Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00152
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text












DIARIO DE SESIONES

DEL

CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA


SEGUNDA LEGISLATURE

VOL. II 4 HABANA, 7 DE MARZO DE 1903 NUMI 58


Ca mara


de Representantes


Quincuagesimasexta sesi6n ordinaria.-5 de Marzo de 1903

(CONTINUACION DE LA ANTERIOR)


Presidencia del Sr. Rafael M. Portuondo y Tamayo

Secretarios: Sres. Antonio Gonzalo Perez y Jose Rodriguei Acosta


SUMARIO


Se reanuda la sesi6n.-Continfia la discusi6n del dictamen de la Comisi6n
Alai.-Se levanta la sesi6n.


A las tres menos cinco minutes p. m., ocupan la
Presidencia los Sres. Portuondo y Tiamayo y las Se-
cretarias los Sres. Gonzalo PWrez y Rodriguez Acosta,
hallindose presents los sefiores Representantes que
A continuaci6n se expresan:
Albarran.
Betancourt.
Borges.
Caridenal.
Cruz Gonzalez.
CUspedes.
Columbi6.
Gebreco.
Dnque Estrada.
Escobar.
Fontanills.
Fust6.


de C6digos sobre el Jai


Guerra.
Govin.
G. Pola.
LeCn Bello.
Malberty.
1Alndez Capote.
Mendieta.
M. Rojas.
Masferrer.
Nodarse
Niliez.
Martinez Ortiz.
Peraza.
P6rez Abreu.
Garcia Kohly.
Leyte Vidal.
Poveda.
Feria.


(1) Este period consta de einco legislatures, porque la primera no comenz6
sino el trece de Enero del afio expresado.-(N. de la D.)


el primer lunes de Abril de 1908,
0 3


a. a








2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMARA DE REPRESENTANTES


Risquet.
Sirv6n.
Torrado.
La Torre.
Villuendas (E).
Villuendas (F).
Entraron despu6s:
Castellanos.
Fonts.
Garcia Osuna.
GonzAlez Sarrain.
Pelayo Garcia.
Loynaz.
Maza.
Total: 44.

SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Se abre la sesi6n.
Continfa Ia discusi6n del dictamen de la Comisi6n
de C6digos y en el use de la palabra el Sr. Gonzalo
P6rez.
SR. GONZALO PIREZ: Al suspenders la sesi6n en
el dia de ayer, me estaba refiriendo al informed de la
Secretaria. do Estado y Gobernaci6n en el asunto del
Jai-Alai. Yo no voy A leer *el extenso informed de esa
Secretaria en el eual se condensan y enumeran las
infinitas inmoralidades que, A juicio del funciona-
rio respective, se realizan on el juego de Jai-Alai,; y
no lo he de relatar, porque la mitad de los que viven
aqui, si no todos, las conocen, porque han side pabli-
cadas en la prensa peri6dica, y el clamor pfiblioo las
denuncia en todos los tons, desde el trAgico hasta el
sarcAstico, por todos los amnbitos de la ciudad. No hay
persona alguna de las que viven entire nosotros, que
no est6 convencida hasta lo mas intimo de su alma,
que el juego del Jai-Alai, ta Icomo se realize, es una
amenaza constant contra la moral y las buenas cos-
tunibres.
Voy a referirme, per consigniente, A algo que fuE
para, mi distinguido compaiiero el Sr. Betancourt, el
caballo de batatalla cabalgando sobre el cual trataba
de defender los derechos, .que nadie ataca, de, una
Inlpresa explotadora.
Se dice que esa carta del Gobernador Militar es
nna Orden, y esa carta no constitute una Orden ni
una disposici6n 'obligatoria para los habitantes de la
Isla; pero supongamos que reune todas las. condicio-
nes, que fuera una verdadera Orden Militar, que con
tal character se hubiese incluido en la Compilaci6n
Legislative, silempre tendriamos que en esa carta no
se conceden derechos de ninguna clase, no se estable-
.oe aulorizac'i6n ninguna, no se hace concesi6n ni
constitute un contrato bilateral entire parties, del
cual se driven derechos y deberes para las parties in-
teresadas.
En esa carta dol Coronel Scott se dice, traducida
libremtente del ingles, porque en ese idioma esta im-
presa en la Gaceta, traducci6n que ya conocen los
sefiores Representantes porque ayer se hizo, que el
Gobernador Militar le encarga: (Lee.)
Esto dice la carta del Gobernador Militar, y yo
pregunto A los impugnadores del dictamen de la Co-
misi6n de C6digos, 1 qu6 dereehos concede esa carta
del Gobe.nador Militar?
Del exam'en de todos los antecedentes que ayer
se mencionaron tenemos que esta carta viene A de-
S mostrar que la existencia del Jai-Alai descansa uni-
,ccamente en el reglaments aprobado por el Goberna-


dor Civil, y en Ia autorizaci6n de esa misma autori-
dad para ,e eejercicio 6 realizacion de ese espectaculo
pfblico.
Esto creo que es una verdad que por nadie puede
ser puesta en duda; y yo pregunto A todos mis com-
pafieros, pero especialmente A aquellos que por ha-
ber estudiado derecho y por haber pedido ]a ipalabra
en contra del dictamien, hay que suponer que conocen
A fondo este asunto, yo les pregunto, repito, A esos
distinguidos compafieros, qu6 derechos concede una
autorizaci6n dada por una autoridad provincial 6
municipal para la realizaei6n de un espectAculo pf-
blico?
I Ql6 derechos concede la aprobaei6n de un regla-
mento que no es mAs que una series de condic'iones
puestas para la realizaci6n de un espectaeulo pibli-
co. Eso no crea derechos de ninguna clase. La regla-
mentaci6n de los espectecuilos pilbliocs es algo que
entraba dentro de la competencia de la autoridad
provincial antes del 24 de Marlzo de 1900, y que pas6
despues A los Alcaldes 'Illii,..; Ijii; y no hay ley
ninguna en nuestro cuerpo legal que diga A 'los Go-
bernadores y A los Alcaldes Municipales, c6mo dcben
reglanrentar los espectaculos pfiblicos, qu6 condicio-
nes deben exigirse; eso se deja al criterio de esas au-
toridades, porque se supone que en nuestra sociedad
conocen nuestras costumbres, y participant de la mo-
ral die nuestro pueblo y que no habrAn do permitir
que vaya contra csas costumbres y esa moral, que
sean una amenaza para el ,orden pfblico. Por eso hizo
bien el Gobernador Civil de la Habana reglamentan-
do las apuestas del Jai-ilai, porque, como ayer de-
eia, era un espectaculo nuevo en el pais, nadie sabia
c6mno era -ese juego, nadie podia suponer que con el
pretexto de un nuevo sport se pretendia entronizar
tin Monte-Carlo entire nosotros, donde cada noche se
juegan cantidades de veinticinco hasta treinta mil
pesos por eso, cuando se vi6 que al reglamento se le
habia dado una elasticidad incomprensible, cuando
se vieron los males que podia causar A la Repfiblica,
cuando se vi6 que el luto lleg6 al seno de muchos
hogares, entonces esas mismas autoridades trataron
de poner coto al juego del Jai-Alai. Entonces el Al-
calde de la Habana, A cargo de quien estaba ya la re-
glamentaci6n de los espectaculos p6blicos, dict6 un
bando en que limitaba las apuestas del Jai-A'lai. Esa
limlitaci6n no tuvo efecto, porque se interpusieron
recursos, y yo siento en .estos moments que no est6
aqui uno de nuestros mas distinguidos compafieros,
porque tengo necesidad de referirme A algo que l6
dijo en el dia de ayer, A algo que so relaciona con
el proyeeto de ley y con la enmienda. Tenia que de-
cir quo, si no existe mAs fundamento legal que 'el que
mencionaba en el dia de ayer, para que se respete ese
juego, entonces debemos legislar en la forma que se
propone, porque no creo que haya quien, convencido
de que *el juego es inmoral y pernicioso para las cos-
tumbres, trate de mantenerlo sin embargo, porque si
eso se hic'ier, habria que sentirlo d'oblemiente como
.n peligro para nuestra libertad y para nuestra Re-
pfblica. Y se decia ayer por nuestro distinguido com-
naiPero el Sr. Castellanos, que en el dictamen de la
Comisi6n se trataba de soslayo de modificar nuestras
eyes vigentes. Y yo me atreveria A preguntar A ese
distinguido compafiero, gen qu6 parte de ese dicta-
men se modifican las ]eyes del pais? Todos los senio-
res Representantes saben perfectamente que el C6di-
go Civil que entire nosotros rige es el mismo que rige


* *









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPREISENTANTES 3
i ........


en Espaia, sin modificaciones de ninguna clase, sin
mas limitaciones que las que irriponen los derechos
forales que tienen en Espafia determinnadas provin-
cian. Y yo puedo manifestar que .ese reglamonto, que.
el Gbobernador Ci;vil de la Ilabana aprob6, es copia
del presentado i los Gobernadores civiles de Madrid
y Barcelona; y si dem'uestro que en esas poblaciones
de Madrid y Barcelona lian s'ido limitadas las apuos-
tas, sin que ninguno do los abogados distinguidos de
los muchos que hay en Elspafla haya protestado, sin
que ningin diputado eloccunte del Parlamento es-
pafiol, .el mils elocuento del mundo, interpelara al Go-
bierno por esa mledida; sin que se haya levantado
nadie sustentando las peregrinas ideas dol Sr. Caste-
llanos. Yo pregunto: .ec6mo es possible que nosotros,
limitando tambi6n las apuestas, tratemos de modifi-
car cli derocho civil de la naci6n cubana? Esto no cs
mas quo. un error manifiesto, quo obedece sin duda
A la poca preparaci6n con que venimos A disentir es-
tas cuesticnes o.n esta. Cimara, sin tender en cuenta
que mluhas veces incurrimos en errors que son de
grandisiria transcenenncia, y que debemos corrogir,
p rque asi lo exigen los funeros de la verdad y la re-
presentaci6n quo estentamos de nuestro pais. Jamis
debemos haeer afirimciones desde la tribune del
Congresco, como si so tratara de una tribune pfiblica,
die una tribune callejora, con el objeto de arrastrar
a las miaas inconseientes y de pesear ineautos y do
conCoguir vot-os, sino teniendo en erantta los, altos in-
ter. eq qua nos estfn confiados. ;yque nuestros actos
y nuestras eyes deben responder al supremo inter6s
de la patria.

(Varios scitorcs Rcprcscntantcs: Mluy bien).

Ayer, cuando cl Sr. Botaneourt, en su viaje her-
mosisirmo por ]a Grecia, nos relataba los juegos de
Olimpia y Corinto, los juegos de la antigua Greein,
para declararse partidario de los juegos que contri-
buyen al desarrollo fisico de nuestra juventud, yo
me decia: estas prenmisas hermiosisimas del Sr. Be-
tancourt tienen qun tender una conclusion, que no
puede scr etra quo la de mpstrarse partidario de la
tesis que nosotros sustentamos. Pero, ah!, .eiiore.s
Represetntntes, mis esperanzas quedaren defrauda-
das, cl Sr. Betancourt fu6 infield A las premisas, ins
false on su conclusion, no respondiendoo o que do-
cia al prop6sito que se habia impuosto. Nos demoostr6
que los juegos de Olimplia y Corinto oran juegos qne
contribulan al desarrollo fisico de los eiudadanos on
aquellos tiempos en quo la fuerza bruta era cl finico
apoyo y la mejor deftensa del dereeho y de la liber-
tad; y esto es una verdad, quo todos nosotros, sabe-
mos, pues aquellos juegos cn que ]a mayoria de los
ciudadanos de Grecia tomaban part, en. los quo so
premriaba al vencedor, no eon dinero, sino con coro-I
nas de Inureles. y al ignal .que los que s celebraban
en la misma Espania alli por los siglos XIII, XIV y
XV. los que afin so celebran n nalgunos pueblos de
las provincial vascas, no tenian el vicio como fin, ni
la exlaotaci6n como medio. (Varios Rcepresentantes:
Muy bien.).
Las premises presentadas por el Sr. Betaneourt,
cuya Oerudici6n es pasm;osa, y cuya elocuencia es re-
conmcida, tenian por objeto, teniendo A salvo la hon-
radcz y incceridad do sus dcclaraciones, facilitar su
defense de nn juogo que no es noble, ni es viril, por-
que no es noble ni es viril un juego cuyo finico ob-


jeto es la explotaci6n. Al juego del Jai-Alai va el
pobre obrero con la esperanza de una ganancia y se
encuentra con que, lojos do obtenerla, pierde el po-
co dinero que alli llev6, sacando, en eambio, solamen-
to ,sntimnientcs de ira, de odio, quo culminan on la
deograc'ia, el suicidio y dishonor. (Aplaosos. Vadiios
sCieores Rcprcscniantes: M'Vvy bicn.)
Doemestrado ya que el juogo del Jai-\Ali no tiene
mai- base que el reglamento y la autorizacidn del Go-
bierno Civil, pues lo finico que hizo el Ayuntamien-
to de ia IIhbana fue6 celebrar nn contrato con el se-
fior Sarrasqueta, A nombre del Sr. Mazzantini, no pa-
ra realizar el juego, no para reglamentar el cspee-
taculo, porque esas no cran funcionei del Alealdie
Mgnicipa:l, sino para cederle en arrendamiiento un
',olar de la Mirnnicipalidad done construir nn edificio
qi e quedaria A beneficio do la ciudad al cabo de los
diez aieos.
Demnclstrado que Io 1inico que obtuvo la Comnpaliia
legalmente fn6 un reglamnnto para el cs;cpecticulo
pfiblico, os deeir, una autorizaci6n de la autoridad
provincial, yo me pregnnto, i a qu6 discntir mias so-
bre cl preeoptos legalcs, i qun bumcar cl COdigo Pe-
nal, A qun traer la Enmienda Platt, a qui6 traer Or-
dones dor ninguna clase, si lo que alora debeonms dis-
eutir .c la cenveniencia 6 ineonveniencia de que sub-
sista esoe juego en ,la forma que hoy so realize? Los
intherees morales, los internsesR m:ateri.qle,i .de esc"('
inismrs homlbres que van alli arrastrados por el vi-
eiodeol)n nw-oecr nnestra atenei6n y reclaman una
miedida por nnestra parte, que los ponga t salvo; y
yo me pregunto, jno es a esto a lo que responded el
proyeeto de Icy de la, Com.isin de Codigos? Yo por
c-o roy ai cc.nretarmo csmnetamente t ex aminar el
articulado de cse proyLcto do ley negando en abso-
Into, y sintioeno que no oiga esta afirmaciOn mi com-
paone.i ro distinguido el Sr. Castellanes, *que en este
proyento do(1 ly se miodifiquen de soslayo ninguna de
la'- disrpcsicinos vigentes on Cula.
Yo he. do ir dermitrando quite cada articulo del dic-
tamnen do la Cornisi6n de Cidigos 6 del proycento de
!ey qne s somete tI vnestra considernei6n, dec.cansa
,m nn proeepto legalm.ente estableeido ya, y vigente
-nn nue-tra snocidad. Yo he de demostrar con w eto, que
el pnonent de can Comisi6n, al rednetnr cste proyoe-
t;o de ley, no. tuvo idea algnna do perjudicar ningin
deori-co legalmentc .nll;,i;hi,l. no le m'ovieron pasio-
nes de ninguna clase, no tuvo intcr6s on haerle la
contra i nuna Empersa, llevado do nn amor piropio
ridieulo, sino que se inspire en ol pr'opsito levantado
de nmmcri-zar los derechos de .era Empresa con los
dcreehos de la scciedad, quo siempro son mlas sagra-
dos que los derochos de cualquier emnpreonrio.
Dice cl aiticu'lo primnoro: (Lo Ice.) Y decia ayer
nn-,tro distinguido compafiero el Sr. Castellanos,
que en iese artienlo se m!odifica el C6digo Civil. Y yo
reto al Sr. Castllan.os y a cualquier comlpafiero, que
ryIe dremueitre que en este articulo so m'odifica nin-
guna !g.r :lcidn vigente. No so haeo ms qune respetar
Ja disposici6n eontenida en el articulo 602 del Codigo
Penal y lo nn'1 se estature en el articulo 1799 v
y 1801 del C'digo Civil.
En los articuelos 1799 y 1801 del C6digof Civil, se
determinan cu.lips son los juegos permitidos, aquellas
d( puro y exclusive pasati.empo yrecrco. T,,i,i;,.n Pe
dice en uno.de los articulos del C6digo Civil, el 1800,
ni. no estoy equivocado, que se entenderain juegos no >
prohibidos aquellos que tiendan al desarrollo del


S
a,









4 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRE'SO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


ejercioio fisico 6 sirvan de mero pasatiempo y recrec
es decir, que son juegos do mbite y de azar todo
aquellos no comprendidos en el articulo 602 del C6
digo Penal modificado por la Orden 118, y en .el ar
tieuflo 1800 del C6digo Civil, y esos estAn prohibidos
no pueden reglamentarse. Y por eso dice .el articu'l
priimero del proyeeto de ley, se prohiben las apues
tas en today clase de juegos no reglamentados, es de
cir, en los juegos prohibidos; y agrega, no pu.diend,
reglamenttarse ningin jutego que no sea de puro pa
satiempp y recreo, aqui copia casi al pie de la letrt
las preocripcion'es del articulo 602 del C6digo Penal
Telnem)os, pues, que este articu'lo no moidifica el C6
digo Civil ni el C6digo Penal. Y sigue el articulo se
gundo, que dice: (Lo lee.)
is Y screen los sefioreis Representantes que la redac
ci6n de este articulo obedlece al capricho del que 1(
redactara?. Cantiene uina opinion partieularitjima
de 61? Nada de eso. Deseansa en el mismo reglamnen-
to aprobado por el Gobierno Civil, y tambi6n en las
elytes vilgentes.
Ajyer decia yo a la C6miara quoe .el Regilamento por
el cual se rige ell 'espectaculo del Jai-Alai, contiene
tres classes de apuestas: las apuestas mutuas, que son
aquodllas que es realizan ,en favor de uno de los par-
tidos en qu e e dividend los jugadores per medio de
boletos de dos pesos, que se compran en las taquillas;
quinilelas, Jas apuestas que se hacen A deterininado
jugador entire los cinoo 6 seis que se disputan la vie-
toria, ganando aquel quie mayor nfimero de tanfos
realiza; y las apuestas libres, por mnedio de correido-
res. Estas y las qniinielas son las que deben supri-
r1irse por prestarse a incalificables abuses.
SY por qu6 so propane en este dictam'en que no se
permitan mns que las apuestas miutuas? Entre otras
cosas, porqule oen el infornie de la Secretaria de Go-
bernaci6n, ae ha dermostrado que en las quinielas y
on Ias apuestas libres el1 dinero puede starr A merced
del jugador, que putede dejar eaer la pelota, 6 reali-
zar esas alirl y mil cosas que en el lenguaje pelotari' se
les da el nombre de tongos, y porque alli en ese in-
fornme se propose que no se permitan mas que las
apueistas nutuas, conform al Reglamento aprobado.
Y se dice mAs adelante: los boletos no podrAn ex-
penderse sino en la Secretaria 6 Contaduria de la
Sociedad; y esto, sefiores Representantes, n'o es una
innovaoi6n, es eixigir lo que ya se exige en el regla-
nrento aprobado por el Gobernador Civil, en el cua'l
se prohibe que -los boletos se expendan fuera deo la
clontaduria. Y si, A pesar de esta disposici6n, hey se
venden boletos, comio es sabiido de to.dos, en todas par-
-tes, d6bese h que entire nosotros las bleyes easi nunca
se oumplen, 6 a que se intoerpretan 'en un todo con-
trar!io a los fines que se propuso al dictarlas el ie-
gisladorr.
Y se dice tamnbi6n, que se prohiben los corredores.
Pues b:ien, en el informed de referencia so aconseja la
prohibici6n de resoa oorredores, porque no son, como
deeia el Sr. Betaneourt, garantia para las apuestas,
no son mas que honibres que tienen por objeto des-
pertar la pasi6n del pfiblico incitandolo a -que juegue
con sus grits y sus ofertas en favor de: determinado
ugador, pagando 6 tomiando logros que incitan mis
y mas la pasi6n del que juega.
Ya ven los sefiores Representantes que en ese ar-
ticulo segundo, no se haee mas que copiar en parte
el nrismo reglamento per el que debia regime el jue-


Y, go vasoo, reglamento que no se ha cumplido A pesar
s do star en vigor.
Y paso al art. 3.0 (Lo lee.)
E- el reglamento del Jai-Alai figuran dos classes
, de tantos por ciento por raz6n de comisi6n: un cinco
o por ciento y un ditez por ciento, ademhs de la entra-
- da, quo es crecida, y .del precio ,de los asientos. Y yo
i- pregunto: ges possible que, nosotros consintames que
) una Empresa explotadora del juego cobre por sus
- cal idades nm'i de to que cobra cualquiera Empresa
a teatra'l pir las suyas, de esas Empresa teatrales A cu-
. yos espectaculos significant cultural y nos brindan so-
- laz y ,esparcimiento licito en nuestras luchas por la
- vida y a ilas cuales no se las proteje, ni disfrutan de
monopolilos de ninguna clase? No. No es possible que
nxrsotros toleremos eso. I No es bastante un cinco por
Sciiento, ademis del precio de las entradas, y adenimis
del precio que fijan y cobran por los asientos? Si.
Es suficiente, demasiado, para que pud'a vivir el Jaii-
Alai. Entiendo que no hay ningdin espectaculeo, apar-.
te del que nos ocupa, quoe adeTons de cobrar crecidlas
cupotas por la entrada y por il precio de los as!ientos,
cobre un diez por ciento por comisi6n en las cantida-
des que se juegan.
Y lesa es la raz6n por la que se ha fijado en un
cinco por ciento la comisi6n que pueden cobrar los
emonresarios del Jai-Allai en las apuostas; tanto per
ciento que, oesgfin se dice, cobran dos veces: del que
pierde y del que gana.
V)eamos el art. .o0
IT4asta ahora habran notado los seiores Represen-
fantes que en nada se relacionan los articnlos que
llevo leidos del dictamen de la Comisi6n de C6digos,
eon los articullos de los C6digos Civill y Penal indica-
dos por mis distinguidos ooempafieros los Sres. Betan-
court y Castellanos-en su proyeceto de ley, y que esti-
mIan que se modifican. Nada de eso, no se modifican
esos articulos; el proyeeto de ley se atempera a las
disposiciones de amibos C6digos. los observe, no los
modifioa.
Dice ef art. 4.: (Lee.)
La primera part de este articulo, la que se refiere
nombramiento y asistencia de un Inspector Munici-
pal, es tomado del Regilamento del Ja!i-Alai. Alli se
deterirrma que un Delegado del AlleaIde Municipal
asistirA A los espectaculos publicos, y tendra dere-
cho a haoer que el reglamento se cumpla y 6A corregir
las infracciones 6 las demasias que observe en cada
moment; lo finico que el ponente yla Comisi6n do
C6digos afiaade es que el Alcalde Municipal, cuando,
mediante el informed del Inspector, observare alguna
infracci6n, que no la corrija adimnistrativaniente,
ainio que d6 cuenta eon todo ft los Tribunales de Jums-
Hiisia, que son para mi, y deben ser para todos los
eiudladanos, garantia de sus derechos.
Por ,eso pide el ponente y la C.omisi6n de C6diigos
que cuando se demuestre la infracciOn del Regl-a-
intento, cuando se haya visto un abuse y se haya de-
nuliciado, que no Ilo oorrija el A1'i.-,11., que lo de-
nutcaie al Juiez Correcaionial, para que imponga 61,
oon d'ignio castigo, all que result culpable.
iAlqui no se mlodifica tampoco ninguno de los C6di-
gos ciltadom. Y .dice el quintet.
Alji distinguido comp'afiero el Sr. Castellanos, ase-
guraba que en ese articulo se modifica por complete
el C6digo Penal; y yo le contest 6 mi compafiero
qu)o en ese articuflo no se modifica ni altera n.ingai
precepto legal.


* *







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTE'S


El Sr. Castelilanos, y todos los sefiores Represon-
tantes saben que hay una Orden Miflitar que tiene el
nfimero 213, en Mlirtud de la cual se crearon los Juz-
gados Correceioniaies, que .autoriza una penalidada
distinta A a que el. C6digo Penal establece. Y todos
deben saber, y el que habla lo sabe por experience,
prior haber' tenido necesidad de aplioarlo repetidas
voces, por raz6n de su cargo, que en esa Qrden se
div'ilden las failtas y los delitos, de la manera sigui;en-
te: las faltas pueden castigarse por los jueces correc-
c'onelies con multas, desde uno a treinta pesos, y
arrest, dosde uno A treinta d'ias, 6 con ambas cosas,
seg6n el prudent criteria del Juez. Y los delitos, en
los cuales estAn oomprendidas las infracciones .de es-
ta elase, con multas desde treinta A quinientos pesos,
y desde treinta Idias A sois meses de arrest, 6 traba,
jos forzadcs, 6 anibas cosas.
Vea, pues, la CAmara, c6mio la penalidad que se
efi'ala en el 'articulo 5.o A que me estoy refiriendo,
guard anlogia con la que so determlina en dicha Or-
den 213, que para nada tiene quie ver con il C6d.igo
Penal. Y si esto es un;a verdad, tendremos que, lejos
doe ser una modifieaci6n de nuestro C6digo el art. 5.,
se a.tenipera de un miodo complete a la legalidad esta-
blecida en nuestro pais.
Eli art. 6. dice: (Lo lee.) Tampoco introduce an-
novaciii6n de nDinguna case en nuestro derecho. Exis-
te ulna Orden filitar, la 213, y otra cuyo niumtero no
recuiordo, cue le da autoridlad para conocer .de todh
elase de delitos de hurtos, roblos y estafas que no pa-
Msn de 50 pesos, y que so realieen en lia ciudad de la
HIabana. Es decir, que los Jueces Correccicinaies son
las iienicos que tendrian jurisdicdi6n, serian los fni-
cos competenties para conocer de esos delitos, para
ponarlos y castiganlos, serian los finicos competen-
tes paira conoeer de esos delit.os, para penarlos y cas-
tigarlros, si habia wim,3ivos para el1o. Y dice el articulo
septimo: (Lo lee.)
Sn. BORGES: No dice nada.
SR. GONZALO PAREZ: NO dice nada de nuevo, pero
es inie mario, porque sabe n-uy bien el Sr. Borges que
en todas las eyes que se dictan con carfcter generall,
no d'ebe dejarse nad' ail criteria mis 6 mennos exclb-
sivo, 6 mAs 6 m.enos am,plio del abogado defensor, 6
do las pa.rtes intevesadas; es menester que no d6 lu-
gair a dudas, quie no se pueda decir que hay otra ley
onle omwdifica 6 se opcne A la que trata de aplicarse..
Por oo, eom.o complemlento necesario, se afiade sieml-
pre un iltimio articullo por el que se declaran dero
gadia cuantais dispoisidiones contradigan, infrinjan 6
se aopongan A la lley qiue se dispute.
len09os visto, pe, u qule. el proyeeto de ley presen-
tadlo a la CAmlara per la Comisi6n de C6digos, no
ont iene modificaci6n alguna, ni direct, ni de sos,
layo, comio decia el Sr. Castellanos, de ninguno de
los preeptos del C6digo Civil, ni del C6digo Penal.
Y que esta CAmara tiene competencia para regla-
rrlentar iel juego dde Jai-Allai, lo rocnocen, aunque con
alguna c ntradici6n, el Sr. Betancourt y el Sr. Car-
tellanos en, eil proyeeto de ley presentado combo en'-
mti.enda. Proyecto de ley que mtodifica nuestro C6digo
Civill y 1 Penal, pero que demuestra, per el simpTe
hecho de la presentaci6n, que el Congreso tiene fa-
cuntades, no s6lo para regular el Jai-Adlai, sine todos
los jujegos, sin tetner para nada en cuenta la Enmlen-
da Pl]att ni el Tratado de Paris. Y si todos estamos
convieneidos Ide que podemos abordar de frent-e la
cuestii6n que aqui se dispute, si podemos votar que


si 6 que no, aprobando 6 rechazando, en su totalidad
el dictamen, que podemes introducir modificaciones
en su articulado, y en su base, ,g que venir aqui eon
cuestionses previas, planteandor en esta Canmara la coe
rruptela de las excepciones dillatorias, que son en
nutestros Tribunalles la finlica defense de los mialoas
abogados, y la eterna peoadiilla del litigante de bue-
na fe.
A qu6 presenter erse proyecto de ley que se ha trai-
do aqui onatando s6lo eon la amabilidad de la Pre-
sideincia de la CAmara, con su indulgencia, ya que
nuestro Reglanlcnto no autoriza presenter proyectos
de ley como nmiilendas, porque las eunliendas tienen
que ser eoncretas, tienenen que ser determinadas, tie-
mien que enmendliar allgo de 'lo que se propose; pero no
puedon -en lo absolute apartiarse del espiritu y letra
de ia cuiesti6n que se dispute, porque entonoes no se-
rian enmniendas, sino nuevas proposieiones de ley.
Tiengo a1 seguridad de que nlis compaferoas, fir-
irlantes de ese proyeeto de ley, no tuvieron la ,inten-
ci6n d'e hacer usa de esas excepaicnes dilatorias tan
funuestas en los anales de nuestro fore: hacer que 'el
cansan-io fuese su mifjor alliado, impidiendo d'e *eso
mlddo quie una votaaio6n franca, espontineo y hon-
rada aprobase ese dictanien, selgin parece ser la opi-
nicn die la mayor de 'los que laqui se sientan. Yo no
tengo la seguridad, porque soy d'e los qu'e screen que
ningfin Representante es capaz de usar de m'alas ar-
mos lei los debates y en Jas luchas quie aqui sosiene-
'v)os, que el proyeto de 'ley de los Sreg. Betaneourt
y Cast~ltlanos ,es bona fide, aunque, A la verdad, no
responde al fin que se proponen, porque todos enten.
demos que no so dehen hacer miodificaciones parciales
en uestra legislacei6n; no debemos, en manera alguna,
alterar, sin mwtodb y sin studio, nulestro C6digo Ci-
vil y penal, sino *quoe esas modificaciones deben lle-
varse A cabo en la forma quw nuestro Reglamento se-
fiala.
La Comisi6n de C6dligos tenia sentada la sana
doctrine de que jamas recomendaria proyeetos par-
ciales die mcdificaci6n de naestros C&digos.
SR. AhARTiNEZ Ot'TIZ: Lo que no quita para que per
unanimidad haya aprobado una mod.ificaci6n al C6-
digo de Comitrcio.
SR. GONZALO PEREZ: Yo me refiero la olpiniin
surtentadas cuando el que hablia perteneeia A la Co-
mu)+i6n de Cddigos: yo no s6 si la Comisi6n habra ree-
tificado, pero yo sigo pensando igual que pensaba en-
tonces.
La omndificaci6n die nuiestros C6digos no debe ha-
cenre.sin sin, studio previo y ordenado. Lo demis es
inlitar al Gobierno interventor, que, sin tiempo ni
preparaci6n para hacer una ley de carActer general,
se contentaba con modificar precepts de nuestra le-
gislaei6n, no atendiendo A las generates conveoiienoias
del pais, sino A las solicitaciones del moment. Y yo
entiendo que nosoatros, qu.e empiezamos nueotra vida,
debemos ser muesurados en nuestra legislaci6n, debe-
mnos procurar eispec'ia l'nmte, que aquellas eyes fun-
damlentales que regular Ilos derechos del ciudadano,
de '1a familiar y de la propiedad, no se modifiquen
saiino oyendo previam;ente los interests del pais, de-
dlicndicnos al estuklio y amplia discusi6n en esta
CAnvara, para quie no se diga jamns que venimbs, con
interests ccultos, A derrocar nuestras 'i.stitueieione e
liegaes y nuestros C6digos, procediendo A la ligera.
i Ah, sefiores! Ayer, cuanidb leia el proyeeto de ty
--err6neamente nombrado asi, que debe 1lamarsie pro-
-


0 *


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5 *







D1ARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CAMARA DE REPRESENTANTES


pos'ii6n de ley,, de los Sros.' Betancourt y Castella-
nos,--me hacia dolorosas consideracicues, porque e)llos
si que no se contentaban oon la modificaci6n de sos-
lay.o del COdigo Penal que nos rige, sino que preten-
dien ii:difioar las bases de nuiestra legislaei6n, no
abriendlo anplios horizontes A la agriculturea, i Ja in-
dultri.a y al come'rcio, nli. dAndole estimulos la vigo-
rosa juventud de nuiestra filerra, sine abriendo casas
de ju:eg(ci, estableiicndo bancas en eada calle y time
bas on cada casa. Lo quie se propone en ese proyeeto
de leyi 1no es mAs que la reglamentacin del, juego,
piernri.tirlo en la lepuWfiiea, mediante una contribu-
oidn. Y y! no reeuerdo en ;stos nomentos A ningin
pueblo progresiista de la tierra, de esos pueblos pr6s-
peros, ( uicin dcbemos imrilar nosotros, un pueblo
mrodeIrno, done exist ol juego libre; yo no reenerdio
que eni ninguno de esos pueblos que marehan ail frien-
te tce la civilizaci6n, como, Inglaterra, Ainemaniai,
Franicia y Suiza, scan permitidos los juegos de teodas
classes. Y ti c14,o no so liaoc en esos pueblos libraies, ra-
zon es tendrAn los legisiadores do esas tierras para no
haccrlo,; porque, en camnhio, nosotros hicrinIo de ccin-
vertir una naciente Reptlblica, que d'elo sor Ilaboolio'-
sa y srensata en unna Repfiblica de jugadores, eso, sneria
ha.cer diPesender nu:estira naci6n al mismo nivel del
Princtipado do M:.'.! .. No, yo o o quicro quoe mi pa-
tria s'a, u'n segundo M6naco, .aspiro a que sea nna pa-
tria liilre, quiero que los extranjeros que vengan a
visita.nmos e.enuentrien an pais laborioso; yo quiero
que nmafiana el tourist.a do otros cl.im:as, do ot'ros pai-
ses, do otrias razas y de otros idiiomas, pregunte al
meni~spacro, a aquellos que lie sirvan de cicerones din-
de estaln los estableeinliientos pfblicos, las Universi-
dad-.es y los colegeics, y no quo inquiera por las easas
de bancas die ju.ego mas fuertes y mAs cereanas. i Ah,
eoo seria el principio del fin d'e l.a existfencia de nues-
tro pueblo!
Alyer, refi-i6ndonine A iotras mtanifestaciones del se-
fior oetancounrt, ,me proguntaba: poer qud si 6i esta
die aiulcrdo cn nosotros en que el ejorcicio intelec-
tnal yj atlitico, contnibuye al bienstar dcl espiritu y
del enerpo, de la juventud' que so levanta ansilosa de
libertad y de progrceso, por qun trabaja entouces por-
que se establezean cscs juegos spportivos, que dan
nomrbre y ;,'. i;:. iA las Universidades do IIaward y
Yale, Pi:inceton y Colombia, en los Estados Unidos,
y las de Oxford, Cambridge y otras en Inglaterra y
Alen|i,nia, y los juegos florales de Espaia, de la. Es-
pafia que renace y qoe con tanto lueimiento se reali-
Szan on Catalunia y on Gallicia?
En es juiego innioral 'del Jali-A'1a:i se mantiene A
nuoesra, juventud, dnurantc tres 6 enatro horas, en un
estado de Animno, en una tension do espiritu, por la
inertli.dm.ibre en one so enevientran doe ganair 6 per-
der ol dinoro que .alli apuestan. Y ciA.l es el resulta-
do,? Si grr;mn, vienoe la orgia, dl eseAndalo: y si pier-
,len, el, dcireonlilibrio en el hogar, el desiquili'blio en
el taller, la falta do volnntad para ell trabajo, la hol-
ganan, 'el hurto, ia estafa, el doshonor y cl suicidio a
veces. Y hlabri quien no quiera que esas, aDnuestas se
limited, quie tengan t6rmino esas inmoralidades, que
oesoe esa terrible anicnaza?
Yo. sefiores Representantes, que como Juez Correc-
cioinal qne he sido, mie he visto mrs de una vez en la
neeesidad 'e conocer en various easos por venta de bi-
1:ltes de lo0terias y rifas prohibidas, v he teniido quie
. oarnden:a A pobres mujores, porque la ley me orde-
S naba que las condenara, he oido los lamentos de al-


guns qule me decian: mire usted, senior Juez, que yo
no cuento ceon otra cosa para ilevar el pan A mis hi-
jos y cubrir mits r as apremiantes neecesidades, que
con cl que gano o on la. reventa de esos billetes, que
no podr6 pagar la nulta que se me imponga, y tenga
en ccnta, ademas, que no so persigue ni so ccndena
a los quo juegan en cl Jaii-Ala i ni A los que vonden
los boletios en todas parties. Y esas allmentaciones en-
pejran un fcndo do aumargura y acusan una tremen-
da injuisticia.
Em;tiendo, sefiores Reprcseotnttes, quo no necesi'to
insistir mIis sobre esto asunto, porque ya la opinion
estA hecha en ,esta CAma.ra, porque, A pesar de la afir-
mai,6n de nil quodifdo a.migo y companfiero el Sr. Be-
tancourt, estie dlictamn fu6 impreso y repartido en-
tine los sefiores Reprcsentianties desde, el 18 6 19 de
Ocitubre del afo pr6xiano pasado, per lo cual lo cono-
cen perfcctamen:t .todos y han podido, por consi-
gusionto, formnar opinion sobre la material.
Conclnyo rogandc'lae la CAnera que vele por la
nioralidad social, que vele por las buenas c(.-.tunil -,
qu,e son la base y fundamento de las grades instlitu-
aiones; qro son, la cuna de los buenos ciudadanos,
porque son precisarn-ente lo finico que garantiza la
estiabilildad y prosp'eridad de esta l epfiblica, que na-
cc combatida por todias Ilas concupiiscencias, comba-
tidca per todas las inmioralidades, combatida por mu-
chos enernigos eneubicrtos; que procuremos realizar
ol idcal de nuestra sociecdad, el ideal de nuestro pue-
blo, que descansa o.n .la moralidad, para de esta ma-
ncra demostrar al in;undo enter qule el pii'.l1. cuba-
no tienie suficiente capacidad para gobernarse y para
garantizar ccn la pa.z y la libertad la .independencia
de nriestrav patria. (Grandes y prolongados aplausos.)
SR. BETANCOURT: Sefior Presidente, gme permiite
hacerie una obse'rvaci6n 1al Sr. Gonzalo Perez?
SR. PRESIDENT (PORTUONDQ: Puede hacerlo S. S.
SB. BETANCOURT: Sefior Gonzalo IPrez: Su sefio-
ri.a ha sufrido una equivocaci6n, algunas Univejrsida-
des que used ha citado no se encuentran en los Esta-
dbo Unides, sino en Inglaterra.
SR. GONzIALO P'REZ: Yo no he dicho que todas ,esas
UiTiversidades se encumntren en, los Estados Unidos.
SR. LE6N BELLO: Sefior Betancourt: Eso no des-
truye la fuerza de los arguments del Sr. Gonzalo
Perez.
SR. PRES|DENTE (PORTUONDO) : No habiendo quien
pidia la palabra para consumiir un turn en contra,
.a pone A votaei6n.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PoRTUONDo): Tiene la palabra
el Sr. Villuendas. I
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Un m:omento, senior
President. Para hacer unna pregunta. & Significa el
que no haga uso de la palabra el que la ha pedido
en contra el que no puoda hacerlo el Sr. Martinez
COrtiiz, quo la tine soilicitada en pro?
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : A mi me paeee na-
tural.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE): PUnes A mi no me 1o
parece. Ilay- un articu.o del Reglariento que dice:
,Cuamdo no se pida ila palabra en contra se....."
SR. BETANCOURT: (Interrumnpicudo.) El Sr. Caste-
llanes puede hablar mafiana.
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : Pido la pailabra pa-
ra una cuesti6n de orden.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Tiene la palabra
su sefioria.


*


_____ _~


S6 %







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMAR DE REPRESENTANTES 0 7


SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : La cuesti6n de or-
den es la siguiente: Si no estoy equivocado, se ha-
bian presentado enmiendas a ese dictamen. Yo creo
que prooodia leer eass enmiendas y ver si se discu-
tian antes de pro.coder h la votaci6n del dictamen.
Porque, una vez votado este, no hay lugar de discutir
las enimendas.
SR. PRESIDENT. (PORTUONDO): El Secretario va
Sdar ;lectura al articulo ciento veinte y seis. (El Se-
cretario, Sr. Rodriguez Acosta, da lecture al ar-
ticu-lo.)
El' Sr. Betaneourt solicit ayer que fuera discuti-
do el proyecto en su totaliidad, y el Sr. Castellanos,
autor de las enmiendas, manifest su deseo de que
fueran leidas y no dciscutidas. El resultado de ,la vo-
tacijin podrA indicar sii estas enmiendas presenta'das
tamb:in al proyecto de ley a que se refiere -el dicta-
mien, pueden ser obcjto 6 no de diiscusi6n...
SR. BETANCOURT: Apelo A la cortesia de la CAmara
para que tenga' la bondad de aguardar al Sr. Caste-
lilanos, porque realmente se pueden consumir dos tur-
nos en pro 6 en contra. Han pesado much las ra-
zones elocuentes de neustro amigo el Sr. Gonzalo P6-
rez. Me pareoe muy just que antes de oir A los se-
n orer :li thli,'z Ortiz, Villuendas y otros distingui-
dos e. iiiI' ri.-, se oiga la autorizada palabra del se-
fior Castellanos, que en este asunto tiene un interns
dobike: el de Representante y el do haber conocido
los contratos como iletrado consultor d'el Ayunta-
miento de la Iabana, 6 com; legislador finicamente,
nues no debo bacer una cita que on result exact.
tRiego al Sr. President une se sirra aguardar bre-
ves instantes hasta que el Sr. Catellanos vuelva, por-
que se estA disoutiendo una cuesti6n en la que con-
viene oir A distintas personalidades, para que ellas
nos puedan ilustrar mas respectio al problema que se
debate.
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su senoria.
SR. VILLUENDAS (FILORENCIO) : Con respect d& lo
one acaba de manifestar el Sr. Betaneourt, seria muy
de opinion de esperar A un Representante que tenia
anunciado ui turn en favor 6 en contra de una opi-
nion, si no estuviera al termhinar la legislaturea, y si
no tuvieraoms una cosa de verdadera importancia
oue revolver, y que, estA sonmtida A la deliberacl6n
de la Cimara. Pero la. -Camara no Duede dejar de
considerar que se ha interrupido indefinidamente la
di'ilcus4i6n do las bases do Ia Ley Mimnicipal, para
t'raer al tapete otras cuestiones que se consideraban
de urgencia y de interns. Y en .estas circunstancias
ahora, nor una raz6n de cortesia, so acuerda esperar
que ol Sr. Castellanos concurra A esta sesi6n.
Las circunstancias que decia el Sr. Betaneourt y
que yo creo ha debido tener interns para star en la
sesiOn do hoy el Sr. Castellanos, no me parecen, pues,
por las razones de otro orden, que se deba interrum;
Dir el debate, sino por el contrario, se deba terminar
Ia votaci6n del dictamen, para ver si salimos de este
asunto y entrar de llnoen en la discusi6n de la Ley
Municipal.
SR. BETANCOURT: Hay dos turns en pro y dos en
contra. Suplico al senior Presidente tenga a bien con-
testarme esto: si hay alg6n articulo del Reglanrento
que prohiba que se haga uso de la palabra en dos tur-
nos, favorables 6 adversos. Y como creo me ha de de-
cir que no, nosotros no tenemos inconvenient en su-


plicar al Sr. Martinez Ortiz que vay& haciendo.uso
de la palabra en pro del dictamen.
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : Repetidas veces en
esta Cfmara se ha dado el caso de que no se ha per-
mitido a un Representante usar de la palabra 6 fa-
vor de un asunto, sino'hasta cuando ya otro haya ha-
blado en contra.
SR. BETANCORT: Sefior Presidente: Como no hay
aanticulo que lo prohiba, yo pido que se concede la
palabra al Sr. Vi4lluend'as 6 al Sr. Martinez Ortiz pa-
na qe vayan haciendo uso de ella hasta tanto league
el Sr. Castellanos.
SR. CARDENAL: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiehe la palabra
su sefioria.
iSR. CARDENAL: El Sr. Castellanos habia pedido la
palabra en contra del dictamen del Sr. Gonzalo P6-
rez. Se han consunnido dos turnos, y mi parece muy
16gico que hable ,el Sr. Castellanos, si es que no se
altera el derecho per da CAmara. Por tanto, yo supli-
caria, de acuerdo con ,lo que ha indicado el Sr. Flo-
rencio Villuendas, se suspendiese el debate y se fue-
sen tratando otros particulares.
BR. GONZALO PNREZ: ESo no se puede hacer.
SR. BETANCOURT: YO nie avengo con todo, menos h
que se proceda d votar.
'SR. VILLUENDAS (FLORENCIO): Pido la palabra pa-
ra una cuesti6n de orden. Z ,
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Sobre que?
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO): Sobre este parti-
cular. f
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La tiene S. S
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : Suplico a la Pre-
sidencia esto: pesto que se ha consumido un turn
en pro y otro en contra, y ya esta hecha la opinion
de esta Camara, se ponga A votaci6n.
SR. RODRIGUEZ ACOSTA: Pido la palabra en contra
del dictamen.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tienre la palabra
su sufioria.
SR. RODRIGUEZ ACOSTA: Sefior Presidente y seilores
Representantes: Voy a ser muy breve, porque, comr
los Sres. Representantes saben, se trata de una cues-
tidn que ha sido may debatida por la prensa de nues-
tra capital, y que ha sido objeto de estu'dios profun-
dos y detenidos por los distinguidos jurisconsulltos de
nuestro foro que han em.itido opinion sobre ella, uno
en pro y otros en contra, respect de la resoluci6n
nue pudiera adoptarse con relaci6n & la existencia
db esa Compaiiia que.lleva por nombre Jai-Alatil, y
quo si constitute un foco perjudicial bajo el punto
de vista moral, bajo su aspect legal, indispensable
se hace que la cuest6On sea tratada y resuelta dentro
de la esfera estricta del derecho. La resoluci6n qule
adopted esta CAmara, que represent uno de los ele-
mpntos componentes del Congreso Nacional, debe ins-
pirase siinempre en asuntos de esta indole, no de un
todo en las cuestiones morales, sino en el aspect
legal die las mismas, en la fuerza del derecho, en una
palabra, tratando de evitar, por medio de cualquier
resoiluci6n ligera 6 irreflexiva, que se puedan coneul-
car dereches creados 6 la sombra de un Gobierno le-
gitimo anterior, como Jo era el Gobierno interventor.
Chaundo la cuesti6n se planted bajo este punto de
vista, es necesario que s e e d6 la mayor ilustraci6n
possible. Yo no tengo necesidad de repetirlo, pue.o
que ya 'lo dije aqui cuando explique mi voto,cuando *
se trataba de si debia 6 no pasar este asunto a la nue-
4-


0 *







8 % DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMIARA DE E'PREISENTANTES


va gomisi&n de C6digos, para que lo considerara nue-
vamente y le prestara otra vez la atenci6n que me-
rece.
Para mi, en la cuesti&n del Jai-Alai no exist una
cu'esti6n moral que resolve; y. si existed no es la que
debe tratarse en el seno de este Cuerpo Colegislador.
La cuesti6n es pura y exclusivam'ente de derecho, y
bajo este pmnto de vista han encontrado todas las
autoridades del orden gubernatiivo que la han tenido
h la mano, *obstaculos y dificultades invencibles ins-
pirAndose, como nos hemos inspi.rado.aqui, en los mis-
nmos prop6sitos de moralidad y rectitud, de dignidad
de nuestro pueblo, y tratando de ietruir todos aque-,
11ls centros que puedan conduicirle por un canmino die
perdici6n.
Se ha vlisto que urisconsultos distinguidos han emi-
tide su juici' en el senltido de que si. Ics dcrechos
adquiridos durante el Gobicrno interventor so lesio-
Snaban, .al lesionarse amniritarian una indemnizac'i6n
que habria do satisfacerse por nuestro Gobierno. Se
ha visto que por la prensa en este sentido tambi6n
se ha 'discutid o :;ii,!,,in..nil.: este particular; se ha
visto que cuando en la esfera del Gobierno so han
dado bands con ese mismo prop6sito, so han encoin-
trado dificultades y entorpeeim:ientos que veneer pa-
ra llegar A una soluci.6n definitive en esta cuesti6n,
sin que haya deajdo de manifestarse nnnca, no sola-
miente por esos abogados distingiiidos, sino tamibi66n
por las autoridades todas oel .niismo espiritu de miora-
lidad, la misma tendencia A elevar nuestro nivel so-
oial. L 06mo es possible que nosotros dejemos de tener
en consideradi6n el adoptar como base ese aspect
moral que, aqui nadie discute, si. aqui esta cl Congre-
so compuesto de cubanos qu.e han surgido de una re-
volulci6n que ha venido A rediinir a la patria, no s61o
de ila si'tuae.i6n econ6mica y political en que se cn-
cmntraba, sino de todas las inmoralidades, do todas
las impurezas, consecuncias de aquel regimen que
l'lv6 A nuesto pueblo por la senda de la ignoTancia
y de la corrupei6n?
Die modo sea, que bajo este punto de vista y bajo
este aspect, nadie puede discutir que no sea un lu-
gar de corrupci6n el Jai-Alaii.; alli va el rico .A mal-
gastar su dinero, va nuestro pueblo A perder las ho-
ras uoe debiera consagrar at trabajo y las laborers
....,;.li..i:-,.; pero esa no es la cuesti6n, hay que resol-
verla dentro de otra esfera: existen 6 no derechos
creados A la.sombra del Gobierno interventor? Exis-
te 6 no per nuestra part el deber de respetar esos
dereehos 6 de indeminizarlos en caso contrario?
Yste es el punto, esto es lo finico que neceitamos
saber.
InspirAndose en los principios do moralidad en que
se inspire nuestro di~stinguido amigo el Sr.. Govin,
en que se inspira tambihn el Sr. Betancourt, por mis
que ha consumido un turno en contra del dictamen,
en que se inspirara el pais, en que se insp-ira la pren-
sa toda ytodos los que han dedicado all asunto alguL
na conrideraci6n, no es possible vacilar; pero en cuan-
to se estudia la cuestii6n en su otro aspect, en cuan-
to hay que ver si se lesionan derochos, y que esos
derechos han de respetarse por part de neustro Go-
bierno, 6 en caeo contrario, darse una indemnizaci6n
crecida que cificultaria la marcha econ6mnica del pais,
no es posi'le eneontrar idenbiica solue.i6n.
*Es por lo que iintereso que este debate no termine
.con mid *palabra humilde y modest, desconocedora
de'l fondo de la cuesti6n, pero que esth analizando la
*


diferencia que existe entire ambos aspects, bajo el
punto de vista moral y bajo el punto de xista del
derecho.
Yo entiendo que dcbe darsele al debate mis am-
p;bitud, para qu-e aqui se levante la voz de mi distin-
guido amigo el Sr. Enrique Villuendas, para que aqui
se oiga al Sr. Martinez Ortiz y al Sr. Castellanos, que
lhan hecho un studio detenido deiL asunto, y traigan
a este debate esa siuma de conocirnientos que neesi-
tamos, A fin de que nuestra soluci6n est6 fundada, no
solamlente en los prineipios de moralidad, base de
nuestro derecho y fundamento de nuestras leyes, sine
on el derecho que pueda tener esa institudi6n A su
existeneia, y nuestras facultades para anular 6 de-
rogar ese derecho, A fin de que deje de existir ese es-
poetaclo qttle lleva nuestro pueblo por la via de la
corrup.cS6n y del vicio. (Mwly bien.)
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Tiene la palabra en
pro el Sr. Martinez Ortiz.
SR. MARTINEZ ORTIZ: La cedo al Sr. Enlique Vi-
luendas. I
SR. BETANCOURT: Sefior Presidente, pido la pala-
bra para una aclaraci6n. El Sr. Martinez Ortiz ha di-
cho que cede la palabra. gLa cede.6 la renuncia. Por-
que conformxe al rcglamento, al cederla significa que
la renuncia. ,
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Si, senior; confor-
m! al Reglamiento, la cesi6n de la palabra equivale A
ina renuncia.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pero, senior Presiden-
te, como yo me promito pedir la ampliacidn del-de-
bate para que mafiana pueda hablar el Sr. Castella-
nos, sera entonces ocasi6n do' que el Sr. Martinez Or-
t:ib able.
Sn. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
el Sr. VU luendas.
Sn. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Sefior Presidente y
sefores .Representantes: Estlimo que en ciertos casos
estamlos los cubanos encerrados en un circulo vicioso.
Encontramos que algo es inmoral y se dice: efectti-
varreonte, porque aqui todos los que han hablado del
juego del Jail-Alai han coonvenido en que es un es-
pectacuilo que desdice de la cultural de esta Repfbli-
ca, que nace en los albores del siglo XX a la vida del
progress y de la virtud; pero, sin embargo, ese algo
tiiene existencia legal.
Pero yo digo: I quiden ha hecho 'la vida legal dde es-
to pueblo? lHemos sido nosotros? No, nosotros no
hemos hecho la legisdaci6n que nos rige.
Efn presencia, pues, de un espectAculo inmoral, lo
que debemos hacer es una ley nueva que evite las in-
mioralidades porque nuestro deber es hacer el bien
corrigiendo el mal.
Y esto me recuerda una conferencia que tuve. yo
hace uichos dias con uLn alto funcionario de 'la Ad-
ministrai,6n cubana, cuyo nombre callar6. Tonia que
hacer aliguinos nonibramientos, y yo, en representa-
di6n de varies amigos, y en mi, nombre, fui d verle y
Ie dije: puesto que tiene usted la libre elecci6n de
susn emplleados, y entire privilegiados no hay privile-
gics, elija usted a un hombre a quien por mi conduc-
to garantizan va.rias personas y garantizo yo, A un
hom'bre bueno, A un honibre honrado y A un hombre,
sobre todo, que el dia que crey6 el pueblo cubano
que era la. hora de reivindicar sus derechos, se mar-
ch6 al campo de la revoluciin, donde pele6 como un
bravo, donde fu6 herido al punto de haber perdido
un brazo y done alcanz6 el grado de comandante.


* *







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


Y aquel ei'lI:;od, me contest: La Intervenci6n ha
dejado on ese puesto A un hombre que es un padre
de familiar, y yo en este sitio no quito A un buen pa-
dre de fanjilia para nomnbrar Aningfin jefe del Ej-r-
cito Libortador.
SYiyo le contest entonees: pues used es un hombre
malo, 6 por lo nienos no es un hombre conseeuente,
porque used, cuando el General Wood era Goberna-
dor Generall de la Isla de Cuba y un buen padre de
famnillia, ~uch6 porque ocupara su puesto el Sr. Es-
trada Palma, y ademas, porque usted vine A ocupar
uln puesot que antes ocup6 un americano que era
un excelente padre de familiar y porqeu listed ayukl6
A la Rlevoluci6n, que, combati6 al General Martinez
Campos, al General Weyler y al General Blanco,
que eran Generales espafioles y que politicamente
juzgados serian malos, pero que eran, como padres
de famiblia, excelentisi'mias personas. (Risas.)
Es que nosotros no debemfos ver la cnesti6n desde
ese pinto de vista. Este es un Congreso de legislado-
res ,de un pueblo que ha nacido de una revoluci6n,
que no se hlzo contra una bandera ni contra una do-
ninaicirn, porque esa bandera fuera distinta de la
que nosotros quisdiBramos, sino porque era donnina-
eidn, y per eso mala y tirana A los derechos legitimnos
de los hijos de esta tierra. Nosotros aspirabamos, al
'luchar contra Espafia, A establecer aqui una naai6n
bajo el regimen republican en que fuera la legali-
dad y la moralidad el patrimonio y la vida de todos
los dias.
iSe dice que el juego del Jai-Alai desarrolla los
mfisculos. Eso no tenia para qu6 deoirlo eil Sr. Betan-
court; nosotros no combatimos aqui el que los miscu-
los de alguien se desarrollen; para cllo. clausuraria-
mos los establecinmientos deo gimnasio. Esto es muy
hhbiil, pero no es starr dentro del punto en que de-
benmos star. Nosotros decimios que al amparo de ese
juego se hacen apulestas y que, por lo tanto, es un
espectacullo 'inmoral que estA mancillando la pureza
de las costumrbres de nuestra sociedad, y porque, ade-
nms, constitute utr privilegi'o irritante. Miientras la
p6;licia de la Habana y de las demAs poblaciones per-
sigue & los jugadores; y se han dado ca.sos de que per-
sonas oue han sorprendido jugando en d'eterminadas
calls ,de esta oiuda d, ee ban tirade por las azoteas,
y sin embargo, en la ca:lle de concordia, A ciencia y
padiencia de las anutoridades, se esta dando un es-
pectAculo que, auinque no fuera mAs que porque.es
inico, es ilastimoso. Y conste que yo, como el Sr. Be-
taneourt, soy hbijo de mi siglo, IlevAndole la ventaja
de haber ido al Ja.i-Alai y haber jugado y haber pal-
pado de cerca todo lo que tieno de corruptor y abu-
aivo.
IPeno cuAl es la ley que ampara cl que se pueda
seguir com'etiendo esa inm'oralidad en el Jaii-Alali?
En el C6digo Penal no hay un solo articulo que fa-
vorezca eso, y en el C6digo Civil, que son los dos ini-
cos C6digos que n!os rigen, hay ese precepto termli-
nante qu-e voy A 'leer. (Lee el articulo 1801.) b Qu6.
es lo que ha quenido hacer cl legislator? 4 Que es lo
que ha querido evitar? Ha dicho: a. amparo de un
juego prohibido puede .legarse, en virtud de creeidas
apuestas, hasta el grade enorme en que puedan lesio-
narse los interests de un bnen padre de familiar. Y
entonces el C6digo le ha dado facultades al repre-
sentante del Poder Judicial por velar per esos inte-
reses ind(ividuales. Y yo digo, que ese C6digo no lo
hemls hechho nosotros, y que en estos mementos de


nuestra vida estamos vniendo un espctiieulo que es
inmoral, y nosotros deoimos: de acuerdo con el ar-
ticulo 1081 del C6digo Civil, le quitamos al Poder
Judicial esa familtad y nos Ia abrogamos nosotros los
legisladores; y deeimes de utna vez: ninguna autori-
dad judicial admitiri denmandas per apuestas de los
juegos .Porque, en tanto es culto un pueblo, en tanto
march per la senda del bilen y del mejoramiento,
debe procurar quo en todo aquello que es indiscuti-
ble ern las esferas de la moral, sea tambien n princi-
pio en la esfera del dorecho y de la ley.
Pero es tambin., que el C6digo Civil espailol, con
ser una obra acabada, prodneto de inteligencias pri-
viilegiadas en la ciencia del derecho, yo yo sostengo
qule estA obscura en esta material, porque el C('.I;g.,
Civil habla, do juegos prohibidos, de apuestas pro-
hibidas, y yo digo: que no ha yapuestas pe.rm.itidas,
6 mejor, que no son poaibles las apuestas sin juegos
que la goneren.
NX...i t,.-s hemos venido con el deber, no solawiente
de hacer eyes, sine tanmbien con el deber de que mien-
tras no se puedan hacer, modificar A lo menos aque-
llas existentes que exi!jan algunas modificaciones. Pues
qu6, gno ha presentado un 'distinguido com'pafiero
nuestro una eonmienda para que se modifique un ar-
ticulo del C6digo de Convercio, sobre las Conrpa-
flias-enenienda acentuadisima,-y no hemos visto
que en la Comisi6n de Cdiigos done se sientan come
pafieros dignisimos y los de mayor competencia en el
derecho, han aconsejado A la. CAmara, por unaniuni-
dad, que acepte esa miodificaci6n. Pues que, no hemos
visto tambi6n' que el Sr. laza y Artola, distinguido
compaiero nuestro, en uni6n do otros varies no mne-
nos dignos y conlpetentes, han presentado A la CAms-
ra n na mooi6n para que modifique un articulo del
RIeglamento del Notariado, tambien muy sensata y
m!uy 16gica? No ca'be abnigar la esperanza de que
la ComiisiOn de C6cdigos, llona de ese espiritu de 16-
gica, aconsoje A la CAmara la miodificaci6n del C6-
digo Ide Comercio, que aconseje tambien A la Cama-
raa a modiificaci6n de ese articulo del Reglamento del
Notariado? Por conniguiente, nosotros estamos con-
pletariente capacitados, no solamente para legisiar,-
sine para modificar las leyes existentes; y yo digo:
si el C6digo Civil estA insuficiente para nuestra ac-
tualtidad, y puesto que A nuestra vista se nos presen-
ta un espectaculo inmoral, debemos hacer que tas le-
yes ilo euqijen; tenomos el derecho, el deber de evi-
tarlo.
Ailgunos compafieros me han sugerido la idea de
que el Ayunitamiento de la IIabana no tcnia facultad
para hacker lo que hizo, porque, siendo parte de un
organism puranente military, puesto que aqui esta-
ba rigiendo l a Intervendi6n, no podian violar la Ley
FEoraker; pero yo no hago use de esa insinuici6n, por-
que ntenlendo que seria muy discutible; lo que si sos-
tengo, es qeu en dl Reglamento de esa Sociedad del
Jai-Allai, no se dice la cuantia de las apuestas, sine
que se dice simplemente que se podrAn hacer apues-
tas; limitcmos, por consiguiente, las apuestas, que
con ello no ,lesionamos ning6n derecho. Se le ha con-
cedido un Front6n, pues ahi lo tienen; se le han per-
mritido apuestas, pues que apuesten determinada can-
tidad; pero no suscribamos lo indefinido de las apues-
tas; pueden, pues, limitarse, porque eso esta en nues-
tras facultades. Pereo yo hago esta pregunta: I en pre-
sencia die un acto inmora;l no podemos modifica.rla
ley? C.6mlo, vamos A cruzarnos de brazos y a no


U


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1 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


poiter remedio" a un acto iinmoral, diciendo la Iley no
nof permlite? jAcaso no somos un Cuerpo Colegisla-
dor, no somos los eaeargados do hacer las leyes? Pues
si, esa Ley no responded A las necesidades de nuestro
tiempo., modifiquemos la lcy.
g Acaso no estAni los iantereses de los mAis siempre
por neinma de los interests de los do uno? g No he-
mnos visto qeu para construir un ferrocarril que es
obra de interns general, se ha cruzado sobre loas de-
rechos iindividuales indeminizando a sus propietarios,
porque as lo exigia la conveniencia general? El dere-
cho coilcetivo no so discute cuando a su frente se en-
cuontra col derecho de un solo individuo. (Varies se-
iores Representantes: Mlty bien.)
Se ha ihablado aqui sin saber to que sea mis con-
vonticnte, si suprin(ir ese espectacu;to iridemnizando A
sue dulefios, 6 si serA preferable limitar las apuestas;
yo no lo se; lo que si s6 y .estoy seguro es que no se
deb decir en una Camara del Songreso Cubano, que
recono',ienido por nnanini;dad la inmoralidad de una
cosa, se diga que hay que cruzamos de brazos, porque
no tenemos medics para evitarlo. (Aplausos. Various
sciiores- Representantes: MJuy bien.)
Y yo digo, que si en ontros paises del mundo se ha
hecho, no debe ser eso un precedent para un pueblo
tan libre come Cuba. (Apalausos.) Yo digo, velemos
por la moral, dietando leyes que garanticen su efi-
caeia y cumnplinionto; asi haremos una obra buena
y .-iji,.1 ;i ..- loc que es nuestro deber aceptandolo,
neo con,fufndiendo'lo quo sea cl desarrollo corporal con
lo que sea el abono del crinten y do la desesperaci6n,
poroue de la contenmplacidn de ese espectAculo han
saiOido 1,...ii.. ,, que entraron en la plenitud de la
vtida deshozados por la bala del suicide y por la lo,
eura del desesperado. Evitando eso, entonces si que
im!itaremos A Greoia, en lo finico que debemes imi-
taarl, para cue Cuba sea aquello que dijo el senior
Beotancourt de la cuna de Byron .cn una frase elo-
cuen.tidsiim.a de la cual estoy todavia onamoarado: "Ar-
mrhniosa como un canto 6 inmortal como una gloria."
(Aplau.sos.)
SR. PIESIDENTE (PORTUONDO) : Se han consumido
los dos turns reglamentarios. Tiene pedida la pa-
labra el Sr. Castellanos en contra del dietamen. La
Presiwdencia proponie at la Camara ]a ampliaci6n del
debate. (Es aprobado.) Queda acordado.
'r;i I. la palabra on contra el Sr. Castellanos.
'SR. CASTELLANOS: Comenzar6 dando gracias a Dios
de que eil Sr. Preisdente, por fin, me concede la pa-
labra cn esta Camara. ,
SR. I'RESIDENTE (PORTUONDo) : (Intcmrrumpiendo.)
La Presidencia la ha concedido sitenpre a S. S. cuan-
do la ha pedcido dentro dell Reglamento.
;SR. CASTELLANOS: Entonceis sera un error entire ce
libro de memiorias quo lleva el senior Presidente y el
que lievi yo. Yo no tengo inconvehiente en.....

SR. PRESIDENT (PORTUONDO): (Interrumpiendo.)

Eil mnitio libro que puede prosperar es el libro que
ileva la. Presid-enaia. Tiene la palabra el senior Caste-
Mlanos para eonsu:mir un turno en contra del dicta-
nmen, y no para hacer otra cl..-- de observaciones'.
SR. CASTELLANOS: Pues, sefiores Representantes:
Nb T& titullF de aeeiionista del Jai-Alai, porque confie-
so ineanuamente, y lo confieso con dolor, no soy ac-
cionlitsta die esa afortunada Empresa, done el dinero
que en ella se in-ierte se centuplica de una manera


maravilosa, .reailtlente maravillosa, dado lo dificul-
toso de nuestra vnda econ6mica, al decir de casi todos
de los que se sientani conmigo en este sitio, y al de-
eir de today ila pronosa de la Isla de Cuba, que se la-
menta, y que habla de nuestra pr6xina ruina, del es-
tado eeon6mico de este pais.
Parece que en midio de tantas tristezas y de tanto
m,alostar, aquieilla easa es una casa donde se eneierraan
tadas las fantasias de los cuentos de las mil y una
noclies y el dinero que alli se invierte se eentupilca
y se engrandece, y es ,iistima que en estos tinempos en
qcu s6lo dc dinero es el emperador, en que s6lo el di-
nero es poderoso, .en que s61o el dinero es respetable
y on que s6lo el dinero todo lo puede, todo lo venee
y consigue, no tener participaci6n a.li done hay
tanto dincro,- y d!incro que crece tan fAcilmnente.
Yo no estoy confoirm)e con que una cosa se diga en
los dictimcnes que se presentan a esta Cnamra, y
otra cosa sc diga en los discursos que se pronuncian
en defense de esos dictamenes y 'otra cosa haya en el
fondo de todas ecas cosas.
iiS aqui so dice que todas estas bataholas se mueven
y se agitan entire nosotros en nombre de la moral, yo
niqgo rotundiamente que esto sea cierto. No es en
nom:nbre de la moral: la n;oral es una cosa extraordli-
nariamonte relative; el concept moral en cada indi-
vid to 0e uno y personal, de tail manera, que 'la cien-
cia en so liia Tlegado a esta desconsolada dcsespera-
eidn: no hay rmis moral que la que cada individuo
cree que debetener.
Es deeir, que falta el coneepto moral, el pnincipio
moral universal en el cual todos podemos estar con-
',,, ,..,Y y en el cual. todos podemos convenir. Yo en-
tieancd que es inmoral lo que el veciino mio de oenfren-
te entiende que es moral para llegar A un acuer'do.
En esto yo tengo la seguridad de que, de los sesen-
ta y tres sefiores Representantes que so sientan en
esta Camara, no hay dos que tengan el mism cioneeip-
to de qu6 es la moral; de tal manera queda esto coim-
probado, que cuando aqui hay quien se levanta ira-
cuindo calificando como una die las grande inmorali-
dadtes, y unr de los mlayores vicios, queo exista y se
juegue en el Jaii-Allai, se juzga con profunda toleram-
cia, y se guard profundo silencilo con respect a otras
csasa on quie se juega, y adondo se cometen actos
de mayor iinmoralidad que el que nos ocupa.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La tiene S. S.
Cuandio nosotros permanecem:osim.pasibles ante el
gitiito die los agiceultores cubanos, ante, el grito. del
pueblo que nos pide reforms ysoten'imiento para su
riqueza en peligro, nosotros creemos moral ocuparnos
en discutir el caso legal de una Emprsa constituida,
dilscuNi6n que tail vez ellos, Ilos agricultores, crean que
nio Oes moral. Qui6n tiene raz6n? Dios lo sabrA.
'Recuerdo que, no ya en 'las obras de Hebert Spen-
cer, en done so ha Ilegado A consolidad como una
verlad ;,iTli.-.iit;lli.:- quie no hay nada tan relative y
conditional como lo moral, sino en las obras de Filau-
bert, en la modernisima Salamib6, y en la de un cee-
bre escritor portugu6s, en la Relliqu'a de Eca de Quei-
res, .alli se hace la dem:ostraci6n que los actos que se
han tenido durantoe muchlo tiiempo como el sumnm'un
de la moral, pueden un dia ser presentados de tal
manera, que resultien dignos de la mayor ceosura.
Presents alli, en esa obra, (en la Reliquia) el au-
tor k un doctor alemirn y A 6tro portuguts, que por
una repervci6n .de los tiempos presencian el process
de ila co onaci6n de Tesis, y cuando salieron los dos,




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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO- CAMERA DE REPRESENTANTES 1

se encontraon a un hombre :imiscrablemcnte vest.ido de upna cosm que tiene un earActer dctrminado, sino
que sac6 de entire sus mnugrientas ropas unas piedras d' las enestiones quoe afectan A la genralidad de Oos
blancas propoidenidoles su compra, y el doctor ale- ciudadanos.
mAn le pregunt6 quo cual era su opinionn sobre el pro- A!lli sce haeo una seric de articu!os, A guisa de pro-
ceso de Jesis, y 61 les conte.st6: "Ese hombro debe yecto *de ley, y yo 0o croo, lo estimo completarnente
ser crucificado." "Por qu6", pregunt6 otra vez el inineoeuavio, ineficaz, porque so pretend remedial .el
doctor aleman. "Porque esc hombre es malo", con- nial con allgo que va A hacerlo mis grave; porque va
testO6 cl minldigo, y sigui6 diiciend!o: "Yo ime ganaba A defender todo el porvenir social del pueblo, todias
la vida, y podia buenamente mantener uina hija mia las.inspiraciones del Jai-Alai, A mercced de un Inspee-
que tiene cinco hijos hu6rfanos de padre, y que no tor Municipal, cs deeir, de un hombre quo va a per-
tienen mils apoyo que cl die tests brazos mios, d6biles eibir una pequefia rotnibuei6n del Gobicrno, y 61 va
y viejos. oY me ganaba la vida vendiendo piedras co- ai ser cl Arbitro de todo .]o que ali se liaga; 61 va A ser
nio &stas, A las plnrtas (de1 tempo de Jerusalem, alli el gran juez de t.cdlo o q no alli ocurra. Y cuandbo
donde el gran sacerdiote, quoe era vin hombre buono, nosatros tangam!os est!os datos acerca del podcr del
nos perlmitia A unos cuanntos y miserables hombres dinero, y do la Emprcesa, y cunando hemnos sabido que
coniio yo, ganarnos da vida vendiiendo nuestros pro- la propiia autoridad dcl Estado, que la fucrza pfiblica
ductos, y un dia, ese hombre, ese Jesfis, con un lati- que esta sostieida por todos los ciud:adanos, va, el dia
go nbs expuls6 del temple. Deode entonces, nmii nic- qjec tiicne vaeante de servieio, A ponerse al servielio
tos no tion.en que confer, y yo ando mendigando cl de aquclla Empresa, utilizando el uniformed y el ar-
pan do calda dia." nma que el Estado ha punesto en sus mianos, si eso lo
Y lo dtecia con un acento, con el acento quo sl6o da puedo consoguir la. Empresa, por qud vamos nosotros
la verdad, y 61 doctor ialeminn, que entendia que la a incurrir en la canddidez do career que cl inspector
nbra mail grande doe ]a Igilesia habia sido la realizada mun'ieipal va a ser mAs diligent y mins coloso que
por Jesfis arroajndo A los miereaderes del temple y aqu6llos en su persecueiSn ?
poniendo algo asi como una line indestructible entro 'Seria una soleenne candidcz que nosotros .afirmna-
el culto y 'la sinoninlia, vi6 que esa obra era tan jus- ramros seoncjante cosa.
tamente consurada por un hombre que decia verdad, Yo he oido part do la roloaciun de los hechos, no
que tfenia raz6n, que se qucjaba de algo que ae habia to'da comnp;lotamen't, pero en l po o que yo, he oido
privadb de ccnsegr4i.r los medios de subsistencia. Y le observado algunns errors en la exposiei6n die los
aquel acto era. el tan celebrado por todos, por todos heehos; y lie observado algo tambidii quo me llama
los qu'e glorifican al Redentor de. la humanidad. extraordinariam.entc la atenc'in: en todos los discur-
Alsi, pines, cuando aoui :e sostiene que se habla en 5se quo aqui se han pronunciado, casi todos rmagis-
nombre de la moral absolute, yo no lo creo, y acaso traces, en todos los informes que A guiea de preanilbu-.
17n meeaongrafista de la Camara, sin intenci6n do ha- lo i este proyecto d' ley, se babla del Jai-Alai, y on
cerlo, haya veniido A demistrar cuil es en esto el jui- e articulado de la. Icy no se menciona ni un,a olla
edo que moerece la moral, y de esa manera haya venido viez el juego ni la Empresa. ,Por qu ese cam'bio tan
.erpartiendo a los sefiores Representantes, en una mis- radical en la marela deldlietamen? El dietamen se
mna hoja de papel, dos moeiones que completanuente refiere a los espeetaceulos que alli se realizan; el pro-
se contradicen: una, en que varies seilores Represen- yeoto de ley no 'ie refiere en-lo absolute. gPor quA
tantes nvaildieen del J.-i-.\l,., y otra. en que algunos weo canbio toan radical en que la marctla seguida so
de esos mism:os Representantes prononen A esta CA- cambia completambit e?
mara qu.e se d'rogue aa Orden M'ilitar que proh'ibi6 ,Si fu6 un proyecto de ley en el cual quedan mnal-
ia hidia de gaillos; lo cual significa que no es un prin- tratadas disposioioncs que estan consignadas en CO-
eipio inananente y universal e'l oe so persigue, sino digos fundamentals, que crea una nucva jurisdie-
qune s1ol se persigue nna cuesti6n de detalles, una cion penal, que enenu.ntra delitos que no se, penan
cuLsti6n, no de princi.pios, no una regla. general, sino por las eyes v'igentes, y quc hace una verdadera al-
una cuosti6n puramente de localidad, de tal manera, garabia para. destrui.r eyes que no pueden haber cai-
qu'e un mismo Representante estima un cAncer de la do en un ucmpleto descrdito porque son la consla-
sociedad, un grave peligro para la Repfiblica, one se grci6n d.e lo que los siglos., travys de su march
juegue en la oalle de Lceena, y estima muy bueno lenta, han veonido estableciendo como 'o finico po-
y may laudable que se juegue en la calle de Omoa. sible.
.Y esto no es possible que quepa dentro de ningfin iY los dos heehos quo yo he loido apuntar err6nea-
cerebro humiano, porque aqui, segfin so ha visto, na- mente son estos: algun'n ha, dicho, y (so parece pal-
di:e tieone dereeho hablar de la moral universal que pitar en ]a conci'en'ia de los scriorcs Representantes',
A todos convenee, sino que es una moral convencio- que ]a Engro..i- tic ne una comceesi6n privilegiada. ga-
nail la quie nosotros invocamros. rantizada por el Gobierno InTterventlor, y desde luego
iPor consiguiente, prescindamios de la Habana, pres- conprendii'da en aqul'la base que dice qui todos las
cindanmos de la moral, y no hagam.os lirioo lo que no afctMo dl Gobierno interventor serAn ratificados y
es lirieo; no revistamios con ropaje hermoso lo quie no aprobados por cl Gobierno quo venga A sueeder en la
lo tiene, no preientemes bajo ese punto de vista pu- soberania del pueblo cubano.
ran.ente romanntico lo que no puede ser romAntico en- Eso no es asi; la enesti6n. bajo el punto de viita
tre hombre de cierta exueriencia, do algfin roce y de legal, es sencilla : el A.yntamiento do la IIabana po-
cierta, prActica en la vida. i sia un gran solar que habia comiprado A cenrso al
Por ,eso me oponia al dictamen, y por algo mas gra- j IIoital de San LAzaro, una mananna que fenia iT-
ve y transcendental; pore, despues del largo y en6r- Imroductiva y por la equal pagaba 2,700 pe0s anmiales
gico preAibnulo en que todos son t!iros y censuras con- de reditos de censos y no la uti-lizaba para nada. Una
tra uaa Empresa particular, cosa que no debe hacer Em:pre!sa, mejor dicho, un individuo, el hemnano le
una CAnAar de Represcntantes, que no debe ocuparse aquel e6lehre torero espafiol, Luis Mazzantini, don


*







1P DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE RIEPRE'SENTANTES


Tomsas, se present al Ayyuintamiento espafiil y le
diji: yo te voy A edificar ese solar, sobre 61 voy A le-
vanter un edificio cuyos pianos te voy A presentar, y
al cabo de veinte afies de usufructuarlo, voy A rega-
16rtelo, voy A pagarte todos los reditos de consos que
ti .adiendas y los qeu en lo sucesivo tengas que pa-
gar, y ein cam!bio de todo eso, tfi m.. permits cons-
trdiir dentro de esia superficie un edificio para juego
vasco de pelota, y ,por esta conoesi6n tfi te obligas a
no pernisitir a niadie en el radio ,de ]a ciudad 6a jugar
el juego viasco die pelotia fuera de ese recinto a per-
sonma ailguna.
'Y esto ,es lo quo el Aryuntamiento conced'i6, reba-
ando A dliez afios el termi.no die la concesi6n, y lo que
el Ayulntaimlientb hizo fu6 un contrato meramiente
civil, contrat6 sobre ccsa que le era propi'a, no comc
Cr,',..."'-i.''., elccn6ni6mea administrative dependiente
del Gobierno, sineo comio una persona, comno un hom-
bre, aomro un aciudadano que tiene una.casa, un in-
mueble ilnscnito A su nolmbre en el Registro de la Pri-
piedaid.'
A, tenor de er e oc trato se edific6 el edificio, que
es de 11ai proeiiediad del Aynntankiento, que a su nom-
bre y favor estA inscrito en el Riegiatro de la Prop.ie-
dad, y del cmal el ocncersionario no tiene mas dereeho
quoe un usufructo lilmitado, utilizando para ese esppec-
thculo, finica y exclusiiamcnte, los establecinientos
que Soion necesarios pana las necesiidades dc la gento
quie iaoost.umbra asdstiir A esas claiseos de especticulos:.
Pero hay algo nm6s, y esto, que yo puedo afirmfar
porque 1a .minutta. de la escritura estA hecha de mi
pufio yietra, porque yo era entonces letrado consultor
del Ayunta~iiento de Jla I-abana, y hay ahi una clau-
-su.!a que le dice A la Emhpresa quc estA obligadia a
prestar unia garlantia como .iiur,,l.::,i.iil.i do las oibli-
gaciwnes que contrae, y toitra tamlfi6n afiadida por mi,
comeo, lIa puiiniera, ppor la culail la Emprosa sc soTnmete,
en todad s as e.voluc.iones y en todas las relaciones, A
la jnrisdiecion finiica y exclusive do los funcionarios
ctbanaos, renmailando a todo derecho de extranjeria,
romnnoandeo A arriparars e en cualquier ley extran-
jera; es mAis, dice -la cliusulla, que si la Elmpresa acin-
de A un Gobierno extranjero con cualquier pretext,
se enCtendera la concesi6n nula yrota, asi es que la En-
mlienda Platt no es unia anienaza.
El qmnito de vista legal es otro para mi. El Ayun-
ta.Ri;mento ha iprocedidlo, en el ejereicio de sus fun-
oi.ooes, en la Iren!itud de sus dereiehos, d.isponienido
de unia costs suya para un objeto determinado, para
estiableccr un juego de pelota vasco que on aqumel
tiempo, cn arreglo al art. 1800 del C6digo Civil,
era legal.
Es deoir, que el Ayuntaiirento, que tiene un'a per-
sonalidlad, que tcnia un solar, una casa, un inmu c-
ble, los cedi6 6 ]a Elmpresa para que fabriceara en 61
un .edificio para dedilearlo al uego de pelota; pero lo
cedii(i cowmo persona, no comto Corporaci6n econdoica
adtm,inistrativ)a, y la casa se construy6 y se pag6 Ia
licenai(a, y el arquitecto mnincipal fu6 a reconocerla
con. cueailquier otra casa que es suya, sin otra linhri-
taoi6n que la que durante di.ez afios su constructor
se:ra ioanceesionario sin retribuci6n d'e ninguna especle.
Eie es el contrato del MInnitipio, y nadie puedie im-
pugnar la vailidez de ese contrato. Ningiin Gobierno
de carActer cemocrftico que tenga conciencia de sus
deberes, puede mteterse en ese- contrato celebrado en-
tfic el MhInicipio y la Eiii.... del Jaii-Alai. Pero
'aquella tiompafiia se oonstituy6 adoptando las f6r-


mnllas de todas las Compafiias mrmantiles, con arre-
glo al C6digo de Coniercio, cuyo usufructuario era
D. Tom~ks \l.ir/,i,'rl1nI, que la traslad6 A una Sociedad
quoe e llam6 "Socieodad An6nfima del Jai-Alai", la
cural pag6 sus dere'hos fiseales con todos los requisi-
tes de la Ley Mercantil, y que el C6digo de Comner-
cAo estiablece. Y desde aquel6 dia, aquella Compa.fia,
legalmlente constituida, tom6 6 su cargo el dereeho
del usufrut.'t. Pero a.quella Coi',pflii., eno habia de
roalizar el ,problema que se habia propuesto al dedic
care al juego de pelota vasco, porque durante quin-
ce dlias hubicra llevado la curiosidad a ver ese juego
A determinada part del pfiblico; ipero el juegio vasco
por si solo no era possible que hubiera seguido lie-
vandlo mas ptiblico, y quie a Eili.r '.r en el corto
period de diez afios, so hubiera reintegrado de una
cantidad crecida, porque el especticulo no tenia el
atractivo suficiente pira atraer al pfiblico. Entonces
so reprodujo una cosa que ya se habia solicitado an-
teriornmento al -Ayantamientb de la IIabana, el cual
so habia negad'o A ello, y yo fui uno de los primerros
que habia aconsejado que fuera rechbazada; solicit
que se le autorizara .para apostar sobre los jugadores,
y el Ayunt-amiento ,entendi6 una cosa fundadamerite:
que 61 no, era el ianmado A hacker la concesi6n, porque
no podia legisllar, iporque eso pertenecia A un poder
mas alto, y que en, el iltimo, caso, aunque tuvieria
fiaculttadcs, el A;y lntamiento no daba autorizaei6n
plara ninguna chase de juegos en que se cruizaran
napuestas, pprque pudiera ser una fuente de inmora-
liidad y el idesarrollo de un vicio; yentounoes uesa Eim
presia, que no tuvo acogida en el Ayuntaimiento, acu-
di6, dirigida poT hombres de talent, que indlicuti-
blemente ,ol son, y ,.q'' '..-.1 i,'lo..i- ie la falta de nor-
maibidad de nuetrr, \ I 1s *l.ltl. :-l. en aquellos dias,
se rMeoord6 qule habai unan Ley de. An~oeiaciones que
dej6 Esplafia aqui, y que vive dentro de la esfera de
nuestro derecho, como un b6lido en el espacio, sin
.., 1il i .irl..i.'.;:n y sin relaoi6n de ningfin g6nero, de
tall mianera, que con arreglo 6 esa Ley de Asoacisaio-
nes, quite era una ley de carActer general, pudo ser
modificadia ,..- .i-,il.l. i nw i por una ley de earActer
patidilar, y eso pujede ser autorizad'o por la misian
altisim;a, de la Ley de Asoiaciciones; y nos eneontnai
mos que estamnis on esta viabilidad y en esta posibili-
d,ad deo qui una lcy fundamental pueda ser modifi-
ciada ipor un reglanmento de una Asoiciaein, que sola-
mente os aprobadio por el Gobernador Civill, pues no
so conoce ningfin caso en que un reglamento puieda
viollar las leyes fundamentals, las leyes que est6n vi-
gentes aqui.
Eso oxtilste en el r6gim en eopafiol, eso continfia ri-
giendo on la Ley de Asooi.aciones, qe rige to-dhvia, en
la que se consign, segin lies preceptos de la Consti-
tucidn de 1876, ereo quick en su articulo 13, de que
todos los ciuddaanos tienian el derecho de reunirnse y
em,itir su pensanrriento librenente, reconoeido ersto
tanibien en nuestro derecho fundamental, de que to-
dos 'lois ciudadaneos tienen el derecho de reunirse y
aneoardlar las bases, de su asoacicaei6n y remitir d'os ejemC
pl!..-! oeertificados de sas bases al Gobierno Civil, pa-
ra quoe ste, en e'l t6rmino do cuatro dias, resuelva si
aprucba 6 no dichas bases; entendi6ndbose que si,
tranrceurrido el plao de los cuatro dias, el Goberna-
dor Civil no ha devuelto el Reglamento con su reso-
luci6n, queda por este solo hecho invivitamente apro-
bado todo cuanto en 61 se dispone, y esta C,,",l:i.i,i.
en uso de ese perfeetisimio derecho de asociaci6n, se







I
bIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES 13


ha reuiido yiacordado su reglamiento con el cual ha
dle regirse el juego del Jai-Allaii, y este ha sido some-
tidoe, la aprobadi6n del Gobernador Civil, que resol-
viA favorablemiente. Si esto es asi, si dicha Empresa
ha lleniado todos lies requisitos legales que so exigian,
si ht cumplido extnitt.amnente todas las leyes vigentes,
i j qu6, pues, ese deseo de iin4pedir que continue ejer-
ciendo lo qeu legtimamr.e-te adquiri6 conform a nues-
tra 'legislaci6n vigente?
Yo crei que la Conlisiirn de C6digos, al redactar su
dictiaminn contrarilo A las apuestals, nos hubiera trai-
db aqui algunas modificaeiones de ese Reglamento;
pero no ha side asi, y nos encontramos con que no
dice una so.la palabra del reglamento, y perd6nenme
los autores, porque no0 tengo el prop6sito de mortifi-
carlos en lo miAs mininmo; pero esto bien puede cali-
fioarree de un verdadeeio retroceao en la legislaci6n viL-
gente, un retroceso mis all4 die las leyes consignnadas
en el Digesto romano y en la Instituta de Justiniano,
que .conooen todos los estudiantes de primer curso de
Dierecho, y lia opinion de olos grande comentaristas
espafioles, que todo el mundo sabe.
Esa concesi6n fu6 otorgada con todos los requisites
que imhaea la Ley vigente en-Cuba, fu6 obtenida des-
pu&s de llenar tod;as las forms legales en esos casos,
y por eso yo me opongo, no porque ninguno podra su-
poner eso, si piensa honradamente y de buena fe, qu'o
yo venga aqui, en an,gin oaso, a defender el viciio
y la inmaoralidad. Yo no puedo ser paladin de eso. Yo
vengo A defender nuestro prestigio, nuestro progre-
so; vengo A deoir cuanto to.do el mundo sabe: lo que
es la legislaci6n en nmateiia de juego.
Nosotros, si derogamos esa legisla.ei6n, ha de ser pa-
ra otria mejor, no para otra peer que ]a que tnenenps
vigenote desde haci muchos anios, porque para eso no
debe gastarse e'l pueblo de Cuba quinientos mil pesos
para sostener un Poder Ejecutivo y un Po'der Le-
gislativo.
Por eso yo me oiponia ali dictameon, como me opon-
d'r dsipu6s al artficulado, porque nosotros no crek-
bamos nada nuevo, porque el problema quedaba en
pie, po'rque el cAncer se va A agrandar de un modo
extraordinanio, porque hoy, por lo menos todos somios
fiscales del Jai-A.lai, porque en virtud de esta agita-
ci6n todos nosotros nos ocup'amos .de ese asunto. Cuan-
do todas estas cosas queden confiadas & la interven-
ei6n de un Inspector Mlunicipal, la Empresa. podia
darse por satisfecha si esta ley fuera aprobada.
lie aqui por que yo me opongo y me opongo mas ra-
dicalmente, iQn que eso qiuera decir que ya yo me
haya deelarado ab'iertameonte radical. (Risas.) Yo me
voy A oponer .por un principio mis radical que todos
esos, porque entiendo que es una verdadera mogiga-
:.1 i.,, un verdkdero aeto de hipocresia, que es.una
verdadera preocup.aci6n pusilinime de hombres li-
bres, de hombres en6rgicos, venir a hablar do ia in-
moralidad del juego, del vicio del juego, del cAncer
del juego, de los estragos que el juego causa en una
socedhd, y venir a pedir que frente A ese cAncer se
dicten medidas de caricter restrictive. El juego no
se cuira, el ini.l no so eviita, el cnocer no queda sana-
do, la lepra ontinfia avanando, porque no son bas-
tantes a contenerla la ley restrictive, porque el juego
no se evita persiguiendo A los jugadores, el juego se
persigue por otras medidas de caraeter general.
Aql1 done hay un pais pr6spero y lleno de vida,
done eil trabaoj estA garantizado y la moral del ho-
gar domestiico sea una verdad, y done se viva en un


armblente agradable, en donde no haya penetradc el
neurosismo ni el alcoholism, on donde se va entran,
do en la esfera social, en una; palabra, en todas las
grandes capitals, alli no so juega, alli no prospera-
ria el Jad-Alai.
Cra'meo el Sr. Vdllnendas, y no crea que yo hablo
esto por mi, no cream que yo vengo a verter A la CA-
mnra. una idea nmia, yo no he asiistido nunea A ningu-
na casa de juego, no s6 jugar A nada en este mindo.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : (I'nirrumpiendo.)
Yo A todos. (Risas.)
SR. CASTELLANOS: (Continuando.) Siento much
no cancer todas las closes de jitegos y haber sentido
las emociones per mi ,mismo para poder jujzgar si son
buenos 6 mralos. Pero yo se lo decia al Sr. Villuendas
para demostrarlo que son oompletamente ineficaces
las leyes que se se diaten A ese efecto, cuando el home
bre estA dispuesto a cunmplir do que un prop6sito do
su conciencia le ldicta. Y a mi no ha habido nada ni
nadice que em convenza, porque soy refractario a today
clase de juegos, porque entiendo algo mfs, porque
entiendo que todos nosotros pasamos la vida en un
perpetuo juego de azar, porque todos los actos que
realizamos en la vida eo;tn sometidos a la ley inflexi-
ble del azar, .porque todo lo que hacemos en esta Ca-
miara estA soemiticio a esa iism,a ley de azar. Las mr-
jores do las leyes fracasan aqui por falta de un voto,
y ese voto falta per um caso fartuito, por un caso im-
previsto, en fin, por el azar. Y eso lo homos visto com-
probado no haee much, con una ley perdida en el
Senado per falta de un voto, ley que interesaibi al
pueblo de Cuba, es decir, que por una circunstancia
debida al azar, A la suerte, a la casualidad, no se hizo
una Icy que importaba que se hiciera y que habia de
dar buenos resultados. Y ese juego, el azar, no esta
penado ni castligado ,en ndngln C6digo; y ese juego
lo hacemos todes los dias, aqui en eualquier parte. Los
problems mils importantes, los de mis transcenden-
cia, so resuelven siempre por un caso fortuito, es de-
cir, ol azar es quien reuelve los grandes problems
sociales, econ6nmicos y politicos. Yo supongo que el
Sr. Villuendas conocera una de las obras mis nota-
bles, una obra que yo creo que puedo calificar parca-
mente de monumental, debida a la pluma de uno de
los jurisconsultos mas notables de Espafia, obra que
comenta el C6digo del afio 1888, escrita por el cate-
drdtico de la Universidad Central de Madrid, senior
Snclhez Ronumn. La obra es realmente monumental,
y ol escritor es uno de esos que tienen grande inteli-
gencia, un verdadero sabio.
Las opinions que yo estoy sustentando en esta
CAmara ahora, no son mias, son tambi6n deo Groizard,
Fiscal del Tribunal Supremo espafiol, y author de la
mejor obra explicativa del derecho espafiol en ma-
teria penal. EstA corroborada por la opinion auto-
rizada del Sr. Falc6n, tambli6n catedritico, y emincn-
te jurisconsulto espafiol, que, despu6s de todo, creo
ha sido maestro de casi todos los que tenemos tituilos
de abogado y somos de esta generaci6n. Esas tries opi-
nieones estin contests acerca de esto. Y el Sr. San-
chez RomAn hacia este desconsolador comentario
cuando so ocupaba de la infinidad de los casos, innu-
merables acaso, de las disposlciiones emanadas de los
Gobiernas para perseguir, y castigar el juego.
En todas las sociedades, desde las primeras series
de jurisprudencia de las provincias romafas, hasta
la jnuisprudcncda francesa, hasta alos filtimos momen-
tos do esa gran revoluli6n realizada en el dorerj c


*
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1


pc el pueblo de Italia, vino A demostrarse que el de-
recho, A travis de los siglos, tenia su cuna en Roma;
y l1 decia, hise visto una vez mI.s que estA acreditado
que la gran cuesti6n social y moral del juego se va
fuera de la ;iji .i.. que las eyes pretcndcn ejer-
ctr sobre ellas y recomendiaba al legislator para que
no so devanara mis los sesos hacienda eyes infitiles
que eastigasen el juego, porque no habian do ser cunm-
plidas ni respetadas, y decia: no ampliis el numero
do los articulos del Cddigo que peonen el .i.-':,. no
los amTplidis creyendo que las leyes restringirin ese
mal; el mal tiene earceter mis profundo, ectA invi-
vito en ta naturaleza humana. En el orden social, ci
juego es nn mal incorregible, y cn el orden hist6ri-.
co'eo .ji,. ', es tan antiguo como la sociedad. Apenas
los hombres so reonicron, jugaron. De consiguiente,
ga qu6 cm.prender la obra ridicuila do ponernos fren-
te i frente con la humanidad mism.a? aPor qun po-
nernos frente al propio hombre? Por qu6 poncrnos,
on suina, front A frente a nosotros mismos para pro-
mulgar eyes quo, despu6s de todo, tenemos la con-
cicncia de que nosotros miisLnos las van.os A infringir?
gY por qun? Porque lo dice Groizard, porque ningfin
penalista., ningAn jurisconsulto ha podido demostrar
que el juego sea un hecho ilicito ni delictuoso; y co-
mo no o1 ha podidoo demoistrar nadic, por eso, a pesar
do las leyes restrictivas, los hombres de honor, los
hoinbres arist6cratas, no se encuentran manchados ni
vilipendiados, ni se rcconocen dclincuentcs cuando
juegan.
Creen en c' fondo de su aima que eso es una ma-
jaderia de los Gobierncs. Aqui los hombres de gobier-
no que han tonido ocasi6n de ver ol desenvolvimien-
to do esas eyes adnministrativas en contra del juego,
ban tenido ocasidn de observer c6mo en seguida sale
el coheeho bajo todas sus forms y de bor convertidas
las oficinas enca.rgadas do sn persecuei6n en una gran
sentina en donde cl cohecho anida en sus formal mnis
bochornosas.
Y today ey quo salga para ra prsegurir el juego, no. es
mis quo una ley que ponemos en manos do los gua.r-
dadores del !ord(en para cometer el cohoeho, un cle-
mjento do cor.ruapi6n de la propi'a .atoridad. Esc cs
el resultado final do today cly contra el juego.
Si nosotros perseguimao etl juogo, muchos funiiona-
rios tendrAn sortijas de br:illantes. Es una ley comi-
pletamento (e,-.;Ii,.1,.-d Por oada circular del Go-
bierno en central del juego, ha habido un aunmento
sorpronrdento en la venta dio brillantes on las joycrias.
Parece quo hay una verdadora y direct rolaoi6n on-
tre una y otra, cosa.
Cuando la autoridad administrative dice: hay que
perseguir el juego con mulcho rigor, parco que es
una circular solicitada por los vendedores de articu-
-los de fantasia. Y hubo esto dato para desacredlitar
Ilas lyes restnietivas del juego, que estin desacredi-
tadas ipor los sabios comentadores; hubo este dato
qu. voy A leitar: huibo en 'MI t..i un Gobernador Ci-
vil, que por cierto tenia un apellido igual A otro ape-
Ilildo vonorado por nosotros, el Gobernador Aguilora,
era un hombre alto, fornmido, cai un II6rcules, que
se propuso, con todos ,los elemientos que Ie daba el po-
doer central, .\xt;i' ir el juego on la capital do la na-
oiln, y se t&6 al m'as aristocratico de todos los contross
mradrilefios, alli done so rounnan los nobles, los prin-
.cipes, lospodcrosos, y 61 se sent en aquel circuilo pa-
ra inlpedir el juego, porque, no teniendo confianza en
sus subalternos, queria coaWur~tir personalmente para


ver si alguilen se atrevia A .jo.i-.r delante de 41. Y des-
pu6s de pasarse una hora alli sentado, por 1o que na-
die se atrevia A jugar, cansado, levant6se y comenz6
A dar paseos, y entonces los socios empezaron A juj-
gar A pares 6 nones, A ver si el Gobernador daba pa-
sos pares 6 nones h dereehba 6 A la izquierda, demos-
trando asi de un modo irrefutable el ridicule en que
so cae I in ol.l1 se quiero haeer una persecuci6n de
una coca que no puede ser perseguida. Y al vicio, a
ese vicio, qeu yo desde luego tengo que querer que
se remedie, '.o dice el proyeeto de ley como una cosa
nuevia, hay quo ponerle tasa al juego si se lo haibia
puesto el vigesto, si se lo habia puesto Justinianoo, si
se lo habia puesto el Rey Alfonso el Sabio en la Ley
de las Tafunerias, y lo dice la Noeisiima Recopilaci6n
en la Ley de 1776, si esta puesto en el C6digo Civil
modern y on los Reglaimentos Administrativos re-
cientoOs promnulgados sobre la material. g Y cuAl ha sido
el objeto de la tasa ? Lo d,ice Faie6n, lo dice SAnchez
Roimin, lo d&ice Groizard: lo que se consigue es agu-
zar' el entendiimiento deo los jugadores, y poner una
burla ma.s frente al poder del EStado, de tal modo,
que aqui so trade ciomo uai cosa -..i ,i1i.., on una de
las bases, que las :, i.l. I no podrAn pasar de dos pe-
sos, y dirA la E !.. .,i: gA mi que me preocupa, si
yo vendo bolotos que no tienen el precio fijo de dos
pesos ?
'Il .i,- .ii, .. que los limnitamos A peso, pudiendo
venderse mA's do un boleto para cada ind'ividuo, IquE
honias conseguido con eso? Burlarnos con un subter-
fugio, porque puede cualquier individuo comprar
dicz mnil bolotos, darl'e a un jugador el camino para
burlarse de la ley; pero ya veo al Sr. Gonzalo P6rez
haoiendo apuntes pana contestarme: i p.'... qu6 esta
el Inspector Municiipal? Para que acuda al Juzgado
Correceeional y d6 part cuando alguno compare mias
de dos bloletos.
Yiyo digo: no se necesita un inspector, so necesitan
dos para cada espoctador; y on ese caso al espectAcu-
lo ordinaraiamente tconcurren cuatro 6 scis mil perso-
nas y so van A neeositar doco mil inspectors que, A
trees pesos diaries, le van A costar unos quince mil
pesos al Estado, sin benefciaos de ninguna elase, paor
quo ese dinero no es suyo.
Sn. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Es que los Inspecto-
res van A jugar tambriini.
Sn. CASTELLANOS: Es que tengo la seguridad de
quo jucegan.
Pero yo creo, y confieso quoe e i una dcbilidad paor
la cuial la Camiara seguramento no va A consignar un
voto do censure, cuando yo veo ese juogo de destre-
za y vco aquellos ho-mbres tan Agiles, cuando, yo veo
aquel sal6n donde no concurre la hez ni la esaoria
do oesta sociedad, donde concurred desde el Presidente
de la R. P|i.lii.!.,. hasta la autoridad eclesiAstica, don-
de concurre lo mAs culti do la IIabana, donde concu-
rren las families de los Represcntantes y las fam'ilias
de los Sonadores, done concurren Senadores y Rte-
prescntantes, yo me siento verdaderamento emocio-
nado y casi sugstionado de jugar; pero no he jugado
todavia ni soy accionista del Front6n.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pues yo si ho jugado.
'SR. GONzaLO PaREZ: Yo no he dicho quo ahi va la
eisco'ia.
SR. CASTELLANOS: Me parecia haber oidlo al senior
Gonzalo P6rez deeir que una pobre multidud de obre-
ros acudia al Frontan A dejar alli el fruto de su tra-
bajo.


11 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE RJEPRE'SENTANTES 15


'SR. GONZALO PEREZ: Yo no he dicho cso.
SR. CASTELLANOS: Yo sionto estas interrfipciones,
porque tal parec que la CAmara no quiere que yo
conlese mi debilidad.....
SR. LOYNAZ DEL CASTILLO: 1 El President de la
Repfiblica apuesta? Seria convenient avcriguarlo.
BR. CASTELLANOS: Yo no se si el Presidente apues-
ta; pcro eso seria fAcil averiguarlo; yo, si puedo ase-
gurarlel A la CAmara que Monseior Sbarretty, Obis-
p'o de la Habana, apostaba y ganaba, y el General
Wood, no s6lo apostaba, sino tambi6n jugaba.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Sbarretty, i ah, si, el
Obispo, jugaba y se la sacaba! (Risas.)
SR. CASTELLANOS: De consiguiente, creo que no de-
bo insjistir en demostrar que aqui no hay nadie que
se sienta ofendido ,por la esistencia de ese jungo, sino
que obran otros sentimientos. Yo por mi declare que
en mada me siento ofendido, ni que nad me importa
que haya, no uno, sino cien uegos; eso A mi no me
preoculpa, porque a mi no me arrastrarA nadie al vi-
cio cuando yo no quicra ser vicioso.
Pero se dice que el juego es ilicito, que es una co-
no es illicit, que es esencialmente legal, y voy A de-
mostrarlo tambiin con la opinion de autores de De-
rech'o, de juitisconsultos eminentes, y voy A leer bre-
ves palabras de SAnchez RomAn. Dice asi: (Lee.)
Y ese es un grand argument, ese es el por qua el
juiago es perseguido, porque en el ofndo no es un acto
ilgal el que el hombre realize al jugar, ni un acto en
perjuici.o de nadie; es un acto que el hombre realize
en uso perfeito de su patriimonio; yo rreo que si se
persigue, se pronunria, se sigue esta campalia, no
es mas que por un error de concept, que nosotros es-
tamos equivocados, y cos lo ha dicho un hombre de
palabra mas elocuente que la mia, mis constant que


a .
yo y ni s consabrado A eso; que el inmdiscuirse cmo
se quiere en esos juegos es veniir a convertirse en pa-
dre de f.,nll., *lo niisnno en el hogar del pobre que
en cl del rico, 'limitando la esfera dc acii6n de lo que
es realmente un asunto particular 6 individual: es la
negancin del derecho civil, es unna intrusion en con-
tra de un preciptio de nuestra Constitucion, porque
nuestra Constituci6n tiiene es granprecepto que so-
lemos olv.idar, y que estA llamado a tender un carac-
ter, una influen'oia deaisiva, dentro del desarrollo
Sde nu-eatra sociedad; despuns de reconocer toda la
amplHitud del Poder Legislativo y adrininistrativo, se
pone esta traba; no se podra dictar ninguna ley ni
resoluci6n que pcnetre dentdo de la esfcra de los in-
tcreses do la contrataci6n priivada. j Qu6 es el juego,
nrAs que un contrato ,de naturaleza civil reconocido
y anmparado por nuestro C6digo Civil y por los C'6-
digos de todos 6 casi! todos los C6digos del mundo?
No digo todos los paises, porque debo haeer la excep-
ei6n en favr de Chile y Portugal, que no han queri-
do reglarmentar el juego, pcro en done se juega por
las calls A cicncia y paciencia de las autoridades. To-
dos ilos passes reccoceen que cl jucgo cs un contrato
de carecter particular, dc naturaleza particular....

SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : (InIcrrumpiendo.)

Sofior Castellanos, ha terinnado la hora 1, _1:!i. it..1
ria; por consiiguiente, seguira en el uso de la palabra
mtfiana.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra, opor-
tunamcnte, para rectificar.
,SR. IRESIDENTE (PRTUTONDO) : Sc levanta la se-
sion.

(IHora: las ciaco iy cinco minutes p. m.)


Imp Rambla y Bouza, Pi y Margall 33 y 35.-Habana.









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