Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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 Material Information
Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00060
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

Full Text













DIARID EDfO SES OIN-S

DEL

CONGiRESO DE LA REPUBLICAN DE CUBA

PRIMERA LEGISLATURE

VOL. I HABANA, 23 DE AGOSTO DE 1906. NUM, 60


C mara


de Representantes


Quincuagesima cuarta sesi6n ordinara.-21 de Agosto de 1902



Presidencia del Sr. Pelayo Garcia.

Secretaries: Sres. Alfredo Betancourt Manduley y Antonio Gonzalo Perez.


SUMARIO


El Sr. President (Pelayo Garcia) declare que con-
tinda la session comenzada el dia anterior.
Continda el Sr. Jose Lorenzo Castellanos impug-
nando Ia inoci6n del Sr. Xiquds.


A las 3 y 10 minntos p. m., ocupa la Presidencia el
sefior Pelayo Garcia, y las Secretarias los seilores Al-
fredo Betancourt Manduley y Antonio Gonzalo P6rez.
SR. PRESIDENT (PELAYO GARCiA): Continfla la
session.
Tiene la palabra el senior Castellanos.
SR. CASTELLANOS: Sr. President y sefiores Repre-
sentantes, como decia en estos moments el seflor
Borges, continfia la discusi6n empezada en el dia
de ayer.
SR. BORGEs: Yo no he dicho nada.
SR. CASTELLANOSI Realmente voy a molester 6 uste-
des coil mi palabra cansada; pero el cargo de Repre-
sentante lleva consigo molestias y hay que soportar-
las, porque no solo se viene 6 leer A este sal6n, sinoa
resolve las cuestiones mAs trascendentales que preo-
cupen la atenci6n del Pais, y aquellos que no lo ha-
cen no cumplen con su deber, no cumplen con las
obligii.Luei que se impusieron al aceptar este cargo
que honradamente debemos desempefiar, velando por
1l cumplimiento de las leyes y por los intereses gene-
ryles de la paci6n.


Abandon la Presidencia el Sr. Pelayo Garcia y la
ocupa el Sr. Carlos VManuel de Cespedes.
Discurso del Sr. Martinez Ortiz el tf'vor de la mo-
ci6n sobre ol asunto Giberga Castalleda.
Se suspended la session d las 6 y 20 minutes p. ni.


Un arduo problema de carActer general, un a-unto
realmente trascendental, que puede poner en peligro
la seriedad del Estado, se trata desde hace cuatro 6
cinco dias, sin que haya merecido la atenci6u debida
de aquellos que estin obligados a velar m:is por los
intereses del pais, porque en este caso han permane-
cido alejados de los elements populares. La resolu-
ci6n de ese problema me hla consumido el di de ayer
en gran part, hasta las altas horas de la noche y to-
da la maflana de boy, en uni6n de otro compailero
de la Camara, A fin de evitar, llegando antes a un
acuerdo, que t las doce del dia de hoy se declarasen
en huelga todos los elements trabajadores del pais;
huelga que hubiera puesto en peligro, no solo la segu-
ridad del Estado, sino la estabilidad de las institucio-
nes.
Pero volvamos a la cuesti6n planteada aqui ayer
tarde; volvamos al debate iniciado en el dia de ayer.
Cuando la sesi6n terminaba, me encontraba leyendo
los t6rminos del decreto.
Yo lei simplemente el primer pArrafo, porque en 61
estaba lo finico que habia provocad4 este debate; es


_ ___ _I I__ I_









2 DIARIO DE SESIONES DEL CONGrRESO.--CAMARA DE REPRESENTANTES.


el eje de la cuesti6n: realinente lo inico esencial, lo
finico que habia sido causa de que este debate hubiese
venido a la Camara; y por eso no lei la filtima part;
lei solo la primer, es decir, la esencial, aquella de la
cual mi distinguido amigo deducia que el Secretario
de Obras Piblicas habia concedido un privilegio a un
senior, que no quiero decir ni siquiera como se llama,,
porque ya no se llama como se llamaba, sino que aho-
ra result que se llama la (Ciii..ii. i Cubana de Elec-
tricidada, y que la preside un conocido banquero que
se llama Narciso Gelats.
Se ha dicho aqui, por mi distinguido ."iiip.i.I'r..-r y
particular amigo el sefor Xiques, que la concesi6n
otorgada al sefnor Giberga para el establecimiento de
una Planta Elictrica dedicada al alumbrado pfiblico,
con facultades para vender fuerza motriz, estaba ile-
galmente concedida, porque no se habian tenido en
cuenta los terminantes preceptos de la Ley Municipal
y de la Ley de Obras Pfiblicas. Pero yo voy ai de-
mostrar lo err6neo de esa afirmaci6n
Todos ustedes saben que antes de terminal el Go-
bierno Interventor, promulg6 la Orden, que creo que
tiene el nfmnero 42. series del anio 1902, iltimo tiempo
de su administration.
Es hoy una Ley vigente, que aunque se encuentre
en pugna 'con la Constituci6n, se entender-A vigente
hasta que una nueva Ley, votada por el Poder Legis-
lativo, la derogue de una mantra express. No co-
nozco ninguna disposici n legislative de este Poder
imberbe que da ahora sus primeros pasos, y que, co-
mo todos los primeros pass, tienen que ser iinegu-
ros; yo no conozco, digo, ninguna Ley que haya de-
rogado esa otra, por lo menos, yo no lie sabido que la
Alta C(' ini., y digo alta, porque esti, en altos, haya
derogado dicha Orden. Y si esa Ley tsti vigente,
tiene que merecer todo el respeto y acatamiento del
Legislative.
Pero quisiera ir mIs lejos; decia A la CAmara ayer,
que esta obra era de interns nmramente particular,
que no afecta a intereses del Golierno, que no es obra
de la Provincia, ni del Municipio ni del Estado; es
obra meramente particular, y no afecta mias que t de-
teriinalas personas, Se constitute con interests y
capitals particulares, sin snbvencin del 1 'i iplio,
la Provincia 6 el Estado. Pero quiero once ler que
esta Compailia cutbana sea una obra 1)iblica del Esta-
do, es decir, quo sea de la clase mas alta de obras pc-
blica que puedan realizarse dentro de (un na ci6n; que
sean de aquellas que se constituyen mediante un plan
de obras phblicas por el Estado, de aquellas que el
Estado realize por si, en la cual tiene intervencion
direct; es decir, que sea una verdadera obra pfblica.
Yo quiero suponer todo eso, y digo, dentro del siste-
ma legislative vigente: ,'c quin corresponde la conce-
si6n de una obra public? ,A1 Poder legislative?
,Puede esta Ca~mara hacei la concesi6n de una obra
pfiblica? ,Puedo hacerla el Senado, mientras est6
vigente esta Ley de obras pfiblicas, esta Ley que es
una ley sustantiva? Esta Ley de Obras Publica.s di-
ce, de una manera terminante, que las concesiones de
aquellas obras publicas seran otorgadas por el Minis-
tro de Ultramar; y el Ministro de Ultramar era el Po-
der Ejecutivo finica y exclusivamente.
Cuando yo presentaba este caso, aqui ayer, creo
que el sefilor La Torre, quc algo sabe de estas cosas,
porque fu6 Alcalde Municipal, me decia: Si, pero con
la subasta.
Pues bien, esa Ley de Obras Puiblicas, esa Ley sus-
tantiva, deja a laI decision del :ld0iii-tr. de Ultramar,
que se celebre 6 no la subasta; es decir, lo deja .i la
discreci6r del Poder F1... I s ;... Si el Poder Ejecuti-


vo hubiera prescindido de la subasta, no hubiera he-
cho mrs que obrar dentro del limited de sus facultades.
Y para que no haya dudas de ninguna especie, pu-
diera leer el articulo 96 de la Ley de Obras Pbblicas,
que forma parte del capitulo 8 de la Ley.
Autorizaci6n mias amplia de la que da la Ley no se:

le puede dar al Poder Ejecutivo. Ann en el caso de
que tres 6 mas personas se discutan y pretendan una
misma concesi6n, aun en este caso, no estia 1,1,_ ,.1.
por modo imperative a hacer la subasta, sino que es
potestativo de 61, elegir entire los various solicitantes el
que mins le acomode, 6 ir Aa a subasta 6 prescindir de
ese trimite, con arreglo al articulo 9( de lha Ley de
Obras Piblicas, que esta en concordancia con el 128
del Reglamento de esa Ley.
Esa Ley de carActer fundamental, de un modo que
no deja lugar A dudas de ninguna especie, da faculta-
des al Poder Ejecutivo para que, en todos casos, ann
cuando hubiera varias proposiciones, prescinda del
trAmite de la subasta y d6 la concesi6n al que crea
haga proposiciones mas convenient ai los interests
del pais.
Es decir, que aceptando dos casos que no son cier-
tos, que concediendo todo lo que se puede conceder a
los autores de la moci6n, aun en esos casos el Poder
Ejecutivo habria obrado dentro del lihite de sus fa-
cultades, porque no esti obligado por esa Ley, A dar
una concesion, el hacerlo por subasta sino cuando lo
cream oportuno.
Es tan injusto este ataque, tan carece de raz6n, que
aun suponiendo lo que no ha sucedido, el colmo de las
cosa.s que pudieran siiceder, ann en este caso, el Po-
per Ejecutivo habria obrado dentro de las [acultades
de que estil investido, porque no esti obligado A ir a
la licitaci6n, ni a consultar ningfn Poder 1...;-1 i;..
sino que el Poder Central, la Administraci6n Central,
el Poder Ejecutivo, que represent hoy al Ministro de
Ultramar, al Capitan General de la Isla de Cuba, pue-
de hacer las concesiones sin esos trirmites.
Pero hay quien no en alta voz, sino sotto vocce se di-
ce: Si, pero esas caferias van i ocuparel subsuelo
de las calls de la Habana, y como hay que ocupar el
subsuelo hay que consultar previamente al Municipio,
no se puede conceder sin su permiso sino se quiere sal-
tar por encima del derecho del Muuicipio. Esa conce-
si6n del Secretario de Obras Publicas barren lajuris-
dicci6n municipal, se mete en lo que es de la, absolute
incumbencia del Ayuntamiento de la ciudad. Qu6 fal-
sa idea de lo que es un Municipio dentro de la orga-
nizaciOn de un Estado!, y sobre todo, dentro del Es-
tado espafol! El Municipio espanol dentro del Esta-
do espa.iol tenia dos aspects: era algo asi como un
cuerpo con dos cabezas. Una political, por medio de
la cual desenvolvia sus miras el Gobierno Espailol en
Cuba, y la otra de Corporaci6n administrative per-
fectamente organizada, que era perfectamente inde-
pendiente, que era completamente aut6noma.
El subsuelo de la ciudad no es una propiedad de
carActer municipal; el Municipio no tiene ningfin de-
recho sobre el subsuelo; pasa en este caso lo que con
el propietario de un terreno donde se descubra una
mina. Si un ciudadano cualquiera descubre en el
subsuelo de esa propiedad, subsuelo que no pertenece
al dueilo del suelo de una mina, y la denuncia al Go-
bierno Civil de la Provincia y pide la explotaci6n de
la mismna, el Gobierno tiene que concederle el derecho
de explotaci6n siempre que Ilene los requisitos que
determine la Ley, aun cuando se oponga el duefio del
terreno.
Los municipios no tienen derecho al subsuelo; es
propiedad del Estado; de lan ...-i.:. Los mtuiicipios









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES. 3


no son mAs que corporaciones econ6mico-administra-
tivas, corporaciones elegidas en un t6rmino compues-
to de deterninado nfimero de vecinos encargados de
velar par los intereses de la region y nada mins; no
son mAis que administradores delegados del Estado
para administrar interests que son, en filtimo t6rmi-
no, intereses del Estado, bienes de la propiedad del
Estado.
Cuando se promulg6 la Ley Municipal de 1870, A
virtud de la eual el Estado se desprendia de una por-
ci6n de atribuciones que habia tenido hasta entonces,
las enumer6 y las puntualiz6 de tal manera que aque-
llas corporaciones tenian muy limitadas sus faculta
des. Por la Ley se les dijo: Te doy esto para que lo
administres y nada mis, ni una pulgada mas de te-
rreno, ni unn pulgada mis de jurisdicci6n, y esa ley
so promulg6 en Espafia en 1870 y despuBs se hizo ex-
tensiva ,t la Isla de Cuba.
Esa Ley tiene un articulo que es el 69, que me pa-
rece nuimero cabalistico en el cual se define qu6 cosa
es un Ayuntamiento y el caal demuestra que impera-
ba en Espai'a un metodo esencialmente cientifico en
el cnal se habian previsto todas las contingencies del
porvenir.
Dicha ley empieza diciendo qug csa es un Munici-
pio, y mas adelante trata do la competencia que tie-
nen los Aynntanmientos. Mi amigo el senior La To-
rre, que ha sido Alcalde de la ciudad de la HIabanai y
que debe conocer la Ley Municipal, saba 6 debe saber
que en dicha Ley no existed disposici6n alguna que no
haya llenado el Sr. Castafleda.
Pero no es esto sblo, sefiores Representantes, sino
que hay algo mas, hay que tener miy present que
las disposiciones municipales son simple y sencilla-
mente de caraicter coercitivo, y que cuanto respect a].
alcantarillado no escosa nueva en nuestra legislaci6n,
puesto que ya se le encuentra en nuestra antigua y
sabia legislaci6n roman perfectamente organizada;
organizada cientificamente con perfect sistema sani-
tario y con arreglo A las prescripciones de la higiene
sin que con respect A ella nada se haya hecho ni se
harai nada que no hubiera ya estado previsto.
Aquella naci6n roman definia perfectamente que
era legal dentro de lo que constituyen obras pfblicas
municipales.
Ustedes pueden tener la soguridad de que mi crite-
rio es cerrado en esta material. Ustedes dicen que el
subsuelo de la ciudad pertenece al Ayuntamiento; pe-
ro yo que conozco la ley que nos rige y que conozco
tambi6n nuestros derechos, digo y afirmo que ese sub-
suelo pertenece al Esta.do y que ninghn Ayuntamien-
to puede disponer de 61 sin la, debida autorizaci6n del
Estado que es su legitimo duefio.
La ley existe, asi; asi es la ley; si esa ley es mala
no es culpa nuestra, y nosotros estamos aqui para ver
si es mala, pero no podemos hacer nada para desha-
cer lo hecho al amparo de esa Ley. Porque repre-
sentantes del pueblo cubano, algunos de los cuales se
sientan aqui entire nosotros, votaron esta Constituci6n
que tiene un precepto terminate que dice: (en nin-
gin caso, las leyes tendrin efecto retroactive,. Todo
lo que ie ha echo que es al amparo de aquellaley
estA protegido por nuestra propia Constituci6n; port
esa Constituci6n que el pueblo cubano se ha dado, y
nadie puede rehuir la obligaci6n que ha contraido
dentro de esa ley.
Es decir que esa observaci6n que me hacia un al-
calde, el mAs alto alcalde de todos los alcaldes de la
Isla de Cuba, el Alcalde de la ciudad mas important
de Cuba, de tomarse en cuenta, vendria a resultar
upa gran alcaldada.


Si. LA TGRRE: El ex-alcalde.
Si. CASTELLANOS: O u!na gran ex-alcaldada.
Sa. LA LORRE: Pido la palabra, senior Presidente,
para alusiones personales y para explicar el.concepto
del subiuelo que erroneamente se esta explicando.
SR. PRESIDENT (PELAI O GARniA): Yo no puedo
conceder la palabra al senior La Torre nms que para
alusiones, en su oportunidad, porque ya se ha pedido
la palabra para consumer los turnos reglamentarios.
SR. CASTELLANOS: YO insist en interpreter la Ley
no como naturalist, sino como abogado; yo insist
en interpreter la Ley tal como la ensefnaron los profe-
sores de la Universidad. Ellos me enseniaron t in-
terpretar la Ley asi, y me obligaron a estudiar dere-
cho administrative ampliamente. La Ley Municipal
hay que considerarla dentro del sistema legislative en
el cual y dentro del cual se desenvuelve y ver qu6 fin
tenia. Es una Ley restrictive que no da mas que lo
que literalmeAte dice; es una. Ley que no puede am-
pliarse porque era una concesi6n hocha por la tirania
a la Libertad, y nna transacci6n entire la form repu-
blicana y la mronirquica, sin ampliaciones posibles.
El Ayuntamiento no tiene ni el derecho de dominion,
ni jurisdicci6n ninguna sobre el subsuelo de la via
urbana, solo la tiene para hacer alcantarillas, nnnca
para darlo en usufructo, nunca para hacer del sub-
suelo una fuente de ingresos de las rentas municipa-
les.
Esto seria facilisimo de comprobar: entire nosotros
rige la Orden nfimero 254, enmendada diecisiete
veces en el transcurso de seis meses, que dice con qu6
medios han de vivir todos los Ayuntamientos, qu6
exacciones han de imponer a, los contribuyentes, y
alli ninguno de los capitulos de esa Orden autoriza al
Ayuntamiento para. quo pueda usufructuar ni hacer
fuente de igreso el. subsuelo de la via urbana. En
cambio si le autoriza para que perciba todo lo que sea
product del alcantarillado para dar salidas A las
aguas sucias y detritus de la poblaci6n.
Es decir que, utilizando ese procedimiento original
t!aido A la CiAmara por el senior Xiques, lo cual 61 no
me tendrA a mnal seguramente podria dividir este
asunto en los tros periods hist6ricos del period es-
pafiol, period de la intervenci6n americana y perio-
'do de la Repfublica; esta Ley Mini..i. il que regia al
cesar en Cuba la soberania de Espafia, no sufri6 mas
que ligerisimas alteraciones durante el period Inter-
ventor.
El period Interventor la ratific6, la declar6 en vi-
gor en todas sus parties, y la reafirm6- al promulgar
esa Orden 254, diciendo de una manera express y di-
recta que los Ayuntamientos al organizer su hacienda
municipal, no tendrian facultades para usufructuar el
subsuelo de la vian urbana, sino el derecho de utilizar
ese subsuelo en cuanto pudiera relacionarse con el al-
cantarillado y nada mis.
Y en periodo de la Repiblica i,se ha hecho alguna
modificaci6n de la ley municipal; ha salido publicada
en la ,Gaceta, como una ley para que la cumpla el
pueblo cubano algo que modique ese articulo 69? No;
este articulo 69 es el mismo en el period Espaiiol, es
el mismo articulo 69 durante el period de la Inter-
venci6n, y es el mismo articulo 69, hoy 21 de Agosto
tercer mes del Gobierno de la R4ephblica de Cuba:
De consiguiente, el Poder Central, el Poder Ejecu-
tivo, el Gobierno, como lo llamaba en6rgicamente el
senior Xiqu6s, el Gobierno que es la mano que dirige,
y que es powder, aun cuando pese al sefior Xiqu6s, que
es poder a pesar de cuantos lo sientan, ha obrado den-
tro del perimetro de sus atribuciones, ha realizado su
misi6n satisfactoriamente, utilizando los medios que









4 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES.


le daban las leyes y disponiendo del subsuelo de las
calls de la Habana sin consultar al Ayuntamiento;
pero yo he dicho sin consultarlo para nada, tambi6n
hipot6ticamente; es una nueva concesi6n que hacia 6a
los autores de la moci6n, que tanto impugnan los ac-
tos del powder Ejecutivo, para demostrar todo lo injus-
to del ataque.
La concesi6n (;ilirgi. fu6 traida al Ayuntamiento
de la Habana, fu6 informada, mereci6 las simpatias
del Ayuntamiento, y cuando un decreto del Gobierno
Interventor hizo renacer aquella concesi6n que A mi
juicio habia caducado, ninguno de los concejales de
ese Ayuntamiento, ni su Alcalde, se alzaron contra la
resoluci6n del Gobiernb Interventor. Pudo hacerso
eso ante el Gobierno Militar, porque el Gobierno In-
terventor, a pesar de ser un Cuartel Militar, cuyas
6rdenes se publicaban en la IcGaceta) con el membrete
de "Orden del Cuartel Militar" y que firmaba un ayu-
dante military, sabia, sin embargo, revestir de un
sello de legalidad, de algo que tenia el aura de mora-
lidad y de lil. i t- I cuantas resoluciones tomaba.
Dentro de las facnltades discrecionales de aquel Go-
bierno Militar, que eran tales que se podia decir te-
nia facultades para destruir la ciudad de la Habana si
lo juzgaba oportuno, porque estaba encarnado en un
Jefe en campaila que podia realizar todo lo que cre-
yese necesario, ese jefe limitaba 41 mismo sus atribu-
clones publicando una orden en virtud de la cual todo
el mundo podia establecer recurso contencioso-admi-
nistrativo contra sus resoluciones, y yo pregnnto: ;,el
Ayuntamiento de la Habana a quien podia perjudicar
directamente sus resoluciones estableci6 algun re-
curse contra aquella orden? No, por eso el seflor
Xiques y los que con 61 firman esa moci6n carecen de
today fuerza para decir que esa concesi6n fu6 dada por
un Decreto atentatorio del Gobierno Milita.r. .....
Podran existir en el expediente irregularidades, po-
dr6n existir inmoralidades; pero aquel consentimien-
to expreso del Ayuntamiento de la Habana fuW una
especie de gradaci6n, fu6 come el primer peldailo pa-
ra do ahi otorgar la concesi6n que sigui6 su curse na-
tural. Mas tarde, A consecuencia del cambio operado
en el pais, surgieron dudas en el Animo de algunos y
se consult a la Corporici6n municipal.
La Corporaci6n no manifest inconformidad y acep-
t6 lohecho sin protest de nadio ,ni afin del senor
Borges que en aquella 6poca formaba parte de la Cor-
poraci6n y que me interrumpia ayer en voz ba.ja.
Y el Gobierno de la Repfblica, ese que viene A ocu-
par el tercer lu'gar en el desenvolvimiento de nuestra
Historia contemporanea, el representante del poder
Ejecutivo, el que con arreglo a las leyes vigentes ha-
bia de asumir la representaci6n de los que antes
habian representado al Ejecutivo, al encontrarse un
expedience casi terminado, al encoutrarse que la Cor-
poraci6n A quien mas pudiera interesar, no se mos-
traba parte en el mismo, hizo lo qne era 16gico que
hiciera: continual el expediente hastasu conclusion
sin que pudiera ocurrirsele que con esto infringia la
Constituci6n, que violaba ningiun precepto de la mis-
ma.
El Ejeoutivo crey6, come hubiera creido today per-
sona sensata, que estaba obligado a ayudar ai interns
individual, que venia 6 ofrecer sus servicios para con-
trarrestar un monopolio establecido; crey6 que debia
favorecer la competencia entire dos entidades igual-
mente poderosas para beneficio de los interests pfibli-
cos; para beneficio de la ciudad de la Habana, rom-
pieodo con esos privilege os que son tan odiosos al se-
fior Loinaz, acabando con ese privilegio en nombre
del oual se est& hablando aqui. Yo quiero suponer


que el Ejecutivo cometiera un error, que acaso inter-
pretara mal algunas disposiciones que se hubieran ex-
tralimitado en el ejercicio de sus funciones; pero eso
no me parece 6 mi, ni creo que parezca 6 ninguna per-
sona que haya estudiado detenidamente el asunto,
motive suficiente para que se haga una acusaci6n tan
trenenda come la de IHit i.'. n constitucional....
SR. LA TORRE: Por eso hemos pedido la deroga-
ci6n de esa Ley, y no hemos acusado al Secretario de
Obras Piblicas.
SI. CASTELLANOS: Se ha hablado aqui de una car-
ta escrita por el senior Alcalde y me encuentro en el
deber de manifestar que en ella hay una frase hermo-
sisima del Alcalde para justificar elacto que reali-
zaba.
Vuelvo a afirmar que el sistema de Espafia era nn
sistema bien organizado; un sistema que habia pre-
visto todos los casos que pudieran ocurrir. Habia
previsto la arbitrariedad de sus Ministros y la arbi-
trariedad de sus Capitanes Gencrales, y habia puesto
cerca de esos hombres un Poder particular, un Poder
que no reconoce la Roepblica, que no esta dentro de
nuestra organizaci6n democrAtica; pero que encaja
perfectamente dentro de la monarquia. Ese Poder lo
formaban una series do instituciones que tenfan un ca-
ricter mixto: eran cuerpos consultivos que dictaban
resoluciones. Eran especie de Tribunales que dicta-
ban sentencias, y daban y jtrasmitian derechos a los
individuos. Habia un alto Tribunal asesorando al
Poder Central que se llamaba el Consejo Administra-
tive, y en las localidades tambi6n Consejos de Admi-
nistraciun, que eran especie de Consejos de los Gober-
nadores Militares. Sobre todos ellos un Tribunal an-
te el cual so dirimian las contiendas contra la Adini-
nistraci6n; un Tribunal especial, pero que gozaba de
todas las prerrogativas de un Tribunal de Justicia,
cuyo procedimiento se reglamentaba con today la am-
plitud de un debate civil y cuyas sentencias eran efi-
caces contra el propio gobierno, aun siendo contrarias
6 la voluntad del Gobierno. Ese Tribunal se llama-
ba Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Entre
nosotros ha corrido una suerte muy varia. Fu6 su-
primido por el General Brooke apenas tom6 posesi6n
de su cargo, restablecido por otra orden military, mo-
dificada por otras nms, y definitivamente organizado
de un mode mis general, en Tribunal de apelaci6n,
come una tercera instancia en casaci6n en el Tribunal
Supremo. Es decir que en la organizaei6n del perio-
do espafiol, come en la organizaci6n del period ane-
ricano, en la organizaci6n que actualmente tiene la
Rep6blica, hay una instituci6n que dirime las cues-
tiones 6 controversial y las diferencias que pueden
surjir entro Ia Administraci6n y los particulars.
Aquella organizaci6n de Espafia ponia un coto a las
arbitrariedades administrativas, 6 los Poderes centra-
les administrativos.
Yo voy, ya en el terreno de las concesiones, A hacer
al seflor Xiques y a los firmantes de la moci6n, todas
las concesiones imaginables; voy A suponer que aqui
hay una infracci6n manifiesta, que se la cometido
realmente un atropello, que se ha subvertidc el orden
legal existent, ,qu6 recurso cabe contra eso? Este
es realmente el debate que la moci6n planted y que
hay que esclarecer aqui. La moci6n dice: con esta
orden publicada en la "Gaceta" se ha infringido la
ley y por eso los firmantes de la moci6n piden A la CA-
mara, meramente legislative, que conozca de ese asun-
to, que persiga su soluci6n y lo haga de una manera
definitive.
Eso es lo que en sintesis se le pide en la moci6n 6
la Camara. Ahi esta la moci6n, y yo creo no debe








DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CAMARA DE REPRESENTANTES. 5
t_


hlacerse lo que en la moci6n se pide cuando dice: Rno-
sotros pedimos a esta Ciimara que conozca de ese
asunto, que se c nvierta en Tribunal, que examine
eso, que practique una investigaci6n y dicte una sen-
tencia que derogue lo que ha hecho el Secretario de
Obras Pdblicas,.
Esto no es possible; nuestra organizaci6n adminis-
trativa; los restos que nos qnedan de la organizaci6n
espafiola y do la organizaci6n interventora son tan
completes, que en el a esta tolo previsto y se ha puos-
to un valladalr A today clase de inmoralidades en asun-
tos de esa indole. Pueden decirnos los firmantes do
lo moci6n ,pero es que el CapitAn General no so ha
ido de la Isla de Cuba? 4Es que todavia esta en el
Palacio de la Capitania General ese Poder que con un
solo pluma.zo puede hacer lo que se le antoje? iY
porque un Secretario haya infringido la ley vamos
nosotros aqui a infringir today la organizaci6n admi-
nistrativa? Eso no es possible, sostener eso es pedir a
la CAmara un absurdo, es contestar A un error con
otro error, a una infracci6n con otra infracci6n.
El Secretario de Obras Pftblicas no es legislator, es
un t6enico, es un ingeniero que solo tiene que decir
si un puente esta bien echo 6 n6 y cuantos kilos de
grava deben mezclarse en una construcci6n; puedo
equivocarse ese Secretario y es disculpable; pero que
la Camara de Rep:esentantes, que la Camara que va
a legislar, que va a organizer de nuevo al Pais, se
equivoque, no es disculpable; ser;a realmente declarar
nuestra incapacidad para seguir en estos pnestos de
legisladores. ,Sidesconocemos las eyes vigentes, c6-
mo es possible que hagamos leyes nueva-? Si no sa-
bemos respetar esas leyes, no debemos legislar porque
va a ser muy peligrosa nuestra legislaci6n ....
Sa. L.T T'oaru: Cuando estemos organizados.
SR. CASTELLANOS: IHoy estamos organizados final;
pero estamos organizados; sino el senior La Torre no
podria ir tranquil A su casa, ni estaria sentado en la
CAmara. No nos dejaron tan d. sa.iparados las orga-
nizaciones espafiola y americana; nos dejaron todos
los elements necesarios para que nos fu6ramos desen-
volviendo lentamente, para que fudramos arreglando
nuestras cosas con calma, sin precipitaciones de nin-
gun genero.
Yo quiero concederles A los firmantes de la mooi6n,
como verdad indiscutible que puede ser exacto en el
fondo, que aqui se haya cometido una infra.ccion; que
se haya concedido por un Secretario un privilegio en
contra de lo pue marca la Ley. Yo quiero estar 1de
acuerdo en esto con lo manifestado por el Sr. Xiques
en su diseurso, A pesar do haber empleado muy ma-
los arguments; yo quiero suponer que ha habido la
tal infracci6n, yo quiero suponer que haya una Ley
por la que so pueda decir que so han infringido pre-
ceptos legales a sabiendas por el Secretario de Obras
Pilblicas; y voy a poner uu caso conocido, un caso
prActico quese le habrA presentado en multitud de
ocasiones a los sefiores jurisconsultos que se sientan
en esta OCmara: Un Juez que conoce de un pleito
sentencia, y la sentencia es lo nmIs absurdo, lo mis
tremendo, lo inas injusto que se haya podido conce-
b'r, infringiendo today Ley; i, alguno de ustedes se le
ocurriria traer esa sentencia A la Camara pa.ra que re-
solviera el asunto y revocara la sentencia? No, A nin-
guno de ustedes so le ocurriria semejante cosa; ningu-
no de ustedes presentaria bajo su firm una moci6n
en esa formna A la Cam.'ira. Pues bien, este es el mis-
mo caso. Si se han infringido derechos, si se han
atropellado los preceptos, los que se consideran perju-
dicados, tienen expedite su camino, aqui hay leyes
*que le garantizan sus derechos y tribunales que debe-


mos considerar lo suficientemente irparciales 6 inde-
peadientes para juzgar.
Los que se considered perjudicados, qne acudan A
ellos; todas las leyes concede recursos y contra tolas
las resoluciones se pueden establecer alzadas. Esta-
blezean recursos, utilicen los tramites que las eyes
concede A los que se crean perjudicados y no se trai-
ga un asunto a la Camara que no le toca a ella resol-
ver.
Aqui e-.1.' .v;.aite una ley que determine la mantra
como han de llevarse a efecto las reclamaciones que
entire si sostengan los ciudadanos y la Administra-
ci6n. Es en la alta jurisdicci6n administrative done
las contiendas surgidas entire los ciudadanos y la Ad-
ministraci6n deben ser resueltas por un alto Tribual
nombrado y garantizado por el Estado, nombrado y
garantizado por el Poder Ejecutivo. Esta es una re-
soluei6n de caricter administrative indiscntiblemen-
te, porque esta no ei una ley como las delmas leyes de
nuestro sistema actual, ya que son leyes de nuestra
organizaci6n actual, aquellas votadas y acordadas por
nosotros, enviadas a la otra CAmara y aceptadas por
ella, sometidas a Ia sanci6u del Presidente de la Re-
publica y por 6ste aceptadas y por 6ste mandadas A
publicar en l "Gaceta". Esas son nuestras leyes.
Todas esas otras cosas que no vayan revestidas de ese
character, con i sa solemnidad y que se refieran a asun-
tos meramente administrativos, todas esas cosas, son
disposiciones de character administrative.
La Ley que no vive fuera de la realid d, que no es
una organizaci6n romrntica, q1'.- ,'n...- 1I. posibilidad
de que a diario puede la Ley ser infringida en el de-
senvolvimii nto de esta jurisdicci6n Itaministrativa, y
supone que los Secretarios del Despacho pueden rea-
lizar infracciones de la Ley, que pueden interpreter
erroneamento la Ley, que pueden conculcar dereehos
legitimamente adquiridos por medio lde un decreto,
dice: Contra esa resolnci6n, ti, perjudicado, deman-
dara's a la Administraci6n ante un Tribunal; tU, per-
judicado, llevaras A la Administraci6n Pfblica ante
el Tribunal do lo Contencioso-administrativo, estable-
ci6ndole una demand en juicio de mayor cuantia, y
si no estuvieres conform con el fall que se dictare
pnedes apelar ante el Tribunal Sn promo, pa.ia que l1
renselva on definitive de part de qui6n esta la raz6n;
y la resoluci6n que dice didiho Alto Tribunal, no puede
ser sospechosa para nadie porquo goza de complete y
absolute independencia, plenaimente reconocida por
nuestra Constitucion.
En este concept estirno que si este asunto hu-
biera venido aqui, al tener nosotros plena conciencia
de cuil es nuestro deber, debitramos decir al Tribu-
nal Supremo: continfia tu obra, fall tu pleito como
tengas por -conveniente, Tus derechos estAn perfec-
tanmente garantizados y ahi to devolvemos todo ese
asunto. Fu6 una equivocaci6n nuestra; continia tu
obra, fall ese pleito como tengas por convenient y
que las parties iuteresadas cstablezean los recursos que
tengan A bien, que si algunos de esos Jucces falta
abiertamente a a ley, suponemos quo los irteresados
garantizados por la libertand que la Constituci6n san-
ciona, sabrAn utilizar contra el Juez que prevarique
todos los recursos que la Ley les da para obtener una
reparaci6n. En el entretanto, no podemos pedirle 6
la CAmnara que reduzca su tamai1o de tal modo, que se
constituya en Tribunal de lo Conteneioso-Adminis-
trativo, para fallar un pleito contencioso, que pueden
fallar tres Magis'rados, tres hombres con el titulo do
abogado. No podemoos seguramente fallar una cues-
ti6a de tan poca monta comro 6sta, porque la Ley no
nos faculty. A nosotros para convertirnos en jueces de








6 DIARIO DE SESIONES DEL CO\',.:,i';0.-CAMARA DE REPRESENTANTES.

uu asunto pequefo, particular que interest tc dos cmi- un atropello t la Ley, aufin cuando sea imajila.rio;
press nada, mis. La Constituci6n no (lice que noso- que se revuelve airado hasta contra sus nmfis conse-
tros podamos constituirnos en Tribunal para conocer cuentes compalleros, y que so queja y los increpa, y
asuntos como este; la Constituci6n dice perfeciamen- los lastima quizfi, dafiaundo en muchos casos la mis-
te que ese Poder Judic'al, que es i.ndep.cdiente, sera mna ( i 'I'" defiende.
.el que conoceri de las contiendas entree los particula- Soy, seflores, por lo contrario, un espiritu frio, ra-
res y la Ad,,;i- I,'., ii Publica. zonador, moderado, bastante : Ii I-;. i.t. a.migo en-
Y yo vuelvo ~t decirlo, no me interest ninguna do tusiasta, del Presidente de la Repfbllica, aunque de
las dos parties litigantes; me interest defender A la unia manera,, hasta cierto punto platonica, porque no
l ',.i. mle interesa lo que l~ a Qamar li.,_ I,.'i,'i- Il trato personalmente, ini Ie e cho demlostracion
3-' .i '" .. part ;It-._ ri l.- doe esla Cinmal, me intere- alguna; amigo si, poro solo politico, y tan decidido,
:I 1.. que ihaga, porque era rcsoluci6u si se adopt, va i,,- bijen puedo decir a boca llena: tr.ibaj6 con -:1i. *
; ilrc:,i el ctirActer de la ';i., ,., i ne in teresa que fio para que tan esclarecido patricio viniese 6 ocup) r
se decide con justicia, y vuelvo a repetirlo, aqui el el pesto distinguidisimo que hoy tieni entire
ipri.11.-lii se reduce t estas dos parties: A un folleto nosotrs,.
de color ila, y :i un folleto de color aceituno que vie- Si; procure por todos los medios posibles el elevar-
rn-n ti disputarse las simpatias de la CAimara, i la lu- Ie 1a l; trabaj, conmo pocos su elecci66n, y var;ios de
eha ent e inna empresa que nace y otra que disfruta los '-iii 'il'--1 .. que aqui se sientan conmigo, saben
con el manto del i.I-.,1]. pero que lralmento va, arre- fior Castellanos. y sus amigos, en snu ,'"'.;:. irl i por
.pintiendose de sus antiguos errors y que manejpan las Villas en favor de esa misma cindidattra, los
hombres que fueron enemiigos de la patria cubana, abrojos0 para *pr,- i.i encontrase mags que flores y no
pero cuyos hijos son cubanos que han nacido aqui y pisase sobre espinas, como le sucedi6 en la excursi6n
empiezanh i amair Cuba. por la patria del senor Xiqu6s, que se dice coterrineo
No so trata de simp itia personal, yo no conozco a del seflor Castellanos.
ninguna de las dos empresas, a ninguna de las dos par- Sa., XIquis: \,, para gloria nuestra.
tes litigantes, ni nadie se acercaria A mi para quc me SR. MARTiNEP Owrlz: De manera, seniores, que soy
41n1,ii -:l .ii. aqui do la defensaI de intereses particulares. 11iiiii.. -1 Poder Ejecutivo, y estoy interest do grande-
Yo, si se tratara de decir cuial es la que me merece mente en su triunfo, que estiimo como el inio propio,
mifas simpatias, diria. A la Camara: prodiguemos nues- y como el de la Repfiblica cubana. Por esta raz6n me
tra simpatlaAf lai vieja emplcsa, que a fin como vieja levanto a apoyar la nmoci6n presentada por el senior
tiene algo de iiosotros, y es lhstinia que una empresa Xiqu6s y sus, companeros.
nueva vay a i Ilevarla a la. miseria, y ia la ruina; ten- Esto parecera a,, 1i..I,- una paradoja, pero voy a
ganios nuestras simpat.ias por la vieja lempresa, por- demostrar que no hay tal,, y que mi actitudl estf por
que alli hay alg.) que es de Cuba, mientias que la otra m1odo perfect justificada.
viene envuelta en algunos colors A la esparfola y a la En la question que se debate, Sres., es necesario llc-
americana, simbolizando asi cuanto puede dafiar ai la gar hasta el fondo de ella, y en verdad, resu!taestefon-
conservaci6n do nuestra libertad y nuestra indepen- do tan extremadamente obscure, qun no s6 cual juicio
dencia. pueda formularse sobre 61, eIn iilimo trlinio. Por mi
(Aplausos.) partce no quiero hacer, ni en favor pi en coln;ra, la mnts
Sn. PR SIDENTFI (PEIAYO GAIRCiA): Tiene la pala- lijora consideraci6o, pero es, -*- ..- que esa obscuri-
bra el senor Martinez OrIiz, para co nsuinir el segun- dad no solamento la. he visto yo, sino pue la han vis-
do turiio en pro de la i ocio6n del -efior Xiqu6s. El to cullitos so han aproximado A exaininar la conse-
Sr. Pelayo Garcia abandoina Ia Prtsidcncia y la ocupa sion; y la prensa., siuo por unalnimiida.d, por l:ma.yoria
el Sr. Cespedes. inmensa.. ha levantlado si voz con inusitado clamo-
SRn. MAtriNEZ ORTri: Serior Presidente y sefiores reo (deunciando unna grand inmoralidad administ.rati-
Representantes: Siento bastante toner que usar de la va, dirigiendo acusiaciones terrible ai un niembro pro-
palabra para terciar en este debate, y sobre todo venir minenti e del PI..1-i .Ei. livo. (tMuy bien, muy bien)
u hacerlo despu6s del elocuen tisimo discurso que acala En esta cuesti6n, por tanto, hay algo grave que lie-
de pronunciar nuestro querido amigo el senior Cas- va la duda al inimo, y yo ayer, cuando hablaba el
tellanos. senior Castelianos, lI sentia crecer graindemente, por-
No puedo promoter t1 la (Cfimara el ser muy breve; que le veia desorientado y perdido; derrochando sin
lo que si puedo prometer es serio tanto como me sea fruto su elocuoncia y su talent; so me antojaba un
possible, y lo permita la dificil material do que es ob- titain encadenado queriendo, con esfuerzos repetidos
jeto esta discusion. y siempre in uttiles, cubrir una laceIria inmensa, una
Yo tampoco, como decia hace pocos moments el asquerosa podredumbre. (Aplausos),
seCior Castellanos, tengo por amigo al senior Castafni- Tenia Eslpana una Ley que estaf vigente, entire
da; le conozco nada mais de vista; no conozco, ni auin nosotros y que se llama de Obras Pfiblicas, ai ]a que
de vista, al senior Manulel Luciano Diaz, Secretario de debian i I ,- -- para su realizaci6n, determinadas
Obras Publicas; no he hablado nunca con ninguna de obras de (araicter pfblico, y esa1 Ley, en muclas de
las personas que forman la directive de la Empresa, sus parties, on este caso no ha s;do observada. Esta
del (Gas y Electricidad: estoy por complete desligado Ley que conjuntamente con la de Minas, la de Agua,
de todo compromise amlistoso 6 Irofesioinal y ni aiin el ( ...I_ Civil, el Penal y tantas imns constituyen la
los firmalntes dle la. mociOn solicitaron 1mi con;curso preciosa y riquisinma herelcia. que nos ha legado la
paira presentarla f. la 'i i Naci6n descubridora y colonizadora, es una Ley am-
No soy tampoco un radical como el sci or .u..1 -, plia y complete, pero no podia haberse previsto on
y le Ilamo radical, porque 61 como tal se ha, declarado ella los portentosos descubrimientos recieltes de la
en esta Cimiara; come el seflor Xiqujs que mira siem- electiicidad, ni sus nuevas, mnultiples y en no pocos
pre de reojo y con recelo los actos todos del Poder casos, peligrosas aplicaciones industrials.
Ejecutivo; que en cualquier moment se exalta, y pier- Por esto se public el Real Decreto de 14 de Marzo
do los estribos en cuanto teme ver una infracci6n 6 de 1890 para la instalaci6n y explotaci6n, entiendase








DIARIO DE SESIONES DEL dONGRESO.--CAMAARA DE REPRESENTANTES. 7


bien, explotaci6n no concesi6n, de alumbrado 6 in-
dustrias el6ctricas de alta tensi6u, con su correspon-
diente Reglamento.
Este filtimo fuW redactado en esta misma ciudad de
la Habana y se titla asi: aReglamento Especial para
la instalaci6n y explotaci6n de la industrial el6ctrica
de alta tension, A que deben ajustarse las compafnias
6 concesionarios con arreglo al Real Decreto de ] t de
Marzo de 1890,.
De manera, sefores, que no hay una nueva Ley de
Obras Pfblicas, para, las el6ctricas, como se ha supues-
tb, no hay mAs que el cumplimiento puramente t6Cni-
co, en caso particularde la Ley OgAnica fundamen-
tal de Obras Piblicas.
:Esa Ley, de la cual nos leIa aqui esta tArde el se-
fior Castellanos algunosarticulos, sefalaa y determine
las facultades que pueden tener los Municipios, las
Provincias, y el Estado, para hater la concesi6n de
ana obra cualquiera. El seflor Castellanos leia una
part. y yo me vo'y A permitir leer la otra porque so-
bre esa base fundamentaba 61 la mayor parte de sus
arguirontos y no notaba mAs que la que le convenia.
Dice el articulo 62: ((No podrA concederse obra al-
guna pfblica solicitada por empresa 6 particulares,
sin que previamente se publique su petici6n en la
(Gaceta de Madrid y de la Habanan y en el Boletin
Official de ]a respective Provincia; concedi6ndose un
plazo de 30 dias para la admisi6n de otras proposiciones
qet puedan mejorar la primeran.
n. ICuAn.ta previsi6n, cuan gran espiritu de justicia
encierra, seflores, esa disposici6n legal!
El articulo 93 dice: (Las concesiones que soliciten
los particulars 6 companies para la ejecuci6n de
obras que hayan de ocupar 6 airovechar constantemen-
te una part del dominion piblico destinada al uso
general, se harAn en todo caso por el Ministerio de
Ultramar. Hasta aqui ley6 el sefior Castellanos; pe-
ro el texto continia diciendo: ,quien, al efecto, debe-
ri atenerse, en lo que sea aplicable, A lo establecido
ya en el capitulo 6Y)
Corresponde, seiores, A este capitulo el articulo 63
antes leido. Pero afiade el 110: ,Cuando para la eje-
cuci6n de una obra por compailias 6 particulars y des-
tinada al uso piblico 6 al privado, haya de ocuparse
una'parte del dominion del E-tado,. El sibsuelo e.,
sefilres, del domino del Estado como lo declare ter-
minantemente la Ley vigente do 29 de Diciembre de
1868. que en su articulo 69 dice que: (el subsuelo se
ha.lla originariamente bajo el dominion del Estado,--
tsera necesario que proceda concesi6n del Ministro de
Ultramar, con arreglo A lo estableaido en los artiou-
los de este capitulo que tratan del dominion public,
pero siempre con el requisite indispensable de la pfu-
blica licitaci6n, A la que servira de base el proyecto
del peticionarion.
Pero hay mns; determine el articulo 113 que A la
ejecuci6n de toda obra pflblica debera preceder la de-
claraci6n de utilidad pfblica y el 115 que, cuando hu:
biese de aplicarse la Ley de expropiaci6n, ((hara el
Poder Legislative esa declaraci6n de utilidad; el Mi-
nistro de Ultramar cuando la obra se realice con fon-
dos del Estado 6 sea municipal 6 Provincial queabar-
que mas de una provincial 6 t6rmino, y por el respecti-
vo ayuntamiento cuando pertenezca A uno s6lo y no
se exija la expropiaci6n forzosa.,
El Reglamento de fccha 23 de Abril de 1883 para
la ejecuci6n de la Ley General de Obras Pfiblicas de
la Isla de Cuba, reafirma y aclara estos concep'os, si
es que ellos pudieran necesitar aclaraci6n. Sn arti-
culo 147 dice: aSi con arreglo al articulo 110 de la
Ley General se pretendiese por una compaiia, 6 par-


ticular, la concesi6n de una part del dominion del
Estado-ya hemos dicho, seflores, que el subsuelo es
del domiuio del Estado-para la ejecuci6n de una
obra destinada al uso pfiblico 6 A el privado, se ob-
servarAn los mismos trAmites que en el present capi-
tulo se prescriben para la concesi6n del dominion pu-
blico, debiendo sin embargo tenerse en cuenta las
prescripciones siguientes: 1. en este caso siempre :se
hara la concesi6n mediante subasta pfblica que debe-
ri recaer sobre mejora del precio que en el presupues-
to aprobado se asigne A la part del dominion del Es-
tado que se haya de ceder,.
Esta indemnizaci6n. seflores, suele ser la entrega
de la empresa despu6s de nn hnmero de aflos, gene-
ralmente 99, y la concesi6n hecha A Castafieda. dice
s6lo que el Estado podra comprar la obra 6 los 99
ailos. La 2. prescripci6n es que: la subasta se veri-
ficarA con arreglo A los trAmites y requisitos que esta.
blecen las leyes 6 instrucciones vigentes pata la
enagenaci6n de fincas del EstadoD.
Eu el articulo 52 se estatuye que para declarar de
utilidad pfblica una obra municipal, deberA el Ayun-
miento correspondiente someter el anteproyecto a una
informaci6n publica por el plazo de 15 dias, corres-
pondiendo al ayuntamiento la declaraci6n de utilidad
en vista del resultado de esta informaci6n,.
Ninguna de esas prescripciones de la ley de Obras
PAblicas vigente se satisfizo en la concesi6n Castaife-
da. No se tuvo present nada mas que el Real De-
ereto de 17 de Marzo de 1890; ese Decreto puramente
t6cnico de s61o 25 articulos, cuando la ley .Geeral
consta de 125 y de 160 su Reglamento. Soe ovido
que un Real Decreto no podia derogar una ley funda-
mental y hasta se olvid6 que ain en el caso, de, admi-
tir la derogaci6n como possible, s61o seria acceptable
en aquellos puntos en que hubiese oposici6n mani-
fiesta.
En tan deleznable fundamento, sefores, se, asienta
la concesi6a Castaileda, en la que entire otras cosas
varias, se autoriza A usar del subsuelo de la ciudad de
la Habana y para removerlo elt pi6'iinldAd'db los
edificis, cosas todas, 6 que requieren trAmites espe-
ciales 6 que son de todo en todo ilegales.
En la proximidad de los edificios, segin muchas
disposiciones legales, nadie puede abrir excavaciones
sin el permiso expreso del duefio, y al sefior Castafie-
da se le tolera que las haga junto A los mismos ci-
mientos sin llenar los requesitos marcados por las le-
yes. Se le da el subsuelo, que es del Estado, sin cum-
plir tampoco lo dispuesto para estos casos y 61 usa el
suelo que pertenece A la ciudad de la Habana sin ha-
berse consultado siquiera la voluntad de esta; remue-
ve su pavimentaci6n. y lo que es mas grave, se apro-
pia ese suelo, porque las obras permanentes que reali-
za no son en el subsuelo. El concept de suelo y sub-
suelo estA perflc:o:nionte definido en el inciso 29 del
articulo 59. de Ia L, I vigente de 29 de Diciembre de
1868 que dice: ,El snelo comprende la superficie pro-
piamente diclul, y ademas el espesor a que haya lle-
gado el trabajo del propietario, ya sea para cultivo,ya
para solar 6 cimentaci6n, ya con otro objeto cualquie-
ra que no sea mineria).
Result, por tanto, evident y claro, con claridad
meridian, sefiores Representantes, que al seflor Cas-
tafieda se le ha concedido 61 subsuelo y que el usa y
se apropia el suelo sin ]a aprobaci6n ni la consult si-
quiera del duefio, que es la ciudad de la Habana, por-
que. A mi no se me alcanza de d6nde habrA podido sa-
car nadie que las calls de la Habana sean del Esta-
do y no pertenezcan A la municipalidad. iAh sefio-
r, s!: Veo al seflor Castellanos, que parece ser uno de








8 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES


los que tal cosa creen, admirarse de lo que digo y A
mi, en cambio, me admira la admiraci6n de S. S.
Desde las primeras 6pocas del descubrimiento, las
tierras se cedian en America a los pobladores. Por
Ia Carta Patente firmada por los Reyes Cat6licos
en Medina del Campo, el 22 de Julio de 1497, se au-
torizaba A Col6n, cuando preparaba su tercer viaje, A
dar A perpetuidad las tierras, para que (la haya, dice
6 tenga, 6 pose por sayo 6 como sayo, 6 lo use, 6
plante, labre 6 se aproveche de ello, con facultad de
poder vender 6 dar, 6 donar, 6 trocar, 6 cambiar, 6
enagenar, 6 empefiar, 6 facer de ello 6 en ello todo lo
que quisiere y por bien tuviere, como cosa suya pro-
pia, habida de just 6 derecho tit.ilo'.
En las Cartas Pueblas de las primeras villas y ciu-
dades se concedia no s6lo a los Aynntamientos la pro-
piedad del terreno para la poblaci6n, sino que podian
repartir las tierras sin limitaci6n alguna, hasta que
fu6 promulgada la Real C6dula de 23 de Noviembre
de 1729. Las mismas Ordenanzas Municipales de la
Habana de 1574 bien claro lo expresan cuando en Ia
64 dicen: c(Item: Que los sitios y solares para casas y
asientos para estancias y tratos de vacas y yegnas y
criaderos de puercos y de otros cualesquier ganados y
grangerias, se pidan en el Cabildo de esta villa y en
los demAs Cabildos de esta Isla, cada uno en su juris-
dicci6n como lo han dado y concedido siempre hasta
aqui desde que esta Isla se descubri6,.
Era, en aquella saz6n, 6sta hoy populoso ciudad,
nna modestisima villa, pero nadie ponia en duda sus
derechos; derechos que fueron reconocidos y respeta-
doe per todos los Reyes y los gobiernos. Era precise
llegar A estos.tiempos-para saber las estupendas noti-
cias de no ser la ciudad duefla ni afin siquiera de sus
vias; que el Estado puede disponer de ellas A su anto-
jo, sin llenar requisite alguno; que el suelo y el sub-
saelo se ceden graciosamente A un particular para que
haga y deshaga en ellos A su antojo y que tan afortu-
nado ciadadano puede socavar hasta los cimientos de
los edificios particulares sin que haya nadie que pue-
da poner coto & tan escandaloso abuso; nadie que pue-
da imponer an veto A tan flagrante violaci6n de pre-
ceptos que si no estuviesen en las leyes, estarian im-
puestos por el sentido comfin.
SR. PaESIDENrE (CARLOS M. DE CESPEDES): Habien-
do expirado la hora reglamentaria, propongo A la CA-
mara acuerde prorrogar la sesi6n hasta la terminaci6n
del debate.
(Acordado).
Continfie S. S.
Si. MARTINIZ ORTIZ: Por eso, sefiores Represen-
tantes, cuando nos decia esta tarde el senior Castella.
nos que el Estado era el propietario del suelo de la
ciudad de la Habana, A mi se me antojaba una pura
broma. El Municipio de la Habana es el inico due-
fo del suelo phblico de la ciudad y para usarlo de
modo especial se necesita antes su autorizaci6n. Pe-
ro hay mas, sefiores, h'ly otro punto grave en el asun-
to que se debate, y es que se autoriza al mismo con-
cesionario para tomar la parte sobrante del flnido
el6etrico de una Compatia que no ha sido autorizada
para venderlo. 4No es eso seffor Castellanos?
Sa. CASTELLANOS: Yo no lo he visto.
SR. MARTINBE Oariz: Pues yo si. El hecho es que
el Ejecutivo ha concedido esa autorizaci6n illegal.
Se h'i pub!ica lo en todos los peri6dicos, y se asegura
y so declare en este folleto, que no viene aqui A humo
de pijas, sino que viene con el carActer de una solici-
tud A la CAmara en virtud de un derecho constitucio-
nal; de un derech) que nos:)tros no podemos discutir ni
negar. Hay pues una porci6n de inutacciones lega-


les y constitucionales. En tal situaci6n una Eupre-
sa poderosa, con gran capital arraigado en el paif, y
que por eso s6lo ya debe m-recer la atenci6n y respe-
to de todos los poderes piblicos, como lo merecen los
capitals en todas prrtes, como lo merece el trabaja-
dor 6 el simple ciudadano, viene A nosotros y nos di-
ce: se han cometido graves irregularidades, se ha
faltado al C6digo fundamental, y al quejarme al Tri-
bunal Supremo de la Naci6n, por estas infracciones
para que se sirva declararlas, conform al inciso 49
del articulo 83 de esa misma Constituci6n, contest
que no puede actuar, porque carece de la Ley de
procedimientos que esta CAmara todavia no ha
aprobado.
Y en medio de tanto desorden, en medio de tanto
embrollo la prensa, Sres., fustiga todos los dias, denun-
cia sin descanso y dice que con la concesi6n no se trata
de invertir un nuevo y gran capital para ponerlo fren-
te A otro, y plantear por tal suerte la lucha entire dos
intereses, beneficiando at consumidor, que no se trata
como decia el senior Castellanos ... .
SS. PRESIDENT (CARLOS M.)DE CSPEDESS):Agilando
la campanilla) Ruego A S. S, que se fije en el artictlo
125 del Reglamento.
SR. MARTiNEz OaTIz: Desearia que lo leyera la
Presidencia.
SR. BETANCOURT (SIOREPARIO). (Lee): ((El Repre-
sentante harA use de la palabra de pie dirigiendose
siempre A la Presidencia 6 I la Camara y observando
la mayor correcci6n en sus frases y ademanes. Ni
adn tratAndose de personas extrafias podra expresar-
se en t6rminos ofensivos".
(Cuando haya de referirse algin otro Representan-
te no lo designara por su nombre; pero si le fuera ab-
solutamente indispensable y tuviere que aludirlo, de-
berA hacerlo en foma delicada, sin calificativo que
'pudas lastimarloo.
SR. GARMsNDIA: Pido la palabra, senior Presiden-
te, para uua cuesti6u de orden.
SR. MARTINEZ ORTIZ: Respeto la indicaci6n de la
Presidencia, aunque la estimo, personalmente, de to-
do inoportuna.
Sa. GARMENDIA: Yo ruego A la P'esidencia quo d6
A la Camara una explicaci6n explicit; porque si el
ejercicio de la palabra esta cohibido aqui, sometido A
un criterio capilar, 6sta no es una CAniara.
(Aplausos estrepitosos).
SR. PRIKSIDENoT (CARLOS M. DE CkEPEDES): El senior
Martinez Ortiz se dirigia al pfblico y como quiera que
el Reglamento dice que los Representantes se dirigirAn
i la Presidencia, por eso la Presidencia lo ha llamado
al orden.
Sa. MARTiXEZ ORTiz: 4Es que me pide la Presiden-
cia que lo mire constantemente cuando ablee; por-
que creo que dirigirse a la Presidencia no es tener
que miraria constantemente; es hablar colectivamen-
te A la Presidencia y la CAmara.
SR. BORGES: Pido la palabra para una aclaraci6n
sobre este- particular, coin permiso desde luego del
senior Martinez Ortiz.
SR. PRESIDENT (CARLOS M. DE CESPEDES): Tiene
la palabra S. S.
SR. BORGES: No es mi objeto censurar A la Presi-
dencia, cousiderando caprichoso el acto que acaba de
realizar. Desgraciadamente, existen tantos preceden-
tes en esta CAmara, anulogos A ese, que no debe ex-
trafiarnos lo que ha hecho el senior Presidente.
(Aplausos).
Pero yo creo que el senior Martinez Ortiz no ha te-
nido la intenci6n expresa de dirigirse al phblico iu-
convenientemente; que on este caso si deberia y pu-









DIAR0I DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAIAARA DE REPlESENTANTES. 9


diera Ilamarlo al orden la Presidencia. El senior Mar-
tinez Ortiz tiene necesidad, por el sitio en que estA
colocado, de mirar A todos lados, cuando hace uso de
la palabra, pues n6tese que A su frente, derecha 6 iz-
quierda, ocupan asiento algunos Representantes.
Y 61, como todos los demas Representantes, puede
dirigir la vista A uno fi otro extreme del sal6n, (cob-
servando la mayor correcci6n en sus frases y ade-
manes)).
En nombre del prestigio de todos los sefiores Re-
presentantes, hago esta aclaraci6n.
(Aplausos).
Si. MARTiNEL ORTIz: ,Puedo continual senor Pre-
.-id 1n t,:'.'
SR. PRESIDENT (CARLOS M. DE CbSPEDS): Puede
continuar S. S.
SR. MARTiNEZ ORTIz: Lamento este incident, se-
fiores Representantes, y agradezco la defense que han
echo de mis derechos tanto el senior Garmendia, co-
mo el seilor Borges, y en general, today la CAmara al
aplaudir ealurosamente las palabras de esos distingui-
dos compafieros.
He procurado siempre cumplir el Reglamento y no
herir la susceptibilidad de los compafieros de la CA-
mara. Cierto es que he podido faltar senalando por
su nombre al soiler Castellanos; pero me parece lo
mismo nombrarle que aludirle, en cualquier forma en
mi discurso.
Voy a continuar.
Decia, seilores, cuando inopinadamente me inte-
rrumpi6 Ia campanilla del senior Presidente, que en
medio de toda esta marafia, que en medio de esto que
calificaba el senior Xiqu6s, como de verdadero imbro
glio, la Prensa clama todos los dias, public articulos
violentos, diciendo que no se trata de constituir una
nueva empress frente A otra, sino que se trata de su-
plantar ]a propiedad legitima de una; que ha inverti-
do su capital a la sombra de leyes protectoras, por
un monopolio escandaloso, consumando un verdadero
despojo. Que se intent, sefiores, de llevar A la rui-
na y A la desoluci6n muchas families que son cuba-
nas, 6 que si no lo son, tienen invertido su capital en
esa Empresa, con perfect derecho y amparadas por
leyes legitimas del pais, y que unos cuantes seflores
transformados en verdaderos 'aqueros quieren hundir
en la miseria mas horrenda esos intereses i obligar-
los a rendirse a sus ambiciones concupiscentes.
Y si esas afirmaciones fuesen ciertas, y por eso de-
bemos investigar los hechos, no podriamos por nin-
g6n concept, abandonar esos intereses y dejarlos a
merced de unos pescadores de este rio revuelto, que
quieren hacer suyo lo pue es ajeno por un medio que
no quiero calificar, pero que de todas maneras no re-
sulta an procedimiento decoroso.
(Aplausos)
Y conste, seflores, que no prejuzgo, que no juzgo,
que no analizo, que no hago mas que presenter los
hechos escuestos, desnudos, como han tenido que
quedar, porque el senior Castellanos a pesar de todos
sus esfuerzos, no ha podido darles una decent vesti-
dura, no ha podido cubrirlos con honest velo, A
6 pe-ar de su elocuente peroraci6n.
Se dice por various seiiores que no se trata de una
gran cosa y lo afirmaba tambi6n el senor Castellanos
ayer; esto me apenaba, porque realmente siento por
el sefior Castellanos -y permitame la Presidencia que
le nombre, porque cou esto no le ofendo-gran simpa-
tia y lamentaba much nos dijese que no se trataba
mAs que de un negocio. Si, de un negocio; pero ne-
gooio se llamaba tambiAn cualquien acto escandaloso,


cualquier concusi6n criminal, tolerada en la 6poca
corropida del C.l- -,n iaj.,
El negocio, sefiores, es el siguiente: La Empresade
los tranvias el6ctricos no tiene bastante corriente para
mantener su trAfico y el alumbrado de la ciudad, ni
much menos, pero le sobra una pequcfia cantidad do
fluido, y con 61 pnede iniciar la competencia. Esta
competencia harh bajar hii i,.liIlnt.-iq i:' las acciones
de la Compafiia de Gas y E1ectricidad, y a la sombra
de esa baja, en dos 6 tres meses, habra cambiado de
manos y estara en muy pocas, todo el capital inmen-
so de la fAbrica de alumbrado de gas.
No habrA ninguna nueva plant electric, sefiores,
nadie piensa en eso; se perderAn los seis mil pesos del
dep6sito y algunos pocos mas de los trabajos que se
inicien, pero todo esto esta ealculado y descontado en
el negocio. Se mantendra A todo trance la cornp-,..
tencia; la Empresa de gas dejar6 de tener el gran con-
sumo que debe corresponder a las exigencias de un
cuantioso capital invertido, y tendr6 que pedir A sus
accionistas, llenos ya de pavor, un dividend pasivo.
,Y saben los seflores Representantes lo que quiere
decir un. dividend pasivo? Pues quiere decir, un nue-
vo capital -.,lii.it:,li para invertirlo en la competen-
cia; esto es, para hacerle correr un riesgo tan grande
que puede dar e por perdido sin remedio.
Y yo pregunto, seilores. Si esto, que yo no quiero
career que sea verdad, lo fuese; si es cierto ,ii' hay
quien pretend promover un a.gio tan inmoral y tan
violent, si hay quien quiera lanzar sobre nuestro Po-
der Ejecutivo la sospecha de un Panama, mas peque-
iio en su cuantia, pero mas inmoral en su fondo, que
aquel gran PanamA que, en Francia, llev6 a presidio
A un Ministro, que sent en silla de los acusados A
aquel gran francs, conocido de todo el mundo, al in-
mortal Lesseps, al hombre que habia abierto eli canal
por donde se Ilevan los products de E'rI'.1a.. al cora-
z6n del Asia y pr 'd6nde traen de (sta las riqunezas
que engrandecen A Europa, a qui6n los france.f;es, ,
pesar de tratarse de uno de sus genios mas famoosos,
de uno de los que mAs brillo habian dado a la patria,
de uno de los sabios de mas gran respeto y mayor re-
nonbre, al descubrirse aquella inmoral combihaci6n
que llev6 al desastre ]a gigantesca obra, no vacilaron
en hacerlo comparecer ante los Tribunales; ,perma-
neceremos nosotros ahora por complete indiferentes?
No debemos imitar a aquella Reptfblica, por muy alta
que sea la representaci6n que ostente un funcionario,
si queremos que el orden y la moralidad sienten plaza
entire nosotros? ,Debemos vacilar tratAndose de que
se esclarezcan los hechos, en llevar a Ia barra a
quien result comprometido, si es qae realmente exis-
te el delito; 6 siquiera una escandalosa complacencia?
S6, senores, que muchos de vosotros dir6is: Hay un
fondo de verdad muy grande en las palabras del seflor
Martinez Ortiz pero no debemos perder de vista ni un
s6lo moment, que nuestra CAmara de Representan-
tes, que nuestro sistema de Gobierno, no es parla-
mentario sino Representativo, y que no p"Illlm i, con-
sentir que un Secietario 6 Ministro est6 a merced de
una combinaci6n political, para provocar una crisis en
cualquier moment.
Entiendo, sefiores, y conste que soy partidario del
regimen parlamentario,que ni el mismo sefor Xiqn6s,
que honradamente se hl declaiado tan amante de 61,
ha pretendido, al provocar este debate, ,1,tei]ner un
cambio ministerial. E1t,. convencido de que lo que
persigue el sefior Xiqu6s es algo mAs alto y mns
moral.
,Pero no es esta CAmara, seilores,la representaci6n,
la encaraoei6n, por deoirto asi; del pueblo de Cuba?








10 DIARIO DE SESI('NTs DEL DE PEN:


i,Y es possible, es acceptable que con tan alta represen-
taci6n no podaimos traer aqui, at discusi6n y examen
lo que de pfblico se dice que constitute una gran ver-
guenza national y uu escandalo pfblico?
(Mny bien; aplausos).
Es mi opinion, que estamos en el deber de exami-
narlo, porque n`adie tan ilt.-r.- .Li, como nosotros en
el pl-'tigi." del Poder Ejecutivo. No podemos permi-
tir que caiga sobre el hombre que lo encarna ninguna
inancha; nosotros lo querenos purisimo, le queremos
come lo hemos considerado y como lo es realmente:
la encarnaci6n de la horadez mas grande, mns pura
y nmis acrisolada. Nosotros debemos reunir los datos
para dilucidar este asunto, para hacer luz, much luz,
para powder decir al mundo que no es cierto lo que se
(lice, que no hay aqui un grau abuso, una gran arbi-
trariedad. Que podrd haber un grave error, pero no
mala f6, no malicia, no indignidad, en ninguno de los
elements de nuestro Ejecutivo.
El caso que nosotros aqui discutimos no es un caso
ordinario, es uno verdaderamente extraordinario y
normal. Si tuvieramos la Repfiblica perfectamente
organizada; si funcionase sin ninguna deficiencia; si
todas sus parties llenasen debidamente su cometido,
dentro de su esfera de acci6n; aun ent6nces creeria
que estabamos en el deber de escuchar quejas; de p -
ner atenci6n A las manifestaciones de la Prensa; pero
opinaria tambi6n que debiamos decirle A los que se
sintiesen lastimados que acudiesen A los Tribunales
competentes para que dilirilair 1i1 las cuestiones 6 hi-
cieran caer sobre quien resultase culpable el peso
inexorable de la Ley. Pero es, seiiores, que nos en-
contramos en presencia de un hecho absolutamente
..,.'.,:;..i, 1l; pesan sobre nosotros grandes responsabi-
lidades y, at mismo tiempo, tenemos un deber altisi-
mo que cumplir. Acude A nosotros y acude con to-
dos estos antecedentes una Empresa A decirnos: se
ha constituido un monopolio que me perjudica, que
estimo inconstitucional y en cuya apreciaci6n me
acompafia la prensa toda del pais. Con el derecho
que me concede ese mismo C'.,di-. fundamental, aeu-
do a la Cimara para que me ampare, porque los altos
:Ij i I.,iiil, I- de la Naci6n, no tienen todavia la Ley de
procedimientos necesaria para conocer de esos casos,
Z,y puede ser moral, puede ser equitativo; sefiores, que
nosotros abandonemos a qui6n viene t pedir justicia
a nuestras puertas, amparado por razones tan podero-
sas? iPodremos decirle que aguarde, por que los Tri-
bunales no tienen afin la Ley n,--,'-' i ;.I que nosotros
les hemos dado? i,SerA iul-t' que abandonemos esos
interoses amenazados de muerte y que tienen dere-
cho A la vida y a ser amparados por los poderes na-
cionales?
No podemos, sefiores Representantes, cruzarnos de
brazos y presenciar indeferentes tan colossal injusticia.
),Pues .'1. iNo somos los depositarios de todo el de-
recho inmanente del pueblo de Cuba? j,No podemos,
ante ui peligro tan premioso para intereses respeta-
bles y ante tan excepcional circunstancia, interponer
algo asi, como un veto suspensivo, que sin prejuzgar
nada, sin quitar derechos a nadie, sin herir suceptibi-
lidades por esquisitas que sean, ampare y garantice el
derecho la defense de unos ciudndanos? (Es sefio-
res que si p.ilimriii,- que se consume una ruina in-
ji-lifi.. i.li. lqui /i criminal, quiza fraudalenta, queda-
ria tranquil nuestra conciencia y nuestra reputaci6n
inmaculada? No podemos abandonar a qui6nes piden
justicia, ya que no podemos decirles que acudan i los
Tribunales competentes porque esos tribunales se han
declarado incompetents, por falta de leyes. La
Co.(tituiei6uu nos da facultades amplisims para ello;


por que dice en su articulo 59: Esta entire las facul-
tades del Congreso dictar las resoluciones que estima-
re convenientes sobre cualquiera otros asuntos de in-
ter6s p(blico,. Y yo digo que concesiones de la na-
turaleza que aqui tratamos, y hechas fuera d(e la Ley,
son asuntos de interest pftblico, aunque afecten direc-
tarnente A particulars. No es s6lo el derecho cons-
titucional; es que tenemos tambi6n una jurispruden-
cia que seguir y 6 esta jurisprudencia tenemos que
ajustarnos. Nuestra Constituci6n es an4ioga, a la de
los Estados Unidos y alli las CAmaras investigan y
fiscalizan los actos de los miembros del Poder Ejecu-
tivo.
Me voy a permitir leer algo de tn nfmero del Jour-
nal, traducido por el senior Poveda que dice asi: (lee)
eco de las exigencias del Journal pidiendo so haga luz
sobre el escandalo de Wall Street. Presentan mocio-
nes en ambas CAmaras pidiendo que el Secretario del
Tesoro explique sus manejos con los Bancos. be pi-
de la entrega de today la correspondencia, contratos y
documents que se refieren al Banco .' i.lI 11.1 Oil.
((La. cruzada contra el Secretario del Tesoro Mr.
Gage y sus manejos con un Banco contratado de ]a
Standard Oil, ha comenzado hoy por la introducci6n
a la par en la CAmara y en el Senado de resolucio-
nes inspiradas en articulos del Journal, el cual pide
que se examine today la corresponlencia habiila entire
ei Secretario del Tesoro y el Banco N i. -i ...,I de la
Ciudad
((El Senador Allen de Nebraska, present la resolu-
ci6n en el Senado, al mismo tiempo que William Sul-
zer, de New York, present dicho document en la
Camara.
((La Camara actuard pronto y favorablemento sobre
esta proposici6n y se esforzara en hacer cuanto est6.
en sus manes para poner en claro la conduct de Ga-
ge como funcionario. El Senado promote hacer lo
mismon.
Quiere decir, seniores que la Camara tieno derecho
a conocer todas las grades inmoralidades pfiblicas.
De otra suerte no podria dtar cumplimiento al arricu-
lo 50 de la Constituci6n.
Tenemos ademis Ia Ley Foraker promulgada por
el Gobierno de los Estados Unidos para Cuba, que se
dict6 en previsi6n de que pudieran surgir en tiempos
del Gobierno Interventor, como surgeon ahora peticio.
nes que pudieran al concederse, ser peligrosas al buen
orden econ6mico del pais. Por virtud de esa Ley ni
los Municipios ni el Estado podian hacer ninguna
concesi6n. No quiso el Gobierno de la gran Repuibli-
ca que, con fundamento 6 sin 61, pudiera decirse nun-
ca, que se habia obrado bajo la presi6n poderosa de
su influjo y t anublar asi con sombras de sospechas
sus actos administrativos. La misma autorizaci6n
hecha al sefior Castafieda por el General \\....I, fu6
anulada directamente desde Washington.
Imitemos ese noble ejemplo, acordando- la suspen-
si6n de lo hecho por el Ejecutivo, no hay en ello in-
conveniente alguno y tengo la convicci6n de que, si
la Camara media profundamente sobre eso, se con-
vencerA de que no hay desdoro para nadie. Aqui se
ha dicho que vamos A colocar en tension violentisinma
a la CAmara con el Ejecutivo, que vamos A colocar en
situaci6n muy desairada A un ministry, que vamos A
conmover la Republica; no hay tal cosa; no harimos
mAs que solucionar de feliz manera, un asunto que no
tiene de otra suerte soluci6n. Ni aun siquiera con el
pensamiento, queremos manchar la reputaci6n del
senior Secretario de Obras PAblicas, ni calocar en po-
seci6n dificil al Presidente: por lo contrario, creo irs









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA DE REPRESENTANTES. 11


agradecerin vayamos en su auxilio, y le tendamos
nuestra mano amiga, para ayuda.rles a salir airosos
do un embrollo del coal no pueden salir por sus pro-
pios esfuerzos, si Ilevar sobre la alba pureza de sus
intenciones, grades manchas de lodo, acusaciones
graves de escandalosas complacencias A monopolies.
SR. CASTELLANOS: Y esos otros que existen, tam-
b!6n hemos de sospechar que sean mopolios?
SR. GARMIENDIA: Esos no son mouopolios.
SR. MARTINrz ORTIz: Yo, sefiores, voy a terminar.
(El Presidente agita ]a canpanilla).
Sofiores, la campanilla Presidencial ne dice que ha
pasado la hora......
SR. PRESIDENT (CARLOS M. DE CESPEDES): NO senior,
es para que no interrumpan los seiiores de la CAmara.
SB. MAuriNEZ O'RIZ: De todos modos, sefiores, voy
a terminal, consignando que aqui hay un hecho evi-
dente: una acusaci6n popular, con datos que nos de-
muestran que el Secretario de Obras Pfiblicas ha in-
fringido de una manera, si se quiere, inconciente, co-
mo decia el seflor Castellanos, que es hombre perito,
la constituci6n, que ese seflor Secretario ha cometido
una series de infracciones de leyes que son constitucio-
nales.
SR. CASTELLANOS: Son administrativas en todo
caso.
Sa. MARTINEZ ORTIz: Son leyes constitucionales;
lo son todis, por que estin reconocidas y aceptadas
por la disposici6n 7V. transitoria de la Constituci6n y
por lo tanto al violarlas, al dejarlas incumplidas, se
viola y queda incumplido un precepto constitutional.
IHa cometido violaciones coustitucionales, porque
hasta ese document lo firma, sefiores, el Secretario
solo, cuando la misma Constituci6n dice, en su ar-
ticulo 77, que los Secretarios refrendarin......
SR. CASTFLLANOS: Dicen que refrendarAn las leyes.
SR. MARTINEZ OaTIZ: Sefor Castellanos, no s6lo
las leyes sino los decretos, 6rdenes y resoluciones del
Preidente. De modo que los Secretarios no pueden
mas que refrendar, quiere decir, firmar despuq, fir-
mar conjnntamente con el Presidente.
(Aplausos).
I-ay pues, seilores, una gran irregulariedad y una
empresa que tiene legitimo derecho a solicitar nuestro
anparo, viene 1 nosotros y viene tambin6 el Munici-
pio de esta, capital, en qneja de abusos cometidos en
Ia concesi6n por el Poder Ejecutivo, que el Secretario
en este caso, es el mismo Poder Ejecutivo, y nos di-
cen que les amparemos en sus derechos que no en-
cuentran medios de hacer valer.
SR. RODRIGUEZ ACOSTA: Nosotros no tenemos que
defender los derechos de las Empresas.
SR. MARTINEZ ORTIZ: Yo que oido siempre al senior
Rodriguez Acosta con la deferencia que 61 merece,
afn cuando no siempre me convenza, le sfiplico tenga
para mi esa misma benevolencia.


Decia, sefiores, que acuden A nosotros grades into-
reses solicitando amparo y me interrumpi6 el senior
Rodriguez Acosta diciendo que no debemos amparar
aqui empress. Pues yo entiendo que nosotros debe-
mos amparar aqui A todos los ciudadanos, lo mismo
cuando vengan solos que cuando vengan formando
colectividades, cuantas voces crean lesionados sus in-
tereses, que son los del pueblo, que son los del pais.
(Aplausos)
Y esto debemos hacerlo de manera muy particular
en estos moments en que se nos dice que no pueden
hacer valer sis derechos porque nosotros todavia no
hemos discutido y aprobado les leyes necesarias para
ampararlos.
Tendamos, como lo reclama la opinion pfiblica,
mano carifosa y justiciera A qui6nes con tales razones
llegan A tocar A, nuestras puertas; no rechacemos A
los que, como suplicantes, que es un car6acter casi sa-
grado, acuden a nosotros que reputan como los
guardadores files de la justicia en este temple augus-
to de las leyes. No nos ciegue la pasi6n, ni el afecto
6 el espiritu politico nos rinda; que ni la nna debe
imponernos ciegamente una resoluci6n, ni los otros
doblegarnos contra lo just.
Aprovechemos la oportunidad, que la propicia ca-
sualidad nos depara y t6ngamos la seguridad de que
si suspendemos esa disposici6n, el mundo enter
nos aplaudira por haber realizado un acto absoluta-
mente reflexivo y tan lejos de la complacencia injusta
que pretend, A todo trance, aceptemos como bueno
todo cuanto se haga por el Gobierno, como de la exal-
taci6n pasional que pretend y sueila con encausar ya
al Ejecutivo.
( A plausos).
Tan lejos, senior P6rez, de las violencias como del
servilismo, seguros de que con tan prudent conduct
no se pondran jams en peligro las instituciones que-
ridas de la patria; no se perturbar! el orden social,
ni llegarA el caso de que sea necesario que una mano
de hierro venga a refrenar nnestras pasiones, que los
cubanos todos, sin distinci6n de partido, sin distin-
ci6n de opinions, cuando de la Patria se trata, se
agrupan para su defense, y ofrendan en su ara santa
sus opinions, sus afectos, sus vidas y sus mls cars
y cuantiosos intereses.
(Aplausos).
SR. CASTELLANOS: Pido la palabra para rectificar
en la sesi6n de mafiana, 6 p-ra hacer uso de la pala-
bra en la de hoy, si 6sta se pr6rroga.
SR. XIquus: Recuerdo A la Presidencia, que tenia
antes solicitada la palabra y que me import hacer
desvanecer algunos concepts que me atribuye el se-
for Castellanos.
SR. PRESIDENTE (CISPEDES): Habiendo expirado la
hora reglam entaria, se levanta la sesi6n.
(Eran las seis y veinte p. m.)


Rambla y Biouz,, Obiapo 33 y 35.-Habana.




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