Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00124
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text












uIARIO D s H IES

DEL

CONGRESS DE LA REPUBLICAN DE CUBA


SEGUNDA LEGISLATURE


VOL. If H
1 1


ABANA, 22 DE ENERO DE 1903


Camara de Representantes


Vigesimaoctava sesi6n ordinaria.-20 de Enero de 1903



Presidencia del Sr. Rafael Portuondo y Tamayo

Secretaries: Sres. Antonio Gonzalo Perez y Jose Rodriguez'Acosta


SUMARIO
ContinUa la sesi6n anterior.-Discusi6n de la Ley de Amnistia.-Se levanta la sesi6n.


A las tres p. m. ocupa la Presidencia el senor
Portuondo, y una de las Secretarias el senior Rodri-
gu.ez Aeosta, hallindose presents los sefiores Repre-
sentantes que se expresan a continuaci6n:
AlbarrAn.
Betancourt.
Borges.
Blanco.,
Boza.
Cardenal.
Cespedes.
'Cebreco.
CatA.
Ohenard.
Duque de Estrada.
Escobar.
Fonts.
Fontanills.
Fust.
Guerra.
G. Arocha.
Garcia Osuna.
GutiBrrez.
G. Sarrain.
Govin.
Garmendia.


G. Pola.
Pelayo Garcia.
Le6n Bello.
Loinaz del Castillo.
Maza y Artola.
Malberty.
M&ndez Capote.
Mendieta.
Mendoza Guerra.
T3.- Rojas.
Masferrer.
Nodarse.
Nfifiez.
M Ortiz.
Peraza.
P6rez Abreu.
Pereda.
Sobrado.
Risquet.
Sirven.
Villuendas (Enrique).
Villuendas (Florencio).
Xiques.
Feria.
Garcia Kohly.
Leyte Vidal.


NUMi 30


7` --








. -. DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Sefiores Represen-
tantes: Se abre la sesi6n, continuacikn de la suspen-
dida en el dia de ayer. Tiene la palabra el senior
Garmendia.

;(Las versions hrii,;,ifjii- que faltan para com-
pIl toi este discurso, no las devolvi6 el seilor Garmen-
dila. Insertamos d continuaci6n la part del acta que
trata este particular, y al final de la sesi6n publica-
mos el acta complete).

SR. GARMENDIA: Por consiguiente no venimos A
realizar un acto de corespondencia en el sentido de
la gratitud 6 del agradecimiento, sino per actos que
.entendemos que son de justicia. Decia tambien el se-
fior Fonts que no debia aceptarse la amnistia porque
era aplicable s6lo A los delitos politicos. No es la
primer vez que se establece tal teoria en esta CAma-,
ra. Ya el senior Enrique Villuendas trat6 de impo-
nerla en no lejana 6poca. No obstante, los actos rea-
lizados por etsa CAmara son diametralmente opuestos
a los que sustenta el senior Fonts.
SR. FONTS STERLING: No es asi.
SR. GARMENDIA: Yo me refiero A lo dicho por el se-
iior Fonts en su informed al dictamen de la mayoria
de la Comisi6n de C6digos.
SR. FONTS STERLING: NO es asi.
SR. GARMENDIA: Suplico al senior Presidente se
sirva mandar al SecretaTrio que d6 lecture al dicta-
men de la Comisi6n de C6digos.
ISR. BETANCOURT: Antes de hacerlo, suplico que. se
me conceda un turno en contra, en su oportunidad.
(El Secretario. senor Rodriguez Acosta, lee una par-
te del dictamen).
SR. GARNENDIA: (Interrumpiendo la lecture). Me
basta, seoior Presidente, con esas manifestaciones,
porque es precisamente A lo que me referia, A la am-
nistia. Vulvo A decir; se aplica solamente para los
delitos politicos.
SR. FONTS STERLING: (Interrumpiendo). Tampoco
dice eso. El fin politico, dice; que es muy distinto.
SR. GARMENDIA: La amnistia, dice; aunque lo ha-
ya reoudiado el senior Fonts que no se aplica mas que
A delitos politicos. Y y6 pregunto: j Los delitos de
.a huelga en la causa iniciada por el movimiento de
los obreros, qu6 causa es, sefiores Representantes, si-
no un delito perfectamente politico? Se abusa err6-
neamente de la frase de los delitos comunes. CuA-
les son los delitos communes en el sentido de la frase?
Todos los que estAn en el C6digo Penal. &Y en el C6-
digo Penal estA la sedici6n? Y no obstante dentro
de .ese mismo delito se establece una declaraci5n espe-
cial, y noes caprichosa, tiene su fundamento en el
antivuo derecho Romano, que se declaraban delitos
p6blicos y privados. Delitos piblicos, eran aquellos
que se podian perseguir por cua!quiera, y privados
eran aquellos oue no se podian perseguir mAs que
por determinadas personas. Hoy se entiende por de-
litos piblicos, no solamente anuellos cue son perse-
gibles por funcionarios juridicos, sino de todos
aquellos one constituycn 6 forran el Gobierno: to-
dos los delitos que lastiman al Estado constituido 6
A Corporacicnes political. Un ejemplo: Cuando un
individuo se ha apropiado de uno de los bienes del
Estado, compete un delito de hurto 6 robe, lo cual esto
no 0es un delito politico. Pero cuando un individuo
comet un delito de sedici6n, cuando comet cual-


quiera de aquellos actos que esftn comprendidos en
a Constituci6n, entonces eso se llama, delitos poli-
ticos y pfiblicos, segin antes indiqu6. Los actos que
se imputan A los obreros, que cosa constitnye, vuelvo
A decir, sino un acto que atenta A la paz, al orden
del Estado? Es por consecuencia este hecho... (Las
notas taquigrificas que continian no .fueron devuel-
tas por el seTor Garmendia).
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): iAcuerda la CA-
mara ampliar el debate? Hay pedidos dos turnout
mis.
SR. FONTS STERLING: Sefior Presidente: Pido la
palabra para rectificar.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene ]a palabra
para rectificar.
'SR. FONTS STERLING: Sefior Presidente y seiiores
Representantes: Voy a rectificar brevemente un con-
cepto que me interest dejar bien sentado'; el senior
Garmendia ha dedicado una gran part de su dis-
curso A coneretar un t6rmino, que ni ha sostenido la
mayoria de la Comisi6n de C6digos, ni el que en es-
tos moments tiene el honor de hablar. Ese concept
hubiera sido perfectamente errdneo, y contrario A to-
das las tradiciones, A todos los principios y preceden-
tes hist6ricos. Decia el senior Garmendia que noso-
tros habiamos sostenido, y creia que se habia acepta-
do por el hecho de haberse dado lectura al dictamen
de la Comisi6n, que la amnistia no se aplica A deli-
.tos politicos. Eso no lo ha dicho la Comisi6n, ni -el
que tiene el honor de hablar.
El concept era distinto: la amnistia se aplica A
delitos politicos y communes. Lo que se-dice en el dic-
tamen de la Comisi6n es que por la amnistia se per-
siguen fines politicos para ccntrarrestar el efecto de
un movimiento cualquiera en el que se cometan de-
litos. Esos delitos pueden ser de todas classes, por-
que en las guerras se cometen delitos muchas veces
y sin embargo, al declararse una amnistia quedan
olvidados.
De suerte que el concept que nosotros sostenia-
mos, es el siguiente: la amnistia es un remedio de
caracter eminentemente politico, que va A resolver
una situaci6n de pcrturbaei6n political.
PodrA ser este concept erroneo 6 acertado, pero
asi lo hemos expuesto nosotros, y tenemos el derecho
de que se nos combata en el mismo terreno.
SR. BCRGES: Incurren ustedes en una gran con-
tradicciCn.
SSR. GARMENDiA: Pido la palabrar para rectificar.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): La tiene S. S.
SR. GARMENDfA: Siento que mi compaiiero el senior
Fonts no oyera la rectificaci6n que hice despues que
se le di6 lectura al dictamen de la Comisi6n de C6di-
gos, que fu6 en -ese sentido.
Respect a lo que ha dicho el senior Fonts de que
muchos politicos no acogen la amnistia, sucede todo
lo ccntrario. No es possible que haya gobierno en pug-
na con lo eslementos populares, porque es el elemen-
to principal por su nfimero. Yo he leido aqui un
manifiesto quc publicaron los obreros de la Isla, y en
61 se aprueba que el movimiento de la Habana no fu6
un movimiento aislado, sino que responded al senti-
miento de todo el element obrero de la Isla.
IIe dicho.
SR. PRESIDENT (PoRTUONDO) : Sefiores Represen-
tantes: tienen pedida la palabra en pro los sefiores
Sarrain y Xiques, y en contra el senior Betancourt,








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES 3


Y el senior Garcia Kohly ha pedido la palabra para
el filtimo turno.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) : Sobre este particu-
lar no se puede hacer uso de la palabra mAs que en
la forma que establece el Reglamento, que es am-
pliando los turnos.
SR. VILLUENDAS (ERIQUE): Sefior Presidente y se-
flores Representantes: Creo que debe votarse el vo-
.to particular, porque necesariamente siguen abun-
dando los turns; ya hay seis.
SR. BORGES: Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
el senior Borges.
SR. BORGES: El senior Villuendas cree que debe
procederse inmediatamente A la votaci6n, y no am-
pliarse el debate, porque quedan otros votos parti-
culares y el dictamen de la Comisi6n, que puede ser
discutido; pero como A muchos Representantes, y tal
vez A -la mayoria en este case, nos interest que se
discuta y apruebe el voto particular que se estA dis-
cutiendo, y como aun parece que todavia. pudieran
aducirse razones en pro y en contra que facilitaria la
aprobaci6n de ese voto particular, entendemos que
debe ampliarse el debate, y concederse los turnos que
se han solicitado.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tiene la palabra
el senior Enrique Villuendas.
SR. VILLUENDAS (ERIQUE) : Las razones y la creen-
cia de un Representante, de que se hace necesario
discutir ampliamente este vote particular, me hace
retirar la proposici6n, y pido la palabrar en contra
del veto particular del senior Garmendia.
SR. PRESIDENT (PORTUONDOQ: Se pone A votaci6n
si se amplia el debate. Los que est6n conformes que
se pongan de pie. (Aprobado).
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE): Para una cuesti6n
previa. ,CuAntos faltan para terminar este debate?
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Tienen pedido
turnos en pro los sefiores Xiques, Borges y Sarrain
y en contra los seliores Betancourt, Villuendas y
Garcia Kohly, por consiguiente, tres turnos en pro y
tres en contra.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE): iQuB barbaridad!
SR. PRESIDENT (PORTUONDO) Tiene la palabra
en contra el senior Betancourt.
SR. BETANCOURT: Prometo ser breve, seiiores Re-
presentantes, para que en esta CAmara resuenen vo-
ces mAs autorizadas que la mia, y porque conviene
asi A los mismos intereses del asunto, A fin de que
no degenere en ardiente pol6mica political, saliendo
del curse trazado en 61 por los sefiores Fonts y Gar-
mendia, y no vengamos A un pugilato est6ril, que nin-
g6n interns le puede reporter al pais y pueda, en
cierto modo, lesionar el cridito de la CAmara.
Decia el senior Garmendia, que entire otras razones
que podian aducirse en pro de la amnistia, era la de
que la Monarquia Espafiola regida por leyes secula-
res, en donde ni el mismo Congreso estaba facultado
para amnistiar, habia dado una amnistia al c6lebre
process de la huelga de Cartagena, para terminr asi
un asunto luego de restaurada la Monarquia, tras
el golpe inferido A la RepTiblica per Pavia el 3 de
Enero, y resucitado por Martinez Campos en Sagun-
to en 1875, con el advenimiento de la Monarquia de
Alfonso XII, y que se habia comprometido por los


errors cometidos por la Repfiblica, que habian dado
al tarste con la obra de aquellas famosas Cortes del
69. Cuando los diputados radicales, los pocos repu-
blicanos que habia en aquellas C6rtes, preguntaron
airados por qu6 no se habia planteado la Constitu-
ci6n de la Revoluci6n de Septiembre, contest uno
de los mAs c6lebres oradores espafioels: "La Consti-
tuci6n del 69 la quemaistes vosotros en Cartagena".
Si, la quemaron los errors de aquellos hombres, im-
poniendo contribuciones de todas classes, con sus des-
manes contra la propiedad, contra la Iglesia, contra
el Estado, hundiendo aquella Repfiblica y aquellas
Instituciones liberales que habian hecho descender
del trono y separar de sus sienes al soplo de la Re-
voluci6n de Septiembre, la corona que levaron colo-
cada sobre sus cabezas cien reyes y cien martires.
Aquel pueblo no estaba preparado para ejercitar
sus derechos, para acomodarse A esas instituciones.
Por eso, porque el pueblo espaiiol no tenia bastante
cultural para ello, y como nosotros en realidad somos
hijos director de ellos, con las mismas energies y con
la misma capacidad, pero con la impresionabilidad
de nuestra raza, podemos coiprometer en un momen-
to dado la Repfiblica y las instituciones nacionales;
ya que cualquier problema social 6 politico en Fran-
cia 6 en Espaiia se resolvi6 con la vuelta de los Ca-
petos al trono de Francia, y en Espaila con la vuelta
de los Alfonsos, en nosotros cualquier perturbaci6n
ha de poner en peligro las instituciones todas, ha de
poner en peligro hasta la vida.
Nosotors vimos claramente en aquellos dias aciagos
de la huelga, que los elements directors, los de arri-
ba y tambi6n una parte de la prensa, excitaban A
aquellos obreros, parece que con el prop6sito de alen-
tar mas el fuego de las pasiones, favoreciendo el mo-
vimiento que di6 come resultado la famosa huelga
de los 30,000 hombres A que alude el senior Gar-
mendia.
Y vamos A tomar ahora nota de lo que dice Valdek-
Rosseau: "Un Gobierno que ve una huelga tranqui-
la, pacifica, no tiene derecho A impedir que el pue-
blo se reuna para ejercitar ese derecho; pero si su-
cede que el pueblo renuncia A ese prop6sito y su ac-
titud se torna en alarmante, si no vienen transaccio-
nes posibles y satisfactorias para ambas parties, es
innegable el derecho y hasta el deber del Gobierno
de prevenir los desmanes de las turbas, y de repri-
mirlos con medidas en6rgicas y en forma adecuada
A las circunstancias".
(Aplaisos).
El pueblo, si no puso la mane sobre de las sefioras
ni de los caballeros que viajaban en los tranvias, y
no cometi6 desmanes, fu6 ciertamente, primero; por-
que el pueblo se prest6 d6cilmente A obedecer las
6rdenes de los huelguistas, y segundo; porque el Go-
bierno, advertido,-y elo si es triste decirlo,-por
las Empresas extranjeras, de que no habia garantias
para el libre transito,-y esto nos vemos obligados A
garantizarlos porque asi nos lo impone el Tratado de
Paris,-se vi6 constrefiido A sostener y mantener en
su derecho y en su hacienda y en el ejercicio de sus
funciones mercantiles de todas classes A los extranje-
ros. Entonces pusieron en las plataformas de los
tranvias, un guardia para mantener ese derecho, y
entonces fu6 cuando los huelguistas cesaron en la ac-
totud agresiva que habian torado.
SR. GARMENDfA:(Interrumpiendo)., Eso fud A la








4 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES


una de la tarde, senior Betancourt; per la mafiana ha-
bian policies, pero no intervinieron en nada.
SR. BETANCOURT: (Continuando). Decia el senior
Garmendia,-recogiendo una cita hist6rica del senior
Fonts, muy acertada por cierto-que hay que buscar
en Grecia los origins de las amnistias, y se remanta-
ba 6 Trasibulo; y ese General ateniense que depor-
t6 al Asia a los treinta tiranos, fu6 f su vez cuando
us6 de mas generosidad, de mis bondad con' ellos,
sindo victim de sllos mismos, porque ese ilustre
guerrero no mu'ri6, como era natural en su patria,
sino que muri6 en Cilicia; asesinado per los habitan-
tes de Aspende, es decir, que aquel honbre que ha-
bia sido bueno y generoso con los treinta tiranos, en
cambio de su conduct noble y levantada, le hicieron
objeto de un vejamen, y no le consintieron jams,
desoyendo los consejos de la ciencia y los dictados
del coraz6n, que aquel estadista glorioso que los
habia perdonado antes, tuviera la dicha de que sus
rests reposaran en su patria querida.
(Aplausos).
'SR. XIQUES: Eso es altamente ofensivo para el
pueblo cubano, senior Betancourt.
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pero esta muy bien.
Sn. BETANCOURT: (Continuando). Y 6 prop6sito.
Esto me hace recorder que el senior Xiques, que tan-
to alardea de sru independencia de car6cter y de su
continue .oposici6n al Gobierno, a los supuestos ti-
ranos de Cuba; aquel dia, 61 que nunca aporta ni si-
quiera por los alrededores de Palacio, se present ex-
pontAneamente 6 ofrecerse. (Aplausos).
SR. GARMENDIA: Asi proceden los patriots, asi
proceden los hombres convencidos.
SR. BORGES: Porque en Palacio habia miedo y era
necesario inyeetarles un poco de valor.
SR. BETANCOURT: En el Palacio sucedieron esas
cosas senior Xiques porque no habia gansos en el Ca-
pitolio que avisaran que se acercaban los bhrbaros.
(Risas).
Porque ninguno advirti6 al Jefe Supreme del Es-
tado, el caricter que habia torado la huelga. Alli
continuaban creyendo candidamente que los huel-
guistas se limitarian a dar un paseo per la ciudad;
pero nadie supuso que en la noche del domingo 23
al 24, iba a tomar la huelga el aspect tan desnatu-
ralizado que tom6, debido al bando que public el
Alcalde desautorizando a la policia, tal vez por mie-
do, 6 procediendo honradamente conforme A los dic-
tados nobles de su conciencia. (Aplausos). Y enton-
ces fu cuando se vi6 obligado 6 dietar un nuevo ban-
do disolviendo a los grupos tumultuosos y agre-
sivos...
S. VILLUENDAS (ENRIQUE): Este es el mejor dis-
curso que se ha pronunciado en esta CAmara, se en-
tiende, despuis de los del senior Xiques. (Risas).
Sn. BETANCOURT: No fu6 el senior Presidente de
la Repfiblica-hombre austere y sencillo, enemigo del
militarism en su Pais, y enemigo tambi6n de la ti-
rania de los de abajo, de la tirania intelectual,-el
que orden6 tal media, fueron el Secretario de Go-
bernaci6n, senior Tamayo y el senior Alcalde Munici-
pal; y yo entiendo que hicieron perfectamente bien,
porque de esa manera pudieron contener a las ma-
sas que ya descarriadas, habian cometido infinidad
de atropellos...


SR. MENDOZA GUERRA: Este pueblo, senior Betan-
court, no es un rebaiio do ovejas.
SR. BETANCOURT: Yo tengo necesidad de exprcsar-
me con calor y vehemencia...
SR. XIQUES: Por qu6? Expliquemelo.
SR. BETANCOURT: Seiior Xiques, porque el asunto
que se debate me recuerda que cuado yo estudiaba
en la Universidad de Barcelona. y se snblevaban los
estudiantcs, y yo los acudillaba...
.SR. XIQUES: Ah! el senior Betaneourt era enton-
ces demagogo? i C6mo cambian los tiempos!
SR. BETANCOURT: Si, seilor-Xiques, yo era enton-
ces demagogo, h esa edad, cuando uno tiene veinte
ainos se es siempre demagogo, por la falta de expe-
riencia. Repito pues que en aquella 6poca, en que
acaudillaba a mis compafieros, nos cansibamos de
dar gritos que no traian consecuencias graves de
ninguna especie; pero cuando los obreros huelguis-
tas, aprovechindose de nuestra fogocidad y de nues-
tra inexperiencia, se unian a nosotros para que los
apoyasemos, ya entonces la cuesti6n era mas grave,
y el Gobierno que hasta entonces habia permanecido
impasible viendo con indeferencia c6mo los mucha-
chos se eansaban de gritar sin series alteraciones del
orden pfiblico, tomaba sus medidas y mandaba 6 dar
cargas de caballeria & la policia y 6 la guardia civil.
Volviendo a la explicaci6n6 de mi tono vehemente,
digo que discusiones de este linaje deben mantenerse
con acento reposado y serene. Asi.lo habia iniciado
el senior Fonts, y asi lo continue en parte con su
elocuente discurso el senior Garmendia. Pero mien-
tras el senior Fonts se elevaba a las regions de las
ideas analizando el concept de la amnistia, y consi-
derando la oportunidad de su aplicaci6n el senior
Garmendia, queriendo sacar partido del asunto, nos
habl6 de la huelga. Y ya empez6 a tocar un punto
enojoso y erizado de dificultades, y ha surgido el de-
bate en estas consideraciones y ha torado otra for-
ma y otro cardcter. Sin embargo, por nuestra part,
sin contar con la forma mas 6 menos entusiasta y elo-
cuente que cada cual da a su dicci6n, todos, en el
fondo del asunto, mantenemos el debate a garn altu-
ra como un debate de principios. No queremos ha-
cer imputaciones que puedan manchar reputaciones
de nadie, no debemos acordarnos de quienes tuvierofi
la culpa y s61o nos consagramos 6 discutir si es 6
no oportuno conceder la amnistia.
Deciamos antes, que ni ain el Rey de Espafia, en
una Monarquia concedia amnistia, y efectivamente,
estfidiese la Constituci6n espafiola del 76, que es la
que rige, l6ase el articulo 54, incise tercero, se vera
que el Monarca no tiene facultades para. amnistiar.
Esa facultad, se la di6 la Convenci6n Constituyen-
te al Congreso en el inciso diez del articulo 59, por
el cual 6ste podra amnistiar para diferenciarlo de las
facultades otorgadas al Presidente de la Repfiblica,
en el .articulo 68, inciso 15 que da al Ejecutivo la
atribuci6n exclusive de indultar.
No tenemos medios hibiles de ninguna clase para
obligar al Presidente de la Reptiblica, a que haga
uso del derecho de gracia concedido a todos los Jefes
de Estado llsmanse Presidentes, Monrcas 6 Empe-
radores.
Por otra parte, el process esta pendiente de los
tribunales de justicia, no se ha dietado afin senten-








DIARIO DE SESTONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES 5


cia, y el Presidente de la RepAblica no puede indul-
tar si no hay sentencia fire.
Pero aun el asunto esti sub-judice, como en estos
casos hay una Audiencia y un Tribunal Supremo que
fallen, mientras las sentencias qiue se dicten no scan
firms, y los process no estin bajo ]a acci6i de los
tribunales de justicia, el Presidente de la Repfiblica
no puede indultar, no puede dar una gracia sobre
un estado de cosas quo no existed.
SR. GARMENDIA: NO queremos indulto, sino amnis-
tia, no queremos perd6n, sino olvido.
SR. BETANCOURT: Esas palabras del senior Garmen-
dia, lo explican todo: yo lo ois: no quiere indulto, si-
no justicia. J
SR. GARMENDIA: NO he dicho eso.
SR. BETANCOURT: Yo creo, sefiores Representan-
tes, que en ocasicnes precisas es necesario transigir;
s6 que con conforme 6 las bases de la vida social, los
individuos que no transigen, como las colectividades,
individuos que en cualquiera material, civil 6 politi-
ca, no se avienen a cicrtos acomodamientos, s6 muy
bien que van al suicidio; pero yo pregunto: I que a1-
cance, qu6 importancia tan grande se quiere dar a
tres 6 cuatro procesamientos y 6 media docena de
prisiones; que trascendeneia, qu6 intensidad juri-
dica se quiere dar 6 un hecho que s6lo tuvo alcance
en la ciudad de la Habana, A una cosa tan pequefia
en relaci6n con un acuerdo de la Camara? iEs po-
sible que vayamos a dictar una amnistia aplicindola
a un asunto de tal indole?
SR. GARMENDIA: Tan pequefia que se mataron a
20 obreros y se hirieron a mis de cien!
SR. BETANCOURT: Porque fu6 necesario; pues era
en defense propia, porque se agredi6 6 mano arma-
da 6 la policia, y 6sta velando por su prestigio y sus
vidas se defendi6 con energia. Porque ;ah! sefio-
res, si es triste que un hombre solo y desarmado lo
acometa y humille, gno es much mis triste que se
atropelle a los policias,'A hombres armados que cons-
tituian la fuerza pfiblica,- que representaban, no la
personalidad sine la colectividad? Aquellos agents
fueron atropellados y escarnecidos.
SR. GARMDIA: Porque no habia Gobierno. (fMuy
hien).
SR. BETANCOURT: Si lo habia, si hubo gobierno
que despleg6 energies, lo que faltaba eran autorida-
des que procedieran eficazmente.
Tiene raz6n el sefor Garmendia: se pide 16 am-
nistia porque es potestativo de la CAmara el otorgar-
la; pero pregunto: 4Las amnistias son medidas de
caricter particular 6 general? Claro es que si fue-
ran de un caricter particular, si realmente hubiera
dos 6 tres blireros procesados, no valdria la pena de
aplicar una amnistia, y ni siquiera un indulto.
Seria preferible solicitar la conclusion del pro-
ceos 6 de los process, por ejemplo, el sobreseimien-
to porque atendiendo a la importancia de los delitos
supuestos, de los delincuentes acusados, no alcanza-
ria hoy finica y exclusivamente a los obreros. Las
amnistias no son medidas personales, sino de un or-
den absolutamente general, y como eso comprenderia
no solamente a esos humildes obreros, come decia con
much elocuencia el seller Garmendia, sine que tam-
bi6n se extenderia A entidades mis altas. Estas no
son palabras mias. Yo tongo en la mane, y lo gura-
do come ore en pailo, un peri6dico que se llama "El


National" que dirige nuestro distinguido compaiie-
ro el senior Sarrain.
El peri6dico so llama dierio pollitico. No s6 si es
el organo del Partido Nacional, pero lo presumno
cuando A su frcnte fgura una persona de tanto mn6-
rito, y que es una de las figures m6s prominentes' del
Partido Nacional de la Habana. Tiene la fecha de
17 de Diciembre de 1902, y 6 vueltas de algunas ra-
zones y muchas consideraciones, dice el senior Sa-
rrain lo siguiente: (lce).
Eso es muy noble, eso es muy elevado, y dice mu-
cho en favor de niuestros distinguidos adversaries.
Ya tenemos dos casos: el del senior Corona, pidiendo
con vez reposada entera y firme que se autorizace el
procesamiento iniciado contra 61 por el homicidio de
Santiago de Cuba, y Este, el del un Alcalde.y Conce-
jal Nacional solicitando por conduct del senior Sa-
rrain en su peri6dico, no se les haga gracia, sine
'rsticia, para no ser victims de la malicia y el entre-
licho p6blico. No procede, pues, sine ir tras el fa-
11o de los Tribunales mis serenos, mis tranquilos los
acusados, que asi de una vez se depuran los hechos
v las responsabilidad6s y queda cada cual con la sa-
tisfacci6n que produce cl deber cumplido. He dicho.
(A plausos).
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Pido la palabra pa-
ra una cuesti6n de orden. Son las cinco y la sesi6n
debi6 haber terminado. Levante la sesi6n S. S.
SR. XIQUES: De manera que ahora es cuando debe
levantarse? i Qu6 lecci6n esthis dando de democra-
cia. seriores conservadores!
SR. GARMENDIA: Para ir scguramente senior Vi-
lluendas..
SR. VILLUENDAS (ENRIQUE) : Hy no voy h Palacio.
SR. GARMENDIA: Entonces no le podremos llamar
ganzo de Capitolio.
SR. PRESIDENT (PORTUONDO): Se levanta la se-
si6n. (Hora: las cinco y cinco miintos p. m.)
ACTA CONTINUACI6N DE LA SESI6N ANTERIOR, DEL DIA
19 DE 'ENERO DE 1903.
SSe abri6 ]a sesi6n A las tres
Sres. concurrentes: y cinco minutes de la tarde del
PRESIDENTE dia veinte de Enero de mil no-
vecientos tries, con asistencia de
Rafael M. Portuondo los sefiores Representantes que
SECRETARIOS 'al margen se expresan, en n6-
Gonzalo P,'rez mero de cuarenta y seis, bajo la
y Rodriguez Acosta Presidencia del Sr. Rafael Por-
REPRESENTANTES tuondo y actuando de 'Secreta-
-rios los sefiores Gonz6lez P6rez
Albarrdn. Betancourt, y Rodriguez Acosta.
Borges, Blanco, Boza, Car- La Presidencia concedi6 la pa-
den;l, Cspde, DCebeco, labra al Sr. Garmendia en pr6
Catd; Chenard, ]unque Es-
trada, Esobar,Fonts. Fon- del voto particular al Dictamen
tani Is, FustM, Guerra, G. sobre Ley de Amnistia, y antes
Arocha, Garcia Osuna, de dar principio A su discurso,
Guticrrez, Gonzdlez Sa- ley6 una exposici6n de los obre-
rrain, uoin, Garmendia, ros relacionada con dicho asun-
G. Pola, Pdayo Garcia, to, y una vez que lo hubo termi-
Le6n Bcllo, Loinaz, Maza,
alberty, 3t. Capote, -lhn- nado, habl6 .en pr6 del citado
didta, M. Guerra, 3l. Ro- voto particular. El Sr. Font
jas, Musferrer, ANodarse, rectific6, haci6ndolo despu6s el
NI'dez, M1. Otiz, I'eraza, Sr. Garmendia. El Sr. E. Vi-
PMrez Abret, Poveda, So- lluendas dijo qune A su entender
brado, Risquet, Silveira, debia votarse por quedar aun
E. Villuendas, F. Villuen-
das, Xiques, Feria; Garca otro voto particular y el dicta-
Kohly y Leyte Vidal. men por .discutir. El Sr. Borges
estim6 que debia ampliarse -el de-








6 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.- CAMERA DE REPRESENTANTES

bate, por la importancia del asunto. La Presidencia pr6, y .el senior Garcia Kohly en contra. El senior
pregunt6 si se ampliaba el debate, acordfndose asi. El Betancourt consumi6 un turno en contra y el senior
senior Villuendas pidi6 un turn en contra, retirando Sarrain en pr6. Y siendo la hora reglamentaria, el
su proposici6n de que se votara el voto particular. senior Presidente levant la sesi6n.-Josd Rodriguez
Los seiiores Xiques y Gonzalo Perez lo pidieron en Acosta.-Antonio Gonzalo Pdrcz.









Imp. Rambla y Bouza, PI y Maigall 33 y 35.-Habana.




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