Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00097
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text

*


*


DIARIO DE


SESIONES


DEL

CONiRESO DE LA REPUBLICAN DE CUBA


SEGUNDA LEGISLATURA-. 1902.

VOL. II. HABANA, ENERO 19 DE 1903. NUM. 3.
Y~l.ll. m~L1I, -SlRO IDE ~U3//hD13.


Crmara de


Representantes.


Tercera sesi6n ordinaria.-Noviembre 7 y 8 de 1902.
SUMARIO

Se pasa lista.-Se abre la sesi6n.-Lectura y aprobaci6n del acta de la sesi6n anterior.-Moci6n de los Re-
presentantes, sefiores Garmendia, Sarrain, Gonzalo Perez y Villuendas (F.) pidiendo la celebraci6n
de una sesi6n extraordinaria para tratar de la modificacidn del Reglamento y supresi6n de las Sec-
ciones.-Es aprobada.-Proposici6n de Ley de los Representantes, sefiores Gonzalo Perez, Boza, Gar-
cia Osuna, Sarrain, Nodarse, Peraiza y Leyte Vidal reference a construcci6n rde carreteras.-Se acuer-
da pase a la Cornisi6n de Presupuestos y ala de Obras Pablicas.-Proposici6n de Ley de los Represen-
tantes, seilores Martinez Ortiz, Villuendas (F.),Poveda, Cue, Albarran, Cespedesy Coronaautorizando
al Ejeclltivo para auxiliar a los Aynutainientos que carezean de recursos con que tender a los servi-
cios sattltarios.-Se aciterda pase a la Comisi6n (te Presupidestos.-Dictamen de la Comisi6n Especial
sobre el Proyecto de Ley aprobado por el Senado referente.a las Secretarias de Despacho.-Voto par-
ticular de los Representantes, seflores Portiundo y Mendoza Guerra.-Discusi6ui dtel voto particular.
-Se acuerda contiinuar, al (dia siRguiete, In sesi6n.-Se levaut4 la sesi6n.-Se pasa lista.-Contintia la
sesi6n.-Discnsi6n (tel voto particular rde los Representantes, seflores Portuondo y Mendoza Guerra.-
Se amplia el debate.-Se levanta la sesi6n.
*


A las dos horas y treinta y cinco minutes p. m. ocu-
pa la Presidencia el Sr. Pelayo Garcia, y las Secreta-
rias los seriores Alfredo Betancourt y Manduley y
Antonio Gonzalo Perez.
SR. PRESIDENTE: Se va a pasar list. (El Secretario
pasa lista.) Se abre la sesi6n y se procede A leer el acta
de la anterior. (El Secretario, Sr. Gonzalo P&rez, lee el
acta.) lSe aprueba el acta? (Es aprobada.) Queda apro-
bada.
SR. MASFERRER: Pido la palabra para suplicar al se-
flor Presidente que tenga la bondad de decirme si ha
contestado el Senado la pregunta que se le dirigi6 por
acuerdo de esta Camara, en una de las fltimas sesio-
nes, respect A la altura en que se encuentra el Proyec-
to de Ley sobre empr6stito para el pago del Ejercito y
fomento de la Agricultura.
SR: PREBIDENTE: NO lo recuerdo.
SR. MASFERRER: En este caso, con la venia del senior
President, voy A llamar la atenci6n de los sefiores
Representantes respect 4 una moci6n que voy a tener
el honor de presentar, a fin de poder modificar la Ley
de Relaciones entire ambas CAmaras, pues que pudiera
suceder lo mismo con el Proyecto de Ley de Secreta-
rias que vamos a discutir dentro de breves moments.
Suplico al senior Presidente que con arreglo al ar-
* *ticulo noventa y uno del Reglamento la made A reco-
-0


jer y ordene su lectura antes de entrar en la discnsi6n
de la Ley de Secretarias.
SR. PRESIDENTE: No puede darse lectura porque eso
no es una moci6n. La Ley de Relaciones no es una
moci6n. y para derogar esa ley es precise ........
SR. MASFERRER: Es un articulo adicional, Sr. Pre-
sidente, por eso la present en forma de imoci6n.
SR. PRESIDENTE: El articulo setenta tres y el se-
tenta y cuatro aplicar la Presidencia.
SR. MASFERRER: Creo que no es derogaci6n sino un
articulo 6 disposici6n adicional.
SR. PRESIDENTE: Es un Proyecto de Ley y no es po-
sible acceder. Se seguiran con 6l los trAmites'reglamen-
tarios.
SR. BETANCOURT, Secretario: (Lee.)
((Los que suscriben solicitan que se cite a sesi6n
extraordinaria de la CMmara, para tratar de la modifi-
caci6n del Reglamento y supresi6n de las Secciones.--
J. A. Garmendia.-GonzAlez Sarrain.-Gonzalo P&-
rez-. F. Villuendas.n
SR. MASFERRER: En vista de no encontrar ningfin
otro compailero que quiera suscribir la moci6n que he
presentado.y habiendo resuelto la Presidencia que es

un Proyecto de Ley y necesitando en este caso, por lo
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0







12 DIARIO DE l-> '1l.'i DEL CONGRESO.--CAMARA ,
--


menos cinco firmas ruego al grupo radical que acoja y
haga suya dicha moci6n 6 Proyecto de Ley.
SR. PRESIDENTE: El senior Secretario va A dar lectu-
ra nuevamente 6 la moci6n toda vez que parece que su
lectura no se ha oido por algunos sefiores Represen-
tantes. (El Secretario, Sr. Betancou t, lee la moci6n ya
trascrita.)
SR. POVEDA: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Poveda.
Sa. POVEDA: He pedido la palabra para preguntar
en virtud de qu6 articulo del Reglamento se hace ne-
cesario convocar a sesi6n extraordinaria, para pedir
la modificaci6n del mismo.
SR. CARDENAL: En virtud de ninguno.
Sn. PRKSIDENTE: ,Los autores de la moci6n han con-
testado al senior Poveda? Es 4 6llos a quienes se dirije
el senior Pove.la.
SR. GONZALO PEREZ: Voy a contestar: La moci6n se-
ha presentado A virtid del articulo sesenta y tres del
Reglamento que dice, que, cuando cinco Representan-
tes pidan sesi6n extraordinaria, la CAmara puedeacor-
darla, explicando, brevemente, los motives uno de los
firmantes.
En este caso los motives son precisamente la refor-
ma del Reglamento, que la aconseja la practice adqui-
rida en la anterior legislature.
Este es el objeto de la moci6n, con lo cual creo que
estaran conformes los firmantes de la misma, y los de-
mAs sefiores Representantes.
Sn. MARTINEZ ORTIZ: Pido la palabra.
S. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Martinez
Ortiz.
SR. MARTINEZ ORTiz: He pedido la palabra para ha-
cer una manifestaci6n respect A esa moci6n, y es, que
el Reglamento sefiala como trAmite para la reform
del Reglamento 6 de un articulo del mismo, el infor-
me de la Comisi6n de Gobierno que es la encargada de
pedir a la CAmara esa modificaci6n.
Yo ahora no recuerdo el numero del articulo en que
6sto se indica, pero s6 que existe en el Reglamento.
SR. POVEDA: El cuarenta y tres.
SR. MARTiNEZ ORTIZ: El cuarenta y ties es uno de
1llos, senior Presidente. *
SR. PRESIDENTE: Voy a informal. No* existe en el
Reglamento so; precisamente el articulo cuarenta y
tres pone entire las facultades que tiene la Comisibn
de Gobierno proponer a la Cimara las reforms que
estime convenientes en el Reglamento; pero no existe
articulo alguno en el Reglamento, que a la vez que da
esta facultad, prive a los sefiores Representantes, de
pedir que -e intruduzcan en el Reglamento las refor-
mas que crean necesarias; y como 6sto es una revi-
si6n para acordar suprimir las Secciones, la Presiden-
eia entiende que debe aplicarse el articulo treinta y
nueve, y someterse A votaci6n si se sefiala la sesi6n
extraordinaria.
SR. GARCiA VIETA: Pido la palabra.
SR. PR,,IDENTE: Tiene la palabra el senior Garcia
Vieta.
SR. GARciA ViETA: Se ha feido tres veces esa mo-
ci6n, y los sefiores que la firman acaban de enterarnos
ahora del objeto de 611a; pero entiendo que no es lo
mismo lo que ha dicho el sefor Gonzalo Perez y lo que
la moci6n expresa. La moci6n pide que nos reunamos
en sesi6n extraordinaria para modificar el Reglamen-
to en cuanto t las Secciones se refiere, para suprimir-
las, pero el senior Gonzalo Perez no so ha limitado k
hablar de las Secciones.
Yo deseo saber si estos sefiores firmantes de la mo-
ci6n tendrian inconvenient en agregar (A aquellas Co-
misiones que se derivan de las Secciones.,
**


SR. PKERIDENT'E: Eso no es material de discusi6n; la
moci6n solo trata de pedir que se seiiale sesi6n extraor
dinaria para un determinado asunto, que va a ser dis-
cutido el dia que se s(imeta.
SR. GARMKNDIA: Pido la palabra para nna acla-
raci6n.
SR. PRESIDENTI.: Tiene la palabra el Sr. Garmendia.
Su. GAHMIENDIA: Precisamente, en Secretaria obra
una solicitud pidiendo el aumento de las Comisiones.
Recuerdo dos de ellas: la de Bienes del Estado, y la
de Penales. De manera que los deseos del Sr. Represen-
tante que acaba de usar la palabra estan en perfect
consonancia con una moci6n que hay en la Secretaria.
Lo fnico que debemos rogarle A la Presidencia es que
d6 cuenta, en su oportunidad, de este asunto; A fin de
que en la'misma sesi6n en que s,- trate de la reform
del Reglamento, se trate tambi6n del aumento de las
Comisiones.
SR. PRESIDENTE: 4Acuerda la Cmara acceder A la
celebraci6n de la sesi6n extraordinaria para la reform
del Reglamento en la parte que.se hace referencia en
esa misma moci6n? Los que est6n conformes que se
pongan de pi6. (Es aprobado.) Se acuerda celebrar
la sesi6n extraordinaria, y la Presidencia citar4 en la
forma que determine el Reglamento.
SR. GONZAI.O PEREZ, Secretario: (Lee.)

((A LA CAMARA:

La construcci6n de carreteras y caminos en los ac-
tua'es moments, responded a una verdadera necesidad,
y a la par que proporciona trabajo A las clauses menes-
terosas, estimula el cultivo de los campos, facility el
arrastre de los frutos, y abarata su precio en el mer-
cado, en beneficio de todos, y muy especialmente del
element obrero.
Por consiguiente, deber de esta CAmara es, tender,
con preferencia, A la constrncci6n de esos medios de
comunicaci6n, votando para 611o los cr6ditos nece-
sarios.
En tal virtud el Representante que suscribe propone
la adopci6n de la siguiente Ley:
Art. 1 Se acuerda la construcci6n de los siguien-
tes tramos de carretera de la Provincia de la Habana.
Uno: que, partiendo de Caimito, una a los pueblos
de Vereda Nueva y Seiba del Agua con San Antonio
de los Bafios.
Otro: desde Giiira de Melena a San Antonio de los
Bafios, pasando por Alquizar, y
Otro: de Managua a Bataban6 cuyo studio ha sido
hecho, y construido el primer tramo.
Art. 2?: En el Presupuesto general se consignar4
un credito de ciento veinte mil pesos A los fines indi-
cados.
Palacio de la Camara y Noviembre 3 de 1902.-An-
tonio Gonzalo PWrez.-Bernab6 Boza.-A. G. Osuna.
-Felipe Sarrain.-A. Nodarse.-Francisco Peraza.-
Leyte Vidal.n

SR. BORGES: Pido la palabra.
SR. PRI'SIDENTE: ,Acuerda la Camara tomar en con-
sideraci6n la proposici6n que se acaba de leer?
SiR. XIQUES: Sr. President: El Sr. Borges ha pe-
dido la palabra.
Si. PRESIDENTE: La Presidencia ha advertido que
el Sr. Borges ha pedido la palabra, pero es.........
SR. BORoES: Sr. President: Yo deseo hacer una
aclaraci6n respect de esa moci6n.
Sn. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr Borges.
Si. BORGKS: Deseo hacer constar que hace pr6xima-
mente un mes, 6 algo mAs, antes de que se terminase.p .
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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CMARA


la anterior legislature, fu6 presentada una moci6n
6 Proposici6n de Ley, por el que habla, con la firm
dealgunos otros sefiores Representantes, entire 1llos
los sefiores CatA y Govii, proponiendo que la carrete-
ra proyectada de Rinc6n A San Antonio, se termine
puesto que ya'existe un cr4dito consignado en el ante-
proyecto de presupuestos, enviado A esta Camara por
la Secretaria de Obras Pfblicas. y que ademas; ya que
existe tambi6n, el studio hecho de la carretera de San
Antonio de los Bafios A Giiira de Melena, al discutirse
los presupuestos, se incluya el credito necesario para
realizar esa obra, cuya importancia y necesidad no de-
ben desconccer los sefiores Representantes por la Ha-
bana, quiero decir que ya hay una moci6n prese,.tada
en ese sentido y que, si mal no recuerdo, debe estar
en la Comisi6n de Presupuestos, porqiie ese fu6 el
acuerdo de la Camara.
Por tanto, yo tengo verdadero gusto en dar mi voto
favorable A esa proposici6n, y aceptar que o11a sea to-
mada en consideraci6n.
SR. PRESIDENTE: Conforme el articulo setenta y cua-
tro del Reglamento, at darsele lecture A una Proposi-
ci6n de Ley, pueden los sefiores Representantes expo-
ner brevemente los motives en que fundan esa moci6n.
De manera que para eso es para lo que la Presidencia
ha concedido la palabra al Sr. Borges, que es uno de
los firmantes de la moci6n.
SR. BORGEs: Acepto que 611a sea tomada en consi-
deraci6n.
Sa. PRESIDENTE: GEl Sr. Xiques queria hacer uso de
la palabra?
SR XIQUES: Queria dirigir un ruego A los sefiores
que firman la moci6n.
SR. PRESIDENTE: Puede hacerlo.
SR. XIQUES: No voy A combatirla; soy devoto parti-
dario de las obras pfblicas, pero me permit hacer un
ruego A los firmantes. ,No seria mAs ftil para los in-
tereses generals del pais, que esa moci6n se dejara
para despu6s de conocer los Presupuestos generals del
Estado?
Sn. PRESIDENTE: El Sr. Gonzalo P6rez, firmante de
la moci6n, tiene la palabra para explicar los mtivos
en que funda la moci6n.
SR. GONZALO PAREZ: Yo entiendo que la moci6n 6
ProposiciSn de Ley, que acaba de presentarse, no ne-
cesita explicaci6n: su utilidad la acaba de demostrar
el Sr. Borges.
Respecto de las manifestaciones de mi amigo el se-
for Xiques, entiendo que 6sta es la oportunidad para
que se presented, A la Camara, todas las Proposiciones
de Ley de esta naturaleza, que deben pasar A la Comi-
si6n respective de Obras Publicas, para que se tengan
en cuenta cuando se estudien los Presupue.tos genera-
les de la Naci6n, A fin de incluir en 6llos los cr6ditos
necesarios para la construcci6n de todas las carreteras
que acuerde la CAmara,
SR. XIQUES: Me doy por satisfecho con la contesta-
ci6n del Sr. Gonzalo P6rez.
SR. PRESIIENTE: 4Acuerda la CAmara tomar en con-
sideraci6n la Proposici6n de Ley? Los que est6n con-
formes que tengan la bondad de ponerse de pi6. (Es
aprobado.) Queda acordado.
SR. BETANCOURT: Yo pido que pase A la Comisi6n
de Presupuestos.
St. NODARSE: Pido que pase a la Comisi6n de Obras
Pfblicas.
SR. PRESIDENTE: La CAmara es quien decide. El
Sr. Betancourt ha pedido que pase A la Comisi6n de
Presupuestos, seghn el derecho que le concede el ar-
* -* liculo setenta y cuatro del Reglamento. Los que es-
*


t6n conformes que se pongcn de pi6. (Es aprobado.)
Queda acordado.
SR. VILLUENDAS (F.): Pido la palabra para dirigir
una pregunta.
Sa. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Florencio
Villuendas.
S.. VILLUENDAS (F.): ,Las otras Proposiciones de
Ley, de construcci6n de carreteras que se presentaron
en la anterior- legislature, habian sido enviadas & la
Comisi6n de Presupuestos, 6 A la de Obras Pfblicas?
SR. PRESIDENTE: No recuerdo en este moment, pe-
ro el Sr. Secretario le podra informar.
Sn. GONZALO PliEZ, Secretario: Yo puedo informal
al Representante Sr. Villuendas, que todos los proyec-
tos de esa naturaleza, han pasado A la Comisi6n de
Obras Pfiblicas. Por eso yo vot6 en contra.
SR. PRESIDENTE: Tiene el Sr. Villuendas contesta-
da la pregunta.
SR. BOuGES: Pido la palabra. Existe por el Regla-
mento de esta CAmara una Comisi6n denominada de
Obras Piblicas. Si A esta Comisi6n no se remiten
para su informed los asuntos que se refieren A obras
pfiblicas entiendo que sobra esta Comisi6n.
La CAmara ha votado que ese asunto.........
SK. PRFSIDRNTE: Sr. Borges, pero es un asunto ya
votado y la Presidencia no puede permitir.........
SR. BORGEs: Un asunto puede pasar A dos comisio-
nes, y yo lo que pido es que paseo, tambi6n, A la Comi-
si6n de Obras Pfblicas.
SR. PRESIDENTE: Pero no haga la critical de lo vota-
do por la CAmara.
Sa. BORGES: Es una simple advertencia A la CAmara.
SB. PRESIDENTE: Si es eso, pede hacerlo.
SR. BORGES: Pues yo propongo que pase ademas
A la de Obras Pfblicas.
Si. PRKSIDENTE: Los que est6n conformes con la
proposici6n del senior Borges, que se pongan de pi6.
(Es aprobada.) Queda acordado.
SR. VII.IUENDAS (F.): YO formula el ruego A la
Comisi6n de Obras Pfiblicas de que informed al mismo
-iempo que sobre esta Proposici6n de Ley sobre las
proposiciones semejantes que se hicieron aqui en la
pasada legislature, porque siendo asuntos anAlogos no
resultarA perjudicado ningun solicitante.
SR. BETANCOURT, Secretario: (Lee.)

((A LA CAMARA DE REPRESENTANTES.

Al encomendar el Estado, A los ayuntamientos, el
servicio de saneamiento 6 higienizaci6n de las respec-
tivas poblaciones, echoles encima una carga que, da-
das las conocidas circunstancias de pentiria en que, por
efecto de la estrecha condici6n econ6nfica en que al
present se encuentra el pals, todos los municipios
atraviesan, result para algunos de 64los en los que
concurren especiales circunstancias, verdaderamente
insoportable.
En ese caso se encuentran los ayuntamientos de
las poblaciones de puertos de mar de la Provincia de
Santiago de Cuba y de la Provincia de Santa Clara.
En los puertos de mar de la Repfiblica, la necesidad
de mAs perfect saneamiento 6 higienizaci6n es mAs
perentoria por que en primer lugar la circunstancia
de ser poblaciones de mayor trAfico, lo que apareja
la Ilegada de forasteros y transeuntes y de recibirse
en esos puntos los articulos de comercio de todo or-
den del consume de la Repfiblica, estAn mAs expuestas
al desaseo y en mayor peligro de seguir causes mor-
tiferas que entrafian la desgracia de enfermedades y
contrariedades. *
Y en este orden de consideraciones, es 16gico decla-
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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


rar que aquellos puertos de mayor importancia comer-
cial y de poblaci6n estkn en el caso de ser atendidos
en punto A higienizaci6n con toda prefer encia.
Y en segundo t6rmino, no es possible dejar en olvi-
do, la importancia que en nuestras relaciones interna-
cionales tiene la condici6n sanitaria de nuestros puer-
tos, en especial los principles.
Dadas estas consideraciones no tenemos mAs reme-
dio que acudir con los recursos hoy afortunadamente
cuantiosos relativamente del Estado, en auxilio do
esos municipios de poblaciones de las costas de nues-
tros puertos principles, subvencion6ndolos con la
suma que deba dedicarse al referido servicio de sa-
neamiento 6 higienizaci6n, de sus respectivas pobla-
clones.
Al acordar media tan just, racional y de buena
political, respirarAn los agobiados ayuntamientos que
podrAn nivelar sus desequilibrados presupuestos, y se
tendrA por otra part la certeza de que tan importan-
te cuesti6n sanitaria es atendida en la cuantia :.que
ella demand.
Por otra part el referido auxilio, no sera sino por
los meses que restan del actual ejercicio econ6mico,
hasta treinta de Junio de mil novecientos tres.
Para mas adelante, 6 bien los municipios organiza-
dos al tener la nueva Ley Municipal, que va A estu
diarse en la actual legislature encuentran dentro de
611a, nuevas 6 mAs Amplias fuentes de ingresos, con
las cuales alcanza A cubrir las atenciones y deberes de
la municipalidad, incluido el servicio de saneamiento,
6 bien al hacerse los presupuestos del aflo venidero
econ6mico, de primero de Julio de mil novecientos tres
a mil novecientos cuatro, por el Estado con el discrete
studio de sns ingresos se hace cargo definitivamente
del cost de tales servicios.
Por lo pronto, en el moment actual puede el Esta-
do acudir en socorro de tales municipilidades, sin
menoscaho alguno de sus intereses-pues como sabe-
mos existe actualmente pregonando la brillante admi-
nistraci6n de la RepAblica-un superabit de un mill6n
cuatrocientos mil pesos en las cajas del Estado.
Y a la verdad, en ningfin caso mas justificada la
protecci6n financier a los ayuntamientos tn el orden
de servicios a que nos venimos refiriendo, que en los
actuales moments, pues no dejaria de ser original que
mientras el Estado tenia en sus areas tn remanen-
te de un mill6n y medio de pesos improductivos,
agonizaren, en la bancarrota, ayuntamientos impor-
tantes y sobre todos resulten, por falta de elements
suficientes, desatendidos los servicios de saneamiento 6
higienizaci6n de nuestras poblaciones importantes de
la costa, dejando decaer el brillante estado sanitario
de nuestros puertos, dando con esto pAbnlo y ocasi6n a
noticias muy desagradables de nuestra desidia, en el
extrangero, que abultadas por la mala f6 y exageradas
intencionalmente por los enemigos de nuestro actual
orden de cosas, quebranten nuestro buen cr6dito en
el extrangero, dificiflte la legada de inmigrantes y
de empresas y por iltimo pueda traernol inoportunas
y lamentables ingerencias en nuestros asuntos inte-
riores de algin poder extrangero.
No creemos tener necesidad de insistir con una
sola palabra mas acerca de estas consideraciones, pues
seria hacer una ofensa ala ilustraci6n de la CAmara
y A su sincere y eficaz patriotism. .
Por tanto, tenemos el honor de presentar 6 la CAma-
ra, seguros de su inmediata aprobaci6n, el siguiente
Proyecto de Ley:

Articulo 19--Queda autorizado el Boder Ejecutivo
6 dedicar hasta la suma de cuatrocientos mil pesos
**
* **


para auxiliar 6 los ayuntamientos de la Repfblica
que con sus propios recursos no puedan tender debi-
damente al servicio de saneamiento de sus respectivas
poblaciones en la cuantia que la importancia de la
municipalidad requiera para verificar eficazmente esa
atenci6n sanitaria durante los meses que restan del
actual ejercicio econ6mico, hasta treinta de Junio de
mil novecientos tres, prefiriendo en la distribuci6n
de esos auxilios A las capitals de provincias y pobla-
ciones de nuestros puertos principles.
Sal6n de la CAmara, Habana, Noviembre 5 de
1902.-Rafael Martinez Ortiz.- Florencio Villuendas.
-Antonio Poveda Ferrer.-Pedro CuB.-Dr. Alba-
rrAn.-Carlos Manuel de ('6spedes.-M. Corona.)

SR. PRtESIiDENTE: ,Acuerda la CAmara tomar en con-
sideraci6n la proposici6n que se acaba de leer? Los
que est6n conformes que se pongan de pi6. (Es apro-
bado.) Queda acordado.
Sn. VI.LLUENDAS (F.): Pidola palabra para dirigir
un ruego A la CAmara. Yo rogaria que acordase in-
mediatamente la Comisi6n, A que debe pasar, 6 infor-
me esta proposici6n para que inmediatamente, esta
Comisi6n, pueda estudiarlo y dictaminar a la mayor
brevedad.
Yo propongo que pase A- la Comisi6n de Presu-
puestos.
Si. PRESIxDENTE: Los que est6n conformes con que
pase a la Comisi6n de Presupuestos que se pongan de
pi6. (Es aprobado.) Queda aprobado.
SR. GONZALO PiREZ, Secretario: (Lee.)

,(A LA CA6ARA:

La Comisi6n especial nombrada para dictaminar so-
bre el Proyecto de Ley aprobado por el Senado, refe-
rente a la organizaci6n de las Secretarias del Despacho,
tiene el honor de aconsejar A la CAmara que apruebe
dicho Proyecto con las siguientes pequefas modifica-
clones.
19-El articulo cuarto se redactarA asi: ((Los Se-
cretarios refrendaran los decretos, 6rdenes y resolu-
ciones del Presidente de la Repfblica, cada uno en su
ramo correspondiente, sin cuyo requisite carecerAn
de fuerza obligatoria y no seran cumplidos. Los Se-
cretarios serAn personalmente responsables de los actos
que refrenden y, ademAs solidariamente de los que
juntos acuerden 6 autoricen.)
2-En el articulo quinto se suprimird el epigrafe
((Franquicias de Aduanas.
3-En el articulo octavo se agregara la palabra
( y la misma palabra en singular a < (Presupuestos.n Se agregarA 6 este articulo el inciso
suprimido en el quinto ( de <(Inmigraci6n, que figure en el articulo diez.
4-Del articulo diez se suprimira el epigrafe < migraci6n.,
59-Se agregara un articulo en el nimero catorce
que dir6: ((Los Secretarios de Despacho tendrAn una
dotaci6n annual de siete mil pesos en moneda de los
Estados Unidos de America que percibirAn por men-
sualidades vencidas.,
La transitoria quedarA como esta redactada por el
Senado.
Sal6n de Sesiones 8 de Octubre de 1902.-El Seereta-
rio, Pedro Mendoza Guerra.-Vto. Bno.-El Presidente,
T. Cardenal.)

((Los Representantes que suscriben tienen el honor*

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e









DIXRIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 15


de formular el siguiente voto particular como miem-
bros de la Comisi6n Especial nombrada paia emitir
dictamen sobre la Ley de Secretarias remitido por el
Senado.
Articulo 1l-Para el ejercicio de sus atribuciones
tendra el Presidente de la Repfiilica las siguientes
Secretarias: Estado y Justicia, Gobetnaci6n. Hacien-
da, Instrucci6n Pfiblica, Fomento, Guerra y Marina.
Los articulos segundo y tercero quedarAn redactados
en la misma forma que el Proyecto del Senado.
Articulo 4--Se redactara en la forma que lo ha he-
cho la mayoria de la Comisi6n.
Articulo 59-Se suprimira el epigrafe Exterior. )
Articulo 69-Igual al del Senado.
Articulo 79-Se suprimira el epigrafe siguiente:
<(Cuerpos Armados.n)
Articulo 89-Se agregarA la palabra ((Nacionales), A
los epigrafes puestos, y la misma palabra en singular A i Tesoro
Pfiblico) suprimi4ndose el epigrafe (Marina.,
Articulo 99-Igual al d&l Senado.
Articulos 10 y 11.-Se refundirAn en uno solo bajo
la denominaci6n *de (Secretaria de Fomento) supri-
mi6ndose del articulo once La Secretaria de Guerra y Marina tendrA A su cargo
el despacho de los signientes asuntos: Ej6rcito, For-
talezas, Academias Militares, Navegaci6n, Pesca, Pre-
sas, Servicios de Guardacostas, Sanidad Maritima,
Arsenales y Astilleros, Escuela Nautica, Puertos y
Estudios Hidrol6gicos.
Octubre 11 de 1902.-Rafael Portuondo.-Pedro
Mendoza Guerra.n

SR. PRESIDENTE: Se pone A discusi6n el voto parti-
cular de los sefiores Portuondo y Mendoza Guerra.
SR. BETANCOURT: Pido la palabra fn contra.
SR. PORTUONDO: Pido la palabra en pr6.
SR. MAKTINEZ ORTIZ: Pido la palabra en contra.
SR. XIQuEs: Pidola palabra en pr6.
SR. LA TORRE: Pido la palabra en contra.
SR. CoLU~rBI: Pido la palabra en contra.
SR PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Betancourt.
SR. BETANCOURT: Sefiores Representantes: La Comi-
si6n especial nombrada por esta CAmara para dictami-
nar respect A la Ley de Secretarias votada y acordada
por el Senado, y a cuya Comisi6n tengo la honra de
pertenecer, dividi6 su dictamen en tres formas distin-
tas: en primer lugar acept6 la totalidad de lo acordado
por la CAmara Alta, que no es la nuestra, y discutien-
do y votando la Ley del Senado, entendi6 que debian
quedar las siete Secretarias que dicha Camara propone;
pero no estando conforme con todos y cada uno de'los
particulares que A los respectivos Departamentos se le
asignaban, entendi6, y-aqui subdividiOse el criterio
de la Comisi6n-que podian aceptarse ciertos particu-
lares, siendo .otros susceptibles de enmienda, en lo que
coincide los cinco compafieros y amigos que forma-
mos la Comisi6n Especial aqui nombrada por los su-
fragios de la Camara, para dictaminar sobre la Ley de
Secretarias.
Discrepaban los sefiores Portuondo y Mendoza Gue-
rra, nuestros distinguidos amigos, y se separan abier-
ta y diametralmente de lo que puede llamarse dictamen
de la mayoria de la Comisi6ni; de la mayoria, que la
componen los sefiores Cardenal y Enrique Villuendas,
hoy ausente, y ponente de esta Comisi6n, y el que tiene
el honor de dirigirse A esta CAmara. La minoria, para
los efectos de la Ley de Secretarias, la forman los se-
S* fiores Mendoza Guerra y Portuondo, que aspiran A la
eonstituci6n de la Secretaria de Guerra y Marina.
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En nombre de la mayoria de la Comisi6n Especial,
y como Representante, voy A combatir la creaci6n en
nuestro presupuesto y en nuestro pais, no s6lo de ]a
Cartera de Guerra y Marina en cuanto tienda A esta-
blecerla ahora, sino en lo future tambi6n, como ese
future no sea tan lejano, tan pr6spero, que permit a
Cuba de manera airosa sostener esa Cartera y despil-
farrar millones de pesos que hacen falta para llenar
atenciones mis urgentes, y demuestre al mundo que
ya nosotros, por nuestra fuerza y expansion, necesita-
mos de dicho Ministerio.
La historic nos da, con sus ensefianzas, muy saluda-
bles ejemplos, porque si el tiempo es padre de prodi-
gios, la experiencia es la madre de la vida; y nosotros
que estamos copiando a la continue los actos de
un gran pais, uno de los dos que se reparten el poder
de ambos hemisferios: Inglaterra en Europa, por-
que no nDcesita alianzas de:nadie; y la joven Am6-
rica, los Estados Unidos; nosotros que estamos co-
piando, cuanto podemos, de ese gran pals, y que sa-
bemos que durante mis de cien afios, solo ha manteni-
do un ej6rcito de veinte y cinco mil hombres, y eso
(nicamente para contener en sus fronteras y en sus
territories las invasiones de los indios; y para guardar
y conservar al hombre libre, dentro de una naci6n que
ha llegado 6 ser la mas rica del mundo, y A tener se-
tenta millones de habitantes, vamos A combatirlo se-
renamente, dejando 6 un lado sentimentalismos que ,
todos nos agradarian, porque yo creo que todos y ca-
da uno de los sefiores que me escuchan,- lo mismo los
que pertenecen al element civil, como los que visten
el honroso uniform del Ej6rcito Libertador, no ban
de ver en mis palabras nada que sea como una sombra
que se proyecte sobre el respeto y el amor A nuestros
heroes y 6 nuestros mirtires. Yo entiendo que no hay
laureles bastantes en nuestros paseos, ni flores en nues-
tros jardines, para coronar a los unos, y cubrir de flo-
res las tumbas de los otros, ni marmoles suficientes en
las canteras de Italia, para tallar y esculpir las esti-
tuas de nuestros grandes hombres militares; pero des-
pu6s de decir todo 6sto, nosotros no podemos dejar de
repetir, cofho dijo un gran pensador, que la guerra, ha
sido siempre el predominio de un pais sobre otro, des-
de el descubrimiento de la Venus de Milo en las rui-
nas de Grecia, hasta la invei ci6n portentosa de las
miquinas de vapor en las costas americanas.
Hecho este distingo por mi que no tengo Ia honra
de ceflirme con el mas humilde de esos laureles en pr6
de la independencia de Cuba, y para que no se pueda
ver en mis palabras nada que pueda, ahora ni nunca,
lastimar en lo mis minimo el prestigio y el anhelo de
nuestro sufrido y her6ico ejercito, yob entiendo que su
misi6n fu6 terminada ya en nuestro pais, en el que
han de vivir respetados y queridos, no tanto por lo
que hicieron, sino por lo que hagan con su honorabi-
lidad, su juicio y su sensatez, contribuyendo A conso-
lidar la obra que nos mejor6 y redimi6. (Muy bien.)
Para que podamos emanciparnos, por decirlo asi, de
los trabajos aridos y enojosos de investigaci6n y ana-.
lisis, A que me voy a entiegar, cuento con vuestra
bondad nunca desmentida para conmigo, con vuestra
benevolencia inagotable, cada vez que' cualquiera de
nosotros, y yo el filtimo de los Representantes, solici-
ta y require vuestra atenci6n para un asunto de esta
indole.
,Para qu6 se necesita aqui mantener un ej6rcito?
Un ej6rcito tiene various inconvenientes; en primer lu-
gar nos preguntamos: 4qu6 naci6n reci6n nacida A la
vida, forma.da per un pueblo de mis6rrimos y depau-
perados en el sentido econ6mico, pretend volar? 4Por-
que vamos gastanda nuestras energies, las eaerglas
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16 DIARIO DE SESIO()NI DEL CONGRESO.--C-MARA


del pueblo cubano, empleadas desde hace mas de medio
siglo enhacernos unapatria que ya tenemos,gracias sean
dadas 6 la habilidad y constancia tenidas? 4Porqu6 he-
mos arruinado nuestras haciendas y dado nuestras 16-
grimas y nuestro tesoro? iPara Ilegar A constituir
nuestra Repfiblica! Qub necesidad tenemos que apre-
mie, qu6 argument, qu6 raz6n diplomitica, qu6 asun-
to de Estado require que haya aqui lo que se llama
un ej6rcito permanent, de mayor 6 menor cuantia,
para mantener 6 consolidar el orden? El orden lo con-
solidaremos nosotros mismos.
A este respeeto vuelvo a recorder que hay otros paises
que mantienen grades ej6rcitos, lo mismo en la vieja
Europa que en la joven AmBrica, para mantener los
limits de sus fronteras, y siendo muchas veces instru-
mentos de tirania en manos de los Presidentes de las
Repfiblicas Americanas, y tambi6n de los Gobiernos
Europeos.
Los ej6rcitos en las naciones, obedecen, entire otras
cosas, al mantenimiento y a la necesidad de garanti-
zar el orden, y al hombre en sus derechos i la libertad,
al desenvolvimiento y consagraci6n de todos aquellos
principios que en una naci6n, en uso de su soberania se
hagan 6 regulen por los poderes constituidos.
Yo pregunto: ,hay algfin temor deque el orden in-
terior peligre por algfin concept, por caracter penden-
ciero, por aspiraciones mal sanas, por alguna de esas
ambiciones que tanta perturbaci6n causan i las repfi-
blicas vecinas? Nuestras hermanas, con sns revueltas,
llevan el descr6dito y la ruina A su presupuesto, y
alejan a los capitals extranjeros. ,No hemos de
repudiar todo eso que constitute la anormalidad en
que se encuentran las cunas de los Sucre y Bolivar?
No, el pueblo cubano, no ya en estos moments de re-
flexi6n serena y tranquila; el pueblo cubano, acabada
la guerra, vi6 que nuestro ej6rcito, cuando quizas y
sin quizAs, tenia derecho todo individuo a dulcificar
en gran parte los sacrificios hechos por la patria, no
solamente no atent6 contra nada, sino que los Liber-
tadores mismos impusieron penas several al que come-
tiera el m~is leve desmin. Nuestro ej6rcito ha dado
pruebas de sensatez y de cordura, A pesar de sus hon-
das necesidades, y hoy continfla en esa mismna situa-
ci6n ben6vola, esperandolo todo de los poderes pflbli-
cos, lo que constitute un timbre de aureola y gloria
que cada miembro del sufrido ej6rcito viene a dar A
los gobernantes cubanos. HIa acordado esperar, y con-
fia tranquilo, en la obra legislative; cree que tarde 6
temprano, seguramente temprano, por la prisa que
aqui nos damos para solucionar el problema, recibira
la recompensa de sus inmensos sacrificios y de su ab-
negaci6n, recibigndo sus sagrados haberes. (Aplaiusos.)
En el orden military eso que he manifestado: en el
orden civil, los partidos so agitan aqui con entusias-
mo, jams con desorden, para conquistar la hegemo-
nia en el pueblo; para buscarse adeptos, slmar afilia-
dos y llevar 6 las urnas el contingent mayor de elec-
tores. Pero para eso, si se ha apelado alguna vez A
esas socalifias electorales que se ftilizan y se permiten
y son licitas en todos los paises, jams ha habido una
perturbaci6n honda, y cada cual ha ido 6 depositar su
voto en las urnas completamente tranquilo, sin que
presi6n extrafia de partido contrario, le haya impues-
to limitaciones que coarten el libre ejercicio del sufra-
gio. Es decir, que lo mismo el partido national, que
el partido republican, exponentes de las dos grandes
tendencies que aqui se dividen la supremacia del pfi-
blico. se han mirado como dos ej6rcitos, colocados
frente A frentr; pero siempre con nqbleza de miras.
solamente utilizando los recursos que la ley les conce-
de, y 1l final de la lucha el vencedor le ha tendido la


mano al vencido, sin que la victoria haya causado
odios ni divisions.
SR. XiQUEs: (Interrumpiendo.) Eso es nna gran
mentira.
SR. BETANCOURT: M6s ha sucedido, 6 pesar de las
frases vertidas por el senior Xiques, que no son muy
parlamentarias, 6 impropias de su cultural, ha sucedi-
do algo que estA por encima del exabrupto del sefor
Xiques. No hace much Psos dos grades partidos se
han coaligado, y seguramente tan solo en el oscuro
rinc6n en que vivia por su gusto, el senior Xiques, 6
alli en la America del Sur en que se hallaba refugia-
do, no se ha dado cuenta de que aqui se realize una
gran coalici6n, a virtud de la cual, el Presidente que
tenemos, por el voto unAnime de esa coalici6n respe-
table, ocupa la mas alta Magistratura de la naci6n.
SR. XIQUES: Cometiendo un inmenso fraude elec-
toral.
SR. PRESIDENTE: El seflor Xiques, conforme al ar-
ticulo ciento veinte y uno del Reglamento, no puede
interrumpir al orador. Respete A los dem6s para que
le respeten A usted.
SR. XIQUES: Interrupciones cortas se pueden hacer,
senior Presidente.
SR. PRESIDENTE: El articulo ciento veinte y uno las
prohibe, y el Presidente lo harA cumplir. Continfie el
senior Betancourt.
SR. BETANCOURT: De modo, seilores, que en el or-
den interior, no hay realmente nada que cohoneste de
la manera m6s d6bil, el sostenimiento de un ej6rcito.
En Europa esos ej6rcitos se sostienen, porque es ne-
cesario que asi sea. La voluntad popular no impone
alli su voto. Alli, except la noble Francia y la hist6-
rica Suiza, no son repfiblicas, son monarquias 6 impe-
rios asentados en tradiciones seculares que tienen pa-
ra existir, n6 que descansar en la voluntad del pueblo,
sino en las flamantes y fanfarronas armas de sus sol-
dados. Si en esas naciones no hubiera el temor A
levantamientos internos, si no existieran el clericalis-
mo y el ej6rcito, 6 el militarismo que tanto dailo cau-
sa, no tendrian que poner esos ej6rcitos para contender
las miras extranjeras, para guardarse y preservarse
de invasions vecinas; he aqui por que existen, y sin
embargo del despilfarro de millones para sostener esos
ej6rcitos, no se libran en Europa de que sigan vej6n-
dose y humillAndose unas A las otras, esas grades
potencias.
Ahi tennis el ejemplo de la Francia, de la hermosa
Francia, que hace treinta y dos aios sueria con la re-
vancha del desastre de Sedan, y con arrancar
A Alemania la Alsacia y la Lorena, provincias queri-
disimas que continfian siendo germanas, como Stra-
burgo, Metz y Maguncia, plazas donde los soldados
alemanes, hiriendo el sentimiento mas grande de los
franceses. les recuerdan constantemente que el finico
camino de recobrar su derecho, es el de la sangre y de
la fuerza, que es el mejor medio de conquistar perdi-
dos territories.
Francia, A su vez, pag6 las injusticias cometidas con
Italia, pues Alemania, dejando a un lado la indemni-
zaci6n que Bismarck logr6 de Thiers, de los cinco mil
millones de francos, y quitkndole las dos porciones
m6s queridas de Francia,. no hizo mas que vengar A
la Italia, a la que aqu6ela habia despojado de Niza y
Saboya; 6 imitando esa usurpaci6n, Alemania le arre-
bat6 la Alsacia y la Lorena; asi como el Austria a su
vez le habia desmembrado A Italia el Trieste y el Ti-
rol, provincias de la antigua Lidia; y 6 Turquia, la
Bosnia y la Herzegovina.
Y para sostener este fArrago de aspiraciones que see
desenvuelven en Europa, naturalmpnte es necesario
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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


sostener un ej6rcito, no ya solo para I oder impedir,
como decia antes, que se altered elorden en esas nacio-
nes, y venga una gran masa socialist republican, 6
de cualquier otro nombre que quiera darsele, A volcar
con el soplo de la revoluci6n triunfadora los tronos en
que se asientan los monarcas que los gobiernan, sino
tambi6n para evitar y powder contrarrestar y hacer
freute A una invasion que pudiera venir de cual-
quier parte, como acontece cn frecuencia, A des-
membrar parte de su territorio, no digo ya en la
Europa occidental que conocemos bien, que no es
muy simpatica, sino en todas part's. Ved ahi
si no todas las tendencies de los hijos de la vie-
ja Rusia, del Imperio formado por Pedro el Gran-
de, que ha tratado 6 ido poco A poco, molestando A su
vecina la Turquia, no s6lo en Europa, sino tambi6n
en la Turquia AsiAtica, porque le convenia A sus mi-
ras particulares, A sus intereses y a sus fuerzas; y
cada vez que ha podido, A partir de la guerra del se-
tenta, hace tentativas, hasta hoy dia infructuosas, pa-
ra apoderarse de los Dardanelos que le abririan el
paso por el B6sforo, que es el sueflo dorado de todo el
imperio moscovita; porque vosotros sab6is perfecta-
mente, que de esa manera conseguirian la uni6n de la
Iglesia Griega. de que es el Sumo Pontifice el Empe-
rador, qui6n ademAs de tener y ser duefio de miles de
esclavos y siervos, ejerce poder absolute sobre todas
las conciencias.
Todos conoc6is las tentativas que ha hecho la Rusia
para apoderarse de Constantinopla, y unirse asi la
Turquia; y ha sido precise, despu6s del afno setenta,
que mediase el leopardo ingl6s, que ha tenido siempre
que desempefiar el papel de Arbitro, porque es fuerte
por su escuadra, y no necesita de nadie, y ha evitado
de esa manera que se apoderaran los cosacos de la
Turquia, que es el ideal sentido y acariciado por tires
generaciones de monarcas rusos.
Pero vengamonos a Am6rica; vamos A salir de la
historic que todos conocemos y aprendimos, aunque
despu6s con el transcurso de los afios se nos hayan
ido olvidando los primeros latidos intelectuales que
recibimos en las escuelas. vamos A salir de todo lo que
se refiere A todas esas testas coronadas, ya que con
sus luchas, lo mismo la casa de Austria, que la de
Borb6n, parecen destinadas A conmover continuamen-
te con sus guerras, las naciones que gobiernan. 4Por
qu6 es neccsario, por qu6 es precise la existencia de
ese ej6rcito? 1Ah! sefiores, es que A partir del ailo
veinticuatro en que se consagr6 definitivamente la in-
dependencia de aquella gran porci6n continental, de
todo aquello que constituy6 la antigua Espaila, A par-
tir de ese moment, ya no ha habido verdadera liber-
tad en Centro y Sur Am6rica. Dig6rase que todo el
fervor reconcentrado en el pecho de sus hijos, en lu-
gar de dedicarlo al trabajo, la riqueza y la reconstruc-
ci6n, A todo lo que enaltece, dignifica y levanta, lo han
dedicado A destrozarse los unos A los otros, y en soste-
ner un ej4rcito que los arruina y prime. ,Por qu6
necesitamos nosotros un ej6rcito, puesto que no tene-
mos fronteras?
Alli necesitan del ej6rcito, les es indispensable, por-
que estan las repfiblicas pegadas las unas A las otras,
y en el continente americano, cuando se hicieron in-
dependientes no tuvieron milicia, ni se fijaron 6llos en
las divisions que habian' de hacerse para saber, por
ejemplo, en qu6 punto terminaba el Alto Perfi 6 co-
menzaba el Nuevo Reino de Granada.
Y asi ha sucedido que no obstante la malquerencia
del Perft a Espafia despu6s del Callao; A pesar de la
Srecrudescencia de esa political, cada vez que ha habido
* un litigio entire esas repfblicas, por si el pedazo de
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tal 6 cual provincia, las franjas de 6ste 6 aquel terri-
torio pertenecian A determinada nacionalidad, han
tenido que acudir A los viejos archives de Simancas,
porque ahi estaban todos los documents necesarios
para saber y alcanzar el respective derecho.
Pero hay mhs. en esas repfiblicas se ha hecho ya un
mal cr6nico, sensible, pero inevitable A lo que parece,
el que no haya verdadera tranquilidad; se lee, se re-
pasa con verdadera delectaci6n cualquiera de las
Constituciones de esos paises, y no puede imaginarse
mayor libertad que la que se consagra en 611as, y no
voy A referirme A Santo Domingo, ni A Haiti, sino al
Brasil, Chile y M6xico, las repfblicas m6s grandes,
las mis ilustres. y sobre todo, las que cuentan mayor
nimmero de habitantes, y una riqueza mAs considera-
ble. En ninguno de esos paises, (vosotros lo sabeis
perfectamente) por las noticias de los peri6dicos
diaries, de los casos que ocurren en sus poblaciones,
de reyertas, rifias, escandalos, y toda esa frecuente
situaci6n, hace que sufran grandemento los interests
econ6micos de esos desgraciados paises, y llevan el
descrdito al exterior, hasta tal punto, que algunas de
esas repfiblicas, iegidas por la tirania, se encuentran
ahora amenazadas por una intervenci6n extranjera,
que no la permitirA el valor de sus propios hijos: los
de Colombia y Venezuela; y todo so pretexto de man-
tener el orden, y A titulo de fuertes y poderosos, para
robarles territories.
Apenas hay Presidentes en esos paises, y no creo
que estos datos puedan ser desmentidos hist6ricamen-
te por nadie, que haya concluido tranquila y pacifica-
mente su period Presidencial; y si bien es verdad
que hay alguno, como D. Porfirio Diaz, en 1M6xico,
que lleva cerca de veinte afios gobernando, ese es el
finico, y no ha sido por elecci6n expontAnea del pue-
blo, sino porque ha tenido fuerza bastante, y para
eso ha utilizado el ej6rcito para powder mantenerse
en el Poder; alli no ha habido elecciones, sino
una farsa escandalosa, quizAs mAs triste que la
c61ebre noche de HernAn Cort6s despu6s de la batalla
de Otumba; porque alli el ej6rcito, no estA siempre,
destinado A riantener el orden y la libertad, sino que
p, r el contrario, es un instrument, en ocasiones, de
la tirania Presidencial.
,Chile y la Argentina, senior Nfifiez? (no se me ha
pasado la interrupci6n, aunque la hizo casi en sentido
familiar) recu6rdese que hubo una glierra civil en
Chile, en que se dividi6 el ej6rcito; y alli no ha sido
respetado su gobierno hasta que no se le han dado ga-
rantias 6 los extranjeros para que afluyeran los capita-
les Ala sombra de sus leyes; pero esos paises, en la
mayor part de 61los, estAn gobernados por la volun-
tad del Presidente; y sucede eso, porque han prepara-
do las cosas de tal modo, que no es possible deshacerse
de la presi6n del ej6rcito. Es 6sto tary cierto, de tal
suerte, verdadero, que hoy mismo anuncia la prensa
que los sefiores Alfaro. Ezeta y Castro, Presidentes de
los respectivos paises de Nicaragua, Ecuador y Vene-
zuela han hecho un paoto. una alianza ofensiva y de-
fensiva para protejerse mftuamente, en sus ambicio-
nes personales, para eternizar en la tirania A esos des-
graciados passes.
Otra raz6n, (segin anunci6 al principio de mi pobre
discurso) era la necesidad de mantener, en los paises,
ej6rcitos que son para los presupuestos una verdadera
sangria, era el mantenimiento de la integridad territo-
rial; y en Cuba, dotada por Dios de tanta hermosura,
en la condici6n de ser una tierra rodeada de agua por
todas parties, tenemos la fortune de que ningin centine-
la que no sea la Iftopia naturaleza sea necesario para
vigilarnos ni guardarnos, ni abrigamos el temor de que
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18 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


nadie venga A pedirnos pedazos mayores 6 menores de
terreno de nuestro pais. Estamos completamente solos
despu6s de la guerra con Espafia, y lo que mas nos san-
graba en los tiempos de la colonia, el presupuesto de
guerra y marina y la dotaci6n del culto y clero, los su-
primieron los Estados Unidos, debi6ndoles 6ste, entire
otros beneficios, y cualquiera que sea la conduct que
al present y en lo sncesivo observen con nosotros, no
podemos menos de entonar un himno de gratitad para
agradec6rselo, pues dejaron A nuestro pueblo libre de
todo gravamen que pudiera entorpecer su nacimiento
como nacionalidad.
De suerte que comenzamos el veinte de Mayo gozosos
y felices en nuestro propio hogat, sin especiales aspira-
ciones que realizar, porque no siendo un pueblo con-
quistador, no habrA vellocino de oro que nos tiente;
no vamos A tener guerra con Hayti 6 Santo Domingo,
ni Venezuela 6 Colombia., las naciones mas pr6ximas,
ni nosotros nos vamos A hacer la guerra interiormente
porque aqui sobran el patriotism, la reflexi6n, la ge-
nerosidad y el buen juicio, para si hay deficiencies ir-
las corrigiendo por medio de las leyes; y si alguno. no
obstante 6sto, quisiera llevarnos A una lucha de her-
manos: Jque su vida se consuma y se seque como hoja
maligna!
No tenemos fronteras, no tememos invasiones, no
hay nada, pues, que justifique la existencia de un ej6r-
cito. Hagamos que nuestra policia est6 bien organiza-
da, que no sea instrument de 6ste 6 del otro partido,
sino verdadero guardiAn del orden y de los ciudadanos,
que respete los derechos consagrados, y hagamos por
tener una Guardia Rural que sea tan respectable como
lo es en Espaiia la Guardia Civil; como son en Italia y
Francia la Gendarmeria, y teniendo garantizado en
nuestros campos el orden interior con esos nficleos ar-
mados y con los mil hombres para la Artilleria que
hemos votado para guarnecer nuestras fortalezas, ten-
dremos suficientes paladines de nuestro honor y de
nuestro derecho: no se necesita aqui ej6rcito, a que
su sostenimiento no habia de resultar de provecho al-
guno para Cuba.
Hay cuatro pilares sobre los cuales, per decirlo asi,
descansan todos los paises bien organizadps: la admi-
nistraci6n de Justicia, la Ensefianza Pflblica, la Poli-
cia y las Comunicaciones. Estos cuatro servicios bien
atendidos, bastan realmente para un pais que empieza;
habremos hecho una obra muy meritoria organizindo-
los de modo que satisfagan las exigencias de los inte-
reses pfiblicos.
Aqui estamos asombrados de que los presupuestos
puedan ser excesivamente crecidos, y pensamcs en
crear ahora un organismo que es indudablemente el
mas caro en todas las naciones del viejo y del nuevo
Mundo. 4Es qu6 acaso creeis que rear una Secretaria
de la Guerra vA A ser tan solo crear una inspecci6n de
esas fuerzas que ya existen? Una Secretaria de la Gue-
rra significaria multitud de detalles que hace que se le
d6 un personal id6neo, y se le dediqueun presupuesto
crecido, acaso el mas grande dt todos los de la naci6n.
iAhI sefiores,yo comprendo; todos,digo,comprendemos,
no ya solo al invicto MAximo G6mez; A cualquiera ca-
pitAn, el mas humilde de nuestro sufrido ej6rcito,
mandando ea el campo diez hombres semi-desnudos,
aliment6ndose de raices y de frutos silvestres, -in mu-
niciones, sin mas coraza que su pecho, para ponerlo de
blanco a las balas espafiolas, sin tActica, esa que no
se aprende, y que es inutil en nuestros campos, que
pueda hacer frente A esa otra tActica aun cuando ven-
ga de Guadalajara 6 de Toledo; pero A uno de nues-
tros her6icos generals pqnedlo en una oficina de Ayu-
dante de Estado Mayor con la rlsponsabilidad que tie-


ne un Secretario de la Guerra, y entonces ver6is una
cosa que seria muy sensible: esos diez, veinte 6 cin-
cuenta hombres, que nos recuerdan las brillantes cam-
pailas que han realizado durante nuestra guerra, se-
rian simples empleados; y sefiores, repito, que lo que
nosotros necesitamos es gran seriedad y much juicio.
Una Secretaria de la Guerra ha de tender, enmen-
dar y resolver todo cuanto sea precise 6 afecte al or-
den de los Institutos armados, 4y es acaso que por
esos institutes armados se entienden la Policia y la
Guardia Rural, por que la una usa el tolete y el re-
v61ver en la ciudad y el otro el machete y la tercerola
en el campo? La primera dependerA de los Ayunta-
mientos 6 de quien se determine 6 resuelva en los
Cuerpos Colegisladores; la otra desde luego necesita
de una discipline mas extricta; bien como en Francia
y en Italia de Departamento del Interior 6 como en
Espafia del Ministerio de la Gobernaci6n; de tal suer-
te que todos los que han estado en Madrid, habrAn
visto que la Guardia Civil estA esperando ordenes en
el Palacio de la Puerta del Sol, y no por los alrededo-
res del de Buena Vista, donde esta establecido el Mi-
nistrrio de la Guerra, por que alli se entiende que su
misi6n no es belicosa, sino la de conservar el orden
pfiblico, que es, 6 debe spr, lo mas important de to-
dos los paises.
El Ministerio de la Guerra, se aduce, hace falta,
entire otras consideraciones, porque ello es en todos
los paises un signo de soberania.
Por fortune, afin suponiendo 1i mas inverosimil,
porque el campo de la hip6tesis es anchuroso, que pu-
diese pasar el argument tratAndose de un pais nuevo,
aqui no hay distingos ni privilegios que consignar en
la Constituci6n, y mas que todo merced a nuestra
santa independencia, a nuestra idiosincracia. Noso-
tros somos verdaderos dem6cratas. Aqui han quedado
abolidos de hecho y de derecho los privilegios que en
Europa disfrutan los Alfonsos de Espana, los Carlos de
Portugal, los Eduardos de lnglaterra, los Oscares de
Suecia y los Guillermos de Alemania, como los de to-
dos esos funestos hombres que simbolizan una tirania,
quieren para sostener, para si y para sus hijos, no
imitando a don Amadeo de Saboya, repito, mantener,
un fuerte ejrrcito, una fuerza grande, que est6 soste-
nida por las puntas de las bayonetas, mAs que por el
cariflo y el respeto de los pueblos.
No se necesitan mas que tres 6 cuatro mil hombres
para dar el golpe de estado que recuerda el dos de
Enero del afio cincuenta y uno en Francia, cuando la
p6rdida de la segunda Reptfblica hizo que imperase
otra vez el odioso militarismo en ese pais; y eso ha
tenido su raz6n de ser porque ha venido germinando
en la conciencia del ej6rcito; y 6sta es otra de las ra-
zones que nosotros, como Representantes de una Reifp-
blica, que nace, debemos evitar y combatir.
Nosotros no le negamos al Ej6rcito, hoy embrionario,
el que haya de existir grande mafiana, y si quiere lle-
gar a las doctrinas y adelantos a que han llegado en
todos los paises, es necesario no que se vistan con un
uniform por el que se figure que han de ser superio-
res A los demas, sino que realmente Ileguen A frater-
nizar soldados y vecinos, que sean como hermanos para
la consolidaci6n de la Naci6n que surge. (Aplausos.)
Es un signo de soberania, se afiade; es precise que
nosotros, al vestirnos el frac que nos d6 acceso a los
salones d ,nde se reunen las grandes potencias, vaya-
mos prendidos con todos los alfileres de la pericia
diplomAtica para ser respetados y atendidos, y Cuba,
se dice, 6 se piensa, no puede entrar con decoro en el
concerto de las naciones, porque en esas existen MAi- .
nistros de la Guerra, y en Cuba no hay ej6rcito ni *


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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


Departamento de Marina. 4La verdadera consagra-
ci6n de un pueblo, su reconocimniento depend, estriba,
de que tenga tal 6 cual departamento en el orden in-
terior, de que se Ilamen Secretarios, si es en un pais
representative, 6 Ministros si es en un pueblo regido
por el sistema parlamentario; de que tenga esta 6
aquella denominaci6n, depend, repito, la considera-
ci6n y el reconocimiente de las demas Potencias? iNo
hemos sido reconocidos, no solamente por las pequefias
Repfiblicas del Norte y del Sur, sino por las mAs gran-
des Potencias del mundo, sin preguntarnos si teniamos
ej6rcito, si disponiamos de marina? iNo nos han
enviado aqui sus Representantes DiplomAticos, que
alejan toda duda de que nos estiman plena y legal-
mente constituidos como pueblo libre, independiente
y soberano, ante toda la faz del Universo? Con el
mismo raciocinio se podria afiadir, que la moneda, ese
signo conventional que recorre todos los paises; ese
metal de verdadera importancia para las transacciones
y necesidades de la vida carece aqui de valor, porque
al echar mano A nuestro bolsillo para sufragar algfnu
gasto, no encontramos, ni en el billete de banco, ni en
el cobre, ni en el oro, ni en la plata, algo que nos re-
cuerde A Cuba, ni una palma, ni una Have, ni un sol,
ni nada que sea tipico de Cuba, sino que son ya mone-
das espaiiolas, ya francesas, ya americanas; el centen
espaflol, el Luis frances, el billete americano: todo
menos un simbolo 6 alegoria que nos hiciese recorder
6 reconocer A nuestra Repfiblica 6 A nuestro Presiden-
te. Y A nadie se le ocurrirA nunca, que porque Cuba
carezea de moneda propia, y 6sa haya sido siempre la
prActica international, no so pueda proclamar y hacer
efectiva su soberania.
Yo, sefiures Representantes, creo, copiando inte-
gramente las frases de un ilustre pensador latino, que
A las opinions extraviadas, hay que corregirlas con
las opinions sensatas, porque, despu6s de todo, A las
ideas no hay modo de fusilarlas.
Yo entiendo. que los que defienden el establecimien
to en nuestro pais de la Secretaria de la Guerra, estAn
adolecidos de ceguera incurable de patriotism, cre-
yendo buena y noblemente que con eso le dan mejor
robustez, mayor vigor, si cabe la palabra. A la nacio-
nalidad cabana. Y creo que proceden de buena f6;
pero no alcanzo A comprender que se proponent con el
establecimiento de dicha Secretaria. La soberania estA
reconocida por los Estados Unidos. Ese pais, vosotros
lo sabeis perfectamente, no ha desnudado en lo que
ileva de existencia como naci6n mas que dos veces su
espada, la primera en la guerra de secesi6n de mil
ochocientos sesenta y tres, para redimir A una raza de
la esclavitud, y la segunda el afio noventa y ocho, con-
tra Espana, para ayudar al pueblo cubano. Jamas ha
sido para una revoluci6n exterior, porque si bien en
si la lucha que acab6 en Richmond, llev6les envueltos
otros problems, como era el de la separaci6n de los
Estados del Sur de los del Norte, 6sto despu6s no se
crey6 manifestaci6n de un odio latente que habia de
perdurar, sino ]a sintesis de aspiraciones A mayores
horizontes, A mas grandes principios. Y con el abrazo
del her6ico General Grant al no, menos esforzado Lee
al terminar la contienda, se consolid6 no solamente la
paz, sino que se confirm tambiEn la solidaridad, la
tranquilidad y la intangibilidad de la noble y potent
naci6n americana, y como resultado glorioso se lleg6 A
abatir y qued6 abolida por complete la esclavitud para
regocijo y honor de la humanidad.
SR. NODARSE: (Interrunpiendo.) iPorqu6 no habla
de Filipinas?
S. SR. BETANCOURT: ,Qu6 dice?
* SR. NODARSE: Que nos diga algo de Filipinas.
.


* *


SR. rETANCOURT: Yo no puedo complacer A mi dis-
tinguido-amigo y compafiero el General Nodarse, por
que no estamos todavia hacienda una critical, ni lle-
garemos A hacerla en este debate, de la conduct de
los Estados Unidos, ni es asunto que estA en el tapete
averiguar, ni mncho menos juzgar la conduct de los
mismos con los demAs pueblos, sino que ahora convie-
ne que nos atengamos al nuestro.
La soberania estA consagrada ya, por qu6 no decirlo,
por la misma Ley Platt, porque esa Ley que no fu&
pedida por nosotros, que fu6 impuesta, que tenemos
en cambio para nuestra garantia, que consagra de mo-
do evident la soberania 6 independencia de Cuba, por
que de otra suerte, de otro modo ban sido tratados
otros pueblos, por ejemplo, Filipinas y Puerto Rico,
adquiridos como botin de guerra. Cuba, no; porque
si los americanos hubieran querido tratarla de id6nti-
ca manera, esa bandera que descendi6 de nuestras
fortalezas el veinte de Mayo, todavia continuaria en
ellas.........
SR. NOD-RSE: (Interrumpiendo.) Mientras hubiera,
habido cubanos, no.
SR. BETANCOURT: No recordemos la acci6n de la.
fuerza, senior Nodarse; no se trata de colocar
en nuestra casa la inscripci6n que se encuentra en el
palacio ducal de Villahermosa en Espana: asanguinm
empta, sanguine tueborn ,Con sangre la he compra-
do y con sangre la defender&),.
Nosotros la adquirimos por el martirio de tres gene-
raciones que han sucumbido, y nos la han reconocido
la generosidad y la lealtad de un pueblo........
SR. NODARSE: (Interrimpiendo.) Por la comparaci6n
he contestado, senior Betancourt.
SR. BETANCOURT: Consentidme esta especie de-
romintica efusi6n. Yo creo que como la lira se ha he-
cho para que suene, los Estados Unidos y Cuba para.
que se amen. Dos nubes se adelantan allA en los cie-
los porque se buscan; y asi como dos aves vuelan de
rama en rama, y dos ruisefiores cantan -en el bosque
porque se dosean, Cuba y los Estados Unidos son dos
estrellas que fulguran en la inmensidad, y se respetan
como das pueblos que se quieren y que no desean
devora,'se, sino unirse por los lazos del afecto y de la,
libertad. (Aplausos.)
Y, seflores, si 6sto es un ensuefio, todavia el tiempoi
nose ha encargado de despertarnos de eso que pudiera
llamarse ilusi6n y acaso calificarse de optimism: si
en el mafiana, y yo no lo quisiera, nosotros en nueva
Roma nos convirti6ramos y pudi6ramos decir: r(Delehen-
da ets Cartagon) lo llorariamos sin media, porque yo(
no quiero que aqui todo se levanteeino sobre las bases
de la prosperidad, del trabajo y ~el honor de todos.
Entonces no tendremos la culpa y podremos declinar
ante la historic la responsabilidat, porque tratandose
de un choque entire el fuerte y el debil, desgraciada-
mente los pueblos grandes realizan sus antojos, y si
no, ahi estA el ejemplo de Puerto Rico y Filipinas con
los Estades Unidos, y el de los boers con Inglaterra.
Todos los paises pequefios que han luchado con los
grandes, siempre han quedado A merced de las iniqui-
dades y del egoismo de los vencedores, mientras que
las potencies de primer orden, han consentido la des-
membraci6n, el vejamen, el insulto, el atropello, como*
sucede con Macedonia, que hoy pertenece A Turquia,
como todos vosotros sab6is, y que A pesar de ser una
cormarea eminentemente cat6lica, los fieros otomanos,
entran en 611a cimitarra en mano, A nombre de la me-
dia Luna, y degiiellan y matan A multitude de' nifios y
mujeres indefensas, sin que haya una sola naci6n que.
intervenga, para evitar que se manchen los s61ios de
los monarcas criatianos.


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19 *


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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


No he dicho, ni afn con much, cuanto pudiera
aducirse en contra, respect a la creaci6n de la Secre-
taria de la Guerra. Nosotros aqui estamos combatien-
do finicamente, sin entrar afin en el fondo del asunto,
el voto particular de nuestros distinguidos compafne-
ros que componen la minoria de la Corisi6n especial;
y no olvid6mos que la misma comisi6n hace parcial-
mente unas veces, y otras veces en su totalidad, mo-
dificaciones A la Ley aprobada por el Senado. En su
oportunidad, cuando entremos en -la discusi6n de esa
Ley, articulo por articulo, ya iremos exponiendo to-
das las razones que tenemos y en que nos fundamos,
y una de las cuales es precisamehte la distribuci6n
que se hace del tiabajo entire todas las Secretarias,
para oponernos A la creaci6n de la de Guerra y Mari-
na. Y vamos a llegar A la de Marina; porque al prin-
cipio podia correr la especie, muy err6nea por cierto,
de que finicamente se iba a pedir en la CAmara la
creaci6n de la Secretaria de la Guerra; y afn cuando
nosotros al referirnos al proyeeto votado por el Sena-
do, despu6s de una formal discusi6n, expusimos las
razones 6 que antes hice menci6n, las reproduciremos
con nuevos datos, en contra de la creaci6n de esa Se-
cretaria, y probaremos su ineficacia.
Existen aqui nacionalistas esclarecidos, y esto es un
consuelo, porque indica que no se ha hecho del asunto
un empefio de partido, que se oponen A esa creaci6n.
Ni el Sr. Zayas, que es el Presidente de la Conven-
ci6n Municipal del Partido Nacional en la Ha-
bana, ni su compafiero el senior Cabello, ni nin-
-guno de los otros nacionalistas que tienen asien-
to por la elecci6n popular en la alta CAmara, to-
caron, ni siquiera de soslayo, la cuesti6n de la Secre-
taria de la Guerra, ni tampoco los nacionalistas de
Oriente, entire los que figuran hombres de tanto talen-
to como los Sres. Tamayo y Bravo, tocaron el punto;
y repito, que 6sto es un gran consuelo, porque ello
prueba la discipline y capacidad que ha tenido 6 ins-
pira todos los actos del gran Partido Nacional.
(Aplausos.) Porque si ese hubiese sido un acuerdo
de su modo..... (Los aplausos ahogan la voz del orador. )
Entonces lo habrian llevado, como cuesti6n del pro-
grama, como idea fundamental para su orden.y de-
senvolvimiento, a la Alta Camara, donde se inicio un
debate sin que se levantara nadie a proponer y a de-
fender la creaci6n de la Secretaria de Guerra y Mari-
na; pero al llegar aqui, yo no s6 que suerte tendrA
ese proyecto: quizAs sea derrotado, pues los naciona-
listas estan muy acostumbrados A luchar y no siempre
a veneer, y muchas veces a quedarse en minoria, para
que les asustase la idea de que en la CAmara Alta no
se presentase el proyecto.
Voy A explicar los concepts: son hombres formales
en el sentido de que no habiendo contraido ningfin
compromise con su partido, ni teniendo uu mandate
imperative, no tuvieron por convenient, no creyeron
necesario, mencionarlo siquiera en el Senado, con el
propio derecho que les asistia; y estim6.ndose mIs ca-
riflosos y entusiastas, mas amigos (e esos compromi-
:sos, mas partidarios de todo lo que contribuya al ex-
plendor y la gloria del ej6rcito y de nuestra future
sofiadisima escuadra, han croido necesario incluirlo
*en el proyecto, y ya verA el Sr. la Torre, cualquiera
que sea la suerte que le acompafie, como aqui se oirAn
palabras may elocuentes para sostener el prayecto que
en el Senado no tuvo ni un s61o devoto que se levanta-
ra A defenderlo.
SB. LA TORKE: (iTterrumpiendo.) La moci6n fu6 del
Senador Cabello, y fu6 derrotada.
Si. PRESIDENTE: Sr. la Torre, eso puede decirlo
cuando egt6 consumiendo el turno que le corresponda,
*


por consiguiente en estos moments no debe hacer uso
de la palabra, para interrumpir al que estA en uso de
6lla, porque usted sabe perfectamente que eso lo pro-
hibe el Reglamento.
SR. BETANCOURT: Aqui nos hemos encontrado con
algo mAs peregrino todavia; ya nos venimos acostum-
brando, por las lectures de la prensa, por las conver-
saciones amistosas, A figurarnos realmente que se lle-
garia a defender el Ministerio de la Guerra.
Parece han creido que en el terreno de las ideas le
faltaban al verso el consonante mis ritmico, mAs so-
noro, al pajaro el plumaje multicolor; y en una pala-
bra, lo que se deseaba era alucinar a las gentes, cegar-
las con el polvo de oro de la fantasia pa, a presentarlo a
los ojos c6mo un espejismo, haci6ndoles career A las mul-
titudes que en esta Cuba tan grandiose, que en esta tie-
rra que no debe favors A ninguna extrafia, prevalecia
6 imperaba la idea favorable A la creaci6n de la Secre-
taria de Guerra y Marina; aunque no contando sino
con unos cuantos malos barcos que andan por nues-
tras bahias, y que no nos inspiran risa porque nada
de este pedazo de nuestra alma puede producirnosla;
y al efecto se luch6 en la Comisi6n especial, y ese fu6
el primer sintoma para obtener la mayoria que que-
rian ganar los partidarios de sostener integro. con li-
geras modificaciones, el proyecto del Senado. Pero no
importa el nfmero cuando la calidad lo sustituye con
gran ventaja. Y realmente, omito discusiones enojo-
sas, para mantenerme siempre en el terreno afectuoso,
y cort6s, y que cada cual trate esta cuesti6n, que es
de 6ptica moral, con alteza de principios, y se aleguen
razones, capaces de convencer 6 persuadir.
Los sefiores Portuondo y Mendoza Guerra, mis esti-
mados amigos, proponen no solo la creaci6n del De-
partamento de la Guerra, sino que quieren mAs, lo
que se llama el Ministerio de Guerra y Marina; y oi-
remos sus arguments, que no les han de faltar, por-
que son hombres de poderosa imaginaci6n y avezados
A las luchas de las ideas; de manera, que han de tener
arsenal de sobra para defender su proposici6n, si bien
pretenden dar vida & un proyecto que esta muerto,
porque tengo la convicci6n de que el sentido prsctico
de la mayoria de los Representantes de esta Camara,
rechazar.A el peisamiento.
Por nuestra parte, se nombr6 tambi6n una Comisi6n
especial para que dictaminara 6 hizolo, y dictamin6
sobre este asunto; y la opini6n de su mayoria fu6 con-
traria a la creaci6n de ese Iinisterio de Guerra y Ma-
rina. Y entonces formularon un voto particular los
seiiores Portuondo y Mendoza Guerra, en que pedian la
creaci6n de esa Secretaria, con la denominaci6n de
Guerra y Marina. Ya he dado las razones, por las
cuales, estimo innecesario cl Ministerio de la Guerra,
y su secuela indispensable, el Ej6rcito.
Ahora voy a dar las mias fundamentals, aun-
quo someramente, de porqu6, no debe aqui crearse
el Ministerio de Marina, 6 Secretaria, aunque el nom-
bre no ha.ce el caso. El Sr. Portuondo v el Sr. Mendo-
za Guerra, no solo apuntan la creaci6n de esa Secre-
taria, sino que seilalan los respectivos negociados, de
tal suerte, que los senores Portuondo y Guerra no ya
solo apuntan la idea de la creaci6n do esa Secretaria,
sino que adscriben al respective departamento todos
aquellos asuntos que creen propios de su despacho,
direcc 6n y encauce.
4Por qu6 ha de haber aqui Secretaria de Marina?
ZQu6 significaria eso, apart del gasto de personal,
del lujo deslumbrador de uniforms muy bonitos para
halagar sobre todo A corazones femeninos? (Risas.)
Pero en cada uno de esos entorchados se irian esos


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tITILOA DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA2


mismos rios de oro que representan los brocados de su
indumentaria.
iPorqu6 no opinamos s6riamente sobre 6so? Porque,
aqui, si no fuera por el grandisimo respeto que tengo
a todos los seniores de la C~amar;i, y particularmente
a mis buenos amigoos ls sefores de la minoria de la
Comisi6n, entenderia que eso nos lanzaba alI ridicule.
Nosotros no necesitamos de la existencia de una escua-
dra; acaso si la necesit lramos, todavia habria que ver
de done saldria esa escuadra. Y cuando nuestro inmor-
tal ej6rcito espera con paciencia de Job que se le paguen
sus haberes; cuando no tenemos institutes de moralidad
6 instrucci6n, ni granjas models, nada de lo que puede
reconstruir nuestros hermosos cainpos y levantar el
espiritu de nuestro pueblo, nos sacrificariamos para
pretender lo que no significaria mis que la construe-
*ciB6 de cuatro d6biles bajeles que provocarian el des-
d6n del extranjero y hasta nuestras propias tristezas.
,Con qu6 dinero, con qu6 recursos, sin astilleros,
sin arsenals, sin escuelas de nautica, y afn suponien-
do que pudieran crearse, teniendo que entregar al pro-
pio tiempo esos navios A capitanes extranjeros para
quo nuestra entusiasta juventud tuviera que servir, no
a las 6rdenes de un comandante, de nn distinguido al-
mirante de nuestra misma naturalidad, sino quizas A
las de un hombre de extraila raza, alemin 6 america-
no, ibamos a crear una marina?
Pero ap:irte de eso, para qu6 se necesitaria una es-
cuadra, que costaria su creaci6n primero y su sosteni-
miento despu6s, dos 6 tres millones de pesos, que no
menos cuesta afn en los paises peor dotados do ese
servicio, segfin habr6 de tener el honor de demostrar
con luminosos datos, tomados de documents oficiales?
En los Estados Unidos hay Ministerio de Marina,
porque realmente es una naci6n poderosisima y puede
hacerlo;. porque para sus ideas de expansion se en-
cuentra en la necesidad de mantener esa escuadra y
es un pueblo que dispone de grades recursos y no tie-
ne deudas, sobrAndole veneros de riquezas, por eso es
por lo que pudo echar A los mares en poco tiempo una
escuadra que ha sido admiraci6n del mundo. Nos-
otros nos podiamos contentar con un servicio de guar-
da costas, para la vigilancia de nuestras costas, que
encierran tantos caudales, que hacen palidecer las na-
rraciones del Conde de Montecristo por nuestros gran-
des bancos de coral y esponjas y los fabulosos tesoros
que duermen en nucstras costas. Efectivamente, los ne-
cesitamos para conservar esa riqueza. Nos convene te-
ner, imitando ai los Estados Uilidos, para el servicio
de nuestras aduanas, una escuadra muy barata, nmuy
velor, de poco personal. Pero se preguntarai si para
esa flotilla no es neccsario, por muy pequena que sea,
que haya una Secretaria de Marina. Iues bien; yo res-
pondo a 6sto; hagamos lo que hacen los Estados Uni-
dos, donde el servicio de guard costas depend del
Secretario del Tesoro, que en nuestro pais es el Secre-
tario de Hacienda.
Eso no es una invenci6n. Cuando nuestras expedi-
ciones her6icas burlando la persecuci6n de la escuadra
espailola, y afin de las mismas aduanas americanas,
conducian A las playas cubanas para nuestro sufrido
ejercito, los alimentos y las municiones conque prose-
guir nuestra campaila, nunca fueron perseguidos por
los acorazados de los Estados Unidos, sino por los
guard costas al servicio de las aduanas. Y alguna
vez esos ligeros barcos, apareciendo negligentes, permi-
tian A nuestros buques burlar la vigilancia official y
traer a nuestros compaileros alientos y pertrechos pa-
ra continuar la sagrada obra. Nunca esas grades ciu-
dades flotantes que se laman el New- York, el Yowa y
* el Indiana salieron en persecuci6n de las velas separa-


* *


tistas. Ellos no llegaron :A las aguas de Cuba sino pre-
cisamente para exigir A Espania que cumpliese en plazo
breve y perentorio el ultimatum que se le habia dado
para que abandonase para siempre la soberania que
tenia en Cuba; antes de eso ningfn crucero ameri-
cano persigui6 nuestras espediciones, porque si
las hubieran perseguido, casi todas habrian sido apre-
sadas, y los que en 11as fueran detenidos habrian
tenido que sujetarse A los C6digos de Marina, que son
verdaderamente Draconianos, y entonces, nuestros va-
lerosos hermanos, que venian sin ni siquiera conocer
el camino, k auxiliar A los que en Cuba luchaban por
la independencia y la libertad, habrian dado con sus
huesos para siempre en las c~rceles de los Estados
Unidos de America.
No, realmente los buques guard costas no dependent
de la Secretaria de Marina. Esta ejerce una Inspec-
ci6n supreme de las Fuerzas Armadas de mar, es una
Oficina t6cnica, y asi como es la de guerra para cono-
cer de todo lo que trate 6 tenga relaci6n con la infan-
teria, caballeria, sanidad, administraci6n, artilleria,
etc. hay tambi6n la Secretaria de Marina, A cuyo fren-
te esti, dirigi6ndola, un hombre tecnico, Almirante,
Contralmirante, PrActico, Perito, 6 como quieran lla-
marsele, una persona competent en la material, que
es el jefe, el que ve, el que vijila y el que sefiala todo
lo que afecta generalmente al citado centro faculta-
tivo.
Del Ministerio de Marina, dependent la Marina do
Guerra, los acorazados, la construcci6n de Arsenales,
astilleros navales, etc. y todos estos barcos 6 guard
costas, que tienen las naciones para evitar los contra-
bandos, que hacen sangrias considerable en sus in-
gresos, dependent finica y exclusivamente del Mi-
nisterio de Hacienda.
No vamos A negar a Europa las mismas razones qui-
zAs para probar la necesidad imprescir.dible que tie-
nen esos paises del antigno continent para mantener
en pi6 un ej6rcito de guerra, ples id6nticos funda-
mentos les sobran para mantener una numerosa y for
midable armada. Francia no puede dejar que Alema-
nia le supere en fuerzas y fortifica A Tol6n, para evi-
tar que aquella intent arrebatarselo algfn dia; ni
Alemanit ha de consentir que Francia le aventaje en
poderio naval, y se prepare en el puerto military de
KiWl; y cada una de ambas naciones tiene que buscar
las forms conquer sostener siempre en pie de. guerra
un numeroso ejercito y una magnifica flota, que basten
a contrarrestar las fuerzas del contrario.
Ved sin6, lo que sucedi6 entire China y el Jap6n,
venciendo 6stc, a pesar do ser menor en habitantes y
en riquezas, por que tenia mejores stldados, mas dis-
ciplina y mas cultural, y logr6 abatir el poder secular
de la primer en Asia.
Otras naciones por el interns de la triple alian-
za hacen necesario que Italia mantenga una escuadra
y que el DAndolo y el Lepanto, hayan costado cerca de
veinte y cinco millones de francos, que son en aquel
pais algo mas de ciento veinte y cinco millones de li-
ras; y la ilustre Itala, que siempre vivirA por su gran-
deza hist6rica, por sus recuerdos artisticos, realize tal
sacrificio para poder codearse con Austria y Alemania,
y sostener 16 que se llama la triple alianza, y para evi-
tar que Francia 6 Austria misma, le vuelvan a quitar
pedazos queridos de su territorio. De tal suerte empo-
brecen los italianos, que teniendo los golfos y puertos
mas preciosos del mundo, como son Napoles y G6nova,
apenas si viven en 61los mAs que vecinos cargados de
miserias humans, es decir de hombres que emiigran
de sa pais porqce alli no encuentran ni que comer, ,ni
vuelos para sus aspiraciones, y vienen a la America
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21 *







IMARIO IAE SESIOISTES DEL CONGRES00-CkMARA


del Sur, donde no les pagan mas que un misero suel-
do que no es muchas veces ni la recompensa de un
jornalero que trabaja de sol a sol para poder llevar a
sus hogares el alimento necesario, y en cambio, en el
archive del arte se gasta much dinero, en el ej6rcito
y la marina.
.Por grande que sea nuestra audacia, justificada por.
un gran patriotism, nosotros no pretenderemos en
manera alguna competir con las viejas naciones euro-
peas. No he querido confiar a la memorial, ni dejar de
traer los datos que, de seguro, vosotros conoc6is, y que
pongo respetuosamente a vuestra consideraci6n, para
que se yea que no son inventivas de la fantasia, ni es-
fuerzos para producer un efecto pasajero, sino factors
tomados, los primeros del libro annual del Hombre de
Estado para mil novecientos dos, publicado por el Se-
cretario de la Real Sociedad Geogrffica de Londres; y
otros de libros que aunque no tienen verdaderamente
el carActer de oficiales, son las obras que consultant
los personajes pfiblicos para conocer desde la hora del
meridiano en tal 6 cual parage, hasta cuantos Duques,
banqueros y artists hay esparcidos por la faz de la
tierra civilizada.
De modo, que no tiene 'Ministerio de Marina ni
marines: Guatemala. Y vosotros me seguir6is dicien-
do, si cada uno de esos paises no disponen de mas
extension territorial, y de mayor nufmero de ha-
bitantes que la Isla de Cuba y acaso de mis recursos.
Guatemala no tiene marina de guerra.
SR. LOYNAZ DEL CASTILLO: Guatemala no tiene
puertos.
SR. BETANCOURT: Ya llegaremos los pueblos, que
teniendo puertos en el AtlIntico, tampoco cuentan
con marina, porque no se puede llamar tal 6 los guar-
da costas. En Nicaragua, no hay Ministerio de Ma-
rina y ni un s61o buque. El Salvador aparece con un
s6lo guard costas de aduana, y sin Ministerio de Ma-
rina. En Honduras, sucede casi lo mismo. Ahora ve-
remos 6 otros paises que tienen marina: Santo Domin-
go, y 6ste es un dato que no me negar6 el seflor Loy-
naz del Castillo, tiene dos cafioneros. (El senior Loynaz
del Castillo: Cruceros.) No sabemos si son klindados;
ni siquiera han sido reconocidos como avisog de gue-
rra. El Paraguay, tiene tres iguales A aquellos peque-
fios buques que tenia Espafa, que no obstante ser
numerosos, dormian tranquilamente en nuestras ba-
hias, y jamAs supieron impedir el contrabando de
guerra que nos enviaban los emigrados.
SR. XIQUEs: (Interrumpiendo.) Eso no prueba mas
sino que no saben organizer el Ministerio de Marina.
SR. PRESIDENsE: (Agitando la campanilla.) El senior
.Xiques no tiene lerecho A interrumpir. Pida un turn
y entonces dirA todo lo que desee.
SR. BETANCOURT: Y vamos a M6xico, pals que cuen-
ta con mas de trece millones de habitantes, un terri-
torio inmenso, y una paz de mis de veinte a.ios, aun-
que eclipsada por la mano fbrrea de la dictadura de
Porfirio Diaz, y s61o tiene un buque escuela, y los
puertos de Progreso, Veracruz y' Tampico. De modo
que no sera porque le falten elements, sino porque
entiende que no son necesarios para usos b6licos.
Tiene Ministerio de Marina, pero solamente un buque
escuela y cuatro caiiones.
Costa Rica, un torpedero y un cafonero; Colombia
no tiene Ministerio de Marina, y si de Guerra finica-
mente, y tres cafioneros; Ecuador, un toipedero y un
transport; Venezuela, que tampoco tiene Ministerio
naval, cuenta con tres barcos sin armas y varies ca-
fioneros.
Ahora vamos A otros paises: Brazil, Chile y Argen-


tina, y afin el Peril, en puridad, no tienen mAs que
una escuadra regular.
El Brasil fu6 sometido A un imperio, como todos
sabeis, hasta la mnerte de Pedro II. El advenimiento
de la Repfiblica, en mil ochocientos noventa, procur6
fomentar una marina de guerra, y apenas ha llegado
realmente & la altura de la Argentina, que es casi supe-
rior A la de Chile, con ser esta una de las mejores dota-
das en el ramo. Pero ain Brasil, Chile y Argentina no
dejan de tener sino una escuadra inferior; y si desgra-
ciadamente tuvieran un conflict con cualquier naci6n
fuerte, como Alemania, Inglaterra 6 Francia, sabrian
demostrar nuestros hermanos la pujanza y el valor de
los araucanos, reverdeciendo los laureles del Callao y
de Quer6taro en cada pueblo; pero serian rotos y mal-
trechos, como lo fu6 la flota espaliola en las aguas de
Santiago de Cuba, sin que pudieran oponerse al paso-
de esos colosos, que los rechazarian triunfalmente.
Hayti, cuenta con cinco cafloneros; y vamos a llegar
, Bolivia. Dice la nota que no tiene puertos siquiera.
En mil ochocientos noventa y nueve abri6 uno peque-
flo, en uno de los rios tributaries del Amazonas. Y Ni-
caragua no pudo evitar hace pocos ailos que, con el pre-
texto de una indemnizaci6n de diez mil pesos que le
reclamaba Alemania, se incautara, a viva fuerza, del
puerto de Corinto; y finicamente merced i la interven-
ci6n y garantia de los Estados Unidos, desistieron los
germanos de sus mal6volos prop6sitos respect de la
citada Reptblica Central.
,A qu6 proseguir, sefiores Representantes, en la
pesquisa y en el anhlisis del asunto, si con lo expuesto
tennis lo suficiente para convenceros de que es innece-
sario de todo punto el crear en Cuba la Secretaria de
Guerra y Marina?
Los errors que se cometen no es facil borrarlos del
libro de la historic, cuyo studio es demasiado costo-
so para no tomar ocasi6n de sus ensefianzas, mAxime
cuando ]a adulaci6n A los pueblos envuelve la p6rdida
de su dignidad, y en el siglo que comienza, el ideal
human es la paz y no la guerra, y la aspiraci6n del
hombre no es el odio, sino el amor.
La vida de Cuba no ha de estar vinculada en el
combat 6 en la ambici6n, ni en las aventuras por mar
6 tierra; sino en el trabajo y en el progress, chispas
de la esencia divina, siempre encendidas en el hori-
zonte de la patria. No tendremos que fiar A la espada
la resoluci6n de nuestras cuestiones. Norabuena que
para conservar la paz, se prepare para la guerra
otros pueblos; pero jams el cubano, que no debe dejar
que se apaguen los resorts del sentimiento ni el sen-
tido de la realidad, a fin de que no se pierdan y se
hundan entire sueflos fantAsticos, las disputadas con-
quistas de la libertad, y los inmensos sacrificios de
tres generaciones de patriots que, una vez lanzados A
la lucha, no concibieron mas que el triunfo 6 la muer-
te; pero quo no consentirAn que esta isla luminosa sea
teatro de discordias 6 tiranias, sino pais de belleza y
bendici6n, una especie de Suiza americana, en la que
reinen siempre la independencia y la libertad, en me-
dio de la serena paz, de un positive bienestar y del
profundo reposo de las almas! (Grandes y prolongados
aplausos. El orador recibe expresivas felicitaciones de todos
los lados de la Cdmara.)
SR. PRESIDENTE: Propongo a la Camara que acuerde
continuar esta sesi6n mafiana A las dos.
Su. LOYNAZ DEL CASTILLO: Si, si, que continfle ma-
fiana.
SE. PRESIDENTE: Los que est6n de acuerdo, que se
pongan de pi6. (Es aprobado.) Queda aprobado. Se
levanta la sesi6n. (Hora: las cinco menos diez minutos,
p. m.) .

*


*. 22


* .


_ ___________~____ --







*


DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 23


A las dos horas y quince minutes, p. m., ocupa la
Presidencia el seflor Pelayo Garcia y las Secretarias
los sefiores Alfredo Betancourt y Manduley y Antonio
Gonzalo P6rez.
SR. PRESIDENTE: Se va 4 pasar lista. (El Secretario
2paa lista.) Continha la sesi6n y tiene la palabra el
Sr. Portuondo.
SR. PORTUONDO: Sefiores Representantes: He de
confesar, sin que 6sto sea vane alarde de modestia,
que me encuentro en las circunstancias mas desventa-
josas. Todavia resuenan en nuestros oidos las brillan-
tisimas frases que pronunciara ayer uno de nuestros
mAs elocuentes compafieros, y ademas ]a CAmara esta
deseosa de oir tambi6n la elocuente y erudita palabra
de uno de nuestros mas ilustres Representantes. Por
manera, que mi situaci6n viene a ser algo asi como la
de un terreno yermo y Arido, entire un jardin de flores
hermosisimas y brillantes y un huerto cubierto de
hermosos frutos. Pero bien podemos afirmar, que
aquellas flores no tienen fragancia y que estos frutos
antes de madurar se corromperin, porque levanu en
su seno, una savia que ha de darles la muerte, ya que
fueron regados con el escepticismo y la impotencia y
no recibieron de la naturaleza aquella savia que dM la
vida, la esperanza y 14 f6.
De todos modos, he de hacer uso de la palabra a
pesar de encontrarme en estas circunstancias, porque
tuve el honor de firmar con uno de mis ilustres corn-
paneros, el senor Mendoza Guerra, un voto particular
acerca de la creaci6n de la Secretaria de Guerra y
Marina; y tengo que hacerlo, ademas, porque es un
mandate de mi partido, y como afiliado A 61, no pue-
do negarme al cumplimiento de un deber quP para mi
es sagrado; |Iero, sobre todo, tengo que hacerlo porque
entiendo que al sostener'esa Ley, al defender el voto
particular, venimos a defender la libertad que es la
vida, venimos 4 defender los principios sostenidos por
la revoluci6n; los ideals grandiosos de la patria, su
independencia y su soberania absolute, por los cuales
siento a.mor inextinguible y que parece crecer y agi-
gantarse cuanto mayores son los obsticulos que se en-
cuentran a su paso y que se oponen A su realizaci6n;
amor que compartis todos vosotros connigo, y que
sienten todos los cubanos, porque esos ideales estAn
escritos con caracte es indelebles, de sangre y de fue-
go en today la. superficie, en los lugares mis rec6nditos
de nuestra tierra. (Aplausos.)
Al entrar i defender mi voto particular, no creo ne-
cesario encarecer la importancia y trascendencia que
tiene esta Ley; asi, parece haberlo comprendido la
CAmara, que ha dado f este debate inusitada importan-
cia, ya que rdpida 6 inmediatamente, tan pronto como
se anunci6, se pidieron tres turnos en pro y tres en
contra; y que esta importancia es grande, lo demues.,
tra, ademais de ese hecho, la sola consideraci6n de lo
que vamos i organizer: el Poder Ejecutivo.
Asi como las Camaras se limitan ai bacer leyes, y el
Poder Judicial a interpretarlas y aplicarlas en cada
caso coucreto, el Poder Ejecutivo es qui6n di la vida.
A esos derechos, es qui6n ha de cumplir de hecho los
fines del Estado, es qui6n ha de mantener el orden ju-
ridico en nuestro pueblo, y segfiu est6 ese Poder or-
ganizado, asi estarA ese orden mas 6 menos bien cum-
plido, porque de nada sirve que nosotros digamos que
el Poder Ejecutivo debe de ser per todos respetado,
ya que es el primer Poder de la Naci6n, si nosotros
no le damos los organismos necesarios para el cumpli-
miento de esos fines.
Asi como para satisfacer las necesidades intelectua-
l. s se necesitan servicios intelectuales, y para satisfa-
cer necesidades econ6micas son necesarias medidas


econ6micas, asi para restablecer el orden juridico, per-
turbado por la violencia, por la fuerza, se require
tambien la organizaci6n de la filerza. Y los :que tal
no quieren, los que tal cosa no comprenden; es que se
olvidan de los fines del Poder Ejecutivo y de'su res-
ponsabilidad ante la Naci6n.
Ayer nos presentaba cl Sr. Betancourt como un
gran argument el que ]a Alta CAmara, el Senado,
aquel Cuerpo en que estan los hombres mas reflexivos,
en el que estAn los hombres mis sensatos. en el que
estan los hombres mas formales, en aquel Cuerpo, se
ha sostenido que no era necesaria la existencia de la
Secretaria de Guerra y Marina.
Si, es verdad que aquel Alto Cuerpo tiene gran ex-
periencia; y si es verdad que la experiencia no se ad-
quiere sine con los aflos, es tambi6n una verdad que
cuando sellega t determinada edad se mira el presen-
te come el fin, se vive de recuerdos y se vuelve siem-
pre la vista al pasado, considerindolo. mejor, puesto
que es la propia obra y solo se aspira 6 conservarlo;
pero la Camara de Representantes, la Camara que es-
ta en contact con el pueblo y que por tanto recibe sus
palpitaciones, esta CAmara en que realmente existed la
juventud, donde habiendo mis sAvia juvenile, existed
mis fuerza y mas vigor, debe mirar el present como
el punto de partida y el pasado como el estimulo que
ha de hacerle realizar un porvenir glorioso que nos
haga merecedores de las bendiciones de nuestros hijos,
como sen justas las que prodigamos A nuestros padres.
Adem s existe esta consideraci6n de derecho politico:
el principal fundamento del sistema bi-cameral, con-
signado en nuestra Constituci6n, aceptando el criteria
del Sr. Betancourt, seria desnaturalizado, suprimien-
do en cualquier forma la double deliberaci6n.
El asunto que se debate arranca del C6digo Fun-
damental, arranca de nuestra propia Constituci6n y
ya antes lo trataron los sefiores Convencionales, con
gran patriotism, cuando consignaron antes que los
derechos para los ciudadanos, sus deberes, y come
primer deber el de servir 4 la patria con las armas.
(El de servirla con las armas en la mane en los cases
y forma que*determine la Ley., Y 6sto que no olvi-
daron los Obnvencionales, aunque no lo hubieran con-
signado, es una de esas cosas que no pueden dejar de.
existir, porque asi come todo hombre tiene el deber
de conservar su vida para su perfeccionamiento moral
y fisico; asi como al mismo tiempo que tiene ese de-
ber, tiene el derecho de rechazar la agresibn de cual-
quiera que pretend entrar en la esfera de su derecho,
de igual manera los pueblos tienen el deber de conser-
varse y perfeccionar su espiritu national, y tienen -el
derecho de rechazar con la fuerza, todatgresi6n 6 vio-
lencia que con 6llos se realice.
Cuando se ven los hombres ofendidos en su honor,
todos los que se aprecian de tenerlo, castigan el ultraje
sacrificando, si es necesario, su vida; del mismo modo
cuando se infieren ofensas A la Naci6n, que es lo mis-
mo que si se itfirieran, al propio honor individual,
sus hijos deben disponerse A sacrificar su vida, su bie-
nestar y todo cuanto puedan poseer para salvar el ho-
nor de la patria. (Aplaunos.)
Pero al deber impuesto en la Constitacibn i los ciu-
dadanos, de servir 4 Ia patria con las armas, se con-
trapone en el orden juridico, incuestionablemente en
todos los cases la correlaci6n de un derecho.
Si los hombres, si los ciudadanos estan obligados a
servir 6 la patria con las armas en la mano, el Estado
esta obligado 6 ponerlos en condiciones de que esos
servicios sean fitiles 6 la patria, porque de otra ma-
ne a resultaria un sacrificio est4ril; y ese deber y ese
derecho implican la existencia de unas funciones, *por
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DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


parte del Ejecutivo, y esas funciones no pueden reali-
zarse mAs que por medio de un organismo y un orga-
nismo adecuado. Ese organismo no puede ser otro
que la Secretaria de la Guerra. Y tan lo pensaron
asi los Convencionales, que A pesar de que en la Cons-
tituci6n se afirm6 el principio democrAtico, de la
igualdad de todos los hombres, se consign6 que los
hombres que pertenecieran A las fuerzas de mar y tie-
rra se rigieran por un fuero especial y se les priv6 del
derecho de sufragio. Yo no concibo como sea posi-
ble que donde haya una organizaci6n military, una ley
military especial, un fuero military, una jurisdici6n
de guerra y marina, porque asi lo dispone nuestra
Constituci6n, pueda pretenders que desaparezca el
organismo necesario para la realizaci6n de esas fun-
ciones. Los que asi piensan quieren hacer de Cuba
una escepci6n de la regla de las naciones, quieren ha-
cerla aparecer como el Estado eunuco en el concerto
international.
Yo no conozco naci6n alguna que no tenga Secreta-
ria de Guerra. Si todas las naciones la tienen, si el
primer fin de todo Estado es la conservaci6n do la
propia personalidad, si el Estado necesita de un orga-
nismo a fin de mantener el orden pfiblico, que es al
cuerpo social lo que el aire al cuerpo human, es de-
cir, la primera indispensable condici6n de su existen-
cia, si el Estado esti obligado A defender el honor de
la naci6n, porque ,ste tambi6n es 1 la vida moral tan
necesario como el aire la naturaleza humana, a de-
sarrollar el principio peculiar de su nacionalidad, yo
no me explico como haya quien pueda negar la nece-
sidad de crear ese organismo del E-tado. Y ese fin
de todas las naciones debe ser cumplido con mayor
raz6n en nuestra patria. Yo lamo la atenci6n de los
sefiores Representantes sobre lo que Cuba es, lo que
Cuba significa por su posici6n geogrAfica; Cuba se ha-
lla colocada circuida de mares, equidistant de dos
continents, en medio de dos civilizaciones rivals que
pudi6ramos Ilamar la civilizaci6n sajona del norte, y
la civilizaci6n hispano-americano del sur; Cuba esta
colocada, para valerme de nn simil military, como la
avanzada de aquellas fuerzas que se llamin, civiliza-
ci6n latina, en frente de aquellas otras fu*fzas que se
llaman, civilizaci6n sajona.
Si examinamos la historic, aplicando el criteria de
la escuela providencialista, bien podriamos conjeturar
que Cuba se separ6 de Espaiia hoy, y que no se separ6
antes, porque era necesario que Cuba, muy d6bil en-
tonces, no estuviera abandonada, sola, expuesta A ser
conquistada por otras naciones: era necesario que
Cuba permanetiera bajo la protecci6n de un powder,
que aunque caduco como el de Espafia, al fin y al ca-
bo era el de la naci6n descubridora de Am6rica, y por
esta raz6u tenia que ser respetado sirviendo como an-
temural a la raza rival 6 invasora, en tanto aquellos
hijos, mis felices, pudieran crecer y fortalecerse, 4 fin
de que, asegurando su desarrollo, les fuera tambi6n
concedido A los latinos mantener una gFan civilizaci6n
conform A los moldes mejores de la democracia y de
la repfiblica.
Pero si ese fin lo realize la monarquia espatiola en
Cuba, un fin mas grande todavia tenemos que realizar
nosotros. Cuba nace A ]a vida de los pueblos libres
en las mejores condiciones, en las condiciones mAs fa-
vorables para el desarrollo de su existencia y el cum-
plimiento de los fines internacionales. Pr6ximo A
abrirse el canal de Panama, ya Cuba no servira de in-
termediaria entire la civilizaci6n sajona y latina de
AmBrica, sino que sera el cruce de la civilizaci6n
oriental del Asia con la occidental de los demAs paises
queanfia el AtlAntico: Cuba ha de ser como el coraz6n
**


a done aflnye la sangre de todas las extremidades;
Cuba ha de ser el nficleo central a que sus condiciones
democraticas y su posici6n geografica indudablemente
la preparan. Y si 6sto es asi y si en Suiza esti justi-
ficada la existencia de la fuerza, y 6sto lo confiesan los
adversaries de la Secretaria de Guerra y Marina, si
es verdad que esa naci6n esta colocada, en medio de
cuatro poderosas, y eso justifica la existencia de un
ej6rcito, yo creo haber demostrado quo Cuba esta co-
locada, no solo centre cuatro naciones, sino entire todas
las naciones grande del Universe entire las que ha do
servir de intermediaria, y por lo tanto tenemos el de-
ber de mantener un verdadero equilibrio, de conser-
var su personalidad y de desarrollar su genio national.
Yo no quiero dejar pasar este moment sin hacer
una observaci6n A aqu6llos que tanto temen disgustar
al pueblo americano, A aqu6llos que sin darse cuenta
estan oponi6ndose la creaci6n de la Secretaria de la
Guerra, porque implica la existencia de una fuerza y
screen disgustar con 611o al pueblo americano. A aque-
llos que est4n bajo esta obcesi6n yo quiero recordarles
que en los Estados Unidos se halla consignado, no en
la ley, sino como precepto constitucional, la ex stencia
indispensable de las milicias nacionales; la obligaci6n
de todos los ciudadanos de ser milicianos, y la necesi-
dad de organizer ese regimen de fuerza para mantener
el orden interior en el pais y para conservar su sobe-
rania frente hlas demis naciones. Y ese ejemplo que
nos dan los Estados Unidos, es el mismo ejemplo que
nos da la Suiza, el modelo de las Repiblicas democrA-
ticas, que tiene una poblaci6n escasa de tres millones
de hahitantes y puede sostener un ej6rcito de cerca de
seiscientos mil hombres; y lo sostiene, apenas sin gas-
to, como quiero yo que aqui se sostenga, porque se
sostiene por la voluntad soberana del pueblo, que lo
estima como un deber del ciudadano; porque entienden,
porque tienen el convencimiento de que, organizado
de esa manera, cumple con un alto deber patri6tico.
Cuba en la misma proporci6n, y yo apelo al censo,
puede poner sobre las armas un ej6rcito de trescientos
mil hombres, y yo progunto: ,El dia que Cuba tenga
trescientos mil hombres verdaderamente organiza-
dos 6 instruidos con la.tActica moilerna, es possible se
olviden de nuestra historic llena de heroismos y de
sacrificios para quo permitieran que la plant del ex-
tranjero h llare el territorio national? (Aplausos.)
Insisto en el argument anterior, y desde luego pro-
testo de que yo no quiero para mi, ni para mi partido,
ni para ese grupo que forma la Coalici6n Radical y que
esta unido A los nacionales por los lazos del afecto y la
comunidad de ideas. la gloria de votar la creaci6n de
la Secretaria de la Guerra, sino que la quiero para to-
da la CAmara.
Yo no quiero offender a los que no piensan como
nosotros pensamos. Es un error career que los ameri-
canos no deseen que nosotros nos organicemos de ma-
nera military, porque los americanos, poco antes de
marcharse, poco antes de regresar A su patria, cuando
todos creiamos que' no dejarian la nuestra, porque
realmente es muy hermosa y muy bella para que una
vez conocida se la quiera dejar, 61los, antes de mar-
charse, organizaron el Cuerpo de Artilleria. Pero hay
mas, sefiores, allb en el lejano Oriente, que si ha sido
siempre el primero en levantarse y erguirse contra la
tirania y el primero tambi6n en sufrir todos los vej'-
menes asi de la antigua Metr6poli, como de esta otra
semi-metr6poli que tenemos; alli, en la her6ica y mnr-
tir Santiago, fu6 donde la tierra cubana tuvo la triste
suerte de ver desembarcar por vez primera tropas
americanas, cuando ya se creia segura la independent
cia, y la vieron ocupar, una A una, todas las fortalezas;


*









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 25


y cuando a nombre de los Representantes orientales
de esta Camara me dirigi sobre 6sto al Poder Ejecuti-
vo, por medio del Presidente de la Mesa, recibimos una
contestaci6n que contrist6 nuestro espiritu; que no
mat6 nuestros ideales porque no era possible que ma-
tara nuestras sublimes aspiraciones de siempre; pero
que realmente hizo honda impresi6n en nuestro cora-
z6n, y necesitamos de gran valor para no desfallecer;
se nos contest, que en tanto Cuba no tuviera organi-
zada artilleria suficiente no seria possible que las fuer-
zas americanas abandonaran aquel territorio y aquellas
fortalezas que ocupaban indebidamente. iY hay al-
guien que dijo que la economic nos imponia esta hu-
millaci6n, esta deshonra! es decir, setiores, que por
unos pocos pesos, consentimos 6 se quiere que consin-
tamos en quese encuentre nuestro pabell6n supeditado
al pabell6n de una naci6n vecina.
Pero el orden de los articulos constisucionales, me
lleva, como de la inano, a consignar la necesidad de
organizer la Secretaria de Guerra y Marina. .Los cu-
banos que figuraron en la Convenci6n, acababan de
salir de la lucha, estaban en el caso del ne6fito que
teine que todo pueda perturbarle, y en esa situaci6n,
y celosos de defender aquellos principios, exigieron
que las resoluciones del Presidente para ser obligato-
rias debian ser refrendadas por el "Secretario del ra-
mo" y establecieron la necesidad de que compartieran
las responsabilidades del Poder Ejecutivo, todos y cada
uno de los Secretarios, para hacer mas valedera la li-
bertad y la democracia y para que no fuese possible
establecer una dictadura.
Yo s6 que algunos argumentan en este sentido. No
nos oponemos a que haya fuerzas armadas, a que haya
artilleria; a lo que nos oponemos es a la creaci6n de la
Secretaria de la Gu. rra, porque esas fuerzas que se
creen, esa artilleria que se o0 ganice, puede y debe per-
fectamente estar I ajo la direcci6n de la Secretaria de
Gobernaci6n.
El que tal dice, los que tal argument sostienen,
dan pt uebas palpables de un pleno desconocimiento de
lo que es la Secretaria de Gobernaci6n.
,Pero qu6 es lo que significa la Secretaria de Gober-
naci6n? La Secretaria de Gobernaci6n esti en funcio-
n(s mientras el pais esti en condiciones normales, y
tan pronto como ha sido perturbado el orden pfiblico,
el Secretario de la Guerra entra en funciones; precisa-
mente porque ese orden publico ha sido alterado, vie-
ne A suplir las funciones del Poder Civil mi s en6rgi-
camente, para mantener, por medio de la fuerza, el
derecho y la garantia del orden en el pais. El Secre-
tario de Gobernaci6n tiene en sus manos demasiado
poder; es el intermediario entire el Ejecutivo y los
Ayuntamientos y los Consejos Provinciales, y puede
suspender A los Alcaldes y 6 los Gobernadores; si en
manos del hombre que ocupa ese puesto, estA toda la.
influencia moral sobre aqu6llos, y si ademAs de la fuer-
za moral agregamos la fuerza material del tj6rcito,
entonces puedo decir y asegurar desde ahora para el
porvenir, que quien quieta que sea ese Secretario, por
la natural tendencia humana de aumentar el poder y
el predominio que se pose, matari6, para siempre en
Cuba, la libertad y la democracia, y en nuestra patria
no se gobernarA mAs que por la fuerza. (Aplausos.)
No, sefiores, no hemos hecho una patria Iara eso.
Vosotros cuando hablais de Cuba, como yo cuando ha-
blo de Cuba, no veo en ella guerras tristisimas, no,
cuando hablo de 11a, se me present como una virgen
cuyo principal atributo es la Justicia, que hace A to-
dos los hombres iguales ante la Ley; nosotros no de-
* bemos hacer que por nuestra imprevisi6n, pueda lle-
gar el moment en que el Secretario de Gobernaci6n
**


pueda asumir. un poder dictatorial. Se me dira: si
existe la Secretaria de la Guerra, el Secretario de la
Guerra pude hacer lo mismo; pero yo creo que es
muy distinto, porque como antes dije, la tendencia de

los hombres es A obtener mayor mando y predominio
sobre los demas, y si el Secretario de la Guerra qui-
siera extralimitarse, el Secretario deGobernaci6n 6
su vez quer ia sostener sus fueros, y entonces, por esa
rivalidad natural que habria de nacer entire las incli-
naciones de uno y el deseo del otro, vendrian A her-
manarse ambas tendencies, por el Presidente de la
Repdblica, dando la raz6n a quien la tuviera,
y declarando en suspense la Constituci6n 6 sus precep-
tos, cuando 6sto fuese realmente necesario para la
conservaci6n del orden y la libertad.
Pero hay ademas otra consideraci6n fundamental.
Yo oi el otro dia, A dos de los hombres m6s previsores
y mas ilustrados de esta CAmara,-los doctors Alba-
rran y Cu--que trabajaban y reclamaban la creaci6n
de una Secretaria de Sanidad para que fuera una ver-
dad el saneamiento y la vigilancia sobre la salud pf-
blica en el pais. Y yo decia; si 6sto es del ramo de
Gobernaci6n, y si el Secretario de Gobernaci6n no
puede evitar estas diferencias, ,no es necesario crear
una Secretaria para ese s61o servicio que pertenece 6
Gobernaci6n? Y yo demuestro con analogos argu-
mentos y con mas razones que 11los, que no es possible
que el Secretario de Gobernaci6n pueda tender A las
funciones de la Secretaria de la Guerra. Y la prueba
es la siguiente: En la actualidad ocupa la Secretaria
de Gobernaci6n, un hombre que pertenece a mi parti-
do, un hombre que ama entrafiablemente h su patria,
y a quien yo respeto y quiero con todo el coraz6n por-
que la sangre que corre por sus venas es la mia propia;
un hombre que no es capaz de abandonar ninguno de
sus deberes, y sin embargo todos vosotros lo sab6is, y
si no lo sab6is pod6is cercioraros de ello, los cuerpos
armados no tienen ni la discipline military que deben
tener, ni tienen sus castillos fortificados, ni tienen los
alimentos y comodidades necesarios siquiera para po-
der sostenerse con el decoro debido.
SR. LOYNAZ DEL CASTILL',: (It'errumpiendo.) Ni
tienen bandera siquiera.
SR. PORTUONTO: Si, no tienen ni siquiera la insig-
nia national. Y 6sto no es porque 61 no quiera hacer-
lo, es que no puede un hombre tender 6 tantas cosas.
Pero el argument mas fuerte, aducido ayer tarde
por el Sr. Betancourt en defense del Dictamen de la
Comisi6n, era que no habia necesidad de un ej6rcito
permanent, que no debiamos sobrecargar nuestro
Tesoro con ese gasto. Este era sin duda el argument
m6s fuerte, y sin embargo, yo quie en ese terreno le
acompailo, yo que soy como 41 y quizAs mas que Bl,
enemigo decidido de todo ej6rcito permanent, porque
s6 que son los brazos de fuerza de que se valen los ti-
ranos, yo que s6 que los ej6rcitos permanentes no son
la mejor garantia de la independencia, porque s6 que la
independencia noise compra con oro sino con el amor
irreductible a los ideales de la naci6n, yo no quiero
ej6rcitos perman, ntes para Cuba, vo no quiero m6s
que los hombres necesarios para cubrir las guarnicio-
nes del pais; pero yo quiero que el pueblo se eduque,.
no en un feminismo enervante, sino que se edriquen
todos los ciudadanos, como se educan en los paises li-
bres de la tierra: que tengan una educaci6n civico-
militar que les permit cumplir todos sus deberes para
con la patria; yo quiero que todos y cada uno de los
ciudadnos. desde el Representante y el Magistrado
del Tribunal* Supremo, ha.sta el filtimo empleado de
nuestras oficinas,. que todos, absolutamente todos, com-
partan las obligaciones sigradas qug tenemog contrai-
*
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*0 *


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26 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


das para con la patria. Yo quiero que aqui est6 per-
fectamente organizada una milicia national, porque s6
que son las finicas capaces de defender la integridad
del territoric. Esos ej6rcitos milicianos fueron los
que redimieron 6 Espafia cuando estuvo sometida ia
una especie de Enmienda Platt; esos milicianos fueron
los que vieron estrellar 6 hicieron morder el polvo h
los mejores ej6rcitos franceses que no pudieron conte-
ner el valor y el empuje que solamente puede dar el
amor ferviente y decidido por la patria; esos mismos
milicianos hicieron la independencia de Norte Am6ri-
ca, hicieron la independencia de todas las repfblicas
del Sur Am6rica, y las milicias cubanas fueron las que
hicieron la redenci6n y la indepedencia de nuestra
patria. Y cuando de esto se habla, cuando se habla
de aquellos ciudadanos, convertido- en soldados, en se-
guida se piensa que con 611os, necesariamente, ha de
surgir el militarism. Y yo les recordaria que no son
los ciudadanos armados lo- que original la tirania,
sino las malas instituciones y los malos Gobiernos, y
que los buenos Gbiernos tienen su mejor apoyo en los
ciudadanos armados, porque los buenos ciudadanos no
se arman nunca contra la patria (Aplauson.)
De militarismo hablaba ayer el senior Betancourt, y
nos presentaba como ejemplo A Sud-Am6rica. Ya yo
habia oido la misma especie y hasta cierto punto con
aparente fundamento; se dice que nosotros podemos
repetir las escenas de los sud-americanos y manchar el
brillo de nuestras armas, con sangre de hermanos en
lucha fratricida. Pero 6sto es un argument bala-
di, sefiores, y perdone el senior Betancourt que le diga
que acusa 6 un desconocimiento complete del asunto,
6 una crasa ignorancia de la historic.
Los politicos de las repfiblicas sud-americanas tu-
vieron por escuela a de los virreyes y de los goberna-
dores de la Metr6poli, y cuando esos territories consi-
guieron su emancipaci6n, se encontraron con muy po-
cos blancos en inmensos territories, donde vivian in-
dios casi salvajes; y los politicos de esas naciones, los
hombres de Estado de esas repftblicas, no tuvieron
mas ensefianza que la que les proporcion6 el gobierno
espafiol, que era la ignorancia en las masas y 61 fana-
tismo en las conciencias de los hombres, pa ea ficil-
merite sumirlos en la tirania y en la opresi6n. A pesar
de esa escuela en que estaban educados aquellos hom-
bres, por instinto, se rebelaron contra la espada sobre
sus cabezas suspendida como emblema de la tirania,
porque 61los sentian en sus pechos sentimientos de li-
bprtad y tuvieron que rebelarse pala acabar con aquel
orden de cosas.
Lo que ha sucedito en Sud-Am6rica, ha acontecido
en todas parties; qu los pueblos, como la tierra, sufren
transformaciones diversas que conmueven sus cimien-
tos. Eso mismo ha sucedido en Europa en el siglo diez
y nueve, en ese siglo que marca el trhnsito del fouda-
lismo y los gobiernos absolutos, A las monarquias cons-
titucionales y A la organizaci6n de las repfblicas por
el triunfo de la Revoluci6n francesa4 *
Aqui, en Am6rica, existen diez y siete naciones la-
tinas, y si alguna de 6llas tienen una perturbac'6n al
aflo, no se dice que esta perturbada tal 6 cual Repjf-
.blica, sino que est6 perturbada la Am6rica Latina.
Vuelvo los ojos A la Francia. la fnica naci6n euro-
pea poderosa que ha podido constituirse en Repfbli-
ca, y en su historic encontramos que durante el siglo
pasado, no ha podido subsistir en 611a, ningfn r6gi-
men por mas de veinte ailos.
Si. BETANCOURT: (Interrmnpiendo.) Porque el mili-
tarismo los ha matado.
SR. PORTUONDO: NO es cierto que los haya matado
el militarismo, sino que ha sido las *luchas entire los


principios aristocrAticos y monArquicos y los princi-
pios democrticos de la Revoluci6n; ha sido la influen-
cia y la presi6n de las naciones monArquicas ene-
migas de la Revoluci6n, ha sido la lucha entire la
Iglesia y el Estado, fuente inagotable de perturbacio-
nes que, en manera alguna, tienen nada que ver con
el militarismo. Era que aquella simiente de la Revo-
luci6n habia fructificado y no era possible que el pue-
blo francs se conformara con la monarquia; necesa-
riamente tenia que resultar lo que result, que no pu-
diera mantenerse largo tiempo ninguno de esos r6gi-
menes. En Espafia ha habido ocho Constitucio-
nes en el pasado siglo; y no es necesario recorder las
horribles y repetidas guerras civiles, la intervenci6n
extranjera, las frecuentes perturbaciones, y eso que
sucede en Europa, sucede alli porque luchan con sus
viejas tradiciones. Se ha sostenido que las colectivi-
dades sajonas son las que tienen mejores condiciones
para la vida orgAnica political y no obstante, icuAntos
errors han cometido, cuAntas profundas perturbacio-
nes han sufrido! Los Estados Unidos provienen de
trece colonies de Inglaterra: esa naci6n no fu6 forma-
da por aventureros que huian de la acci6n de la justi-
cia, ni por curas que fueran alli A corromper, a fana-
tizar las conciencias, para de esa manera dominar
mejor. No, aquel pais fu6 constituido por hombres
que huian de la tirania, que buscaban, que ansiaban
la libertad y la democracia. Y k pesar de 6sto, A pe-
sar de estar formado ese pueblo por puritanos enemi-
gos de la tirania, aquellos hombres que formaron
luego el Ej6rcito Libertador del que con tanta raz6n
se glorian 611os, aquellos hombres quisieron proclamar
a Washington, Emperador 6 Rey de los Estados Uni-
dos. Recorded los esfuerzos que hizo Hamilton para
convocar a representantes de todos los Estados, para
poder former una Constituci6n; recorded las pertur-
baciones en los primeros ailos de su vida.
Pero ayer nos decia el senior Betancourt: La espada
de aquella naci6n no se ha desenvainado mAs que pa-
ra dar libertad A pueblos oprimidos.
Y yo os digo; no os voy a recorder a Mexico.
Sn. XIQUFs: Muy bien. (Nutridos aplausos.)
SR. PORT.ONDO: No, no os voy a recorder aquellas
fulminantes frases pronunciadas por el inmortal Lin-
coln, el primero despu6s de Washington, acusando 4
los Estados Unidos de haber desenvainado su espada
para apoderarse de gran part del territorio mexicano,
tan s6lo porque era menor que 61 en fuerzas. No os lo
voy a recorder; pero si voy 6 deciros una cosa que to-
dos sab6is, que en el orden de las guerras, la mas ne-
fandas por su origen y ]a finalidad que se proponian
sus iniciadores, fue la de secesi6n, porque con 611a se
comedian los dos crimenes mas terrible, mns horren-
dos; uno, de lesa patria, queriendo dividir su territo-
rio: el otro de lesa humanidad, queriendo remachar
perp6tuamente las cadenas de los esclavos. Eso es en
suma, la guerra de secesi6n, que fu6 motivada, como
digo, por 13s mayores crimenes que puedan nunca co-
meterse, como son el de dividir el territorio de una
naci6n, y que fue evitado por los hijos del Norte, y el
dle querer privar de libertad a hombres que eran libres
de derecho. Es verdad que triunf6 el Norte; pero tam-
bi6n es verdad que a imitaci6n de lo que se pretendi6
hacer con Washington, proclamandole Emperador de
los Estados Unidos, se quiso hacer con Grant.
Pero no tengo necesidad de detenerme much sobre
este asunto.
Siete Presidentes han tenido los Estados Unidos en
el ftltimo tercio de siglo; de esos site, uno manch6
con su sangre el palco de un teatro, asesinado por un


0~~e









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 27


fanitico, y otros han manchado con su sangre las gri-
das del Capitolio, al pufial 6 al revolver de fanAticos
americanos, no extranjeros; y no voy h entrar como
decia el senior Nodarse en una brillante interrupci6n
hecha al senior Betancourt, interrupci6n que era todo
un razonamiento tan irrefutable, que el seflor Betan-
court, no pudo mais que contestar estas palabras: ((Eso
no es objeto de discusi6n ahora., Y, no voy A contes-
tar ni a decir si aquella espada A que se aludia ayer,
se desenvain6 tan s6lo para dar libertad A pueblos;
yo si os he de recorder, que esa espada no liberty, si-
no conquist6 injustamente a Filipinas cono an-
tes se habia deshonrado aquella misma espada que li-
bertara a los negros, esclavizindolos antes. Hora
es ya, seliores, de que los cubanos cuando hablemos
de las repfiblicas sud-americanas, nos acostumbremos
a mirarlas como hermanas, hora es ya de que no imi-
temos 4 los antigtios dominadores que, con sus miras
particulars, trataban de acostumbrarnos A mirarlas
como ejemplos indignos de ser imitados y hueno e-
que nosotros volvamos la mirada sobre nosotros mis-
mos. Acabamos de examiner a grandes rasgos la his-
toria modern de Francia, la de Espaila, la de los pai-
ses americanos y la de los Estados Unidos, volvamos
los ojos A nuestra Cuba, de la cual se habla como de
un s6r d6bil y t la cual se quiere hacer aparecer como
mas d6bil todavia; volvamos los ojos A nuestra Cuba,
y veremos una historic tan corta como grande y he-
r6ica, porque nue-tra historic s6lo tiene treint-i afios
escasos y no mas, por que de otro modo nosotros con-
siderariamos como nuestra una historic de usurpaci6n
y de tiranias de la naci6n descubridora.
La historic nuestra tiene s6lo treinta ailos; exami-
nad los acontecimientos politicos de ese period de
tiempo y ver6is si pnede tenerse en Cuba la .existencia
del caudillaje. En la guerra del sesenta y ocho, des-
pu6s de seis arlos de luchas y 6 virtud de un deseo ve-
hementisimo de remoci6n de un gobierno que se temia
llegara a ser perp6tuo, el padre de la patria cae, pero
cae constitucionalmente; despu6s, al primer de nues-
tros caudillos, a aqu6l que se imponia no por la disci-
plina military, sino porque llevaba siempre sus huestes
a la victoria, a aquel caudillo, se le propone que des-
conozca la autoridad del gobierno y contest qu.- el
primero de sus timbres de gloria, era la obedi. ncia.
(Aplausos.)
Llegamos a la filtima guerra, y un hecho analogo se
repite; el gobierno cubano, creyendo realizar un acto
politico de importancia con respect a las relaciones
con los Estados Unidos, destituye, en moments so-
lemnes, at primero de los Generales Orientales, y de-
puesto el General Calixto Garcia, cuando algunns ofi-
ciales del ej6rito, guiados mis por el amor personal
al caudillo que por amor a ]a patria, le insinuaban la
posibilidad de volver a su puesto, aquel hombre con-
test6 que antes romperia su espada, que manchar su
historic con un acto de dcsobediencia. Y aqu6l ej6r-
cito poco despu6s. un ej6rcito triunfante y victorioso,
un ej6rcito que se veia aclamlado por doquiera, Ilega a
las poblaciones, sus jefes le imponen el deber de res-
petar la propiedad ajena, y perece de hambre por obe-
decer esa orden A Iresencia de sus hermanos. Aquellos
hombres se resignan y los soldados arrojan su unifor-
me, y corren a confundirse con el pueblo, por temor
deque puedan mi~arlos como enemigos unos, con re-
celos otros, y que su timbre glorioso sea considerado
como deseo de constant alarde, como empefio de es-
tablecer distinciones odiosas entire 6llos y el pueblo
que generosamente lihertaran, exponiendo sus pechos
* en los combates y defendiendo sus ideales en las trin-
cheras. Ese es l1 ej6rcito, ese es el pueblo cubano.


Nuestros Oficiales, al entrar en las poblaciones, y al
career notar que se miraba con disgusto el uniform,
ante el temor del militarismo unos, otros ante el te-
mor de que se prolongara con aquel timbre de gloria
una distinci6n, se despojaron, se quitaron sus guerre-
ras para confundirse con sus hermanos, olvidandose de
sus glorias y hasta de sus grades militares. (Aplausos.)
Agitase en la Alta CAmara, el deseo de repartir a
nuestros hacendados recursos, mhs para beneficiarlos
que para auxiliarlos, y el ej6rcito se mantiene tran-
quilo y espera, que como ha esperado site aflos espe-
rara otros siete. Seguro es que no repetirA el ejemplo
del Ej6rcito Libertador de Norte Am6rica. Pero por
ese ej6rcito levantan su voz algunos de sus Represen-
tantes, y piden para 61 justicia, en tanto 61, como de-
cia el ilustre Senador Sr. Sanguily, ,,permanece fija su
mirada en el Palacio Presidencial, como fijan los ara-
bes sus miradas en la Meca, mientras piensa entire
triste 6 indignado que su enmohecido machete que ayer
le sirviera para romper las cadenns de la esclavitud
political de su patria, le es inftil hoy para dest' ir la
del vasallage econ6mico, base del politico a que quie-
re somet6rsele de nuevo, vasallage mas peligroso y de-
nigrante que el de Espafia, que siquicra, los que im-
ponian 6ste, eran hombres de nuestra raza y de nues-
tras costumbres y los que quieren someternos a aqu61
son extrangeros en nuestra tierra, hombres de raza
distinta. (Aplausos.)
Hablar en Cuba de militarismo y de los peligros que
6ste pueda traer es injusto, y yo rechazo ese pesimis-
mo como un ultraje inferido A los que fueron A la Re-
voluci6n, porque no hubo jams en su Animo esos sen-
timientos de militarismo y hasta en sus campamentos
pedian que se les llamas, cindadanos y no soldados.
Yo no creo tampoco que pueda haberlo en aquellos.que
no quisieron exponer su vida para lograr su indepen-
cia; eso seria exponerla por cosa muy pequefia en com-
paracion con la. inmensidad de aquella obra redentora.
Pero yo, seflores, creo oir un argunento, que unos
tienen el valor de decir y otros la cobardia de caller;
se dice: toado eso que usted expone, Sr. Portuondo, es
verdad, Cuba puede y debe organizarse democrHtica-
mente,armando a todos los ciudadanos para la defense
del orden pfblico y para resistir la agresi6n extranje-
ra. Ese es un derecho de los ciudadanos, ese es un de-
recho lo mismo que el voto en el sufragio universal.
Usted tiene raz6n, pero no es de necesidad el imponer
a la naci6n ese servicio, porque nosotros tenemos
quien garantice nuest a soberania.
Ayer, el Sr. Betancourt en el caloride la improvisa-
ci6n, porque no puedo career que 61 wealmente piense
asi, nos decia que la Enmienda Platt, er., la garantia
de la independencia y soberania cubanas. El Sr. Be-
tancourt puede hojear cualquier libro de derecho, pue-
de leer los autores, Blumchly, Holsendorf, Burgges;
puede leer los autores espafioles cono Santa Maria de
Paredes; tocos los autores de derecho pfiblico del mun-
po, dicen que la solberania para ser tal, es necesario
que resida el poder en la Naci6n, sin quie haya otro
Tribunal 6 Poder superior a ella, y cuando hay otro
Poder que puede impon6rsele, la soberania no reside
en 11a, y si reside en el que pueda imponerla. 4Se Ila-
marki soberania cuando est6 limitada y se manteiga
por la soberania de otro? No.
PIero seflores, se aflade que Cuba. es una naci6n que
no tiene necesidad de defenders por mar ni por tierra
y que por tanto no tiene necesidad algnna de organizer
sus fuerzas. Yo.contesto con un dilemma ,existe 6 no
existe la Enmienda Platt? Porque el caso es, seflores,
que si existed la Enmiienda Platt es indispensablela Se-
0*









28 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


cretaria de la Guerra, y que si no existe, es tambi6n
necesaria.
Yo no voy a molestar la atenci6n de la CAmara, de-
mostrando aqui, 6 mi manera de ver, lo que es la En-
mienda Platt; yo voy solamente a decir, sin necesidad
de rtcordar su historic, que la Enmienda Platt es una
enmienda al proyecto de Presupuestos del Gobierno
Americano en que se trataba de la dotaci6n del Ej6r-
cito. Con 611a aquel Congreso extralimit6se de las fa-
cultades que tiene, falt6 A la Constituci6n Americana,
porque segfn esa Constituci6n, cuando los Estados
Unidos realicen la ocupaci6n military de un pais, ocu-
paci6n hecha a nombre del Presidente de los Estados
Unidos, el pais ocupado no es mAs que un campamento
del EjBrcito americano.
El President del Poder Ejecutivo es alli, por la
Constituci6n, el Jefe de las fuerzas de mar y tierra, y
por tanto, cuando sus ejercitos ocupan un territorio,
ese territorio no es mas, vuelvo a repetir, que un cam-
pamento americano, en el que dispone y manda como
Jefe military el Presidente del Poder Ejecutivo.
El Congress tiene el derecho de investigar los actos
realizados en ese campamento, para aplaudir-
los 6 censurarlos; pero no tiene el de ordenar al
President que haga algo dentro de aquel territorio
ocupado militarmente; es como un voto de confianza
que la Naci6n confiere A su primer Magistrado; eso es
lo que estatuye, eso es lo que establece la Constituci6n
de los Estados Unidos. Pero jah! sefiores. ,No es ver-
dad que los hombres por fuertes que sean, por altos
que se encuentren tienen dentro de sus pechos, en sus
conciencias, algo que les dice que la ley debe ser res-
petada, que ciertos caminos no deben ser emprendidos,
ni buscados? iAh! seiiores, el Presidente de los Esta-
dos Unidos, con su influencia en el Congreso, busc6
los medios para poder lograr, para poder disponer de
algo que afectaba i la soberania le Cuba: y 6sto lo
consigui6 como decia muy bien el Sr. Martinez Ortiz,
con esa enmienda, imponiendo al menos la sucerania
de los Estados Unidos sobre la Repoblica de Cuba. El
President de los Estados Unidos, parapetado enton-
ces tras aquella ley, se dirigi6 A la Convenci6n Cons-
tituyente y ;ah! sefiores yo no quiero entrar de lleno
en este asunto, yo siento profunda indignaci6n cada
vez que hablo de esto, yo siento que me abrasan los
labios como deben abrasar las palabras infamantes a
la familiar; pero, seilores, es lo cierto que aquella ley
vino a nosotros como una ley forzosa que habia de
aceptarse, como una ley impuesta por la fuerza, pero
se quiso que apareciese como libre acto de nuestra vo-
luntad; se quiso'que de nosotros naciese el deseo de
someternos A la soberania americana, deseo impossible,
que no puede existir nunca en humans pechos, por-
que para eso seria precise que naciese en el mundo
una nueva raza, una raza ex6tica en todas las latitu-
des, la raza, sefiores, de los esclavos voluntarios.
( Grandes, atronadores y prolongados aplausos.)
Esa fu6, sefiores,la ley conocida.por Ennienda Platt;
aquella ley que lleg6 6 nosotros, (yo tuve el honor de
former part de la Convenci6,) para turbar la alegria
que nos animaba; los cubanos, por primera vez en la paz
se reunian para constituir su Repfblica de una manera
definitive, dentro de los principios sagrados de la Revo-
luci6n: nosotros acabamos de hacer una Constituci6n,
habiamos hecho la Constituci6n que conoc6is, habia-
mos hecho una Constituci6n realmente inspirada en la
intenci6n de sus autores de que Cuba fuera un pueblo
absolutamente soberano 6 independiente; de aqui que
tanto se able en 611a y tantas veces, de lo que provo-
caba ayer la sonrisa en los labios del Sr. Betancourt,
de nudetras fuerzas de mar v tierra; de ahi, el que se
0*


dijera tambi6n que el Presidente de nuestra Repfblica
era el Jefe de. mar y tierra de la naci6n; quizAs A 6sto
se debiera que no lo crey6ramos ridicule, porque no-
sotros pensAbamos en la organizaci6n de una gran re-
pfblica, pequefia en su extension y en su poblaci6ni si
se quiere; pero grande por las condiciones en que na-
cia, para llegar a ser la Inglaterra de la America, no
la Inglaterra monArquica de la Europa, sino la Ingla-
terra democrAtica de Centro Am6rica. ( Aplausos.) Pues
bien, cuando aquella ley vino A nosotros, m6s de uno
de los Convencionales proclam6 que eran incompati-
bles'aquellos t6rminos con el texto ya redactado de la
Constituci6n, y un resto de resistencia afin en los mo-
mentos de mayor debilidad, algo asi como el respeto
sagrad, que se siente cuando se encuentra uno frente
6 la tumba de los suyos, hizo que no nos decidi6ramos
a poner nuestras manos en la Constituci6n para aca-
liar las exigencias del Gobierno americano. Como se
vi6 que.era impossible que los cubanos venci6ramos
esos sentimientos de respeto, el Gobierno americano
dijo: agregadlo como un ap6ndice, y mas adelante se
fijarA en un tratado. Y asi aquellos hombres, tan pa-
triotas los unos como los otros, (yo me encontr6 en-
tonces y bendigo a Dios por haber pensado de ese mo-
do, al lado de los que no quisieron prestarle su asen-
timiento, y conste, sefiores, que estas manifestaciones
no implican que yo condene la conduct de aquellos
compafieros que opinaron de modo opuesto), aquellos
hombres, digo, consumaron el sacrificio, y asi como el
ej6rcito lleg6 a la abdicaci6n de su propia gloria como
postrer ofrenda, 61los llegaron al sumum de las con-
cesiones renunciando a aquellos grandes ideales y ac-
cediendo A lo que la codicia y el egoismo del gobierno
norte-americano exigian, salvando lo que nos dejaban
para que de 611o disfrutasen los sobrevivientes de su
sacrificio.
De modo que yo soy el primero en proclamar el pa-
triotismo de aquellos compafieros y ser6 el primero en
respetar la memorial de esos hombres, cuando hayan
desaparecido, porque de todos modos aquella ley, con-
vertida en algo asi como un apendice, como una cosa
agregada A nuestra Constituci6n, fu6 una imposici6n,
segfin las reiteradas y explicitas declaraciones de los
mismos que la aceptaron. Aqui hay muchos y muy
distinguidos letrados, aqui, sobre todo, en cada uno
de los seflores Representantes, hay un grado de cultu-
ra suficiente, para comprender lo que todos, afn los
que no tienen la mas lijera noci6n de derecho, todos,
absolutamente todos saben: que un convenio debe na-
cer de la voluntad de las parties y.que deja de tener su
valor cuando no tiene por origen la voluntad 6 cuando
6sta estA cohibida, cuando no es libre, porque entonces
no es voluntad, A pesar del sofisma.
Pero todavia yo concibo que llegue un moment en la
historic, en que un acto. que no sea la expresi6n del de-
seo libre de un pueblo, se vea, no obstante 6ste obligado
; respetarlo: ese es el caso de Alsacia y Lorena en Fran-
cia. Francia. vencida por los ej6rcitos prusianos, casti-
gada, que castigada es en la vida civilizada la debilidad
de las naciones en sus luchas con el fuerte, ve des-
membrar su territorio por las bayonetas germanas;
pero en Cuba los americanos no vinieron 6 conquistar
& los cubanos, los americanos anunciaron a la civiliza-
ci6n universal que l6los venian A salvar & Cuba, y co-
mo la civilizaci6n europBa jarecia que se iba a colocar
al lado de la vieja Metr6poli, llos, refiri6ndose 6 Cu-
ba emplearon las mismas frases, esas mismas frases
que consignaron en la Constituci6n.
(Cuba es y de derecho debe ser libre 6 independien-
te.) Y debe ser libre 6 independiente, como los ame-
ricanos lo dijeron de su patria cuaado era colonia,


*0 *







29


DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


porque son de derecho libres 6 independientes los pue-
blos, cuando se rebelan contra la tirania abusiva de
sus dominadores. Los Estados Unidos declararon, de
una manera express y terminante, -u prop6sito de li-
bertar a Cuba, y fueron mAs alli, declararon su inten-
ci6n de no ejercer soberania sobre los cubanos y de
dejarlos libres 6 independientes, una vez que la guerra
hubiera desaparecido de Cuba. La Constituci6n de
esa Naci6n Americana, impide ejercer soberania sobre
otro territorio mis allA de sus fronteras, y si es verdad
que esa ley la ha desvirtuado, no ha sido 6sta la inten-
ci6n del noble pueblo americano; ha sido la ambici6n
de unos cuantos representantes de ese pueblo, en uu
moment de festinaci6n, la que ha hecho esa ley en los
Estados Unidos. Ain aceptando, seffores, que esa ley
no fuese inconstitucional, no olvidando que fu6 im-
puesta a los cubanos, y que es una ley military, yo afir-
mo que existed la posibilidad de que, para Cuba, pueda
llegar A desaparecer. Esa ley tiene qu- ir A un trata-
do, y a ese tratado tiene que concurrir la voluntad de
ambas parties, y las naciones no tratan siempre por la
fuerza, sino por la voluntad y ,or la diplomacia. Si
esta CAmara, si el Senado, y el Ejecutivo proceden con
habilidad y prudent energia, recordando que la inde-
pendencia es el resultado del grande y noble esfuerzo
de nuestro pueblo y el premio de los sacrificios y su-
frimientos incansables porque ha pasado Cuba para
defender su derecho y mantenerlo, yo no creo que
pueda desesperarse de obtener la derogaci6n de esa
Ley, porque no es possible dudar que aquel gran pue-
blo americano, aquel pueblo que bendice A Was-
hington, que le consider su primer ciudadano,
que le llama el Padre de su patria, aquel gran
pueblo que produjo un Lincoln, capaz de destruir A
millones de blancos para libertar A cuatro m Ilones de
negros, aquel gran pueblo que creyendo que la libertad
y la democracia es muy grande para encerrarla dentro
de su inmenso territorio, quiere y aspira llevarla no
solo A Cuba, sino A cuantas naciones alcanza con su
portentosa vista, ese gran pueblo, cuando recuerde,
cuando se fije que Cuba es para 61 una tentaci6n que
ha de Ilevarlo, como dijo uno de sus grandes hombres,
A la fama 6 A la infamia, es indudable que cuando ese
gran pueblo reaccione y piense sobre ese terrible dile-
ma, es indudable, repito, sefiores, que ha de decidirse
por la fama. (Aplausos )
Voy A ocuparme del argument capital de los que
piensan de modo contrario A nosotros, de aquel argu-
mento que consiste en decir que la Secretaria de la
Guerra es necesaria cuando se trata de un pals que
tiene que defender la integridad de su territorio; pero
que aqui en Cuba no se necesita esa Secretaria, por
que nuestro territorio esta garantizado por la Enmien-
da Platt. Pues bien: yo voy A sostener que precisa-
mente porque tenemos la Enmienda Platt, es necesario,
es imprescindible, que exist el organismo de la Secre-
taria de la Guerra.
Sin que yo pretend hacer alarde de erudicci6n his-
t6rica, puedo recorder muchos ejemplos en la Historia
de pueblos que despues de veneer A otros, le han
exigido que destruya su escuadra 6 su ej6rcito, 6 que
los limited por lo menos. Napole6n exigi6 A Prusia que
no tuviera mAs que cuarenta mil soldados, y sin em-
bargo, A esa limitaci6n debi6 su salvaci6n, A 611a debi6
el que los cuarenta mil soldados renovados anualmente
llegasen A former la formidable legi6n de cuatrocientos
mil aguerridos con los que pudo llegar A destruir el
poder del coloso del mundo.
Eso mismo habia hecho much antes Roma con Car-
tago al terminar su segunda guerra; eso mismo aca-
ba de hacer Chile con el Perfi, A la faz del mundo.


Pues bien, la Secretaria de !a Guerra, se impone por
muchas razones; se impone por que es necesario que
nuestro pueblo vea A Cuba en su complete integridad,
con los organismos que hacen fuertes y dan prestigio
A las naciones; se impose para. que nuestro pueblo, que
cree que la soberania de Cuba no es complete, vea que
la CAmara, hace que se present esa soberania con to-
dos sus mayores a;tributos, y que no crea que nosotros
no la estimamos nece'aria sino que el pueblo america-
no nos impone que no haya Secretaria de la Guerra
para hacer entrega de nuestra patria inerme A la sus-
pirada ocupaci6n americana. Pero, sefnores, la En-
mienda Platt existe, y en 611a hay una clAusula, la ter-
cera, que autoriza al Gobierno americano pars inter-
venir en Cuba con el prop6sito de mantener el orden
pfblico.
Supongamos por un moment que asi como en un
tiempo en las fronteras de M6jico se dispararon algunos
diros contra los soldados americanos, y en las inme-
diaciones de Manila se dispararon tambi6n algunos
contra los americanos, aqui, por id6ntico y anAlogo
procedimiento, se levanten cuatrocientos 6 quinientos
hombres en una region cualquiera de la Isla, y pongo
por ejemplo la mia para que nadie se sienta molesta-
do, que en Oriente se encuentren cuatrocientos 6 qui-
nientos hombres bastantes desgraciados para sentirse
halagados por la idea del lucro, fi otra semejante, y
armados, con aviesa intenci6n por parte de aquellos
que velan nuestros actos para tomar el menor pretexto,
se lancen hacia adelante, arrollando ciudadanos paci-
ficos, que no otros forman hoy nuestro pueblo, y lle-
guen A tocar con sus machetes A las puertas de la Ha-
bana: en esos moments el Gobierno americano, en
pres,.ncia de esos desmanes y ante la impotencia del
Gobierno cubano para contenerlos, consideraria el pri-
mer cablegiama de su Ministro en Cuba, como raz6n
bastante para enviar tropas, y veriamos como esos
trasportes y esos cruceros americanos desembarcaban
en nuestras playas hombres perfectamente uniforma-
dos, con magnificos armamentos, con bayonetas relu-
cientes, y los veriamos desfilar por bajo los mismos
balcones de esta CAmara de Representantes, y del Pre-
sidente dela Repfblica, y habriamos de ver aquellos
hombres mirAndonos como se mira a series verdadera-
mente inferiores, como A hombres que ponen centinelas
en sus aposentos para que cuiden el honor de sus es-
p .sas 6 hijas. (Aplausos.)
Como vi6ramos todo 6sto, cuando vi6ramos desfilar
aquellos hombres-y no quiero recorder aqui que pu-
dieran realizar actos punibles, como se realizaron en
Tampa por las mismas tropas acampadas cuando la
guerra con Espafia-cuando supi6ramos que aquellos
hombres habian salido al campo, y oy6semos las deto-
naciones de los rifles. cuyos machetines habian de
volver ensangrentados con sangre de cubanos, ha-
brihmos de pensar en el riesgo que corrian esos pre-
tensos defensores de nuestra soberania?; no. entonces
el pueblo, llamado por la sangre de los que perecian A
sus manos, -e pondria al lado de los muertos para
execrar siempre A los que s61o habria de mirar como
desembarcados en nuestra tierra para exterminar A
sus hermanos. (Aplausos.)
Nadie es capaz de imaginary A que punto puede lle-
gar la indignaci6n de un pueblo en semejante caso, el
pueblo entonces, hace causa comfn con las victims,
y aunque sea un pueblo desarmado, aunque sea un
pueblo compuesto de hombres inermes y se encuentre
en condiciones dificiles; recordando que es un pueblo
grande por sus pasadas hazafias, aunque sea pequeflo
por el nfimero de sus habitantes, sin titubear un s61o
instant, escogerA el camino del honor.








DIARIO DE IESIONES DEL COI-GRESO.-CAMARA


Pero aqui se me esta escuchando como quien estA
escuchando las referencias de una ilusi6n 6 las crea-
ciones de la fantasia......
SR. MENDOZA GUKRRA: NO, como una realidad.
SK. PORTUONDO: Por nuestro propio decoro, por la
tranquilidad pfblica, por ]a necesidad de mantener el
orden en Cuba, por la necesidad de conservar nuestra
independencia, es absolutamente indispensable que el
pais se sienta armado para la defense del orden y de
su nacionalidad, como se siente en su pais el dem6-
crata norte-americano. Por estas razones se impone,
la creaci6n de la Secretaria de la Guerra. (El senor
Pelayo Garcia abandon la Pre.iidencia y la ocupa el sefor
C&spedes.) Puro hay en ]a Enmienda Platt otra
cl]usula, que tal vez pueda ser tambi6n motivo de in-
tervenci6n, 6 motive de permanencia de extranjeros
armados en Cuba. Los americanos exigieron de ]a
Convenci6n Constituyente el derecho de establecer es-
taciones navales 6 carboneras. Aqui hay muchos mi-
litares; pero afin los que no lo son, saben que una es-
taci6n naval se establece en una plaza fortificada, y
que no se le ocurre A ningfin ej6rcito ir A tomar una
plaza fortificada por el frente.
Las posiciones fortificadas deben tomarse por los
flancos y los ataques A las fortalezas seacometen por
l6los porque son siempre los menos defendibles. Su-
pongamos que en GuantAnamo se estableciese una es-
taci6n naval; admitamos A los Estados Unidos rivals
de Alemania y rivals tambi6n de Inglaterra por cues-
tiones econ6mica.s; imagin6monos por un moment que
la ira estalle contra los Estados Unidos y se empefie
una guerra entire los Estados Unidos y Alemania 6
Inglaterra: cuando ese moment league, cuando A la
vista de GuantAnamo se presented las escuadras ale-
manas 6 inglesas; una de dos, 6 las tropas alemanas 6
inglesas invaden tranquilamente el territorio cubano,
hollando nuestra nacionalidad y nuestra integridad, 6
el pueblo cubano impide que aqu6llos puedan ultrajar
Sl]a bandera de nuestra patria.
De modo, sefiores, que yo creo haber demostrado,
que si es verdad que todas las naciones necesitan te-
ner hombres armados para la defense national, Cuba,
cop much mayor raz6n se encuentra 6n el caso
de armar A sus habitantes, porque tiene la Ehmienda
Platt; ya que si 6sta no existiese, podriamos aspirar &
ser neutrales entire la naciones del mundo.
SR. PRESIDENTE: ;El senior Portuondo desea des-
cansar?
SR. PORTUONDO: Si senior.
SR. PRESIDENTE: Se concede un receso de diez mi-
nutos para que el sefldr Portuondo pueda descansar.
(Se efectia el recesb. Hora: las tres y cincuenta minutes,
p. m. Trnscurridooel receso se reanuda la sesi6n.)

SR. PRESIDENTK: Se reanuda la sesi6n. Tiene la pa-
labra el sefor Portuodo.
SR. PORTUONO: Sefiores Representantes: debo ante
todo demostrar mi profunda gratitud por la benevo-
lencia con que se me ha escuchado durarite tan largo
tiempo, y por la que hab6is tenido concedi6ndome pa-
ra descansar unos minutes que en verdad necesitaba.
Sehores Representantes: estimo de absolute necesi-
Sdad que se cree la Secretaria de la Guerra. No se tra-
ta de un organismo mAs, que va A tener nuestra Re-
pfiblica, se trata de algo mas alto, algo que yo en-
tiendo necesario. indispensable para la perfect sobe-
rania del pueblo cubano, de algo que sirva para
conservar el reinado de la paz, y el imperio de la jus-
ticia en nuestra tierra, y que sirva ante el mundo
como representaci6n del estado national, que nues-
tros heroes y mArtires crearon, y que sirva en esa


forma grande A que todos los pueblos estan obligados
dentro de la vida international.
Yo !reo haberme ocupado en la primera part de
mi discurso, de la Secretaria de la Guerra con respec-
to A sus relaciones generals, creo haberme ocupado
de la necesidad de organilbs zarmilicias como un ele-
mento de fuerza para defender nuestra soberania, pa-
ra defender nuestro territorio de una invasion ext an-
jera como pudiera ocurrir; pero ademAs la creo, ]a
estimo necesaria, como una educaci6n para nuestro
pueblo, que lo haga constituido de perfectos y cum-
plidos ciudadanos, y no de hombres afeminados que,
como tristes mujerzuelas, se aterroricen al ver armas
que pudieran ser empufiadas por desconocido enemigo
contra nuestra patria.
Pero si 6sto es en el orden general de las cosas, ci-
findonos un poco mAs, refiri6ndonos A Cuba, 6sta,
por sus condiciones especiales, por las circunstancias
que ]a rodean. por su situaci6n geogrAfica, por haber
sido colonia de Espafia, una colonia ansiada desde
largo tiempo por pirates y codiciosos; por todas esas
multiples razones, necesita estar siempre preparada
para su defense. Porque Cuba esta situada en un
punto que es quizAs el mAs estrat6gico del mundo, y
por eso la naci6n guerrera que la dominaba, previen-
do la I ecesidad de su defen-a, hizo en 611a numerosas
fortalezas en relaci6n con su tamaflo
Pocas naciones del mundo, quizAs, tendrAn el nime-
ro de fortalezas que tiene nuestra Repfblica; serin
mas 6 menos antiguas; pero cualquiera que sea su ca-
lida.d, no nos import, estan colocadas de tal modo,
la naturaleza de tal manera ha preparado nuestra tie-
rra, que no solamente la ha rodeado de mares para
defenderla de la codicia de los extrafios, sino que ade-
mAs nuestros pnertos, aquellos lugares que son asi
como la puerta de entrada de nuestras casas, estan
hechos de tal suerte, son tan estrechas sus entradas,
y tan altas las colinas que las rodean, que realmente
estin pidiendo A gritos una fortaleza, y una fortaleza
no de poca importancia, sino una poderosa como las
que se usan para la defense del territorio.
Y si esa necesidad, esa situaci6n de hecho, obliga
A los cubanos A cumplir el mandate de ]a naturaleza,
A ocupar aquellas posiciones, A procurar defenderlas,
6sto no puede lograrse si no organizamos una fuer.
za apropiada y permanent. Pero ademas, dentro del
organismo que nosotros queremos crear, ademAs de
esa organizaci6n civico-militar que va A tener todo el
pais, pretendemos la creaci6n de Academias militares
en nuestra patria, porque no queremos olvidar ningu-
na rama de la cultural humana, y ya que tenemos
institutes para la preparaci6n de la enseflanza supe-
rior en las diversas esferas, tengamos tambi6n estas
academias militares que educan al hombre para el
manejo de las armas, y preparan tActicos dignos de
codearse con los verdaderos militares de la tierra.
Y entire esas acatdemias, debe ser la primer, la
mas important de todas, aqu6lla en que son mayors
los studios y en la que se sintetizan las demAs, la de
ingenieros Militares.
No tenemos Ingenieros de Academias Civiles, pero
siquiera aqu6lla suplira en muchos casos, la deficien-
cia de nuestra Universidad cuando se trate de esas ra-
mas y de sus aplicaciones al arte de la guerra.
Yo dije antes, y tengo necesidad'de repetir ahora,
que la situaci6n especial en que se encuentra colocada
nuestra Isla, la hace algo asi como tl coraz6n, el or-
gano que atraviesa la sangre, la sAvia de la vida, para
dirijirse de.un extreme A otro del cuerpo human.
Cuba es el centro por el cual ha de cruzar toda la
civilizaci6n, por que es el camino, el punto obligado


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* 30








1IAARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


de trAnsito cuando est6 abiert, el canal de Panamh,
para todos los barcos que han de Ilevar la civilizaci6n
desde Europa al Pacifico, y al Asia, y debe por tanto
tener preparados sus puertos en las mejores condicio-
nes para recibir.ese trafico. Ayer yo oia con profunda
pena, y 6sta es una observaci6n- al sefior Betancourt,
decir que la Secretaria de Marina era innecesaria.
El senior Betancourt, que hoy es un hombre, como
no ra hace poco, de esos que han dado en Ilamarse
practices, nos decia, que nosotros debiamos ocuparnos
solo de la riqueza de nuestro suelo, y que era innece-
saria la creaci6n de la Secretaria de Marina. Esto acu-
sa en realidad un desconocimiento, de cuAles son los
asuntos en que tiene que intervenir el Secretario de
Marina. A pesar de haberlo sostenido en el seno de la
Comisi6n en forma culta y amistosa, que no de otro
modo podia ser, 61 no vi6 porque no quiso discutirla,
cuAles eran las obligaciones y atenciones que habian
de incumbir al Secretario que desempefiase ese ramo.
Nos hablaba de las repfblicas sud-americanas, en
t6rminos ir6nicos y sarcAsticos y de la debilidad de
aquellos pueblos.
En esa parte de su discurso que necesariamente ve-
rin con dolor todos los que amen la libertad, y que he
visto yo con indignaci6n, porque consider hermanas
de la nuestra a aquellas repfiblicas, 61 nos decia, en
medio de la befa y del escarnio, que, como nosotros no
podiamos aspirar 6 tener una escuadra inmensa y for-
midable, nos conte'ft6ramos con tener pequefios guar-
da costas.
Eso es la negaci6n absolute, el desconocimiento
complete de lo real; eso es sostener, que puesto que no
se puede ser grande, se debe renunciar a la vida; eso
es condenar a los pueblos debiles, y pedir que solo vi-
van los fuertes; que no haya mas potencia que Ingla-
terra, porque ninguna otra puede tener la escuadra
tan grande y tan poderosa.
Observemos Ai nuestro pueblo en un orden puramen-
te interior, entiree nosotros hay algfin senior Represen-
tante que ignore que no hace tres afos no habia en
Cuba quien pudiera ser maestro de escuela primaria?
4No estabamos a diario viendo las deficiencies en el
sistema de ensefanza y hasta las falta- de ortografia
en que incurrian estos maestros? A nadie se le ocurri-
ria la teoria del senior Betancourt, que debiamos por
eso renunciar a tener Secretaria de Instrucci6n Phbli-
ca. No se nace grande y fuerte, no se nace sabiendo;
con la constancia las naciones se hacen grandes, asi
como las padres, con sus cuidados, hacen fuertes ka
sus hijos; y los que antes de entrar en el combat, en-
tienden que van a sufrir una derrota, estan vencidos
y no deben intentar la lucha.
El pueblo que se declara convencido de su impoten-
cia, convencido de su debilidad, ese es un pueblo real-
mente indigno, porque el pueblo que renuncia la
reivindicaciones de la historic y 6 la realizaci6n de sus
destinos, no mereee la libertad ni la independencia;
es un pueblo desgraciado, es un pueblo vasallo, que
necesariamente habrk de caer bajo el dominio de otro
mas fuerte. La historic estA Ilena de ejemplos y los
encontramos en 611a de todos los 6rdenes. Ella de-
muestra que con la constancia, las naciones y las co-
sas mas pequefias Ilegan a ser las mas grandes y po-
derosas de la tierra. Yo os puedo relatar, sin que
creAis que lo hago como un argument efectista. un
caso que todos vosotros sabeis, en que se demostr6 de
una manera elocuente, como las cosas mas pequeilas,
pueden Ilegar a ser las mas grandes. Yo voy a citaros
ese ejemplo: allk en Judea, hace mil novecientos afios
un hombre humilde, desconocido, nacido en un pese-
bre y rodeado mas tarde de doce hombres tan humil-
*


des como 41, puesto que eran pobres pescadores; un
hombre de una raza vencida y humillada, con aque-
llos doce compafieros, inicia una lucha tenaz contra
las instituciones de un gran Imperio: el de Roma.
Aquellos hombres no dudaron un solo moment de su
triunfo y lo lograren al fin, porque tenian f6, tenian
confianza en la .ficaci de sus ideals, porque sabin
que un ideal es, seilores, tan grande a veces, que no
es el mundo, a pesar de su inmensidad, ba.stante gran-
de para contenerlo. Aquellos hombres perseguidos,
mortirizados, muertos, dejaron con su sangre la semi-
lla de la idea, 6 hicieron que aquella misma Roma que
era el centro del paganismo, Ilegara drspu6s A ser el
centro de la unidad crstiana, y que por aquel hom-
bre humilde, en la Roma misma, gobernara el repre-
sentante de su doctrine, el sumo Pontifice, al cual los
monarcas y los potentados de todo el mundo fueran A
besarle las sandalias.
Aquella idea naci6, germin6 y creci6, aunque des-
pu6s adulterada, no obstante, porque constituia una
creaci6n, una verdad, ha podido resistir 6 los embates
del tiempo, a la piqueta demoledora de las ideas mo-
dernas, y hoy todavia hay mas de doscientos millones
de conciencias que sustentan y que aspiran 6 aquel
ideal sublime.
Record, mos otro ejemplo: en 6poca mas modern,
otro hombre sinti6 brillar en su cerebro una idea que
expuso 6 los mds grandes reyes de Europa. En Espa-
fia, ante un concurso de sabios, fu6 calificado de poe-
ta, de impostor y de loco. Aquel hombre era Col6n.
El fanatismo de una reina hizo que pudiera, acom-
pafiado de hombres que no tenian m6s miras que el
descubrimiento do riquezas y de bienes, por 4llos nun-
ca soniados, embarcarse en d6biles barquichuelos y des-
cubrir este mundo, rico por la fertilidad de sus cam-
pos, grande por la abundancla de sus minas; pero mas
grande porque habia de ser el asiento de las repfiblicas
modernas. porque habia de ser el asiento de la demo-
cracia, porque en 61 habia de desarrollarse la grandeza
de los Estados Unidos y la de las naciones Hispano
americanas del Sur. (Grandes y prolongados aplausos.)
Ese hombre, sin embargo, fu6 calificado de loco como
lo han sido todos los redentores de la humanidad, des-
de Washington hasta Marti, que no ha habido nadie
que haya so.tenido una idea grande a qui6n antes de
ver su realizaci6n en la practice, no se haya calificado
de loco 6 de iluso.
Si la historic nos present estos ejemplos, si la na-
turaleza nos ha dado una isla fertilisima como ningu-
na; si nos ha dado un pueblo que ama la cultural y est&
penetrado de sus fines hist6ricos; si nuestro territorio
tiene capacidad para contener una-poblaci6n de quince
6 veinte millones de individuos que pueden vivir con
bienestar, iPorqu6 hemos de desconflar del porvenir
de Cuba? El Sr. Betancourt nos decia, que muchas re-
pfblicas americanas s61o tenian algunos barquichue-
los miserables, y por esa misma raz6n, por el ridicule
que debemos evitar nosotros ahora. ,Procuraremos
acaso ser m6s d6biles que ellos? El Sr. Betancourt no
ignora, como no lo ignore ninguno de los presents,
que desde hace unos cuatro meses, las playas cubanas
estAn siendo saqueadas por raqueros, procedentes de
las Bahamas y de Jamaica; aqui todos saben que un
barco insignificant, que fu6 echado a pique por ot o
pequefio de una naci6n europea, so jactaba de poder
penetrar en nuestros puertos para hacer el carb6n que
necesitaba. iHabriamos de consentir que hollaran
nuestro territorio, que burlara nuestra bandera, nues-
tra soberania un barco pirata, ni siquiera el de un
gobierno constituido de una naci6n como Hayti?
4Creen los sefiores Representantes que el pueblo de Cu-
*
0 5 *


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31 .







DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


0


ba debe colocarse en situaci6n d- recibir afrentas dia-
rias de esa indole? ,Creen los sefiores Representantes
que debe ser nuestra Isla, por nuesra propia voluntad,
un botin fkcil para pirates, 6 por el contrario entien-
den que debemos resguardar nuestras costas, y hacer
que nuestra bandera, respetada en tierra, sea igual-
mente respetad;:, por cuantos la vean en el mar?
Y no es que yo entieda por 6sto que debemos tener
uia inmensa escuadra; siglos y siglos han pasado y
ninguna naci6n, excepci6n hecha de Inglaterra, y de
tres 6 cuatro mks, ninguna ha podido construir gran-
des escuadras Pero yo si quiero que exista un Cen-
tro que se oculpe de esta material, yo quiero que haya
un Centro en que los hombres la estudien, que se preo-
cupen de estas cuestiones, que haya acad. mias que
puedan ilustrar en este ramo A los que quieran dedi-
carse A 61; yo quiero que est6n verdaderamente aten-
didos nuestros servicios maritimos, nuestros servicios
de guarda-costas, porque, lo sabe todo el mundo, Cu-
ba posee grandes tesoros en su suelo, pero al mismo
tiempo encierra inmensas riquezas en sus mares.
Ma.s de diez mil hombres viven en nuestra patria
de la pesca; en las costas de Cuba hay una flotilla que
represent unos ocho millones de pesos; ocho millones
de pesos que pertenec-n precisamente al capital de
esos espafioles que han entendido que Cuba es su se-
gunda patria, y que si se han roto los lazos con la an-
tigua Metr6poli, sus interests continfian unidos al fo-
mento del pais donde adquirieron riquezas. Esos hom-
bres mantienen una flotilla valiosa, y tienen derecho
A que nos ocupemos de sus interests y que tengamos
nuestros puertos en condiciones de que la riqueza que
ellos representan est6n garantidas, y es nuestro deber
defenderla.
A pesar de que sea una repetici6n afirmar que Cuba
se encuentra en el cruce de todas las civilizaciones, en
el cruce de todo el comercio universal. GNo es racio-
nal por esta raz6n que nosotros tengamos preparado
los astilleros y los arsenals que sirvan de elements
indispensable a todos los barco. que por arribada for-
zosa tengan que entrar en nuestros puertos? Debemos
tambi6n ofrecerles la seguridad a todos los que nos vi-
siten, que Cuba no les amenaza con g6rmenes nmorbo-
sos en sus puertos y que pueden tener la garantia de
que habrin de Ilegar al de su destino sin transporter
esos g6rmenes Debemos tambi6n ponernos en condi-
ciones de que no nos los traigan 6llos a nosotros. Cu-
ba, repito, esta en el cruce de Europa y del Asia, y si
6sto es asi, si nosotros estamos colocados en una situa-
ci6n especial 4porqu6 no tender 4 la defense, a la
protecci6n y al fomento de esos intereses?
El senior Betancoirt consideraba ridicule todo 6sto,
el senior Betancourt, recordarAn los sefiores Represen-
tantes, haciendo salved.ades, nos decia que la organi-
zaci6n de la Secretaria de Marina, como las de la Gue-'
rra, era una ridiculez; y yo pregunto, 4hay qui6n crea
que es ridicule que nosotros tratemos de fomentar
nuestros intereses? 4Es ridicule que nosotros.tratemos
de hacer barcos, teniendo como teneAios, tant is minas
de hierro que puede ser convertido en acero y servir
para su fabricaci6n? ,Es ridicule, que nosotros trate-
mos de fomentar el estimulo para el studio de las
ciencias nAuticas? 4Es ridicule seifores, que nosotros
garanticemos la salubridad pfiblica en nuestros puer-
tos? ,Es ridicule que nosotros hagamos los studios
necesarios para la navegaci6n de altura? i Ah! sefiores,
yo tengo la absolute seguridad de que 6sto tendrA de
todo, menos de ridiculo; lo finico que 6sto tendra de


ridicule, es la arrogancia del senior Betancourt, que
calificaba asi nuestra just pretension. Yo entiendo
que si la vida international de Cuba, debe merecer la
atenci6n de nuestro Gobierno, y si para eso es necesa-
rio el Secretario de Estado, el Secretatrio de Gu rra y
Marina es tambi6n necesario, para garantizar en Cuba
la integridad national.
Y no h- de rerminar, sefiores, si, antes contestar la,
iltima parte del discurso del senior Betancourt, en que
nos decia, que notaba ci,-rta discrepatcia entire los Se-
nadores Nacionales y los Representantes Nacionales.
No hay tal cosa, los Senadores Nacionales, intentaron
y tambi6n defendieron en 0l Senado, la Secretaria de
Gu-rra y Marina, pero agobiados por el nfmero, no
pudieron haceria triunfar. Pero 41los abrigan la espe-
ranza, como lo abrigo yo, que la Secretaria de Gue-
rra y Marina, serA .votada en esta CAmara. Sefiores,
nosotros no queremos que 6sto se haga cuesti6n de
partido; para nosotros no es ciesti6n de partido, es
cuesti6n de patriotism, queremos que nuestra naci6n,
cuando se present en el concierto de las mis civiliza-
das del mundo, vaya investida de todos los organis-
mos y atributos que chracterizan la soberania, el poder
de una Naci6n; por eso queremos que exist una Se-
cretaria de la Guerra, porque queremos ver establecida
para siempre, y que el pueblo la vea tambi6n, la so-
berania de Cuba, porque queremos que a la sombra
de la paz, Cuba sea la Grecia modern, que nuestro
pais, que nuestra patria, fomenttndo sus riquezas y
desarrollando su culture, march erguida por la senda
del progress, hasta ocupar su puesto entire las mks ci-
vilizadas naciones de la tierra; porque queremos que
Cuba pueda ostentar por siempre, y para siempre, la
soberania a que se ha hecho acreedora por el valor de
sus heroes y de sus martires; porque queremos que en
Cuba siempre est6 muy alto, y sea una realidad aquel
principio consagrado por la Revoluci6n francesa y
consignado en nuestra Constituci6n, seghn el cual to-
dos los hombres son iguales ante la ley, porque quere-
mos demostrar nuestra capacidlad para la vida del de-
recho; porque queremos que se vea quo los hombres
que viven en nuestra tiera, prefieren, como dijo aqu6l
ilustre pensador y fil6sofo; (antes mil veces que Cuba
desaparezca de ]a faz del Universo A que desaparezca
de la conciencia del cubano, la idea de la Justicia,n
(Atronadores y prolongados aplausos.) Y finalmente,
porque queremos demostrar nuestro firme, decidido,
inquebrantable prop6sito de mantener nuestra inde-
pendencia y nuestra soberania, y defenderlas, si ne-
cesario fuera, cual correspond al pueblo que aspira
constantemente el aire en que flotan esparcidas las ce-
nizas de Agramonte; que se nutre con los jugos de una
tierra solo abonada, fertilizada con la sangre del mar-
tirio; el pueblo, en fin, que alienta y fortifica su es-
piritu con la contemplaci6n de su propia historic,
breve, pero her6ica, que le demuestra de modo evi-
dente, que no hay dificultades por grandes que sean,
ni obstAculos por insuperables que parezcan, que no
sean vencidas 6 arrolladas por la raz6n y la justicia,
cuando 6stas van acompafiadas del valor, la pereve-
rancia y la fe. (Prolongados y ruidosos aplausos.)
SR. PRESI DENTE: Se han consumido los turnos re-
glamentarios; pero habiendo pedido la palabra various
sefiores Representantes, propongo A la Camara que
acuerde ampliar el debate, y que continfie esta sesi6n
el lunes pr6ximo. Los que est6n de acuerdo que ten-
ganla bondad de ponerse de pi6. (Es aprobado) Se am-
plia el debate y se levanta la sesi6n. (Hora: las cinco
menos veinte minutes, p. in.)


* IMPRENTA DE RAMBLA Y O8UZA,-OBISPO 35


* *




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