Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00330
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text












DIARIO DE SESIONES

DEL
CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA


CU ARTO


PERIOD CONGRESSIONAL


TERCERA LEGISLATURE


VOL. XII HABANA, 9 DE DICIEMBRE DE 1909 NUM. 17


C mara


de Representantes.


Sesidn extraordinaria celebrada el dia 7 de Diciembre en honor del Mayor General Antonio Maceo


Presidencia del Sr. Orestes Ferrara y Marino

Secretaries: Sefiores Felipe Gonzalez Sarrain y Antonio Pardo Suarez


SUMARIO


A las 8 y 55 minutes de la noche la Presidencia de-
clara abierta la sesi6n.-El Sr. Jos6 Manuel Cor-
tina hace el elogio del Mayor General Antonio Ma-
---------
A las 8 y 55 minutes de la noche, el senior Orestes
Ferrara ocupa la Presidencia. Fungen de Secretarios
los sefiorcs Felipe Gonzalez Sarrain y Antonio Par-
do SuArez. Y se hallan presents los sefiores Repre-
sentantes:
Adam Galarreta (Luis).
Arias Guerra (Lorenzo).
Armenteros y CArdenas (Carlos).
Arteaga y Quesada (Emilio).
Audivert y P6rez (Francisco).
Balanz6 y Diaz (Miguel).
Borges Figueredo (Ambrosio).
Boza y Boza (Ram6n).
Cabada y del Haya (Juan Maria).
Castellanos (Alberto).
Collazo y Tejada (Enrique).
Cortina y Garcia (Jos6 Manuel).
'Cu6llar del Rio (Celso).
Cuesta Rend6n (Ramiro).
Espino y Castell6n (Angel).
Espinosa y HernAndez (Miguel).
Fernindez Criado (Antonio).


ceo; terminado el discurso la Presidencia levanta
la sesi6n.


Fernandez Guevara (Manuel).
Fuentes Borges (Juan).
Garcia Ensefiat (Ezequiel).
Garcia Feria (Jos6 A.).
Garrig6 y Salido (Roque).
G6nova de Zayas (Antonio).
GonzAlez Clavel (Carlos).
Gonzalez Lanuza (Jos6 A.).
Guas y Pagueras (Carlos).
IIernAndez Izaguirre (Atanasio).
Lores Llorens (Manuel).
Madrigal (Policarpo).
Masferrer y Grave de Peralta (Antonio).
Messonier Alvarez (Enrique).
P6rez Vald6s (Pablo).
Ponvert D'Lisle (Hermenegildo).
Porto Castillo (Enrique).
Risquet de Dios (Juan Felipe).
Sanchez Figueras (Silverio).
Suarez Gutierrez (Miguel).
Valdes Carrero (Luis).
Viondi y Vera (Miguel).
Total: 42,.








2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


SR. PRESIDENT (FERRARA) : Se abre la sesi6n.
El seffor Jos6 Manuel Cortina tiene la palabra.
SR. CORTINA 'Y GARCfA: Sefiores Representantes:
SEn dia pasado la CAmara nme confiri6 el honor de
hablar en esta noche solemne de rememoraci6n y gra-
titud sobre la egregia personalidad de Antonio Ma-
ceo, y A fe que nunca he sentido tanto, ante la mag-
nitud de un empefio, la magnitude de mi insuficien-
cia. Tan ardua es la misi6n de recoger yo aqui, en es-
ta Camara, representaci6n legitima del pueblo, la
palpitaei6n febril del coraz6n cubano, en este dia con-
nlemorativo de aquel en que cay6 el f6rreo guerrero
de la libertad, en que entire resplandores de apocalip-
sis desapareci6 aquel hombre formidable, eristaliza-
ci6n perfect de las supremas energies vitales de la
colectividad cubana. Seria necesario para dar cima'
al magno empeiio, que fuera possible que una desma-
yada palabra humana encerrara en su vibraci6n, en
su sentido, en sus formas, todas las soberanas mani-
festacionese de la naturaleza; que pudiera tronar co-
mo la tempestad desencadenada, arrullar como las
aves canoras del bosque salvaje, tener el grito su-
blime del mar embravecido, restallar sobre el cere-
bro human, como el rayo sobre el planet; y mis
palabras deseoloridas s61o pueden ofrendar, como
una lamarada vacilante, la expresi6n de mi profun-
do sentimiento, de la devoci6n y el recogimiento de
mii espiritu, ante la figure de aquel cubano que fun
algo fatal y sublime, como las grande eyes de la
Naturaleza, IIamado a ser esencial y uinicamente el
hercileo brazo vengador de la Patria.
(Aplausos).
Porque hay algo extraordinario en esta extraordi-
naria vida de los 1Maceo. Naci6 Antonio Maceo en
Santiago de Cuba. Ya era mozo cuando empez6 A
trepidar la sociedad cubana con los movimientos pre-
cursores de la Revoluci6n del 68. Marcos Maceo y
Mariana Grajales, dieron vida 6 siete vastagos desti-
nados 6 servir 6 Cuba con sus brazos y con el sacri-
ficio de sus vidas. Hay en la historic de esa familiar
una pAgina que Tparece arrancada a las mas eloeuen-
tes de Plutarco, de esas en que se confunde el pasado
dle la hnmanidad entrp la historic v la leyenda: tra-
jo A su hogar Marcos Maceo la noticia que en el dia
or6ximo se sublevarian los cubanos para redimir la
Patria, la comunic6 6 su esposa, y aquella mujer
fuerte y aquel hombre austero y patriota reunieron
a los hijos en la santidad profunda del hogar nodes-
to y les hicieron doblar las rodillas y jurar que da-
rian la sangre y la vida por la Patria.
Aiquellos site cubanos asf ordenados caballeros de
Ia Independencia, despu6s, en el fragor de la 6pica
pelea, fueron cayendo uno 6 uno como las crestas de
altiva cordillera derribadas per el terremoto. Aque-
lla mitol6gica familiar ofrece, con el tragico jura-
mento mil veces cumplido, la m6s admirable conaa-
graci6n a la libertad de un pueblo: consagraci6n sin
fin alguno posterior; porque aquellos esforzados Ma-
ceo no pensaron nunca que habian de gozar de la
patria redimida, sino que estaban todos en animo y
disposici6n de morir en ]a contienda para que su
ejemolo y su esfuerzo sirviera a 'las generaciones ve-
nideras.
Los historiadores de Maceo recogen esta su frase
favorite: "Nosotros los Maceo tenemos que morir
por la Patria".
Acuellos hombres partieron 6 la lucha y las balas
enemigas fueron destrozando las ramas del Arbol au-
gusto, hasta que en la postrer guerra emancipadora,


cay6 la mfs gigantesca, la que concentr6 mas tit6ni-
cas energies, en los campos de San Pedro, h las tres
de la tarde, hora en que cubri6 A Cuba desamparada
un cresp6n sombrio por la desaparici6n de su mis es-
forzado, resuelto y fanhtico paladin.
En Antonio Maceo hay que exaninar principal-
mente dos aspects para considerar su personalidad
con detenimiento reflexive, y despu&s de deducir la
ensefianza y el estimulo que de las grandes vidas
deben sacar los pueblos. Maceo represent en la his-
toria de nuestras guerras el criteria military que fia
el cxito decisive a la batalla campal; habia en toda
su vida de guerrero como rugido de le6n que desea el
combat definitive. Se reflejaba en su impaciencia en
el pelear el prop6sito de fiar la independencia a una
supreme batalla. El era en las distintas fases que
tomaron las guerras de Cuba coino el polo opuesto
al otro extremno, que confiaba en el cansancio, en el
hostilizar incesante al enemigo, el resultado victo-
rioso de la contienda, -por desangramiento de la Me-
tr6poli; por destrucci6n lenta de sus -energias mora-
les y de sus energies fisicas. El significaba, en sintesis,
la manifestaei6n resuelta y decidida de la voluntad eu-
bana de ofrendarlo todo, absolutamente todo, en el de-
seado instant de la batalla decisive.
(Aplausos).
Hay tambien en su significaci6n moral otra par-
ticularidad que lo sefiala como la expresi6n m's in-
transigente del espiritu de rebeldia. Cuando termi-
naba la esforzada lucha de los diez afios y se consu-
maba el pacto del Zanj6n, unos caudillos se rendian,
otros se alejaban desalentados, Antonio Maceo repre-
sent6 la ingente rebeli6n contra la fatalidad, ,ese
sentimiento de heroica protest contra las realidades
16gicas; ese sentimiento de f4 sobrehumana y prof6-
tica al trav6s del espesor invencible de inmensos obs-
t6culos, que ha sido la caracteristica de la epopeya
ouhana y (ie ha podido explicar el nacimiento mi-
lagroso, verdaderamente extraordinario y dificil de
la nacionalidad cubana, en miedio de las tremendas
circunstancias adversas que la rodeaban 4 impedian
surgir A la vida. Y esa tension estupenda del espiritu
eubano le encarn6 Antonio Maceo: rebelde contra
toda raz6n adversa; rebelde contra todo obstAculo:
fir-e. ciel6neo. cono un nefi6n granitico en medio del
oe6ano batido por todas las tormentas.
(Grandes aplausos).
Para comprender la singular grandeza de la acti
tud de Antonio Maceo, en la protest de Baragnu6, es
nreeio rpoordar, sefiores. el ambiente cuasi mitol6gico
en oue tal hecho sucedi6.
Diez afios de combatir sin tregua; abatidos los es,
piritus, sometidos 6 alejados los caudillos, el cam-
pe6n 'cubano encerrado en las serranias de Santiago
con un Dufiado de hombres de su temple volvi6 los
oios en derredor con desesperado gesto y solo vi6, en
el horizonte moral; vencimiento y derrota; en la tie-
rra: vencimiento y derrota; en el sol que alumbra-
ba su ira: vencimiento y derrota; en el mar que traia
los ecos de las emigraciones: vencimiento y derrota;
y sobre esas fatidicas mnurallas se alz6 como un ti-
tAn y proclam6, en hom6rico reto 6 los cielos y al
mundo, la intangible, ]a irreducible determinaci6n
del sentimiento cubano por la indenendencia. Esa
protest de Baragua, es como el eslab6n de oro aue
une Ia revoluci6n cubana de los 'diez afios en lao in-
quebrantable con la definitiva contienda de Baire.









DIAR10 DME StI0Nl S D1EL COXGRFVSO.- CAM.NARA E 1DEPiRES1NTANTES I


Es como el eco sordo, sostenido, del rugido del tigre
en la profundidad de la selva; del tigre cubano que
en una sacudida postrera se irgui6 por sobre la Pa-
tria agonizante 6 hizo tremolar sobre ella la bandera
como sudario y como juramento de futures reivindi-
caei6n. Aspiraci6n y prop6sito que ningfn espiritu
podria condensar mejor que el que daba vida a An-
tonio Maceo.
Del examen de ese gesto heroico, tan peculiar al
rectilineo 6 irreducible carAeter del h6roe, viene por
16gica asociaci6n de ideas la consideraci6n de su va-
lor moral en la evoluci6n de la naei6n cubana.
SQub significa en el orden de los fen6menos socia-
les este hombre absolute y heroico, que cristaliza, co-
mo en el diamente al carbon puro, un sentimiento, y
lo lleva al trav6s de todas las vicisitudes hasta po-
nerlo en lo inmarcesible ? Significa que, lo mismo en
el orden del pensamiento como en el progress de las
sociedades, los hombres que dudan, los hombres que
vacilan, los hombres incr6dulos, no son fundadores
de nada y neutralizan y detienen el progress de la
sociedad, que se asienta y recibe positive impulso
de los hombres que afirman, que actfian, que tienen
ciega fe en su voluntad y que alzan sobre las perple-
jidades del cerebro la acci6n prof6tica del coraz6n.
Significa que, para que las concepciones te6ricas y
abstractas se reflejen y condensen en la esfera de lo
real, se necsitan los hombres de sintesis, de acci6n
y de fe ilimitada. Que vean tras la montafia y sigan
la rutilaci6n del ideal sin enervarse ante las aparien-
cias circunstantes; por que la lueha de las ideas abs-
tractas es contradictoria y en ocasiones absolutamen-
te il6gica, dado que siendo el pensamiento un d6bil
reflejo de la realidad condicionada por la insufi-
ciencia mental hunmana, vibra debajo de su limitaci6n
el infinite mundo de lo subconsciente que en el orden
moral individual produce multiples fen6menos de ar-
dua explicaci6n; y en una esfera mis amplia, en la
evoluci6n multiforme y profunda de las sociedades,
determine la realizaci6n de hechos y estados colec-
tivos que una serena y fria consideraci6n 16gica no
hubiera previsto y esperado. Ese infinite mumdo mo-
ral, fuera del alcance de las limitadas facultades de
percepci6n mental humana, lo sienten como la llama-
da irresistible de un clarin misterioso, los grandes
corazones dominadores; los que se sobreponen a las
aprensiones debilitantes del cerebro; los heroicos co-
razones como el de Antonio Maceo, que fu6 uno de
esos hombres que, de trecho en trecho en la Historia,
surgeon como extraordinarios restauradores del orden
moral perturbado, vengadores poderosos de las crue-
les injusticias humans.
(Grandes aplausos).
La vida de Antonio Maceo es comprobaci6n de las
consideraciones que acabo de hacer, guijndome por
mis intimas convicciones, de que es precise conceder
un decisive valor al esfuerzo intransigente y sin tre-
gua de las grandes voluntades, verdaderos ejes de
cristalizaci6n de la dinamica colectiva en la forma-
ci6n de las nacionalidades y el progress de la socie-
dad. Deben servirnos estas ideas de estimulo vigori-
zador puesto que la consideraci6n de esta fecha he-
roica no es solo una oportunidad para el disertar ar-
diente y sonoro sino algo mis fortificador y fitil. Es
la oportunidad adecuada de examiner emocionados
nuestro pasado en relaci6n con el present y future,
para que asi, tonificando el espiritu, nos sintamos,
no individuos aislados entire las murallas de nuestro


egoismo irritable, sino miembros de una gran colme-
na social, de la comunidad cubana organica; elemen-
tos de una nacionalidad; hermanos por la unidad del
prop6osito rec6ndito y esperanzas ilimitadas; pues so-
lo asi tendremos el poder y la eficiencia necesaria pa-
ra rectificar nuestros errors y arraigar definitiva-
mente la Patria cubana.
Tal es a mi juicio la mAs trascendente consecuen-
cia que puede obtenerse de la historic de esa gran
vida. El pueblo cubano necesita, como el mejor reme-
dio de sus vacilaciones morales, que penetre en todas
las conciencias la confianza en nosotros mismos, una
fe absolute en nuestra capacidad vital y una resuel-
ta y clara noci6n de las que son las verdaderas do-
lencias mortales de un Estado, para no confundirlas,
como acaece entire nosotros, con las crisis y oscilacio-
nes naturales de una Repiblica regida por las alter-
nativas de una radical democracia, alternatives que
lejos de significar disoluci6n y muerte son lucha, vi-
talidad y triunfo. No es possible afianzar una nacio-
nalidad, que es un hecho moral antes que un hecho
fisico, sin tener una f6 dogmAtica en la propia fuerza
y la propia capacidad. Esos series extraordinarios y
heroicos como Antonio Maceo expresan con la concisa
elocuencia de los axiomas, la eficacia de tal doctrine,
su naturaleza 16gica y evidence realidad.
jAcaso la evoluci6n de las naciones es algo que esta
sometido a un cAlculo estricto en que un solo hom-
bre y una sola vida bastan para ver la consecuencia
encadenada de los hechos y el resultado final de los
aeontecimientos? i Qui6n puede deeir, por ejemplo,
en el desenvolvimiento de la naci6n rusa cual sera el
alcance de sus uiltimas convulsiones en que como bur-
.bujas han aparecido y desaparecido sucesivamente
una Duma tras otra, en hervores como de cataclis-
mos, comprimidas por un gobierno esencialmente ab-
soluto que actia fieramente para mantener su anti-
gua estructura frente a la cultural liberal que disipa
sombras en la conciencia de ese agregado de razas di-
versas todavia no bien fundidas? Preguntadle empe-
ro, al pueblo ruso si duda en ]a Patria y os responde-
ra con fe de mistico mirando al horizonte indescifra-
ble: creo en los destinos del pueblo ruso.
(Grandes aplausos).
Volved los ojos a la progresista Alemania que en
la actualidad gira entire la oposici6n irreductible de
dos formulas sociales y political; el imperialismo
que halaga los viejos romanticismos medioevales del
sentimiento national, y el socialismo pujante, que ha
disciplinado el proletariado en grandes masas eficien-
tes, y que fuerza al gobierno, para subsistir a la
alianza con el Partido Cat6lico. Y sin embargo, A pe-
sar de esta crisis al parecer disolvente, no hay pueblo
alguno que sienta mejor que el aleman los gloriosos
destinos de la Alemania del porvenir.
SIIay ejemplo mas pat6tico y sugestivo que el de
la noble Italia, la gran madre de los pueblos de civi-
lizaci6n latina, la gloriosa continuadora del arte grie-
go, la creadora de legislaciones seculares que han.
servido de nicleo a casi todos los pueblos de Europa,
singularmente A Alemania que tuvo por leyes civiles
las leyes romanas hasta la publicaci6n de su C6digo
Civil; que en suma es base y fundamento todavia de
toda legislaci6n civilizada, merced A la potencia men-
tal para el derecho de ese gran pueblo tan antiguo co-
mo el mundo de historic conocida. Ese pueblo artist
y sabio estuvo dividido, fragmentado, corroido por
luchas civiles incesantes durante siglos enteros en la








41 DMIAIO MDE SSIONES DELE CONGRtS 0.-- CAMARA DE- IEPItE8E NTANTtS


Edad Media y en la Moderna Edad; sojuzgado en
porciones territoriales por el extranjero y conserve al
trav6s de sus vicisitudes, como una monocorde vibra-
ci6n, su fe inquebrantable en la grande Italia; y hoy
reverdecen sus laureles de maestra del derecho del
mundo, colocindose a la cabeza de los nuevos estu-
dios y orientaciones juridicas; conmueve al coraz6n
de los. hombres civilizados con las sugestiones del
arte; y en el orden politico ofrece a la contempla-
ci6n de Europa, en el seno de la civilizaci6n latina,
una monarquia semejante por su respeto a la ley
y A la .libertad, a la monarquma Inglesa. Esa gran na-
ci6n de larga y dolorosa vida, la mis interesante de
la Historia es y fu6 siempre para el italiano patrio-
ta, la gran Italia de estupendo pasado y glorioso
porvenir.
.Francia, para consolidar ]a estructura de su re-
gimen de gobierno, viene sorteando y atravesando re-
volueiones hace 'mas de un siglo y todavia ofrece el
espectAculo de un incesante bullir con ocasi6n de la
lucha entire los principios laicos, que reaccionan con-
tra los religiosos que no quieren abandonar sus secu-
lares posiciones; y esa lucha, agravaaa por el socia-
lismo tambien violent y poderoso, determine que la
estabilidad de los ministerios solo se haya obtenido
por la alianza de las fracciones, de todos los matices
avanzados. El francs enmpero, mira firme el porvenir
y cree fanAtico en la gran Francia que fu6 al mo-
do de campana de oro cuando golpeando su propio
coraz6n y derramando su propia sangre di6 al mundo
como un repiqne de dignidad y de gloria, los derechos
del hombre.
Tnglaterra, ]a que tan alto concept goza en la cien-
cia de gobernar, ofrece hoy la conmoci6n trascenden-
tal de la lucha entablada entire su aristocracia pode-
rosa abroquelada en la CAmara de los Lores y las
expresiones populares concentradas en la Camara de
los Comunes, que tiende A romper antiguas normas
econ6micas sociales del Estado y quiere trasformar
su sistema rentistico dandole expresi6n socialist, y
]a sociedad inglesa frente a ese grave conflieto que
pone frente A frente irritados 6 intransigntes, el pa-
sado y el present, que puede producer hasta la abo-
lici6n de la CAmara aristocrAtica, que ha determnina-
do que la CAmara popular haya acusado A los Lores
de haber violado tradiciones legales del pais; toda
esa lucha y dificultades solo teterminan oportunida-
des A ese gran pueblo para sentirsg mis seguro de si
mismo, mis firme y orgulloso.
La propia Espafia, abatida y humillada por los de-
sastres de sus filtimas guerras coloniales en que cul-
min6 su incapacidad para arraigar en el orden mo-
ral sus colonizaciones y mantener en ellas su bande-
ra sin menoscabo de los derechos peculiares y las ne-
cesidades A que daba vida; ahora, al surgir el con-
flicto social de Barcelona, a tiemepo que la guerra
de Marruecos, muestra la vitalidad de su pueblo,
cuando a pesar -del desconcierto de sus partidos po-
liticos, con energia extraordinaria domina la confla-
graci6n de Barcelona y las agresiones africanas. El
pueblo espafiol en reacci6n con las enervantes pr6-
dicas y acontecimientos que lo abatian, da asi una
admirable muestra de capacidad national, mostrAn-
dose apto para grandes empefios ante aquellos que
en el mundo civilizado creian que era un estado re-
trasado y abatido.
De estas someras consideraciones emana un estimu-
lo para todos los components de nuestra sociedad;
para la gran masa social cubana progresista, patrio-


ta, d6cil, merecedora de los mas altos destinos de
la civilizaci6n americana; porque no abandon la fe
profunda, y es por esto el ndcleo moral contra el
cual vienen estrellAndose las dudas y desesperanzas
de la comunidad de los perplejos, de los que creen
que es ciencia y previsi6n el desmayar inmediatamen-
te ante los obstceulos; de los que suponen que la li-
Sbertad es una carga suave que se puede llevar sobre
los hombros sin esfuerzo y sin luchas; de los que su-
ponen que las repfiblicas marchan todas admirable-
mente, con excepci6n rara de la Repiblica cubana;
de los que screen que solamente nuestra hacienda tie-
ne defects; en suma, de los enfermos de 16gica y de
memorial que hacen de nuestros problems un g6nero
aislado, excepcional, y tapan sus oidos para no oir
los ruidos del mundo y con la vision hiperb6lica de
los dolores y tropiezos de la Patria, no ven su gloria
y su pujanza que la pone entire los primeros pueblos
de HIispano-Am6rica.
(Grandes aplausos).
Las conclusions de estos razonamientos son forzosa
consecuencia de esa noble y luminosa vida de Maceo;
de Maceo que es una sintesis de la energia especifica
cubana; de Maceo que si viviera, por su gloriosa vi-
da y su magnifico carActer, seria un maravilloso ta-
lismAn que curaria A los desmayados de pobre cora-
z6n y les infundiria la fe extraordinarira que A 61 le
animaba. Sn magnetismo era el de los grandes con-
quistadores, bastabale mrirar en los campos de bata-
lla A sus soldados para que estos mAs ciegos y valien-
tes en la pelea no mirasen ni el nfmero ni la muerte.
Era Antonio Maceo el product acorde y equili-
brado de las dos razas que pueblan la Repiblica;
y reunia los alientos de la raza primitive y agreste
de los unos y la gallarda caballerosidad de los espa-
fioles de los tiempos medios en su sentido mas refi-
nado; y tenia ademfs de esos elements primaries,
esa nobleza, esa magnanimidad, esa delicada ternura
que imprime el ambiente. cubano en los caracteres
mAs fieros, no s6 que extrafia sensibilidad para los do-
lores ajenos que realzada por un patriotismo de am-
plias miras nos lieva A estreehar fAcilmente la ma-
no del adversario con movimiento fraternal. Esa con-
dici6n que brillaba tanto en la ilustre persona del
guerrero es una psicol6gica cualidad que alimenta y
nutre 'de aguas puras la fraternal uni6n de los cuba-
nos todos, que sienten la solidaridad de una familiar
unida por la desgracia, por el esfuerzo, por los sacri-
ficios, por el culto A los muertos, por el ideal que en-
ciende el alma prestAndole calor y dAndole A la so-
ciedad cubana un solo coraz6n para organizer su ac-
tividad al trav6s de todo obstaculo, econ6nico 6 6tni-
co, sin que se afloje el lazo que at6 el dolor, la deses-
peranza, el peligro y la adversidad.
(Aplausos).
Esta fusion de razas y espiritus, acendrada, abo-
nada por el dolor y la sangre lleva como de la mano
al recuerdo del moment triste de la muerte del h6roe
simb6lico de tan altas cualidades morales.
,Yo no soy capaz de traducir los sentimientos que
esa hora fatidica y gloriosa despierta; yo no tengo
elocuencia para reunir ante vuestros ojos las tintas
grandiosas de aquel cuadro, de aquel hecho que re-
son6 como un double funeral en las conciencias cu-
banas.
Maceo en esa provincia de Pinar del Rio, iltimo
estadio de sus victorias, fu6 una tromba de fuego.








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES 5


El examen de las batallas alli libradas crispa los ner-
vios con el escalofrio de lo sublime; se piensa en Ani-
bal llevando la victoria y ]a venganza de su patria al
trav4s de Europa y cumpliendo el hist6rico juramen-
to. Se piensa en el le6n formidable recogido en el
bosque consiguiendo victorias a cada golpe de sus
terrible garras; porque Maceo, desde el extreme de
San Antonio hasta la Habana, a cada golpe de su
brazo encadenaba la victoria y hacia order el pol-
vo A su enemigo ensoberbecido y formidable.
Nunca el fragor de las armas cubanas reson6 con
mayor frecuencia que en aquellos dias precedentes ai
su muerte. Parecia Antonio Maceo un aguila titfni-
ca que se elevaba al cielo en raudo giro, cerca del
Sol, y batia sus alas en el 4ter luminoso en vuelo de
triunfo y apote6sis de gloria, para luego desplomar-
se, como una fnerza natural consuniada, en el campo
glorioso de San Pedro.
Aquel din fu6 dia de horror, fui dia do triste-
za profunda, de esa tristeza infinita que dobla la ca-
beza del hombre y no le permit ver la luz. Porque
cuando el cubano se sentia abatido por los episodios
adversos de la epopeya, volvia los ojos al caudillo y
lo veia en pie, la esperanza dilataba su pecho, lo
mismo el de los valientes luehadores, los que compar-
tian con 61 los peligros de la muerte, que los afligi-
dos por la prisi6n, que los emigrados, que los que vi-
vian en las ciudades y eran dignos, todos lo velan
en medio de la tempestad desencadenada como libaro
de victoria y de resistencia inconmovible. La caida
de aquel hombre, fu el desplome de un Sol!

(Grandes y prolongados apleusos en la Camara y
en las tribunas).

Aqui en esta Cimara hay quienes la sintieron mins,
porque la presenciaron, y apretaron su pecho entire las
manos crispadas, y en sus ojos reflejaron la deses-
peraci6n de no tener el poder sobrehumano de revivir
a un hombre que era un Dios. Aqui estfn el general
SAnchez Figueras, el general Guis, el general Gon-
zalez Clavel, todos ellos fueron esforzados compafie-
ros del h&roe; y Figueras y GuAs tatuvieron en la
jornada terrible; ellos pudieron sentir cerca la con-
moci6n desoladora que luego sinti6 el pueblo de Cu-
0


ba; pudieron considerar primero que los otros el des-
plazamiento moral que producia la caida de aquel
hombre sin par y tambien fueron actors de la angus-
tia por el rescate de los dos cadiveres gloriosos. Los
compafieros del h6roe cuando rescataron los cadi-
veres y les tuvieron al fin entire sus brazos, puede de-
cirse que oyeron la iltima arenga del General; por-
que ante su cuerpo sangriento blandieron en el pa-
roxismo del rencor y la venganza sus armas veterans .
y juraron sobre la cruz de sus machetes redenci6n
para la patria, como una postrer evocaci6n de aquel
espiritu de energies infinitas en la consecuci6n del
ideal. De suerte que afin de aquel hecho, se despren-
di6 como viento de temlpestad, el estimulo y la fe fa-
nitica que irradiaba en vida el muerto campe6n.
Nosotros representamos al pueblo de Cuba. Aqui
han de llegar las conmoeiones todas, los movimientos
todos, las manifestaciones todas de nuestra vida co-
lectiva. Sea el recuerdo y la permanent vision de
Antonio Maceo, como la condensaci6n de nuestros ju-
ramentos y de nuestro inquebrantable prop6sito de
mantener la line estricta de nuestros deberes civi-
cos; que sea su recuerdo un como decflogo que ten-
ga siempre present la representaci6n del pueblo
de Cuba para que en esta Camara no se alce-por-
que no debe alzarse,-porque es recinto sagrado, la
voz del Representante cubano contra la libertad, el
derecho y la independencia. sino siempre en defense
de su mantenimiento y de ]a estrecha solidaridad na-
cional, en el piano fraternal donde los cubanos de-
ben siempre estrecharse la mano si de la Patria y de
la Independencia se trata; y que si aqui se refleja
alguna vez la duda y la vacilaci6n, pase sobre los
Ambitos serenos de esta CAmara, como un relfmpago,
la vision trAgica de Antonio Maceo y sirva para jun-
tar nuestras manos y nuestros corazones en un jura-
mento de fidelidad a la Patria y k la Independencia.
He dicho.

(Prolongados y atronadores aplausos en el Saldn
de Sesiones y en la tribune piblica).

SR. PRESIDENTE (FERRARA) : Se levanta la sesi6n.

(Eran las diez menos veinte minutes).


Imprenta y Papeleria 4e Ttambla y Bouza, Obispo nims. 33 y 3P.-Habafl4




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