Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID01115
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text



REPUBLICA DE CUBA








DIARIO DE SESIONES
DE LA
CAMARA DE REPRESENTANTES

DUODECIMO PERIODO CONGRESIONAL
SEGUNDA LEGISLATURA

VOL. XLV LA HABANA, 7 de Diciembre de 1925. NUM. 15


Sesin solemne de 7 de Diciembre de 1925 en honor del Mayor Gene-
ral Antonio Maceo y demas mrtires de la Independencia.

Presidente: Sr. Ramn Zaydn y Mrquez Sterling
Secretarios: Sres. Jos R. Cruells Reyes y Vito M. Candia y de Le6n

SUMARIO
A las 9 p. m. se abre la sesin. -Discurso del Sr. Rafael Gus Incln. -A las 10 y 10 p. m. la Pre-
sidencia levant la sesin.

SR. PRESIDENTE (ZAYDN) : Se abre la sesin. El Congreso de la Repblica, en esta fecha consa-
(Eran. as nueve p. m.) grada a la memoria de los mrtires, abre un parn-
Stesis en el vrtigo de nuestras actividades presentes,
Tiene la. palabra el seor Guas Incln. aquieta el embate de las pasiones polticas, silencia el
SR. GUAS INOLN (RAFAEL) : Seor Presidente y se- ruido bienhechor de las maquinarias industriales,
fores Representantes: Un mandato del joven ilustre, aparta al agricultor del surco fructfero que abre
Presidente de esta Cmara, le exige al verbo desma- con su brazo y riega con su sudor, sella las puertas
yado de mi oratoria, el milagro, por difcil, angus- de los centros mercantiles, detiene, en suma, la mar,
tioso, de revivir con el recuerdo y santificar con la cha de esta Repblica, camino, del bienestar y del
devocin, la numerosa falange de nuestros Mirtires, progreso, y nos invita a todos, gobernantes y gober-
cados en el empeo gigantesco de crear una Patria nados, hombres de la pasada generacin gloriosa y
libre, donde la cancin de nuestros guajiros en la so- ptima juventud de ahora, a que cerremos los ojos
ledad de los campos al poblar de sonidos el ambiente al presente y los volvamos al pretrito en busca de
en las noches estrelladas, no fuera el lamento doloro- un renuevo-de ideales, de un bao de luz, y nos acon-
so de un paria sin bandera y sin derecho; donde el seja, en la quietud de nuestros hogares, concentrada
canto de la tojosa no fuera el remedo de la nostlgi- la mente en el ayer luminoso, un examen cabal de
ca tristeza del guajiro y donde las palmas, "' Ay, las conciencia, a fin de que los buenos se sientan forta-
palmas deliciosas!," que dijera el poeta, pudieran leeidos en isu conducta y los rprobos y malos se re-
dar al viento el abanico de su penacho sin sentir el generen y se enmienden al peso de la montaa de sa-
sonrojo de echar sus races y extraer su savia de crificios y dolores, base y asiento 'histrico de nues-
tierra irredenta y extraia. tra nacionalidad.








2 DIARIO DE SESIONES DE LA CMARA DE REPRESENTANTES

Y en esa mirada retrosp.ectiva, que abarca tres sus matadores. En la tumba de estos dos ltimos cai-
euartos de siglo, desfilan por nuestra mente, tocada dos, la Cmara de Representantes musita los acr-
del xtasis patritico, ora el precursor en su empe- des del himno patrio y reza la oracin del dolor y
o de despertar a los cubanos del letargo faranico de del respeto.
cuatrocientos 'aos de esclavitud, fertilizando con su ,Se nombra a Maceo, seores Representantes, y la
sangre la tierra donde haba de germinar la libertad palabra tartamudea y el pensamiento vacila, porque
y anunciando .profticamente por bboca de aquel eis- el lenguaje humano, pese a la riqueza de nuestro l-
toico que se llam Goicuria, en las gradas mismas del xico, no tiene trminos adecuados para dibujar con
patbulo, "muere un hombre, pero naice un pueblo"; el pincel de la palabra la figura de aqul guerrero de
ora el revolucionario de temple frreo retando a la quien pudo decir D. 'Toms Estrada Pialma que "er-
monarqua de Carlos V a desigual porfa; ora el guido tocaba con la frente el cielo, sin que hubiese en
emigrado, cargado de familia y exhausto de recur- la tierra espacio suficiente a su grandeza." tSe nom-
sos, quitndole a sus hijos el pan de la boca para bra a Maceo, y al conjuro de su nombre el espacio se
nutrir los fondos de la guerra; ora la mujer, menuda puebla del estruendo de la guerra y refulge el brillo
de cuerpo, pero grande de alma, de plida tez y ojos de los aceros y ise percibe el olor de la plvora y el
de fuego, fortaleciendo 'al esposo, al padre o al her- galopar de los caballos y el clarn que toca a degello
mano en su determinacin guerrera, siguindolo a y los pechos inflados que al grito de Cuba Libre ex-
veces a travs de la manigua heroica y cruenta y se- panden al aire el jbilo de la victoria.
1ando a ratos con el silencio definitivo de la muerte No es esta la ocasi6n propicia para hacer un estu-
el secreto del depsito de armas o -del botiqun de dio analtico de la personalidad de Maceo, ni dispo-
medicinas. ne de tiempo el orador para seguirlo paso a paso en
La caravana de los mrtires es tan numerosa que el laberinto de su agitada Vida, desde el da en que,
no permite la cita de nombres. Es por ello que el a la vera de su padre, su madre y sus hermanos, ju-
Congreso no ha podido sealar, solemnizndola, la fe- ra en la soledad de la casita desmedrada ofrendar los
cha de cada uno de. nuestros Mrtires o de nuestros das de su vida al logro de una Patria libre hasta el
Prceres, sino -que a semejanza del pintor que resu- siete de Diciembre de 1896, veinte y ocho aos des-
me y simboliza en un tipo las ,caracterstic.as de una pus, en que el Sol de la victoria se pona en los cam-
razaa o de un pueblo, ha solemnizado en la fecha in- pos de Punta Brava.
fausta de la muerte de Antonio Maceo, el ms gran- Es peqe l maro d d so para nca-
de de nuestros caudillos y de Francisco Gmez Toro, Es pequeio el maro de u diturso para encua-
el imberbe bravo y heroico, la cada de todos los drar esos veinte y ocho aos de la vida de un hombre,
Mrtires, lo mismo la de aqul cuyos restos han sido y ni siquiera en apretada sntesis sera posible acom-
recogidos en el sagrario de una tumba conocida, qu.e paarlo a travs de la dcada gloriosa, para verlo
1 convertido de annimo arriero en el General cubano
la 'del infeliz cuyos despojos mortales, esparcidos en mvertido por las n mo pase n ol; seg cubar
la inmensidad de nuestras sabanas, en lo ms egres- mi emido por las tropas esipaolas seguirlo, tras
te de nuestros bosques o en los picachos de nuestras la tregua del Zanjn y la Protesta, de Baragu en pe-
montafias, esperan sin consuelo la mano amiga qt, regrinacin por los pases extranjeros, cruzado del
montaas, esperan sin consuelo la mano amiga ideal en busca de lombres y recursos con que reanu-
les d una fosa, la cruz sencilla que perpeta su m deaca e hombres y recrs que reau-
mria, a or qe los arome o la rima ien e roae- dar las hostilidades, ya en Jamaica, desipus en Hai-
moria, la flor que los arome o la lgrima bienhechora l o
que los riegue. t, luego d en Honduras, en Panam, en los Estados
Permitidle, pues, al orador de esta noche, nflu Unidos y ltimamente en Costa Rica. Y menos po-
do por el propsito del Congreso, que contraiga .us dra el oradlor acompaar al hroe en la ruta lumino-
palabras a la figura colosal de Antonio Maceo, "'car- sa que se inicia en la playa de Duaba, el lo. de Abril
ne y hueso de leyenda fundida en bronce," al decir de 1895, fecha de su desembarco y termina-a travs
de Manuel de la Cruz. Pero permitidle, al propio del viacrucis de sus pasos iniciales perdido en las
tiempo, antes de glorificar la memoria del hroe montanas de Baracoa, de la fabulosa campaa de la
epnimo, tema central del discurso, la cita del nom- Invasion, recorriendo a sangre y fuego cuatrocientas
bre de dos ilustres generales, pasaj.eros recientes en veinte y cuatro leguas en no mias de noventa das y
la "B'arca de Caronte", tan ntimamente ligados a Ma- de las homricas proezas de aquella campaa de Pi-
ceo, que sera olvido imperdonable del orador no co- nar del Ro, su mayor timbre de gloria-en el arries-
locar sobre sus fosas recin abiertas la silempreviva gado paso martimo de la trocha del Mariel y en el
del recuerdo. El uno es Jos Mir, el cataln de bra.- desdichado combate de San Pedro de Hernndez.
vura indomable, Jefe de Estado Mayor de Maceo, su El estudio descriptivo, del hroe es obra del li'bro,
confidente ms cercano y su ms vehemente admira- no del discurso; al orador apenas ssi le cabe decir que
dor, al punto de haber dedicado en la paz el resto de su hroe resiste, sin empequeecerse, el parangn con
su existencia a la glorificacin del hroe, ihnfiltrando los ms grandes guerreros de la historia y tiene so'bre
a todos los que han. ledo sus "'Crnicas de la Gue- los ms de ellos, como afirma Mig'uel Angel Carbo-
rra," aquella reverencia, rayana en fantica luo.a nell en su magistral libro "la incontrastable virtud
tra, que tal era su culto a Maceo.. El otro, es Alber- de haberse sacrificado a la ventura, de los demls, a
to Nodarse, el insurrecto en quien las balas enemigas diferencia de los grandes guerreros cuyos nombres
se cebaron una y muchas veces sin apocar su empu- pronuncia con admiracin la humanidad, conquista-
je; aquel guerrero a quien le cupo la honra, ya cado dores los ms de ellos, que no utilizaron su genialidad
en San Pledro, el Coloso, de mezclar su -angre con la combativa ms que como escalera 'que conduce a la
del General mientras haca esfuerzos sobrehurmanos posesin de anheladas preeminencias pblicas y de
por arrastrarlo del lugar en que cayera y distanciar- culpables preeminencias exteriores, asentadas sobre el
lo de la mirada irreverente y de la mano rapaz -de infamne desmembramiento de pueblos."







DIARIO DE SEiSIONE.S DE LA ,CAMARA DE REPRESENTANTES 3

Qu Gran Capitn puede blasonarse de hechos eido en una camilla y casi moribundo, defendido por
superiores? Quin estuvo como l al pie de doce aos su hermano Jos y con los cuidados de su buena es-
sobre el corcel guerrero sin otro contacto con las po- posa Mara, escapa de la persecusin. Pero la situa-
blaciones que el indispensable para atacarlas, tomar- cin es cada vez peor y la inminencia del triste fin se
las y proveerse de las armas y municiones del enemi'- presiente. El herido decide correr el riesgo de una
go y salir a camipo traviesa en pos de nuevas penden- peligrosa aventura y 'ordena que en una vereda cono-
cias y laureles? Quin pudo exhibir mayores conde- cida lo esperaran con su caballo. Dirige hacia all los
coraciones militares que las veinte y spoi' icatri(is pasos, pero alguien lo ha delatado v el Brigadier
de que se compona el poema pico que las. balas ene- Gonzlez Muoz con sus fuerzas convenientemente
migas escribieron en el bronce de su cuerpo? tuuien emboscadas espera el cercano y feliz momento de la
obtuvo victoriaif mayoes con menos recursos? captura, equivalente a condecornaciones v entorehados.
Quin pudo sin tropas de refresco, sin aprovisiona- El General llega al punto indicadov yla tropa ei.pa-
mientos, sin municiones las miUt de las veces, empe- nola se precipita sobre l. Maceo se incorpora y en un
fiar aquellos fabuloisos combates de uno contra ciento supremo esfuerzo de la voluntad salta de la camilla,
y sembrar el asombro, cuando no el pnico, en aque- cae sobre el caballo y se abre paso por entre el ene-
llas tropas espaolas herederas legtimas de los tercios migo estupefacto en medio de una densa humareda
y posedas del temple victorioso de Bailn? En que de plvora. Gonzlez Muoz ha caipturado la camilla,
ro de la Isla, desde el Cauto majestuoso al pintores- pero el odiado "Cabecilla Mulato" se ha esfumado
co Almendares no bebi su caballo? Qu dilatada sa- para ponerse de nuevo al frente de sus huestes.
bana no salpic la albura de su ropaje con el rojo de 'Tan extraordinaria es la hazaa de Maceo, que
la sangre espaiola en sus famosas cargas de caba- Martnez Campos en una carta dirigida a un persona-
llera? En .qu cspide de nuestras montaas, no je de la 'Corte escribe estas palabras: "cre habrme-
clav el pabelln de la estrella solitaria? Qu po- las con un mulato estpi~do, con un rudo arriero; pe-
blacin de nuestra Isla no oy, ms cerca o ms le- ro me lo he encontrado transformado no slo en un
jos el estampido de sus fusiles? Cul de nuestros verdadero General, capaz de dirigir sus movimientos
palmares no sirvi de asidero a su hamaca? y qu con tino y precisin, sino en un atleta que en mo-
brisa no bati los pliegues de nuestra bandera .en las mentos de hallarse moribundo en una camilla es asal-
ferreas manos de sus soldados? tado por mis trorpas y abandonando, su lecho se apode-
Os deca ha poco que el mtiodo descriptivo y cro- ra del caballo, ponindose fuera del alcance de los
Os deca ha poco qe el mtodo descriptivo y cro-perseguan.
nolgico no cuadra a la naturaleza de este acto; pero que lo persegulan."
la vida de Maceo es tan prdiga en hechos relevan- M's mella que las balas enemigas le hizo la indisci-
tes, que forzoso es parar mientes en algunos de ellos, plina que cundi entre los cubanos. Vicente Garca,
aquellos que permitan deducir rasgos de su carcter el inspirador de la sedicin de las Lagunas de Varo-
y sirvan para dar la medida de la talla moral del na le escribe en 3 de Junio de 1877, invitndole a su-
Caudillo, extremo ste en el cual habremos de dete- marse a la insubordinacin de las Tunas, y el Gene-
nernos con marcada complacencia, porque si' la per- ral le 'contesta en estos trminos de admonicin, reve-
sonalidad guerrera de Maceo, como valiente, audaz y ladores de su respeto a la Ley y de su disciplina mi-
hibil militar, es de pblico conocida, las dotes de su litar: "No es por cierto el mejor camino el que us-
carcter y su concepto de los problemas poltico-s pa- ted ha tomado para unir a los patriotas, porque si
san desapercibidos para la generalidad de los eu- 'existen disenciones entre ellos, no son tales que ha-
banos. "ya sido necesario apelar a tan reprochables medios
Lcomo aquellois de que se vale usted para. el reclamo
La guerra del sesenta y ocho tocaba a su fin, inicia- "de los suyos; pues para satisfacer las aspiacines
das ya las disrenciones que le dieron muerte, cuando "del pueblo no es necesario autorizar la desobedien-
libra Maceo la desdichada accin de los Mangos de "cia al Gobierno constitudo y a las, Leyes, como su-
Meja, cerca de Barajagua, que voy a referiros. El "cedi en las Lagunas de Va'rona y como sucede con
Caudillo, al frente de sus fuerzas diezmadas por la 'lo que usted me participa. As, lejos de haber unin
larga y cruenta campaa, cae en la celada de una emi- 'para combatir al enemigo comn, resulta que los
boscada enemiga. Sin tiempo para nada, espolea Ma- 'hombres amantes del orden y obediencia al Gobier-
ceo su caballo "Conchaa" y se confunde con sus ene- 'no legtimo y alas leyes, se indignan contra austed y
migos. De pronto la tropa absorta ve al jinete saltar 'sus ade ptos. d
sobre la emboscada y emprender 'veloz carrera, como Y luego agrega: "Al mismo tiempo que indigna-
si huyera de la refriega. Sus soldados lo contemplan cin, desprecio me produce su invimtacin al desor-
atnitos y de improviso el jinete tambalea y cae. "den y desobediencia a mis superiores, rogndole se
Aeude la tropa, y un cuadro de desolacin y espanto "abstenga en lo sucesivo de p oro erme asutos tan
los abruma: el General, manando sangre 'por la bo- "degradantes, que slo son propios de honbres que
ca, la nariz y los odos, est exnime con todas las "no conocen los intereses patrios y personales. Aq
apariencias de la muerte. En el pecho, seis balazos "hacenrme esta manifestacin 'debi6 comprender .que
casi' juntos le han .abiero una cavidad por donde sie "ane todo soy mlitar. Para m ndadab imprlic la
hunde el puo de un'a mano. En medio del llanto, la "amenaza que hace a este Distrito, porque siempre
tropa se dispone a enterrarlo, cuando aquel hombre "apoyar al Gobierno legtimo y no estar donie no
de vitalidad sobrehumana abre los ojos y recupera el "puedan estar el orden y la disciplina, porqe viir
conocimiento. La situacin es, sin embargo, angustio- "de esta manera sera llevar la vida de un 'perfecto
sa; los espaoles, conocedores de la gravedad del he- "bandolerismo."
rido se disponen a capturarlo y concentran las tro- Y finalmente: "Nada tengo que meditar, porque
pas en su persecucin. Durante quince das, condu- "no estoy separado de la Ley para ocuparme de asun-








4 DIARIO DE .SESIONES DE IA CAMARA DE REPRESENTANTEIS

"tos que no me corresponden, debiendo significarle curarlos en el extranjero y embarca para Jamaica,
"que me ha herido profundamente la falta de res- no sin antes, obtener de las diezmadas tropas el com-
",peto al hacerme las proposiciones de que ejerza mi promiso y el juramento de esperar su vuelta en pie
"influencia en las personas que me son adictas para de guerra. Maceo sufre su ltima desilucin. Los emi-
"hacerme solidario de una idea que rechazo, y sa- grados no estn menos cansados de la guerra que los
".biendo usted que para servir a mi Patria no neceisi- rebeldes, y es slo entonces, despus de llamar en
"to hacer uso de medios tan degradantes." vano a todas las puertas, cuando da la orden de de-
Limbano Snchez, el Len Holguinero, cubano de poner las armas.
buena fe, pero de escasa mentalidad, cae en las redes .El dolor que le produce el pacto de Zanjn puede
de la sedicin de las Tunas y se suma a Vicente Gar- deducirse de estas palabras escritas a Jos Mart:
ca. Desconoce la autoridad del .Gobierno y abraza "tres veces en mi' angustiosa vida de revolucionario
la bandera de la insubordinacin. Llega la noticia, a cubano he sufrido las ms fuertes y tempestuosas
Maceo y el General vuela en su busca. Al aproximar- emociones del dolor y la tristeza. Ah, qu tres ve-
se al campamento de Limbano se separa de sus fuer- ces!: la prdida de mi padre, el pacto del Zanjn y
zais y avanza acompaado solamente por Fernando la muerte de mi madre.
y Flix Figueredo. El centinela le da el i alto! y con- Es oportruno que arribemos a la idea central de
testa i el General Maceo, Jefe de la Divisini i Alto al nuestro discurso. El brillo que refulge de la persona-
General Maceo,! grita el centinela y repercuten en el lidad guerrera de Maceo ha eclipsado el estudio de
campamento los gritos de Viva la reforma.! i Viva sus virtudes moraleis, de sus ideas polticas de su
Vicente Garca! Limbano Snchez avanza, y apun- aparte en organizar y dirigir la Revolucin. Y si el
tndole con el revver al General grita: Alto al Ge- genio militar de Peralejo y Ceja del Negro es gran-
neral Maceo... si no hace alto, le hago fuego! Maceo de, la personalidad moral del caudillo no es menor.
abre los brazos, avanza y clavando aquella su mirada En las revoluciones cubanas hubo hombres de ex-
magntica en Limbano le dice con enrgico, acento: traordinario valor personal, de combatividad asom-
"Haz fuego cobarde... que vas a matar a un hombre." brosa, capaceis de encararse con la muerte misma si
El Len H-olguinero, bravo hasta la temeridad, que vesta uniforme espaol. Sin embargo, no hubo ms
no s.e hubiera detenido ante las tropas espaolas, no que un Antonio Maceo. Su hermano Miguel y espe-
puede resistir la mirada de 'Maceo, vacila y al grito de cialmente su hermano Jos llegaron al lmite del va-
ste ordenndole que depusiera el arma, el .brazo cae lor humano, y ninguno de ellos alcanz el relieve, ni
rendido y el General lo abraza y en su propio cam- la personalidad de aqul. Y es, seores Representan-
pamento lo desarma y arresta. tes, que en Antonio Maceo concurran, ponderadas y
La Revolucin estaba herida de muerte. Las quere- armnicas todas las cualidades del Caudillo, del
llas entre los Jefes haban cundido y surge en tierra conductor de muchedumbres, del fundador de nacio-
camagieyana el Pacto del Zanjn. Maceo habia ae es- nalidades.
cribir la pgina ms brillante de su vida. Frente al Sale a la revolucin sin otro bagaje que un caba-
pacto de Zanjn produce la protesta de Baragu, y 11o y un machete. Su instruccin no pasa de los ru-
el annimo Larriero de los tiempos pretritos recibe en diment de la lectura y escritura. No ha estado ja-
campo abierto la visita diplomtica del General de mi entos Ac ia Militr, noha viso nuncaun
los Ejrcitos Espaoles D. Arsenio Martnez Cam- ms en una Academia Militar, no ha visto nunca un
pos. Alguien le insina la conveniencia de aMar pro- can, ignora las nociones de la estrategia y la bals-
pos. Alguien le insinfa la conveeneia de aiprove- tica. Sin embargo, choca con los ejrcitos enemigos y
char la ocasin y asesinar al General enemigo, y Ma- ticin aprende una estrategia militar que lo
ceo en carta a Flor 'Crombet escribe estas palabras.. por intuicin aprende una. estrategia militar que lo
ceo en arta a Flor Crombet escribe estas palabra destaca del grupo annimo de los insurrectos. Da el
que dan la medida de la nobleza de su alma: "el staca del gruo annimo de ls inurre os
hombre que expone el pecho 'a las 'balas y que puede pecho a las balas y gana a fuerza de cicatrices los
h ombre qe expoe alla a tar ls ala y qe puee grados militares y al poco tiempo es Jefe de su propio
ir al canrpo de batalla a matar.a su contrario, no ape-en
la a la traicin y a la itfamia asesinndolo, y quepadre y luego enerl.
aquellos que quisiesen proceder mal contra este se- Maceo modela su caricter en la revolucin, forja
or, tendran que pisotear mi cadver: no quiero li- sus ideales patriticos en aquel incesante bregar y
hertad si unida a ella va la deshonra. en medio de la guerra, como dice Miguel Angel Car-
La zalamera de Martnez Campos. no doblega la bonell, traza los lineamientos de una moral inflexi-
firmeza de convicciones del Coloso, y tras la entre- ble a seguir. Del trato con los hombres de la revolu-
vista de Baragn, la gesta heroicaque iniciaea en la cin aprende lo bueno y desdea lo malo. Sabe que
Demajagua Caralos Manuel.sde Cespedes, no tendr el valor es slo uno le los factores de la guerra y es
tro adagaid aque Maceo,el hroe de quiend o tdecir a veces audaz, pero otras cauteloso, comedido, refle-
tro adan eid oqueaceo hroe de quie pu l: xivo. Aquella escuela lejos de producir en l o exa-
con raz6n el ,poeta y pintor Menocal: b lo i ferocidad, 1o haee genero-
"Resuelto de antemano a dar la vida cerbar los instintos de ferocidad, lo hace genero-
"Resuelto de a.nteman.o a dar la. vida so, benvolo, caballeresco.
"Se precipita cual fulmneo lampoo, benvolo, caballeresco
"Para llevar a cabo la embestida. La asociacin produce en l refinamientos espiri-
"Y en medio de la plvora que ,estalla tuales: goza con el buen decir, siente la emocion es-
"Por todas partes del revuelto campo ttica de una estrofa sonora y el entusiasmo de una
"Su sello impera. i El solo es la batalla! proclama ardiente. Su palabra, dicha en vuy queda,
Los patriotas cubanos agotados por el esfuerzo se hace reposada y correcta. Gusta de los pertumes,
no tenan el ,nimo dispuesto para continuar la gue- del vestido limpio y elegante, detesta del alcohol y lo
rra. En la hoguera de la revolucin apenas si arda marea el humo del tabaco.
alguna ceniza. Exhaustos, pues, los recursois de los De esa suerte se va modelando .su carcter y mani-
residentes en la Isla, concibe Maceo la idea de pro- festndose sus gustos y aficiones, y su personalidad








DIARIO DE SESIONES DE LA CAM-ARA DE REPRESENTANTES 5

adquiere tal -grado de sugestin y encanto que no es jefatura suprema del inolvidable dominicano. Mas
ya el hombre impetuoso capaz de derribar a mache- aun, en medio de la guerra le escribe al propio Gene-
tazos las lneas enemigas, sino el hombr'e mlti'ple ralsimo para decirle "que alpenas toque con la pri-
que atiende por igual todas las necesidades de la gue- mera dificultad, contara con el mando que tena pa-
rra y cmienza a sealar las rutas a seguir con el ra ofrecrselo a otro Jefe, aun cuando l tuviera
advenimiento de la Repblica. que dedicarse a deshacer enti.ertos. "
En aquella escuela se forman y se arraigan defi- Y en carta a Maya Rodrguez le dice: "si yo hu-
nitivamente en su espritu estas tres ideas que van a biera venido a la Revolucin a servir a los honabres,
ser luego, en el curso de su vida, los ejes de su con- habra abandopado la idea de prestarle ayuda."
ducta: el respeto a la Ley, la sumisin a sus superio- Mejor que mis palabras, seores Representantes,
res y el propio desprendimiento y el olvido de los iper- las propias del General dan la medida de su grande-
sonalismos cuando jugaban los intereses generales de za moral y de su puro amor a la patria, esa patria
la Patria. Estas tres ideas bsicas forman el anda- que quera hacer libre sin ingerencias extraas, ]por-
miaje de su moral revolucionaria. que, a su juicio, "era mejor subir o caer sin ayuda,
Recordaris los trminos duros en que escribi a que contraer deudas de gratitud con un vecino tan
Vicente Garca cuando ste le propuso el desacato a poderoso."
los superiores y como arriesg su vida frente al arma Tal es el hombre colosal cado en los campos de
empuada por Limbano Snchez, que haba deseo- San Pedro, y que pertenece hoy a los dominios de la
nocido la autoridad del Gobierno. Oiris ahora cmo Historia como uno de los elegidos de la inmortal-
le escribe al Generalsimo Mximo Gmez, que lo dad.
crey capaz de socavar su autoridad con malas artes, Todo evoluciona en la vi'da, hasta el isentimiento
dndole odo a las insidias de los que buscaban una mismo de la muerte. Frente al cadver de Maceo,
ruptura entre los dos Campeones de nuestra. inde- aquellos cubanos que lo velaron junto al brocal del
pendencia. He aqu sus palabras: "A consideracio- pozo de Lombillo, sentan en el alma el fro de la de-
nes, respeto y subordinacin bien entendida nadie solacin, y en la muerte del Jefe amado, del Capitn
me gana, desafo al que pueda decir lo contrario." invicto, del personaje casi mitolgico, cuya vida ha-
" Cuando aqu, all y acull le han visto mal quin ba sido hasta entonces superior al poder de las ar-
ha sido el primero en levantar la voz? y entienda mas de fuego, vean todos la muerte misma de la Re-
bien, General, esta explicacin de luchas para que volucion ahogada en sangre.
borre las dudas y temores que se le ocurren" y des- Y ahora, al cabo no ms de veinte y nueve aos,
pus agrega: "Usted no isabe que yo no entiendo en la tranquilidad de esta Repblica 'prspera, el
la patria hecha pedazois y dividida en caciques t*erri- discpalo de Carlyle que profesa el culto' de los h-
toriales? ISiento tristeza cada. vez que pienso que Cu- roes y se enamora de ellos y mide sus hechos, aquila-
ba pueda pasar por eso y de ah que me alegre cada ta sus virtudes, busca su talla para establecer el pa-
vez que veo que en mi Cuba se levantan hombres dig- rangn histrico, no peca de irreverente, ni de sa-
nos que se esfuerzan en ahogar esa semilla en su ger- crlego, si afirma, con cierto jbilo, que San Pedro
men. No contaba Vd. con mi patriotismo ? Si tal cosa es el puerto por donde entr Maceo en la inmorta-
ha pensado Vd., lo siento, .pues tanto peor si no ha re- lidad.
cordado, de que hasta hoy no tengo lunar que empae La cada de Maceo de cara al sol, como quera
mi vida pblica. Ante todo he sido hombre de honor Mart el machete flamgero en lo alto, erguido en los
y patriota. ,Mi palabra empeada con Cuba, en estribos, relampagueante la mirada, el trax expan-
cumplimiento de un deber, no me ha guiado por ma- sionado, el gesto gallardo, era el epilogo natural y
la senda; las ambiciones personales no lais he conoci- adecuado de su egregia personalidad. Waterloo de-
do todava, por el contrario, las he calificado de bi ser la tumba de Napolen. San Pedro la tumba
deshonrosas. de Maceo.
Y termina con estas palabras: "Desengese, Ge- De no haber cado all nuestro hroe, desplomado
neral, soy ipequeo ante usted y no me hago ilusiones, como un sol, al decir de Jos Manuel Cortina, y ha-
por ms que usted me vea respetar todas las opinio- ber sobrevivido al advenimiento de la Repblica, l,
nes. Mis aspiraciones son otras ms grandes y ms que tena cincuenta y un aos en 1896, habra ren-
nobles que las de un ruin pensador; no nac para in- dido su tributo a la muerte en la paz, sin pena ni
trigas ni para socavar a otro, me creo capaz de con- gloria, tal vez en uno de los colapsos de estos los pri-
tinuar haciendo esfuerzos por la Patria, que me ha- meros aos de la Patria, y sabe Dios si a la, hora de
gan acreedor a la estimacin general, sin recurrir a la muerte lo hubiera martirizado aquel pensamien-
medios deshonrosos. to postrero de Bolvar: "he arado en el mar."
Y es lo cierto, seores Representantes, que Anto- El sentimiento que debe inspirarnos hoy da la
nio Maceo fu el ms puro admirador del genio mi- muerte del Coloso, el sentimiento que debe palpitar
litar de Mximo Gmez, al punto que a raz del Zan- en el corazn de todos los cubanos que desfilan fren-
jn y de la protesta de Baragu, cuando injustamen- te al obelisco de Cacahual, no debe ser el sentimiento
te se acusaba a Gmez de ser responsable del Pacto, negativo del dolor, porque el dolor apoca el espiri-
Maceo se vuelve airado contra los acusadores y les tu y mata las iniciativas. Frente a la tumba del h-
dice: "que Gmez no era responsable del Zanjn, roe, el pensamiento que hormiguea en mi cerebro y
que era bravo entre los bravos, su maestro y su jef,, debe ser el pensamiento de esta Cmara y, mas aun,
a cuyas rdenes se pona." Y luego, iniciada la gue. el pensamiento de todos los gobernantes es el de la
rra del noventa y cinco y proclamado en principio responsabilidad histrica que gravita sobre esta ge-
Maceo General en Jefe de la Revolucin, llegan M- neracin, nacida demasiado tarde para dar a la gue-
ximo Gmez y Mart. y Maceo acata sin protesta la rra su aporte de sangre y demasiado temprano tal







6 DIARIO DE SESIONES DE LA CAIMARA DE REPRESENTANTEAS

vez para dar a la paz el aporte de virtud y buen porque lo hecho no es todo lo hacedero, ni desma-
juicio necesarios para la consolidacin y el engran- yes en el ,empeo. Riges los destinos de un pueblo
decimiento de la Patria. quie practica en los problemas pblicos el pensamien-
Un joven ilustre, destacada figura de esta Cima- to de Enrique IV y sigue a su Presidente por la blan-
ra, el Dr. Germn Wolter del Ro, en ocasin idn- cura de su penacho, un pueblo dcil para lo bueno y
tica a la de hoy y desde esta misma alta tribuna, se para lo malo, que se da al desenfreno cuando el ejem-
preguntaba en el curso de su admirable oracin, si plo le viene de lo alto, pero que practica las mis no-
los cubanos eran dignos de la obra de Maceo, y el fles virtudes cuando el ejemplo le viene tambin de
sano optimismo del orador, tras dudas punzantes y lo alto.
agoviantes vacilaciones daba una respuesta afirma- Desoye al enemigo interesado y al poltico cuando
tiva, por mIs que las circunstancias todas del mo- confundan su propio inters con los supremos inte-
mento conducan mejor a una negacin rotunda. reses de la Patria; y sobre todo, presrvate de los
El orador de esta noche se formula la misma pre- pesimistas que entonen a tu alrededor el desaliento.
gunta, pero ni la duda lo muerde, ni el temor lo asal- Anmate y conf6rtate con este pensamiento de un
ta al responder afirmativamente. La Repblica cuba- discutido soneto de Enrique Hernndez Miyares, con
na en estos ltimos meses ha dado un oambio de el cual pongo trmino a mis palabras:
frente cabal, un salto milagroso del abismo y el caos Que todo noble empeo al fin alcanza
a la luz y el orden. Fijar las justas leyes del destino.
Presidente de la Repblica, a ti va mi palabra. IHe dicho.
No tiene color de partidarismo poltico, ni es lisonja
palaciega para regalar tus odos. Mereces hasta aqu (Grandes uplai~os).
los mejores elogios, y los procedimientos de tu Go- (SR. PRESIDENTE (ZAYDN) : Se levanta la sesin.
bierno parecen iluminados por la ruta de Monte
Christi. Ni te envanezcas por los primeros titos, (Eran lau diez y diez p. m.)





































IMP. P. P yMAIIO 1 A.. H1 MAUAAL 1. MAMI.




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