Group Title: Diario de sesiones del Congreso de la Republica de Cuba
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Title: Diario de sesiones del Congreso de la Républica de Cuba
Physical Description: v. : ; 31 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuba -- Congreso. -- Cámara de Representantes
Publisher: s.n.
Place of Publication: Habana
Manufacturer: Imprenta de Rambla y Bouza
Publication Date: 1902-
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: federal government publication   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: 1. legislatura, v. 1, núm. 1 (oct. 1 de 1902)-
General Note: Title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00015180
Volume ID: VID00036
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001845781
oclc - 28760011
notis - AJS0072
lccn - sn 93026707

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DIARIO DE


SESIONES


DEL

CON1iRESO DE LA REPUBLICAN DE CUBA

PRIMERA LEGISLATURA.-1902


HABANA, NOVIEMBIE 19 DE 1902 NUM. 36


Camara


de Representantes.


Trigesima sesi6n ordinaria.-Junio 27 de 1902.

SUMARIO

Se pasa lista.-Se abre la sesi6n.-Lectura y aprobaci6n delacta delay sesi6n antierior.-La Cniara acuerda
conceder un veto de confianza a la Comisi6n de Correcei6n de Estilo.-)iscnsi6n de la enmienda de los
Representantes, seilores Sobrado y Blanco referente al Dictamen sore derogacidn de la Orden 112.-
Un receso.-Se reanuda la sesi6n.-Eni votacion ordinaria es deseclhada la enmienda.-Se prorroga la
sesion.-Envotaci6n nominal se aprueba el I)ictamen de la Comnisidn.-Mocion de los Representantes,
sefiores Villuendas (E.), Fontanills y Torrado pidiendo la aprobaciin del pago de $11.430 invertidos
en elSenado.-Es aprobada.-M-oci6n d(e los Representantes, scfiores Villuendas (E.),Fontanills, Sarrain
yXiques reterente A los dias de sesiones, seciones y comisiones.-Es aprobada.--Mocidn delos Repre-
sentantes, sefores Fontanills, Vilhiendas (E.), Mendieta y Xiqiuo reference al orden degradaci6n pa-
ra el studio y discusidn de los proyectos presentados d la C :miir.-Sc acuerda quede sobre la mesa.-
Mocidn de los Representantes, sefiores Villuendas (E.), Cruz GonzAlez y Torrado sobre el pago de los
empleados de la Camara.-Es aprobada.-Se levanta la sesidn.


A las dos horas y treinta minutes p. m. ocupa la
Presidencia el Sr. Pelayo Garcia y las Secretarias los
Sres. Alfredo Betancourt y Manduley y Antonio Gon-
zalo Perez.
Sa. PRESIDENTE: Se va a pasar lista. (El Secretario
pasa lista) Be abre la sesi6n, y se precede A dar lecture
al acta de la anterior. (El Secretario, Sr. Gonaalo PHrez
lee el acta,) ,Alguno de los sefiores Representantes tie-
nen alguna modificaci6n que pedir en el acta que se
acaba de leer? (Nadie pide la palabra.) 4Se aprueba el
acta? (Es aprobada.) Queda aprobada. Se poneat discu-
si6n ia enmienda del senior Sobrado, dcndosele lecture
de nuevo.
SR. FONTANILLS: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Fontanills.
SR. FONTANILLS: Sefiores Representantes: Antes de
hacer uso de la palabra, necesito de los sefiores Re-
presentantes, que formen el juicio, de que yo no ven-
go aqui a censurar ni & uno ni otro bando; vengo so-
lamente a consignar hechos, y A proponer algo practi-
co para que no veamos, desde luego, en las manifes-
taciones del senior la Torre, sino el deseo de terminal
nuestros trabajos. Solo una obra hemos consumado; y
6sa no puede llamarse tal,porque todavia no nos rige:
esa es el Reglamento interior de esta Cimara.
Pudiera suceder, como dijo muy bien el Sr. la Torre
que otros meses pasen sin que hagamos una sola ley;
6sto es precisamente lo que debemos evitar, y 6 este
fin pido la palabra para ver si los sefores Represen-
tantes pueden ponerse de acuerdo y llegar 6 algo pr6c-
tico que nos evite esos perjuicios.


Desde los principios de nuestros trabajos se han
presentado, por iniciativa de todos los sefores Repre-
sentantes, diversas mociones encaminadas A determi-
nado fin, todas practices y beneficiosas; pero ninguna
ha sido puesta A studio constant, ni ha sido causa
de que se originara de 11a una ley con la cu8l pudiera
regirse determinado organism.
Y yo me dirijo 'I la CAimara para preguntarle: 4No
seria practico,no seria beneficioso, que a aquellos asun-
tos que consideramos de carActer urgente, de carActer
principalisimo, les dediquemos toda nuestra atenci6n
y todo nuestro trabajo?
En ese sentido me atrevo a senalar a la CImara, co-
mo importantes, como indispensables para que les de-
diquemos preference atenci6n, los siguientes: ]a Ley de
Secretarias; por cuanto 61a es la base en que ba.brA
de descansar el Poder Ejecutivo; las leyes Provincial
y Municipal; por cuanto 611as dentro de nuestra Cons-
tituci6n, har6n funcionar debidamente esos dos orga-
nismos.
Son lamentables las quejas que llegan A nosotros,
tanto de los Municipios, como de los Consejos Provin-
ciales, por nuestra falta de actividad y apatia en el
studio de estas dos leyes importantisimas; no han
podido comprender, dicen, los fundamentos 6 motives
que podamos alegar en nuestra defense, por no haber-
las hecho. Y ese juicio, esos lamentos no deben sernos
indiferentes.
La. Ley de Orden Pfiblico, importantisima, seiores,
puesto que entiendo que sin esa base no seria possible
resolver las cuestiones econ6micas, porque no es posi-


VOL. I


~ C_ __


~


~









354 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


ble que haya riqueza, donde no hay seguridad; y filti-
malmente, la manera y forma de darle frente al pro-
blema de ]a paga del ej6rcito.
E-I..- cinco asuntos que yo sefialo, son los que de-
ben ocupar con preferencia la CAmara, sin que ello
-,gi|;! I que no puedan tratarse aquellos que por
proceder del Senado 6 por obedecer 6 r comendaci6in
del Ejecutivo merecen nuestra atenci6n.
SR. BETANCOURTI: Pido la palabra paran una euesti6n
pr6via.
SR. PRESIDENT: La tiene S. S.
SR. BETANCOURT: Perd6nenme los i.r..-- Repre-
sentantes que, por algunos moments, tenga que dis-
traerles antes do entrar en la discnsi6n.
Tengo el honor de dirigirme 6 la CAmara en solici-
tud de un voto de coifianza, para que pueda introdu-
cir on el Reglamento ya aprobado, la Comisi6n de Es-
tilo, algunas ;,.... i.. i ..i.- mas defornia que de fon-
do, indispensables para que pueda llevar A efecto su
cometido, pero de que 611a no debe hacer uso sin star
antes autorizada por la ( ;,, .ii .
Esta reform no afecta on lo mts minimo la esen-
cia de la obra, sino a su forma, porque sucede lo si-
guiente: En el articulo que ha.bla de las comisiones
permanentes, se fija para una de ella.s el iinmero de
ocho, debiendo haber proporci6n entire una y otra pa-
ra la mayoria y la. minoria; y con la proposici6n del
sefor la Torre esa misma comisi6n ha 'sido reducida a
site, teni6ndose que proceder a dividir on esa forma
los que han de elegir la ma.yoria y la minoria, respee-
tivamente. Igual sncede on el articulo qne se reliere A
subdivision de las comisiones y la Comisi6n de Actas
en dos. Como se ve, estas alteraciones no son mas que
de estilo, en manera alguna de fondo, y por 6sto es
por lo que la Comisi6n no ha vacilado en solicitar un
voto de conlianza A los fines expresados.
Sn. GARCiA CARIZAREs: Pido la palabra.
Sn. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Garcia
Cafiizares.
Si. GARCIA CANIZARES: Me han parecido tan natu-
rales, tan justas y atinadas las razoies del senior Be-
tancourt, que en mi iorubre, y me atrevo 6 deeir tam-
bi6n, que en nombre de los que conmigo firmaron una
mocin pidiendo una sesi6n extraordinaria para tra-
tar de revisar acuerdos de esta Camara,a prop6sito de
titulos del Reglamento aprobado sin discusi6n, yo no
tengo inconvenient ninguno en retirar aquella moci6n
y en apoyar la petici6n que 41 ha echo. Y no tengo
inconvenient en retirar aquella moci6n, porque al
darnos el Secretario las razones que acaba de oir la
(' ii, 11 ha mani'estado que haba contradicciones en-
tre los articulos aprobados ya. Y yo,en mis enmiendas
demostraba que habia contradicci6n manifiesta entire
los articulos que no se ban discutido. Y tengo un cer-
tificado aqui que me ha dado la Secretaria, que va,
demostrarles 6 ustoedes una de las contradicciones mas
grades que puede haber. Dice que fueron aprobados
los articulos comprendidos entire el ciento veinte y seis
y el ciento veintc, amboc inclusive. El articulo cien-
to veinto trata nada menos que de la forma en que
vamos 6 jurar; y sin embargo hemos acordado en ar-
ticulos anteriores, que el juramento no existed. Por to-
das esas razones, y accediendo lo indicado por el se
for Secretario, yo uno mi voto a 61 y creo quo debe-
mos darle un voto de confianza al Presidente, porque
creo que no hard de ese voto de confianza, sino el uso
discrete y just que debe hacerse siempre do esos
votos.
Sn. MAzA AwrTOIA: Pido la palabra.
SR. PRESIUENTE: Tiene la palabra el senior Maza y
Artola.


SB. MAZA Y AnTOLA: Yo no he pedido la palabra
para oponerme al voto de confianza, sino al contrario.
Pero me interest, como miembro de la Comisi6n de
Reglamento,hacer constar que esa contradicci6n, a que
aludi6, como ejemplo, el senior Betancourt, no existed,
porque lIi comisi6n que se nombra para examiner las
actas de los Representantes. compuesta do ocho mien-
bros, es una eomisi6n provisional que no tiene nada
que ver con la Comisi6n de actas, incapacidades y au-
torizaciones para procesamientos, la cual se crea des-
pues de eonstituida la CAmara y es permanent. Por
otra part no podria ocurrir nunca el caso a que se re-
firi6 por ser nflmero par, el de aqu6lla. pues las dos
sub-comisiones en que se divide, compuestas de nifme-
ros impares funcionan separadamente, segfin los pre-
ceptos del mismo Proyecto de Reglamento.
Ahora bien, como yo entiendo que algunas enmien-
das que aquf se votaron no respondian A la unidad
que trat6 de obtener la Comisi6n al redactar el Regla-
mento 6 iba a ser necesario hacerlas concertar con el
resto del articulado, yo estoy conform coo que se con-
ceda el voto que ha pedido el seofor Betancourt.
SR. GARMENDIA: Pido la palabra para una aclara-
ci6n.
Su. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senor Gar-
mendia.
SB. GARMIENIiA: Yo no me opongo, ni me puedo
oponir al voto de confianza que pide el selfor Betan-
court; pero yo le recuerdo la Ca amara, que hay dos
solicitudes sobre la mesa: una que pide que cada Repre-
sentante pueda, former part de mis de dos Comisiones,
y la otra que se former las Comisiones de Justicia y
Bienes del Estado. En la mente de todos los sefiores
Representantes esta: que la Comisi6n de Justicia es ab-
solutamente necesaria, como es necesaria la Comisi6n
de Bienes Nacionales: temas importantisimos de que
debe ocuparse esta Cmnara.
De manera, quo yo creo que el voto de confianza
que debemos conceder al senior Betancourt, es sin per-
juicio de la rectificaci6n de esos dos articulos A que so
refiere la junta extraordinaria pedida.
SR. PRESI)DNTIE: La (';f I;-a resolvera si se acuerda
conceder el vot: de confianza. Los que est6n de acuer-
do se pondrin de pi6. (Es aprobado.) Queda acor-
dado.
So pone A discusi6n la enmienda presentada por el
senior Sobrado, que qued6 pendiente en el dia de ayer.
Se dara4 lecture a 611a previamento.
Sit. LA TORE:: Pido la palabra para una cuesti6n
pr6via, senior Presidente.
SR. PRISIDENTE: Tiene la palabra el senior la Torre.
SR. LA TORRE: Senor Presidente: Yo desearia oir la
lectura de la moci6n que ha dado lugar A esta enmien-
na y a ese Proyeeto de Ley, 6 a ese dictamen.
Su. GARCIA CANIZARES: El senior la Torre debe te-
nerlo.
Sn. LA Tonil: Yo tengo el dictamen, pero la mo-
ci6n no esti incluida en la copia que me han dado.
(El Secretario, seor Betancourt, lee el Proyecto ya trascri-
to en la sesi61 del di a 21.)
Sefor Presidente: Voy A bacer use de la pala-
bra para una cuesti6n que consider previa.
SR. PRESND'rEi: Tiene la palabra el senior la Torre.
SR. LA TORRE: Sefores Representantes: En esta mo-
ci6n se nos pide, sencillamente,que no se ponga en vi-
gor lo que se disponia en esa Orden nfimero ciento doce
del (Gobierno Militar, para que empezara a regir dentro
de la Republica, por los inconvenientes que trae, los
cnales indica tanto la Comisi6n especial nombrada al
efecto, como uno de los sefiores de la Comisi6n en su
voto particular 6 enmienda.










DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 355


Yo no apoyo en su totalidad lo que aqui se pide, ni
tampoco lo rechazo por complete; pero creo que para
derogar esa Orden, debe formularse un proyecto nue-
vo que sustituya esa Ley.
Come yo decia ayer, puesto que no rige afin el Re-
glamento que ha de servirnos para nuestros debates,
y puesto que el Reglamento de la Constituyente no
podia preveer estos casos, porque aquel Reglamento no
estaba hecho para discutir Proposiciones 6 Proyectos de
Ley, en realidad no sabemos a que atenernos sobre la
discussion de este punto; pero aqui nos encontramos
con un hecho positive, yes que tanto el voto de la co-
misi6n, como el voto particular, constituyen verdade-
ros Proyectos de Ley, que modifican, ca.da uno de
ellos, el uno, parcialmente, y el otro, en su totalidad,
la ley que debia regir segfn la Orden Militar.
Ese Proyecto de Ley debia pasar per todos los trh-
mites que establece el Reglamento, para que nosotros
conozeamos perfectamente los fundamentos que tiene
el senior Sobrado, y por eso con raz6n decia ayer, que
ese proyecto suyo, esa proposici6n 6 esa enmienda.,
debia pasar A la Comision de Asuntos Municipales y
Provinciales; pero come quiera que se habia. nomlbra-
do una Comisi6n especial, y esa no ha emitido aun su
informed, eso seria, en cierto modo, una censura -6 la
Oomisi6n que se habia nombrado desde el moment
en que se mandara & otra Comisi6n, que si no es la
misma, es analoga A la de Asuntos Municipales y Pro-
vinciales. El hecho real y cierto es que ni una Comi-
si6n, ni otra, se han ocupado de este asunto, ajustAn-
dose A los preceptos del Reglamento, que ha de regir
en la Camara, y nosotros nos encontramos hey ante
esta situation: tenemos que discutir una enmiienda
que no conocemos, que so le ha dado lecture, es ver-
dad, pero que es muy complicada, pues compronde
iim.lil. i i. .-i- a cada uno de los articulos de ]a ley.
Ademis, como no se han dado copias, no se ha podido
preparar su discusi6n. Es un voto particular que en-
mienda el nuevo proyecto, y yo creo que si fuera de
nuevo a la Comisi6n especial, seguramente 6sta lhabria
de aceptar algunas de las observaciones hechas per el
senior Sobrado, porque son muy atinadas.
Por otra part: la Camara va A hacer pronto una
nueva, Ley Municipal, c6mo va ahora i establecerse
ni esa Orden ciento doce, ni estas otras modificaciones
que present el senior Sobrado, que establecen procedi-
mientos distintos y dan una organizaci6n nueva A los
Municipios?
Asi es que yo creo, sefiores Representantes, que tan-
to el dictanmen de la Comision, come ese voteo particn-
lar, deben retirarse; y en vista de las grandes modifi-
caciones que se hacen tanto en el dictamen, come en
la enmienda que se present, nosotroe debemos no dis-
cutirlas ahora, y dejar que las cosas sign como hasta
aqui......
SR. NEYRA: (Interrumpiendo.) Eso es lo que discu-
timos.
SR. LA TORRE: Si seflor; pero esa enmienda excede
a lo que se ha indicado en la moci6n. Cuando aqui se
haga la Ley Municipal, se incluirAn en 11a, esos ca-
sos particulars; yo habia pedido la palabra, para una
cuesti6n de orden, porque 6sto no es una eimienda,
pues se entiende por enmienda, aquello que modifica
parcialmente la proposici6n principal; pero cuando
las enmiendas modifican totalmente la proposici6n,
tienen todos los caracteres de un nuevo Proyecto de
Ley. Por tanto, al pedir la palabra para una cuesti6n
prrvia, fue porque este asunto no lo hemos estudiado,
y no podemos discutirlo sin conocerlo.
Yo desde ayer me senti inclinado en contra de esa
enmienda, porque modifica completamente todos los


articulos de la Ley; pero come quiera que son muchos
los puntos que necesitan modificaci6n, si ha de hacer-
se un studio de una manera complete, no es possible
discutirlo ahora, porque no tenemos un conocimiento
perfect de 11a. Aqui no se le ha dado mas que una
segunda lecture rnpida, y yo pido, por lo tanto, a la
Camara, si se ha de discutir esta proposici6n, se sign
totlos los trAmites de una Proposici6n de Ley.
SR. PRESIDE)NTE: Habiendo resuelto la Cimara que
se discuta la enmienda del senior Sobrado, se pone a
discusi6n. \Alguno de los seilores Representantes quie-
re usar de ]a palabra?
SR. BLANCO: Pido la palabra.
SR. PRnSIDENTE: Tiene la palabra el senior Blanco.
Sn. BLANCO: Seflores Representantes: Yo no soy
orador, yo no tengo habito do hablar, y por lo tanto
no tengo facilidad de palabra; asi es que, los seilores
Representantes, me van a permitir que yo lea un tra-
bajo que tengo sobre este particular. (Lee.)
Sefiores Representantes: Tal vez no so haya Jevan-
tado ningIn compafiero en esta 'i i.,.i a hacker uso
de la palabra, en tan dificiles circunstancias, como en
la que yo me encuentro actualmente, en que por una
part he de hablar de un asunto complicado y tras-
cendental y para el que no estoy preparado convenien-
temente,teniendo, en cambio, en frente Representan-
tes dignisimos muy avezados A esos negocios, muy
practices on esas materials, como son los -I-.5,,.-. todos
que forman la Comisi6n que ha presentado el dictamen
a esta Camara y por otra, y 6sto es lo m6s grave, al
parecer, que various sefiores Alcaldes de Pinar del Rio
han telegrafiado 6 un compafiero de representacibn
para que haga que los demis Representantes de esa
Provincia se interesen por la derogaci6n de la Orden
niumero ciento doce.
De la primer dificultad, 6 sea de mi incompetencia
no s6 como habr6 de salir de 1lla; solamente confiado
en vuestra, notoria indulgencia podr6 salir del paso.
En cuanto A la segunda dilicultad same permitido
decir que mi cargo me manda, si de antemano no se
me ha trazado una line de conduct, que cumpla
honradamente con el dictado de mi conciencia y con
lo que me aconseja el studio de la material objeto del
debate dentro del criteria, pobre y deficiente, como
mio, pero desde luego, libre, que puedo sustentar y
sustento siempre cuando se pide mi opinion y he de
emitirla franca y ilanamente.
Aqui vienen los Representantes A defender los inte-
reses de sus representados y a 6sohe venido yo a esta
Camara; pero cuando no se le marca por el mandate
cuIl es el derrotero que debe seguir en todas y cada
una de esas funciones, y si acaso llegan las instruc-
ciones es despues que el mandatario ha sefialado un
criterio perfectamente tdfinido y ha establecido las
modificaciones que A su pobre entender merecia el
asunto sometido A su consideraci6n, entonces lo co-
rrecto, lo juicioso. lo honrado y lo propio es hacer lo
que yo hago: sostener mis puntos de vista errados 6
ciertos, y decir, como digo en estos instances y en este
respectable lugar, que mi conduct se ajusta en este
case i los dictados de mi conciencia, una diferencia
al parecer, de lo que estiman los muy dignos sefiores
que telegrafiaron en el dia de ayer A un estimado com-
pafiero mio de representaci6n provincial, porque 6llos
no supieron 6 no pudieron, A tiempo, instruir al que
hal)la del mode mas conform 6. sus aspiraciones.
Pero hay mas, sefiores Representantes: Con ser tan
respetables los nombres de los sefiores Alcaldes que
I,-lil.Ii.Ii.'ii al Sr. \..1I.,.-,: para que recomendase a
sus compaieros, en nombre de 611os, la derogaci6n de la
Orden ciento doce yo entiendo que,analizando friamente









356 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


ese despacho telegrAfieo, la opinion que alli se sustenta
es la exclusive de los Alcaldes dichos, 6 cuando mas de
sus empleados; pero nunca la opinion del vecindario
respective de su termino, ni afn siquiera la del ele-
mento contribuyente, porque para que osto fuera asi,
hubiera sido precise que a ese pueblo se le hubiera
congregado y dAdole a conocer la Orden de referencia,
y estudiada detenidamente viniese la condonaci6n de
sus preceptos por inaplicables, inoportunos 6 imprac-
ticables. Yo no s6 que 6so se haya hecho. Y como
en esta CAmara yo no figure por el voto de los Alcal-
des y de sus empleados sino por la expresi6n general
del Cuerpo electoral de Pinar del Rio, y 6ste nada me
ha dicho en contrario de lo que yo sostengo como in-
conveniente A sus interests, debo, sin temor a estar
en contradicci6n con mis electores, mantener mi acti-
tud en frente de la derogaci6n que se interest por algu-
nos dignos compafieros de representaci6n, por cuanto,
sencillamente, creo que 6so es lo mejor que debe ha-
cerse en bien de todos los intereses que con el Muni-
cipio se relacionan.
Dicho 6sto, que me era de todo punto indispensable
declarar para que se sepa c6mo y por qu6 asi pensaba
en este particular, debo entrar en el fondo del asunto
manifestando: cuan es singular que ni siendo los sefio-
res de la Comisi6n dictaminadora al comienzo de su
informe y Proyecto de Ley (que de ambas cosas tiene
A pesar de que no procedia que asi se hubiera produci-
do, sino limitAndose a las funciones que debe onmplir
A qui6n no se le pide mAs que un dictamen, si bien es
de aplaudir el exagerado celo de los sefiores dictami-
nantes en ir mas ali de lo que se le encargara,) ( A su juicio la Orden ciento doce no altera fundamental-
mente los procedimientos que se determinan en dispo-
siciones que venian rigiendo hasta la fecha de su pro-
mulgaci6n y que es una recopilaci6n de todo lo estatui
do en material de presupuesto y contabilidad munici-
pal con una In..,i!. !,'. que la prActica vino A demos-
trar que debia introducirse: concluyen, en resume,
y en el fltimo parrafo por decir 6 dejar en vigor la
Orden en lo que se refiere a contabilidad lo cual es
molesto y originaria gastos y quejas infitiles.
Si la Orden ciento doce es la recopilaci6n do todo lo
dispuesto en presupuesto y contabilidad municipal con
modificaciones que la practice aconsej6 necesarias in-
troducir y 611a no altera, fundamentalmente, los pro-
cedimientos que hasta ahora se siguieron para la for-
maci6n y ejecuci6n de los presupuestos, recaudaci6n y
4 inversion de fondos, etc., segfin dicen los sefiores
Neyra, Garcia Osuna y Mendoza Guerra, ,por qu6 se
pide su derogaci6n? Tal parece que sentada esa pre-
misa que todos los sefiores Representantes pueden ver
en el impreso que A cada uno se ha entregado, del dic-
tamen de referencia, la consecuencia no debia ser otra
que pedir, 6 mejor dicho, recomendar & esta Camara
la vigencia de la ya referida Orden ciento doce. Esos y
no otros fundamentos son los que aduzco para recomen-
dar a la consideraci6n de la ('',i ir;in. el que adopted el
criterio de que no se derogue la Orden ciento doce,
porque A11a represent el texto mas complete que so-
bre contabilidad municipal se ha hecho en el period
de la Intervenci6n. 4Qnikn no sabe las ventajas que
trae para los Ayuntamientos el que aparezcan en un
solo texto cuanto concierna a su vida econ6mica des-
pues de un period de reform, casi a diario, en que
hoy se desafia lo hecho ayer y en que mafiana se refor-
maba lo que hoy se creia sano y saludable? Pero si
entiendo que la Orden ciento doce encierra grades
y positivas ventajas para la buena march del r6gi-
men fiscal en los Ayuntamientos, tambi4n creo que
para su mejor funcionamiento y adopci6n t la vida


de los Municipios hay que hacer en 611a algunas mo-
dificaciones como son las que he tenido el honor de so-
meter, en uni6n del senior Sobrado, a la consideraci6n
de la Camara. Presentada asi hi Orden ciento doce,
con las alteraciones que se recomiendan, 611a ha de ser
fecunda en provechos para los contribnyentes, aunr
que la prActica de sus mandates en algunos casos ori
gina mis trabajo & los sefiores empleados y algunas
dificultades en la aplicaci6n inmediata.
En toda ley de contabilidad debe buscarse, siempre
que sea. possible, ]a mayor sencillez en la mayor garan-
tia de los interests que han de ser manejados y que la
]uz de la intervenci6n produzca siempre las mayores
claridades del fondo obscure de los nfimeros y de las
cuentas; negarle a la Orden ciento doce esas condicio-
nes es star altamente prevenido contra 11a 6 respon-
der, de antemano, A compromises politicos 6 de locali-
dad para no ver las indiscutibles ventajas que su sos-
tenimiento, como precepto sobre regimen fiscal, ha
de producer. Yo quisiera poseer erudici6n grande para
traera vuestra consideraci6n cuantos datos convinie-
ran a la mejor defense de la citada Orden ciento doce;
desgraciadamente carezco de ella; pero s6a.me permiti-
do decir, en abono de la bondad de la Orden ciento
doce, que lla ha torado de todo lo legislado cuanto
parecia mrs practicable y mejor para la buena mar-
cha de la contabilidad en los Ayuntamientos, que
sus grande fuentes de origen han sido el decreto so-
bre administraci6n econ6mica y contabilidad de Ultra-
mar, de Siptiembre de mil ochocientos setenta: la ins-
trucci6n para la administraci6n y contabilidad de los
Ayuntamientos, formaci6n de presupuestos y revision
de cuentas aprobadas y mandadas a observer por decre-
to del Gobierno General de la Isla de veinte y site de
Mayo de mil ochocientos ochenta y uno y la Ley Muni-
cipal promulgada en Cuba en Junio veinte y ocho
de mil ochocientos setenta, y ocho.
Me decia ayer an apreciable compafiero de esta CA-
mara, el Sr. Sobrado: copiar la Ley Municipal. ,Y qu6, pregunt6 yo, significa
si eso fuera cierto? Pues si ello fuera asi, querria decir,
simple y sencillamente, que en aquellas leyes que rigie-
ron por casi dos d6cadas habia y hay much bueno, que
no conviene olvidar y que hay que aplicar siempre que
de contabilidad por lo menos se trate; pero he de con-
fesar,sefiores Representantes,que yo no he visto la Ley
Municipal A que se contraia el senior Representante A
que alude. Para hacer con el Sr. Sobrado las modifica-
ciones que ya conoce la i'.Iinct i, tuvimos t la vista el
buen sentido, la razonada experiencia y el sano prop6-
sito; esos fueron los Anicos consejeros que nos ayuda-
ron en la empresa de modificar part del articulado de
la Orden ciento doce, para hacerla perfectamente adap-
table A las circunstancias del dia y A las necesidades
del moment.
Otro distinguido Representante de los que se sientan
en frente de mi y cuya competencia 6 ilustraci6n es no-
toria me decia en el Sal6n de conferencias que la Or-
den ciento docoadolecia de particulares tan absurdos
que ello solo bastaba para condenarla en su total inte-
gridad yrelegarla al olvido mas complete. Es cierto
que existen esos dos extremes que merecen ser modi-
ficados 6 alterados, totalmente, como decia el Sr. Cas-
tellanos, que es el Representante a quien yo aludia;
pero e11o no ha de caer y puede traer como conclusion
la que establecia de antemano dicho distinguido ami-
go y compafiero: la derogaci6n de la Orden ciento doce;
611o pudiera traer y trae la supresi6n de uno de esos
extremes y la modificaci6n del otro, que es la media
propia y no la radical que indicaba aquel respectable
Representante, medidas que yo me permit anunciar











DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


he apoyado, como enmiendas A las ya, presentadas en
el dia de ayer, para reasumir en defense de la totali-
dad de la vigencia de la Orden ciento doce, re-
servndome volver & hacer uso de la. palabra cuan-
do se discuta articulo por articulo de las propues-
tas y sean modificadas. Si otra cosa no dispone la CA-
mara, he de decir que lla represent para los Ayunta-
mientos el faro luminoso que ha de llevarlos a puerto
seguro por el mar tranquilo y sereno de una contabili-
dad minnciosa y clara, y para los contribuyentes sig-
nifica dicha Orden la prenda mis firme y eficaz de que
sus intereses han de estar bien garantizados siempre y
en toda ocasi6n. He dicho.
Si. NKYnAA : Fido la palabra en contra.
Sa. PRESIDENTE: Tiene la palabra en contra el senior
Neyra.
Sn. NEYKA: Sefiores Representantes: La discusi6n
del dictamen de la Comisi6n especial sobre la Orden
del Gobierno Militar nfimero ciento doce me parece que
abre la series de trabajos que el Congreso ('ubano ha de
llevar A cabo sobre asuntos municipals, y pienso en
estos mementos que esos trabajos van a ser largos,
penosos y productores de interesantes debates, porque
entiendo que much hay que hacer en material de
Ayuntamientos. La importancia trascendental del
asunto, pues nadie ignore que de la vida municipal
arranca la vida de la naci6n, y la carencia total de una
ley orgAnica que establezca el regimen municipal con
el espiritu liberal y democrAtico que inspire a todos
nuestros actos, son razones mas que suficientes, para
asegurar, desde ahora, que la ta.ra de hacer leyes sobre
municipios va a ser aqui delicada y sujeta h much
studio y 6 frecuentes discusiones en que vamos a ne-
cesitar del esfuerzo de todos los que se interesen por
esta vital cuesti6n. La Comisi6n especial, ya en dias
anteriores, pidi6 a la Camara autorizaci6n para que
pudieran informer ante la citada Comisi6n las perso-
nas que crey6ramos competentes. Esto noA parecia lo
mins democratic y esto hicimos despues de obtener la
autorizaci6n de la Camara. Ilicimos esfuerzos tam-
bi6n por llegar -, un dictamen unCnime y sin votos
particulars: pero no nos fu' possible evitar que el
Sr. Sobrado. en uso de su derecho 6 inspirado por res-
petables ideas que sobre la material tiene, formulara.
primero, aquel voto impreso que la Camara conoce, y
hoy esa enrienda que, en uni6n del Sr. Blanco, se ha
presentado a la Mesa. Contra esa enmienda voy A ar-
gumentar ahora y en la seguridad de que voy a dis-
traer la atenci6n de la Cimara por unos breves instan-
tes: pido por anticipado un poco de benevolencia, y
contando con 611a abordo la cuesti6n. Lo primero que
se me ocurre exponer es mi asombro al ver al Sr. Blan-
co partidario decidido de la Orden ciento doce, enamora-
do, casi pudiera decir de una Ley, que yo crei, en dias
anteriores, que no era de su devoci6n, y lo creia no
solo por algunos concepts emitidos por nuestro dis-
tinguido compailero, sino porque al hacer nosotros,
en el seno de la Comisi6n, la list de las personas cu-
yos informes queriamos oir, el Sr. Blanco nos di6 el
nombre de una persona a quien podiamos consultar y
con la cual le creiamos identificado; era un Contador
municipal de Pinar del Rio mny competent en asun-
tos munieipales y a qui6n oimos, con gusto y aten-
ci6n, porque a esa competencia unia muy buenas con-
diciones de correcci6n y cultural. Pues bien, ,sab6is
seiores Representantes, lo que result de aquella in-
teresante conferencia con el amigo y recomendado del
Sr. Blanco? Pues result que era un enemigo encarni-
zado de la Orden ciento doce, que la creia perjudicial y
altamente desorganizadora de los municipios; adujo
muchas razones y present muchas pruebas para asegu-


rarnos que esa Orden hoy era inoportuna y dispendiosa.
Esto fu6 lo que result. Ahi esti entire los papeles
de la Comisi6n el informed de esa persona. He a.qui
porque me estrafan las ideas vertidas por el Sr. Blanco.
El Sr. Sobrado no estaba enamorado de la Orden cien-
to doce, y si lo estaba, perdone el compafiero, su amor es
muy voluble; porque en su voto particular impreso que
forma cuerpo con el dictamen de la Comisi6n se declare
decididamente partidario de la Orden, exponiendo de
paso que nuestro informed es poco meditado, y hoy en
in enmienda que firm con el Sr. Blanco, impugna mu-
chos articulos que declare impracticables y perjudicia-
les, y pide que se deroguen unos y queden en vigor
otros. Algo ba meditado y estudiado el asunto el
Sr. Sobrado A partir de la epoca en que emiti6 aquel
voto particular que tanto queriamos nosotros evitar.
Nosotros, los de la Comisi6n, y especialmente yo, si
estabamos enamorados de la Orden ciento doce, por
su forma, su estructura, su espiritu y los grandes cono-
cimientos que revela nii contabilidad municipal; pero
nosotro, -..-!'i li'.';I I ..I el objeto denuestro amor ante
]a conveniencia de los Ayantamientos, y hemos hecho
* se sacrificio al informnar en favor de su derogaci6n
parcial; porque hoy hemos.llegado al convencimiento
de que es perjudicial 6 inol ortuna.
Esto es lo que yo voy A demostrar ahora ante la
CAmara, y feliz si llego A convencer mis compafieros
y sobre todo a los sefiores firmantes de la enmienda que
discutimos. Voy A toinar la Orden ciento doce desde
la cuna, y no serAn est6riles esos datos, no; porque esa
ligera historic que voy a hacer de Alla, va a demos-
trarnos la peregrinacibn tan larga que el document
ha heclo, per entire oficinas y departamentos, desde
que naci6 hasta que ut6 promulgada.
La Orden ciento doce, sefiores, no fu6 obra del sable
americano, fu6 obra de cnbanos meritisimos que enten-
dian much de Ayuntamientos y que conocian los vicios
y defects de que adolecian nuestras municipalidades.
Nosotros nos hemo- quejado muchas veces de las 6rde-
nes del Gobierno Interventor, y yo mismo he dicho aqui
que las leyes extranjeras suelen ser perjudiciales y
perturbadoras; pero sefiores, no hay que echar toda la
culpa sobre las anchas espaldas de los americanos, hay
que recorder que el General Wood tenia a su lade cu-
banos eminentes que le asesoraban; algunan veces el
General levantaba el sable y to tenia suspendido un
memento, miraba A derecha 6 izquierda y preguntaba:
((qDescargo el golpe?) y descargaba si sus ..'-ij. r.-. le
decian: )(Descargad scriorn y el golpe se daba, es decir,
la Orden military se ponia en vigor y la perturbaci6n
y el tra.storno se producian. Pero 6sto no ha pasado
con la Orden ciento doce, 611a es una excepci6n, porque
fue concebida y preparada per cubanos que entendian
hacer un beneficio al pais: era una Orden muy buena.
Pero no basta que las cosas sean buenas, es necesario
que sean oportunas para que den resultados positives.
La inoportunidad ha llevado al fracaso a muchas leyes
magistralmente hechas y honradamente discutidas.
La Orden ciento doce, oportuna cuando se hizo en la
epoca interventora, hoy es altamente inoportuna. Para
probar esto es para lo que yo queria hacer una ligeri-
sima historic. Voy a hacerla. Despu6s que el sefor
Cancio, dignisimo Secretario de Hacienda del General
Wood, trabaj6 algfin tiempo para dar form y vida a
esta Ley, product de su studio y de su gran pericia,
la present al Gobernador Militar, y 6ste recibi6 el
manuscrito con agrado, y lo coloc6 en un caj6n de su
mesa de despacho. Seis meses durmi6 alli el docu-
mento, seis meses de repose absolute, durante los cua-
les el General hizo uno 6 dos viajes A Washington, y
despues de ese medio afio de inercia, cuando se fue a










358 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CA\MARA


buscar la Ley, no estaba en el caj6n del bufete, habia
emigrado, se habia traspapelado, como se dice en las
oficinas, y fut necesario rehacerla, por lo- borradores
y antecedentes que existian, poniendo de nuevo ;i con-
tribuci6n la laboriosidad del Sr. Cancio. Al fin rena-
ci6 la Ordeu y fun Ilevada al Consejo de Secretarios; en
esta segunda 6poca de su vida, el General modifico algfin
articulo, y si el dato que yo tengo es fidedigno, el Ge-
neral ailadi6 tambien nn importantisimo articulo, que
luego voy 6 comentar, el articulo ciento ocho, que trata
de empr6stitos municipals. Aprobada por el Consejo
hubo que hacer las correcciones surgidas de la discu-
si6n, y despu6s las de estilo necesarias a todo escrito
que va 5 publicarse; despues Ilevada la a(Gaceta)) y
alli las demoras puramente necesarias, y por illtimo
sali6 A la luz del dia. Resultado de today esta series de
tribulaciones y demoras: que la Orden ciento doce tuvo
muy cerca de un alio de gestaci6n y que cuando se publi-
c6 en la <(Gacetan sorprendi6 a los Ayuntamientos con
sus presupuestos ya casi tramitados, y inuchos de 61los
tuvieron que deshacer todo lo hecho para cumplir los re-
quisitos que esa Ley exige en sus doce primeros articu-
los que son los que se ocupan de los trAmites que han de
seguir los presupuestos municipals. No habia necesi-
dad imperiosa de preocuparse por los demas articulos
hasta el ciento ooho, porque osos casi todos estattian la
contabilidad y condiciones de recaudaci6n y pago, todo
lo cual no habia de ponerse en vigor hasta primero de
Julio que es cuando comienza el nuevo presupuesto con
el nuevo ailo fiscal. En todo ese tiempo que la Orden
estuvo luchando para salir perdi6 su oportunidad; por-
que enseguida los acontecimientos se precipitaron, vino
el veinte de Mayo y los americanos se marcharon y nues-
tra Constituci6n fu6 promulgada y comenzaron los tra-
bajos legislativos; y en esta situaci6n hoy veinte y sie-
te de Junio, nos enontramos con que el primero del
mes que viene va A empezar a regir esa Orden con boda
su fuerza. Ahora bien, esa Orden exige a los Ayunta-
mientos nueva contabilidad, lo cual quiere decir nuevos
gastos y mis empleados. Esa Orden tiene ademus un
articulo, el ciento ocho quo es inconstitucional; luego
esa Orden es hoy petturbadora; porque introduce mo-
dificaciones profundas en la vida municipal muy prbxi-
ma a modilicarse de una manora radical por la Ley
Municipal que nosotrosvamos S hacer; y esa (rden
es inoportuna porque en la perspective de una nueva
Ley Municipal no se deben originari molestias y gastos
infructuosos A los Ayuntamientos, y por fltimo esa
Orden no debe regir en absolute y en todos sus articu-
los, porque algunos de l6los son impracticables y otros
se oponen a nuestro C'6dig,, fundamental, lo que no debe
llenarnos de extrafleza, porque hay que recorder. que
la Constitnci6n no se conocia cuando la Orden se hizo.
Yo quisiera, seilores Representantes, poseer alhora,
aunque no fuera mAs que por un moment, un gran
talent de exposici6n, quisiera powder exponer con gran
m6todo y claridad, y de una manera muy concisa, todo
el cimulo de razones que hermos tenido los miembros de
esta Comisi6n especial para emitir ese dictanmen que estt;
sobre la mesa, y las que tenemnos para no aceptar la
enmienda de nuestros inteligentes compaileros, y no s6
si lograre hacer esa exposici6n; pero voy a afrontarla,
porque siento en mi la voz del deber que me lo pide.
Hace un memento decia, mi ilustrado y buen amigo
el Sr. la Torre, que no entendia bien ni el dictamen ni las
enmiendas de los seiiores Sobrado y Blanco, y yo s6
porque no las entendia el compafiero, como no las en-
tenderan otros -.-i-,.-' Representantes, y no es por fal-
ta de inteligencia, ni de buen juicio, ni de ilustraci6n;
es porque hay que conocer bien la Orden ciento doeeque
el Sr. la Torre, como todos los demin compaferos tiene


hace muchos dias en su pupitre, puesto que se ha re-
partido. No conociendo bien esa Orden no es possible
empaparse en el dictamen y en las enmiendas. La
Orden ciento doce constitute casi una Ley Municipal;
611a legisla sobre presupuestos, sobre contabilidad, so-
bro recaudaci6n, sobre amillaramientos, sobre empr6s-
titos y sobre casi todo lo que constitute la vida muni-
cipal. Pues bien, para tratar con metodo la cuesti6n
y ver si logro hacerme entender de todos, y repito que
oste temor lo tengo no por defects que dependan de
vosotros, sino porque .I.--....iii. de mis facultades, voy
a dividir la Orden ciento doce en tres grupos que exa-
minaremos separadamente. En el primer grupo voy a
colocar los doce primeros articulos.
En el segundo grapo voy A colocar los articulos des-
de el trece hasta el ciento siete, y en este grupo voy i.
englobar las disposiciones adicionales que la Orden
tiene. Y en el tercer grupo voy a poner solo al ar-
ticulo ciento ocho. A 6ste le concede los honors do
former un solo grupo no solo por los muchos incisos que
tiene, sino tambien por la importancia transcendental
que ene erra. Este es el articulo que trata de los em-
pr4stitos municipales.
Examinemos el primer grupo: aqui esta la Orden
ciento doce. Tenemos delante doce articulos que no
tratan mas que de los requisites que hay que lenar en
los presupuestos municipales. C6mo se tramitan esos
presupuestos y qu6 condiciones legales ticnen que cum-
plir. La Comisi6n hizoestas I. 1!Il. i..- Estamos ya
en el mes de Junio. Los presupuestos municipales en
su mayoria estan ya muy adelantados y casi todos se
han sometido A estas condiciones. Nuestro dictamen
trae un cuadro demostrativo de la altura A que estin
esos presupuestos. Diez y ocho ayuntamientos tienen
ya sus presupuestos aprobados, muchos los tienen en
el iltimo tramite y muy pocos que han comenzado los
trabajos de formarlos, (creo que son cinco) en el mes
pasa.do, hoy ya deben tenerlos tambien por lo menos
en las Juntas Municipales.) Esto decia la Comisi6n
cuando iba a redactar su dictamen y tenia la vista
los telegramas 6 informes de muchos ayuntamnientos
que habian contestado A sus peticiones. Fijemos, se-
fiores, la atenci6 n n que han trascurrido muchos
dias desde que el dictamen se hizo, y que hoy ya son
veinte y dos los presupuestos aprobados, y que todos
los demas han avanzado. Cada dia que pasa es un pre-
supuesto que se aprueba, un plazo que se cumple, un
tramite que se llena. 1'ues bien, decia la Comisi6n: ((Si
se derogan los doce primeros articulos, los ayuntamien-
tos tendrain que empezar casi todos de nuevo esta labo-
riosa area; tendlrn los tesoreros que former el ante-
proyecto, los sindicos dar nuevo informed tomandose
los dias que la ley les concede, habra que exponerlos
de nuevo al pLiblico diez dias, habri de convocar do
nuevo las Juntas de asociados (y los que entienden de
achaques municipals saben lo que cuesta reunir esas
Juntas) habri que esperaxr a que esas Juntas emitan
informed, luego que el Consistorio nombre la Comi-
si6n y por fltimo la discusi6n en sesi6n extraordina-
ria del informed de esa Comisi6n y la aprobaci6n defi-
nitiva. Y no para, ahi la area, hay que imprimirlos
v enviarlos A la Secretaria de Hacienda.
Todo 6sto necesitara dos 6 tres mess y ya tendremos
que los ayuntamientos habrSbn perdido el primer tri-
mestre del nuevo ejercicio, y por la ley no podrAn co-
brar los impuestos voluntarios. Figfirense los seflo-
res Representantes si 6sto les vendri bien & las ya va-
cias cajas municipales. La Comisi6n baci6ndose esas
iil.--i;..1.-' no vacil6 y dijo: ((De ningfln modo, no po-
demos recomendar A la Camara que derogue esos doce
articulos; eso seria el mayor perjuicio que podia ha-










DIARIO 1)E SESION ES DEL CON(; IIK.'FI -CA MTARA 359


corse a los ayuntamientos. I'or estas razones se di6
ese dictamen con respect l, los doce articulos prime-
ros y por esas razones no podemos aceptar la enmien-
da del senior Sobrado; y vamos ya A examiner el se-
gundo grupo.
Aqui tenemos desde el articulo trece hasta el ciento
site. Casi todos tratan de contabilidad municipal. Se
establece esa contabilidad por partida doble, de una
manera que,indudablemente, deja adivinar la mano del
maestro, del perito en contabilidad y del hombre ha-
bituado a examiner cuentas y documents de caja; pe-
ro por lo misino que esa contabilidad es delicada y lie-
na de requisitos, exige mas empleados y maus gastos en
todos los municipios. Solamente en planillas, impre-
sos, reeibos, talonarios y libros, hlabria que gastar to-
do el capitulo de gastos de oficinas. Aqui tengo una
not% official sumiuistrada por el Ayuntamiento de la
lHabana. Esta municipalidad tendria que tirar todos
los impress que tiene y hacerlo todo nuevo. Con on-
ce mil pesos no se hace todo el nuevo gasto. Tengo
datos del Ayuntamiento de Matanzas, y 6stos debe co-
nocerlos el senor Sobrado, que en su calidad de ex-go.
bernador interino debi6 conocer a fondo aquel Ayun-
tamiento. Tengo notas de otros muchos ayuntamnien-
tos. Aqui estdin A disposici6n de la Ciamara. Todos
los ayuntamientos se quejan de que sus presupuestos
no les permitiria entrar en esas erogaciones. Todos
esos gastos no deben hacerse cuando tan pr6xima es-
ta 4 disCutirse la nueva Ley Municipal. ,No parece
mas 16gico que los ayuntamientos continifen con sui
contabilidad hasta que nueva Ley les establezca A todos
una contabilidad sencilla, clara, y con algunas diferen-
cias en la Ley cuando se trata de municipios pequeflos?
Yo creo que si. ,( '.'.111 equiparar el ayuntamiento de
dos millones de presupuestos al que no tiene mas que
ocho mil pesos? 4Como exigir la misma contabilidad
a la Ilabana que a Marianao?
El dilemma es forzoso. O la Ley Municipal que va a
venir estatuye una contabilidad igual a esa, lo cual
sera bien dificil,porque hay nuchas classes de contabi-
lidad, por partida double y las hay nmas ficiles de cum-
plir que esa, 6 1a ley estatuye otra contabilidad muy
diferente. Si la ley .-i ...i' esa contabilidad, lo que es
muy dudoso, nada habremos perdido con esperar A
que ya los ayuntamientos esten coimpletamente orga-
nizados y adaptados A la Constituci6n. Y si la ley es-
tatuve otra contabilidad i[al! entonces si que les he-
nmos lhcho 4 los ayuntamientos dos perjuicios, dos
gastos, uno: que les obligamos 4 hacer ahora al poner
en vigor la Orden ciento doce, y otro que indudable-
mente tenldran que hacer cuando se promulgne ]a Ley
Municipal. Evitemos una de esas molestias. Evitemos
las que produce la Orden; porque de la Ley Municipal
y del cumplimiento de la Constituci6n no podremos
prescindir.
He consignado que estos articulos referentes a con-
tabilidad son buenos y revelan pericia; pero no puedo
pasar por alto lunares muy marcados que en ese arti-
culado se observan. Me refiero a algunos articulos
que si se pusieran en practice resultarian imposibles y
no es 6sta mi opinion solamente, que soy de la Comi-
si6n el menos versa.do en estas cuestiones, es tambi6n
opinion del senior Garcia Osuna cuya competencia to-
dos reconocemos, del senior Mendoza Guerra. antiguo
Alcalde de Puerto Principe,que dej6 su reputaci6n muy
bien sentada, y del mismo senior Sobrado, puesto que
en su muy meditada enmienda se declara enemigo de
esos articulos a que me refiero. Venamos,si no,el articu-
lo veintinueve que el sefior Sobrado quiere derogar.
Estamos conformes y consignado esta en el dictamen.
Es impracticable. Ese articulo exige que el Alcalde fir-


me todos los recibos de contribuci6n y 6sto podr4 ser
tar6 ri acil para el Alcalde de M[arianao, pero imposi-
ble para ol de la Habana, sobre todo si le sorprenden
los filtimos dias del trimestre. En la Habana se ex-
piden mas de veinte y seis mil recibos de contribuci6n,
calculando a tres recibos por minute de promedio; si-
el Alcalde firm corto y sin calm; un pequenio cAlculo
que he heclo con lUpiz, sobre esta mesa, me arroja lo
siguiente: El Alcalde de la IHabana estaria firmando
recibos seis dias sin comer ni beber, ni fumar ni dor-
mir. Esto seria un suplicio tremendo.
El articulo cuarenta y dos y los sigiiientes que exi-
gen requisitos t los libramientos tambidn es imprac-
ticable, porque ese orden correlation es materialmen-
te impossible. Con forne tambi6n, con el senior Sobrado
en suprimir los articulos comprendidos entire el cin-
cuenta y ocho y elsesenta y siete. Nosotros hemos he-
eho un studio detallado de cada articulo y a cada
uno le tenemos asignado sus notas con las pruebas 6
informes de los peritos consultados y los informes re-
cibidos; pero no voy A leer nada de eso, seriainter-
miniable la empresa y so agotaria la condescondencia
de la Cgmara. Yo estoy Ileno de temores y quiero
abreviar, porque me figure que esta Arida cuesti6n
esta ya cansando. ( Varias voces, No, no, continue.)
Mil gracias, seiiores Representantes, continuar6 tra-
tando de ser breve. No quiero condenar al olvido
A mi tereer grupo, a aqu6l que comprende el articulo
ciento ocho con todos sus incises. Este articulo cien-
to ocho de la Orden ciento doce, no s6 por qu6 me figu
ro que se desprende de los demiAs como si fuera obra
de otra pluma y otra inteligencia, parece que se lee
entire lines que ha sido hecho y afiadido para favo-
recer al empr6stito municipal de la Habana, y si (sto
es exact y fu6 afiadido por el General Wood, en-
tonces podriamos decir que 6sta es la fnica inter-
venci6n que el sable tuvo en la confecci6n de la Or-
den ciento doce. Este articulo somnete los emprestitos
municipals A una Real Orden del afio de mil ocho-
cientos ohlenta v tres, y exije requisitos imposibles de
cumplir A muehncs ayuntaimientos. Todo lo exige, me-
nos lo que mnis debe exigirse en una Rcpublica, come
I nuestra, en que ya no se respiran n:as que aires de
democracia cult y seria, y digo 6sto porque para nada
se consult la voluntad do los interesados, de los que
pagan.
Felizmente la ('.,1-1 I .. ri'.i esta ali y la Constitu-
ci6n pide que se consulte la voluntad de los electores
del t6rmino;y si las dos terceras parties no dan su asen
tiniento, el emprestito no puede electarse. Este es el
rfretcrndn financier, una de las formas mas hermosas
y mas liberals de ejercita.r un derecho, y ese referen-
dumn lo consagra nuestra Constituci6n. Aquellos me-
ritisimos patriots que hicieron la Constituci6n sabian
muy bien que 6se era un precioso recurso para evitar
que las Corporaciones arriinen ai sus t6rminos con em-
pr6stitos descabellados.
Ese requisite falta al articulo ciento ocho y por esa
falta debemos condenarlo y pedimos que ta.mbien sea
derogado. No creo que merezca mas discusi6n el ar-
ticulo ciento ocho. Puedo asegurar sinceramente la
CAnmara que la Comisi6n especial encargada de emitir
informed sobre la derogaci6n de la Orden ciento doce
es partidaria decidida de la mayor descentralizaci6n
municipal y tiene un alto concept de lo que significa
y debe significar, para todos nosotros, el reconoci-
miento de la personalidad de los municipios sin una
tutela impropia de esta 6poca y de las ideas democrA-
ticas de que nos envanecemos.
Cuando llegue la discusi6n de la Ley Municipal ocu
paremos nuestros puestos, y de mi, puedo aseguraros,









360 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CAMAItA


que, desde mi pequefiez, trabajar6 y aprontar4 todas
mis d6biles fuerzas para conseguir que esa personali-
dad sea reconocida sin distingos. Permitidme antes
de sentarme que suplique a la CAmara fije la atenci6n
en la importancia que envuelve la cuesti6n de la Orden
ciento doce, porque el primero de Julio se aproxima, y
es grande la impaciencia de los ayuntamientos. He
dicho. (Aplausos.)
SR. BLANCO: Pido la palabra para rectificar.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Blanco.
SR. BLANCO: Dice el Sr. Neyra, seflores Represen-
tantes, que yo traje un empleado del Gobierno Civil,
para que informara ante la Comisi6n dictaminadora;
pero el Sr. Neyra no le ha dicho A la CAmara que yo
no traje A ese empleado para que pensara como yo
pensaba, el Sr. Neyra no conoce al Representante que
habla, y no podia saber cuAl era el prop6sito que me
animaba al traerlo para que informara ante ]a Comi-
si6n dictaminadora. A mi me importaba poco el crite-
rio que pudiera 41 sustentar, sobre la Orden ciento doce,
A mi lo que me importaba era traer aqui datos que
interesaran a esa Comisi6n para el studio de dicha
Orden. Y debe reconocer el Sr. Neyra mis honrados
prop6sitos, cuando el empleado senior Pelaez no pensa-
ba como yo. Es el primer extreme que debo reetificar
es decir, que yo no traje A uno para que informara en
sentido favorable A mi criterio, sino que informara
en cualquier sentido.
Nos decla el Sr. Neyra, tambi4n, que la Orden cien-
to doce se habia extraviado en las oficinas del Gober-
nador General.
Sn. NEYRA: (Interrumnpiendo.) Ese es un dato official
fi oficioso, pero respond de 61.
SR. BLANCO: Eso significa por lo menos, que en la
Secretaria so confess, que hacia un afio que habia
necesidad de legislar, de reformer todo lo que se habia
legislado con anterioridad.
Dice tambien, el referido Sr. Neyra, que se habia
llevado asimismo a la consideraci6n del General
Wood. EstAbamos en una 6poca, en que todo depen-
dia de las 6rdenes del Gobierno Militar en forma de
leyes, 6 eran 6stas dictadas por la sola voluntad del
Secretario de Hacienda; yo, como el Sr. Neyra, tengo
que lamentar que el General Wood no tuviera a bien
dar por perdida 6 extraviada la Orden military nfmero
ciento doce. Pero 611o significa que habia necesidad
de reforms en la contabilidad municipal. Decia. el
Sr. Neyra, con respect A la propia Orden, que 11la
exije gastos, y yo le digo al Sr. Neyra que los gastos
que original son finicos y definitivos.
Yo me permit asegurar que la Orden ciento doce
exije tanta responsabilidad. en lo que respect 6 la or-
denaci6n de las contabilidades de los .,\ Ntii.,,;,! -,1
que casi puede decirse que esta Camara aceptara en
su totalidad, 6 en su mayor part, los preceptos de
esa Orden ciento doce y que esta CAmara los tendrit
muy en cuenta cuando tenga que hacer la Ley Muni-
cipal.
Decia el Sr. Neyra, que proponia quedasen en vigor
los doce articulos primeros que tratan exclusivamente
de la formaci6n de los presupuestos. Y yo le pregun-
to ,si ya estAn formados todos los presupuestos, para
qu6 deja en vigor solamente los doce articulos prime-
ros? JY pide la derogaci6n de todos los demas, inclu-
so el ciento ocho?
SR. NEYRA: (Interrumpiendo.) Ya lo dice el preAm-
bulo del dictAmen. Para no empezar de nuevo la
tar6a.
Sn. BLANCO: Es todo lo que tenia que rectificar al
Sr. Neyra, porque supongo que el Sr. Sobrado hablara
despu6s.


Si. PRESIDENTE: La Presidencia entiende que es
interesante el debate que se ha promovido sobre esa
enmienda, y propone A la CAmara, que ample el deba-
te, concediendo dos turnos, porque siendo una en-
mienda, solo autoriza el Reglamento, un turno en pr6
y otro en contra. Los que est6n de acuerdo se pon-
drAn de pi6. (Es aprobado.) Se amplia el debate y
tiene la palabra para consumer un turno, en pr6 de
la enmienda, el Sr. Sobrado.
SR. NEYRA: DOS palabras para rectificar, Sr. Presi-
dente.
Sn. PRESIDENTE: Puede hacer la rectificaci6n.
SR. NErYRA: Quiero empezar por decir al Sr. Blanco
que me parece haber notado en sus palabras algo que
parece un resentimiento, por lo que express acerca de
la persona que habia traido A la Comisi6n para emitir
informed. Si alguna palabra lastim6 al Sr. Blanco, la
recojo, y tenga la seguridad de que mi Animo fu6 s61o
el expresar que el perito que el Sr. Blanco trajo resul-
t6 contrario A sus ideas.
Ha expresado el Sr. Blanco un concept que, A mi
juicio, es err6neo. Decia el compafiero: no debemos
lij. iri... en los gastos que ocasione la Orden ciento doce
porque tambien la Ley Municipal los va A ocasionar.
Pues precisamente en ese hecho estriba mi argumen-
taci6n, en que son dos gastos y dos molestias y tene-
mos el deber de evitar uno de ellos, y el finico que
podemos evitar es el de la Orden. AdemAs, nosotros
estamos animados de un vivo deseo de no perturbar
en nada la march de los ayuntamientos, ni de oca-
sionar trastornos, que muy bien pudieran llevar los
a.yuntamientos A clamores de protest, A renuncias
repetidas de Alcaldes y Concejales, cuando no estAn
los t4rminos muy abundantes de personal apto para
esos cargos. Quiere el Sr. Blanco que se ponga en
vigor la Orden y que luego la Ley Municipal, por el
hecho de aparecer la derogara, y ese v4itigo de
disposiciones encontradas fu6 lo que, A mi juicio, no
hizo prosperar A los municipios en las 6pocas de inter-
venci6n. Hay un principio de economic political que
todos conocemos, y es que todo presupuesto debe ser
claro, sencillo y sincere. Yo creo que con la Orden cien-
to doce los presupuestos podrAn ser sinceros, pero nun-
ca claros y sencillos. De los presupuestos actuales me
parece que much podria decirse; porque efectivamen-
te es muy desconsolador ver esas enormes cifras que
so dedican A personal, y &so viene A apoyar una de las
razones que yo daba. Si es verdad que llega al noven-
ta por ciento en algunos ayuntamientos la cantidad
que se dedica A personal y el promedio general de
todos los presupuestos municipales arroja un cincuen-
ta y siete por ciento de los ingresos; parece 16gico de-
ducir que la Orden ciento doce va A extremar esa nota
desagradable porque exije mAs empleados de los que
on la actualidad hay.
Su. BI.ANCO: Pero eso no lo trae la Orden ciento doce.
Sn. NEYRA: Si lo trae, Sr. Blanco, porque es muy
claro y evidence que si esa contabilidad exije mas tra-
bajo y mAs ininucioso es el trabajo, mis empleados
tendrA que haber en cada municipio, por lo menos
hay que pensar 6sto, para aquellos ayuntamientos
que tienen el personal puramente necesario.
Fijese el Sr. Blanco en que los ayuntamientos pe-
quefios no tienen Contador y que el Secretario desem-
pefia esas funciones. No lo dude el Sr. Blanco, au-
mentarian los empleados.
Sn. SOBRADO: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: La tiene su sefioria.
Sn. SOBRADO: Comienzo dando las gracias al sefior
Neyra por la brillante defense que ha hecho de ]a
enmienda, pues si bien el pidi6 la palabra para consu-










DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.--CAMARA 361


mir un turn en contra, los arguments que ha em-
pleado son de tal naturaleza y se adaptan por su
elasticidad a tan opuestas interpretaciones, que tanto
pueden estimarse en el sentido adverse en que 61 los
ha empleado, como en el sentido favorable en que yo
quiero interpretarlos.
El Sr Neyra se sorprende del empeflo por mi demos-
trado en pr6 del mantenimiento dela Orden ciento doce
y achaca ese enipeilo al efecto sugestivo que en mi ani-
mo haya podido producer aquella ley. Y en verdad
que, respect a esto filtimo, no le falta raz6n & mi
buen amigo el Sr. Neyra. pues aunque es cierto que
yo no conocia la citada Orden antes de que se trajera
a la Cimara el propbsito de derogarla, asi que la he
examifado con detenimiento me he prendado de 611a,
porque he visto destacarse de su articulado una enali-
dad exceptional que la hace de todo punto recomen-
dable, y es esta cualidad la efectiva garantia que ofre-
ce A los contribuyentes que, a su vez, report como
consecuencia, muy positives ventajas A la mejor admi-
nistraci6n economic de los municipios.
Para el Sr. Neyra la Orden ciento doce es mala, por-
que ha estado cerca de un afio durmiendo el suelio del
olvido en una de las gavetas del bufete del Gobernador
Military, habi6ndose efectuado su promulgacion de una
manera sospechosa, festinada, casi en los moments
mismos de verificarse el cambio de gobierno.
En 6sto esta equivocado el juicio de mi distinguido
compailero. La demora en la publicaci6n de la Orden
ciento doce, asi como la de otras resoluciones del Go-
bernador Militar, ha consistido, lisa y llanamente, en
un hecho de carncter circunstancial. Esta ley fu6 some-
tida por el Secretario de Hacienda a la consideraci6n
lel General Wood, unos dias antes de haber sufrido la
primer autoridad aq(uella grave dolencia que le obl g6
a ausentarse de la Isla apenas restablecido, quedando
por esta causa aplazados todos los asuntos del gobierno
interior del pais, que fueron despu6s resueltos por el
Gobernador Militar 4 su regreso, conforme la inm-
portancia y urgencia que entrafiaban.
Dice la Comisi6n en su dictamen, que resultaria
,--ii..-.. y perjudicial para los ayuntamnientos la dero-
gaci6n de la Orden que nos ocupa en la parte que se
refiere a los presupuestos; y que dejarla vigente, en lo
que ataiie 4 contabilidad, es molesto y originaria gas-
tos, quizis inftiles, por la proximidad de la nueva
Ley Municipal.
Y yo digo que 6sto no es exacto, y no lo es, sefiores
Representantes, porque la Orden de referencia no
establece contabilidad nueva para los municipios; no
hace mIs que recopilar, coodificar, por decirlo asi,
depurandolas, las iumerosas y diversas disposiciones
que existen promulgadas sobre esta material. tanto
durante el regimen colonial, como durante el corto,
pero desastroso period de la ocupaci6n americana.
Existen en vigor, ademias de las veinte y tres 6rdenes
del Gobierno Militar de Cuba, que cita la Comisi6n en
su dictamen, las disposiciones siguientes del Gobierno
Espailol, todas relacionada.s con el regimen econ6mico
del Estado, la Provincia y el Municipio: Instrucci6n
de veinte de Noviembre de mil ochocientos cuarenta
y cinco; Ley de veinte y tres de Febrero de mil oclo-
cientos setenta, y su Reglamento de veinte de Abril
del inismo afio; Reales 6rdenes de treinta de Junio de
inil ochocientos cincuenta y nueve y quince de Enero
de mil ochocientos setenta y nueve; Circulares de la
Direcci6n General de Administraci6n del Ministerio
de Gobernaci6n de siete y doce de Marzo de mil ocho-
cientos sesent y treinta. y uno de Abril de mil ocho-
cientos sesenta y dos; y en cuanto a Cuba especialmen-
te, el Decreto de la Administraci6n Econ6mica y Con-


tabilidad de Ultramar de doce de Septiembre de mil
ochocientos setenta, Instrucci6n para llevarlo 4 efecto
de cuatro de Octubre del mismo aflo, 6 Instruccion pa-
ra la Administraci6n y Contabilidad de los Ayunta-
mientos, formaci6n de Presupuestos y Rendici6n de
Cuentas de veinte y siete de Julio de mil ochocientos
ochenta y uno.
Como se v6, la multiplicidad de disposiciones vigen-
tes es abrumadora y constituyen un verdadero farra-
go. Las consecuencias de 6sto no han podido ser otras
que el desconcierto sistemitico la inseguridad y el
caos en la prActica de la, contabilidad, y a evitarlo es
4 lo que tienden la Orden ciento doce, que garantiza A
los contribuyentes el perfect manejo de los fondos mu-
nicipales, utilizando, en el procedimiento, los m6todos
cientificos modernos que tan excelentes resultados
produce en naciones adelantadas y bien regidas como
Inglaterra.
Citaba el senior Neyra ciertos datos y se apoyaba en
determinadas opinions, con el prop6sito de poner de
manifesto la inutilidad de hacer alhora reforms en la
practice del procedimiento econ6mico de los Ayunta-
mientos, porque, segfin 61, la que actualmente se si-
gue, responded adecuadamente a las necesidades de la
administraci6n local.
Pues bien: yo tambi6n tengo aqui, sefiores tRepre-
sentantes, datos que me atrevo a e. .!i. ir de mejores
y mis 1.li ... .i -i- que los citados por el senior Neo.ra,
porque 6stos que yo pos6o, son de character official y
pueden ser facil y rapidamente comprobados.
Vea la Camara que garantias ofrece el procedimien-
to de contabilidad que actualmente esta en vigor en
los iM'ii.-l.i..-, enando da lugar a hechos como los
que se relatan en la nota siguiente, ocurridos en una
poblaci6n important, cuyo nombre reserve por razo-
nes de prudencia: (Lee.)
aEs tal la confusi6n que aparece en las operaciones
))de contabilidad en la 6poca de 1899 1 1900 y tantas
,las irregularidades cometidas, que no es possible enu-
)merarlas. Acordada por el Ayuntamiento, en sesi6n
,de 10 de Febrero de 19000, la cobranza del Fielato de
nPcsas y Medidas y nombrado fiel almotacGn, uno de
))los selores concejales, se puso en ejercicio dicho
,)acuerdo, arrojando los cobros realizados un importe
)ique se supone excedi6 de 600 pesos y no figure ingre-
,so alguno en caja por ese concept. Y lo propio 6 al-
))go muy parecido ocurri6 con el arbitrio denominado
(Consumo de licores,, pues las cantidades que liguran
ningresadas por este concept, no convienen ni con
,rnmcho, con las que debieran producer los licores in-
)troducidos en esta plaza, segfin los sobordos de los
nvapores. )
Este hecho de por si, recomienda suficientemente la
eficacia del sistema que tanto se preconiza y defiende.
Por otra parte: si nos fijamos, sefiores Representan-
tes, en la facilidad con que & cubierto de ciertas prac-
ticas viciosas del vigente regimen de contabilidad pue-
den realizarse despilfarros en los municipios, ya por
el concept de gastos de Personal, ya por Imprevistos,
por Resultas, por cobros, fallidos 6 por otro concept
analogo, veremos en cada caso una raz6n mas para de-
sear que la Orden ciento doce quede vigente en todo
aqu6llo que no est6 en pugna con lo que determine
nuestro CGdigo fundamental.
Que se gasta much y sin provecho en nuestros mu-
nicipios, es cosa que todos nosotros sabemos con pena;
pero hasta qu6 limited se emplea el dinero en gastos
improductivos, es cosa que no saben todos los sefiores
de la Camara y yo me voy a permitir poner de mani-
fiesto esos datos.
Por el s61o concept de Personal, con relaci6n al total










362 DIARIO DE -. I. IONES DEL CONGRESO.-CAMARA


de gastos presupuestos, consume muchos municipios
un tanto por ciento fabuloso, segfin lo comprueban las
siguientes cilras,que escojo al azar entire las que tengo
anotadas en estos apuntes: (Lee.)


Artemisa...........................
Guana.jay ..... ...... ...... .....
Palacios....... ................ .....
Alquizar...........................
Giiines ..............................
Santa Maria del Rosario........
.Bainoa ................. .... ..... .
C ol6n .......................... ......
Esperanza ............ ... ..... ..
San Diego del Valle..............
Nuevitas .. ......................
Mor6n ...... ........ .. ....
Jiguani ..............................
Caney...... ............ .. .......


72,14
71,82
78,49
72,95
78,65
75,24
92,52
71,72
70,86
75,13
78,13
71'. :
79,30
82,72


Ante la elocuencia aterradora de estas cifras, estin
de mrs los comentarios. Solo me limit A recorder a
la Camara, que en las disposiciones vigentes sobre con-
tabilidad,se ordena terminantemente que los gastos por
Personal y -i:11 11., I no deben de exceder del cincuenta
por ciento del presupuesto total, mandato que como
se ve queda incumplido por la poca 6 ninguna electi-
vidad de esas mismas disposiciones,lo cual no resultaria
si se dejara en vigor la. Orden que se trata de deroga.r.
Asegura la Comisi6n, que la subsistencia de la, re-
petida Orden ciento doce ocasionaria A los ayuntamion-
tos gastos exhorbitantes que podrian resultar inftiles A
la postre, si la Ley orgAnica i\ Iw, 1 i i i que habrA de vo-
tar el Congreso modifica el procedimiento de conta-
bilidad.
No me parece que esta, raz6n sea susceptible de to-
marse en cuenta, porque esos gastos ni son exhorbi-
tantes, ni resultarian jamais inftiles. Esos gastos no
puedcn ser otros que los que origin la impresi6n de
recibos talonarios, models en blanco y libros de con-
tabilidad, etc., cuyo costo es relative; pero ai n en l
supuesto de que la erogaci6n fuera de importancia
,acaso no estaria suficientemente justificada ante las
efectivas bondades del sistema que las exije? Pucs
qu6 ,no han de ser nums atendibles los interests pfibii-
cos que esos escrfpulos sugeridos por una mal enten-
dida economic del moment?
Ademis, y afn en la hip6tesis de que la ('.I'1,1 .
votara en un period pr6ximo la Ley 'I ,iii ii, iba-
mos a modificar de una manera tan radical los proce-
dimientos de contabilidad que habria de quedar dese-
chado ipso fact lo que esa Orden encierra de bueno y
utilizable? Yo abrigo la duda, mejor dicho, tengo la
seguridad de que por unanime que fuera nuestro pro-
p6sito en este sentido, no lograriamos inventor un
procedimiento nuevo mejor, porque sobre esta material
no hay nada que inventar, estai todo conocido; y harto
hariamos con escoger y aplicar.
Dificilmente podra convencerseme de que los mol-
des actuales que aplican los Ayuntamicntos para cons
feccionar y liquidar sus presupuestos y efectuar su-
operaciones de cobros y pagos scan tan perfectos que
no requieran alteraci6n alguna. Yo puedo as gurarle
al sefior Neyra que A pesar de todas esas 6rdenes que
nos ha citado y que estan en vigor, existen defects
muy graves en este punto,defectos que la Orden cien-
to doce viene a subsanar. Si yo le pidiera por ejemplo,
en este instant al Ayuntamiento de la Ilabana-y ci-
to este Ayuntamiento, por ser el mas important y
porque atendidas sus condic:ones debemos supooer en
buena 16gica, que cumple con mayor facilidad en toda
su plenitud los preceptos de las disposiciones vigentes,


si yo le pidiera, repito, cuentas detalladas de algunos
Capitulos de su Presnpuesto, no le seria possible ........
Sa. GaRciA OSUNA: (Ilterrumipiendo.) Al moment
las puede dar.
SR. SonnADo: Perd6neme el Sr. Garcia Osuna que
lo dude A pesar (elc respeto que me merece sn afirma-
ci6n. Pronto le probard6 su sefioria lo contrario. Y
an n e el caso de que pudiera presenter esas cuentas,
no podria hacerlo con today exactitud, porque no es
possible en caso perentorio ni en plazo alguno dar ra-
zon de gastos que tienen su origen en un presupuesto
defectuoso. Si 6sto ocurre con el primer Ayuntamien-
to de la Isla, ya podrA la Camara suponer lo que su-
cedera en todos 6 casi tod,,s los demc s municipios.
I'recisamente, 6 este rcspecto tengo aqui al alcance
de Ia mano unas notas on que se condensan los juicios
(ue ha merecido al senior Secretario de Hacienda del
regimen anterior, las gestiones econ6micas de estas
corporaciones en los afios fiscales de mil ochocientos
noventa y nueve y mil novecientos.
En la Estadistica General que acaba de publicar aquel
centro relative 6 los Presupuestos liln p i, i.- y sus
liquidaciones correspondientes A esos afios, dice, entire
otras cosas, lo siguiente: (Lee.)
((LOs nflneros que esos cuadros contienen no pueden
(ser mas -i,,. i i....- para qui6n los estudie sin pre-
((venciones. El afo fiscal de 1899 a 1900 ha sido el
primeroro del nuevo regimen; en 61 han disfrutado de
echoco los 0Municipios de una amplia discreci6n para
iforimular sus presupuestos, pues suprimidas las D)ipu-
((taciones Provinciales desde Febrero de 1899, s61o han
(estado sujetos A la fiscalizaci6n de los Gobernadores
(Civiles, que ha sido mais nominal que efectiva, en
(cuanto s61o ha cuidado de que los presupuestos se
((ajusta.ran las exigencias de la contabilidad y laI
(legalidad de los inpuestos, sin coartarles la iniciati-
a(a y resoluci6n en cuanto al c6mputo de sus ingresos
y A' la cuantia y distribuci6n de sus gastos.)
Y A pesar de esa libertad de acci6n, seflores Repre-
sentantes, advi6rtese un desequilibrio de mas de un
treinta Dor ciento entre los ingresos calculados y los
gastos presupuestos, existiendo deficit considerable
en algunos Ayuntamientos, no obstante haberlos li-
berado el Estado de las obligaciones concernientes a
Instrucci6n Pfiblica, Policia, Circeles y 1:E.-'. !, ... ;.
Yerdad que estas anomalias tenial lugar A raiz de
terminada la guerra, en circunstancias poco propicias
para obtener una normalizaci6n satisfactoria en la vi-
da econo6mica de los ayuntamientos; pero el mal no
ha desaparecido con el trascurso del tiempo, antes
bien. si no se ha agravado parece haberse hecho cr6-
nico, A juzgar por las manifestaciones del propio Se-
cretario de Hacienda, qui6n al referirse 6 los presu-
puestos del afio filtimo y del corriente se express en
estos t6rminos: (Lee.)

(Por regla general, se nota una acentuada tendencia
((en los 1I' 1, ipi.-; prescindir de los presupuestos;
((suelen formarlos tarde y mal; los presentan de mane-
(ra inaceptable, que requieren reforms y alteraciones.
(Apenas censurado un presupuesto empieza. otra area
(no menos enojosa para esta Secretaria, la de defen-
aderlo contra el mismo Municipio que lo acord6, pues
(tan luego como se pone en ejecuci6n comienzan las
(peticiones de cr6ditos con cargos a imprevistos para
(atenciones y obligaciones conocidas 6 que se crean
((voluntariamente 6 para transferencias de cr6ditos.
(Todos aparecen perfectamnente equilibradas y con to-
A(dos 6 casi todos los servicios previstos y bien dotados,
))pero en la ejecuci6n result que se habian consignado
(ingresos irrealizables y que en las cajas del Munici-










DIARIO DE SESSION ES DEL CONGRESO.-CAMARA


apio no entra sino Jo necesario para los gastos de Per-
(s0na1l, enUtie los10 ales Slle ocupar un lugar despro-
(porcionado los de las oficinas del Ayuntamiiento y su
((material. En no pocos terminos presuponen, por
((ejemplo, ingresos liasta de doce A catorce mil pesos,
((se recaudan efecetivamente seis 6 site mil y de 61los
((cnsumen el Alcalde, el Secretario, el Tesorero y los
,oliciales ml.s de cuatrlo mnil. El equilibrio se obtiene
(anulando los creditos de verdladeros servicios de c-
(nmodidad 6 higiene del vecindario, coino alumbrado,
diinpieza de la via pfblica, composici6n de caminos y
((y otros d( la miisma indole.,,

Estos t astornos de la Hacienda Municipal no ocu-
rren inicamente en corporaciones de escasa importan-
cia. que radican en puntos apartados de los centros
gubernamentales, sino que tamnbi6n se. 11il en el
Ayuntamiento de la capital, del que (lice el mismo Se-
eretari i : ( Lee. )

((Es digno de especial menci6n (iqe el iMunici-
pio de la .llabana, la ciudad mias culta. y populosa de
la Isla, sea uno de los que remiitan sus datos con mas
confusi6n. Puede decirse que no coneuerdau nuncea
dos cuadros suyos references al mismo period y sobre
la misma material y paa llegar a los resultados que
se publican en este cuaderno ha sido necesario que la
Secci6n de Estadistica de esta Secretaria formulas ]a
liquidacion correspondiente, que debi6 remitir el Ayun-
tamiento on cumiiplimiento de la Ley, con vista del
balance publicado en Junio de 1900.)

En efeeto:(y ahora voy (i tener el gusto de contestar
la interrupci6n que tuvo la bond1id de hacerme el se-
iior Giarci; Osuna, ) al formula el Ayunitamiento de la.
llabana 1a liquidation de ingresos y gastos del ejerci-
cio anterior, anota por el concept de Resultas del
aio de 19000 A 1901 en lacolumna de ingresos por cre-
ditos pendientes de cobros, la sunma de sctecientos
treint y o il, uaenta y o il, Iarta seispesos veinte
cell avos, y al dar cuenta dletallada de gastos 6 ingre-
sos de ese mismo period, lija, como Resultas por cr6-
ditos pendientes de cobros, solamente la cantidad de
doscientos mil pesos sin explicar en qu6 consist la
enorme diJ'erencia entire ambos asientos referentes
a un imisnmo artliculo.
Oreo, sefiores Representantes, que los datos y las
razones expuestas scan bastantes para impedir que li
Camara adopted la resoluci6n de anular una Ley que
cuai ]a Orden ciento doce no s6lo impedira ia repetici6n
de tantos errors y de tanltas infracciones, sino que
normalizari el dcsarrollo de la. Hacienda Municipal,
simplificando la prictica. de la contabilidad y haciin-
dola do todo punt ventajosa por el mc6todo, la clauri-
dad y cl nombre ai que somete las operaciones econ6-
micas de aquellos organisms.
No es possible, como pi etende la Comisi6n, que este
asunto so relegue para cuando se haga la nuiva Ley
Municipal. Esto setia un contrasentido, porque la
Ley \l .... q.l, at lendido su ca.iCter sustantivo, no
puede ui debe referirse al necanismo de la contabili-
(lad en todos sus aspcctos y detalles. Esta es material
que debe ser tratada. eu ley y reglamentos especiales.
Yo deploro haber disentido del criteria de mis com-
pafleros de Comisi6n en este asunto; pero 6 ello me
obligan la 16gica de los lhehos y los dictados de ni
conciencia. No lie tenido la fortuna de oir a niinguna
de lns personas partidarias de la derogaci6n que han
venido A inforniarnos, arguments sl6idos que logra-
ran convencermne incliinar mi Animo a proceder en el
sentido que demandaban; todas esas personas se han


concretado a declarar, con mils 6 menos calor, que
aquella ley debia suprimirse total mente porque oca-
sionalba muclio trabajo i 1, s enipleados tde las tesore-
rias municipals. Complacer ese deseo por tan nimio
motivo, hubiera sido, por mi part, aceptar incons-
cientemente graves responsabilidades, y (sto no n'e lo
permit'- hlacer nunca la independencia de mi caricter.
Coincluyo, pues, rogando a la Camara que medite la
resoluci6n j(ue vaya a adoptar sobre la cuesti6n objeto
de este debate. Eso de derogar una ley simplemente
porque no le guste al Alcalde de tal pueblo 6 al Teso-
rero 6 ;il Recaudador do tal otro, apart los perjuicios
derivados de su anulaci6n, podria ocasionar tambien
crit cas muy acerbas y muy justificadas de la opinion
pfublica.
Sn. NEYiA: Pido la palabra para rectificar.
S. PRESIDEINTE: Tiene Ia palabra el senior Neyra
para rectificar.
Si. NIyRA: Poco tengo que exponer; porque la lar-
ga y meditada lecture y rectilicaci6n del senior Sobra-
(do no ha destruido las razones que yo expuse.
la expresado el distinguido compafiero un concept
con el cual no estoy conforme. Decia que si la Orden
ciento doce habia tenido una gestaci6n de un afio, me-
jor para l61a, porqu6 asi habbr i nacido mnis robusta la
criatura.
No siempre las gestaciones prolongadas dan rias
vida; pero doe lo que se trata es de leyes y lo (que yo
decia, es que una incubaci6n de un aido hizo perder 6
la Orden ciento doce, today su oportunidad. Las leaves
mejores del mundo pueden scrperjudiciales si se guar-
dan en la carpeta, porque los tiempos varian y el
progress no se detiene.
En cuanto a los gastos de personal de los Ayunta-
iiientos, ya los conocia, y tuve cl honor de exponer
algo sobre 61los al senior Blanco. Lo que ,i,.i es que
la Orden ciento doce ponga coto a esos abusos, al con-
tlrario, cro' que los acent(ia. Para terminal, voy ai
decir al se~or Sobrado solo dos palabras.
Tengo la segurida d de que si en estos moments se
traje.a aquii A a crespetable persona del senor C'aneio,
Secretario de dHacienda que lirmn6 la Orden ciento doce,
y se e dijeraa "Ahora que estan hechos los presupuestos
municipals y que nosotros vamos ti: acer una Ley
orgalnica Municipal sostiene used la Orden ciento
doce?" Creo firmemente quie habria de contestar-
nos: "Esperen ustedes la Ley Municipal". lto di-
cho.
SR. PnRSIDENTE: Pendiente de consumer el segundo
turn en contra, se suspended por un tiempo reglamen-
tario la sesi6o, para descansar. (S eqfectoia el receso.
Trascurrido el iweceso se reanud La l sesi6. )

Su. IPli.SIDENi':: Sc reanuda la sesi6n. Tiene la
palabra el senor Maza 3y Artola.
Sn. M \ZA Y A lt'OLA: Sefiorcs Representantes: Yo he
pedido la palabra, no solaimente para oponerme a la
enmienda que se discute, sino al dictamen, aunque
sobre 6ste todavia no se ha abierto debate; pero yo no
podia dojar pasar la oportunidad de consumer ahora
un turn en contra, por que si la enmienda se adop-
tara, entonces mi oposiei6n al discutirse el dictamen
resultaria est6ril.
Y yo ime opongo asi A la enmienda comno al dicta-
men por estimar.que los proyectos de leyes que se re-
comiendan por una y otlro son inconstitucionales. Los
ilustrados sefiot es que component la Comisi6n especial
redaclora del diclamen, y los no monos ilustrados se-
iores autores de la enmienda, ha; perdido de vista
que nosotros hemos venido aqui t legislar al amparo
de una legislaei6n fundamental, y que no podemos










364 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


ponernos en contradicci6n, en ningfn tiempo y de
ningin modo, con los preceptos de esa legislaci6n.
Yo no voy A hacer gala de la erudici6n tan admira-
blemente demostrada por los sefiores que me han pre-
cedido en el uso de la palabra.
Me voy A limitar sencillamente A comparar algunos
preceptos contentivos de ese Proyecto de Ley y su en-
mienda con otros preceptos constitucionales. Pero
antes de entrar en tal exAmen, que no serA muy prolijo
por cierto, yo fijar4 en p i;i i!.i.. porqu6 esos precep-
tos recomendados por dichos proyectos de leyes tienen
quo contradecir los preceptos constitucionales.
Los preceptos de los proyectos estan dictados para
regir los ayuntamientos A la antigua manera, A esa
nanera con que todavia estan organizados. Y colmo
las funciones han de adaptarse a los 6rganos, y noso-
tros tenemos en nuestra ConstituciOn determinada una
organizaci6n de ayuntamientos distinta A la antigua,
las funciones (que se quiere hacer realizar A 6stos, pug-
nan con la organizaci6n constitutional.
Pero Asto podra aparecer caprichoso dicho asi de
este modo sin mns explicaciones. No hace un mo-
mento que hablaba, del asunto con mi ilustrado com-
pafiero el seflor '1. i, i.... Guerra, y 61 me preguntaba,
con inter6s, cuales eran los puntos en que esos proyee-
tos de ley s diferian de la Constituci6n; yo le contest
que en breve lo sabria, y 61 me replica que cualesquie-
ra que fueran tenia la seguridad de que serian muy
f6tiles.
Yo voy A demostrar al seflor Mendoza Guerra que
no son fftiles, sino que antes al contrario, revisten
un character muy esencial.
El Proyecto de Ley recomendado por la Comisi6n
especial, contiene tres articulos; por el primero so
dejan en vigor los articulos del uno al doce, de la Or-
den ciento doce; por el segundo, se derogan los demnss
y por el tercero se ajustan los empr6stitos municipals Ai
la Constituci6n. Sobre los articulos que no so derogan
es que Ilamo la atenci6n (de la Camara. Yo no me
voy A fijar en todos, sino Guicamente en tries de ellos:
el ocho, el nueve y el diez. Dice el nueve: Inmedia-
temente se remitirA una copia certificada del presu-
puesto A ]a Secretaria de Hacienda, la cual en el t6r-
mino de un mes contadosdesde la fecha en que lo
reciba, podra suspender la ejecuci6n de aqu6lla parte
del mismo que contenga, infracci6n de la Orden y de-
mis disposiciones vigentes y acordar las modificacio-
nes necesarias para que se observe los preceptos
legales. Comparemos ahora ese text con el articulo
105 de la Constituci6n A virtud del cual correspond A
los ayuntamientos... 2) Formar sus presupnestos es-
tableciendo los ingresos necesarios para cubrirlos sin
otra limitaci6n que la de lhacerlos compatibles con el
sistema tributario del Estado. No puede ser mas fla-
grante la contradicci6n porque con arreglo a la Ley
fundamental en ninghn tiempo, ni por manera alguna,
pueden hacerse ni modificarse los presupuestos nuni-
cipales, por el Secretario de Hacienda.
Si se autoriza, pues, el articulo nueve, si se sanciona,
estableci6ndose 6 declarAndose que estin vigentes del
primero al doce, los de la Orden ciento doce, se dicta
una regla que pugna abiertamente con un principio de
la Constituci6n.
Veamos ahora el articulo diez.
SR. NEYRA: (Interrunmpiendo.) No es el diez.
SR. MAZA Y ARTOLA: Perd6neme el senior Neyra:
estoy en el uso de la palabra.
El texto del articulo diez, dice: "Revisado el presu-
puesto por la Secretaria de Hacienda, se procederA A
su impresibn en forma de libro, con todos los informed
de los funcionarios, de la Junta Municipal y el acuer-


do del Ayuntamiento con la votaci6n nominal, distri-
buy6ndose cuando menos mil ejemplares en la Habana,
quinientos en la localidad, etc.'
Por consiguiente, una vez revisados los presupues-
tos por la Secretaria de Hacienda, I. I-.in A ponerse en
vigor.
Sn. N IYRA: Pero la Orden veinte y ocho establece la
tributaci6n.
SR. MAZA Y AITOLA: Y corno el articulo octavo-
perd6neme el Sr. Neyra-el articulo octavo de la Orden
ciento doce que es el precedent al que establece el tra-
mite del pase A la Secretaria de Hacienda, habla de dis-
crepancias ante las Juntas '1I n.. ip il -*, los ayunta-
mientos y el Tesorero; pero para nada de los Alcaldes,
se deduce que (stos no intervienen en los presiipuestos
despuAs de acordados p-r los ayuntamientos. He aqui
una nueva infracci6n de la Constituci6n. Pues en su
articulo ciento siete dice que los acuerdos de los ayun-
tamientos seran presentados A los Alcaldes; si 6ste los
aprobare, los autorizara con su firma, y en otro case los
devolverA con sus objeciones al Ayuntamiento el cual
discutira de nuevo el asunto.
En verdad que este tiempo que nosotros hemos
perdido sobre si procedia 6 no la derogaci6n de ]a Or-
den ciento doco, debimos haberlo empleado en la re-
dacci6n y discusi6n de la Ley orgmnica 'i,.;. i. i.
Yo recuerdo o ]a (' ii, ,'a, que este asunto se pre-
sent6 acqui, precisamente, porque pugnaba la legisla-
ci6n de la Orden ciento doce con los preceptos constitu-
cionales, y con ese pretext se ha abierto esta discu-
si6n. De modo, que si ese f'nt el pretext, el movil que
nos concit6 para entrar en este asunto, porqii ahora
vamos A recomendar precisamente, que se adopted una
legislaci6n por esta CAnmara, en contra de los pre-
ceptos constitucionales? Yo encoentro, entonces me-
jor, dejar lo que rige hoy, que siquiera es una situa-
ci6n de derecho, antes que tocar la series de leyes y
6rdenes imilitaires municipals, que estaban rigiendo
cuando vino la Constituci6n, pues 6sta en su filtimo
articulo establece que quedan en vigor todas las eyes,
decretos, 6rdenes y demas disposiciones que lo estu-
vieren al promulgarse la misma siempre que no se le
opongan.
De manera, que si de hecho no es possible determi-
Yiar cuAles son los puntos concretos en que esa legis-
laci6n antigua, esta en pugna con la hnuev; de derecho
estA perfectamente resuelto el problema, porqnc la an-
tigua legislaci6n que estA en pugna con la Ley consti-
tucional, ya se sabe que no estA en vigor. iY qu( es
lo que pretendemos hacer ahora por virtud de la en-
mienda de los sefiores Sobrado y Blanco, por virtud
del Proyecto de Ley de los seilores de la Comisi6n
especial? Pues trastoriar esa situaci6n de derecho
mas 6 menos d. i;,ii. i. Porque mientras nosotros
no llevemos A una ley orgAnica, todos los preceptos
necesariom palra desarrollar una'constituci6n municipal,
cualquiera resoluci6n parcial deja trastornada la actual
situaci6n de dereclo, y Ileva A los ayuntamientos una
legislaci6n mas incoherente todavia que la existence.
Por todo eso, yo creo, -.; -.... de la CAmara, que
nosotros debemos de meditar much lo que vamos A
hacer, porque infringir la Constituci6n no es noa falta
insignificant.
Nosotros Ilevamos al Presidente de la Repfiblica, y
a los Secretarios de Despacho al banquillo de los acu-
sados, cuando 61los infringen los preceptos constitu-
cionales. 4QiQu dir: de nosotros nuestro pueblo cuando
con alguna raz6n queramos acusar A algfn Secretario
de Despacho 6 al Presidente, si hemos sido los prime-
ros en infrinjir los preceptos constitucionales? iQu6
autoridad podemos tener para llevarlos al Ilin.juill..









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 365


de los acusados? Se nos dirA: "ustedes dieron el mal
ejemplo. ,Y c6mo es que ahora sois tan severos 6 im-
placables con el Poder Ejecutivo?"
Por consiguiente, sefiores de la Camara, yo pido,
que para conservar no solo la pureza de nuestras con-
ciencias sino today la majestad de nuestra. antoridad,
no tomemos en consideracion, ni el dictamen de la
Comisi6n, ni tampoco la. enmienda de los seilores So-
brado y Blanco.
Sn. SOBRADO: Pido la palabra para rectificar.
Si. PIlESIDENTwE: Tiene la palabra el seflor Sobrado.
SR. SolRADO: Los sefiores de la Comisi6n no hemos
perdido de vista la. Constituci6n de la Repfiblica, co-
mo alirnma el selor Maza y Artola. Precisamente quien
parece haberla perdido de vista, es mi distinguido
compailero el Sr. Maza y Artola, desde el moment que
olvida la existencia de la Orden de veinte y cinco
de Marzo de mil ochocientos noventa. y nueve, en
virtue de la cual el Estado cede a los municipios, con
caracter transitorio, las contribuciones por fines ur-
banas, rfisticas y por patentes de alcoholes, sin cuyos
ingresos yo no s6 como podrian subsistir hoy aquellas
(II. *i.'.. n -
Por consiguiente, esas son rentas del Estado, y mien-
tras otra cosa no se disponga, quedan A favor de los
ayuntamientos.
SR. DUQUE ESTRADA: (Interrumpiendo.) Esas rentas
eran antes del Ayuntamiento y el Estado se las inca ut6.
Su. SOBeADo: Pudo hacerlo en virtud de las faculta-
des que le otoigaba la constituci6n political de aquella
6poca; en este concept tenia el Estado mAs derecho
que el Municipio para disponer de ellas.
SR. )UQUgE I'- ii i i ..: ( (tcrrumpiendo. ) Nunca..
SR. SOBRADO: Iues confieso que desconozco la nueva
organizaci6n political y administrative en que se apo-
ya esa negaci6n.
Eso por una parte, que por otra, Jo que nos propone
el scilor Maza y Artola es una complete desorganiza-
ci6n de los ayuntamientos, porque si derogamos la
Orden ciento doce y derogamos todas las demis A que
alnde, entonces, como no se podrian cobrar las contri-
buciones, para nada necesitariamos la contabilidad.
Era todo lo que tenia que rectificar.
Sn. MENDOZA GUERRA: Pido la palabra para una
alusi6n personal.
Sit. PRESTDENTE: No he oido la alusi6n, senior Men-
doza Guerra..
Si. MENDOZA GUERRA: lie sido aludido varias ve-
ces como miembro de la Comisi6n.
SR. PRESIDnNTEri,: Yo pedir6 & l.a C(.i, i., que acuerde
able el sefor Mendoza Guerra.
S. MENDOZA GUERRA: Para una alusi6n personal.
Aludido directamiente por mi distinguido amigo el se-
flor TMaza y Artola, me veo en la preccisi6n de rectifi-
car algo que 61 ha expresado, y con cuyo criterio no
estoy completamiente de acuerdo.
La finalidad que se propone.........
SR. PRESIDENITE: (Agitando la campanilla.) Sefnor
Mendoza Guerra, 6sa no es la alusi6n personal. Yo
pedir6 t la ('.'ii,.ii i, que le concede hacer uso de la
palabra. 4La (C 11.u.i., acuerda que haga uso de la pa-
lablra el senior Mendoza (Guerra? (Es aprobado.) Tiene
Ja palabra el seilor \1.- i.i ,i Guerra.
SR. M.NDOZA G1UERRA : Vario, pues, sefiores, el or-
den de mi peroraci6n. Yo he oido con verdadero pla-
cer los discursos que aqui se han pronunciado esta
tarde, en debate tan important comeo ste que afectae
6 la manera de former los ayuntamientos sus presu-
puestos y al modo de llevar despu6s su contabilidad.
4,Y c6mo no habia de oir con intima satisfacci6n esos
discursos, cuando 6llos han sido pronunciados por Re-


presentantes que no solamente son oradores elocuen-
tisimos, sino personalidades de gran competencia en
a.suntos administrativos, lo cual es firme garantia,-y
6ste es un dato consolador para el pais-de que Cuba
se ha de redimir, ciertamente, de la situaci6n econ6-
mica por que hoy a.tra.viesa, today vez que en los Cuerpos
Colegisladores de Ia. Naci6n, hay hombres que con co-
nocimientos bastantes para 611o, tienen patriotism y
asiduidad suficientes para consa.grarse a la resoluci6n
de ese problema, que, al present, va pareciendo has-
ta ai los mrnos pesimistas, que no tiene soluci6n po-
sible.
El seflor Neyra, apoyando el dictamen de la Comi-
si6n, ha hecho una critical several de la Orden nfmero
ciento doce; una critical meditada, verdaderamente ana-
litica, casi de articulo por articulo, de concept por
concept. El ha estado hablando much tiempo de di-
cha Orden, para darnos A conocer el espiritu de cada
articulo que estudiaba; el senior Blanco nos ley6 un
concienzudo il ..1i.: el senior Sobrado ley6 tambi6n
otro document del Secretario de Hacienda, Sr. Can-
cio; todo esto, para venir A demostrar que el estado
anterior al present de los Ayunta.mientos cubanos,
era un estado ca6tico, segfn lo calificaba el selnor So-
brado, debido en primer t6rmino, como decia 61, A las
malas leyes que entonces teniamos. Y yo debo arguir
al Sr. Sobrado lo siguiente: no era solamente la ley lo
malo que entonces existia, sino la manera de inter-
pretar la legislaci6n algunos de los sefiores Secretaries
del Gabinete del General Wood; porque, por ejemplo:
i,Qu6 A yuntamiento puede hacer una liquidaci6n com-
pleta de sus presupuestos, sin reparo de ninguna es-
pecie, si cuAindo ya se han aprobado esos presupues-
tos, se les alteran sus partidas, por disposiciones ul-
teriores de la Secretaria de Hacienda, caso que ocu-
rria con pertinaz frecuencia durante el regimen de go-
bierno y administraci6n referidos por el Sr. Sobrado?
Y ahora si respond, seniores Representantes, A una
alusi6n de mi queridisimo amigo y compafiero el se-
fior Sobrado. Decia 61, que i los Ayuntamientos se ha-
bian hecho visits de inspecci6n, consecuencia natu-
ral de las relaciones entire el Estado y las municipali-
dades, que demostraron los errors de procedimientos,
las deficiencies en el orden de sus labores de las men-
cionadas instituciones municipals.
Yo, por lhaber sido victim de llos, puedo asegurar
que los informs que so presentaban despues de reali-
zadas aquellas visits de inspecci6n, carecian casi
siempre de fundamentos legales en que apoyarse; qune
eran todo, menos informed t6cnico-legales. El hecho
este es innegable, evidence, y os lo voy A demostrar
con un dato: A uno de e os ayuntamientos se le hicie-
ron varias reconvenciones, por tener en la cuenta de
Dep6sitos anotada una partida, provinente de deter-
minado nimero de ganado caballar rematado, despn6s
de haber cnmplido el Alcalde con cuantos requisites
se determinan en la ley. Entendia la Secretaiia de
Hacienda, que ese dinero debi6 ponerse A disposici6n
del Estado, considerAndolo como product de bienes
mostrencos, cuando se sabe que mostrenco es un adje-
tivo que se aplica a los bienes que no tieno dnefio co-
nocido, y que por 6sto pasan a ser propiedad del Es-
tado 6 se destinan a] aprovechamiento comunal; y el
ganado que se remat6, tenia los hierros que acredita-
ban que era, de alguien que podia despu6s, dentro del
plazo legal reclamar al ayuntamiento el imported de
las reses rematadas. Pues bien, asi eran casi todos los
cargos formulados contra los Ayuntamientos: efecto
de interpretaci6n de leyes 6 de lo que parecia una
cruzada contra los municipios cubanos. Esto demues-
tra, de una manera clara y terminante, la situaci6n









366 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


an6mala en que se coloc6 & los ayuntamientos, al mis-
mo tiempo que confirm el desor6dito 6 ineficacia de
los proceedimientos que en las inspecciones se emplea-
ron, pues lejos de dar los resultados favorable que
con ellas se persegunan, fueron de efectos cont aprod(u-
centes. Otro tanto sucede, sefiores Representantes,con
la, Ley de Contabilidad y con la Orden nfimero ciento
doce.
Si nos ponemos a examiner detenidamente la Orden
tantas veces nombrada, saltan ,: nuestra vista. yA ,a
del menos inexperto en asuntos administrativos, las
innumetables deficiencies que contiene.
Uno de los articulos de la Orden nfumero ciento doce,
introduce una :n...1!I. ;I. en el capitula.do del presu-
puesto, sunmamente original. E1 antiguo Capitulo do
Tmprevistos, se denomina ahora Capitulo de Gastos
Varios. Cuando so hace un ingreso en caja, indebida-
mente efectuado, al hacerse el reintegro, en lugar de
cargarse esa. partida al capitulo que debe tener todo
presupuesto, llamado de Devoluci6n, si la contabilidad
ha de ser exacta, se anota, segin la innovaci6n intro-
ducida por la Orden nimero ciento doce, en el Capitulo
de Gastos Varios, que es abora tambi6n Capitulo de
Imprevistos.
El Capitulo de Tnprevistos no puede ascender A
mas del diez por ciento de la totalidad del presupues-
to. De manera que cuando A un Ayuntaiiento no le
alcance un capitulo del presupuesto, como el de Im-
previsto, por ejemplo, para tender A una calamidad
public. no tione mas que hacer !i;.ii.1.1 en el de Gas-
tos various dondo pueden cargarse, junto con los reinte-
gros, las atenciones imprevistas.
Yo siento que no me haya dejado el Sr. Neyra mAs
que el argument que acabo de exponer; pero es sufi-
ciente para que se vea lo mal dictada que esta la Orden
sometida actualmente A la deliberaci6n de esta CAmara.
Todos vosotros sab6is que yo era, como otros muchos,
sefiores Representantes, partidario de la derogaci6n
de la Orden ciento doce; y 4 pesar de eso, hemos acep-
ta,do como una transacci6n, su reform, pues nos vemos
en la necesidad de afirmar que peeor seria pretender que
los ayuntamientos siguieran, come queria el Sr. Maza y
Artola, rigi6ndose por las anteriores disposiciones en
material de presupuestos, cuando ya muchos han co-
menzado los trimites para formula los corrientes,
adaptAndolos a la Orden ciento doce. Esta consideraci6n
nos ha decidido a transigir con la no derogaci6n total
de la Orden i que me refiero.
IHablaba, el Sr. Maza y Artola de la incompatibili-
dad quo existed entire la Orden y la Constituci6n. En
punto A incompatibilidades 6 inconstitucionalidades,
yo puedo decir que nosotros estamos cobrando los suel-
dos inconstitucionalmento tambi6n porque no ha sido
possible aprobar todavia los presupuestos de que nos
habla la Constituci6n, 6sta es una verdad. Pero hay
mas, Sr. Maza y Artola; mientras no haya, una Ley
que venga a derogar la existent, que nosotros deja-
mos en vigor, segfin lo hemos expresado en nuestro
informed; mientras no exista dicha Ley, repito, la que
se discute actualmente aqui, tieno que ser tan consti-
tucional, como constitucionales son los ayuntamientos,
rigi6ndose comn lo efectuan hoy, sin estar perfecta-
mente ajustados lo que preceptfia la Constituci6n.
Peor seria (qte los ayuntamientos fueran a funcio-
nar ahora, con arreglo A lo que se estatnyera por una
Ley, como la que queria el Sr. Maza y Artola que im-
provisara la CAmara de Representantes, sin studios
previous, sin los trabajos de preparaci6n necesarios pa-
robroa de tamaila magnitud y de tan exceptional im-
portancia.
No se pueden hacer cargo A la CAmara de Represen-


tantes, porque no haya presentado ailn, ya, aprobada,
la Ley Municipal. Yo me atrevo A, esperar que el
Sr. Maza y Artola se servirA convenir conmigo en que
no merecemos censura. La Ley i'.. 'tp I se,1 harAo en
breve; yo s6 de varies sefiores Representantes de esta
Camara, y del Senado tambi6n, que estin estudiando
las bases para hacer una buena Ley 11 1-,,, ; 1.
Si. FONTA NI.LS: (Interrumpiendo.) Ilay mas de ena-
tro aqni.
Si. MENDozA GUERRA: Me alegro de la indicaci6n.
Lo que nos interest, es legislar de una manera deft-
nitiva; mientras tanto, debomos ir haciendo lo que
podemos llamar leyes provisionales. lAh! La Ley
Municipal.tiene (lqe ser imuy dliscutida por la C:1mara,
articulo por articulo, para que cuando nosotr)s la apro-
bemos la discuta y apruebe el Senado, y reciba la
sanci6n del Ejecutivo, pueda facilitarse A lI s munici-
palidades cubanas, y A la Republica, porque los muni-
cipios son las bases de las nacionalidades; y pueda, fe-
licitarse tambi6n : los primeros legisladores de la Re-
pfblica de Cuba, por haber echo una Ley Municipal
sabiamente pensada, que no adolezca de ninguno de los
defects de que adolecen las leyes anteriores, que tanto
nos estAn dando que pensar y que discutir en la Ca-
mara. Es indispensable que nosotros tratemos de que
no haya necesidad de rectificar a menudo nuestra le-
gislaci6n; precisa que hagamos leyes que sirvan para
regular la vida general del pais, y que finicamente
tengan que ser modificadas, porque se haya modilica-
do tambi6n el medio en que aquellas hayan de ser
aplica.das.
Voy a terminal, rogando A los seilores Representan-
tes que me esouchan tan benevolamento, que escojan
entire lo que acaba de proponer el Sr. Maza y Artola,
y lo que se indica en el dictamen que hemos tenido el
honor de presenter a la Camara.
Yo no fui a esa Comisi6n a emitir dictamen con un
criterio cerrado; yo no tengo criteria irreductible mias
que para. sostener mis convicciones, mis ..i ii. ;i...- po-
liticos, siempre integramente mantenidos; pero como
la cuesti6n 6sta no se refiere mis que i la formalidad
que debe exigirse A los ayuntamientos para ajustarse
A una contabilidad .determinada, precise y clara, lo
finico que n'e interest es que no se irroguen 4 los Mu-
nicipios los perjuicios consiguientes A tenerlos un mo-
mento mas con los presupuestos en tram itacin, y sin
saber a que ley van A atenerse. Tengase en cuenta
que si no aprobAramos ahora el dictamen de la Comi-
si6n, los presupuestos no estarAn concluidos en la 6po-
ca en que deben empezar ejercitarse, y si tal suce-
diera, today ]a responsabilidad recaeria sobre esta
CAmara, que no ha querido ni quiere que tal cosa
acontezca.
SR. SOBRADO: Pido la palabra.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Sobrado.
Sa. SOBRADO: He pedido la palabra ftnicamente pa-
ra hacer notar a la Ciamara una contradicci6n sustan-
cial on que ha ineurrido mi amigo el Sr. Mendoza
Guerra. Todos hemos oido como ha clamado 61 con-
tra el capitulo de caGastos Varios, que habra de figu-
rar en los nuevos presupuestos, y sin embargo, en el
dictamen que suscribe con los demrs compafieros de
Comisi6n pide que queden vigentes los doco primeros
articulos de la Orden que se dispute, entire los cuales,
en el segundo se establece aquel capitflo y hl;sta se do-
termia que el ((cr6dito de (Ga.stos Varios, Festejos y
Calamidades pfblicasn) no podrA pasar de cincuenta mil
pesos en la HI abana, ni del dioz por ciento del presu-
puesto de gastos cuando 6ste Ilegue 6 exceda de cin-
cuenta mil pesos, ni del cinco por ciento cuando el
presupuesto sea inferior a cincuenta mil pesos.









DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA 367


De manera, sefiores Representantes, que la Comisi6n
ha aceptado el capitulo de ((Gastos Varios,n y el senior
Mendoza Guerra, que ta.mbi6n lo acept6 como miem-
bro que es de esa Comisi6n, ahora lo combat. VWase
si tenia yo raz6n al calificar de poco meditado el dic-
tamen de la Comisi6n.
SR. NEYRA: (Inte'rrmpiendo.) El capitulo de ((Gas-
tos Varios, no tione nada (que ver con el temor que
abriga el Sr. Mendoza Guerra.
SR. SOBRADO: PodrA ser asi, pero de todos modos
result evidence la contra.dicci6n. Ademns, lo que el
Sr. Mendoza Guerra theme, no ocurriria si se aceptara
la enmienda que nosotros hemos presentado. Con las
reforms que ella introduce en la contabilidad, quedan
s6lidamente garantizados los interests del contribu-
yente y los del Municipio.
Por lo que respect al fondo del discurso del senior
Mendoza Guerra, no tengo nada que rectificar. El se
ha limitado 6 censurar duramente las visits de ins-
pecci6n realizadas por la Secretaria de Hacienda a los
ayuntamientos, y no es A mi A qui6n ineumbe recoger
la alusi6n y deshacer los cargo.
No tengo nada mAs que decir.
SR. PRESIIDENTE: Se pone A votaci6n la enmienda. de
los sefiores Sobrado y Blanco Los que est6n confor-
mes que se pongan de pi6. (Es desechada.) Queda
desechada. Ha expirado ] hora reglamentaria, y hay
dos enmiendas 6 una mAs y es necesario discutirlas
antes de terminar.
Sn. VJLLrUEVDAS (E.): P(ido 1a palabra para supli-
car la C in 11 I. que acuerde la pr6rroga de la sesi6n
hasta votar hoy el informed.
SR. PRESIDN'rTE: Se pone a votaci6n la proposici6n
del senior Villuendas. Los que est6n conformes que
se pongan de pi(. (Es aprobada.) Se prorroga la
sesi6n.
SR. BLANCO: Yo retire la enmienda presentada.
Sa. PRESIDENTE: So pone A discusi6n el dictamen
de la Comisi6n. ,Alguno de los sefiores Representan-
tes quiere hacker uso de la palabra? (Nadie pide la
palabra.) Se pone a votaci6n el dictanen de la Comisi6n.
Sa. SOBRADO: Pido votacion nominal.
SR. PRESIDENTE': Votacin nominal. (Se efectia la vota-
cion. Senores que votaron en pr: AlbarrAn, Betancourt,
Borges, Boza, Cruz GonzAlez, ('.'-1. .1-, Columbi6,
Corona, Cobreco, Chenard, Duque Estrada., Fonts,
Garcia Osuna, Sarrain, Govin, Pelayo Garcia, Le6n
Bello, Loynaz del Castillo, Malberty, M6ndez Capote,
Mendieta, Mendoza Guerra, Mar'tinez Rojas, Masfe-
rrer, Nodarse, Neyra, N(fiez, Peraza, Gonzalo P6rez,
Portuondo, Poveda, la Torre, Villuendis (E.), Vi-
luendas (F.), Garcia Vieta, Xiques y Leyte Vidal.
Senores que votaron en contra: Blaneo, Cardenal, Esco-
bar, Fontanills, Gonzalez Arocha, Garmendia, Garcia
Pola, Maza y Artola, Sobrado, Rodriguez Acosta, Ris-
quet, Sirv6n y Torrado.)
SR. BETANCOURT, Secretario: Treinta y site que si, y
site que n6.
SR. PREsiDENTE: Queda aprobado el dictamen de
la Comisi6n.
SR. FONTANILLS: He pedido la palabra para explicar
mi voto.
SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Fon-
tanills.
SR. FONTANILLS: ie vota.do quen6, por que entien-
do que es anticonstitucional votar una ley en la forma
en que nosotros lo hemos hecho; y porque 611o esta
en pugna con todo lo que se ha escrito sobre contabi-
lidad. Lo que procedia hacer aqui, A mi juicio, es la
derogaci6n de la Orden ciento doce.
Sn. VILLUENDAS (E.): Pido la palabra.


SR. PRESIDENTE: Tiene la palabra el senior Villuen-
das.
SR. VILLiUENDAS (E.): He pedido la palabra, para
suplicar la (. ..i 'a 8,,su vonia para la lectura de varias
proposiciones que tenlo prIsentladas, y con las que estA
de acuerdo el seoior Xiques. Si hay algfn seflor Re-
presentante que pida la palabra en contra, las retire.
SR. PoaiT'UODO: I)e ning'll na, manera.: si estan de
acnerdo los sefiores Xiques y Villuenda", deben ser
muy buenns.
Sn. PRESIDE\TE: jACuOerda1 la Cfara que se le de
lecture A las mociones presentadas por el senior Vi-
Iluendas? Los que est6n conformes que se pongan de
pie. (E aprobado.) Lea el senor Secretar.io.
StK. BETA N COURT, Secretario: (Lee.)

ra apruebe el pa.go de 11.430 pesos cuabro centavos
invertidos en el Senado.
Sal6n de Sesiones, 27 de Junio de 1902.-Enrique
Villuendas.--Felipe Fonitanills, -Antonio Torrado.,

Sr P'lrEnIDsNT'r: Se pone 0a discussion. (Nadiepide
la palabra.) Se pone A votaciOn. Los que est6n con-
formes que se pongan de pi6. (Es oprobada.) Queda
aprobada.
St. BrTANOOVwr, S'eeretario: (Lee.)

((Los Representantes que siiscriben, tienen el honor
de proponer A, la Ciamara que acuerde:
1-La, Camara celebrara sus sesiones ordinarias
piblicas los Iunes, Mi6rcoles y Viernes.
2?-La CAnmara se reunirA, en Secciones los Martes.
3?-La Cimara. so reunira en Comisiones 1(s Jueves
y ,- ,
Sal6n de oSoiones, Junio 27 de 1902.-Enrique Vi-
Iluendas.-Felipe Fontanills. -Felipe GonzAlez Sa-
rrain.-Juan R. Xiques.,

SR. PRESIDENT': Se poneo discusi6n. (Nadie pide la
palabra.) Se pone a votaci6n. Los que est6n conformes
que se pongan de pie. (Es Iprobada.) Queda aproba-
da.
Sn. EBKrTANcOO r, Secretario: (Lee.)

((Los Representantes que suscriben proponen a la
Camara, acuerde: Sc establezca un orden de grada-
ci6n para el studio y discusi6n de los proyectos pro-
sentados.-Sal6n de Sesiones, Junio 27 de 1902.-Fon-
tanills.-- Villuendas. -Mendieta.-Xiques.,

SR. SmnviRV: La gradaci6n de esos proyectos es inu-
til porque todos tienen el mismo character de urgencia.
Si. Col.UMnit: Pido la palabra.
Si. PHRSIDiNT'E: Tiene la palabra el senior Columbi6.
Sit. COI.UMImns: I'ido que quede esa moci6n sobre la
mesa, hasta nmaiiana, para powder discutirla detenida-
mente.
Sn. PRusi DINTE': Se pone a votaci6n la proposici6n
del senior Columbie. Los que est6n conformes que se
pongan de pi6. (Es aprobada.) Queda aprobada.
SR. FONTANILLS: Pido la palabra.
Sr. PRESIDENTE: Tiene la palabra el Sr. Fontanills.
Sn. I'. .. I -: Para suplicar a la Presidencia,
que preguntoe la Camara, si se ha tornado algin
acuerdo para que las sesiones de la misma se celebren
los lines, niicrcoles y viernes. Porque tengo enten-
dido, que el leglamento ordena que se celebren sesio-
nes diaries, y llamo la atenci6n de la Camara, sobre
el hecho de que si el Reglamento lo dice asi, hay que
revisar el acuerdo.









368 DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO.-CAMARA


Sn. VILLUENDAS (E.): Todavia no hay Reglamento.
SR. PRESIDENTE: Como el acuerdo se ha torado hoy,
y como es sabido que desde ma.iana empieza A regir el
Reglamento, por virtud del acuerdo tornado, mafiana
no hay sesi6n.
SR. VILLUENDAS (E.): Pido la palabra.
Sn. PRKSIDENTK: Tiene la palabra el Sr. Villuendas.
SR. VILLUENDAS (E.): La (C'.,tII.i,,. acord6 tomar un
acuerdo, por virtud del cnal esta Cimara celebrara
sesi6n pblbhca los lunes, mi6rcoles y viernes, y sesi6n
de las Secciones los martes, jn6ves y sabados.
Poco despues el Secretario di6 lecture a otra en-
mienda que fuW aprobada, y a otra mas con respect A
la cual, el Sr. Columbi6 pidi6 que quedara sobre la
mesa. Ahora bien: como quiera que hay pendientes
de discusi6n various dictimenes importantes, y como
quiera que es necesario tambi6n que las Secciones tra-
bajen, la C6mara ha acordado esa moci6n que tuve el
honor de presenter, respect de los dias en que habrA
de celebrarse sesi6n pfblica Ahora bien: para com-
placer a various de mis compafieros, yo pido que mafia-
na haya sesi6n, y que esta moci6n aprobada, empiece
a regir desde el lunes.
SR. PRESIDENTE: jicuerda la (' !II, que empiece
A regir desde el lunes?


Los que esten conformes que se pongan de pie. (Es
aprobado.) Queda aprobado.
SR. BLTANCOURT, Secretario: (Lee.)

((Los Representantes que suscriben, por cuanto la
Ley acordada por la CAmara, respect a los sueldos de
los empleados subalternos de la misma, solo determine
el pago de los haberes del mes de Mayo pr6ximo pa-
sa.do.
Por tanto, propongo a la C tamara, acuerde con today
urgencia la siguiente Ley:

Articulo 19-Se acuerda el pago de los empleados de
la Camara de Reprsentantes correspondiente al mes
de Junio.
Sal6n de Sesiones, Junio 27 de 1902.-Enrique Vi-
Iluendas.-Agustin Cruz.-Antonio Torrado.,)

SR. PRESIDENTE: Se pone a discusi6n. (Nadie pide
la palabra.) Se pone A votaci6n. Los que estin con-
formes que se pongan de pi6. (Es aprobada.) Queda
aprobada.
Habiendo expirado la hora reglamentaria se levanta
la sesi6n. (Hora: las cinco y cinco minutes p. m.)


MPRENTA DE RAMBLA Y BOUZA,-OB18PO 35,




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