Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
ALL VOLUMES CITATION PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00015180/00441
 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00441
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text












DIARIO DE SESIONES

DEL;
CONGRESO DE LA REPUBLICA DE CUBA

QUINTO PERIODO CONGRESION1AL

SEGUNDA LEGISLATURA

VOL. XVI HABANA, 9 DE DICIEMBRE DE 1911 NUM. 12


Cmara de Representantes

Sesidn solemne en honor de Maceo, celebrada en la noche de 7 de Diciembre de 1911


Presidencia del Sr. Orestes Ferrara y Marino

SUMARIO
A las 9 p. m. se abre la sesin.-El Representante por Oriente, seor Mariano Corona Ferrer hace el
elogio de Maceo.-Terminado este discurso, se levanta la sesin.
----- ------li -------- -~----
SR. PRESIDENTE (FERRARA) :- Se abre la sesin. ra encomiar sus virtudes y su genio, sera preciso el
juicio clarividente y sereno de un Thiers; para llorar
(Son las nueve p. m.) su muerte, la fuerza emotiva y pattica de un Lamar-
tine. Y falta de tales cualidades geniales, se requie-
Tiene la palabra el seior Mariano Corona. re, por lo menos, la musa fluente, gallarda, sugestiva
y conmovedora de un Jos Mir, el poeta de la Revo-
SR. CORONA FERRER: Seores Representantes: El lucin, que ha podido escribir hermosas pginas, lle-
seor Presidente de esta Cmara, hacindome un ho- nas de intensa ternura, pginas elocuentes y vibran-
nor inmerecido, y abrumndome con una labor supe- tes, en las que alternan el 'himno heroico y la elega
rior mis fuerzas, me ha confiado el panegrico de uno plaidera.
de los ms gloriosos paladines de nuestra historia re- A falta de todo ello, slo podr poner al servicio de
volucionaria. Seguramente que no se ha fijado l en esta empresa mi devocin ferviente, mi gran admira-
la pobreza de mis dotes oratorias, sino que ha queri- cin y mi entraable afecto hacia el caudillo insusti-
do, tal vez, que un oriental-y un oriental que tuvo tuble. Ceda, pues, el cerebro, insuficiente para tal
la gran fortuna de haber sido ayudante de campo, co- empeo, su puesto al corazn, cuyos latidos, trans-
rresponsal en campaa, amigo y hasta confidente formados en palabras, no podrn ser, por lo espon-
veces, del insigne guerrero, y que de sus manos reci- tneas y sentidas, objeto de implacable anlisis; y de-
biera la direccin de "El Cubano Libre", el rgano jndome guiar por el corazn, hablar, aunque some-
de la Revolucin-sea quien ahora entone una especie ramente, del hombre, del patriota y del guerrero, en
de himno la memoria de aquel hombre estupendo las distintas actividades de su vida, y en las fases ms
que fu la encarnacin perfecta del patriotismo he- caractersticas y memorables de su hazaosa historia.
roico. Se ha dicho, en homenaje la memoria de un gran-
El empeo es muy arduo, porque no siempre pue- de hombre de las letras latinas, que el culto de un
den la voluntad, el cario y la admiracin realizar hroe que enriquece la religin de la patria, no debe
ciertos esfuerzos. Porque, para cantar la gloria de celebrarse con un oficio mortuorio, sino con un rito
Maceo, sera necesario poseer el estro de Homero; pa- genial, porque no se conmemora en l un triste acon-









2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMARA DE REPRESENTANTES

tecimiento sino una triunfal asuncin. Y sera de apli- guerras intestinas, que haran traicin la unidad in-
carse al hroe cubano en honor cuya memoria se terior de mi patria, como jams se han manchado mis
celebra -este homenaje, si por un instante pudiramos ideas en cuestiones pequeas."
absorber la mente en la contemplacin serena de su "Nunca apelar la rebelin y al desorden, para
gloria, la sombra del pedestal de su grandeza; y pu- hacer valer mis derechos."
diramos prescindir del espectculo que ofrece la pa- "No trabajamos para nosotros ni para.la presente
tria en estos mismos momentos, vctima de positivas generacin; muvenos el triunfo del derecho para
incertidumbres; y si no ansiramos ver al caudillo todas las generaciones venideras; y no creemos jams
redivivo, ocupando su puesto de honor en la obra de que por una hora de vanidad de egoismo deba com-
salvar la Repblica infundiendo el fuego de su es- prometerse la felicidad de muchos siglos."
pritu las masas vacilantes y remisas en el camino "Los cubanos, cualquiera que sea su ciudadana,
del deber. no tienen ms que una bandera: la que ungieron con
Aquella nobleza de su alma en la paz y en la gue- su sangre los mrtires de la independencia."
rra; aquella confianza suya nacida del convencimien- "Vale ms caer subir sin ayuda, que contraer
to de su capacidad y de su valor; aquel alto concepto peligrosas deudas de gratitud."
que tena del deber, de la justicia y del patriotismo, "Me creo capaz de aspirar al goce de la libertad,
hubieran impedido los tropiezos y cadas del pueblo ms que por haber peleado por ella muchos aos, por-
cubano, hurfano, en circunstancias crticas, de alta que. no pesa sobre m la esclavitud de las pasiones."
y vigorosa direccin, y falto .de freno para resistir los i Qu cdigo de moral personal y colectiva tan per-
torpes apetitos y los malvolos impulsos que logra- fecto podra formarse con apotegmas y preceptos de
ron despertar en l las maquinaciones insidiosas de la tal linaje! i Cmo se revela en esas mximas la gran-
poltica. deza de su espritu!
i Cmo no hemos de lamentar su prematura muer- Su concepto del honor y de la disciplina completa-
te! i Cmo no hemos de dolernos de ver tronchado el ban la personalidad del hroe, campen de las liberta-
robusto laurel de su gloria! Y cun grande no ha des de un pueblo. Porque fu, sin duda alguna, la de
de ser nuestra pesadumbre al apreciar su falta, al guerrero, la cualidad ms saliente de su complicado
considerar los servicios que haba prestado la patria organismo. Su historia militar-desde el instante en
y lo que sera de ella al amparo de su brazo heroico, que ingres voluntariamente en las filas revoluciona-
de su ntegro carcter, de su mente cultivada y serena rias, abandonando sus faenas agrcolas-es, todas
y de su corazn noble y penetrado del ms sano pa- luces, portentosa. La relacin de sus proezas en la
triotismo! cruenda epopeya de los diez aos, no cabe en los estre-
Fu Maceo indudablemente, un hombre extraordi- chos moldes de un discurso. De simple soldado, ascen-
nario. Su compleja personalidad ha pasado inadver- di general con inslita rapidez. Cada grado que ob-
tida para todos aquellos que, deslumbrados nica y tena representaba una herida, cada herida un com-
exclusivamente, por su genio guerrero, no pudieron bate, cada combate una victoria. No hubo accin im-
observarlo desde otros puntos de vista; pero los que le portante en la.que no figurara como actor, y veces,
conocimos de cerca, los que le tratamos diario y en casi siempre, como protagonista. El ndice de sus he-
la intimidad del campamento, pudimos apreciar sus chos de armas es interminable. Ah estn para res-
excepcionales cualidades. Hombre de superior inteli- ponder esta aseveracin, las gloriosas y memorables
gencia, de un poder de asimilacin inconcebible, de jornadas de Manzanillo, Caimanera, La Indiana, Dua-
cultura varia, aunque falta de depuracin, efecto sin ba, Barajagua, en donde recibi cinco heridas, Yaba-
duda de su vida, errante por el extranjero, gran ob- zn, Naranjo, las Gusimas y cien ms...
servador de los hombres y de lasecosas, de una discre- Su ciega devocin por la disciplina y su amor los
cin toda prueba y, sobre todo, de una clarividencia poderes constituidos se reflejan gallardamente en la
poco comn, estaba admirablemente capacitado para actitud que asumiera en los das crticos de la depo-
la lucha humana en sus variadas y mltiples mani- sicin del presidente Cspedes y en los gravsimos del
festaciones.. De alma grande y generosa, siempre en- movimiento sedicioso de Las Lagunas de Varona. En
caminada al bien, amante de la razn y la justicia; ambas ocasiones salv la Revolucin de un peligro
sincero, bondadoso y franco, fu en todo tiempo obje- inminente.
to de la admiracin y el cario de cuantos le rodearon. Pero cuando mayor relieve alcanza su colosal figu-
Su gallardo continente, su sonrisa insinuante y su- ra; cuando ms grande se presenta nuestra vista
gestiva, su palabra reposada y cautivadora, su mirada como hombre de arraigadas convicciones indomables
viva de guila, hicieron de l una figura atrayente energas, es en Baragu, al iniciarse las negociaciones
y simptica ante la cual las muchedumbres se sentan del convenio del Zanjn: cuando el desaliento y la
subyugadas como por una fuerza desconocida y mis- desconfianza haban germinado en el alma de la co-
teriosa. lectividad rebelde, cuando la fe se haba perdido, cuan-
Jams fu hombre de eufemismos hipcritas, ni do los anhelos de independencia, como una ilusin que
de trminos equivocados, de transacciones impuras ni se desvanece, se haban esfumado en el incierto hori-
acomodamientos egoistas! Para'comprobar lo que va- zonte de la patria. Y fu entonces cuando, secundado
la, moral intelectualmente, basta leer sus numero- por un grupo de patriotas irreducibles hubo de er-
sos pensamientos y mximas-reflejo de su modo de guirse como un titn y despreciar los halagos de] as-
pensar y de proceder-esparcidos en documentos y. tuto y engaador virrey. Prefera seguir luchando,
cartas que escribi dict, y entre los cuales hay al- morir en campo abierto la sombra del impenetra-
gunos tan hermosos y sugestivos como stos: ble bosque, antes que aceptar una paz que considera-
"No odio nada ni nadie; pero amo el deber, el de- ba humillante para las armas cubanas. Mas la reali-
recho y la justicia". dad, imponente y cruel, se encarg de mostrarle la
"Siempre, como hasta ahora, estar al lado de los inutilidad de sus nobles esfuerzos. Y vencido por las
intereses del pueblo, uno indivisible, sobre los mez- circunstancias, descepcionado por la debilidad de la
quinos de partido; y nunca se manchar mi espada en mayora de los suyos, convencido de la ineficacia de su









DIARIO DE SESIONES DEL 'CONGRES O.- CAMARA DE REPREISENTANTES 3

actitud intransigente, hubo de ceder, al fin, clamando de la redencin. El grito de Independencia muerte!,
contra una Providencia que consenta impasible la lanzado los vientos por la voz tonante de la rebelda,
anulacin de un propsito noble y levantado. Y l, estall en el espacio: el eco lo llev, travs de los
que halagado de mil modos por el Pacificador espaol, mares, por todos los mbitos del mundo, llamando
pudo haber logrado cuanto hubiera querido en el or- los buenos la lucha. El sol de la libertad irradi en
den de las satisfacciones egoistas, prefiri la expatria- todas direcciones su potente lumbre, anunciando el
cin y la pobreza, las nostalgias de la patria ausente glorioso resurgir del sacrosanto ideal.... Maceo per-
antes que una sumisin indigna y bochornosa. Y una cibi el insinuante clamor, vislumbr la nube propi-
vez converiida la paz, cuyas negociaciones permane- cia y, reuniendo los suyos, repiti la helnica con-
ci ajeno, solicit salir del pas; y cual raudo meteo- signa. (Aplausos).
ro, con la rapidez vertiginosa del que huye de un Y, pocos das despus apareci, frente las costas
ambiente deletreo, se traslad desde la manigua has- de Baracoa, la goleta "Honor", tripulada por un pu-
ta el buque que haba de llevarlo playas extranjeras. iado de valientes, al mando de Maceo y de Crombet,
No quiso permanecer un instante ms en la patria y entre los cuales se hallaba un dignsimo compaero
que volva su condicin de colonia sufrida im- nuestro: el general Agustn Cebreco. Al divisar la
potente; no quiso ver, dcil y resignado, que la ban- tierra querida, los patriotas agitaron la hermosa ban-
dera de sus anhelos, cuya sombra peleara en tantos dera y prorrumpieron en vtores y gritos de jbilo.,
y tan reidos combates, se plegara entristecida, ocul- La goleta "Honor" avanzaba gallardamente hacia
tando los bellos colores que tantas veces recibieran tierra. Pareca que la Naturaleza deseaba asociarse al
las caricias del Sol, en las grandes batallas por la li- general regocijo: y el Sol acentu su luminosa inten.
bertad.... (Aplausos). sidad, y el mar disciplin sus ondas, y el viento refre-
Mucho tiempo err Maceo por las repblicas de la n sus mpetus, y el ro Duaba mostr su abra hos-
Amrica Central. El, como casi todos los cubanos pros- pitalaria, libre de remazones y escollos. Y al desli-
criptos encontr cariosa acogida en aquellas tierras zarse la atrevida nave, por entre el cauce sereno y
hospitalarias. Los gobiernos le colmaron de atencio- apacible, el Yunque enarc sus cumbres soberbias, tal
nes y honores y hasta le ofrecieron distinguidos pues- vez para contemplar mejor la mitolgica proeza. (Gran-
tos en la administracin del pas. Pero no era eso lo des y prolongados aplausos).
que deseaba el invicto caudillo. A los grandes bono- No he de fatigaros, seores Representantes, rela-
res, las delicias de las fiestas palaciegas, la vida tando aqu las peripecias que sucedieron al desembar-
plcida y fastuosa del alto burcrata en tierra ex- co de la expedicin; no he de contaros tampoco la
traa, prefera los rudos azares de la guerra, en pleno odisea de aquellos magnficos patriotas, perdidos y
campo cubano, sufriendo las torturas del hambre, es- dispersos travs de los bosques orientales, vctimas
cuchando y recibiendo las descargas enemigas, con- del hambre y el cansancio, perseguidos ferozmente
templando el flamante pabelln, ennegrecido por la por guerrilleros cubanos, sosteniendo frecuentes y re-
plvora, desgarrado por las balas, pero sirviendo de nidos encuentros, en uno de los cuales cay el heroico
ensea alentadora, que encarnara la suprema aspira- general Flor Crombet.....
cin de un pueblo digno. (Aplausos). Lleguemos al momento en que Maceo, seguido de
Maceo, siempre con la mente fija en Cuba, se ins- dos tres de sus compaeros-pues la tenaz perse-
tal definitivamente en Costa Rica, llamado por el pre- cucin los oblig fraccionarse en pequeos grupos-
sidente Iglesias; y en unin de varios de sus compae- se encontr con el primer contingente insurrecto, al
ros emigrados, foment una colonia agrcola en el mando del coronel Flix Ruenes. No'es posible des-
Estado de Nicoya. Y hasta all fu perseguirlo el cribir la alegra de aquellos soldados al encontrar sa-
gobierno espaol, el cual solicit del de Costa Rica la no y salvo su jefe ms querido; no se puede expre-
expulsin del ilustre rebelde del territorio costarri- sar el entusiasmo, la fe y la confianza de que se sin-
cense! Iglesias se neg tan mezqina demanda, y tieron posedos. La noticia cundi por todas partes
Maceo y los suyos permanecieron en Nicoya. El in- con la velocidad del rayo, las ciudades se despoblaron
victo soldado segua siendo la pesadilla de Espaa; y la monarqua espaola sinti en el corazn un fro
ella tema que las ondas areas, anticipndose la de muerte.
voluntad de Marconi, trajesen Cuba los alientos re- Bien pronto demostr Maceo sus raras condiciones
beldes del caudillo, los grmenes de una nueva revo- de jefe experto y avisado. Rpidamente organiz sus
lucin que destruyera los cimientos del poder secular reducidas fuerzas y emprendi una excursin por to-
que en todo tiempo fu, en tierras de Amrica, sm- da la regin oriental. Cuando pudo disponer de cien
bolo de sangre y exterminio..... hombres armados, tom la ofensiva y nos ofreci, co-
Muy pronto habra de sonar en el reloj del tiempo, mo prlogo de la futura definitiva contienda, el ata-
la hora de las grandes reivindicaciones. Mientras'Ma- que simultneo de los pueblos del Cristo, Songo y el
ceo, desde los escarpados montes de Nicoya, interro- Caney, los cuales incendi. Ms tarde, dueo ya de
gaba al horizonte, queriendo descubrir la nube propi- mayor contingente, nos brind las brillantes jornadas
cia que habra de producir la primera chispa, pre- de Jobito, Peralejo y Sao del Indio, verdaderas bata-
cursora de la nueva conflagracin, Mart, el sublime llas campales que evidenciaron la pujanza de la Revo-
incansable Apstol, realizaba la magna labor de au- lucin y demostracin Espaa que su poder agoni-
nar voluntades, eslabonar conciencias, unir corazones zaba en Amrica....
cubanos en la emigracin, predicar la doctrina revo- Luego, en unin del famoso Mximo Gmez, acome-
lucionaria y solicitar por todo el Continente America- ti Maceo la empresa colosal de la invasin: la fabu-
no apoyo y piedad para la patria esclava. Y su voz losa marcha que empez en las dilatadas sabanas de
no se perdi en el espacio, ni fueron estriles sus es- Baragu y termin en las remotas costas de San An-
fuerzos titnicos. tonio. Tarea irrealizable sera para m seguir y narrar
Y una maana surgieron en Baire los vivos res- la gloriosa epopeya de aquella cabalgata fantstica
plandores de la soada aurora. Los clarines guerreros que cruz la Isla entera bajo una lluvia de balas, en-
tocaron llamada, inmediatamente se agruparon en vuelta en la humareda del combate, alumbrada su ru-
derredor de la gloriosa oriflama los primeros soldados ta por el intenso resplandor de los caaverales incen-









4 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CAMARA DE REPRESENTANTES

diados, terminando un combate para empezar otro, aquel genio de la guerra que se llam Antonio Ma-
avanzando siempre, siempre llevando como credo el ceo....
firme dilema de Independencia muerte!, y como em- Hoy, siguiendo la tradicional costumbre, ha desfi-
blema, la bandera tricolor. Y frente la legin li- lado ante esa tumba el pueblo cubano, para depositar
bertadora, las huestes de la tirana, movindose ma- sobre ella la doble ofrenda de sus flores y de sus l-
quinalmente de uno otro lado, atontadas irresolu- grimas. Pero no conmemoramos nicamente en esta
tas: burladas en El Lavado, vencidas en Coliseo, ani- fecha amarga y luctuosa la muerte de Maceo, de su
quiladas en Mal Tiempo; reducidas sus fortalezas adolescente ayudante Francisco Gmez, de Alfredo
corirndo vertiginosamente en largos trenes milita- Jstiz y de todos aquellos que sucumbieron en la tr-
res, cuyas locomotoras, con la voz. estridente de sus gica accin de Punta Brava. La Repblica, agradeci-
silbatos, desfogaban la horrible desazn de la derrota. da y justiciera, ha querido que en este da inolvida-
(Aplausos). ble rindamos tambin un tributo de amor la memo-
La campaa de Pinar del Ro, la ms ruda, la ms ria de cuantos cayeron, defendiendo el supremo ideal,
gloriosa de las sostenidas por Maceo, es digna de los en el largo calvario de nuestras contiendas, de todos
grandes capitanes de la antigedad. En ella derroch aquellos que realizaron heroismos y sacrificios inena-
el caudillo cubano el inmenso caudal de su numen rrables, teniendo por amplio escenario los campos de
guerrero; en ella demostr la divina ductilidad de su Cuba, esos campos de primavera eterna, en donde no
talento. Y le vimos prudente y discreto en Paso Real, hay un llano que no se haya estremecido al loco galo-
astuto en Cabaas, estratgico en Tumbas de Estori- par de los corceles en cargas fabulosas; en donde no
no, reflexivo en Cacarajcara, resuelto y atrevido en hay una vereda que no haya sido testigo de un en-
el Rub, arrollador impetuoso en Ceja del Negro... cuentro, ni un ro que no haya visto sus lmpidas
pero siempre grande, siempre magnfico, siempre en aguas teirse de sangre generosa, ni una palma que
el completo dominio de sus facultades extraordina- no d sombra la tumba de un hroe annimo; y en
rias! donde la rauda brisa, al penetrar por entre las rama-
Y llegamos al triste eplogo de su larga y sobrehu- zones del silencioso bosque, la hora indecisa y so-
mana labor guerrera. Dirase que la veleidosa suerte, lemne del crepsculo, parece como que entona una
celosa de su gloria, quiso poner un dique sus triun- plegaria por el descanso eterno de los que rindieron
fos ruidosos. Y en Punta Brava, en una escaramuza su tributo la tierra luchando por el honor y la re-
indigna de su grandeza y de su genio, se desplom de dencin de su pueblo. (Aplausos).
su corcel de guerra. Cay con la majestad del roble Quiera la Providencia que la paz se conserve inal-
azotado por el vendabal. Su muerte produjo inmenso terable en nuestra patria, para que podamos peri-.
pnico en todas partes, porque hasta sus enemigos dicamente, impulsados por el amor y el deber, renovar
se alarmaron! Se crey que la Revolucin se morira sobre el sepulcro del Titn, las siemprevivas de nues-
con l, tal vez porque fuera quien la encarnara con tra fervorosa gratitud. Porque si as no fuese, si por
mejores ttulos. Mas la reaccin surgi potente y ava- nuestros egoismos, nuestras ambiciones nuestros
salladora, y sobre su cadver, aun tibio, juraron los odios, nos dejsemos arrastrar hacia el abismo inson-
revolucionarios continuar luchando hasta vencer dable de la guerra civil, seramos indignos de llamar-
morir, porque slo as se hacan dignos de la poste- nos hijos de una tierra que tanto luch por la liber-
ridad, porque slo as honraban la memoria del gran tad y que tantos hroes y tantos mrtires tuvo su
libertador... servicio. Pero si ese fuese, desgraciadamente, nuestro
Soldados valerosos y decididos recogieron su cad- sino; si tal cataclismo nos reservara aun el porvenir,
ver. Las balas de los fusiles de Cirujeda haban aa- no faltaran seguramente patriotas convencidos y sin-
dido tres nuevas heridas en aquel cuerpo de hrcules, ceros que, llegado el momento pavoroso, acudieran
que ostentaba, manera de sublime tatuaje, la histo- la tumba de Maceo, no en peregrinacin piadosa, sino
ria de su pueblo, escrita con cicatrices. Y en una no- desesperados y resueltos, para golpear la losa que cu-
che silenciosa y triste, aterrados y llorosos, cumplie- bre sus venerandos restos, y pedir al caudillo, en aras
ron sus compaeros el penoso deber de darle sepultu-. de la tierra que tanto am, el milagro de su resurrec-
ra bajo la propia tierra que tantas veces regara con cin; no en actitud guerrera, erguido sobre su ind-
su preciosa sangre. 'mito corcel, esgrimiendo el acero centelleante, sino
Todava, no obstante el largo tiempo transcurrido como el apstol de la bblica leyenda, sonriente y apa-
-y aunque l vive y vivir siempre en nuestro cora- cible, ensendonos, una vez ms, el camino del pa-
zn y en nuestra mente-no han podido no han que- triotismo, de la concordia y del amor!...
rido los distintos gobiernos de la Repblica, fundir
con el bronce de los caones enemigos la estatua (Grandes y prolongados aplausos. Diversos seores
ecuestre del guerrero insigne. Slo el modesto mau- Representa tes felicitan al orador).
soleo levantado en los montes del Cacahual, recuerda
al caminante al viajero que aqu vivi y muri SR. PRESIDENTE (FERRARA): Se levanta la sesin.










Imp. y Pap. de Rambla y Bouza, Obispo nms. 33 y 35.-Habana.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs