Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
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Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00284
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text











DIARIO DE S SESIO ES

DEL
CONGRESO DE LA REPBLICA DE CUBA

CUARTO PERIODO CONG- RESION A L

SEGUNDA LEGISLATURA
-----------
VOL. XI HABANA, MAYO 21 DE 1909 NUM1. 20


Cmara de Representantes


Sesin extraordinaria solemne en honor de Jos Mart.-Mayo 19 de 1909


Presidencia del Seor Orestes Ferrara y Marino.

Secretarios: Seores Felipe Gonzlez Sarran y Manuel Giraudy Vivar.

A las tres y diez minutos de la tarde ocupan, la Pre- Garca Kohly (Mario).
sidencia, el Sr. Orestes Ferrara, y Marino, y las Se- Garca Enseat (Ezequiel).
cretarias los Sres. Felipe Gonzlez Sarrain 'y Manuel Gnova de Zayas (Antonio).
Giraudy Vivar, hallndose presentes los seores Re- Gonzlez Clavel (Carlos).
presentantes que continuacin se expresan: Gonzlez Lanuza (Jos A.).
Guas y Pagueras ('Carlos).
Adam Galarreta (Luis). liedo y (arcea (Santiago).
Alsina Espinosa (Juan deo l: Cruz). Madrigal (Policarpo).
Arango y Montilla (Miguel). asrrr v Grave de alta (Antonio).
Arias Guerra (Lorenzo). M!iartnez Ortiz y Lpez ( Raf.ael).
Arteaga y Quesada (Emiilio). Mlessonier y Alvarez (Enrique).
Audivert y Prez (Francisco). Morejn y Montao (Salvador).
Bee Dupeirn (Jos). Pagliery y Norma (.os).
Boza y Boza (Ramn). Palencia (Tranquilino).
Bruzn y Garca (Jos). Pardo Surez Antonio).
Cabada y del llaya (Juan Mara). Prez Valds (P'ablo).
Calleja y (Capote (Andrs). ) onvert D'Lisle (Hermenegildo).
Castellanos (Alberto). Serra Montalvo (Rafael).
(astillo Perera (Julio del). Spotorno y 1Urib (Juan l.).
Cebreco (Agustn). Valds (Carrero (Luis).
Collazo y Tejada (Enrique) Vilardell Tapis (Luis).
Cuesta Rendn (Ramiro). Viondi y Vera (Miguel).
Espino y Castelln (Angel).
Espinosa y Hernndez (Miguel). Total: 48.
Esstrado Estrada (Manuel). Su. PE:SniWNTr (FH:ERRARA) : Se abre la sesin. Tie-
Fernndez Boada (Toms). ne la palabra el Sr. Viondi.
Fernndez Criado (Antonio). SR. VioNDnI VIRA: Seor Presidente: Seores Re-
Fuentes Borges (Juan). presentantes: Parceme adecuado dar comieni(zo es-
Garea Feria (Jos A.). ta sosin c inmemiorativa, repitiendo las pal bras es-
li








2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO. CAMARA DE REPRESENTANTES.

critas por Jos AMart, en carta ntima, cuando aban- en parte se imnpusieron al Gobierno mteropolitano,
donaba la Isla de Santo Domingo, para ingresar en pues ste al cabo decret la creacin de una Junta de
la Revolucin;- palabras melanclicamente profti- informacin, en la que entraron y fueron sus ms va-
cas, que ponen de relieve su altsima personalidad:- liosos elementos, cubanos y portorriqueios de compro-
"Yo bien s, amigo mo, que no he de cobijar mi casa bado mrito, que en magnficos trabajos, presentaron
con las ramas del rbol que siembro".-El, que como al Gobierno espafol el programa de libertades nece-
nos dice en alguno de sus "Versos sencillos", aspira- sarias y justas, indispensables para la vida pblica,
ba morir "de cara al Sol", saba por anticipado, econmica y social de las deheredadas colonias.
que su deseo iba pronto realizarse, que su vida iba El Gobierno de la Metrpoli oy los informes pedi-
ser dada voluntariamente la Revolucin desde sus dos, y como que entre stos, se propona la contribu-
inicios, juntando as, en estrecha armona, la grande- cin directa, condicin de que con ella coincidieran
za del pensamiento cqu e inspiraba con la, generosi- grandes reducciones aduaneras, en bien de la clase
dad prctica del sacrificio, pobre, lo nico que .acept y puso en prctica, fu el
El Dr. Gonzlez Lanuza, con ese verbo admirable aumento de las contribuciones, deeretndose sobre las
de que dispone y del que, si me fuera dable, yo hara existentes, la directa, pero desde luego sin hacer re-
uso en estos momentos, para satisfaccin vuestra, en baja alguna en los derechos de aduana.
ocasin de inaugurarse en Matanzas la estatua del Por aquella poca en Cuba la vida de la dignidad
Apstol, fijaba como caractersticas de este grande era de lodo punto imposible. El alma honrada del
hombre, su constancia en el pensar y el sentimiento pas se agitaba en los estertores de la asfixia, dentro
de amor nunca interrumpido con que unga todos los de una atmsfera imipregnada con los aimismas de to-
actos de su vida. Pensa.miento que no era la idea fija das las miserias y concupiscencias. La Junta de In-
y loca del desequilibrado, pensamiento persistente de foriiiacin fui en aquella sazn como un rayo de sa-
su vida entera, pero con una slida razn de apoyo. lud y vida, que limpiando un tanto el ambiente moral
Amor, que se revelaba en todos los momentos, porque, en que respiraban los espritus, convidaba la espe-
quin que conociera Mart, no saba que para l ranza. A poco retornaron los Comisionados, dudosos
no haba enemigos, sino obstaculos que vencer, y que, y desconfiados, y cual si fuera su obra propia y como
una vez salvados, era el hermano que viva en ntimo nico producto de su emipeos, publicaba la Gaceta
amoroso consorcio con aquellos mismos contra quie- el decreto escueto de la nueva contribucin, sin com-
nes haba combatido? pensacin alguna, afiadiendo otra contribucin ms a
Que el pensamiento revolucionario fu en i\art as existentes, ya de por s exageradas y ruinosas. El
constante, sin desmayos ni vacilaciones, desde su ni- pas entero, de M[ais a San, Antonio, se estremeci
iez, lo acreditan todos sus actos. Fijemos en compro- iracundo, bajo el agravio de la burla cruel, planten-
bacin, las condiciones, el cuadro medio en que se dose s mismo, como dilema de la desesperacin, el
desarroll su inspiracin patritica, y no sorprende- le someterse la degradacin perpetua el de arro-
remos la mas ligera desviacin en la lnea recta que jarse ciego la Revolucin absurda suicida, en pos
recorri su existencia, y para la mayor claridad, men- de la independencia de la muerte.
cionaremos de pasada, la actitud de los Estados Uni- Carlos Manuel de Cspedes en Yara alz la bande-
dos con respecto Cuba y la de Espaa, en cuanto ra de la Revolucin, correspondiendo de esta manc-
libertadas demandadas por la Colonia, hasta 1868, en ra yril. la provocacin espaola.
que el Partido Revolucionario, rompiendo con la le- Mart era por entonces un nio, un escolar, pero
galidad existente, exigi de la Metrpoli, con las ar- la injuria la Patria y la grandeza del acto pico,
mas en la mano, independenia la ila Isla. No siem- realizado, a.ll en el heroico Oriente, por Carlos Ma-
pre fueron los Estados Unidos nuestros amigos y pro- nuel de Cspedes, hicieron vibrar de entusiasmo el al-
tectores. Recurdese que cuando Bolvar, despus de ma, del adolescente, de tal manera que aquel niio sin-
la derrota definitiva, de los espaoles en Ayaeucho, y li deslumbramientos de gloria tales, como nunca ms
bajo la influencia del patriota cubano Iznaga, deter- bellos los contempl el pensamiento. Conspir con los
min emancipar Cuba, creando con ella una Rep- Valds Domnguez y otros estudiantes, se le sorpren-
blica ms, la nacin americana le cerr el camino, di y se le someti Consejo de Guerra. No se le con-
oponindose enrgicamente la expedicin; y ms den muerte, porque su edad juvenil le garantizaba
tarde, cuando Agero, Armenteros y Narciso Lpez la vida, pero se le manid presidio, confnndindose
se alzaron en armas contra Espaa, los Estados Uni- en ste con criminales comunes de la peor especie.
dos, de nuevo, hicieron lo posible para que no pros- All sufri los ms crueles tormentos. TTn solo ejem-
perase el movimiento patritico, temerosos de que la plo basta demostrarlo. Levantbanse los presidia-
anexin de Cuba, aumentase la Unin con otro estado rios las cuatro de la maana, para ir desde esa hora
esclavista. Con estos descalabros la idea. anexionista. A trabajar las canteras, y cada cual coga y llevaba
languideci y muri en Cuba definitivaimente, cedien- consigo uno de los cajones amontonados en el patio.
do el espacio otra aspiracin, la de obtener legal- Los penados ms robustos luchaban entre si para apo-
mente libertades de Espaa, ya que se consideraba derarse de los ms pequeos y Mart, de constitu-
por la mentalidad de entonces, de todo punto imposi- cin delicada y enfermo, corresponda, siempre el de
ble conquistar por la fuerza la independencia absolu- mayores dimensiones y por lo tanto el que, en las la-
ta 'del pas. El eminente cubano Jos Antonio Saco, bores de la cantera, tena que resultar ms pesado.
tomando pie de la declaratoria de las Cortes espalol- As luch y resisti Marti e el presidio el improbo
las, al rechazar stas los Diputados cubanos, de que trabajo, hasta que la postre cay rendido y tan du-
las Colonias deban gobernarse por leyes especiales y ramnnte maltratado que, en el Hospital, al sacarse los
soando con un rgimen como el de Canad, puso los zapatos que le opriman los pies, deformes por la hin-
cimientos del que, muchos aos despus, fu el Parti- chazn, se le desprendieron las uas. Tlcerado el cuer-
do Autonomista. Otra gloria cubana, el Conde de Po- po. febril, pero sin quebrantos en su energa, a punto
zos Dulces, populariz, desde las columnas de "El Si- de que nadie le oy jams quejarse, casi moribundo,
glo", con vigorosa elocuencia, las ideas de Saco, que se le conmut la pena por la deportacin. Se le qui-
*








DI\ARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-- CAM.ARA IE REPRESENTANTES 3

taron los grillos, (le los que su euerpo conserv hue- del territorio, ienItras la prensa pib licea declaraba
1as toda su vida, y se le embarc para Espaa. que "Mart era el primer orador en atiqlila tierra de
En Maldrid pronto se dio conocer el patriota ge- grandes oradores".
ial. Voy 1i repeitir lo ique este respecto ha c escrito, Bien qe el gra.ntic severo, el cl;sio aadmic'o
y reeuerdo, el tr. Valds Domiigulez: "M\art era res- analizando el disclurso (de \iert, ldescuilan ilnchas
petado eln Espaia, por sus folletos, sus eseritos y sus en el sol, pero innegable es que (teandto \MaIrt habla-
liscursos, comio pioltico, como letrado y como ora- ba, lo umi:smo anle crticos do palabras, q(ie ante el pue-
dor. En ilna ocasin, reunidos los cubanos para con- blo, desde la tribiuna, el enitusiasmio que despertaba
imemiorar el priner aniversario del fusilamiento de no tuo u n:un ca semejante. Que lo di,<,igan ciantos le
"los estudiantes, habl bMart, y fu su oracin pa- oyeron ein l Lieo .de GlCanalbacoa, discutitndo tentas
"tritica y enrgica tan hermosa y arrebatadora, que filosficos y literarios con Monloro, Enrique Jos Va-
"en la amplia sala no haba corazn que no se agitara rona y otros cuilbanos erinentles que aulan a aquel
"con pena, ni ojos que no lloraran, ni labios que no Centro.
"se abrieran nerviosos para acldmarlo. I)etrs de l, Yo le o, por primera vez, haciendo el elogio fne-
"en la improvisada tribuna, colgado en la pared, la bre de aquel m]alogrado poeta muestro, tan inspirado,
"altura de su cabeza, estaba un mapa de Cuba, y Alfredo Torroella. Ni antes ii despu6Ls le oldo a no-
"cando Mart al terminuar evoc la patria y habl die halblar como A Mar.t. Evo(( el perodo anterior
"en nombre de los que all le eseuchbanmos con reli- 1868, en quei el pueblo cubano, enamioriado siepre de
"giosa mticin, al decir Cuba llora, el mapa se des- su indepen(deneia, y eonstantemente vigilado, hasta
"eprendi de la. pared y cay sobre su cabeza, como si en la intencin, por iit gobierno extrentainlamelte sus-
iquisiera convertirse en corona de laurel para su picaz, buscaba en la poesa delsahogo a, s p; r aslpiracio-
"frente". Un testigo presencial, cubano de la ms al- nes ntimas. despoticnaente contenidas, simnbolizando
ta. significacin intelectual, que vea y oa por primera ese esta.do de los espritus, aquel verso an significati-
vez en esa ocasin aI Mart, dijo que se igualaba ctn v o de uno ie tlus;tros tpoetais, ulms genlinii ine;ti ce ci-
Castelar, cnando ein unai fiesta poltica se revel como ba.no: "Apoyado al timn, espero el dia". liecord
el primer orador de Europa. el peinsaientlo d( a:nirgustia y dolor que encerraba la
Y spase que Mart, acaso por la influen ia del me- dcima de nuest; ros guruagiros, cant da tt elanie,6lica-
dio aiibiente, diurante su estantriia en la Pennsula, mente en helrmosas noclhes lprimatverales, n (l is sole-
fu siempre admirador entusiasta del genio espaol, dades de la campia. Descubri el secreto lque devor
cuyos defectos juzgaba corregibles, pero cuyas eual- el anlma del poeta cuyo elogio lhaca, esiperaizas de re-
dades ntrnsecas apreciaba en alto grado, convencido dencin primero y despus, ciando la terrminacin de
de que, al asociarse stas con los principios de la ver- la guerra ei el 78, transformadai s en el ms hondo su-
dadera democracia, condueiran la nacin a. los m s frimiento, que precipiti:adamnte lo 1lev l seplero.
elevados destinos. Pero esto todo, que parece tan sencillo, exprtesado en
Pirdese para m la ella de Mar i i el e art algn espacio forma tal, que ni un solo oyente dej de admiiiar la
de tiempo, hasta encontrarlo ein Mxico, a. donde lha- graindezsa extraortdinaia dlel oradior,--un d'siiconocido
ba emigrado en la mayor pobreza. Era un invlido, para cuantos le eseucharon aquel da,- ni le sentirse
condenado por la cieicia mdica, prepmaotura nue Pofundaii ,lle nt conm ovido con el discurso.
te. Trabajaba, no obstante, como corrector de pruie- Ms tarde, y tambin en el Liceo de (nalnabacoa,
bas, en una imprenta, hasta que, casualmente, se di 0Niols Aze.rate, amigo paternal dle Mart, despe-
conocer al pblico en lo que era, como talento y co- cho de las ideas polticas, que lan radicaihlinoi e los se-
mo orador. I)iscutase en una sociedad sobre positivis- paraban, al festejar nue stro compatriolat el elebre
mo y espiritualismo, y el debate pareca agotado, ante violinista Rafiael IDaz Albertini, preseint el Ca;pitn
un auditorio ya fatigado. En estas condiciones adver- General, inivit Malrt hacer tuso de la palabra. Im-
sas escal Mart la tribuia, y l, eterno idealista, iha- provis Mart un discurs)o iarvilloso d e locenancia,
bl con el estilo y expresin que le eran peculiare's, pero en el recibiendo iuna de lass ms entusiastas ovacions que va, cionsideraciones tan libres, ierea de lt i gueira re-
recogi en su vida y conquistando en esa, ocasi6n pus- ientemien t terminada y de la aspiracin enuana la
to de principal redactor en uno de los grandes peri- independencia, que el CapilIn G(eneral Ilan.o, al des-
dicos de la Repblica. El Zanjn nos devolvi a Mar- pedirse de Azcrate lo hizo en los siguienles lrmi-
t. Quiero recordar que vena de Centro Amrica, ea- nos: Quiero olvidar o1 que he odo y )pensar en que
sado con distinguida dama camrageyana, y an no es un loco el que in nm presencia ha dicho cosas tan
repuesto de sus antiguas dolencias. All, en una de censurables, ipero,-a-nIadi,--un loco muy piligioso".
aquellas Repblicas, escribi el prlogo admirable, Despus del Zanjn, los desncuantado! s de( las ape-
deehado de la mis exquisita elocuencia, que precede laiones ,I lai fuerza y los creyenites en las ideas ide Sa-
A las poesas del gran poeta cubano Jos Joaqun co, garantizados con la dczelaratoria idel iere ario
Palna. del Gobierno Sr. Galbis, que habl olicialmenate en
1'or donde quiera, que pas Mart dej rastro lumi- nombre del (Capitin GCeneral, afirimando que el Go-
noso, su inspiracin patritica, la que serva de me- bierno en lo sucesivo estatra sobre las atgrupaciones
dio de exposicin, el lenguaje mis enrgico, pintores- polticas, sin sumarse A ninguna, crearon y orgaiza-
co y brillante, esencialmente propio, sin modelo que ron el Pariido Autonomnista.
imitara, pues ni siquiera recuerda la suya ninguna Marit ombati en tiodas las :ircunstantcias, con sin-
otra, elocuencia, ni el prrafo majestuoso de Cicern, cera y vigorosa iconviccin, el programa de est(e IPar-
ni la frase altiva. de Mirabeau. ni la filigrana de Cas- tido, prefiriendo la esclavilud de la colonia, que deja-
telar, nlada de ningn maestro, sino que exteriorizaba ba abierto el espacio a la esperanza, la, g'estin, que
siempre su pensamiiento en idiomia inico y exclusivo, estim:aba demoledora del espritu patritiio, de la pro-
y as le vemos en Venezuela, donde hablando de la li- paganda autionomista. Con su liel atrnigo el ir. Juan
bertad, se compr el desagrado de Guzmn Blanco, Gualberto Gmiez, fund desde entonces, raz del
que leo fij el plazo de veinte y cenatro horas para salir Zanjn, el partido separatista, estableciendo secreta-









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mente una oficina de activa conspiracin en la calle so territorio, la emigracin separatista, cuyas filas nu-
del Empedrado, cerca del palacio de los Capitanes tran hijos del trabajo, pobres, muy pobres, y quie-
Generales. No tard el Gobierno en enterarse de la nes dura labor, apenas daba lo estrictamente necesa-
asidua labor poltica de Mart y le aprision, depor- rio para el sostenimiento de sus humildes hogares.
tndolo Espaa. All residi slo el tiempo necesa- Juzgando por el ejemplo de que puedo disponer,
rio para preparar su evasin, pasando Francia, de afirmio, con entera sinceridad, que el autonomista lo
donde se traslad la Amrica del Sur y definitiva- era principalmente por amor Cuba-que no su
mente los Estados Unidos. Metrpoli-y en transaccin con la realidad tangible,
La obra de Mart en esta Repblica, fu portento- expensas del puro ideal, que equivocadamente, esti-
sa, alcanzando por entonces sus facultades geniales maba fantstico y vano espejismo de un deseo, no por
su mayor plenitud. Si en la reunin pblica conquis- ardientemente sentido, menos imposible.
taba con su elocuencia, para la causa que representa- Pareca que el hombre moral en Cuba, divorciado
ba, los ms rebeldes corazones, su accin constante y de los dioses patrios, y persuadido de que no le era
fecunda, nunca se debilit, antes al contrario, creca dado llegar la independencia, se conformaba con ob-
con las dificultades, que veces parecan insupera- tener migajas de libertad. Las aristocracias del talen-
bles, dominndolas y vencindolas en todas las ocasio- to, el saber y el dinero, haban pronunciado con la au-
nes. All, Prometeo encadenado, cabe decir, que l so- toridad que se les reconoca, la ltima palabra, seve-
lo, armado con su genio y sus virtudes, le deealr la ramente condenatoria, de la independencia.
guerra Espaa. AMart, en consecuencia, fu juzgado como sofia-
Yo, seores Representantes, en alguna ocasin, fui dor intil, y tan absurdo su empeo, que ningn es-
comisionado para describir grandes rasgos, el carc- pritu, de los que se clasificaban serios, le puso por en-
ter de Mart y contando con vuestra benevolencia, y, tonces atencin. La paz toda costa, la paz material
para poner fin esta cansada disertacin, voy per- fu declarada suprema ley, y no hubo sacrificio que
mitirme dar lectura algunos prrafos de ese traba- se considerase exagerado, si se encaminaba conser-
jo, casi ndito, pues hube de retirarlo de la publici- varla todo trance. El horror la revolucin san-
dad por motivos que no son del caso referir. Comen- grienta y destructora, arrastraba las ms impas re-
tando la frase de Mart, que he copiado en los comien- soluciones. El espritu genuinamente cubano, yaca
zos de esta relacin, expona: sepultado y aparentemente satisfecho, bajo la pala-
Su mirada genial, para la que no encerraban se- bra evolucin,-vocablo de la moderna religin pol-
cretos los arcanos del porvenir, ley en ste la sen- tica que privaba la sazn,-as como las ramas y flo-
tencia fatal de que la muerte del patriota, en el cam- res de la primavera, bordan primorosamente y ocul-
po de batalla, era el premio que le asignaba el desti- tan entre el follaje, el crter amenazador en la mon-
no, en pago sus merecimientos, y no vacil, sin em- taa.
bargo, y vino, para darnos en holocausto su vida, de- En Cuba, pues, el medio era, en un principio, de
jndonos por herencia, lo que nunca tuvieron cuantos todo punto hostil Mart; y en el extranjero, los emi-
nacieron en este suelo antes que Mart, lo que hoy po- grados carecan de cohesin, de lazos de solidaridad,
seemos sus contemporneos, Patria cubana, Patria que los juntara y organizara, aun cuando colectiva-
nuestra. mente se animaran en los mismos nobilsimos senti-
Patria es hogar de la raza. Como parias discurra- mientos. Reunir los patriotas dispersos, infundindo-
mos los cubanos por la tierra en que nacimos, vivien- les una sola alma, determinando .en ella una sola as-
do del favor de nuestros dominadores, pero en esencia piracin y dirigiendo sta por una sola va, fu ya
despojados del derecho, que es la expresin de la jus- obra grandiosa de Mart, que todava creci en impor-
ticia que se impone la fuerza, en el orden normal de tancia cuando constituidos aquellos en Clubs, pidi,
la existencia social colectiva. Sin patria, pues, care- en nombre de Cuba esclavizada y para su redencin,
camos los cubanos de todo. Este todo es lo que nos la pobreza extremada de esos hijos errantes de la
di Mart, esa es la herencia que de l recibimos y la patria, una parte del salario--tan estrechamente ajus-
que hoy disfrutamos sus beneficiados;- hogar, pa- tado las exigencias de la vida material,-que manos
tria, fsica y moralmente, la mayor riqueza que cabe prdigas, sin embargo, se apresuraron ofrecer, con
regalar un pueblo, como que su propia grandeza es abundancia inconcebible, formndose asi con la mo-
tal, que agota las fuentes de la generosidad, hasta en neda del pobre, incesantemente multiplicada, el pri-
el donante, por amplias que stas sean! mer tesoro de la Revolucin.
Prescindamos del gran carcter que fu Mart, hom- Expulsado Mart de la tierra en que naci y la
bre de lucha en pro de la idea que ilumin su vida, que consagr el mayor amor de su vida, cuando el eco
formado de una sola pieza, capaz de romperse, como de su condenacin,-no el de la pena que le impusie-
aconteci cuando se di la muerte, mas no de doble- ra el Gobierno,-sino el de la censura que en su con-
garse, celebrando pactos acomodaticios con los acon- tra proferan labios de hermanos, amargaba su exis-
tecimientos, por formidables que stos surgiesen en su tencia en el extranjero, all en playas hospitalarias,
camino;-dejemos la admiracin de la posteridad abrironse, para recibirle fraternalmente y festejar-
considerar al hombre en su estructura moral extraor- le, hogares de hijos del pueblo, hermanos suyos tam-
dinaria, todo firmeza y constancia hasta resultar trans- bin, y all, en esos hogares, encendi primero la lla-
formadas, su personalidad, en principio depurado de ma, sagrada, que luego, flotando inextinguible sobre
toda humana debilidad, y su voluntad, en ley inflexi- la espuma de los mares, bes nuestras costas, inflamo
ble de la naturaleza, para recordar slo ahora el me- nuestra atmsfera, despert su contacto los corazo-
dio adverso en que realiz el milagro y la palabra nes que aqu dorman, apag con sus fulgores deslum-
evanglica con que bautiz su obra. brantes el dbil resplandor que reparta en el espacio,
En dos grandes grupos se divida, por entonces, el la mansa autonoma, como apaga la luz del Sol, que
pas cubano: los Autonomistas,-entre los que mili- es la de la independencia, la tenue claridad de las es-
taba, convencido, el vocal encargado de redactar esta trellas; .... y despus, la trgica epopeya, el sacrifi-
Poneneeia,-y desparramada, sin concierto, en exten- cio del hroe-mrtir en Dos Rios, la invasin, al ga-
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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CMARA DE REPRESENTANTES. 5

lope, de las tropas cubanas vencedoras, Mximo G6- moria, por lo cercano de los acontecimientos, es reve-
mez y Maceo, el pensamiento de Mart hecho carne, la renciada por los habitantes de Cuba, sin que otros es-
patria cubana fijando una estrella ms en el firma- paoles de origen, alejados de nosotros, participen de
mento de las naciones libres, y recibiendo en homena- ese sentimiento, mafiana, cicatrizadas las heridas del.
je, l aplauso, y la admiracin del mundo entero! tiempo contemporneo, la madre Espaa recoger en
As naci, por la voluntad de Mart, sobreponin- su regazo el nombre radioso d se s hijo suyo, que co-
dose todos los obstaculos, tenidos por insuperables, mo Bolvar, le pag con creces la prdida de la colo-
la Repblica cubana. nia, con la gloria, que en la raza comn, i ranos lle-
Como hijo pstumo, para el que se deja un nomi- nas, ha derramado.
bre, que es obligacin de los supervivientes, procla- Mart, seores Representantes, no cabe en los lmi-
mar en la pila bautismal, Mart la llam "Repblica tes estrechos de una disertacin. Es Mazzini por lo no-
cordial y para todos". ble, lo generosamente desinteresado de su patriotis-
Nacido de padre espaol y madre canaria, quie- mo; por al firmeza del sentimiento, superior todas
nes tiernamente am, y latino entusiasta de su raza, las contradicciornes, es Washington, y por su elarivi-
nunca rebaj Mart su alto pensamiento de romper dencia y la concepcin rpida y ejecutiva, es Bo-
por la fuerza, como inico medio, la cadena que abe- lvar.
rrojaba Cuba, para nivelarlo con los odios de un As contemplo yo la personalidad maravillosa de
patriotismo enfermo raqutico, que confundiera tor- Mart, y nada ms os dira, seores Representantes,
pemente al hombre espaol con su Gobierno. si no me considerara con accin para formular tmi-
Ayer, fu Bolvar, no ms grande que Mart, en darmente una queja. Por qu, vosotros, habis nega-
quien Espaa vi su mayor enemigo. Corrieron los do nuestro gran (om0patriota e( homenaje de que
tiempos, y hoy esa misma Espaa, cuando de homr- ifuer'a otro, y no yo, el que hiciera su elogio? Culpa
bres extraordinarios se trata, como exponentes del va- vuestra es, pero verdad tambin, que Marti( s tan
ler de las razas, en paralelo las unas con las otras, si grande, que cre(e y se ennoblece, quienquiera que
la sajona menciona con orgullo Washington, recla- pronuncie su nombre, y esto al cabo justifica que vos-
mando la primacia, nuestra antigua Metrpoli, ne- otros hayais podido elegirme para este acto y que yo,
gandosela, cita con no menor satisfaccin, Bolvar, sin vacilacin, haya podido aceptar! (Grandes aplau-
-que para ambos el panten de la historia nacional, s.os).
en esas dos ramas de la familia, humana, destina lu- Su. PRESIDINTE (FERRARA) : Se levanta la sesin.
gar, igual y merecidamente privilegiado.
As acon;tecer tambin con Mart; si hoy su me- (Eran las cuatro menos veinte).










Imprenta y Papeleria de Rambla y Bouza. Obispo nms. 33 y 35. -Habana




























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