Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00209
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text











DIARIO DE SESIONES

DEL
CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA

SEXTA LEGISLATURE

VOL. VI HABANA, NOVIEMBRE 28 DE 1904 NUM. 12


Ca~mara


de Representantes


Cuarta Sesi6n extraordinaria.-26 de Noviembre de 1904
(Continuaci6n de Ia extraordinaria del dia 24)


Presidencia del Sehor Juan J. de la Maza y Artola

Secretaries: Sres. Jose Rodriguez Acosta


y Jose


Clemente Vivanco


SUMARIO


Con asistencia de 49 seiiores Representantes, se rea-
nuda la sesi6n, comenzada el dia 24, con objeto de
tratar de la capacidad del senior Hortsmann para
ser Representante.-El senior Gonzalez Sarrain
hace uso de la palabra, consumiendo un turno en

A las tres p. m. se abre la sesi6n, extraordinaria,
continuaci6n de ]a del dia 24, hallAndose presents
los sefiores Representantes que a continuaci6n se ex-
presan:
Albarrhn; Betancourt Manduley; Blanco; Borges;
Boza; Castellanos; Cardenal; Cue; Cruz Gonzalez;
Serra; Manduley; Chenard; Duque de Estrada; Es-
cobar; Fonts (Carlos); Diaz; Fust6; Gonzalez Aro-
cha, Garcia Osuna; Gutierrez; GonzAlez Sarrain;
Fonts (Oscar); Garcia Pola; Fernandez de Castro;
Carrillo; Malberty; M6ndez Capote; Mendieta; Men-
doza Guerra; Martinez Rojas; Masferrer; Neyra;
Nifiez; Martinez Ortiz; Zubizarreta; Campos Mar-
quetti; Leyte Vidal; Poveda; Sobrado; Risquet; Sir-
v6n; Torrado; E. Villuendas; F. Villuendas; Angel
Betancourt; Portuondo; Guti6rrez de Cells.
Total: 49.


pro del voto particular y en contra del dictamen.
El Representante Gonzalez Sarrain, suplica a la
Cimara se le permit suspender su discurso para
continuarlo el pr6ximo martes, por encontrarse
fatigado.-Asi se acuerda.

SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : Se reanuda la
sesi6n comenzada el martes con objeto de tratar de la
capacidad del senior Hortsman para ser Represen-
tante.
SAlgfn senior Representante abriga dudas sobre el
qu6rum, y desea que se compruebe?
(Silencio).
El senior Sarrain tiene la palabra para seguir con-
sumiendo su turno en pro del voto particular y en
contra del dictamen de la Comisi6n.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Sefiores Representantes:
Incurriria en el feo delito de la ingratitud y merece-
ria ser condenado A las penas sociales del desprecio,
si mis primeras palabras, en la tarde de hoy, no se
dedicaran A rendir un homenaje de gracias, honda-
mente sentidas, A mis compafieros, por las pruebas de
cortesania que me han otorgado a manos llenas. Mis








2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


gracias especialmente A los adversaries politicos miem-
bros de esta CAmara y A los que no pertenezean A este
cuerpo colegislador, por las palabras de simpatia y
de ben6volo aplauso que hasta mi han hecho llegar,
con motivo de las que yo pronunciara en la tarde del
martes.
P-r. a la vez, sefiores Representantes, pecaria por
falta de sinceridad, si en estos mementos, rindienda
culto a la verdad, no expresara, tal como es, franca,
di6fana, clara, desnuda, el estado de desconsulo que
embarga mi Animo, las impresiones de amargo ex-
cepticismo que en 61 han dejado grabadas algunas
de esas muestras de afecto y de aplauso.
Ellas si me han servido para ver confirmada de
una manera absolute, la clasificaci6n aue os he pre-
sentado, la diferencia que he establecido, la line di-
visoria por medio de la que he separado las distintas
apreciaciones que pueden formularse acerca de la mo-
ralidad patri6tica, segfin el diverse concept que A los
unos 6 a los otros merezca la palalbra Patria. Si; yo
he podido confirmar que estaba en lo cierto, que mis
palabras lejos de ser hijas de irreflexiva improvisa-
ci6n, eran el natural product de una regular expe-
riencia de la vida, de los hechos humans.
Y no ha sido esto lo que en mi Animo ha produ-
eido las dolorosas punzadas del desencanto, sino algo,
distinto, algo que yo he creido adivinar en aquellos
mismos que en esta cuesti6n, no abandonan el sentir
para entregarse solamente al pensar, en aquellos mis-
mos para quienes el concept de la Patria esta muy
por encima de las conveniencias individuals, de los
personales intereses.
No he de citar ning6n nombre de compafiero de
esta CAmara, ni de amigos particulares de fuera de
ella; pero si he de relatar el hecho que me ha, forzado.
A pronunciar mis anteriores palabras. Cuando termi-
nado, en la tarde del martes, lo que impropiamente
se ha llamado por alguno el exordio de mi discurso,
adversaries politicos de aqui y ajenos A esta CAmara,
se me acercaban y estrechaban mi diestra entire las
suyas, dici6ndome, no con palabras que los labios no
se atrevian 6 proferir, pero si con la expresi6n sincere
del rostro que descubre los initimos sentimientos: es-
tamos de acuerdo contigo, pensamos como tfi, senti-
mos de la misma manera, somos, por nuestra historic
de siempre, de los que no rebajamos el concept de la
Patria sujetandola A las determinaciones del cAlculo;
pero A la vez, A nosotros que somos hombres de co-
raz6n mAs que politicos y que por nuestro modo de
ser social hemos sido siempre ajenos A la aplicaci6n
6 interpretaci6n de las leyes, se nos exige el sacrificio
de nuestro sentir, en aras de lo que se nos present
como just, como legal y como convenient A los pa-
trios intereses.
No tengo, sefiores Representantes, autoridad bas-
tante, ni por los prestigious de mi historic, ni por una
vida de sacrificios, ni por el poder de mi inteligencia
6 de mi saber, para elevarme sobre aquellos hombres
y sefialarles la send que han de seguir, si no quieren,
en un instant de inconsciencia, explotada por el a.e-
no interns, torcer el camino de su vida (, ia;inr;l;., en
todos los instantes, A la persecuci6n de un sagrado
ideal. Yo me limito A recordarles las palabras, pro-
nunciadas antes que las mias y con la autoridad de
qu elas mias carecen, por el que A ese ideal ofrend6
todos los mementos de su vida, todas las lAgrimas
de sus ojos, todas las gotas de su sangre, todos los pe-
sos de su fortune, por el General Francisco Leyte
Vidal.
i Qu4 triunfo para ustedes, para ustedes, los de la


coalici6n moderada; qun triunfo para aquellos quie-
nes acabo de dirigirme especialmente, si deponiendo
todo interns de grupo, si arrancando todo temor A
conflicts provinciales en el seno de vuestra agrupa-
ci6n, consagrAseis a costa de esos intereses, el r1-ji-
to A ]a justicia, la obediencia A la ley; si di6rais satis-
facci6n al sentimiento del pueblo cubano; si logrArais,
en este moment, colocar un dique para detener la
ola, no por pausada menos arrolladora, que naciendo
en las alturas de Palacio, parece quiere invadir ya el
poder legislative, para borrar ]o que existed, lo nuevo,
y substituirlo con otras cosas y otros hombres, que
sirvan de cimiento al edificio de un Gobierno esen-
cialmente personal y antidemocrAtico. (Aplausos).
Tambi6n he recibido yo las impresiones de aquellos
que se escudan para tratar de la cuesti6n del senior
Hortsman en los preceptos legales. Unos sincera,
otros hip6critamente, me han dicho: "Es cosa fuerte,
es inmoral-palabra esta que repito sin hacerla mia-
votar A favor de la capacidad del senior Hortsman",
pero en seguida han afiadido, expresando unos lo
realmente pensado, tratando de ocultar otros su pen-
samiento, las siguientes palabras: "pero la Ley es
Ley; serA dura, pero hay que cumplirla: seri absur-
da, inmoral, pero hay que prestarle obediencia."
Error, equivocaci6n profunda, cuando no engafio
manifesto.
Cuando se escuchan tales afirmaciones, ocurren las
siguientes preguntas: L En el present caso, existed
una lucha tenaz, una batalla tremehda entire lo moral
y lo legal? ~En ese combat debe ser derrotada la
primera, aplastada por la Ley inmoral y absurda?
SEs que asi deben apreciarse los preceptos constitu-
cionales? LEs.que el C6digo Fundamental de la Re-
pfblica se levanta sobre tales cimientos? No, mil ve-
ces no; y yo me propongo demostrar lo contrario, con
lo que lograr6, A la vez que el objeto principal de mi
discurso, rendir un just tribute de reparaci6n, A los
Convencionales, algunos que en esta CAmara se en-
cuentran tan injustamente, tan gratuitamente agra-
viados. Tan injuriados, si; porque si es injusto, por-
que si es inmoral, como por algunos se dice, votar
por la capacidad del senior Iortsman, y h la vez se
asegura que es forzoso hacerlo, porque lo ordenan los
preceptos constitucionales, 6 hay que romper con la
16gica, 6 se afirma que los Convencionales no pudie-
ron, no quisieron 6 no supieron colocar la justicia
y la, moralidad como base del edificio constitutional.
No; no ha sido asi. Nuestra Constituci6n, respon-
diendo A las doctrinas generals del Derecho Interna-
cional, contiene preceptos sabios, morales, justos, pre-
visores, siendo por ello-y lo digo con envanecimiento
de cubano-modelo, ej.id- l de cartas constitucio-
nales.
Pasaron los tiempos de los ciudadanos y de los pe-
regrines; ha desaparecido la hostilidad con que los
extranjeros eran rechazados en la civilizaci6n paga-
na; se ha borrado el est6pido derecho de albanaje
de los tiempos medioevales, por el advance de la gene-
ral cultural, por el progress de la Ciencia, de la Justi-
cia y del Derecho. Pero mientras scan las mismas
que hoy, las organizaciones humans, mientras ciertas
doctrinas sociales no alcancen su triunfo definitive,
mientras la sociedad actual no caiga, si cae alguna
vez, y se levante sobre sus ruinas una nueva, de na-
turaleza distinta, subsistirA la calificaci6n de nacio-
nales y extrafios, ciudadanos y extranjeros. Y Lpor
que ? Porque no se explica sin ella, la idea del Esta-
do, el concept de la Naci6n, la noci6n de la Patria.
SPodeis concebir, sefiores Representantes, un or-








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


ganismo de esta clase, distinto A los otros de la misma
naturaleza sin un nfimero determinado, conocido, de
individuos, diez, veinte, un mill6n, muchos millones,
que con un fin comfin, tienen derechos que ejercitar
y obligaciones que cumplir, que constituyen precisa-
mente el funcionamiento del organismo? Podeis ex-
plicaros el Estado, sin la reunion de individuos, dis-
tinta, separada de otros conjuntos que tambi6n, A su
vez, se llamen Estado? Podeis admitir como posi-
ble A Francia.sin franceses, A Inglaterra sin ingleses,
A Espafia sin espafioles y A Cuba sin cubanos, dis-
tintos, en su capacidad aqui, A los franceses, ingleses
y espafioles? Podeis concebir un Estado normal en
su existencia, en el que no haya propios y extrafios,
en el que no se sepa quienes son los de casa y cuAles
los de fuera, y en el que cada hombre pudiera ser
hoy, para mafiana dejar de serlo y al dia siguiente
volver al estado de hoy y asi sucesivamente, sujeto de
obligaciones y derechos? A Podria existir un mayor
caos dentro del orden juridico del Derecho pfiblico?
Estas preguntas hechas, como mias, en forma fea
y desgarbada, encierran principios elementales que
han sido amorosamente recogidos en los C6digos de
todos los pueblos cultos. Ellos se han ocupado en fijar
de una manera precisa, respondiendo, como es natu-
ral, A sus privativos interests 6 principios, el concep-
to del ciudadano y del extranjero, la determinaci6n
conereta de quienes son los primeros y cuAles son los
segundos, y de qu6 manera aqu6llos pueden dejar de
serlo y estos adquirir la condici6n de los nacionales.
Y persiguiendo estos mismos fines, se han cuidado
much de establecer las garantias necesarias que co-
nozca el Estado, en determinado moment, qui6nes
son los extrafios, para contar, confiado, con los pro-
pios; para tener conciencia de los verdaderos elemen-
tos de que se compone el organismo politico national.
Y esto lo han hecho sabia, juiciosa, previsoramente,
los Convencionales; los Convencionales que escribie-
ron el C6digo que desde el 20 de Mayo de 1902, fecha
important para este debate, es fuente de derechos
politicos, para los que han querido, para los que quick
ren hoy, para los que que querrAn en lo sucesivo, go-
zar de la condici6n de cubanos.
Segfin ella, se adquiere la condici6n de cubano por
dos motives: Por la naturaleza y por la voluntad.
Se pierde esa condici6n, prescindiendo del hecho na-
tural de la muerte, por la voluntad.
Aun A trueque de que se suponga, injustamente,-
y juro por mi. honor que no son tales mis prop6sitos
-que pretend alargar este debate, he de leer los
preceptos constitucionales, porque he llegado A sospe-
char que para muchos, de sobradamente conocidos,
les resultan completamente olvidados.
La condici6n de cubano, se adquiere-dice el articu-
lo cuarto-"por nacimiento 6 naturalizaci6n."
Dice el articulo quinto: (lee): "Son cubanos por
nacimiedto: 1.0 Los nacidos dentro 6 fuera del te-
rritorio de la Repfiblica, de padres cubanos. 2.0 Los
nacidos en el territorio de la Repfiblica, de padres
extranjeros, siempre que cumplida la mayor edad, re-
clamen su inscripci6n como cubanos, en el Registro
correspondiente. 3.0 Los nacidos en el extranjero, de
padres naturales de Cuba que hayan perdido la na-
cionalidad cubana, siempre que cumplida la mayor
edad, reclamen su inscripci6n, como cubanos, en el
mismo Registro."
Hasta aqui la condici6n de cubano adquirida, por
la naturaleza, por el nacimiento, no por el lugar, sino
por la fuerza de la sangre paterna.


VYase ahora la segunda modalidad, la condici6n de
cubano alcanzada por la voluntad que regular el ar-
ticulo sexto de la Constituci6n. (lee): "Son cubanos
por naturalizaci6n: 1.o Los extranjeros que, habiendo
pertenecido pertenecido al Ej6rcito Libertador, re-
clamen la nacionalidad cubana dentro de los seis
meses siguientes A la promulgaci6n de esta Constitu-
ci6n. 2.0 Los extranjeros que, estableeidos en Cuba
antes del primero de Enero de 1899 hayan conserva-
do su domicilio despu6s de dicha fecha, siempre que
reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis
meses siguientes A la promulgaci6n de esta Constitu-
ci6n, 6, si fueren menores, dentro de un plazo igual
desde que alcanzaron la mayoria de edad. 3. Los ex-
tranjeros que, despuBs de cinco afios de rsidl,-n'ia
en el territorio de la Repiblica, y no menos de dos
desde que declared su intenci6n de adquirir la nacio-
nalidad cubana, obtengan carta de naturalizaci6n con
arreglo A las leyes. 4.0 Los espafoles en el territorio
de Cuba el 11 de Abril de 1899, que no se hayan ins-
cripto como tales espafioles en los Registros corres-
pondientes, hasta igual mes y dia de 1900. 5. Los
africanos que hayan isdo esclavos en Cuba, y los
emancipados comprendidos en el articulo 13. del Tra-
tado de 28 de Junio de 1835, celebrado entire Espa-
fia e Inglaterra"
Ahora bien: A c6mo se pierde la condici6n de cuba-
no adquirida por la naturaleza 6 por la voluntad? El
articulo septimo contest A esta pregunta. (Lee).-
"La condici6n de cubano se pierde: 1.0 Por adquirir
ciudadania extranjera. 2.0 Por admitir empleo fi ho-
nores de otro Gobierno, sin lecencia del Senado. 3.
Por entrar al servicio de una naci6n extranjera, sin
la misma licencia. 4. Por residir el cubano natu-
ralizado cinco afios continues en el pais de su na-
cimiento, A no ser por raz6n de empleo 6 comisi6n
del Gobierno de la Repfiblica".
AY la "condici6n de cubano" perdida, no se vuel-
ve A recuperar? Si, v6ase el articulo octavo. (Lee)-
"La condici6n de cubano podrA recobrarse con arre-
glo A lo que prescriben las leyes."
N6tese de paso para que sirva mAs tarde A una
consideraci6n que os he de esponer, que la Consti-
cuci6n siempre que trata de la adquisici6n, p6rdida
6 recuperaci6n, emplea 6stas, y no otras sin6nimas
6 parecidas palabras: "condici6n de cubano...
Entiendo, sefiores Representantes, que habrA bas-
tido la lectura de los preceptos constitucionales, para
llevar al Animo de los que piensan sinceramente, y sin
ulteriores fines politicos, que es una impostura, tue
los autores de la constitci6n, al escribirlos, rompieron
con los llamodos principio de lo just y de lo moral.
Y llego con esto A la esencia, digAmoslo asi, del
problema que se debate. Problema que se quiere pre-
sentar por los sostenedores de la capacidad political
del senior Hortsman, cuando tan sencillo para su re-
soluci6n en el sendido que sostienen, que, segfin di-
cen, vienen con la ansiedad de lo desconocido, A sor-
prender los medios que mi habilidad me proporcione,
para sostener, con apariencias de raz6n, lo que es
absolutamente indefendible.
Y en cambio, sefiores Representantes, os puedo ase-
gurar que jamAs, en mi ya larga vida professional, se
ha presentado A mi dictamen un problema tan claro,
tan sencillo, que me permit formular sin vacila-
ciones en el criterio, una conclusion tan concrete co-
mo esta: Hortsman, segfn los preceptos c.,lItitu-
cionales, que he leido, no goza de la condici6n de
cubano.
Para relaeionar los articulos de la Constituci6n can








4 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


los hechos realizados por el senior Hortsman, he de
hacer una sintesis de 6stos, porque no quiero moles-
tar de nuevo vuestra atenci6n con el relato que de
ellos se hace en el voto particular.
En el afio 1889, abandon el senior Hortsman las
playas cubanas, y fija su residencia permanent en
Madrid. Marcha en concept de espafiol, porque en
aquella fecha el Estado espafiol ejercia soberania so-
bre este territorio. En Espafia, se desarrollan bien
pronto los portentosos germenes intelectuales que
desde nifio se habian descubierto en mi antiguo com-
pafiero, siendo causa de la just admiraci6n de los
eirculos cientificos madrilefios. Llega un moment en
que sus prestigious intelectuales y morales y su pro-
funda devoci6n y afecto sincere a las instituciones
e-,l.iiol,-s, brindan ocasi6n al gobierno aquel para
premier, como debia, al joven cubano, otorgdndole
una plaza de abogado en el Consejo de Estado...
SR. BETANCOURT (ALFREDO): Ganada por oposi-
ci6n. El primero entire cineuenta.
SR. GONZALEZ SARRAfI : Tal parece, senior Be-
tancourt, que esa interrupci6n, en el tono en que
ha sido hecha, significa una protest contra algfin
concept insidioso que respect al senior Hortsman,
estuviese yo emitiendo.
(El senior Betancourt pronuncia algunas palabras).
SR. GONZILEZ SARRAIN: Permitame el senior Be-
tancourt. El sabe, por propia experiencia, que siem-
pre estoy dispuesto a contestar a todas las interrup-
ciones, entire otros motives, por los consejos de la cor-
tesia, a que siempre presto obediencia. Pero para
ello necesito que las interrupciones se me hagan guar-
dando cierto orden, porque de otro modo no en-
cuentro medio de contestar A la vez A mAs de una.
Puedo envanecerme, senior Betancourt, de haber-
me colocado, trat6ndose del senior Hortsman, dentro
de los limits de una correcci6n tal, que quizAs hu-
biera traspasado el senior Betaneourt, a pesar del po-
der de su inteligencia y de su dominio sobre la pala-
bra, si, como yo, hubiera. recibido las constantes ex-
citaciones de la inmensa mayoria del pais, para que
expusiese juicios de la conduct political del senior
Hortsman, muy distintos a las palabras que acerca
de 61 he pronunciado en esta Cimara.
Ahora bien, senior Betancourt, dice usted que por
oposici6n, y yo contest que no todos los prestigious
intelectuales de igual nivel al del senior Hortsman
alcanzaban 6xito en sus pretensiones. Por qu ? Por
algo que sabe perfectamente el senior Betancourt, por-
que para las calificaciones definitivas, influia pode-
rosamente el expediente personal del opositor, y en
ese expediente, los afectos y los servicios prestados A
la patria espaiola 6 A sus instituciones. (Aplausos).
Yo no formulaba cargos, senior Betancourt; relata-
ba hechos y en ellos llegu6, cuando la interrupci6n de
mi distinguido compafiero, al moment en que el se-
iior Hortsman por sus m6ritos intelectuales y servi-
cios, recibi6 un cargo del Estado espafiol, retribuido
con el correspondiente sueldo.
SLlega el afio 1898, la ola revolucionaria ahoga el
poder espafiol en esta tierra, y el senior Hortsman
continfia desempefiando el cargo obtenido. Se desa-
rrolla el period de transici6n entire la antigua M1o-
narquia y la nueva Repfiblica, se otorga y ratifica el
Tratado de Paris, y el senior Hortsman continfua de-
sempefiando aquel cargo, y lo hacia respondiendo
al deseo, segfin sus propias palabras, nacido de sus
propias palabras, nacido de sus personales convenien-
cias, de seguir perteneciendo a la nacionalidad bajo
cuya bandera habia nacido.


Y no se crea que pretend obtener recursos para
mis prop6sitos, por medio del mal efecto que en cier-
tos Animos pudiera producer este relato. No; lo que
quiero es que no haya discusi6n en material de hechos;
mostrar mi conformidad A los que se sostienen por
los autores del dictamen; dejar establecida, como ba-
se inconmovible para el debate, establecida por los
unos y aceptada por los otros, que Hortsman en el
moment de promulgarse la Constituci6n de Cuba,
era real, sincere y juridicamente espafiol.
Y para que la duda no pueda empafiar nuestro
juicio, y n6tese mi empefio de reforzar las contrarias
argumentaciones, he de citar el Real Decreto dictado
por el Rey de Espafia, referendado por el que fu6
President de su Consejo de Ministros, Excmo. senior
don PrAxedes Mateo Sagasta, en 11 de Mayo de 1901,
respondiendo A las extipulaciones del Tratado de Pa-
ris. Este Decreto, fundamento primordial en que el
senior Hortsman hace descansar sus derechos y que
me ha de servir a mi, oportunamente, para que se
vea c6mo los gobernantes espafioles, mhs sabios que
rosotros por su experiencia, han sabido regular el
caso juridico del senior Hartsman, dictando disposi-
cion.s que de consuno aconsejan la justicia, la Ley y
un previsor patriotism.
El articulo segundo de ese Decreto, citado en el
dictamen, dice asi: (lee). "Los naturales de los terri-
torios cedidos 6 que en la citada fecha del canje de
ratificaciones del Tratado de 10 de Diciembre de
1898 habitaban fuera de su pais de origen, y que al
publicarse el present Decreto se hallasen inscriptos
en los Registros de las Legaciones 6 Consulados de
Espafia en el extranjero, 6 "desempefiasen cargo pfi-
blico" en la Administraci6n espafiola 6 estuviesen do-
miciliados en los actuales dominios de Espafia, se en-
tenderA que han conservado la nacionalidad espafiola,
" no ser que en el t4rmino de un afio, A contar des-
de esta fecha, hagan declaraci6n expresa de lo con-
trario" ante las autoridades competentes.
Y el senior Hortsman lo decia ante la Comisi6n de
actas. Para que no haya vacilaci6n en el espiritu
acerca de lo que yo deseaba, de lo que era el produc-
to de mi voluntad movida por las conveniencias del
present y las risuefias esperanzas del porvenir, hago
constar que dej6 transcurrir el afio fijado en el De-
creto, que dej6 pasara el 11 de Mayo de 1902, en el
desempefio de mi cargo, guardando un absolute si-
lencio, para que 6ste, de acuerdo con el contenido de
aquella disposici6n, se interpretara como yo anhelaba,
como mi prop6sito manifesto, de seguir siendo espa-
fiol, absolutamente espafiol.
Pareceme que hasta aqui, unos y otros, mayoria y
minoria de la Comisi6n, estamos de complete acuerdo.
Sigo, pues, en mi relate. Llega el venturoso dia de
la proclamaci6n de nuestro C..'i;.:. Fundamental, y
desde esa fecha surgi6 la linea divisoria, no de hecho,
sino juridica que h la mayoria y A la minoria de la
Comisi6n, segfn luego se verA, nos ha de sephrar.
SCambian, por ventura, los actos. del senior Enri-
que Hortsman en el instant en que se promulg6 la
Constituci6n? No, entonces como antes, continu6-es-
ta es ]a palabra que, en conversaciones particulares,
emplea el senior Betancourt-viviendo en Espafia y
desempefiando el cargo que por oposici6n habia obte-
nido; hasta el afio de 1903, en que, por una rara ca-
sualidad, coincide su llegada A las playas cubanas,
con los primeros movimientos de la campafia electo-
ral.
No se crea que pretend formular juicios; consigno
hechos cuya realidad nadie se atreverA A negar. Cuan-








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTAN'TES 5


do se acercaba .el period constitutional de la reno-
vaci6n bienal de la Camara, cuando los partidos ini-
ciaban sus movimientos electorales, cuando prepara-
ban las postulaciones de candidates, el senior Horts-
man que no se habia atrevido A llegar a la tierra na-
tiva, ni siquiera de pasada, por temor A que el clima
tropical le agravara la enfermedad que, segfin se ase-
gura, padecia en los 6rganos de la vista, se decidi6 A
visitarnos, como tourist, en concept de extranjero;
-porque 61, como siempre, juicioso, previsor, midien-
do el porvenir con las reglas del cAlculo, lleg6 hasta
nosotros como espafiol, con permiso de su Monarca,
mediante una licencia que al efecto le fu6 otorgada.
Ya aqui, lleg6 A adquirir el extranjero senior Horts-
man el conveneimiento de que el clima de esta tierra,
buena hasta para los que no la quieren, no resultaba
un enemigo para sus males, y ese convencimiento se
arraig6 en su animo en los moments en que se pos-
tulaban, por las agrupaciones political, los candida-
tos para Representantes. Entonces el senior Hortsman
siente en el coraz6n los latidos que experimentara en
los primeros afios de su vida, recuerda que ha nacido
en esta tierra, olvida el porvenir que en Espafia le
sonreia, y haciendo un heroico sacrificio, renuncia
primero A su empleo y A su sueldo, y dias despubs,
el 7 de Enero de este afio, A la ciudadania espafiola,
ante un juez municipal, acogi6ndose A la segunda de
las Disposiciones transitorias de la Constituci6n, y
surge sonriente y satisfecho, candidate a Represen-
tante por la provincia de Camagiiey.
SEn qu6 articulos de la Constituci6n se encuentran
comprendidos estos hechos? He aqui la diferencia
esencial entire el dictamen de la mayoria y el voto
particular de la minoria.
He de leer, para refrescar vuestra memorial, lo que
aparece en aquel dictamen. (Lee): "Como conse-
cuencia de los anteriores hechos-dice-la Comisi6n
esta conforme en que al tiempo de promulgarse la
Constituci6n de la Repibliea, era el senior Enrique
Hortsman ciudadano espafiol. Partiendo de estos an-
tecedentes, esta Comisi6n, estudiando la situaci6n le-
gal del senior Hortsman, desligAndose de todo prejui-
cio y de todo compromise politico, porque entiende
que en este caso se trata de altos interests que son
comunes A todos y A cada uno de los cubanos, sin du-
da alguna hubiera dictaminado en sentido desfavora-
ble A la capacidad del senior Hortsman, para Repre-
sentante, si dentro de esas leyes pudiera haber siquie-
ra la duda respect de su nacionalidad el dia que
fu6 electo; pero es tanevidente, que el senior Horts-
man estA en posesi6n de la ciudadania cubana desde
el 7 de Enero, en que expresamente renunci6 a la es-
pafiola, que esa Comisi6n no s61o present dictamen
favorable A su capacidad, sino que espera obtener de
la CAmara una complete unanimidad de pareceres
en el particular que somete a su consideraci6n."
"Los hombres que formaron la Convenci6n Cons-
tituyente-afiade-tan injustamente criticados A ve-
ces, y para los que reclamaremos hoy y siempre un
aplauso sincere por la pureza de sus intenciones, ol-
vidando prevenciones y rencores, 6 inspirandose en
en nobles y levantados principios, entendieron que
debian abrir y abrieron por plazo indeterminado la
puerta por la que fAcilmente y sin estorbo retornaran
A la patria, uno A uno, todos aquellos cubanos nativos
de Cuba que desearan disfrutar el alto honor de lla-
marse ciudadanos cubanos en lo sucesivo; y asi con-
signaron una disposici6n transitoria en la Constitu-
cion, que aun esta vigente, porque no ha habido un
espiritu bastante estrecho para pedir que se derogue,


en virtud de la cual los nacidos en Cuba que al tiem-
po de promulgarse la Constituci6n fueran ciudada-
nos de algfin Estado extranjero, no tendrAn mAs cor-
tapisa para gozar de la nacionalidad cubana, que re-
nunciar previa y expresamente la que antes tuvie-
ron".
Quisiera ser en estos moments uno de aquellos que
formaron la Convenci6n Constituyente y que ahora
se encuentran eV esta CAmara, para saber la impre-
si6n que ha de causarles la interpretaci6n que quiere
darse A la segunda disposici6n transitorio, y para
arrepentirme de haberle dado vida legal con mi voto,
de ser la expuesta por la mayoria de la Comisi6n de
Actas, su interpretaci6n aut6ntica y legal. Pero ya
que no puedo dejar de ser quien soy, bAsteme el dar-
me cuenta del asombro que he experimentado al leer
en el dictamen de mayoria, la afirmaci6n de que aque-
lla interpretaci6n se encuentra confirmada por la Ley
del Congreso cubano de 30 de Octubre de 1904.
Esta en lo cierto el senior Portuondo en hacer sig-
nos negatives. i QuB ha de estar corroborada esa in-
terpretaci6n absurda por la que se llama ley de natu-
ralizaci6n!
Empecemos, en obsequio al m6tido, por dar lecture
A la segunda disposici6n transitoria, remarcando de
modo especial, las palabras que han de ser objeto es-
pecial de nuestros comentarios.
Dice asi ese precepto constitutional:
"Los nacidos en Cuba-dice-6 los hijos de natu-
rales de Cuba que, "al tiempo de promulgarse esta
Constituci6n" fueren ciudadanos de algfin Estado
extranjero, "no podrAn gozar" de la nacionalidad
cubana sin renunciar "previa y expresamente" la
que tuvieran."
Y he aqui la 16gica de la mayoria de la Comisi6n.
Si es legalmente cierto que los natives de Cuba 6 de
padres cubanos, que fueran extranjeros al tiempo de
promulgarse la Constituci6n, para gozar de la con-
dici6n de Cubano, no tienen necesidad de otro requi-
sioto que el sefialado en la segunda disposici6n tran-
sitotoria, es forzoso declarar que al haberlo cumplido
el senior Hortsman, ha recuperado aquella condici6n,
porque 61, nacido en Cuba, de padres cubanos, era
espafiol en 26 de Mayo de 1902, cualesquiera que sean
los actos por 61 realizados despu6s de esta fecha.
Ahora bien; si las deducciones de la 16gica obede-
cen A principios generals, si la mayoria de la Co-
misi6n no se atribuye el uso exclusive de ellos, voso-
tros vais A decirme si no es forzoso aceptar como ju-
ridico, como constitutional, el corolario absurdo que
os voy A sefialar, razonando, en el mismo terreno y
en la misma forma que lo hace la mayoria de la Comi-
si6n, si me permits, para ello, servirme de la supo-
sici6nde un hecho perfectamente verosimil.
Suponed que de aqui A 50 6 60 afios, durante cuyo
tiempo no hubiera un espiritu suficientemente rece-
loso que solicitara la derogaci6n de la segunda dispo-
sici6n transitoria, Cuba se viera envuelta en una gue-
rra con otra naci6n y que de 6sta fuese sfibdito desde
antes del 20 de Mayo de 1902, un nacido en esta tie-
rra, de padres cubanos, que se encontrara empufian-
do las armas contra el pais de su nacimiento. Des-
pu6s de la guerra 6 durante ella, puede, en virtud de
la interpretaci6n que al precepto constitutional da la
mayoria de la Comisi6n, presentarse aqui y sin otra
molestia que su comparecencia ante un Juez munici-
pal adquirir todos los derechos politicos de los cuba-
nos. & Qu6 importa que haya empufiado las armas con-
tra Cuba, qu6 importa que su espada mane sangre








6 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


cubana, si naci6 aqui y era cinudadano extranjero al
tiempo de promulgarse la Constituci6n?
Los enemigos de la patria, los enemigos de sus ins-
tituciones no tendran que hacer otra cosa para in-
fluir arteramente en nuestros destinos politicos, por
medio de la ciudadania, que presentarse aqui 6 pe-
dirla, porque estaremos obligados A dhrsela...
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Labra.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Tan 16gico es lo que es-
toy diciendo, que oigo de labios, no ya de amigos,
sino de adversaries politicos, nombres muy conocidos
de todos los cubanos. Pero como no quiero rebajar
este debate, como no quiero que con algfin fundamen-
to pueda repetir la mayoria de la Comisi6n, que es-
toy influenciado por prejuicios y prevenciones del
pasado, hago constar que s61o me refiero al porve-
nir, A los enemigos del future.
i La puerta abierta para 6stos, dice la mayoria,
siempre que por una ironia del destiny, hubieran na-
cido en esta tierra!
Suplico a la Presidencia pida A la Camara que con-
ceda, para descansar, diez minutes.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ART|OLA): 9 Acuerda la
CAmara diez minutes de receso?
Acordado. (Eran las cuatro y quince p. m.)
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : Se reanuda
la sesi6n.
SR. BETANCOURT: Pido la palabra para proponer
se prorrogue la sesi6n y expresar las razones que ten-
go para ello.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): Tiene la pa-
labra el senior Betancourt.
SR. BETANCOURT: Como por el incident lamenta-
ble de la enfermedad del senior Sarrain, el jueves
filtimo no pudo celebrarse la sesi6n que hoy se esta
celebrando, pido que 6sta se prorrogue hasta terminar
el debate. Y me mueve A esta proposici6n el hecho de
que celebrdndose estas sesiones los martes, jueves y
sbbados, las Comisiones no pueden reunirse en los
dias que el Reglamento les sefiala, vi6ndose impedi-
das de despachar los asuntos pendientes de impor-
tancia.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): Conforme al
articulo 102 del Reglamento debera votarse esta pro-
posici6n sin discusi6m. Se somete la votaci6n de la
Camara. Los que est6n conformes se servirAn po erse
de pie.
SR. MASPERRER: Pido la votaci6n nominal, y al
mismo tiempo deseo que se concrete...
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : Desea ha-
cer uso de la palabra su sefioria?
SR. MASFERRER: Es que para pedir votaci6n no-
minal tengo que pedir la palabra La pido para que
se concrete la forma de votaci6n.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): El senior Be-
tancourt ha pedido que se prorrogue la sesi6n hasta
la terminaci6n de este debate.
SR. GONZiLEZ SARRAIN: Sefior Presidente...
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : ] Desea ha-
cer uso de la palabra su sefioria ?
SR. GONZALEZ SARRAIN: Si, senior.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : Tiene la pa-
labra S. S.
SR. GONZtiLEZ SARRAIN: Suplico al senior Betan-
court no insist en su proposici6n. Le aseguro que
pienso terminar hoy, asi como que no tenemos inte-
r6s en que este debate se prorrogue.
SR. BETANCOURT : No.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Pero no s6 euindo termi-
nar6. No s6 si mi discurso durar6 varias horas m6s


y en este caso el debate no terminaria hoy en modo
alguno. Admito que cuando se termine se d6 por
finalizazada la sesi6n.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA) : Desea el senior
Betancourt contestar al senior Sarrain?
SR. BETNCOURT: Estoy conforme con 61, para
que yea cuanto es nuestro deseo de complacerle. Pero
A la vez deseamos que este asunto termine, y por tan-
to que si no basta la pr6rroga de una hora, se conti-
nfie el martes y vengan todos los compafieros h las
dos.
SR. RODRIGUEZ ACOSTA: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): Tiene la pa-
labra su sefioria.
.. S. RODRiGUEZ ACOSTAS Para modificar la propo-
sici6n del senior Betancourt en el sentido de que la
sesi6n se prorrogue hasta que termine el senior Sa-
rrain y continue el martes.
SB. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): 4 Est con-
forme la Camara con la pr6rroga solicitada por el se-
for Rodriguez Acosta y con que se continfie el mar-
tes ?
(Aprobado).
Tiene la palabra el senior Sarrain.
SR. GONZILEZ SARRAIN: Cuando hace pocos mo-
mentos, por consecuencia del cansancio que yo expe-
rimentaba, la CAmara con benevolencia que nunca
agradecer6 bastante, suspendi6 la sesi6n, escuch6 A
un compafiero muy distinguido, cuyo nombre no hace
al caso, las siguientes palabras: "el razonamiento de
Sarrain, es incontrovertible, la consecuencia que de-
duce de la interpretaci6n que quiere darse a la dis-
posici6n transitoria, es forzoso aceptarla; pero lo cier-
to es-que esa disposici6n existe, que su redacci6n es
clara y terminante, y que con ella los convencionales
como en el dictamen se asegura, quisieron abrir de
par en par las puertas a todos los cubanos nativos,
sin distinci6n alguna, que quisieran retornar al ho-
gar del nacimiento, aun aquellos que en el caso su-
puesto, no pudieran estimarse sino como enemigos
de la patria."
1Ah! no, sefiores Representantes. Los convencio-
nales no han hecho semejante cosa, y yo voy a de-
fenderles de nuevo, contra el cargo grave que se les
dirige; cargo que s61o ha podido edificarse por la ma-
yoria de la Comisi6n de Actas 6 Incompatibilidades,
porque apremiada por las exigencias de la amistad,
del compafierismo, de los intereses del grupo, por los
deberes politicos, no ha dispuesto del tiempo necesa-
rio para estudiar el aspect juridico del present pro-
blema, de tal modo que, a mi juicio, demuestra en
su.dictamen, que no conoce, ni poco ni much, los
m6viles, el espirito, ni siquiera el contenido, la letra,
de la segunda de las disposiciones transitorias.
&Por qu6 se hizo 6sta? i Por qu6 se escribieron las
palabras de que se compone ? L Cuales fueron los m.o-
tivos que originaron su redacci6n? L Cuales fueron
las causes que movieron i los convencionales A colo-
carla, no en el cuerpo de la obra constitutional, sino
despu6s de terminada, A su final, entire otros precep-
tos, agrupados bajo el titulo de transitorios?
Debi6, sin duda, obedecer A algo que no significa-
ria en el porvenir la normalidad de los acontecimien-
tos politicos cubanos a algo que habia de ser normal,
A algo no permanent, A algo previsto para un tiempo,
para un moment determinado, A algo, en una pala-
bra, transitorio. j QuB era ese algo, eso transitorio,
eso que dependia de un moment determinado?
Los convencionales no pudieron recorder, en aque-
llos moments, a todos los nacidos en Cuba que se en-








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESS O.-CAMARA DE REPRESENTANTES 7


contraban en tierras extrafias, "ni much menos A
los que vivieran en territorio espafiol", porque 6stos
eran para la Constituci6n nuestra "ciudadanos cu-
banos" sin que la simple residencia en pais extran-
jero les hiciera perder 6 no adquirir aquella condi-
ci6n.
IA quienes, pues, se referia la disposici6n transito-
ria? Existe un hecho en nuestra historic political, co-
mo ya se dice en el voto particular, que A nadie pue-
de ocultarse, que nadie seria y honradamente puede
negar. Al cesar en Cuba la dominaci6n espafiola, ha-
bia multitud de nacidos en esta Isla, de padres cuba-
nos, que por el motivo de su nacimiento 6 de su pa-
ternidad, se estimaban y eran apreciados como cuba-
nos y como tales procedian y eran aceptados en todos
los actos de la vida piblica. Y sin embargo eran sib-
ditos de potencias extranjeras, porque en ellas, espe-
cialmente en los Estados Unidos del Norte, en M&-
xico y en las demhs Repiblicas del Continente ame-
ricano, habian obtenido carta de naturaleza, como
medio de garantizar sus personas, durante los perio-
dos revolucionarios.
Y los convencionales, previsores, dAndose exacta
cuenta de su misi6n, conociendo la necesidad que tie-
ne el estado, como decia en otro moment de mi dis-
curso, de saber qui6nes son los propios y los extra-
fios, los nacionales y los extranjeros, quisieron que en
la Rep-iblica no se repitiese el caso, ya ocurrido du-
rante el period interventor, de que cubanos que no
lo eran en realidad, se estimasen tales, para las ad-
quisiciones, los derechos, los beneficios y los honors y
se reservasen el sacar para cubrirse, la bandera de su
verdadera nacionalidad, cuando se tratara de las car-
gas, de los deberes, de las obligaciones.
Me felicito de los signos afirmativos de los Con-
vencibnales seiiores Portuondo y Fernandez de Cas-
tro, porque ellos evidencian que interpreto exacta-
mente el m6vil en que nuestros primeros legislado-
res se inspiraron para dictar el precepto, objeto de
nuestro examen.
(Varios seiores Representantes: muy bien, muy
bien).
SR. GONZALEZ SAIRAIN: De otro modo no se ex-
plicaria la letra de la disposici6n transitoria. Repa-
rad que en ella no se determine la forma, la manera,
el modo de recuperar la nacionalidad. Se sefiala una
condici6n, un requisite previo, para los que estuvie-
ren el caso que prev6, y lo hace consistir en la renun-
eia."expresa" de la nacionalidad extranjera.
No basta como hasta aqui-les dice-vuestro ma-
licioso silencio, para que por el hecho de haber na-
cido en Cuba, de padres cubanos, goc6is de esta con-
dici6n. Necesitarkis para ese goce y antes de que po-
dais con 61 deleitaros, renunciar expresamente 6 la
patria political que las circunstaneias os obligaron 6
tomar. (Aplausos).
Este y no otro es el motivo que di6 lugar a que los
Convencionales redactaran la segunda de las dispo-
siciones transitorias. Ese adverbio de modo, "expre-
samente", es la clave de todo el precepto constitucio-
nal.
La mayoria de la Comisi6n desfigura por complete
la naturaleza y alcance de la segunda disposici6n tran-
sitoria, despojAndola de este carActer, para darle
condici6n de permanent, aplicandola al caso del se-
iior Hortsman, bajo el supuesto de que ella produce
efectos en el present, y los seguirh produciendo en
el porvenir, mientras no aparezca un espiritu bastan-
te estrecho, que logre su revocaci6n. Para ello se dice:
Hortsman cubano native, hijo de padres cubanos, era


espafiol al promulgarse la Constituci6n de la Repi-
blica, y no tenia sefialado un plazo para efectuar la
renuncia de su nacionalidad.
He de fijarme, antes que en ningin razonamiento,
porque asi conviene al m6todo que me he trazado, en,
la circunstancia del plazo; omisi6n que se indica co-
mo defecto padecido por los autores de la Constitu-
ci6n.
No hay tal, sefiores Representantes. C6mo preten-
der que los Convencionales midiesen con una regla
el porvenir, previesen los lugares en que se encontra-
rian aquellos a quienes se referia en su disposici6n,
y el toiempo que habia de transcurrir para que los le-
gisladores de la Repiblica dictasen los preceptos por
medio de los que esa disposici6n quedaria cumplida?
Para unos ese plazo ha sido muy breve, lp;i; iitr.i
podra ser muy largo, porque dependerh, y esto de-
muestra el absurdo de su fijaci6n previa, de la posi-
bilidad de llevar al terreno de los hechos, de un modo.
legal, lo que la segunda disposici6n transitoria or-
dena. I C6mo pretender igual plazo para el ciudada-
no americano que se encontraba aqui el 20 de Mayo
de 1902, que para el de Turquia que alli resida, don-
de no tenemos aun representaci6n diplomatica ? I C6-
mo no sostener, en cambio, la vigencia de ese phi-,o.
6 mejor dicho, su existencia, para aquellos que han te-
nido en sus manos medios sobrados para cumplir lo
mandado por el precepto que analizamos?
Puede el senior Hortsman hablar de plazos, cuan-
do tuvo a su disposici6n el tiempo necesario para ha-
cer lo que la disposici6n transitoria ordena y que, se-
gun el dia, le bastaba para adquirir la condici6n de
cubano?
Y aqui de la Ley de 30 de Octubre de 1902. Per-
mitidme que, incidentalmente, evidence la inexacti-
tud de una afirmaci6n, a que anteriormente he alu-
dido, que se lee en el dictamen, por la que se asegura
que la citada Ley del Congreso cubano ratifica la
interpretaci6n que se da a la segunda disposici6n
transitoria. Esto es impossible, por tratarse de una
ley de procedimientos, adjetiva, que no podia hacer
declaraciones de derecho, sino que tenia que suponer
que habian sido hechos con anterioridad por otros
preceptos legales. Ella se limit a sefialar, no para
todos, sino para algunos de los mandates de la Cons-
tituci6n, la forma, la manera de convertirlos en rea-
lidades. Por esto dice el articulo primero: (lee)-
"Los actos en cuya virtud se adquiera, pierda 6 recu-
pere la nacionalidad cubana, se haran constar, etc."
No puede haber duda de ninguna especie; la ley no
hace otra cosa que fijar la forma de la inscripci6n en
el Registro correspondiente, de los actos, reguladbs
por otras disposiciones legales, por los al ti'.l.:id de la,
Constituci6n.
Pero, en qu6 se. funda el dictamen de la Comi-
si6n para desconocer esta verdad elemental? Senci-
llamente, en que en el articulo segundo de esa Ley,
se habla de la disposici6n transitoria, sin reparar que
ese articulo sirve para dirigir un grave cargo contra,
las legitimas pretensiones del senior Enrique Horts-,
man. Dice asi: (lee) "Las personas comprendidas en
los incisos segundo y tercero del articulo quinto de
la Constituci6n y en la segunda de las Disposiciones
transitorias, "ejercerAn el derecho que aquellas" le
otorgan ante el agent diplomAtico consular de Cuba,
mas proximo al lugar en que residan."
I En qu6 confirm este articulo de la Ley de 20 de
Octubre de 1902 la interpretaci6n de la mayoria A6la
disposici6n transitoria? Cont6steseme A, esta pregui-,








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES
, ... 1 1 i i i


ta, por mAs que tengo la absolute seguridad de quo
ha de quedar sin respuesta.
En cambio de sto, y despu6s de la lecture de ese
articulo, en qi- se determine la forma en que habrin
de proceder los cubanos que se encontraren en el ex-
tranjero, y despuns del establecimiento en Espafia
de las representaciones diplomaticas de Cuba, c6mo
hablar de plazos por el senior Hortsman 6 por aque-
11 que lo represented sosteniendo la fuerza juridica
de los derechos que pretend ejercitar?
Si el senior Hortsman se creia amparado por la se-
gunda de las disposiciones transitorias, paar recupe-
rar su condici6n de cubano, I qu6 motive que no fuera
su lib6rrima voluntad, le pudo impedir su inscrip-
ci6n en el libro correspondiente de la representaci6n
diplom6tica cubana en Madrid? Y no se argument
con el desconocimiento que tenia de todo esto, pues
aun prescindiendo de que en la esfera de la Ley no
le seria tolerado alegar tal ignorancia, no puede em-
plearla como cuando para su defense, el que supo
llevar de la mano hasta las oficinos del Registro, A
su hermano, para hacerle lo que 61 no deseaba ser:
ciudadano de la Repihblica de Cuba. (Aplausos).
De manera, sefiores Representantes, que aun en la
hip6tesis de que al senior Hortsman hubiera podido
comprender la segunda disposici6n transitoria, lo cier-
to es que dejo transcurrir el moment en que de he-
cho pudo ejercitar aquel derecho, poniendo en prAc-
tica los procedimientos sefialados por la Ley de 30
de Octubre de 1902.
Pero hasta aqui he concedido hipot6ticamente, pa-
ra demistrar lo absurdo de la exigencia de un plazo,
pasado el cual no pudiera ser por ningin cubano na-
tivo aprovechada, que la disposici6n transitoria es
aplicable al senior Hortsman.
Ahora me propongo evidenciar, deduci6ndolo de la
letra misma del precepto legal, eco field del espiritu
que animaba 6 sus autores 6 redactarla, que c6lo en
hip6tesis, como concesi6n al argumentar, y nunca co-
mo una verdad juridica, puede aceptarse la aplica-
ei6n al caso que se debate, del articulo transitorio de
nuestro C6digo Constitucional.
"Los nacidos en Cuba-dice ese articulo-6 los
hijos de naturales de Cuba, que, al tiempo de pro-
mulgarse esta Constituci6n"... "Al tiempo de pro-
mulgarse," y no podia decir de otro modo, porque
su prop6sito no era otro que referirse al moment, al
instant de transici6n A la nueva nacionalidad que se
creaba, por las causes que en otro moment he tenido
el honor de exponer A la C6mara.
Pero no dice nada respect 6 los que con posterio-
ridad A la promulgaci6n de la Constituci6n, aun en-
contrAndose en esa fecha dentro del caso previsto,
realizaran actos, 6 ejecutaran hechos en virtud de los
cuales se pierde la condici6n de Cubano. La disposi-
ci6n transitoria menciona s61o 6 los cubanos extran-
jeros que lo fueron al tiempo de promulgarse la Cons-
tituci6n; pero no dice, ni podia decir una palabra,
acerca de los que posteriormente, ejecutaren, 6 conti-
nuaren ejecutando hechos contrarios al goce de la
condici6n political de cubanos.
Yno lo decia, ni lo podia decir, porque entonces
habria perdido su car6cter, su condici6n de perma-
nencia, para substituir con una excepci6n fija, cons-
tante, lo dispuesto en el articulo s6ptimo y octavo
del C6digo Fundamental, que he de examiner dentro
de breves moments.
SPara qu6, en ese caso, la disposici6n transitoria?
SPara qu6 el lugar en que est colocada? No era
mfs sencillo, mas 16gico, mas racional, m6s conform


con su condition de permanencia, que despu6s de los
articulcs s6ptimo y octavo se colocara la excepci6n
de los natives de Cuba quehubieran sido extranje-
ros al promulgarse la Constituei6n? ,A qu6 llamar
transitorio lo que no habia sido dictado para preve-
nir un instant de transici6n, sino para un porvenir
tan largo como quisiera la voluntad 6 la conveniencia
de un Hortsman, por ejemplo? (Muy bien, muy bien).
Esto es lo que se pretend por la mayoria de la Co-
misi6n de Actas que vosotros aprob6is, al estimar que
el senior Hortsman se encuentra amparado por la
segunda de las disposiciones transitorias, sin tener en
cuenta f ocult6ndoos que para ello tendriais que in-
currir en un verdadero contrasentido, mostrar una
crasa ignorancia de ciertos principios juridicos y no
distinguir la radical diferencia que existe entire la
situaci6n political del senior Hortsman y la de aque-
llos A quienes se refiere la tantas veces mencionada
disposici6n transitoria.
Para aquellos que no tengan motives para gozar de
cultura juridica, para los que no est6n acostumbra-
dos A la interpretaci6n de los preceptos legales, les ha
de extrafiar sobremanera que se pretend fundar la
condici6n political de cubano del senior Hortsman,
precisamente en hechos, en actos demostrativos de
que su voluntad ha sido hasta ahora contraria 6 lo
que en estos moments se pretend. El senior Horts-
man es hoy cubano-dice la mayoria de la Comisi6n
-porque hasta ahora no ha querido serlo, porque
hasta ahora ha sido espafiol. El senior Hortsman pue-
de ahora-habla la Comisi6n-aprovecharse de los
beneficios del cubano, porque hasta este moment se
ha aprovecado de los beneficios del espafiol.
Entiendan aquellos que no disfrutan del titulo de
Letrados, que mi sorpresa, como abogado, ,es igual
A la que ellos pueden experimentar, porque la teoria
sustentada por la mayoria de la Comisi6n, est6 refii-
da con todo principio del orden social, moral 6 ju-
ridico.
Sin necesidad de reforzar la inquisici6n, el senior
Hortsman y sus representantes en esta Cimara, pue-
den encontrar la condenaci6n de su modo de pensar,
en el mismo decreto del Gobierno espafiol en el que
aquel funda sus derechos como cubano. El Gobierno
de Espafia, haci6ndose eco de los principios que se
tienen universalmente aceptados y que forman par-
te de las doctrinas generals de Derecho Internacio-
nal, respondiendo a las estipulaciones del Tratado de
Paris, da una lecci6n, digna de ser aprovechada, por
los que la necesiten, del caso politico juridico del se
flor Hortsman. Oid lo que dice el articulo cuarto:
(lee) "Las personas a que se refiere este Decreto, que
con posterioridad al canje de ratificaciones del Tra-
tado de Paz con los Estados Unidos, "hubieran de-
sempefiado cargo pfblico" 6 tomado part en las
elecciones municipales, provinciales 6 generals, de
los territories cedidos 6 renunciados por Espafia, 6
ejereitando en ellos alguno de los derechos inheren-
tes A ]a ciudadania, no seran admitidos a la recupera-
ci6n fi opci6n de la nacionalidad espafola, sino con
arreglo al articulo 23 del C6digo Civil."
Esto es lo que entiende la minoria de la Comision,
que obedeciendo A los mismos principios en que se ha
inspirado el Gobierno de Espafia, digamos, como lo
dice despu6s de todo la Constituci6n, que al igual que
los natives espefioles a que se refiere el decreto de
11 de Mayo de 1901, los nacidos en Cuba para recu-
perar la condici6n political de Cubanos, necesitan cum-
plir los requisitos exigidos por el articulo 23 del C6-
digo Civil,








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES 9:


SR. ALFREDO BETANCOURT: La rehabilitaci6n Real.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Ya ilegaremos A eso, se-
fior Betancourt, y en moment y forma que quizAs
disguste al distinguido compafiero, si es que 61 expe-
rimenta placer en la proclamaci6n del senior Horts-
man.
SR. BOZA: No lo creo, porque es veteran.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Pero es que no necesita-
mos acudir A fuentes legislativas extrafias. Lo que
buscamos lo tenemos en nuestra propia casa. Leo en
este papel los apellidos de tres hombres que deben
ser para ustedes, y especialmente dos de ellos, objeto
de todo nuestro respeto, aprecio y consideraci6n, tan-
to en el orden politico como en el juridico..
El primero, el doctor Antonio SAnchez de Busta-
mante, no pertenece, que yo sepa, A ninguna agrupa-
ci6n political; pero es persona de gran cultural juridi-
ca, y de conocimientos tales en Derecho pfiblico, que,
como todos sabemos, desempefia con el aplauso pui-
blico, y especialmentb de los hombres peritos, la cate-
dra de Derecho Internacional en nuestra Universi-
dad.
Otro, el doctor Domingo M6ndez Capote, que A sus
prestigious intelectuales y A su vasta ilustraci6n, une
para vosotros el titulo de ser uno de los jefes, si no el
primero, de vuestro organismo politico.
Y por fltimo, el doctor Ricardo Dolz, que en estas
materials constitucionales, debe ser por vosotros ad-
mirado, reverenciado, ya que oc evidenci6, con los
palmetazos del maestro, lo raquitico de vuestro inte-
lecto al interpreter, como lo haciais, el articulo 54 de
la Constituci6n. (Aplausos).
Estos tres sefiores, como sab6is, son Senadores, y
forman parte de la Comisi6n de Relaciones Exterio-
res del otro Cuerpo Colegislador, y en esa Comisi6n
han sostenido, en un caso que he de analizar, la mis-
ma opinion que sustenta con motive de la personali-
dad political del senior Hortsman, la minoria de la
Comisi6n de Actas de esta CAmara.
Al Senado se present una solicitud por un cubano
native que se encuentra en Mexico.
Sa. NNfiEz: Ya esta aqui.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Bien; ha venido A conse-
cuencia de lo que ustedes van A escuchar.
El senior Guillermo Serrano, natural de Cuba, se
domicili6 en M6xico en el afio 1896 y alli obtuvo un
cargo, el del Delegado del Jefe Superior de Sanidad.
Se promulg6 la Constituci6n de Cuba en 20 de Mayo
de 1902, y no A los dos afios, no en los moments de
desarrollarse una campafia electoral, sino un mes
despu6s en el de Julio, se present al Senado, por me-
dio de una instancia en la que dice: "soy cubano de
nacimiento y hasta ahora no me habia enterado, ni
habia tenido conocimiento de que en la Constituci6n
existe un articulo que me prohibe ejercer empleo 6
recibir honors de otro Gobierno sin licencia del Se-
nado, y A fin de obedecer el precepto constitutional,
me present a obtener la correspondiente autoriza-
ci6n.
SR. E] VILLUENDAS: I Me permit el senior Sa-
rrain? Cuando present la solicitud, en Julio de
1902?
SR. GONZALEZ SARRAIN: No, se enter de lo orde-
nado por la Constituci6n en 7 de ese mes y afio. Pero
esto no tiene importancia, senior Villendas, porque si
expongo A la consideraci6n de la Camara este caso, es
con prop6sito muy distinto al que pudiera deducirse
de la fecha, bien del conocimiento que tuviere el se-


fior Serrano del precepto constitutional, ora la de. su
solicitud al Senado cubano.
Con el objeto de que no se crea que pretend ocul-
tar.las diferencias que puedan existir entire el caso
del senior Serrano y del senior Hortsman, he de leer
el dictamen emitido por los tres Senadores citados,
y con ello, ademAs de tal prop6sito, lograre eviden-
ciar cuAles son los puntos de contact entire ambos.ca-
sos, y cual es la opinion de los que forman la Co-
misi6n de Relaciones Evteriores en el Senado.
"El senior Serrano-dice el dictamen-afirma que
en Febrero de 1896 emigr6 A la Repfiblica Mexicana,
y que algunos meses despu6s acept6 del, Estado de
M6xico el empleo de Delegado del Consejo Superior
de Salubridad, que, al decir del interesado, no ye-
quiere alli la ciudadania. Enterado en 7 de Julio de
1902 de que la Constituci6n de la Repfblica cubana
prohibit A sus ciudadanos la aceptaci6n de empleo
de otro Gobierno sin la autorizaci6n del Senado, soli-
cit6 dicha autorizaci6n."
La diferencia que como luego se verA result fa-
vorable A la tesis que vengo sustentando, consiste en
que el senior Serrano acept6 el empleo extranjero
siendo sibdito de Espafia, exigiendo la Constituci6n
de 6sta, como la nuestra, la previa autorizaci6n del
Gobierno, diferencia que autorizaria cuando mas A
sostener que el senior Serrano, en el moment de pro-
mulgarse la Constituci6n de Cuba, no pertenecia A
ninguna nacionalidad.
Pero A partir de ese instant, el senior Serrano se
encuentra en igualdad de condiciones que el senior
Hortsman. Como 6ste es cubano de nacimiento y co-
mo 6ste, despues del 20 de Mayo de 1902, "conti-
nfia" desempeiando su cargo en Estado extranjero
y como aqu6l aspira A gozar de la condici6n de cuba-
no, fundado en el inciso primero del articulo quinto
de nuestro C6digo fundamental, pues s6lo bajo tal
condici6n. solicita la autorizaci6n senatorial.
Pues escuchad, sefiores Representantes, c6mo re-
suelve el dictamen de que me ocupo esta cuesti6n:
"Al promulgarse la Constituci6n vigente, no estaba
en condiciones (el senior Serrano) de que se le esti-
mara como cubano, sino pura y simplemente en acti-
tud de "recobrar su condici6n, segin lo prescroipto
en el articulo octavo de dicho cuerpo legal."
.Y afiade el dictamen algo mas: "La Constituci6n
reprodujo en el nimero segundo de su articulo s6p-
timo, el precepto que ya tenia el C6digo Civil, reite-
rando la prescripci6n de que la nacionalidad se pier-
de por admitir empleo de otro Gobierno sin lecencia
del Senado".
Y si alguna duda quedara en el cnimo de ustedes
acerca del modo de pensar de los autores de ese dic-
tamen, escuchad el siguiente pArrafo, continuaci6n
del que acabo de lee: "Tal disposici6n esth vigente
para los cubanos que resideran en Cuba 6 en el ex-
tranjero desde el 20 de Mayo de 1902. Ni A unos ni A
otros exeusa en esta material la ignorancia de la Ley;
y concurre en este caso la circunstancia especial de
que hay una disposici6n vigente, el articulo noveno
del C6digo Civil, en que de una manera express se
determine que las leyes relatives al estado, condici6n
y capacidad legal de las personas obliga A los cubanos
aunque residan el el extranjero."
Despu6s de esto, sefiores de la mayoria de la Co-
misi6n, decidles Bustamante, A Dolz y A M6ndez Ca-
pote, que hablar para Hortsman lo mismo que para
Serrano, de algo que no sea la segunda disposici6n
transitoria, obedece A prejuicios 6 resentimientos elee-
torales. (Muy bien. Aplausos).








10 DIARIO DE 8ESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES

No podia ser de otra manera, porque letrados tan ;que puede determinar su derecho, sino el inciso pri-
competentes como los q'il- liiinIl el dietamen que he !mero del artieulo quinto de ]a Constituci6n, que se-
analizado, no se hubiesen atrevido A estampar: sus fir- fiala ese nacimiento cubano, 6 de sangre cubana, co,
was prestigiosas en el que estoy ahora combatiendo. mo circunstancia natural, para el goce, para el dis-
Y conste que mis palabras, no pretenden lastimar frute de ciudadano de nuestra Repfiblica.
en lo mAs minimo el credito juridico de los que han Y con un sencillo ejemplo, demostramos en nues-
autorizado ese dictamen. Si asi pudiera creerse, las tro voto particular la exactitud de nuestras palabras.
retiraria inmediatamente, l"Iri.e yo abrigo la pre- ;Si los autores de la Constituci6n no se hubieran deci-
tensi6n de que el respeto mutuo entire nosotros, sea Idido por aceptar el "jus sanguini", en vez del "js
en lo adelante fundamento de nuestro prestigio, q|iii ,li" si hubieran declarado, que el origen de ]a na-
tratan de socabar, aprovechAndose de nuestras dife- ;cionalidad era no la procedencia de la sangre, sino la
rencias personales, los que aspiran A fundar sobre el Itierra del alumbramiento, los hijos de padres cubanos
descrAdito del Poder legislative, un gobierno perso- .nacidos en Francia, no serian hermanos nuestros, si-
nal (Muy bien, aplausos). :no franceses. Si hoy, pues, pueden alegar la condi-
No quiero molester A nadie; pero si digo que los le- ci6n de c'ubanos, su derecho brota, no del hecho na-
trados, Senadores autores del dictamen, en el caso del tural de su sangre, sino del precepto constitutional
senior Serrano, quizas, por haber gozado de mins tiem- que -.. <-t', una de las dos tendencies que se han dis-
po para realizar un anAlisis prolijo de la cuesti6n, putado el predominio en las legislaciones interna-
que el que han podido disponer los mdiembros de la cionales,
mayoria de la Comisi6n de Actas en esta CAmara, no Ese derecho que emana de la-Constituci6n, se en-
han incurrido en el error que supone la confusion cuentra por esta perfectamente definido y regulado,
de dos easos de naturaleza y efectos juridicos tan Y s61o podrA ejercitarse, cuando se cumplan todas,
distintos, como el de un cubano native que por cir- absolutamente todas las condiciones que aqu6lla su-
eunstancias accidentales era extranjero en el mo- pone para otorgarlo. Brot6 desde el moment en que
mento en que se promulg6 la Constituci6n cubana,, se promulgo la Constituci6n cubana, para los nacidos
y el de otro que despu6s de esta fecha, continfta reali- y para los que en lo sucesivo nazcan en esta tierra, de
zaiido. actos incompatible con la condici6n de cu- padres cubanos; es decir, en eliinstante de cumplirse
bano. a condici6n natural que como fundamento primer
Para los primeros la disposici6n transitoria; para de su reconocimiento, sefiala el precepto constitucio-
los segntdos las leyes vigentes en material de recupe- nal. Pero no basta esto, es necesario algo mis, que
raci6n de nacionalidad. Asi piensan los miembros se cumplan otras condiciones, otros requisitos, de or-
citados de la Comisi6n del Senado; asi opinan los den puramente civil, que no se realicen ninguno de
modestos autorek del voto particular que sostengo. los actos que taxativamente enumera el articulo s6pti-
Ahora vamos a demostrar por qul ellos y nosotros mo de la Constituci6n, que son, segfin Bsta, el com-
pensamos de esa Iim,.-lr, por qu6 ellos y nosotros es- plemento necesario, para hacer uso del derecho, que
tableeemos una line divisoria entire uno y otro caso. por nacimiento otorga el inciso primero del articulo
quinto de ese C6digo Fundamental de la Repfiblica.
&CuIl es el fundomento del derecho que pretend E1 senior Hortsman le dice al Estado eubano: "ven-
ejercitar el senor Hortsman? j Es la segunda disposi-
n transitoria Esy seguro qe esta pregunta go A exigirte el derecho que me otorga el inciso pri-
ci6n transitoria? Estoy seguro que esta pregunta mero del articulo quinto de la Constituci6n, porque
contestan negativamente conmigo, los miembros de he nacido en Cuba y soy hijo de Cubanos", y el Esta-
la mayoria de la Comisi6n de Actas, porque la res- do, con el text constitutional la vista, debe ontes
puesta afirmativa seria un enorme disparate que no tle: "no, poeo constcio nal c paralti el dia
son capaces de patrocinar. La disposici6n transitoria~, tale: "no, porque ese derecho que naci6 para ti el dia
son capaces de patrocinar. La disposici6n transitoria, en que el C6digo porque rijo mis actos se promulg6,
segfin el senior Hortsman, es el medio procesal que e se borr6 para ti, desde el moment en que no cum-
pone en ejercicio de un derecho que otro precepto pliste las condiciones que a 1 son inherentes, desde
constitutional le concede. I.Cuil es este? Entiendo el instance en que faltando A lo preceptuado en el
que no puede tampoco haber disparidad de criteria al articulo s6ptimo de la misma fuente legislative, con
contestar A esta pregunta del siguiente modo; el ar- que quieres surtir tu capacidad political, desempefias-
ticulo quinto, en su inciso primero que dice: (lee)- te, sin autorizaci6n del Senado cubano un cargo en
"S,,~ cubanos por nacimiento los nacidos dentro 6 la aci6n espafola "
nla naci6n espafiola."
fuera del territorio de la Repuiblica, de padres cuba- Y este aspect de la cuesti6n fu claramente previs-
nos." to por el distinguido compafiero que preside la Co-
Y asi dice el senior Hartsman: soy nacido en Cuba, misi6n de Actas 6 Incompatibilidades en eSta Cima-
de padres cubanos, y por ello vengo a ejercitar un de- ra; el senior Alfredo Betancourt, que en una reuni6n
recho que me otorga el inciso primero del articulo de esa Comisi6n, dirigi6 al senior Hortsman la si-
quinto de Ia Constituci6n, cumpliendo los requisitos guiente pregunta: "Lc6mo explica usted el hecho de
que estimo bastantes, sefialados en la segunda dispo- haber desempefiado un cargo para el que fu6 nombra-
sieibn transitoria. do por el i -,li,.i,, espafol, 6 pesar de la existencia
Cumple, pues, examiner, dentro de los limits na- del articulo s6ptimo de la Constituci6n ?"
turales de lo que no es una disertaci6n cientifica, la Las respuestas a estas preguntas han sido muy con-
naturaleza y.alcance del derecho que se atribuye al cretas. El senior Hortsman ha dicho: "porque era es-
sefor Hortsman. pafinl". Y la mayoria de ]a Comisi6n, completando
Desde luego que ese derecho, aunque product de el pensamiento, ha escrito: "porque no se pierde lo
un hecho natural, no: brota ni para el senor HIorts- que no se tiene." Y el senior Betancourt ha quedado
man, ni para nadie, sino del precepto positivo,.del de tal modo ,,rit,,.-hl con este par de r,- 'Iursthi-, dig-
mandamiento constitutional, que recogiendole de ]a nas la una de la otra, que no ha tenido ineonveniente
naturaleza, le convierte en manantial de derechos y en retirar su intentional pregunta, y autorizar el dic-
obliganioii.s political. tamen con su firma prestigiosa.
No es el nacimiento de Hortsman, por si solo, lo No se pierde lo tqii no se tiene! Si no se tenia el









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES 11


derecho, 6 lo que es igual, la condici6n de cubano,
desde el moment en que se promulg6 la Constitu-
ci6n, cuhl es el que se ejercita por el senior Horts-
man, poniendo en prActica los procedimientos que 61
estima adecuados? Y si el derecho existia, 1 c6mo no
estimar existentes tambi6n sus limitaciones? 0 es
que el derecho se aprecia con vida, para los beneficios,
y caduco para las obligaciones y deberes?
No; sefiores Representantes. Vosotros tennis que
decirle al senior Hortsman, lo que, no incurriendo en
la confusion de la mayoria de la Comisi6n, han dicho
al senior Serrano, los Senadores Bustamante, Capote
y Dolz: "Tf, como Serrano, desde el 20 de Mayo de
1902, si querias gozar de la condici6n de cubano, que
te daba tu nacimiento, si querias gozar de los dere-
chos que esa condici6n te proporcionaba, tenias que
cumplir tambi6n con los deberes que esa condici6n te
imponia, no debian dejar que tu derecho se limitara
por las restricciones del articulo s6ptimo, debias ren-
dir acatamiento A las leyes cubanas, porque A ello es-
taba obligado cualquiera que fuese el territorio de
su residencia, conforme al articulo noveno del C6di-
go Civil."
Y continuando la CAmara en el mismo sentido que
los citados Senadores, debe decir tambi6n al senior
Hortsman, como aqu6llos al senior Serano: "ti, al
seguir distinta conduct, al continuar despu6s del
20 de Mayo de 1902 en el desempefio de un cargo ex-
tranjero; al infringir el articulo s6ptimo de la Cons-
tituci6n, al barrenar los preceptos legales que en Cu-
ba y fuera de ella te obligaban "estAs en el caso de
recuperar la condici6n cubana" de acuerdo con el
articulo octovo de aquel C6digo."
De aceptarse el modo de pensar de la mayoria de
la Comisi6n, se ofreceria este caso singular. El cuba-
no native que como el senior Hortsman desempefiase
el 20 de Mayo de 1902, un cargo en Espafia, y conti-
nuara en 61 despu6s de esa fecha, no estaria en si-
tuaci6n de recuperar la situaci6n perdida de cubano.
En cambio, el native que el 21 del mismo mes y afio
aceptara el mismo cargo, ese si tendria necesidad de
readquirir la ciudadania de Cuba.
Y yo preeunto: 4qu6 motivo moral. politico, ra-
eional, juridico. unede sefialar una diferencia entire
ambos casos? El becho realizado por el que acept6 el
cargo, en el ejemulo Dronnesto, en 21 de Mayo de
1902, no imnlica Ia p6rdida del derecho politico que
para 61 habia nacido el dia anterior? Y por qu6 no
ha de significar lo mismo para el que continuara en
el cargo el dia 20, es decir, la p6rdida del derecho, de
In condici6n de cubano en el mismo dia en que para
61 naciO? Razonando seriamente. y en la serena esfe-
ra de los principios, qu6 distinci6n puede establecer-
se A los efectos de la conservaci6n de la condici6n de
cubano. entire el hecho de continnar 6 de principiar
en el desempefo de un cargo, con nosterioridad al
moment en que nuestra Constituci6n fu6 promul-
gada?
Los sefiores Bustamante, Dolz y Capote, no han in-
currido en lo que estimo infantil razonamiento, al
dictaminar sobre el caso del senior Romero.
SR. E. VILLUENDAS: No es el senior Romero, sino
el senor Serrano.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Tiene razSn el senior Vi-
Iluendas, aunque el apellido no hace al caso.
Decia que... la interrupci6n del senior Villuendas
me ha hecho perder el curso de la idea que trataba de
desarrollar.


SR. E. VILLUENDAS: Lo lament, senior Sarrain.
SR. GONZALEZ SARRAIN: Y yo, aunque agradezco
la oportuna rectificaci6n del compafiero.
Llega A mi mente la idea que me habia abandona-
do. Decia que los sefiores Bustamante, Copote y Dolz,
no habian incurrido, trat6ndose del caso del senior
Serrano, en el error padecido por la mayoria de la
Comisi6n, quizAs obligada por la imperiosa necesidad
de aparentar una defense contra el ataque que para
la incapacidad political del senior Hortsman significa
el articulo s6ptimo de la Constituci6n. En efecto;
ellos que no podian olvidar que el senior Serrano en
20 de Mayo de 1902, no gozaba de la condici6n de cu-
bano, y tan solo olvidan que lo declaran en el dicta-
men de un modo expreso y categ6rico, lejos de afir-
mar que "no pudo perder lo que no tenia," aseguran
precisamente lo contrario, que s6lo esta en actitud
de "recuperar" aquella condici6n de cubano, con
arreglo al articulo octavo de la Constituci6n.
Y no se diga, fijAndose en el finico punto de dife-
rencia entire el caso del senior Hortsman y del senior
Serrano, que aquel era espafiol y 6ste se encontraba
sin nacionalidad alguna, desde el momenfo en que
perdi6 la espafiola al aeeptar un cargo en Mexico,
porque esa diferencia, dando de barato que sea juri-
dicamente exacta, que es punto en que no he de in-
ternarme, por ser ajeno a este debate, rsulta, como
ya he dicho en otro moment favorable A los interests
que defiendo, mientras no se destruya el absurdo que
supondria otorgar mayores facilidades para recupe-
rao la condici6n de cubano, al native que gozara de
nacionalidad extranjera, que A aquel que no hubiese
adquirido ninguna, extrafia 6 la tierra de su naci-
miento.
Creo, sefiores Representantes, haber logrado de-
mostrar, con la claridad de la luz meridiana, que pa-
ra el senior Enrique Hortsman y Varona y para los
que en su easo se encuentren, no se dict6 la segunda
de las Disposiciones transitorias, sino el inciso segun-
do del articulo s6ptimo, segfin el que ]a condici6n de
cubano se pierde, por admitir empleo it honors de
otro Gobierno, sin licencia del Senado.
El senior Hortsman para recuperar la condici6n
perdida, debe fijar su atenci6n en lo que dice el arti-
culo octavo de la Constituci6n. "La condici6n de cu-
bano podrA recobrarse con arreglo A lo que prescri-
ben las leyes".
i Qu6 leyes son esas? ocurre preguntar.
El C6digo Civil, contest, en su articulo 23.
He aqui por lo que me propongo evidenciar en la
filtima parte de mi discurso; pero antes he de dirigir
un nuevo ruego a la Camara.
Aunque prometi terminar hoy, noto que no puedo
conseguirlo. Me resta algo muy important que ex-
poner a vuestra consideraci6n, y tengo agotadas mis
fuerzas fisicas 6 intelectuales. Hace tres horas que es-
toy hablando. En vuestras manos est6 el relevarme de
mi promesa, supendiendo la sesi6n hasta el pr6ximo
martes y serA un nuevo motivo para mi de gratitud
hacia vosotros.
SR. PRESIDENT (MAZA Y ARTOLA): .Lo acuerda
asi la CAmara?
(Acordado por unanimidad).
Se suspended la sesi6n para continuarla el martes
pr6ximo venidero, A las dos de la tarde.

(Eran las seis p. m.)

Imp. y Pap. de Rambla, Bonza y .'--Obispo, 33 y 35.-Habana.




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