaria be-
lleza, describe cuan grande fu6 Grecia por el domi-
nio del arte y cuan grande fue Roma por el domi-
nio del Derecho. El ateniense que habl6, march,
combati6, en todo moment, en todo sitio, tenia
preoeupaciones est&ticas; y hasta el soldado roma-
no marchando con su legi6n para ir a combatir (on-
tra los birbaros tenia un pensamiento dominant:
el Dorecho. Grecia se extingui6, afirma, cuando el
arte so hizo acad6mico, cuando estaba acaparado
por los sabios, olvidando el manantial popular de
done salia; Roma degener6 cuando el Derecho fue
el monopolio de los juristas, cuando por tan largo
tiempo habia sido la creaci6n del pueblo.
Efectivamente; el rumor que se oia de lejos al
llegar a Roma -dice Leopoldo Alas- era la voz
del Derecho; era la stipulatio; era el testamento en
los comicios; era ]a formula solemn de la manci-
patio, coro majestuoso; era el mon6logo de la in jure
cessio; era la palabra elegant del sabio prudens,
concisa y several; era la ghrrula ret6rica del hhbil
y fogoso orator. Pero el rumor crecia, el tribune
arengaba a los suyos, estallaba la tempestad, el es-
tr6pito se hacia horrisono, la plebe se marchaba...
no se oia su just pretensi6n y se iba... se iba pa-
ra volver con la Justicia. Y tambi6n aquellos es-
tr6pitos formidable del motin y la revoluci6n eran
la voz del Derecho. (Aplausos).
De aqui, que el legislator cubano con un criterio
de elemental prudencia, no haya acometido la re-
forma total de los C6digos que nos legara la Metr6-
poli, porque constituida nuestra sociedad en sus ori-
genes por los elements colonizadores que nos man-
dara Espafia, y descendientes los mAs de aquella na-
ci6n progenitora, nuestro caricter, nuestra mentali-
dad son el product de aquella persistent influen-
cia que ain mantiene entire nosotros; a tal punto
que a pesar del tiempo transcurrido desde nuestra
emancipaci6n conservamos el sello de nuestra filia-
ei6n juridica marcadamente espaiiola. Y s6lo cuan-
do necesidades imperiosas de nuestro medio en ra-
z6n de circunstancias especiales surgidas por las
complicaciones de nuestra vida econ6mica o por el
progress creciente .de la ciencia juridica, asi lo han
reclamado, hemos introducido las modificaciones mas
necesarias, pero conservando siempre la esencia de
nuestros C6digos, hasta el dia no muy lejano en
que mis acentuados los carhcteres de nuestra fiso-
nomia juridica hagan possible su total transforma-
cion.
Por otra part, la Humanidad asiste en la hora
present al espectculo de una renovaci6n de todos


los valores juridicos, sociales, econ6micos y politi-
cos, que introduci6ndose en los cuerpos legislativos
de los Estados cambiarhn los fundamentos juridi-
cos de gran nfimero de legislaciones. Efectivamen-
1e, el gran derroche de recursos ocasionado por
la Gran Guerra ha, producido un desequilibrio
econ6mico en el mundo entero, y ante l1 los Gobier-
nos han recurrido a nuevos procedimientos para
proveer dentro del orden legislative a las mas apre-
miantes necesidades de su economic, creando nuevas
formulas y nnuvos sistemas. El creciente desarro-
1lo de la organizaci6n proletaria en sus exigencias
y legitimas luchas por la conquista de sus derechos,
ha dado origen a una amplia y compleja orienta-
ci6n en el orden de la doctrine y de los heehos y
que hasta ha trascendido, en muchos lugares, a la
organizaci6n political de los pueblos. La mayor par-
te de los cuerpos legislativos se inspire en los prin-
eipios juridicos predominantes durante la pasada
centuria, que descansan en un concept puramente
individualista del Derecho, en pugna con un siste-
ma juridico queova abri6ndose paso al calor de una
concepci6n esencialmente socialist, desechando los
prineipios metafisicos de la Declaraci6n de los de-
rechos del Hombre y del C6digo de Napole6n, en
una tendencia cientifica netamente positivista.
IIemos, pues, asistido durante los iltimos 25 afios
a un period de transici6n y de lucha, creando con
reforms parciales aconsejadas por la experiencia
modalidades juridicas en consonancia con las nue-
vas orientaciones de la Ciencia, y precursoras de
una mas amplia revision de nuestras leyes, parale-
lamente al fen6meno de una mayor transformaci6n
v desarrollo de nuestras exigencias juridico-socia-
les.
En todos los aspects enunciados el Congreso ha
Ilevado a vias de hecho reforms legislativas de po-
sitiva importancia, como es en el orden econ6mico
la que autoriza la modificaci6n de nuestros Arance-
les para proteger los products y recursos natura-
le3 de nuestro suelo y de nuestra industrial contra
la competencia pavorosa de los products similares
extranjeros.
Hoy por hoy, -aunque parezca aventurada y atro-
vida la afirmaci6n- no se bate la Humanidad por
ideales y prineipios abstractos como aquellos solda-
dos de siglos pret6ritos que se lanzaban a la lucha
bajo el lIbaro santo por la defense de la Cruz, sino
que los intereses materials y las necesidades eco-
n6micas son las realidades concretas que mueven,
a los pueblos en sus sangrientas luchas por la hege-
monia commercial, abriendo nuevos mereados a sus
products. Y es que, de la misma manera que el
individuo esta dotado orgAnica y psicol6gicamente
de determinadas condiciones para la defense de su
integridad, que constituyen el llamado instinto de
conservaci6n, asi tambi6n los pueblos, en medio de
la convivencia mundial, en la lucha por la defense
de sus medios econ6micos y de sus recursos natura-
les, necesita defender su propia vitalidad con tari-
fas prohibitivas y de protecei6n contenidas en sus
Aranceles, a los que, por esta misma importancia,
pudi6ramos decir que constituyen la formula legis-
lativa en que se manifiesta y traduce el instinto de
la conservaci6n econ6mica de los pueblos. (Aplau-
sos).









4 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES

Nuestro pais, esencialmente agricola, tiene vincu- ci6n divina, en la mas dolorosa y abominable de to-
lada today su suerte eeon6mica al cultivo de la cafia das las servidumbres: la eselavitud del sentimi'ento.
e industrial aznuarera, a cuyo alrededor giran nume- (Ap .I.-
rosos problems que al ser confrontados por el Con-
greso hubieron de cristalizar en la Ley de Colonato Otra de las mans capitals !-fi...... lcgislativas
y R faeci6n Agricola, estableciendo con existencia ha sido la de la libre disposici6n y administraci6n
legal un contrato que vivia en nuestra realidad, pe- de sus bienes concedida a ]a mujer dentro del ma-
ro sin rogulaci6n expresa en nuestras leyes, brin- trmonio, sujeta tradicionalmente a la afieja preo-
dando garantias de estabilidad y respcto a nuestro eupacion romanista recogida por la Iglesia, y que
sufrido colono, verdadero siervo de la gleba uncido como he dicho en otra oportunidad ]a excluia del
at yugo del trabaj;, expuesto siempre a ver perdido sacerdocio y de toda libertad eeon6mica en el ho-
el fruto de s- esfuerzo por la poca escrupulosidad gar, convirti6ndola exclusivamente en la colabora-
de un terrateniente voraz y sin coneiencia. dora sexual del hombre en la perpetuaci6n de la
Por otra parte, el cultivo de la cafla ha adoleecid ; hasta que, las corrientes modernas y los
siempro por la excesiva cantidad de recursos eco- esfnerzos ingentes del feminismo han ido abriendo
nomicos que rie.lama, de la falta de una ley de auxi- paso en la conciencia de la humanidad a la repara-
lio economiro, para proveer a lo cal se ha esta- clon y reintegraci6n de los derechos do nnestra in-
blecido el credito agricola, brindando al capital to- separable compafiera, prepardndola para el cumpli-
da clase do garantias en beneficio del propio agri- miento de destines superiores, de lo que se ha heeho
cultor para cuva facilidad se establece. eco esta C('.,, ii j reconoci6ndole el derecho a parti-
eipar en la funci6n pflibliea del Estado. Porque la
La Ley del Divorcio ha sido, indudablemente, una n la f 6n p ca del Estado. Porque la
do las ms tiasoendentales me didas legis lativa dei que como madre nos ha dado el sir, alimentiqndonos
de ls m s ls en sus entrafias, sufriendo los dolores del alumbra-
Congreso, no tan solo por el progress jnridico qu miento, velando nestro sueo, para dr despu
entrafia, sine tambien per los fundamentos de ele- on resnao a sare e s hios ala
con resignado m i. -";-i. la sangre de sus hijos a la
vado orden moral a que cbedece. Ciertamente que o sna. a j l
ado orden mral a quebedee. Ciertaiente Patria, guardando duelo eterno en su coraz6n, bien
ha side nuna (e las eyes ins discutidas por raz61 meorece de los hombres la igualdad ante el Dereeho,
de los prejuicios religiosos que hubo de destruir, eando ya ha sabido superarnos en el Dolor y en
pues organizado el Matrimonio en nuestro C6digo el -a h.. .... (Grandes aplausos).
al calcr de los principios del Derecho Can6nico, era En el orden cultural y d instruin pblia
natural que se aprestaran para una tan eneonada
Sse han creado las Escuelas normales preparatorias
contienda la tradicion religiosa y el progreso juri-
contiend la tradicin religiosa y el progress ji- para maestros, se han aumentado aulas de instrue-
dico. El Congreso, guiado por un franco spirit cin primaria; se les ha dado reconocimiento official
de conciliaei6n mantuvo junto a la reform del di- c rpr es a as A eias do Artes y Le-
vorcio vincla forma antigua de la simple se como corporaciones a las Academias de Artes y Le-
vorio vinular la forma antigua de la simple se trash y de la Historia; y sobre todo, se ha dotado al
paraci6n de bienes y de cuerpos. Magisterio con sneldos proporcionados a las necesi-
A mi juicio el Matrimonio no es solamente la for- ddes de su decorosa sustentaci6n y a la importan-
ma rigida de un contrato civil, sine que en el mis- ia del ministerio que ejerce, de tal mode, que el
mo l ',l.; todo un poema de espiritualidad y de maestro cubano no es ya el tipo colonial del pobre
amor: fuerza sublime y creadora que con su miste- d6mine agobiado por la miseria, sino que esti ro-
rioso fluido llena los ambitos todos de la Natura- dead de todas las consideraciones de tan bendito
leza y constitute la esencia misma de la Vida: amor sacerdocio; de modelador de las mentes infantile,
en el rayo de Sol y en la gota de agua que prestan levadura -n ,.ii w. de los ciudadanos del Porvenir.
energies a la simiente lanzada al surco, para que Y en este orden de cosas no debo dejar desaper-
brote, con todo su verdor y exhuberancia, la plan- cibida una brillante inieiativa de nuestro distingul-
ta; amor en el trino del pajaro que al despertar la do compafiero el Sr. Pastor del Rio, aprobada per
aurora, entona, bajo el palio sideral, su himno a la ,sta (. i y pendiente de resoluci6n en el Sena-
luz y a la belleza sonriente de la mariana; amor en do, per la cual se conceden premios a las produe-
el susurro del cefiro que besa acariciante el follaje: cones intelectuales en sus distintas manifestacio-
amor en la corolla que se abre para recibir d--i .11 ,es; perque, aunque sea doloroso confesarlo, nues-
cida y entregada el polen fecundante que le trae e! tra producci6n ,ii;. i es escasa per la falta
viento con sus alas impalpables; amor en la Divni- de estimulos, lo quo ha hecho que vivamos a expen-
dad y en las criaturas; amor en la cuotidiana can- sas del mereado ,il.i.gi ';,; .. extranjero y que nues-
ei6n del obrero al entonar el himno triunfal del Ira eultura no tenga caracteres propios y definidcs,
Trabajo; y amor, finalmente, en el artist que roba sino que sea en el fondo una cultural tributaria. Y
a la creaei6n toda la misteriosa gama del colorido, es doloroso que nuestra mentalidad, que tantas prue-
sus saves y ree6nditas armonias, y al alma human' bas ha dado de vigor y de consistencia no se tra-
na el ritmo intimo de la Inspiraci6n. (Grandes aplau duzea y perpetfie en obras definitivas; y que tantas
sos). inteligencias prometedoras de bellas esperanzas
Suprimid, pues, el Amor, y habr6is suprimido to- mueran en floor por la atraeci6n irresistible de pro-
do cuanto tiene de bello la naturaleza humana y la Iesiones mas luerativas y provechosas en el orden
grandeza misma de todo lo existente; suprimid e1 con6mico.
amor del matrimonio y habr6is arrancado del mis- En el campo de la Administraci6n pfiblica, des-
mo cuanto tiene de sugestivo y spiritual; mantened, pu6s de haber side organizado el servicio civil que
sin romperlo, ese vineulo cuando ya no quedan del vot6 la Comisi6n Consultiva, se acord6 per el Con-
mismo mns que los desdenes de secretes agravios, y greso ]a Ley de jubilaci6n de los empleados, esta-
convertir6is, seguramente, lo que decis que es crea- bleciendo sobre bases de garantia, estabilidad y de








DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES 5


previsi6n econ6mica para su vejez y para sus fami-
liares, los fundamentos y organization de una ver-
dadera carrera administrative; mejorando la con-
dici6n de los servidores del Estado, que al fin y al
eabo no son otra cosa sino soldados del gran ej6e'-
cito del proletariado.
La modificaci6n de la mayoria de cdad fijAndola
para los 21 afios en vez de los 23 afios; la Ley erean-
do la moneda national, base de independencia y
soberania econ6mica; y la modificaci6n del C6digo
Penal en cuanto al delito de falsedad, sustituyendo
el rigido preccpto draconiano que castigaba a pri-
ma facie y sin consideraeiones de ningfin otro or--
,den, por otro mrs human y rational que exije co-
mo element esencial el perjuicio a un tercero, y c-.e
se inspire en el prineipio del interns social, funda-
mento i., i; ... de las modernas legislaciones son
todas ellas exponentes vivos de que para nuestras
CAmaras han ofrecido especial interns todas aque-
llas medidas legislativas exigidas por la realidad de
nuestra vida juridica; lo mismo tambi6n que la crea-
ci6n del Banco Territorial, instituci6n convenientor
y utilisima para el fomento del cr6dito inmobiliario
bajo la forma de prestamos a largos plazos con ta-
rantia hipoteearia y con la posibilidad de amorti-
.zaciones parciales, sobre los cuales, y para facili-'.a
la circulaci6n de la riqueza inmobiliaria puede emii-
tir obligaciones, e6dulas o bonos hipotecarios en
representaci6n de los prestamos acordados.
Y la Repfiblica que no puede vivir tan solo para
*el present, sino tambien para el recuerdo de nues-
tros antepasados, ha votado la Ley de Pensiones a
Veteranos de la Independencia, para que aquellos
:soldados de la Patria que bajo el peso de los afios
inclinan su paso hacia la sepultura, no sientan en
sus filtimos instantes los dolores de la miseria; y
sobre todo, sefiores, para que en su agonia no sien-
tan desfallecer sus corazones al peso de la ingrati-
tud de la Repfiblica, y puedan llevarse, con su f!ti-
mo suspiro, la satisfacci6n de que su obra no ha si-
,do est6ril y que la generaci6n present ha sabido
agradecer el ingente esfuerzo de los her6icos sol-
dados de la Revoluci6n. (Aplausos).
Es tambi4n deber primordial de todo Gobierno
bien inspirado el fomento y desarrollo de los inte
roses materials del pais, y a este respect nuestro
(',.;,'.. ,. ha votado la Ley de Obras Pfblicas, que
ha sido y sera, sin duda alguna, la mhs estupenda
y extraordinaria de todas las iniciativas de este or-
den; no tan s61o por el signo evident de progress
que constitute, sino tambien desde el punto de visit.
de li economic national, porque la riqueza, como la
sangre en nuestro organismo, necesita circular: y


Y finalmente, sefiores, en el orden de los proble-
mas sociales, en esa sorda y enconada lucha que
hoy sostienen el Capital y el Trabajo, factors de
la Producei6n, el Congreso de la Repiblica ha es-
crito tambi6n una bella pAgina brindando medidas
I.,-,. i, 1..... para el desenvolvimiento de la clase
obrera, antafio desheredada de la fortune, pero que
hoy, merced a los grandes movimientos que se han
operado en el seno de la sociedad modern obtiene
todas las ventajas que merecen los que dia tras dia,
con el esfuerzo de sus brazos y el sudor de sus fren-
tes, libran la durisima batalla del Trabajo para la
conquista del sustento corporal.
Y en tal sentido hace alghn tiempo vot6 la con3-
trucci6n de casas para obreros, resolviendo aunque
haya sido en pequefia escala el problema de la vi-
vienda del pobre; ha fijado tambien el salario mi-
nimo de los obreros del Estado, de la Provincia y
del :\liw,'i.-..'; ha estableeido el cierre obligatorio
de los establecimientos; la Ley de Accidentes del
Trabajo y el Seguro obrero obligatorio; la Ley de
Inteligencia obrera y la del Retiro ferroviario, que
tan excelentes resultados han dado en la prActica
abriendo el camino a otra series de reforms legisla-
tivas orientadas en el mismo sentido.
La labor es ardua porque los problems obreros
son sumamente complejos y el advance del proleta-
riado es incesante en sus conquistas, merced el de-
sarrollo creciente del industrialismo y a las nuevas
doctrinas que tienen por fundamento el interns y la
solidaridad sociales.
Se nos acusa injustamente de no haber acometido
en su totalidad la creaci6n de un derecho social,
pero los que tal afirman desconocen la importancia
y magnitude del trabajo rendido, e ignoran, que en
una vision de conjunto no pueden ser comprendi'dos
los variadisimos aspeetos del. Derecho obrero, por-
que en la Naturaleza, y asi tambien en el orden ju-
ridico todo esta sometido a la Ley de la Evoluci6n,
ya que el Derecho no es otra cosa sino uno de los
tantos fen6menos incorporados al orden c6smico uni-
versal a cuyas leyes y a cuyos principios no puede
sustraerse sin romper la armonia de todas las co-
sas.
Por esta raz6n en otra oportunidad me he mos-
trado eontrari'o a la formaci6n de un C6digo del
Ti 1.' io, porque siendo distintos los interests de
las distintas ramas obreras, result difieil. armoni-
zarlos y comprenderlos dentro de los mismos pre-
cvptos legislatives; y porque siendo incesante el
movimiento de la evoluci6n juridica condenariamos
a] Derecho obrero a una I" Ioi' ;;,I, o per el con-
trario nos veriamos precisados a una perenne reno-
vaci6n de C6digos.


Ae la vida econ6mica de los pueblos las comuniea- No quiere decir todo lo expuesto que debamos
ciones constituyen las grande arteries por done deseehar todo intent de legislaci6n obrera, sino
circular la riqueza national. jBendita, pues, esta antes por el contrario, debemos abordar con deci-
obra feecunda de los legisladores cubanos, feliz :ii- si6n todos los hondos problems del proletariado y
ciativa de nuestro Presidente de la Repfiblica, Ge- del obrerismo que hoy preocupan al mundo civili-
neral Machado, que con una cxtensa red de comu- zado; y s61o, cuando la correcci6n de esas leyes por
nicaciones unirh los mis distantes y apartados rin- las ensefianzas de la prActica y de la experiencia
cones de nuestra Isla, mostrando al extranjero que nos indiquen que han obtenido todo su normal de-
Ilegue a nuestras playas a disfrutar de las delicias sarrollo y cierta relative permanencia dentro de la
de nuestro clima, la existencia de una nacionalidad incesante evoluci6n de todo lo creado, entonces si
amante de su Progreso, y conscience de sus deberes podremos aspirar a la formaci6n de un C6digo del
y :'1.-.n! .iihl..l- ecomo pueblo civilizado. Trabajo, pero mientras tanto debemos contentarnos








6 DIARIO DE SESIONES DE LA CAMERA DE REPRESENTANTES


con cuerpos de leyes especiales que confronten se-
paradamente todos y eada uno de tan interesanti-
simos aspects del Derecho Social.
Esta es, pues, la labor fundamental del Congreso
cubano, expresada en terminos generals durante
los primeros venticineo afos de su existencia. Ha-
brA pecado a veces, porque dentro de lo human no
cabe la perfectibilidad; pero sus errors, si los tie-
ne, resultan infinitamente pequefos ante la grande-
za moral y patri6tica de su obra; y por ellos no
puede juzg6rsele exclusivamente, de la misma ma-
nera que a trav6s del mito religioso en que ha crei-
do la Humianidad durante siglos, no puede juzgarse
a Dios cuando con cefo airado en la tragedia del
Paraiso terrenal condena al g6nero human a sufrir
eternos dolores, sino hay que juzgarlo, cuando to-
do bondad y amor se hace earne para predicar en-
tre los hombres la Verdad, la Virtud y el Bien, para
ser bAlsamo de nuestras heridas y lenitivo de nues-
tros dolores, para sufrir las afrentas de los fari-
seos y las injuries de las multitudes, expirando con
una frase de perd6n en sus labios, en medio de la
consternaci6n de la Naturaleza, y oscurecida de sfi-


bito la tierra entire las lfgubres lamentaciones de
la Tempestad.
Invoquemos los legisladores de la RepTiblica a los
manes augustos de nuestros inmortales predeceso-
res de Guhimaro y Jimaguayi, que llegaban al seno
de la Asamblea calzadas las espuelas, con el acero
al into y bajo un toldo de balas -que dijera Mar
ti- para que en los moments de nuestras vacila-
ciones e inquietantes incertidumbres, iluminen nues-
tros pensamientos con la luz purisima de la Verdad;
infundan en nuestras almas la fe inquebrantable en
nuestros destinos; y hagan florecer sobre nuestras
voluntades las legitimas esperanzas de un venturo-
so Porvenir. i Que nada influye tanto en los desti-
nos de los hombres y de los pueblos como la miste-
riosa herencia de sus gloriosos antepasados, que des-
de la region serena de las sombras eternas, imponen a
las nuevas generaciones los designios ineludibles de
su voluntad; y les dictan, como a Moises en el Sinai,
el Decilogo moral de los deberes ciudadanos, para
que cumpli4ndolos estrictamente se mantenga levan-
tada la Reptibliea sobre el alto pedestal de su gran-
deza. (Grandes aplausos).


IMP. P. FERNANDEZ Y CA., PI Y MARGALL 17, HABANA




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