Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00176
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text













DI Io' SSIONS

DEL

CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA

TERCERA LEGISLATURA--I903

VOL. III HABANA, MAYO 29 DE 1903 NUM. 19
Irao\-r nuu .p~E l~i l in~nr!


Ce mara'


de Representantes,


Sesi6n extraordinaria.-Mayo 28 de 1903.

SUMARIO

Se pasa lista.-Se abre la sesi6n.-Lectura y aprobaci6n del acta de la sesi6n anterior.-Continia la discu-
si6n del DictAmen de la Comini6n de Asuntos I1unicipales y Provinciales sobre la Ley Municipal.-
Lectura de la Base novena.-Es aprobada.-Lectura de la Base decima.-Enmienda del Representan-
te, senior Gonzalo Pdrez.La Comisi6n avepta los dos primeros extremes de la enmienda.-Es aproba-
da la Base en la form aceptada por la Comisi6n.-Discusi6n del tercer extreme de la enmienda del
Representante, seflor Gonzalo Pdrez.-Es rechazada.-Lectura de la Base undcinma.-Enmienda del
Representante, senior Villuendas (F.)--Enmienda del Representante, senior Villuendas (E.)--Enmien-
da de los Representantes, seflores Chenard, M1endoza Guerra y Garcia Osuna.-Discusi6n de la en-
mienuda del Representante, senior Villnendas (F.)-Es desechada.-Es retirada la enmienda del Re-
presentante, seflor Villnendas (E.)-La Comisi6n acepta la otra enmienda.-Es aprobada en la forma
aceptada por la Coinisi6n.-Lectura de la Base duodecima.--Es aprobada.-Lectura de la base decima
tercera.-Es aprobada.-Base adicional.-Moci6n de los Representantes, seflores Cata. Peraza, Men-
dieta, Boza y Garcia Pola pidiendo la celebraei6l de una sesi6n extraordinaria para tratar de la soli-
citud de los Veteranos.-Es aprobada.-Eninenda de los Representantes, seftores Chenard, Sarrain,
Loynaz del Castillo, Castellanos y MIeniozi Guerra A la Base adicional.-Etlmienda del Representan-
te, sefor VilluenIlas (IF.)--E desehcbha.-Es aprobala la eninienda del Representante, sefior Che-
nard.-Lectura de la Base adicional seSunila.-Et minenda del Representante, seftor Villuendas (F.)-
Es aceptada por el Representanto, senior Gonzalo Perez, author de la Base adicional.-Es desechada la
Base en la forma que qued6 redactada.-Se levanta la sesi6n.


A las dos horas y cincuenta minutes p. m. ocupa la
Presidencia el Sr. Rafael Portuondo y Tamayo y las
Secretarias los sefiores Antonio Gonzalo P6rez y Jos6
Rodriguez Acosta.
SR. PRESIDENT E: Se va A pasar list. (El Secreta-
rio pasa lista) Se abre la sesi6n. Continfa la discusi6n
del dictamen de la Comisi6n de Asuntos Municipales
y Provinciales sobre la Ley Municipal. En la fltima
sesi6n que se trat6 de este asunto, a petici6n del seflor
Borges, so suspendi6 el debate de la Base Sexta, para
reanudarlo en la primer sesi6n. El Sr. Borges no ha
llegado a.fn, la Presidencia propone que, por cortesia,
se aguarde su llegada, y continuemos la discusi6n de
las Bases, empezando por la novena. Se va a dar lec-
tura A la Base novena.
SR. RODRiGUEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)
((Base 9a-La Ley establecer4 la clase de inspecci6n
y fiscalizaci6n que sobre el organismo municipal, po-
drin ejercer'el poder Central y el Provincial.))
SR. VILLUENDAS (E.): Pido la' palabra para hacer
una pregunta.


SR. PRESIDENT: La tiene S. S.
SR. VILLUENDAS (E.): Quisiera preguntarle a los
autores de esta Base si esa Ley referida ahi es la Ley
Municipal, 6 se trata de otra que se va A dictar.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Neyra pa-
ra contestar A la pregunta del Sr. Villuendas, como
miembro de la Comisi6n.
SR. NEYRA: Sefiores Representantes: Siempre que en
las Bases, hablemos de referimos la Ley Municipal. De manera que aqui se
sobrentiende que la Ley Municipal establecerA las
classes de inspecci6n y fiscalizaci6n que el Poder Cen-
tral y el Provincial podrAn ejercer sobre los munici-
pios. Con esto creo contestar a la pregunta que el
Sr. Villuendas nos hace.
SR. GONZALO PPREZ: La Base adicional presentada
por el que habla tiene analogia con la que se acaba de
leer. Dice la formulada por mi: ((El Presidente de la
Repfblica y el Gobernador de la Provincia tendrkn el
derecho de alta inspecci6n sobre los Consejos Munici-
pales, a los fines del articulo ciento och6 de la Consti-
tuci6n y demAs que tratan de la suspension de loa
acuerdos de los mismos.)









230 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


Como se ve, en sintesis, viene ser lo mismo, por
lo cual la retire, si la CAmara no se opone ello.
Sn. BETANCOURT: GCuales Fon esas Bases, las Bases
del Sr. Gonzalo Prez?
SR. GONZALO PPREZ: Si senior.
SR. PRESIDENTE: La Base novena es m6s extensive,
porque define las leyes mAs que las del Sr. Gonzalo
P6rez y el nombramiento de las personas que haya de
tener.
SR. BETANCOURT: Me permit el Sr. President la
palabra para una aclarani6n.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra S. S.
Sa. BETANCOURT: Ruego al senior Gonzalo P6rez
tenga la bond d d decirme qu6 Bases son a las quese
refiere, porque tengo las que present el senior Gonzalo
P6rez el dia diez y site de Diciembre y no se refiere A
nada de lo que acaba de dar lecture.
SR. GONZALO PIREZ: La Base que se ha leido es la
novena del Proyecto de Bases presentado por la Comi-
si6n; y la presentada por mi, como adicional, Ileva el
nimero segundo de las impresas como adicionales.
SR. BETANCOURT: OMe permit el senior Presidente
acercarme al senior Gonzalo P6rez?
SR. PIESIDENTE: Puede hacerlo S. S.
Sa. BETANCOURT: Vea el senior Gonzalo P6rez que
la copia que tengo yo no se refiere a lo que 61 acaba
de leer.
SR. GONZALO PI RKZ: (Revisando unos papeles.) Es
porque le falta una part, la que contiene, precisamen-
te, la Base a que me he referido.
SR. BETANCOURT: Estoy satisfecho.
SR. GARCiA CARIZARES: Se me permit una pregun-
ta al Sr. Gonzalo P6rez?
SR. PRESIDENTE: Ha retirado la enmienda.
Sa. GARCIA CARIZAKRE: Iba A preguntarle qu6 Ba-
ses son. Yo habia interrumpido cuando 61 hablaba
preguntando si era la del diez y siete de Diciembre y
no tengo tampoco esa part a que hace referencia el
Sr. Gonzalo P6rez; estarin impress y repartidas, pero
yo no tengo mAs que la enmienda a la base primer
del proyecto presentada por el Sr. Gonzalo P6rez con
el nfimero mil cuarenta y cinco.
Sn. GONZALo P-REZ: A continuaci6n de esa hay una
copia que fu6 repartida A todos los sefiores Represen-
tantes, y que concuerda con otra presentada en la 1 l-
tima sesi6n de la anterior legislature y estin enume-
radas con los numeros uno, dos, tres, cuatro y cinco.
SR. GARCiA CARIZARES: Sr. President: yo no tengo
esa a que se refiere el Sr. Gonzalo P6rez, no tengo mas
que la sefialada con el nfimero mil cuarenta y cinco y
otra que dice: <(Enmienda presentada la base cuarta
por el Sr. Albarrin y otros seiiores Representantes, y
suplico al senior Presidente que puesto que ni el senior
Betancourt ni yo tenemos copia de esa se sirva orde-
nar que se nos facility.
SR PRESIDENTE: La Presidencia dispondrA que se
repartan copies a todos los sefiores Representantes que
carezcan de ellas.
Se pone a votaci6n ordinaria. Los que est6n con-
formes se serviran ponerse de pi6. (En aprobada.)
Queda aprobada. Se va a dar lecture & la base d6-
cima.
SR. ODRion UEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

((Base 10.-La ley establecerA la form de ejercitar
el derecho que da el articulo 108 de la Constituci6n,
asi como el modo de exigir lo que estatuyen los articu-
los 109 y 111.))

SR. BETANCOURT: Me permit la Presidencia dirigir
un ruego a la Comisi6n?


Sn. PRESIDENTE: Puede dirigirle el ruego.
SR. BETANCOURT: Esos articulos pueden suprimirse
porque son constitucionales; por lo tanto huelga esa
base.
Sn. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Neyra co-
mo miembro de la Comisi6n.
SR. NEYRA: Tiene mueha raz6n el Sr. Betancourt,
esto puede consignarse en otra ley.
Sn. PRFSIDENTE: Se pone 6 discusi6n y tiene la pa-
labra el Sr. Gonzalo P6rez.
SK. GONZALO PiRt:Z: Yo no voy A hablar en contra
de la Base, porque estoy conforme con ella; pero si
entiendo que puede ampliarse agregando la Base por
mi presentada con el nfimero tres, que dice asi: (Lee.)
((La suspension de los Ayuntamientos y de los Alcal-
des Municipales, en los casos a que se refieren los ar-
ticulos sseneta y icho, inciso doce y noventa y nueve,
inciso seis, de la Constitucion, sera siempre fundada
oy6ndose pr6viamente 6 los interesados.
De la suspension se dar cuenta inmediatamente i
los Tribunales de Justicia, con remisi6n del expedien-
te administrative instruido, y 6stos acordarun respec-
to 6 la suspension en el auto de procesamiento.,)
El prop6sito que me ha guiado al redactar esta Base
consiste, en que no pueda suspenders a un Alcalde
Municipal 6 A un Concejal del Ayuntamiento, por fal-
tas 6 delitos agenos por complete i las funciones de su
cargo sino en casos de suma gravedad; porque, de lo
contrario, pudiera darse el caso de que A un Concejal
6 A un Alcalde Municipal se les procesase por motives
politicos 6 personales, con el deliberado prop6sito de
suspenderlos en el ejercicio de sus cargos, no obstante
ser ellos modelo de funcionarios en el desempeflo de
los mismos.
SR. NEYRA: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Neyra.
Sn. NEYRA: Sr. President y seilores Representan-
tes: La base presentada por el Sr. Gonzalo Pdrez, am-
plia y aclara el sentido de la presentada por ]a Comi-
si6n de Asuntos Municipales y Provinciales.
La Comisi6n, ya lo ha dicho, aceptari todo l que
aclare y amplie. No hace de la letra y el estilo de sus
bases cuesti6n de amor propio. Por otra part estas
son bases que van a desaparecer y que se lan hecho
s6lo para facilitar la discusi6n y preparer el trabajo
del articulado. Por tanto tengo el honor, a nombre de
mis compafieros de aceptar la base del Sr. Gonzalo
P6rez.
SR. BETANCOURT: Yo deseo que aclare el Sr. Gonza-
lo P6rez este particular: Si un Alcalde procesado pue-
de desempefiar el cargo.
SR. GONZALO P~REz: Si, si el delito no ha sido co-
metido en el ejercicio de su cargo.
SR. BETANCOURT: Legalmente, en ese caso, esti in-
capacitado.
SR. GONZALO PEREZ: Pues yo pido la palabra.
SR. GARciA CAIZARES: Pido la palabra para una
sfplica al Sr. Gonzalo PBrez.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra S. S.
SR. GARCiA CARIZARES: Para rogar al Sr. Gonzalo
P6rez que, toda vez que se tiata de bases adicionales,
y puesto que hay algunos Representantes que no tie-
nen copies de esas bases, y que por tanto no han po-
dido estudiarlas, deje la discusi6n de esas bases para
cuando se acaben de aprobar las que se han repartido
y estudiado.
SB. GONzaLO PEREZ: Estas bases han sido repartidas
entire todos los sefores Representantes.
SR. GARCIA CARIZARES: Perdone el Sr. Gonzalo P&-
rez: ni el Sr. Betancourt ni yo las hemos recibido.








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CA1MARA 231


Sa. GONZALO PAREz: Estas no son bases adicionales;
yo las vengo presentando como enmiendas.
SR. GARCiA CARlZAKES: Perfectamente, pero noso-
tros como no hemos recibido las copies no hemos po-
dido estudiarlas.
SR. GONZALO Pt)REZ: Todos los demAs Representan-
tes las tienen.
Sa. BrTANcoIJr: Pido la palabra para una aclara-
ci6n.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra S. S.
SR. BETANCOUTRT: Esas enmiendas 6 lo son a la base
6 al proyecto: si son adicionales A la base, ya se dis-
cutirAn cuando sean aprobadas 6stas; si son al proyec-
to le sucedera lo mismo. De todas suertes, siempre
tendrA el senor Gonzalo Perez expedite el camino para
presenter esas enmiendas. Asi, que yo le suplico que
se discutan despubs, maxime cuando ni el senior Gar-
cia Canizares ni yo, hemos recibido las copias.
Sa. PRESIDENTE: El seflor Neyra, como miembro de
la Comisi6n, ha aceptado las dos primeras parties de
la enmienda presentada por el senior Gonzalo P6rez.
En este sentido la base quedarA redactada en la forma
en que vai darse lecture; y la filtima parte constitute
una enmienda adicional que debera discutirse despu6s
de aprobada la. base.
Se va a dar lectuma a la base y a las dos primeras
parties de la enmienda presentada.
Sn. BETANCOURT: Senior Pres'dente: pido que antes
se lea el articulo ochenta y nueve, part filtilna, del
Reglamento, que trata de las enmiendas adicionales.
S. GONZALO PEREZ: No es esta una enmienda adi-
cional. Yo pido que se lea el articulo ochenta y ocho
del Reglamento.
SR. PRESIDN'rTE: Se va A dar lecture A la base en la
forma en que ha sido aceptada por los miembros de la
Comisi6n. (El Secretario, Sr. Rodriguez Acosta, lee la ba.e
decima y las dos primeras parties de la enmienda del seiZor
Gonzalo Perez.) Se pone A discusi6 la base redactada
en esa forma. (Nadie pide la palabra ) No habi6n-
dose pedido la palabra, se ponea votaci6n ordinaria.
Los sefiores que est6n conformes se serviran ponerse
de pie (Es aprobada.) Queda aprobada. Se va A dar
lectura a la enmienda del seflor Gonzalo P6rez en su
iltima parte. (El secretario, senor Rodriguez Acosta, lee
el 1ltimo extreme de la enmienda del senior Gonzalo P&rez )
Se pone a discusi6n la parte de la enmienda que aca-
ba de leerse.
Su. BETANCOURT: Pido la palabra en contra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Betan-
court.
SR. BETANCOU T: Breves palabras voy A pronunciar,
sefor Presidente y sefiores Representantes, porque te-
nemos inter6s en aprobar las bases y entrar de lleno
en el articulado de las mismas. A nadie puede ocul-
tArsele que no puede ser en un pads regido democrAti-
camente, cuando nuestra Constituci6n dice que no se
reconocen fueros en favor de ninguna entidad, donde
existan hombres, autoridades elegidas por el sufragio
director, que hayan delinquido de algfn modo en el
ejercicio de sus funciones, que sean de condici6n ex-
cepcional, respect al resto de los ciudadanos. El ser
Alcalde, equivale a la consagraci6n que hace el pueblo
en favor de aqutl que consider, si no el mejor y el
mis alto, cuando menos el mAs preparado por sus con-
diciones morales y patri6ticas, para el desenipefio del
cargo para que es elegido. Pero si el hombre que va
A representar el honor del pueblo, en cualquier mo-
mento delinque, claro estA que no debe continuar en


el desempefio de sus funciones en tanto no lo absuelva
el veredicto de los Tribunales de Justicia; de otra
suerte, no solamente lo creeriamos superior al resto de
los ciudadanos, sine que lo hariamos odioso ante todos
sus convecinos, y desapareceria el espiritu democrAtico
de nuestra Constituci6n. Si ese hombre ha delinquido,
bien cometiendo delitos comunes, ya come funcionario,
natural es que la responsabilidad sea mayor, siempre
que se contraiga por un individuo que ostenta un car-
go, es decir, por quien tiene capacidad y debe dar
ejemplo de honradez, por quien regular los derechos,
por quien no puede permitir que se vulneren las leyes.
No admitAis de ninguna manera que las personas que
estan exaltadas por la opinion pfibblica, siempre que
hayan caido bajo la acci6n de los C6digos, en sus fun-
ciones como Alcaldes, bien como particulares, puedan
continuar en el desempeio de sus cargos, con escAndalo
del cr6dito de la Repfiblica, con escarnio de la Ley,
con asombro de sus convecinos, que lo invistieron de
honrosas funciones, creyendolos ent6nces y para luego,
que eran puros y continuarian sin mancha.
Sit. GONZALO PEREZ: Pido la palabra en pr6 de la
enmienda.
SK. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senor Gonzalo
Perez.
SR. GONZALO PEREZ: YO podria hacer mia toda la
argumentaci6n del sefor Betancourt para la defense
de esta Base, porque todo lo que ha hablado de demo-
cracia y de los derechos del pueblo, es precisamente lo
que me propongo defender, no dejando la interpreta-
ci6n de la Ley A la pasi6n 6 A al capricho. Es un
error career que si el Alcalde Municipal 6 un Concejal,
no son suspendidos de sus cargos al ser acusados de
un delito, cualesquiera que fuese, se infringiria la
Constituci6n; antes al contrario, el espiritu de justicia
que en la Constituci6n palpita, pudiera ser desconoci-
do con semejantes suspensions. Precisamente eso es
lo que trata de evitar el que habla; que jamAs por pa-
siones political 6 por odios personales, un Alcalde
Municipal 6 un Concejal, se vean compelidos A aban-
donar los puestos para qune fueron elegidos por el pueblo
A causa de un simple auto de procesamiento, que todos
sabemos con cuanta ligereza se dictan A veces.
Supongamos que un funcionario de esta clase es
acometido por un tercero, injuriado por un peri6dico,
vi6ndose obligado en defense propia A repeler el ata-
que; y ent6nces los Tribunales de justicia le process,
nada mas que para suspenderlo de su cargo, porque
al Gobierno, 6 al partido:politico que est6 en el Gobier-
no, asi le converiga para sus fines particulars. Y que
esto puede suceder, la experiencia nos lo dice.
Eso es lo que me propongo evitar, porque el senior
Betancourt sabe muy bien, como abogado, que un
auto de procesamiento no implica A fortiori la culpa-
bilidad del acusado, ni afecta A la honradez ni al pres-
tigio acrisolado del hombre 6 quien se process. El
auto de procesamiento refleja solo.la opinion particular
de un Juez, que cree, con arreglo A su conciencia, que
existen motives para sospechar de la conduct del
acusado, y sin prejuzgar su inocencia, lo sujeta A una
investigaci6n.
Lo que denigra su honra, lo que mancha su presti.
gio, es la sentencia condenatoria que dicte el Tribunal.
4Acaso los hombres mas prestigiosos de Cuba, los pa-
triotas mas exclarecidos no han sido mhs de una vez,
por distintas causes, procesados, ora por injuries, ya
por delitos de infidencia, otras por agresi6n, y sin
embargo, no por ello se les ha ocurrido A nadie supo-
ner que esos hombres han desmerecido en el concept
pfblico?








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CMARA


SR. BETANCOURT: (Interrumpiendo.) Eso es mancha
que limpia.
SR. GONZALO PEREZ: Aqui no hay mancha que lim-
pia. Ese es el titulo de un drama 6 de una comedia.
(Risas.) Las manchas no limpian jams: hay que
.limpiarlas. (Risas.)
Si nosotros no acordamos lo que se propone, pudiera
darse el caso de que un Alcalde municipal, celoso de
su-t6rmino, que una autoridad popular modelo de
honradez, se viese sometida A un process por injuries,
6 por cualquier otra causa, que nada tuviera que ver
con el desempefio de su cargo, porque un Juez, impu-
nemente, dictara un auto de procesamiento, inspirado
en m6viles basta.rdos. Reciente esta el caso, en que,
en un process ruidoso, se han procesado personas a
quienes no se le ha admitido siquiera fianza para
gozar de libertad provisional, por entender el Juez
que era sumamente grave el delito que se le imputaba,
y al llegar A la Audiencia el process, el Fiscal vi6 que
no habia nada en 61 contra el acusado, y se decret6 su
libertad absolute sin someterlo A juicio oral. Eso que
indica? que los Jueces se equivocan 6 que pueden ha-
cerse los equivocados.
Y la repetici6n de esos casos es lo que yo quiero
evitar A fin de que los funcionarios municipals gocen
de todo el prestigio y de toda la autoridad de que de-
ben estar revestidos; de todo el respeto que merece el
elevado cargo que desempeilan: los cuales no leben
estar expuestos A ser victims, en ningfin caso, incons-
ciente, 6 por malicia, de los enemigos de su adminis-
tracibn 6 de su filiaci6n political.
Creo que no es necesario aducir otras razones para
llevar el convencimiento al Animo de todos, que 6sto,
lejos de ser un peligro, es una garantia para los que
van A manejar los intereses locales, una garantia para
el buen acierto de las gestiones que le estAn encomen-
dadas en esas comunidades, que son bases de nuestra
nacionalidad; rodeemos de todo el prestigio necesario
los cargos de Consejeros y de Alcaldes, si queremos
tener Ayuntamientos que respondan A los fines de
estas instituciones locales. PongAmoslo A salvo de la
arbitrariedad y de ]a intriga political, haci6ndolos de
este modo responsables del mayor 6 menor acierto de
los mismos. Sin Ayuntamientos prestigiosos, respe-
tables y respetados, no se concibe una buena adminis-
traci6n national.
SR. BETANCOURT: En primer lugar, yo no temo A
eso que mi querido amigo el senior Gonzalo P6rez, ha
sefalado como un peligro; yo tengo la seguridad, y
ya se ha dado el caso, no estando ain deslindada las
atribuciones del Poder Judicial, de que el senior Gon-
zalo P6rez, perteneciente A un partido del cual es de-
voto, y con apasionamiento, que yo aplaudo, entusias-
ta defensor, siendo Juez Correccional de la Habana,
no di6 nunca pruebas de parcialidad en este punto.
Aparte de que, con arreglo A nuestra Constituci6n,
el Poder Judicial es y deberA ser en absolute indepen-
diente; y como quiera que en la Ley Fundamental se
dice, que para ser Alcalde, ademas de los derechos
reconocidos A todos los ciudadanos para desempefiar
cargos pfiblicos, se require estar en el pleno goce de
los politicos y civiles; por tanto, una vez procesado,
serA menester suspenderlo en el ejercicio de sus fun-
clones.
Nada mAs tengo que afiadir.
SR. GONZALO PEREZ: Pido la palabra para rectificar.
SSR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el sefior Gonzalo
P6rez para rectificar.
SR. GONZALO PPREZ: Yo desearia que el sefor Be-
tancourt me sefialase el articulo de la Constituci6n
donde se determine que para ser Alcalde municipal, A


mas de star en el pleno goce de sus derechos civiles y
politicos, precisa que no est6 procesado, porque yo no
he podido encontrar en ]a copia, que tengo A la vista,
este extreme.
SR. BETANCOURT: En la Ley Electoral.
SR. GONZALO PtEEZ: En la Ley Electoral espa-
fiola?.........
Sr. BETANCOURIT: La Ley Municipal que vamos 6
hacer.
Sn. GONZAI.O PRanz: La que tengo A la vista es la
espaiiola.
SR. PRESIDENTIE: Se pone A votaci6n la enmienda
del senior Gonzalo P6rez.
Sit. VIILLUHEN~AS (E.): Pido la votaci6n nominal.
SR. PRKSIDENTE: Se va A proceder 6 la votaci6l no-
minal por haberla pedido un senor Representante: (Se
efectia la votaci6n. Senores que votaron en pr6: Boza,
CUspedes, ColumbiE, Cata, Duque Estrada, Guerra,
Garcia Osuna, Sarrain, Govin, Carcia Pola, Le6n Be-
llo, Loynaz del Castillo, Mendoza, Guerra, Masferrer,
Nodarse, Nfifez, Peraza, Leyte Vidal, Poveda, Sobra-
do, la Torre, Gonzalo P6rez y Portuondo. Seiores que
votaron en contra: AlbarrAn, Betancourt, Cardenal, Cu4
Gruz GonzAlez, Chenard, Escobar, Fontanills, Fust6,
GonzAlez Arocha, Gutierrez, Pelayo Garcia, Garcia
Cafiizares, Maza y Artola, Mendieta, Martinez Rojas,
Neyra, Martinez Ortiz, Risquet, Sirv6n, Torrado, Vi-
Iluendas (E.), Villuendas (F.), y Rodriguez Acosta.)
El resultado de la votaci6n es el siguiente: veinte y
cuatro que n6, por veinte y tres que si. Queda, pues,
desechada la enmienda del Sr. Gonzalo P6rez.
El Sr. Sarrain tiene la palabra para explicar su
voto.
Sn. SARRAIN: Sefiores Representantes: Yo he vota-
do que si, porque en el estado actual juridico nunca
se determine en materials como 6stas, formulas mate-
miticas y terminantes; siempre se deja A las apre-
ciaciones de aquellos organismos que han de juzgar A
las personas de los individuos sometidos a determina-
da jurisdicci6n, de tal modo y de tal manera, que en
este caso el acuerdo que se acaba de tomar viene A ser
un paso atras en material legislative, porque segfin la
vigente legislaci6n 6 s6ase ]a legislaci6n espafiola, no
hay una formula imperative terminante: estA en la
atribuci6n de aqu6l que puede dictar la suspension de
realizarlo 6 no, segfin la naturaleza del delito, y segfin
las circunstancias personales del funcionario. (Varies
Representantes: (Muy bien, muy bien.)
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Enrique
Villuendas para explicar su voto.
Sn. VILLUENDAS (E.): He votado que n6, Sr. Pre-
sidente, porque diciendo la enmienda del Sr. Gonzalo
P6rez que no dejaria de ejercer funcioneg del cargo los
Alcaldes, sino cuando fueran' procesados nada mAs
que por delitos cometidos en el ejercicio de su cargo,
resultaria que nosotros privilegiariamos A los Alcaldes
frente A todos los funcionarios de la Repiblica, porque
el President de la Republica, los Gobernadores, los
Secretaries, los Representantes y los Senadores cuando
cometen un delito comfin van A los Tribunales de Jus-
ticia para ser juzgados con arreglo A la Ley y haria-
mosede uh Alcalde un ser intangible.
SR. PRESIDENTE: Se va A dar lectura A la Base und6-
cima.
SR. RODRiGUEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

( ri, solamente, que se prueben ante el Consejo Provin-
cial recursos suficientes, n(mero de personas aptas y
los elements necesarios para llenar la vida municipal









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 233


sin exigir nfmeros de habitantes ni ter ritorio mar-
cado. )

SR. BETANCOURT: Pido la palabra en contra.
Sa. PRESIDENTE: Se va a dar lectura a la enmienda
presentada por el Sr. Gonzalo Perez.
Sa. GONZALO PiREZ: Yo no he presentado una en-
mienda A esta base, pero entiendo que podia adoptarsi
una en que dijese: precise una poblaci6n determinada y un territorio
adecuado;n torque no es possible que sin sefialar un
nfmero de habitantes y un territorio adecuado puedan
existir Ayuntamientos.
SR. VIILUENDAS (F.): Pido la Palabra
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Florencio
Villuendas como miembro de la Comisi6n.
SR. VILLUENDAS (F.): No, senior Presidente, como
miembro de la Comisi6n n6.
SR. PRESIDENTE: ZEnt6nces con qu6 objeto?
SR. VILLUENDAS (F.): Con el de presentar una
enmienda A la enmienda del Sr. GonzAlo PWrez, para
que el nfmero de habitantes que se consigne a cada
municipio sea el de cinco mil.
SK. BETANCOURT: Pido la palabra en contra de am-
bas, desde ahora anuncio que no estoy conforme con
el numero de tres mil, ni con el de cinco mil habitan-
tes.
SR. VILLUENDAS (E.): Pido la palabra, senior Presi-
dente, para presenter una enmienda, porque no estoy
conforme con ninguna de las proposiciones que se han
presentado.
SR. PRESIDENTE: Se va A dar lectura a la enmienda
presentada a la base oncena.
SR. RODRIGUEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

(El Representante que suscribe propone como en-
mienda A la Base 11, que se exijan como minimum
5,000 habitantes en el termino municipal, ademAs de
las demos condiciones que exije la Ley.--('mara,
Habana, Mayo 28 de 1903.-Florencio Villuendas.

SR. GONZALO PEREZ: Esta enmienda se ha presen-
tado en el supuesto de que yo habia hecho una en-
mienda A la base; pero yo no hice mas que una indica-
ci6n, con el fin de explorer la voluntad de la Camara
sobre el particular, para si era possible ponernos de
acuerdo.
SR. VILLUENDAS (F.): Sr. President, realmente yo
habia supuesto que el Sr. Gonzalo Perez habia presen-
tado una enmienda, si no es asi, enti4ndase que es a
la base.
SR. BETANCOURT: Pido que se lea el articulo no-
venta del Reglamento.
SR. RODRiGUEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

((Articulo 90.-'Cuando la Camara creyese necesa-
rio proceder a dictar una Ley sobre material que no
haya sido objeto de ninguna proposici6n 6 Proyecto,
podr4 nombrar una C6misi6n especial para ello.,)

SR. PRESIDENTE: El Sr. Villuendas autor de la en-
mienda ha declarado que no es enmienda a la enmien-
da porque no la hay, sino a la base. En tal virtud se
va a dar lectura A otra enmienda.
SR. RODRiGUEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

((Para constituir Municipio seri necesario que 5,000
personas lo soliciten y que no se opongan la mayoria
de los habitantes del Municipio, cuyo territorio quie-
ren segregar los peticionarios. Llenado estos requisi-
tos se autorizarA provisionalmente la Constituci6n del


Municipio.-Y si al terminar su primer ejercicio eco-
n6mico acusare deficit en su presupuesto, sin causa
justificada de calamidad pfiblica 6 causes generals,
se entenderA ipso facto, retirada dicha autorizaci6n.-
Enrique Villuendas.)

Sn. PRESIDENTE: Hay otra que guard relaci6n con
6sta. Se le va 6 dar lecture.
SR. RODRiGUEZ AcosTA, Secretario: (Lee.)

( ro determinado de vecinos; pero si que se acredite
ante el Consejo Provincial.
(A.) Seguridad de arbitrar los recnrsos indispensa-
bles para tender a los gastos necesarios de la vida
municipal con relaci6n del nimero de vecinos y a la
extension del t6rmino y
(B.) Que residan habitualmente, en el t6rmino,
cuAdruple nfimero de vecinos con aptitud legal para
desempefiar los cargos concejiles del que se necesita
para organizer el Ayuntamiento.-Chenard, Mendoza
Guerra, Garcia Osuna.n

SR. PRESIDENTE: La Presidencia entiende que la
enmienda que mas se apart del proyecto es la presen-
tada por el Sr. Florencio Villuendas, por que en 611a
se fija, de manera determinada, el nfmero definitive de
habitantes que debe haber en cada t6rmino municipal,
mientras que en la otra se fija solamente con caracter
provisional. Asi, pues, se pone a discusi6n la primera.
SR. BETANCOURT: Pido la palabra en contra'de la
enmienda.
SR. PRESIDENTE: Se pone, pues, 4 discusi6n la en-
mienda del Sr. Florencio Villuendas. Tiene la pala-
bra el Sr. Betancourt.
SR. VILLUENDAS (E.): Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Villnendas
para una cuesti6n de orden.
Su. VILLUENDAS (E.): La enmienda que se pone A
discusi6n, pide cinco mil habitantes solamente, y yo
he presentado una enmienda, que debe considerarse
como una enmienda esa enmiena.
SR. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra para una
aclaraci6n.
SR. PRESIDENTE: La enmienda presentada por el
Sr. Villuendas, esta redactada como enmienda a la
base oncena. La Presidencia entiende, que se aparta
mis de la base, la del Sr. Florencio Villuendas, por
que fija, de una manera definitive, que los municipios
se han de componer de cinco mil habitantes, mientras
que la del Sr. Enrique Villuendas se refiere a la posi-
bilidad de que sea de character provisional.
SR. VILLUENDAS (E.): Sr. President, no voy a pro-
testar de la resoluci6n -de la Presidencia, pero, si me
import hacer constar esto: que yo he pedido con
cartcter provisional el nimero de habitantes. Los
cinco mil habitantes, para ml, son fundamentals.
.SR. PRESIDENTE: La Presidencia, repite, entiende
que se aparta mas la enmienda del Sr. Florencio Vi-
Iluendas, y asi la pone primero A discusi6n. Tiene la
palabra en contra el Sr. Betancourt.
SR. BETANCOURT: Sefiores Representantes: Asi, como
se oye de una lectura una enmienda, con la atenci6n
algo distanciada, dado el ruido impossible de evitar que
reina en esta CAmara, he podido apreciar lo siguiente:
Que.a la base oncena que present la Comisi6n, en la
cual se dice, entire otras cosas, que para constituir Mu-
nicipio Ley exigira solamente que se prueben ante
el Consejo Provincial, recursos suficientes, nfmero de
personas aptas, y los elements necesarios para llenar









234 DIAIlO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


la vida Municipal, sin exigir nfmero de habitantes ni
territorio marcado. El Representante estimadisimo,
Sr. Florencio Villuendas,'entiende de su deber, redac-
tar una enmienda, en lo quo al nfmero de habitantes
se refiere respetando el resto de la base; es decir, no se
opone A los demas particulares: que se les exijan los
recursos necesarios, ni que se compongan de personas
aptas, ni siquiera en el territorio, sino que se fija finica-
mente, en que el nfmero de habitantes sea el de cinco
mil.
SR, VILLUENDAS (F.): (Interrumpiendo.) Es que en
lo demis, estoy conform con el resto de la base.
SR. BlrANCOURT: Solo discrepa en lo que se refiere
al numero de habitantes, que es precisamente aqui el
eje de los Ayuntamientos, puesto que lo demas es cons-
titucional, y esta en la mente de todos que no pueda
constituirse ningfn organismo, sin que reuna los tres
requisitos, cuales son: que prueben ante el Consejo
Provincial, que es la entidad gerarquica superior, los
recursos de que dispone, que las personas sean aptas,
es decir, reunan las condiciones exijidas por la Ley;
sean de arraigo, tengan la vecindad, tribute de cual-
quier manera &., y tengan los elements necesarios 6
sean los que require la Constituci6n y hasta el senti-
do comfn: Que sea un pueblo que tenga vida propia,
porque sin tener con que pagar el alumbrado, la hi-
giene, los empleados, la policia, la Instrucci6n Pflbli-
ca, &., claro esta que ninghn organismo tiene condi-
clones para constituirse con vida independiente, ni de
ninguna manera podria realizar los fines de today agru-
paci6n.organizada democrAticamente. Pero en cuanto
al nfimero de habitantes, esto si que es esencial, porque
aqui hay que recorder A cada moment que Cuba ha
nacido y vive de una manera especial; que no puede
tomarse como tipo servilmente, el de las otras nacio-
nes para traerlo A nuestro pais. (Se produce ua fuerte
ruido en el sal6n.) No sB si estimar como un aplauso,
6 una censura, el ruido que se ha sentido por aqui.
SR. DUQUE ESTRADA: Estimelo como un aplauso.
Sm. BETANCOUiLT: Bueno, pues va A proseguir el ora-
dor su camino (Risas.) combatiendo la enmienda
presentada por nuestro estimado amigo el Sr. Floren-
cio Villuendas.
El nflmero de habitantes es realmente esencial; y
aunque se diga que Cuba no pueda constituirse A la
usanza de Alemania, Francia y otros paises, unos go-
bernados por el regimen monarquico, otros por el mis
liberal y avaizado, el dem6crata, el genuinamente re-
publicano, como el de los Estados Unidos, es induda-
ble que todos ellos en su constituci6n, en su carta de
ciudadania, han llegado a este comhn acuerdo: que
aquellos nfcleos de poblaci6n que quieran organizarse
en debida forma para realizar dentro de la unidad mu-
nicipal respective y afn dentro de la Provincia, Esta-
do 6 Cant6n, segfn los nombres respectivos con que eT
cada nacionalidad son conocidos, han de reunir deter-
minadas y precisas condiciones, sin las cuales no pue-
den venir al acerbo comfin de la obra national en
cualquiera de esos pais, s, ni contribuir con sus totals
esfuerzos a la verdadera obra de esas mismas munici-
palidades.
Asi, en Francia, por ejemplo, pais que cuenta desde
hace casi medio siglo, d juzgar por sus estadisticas,
una poblaci6n que oscila de treinta y ocho A cuarenta
millones de habitantes, vemos que hay veinte y seis
mil Municipios constituidos, lo cual da un promedio
de mil quinientos habitantes por cada Municipalidad,
y eso sin contar los Departamentos de los Bajos
Pirineos y el Sena Inferior, donde hay Ayuntamientos
que cuentan exclusivamente cien vecinos, como lo hay
en Espafia, (en la provincia de Zamora,) el de Arqui-


nillos, que tiene solo diez y siete habitantes. Sin que
nosotros querramos descender a otras minuciosidades,
llegariamos asi a la atomizaci6n del caciquismo, que se
organizaria d6bilmente en entidades tan pequefias. tan
diminutas, que ni siquiera con el microscopic podrian
examinarse. Aparte de 6sta, a6n existen, otros orga-
nismos que conocemos en Cuba, fnicamente defendi-
dos por la Geografia, y 6 los que hemos de darles, si
queremos llamarnos hombres de nuestra 6poca, amigos
de la verdadera libertad. Demberatas somos, 6 hijos
director de una Convenci6n, cuya obra es'producto de
todas las Constituciones de las naciones mas liberals
del mundo. Hemos de darle A esos pueblos ]a savia
necesaria, y teniendo en cuenta la vida de los mismos,
dotarlos de los recursos indispensables iara constituir-
se en nicleos urbanos 6 rfsticos, segfin la capacidad
rentistica, con que puedan desenvolverse, y siempre
que llenen las condiciones adecuadas para que no resul-
ten un territorio que venga a ser tan minfsculo como
los de Andoria y San Marino.
Tengamos la vida municipal debidamente organiza-
da, y demos A cada nrcleo de poblaci6n los elements
necesarios para constituirse liberal y democrAticamen-
te en los Ayuntamientos cubanos. (Muy bien.)
Cuando no se tienen, sefiores, arguments que por
ser expresado por un hombre humilde, no pueden Ile-
var al convencimiento ni la persuaci6n al Animo, pre-
ciso es echar mano de la Historia, ya que nosotros no
debemos inventor, sino ir copiando, modificando y
adaptando a nuestro pueblo las instituciones adelanta-
das de otros; y entonces nos enteraremos de que la his-
toria de los Municipios es realmente la consagraci6n del
derecho de los pueblos en todas sus manifestaciones.
No intentar6 cantar un himno A la libertad Comu-
nal No temAis por consiguiente, que yo vaya a Ilenar
y a poblar le imagenes mas 6 menos agradables, y de
citas hist6ricas mas 6 menos absurdas, vuestra imagi-
naci6n, trayendo a ella lo que ha sido y son los Muni-
cipios en la civilizaci6n 6 A tav6s de los siglos. Pero
same permitido, siquiera como argument que pueda
encajar en lo que se discute, exponer lo que son los
1Municipios, y las razones que han tenido siempre los
que naciendo en pequenios nficleos de poblaci6n, han
ido agrandandose y desenvolvi6ndose, hasta legar A
ser en ocasiones tan grandes como fueron Roma, en
Europa, y Cartago en el Africa. Duefia y sefiora del
mundo la primer, logr6 destruir A la segunda en el
aifo ciento cuarenta y seis ante J. C.; y como Atenas
y Esparta que en la guerra del Peloponeso se disputa-
ron durante veinte y site afios la hegemonia de Grecia.
Y nosotros, al votar una Ley, probemos que somos
hijos de nuestro siglo, y que las ajustamos al medio
ambient en que nos movemos, que es lo que constitu-
ye, en la practice de la vida, el verdadero progress y la
sincera democracia; siendo impossible olvi lar que somos
un pueblo acabado de salir A la vida dr la libertad, de
la independencia y de la soberania, no conseguidas
por cierto por procedimientos pacificos, y merced a la
evoluci6u, sino por contrario imperio: arraneadas con
mano f6rrea y el coraz6n muy alto a los d6spotas, ven-
cidos por el esfuerzo siempre constant de los hijos de
Cuba, y a cambio de la sangre generosa vertida por
tres generaciones de patriots. (Aplauwos.)
No se podraf dccir ciertamente, sefiores, que esos
grades Municipios de la antigiiedad, y que he sefia-
lado como dictadores del mundo, fueron los fnicos en
la historia que se constituyeron por la voluntad y la
uni6n de sus fundadores, y sin que nadie pudiera pe-
dirles cuenta de sus actos, ni menos constituirse en
sus jueces, por tratarlos como A extrailos.
En Francia, que siempre ha marchado A la cabeza








DIARIO DE SESIONE1!, DEL CONGRESO.-CAMARA 235
, : . .. . . .- _


de la civilizaci6n y del progress, todos recordAis que
, en el siglo doce se organiz6 el IHansa parisiense; es de-
cir, el gremio que formaron, entire si, los mercaderes
pobladores del Sena, para proclamar la libertad de la
navegaci6n y del comercio por el c6lebre rio.
Y no se crea que invoco solamente a Francia porque
pertenece a nuestra raza latina, pucs si bien siempre
nos produce verdadero entusiasmo todo lo que se re-
fiere A esa gran Repfiblica, tambi6n sucede lo mismo
en material Comunal, en la ilustre y monArquica Ale-
mania: todos sab6is que en el aio mil doscientos cin-
cuenta y dos quizas emulados los teutones por los
ejemplos que les habian dado los Galos cr. aron lo que
se llam6 liga AnseAtica y A su sombra bendita llega-
ron A former las ciudades libres de Bremen, Hambur-
go y Lubeck, dignas de eterna loa.
Lo mismo que en Francia, en el Elba formnaron una
asociaci6n los mercaderes germanos, y tambi6n se cons-
tituyeron, aunque con mayores atribuciones para la
defense de sus derechos 6 intereses, con facultades ca-
si aut6nomas y dictaron para el comercio. leyes pro-
pias. Esa liga AnseAtica fu6 un gran factor de luz, de
progress y de riqueza, y atestigub desde entonces, co-
mo un arbol que adelanta su ramaje, lo que habia de
ser con el tiempo, por su grande flota mercante, por
su gran imperio military, por su altisima ciencia, la cul-
ta, la libre y poderosa Alemania. (Grandes aplausos.)
Lleguemos A Espafia: todos conoc6is y recordais per-
fectamente como se crearon los fueros y ]a federaci6n
de determinadas regions, divididas en Estados peque-
flos A virtud de las Cartas Pueblas: en aquella Bpoca en
que' el Sefor feudal no tenia mas que el castillo roque-
flo, y alli, rodeado de su mesnada, no pensaba mAs
que en robar tierra y tesoros A sus vecinos, y en eludir
el vasallaje real. En esos periods, esas mercedes fue-
ron dadas porque el monarca tenia neoesidad, A pesar
de creerse de origen divino, de conseguir el apoyo de
nobles y pecheros. Y de ahi arrancaron los fueros,
que han sido aceptados luego por la civilizaci6-,, por
lo conciso de sus leyes, y por lo humanitario de sus
disposiciones. Y esos privilegios no los obtuvieron
fnicamente Cataluila, Valencia y Castilla, esto es,
Sgrandes porciones de tierra, sino pueblos pequefios,
que se unian los unos A los otros haci6ndolo compren-
der asi al Rev de Arag6n, cada vez que juraba en San-
ta Gadea, juntos mds que vos: si jurdis ser field nuedros fueros y ob-
servarlos, os obedeceremos, e si non, non., (Aplausos.)
Tan hermosas libertades fueron heridas de muerte
con el desastre de los Comuneros en la batalla de Vi-
llalar, el afio de mil quinientos veinte y uno.
En tiempos mAs modernos, nos encontramos con un
pueblo altivo, grande, rico y poderoso, que desdefia el
auxilio de los otros y parece llevar consigo incontras-
table powder, y ser el centro de la soberania de todo el
orbe, A quien tienen de grado 6 por fuerza todos que
aceptar como Arbitro en las cuestiones de uno y otro
continent: Inglaterra, y tuvo que aceptar la Ley
Agraria en mil ochocientos setenta y nueve.
Alli, donde no existen mAs que dos classes de series
los Cresos, los satisfechos, arriba; y abajo, la plebe,
los desheredados, luchando siempre por un mendrugo
que no alcanzan, y se les niega airadamente.
El gran Parnell, en defense de Irlanda, y para darla
vida, y recabar su autonomia, ide6 ]a Ley Agraria; 6
Inglaterra, A pesar del desprecio con que aparent6 mi-
rar la reform, la suprimi6 casi inmediatamente, pues-
to que fu6 ley en mil ochocientos setenta y nueve, y
cuando los Diputados Irlan deses se presentaron en la
CAmara de los Comunes A sostener sus aspiraciones, A
pedir en nombre de Escocia 6 Irlanda aquello que


creian su derecho, A impetrar en representaci6n de los
pequenios lo que no queri andar los grandes, se les con-
test6 suprimiendo en mil ochocientos ochenta y dos
la Liga Agraria, tan acreedora mejor suerte.
Despu6s, ic6mo se han coustituido en Europa todos
los grandes municipios? Vosotros lo sab6is: A partir
de la paz de Westfalia. ya entra en todos los pequefios
Estados la idea de nacionalidad, el deseo de congregar-
se y ser fuertes. Alemania en mil ochocientos setenta,
hasta la derrota de Sedan, no pudo constituirse de lie-
no por complete; 6 Italia, mientras Garibaldi no fuM
sobre Roma y puesto en el Trono A Victor Manuel co-
mo Rey Anico, sin respetar el poder temporal del Papa.
Los municipios alemanes como los italiano-, tuvic-
ron sus reveses, como los habian tenido los de Ingla-
terra y los de Suiza.
La Patria de la imprenta, de la Reforma de Lute-
ro, asi como la otra, la patria de la belleza, del
sentimiento y de Manzoni, sintieron pesar largo tiem-
po sobre si. cual loza de plom,, todos los errors y
las vejaciones de los siglos anteriores.
Sin embargo, creo on estos moments oportuno que,
imitando A esos paises nosotros, pueblo joven, con un
pequeilo censo de poblaci6n, conozeamos esos detalles,
para que no impere el caciquismo en las provincias, pa-
ra que no imponga su orden el Secretario de Goberna-
ci6n y se desenvuelvan con vida propia nuestros Ayun-
tamientos, y lleguen A ser a semejanza de los munici-
pios de los Estados Unidos, de Francia, y de Alema-
nia: 6 siquiera superando aquello que se llam6 con raz6n
<(Timido ensayo, de las reforms de Maura, tendentes
A crear una juntas de distritos, algo asi como las an-
tiguas Asambleas de los vecinos vascos, las cuales,
reuni6ndose bajo el arbol de Guernica, hicieron las
leyes de su pais manteniendo sus privilegios y su au-
tonomia; mientras los demas municipios espaiioles,
cargado con el bagaje de errors seculares, corrieron
una vida lAnguida y pobre, y no hacen mis que vagar
en la penumbra political, rindiendo pleito homenaje A su
Rey, press en las mallas del fanatismo religioso y mili-
tar, exceptuando A los esforzados catalanes, que son ca-
si los fnicos que honran A aquella infortunada naci6n.
Y ya llegamos aqui: Cuba tiene mill6n y medio de
habitantes. No discutamos; pueden ser algunoq menos
6 algunos miles mas; pero no es desacertado afirmar
que mill6n y medio de habitantes es el que puebla el
territorio cubano que se divide en seis provincial, con
variada poblaci6n en cada una de ellas, pues en la
Habana, solamente la capital, cuenta mis habitantes
que los de las provincias del Camagiiey, que no llegan
a 90.000, que Pinar del Rio que aparece con 175.000,
y que Matanzas que se acerca A 200.000.
La cifra total del ndmero de habitantes de la ciu-
dad de la Habana, afladiendo los suburbios, imitando
a Barcelona, 6 los que puedan Ilamarse pueblos del
llano, de seguro que llega A la quinta parte del censo
general de habitantes de la Isla.
Ahora contest A mi distiguido amigo y compailero
el senor Florencio Villuendas, ,c6mo vamos a preten-
der, sin densidad de poblaci6n, nacida Cuba en tales
condiciones, donde no hay vias de comunicaciones,
ferrocarrileras ni fluviales, ni de ninguna clase, que se
organicen (inicamente grandes municipios?
No es possible aceptar que los municipios tengan
cuarenta mil 6 cincuenta mil habitantes, porque eso
seiia un absurdo, y no es creible que la aceptara una
CAmara compuesta de Legisladores cubanos, engendra-
dos al calor de la Revoluci6n de Yara y de Bayre, ni
menos cabe pretender, como quiere el senior Florencio
Villuendas, que se exijan cinco mil habitantes, porque
esta significaria un nfmero de mil vecinos, dificil en








236 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


una poblaci6nhetoregenea diseminada, dispersa, sin
determinados elements.
Es que cree el senior Villuendas formarlos asi, reu-
niendo, llamando 6 los habitantes de las capitals,
cual si 6stas nada mis tuvieran condiciones para ello;
6 es que fija, Anica y exclusivamente, el seSior Villuen-
das el tipo de cinco mil habitantes para los municipios
urbanos?
Teme acaso, yo lo s6, al predominio do la insolven-
cia.
Pero nosotros ponemos como margen de elecci6n
veinte y cinco mil habitantes pai a que puedan elegir
un Representante, y ademAs, la misma Constituci6n
sefiala que cuando crezca la cifra de poblaci6n, se au-
mente el nfimero de Diputados.
En Puerto Principe no hay nada mas que tres 6 cua-
tro municipios: Puerto Principe, Mor6n, Ciego de
Avila y Santa Cruz del Sur. Se me rectifica por el
senior Garcia Cailizares: senior Loynaz del Castillo ,pa-
san de cinco los municipios en el Camagiiey?
Su. GAXciA CARIZARES: Son cinco.
Sa. BETANCOURT: Cinco para una provincia tan ex-
tensa como la her6ica Camagiiey: cinco municipios
para tender 6 todas sus necesidades, A caminos, A
higiene, A Instrucci6n Phblica, A policia, etc. Pero
qu6, ,se theme tal vez A tender que pagar gran numero
de sueldos A Secretarios y Alcaldes? iAh! si cse es el
inconvenient, lo mismo resultar6 siendo de mil como
de cinco mil; eso significaria que el Ayuntamiento no
tendria capacidad rentistica para llenar todas las ne-
cesidades de su vida, que no habia honradez y pureza
en la administraci6n. En este caso, aceptemos como
transacci6n honrosa el no fijar el ufmero de habitan-
tes: dejemos al Consejo Provincial aquilatar el asunto,
inspirAndonos siempre en el honor y en el patriotism
en la conveniencia de cada cual, en lo que respect a
los particulares, y en material de libertad, en los altos
interests y en la independencia sagrada del pais.
(Aplausos.)
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el seflor Floren-
cio Villuendas.
SR. VILLUENDAS (F.): Senior Presidente y seflores
Representantes: A la verdad siento que flaqu6a mi
valor para defender la enmienda que he tenido el ho-
nor de presentar a laa base oncena, despu6s del brillan-
tisimodiscurso que hemos tenido el placer de oir 6
nuestro distinguido compaiero el seflor Betancourt;
pero aunque no fuera m6s que por el largo y tan bri-
llante studio que ha hecho acerca de la historic de
los municipios en los diversos paises del mundo, yo
me felicito de haber presentado la enmienda que he
tenido el honor de proponer; pero a la verdad en ]a
larga narraci6n de la historic de los diversos munici-
pios no he podido ver el menor argument que me con-
venza de quo la tesis por mi sustentada deba abando-
narla, de que el municipio tenga cuando menos cinco
mil habitantes y de que sin ese nufmero como minimun
no se pueda constituir municipalidad.
A primera vista parece mas democritico lo que con-
signa la base: que no se exija determinado niumero de
habitantes para constituir un municipio. Parece ser
mas democratic y descentralizador; pero eso es solo
6 la simple vista; si se le examine y analiza, vemos que
las deducciones son completamente contrarias.
Y el resultado es completamente contrario por la
siguiente raz6n: un municipio que tenga menos de cin-
co mil habitantes tal como se pretend, de ochocien-
tos, de quinientos, de mil vecinos para que puedan
constituir ayuntamiento, tomando la cifra de mil como
base, por ejemplo, nos daria un nfmero no mayor de
doscientos electores y de ese numero, solamente habri


cinco 6 seis, a lo mis una docena de elegibles para
desempefar los cargos concejiles y los do alcaldes y la
docrina democratic quedaria falseada en una pequefa
poblaci6n, porque alli tendrian necesidad de ser cons-
tantemente los mismos alcaldes y los mismos conceja-
les, es decir, constituida una oligarquia en aqnel pe-
dazo de territory national.
De manera que el fraccionar los municipios, no pro-
ducirA otro resultado que constituir y organizer en
nuestro pais un caciquismo, que sera muy dificil de
destruir; cuando es precisamente uno de los grandes
prop6sitos que debe animar a la CAmara de Represen-
sentantes, el de destruir esos caciquismos; porque es
uno de los males que existen en nuestro pais. Mien-
tras mas pequciios resulted los municipios, mks real y
mas evidence resultarA el caciquismo.
De manera que no se puede negar la fuerza de este
argument, que mientras menor sea el nAmero de ve-
cinos, sera menor el nflmero de electores y de elegibles;
y la buena doctrine democratic que lo que desea es
que alli, donde se constitnye una colectividad, haya el
nfimero de' elements capaces para ser concejales, pa-
ra poder escojer cuando sobrevenga la elecci6n, que-
dan anuladas.
DespuBs de esta raz6n, esta otra que no es de menos
peso: las pequeinas municipalidades, no tienen fuerza,
financiers ninguna, y el desco que 6 mi juicio debe
animar a los Representantes cubanos, rs que los mu-
nicipios de nuestra Repdblica tengan fuerza y vida,
propia, condici6n que da origen A la capacidad finan-
ciera, y en los pequefos municipios no la hay, ni la
podra haberla nunca.
Aqui so dice en algunas ocasiones que un pequelo
Ayuntamiento, con un pequefio numero de habitantes
tiene fuerza financiera para cubrir su presupuesto.
Ciertamente que su presupuesto lo cubre, pero exami-
nese y se verA que las tres cuartas parties de ese dinero
que se exige A los contribuyentes, se invierte exclusi-
vamente, en gasto de personal, y efectivamente, hay
un Alcalde con sueldo, un Secretario, escribientes, un
personal desde luego lujoso; pero en cambio no se de-
dica sino una suma risible, cuarenta 6 cincuenta pe-
sos para composici6n de calls, se decreta una canti-
dad muy exigua para ornato phblico, para alumbrado
de la poblaci6n, que est. en un estado tal de atraso,
que parece una aldea de la Arabia 6 de la Argelia, y
no poblaci6n de una Repfiblica que pretend estar in-
fluida por un espiritu de progress y engrandeciiniento.
A eso se reduce esa decantada fuerza financier de
las pequefias municipalidades Mientras ms pequenio
sea el municipio, menor sera su fuerza. Y pretender
que haya municipios de ochocientos 6 mil vecinos, es
oponerse 6 la fuerza financiera de las municipalidades
y que no sean, como deben ser, pequefios Estados,
dentro de la harmonia national.
Y nunca podrA ser respectable, no podri obtener la
consideraci6n del Poder Central, un municipio pe-
queuo.
Los grades municipios, que como digo, debe ser el
deseo que nos anime a todos, que existan en Cuba,
siempre pesardn de una manera indudable en la opi-
ni6n y en Jas decisions del Poder Central, no asi las
municipalidades pequeias, que a fuerza de ser chicas,
resultan tan insignificantes, que el Alcalde de un pe-
quenio pueblo, viene a ser para el Secretario de Gober-
naci6n, poco menos que un alguacil cualquiera, mien-
tras no lo sera nunca el Alcalde de la-Habana 6 el de
Cienfuegos, por ejemplo.
Asi es que no se puede negar que mientras mAs pe-
queflos sean los municipios, menor sera la vida mu-
nicipal en nuestro pais.





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Original









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMAARA 239


hasta 70.000, 30; de 70.001 hasta 100.000, 35; y de
100.001, en lo adelante so agregar: un Concejal por
cada 20.000 habitantes, no pudiendo exceder de 40 el
nfmero total de Concejales.

SR. PRESIDENTE: Se pone a discusi6n.
Si. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra para presen-
tar una enmienda.
SR. BETANCOURT: Pido la palabra para hacer una
pregunta. IY esta primera base no la vamos A discu-
tir, la que dice los Ayuntamientos 6 Concejales cuyo
presupuesto adicional de gastos?
SR. GONZALO PBIRZ: Queda pendiente de discusi6n.
SR. PRESIDENTE: Algunos seflores Representantes
han solicitado trees minutes de receso para redactar
enmiendas, entire tanto so va dar lecture a una mo-
ci6n presentada, solicitando una sesi6n extraordinaria
para el sabado.
(El Secretario, Sr. Rodriguez Acosta, dd lecture d una
moci6n suscripta por los senores Caut, Peraza, Miendieta,
Boza y Garcia Pola, pidiendo una sesi6n extraordinaria
,para el sdbado treinta, d las dos de la tarde, con objeto de
discutir, hasta su terminaci6n, el dictamen sobre la solicited
de los veterans, del dia siete del corriente.)
SR. GARciA VIETA: Pido ]a palabra.
SR. PRESIDENT: La tiene S. S.
SR. GARCIA VIETA: Para decir A la Camara, como
ponente de la Comisi6n de Examen de Cuentas, que
este dictamen por parte de la ponencia ha sido termi-
nado ya desde principio de semana; que el triste acon-
tecimiento que nos precis6 a suspender las sesiones de
esta Cimara impidi6 a la Ponencia dar cuenta a la
Comisi6n; pero esta se reune hoy y dictaminarsi.
Entiendo, ademis, que puede presentarse manana, y
si la Presidencia lo tiene A bien, nada le impediri po-
nerlo en la orden del dia; apoyo, pues, la petici6n de
los sefiores Representantes que han pedido la sesi6n
extraordinaria para el sibado.
SR. PRESIDENTE: La Presidencia hart que se impri-
ma y reparta el dictamen antes del sibado. ,Acuorda
la Camara que se celebre sesi6n extraordinaria para el
sibado, segin lo han solicitado various sefores Repre-
sentantes? Votaci6n ordinaria, los que est6n confor-
mes que se pongan de pi6. (Es aprobada.) Queda
acordado.
Va a darse lecture A las enmiendas presentadas ia
las Bases adicionales.
SR. RoDRioGEz ACOSTA, Secretario: (Lee.)

((El nimero de Concejales serA el siguiente:
H asta 5,000............................. 9
Desde 5,001 20,000...... ......... 15
Desde 20,001 a 50,000............... 19
Mas de 50,000....................... ..... 29
Chenard, Mendoza Guerra, Garcia Osuna, Castella-
nos, Sarrain.))

(El nimero de Concejales sera el siguiente:
De menos de 10,000................ 5
10 a 15,000........... ........... 7
,, 15 a 20,000.......................... 9
,, 20 & 30,000........................... 13
,, 30 & 50,000......................... 15
50 a 100,000........................ 19
,100 mil a un mill6n................. 25
Florencio Villuendas).
SK. PRESIDENTE: Como han podido observer los
sefiores Representantes, el nimero de Concejales que
se propone varia entire cinco para aquellos terminos
municipals de menos de diez mil habitantes y cua-


renta como maximun para aquellos de mis de cien mil
habitantes.
El Sr. Gonzalo P6rez habia presentado una escala
que desde cinco mil habitantes conste de doce Con-
cejales hasta cuarenta como maximun cuando excedie-
ra de cien mil habitantes.
SR. VILLUINDAS (E.): Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra S. S.
SR. VILLUENDAS (E.): Sr. President, nosotros va-
mos A votar sin discusi6n la segunda enmienda; ponga
a discusi6n la primer.
SR. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra en pr6.
SR. PRESIDENTi: NO puedo concederle la palabra en
pr6 porque nadie la ha pedido en contra.
Sn. RISQUET: Yo pido la palabra en contra para qu6
pueda hablar el Sr. Florencio Villuendas.
SR. VILLUENDAs (F.): Ent6nces pido la palabra pa-
ra hacer una aclaraci6n.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Villuendas.
SR. VILLUENDAS (F.): Sr. President y seilores Re-
presentantes: No creo que la Cimara suponga que voy
hacer un discurso, porque si alguna vez intent hacer-
los resultan siempre muy malos. Voy solamente A
exponer algunas de las razones que me asisten para
career que debe ser el nufmero de concejales todo lo me-
nor que sea possible con arreglo A su poblaci6n.
Un municipio que pueda tener menos de cinco mil
habitantes, no es possible que esta Camara acuerde do-
tarlo de igual nfmero de concejales que una poblaci6n
que no tuviera arriba de doscientos habitantes, 6 una
de diez y site habitantes, como aquel celebre munici-
pio, que nuestro distinguido amigo el Sr. Betancourt,
nos cit6 en su hermosa resefia; pues yo entiendo que
una escasa poblaci6n donde el nfimero de sus habitan-
tes no excede por ejemplo de doscientos, no so concibe
que pueda tener un municipio con mas de cinco con-
cejales porque si le concedemos un numero mayor, lo
que resultara sero que muchas veces no podrA cele-
brarse sesi6n porque faltaran muchos sefiores conceja-
les, porque no habri' el quorum suficiente, aparte de que
no siempre los mas suelen hacer mejor las cosas, sino
que por el contrario a veces suelen hacerlo peor, mien-
tras que muchas veces los menos suelen proceder con
mayor cordura y sensatez.
Supongamos que un Ayuntamiento que tenga ochen-
ta concejales, y como quetodavia no se ha acordado
la Ley, y no se sabe si podran 6 n6 asignarse remune-
raci6n 6 dietas por los servicios que presten al Ayun-
tamiento, y en caso de resultar, que puedan asignarse
sueldos, si esos concejales se asignan cada uno dos-
cientos pesos mensuales, imaginense los sefiores Re-
presentantes el presupuesto que arrojaria y adonde
iriamos A parar.
De manera, sefiores Representantes, que teniendo
en cuenta estas ligeras consideraciones que acabo de
exponer es por lo que recomiendo 5 la CAimara que vo-
te de conformidad con lo que he tenido el honor de
proponer, porque entiendo que es la mejor manera de
que marchen bien los municipios en la administraci6n
de sus intereses.
SR. PRFSIDENTE: Se pone i votaci6n la proposici6n
del Sr. Florencio Villuendas. Votaci6n ordinaria; los
que esten conformes se serviran ponerse de pie. (Es
desechada.) Queda desechada. So pone a discusi6n
]a enmienda de los sefiores Chenard, Osuna y otros se-
flores Representantes proponiendo un minimum de
nueve y un mAximo de veinte y nueve concejales.
SR. GONz I.O PKREZ: Pido ]a palabra en contra.
SR. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.









240 DIARIO DE SESIONES DEL CO)GRESO.-CAMARA


SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Villuen-
das.
SR. VIYI.UKNDAS (F.): Como quiera que van A dar
las cinco que es la hora reglamentaria propongo que
se prorrogue la sesi6n durante una hora hasta que se
termine este asunto.
Su. PRESIDENTE: Acuerda la CAmara prorrogar la
sesi6n hasta las seis para terminar este asunto? (Es
aprobado.) Se prorroga la sesi6n y tiene la palabra el
sefior Gonzalo P6rez.
SR. GONZALO PtREZ: He pedido la palabra para ha-
cer las siguientes consideraciones: No crean los sefio-
res Representantes que al pi opener una escala gradual
para la elecci6n de concejales, lo hago impelido por un
mero capricho, sino A virtud de los datos y anteceden-
tes que he recogido, despu6s de un detenido studio de
las leyes municipales de Francia, Italia 6 Inglaterra,
que entraflan los filtimos adelantos de la ciencia en
material de administraci6n municipal.
La escala gradual que yo propongo es como. sigue:
hasta cinco mil habitantes, doce concejales; de cinco
mil uno hasta diez mil, quince; de diez mil uno hasta
veinte mil, diez y siete; de veinte mil uno hasta trein-
ta mil. veinte; de treinta mil uno hasta cincuenta mil,
veinte y cinco; de cincuenta mil uno hasta setenta
mil, treinta; de setenta mil uno hasta cien mil, treinta
y cinco; de cien mil uno en lo adelante, se agregara
un concejal por cada veinte mil habitantes, no pudien-
do exceder de cuarenta el numero total de concejales.
El Ayuntamiento de Paris tiene ochenta concejales
y ahora se piensa aumentar el ufmero hasta cien.
Los Ayuntamientos de Italia y Francia, en cuanto al
nfmero de Concejales estan regulados por una escala
id6ntica. Los Ayuntamientos de Austria Hungria y
de Inglaterra, el que m6nos, tiene de doce A quince
concejales. No se da el caso en pais alguno, que inm
Ayuntamiento de cincuenta, de cien, 6 doscientos mil
habitantes no tenga de cuarenta A setenta concejales.
Por eso yo, copiando lo que en material municipal se
ha legislado en esos paises que marchan A la cabeza
del progress, he establecitlo esta escala gradual.'
CuAles son, pues, las ventajas, y cuAles las desven-
tajas de este sistema? Las ventajas consistent en que en
estas asambleas deliberantes legislativas, los conceja-
les no van mis que A legislar: la Administraci6n acti-
va y ejecutiva estA por complete A cargo del Alcalde,
y la experiencia demuestra que aquellos Ayuntamien-
tos en que es mayor el nfimero de Concejales, las cues-
tiones se resuelven con mAs acierto. En un Ayunta-
miento en que haya un buen nfmero de Concejales,
no sucederA nunca lo que dice el senior Florencio Vi-
Iluendas, que por falta de quorum no puedan celebrar-
se las sesiones, porque ent6nces bastaria la tercera
part para former quorum. De manera que lo que 61
sefialaba como desventaja no lo es. Y yo pregunto:
iqu6 inconvenient hay seilores Representantes, en
que los Ayuntamientos tengan mas Concejales que los
actuales, dando asi representaci6n A los distintos ele-
mentos sociales de la comunidad? No hay ningfn in-
conveniente, al contrario existe la ventaja indicada.
Los Ayuntamientos son verdaderas escuelas de ad-
ministraci6n, donde los ciudadanos se habituan al ma-
nejo y Gobierno de los asuntos pfblicos. De ellos sa-
len los legisladores en los paises bien organizados: los
que por sus iniciativas y sus talents sabrAn dirigir
mejor la nave del Estado.
En Inglaterra se cumple este de tal modo, que casi
todos sus hombres pfiblicos, han empezado su carrera
dAndose A conocer en la Administraci6n y gobierno de
los asuntos locales. Buen ejemplo de esto es Mister


Chamberlain, primer Ministro de aquellagran naci6n,
que empez6 su carrera political, distingui6ndose como
Alcalde de Manchester, donde desempefi6 ese cargo
seis afios con un 6xito notable. Sus relevantes con-
diciones de buen administrator, hizo que sus conveci-
nos lo eligieran para el Parlamento, nombrandolo mas
tarde el Gobierno, para Primer Ministro de la Monar-
quia. Eso demuestra que en esos pauses, como decia
antes, los puestos administrativos del municipio, los
puestos de Concejales, reunen gran prestijio, sin nece-
sidad de sueldos ni de dietas, porque son hombres que
se interesan por el municipio; y la buena Administra-
ci6n, es cuesti6n de honor para ellos.
Y yo entiendo que al pueblo interest que los muni-
cipios cubanos no tengan un personal reducido, por-
que nosotros necesitamos ir educando al pafs en su
propio Gobierno. Yo entiendo que aumentando el
n6mero de concejales, habremos dado un paso hAcia
adelante, habremos constituido conforme A la ciencia
y A la experiencia acreditada esas asambleas delibe-
rantes-legislativas.
.Yo no quiero hacer historic A este respect, porque
esto me tomaria mas tiempo del que dispongo, y del
que se necesita; pero si pnedo asegurar que no hay
pais donde el nfmero de concejales sea menor que el
que yo propongo. Y si eso pasa en esos pauses a los
cuales debemos imitar, siquiera .sea porque han podi-
do aquilatar en la piedra de la experiencia, las venta-
jas de su sistema, ,porqu6 hemos de negarnor nosotros
A que nuestros Ayuntamientos se constituyan de un
modo parecido? Al hacer la Ley Municipal debemos
estudiar las de Inglaterra, Alemania, Francia y la mis-
ma Espafia, que hoy sigue al pi6 de la letra A las de-
mas naciones. Y yo me pregunto: 4Porqu6 nosotros
hemos de creernos tan inferiores que no nos atrevemos
& seguir lo que el progress y la ciencia prActica nos
indican como bueno en los demAs paises? 4Porqu6 he-
mos de temer que se sienten cuarenta concejales en
un municipio como el de la Habana, en vez de los
veinte y ocho que hoy lo constituyen? Y me atreve-
ria A afirmar que el mayor nfmero de concejales re-
dundaria en bien de la comunidad, se evitarian mu-
chos errors, porque podrian llevarse al Ayuntamiento
representaci6n de todos los elements sociales. Y asi
de esta manera en una poblaci6n como la Habana, 6
Matanzas, tendriamos en los Ayuntamientos obreros,
abogados, m6dicos, propietarios, comerciantes, ten-
driamos, en fin, representadas en 61 A todas las fuer-
zas vivas de la localidad.
Esas son las razones que me han movido A presen-
tar esta enmienda. (Aplausos.)
SR. PRESIDENTE: Se pone A votaci6n la enmienda del
Sr. Chenard y otros. Votaci6n ordinaria.
SK. VILLUENDAS (E.): Sr. President: 4Ha sido re-
chazada esa enmienda? 4Ha sido puesta A votaci6n?
SR. PRKSIDENTE: Se va A rectificar la votaci6n. Los
sefiores que digan que si, estarAn conformes con la en-
mienda de los sefiores Chenard y otros que tiene por
limited nueve y veinte y nueve. Los que n6, opinarAn
en sentido contrario.
SR. NUREZ: Sr. President ruego se le d6 lectura de
nuevo A la enmienda. (El Secretario Sr. Rodriguez Acos-
ta lee la enmienda.)
SR. PRESIDENT:'r Se pone A votaci6n en forma no-
minal. (Se efectia la votaci6n. Senores que votaron en pr6:
Betancourt, Boza, Castellanos, Cruz GonzAlez, C6s-
pedes, Cata, Chenard, Duque Estrada, Fontanills,
Guerra, GonzAlez Arocha, Garcia Osuna, Sarrain, Go-
vin, Le6n Bello, Loynaz del Castillo, Mendoza Gue-









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAiMARA 241


rra, Martinez Rojas, Masferrer, Xeyra, Nfifiez, Peraza,
Leyte Vidal, Poveda, Sobrado, Sirv6n, la Torre, Vi-
Iluendas (E.), Garcia Vieta y Xiques. Seliores que
votaron en contra: Albarri n, Cardenal, Cu6, Escobar,
Fust6, Guti6rrez, Maza y Artola, Martinez Ortiz,
P6rez Abren, Risquet, Torrado, Villuendas (F.),
Rodriguez Acosta, Gonzalo P6rez y Portuondo.)

El resultado de la votaci6n es el siguiente: veintifin
sefiores Representante que si y quince que n6. Que-
da, pues, aprobada la enmienda del Sr. Chenard. jHan
pedido la palabra para explicar el voto los sefiores
Albarran y Risquet. Tiene la palabra el Sr. AlbarrAn
para hacerlo.
SR. ALBARnA N: lie querido explicar mi voto, sen-
cillamente para que se sepa por qu6 he dicho que n6.
He votado que n6 porque las razones expuestas en
defense de su enmienda por el Sr. Gonzalo P6rez han
llevado a mi Animo el convencimiento de que le asiste
toda la raz6n en cuanto al nfimero de Concejales que
deben regir nuestros Municipios. Sencillamente por
esa raz6n he votado que n6, porque queria votar que
si en favor de la enmienda del Sr. Gonzalo P6rez.
Sa. RISQUEr: He votado que n6, Sr. President y
sefiores Representantes, porque estoy total y absoluta-
mente de acuerdo con las razones expuestas por el seflor
Gonzalo Perez, a tal punto, que si 61 no hubiera defen-
dido con el calor que lo hizo su cnmienda yo, aunque
sin la brillantez que 61, hubiera seialado esas escalas
graduates; porque no concibo yo, que una poblaci6n
como la Habana, por ejemplo, pueda tener veinticna-
tro representantes solamente su MIunicipio. Y desde
el punto de vista de la poblaci6n, no es possible, que
deje de tener un representante cada uno do esos ba-
rrios 6 distritos en que conform a la antigua Ley es-
pafiola se dividen nuestra gran municipalidad haba-
nera.
Por esta raz6n y por otras mAs que no puedo sustan-
ciar, por que no puede sustanciarse el voto, he votado
en contra, convencido que eso favorece a los princi-
pios democriticos que deben regir en todas las legisla-
ciones y especialmente en la legislaci6n Municipal.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Enrique
Villuendas, para explicar su voto.
SK. VILLUENDAS: (E.) Sr. President y seflores Re-
presentantes; porque el indiscutiblemente brillante y
s61ido discurso del Sr. Gonzalo P6rez, me convenci6
de que yo debia votar en contra de lo que 61 decia; y
lo hice asi, porque hacer lo que 61 propone es retro-
traernos 6 ir a vivir en la Edad Media, en los Aynn-
tamientos gremiales y del tiempo medioeval.
Sr. GONZALO PlREZ: (Interrumpiendo.) Eso es mo-
derno Sr. Villuendas.
SR. VILLUENDAS (E.): Desde hace trescientos ailos.
Sn. PRESIDENTE; So va a dar lecture a la base se-
gunda adicional; la flitima.
SR. RODRiGUUz ACOSTA, Secrelario: (Lee.)

((BASE SEGUNDA ADICIO'NAI

El President de la Repiblica y el Gobernador de
la Provincia tendran el dereclho de alta inspecci6n,
sobre los Consejos Municipales A los fines del articulo
ciento ocho de la Constituci6n, y demis que tratan de
la suspension de los acuerdos de los mismos.-A. Gon-
zalo Perez.n

SR. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra para presen-
tar una enmienda.
SR. PRESIDENTE: Mientras tanto pnede explicar la
Base el Sr. Gonzalo P6rez.


Si. GONZALO PIREZ: Por via de explicaci6n voy a
exponer las razones que he tenido para formular esta
Base: Por ella se concede al los Ayuntamientos, en ]a
misma comprendidos, el derecho de estudiar por si
mismos, asociados a los contribuyentes, las reforms
que entiendan procedentes para el buen gobierno mu-
nicipal; es algo asi como el referendum de iniciativa,
de que goza el pueblo de la democratic Suiza. Las
reforms acordadadas por el Ayuntamiento, y pro-
puestas por los contribuyentes, se someterian a los
Consejos Provinciales para su discusi6n y aprobaci6n,
y de 6stos pasarian al Congreso. Si 6ste las aprobaba,
serian Ley. Y claro esta que de hecho quedaria enton-
ces modificada la Ley Municipal en vigor.
Esas reforms romperian el molde igualitario den-
tro del cual se afixian y mueren los actuales Ayunta-
mientos; pues no es possible 16gicamente pretender que
se desenvuelvan y gobiernen del mismo modo los pe-
queilos y los grades ayuntamientos. Esta es una re-
forma que vive lo mismo en la democratic y federal
Repfiblica americana, que en la centralizadora y uni-
taria Repfiblica francesa.
La igualdad absolute en este orden de ideas es
la muerte; y la variedad dentro de la unidad, fuente
de vida y de verdadero progress. El mismo C6digo
Municipal francs de 1884, establece distincione, res-
pecto A los Ayuntamientos. No se aprueban del mis-
mo modo los presupuestos de los Ayuntamientos peque-
lies que los de los grandes. En los primeros, basta la
aprobaci6n del Prefecto 6 Sub-Prefecto del Departa-
mento, y en aquellos cuyos ingresos lleguen a tres mi-
llones de francos, necesitan la aprobaci6n del Presi-
dente de la Repbiblica, a propuesta del Ministro del
Interior.
Y lo que decimos de los presupuestos puede decirse
respect a las facultades de los ayuntanmientos en
cuanto A policia. No tienen todos las mismas faculta-
des. Y en los Estados Unidos no hay ningfin gran
municipio que no se gobierne de muy distinto modo a
los pequefios, por una legislacibn especial, 6 que se le
ha dado el nombre de Cartas Municipales; no para
defenders de la, administraci6n del Estado, como
err6neamente se ha dicho, sino para administrar con
mis libertad sus propios, y L veces, peculiares inte-
reses.
SR. MENDOZA GUERRA: (Interrumpiendo.) Para eso
precisamente.
Sn. GONZALO PAREz: No es para eso; porque desde
el moment en que las Cimaras legislativas del Esta-
do aprueban esas Cartas Municipales, no puede decir-
se 16gicamente que es para defenders de las mismas;
yo podria darle muchisimos dates al Sr. Mendoza Gue-
rra que contradicen lo que un escritor ha sostenido a
este respect.
Esta legislaci6n especial, 6 Cartas Municipales, no
indica un paso ati s, como se ha pretendido sostener;
pues entire ella y las Cartas pueblas de pasados siglos,
no hay analogia siquiera. Las Cartas pueblas de la an-
tigiiedad eran un privilegio, que los reyes concedian
mediante una contribuci6n especial, 6 un sefialado
servicio, 6 para adquirir un apoyo, contra las exigen-
cias y rebeldias de la nobleza, 6 por otras muchas ra-
zones; y esa legislaci6n especial modern responded y
se inspira en un espiritu descentralizador y verdade-
ramente democrAtico.
Por este medio, se da participaci6n direct, no solo
a los grades ayuntamientos en la formaci6n de su
Ley Municipal sine a los mismos contribuyentes, que
ejercitan el referendum de iniciativa.
Pues bien, si la Constituci6n establece en nuestro
pais el referendum, para la aprobaci6n de los presu-









242 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


puestos; 4porqud no conceder A los contribuyentes el
referendum de iniciativa en la reform de la Ley Mu-
nicipal. que tan fitil puede resultar para la buena ad-
ministraci6n y gobierno de los grandes municipios?
Las grades comunidades tienen deberes y necesida-
des que no se conciben en los pequefios ayuntamien-
tcs. La municipalizaci6n de los servicios resulta-en
aquellos, un beneficio para el pueblo; ,y quienes pue-
den indicar el modo de realizarlo si no los propios in-
teresados?
Estas son, i la ligera, ,las razones que he tenido pa-
ra formula esa Base, que responded al deseo de que
nuestros grades ayuntamientos lleguen a ser ]o que
son hoy los ingleses, alemanes, etc., de igual impor-
tancia.
Un proyecto de Carta Municipal, no es mas que una
Ley Municipal nueva. Y yo me pregunto, 4Si esa re-
forma de la Ley Municipal, ihiciada por los mismos
electores, merece la aprobaci6n del Congreso, y se
convierte en Ley, en qu6 podria perjudicar a la buena
administraci6n del pais?
Su. VILLUENDAS (F.): ITabia anunciado presentar
una enmienda a la base del Sr. Gonzalo Perez.
Sn. MENDOZA GUERRA: Pido la palabra para una
alusi6n personal.
SB. GONZALO PEREz: No he aludido al Sr. Mendoza
Guerra en su persona quo estimo muchisimo.
SR. MENDOZA GTUERRI: Precisamente, si yo no he
perdido por complete la memorial, mi queridisimo
amigo el Sr. Gonzalo Perez me aludi6 tan directamen-
te, que yo me atrevo a decir, que 61 esta trascordado.
Yo tengo tanta seguridad de que he sido aludido, que
los seilores taquigrafos han escrito mi nombre, pro-
nunciado por el Sr. Gonzalo P6rez.
SR. PRESIDENTE: El nombre del Sr. Mendoza Gue-
rra fu6 pronunciado por el Sr. Gonzalo PBrez, preci-
samente en los mementos que yo ocupaba la Presi-
dencia, pero yo tengo la seguridad de que el Sr. Gon-
zalo P6rez no se ha dado cuenta de ello.
Sa. NEYRA: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENTE: La Presidencia no puede conce-
derle en estos moments la palabra A su sefioria por-
que antes hay que darle lectura a una enmienda pre-
sentada por el Sr. Florencio Villuendas a la enmienda
del Sr. Gonzalo P6rez.
SR. VILLUENDAS (F.): Es que no hay base, puesto
que el Sr. Gonzalo. Prez.........
SR. PRESIDENTE: Es una base adicional del Sr. Gon-
zalo P6rez, a cuya base so ha presentado una enmien-
da y precede ahora su discusi6n.
Sa. NEYRA: Sr. President, 4se puede discutir una
enmienda presentada a una base, que se ha puesto ya
a discusi6n?
SR. PRESIDENTE: Ocurre lo siguiente: la base pre-
sentada por el Sr. Gonzalo P6rez, ciertamente no se
ha discutido, pero ha sido por una raz6n reglamenta-
ria, no era possible conceder la palabra en pr6, si antes,
previamente, no se hubiera consumido un turn en
contra. Al ocupar la Presidencia el Sr. Portuondo
me comunic6 la lista de los que babian pedido la pala-
bra en contra, y me encontr6 con que en el primer
lugar estaba concedido un turn en contra del senior
Neyra; pero en estos moments -e ha presentado una
enmienda que tiene que discutirse previamente a la
base.
Sn. RODRiGuEZ ACOSTA, Secretario: (Lee.)

((El Representante que suscribe, propone la siguien-
to enmienda a la presentada por el Sr. Gonzalo P6rez.
Se afiadirAn 6 intercalaran las siguientes palabras.)


Al tenor de la Ley municipal y conteniendo los regla-
mentos y disposiciones que en su administraci6n pro-
pia la desarrolla.-F. Villuendas.,

SR. PRESIDENTE: El Sr. Villuendas tiene la palabra.
SR. GONZALO P IEZ: Yo acepto la enmienda.
SR. PR srE1NTK: Aceptada la enmienda procede
concederle la palabra ent6nces al Sr. Neyra.
SR. NEYRA: jTendrA la bondad el Sr. President de
disponer que se vuelva A leer la base del Sr. Gonzalo
P6rez?
SR. VILLUENDAS (E.): Pido la palabra para dirigir
una pregunta 6 la Mesa.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Villuendas.
SR. VILLUENDAS (E.): La pregunta es la siguiente:
que si en la discusi6n de esta base se conceder6n dos
turns en pr6 y dos en contra.
SR. PnESIDENTE: Entiendo que son dos turnos en
pr6 y dos en contra.
SR. VILLUENDAS (E.): Ent6nces pido el segundo
turno en contra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Neyra.
Sn. NEYRA: A mi juicio, Sr. President y sefores Re-
presentantes, esta enmienda es la mAs important de
las presentadas A estas bases, y digo que es la mas
important, porque indudablemente esta modificaci6n
que se quiere establecer modifica por complete toda la
Ley Municipal que nosotros vamos a hacer. Una Carta
Municipal es por decirlo asi, una constituci6n local, y
una constituci6n local tiene que alterar por complete
el criteria de ]a Ley Organica Municipal. Antes de
entrar i discutirla, suplico A la Camara que me per-
mita dar algunos antecedentes acerca de las Cartas
Municipales que hasta ahora se ban establecido en
diversas 6pocas en Europa, y esto lo har6 para ver si
de estos documents ]a historic nos ha dejado algo
que pueda servirnos a nosotros de ensefianza prove-
chosa en estos moments en que vamos a hacer nues-
tra Ley, y cuando el problema municipal preocupa,
puede decirse, al mundo civilizado y es objeto de toda
la atenci6n de grandes pensadores. Desde luego, que
no voy a hacer la historic de las cartas; porque ni esto
es una Sala de Conferencias, ni yo pretend cansaros
inftilmente. Lo que yo deseo es investigar las razo-
nes que la Edad media tuvo para aceptar esos docu-
mentos, ya que aqui se ha hablado con tanta elocuen-
cia de aquellas cartas pueblas, y ver si alguna de esas
razones nos sirven a nosotros de algo para tenerlas en
cuenta al hacer nuestra Ley.
Una de las razones mis poderosas que tuvo aquella
6poca para conceder Cartas, fu6 indudablemente la
esclavitud, y la servidumbre que vino A sustituir A la
esclavitud despu6s de seis siglos de luchas y angustias.
So confunden en un principio las Cartas Municipales
con las Cartas de emancipaci6n. Dentro de las ciuda-
des existian hombres libres y siervos sujetos a la
gleba.-Las ciudades en que los hombres libres exis-
tian en mayoria despertaban en los siervos el afin de
la libertad, y este afin se extendia a los campos, don-
de todos eran siervos.-Las Cartas de emancipaci6n
se daban algunas por indemnizaci6n y otras por filan-
tropia; pero todas en escaso nfmero. Los municipios
levantaron voz en4rgica contra la servidumbre; la
ciudad dijo que no queria siervos entire sus muros y
que daria libertad al que entrara, y cuando las ciuda-
des aborrecieron la esclavitud, fueron el asilo de la
libertad; porque los siervos fugitives se guarecieron
en ellas.-Una ciudad dijo que bastaria entrar en ella
para ser libre; otra dijo que un dia despu6s de cumplir
el aflo de vencindad no seria siervo el hombre, y las









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 243


hubo que exigieron alSefior feudal un sin nfimero de
pruebas y testigos para probar el dominio.
Los sefiores feudales persiguieron A sus siervos y las
ciudades opusieron sus derechos del afio y el dia con-
signado en sus cartas pueblas.-Las Revoluciones
comunales comenzaron y se extendieron por casi todo
el mundo.-La Revoluci6n comunal invadi6 los cam-
pos; los pueblos se constituyeron en municipios y
arrancaron tambi6n sus cartas. unos con habilidad,
otros con la espada. Todas las cartas concedian la
libertad A los siervos, a condici6n de establecer im-
puestos y exacciones mas faciles de cobrar que los
impuestos feudales, y en el preambulo de esos docu-
mentos asi se indicaba. Si fuera oportuno y hubiera
tiempo yo os citaria muchas Cartas de emancipaci6n
y municipales concedidas en Francia, Espaia 6 Italia,
en que se consignan esos impuestos que la ciudad
admitia; pero paso rApidamente por todo esto, porque
mi objeto no es mas que el de exponer que la emanci-
paci6n se iba haciendo lentamente satisfaciendo por
una parte, las exijencias de los sefiores feudales que
no querian perder las cuantiosas rentas que el siervo
le representaba, y por otra el espiritu del municipio,
que proclamaba. muy alto que todos los hombres eran
libre y'duefios de su persona y su trabajo. Las dos
exigencias se conciliaron con las cargas y exacciones
que las cartas estipulaban. Por eso yo os decia que
se confunden las Cartas de emancipaci6n con las Car-
tas pueblas en algunos periods de esi 6poca medio-
eval. Yo podria enumerar otras muchas razones do.
las Cartas de aquella 6poca y creo que largo y tendido
podria hablarse de las cuestiones religiosas, de los
combates judiciarios y de los tribunales de la inquisi-
ci6n que algunas ciudades se negaron valientemente A
admitir; pero me bastan las razones expuestas para
probar que la libertad en aquella epoca fu6 un privile-
gio de los seiiores y un privilegio de la ciudad, y mu-
chas veces fu6 necesario arrancarlo por las armas,
para escribirlo con sangre en la Carta puebla.
Ahora bien, sefiores Representantes. 4Pueden ser-
virnos A nosotros esos documents y podemos encon-
trar en ellos algo provechoso para consignarlo en
nuestra Ley de municipios? Nada absolutamente; al
contrario, cuando se estudian detenidamente huye
uno de ellos como se huye de todo privilegio irritante.
Nada queda de esas cartas en Europa; porque aquellos
fueros de Mirepoisc, qne duraron casi hasta ayer, y
los de Ara.g6n, Valencia, y los de Vizcaya que tan
elocuentemente invocaba el Sr. Betancourt Manduley
hace un moment al hablar de la libertad municipal y
que hasta hace poco juraban defender los vizcainos,
bajo el Arbol sagrado de Guernica, todos esos, aunque
algfin sabor municipal tienen, solo son resabios de
raza que justifican las tendencies federales de esos
pueblos.
Las Cartas de Paris, Lyon y Marsella eran docu-
mentos puramente a.dministrativos, y aim con serlo,
fu6 necesario recojerlos por el des6rden que introdu-
cian en la adlministraci6n general y la fuente de inmo-
ralidad que constituian. Ya no queda nada alli, todo
lo acab6 el progress municipal. Hay que venir h este
lado del atlAntico para encontrar Cartas municipals.
En efecto, no las hay mAs que en los Estados Unidos.
Vamos A ver si de las cartas americanas podemos
aprender algo honrado y fitil para nuestra obra. No
voy A hacer una revista de todas ellas, porque much
tiempo habria que emplear. Creo que bastard una
ligera ojeada a la fltima, A la que segrin algunos es el
modelo y da una idea, de todas las demis. Me refiero
A la Carta de New-York, la grande, como la Hlaman
los americanos. Desde el aflo cuarenta y seis hasta el


noventa y seis se han concedido A New-York once
Cartas municipales, es decir, una pr6ximamente por
cada perfodo de cuatro afios, y he aqui, un mal ante-
cedente; porque esto sole revela que alli se han estado
dando y quitando Cartas cincuenta afios para encon-
trar una buena y quce vaya con el progress. Pues bien,
eso no se 'ha conseguido; porque la filtima es mala,
inmoral y altamente perjudicial, y I tal extreme lleg6
el descontpnto, que lleg6 a asegurarse que seria prefe-
rible A seguir cot ese vertigo de cartas, entregarse en
brazos de esa estupenda y monstruosa asociaci6n, que
todo lo acapara y todo lo monopolize, el Tanmany-Hall.
Y esta no es opinion de politicastros de baja estofa,
sino que la han expuesto algunos pensadores muy
buenos. Aqui teneis algunas palabras de un magnifico
libro del Sr. Stead, Director de ( Revistas,)) que es una autoridad indiscutible. Voy A
leeros tres 6 cuatro renglones nada mis.
((En Nueva York lo absurdamente separado y la
compleja colocaci6n disgregada de oficinas, funciones
y po.leres administrativos hace impossible la localiza-
ci6n de la responsabilidad en el mecanismo del gobier-
no municipal, y posibilita en cambio la formaci6n de
una sociedad auto-central, political irresponsible y
mercenaria, como es la de Tammany-Hall, que por si
misma ejerce la direcci6n y assume un dominion que
debe ser centralizado en algmn cuerpo 6 funcionario
directamente responsible ante el pueblo. El gobierno
por una sociedad secret como Tammany, es preferible
el caos de un gobierno sin cohesi6n y por el cual no es
possible determinar la responsabilidad.n
Esto da idea de lo mal que le va a los americanos con
sus carts cuando so prefiere y acepta A Tanmany
Hall.
La carta de Nueva York, la grande, concedida el
aflo 1896 flaquea por su base; porque no fu6 sometida
al referendum. Los mismos caciques de Nueva York
dijeron que si se hubiera sometido no se hubiera apro-
bado, y esto ya prueba bien A las claras que la carta
fu6 impuesta por la Legislatura del Estado, y yo no
pecaria de mal6volo, si os asegurara que esa carta fu6
arrancada 6 comprada por Tanmany Hall.
Aqui hay otros renglones de Stead que voy a tener
el honor de leeros y que demuestran como se adquie-
ren alli las cartas y para lo que sirven y de paso pro-
barin al Sr. Gonzalo P6rez que las carts americanas
no se someten al referendum.
SR. GoxzALO P1EREZ: Yo no he dicho eso, senior
Neyra.
Sn. NEYRA: Pudiera suponerse que el distingnido
compafiero se inspiraba en las cartas americanas al
proponernos cartas cubanas sometidas al referendum,
y yo trato de probar que esas cartas todas son malas y
ninguna di6 resultado.
H6 aqui lo que dice Stead:
"En las elecciones fu6 derrotado Mr. Tweed, y sus
adversaries consiguieron una mayoria en el Consejo
de los Aldermen. Inmediatamente el hAbil Tweed se
fu6 a Albany compr6 un nfimero suficiente de miem-
bros del Congreso para. dominar en la Legislatura y
asegurar una nueva carta de Nueva York. Por esa
nueva carta se creaba un Comit6 de revision compues-
to de Tweed, Connelly y Mayor Hall.
El informed acei ca de la hacienda de ]a ciudad de-
claraba que los hurtos mhnifiestos de los tres afios son
de diez y nueve millones de pesos, suma que repre-
senta la mitad del total real."
Debo deciros que este Mr. Tweed era el jefe del
Tanmany, y su breve, pero infernal carrera, cost
muchos millones a la ciudad.
De manera, seiores Representantes, que la carta no









244 DIARIO DE SERTONES DEL CONGRESO.-CkMABRA


ha sido sometida al voto de los vecinos, de los intere-
sados, de los que pagan, de los que tienen derecho &
darse la Ley municipal que conviene A sus intereses y
A sus justas aspiraciones; ha sido impuesta por la Le-
gislatura del Estado, y si esto pasa con la carta mode-
lo, figuraos lo que pasard en los Estados apartados y
menos cultos, y si la carta modelo no cohibe sino que
por el contrario abre todas las puertas a la inmorali-
dad, figuraos qu6 no pasara con las cartas que no pue.
den presentarse como models.
Yo quisiera poder daros una idea de lo que es today
esa carta, impresa en esta obra que esta sobre mi pu-
pitrei pero no es possible, figuraos que tiene mil nove-
cientas pAginas y cerca de dos mil articulos. Cuando
uno la lee detenidamente, se convince de que toda es-
tA hecha para desconfiar del gobierno popular de la
ciudad y todavia tiene el descaro de decir en su
preAmbulo que sus articulos estan inspirados en el de-
seo de evitar inmoralidades en la "Asamblea Munici-
pal". Un articulo seilala catorce mil pesos de sueldo
al Alcalde; otro divide al Ayuntamiento en diez y
ocho departamentos que todos tienen absolute inde-
pendencia de acci6n. Estos department ,s no se deben
al pdblico porque no son electivos. No respetan
al Ayuntamiento porque 6ste no los nombra; los nom-
bra el Alcaldes en los seis primeros meses de su mando.
Se me preguntara6 Y qu6 hace el Consejo municipal?
Pues no hace nada, porque sus acuerdos pueden revi-
sarlos los Departamentos y el Alcalde; es como dicen
ellos, una una asamblea para pasar el rato discutiendo. El Al-
calde lo es todo, es el Czar de Nueva York.
Los dem6s articulos de la carta son verdaderos ar-
ticulos de una Ley Municipal y algunos constituyen
lo que se llaman entire nosotros ((Ordenanzas Munici-
pal es).
Esta es la carta de Nueva York.-Ya veis que los
retazos de muestra no son muy buenos.
Hablaba el Sr. P6rez de una autoridad en material
municipal que hoy tiene fama universal, el Profesor
Albert Schaw, que ha hecho una obra sobre el ((Go-
bierno de la ciudad). Yo tambi6n admiro esa autori-
dad y ya que es santo de la devoci6n del compailero,
voy 6 19erle lo que en su informed ha dicho ese publi-
cista sobre las cartas americanas. El Sr. Perez sabe
que ese hombre eminente fu6 comisionado con otros
sabios para estudiar las municipalidades americanas.
Oiga el compailero lo que dice M. Schaw en estos ren-
glones publicados por el Sr. Carrera Juztiz, cuya com-
petencia es bien conocida de nosotros.
( York en los pasados treinta afios Ilenarian una in-
mensa biblioteca y sin embargo nada se ha derivado
en beneficio del derecho administrativee.
De manera que el Profesor Schaw no es la autori-
dad mis A prop6sito para apoyar las ideas del senior
P6rez en punto 6 cartas municipals. Y para termi-
nar este juicio sobre las cartas americanas he de de-
cir que yo creo firmemente que las cartas son las cul-
pables del tremendo fracaso A que han rodado hoy los
municipios americanos, porque ellas son el product
de la imposici6n de las Legislaturas de los Estados y
porque esa imposici6n tenia que traer consigo lad pug-
na de la Legislatura con el municipio y esa pugna no
puede producer sino males y des6rdenes en la Admi
nistraci6n.
Y basta ya de cartas extranjeras que nada nos pue-
den enseilar. Lo que tenemos que ver es, si esos pri-
vilegios que quiere el Sr. P6rez para sus ayuntamien-
tos de $100.000 y 40,000 habitantes caben honrada-
mente dentro de nuestra liberal, democrAtica y por


todos concepts gloriosa Contituci6n. Yo afimo que
n6. (Aplausos.)
Vainos a las razones. Aqui esti la Constituci6n. Yo
leo este articulo 102 y el 103. Ambos piden una ley
oi'gnica para los municipios, luego la Constituci6n es
partidaria de la uniformidad en material de Ayunta-
mientos, se inspira en la unidad y en la armonia hu-
yendo de la difusi6n. En los demas articulos del mis-
mo titulo consagra preceptos que establecen un r6gi-
men municipal que abarque a todos. En todos estos
articulos que tratan del municipio y que establecen
los deberes y atribuciones del Alcalde y los del Ayun-
tamiento est6i perfectamente legislada la autonomia
municipal y 6 mayor abundamiento aqni est. el articu-
lo 105 que a la letra dice: ,Corresponde los Ayun-
tamientos: 1? acordar sobre todos los asuntos que
conciernan exclusivamente, al termino municipal)).-
De modo que la Constituci6n reconoce la personalidad
del monicipio y lo finico que quiere es que haya uni-
formidad en el cRgimen Municipal; luego rechaza todo
lo que rompa esa uniformidad y venimos 6 parar en
que rechaza las cartas porque ellas disocian y estable-
cen diferencias irritantes.
Los patriots que hicieron la Constituci6n se inspi-
raban en estas ideas comprendidas en el sistema con-
tinental que dA 6 los municipios today libertad sin ex-
cluir sin embargo la natural fiscalizaci6n que ha de
ejercerse sobre la administraci6n, para diferenciarse
del sistema britanico, restos de la escuela centraliza-
dora y absorvente que los normandos llevaron, con
sus fierezas absolutistas, a Inglaterra; sistema que la
misma Inglaterra desech6 y.que los americanos copia-
ron scrvilmente como Espafia copi6 del sistema fran-
c6s calcado todo en el C6digo de Napole6n.
Estudiando, pues, nuestra Constituci6n nosotros he-
mos de convenir en que esas cartas no deben admitir-
se. Cabe que yo me pregunte: ,Qu6 es lo que han de
pedir esas cartas? La disyuntiva es forzosa: 6 piden
descentralizaci6n administrative 6 la piden political.
No hay mas que esos dos t4rminos. Mas descentrali-
zaci6n administrative no puede darse; porque es com-
pleta la que se les da. La Constituci6n ampara los
municipios y les concede su propia administraci6n.
La Ley cuyas bases estamos haciendo no puede ser
tildada de centralizadora. No hablemos, pues, de li-
bertad administrative porque se ha dado todo lo que
habia que dar. En cuanto 6 libertades political, esta-
blecer privilegios en las cartas y hacer concesiones,
solo daria por resultado una pugna entire el influjo po-
litico de la ciudad y el poder central, lo cual a todas
luces seria perturbador. Romper la unidad political
del Estado es llevarlo por peligrosos derroteros y ca-
minar al fracaso. Pero hay mas, sefiores Representan-
tes. la ciudad tiene su political particular, tomando 6
la palabra political en el sentido de la conduct que ha
de seguirse para llevar A la ciudad por el camino del
bienestar y el de la regeneraci6n fisica, moral 6 inte-
lectual. El primero de los problems que ha de preo-
cupar al municipio es el administrative y la lucha de
los partidos, tan necesaria para la vida national, no
ha de penetrar enconada en las Casas Consistoriales.
Los partidos cumplen tanto mejor su misi6n cuanto
mis directamente se dirigen A la consecuci6n de sus
fines. Una necesidad 16gica los pone fronterizos y si se
desvian se desnaturalizan y pierden el apoyo de la
opinion. El municipio tiene su political y esa vive
desligada de la political general. De manera que si
las cartas pidbn libertades political son aitamente
perjudiciales y si no las piden, huelgan.
Yo me explico que el Sr. P6rez defendiera con el ca-
lor que lo hace siempre y con esa elocuencia que todos









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 245


le reconocemos, una carta municipal para la Habana
en las 6pocas de la intervenci6n, porque al fin, los in-
terventores eran aficionados 4 ese procedimiento y
quiza si ese document provisional destruyera en algo,
aquel vertigo de disposiciones encontradas en que vi-
vian los municipios con los decretos del Gobernador y
los malos efectos del sistema que nos legaron los espa-
ioles; pero hoy que ya no hay interventores y por for-
tuna nuestra tenemos esta Constituci6n y estamos ha-
ciendo la Ley Municipal y buscando con ansiedad
buenas ideas para hacer una buena ley, hoy no me ex-
plico que el inteligente compailero nos proponga esas
cartas. Si triunfaran sus ideas me parece que nos ha-
biamos de career retrogradados A algunos siglos atras.
Si yo viera algfin dia en la Gaceta Oficial una ley auto-
rizando A los ayuntamientos ricos A hacerse sus cartas
municipales, me haria el mismo efecto que si viera una
Ley en que se autorizara a los ciudadanos ricos y de
ilustre abolengo a usar sombrero de pluma, capa y
tizona al cinto que A mAs de ser anacr6nicos los arreos
me parecerian peligrosos a la seguridad de los vecinos.
He dicho. (Aplausos.)
SR. GONZALO PIREZ: Pido la palabra.
Sa. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Gonzalo
P6rez.
Sn. GONZALO PIREZ: Muybrevehe de ser en mi con-
testaci6n A algunas de las razones expuestas por el se-
fior Neyra, porque 61 al defender su criterio en oposi-
ci6n al que yo he tenido el honor de exponer A la CA-
mara, partial de un supuesto err6neo, y de ideas y
prejuicios respect A las carts pueblas de los tiempos
medtos, de que yo no participo.
Yo no voy A discutir ese particular ahora, aunque
no estoy en lo absolute de acuerdo, con el Sr. Neyra,
porque no me interest por ahora la cuesti6n.
En los Estados Unidos, las cartas municipales no se
deben A la imposici6n del Estado al Municipio, como
ha indicado el Sr. Neyra; responded la voluntad po-
pular y A las necesidades locales. Su process es como
sigue: una Comisi6n de vecinos compuesta de quince
propietarios y de quince miembros del Ayuntamiento,
como regla general, formula un Proyeeto de Legisla-
ci6n y lo presentan a la Asamblea Municipal; y una
vez aprobado por 6sta pasa a la asamblea del Estado;
y despuns de aprobada por 6sta se someten al referen-
dum popular. Es decir, que despu6s que ha sido
aprobado por la Asamblea Municipal y por la Legisla-
tura del Estado, vuelve al pueblo que la aprueba 6
la rechaza con sus votos. Si la aprueba, entonces es
Ley.
Vea el Sr. Neyra que distinto es, de lo que 61 supo-
ne, que yo habia expuesto ante A la CAmara.
Los ataques que se dirigen al Ayuntamiento de New
York por algunos escritores, se deben A su mala admi-
nistraci6n, que puede ser buena 6 mala, independien-
temente de esa legislaci6n especial; y lejos de caer en
desuso estas iniciativas del pueblo adquieren cada dia
mayor impulse. El Ayuntamiento de San Francisco,
hace poco que ha sido dotado de una carta Municipal,
en la cual se ha procurado incluir todos los adelantos
de la ciencia del Gobierno Municipal. Todas las gran-
des municipalidades tienden A ejercitar ese derecho de
iniciativa, en la Legislaci6n Municipal, obedeciendo
al principio del Gobierno propio del pueblo, por el
pueblo y para el pueblo.
Yo no he pretendido que nosotros acordemos que
los Ayuntamientos mayores de cuarenta mil habitan-
tes, se gobiernen y administren A capricho de sus elec-
tores, sino que se les reconozca el derecho de indicar
las mejoras y reforms que pueden introducirse en la
Ley Municipal, por que se gobiernan; y la modifica-


ci6n de las leyes es algo que se impone por la necesidad
misma de las cosas, de los acontecimientos, y el pro-
greso de los pueblos; y nada mas natural y convenien-
te, que la iniciativa de esas reforms part de aquellos
que mas conocen las necesidades, y pueden apreciar
con mas acierto, las conveniencias de las mismas.
Un Ayuntamiento que tenga mas de cuarenta mil
habitantes y que tenga un presupuesto de mas de cien
mil pesos, estA en mejores condiciones para gobernar-
se con arreglo a la ciencia municipal, que un pequeflo
Ayuntamiento, por lo mismo que en las grandes comu-
nidades se concentra con la riqueza, la ciencia y el ar-
te, y las mejores ilustraciones y capacidades para el
manejo de los asuntos pfiblicos y decia el Sr. Neyra
condensandj su argumentaci6n, que si no era eso un
privilegio administrative, tenia por fuerza que ser un
privilegio politico. Y no es ni una ni otra cosa. La
legislaci6n especial, en todos los 6rdenes de la Admi-
nistraci6n. lejos de ser un privilegio es una necesidad.
Ya no cabe regular el modo de ser de nn pueblo por
medio de un solo C6digo como en los tiempos primiti-
vw s. Para satisfacer distintas necesidades hay que
en aplicar reglas y procedimientos especiales.
En los mismos pueblos de tradicci6n centralizadora
se establecen distinciones en el C6digo Municipal cuan-
do se trata de Ayuntamientos de muy distinta pobla-
ci6n y riqueza. Prueba de ello, el C6digo francs, que
su articulo ciento cuarenta y cinco dice:
((E1 Presupuesto de cada Comuna serA propuesto por
el Mayor (Alcalde) votado por el Consejo Municipal
y aprobado por el Prefecto. En aquellos Ayuntamien-
tos cuyos presupuestos los ingresos asciendan, cuando
menos, A tres millones de francos, serAn siempre so-
metidos a la aprobaci6n del Presidente de la Reptbli-
ca, mediante la proposici6n del Ministro responsible;
del Ministro del Interior.)
Como v6 el Sr. Neyra en este articulo se establecen
distinciones que nadie ha llamado privilegio. El ar-
ticulo ciento tres, dice: que en las poblaciones de mas
de cuarenta mil habitantes el Cuerpo de Policia se re-
gular4, por Decreto del Presidente de la Repfiblica con
consejo del Ayuntamiento. Esto qu6 demuestra; que
todos los Ayuntamientos no pueden gobernarse ex-
trictamente lo mismo.
Por todo esto se ve, que en esta naci6n a pesar de ser
centralizadora, no se sigue, sin embargo, el principio
de la igualdad absolute en la Administraci6n Munici-
pal, que mata las iniciativas, tanto en las colectivida-
des como en los individuos. A la uniformidad rigu-
rosa de la Ley Municipal espaliola, d6bese en part el
fracaso de sus municipios. No es possible gobernar del
mismo modo A los grades que 6 los pequefios Ayunta-
mientos. A mayor riqueza y poblaci6n, se necesitan
mayores iniciativas, mayores facultades en los encar-
gados de la Administraci6n.
Nosotr.os no debemos encerrarnos en perjuicios al
legislar para los Ayuntamientos; debemos imitar a los
pueblos mas adelantados, y copiar de ellos lo que la
ciencia y la experiencia ha reconocido como bueno
para el gobierno del Estado, y en particular de los or-
ganismos locales. Nosotros carecemos de la prepara-
ci6n que otros pueblos han adquirido durante siglos de
Gobierno propio; y confesar 6sto no es mengua, que
bastanto bien lo hacemos atendido los antecedentes y
las circunstancias.
Si carecemos de grandes estadistas, y de hombres de
la capacidad y de la experiencia de un economist in-
gl6s, por ejemplo, 6 de un politico frances 6 alemnn, pa-
ra abordar los grandes problems del Gobierno Nacio-
nal, contamos si, con excelentes patriots; si nuestras
leyes no se distinguen por su sabiduria, son notables









246 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAXIARA


por la honradez y el deseo de acierto que en ellas
palpita.
Por eso yo no he de insistir en este particular, por-
que esta base, como todas las que he presentado, no
responded A apasionamientos de ninguna clase, sino a
convicciones arraigadas, nacidas al calor del studio,
y de las ensefianzas de la experiencia.
En la actualidad nuestros Ayuntamientos carecen
de iniciativas, viven del favor del Gobierno; no tie-
nen facultad para realizar ninguna obra buena, no
pueden fabricar casas para obreros, ni componer una
calle, sin contar con el Poder Central; y ya vemos que
ese sistema mata la iniciativa de los ciudadanos que
debemos estimular para que surjan, y contribuyan al
gobierno de su pueblo.
Esas son las razones que yo he tenido para presen-
tar esa base, si la Camara entiende que seria festinada
su aprobaci6n; que no conviene por ahora, su voto lo
decidirA, pues yo la he presentado sin prejuicio de
ninghn genero, con el solo deseo de acertar. (Aplausos.)
SR. PRESIDENTE: Se pone A votaci6n la base en la
forma que ha sido enmendada.
SR. MENDOZA GUERKA: Habia pedido la palabra pa-
ra alusiones personales; pero realmente no voy A usar
de ]a palabra para recogerlas porque indirectamente la
ha recogido el Sr. Neyra. Es cuanto tenia que decir.
SR. PRKsiDENTE: Se pone A votaci6n en la forma or-
dinaria. Los que esten conformes que se pongan de
pie. (Es aprobada.) Queda aprobada. Se va a dar
lecture A la base sexta que qued6 en suspenso A peti-
ci6n del Sr. Borges.
SR. BETANCOURT: Un deber elemental de cortesia


nos impide tratar de esta base estando present el se-
flor Borges.
SR. GONZALO PIER!Z: Esta base se refiere a si deben
6 no tener sueldos los Concejales y es ya muy tarde
para continuar el debate.
Sa. VILLITWNDAS (E.): Para proponer que se nom-
bre una Comisi6n de cinco miembros que en uni6n de
la Comisi6n de Asuntos Municipales y Provinciales
proceda a redactar el articulado de la Ley y lo presen-
te dentro de cinco dias.
SR. VILLUENDAS (F.): Yo entiendo que en lo que se
refiere A los Concejales si ban de tener 6 no sueldos se
deje para el articulado.
Sa. GONZALO PaREZ: Yo he presentado una enmien-
da y desearia que se leyese: que los Tesoreros Munici-
pales fueran elegidos por el pueblo.
SR. BETANCOURT: Eso no puede ser. El Alcalde es
el Ejecutivo.
SR. VILLTENDAS (E.): La Comisi6n de Asuntos Mu-
nicipales tiene ya redactado el articulado, porque las
bases presentadas fueron tomadas de una proposici6n
que tuve el honor de presentar a la Camara.
Sn. GONZALO PARIz: Hay que hacer de nuevo el
articulado.
SR. VILLUENDAS (F.): Yo me opongo a eso porque
es una revision de acuerdos: se acord6 que se irian in-
troduciendo las modificaciones que la CAmara fuera
introduciendo en las bases.
Sn. VILLUENDAS (E.): Pues, Sr. President: hasta
mafiana.
SR. PRESIDENTE: Se levanta la sesi6n. (Hora: las
seis y diez minutes p. m.)


RAM*LA Y IOUZA,-OIISPO --HAIANA.




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