Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00151
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text












DIARIO DE SESIONES

DEL

CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA


SEGUNDA LEGISLATURE

VOL. II HABANA, 6 DE MARZO DE 1903 NUML. 57


Camara


de Representantes


Quincuagesimaquinta sesi6n ordinara.-4 de Marzo de 1903


Presidencia del Sefior Rafael Portuondo Tamayo

Secretarios: Sefiores Antonio Gonzalo Perez y Jose Rodriguez Acosta


SUMARIO


Se abre la sesi6n.-Se lee y aprueba el acta de la
anterior.-Lectura ide comunicaciones y proposi-
ciones de Ley.-Enmienda de los sefiores Repre-

A las tres y veinte minutes p. m., ocupan la pre-
sideneia el Sr. Portuondo y las'Secretarias los sei0o- I
res Rodriguez Acosta y Gorizalo Prrez, hallandose
presents los Representiates cue A continuaci6n se
expresan:
Albarrain.
Betancourt.
Blanco.
Boza.
Cardenal.
. Castellanos.
Oruz Gonzalez.
CUspedes.
Columbid.
Cebreco.
Duque de Estrada.
Fontanills.
Fust6.
Guierra.
Gonzalez Arocha.
Guti6rrez.


sentantes Betancourt y Castellanos al dictamen de
la Comisi6n de C6digos, sobre el Jai Alai.-Discu-
si6n sobre el dictamen.-Se levanta la sesi6n.

.GonzAlez Sarrain.
Govin.
Pelayo Garcia.
Garcia Cailizares.
Le6n Bello.
1M\aza y Artola.
Malberty.
Mendez Capote.
Mendieta.
Martinez Rojas.
Masferrer.
Nifilez.
MAviitinez OTtiz.
Peraza.
Pirez Abreu.
Poveda.
Risquet.
SirvEn.
Villuendas (Florencio).
Feria.
Garcia Kohly.
'Borges.








2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


CatA.
Elscobar y Jova.
Fonts Sterling.
Loynaz del Castillo.
La Torre.
Villuendas (Enrique).


Total, 45.'


'SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Se abre la sesi6n.
El Sr. Secretario se servirB leer el acta de la ante-
rior.

(El Secretario, Sr. Rodriguez Acosta, la lee).

SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Algfin senior Re-
presentante quiere haeer observaciones al acta?
SR. GONZALO PRREZ: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su sefioria.
.R. GONZALO PAREZ: Note que en el acta falta un
acuerdo torado en -el dia de ayery. Todos recordarAn
que cuando el Sr. Betancourt ces6 en el uso de la pa-
labra porque decia que faltaba medio minute para
las cinco, yo propuse A la CAm ara que el debate ini-
ciado continuara en el dia de hoy, y asi se acord6;
debe, pues, constar en el acta ese acuerdo.
SR. RODRIGUEZ AcOSTA: Acepto la indicaci6n, por-
que recuerdo la omisi6n, y la har6 constar.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Alg6n seflor Re-
presentante quiere hacer observaeiones al acta? (Na-
die pide la palabra. Es aprobada). Queda aprobada.
SR. GARCIA KOBLY: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La tiene S. .S.
SR. GARCIA KoHLY: Con motivo de las manifesta-
ciones hechas por el Sr. Gonzalo Perez. Dice que se
-acord6 colocar en primer lugar, para la discusi6n,.en
el dia de hoy. Yo quisiera que la Secretaria informa-
se en que lugar de la 0lden del Dia aparece ]a dis-
cusi6n de este.dictamen y que Secretario suscribe esa
Orden del Dia.
SR. GONZALO PEREZ: Aparece en la Orden del Dia
con el n6mero diez, y el *Secretario que la suscribe
soy yo.
El acuerdo adoptado fue que se tratara preferen-
temente el asunto.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): j Queda satisfecho
el Sr. Garcia Kohly?
SR. GARCIA KOHLY: Si, senior.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Se va,& dar lectura
A las comunicaciones recibidas.

(El Secretario, Sr. Gonzalo Perez, lee una comuni-
cacidn del Alcalde Muwvicipal de la Habana, suplican-
do un expediente que versa sobre concesion al Sr. Ti-
burcio P. Castafieda, para instalar y explotar" una
plant electrica en esta ciudad).

0R. PRESIDENT (PORTUONDO) : La .Cmara se da
por enterada,
SR. SECRETARIO (GONZALO Pi~EZ): (Leyendo):

"Habana, Febrero 28 de 1904.

Sr. President de la CAmara de Representantes.

Nefior:

T ngo el honor de comunicarle A used, A los efec-


tos del art. 12 de la Ley de Relaciones entire la CA-
mara de Representantes y el Senado, que en 6ste, y
en sesi6n celebrada el dia de ayer, se ha dado cuenta
con un Mensaje qule el Poder Ejecutivo ha dirigido
al Congress referente A la incompatibilidad que exis-
te -entre un articulo adicional al Reglamento del Co-
legio de Corredores de la plaza de la HIabana y el
articulo 74 del C6digo de Coimercio vigente, de cuyo
Mensaje le. acomnpaio copia field.
'Muy atentamnente ed. usted.-E;l Presidente, Do-
mingo MA1ndez Capote.-Jos6 Antonio Frias, Secre-
tario.-Manuel R. Silva, Secretario."

"AL CONGRESS.

Al disponerse por la Orden Militar nimero 79, se-
rie 1900. del extinguido Gobierno Militar de Cuba, el
restablecimiento del Colegio de Corredores de Co-
mercio de la plaza de la Habana, se previno en el
pArrafo primero de la mrisma Orden que ese orga-
nismo qiuedaba sujeto A las prescripeiones del Regla-
mento aprobado, por Real Orden del Gobierno espa-
iol, fecha 13 de Abril de 1883, para el funcionaniien-
to del que se suprinmi6 al cesar en esta Isla la sobe-
rania de Espafia, con pequefias omdificaciones, que
no alteraban lo sustancial de sus preceptos.
Ha tenido ocasi6n de enterarse esta Presidencia de
que el articulo adicional de dicho Reglamento esta
en contradici6n con el 74 del C6digo de Comercio vi-
gente; pues al paso de que por aqu'l se confirm la
exclusive intervenci6n que otorgaron A los corredo-
res colegiados, en todas las operaciones mereantiles,
los articulos 67 y 68 del antiguo C6digo de Comer-
cio, resuilta que por el 74 del imoderno, 6 esa el de
1885, vigente en la actualidad, se concede A los que
sean 6 no comnerciantes, del derecho de valerse 6 no
de corredores colegiados, aunque sin dar A los contra-
tos, -en estos casos, otro valor que el que naciere de su
foramn yle otorgare la Ley comnin.
Siendo el C6digo de Comercio vigente de fecha
posterior A la del Reglamentordel Colegio d eCorre-
dores de la plaza de la Habana, es evidence que el
articulo adicional qued6 anulado per el 74 del refe-
rido C6digo, y no tiene explicaie6n satisfactoria el
hecho de que por la Orden nfimero 79 del Gobierno
Miilitar de Cuba, expedida en el afio 1900, se hubiese
mandado A observer, en toda su integridad, el men-
cionado Reglamento, sin tomar en consideraci6n el
precepto del nuevo Codigo aludido, per el que se anu-
16 una de las principles parties de aqu6l; pero es lo
cierto que una y otra disposici6n se hayan vigentes
en la actualidad; como no debe prevalecer este esta-
do d cosas en material que reviste verdadera impor-
tancia para las transacciones de la plaza de la Ha-
ban y las demos de la Isla, el Ejecutivo tiene el ho-
nor de llamar la atenci6n del Congreso sobre este
asunto, recomendandole se sirva adoptar la resolu-
ci6n que time procedente, A fin de hacer desapare-
cer la indicada contradicci6n, ya nodificando, ya
anulando el articulo adicional de dicho Reglamento.
-Habana, 26 de Febreo de-1903.-Firmado.-T. Es-
trada Palma.-Hay un sell azul que dice: Presi-
dencia de la Repfblica de Cuba."

SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La CAmara se da
por ,enterada.


* *








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-- CAMERA DE REPREI, ENTANTES 3


SR. SECRETARIO (GONZALO P9REZ: (Leyen do):

CAMARA DE REPRESENTANTES.

Sefiores Representantes:

Deber principalisimo del Poder Legislativo es
abrir aimplio y favorable campo de consume a las
produccicnes del pais, procurando colocarlai en con-
diciones favorables para que puedan mantener la
conrpetencia en los miercados extranjeros con los ar-
ticulos similares de otras procedencias.
La celebraci6n de tratados de comercio que asegu-
ren ventajas reciprocas es uno de los medios para la
consecuci6n de tan laudable proipsito; pero es otro
tainbin, el procurar A todo trance que no se pongan
barreras fiscales especiales y arbitrarias que anulen,
en perjuicio de uno de los competidores, las ventajas
concedidas por la natuarleza 6 las obtenidas por la
inteligente y constant labor de los agricultores 6 in-
dustriales.
Por ambas causes reunidas, ha llegado nuestro ta-
baco A alcanzar universal renombre y 6 colocarse en
situacidn favorable para la competencia. Por desgra-
cia para nosotros, en muchos paises, y la Repiblica
Argentina puede servir de ejemplo, esa supremacia
lograda por *el concurso de las condiciones del suelo
y el trabjo afanoso de nuestros obreros, ha sido anu-
lada por la imposicidn al tabaco habano dederechos
diferenciales.
No pued aceptarse en buena doctrine econ6mica,
que continuemos consintiendo el mantenimiento de
esos derechos difercnciales que esterilizan, en part,
los esfuerzos laudables de nuestros productores por
mantenr el cr6dito de un articulo tan important de
nuestra producci6n, y precisa hagamos sentir a los
pueblos que tan injustamente nos dafian, que los des-
tinos y los intercses de Cuba estAn hoy en manos de
sus propios hijos, quienes no estin dispuestos A tole-
rar se agobien sus products con derecho diferencia-
les injustos y que impondrAn recargos anAlogos A las
procedencias de cuantos persistan en mantener tan
arbitrario 6 injusto fratamiento.
Por lo expuesto, los Representantes que suscriben
tienen la honra de proponer a la CAmara acepte el
siguiente
PROYECTO DE LEY.

Articulo 1.o--El Ejecutivo impondra derechos di-
ferenciales A las procedencias de cualquiera naci6n
que en la actualidad los tenga establecidos 6 que en
lo sucesivo los establezcas sobre Ja importaci6n de ar-
ticulos 6 articulo de producci6n cubana.
Articulo 2.-Los derechos diferenciales impues-
tos seran equivalents, en su cuantia, al tanto por
ciento con quo se graven Ics products cubanas A su
importaci6n, respect ,los do otras procedencias en
el pais al cual se apliquen.
Articulo 3.0-E.l Eecutivo comunicara al Represen-
tante de la naci6n interesada, con quince dias de an-
telaci6n, y publicandola en la Gaceta, la resoluci6n
de cunplir, respect de ella, el deber que esta Ley le
impone. Transcurrido este plazo, las Aduanas comen-
qarAn A hacer eefctivo el encargo.
Articulo 4.-Los derchos diferenciales serAn sus-
pendidos cuando se conozca oficialmente por el Eje-
cutivo la resoluci6n de haber sido suprimidos los im-
puestos por la naci6n que los tenga establecidos.


IArticulo 5.o-El Ejecutivo dispondrA que los C6n-
sules cubanos informen, dentro del plazo de dos me-
ses contando desde la publicaci6n de esta Ley, si los
Gobiernos cerca de los cuales est6n acreditados, tie-
nen establecidos derechos diferenciales sobre cual-
quir product cubano de exportaci6n.
Articulo 6.-'Los derechos diferenciales A que se
refiere esta Ley no comprenden dos benficios rcipro-
cos obtenidos por cualquier pais en las importaciones
de sus products A virtud de pactos comercialeis
Sa16n de la CAmara, Febrero de 1903.-Rafael
Martinez Ortiz.-Alfredo Betancorut.-M. Guti6rrez
Quir6s.-J. M. Govin.-Antonio Poveda Ferrer.-
Jos6 Rodriguez Acosta."

SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Acuerda la CAma-
ra tomarla en consideraci6n y que phase A la Comi-
si6n de Aranceles?
SR. LOYNAZ DEL CASTILLO: Pido Ja palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La tiene S. S.
Sn. LOYNAZ DEL CASTILLO: Sr. President: Me en-
acrg6 el Sr. Mendoza Guerra que le excusara en esta
sesi6n, porque tiene gravemente enfermo un familiar.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Asi se harA constar.
Se va A proceder A la discusi6n de los dictamenes;
en virtud de un acuerdo de la Camara, continda el
debate iniciado ayer con motive de las rifas y apues-
tas en el Jai-Alai, Continfla en el uso de al palabra
el Sr. Betancourt.
SR. BETANCOURT: Sefior Presidente: Esto es breve.
He tenido el honor, con elSr. Castellanos, de presen-
tar un.a enmienda al proyecto de ley que se estA dis-
cutiendo; tengo entendido que hay otras enm)iendas,
y pido que se lea el articulo 88 del Reglaemnto, pA-
rrafo segundo, para ver si presentAndose en esta oca-
si6n esa emiienda, procede que-se discuta.

(El Secretario, Sr. Rodriguez Acosta, lee el articu-
lo 88).

'SR. SECRETARIO (RODRIGUEZ ACOSTA) : (Leyendo):

"CAMARA DE REPRESENTANTES.

Habana, 4 de Marzo de 1903.

Los Representantes que suscriben proponent la si-
guiente enmienda al proyecto de ley sobre Jai-Alai:
A'rticulo 1.--Quda derogado el art. 354 del C6digo
general vigente A las demns disposiciones concordan-
tes, que serAn determinadas.
Art. 2.-El art. 356 regira redactado asi:
El dinero 6 efectos y los instruments y tiles des-
tinados a las rifas y loterias, caerAn en comiso.
Art. 3.0-Al articulo 1,700 del C6digoCivil se afia-
dirA:
S61o se estimarAn prohibidos los juegos y las apues-
tas que determine una ley especial sobre la mtateria.
,Art. 4.o-Una ley especial determinarA cuales son
los juegos y las apuestas que deban prohibirse y cua-
les seran toleradas.
Art. 5.-La ley referida en el articulo precedent,
sera redactada bajo estas bases esenciales:
1.a-1Bl juego y la apuesta s6lo podrAn realizarse
en locales determinados de antemano y sefialado de
un modo visible. En esos locales no sera permitida
la entrada A los menores de edad.
*


0 *







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTA-NTES


2.a-Sobre el imrporte del montante de los juegos
y apuestas se cobrara un.impuesto no menor del diez
por ciento, el cual percibirA el Mlunicipio, destinAn-
dole A obras de caridad y beneficencia.
3.-La autoridad, per si 6 por medio de sus agen-
tes, tendrAn entrada A todas horas del dia y de la
once. En estos locales no tendra persona alguna su
domicilio, ni habitarA permanentemente.

Betaneourt.-J. L. Castellanos."

SR. GONZALO P REZ: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Tiene la palabra
el Sr. Gonzalo Perez.
Sn. GONZALO PErEZ: ITe pedido la palabra, no en
contra de la enmienda, porque esto no es una en-
mnienda al proyeeto de ley que se discute, sino que,
a pretexto de presentar una enmienda A ]a Camara,
s ha presentado una proposici6n de leyque tiende A
modificar todo nuestro derecho penal y civil. Se qucie-
re deroagr el art. 354 del C6digo Penal modilcar el
355 y adicionar el art. 1799 del C6diqo Civil; y yo
recuerdo que per la Comisi6n de C6digos se acord6
nonibrar una ponencia, designandose al Sr. Gonz6lez
Sarrain para aue propusiera las modificaciones nece-
sarias A -esos C6digos. AdemAs, para modificar el C6-
digo Civil, es necesario que previamente se haga un
studio detenido y que no se pretend modificarlo
por nidio de n-a amal amada enmienda al dictamen
de Ia Comisi6n de C6digos; asi es, que yo sualico A
'la Presidencia que no lo admita como enmienda al
asunto que estamos discutiendo. porque no tiene ana-
logia de ninguna olase con dicho uroyeeto de ley,
sino que, por el contrario, se trata de modificar nues-
tras eyes, y los miismos autores de la laamada enmien-
da, estan convencidos de que no es tal lo que ellos
han nresentado. y voy A dem:ostrarlo ley6ndola. Dice
asi: (La lee.) Es decir, que los mismos firmantes em-
oiezan diiieenda aue como enmeinda al uroyecto deo
ley que se dispute recomiendan A la CAmara que
apruebe el proyeeto de ley que presentan, siendo asi
que ellos no pueden presentar proyeetos de ley que
han de pasar a las Comisiones resp.ectivas, y .entonces
cuando 6stas informien es que la proyosici6n tdm6a
el character de proyecto de ley. Por lo tanto, insist
en un ruego A a Presidencia para que, puesto que
no se ajusta al Reglanento, no la admit como en-
mienda :al dictam'en que se estA discutiendo.
SR. CASTELLANOS: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENT. (PORTUONDO) : Tiene la palabra
su seiloria.
Sn. ,CASTELLANOS: Me creo obligado A dare una
exnlicaci6n a Ja CAmara, para convencerla de que
s6iol de nna manera sugestiva y canciosa es como mi
distinvuido amiigo y compafiero el Sr. Gonzanlo P6rez
trata de oponerse A la enmienda nuestra que eis una
verdadera enmiienda al dictamen puesto A discusiOn.
E dictamen presentado A :a CAmara, pide tamibi6n
rodificaciones en nuestro C6digo Penal en su part
fnndaniental y sustaneiosa, y tambi6n solicit modi-
ficaciones en el C6digo Civil en parte esencial de la
contratacion. Mi tesis result, vues, muy sencilla. El,
artiulo del C6digo cuya modificeai6n se propone a
la OCrriara dice asi: "Articulo 1800. No se cnoside-
ran nrohibidos los juegos uoe contribuyen al eierci-
cio Cel cuerpo, come son los que tienen per objeto
adiestrarse en el juego de las armas, al juego de pe-
" lotas, etc., etc." Este articulo estA vigente, porque no


se ha derogado, y en l1 se dice, concordAndolo con el
1799, que es licito apostar A los juegos que son lici-
tos, dejando A la autoridad judicial la limitaci6n de
la apuesta, vista s6lo en el case de contienda entire los
apostantes. Si nosotros aprobamos el articulo, la base
propuesta quedarA modificado el articulo del C6digo
Civil, ,en qeu se otorga A la autoridad judicial limitar
la facultad de Iim;itar la cuantia de las apuestas. Si
eso se dice, come es evidence que lo express el C6-
digo Civil.....
SR. GONZALO P REZ: No lo dice; vianse los articu-
les 1800 y 1801. del C6digo Civil.
SR. CASTELLANOS: Dice el articulo 1801: 'ILa au-
toridad judicial puede, sin embargo, no estimar la
dnmpnda cuando la'cantidad que se oruz6 en el jue-
go 6 apuesta sea excesiva, 6 reducir la obligaci6n.
Dice el articulo 1799: "C6lo se cinsideraran pro-
hibidas las apuestas que tienen anaogia con los jue-
gos prohibidos." Las carreras de caballos y los juec
gos de pelotas no son juegos prohibidos en este C6-
digo Civil, son precisanente calificados de licitos,
permitidos con arreglo al articulo mil ococientos.
Todo el sistema vigente establecido .en el C(digo va
A ser modificado en .esa 1 y estableciendo que las
apuestas m)utuas no podran ser sine de dos pesos, con
lo cual e limitan y derogan esos articulos antes invo-
cados por mi.
Despues, en cl dictamen, se proponent otras modi-
ficaeiones del C6digo de Comercio, al extreme de pro-
hibir el conitrato mercantile diciendo que nadie podra
ser corredor en dos juegos y en las apuestas, que nin-
guno podrA aceptar mandate para jugar per otro,
sino que serA necesario que el jugador concurra al
propio sitio en que se juega y que 61 mismo haga
las apuestas. Y eso equivale A modificar el el C6digo
de Connercio, que reconoce y legisla ell mandate mer-
cantil en estos extremes determlinadamenteo, de tal
manera, que lo prohibido en es proyecto de ley se
hace todos los dias en la Bolsa, en donde sc juega,
en donde so realizan, con sus propios verdaderois
nombres, contratos de juego y apuesta. Es decir, que
los articulos del proyeeto, sin declararlo de una nra-
nera expresa y franca, temiendo los efectos consi-
guientes, se hacen las cosas de soslayo, disimulada-
mnente. Asi se deroga y altera el C6digo Penal, el C6-
digo Civil y el C6digo de Comereio en parte esen-
cialmonte sustantiva de ellos. Por consiguiente, la
enmienda nuestra que de una manera clara y pre-
cisa dice cuales articulos deben quedar derogados y
cuales deben ser modificados, no es mas que una en-
muienda A este proyecto de ley puesto A discusi6n en
la Camara.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La Presidencia en-
tiende que lo que han presentado los Sres. Castella-
tnos y Betancourt son una series de enmiendas A di-
veirsos articulos del dictamen, unas modificando y
otras adicionandoios. En esa virtud, para ponerlo A
discusi6n en una forma ordenada, se presentara el
primero de los articulos con el concordante primero
de las bases aceptadas de la Comisi6n informadora.
Se pone, pues, A discusi6n el primer articulo de la
enmienda A la cual se Ie va A dar lecture.
SR. MARTINEZ ORTIZ: Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su seinoria.
SR. M.'RTiNEZ ORTIz: Para rogar A la Presidencia.
que estando dentro de Ja discusi6n de un dictamen,


* *


* 4







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- OAMARA DE REPRESENTANTES


continuemos el debate del mismo. puestq que los ar-
ticulos de nuestro Reglamrento asi lo disponen.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Sirvase S. S. citar
el articulo de nuestro Reglamento.
SR. MARTINEZ ORTIZ: El articulo noventa y dos del
Reglamento, es .el que yo invoco.
SR. BETANCOURT: Pido la palabra para una acla-
raci6n.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su scfioria.
SR. BETANCOURT: El Sr. Martinez O'tiz tendria
raz6n si se hubiese puesto & discusi6n el dictamen de
la Comisi6n de CUdigos por bases y por articulos; pe-
ro se ha puesto A discusi6n en su totalidad.
SR. GONZALO PNREZ: Yo 'e rogaria al Sr. Betan-
court leyera el articulo del Reglamento que dice lo
que acaba de referirnos.
SR. BETANCOURT: El articulo ochenta y ocho. Yo
creo que el senior Presidente tiene *raz6n. Puede dis-
cutirse por articulos.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : La situaci6n es la
siguiente: Se ha presentado un dictamen que ha sido
sometido discusi6n. Segin el articulo ochenta y
ocho se admitirAn las enmiendas A los dictamenes has-
ta que empiece la discusi6n. Se ha leido la enmienda
en preferencia, y concuerda cada una de ellas con
los articulos del dictamen. Asi que la Presidencia
estima qeu es la mejor forma que puede ponerse a
discusi6n.
Por tanto, la Presidencia pone a discusi6n la pri-
mera enmienda prosentada concordando con el ar-
ticulo primero del dictamen.
*SR. GONZALO PREZ: Le ruego a la Presidencia se
sirva ordenar la lectura del primer articulo del pro-
yeeto y la primera base de la enmienda presentada,
a ver si hay alguna analogia.
SR. PRESIDENT (PORTUCNDO) : Los sefiores autores
de la enmienda indicarAn qu6 articulo han querido
referirse en el primero de la enmionda. Si no se refie-
re a ninguno, sera adicional.
SR. BETANCOURT: Yo no la tengo aqui A la vista.
E'stAn en la Mesa, nes tendremlos que atener al in-
forme del Sr. Secretario.
'SR. \lARTiNEZ ORTIZ: Pido la palabra para una
cuesti6n de orden.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su sefioria.
SB. MiARTINEZ ORTIZ: Ruego A S. que haga leer
el articulo noventa y dos del Reglamento, 6 si me lo
permit, lo leer6 yo.
SR. PRESIDNETE (PCRTUONDO): Puede hacerlo su
senoria.
SR. iMARTINEZ ORTIZ: (Lee el articulo.) El Regla-
mento, pues, determm:na que ,los dictimenes serfn dis-
cutidos en su totalidad antes que las enmiendas, que
es comno se ha puesto a discusi6n el dictamen de la
Comisi6n de C6digos, y pre'isamente el seuor Betan-
court estaba en el uso de la palabra consumiendo un
turn en cotnra de al totalidad de ese dietamen.
SR. CASTELLANOS: Sefior Presidente: M\e conviene
hacker a S. S. la advertencia que nadie ha pedido la
discusi6n de las enmiendas, sino que se lean.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Lo que propone el
Sr. Martinez Ortiz es que continfie la discusi6n del
dictamen en su totalidad?
SR. MARTiNEZ ORTIZ: Si, senior, con arreglo al ar-
ticulo noventa y dos.


SR. CASTELLANOS: Para una aclaraci6n, pido la pa-
labra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
su seforia.
SR. CASTELLANOS: j Queda entendido que esth pre-
sentada la enmienda?
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Si, senior. Tiene la
palabra el Sr. Betancourt.
SR. BETANCOURT: Supongo que los sefiores Repre-
sentantes tcndrin la bondad do otorgarme su aten-
ci6n, sin necsidad de hablarles de la Ley pllaItt. Esa
es una de la cosas que mis nos conmueven, y cuyo
nombre no se puedo ,invocar sin que cause indigna-
ci6n, y como es consiguiente, sin que le prcstemos
atenci6n necesaria.
Ayer qued'bamos -en el moment en que nuestro
distinguido compafiero el Sr.,Gonzalo Perez, suplica-
ba que se leyese el informed del que en aquella 6poca
era Secretario de Estado y Gobernaci6n.
S8. GONZALO PEREZ: (Interrumpiendo.) De la Se-
crretaria de Estado y Gobernaci6n.
,SR. BETANCOURT: (Continmando.). Supongo, senior
Gonzalo P6rez, que llevaria el asentimiento, la con-
formidad y el sello de la autoridad del que entonces
era Secretario., porque yo no he usado con double in-
tenci6n el epiteto, sino que, como.era natural; lo que
salia de la Secretaria llevaba la sanci6n del que des-
em\pefiaba el cargo de Secretario de Estado y Gober-
naci6n Dr. Diego Tamayo.
Los actos de aquel alto funcionario no han causa-
do estado, ni han okligado de ningfin modo al pais,
porque el Gobierno Miilitar no tuvo por convenient
resolver favorable ni desfavorablemente, y asi qued6
en suspense, sin que ello, por tanto, obligue ni al
pais ni al Gobierno cubanos. Y basta esto h la histo-
ria political delSr. Tamayo, como una ejecutoria de
sus honor y de sus buenos deseos en aquellos momen-
tos; pero no he podido enterarme de otros particu-
lares, en su oprtunidad. Cuando el Jai-Alai crey6
lesionados sus derechos en cualquier form!a, acudi6
al legitimlo de defense, se dirigi6 6 la prensa, repar-
ti6 impresos, hizo cuantas diligencias crey6 conve-
nientes para ver de conseguir que no se le turbase
en la posesi6n de esos derechos, y que la Camara
de Representantes de Cuba no fuese guiada por nin-
gfin resenti.miento de hostilidad, sino que, inspiir6n-
dose fnicamente en los preceptos de la ley, discer-
nli!ese la correspondencia de aquel derecho a quien
legtimamente le correspondia.
Recientemente, como para refrescar la menioria,
un periidico de much circulaci6n, La Lucha, hoy
mismD public todo lo relative al asunto que estaba
condensado en un folleto que lig6 a manos de todos
los sefiores RepPesentantes, y en el cual se estipulan
todos los 'derechos y deberes del Ayuntamiento, res-
pecto h la Empresa, para que no se pudiera career que
los empresarios obraran caprichosamente, fueron ob-
jeto de un privilegio sin mrs base que el favoritism
de la autoridad del Gobernador Militar de Cuba, y
entire otras razones, para que se entendiera en virtud
de su6 clAusulas, de su6 contratos, ellos estaban en
posesi6n de ese dereelio. Realmente, en cierto sentido
ya la concesii6n ha teniod algunas omdificaciones; pe-
ro ellas estin pendientes de apelaci6n, por reclamia-
ciones de los que se creen lastimados en slus derechos,
y todavia el Ejecutivo-no ha resuelto en lo relative
al asunto.
Ya convino conmigo nuestro distinguido compa.


5 0







. 6 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


fiero el Sr. Govin en que no se trataba de que desapa-
roi.era el frcnt6n de ninguna manera, sine fnica-
mente de que quedaran suprimidas las apeustas, es
deoi),' la primcra proposici6n radical respect A las
apnestas, porque como decia nuestro amigo el senior
Castellanos, aunque esto sea adelantar concepts de
esa enirn.enda, eso es una modificaci6n clara y termi-
nante del C(digo Civil. Aihora queda reducida la
cuesti6n a suis verdaderos trm'inos. Ese juego se en-
cuentra comprendiido como juego de pelota en el ar-
ticulo nril ochooientos del C6digo Civil; por to tanto,
es uno de los que estAn tambi6n consignados preci-
sanimente en. el libro cuarto, titulo doce de dicho Cuer-
po legal, y que comprende cuatro capitulos, 6 sean
los ccntratos aleatorios 6 de suerte, que estA en el
prilmero; en el segundo los juegos y las apuestas, es-
tando en el tercero el contrato 'de 'seguros, y por f1l-
timo, 'pn el cnarto, el de la renta vitalicia.
eHTemos de ver si se dirige 6 no esa disposici6n del
C6digo, adaptandola t lo que propone el Sr. Govin,
que miodifiea en cierto modo la Corrsion de C6digos,
cuando dicee que no deben suprimirse por complete
las apuestas, sino en consonancia y consecuencia con
esos preeptos, rebajando la apuesta A un limited ver-
daderamente prudencilal, que los perimtiera, sin que
eso fuera nn ataque la 'ley ni siquiera la omral,
el ir A esos juegos y hacer esa clause de apuestas. Sera
convenient, sefiores RRpresentantes, no solamentle
para los quo nos dedicamos por deber A las tareas le-
gislativas, comprendiendo nuestra honrosisima m;i-
si6n, sino para refrescar la memorial de aquellos que
por nuestra profesi6n estamos obligados, y no obs-
tante, confrecuencia olvidamos cuando menos el or-
den cronol6gico de elllos, y tenemos necesidad de
rbustecer nuestio criteria, do acudir al texto para
confrontar cuil es el articulo que corresponde A la
cita. legal.
El C6digo Civil tiene cuatro libros, y en su titulo
doce trata de. cuatro capitulos de la disposici6n ge-
neral de los contratos aleatorios, del de seguro, del
juego y de la apuesta y de la renta vitalicia, porque
ya el titulo trece viene hablando de las transacciones
y compromiisos, y no guard ninguna analogia con
este contrato, de suerte, 'es decir, de aqu6llos nue por
ser aleatorios se determinan por .algo, que depend
de un acontecimniento incierto 6 que ha de ocurrir en
tierino indeterminado.
Dice el articulo 1779 del C6digo Civil-antes ten-
go que leer el 1798, que dice: (Lee.)-Y aqui, como
complement y aolaraci6n express el 1779: (Lee.)
Pero ambos articulos vienen contray6ndose A los jue-
gos de suerte, de envite, 6 de azar. Ahora probemos
que el juego de pelotas no es un juego de envite ni
azar. Dice el articulo 1800: (Lee):
SR. GoviN: En qu6 se adiestra el que va A jugar
su dinero al Jai-Ailai?
SaR. BETANCOURT: Yo espero, senior Presidente y se-
fiores Representantes, que el Sr. Govin que me inte-
rrumpe con freleuencia, que el Sr. Govin, que viene
haciendo en la prensa una campafia formidable con-
tra la Empresa del Jai-A'lai, nos proporcionarA el
placer de oir luego su autoribada palabaa, y que al
efecto, habrA solicitado ya un turno A favor, y en 6.
nos expondra con la ilustraci6n y elocuencia A que
nos tiene aostumbrados, todos los arguments que
terWa por convenient en pro de sus pretensiones.
El articulo 18000 dice: (Lee.) Bueno es decir que
d no pueden de ninguna manera prohibirse los juegos
*


que tengan por objeto adiestrarse en el use de las
arnias, contribuir A que se disponga de mayor fuerza
y dar mayor agilidad al cuerpo; en una palabra, to-
dos los juegos de sport, aquellos que contribuian A
que fuera verdad el aforismo latino: "Ments sana in
corpore sano, es decir, para star fuerte el alma, es
necesario que lo est6 previamente el cuerpo; por otra
part, esos juegos y ejercicios vienen a ser la salva-
guardia de la propia persona, para poderse defen-
der de los hombres pendencieros; cuando estos sepan
que so han de encontrar con un coraz6n que sabe
defender su honor y un brazo que lo sostenga, enton-
ces scran much mis respetuosos. Do suerte, que vie-
nen A ser hasta garantia para la propia persona. Y no
podia ser que en nuestros dias de gran civilizaci6n,
e'n quoe s rinden intensos homenajes ai las ciencias, se
pro;ibieran esos juegos; y aunquo parece una cita
un poco estrafalaria, rcmontandonos A aquellostiem-
pos antiguos, veremos A la antigua, Grecia y Roma
que prcstaban especial atenci6n A estos ejercieios.
Asi, por ejemplo, en Esparta, los niiios que nacian
d6biles se les arrojaba desde el monte Taigeto, como
ofial de protest de aquella region fuerte y viril, los
hombres que volvian de la guerra con honor, con es-
cudo 6 sobre el escudo, eran recibidos con toda clase
de agasajos.... (A plausos).
HIabia, como sab6is vosotros, sefiores Representan-
tes, que gozais do fresca memorial y recordAis lo que
se ensefia en el bachillerato y -en las ensefianzas supe-
riores; y aprendisteois en las hojas del gran libro de
la Historia, que es la maestra supreme fle la huma-
nidad, 'recordardis que hubo on Grecia los juegos
olirripicos instituidos en Elidor, una ciudad qne hoy
se llama Miraka, y se consagraban, para observer
miejor todas las prescripciones que tendian A desarro-
llar ai los hombres, dindoseles prem'ios y eran man-
tenidos A semojanza de los juegos florales europeos,
por los mismos heroes 'Celebrfbanse esos juegos en
Ollimpia, que tom6 su nombre del Olimpo, montafia
de tres mil metros de altura, situada entire la Tesalia
y la Macedonia. Da ahi proceden las olimpiadas, y
se repartian cada cuatro afnos, durante los cuaels,
en lo politico, servian para maracr las eyes de un
period A otro,
SR. VILLUENDAS (FLORENCIO) : (Interrum piendo.)
El mismo tiempo que dura aqui una legislature, du-
raba una olimpiada.
SR. BETANCOURT: Cualro ailos, lo mismo que una
legislature; estA bien. No solamente habia los juegos
olmpicos, que son los mas conocidos, habia,-y supli-
co A mis compaferos que cuando yo sufra una equi-
vocaci6n, me la hagan ver, y si hago una cita err6nea
6 prcnuncio un falso nombre, como no tengo mala
voluntad, sine que mi memorial no me ayuda, les agra-
decer6 que me rectifiquen tales errores,-habia otros
juejos que duraron desde el afio 776, antes deo Jesu-
cristo, hasta el ailo 392. Esas fiestas tenian otras de-
nominaciones. Tamnbi6n se 'lamaban istmicas las que
se celebraban en honor del dios Neptuno, en Corin-
to; viameas, las que se tributaban A IHlrcules, y piti-
cas las destinadas a congratular a Apolo. Eran se-
mrejantes A torneos en honor de la fuerza y de la be-
lleza; implantanodse tambien en aquella Roma sa-
grada, en cuya excelsa elocuenoia, sabias leyes y gran-
des heroicidades aprendinmos el camino del derecho
y del honor, porque sus hijos fueron los que nos en-
sefiaron & luchar y f morir por la libertad y el pa-
triotismlo. (Aplausos).


* 0







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES 7
_~... __. _I.t _. ___


No podemos desdefiar las lccciones de la experien-
cia, aunque aunque algunas veces parezea petulante
el acudir A los antiguos registros de la Historia, para
tomar de ella los moldes y la orientaci6n del camino
do nuestra vida modern. Asi advertimos que las na-
clones pueden ir copiando do otras sus grandes lel-
yes, haci6ndolo Ronma de esa Grecia, armoniosa como
un cantico 6 .inmortal oomno la gloria, y que en sus
brazos de marmonl retuvo y sofoc6 los anholols mas
espl6ndidos del alria .latina. (Prolongados aplausos.)
'SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra para
cuesti6n de ordcn.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Tiene la palabra
el Sr. Villuendas para una cuestion de orden.
'SR. VILLUENDAS (ENRIQUE): 4 Con mo tivo de qu6
es este extraordinariamente clocuente discurso del
Sr. Betancourt? Porqne yo acabo de llegar y no s6
do qu6 so trata. (Risas y aplausos.)
SR. LA TORRE: Do las corridas de toros, Sr. Vi-
lluendas.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Se trata de las
apuestas del Jai-Alai; pero para la mejor inteligen-
cia de sus argnmentos, el Sr. eBtaneourt esth refi-
riendo algunos pasajes hist6rcos, para demostrar la
conveniencia de algunos juegos.
Continfla en el uso de la palabra'el Sr. Betaneourt.
iSR. BETANCOURT: Yo procurar6 concretarme al
asunto, y ser6 breve, en atenci6n Alas deferencias ex-
quisitas que la Cimara ha tenido conmigo, para que
no se me pregunte, con raz6n, si estoy haciendo algu-
na dis'ertaci6n hist6rica. Con mas 6 menos acierto,
vuelvo, pues, al punto que se debate, que es el Jai-
Alai.
Ioe Ireido oportuno hacker esta aolaraci6n para que
no so crea quo al recorder estas citas hist6ricas lo ha-
go solantentc para alardear de una erndici6n A la vio-
leta, pues ellas que las conocen los alumnos qeu asis-
ten A las aulas de nuestros Institutos, y lo saben to-
dos y cada uno de los sefiores Representantes, no
obstante .de sus ocupaciones tan complejas verdade-
ramente ajenas a estos pasajes didActicos y que no le
permiten, algunas voces, ni siquiera distraer su tiem-
po en estas disquisicones.
No es la primer vez que nnestros C6digos, 6 sean
los espaioles, que son en realidad los quo estin vi-
gentes, vienen refiriEndose a los juegos y a las apues-
tas de que trata el capitulo segundo del libro IV, ti-
tulo doce del C6digo Civil; hay, ademAs, na prag-
miAtica del 16 de Octubre de 1771, que los regular, y
nuestro C6digo Penal, en su articulo 354 mis tarde,
y el C6digo Civil en sus articulos desde el 1798 hasta
el 1801 inclusive, no ha venido mas que A darles for-
ma, mis complete, mis grande en resalidad. C se
dice de las apuestas, descartado el concept que aqui
pueda tenerse, y abolida la idea de que nosotros po-
damos, ni quramos, ni lo intentemos, desfacer como
un simple castillo de naipcs al front6n del Jai-Alai
que se levanta en la calle de Concordia; queda re-
ducido todo A esta conclusion: el coloso Representan-
te, Sr. Govin, ha entendido que hay una inmoralidad
permanent en nuestro pais, permiti6ndose las apues-
tas considerable del Frontdn Jai-Alai, en el cual se
cruzan por valor de un promedio semanal de sesenta
A setenta mil pesos. Dicho parece como una atarjea
abierta, por donde desaguan todas las inmundicias
de la ciudad de la Habana, y al que concurre el obre-
ro, el dependiente, el hombre pfiblico, el sabio como
el ignorante, todos, .de igual manera, a dejar sus aho-


rros, la savia de su vida; y nadie dispute que cs pre-
ciso poner A tal calamidad un cord6n sanitario, un
muro de contcnciin; porque lo que es mias triste no
es ya qeul o hagan los particulars, sino que vayan
las autoridades mismas a consentirlo yaplaudirlo.....
(Jli.y bien.) Esto, a primera vista, come argument
do efeto, es indudable que parece incontrovertible.
Pero, sefiores, nosotros nos hemos encontrado con
esa, como con otras impurezas de la realidad, y do su
existencias no somos responsables. El Gobierno cu-
bano, de.l cual formamos part en nuestro caractcr
de 'legisladores, advino con la Rcpfiblica el glorioso
20 de Mayo. Lo anmamos. yle dimos nuestra sangre do
nuestra alma y toda la vida y los suspiros de una
generaci6n nueva. No responderemos antei la Histo-
ria del arrastre de cuatro siglos de coloniaje, ni de
que caiga on el libro de la Repfiblica, como si fuera
una mancha para ella, el haber aceptado lo 'que la
fatalidad cl imipuso, y que nosotros, en el fondo de
nuestras alnuas, rechazamos..... (.ll, bien.)
Esa, como otras, porque el Gobernador Militar, la
critical de cuya doimnaci6n y de cuyos actors no es
hibil ni pertinente siquiera hacerla en estos momen-
tos, no realize grandes otiras morales, acaso por la
forma en que se hacian. Quizas en otro orden dei
ideas hubo defieicncias por la falta de energies en
determinados moments, de los hombre sque rodea-
ban al General Wood, por no tender nunca el valor
civico de decirlle que lo ordenado era un mal para
el pais, que no seria bien recibido por la opinion pu-
blica.
Hay que convenir on que, apart del character im-
pulsivo do aquel hombre esencialmente military, te-
niamos el discutido civismo de aquellos Consejeros
que le rodeaban, para dimitir, poniendo en sus mna-
nos los cargos que se desempefiaban, por la volun-
tad del Czar, y decirle: 6 used hace eso, que mi leal-
tad le aconseja, 6 me retirar. (.11,, bion.)
De suerte que, sin que tratemos d eatenuar Jo que
hacia ese Gobernador Mi'litar, es lo cierto que mu-
chas de las cosas que hizo no merecen cinsura 6 cri-
tica several. Lo triste es que nos eneontramos con una
especie de legado ffinebre, on el cual tenemos que su-
frir, llagada el alma, pues esos preceptos rcgiran has-
ta tanto que lo deroguemos por los procedimientos
que nos da la ConstituciOn vigente y nuestras leyes.
El Jai-Alai fu6 una do esas conceesiones. Qu6 cul-
pa tenemos nosotros de que, no s6lo se limitara el Go-
bierno interventor a dar la conccsi6n, sino queo en
un pais latino 6 impressionable, muy generoso como
este; pero que, como todos los paises, tiene su debili-
dad y sus yerros; qu6 culpa tenemos nosotros de que
aquol Gobernador M1ilitar no se liimtara, repito, a dar
ila concesion, sino que iba a fomentar, a darle esplen-
dor, A la fiesta con sir presencia, tomando part on
aquellos uegos y sus apuestas ? I Qu6 podremos hacer
sino deplorar que nuestro pobre pueblo, pobre en el
sentido ed bondadoso y sano, acudicse alli, imitando
la conduct de su gobernante, military?
Pues si los de arriba, los que deben dar el ejem-
plo, los directors, los jefes, faltan en un todo a la
Icy 6 & la moral, jc6mo no haeian de hacerlo sus su-
bordinados?
C6mo se puede exigir A los primeros* capacidad
moral para hacerse obedecer, si dan un mal ejenimlo
A los segundos, rodeandolos de una atm6sfera noci-
va, ensefiondolos a realizar actos impropios en lugar


* 0







S 8 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


de ensefiarles un camino do trabajo, de paz y de hon-
radez? (Muy bien.)
Las apuestas deben ser limitadas, dice el dictamnen
de la Conrisi6n, rectificando en cierto mode lo pro-
puesto A nuestro distinguido amigo .el Sr, Govin, que
pedia la supresi6n total do aqu6llas. Bueno, pero, jes
que cuando se hizo 'la coneesi6n, no se trat6 de limi-
tar dichas apnestas A tal 6 cual cantidad ? No. Eso
_queda al juicio de los que van alli A jugar. Y todos
los sefiores Representantes saben, que en la IIabana
hay muchos garitos, y no m:e creo en el deber de de-
nunciar, porque mis funciones son legislativas y no
policiacas. 'in ellcs se juega A todas las horas del
dia y de la noche, y acuden todos los que quieron ir,
hombres honrados, padres de familiar que van A co-
entetr alli faltas de las quo quizis mAs tarde se arre-
pientan. Y pregunto yo: les que acaso el Estado ha
de ejercer funciones do tutela tasta en los mis peque-
fos detallos de la vida? Es que, A pesar de tenor 23,
30, 40 afios y poder Jlenar funciones legislativas y
electorales, necesitamos quo el Estado vele por nos-
otros hasta el punto de evitar que vayamos A jugar
nuestro dinero? bEs que el hombre aqui no tiene
m'6s que el temor del C6digo, de Ja ley penal, y s6lo
t"ata de no caer dentro de ella, sin pensar en nada
elevado, ni tener nunca en cuenta los dictados del
coraz6n y de la conciencia? Es que acaso se necesita
prohibir today case de apuestas para evitar quo se
juegue, 6 que haya hombres capaces de olvidarsoe de
lo nirts eleinmtal, para ir A encenagarse en ese juicio,
ya que la ley no le ha obligado A entrar en la senda
del vicio y de la maldad ?
SR. MARTINEZ ORTIZ: Con esa teoria, viviriamies
on el cielo.
Sn. GONZALO PfIREZ: Con esas toorias no necesita-
moes ni presidios, ni cArcels, ni policies.
SR. GOViN: iNi del Limbo!
SR. BETANCOURT: Se me di&ra que este es el campo
do 'a teoria. UDes.de mi sitio oigo decir A mi alrededor
en estos mismos instances, que se debe privar lo no-
civo eni lo absolute, porque si la responsabiliidad se
deja s6lo a la capaedad y conciencia individual, la
Ley no tendria raz6n de ser, n:i debian oristir poli-
cias, presidios ni cArceles, y entonccs viviriamos en
un pais de Angeles. No. Yo s6 que estamos .on un sue-
0lo deo homb res. Pero acaso se pretend career y decir
que es necesario suspender las apuestas para evitar A
las personas circunspectas el que jueguen? Y se dice
que debe suprimirse el corridor. Pues tal agent, por
Jo que A m.is noticias ha. legado, y debo manifastar,
dando mi palabra honrada, y no por vanes alardes
de mojigateria, quo no me he acereado ni por los al-
rededores del Jai-Alai, y por tanto, desconozco el
mecanismo interior de ese juego y de esas apuestas;
pero, por lo que se me ha dicho, he venido A com-
prender quo ese corredor que se supreme viene A ser
una especic de encargado de -evitar quercllas, ontre
los que) pactan sin testigos. iY puede sostenerse de
otra nanera que so hagan las apuestas mutuas sin
dichos intermediaries? gEs que hay quien sostenga
que suprimiondo los corrcdores podrA ovitarse que
se efect6e In apuesta mutual? No. Eso no hay quion
lo evite. Tal 6 cual persona puede jugar a los blancos
6 A los azlfles, y al hacerlo no tendrAn mAs garantias
qise la caballerosidad de ambos, y el que pierda, buen
cuidado tendrA de pagar A su contrario el imported
ao de lo estipulado, tan pronto como sea un hecho la


ternniaci6n del juejgo. y se haya decidido quien es
el ganador y quien el perdidoso.
Pero estimo que, en realidad, la CAmara, y ya que
digo esto voy A citar un argurmento formidable, usado
por .mi distinguido anamigo y compafiero Sr. Castel a-
nos, quo puede ya copiarse, porque 61 lo ha hecho pi-
blico: "En realidad, eso vendria a derogar todo el
C6digo Civill."
WAqui algunos sefiores Representantes han acogido
con cierto asombro el oir una onmienda en que se
pedian reformas del C6djgo Civil y Penal. Y aun
admritiendo la hip6tesis ,de que eso fuera cierto, de
que con respect A la admisi6n de la ,enmienda por
la Mesa, oel Presidente ha dado pruebas de una gran
benevolcncia, y yo correspondi6ndo'le, debo hacer,
y hago pfiblica esta declaraci6n: que es cierta *esa re-
fo'rnia. Y lo es tambin, que en el informed de los se-
fiores do la Coimsi6n de C6digos, se ha sostenido, con
6stas 6 aquellas deficiencies, lo que proponent los se-
fiores Viluendas, Martinez Ortiz, La Torre, Portuon-
do yGovin, y que no vienen on realidad A ser sine lo
mismlo: incurrir en el defecto que nosotros sefiala-
nios, porque no podia continuar ya el C6digo Civil
rigiendo en sus articulos 1800 y 1801 si esas bases
prevalecian. Eso es indudable. Aqui se dice que las
apuestas quedar6n limitadas; y en iltimo case, cuan-
do haya una demand y so ventile en los Tribunales
de Justicia, las dos parties acudirAn A la autoridad
competente, que es el juez, quien sefialara come tipo
m:6dico de indomnizaci6n, io que puede dar un padre
cual? En qu6 moemnto puede un juez venir en co-
de fo iimi;li, prudentem.ente.
SY quin6 aquilata, quiin pesa la fortune do eada
nooimjiento de que un individuo puede disponer de
cinoc imonedas, y en otros, gastando veinte, no haya
gastado mAs que una miseria, en relaci6n con la for-
tuna del dia, 6 la que disfrute?
Eso mes realmente baladi; aqui tenemos que tender
A otra clase de consideraciones, sefiores Representan-
tes, para que no se crea de ninguna mantra que esto
constiuy6 un privilegio.
Yo comprendo, por ejemplo, que los partidarios
de las lidias de gallos, los fervorosos amigos de esa
costumbre cubana, suprimida por el inteoventor, cla-
men al cielo y pidan la.igualdad de derechos, en cier-
to mode, porque entienden que esa gracia no se los
da. Pero los gallons no se dejan de jugar, porque exis-
ta en Cuba el Front6n, lo mismo que sucede con la
loteria, independientemente de los -gallos y sin el
Front6n podriamns tender la Loteria, y viceversa. Si
el Gobierno de Wood no hubiera suprimido las lidias,
el cubano so habria encontrado con ese legado de la
Intcrvenci6n, ytendria que aceptarlo, sin perjuicio
de modificarlo 6 alterarlo, vali6ndose de los medios
quo sefiala la ley.
Pero no hagamos de eso, por sistema, una especie
de lugar que debe mirarse con prevenci6n y con odio,
olvidando qu una carta del General Wood di6 per-
para levantar los muros, muy costosos por cierto, y
para radicar en Cuba, y contraer compromise con el
pfiblico. D'espuks de todo, las costumbres son las fuen-
tes de las leyes: ellas determinan A veces los actos in-
dividuales y colectivos de un pueblo.
.Si -el Gobierno '1;irt.ai mand6 ciertas cosas que se
hicieron, es indudable que nos idspuso otras: 61 no
ha mandado que en neustros olAsicos bailes sustitu-
yamos el vals tropical, cadencioso y ritmico, por un
"two steps" ex6tico 6 inarm6nico, que nadie entien-


0 *








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


de; y sin embargo, nosotros mismos, cuando no figure
aquella pieza en el -programa, la pedimos; 61 no ha
ordenado que nosotros introduzcamos palabras extra-
fias y Asperas en uestra sup6rflua lengua castellana.
Y acordandonos ahora de 'nuestras hermosisimas
mtujeres, tampoco ha ordenado en ningfin bando mii-
litar que vayan por las calls acentuando el mode de
caminar, dando al cuerpo tun compAs voluptuoso que
excita los sentidos y despierta familiares tenta-
ciones.
,Somos nosotros mismos, es nuestro modo de ser,
nuestra idiosincracia, nuia debilidad ing6nita, la que
nos arrastra A esos lugares sin que podamos culpar a
nadie de tales flaquezas; pues, come dijo sor Ines de
la Cruz:
"iD6nde hay humor mAs raro
que el que, falto de consejo,
61 mismo ,empaiia el espejo
y siente que no este claro?"

No debemos aqui proceder ligeramente, ni hacer
las cosas dejAndonos 11evar por las impresiones del
moment, por la sugesti6nu de u nperi6dico A euyo
frente se hall un distinguido compafiero. El esta en
una situacidn especial, colocado en una situaci6n ex-
cepcional, porque 61 tuvo hasta un lance violent que
puso en grave peligro su vida. Es cierto que no so
trata aqui de una cuesti6n de amor propio, que s6lo
quiere probarnos el .Sr. Govin, y esto es leal y caba-
lleroso demostrar que viene A hacer bueno en la CA-
mara con su voto Io que sostiene on El M1indo? No
hagamos cuestidn de partido lo que, afortunadamen-
te, no es asunto politico, ni aspiraci6n de ninguna
banderia.
Es una verdadera obsesi6n el decir que con esto
se lesionan derechos del cubano, cuando ellos la han
obtenido, a virtud de concesiones hechas por autori-
dades competentes, con todos Ips trAmites que las le-
yes sefialan, ratificadas por diversos alcaldes, entire
ellos el General Alejandro Rodriguez, con consult
del Secretario de Estado y Gobernaci6n, Sr. Diego
Tamayo. Tengo aqui la escritura y los documents
que lo acreditan.
;SR. "GCNZXLEZ SARRAIN: La escritura no habla de
juegos ni apuestas.
SR. BETANCOURT: No hace al easo detenerme, y sin
desdefiar el dato, no me ocupo de recogerlo, porque
realmente para desonvolver mi pnsamiento no lo ne-
cosito en estos instances.
No se me negara, aunque sea volviendo A un asun-
to tratado ayer, que existe publicada *en la Gaceta
una carta eserita en ingl6s, quo debe tener para los
duefios del Front6n todo el alcance, efecto y valor de
una ley que obliga, come cuanto con caricter official
sale en el Diario del Gobierno.
Muchas veces, antes de publicarse en la Gaceta
bastaba para que una disposici6n gubernamental se
cumpliera que estuviera impresa en una simple hoja
de papel, con el nuimero y sells correspondiiente,
aunque en esa orden se atacaran cosas fundamenta-
les y se perturbaran hondamente la familiar y la pro-
piedad. Hasta se di6 el caso de que el General Wood
lanzase A la publicidad Jeyes dfndoles un efecto re-
troactivo, concediendo A cada memento indultos que
casi vaciaron las cfrceles, favoreciendo, entire muy
poes hombres buenos, A muchos criminals, que des-
pu6s han venido a turbar y a comprometer el orden
y la paz de la Repfiblica, y nos callAbamos, no por-


que do creiamos, triste 's confesarlo, necesario, hi-
biles y quizas politicos, en virtud de las circunstan-
cias.
Nosotros nos asombramos de que esos extranjeros
que leen en la Gaceta publicada esa carta; la estiman
come un derecho; mas cuando ella continfia l1amAn-
dose de la Habana, es para los peninsulares un do-
cumento important, algo asi como un simbolo, 6 el
alma de Espafia, lo que el KorAn para los mahome-
tanos. La Gaceta era el 6rgano del CapitAn General,
que para ellos significaba la religionn, la fucrza, el
powder, todo lo que ganaba de la antigua M'etr6poli;
y no he de extrailarnos quo la entendieran legal. y
quo se dispusieran A cumiplir honradamente como una
orden, una carta firamida por el.Ayudante General a
nombre del Gobernador Militar.
En esa carta, se dice que se ha oido y so ha enten-
dido el Sr. Tamayo, y creo que al Sr. Luis Est6vez j
Romero, que me parece que era entonces Secretario
de Justicia, persona meritisima, honrada y respeta-
ble; y el General Wood, quo habia procedido en otros
casos por cuenta propia, y que habia hecho de su
persona, por ese caricter impulsivo, un character quo
lo asemejaba A ciertos capitanes generals espafioles,
en este caso, como si vacilara ante un gran proble-
ma, quiso conocer la opinion de dos consejeros de
confianza suya, los Sres. Tamayo y Est6vez, y antes
de resolver, soilcit6 informes de ambos Secretarios.
Por la reali'dad de esa carta publicada en la Gacc-
ta, y A la sonmbra .de ese derecho adquirido, unos ac-
cionisfas levantaron el edificio y acometieron. la em-
presa; y ahora nosotros, A pretexto de reducir la
cantidad que puede gastarso en las apuestas, come si
trataramos de moralizar dindole reglamento a la su-
ma de dinero que pueda a'li emplearse, cual si. en ese
orden de ideas pudieran legitimarse derechos, comio
si no fuera por igual ladr6n aquel que roba un duro
y esotro que roba un mill6n; come si fuera possible
establecer distingos ante un tribunal dt hombrwes
honrados entire el que tiene la debilidad de gastarse
una fortune heredada, y aquel otro que ha perdido
todo su ornal, jugandoselo. torpemente.
En el Jai-Alai, todos son iguales, porque alli van
con conciencia plena, mayors de edad; per iniciati-
va libre, propia y espontAnco, come pudiera ir al tea-
tro in otro espectAculo cualquiera A dilapidar lo que
algunos entilenden es su fortune, 6 en definitive, el
derecho que cada cual tione A disponer libremente
del dinero que gana con el sudor de su frente.
En este debate, que por fortune para todos, no
s61o ha, tornado una proporci6n adecuada, sino que
yo confio en que se mantenga tan serene y tan deco-
raso come hasta la focha, han de intervenir otras per-
sonas much mas autorizadas que yo, no solamente
por sus m6ritos personals, sine per el conocimiento
exact que tienen de las cosas. Las han visto nacer,
desarroldarso y terminar, por haber vivido en la IIa-
bana; conocen todos sus accidents y vicisitudes. En
este punto, voy A dar per terminado mi trabajo, ins-
pirado finicamente en el bien comun, sin quo ninguna
pasi6n ni ni6vil pequefio me guie. Deseo que se vea
en nii al hombre que teniendo dudas en este asunto,
no quiere que su humilde voz pueda contribuir A le-
sionar los derechos de esos 0extranjeros queopor ser
tales, y respetarles nuestra Constituci6n, necesitan
mAs de nuestra ayuda y benevolencia. *
Nosotros debemos velar por los derechos de aque-
'llos hombres que han venido aqui 6 pon'erse bajo el


*0


9







S 10) DIARIO DE SESIONES DIL CONGRESO.- CAMERA. DE RIEPRE'SENTANTES


amparo de nuestras leyes. Por eso yo digo, por lo
menos en lo que respect A m'i firm, y aun me atre-
vo A asegurarlo tambi6n por el Sr. Castellanos, que
los autores de esa enmienda no estamos enamorados
de nuestra. obra. Unicam.ente como abogados que so-
mos, queremnos inqpedir una obra que seria de demo-
liciOn no vista en otra nacion.
No solamente debemos ovitarla, sino hacer do ma-
nera que el que salga de la Repdiblica y vuelva A
ella, encuentre en cada calle un institute do civili-
zamidn en eada recodo del camino nn milagro del
trabajo; esa ,esa es la tarea que tenemos que' real
zar, esa es la obra nuestra, quo so disfrute aqui de
paz moral (que contribuya A fortaleeer los vineulos de
uni6n yooneordia que deben rcinar entire todos los
hatbitantes de Cuba, para que hagamos perdurable,
feliz y grande a esta Repfiblica, por la que estames
dispuestos A dar todo cuanto somos, valemos y ama-
mos. (Grandes aplausos.)
'SR. GON2ALO PITREz: Pido la. palabra en pro del
dictamen.
SR. PIiESIDENTE (PORTUONDO): Tiene la palabra
el Sr. Gonzalo PErez.
'SR. GONlZALO PnREZ: Te' pedido la palabra, no obe-
deeiendo A los ii,,in,.., do una pasi6n ni de un in-
ter6s personal y colectivo, sino a los dictados de mi
conecencia, porque yo estoy conform con las filtimas
palabras del Sr. Betancourt, de que debemos nosotros
procura defender los interests de nuestro pais, empe.
zando por ilos interests morales, quo son los intereces
mnis respetables y sagrados de todos los pueblds. Yo
esperaba ver en el discurso del Sr. Betaneourt, en
contra e'l dictamen do la Comisidn do COdigos, argu-
mnentos legales, arguments morales y do convenien-
cia general para el pais; pero el Sr. Betancourt, ha-
ciendo gala de su orudieidn hist6rica y de su imagi-
nacian, que todos admiramos, y de las dotes oratoria
qu'e le distinguen, nos ha rClatado aqui los juegos de
Olimpia y Corinto, y los juegos todos de las Repi-
biicas de Greeia, sin toner on cnenta qc'ie esos .jtegos
de Olinlmia y Corirto no guardian analogia con el jue-
go del Jai-Alai, quo yo combat.
SEn esos juegos de la antigua Grecia, el pueblo to-
naba part. coitribuyendo asi A su desarrollo fisico;
aqui, por ie contrario, cl pfiblico no toma part en
los ejereicios fisicos, es una Empresa la que se ha
constitmido, con el finico objeto de explotar al pue-
blo; y yo pregunto al Sr. Betann'ourt, qui6nes son
los hijos de este pais que en ese juego del Jai-Alai
fisico, tomanido participacidn on el mismo? i Qui6nes
son los hijos de este pais que han obtenido beneficio
con ese sport? Solamente una Compafiia quo se ha
propnosto obtener los nmayores beneficios en el menor
tiempo possible.
Por otra part, el juego del Jai-Alai ha hecho que
muchos padres do fanrilia hayan consumido en 61 el
dinero que trnian destinado para darle el pan A sus
b.ijos y albergue A lsvs families, sumi6ndolas en la
mayor miseria.
Pero ahora result que so quiere invocar la En-
mienda Platt para que ampare all Jai-Alai, como si
esa Enmienda Platt, que tanto so menciona, fuera
un velo que encubre todos los errors y todas las
eoncupisceneias y todas las inmoralidades en esta
desgraciada tierra, y un obstAculo para la adminis-
traci6n que le impida poner remedio A un mal que
eada dia crec y ocasiona mayores desgracias A nues-
tro pueblo.


Y es may sensible que habiendo leido ayer el se-
fior Betaneourt todos los anteeedentes de este impor-
tante asunto, no se haya referido, ni haya combatido
en manera alguna, eso antecedentes; parece que esos
antecedentes no respofidian al prop6sito de su .dis-
curso. Aqui se ha hecho tambidn referencia por -el
senior Betancourt, A una carta del General Wood, y
so ha dicho que por virtud-de esa carta, se han levan-
tado los muros del editicio del Front6n Jai-Allai; pe-
ro el Sr. Betancourt, quizAs por fatta de tiempo, no
ha podido enterarse, porque consta en esos antece-
dentes que cuando esa carta se escribi6, ya esos mu-
ros estaban levantados, ya ese juego estaba uncionan-
do; ya se habia formado un expediente administra-
tivo investigando los abuso cometidos; ya la protest
del pfiblico era grand y los clamores de la prensa
bien int'ensos.
Pero nosotros nada tonenlos que ver con esa carta,
porque aunque esa carta fuera una orden dictada
en el pleno uso de sus facultades por el Gobierho in-
terventor, nosotros tenemos derccho'A derogar todas
las 6rdenes cuanido entendamos que no responded A
la conveniencia general. -
Nosotros no .venimos aqui A acatar servilmente lo
hlecho por el Gobierno interventor, sino aquello que
la Constituci6n, en su Ap6ndice, sefiala qu6 es lo que
nosotros tenemos que respetar, hasta tanto la Cons-
tituci,6n on so revise. Alli done haya contratos billa-
torales, alli done exista un vinculo de derecho, alli
estarA nuestro respoto; porqeu nosotros formamos
part de un pueblo serio, somos legisladores de una
Repfiblica que no pretend atropellar A nadie, sino.
respetar todos los derechos legalmente adquiridos.
Pero aqui no so trata de atropellar derechos, aqui
no se trata de quitarle A nadie lo que ha adquirido.le-
galmente; del o quo se trata es que las C'maras del
pais, convencidas de que el juego del Jai-Alai, tal
como so Ileva A cabo, es perjudical A los intereses de
esta tierra, limited las apuestas dentro de las faculta-
des que tieno para legislar, oyendo las conveniencias
gnerales, que son las finicas que debe consultar.
En el afio 98, un individuo pidi6 al Ayuntamiento
que le cedicse un terreno en el sitio que hoy se le-
vanta ol Front6n Jai-Alai, y el Ayuntamiento acordO
acceder A la solicited. Ese asunto durmiO much
tiempo, y mas tarde, en el afio 900, so insisted ,en la
peticidn, y el 'Ayuntamiento rectifie6 entonces su
acuerdo; y ese acuerdo del Ayuntamiento, del que
formaban part come C. n-J.-.i ua algunos de los le-
trados que se sientan en esta CAmara, no se refiere
A monop-olios ni privilegios en lo qe respect al jue-
go del Jai-Alai en la forma que hoy se lleva A cabo.
Los Ayuntamientos en aquella fecha no tenian nada
que ver eon los espectAculos pfiblicos; A ellos no les
toeaba miss quo cumplir con lo que la Ley Municipal
disponia. El Ayuntameinto, creyendo que convenia
a sus intereses hacer la cesi6n del terreno indicado
para levantar on 61 un edificio para el juego de pe-
lota vizeaino, y que despuBs de diez afios de uso ha-
ba de quedar a beneficio del Ayuntamiento, accediA
a ello. Mias tardo, cuando ya estaba hecha la concc-
si6n, el General Wood consult a .Washington sobre
si el Ayuntamiento podia hacer la concesi6n, y aqui
tengo yo el informed del Secretario de la Guerra res-
pondiendo A la consult. En el informed dado por el
abogado consultor de la Secretaria de la Guerra deil
Gobierno de Washington, se dice esto. Es bastante
largo el informed, no voy A leer mAs que los primeros


* *







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPREISENTANTES


pArrafos que dicen: (Los lee.) Y dados esos antece-
dentes, resuelve esa Secretaria que la Ley Foraker
no impedia que los MLunicipios, usando de sus pro-
piedades, las arrendasen per un determinado tim-
po, agregando que el contrato que el Municipio de la
Habana intentaba celebrar con don Tomis Mazzanti-
ni no era una enajenaci6n, sino un arriendo, y el
precio de ese arriendo era el imported del edificio,
que pasaba A ser propiedad del mismo al cabo de los
diez ailos. Eso es.lo legal, el Ayuntamiento pudo ha-
cer ese contrato.
Pero ya vWis en qu. forma al Secretario de la Gue-
rra se Ie dijo que se trataba de levantar un edificio
para un juego de pelotas donde el pilblico pudiese
jugar, pagando la entrada, y se hizo asi, porque en
la naci6n americana, come en todas parties, se sabe
que los juegos de pelota que fortifican el cuerpo y
animan el espiritu para las grandes luchas de la vida,
y para mariana powder defender los derechos de la
patria libre, son aquellos en que los hombres toman
part active, no aquellos en que no hacen inis que ser
meros espectadores 6 apostadores de dinero. Todos.
liosotros sabenrmos queen *el juego de polota que nos
ocupa, no se realize ningun ejercieio por parte del
piblieo que tiene entrada on el Front6n, que no to-
man parte mis que los jugadores asalariados, que vie-
nen importados, cormo se important los artists para
los teatros, y los acr6batas para los circos. El pfibli-
co no toma otra participaci6n, despuis de pagar su
entrada, que la de jujgar con arreglo a su position,
6 la fuerza de la pasi6n que lo domina.
,En 31 de Enero de 1901 el Gobernador Civil con-
eedi6 el permiso para. el espectfculo, aprobando el
reglamento que se le habia presentado; per eso en-
toncos era facultad de los Gobernadores civiles, fa-
cultad que no se pas6 A los Alcaldes hasta la pro-
miulgaci6n de la Orden Militar nfimero 124 de 24 de
Miarzo de 1901. Y lo reglament6 el Gobernador Civil,
dentro de las facultades que tenia; y digo esto, res-
pondiendo A una acusacidn que injustamente ha he-
cho el. Sr. B.etaneourt contra un hombre pfiblico que
merece nmas consideraciones de las que A menudo se
le guardian por los conservadores. Es verdad que el
Gobernador Civil eonsult6 A su superior jerArquico
la cuesti6n de reglanmentar el juego del Jai-Alai, de
ese juego A que el Sr. Betancourt, en pArrafos flori-
das, comparaba con los juegos de Corinto y Grecia.
Pero esa consult en nada menoseababa las faculta-
des ni las obligaciones del Gobernador Civil; y el
Secretario de Gobernaci6n, que lo era el doctor Ta-
mayo, m6dico, no abogado, la mand6 al Secretario de
Justicia, y alli se estudiaron los articulos del C6di-


go que los. Sres. Betancourt y Castellanos piden se
supriman, y se vi6 que la reglamentaci6n de ese jue-
go caia de llcno dentro de las facultades del Gober-
nador Civil. Y como la reglamentaci6n de un espec-
tfculb pfiblico no crea dercchos, sino que se hace se-
gfin el criterio que el goberinante tenga respect 2. la
moralidad y conveniencia del misnmo, sin que por el
interesado se pueda pretender que permit la con-
tinuaci6n del juego 6 espectAculo, cuando la prActica
ha demostrado que es inmoral. Oida la consult de
los Sres. Secretario de Justicia y de Gobernaci6n, el
Sr. Vivanco, Secretario del Gobierno Civil, fu6 el
que por orden aprob6 el reglamento del Front6n,
y lo aprob6 sin etralimitarse en nada y sin tener en
cuenta sus conisecuencias, que s61o -despu6s, en la
practica, podria demostrarse que eran on un todo
funestas. Nadie podia entonees suponer que esas
apuestas de que habla el reglamento, las apuestas
mutuas, las quinielas y las apuestas libres, habian de
dar un resultado tan censurable en la prActica, apues-
tas que son hey algo asi comn una amenaza de muer-
te que pesa sobre la cabeza de muchos infelices que
van al front6n atraidos por la idea de la ganancia.
Porque los hechos habian demostrado, seiiores Re-
presentantes, que ( ese juego habia dejado de ser licito
para convertirse en garito, se levarit6 una cruzada
por parte do la prensa contra el J i-Alai, y la Se-
cretaria de Gobernaci6n nombro un empleado sspe-
cial, el Sr Lamar, Jefe del Negociado de Espectacu-
los Pilblicos y un expediente, cnya copia se encuentra aqui entire
los documents remitidos por el Ejecutivo, se relatan
hechos que, A la verdad, parece inconcebible que, des-
pu6s de la denuncia de esos hechos, no se haya pro-
cedido A castigar con todo rigor A sus autores. En
este informed del afio 1901, y cito lafecha para que
se vea que no hubo inconsecuencia por part del Se-
cretario de Gobernaci6n, al mostrarse conforne con
el reglamento, primero, y ordenar mis tarde la in-
vestigaci6n de los hechos denunciados, so dice: (Las
Ice.)
Sa. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra para
una siplica.
Como van A dar las cinco, suplico al Sr. Gonzalo
PWrez me deje el tiempo quo falta para suplicar al
sefior Presidente me ponga centre los quo tienen la
palabra pedida en favor del dictamen.
SR. TPRESIDE.NTE (PORTUONDO) : Sera. anotrdn. se-
fior Villuendas. So levanta la sesi6n

(Eran las cznco p. m.)


Imprenta y Papeleria de Rambla y Bouza, Obispo ndms. 33 y 35.-Habana.


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